{"id":20431,"date":"2022-06-20T04:23:27","date_gmt":"2022-06-20T09:23:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-jeremias-341-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T04:23:27","modified_gmt":"2022-06-20T09:23:27","slug":"comentario-de-jeremias-341-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-jeremias-341-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Jerem\u00edas 34:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>La palabra que vino a Jerem\u00edas de parte de Jehovah (cuando Nabucodonosor rey de Babilonia, todo su ej\u00e9rcito, todos los reinos de la tierra que estaban bajo el se\u00f1or\u00edo de su mano y todos los pueblos combat\u00edan contra Jerusal\u00e9n y contra sus ciudades), diciendo<\/i><\/b><\/h3>\n<p>A\u00f1o 589 a.C.<\/p>\n<p>\n<b><i>Palabra de Jehov\u00e1 que vino a Jerem\u00edas cuando.<\/i><\/b> <span class='bible'>Jer 34:7<\/span>; <span class='bible'>Jer 32:2<\/span>; <span class='bible'>Jer 39:1-3<\/span>; <span class='bible'>Jer 52:4-11<\/span>; <span class='bible'>2Re 25:1-9<\/span>; <span class='bible'>2Cr 36:12-17<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>todos los reinos de la tierra.<\/i><\/b> <span class='bible'>Jer 1:15<\/span>; <span class='bible'>Jer 27:5-7<\/span>; <span class='bible'>Dan 2:37<\/span>, <span class='bible'>Dan 2:38<\/span>; <span class='bible'>Dan 4:1<\/span>, <span class='bible'>Dan 4:22<\/span>; <span class='bible'>Dan 5:19<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Jerem\u00edas profetiza la cautividad de Sedequ\u00edas y la ciudad,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jer 34:1-7<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Los pr\u00edncipes y el pueblo habiendo despedido a sus siervos, luego se arrepienten de hacerlo, contrario al mandato de Dios,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jer 34:8-11<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Por la desobediencia Jerem\u00edas entrega a Sedequ\u00edas en las manos de sus enemigos,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jer 34:12-22<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jer 35:1-19<\/span><\/span>;<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jer 36:1-32<\/span><\/span>;<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jer 37:1-21<\/span><\/span>;<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jer 38:1-28<\/span><\/span>;<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jer 39:1-18<\/span><\/span><\/p>\n<p> <\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Esta colecci\u00f3n est\u00e1 fechada en los reinados de Joacim y Sedequ\u00edas, y concluye con la ca\u00edda de Jerusal\u00e9n en el 586 a.C. La secci\u00f3n est\u00e1 organizada como un\u00a0<i>quiasmo,<\/i>\u00a0estructura que invierte el orden; comienza con Sedequ\u00edas (cap.\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jer 34:1-22<\/span><\/span>), y retrocede en el tiempo hacia Joacim (caps.\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jer 35:1-19<\/span><\/span>,\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jer 36:1-32<\/span><\/span>), y luego regresa al reinado de Sedequ\u00edas (caps.\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jer 37:1-21<\/span><\/span>;<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jer 38:1-28<\/span><\/span>;<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jer 39:1-18<\/span><\/span>). El punto alto del quiasmo es la quema del primer rollo de Jerem\u00edas por Joacim, acto equivalente al rechazo de Jehov\u00e1 como Dios de la naci\u00f3n y a asegurar el cumplimiento de los or\u00e1culos de juicio de Jerem\u00edas contra Jud\u00e1. La secci\u00f3n comienza con un or\u00e1culo de juicio contra Sedequ\u00edas durante el sitio babil\u00f3nico, y finaliza con la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n por ellos.