{"id":20675,"date":"2022-06-20T04:32:18","date_gmt":"2022-06-20T09:32:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-jeremias-461-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T04:32:18","modified_gmt":"2022-06-20T09:32:18","slug":"comentario-de-jeremias-461-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-jeremias-461-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Jerem\u00edas 46:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>La palabra de Jehovah que vino al profeta Jerem\u00edas acerca de las naciones.<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>Palabra de Jehov\u00e1 \u2026 contra las naciones.<\/i><\/b> <span class='bible'>Jer 1:10<\/span>; <span class='bible'>Jer 4:7<\/span>; <span class='bible'>Jer 25:15-29<\/span>; <span class='bible'>G\u00e9n 10:5<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 23:9<\/span>; <span class='bible'>Zac 2:8<\/span>; <span class='bible'>Rom 3:29<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Jerem\u00edas profetiza el derrocamiento del Fara\u00f3n en Eufrates,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jer 46:1-12<\/span>,<\/p>\n<p>\n<b><i>y la conquista de Egipto por Nabucodonosor,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jer 46:13-26<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Consuela a Jacob en su castigo,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jer 46:27-28<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Este vers\u00edculo introduce una colecci\u00f3n de or\u00e1culos\u00a0<b>contra las naciones<\/b>. El texto se mueve generalmente de oeste (Egipto) a este (Elam y Babilonia). Esparcidos a lo largo de los or\u00e1culos hay breves mensajes de la restauraci\u00f3n de Israel y Jud\u00e1. La evidencia interna indica una fecha anterior a la ca\u00edda de Jerusal\u00e9n. En el v.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jer 46:2<\/span><\/span>, se fecha el primer or\u00e1culo espec\u00edficamente en el 605 a.C. En otros or\u00e1culos, el contenido refleja desde hechos fechados en las campa\u00f1as de Nabucodonosor hacia el sur (604 a.C hasta las consecuentes campa\u00f1as del 586 o aun el 582 a.C. El mensaje principal de esos or\u00e1culos es la soberan\u00eda de Dios sobre todas las naciones de la tierra. \u00c9l reina sobre todas ellas, y ellas responden ante \u00c9l por sus pecados contra su Ley y orden del cosmos. Las naciones que no se sujeten a sus normas de \u00e9tica y moral, de justicia y de juicio, ser\u00e1n juzgadas severamente. Los que ejerzan justicia en el liderazgo y reinado se beneficiar\u00e1n con su gracia y su bondad.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>CONTRA LAS NACIONES<\/b>. Estos cap\u00edtulos incluyen profec\u00edas del juicio divino contra naciones extranjeras. A Jerem\u00edas se le orden\u00f3 no s\u00f3lo como profeta de Jud\u00e1 sino tambi\u00e9n \u00abprofeta a las naciones\u00bb (<span class=\"bible\">Jer 1:5<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p>46. Or\u00e1culo contra Egipto.<br \/>\n Ha terminado la secci\u00f3n biogr\u00e1fica del libro de Jerem\u00edas y se abre la \u00faltima secci\u00f3n de or\u00e1culos contra las naciones paganas. Ha cumplido la labor de amonestar a su pueblo, pero contin\u00faa ahora su misi\u00f3n oracular, anunciando los tristes destinos de las naciones, culpables tambi\u00e9n de grandes pecados contra Dios y su pueblo. En su visi\u00f3n inaugural se le dijo que estaba destinado a \u201carrancar y desenraizar\u201d pueblos 1, es decir, anunciar el castigo y la destrucci\u00f3n de muchos pueblos. Por eso, su misi\u00f3n no se limitaba al pueblo de Israel 2. En el c.25 presenta Jerem\u00edas la copa de la c\u00f3lera divina que ha de ser apurada por todas las naciones. Porque, si bien es verdad que Yahv\u00e9 es el Dios propio de Israel, es tambi\u00e9n el Dios de todos los pueblos, cuyos destinos rige 3. Y las naciones paganas son consideradas no s\u00f3lo en sus relaciones con el pueblo elegido, Israel, en cuanto que son ocasi\u00f3n de que \u00e9ste caiga en la idolatr\u00eda o en cuanto que son instrumentos de la justicia divina para castigar los pecados de su pueblo, sino que tambi\u00e9n son considerados como miembros de la humanidad con sus transgresiones y desvarios contra la moral natural. Dios les pide cuenta del cumplimiento de estas leyes naturales, base de la sociabilidad de los pueblos4. Yahv\u00e9, pues, castiga los desmanes de los pueblos en sus diversas manifestaciones, y para ello toma a alg\u00fan pueblo como instrumento de su justicia; pero este mismo es castigado si se enorgullece o se desmanda en sus atribuciones de instrumento justiciero de Dios.