{"id":21263,"date":"2022-06-20T04:54:50","date_gmt":"2022-06-20T09:54:50","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-ezequiel-101-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T04:54:50","modified_gmt":"2022-06-20T09:54:50","slug":"comentario-de-ezequiel-101-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-ezequiel-101-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Ezequiel 10:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Entonces mir\u00e9; y he aqu\u00ed, sobre la b\u00f3veda que estaba encima de la cabeza de los querubines, apareci\u00f3 sobre ellos algo como una piedra de zafiro que ten\u00eda el aspecto de un trono.<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>Y mir\u00e9, y he aqu\u00ed.<\/i><\/b> <span class='bible'>Isa 21:8<\/span>, <span class='bible'>Isa 21:9<\/span>; <span class='bible'>Hab 2:1<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>en la expansi\u00f3n.<\/i><\/b> <span class='bible'>Eze 1:22-26<\/span>; <span class='bible'>\u00c9xo 24:10<\/span>; <span class='bible'>Apo 4:2<\/span>, <span class='bible'>Apo 4:3<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>sobre la cabeza de los querubines.<\/i><\/b> <span class='bible'>Eze 10:20<\/span>; <span class='bible'>Eze 11:22<\/span>; <span class='bible'>Sal 18:10<\/span>; <span class='bible'>Sal 68:17<\/span>, <span class='bible'>Sal 68:18<\/span>; <span class='bible'>Efe 1:20<\/span>; <span class='bible'>1Pe 3:22<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>como semejanza de un trono.<\/i><\/b> <span class='bible'>Eze 1:22<\/span>, <span class='bible'>Eze 1:26<\/span>; <span class='bible'>G\u00e9n 18:2<\/span>, <span class='bible'>G\u00e9n 18:17<\/span>, <span class='bible'>G\u00e9n 18:22<\/span>, <span class='bible'>G\u00e9n 18:31<\/span>; <span class='bible'>G\u00e9n 32:24<\/span>, <span class='bible'>G\u00e9n 32:30<\/span>; <span class='bible'>Jos 5:13-15<\/span>; <span class='bible'>Jos 6:2<\/span>; <span class='bible'>Jer 13:6<\/span>, <span class='bible'>Jer 13:8<\/span>; <span class='bible'>Jer 13:18-22<\/span>; <span class='bible'>Jua 1:18<\/span>; <span class='bible'>Apo 1:13<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>La visi\u00f3n de los carbones encendidos, para ser esparcidos sobre la ciudad,<\/i><\/b> <span class='bible'>Eze 10:1-7<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>La visi\u00f3n de los querubines,<\/i><\/b> <span class='bible'>Eze 10:8-22<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">V\u00e9ase el cap\u00edtulo\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Eze 1:1-28<\/span><\/span>\u00a0para un mejor entendimiento de varios t\u00e9rminos de este vers\u00edculo. Los\u00a0<b>querubines<\/b>\u00a0son las criaturas vivientes de\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Eze 1:5<\/span><\/span>.<\/span><\/p>\n<p> <\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>piedra de zafiro:<\/b>\u00a0Probablemente era lapisl\u00e1zuli, una piedra opaca de color azul oscuro encontrada principalmente en Afganist\u00e1n. Era la piedra preciosa m\u00e1s costosa en tiempos antiguos. El zafiro moderno es un silicato de aluminio azul transl\u00facido, qu\u00edmicamente igual al rub\u00ed. Es extremadamente duro y los antiguos artesanos no pod\u00edan cortarlo ni pulirlo. El lapisl\u00e1zuli es aproximadamente tan duro como el vidrio. <b>[<\/b>L&amp;T]<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>10. Nueva descripci\u00f3n de la Gloria de Dios.<br \/>\nEste cap\u00edtulo resulta algo embarazoso y parece que ha sufrido muchos retoques redacciol\u00edales. Por un lado se contin\u00faa la escena del cap\u00edtulo anterior, y por otro se describe una nueva visi\u00f3n de la gloria de Dios, calcada sobre la del cap\u00edtulo primero, con nuevos detalles.<\/p>\n<p>Destrucci\u00f3n de la ciudad por el fuego (1-7).