{"id":21392,"date":"2022-06-20T04:59:47","date_gmt":"2022-06-20T09:59:47","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-ezequiel-161-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T04:59:47","modified_gmt":"2022-06-20T09:59:47","slug":"comentario-de-ezequiel-161-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-ezequiel-161-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Ezequiel 16:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Entonces vino a m\u00ed la palabra de Jehovah, diciendo:<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>Bajo la figura de un ni\u00f1o en desgracia se ilustra el estado natural de Jerusal\u00e9n,<\/i><\/b> <span class='bible'>Eze 16:1-5<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>El gran amor de Dios hacia ella,<\/i><\/b> <span class='bible'>Eze 16:6-14<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Su monstruosa prostituci\u00f3n,<\/i><\/b> <span class='bible'>Eze 16:15-34<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Su severo juicio,<\/i><\/b> <span class='bible'>Eze 16:35-43<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Su pecado, igual que el de su madre, y sobrepasando al de sus hermanas, Sodoma y Samaria, clama por el juicio,<\/i><\/b> <span class='bible'>Eze 16:44-59<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Se le promete misericordia al final,<\/i><\/b> <span class='bible'>Eze 16:60-63<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>notifica \u2026 sus abominaciones:<\/b>\u00a0La palabra hebrea traducida\u00a0<i>abominaciones<\/i>\u00a0describe lo que hace que alguien se enferme f\u00edsicamente. Lo que sigue es un desarrollo animado de la triste historia la cual ten\u00eda la intenci\u00f3n de ense\u00f1ar a la errante Jerusal\u00e9n la verdadera naturaleza de su actitud ante los ojos de Dios.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>JERUSAL\u00c9N.<\/b> Este cap\u00edtulo describe a Jerusal\u00e9n como una esposa y a Dios como su esposo (v\u00e9ase <span class=\"bible\">Ose 1:2<\/span>, nota). En el principio Jerusal\u00e9n no ten\u00eda dotes naturales que la acreditaran para que fuera la ciudad escogida de Dios. Pero Dios la levant\u00f3 con amor, la cuid\u00f3 y la convirti\u00f3 en una ciudad de hermosura y esplendor. Pero ella fue ingrata con su esposo, se volvi\u00f3 infiel y comenz\u00f3 a cometer adulterio con cualquiera que pasara cerca de ella. Se le dar\u00eda muerte debido a su fornicaci\u00f3n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p>16. Infidelidad de Jerusal\u00e9n.<br \/>\n En esta alegor\u00eda, Ezequiel nos presenta a Jerusal\u00e9n como una esposa ad\u00faltera que ha despreciado los cuidados paternales de Dios, que la eligi\u00f3 como esposa cuando a\u00fan no ten\u00eda nada de atrayente entre las naciones. La encumbr\u00f3 hasta la categor\u00eda de reina, pero despu\u00e9s prevaric\u00f3, entreg\u00e1ndose a los \u00eddolos. El estilo es fuerte y vigoroso, con trazos crudos, muy en consonancia con el radicalismo literario de los orientales. El profeta, ante todo, quiere mostrar a los exilados la culpabilidad de Jerusal\u00e9n por su inmensa ingratitud para prepararlos espiritualmente para la hora de la cat\u00e1strofe. La alegor\u00eda de la esposa infiel es muy usada en los profetas pre ex\u00edlicos.<\/p>\n<p>Tierna solicitad de Yahv\u00e9 por Israel (1-13).<br \/>\n1 Fueme dirigida la palabra de Yahv\u00e9, diciendo: 2 Hijo de hombre, echa en cara a Jerusal\u00e9n sus abominaciones, 3 y di: Esto dice el Se\u00f1or, Yahv\u00e9, a Jerusal\u00e9n: Eres por tu tierra y por tu origen una cananea; tu padre, un amorreo; tu madre, una jetea; 4 a tu nacimiento, el d\u00eda que naciste, nadie te cort\u00f3 el ombligo; no fuiste lavada en el agua para limpiarte, no fuiste frotada con sal ni fajada; 5 nadie hubo que pusiera en ti sus ojos para hacerte algo de esto, compadecido de ti, sino que con horror fuiste tirada al campo el d\u00eda que naciste. 6 Pas\u00e9 yo cerca de ti y te vi sucia en tu sangre, y, estando t\u00fa en tu sangre, te dije: \u00a1Vive! 7 Te hice crecer a decenas de millares, como la hierba del campo. Creciste y te hiciste grande, y llegaste a la flor de la juventud; te crecieron los pechos y te sali\u00f3 el pelo, pero estabas desnuda y llena de verg\u00fcenza. 