{"id":21050,"date":"2022-06-20T04:46:18","date_gmt":"2022-06-20T09:46:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lamentaciones-41-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T04:46:18","modified_gmt":"2022-06-20T09:46:18","slug":"comentario-de-lamentaciones-41-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lamentaciones-41-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Lamentaciones 4:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>\u00a1C\u00f3mo se ha empa\u00f1ado el oro! \u00a1C\u00f3mo se ha alterado el buen oro! Las piedras del santuario est\u00e1n esparcidas por los cruces de todas las calles.<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>\u00a1C\u00f3mo se ha ennegrecido el oro!<\/i><\/b> <span class='bible'>2Re 25:9<\/span>, <span class='bible'>2Re 25:10<\/span>; <span class='bible'>Isa 1:21<\/span>; <span class='bible'>Isa 14:12<\/span>; <span class='bible'>Eze 7:19-22<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>las piedras del santuario.<\/i><\/b> <span class='bible'>Lam 2:19<\/span>; <span class='bible'>Jer 52:13<\/span>; <span class='bible'>Mat 24:2<\/span>; <span class='bible'>Mar 13:2<\/span>; <span class='bible'>Luc 21:5<\/span>, <span class='bible'>Luc 21:6<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Sion deplora su estado lamentable,<\/i><\/b> <span class='bible'>Lam 4:1-12<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>confiesa sus pecados,<\/i><\/b> <span class='bible'>Lam 4:13-20<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Edom es amenazado y Sion consolado,<\/i><\/b> <span class='bible'>Lam 4:21-22<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">El cuarto poema de Lamentaciones se compone de tres movimientos:<\/p>\n<p><\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">(1) en sus costos (vv.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Lam 4:1-11<\/span><\/span>);<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">(2) en sus causas (vv.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Lam 4:12-20<\/span><\/span>); y<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">(3) en su conclusi\u00f3n (vv.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Lam 4:21-22<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">El ej\u00e9rcito babilonio saque\u00f3 el Templo y derribaron todas sus\u00a0<b>piedras<\/b>\u00a0inmensas.<\/p>\n<p> <\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>hijos \u2026 preciados:<\/b>\u00a0El pueblo de Jerusal\u00e9n era de m\u00e1s valor que el Templo. Donde quiera se habla de este pueblo como de \u00abmi hijo, mi primog\u00e9nito\u00bb (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>\u00c9xo 4:22<\/span><\/span>) y \u00abmi especial tesoro \u2026 un reino de sacerdotes, y gente santa\u00bb (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>\u00c9xo 19:5<\/span><\/span>,<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>\u00c9xo 19:6<\/span><\/span>). Los cuerpos de los valientes defensores del Templo fueron arrojados como piezas rotas de\u00a0<b>vasijas de barro<\/b>.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>\u00a1C\u00d3MO SE HA ENNEGRECIDO EL ORO!<\/b> Jerem\u00edas compara las glorias de Jerusal\u00e9n antes del sitio con el presente asolamiento del pueblo que vino como resultado del castigo de Dios.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p>4. Cuarta Lamentaci\u00f3n: Jerusalen, Asediada.