{"id":19430,"date":"2022-06-20T03:45:26","date_gmt":"2022-06-20T08:45:26","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-isaias-591-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T03:45:26","modified_gmt":"2022-06-20T08:45:26","slug":"comentario-de-isaias-591-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-isaias-591-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Isa\u00edas 59:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>He aqu\u00ed que la mano de Jehovah no se ha acortado para salvar, ni su o\u00eddo se ha ensordecido para o\u00edr.<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>He aqu\u00ed que no se ha acortado la mano de Jehov\u00e1.<\/i><\/b> <span class='bible'>Isa 50:2<\/span>; <span class='bible'>G\u00e9n 18:14<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 11:23<\/span>; <span class='bible'>Jer 32:17<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>para salvar.<\/i><\/b> <span class='bible'>Isa 63:1<\/span>; <span class='bible'>Heb 7:25<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>ni se ha agravado su o\u00eddo para oir.<\/i><\/b> <span class='bible'>Isa 6:10<\/span>; <span class='bible'>Mat 13:15<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Las calamidades de los jud\u00edos no se deben a la falta de poder de Dios, sino a sus propios pecados,<\/i><\/b> <span class='bible'>Isa 59:1-15<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>La salvaci\u00f3n es s\u00f3lo de Dios,<\/i><\/b> <span class='bible'>Isa 59:16-19<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>El pacto del Redentor,<\/i><\/b> <span class='bible'>Isa 59:20-21<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>no se ha acortado la mano de Jehov\u00e1:<\/b>\u00a0Pasajes relacionados se ven en\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Isa 40:10<\/span><\/span>;\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Isa 50:2<\/span><\/span>. El o\u00eddo del Se\u00f1or, a diferencia de Israel (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Isa 6:10<\/span><\/span>), es muy capaz de\u00a0<b>o\u00edr<\/b>.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>CONSOLAOS.<\/b> Se escribieron estos cap\u00edtulos durante los \u00faltimos a\u00f1os de la vida de Isa\u00edas. Dios revel\u00f3 estas profec\u00edas a fin de brindar esperanza y consuelo a su pueblo durante su cautividad en Babilonia ciento cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s de la \u00e9poca de Isa\u00edas (v\u00e9ase <span class=\"bible\">Isa 39:5-8<\/span>). Est\u00e1n llenas de revelaciones prof\u00e9ticas acerca del Mes\u00edas venidero y su reino futuro en la tierra. Algunos acontecimientos profetizados se cumplieron en el cautiverio babil\u00f3nico y en la restauraci\u00f3n de Jud\u00e1, muchos se relacionan m\u00e1s espec\u00edficamente con la manifestaci\u00f3n de Jesucristo en la tierra, y otros todav\u00eda esperan su cumplimiento. En general, los caps. <span class=\"bible\">Isa 40:1-31<\/span>; <span class=\"bible\">Isa 41:1-29<\/span>; <span class=\"bible\">Isa 42:1-25<\/span>; <span class=\"bible\">Isa 43:1-28<\/span>; <span class=\"bible\">Isa 44:1-28<\/span>; <span class=\"bible\">Isa 45:1-25<\/span>; <span class=\"bible\">Isa 46:1-13<\/span>; <span class=\"bible\">Isa 47:1-15<\/span>; <span class=\"bible\">Isa 48:1-22<\/span> hacen hincapi\u00e9 en la liberaci\u00f3n, los caps. <span class=\"bible\">Isa 