8 Pas\u00e9 yo junto a ti y te mir\u00e9. Era tu tiempo el tiempo del amor, y tend\u00ed sobre ti mi manto, cubr\u00ed tu desnudez, me ligu\u00e9 a ti con juramento e hice alianza contigo, dice el Se\u00f1or, Yahv\u00e9, y fuiste m\u00eda. 9 Te lav\u00e9 con agua, te quit\u00e9 de encima la sangre, te ung\u00ed con \u00f3leo, 10 te vest\u00ed de recamado, te calc\u00e9 piel de tej\u00f3n, te ce\u00f1\u00ed de lino fino y te cubr\u00ed de seda. n Te atavi\u00e9 con joyas, puse pulseras en tus brazos y collares en tu cuello, 12 arillo en tus narices, zarcillos en tus orejas y espl\u00e9ndida diadema en tu cabeza. 13 Estabas adornada de oro y plata, vestida de lino y seda en recamado; com\u00edas flor de harina de trigo, miel y aceite; te hiciste cada vez m\u00e1s hermosa y llegaste hasta reinar.<\/p>\n<p>El profeta recuerda, en nombre de Dios, el origen poco honroso de Israel para humillarla y resaltar la dignidad a que fue elegido como pueblo de predilecci\u00f3n. La tierra en que se asentaron sus patriarcas era cananea (v.3). El gran antepasado Abraham es llamado amorreo, que es una designaci\u00f3n gen\u00e9rica de los semitas occidentales, en contraposici\u00f3n a los de Mesopotamia. Aunque Abraham estaba establecido en Ur de los Caldeos, sin embargo su filiaci\u00f3n \u00e9tnica parece ser la de los \u00e1rameos, tribus semitas occidentales instaladas en las riberas del Eufrates, pero que se cambiaban constantemente por la zona del desierto sir\u00f3-ar\u00e1bigo l. Tambi\u00e9n Israel participaba de un origen jeteo o hitita. Abraham tuvo relaciones con esta poblaci\u00f3n hitita procedente del Asia Menor, pero que ten\u00eda ramificaciones en Hebr\u00f3n y en otras partes de Palestina. Los or\u00edgenes de Israel como naci\u00f3n son, pues, desde el punto de vista humano, muy modestos.<br \/>\nEzequiel presenta a la naci\u00f3n en su infancia, como una ni\u00f1a abandonada en el desierto, reci\u00e9n nacida, sin poder valerse y aun privada de los cuidados elementales debidos a un reci\u00e9n nacido (v.4). Los detalles no tienen valor aleg\u00f3rico, sino puramente literario descriptivo, para resaltar la tierna solicitud de Yahv\u00e9, que escogi\u00f3 esta naci\u00f3n, cuid\u00e1ndola con todo mimo hasta hacerla llegar a la edad de la pubertad y dot\u00e1ndola espl\u00e9ndidamente como a una princesa (v.11). Es una alusi\u00f3n a las especiales providencias que Yahv\u00e9 tuvo para con Israel desde sus primeros balbuceos, como clan organizado en la \u00e9poca patriarcal, y, sobre todo, despu\u00e9s en el desierto, haci\u00e9ndola llegar despu\u00e9s a ser una gran naci\u00f3n bajo la dinast\u00eda dav\u00eddica; es entonces cuando, rodeada de esplendor y de riquezas, lleg\u00f3 hasta reinar (v.13). La trayectoria no pudo ser m\u00e1s providencial y desacostumbrada. En todos los momentos de la historia, Israel se salv\u00f3 gracias a la especial\u00edsima protecci\u00f3n que recibi\u00f3 de su Dios.<br \/>\nDios eligi\u00f3 a Israel como naci\u00f3n sacerdotal 2, y, por tanto, como pueblo aparte sobre todos los dem\u00e1s, como intermediario entre Dios y ellos en orden a la transmisi\u00f3n del mensaje mesi\u00e1nico. La misi\u00f3n no pudo ser m\u00e1s noble. Israel, pues, era verdaderamente una reina entre las naciones. Por eso, su ingratitud fue desproporcionada, y de ah\u00ed que su castigo deb\u00eda ser tambi\u00e9n excepcional, pues, a pesar de ser esposa de Yahv\u00e9, se entreg\u00f3 a todos los adulterios o idolatr\u00edas.<\/p>\n<p>Conducta idol\u00e1trica de Israel (14-34).<br \/>\n14 Extendi\u00f3se entre las gentes la fama de tu hermosura, porque era acabada la hermosura que yo puse en ti, dice el Se\u00f1or-Yahv\u00e9. 15 Pero te envaneciste de tu hermosura y de tu nombrad\u00eda y te diste al vicio, ofreciendo tu desnudez a cuantos pasaban, entreg\u00e1ndote a ellos. 16 Tomaste tus vestidos y te hiciste altos coloreados para prostituirte en ellos. 17 Tomaste las espl\u00e9ndidas joyas que te hab\u00eda dado, mi plata y mi oro, y te hiciste simulacros de hombres, fornicando con ellos. 