{"id":18514,"date":"2022-06-20T03:08:09","date_gmt":"2022-06-20T08:08:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-isaias-111-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/"},"modified":"2022-06-20T03:08:09","modified_gmt":"2022-06-20T08:08:09","slug":"comentario-de-isaias-111-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-isaias-111-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/","title":{"rendered":"Comentario de Isa\u00edas 11:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Un reto\u00f1o brotar\u00e1 del tronco de Isa\u00ed, y un v\u00e1stago de sus ra\u00edces dar\u00e1 fruto.<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>Saldr\u00e1 una vara del tronco.<\/i><\/b> El profeta ha descrito la destrucci\u00f3n del ej\u00e9rcito asirio bajo un gran bosque, aqu\u00ed toma la ocasi\u00f3n para representar a la gran persona, que es el sujeto de este cap\u00edtulo, como una ramita delgada, que brota del tronco de un \u00e1rbol viejo; esta la ramita, aunque d\u00e9bil de aspecto, llegar\u00e1 a ser fruct\u00edfera y pr\u00f3spera. <span class='bible'>Isa 53:2<\/span>; <span class='bible'>Zac 6:12<\/span>; <span class='bible'>Apo 5:5<\/span>; <span class='bible'>Apo 22:16<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>de Isa\u00ed.<\/i><\/b> <span class='bible'>Isa 11:10<\/span>; <span class='bible'>Rut 4:17<\/span>; <span class='bible'>1Sa 17:58<\/span>; <span class='bible'>Mat 1:6-16<\/span>; <span class='bible'>Luc 2:23-32<\/span>; <span class='bible'>Hch 13:22<\/span>, <span class='bible'>Hch 13:23<\/span>; <span class='bible'>Rom 15:12<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>un v\u00e1stago reto\u00f1ar\u00e1 de sus ra\u00edces.<\/i><\/b> <span class='bible'>Isa 4:2<\/span>; <span class='bible'>Jer 23:5<\/span>; <span class='bible'>Jer 33:15<\/span>; <span class='bible'>Zac 3:8<\/span>; <span class='bible'>Zac 6:12<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>El reino pac\u00edfico del v\u00e1stago de la ra\u00edz de Isa\u00ed,<\/i><\/b> <span class='bible'>Isa 11:1-9<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>La victoriosa restauraci\u00f3n de Israel, y vocaci\u00f3n de los gentiles,<\/i><\/b> <span class='bible'>Isa 11:10-16<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>una vara en el tronco de Isa\u00ed<\/b>\u00a0(<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>1Sa 16:10-12<\/span><\/span>) representa a un David nuevo y mayor. Al igual que David inaugur\u00f3 un reino de rectitud y paz, el nuevo David, la \u00abvara\u00bb o la \u00abra\u00edz\u00bb del linaje de David (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Isa 53:2<\/span><\/span>), establecer\u00e1 un Reino incomparablemente mayor. Los t\u00e9rminos vara y\u00a0<b>v\u00e1stago<\/b>\u00a0son vocablos mesi\u00e1nicos. Son palabras figurativas para referirse al mayor descendiente de la casa de David, la Simiente de la mujer prometida en\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>G\u00e9n 3:15<\/span><\/span>, Jesucristo en persona (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Mat 1:17<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>UN V\u00c1STAGO RETO\u00d1AR\u00c1 DE SUS RA\u00cdCES<\/b>. Isa\u00edas ofrece una gloriosa descripci\u00f3n de un futuro nuevo mundo gobernado por el v\u00e1stago (i.e., Jesucristo). Es probable que de la palabra hebrea <i>netser<\/i> (\u00abv\u00e1stago\u00bb) se derive el nombre \u00abNazaret\u00bb. A Jes\u00fas se le llam\u00f3 nazareno (<span class=\"bible\">Mat 2:23<\/span>), lo que puede significar \u00abhombre de Nazaret\u00bb u \u00abhombre del v\u00e1stago\u00bb. Saldr\u00eda como un v\u00e1stago de la ra\u00edz de Isa\u00ed, es decir, el padre de David (v\u00e9ase <span class=\"bible\">Isa 4:2<\/span>, nota; cf. <span class=\"bible\">Isa 4:2-6<\/span>; <span class=\"bible\">Isa 7:14<\/span>; <span class=\"bible\">Isa 9:1-7<\/span>; <span class=\"bible\">Rom 15:12<\/span>) y se convertir\u00eda en gobernante de un mundo devuelto a la paz, la justicia y la bondad. El cumplimiento inicial de esta profec\u00eda se produjo setecientos a\u00f1os m\u00e1s tarde, cuando naci\u00f3 Jesucristo, mientras que su consumaci\u00f3n total aguarda la segunda venida de Cristo (v\u00e9ase <span class=\"bible\">Isa 9:7<\/span>, nota).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p>11. El Reino Pacifico del Mes\u00edas.<\/p>\n<p>Cualidades excepcionales del Mes\u00edas (1-5).<br \/>\n1 Y brotar\u00e1 un reto\u00f1o del tronco de Jos\u00e9 y reto\u00f1ar\u00e1 de sus ra\u00edces un v\u00e1stago. 2Sobre el que reposar\u00e1 el esp\u00edritu de Yahv\u00e9, esp\u00edritu de sabidur\u00eda y de inteligencia, esp\u00edritu de consejo y de fortaleza, esp\u00edritu de entendimiento y de temor de Yahv\u00e9. 3 Y su respirar ser\u00e1 en el temor de Yahv\u00e9 1. No juzgar\u00e1 por vista de ojos ni arg\u00fcir\u00e1 por o\u00eddas de o\u00eddos, 4sino que juzgar\u00e1 en justicia al pobre y en equidad a los humildes de la tierra. Y herir\u00e1 al tirano con la vara de su boca, y con el soplo de sus labios matar\u00e1 al imp\u00edo. 5La justicia ser\u00e1 el cintur\u00f3n de sus lomos, y la fidelidad el ce\u00f1idor de su cintura.