{"id":2133,"date":"2022-06-19T08:54:54","date_gmt":"2022-06-19T13:54:54","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-genesis-501-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-19T08:54:54","modified_gmt":"2022-06-19T13:54:54","slug":"comentario-de-genesis-501-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-genesis-501-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de G\u00e9nesis 50:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Entonces Jos\u00e9 se ech\u00f3 sobre la cara de su padre, llor\u00f3 sobre \u00e9l y lo bes\u00f3.<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>se ech\u00f3 Jos\u00e9 sobre el rostro.<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 46:4<\/span>; <span class='bible'>Deu 6:7<\/span>, <span class='bible'>Deu 6:8<\/span>; <span class='bible'>Efe 6:4<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>y llor\u00f3 sobre \u00e9l.<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 23:2<\/span>; <span class='bible'>2Re 13:14<\/span>; <span class='bible'>Mar 5:38<\/span>, <span class='bible'>Mar 5:39<\/span>; <span class='bible'>Jua 11:35-38<\/span>; <span class='bible'>Hch 8:2<\/span>; <span class='bible'>1Ts 4:13<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>El duelo por Jacob,<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 50:1-3<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Jos\u00e9 pide permiso de Fara\u00f3n para ir a sepultarle,<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 50:4-6<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>El funeral,<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 50:7-14<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Jos\u00e9 consuela a sus hermanos, quienes anhelan su perd\u00f3n,<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 50:15-21<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Su edad,<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 50:22<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Alcanza ver a la tercera generaci\u00f3n de sus hijos,<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 50:23<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Profetiza a sus hermanos de su regreso,<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 50:24<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Toma un juramento de ellos referente a sus huesos,<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 50:25<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Muere, y lo ponen en un ata\u00fad,<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 50:26<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>llor\u00f3:<\/b>\u00a0Jos\u00e9 expresa su enorme y genuino amor por su padre (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>G\u00e9n 45:1-3<\/span><\/span>;\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>G\u00e9n 46:29<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>LLORO SOBRE EL.<\/b> La reacci\u00f3n de Jos\u00e9 ante la muerte de su padre es un modelo para todos los creyentes que sufren por la muerte de un amado en Cristo.<\/p>\n<p>(1) Pesar sincero. Jos\u00e9 llor\u00f3 y celebr\u00f3 un largo periodo de luto, que consisti\u00f3 en setenta d\u00edas y luego varias semanas m\u00e1s mientras llevaba de vuelta a Cana\u00e1n los restos de Jacob para darle sepultura (vv. <span class=\"bible\">G\u00e9n 50:1-4<\/span>; <span class=\"bible\">G\u00e9n 50:7-14<\/span>). No es anormal ni censurable afligirse durante semanas o incluso meses por la muerte de alguien muy querido.<\/p>\n<p>(2) Solicitud en los preparativos para la sepultura (v. <span class=\"bible\">G\u00e9n 50:2<\/span>). Jos\u00e9 quer\u00eda honrar la memoria de su padre de una manera apropiada y respetable.<\/p>\n<p>(3) Cumplimiento de los \u00faltimos deseos. Jos\u00e9 hizo honor a las promesas que le hiciera su padre (vv. <span class=\"bible\">G\u00e9n 50:5<\/span>; <span class=\"bible\">G\u00e9n 50:12-13<\/span>). Deben cumplirse las promesas hechas en fe y basadas en la voluntad de Dios despu\u00e9s de la muerte de un ser querido.<\/p>\n<p>(4) Testimonio fiel. Jos\u00e9 dio testimonio de su fe en las promesas de Dios al llevar a su padre de vuelto a la tierra prometida de Cana\u00e1n y colocarlo en el sepulcro de Abraham, Isaac y los dem\u00e1s (cf. <span class=\"bible\">1Ts 4:14<\/span> <span class=\"bible\">1Ts 4:18<\/span>; v\u00e9ase <span class=\"bible\">Flp 1:21<\/span>, nota).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p>50. Muerte de Jos\u00e9.<\/p>\n<p>Sepultura y Funerales de Jacob (1-14).<br \/>\n1Cay\u00f3 Jos\u00e9 sobre el rostro de su padre y llor\u00f3 sobre \u00e9l y le bes\u00f3. 2Mand\u00f3 Jos\u00e9 a los m\u00e9dicos que ten\u00eda a su servicio embalsamar a su padre, y los m\u00e9dicos embalsamaron a Israel, 3empleando en ello cuarenta d\u00edas, que es el tiempo que se emplea para embalsamar. Los egipcios hicieron duelo por \u00e9l durante sesenta d\u00edas. 4Pasados los d\u00edas del duelo, habl\u00f3 Jos\u00e9 a las gentes de la casa del fara\u00f3n, dici\u00e9ndoles: \u201cSi he hallado gracia a vuestros ojos, haced llegar esto, os lo ruego, a o\u00eddos del fara\u00f3n. 5Mi padre me hizo jurar diciendo: \u201cVoy a morir; sep\u00faltame en la sepultura que tengo en la tierra de Cana\u00e1n.\u201d Que me permita, pues, subir a sepultar a mi padre, y volver\u00e9.\u201d 6Y le contest\u00f3 el fara\u00f3n: \u201cSube y sepulta a tu padre, seg\u00fan tu juramento.\u201d 7Subi\u00f3, pues, Jos\u00e9 a sepultar a su padre, y subieron con \u00e9l todos los servidores del fara\u00f3n, los ancianos de su casa y los ancianos de la tierra de Egipto, 8toda la casa de Jos\u00e9, sus hermanos y la casa de su padre, no dejando en la tierra de Gos\u00e9n m\u00e1s que a los ni\u00f1os, las ovejas y los bueyes. 9Jos\u00e9 llevaba consigo carros y caballeros; as\u00ed que el cortejo era muy grande. 10Llegados a la era de Atad, que est\u00e1 al otro lado del Jord\u00e1n, hicieron all\u00ed muy grande llanto, e hizo Jos\u00e9 un duelo de siete d\u00edas por su padre.11 Los moradores de la tierra, los cananeos, al ver el duelo en la era de Atad, se dijeron: \u201cGran duelo es este de los egipcios\u201d; por eso se dio el nombre de Abel-Misrayim a este lugar, que est\u00e1 al lado de all\u00e1 del Jord\u00e1n. 12Los hijos de Jacob hicieron con su padre lo que les hab\u00eda mandado, 13llev\u00e1ndole a la tierra de Cana\u00e1n y sepult\u00e1ndole en la caverna del campo de Macpela, que hab\u00eda comprado Abraham a Efr\u00f3n el jeteo para tener sepultura de su propiedad, frente a Mambr\u00e9. 14Despu\u00e9s de haber sepultado a su padre, Jos\u00e9 volvi\u00f3 a Egipto con sus hermanos y cuantos hab\u00edan subido con \u00e9l para sepultar a su padre.<\/p>\n<p>Muerto Jacob, su hijo Jos\u00e9 toma a su cargo cumplir la \u00faltima voluntad de su padre. Empieza por embalsamar a su padre, no s\u00f3lo porque as\u00ed lo exig\u00eda su traslado hasta Hebr\u00f3n, sino porque lo requer\u00eda la costumbre egipcia, de la que Jos\u00e9 no pod\u00eda prescindir, aunque no participara de las ideas religiosas que hab\u00edan dado origen al embalsamamiento. Seg\u00fan la creencia egipcia, el alma necesitaba del sustent\u00e1culo del cuerpo para subsistir, al menos para encontrar su felicidad. De ah\u00ed los esfuerzos para conservar el cuerpo incorrupto. Herodoto nos describe el modo de embalsamamiento1, y conocemos sus detalles por textos directos egipcios2. El duelo duraba en Egipto, cuando se trataba de un fara\u00f3n, setenta y dos d\u00edas3. En Israel, ordinariamente duraba siete d\u00edas4, aunque para personajes de relieve se alargaba este per\u00edodo5. En el caso de Jacob fueron sesenta d\u00edas (v.3). El Eclesi\u00e1stico manda llorar al difunto por respeto a la opini\u00f3n p\u00fablica, pero cesar el llanto una vez enterrado, pues el llanto no aprovecha al muerto y da\u00f1a al vivo6.