{"id":19719,"date":"2022-06-20T03:56:27","date_gmt":"2022-06-20T08:56:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-jeremias-61-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T03:56:27","modified_gmt":"2022-06-20T08:56:27","slug":"comentario-de-jeremias-61-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-jeremias-61-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Jerem\u00edas 6:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>\u201cOh hijos de Benjam\u00edn, huid de en medio de Jerusal\u00e9n y tocad la corneta en Tecoa. Levantad se\u00f1ales de humo sobre Bet-haqu\u00e9rem, porque del norte se ve venir el mal y el gran quebrantamiento.<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>Huid, hijos de Benjam\u00edn.<\/i><\/b> <span class='bible'>Jos 15:63<\/span>; <span class='bible'>Jos 18:21-28<\/span>; <span class='bible'>Jue 1:21<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>de en medio de Jerusal\u00e9n.<\/i><\/b> <span class='bible'>Jer 4:29<\/span>; <span class='bible'>Jer 10:17<\/span>, <span class='bible'>Jer 10:18<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>tocad bocina.<\/i><\/b> <span class='bible'>Jer 4:5<\/span>, <span class='bible'>Jer 4:6<\/span>, <span class='bible'>Jer 4:19<\/span>, <span class='bible'>Jer 4:20<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>en Tecoa.<\/i><\/b> <span class='bible'>2Sa 14:2<\/span>; <span class='bible'>2Cr 11:6<\/span>; <span class='bible'>Am\u00f3 1:1<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Beth-haquerem.<\/i><\/b> <span class='bible'>Neh 3:14<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>se ha visto el mal.<\/i><\/b> <span class='bible'>Jer 6:22<\/span>; <span class='bible'>Jer 1:14<\/span>, <span class='bible'>Jer 1:15<\/span>; <span class='bible'>Jer 4:6<\/span>; <span class='bible'>Jer 10:22<\/span>; <span class='bible'>Jer 25:9<\/span>; <span class='bible'>Eze 26:7-21<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Enemigos son enviados en contra de Jud\u00e1,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jer 6:1-5<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Dios los castiga por sus pecados,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jer 6:6-8<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>El profeta lamenta el juicio de Dios contra los pecados del pueblo,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jer 6:9-17<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Proclama la ira de Dios,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jer 6:18-25<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Llama al pueblo al arrepentimiento por el juicio de sus pecados,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jer 6:26-30<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Esos vers\u00edculos contienen el anuncio de un desastre inminente. El profeta da la alarma del sitio del enemigo que viene desde el norte y describe la incursi\u00f3n. El inevitable juicio estaba cerca. S\u00f3lo un p\u00e1lido rayo de esperanza quedaba al pueblo de Dios de ser indultados de la total aniquilaci\u00f3n.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Se dio la alarma de sitio a las ciudades que rodean a Jerusal\u00e9n. Jerem\u00edas llama a su tribu, la de\u00a0<b>Benjam\u00edn<\/b>, en el norte, a abandonar la ciudad por un territorio m\u00e1s seguro. Al sur, en\u00a0<b>Tecoa,<\/b>\u00a0son\u00f3\u00a0<b>la bocina<\/b>\u00a0del vig\u00eda; al oeste, en la regi\u00f3n de\u00a0<b>Bet-haquerem<\/b>, se enviaron se\u00f1ales de humo para comunicarse. Las ofensivas de Senaquerib, en 701 a.C y de Nabucodonosor, en 586 a.C llevaron fuerzas de asedio desde el norte y desde el sur. El origen del\u00a0<b>quebrantamiento<\/b>\u00a0es el norte, direcci\u00f3n desde donde se aproximan a Jerusal\u00e9n la mayor\u00eda de los enemigos de Israel.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>HUID&#8230; DE EN MEDIO DE JERUSAL\u00c9N<\/b>. Este cap\u00edtulo describe la gran destrucci\u00f3n que pronto sufrir\u00eda Jerusal\u00e9n y su pueblo no arrepentido. Se cumpli\u00f3 esa palabra durante la vida de Jerem\u00edas. Este advirti\u00f3 a Jud\u00e1 y a Jerusal\u00e9n, y las llam\u00f3 al arrepentimiento. Si s\u00f3lo se volvieran a Dios y renovaran su pacto con \u00c9l, tendr\u00edan oportunidad de escapar de la ruina. La constante s\u00faplica de Jerem\u00edas fue rechazada con desprecio; de modo que el juicio era inminente.