<\/p>\n<p>Este fragmento, puesto inmediatamente despu\u00e9s de anunciar la derrota de los enemigos de Jud\u00e1, que estaban a las puertas de la Ciudad Santa, y que refleja la inauguraci\u00f3n de la era mesi\u00e1nica, es muy similar a la profec\u00eda que hemos estudiado en el c.9. De ah\u00ed que, seg\u00fan muchos cr\u00edticos, hay que suponer la misma fecha de composici\u00f3n para ambos fragmentos. Aqu\u00ed, como en c.9, nos encontramos con la descripci\u00f3n de un Mes\u00edas personal, lo que ha hecho a muchos racionalistas retardar la \u00e9poca de composici\u00f3n del fragmento hasta despu\u00e9s del destierro; pero no hay ning\u00fan fundamento s\u00f3lido objetivo para esta suposici\u00f3n2. El que se suponga la decadencia de la casa de David entra de lleno dentro del punto de vista del vaticinio que el profeta expres\u00f3 a Acaz por su falta de fe e hipocres\u00eda religiosa.<br \/>\nY brotar\u00e1 una vara del tronco de Jos\u00e9: el pensamiento del profeta se dirige ex abrupto a la persona de un Pr\u00edncipe misterioso que hace proceder del tronco de Jos\u00e9. Parece insinuarse en estas palabras que la dinast\u00eda dav\u00eddica (Jes\u00e9: padre de David) 3, por efecto del castigo divino, hab\u00eda llegado a un estado de postraci\u00f3n comparable al del \u00e1rbol que ha sido podado y del que s\u00f3lo queda el tronco desnudo4; pero no ha perdido totalmente la fuerza de la savia, y por eso brotar\u00e1 con nueva fuerza de sus ra\u00edces. Tambi\u00e9n, pues, la familia real ser\u00e1 reducida a un resto, seg\u00fan idea muy corriente en la teolog\u00eda isaiana. Pero ese reto\u00f1o ser\u00e1 excepcionalmente vigoroso, sobre todo, porque se hallar\u00e1 bajo una particular\u00edsima protecci\u00f3n de Dios, que derramar\u00e1 sus bendiciones, adorn\u00e1ndole con las cualidades ideales de un Pr\u00edncipe excepcional. Y la virtud divina se asentar\u00e1 en \u00e9l de un modo permanente, como en otro tiempo el \u201cesp\u00edritu de Mois\u00e9s\u201d se hab\u00eda posado sobre los setenta ancianos 5, y el de El\u00edas sobre El\u00edseo 6. Ese esp\u00edritu de Yahv\u00e9 es el mismo Dios en cuanto se manifiesta por su virtualidad y actividad, y que en determinadas ocasiones ha dado origen a gracias carism\u00e1ticas fuera del orden normal. As\u00ed se dice que el esp\u00edritu de Yahv\u00e9 se posesion\u00f3 de Beselel, el arquitecto-joyero del tabern\u00e1culo del desierto, d\u00e1ndole esp\u00edritu de sabidur\u00eda, de inteligencia y de ciencia para poder llevar a cabo con toda perfecci\u00f3n y habilidad las obras de orfebrer\u00eda en orden al culto divino en el desierto 7. En este texto, pues, del \u00e9xodo, la expresi\u00f3n recibir el esp\u00edritu de sabidur\u00eda, de inteligencia y de ciencia equivale a ser habil\u00edsimo en la ejecuci\u00f3n de los objetos para el culto. En otras ocasiones, la intervenci\u00f3n del esp\u00edritu de Yahv\u00e9 tiene un efecto extraordinario del g\u00e9nero m\u00e1s diverso; as\u00ed, por ejemplo, al reposar sobre Gede\u00f3n, le capacit\u00f3 para liberar a su pueblo contra los madianitas 8, y, en cambio, respecto de Sa\u00fal se dice que descans\u00f3 sobre \u00e9l el esp\u00edritu de Yahv\u00e9 y empez\u00f3 a profetizar mezcl\u00e1ndose con la turba de profetas 9. Por otra parte, en Jerem\u00edas tuvo el efecto de darle fuerzas y energ\u00eda en su misi\u00f3n de profeta 10. De estos ejemplos se desprende que la expresi\u00f3n esp\u00edritu de Yahv\u00e9 se aplica a la acci\u00f3n din\u00e1mica de Dios, que en determinadas circunstancias se apodera de un sujeto para hacerlo apto para una misi\u00f3n concreta y en consonancia con las necesidades religiosas del sujeto receptor o del pueblo al que va enviado. En el caso actual de Isa\u00edas, la expresi\u00f3n esp\u00edritu de Yahv\u00e9 indicar\u00eda la particular influencia que Dios, como fuente de dinamismo espiritual, ejercer\u00eda sobre el reto\u00f1o de Jes\u00e9. Esa virtud divina que se apoderar\u00e1 de \u00e9l tendr\u00e1 la m\u00e1s variada manifestaci\u00f3n, de tal forma que el sujeto receptor se ver\u00e1 adornado con las cualidades \u00f3ptimas de un gobernante ideal, digno de los tiempos mesi\u00e1nicos. Es necesario hacer resaltar que estas cualidades o \u201cdones\u201d se refieren al Mes\u00edas como jefe de una colectividad, y se hallan en relaci\u00f3n con sus funciones de tal. La manifestaci\u00f3n de esa rica virtualidad divina que se llama esp\u00edritu de Dios (que no debe considerarse en el contexto como una cualidad m\u00e1s, sino como fuente de las seis cualidades que se enumeran) tiene una s\u00e9xtuple proyecci\u00f3n, que se enumera paralelamente de dos en dos: esp\u00edritu de sabidur\u00eda y de inteligencia, esp\u00edritu de consejo y de fortaleza, esp\u00edritu de entendimiento y de temor de Yahv\u00e9 