{"id":2047,"date":"2022-06-19T08:52:15","date_gmt":"2022-06-19T13:52:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-genesis-471-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-19T08:52:15","modified_gmt":"2022-06-19T13:52:15","slug":"comentario-de-genesis-471-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-genesis-471-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de G\u00e9nesis 47:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Jos\u00e9 fue y lo hizo saber al fara\u00f3n diciendo: \u2014Mi padre y mis hermanos, con sus ovejas y sus vacas y todo lo que tienen, han venido de la tierra de Cana\u00e1n, y he aqu\u00ed que est\u00e1n en la tierra de Gos\u00e9n.<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>Jos\u00e9.<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 45:16<\/span>; <span class='bible'>G\u00e9n 46:31<\/span>; <span class='bible'>Heb 2:11<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>en la tierra de Gos\u00e9n.<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 45:10<\/span>; <span class='bible'>G\u00e9n 46:28<\/span>, <span class='bible'>G\u00e9n 46:34<\/span>; <span class='bible'>\u00c9xo 8:22<\/span>; <span class='bible'>\u00c9xo 9:26<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Jos\u00e9 presenta su padre, y cinco de sus hermanos a Fara\u00f3n,<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 47:1-10<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Les da lugar donde vivir y alimentos,<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 47:11-12<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Recibe a los egipcios,<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 47:13-15<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>su ganado,<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 47:16-17<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>y sus tierras, excluyendo la de los sacerdotes,<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 47:18-22<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Restaura la tierra por un quinto,<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 47:23-27<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Jacob,<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 47:28<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Hace juramento con Jos\u00e9 que le entierren con sus padres,<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 47:29-31<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Los planes de Jos\u00e9 funcionaron, el Fara\u00f3n dej\u00f3 que su familia habitara la tierra de Gos\u00e9n (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>G\u00e9n 46:31<\/span><\/span>), todo esto a causa de que detestaban a los\u00a0<b>pastores de ovejas<\/b>\u00a0(<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>G\u00e9n 46:31-34<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>47. Jacob en Egipto.<\/p>\n<p>La audiencia del fara\u00f3n (1-6).<\/p>\n<p>1Fue Jos\u00e9 a anunciar al fara\u00f3n: \u201cMi padre y mis hermanos, con sus ovejas y sus bueyes y todo cuanto tienen, han venido de la tierra de Cana\u00e1n y est\u00e1n en la tierra de Gos\u00e9n.\u201d 2Habiendo llevado consigo a cinco de sus hermanos, se los present\u00f3 al fara\u00f3n; 3y el fara\u00f3n les pregunt\u00f3: \u201c\u00bfCu\u00e1l es vuestra ocupaci\u00f3n?\u201d Ellos respondieron: \u201cNosotros, tus siervos, somos ganaderos desde nuestra infancia hasta ahora, y lo mismo fueron nuestros padres.\u201d 4Dij\u00e9ronle tambi\u00e9n: \u201cHemos venido para habitar en esta tierra, pues no tenemos pasto para nuestros reba\u00f1os, por ser grande el hambre en la tierra de Cana\u00e1n. Permite, pues, que habiten tus siervos en la tierra de Gos\u00e9n.