{"id":20525,"date":"2022-06-20T04:26:48","date_gmt":"2022-06-20T09:26:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-jeremias-381-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T04:26:48","modified_gmt":"2022-06-20T09:26:48","slug":"comentario-de-jeremias-381-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-jeremias-381-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Jerem\u00edas 38:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Sefat\u00edas hijo de Mat\u00e1n, Gedal\u00edas hijo de Pasjur, Jucal hijo de Selem\u00edas y Pasjur hijo de Malqu\u00edas oyeron las palabras que Jerem\u00edas hablaba a todo el pueblo, diciendo:<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>Sefat\u00edas.<\/i><\/b> <span class='bible'>Esd 2:3<\/span>; <span class='bible'>Neh 7:9<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Jucal.<\/i><\/b> <span class='bible'>Jer 37:4<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Pasur.<\/i><\/b> <span class='bible'>Jer 21:1-10<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Malqu\u00edas.<\/i><\/b> <span class='bible'>1Cr 9:12<\/span>; <span class='bible'>Neh 11:12<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Jerem\u00edas es puesto en el calabozo de Malqu\u00edas por una acusaci\u00f3n falsa,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jer 38:1-6<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Edeb-melec pide y recibe concesiones a favor de Jerem\u00edas,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jer 38:7-13<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>El rey consulta secretamente con Jerem\u00edas, y le salva la vida,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jer 38:14-23<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Bajo instrucciones del rey, los pr\u00edncipes no son informados de la reuni\u00f3n secreta,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jer 38:24-28<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Basados en una comparaci\u00f3n general de los contenidos, los entendidos est\u00e1n divididos respecto de si este cap\u00edtulo es un duplicado del encuentro entre Jerem\u00edas y Sedequ\u00edas en\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jer 37:11-21<\/span><\/span>. Ambos son similares en secuencia: el encarcelamiento con cargos de traici\u00f3n, comparecencia ante la corte de los pr\u00edncipes, encarcelamiento en una cisterna, un encuentro privado con Sedequ\u00edas, y el consecuente confinamiento en una prisi\u00f3n alternativa menos inhumana. Las diferencias incluyen m\u00e1s personal involucrado, el nombre del sitio de confinamiento en la cisterna, y numerosos detalles exclusivos para cada relato. Dado que la duplicaci\u00f3n de los relatos no es poco com\u00fan en el libro de Jerem\u00edas (por ejemplo, los sermones en el Templo en\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jer 7:1-15<\/span><\/span>\u00a0y\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jer 26:1-15<\/span><\/span>), estos podr\u00edan ser los mismos eventos pero con diferente \u00e9nfasis.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>Jucal<\/b>\u00a0(Jehucal) es uno de los emisarios enviados por Sedequ\u00edas a Jerem\u00edas en<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jer 37:3<\/span><\/span>.<\/span><\/p>\n<p> <\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>Pasur<\/b>\u00a0vino a Jerem\u00edas con un grupo cuando comenz\u00f3 el sitio babil\u00f3nico en enero del 588 a.C.