{"id":18880,"date":"2022-06-20T03:22:47","date_gmt":"2022-06-20T08:22:47","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-isaias-311-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/"},"modified":"2022-06-20T03:22:47","modified_gmt":"2022-06-20T08:22:47","slug":"comentario-de-isaias-311-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-isaias-311-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/","title":{"rendered":"Comentario de Isa\u00edas 31:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>\u00a1Ay de los que descienden a Egipto por ayuda! Buscan apoyo en los caballos; conf\u00edan en los carros de guerra, por ser numerosos; y en los jinetes, por ser muy poderosos. Pero no miran al Santo de Israel, ni buscan a Jehovah.<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>\u00a1Ay de los que descienden a Egipto!<\/i><\/b> <span class='bible'>Isa 30:1-7<\/span>; <span class='bible'>Isa 36:6<\/span>; <span class='bible'>Isa 57:9<\/span>; <span class='bible'>Eze 17:15<\/span>; <span class='bible'>Ose 11:5<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>y conf\u00edan en caballos.<\/i><\/b> <span class='bible'>Isa 30:16<\/span>; <span class='bible'>Isa 36:9<\/span>; <span class='bible'>Deu 17:16<\/span>; <span class='bible'>Sal 20:7<\/span>; <span class='bible'>Sal 33:16<\/span>, <span class='bible'>Sal 33:17<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>y no miraron al Santo de Israel.<\/i><\/b> <span class='bible'>Isa 5:12<\/span>; <span class='bible'>Isa 17:7<\/span>, <span class='bible'>Isa 17:8<\/span>; <span class='bible'>Isa 22:11<\/span>; <span class='bible'>2Cr 16:7<\/span>; <span class='bible'>Jer 2:13<\/span>; <span class='bible'>Jer 17:5<\/span>; <span class='bible'>Ose 14:3<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>ni buscaron a Jehov\u00e1.<\/i><\/b> <span class='bible'>Isa 9:13<\/span>; <span class='bible'>Isa 64:7<\/span>; <span class='bible'>Dan 9:13<\/span>; <span class='bible'>Ose 7:7<\/span>, <span class='bible'>Ose 7:13-16<\/span>; <span class='bible'>Am\u00f3 5:4-8<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>El profeta demuestra la locura y peligro de confiar en Egipto, y abandonar a Dios,<\/i><\/b> <span class='bible'>Isa 31:1-5<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Exhorta a la conversi\u00f3n,<\/i><\/b> <span class='bible'>Isa 31:6-7<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Y confirma la ca\u00edda de Asiria,<\/i><\/b> <span class='bible'>Isa 31:8-9<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Este quinto lamento prof\u00e9tico reafirma al cuarto (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Isa 30:1-33<\/span><\/span>). Tambi\u00e9n se dirige a aquellos que reemplazaron la fe en Dios por la confianza en Egipto. Esta predicci\u00f3n consiste de una condena por la dependencia de Egipto (vv.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Isa 31:1-3<\/span><\/span>), y una promesa de que el Se\u00f1or salvar\u00e1 al monte Si\u00f3n y destruir\u00e1 a Asiria (vv.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Isa 31:6-9<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>Ay de los que descienden a Egipto:<\/b>\u00a0Una idea similar aparece en<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Isa 30:2<\/span><\/span>.<\/span><\/p>\n<p> <\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>miran<\/b>\u00a0significa \u00abmirar con inter\u00e9s\u00bb o \u00abmirar con respeto\u00bb.