\u201d 5Y el fara\u00f3n dijo a Jos\u00e9: \u201cTu padre y tus hermanos han venido a ti. 6Tienes a tu disposici\u00f3n toda la tierra de Egipto; establece a tu padre y a tus hermanos en lo mejor de la tierra; que habiten en la tierra de Gos\u00e9n, y si sabes que hay entre ellos hombres capaces, hazlos mayorales de mis ganados.\u201d<\/p>\n<p>Una vez recibido su padre con el cari\u00f1o que es de suponer, Jos\u00e9 va a dar parte al soberano para obtener de \u00e9l la aprobaci\u00f3n del proyecto, ya anunciado desde el primer momento. Para mejor lograrlo, lleva consigo a cinco de sus hermanos, con las convenientes instrucciones de lo que han de decir. En efecto, interrogados por fara\u00f3n de sus ocupaciones, le declaran que son ganaderos, y no de poco tiempo ac\u00e1, sino de antiguo, pues tambi\u00e9n lo fueron sus padres y abuelos1. El rey consiente y hasta encarga a Jos\u00e9 encomendar a sus hermanos el cuidado de los reba\u00f1os del rey. Una nueva se\u00f1al de la acogida que encuentran en Egipto y una prueba m\u00e1s de c\u00f3mo Dios vela sobre ellos2.<\/p>\n<p>Jacob Ante el Fara\u00f3n (7-12).<br \/>\n7Jos\u00e9 hizo venir a su padre y le present\u00f3 al fara\u00f3n. Jacob salud\u00f3 al fara\u00f3n, 8y \u00e9ste le pregunt\u00f3: \u201c\u00bfCu\u00e1ntos a\u00f1os tienes?\u201d 9Jacob contest\u00f3: \u201cCiento treinta son los a\u00f1os de mi peregrinaci\u00f3n. Corta y mala ha sido mi vida, y no llega al tiempo de la peregrinaci\u00f3n de mis padres.\u201d 10Jacob salud\u00f3 de nuevo al fara\u00f3n y se retir\u00f3 de su presencia. 11Jos\u00e9 estableci\u00f3 a su padre y a sus hermanos, asign\u00e1ndoles una propiedad en la tierra de Egipto, en la mejor parte de la tierra, en el distrito de Rameses, como lo hab\u00eda mandado el fara\u00f3n, 12y provey\u00f3 de pan a su padre y a sus hermanos y a toda la casa de su padre, seg\u00fan el n\u00famero de las familias.<\/p>\n<p>Seg\u00fan esta versi\u00f3n no son cinco hermanos presentados al fara\u00f3n, sino s\u00f3lo Jacob. Tampoco se le instala en Gos\u00e9n, sino en Rameses (v.11). En la per\u00edcopa anterior, el fara\u00f3n concede la tierra de Gos\u00e9n para los reba\u00f1os de la familia de Jacob e insin\u00faa que a los m\u00e1s capaces los ponga sobre los reba\u00f1os del fara\u00f3n 3; aqu\u00ed los hechos se narran de modo m\u00e1s seco y esquem\u00e1tico. Jacob saluda ceremoniosamente al fara\u00f3n, y \u00e9ste, seg\u00fan costumbre, le pregunta por sus a\u00f1os. La respuesta del patriarca es muy caracter\u00edstica: s\u00f3lo tiene ciento treinta a\u00f1os, pocos y malos, en comparaci\u00f3n con los de su padre Isaac (ciento ochenta a\u00f1os) y su abuelo Abraham (ciento setenta y cinco a\u00f1os). Por su memoria pasan los duros a\u00f1os de servidumbre a Lab\u00e1n en Siria, de fugitivo en Cana\u00e1n, y los m\u00e1s amargos en que se ve privado de su hijo predilecto Jos\u00e9. Despu\u00e9s se despidi\u00f3 cort\u00e9smente (lit. en heb. \u201cbendijo al fara\u00f3n,\u201d en el sentido de desear bendiciones, la barakah), y se march\u00f3. Por indicaci\u00f3n de Jos\u00e9 se estableci\u00f3 en \u201cla mejor parte de la tierra, en el distrito de Rameses\u201d (v.11), designaci\u00f3n que, seg\u00fan los LXX en 46:28, equivale a Gos\u00e9n. El nombre de Rameses es anacr\u00f3nico, ya que esa denominaci\u00f3n se da en tiempos de Rams\u00e9s II (1292-1225) a una ciudad construida por \u00e9l, llamada Pi-Rameses (\u201cciudad de Rams\u00e9s\u201d), en la que trabajar\u00e1n los hebreos como esclavos4. Aunque los egipt\u00f3logos no est\u00e1n concordes en su localizaci\u00f3n exacta, convienen en que estaba al nordeste del Delta, en la regi\u00f3n de Gos\u00e9n5.