{"id":20984,"date":"2022-06-20T04:43:45","date_gmt":"2022-06-20T09:43:45","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lamentaciones-31-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T04:43:45","modified_gmt":"2022-06-20T09:43:45","slug":"comentario-de-lamentaciones-31-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lamentaciones-31-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Lamentaciones 3:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Yo soy el hombre que ha visto aflicci\u00f3n bajo el l\u00e1tigo de su indignaci\u00f3n.<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>Yo soy el hombre.<\/i><\/b> <span class='bible'>Lam 1:12-14<\/span>; <span class='bible'>Job 19:21<\/span>; <span class='bible'>Sal 71:20<\/span>; <span class='bible'>Sal 88:7<\/span>, <span class='bible'>Sal 88:15<\/span>, <span class='bible'>Sal 88:16<\/span>; <span class='bible'>Isa 53:3<\/span>; <span class='bible'>Jer 15:17<\/span>, <span class='bible'>Jer 15:18<\/span>; <span class='bible'>Jer 20:14-18<\/span>; <span class='bible'>Jer 38:6<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>El profeta lamenta sus propias calamidades,<\/i><\/b> <span class='bible'>Lam 3:1-21<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Por las misericordias de Dios, alimenta su esperanza,<\/i><\/b> <span class='bible'>Lam 3:22-36<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>reconoce a Dios,<\/i><\/b> <span class='bible'>Lam 3:37-54<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>ora por la liberaci\u00f3n,<\/i><\/b> <span class='bible'>Lam 3:55-63<\/span>,<\/p>\n<p><b><i>y por venganza contra sus enemigos,<\/i><\/b> <span class='bible'>Lam 3:64-66<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">El tercer (y culminante) poema en Lamentaciones tiene tres partes:<\/p>\n<p><\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">(1) el amor y la misericordia de Dios hacia nosotros no tienen fin (vv.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Lam 3:1-24<\/span><\/span>);<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">(2) la bondad de Dios y su control de toda nuestra vida son tranquilizadores (vv.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Lam 3:25-39<\/span><\/span>); y,<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">(3) el perd\u00f3n del Se\u00f1or y las respuestas a todas nuestras oraciones son alentadoras (vv.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Lam 3:40-66<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>Yo soy el hombre:<\/b>\u00a0el testimonio personal de Jerem\u00edas es un paralelo con la experiencia de la ciudad de Jerusal\u00e9n en su totalidad (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Lam 2:11<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p> <\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>el l\u00e1tigo de su enojo<\/b>\u00a0representa a los babilonios como instrumento del juicio de Dios (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>2Sa 7:14<\/span><\/span>;<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Job 9:34<\/span><\/span>;<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Job 21:9<\/span><\/span>;<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Sal 89:32<\/span><\/span>;<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Pro 22:8<\/span><\/span>). En<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Isa 10:5<\/span><\/span>, se menciona a Asiria como \u00abla vara del furor (de Dios)\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>YO SOY EL HOMBRE<\/b>. En el cap. <span class=\"bible\">Lam 3:1-66<\/span> se describe al afligido pueblo de Israel como un ser humano que est\u00e1 bajo el castigo de Dios, pero que tiene la esperanza de la restauraci\u00f3n. Tal persona sostiene la verdad de que el amor y la ayuda de Dios vendr\u00e1n a los que se arrepienten y siguen esperando en el Se\u00f1or (vv. <span class=\"bible\">Lam 3:22-27<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p>3. Tercera Lamentaci\u00f3n: Jerusalen, Asolada.