49:1-26<\/span>; <span class=\"bible\">Isa 50:1-11<\/span>; <span class=\"bible\">Isa 51:1-23<\/span>; <span class=\"bible\">Isa 52:1-15<\/span>; <span class=\"bible\">Isa 53:1-12<\/span>; <span class=\"bible\">Isa 54:1-17<\/span>; <span class=\"bible\">Isa 55:1-13<\/span>; <span class=\"bible\">Isa 56:1-12<\/span>; <span class=\"bible\">Isa 57:1-21<\/span> en la redenci\u00f3n, y los caps. <span class=\"bible\">Isa 58:1-14<\/span>; <span class=\"bible\">Isa 59:1-21<\/span>; <span class=\"bible\">Isa 60:1-22<\/span>; <span class=\"bible\">Isa 61:1-11<\/span>; <span class=\"bible\">Isa 62:1-12<\/span>; <span class=\"bible\">Isa 63:1-19<\/span>; <span class=\"bible\">Isa 64:1-12<\/span>; <span class=\"bible\">Isa 65:1-25<\/span>; <span class=\"bible\">Isa 66:1-24<\/span> en la gloria.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>NO SE HA ACORTADO LA MANO DE JEHOV\u00c1.<\/b> Este pasaje describe pecados adicionales que han impedido que el pueblo reciba las prometidas bendiciones de Dios (v\u00e9anse las dos notas anteriores).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p>59. Invectiva Contra Israel Pecador.<br \/>\n La raz\u00f3n de que la salvaci\u00f3n de Dios se retrase estriba en los pecados de Israel. Yahv\u00e9 es omnipotente; por tanto, si no ha salvado a su pueblo, no es por impotencia, sino que esa salvaci\u00f3n est\u00e1 condicionada a la conducta del mismo pueblo escogido. Yahv\u00e9 no es infiel ni indiferente a sus promesas. Son los pecados de Israel los que retardan su intervenci\u00f3n salvadora, pues son como un muro que se interpone entre ambos, en tal forma que las relaciones quedan totalmente interrumpidas. Pero, al fin, Dios se decide a intervenir, al ver tanta injusticia y maldad, con su mano justiciera.<\/p>\n<p>La corrupci\u00f3n moral, obst\u00e1culo para la salvaci\u00f3n de. Yahv\u00e9 (1-8)<br \/>\n1 He aqu\u00ed que 110 se ha acortado la mano de Yahv\u00e9 para salvar ni se ha hecho duro su o\u00eddo para o\u00edr, 2 sino que vuestras iniquidades han hecho una separaci\u00f3n entre vosotros y vuestro Dios; vuestros pecados hacen que El oculte su rostro para no o\u00edros; 3 porque vuestras manos est\u00e1n manchadas de sangre, y vuestros dedos de iniquidad; vuestros labios hablan mentira y vuestra lengua susurra impiedad. 4 No hay quien clame por la justicia, nadie que juzgue con verdad. Conf\u00edan en vanidades y hablan falsedades, conciben fatigas y paren desventuras. 5 Incuban huevos de \u00e1spides y tejen telas de ara\u00f1a, y el que come de sus huevos muere; si se los rompe, sale un basilisco. 6 Sus telas no sirven para vestir, ni con sus obras puede uno arroparse; sus obras son obras de iniquidad, y en sus manos hay obra de violencia. 7 Corren tras el mal sus pies y se dan prisa a derramar sangre inocente. Sus pensamientos son pensamientos de iniquidad, y a su paso dejan el estrago y la ruina. 8 No conocen el camino de la paz, no hay en sus sendas justicia; sus veredas son tortuosas; quien por ellas va no conoce la paz.