<br \/>\n\tDespu\u00e9s de las ceremonias de embalsamamiento y duelo en Egipto, Jos\u00e9 quiere llevar a su padre a Cana\u00e1n y acompa\u00f1ar sus restos mortales. Pide a las gentes de palacio que le consigan este favor (v.5). Quiz\u00e1 por razones de impureza ritual para nosotros desconocidas, no quisiera abordar personalmente al fara\u00f3n. Con todo, en el v.6 el fara\u00f3n habla directamente a Jos\u00e9, concedi\u00e9ndole el permiso; parece que estas incoherencias del relato se deben a diversidad de redacciones de la tradici\u00f3n primitiva, en las que la transmisi\u00f3n de detalles no siempre es coincidente. El cortejo f\u00fanebre fue numeroso y solemne, ya que por el alto rango de Jos\u00e9 hay una buena representaci\u00f3n oficial egipcia y, adem\u00e1s, la familiar, que tambi\u00e9n es numerosa. Como el itinerario era largo y hab\u00eda peligro de incursiones en el desierto, la escolta militar (\u201ccarros y caballeros\u201d) es tambi\u00e9n copiosa. El itinerario es extra\u00f1o, ya que en el v.10 se hace llegar el cortejo hasta Tranjordania 7, lo que no es veros\u00edmil teniendo en cuenta que, para llegar a Hebr\u00f3n, la ruta normal es la que sub\u00eda por la costa egipcio-palestina. Como en el \u03bd.11 se dice que los habitantes del lugar donde se despidi\u00f3 solemnemente el duelo son \u201ccananeos,\u201d se colige que, seg\u00fan otra tradici\u00f3n, el itinerario sigui\u00f3 el m\u00e1s corto de la costa. El nombre del lugar es Goren Atad, o \u201cera de Atad,\u201d seg\u00fan una tradici\u00f3n 8, y Abel-Misrayim, seg\u00fan otra, que se interpreta como \u201cllanto o duelo de los egipcios.\u201d 9<br \/>\n\tLos v.12-13 no son del mismo documento anterior, sino que empalman con la narraci\u00f3n Deu 49:33. Aqu\u00ed se insiste en la localizaci\u00f3n de la sepultura de los patriarcas en Macpela. Es de notar que, seg\u00fan esta tradici\u00f3n, los egipcios no intervienen en el entierro, y Jos\u00e9 no aparece dirigiendo las honras f\u00fanebres, sino que son los \u201chijos\u201d de Jacob en general los que con toda simplicidad cumplen el deber filial de enterrar al patriarca. Este documento es seco y menos pintoresco. En el v.14 aparece Jos\u00e9 de nuevo llevando la direcci\u00f3n de la familia de Jacob en Egipto.<\/p>\n<p>El Temor de los Hermanos de Jos\u00e9 (15-23).<br \/>\n15Cuando los hermanos de Jos\u00e9 vieron que hab\u00eda muerto su padre, se dijeron: \u201c\u00bfSi nos guardar\u00e1 rencor Jos\u00e9 y nos devolver\u00e1 todo el mal que le hemos hecho?\u201d 16Y mandaron decir a Jos\u00e9: \u201cTu padre, antes de morir, nos mand\u00f3 que te dij\u00e9ramos: 17Perdona el crimen de tus hermanos y su pecado, pues ciertamente te hicieron mucho mal; pero, por favor, te ruego, perdona el crimen de los servidores del Dios de tu padre.\u201d Jos\u00e9 llor\u00f3 al o\u00edrlos. 18Sus hermanos se prosternaron ante \u00e9l y le dijeron: \u201cSomos tus siervos.\u201d 19El les dijo: \u201cNo tem\u00e1is; \u00bfestoy yo acaso en el lugar de Dios? 20Vosotros cre\u00edais hacerme mal, pero Dios ha hecho de \u00e9l un bien, cumpliendo lo que hoy sucede, de poder conservar la vida de un pueblo numeroso. 21No tem\u00e1is, pues yo seguir\u00e9 manteni\u00e9ndoos a vosotros y a vuestros ni\u00f1os.\u201d As\u00ed los consol\u00f3, habl\u00e1ndoles al coraz\u00f3n. 22Habit\u00f3 Jos\u00e9 en Egipto, \u00e9l y la casa de su padre. 23Vivi\u00f3 ciento diez a\u00f1os, y vio a los hijos de Efra\u00edm hasta la tercera generaci\u00f3n; tambi\u00e9n recibi\u00f3 sobre sus rodillas, al nacer, a los hijos de Makir, hijo de Manas\u00e9s.<\/p>\n<p>La conducta generosa de Jos\u00e9 para con sus hermanos no hab\u00eda logrado desterrar del coraz\u00f3n de \u00e9stos el temor de la venganza por parte de su hermano. Este temor de los hijos de Jacob se concibe mejor mencionando que el patriarca muri\u00f3 al poco de llegar a Egipto. Pues si, como apunta el autor, vivi\u00f3 all\u00ed diecisiete a\u00f1os, la conducta generosa de Jos\u00e9 durante tanto tiempo habr\u00eda disipado los temores de sus hermanos, que se sent\u00edan reos de un crimen de fratricidio. Jos\u00e9, siempre noble, y que hab\u00eda reconocido en su vida la mano de la Providencia para bien de su familia, los tranquiliza, asegur\u00e1ndoles el perd\u00f3n (v.20). Es muy de notar la expresi\u00f3n perdona el crimen de los servidores del Dios de tu padre (v\u00b717)\u201d que viene a ser como un motivo supremo religioso invocado ante Jos\u00e9, el cual, al o\u00edr esto, se echa a llorar, porque le emocionaba aquella actitud de desconfianza de sus hermanos, nacida de su conciencia de haber cometido un crimen con \u00e9l. Los hermanos, temerosos, no se atreven a presentarse personalmente, y env\u00edan mensajes para implorar el perd\u00f3n definitivo (v.16). Invocan la comunidad de religi\u00f3n (v.17) para reforzar los lazos de sangre y conmover a Jos\u00e9. Despu\u00e9s se presentaron ante \u00e9l y se prosternaron. El autor sagrado recalca este detalle para mostrar c\u00f3mo los misteriosos sue\u00f1os del ni\u00f1o Jos\u00e9 se hab\u00edan cumplido literalmente10. Jos\u00e9 les perdona y proclama que s\u00f3lo a Dios corresponde castigar: \u00bfEstoy en el lugar de Dios? (v.19)11. Dios ha hecho que la mala acci\u00f3n de ellos se convirtiera en instrumento de su providencia, para ayudarlos en estos momentos cr\u00edticos, lo que supone que el hambre contin\u00faa en la tierra de Cana\u00e1n12. Jos\u00e9 les promete ayudarles como lo hab\u00eda hecho hasta ahora.<br \/>\n\tJos\u00e9 vivi\u00f3 ciento diez a\u00f1os, la edad ideal deseable entre los egipcios13. Lleg\u00f3 a ver a sus bisnietos, recibi\u00f3 sobre sus rodillas y adopt\u00f3 a sus nietos habidos de Makir, nombre de un clan de la tribu de Manas\u00e9s14.<\/p>\n<p>Muerte de Jos\u00e9 (24-26).<br \/>\n24Jos\u00e9 dijo a sus hermanos: \u201cVoy a morir, pero Dios ciertamente os visitar\u00e1 y os har\u00e1 subir de esta tierra a la tierra que jur\u00f3 dar a Abraham, Isaac y Jacob.\u201d 25 Hizo jurar Jos\u00e9 a los hijos de Israel, dici\u00e9ndoles: \u201cCiertamente os visitar\u00e1 Dios; entonces llevad de aqu\u00ed mis huesos.\u201d 26Muri\u00f3 Jos\u00e9 en Egipto a los cientos diez a\u00f1os, y fue embalsamado y puesto en un ata\u00fad en Egipto.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 muere lleno de d\u00edas, como era de esperar de su justicia y rectitud. Al morir encarga a su familia que no le lleven a enterrar a Hebr\u00f3n inmediatamente despu\u00e9s de su muerte, quiz\u00e1 porque su condici\u00f3n de alto dignatario ofrec\u00eda dificultades a su enterramiento en tierra fuera de Egipto. Jos\u00e9 est\u00e1 seguro de que las promesas hechas a sus antepasados se han de cumplir, y por eso Dios visitar\u00e1 a los hijos de Israel, es decir, les proteger\u00e1 para que puedan un d\u00eda retornar a la tierra prometida. Pensando en ese momento, Jos\u00e9 pide que lleven sus huesos con ellos y los entierren en la tierra de Cana\u00e1n. Mois\u00e9s cumpli\u00f3 el encargo 15, y Josu\u00e9 enterr\u00f3 a Jos\u00e9 en Siquem, en los terrenos comprados por Jacob a los \u201chijos de Jamor\u201d16. Este relato es una preparaci\u00f3n de los hechos del \u00e9xodo. El autor de la Ep\u00edstola a los Hebreos alaba la fe de Jos\u00e9: \u201cPor la fe, Jos\u00e9, estando para acabar, se acord\u00f3 de la salida de los hijos de Israel y dio \u00f3rdenes acerca de sus huesos.\u201d17 Los patriarcas viven de la fe en las promesas divinas18.<\/p>\n<p>Consideraciones Teol\u00f3gicas sobre la Historia de los Patriarcas.<br \/>\n\tEn el libro de Jos 24:2 se nos cuenta que Teraj, el padre de Abraham, hab\u00eda adorado en Ur los dioses ajenos, es decir, los de la ciudad, a la cabeza de los cuales estaba el dios lunar Sin. Acaso debemos suponer que, como luego hac\u00edan los israelitas, Teraj y los suyos un\u00edan al culto de su dios propio, familiar, el de los dioses de la ciudad donde radicaban. Era dif\u00edcil para los antiguos desprenderse de esta idea, que deb\u00edan adorar a los dioses del pa\u00eds en que moraban y sobre el cual ejerc\u00edan esas divinidades particular influencia y autoridad19. De Ur se traslada Teraj a Jarr\u00e1n con su familia, y luego Abraham, desprendi\u00e9ndose de sus parientes, y en virtud de una orden divina, se dirige a Cana\u00e1n, donde lleva, igual que sus hijos, una vida n\u00f3mada. All\u00ed el patriarca se encuentra con nuevas divinidades, que la Biblia designa en \u00e9pocas posteriores con los nombres gen\u00e9ricos de Baales y Astart\u00e9s, de las que los israelitas se mostrar\u00e1n muy devotos20. Son los Baales los que ejercen su \u201cse\u00f1or\u00edo\u201d (baal: se\u00f1or) sobre los montes, los campos y las ciudades. El principal de \u00e9stos es Hadad, que tiene por animal simb\u00f3lico al toro. Es el dios de las tormentas y el que fertiliza los campos. Al lado est\u00e1 la divinidad femenina Astart\u00e9, la Istar de los babilonios, diosa de la fecundidad. Pero estos dioses no aparecen en la historia patriarcal sino m\u00e1s tarde, cuando los hebreos ocupan Cana\u00e1n.