<br \/>\nEl profeta pasa revista aqu\u00ed a diez pueblos sobre los que se va a manifestar la ira divina: egipcios, filisteos, moabitas, amonitas, edomitas, \u00e1rameos, \u00e1rabes y elamitas. Contra todos ellos se alzar\u00e1 la espada de Nabucodonosor, que circunstancialmente es el instrumento de su justicia vengadora: Yo entregar\u00e9 a estos pueblos en manos de Nabucodonosor 5.<br \/>\nLos cr\u00edticos m\u00e1s radicales reconocen en esta serie de or\u00e1culos un n\u00facleo oracular sustancial jeremiano. En todo caso, se reconoce una estrecha dependencia de algunos de estos or\u00e1culos contra las naciones de otros fragmentos profetices anteriores6. Es necesario admitir retoques y ampliaciones en algunos or\u00e1culos por mano de autores piadosos que concretaban y ampliaban el n\u00facleo primitivo jeremiano para consolar a los exilados, esperando el castigo de las naciones paganas.<br \/>\nSe suele suponer como fecha de la composici\u00f3n de estos or\u00e1culos en su n\u00facleo primitivo la del 605 a.C. 7<br \/>\nEl texto griego coloca estos or\u00e1culos a continuaci\u00f3n Deu 25:13. El orden de los mismos en el TM es diferente del de los LXX.<br \/>\nEl c.46 incluye dos or\u00e1culos sobre Egipto, precedidos de una nota hist\u00f3rica y seguido de palabras de consolaci\u00f3n: a) 3-12, escrito con ocasi\u00f3n de la derrota de Necao II en Carquemis por Nabucodonosor; b) 13-26: la expedici\u00f3n del rey de Babilonia contra Egipto.<\/p>\n<p>La derrota de los egipcios (1-12).<br \/>\n1 Palabra de Yahv\u00e9 a Jerem\u00edas contra las gentes. 2 Acerca de Egipto: Contra el ej\u00e9rcito del fara\u00f3n Necao, rey de Egipto, que estaba en Carquemis, junto al r\u00edo Eufrates, al que derrot\u00f3 Nabucodonosor, rey de Babilonia, el cuarto a\u00f1o de Joaquim, hijo de Jos\u00edas, rey de Jud\u00e1. 3 Preparad escudo y broquel, avanzad hacia el combate, aparejad los caballos. 4 A montar, caballeros; formad, el casco en la cabeza; bru\u00f1id las lanzas, ce\u00f1id la loriga. 5 \u00bfQu\u00e9 veo? Est\u00e1n consternados, vuelven la espalda. Batidos los m\u00e1s valientes, han huido por completo, sin volverse. Terror por doquier, or\u00e1culo de Yahv\u00e9. 6 No escapar\u00e1 el m\u00e1s veloz, no escapar\u00e1 el m\u00e1s aguerrido. Al norte, a orillas del Eufrates, resbalaron y cayeron. 7 \u00bfQui\u00e9n es ese que sube como el Nilo 8, cuyas aguas rugen como torrentes? 8 Es Egipto, que sube como el Nilo, cuyas aguas rugen como torrentes, que dice: Subir\u00e9 e inundar\u00e9 la tierra, devastar\u00e9 las ciudades con sus moradores. 9 \u00a1Adelante la caballer\u00eda, avancen furiosos los carros, salgan los h\u00e9roes! \u00a1Et\u00edopes y libios, el escudo al brazo; lidios, los que tensan el arco! 10 Ese d\u00eda es el d\u00eda del Se\u00f1or, Yahv\u00e9 de los ej\u00e9rcitos, d\u00eda de venganza contra sus enemigos. La espada devorar\u00e1, se hartar\u00e1, se embriagar\u00e1 de su sangre. D\u00eda de sacrificio al Se\u00f1or, Yahv\u00e9 de los ej\u00e9rcitos, en tierras del norte, junto al r\u00edo Eufrates, 11\u00a1Sube a Galaad en busca de b\u00e1lsamo, virgen hija de Egipto ! En vano multiplicar\u00e1s los remedios, no hay cura para ti. 12 Oyeron las gentes tu ignominia, y tus alaridos llenaron la tierra. Tropez\u00f3 el h\u00e9roe con el h\u00e9roe, y ambos juntamente cayeron.<\/p>\n<p>\u00a1Bell\u00edsima descripci\u00f3n del choque de los ej\u00e9rcitos egipcio y babilonio en Carquemis, a orillas del Eufrates! El estilo es entrecortado e incisivo. Las escenas se suceden en oleadas: la preparaci\u00f3n del combate, el choque violento, la derrota de Egipto, sus in\u00fatiles remedios y su ignominia entre los pueblos.