{"id":18363,"date":"2022-06-20T03:02:21","date_gmt":"2022-06-20T08:02:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-isaias-41-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T03:02:21","modified_gmt":"2022-06-20T08:02:21","slug":"comentario-de-isaias-41-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-isaias-41-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Isa\u00edas 4:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>En aquel tiempo siete mujeres echar\u00e1n mano de un hombre y le dir\u00e1n: \u201cNosotras comeremos nuestro propio pan y vestiremos nuestras propias ropas; solamente permite que seamos llamadas por tu nombre. Quita nuestra afrenta.\u201d<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>en aquel tiempo.<\/i><\/b> <span class='bible'>Isa 2:11<\/span>, <span class='bible'>Isa 2:17<\/span>; <span class='bible'>Isa 10:20<\/span>; <span class='bible'>Isa 17:7<\/span>; <span class='bible'>Luc 21:22<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>siete mujeres.<\/i><\/b> <span class='bible'>Isa 3:25<\/span>, <span class='bible'>Isa 3:26<\/span>; <span class='bible'>Isa 13:12<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Nosotras comeremos de nuestro pan.<\/i><\/b> <span class='bible'>2Ts 3:12<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>quita nuestro oprobio.<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 30:23<\/span>; <span class='bible'>1Sa 1:6<\/span>; <span class='bible'>Luc 1:25<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>En el extremo de males, el reinado de Cristo ser\u00e1 un santuario,<\/i><\/b> <span class='bible'>Isa 4:1-6<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>en aquel tiempo:<\/b>\u00a0Esta frase conecta este vers\u00edculo con la secci\u00f3n anterior (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Isa 3:16-26<\/span><\/span>). Las mujeres de Jerusal\u00e9n que una vez fueron altaneras (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Isa 3:16-23<\/span><\/span>) tendr\u00e1n que rogarle a un\u00a0<b>hombre<\/b>\u00a0para que le engendre hijos y as\u00ed,\u00a0<b>quitar<\/b>\u00a0el\u00a0<b>oprobio<\/b>\u00a0de no tener hijos. La mayor\u00eda de los hombres de Jerusal\u00e9n morir\u00e1n por defender la ciudad (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Isa 3:25<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Cap\u00edtulo 4.<br \/>\n1 En aquel d\u00eda, siete mujeres echar\u00e1n mano a un hombre, diciendo: \u201cComeremos de nuestro pan, nos vestiremos con nuestras ropas, pero que podamos llevar tu nombre, quita nuestro oprobio.\u201d<\/p>\n<p>En el actual contexto, el profeta se refiere a Jerusal\u00e9n, puesto que hasta ahora hablaba de las \u201chijas de Si\u00f3n,\u201d pero no cabe duda de que el contexto cambia bruscamente respecto del anterior. Seguramente, esta peque\u00f1a per\u00edcopa pertenec\u00eda a un fragmento err\u00e1tico, desplazado de otro or\u00e1culo del mismo profeta Isa\u00edas. En todo caso, el sentido es claro. El profeta nos describe la desolaci\u00f3n de Jerusal\u00e9n, personificada en una madre que ha perdido sus hijos y que llora desconsoladamente por ellos, por sus defensores. Y las puertas, que en \u00e9pocas de paz constitu\u00edan el lugar m\u00e1s bullicioso y animado en las ciudades de Oriente, porque all\u00ed se hac\u00edan las