{"id":20842,"date":"2022-06-20T04:38:28","date_gmt":"2022-06-20T09:38:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-jeremias-511-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/"},"modified":"2022-06-20T04:38:28","modified_gmt":"2022-06-20T09:38:28","slug":"comentario-de-jeremias-511-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-jeremias-511-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/","title":{"rendered":"Comentario de Jerem\u00edas 51:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>As\u00ed ha dicho Jehovah: \u201cHe aqu\u00ed que yo levanto un viento destructor contra Babilonia y contra los habitantes de Caldea.<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>He aqu\u00ed.<\/i><\/b> <span class='bible'>Jer 50:9<\/span>, <span class='bible'>Jer 50:14-16<\/span>, <span class='bible'>Jer 50:21<\/span>; <span class='bible'>Isa 13:3-5<\/span>; <span class='bible'>Am\u00f3 3:6<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>que yo levanto.<\/i><\/b> <span class='bible'>Jer 50:24<\/span>, <span class='bible'>Jer 50:29<\/span>, <span class='bible'>Jer 50:33<\/span>; <span class='bible'>Zac 2:8<\/span>; <span class='bible'>Hch 9:4<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>un viento destruidor.<\/i><\/b> <span class='bible'>Jer 4:11<\/span>, <span class='bible'>Jer 4:12<\/span>; <span class='bible'>Jer 49:36<\/span>; <span class='bible'>2Re 19:7<\/span>; <span class='bible'>Eze 19:12<\/span>; <span class='bible'>Ose 13:15<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Dios j\u00fazga severamente a Babilonia, en venganza de Israel,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jer 51:1-58<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Jerem\u00edas da el libro de la profec\u00eda a Sera\u00edas, para ser tirado al r\u00edo Eufrates, como se\u00f1al de la desaparici\u00f3n perpetua de Babilonia,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jer 51:59-64<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">El or\u00e1culo contra Babilonia contin\u00faa acumulando im\u00e1genes de destrucci\u00f3n, cargando a la poderosa naci\u00f3n con toda forma de juicio que fuera posible en el lenguaje. Ocasionalmente sus palabras de juicio las interrumpe un mensaje de esperanza para los desterrados de Israel y Jud\u00e1.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Aunque\u00a0<b>Israel<\/b>\u00a0y\u00a0<b>Jud\u00e1<\/b>\u00a0hab\u00edan dejado el se\u00f1or\u00edo de Dios, \u00c9l no hab\u00eda abandonado a su pueblo pecador.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>CONTRA LAS NACIONES<\/b>. Estos cap\u00edtulos incluyen profec\u00edas del juicio divino contra naciones extranjeras. A Jerem\u00edas se le orden\u00f3 no s\u00f3lo como profeta de Jud\u00e1 sino tambi\u00e9n \u00abprofeta a las naciones\u00bb (<span class=\"bible\">Jer 1:5<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>CONTRA BABILONIA<\/b>. Un segundo cap\u00edtulo acerca del juicio de Babilonia predice que el Se\u00f1or causar\u00eda la total destrucci\u00f3n de Babilonia a fin de librar a su pueblo de la opresi\u00f3n. En los postreros tiempos Cristo destruir\u00e1 todo el sistema mundial, simb\u00f3licamente llamado \u00abla gran Babilonia\u00bb (<span class=\"bible\">Apo 18:2<\/span>), con todo su pecado e inmoralidad. Esa destrucci\u00f3n ser\u00e1 el justo juicio de Dios sobre un mundo dominado por Satan\u00e1s y la maldad (v\u00e9ase <span class=\"bible\">Apo 17:1<\/span>, nota).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p>51. Or\u00e1culo contra Babilonia.<br \/>\n Sigue la serie de profec\u00edas contra Babilonia. El estilo es muy similar al del cap\u00edtulo anterior: exhortaci\u00f3n al ataque contra la naci\u00f3n opresora. Yahv\u00e9 la castiga por su insolencia y, sobre todo, por haber oprimido desmesuradamente al pueblo de Yahv\u00e9, Israel. La descripci\u00f3n de la toma de la ciudad es impresionante y dram\u00e1tica, siempre seg\u00fan el cuadro tradicional de las invasiones, sin que se requiera que sus detalles se hayan cumplido literalmente, por esa falta de perspectiva hist\u00f3rica que es com\u00fan a los profetas, los cuales conocen sustancialmente el hecho futuro; pero, respecto a sus circunstancias, muchas veces se expresan conforme a su mentalidad e imaginaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Exhortaci\u00f3n a los conquistadores para combatir a Babilonia (1-10).<br \/>\n1 As\u00ed dice Yahv\u00e9: He aqu\u00ed que voy a suscitar contra Babel y contra los habitantes de Leb-Qamay un esp\u00edritu exterminador, 2 y mandar\u00e9 contra Babel bieldadores que la bielden, que har\u00e1n evacuar su tierra, y vendr\u00e1n de todas partes contra ella el d\u00eda de su desventura. 3 No deje, pues, el arquero su arco de la mano ni se desci\u00f1a la malla. No perdon\u00e9is a su juventud, exterminad todo su ej\u00e9rcito. 4 Que caigan muertos en la tierra de Caldea, traspasados en sus plazas. 5No son ya Israel ni Jud\u00e1 viudas de su Dios, Yahv\u00e9 de los ej\u00e9rcitos. Porque su tierra est\u00e1 llena de cr\u00edmenes ante el Santo de Israel. 6Huid de Babel; salve cada uno su vida, no perezc\u00e1is por su iniquidad. Es el tiempo de la venganza de Yahv\u00e9, va a darle seg\u00fan su merecido. 7Era Babel como copa de oro en manos de Yahv\u00e9, sirvi\u00f3 para embriagar a toda la tierra. Las naciones bebieron de su vino; por eso enloquecieron. 8 De repente Babel ha ca\u00eddo y se ha roto; gemid por ella. Id en busca del b\u00e1lsamo para su herida, a ver si sana. 9 Hemos querido curar a Babilonia, pero no se ha curado; dej\u00e9mosla, vamonos cada uno a nuestra tierra, porque sube su maldad hasta los cielos y se eleva hasta las nubes. 