<\/p>\n<p>Las iniquidades e injusticias han hecho que la mano del Se\u00f1or no se manifieste, no porque \u00e9sta sea corta o impotente para salvar (v.1); ni tampoco se ha hecho duro de o\u00eddo, mostr\u00e1ndose indiferente a las s\u00faplicas de Israel. La culpa reside en la conducta de los israelitas, que se han hecho indignos de participar de las bendiciones divinas (v.2); por eso oculta su rostro y los abandona. Y el profeta detalla las razones de este alejamiento de Dios: las manos est\u00e1n manchadas en sangre (v.3); la avaricia no se ha detenido ante el homicidio y el atropello de los d\u00e9biles, ni sus Zabios ante la mentira. Todos los medios, la difamaci\u00f3n, la violencia, parec\u00edan l\u00edcitos para los avaros israelitas de las altas categor\u00edas sociales. La situaci\u00f3n es tal, que no hay quien clame por la justicia (v.4); y los derechos m\u00e1s elementales se conculcan con falsedades y argumentaciones sof\u00edsticas ante los tribunales. Todo es un cavilar moroso contra el pr\u00f3jimo: conciben fatigas y paren desventuras. No tienen otra obsesi\u00f3n que hacer da\u00f1o a los d\u00e9biles, vali\u00e9ndose de todas las artima\u00f1as. Su conducta es como la de los que incuban huevos de \u00e1spides y tejen telas de ara\u00f1a (v.5). Sus maquinaciones son tan peligrosas como los huevos de \u00e1spides, que llevan dentro de su c\u00e1scara un ser maligno y venenoso, y sus artima\u00f1as son tan sutiles como las telas de ara\u00f1a, que hacen caer a los insectos. Los incautos son capturados en sus hilos sin poder sacar ning\u00fan provecho, aunque aparentemente sus planes parezcan excelentes para el bien social; por eso nadie con sus obras puede vestirse (v.6), pues no sirven m\u00e1s que para perjuicio de la sociedad. Sus actos no tienden a conservar la paz social ni la justicia (v.8). Todo el que se asocie con ellos no conoce la paz (v.8).<\/p>\n<p>Ansias de salvaci\u00f3n en el pueblo (9-11).<br \/>\n9 Por eso se alej\u00f3 de nosotros el juicio, por eso no nos alcanza la justicia. Esperamos luz, y he ah\u00ed tinieblas; resplandor, y caminamos en la oscuridad. 10Vamos palpando, como ciegos, la pared, y andamos a tientas, como quien no tiene ojos. Tropezamos en pleno d\u00eda como en el crep\u00fasculo; habitamos en tinieblas, como muertos16. 11Gru\u00f1imos todos como osos y gemimos como palomas. Esperamos el juicio, pero nada; la salvaci\u00f3n, pero est\u00e1 lejos de nosotros.<\/p>\n<p>El fragmento es pat\u00e9tico y bell\u00edsimo, como expresi\u00f3n del estado ansioso de espera en que est\u00e1 el pueblo por la salvaci\u00f3n y la justicia. El pueblo reconoce el estado de desolaci\u00f3n espiritual en que se halla alejado de su Dios y siente sed de juicio y de justicia (v.8). El sentimiento de equidad ha desaparecido de la sociedad, y suspiran por que Dios haga un juicio discriminatorio para que reine la justicia, fuente de la paz social. Anhelar ese horizonte luminoso de justicia, a la que llama luz y resplandor, pero la realidad es un ambiente de tinieblas y de oscuridad moral. Andan todos a ciegas en medio de la confusi\u00f3n reinante (v.10). Los valores morales est\u00e1n subvertidos, y no hay direcci\u00f3n en la sociedad. Como consecuencia de no haber directrices justas y claras impuestas por las clases dominantes, todos andan a tientas, como el que no tiene ojos, tropezando en pleno d\u00eda. Por otra parte, los fieles israelitas andan buscando remedio a la situaci\u00f3n, esperando la manifestaci\u00f3n de Dios para que aclare la situaci\u00f3n. Hambrientos de justicia y de salvaci\u00f3n, dan gritos de desesperaci\u00f3n como los animales en busca de comida (gru\u00f1imos como osos, gemimos como palomas, v.11). Todos ans\u00edan la intervenci\u00f3n salvadora de Yahv\u00e9, esperando el juicio, la salvaci\u00f3n (v.11), la liberaci\u00f3n de ese estado de confusi\u00f3n social; pero esa manifestaci\u00f3n justiciera de Dios se aleja cada d\u00eda m\u00e1s. La causa son los muchos pecados que invaden la sociedad, como dir\u00e1 a continuaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Confesi\u00f3n de los pecados del pueblo (12-15).