transacciones comerciales y se recog\u00edan las noticias que llegaban con la entrada de las caravanas que ven\u00edan de diferentes sitios (la misma administraci\u00f3n p\u00fablica, los consejos de la ciudad, se ten\u00edan all\u00ed, como hac\u00edan los griegos en el \u201cagora\u201d), llorar\u00e1n al verse solitarias y desiertas, y la ciudad, simbolizada en una matrona, se sentar\u00e1 a llorar su triste suerte.32 En las Lamentaciones de Jerem\u00edas encontramos la misma expresi\u00f3n aplicada a la desolaci\u00f3n de Jerusal\u00e9n, saqueada por los invasores babilonios.33<br \/>\nY tambi\u00e9n a las mujeres les tocar\u00e1 su parte; ellas, que antes, en \u00e9pocas de paz, se paseaban insolentes por la ciudad vendiendo caros sus atractivos, ahora, ante la escasez de varones, se disputar\u00e1n los pocos que han quedado despu\u00e9s de la cat\u00e1strofe: siete mujeres echar\u00e1n mano a un hombre (el n\u00famero siete indica aqu\u00ed, como en otras partes, multitud); y para que no se resista a aceptarlas por esposas, ellas se comprometen a proveerse de lo necesario en el vestir y comer: comeremos de nuestro pan y nos vestiremos con nuestras ropas (v.1), obviando as\u00ed las dificultades econ\u00f3micas que pudiera presentar el ansiado marido.<br \/>\nEn la Ley 1 se prescrib\u00eda que el marido deb\u00eda encargarse de alimentar y vestir a su mujer. Las mujeres de Jerusal\u00e9n, en cambio, en la desesperada situaci\u00f3n en que se encuentran, renunciar\u00e1n a estos derechos elementales, y se comprometer\u00e1n a proveer ellas solas a sus necesidades; a ellas lo que les interesa es tomar marido para no soportar ante la sociedad el oprobio de no haber encontrado marido y no poder dejar descendencia, que era lo m\u00e1s anhelado en una mujer hebrea 2. As\u00ed, pues, le dicen que s\u00f3lo aspiran a llevar su nombre (v.1), es decir, a poder figurar en la sociedad como esposas honorables suyas y poder encontrar alg\u00fan amparo, ya que en la cat\u00e1strofe han perdido a sus familiares y se encuentran solas en la sociedad.<\/p>\n<p>Gloria del resto salvado (2-6).<br \/>\n2 En aquel d\u00eda ser\u00e1 el renuevo de Yahv\u00e9 gloria y ornato, y el fruto de la tierra, grandeza y honra de los que de Israel quedaren. 3 Y los restos de Si\u00f3n, los supervivientes de Jerusal\u00e9n, ser\u00e1n llamados santos, y todos los hombres inscritos entre los vivos de Jerusal\u00e9n, 4 cuando lave el Se\u00f1or la inmundicia de las hijas de Si\u00f3n limpie en Jerusal\u00e9n las manchas de sangre, al viento, al viento de la devastaci\u00f3n. 5 Y Yahv\u00e9 crear\u00e1 sobre todo el lugar del monte de Si\u00f3n, y sobre sus asambleas, una nube humeante de d\u00eda y un resplandor de fuego y llama durante la noche, pues sobre toda gloria habr\u00e1 un dosel. 6 Y una tienda como sombra de d\u00eda, contra el calor, y como refugio y abrigo contra el turbi\u00f3n y el aguacero.<\/p>\n<p>Esta secci\u00f3n, cuya estructura po\u00e9tica es oscura, se presenta tambi\u00e9n como una pieza err\u00e1tica, que sustancialmente parece llevar el sello isaiano, pero que probablemente en su principio pertenec\u00eda a otro contexto. Es un cuadro luminoso en que se presenta la situaci\u00f3n gloriosa de Jerusal\u00e9n despu\u00e9s del juicio devastador de Dios, del \u201cd\u00eda del Se\u00f1or.