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Este cap\u00edtulo comienza con el juicio contra Sedequ\u00edas en medio del ataque de Nabucodonosor sobre las ciudades fortificadas de Jud\u00e1. El ataque babil\u00f3nico contra Jud\u00e1 el a\u00f1o 589 a.C. fue el resultado de la alianza de Sedequ\u00edas con Egipto y Fenicia en rebeli\u00f3n contra Nabucodonosor. En la primavera del 588 a.C cuando s\u00f3lo quedaban dos fortificaciones de la Sefela, Azeca y Laquis, el fara\u00f3n Hofra de Egipto llev\u00f3 su ej\u00e9rcito por el norte del Sina\u00ed para luchar contra Nabucodonosor. Cuando Nabucodonosor levant\u00f3 temporalmente su asedio para enfrentar a los egipcios, hubo una breve tregua para los habitantes de Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n. Cuando los egipcios tuvieron que retroceder, el sitio fue reanudado con mayor intensidad.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>todo su ej\u00e9rcito, y todos los reinos \u2026 todos los pueblos:<\/b>\u00a0Jerem\u00edas describe todas las fuerzas armadas de Babilonia y sus vasallos en formaci\u00f3n simultanea para combatir contra Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>34. El Destino del Rey Sedec\u00edas. Deslealtad de los Amos.<br \/>\n Este cap\u00edtulo es como un ap\u00e9ndice a la segunda parte del libro de Jerem\u00edas (c.26-35). Contiene dos episodios que tuvieron lugar durante el asedio de Jerusal\u00e9n por las tropas de Nabucodonosor, con poca diferencia de tiempo. Se puede dividir el cap\u00edtulo en tres partes: a) anuncio de Jerem\u00edas a Sedec\u00edas sobre la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n (1-7); b) emancipaci\u00f3n de los esclavos (8-11); c) denuncia de Yahv\u00e9 contra la esclavitud (12-22). En la narraci\u00f3n hay retoques redaccionales posteriores, pero no hay motivos objetivos para dudar de la autenticidad jeremiana sustancial, si bien el relato se deba probablemente a su secretario, Baruc.<\/p>\n<p>Jerem\u00edas anuncia al rey Sedec\u00edas la tr\u00e1gica suerte. de Jerusal\u00e9n (1-7)<br \/>\n1 Palabra de Yahv\u00e9 que recibi\u00f3 Jerem\u00edas mientras Nabucodonosor, rey de Babilonia, con todo su ej\u00e9rcito y todos los reinos de la tierra sometidos a su dominaci\u00f3n y todos sus pueblos, atacaba a Jerusal\u00e9n y a todas sus ciudades. 2 As\u00ed dice Yahv\u00e9, Dios de Israel: Ve a Sedec\u00edas, rey de Jud\u00e1, y dile: As\u00ed dice Yahv\u00e9: He aqu\u00ed que voy a entregar esta ciudad en manos del rey de Babilonia, que le pegar\u00e1 fuego, 3y t\u00fa no escapar\u00e1s de sus manos, sino que ser\u00e1s hecho prisionero y le ser\u00e1s entregado, y ver\u00e1s con tus ojos al rey de Babilonia, y te hablar\u00e1 boca a boca, y ser\u00e1s llevado a Babilonia. 4 Oye, pues, \u00a1oh Sedec\u00edas, rey de Jud\u00e1! lo que dice Yahv\u00e9: Esto es lo que te dice a ti: No morir\u00e1s a la espada, 5 morir\u00e1s en paz, y como se quemaron perfumes (en los funerales de) tus padres, los reyes que te han precedido, as\u00ed se quemar\u00e1n tambi\u00e9n en los tuyos, y se te har\u00e1n lamentaciones: \u00a1Ay se\u00f1or! pues yo soy quien lo digo, or\u00e1culo de Yahv\u00e9. 6 El profeta dijo todo esto a Sedec\u00edas, rey de Jud\u00e1, en Jerusal\u00e9n, 7 mientras el ej\u00e9rcito del rey de Babilonia estaba atacando a Jerusal\u00e9n y a las otras ciudades de Jud\u00e1 que no se hab\u00edan rendido, a Lakis y Azeqah, pues s\u00f3lo ellas hab\u00edan quedado entre las ciudades amuralladas de Jud\u00e1.