{"id":19805,"date":"2022-06-20T03:59:49","date_gmt":"2022-06-20T08:59:49","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-jeremias-91-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T03:59:49","modified_gmt":"2022-06-20T08:59:49","slug":"comentario-de-jeremias-91-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-jeremias-91-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Jerem\u00edas 9:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>\u00a1Qui\u00e9n me diera que mi cabeza fuese agua y mis ojos manantial de l\u00e1grimas, para que llorara d\u00eda y noche por los muertos de la hija de mi pueblo!<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>Oh si mi cabeza se hiciese aguas.<\/i><\/b> <span class='bible'>Jer 4:19<\/span>; <span class='bible'>Jer 13:17<\/span>; <span class='bible'>Jer 14:17<\/span>; <span class='bible'>Sal 119:136<\/span>; <span class='bible'>Isa 16:9<\/span>; <span class='bible'>Isa 22:4<\/span>; <span class='bible'>Lam 2:11<\/span>, <span class='bible'>Lam 2:18<\/span>, <span class='bible'>Lam 2:19<\/span>; <span class='bible'>Lam 3:48<\/span>, <span class='bible'>Lam 3:49<\/span>; <span class='bible'>Eze 21:6<\/span>, <span class='bible'>Eze 21:7<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>para que llore d\u00eda y noche.<\/i><\/b> <span class='bible'>Sal 42:3<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>de la hija de mi pueblo.<\/i><\/b> <span class='bible'>Jer 6:26<\/span>; <span class='bible'>Jer 8:21<\/span>, <span class='bible'>Jer 8:22<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Jerem\u00edas se lamenta por los pecados de los jud\u00edos,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jer 9:1-8<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>y por el juicio contra ellos,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jer 9:9-11<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>La desobedencia es la causa se su amarga calamidad,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jer 9:12-16<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Los exhorta a que lamenten por su destrucci\u00f3n,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jer 9:17-22<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>y que no conf\u00eden de si mismos sino en Dios,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jer 9:23-24<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Viene un juicio futuro para los judios y gentiles,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jer 9:25-26<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>mis ojos fuentes de l\u00e1grimas:<\/b>\u00a0Jerem\u00edas, conocido como el \u00abprofeta llor\u00f3n\u00bb, se identifica personalmente con el sufrimiento de su pueblo. Aqu\u00ed expresa su deseo de tener una reserva de l\u00e1grimas que fluyera sin parar.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>MIS OJOS FUENTES DE L\u00c1GRIMAS<\/b>. Jerem\u00edas sigue expresando su angustia por el pueblo rebelde de Dios y por la negativa de ellos a arrepentirse y escapar as\u00ed de la futura destrucci\u00f3n. \u00c9l hubiera querido llorar, pero su dolor era demasiado profundo para derramar l\u00e1grimas. En todo el cap\u00edtulo hay intercalados gritos de aflicci\u00f3n, alegatos de culpabilidad y advertencias del juicio inevitable. A menudo se le llama a Jerem\u00edas el \u00abprofeta llor\u00f3n\u00bb (cf. <span class=\"bible\">Jer 14:17<\/span>), que llora d\u00eda y noche por un pueblo demasiado insensible para comprender el inminente juicio que viene sobre ellos. Debido a sus profundas emociones de quebranto, a Jerem\u00edas se le considera tradicionalmente como el autor del libro de Lamentaciones (v\u00e9ase introducci\u00f3n a Lamentaciones).