{"id":21285,"date":"2022-06-20T04:55:40","date_gmt":"2022-06-20T09:55:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-ezequiel-111-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/"},"modified":"2022-06-20T04:55:40","modified_gmt":"2022-06-20T09:55:40","slug":"comentario-de-ezequiel-111-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-ezequiel-111-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/","title":{"rendered":"Comentario de Ezequiel 11:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Entonces el Esp\u00edritu me elev\u00f3 y me llev\u00f3 a la puerta oriental de la casa de Jehovah, la que da hacia el este. Y he all\u00ed, en la entrada de la puerta hab\u00eda veinticinco hombres, entre los cuales vi a Jazan\u00edas hijo de Azur y a Pelat\u00edas hijo de Bena\u00edas, magistrados del pueblo.<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>el Esp\u00edritu me elev\u00f3.<\/i><\/b> <span class='bible'>Eze 11:24<\/span>; <span class='bible'>Eze 3:12<\/span>, <span class='bible'>Eze 3:14<\/span>; <span class='bible'>Eze 8:3<\/span>; <span class='bible'>Eze 37:1<\/span>; <span class='bible'>Eze 40:1<\/span>, <span class='bible'>Eze 40:2<\/span>; <span class='bible'>Eze 41:1<\/span>; <span class='bible'>1Re 18:12<\/span>; <span class='bible'>2Re 2:16<\/span>; <span class='bible'>Hch 8:39<\/span>; <span class='bible'>2Co 12:1-4<\/span>; <span class='bible'>Apo 1:10<\/span>. <\/p>\n<p>\n<b><i>por la puerta oriental.<\/i><\/b> <span class='bible'>Eze 10:19<\/span>; <span class='bible'>Eze 43:4<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>y he aqu\u00ed a la entrada.<\/i><\/b> <span class='bible'>Eze 8:16<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>vi a Jaazan\u00edas.<\/i><\/b> <span class='bible'>2Re 25:23<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>y a Pelat\u00edas.<\/i><\/b> <span class='bible'>Eze 11:13<\/span>; <span class='bible'>Eze 22:27<\/span>; <span class='bible'>Isa 1:10<\/span>, <span class='bible'>Isa 1:23<\/span>; <span class='bible'>Ose 5:10<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>La presunci\u00f3n de los pr\u00edncipes,<\/i><\/b> <span class='bible'>Eze 11:1-3<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Su pecado y juicio,<\/i><\/b> <span class='bible'>Eze 11:4-12<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Ezequiel reclama, Dios le muestra su prop\u00f3sito al salvar un remanente,<\/i><\/b> <span class='bible'>Eze 11:13-20<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>y castigar a los malvados,<\/i><\/b> <span class='bible'>Eze 11:21<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>La gloria de Dios deja la ciudad,<\/i><\/b> <span class='bible'>Eze 11:22-23<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Ezequiel es devuelto a la cautividad,<\/i><\/b> <span class='bible'>Eze 11:24-25<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">En esta secci\u00f3n, el pueblo y los l\u00edderes pol\u00edticos, que debieron poner el modelo de divinidad entre la comunidad, en el hogar y el trabajo, reciben un juicio de muerte a espada profetizado contra ellos.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Ezequiel vio\u00a0<b>veinticinco<\/b>\u00a0l\u00edderes c\u00edvicos en el Templo.