<br \/>\nEl v.1 es un t\u00edtulo general a toda la secci\u00f3n de or\u00e1culos contra las gentes o pueblos paganos de los c.46-52. Falta en el texto griego y resulta superfluo. Es, pues, probablemente una adici\u00f3n erudita de alg\u00fan escriba.<br \/>\nEl c.46 se refiere todo a Egipto, la gran culpable de la cat\u00e1strofe de Jud\u00e1, ya que constantemente le instig\u00f3 a levantarse contra el coloso babil\u00f3nico. La primera profec\u00eda (1-12) se refiere a la derrota de Necao II en el 605 en Carquemis, la actual Djerablus, en la orilla derecha del Eufrates, al oeste de Jarran, en la Alta Siria. Muchos autores creen que este fragmento \u00e9pico es m\u00e1s un canto de victoria que una profec\u00eda propiamente tal. Ser\u00eda el desbordamiento l\u00edrico del profeta al conocer la derrota de Necao en Carquemis. Pero todos los or\u00e1culos de los ^46-51 se presentan como \u201cprofec\u00edas,\u201d y no tenemos ning\u00fan motivo especial para negar este car\u00e1cter al del c.46.<br \/>\nNecao es el famoso Necao II 9, sucesor de Psam\u00e9tico I, muerto en el 610, quien depuso en el 609 a Joacaz, hijo de Jos\u00edas, despu\u00e9s de haber muerto \u00e9ste en la batalla de Megiddo luchando contra \u00e9l.<br \/>\nLa batalla de Carquemis aparece testificada en dos textos b\u00edblicos 10 y en Flavio Josefo n. Seg\u00fan estos datos, se supon\u00eda por los autores en general que tuvo lugar esta batalla en el 605 a.C. Muchos autores modernos, en cambio 12, creen que la famosa batalla tuvo lugar en el 609, cuando Necao II, despu\u00e9s de vencer a Jos\u00edas en Megiddo, march\u00f3 hacia el norte al encuentro de Nabucodo-nosor. De hecho no encontramos ninguna menci\u00f3n de esta batalla de Carquemis en documentos extrab\u00edblicos de la \u00e9poca. No obstante, por la cr\u00f3nica de Gadd 13 sabemos que Necao II subi\u00f3 al encuentro de las tropas de Nabucodonosor, llegando hasta Jarran despu\u00e9s de pasar el Eufrates, sitiando esta ciudad, teniendo que hacer frente a los refuerzos babil\u00f3nicos. Nada se dice del \u00e9xito de los babilonios, pues la cr\u00f3nica est\u00e1 mutilada en esta secci\u00f3n, pero se supone. Los babilonios continuaron sus operaciones contra Armenia antes de caer definitivamente sobre los egipcios, ya en retirada hacia el sur.<br \/>\nEl cuarto a\u00f1o de Joaquim, rey de Jud\u00e1 (v.2), es el 605, fecha que puede mantenerse, como vemos, para la supuesta batalla de Carquemis.<br \/>\nEl or\u00e1culo de Jerem\u00edas est\u00e1 expuesto en forma dram\u00e1tica, que se va desarrollando en escenas, con estrofas paralelas (3-6; 7-12). En la primera se refleja la preparaci\u00f3n de la batalla, haciendo o\u00edr las \u00f3rdenes de ataque y de avance de los jefes: preparad escudo y broquel., aparejad los caballos., a montar, formad., ce\u00f1id la loriga (v.3-4). El estilo es nervioso e incisivo, como corresponde a las exigencias militares del momento: las \u00f3rdenes de los jefes militares se entrecruzan desp\u00f3ticas. El profeta presenta a las tropas egipcias remisas para el ataque, que necesitan ser espoleadas reiteradamente para entrar en fuego. Primero se da orden a la infanter\u00eda: preparad escudo. Despu\u00e9s se ordena uncir los caballos a los carros de guerra: aparejad los caballos. El ej\u00e9rcito egipcio y el asirio estaban bien pertrechados de carros de combate 14. Los caballeros no son jinetes, sino gentes que iban en los carros tirados por los caballos. Iban sobre todo armados de arco, sin excluir totalmente la lanza. Todo lo contrario de la infanter\u00eda.<br \/>\nEl profeta describe la segunda escena: el choque de los ej\u00e9rcitos; en el momento cr\u00edtico, las tropas egipcias no responden a las \u00f3rdenes: \u00bfqu\u00e9 es lo que veo? (v.5). El profeta no cree a sus propios ojos: tanta preparaci\u00f3n b\u00e9lica no ha servido para nada. Los soldados, en un primer momento, est\u00e1n consternados, no esperaban tanta resistencia en el enemigo, y empiezan a ceder las l\u00edneas atacantes: vuelven la espalda (v.5), para emprender la huida, vergonzosamente batidos los m\u00e1s valientes. La frase es ir\u00f3nica. Y la consecuencia es el p\u00e1nico general: Terror por doquier. La huida es in\u00fatil, porque no escapar\u00e1 el m\u00e1s veloz (v.6). Y el profeta resume enf\u00e1ticamente a sus oyentes: a orillas del Eufrates resbalaron y cayeron (v.6). De nada ha servido todo el orgullo militar egipcio. Han sido capaces de derrotar al min\u00fasculo ej\u00e9rcito de Jos\u00edas en Megiddo (609), pero han sucumbido ante otro ej\u00e9rcito superior. Yahv\u00e9 ha castigado al vencedor del reino de Jud\u00e1.