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p>9. Deslealtad y Apostas\u00eda general.<br \/>\n Despu\u00e9s c\u00ede anunciar el castigo, el profeta vuelve de nuevo, con su estilo incisivo, a fustigar los vicios y excesos reinantes en la sociedad de su tiempo: fraude y deslealtad para con el pr\u00f3jimo; apostas\u00eda idol\u00e1trica, con abandono de Yahv\u00e9.<\/p>\n<p>Denuncia de la corrupci\u00f3n moral reinante en la sociedad (1\/2-8\/9).<br \/>\n1\/2 \u00a1Ojal\u00e1 tuviera en el desierto un albergue de caminantes! Y dejar\u00eda a mi pueblo y me ir\u00eda lejos de ellos, pues todos son ad\u00falteros, gavilla de ladrones. 2\/3 Tensan su lengua como un arco; la mentira y no la fidelidad predominan en la tierra,  Pues caminan de iniquidad en iniquidad, y a m\u00ed no me conocen &#8211; or\u00e1culo de Yahv\u00e9 &#8211; . 3\/4 Gu\u00e1rdese cada uno de su pr\u00f3jimo y nadie conf\u00ede en su hermano, pues todos los hermanos enga\u00f1an siempre, todos los amigos calumnian. 4\/5Cada uno se burla de su pr\u00f3jimo, no habla verdad. Se han avezado sus lenguas a mentir, se han cansado de obrar mal. 5\/6 Fraude sobre fraude, enga\u00f1o sobre enga\u00f1o 13, rehusan conocerme, or\u00e1culo de Yahv\u00e9. 7\/8 Por eso as\u00ed dice Yahv\u00e9 de los ej\u00e9rcitos: He aqu\u00ed que los fundir\u00e9 en el crisol y los probar\u00e9, \u00bfpues que otra cosa voy hacer ante la hija de mi pueblo ? 8\/9 Sus lenguas son saetas mort\u00edferas, las palabras de su boca son dolo. \u201cPaz,\u201d dicen a su pr\u00f3jimo, y tienden la insidia en su coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>A Jerem\u00edas la vida se le hace insoportable en medio de un pueblo desleal y falaz. Todos son enga\u00f1os y fraudes en sus relaciones sociales. Quisiera poder aislarse de esta sociedad corrompida y retirarse a la soledad del desierto: \u00a1ojala tuviera en el desierto un albergue de caminantes! (v.1\/2). Aunque los albergues de caminantes en las rutas caravaneras del desierto (los khans o caravanserrallos) no eran apetecibles por su falta de comodidad, y por el barullo y confusi\u00f3n que en ellos reinaba, sin embargo, Jerem\u00edas los considera preferibles a vivir en un ambiente de deslealtad y mentira: todos son ad\u00falteros, gavilla de ladrones (v.1\/2c). Son enga\u00f1osos y fraudulentos, que tensan su lengua como un arco (v.2\/3), lanzando calumnias como saetas envenenadas 14. No hay confianza mutua, predominando la mentira. Todo este estado de iniquidad es consecuencia de la falta de conocimiento de Yahv\u00e9 y de sus preceptos. No le reconocen como Se\u00f1or, y por eso cruje la sociedad en sus bases morales: no me conocen (v.2\/3). Es tal el estado de desconfianza social, que el profeta invita a sus compatriotas a no entregarse ingenuamente a los m\u00e1s allegados: gu\u00e1rdese cada uno de su pr\u00f3jimo, y nadie conf\u00ede en su hermano (v.3\/4) 15.<br \/>\nYahv\u00e9 no puede soportar esta situaci\u00f3n y quiere hacer intervenir su justicia, envi\u00e1ndoles la tribulaci\u00f3n y la angustia para probarlos: los fundir\u00e9 en el crisol y los probar\u00e9 (v.7\/8) 16. No cabe otra soluci\u00f3n, en bien de Jerusal\u00e9n, que castigarla (v.7\/8). De nuevo recalca el car\u00e1cter doloso de sus compatriotas: sus lenguas son saetas mort\u00edferas. \u201cPaz,\u201d dicen a su pr\u00f3jimo, y tienden la insidia en su coraz\u00f3n (v.8\/9). La palabra de saludo paz, que dec\u00edan al encontrarse (salom, en hebreo, que se repite a\u00fan hoy d\u00eda en la conversaci\u00f3n), es un enga\u00f1o, ya que los corazones est\u00e1n distanciados y tramando interiormente insidias para aprovecharse de su pr\u00f3jimo.