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>38. Jerem\u00edas es encarcelado de Nuevo.<br \/>\n Aqu\u00ed se habla de nuevo de un encarcelamiento del profeta, que es arrojado por sus enemigos a una l\u00fagubre celda. Por intercesi\u00f3n del et\u00edope Abdemelec es sacado y llevado a presencia del rey. Este le interroga de nuevo sobre la suerte de Jerusal\u00e9n. Jerem\u00edas le invita otra vez a someterse a Babilonia como condici\u00f3n para salvar su vida. Es el \u00faltimo coloquio con el rey. Los acontecimientos se desarrollan con tanta celeridad, que la cat\u00e1strofe se precipita por momentos. Los vaticinios de Jerem\u00edas se cumplen inexorablemente, y su misi\u00f3n de profeta va a entrar en su \u00faltima fase, la posterior a la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n. Los incidentes aqu\u00ed relatados pertenecen a los \u00faltimos meses del asedio (588-586).<\/p>\n<p>Jerem\u00edas, arrojado a la cisterna (1-6).<br \/>\n1 Oyeron Safat\u00edas, hijo de Matan; Guedel\u00edas, hijo de Pasjur; Jucal, hijo de Selem\u00edas, y Pasjur, hijo de Melqu\u00edas, que Jerem\u00edas dec\u00eda delante de todo el pueblo: 2 As\u00ed dice Yahv\u00e9: Todos cuantos se queden en esta ciudad morir\u00e1n de espada, de hambre y de peste; el que huya a los caldeos vivir\u00e1 y tendr\u00e1 la vida por bot\u00edn. 3 As\u00ed dice Yahv\u00e9: Con toda certeza, esta ciudad caer\u00e1 en manos del ej\u00e9rcito del rey de Babilonia, que la tomar\u00e1. 4 Y dijeron los magnates al rey: Hay que matar a ese hombre, porque con eso hace flaquear las manos de los guerreros que quedan en la ciudad, y las de todo el pueblo, dici\u00e9ndoles cosas tales. Este hombre no busca la paz de este pueblo, sino su mal. 5 D\u00edjoles el rey Sedec\u00edas: En vuestras manos est\u00e1, pues no puede el rey nada contra vosotros. 6 Prendieron, pues, a Jerem\u00edas y le metieron en la cisterna de Melqu\u00edas, hijo del rey, que est\u00e1 en el vest\u00edbulo de la c\u00e1rcel, baj\u00e1ndole con cuerdas a la cisterna, en la que no hab\u00eda agua, aunque s\u00ed lodo, y qued\u00f3 Jerem\u00edas metido en el lodo.<\/p>\n<p>Jerem\u00edas continuaba aconsejando la rendici\u00f3n al pueblo. Los nacionalistas no pudieron soportar esto, que consideraban contrario a los intereses de su pueblo. Algunos de los que ahora atentan contra la vida del profeta nos son conocidos 1. Parece que el profeta, en su relativa prisi\u00f3n en el vest\u00edbulo de la guardia, continuaba predicando la sumisi\u00f3n al invasor babil\u00f3nico, invitando a pasar a las filas del enemigo como \u00fanico medio de salvaci\u00f3n, pues los que quedaran en la ciudad morir\u00edan por la espada, el hambre y la peste (v.2). Ya que no hab\u00eda logrado convencer al rey de la inutilidad de la resistencia, al menos que el pueblo sencillo se pusiera a salvo, pues resultaba criminal la pretensi\u00f3n de resistencia en tales circunstancias: el que huya a los caldeos tendr\u00e1 la vida por bot\u00edn, e.d., en estas circunstancias cr\u00edticas s\u00f3lo el hecho de salvarse supone un riqu\u00edsimo bot\u00edn. Pero este lenguaje era considerado como traidor por los nacionalistas (v.4) 2. Indudablemente, desde el punto de vista meramente humano, la predicaci\u00f3n derrotista del profeta sembraba la desmoralizaci\u00f3n de los defensores de la ciudad. No