<\/p>\n<p> <\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>principales del pueblo<\/b>\u00a0denota oficiales p\u00fablicos y pol\u00edticos que sol\u00edan servir en puestos judiciales, militares y reales (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>2Sa 8:15-18<\/span><\/span>;<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>2Sa 20:23-26<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p> <\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>Jaazan\u00edas:<\/b>\u00a0Hijo de Azur, y no el mismo Jaazan\u00edas de<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Eze 8:11<\/span><\/span>\u00a0(hijo de Saf\u00e1n). Estos hombres estaban dando\u00a0<b>mal consejo,<\/b>\u00a0e incluso fueron tan bajos que maquinaron\u00a0<b>perversidad<\/b>\u00a0contra su propio pueblo. Como estaban tratando de combinar la religi\u00f3n hebrea con la pagana, estos l\u00edderes se enga\u00f1aron a s\u00ed mismos y a sus seguidores pensando que hablaban en nombre del Dios verdadero. En cuanto a\u00a0<b>Pelat\u00edas,<\/b>\u00a0que significa \u00abuno librado por Jehov\u00e1\u00bb, v\u00e9ase el v.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Eze 11:13<\/span><\/span>.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>11. Profec\u00edas contra algunos jefes de Jerusalen. Promesa de Repatriaci\u00f3n.<br \/>\n Contin\u00faa el anuncio del castigo de Jerusal\u00e9n, ahora en sus jefes culpables. Precisamente en la puerta oriental, donde se hab\u00eda parado la gloria de Yahv\u00e9 en su carro triunfal, el profeta distingue a varios de los responsables de la cat\u00e1strofe, al anunciar al pueblo que Jerusal\u00e9n deb\u00eda resistir a los babilonios, porque estaba segura con sus defensas amuralladas. Es una presunci\u00f3n que no tolera la omnipotencia de Yahv\u00e9, que ve en ello un desaf\u00edo a sus decretos sobre Jerusal\u00e9n. En una segunda parte del cap\u00edtulo se anuncia una restauraci\u00f3n del pueblo a base de un resto disperso entre las naciones (v.14-21). Por fin, Yahv\u00e9 abandona definitivamente su santuario.<\/p>\n<p>Castigo de los jefes culpables (1-13).<br \/>\n1 Me elev\u00f3 el esp\u00edritu y me llev\u00f3 a la puerta oriental de la casa de Yahv\u00e9, la que mira a levante, y vi que hab\u00eda a la puerta veinticinco hombres, entre los cuales Jezan\u00edas, hijo de Azur, y Pelt\u00edas, hijo de Banayas, jefes del pueblo. 2 Y Yahv\u00e9 me dijo: Hijo de hombre, \u00e9stos son los que maquinan perversidades, y dan en la ciudad perversos consejos, 3 y dicen: \u00bfNo se han reconstruido bien pronto las casas de la ciudad? Ella ser\u00e1 la olla, nosotros la carne. 4 Por tanto, profetiza contra ellos, profetiza, hijo de hombre. 5 Y vino sobre m\u00ed el esp\u00edritu de Yahv\u00e9, y me dijo: Di: As\u00ed habla Yahv\u00e9: Vosotros hab\u00e9is dicho eso, casa de Israel, y yo s\u00e9 muy bien lo que pens\u00e1is. 6 Hab\u00e9is multiplicado los muertos en esta ciudad, hab\u00e9is llenado sus calles de cad\u00e1veres. 7 Por tanto, as\u00ed dice Yahv\u00e9: Vuestros muertos, los que hab\u00e9is dejado tendidos en medio de ella, \u00e9sos son la carne, y ella es la olla; pero yo os sacar\u00e9 de ella. 8 Vosotros ten\u00e9is miedo a la espada, y yo har\u00e9 venir la espada sobre vosotros, dice el Se\u00f1or, Yahv\u00e9. 9 Yo os sacar\u00e9 de en medio de ella y os entregar\u00e9 en manos de los extranjeros, y har\u00e9 justicia en vosotros. 