<\/p>\n<p>La venganza de Yahv\u00e9 (8\/9-10\/11).<br \/>\n8\/9 \u00bfNo habr\u00e9 de pediros cuentas de todo esto? or\u00e1culo de Yahv\u00e9. \u00bfDe un pueblo como \u00e9ste no he de tomar yo venganza? 9\/10 Llorad y gemid sobre los montes, lamentaos por los pastizales del desierto, porque est\u00e1n desolados, no hay quien pase por ellos ni se oye el balar de los reba\u00f1os. Desde las aves del cielo hasta las bestias, todos huyeron y se fueron. 10\/11 y de Jerusal\u00e9n har\u00e9 un mont\u00f3n de ruinas, cubil de chacales; y de las ciudades de Jud\u00e1, desolaci\u00f3n, donde no habitar\u00e1 nadie.<\/p>\n<p>La justicia divina tiene sus exigencias y no puede tolerar m\u00e1s este estado de cosas: \u00bfno habr\u00e9 de pediros cuenta de esto? (v.8-9). El callar equivale a consentir, y es necesaria la venganza de Dios para escarmiento general, y Dios mismo invita a un duelo general por la desolaci\u00f3n del pa\u00eds como consecuencia de su intervenci\u00f3n justiciera: llorad. sobre los montes (v.9-10). Los montes, que antes estaban cubiertos de arboleda, van a ser desolados. Probablemente se alude aqu\u00ed tambi\u00e9n a los montes como lugar de jolgorio con ocasi\u00f3n de los ritos idol\u00e1tricos all\u00ed practicados 17. La alegr\u00eda se va a convertir en luto. Tambi\u00e9n los pastizales del desierto, altamente estimados como oasis raros, desaparecer\u00e1n, y se invita a hacer duelo por ellos 18, pues no se va a o\u00edr m\u00e1s el alegre balar de los reba\u00f1os (v.9-10b). La desolaci\u00f3n es completa, y todo signo de vida desaparecer\u00e1: desde las aves del cielo hasta las bestias huyeron (v.9-10c).<br \/>\nEsta suerte de la campi\u00f1a estar\u00e1 reservada tambi\u00e9n a la capital, Jerusal\u00e9n. En ella, los chacales har\u00e1n su morada 19. Este s\u00edmil es corriente en la literatura prof\u00e9tica 20. Nada m\u00e1s triste, pues, que una ciudad arruinada, en la que s\u00f3lo se oyen los aullidos de los chacales, \u00fanicos moradores entre los escondrijos formados por las ruinas. As\u00ed quedar\u00e1 Jerusal\u00e9n despu\u00e9s de su destrucci\u00f3n por los soldados de Nabucodonosor 21.<\/p>\n<p>La apostas\u00eda general, causa de la ruina (11\/12-15\/16).<br \/>\n11\/12 \u00bfQui\u00e9n ser\u00e1 el hombre sabio que entienda esto, al cual pueda dirigirse la palabra de la boca de Yahv\u00e9, i y haga saber la causa por que pereci\u00f3 la tierra, que ha sido asolada como desierto, sin que nadie pase (por ella)? 12\/13 Y dijo Yahv\u00e9: Porque han abandonado la ley que les di y no han escuchado mi voz ni procedieron seg\u00fan ella, 13\/14 sino que, seg\u00fan la pertinacia de su coraz\u00f3n, se fueron tras los baales, como les ense\u00f1aron sus padres. 14\/15 Por eso, as\u00ed dice Yahv\u00e9 de los ej\u00e9rcitos, Dios de Israel: He aqu\u00ed que dar\u00e9 de comer a este pueblo ajenjo, y le dar\u00e9 a beber agua de adormilares, 15\/16 y los dispersar\u00e9 por entre las gentes que no conocieron ni ellos ni sus padres, y har\u00e9 que los persiga la espada hasta consumirlos.<\/p>\n<p>El profeta quiere explicar a su pueblo la raz\u00f3n profunda de la ruina, y busca personas inteligentes que comprendan la lecci\u00f3n teol\u00f3gica del castigo para que la transmitan al pueblo: \u00bfQui\u00e9n ser\u00e1 el sabio que entienda esto. y haga saber la causa por que pereci\u00f3 la tierra? (v.10-11). En Deu 11:26-28; Deu 28:1, se dice que, si el pueblo no era fiel a la promesa cumpliendo su Ley, sufrir\u00eda los castigos de Dios. Es justamente lo que ha ocurrido, pues se fueron tras los baales (v.12-13) en una apostas\u00eda insultante. Consecuencia inexorable ser\u00e1 el castigo y la amargura: Dar\u00e9 de comer ajenjo. El ajenjo, por su sabor amargo, es s\u00edmbolo de la amargura y la tribulaci\u00f3n 22. El agua de adormilares era considerada como fuertemente venenosa 23. Aqu\u00ed ambos s\u00edmiles se refieren a la tribulaci\u00f3n que espera a los habitantes de Jud\u00e1 por su idolatr\u00eda. La suerte de ellos ser\u00e1 la dispersi\u00f3n y la muerte por la espada 24. Los que no caigan muertos a manos de los soldados babil\u00f3nicos ser\u00e1n llevados en cautividad entre gente que no conocieron ni sus padres (v. 15-16).