{"id":21072,"date":"2022-06-20T04:47:10","date_gmt":"2022-06-20T09:47:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lamentaciones-51-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T04:47:10","modified_gmt":"2022-06-20T09:47:10","slug":"comentario-de-lamentaciones-51-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lamentaciones-51-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Lamentaciones 5:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Acu\u00e9rdate, oh Jehovah, de lo que nos ha sucedido. Mira y ve nuestro oprobio.<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>Acu\u00e9rdate, oh Jehov\u00e1.<\/i><\/b> <span class='bible'>Lam 1:20<\/span>; <span class='bible'>Lam 2:20<\/span>; <span class='bible'>Lam 3:19<\/span>; <span class='bible'>Neh 1:8<\/span>; <span class='bible'>Job 7:7<\/span>; <span class='bible'>Job 10:9<\/span>; <span class='bible'>Jer 15:15<\/span>; <span class='bible'>Hab 3:2<\/span>; <span class='bible'>Luc 23:42<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>y mira nuestro oprobio.<\/i><\/b> <span class='bible'>Lam 2:15<\/span>; <span class='bible'>Lam 3:61<\/span>; <span class='bible'>Neh 1:3<\/span>; <span class='bible'>Neh 4:4<\/span>; <span class='bible'>Sal 44:13-16<\/span>; <span class='bible'>Sal 74:10<\/span>, <span class='bible'>Sal 74:11<\/span>; <span class='bible'>Sal 79:4<\/span>, <span class='bible'>Sal 79:12<\/span>; <span class='bible'>Sal 89:50<\/span>, <span class='bible'>Sal 89:51<\/span>; <span class='bible'>Sal 123:3<\/span>, <span class='bible'>Sal 123:4<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Una oraci\u00f3n de lamento de Sion a Dios,<\/i><\/b> <span class='bible'>Lam 5:1-22<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">El quinto poema (y \u00faltimo) en Lamentaciones se compone de cuatro movimientos:<\/p>\n<p><\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">(1) nuestra condici\u00f3n (vv.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Lam 5:1-9<\/span><\/span>);<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">(2) nuestro sufrimiento individual (vv.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Lam 5:10-14<\/span><\/span>);<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">(3) nuestros sentimientos (vv.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Lam 5:15-18<\/span><\/span>); y<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">(4) nuestras preguntas (vv.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Lam 5:19-22<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>ACU\u00c9RDATE, OH JEHOV\u00c1<\/b>. El \u00faltimo cap\u00edtulo de Lamentaciones es una oraci\u00f3n intercesora en la cual Jerem\u00edas reconoce que aun cuando Dios sea responsable del juicio y del desastre de Jerusal\u00e9n, \u00c9l escuchar\u00e1 su clamor, aceptar\u00e1 su sincera confesi\u00f3n de pecado, y responder\u00e1 con misericordia y ayuda.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p>5. Quinta Lamentaci\u00f3n: Oraci\u00f3n del Profeta.<br \/>\n Esta lamentaci\u00f3n tiene unas caracter\u00edsticas muy diferentes de las anteriores, ya que le falta el tono elegiaco, propio de aqu\u00e9llas, y el metro alfab\u00e9tico; es m\u00e1s bien una plegaria con una descripci\u00f3n de la situaci\u00f3n: el pueblo est\u00e1 sometido a una dominaci\u00f3n extranjera, y el templo, desolado. El desastre de la naci\u00f3n es efecto de un castigo divino por las transgresiones que se acumularon a trav\u00e9s de las generaciones. Se describen los sufrimientos del pueblo para mover a compasi\u00f3n a Yahv\u00e9. No hay indicios de rencor contra los enemigos. En este