<br \/>\n Se suele dividir esta lamentaci\u00f3n en tres partes: a) 1-24: de car\u00e1cter personal, habla el profeta en primera persona; b) 25-39: de car\u00e1cter gn\u00f3mico o sentencioso, habla en tercera persona o impersonal; c) 40-47: de car\u00e1cter colectivo. Caracter\u00edstica de esta lamentaci\u00f3n es que el sistema acr\u00f3stico se acent\u00faa, repiti\u00e9ndose tres veces en cada verso la misma letra. Muchos autores han cre\u00eddo ver en este cap\u00edtulo varias piezas independientes ensambladas por un redactor posterior, pero otros creen que se puede mantener la unidad sustancial. Los conceptos se repiten menos, pero las exigencias del alfabetismo, o disposici\u00f3n acr\u00f3stica, repetida tres veces en cada verso, liga mucho la agilidad del pensamiento del poeta. No se menciona a Jerusal\u00e9n ni tampoco el templo, sino que es un puro desahogo personal. De ah\u00ed que, para muchos cr\u00edticos, este fragmento es una oraci\u00f3n elegiaca individual de dataci\u00f3n posterior, unida a las otras lamentaciones tradicionales por exigencias lit\u00fargicas. En los v.1-24, el orante describe sus sufrimientos al estilo de muchos salmos, y no se vinculan esos sufrimientos personales a la cat\u00e1strofe nacional. Es como un soliloquio con muchas semejanzas a fragmentos del libro de Job. Como la forma monologada no es ajena al estilo de Jerem\u00edas, muchos autores creen que es realmente del profeta de Anatot, y as\u00ed lo ha mantenido la tradici\u00f3n judeo &#8211; cristiana.<\/p>\n<p>1 Alef. &#8211; Yo soy el var\u00f3n que ha visto la miseria bajo el l\u00e1tigo de su furor. 2 Alef. &#8211; Llev\u00f3me y me meti\u00f3 en tinieblas sin luz alguna. 3 Alef. &#8211; Todo el d\u00eda vuelve y revuelve su mano contra m\u00ed.<\/p>\n<p>El profeta Jerem\u00edas se nos presenta a veces como un \u201cvar\u00f3n de dolores,\u201d sin tener acceso alguno al banquete alegre de la vida ! Bien, pues, puede ser el autor de la tercera lamentaci\u00f3n, en la que se nos presenta bajo el peso del infortunio y de la miseria. La descripci\u00f3n tiene mucho de paralelo con ciertos pasajes del libro de Job 2. En ambos se trata de la \u00edntima tragedia de un ser inocente visitado por el l\u00e1tigo del furor de Yahv\u00e9. Las frases del desventurado var\u00f3n de Hus son arrebatadoras y lacerantes:<\/p>\n<p>\u201cFeliz era yo, y El me arruin\u00f3, me cogi\u00f3 por el cuello y me estrell\u00f3. P\u00fasome por blanco de sus saetas, me cercaron sus arqueros, me traspasan los r\u00ed\u00f1ones sin piedad. Me hace herida sobre herida y me acomete como fuerte guerrero.\u201d3 \u201cHa cerrado mis caminos y no tengo salida, ha llenado de tinieblas mis senderos.\u201d 4<\/p>\n<p>Esta lamentaci\u00f3n, en vez de tener un car\u00e1cter dram\u00e1tico, es un soliloquio con aire de explosi\u00f3n l\u00edrico-elegiaca: Dios es el que directamente env\u00eda el castigo, y trata al profeta como simple objeto de su ira5. El paciente se halla en una atm\u00f3sfera de tinieblas por efecto del furor del Omnipotente.<\/p>\n<p>4 Bet. &#8211; Ha consumido mi carne y mi piel, ha quebrantado mis huesos. 5 Bet. &#8211; Ha levantado contra m\u00ed un muro, me ha cercado de veneno y de dolor. 6 Bet. &#8211; Me hace habitar en tinieblas, como los ya de mucho tiempo muertos.<\/p>\n<p>El profeta detalla su miseria y, con ciertas im\u00e1genes convencionales, similares a las que encontramos en Job y los Salmos, expresa su m\u00e1xima postraci\u00f3n f\u00edsica y moral6. Apesadumbrado bajo el peso del dolor, se siente ya habitando en el seol, o morada tenebrosa de los muertos7. Yahv\u00e9 parece perseguirle y acosarle con veneno y dolor, como si estuviera juramentado contra \u00e9l y no tuviera compasi\u00f3n del paciente, cuya carne y piel est\u00e1n agotadas y sin vigor. Las met\u00e1foras son vigorosas y expresivas, seg\u00fan el caracter\u00edstico realismo oriental. A nuestra sensibilidad resultan duras y casi blasfemas; pero no debemos olvidar la tendencia a las frases radicales y parad\u00f3jicas en los escritores orientales.<\/p>\n<p>7 Gu\u00edmel. &#8211; Me cerc\u00f3 por todos los lados, sin dejarme salida; me puso pesadas cadenas. 8 Gu\u00edmel. &#8211; Y aunque clamo y voceo, no se hace accesible a mi oraci\u00f3n. 9 Gu\u00edmel. &#8211; Cerr\u00f3 mis caminos con sillares de piedra, torci\u00f3 todos mis senderos.<\/p>\n<p>El profeta pasa ahora a otra met\u00e1fora: su situaci\u00f3n es la de un encarcelado cargado de pesadas cadenas 8, sin que pueda disfrutar de la tan ansiada libertad. En su angustia ha buscado ayuda en Yahv\u00e9, pero se ha cerrado a admitir toda s\u00faplica. Es el tema de muchos salmos y del libro de Job 9. Todos los caminos le est\u00e1n cerrados, pues Dios se ha encargado de hacerle impracticables con sillares de piedra todos los senderos.