18 Tomaste las telas recamadas y los cubriste con ellas, y les ofreciste mi \u00f3leo y mis aromas. 19 Tambi\u00e9n el pan que yo te diera, la flor de harina de trigo y el aceite y la miel con que te manten\u00eda, se los ofreciste en ofrenda de suave olor. Eso hiciste, dice el Se\u00f1or, Yahv\u00e9. 20 Y, a m\u00e1s de esto, tomaste a tus hijos y a tus hijas, los que hab\u00edas engendrado para m\u00ed, y se los sacrificaste para que les sirvieran de comida. Te parec\u00edan poco tus prostituciones, 21 y sacrificaste a mis hijos, haci\u00e9ndolos pasar por el fuego. 22 Y al cometer todas estas tus fornicaciones y prostituciones, no te acordaste del tiempo de tu mocedad, cuando estabas desnuda en tu verg\u00fcenza y te revolv\u00edas en tu sangre; 23 antes al contrario, despu\u00e9s de tantas maldades, hay de ti! dice Yahv\u00e9, 24te hiciste en cada plaza un lupanar 25 y en cada calle un prost\u00edbulo, mancillando tu hermosura, entreg\u00e1ndote a cuantos pasaban y multiplicando tus prostituciones. 26 Te prostitu\u00edste a los hijos de Egipto, tus vecinos de gordos cuerpos, multiplicando tus fornicaciones para irritarme. 27 Por eso tend\u00ed yo a ti mi mano, y te quit\u00e9 parte de la dote, y te entregu\u00e9 al capricho de tus enemigas, las hijas de los filisteos, que te aborrecen y se averg\u00fcenzan de tu desenfreno. 28 No harta todav\u00eda, te prostitu\u00edste tambi\u00e9n a los hijos de Asir\u00eda, fornicaste con ellos, sin hartarte todav\u00eda. 29 Multiplicaste tus prostituciones desde la tierra de Cana\u00e1n hasta Caldea, y ni con todo esto te saciaste. 30 \u00bfC\u00f3mo sanar tu coraz\u00f3n, dice el Se\u00f1or, Yahv\u00e9, cuando has hecho todo esto, como desvergonzada ramera due\u00f1a de s\u00ed, 31 haci\u00e9ndote prost\u00edbulos en todas las encrucijadas y lupanares en todas las plazas? Y ni siquiera eres comparable a las rameras que reciben el precio de su prostituci\u00f3n. 32 T\u00fa eres la ad\u00faltera que, en vez de su marido, acoge a los extra\u00f1os. 33 A la meretriz se le paga su merced, pero t\u00fa hac\u00edas las mercedes a tus amantes y les hac\u00edas regalos para que de todas partes entrasen a ti para tus fornicaciones. 34 Ha sucedido contigo en tus fornicaciones lo contrario de las otras rameras, pues no te buscaban, y, pagando t\u00fa en vez de recibir paga, fuiste al contrario de las otras.<\/p>\n<p>Israel, convertida en naci\u00f3n pr\u00f3spera, se envaneci\u00f3 de su estado de privilegio, y con sus riquezas y abundancia se dedic\u00f3 a la m\u00e1s desenfrenada idolatr\u00eda. As\u00ed, utiliz\u00f3 las mejores colinas y altos coloreados, o frondosos, para entregarse a sus prostituciones, o pr\u00e1cticas idol\u00e1tricas. Son los famosos lugares altos o bamoth, lugares tradicionales de cultos sincret\u00edsticos, pues en ellos, juntamente con Yahv\u00e9, se daba culto a los \u00eddolos 3. Y en el camino de la aberraci\u00f3n, Israel lleg\u00f3 a ofrecer a sus hijos e hijas (v.20) a Moloc 4. Con ello, adem\u00e1s de contrariar a los elementales derechos humanos, ha violado un pacto, pues los hijos e hijas de Israel pertenec\u00edan, por derecho especial, a Yahv\u00e9 (. que hab\u00edas engendrado para m1) 5. La idolatr\u00eda se extendi\u00f3 tanto, que por doquier hab\u00eda un lugar de culto a las divinidades cananeas: te hiciste en cada plaza un lupanar, y en cada calle un prost\u00edbulo (v.24). Y no s\u00f3lo adopt\u00f3 los cultos de Cana\u00e1n, sino que introdujo los de Egipto y Asir\u00eda (v.26). Con el imp\u00edo rey Manases se introdujeron hasta en el mismo templo los cultos asir\u00edos, y despu\u00e9s, por influencia de la facci\u00f3n pol\u00edtica egipt\u00f3fila, los de Egipto 6.<br \/>\nPrecisamente por estas infidelidades, Dios le retir\u00f3 parte de su dote como marido celoso, trayendo la carest\u00eda sobre el pa\u00eds, y la entreg\u00f3 a las hijas de los filisteos, es decir, dej\u00f3 que le sojuzgaran las ciudades de la Pent\u00e1polis filistea (v.27). El desenfreno de Israel no tuvo l\u00edmites, por lo que mereci\u00f3 el desprecio de sus mismos enemigos. Su conducta es menos disculpable que la de las mismas rameras, ya que \u00e9stas se entregan por necesidad, buscando un precio en su prostituci\u00f3n (v.31), mientras que Israel lleg\u00f3 hasta dar mercedes a sus amantes (v.33), es decir, destinar todas sus riquezas al culto de los \u00eddolos. Ning\u00fan pueblo renunci\u00f3 a su Dios para entregarse a los dioses de pueblos enemigos, a no ser Israel, el pueblo elegido 7.