n. Es dif\u00edcil querer precisar el sentido de cada uno de los t\u00e9rminos inteligencia, sabidur\u00eda y ciencia como contradistintos entre s\u00ed. Como en el Exo 31:3 encontramos la expresi\u00f3n esp\u00edritu de inteligencia, de sabidur\u00eda y de ciencia para designar la extrema habilidad de que se le dotaba a Beseleel para la ejecuci\u00f3n de su oficio de orfebre, lo m\u00e1s sencillo es suponer que en el texto de Isa\u00edas nos encontramos con tres t\u00e9rminos redundantes &#8211; al estilo oriental &#8211; para designar la misma idea, es decir, la gran perspicacia de que ser\u00e1 adornado el reto\u00f1o de Jes\u00e9 en su oficio de gobernante, de Pr\u00edncipe de la era mesi\u00e1nica; la serie se completar\u00e1 con las cualidades de consejo y fortaleza en las vicisitudes pr\u00e1cticas de su gobierno, no cediendo ante la injusticia y sabiendo siempre escoger el camino justo, como consecuencia de una ponderada elecci\u00f3n de medios en orden al fin; y presidiendo toda su conducta estar\u00e1 el esp\u00edritu de temor de Dios, es decir, del reconocimiento de los derechos divinos, y de la conducta pr\u00e1ctica de entrega a Dios, que es el \u201cprincipio de toda sabidur\u00eda\u201d12, entendiendo por \u201ctemor\u201d la entrega filial y reverencial a Dios y a sus preceptos. Esta ser\u00e1 la gran base del gobierno prudencial del \u201cPr\u00edncipe de la paz\u201d: Pronunciar\u00e1 sus decretos en el temor de Yahv\u00e9; toda la vida p\u00fablica del reto\u00f1o de Jes\u00e9 se ver\u00e1 presidida por este profundo esp\u00edritu de reconocimiento de los derechos divinos, en oposici\u00f3n a la pol\u00edtica oportunista de la mayor parte de los reyes hist\u00f3ricos del pueblo escogido.<\/p>\n<p>N\u00famero de los Dones o Cualidades.<br \/>\nEn el TM tenemos claramente s\u00f3lo seis cualidades, ya que la expresi\u00f3n esp\u00edritu de Yahv\u00e9 no es una cualidad m\u00e1s, sino la fuente de todas, y designa m\u00e1s bien la energ\u00eda divina, que se apodera de un modo habitual del reto\u00f1o de Jes\u00e9, la cual se desdoblar\u00e1 en seis cualidades de gobierno, que adornar\u00e1n al mismo como hombre p\u00fablico. Los Padres griegos, siguiendo a los LXX, tomaron el n\u00famero septenario de cualidades aqu\u00ed presentadas seg\u00fan la versi\u00f3n griega y elaboraron la teor\u00eda de los siete dones del Esp\u00edritu Santo. As\u00ed, San Justino ve cumplida la plenitud de estos siete dones en el bautismo de Cristo, que fue el \u00fanico que tuvo todos los siete, si bien determinados personajes del A.T., como Mois\u00e9s, El\u00edas, Isa\u00edas, pose\u00edan algunos de ellos 13. San Ireneo, siguiendo la versi\u00f3n griega, admite los dones que adjudica a Cristo, aunque lo aplica tambi\u00e9n a las almas de los justos 14, pero no hace hincapi\u00e9 en el n\u00famero septenario. Tertuliano aplica el texto de Isa\u00edas a Jesucristo, al que s\u00f3lo le compete la plenitud de estos dones 15. San Hilario considera como base de todos estos dones el \u201ctemor\u201d de Dios 16. San Jer\u00f3nimo lo aplica a Jes\u00fas 17. Or\u00edgenes supone en Cristo diez dones, a\u00f1adiendo a los tradicionales el de \u201cenerg\u00eda,\u201d de \u201camor\u201d y de \u201cprudencia\u201d18. San Ambrosio y San Agust\u00edn insisten en que el n\u00famero siete tiene aqu\u00ed un valor de plenitud; es decir, el c\u00famulo de dones deseables moraban en el Mes\u00edas 19.<br \/>\nComo consecuencia de todo lo expuesto, hacemos nuestras las conclusiones de Ceuppens: a) La doctrina del n\u00famero septenario de los dones no tiene base en el texto de Isa\u00edas; b) dicha doctrina ha sido incorporada a la teolog\u00eda a trav\u00e9s de la versi\u00f3n de los LXX. Esta versi\u00f3n no pretend\u00eda dar el n\u00famero siete como determinaci\u00f3n exacta del n\u00famero de dones, sino traducir por dos sin\u00f3nimos una palabra hebrea que aparece dos veces; c) los Santos Padres hablan del n\u00famero septenario de los dones siguiendo a los LXX y Vg., sin querer decir que estos siete solos constituyeran los dones del Esp\u00edritu Santo, sino m\u00e1s bien para ellos el n\u00famero septenario indica plenitud de dones20.<\/p>\n<p>Mesianismo del vaticinio.<br \/>\nMuchos racionalistas, siguiendo a antiguos jud\u00edos, han cre\u00eddo que aqu\u00ed Isa\u00edas se refer\u00eda al rey Ezequ\u00edas. Pero en esta \u00e9poca ya hab\u00eda nacido, y no fue precisamente el suyo un reinado de paz ed\u00e9nica, y, adem\u00e1s, se mostr\u00f3 sumamente imprudente con ocasi\u00f3n de la embajada de Merodac-Balad\u00e1n 21 y en la liga con Egipto 22. M\u00e1s o menos, lo mismo se puede decir de Zorobabel, al que algunos identifican con el reto\u00f1o de Jes\u00e9. Muchos acat\u00f3licos creen que aqu\u00ed se trata expresamente de la persona del Mes\u00edas, cuyo reinado se describe en t\u00e9rminos ideales.