<\/p>\n<p>La mortandad general (16\/17-21\/22).<br \/>\n16\/17 As\u00ed dice Yahv\u00e9 de los ej\u00e9rcitos: Atended, llamad a las pla\u00f1ideras, que vengan; enviad por las h\u00e1biles y vengan, 17\/18 que se apresuren y eleven sobre nosotros lamentaciones,y descienda de nuestros ojos el llanto, y manen agua nuestros p\u00e1rpados, 18\/19 porque de Si\u00f3n se oyen voces y lamentos. C\u00f3mo hemos sido destruidos y avergonzados sobremanera! Porque nos echan de la tierra, nos arrojan de nuestras moradas. 19\/20 Porque o\u00edd, mujeres, la palabra de Yahv\u00e9, y perciban vuestros o\u00eddos la palabra de su boca, para que ense\u00f1\u00e9is a vuestras hijas a lamentarse y ense\u00f1en unas a otras endechas, 20\/21 Pues la muerte ha subido por nuestras ventanas y penetr\u00f3 en nuestras moradas, acab\u00f3 con los ni\u00f1os en las calles, con los mancebos en las plazas. 21\/22 Habla as\u00ed: Or\u00e1culo de Yahv\u00e9: Los cad\u00e1veres de los hombres yacen como esti\u00e9rcol sobre el campo, como queda tras el segador el manojo, sin haber quien lo recoja.<\/p>\n<p>La cat\u00e1strofe es tan inminente, que Yahv\u00e9 invita a que vengan las pla\u00f1ideras de oficio a solemnizar el duelo (v. 16-17). El profeta une su suerte a la del pueblo: que eleven sobre nosotros lamentaciones (v.17-18). Si\u00f3n ha sido destruida, y sus habitantes tienen que abandonar su tierra y sus moradas (v. 18-19) hacia regiones extra\u00f1as. La cat\u00e1strofe debe quedar como proverbial, y su luto debe repetirse de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n: O\u00edd, mujeres., para que ense\u00f1\u00e9is a vuestras hijas a lamentarse (v. 19-20). La mortandad es general, y es in\u00fatil querer recogerse en casa para evitarla, porque la muerte ha subido por nuestras ventanas (v.20-21). Ni los de corta edad est\u00e1n libres de la fatal suerte: acab\u00f3 con los ni\u00f1os en las calles (v.20-21b). El espect\u00e1culo es desolador, pues por doquier hay cad\u00e1veres., que yacen como esti\u00e9rcol sobre el campo (v.21-22). No hay quien se preocupe de darles sepultura piadosa; son como el manojo que queda tras el segador, sin haber quien lo recoja. Ha pasado el ej\u00e9rcito invasor, y no quedan sino ruinas humeantes y vidas tronchadas en flor.<\/p>\n<p>El conocimiento de Yahv\u00e9, base de la sabidur\u00eda (22\/23-23\/24).<br \/>\n22\/23 As\u00ed dice Yahv\u00e9: Que no se glor\u00ede el sabio en su sabidur\u00eda, que no se glor\u00ede el fuerte de su fortaleza, que no se glor\u00ede el rico de su riqueza. 23\/24 El que se glor\u00ede, glor\u00edese en esto: en ser inteligente y conocerme a m\u00ed, pues yo soy Yahv\u00e9, que hago misericordia, derecho y justicia sobre la tierra, pues en esto es en lo que yo me complazco, or\u00e1culo de Yahv\u00e9.