habr\u00eda otra soluci\u00f3n que quitar del medio a esa voz traidora e inoportuna. Para ellos, Jerem\u00edas no era patriota: no busca la paz de este pueblo, sino el mal (v.4). El rey accedi\u00f3, pues, d\u00e9bil como era, no se atrevi\u00f3 a hacer frente a los airados nacionalistas: En vuestras manos est\u00e1 (v.5). Y confiesa que, en esos momentos de superexcitaci\u00f3n nacionalista, \u00e9l, como soberano, nada puede: Nada puede el rey contra vosotros. En esta frase se refleja su esp\u00edritu vacilante y pusil\u00e1nime 3. Es la soluci\u00f3n de Pilatos ante las exigencias de los sanedritas 4.<br \/>\nLos jefes nacionalistas, con anuencia del rey, arrojaron al profeta a una cisterna. No se atrevieron a derramar su sangre, y prefirieron una muerte incruenta. El hecho de derramar sangre les impresionaba m\u00e1s 5.<br \/>\nLa expresi\u00f3n hijo del rey (v.6) tiene el sentido amplio de \u201cpariente\u201d del rey, pr\u00edncipe 6, pues no conocemos ning\u00fan hijo de Sedec\u00edas con ese nombre. La cisterna estaba cerca del vest\u00edbulo de la guardia, en los departamentos del mismo palacio. El hagi\u00f3grafo da el detalle de que, aunque no ten\u00eda agua, estaba llena de barro, para dar una idea de lo penoso que resultar\u00eda para el profeta estar all\u00ed. Estaba, pues, condenado a muerte lenta.<\/p>\n<p>Jerem\u00edas es sacado de la cisterna (7-13).<br \/>\n1 Oy\u00f3 Abdemelec, et\u00edope, eunuco de la casa real, que hab\u00edan metido a Jerem\u00edas en la cisterna. El rey estaba entonces en la puerta de Benjam\u00edn. \u201c Sali\u00f3 Abdemelec del palacio, y fue a decir al rey: 9 Rey, mi se\u00f1or, han hecho mal esos hombres tratando as\u00ed a Jerem\u00edas, profeta, meti\u00e9ndole en la cisterna para que muera all\u00ed de hambre, pues no hay ya pan en la ciudad. 10 Mand\u00f3 el rey a Abdemelec el et\u00edope, dici\u00e9ndole: Toma contigo tres hombres y saca de la cisterna a Jerem\u00edas antes de que muera. 11Tomando, pues, consigo Abdemelec a los hombres, se dirigi\u00f3 al ropero del palacio, y tom\u00f3 de all\u00ed unos cuantos vestidos usados y ropas viejas, que con cuerdas se hizo llegar a Jerem\u00edas en la cisterna. 12 Y dijo Abdemelec el et\u00edope a Jerem\u00edas: Ponte estos trapos y ropas viejas debajo de los sobacos, sobre las cuerdas. H\u00edzolo as\u00ed Jerem\u00edas, 13 y sacaron con las cuerdas a Jerem\u00edas de la cisterna, y qued\u00f3 Jerem\u00edas en el vest\u00edbulo de la c\u00e1rcel.<\/p>\n<p>El cronista se complace en relatar que la iniciativa de liberaci\u00f3n del profeta parti\u00f3 de un extranjero, un etiope o nubio7, que era eunuco, palabra que puede significar un hombre mutilado, encargado del har\u00e9n real, o simplemente un funcionario real 8. Un extranjero, pues, sale valedor de los derechos de un profeta de Yahv\u00e9. En esto hay un tono de iron\u00eda en el hagi\u00f3grafo. Los compatriotas de Jerem\u00edas le quieren matar, mientras que los extranjeros le reconocen como enviado de Dios. Sobre la puerta de Benjam\u00edn v\u00e9ase lo antes dicho a prop\u00f3sito Deu 37:13. El rey se hallaba all\u00ed circunstancialmente, quiz\u00e1 inspeccionando las obras de defensa.