{"id":1951,"date":"2022-06-19T08:48:58","date_gmt":"2022-06-19T13:48:58","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-genesis-441-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-19T08:48:58","modified_gmt":"2022-06-19T13:48:58","slug":"comentario-de-genesis-441-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-genesis-441-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de G\u00e9nesis 44:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Despu\u00e9s orden\u00f3 Jos\u00e9 al administrador de su casa diciendo: \u2014Llena de alimentos los costales de estos hombres, todo lo que puedan llevar. Pon el dinero de cada uno en la boca de su costal.<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>el mayordomo de la casa.<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 24:2<\/span>; <span class='bible'>G\u00e9n 43:16<\/span>, <span class='bible'>G\u00e9n 43:19<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Llena de alimento.<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 42:25<\/span>; <span class='bible'>G\u00e9n 43:2<\/span>; <span class='bible'>Isa 3:1<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Jos\u00e9,<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 44:1-5<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>La copa se encuentra en el costal de Benjam\u00edn,<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 44:6-13<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Se presentan delante de Jos\u00e9,<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 44:14-17<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Jud\u00e1,<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 44:18-34<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Jos\u00e9 segu\u00eda probando el car\u00e1cter de sus hermanos al enviar a su sirviente a colocar el\u00a0<b>dinero<\/b>\u00a0de sus hermanos en sus sacos y la\u00a0<b>copa de plata<\/b>\u00a0en el saco de Benjam\u00edn.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>44. Benjam\u00edn, Sorprendido en Hurto.<br \/>\n J ud\u00e1 habla en nombre de todos, y sus palabras son conforme a lo relatado en el cap\u00edtulo anterior.<\/p>\n<p>1Jos\u00e9 dio orden a su mayordomo de llenar cuanto pudiera de v\u00edveres los sacos de aquellas gentes y de poner el dinero de cada uno en la boca del saco. 2\u201cPon tambi\u00e9n mi copa -le dijo, la copa de plata, en la boca del saco del m\u00e1s joven, juntamente con el dinero.\u201d El mayordomo hizo lo que le hab\u00eda mandado Jos\u00e9. 3Despuntaba el alba cuando despidieron a los hebreos con sus asnos. 4Hab\u00edan salido de la ciudad, pero no estaban lejos, cuando Jos\u00e9 dijo a su mayordomo: \u201cAnda y sal en la persecuci\u00f3n de esas gentes, y, cuando les alcances, diles: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 hab\u00e9is devuelto mal por bien? \u00bfPor qu\u00e9 me hab\u00e9is robado la copa de plata? 5Es donde bebe mi se\u00f1or y de la que se sirve para adivinar. Hab\u00e9is obrado muy mal.\u201d 6Cuando les alcanz\u00f3, les dijo estas mismas palabras. 7Ellos le contestaron: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 habla as\u00ed mi se\u00f1or? Lejos de tus siervos hacer semejante cosa. 8Hemos vuelto a traerte desde la tierra de Cana\u00e1n el dinero que hallamos a la boca de nuestros sacos; \u00bfc\u00f3mo \u00edbamos a robar de la casa de tu se\u00f1or plata ni oro? 9Aquel de tus siervos en cuyo poder sea hallada la copa, muera, y seamos tambi\u00e9n nosotros esclavos de tu se\u00f1or.\u201d 10\u201cBien est\u00e1, sea como dec\u00eds. Aquel a quien se le encuentre la copa ser\u00e1 mi esclavo, y vosotros quedar\u00e9is en libertad,\u201d 11Baj\u00f3 cada uno a tierra su saco a toda prisa y lo abri\u00f3. 12El mayordomo los reconoci\u00f3, comenzando por el del mayor y acabando por el del m\u00e1s joven, y se hall\u00f3 la copa en el saco de Benjam\u00edn. 13Rasgaron sus vestiduras, cargaron de nuevo los asnos y volvieron a la ciudad. 