<br \/>\n\tLos santuarios cananeos se hallaban en los montes o collados o en recintos sagrados al aire libre, con cipos, o piedras toscamente labradas, erigidas como altar o como \u201cestela\u201d (masebah), y con troncos o \u00e1rboles, cuyo conjunto recib\u00eda el nombre de asera.<br \/>\n\tAbundan los testimonios hist\u00f3ricos, confirmados por los hallazgos arqueol\u00f3gicos, de que los cananeos, los fenicios y sus hijos los cartagineses practicaban y ofrec\u00edan a sus dioses sacrificios humanos, de prisioneros de guerra, como parte del bot\u00edn, a cuyo logro hab\u00edan contribuido, o de los propios hijos, como dones m\u00e1s apreciables para mover a las divinidades en favor de los que tan costosos sacrificios les ofrec\u00edan. El autor de la Sabidur\u00eda se ensa\u00f1a hablando de los crueles asesinos de sus hijos, que se daban banquetes con la carne y sangre humanas y con la sangre se iniciaban en infames org\u00edas. A esos padres, asesinos de seres inocentes, determin\u00f3 Dios destruirlos por mano de los hebreos, para que la tierra, purificada, recibiera una nueva colonia de hijos de Dios21. El culto de Astart\u00e9 estaba, adem\u00e1s, manchado con la \u201cprostituci\u00f3n sagrada,\u201d como medio de fomentar la fecundidad. Los \u00e1rboles frondosos, los bosques y las fuentes eran tambi\u00e9n muy venerados en Cana\u00e1n, como manifestaci\u00f3n de la fuerza vital de Astart\u00e9.<br \/>\n\tPues a esta tierra lleg\u00f3 el patriarca Abraham al frente de grandes reba\u00f1os y numerosa familia de pastores. Pero ven\u00eda con la idea de que aquella tierra de Cana\u00e1n ser\u00eda suya por alta disposici\u00f3n de Dios, que le hab\u00eda dirigido hacia ella. En la teolog\u00eda asiro-babil\u00f3nica, ilu (equivalente al anu sumerio, que se representaba por una estrella y significaba \u201cestrella,\u201d \u201ccielo\u201d estrellado y la \u201cdivinidad\u201d misma) es el nombre determinativo de toda divinidad, y quiz\u00e1 vestigio del dios \u00fanico semita primitivo. En efecto, en todas las lenguas sem\u00edticas encontramos la ra\u00edz El como apelativo de la divinidad22. En los textos de Ras Samra aparece una divinidad llamada Elim. En la historia de los patriarcas, su Dios es llamado El con un determinativo (Saday, \u2018Elyon, \u2018Olam), y es presentado como Dios \u00fanico: \u201cYo soy El-Saday: anda en mi presencia y ser\u00e1s perfecto.\u201d23 Jacob, al volver a Cana\u00e1n, erigi\u00f3 en Siquem un altar, al que llam\u00f3 El-Elohe-Israel (El, Dios de Israel)24. Abraham acata al El-Ely\u00f3n de Melquisedec como una divinidad venerable25, y se le llama \u201cse\u00f1or de cielos y tierra.\u201d Jacob mand\u00f3 quemar los terafim y dioses de sus familiares, pues era necesario para presentarse con las manos limpias al Dios de Betel. En todas las emigraciones de los patriarcas, su Dios les acompa\u00f1a y protege26. Esta protecci\u00f3n brilla particularmente en la huida de Jacob y en la historia de Jos\u00e927.<br \/>\n\tSi es verdad que la religi\u00f3n tiende a la comunicaci\u00f3n con Dios y en la intimidad de esa comunicaci\u00f3n est\u00e1 la perfecci\u00f3n religiosa, no hallaremos en todo el A.T. p\u00e1ginas m\u00e1s expresivas que la historia de los patriarcas: Abraham habla familiarmente con Dios, intercede por Sodoma. Ese Dios es justo y misericordioso, y su car\u00e1cter moral aparece en las condenaciones del adulterio y la sodom\u00eda. El sacrificio de Isaac tiene por finalidad probar la fe del patriarca y su desinter\u00e9s en favor de su Dios. Dado el ambiente cananeo, no le parec\u00eda inhumano el que su divinidad le exigiera lo que era usual entre los moradores de aquella tierra, el sacrificio de los primog\u00e9nitos. Cuando iba a consumar el sacrificio, Dios detiene su brazo y da por probada su fe y su obediencia, que es m\u00e1s agradable a la divinidad que los propios sacrificios28. En esta obediencia est\u00e1 el elemento esencial religioso de los patriarcas; es el culto que rinden a su Dios en el coraz\u00f3n. Los votos y sacrificios externos en determinados lugares o santuarios es una manifestaci\u00f3n de este acatamiento interior. El mismo rito de la circuncisi\u00f3n tiene la finalidad religiosa de sellar la alianza entre la divinidad y Abraham. Por ella, su descendencia queda como santificada y consagrada a Dios29. Los patriarcas quedar\u00e1n para la posteridad como el modelo de religiosidad pura y desinteresada. Los profetas, en sus or\u00e1culos, no sabr\u00e1n presentar otro ideal religioso superior al de los patriarcas hebreos, porque la fe de \u00e9stos estaba basada en el sentimiento \u00edntimo religioso humano como expresi\u00f3n de la ley natural de dependencia de lo divino, sin las contaminaciones ritualistas y convencionalismos formulistas, que terminar\u00e1n por ahogar los valores \u00e9ticos de la religi\u00f3n mosaica. \u201cLa religi\u00f3n de los patriarcas, nueva en su forma, tuvo un culto propio, pero no un culto nuevo. Se atuvo a las formas de un culto simple y elemental, que estaba m\u00e1s o menos en uso en la humanidad, y que de todo tiempo ha correspondido mejor a las m\u00e1s \u00edntimas exigencias del esp\u00edritu humano: la oraci\u00f3n, la ofrenda y el sacrificio. Acepta tambi\u00e9n costumbres menos generales, modificando su significado anterior y adapt\u00e1ndolas para s\u00ed, como en el caso de la circuncisi\u00f3n, el uso de las \u201cestelas\u201d (masebah) como memorial religioso; naturalmente, acepta tambi\u00e9n la terminolog\u00eda religiosa corriente, que forma parte de la lengua com\u00fan, y conserva tradiciones \u00e9tnico-religiosas, pero purific\u00e1ndolas de lo que se hallara en abierto contraste con su nueva \u00edndole. Por esto la historia presenta a los patriarcas rezando a la divinidad, ofreciendo libaciones rituales y sacrificios de animales en los altares que han elevado. Como en las formas de culto m\u00e1s antiguo y simple, el que hace la oblaci\u00f3n es al propio tiempo el que sacrifica: ejecuta por s\u00ed mismo la acci\u00f3n ritual, sin un sacerdocio intermediario. Si la oraci\u00f3n de los patriarcas con la Divinidad es siempre un verdadero di\u00e1logo, el narrador quiere probar con este privilegio otra consecuencia y a la vez una prueba de su elecci\u00f3n.\u201d30<\/p>\n<p>Historicidad de los Patriarcas.<br \/>\n\tLa escuela subjetivista alemana dirigida por Wellhausen sosten\u00eda que los patriarcas hebreos no eran figuras hist\u00f3ricas, sino proyecciones en el pasado de un ambiente religioso-cultural de la \u00e9poca en que sus vidas legendarias fueron redactadas31. Seg\u00fan esta tesis, la historia de los patriarcas fue compuesta en el siglo IX a.C., en plena monarqu\u00eda israelita, y su autor ha querido buscar antecedentes muy antiguos a la historia de Israel creando unos tipos legendarios, que ser\u00edan los presuntos ep\u00f3nimos del pueblo elegido. Hoy d\u00eda, con los datos arqueol\u00f3gicos y lexicogr\u00e1ficos aportados por los hallazgos de m\u00e1s de medio siglo, podemos reconstruir el medio ambiente social de una \u00e9poca anterior en mil a\u00f1os a la supuesta del redactor de la historia de los patriarcas. Este redactor ten\u00eda que ser un historiador consumado para trazar el marco hist\u00f3rico de sus h\u00e9roes, muy diverso del de los tiempos de la monarqu\u00eda israelita. Ya hemos visto en el decurso del comentario c\u00f3mo los distintos datos hist\u00f3ricos, sociales y religiosos, que proporciona el texto sobre la vida de los patriarcas, se explican perfectamente a la luz de nuestros conocimientos de la \u00e9poca de la primera parte del segundo milenio antes de Cristo.<br \/>\nDiversos son los sistemas inventados para explicar la historia patriarcal:<br \/>\n\ta) Hip\u00f3tesis Astral. &#8211; La emigraci\u00f3n de la familia de Teraj desde Ur de los Caldeos a Jarr\u00e1n es el ciclo lunar. Como el dios lunar Sin era adorado en Ur y en Jarr\u00e1n, la historia de la emigraci\u00f3n de Abraham es un eco de la emigraci\u00f3n de este culto desde el sur mesopot\u00e1mico al norte. La estancia de Jacob en Mesopotamia, huyendo de Esa\u00fa y volviendo a Cana\u00e1n, es el ciclo lunar que aparece y desaparece peri\u00f3dicamente; los doce hijos de Jacob son los doce signos del zod\u00edaco 32.