<br \/>\n De nuevo aparece el canto elegiaco dedicado expresamente a la ciudad profanada por el enemigo invasor. El acento vuelve a ser el de las primeras lamentaciones. Desaparece el car\u00e1cter salm\u00f3dico y sapiencial para imponerse el eleg\u00edaco-afectivo, hablando, m\u00e1s que la reflexi\u00f3n, el coraz\u00f3n punzante del profeta, testigo de la ruina de su patria. Vuelve el sistema acr\u00f3stico sencillo, desapareciendo el triple amanerado del cap\u00edtulo anterior. Este fragmento es muy similar al de la segunda lamentaci\u00f3n (en el orden alfab\u00e9tico de letras, tambi\u00e9n aqu\u00ed la Pe se pone antes del Ayin). Ambas eleg\u00edas parecen completarse: en la segunda se destaca el desastre material de la ciudad, aqu\u00ed la situaci\u00f3n m\u00edsera de sus habitantes asediados. El motivo de la cat\u00e1strofe es el mismo: los pecados de la clase dirigente, particularmente de los falsos profetas, que sedujeron al pueblo por caminos extraviados 1. Se suele dividir en tres partes: a) v.1-10: situaci\u00f3n triste de los asediados; b) 13-20: causa de la cat\u00e1strofe; c) 21-22: invocaci\u00f3n contra Edom. Los v. 11-12 son como un intermedio.<\/p>\n<p>1 Alef. &#8211; \u00a1C\u00f3mo se ennegreci\u00f3 el oro, c\u00f3mo el oro fino ha degenerado! Est\u00e1n las piedras sagradas esparcidas por los rincones de todas las calles.<\/p>\n<p>El poeta contrapone dos situaciones: la esplendente vida de Jud\u00e1, con su templo antes de la cat\u00e1strofe, y la m\u00edsera situaci\u00f3n despu\u00e9s de la derrota. Jerusal\u00e9n, ciudad santa, era como oro fino que se ha ennegrecido y desnaturalizado. Las cosas m\u00e1s sagradas est\u00e1n profanadas, dispersas como pedruscos in\u00fatiles por los rincones de las calles. Estas piedras sagradas lo mismo pueden ser las piedras del templo demolido que los ciudadanos dispersos y abandonados; se han convertido en escoria2. En Zac 9:15 se llama a los israelitas \u201cpiedras de diadema.\u201d El pueblo israelita, en cuanto consagrado a Yahv\u00e9, era como una piedra preciosa de inestimable valor en comparaci\u00f3n de los otros pueblos 3.<\/p>\n<p>2 Bet. &#8211; Los hijos de Si\u00f3n, preciados y estimados como oro puro, \u00a1c\u00f3mo son tenidos por vasijas de barro, obras de las manos del alfarero!<\/p>\n<p>Aqu\u00ed parece concretarse el sentido de piedras sagradas del verso anterior. Los hijos de Si\u00f3n han sido tratados como vasijas inmundas y profanas, obra de alfarero. Los vencedores no han sabido calibrar el valor del pueblo vencido, escogido por Yahv\u00e9 para desempe\u00f1ar una misi\u00f3n excepcional entre los pueblos.<\/p>\n<p>3 Gu\u00edmel. &#8211; Aun los chacales dan la teta y amamantan a sus cr\u00edas. Pero la hija de mi pueblo se ha hecho tan cruel como los avestruces del desierto.<\/p>\n<p>Es tanta la miseria de los habitantes de la ciudad, que las madres niegan a sus peque\u00f1uelos darles el pecho, mostrando as\u00ed m\u00e1s crueldad que las fieras del campo, los chacales 4; como los mismos avestruces, que, seg\u00fan la opini\u00f3n popular, se despreocupan de sus hijos. En Job 39:15-16 se dice de ellos que dejan sus huevos en la arena sin preocuparse m\u00e1s de la suerte que les puede sobrevenir al poder ser pisados por los viandantes. La situaci\u00f3n de tragedia de la ciudad asediada ha privado a las madres de los sentimientos maternales y humanitarios m\u00e1s elementales.<\/p>\n<p>4 D\u00e1let. &#8211; La lengua de los ni\u00f1os de teta se ha pegado de sed al paladar. Los peque\u00f1uelos piden pan, y no hay quien se lo parta.<\/p>\n<p>La escasez es tal, que no hay para dar el alimento indispensable a los peque\u00f1uelos. Los ni\u00f1os de pecho mueren de inanici\u00f3n por no haber quien les d\u00e9 la leche. Como hemos hecho notar, el poeta dramatiza la situaci\u00f3n para resaltar las preocupaciones angustiosas de los habitantes de Jerusal\u00e9n, los cuales, en su obsesi\u00f3n de salvar su vida, se olvidan hasta de sus instintos m\u00e1s enraizados en la naturaleza, como el cuidado de las madres por sus hijitos.