10 Yahv\u00e9 ha hecho justicia a nuestra causa; venid, anunciemos en Si\u00f3n ) la obra de Yahv\u00e9, nuestro Dios.<\/p>\n<p>Yahv\u00e9 interviene con sus ej\u00e9rcitos vengadores para castigar a Babilonia la pecadora. Leb-Qamay es una cifra cabal\u00edstica seg\u00fan el procedimiento de atbash, y equivale a Caldea, seg\u00fan lee el texto griego 2.<br \/>\nYahv\u00e9 va a enviar un esp\u00edritu exterminador 3 contra Babilonia; es el genio conquistador de Ciro, que va a acabar con la arrogancia del imperio mesopot\u00e1mico. Sus tropas actuar\u00e1n como bieldadores, que har\u00e1n dispersar a los habitantes de la gran metr\u00f3poli (v.2) 4. Yahv\u00e9 mismo exhorta a los atacantes a estar prestos para la lucha: no deje el arquero su arco de la mano ni desci\u00f1a su malla (v.3). No deben, pues, darse por contentos con la primera victoria, sino que deben continuar el ataque hasta exterminar al enemigo (v.4). La hecatombe ser\u00e1 general5. Y el pensamiento del profeta se vuelve, en medio de la lucha, a Israel, objeto de las predilecciones de Yahv\u00e9. La cautividad pudo dar a entender que Israel y Jud\u00e1 hab\u00edan sido abandonados totalmente por su Dios, como viudas que se han quedado sin marido; pero no es as\u00ed: No son ya Israel ni Jud\u00e1 viudas de su Dios (v.5). Yahv\u00e9 hab\u00eda escogido al pueblo elegido como esposa de su juventud, y segu\u00eda am\u00e1ndolo; por eso nunca podr\u00e1 abandonarlo totalmente 6. La frase su tierra est\u00e1 llena de cr\u00edmenes ante el Santo de Israel (v.5b) hay que entenderla, por exigencias del contexto, como aplicada a Babilonia7. Est\u00e1, pues, fuera de lugar y hay que ponerla antes del v.5a.<br \/>\nDespu\u00e9s de afirmar que Yahv\u00e9 no ha abandonado a Israel y a Jud\u00e1 en el momento de la ruina de Babilonia, invita a todos los exilados, principalmente a los israelitas, a salir de la ciudad para que salven su vida (v.6). La iniquidad de la naci\u00f3n caldea ha sido colmada, y ha llegado la hora de las reivindicaciones divinas. Babel ha sido un instrumento de la justicia divina, haciendo las veces de una copa de oro que ha de pasar de labio en labio de las otras naciones a las que hab\u00eda que castigar. Esa copa de oro en manos de Yahv\u00e9 (v.7) est\u00e1 rebosante de la c\u00f3lera divina sobre los pueblos. En 25:135, Yahv\u00e9 la hace beber a todas las naciones para que se embriaguen de la ira divina: Babilonia, invadiendo y arrasando las naciones, es entonces el instrumento de su justicia. Pero ha llegado la hora a ella, que fue copa de oro en manos de Yahv\u00e9 para embriagar a los otros pueblos. Se ha extralimitado en su oficio de castigar a las otras naciones, y por eso no puede quedar impune en su iniquidad: Sirvi\u00f3 para embriagar a toda la tierra. (v.7), pero de repente Babel ha ca\u00eddo y ha sido rota (v.8). Babilonia ha ca\u00eddo de su estado de magnificencia (copa de oro) a un estado total de postraci\u00f3n.<br \/>\nEl profeta invita ir\u00f3nicamente a que se le ponga un remedio a la situaci\u00f3n ruinosa, al mismo tiempo que entona un canto f\u00fanebre: gemid por ella, id en busca de balsamo para su herida (v.8b) 8. Los que asisten a la cat\u00e1strofe 110 pueden creer en la ruina definitiva de la gran naci\u00f3n, y buscan un remedio desesperado, respondiendo a la invitaci\u00f3n del profeta; pero han constatado que no hay soluci\u00f3n: Hemos querido curar a Babilonia, pero no se ha curado (v.9). Todos los que estaban interesados en la prosperidad de la gran metr\u00f3poli (mercenarios, comerciantes, aliados, etc.) buscan dar una prolongaci\u00f3n de vida a la situaci\u00f3n, pero, en vista de que nada pueden hacer, deciden marcharse cada uno a su pa\u00eds para salvar su vida: dej\u00e9mosla, vamonos cada uno a nuestra tierra (v.9b). Y en la ruina reconocen un castigo divino: sube su maldad hasta los cielos. La frase es hiperb\u00f3lica, muy en consonancia con las arrogancias de estilo en los protocolos reales babilonios, seg\u00fan consta por las inscripciones halladas. En Isa 14:13 se pone en boca del rey de Babilonia esta frase pretenciosa: subir\u00e9 hasta el cielo; frase an\u00e1loga a la de los constructores de la famosa torre de Babel: hagamos una torre que llegue hasta el cielo 9.<br \/>\nEn esta ruina de la naci\u00f3n opresora reconocen los israelitas la mano justiciera de su Dios: Yahv\u00e9 ha hecho justicia a nuestra causa (v.10). Israel hab\u00eda sido culpable ante su Dios, pero Babilonia se hab\u00eda excedido en el castigo, oprimi\u00e9ndolo excesivamente, destruyendo su santuario y pretendiendo prolongar indebidamente el tiempo de la cautividad. Pero, al castigar Yahv\u00e9 a Babilonia, ha hecho justicia a la causa de su pueblo. Por eso de las gargantas de los libertados sale un canto de alabanza a su Dios: Anunciemos en Si\u00f3n la obra de Yahv\u00e9 (v.10b), que los ha salvado, manifestando as\u00ed la fidelidad a sus promesas 10.<\/p>\n<p>La ruina inminente de Babilonia (11-26).<br \/>\n11 \u00a1Afilad las saetas, llenad las aljabas! Yahv\u00e9 ha excitado el esp\u00edritu de los reyes de Media. Tiene contra Babel un proyecto: destruirla. Es la venganza de Yahv\u00e9, la venganza de su templo. 12Alzad las banderas sobre los muros de Babel, esforzad la guardia, preparad emboscadas. Porque Yahv\u00e9 har\u00e1, como lo pens\u00f3, todo cuanto ha dicho contra los habitantes de Babel. 13T\u00fa que moras junto a aguas abundantes, rica de tesoros, ha llegado tu fin, el t\u00e9rmino de tu destino11. 14Por s\u00ed mismo lo jur\u00f3 Yahv\u00e9 de los ej\u00e9rcitos: te inundar\u00e9 de hombres como de langostas, y lanzar\u00e1n contra ti gritos de triunfo. 15El con su poder ha hecho la tierra, con su sabidur\u00eda ciment\u00f3 el orbe y con su inteligencia tendi\u00f3 los cielos. 