<br \/>\nEn la segunda estrofa entran en escena los actores principales del drama: de un lado, Egipto, personificado en el fara\u00f3n, incitando las tropas al asalto, y del otro, Yahv\u00e9, que los espera para destruirlos. El ej\u00e9rcito egipcio es comparado al Nilo, que inunda todo el pa\u00eds, sembrando la desolaci\u00f3n y la ruina (v.8)15. El ej\u00e9rcito egipcio avanza con arrogancia, creyendo que todo est\u00e1 a su disposici\u00f3n y que nada va a resistir su embate. Y de repente se oye la voz del jefe o fara\u00f3n: \u00a1Adelante la caballer\u00eda! \u00a1Et\u00edopes, libios.! (v.8). En el ej\u00e9rcito egipcio hab\u00eda muchos mercenarios nubios o et\u00edopes y libios, que eran excelentes soldados, el terror de los asi\u00e1ticos 16. Los l\u00edalos no son los de Lidia del Asia Menor, sino de una regi\u00f3n africana llamada Lud 17. Desde el siglo vi formaban parte en el ej\u00e9rcito del fara\u00f3n tropas griegas como mercenarias, adem\u00e1s de las tradicionales africanas.<br \/>\nPero esa arrogancia se estrellar\u00e1 contra la omnipotencia divina. Es el d\u00eda del Se\u00f1or, Yahv\u00e9 de los ej\u00e9rcitos (v.10), es decir, de su manifestaci\u00f3n vengadora. Detr\u00e1s del ej\u00e9rcito de Nabucodonosor est\u00e1 la mano omnipotente de Yahv\u00e9, que dirige el curso de la historia, y ahora ha escogido al rey caldeo para castigar a Egipto por sus truculencias pol\u00edticas al incitar a los peque\u00f1os estados palestinos a una resistencia suicida 18. Sobre el ej\u00e9rcito egipcio se cebar\u00e1 la espada, y se embriagara en sangre (v.10) 19. El estrago ser\u00e1 total, y no habr\u00e1 remedio para la derrota. El profeta invita ir\u00f3nicamente a la virgen hija de Egipto, es decir, a Egipto 20, a buscar remedios excepcionales en los b\u00e1lsamos de Galaad (v.11), famosos por sus virtudes curativas 21. Pero la derrota de Egipto en Garquemis no tiene remedio: No hay cura para ti. En efecto, despu\u00e9s de esta batalla, Egipto perdi\u00f3 su hegemon\u00eda sobre el Medio Oriente, quedando expuesto a las invasiones posteriores de Nabucodonosor y de los persas. Con su derrota qued\u00f3 humillado ante todos los pueblos: oyeron las gentes tu ignominia (v.12). De nada sirvieron sus h\u00e9roes, pues juntamente resbalaron y cayeron.<\/p>\n<p>Conquista de Egipto por Nabucodonosor (13-26).<br \/>\n13 Palabra que dijo Yahv\u00e9 a Jerem\u00edas, profeta, sobre la venida de Nabucodonosor, rey de Babilonia, para batir al pa\u00eds de Egipto: 14 Anunciadlo en Egipto, pregonadlo en Migdol, proclamadlo en Menfis y en Tafnes, decid: \u00a1Arriba! \u00a1Preparaos ! porque la espada va a devorar en tu alrededor. 15 \u00bfC\u00f3mo ha huido Apis, tu toro? 22 No ha aguantado, porque Yahv\u00e9 lo derrib\u00f3. 16 Muchos han tropezado y aun han ca\u00eddo; d\u00edcense unos a otros: \u00a1Arriba! volv\u00e1monos a nuestros pueblos, a la tierra en que nacimos, ante la espada destructora. 17 Llamad al fara\u00f3n, rey de Egipto, \u201cRuido a destiempo\u201d 23. Vivo yo, dice el rey; 18 Yahv\u00e9 de los ej\u00e9rcitos es su nombre. Como el Tabor entre los montes y el Carmelo junto al mar vendr\u00e1. 19 L\u00eda el hato del cautiverio, moradora hija de Egipto, pues Menfis se convertir\u00e1 en un desierto, devastada, sin habitantes. 20 Es Egipto una herniosa novilla; del norte ha venido el t\u00e1bano a picarla, 21 Sus mercenarios en medio de ella eran como novillos cebados, pero tambi\u00e9n ellos volvieron la espalda, huyeron todos y no resistieron cuando les lleg\u00f3 el d\u00eda de su infortunio, el d\u00eda de su cuenta. 22 Su voz es como (silbido de) serpiente que anda, pues vienen con gran poder\u00edo, llegan a ella con hachas, como le\u00f1adores de la selva. 23 Talan su bosque, or\u00e1culo de Yahv\u00e9, porque es impenetrable, pues son m\u00e1s numerosos que la langosta; nadie puede contarlos. 