<\/p>\n<p>5 He. &#8211; Los que se nutr\u00edan de manjares delicados perecen por las calles. Los que se criaron vistiendo p\u00farpura se abrazan a los estercoleros.<\/p>\n<p>El cuadro de miseria se recarga incesantemente. Nadie ha podido librarse de la general penuria: los que en la vida social ten\u00edan un lugar privilegiado, se han visto obligados a vagabundear por las calles mendigando algo para su sustento, y tienen que andar por los lugares donde se echaban los residuos de las ciudades en busca de alg\u00fan alimento. El contraste es radical y expresivo de la situaci\u00f3n de miseria de los ciudadanos de Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>6 Wau. &#8211; Mayor ha sido la culpa de la hija de mi pueblo que la de la misma Sodoma, que fue destruida en un instante, sin que nadie pusiera en ella la mano.<\/p>\n<p>Por la magnitud del castigo de Jerusal\u00e9n se puede colegir la calidad de su culpa. Sodoma, en este sentido, fue menos culpable, ya que desapareci\u00f3 en un instante, mientras que Jerusal\u00e9n fue agonizando lentamente a manos de hombres enemigos; por otra parte, aqu\u00e9lla muri\u00f3 a manos de Dios (sin que nadie pusiera en ella la mano), lo que es menos humillante. Los enemigos de Jud\u00e1, despreciados por el pueblo elegido, han sido los ejecutores de la ira divina. Hubiera sido preferible (supuesta la mentalidad arrogante de los israelitas frente a los otros pueblos) que el propio Dios hubiera aniquilado directamente a su pueblo. Las ideas son radicales, con fuerte carga po\u00e9tica, y no han de ser interpretadas al pie de la letra.<\/p>\n<p>7 Zain. &#8211; Eran sus nazareos m\u00e1s resplandecientes que la nieve, m\u00e1s blancos que la leche, m\u00e1s rubicundos sus huesos que el coral, y un zafiro era su cuerpo.<\/p>\n<p>La juventud de Israel era de una belleza desbordante, y entre ellos destacaban los nazareos 5. El poeta se recrea en la descripci\u00f3n de aquella juventud florida, que por su apostura era la encarnaci\u00f3n de la belleza. Todo en ellos era gallard\u00eda y optimismo: un zafiro era su cuerpo. En su figura externa se adivinaba la esperanza de la naci\u00f3n futura.<\/p>\n<p>8 Jet. &#8211; Y est\u00e1n m\u00e1s negros que la negrura; no hay quien los conozca por las calles. Est\u00e1 su piel pegada a los huesos, seca como un le\u00f1o.<\/p>\n<p>Es la ant\u00edtesis de la descripci\u00f3n radiante anterior. La ruina de Jerusal\u00e9n ha cambiado hasta el mismo aire de la juventud, que est\u00e1 desconocida. Ha desaparecido el color sonrosado, rebosante de salud, y ha sido sustituido por el cetrino-amarillento, caracter\u00edstico del que ha sufrido los envites del hambre y de la angustia.<\/p>\n<p>9 Tet. &#8211; Los muertos a espada fueron m\u00e1s dichosos que los ca\u00eddos de hambre, que se consumen fam\u00e9licos, faltos de los frutos de la tierra.<\/p>\n<p>La muerte lenta por hambre es m\u00e1s tr\u00e1gica y deshonrosa que la del que muere en el campo de batalla luchando con el enemigo.<\/p>\n<p>10 Yod. &#8211; Manos de tiernas mujeres cocieron a sus hijos, sirvi\u00e9ronles de alimento 6 en el quebranto de la hija de mi pueblo.<\/p>\n<p>La culminaci\u00f3n de la miseria del asedio est\u00e1 representada por escenas de canibalismo, atestiguadas en otros pasajes de la Biblia 7 y repetidas en el asedio de Jerusal\u00e9n por Tito 8. Tan grande ha sido el quebranto de la hija de mi pueblo, es decir, la ruina de Jerusal\u00e9n, capital de la naci\u00f3n del profeta.<\/p>\n<p>11 Kaf. &#8211; Apur\u00f3 Yahv\u00e9 su sa\u00f1a, derram\u00f3 su abrasada ira y encendi\u00f3 un fuego en Si\u00f3n que ha consumido sus cimientos.