<br \/>\nEn la tradici\u00f3n jud\u00eda era bastante com\u00fan esta opini\u00f3n 23. San Pablo aduce el texto para probar la conversi\u00f3n de los gentiles en tiempo del Mes\u00edas 24. Los Santos Padres un\u00e1nimemente ven aqu\u00ed un sentido mesi\u00e1nico y aplican todas estas cualidades excepcionales a Jesucristo 25.<br \/>\nPor otra parte, las cualidades que se enumeran est\u00e1n en perfecta consonancia con la concepci\u00f3n idealista del Mes\u00edas en la \u00e9poca prof\u00e9tica: Dios suscitar\u00e1 un Pr\u00edncipe que gozar\u00e1 de una protecci\u00f3n particular de Dios, e impondr\u00e1 un reinado de paz y de justicia. Y en el contexto de Isa\u00edas, todo esto no parece sino la continuaci\u00f3n del c.9:6-7, cuando habla del misterioso Ni\u00f1o que salvar\u00e1 a Jud\u00e1 de la incursi\u00f3n asir\u00eda, instaurando un reinado de paz y prosperidad, paralelo tambi\u00e9n al dominador de Israel de Miq 5:4, que surge para proteger a su pueblo contra las incursiones asir\u00edas. Ambos, el reto\u00f1o de Jes\u00e9 y el dominador en Israel, son oriundos de la dinast\u00eda dav\u00eddica. La caracter\u00edstica del reinado inaugurado por este gran Pr\u00edncipe ser\u00e1 la paz y la justicia (la justicia ser\u00e1 el cintur\u00f3n de sus lomos), reconociendo sobre todo los derechos de los pobres y desheredados (juzgar\u00e1 con justicia al pobre), gui\u00e1ndose siempre por imperativos de la equidad m\u00e1s objetiva (no juzgar\u00e1 por vistas de ojos), y con este esp\u00edritu de justicia herir\u00e1 al tirano con los decretos de sus labios. El Mes\u00edas, pues, se hallar\u00e1 siempre dispuesto, con el ce\u00f1idor de la justicia (como el caminante, que se recoge la ropa con el cintur\u00f3n para estar siempre m\u00e1s expedito en su marcha y dispuesto a afrontar las fatigas y peligros del camino) 26, a salir en favor de los desvalidos, siendo \u201cfiel\u201d (la fidelidad ce\u00f1idor de su cintura) a sus compromisos con las exigencias del derecho y de la equidad.<\/p>\n<p>Cuadro id\u00edlico de la paz mesi\u00e1nica (6-9).<br \/>\n6 Habitar\u00e1 el lobo con el cordero, y el leopardo se acostar\u00e1 con el cabrito, y comer\u00e1n juntos el becerro y el le\u00f3n, y un ni\u00f1o peque\u00f1o los pastorear\u00e1. 7 La vaca pacer\u00e1 con la osa, y las cr\u00edas de ambas se echar\u00e1n juntas, y el le\u00f3n, como el buey, comer\u00e1 paja. 8 El ni\u00f1o de teta jugar\u00e1 junto a la hura del \u00e1spid, y el reci\u00e9n destetado meter\u00e1 la mano en la caverna del basilisco. 9 No habr\u00e1 ya m\u00e1s da\u00f1o ni destrucci\u00f3n en todo mi monte santo, porque estar\u00e1 llena la tierra del conocimiento de Yahv\u00e9, como Her\u00edan las aguas el mar.<\/p>\n<p>Como consecuencia de ese estado de equidad y de paz surgir\u00e1 una verdadera paz ed\u00e9nica, no s\u00f3lo en el orden moral de las conciencias, sino que hasta la naturaleza se asociar\u00e1 a esta transformaci\u00f3n moral de los futuros ciudadanos de la nueva teocracia, de tal forma que los animales fieros perder\u00e1n sus instintos agresivos, restaur\u00e1ndose as\u00ed la primitiva armon\u00eda de la creaci\u00f3n 27. Despu\u00e9s del pecado de los primeros padres, la creaci\u00f3n parece estar en un estado violento y como fuera de sitio. El autor del primer cap\u00edtulo del G\u00e9nesis 28 se hace eco de esta idea de paz id\u00edlica primitiva al proponer un r\u00e9gimen vegetariano de alimentaci\u00f3n para el hombre y los animales. No le parec\u00eda bien al autor sagrado en el primitivo plan de Dios se diera la terrible lucha por la existencia, que es la ley de vida en todos los \u00f3rdenes. Con el pecado del primer hombre no se cambi\u00f3 la naturaleza de los animales, y as\u00ed los que eran carn\u00edvoros tendr\u00edan que vivir de los otros animales 29. El mismo San Pablo, en su deseo de recapitular todas las cosas en Cristo y en un arranque oratorio, aspira a transformar la misma naturaleza, que est\u00e1 en \u201cdolores de parto\u201d hasta que se ponga al servicio de Cristo y de sus regenerados 30. En este cap\u00edtulo de Isa\u00edanos hallarnos ante una descripci\u00f3n po\u00e9tica y simb\u00f3lica para expresar la paz de las conciencias en la era mesi\u00e1nica, que en realidad no tiene plena realizaci\u00f3n sino en el cielo, culminaci\u00f3n de la etapa terrestre 31. Y la raz\u00f3n y base de todo este estado de cosas es que en todo el monte santo (la sede de la nueva sociedad teocr\u00e1tica, Jerusal\u00e9n, el monte de Si\u00f3n) y toda la tierra estar\u00e1 llena del conocimiento de Yahv\u00e9, como las aguas llenan el mar. En Amos se dice que despu\u00e9s del \u201cd\u00eda de Yahv\u00e9,\u201d en que ser\u00e1n castigados los habitantes de Israel, la juventud andar\u00e1 macilenta por los montes buscando \u201cla palabra de Dios\u201d 32, pues experimentar\u00e1n la ausencia de Dios y querr\u00e1n llenar el gran vac\u00edo en su coraz\u00f3n. Aqu\u00ed en Isa\u00edas tambi\u00e9n la base de la paz ser\u00e1 precisamente la aceptaci\u00f3n del conocimiento de Dios, de sus preceptos y de su soberan\u00eda como rey \u00fanico de las conciencias.