24 Ha sido confundida la hija de Egipto, entregada en manos del pueblo del norte. 25 Dice Yahv\u00e9 de los ej\u00e9rcitos, Dios de Israel: Yo voy a castigar a Am\u00f3n de Tebas y al fara\u00f3n y a los que en \u00e9l conf\u00edan. 26 Y los entregar\u00e9 en manos de los que buscan su vida, en manos de Nabucodonosor, rey de Babel, y en manos de sus subditos, y despu\u00e9s de esto (Egipto) volver\u00e1 a ser habitado como antes, palabra de Yahv\u00e9.<\/p>\n<p>Este or\u00e1culo de Jerem\u00edas sobre la incursi\u00f3n de Nabucodonosor en Egipto es paralelo al vaticinio Deu 43:8-13, y parece que ha sido compuesto estando el profeta ya en Egipto, poco antes de la expedici\u00f3n del coloso babil\u00f3nico a la tierra de los faraones en 569-568 a.C. Sin embargo, muchos autores creen que es de la \u00e9poca del anterior, es decir, poco despu\u00e9s de la batalla de Carquemis (605). Por el hecho de que Nabucodonosor no penetrara en Egipto inmediatamente despu\u00e9s de la victoria sobre Necao II, surgi\u00f3 en los egipcios un respiro de esperanza. Pero el profeta dice claramente que la invasi\u00f3n de Egipto llegar\u00e1 con todas sus tr\u00e1gicas consecuencias, porque as\u00ed lo ha decidido Yahv\u00e9.<br \/>\nTambi\u00e9n en este vaticinio hay un desenvolvimiento dram\u00e1tico de escenas, si bien no tan marcado y bello como en el anterior. Pero el lenguaje es tambi\u00e9n vigoroso e incisivo: primero un anuncio solemne y enf\u00e1tico de lo que va a pasar: anunciadlo en Egipto, pregonadlo en Migdol (v.14) 24. Es un grito de alerta, ha llegado la hora de la guerra: la espada va a devorar en tu alrededor (v.14). De nada sirven en ese momento las divinidades protectoras: \u00bfC\u00f3mo ha huido Apis, tu toro? (v.16). El toro Apis, dedicado al dios Ptah, protector de Menfis, capital del Bajo Egipto, es aqu\u00ed s\u00edmbolo de la divinidad protectora de Egipto 25. Ha quedado derribado ante la omnipotencia de Yahv\u00e9 (v.16).<br \/>\nEl profeta invita a los mercenarios a llamar al fara\u00f3n Ruido a destiempo (v.17), porque sus planes ambiciosos no han sido sino ruido extempor\u00e1neo; \u201cmucho ruido y pocas nueces.\u201d Tal es el juicio ir\u00f3nico del profeta.<br \/>\nYahv\u00e9 jura por su nombre, como se\u00f1or de los ej\u00e9rcitos 26, que el invasor vendr\u00e1 del norte indefectiblemente, y se asemejar\u00e1, en su magnitud imponente, al Tabor, que se levanta solo en la llanura de Esdrel\u00f3n, o al Carmelo, sobre la superficie del mar (v.18). Nadie puede medirse con \u00e9l. Tal es la fuerza del ej\u00e9rcito de Nabucodonosor; el ej\u00e9rcito egipcio ser\u00e1 ante \u00e9l como la desnuda llanura o superficie del mar.<br \/>\nPor eso, la derrota total de Egipto no se dejar\u00e1 esperar. Sus habitantes (moradora hija de Egipto, v.19) deben hacer los preparativos para el destierro: l\u00eda el hato del cautiverio. El profeta presenta a Egipto como una doncella o viuda que ha quedado sin amparo, dispuesta a ir a donde la lleven. La capital Menfis ser\u00e1 convertida en desierto al paso del invasor.<br \/>\nCon una nueva imagen, el profeta describe a Egipto, acostumbrado a ser tratado bien: es una hermosa novilla (v.20), que en su abundancia estaba libre pastando por doquier. Egipto era famoso por su prosperidad. Cuando a los pa\u00edses vecinos les llegaba la carest\u00eda por las sequ\u00edas intermitentes, Egipto prosegu\u00eda su vida normal con los grandes recursos procurados por la feracidad de las riberas del Nilo. Pero de nada le servir\u00e1 su proverbial autosuficiencia 27, pues aunque ahora Egipto est\u00e1 gruesa como una novilla hermosa y cebada, por ello resulta m\u00e1s apetitosa para el t\u00e1bano babil\u00f3nico, que viene sobre ella: del norte ha venido el t\u00e1bano a picarla (v.28)28. \u03a5 los mercenarios del ej\u00e9rcito, bien tratados, como novillos cebados 29, abandonar\u00e1n Egipto, asustados por la fuerza del ej\u00e9rcito invasor (v.21).