<\/p>\n<p>Jerem\u00edas tuvo varias entrevistas con el rey Sedec\u00edas durante el asedio de Jerusal\u00e9n 1. Al empezar la guerra, el rey hab\u00eda enviado una embajada al profeta, con la esperanza de que interviniera favorablemente ante Yahv\u00e9 para que fuera propicio en la guerra contra el invasor babil\u00f3nico; pero la respuesta fue categ\u00f3rica: la guerra terminar\u00eda en desastre para la naci\u00f3n y la familia real, y lo mejor era rendirse, pues as\u00ed las condiciones de los vencedores ser\u00edan m\u00e1s benignas. Pero el consejo del profeta no fue seguido, y el pa\u00eds se dispuso a la resistencia. Los babilonios invadieron el pa\u00eds, tomando los puntos estrat\u00e9gicos con miras a hacer el asedio de Jerusal\u00e9n m\u00e1s efectivo. En estas circunstancias, Jerem\u00edas, por instigaci\u00f3n divina, decide ir al rey para invitarle de nuevo a rendirse, pues de lo contrario le espera un fin desastroso a \u00e9l y al pa\u00eds.<br \/>\nEl redactor destaca que entre las tropas invasor as, adem\u00e1s de las babil\u00f3nicas, hab\u00eda otras mercenarias de todos los reinos sometidos a su dominaci\u00f3n (v.1). En realidad, la campa\u00f1a de Nabucodonosor no iba dirigida s\u00f3lo contra Jud\u00e1, sino contra toda la coalici\u00f3n sir\u00f3-fenicio-palestina, que, auxiliada por Egipto, trataba de oponerse a la dominaci\u00f3n mesopot\u00e1mica en esta zona estrat\u00e9gica. La posesi\u00f3n de toda Palestina supon\u00eda tener el paso franco para atacar a Egipto. Nabucodonosor hab\u00eda establecido su cuartel general en Ribla, sobre el Orontes (Alta Siria) 2. Las operaciones contra Jud\u00e1 fueron dirigidas, como comandante general, por Nabuzard\u00e1n. La expresi\u00f3n tocios los reinos y todos los pueblos es hiperb\u00f3lica para indicar el vasto imperio babil\u00f3nico.<br \/>\nLa profec\u00eda hecha a Sedec\u00edas de que ser\u00eda prisionero de Nabucodonosor (v.5) se cumpli\u00f3 literalmente, pues el infortunado rey de Jud\u00e1 huy\u00f3 de la ciudad sitiada y fue capturado en Jeric\u00f3 y llevado ante el rey de Babilonia en Ribla, donde le fueron sacados los ojos, y despu\u00e9s de haber visto matar a sus hijos, fue llevado encadenado a Babilonia 3. El v.4 hay que entenderlo en el sentido de que, si el rey Sedec\u00edas escucha la palabra de Yahv\u00e9 y la sigue (deponiendo la resistencia in\u00fatil), no morir\u00e1 por la espada, sino en paz, recibiendo los honores f\u00fanebres como sus antepasados (v.6). La condicional si, aunque no est\u00e1 expresa, se puede sobrentender bien en el texto. De lo contrario, habr\u00eda que suponer que Sedec\u00edas recibi\u00f3 honores f\u00fanebres en Babilonia al morir, lo que no es concebible permitiera un rey tan desp\u00f3tico como Nabucodonosor, que lo hab\u00eda tratado cruel\u00edsimamente. En 38:17 dice Jerem\u00edas de nuevo a Sedec\u00edas que, si se rinde, salvar\u00e1 su vida.<br \/>\nEl redactor no dice nada sobre la reacci\u00f3n del rey a las palabras del profeta, y se limita a consignar la circunstancia hist\u00f3rica en que la entrevista tuvo lugar: el ej\u00e9rcito babil\u00f3nico estaba preparando el cerco de Jerusal\u00e9n y sometiendo las ciudades amuralladas de Jud\u00e1, quedando s\u00f3lo entonces sin tomar Lakis y Azeqah (v.7). La primera se suele identificar con Tell ed-Duweir, a ocho kil\u00f3metros al sudoeste de Beit Gebrin 4, y la segunda parece ser el actual Tell Zacaria, al norte de Beit Gebrin 5. En las cartas contempor\u00e1neas de Jerem\u00edas llamadas ostracas de Lakis, encontradas en Tell ed-Duweir, aparece mencionada tambi\u00e9n Azeqah. En una de ellas, el jefe de un destacamento, aislado por las tropas invasoras babil\u00f3nicas, escribe al comandante superior de Lakis que ve a\u00fan las se\u00f1ales (de fuego) que le hace, pero que no ve las de Azeqah. Parecen reflejar la misma situaci\u00f3n de que nos habla este c.34 de Jerem\u00edas 6.