<\/p>\n<p>Administraci\u00f3n Agraria de Jos\u00e9 (13-26).<br \/>\n13Ya no hab\u00eda pan en toda aquella tierra, pues el hambre era muy grande, y Egipto y la tierra de Cana\u00e1n estaban exhaustos por el hambre. 14Jos\u00e9 lleg\u00f3 a recoger, a cambio de trigo, todo cuanto dinero hab\u00eda en el pa\u00eds de Egipto y en la tierra de Cana\u00e1n, e hizo entrar el dinero en la casa del fara\u00f3n, 15Cuando se acab\u00f3 el dinero en la tierra de Egipto y en la tierra de Cana\u00e1n, ven\u00edan todos los egipcios a Jos\u00e9, dici\u00e9ndole: \u201cDanos pan. \u00bfVamos a morir en tu presencia? Mira que ya nos falta dinero.\u201d 16Jos\u00e9 les dijo: \u201cPuesto que os falta dinero, traedme vuestros ganados y os dar\u00e9 pan a cambio de ellos.\u201d 17Trajeron sus ganados, y Jos\u00e9 les dio pan a cambio de caballos, reba\u00f1os de ovejas y de bueyes y de asnos. Aquel a\u00f1o los provey\u00f3 de trigo a cambio de todos sus ganados. 18Pasado \u00e9ste, vinieron al siguiente, y le dijeron: \u201cNo se le oculta a nuestro se\u00f1or que se nos ha acabado el dinero y que le hemos dado nuestros ganados, ni a nuestro se\u00f1or se le oculta que nos no queda m\u00e1s que nuestro cuerpo y nuestras tierras. 19\u00bfVamos a perecer ante ti nosotros y nuestras tierras? C\u00f3mpranos y compra nuestras tierras por pan: seremos nosotros y nuestras tierras esclavos del fara\u00f3n; danos para sembrar, para que podamos vivir y no muramos y no se queden yermas nuestras tierras.\u201d 20Jos\u00e9 adquiri\u00f3 para el fara\u00f3n todas las tierras de Egipto, pues los egipcios, obligados por el hambre, vendieron cada uno su campo, y la tierra vino a ser propiedad del fara\u00f3n, 21 y someti\u00f3 a la servidumbre del fara\u00f3n tierras y pueblos desde el uno al otro extremo de la tierra de Egipto. 22S\u00f3lo dej\u00f3 de comprar las tierras a los sacerdotes, porque \u00e9stos recib\u00edan del fara\u00f3n una porci\u00f3n y no tuvieron que vender sus tierras. 23Y dijo Jos\u00e9 al pueblo: \u201cHoy os he comprado para el fara\u00f3n a vosotros y a vuestras tierras. Ah\u00ed ten\u00e9is para sembrar; sembrad vuestras tierras. 24Al tiempo de la recolecci\u00f3n, dar\u00e9is el quinto al fara\u00f3n, y las otras cuatro partes ser\u00e1n para vosotros, para sembrar y para manteneros vosotros, los de vuestra casa y vuestras familias.\u201d 25Ellos le dijeron: \u201cNos das la vida. Que hallemos gracia a los ojos de nuestro se\u00f1or, y seremos siervos del fara\u00f3n.\u201d 26Dio Jos\u00e9 una ley, que todav\u00eda hoy subsiste, por la cual pertenece al fara\u00f3n el quinto del producto de las tierras de Egipto. S\u00f3lo las tierras de los sacerdotes no son del fara\u00f3n.<\/p>\n<p>La presente per\u00edcopa pretende explicarnos el origen del r\u00e9gimen tributario de Egipto, que ha debido de ser sustancialmente el mismo, pues depende de la naturaleza del suelo. Su fertilidad, que es muy grande, proviene del Nilo, que exige grandes trabajos de presas para elevar las aguas, de canalizaci\u00f3n para distribuirlas, obras que s\u00f3lo el Gobierno puede ejecutar. Esto impuso un r\u00e9gimen especial en la propiedad agr\u00edcola de Egipto, manifestada en la prestaci\u00f3n personal, en la requisa de ganados y en la propiedad limitada de la tierra. En el antiguo Imperio parece que eran los se\u00f1ores feudales los que ejerc\u00edan este alto dominio sobre la tierra, como consecuencia de ser ellos los que atend\u00edan a estas labores de riego; luego pas\u00f3 