<br \/>\n12 Porque son ante ti numerosas nuestras iniquidades, y nuestros pecados dan testimonio contra nosotros. Con nosotros est\u00e1n nuestros cr\u00edmenes, y conocemos nuestras iniquidades: 13 rebelarse y renegar de Yahv\u00e9, alejarse de nuestro Dios, hablar perfidia e insurrecci\u00f3n, concebir y meditar en el coraz\u00f3n palabras de mentira; 14y se ha alejado el derecho, y se ausent\u00f3 la justicia, y tropez\u00f3 la buena fe en las plazas, y no halla lugar la rectitud17. 15La fidelidad ha sido desterrada, y el que evita el mal es expoliado.<\/p>\n<p>El cuadro no puede ser m\u00e1s sombr\u00edo, ya que los males sociales invaden todos los estratos de la sociedad. El profeta hace en nombre del pueblo una confesi\u00f3n de los pecados contra Yahv\u00e9, los cuales son el obst\u00e1culo para que la anhelada salvaci\u00f3n se manifieste. Al principio, la confesi\u00f3n se dirige directamente a Yahv\u00e9: ante ti nuestras iniquidades dan testimonio contra nosotros (v.12). Los pecados son considerados como testimonio acusador en el juicio ante Dios. El profeta enumera primero los pecados directamente dirigidos contra Dios. Entre ellos est\u00e1 la rebeli\u00f3n, que en los profetas muchas veces significa el pecado espec\u00edfico de idolatr\u00eda, pero tambi\u00e9n el simple incumplimiento de los mandatos de Yahv\u00e9. En la concepci\u00f3n teocr\u00e1tica israelita, toda inobservancia de la Ley era una rebeli\u00f3n, y entre ellas est\u00e1 sobre todo la apostas\u00eda religiosa (v.13). Toda la vida del pueblo est\u00e1 basada en la doblez y en la perfidia e insurrecci\u00f3n. Aunque externamente se proclama la verdad religiosa, la conducta pr\u00e1ctica est\u00e1 en oposici\u00f3n a las exigencias religiosas de Yahv\u00e9 (concebir y meditar en el coraz\u00f3n palabras de mentira, \u03bd.13). La religi\u00f3n es, pues, meramente ritualista y aparente. A esta pr\u00e1ctica superficial e inconsecuente de los deberes religiosos para con Dios se junta la falta de escr\u00fapulos morales en las relaciones con el pr\u00f3jimo: se ha alejado el derecho, la justicia (v.14), las virtudes fundamentales en la vida social. Aqu\u00ed aparecen personificadas como entidades que han sido desterradas de las plazas, o lugares de transacciones, y de los tribunales de justicia. En ambos sitios, la rectitud y buena fe, o fidelidad, no tienen acceso, pues son considerados como seres extra\u00f1os. Y los pocos que a\u00fan hacen honor a sus sentimientos de rectitud moral son preferidos y ultrajados: el que evita el mal es expoliado (v.15).<\/p>\n<p>Intervenci\u00f3n justiciera de Yahv\u00e9 (15-19).<br \/>\n15b Violo Yahv\u00e9, y no plugo a sus ojos que no existiese justicia. 16Y vio que no hab\u00eda ning\u00fan hombre, y le asombr\u00f3 que no hubiera intercesor. Entonces salv\u00f3le su brazo y vino en su ayuda su justicia. 17Y se revisti\u00f3 de la justicia como de coraza, y puso en su cabeza el casco de la salvaci\u00f3n, y se visti\u00f3 de vestiduras de venganza, y se cubri\u00f3 de celo como de manto. l8Como son las obras, as\u00ed es su retribuci\u00f3n; ira contra sus enemigos, represalia contra sus adversarios. A las islas dar\u00e1 la paga 15. 