<\/p>\n<p>10 D\u00e1let. &#8211; Fue para m\u00ed como oso en acecho, como le\u00f3n en escondrijo. 11 D\u00e1let. &#8211; Me ha complicado mis caminos y me despedaz\u00f3, me ha asolado por completo. 12 D\u00e1let. &#8211; Tendi\u00f3 su arco y me puso por blanco de sus saetas.<\/p>\n<p>En la Biblia es corriente la met\u00e1fora del le\u00f3n en acecho para asaltar al desprevenido; la met\u00e1fora del oso con el mismo sentido est\u00e1 exigida por el alfabetismo, que requer\u00eda una letra que comenzara por D\u00e1let (dob: oso). Dios est\u00e1 al acecho del profeta, el cual, nervioso por miedo a caer en una emboscada, ha descarriado el camino. Durante los \u00faltimos a\u00f1os, Jerusal\u00e9n ha querido seguir una pol\u00edtica fuera de los planes de Yahv\u00e9, y por eso ha tanteado diversos caminos tortuosos, por miedo a caer en manos de Yahv\u00e9. Si el profeta simboliza aqu\u00ed a la comunidad israelita, el sentido aleg\u00f3rico es claro. Al fin tuvo que rendirse a la realidad del castigo, ya que Yahv\u00e9 tendi\u00f3 su arco y le puso por blanco de sus saetas 10. La mano vengadora de Dios cay\u00f3 inexorablemente sobre la Ciudad Santa.<\/p>\n<p>13 He. &#8211; Clav\u00f3 en mis lomos las flechas de su aljaba. 14 He. &#8211; Soy el escarnio de los pueblos todos 11, su cantinela de todo el d\u00eda. 15 He. &#8211; Me hart\u00f3 de amarguras, me embriag\u00f3 de ajenjo.<\/p>\n<p>Sigue la met\u00e1fora anterior: el paciente &#8211; s\u00edmbolo de la ciudad castigada por Yahv\u00e9 &#8211; ha sido el blanco certero de su ira. Con ello se ha convertido en escarnio de los pueblos, como ciudad maldita de su Dios 12. Todo el que ha sido castigado por Dios &#8211; en la mentalidad primitiva antigua &#8211; era culpable de secretos cr\u00edmenes ante El13, y, por tanto, digno de ser despreciado de todos. La prueba enviada por Yahv\u00e9 le ha embriagado de ajenjo, s\u00edmbolo literario de la amargura 14. Todos los menosprecios fueron para el paciente como hierbas amargas.<\/p>\n<p>16 Wau. &#8211; Rompi\u00f3me los dientes con un casquijo, cubri\u00f3me de ceniza. 17 Wau. &#8211; Fue privada mi alma de paz, ya no gozo de bien alguno. 18 Wau. &#8211; Y me he dicho: se acab\u00f3 mi porvenir, y mi esperanza de parte de Yahv\u00e9.<\/p>\n<p>Dios le ha tratado con dureza. La met\u00e1fora es muy gr\u00e1fica: le rompi\u00f3 los dientes con un casquijo, dej\u00e1ndole revolcarse en la ceniza en desahogo de dolor. Como consecuencia ha desaparecido la paz y la ilusi\u00f3n en el paciente, el cual parece que ha perdido toda esperanza: se acab\u00f3 mi porvenir, pues le falta Yahv\u00e9, que es quien pudiera ayudarle.<\/p>\n<p>19 Zain. &#8211; El recuerdo de mi miseria y abandono es ajenjo y veneno. 20 Zain. &#8211; Cuando me acuerdo, se abate mi alma dentro de m\u00ed. 21 Zain. &#8211; Quiero traer a la memoria lo que pueda darme esperanza.<\/p>\n<p>No obstante, la impresi\u00f3n de desesperaci\u00f3n que aparece en el verso anterior, aqu\u00ed parece atenuarse con un rayo de esperanza. Pensando en su tragedia \u00edntima, todo es ajenjo y veneno para el paciente; pero, con todo, levanta la mente hacia algo que pueda darle esperanza. Es el constante contraste de esperanza y desesperaci\u00f3n que encontramos en el libro de Job y aun en Jerem\u00edas 15. Por encima de todas las tribulaciones, la fe en un Dios benigno le hac\u00eda sentir una \u00edntima esperanza de salvaci\u00f3n. Las expresiones, debidas a la imaginaci\u00f3n ardiente po\u00e9tica, son muchas veces atrevidas e hiperb\u00f3licas; por eso no han de tomarse al pie de la letra.<\/p>\n<p>22 Jet. &#8211; No se ha agotado la misericordia de Yahv\u00e9, no ha llegado al l\u00edmite su compasi\u00f3n. 23 Jet. &#8211; Se renuevan todas las ma\u00f1anas. Grande es tu fidelidad. 24 Jet. &#8211; Mi porci\u00f3n es Yahv\u00e9, dice mi alma; por eso quiero esperar en El.<\/p>\n<p>En medio de tanta desolaci\u00f3n, el profeta siente una secreta e \u00edntima confianza en Yahv\u00e9, porque sabe que su misericordia es infinita, y grande su fidelidad a, las promesas. Por otra parte, Yahv\u00e9 es la porci\u00f3n o heredad del paciente. Estas frases tienen un aire claramente salm\u00f3dico 16. Las expresiones son recargadas, para destacar lo profundo de la aflicci\u00f3n del profeta, sea que hable en nombre propio o de la comunidad desolada.