<\/p>\n<p> <\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>buscan a Jehov\u00e1<\/b>\u00a0aqu\u00ed da la idea de consultar en los profetas para buscar el camino (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Isa 29:9<\/span><\/span>,<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Isa 29:10<\/span><\/span>;<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Isa 30:1<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>\u00a1AY DE LOS QUE&#8230; \u00a1<\/b> Isa\u00edas anuncia la calamidad que les sobrevendr\u00eda a los malignos (v. <span class=\"bible\">Isa 31:2<\/span>) que estaban confiando en los caballos y carros de Egipto en vez de confiar en el Se\u00f1or (cf. <span class=\"bible\">Deu 17:16<\/span>). Hoy los creyentes deben tener cuidado de no cometer el mismo pecado que Jud\u00e1. Deben poner su fe en Dios, respetar sus mandamientos y buscar cada d\u00eda su gracia y su ayuda en todas sus necesidades (cf. <span class=\"bible\">Heb 4:16<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p>31. La Justicia de Yahv\u00e9.<\/p>\n<p>Inutilidad de la ayuda de Egipto (1-3).<br \/>\n1 Ay de los que bajan a Egipto en busca de socorro, y conf\u00edan en los caballos, y en la multitud de carros ponen su esperanza, y en la fuerza de los jinetes! Pero no miran al Santo de Israel y no buscan a Yahv\u00e9. 2 Pero tambi\u00e9n El es diestro en traer males y no retira su palabra. Y se levantar\u00e1 contra la casa de los malvados, contra el socorro de los que obran la iniquidad. 3 El egipcio es un hombre, no es un dios, y sus caballos son carne, no son esp\u00edritu. Y en tendiendo Yahv\u00e9 su mano, caer\u00e1 el protector y caer\u00e1 el protegido, ambos juntamente perecer\u00e1n.<\/p>\n<p>Egipto era famoso por sus caballos 1 y era la \u00fanica potencia que pod\u00eda disponer de carros de combate frente a Asir\u00eda. Las peque\u00f1as naciones de la costa sir\u00f3-fenicio-palestina confiaban desmesuradamente en el poder militar egipcio, y ahora el profeta lo declara abiertamente. Los pol\u00edticos de Jerusal\u00e9n se preocupan de todo menos de Yahv\u00e9, el Santo de Israel. Pero Dios sabe esperar su hora, y a su tiempo enviar\u00e1 el castigo (es diestro en traer males, v.1) y mantendr\u00e1 su palabra relativa a los castigos futuros, cuya realizaci\u00f3n se retarda solamente por pura misericordia. En realidad, el que dirige el curso de la historia es Dios, y, por tanto, de nada servir\u00e1n poderes que, como el egipcio, son s\u00f3lo hombres, ayudados de medios materiales, que son s\u00f3lo carne (v.3). Por tanto, cuando Yahv\u00e9 levante su mano para castigar, caer\u00e1 el protector (Egipto) y el protegido (Jud\u00e1).<\/p>\n<p>Yahv\u00e9, \u00fanico salvador de Jud\u00e1 (4-9).<br \/>\n4 Porque as\u00ed me ha dicho Yahv\u00e9: Como le\u00f3n que ruge o como cachorro de le\u00f3n sobre su presa, contra el cual se re\u00fane toda la turba de pastores, pero no se acobarda de sus gritos ni se turba ante el ruido de ellos, as\u00ed Yahv\u00e9 de los ej\u00e9rcitos descender\u00e1 a la lucha en el monte de Si\u00f3n, en su collado. 5Como aves que levantan el vuelo proteger\u00e1 Yahv\u00e9 de los ej\u00e9rcitos a Jerusal\u00e9n; protegiendo salvar\u00e1, perdonando dejar\u00e1 escapar. 6Volveos, hijos de Israel, a aquel de quien tan profundamente os hab\u00e9is separado. 7Porque, en aquel d\u00eda, cada cual tirar\u00e1 sus \u00eddolos de plata y sus \u00eddolos de oro, que vosotros os hicisteis con vuestras manos pecadoras. 