16 A su voz se congregan las aguas en el cielo. El hace subir las nubes desde los confines de la tierra, hace brillar el rayo entre la lluvia y saca los vientos de sus escondrijos. 17Embruteci\u00f3se el hombre sin conocimiento, los or\u00edfices se cubrieron de ignominia por sus \u00eddolos, pues no funden sino vanidades, que no tienen vida. 18Son cosa vana, ridicula; el d\u00eda de la cuenta perecer\u00e1n. 19 No es \u00e9sta la herencia de Jacob, que El es el Hacedor de todo, e Israel es la tribu de su heredad; su nombre es Yahv\u00e9 de los ej\u00e9rcitos. 20 T\u00fa me fuiste martillo y maza de guerra; contigo aplast\u00e9 pueblos, contigo quebrant\u00e9 reinos, 21contigo derrib\u00e9 caballo y caballero, contigo aplast\u00e9 al carro y al conductor, 22contigo aplast\u00e9 hombres y mujeres, contigo aplast\u00e9 viejos y ni\u00f1os, contigo aplast\u00e9 mozos y doncellas, 23contigo aplast\u00e9 al pastor y a su reba\u00f1o, contigo aplast\u00e9 al labrador y a su yunta, contigo aplast\u00e9 gobernantes y jueces. 24 Pero yo devolver\u00e9 a Babel y a todos los habitantes de Caldea todo el mal que a vuestros ojos hicieron ellos a Si\u00f3n, or\u00e1culo de Yahv\u00e9. 25Heme aqu\u00ed contra ti, \u00a1monte de destrucci\u00f3n &#8211; or\u00e1culo de Yahv\u00e9 &#8211; que destruy\u00f3 la tierra! Yo extender\u00e9 mi mano sobre ti y te har\u00e9 rodar desde lo alto de las rocas, y har\u00e9 de ti mi horno encendido. 26 No se sacar\u00e1 m\u00e1s de ti una piedra angular, ni una piedra de cimiento,Ser\u00e1s perpetua ruina, or\u00e1culo de Yahv\u00e9.<\/p>\n<p>El profeta supone al ej\u00e9rcito persa invasor ya a las puertas de la ciudad maldita, y da militarmente \u00f3rdenes entrecortadas para el avance: afilad las saetas., alzad las banderas, reforzad la guardia. (v.11). Es Yahv\u00e9 quien dirige el ataque, encomendado a los reyes de Media, es decir, al conglomerado de tropas mandadas por Ciro, que era rey de Persia y de Media despu\u00e9s de haber vencido a Astiages, rey de esta \u00faltima. Los planes destructores de Yahv\u00e9 se cumplir\u00e1n inexorablemente: har\u00e1 como lo pens\u00f3 (v.12). Es la venganza de su templo, es decir, la hora de pedir cuentas por la profanaci\u00f3n del templo de Jerusal\u00e9n. De nada le vale a Babilonia su opulencia y su posici\u00f3n estrat\u00e9gica, situada a los dos lados del Eufrates, rodeada de numerosos canales: junto a aguas abundantes (v.13) 12, y, por otra parte, rica de tesoros, amontonados con su pr\u00f3spero comercio y sus depredaciones sobre los otros pueblos vencidos.<br \/>\nPero, a pesar de todas sus riquezas, ha llegado su fin (v.13), porque as\u00ed lo ha decretado Yahv\u00e9, due\u00f1o de los destinos de los pueblos. El decreto de destrucci\u00f3n de la ciudad es inexorable, ya que por s\u00ed mismo lo jur\u00f3 Yahv\u00e9 (v.14) 13. El ej\u00e9rcito invasor ser\u00e1 incalculable: te inundar\u00e9 de hombres como de langostas.<br \/>\nLos v.15-19 son id\u00e9nticos a 10:12-16 (v\u00e9ase all\u00ed su comentario). Parecen romper con la ilaci\u00f3n l\u00f3gica del contexto, y, por tanto, podemos considerar el fragmento como adici\u00f3n posterior de un redactor, que ha cre\u00eddo cantar el poder de Yahv\u00e9 como justificante de su dominio sobre Babilonia.<br \/>\nLos v.20-23 constituyen el llamado \u201chimno del martillo,\u201d como 50:355 constitu\u00edan el \u201chimno de la espada.\u201d Parece que est\u00e1 aplicado a Babilonia, que ha sido instrumento de Yahv\u00e9 en el castigo sobre los otros pueblos: t\u00fa fuiste mi martillo y maza de guerra (v.20). En el v.7 se compara a Babilonia a una copa de oro en manos de Yahv\u00e9, llena de la c\u00f3lera divina para embriagar a las naciones. Ahora se la compara a un martillo en manos de Yahv\u00e9 sembrando la destrucci\u00f3n por los pueblos. Babilonia ha abusado de su poder sobre los pueblos, sembrando la guerra por doquier contra todas las clases sociales: guerreros, mujeres, pastores, labradores, gobernantes, etc. (v.21-23). Y entre los oprimidos est\u00e1 sobre todo el pueblo israelita. Pero ahora ha llegado la hora para el martillo. Babilonia va a sentir el peso de la ira divina (v.24) 14. Se la compara a una monta\u00f1a de destrucci\u00f3n (v.25), o destructora, por la masa imponente de su poder aplastante frente a todas las naciones. Est\u00e1 como en la cima de la monta\u00f1a de su poder, pero Yahv\u00e9 extender\u00e1 su mano y la har\u00e1 rodar desde lo alto de las rocas (v.25). En este segundo s\u00edmil se la presenta como un castillo roquero que es destruido y echado a rodar con sus materiales dispersos por la monta\u00f1a abajo. Los profetas superponen a menudo im\u00e1genes rompiendo la ilaci\u00f3n l\u00f3gica estricta. Se convertir\u00e1 en horno encendido, en cuanto que sus piedras ser\u00e1n calcinadas como en un horno 15, en tal forma que no se podr\u00e1n utilizar para la edificaci\u00f3n, ni como piedra angular ni como piedra de cimiento (v.26) para reconstruir de nuevo Babilonia. Ser\u00e1 una perpetua ruina, la desolaci\u00f3n total.<\/p>\n<p>Caldea, entregada a sangre y fuego (27-40).<br \/>\n27 Alzad bandera en la tierra, tocad las trompetas en las naciones, santificad (para la guerra) contra ella las gentes, convocad contra ella los reinos de Ararat, de Minni y Askenaz. Instituid contra ella oficiales 16, lanzad contra ella los caballos 1 como langostas hirsutas. 28Santificad (para la guerra) contra ella a las naciones, a los reyes de Media, a sus jefes, a todos sus s\u00e1trapas y a toda la tierra de su jusrisdicci\u00f3n. 29La tierra tiembla y se estremece, porque va a cumplirse el designio de Yahv\u00e9 contra Babel, para hacer de la tierra de Babel un desierto inhabitable. 