<br \/>\n\tb) Hip\u00f3tesis Cananea. &#8211; Los patriarcas son personificaciones de divinidades locales de determinados santuarios de Cana\u00e1n. As\u00ed, Abraham y Sara ser\u00edan dos divinidades de Hebr\u00f3n y Mambr\u00e9; Isaac ser\u00eda el genio wely de Bersab\u00e9; Jacob ser\u00eda un dios tutelar de Transjordania o de Betel 33. Pero ninguna de las divinidades cananeas que conocemos coincide con el nombre de los patriarcas. Adem\u00e1s, resulta inveros\u00edmil que un pueblo invasor como el clan de Abraham haya adoptado las divinidades locales del pa\u00eds ocupado, asimil\u00e1ndolas a sus supuestos antepasados.<br \/>\n\tc) Hip\u00f3tesis Tribal.  &#8211; Lo que en la Biblia se dice de determinados personajes que se suponen hist\u00f3ricos, en realidad se refiere a las relaciones colectivas entre tribus. As\u00ed, se trata de explicar por el sistema de ep\u00f3nimos el origen de las diversas tribus, y las relaciones de los patriarcas con otros personajes son relaciones de tribu: as\u00ed, los matrimonios son alianzas colectivas de los clanes diversos de una tribu, y las rivalidades de los personajes son las relaciones hostiles entre los diversos grupos tribales, y las relaciones hostiles entre Esa\u00fa y Jacob son el eco de las relaciones entre edomitas e israelitas. De este modo, la \u201cfigura Jacob-Israel\u201d surgi\u00f3 de la fusi\u00f3n legendaria de dos elementos: uno epon\u00edmico, Israel, que representa una tribu batalladora y absorbente; otro, la persona real de Jacob, jeque de una pac\u00edfica tribu de pastores. Las mujeres y la descendencia de este Jano de doble faz ser\u00edan algunas reales, otras epon\u00edmicas, en cuanto representan fusiones o desdoblamientos del grupo \u00e9tnico Jacob-Israel.<br \/>\n\tPara algunos, Jacob es una figura propia de las leyendas del territorio septentrional transjordano (reino de Israel)&#8230; M\u00e1s tarde se uni\u00f3 a \u00e9sta la leyenda de la rivalidad entre Esa\u00fa y Jacob, que justifica la venida de Jacob desde el noroeste y la tradici\u00f3n de su permanencia en Hebr\u00f3n&#8230; Los hijos de Jacob se interpretan como personificaciones ep\u00f3nimas de las doce tribus del pueblo; el n\u00famero ser\u00eda esquem\u00e1tico y convencional&#8230; Estos varios clanes ep\u00f3nimos pod\u00edan ser, en gran parte, desdoblamientos de alguna de las tribus patriarcales; pero anduvieron errantes por Cana\u00e1n y fuera de all\u00ed, conservando en sus leyendas algunos recuerdos desva\u00eddos de las regiones por que pasaron, y que afloran aqu\u00ed y all\u00e1 en el relato b\u00edblico. Uno de estos clanes, denominado Jos\u00e9, se lleg\u00f3 tal vez hasta los confines de Egipto, para subir despu\u00e9s, reforzado en n\u00famero, a Cana\u00e1n y llevarse en su compa\u00f1\u00eda clanes de menor importancia\u201d 34. Estas teor\u00edas han quedado arrumbadas al conocerse el medio hist\u00f3rico social de la vida patriarcal, que queda rehabilitada en sus l\u00edneas esenciales.<\/p>\n<p>1. En primer lugar, los Nombres de los patriarcas encuentran su paralelo en la onom\u00e1stica mesopot\u00e1mico-cananea de los siglos XX-XV a.C. As\u00ed, Abraham tiene su equivalencia en el A-ba-am-ra-am, A-ba-ra-ma de las inscripciones acadias 35. Isaac parece un nombre apocopado de Yisjaq-El 36. Jacob es tambi\u00e9n un nombre te\u00f3foro apocopado, que encuentra su equivalente en los nombres Ya-aj-qu-ub-el, encontrado en la Alta Mesopotamia 37, y en el Ya-qob-hr y Ya-qob-el de las listas egipcias de Tumosis III y Rams\u00e9s II encontradas en Palestina (s.XV-XIII a.C.)38. Estos nombres no se refieren a las personas de los patriarcas, sino que son corrientes en la onom\u00e1stica semita de esta \u00e9poca, y, por tanto, son un comentario vivo a los nombres de los patriarcas hebreos. Teniendo en cuenta que los nombres de Abraham, Isaac y Jacob no aparecen en la onom\u00e1stica israelita de los tiempos de la monarqu\u00eda, el argumento tiene m\u00e1s valor, ya que ser\u00eda una gran coincidencia que un falsario del siglo IX a.C. haya escogido para sus h\u00e9roes unos nombres que s\u00f3lo estaban vigentes mil a\u00f1os antes. \u201cAs\u00ed, los nombres de los patriarcas pertenecen a tipos onom\u00e1sticos conocidos en el ambiente del que han salido los antepasados de Israel; su significaci\u00f3n obliga a considerarlos como nombres de personas.\u201d39<\/p>\n<p>2. Situaci\u00f3n Hist\u00f3rica de Cana\u00e1n en el Segundo Milenio Antes de Cristo. &#8211; Parece que hacia el 3000 a.C. hay una invasi\u00f3n semito-cananea sobre la franja de terreno que se extiende desde Egipto hasta Siria, y parece que son los creadores de la cultura del bronce antiguo en Palestina. Los ca\u00f1amos ocupan sobre todo la costa, las llanuras interiores y los valles 40. A fines del tercer milenio a.C., una oleada de tipo n\u00f3mada, oriunda del desierto siroar\u00e1bigo, compuesta por los amorreos, invaden Palestina 41. De momento hacen decaer la cultura cananea anterior del bronce antiguo 42. Estos amorreos llegaron hasta Egipto. Para protegerse contra ellos, Setis I (d.XII: s.XX a.C.) construy\u00f3 el \u201cmuro del pr\u00edncipe,\u201d al este del Delta, colindando con el desierto. Pero Egipto parece tener alto dominio sobre Palestina y Fenicia en estos primeros siglos del segundo milenio a.C. Senusrit III (1876-1838) conquist\u00f3 Siquem. Por otra parte, se han encontrado muchos objetos egipcios en Cana\u00e1n y Fenicia de los siglos XX-XVIII a.C.43 En los textos egipcios de execraci\u00f3n de esta \u00e9poca encontramos nombres de ciudades cananeas y fenicias dominadas por Egipto, si bien en plan de alto dominio. Los nombres de estos textos son sem\u00edticos del tipo amorreo. Palestina est\u00e1 dividida en multitud de peque\u00f1os estados de organizaci\u00f3n tribal. He aqu\u00ed c\u00f3mo describe un documento egipcio a los habitantes de Cana\u00e1n: \u201cNo tienen residencia fija, pero sus piernas est\u00e1n siempre en marcha. Guerrean desde los tiempos de Horus. No conquistan ni son conquistados; no anuncian el d\u00eda para la batalla&#8230; Roban un campamento aislado, pero no atacan una ciudad populosa.\u201d44 Es la descripci\u00f3n del beduino, que vive de sus razzias. Es el tipo social que aparece descrito en la \u201cnovela de Sinuh\u00e9,\u201d pr\u00edncipe egipcio que, huyendo de su tierra, atraves\u00f3 Cana\u00e1n hacia el siglo XX a.C. Un texto sumerio del siglo XXIV a.C. describe as\u00ed al amorreo: \u201ctiene su arma por compa\u00f1ero&#8230;, no conoce la sumisi\u00f3n, come carne cruda, no tiene casa durante su vida y no entierra a sus muertos.\u201d45 Hacia el 1750 a.C., los egipcios pierden su hegemon\u00eda sobre Fenicia y Palestina y son invadidos por los hicsos (1720 a.C.). Con ellos viene una oleada de n\u00f3madas asi\u00e1ticos del norte de Mesopotamia y aun de gentes cauc\u00e1sicas y del Asia Menor, que se superponen a la cultura sem\u00edtica cananea anterior de Palestina. Es la \u00e9poca de las emigraciones de los patriarcas desde Jarr\u00e1n a Palestina. Son los jurritas e hititas o \u201cj\u00e9teos\u201d de la Biblia que encontramos en Hebr\u00f3n en tiempos de Abraham 46. Parece que se establecieron en las zonas pobladas, quedando grandes espacios libres para las tribus n\u00f3madas. Paralela a esta emigraci\u00f3n de sedentarios hay otra de tipo n\u00f3mada. En efecto, en Transjordania, hacia el siglo XIX a.C., hay un bache cultural que dura hasta el siglo XIII a.C., y sin duda es debido a la invasi\u00f3n de tribus del desierto, que arrasan todo e imponen un g\u00e9nero primario de vida. Al ceder la hegemon\u00eda organizada egipcia, llega la hora de las invasiones heterog\u00e9neas y descontroladas. La \u00faltima ola de invasores llegada al Delta son los misteriosos \u201chicsos,\u201d47 los cuales, fortalecidos y apoyados por elementos asi\u00e1ticos de todo g\u00e9nero, emprenden la conquista del reino de los faraones. All\u00ed permanecen siglo y medio, hasta que fueron expulsados por los faraones tebanos, que constituyeron el Imperio Nuevo.