8Asur caer\u00e1 a la espada, que no es espada de hombre, y espada de uno que no es hombre le devorar\u00e1. Huir\u00e1 ante la espada, y sus j\u00f3venes (guerreros) ser\u00e1n cautivados, 9y de terror desaparecer\u00e1 su roca, y sus pr\u00edncipes, espantados, abandonar\u00e1n la bandera. As\u00ed dice Yahv\u00e9, que tiene su fuego en Si\u00f3n, y su horno en Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>Parece que este fragmento tiene un car\u00e1cter de liberaci\u00f3n, en contraposici\u00f3n al anterior, de castigo por la mala pol\u00edtica de los jefes israelitas. De nuevo nos encontramos aqu\u00ed con la alternancia de amenazas y promesas, tan usual en la literatura prof\u00e9tica. Dios sale a defender a Jerusal\u00e9n como un le\u00f3n su presa, sin hacer caso de los que se opongan a ello (los pastores). Es una imagen gr\u00e1fica que expresa la decisi\u00f3n de Dios en la defensa de Jerusal\u00e9n 2. Yahv\u00e9, pues, desciende a la lucha. en Si\u00f3n (v.4) para defenderla contra sus enemigos. Esta protecci\u00f3n de Dios sobre Jerusal\u00e9n queda m\u00e1s esclarecida con el otro s\u00edmil de las aves que levantan el vuelo (v.6) \u03bf revolotean sobre sus nidos protegiendo a sus pollitos 3. El profeta invita a los israelitas a corresponder a esta gracia de la liberaci\u00f3n de los enemigos, entreg\u00e1ndose de lleno a Yahv\u00e9 y abandonando sus antiguos cultos idol\u00e1tricos (v.6-7). Las manos de ellos eran pecadoras, porque hab\u00edan contribuido a multiplicar los \u00eddolos por ellas fabricados. De nuevo la mente del profeta se refiere al hecho de la liberaci\u00f3n de Asir\u00eda, que no es obra de pol\u00edtica humana, sino de Dios: Asur caer\u00e1 a la espada, que no es espada de hombre (v.8). Si sucumbe en la guerra, no es por efecto de los ej\u00e9rcitos contrarios, sino por la intervenci\u00f3n de Dios, que as\u00ed dirige el curso de la historia. Los asirios huir\u00e1n despavoridos, y desaparecer\u00e1 la roca, e.d., su sost\u00e9n material, el jefe del ej\u00e9rcito o rey, y vendr\u00e1 la deserci\u00f3n general. Y todo este p\u00e1nico es efecto de la intervenci\u00f3n de Yahv\u00e9, que para los enemigos de Jud\u00e1 tiene el efecto de un fuego devorador: Yahv\u00e9, que tiene su fuego en Si\u00f3n y su horno en Jerusal\u00e9n. Quiz\u00e1 aqu\u00ed traiga esta imagen por asociaci\u00f3n de ideas con el Ariel Deu 29:1ss, o sencillamente juegue con la imagen b\u00edblica de la ira divina, manifestada como un horno ardiendo que devora a sus enemigos (Sal 21:9).<\/p>\n<p>  1 Cf. diodor., 1:45; hom., Il\u00edad. 9,383. &#8211; 2 Algunos autores prefieren entender la imagen en sentido contrario: Yahv\u00e9, por medio de Asir\u00eda, despedazar\u00eda a Si\u00f3n como el le\u00f3n la presa, sin hacer caso de los pastores (pol\u00edticos de Jud\u00e1 y egipcios) que a ello se opon\u00edan. Pero en el v.5 se habla de una protecci\u00f3n de Yahv\u00e9 sobre Jerusal\u00e9n. &#8211; 3 Condamin supone que falta algo en el vers\u00edculo, en el que se indicar\u00eda la huida de los enemigos \u201ccomo aves que levantan el vuelo.\u201d<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>caballos \u2026 carros.<\/b> Los caballos y los carros de Egipto eran numerosos (<span class='bible'>1Re 10:28-29<\/span>). La topograf\u00eda plana del pa\u00eds era ideal para este tipo de ej\u00e9rcito, el cual Israel consider\u00f3 \u00fatil en contra de la caballer\u00eda asiria. <b>ni buscan a Jehov\u00e1.<\/b> El alejamiento del Se\u00f1or era el aspecto m\u00e1s detestable de la confianza de Israel en Egipto.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Ose 1:7<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Isa 30:1-5<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Algunos conf\u00edan en caballos. 2, 3 El poder relativo de la carne y del esp\u00edritu, seg\u00fan lo ve\u00eda Isa\u00edas, contradijo totalmente la afirmaci\u00f3n de sus contempor\u00e1neos (cf. 30:15, 16) y, en su mayor parte, la nuestra propia. Es la clave a su pensamiento, y habr\u00eda de ser dram\u00e1ticamente reivindicado (cf. la burla de 36:8, 9, con el resultado en 37:36-38). 2 El desastre interpreta correctamente el t\u00e9rmino amplio \u201cmal\u201d; cf. 45:7; Am\u00f3s 3:6. 