sentido, la plegaria tiene un elevado sentido espiritual. Algunos autores quieren ver en esta oraci\u00f3n un reflejo de los tiempos calamitosos de la \u00e9poca de la persecuci\u00f3n de Ant\u00edoco IV Epifanes en los tiempos de los Macabeos (s.11), pero en realidad no hay ninguna prueba definitiva que permita rebajar tanto la \u00e9poca de composici\u00f3n. Por otra parte, los tiempos ruinosos que siguieron a la destrucci\u00f3n por Nabucodonosor pueden bien dar pie a esta bell\u00edsima composici\u00f3n po\u00e9tica. La Vulgata la atribuye a Jerem\u00edas, pero su t\u00edtulo, Oraci\u00f3n de Jerem\u00edas, falta en el texto hebreo y griego. S\u00f3lo aparece en algunos c\u00f3dices griegos, sir\u00edacos y \u00e1rabes. Parece, pues, una adici\u00f3n redaccional posterior. En la liturgia romana esta Oraci\u00f3n de Jerem\u00edas constituye una de las piezas m\u00e1s emotivas de Semana Santa.<\/p>\n<p>Invocaci\u00f3n suplicante a Yahv\u00e9 (1-3).<br \/>\n1 Acu\u00e9rdate, joh Yahv\u00e9! de lo que nos ha sobrevenido; mira y contempla nuestro oprobio. 2 Nuestra heredad ha pasado a manos extra\u00f1as, nuestras casas a poder de desconocidos. 3 Somos como hu\u00e9rfanos, sin padre, y nuestras madres son como viudas.<\/p>\n<p>Yahv\u00e9 est\u00e1 enojado por los pecados de su pueblo, pero los sufrimientos pasados son tantos, que bien pueden calmar su ira justamente derramada. Debe tener, pues, presente la trist\u00edsima situaci\u00f3n de su pueblo, convertido en objeto de oprobio y bald\u00f3n para todos. La naci\u00f3n ha desaparecido como unidad pol\u00edtica, y la tierra de Yahv\u00e9, la heredad recibida de los antepasados, ha pasado a manos extra\u00f1as. Los enemigos andan libres por el pa\u00eds. Los jud\u00edos se sienten extra\u00f1os en su propia tierra, pues sus casas han pasado a poder de desconocidos. Se sienten hu\u00e9rfanos al ser privados de la protecci\u00f3n divina, y las madres, separadas de sus maridos, deportados, son como viudas.<\/p>\n<p>Situaci\u00f3n econ\u00f3mica precaria (4-10).<br \/>\n4 Bebemos de nuestra agua a precio de dinero y tenemos que comprar nuestra le\u00f1a. 5 Somos perseguidos, llevamos yugo sobre la cerviz, estamos agotados, no hay para nosotros descanso. 6 Tendimos la mano a Egipto y a Asir\u00eda para saciarnos de pan. 7 Pecaron nuestros padres, y ya no existen; mas nosotros cargamos con sus iniquidades* 8 Esclavos se\u00f1orean sobre nosotros, sin que haya quien nos libre de sus manos. 9 Con riesgo de nuestra vida vamos en busca de nuestro pan, afrontando la espada del desierto. 10 Nuestra piel abrasa como un horno por la fiebre del hambre.<\/p>\n<p>Despojados de sus propiedades, los israelitas se ven obligados a pagar con dinero agua que en realidad les pertenece por derecho (v.4). La opresi\u00f3n del invasor es insoportable. La situaci\u00f3n puede ser muy bien la inmediata a la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n, cuando el pueblo que no hab\u00eda sido deportado se esforzaba por organizar su vida econ\u00f3mica y social bajo la direcci\u00f3n del gobernador impuesto por los babilonios, Godol\u00edas 1. El profeta empieza a continuaci\u00f3n a exponer teol\u00f3gicamente las causas de la gran cat\u00e1strofe: Israel, en vez de buscar el auxilio divino, ha requerido la ayuda extranjera, unas veces en Egipto y otras en Asir\u00eda, los dos colosos que pugnaron siempre por dominar en el Pr\u00f3ximo Oriente (v.6). Esto era desconfiar de Yahv\u00e9 y exponerse a influencias religiosas extranjeras; por eso los profetas siempre se opusieron a estas relaciones pol\u00edticas. El profeta reconoce este gran error de sus antepasados, pero, por otra parte, protesta por tener su generaci\u00f3n que hacerse cargo con todas las culpas de sus padres. Jerem\u00edas hab\u00eda prometido que en adelante no se dir\u00eda m\u00e1s \u201cnuestros padres comieron las agraces y nosotros sufrimos la dentera\u201d 2. Tanto \u00e9l como Ezequiel se presentan \u00a1como los campeones del individualismo y de la responsabilidad personal 3.