<\/p>\n<p>Castigo de tanta ingratitud (35-43).<br \/>\n35 Por tanto, oye, \u00a1oh ramera! la palabra de Yahv\u00e9: 36 As\u00ed dice el Se\u00f1or, Yahv\u00e9: Por haber descubierto tus verg\u00fcenzas y haber mostrado tu desnudez a tus amantes en tus fornicaciones y a todos los abominables \u00eddolos, y por la sangre de tus hijos que les ofreciste, 37 por eso reunir\u00e9 yo a todos tus amantes y a cuantos recibiste placentera, y, adem\u00e1s de los que amaste, traer\u00e9 tambi\u00e9n a los que aborreciste, y los juntar\u00e9 contra ti en derredor, y les descubrir\u00e9 tus verg\u00fcenzas, y contemplar\u00e1n todas tus torpezas. 38 Te juzgar\u00e9 como se juzga a la ad\u00faltera y a la vertedora de sangre, y te har\u00e9 sangrienta v\u00edctima del furor y del celo. 39 Te entregar\u00e9 a sus manos, y ellos deshar\u00e1n tu lecho y derribar\u00e1n tus prost\u00edbulos, te desnudar\u00e1n de tus vestidos y te arrebatar\u00e1n todos los ornamentos de tu hermosura y te dejar\u00e1n desnuda, en cueros. 40 Y har\u00e1n venir contra ti a las muchedumbres, y te lapidar\u00e1n con piedras, y te atravesar\u00e1n con la espada, 41 y pegar\u00e1n fuego a tus casas, y har\u00e1n en ti justicia a ojos de muchas mujeres, y har\u00e9 que ceses de fornicar, y no har\u00e1s ya m\u00e1s regalos. 42 Saciar\u00e9 en ti mi ira y se apartar\u00e1 de ti mi celo. 43 Por cuanto no te acordaste de los d\u00edas de tu mocedad y me provocaste a ira con todas esas cosas, por eso yo tambi\u00e9n echar\u00e9 tus caminos sobre tu cabeza, dice el Se\u00f1or, Yahv\u00e9, y cumplir\u00e9 mis designios contra todas tus abominaciones.<\/p>\n<p>Contin\u00faa la alegor\u00eda. Israel en su conducta es como una meretriz que ha mostrado su desnudez a todos sus amantes, es decir, se ha entregado a los \u00eddolos de los pueblos que consider\u00f3 amigos (v.36). Pero Yahv\u00e9 le entregar\u00e1 a los pueblos que no ha amado. En efecto, por virtud de la justicia divina, los babilonios rodear\u00e1n a la ciudad de Jerusal\u00e9n y la arrasar\u00e1n, y \u00e9sta ser\u00e1 condenada como ad\u00faltera y derramadora de sangre (v.38). La pena del adulterio era la lapidaci\u00f3n 8, y la del homicidio era la muerte violenta con derramamiento de sangre 9. Israel, al entregarse a los \u00eddolos, fue ad\u00faltera abandonando a su verdadero Esposo, Yahv\u00e9; y al sacrificar sus ni\u00f1os a Moloc ha incurrido en el mayor de los homicidios. Los babilonios ser\u00e1n los instrumentos de la justicia divina, de forma que todo lo que constitu\u00eda el orgullo de Jerusal\u00e9n como capital de la naci\u00f3n jud\u00eda desaparecer\u00e1 como bot\u00edn. Todas sus riquezas (ornamentos de su hermosura, v.43) caer\u00e1n en poder de los soldados de Nabucodonosor, y Jerusal\u00e9n quedar\u00e1 desnuda, indigente y despreciada. En su pobreza extrema no tendr\u00e1 ya ocasi\u00f3n de fornicar con los \u00eddolos, pues ser\u00e1 despreciada de todos sus antiguos amantes. Yahv\u00e9 echar\u00e1 sobre la cabeza de Jerusal\u00e9n sus caminos (v.43), es decir, su inicuo proceder, haci\u00e9ndola gustar el amargo fruto de su perversa conducta.<\/p>\n<p>Paralelo de Jerusal\u00e9n con Samar\u00eda y Sodoma (44.-58)<br \/>\n44 Mira que no habr\u00e1 proverbista que no te aplique este proverbio: \u201cCual la madre, tal la hija.\u201d 45 S\u00ed, eres hija de madre que aborreci\u00f3 a su marido y a sus hijos. Y eres tambi\u00e9n hermana de tus hermanas, que aborrecieron a sus maridos y a sus hijos. Vuestra madre fue una jetea, y vuestro padre un amorreo. 46 Tu hermana mayor es Samar\u00eda, con sus hijas, que habita a la izquierda tuya, y tu hermana menor es Sodoma, con sus hijas, que habita a tu derecha. 