<\/p>\n<p>3. La Emigraci\u00f3n de Abraham. &#8211; En este ambiente hist\u00f3rico de oleadas heterog\u00e9neas \u00e9tnicas que se abalanzan sobre Palestina debemos colocar la historia patriarcal. La Biblia nos da muchos hechos concretos de la vida de los patriarcas hebreos que nos permiten comparar y aun reconstruir en parte su Sitz in Leben a la luz de los nuevos datos hist\u00f3rico-arqueol\u00f3gicos. Siria y Palestina, durante los siglos XX al XVIII a.C., estuvieron sometidas a una doble influencia: mesopot\u00e1mica y egipcia. Es el marco geogr\u00e1fico en que se mueve la vida de los patriarcas. La Biblia nos presenta a la familia de Abraham emigrando desde el sur de Mesopotamia, Ur de los Caldeos, hasta el norte, Jarr\u00e1n 48. Este desplazamiento es perfectamente veros\u00edmil al saber hoy que Jarr\u00e1n era una sucursal religiosa y comercial de Ur. Al caer la dinast\u00eda II de Ur, aquella zona geogr\u00e1fica entr\u00f3 en una \u00e9poca ca\u00f3tica y de inseguridad social. Se comprende, pues, que unos semitas de procedencia occidental aramea, que se hab\u00edan sedentariado con sus reba\u00f1os en torno a la gran metr\u00f3poli, hayan decidido trasladarse hacia el norte, donde ten\u00edan m\u00e1s afinidades \u00e9tnicas y donde ten\u00edan m\u00e1s posibilidades para desarrollar su vida semin\u00f3mada. As\u00ed, podemos figurarnos a la familia de Abraham enrolarse con otras caravanas, siguiendo la ruta caravanera que bordea al Eufrates, subiendo hacia la Alta Mesopotamia. Llegados a Jarr\u00e1n (la actual Eski-Jarr\u00e1n), los terajitas se establecen con \u00e1nimo de radicar all\u00ed definitivamente 49. Por indicaci\u00f3n divina, Abraham, al morir su padre, emprende con su sobrino Lot el viaje hacia Cana\u00e1n. Podemos suponer que tambi\u00e9n ahora se enrol\u00f3 en una de las oleadas emigratorias que descendieron de la Alta Mesopotamia hacia Fenicia y Palestina. Es de suponer que \u201csu clan permanec\u00eda en contacto con los inmigrantes sedentarios que descend\u00edan del norte,\u201d50 es decir, los jurritas, mitanitas e hititas. Al menos la emigraci\u00f3n de Abraham coincide con la \u00e9poca de las grandes oleadas de gentes septentrionales que caen sobre Cana\u00e1n. La primera estaci\u00f3n de Abraham es en Siquem, donde hay una poblaci\u00f3n no cananea, los \u201chiwitas\u201d o \u201cjorritas.\u201d51 Despu\u00e9s descendi\u00f3 a Hebr\u00f3n, donde hab\u00eda una poblaci\u00f3n \u201chitita.\u201d52<\/p>\n<p>4. \u00e9poca de la Emigraci\u00f3n. &#8211; En la Biblia encontramos una cronolog\u00eda demasiado sistem\u00e1tica y artificial, que no nos resulta muy segura para determinar la \u00e9poca de los patriarcas. As\u00ed, seg\u00fan los datos diversos, supone que la estancia de los patriarcas en Cana\u00e1n dur\u00f3 doscientos quince a\u00f1os 53, que es la mitad justa de la cifra de cuatrocientos treinta a\u00f1os que se da para la estancia de los israelitas en Egipto 54. Suponiendo que los israelitas salieron de Egipto en el siglo XIII, nos llevar\u00eda esa cifra al siglo XVII como fecha de la emigraci\u00f3n de Jacob al pa\u00eds de los faraones. Es la fecha de la oleada de los hicsos sobre Egipto. Ya hemos mencionado, al comentar el c.14, la hip\u00f3tesis que identifica a Hammurabi con Amrafel de la Biblia, contempor\u00e1neo de Abraham. Aunque no se admita esta identificaci\u00f3n, queda el hecho de que la expedici\u00f3n de los cuatro reyes sobre Transjordania supone que esta regi\u00f3n est\u00e1 habitada por una poblaci\u00f3n sedentaria. Ahora bien, hacia el siglo XVII parece que hay un bache cultural en esta regi\u00f3n como consecuencia de una invasi\u00f3n n\u00f3mada, y tarda cuatro siglos en volver a prosperar all\u00ed una poblaci\u00f3n sedentaria. Esto quiere decir que la guerra de los cuatro reyes orientales no se ha de poner despu\u00e9s del siglo XVII a.C., lo que nos da una fecha aproximada para Abraham del siglo XVIII antes de Cristo, que parece ser el siglo de Hammurabi.<\/p>\n<p>5. Origen \u00e9tnico de Abraham. &#8211; Se le llama hebreo, y esta expresi\u00f3n, aplicada a sus descendientes, suele tener un sentido algunas veces despectivo 55; al menos es el nombre que los extranjeros dan a los israelitas. La Biblia, por el procedimiento de los ep\u00f3nimos, explica el nombre de hebreo como descendiente de un supuesto antepasado llamado Heber 56. Pero esto es una explicaci\u00f3n popular. Algunos autores han querido ver en la palabra &#8216;ibr\u00ed (hebreo) la transcripci\u00f3n defectuosa dialectal de los famosos jabiru o aliados, gentes trashumantes que inquietan a las poblaciones de Cana\u00e1n en el siglo XV a.C., en contra de los cuales los reyezuelos cananeos piden ayuda al fara\u00f3n Amenofis IV Ejnat\u00f3n (cartas del Tell Amarna). En las inscripciones egipcias del siglo XV a.C. aparecen los apiru, como prisioneros, que suelen identificarse con los jabiru de Cana\u00e1n. En tiempos de Rams\u00e9s III aparecen como siervos, y en tiempo de Rams\u00e9s IV trabajan en las canteras. Por otra parte, en textos del siglo XX a.C. aparecen los jabiru en Asia Menor y Mesopotamia 57. Todo esto prueba que no pueden identificarse con los hebreos, pues \u00e9stos son un clan m\u00e1s reducido que no tuvo derivaciones geogr\u00e1ficas tan amplias. Por eso algunos autores suponen que los hebreos son, a lo m\u00e1s, una secci\u00f3n de los jabiru, y m\u00e1s bien que el nombre de hebreo haya tenido origen en una denominaci\u00f3n confusa de los cananeos, que, al ver llegar al clan de Abraham, lo hayan asimilado a los conocidos jabiru, llam\u00e1ndoles &#8216;ibrim. Otros autores prefieren entender hebreo como derivado del vocablo hebreo &#8216;eber (al otro lado); as\u00ed, los hebreos ser\u00edan los del \u201cotro lado\u201d del Jord\u00e1n o del Eufrates, ya que proven\u00edan de la Alta Siria. As\u00ed los traducen los LXX al llamar a Abraham \u00f3 \u03c0\u03b5\u03c1\u03ac\u03c4\u03b7\u03c2 (transe\u00fante)58.<br \/>\n\tCon todo, sea cual fuere el significado primitivo de la palabra hebreo, hay textos b\u00edblicos que suponen un origen arameo de Abraham. As\u00ed se dice en Deu 26:5 : \u201cmi padre era un arameo errante.\u201d Sabemos que la familia de Abraham residi\u00f3 en Pad\u00e1n-Aram 59 o Aram-Naharayim 60. Lab\u00e1n, sobrino de Abraham, es llamado arameo 61. Los arameos aparecen mencionados por primera vez en un texto de Teglatfalasar I hacia el 1110 a.C., localizados entre Palmira y el Eufrates. Se les llama ajlamu, apelativo que se aplica a los n\u00f3madas en general del desierto sir\u00f3-ar\u00e1bigo. Podemos suponer que el clan de Abraham pertenece a un grupo \u00e9tnico que \u201cpodemos llamar proto-arameos, que llevaban vida n\u00f3mada desde tiempo indefinido en el desierto sir\u00f3-ar\u00e1bigo y cuyos elementos avanzados entran en contacto, al principio del segundo milenio a.C., con las poblaciones sedentarias que bordeaban el desierto.\u201d62 Los hijos de Jacob y el mismo Abraham tomaron mujeres cananeas. Jos\u00e9 se cas\u00f3 con una egipcia. As\u00ed, la pureza de sangre aramea queda desvirtuada. Por eso Ezequiel dirige este reproche a Jerusal\u00e9n: \u201cTu padre era un amorreo, y tu madre una hitita.\u201d63<\/p>\n<p>6. Ambiente Social. &#8211; Podemos seguir perfectamente la vida de los patriarcas en un ambiente semin\u00f3mada junto a los pozos, llevando sus ganados de un sitio a otro, seg\u00fan la abundancia de pastos, y entrando en relaciones contractuales con diversas poblaciones sedentarias de Cana\u00e1n. Entre sus ganados y bestias aparecen reba\u00f1os de ovejas, vacas, camellos y asnos, es decir, lo que caracteriza a un jeque semin\u00f3mada de las estepas de Transjordania o del desierto de Jud\u00e1 actual. Su vida est\u00e1 condicionada por el clima y los pastos y la existencia de pozos. Para ir de Ur a Jarr\u00e1n, la familia de Abraham subi\u00f3 con sus reba\u00f1os bordeando el Eufrates, para asegurarse el agua. Para bajar de Jarr\u00e1n a Palestina, el patriarca pudo tomar un doble itinerario para asegurar agua a sus reba\u00f1os: o bien descendiendo por Alepo y Damasco, o atravesando el oasis de Palmira hacia Damasco. Al entrar en Palestina, el clan de Abraham trashumaba de un lugar a otro, acampando cerca de las poblaciones para las transacciones comerciales, ofreciendo sus productos. As\u00ed le encontramos en Siquem, Betel, Hebr\u00f3n, Bersab\u00e9, Guerar. Muchas veces tienen los patriarcas que defender sus derechos sobre los pozos del Negueb y hacen alianzas con los reyes de las poblaciones sedentarias. La vida, pues, de los patriarcas tiene influencias del ambiente sedentario y del atavismo n\u00f3mada, y por eso sus costumbres dicen relaci\u00f3n con una doble tradici\u00f3n, seg\u00fan prevalezca el elemento primero o el segundo, como vamos a ver en algunos ejemplos.