{"id":21207,"date":"2022-06-20T04:52:24","date_gmt":"2022-06-20T09:52:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-ezequiel-71-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T04:52:24","modified_gmt":"2022-06-20T09:52:24","slug":"comentario-de-ezequiel-71-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-ezequiel-71-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Ezequiel 7:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Vino a m\u00ed la palabra de Jehovah, diciendo:<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>La desolaci\u00f3n final de Israel,<\/i><\/b> <span class='bible'>Eze 7:1-15<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>El arrepentimiento y duelo de aquellos que escapan,<\/i><\/b> <span class='bible'>Eze 7:16-19<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Los enemigos contaminan el santuario por las abominaciones de los israelitas,<\/i><\/b> <span class='bible'>Eze 7:20-22<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Con el s\u00edmbolo de una cadena se muestra la cautividad miserable de todas las clases de hombres,<\/i><\/b> <span class='bible'>Eze 7:23-27<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Los tres usos de la palabra clave\u00a0<b>el fin<\/b>\u00a0destacan que el cumplimiento de la profec\u00eda estaba cerca. La palabra\u00a0<b>viene<\/b>\u00a0denota certidumbre.<\/p>\n<p> <\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>los cuatro extremos de la tierra<\/b>\u00a0indican que todo el pueblo de Jud\u00e1 ser\u00eda afectado, no solamente aquellos que estaban en Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>7. Castjgo de las Idolatr\u00edas.<\/p>\n<p>Inminencia de la cat\u00e1strofe (1-13).<br \/>\n1 Fueme dirigida la palabra de Yahv\u00e9, diciendo: 2 Mira, hijo de hombre, as\u00ed habla Yahv\u00e9: Es el fin para la tierra de Israel, viene el fin sobre los cuatro confines de la tierra. 3 Llega para ti el fin, y desencadenar\u00e9 mi ira contra ti y te pagar\u00e9 seg\u00fan tus obras; echar\u00e9 sobre ti todas tus abominaciones. 4 No se apiadar\u00e1 de ti mi ojo, no tendr\u00e9 compasi\u00f3n, echar\u00e9 tus obras sobre ti, y en tu seno tus abominaciones, y sabr\u00e9is que yo soy Yahv\u00e9. 5 Porque as\u00ed dice el Se\u00f1or, Yahv\u00e9: Desdicha tras desdicha viene, 6 llega el fin, est\u00e1 amenaz\u00e1ndote el fin, ya est\u00e1 ah\u00ed. 7 Ya te llega el fin, habitante de la tierra; ya viene el tiempo, ya llega el d\u00eda del alboroto, pero no de alegr\u00eda, en los montes. 8 Ahora en seguida voy a derramar sobre ti mi ira y satisfar\u00e9 en ti mi furor, juzg\u00e1ndote seg\u00fan tus obras y echando sobre ti todas tus fornicaciones. 9 No se apiadar\u00e1 mi ojo, no tendr\u00e9 compasi\u00f3n, sino que echar\u00e9 sobre ti tus obras, y pondr\u00e9 en tu seno tus abominaciones, y sabr\u00e1s que yo, Yahv\u00e9, os hiero. 10 He ah\u00ed el d\u00eda, ya viene, ya llega tu suerte, ya ha brotado la opresi\u00f3n, ha florecido la injusticia *. n La violencia se ha levantado como cetro de impiedad; nada quedar\u00e1 de ellos ni de su orgullo, nada de su estr\u00e9pito, nada de su esplendor. 12 Llega el tiempo, viene el d\u00eda en que no se alegre el que compra ni se entristezca el que vende, que sobre todos vendr\u00e1 la ira. 13 Quien venda no recobrar\u00e1 lo vendido por m\u00e1s que viva, porque la visi\u00f3n sobre todos ellos no se revocar\u00e1, y por las impiedades ninguno vivir\u00e1.