a los faraones, y en las manos suyas y de sus sucesores persisti\u00f3, en una u otra forma, hasta el siglo XIX d. C. Diodoro de Sicilia dice que en Egipto la tierra pertenece al rey, a los sacerdotes y a los militares6. Sin duda que el autor sagrado, conocedor del r\u00e9gimen de propiedad que reg\u00eda en Egipto, distinto del que reg\u00eda en Cana\u00e1n, quiso explic\u00e1rnoslo, atribuy\u00e9ndolo, sin duda apoyado en la tradici\u00f3n, a Jos\u00e9. Se da por cierto que los reyes que por este tiempo reinaban en Egipto eran los asi\u00e1ticos hicsos, de distinta cultura que los egipcios; pero al llegar a Egipto tendr\u00edan que amoldarse a las costumbres de sus subditos, y m\u00e1s en cosa que depend\u00eda tanto de la naturaleza del suelo. Al ser expulsados los hicsos y volver la tierra al dominio de los faraones egipcios, las cosas quedaron en la misma forma en que estaban.<br \/>\n\tSi hubi\u00e9ramos de tomar el relato como suena, habr\u00eda poco que alabar en la conducta de Jos\u00e9, la cual m\u00e1s parece la de un usurero, que se aprovecha de la triste situaci\u00f3n del pueblo, que la de un gobernante consciente de su deber, que es mirar por el bien del pueblo. Pero en todo esto hemos de mirar el t\u00e9rmino de la narraci\u00f3n, que es explicar un hecho social: que en Egipto el rey pose\u00eda el alto dominio sobre la tierra, en virtud del cual pod\u00eda exigir de su pueblo una contribuci\u00f3n, que a un morador de Palestina le parecer\u00eda excesiva, pero que en Egipto no lo era. De esta ley estaban exentos los sacerdotes, que gozaban de una situaci\u00f3n privilegiada. Los dioses y sus santuarios pose\u00edan grandes extensiones de terreno, que los sacerdotes usufructuaban, aparte de que los reyes hac\u00edan grandes donaciones a los templos7. Para entender todo esto, no debemos perder de vista que, seg\u00fan los egipcios, al fara\u00f3n pertenec\u00eda por derecho divino toda la tierra de Egipto. El fara\u00f3n era \u201chijo de Ra,\u201d y as\u00ed ten\u00eda alto dominio sobre todo el territorio. Jos\u00e9, aprovech\u00e1ndose de esta mentalidad y en atenci\u00f3n a las circunstancias anormales, centraliz\u00f3 m\u00e1s la administraci\u00f3n, y el pueblo qued\u00f3 m\u00e1s vinculado a la casa real. El autor sagrado no da juicio moral sobre la conducta de Jos\u00e9 y quiere resaltar su fidelidad al fara\u00f3n en la administraci\u00f3n y su sabio c\u00e1lculo en la distribuci\u00f3n de los bienes. Para los israelitas quedaba as\u00ed el grato recuerdo de uno de su raza que tuvo dominio total sobre los bienes y personas de Egipto, y todo por especial providencia divina.<\/p>\n<p>\u00faltimos D\u00edas de Jacob (27-31).<br \/>\n27Habit\u00f3 Israel en la tierra de Egipto, en la regi\u00f3n de Gos\u00e9n, y adquirieron all\u00ed posesiones, creciendo y multiplic\u00e1ndose grandemente. 28Vivi\u00f3 Jacob en la tierra de Egipto diecisiete a\u00f1os, siendo todos los d\u00edas de su vida ciento cuarenta y siete a\u00f1os. 29Cuando los d\u00edas de Israel se acercaban a su fin, llam\u00f3 a su hijo Jos\u00e9 y le dijo: \u201cSi he hallado gracia a tus ojos, pon, te ruego, la mano bajo mi muslo y haz conmigo favor y fidelidad. No me sepultes en Egipto. 30Cuando me duerma con mis padres, s\u00e1came de Egipto y sep\u00faltame en su sepulcro.\u201d Jos\u00e9 le respondi\u00f3: \u201cHar\u00e9 lo que me dices.\u201d 31\u201cJ\u00faramelo,\u201d dijo Jacob. Jos\u00e9 se lo jur\u00f3, e Israel se postr\u00f3 sobre la cabecera del lecho.