14Jud\u00e1 lleg\u00f3 con sus hermanos a la casa de Jos\u00e9, que estaba all\u00ed todav\u00eda, y postr\u00e1ronse rostro a tierra, 15Jos\u00e9 les dijo: \u201c\u00bfQu\u00e9 es lo que hab\u00e9is hecho? \u00bfNo sab\u00edais que un hombre como yo hab\u00eda de adivinarlo?\u201d 16Jud\u00e1 respondi\u00f3: \u201c\u00bfQu\u00e9 vamos a decir, mi se\u00f1or? \u00bfC\u00f3mo hablar, c\u00f3mo justificarnos? Dios ha hallado la iniquidad de tus siervos, y somos esclavos tuyos, tanto nosotros cuanto aquel en cuyo poder se ha hallado la copa.\u201d 17\u201cLejos de m\u00ed hacer eso -dijo Jos\u00e9; aquel a quien se le ha encontrado la copa ser\u00e1 mi esclavo; vosotros subir\u00e9is en paz a vuestro padre.\u201d 18Acerc\u00f3se entonces Jud\u00e1 y le dijo: \u201cPor favor, se\u00f1or m\u00edo, que pueda decir tu siervo unas palabras en tu o\u00eddo sin que contra tu siervo se encienda tu c\u00f3lera, pues eres como otro fara\u00f3n. 19Mi se\u00f1or ha preguntado a tus siervos: \u201c\u00bfTen\u00e9is padre todav\u00eda? \u00bfY ten\u00e9is alg\u00fan hermano?\u201d 20Y nosotros contestamos: \u201cTenemos un padre anciano y tenemos otro hermano, hijo de su ancianidad. Ten\u00eda \u00e9ste un hermano que muri\u00f3 y ha quedado s\u00f3lo \u00e9l de su madre, y su padre le ama mucho.\u201d 21T\u00fa dijiste a tus siervos: \u201cTra\u00e9dmelo, que yo pueda verle.\u201d 22Nosotros dijimos a mi se\u00f1or: No puede el ni\u00f1o dejar a su padre; si le deja, morir\u00e1 su padre. 23Pero t\u00fa dijiste a tus siervos: Si no baja con vosotros vuestro hermano menor, no ver\u00e9is m\u00e1s mi rostro. 24Cuando subimos a tu servidor, mi padre, le dimos cuenta de las palabras de mi se\u00f1or; 25y cuando mi padre nos dijo: Volved a bajar para comprar algunos v\u00edveres, 26le contestamos: No podemos bajar, a no ser que vaya con nosotros nuestro hermano peque\u00f1o, pues no podemos presentarnos ante ese hombre si nuestro hermano no nos acompa\u00f1a. 27Tu siervo, nuestro padre, nos dijo: Bien sab\u00e9is que mi mujer me dio dos hijos; 28el uno sali\u00f3 de casa, y seguramente fue devorado, pues no le he visto m\u00e1s; 29si me arranc\u00e1is tambi\u00e9n a \u00e9ste y le ocurre una desgracia, har\u00e9is bajar mis canas en dolor al sepulcro. 30Ahora, cuando yo vuelva a tu siervo, mi padre, si no va con nosotros el joven, de cuya vida est\u00e1 pendiente la suya, 31en cuanto vea que no est\u00e1, morir\u00e1, y tus siervos habr\u00e1n hecho bajar en dolor al sepulcro las canas de tu siervo, nuestro padre. 32Tu siervo ha salido responsable del joven al tomarlo a mi padre, y ha dicho: Si yo no le traigo otra vez, ser\u00e9 reo ante mi padre para siempre. 33Perm\u00edteme, pues, que te ruegue que quede tu siervo por esclavo de mi se\u00f1or en vez del joven, y que \u00e9ste vuelva con sus hermanos. 34\u00bfC\u00f3mo voy a poder yo subir a mi padre si no llevo al ni\u00f1o conmigo? No; que no vea yo la aflicci\u00f3n en que caer\u00e1 mi padre.\u201d<\/p>\n<p>Se dir\u00eda que Jos\u00e9 se propone hacer expiar a sus hermanos el pecado que contra \u00e9l hab\u00edan cometido. Prosigue en el papel adoptado desde el principio, y el mayordomo coopera maravillosamente a sus intentos. El grave delito en que aparece incurso Benjam\u00edn sirve para poner a prueba el afecto de sus hermanos hacia \u00e9l. Jos\u00e9 prosigue obrando y hablando como lo que era para sus hermanos, un egipcio ministro del fara\u00f3n. Como antes, manda a su ministro que devuelva el dinero 1, pero, adem\u00e1s, que ponga su copa de plata en el saco del menor y que, apenas salidos de la ciudad, salga a su alcance. En efecto, al poco de salir el mayordomo les da alcance, y les echa en cara que se han llevado la copa de Jos\u00e9, de la que se sirve para adivinar (v.5). Entre los griegos se utilizaban las copas para pr\u00e1cticas