10 Perecer\u00e9is a la espada; en los t\u00e9rminos de Israel os juzgar\u00e9, y sabr\u00e9is que yo soy Yahv\u00e9. 11 No ser\u00e1 ella para vosotros la olla, ni ser\u00e9is vosotros en ella la carne; en los t\u00e9rminos de Israel os juzgar\u00e9, 12 y sabr\u00e9is que yo soy Yahv\u00e9, cuyos mandamientos no hab\u00e9is seguido, cuyas leyes no hab\u00e9is practicado, sino que hab\u00e9is obrado siguiendo las costumbres de las gentes que os rodean. 13 Apenas hab\u00eda profetizado, cay\u00f3 muerto Pelt\u00edas, hijo de Banayas, y yo me ech\u00e9 rostro a tierra y grit\u00e9 con todas mis fuerzas: \u00a1Ah Se\u00f1or! \u00bfvas a acabar del todo con lo que queda de Israel?<\/p>\n<p>El profeta es transportado en fisi\u00f3n por el esp\u00edritu, o fuerza ca-rism\u00e1tica divina, a la puerta oriental del templo de Jerusal\u00e9n, donde se hab\u00eda detenido la gloria de Yahv\u00e9 antes de abandonar el santuario totalmente. All\u00ed est\u00e1n veinticinco hombres partidarios de la resis tencia  contra los invasores babil\u00f3nicos, a pesar de las reiteradas profec\u00edas de Jerem\u00edas, en las que hab\u00eda comunicado de parte de Yahv\u00e9 la conveniencia de entregarse a las tropas de Nabucodonosor como mal menor1. Los dos personajes que el profeta nombra no son desconocidos. Estos se sienten optimistas y pretenden animar a sus compatriotas para una desesperada resistencia, record\u00e1ndoles que las antiguas ruinas del cerco anterior de 598 por los babilonios ya est\u00e1n restauradas (v.5); por otra parte, las defensas amuralladas de la ciudad son una garant\u00eda para organizar la resistencia. Ellos, dentro de los muros de Jerusal\u00e9n, se sienten tan seguros como la carne en la olla (v.3). Por mucho que se caliente, el fuego no podr\u00e1 pasar al interior 2.<br \/>\nDios recoge la comparaci\u00f3n de ellos y le da una nueva aplicaci\u00f3n: en realidad, la carne afectada por la muerte son los muertos que ellos han hecho con sus arbitrariedades. Movidos de sentimientos ultranacionalistas, han ahogado en sangre toda voz de protesta. Y en esa situaci\u00f3n de tragedia, la ciudad de Jerusal\u00e9n ha resultado como una olla, de la que las v\u00edctimas inocentes no han podido salir para librarse del peligro (v.7). Sin embargo, Yahv\u00e9 se encargar\u00e1 de sacar a los culpables de esta olla, para hacerlos caer bajo la espada en los t\u00e9rminos de Israel (v.11), es decir, en los confines septentrionales de Israel, en la regi\u00f3n siria de Ribla, donde est\u00e1 el cuartel general de Nabucodonosor y donde fueron matados los magnates de Jud\u00e1 ante los ojos del rey Sedec\u00edas 3.<br \/>\nDespu\u00e9s de anunciar esto, el profeta vio en visi\u00f3n el cumplimiento de su profec\u00eda en la muerte de Jezon\u00edas. Ezequiel se sinti\u00f3 horrorizado ante la suerte de sus conciudadanos, y como antes, al contemplar la obra de los \u00e1ngeles exterminadores, ahora grita angustiado: \u00a1Ah Se\u00f1or! \u00bfvas a acabar del todo con la casa de Israel? (v.15). El profeta est\u00e1 obsesionado con el destino tr\u00e1gico de su amado pueblo y pide clemencia para sus compatriotas, para que no se deje llevar demasiado de su ira.<\/p>\n<p>Repatriaci\u00f3n de los exilados (14-21).