30Los guerreros de Babel han cesado de combatir, permanecen en las fortalezas. Han perdido su valor, se han vuelto mujeres. 31 Corren los correos uno al encuentro del otro, y unos mensajeros al encuentro de otros mensajeros, para anunciar al rey de Babel que su ciudad ha sido tomada del uno al otro extremo. 32Los vados, ocupados; las defensas, ardiendo, y los hombres de guerra, abatidos. 33Porque as\u00ed dice Yahv\u00e9 de los ej\u00e9rcitos, Dios de Israel: La hija de Babel es como una era al tiempo de ser apisonada; bien pronto le llegar\u00e1 a ella el tiempo de la recolecci\u00f3n. 34 El rey de Babilonia, Nabucodonosor, me devor\u00f3, me consumi\u00f3, me dej\u00f3 como vasija vac\u00eda, me trag\u00f3 como drag\u00f3n, y llen\u00f3 su vientre de mis bocados m\u00e1s suculentos17. 35Sean sobre Babel mi violencia (sufrida) y mis carnes, dice la moradora de Si\u00f3n, y mi sangre sobre los habitantes de Caldea, dice Jerusal\u00e9n. 36Por eso dice Yahv\u00e9: He aqu\u00ed que yo tomar\u00e9 por mi cuenta tu causa; yo te vengar\u00e9, yo secar\u00e9 su mar y cegar\u00e9 sus manantiales, 37 y se convertir\u00e1 Babel en un mont\u00f3n de ruinas, en guarida de chacales, objeto de horror y de sarcasmo, sin habitantes. 38Todos a una rugen como leones, gru\u00f1en como cachorros de leona. 39 En su fiebre, yo les preparar\u00e9 la bebida, los embriagar\u00e9 para que se adormilen18 y duerman el sue\u00f1o eterno, del que no despertar\u00e1n, or\u00e1culo de Yahv\u00e9. 40Yo los llevar\u00e9 al deg\u00fcello como corderos, como carneros y chivos.<\/p>\n<p>Yahv\u00e9 invita a levantar una bandera para congregar a las naciones al ataque (v.27) 19. La guerra tiene en este caso un sentido sagrado, el de salir en defensa de la justicia de Yahv\u00e9; por eso los combatientes conquistadores son considerados corno \u201cconsagrados\u201d para la guerra: santificad (para la guerra) contra ella las gentes (v.27b) 20. Es la hora de la rehabilitaci\u00f3n de la justicia divina. Las naciones o gentes llamadas a la cruzada de Yahv\u00e9 son el conglomerado de pueblos del norte que formaban parte del imperio medo, y entre ellos Ararat o Armenia, Minni y Askenaz, tambi\u00e9n regiones de esta parte de Armenia 21. Con su caballer\u00eda deben presentarse como langostas hirsutas, es decir, con aspecto aterrador. La caballer\u00eda de guerra es de importaci\u00f3n indoeuropea (medopersa), y era el terror de los pueblos del Oriente Medio. Al frente de ella viene el rey de Media (v.28), designaci\u00f3n gen\u00e9rica de los pueblos medo-persas, bajo la direcci\u00f3n de Ciro el Conquistador.<br \/>\nAnte ese espect\u00e1culo terror\u00edfico de la caballer\u00eda persa, los guerreros babilonios se repliegan y no quieren dar batalla en campo abierto, encerr\u00e1ndose en las fortalezas (v.30). De todas partes llegan los correos con las infaustas noticias: la ciudad ha sido tomada del uno al otro extremo (v.31). La descripci\u00f3n de los mensajeros al rey es pat\u00e9tica: los vados, ocupados; las defensas, ardiendo, y los hombres de guerra, abatidos (v.32). La situaci\u00f3n, pues, es totalmente desesperada 22. Babilonia es como una era al tiempo de apisonarla; bien pronto llegar\u00e1 el tiempo de la recolecci\u00f3n v.33), e.d., est\u00e1 preparada cuidadosamente para el castigo, que es la recolecci\u00f3n merecida. Cuando la era est\u00e1 ya limpia, apisonada y preparada, es que la recolecci\u00f3n se acerca. As\u00ed, Babilonia, ya cercada por las tropas persas, est\u00e1 dispuesta para ser tomada, recibiendo as\u00ed su merecido, la recolecci\u00f3n de tanta iniquidad obrada impunemente hasta entonces.<br \/>\nEl profeta, ante el castigo de Babilonia, piensa de nuevo en la tragedia de su pueblo a manos de la opresora Babilonia: Nabucodonosor me devor\u00f3, me tritur\u00f3. (v.34). La Ciudad Santa fue expoliada, saqueada y vaciada de todo su valor: me dej\u00f3 como vasija vac\u00eda. Todo fue a engrosar los tesoros de la implacable naci\u00f3n invasora: llen\u00f3 su vientre de mis bocados mas suculentos. La vida de la naci\u00f3n desapareci\u00f3, y las fuerzas vivas del pa\u00eds fueron llevadas en cautividad. Por eso, los habitantes c\u00ede Jerusal\u00e9n dicen amargados y con deseos de revancha: sean sobre Babel mi violencia, mis carnes, mi sangre. (v.35). Han sufrido tanto, que no pueden menos de desear el castigo de la naci\u00f3n opresora. Yahv\u00e9 recoge estos desahogos de su pueblo y garantiza con su palabra que pedir\u00e1 cuenta al opresor de sus violencias (v.36): secar\u00e9 su mar.; alusi\u00f3n a la destrucci\u00f3n de la canalizaci\u00f3n del Eufrates y de sus afluentes artificiales, fuente de la riqueza de Mesopotamia. Con ello todo ser\u00e1 un mont\u00f3n de ruinas (v.37)23.<br \/>\nPero los moradores de Babilonia no conocen la proximidad de la tragedia y se entregan a gozar de sus riquezas y expoliaciones: rugen como leones. (v.38). Su inconsciencia ser\u00e1 tr\u00e1gica, ya que, calentados por el vino en los festines, no les har\u00e1 ver la gravedad de la situaci\u00f3n: en su fiebre, yo les preparar\u00e9 la bebida, los embriagar\u00e9 para que se adormilen (v.39). El mejor comentario de esto es lo que nos narra el libro de Daniel sobre la cena de Baltasar. El mismo Herodoto se hace eco de una tradici\u00f3n seg\u00fan la cual, cuando los persas entraron en Babilonia, los magnates de \u00e9sta estaban entregados al desenfreno en continuos convites 24. Yahv\u00e9 los va a hacer dormir el sue\u00f1o eterno, del que no despertaran (v.39), pues la muerte est\u00e1 pr\u00f3xima, porque as\u00ed lo ha decidido Yahv\u00e9: Yo los llevar\u00e9 al deg\u00fcello como corderos. (v.40). La frase es impresionante, pero es la que mejor refleja la suerte tr\u00e1gica de la gran metr\u00f3poli mesopot\u00e1mica 25.