19Y temer\u00e1n desde el poniente el nombre de Yahv\u00e9, y desde el nacimiento del sol su gloria, porque vendr\u00e1 como torrente impetuoso, empujado por el soplo de Yahv\u00e9.<\/p>\n<p>Algunos creen que este fragmento constituye un nuevo poema en el que se contrapone la suerte de los malos y los buenos. Pero parece perfectamente l\u00f3gico considerarlo como continuaci\u00f3n de lo anterior, ya que la intervenci\u00f3n justiciera de Dios ser\u00eda normal consecuencia de tantos cr\u00edmenes de tipo moral y social.<br \/>\nEsa falta de justicia es un desaf\u00edo a la ira divina (v.15b). Es tal la situaci\u00f3n, que hasta Yahv\u00e9 se asombr\u00f3 de que no hubiera intercesor, o alguno que interviniera en favor de los derechos de la justicia. Esta situaci\u00f3n desoladora hizo que se moviera a intervenir personalmente: salv\u00f3le su brazo (v.16) u omnipotencia. Al no ver auxiliar humano, decidi\u00f3 intervenir personalmente para arreglar la situaci\u00f3n. Su justicia estuvo a su disposici\u00f3n para llenar el vac\u00edo dejado por la falta de justicia humana. A continuaci\u00f3n el profeta presenta a Yahv\u00e9 como un guerrero armado dispuesto a intervenir en la historia. Su coraza es la justicia, y su casco, la salvaci\u00f3n; su vestidura, la venganza, y su manto, el celo de su justicia. San Pablo aplicar\u00e1 este texto a la armadura del cristiano. 19<br \/>\nLos pecados del pueblo recibir\u00e1n su retribuci\u00f3n (v.18), que no ser\u00e1 otra que ira y represalia. La frase a las islas dar\u00e1 la paga (v.18), si es que es aut\u00e9ntica, aludir\u00eda a un castigo sobre los pueblos paganos, simbolizados en las costas e islas del Mediterr\u00e1neo. La consecuencia de la intervenci\u00f3n justiciera de Yahv\u00e9 es una atm\u00f3sfera de temor desde el poniente al nacimiento del sol (v.19). Las expresiones el nombre de Yahv\u00e9 y su gloria son sin\u00f3nimas, ya que nombre en el Antiguo Testamento suele designar la manifestaci\u00f3n gloriosa de Yahv\u00e9 entre los pueblos. El castigo de Dios sobre los pecadores ser\u00e1 ocasi\u00f3n de un temor y reverencia en todo el mundo. La manifestaci\u00f3n justiciera de Yahv\u00e9 es presentada como un torrente impetuoso desbordado por el soplo o viento huracanado salido de la boca de Dios.<\/p>\n<p>Yahv\u00e9, liberador de Si\u00f3n (20-21).<br \/>\n20 Mas para Si\u00f3n vendr\u00e1 como redentor, y para los convertidos del pecado en Jacob, dice Yahv\u00e9 20. 21 En cuanto a m\u00ed, he aqu\u00ed mi alianza con ellos, dice Yahv\u00e9: El esp\u00edritu m\u00edo que est\u00e1 sobre ti, y mis palabras, que yo pongo en tu boca, no faltar\u00e1n de tu boca ni de la de tu descendencia, ni de la boca de los hijos de tus hijos, dice Yahv\u00e9 desde ahora para siempre.<\/p>\n<p>La intervenci\u00f3n justiciera de Yahv\u00e9 se refer\u00eda a los culpables de la situaci\u00f3n deplorable antes descrita, pero al mismo tiempo ella servir\u00e1 para acelerar la liberaci\u00f3n ansiada de Si\u00f3n, que aqu\u00ed parece s\u00edmbolo del n\u00facleo fiel israelita: los convertidos en Jacob. Yahv\u00e9 es siempre su redentor (v.20). San Pablo aplica esto a Israel despu\u00e9s de la manifestaci\u00f3n mesi\u00e1nica de Cristo. Llegar\u00e1 un tiempo en que ser\u00e1 tambi\u00e9n redimido21.