<br \/>\nYahv\u00e9, pues, debe considerar que tambi\u00e9n la generaci\u00f3n de la -desgracia tiene.derecho a alg\u00fan alivio, ya que no fue peor que la anterior. Sin embargo, han llegado a una situaci\u00f3n jam\u00e1s so\u00f1ada por sus antepasados. Los israelitas, que por su elecci\u00f3n eran el pueblo de Dios, y, por tanto, se\u00f1ores de los otros pueblos, ahora se ven dominados por los que leg\u00edtimamente deb\u00edan ser sus esclavos (v.8); y no hay esperanza de salir de esta situaci\u00f3n. La vida es un constante riesgo, ya que tienen que aventurarse en busca de pan, afrontando la espada del desierto, probable alusi\u00f3n a las razzias de los beduinos que merodeaban por los contornos del desierto de Jud\u00e1 y ca\u00edan sobre los que, desprevenidos, caminaban por rutas extraviadas, buscando ayuda en peque\u00f1os oasis olvidados. Como consecuencia del hambre prolongada, han venido las enfermedades y la fiebre, a causa de la cual su piel abrasa como un horno.<\/p>\n<p>Atropellos de los vencedores (11-14).<br \/>\n11 Violaron a las mujeres en Si\u00f3n, a las v\u00edrgenes en las ciudades de Jud\u00e1. 12 Colgaron de las manos a los pr\u00edncipes y no respetaron la cara de los ancianos. 13 Los mancebos han sido puestos a la muela, y los ni\u00f1os se tambalean bajo la carga de le\u00f1a. 14 Ya no van los ancianos a la puerta, ya no cantan los j\u00f3venes.<\/p>\n<p>Bell\u00edsima descripci\u00f3n de la opresi\u00f3n de los habitantes de Jud\u00e1 bajo el yugo enemigo. Ning\u00fan estrato social se ha visto libre del peso del invasor. Las mujeres son presa de la voluptuosidad de la soldadesca 4; es la secuela de todas las invasiones. Los pr\u00edncipes han sido ahorcados, y los ancianos, tratados sin consideraci\u00f3n. Los mancebos han sido puestos, como asnos, a mover la pesada muela, y sobre los ni\u00f1os se imponen cargas desproporcionadas. Adem\u00e1s, ya no funcionan los tribunales o consejos de ancianos en la puerta, lugar tradicional de reuni\u00f3n de la ciudad 5.<\/p>\n<p>Duelo general en la poblaci\u00f3n vencida (15-18).<br \/>\n15 Huy\u00f3 de nuestros corazones la alegr\u00eda, nuestras danzas se han tornado en luto. 16  Cay\u00f3 de nuestra cabeza la corona. \u00a1Ay de nosotros, que hemos pecado!  17 Por eso se angustia nuestro coraz\u00f3n, se nublan nuestros ojos, 18 porque el monte de Si\u00f3n est\u00e1 asolado y por \u00e9l se pasean las raposas.<\/p>\n<p>Todo lo que constitu\u00eda motivo de alegr\u00eda ha desaparecido de la vida de la naci\u00f3n. Las tradicionales danzas de la juventud han dado paso al duelo general, y la humillaci\u00f3n total es la consecuencia de la cat\u00e1strofe: cay\u00f3 de nuestra cabeza la corona. El pueblo israelita era el pueblo rey entre las naciones, pero ha perdido sus prerrogativas regias, castigado por su mismo Dios, y todo porque hemos pecado. La confesi\u00f3n es sincera y humilde. Y, sobre todo, la gran tragedia para todos es la asolaci\u00f3n del monte de Si\u00f3n, orgullo de la raza. Todo es un mont\u00f3n de ruinas, guarida de raposas. El templo, morada de Yahv\u00e9, se ha convertido en acervo informe de escombros.<\/p>\n<p>S\u00faplica angustiosa a Yahv\u00e9 (19-22).