<\/p>\n<p>Este fragmento es de estilo sapiencial, y puede ser un bloque err\u00e1tico incorporado aqu\u00ed por el mismo profeta o el redactor posterior. Las ideas expresadas en \u00e9l pueden acomodarse a todas las situaciones. La cat\u00e1strofe de Jud\u00e1 ha ocurrido por haber abandonado a Yahv\u00e9 y sus preceptos y por creer las clases dirigentes que pod\u00edan por s\u00ed mismos encaminar a su pueblo por nuevos derroteros pol\u00edticos. Dios s\u00f3lo quiere que conf\u00eden en El como condici\u00f3n para ofrecerles su protecci\u00f3n. Se han empe\u00f1ado en querer gobernarse sin El, confiando en s\u00ed mismos y sus supuestos aliados, y ahora deben reconocer que les han fallado los c\u00e1lculos: que no se glor\u00ede el sabio en su sabidur\u00eda,. ni el fuerte., ni el rico (v.22-23). Dios puede desbaratar los planes de \u00e9stos en un momento. Si el hombre ha de gloriarse en algo, es en ser inteligente y conocer a Yahv\u00e9 (v.23-24), pues la verdadera sabidur\u00eda est\u00e1 en conocer a Dios en el sentido pr\u00e1ctico, conformando la vida a los preceptos de su Ley 25. S\u00f3lo Dios puede hacer misericordia y reconciliar a los descarriados, y s\u00f3lo El puede establecer un ambiente de derecho y justicia sobre la tierra (v.23-24b).<\/p>\n<p>Juicio sobre todos los pueblos (24\/25-25\/26).<br \/>\n24\/25 He aqu\u00ed que vienen d\u00edas &#8211; or\u00e1culo de Yahv\u00e9 &#8211; en que yo pedir\u00e9 cuenta a todos, circuncisos e incircuncisos. 25\/26 A Egipto, a Jud\u00e1, a Edom, a los hijos de Amm\u00f3n, a Moab, a los que se rapan las sienes y habitan el desierto, pues todos estos pueblos son incircuncisos; pero todo Israel es incircunciso de coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Este fragmento aislado parece incluido aqu\u00ed por un redactor posterior, sin que esto quiera decir que no sea de Jerem\u00edas. -Los discursos del profeta tuvieron lugar en m\u00faltiples ocasiones. Pero su ilaci\u00f3n l\u00f3gica en el libro a \u00e9l atribuido depende muchas veces de la mayor o menor pericia del copiador posterior. En estos vers\u00edculos se anuncia el castigo general tanto sobre el pueblo elegido como sobre las naciones circunvecinas, que han contribuido a que Israel y Jud\u00e1 se separaran del buen camino con sus infiltraciones idol\u00e1tricas y pol\u00edticas. La diplomacia humana jug\u00f3 gran papel en el desastre definitivo del pueblo de Dios. Los profetas siempre se opusieron a las alianzas pol\u00edticas de Israel y Jud\u00e1 con otros pueblos, enfocando los problemas desde un punto de vista puramente religioso. Israel era una teocracia bajo la inmediata protecci\u00f3n de Yahv\u00e9, que lo cre\u00f3 como colectividad nacional, y por tanto no necesitaba de medios humanos extra\u00f1os para subsistir. La Providencia divina era la encargada de velar directamente por los intereses del pueblo elegido.<br \/>\nEl castigo alcanzar\u00e1 a todos. La expresi\u00f3n vienen d\u00edas suele tener un alcance mesi\u00e1nico en la literatura prof\u00e9tica. Aqu\u00ed parece se alude al juicio purificador de Yahv\u00e9 sobre su pueblo y las dem\u00e1s naciones circunvecinas. Yahv\u00e9 pedir\u00e1 cuenta a los circuncisos e incircuncisos 26. La frase se aplica a Israel y a las otras naciones fuera de la alianza, cuyo signo externo era la circuncisi\u00f3n. No obstante, la mayor parte, si no todas las naciones aqu\u00ed mencionadas, practicaban dicho rito. Los profetas, al hablar de \u201ccircuncisos\u201d o \u201cprepucio,\u201d lo entienden en sentido moral de incircuncisi\u00f3n del coraz\u00f3n27.