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p>6. Anuncio de la Invasi\u00f3n.<br \/>\nInjusticias Sociales.<br \/>\n Como Jerusal\u00e9n, por sus pecados, ya est\u00e1 madura para el castigo divino, el profeta &#8211; centinela de Yahv\u00e9 &#8211; anuncia de modo dram\u00e1tico la hora de la invasi\u00f3n, que es inminente. No sabemos en qu\u00e9 circunstancia hist\u00f3rica fue redactado este fragmento, pues como toda la vida de Jerem\u00edas est\u00e1 dominada por la obsesi\u00f3n de invasiones extranjeras, la mayor parte de sus or\u00e1culos son adaptables a diferentes circunstancias en que se reflejan estas invasiones.<\/p>\n<p>Asedio de Jerusal\u00e9n (1-5).<br \/>\n1 \u00a1Huid, hijos de Benjam\u00edn, de en medio de Jerusal\u00e9n! Tocad las trompetas en Tecua y alzad bandera sobre Bet-Akerem, porque es del septentri\u00f3n de donde amenaza el infortunio y la gran ruina. 2 \u00bfEs que ha venido a ser semejante a un prado delicioso la hija de Si\u00f3n? 3 Acuden a ella pastores con sus reba\u00f1os, clavan en derredor suyo las tiendas, cada uno apacienta su porci\u00f3n2. 4 Moved guerra contra ella. \u00a1Arriba, la asaltaremos al mediod\u00eda! \u00a1Ay de nosotros, que ya cae el d\u00eda,  que ya se tienden las sombras de la noche! 5 \u00a1Arriba, vamos a asaltarla por la noche, asolemos sus palacios!<\/p>\n<p>El fragmento es bell\u00edsimo y pat\u00e9tico. El profeta, en esp\u00edritu, ve llegar a los invasores, que caen, \u00e1vidos de bot\u00edn, sobre Jerusal\u00e9n, y describe sus mutuos coloquios. Ante la perspectiva de la invasi\u00f3n inminente, el profeta invita nervioso a sus compatriotas, habitantes de Jerusal\u00e9n, a abandonar la ciudad. Y en esos momentos de angustia piensa sobre todo en los pertenecientes a su tribu: los hijos de Benjam\u00edn (v.1), aunque aqu\u00ed la expresi\u00f3n pudiera entenderse como sin\u00f3nima de habitantes de Jerusal\u00e9n, ya que la capital de Jud\u00e1 estaba enclavada en territorio de Benjam\u00edn 3. No obstante, la mayor parte de sus habitantes &#8211; como capital de la naci\u00f3n &#8211; eran de la tribu de Jud\u00e1, cuyos lindes llegaban hasta las mismas murallas de Jerusal\u00e9n. Por eso es m\u00e1s probable que la invitaci\u00f3n del profeta se dirija a sus compa\u00f1eros de tribu que habitaban en Jerusal\u00e9n, y quiz\u00e1, por su car\u00e1cter provinciano, eran menos corrompidos moralmente y, por tanto, menos responsables de la situaci\u00f3n depravada moral y religiosa de la Ciudad Santa. Despu\u00e9s de sembrar la alarma entre sus compatriotas de tribu, el profeta pone en guardia a los pueblos que se hallaban fuera de Jerusal\u00e9n: Tocad la trompeta en Tecua, localidad a unos 18 kil\u00f3metros al sur de Jerusal\u00e9n (la actual Kh. Tequ), patria del profeta Amos. Bet-Akerem es identificada por algunos autores con Ain Karim, a siete kil\u00f3metros al oeste de la Ciudad Santa4. Parece que el profeta, al citar estas dos localidades, distantes entre s\u00ed, invita a los benjaminitas a huir hacia el sur y oeste, pues la invasi\u00f3n viene del septentri\u00f3n (v.1c), por la ruta tradicional de las invasiones ya desde la \u00e9poca asir\u00eda, pues los invasores mesopot\u00e1micos descend\u00edan por Damasco y, bordeando el mar por Fenicia, ca\u00edan sobre Palestina. As\u00ed hab\u00edan llegado a este pa\u00eds Teglatfalasar III, Senaquerib y despu\u00e9s las tropas de Nabucodonosor. La expresi\u00f3n alzad bandera significa lugar de cita o de concentraci\u00f3n para los huidos5.<br \/>\nDespu\u00e9s sigue la descripci\u00f3n de la invasi\u00f3n: Si\u00f3n es como un prado delicioso (v.3), que excita la avidez de los pastores, y por esto van a concentrar en \u00e9l sus reba\u00f1os. La expresi\u00f3n hija de Si\u00f3n es sin\u00f3nima de \u201cciudad de Si\u00f3n\u201d o Jerusal\u00e9n, comparada reiteradamente en los escritos profetices a una graciosa doncella atrayente y delicada 6. Los pastores con sus reba\u00f1os (v.3), que buscan ansiosamente participar de los pastos deleitosos de Jerusal\u00e9n, son los jefes y soldados del ej\u00e9rcito babilonio invasor, que clavan en derredor suyo las tiendas, acampando en torno a la ciudad. Y, en el consejo de guerra tenido antes del ataque, a cada jefe militar se le asigna una parte de la ciudad para ser atacada: cada uno apacienta su porci\u00f3n. El s\u00edmil est\u00e1 calcado en la costumbre de distribuirse los pastos por zonas los rabadanes que tienen sus reba\u00f1os juntos.