<\/p>\n<p>Quebrantamiento de la ley de la servidumbre (8-11).<br \/>\n8Palabra de Yahv\u00e9 que recibi\u00f3 Jerem\u00edas despu\u00e9s de haber hecho el rey Sedec\u00edas un convenio con todo el pueblo de Jerusal\u00e9n 9de que se publicara la manumisi\u00f3n, dejando cada uno libres a sus esclavos y esclavas hebreos, hombres y mujeres, a fin de que no fuera retenido como esclavo ning\u00fan jud\u00edo o jud\u00eda por un hermano suyo. 10 Todos los magnates y todo el pueblo, que hab\u00edan aceptado este convenio, consintieron en libertar cada uno a sus esclavos y esclavas y no retenerlos en la esclavitud; consintieron y los libertaron; 11pero se arrepintieron luego, y reclamaron los esclavos y esclavas que hab\u00edan liberado y los obligaron de nuevo a ser esclavos y esclavas.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la Ley7, los esclavos hebreos deb\u00edan ser manumitidos en el a\u00f1o s\u00e9ptimo de su servidumbre, porque Yahv\u00e9 hab\u00eda liberadoa Israel de Egipto 8. Era una ley muy sabia para evitar la esclavitud perpetua. S\u00f3lo pod\u00edan ser perpetuamente esclavos los que as\u00ed lo desearan. Pero esta ley debi\u00f3 de cumplirse mal. La Biblia s\u00f3lo nos cita este caso de cumplimiento en tiempos de Sedec\u00edas. El m\u00f3vil deb\u00eda de ser religioso y pol\u00edtico. De un lado quer\u00edan aplacar a Dios para que los ayudara en la resistencia, y de otro quer\u00edan disponer de las manos de los esclavos para la defensa, y aun entre los amos habr\u00eda inter\u00e9s en deshacerse de los esclavos para no cargar con su manutenci\u00f3n en \u00e9poca tan dif\u00edcil como en el asedio. El convenio hecho por Sedec\u00edas con todo el pueblo de Jerusal\u00e9n (v.6) fue solemnizado con el rito del becerro sacrificado. Los que aceptaban el pacto pasaban por entre las partes de la v\u00edctima descuartizada, colocadas paralelamente seg\u00fan un rito que se remonta a la \u00e9poca patriarcal 9. El significado de este extra\u00f1o rito parece ser el de conminar a las partes contratantes a cumplirlo so pena de sufrir la suerte del becerro sacrificado por efecto de la maldici\u00f3n divina. Los amos de Jerusal\u00e9n, por todas estas razones, aceptaron la manumisi\u00f3n (v.7) proclamada por el rey, y en un arranque de generosidad dejaron libres a sus esclavos y esclavas (v.10). No se especifica si fueron s\u00f3lo los que llevaban ya seis a\u00f1os de servidumbre y, seg\u00fan la Ley, deb\u00edan quedar libres, o si fueron todos los esclavos, como algo realmente excepcional. Parece que el contexto favorece esta \u00faltima interpretaci\u00f3n. Pero en cuanto pas\u00f3 el peligro y vieron que el asedio se interrump\u00eda al tener Senaquerib que retirar las tropas para salir al frente del ej\u00e9rcito egipcio, que avanzaba por el sur hacia Jerusal\u00e9n en ayuda de Sedec\u00edas, se arrepintieron y reclamaron los esclavos y esclavas que hab\u00edan liberado (v.11), infringiendo as\u00ed el convenio solemne que hab\u00edan hecho. Cre\u00edan que con el acto anterior hab\u00edan logrado alejar la ira divina y ganado su protecci\u00f3n y que pod\u00edan en adelante volver a las antiguas costumbres. Esto fue una deslealtad, que Jerem\u00edas, como representante de Yahv\u00e9, no pod\u00eda pasar por alto, y as\u00ed, en nombre de El, protesta, anunciando el castigo terrible incluido en el rito del convenio.