<\/p>\n<p>7. Costumbres Sociales y Jur\u00eddicas. &#8211; Elementos at\u00e1vicos n\u00f3madas son: el esp\u00edritu de cohesi\u00f3n, de clan 64; el cuidado por mantener la pureza de sangre (matrimonios de Isaac y Jacob) 65 sentido de responsabilidad colectiva (venganza de los hijos de Jacob contra los siquemitas)66. Pero \u201cno parece que los patriarcas hayan llevado con ellos la herencia de un pasado, recordado con nostalgia, de recuerdos \u00e9picos en relaci\u00f3n con una vida libre en el desierto. Las tradiciones b\u00edblicas sobre los or\u00edgenes de la humanidad, que por el fondo remontan a la \u00e9poca patriarcal, son las de un ambiente sedentario. El marco de la edad de oro es el jard\u00edn de Ed\u00e9n y el hombre, creado para cultivarlo&#8230; 67 No\u00e9 es cultivador de vi\u00f1as 68. S\u00f3lo la vida de Ca\u00edn alude a la vida n\u00f3mada&#8230; 69 La gesta de los patriarcas no ha guardado ning\u00fan recuerdo de un pasado heroico de vida errante&#8230;\u201d70 Por eso sus costumbres jur\u00eddicas difieren, en general, del ambiente puramente nom\u00e1dico, y se relacionan m\u00e1s bien con las de las poblaciones sedentarias. Conocemos diversos c\u00f3digos legislativos mesopot\u00e1micos: el sumerio, el babilonio de Hammurabi y el asirio. Veremos que las costumbres de los patriarcas se rigen unas veces por uno y otras por otro, lo que indica que no hay dependencia directa de ellos, sino que ambos reflejan un derecho consuetudinario primitivo que ha sido adaptado a las circunstancias hist\u00f3ricas y geogr\u00e1ficas de cada regi\u00f3n. En concreto, el C\u00f3digo de Hammurabi supone una sociedad m\u00e1s centralizada y una organizaci\u00f3n m\u00e1s burocratizada, y, en general, un marco ambiental mucho m\u00e1s desarrollado que el siro-cananeo, donde se desenvuelve la vida de los patriarcas. Por otra parte, quiz\u00e1 Hammurabi sea posterior a Abraham, aunque esto no es aceptado por todos. Pero, en todo caso, el legislador babilonio no ha sido el creador de su C\u00f3digo, sino que ha codificado y adaptado leyes anteriores a \u00e9l. Hoy d\u00eda conocemos otras codificaciones sumerias muy anteriores a Hammurabi. Esto supuesto, veamos algunas costumbres sociales y jur\u00eddicas de la \u00e9poca patriarcal que encuentran su paralelo en estas legislaciones mesopot\u00e1micas71.<\/p>\n<p>a) Alianza de Dios y Abraham. &#8211; Esta escena tuvo lugar en Siquem72, cuyos habitantes son llamados \u201cBene Jamor\u201d (hijos del asno)73. El rito es singular: Abraham debe sacrificar un novillo, un cabrito y dos palomas. Los dos primeros deben ser descuartizados, y puestos los trozos unos frente a otros. Al atardecer, Dios pas\u00f3 en forma de \u201chornilla de fuego\u201d por entre las partes descuartizadas74. Este rito es mencionado tambi\u00e9n por Jerem\u00edas75. \u00bfQu\u00e9 sentido tiene este rito tan ex\u00f3tico? A\u00fan hoy entre los beduinos, cuando hay peste, la familia amenazada suele pasar entre las partes de una oveja descuartizada, que se colocan a la entrada de la tienda76. Los griegos y romanos practicaban ritos an\u00e1logos en las alianzas solemnes77. La v\u00edctima parece representar a las partes contratantes. Su inmolaci\u00f3n indica la suerte que correr\u00e1n \u00e9stas si no son fieles a lo pactado. Y por otra parte, parece insinuarse la idea de que ambas partes contratantes est\u00e1n vinculadas entre s\u00ed como lo estaban las partes de la v\u00edctima. En el caso de la alianza con Abraham encontramos un paralelo m\u00e1s interesante. En Mari (Alta Mesopotamia) se hac\u00eda un rito parecido sacrificando un asno, y as\u00ed, \u201chacer una alianza\u201d se expresaba con la circunlocuci\u00f3n \u201ccortar el asno de la alianza.\u201d Como en Siquem habitaban jorritas (seg\u00fan la versi\u00f3n de los LXX), que es el grupo \u00e9tnico que prevalec\u00eda en la Alta Mesopotamia, en Mari y Nuzu, encontramos una posible relaci\u00f3n con estos siquemitas \u201chijos del asno\u201d (Bene Jamor), que adoraban a Baal Berit (se\u00f1or de la alianza)78.<\/p>\n<p>b) Compra de la gruta de Macpela. &#8211; Cuando Abraham compr\u00f3 a los \u201chijos de Jet,\u201d en Hebr\u00f3n, el campo de Macpela para sepultura de Sara, se dice que el contrato fue hecho y suscrito a \u201cla vista de todos los que pasan por la puerta de la ciudad.\u201d79 A la puerta de la ciudad ten\u00edan lugar todas las transacciones 80, por ser el lugar m\u00e1s concurrido y donde sol\u00edan estar los ancianos de la ciudad. En una tableta de Nuzu se dice despu\u00e9s de puntualizar el contrato: \u201cLa tableta ha sido escrita despu\u00e9s de la proclamaci\u00f3n en la puerta.\u201d81 Por otra parte, sabemos que en Hebr\u00f3n hab\u00eda elementos hititas y jurritas, oriundos de las regiones cercanas a Nuzu.<\/p>\n<p>c) \u00bfEliecer heredero de Abraham? &#8211; El patriarca se queja de que, por no tener hijos, su herencia vaya a parar a su siervo Eliecer 82. \u00bfPor qu\u00e9 \u00e9ste iba a ser heredero de Abraham en caso de no tener hijos \u00e9ste, y no Lot, su sobrino? Sin duda que el patriarca hab\u00eda adoptado a su siervo-mayordomo como heredero. La adopci\u00f3n no aparece en la legislaci\u00f3n mosaica. Jacob adopt\u00f3 a los hijos de sus esclavas 83. La adopci\u00f3n era muy com\u00fan en Asiria y Nuzu. As\u00ed, cuando uno no ten\u00eda hijos, se adoptaba legalmente a un esclavo u otro como heredero para que ayudase al adoptante en la vejez y cumpliera m\u00e1s tarde sus deberes despu\u00e9s de muerto. Caso de que el adoptante tuviera despu\u00e9s hijos, el adoptado perd\u00eda sus derechos a la herencia. Es el caso de Abraham cuando le naci\u00f3 Isaac despu\u00e9s de haber adoptado al hijo de Agar, Ismael 84.<\/p>\n<p>d) Adopci\u00f3n del hijo de Agar. &#8211; Sara, al perder la esperanza de tener hijos, entreg\u00f3 su sierva Agar a Abraham para que le diera hijos, diciendo: \u201cQuiz\u00e1 tenga yo hijos por ella.\u201d85 Raquel ofrece tambi\u00e9n a Jacob su esclava Bilja: Ella dar\u00e1 a luz sobre mis rodillas, y yo tendr\u00e9 un hijo por ella 86. En el C\u00f3digo de Hammurabi se prescribe un caso an\u00e1logo: caso de que la esposa no d\u00e9 hijos al esposo, \u00e9ste puede tenerlos de la esclava 87. En los contratos de Nuzu encontramos parecida legislaci\u00f3n.<br \/>\n\tSara pide a Abraham que eche a Agar de su casa para que el hijo de \u00e9sta no herede con Isaac. Seg\u00fan el C\u00f3digo de Hammurabi, los hijos de la esclava no ten\u00edan derecho a la herencia paterna a menos que el padre expresamente lo indicara, asimil\u00e1ndolos a los hijos de la esposa 88. Seg\u00fan las leyes asirias, el hijo de la concubina tiene derecho a la herencia en el caso de que la esposa no tenga hijos 89. En Nuzu se exig\u00eda, como en Babilonia, una declaraci\u00f3n expresa del padre 90. En el caso b\u00edblico hab\u00eda dicho que el hijo de la esclava Agar ser\u00eda considerado como hijo suyo 91. Por eso ahora teme que participe de la herencia con su hijo natural.<\/p>\n<p>e) Matrimonio de Isaac y Rebeca. &#8211; Las negociaciones para casar a Rebeca con Isaac fueron llevadas directamente por el hermano de aqu\u00e9lla, Lab\u00e1n, y el siervo de Abraham, Eliecer 92. La madre de la novia aparece en segundo plano. Con todo, Rebeca fue consultada sobre su deseo de trasladarse a Cana\u00e1n 93. En un contrato de Nuzu se dice: \u201cCon mi consentimiento, mi hermano me ha entregado como mujer a tal.\u201d94 Lo que indica que, faltando el padre, es el hermano mayor el que lleva las negociaciones de matrimonio. En el caso de Rebeca, \u00e9sta fue consultada, no sobre la conveniencia del matrimonio, sino sobre su deseo de trasladarse a la patria de su futuro marido. Se supone la posibilidad de que ella quiera quedar en su tierra, y entonces Isaac debiera ir a cohabitar en la casa de los padres de su esposa 95. En las leyes asirias est\u00e1 prevista esta clase de matrimonios 96.<\/p>\n<p>f) El derecho de primogenitura. &#8211; Esa\u00fa, hambriento, vendi\u00f3 su derecho de primogenitura a su hermano Jacob 97. Seg\u00fan Deu 21:15-17, el primog\u00e9nito recibe una parte doble en la herencia con respecto a los otros hermanos. En el C\u00f3digo de Hammurabi se desconoce este derecho de primogenitura. \u00fanicamente se permite al padre que haga un presente de su herencia al que prefiera, sin que \u00e9ste sea necesariamente el primog\u00e9nito 98. En algunos textos de Nippur, el primog\u00e9nito recibe m\u00e1s que los otros hermanos, pero sin determinar la cantidad. En las leyes asirias, el primog\u00e9nito tiene derecho a una doble parte, y esta costumbre es atestada en los textos de Nuzu.\u201d99 Incluso se da el caso de que alguna vez el primog\u00e9nito renuncia a su derecho en favor de un extra\u00f1o.