<br \/>\nEl profeta deja la met\u00e1fora de los pastores para hablar claramente de la preparaci\u00f3n b\u00e9lica: moved guerra contra ella (v.4). La expresi\u00f3n exacta hebrea es \u201csantificad la guerra sobre (o contra) ella,\u201d aludiendo a los ritos religiosos que acompa\u00f1aban a la iniciaci\u00f3n de los combates. Con ellos la guerra ten\u00eda un car\u00e1cter sagrado 7, ya que era la voluntad de Dios que se emprendiera para manifestar su justicia punitiva sobre los pecadores. En este sentido, los guerreros son como los \u201csantificados\u201d o \u201ccruzados\u201d de Dios. El profeta, despu\u00e9s de proclamar la guerra \u201csanta,\u201d finge un vivido coloquio entre los mismos asaltantes de Jerusal\u00e9n: \u00a1Arriba! \u00a1La asaltaremos al mediod\u00eda! (v.4). La hora del mediod\u00eda es escogida por inesperada para los defensores, pues los ataques se sol\u00edan hacer entre dos luces. El profeta, con esta exclamaci\u00f3n, quiere resaltar el ardor combativo de los atacantes, que no tienen paciencia para esperar a que se echen las sombras del atardecer. Pero la hora del mediod\u00eda ha pasado, y los invasores ven con pena que se acerca la puesta del sol, lo que supone perder un d\u00eda de ataque: \u00a1Ay de nosotros, que ya cae el d\u00eda! (v.4b). Es como una expresi\u00f3n de rabia por no haber sido tomada todav\u00eda la ciudad. Por ello surge un sentimiento un\u00e1nime de ataque: \u00a1Arriba, vamos a asaltarla por la noche! (v.5). No quieren esperar otra jornada y deciden arriesgarse a un ataque nocturno; consideran la presa al alcance de la mano, y no es cosa de paralizar la maniobra para comenzar de nuevo al d\u00eda siguiente. Con este coloquio entre los asaltantes, fingido por el profeta, se quiere destacar que los invasores son guerreros avezados al combate, y, por tanto, temibles como milites profesionales.<\/p>\n<p>Las injusticias sociales (6-8).<br \/>\n6 Porque as\u00ed dice Yahv\u00e9 de los ej\u00e9rcitos: Cortad sus \u00e1rboles y haced de ellos empalizadas contra Jerusal\u00e9n; es la ciudad castigada 8. Dentro de ella todo es injusticia. 7 Como mana el agua en los pozos 9, as\u00ed mana en ella la iniquidad; no se oye en ella sino injusticia y violencia; a mi vista hay siempre dolencias y heridas. 8 D\u00e9jate amonestar, Jerusal\u00e9n, no sea que mi alma se aparte de ti y te convierta en desierto, en tierra inhabitada.<\/p>\n<p>Sigue la descripci\u00f3n detallada del ataque a la ciudad asediada. Los asirios talaban sistem\u00e1ticamente los pa\u00edses invadidos para utilizar los \u00e1rboles para el asedio y para sembrar la ruina total en el pa\u00eds vencido. Es lo que aqu\u00ed sugiere el texto: cortad los arboles (v.6). Jerusal\u00e9n es la ciudad castigada, o \u201cvisitada\u201d por la ira de Yahv\u00e9, por raz\u00f3n de su injusticia. Su iniquidad es tan inagotable y, por otra parte, tan connatural como el agua que mana de los pozos (v.7). Consecuencia de su injusticia y violencia son las dolencias y heridas de los oprimidos, que est\u00e1n clamando ante la vista de Yahv\u00e9 por el castigo. A pesar de su malicia, Dios les invita de nuevo a entrar por las v\u00edas de la conversi\u00f3n: d\u00e9jate amonestar, Jerusal\u00e9n (v.8). Yahv\u00e9 no quiere abandonar a su pueblo, por las consecuencias devastadoras que esto implica: no sea que te convierta en desierto (v.8). Es la amenaza de la invasi\u00f3n de los caldeos.<\/p>\n<p>La c\u00f3lera de Yahv\u00e9 (9-15).<br \/>\n9 As\u00ed dice Yahv\u00e9 de los ej\u00e9rcitos: Haz cuidadoso rebusco, como en las vi\u00f1as, de los restos de Israel; vuelve tu mano, como vendimiador, entre los sarmientos, 10 \u00bfA qui\u00e9n hablar\u00e9? \u00bfA qui\u00e9n amonestar\u00e9 que me oiga?  He aqu\u00ed que tienen o\u00eddos incircuncisos, no pueden o\u00edr nada,  La palabra de Yahv\u00e9 es para ellos objeto de escarnio, no gustan de ella. 11 Yo estoy lleno de la c\u00f3lera de Yahv\u00e9, estoy cansado de contenerla Derr\u00e1mala sobre los ni\u00f1os de la calle y sobre los j\u00f3venes congregados a un tiempo. Porque ser\u00e1n tomados marido y mujer, viejos y adultos10. 