<\/p>\n<p>Eleg\u00eda sobre Babilonia (41-45).<br \/>\n41\u00bfC\u00f3mo ha sido tomada \u201cSheshak\u201d? \u00bfC\u00f3mo ha sido conquistada la gloria de toda la tierra? \u00bfC\u00f3mo ha venido a ser Babel objeto de horror entre las naciones? 42Ha subido el mar contra Babel, la ha sumergido bajo el c\u00famulo de sus olas. 43 Sus ciudades se han convertido en desolaci\u00f3n: tierra \u00e1rida y desierta, que nadie habitar\u00e1 ni por la que pasar\u00e1 hijo de hombre. 44 Yo me ensa\u00f1ar\u00e9 contra Bel en Babilonia, yo le har\u00e9 vomitar por la boca cuanto engull\u00f3; ya no concurrir\u00e1n m\u00e1s a \u00e9l las gentes; caer\u00e1n tambi\u00e9n las murallas de Babel. 45 Sal de ella, pueblo m\u00edo; salve cada cual su vida ante el furor de la c\u00f3lera de Yahv\u00e9.<\/p>\n<p>El canto elegiaco comienza con el caracter\u00edstico \u00bfC\u00f3mo ha sido. ? El profeta asiste en esp\u00edritu a la realizaci\u00f3n de la ruina de Babilonia, llamada con el nombre cabal\u00edstico de Sheshak (v.41) seg\u00fan el procedimiento del atbash, que hemos visto en 25:26. Babilonia era considerada como la gloria de toda la tierra (v.41) por su magnificencia y riquezas, lo que constitu\u00eda la admiraci\u00f3n de todos los pueblos 26. Pero de pronto se ha convertido, por la derrota, en objeto de horror entre las naciones (v.41b). El ej\u00e9rcito enemigo ha ca\u00eddo sobre Babilonia como el mar, sumergi\u00e9ndola bajo el c\u00famulo de sus olas (v.42). No quedar\u00e1 m\u00e1s que desolaci\u00f3n y ruinas (v.43) 27. Y todo ha sido efecto de la ira divina, que se ha ensa\u00f1ado con Bel, la principal divinidad babil\u00f3nica: Bel-Marduk. Aqu\u00ed el dios simboliza la ciudad, ya que, en la mentalidad antigua, el dios segu\u00eda la suerte de su naci\u00f3n. La desolaci\u00f3n ser\u00e1 total, y ya no concurrir\u00e1n m\u00e1s a \u00e9l las gentes (v.44). Babilonia era el centro de convergencia de millares de comerciantes que iban con sus mercanc\u00edas a la gran metr\u00f3poli. Todo esto desaparecer\u00e1, y las mismas murallas de Babel, orgullo de los babilonios, caer\u00e1n. De nuevo ante la inminencia de la cat\u00e1strofe, el profeta piensa en la salvaci\u00f3n de Israel exilado: sal de ella, pueblo mi\u00f3; salve cada uno su vida (v.45). La expresi\u00f3n pueblo mi\u00f3 tiene un aire de ternura muy caracter\u00edstico del esp\u00edritu afectuoso del profeta de Anatot. Para \u00e9l, su vida ha estado siempre vinculada a la tragedia de su pueblo, y ahora piensa en su liberaci\u00f3n ante el furor de la c\u00f3lera de Yahv\u00e9 (v.45); Israel ha sufrido ya demasiado y no debe exponerse a nuevos peligros.<\/p>\n<p>La destrucci\u00f3n total de Babilonia (46-58).<br \/>\n46 No se turbe vuestro coraz\u00f3n ni tem\u00e1is por el rumor que se ha o\u00eddo en la tierra, pues un a\u00f1o correr\u00e1 un rumor, y el otro otro; habr\u00e1 violencia en la tierra, un tirano contra otro tirano. 47 Por eso vienen d\u00edas en que yo me ensa\u00f1ar\u00e9 contra los \u00eddolos de Babel, y toda su tierra se cubrir\u00e1 de verg\u00fcenza, y todos sus muertos yacer\u00e1n sobre ella. 48 Cielos y tierra y cuanto hay en ella  se alegrar\u00e1n por Babilonia, pues del norte vendr\u00e1n contra ella los devastadores, or\u00e1culo de Yahv\u00e9. 49 Por los muertos de Israel caer\u00e1 Babel, como por Babel cayeron los muertos de toda la tierra. 50 Los que hay\u00e1is escapado de la espada, partid, no os deteng\u00e1is. Desde lejos acordaos de Yahv\u00e9, y que vuelva Jerusal\u00e9n a vuestra memoria. 51 Estamos llenos de verg\u00fcenza, hemos sido ultrajados; \u00a1nuestro rostro se cubre de confusi\u00f3n, pues entraron extranjeros en el santuario de la casa de Yahv\u00e9. 52 Por eso vienen d\u00edas &#8211; or\u00e1culo de Yahv\u00e9 &#8211; en que yo visitar\u00e9 a sus \u00eddolos, y por toda \u00bfu tierra se oir\u00e1 el gemir de los heridos. 53 Aunque se alzase Babel hasta el cielo e hiciera inaccesibles por los altos sus baluartes, vendr\u00e1n contra ella devastadores de mi parte, or\u00e1culo de Yahv\u00e9. 54 Oynse los alaridos de Babel, ruina grande en la tierra de los caldeos. 55 Porque devasta Yahv\u00e9 a Babel y pone fin a su gran jactancia, y braman sus olas como aguas desbordadas, retumban con estruendo, 56 porque ha venido contra Babel el devastador. Son apresados sus guerreros, rotos sus arcos, porque es Yahv\u00e9 Dios de retribuciones y les da seg\u00fan su merecido. 57 Y emborrachar\u00e9 a sus grandes, a sus sabios, a sus jefes, a sus magistrados, a sus guerreros, y dormir\u00e1n un sue\u00f1o eterno, del que no despertar\u00e1n, or\u00e1culo del Rey, cuyo nombre es Yahv\u00e9 de los ej\u00e9rcitos. 58 As\u00ed dice Yahv\u00e9 de los ej\u00e9rcitos: La ancha muralla de Babel ser\u00e1 enteramente arrasada; sus altas puertas, quemadas, Trabajaron en vano los pueblos, y las naciones para el fuego se han cansado.<\/p>\n<p>El v.46 est\u00e1 en prosa y tiene el aire de nota redaccional posterior. El autor parece querer salir al paso de rumores de disturbios que pudieran intranquilizar a la comunidad israelita exilada. Muchos autores creen ver en este verso una alusi\u00f3n a los disturbios que precedieron a la ca\u00edda de Babilonia. Entre los a\u00f1os 550-540, Ciro fue apoder\u00e1ndose poco a poco de las provincias medo-persas, y se extend\u00eda hacia el imperio babil\u00f3nico. Este, gastado, hab\u00eda entrado en una \u00e9poca de clara descomposici\u00f3n: el rey Nab\u00f3nides hab\u00eda sido confinado al oasis de Tema, en el desierto sir\u00f3-ar\u00e1bigo, gobernando el reino su inepto hijo Baltasar. La regi\u00f3n de Gutium se hab\u00eda emancipado de los babilonios. Por todas partes hab\u00eda brotes de rebeld\u00eda. Quiz\u00e1 en este ambiente de inseguridad hay que entender las palabras confortadoras que invitan a la confianza en Yahv\u00e9, defensor de los intereses de su pueblo (v.46).