<\/p>\n<p>25 Tet. &#8211; Bueno es Yahv\u00e9 para los que en El esperan, para el alma que le busca. 26 Tet. &#8211; Bueno es esperar callando el socorro de Yahv\u00e9. 27 Tet. &#8211; Bueno es al hombre soportar el yugo desde su mocedad.<\/p>\n<p>Estos tres versos tienen un car\u00e1cter gn\u00f3mico o proverbial, muy en consonancia con la literatura sapiencial. Se exalta la sumisi\u00f3n humilde a la voluntad divina. En el libro de Job se da la soluci\u00f3n al problema del dolor del justo apelando a los misteriosos caminos de la Providencia. Por ellos ha de buscarse el abandono total a sus designios secretos, esperando callado el socorro de Yahv\u00e9 (v.26). Por otra parte, es conveniente que el hombre se acostumbre al yugo de la Ley o del sufrimiento desde sus tiempos mozos.<\/p>\n<p>28 Yod. &#8211; Sentarse en soledad y en silencio, porque es Yahv\u00e9 quien lo dispone. 29 Yod. &#8211; Poner su boca en el polvo y no perder toda esperanza. 30 Yod. &#8211; Dar la mejilla al que le hiere, hartarse de oprobios  .<\/p>\n<p>Como consecuencia de este confiar en los secretos caminos de Dios, lo mejor es mantener un esp\u00edritu de resignaci\u00f3n ante la adversidad, humill\u00e1ndose con la boca en el polvo, manteniendo siempre^ la luz de la esperanza, y, por otra parte, conservar un completo esp\u00edritu de mansedumbre para con los dem\u00e1s, sin reacciones violentas ante la injuria. Este ideal parece ya del \u03bd. \u03a4. y refleja el profundo sentido religioso del justo en el A.T. En plena vigencia de la ley del tali\u00f3n, no faltan esp\u00edritus con especial sensibilidad religiosa que se acercan al ideal evang\u00e9lico movidos por un secreto instinto divino.<\/p>\n<p>51 Kaf. &#8211; Porque el Se\u00f1or no desecha para siempre. 32 Kaf. &#8211; Sino que, despu\u00e9s de afligir, se compadece seg\u00fan su gran misericordia. 33 Kaf. &#8211; Porque no aflige por gusto, ni de grado acongoja a los hijos de los hombres.<\/p>\n<p>Estos tres versos tienen un marcado car\u00e1cter did\u00e1ctico sapiencial al estilo del libro del Eclesi\u00e1stico. En ellos se ense\u00f1a la doctrina tradicional combatida en el libro de Job: el hombre sufre por sus pecados. Dios en sus acciones no se mueve arbitrariamente, sino que acomoda sus premios y castigos a la conducta humana 17.<\/p>\n<p>34 Lamed. &#8211; Aplastar con los pies a los cautivos todos de la tierra. 35 Lamed. &#8211; Violar la justicia de un hombre a los ojos del Alt\u00edsimo. 36 Lamed. &#8211; Hacer entuerto a uno en su pleito, \u00bfno ha de verlo el Se\u00f1or?<\/p>\n<p>El hagi\u00f3grafo enumera varias violaciones del derecho natural que Dios no puede dejar impunes: la opresi\u00f3n de los pobres cautivos, la violaci\u00f3n de la justicia social 18 y la irregularidad en los juicios con testimonios falsos. Todo esto clama justicia a Dios. Por eso no es de extra\u00f1ar que de cuando en cuando castigue severamente, pues no en vano se acumulan los pecados ante El.<\/p>\n<p>37 Mem. &#8211; \u00bfQui\u00e9n podr\u00e1 decir una cosa sin que la disponga el Se\u00f1or? 8 Mem. &#8211; \u00bfNo proceden de la boca del Alt\u00edsimo los males y los bienes? 39 Mem. &#8211; \u00bfPor qu\u00e9, pues, ha de lamentarse el viviente, el hombre, de su pecado?<\/p>\n<p>Existe una providencia divina sobre todo lo de este mundo, y nada pasa sin que lo haya dispuesto Dios 19. El hombre, por su parte, debe pensar en que los males que le sobrevienen es en castigo de sus pecados. En realidad, todo viene de Yahv\u00e9: bienes y males. El autor no especifica entre voluntad permisiva o positiva eficiente.<\/p>\n<p>40 Nun. &#8211; Escudri\u00f1emos nuestros caminos y examin\u00e9moslos, y convirt\u00e1monos a Yahv\u00e9. 41 Nun. &#8211; Alcemos nuestro coraz\u00f3n y nuestras manos a Dios, que est\u00e1 en los cielos. 42 Nun. &#8211; Hemos pecado, hemos sido rebeldes, y no nos perdonaste.<\/p>\n<p>Ahora la lamentaci\u00f3n tiene un car\u00e1cter colectivo. El poeta ha pasado del campo individual al de la naci\u00f3n pecadora 20. Ante los secretos y justos caminos de la Providencia, no cabe sino hacer un claro examen de conciencia sobre las transgresiones pasadas para iniciar un retorno a Dios. Lo primero que se exige es una confesi\u00f3n de los pecados y el reconocimiento de que los desastres sobrevenidos a la naci\u00f3n fueron por estas transgresiones: no nos perdonaste.