12Sus casas pasar\u00e1n a manos de extra\u00f1os, los campos y tambi\u00e9n las mujeres, pues extender\u00e9 mi mano sobre los moradores de la tierra, or\u00e1culo de Yahv\u00e9. 13 Porque, desde el peque\u00f1o al grande, todos est\u00e1n \u00e1vidos de rapi\u00f1a; desde el profeta al sacerdote, todos cometen fraude. 14 Pretenden curar la desgracia de mi pueblo como cosa leve, diciendo: \u00a1Paz, paz! cuando no hay paz. 15 Ser\u00e1n confundidos por haber obrado abominablemente. Y no se averg\u00fcenzan. Por eso caer\u00e1n entre los que caigan. Al tiempo de la cuenta resbalar\u00e1n, or\u00e1culo de Yahv\u00e9 11.<\/p>\n<p>Yahv\u00e9 invita al profeta a inquirir cuidadosamente en la sociedad corrompida israelita para ver si queda a\u00fan algo bueno, en gracia de lo cual pueda otorgarla el perd\u00f3n. El s\u00edmil es el del vendimiador que hace un cuidadoso rebusco. entre los sarmientos (v.9a) para ver de encontrar alg\u00fan racimo aprovechable. Israel es la vi\u00f1a de Yahv\u00e9 12. El profeta debe buscar un \u201cresto\u201d de fieles yahvistas que justifique la paralizaci\u00f3n de la c\u00f3lera divina, pues Dios quiere perdonar a su pueblo en el supuesto de que haya algo aprovechable en \u00e9l13. Pero el profeta se siente descorazonado ante esta invitaci\u00f3n de su Dios: \u00bfA qui\u00e9n hablar\u00e9? (v.10). Conoce la realidad de la sociedad, y por eso duda que pueda encontrar alguno que le oiga. Siente la indiferencia y escepticismo general. No hacen caso a sus amenazas de castigo de parte de Yahv\u00e9, porque tienen o\u00eddos incircuncisos (v.10b), son insensibles a la palabra de Dios 14. En efecto, los contempor\u00e1neos de Jerem\u00edas se burlaban de la palabra de Yahv\u00e9 (v.10c) al no creer en sus amenazas y promesas 15. Esta actitud de resistencia crea un drama en el alma del profeta, pues no quiere anunciar cosas desagradables a sus compatriotas, porque ama profundamente a su pueblo y no desea aparecer como traidor a sus intereses; no obstante, la c\u00f3lera de Yahv\u00e9 (v.11a) est\u00e1 a punto de estallar y devorar\u00e1 a todos. Con sus s\u00faplicas procura contenerla, pero ya est\u00e1 cansado de esa actitud ingrata, y por eso, en un momento de \u00edntimo despecho, pide a Dios que la derrame como fuego devorador sobre aquella sociedad incr\u00e9dula, aunque tengan que caer inocentes: Derr\u00e1mala sobre los ni\u00f1os de la calle. (v.11b). Es un desahogo oratorio que no ha de tomarse al pie de la letra. El profeta contempla el espect\u00e1culo de una juventud que alegremente se entrega a los juegos en la calle, inconsciente de la gravedad de la hora de su pueblo 16, y, pose\u00eddo de la inminencia del castigo que \u00e9l con sus s\u00faplicas est\u00e1 deteniendo, desahoga su \u00e1nimo, dando paso a sus sentimientos \u00edntimos.<br \/>\nLa matanza va a ser general, pues afectar\u00e1 no s\u00f3lo a la juventud, sino a todos: marido y mujer, viejos y adultos (v.11d). Y los extra\u00f1os o enemigos invasores se apoderar\u00e1n de todos sus bienes, quedando todo el pa\u00eds devastado. Y todo ello es efecto de la intervenci\u00f3n de Yahv\u00e9, que extendi\u00f3 su mano punitiva sobre los moradores de la tierra (v.12b). Entre las causas de la cat\u00e1strofe est\u00e1 la excesiva avaricia (v.13a), pues en todos los estratos sociales prevalec\u00eda el ansia de lucro desmedido. Sobre todo, los m\u00e1s responsables: el profeta y el sacerdote (v.13b), que estaban obligados a dar ejemplo y abrir los ojos al pueblo sobre los peligros que se cern\u00edan, los hipnotizaban &#8211; por af\u00e1n de lucro &#8211; diciendo que habr\u00eda paz (v.14) y prosperidad, halag\u00e1ndoles as\u00ed en sus intereses materiales. No creen en la desgracia o desventura que se avecina8 sobre el pueblo, y as\u00ed crean un falso clima de confianza, prometiendo la paz, cuando en realidad no hay paz (v.44), sino un estado realmente preb\u00e9lico. Pero la hora de la verdad llegar\u00e1 inexorablemente, y entonces ser\u00e1n confundidos (v.15a), y caer\u00e1n entre los que caigan v\u00edctimas del juicio purificador que Yahv\u00e9 va a ejercer. Todos los principales responsables de la cat\u00e1strofe no formar\u00e1n parte del \u201cresto\u201d de restauraci\u00f3n, sino que resbalar\u00e1n al tiempo de la cuenta (v.15b), e.d., no podr\u00e1n permanecer firmes ante la manifestaci\u00f3n judiciaria de Dios.