<br \/>\n14 Me fue dirigida palabra de Yahv\u00e9, diciendo: 15 Hijo de hombre, tus hermanos, los de tu parentela, la casa de Israel toda entera, son aquellos a los que dicen los habitantes de Jerusal\u00e9n: Alejaos de Yahv\u00e9, tenemos la tierra en posesi\u00f3n4. 16 Diles, por tanto: As\u00ed habla el Se\u00f1or, Yahv\u00e9: Los he alejado entre las gentes, los he dispersado en tierras extranjeras, pero yo ser\u00e9 para ellos santuario por el poco tiempo que estar\u00e1n en las tierras a que han emigrado. 17 Diles, pues: As\u00ed habla el Se\u00f1or, Yahv\u00e9: Yo os recoger\u00e9 de entre las gentes, y os reunir\u00e9 de entre las tierras a que hab\u00e9is sido dispersados, y os dar\u00e9 la tierra de Israel. 18 Y entrar\u00e1n en ella y quitar\u00e1n de ella todos sus \u00eddolos y todas sus abominaciones\u201d 19 Y les dar\u00e9 otro coraz\u00f3n y pondr\u00e9 en ellos un esp\u00edritu nuevo, quitar\u00e9 de su cuerpo su coraz\u00f3n de piedra y les dar\u00e9 un coraz\u00f3n de carne, 20 para que sigan mis mandamientos, y observen y practiquen mis leyes, y sean mi pueblo y sea yo su Dios. 21 Pero a los que se complacen en sus \u00eddolos, en sus abominaciones, yo les echar\u00e9 sus obras sobre la cabeza, dice el Se\u00f1or, Yahv\u00e9.<\/p>\n<p>La respuesta del Se\u00f1or es confortante en medio de la tr\u00e1gica suerte que espera a los jud\u00edos. El exterminio no ser\u00e1 total, porque habr\u00e1 un n\u00facleo de restauraci\u00f3n, un resto de bendici\u00f3n, que ser\u00e1 la base de una nueva teocracia israelita. Ezequiel se halla en medio de compatriotas exilados, que son su parentela, de la que debe salir como fiador y rescatador o go&#8217;el de sus hermanos de sangre, pues tiene que dar cuenta de su suerte espiritual ante Yahv\u00e9 5. Estos se sent\u00edan alejados de su tierra como desheredados, y por ello se consideraban en plano de inferioridad respecto a los que hab\u00edan quedado en Palestina, que bien pod\u00edan decir de ellos: Alejaos de Yahv\u00e9, tenemos la tierra en posesi\u00f3n (v.15). El hecho de estar exilados parec\u00eda incluir en la mentalidad de entonces la orfandad de parte de Dios, ya que Yahv\u00e9 s\u00f3lo ten\u00eda especial providencia de los que hab\u00edan quedado en su heredad 6.<br \/>\nDios anuncia, por su parte, que el hecho de la dispersi\u00f3n entre las gentes no es obst\u00e1culo para que siga protegiendo a los exilados. Aunque est\u00e9n lejos del templo de Jerusal\u00e9n, sin embargo, Yahv\u00e9 mismo ser\u00e1 para los desterrados un santuario, al que pueden acogerse con toda confianza (v.16). Adem\u00e1s llegar\u00e1 un tiempo en que ser\u00e1n repatriados en la tierra de Israel (v.17), inaugurando entonces una nueva vida, pues no volver\u00e1n a caer en el inveterado pecado de la idolatr\u00eda (v.15); para ello, Yahv\u00e9 mismo les dar\u00e1 un nuevo coraz\u00f3n con un esp\u00edritu nuevo (v.19), de forma que, habiendo dejado el coraz\u00f3n de piedra, o rebelde y duro, ser\u00e1n dotados de un coraz\u00f3n de carne, sensible a las inspiraciones divinas. De este modo vivir\u00e1n centrados en torno a los mandamientos de Yahv\u00e9. Es la misma promesa mesi\u00e1nica de Jerem\u00edas: los nuevos ciudadanos tendr\u00e1n escrito en sus \u201ccorazones\u201d la nueva Ley, en sustituci\u00f3n de la antigua, esculpida en piedra 7. De este modo Yahv\u00e9 volver\u00e1 a ser en sentido verdadero su Dios (v.20).