<br \/>\nLos babilonios avanzan cautelosamente como serpiente que anda (v.22). El s\u00edmil cambia de repente: los babilonios son comparados a le\u00f1adores que entran en la selva de Egipto para abatir sistem\u00e1ticamente sus \u00e1rboles, pues ante la imposibilidad de abrirse camino por la mara\u00f1a de los \u00e1rboles, los talan, porque la selva es impenetrable (v.23). Quiz\u00e1 la frase son innumerables, m\u00e1s numerosos que la langosta (v.23), se refiera a los babilonios, que avanzan como un ej\u00e9rcito de le\u00f1adores innumerables, arrasando todo lo que encuentran en la \u201cselva\u201d de Egipto: templos y palacios. Egipto es como una dama presumida, que ha sido deshonrada y humillada hasta el extremo por el invasor caldeo (v.25).<br \/>\nLos v.25-26, en prosa, parecen ser un comentario amplificado de lo expresado en el verso anterior. El texto griego tiene s\u00f3lo el v.25, Y en forma abreviada, como es costumbre. Parece, pues, una amplificaci\u00f3n de un redactor posterior. Tebas es el nombre griego dado a la ciudad de No-Am\u00f3n (hoy Luxor-Karnak), capital del Alto Egipto 30. Con la dinast\u00eda XVIII (1550-1350), que inaugura el nuevo imperio, se convirti\u00f3 en la capital de todo Egipto, siendo Am\u00f3n dios titular tambi\u00e9n de todo el valle del Nilo. Fue unido al de Ra, llam\u00e1ndose Am\u00f3n-Ra, creador del mundo y de los hombres. El fara\u00f3n era una representaci\u00f3n humana del dios nacional. Por eso, la expresi\u00f3n voy a castigar a Am\u00f3n y al fara\u00f3n (v.25) equivale a castigar a Egipto. De nada le servir\u00e1 su supuesta fuerza ante el instrumento de Yahv\u00e9, Nabucodonosor 31, el gran enemigo del norte.<br \/>\nPero tambi\u00e9n hay una esperanza de rehabilitaci\u00f3n para el pa\u00eds de los faraones a pesar de su culpabilidad: Despu\u00e9s de esto volver\u00e1 a ser habitado (v.26). Esta promesa de restauraci\u00f3n nacional para Egipto aparece ya en Isa\u00edas 32, quien anuncia, adem\u00e1s, su incorporaci\u00f3n a la paz mesi\u00e1nica con todas sus prerrogativas de naci\u00f3n adherida a la teocracia jud\u00eda. Ezequiel habla tambi\u00e9n de un resurgimiento del pa\u00eds de los faraones despu\u00e9s de cuarenta a\u00f1os 33. Jerem\u00edas aqu\u00ed no dice nada de su reincorporaci\u00f3n al horizonte mesi\u00e1nico, como Isa\u00edas, sino que m\u00e1s bien se insin\u00faa una resurrecci\u00f3n como naci\u00f3n rehabilitada socialmente: volver\u00e1 a ser habitado. La desolaci\u00f3n causada por el ej\u00e9rcito invasor ser\u00e1 s\u00f3lo pasajera.<\/p>\n<p>Liberaci\u00f3n y repatriaci\u00f3n de Israel (27-28).<br \/>\n27 Pero t\u00fa, siervo m\u00edo, Jacob, no temas; no desmayes, Israel. He aqu\u00ed que yo te salvar\u00e9 de tierra lejana, y librar\u00e9 a tu descendencia del pa\u00eds del destierro, y volver\u00e1 Jacob y descansar\u00e1 seguro y sin temor. 28 No temas, no, siervo m\u00edo, Jacob, palabra de Yahv\u00e9, que yo estoy contigo y destruir\u00e9 a todas las naciones en que te he dispersado, pero a ti no te exterminar\u00e9, sino que te castigar\u00e9 conforme a juicio y no te dejar\u00e9 impune.<\/p>\n<p>Estos dos versos reproducen sustancialmente 30:10-11, y aqu\u00ed est\u00e1n fuera de contexto. El texto griego, sin embargo, los pone aqu\u00ed. Muchos autores los consideran aut\u00e9nticos, aunque insertados posteriormente 34. Ser\u00eda un bloque err\u00e1tico relativo a la consolaci\u00f3n de Israel, a\u00f1adido por el redactor, pero que puede ser eco de la predicaci\u00f3n de Jerem\u00edas.<br \/>\nLa expresi\u00f3n siervo m\u00edo, Jacob, es deuteroisaiana 35. Yahv\u00e9 castigar\u00e1 hasta el exterminio a las naciones paganas, pero se apiadar\u00e1 de su pueblo: te castigar\u00e9 conforme ajuicio (v.28), es decir, moderadamente. No quedar\u00e1 impune, porque el juicio exige el castigo, pero siempre hay un margen para la piedad y misericordia en virtud de las promesas mesi\u00e1nicas.<\/p>\n<p>  1 Cf. Jer 1:10. &#8211; 2   Cf. Am 1:3-2:3; Is 0.13-23; Ez c.25-32. &#8211;  3 Cf. Jer 25:29; Isa 23:11; Eze 5:6-7. &#8211; 4 Cf. Eze 5:6-7. &#8211; 5   Cf. Jer 27:6.   &#8211;  6 As\u00ed los relativos a Moab (Jer 48:29-39, de Is 0.15-16; Jer 48:45-47, de Num 21:28-30). &#8211; 7 Cf. Jer 36:2. &#8211; 8 La palabra heb. ye&#8217;or viene del egipcio joor (jtr: \u201cr\u00edo\u201d), y designaba el r\u00edo por excelencia: e 1 Nilo. &#8211; 9 Necao en egipcio es Nekau, heb. Neko. &#8211; 10 Cf. Jer 46:2; 2Cr 35:20. &#8211; 11 fl. Josefo, Ani. Jud. X6:1,y XII, cita a Beroso. &#8211; 12 As\u00ed Alfrink: Bi 8 (1927) 397; Florit: Bi 15 (1934) 273; N\u00f3tscher, Das Buch Jerem\u00edas p.302; Rudolph, Jerem\u00edas p.231; Pohl, Historia populi israelitici (1933) P-iSS- Sostienen, en cambio, la fecha de 605 Cappart-Contenau, Histoire de l&#8217;Orient (1936) \u03c1\u00b7387 1 Gelin, J\u00e9r\u00e9mie (1951) p.197; De Vaux, Les limes des Rois (1949) p.223; Albright: JBL 51 (1932) p.82s; Nelis: RB 61 (1954) 3873. V\u00e9ase Vittonato, II Libro di Geremia (Torino) 5I5-5I7. &#8211; 13 Texto de la cr\u00f3nica de Gadd en Al\u00ed. Orient. Text. de Gressmann, p.365, y en An-cient Near Eastern Text. de Pritchard (1950) p.303s. &#8211; 14 V\u00e9ase Gressmann, Alt.  Orient. Text. und Bild. 1055 n.62.90. &#8211; 15 Jer 47:2; Jer 51:42; Isa 8:7-8. &#8211; 16 Cf. Nah 3:9; G\u00e9n 10:6; 1Cr 1:8; Eze 27:10; Eze 30:5; G\u00e9n 38:5. &#8211; 17 Cf. Gen 10:13; Eze 30:5; 1Cr 1:11. &#8211; 18 Cf. IS2,12; 1Cr 13:6. &#8211; 19  Cf. Jer 25:34; Isa 34:6; Sof 1:7; Ez 39,i7s.  &#8211; 20  Cf. Jer 14:17; Isa 23:12.   &#8211; 21  Cf. Jer 8:22.  &#8211; 22  As\u00ed seg\u00fan los LXX.  El TM dice: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 ha sido abatido tu toro?\u201d   &#8211; 23  Lit. en heb. \u201cTumulto que ha dejado pasar su plazo.\u201d  &#8211; 24 Migdol y Tafnes estaban en la l\u00ednea fronteriza oriental, rayando con Palestina, y Menfis era la capital del Bajo Egipto, junto a El Cairo actual. Cf. Jer 2:16; Jer 44:1. &#8211; 25 El toro Apis era negro con manchas blancas y con un tri\u00e1ngulo blanco en la frente. En el Serapeum de Sakkara se ha encontrado un hipogeo con varios toros Apis. &#8211;  26 Cf. Jer 48:15; Jer 15:57; Zac 14:16.17. &#8211; 27 Cf. Gen 41:2. &#8211; 28 Cf. Isy.iS. &#8211;  29 Cf. Herodoto, II 152.154.163. &#8211; 30 En heb. es Am\u00f3n de No, que es la transcripci\u00f3n del egipcio Neut-Amon (\u201cla ciudad de Am\u00f3n\u201d), llamada por los griegos Tebas o Di\u00f3spolis. &#8211;  31 Cf. Jer 21:9; Jer 34:21; Jer 44:30. &#8211; 32 Cf. Isa 19:21-25. &#8211; 33 Cf. \u00a3239:11-14. &#8211; 34 As\u00ed Condamin y Ricciotti. &#8211; 35 Cf. Isa 42:1.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>contra las naciones.<\/b> Jerem\u00edas ya hab\u00eda proclamado que a todas las naciones les llegar\u00e1 la hora de beber \u00abla copa del vino\u00bb del furor y la ira de Dios (<span class='bible'>Jer 25:15-26<\/span>). En los cap\u00edtulos <span class='bible'>Jer 46:1-28<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>Jer 47:1-7<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>Jer 48:1-47<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>Jer 49:1-39<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>Jer 50:1-46<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>Jer 51:1-64<\/span> Dios seleccion\u00f3 ciertas naciones y pronostic\u00f3 su condena. Es probable que estas profec\u00edas hayan sido dadas en diferentes ocasiones, pero se presentan aqu\u00ed por naciones y no en orden cronol\u00f3gico.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Jer 46:1-28<\/span>; <span class='bible'>Jer 47:1-7<\/span>; <span class='bible'>Jer 48:1-47<\/span>; <span class='bible'>Jer 49:1-39<\/span>; <span class='bible'>Jer 50:1-46<\/span>; <span class='bible'>Jer 51:1-64<\/span> : Or\u00e1culos contra las naciones: Como ocurre con otros libros prof\u00e9ticos (Am\u00f3s, Isa\u00edas, Ezequiel), tambi\u00e9n el de Jerem\u00edas nos ofrece un ramillete de or\u00e1culos contra las naciones extranjeras. En la versi\u00f3n griega de los LXX, estos or\u00e1culos est\u00e1n insertados despu\u00e9s de <span class='bible'>Jer 25:13<\/span> y el orden de las naciones destinatarias es distinto. Los estudiosos del libro de Jerem\u00edas, sin embargo, creen que el lugar que ocupan estos or\u00e1culos en el texto hebreo es el original, pues, tras la destrucci\u00f3n de Jud\u00e1, la c\u00f3lera de del Se\u00f1or se dirige l\u00f3gicamente contra las naciones de la periferia, enemigas tradicionales de Israel (ver v. <span class='bible'>Jer 46:28<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Jer 25:15<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Isa 19:1-25<\/span>+.