<br \/>\nEl eunuco sabe que el rey es d\u00e9bil de car\u00e1cter y que, si bien no ha sabido imponerse a los inicuos designios de sus cortesanos respecto a Jerem\u00edas, tiene buenos sentimientos, y por eso le aborda de improviso, seguro de su \u00e9xito, recriminando la conducta de sus cortesanos (v.8). El et\u00edope convence al rey, y \u00e9ste le da tres hombres 9 que le ayuden en la liberaci\u00f3n del profeta. Despu\u00e9s el cronista da encantadores detalles sobre la liberaci\u00f3n de Jerem\u00edas. El buen et\u00edope se hab\u00eda preocupado de que el profeta no se lastimara al ser levantado con la soga, y de antemano le echa ropas que le sirvieran de amortiguador debajo de \u00e9sta (v.12). Esta acci\u00f3n del eunuco fue premiada por el profeta con un vaticinio en el que le anuncia que se salvar\u00e1 de la cat\u00e1strofe 10.<\/p>\n<p>Ultimo coloquio de Jerem\u00edas con el rey Sed\u00e9elas (14-28).<br \/>\n14 El rey Sed\u00e9elas mand\u00f3 buscar a Jerem\u00edas y le hizo llevar junto a la tercera entrada del templo, y all\u00ed le dijo: Voy a preguntarte una cosa. No me ocultes nada. 15 Dijo Jerem\u00edas a Sedec\u00edas: Si te la digo, me har\u00e1s matar; y si te doy un consejo, no lo seguir\u00e1s. 16 Hizo, pues, en secreto Sedec\u00edas a Jerem\u00edas este juramento: Vive Yahv\u00e9, que no ha dado la vida a nosotros, que no te dar\u00e9 la muerte y que no te entregar\u00e9 a esos que buscan tu vida. 17 Dijo entonces Jerem\u00edas a Sedec\u00edas: As\u00ed dice Yahv\u00e9 de los ej\u00e9rcitos: Si sales y vas a entregarte a los jefes del rey de Babilonia, salvar\u00e1s tu vida, y esta ciudad no ser\u00e1 dada a las llamas, te salvar\u00e1s t\u00fa y tu familia; 18 pero, si no sales a entregarte a los jefes del rey de Babilonia, caer\u00e1 esta ciudad en manos de los caldeos, que la incendiar\u00e1n, y t\u00fa no te escapar\u00e1s de sus manos. 19 Y dijo el rey Sedec\u00edas a Jerem\u00edas: Temo que me entreguen a los jud\u00edos que se han pasado a los caldeos, y aqu\u00e9llos me escarnezcan. 20Contest\u00f3le Jerem\u00edas: No te entregar\u00e1n. Oye lo que te digo de parte de Yahv\u00e9, y te saldr\u00e1 bien y vivir\u00e1s. 21Y si no quieres salir, mira lo que me ha mostrado Yahv\u00e9: 22Todas las mujeres que han quedado en el palacio ser\u00e1n llevadas a los jefes del rey de Babilonia, y he aqu\u00ed que dir\u00e1n: \u201c\u00a1Te han enga\u00f1ado y te han vencido tus amigos, han hundido en el lodo tus pies, te volvieron la espalda!\u201d 23 Y todas las mujeres y tus hijos ser\u00e1n llevados a los caldeos, y t\u00fa no escapar\u00e1s a sus manos, sino que ser\u00e1s entregado al rey de Babilonia, y esta ciudad ser\u00e1 incendiada. 24 Dijo, pues, el rey Sedec\u00edas a Jerem\u00edas: Que nadie sepa nada de esto, y no morir\u00e1s. 25 Si saben los magnates que he hablado contigo y vienen a decirte: Cu\u00e9ntanos lo que has dicho al rey, no nos ocultes nada; si no, te mataremos, y dinos lo que el rey te ha dicho, 26les responder\u00e1s: He suplicado al rey que no me haga volver a la casa de Jonat\u00e1n, pues morir\u00eda all\u00ed. 27 Vinieron, en efecto, los magnates a Jerem\u00edas y le preguntaron; y \u00e9l les dijo lo que el rey hab\u00eda mandado decir, y le dejaron, pues nada se hab\u00eda sabido. 