<\/p>\n<p>Toda la cat\u00e1strofe de Jud\u00e1 ha sido un castigo enviado por la ira vengadora de Yahv\u00e9, que se ha ensa\u00f1ado con el pueblo escogido por sus infidelidades. Consecuencia de ello es que hasta los cimientos de la naci\u00f3n han desaparecido. El exilio babil\u00f3nico representa el fin de Jud\u00e1 como naci\u00f3n.<\/p>\n<p>12 Lamed. &#8211; Nunca creyeron los reyes de la tierra, ni cuantos habitan en el mundo, que entrar\u00eda el enemigo y adversario por las puertas de Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>Con frase hiperb\u00f3lica, el poeta destaca la segura convicci\u00f3n de inviolabilidad de Jerusal\u00e9n, como ciudad sagrada, en la que estaba la morada de Yahv\u00e9, el escabel de sus pies en la tierra. Esta convicci\u00f3n, participada por sus habitantes 9, era tambi\u00e9n compartida por los reyes de la tierra. La frase tiene un tono de arrogancia muy jud\u00edo. La especial protecci\u00f3n que Yahv\u00e9 hab\u00eda dispensado a su pueblo habr\u00eda hecho creer a sus reinos enemigos que era inexpugnable 10. El recuerdo del levantamiento inesperado del asedio del ej\u00e9rcito de Senaquerib dio origen a esta creencia 11.<\/p>\n<p>13 Mem. &#8211; Por los pecados de sus profetas, por las iniquidades de sus sacerdotes, que derramaban en ella sangre de justos.<\/p>\n<p>Pero aquello que parec\u00eda incre\u00edble (la toma de Jerusal\u00e9n) se ha hecho posible en virtud de la intervenci\u00f3n punitiva de Yahv\u00e9 por los pecados de los profetas y sacerdotes, que derramaron la sangre de los justos. Aqu\u00ed el profeta parece aludir a ejecuciones de enemigos de la pol\u00edtica mundana seguida por las clases directoras durante el asedio 12.<\/p>\n<p>14 Nun. &#8211; Erraban como ciegos por las calles manchados de sangre; no pod\u00edan tocarse sus vestiduras.<\/p>\n<p>El profeta aqu\u00ed parece hacerse eco de determinadas escenas sangrientas durante el asedio de Jerusal\u00e9n. La ley de la espada y de la opresi\u00f3n de los ciudadanos inocentes estaba a la orden del d\u00eda. Despu\u00e9s andaban errantes, despreciados de todos, pues nadie quer\u00eda contaminarse con sus vestiduras, te\u00f1idas en sangre inocente.<\/p>\n<p>15 S\u00e1mec. &#8211; \u00a1Apartaos! \u00a1Un inmundo! les gritaban. \u00a1Apartaos, apartaos! \u00a1No toqu\u00e9is! Cuando huyeron y anduvieron errantes, dec\u00edase entre las naciones: \u00a1No pueden quedarse!<\/p>\n<p>Ante la presencia de estos culpables, errantes como ciegos por las calles, las gentes dar\u00e1n un grito de alerta como ante un leproso: \u00a1Apartaos! \u00a1Un inmundo! 13 Una profunda execraci\u00f3n por parte del pueblo les acompa\u00f1a por doquier como culpables de tantos cr\u00edmenes y como cubiertos de la maldici\u00f3n divina. Naturalmente, todas \u00e9stas son escenas creadas, con fuerte dramatismo, por la imaginaci\u00f3n del poeta para resaltar la culpabilidad de los sacerdotes y profetas falsos, que no cumplieron debidamente con su misi\u00f3n. Despu\u00e9s de la cat\u00e1strofe eran despreciados por su pueblo y aun por las naciones cuya amistad hab\u00edan antes fomentado. Parece el profeta aludir con estas frases al desprecio general con que fueron recibidos en los pueblos circunvecinos los jefes jud\u00edos, que huyeron, despu\u00e9s de la toma de Jerusal\u00e9n por Nabucodonosor, a Egipto y otras naciones antiguas aliadas de Jud\u00e1.<\/p>\n<p>16 Ayin. &#8211; Yahv\u00e9 mismo los dispers\u00f3 y no volver\u00e1 a ellos su mirada. No hubo respeto para el sacerdote, ni piedad para el anciano.