\u201d Aunque parece tener alg\u00fan viso de pasaje apocal\u00edptico, no obstante, las ideas fundamentales (salvaci\u00f3n de un \u201cresto,\u201d purificaci\u00f3n por el juicio y regeneraci\u00f3n de la naturaleza) caen dentro de la ideolog\u00eda de Isa\u00edas. 3<br \/>\nEn la nueva era mesi\u00e1nica, la naturaleza se asociar\u00e1 con una vegetaci\u00f3n exuberante a la felicidad de los \u201crescatados de Si\u00f3n,\u201d que han sido salvados de la purificaci\u00f3n general del juicio de Dios. Este es un lugar com\u00fan en la literatura prof\u00e9tica.4<br \/>\nLa expresi\u00f3n renuevo o germen de Yahv\u00e9 ha sido interpretada por algunos como sin\u00f3nima del Mes\u00edas, y as\u00ed lo entend\u00eda la versi\u00f3n caldea. En Zac, la expresi\u00f3n germen se refiere a Zorobabel, tipo del Mes\u00edas,5 y en Jerem\u00edas se llama al Mes\u00edas \u201creto\u00f1o o germen de la casa de David.\u201d6 En el contexto de Isa 4:2, en cambio, por paralelismo con la expresi\u00f3n fruto de la tierra, parece que hay que excluir esta interpretaci\u00f3n, pues se trata de la extraordinaria fertilidad o \u201cgerminaci\u00f3n\u201d que har\u00e1 surgir Dios en la tierra, sin que intervenga el trabajo del hombre: Dios har\u00e1 brotar milagrosamente toda suerte de frutos terrenales al servicio de los \u201crescatados de Si\u00f3n,\u201d en contraposici\u00f3n al fruto de la tierra que brota normalmente por el cuidado del agricultor. Y todo esto ser\u00e1 para grandeza y honra de los rescatados de Israel (v.2), es decir, de los que han sido salvados de la cat\u00e1strofe general; y ser\u00e1n llamados santos (v.3),7 es decir, separados, consagrados a Dios, y, en consecuencia, puros en sus costumbres y vida (v.4), pues \u00e9ste es el sentido genuino de la palabra santidad en el A.T. El pueblo israelita, cuando la alianza, fue llamado \u201csanto,\u201d es decir, segregado de todos los pueblos para ser ante Yahv\u00e9 como \u201cun pueblo santo y sacerdotal,\u201d8 es decir, vinculado de modo especial a Dios. As\u00ed, en el texto de Isa\u00edas, los rescatados de Si\u00f3n constituir\u00e1n una nueva teocracia con un nuevo derecho de soberan\u00eda, y por eso ser\u00e1n oficialmente inscritos entre los vivos, en el registro de la nueva Jerusal\u00e9n, como ciudadanos de la nueva teocracia. El libro de la vida era el registro en el que constaban todos los nombres del pueblo fiel a Dios.9 Aqu\u00ed, pues, estar inscrito entre los vivos equivale a estar destinado a sobrevivir en el nuevo reino de Dios, con Jerusal\u00e9n como capital.<br \/>\nPero antes se impone una purificaci\u00f3n de todos los pecados de las hijas de Si\u00f3n (v.4), quiz\u00e1 alusi\u00f3n a los pecados de frivolidad excesiva descritos en el cap\u00edtulo anterior (algunos leen \u201chija de Si\u00f3n,\u201d como sin\u00f3nimo de Jerusal\u00e9n en cuanto colectividad, como aparece en otros lugares profetices),10 y de los cr\u00edmenes cruentos (las manchas de sangre) n por medio del castigo de Dios, al viento del juicio y de la devastaci\u00f3n, o, como traducen otros, \u201ccon el esp\u00edritu de exterminio y de juicio,\u201d considerando al \u201cesp\u00edritu\u201d aqu\u00ed como sin\u00f3nimo de la energ\u00eda divina, que interviene enviando el castigo purificador.