4, 5  El le\u00f3n rugiente y los p\u00e1jaros que revolotean en vuelo de huida, describen lo que est\u00e1 libre de la interferencia humana; posiblemente sugieren tambi\u00e9n (Delitzsch) los aspectos formidables y tiernos del Se\u00f1or como protector (cf. Deut. 32:11).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>31.1 Jud\u00e1 fall\u00f3 en buscar ayuda militar en otras naciones. (1) Confiaban en el hombre y no en Dios. Jud\u00e1 busc\u00f3 la protecci\u00f3n de los que ten\u00edan mucho menos poder que Dios. Tanto Egipto como Jud\u00e1 caer\u00edan como resultado de su arrogancia. (2) Serv\u00edan a sus intereses y no a los de Dios y por lo tanto ni siquiera lo consultaron. Violaron lo estipulado en Deu 17:16 (3) No quisieron pagar el precio de buscar a Dios y de arrepentirse de su vida pecaminosa. Cuando tenemos problemas, es bueno buscar ayuda, pero nunca deber\u00edamos pasar por alto a Dios ni las instrucciones que nos dio anteriormente.31.7 Alg\u00fan d\u00eda estas personas desechar\u00e1n sus \u00eddolos, reconociendo que no son nada m\u00e1s que objetos hechos por los hombres. Los \u00eddolos tales como, dinero, fama o \u00e9xito son seductores. En vez de contribuir a nuestro desarrollo espiritual, nos roban tiempo, energ\u00eda y entrega que deber\u00edan estar dirigidos a Dios. Al principio parecen atractivos y nos prometen llevar al \u00e9xito, pero al final descubriremos que nos hemos convertido en sus esclavos. Necesitamos ahora reconocer su falta de valor, antes de que nos roben nuestra libertad.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>(1) O: \u201cjinetes\u201d.<\/p>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 1386 Isa 30:2; Eze 17:15<\/p>\n<p>b 1387 Deu 17:16; Sal 33:17; Pro 21:31<\/p>\n<p>c 1388 Isa 36:9<\/p>\n<p>d 1389 Isa 9:13; Isa 64:7; Dan 9:13; Ose 7:7; Am\u00f3 5:4<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> En los caballos buscan apoyo.  Los israelitas confiaban en la caballer\u00eda de Egipto (cp. 30:16) para que les ayudaran contra Asiria. Seg\u00fan 1 R 10:28, 29, Egipto ten\u00eda muchos caballos y carros.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Dios, no Egipto, defender\u00e1 a Su pueblo. Dios es <b><i>sabio<\/i><\/b> (v. <span class='bible'>Isa 31:2<\/span>), es como el <b><i>le\u00f3n<\/i><\/b> (v. <span class='bible'>Isa 31:4<\/span>) y como las aves que protegen sus nidos (v. <span class='bible'>Isa 31:5<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>caballos y&#8230;<\/b><\/i> TM a\u00f1ade <i>conf\u00edan.<\/i> Se sigue LXX \u2192 \u00a7<span class=\"dct\">194<\/span>.<\/span><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[3] Maldito el hombre que espera s\u00f3lo en el hombre. Jer 18,.[5] Dios es comparado con un p\u00e1jaro que revolotea sobre su nido para protegerlo. Mat 23, 37.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a1Ay de los que descienden a Egipto por ayuda! Buscan apoyo en los caballos; conf\u00edan en los carros de guerra, por ser numerosos; y en los jinetes, por ser muy poderosos. Pero no miran al Santo de Israel, ni buscan a Jehovah. \u00a1Ay de los que descienden a Egipto! Isa 30:1-7; Isa 36:6; Isa 57:9; &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-isaias-311-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Isa\u00edas 31:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-18880","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18880","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18880"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18880\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18880"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18880"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18880"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}