<\/p>\n<p>La manifestaci\u00f3n de la ira vengadora de Yahv\u00e9 no se hace esperar, pues sus abominaciones han sobrepasado toda medida y han de pesar sobre sus autores. La justicia de Dios ser\u00e1 inexorable (v.4).<br \/>\nEs el d\u00eda de Yahv\u00e9 anunciado por los profetas, que, lejos de ser d\u00eda de exultaci\u00f3n y gozo 2, ser\u00e1 d\u00eda de alboroto, pero no de alegr\u00eda, en los montes (v.7), lugares de tradicional alegr\u00eda por estar en ellos los santuarios dedicados a los \u00eddolos 3. Ha llegado la hora de pedir cuenta de las fornicaciones o idolatr\u00edas de Jud\u00e1 (v.8). Israel debe recibir en su seno el pago de sus abominaciones (v.8), pues la opresi\u00f3n y la injusticia (v.10) han florecido exuberantes en la sociedad, de tal forma que la violencia se ha levantado como cetro de impiedad, dominando como reina todas las manifestaciones de la vida c\u00edvica y social. Pero la ira divina barrer\u00e1 toda manifestaci\u00f3n aparatosa: no quedara nada de su estr\u00e9pito y esplendor. Las transacciones ser\u00e1n acompa\u00f1adas de alegr\u00eda de parte del que las compra, que se aprovecha de la miseria del pr\u00f3jimo. Seg\u00fan la Ley, deb\u00edan darse facilidades de rescate a los que vend\u00edan obligados por la necesidad y la miseria. Los acaparadores se aprovechaban de esta situaci\u00f3n. Pero ahora no deben alegrarse de sus compras ni entristecerse los vendedores con sus ventas, porque llega la hora de la destrucci\u00f3n (v.12). La ruina alcanzar\u00e1 a todos. No volver\u00e1n a rescatarse los bienes vendidos despu\u00e9s de cincuenta a\u00f1os, como estaba prescrito 4. La ira divina sembrar\u00e1 la destrucci\u00f3n, y otros colonos vendr\u00e1n al pa\u00eds de Israel a establecerse, siendo los moradores de Palestina llevados en cautividad (v.15). El castigo de Yahv\u00e9 es irrevocable.<\/p>\n<p>Desolaci\u00f3n general (14-27).<br \/>\n14 Tocan las trompetas, todo est\u00e1 presto, pero nadie va al combate, porque se desencadena mi ira sobre su muchedumbre. 15 Fuera, la espada; dentro, la peste y el hambre; quien est\u00e1 en el campo morir\u00e1 a la espada; quien est\u00e9 dentro de la ciudad ser\u00e1 devorado por el hambre y por la peste. 16 Quien de ellos escape huir\u00e1 a los montes, y gemir\u00e1n todos como gime la paloma, cada uno por su propia iniquidad. 17 Todas las manos est\u00e1n debilitadas, y todas las rodillas flaquean. 18 C\u00ed\u00f1ense de saco y c\u00fabrense de terror; en todos los rostros se ve la confusi\u00f3n, y todas las cabezas est\u00e1n rapadas. 19 Tiran en las calles su plata, y su oro se les torna en esti\u00e9rcol; no los salvar\u00e1 su plata ni su oro el d\u00eda de la ira de Yahv\u00e9. No saciar\u00e1n su hambre y no llenar\u00e1n su vientre con ellos, pues les fueron incentivo para el pecado. 20 Estaban muy orgullosos de sus brillantes joyas, y con ellas fabricaron sus abominables simulacros, sus \u00eddolos. Por eso se los convertir\u00e1 en esti\u00e9rcol, 21 y los dar\u00e9 al saqueo de manos extranjeras y en bot\u00edn a los imp\u00edos de la tierra, para que lo contaminen. 22 Apartar\u00e9 de ellos mi rostro, y ser\u00e1 profanado mi tesoro; entrar\u00e1n en \u00e9l los invasores y lo profanar\u00e1n. 23 Fabr\u00edcate cadenas, porque est\u00e1 la tierra \u00dcena de sangre, y la ciudad llena de violencias. 