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>46.1ss En este cap\u00edtulo obtenemos algunos puntos acerca de Dios y su plan para este mundo: (1) Aunque Dios eligi\u00f3 a Israel para un prop\u00f3sito especial, ama a todas las personas y quiere que vayan a El. (2) Dios es santo y no tolerar\u00e1 el pecado. (3) Los juicios de Dios no se basan en el prejuicio ni en el deseo de venganza, sino en la rectitud y la justicia. (4) Dios no se deleita en el juicio, sino en la salvaci\u00f3n. (5) Dios es imparcial: juzga a todos con el mismo patr\u00f3n.46.2 En la batalla de Carquemis en 605 a.C., Babilonia y Egipto, dos de las mayores potencias mundiales despu\u00e9s de la ca\u00edda de Asiria, entraron en conflicto. Los babilonios entraron por sorpresa en la ciudad y derrotaron a Egipto. Esta batalla, que dio a Babilonia el liderazgo mundial, fue la primera victoria de Nabucodonosor, estableci\u00e9ndolo en su nueva posici\u00f3n como rey del Imperio Babil\u00f3nico. Que Jud\u00e1 formara una alianza con Egipto, cuando el poder egipcio se debilitaba, fue tanto una estrategia pobre como una desobediencia a Dios.46.9 Los soldados de Etiop\u00eda y de Put eran de Africa del norte y del este. Los hombres de Lud pudieron haber sido de Grecia.46.17 En 589 a.C., cuando Nabucodonosor siti\u00f3 Jerusal\u00e9n, el Fara\u00f3n Hofra march\u00f3 en contra de \u00e9l por invitaci\u00f3n del rey Sedequ\u00edas. Pero cuando los babilonios enfrentaron a los egipcios, Hofra y sus tropas se retiraron. Jerem\u00edas profetiz\u00f3 que Hofra morir\u00eda a manos de sus enemigos (44.30). Esto se cumpli\u00f3 casi veinte a\u00f1os m\u00e1s tarde cuando Amosis, corregente de Hofra, encabez\u00f3 una revuelta.46.28 Dios castig\u00f3 a su pueblo para llevarlo de nuevo hacia El y nos castiga a nosotros para disciplinarnos y purificarnos. Nadie recibe con agrado el castigo, pero todos debemos acoger sus resultados: correcci\u00f3n y pureza.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 2525 Jer 1:10; Jer 25:15<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> Palabra&#8230;que vino&#8230;a Jerem\u00edas.  Este vers. sirve de t\u00edtulo para toda la colecci\u00f3n de profec\u00edas en los cap. 46\u2013 51.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Estos cap. forman lo que se conoce como \u00ab profec\u00edas contra las naciones\u00bb , una serie de profec\u00edas contra los enemigos de Israel y especialmente de Jud\u00e1. Se arreglan en orden m\u00e1s o menos geogr\u00e1fico, empezando con Egipto en el sudoeste y terminando con Babilonia en el nordeste. Estas profec\u00edas son semejantes a otras \u00ab Profec\u00edas contra las Naciones\u00bb  en Is 13\u2013 23; Ez 25\u2013 32; Am 1\u2013 2; y Sof 2:4\u2013 15.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\u2192 \u00a7<span class=\"dct\">229<\/span>.<\/span><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[16] Insignia de los babilonios. Jer 25, 38.[26] La promesa de restauraci\u00f3n se repetir\u00e1 a prop\u00f3sito de otras naciones. Jer 48, 47; 49, 6-39; Ez 29, 14.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La palabra de Jehovah que vino al profeta Jerem\u00edas acerca de las naciones. Palabra de Jehov\u00e1 \u2026 contra las naciones. Jer 1:10; Jer 4:7; Jer 25:15-29; G\u00e9n 10:5; N\u00fam 23:9; Zac 2:8; Rom 3:29. Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico Jerem\u00edas profetiza el derrocamiento del Fara\u00f3n en Eufrates, Jer 46:1-12, y la conquista de Egipto &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-jeremias-461-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Jerem\u00edas 46:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-20675","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20675","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20675"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20675\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20675"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20675"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20675"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}