<\/p>\n<p>Obstinaci\u00f3n equivocada de Israel (16-21).<br \/>\n16 As\u00ed dice Yahv\u00e9: Haced alto en los camino y ved, preguntad por las sendas antiguas: \u00bfEs \u00e9sta la senda buena? Pues seguidla y hallar\u00e9is reposo para vuestras almas. Pero dijeron: \u201cNo la seguiremos.\u201d 17 Yo os hab\u00eda dado atalayadores: Atenci\u00f3n a la voz de la trompeta! Pero ellos dijeron: \u00a1No queremos o\u00edrla! 18 Por eso o\u00edd, pueblos; entiende, congregaci\u00f3n, 17 lo que les acaecer\u00e1. 19 Oye t\u00fa, tierra: He aqu\u00ed que yo traer\u00e9 una desventura sobre este pueblo; \u00e9ste es el fruto de sus malos designios 18, porque no atendieron a mis palabras y despreciaron mi ley. 20 \u00bfA m\u00ed qu\u00e9 el incienso de Sab\u00e1 y las ca\u00f1as arom\u00e1ticas de tierras lejanas? Vuestros holocaustos no me son gratos, vuestros sacrificios no me deleitan. 21 Por eso as\u00ed dice Yahv\u00e9: He aqu\u00ed que yo pondr\u00e9 tropiezos a este pueblo, y en ellos tropezar\u00e1n padres e hijos; vecinos y pr\u00f3jimos perecer\u00e1n juntamente.<\/p>\n<p>Dios hace una invitaci\u00f3n final a los israelitas para rectificar su conducta descarriada. Son como viajeros que van fuera de camino y est\u00e1n buscando vacilantes nuevas sendas. En ese caso, lo primero que deben hacer es detenerse antes de proseguir: Haced alto en los caminos y ved (v.16a). La frase tiene un sentido moral; si quieren caminar seguros, deben preguntar por las sendas antiguas, e.d., los preceptos de la ley de Dios, por los que caminaron los antepasados de Israel. Sobre todo deben pensar en los tiempos dichosos de la alianza en el Sina\u00ed bajo Mois\u00e9s, cuando Israel era como la esposa enamorada de Yahv\u00e9 19, Los israelitas deben ante todo buscar la senda buena (v.16), la de la fidelidad a la Ley del Se\u00f1or. Seguirla supone encontrar reposo para sus almas, porque es volver a vivir bajo la protecci\u00f3n segura de Yahv\u00e9, participando de sus bendiciones.<br \/>\nPero la respuesta a la invitaci\u00f3n paternal es categ\u00f3rica: \u00a1No la seguiremos! (v.16c). Para dirigirlos por la senda buena, Yahv\u00e9 hab\u00eda puesto atalayadores (v.17) que dieran el toque de alerta con la voz de la trompeta. Son los profetas llamados frecuentemente centinelas en la literatura prof\u00e9tica. Su oficio era advertir al pueblo los peligros que se cern\u00edan sobre sus intereses espirituales. Pero la respuesta del pueblo israelita fue negativa: No queremos o\u00edrla (v.17b). Ante esta obstinada y reiterada negativa, Dios anuncia solemnemente ante los pueblos y la tierra el castigo que va a enviar. La palabra congregaci\u00f3n parece referirse a la reuni\u00f3n de esos pueblos paganos a los que idealmente se dirige Yahv\u00e9. Dios quiere que quede claro que esa desventura que va a enviar es fruto de sus malos designios (v.16b). La conducta de Israel ha sido contraria a la Ley de Yahv\u00e9, pues no ha tenido otros designios que apartarse de su Dios. Ante esta actitud espiritual de rebeld\u00eda, de nada sirven los ritos externos en el templo: el incienso de Sab\u00e1. (v.20). La regi\u00f3n de Sab\u00e1, al sudoeste de la pen\u00ednsula ar\u00e1biga, era famosa por el incienso y dem\u00e1s especias arom\u00e1ticas que se utilizaban en el culto 20. El profeta no condena aqu\u00ed las manifestaciones de culto externo como tales, sino en la medida en que no van acompa\u00f1adas de la entrega del coraz\u00f3n 21. Esta conducta hip\u00f3crita de los jud\u00edos no har\u00e1 sino acelerar la venida del castigo de Yahv\u00e9 (v.21). La apostas\u00eda ha sido general, y por ello la desventura alcanzar\u00e1 a todos.<\/p>\n<p>Terror\u00edfica invasi\u00f3n militar (22-26).<br \/>\n22 As\u00ed dice Yahv\u00e9: Mira, viene de la tierra del septentri\u00f3n un pueblo, una gran naci\u00f3n surge de los confines de la tierra. 23 Empu\u00f1a el arco y el venablo, es cruel y despiadado; su estr\u00e9pito es como el del mar enfurecido, y cabalga sobre caballos; est\u00e1 aparejado como hombre de guerra contra ti, hija de Si\u00f3n. 24 Ya o\u00edmos su noticia; desfallecieron nuestros brazos, nos oprime la angustia, dolores como mujer de parto. 