<\/p>\n<p>43 S\u00e1mec. &#8211; Desencadenaste tu ira y nos perseguiste, mataste sin piedad. 44 S\u00e1mec. &#8211; Te has cubierto de una nube para que no llegue a ti la plegaria. 45 S\u00e1mec. &#8211; Y nos hiciste oprobio y escarnio en medio de los pueblos.<\/p>\n<p>Como consecuencia de los pecados de Israel, Yahv\u00e9 ha desencadenado su ira, que se ha manifestado sin piedad. Por otra parte, en su justicia vengadora no ha querido escuchar las plegarias de su pueblo, ocultando su faz como tras de una nube. Por ello vino la ruina total, y el pueblo antes predilecto de Dios ha sido convertido en oprobio y escarnio en medio de todos los pueblos 21.<\/p>\n<p>46 Ayin. &#8211; Abren contra nosotros su boca todos cuantos nos odian. 47 Ayin. &#8211; Nuestra parte es el terror y la fosa, el exterminio y la ruina. 48 Ayin. &#8211; Corren de mis ojos r\u00edos de agua por la ruina de la hija de mi pueblo.<\/p>\n<p>Sigue la descripci\u00f3n de la tragedia de Jud\u00e1: todos los enemigos les desprecian y amenazan, abriendo la boca como leones hambrientos dispuestos a saltar sobre la presa. Por todas partes no hay m\u00e1s que terror y fosa, es decir, peligro de muerte. La met\u00e1fora de la fosa, corriente en la Biblia 22, est\u00e1 tomada de la caza: a las bestias del campo se les cavan fosas para que caigan en ellas. As\u00ed el pueblo israelita se halla amenazado por doquier de muerte. Por eso, el profeta se deshace en l\u00e1grimas por la ruina de su pueblo.<\/p>\n<p>49 Pe. &#8211; Mis ojos derraman l\u00e1grimas sin descanso y sin cesar, 50 Pe. &#8211; hasta que Yahv\u00e9 mire y vea desde lo alto de los cielos. 51 Pe. &#8211; Mis ojos contristan mi alma por todas las hijas de mi ciudad.<\/p>\n<p>El profeta, ante tanto dolor, se constituye en un estado permanente de duelo en espera de que Yahv\u00e9, al fin, admita sus s\u00faplicas. La ruina de la Ciudad Santa le ha afectado en extremo y no puede pensar en otra cosa.<\/p>\n<p>52 Sade. &#8211; Me dieron caza como a un ave los que sin causa me aborrecen. 53 Sade. &#8211; Han hundido mi vida en una fosa, arrojando piedras sobre m\u00ed. 54 Sade. &#8211; Subieron las aguas por encima de mi cabeza, y me dije: \u201cMuerto soy.\u201d<\/p>\n<p>Sigue la met\u00e1fora de la caza para expresar el estado de persecuci\u00f3n del profeta. Ahora parece hablar en sentido personal, pero el profeta puede ser un s\u00edmbolo o tipo de la colectividad jud\u00eda destruida. Algunos autores creen ver en la frase Han hundido mi vida en una fosa, arrojando piedras sobre m\u00ed, una alusi\u00f3n a su reclusi\u00f3n en una cisterna 23. Pero parece explicarse mejor en sentido metaf\u00f3rico. La situaci\u00f3n del profeta angustiado es como la del que ha sido encerrado en una fosa, apedreado de sus enemigos. Lo mismo parece significar el v.54: Subieron las aguas por encima de mi cabeza., muerto soy. Parece una continuaci\u00f3n de la met\u00e1fora anterior: al ser entregado a una fosa o cisterna, ha sentido las aguas sobre \u00e9l, y entonces se ha cre\u00eddo perdido. Es frecuente en la Biblia la met\u00e1fora de las aguas inundantes para indicar una gran angustia 24.<\/p>\n<p>55 Qof. &#8211; Invoqu\u00e9 tu nombre, \u00a1oh Yahv\u00e9! desde lo hondo de la fosa, 56 Qof. &#8211; y o\u00edste mi voz: \u201cNo cierres tus o\u00eddos a mis suspiros.\u201d 57 Qof. &#8211; Cuando te invoqu\u00e9, te acercaste y dijiste: \u201cNo temas.\u201d<\/p>\n<p>Al fin la plegaria del profeta, en el colmo de la tribulaci\u00f3n, es o\u00edda por Dios, recibiendo palabras de confortamiento: No temas. En medio de la casi total desesperaci\u00f3n siempre hay un horizonte de esperanza en Yahv\u00e9, y, finalmente, Dios termina por o\u00edr a los que humildemente le buscan.<\/p>\n<p>58 Res. &#8211; T\u00fa, Se\u00f1or, defendiste la causa de mi alma, has rescatado mi vida. 59 Res. &#8211; T\u00fa ves, Yahv\u00e9, mi opresi\u00f3n; \u00a1hazme justicia! 60 Res. &#8211; T\u00fa ves todos sus rencores, todas sus maquinaciones contra m\u00ed.<\/p>\n<p>Una vez pasado el peligro, el hagi\u00f3grafo reconoce la protecci\u00f3n de Yahv\u00e9 sobre su persona, que hab\u00eda estado en peligro de muerte: has rescatado mi alma (v.58). Y pide venganza para sus perseguidores 25. Las expresiones son similares a las de muchos salmos 26, pero se encuentran tambi\u00e9n en el libro de Jerem\u00edas 27. En medio de su tribulaci\u00f3n sale un \u00edntimo grito de su alma: hazme justicia.