<\/p>\n<p>Por fin se acerca el fin de la vida del patriarca. Hab\u00eda llegado a Egipto cuando contaba ciento treinta a\u00f1os. Ahora tiene ciento cuarenta y siete. Con \u00e9l termina la longevidad patriarcal, y en adelante ser\u00e1 la edad de los hombres la misma que gozamos ahora. Jos\u00e9, Mois\u00e9s y Josu\u00e9 ser\u00e1n como eslabones intermedios entre las dos \u00e9pocas de la historia. Lo m\u00e1s dif\u00edcil de conservar en la tradici\u00f3n es la cronolog\u00eda, y as\u00ed se comprende que los autores sagrados, al recoger y enlazar tradiciones, tuvieron que recurrir a una cronolog\u00eda un tanto artificial para poner alg\u00fan orden en el material hist\u00f3rico, a la vez que se serv\u00edan de esa cronolog\u00eda para dar expresi\u00f3n a una idea religiosa. Sabido es que una de las bendiciones prometidas a los justos en la antigua Ley es la longevidad. Pues la de los patriarcas ven\u00eda a corresponder a su justicia y familiaridad con Dios.<br \/>\n\tEl anciano patriarca llama a su hijo y le pide juramento en la misma forma en que Abraham hab\u00eda hecho jurar a su siervo Eli\u00e9cer8. Aqu\u00ed muslo es un eufemismo para expresar el vigor generador9. Su primer encargo es que no le sepulten en Egipto, que es para \u00e9l tierra extra\u00f1a. Ha de llevarle a la tierra en que est\u00e1 el pante\u00f3n familiar, la tierra de las promesas divinas. Con esto no s\u00f3lo expresa su fe en el cumplimiento de las mismas, sino que amonesta a sus hijos a no olvidar la tierra en que descansan sus padres y a aspirar siempre a la posesi\u00f3n de la misma. Obtenido de su hijo lo que deseaba, el patriarca se postra y da gracias a Dios. As\u00ed tambi\u00e9n David, al recibir la noticia de la entronizaci\u00f3n de Salom\u00f3n, se postra en el lecho, dando gracias a Dios de que le haya cumplido la promesa de que un hijo suyo se sentar\u00eda sobre su trono10. En la ep\u00edstola a los Hebreos se recomienda esta fe de los patriarcas en las promesas divinas.<\/p>\n<p>  1 En la traducci\u00f3n del v.5 hemos seguido al TM; los LXX son m\u00e1s prolijos y cambian algo el orden: \u201c5 El fara\u00f3n dijo a Jos\u00e9: \u201cQue habiten en el pa\u00eds de Gos\u00e9n, y si t\u00fa conoces entre ellos a hombres capaces, col\u00f3calos a la cabeza de mis reba\u00f1os.\u201d Jacob y sus hijos vinieron a Egipto junto a Jos\u00e9; el fara\u00f3n, rey de Egipto, lo supo, y dijo a Jos\u00e9: \u201cTu padre y tus hermanos han venido hacia ti; el pa\u00eds de Egipto est\u00e1 a tu disposici\u00f3n; haz habitar a tu padre y a tus hermanos, en la mejor tierra del pa\u00eds.\u201d &#8211; 2 Tenemos en los textos egipcios ejemplos de tribus asi\u00e1ticas que se establecen con sus reba\u00f1os en esta zona nordeste del Delta, en los confines del desierto. As\u00ed, un papiro del tiempo de Merneptah nos cuenta lo siguiente: Un oficial de fronteras escribe a uno de sus jefes: \u201cHemos terminado de hacer pasar la fortaleza de Teku a las tribus de Sasu de Edom hacia el pantano de Pitom&#8230; para hacerles vivir a ellos y a sus reba\u00f1os; sobre el gran ka del fara\u00f3n, Vida, Santidad, Fuerza, el buen Sol de toda la tierra.\u201d Los escribas detallan el n\u00famero de hombres, mujeres y animales que pasan por la fortaleza. En la tumba de Horemheb (en el museo de Leide) aparecen asi\u00e1ticos con barba, mujeres, ni\u00f1os, ante un alto funcionario. Son beduinos expulsados por otras tribus que piden asilo al fara\u00f3n. As\u00ed, el rey dio este decreto: \u201cUn grupo de beduinos, no sabiendo de qu\u00e9 vivir, han venido, conforme al uso de los padres de vuestros padres&#8230; Reconocidos, los beduinos se postran en tierra a los pies del rey.