25 No salg\u00e1is al campo, no and\u00e9is por los caminos, porque la espada del enemigo, el terror, nos rodea. 26 V\u00edstete de saco, hija de mi pueblo; revu\u00e9lcate en la ceniza. Llora como se llora por el primog\u00e9nito, llora amargamente, porque de repente vendr\u00e1 sobre nosotros el invasor.<\/p>\n<p>Con lirismo dram\u00e1tico describe el profeta la llegada del invasor, que viene del septentri\u00f3n (v.22). El profeta alude a la llegada del ej\u00e9rcito de Nabucodonosor, que cae sobre Palestina despu\u00e9s de haber ocupado Siria y Fenicia 22. Avanza armado de arcos y es cruel y despiadado. En efecto, la crueldad es la caracter\u00edstica de los ej\u00e9rcitos de Asir\u00eda y de Babilonia. En los textos cuneiformes vemos que los conquistadores se complacen en detallar c\u00f3mo empalaban a los vencidos a las puertas de las ciudades. Los caballos montados por guerreros eran el terror y la admiraci\u00f3n de los pueblos peque\u00f1os 23. El profeta nombra aqu\u00ed la caballer\u00eda del ej\u00e9rcito invasor para aterrar m\u00e1s a sus oyentes. Los invasores caer\u00e1n con el aparato de guerra m\u00e1s moderno sobre la desfallecida hija de Si\u00f3n (v.23), expresi\u00f3n de ternura y compasi\u00f3n para indicar la capital de Jud\u00e1, Jerusal\u00e9n.<br \/>\nA continuaci\u00f3n, el profeta, con nerviosismo, anuncia las primeras noticias de la invasi\u00f3n, que sobrecogen a los habitantes de la Ciudad Santa: Ya o\u00edmos su noticia (v.24); a la vista de aquel ej\u00e9rcito, cuyo estr\u00e9pito es como el mar enfurecido, a los jud\u00edos les faltan las fuerzas (v.24a) 24. El profeta les invita, pues, a mantenerse encerrados en la ciudad: no salg\u00e1is al campo (v.25) para no caer bajo la espada del enemigo, que siembra el terror por doquier.<br \/>\nAnte esta perspectiva de angustia y de tragedia general surge de nuevo la voz misericordiosa de Yahv\u00e9 llamando al arrepentimiento: V\u00edstete de saco, hija de mi pueblo (v.26a). Es preciso que Si\u00f3n, la hija del pueblo de Yahv\u00e9, reconozca sus pecados y d\u00e9 muestras de penitencia. La descripci\u00f3n es conforme a las costumbres de la \u00e9poca; el vestirse de saco y echar ceniza sobre la cabeza eran ritos de penitencia y de duelo corrientes en la antig\u00fcedad 25. El s\u00edmil del llanto por el primog\u00e9nito, como m\u00e1xima expresi\u00f3n de duelo, es corriente en la literatura prof\u00e9tica 26.<\/p>\n<p>Jerem\u00edas, examinador de su pueblo (27-30).<br \/>\n27 Te he puesto por explorador de mi pueblo, cual fortaleza 27, para conocer y examinar su conducta. 28 Todos son sumamente rebeldes, andan sembrando calumnias, son bronce y hierro 28, todos ellos son corrompidos. 29 Se infla el fuelle, por el fuego es consumido el plomo 29. En vano fundi\u00f3 el or\u00edfice, pues las escorias no se desprendieron. 30 Ser\u00e1n llamados plata de desecho, porque Yahv\u00e9 los ha desechado.<\/p>\n<p>La misi\u00f3n de Jerem\u00edas en los planes de Dios es precisamente la de examinar la conducta de Jud\u00e1 (v.27), aquilatar su sinceridad. El resultado de su labor ha sido negativo, pues todos son rebeldes (v.28). El profeta ha hecho las veces del or\u00edfice (v.29), el cual por el fuego contrasta y aquilata el valor de los metales. En efecto, los habitantes de Jud\u00e1 han resultado ser viles metales: bronce y hierro (v.28), por estar corrompidos. Por eso, a pesar de que el fuelle ha encendido el fuego para consumir el plomo (v.29), Las escorias no se desprendieron (v.26b). El profeta no ha logrado separar la plata de los metales inferiores 30. En consecuencia, ser\u00e1n rechazados como plata de desecho (v.30) \u00ef inservible.<\/p>\n<p>  1 Los traductores no concuerdan al reflejar el sentido del vers\u00edculo. As\u00ed la Bib. de J\u00e9r.: \u201c\u00bfSer\u00eda comparable a un tierno lugar de pastos la hija de Si\u00f3n?\u201d &#8211; 2 Lit. el TM dice: \u201capacienta su mano.\u201d &#8211;  3 Cf. Jos 15:8; Jos 18:16; 1Cr 9:2. &#8211; 4 As\u00ed Abel, G\u00e9og. t.2 p.295. &#8211; 5 Cf. Isa 10:28-32. &#8211; 6 Cf. Isa 37:22; Isa 52:2; Jer 49:4; Lam 2:13; Lam 4:22; Zac 2:10; Zac 9:9; Jua 12:15. &#8211; 7 Cf. 2Sa 13:9; 1Sa 7:9; Isa 13:3; Joe 3:9; Sof 1:7; Eze 21:2.26; Jer 22:7. &#8211;  8 Los LXX traducen: \u201c\u00a1Oh ciudad de la mentira!