<\/p>\n<p>En realidad, ha sido el mismo Yahv\u00e9 quien los dispers\u00f3 entre las naciones para ser pr\u00f3fugos entre pueblos extra\u00f1os. Los ha echado de la tierra de Yahv\u00e9, y all\u00e1 lejos no sentir\u00e1n la mirada protectora de su Dios. Al aparecer como malditos de Yahv\u00e9, el pueblo no tuvo respeto ni consideraci\u00f3n para los que constitu\u00edan la jerarqu\u00eda normal de la naci\u00f3n: los sacerdotes y los ancianos. Como pr\u00f3fugos, huyendo de la faz de su Dios, llevan un estigma por doquier que los hace abominables a todos. La maldici\u00f3n y persecuci\u00f3n de Yahv\u00e9 los seguir\u00e1 aun en tierras extranjeras.<\/p>\n<p>17 Pe. &#8211; Se consum\u00edan aun nuestros ojos esperando nuestra ayuda. Iban esperanzadas nuestras miradas hacia un pueblo que no pudo librarnos.<\/p>\n<p>El profeta se traslada mentalmente a las horas tr\u00e1gicas del asedio de Jerusal\u00e9n, cuando hab\u00eda grandes esperanzas en la ayuda de potencias amigas que pudieran liberarlos del acoso de las tropas de Nabucodonosor. Sin duda que alude a las esperanzas puestas en las tropas del fara\u00f3n egipcio Hofra, que les hab\u00eda prometido r\u00e1pida ayuda militar 14. Jerem\u00edas siempre se opuso a estos c\u00e1lculos humanos. Para \u00e9l, la \u00fanica pol\u00edtica viable era la de Dios, \u00fanico que pod\u00eda salvarlos.<\/p>\n<p>18 Sade. &#8211; Espiaban nuestros pasos para impedirnos pasar por nuestras calles. Nuestro fin se acercaba, se cumpl\u00edan nuestros d\u00edas y ciertamente lleg\u00f3 nuestro fin.<\/p>\n<p>Se recuerdan escenas tr\u00e1gicas del asedio: por las calles no se pod\u00eda transitar, porque los asediantes babil\u00f3nicos espiaban los pasos de los ciudadanos de Jerusal\u00e9n cercados, teni\u00e9ndolos al alcance de sus flechas. El fin tr\u00e1gico se acercaba por momentos. La prometida ayuda egipcia no llegaba.<\/p>\n<p>19 Qof. &#8211; Eran nuestros enemigos m\u00e1s veloces que las \u00e1guilas del cielo, y nos persegu\u00edan por los montes y nos pon\u00edan celadas en el desierto.<\/p>\n<p>Ahora pasa el poeta a describir las escenas de los fugitivos que hab\u00edan logrado escapar del cerco de Jerusal\u00e9n: por los montes eran cazados como alima\u00f1as 15, sin esperanza de salvaci\u00f3n, ya que los enemigos eran veloc\u00edsimos y maestros en poner emboscadas por los montes. y el desierto 15 *.<\/p>\n<p>20 Res. &#8211; El que era el aliento de nuestra boca, el ungido de fue capturado en su trampa, Yahv\u00e9, aquel de quien dec\u00edamos: A su sombra viviremos entre las naciones.<\/p>\n<p>Esta despiadada persecuci\u00f3n culmin\u00f3 en la captura del rey Se-dec\u00edas, que era como el aliento de sus subditos. Es una frase expresiva para indicar la dependencia que de \u00e9l ten\u00edan los jud\u00edos. Frases an\u00e1logas aparecen aplicadas en las cartas de Tell-Amarna en Egipto 16. El poeta se siente conmovido ante la suerte desesperada del que colmaba sus ilusiones nacionales, el ungido de Yahv\u00e9, llamado as\u00ed porque al ser consagrado rey se le ung\u00eda solemnemente en nombre de Yahv\u00e9 17. En la concepci\u00f3n teocr\u00e1tica de los israelitas, el rey era el representante vivo de Yahv\u00e9 en la tierra, que deb\u00eda empalmar un d\u00eda con el Mes\u00edas o Ungido por excelencia. De ah\u00ed la profunda veneraci\u00f3n por \u00e9l. Con la desaparici\u00f3n del ungido de Yahv\u00e9, el rey Sedec\u00edas, se deshicieron las antiguas esperanzas de permanecer con dignidad como naci\u00f3n entre los pueblos: de quien dec\u00edamos: A su sombra viviremos entre las naciones. El rey, pues, es comparado a un \u00e1rbol frondoso, bajo el cual pueden buscar sombra y protecci\u00f3n sus subditos.