47 Y ni aun seguiste s\u00f3lo sus caminos, ni imitaste s\u00f3lo sus abominaciones; como si esto fuera muy poco para ti, te corrompiste m\u00e1s que ellas en todas tus sendas. 48 Por mi vida, dice el Se\u00f1or, Yahv\u00e9, que tu hermana Sodoma, con sus hijas, no hizo lo que t\u00fa con tus hijas hiciste. 49 Mira cu\u00e1l fue la iniquidad de Sodoma, tu hermana: Tuvo gran soberbia, hartura de pan y gran ociosidad ella y sus hijas. No dio la mano al pobre, al desvalido; 50 se ensoberbecieron e hicieron lo que a mis ojos es abominable, y cuando lo vi, las quit\u00e9 de en medio. 51 Samar\u00eda no pec\u00f3 ni la mitad de lo que t\u00fa has pecado. T\u00fa multiplicaste tus fornicaciones mucho m\u00e1s que ellas, hasta el punto de hacer justas a tus hermanas con todas las abominaciones que has cometido. 52 Lleva, pues, sobre ti tu vituperio, t\u00fa que has abogado por la causa de tus hermanas con las abominaciones que m\u00e1s que a ellas te han hecho abominable, viniendo a ser justas ellas comparadas contigo. S\u00e9 confundida y soporta tu vituperio tambi\u00e9n t\u00fa, pues que has venido a justificar a tus hermanas. 53 Pero yo mudar\u00e9 la suerte suya, la suerte de Sodoma y de sus hijas, la suerte de Samar\u00eda y de sus hijas, y con la de ellas mudar\u00e9 tambi\u00e9n la tuya, 54 para que soportes tu confusi\u00f3n y tu vituperio por todo cuanto hiciste y les sirvas a ellas de consuelo. 55 Tu hermana Sodoma con sus hijas volver\u00e1n a su anterior estado; volver\u00e1n tambi\u00e9n a \u00e9l Samar\u00eda con sus hijas, y t\u00fa tambi\u00e9n y tus hijas volver\u00e9is a vuestro estado primero. 56 Ni el nombre siquiera de tu hermana Sodoma se o\u00eda en tu boca al tiempo de tu orgullo, 57 antes de que fuera descubierta tu perversidad. As\u00ed tambi\u00e9n eres t\u00fa oprobio para las hijas de Aram y para las hijas de los filisteos que te rodean, que dondequiera te desprecian. 58 Lleva sobre ti tu perversidad y tus abominaciones, dice Yahv\u00e9.<\/p>\n<p>Los exilados cre\u00edan que Jerusal\u00e9n no merec\u00eda el castigo de la destrucci\u00f3n, como anunciaba el profeta. Por ello, \u00e9ste compara la maldad de ella con la de sus hermanas en la perversidad, Samar\u00eda y Sodoma. Ellas han sido menos culpables que la capital de Jud\u00e1, en cuanto que \u00e9sta debiera haber escarmentado en el castigo de aqu\u00e9llas. En realidad, Jerusal\u00e9n se ha mostrado digna de sus antepasados: cual la madre, tal la hija (v.44). El proverbio popular tendr\u00e1 en ella plena aplicaci\u00f3n. Jerusal\u00e9n en su formaci\u00f3n hab\u00eda heredado las lacras de sus antiguos poseedores los cananeos. Ya antes el profeta le hab\u00eda echado en cara, para humillarla, su origen cananeo: \u201ceres por tu tierra y por tu origen una cananea\u201d (v.3). Los primeros pasos de Israel como pueblo fueron en medio de una poblaci\u00f3n pagana en tierra de Cana\u00e1n, de la que sufri\u00f3 una gran influencia \u00e9tnica y cultural; sobre todo, de los cananeos hered\u00f3 su propensi\u00f3n a la idolatr\u00eda: eres hija de madre que aborreci\u00f3 a su marido y a sus hijos (v.45a). Parece que el dios El fue la divinidad primitiva de la poblaci\u00f3n sem\u00edtica de Cana\u00e1n 9. En ese caso, el profeta aludir\u00eda a la infiltraci\u00f3n de otras divinidades entre los cananeos. Cana\u00e1n, madre de Jerusal\u00e9n, en cuanto que esta capital estaba en su territorio, y sus habitantes hab\u00edan sido influidos de la poblaci\u00f3n cananea, hab\u00eda, pues, aborrecido \u03b1 su marido, el dios primitivo El, y se hab\u00eda entregado a pr\u00e1cticas crueles con sus hijos, inmol\u00e1ndolos 10.