<\/p>\n<p>La gloria de Yahv\u00e9 se aleja de Jerusal\u00e9n (22-25).<br \/>\n22 Los querubines desplegaron sus alas y les siguieron las ruedas, y la gloria del Dios de Israel estaba sobre ellos, 23 y la gloria de Yahv\u00e9 se alz\u00f3 de en medio de la ciudad y se pos\u00f3 sobre el monte que est\u00e1 al oriente de la ciudad. 24 Me tom\u00f3 el esp\u00edritu y me llev\u00f3 a Caldea entre los cautivos en visi\u00f3n de esp\u00edritu de Dios, y desapareci\u00f3 la visi\u00f3n que hab\u00eda tenido. 25 Yo dije a los cautivos todo lo que Yahv\u00e9 me hab\u00eda mostrado.<\/p>\n<p>Yahv\u00e9, en su carro majestuoso, rodeado de una atm\u00f3sfera de gloria, abandona la Ciudad Santa y se detiene al oriente sobre el monte de los Olivos. Al abandonar a Jerusal\u00e9n, los enemigos caldeos pod\u00edan entrar impunemente en ella, ya que el \u00fanico obst\u00e1culo para ello era la presencia del Dios de Israel. Jerusal\u00e9n ha quedado, pues, abandonada a su suerte. Yahv\u00e9 se retira hacia oriente, donde estaban los exilados de Mesopotamia; pero antes se detiene en el monte de los Olivos, quiz\u00e1 para indicar la \u00edntima pena que le produce abandonar la que por siglos hab\u00eda sido su morada.<\/p>\n<p>  1 Cf. Jer 21:8ss; 25:9; 27:6-16; 28:14. &#8211; 2 En Jer 1:13 la olla es el s\u00edmbolo c\u00ede la invasi\u00f3n babil\u00f3nica. &#8211; 3 Cf. 2Re 25:63.18-21; Jer 52:933.24-27. &#8211; 4 El texto hebreo puede traducirse \u201cse han alejado de Yahv\u00e9.,\u201d que hace perfecto sentido, y as\u00ed es entendido por muchos autores. &#8211;  5 Cf. Eze 3:17-21. &#8211; 6 Cf. Exo 19:5; 1Sa 26:19. &#8211;  7 Cf. Jer 31:333; Ose 3:5; Arn9:9; Isa 1:26; Isa 4:4; Isa 44:3; Isa 66:9; Exo 6:7; Lev 25:18; Lev 26:16; Deu 4:5.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>veinticinco hombres.<\/b> Ezequiel pudo ver, aunque estuvo en el templo solo en visiones (cp. <span class='bible'>Eze 8:3<\/span>, y <i>vea la<\/i> <i>nota<\/i> all\u00ed), gracias a que Dios grab\u00f3 en su mente detalles espec\u00edficos en la visi\u00f3n. Los l\u00edderes malvados (cp. v. <span class='bible'>Eze 11:2<\/span>) eran parte del motivo para el juicio de Dios (vv. <span class='bible'>Eze 11:8<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>Eze 11:10<\/span>). Ezequiel fue llevado en esp\u00edritu al mismo lugar que la gloria de Dios hab\u00eda abandonado en <span class='bible'>Eze 10:19<\/span> y le fue dada una visi\u00f3n de \u00abveinticinco hombres\u00bb, los cuales no representaban a los sacerdotes, sino a l\u00edderes influyentes que dieron consejos nefastos al pueblo (v. <span class='bible'>Eze 11:2<\/span>). <b>Jaazan\u00edas hijo de Azur.<\/b> <i>Vea la nota sobre<\/i> <span class='bible'>Eze 8:11<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Eze 3:12<\/span>; <span class='bible'>Eze 8:16<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Esp\u00edritu lleva a Ezequiel a la puerta oriental del templo. El Se\u00f1or le muestra un grupo de 25 hombres que est\u00e1n tramando el mal y dando consejos imp\u00edos. Se ordena a Ezequiel profetizarles. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>11.1-4 Dios abandonaba su altar y el templo (cap\u00edtulos 9-11). Su castigo se complet\u00f3 cuando abandon\u00f3 Jerusal\u00e9n. La puerta de la ciudad era el lugar en donde los mercaderes y los pol\u00edticos realizaban sus negocios, por lo tanto, los veinticinco hombres pudieron haber representado los gobernantes de la naci\u00f3n. Debido a sus puestos de liderazgo, eran responsables por descarriar al pueblo. Hab\u00edan dicho que Jerusal\u00e9n estaba segura ante otro ataque de los babilonios. \u00abEsta ser\u00e1 la olla y nosotros la carne\u00bb significa que cre\u00edan que eran lo m\u00e1s selecto, los de influencia, los que ser\u00edan protegidos de todo peligro. Sin Dios la situaci\u00f3n siempre es precaria.11.5 Dios sab\u00eda todo acerca de los israelitas, incluso sus pensamientos. Y sabe todo acerca de nosotros, incluso los pecados que tratamos de esconder. En lugar de preocuparnos por la forma en que la gente nos ve o por lo que hacemos, preocup\u00e9monos por lo que Dios piensa porque El lo ve todo. Tratar de ocultar a Dios nuestros pensamientos y acciones es f\u00fatil. La \u00fanica forma efectiva de tratar con el pecado es confes\u00e1ndolo y pidi\u00e9ndole a Dios que nos ayude a superarlo.11.12 Desde el momento en el que entraron en la tierra prometida, los israelitas fueron advertidos de que no copiaran las costumbres y las pr\u00e1cticas religiosas de otras naciones. Desobedecer este mandamiento y seguir las costumbres paganas en vez de las leyes de Dios siempre les acarre\u00f3 problemas. Actualmente, los creyentes siguen siendo tentados a copiar los caminos del mundo. Sin embargo, debemos obtener de Dios nuestros patrones de conducta respecto al bien y al mal, no de las tendencias populares de la sociedad.11.14ss Dios prometi\u00f3 a los cautivos en Babilonia que continuar\u00eda estando con ellos aun cuando hab\u00edan abandonado Jerusal\u00e9n. Esta era una gran preocupaci\u00f3n para los jud\u00edos porque cre\u00edan que Dios estaba presente principalmente en el templo. Pero Dios les asegur\u00f3 que continuar\u00eda siendo su Dios a pesar del lugar en el que estuvieran. En medio del mensaje ardiente de castigo de Ezequiel se levantaba un fresco oasis: la promesa que hizo Dios de restaurar a los pocos fieles en su tierra natal. Sus brazos ahora est\u00e1n abiertos para recibir a aquellos que se arrepientan de sus pecados.11.15-21 Los mensajes de Dios por medio de Ezequiel est\u00e1n llenos de iron\u00eda. Aqu\u00ed El dice que los jud\u00edos en cautiverio son los fieles y aquellos que est\u00e1n en Jerusal\u00e9n son los pecadores y los malvados. Esto era lo contrario de lo que el pueblo percib\u00eda. Las apariencias pueden enga\u00f1arnos. Dios evaluar\u00e1 su vida por su fe y obediencia, no por sus aparentes \u00e9xitos terrenales. Aun m\u00e1s, nosotros no deber\u00edamos juzgar a los dem\u00e1s por las apariencias externas.11.16 Dios era el santuario para el remanente justo. Aquellos id\u00f3latras, aun cuando adoraban en el templo de Jerusal\u00e9n (11.15) no encontrar\u00edan un verdadero santuario, pero los cautivos fieles aun cuando estuvieran lejos de casa, ser\u00edan protegidos por Dios. De la misma forma, nuestras circunstancias externas no son indicios reales de nuestra postura con Dios. Aquellos que parecen estar seguros y a salvo, pueden estar lejos de El, mientras que aquellos que atraviesan momentos dif\u00edciles pueden estar seguros bajo la protecci\u00f3n espiritual de Dios. Podemos depender de Dios