<\/p>\n<p>El retorno del exilio (10-16).<br \/>\n10 En aquel d\u00eda, el renuevo de la ra\u00edz de Jes\u00e9 se alzar\u00e1 como estandarte para los pueblos, y le buscar\u00e1n las gentes, y ser\u00e1 gloriosa su morada. 11 En aquel d\u00eda de nuevo la mano del Se\u00f1or redimir\u00e1 al resto del pueblo, a lo que reste de Asur y de Egipto, de Patros, de Cus, de Elam, de Senaar, de Jamat y de las islas del mar. 12Alzar\u00e1 su estandarte en las naciones, y reunir\u00e1 a los dispersos de Israel, y juntar\u00e1 a los dispersos de Jud\u00e1 de los cuatro confines de la tierra. 13 Y cesar\u00e1 la envidia de Efra\u00edm, y ser\u00e1n destruidos los enemigos de Jud\u00e1, y Jud\u00e1 no ser\u00e1 m\u00e1s enemigo de Efra\u00edm. 14 Y se alzar\u00e1n contra la costa de los filisteos a occidente, y juntos saquear\u00e1n a los hijos de oriente; Edom y Moab les servir\u00e1n, y los hijos de Amm\u00f3n les estar\u00e1n sujetos. 15 Y secar\u00e1 Yahv\u00e9 la lengua del mar de Egipto, y levantar\u00e1 su mano sobre el r\u00edo con el terror de su soplo, y herir\u00e1 sus siete brazos, que podr\u00e1n pasarse a seco. 16 Y abrir\u00e1 camino a los restos de su pueblo, a los que quedar\u00e1n de Asur, como los abri\u00f3 para Israel el d\u00eda de su salida de Egipto.<\/p>\n<p>En el fragmento anterior, la profec\u00eda se centraba en torno a la persona del Mes\u00edas y su reinado de paz. En esta secci\u00f3n, en cambio, la idea central es la del retorno de los dispersos de Jud\u00e1 e Israel entre las naciones para reconstituir la nueva sociedad teocr\u00e1tica en la Tierra Santa. La autenticidad isaiana de esta secci\u00f3n es negada por gran parte de los cr\u00edticos, porque aqu\u00ed se supone el pueblo ya disperso no s\u00f3lo en Mesopotamia, sino en las islas del Mediterr\u00e1neo y en Egipto. Por otra parte, la idea de resto rescatado tiene aqu\u00ed un sentido diferente al de otros textos de Isa\u00edas, ya que aqu\u00ed ese resto lo forman un n\u00facleo de desterrados, mientras que en otras partes del libro de Isa\u00edas el resto se refiere m\u00e1s bien a los que quedaren en Palestina despu\u00e9s del castigo de Dios. Adem\u00e1s, la guerra contra los pueblos vecinos parece en contradicci\u00f3n con la paz id\u00edlica que acaba de presentarnos en los vers\u00edculos anteriores (6-9). Por eso, muchos creen que este fragmento es paralelo a la segunda parte del libro de Isa\u00edas (c.40-66), y que debe asignarse a un autor posterior al destierro 33.<br \/>\nAqu\u00ed encontramos una idea similar a los c.2-4, en cuanto que el autor se complace en destacar el atractivo que ejercer\u00e1 la religi\u00f3n del pueblo escogido sobre las otras naciones. El profeta ve levantarse un estandarte para los pueblos &#8211; que no es otro que el renuevo de la ra\u00edz de Jes\u00e9 &#8211; como invitaci\u00f3n a las naciones para que se congreguen en torno a \u00e9l para ser aleccionados 34, pues ser\u00e1 el gran maestro del mundo, y por eso sera gloriosa su morada; es decir, el lugar en que habite recibir\u00e1 el gran honor de ver concentrarse a todas las gentes como capital de la nueva teocracia, centro de la vida religiosa 35 de las naciones.<br \/>\nPero dentro de este marco general de atracci\u00f3n del renuevo de Jes\u00e9 sobre las \u201cgentes\u201d hay una misi\u00f3n particular\u00edsima del mismo, y es que ser\u00e1 el liberador que redimir\u00e1 de nuevo el resto de su pueblo, como en otro tiempo Dios hab\u00eda liberado al pueblo israelita de la opresi\u00f3n de Egipto 36. En tiempos de Isa\u00edas, ya Teglatfalasar III hab\u00eda deportado a los habitantes del norte de Galilea 37, y lo mismo les pas\u00f3 a los habitantes de Samar\u00eda despu\u00e9s que fue tomada por Sarg\u00f3n en el 721. Por otra parte, con ocasi\u00f3n de la destrucci\u00f3n del reino del Norte de Israel es muy veros\u00edmil que muchos buscaran refugio en Egipto, tradicionalmente enemigo de los asirios y amparados de las aspiraciones de independencia de los reyezuelos de Cana\u00e1n. Yahv\u00e9, pues, en aquel d\u00eda har\u00e1 una se\u00f1al (alzar\u00e1 su estandarte en las naciones), invit\u00e1ndolas a concentrarse en el pa\u00eds de Yahv\u00e9, y, sobre todo, llamar\u00e1 a los dispersos de Israel (reino cism\u00e1tico del Norte) y de Jud\u00e1 para formar un solo hogar patrio. A trav\u00e9s de todas las vicisitudes hist\u00f3ricas exist\u00eda cierta nostalgia del pasado en la conciencia de los buenos israelitas, que a\u00f1oraban los tiempos en que las doce tribus estaban unidas, formando un solo reino 38. Esta m\u00e1xima aspiraci\u00f3n se realizar\u00e1 en los tiempos mesi\u00e1nicos como inauguraci\u00f3n solemne de la nueva teocracia, y con ello, Efra\u00edm (reino cism\u00e1tico del Norte) y Jud\u00e1 depondr\u00e1n sus rencores tradicionales para lanzarse, unidos en una empresa com\u00fan, contra los tradicionales enemigos del pueblo escogido: de un lado, los filisteos, y del otro, los hijos de Oriente, e.d., los \u00e1rabes del desierto, y con ellos los moabitas y amonitas, tambi\u00e9n seculares adversarios de Israel. Por otra parte, Dios se encargar\u00e1 de vencer a los grandes imperios con los que Israel no pod\u00eda medir sus fuerzas: a Egipto, cuya lengua de mar (el mar Rojo) secar\u00e1 como en otro tiempo, y del otro lado a Asir\u00eda; levantara con fortaleza su mano sobre el r\u00edo (Eufrates) y herir\u00e1 sus siete brazos (sus m\u00faltiples canales de irrigaci\u00f3n), abriendo as\u00ed una avenida triunfal a los repatriados de su pueblo, procedentes de Asir\u00eda, como en otro tiempo con ocasi\u00f3n del paso del mar Rojo al salir de Egipto.