<\/p>\n<p>En\u00e9rgica protesta de Yahv\u00e9 (12-22).<br \/>\n12 Recibi\u00f3, pues, Jerem\u00edas palabra de Yahv\u00e9, diciendo: 13 As\u00ed dice Yahv\u00e9, Dios de Israel: Yo hice con vuestros padres un pacto al tiempo que los saqu\u00e9 de Egipto, de la casa de la esclavitud, dici\u00e9ndoles: 14 al fin del a\u00f1o s\u00e9ptimo, cada uno dar\u00e1 libertad al hermano hebreo que se le haya vendido; te servir\u00e1 durante seis a\u00f1os, pero luego le liberar\u00e1s; pero vuestros padres no me obedecieron, no me dieron o\u00eddos. 15 Vosotros hoy os hab\u00e9is convertido y hab\u00e9is hecho bien a mis ojos, proclamando la sumisi\u00f3n de vuestros hermanos, y hab\u00e9is hecho ese pacto en mi presencia, en la casa en que se invoca mi nombre; 16 luego os hab\u00e9is vuelto atr\u00e1s, hab\u00e9is profanado mi nombre, hab\u00e9is vuelto a retraer cada uno a sus siervos y siervas que hab\u00edais liberado, reduci\u00e9ndolos de nuevo a la servidumbre y haci\u00e9ndolos vuestros esclavos y esclavas. 17 Por eso, as\u00ed dice Yahv\u00e9: Vosotros no me hab\u00e9is escuchado, proclamando cada uno la manumisi\u00f3n de su hermano y de su pr\u00f3jimo; he aqu\u00ed que yo os proclamo la manumisi\u00f3n &#8211; or\u00e1culo de Yahv\u00e9 &#8211; para la espada, para la peste y para el hambre, y har\u00e9 de vosotros objeto de terror para todos los reinos de la tierra, 18 y har\u00e9 de los que han quebrantado mi pacto y no han guardado las palabras de la alianza que ante m\u00ed sellaron como el becerro que partieron en dos mitades, entre cuyos trozos pasaron. 19 Los grandes de Jud\u00e1, los grandes de Jerusal\u00e9n, los eunucos, los sacerdotes y todo el pueblo de esta tierra pasar\u00e1n por entre las partes del becerro, 20 y los entregar\u00e9 en manos de sus enemigos, en las manos de los que buscan sus vidas, y sus cad\u00e1veres ser\u00e1n pasto de las aves del cielo y de las bestias de la tierra; 21 y a Sedec\u00edas, rey de Jud\u00e1, y a sus pr\u00edncipes, los entregar\u00e9 en manos de sus enemigos, en manos de los que de muerte los persiguen, en manos del rey de Babilonia, que de vosotros se ha retirado. 22 He aqu\u00ed que les dar\u00e9 orden &#8211; or\u00e1culo de Yahv\u00e9 &#8211; y los har\u00e9 volver a esta ciudad, y la combatir\u00e1n y la tomar\u00e1n y la incendiar\u00e1n, y har\u00e9 de las ciudades de Jud\u00e1 un desierto, y no habr\u00e1 quien las habite.<\/p>\n<p>Esta requisitoria de Jerem\u00edas tuvo lugar en los primeros d\u00edas de la interrupci\u00f3n del asedio, cuando Sedec\u00edas mand\u00f3 una nueva embajada al profeta 10 antes de que fuera encarcelado 11.<br \/>\nYahv\u00e9 les recuerda la alianza del Sina\u00ed, en cuyas cl\u00e1usulas estaba la manumisi\u00f3n de los siervos en el a\u00f1o s\u00e9ptimo12; pero ya los antepasados faltaron sistem\u00e1ticamente a esta ley (\u00a5.13-14). En contraposici\u00f3n a la conducta de los antepasados israelitas, Yahv\u00e9 les presenta, en tono de alabanza, el gesto que han tenido los contempor\u00e1neos de Jerem\u00edas de cumplir la ley de la manumisi\u00f3n de los siervos, acto que firmaron solemnemente en un pacto en su presencia, en la casa donde se invoca su nombre (v.15). Dios les reconoce el m\u00e9rito de este acto de generosidad y de justicia social, pero les recrimina al mismo tiempo la inconstancia en el cumplimiento de lo pactado (v.16), ya que reclamaron de nuevo a sus antiguos siervos, y con ello han profanado su nombre (v.16). Por eso, el castigo de Dios ser\u00e1 inexorable: Yo os proclamo la manumisi\u00f3n para la espada, la peste y el hambre (v.17). Como ellos no han querido liberar a sus esclavos, Yahv\u00e9 los libera, es decir, los deja sin protecci\u00f3n ante la tr\u00edada siniestra: la espada, la peste y el hambre. Van a ser libre presa de la guerra con sus tr\u00e1gicas secuelas 13.