<\/p>\n<p>61 Sin. &#8211; T\u00fa, \u00a1oh Yahv\u00e9! has o\u00eddo sus ultrajes, todas sus tramas contra m\u00ed, 62 Sin. &#8211; las palabras de mis enemigos y los proyectos que para m\u00ed trazan todo el d\u00eda. 63 Sin. &#8211; T\u00fa ves cu\u00e1ndo se sientan, cu\u00e1ndo se levantan y c\u00f3mo soy objeto de su sat\u00edrica cantinela.<\/p>\n<p>Ante Yahv\u00e9 est\u00e1n todas las maquinaciones contra el profeta. Muchas frases tienen un aire salm\u00f3dico y parecen inspirarse en la literatura sapiencial posterior. En todo caso, el vigor de expresi\u00f3n ha bajado de tono y las reflexiones tienen un car\u00e1cter m\u00e1s discursivo y menos afectivo. Yahv\u00e9 conoce la conducta de sus enemigos: cuando se sientan y cuando se levantan, y c\u00f3mo el desventurado es objeto de la befa constante de ellos.<\/p>\n<p>64 Tau. &#8211; T\u00fa les dar\u00e1s, \u00a1oh Yahv\u00e9! su merecido seg\u00fan las obras de sus manos. 65 Tau. &#8211; T\u00fa les dar\u00e1s la ceguera de coraz\u00f3n, tu maldici\u00f3n contra ellos. 66 Tau. &#8211; T\u00fa los perseguir\u00e1s en tu ira y los exterminar\u00e1s de debajo de los cielos, \u00a1oh Yahv\u00e9!<\/p>\n<p>El profeta, doliente, reclama y espera la intervenci\u00f3n de la justicia divina. Yahv\u00e9 no puede pasar impune los ultrajes de sus enemigos, y el hagi\u00f3grafo est\u00e1 seguro de que un d\u00eda la venganza divina impondr\u00e1 sus fueros, dejando las cosas en su debido punto.<\/p>\n<p>  1 Cf. Jer 15:10; Jer 15:17; Jer 15:20, Jer 15:7. &#8211; 2 Cf. Job 16:12; Job 16:19, Job 16:8.12; 30,23. &#8211; 3 Cf. Job 16:12. &#8211; 4 Job 19:8. &#8211; 5 Cf. Sal 2:9. &#8211; 6 Cf. Job 19:19; Job 30:16-18. &#8211; 7 Cf. Sal 143:3; Job 10:21-22.  El seol hebreo es similar al hades de los griegos y al arallu. babil\u00f3nico: regi\u00f3n de tinieblas y de tristeza, cuyos moradores llevan una vida l\u00e1nguida, pero sin dolores. Cf. E. F. Sutcliffe, S.I., The O\u00edd Testament and the future Ufe p.36; Salman-ticensis (1954)- &#8211; 8 Cf. Jer 20:2. &#8211; 9 Cf. Job 19:7; Job 30:20; Sal 22:3; Sal 88:15. &#8211; 10 Cf. Lam 4:12.13; Lam 2:4; Job 6:4; Job 16:125; Sal 38:3; Job 41:20. &#8211; 11 As\u00ed seg\u00fan algunos manuscritos; el TM dice \u201cde mi pueblo.\u201d &#8211; 12 Cf. Jer 20:7; Job 12:4. &#8211; 13 Cf. Job 4:7; Job 9:4s. &#8211; 14 Cf. Job 9:18; Jer 9:15. &#8211; 15 Cf. Job 7:21; Jer 10:2.20; Job 16:20; Jer 15:15; Jer 18:20; Jer 20:11. &#8211; 16 Cf. Sal 16:5; Sal 73:26; 119:57- &#8211; 17 Cf. Deu 4:29-31; Jer 18:11; Eze 33:11; Sal 130:6.7; Miq 7:7; Pro 22:6; Eco 51:26; Job 2:13; Isa 3:26; Job 42:6; Isa 50:6; Sal 103:9. &#8211; 18 Cf. Jer 7:55; Jer 22:133; Jer 22:34; Jer 22:115; Jer 51:28-30. &#8211; 19 Cf. Sal 33:9; Isa 41:23; Isa 45:7; Sof 1:12. &#8211; 20 Cf. Sal 25:1; Sal 86:3; Sal 143:8; \u00b7Joe 2:12-13. &#8211; 21 Cf. Sal 97:28; Isa 59:1.2. &#8211; 22 Cf. Jer 48:43; Isa 24:17. &#8211; 23 Cf. Jer 38:6-13. &#8211; 24 Cf. Sal 42:8; Sal 69:2; Sal 88:12. &#8211; 25 Cf. Jer 11:19-20; Jer 15:15; Sal 109:65. &#8211; 26 Cf. Sal 3:2; Sal 18:40; Sal 28:4; Sal 59:2; Sal 138:2; Sal 139:2. &#8211; 27 Cf. Jer 3:17; Jer 7:24; Jer 9:13<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>el hombre que ha visto aflicci\u00f3n.<\/b> La angustia de Jerem\u00edas en medio de esa tragedia viene de Dios, quien es la tercera persona a lo largo de toda esta secci\u00f3n. Hasta los justos experimentan \u00abel l\u00e1tigo de su enojo\u00bb.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Lam 3:1-66<\/span> : En el centro del libro encontramos el poema m\u00e1s regular y elaborado, pero tambi\u00e9n el que ofrece las reflexiones m\u00e1s hondas y sugerentes sobre el sentido del sufrimiento. Se estructura en tres grandes partes bien interconectadas.<\/p>\n<p> La primera parte (<span class='bible'>Lam 3:1-18<\/span>) es una lamentaci\u00f3n individual en la que un portavoz del pueblo (o de la ciudad) desgrana sus m\u00faltiples sufrimientos, atribuidos a Dios (al que s\u00f3lo se nombra al final), y que han llevado al sujeto al l\u00edmite de la desesperanza.<\/p>\n<p> La segunda parte (<span class='bible'>Lam 3:19-39<\/span>), que contiene elementos de confianza y acci\u00f3n de gracias, introduce el recuerdo de la misericordia y la salvaci\u00f3n de Dios, provocando un giro radical a la esperanza y dando un nuevo sentido al sufrimiento.