para mantenernos a salvo si nos encomendamos a su cuidado.11.18, 19 \u00abUn coraz\u00f3n\u00bb indica unanimidad de prop\u00f3sito. El pueblo de Dios ya no buscar\u00e1 a muchos dioses, se contentar\u00e1n con Dios. El coraz\u00f3n de piedra, duro, sordo, inamovible ser\u00e1 trasplantado radicalmente por uno de carne, tierno, receptivo y sensible (v\u00e9ase Jer 32:39; Eze 18:31; Eze 36:26). Esta nueva vida solo puede ser obra del Esp\u00edritu Santo. Es la obra de Dios, pero debemos reconocer y volvernos de nuestro pecado. Cuando lo hacemos, Dios nos dar\u00e1 nuevos motivos, nuevas gu\u00edas y nuevo prop\u00f3sito. \u00bfHa recibido usted su nuevo coraz\u00f3n?11.23 La gloria de Dios abandon\u00f3 Jerusal\u00e9n y permaneci\u00f3 por encima de un monte en el lado este de Jerusal\u00e9n (casi con certeza en el monte de los Olivos). Eze 43:1-4 se\u00f1ala que Dios regresar\u00e1 de la misma forma en la que se fue, cuando regrese a la tierra para establecer su reino perfecto.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>(1) \u201cHombres.\u201d Heb.: \u2019isch.<\/p>\n<p>(2) Que significa: \u201cJehov\u00e1 Ha Provisto Escape\u201d. Heb.: Pelat\u00b7y\u00e1\u00b7hu.<\/p>\n<p>(3) Que significa: \u201cJehov\u00e1 Ha Construido\u201d. Heb.: Bena\u00b7y\u00e1\u00b7hu.<\/p>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 415 Heb 1:7<\/p>\n<p>b 416 Eze 3:12; Eze 8:3; 2Co 12:2<\/p>\n<p>c 417 Eze 10:19<\/p>\n<p>d 418 Eze 8:16<\/p>\n<p>e 419 Isa 1:23; Eze 22:27; Ose 5:10<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> Jaazan\u00edas, hijo de Azur.  Tal vez Jaazan\u00edas era hermano del falso profeta Hanan\u00edas (<span>Jer 28:1<\/span>).<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>veinticinco hombres<\/i><\/b>. Los l\u00edderes civiles de Jud\u00e1.<\/p>\n<p><b><i>Jaazan\u00edas<\/i><\/b>. Posiblemente el hermano del opositor de Jerem\u00edas, llamado Hanan\u00edas (cp. <span class='bible'>Jer 28:1<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[1] Estos veinticinco varones que compon\u00edan el senado eran los jueces o alcaldes de los veinticuatro carteles en que estaba dividida la ciudad. Con su presidente se reun\u00edan en la puerta del templo. Jer 26, 10.[3] Jer 1, 13.[7] 2 Re 25, 21; Jer 39, 6; 52, 9.[16] El castigo o los trabajos que Dios les env\u00eda.[19] Ez 36, 26; Jer 31, 33.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entonces el Esp\u00edritu me elev\u00f3 y me llev\u00f3 a la puerta oriental de la casa de Jehovah, la que da hacia el este. Y he all\u00ed, en la entrada de la puerta hab\u00eda veinticinco hombres, entre los cuales vi a Jazan\u00edas hijo de Azur y a Pelat\u00edas hijo de Bena\u00edas, magistrados del pueblo. el Esp\u00edritu &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-ezequiel-111-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Ezequiel 11:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-21285","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21285","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21285"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21285\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21285"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21285"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21285"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}