<br \/>\nBajo el reino de Joaquim (609-598), la corte de Jerusal\u00e9n buscaba la alianza de las naciones vecinas, como Egipto, Moab, Amm\u00f3n, etc., para hacer frente a la prevista invasi\u00f3n de Nabucodonosor. Por eso quiz\u00e1 este fragmento sea de esta \u00e9poca, y entonces formar\u00eda parte de las profec\u00edas contra las naciones, que estudiaremos m\u00e1s tarde. Los que se rapan las sienes son los \u00e1rabes. Esta pr\u00e1ctica de rasurarse la cabeza por delante en forma de c\u00edrculo aparece atestiguada en Herodoto y Flavio Josefo. Esto estaba prohibido a los israelitas, pues parece ten\u00eda un car\u00e1cter idol\u00e1trico de adoraci\u00f3n al sol 28. Todos estos pueblos son despreciados como incircuncisos (v.25-26), es decir, ajenos a las promesas de Israel; pero los israelitas, a pesar de ser el pueblo elegido con el signo de la circuncisi\u00f3n, instituido por el mismo Dios, son en realidad ajenos a las promesas divinas por ser incircuncisos de coraz\u00f3n, es decir, rebeldes y materializados en sus costumbres, insensibilizados para lo religioso.<\/p>\n<p>  1 Jerusal\u00e9n falta en el texto griego. &#8211; 2 Esta \u00faltima frase falta en los LXX, y es traducida de diverso modo. Con un ligero cambio de consonante se pudiera traducir: \u201cpero les dar\u00e9 seg\u00fan su producto\u201d o merecido, lo que se adaptar\u00eda bien al contexto. &#8211;  3 Cf. Jer 6:20. &#8211; 4   Cf. Lev 10:11; Deu 33:10; 2Cr 17:7; Jer 2:8; Jer 18:8; Ose 4:5.  &#8211;  5 Cf. Jer 7:4-21. &#8211; 6 Cf. Deu 4:6. &#8211; 7 El texto no est\u00e1 claro, pues la palabra que traducimos por aniquilar\u00e9 puede significar \u201creunir\u00e9*. &#8211;  8 Cf. Jer 5:10; Jer 6:9; Isa 5:1-7, Miq 7:1. &#8211; 9 Cf. Jer 4:10; Jer 5:12; Jer 6:14. &#8211;  10 El texto est\u00e1 oscuro. Seguimos en la traducci\u00f3n a los LXX. La Bible de J\u00e9rusalem traduce: \u201cel dolor me invade.\u201d Pirot-Clamer: \u201csin que haya remedio.\u201d &#8211; 11 Cf. Gen 37:25; Gen 43:11; Eze 27:17; Jer 34:11; Jer 51:8. &#8211; 12 Cf. Lev 19:41. Este v.23 del TM en los LXX y Vg aparece como el v.i del c.g. &#8211; 13 En la traducci\u00f3n hemos seguido a los LXX, con la Bible de J\u00e9rusalem. Pirot-Clamer: \u201cviolencia sobre violencia.\u201d El texto hebreo dice: \u201ctu habitaci\u00f3n en medio del enga\u00f1o.\u201d Cantera : \u201cSu morada est\u00e1 en medio de la perfidia enga\u00f1adora.\u201d &#8211; 14 Cf. Sal 64:4- &#8211; 15 Cf. Miq 2:4-5. Es interesante notar que la palabra hebrea correspondiente a enga\u00f1ar es la ra\u00edz que forma parte del nombre de Jacob (&#8216;aqab). Probablemente se aluda aqu\u00ed al enga\u00f1o\u201d que Jacob hizo a su hermano Esa\u00fa (Gen 27:26; Ose 12:4). Los israelitas se gloriaban de ser descendientes de Jacob, pero en realidad s\u00f3lo le imitan en lo malo, en el \u201cenga\u00f1o\u201d de que hizo v\u00edctima a su hermano. &#8211;  16 Cf. Isa 48:10; Eze 22:20; Zac 13:9; Mal 3:2. &#8211; 17 Cf. Jer 3:23. &#8211; 18 Cf. Amo 1:2. &#8211; 19 Cf. Job 30:29; Miq 1:8. &#8211; 20 Cf. Isa 14:23. &#8211; 21 Cf. Neh 4:2. &#8211; 22 Cf. Jer 23:15; Lam 3:19; Amo 5:7; Amo 6:13; Pro 5:4. &#8211; 23 Cf. Jer 8:4; Deu 29:18. &#8211; 24 Cf. Jer 5:19; Deu 4:27; Job 28:64; Lev 26:33; Jer 42:17; Amo 9:4; Eze 5:2-12. &#8211;  25 Cf. Isa 1:1; Jer 4:22; Jer 5:5; Job 8:7; Jer 9:2. &#8211; 26 El texto hebreo dice literalmente \u201ccircuncisos en el prepucio.\u201d La frase, aparentemente contradictoria, parece aludir a la contraposici\u00f3n entre el car\u00e1cter externo de circuncisos y la actitud de incircuncisos de coraz\u00f3n. &#8211; 27 Cf. Jer 4:4. Seg\u00fan Herodoto (II 37), los egipcios practicaban la circuncisi\u00f3n por razones higi\u00e9nicas. Lo mismo dice de los fenicios, cananeos, edomitas, moabitas, amonitas y hebreos. Para los israelitas, los \u201cincircuncisos\u201d por antonomasia eran los filisteos de filiaci\u00f3n no sem\u00edtica. S\u00f3lo los asiro-babil\u00f3nicos no la practicaban. Cf. Lagrange, \u00e9tudes sur les re-ligions s\u00e9mitiques s.242-246. Seg\u00fan Flavio Josefo, los idumeos fueron obligados a practicar la circuncisi\u00f3n bajo Juan Hircano (135-105 a.C.). &#8211;  28 Cf. Herodoto, III 8; Flavio Josefo, Contra Apion.  