<br \/>\nEl v.21 es considerado, por su car\u00e1cter no po\u00e9tico, como glosa posterior por muchos cr\u00edticos. No obstante, existe ilaci\u00f3n l\u00f3gica con el vers\u00edculo anterior. Como consecuencia de esa redenci\u00f3n de Si\u00f3n, vendr\u00e1 una nueva alianza (v.21) que tendr\u00e1 como caracter\u00edstica un profundo sentido religioso de sumisi\u00f3n a Yahv\u00e9, en contraposici\u00f3n a las infidelidades descritas en los vers\u00edculos anteriores. El esp\u00edritu de Yahv\u00e9 y sus palabras, o leyes, estar\u00e1n siempre presentes en Israel de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n, como objeto de meditaci\u00f3n para ponerlas en pr\u00e1ctica. 22 Las expresiones son similares a las aplicadas al Siervo de Yahv\u00e9 en 42:1 y 51:16. De ah\u00ed que algunos crean que sea una glosa desplazada de aquel fragmento.<\/p>\n<p>  1 Cf. Lev 16:29. Para la pr\u00e1ctica m\u00e1s generalizada del ayuno cf. Jue 20:26; 1Sa 7:6; 1Re 21:12; Jer 36:9; Joe 1:14; Zac 7:3; Zac 8:19. &#8211; 2 Los musulmanes durante el ramad\u00e1n est\u00e1n en un estado ps\u00edquico de irascibilidad y mal humor por estar desnutridos. &#8211; 3 Lit. el texto hebreo dice \u201cno ocultarte de tu propia carne,\u201d expresi\u00f3n hebrea que equivale a \u201cpr\u00f3jimo israelita\u201d (Deu 22:1.3.4; Neh 5:5). &#8211; 4 Lit. en hebreo \u201cromper\u00e1 tu luz como la aurora.\u201d &#8211; 5 Lit. \u201cgerminar\u00e1 tu carne nueva,\u201d que se forma en una herida cicatrizada. &#8211; 6 Cf. Eze 18:7. &#8211; 7 Cf. Mat 5:7; Mat 6:12; Mat 18:35. &#8211; 8 Lit. el hebreo dice \u201cextender el dedo\u201d en se\u00f1al de acusaci\u00f3n o de desprecio, se\u00f1alando al inculpado. En el C\u00f3digo de Hammurabi encontramos la misma expresi\u00f3n para \u201cacusar\u201d ante el tribunal cf. Leyes, 127 y 132. &#8211; 9 Lit. \u201cYahv\u00e9 te conducir\u00e1 continuamente.\u201d &#8211; 10 Lit. \u201ccomo aguas que no mienten,\u201d e.d., no dejan defraudado al sediento, sino que corren con abundancia. &#8211; 11 As\u00ed seg\u00fan los LXX. El hebreo es oscuro: \u201cde ti edificar\u00e1n.\u201d &#8211; 12 Cf. Isa 40:11; Mat 43:20; Mat 48:21; 55:13- &#8211; 13 Lit. en hebreo: \u201ccuando apartes tu pie del s\u00e1bado*. &#8211; 14 Lit. \u201cabsteni\u00e9ndote de encontrar lo que te gusta, tratando de negocios.\u201d &#8211; 15 Cf. Isa 1:20; 40:5 &#8211; 16 As\u00ed siguiendo a la Vg. y al Targum, pues el texto hebreo es ininteligible. &#8211; 17 Lit. en hebreo: \u201cy la rectitud no puede entrar.\u201d &#8211; 18 Este \u00faltimo estico falta en los LXX, y muchos autores lo suprimen por entender que recarga el ritmo. &#8211;  19 Cf. Efe 6:14ss; 1Te 5:8; Sab 5:17ss. &#8211;  20 Los LXX leen: \u201cpara alejar el pecado de Jacob.\u201d &#8211; 21 Rom 11:26. San Pablo sigue la lecci\u00f3n de los LXX, y, adem\u00e1s, lee \u201cde Si\u00f3n\u201d en vez de \u201cpara Si\u00f3n.\u201d &#8211; 22 Cf. Deu 6:6s; Sal 1:2.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>la mano de Jehov\u00e1 para salvar \u2026 su o\u00eddo para o\u00edr.