<\/p>\n<p>21 Sin. &#8211; \u00a1Al\u00e9grate y tripudia, hija de Edom, que habitas la tierra de Us! 18 Tambi\u00e9n a ti te llegar\u00e1 el c\u00e1liz, y te emborrachar\u00e1s y quedar\u00e1s desnuda,<\/p>\n<p>El canto cambia de destinatario y de acento. Ha cesado el tono elegiaco y empieza la s\u00e1tira. Edom era el pueblo que m\u00e1s se hab\u00eda regocijado con la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n 19. Ir\u00f3nicamente el poeta la invita a desahogar sus \u00faltimas alegr\u00edas, porque se le acerca la hora de beber el c\u00e1liz de la amargura, como Jud\u00e1. Yahv\u00e9 da a beber a todos los pueblos la copa de su ira vengadora 20, y ahora la va a poner ante los labios voluptuosos de Edom para que se embriague y quede desnuda, siendo por ello objeto de desprecio de las dem\u00e1s naciones 21.<\/p>\n<p>22 Tau. &#8211; Hija de Si\u00f3n, tu iniquidad est\u00e1 expiada; ya no volver\u00e1 (Yahv\u00e9) a arrojarte al cautiverio. Hija de Edom, El castigar\u00e1 tu iniquidad y pondr\u00e1 al desnudo tus pecados.<\/p>\n<p>Llega la hora de la rehabilitaci\u00f3n de Si\u00f3n, que con sus sufrimientos ha conseguido que ante Dios queden expiados sus pec\u00e1dos 22. No volver\u00e1n las pruebas del exilio. Al contrario, llega la hora de la justicia divina para Edom, que se ha alegrado por la ruina de Jud\u00e1. Yahv\u00e9 no puede dejar impune su iniquidad, y, castig\u00e1ndolo, pondr\u00e1 al desnudo sus pecados, ya que el castigo es la medida de las transgresiones.<\/p>\n<p> 1 Cf. Lam 2:14; Lam 4:13. &#8211; 2 Cf. Jer 6:30; Eze 22:18. &#8211; 3 Cf. Deu 7:6; Deu 14:2; Jer 2:3. &#8211; 4 Cf. Isa 13:22; Isa 34:13; Isa 35:7; Jer 9:10; Miq 1:8; Job 30:29. &#8211; 5 Cf. Num 6:2-21.  Muchos autores traducen, en vez de nazareas, pr\u00edncipes. &#8211; 6 As\u00ed seg\u00fan el TM. Algunos corrigen la palabra hebrea que traducimos por alimento por otra parecida que significa sepulcro. Pero los LXX siguen el texto masor\u00e9tico hebreo. &#8211; 7 Cf. 2Re 6:28-29 : en el sitio de Samar\u00eda. &#8211;  8 Cf. Flavio Josefo, Bell. lud. VI 20is. &#8211; 9 Cf. Jer 7:4. &#8211; 10 Cf. 2Re 19:34.35- &#8211; 11 Cf. 2Re 19:345. &#8211; 12 Cf. Jer 28:9. &#8211; 13 Cf. Lev 13:45. &#8211; 14 Cf. Jer 37:5; Isa 33:6. &#8211; 15 Cf. Jer 52:8s. &#8211; 15* Cf. Jer 39:4- &#8211;  16 S\u00e9neca llama al emperador \u201cesp\u00edritu vital\u201d (De clementia I, 4). &#8211; 17 Cf. 1Sa 2:10; 1Sa 2:2 Gr\u00f3n 6:42; Abd 1:3 :13. &#8211; 18 Us estaba localizado entre Arabia e Idumea. Falta en el texto griego. &#8211;  19 Cf. Jer 49:7-22. &#8211; 20 Cf. Jer 25:15ss. &#8211; 21 Cf. Lam 1:8; Gen 9:21; Nah 3:5; Jer 13:22. &#8211; 22 Cf. Isa 40:1.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>se ha ennegrecido el oro.<\/b> Sobre los adornos dorados del templo que fueron saqueados por los conquistadores solo qued\u00f3 el polvo y el holl\u00edn que cubr\u00eda los despojos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Lam 4:1-22<\/span> : El cuarto poema es una gran lamentaci\u00f3n individual estructurada en dos grandes partes y una conclusi\u00f3n de tono prof\u00e9tico.<\/p>\n<p> La primera parte (<span class='bible'>Lam 4:1-10<\/span>) es como un gran fresco de la Jerusal\u00e9n destruida, justo en el momento de su ruina. En la descripci\u00f3n se agudiza el contraste entre el presente de sufrimiento, dolor, profanaci\u00f3n y miseria, y el pasado reciente de hermosura, bienestar, santidad y dignidad.<\/p>\n<p> La segunda parte (<span class='bible'>Lam 4:11-20<\/span>) arranca de la decisi\u00f3n punitiva de Dios y contempla la acci\u00f3n destructiva y perseguidora del enemigo dentro y fuera de la ciudad, hasta que tiene lugar la captura del rey (<span class='bible'>Lam 4:20<\/span>).<\/p>\n<p> La conclusi\u00f3n (<span class='bible'>Lam 4:21-22<\/span>), con claras reminiscencias prof\u00e9ticas, va dirigida contra la vecina Edom, c\u00f3mplice y beneficiaria de la invasi\u00f3n, y que por tanto ha de pagar su culpa, como la ha pagado Israel.