<\/p>\n<p> La tercera parte (<span class='bible'>Lam 3:40-66<\/span>) arranca con una incursi\u00f3n en la lamentaci\u00f3n colectiva, exhortando a la conversi\u00f3n y retomando el motivo del sufrimiento (<span class='bible'>Lam 3:40-47<\/span>), para volver a la s\u00faplica individual donde se suceden el lamento (<span class='bible'>Lam 3:48-51<\/span>), la acci\u00f3n de gracias (<span class='bible'>Lam 3:52-58<\/span>) y la doble s\u00faplica final de liberaci\u00f3n para el pueblo y de castigo para el enemigo (<span class='bible'>Lam 3:59-66<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 sufrido:<\/b><\/i> Lit. yo soy el hombre que ha visto.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\u201cMe bloquea por todos lados\u201d<\/p>\n<p>El poema se inicia con varios cuadros de angustia humana. Las tinieblas son una t\u00edpica figura b\u00edblica de extrav\u00edo (cf. Isa. 9:2). La enfermedad es apenas distinguible de la muerte (6), ella misma una sombr\u00eda no-existencia (cf. Job 3:11-19; Isa. 14:18-20).<\/p>\n<p>El dolor f\u00edsico lleva a frustraci\u00f3n profunda, cercana a la desesperaci\u00f3n (7-9; cf. Sal. 88). Los escritores de los salmos a menudo experimentaron tambi\u00e9n la negativa de Dios a contestar la oraci\u00f3n (p. ej. Sal. 10:1; 13:1; 22:2). Los cuadros se hacen luego m\u00e1s violentos, sugiriendo a la vez los peligros que aguardan al viajero de antiguos caminos y los peligros de batalla (10-12).<\/p>\n<p>La aflicci\u00f3n del Se\u00f1or sobre el poeta toma ahora la forma de su persecuci\u00f3n por su propio pueblo (13-15). Jerem\u00edas tambi\u00e9n atrajo hostilidad extrema de sus propios compatriotas (Jer. 20:7; cf. 11:18-23). Como con el profeta, as\u00ed el sufrimiento del poeta a manos de su propio pueblo tiene el prop\u00f3sito de hacer recordar su sufrimiento a manos de sus enemigos. La desesperaci\u00f3n del poeta alcanza su culminaci\u00f3n (16-18) cuando dice que ha perdido su paz, o el sentido de bienestar que debiera haber sido la se\u00f1al de una relaci\u00f3n saludable entre Dios y su pueblo.<\/p>\n<p>Cuando el poeta se detiene en su condici\u00f3n, sin embargo, sus pensamientos recobran la esperanza (tal como los de los salmistas; Sal. 42-43). Al rememorar, entonces su pensa miento se vuelve a la bondad de Dios en el pasado. Tal uso de la memoria es siempre vital en la vida espiritual.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>3.1ss En el momento m\u00e1s sombr\u00edo de Jerem\u00edas, su esperanza se fortaleci\u00f3 con esta seguridad: Dios fue fiel y seguir\u00eda si\u00e9ndolo. Jerem\u00edas vio el juicio de Dios as\u00ed como su amor inquebrantable. En el tiempo del juicio, la misericordia de Dios sigui\u00f3 sosteniendo a Jerem\u00edas, as\u00ed como en los tiempos de prosperidad profetiz\u00f3 acerca del juicio de Dios.3.1ss En el hebreo original, los primeros cuatro cap\u00edtulos del libro de Lamentaciones son poemas acr\u00f3sticos. Cada vers\u00edculo en todos los cap\u00edtulos comienza con cada una de las letras del alfabeto hebreo. El cap\u00edtulo 3 tiene 66 vers\u00edculos en vez de 22 debido a que es un acr\u00f3stico triple: los primeros tres vers\u00edculos comienzan con el equivalente de la letra A, los tres siguientes con la letra B y as\u00ed sucesivamente. Esta era una forma t\u00edpica de la poes\u00eda hebrea. Otros ejemplos de acr\u00f3sticos son los Salmos 37, 119 y 145, y Pro 31:10-31.3.21, 22 Jerem\u00edas vio un rayo de esperanza en todo el pecado y la tristeza que lo rodeaba: \u00abPor la misericordia de Jehov\u00e1 no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias\u00bb. Dios responde con agrado brind\u00e1ndonos ayuda cuando se la pedimos. Quiz\u00e1s haya alg\u00fan pecado en su vida que piensa que Dios no perdonar\u00e1. El amor inquebrantable de Dios y su misericordia son m\u00e1s grandes que cualquier pecado y El promete perdonarnos.3.23 Por experiencia personal, Jerem\u00edas conoc\u00eda la fidelidad de Dios. Dios prometi\u00f3 que el castigo seguir\u00eda a la desobediencia y sucedi\u00f3 as\u00ed. Sin embargo, El tambi\u00e9n prometi\u00f3 restauraci\u00f3n y bendiciones futuras y Jerem\u00edas sab\u00eda que Dios tambi\u00e9n cumplir\u00eda esa promesa. Creer en la fidelidad de Dios d\u00eda tras d\u00eda nos hace confiar en sus grandes promesas