<\/b> La fortaleza del Se\u00f1or es m\u00e1s que adecuada para traer liberaci\u00f3n al Israel cautivo (<span class='bible'>Isa 50:2<\/span>). Su o\u00eddo siempre es sensible al llamado de su pueblo arrepentido (<span class='bible'>Isa 58:5<\/span>; <span class='bible'>Isa 65:24<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Las profec\u00edas de los cap\u00edtulos <span class='bible'>Isa 1:1-31<\/span> al <span class='bible'>Isa 39:1-8<\/span> iban dirigidas a Jud\u00e1 en medio de su situaci\u00f3n durante el ministerio de Isa\u00edas (739 a.C. hasta ca. 686 a.C.). Las profec\u00edas de los cap\u00edtulos <span class='bible'>Isa 40:1-31<\/span> a <span class='bible'>Isa 66:1-24<\/span> van dirigidas a Jud\u00e1 como si el cautiverio en Babilonia (<span class='bible'>Isa 39:5-7<\/span>) ya fuera una realidad presente, aunque ese cautiverio no sucedi\u00f3 hasta 605-586 a.C. Las palabras \u00abNo hay paz para los malos, dijo Jehov\u00e1\u00bb (<span class='bible'>Isa 48:22<\/span>; <span class='bible'>Isa 57:21<\/span>) marcan la divisi\u00f3n de esta secci\u00f3n en tres partes: cap\u00edtulos <span class='bible'>Isa 40:1-31<\/span> a <span class='bible'>Isa 48:1-22<\/span>, cap\u00edtulos <span class='bible'>Isa 49:1-26<\/span> a <span class='bible'>Isa 57:1-21<\/span> y cap\u00edtulos <span class='bible'>Isa 58:1-14<\/span> a <span class='bible'>Isa 66:1-24<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Esta secci\u00f3n describe la gloria futura para el pueblo de Dios, Israel.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Isa 50:2<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Mutua separaci\u00f3n. Este pasaje es, en gran parte, la oscura contraparte del cap. 58. Existe el mismo problema de las oraciones no contestadas y una respuesta similar (vv. 1, 2). Pero mientras el cap. 58 describe la verdadera justicia y sus bendiciones, el cap. 59 describe el pecado (vv. 3-8) y su anulaci\u00f3n de todos los valores (vv. 9-15) (cf. v. 10 de cada cap\u00edtulo). El final es el caos, con la vida humana (en la expresi\u00f3n de Hobbes) \u201csolitaria, pobre, sucia, brutal y corta\u201d.<\/p>\n<p>2 Explica, en forma cl\u00e1sica, la aparente inactividad de Dios como consecuencia de la separaci\u00f3n; no desarrollada aqu\u00ed en t\u00e9rminos de su cambio repentino (como en 1:15) sino como el propio producto del pecado mismo. 3 ss. La anarqu\u00eda que se expande, pone los puntos sobre las \u00edes; si esto es pecado, ni siquiera la sociedad podr\u00e1 sobrevivirlo, menos aun la comuni\u00f3n del hombre con Dios. 5, 6 Los huevos de v\u00edboras y las telas de ara\u00f1as hablan con toda claridad, primero, de la ponzo\u00f1osa influencia de los imp\u00edos, propagada justamente por los intentos de eliminarla (v. 5b; cf. los esfuerzos para prohibir el arte obsceno) y, segundo, la inutilidad de confiar en sus pol\u00edticas o en sus promesas (v. 6) d\u00e9biles como una telara\u00f1a.<\/p>\n<p>7, 8 Pablo se inspir\u00f3 en estos vers\u00edculos en Rom. 3:15-17 para alcanzar el cl\u00edmax de su exposici\u00f3n referente a la universalidad de nuestra culpa. 9 Con su por esto, nos revela las consecuencias progresivas de escoger la maldad. 10 El andar palpando las paredes a plena luz es el juicio que los contempor\u00e1neos de Jes\u00fas cortejaban (cf. Juan 3:19) y sufrieron (cf. Juan 12:35-40). 14 Las cuatro figuras personificadas, con la verdad (es decir la integridad) postrada que es siempre \u201cla primera v\u00edctima\u201d en tiempos desordenados, pueden haber contribuido en algo a la figura ret\u00f3rica de Apoc. 11:7, 8. 15a Tal vez el toque m\u00e1s revelador es el hombre decente convertido en v\u00edctima, \u00fanico que marcha con el paso cambiado. Es un desbaratarse peor que el de Am\u00f3s 5:13; es decir, no s\u00f3lo se ha torcido la justicia p\u00fablica, sino tambi\u00e9n la opini\u00f3n p\u00fablica con ella.