24 Traer\u00e9 gentes perversas para que se apoderen de sus casas, y pondr\u00e9 fin al orgullo de los poderosos, y ser\u00e1n profanados sus santuarios. 25 Viene el terror, pedir\u00e1n paz, y no habr\u00e1 paz. 26 Vendr\u00e1 angustia sobre angustia, y el anuncio de una seguir\u00e1 al de otra. Faltar\u00e1 la visi\u00f3n a sus profetas; los sacerdotes desconocer\u00e1n la Ley, y los ancianos el consejo. 27 El rey se enlutar\u00e1, y los pr\u00edncipes estar\u00e1n desolados, y temblar\u00e1n las manos de toda la tierra. Yo los tratar\u00e9 seg\u00fan sus caminos y los juzgar\u00e9 seg\u00fan su merecido, y sabr\u00e1n que yo soy Yahv\u00e9.<\/p>\n<p>El profeta refleja el momento del asedio de Jerusal\u00e9n. Todo est\u00e1 presto para la defensa, tocan las trompetas (v.14), pero de nada sirve, pues un temblor se apodera de los combatientes, de tal forma que nadie va al combate. Es Yahv\u00e9 el que ha enviado este retraimiento de las armas para cumplir los designios de su ira. La desolaci\u00f3n y la muerte reinan por doquier (v.15), y nadie se atreve a salir al frente, pues todas las rodillas flaquean (v.17). El abatimiento general se muestra en manifestaciones generales de duelo: y c\u00ed\u00f1ense de saco. todas las cabezas rapadas (v.18) 5. Los asediados, al ver que su plata y oro no sirven para conseguir los v\u00edveres necesarios, lo arrojan por las calles (v.19). Sus riquezas han sido un incentivo para el pecado i sobre todo para entregarse a la idolatr\u00eda, dando sus metales preciosos para la construcci\u00f3n de simulacros, en lo que utilizaron sus brillantes joyas (v.20). Pero todo ser\u00e1 bot\u00edn de guerra para los invasores (v.21), para que lo contaminen, utilizando el oro y plata de los \u00eddolos para fines triviales y profanos. Pero, sobre todo, la mayor calamidad es la profanaci\u00f3n del tesoro de Yahv\u00e9, o templo de Jerusal\u00e9n (v.22). Todos deben prepararse para la cautividad (fabr\u00edcate cadenas), pues el castigo es inminente, porque esta la tierra llena de sangre. (v.23); alusi\u00f3n a los homicidios y atropellos contra los que predicaban la sumisi\u00f3n a Babilonia, siguiendo las indicaciones de los profetas.<br \/>\nEn la cat\u00e1strofe que se avecina no habr\u00e1 ninguno a quien acudir en petici\u00f3n de ayuda, ya que faltar\u00e1n el sacerdote, el profeta y el sabio (v.25). Es interesante la claridad con que en este texto se especifica la misi\u00f3n de los distintos directores espirituales de la sociedad: la caracter\u00edstica del profeta es la fisi\u00f3n, o revelaci\u00f3n recibida directamente de Dios para transmitir un mensaje a la comunidad; la del sacerdote es la Ley, cuya ense\u00f1anza estaba obligado a compartir al pueblo; y la del sabio es el consejo, o deducci\u00f3n doctrinal por reflexi\u00f3n de las revelaciones anteriores. El sabio sustituy\u00f3 al profeta cuando \u00e9ste falt\u00f3, y sus ense\u00f1anzas no ten\u00edan la autoridad de los profetas, precisamente porque no ten\u00edan comunicaci\u00f3n directa con Dios, sino que, por reflexi\u00f3n teol\u00f3gica, deduc\u00edan conclusiones en orden al gobierno de la vida. Son los autores de los libros que llamamos sapienciales, que vienen a llenar el vac\u00edo de los or\u00e1culos prof\u00e9ticos.