<br \/>\nJerusal\u00e9n ha imitado estas abominaciones de su madre Cana\u00e1n, y adem\u00e1s se ha puesto en la misma l\u00ednea de prevaricaci\u00f3n que la nefanda Sodoma y su hermana de sangre Samar\u00eda n. Esta es llamada hermana mayor por su mayor vinculaci\u00f3n a Jerusal\u00e9n y, sobre todo, por la importancia que ha tenido su reino hist\u00f3ricamente. Se la localiza a la izquierda o norte, seg\u00fan la costumbre entre los antiguos semitas de orientarse mirando al oriente. Samar\u00eda se hallaba, pues, supuesta la orientaci\u00f3n hacia el este, a la izquierda de Jerusal\u00e9n, mientras que Sodoma se hallaba a la derecha o sur. Sodoma hab\u00eda quedado en la tradici\u00f3n b\u00edblica como el s\u00edmbolo de la ciudad maldita por Dios en castigo de sus nefandas acciones. Aqu\u00ed no se alude a su pecado espec\u00edfico sodom\u00edtico, sino a su arrogancia e insolencia por sentirse con hartura de pan (v.49), despreciando as\u00ed al necesitado. La crueldad es un pecado que los profetas echan frecuentemente en cara a los pueblos paganos 12. Sin embargo, aqu\u00ed los pecados de Sodoma son considerados como de menor perversidad a los ojos de Dios en comparaci\u00f3n con los de la propia Jerusal\u00e9n, elegida de Yahv\u00e9 como lugar de su morada. Este privilegio \u00fanico la hizo m\u00e1s culpable que su hermana Samar\u00eda, la cual, a pesar de sus pecados, fue menos culpable que ella: t\u00fa multiplicaste tus fornicaciones mucho m\u00e1s all\u00e1 que ellas, hasta el punto de hacer justas a tus hermanas (v.51). Todas han sido pecadoras, pero hay todav\u00eda gradaci\u00f3n en la misma maldad, ya que los pecados de Jerusal\u00e9n revisten una particular malicia, la de su ingratitud para con su Dios 13. Por eso es particularmente merecedora de castigo y en mayor escala que sus hermanas en la prevaricaci\u00f3n (v.52).<br \/>\nComo siempre, el anuncio del castigo sobre el pueblo elegido trae a la memoria del profeta, por contraste, la idea de la restauraci\u00f3n mesi\u00e1nica. Los castigos enviados por Yahv\u00e9 tienen, siempre que se trata de Israel, un car\u00e1cter purificador, para que se prepare para la nueva etapa gloriosa. Sin embargo, el profeta anuncia un estado de humillaci\u00f3n futuro para Jerusal\u00e9n, ya que estar\u00e1 en plan de pura igualdad frente a sus hermanas, Sodoma y Samar\u00eda, en vez de la situaci\u00f3n de privilegio que en otros tiempos tuvo. Hubo un tiempo en que Jerusal\u00e9n evitaba el nombre de Sodoma, porque era considerada como una ciudad maldita por Dios (v.5\u00f3); pero ahora ha sido merecedora tambi\u00e9n la Ciudad Santa de mayores castigos por sus pecados, en tal forma que se ha convertido en objeto de oprobio para las hijas de Aram y para las hijas de los filisteos (v.58), e.d., las ciudades circunvecinas arameas y de la Pen-t\u00e1polis filistea. Los tradicionales enemigos de Jud\u00e1 sentir\u00e1n una maligna satisfacci\u00f3n al verla humillada por el mismo Dios, que constitu\u00eda su orgullo y su gloria.<\/p>\n<p>Renovaci\u00f3n de la alianza antigua (59-63).<br \/>\n59 Porque as\u00ed habla el Se\u00f1or, Yahv\u00e9: Voy a hacer yo contigo lo que conmigo hiciste t\u00fa, menospreciando el juramento y rompiendo el pacto. 60 No obstante, yo me acordar\u00e9 de la alianza que contigo hice al tiempo de tu mocedad y confirmar\u00e9 contigo una alianza eterna. 61 Y t\u00fa te acordar\u00e1s de tus obras y te avergonzar\u00e1s cuando recibas a tus hermanas mayores y menores, que yo te dar\u00e9 por hijas, mas no ya por el pacto hecho contigo. 62 Yo renovar\u00e9 mi alianza contigo, y sabr\u00e1s que yo soy Yahv\u00e9, 63 para que te acuerdes y sientas verg\u00fcenza y nunca m\u00e1s, de verg\u00fcenza, te atrevas a abrir la boca, cuando te habr\u00e9 perdonado cuanto hiciste, dice el Se\u00f1or, Yahv\u00e9.<\/p>\n<p>Yahv\u00e9 castigar\u00e1 a Jerusal\u00e9n por su violaci\u00f3n del juramento, rompiendo el pacto (v.59) del Sina\u00ed. La intervenci\u00f3n justiciera de Dios ser\u00e1 muy dura, pero no anular\u00e1 las cl\u00e1usulas de la antigua alianza, sino que las mantendr\u00e1, ratific\u00e1ndolas con una alianza eterna. La antigua alianza del Sina\u00ed, en tiempos de la mocedad de Israel como pueblo, ser\u00e1 matenida sustancialmente, pero al mismo tiempo ser\u00e1 sublimada y colmada en contenido. La primera, hecha en tiempos de la mocedad del pueblo elegido, fue rota por las veleidades de \u00e9ste, consecuencia de su inexperiencia juvenil. La nueva alianza ser\u00e1 eterna, es decir, no sujeta a alteraciones por parte de Israel, porque Yahv\u00e9 se apoderar\u00e1 totalmente de su coraz\u00f3n y de sus afectos m\u00e1s \u00edntimos. Es la misma promesa de nueva alianza anunciada por Oseas y Jerem\u00edas 14. Como consecuencia