<br \/>\nLa hora del castigo de Yahv\u00e9 se acerca: caer\u00e1n los \u00eddolos y vendr\u00e1 la matanza general (v.47). Todos los pueblos, cielos y tierra (expresi\u00f3n hiperb\u00f3lica) se alegraran por la ca\u00edda de Babilonia 28. El vengador viene del norte: es el ej\u00e9rcito medo-persa (v.48). La sangre de los muertos de Israel est\u00e1 clamando venganza contra Babilonia, y lo mismo reclaman los muertos de toda la tierra (v.49). La suerte de la naci\u00f3n opresora es inexorable. Sufrir\u00e1 la suerte de las naciones antes expoliadas y oprimidas. Como en secciones anteriores, el profeta, a la hora de la cat\u00e1strofe, piensa en sus conciudadanos y los invita a salir para que no caigan con los babilonios: Partid, no os deteng\u00e1is (v.50). Por otra parte, el profeta quiere evitar que los israelitas, que se hab\u00edan creado una vida pr\u00f3spera en Babilonia, se queden all\u00ed. Les exhorta por ello a acordarse desde lejos (Babilonia) de Yahv\u00e9, pensando siempre en Jerusal\u00e9n, su \u00fanica y verdadera patria (v.50). Los israelitas responden a la invitaci\u00f3n del profeta con la mejor disposici\u00f3n. La tragedia de la madre patria la llevan muy en el coraz\u00f3n, y sienten un \u00edntimo bochorno por lo acaecido a su pa\u00eds: Estamos llenos de verg\u00fcenza., pues entraron extranjeros en el santuario de Yahv\u00e9 (v.51). La profanaci\u00f3n del templo de Jerusal\u00e9n es la mayor humillaci\u00f3n para los deportados de Babilonia 29. Precisamente por este ultraje al pueblo santo y a su santuario va a intervenir la justicia divina: yo visitar\u00e9 a sus \u00eddolos (v.52). De nada servir\u00e1n los baluartes inaccesibles (v.53) para salvar a Babilonia, pues est\u00e1 la mano omnipotente de Yahv\u00e9, que hace venir a devastadores para cumplir sus designios punitivos.<br \/>\nEl efecto de la intervenci\u00f3n divina no se deja esperar: \u00f3yense alaridos en Babel. (v.54). Es el griter\u00edo de los vencidos y heridos. El estado ca\u00f3tico de la ciudad es como el mar alborotado, cuyas olas braman como aguas desbordadas (v.55). Ha llegado la hora del castigo, porque Yahv\u00e9 es Dios de retribuciones (v.5\u00f3). Por encima de todo brillan sus atributos de justicia y de santidad. Sobre todo ser\u00e1n castigadas las clases directoras, responsables de las injustas opresiones de Babilonia: Emborrachar\u00e9 a sus grandes. (v.57). La muerte ser\u00e1 su pago: dormir\u00e1n un sue\u00f1o eterno. Y como garant\u00eda del cumplimiento de esto est\u00e1 Dios, que tiene por nombre Yahv\u00e9 de los ej\u00e9rcitos (v.57). Su omnipotencia, como Se\u00f1or de los cielos y de la naturaleza y como Se\u00f1or de las batallas, vencer\u00e1 todos los obst\u00e1culos, y de nada servir\u00e1n a Babilonia sus orgullosas defensas amuralladas: la ancha muralla de Babel sera arrasada (v.58). Las murallas de Babilonia, con sus puertas de bronce y sus altas torres, eran la maravilla de la antig\u00fcedad 30. Las excavaciones recientes han probado que las cifras de las dimensiones de las mismas no son tan exageradas como parec\u00edan. Babilonia estaba rodeada por una muralla doble de 18 kil\u00f3metros de largo en tiempos de Nabucodonosor. Ten\u00eda dos muros: uno externo, de ocho metros de ancho, y otro interno, de la misma anchura. Entre ambos, un espacio de 26 metros de ancho, y por fuera un foso de agua. Adem\u00e1s, innumerables torres, entre las que destacaba la llamada de Istar, de 12 metros de altura 31. La obra era colosal, y parec\u00eda que la ciudad era inexpugnable; pero, llegada la hora de Dios, de nada sirvi\u00f3 el trabajo invertido en construirla. Durante generaciones, millones de esclavos hab\u00edan trabajado en la erecci\u00f3n de esta obra gigantesca: trabajaron en vano los pueblos (v.58c). Pero han trabajado para el fuego. Todo ser\u00e1 pasto de las llamas. Como hemos dicho varias veces, no fue necesaria una lucha excepcional para que los soldados de Ciro entraran en la gran metr\u00f3poli, pues las disensiones internas hab\u00edan facilitado la entrada. Por otra parte, Ciro no destruy\u00f3 la ciudad. M\u00e1s tarde, Dar\u00edo dar\u00eda cumplimiento a la profec\u00eda; hoy d\u00eda s\u00f3lo quedan inmensas masas informes de paredes de ladrillo, que nos dan una idea de la grandiosidad de las fortificaciones de la \u00e9poca del esplendor del imperio babil\u00f3nico.<\/p>\n<p>Profec\u00eda, acompa\u00f1ada de una acci\u00f3n simb\u00f3lica,. contra Babilonia (59-64)<br \/>\n 59  Misi\u00f3n que encomend\u00f3 Jerem\u00edas, profeta, a Saraya, hijo de Ner\u00edas, hijo de Mas\u00edas, al ir \u00e9ste a Babilonia con el rey Sedec\u00edas el cuarto a\u00f1o de su reinado. Saraya era entonces gran intendente. 60 Escribi\u00f3 Jerem\u00edas en un volumen todo el mal que hab\u00eda de venir contra Babilonia, cuanto hab\u00eda escrito sobre Babilonia. 61 Y dijo Jerem\u00edas a Saraya: Cuando llegues a Babilonia, lee en voz alta todo esto, 62 y dir\u00e1s: Yahv\u00e9, t\u00fa has hablado de destruir este lugar, sin que haya ni hombre ni ganado que lo habite, hecho perpetua soledad. 63 Cuando hayas acabado de leerlo, le atar\u00e1s una piedra y lo arrojar\u00e1s en medio del Eufrates, 64 diciendo: As\u00ed se hundir\u00e1 Babilonia, sin alzarse ya m\u00e1s del estrago y de la destrucci\u00f3n que yo traer\u00e9 sobre ella. Hasta aqu\u00ed las palabras de Jerem\u00edas.