<br \/>\nUna vez terminada esta primera fase de purificaci\u00f3n, se abre esplendoroso el horizonte mesi\u00e1nico, en el que los rescatados de Si\u00f3n vivir\u00e1n bajo la protecci\u00f3n directa de Yahv\u00e9, repiti\u00e9ndose sobre la monta\u00f1a de Si\u00f3n el portento milagroso de la presencia visible de Dios en medio de su pueblo santo bajo la forma de nube y fuego, que los cubrir\u00e1 y proteger\u00e1 como en otro tiempo durante la traves\u00eda del desierto.12 Esa nube, s\u00edmbolo de la presencia sensible de Yahv\u00e9 sobre su pueblo, formar\u00e1 como una especie de dosel (que los cubrir\u00e1 y proteger\u00e1 contra las inclemencias del clima) sobre toda gloria. Aqu\u00ed Israel es el \u201creino sacerdotal\u201d por excelencia, digno de ser cubierto con todos los honores, como las personas reales; por eso, toda gloria designar\u00eda aqu\u00ed al pueblo escogido, los \u201crescatados de Si\u00f3n,\u201d13 o al glorioso estado de cosas inaugurado en la nueva era. Cuando la dedicaci\u00f3n del templo por Salom\u00f3n, la nube y el humo llenaban el recinto sagrado, como s\u00edmbolo de la presencia de Yahv\u00e9 en medio de su pueblo 14; y durante la peregrinaci\u00f3n en el desierto, la \u201cnube\u201d ocultaba el tabern\u00e1culo de la alianza 15 sobre las alas de los querubines que escoltaban el arca. En las futuras concentraciones religiosas (sobre los lugares de sus asambleas, \u03bd.6), la multitud de los que participen en ellas estar\u00e1n al abrigo de los rayos solares y de las tormentas (en contraposici\u00f3n al estado actual, en que se api\u00f1aban en los atrios a la intemperie) bajo la protecci\u00f3n de una sombra misteriosa, s\u00edmbolo de la presencia sensible de Dios en su pueblo (v.5).<\/p>\n<p>  1 Exo 21:10. &#8211; 2 G\u00e9n 30:23; Jdt 11:37. Grocio cita a Lucano: \u201cda tantum nomen inane Connubii: li-ceat t\u00famulo scripsisse, Catonis Marcia\u201d (Phar. 2:342). Cit. por Skinner, o.c., 31. &#8211; 3 Cf. Skinner, o.c., p.31. &#8211; 4 Cf. Amo 9:13; Ose 2:21s; Isa 30:23; Jer 31:12; Eze 34:26-30; Eze 36:345; Zac 9:16s; Mal 3:12; Joe 3:10; Lev 26:3-5; Dt 28:3-5:10-12. &#8211; 5 Zac 3:8; Zac 6:12. &#8211; 6 Jer 23:5; Jer 33:15. &#8211; 7 Cf. Isa 40:14; Jer 41:6; Jer 42:12; Jer 2:3. &#8211; 8 Cf. Lev 11:44; Lev 19:2; Isa 20:26; Lev 21:8; Deu 7:6; Deu 14:2. &#8211; 9 Neh 7:64; Exo 32:325; Sal 59:28; Dan 12:1; Luc 10:20; Flp 4:3; Hec 13:48; Rev 3:5; Rev 13:8; Rev 20:12-15; Rev 23:19; 1Sa 25:29; Eze 13:9. &#8211; 10 Cf. Jer 2:34; Ez 22:2ss. &#8211; 11 Cf. Isa 32:15; Isa 6:13; 1Re 22:46. &#8211; 12 Exo 13:21; Exo 40:34-38. &#8211; 13 Algunos autores creen que la expresi\u00f3n sobre toda gloria es adici\u00f3n posterior al texto. As\u00ed Skinner, o.c., 33, y Condamin, o.c., 0.28. &#8211; 14 1Re 8:10. &#8211; 15 Num 9:15.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Tras dar una vislumbre del futuro glorioso de Jud\u00e1 (<span class='bible'>Isa 2:1-5<\/span>), el profeta regresa al presente para dar una reprensi\u00f3n fuerte de su idolatr\u00eda y anunciar el juicio divino que incurre.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La acusaci\u00f3n y el juicio justos del Se\u00f1or contra Jerusal\u00e9n y Jud\u00e1 contin\u00faan.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>de un hombre siete mujeres<\/b>. En el D\u00eda del Se\u00f1or (<i>vea la nota sobre<\/i> <span class='bible'>Isa 2:12<\/span>), \u00c9l aplicar\u00e1 un juicio indirecto a las mujeres malvadas, al permitir la muerte de muchos hombres y la reducci\u00f3n del n\u00famero de esposos disponibles.