<\/p>\n<p>  1 literalmente seg\u00fan el TM. As\u00ed la Bib. de Jer. Por una confusi\u00f3n de letras muy pa-en el hebreo, los LXX traducen: \u201clo llenar\u00e1 el esp\u00edritu de temor de Dios,\u201d que lee   Vg.; cf.  Condamin  , o.c., 90.   &#8211;  2   As\u00ed Skinner contra Cheyne y Marti (o.c., 103); Condamin (o.c., 90).  &#8211; 3 1Sa 16:5. &#8211; 4 Cf. Isa 6:13. &#8211; 5 N\u00fam 10:25.140 &#8211; 6 2Re 2:15. &#8211; 7 Ex 31:3- &#8211; 9 1Sa 10:6. &#8211; 8 Jue 6:34. &#8211; 10 Jer 1:18. &#8211; 11 Como es sabido, la versi\u00f3n griega enumera siete cualidades, traduciendo la palabra hebrea yira&#8217;t (\u201ctemor\u201d) primero por \u201cpiedad\u201d: \u03b5\u03c5\u03c3\u03ad\u03b2\u03b5\u03b9\u03b1\u03c2\u201d y despu\u00e9s en el v.3 por \u201ctemor\u201d: \u03c6\u03cc\u03b2\u03bf\u03c5. Parece ser una simple elegancia literaria &#8211; dada la riqueza de la lengua griega &#8211; para no repetir la misma palabra hebrea, como en Pro 1:7. San Jer\u00f3nimo sigue a los LXX y Padres griegos: San Iren. Adv. haer. 1.3 c.9: PG 7:871 y 930; Clem. Alej., Strommata V c.6: PG 9:61. Las versiones Peshitta y Targum nos dan \u201cseis\u201d cualidades, aunque con siete t\u00e9rminos. Por tanto, no difieren sustancialmente del TM. &#8211; 12 Prov 1:7. &#8211; 13 San Justino, Dial Cum Triph. 87: Pg 6:683. &#8211; 14 San Ireneo, Contra Haer. 3:9:17: Pg 7:871.929.930. &#8211; 15 Tertuliano, Adv. Mardonem 3:17: Pl 2:373. &#8211; 16 San Hilario, Tract.  In Ps. 118:38: Pl 9:541. &#8211; 17 San Jer\u00f3nimo, In Haiam 4:11: Pl 24:149. &#8211; 18 Or\u00edgenes, In Haiam 10:13: Pg 13:549\u00b7 &#8211;  19 San Ambrosio, De Spiritu Sancto 1:159: Pl 16:7711 San Agust\u00edn, De Civ.  Dei L.N C.31: Pl 41:344-345. &#8211; 20 Cf. Ceuppens, O.C., 264; J. Touzard, Isaie Xi 2-30.  Et Les Sept Dons Du&#8217;s. Esprit: Rb 8 (1899) P.259; A. Gardeil, Dons: \u201cDict. T. C.,\u201d 4 (1911) 1761; Vacant, Esprit Saint: Dict.  Bibl. Vig. 2 (1899) 1968-1969; Feldmann, O.C., T.I,I54; J. Knabenbauer, In Isaiam P.2?O; Tom\u00e1s, Summa Theol I-11 9:68 A.3 C, Et III 9.7 A.5 C; 11-11 c.45 a.1. &#8211; 21 Cf. Isa 39:2. &#8211; 22 Isa 37:8-9. &#8211;  23 El Targum de Jonat\u00e1n dice: \u201csaldr\u00e1 un rey del hijo de Isa\u00edas, y el Mes\u00edas (Ungido) ser\u00e1 ungido por un hijo de sus hijos.\u201d Cf. Ceuppens, o.c., 271. &#8211; 24 Rom 15:12; 2Te 2:8. &#8211; 25 San Justino, Dial cum Triph. 86.87: PG 6:682.683; San Ireneo, Adv. haer. &#8216;3:17:1 y 3: PG 7:929.930; 7:1214; Tertuliano, Contra ludaeos c.g: PL 2:663; Adv. Marc. 3:17: PL 2:373; San Cipriano, Testirn. 2:11: PL 4:41; 4:734; Eusebio, Demonst. Evang. 2:2:19: PG 22:107.143.559; San Cris\u00f3stomo, Contra ludaeos 2: PG 48:815; San Jer\u00f3nimo, In Isaiam 1.4: PL 24:147; cf. Ceuppens, o.c., 272. &#8211; 26 Cf. \u201cel cintur\u00f3n de la verdad\u201d en Efe 6:14. &#8211; 27   Los milenaristas entend\u00edan estos vers\u00edculos al pie de la letra, y con ellos San Ireneo y Lactancio, y a\u00fan hoy d\u00eda algunos, como Schegg, creen que llegar\u00e1 un momento en que esto se realizar\u00e1, volvi\u00e9ndose las cosas a su cauce primitivo. Cf.   San Ireneo  , Adv. haer. 33: PG 7:1214;  Lactancio  , Institutiones 7:24: PL 6:809. San Jer\u00f3nimo los critica (In \/s.&#8217; 11:6 : PL 24:150).   &#8211;  28   Gen 1:29.  &#8211; 29     Tom\u00e1s  , I q.6g a.2 ad 3; q.g\u00f3 a.i ad 2. &#8211;  30   Rom 8:19-22.   &#8211; 31 En todas estas descripciones po\u00e9ticas es necesario tener en cuenta que los profetas, aunque conozcan el hecho \u201cquoad substantiam,\u201d no lo conocen en sus realidades accidentales, y por eso presentan el futuro conforme al gusto de su tiempo y las circunstancias hist\u00f3ricas en que viven. En aquella \u00e9poca de zozobra, lo ideal ser\u00eda la paz total. Adem\u00e1s, el recuerdo de la paz primitiva del G\u00e9nesis hab\u00eda dejado huella en su mentalidad eminentemente pac\u00edfica y religiosa. &#8211; 32 Am 8,ns. &#8211; 33 Niegan la autenticidad isaiana de este fragmento Stade, Duhm, Cheyne, Marti y otros. El P. Condamin hace notar, respecto al argumento de que los exiliados est\u00e1n dispersos 2:1 el Mediterr\u00e1neo, que probablemente este v.11 es glosa. Skinner se muestra reservado, aunque se inclina m\u00e1s bien por la no autenticidad isaiana. &#8211; 34 Cf. Isa 2:4. &#8211; 35 La Vg. traduce \u201cet erit sepulchrum eius gloriosum,\u201d y ve en ello una alusi\u00f3n a la muerte de Cristo (cf. Jua 12:32). &#8211; 36 Algunos han querido ver en este retorno de los exiliados el primer contingente de repatriados que volvieron despu\u00e9s del decreto de Ciro. &#8211; 37 Cf. 2Re 15:29; 2Re 17:6. La enumeraci\u00f3n de pueblos de la segunda parte del v.11 es considerada por muchos como glosa, pues rompe el ritmo: Pairos es el Alto Egipto, con Cebas como capital. Cus: Etiop\u00eda. Elam, cuya capital es Susa. Senaar: Babilonia. Jamat: junto al Orontes, en Siria &#8211; 38 Cf. Ose 1:11; \u0395z 37:15.