<br \/>\n19 Mas t\u00fa, \u00a1oh Yahv\u00e9! reinas por siempre, y tu trono permanece por generaciones y generaciones. 20 \u00bfPor qu\u00e9 nos has de olvidar para siempre, nos has de abandonar por largo tiempo ? 21 Convi\u00e9rtenos a ti, \u00a1oh Yahv\u00e9! y nos convertiremos. Danos todav\u00eda d\u00edas como los antiguos. 22 \u00bfPor qu\u00e9 nos has rechazado enteramente, te has irritado contra nosotros hasta el extremo?<\/p>\n<p>La plegaria se abre con una doxolog\u00eda para captar la benevolencia divina. Dios es eterno e inmutable, en contraposici\u00f3n a los destinos de los pueblos. Por eso, la confianza del profeta es suma. Sabe que puede cambiar la tr\u00e1gica situaci\u00f3n actual. Los pecados han sido muchos, y el castigo merecido; pero Israel es su pueblo elegido. \u00bfC\u00f3mo, pues, los va a olvidar para siempre? Por eso, en un supremo arranque, suplica a Yahv\u00e9 que los restablezca como pueblo para despu\u00e9s vivir vinculados a El: Convi\u00e9rtenos a ti, y nos convertiremos (v.21). Suplica la restauraci\u00f3n nacional como en los tiempos gloriosos de la monarqu\u00eda dav\u00eddica: danos todav\u00eda d\u00edas como los antiguos. La nueva teocracia debe distinguirse por una mayor fidelidad a Yahv\u00e9 6. Se trata, pues, en esta s\u00faplica del retorno de la naci\u00f3n como colectividad nacional a su estado primitivo, sin que esto excluya un retorno de los individuos como tales a Dios, centro de los corazones. Los te\u00f3logos se han basado, entre otros, en este texto para estructurar la teor\u00eda de las gracias prevenientes; no obstante, el contexto parece favorecer una s\u00faplica de rehabilitaci\u00f3n de la naci\u00f3n jud\u00eda, postrada como condici\u00f3n para despu\u00e9s establecer una sociedad m\u00e1s vinculada a Yahv\u00e9. As\u00ed lo parece insinuar la segunda parte del v.21: danos todav\u00eda d\u00edas como los antiguos; es decir, restaura nuestra naci\u00f3n en su plenitud pol\u00edtica, como en tiempos anteriores, para favorecer la conversi\u00f3n de los corazones a Yahv\u00e9.<br \/>\nY termina el profeta con una consideraci\u00f3n que debe mover el coraz\u00f3n de Dios: Porque nos has rechazado enteramente, te has irritado contra nosotros hasta el extremo (v.22). La prueba ha sido demasiado dura, y ya es hora que llegue la misericordia divina. Algunos autores prefieren entender la frase en sentido interrogativo: \u201c\u00bfNos vas a rechazar enteramente? \u00bfTe irritar\u00e1s contra nosotros hasta el extremo?\u201d Lo que acentuar\u00eda el sentido de s\u00faplica del fragmento.<\/p>\n<p>  1 Cf. Jer-4:4s. &#8211; 2 Cf.Jer31:2:9. &#8211; 3 Cf. Eze 18:1. &#8211; 4 Cf. Lam 3:51. &#8211; 5 Cf. Amo 5:10; Amo 22:15; Zac 8:16; Pro 31:23. &#8211; 6 Cf. Isa 1:21.26; Jer 2:2.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>Acu\u00e9rdate, oh Jehov\u00e1.<\/b> Jerem\u00edas or\u00f3 por la misericordia de Dios para su pueblo, hizo un resumen de las heridas infligidas por las naciones (vv. <span class='bible'>Lam 5:1-10<\/span>), record\u00f3 las aflicciones de grupos espec\u00edficos (vv. <span class='bible'>Lam 5:11-14<\/span>), mostr\u00f3 por qu\u00e9 Dios juzgaba (vv. <span class='bible'>Lam 5:15-18<\/span>) e intercedi\u00f3 por la renovaci\u00f3n de Israel (vv. <span class='bible'>Lam 5:19-22<\/span>; cp. <span class='bible'>Miq 7:18-20<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Lam 5:1-22<\/span> : En el quinto poema, el m\u00e1s breve, desaparece el acr\u00f3stico (ver Introducci\u00f3n y notas a los <span class='bible'>Sal 25:1-22<\/span> y <span class='bible'>Sal 119:1-176<\/span>) y s\u00f3lo conserva el artificio alfab\u00e9tico al estar compuesto de veintid\u00f3s versos. Es