<br \/>\nIsrael siempre ha vivido bajo una protecci\u00f3n especial divina; as\u00ed, primero suscit\u00f3 Yahv\u00e9 profetas para suplir la acci\u00f3n de los sacerdotes, que se limitaban a lo cultual, y despu\u00e9s a los sabios para que dieran consejo y direcci\u00f3n a las nuevas generaciones. Ezequiel en este pasaje anuncia que, para colmo de males, Jerusal\u00e9n se ver\u00e1 privada no s\u00f3lo de los bienes elementales materiales, sino aun de los espirituales, ya que los que representaban los valores del esp\u00edritu, corno los sacerdotes, los profetas y los sabios, no estar\u00e1n al alcance de los moradores de la Ciudad Santa. Y en la cat\u00e1strofe, los primeros en sentir una profunda amargura ser\u00e1n las clases dirigentes: el rey se enlutara, y los pr\u00edncipes estar\u00e1n desolados. (v.27). Yahv\u00e9 los castigar\u00e1 por su mala conducta, para que reconozcan de una vez su poder: \u03bd sabr\u00e1n que yo soy Yahv\u00e9.<\/p>\n<p>  1 El TM lee lit. \u201cha salido la corona, ha florecido el cetro.\u201d Nuestra versi\u00f3n se basa en una ligera reconstrucci\u00f3n del texto. La Biblc de J\u00e9rus. traduce.: \u201cel castigo est\u00e1 presto, se ha desarrollado el orgullo.\u201d &#8211;  2 Cf. Am\u00f3 5:18s; Eze 30:3. &#8211; 3 Cf. Ez 6:2s; Jer 3:22-23. &#8211; 4 Cf. Lev 25:10.13. &#8211; 5 Cf. Jer 4:8; Jer 6:26; Lam 2:1; Eze 27:31; Amo 8:10; Isa 15:2; Jer 47:5; Eze 27:31.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Este lamento declaraba que toda la tierra de Israel estaba lista para ser juzgada. La paciencia de Dios hab\u00eda llegado a su fin y se anticipa la destrucci\u00f3n final de Jerusal\u00e9n por parte de Nabucodonosor (586 a.C.).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Aqu\u00ed se presenta la primera serie de profec\u00edas dadas en el transcurso de un a\u00f1o, acerca de la conquista de Jerusal\u00e9n por parte de los babilonios en 586 a.C.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Advertencia de desastre inminente para Israel<\/p>\n<p>El sentido de urgencia en esta profec\u00eda es agudo. La calamidad que est\u00e1 pronosticada para Israel est\u00e1 por suceder. Ya no hay tiempo alguno para cambiar de pensamiento. La guerra es inminente; Jerusal\u00e9n ser\u00e1 sitiada y su tierra desolada.<\/p>\n<p>1-9 Proclama a la tierra de Israel, en otras palabras: \u201c\u00a1Ahora viene el fin sobre ti! No habr\u00e1 compasi\u00f3n. Cuando hay\u00e1is recibido el pago de vuestras pr\u00e1cticas, entonces sabr\u00e9is que yo soy Jehovah.\u201d 10-14 \u201cEl d\u00eda ha llegado.\u201d 15-22 \u201cEspada, peste y hambre os esperan. Los que sobrevivan estar\u00e1n llenos de verg\u00fcenza y desesperaci\u00f3n. De nada le servir\u00e1n sus riquezas, ser\u00e1n saqueadas.\u201d23-27 \u201cLos m\u00e1s perversos de las naciones se apoderar\u00e1n de sus propiedades. No habr\u00e1 tregua. Hasta el rey estar\u00e1 de duelo. Ser\u00e1n juzgados conforme a sus propias normas. Entonces sabr\u00e1n que yo soy Jehovah.\u201d<\/p>\n<p>Notas. 10 La vara ha echado brotes; ha reverdecido la arrogancia: la violencia y el orgullo traer\u00e1n ahora su propia recompensa. 12 El que compra no se alegre: la crisis que se avecina har\u00e1 que sea un disparate llevar a cabo actividades comerciales normales. 