\u201d; Vg.: \u201c\u00e9sta es la ciudad visitada\u201d; Bib. de Jer.: \u201cEsta es la ciudad de la mentira.\u201d &#8211; 9 LXX y Vg.: \u201cComo una cisterna conserva fresca su agua, as\u00ed ella (la ciudad) conserva fresca su malicia.\u201d &#8211; 10 Lit. el TM: \u201cel viejo con el colmado de d\u00edas.\u201d &#8211; 11 Lit. el TM: \u201cal tiempo de la visita.\u201d &#8211; 12 Cf. Jer 2:21; Jer 5:10; Is 0.5. &#8211; 13 Cf. la conversaci\u00f3n de Dios con Abraharn sobre los justos de Sodoma (Gen 18:235). &#8211; 14 Para esta expresi\u00f3n de \u201cincircuncisos de o\u00eddos\u201d v\u00e9ase Lev 26:4; Eze 44:7; Eze 44:6.12. &#8211; 15 Cf. Isa 28:7-13. &#8211; 16 Cf. Jer 15:17; Isa 22:2; Isa 24:8. &#8211; 17 Los LXX: \u201cEscuchad, pueblos, y vosotros, pastores de la grey.\u201d &#8211; 18 Los LXX: \u201cfruto de la rebeli\u00f3n.\u201d &#8211;  19 Cf. Jer 2:12; Isa 1:2. &#8211; 20 Cf. Lev 1:1; Lev 6:15; Lev 24:7; \u00e9xo 30:75; 1Re 10:2s; Isa 60:6; Eze 27:2; Plinto, Ht&#8217;s\u00ed.  Nat. 6:32; Virgil. Eneida 1:417; v\u00e9ase la nota de Van Hoonacker sobre el uso antiqu\u00edsimo de estas especias (RB 1914 161-187). &#8211;  21 Cf. 1Sa 15:22; Miq 6:6-8; Jer 7:21. &#8211; 22 Cf. Jer 1:15; Jer 4:6.16; Jer 5:15; Isa 6:26. &#8211;  23 Cf. Jer 4:13; Abd 1:1 :8. &#8211; 24 Los v.22-24 aparecen repetidos en 50:41-43. &#8211;  25 Cf. Jer 4:8; 1Sa 13:19; Eze 27:30; Miq 1:10. &#8211;  26 Cf. Amo 8:10; Zac 12:10. &#8211; 27 Cual fortaleza falta en los LXX, y parece glosa que oscurece el sentido. &#8211; 28 As\u00ed seg\u00fan el TM; algunos autores, sin motivo, quieren eliminar estas palabras como glosa. En el texto griego se lee rebeldes en vez de sembradores de calumnias. &#8211; 29 As\u00ed seg\u00fan la lectura del Qer\u00e9, los LXX y Vg. El TM parece ininteligible. &#8211; 30 Se funde el plomo en el crisol, y, cuando est\u00e1 derretido, se echa la plata. Bajo la influencia del calor, al contacto con el aire, el plomo se transforma en litargirio, y la plata se separa de las otras sustancias y se deposita en el fondo del crisol\u201d (Les\u00e9tre, en DBV vol.5 col.469).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>Tecoa \u2026 Bet-haquerem.<\/b> El profeta Am\u00f3s era oriundo de Tecoa unos 9 km al S de Bel\u00e9n. La ubicaci\u00f3n de Bet-haquerem (\u00abcasa de la vi\u00f1a\u00bb) se desconoce, pero es probable que fuera cerca de Tecoa. Mientras el enemigo se aproximaba desde el norte, el pueblo huir\u00eda hacia el sur. <b>del norte.<\/b> <i>Vea la nota sobre<\/i> <span class='bible'>Jer 4:6-7<\/span><i>.<\/i><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 Bet Queren:<\/b><\/i> No est\u00e1 clara la localizaci\u00f3n de Bet Queren, aunque es probable que se trate de Ramat Rajel, situada entre Jerusal\u00e9n y Bel\u00e9n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Jer 4:6<\/span>+.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>6.1 El Se\u00f1or advirti\u00f3 a la tribu de Benjam\u00edn (la tribu de Jerem\u00edas) que escapara, no hacia la seguridad de la gran ciudad amurallada de Jerusal\u00e9n porque estar\u00eda bajo sitio, sino hacia Tecoa, un pueblo localizado m\u00e1s o menos a 19 km al sur de Jerusal\u00e9n. La se\u00f1al de humo, como advertencia, se encendi\u00f3 en Bet-haquerem, a la mitad del camino entre Jerusal\u00e9n y Bel\u00e9n.6.3 Los pastores eran los l\u00edderes de los ej\u00e9rcitos babil\u00f3nicos y los reba\u00f1os sus tropas.6.9 El remanente mencionado aqu\u00ed no debe confundirse con el remanente santo. Este \u00faltimo son los que quedaron despu\u00e9s de la primera ola de destrucci\u00f3n. Como un vendimiador, Babilonia no se satisfar\u00eda hasta que cada persona se llevara al cautiverio. Invadi\u00f3 Jud\u00e1 tres veces hasta que logr\u00f3 destruir la naci\u00f3n y su templo por completo (2 Reyes 24, 25).6.10 El pueblo se enoj\u00f3 y cerr\u00f3 sus o\u00eddos. No quiso ning\u00fan mandamiento de Dios porque vivir para El no les pareci\u00f3 emocionante. Como en los d\u00edas de Jerem\u00edas, a la gente de hoy no le agrada la demanda de Dios de una vida disciplinada. Aunque sean inquietantes las respuestas de la gente, debemos continuar anunciando la Palabra de Dios. Nuestra responsabilidad es presentar la Palabra de Dios, la de ellos es aceptarla. No debemos permitir que lo que la gente quiera escuchar establezca el par\u00e1metro de lo que decimos.6.14 \u00ab\u00a1Olv\u00eddate de eso y quiz\u00e1s desaparezca!