22; cf. Lev 19:27.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>aguas \u2026 l\u00e1grimas.<\/b> Jerem\u00edas se interes\u00f3 tanto en su pueblo que anhelaba ser aliviado con un torrente de l\u00e1grimas o un lugar apartado para librarse de la carga de los pecados de Jud\u00e1 por un tiempo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Jer 13:17<\/span>; <span class='bible'>Lam 1:16<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>9.1-6 Jerem\u00edas sinti\u00f3 emociones encontradas con respecto a su pueblo. Mentira, fraude, traici\u00f3n, adulterio e idolatr\u00eda eran pecados frecuentes. Se enoj\u00f3 por el pecado de ellos, pero tambi\u00e9n sent\u00eda compasi\u00f3n. Dios lo apart\u00f3 de ellos por su trabajo para El, pero tambi\u00e9n era uno de ellos. Jes\u00fas tuvo sentimientos similares cuando estuvo frente a Jerusal\u00e9n, la ciudad que lo rechazar\u00eda (Mat 23:37).9.23, 24 La gente tiende a admirar cuatro cualidades en los dem\u00e1s: sabidur\u00eda humana, poder (valor), misericordia y riqueza. Sin embargo, Dios establece como prioridad m\u00e1s alta conocerlo en forma personal y vivir de manera que se refleje su justicia y rectitud. \u00bfPor qu\u00e9 cualidades desea que la gente m\u00e1s lo admire?9.25, 26 La circuncisi\u00f3n se remonta a los d\u00edas de Abraham. Para el pueblo de Israel era s\u00edmbolo de su relaci\u00f3n de pacto con Dios (Gen 17:9-14). La circuncisi\u00f3n tambi\u00e9n la practicaban naciones paganas, pero no como se\u00f1al de un pacto con Dios. En la \u00e9poca de Jerem\u00edas, los israelitas olvidaron el significado espiritual de la circuncisi\u00f3n aun cuando segu\u00edan realiz\u00e1ndola.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>(1) En MLXX aqu\u00ed termina el cap\u00edtulo 8 con este v. como el v. 23.<\/p>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 537 Isa 22:4; Jer 13:17; Lam 2:11<\/p>\n<p>b 538 Jer 6:26<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> llorara.  Pasajes como \u00e9ste dieron a Jerem\u00edas el nombre \u00ab profeta llor\u00f3n\u00bb  (vers. 10; 14:17; Lm 1:16; 3:48; cp. Mt 23:37; Ro 9:1\u2013 3). <\/p>\n<p><p> hija de mi pueblo.  Un t\u00e9rmino diminutivo de cari\u00f1o, semejante a la expresi\u00f3n \u00ab mi querido pueblo.\u00bb<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Obs\u00e9rvese la tristeza de Jerem\u00edas por el pecado de su pueblo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p> En el texto heb., cap. 8:23 <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[8] Sal 28 (27), 3.[15] Jer 23, 15.[21] Alude a los caldeos cuando escalaron los muros y saquearon las casas de Jerusal\u00e9n.[23] 1 Cor 1, 31; Is 29, 14.[26] Rom 2, 25.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a1Qui\u00e9n me diera que mi cabeza fuese agua y mis ojos manantial de l\u00e1grimas, para que llorara d\u00eda y noche por los muertos de la hija de mi pueblo! Oh si mi cabeza se hiciese aguas. Jer 4:19; Jer 13:17; Jer 14:17; Sal 119:136; Isa 16:9; Isa 22:4; Lam 2:11, Lam 2:18, Lam 2:19; Lam &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-jeremias-91-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Jerem\u00edas 9:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-19805","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19805","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19805"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19805\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19805"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19805"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19805"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}