una lamentaci\u00f3n colectiva, colocada entre dos s\u00faplicas (<span class='bible'>Lam 5:1<\/span>, <span class='bible'>Lam 5:20-22<\/span>) y que incluye una excepcional f\u00f3rmula h\u00edmnica (<span class='bible'>Lam 5:19<\/span>). El motivo de los lamentos son los recuerdos de la destrucci\u00f3n, a\u00fan persistentes, pero vistos con cierta lejan\u00eda, como si quien los evoca perteneciera a la generaci\u00f3n siguiente (<span class='bible'>Lam 5:2-3<\/span>; <span class='bible'>Lam 5:7<\/span>) que a\u00fan sigue pagando (<span class='bible'>Lam 5:4<\/span>; <span class='bible'>Lam 5:6<\/span>) las consecuencias. La s\u00faplica conclusiva abre paso a un tiempo de conversi\u00f3n, de perd\u00f3n y de esperanza.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\u201cacuerdate, Oh Jehovah\u201d<\/p>\n<p>El \u00faltimo poema difiere de los otros tanto en forma (ver la Introducci\u00f3n) como en perspectiva, reflejando aparentemente un per\u00edodo cuando el sitio es taba bien en el pasado. Sin embargo, las consecuencias de la derrota continuaban en condiciones de vida miserables. Los cuadros de penalidades agobiadoras son aqu\u00ed una pat\u00e9tica reversi\u00f3n de lo que la vida en el pacto pudiera haber sido.<\/p>\n<p>La tierra, una heredad del Se\u00f1or (2; cf. Deut. 4:21), estaba ahora controlada por extra\u00f1os, aunque el Se\u00f1or hab\u00eda una vez expulsado de ella a otras naciones para d\u00e1rsela a Israel (el tema del libro de Josu\u00e9). Las viudas y los hu\u00e9rfanos, los menes terosos, fueron antes encomendados al cuidado especial del pueblo de Israel (Deut. 14:28, 29), y ahora todo el pueblo era menesteroso como ellos, ni siquiera ten\u00edan el derecho de gozar de las bendiciones de la tierra ni de paz de enemigos y perse guidores (4, 5; cf. Deut. 8:7-10; 12:9). El pueblo podr\u00eda y deber\u00eda haber estado libre y satisfecho, si solamente hubiese confiado y obedecido al Se\u00f1or. La demanda del AT de confianza en Dios es inflexi ble y viene a sus lectores modernos como a los antiguos.<\/p>\n<p>La reflexi\u00f3n del pueblo sobre sus sufrimientos por causa de los pecados de generaciones anteriores (7) recuerda a Exo. 20:5. Se ve mejor como una alusi\u00f3n a la persistencia del pueblo en pecar contra el Se\u00f1or, m\u00e1s bien que sugiriendo que ellos mismos no eran responsables por su suerte presente (ver v. 16; cf. Jer. 31:29-39; Eze. 18).<\/p>\n<p>Siguen cuadros de desesperada miseria (11-16); mujeres indefensas contra el abuso (y tal vez desterrados como un resultado); j\u00f3venes puestos en tareas humillantes; hombres ancianos privados de asociaciones normales, como tambi\u00e9n de su papel en la administraci\u00f3n de los asuntos de su comunidad (14a); ausencia de gozo, de romance (14b, 15); recuerdos persistentes de atrocidades contra sus dirigentes (12; cf. Deut. 21:22, 23 por lo de gradante de este destino). Con el monte de Sion desolado, este es un cuadro poderoso de la miseria y caos potencial de la vida sin Dios.<\/p>\n<p>El poema concluye (19-22) afirmando que Dios verdaderamente es rey. Estos mismos vers\u00edculos tienen la forma de un lamento, sin embargo, con sus elementos de alabanza junto con protesta y petici\u00f3n. La oraci\u00f3n en el v. 21 hace sonar una nota positiva abarcando a la vez un ruego a ser restaurado no s\u00f3lo a una relaci\u00f3n plena sino tambi\u00e9n a la posesi\u00f3n de la tierra, y tambi\u00e9n a un nuevo compromiso de parte del pueblo a un regreso al Se\u00f1or (cf. Jer. 31:18). El \u00faltimo v. asegura que el poema no termine con una nota de complacencia. No obstante, la verdadera naturaleza de este