<\/p>\n<p>Esta secci\u00f3n est\u00e1 fuera de contexto, y su lugar natural ser\u00eda despu\u00e9s de los c.27-28. Seg\u00fan el v.59, esta profec\u00eda fue redactada en el a\u00f1o cuarto del reinado de Sedec\u00edas, es decir, en 594 a.C. Por lo que aqu\u00ed se refiere, el rey Sedec\u00edas se fue personalmente a Babilonia a rendir pleites\u00eda a Nabucodonosor para evitar que \u00e9ste desconfiara de Jud\u00e1. En realidad, el rey jud\u00edo estaba tramando una alianza contra Babilonia, bas\u00e1ndose en Egipto. Le acompa\u00f1aba Saraya, que deb\u00eda de ser pariente de Baruc, el secretario de Jerem\u00edas. Esto facilit\u00f3 la transmisi\u00f3n del mensaje del profeta a los deportados del 598. Por orden suya, Saraya deb\u00eda anunciar despu\u00e9s la ruina de Babilonia, echando al r\u00edo el mensaje en una acci\u00f3n simb\u00f3lica, para indicar la ruina de la metr\u00f3poli mesopot\u00e1mica. Es interesante notar que Jerem\u00edas en aquellos a\u00f1os en que predicaba la sumisi\u00f3n al coloso babil\u00f3nico, porque Yahv\u00e9 hab\u00eda decidido entregar la tierra de Jud\u00e1 a Nabucodonosor, enviase al mismo tiempo una profec\u00eda sobre la futura destrucci\u00f3n de Babilonia. Era consecuente en ello, ya que sab\u00eda que, si bien Babilonia era el instrumento de la justicia divina para castigar a Jud\u00e1 por sus pecados, ser\u00eda ella a su vez castigada por Yahv\u00e9 a causa de sus iniquidades y de su desobediencia. Siempre los profetas se mueven en el campo de la teolog\u00eda de la historia, persuadidos de que Yahv\u00e9 dirige los hilos de los hechos humanos y que al fin impondr\u00e1 sus designios.<br \/>\nNo se da el contenido de la profec\u00eda de Jerem\u00edas al detalle, sino la idea general, que es confirmada por el acto simb\u00f3lico de lanzar la profec\u00eda al agua. Su sentido es que del mismo modo que se hunde el escrito en el r\u00edo, se hundir\u00e1 Babilonia para no levantarse jam\u00e1s (v.64). Se trata, pues, de una acci\u00f3n simb\u00f3lica del estilo de las que hemos visto en 13:19. El colof\u00f3n hasta aqu\u00ed las palabras de Jerem\u00edas falta en los LXX, y parece una nota redaccional posterior.<\/p>\n<p>  1 As\u00ed seg\u00fan la versi\u00f3n sir\u00edaca, seguida por Condamin y Dennefeld; est\u00e1 conforme con la segunda parte del verso. El TM actual no hace sentido: \u201ccontra el que tiende el arco, tienda el arquero su arco.\u201d &#8211; 2 El procedimiento atbash consiste en sustituir la primera letra del alefato (A) por la \u00faltima (T); la segunda (B), por la pen\u00faltima (Sh); de ah\u00ed el nombre de a\u00edbash. En 25:26 se emplea en el nombre Shes\/iak por Babel. As\u00ed, Leb-Qamay est\u00e1 por Kashdim (Caldea), y significa lit. \u201ccoraz\u00f3n de mis adversarios.\u201d Es as\u00ed un nombre simb\u00f3lico apropiado para designar a la gran rebelde y enemiga Babilonia. &#8211; 3 Los LXX y la Vulgata leen \u201cviento destructor,\u201d que puede adaptarse bien al sentido del contexto. &#8211; 4 Cf. Jer 15:7; Jer 15:4, Jer 15:32-36; Mat 3:12. &#8211; 5 Cf. Jer 49:26; Jer 50:30. &#8211; 6 Cf. Jer 2:2; Jer 31:22.31; Ose 1:7; Isa 49:14; Isa 49:50, Isa 49:1; Isa 54:6. &#8211; 7 As\u00ed Condamin, N\u00f3tscher, Gelin. &#8211; 8 Cf. Jer 46:11. El profeta exhorta ir\u00f3nicamente a que se busque b\u00e1lsamo para curar a Egipto. Cf. Isa 23:1; Isa 21:9; Rev 14:8; Rev 18:2. &#8211; 9 Cf. Gen 11:4. &#8211; 10 Cf. Isa 62:11-12; Jer 50:28. &#8211; 11 La frase es el\u00edptica. Bible de J\u00e9rusalem: \u201cel t\u00e9rmino de tus rapi\u00f1as.\u201d &#8211;  12 Cf. Herodoto, 1:178.185; Jenofonte, Ciropedia VII 5:8. &#8211;  13 Cf. Jer 22:5; Amo 6:8. &#8211; 14 El verso est\u00e1 en prosa, y quiz\u00e1 sea glosa. &#8211; 15 Cf. Isa 33:12. &#8211; 16 En hebreo es Tifsar, relacionado con el asirio tupsharu (escriba); pero parece que aqu\u00ed designa un oficial militar. Cf. Nah 3:17. &#8211; 17 Lit. en hebreo: \u201cde mis delicias.\u201d Un ligero cambio de vocalizaci\u00f3n da la traducci\u00f3n arriba consignada. &#8211; 18 Lit. el TM dice \u201cpara que se alegren,\u201d que no parece adaptarse a lo tr\u00e1gico del contexto. La versi\u00f3n arriba expuesta sigue a los LXX, que supone una palabra hebrea muy similar. &#8211;  19 Cf. Iss,25; Nah 13:2. &#8211; 20 Cf. Jer 6:4; Jer 22:7; Isa 13:3. &#8211;  21 Ararat es el Urartu de las inscripciones cuneiformes. Minni es el Mannai de las inscripciones asir\u00edas, al SE del lago Urm\u00eda. Askenaz (Gen 10:3) es probablemente el Ashguzai asirio. &#8211; 22 Cf. Herodoto, I 186. Seg\u00fan \u00e9ste, los persas desviaron al r\u00edo para entrar. &#8211;  23 Cf. Jer 9:1 1; Jer 10:22; Jer 18:16; Jer 49:33; Jer 50:13; 50.39 &#8211; 24 Cf. Herodoto, I 191. V\u00e9ase Dan 5:13. &#8211; 25 Cf. Jer 48:15; Jer 50:27; Isa 34:6s; Eze 39:18. &#8211; 26 Cf. Jer 49:25; Herodoto, I 178. &#8211; 27 Cf. Jer 2:6; Jer 48:9; Jer 49:18.33; Jer 50:12. &#8211; 28 Cf. Isa 14:8; Jer 30:29; Isa 44:23. &#8211;  29 Algunos autores quieren entender el verso en sentido de negativa: los exilados no quer\u00edan pensar en Jerusal\u00e9n por el recuerdo triste de su humillaci\u00f3n. &#8211; 30 Cf. Herodoto, I 172-182; Diodoro, II c.y-10; Estrab\u00f3n, XVI i. &#8211; 31 Cf. Herodoto, l.c.; Contenau, Manuel d&#8217;arch\u00e9ologie ori\u00e9ntale III I353s; H. Gress-Mann, Alt. Or. Bild. u. Alt. T. fig.373.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>el d\u00eda del mal.<\/b> Se describe la llegada del invasor del norte.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 sus habitantes, los caldeos:<\/b><\/i> Lit. el coraz\u00f3n de mis oponentes; se describe, pues, a los babilonios como el n\u00facleo de la oposici\u00f3n al Se\u00f1or.