<br \/>\n1 Y mir\u00e9, y vi encima del firmamento que estaba sobre las cabezas de los querubines una como piedra de zafiro que aparec\u00eda sobre ellos como una semejanza de trono, 2 y habl\u00f3 Yahv\u00e9 al hombre vestido de lino y le dijo: Ve por entre las ruedas de debajo de los querubines, y llena tus manos de las brasas encendidas que hay entre los querubines y \u00e9chalas sobre la ciudad, y \u00e9l fue a vista m\u00eda. 3 Los querubines se hab\u00edan parado al lado derecho de la casa cuando el hombre fue, y una nube hab\u00eda llenado el atrio interior. 4 La gloria de Yahv\u00e9 se alz\u00f3 sobre el querub\u00edn al umbral de la casa, y \u00e9sta se llen\u00f3 de la nube, y el atrio se llen\u00f3 del esplendor de la gloria de Yahv\u00e9, 5 y el rumor de las alas de los querubines se o\u00eda hasta el atrio exterior, semejante a la voz de Dios omnipotente cuando habla. 6 Y como dio la orden al hombre vestido de lino, \u201ctoma del fuego de entre las ruedas de en medio de los querubines,\u201d entr\u00f3 \u00e9l y par\u00f3se entre las ruedas, 7 y uno de los querubines tendi\u00f3 la mano al fuego que entre ellos hab\u00eda, y tom\u00f3 de \u00e9l y lo puso en las palmas del que estaba vestido de lino, que lo tom\u00f3 y sali\u00f3.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de haber cumplido la orden de se\u00f1alar con una tau a los que hab\u00edan de ser preservados de la cat\u00e1strofe, Yahv\u00e9, que estaba en un trono sobre los querubines, como en la visi\u00f3n del c.1, dio orden al hombre vestido de lino, o \u00e1ngel director de los destructores, de tomar en sus manos brasas encendidas del fuego que hab\u00eda entre los querubines4 y despu\u00e9s lanzarlas sobre la ciudad, sin duda con designios de exterminio. En el v.7 es un querub\u00edn el que pone en manos del hombre vestido de lino las brasas destructoras. El texto parece retocado, y de ah\u00ed que est\u00e9 algo confuso. La idea general es clara: Yahv\u00e9 quiere abandonar su morada y castigar a la Ciudad Santa con el incendio de la guerra. El ej\u00e9rcito babilonio invasor ser\u00e1 el instrumento de su justicia.<\/p>\n<p>Nueva descripci\u00f3n de los querubines (8-17).<br \/>\n8 Mostr\u00f3se entonces en los querubines una forma de mano de hombre bajo sus alas. 9 Mir\u00e9 y vi cuatro ruedas junto a los querubines, una rueda al lado de uno y otra al lado de otro querub\u00edn. A la vista parec\u00edan las ruedas como de turquesa, 10 y en cuanto a su forma, las cuatro eran iguales, como rueda dentro de rueda. 11 Cuando se mov\u00edan, iban a sus cuatro lados, y no se volv\u00edan atr\u00e1s al marchar. 12 Todo el cuerpo de los querubines, dorso, manos y alas, y las ruedas, estaban todo en derredor llenos de ojos, y todos cuatro ten\u00edan cada uno su rueda. 13 A las ruedas, como yo lo o\u00ed, las llamaban torbellino. 14 Cada uno ten\u00eda cuatro aspectos: el primero, de toro; el segundo, de hombre; el tercero, de le\u00f3n, y el cuarto, de \u00e1guila. 15 Levant\u00e1ronse los querubines. Eran los mismos seres vivientes que hab\u00eda visto junto al r\u00edo Kebar. 16 Al moverse los querubines, se mov\u00edan las ruedas a su lado, y cuando los querubines alzaban las alas para levantarse de tierra, las ruedas a su vez no se apartaban de su lado; 17 cuando aqu\u00e9llos se paraban, se paraban \u00e9stas, y cuando se alzaban aqu\u00e9llos, se alzaban \u00e9stas con ellos, pues hab\u00eda en ellas esp\u00edritu de vida.