<\/p>\n<p>g) Ley del levirato. &#8211; Jud\u00e1 cas\u00f3 a su hijo primero con Tamar; muerto aqu\u00e9l, manda a su segundo hijo que se casara con ella para suscitar posteridad al cu\u00f1ado muerto (levir: cu\u00f1ado; de ah\u00ed ley del levirato). Seg\u00fan Deu 25:5-10, al morir sin descendencia uno casado, debe su hermano casarse con la mujer del difunto. El primer hijo que de ella tenga ser\u00e1 considerado como hijo del difunto. En las leyes asirias encontramos esta instituci\u00f3n. Seg\u00fan el c\u00f3digo hitita, si un hombre muere, la mujer del difunto pasa a los parientes por este orden: hermano del difunto, padre de \u00e9ste, y su t\u00edo paterno 100. Estas legislaciones nos esclarecen el caso de Jud\u00e1 y Tamar, al probar que exist\u00eda el levirato en tiempo de los patriarcas en regiones donde \u00e9stos ten\u00edan su hogar.<\/p>\n<p>h) Jacob y Lab\u00e1n. &#8211; Jacob se casa con las dos hijas de Lab\u00e1n 101, lo que estaba prohibido por la Ley mosaica 102; pero no es raro en contratos matrimoniales mesopot\u00e1micos anteriores a Hammurabi. Algunos autores han cre\u00eddo ver en el matrimonio de Jacob un matrimonio errebu (en acadio \u201centrar\u201d), seg\u00fan el cual el contrayente es adoptado por el padre de la esposa. Este tipo de enlace matrimonial aparece en la Baja Mesopotamia anteriormente a Hammurabi. Pero el caso de Jacob es diferente, ya que \u00e9ste piensa volver a su patria, y, si ha vivido con Lab\u00e1n, ha sido en fuerza de un contrato oneroso. En un matrimonio errebu, el adoptado es heredero del adoptante, y, en el caso de Jacob, jam\u00e1s se dice que \u00e9ste tuviera derecho a la herencia de Lab\u00e1n103.<br \/>\n\tRaquel, al marchar, se llev\u00f3 los terafim, o dioses penates familiares104. \u00bfPor qu\u00e9 este inter\u00e9s en llevarse estos \u00eddolos dom\u00e9sticos? Puede explicarse por simple afecto de Raquel, pero puede haber algo m\u00e1s de malicia en ella. En algunos contratos de Nuzu se indica que el que se lleva los dioses familiares tiene derecho a la herencia. As\u00ed se explica el inter\u00e9s de Lab\u00e1n en recuperar los dioses familiares y el inter\u00e9s de Raquel en llev\u00e1rselos105.<br \/>\n\tSin pretender dependencias directas de estos c\u00f3digos, repetimos que las semejanzas se explican mejor suponiendo un fondo consuetudinario com\u00fan a poblaciones semin\u00f3madas y en v\u00edas de sedentarizaci\u00f3n. Todo esto nos sirve para trazar un marco hist\u00f3rico jur\u00eddico-sociol\u00f3gico en el que se explica bien la historia patriarcal. Lejos de ser los relatos b\u00edblicos invenciones nebulosas de un autor del siglo IX a.C., reflejan un ambiente bien concreto y muy diferente del de los tiempos de la monarqu\u00eda israelita.<\/p>\n<p>1 Herodoto, II 86-88; Diodoro De Sicilia, I 91. Lo esencial era extraer las visceras y despu\u00e9s ligar el cuerpo, empleando ung\u00fcentos especiales, que lo hac\u00edan inmune a la putrefacci\u00f3n. &#8211;  2 A. Erman, La religi\u00f3n des Egyptiens (Par\u00eds 1937) 300; Mallon, Les H\u00e9breux en Egypte 87s. &#8211;  3 Diodoro de sicilia, I 72,21. &#8211; 4 1Sa 31:13; Jdt 16:28. &#8211; 5 Por Aar\u00f3n, treinta d\u00edas: N\u00fam 20:29. Por Mois\u00e9s, lo mismo: Deu 34:8. &#8211; 6 Eco 38:16-24. &#8211; 7 N\u00f3tese la frase \u201cal otro lado del Jord\u00e1n,\u201d lo que supone que el redactor de la fuente yahvista escribe en Palestina, y arguye que no es un documento de los tiempos mosaicos. &#8211; 8 Se ha querido identificarlo con Bet Hogla, cerca de Jeric\u00f3. V\u00e9ase abel, G\u00e9og. II 274. &#8211; 9 As\u00ed seg\u00fan la versi\u00f3n de los LXX, que leyeron &#8216;Ebel (llanto) en vez de Abel (prader\u00eda, era). El nombre pod\u00eda provenir de la estancia de los egipcios en los tiempos anteriores al 1400 a.C. &#8211; 10 Gen 44:16. &#8211; 11 V\u00e9ase una frase similar en la discusi\u00f3n entre Jacob y Raquel en G\u00e9n 30:2. &#8211; 12 Es otro indicio de que el autor supone que Jacob muri\u00f3 al poco de llegar a Egipto, pues en la cronolog\u00eda del sacerdotal, despu\u00e9s de diecisiete a\u00f1os, ya habr\u00edan pasado los siete a\u00f1os de hambre anunciados en los sue\u00f1os. &#8211; 13 En un papiro de la dinast\u00eda V (2500 a.C.), un sabio llamado Ptah-Hotep desea a sus lectores que lleguen a sus ciento diez a\u00f1os de edad. V\u00e9ase Pritchard, Ancient Near Eastern Texis&#8230;, 441 b. Un escriba real de Amenofis III (1405-1370) declara en una inscripci\u00f3n grabada sobre su estatua: \u201cHe llegado a los ochenta a\u00f1os colmado de favores por el rey. Llegar\u00e9 a los ciento diez a\u00f1os.\u201d V\u00e9ase J. chaine, o.c., p.446. &#8211; 14 Makir es un clan de la tribu de Manas\u00e9s que viv\u00eda en Galaad, Num 32:39, Y al oeste del Jord\u00e1n, Jue 5:14 (c\u00e1ntico de D\u00e9bora). V\u00e9ase Jos 17:1.3; Num 26:29; Num 32:39-40. &#8211; 15 Exo 13:19 &#8211; 16 Jos 24:32. &#8211; 17 Heb 11:22. &#8211; 18 V\u00e9anse las promesas en Gen 13:14-17; Gen 15:7-17. &#8211; Sobre el ambiente hist\u00f3rico-social de Egipto pueden consultarse las excelentes obras siguientes, algunas de ellas cl\u00e1sicas en la materia: G. Maspero, Les contes populaires de l&#8217;ancien t-jgypte (Par\u00eds 1907); id., Histoire de l&#8217;Orient dassique (Par\u00eds 1895-1907); E. Meyer, Histoire Antiquit\u00e9 (Par\u00eds 1913); A. Erman-Ranke, Aegypten und aegyptisches Leben im Altertum Uubmga 1923); A. Moret, Le Nil et la civilisation egyptienne (Par\u00eds 1926). &#8211;  19 Cf. 2Re 17:25s. &#8211; 20 Cf. Jue 2:6s. &#8211;  21 Sab 12:5s. &#8211; 22 V\u00e9ase M. J. Lagrange, \u00e9tudes sur les religions s\u00e9mitiques 70s. &#8211; 23 Gen 17:1. &#8211; 24 Gen 33:20. &#8211; 25 31-33s. &#8211; 26 Gen 12:1s; Gen 13:4; Gen 13:18; Gen 13:24. &#8211; 27 G\u00e9n c.40-50. &#8211; 28 1Sa 15:22. &#8211; 29 Gen 17:21. &#8211; 30 G. Ricciotti, Historia de Israel I (Barcelona 1949) 157. &#8211; 31 J. Wellhausen, Prolegomena zur Geschichte Israels (1886) 331. &#8211; 32 A. Jerem\u00edas, Das Alte Testament im Lichte des Alten Orients (1906) 338-343; R. Dussaud, Les d\u00e9couvertes de Ras Shamra (Ugarit) et VAncien Testament (1937) 108. &#8211; 33 Cf. E. Meyer, Die Israelilen und ihre Nachbartstamme (1906) 249s. &#8211;  34 G. Ricciotti, o.c., p. 151s. &#8211;  35 V\u00e9ase R. De Vaux, Les patriarches H\u00e9breux et les d\u00e9couvertes modernes; RB (1946) p.324. &#8211;  36 Parece que significa \u201cDios es ben\u00e9volo, se sonr\u00ede.\u201d &#8211; 37 Parece significar \u201cDios protege.\u201d El nombre de Ya&#8217;qob-er es frecuente en los nombres hicsos. &#8211;  38 V\u00e9ase R. De Vaux, a.c., 324, y Ricciotti, o.c., 153. &#8211; 39 R. De Vaux, a.c., 324. &#8211;  40 As\u00ed lo supone el yahvista: Jos 5:1; Deu 1:7.19; Num 13:29. &#8211; 41 Estos amorreos son los moradores de Palestina seg\u00fan ele\u00edohista.  Cf. A. \u0392 ea, \u201cB\u00edblica,\u201d 24 (1943) 231-260. &#8211; 42 W. F. Albright, From the Stone Age to Christianity (1940) 119. &#8211;  43 V\u00e9ase R. De Vaux, a.c., p.340. &#8211;  44 Ibid., p.342. &#8211; 45 E. Chiera, Sumerian religions Texis (1924) 14-23. &#8211;  46 En las cartas del Tell Amarna (s.XV a.C.) y en los textos de Ras Samra aparecen nombres jurritas, asi\u00e1ticos e iranios. &#8211; 47 No coinciden los autores al identificar \u00e9tnicamente esta avalancha asi\u00e1tica que cay\u00f3 sobre Egipto en el siglo XVIII a.C. Los documentos egipcios los llaman simplemente \u201casi\u00e1ticos.