<\/p>\n<p> <i><b>\u2014 viento devastador:<\/b><\/i> Ver nota a <span class='bible'>Jer 41:2<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Jer 4:11<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>51.2 Los aventadores trabajaban para separar el trigo de la paja. Cuando aventaban la mezcla al aire, el viento hac\u00eda volar la paja carente de valor mientras que el trigo limpio ca\u00eda a tierra. A Babilonia la arrasar\u00edan como el viento a la paja. (V\u00e9ase tambi\u00e9n Mat 3:12 en donde Juan el Bautista menciona que Jes\u00fas separar\u00e1 la paja del trigo.)51.11 Ciro, rey de Persia, se ali\u00f3 a Babilonia para derrotar a N\u00ednive (capital del Imperio Asirio) en el a\u00f1o 612 a.C. Luego los medos se unieron a Persia para derrotar a Babilonia (539 a.C.).51.17-19 Es muy tonto confiar en im\u00e1genes hechas por el hombre en lugar de Dios. Es muy f\u00e1cil pensar que objetos que vemos y tocamos nos dar\u00e1n m\u00e1s seguridad que Dios. Pero los objetos se oxidan, pudren y corrompen. Dios es eterno. \u00bfPor qu\u00e9 depositar su confianza en algo que desaparecer\u00e1 dentro de unos pocos a\u00f1os?51.33 El grano se trillaba en una era, adonde tra\u00edan las gavillas del campo. Las espigas se distribu\u00edan por el suelo, una enorme secci\u00f3n de tierra dura nivelada. All\u00ed se aplastaba el grano para separar las semillas de los tallos. Para desgranarlo, se golpeaba el grano con una herramienta de madera. Algunas veces el grano se aplastaba con una tabla de madera usada para liberar las semillas. Babilonia pronto la iban a trillar cuando Dios ejerciera su juicio por sus pecados.51.36 Este vers\u00edculo quiz\u00e1s trata de un hecho realizado por Ciro, quien tom\u00f3 Babilonia por sorpresa al desviar el r\u00edo y caminar sobre su lecho seco. Lo m\u00e1s probable es que diga que a Babilonia la privar\u00edan del agua que da vida. A diferencia de Jerusal\u00e9n, Babilonia no iba a ser restaurada.51.44 Bel es uno de los nombres de Merodac, el dios principal de la ciudad de Babilonia.51.51 La culpabilidad de su pasado paraliz\u00f3 al pueblo. Los ej\u00e9rcitos babil\u00f3nicos profanaron el templo y el pueblo sent\u00eda verg\u00fcenza de regresar a Jerusal\u00e9n. Sin embargo, Dios les dijo que volvieran a la ciudad, ya que destruir\u00eda Babilonia por sus pecados.51.59 Jerem\u00edas no pudo visitar Babilonia, as\u00ed que envi\u00f3 el mensaje con Sera\u00edas, un oficial que velaba por el bienestar del ej\u00e9rcito. Quiz\u00e1s Sera\u00edas era hermano de Baruc (32.12).51.60-64 En este \u00faltimo mensaje de Jerem\u00edas, volvemos a encontrar los temas gemelos de la soberan\u00eda y el juicio de Dios. A Babilonia se le permiti\u00f3 oprimir al pueblo de Israel, pero ahora se juzgar\u00eda a la misma Babilonia. A pesar de que Dios saca cosas buenas del mal, no permite que el mal quede impune. Los malvados quiz\u00e1s tengan \u00e9xito por un tiempo, pero resista la tentaci\u00f3n de seguirlos o a usted lo juzgaran con ellos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>(1) \u201cLeb-qamai.\u201d Heb.: Lev qa\u00b7m\u00e1i, que significa: \u201cEl Coraz\u00f3n de Los Que Se Levantan Contra M\u00ed\u201d. Parece que este es un nombre criptogr\u00e1fico para Caldea (Kas\u00b7d\u00edm), por el m\u00e9todo llamado \u2019ath\u00b7b\u00e1sch. T: \u201cla tierra de los caldeos\u201d; LXX: \u201clos caldeos\u201d. V\u00e9ase Jer 25:26, n.<\/p>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 2989 Jer 50:9<\/p>\n<p>b 2990 Jer 4:11; Jer 49:36<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> esp\u00edritu de un destructor.  Se describe a los persas como viento violento que destruye todo en su camino (cp. 1 Cr 5:26; 2 Cr 21:16; <span>Hag 1:14<\/span>).<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\u2192 \u00a7<span class=\"dct\">229<\/span>.<\/span><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>corderitos&#8230;<\/b><\/i> TM registra <i>m\u00e1s peque\u00f1os.<\/i> Se sigue LXX.<\/span><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>Leb-Qamay&#8230;<\/b><\/i> Esto es, <i>mis adversarios<\/i> (los caldeos).<\/span><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Nombre en clave para Caldea; o, <i>el coraz\u00f3n de los que se levantan contra m\u00ed<\/i> <\/p>\n<p><p>  O, <i>un viento destructor<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Esto es, <em>mis adversarios<\/em> (los caldeos).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia Textual III Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[20] Jer 50, 23.[36] Tal vez por mar entiende la inmensa poblaci\u00f3n de Babilonia.[41] Eleg\u00eda ir\u00f3nica por la ciudad destruida.[42] Is 8, 8.[44] Dan 5, 30; 14, 2.[58] Se cuentan las murallas de Babilonia como una de las maravillas del mundo.[59] Jerem\u00edas vaticinaba la destrucci\u00f3n de Babilonia antes que los babilonios arruinasen Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>As\u00ed ha dicho Jehovah: \u201cHe aqu\u00ed que yo levanto un viento destructor contra Babilonia y contra los habitantes de Caldea. He aqu\u00ed. Jer 50:9, Jer 50:14-16, Jer 50:21; Isa 13:3-5; Am\u00f3 3:6. que yo levanto. Jer 50:24, Jer 50:29, Jer 50:33; Zac 2:8; Hch 9:4. un viento destruidor. Jer 4:11, Jer 4:12; Jer 49:36; 2Re &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-jeremias-511-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Jerem\u00edas 51:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-20842","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20842","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20842"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20842\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20842"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20842"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20842"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}