<\/p>\n<p>De nuevo el profeta detalla las figuras de la visi\u00f3n inaugural5. Se dice que los querubines estaban llenos de ojos, lo que en 1:18 se dec\u00eda s\u00f3lo de las ruedas. Parece aludir a las chispas fulgurantes que brillaban sobre el conjunto. Todo parece ser como un continuo despliegue de vislumbres flameantes para encarecer m\u00e1s el car\u00e1cter majestuoso y trascendente de la gloria de Yahv\u00e9. Los rel\u00e1mpagos y el fuego son t\u00edpicos en la tradici\u00f3n literaria b\u00edblica para describir las teofan\u00edas desde los tiempos del \u00e9xodo. Por eso, aqu\u00ed Ezequiel amontona calificativos y detalles relativos al car\u00e1cter deslumbrante de la figura que aparece sobre el carro triunfal de los querubes. Su imaginaci\u00f3n es desbordante y apocal\u00edptica, y por eso no deben urgir se demasiado las ense\u00f1anzas doctrinales de los detalles, pues ante todo se quiere impresionar al lector con descripciones deslumbradoras y majestuosas. Las hip\u00e9rboles son frecuentes: a las ruedas las llamaban torbellino por el fragoso ruido que hac\u00edan (v.13): el rumor de las alas de los querubines era semejante a la voz de Dios omnipotente cuando habla (v.5), es decir, como el trueno, que en las tormentas se manifestaba como la voz de Dios, que siempre habla desde el torbellino para impresionar a sus fieles, corno en el Sina\u00ed6.<\/p>\n<p>La gloria de Yahv\u00e9 abandona el templo (18-22).<br \/>\n18 La gloria de Yahv\u00e9 se quit\u00f3 de sobre el umbral de la casa y se puso sobre los querubines, 19 y los querubines tendieron las alas y se alzaron de tierra a vista m\u00eda, y con ellos se alzaron las ruedas. Par\u00e1ronse a la entrada de la puerta oriental de la casa de Yahv\u00e9, y la gloria del Dios de Israel estaba arriba sobre ellos. 20 Eran los mismos seres que hab\u00eda visto bajo el Dios de Israel junto al r\u00edo Kebar, y supe que se llamaban querubines. 21 Cada uno ten\u00eda cuatro aspectos, y cada uno cuatro alas, y una semejanza de mano de hombre bajo las alas. 22 La semejanza de sus rostros era la de los que vi junto al r\u00edo Kebar. Cada uno iba de frente a s\u00ed.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or ha actuado en su plena manifestaci\u00f3n de majestad como Juez, dando \u00f3rdenes a sus ministros para castigar a su pueblo desde su misma morada santa. Terminada su funci\u00f3n de Juez justo, abandona su sala de justicia, el templo de Jerusal\u00e9n, y se encamina hacia la puerta oriental (v.19), como dando a entender que abandona a su pueblo a su suerte. En su trono majestuoso, sostenido por los querubines, desaparece sin duda para trasladarse a convivir con los exilados de Babilonia, que iban a constituir el n\u00facleo escogido de resurrecci\u00f3n nacional. Ha llegado la hora de la manifestaci\u00f3n de la justicia divina, y Yahv\u00e9 se aleja de su pueblo de Jerusal\u00e9n para que el ej\u00e9rcito de Nabucodonosor, instrumento de su ira vengadora, realice el decreto de exterminio sobre Israel, de forma que no sea cohibido por la presencia divina en el templo.<br \/>\nCon esto Ezequiel da a entender a sus compatriotas, compa\u00f1eros de cautividad, que no deben hacerse ilusiones sobre la suerte de la Ciudad Santa, ya que est\u00e1 destinada por Dios a la destrucci\u00f3n, y, por otra parte, el \u00fanico obst\u00e1culo para que los enemigos de Si\u00f3n no entraran en Jerusal\u00e9n &#8211; la presencia de Yahv\u00e9 en su santuario &#8211; ha desaparecido. El profeta describe de nuevo los querubines que con sus cuatro aspectos, de le\u00f3n, de toro, de \u00e1guila y de hombre, recordaban a los karibu babil\u00f3nicos que los exilados pod\u00edan contemplar a la entrada de los palacios asirios y caldeos 7.<\/p>\n<p>  1 Exo 28:495; Lev 16; Dan 10:5; Dan 12:6s. &#8211; 2 Cf. R. Dussaud, Les inscriptions ph\u00e9niciennes du tombeau d&#8217;Ahiram, ro\u00ed de Ryblos: \u201cSyria\u201d (1924) 136-157; A. Vaccari, Institutiones Biblicae I ed.5.a (1937) 2193 tab.I. &#8211; 3 Cf. Exo 12:13; Job 31:35. &#8211; 4 Cf. Eze 1:4. &#8211; 5   Cf. Eze 1:8-10.  &#8211; 6 Cf. Exo 19:16. &#8211; 7 Cf. explic. al c.i. V\u00e9ase RB (1926) p.382.48153.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>un trono.