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>tronco \u2026 ra\u00edces.<\/b> Con el cautiverio babilonio en 586 a.C., la dinast\u00eda de David parec\u00eda tan diezmada como el ej\u00e9rcito asirio. La diferencia clave entre ambas era que a\u00fan quedaba vida en el tronco y en las ra\u00edces del linaje de David. Esa vida se manifest\u00f3 en un crecimiento nuevo que reto\u00f1\u00f3 en la forma de vara y v\u00e1stago. <b>Isa\u00ed.<\/b> Isa\u00ed fue el padre de David y a trav\u00e9s de su estirpe vendr\u00eda el rey mesi\u00e1nico (<span class='bible'>Rut 4:22<\/span>; <span class='bible'>1Sa 16:2<\/span>; <span class='bible'>1Sa 16:12-13<\/span>). <b>V\u00e1stago.<\/b> Es otro t\u00edtulo para el Mes\u00edas (vea <span class='bible'>Isa 4:2<\/span>)<b>.<\/b><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 Jes\u00e9:<\/b><\/i> Ver nota a <span class='bible'>1Sa 16:1<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Jer 23:5<\/span>; <span class='bible'>Rom 15:12<\/span>; <span class='bible'>Apo 5:5<\/span>; <span class='bible'>Apo 22:16<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Isa 9:2-7<\/span>; (ver <span class='bible'>Isa 42:1-12<\/span>, <span class='bible'>Sal 72:1-20<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>El rey perfecto. El \u00e1rbol, derribado pero no aniquilado, constituye un v\u00edvido contraste con el arrasado bosque de Asiria (10:33, 34). En 6:13 el tronco era Israel, viviendo en el remanente (ver tambi\u00e9n sobre 4:2); aqu\u00ed es la casa de David, y el v\u00e1stago en un hombre.<\/p>\n<p>1-3a El Esp\u00edritu (v. 2). No solamente su nacimiento real lo capacita para el cargo, sino el Esp\u00edritu divino lo hace, al igual que a los jueces y a los primeros reyes (cf. Jue. 3:10; 6:34, etc.; 1 Sam. 10:10; 16:13), de modo que \u00e9l es un Salom\u00f3n, un Gede\u00f3n y un David, en una sola persona, si bien no parcial o caprichosamente investido, sino en forma rica (v. 2) y perdurable. Los dones son triples y no s\u00e9ptuplos: de sabidur\u00eda y de inteligencia para el gobierno (cf. 1 Rey. 3:9-12), de consejo y de fortaleza para la guerra (cf. 9:6; 28:6; 36:5), y de conocimiento y de temor del Se\u00f1or para el liderazgo espiritual (cf. 2 Sam. 23:2). El se deleitar\u00e1 (v. 3) lleva la connotaci\u00f3n de que el temor del Se\u00f1or es para \u00e9l una fragancia.<\/p>\n<p>3b-5 Muestran la puesta en pr\u00e1ctica de estos poderes, que lo hacen gu\u00eda, guardi\u00e1n y ejemplo de su pueblo. Surge en el v. 4b que est\u00e1 investido de manera sobrenatural, de lo cual no queda ninguna duda en los vers\u00edculos siguientes.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>11.1-9 Asiria ser\u00eda como un \u00e1rbol cortado a la altura de su poder (10.33, 34), para no levantarse jam\u00e1s. Jud\u00e1 (del linaje real de David) la cortar\u00edan como un \u00e1rbol reducido al tronco. Sin embargo, a partir de ese tronco surgir\u00eda un v\u00e1stago: el Mes\u00edas. Ser\u00eda m\u00e1s grande que el \u00e1rbol original y llevar\u00eda mucho m\u00e1s fruto. El Mes\u00edas es el cumplimiento de la promesa de Dios, de que un descendiente de David gobernar\u00eda para siempre (2Sa 7:16).11.3-5 Dios juzgar\u00e1 con justicia y con equidad. Cu\u00e1nto anhelamos que los dem\u00e1s nos traten con justicia, pero, \u00bfla damos nosotros? Odiamos a quienes basan sus juicios en la apariencia, en la falsa evidencia o en los rumores. Pero, \u00bfsomos r\u00e1pidos para juzgar a otros utilizando esas normas? Solo Cristo puede ser el perfecto Juez justo, y solo cuando El gobierne nuestros corazones aprenderemos a tratar a los dem\u00e1s con justicia, as\u00ed como deseamos que no traten a nosotros.11.4, 5 Jud\u00e1 se corrompi\u00f3 y ahora la rodeaban potencias extranjeras hostiles. La naci\u00f3n necesitaba con desesperaci\u00f3n un avivamiento de justicia, equidad y fidelidad. Necesitaban volverse del ego\u00edsmo y mostrar justicia al pobre y al oprimido. La justicia que Dios valora es m\u00e1s que refrenarse de pecar. Es darse activamente a otros y ofrecerles la ayuda que necesitan.11.6-10 A\u00fan no hab\u00eda venido una \u00e9poca de oro, un tiempo de paz donde los ni\u00f1os podr\u00edan jugar con animales que antes eran peligrosos. Todo esto no se cumpli\u00f3 con la primera venida de Cristo. Por ejemplo, la naturaleza no ha vuelto a su balance y armon\u00eda originales (v\u00e9ase Rom 8:9-22). Esta paz perfecta solo ser\u00e1 posible cuando Cristo reine