\u201d Manet\u00f3n los llama \u201chicsos,\u201d que parece ser la trasliteraci\u00f3n defectuosa del egipcio (\u201cjefes de pa\u00edses extranjeros\u201d). Los nombres de sus reyes, algunos son sem\u00edticos. Se supone que introdujeron el caballo y el carro de guerra (causa de su triunfo), lo que los relaciona con los arios. &#8211; 48 Sobre el nombre de \u201cUr de los Caldeos\u201d v\u00e9ase com. a Gen 12:1. &#8211; 49 Como hemos hecho notar en su lugar, en esta zona geogr\u00e1fica aparecen nombres de lugar que se relacionan con nombres de la familia de Abraham. As\u00ed, Tell-Najiri (Najor, abuelo de Abraham y hermano de \u00e9ste). El bisabuelo de Abraham se llama Serug, la actual oerug. El padre de Abraham se llama Teraj, nombre que aparece en Til-Turaji en documentos del siglo IX a.C. V\u00e9ase R. De Vaux, a.c.: RB (1948) 324. &#8211;  50 R. De Vaux, A.c.: RB (1948) 325. &#8211;  51 Gen 34:2. &#8211; 52 Gen 23:3. &#8211; 53 Esta cifra resulta de la suma de 25 (antes del nacimiento de Isaac), 60 (hasta el nacimiento de Jacob), 130 (en vida de Jacob). &#8211;  54 Exo 12:40. V\u00e9ase com. &#8211; 55 Gen 39:14; Gen 41:2; Exo 1:19; Exo 3:18; 1Sa 4:6; 1Sa 4:9. &#8211; 56 Gen 11:16. &#8211; 57 R De Vaux, a.c.: RB (1948) 238s. &#8211; 58 G\u00e9n 14:13. V\u00e9ase Ricciotti, o.c., p.154. &#8211; 59 Gen 25:20; Gen 31:18. &#8211; 60 Gen 25:20; Gen 28:5; Gen 31:20; Gen 31:24. &#8211; 61 Gen 24:10. &#8211; 62 R. De Vaux, a.c.: RB (1948) 346. &#8211; 63 Eze 16:3. &#8211; 64 Lot y Abraham, Gen 14:14s. &#8211; 65 Gen 24:3-4; 28:1s. &#8211; 66 Gen 34:25s. &#8211; 67 Gen 2:8s. &#8211; 68 Gen 9:20. &#8211; 69 Gen 4:1-16. &#8211; 70 R. De Vaux, a.c.: RB (1950) 17s. &#8211;  71 M\u00e1s interesante quiz\u00e1 para la historia patriarcal son los contratos de Mari y de Nuzu, que tan abundantemente han aparecido en las excavaciones de Yorghan Tepe y Kerkuk, zona geogr\u00e1fica no lejana de Jarr\u00e1n, donde moraba la familia de los patriarcas. &#8211;  72 Gen 15:7-21. &#8211; 73 Gen 33:19; Jos 34:32. &#8211; 74 Gen 15:8s. &#8211; 75 Jer 34:18-19. &#8211; 76 Cf. Jaussen, Coutumes des Arabes au pays de Moab 362. &#8211;  77 Cf. Il\u00edada III 298s; Tito Livio, I 24. De ah\u00ed las expresiones cl\u00e1sicas: \u03bf\u03c1\u03ba\u03b9\u03b1 \u03c4\u03ad\u03bc\u03bd\u03b5\u03b9\u03bd, foedus icere, ferire, percutere,\u201d que encuentra su paralelo en la frase hebrea \u201ccortar la alianza\u201d (karat haberit), es decir, la v\u00edctima de la alianza. Dhorme relaciona berit con el acadio beritu (entre dos). V\u00e9ase E. dhorme, La religi\u00f3n des H\u00e9breux n\u00f3mades 217-219. &#8211;  78 Jos 9:4. &#8211; 79 Gen 23:17-18. &#8211; 80 Rut 4:1-12. &#8211; 81 V\u00e9ase R. De Vaux, a.c.: RB (1950) 25. &#8211; 82 G\u00e9n c.23. &#8211; 83 Gen 48:5.12.16. &#8211; 84 Gen 15:4. &#8211; 85 Gen 16:2. &#8211; 86 Gen 30:3. &#8211; 87 Arts.144-147. &#8211; 88 Art. 170-171a. &#8211; 89 Art.41. &#8211; 90 R. De Vaux, a.c.: RB (1950) 28. &#8211; 91 Gen 16:2. &#8211; 92 Gen 24:50. &#8211; 93 Gen 24:57s. &#8211; 94 R. De Vaux, a.c., 29. &#8211; 95 Gen 24:5; Gen 24:8. &#8211; 96 Art.25.26.27.30.36.38. &#8211; 97 Gen 25:29-34 &#8211; 98 Art.165. &#8211; 99 R. De Vaux, a.c., 30. &#8211; 100 R. De Vaux, a.c., p.31. &#8211; 101 G\u00e9n 29. &#8211; 102 Lev 18:18. &#8211; 103 Gen 31:14. &#8211; 104 Gen 31:30. &#8211; 105 Cf. R. De Vaux, a.c., 35.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La genealog\u00eda de Jacob (v. <span class='bible'>G\u00e9n 37:2<\/span>)<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>50.1-11 Cuando Jacob muri\u00f3 a la edad de 147 a\u00f1os, Jos\u00e9 llor\u00f3 y llev\u00f3 luto varios meses. Cuando alguien cercano a nosotros muere, necesitamos mucho tiempo para acallar nuestro dolor. El llorar y manifestar nuestros sentimientos a otros nos ayuda a recobrarnos y a reanudar la vida. Conc\u00e9dase usted mismo y a los dem\u00e1s la libertad y el tiempo suficientes para lamentar la p\u00e9rdida de un ser querido.50.2, 3 El embalsamamiento era t\u00edpico de los egipcios pero poco com\u00fan para estos pastores n\u00f3madas. Como cre\u00edan que los muertos iban al otro mundo en sus cuerpos f\u00edsicos, los egipcios los embalsamaban para preservarlos para que pudieran funcionar en el m\u00e1s all\u00e1. La familia de Jacob permiti\u00f3 que lo embalsamaran por cortes\u00eda y respeto hacia los egipcios.50.5 Jos\u00e9 ya hab\u00eda demostrado ser digno de confianza como consejero de Fara\u00f3n. Por sus antecedentes, Fara\u00f3n ten\u00eda muy pocas dudas de que no regresara a Egipto despu\u00e9s de enterrar a su padre en Cana\u00e1n. Cuando nos ganamos la confianza de la gente a menudo obtenemos ciertos privilegios y libertades. Debido a que la confianza debe ganarse gradualmente con el paso del tiempo, aproveche cada oportunidad para demostrar que se puede confiar en usted aun en asuntos menores.50.12, 13 Abraham hab\u00eda comprado la cueva en el campo de Macpela como sepulcro para su esposa, Sara (23.1-9). Iba a ser un sepulcro para toda su familia. Jacob era nieto de Abraham y los hijos de Jacob regresaron a Cana\u00e1n para enterrarlo en esa cueva junto con Abraham e Isaac. Su deseo de ser sepultados en esa cueva expresaba su fe en la promesa de Dios de que dar\u00eda a sus descendientes la tierra de Cana\u00e1n.50.15-21 Ahora que Jacob (o Israel) hab\u00eda muerto, los hermanos temieron que Jos\u00e9 se vengara. \u00bfLos hab\u00eda perdonado realmente por haberlo vendido como esclavo? Para sorpresa de ellos, Jos\u00e9 no s\u00f3lo los perdon\u00f3 sino que ofreci\u00f3 cuidar de ellos y de sus familias. El perd\u00f3n de Jos\u00e9 fue completo. Esto nos ilustra c\u00f3mo Dios nos acepta por su gracia aun cuando no lo merecemos. Saber que Dios nos perdona, aun cuando lo hemos menospreciado o rechazado, debe motivarnos a ser misericordiosos y perdonar a los dem\u00e1s.50.20 Dios produjo algo bueno de la maldad de sus hermanos, de la falsa acusaci\u00f3n de la esposa de Potifar, de la negligencia del copero y de los siete a\u00f1os de hambruna. Las experiencias en la vida de Jos\u00e9 le ense\u00f1aron que Dios saca cosas buenas de lo malo para aquellos que conf\u00edan en El. \u00bfTiene usted suficiente fe en Dios para esperar pacientemente que El utilice una situaci\u00f3n mala para su bien? Podemos confiar en El porque, como Jos\u00e9 aprendi\u00f3, Dios puede anular las malas intenciones de los hombres para cumplir sus prop\u00f3sitos.50.24 Jos\u00e9 estaba listo para morir. No ten\u00eda dudas de que Dios cumplir\u00eda su promesa y que un d\u00eda llevar\u00eda a los israelitas de regreso a su tierra. \u00a1Qu\u00e9 ejemplo tan tremendo! El secreto de esta clase de fe es una vida entera de confianza en Dios. Nuestra fe es como un m\u00fasculo: crece con el ejercicio, adquiere fuerza con el paso del tiempo. Despu\u00e9s de una vida en la que hayamos practicado la confianza, nuestra fe puede ser tan fuerte como la de Jos\u00e9. Entonces en nuestra muerte podremos estar seguros de que Dios cumplir\u00e1 todas sus promesas a nosotros y a todos los fieles a El que vendr\u00e1n despu\u00e9s de nosotros.50.24 Este vers\u00edculo establece el escenario de lo que comenzar\u00eda a suceder en Exodo y terminar\u00eda en Josu\u00e9. Dios iba a hacer de la familia de Jacob una gran naci\u00f3n, los sacar\u00eda a Egipto y los llevar\u00eda a la tierra que les hab\u00eda prometido. La naci\u00f3n pod\u00eda confiar totalmente en su promesa y Jos\u00e9 enfatiza su fe de que Dios cumplir\u00eda lo que hab\u00eda prometido.50.26 El libro de G\u00e9nesis nos da descripciones muy amplias de las vidas de muchos de los grandes hombres y mujeres que caminaron con Dios. En ocasiones triunfaron y en otras fracasaron. Sin embargo, aprendemos mucho al leer las biograf\u00edas de esta gente. \u00bfPero de d\u00f3nde obtuvieron su inspiraci\u00f3n y valor? La obtuvieron al darse cuenta de que Dios estaba con ellos a pesar de sus faltas. El saber esto nos debe animar a mantenernos fieles a Dios, apoyarnos en El cuando necesitamos gu\u00eda y utilizar el potencial que nos ha dado. HIJOS DE JACOB Y SU NOTABLE DESCENDENCIALos doce hijos de Jacob fueron los antepasados de las doce tribus de Israel. La naci\u00f3n entera de Israel provino de esos hombres.RUBEN:  NingunoSIMEON:  NingunoLEVI:  Aar\u00f3n, Mois\u00e9s, El\u00ed, Juan el BautistaJUDA:  David, Jes\u00fasDAN:  Sans\u00f3nNEFTALI:  Barac, El\u00edas (?)GAD:  Jeft\u00e9 (?)ASER:  NingunoISACAR:  NingunoZABULON:  NingunoJOSE:  Josu\u00e9, Gede\u00f3n, SamuelBENJAMIN:  Sa\u00fal, Ester, Pablo<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 2315 G\u00e9n 46:4<\/p>\n<p>b 2316 Ecl 7:2; Jua 11:35; Hch 8:2<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[2] La pr\u00e1ctica de embalsamar fue muy com\u00fan en Egipto.[13] Hech 7, 16; G\u00e9n 23, 16.[19] Jos\u00e9 quiere que sus hermanos, al acordarse de su delito, s\u00f3lo consideren que la divina providencia permiti\u00f3 que lo vendieran, para ser despu\u00e9s la salud de muchos pueblos, y de sus perseguidores. Tambi\u00e9n en esto figura de Jesucristo.[20] Gen 45, 5.[22] Num 32, 39.[23] Hebr 11, 12.[24] Ex 13, 19; Jos 24, 32.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entonces Jos\u00e9 se ech\u00f3 sobre la cara de su padre, llor\u00f3 sobre \u00e9l y lo bes\u00f3. se ech\u00f3 Jos\u00e9 sobre el rostro. G\u00e9n 46:4; Deu 6:7, Deu 6:8; Efe 6:4. y llor\u00f3 sobre \u00e9l. G\u00e9n 23:2; 2Re 13:14; Mar 5:38, Mar 5:39; Jua 11:35-38; Hch 8:2; 1Ts 4:13. 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