28 Qued\u00f3 Jerem\u00edas en el vest\u00edbulo de la guardia hasta el d\u00eda en que fue tomada Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>Las condiciones del asedio van empeorando, pues aumentan las deserciones, faltan los alimentos, y la situaci\u00f3n se hace desesperada. El rey, impresionado, quiere de nuevo consultar a Jerem\u00edas para que le d\u00e9 una palabra de esperanza. En realidad piensa como el profeta, pero tiene miedo a sus cortesanos, que quieren mantener una resistencia a ultranza, y por otra parte teme a los jud\u00edos perseguidos por su pol\u00edtica que se pasaron al enemigo. Su situaci\u00f3n es realmente comprometida. As\u00ed, hizo llamar (a Jerem\u00edas) junto a la tercera entrada del templo (v.14). Debe de referirse a la puerta que en la parte sur de la explanada del templo estaba reservada al rey para subir de su palacio al santuario11. All\u00ed, pues, en uno de los departamentos secretos, debi\u00f3 de tener el coloquio \u00faltimo con el profeta de Anatot. Esperaba a\u00fan una comunicaci\u00f3n divina favorable a sus c\u00e1lculos pol\u00edticos, pues no pod\u00eda creer que Yahv\u00e9 abandonara la Ciudad Santa a sus enemigos. Pero Jerem\u00edas desconf\u00eda de la debilidad del rey. Ya le ha dicho tantas veces sus predicciones, que han quedado sin efecto, que no merece la pena comunic\u00e1rselas de nuevo: Si te doy un consejo, no lo seguir\u00e1s. Por otra parte, si le va a anunciar cosas desagradables, teme que el rey,, en un momento de ataque nervioso, le entregue a sus enemigos y le maten: S\u00ed te la digo, \u00bfno me vas a matar? (v.15).<br \/>\nEl rey hace un juramento solemne, apelando al Dios de los vivientes, de que no atentar\u00e1 contra la vida de Jerem\u00edas (v.16). Jerem\u00edas entonces comunica de parte de Dios el or\u00e1culo final sobre la suerte de Jerusal\u00e9n y del rey, que resume los anteriores pronunciados en las otras entrevistas con el rey 12. Los caldeos tomar\u00e1n Jerusal\u00e9n, y no queda sino rendirse a ellos. Como antes hab\u00eda anunciado, la salvaci\u00f3n para los particulares est\u00e1 en que se pasen a los caldeos; igualmente, si el rey pasa a los jefes del rey de Babilonia, se salvar\u00e1 (v.17).<br \/>\nPero el rey alberga otros temores. No basta conseguir de los babilonios que le perdonen la vida, sino que tiene enemigos de su naci\u00f3n entre \u00e9stos. Todos los que eran contrarios a una pol\u00edtica de resistencia y de guerra se hab\u00edan pasado al lado caldeo, entre ellos el que hab\u00eda de ser gobernador de Jud\u00e1, Godol\u00edas 13. Estos consideraban al rey responsable de la cat\u00e1strofe al aventurarse a una resistencia in\u00fatil, planteada por grupos de nacionalistas irresponsables (v.19). El rey, pues, estaba m\u00e1s preocupado de sus intereses personales que de los de la naci\u00f3n. Jerem\u00edas le asegura que no le pasar\u00e1 nada, pues Yahv\u00e9 le proteger\u00e1 (v.20). El rey estaba preocupado de que le escarnecieran sus antiguos subditos pasados a los caldeos. M\u00e1s vergonzoso ser\u00e1 el escarnio que har\u00e1n de \u00e9l las mujeres de palacio, tomadas por los jefes caldeos, las cuales sat\u00edricamente le echar\u00e1n en cara que las ha llevado a la ruina por dejarse guiar de sus cortesanos y amigos, que en el momento cr\u00edtico le han abandonado: Te han enga\u00f1ado. y vencido tus amigos., te volvieron la espalda (v.22). Sus antiguas esposas y concubinas le despreciar\u00e1n, incluso para hacer m\u00e9ritos ante los nuevos amos.<br \/>\nSi contin\u00faa la resistencia, ser\u00e1 la ruina total de su familia, y \u00e9l tendr\u00e1 que comparecer personalmente ante Nabucodonosor (v.23). Sedec\u00edas oye todo esto, y no se atreve a tomar una soluci\u00f3n firme, y, al contrario, s\u00f3lo se preocupa de su posici\u00f3n ante los cortesanos. Teme que \u00e9stos se enteren de lo hablado en la entrevista y que desconf\u00eden del rey, tomando una resoluci\u00f3n extrema, destron\u00e1ndolo.