\u00bb \u00bfLe suena familiar? Esta fue la respuesta de Jerusal\u00e9n a las advertencias de Jerem\u00edas. Siguieron escuchando las predicciones de paz, porque no les gustaba c\u00f3mo Jerem\u00edas condenaba su pecado. Pero negar la verdad nunca la cambia, lo que Dios dice siempre sucede. El pecado nunca desaparece al negar su existencia. Debemos confesar a Dios que hemos pecado y pedirle que nos perdone.6.16 El buen camino para vivir es antiguo y Dios lo ha se\u00f1alado. Pero el pueblo rehus\u00f3 tomar el sendero de Dios, yendo por su propio camino. Nosotros enfrentamos la misma decisi\u00f3n: andar por el camino de Dios antiguo pero verdadero, o seguir un nuevo sendero a nuestra elecci\u00f3n. No se deje enga\u00f1ar. La \u00fanica manera de hallar paz y \u00abdescanso para vuestra alma\u00bb, es tomar el sendero de Dios.6.20 Sab\u00e1, localizada en el sudoeste de Arabia, era un centro de intercambio comercial en incienso y especias usados en rituales religiosos paganos.6.29-30 El metal se purificaba mediante el fuego. Conforme se calienta, se queman las impurezas y solo permanece el metal puro. Cuando Dios prob\u00f3 al pueblo de Jud\u00e1, sin embargo, no encontr\u00f3 pureza en sus vidas. Siguieron en sus caminos de maldad. \u00bfVe usted impurezas en su vida que deben quemarse? Confi\u00e9selas a Dios y perm\u00edtale que lo purifique como El tenga a bien hacerlo. Dedique tiempo ahora para meditar en las esferas de su vida que El ya ha refinado, luego agrad\u00e9zcale lo que est\u00e1 haciendo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>(1) O: \u201cschofar\u201d.<\/p>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 339 Jer 4:5<\/p>\n<p>b 340 2Sa 14:2; 2Cr 11:6; Am\u00f3 1:1<\/p>\n<p>c 341 Neh 3:14<\/p>\n<p>d 342 Jer 1:14; Jer 4:6; Jer 10:22<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> Huid&#8230;hijos de Benjam\u00edn.  Los benjamitas estaban al norte de Jerusal\u00e9n. El ej\u00e9rcito babil\u00f3nico pasar\u00eda por su territorio poco antes de sitiar la ciudad y seguir\u00edan manteniendo el sitio desde su territorio. <\/p>\n<p><p> trompeta en Tecoa.  Tecoa es un pueblo al sur de Jerusal\u00e9n, no lejos de Bel\u00e9n. <\/p>\n<p><p> Bet-haquerem.  Posiblemente la ciudad sea la actual Ain Kerem, al oeste de Jerusal\u00e9n (el lugar tradicional del nacimiento de Juan el Bautista).<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Jerem\u00edas advierte a su propia tribu de <b><i>Benjam\u00edn<\/i><\/b> a que huya de Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>\n<b><i>Tecoa<\/i><\/b>, un juego con la palabra <b><i>tocad<\/i><\/b>, estaba a unos 19 km. al S de Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p><b><i>Bet-haquerem<\/i><\/b>. La moderna Ramat Rahel, a 3 km. al S de Jerusal\u00e9n (<span class='bible'>Neh 3:14<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p> I.e., casa de la vi\u00f1a <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[1] Tecua, lugar de origen del profeta Am\u00f3s al sur de Betlehem o Bel\u00e9n permite reconstruir la ruta de los invasores. 2 Cro 11, 6-12.[9] 2 Re 2, 11; 24, 1; 25, 1.[13] Is 57, 11.[20] Is 1, 11.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cOh hijos de Benjam\u00edn, huid de en medio de Jerusal\u00e9n y tocad la corneta en Tecoa. Levantad se\u00f1ales de humo sobre Bet-haqu\u00e9rem, porque del norte se ve venir el mal y el gran quebrantamiento. Huid, hijos de Benjam\u00edn. Jos 15:63; Jos 18:21-28; Jue 1:21. de en medio de Jerusal\u00e9n. Jer 4:29; Jer 10:17, Jer 10:18. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-jeremias-61-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Jerem\u00edas 6:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-19719","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19719","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19719"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19719\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19719"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19719"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19719"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}