sobre la tierra.11.11 \u00bfCu\u00e1ndo volver\u00e1 a su tierra este remanente del pueblo de Dios? La profec\u00eda del Antiguo Testamento a menudo se aplica tanto al futuro cercano como al distante. Jud\u00e1 ir\u00eda pronto al cautiverio de Babilonia y un remanente regresar\u00eda a Jerusal\u00e9n en 537 a.C. por el decreto de Ciro. En las eras venideras, sin embargo, el pueblo de Dios se dispersar\u00eda por todo el mundo. Estas ciudades representan las cuatro puntos del mundo conocido: Hamat en el norte, Egipto en el sur, Asiria en el este y las costas del mar en el oeste. Al final, el pueblo de Dios se reunir\u00e1 cuando Cristo venga a reinar sobre la tierra.11.13 Efra\u00edn es la tribu dominante del norte. Se usa como otro nombre para Israel, el reino del norte.11.14 Edom, Moab y Am\u00f3n eran tres pa\u00edses que colindaban con Jud\u00e1 (junto con Filistea). Fueron las naciones que se regocijaron con la derrota de Jud\u00e1 y le quitaron sus tierras.11.15, 16 Isa\u00edas habla de un nuevo o un segundo Exodo cuando Dios lleve de regreso a su pueblo esparcido a Israel y el Mes\u00edas venga a gobernar el mundo. Dios sec\u00f3 el Mar Rojo para que los israelitas pudieran cruzarlo camino a la tierra prometida (Exodo 14). Sec\u00f3 el r\u00edo Jord\u00e1n para que la naci\u00f3n entrara a la tierra (Josu\u00e9 3). Dios volver\u00e1 a facilitar el camino de regreso para su pueblo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>(1) O: \u201ctronco con las ra\u00edces\u201d.<\/p>\n<p>(2) \u201cY [&#8230;] un brote.\u201d Heb.: wen\u00e9\u00b7tser. V\u00e9anse Mat 2:23, nn.<\/p>\n<p>(3) \u201cSer\u00e1 fruct\u00edfero\u201d, 1QIsaM; LXXSyVg: \u201ccrecer\u00e1\u201d; T dice: \u201cY saldr\u00e1 un rey de los hijos de Jes\u00e9, y de los hijos de sus hijos el Mes\u00edas (Cristo) mismo ser\u00e1 criado\u201d.<\/p>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 530 Isa 53:2; Zac 6:12; Rev 5:5; Rev 22:16<\/p>\n<p>b 531 Rut 4:17; 1Sa 17:58; Mat 1:6; Luc 3:32; Hch 13:22; Rom 15:12<\/p>\n<p>c 532 Jer 23:5; Jer 33:15; Zac 3:8; Zac 6:12; Hch 13:23<\/p>\n<p>d 533 2Sa 7:16<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> reto\u00f1o.  Este vers\u00edculo se refiere a la venida del Mes\u00edas y su reinado en contraste con el reino asirio. Del tronco de Isa\u00ed brotar\u00eda un  reto\u00f1o , y un  v\u00e1stago  que dar\u00eda fruto. <\/p>\n<p><p> Isa\u00ed.  Fue el padre de David (1 S 16:10\u2013 13). <\/p>\n<p><p> v\u00e1stago.  Este es un t\u00edtulo mesi\u00e1nico (cp. 4:2; 53:2).<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Si bien el tronco de David est\u00e1 ca\u00eddo (<span class='bible'>Isa 6:13<\/span>) una <b><i>vara o<\/i><\/b> un <b><i>v\u00e1stago<\/i><\/b> crecer\u00e1 de sus ra\u00edces (la familia de David; <b><i>Isa\u00ed<\/i><\/b> era el padre de David, <span class='bible'>1Sa 17:12<\/span>), en la persona del Mes\u00edas. Se caracterizar\u00e1 por la plenitud del Esp\u00edritu Santo (<span class='bible'>Isa 11:2<\/span>) y la absoluta integridad (vv. <span class='bible'>Isa 11:3-5<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>Isa\u00ed&#8230;<\/b><\/i> Otra traducci\u00f3n posible: <i>un v\u00e1stago de la estirpe de Jes\u00e9<\/i>; <i><b>reto\u00f1ar\u00e1&#8230;<\/b><\/i> Otra traducci\u00f3n posible: <i>fructificar\u00e1<\/i>.<\/span><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p><em>rtf1fbidisansiansicpg1252deff0fonttblf0fromanfprq2fcharset2 Wingdings 3;<\/em> N un v\u00e1stago de la estirpe de Jes\u00e9. <\/p>\n<p> 11.1 <em>rtf1fbidisansiansicpg1252deff0fonttblf0fromanfprq2fcharset2 Wingdings 3;<\/em> N fructificar\u00e1.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia Textual III Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[1] Jes\u00e9 era padre de David, fundador de la dinast\u00eda de Jud\u00e1.[4] Severo castigo de los injustos. 2 Tes 2, 8.[8] Im\u00e1genes de la era mesi\u00e1nica como restauraci\u00f3n del Para\u00edso. Is 65, 25; Luc 10, 19.[10] Rom 15, 12.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un reto\u00f1o brotar\u00e1 del tronco de Isa\u00ed, y un v\u00e1stago de sus ra\u00edces dar\u00e1 fruto. Saldr\u00e1 una vara del tronco. El profeta ha descrito la destrucci\u00f3n del ej\u00e9rcito asirio bajo un gran bosque, aqu\u00ed toma la ocasi\u00f3n para representar a la gran persona, que es el sujeto de este cap\u00edtulo, como una ramita delgada, que &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-isaias-111-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Isa\u00edas 11:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-18514","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18514","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18514"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18514\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18514"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18514"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18514"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}