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>59.1-14 El pecado ofende a nuestro Dios santo y nos separa de El. Debido a que El es santo, no puede pasar por alto, disculpar ni tolerar el pecado como si no importara. El pecado separa a la gente de Dios, forma un muro que a\u00edsla a Dios de la gente que El ama. No nos cabe duda por qu\u00e9 esta larga lista de pecados despreciables provoca la ira de Dios y lo obliga a mirar hacia otro lado. La gente que muere con pecados sin perdonar se aparta para siempre de El. Dios quiere que vivan con El para siempre, pero no puede llevarlos ante su santa presencia a menos que sean limpios de sus pecados. \u00bfHa confesado sus pecados a Dios permiti\u00e9ndole que lo limpie de ellos? El Se\u00f1or puede salvarlo si usted se vuelve a El.59.15 Debido a la rebeli\u00f3n intencional y persistente de Israel (cap\u00edtulos 56-59), la naci\u00f3n se volvi\u00f3 incapaz de tomar medidas en contra de sus pecados. El pecado llena el vac\u00edo dejado cuando la verdad de Dios ya no satura nuestras vidas. Solo Dios puede derrotar el pecado.59.16, 17 Dios rescatar\u00eda a la naci\u00f3n de los ej\u00e9rcitos enemigos (Asiria y Babilonia) y tambi\u00e9n castigar\u00eda a los israelitas malvados. Adem\u00e1s, rescatar\u00eda a su pueblo del pecado. Ya que esta es una tarea imposible para cualquier humano, Dios mismo, como el Mes\u00edas, vendr\u00eda personalmente para ayudarlos (Rom 11:26-27). Ya sea que pequemos una sola vez o muchas veces, por rebeli\u00f3n o desconocimiento, nuestro pecado nos separa de Dios y seguir\u00e1 as\u00ed hasta que El nos perdone y lo borre.59.21 Cuando el Esp\u00edritu Santo habita en su pueblo, este cambia. Sus deseos anteriores ya no los seducen, ahora su meta principal es agradar a Dios. Los cristianos de hoy somos herederos de esta profec\u00eda. Somos capaces de responder a la voluntad de Dios y distinguir entre el bien y el mal. Se nos ha dado el discernimiento entre el bien y el mal debido a que el Esp\u00edritu Santo mora dentro de nosotros (Joh 14:26; Phi 2:13; Heb 5:14).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 3030 G\u00e9n 18:14; N\u00fam 11:23; Isa 50:2<\/p>\n<p>b 3031 Sal 55:1; Sal 71:2; Sal 116:1<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[4] Job 15, 35; Sal 7, 15; Miq 2, 1.[7] Rom 3, 15.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>He aqu\u00ed que la mano de Jehovah no se ha acortado para salvar, ni su o\u00eddo se ha ensordecido para o\u00edr. He aqu\u00ed que no se ha acortado la mano de Jehov\u00e1. Isa 50:2; G\u00e9n 18:14; N\u00fam 11:23; Jer 32:17. para salvar. Isa 63:1; Heb 7:25. ni se ha agravado su o\u00eddo para oir. Isa &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-isaias-591-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Isa\u00edas 59:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-19430","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19430","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19430"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19430\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19430"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19430"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19430"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}