poema, como de toda la colecci\u00f3n, es una de petici\u00f3n. Puede haber esperanza s\u00f3lo en un regreso al Se\u00f1or. El libro de Lam. muestra esto en su desenmascaramiento de la falsa confianza del pueblo, que hab\u00eda tra\u00eddo sobre ellos tan deplorable juicio. Y lo muestra, sobre todo, en su conmovedora celebraci\u00f3n 3:22-30 del amor y compasi\u00f3n de Dios. Estas son las cosas que permanecen, y que siguen siendo la esperanza de los cristianos, que las han visto reveladas en la vida, muerte y resurrecci\u00f3n de Jesucristo. Aun en Cristo, sin embargo, la iglesia necesita saber en su coraz\u00f3n que la paz radica en la confianza y obediencia.<\/p>\n<p>Gordon McConville<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>5.1ss Despu\u00e9s de expresar el alto grado de su dolor, el verdadero creyente debe volverse a Dios en oraci\u00f3n. Aqu\u00ed Jerem\u00edas or\u00f3 para pedir misericordia por su pueblo. Al final de su oraci\u00f3n se pregunta si Dios estaba \u00abairado contra nosotros en gran manera\u00bb. Dios no permanecer\u00eda enojado con ellos para siempre, como lo dice en Mic 7:18 \u00abNo retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en misericordia\u00bb.5.14 Durante tiempos de paz y prosperidad los l\u00edderes y ancianos de la ciudad se sentar\u00edan a las puertas de ella y hablar\u00edan sobre pol\u00edtica, teolog\u00eda y filosof\u00eda, y direcci\u00f3n de negocios.5.22 Un gran llamado despreciado por una vida deficiente trae como resultado un gran sufrimiento. Lamentaciones nos describe el amargo sufrimiento que el pueblo de Jerusal\u00e9n experiment\u00f3 cuando su pecado los alcanz\u00f3 y Dios les dio las espaldas. Cada meta material por la que vivieron se derrumb\u00f3. Sin embargo, a pesar de que Dios se apart\u00f3 de ellos por su pecado, no los abandon\u00f3: esa era su m\u00e1s grande esperanza. A pesar de su pasado pecaminoso, Dios los restaurar\u00eda si se volv\u00edan a El. No hay esperanza excepto en el Se\u00f1or. Por lo tanto, nuestro dolor no debe apartarnos sino acercarnos a El.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>(1) Este cap\u00edtulo no es un acr\u00f3stico alfab\u00e9tico como cada uno de los cuatro cap\u00edtulos anteriores, pero s\u00ed tiene 22 v. en correspondencia con las 22 letras del alfabeto heb.<\/p>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 349 Lev 26:44; Jer 15:15; Lam 1:20<\/p>\n<p>b 350 Sal 44:13; Sal 79:4; Lam 2:15<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[12] Sol\u00edan cortar la cabeza a los reos de muerte y colgarlos de una mano en un madero.[19] Plegaria final expresando la esperanza de la restauraci\u00f3n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Acu\u00e9rdate, oh Jehovah, de lo que nos ha sucedido. Mira y ve nuestro oprobio. Acu\u00e9rdate, oh Jehov\u00e1. Lam 1:20; Lam 2:20; Lam 3:19; Neh 1:8; Job 7:7; Job 10:9; Jer 15:15; Hab 3:2; Luc 23:42. y mira nuestro oprobio. Lam 2:15; Lam 3:61; Neh 1:3; Neh 4:4; Sal 44:13-16; Sal 74:10, Sal 74:11; Sal 79:4, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-lamentaciones-51-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Lamentaciones 5:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-21072","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21072","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21072"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21072\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21072"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21072"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21072"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}