<br \/>\nPor eso dice a Jerem\u00edas que no informe a nadie sobre lo hablado (v.24). Y le sugiere que diga que han hablado del asunto de su libertad (v.26). Sin duda que entre ambos se trat\u00f3 tambi\u00e9n de esto. Jerem\u00edas no ten\u00eda obligaci\u00f3n de decir lo que hab\u00eda constituido objeto principal de la entrevista. Por razones de prudencia lo calla, y da como raz\u00f3n algo que se habr\u00eda tratado en ella, si bien de modo m\u00e1s incidental. El profeta, pues, aqu\u00ed no miente. Dada su actual entereza, habr\u00eda dicho todo si lo hubiera cre\u00eddo necesario. Pero los magnates no merec\u00edan que les dijera toda la verdad. No hay inmoralidad en ello. Cuando Samuel fue a ungir a David en Bel\u00e9n, por orden de Dios dice a los que le preguntaban por el fin de su viaje que iba a sacrificar a Yahv\u00e9, callando el motivo principal del mismo 14. Jerem\u00edas volvi\u00f3 a su prisi\u00f3n tolerable del vest\u00edbulo de la guardia, y all\u00ed estuvo hasta que entraron los babilonios (v.28).<\/p>\n<p>  1 Cf. Jer 21:1; Jer 37:3\u00b7 &#8211; 2 La frase hace flaquear las manos de los combatientes aparece en la carta sexta de Lakis (cf. Jer 37:15). &#8211; 3 En el texto griego, en vez de nosotros, se dice ellos. En ese caso ser\u00eda una observaci\u00f3n del hagi\u00f3grafo. &#8211; 4 Cf. Mat 27:24. &#8211; 5 Es la raz\u00f3n por la que Rub\u00e9n aconsej\u00f3 a sus hermanos echar a Jos\u00e9 en una cisterna en vez de matarle (cf. Gen 37:21-22). &#8211; 6 Cf. Jer 36:26. La Vulgata traduce \u201chijo de Amelec,\u201d tomando como nombre propio el nombre com\u00fan de rey (Melek). &#8211;  7 Cf. Isa 18:2; Isa 45:14; Jer 46:9. &#8211; 8 Cf. Jer 34:19; Jer 29:2. &#8211;  9 Todos los manuscritos hebreos (menos uno) y las versiones dicen treinta en vez de tres; pero la mayor parte de los autores creen que es una confusi\u00f3n en la palabra hebrea sheloshim (treinta) en vez de sheloshah (tres). &#8211;  10 Cf.Jer 39:15. &#8211; 11 Cf. 2Re 16:18. &#8211; 12 Cf. Jer 21:4-10; Jer 34:2-5; : &#8211; 13 Cf. Jer 40:5s. &#8211;  14 Cf. 1Sa 16:5.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p>38.4, 5 No sorprende que Jud\u00e1 estaba revuelta: el rey estaba de acuerdo con todos. Escuch\u00f3 a Jerem\u00edas (37.21); luego estuvo de acuerdo en matar a Jerem\u00edas (38.5); y finalmente lo rescat\u00f3 (38.10). Jerem\u00edas no era popular, sus palabras socavaron la moral del ej\u00e9rcito y del pueblo. Sedequ\u00edas no pudo decidirse entre la opini\u00f3n p\u00fablica y la Palabra de Dios. \u00bfQu\u00e9 influye m\u00e1s en su vida: lo que otros dicen y piensan o lo que Dios quiere?38.6 Los funcionarios pusieron a Jerem\u00edas en una cisterna para matarlo. Una cisterna era un gran hoyo en la tierra revestido de piedras para recolectar el agua de lluvia. El fondo debe haber sido oscuro, h\u00famedo y, en este caso, lleno de lodo. Jerem\u00edas pudo haberse ahogado, morir por abandono o de hambre dentro de ella.38.6 Los l\u00edderes de Jud\u00e1 persiguieron a Jerem\u00edas en repetidas ocasiones por proclamar fielmente los mensajes de Dios. Durante cuarenta a\u00f1os de ministerio fiel, no recibi\u00f3 aclamaci\u00f3n alguna, ni amor, ni el pueblo lo sigui\u00f3. Lo golpearon, encarcelaron, amenazaron