\u201d(Montet, Le drame. d&#8217;Avaris [Par\u00eds 1940] 83-84). &#8211; 3 El fara\u00f3n ten\u00eda muchos reba\u00f1os de su propiedad, y en las inscripciones egipcias es corriente el t\u00edtulo de \u201cjefe de la oficina del registro de reba\u00f1os.\u201d Cf. Drioton Y Vandier, L&#8217; Egypte 295. &#8211; 4 Cf. Exo 1:11. &#8211; 5 V\u00e9ase com. a Exo 1:11. &#8211; 6 Diodoro de Sicilia, I 73s; v\u00e9ase herodoto, II 168. &#8211; 7 V\u00e9ase un decreto de Nefer-iraka-Re, en el siglo XXVI a.C., en el que se exime de impuestos al personal del templo de Osiris en Abydos (Pritchard, Ancient Near Eastern Texis 212). V\u00e9ase A. Clamer, o.c., p.196. La centralizaci\u00f3n en favor del fara\u00f3n se acentu\u00f3 en el Imperio Nuevo (1580-1090) al confiscar el fara\u00f3n los bienes de los nobles que hab\u00edan colaborado con los hicsos. &#8211;  8 Gen 24:2. &#8211; 9 Gen 46:26; Exo 1:5. &#8211; 10 1Re 1:1-47. &#8211; 11 Heb 11:8s.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>en la tierra de Gos\u00e9n.<\/b> Al informar a Fara\u00f3n acerca de adonde hab\u00eda instalado su familia (cp. <span class='bible'>G\u00e9n 45:10<\/span>; <span class='bible'>G\u00e9n 46:28<\/span>) y presentando luego a cinco representantes de la familia para que con toda cortes\u00eda pidiesen permiso para residir en Gos\u00e9n (vv. <span class='bible'>G\u00e9n 47:2<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>G\u00e9n 47:4<\/span>), Jos\u00e9, un buen conocedor de la pol\u00edtica cortesana, abri\u00f3 el camino para la confirmaci\u00f3n y aprobaci\u00f3n de parte de Fara\u00f3n (v. <span class='bible'>G\u00e9n 47:6<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La genealog\u00eda de Jacob (v. <span class='bible'>G\u00e9n 37:2<\/span>)<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>47.1-6 La fidelidad de Jos\u00e9 afect\u00f3 a su familia por entero. En el pozo y en la prisi\u00f3n debe haberse preguntado acerca de su futuro. En lugar de desesperarse, obedeci\u00f3 con fidelidad a Dios e hizo siempre lo correcto. Aqu\u00ed vemos uno de los resultados sorprendentes. Es posible que no siempre veamos los resultados de nuestra fe, pero podemos estar seguros de que Dios premiar\u00e1 nuestra fidelidad.47.29-31 Se pon\u00eda la mano debajo del muslo en se\u00f1al de promesa. Jacob hizo que Jos\u00e9 le prometiera que lo enterrar\u00eda en su tierra natal. Muy pocas cosas se escrib\u00edan en esta cultura, as\u00ed que la palabra de una persona ten\u00eda la misma fuerza que un contrato escrito. En la actualidad a la gente se le hace muy f\u00e1cil decir \u00abno quer\u00eda decir eso\u00bb. Sin embargo, el pueblo de Dios debe hablar la verdad y vivir la verdad. Permita que sus palabras sean tan firmes como un contrato.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 2149 G\u00e9n 46:31<\/p>\n<p>b 2150 G\u00e9n 45:10; \u00c9xo 8:22<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[9] Los patriarcas se consideraban extranjeros en este mundo, pues aspiraban a otra vida y patria verdadera, caminando hacia la Jerusal\u00e9n celestial. Hebr 11, 13.[13] Es una hip\u00e9rbole, que quiere decir, en Egipto y pa\u00edses circunvecinos.[29] Es un modo caracter\u00edstico de jurar. Los santos padres han querido decir que el Mes\u00edas nacer\u00eda del linaje de Jacob. Gen 24, 2.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 fue y lo hizo saber al fara\u00f3n diciendo: \u2014Mi padre y mis hermanos, con sus ovejas y sus vacas y todo lo que tienen, han venido de la tierra de Cana\u00e1n, y he aqu\u00ed que est\u00e1n en la tierra de Gos\u00e9n. Jos\u00e9. G\u00e9n 45:16; G\u00e9n 46:31; Heb 2:11. en la tierra de Gos\u00e9n. 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