<\/b> Se eleva por encima de los siervos angelicales de Dios, los mismos cuatro del cap\u00edtulo <span class='bible'>Eze 1:1-28<\/span> (<span class='bible'>Eze 10:20<\/span>; <span class='bible'>Eze 10:22<\/span>), y es el trono de <span class='bible'>Eze 1:26-28<\/span> sobre el cual se sienta Dios (cp. <span class='bible'>Eze 10:20<\/span>). Desde all\u00ed \u00c9l dirige los operativos de su maquinaria de guerra (\u00abruedas\u00bb, <i>vea la nota sobre<\/i> <span class='bible'>Eze 1:15-16<\/span>) en Jerusal\u00e9n (v. <span class='bible'>Eze 10:2<\/span>). El trono es como un zafiro que brilla en representaci\u00f3n de la gloria y la santidad de Dios (<span class='bible'>Eze 11:22<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Eze 1:22<\/span>; <span class='bible'>Eze 1:26<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>le instruye entonces a tomar carbones encendidos de entre los querubines y esparcirlos sobre Jerusal\u00e9n. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>10.1ss Los cap\u00edtulos 8 al 11, presentan gr\u00e1ficamente la gloria de Dios saliendo del templo. En 8.3, 4, la gloria de Dios estaba sobre la puerta del norte. Luego se traslad\u00f3 a la entrada (\u00abumbral\u00bb; 9.3), luego a la mano derecha de la casa (parte sur del templo; 10.3), a la puerta oriental (10.18, 19; 11.1), y finalmente al monte al oriente de la ciudad (11.23), probablemente al monte de los Olivos. Debido a los pecados de la naci\u00f3n, la gloria de Dios se hab\u00eda ido.10.2 La santidad perfecta de Dios demanda castigo por el pecado. Los querubines son \u00e1ngeles poderosos. Las brasas encendidas esparcidas sobre la ciudad representan la purga del pecado. Para Jerusal\u00e9n, esto significaba la destrucci\u00f3n de todo el pueblo que pec\u00f3 flagrantemente y se neg\u00f3 a arrepentirse. Muy poco tiempo despu\u00e9s de esta profec\u00eda los babilonios destruyeron Jerusal\u00e9n con fuego (2Ki 25:9; 2Ch 36:19).10.18 La gloria de Dios se apart\u00f3 del templo y nunca m\u00e1s estuvo completamente presente otra vez hasta que Cristo mismo lo visit\u00f3 en los tiempos del Nuevo Testamento. La santidad de Dios requiri\u00f3 que El abandonara el templo porque el pueblo lo hab\u00eda profanado tanto. Dios tuvo que destruir completamente aquello que el pueblo hab\u00eda pervertido a fin de que la verdadera adoraci\u00f3n fuera renovada. Debemos comprometernos nosotros mismos, nuestras familias, nuestras iglesias y nuestra naci\u00f3n a seguir a Dios fielmente para que nunca m\u00e1s debamos experimentar el abandono de Dios.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 378 Eze 1:22<\/p>\n<p>b 379 Eze 1:26; Rev 4:3<\/p>\n<p>c 380 Isa 6:1; Rev 4:2<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> el firmamento.  V\u00e9ase coment. en 1:22. Esta descripci\u00f3n abreviada del trono m\u00f3vil es como la de la primera visi\u00f3n (1:4\u2013 28), pero con m\u00e1s detalles: ahora los seres vivientes son identificados como querubines (vers. 15), y se habla m\u00e1s de los carbones de fuego.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[2] Ez 1, 4-13.[9] De color dorado. Ez 1, 16-26.[12] En este cap\u00edtulo se amalgaman la visi\u00f3n tradicional de la gloria de Dios y la del carro que sirve de trono, con sus ruedas y metales brillantes. Ex 16, 10; Num 10, 34; Ez 1, 18.[14] San Jer\u00f3nimo dice que la palabra querub\u00edn est\u00e1 en lugar de buey, aunque ignora el motivo del cambio. Ez 1, 10.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entonces mir\u00e9; y he aqu\u00ed, sobre la b\u00f3veda que estaba encima de la cabeza de los querubines, apareci\u00f3 sobre ellos algo como una piedra de zafiro que ten\u00eda el aspecto de un trono. Y mir\u00e9, y he aqu\u00ed. Isa 21:8, Isa 21:9; Hab 2:1. en la expansi\u00f3n. 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