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>pueblo deshumanizado<\/p>\n<p>Como el oro y las gemas, una vez tan apreciadas por el pueblo de Jud\u00e1, se han mostrado ahora sin valor (1), as\u00ed el pueblo, una vez \u201cposesi\u00f3n atesorada de Dios\u201d (Exo. 19:5), era tratado ahora como com\u00fan y sin valor (2). Lo que es peor, ellos se hab\u00edan embrutecido por sus sufrimientos. Aun la maternidad, que a menudo representa la humanidad en su mayor compasi\u00f3n, hab\u00eda llegado a ser m\u00e1s cruel que las bestias (3, 4; las avestruces eran aparentemente proverbiales por el descuido de sus cr\u00edas, cf. Job 39:13-18).<\/p>\n<p>El lujo de la vida delicada hab\u00eda concluido (5; cf. Am\u00f3s 4:1-3; 6:1), porque las perversidades de la vida de Jud\u00e1 hab\u00edan producido sus propios frutos. (La palabra iniquidad en el v. 6 sugiere a la vez la iniquidad y el resultado natural o inevitable de ella.) Comparar a Jerusal\u00e9n con Sodoma (6) es particularmente chocante, por la proverbial iniquidad y justo castigo de Sodoma (ver G\u00e9n. 19:1-29).<\/p>\n<p>La suerte de los dirigentes se se\u00f1ala para llamar la atenci\u00f3n (6, 7), porque su riqueza y buena presencia hab\u00edan desmentido la verdad de ser injustos. El cuadro final de miseria bajo el sitio se detiene en el horror de la muerte lenta por hambre y vuelve al tema, m\u00e1s horripilante que antes, de la maternidad embrutecida (9, 10; cf. Deut. 28:53-57).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>4.1ss Este cap\u00edtulo contrasta la situaci\u00f3n anterior al sitio de Jerusal\u00e9n con la situaci\u00f3n que lo precedi\u00f3. Los sonidos y se\u00f1ales de prosperidad se fueron debido al pecado del pueblo. Este cap\u00edtulo nos advierte a no suponer que cuando la vida va bien, siempre seguir\u00e1 as\u00ed. Debemos evitar gloriarnos en nuestra prosperidad para que no caer en bancarrota espiritual.4.1-10 Cuando una ciudad estaba bajo sitio, la muralla de la ciudad, construida para dar protecci\u00f3n, sellaba a la gente que estaba en su interior. No pod\u00edan salir a los campos en busca de comida ni agua debido a que el enemigo estaba acampado alrededor de ella. Cuando los alimentos se terminaron en la ciudad, el pueblo observ\u00f3 que sus enemigos cosechaban y com\u00edan el producto de los campos. El sitio era una prueba de voluntad para ver qui\u00e9n resist\u00eda m\u00e1s. Jerusal\u00e9n estuvo sitiada durante dos a\u00f1os. La vida se volvi\u00f3 tan dif\u00edcil que el pueblo hasta se com\u00eda a sus hijos y los cad\u00e1veres los dejaban para que se pudrieran en las calles. Se perdi\u00f3 toda esperanza.4.6 Sodoma, destruida por el fuego que baj\u00f3 del cielo debido a la maldad (G\u00e9nesis 18.20-19.29), lleg\u00f3 a ser un s\u00edmbolo del juicio final de Dios. \u00a1Aun as\u00ed el pecado de Jerusal\u00e9n fue mucho mayor que el de Sodoma!4.13-15 Estar contaminado o inmundo significaba no ser digno de entrar al templo ni adorar a Dios. Los sacerdotes y profetas deb\u00edan haber sido los m\u00e1s cuidadosos en mantener la pureza ceremonial para as\u00ed continuar llevando a cabo sus deberes ante Dios. Sin embargo, muchos sacerdotes y profetas hicieron el mal y se contaminaron. Como l\u00edderes de la naci\u00f3n, su ejemplo llev\u00f3 al pueblo al pecado y provoc\u00f3 la ca\u00edda final de la naci\u00f3n y de Jerusal\u00e9n, su ciudad capital.4.17 Jud\u00e1 pidi\u00f3 ayuda a Egipto para pelear en contra del ej\u00e9rcito babil\u00f3nico. Egipto dio falsas esperanzas a Jud\u00e1, comenzaron a ayudar, pero luego se retiraron (Jer 37:5-7). Jerem\u00edas advirti\u00f3 a Jud\u00e1 