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Los cap\u00edtulos <span class='bible'>Isa 2:1-22<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>Isa 3:1-26<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>Isa 4:1-6<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>Isa 5:1-30<\/span> corresponden a un solo discurso conectado.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 comeremos nuestro pan:<\/b><\/i> La desolaci\u00f3n de Si\u00f3n es subrayada por una circunstancia vergonzosa, a saber, el que una casada tenga que procurarse su propia subsistencia. El futuro prometedor del monte Si\u00f3n es descrito con im\u00e1genes tomadas de la tradici\u00f3n literaria del \u00e9xodo (ver <span class='bible'>\u00c9xo 13:21-22<\/span>; <span class='bible'>Deu 1:33<\/span>; <span class='bible'>Sal 105:39<\/span>), preludio de un nuevo y maravilloso rescate por parte de Yahv\u00e9.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>4.2-4 \u00abEl renuevo de Jehov\u00e1\u00bb tal vez se refiera al Mes\u00edas, a pesar de que algunos piensan que se refiere a Jud\u00e1. En medio de la tribulaci\u00f3n predicha por Isa\u00edas, algunas personas recibir\u00e1n la protecci\u00f3n de la misericordia amorosa de Dios. Los protegidos ser\u00e1n el pueblo de Dios cuando el Mes\u00edas gobierne la tierra (Jer 23:5-6; Zec 6:12-13). Se distinguir\u00e1n por su santidad, no por su riqueza ni prestigio. Esta santidad es el resultado de un deseo sincero de obedecer a Dios y de una profunda devoci\u00f3n a El. La maldad no siempre continuar\u00e1 como est\u00e1 ahora. Dios le pondr\u00e1 fin y sus seguidores fieles disfrutar\u00e1n su reino glorioso.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>(1) Lit.: \u201cque tu nombre sea llamado sobre nosotras\u201d.<\/p>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 186 Isa 3:25<\/p>\n<p>b 187 G\u00e9n 30:23; Isa 54:4; Luc 1:25<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Las guerras exterminar\u00e1n a tantos hombres que en <b><i>aquel tiempo<\/i><\/b> (a la postre la tribulaci\u00f3n) las mujeres estar\u00e1n dispuestas a sostenerse a s\u00ed mismas si s\u00f3lo pudiesen casarse y escapar el <b><i>oprobio<\/i><\/b> de no tener hijos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>TM a\u00f1ade <i>en aquel d\u00eda.<\/i> Se sigue LXX \u2192 \u00a7<span class=\"dct\">194<\/span>;<i> <b>nuestra deshonra&#8230;<\/b><\/i> \u2192 <span class=\"bible\">Zac 14:2<\/span>.<\/span><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p> g 13.16; <span class='bible'>Zac 14:2<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia Textual III Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[1] Denota los que han de perecer en la guerra y las viudas que quedar\u00e1n sin maridos y sin hijos.[3] Rom 1, 7; 15, 25; Hebr 12, 22.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En aquel tiempo siete mujeres echar\u00e1n mano de un hombre y le dir\u00e1n: \u201cNosotras comeremos nuestro propio pan y vestiremos nuestras propias ropas; solamente permite que seamos llamadas por tu nombre. Quita nuestra afrenta.\u201d en aquel tiempo. Isa 2:11, Isa 2:17; Isa 10:20; Isa 17:7; Luc 21:22. siete mujeres. 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