adivinatorias (\u03ba\u03c5\u03bb\u03b9\u03ba\u03bf\u03bc\u03b1\u03bd\u03c4\u03b5\u03af\u03b1 y \u03bb\u03b5\u03ba\u03b1\u03bd\u03bf\u03bc\u03b1\u03bd\u03c4\u03b5\u03af\u03b1); entre los babilonios tambi\u00e9n eran usadas las copas para pr\u00e1cticas m\u00e1gicas: se echaba agua en ellas con aceite y despu\u00e9s se observaba la evoluci\u00f3n de las gotas de aceite, y conforme a ellas se daban respuestas y augurios2. En el caso de Jos\u00e9 parece que es una afirmaci\u00f3n del mayordomo para impresionar a los sencillos cananeos, presentando a su amo como experto en la magia y, por tanto, conocedor de la conducta secreta de ellos3. Los hijos de Jacob aseguran que ellos son inocentes y que puede el mayordomo investigar a su gusto; pero al fin se encontr\u00f3 la copa en el saco de Benjam\u00edn. La consternaci\u00f3n fue general. Ahora quedaban como ladrones ante el intendente egipcio despu\u00e9s de haber sido colmados de atenciones. Cabizbajos, retornan a la ciudad, pero dispuestos a ofrecerse todos como esclavos con tal que se deje libre a Benjam\u00edn. Jos\u00e9 los espera a la puerta de casa y les echa en cara su falta. \u00bfNo sab\u00edan que \u00e9l era un hombre que hab\u00eda de adivinarlo? (v.15). Quiere impresionarlos con la pretensi\u00f3n de tener una ciencia m\u00e1gica oculta, como se cre\u00eda entonces en el pueblo egipcio respecto de los altos dignatarios. Todos se prosternaron en tierra. Era de nuevo el cumplimiento de los antiguos sue\u00f1os de Jos\u00e9. Jud\u00e1, en nombre de todos, quiere dar una explicaci\u00f3n, y pide que le dejen libre a Benjam\u00edn, mientras que todos se quedan como esclavos (v.16). Sin duda que en su interior piensa que todo esto es en expiaci\u00f3n de otra culpa anterior que s\u00f3lo ellos conocen. Dios los castiga as\u00ed haci\u00e9ndoles pasar por ladrones, aunque ahora sean inocentes. Pero la responsabilidad que Jud\u00e1 hab\u00eda contra\u00eddo con su padre no era una pura formalidad externa. Esa responsabilidad pesaba sobre su esp\u00edritu, y ella es la que pone en sus labios palabras de elocuencia conmovedora, suficientes para mover el \u00e1nimo de Jos\u00e9 y convencerle de los buenos sentimientos de fraternidad de ellos para con Benjam\u00edn y de piedad filial para con el padre angustiado. Este razonamiento prepara el desenlace del drama, porque Jos\u00e9, no pudiendo resistir m\u00e1s, se dispone a descubrir todo el misterio de su conducta con sus hermanos. La sinceridad de Jud\u00e1 le conmueve y no tiene valor para hacerles sufrir m\u00e1s, y as\u00ed se declara a sus hermanos en una de las escenas m\u00e1s emotivas de la literatura universal.<\/p>\n<p>  1 Como al rebuscar los sacos no aparece el dinero, muchos suponen que esto sea glosa inspirada en 42:27 y 43:12; 21. &#8211;  2 Cf. Dhorme, Les religions de Babylonne et d&#8217;Assyrie 279. &#8211;  3 Agust\u00edn de Hipona niega que Jos\u00e9 se haya dado a la magia, y dice del mayordomo: \u201cnon serio sed loco dictum est\u201d (Quaest. in Heptat. 145: PL 34,587). Tom\u00e1s de Aquino dice que habla \u201cpor ficci\u00f3n\u201d (2-2 q.95 a.7 ad 1).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La genealog\u00eda de Jacob (v. <span class='bible'>G\u00e9n 37:2<\/span>)<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>44.2 La copa de plata de Jos\u00e9 era un s\u00edmbolo de su autoridad. Se cre\u00eda que ten\u00eda poderes sobrenaturales, y robarla era un delito muy serio. Tales copas se utilizaban para predecir el futuro. Una persona vert\u00eda agua en la copa e interpretaba los reflejos, las ondas y las burbujas. Jos\u00e9 no necesit\u00f3 la copa, pues Dios le dijo lo que necesitaba saber acerca del futuro.44.13 El rasgarse las ropas era una expresi\u00f3n de gran tristeza y una manera tradicional de mostrar pena. Los hermanos ten\u00edan miedo de que le hubieran hecho da\u00f1o a Benjam\u00edn.44.15 \u00bfPracticaba