que no se aliara a Egipto. Dijo a los l\u00edderes que confiaran en Dios, pero se negaron a escucharlo.4.20 Sedequ\u00edas, a pesar de ser llamado \u00abel ungido de Jehov\u00e1\u00bb, tuvo poca profundidad espiritual y poco poder de liderazgo. En vez de depositar su fe en Dios y escuchar a Jerem\u00edas, el verdadero profeta de Dios, escuch\u00f3 a los falsos profetas. Para empeorar la situaci\u00f3n el pueblo decidi\u00f3 seguir y confiar en su rey (2Ch 36:11-23). Eligieron el camino de la confianza y complacencia falsas al querer sentirse seguros en vez de seguir las instrucciones que Dios le daba a su pueblo a trav\u00e9s de Jerem\u00edas. Pero al objeto de su confianza, el rey Sedequ\u00edas, lo capturaron.4.21, 22 Edom era el archienemigo de Jud\u00e1, aun cuando ten\u00edan un antepasado com\u00fan, Isaac (v\u00e9anse Gen 25:19-26; Gen 36:1). Edom ayud\u00f3 activamente a Babilonia en el sitio de Jerusal\u00e9n. Como recompensa, Nabucodonosor dio a Edom las tierras de las afueras de Jud\u00e1. Jerem\u00edas dijo que Edom ser\u00eda juzgado por su traici\u00f3n en contra de sus hermanos. (V\u00e9anse tambi\u00e9n Jer 49:7-22; Eze 25:12-14; Amo 9:12; Oba 1:1-21)<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>(1) O l\u00e9ase: \u201c\u00a1Oh, c\u00f3mo disminuye en resplandor el oro [heb.: za\u00b7h\u00e1v], c\u00f3mo cambia el buen oro [heb.: hak\u00b7k\u00e9\u00b7them]!\u201d. V\u00e9anse Job 28:16-17, nn.<\/p>\n<p>(2) O: \u201clas piedras del santuario\u201d.<\/p>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 284 1Re 6:22<\/p>\n<p>b 285 1Re 5:17; 1Re 7:9<\/p>\n<p>c 286 Jer 52:13<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> el oro&#8230;piedras sagradas.  Ambos simbolizan al pueblo de Israel en cuanto a recursos naturales y los objetos que usaban en la adoraci\u00f3n.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>.<i><b>C\u00f3mo<\/b><\/i>.<\/span><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Lit., <i>la cabeza<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><em>rtf1fbidisansiansicpg1252deff0fonttblf0fromanfprq2fcharset2 Wingdings 3;<\/em> . Como.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia Textual III Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[1] Con el incendio del templo de Jerusal\u00e9n quedaron ahumadas y renegridas sus paredes, que antes parec\u00edan una ascua de oro. Las im\u00e1genes est\u00e1n a\u00fan vivas en la memoria del poeta. 2 Cro 3.[3] Job 39, 14.[7] Contraste tr\u00e1gico entre la nieve y el carb\u00f3n.[15] Jer 30, 17.[19] 2 Re 25, 4; Jer 39, 5.[22] No fueron llevados cautivos a otro pa\u00eds. En la \u00faltima ruina de Jerusal\u00e9n, durante el imperio romano, se dispersaron por la tierra.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a1C\u00f3mo se ha empa\u00f1ado el oro! \u00a1C\u00f3mo se ha alterado el buen oro! Las piedras del santuario est\u00e1n esparcidas por los cruces de todas las calles. \u00a1C\u00f3mo se ha ennegrecido el oro! 2Re 25:9, 2Re 25:10; Isa 1:21; Isa 14:12; Eze 7:19-22. las piedras del santuario. Lam 2:19; Jer 52:13; Mat 24:2; Mar 13:2; Luc &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lamentaciones-41-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Lamentaciones 4:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-21050","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21050","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21050"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21050\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21050"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21050"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21050"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}