y hasta forzaron a dejar su pueblo natal. Solo los babilonios paganos le mostraron algo de respeto (39.11, 12). Dios no garantiza que sus siervos escapen de la persecuci\u00f3n, incluso cuando son fieles. Pero El s\u00ed promete estar con ellos y darles la fortaleza para soportar (2Co 1:3-7). Cuando ministre a otros, reconozca que su servicio es para Dios y no solo para la aprobaci\u00f3n humana. Las recompensas de Dios son fieles, pero no siempre durante nuestro transitar en esta tierra.38.7, 8 La puerta de Benjam\u00edn era una de las entradas de la ciudad de Jerusal\u00e9n donde se trataban los asuntos legales. Un funcionario del palacio, Ebed-melec, tuvo acceso al rey. Cuando escuch\u00f3 de la situaci\u00f3n de Jerem\u00edas, fue inmediatamente a lidiar con esta injusticia.38.9-13 Ebed-melec tem\u00eda m\u00e1s a Dios que al hombre. De entre todos los funcionarios del palacio fue el \u00fanico que se levant\u00f3 en contra de esta confabulaci\u00f3n para asesinar a Jerem\u00edas. Su obediencia le pudo haber costado la vida. Debido a que obedeci\u00f3, sin embargo, le perdonaron la vida cuando Jerusal\u00e9n cay\u00f3 (39.15-18). Usted puede ir junto con la multitud o hablar a favor de Dios. Por ejemplo, cuando traten a alguien con desd\u00e9n o injusticia, ac\u00e9rquese a esa persona con el amor de Dios. Quiz\u00e1s sea el \u00fanico que lo haga. Y, cuando a usted mismo lo traten con injusticia, aseg\u00farese de agradecer a Dios cuando env\u00ede a un \u00abEbed-melec\u00bb en su camino.38.27 Los funcionarios quer\u00edan informaci\u00f3n precisa, pero no la verdad de Dios. Quer\u00edan utilizar esta informaci\u00f3n en contra de Dios, de su profeta y del rey. Sin embargo, Jerem\u00edas dijo a los pr\u00edncipes solo lo que el rey le orden\u00f3 que dijera. No debemos callar la verdad de Dios a los dem\u00e1s, pero debemos ocultar la que se usar\u00e1 para da\u00f1ar al pueblo de Dios.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>(1) \u201cY Guedal\u00edas.\u201d Heb.: u\u00b7Ghedhal\u00b7y\u00e1\u00b7hu, que significa: \u201cGrande Es Jehov\u00e1\u201d.<\/p>\n<p>(2) V\u00e9ase Jer 36:14, n: \u201cSelem\u00edas\u201d.<\/p>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 2192 Jer 37:3<\/p>\n<p>b 2193 Jer 21:1<\/p>\n<p>c 2194 Jer 21:8<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[9] Como suceder\u00e1 infaliblemente.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sefat\u00edas hijo de Mat\u00e1n, Gedal\u00edas hijo de Pasjur, Jucal hijo de Selem\u00edas y Pasjur hijo de Malqu\u00edas oyeron las palabras que Jerem\u00edas hablaba a todo el pueblo, diciendo: Sefat\u00edas. Esd 2:3; Neh 7:9. Jucal. Jer 37:4. Pasur. Jer 21:1-10. Malqu\u00edas. 1Cr 9:12; Neh 11:12. Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico Jerem\u00edas es puesto en el &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-jeremias-381-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Jerem\u00edas 38:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-20525","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20525","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20525"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20525\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20525"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20525"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20525"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}