para el futuro.3.27-33 \u00abLlevar el yugo\u00bb significa ponerse bajo la disciplina de Dios voluntariamente y aprender lo que El nos quiere ense\u00f1ar. Esto involucra diversos factores importantes: (1) meditaci\u00f3n en silencio sobre lo que Dios quiere, (2) arrepentimiento humilde, (3) dominio propio frente a las adversidades, y (4) paciencia confiada dependiendo del Maestro divino para que nos d\u00e9 lecciones de amor para la vida. Dios tiene diferentes lecciones tanto a corto como a largo plazo para usted ahora. \u00bfCumple usted su tarea?3.30 \u00abD\u00e9 la mejilla al que le hiere\u00bb significa someterse a abuso f\u00edsico sin defenderse, sin devolver el mal. Jes\u00fas ense\u00f1\u00f3 a sus seguidores a poner la otra mejilla (Mat 5:39) y El fue ejemplo de esto al m\u00e1s alto nivel antes de su crucifixi\u00f3n (Mat 27:27-31; Luk 22:64; Joh 18:22; Joh 19:3).3.39-42 Los padres disciplinan a sus hijos para formar una buena conducta. Dios disciplin\u00f3 a Israel para formar una vida y una adoraci\u00f3n correctas. No debemos quejarnos de la disciplina sino aprender de ella, confiando en Dios y estando dispuestos a cambiar. Debemos permitir que la correcci\u00f3n de Dios haga surgir en nuestra vida la clase de conducta que a El le agrada.3.52-57 En un momento de su ministerio, a Jerem\u00edas lo lanzaron a una cisterna vac\u00eda y lo dejaron all\u00ed para que muriera en el lodo que hab\u00eda en el fondo (Jer 38:6-13). Pero Dios lo rescat\u00f3. Jerem\u00edas utiliz\u00f3 esta experiencia para ilustrar c\u00f3mo la naci\u00f3n se hund\u00eda en el pecado. Si se volv\u00edan a Dios, El los rescatar\u00eda.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>(1) Cada rengl\u00f3n de cada secci\u00f3n de este cap\u00edtulo comienza con la misma letra heb. seg\u00fan el orden alfab\u00e9tico; la secci\u00f3n Pe\u2019 (Lam 3:46-48) precede a la secci\u00f3n \u2018\u00c1\u00b7yin (Lam 3:49-51).<\/p>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 176 Sal 71:20<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> Yo soy el hombre.  Mientras que la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n era el enfoque de los cap\u00edtulos anteriores, ahora el autor enfoca en s\u00ed mismo y en el pueblo. Los sufrimientos del pueblo se describen a trav\u00e9s de los ojos del profeta. <\/p>\n<p><p> la vara de su furor.  Babilonia fue la vara con la cual Dios castig\u00f3 a Israel (cp. <span>Job 9:34<\/span>; Is 10:5).<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u00c9l&#8230;<\/b><\/i> El s\u00fabito cambio (1a a 3a persona) muestra al profeta hablando en representaci\u00f3n de su pueblo.<\/span><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>El s\u00fabito cambio (1\u00aa a 3\u00aa Pers.) muestra al profeta hablando en representaci\u00f3n de su pueblo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia Textual III Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[31] Sal 77 (76), 10; Deut 32, 39.[43] Esto denota la gravedad de los pecados y la pena o castigo de los pecadores obstinados.[44] Is 59, 2.[51] Dependientes de Jerusal\u00e9n, laMetr\u00f3poli o madre de todos.[53] De la escena com\u00fan de estar en un pozo pasa a describir la aflicci\u00f3n personal. Jer 38, 6.[58] Alude a que el Se\u00f1or le libr\u00f3 de la prisi\u00f3n, y le salv\u00f3 la vida por medio de Abdemelec. Jer 38, 13.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Yo soy el hombre que ha visto aflicci\u00f3n bajo el l\u00e1tigo de su indignaci\u00f3n. Yo soy el hombre. Lam 1:12-14; Job 19:21; Sal 71:20; Sal 88:7, Sal 88:15, Sal 88:16; Isa 53:3; Jer 15:17, Jer 15:18; Jer 20:14-18; Jer 38:6. Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico El profeta lamenta sus propias calamidades, Lam 3:1-21. Por &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lamentaciones-31-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Lamentaciones 3:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-20984","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20984","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20984"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20984\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20984"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20984"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20984"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}