15 Afuera habr\u00e1 espada; y adentro peste y hambre: los que queden fuera de la ciudad ser\u00e1n cortados por las tropas enemigas. Los que est\u00e9n dentro de la ciudad sufrir\u00e1n el sitio. El hambre y la enfermedad vendr\u00e1n. 19 Plata \u2026 oro: al intensificarse el sitio el dinero no ayudar\u00e1 para obtener alimentos.23 Prepara cadenas: cadenas de cautiverio.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>7.10, 11 En el cap\u00edtulo 7, Ezequiel predice la destrucci\u00f3n de Jud\u00e1. Los malvados y los soberbios obtendr\u00e1n lo que se merecen. Si le parece que Dios ignorara el mal y la soberbia de nuestros d\u00edas, sepa que vendr\u00e1 otro d\u00eda de castigo, de la misma forma que le lleg\u00f3 al pueblo de Jud\u00e1. Dios est\u00e1 aguardando pacientemente a que los pecadores se arrepientan (v\u00e9ase 2Pe 3:9), pero cuando venga su castigo \u00abninguno quedar\u00e1 de ellos\u00bb. Lo que usted decida ahora acerca de Dios determinar\u00e1 su destino en ese entonces.7.12, 13 La naci\u00f3n de Jud\u00e1 confiaba en su propia prosperidad y posesiones en vez de confiar en Dios. Por lo tanto, Dios plane\u00f3 destruir las bases de su prosperidad. Cada vez que comencemos a confiar en nuestros trabajos, en la econom\u00eda, en un sistema pol\u00edtico o en un poder militar para obtener seguridad, colocamos a Dios en el asiento trasero.7.19 El pueblo de Dios permiti\u00f3 que su amor al dinero lo llevara al pecado y por esto Dios lo destruir\u00eda. El dinero tiene el extra\u00f1o poder de conducir a la gente hacia el pecado. Pablo dijo que \u00abra\u00edz de todos los males es el amor al dinero\u00bb (1Ti 6:10). Cu\u00e1n ir\u00f3nico es que usemos la riqueza, un regalo de Dios, para comprar cosas que nos separan de El. Cu\u00e1n tr\u00e1gico es que desperdiciemos tanto dinero buscando satisfacernos a nosotros mismos, y tan poco tiempo buscando a Dios, la verdadera fuente de satisfacci\u00f3n.7.20 Dios dio al pueblo oro para decorar el templo, pero lo utilizaron para hacer \u00eddolos. Los recursos que Dios nos da deben ser utilizados para realizar su obra y llevar a cabo su voluntad, pero con demasiada frecuencia lo consumimos para satisfacer nuestros propios deseos. Cuando abusamos de los dones de Dios o utilizamos los recursos con prop\u00f3sitos ego\u00edstas nos perdemos el verdadero prop\u00f3sito que Dios ten\u00eda en mente. Esto es tan corto de vista como la idolatr\u00eda.7.24 El pueblo de Jerusal\u00e9n se vanaglori\u00f3 en sus construcciones. El templo mismo fue una fuente de vanagloria (v\u00e9ase 24.20, 21). Esta soberbia ser\u00eda aplastada cuando los malvados e imp\u00edos babilonios destruyeran las casa y lugares santos de Jerusal\u00e9n. Si usted est\u00e1 pasando por una experiencia humillante es posible que Dios la est\u00e9 empleando para eliminar la soberbia de su vida.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[10] De los pecados de los hombres nacen los castigos que Dios env\u00eda.[14] Is 21, 5.[14] Deut 32, 30.[18] Is 15, 2: Jer 48, 37.[19] Prov 11, 4.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Vino a m\u00ed la palabra de Jehovah, diciendo: La desolaci\u00f3n final de Israel, Eze 7:1-15. El arrepentimiento y duelo de aquellos que escapan, Eze 7:16-19. Los enemigos contaminan el santuario por las abominaciones de los israelitas, Eze 7:20-22. 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