<br \/>\nAl pasar entre las dos mitades del becerro (v.18), impl\u00edcitamente se compromet\u00edan a las consecuencias de la alianza. El quebrantarlas era exponerse a la suerte de aquel becerro descuartizado. Todas las clases dirigentes de Jud\u00e1 (los grandes de Jerusal\u00e9n., los eunucos, \u03bd.16) sufrir\u00e1n la misma suerte del becerro inmolado. La palabra eunuco tiene el sentido de cortesano en general14. Yahv\u00e9 har\u00e1 gran mortandad entre ellos, dejando sus cad\u00e1veres expuestos a las aves del cielo y a las bestias de la tierra (v.20), lo que constitu\u00eda el m\u00e1ximo bald\u00f3n para un semita 15. Y esta suerte afectar\u00e1 al propio rey Sedec\u00edas, principal responsable de la deslealtad de los amos para con sus esclavos, ya que les permiti\u00f3 tomarlos de nuevo (v.21).<\/p>\n<p>  1 Cf. Jer 21:1s; Jer 34:1-7; Jer 37:3s; Jer 37:17s; Jer 38:145. &#8211; 2 Cf. Jer 39:5. &#8211; 3 cf. 2Re 25:6-7. &#8211; 4   Cf.  Abel  , G\u00e9ogr. de Palestine II, ad verbum.   &#8211; 5   Cf.  Id  ., ib., ad verbum.   &#8211; 6   Cf. Bi (1939) p.191; RB (1939) p.205.  &#8211;   7 Cf. Exo 2:2.   &#8211; 8 Cf. Dt I5.12S. &#8211; 9   Cf. Gen 15:198.  Este rito, cumplido ya por Abraham, era corriente en el antiguo Oriente. Por los documentos de Nuzu sabemos que en la Alta Mesopotamia se descuartizaba un asno, y as\u00ed se dec\u00eda para indicar un pacto: \u201ccortaron el asno de la alianza.\u201d En un contrato entre el rey asirio Assurnirari y Mattiilu de Bit-Agusi, despu\u00e9s de sacrificar un macho cabr\u00edo, dice el rey asirio: \u201cEsta cabeza (del macho cabr\u00edo) no es la cabeza del macho cabr\u00edo, sino la de Mattiilu. Si falta a su juramento, como se corta esta cabeza del macho cabr\u00edo, se cortar\u00e1 la de Mattiilu\u201d (Alt. Orient. Text. p.33o). Entre los griegos y romanos hab\u00eda un rito similar. Cf. Il\u00edada III 298; tit. Liv., I 24. De este uso surgi\u00f3 la expresi\u00f3n hebrea Karat berit (\u201ccort\u00f3 la alianza\u201d) para decir que se hizo un pacto. Es una expresi\u00f3n similar y paralela a la griega \u03cc\u03c1\u03ba\u03b9\u03b1 \u03c4\u03b5\u03bc\u03bd\u03b5\u0390\u03bd. Cf.  Vittonato  , o.c., 425.   &#8211; 10 Cf. 37:3-5. &#8211;   11 Cf.37:11.  &#8211;   12 Cf. Exo 13:3-14; Exo 13:20,2; Deu 5:6.   &#8211; 13   Cf. Jer 21:9; Jer 29:17; Jer 24:9; Jer 29:18  &#8211; 14 Cf. Jer 29:2. &#8211; 15 La frase \u201cen manos de los que buscan su vida\u201d falta en los LXX. Parece adici\u00f3n erudita. Sobre la suerte de sus cad\u00e1veres cf. Jer 7:33; Jer 16:4. El redactor trabaja con f\u00f3rmulas estereotipadas que no son necesariamente del original.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>cuando Nabucodonosor \u2026 peleaban.<\/b> El sitio comenz\u00f3 a mediados de enero en 588 a.C. (<span class='bible'>Jer 39:1<\/span>) y termin\u00f3 cerca del 18 de julio de 586 (<span class='bible'>Jer 39:2<\/span>; <span class='bible'>Jer 52:5-6<\/span>). Este cap\u00edtulo se ubica en el reinado de Sedequ\u00edas durante el asedio de 588 a 586 a.C. y es una ampliaci\u00f3n de <span class='bible'>Jer 32:1-5<\/span>, el mensaje que result\u00f3 en el encierro de Jerem\u00edas. <b>contra Jerusal\u00e9n.