de esa nueva situaci\u00f3n afectiva interna, Jerusal\u00e9n se avergonzar\u00e1 de sus antiguas obras. Jerusal\u00e9n volver\u00e1 a ser centro de atracci\u00f3n de sus hermanas mayores y menores (v.61), es decir, de Samar\u00eda y de Sodoma, s\u00edmbolo de todos los pueblos paganos o paganizados que un d\u00eda integrar\u00e1n el Israel de Dios, heredero directo del Israel de la carne. La perspectiva se mueve dentro de las promesas mesi\u00e1nicas universalistas expresadas en varios textos del A.T. y explicitadas magistralmente por San Pablo 15. Y todo ello como consecuencia de un nuevo pacto (v.62), fruto de la pura benevolencia divina, que quiere reivindicar su honor entre las naciones gentiles. Estos beneficios de Yahv\u00e9 traer\u00e1n la confusi\u00f3n y la verg\u00fcenza a la ingrata Jerusal\u00e9n (v.\u00fc\u00e2).<\/p>\n<p>  1 Cf. P. Dhorme, Amarna: DBS i (1928) 207-225; id., Les amorreheens: RB 37 (1928) 63-79-161-180; 39 (1930) 161-178; 40 (1931) 161-184; id., Abraham dans le cadre de la histoire: RB 37 (1928) 367-385.481-511; 40 (1931) 364-374.503-518; De Vaux, Les patriarches h\u00e9breux: RB 1946; F. M. Abel, G\u00e9ographie I (1933) 321; II (1938) 21s; R. Dussaud, Les d\u00e9couvertes de Ras Shamra et l&#8217;A.T. (Par\u00eds 1937) 21.96-113.  V\u00e9ase Spadafora, o.c., p.125s\u00b7 &#8211; 2 Exo 19:6. &#8211; 3 Cf. Ose 2:7; Jer 2:20; Isa 57:7-8.  La frase simulacros de hombres del v.17 quiz\u00e1 sea alusi\u00f3n a las pr\u00e1cticas obscenas de los santuarios cananeos, en las que no faltaba el phallus, s\u00edmbolo de la fecundidad (Isa 57:8). &#8211; 4 Cf. 2Sa 16:4; Lev 18:21; Eze 20:25; Lev 23:37; Sal 106:36; Deu 12:31. &#8211; 5 Cf. Dt I4:1; Exo 4:228. &#8211; 6 La frase de gordos cuerpos es un eufemismo por las partes vergonzosas: Lev I5\u201d2s; Gen 17:11; Eze 44:7. &#8211; 7 Cf. Eze 5:7; Jer 2,ios. &#8211; 8 Cf. Deu 22:24. &#8211; 9 Cf. Gen 9:6; Exo 21:12; Lev 24:17. &#8211; 9 Cf. J. Lagrange, \u00e9tudes sur les religions s\u00e9mitiques (Par\u00eds 1905) 71 s; R. Dussaud, Les d\u00e9couvertes de Ras Shamra et VA.T. (Par\u00eds 1937) 673. &#8211; 10   Cf. Lev 18:21; Jer 20:2; Deu 12:31; Deu 18:10; 2Re 16:3.  &#8211; 11 La frase vuestra madre fue una jetea, y vuestro padre un amaneo parece una mera repetici\u00f3n del v.3. &#8211;  12   Cf. Isa 10:135; Isa 14:6; Jer 47:7s; Jer 48:26-30; Eze 28:1-5; Eze 29:1-7.   &#8211; 13 Cf. Ezc.8. &#8211; 14 Jer 31:33; Ose 2:19-24\u00b7 &#8211; 15 Cf. Sal 87:43; Isa 2:3; Isa 60:35; Isa 66:8s; Rom 9:1-8; Hec 7:29-53-<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>palabra.<\/b> Este es el cap\u00edtulo m\u00e1s largo de Ezequiel y se parece al cap\u00edtulo <span class='bible'>Eze 23:1-49<\/span> porque en ambos se acusa a Jud\u00e1 de inmoralidad espiritual (v. <span class='bible'>Eze 16:2<\/span>). Aqu\u00ed se cuenta la historia del pecado de Israel y su infidelidad al amor de Dios con una descripci\u00f3n detallada de su car\u00e1cter s\u00f3rdido y despreciable. El cap\u00edtulo es tan triste y delator que algunos de los rabinos antiguos no permit\u00edan su lectura p\u00fablica.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Esta secci\u00f3n cubre el per\u00edodo desde Abraham en su entrada a Cana\u00e1n (cp. <span class='bible'>G\u00e9n 12:1-20<\/span>) hasta el exilio en Egipto (cp. <span class='bible'>\u00c9xo 12:1-51<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Jerusal\u00e9n, la esposa infiel y promiscua<\/p>\n<p>Israel se presenta como una esposa desatinada y ad\u00faltera, entregada a la prostituci\u00f3n con los egipcios, asirios y babilonios. Su retribuci\u00f3n vendr\u00eda a manos de los amantes mismos que ella ha perseguido.<\/p>\n<p>La representaci\u00f3n puede parecer fuerte para los paladares modernos, pero la elecci\u00f3n de la met\u00e1fora fue muy apropiada. En sus tratos internacionales Israel hab\u00eda absorbido con prontitud otras religiones, creencias y pr\u00e1cticas. Su intercambio social la hab\u00eda expuesto a muchas ideas paganas. Algunas de \u00e9stas incluyeron sacrificios de ni\u00f1os y adoraci\u00f3n de \u00eddolos (20, 21), pero otra hebra importante incluy\u00f3 pr\u00e1cticas sexuales de culto. La actividad sexual no estaba incluida en los ritos de adoraci\u00f3n puramente para la gratificaci\u00f3n de los participantes, sino que estaba ligada a la fertilidad; y la fertilidad, cuando era aplicada a la tierra, significaba alimento y supervivencia. No obstante, la concupiscencia y la promiscuidad deben todav\u00eda haber estado presentes en las actividades del culto.