Jos\u00e9 la adivinaci\u00f3n? Probablemente no, debido a su relaci\u00f3n con Dios. Este planteamiento tal vez fue para enfatizar cu\u00e1n importante era la copa.44.16-34 Cuando era m\u00e1s joven, Jud\u00e1 no mostr\u00f3 ninguna consideraci\u00f3n por su hermano Jos\u00e9 ni por su padre Jacob. Primero convenci\u00f3 a sus hermanos de que vendieran a Jos\u00e9 como esclavo (37.27); luego \u00e9l y sus hermanos mintieron a Jacob en cuanto a lo que le hab\u00eda sucedido a Jos\u00e9 (37.32). \u00a1Pero qu\u00e9 cambio se produjo en Jud\u00e1! Estaba tan preocupado por su padre y su hermano menor, Benjam\u00edn, que estaba dispuesto a morir por ellos. Cuando est\u00e9 a punto de perder toda esperanza en usted mismo y en los dem\u00e1s, recuerde que Dios puede lograr un cambio completo aun en la persona m\u00e1s ego\u00edsta.44.18-34 Por \u00faltimo Jud\u00e1 no soport\u00f3 m\u00e1s y dio un paso adelante para explicar lo que hab\u00eda sucedido. Esto era riesgoso pues Jos\u00e9 podr\u00eda haber mandado que lo mataran. Pero Jud\u00e1 defendi\u00f3 con valor su vida y la de sus hermanos e implor\u00f3 misericordia. Y ofreci\u00f3 ocupar el lugar de Benjam\u00edn. Hay momentos en que debemos guardar silencio, pero hay momentos en que debemos hablar, incluso si esto tiene serias repercusiones. Cuando enfrente una situaci\u00f3n que necesita una voz fuerte y una acci\u00f3n valerosa, acu\u00e9rdese de Jud\u00e1 y hable.44.32, 33 Jud\u00e1 hab\u00eda prometido a Jacob que garantizar\u00eda la seguridad del joven Benjam\u00edn (43.9). Ahora Jud\u00e1 ten\u00eda la oportunidad de guardar su promesa. Convertirse en un esclavo era un destino horrible, pero Jud\u00e1 estaba decidido a mantener su palabra ante su padre. Mostr\u00f3 un gran valor al cumplir su promesa. Aceptar una responsabilidad significa llevarla a cabo con determinaci\u00f3n y valor, a pesar del sacrifico personal.44.33 Jos\u00e9 quer\u00eda ver si sus hermanos hab\u00edan cambiado, y puso a prueba la forma en la que se trataban. Jud\u00e1, el hermano que dio el primer paso en el plan para vender a Jos\u00e9 (37.27), en esta ocasi\u00f3n dio el primer paso para tomar el castigo que iban a aplicarle a Benjam\u00edn para que este pudiera regresar con su padre. Este acto tan valeroso convenci\u00f3 a Jos\u00e9 de que sus hermanos hab\u00edan cambiado para bien de una forma dram\u00e1tica.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 1997 G\u00e9n 43:16<\/p>\n<p>b 1998 G\u00e9n 42:25<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[2] Jos\u00e9 quer\u00eda saber si sus hermanos amaban verdaderamente a Benjam\u00edn, hijo tambi\u00e9n de Raquel.[5] Es inveros\u00edmil que Jos\u00e9 se sirviera de la copa para adivinar, como dijo su mayordomo. Esta palabra no significa siempre magia o encantamiento. Tal vez era la copa con que ofrec\u00eda libaciones a Dios.[19] Gen 42, 11, 13.[28] Gen 37, 20, 33.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Despu\u00e9s orden\u00f3 Jos\u00e9 al administrador de su casa diciendo: \u2014Llena de alimentos los costales de estos hombres, todo lo que puedan llevar. Pon el dinero de cada uno en la boca de su costal. el mayordomo de la casa. G\u00e9n 24:2; G\u00e9n 43:16, G\u00e9n 43:19. Llena de alimento. G\u00e9n 42:25; G\u00e9n 43:2; Isa 3:1. Fuente: &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-genesis-441-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de G\u00e9nesis 44:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1951","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1951","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1951"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1951\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1951"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1951"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1951"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}