<\/b> La destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n por parte de Babilonia comenz\u00f3 el 14 de agosto de 586 a.C. (<span class='bible'>2Re 25:8-9<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Jer 21:1-7<\/span>; <span class='bible'>Jer 32:1-5<\/span>; <span class='bible'>2Re 25:1-2<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>34.1ss Este cap\u00edtulo describe el cumplimiento de muchas de las predicciones de Jerem\u00edas. En el libro de Jerem\u00edas, muchas profec\u00edas se dieron y cumplieron r\u00e1pidamente.34.8, 9 Babilonia siti\u00f3 a Jerusal\u00e9n y la ciudad estaba a punto de caer. Sedequ\u00edas decidi\u00f3 finalmente escuchar a Jerem\u00edas y trat\u00f3 de apaciguar a Dios, por lo tanto, liber\u00f3 a los esclavos. Pens\u00f3 que pod\u00eda ganarse el favor de Dios con un acto bondadoso, pero lo que necesitaba era un cambio de coraz\u00f3n. El pueblo desobedeci\u00f3 las leyes de Dios desde el principio (Exo 21:2-11; Lev 25:39-55; Deu 15:12-18). Cuando se levant\u00f3 temporalmente el sitio, el pueblo se volvi\u00f3 descarado y sigui\u00f3 pecando (Deu 34:11-17; Deu 37:5, Deu 37:11).34.15, 16 A Israel le fue dif\u00edcil mantener sus promesas a Dios. En el templo, le hac\u00edan promesas solemnemente, pero al regresar a sus casas y trabajos, no las cumpl\u00edan. Dios expres\u00f3 su gran desagrado. Si usted quiere agradarlo, aseg\u00farese de cumplir sus promesas. Dios quiere promesas cumplidas no solo hechas de manera piadosa.34.18-20 Partir un becerro en dos y caminar entre las dos mitades era una costumbre para ratificar un pacto (Gen 15:9-10). Esta acci\u00f3n simbolizaba el juicio sobre cualquiera que quebrantara el pacto. Dios dec\u00eda: \u00abHan roto el pacto que han hecho conmigo, \u00a1as\u00ed que ya saben el juicio que les espera!\u00bb<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 1979 2Re 25:1; Jer 32:2<\/p>\n<p>b 1980 Jer 39:1; Jer 52:4<\/p>\n<p>c 1981 Jer 27:6<\/p>\n<p>d 1982 Deu 28:52; Jer 1:15<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> Nabucodonosor&#8230;peleaban contra Jerusal\u00e9n.  Los vers. 6, 7 colocan este pasaje durante el sitio de Jerusal\u00e9n en 587 a.C.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>El asalto final contra Jerusal\u00e9n hab\u00eda comenzado, provocado por la rebeli\u00f3n de Sedequias en el a\u00f1o 589 a.C. Jerem\u00edas otra vez predijo la ca\u00edda de Jerusal\u00e9n (v. <span class='bible'>Jer 34:2<\/span>) y la cautividad de Sedequias en Babilonia, donde morir\u00eda en paz (v. <span class='bible'>Jer 34:5<\/span>). Su muerte se caracterizar\u00eda por una ceremonia de quema de incienso (cp. el entierro de Joacim, <span class='bible'>Jer 22:18-19<\/span>).<\/p>\n<p>\n<b><i>Laquis<\/i><\/b>. A 48 km. al SO de Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>\n<b><i>Azeca<\/i><\/b>. A 24 km. al SO de Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>Las cartas de Laquis, escritas en ese tiempo, describen la conquista de los babilonios.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[5] 1 Sam 31, 12; 2 Cro 16, 14.[14] Ex 21, 2; Deut 15, 12.[18] Este rito s\u00f3lo es atestiguado dos veces en la Biblia. Gen 15, 10; Ex 24, 6.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La palabra que vino a Jerem\u00edas de parte de Jehovah (cuando Nabucodonosor rey de Babilonia, todo su ej\u00e9rcito, todos los reinos de la tierra que estaban bajo el se\u00f1or\u00edo de su mano y todos los pueblos combat\u00edan contra Jerusal\u00e9n y contra sus ciudades), diciendo A\u00f1o 589 a.C. 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