<\/p>\n<p>Las pr\u00e1cticas condenadas en este cap\u00edtulo incluyen actos sexuales con \u00eddolos (17) y culto de prostituci\u00f3n (16, 24, 25, 31). Parece que estos cultos de prostituci\u00f3n que hab\u00edan sido parte del rito \u201cen los lugares altos\u201d, es decir, los santuarios en los montes (16), vinieron a practicarse abiertamente en las calles de Jerusal\u00e9n misma (24, 25).<\/p>\n<p>Un rasgo interesante del tema sexual del cap\u00edtulo es que Sodoma y Samaria son citadas como hermanas de Jerusal\u00e9n en el pecado (46, 47). Sin embargo, el pecado de Sodoma que se recalca es su arrogancia y falta de preocupaci\u00f3n social por el pobre y el necesitado (49, 50). Se cita a Jerusal\u00e9n como estando m\u00e1s dedicada a la iniquidad que sus hermanas. Adem\u00e1s, Sodoma y Samaria ser\u00edan restauradas, intensificando la verg\u00fcenza de Jerusal\u00e9n (53-55). Sin embargo, hay esperanza. Despu\u00e9s de la ca\u00edda y castigo de Jerusal\u00e9n, el mismo pretendiente que la rescat\u00f3 al nacer (4-7), la tom\u00f3 en matrimonio (8) y la visti\u00f3 lujosamente, se acordar\u00eda a\u00fan de su promesa a ella (59-62).<\/p>\n<p>El amor de Dios hacia su pueblo es a menudo comparado al amor de un marido por su esposa, pero aunque un marido mortal pueda despreciar, rechazar, aun odiar a una esposa promiscua e infiel, Dios es paciente y justo y recordar\u00e1 sus promesas a su pueblo aun cuando \u00e9ste se extrav\u00eda.<\/p>\n<p>La demanda por fertilidad aparece hoy en la precipitada b\u00fasqueda de prosperidad econ\u00f3mica como meta principal de la vida en el mundo \u201cdesarrollado\u201d. La adoraci\u00f3n de las posesiones materiales y las fuerzas del mercado han tomado el lugar de Baal pero no son menos idol\u00e1tricas.<\/p>\n<p>1-34 Se instruye a Ezequiel a enfrentar a Jerusal\u00e9n y proclamarle, en otras palabras: \u201cCuando naciste fuiste despreciada (2-5). Yo te tuve l\u00e1stima y te mantuve viva. Cuando alcanzaste madurez te tom\u00e9 como mi esposa y te llen\u00e9 de joyas y ropas (6-14). Eras famosa por tu hermosura. Sin embargo, usaste esa hermosura para entregarte a la prostituci\u00f3n. Te entregaste a ritos sexuales paganos y otras pr\u00e1cticas id\u00f3latras. Te olvidaste de lo que yo hab\u00eda hecho por ti (15-22). \u00a1Ay de ti! Tu promiscuidad creci\u00f3. Te juntaste p\u00fablicamente con extranjeros de todo alrededor tuyo, hasta soborn\u00e1ndolos para que vinieran a ti (23, 24).\u201d<\/p>\n<p>35-42 Sigue: \u201cPor causa de tu promiscuidad y ritos paganos, yo te humillar\u00e9 y castigar\u00e9 en presencia de tus amantes. Ellos a su vez te desnudar\u00e1n y apedrear\u00e1n. Pondr\u00e1s fin a tu prostituci\u00f3n y mi ira entonces se apaciguar\u00e1.\u201d<\/p>\n<p>44-58 Contin\u00faa: \u201cTu comportamiento es t\u00edpico de tu familia. Tus hermanas, Samaria y Sodoma, eran como t\u00fa, pero t\u00fa eres m\u00e1s depravada que ellas. Yo restaurar\u00e9 las suertes de Samaria y Sodoma, aumentando as\u00ed tu propia verg\u00fcenza. Aun ahora eres escarnecida por tus vecinos.\u201d<\/p>\n<p>59-63 Concluye: \u201cAunque quebraste mi pacto contigo, yo me acordar\u00e9 de aquel pacto y establecer\u00e9 un pacto eterno contigo. T\u00fa te acordar\u00e1s entonces con verg\u00fcenza por lo que has hecho.\u201d<\/p>\n<p>Notas. 3 Amorreo \u2026 hetea: Jerusal\u00e9n hab\u00eda existido mucho antes de llegar a ser una ciudad israelita. 4 Frotada con sal: una pr\u00e1ctica que probablemente ten\u00eda un efecto antis\u00e9ptico. El punto del vers\u00edculo es que el beb\u00e9 reci\u00e9n nacido fue ignorado al nacer. 5, 6 El beb\u00e9 fue abandonado a la intemperie, todav\u00eda revolc\u00e1ndose en la sangre del parto. Esta pr\u00e1ctica no era infrecuente en sociedades antiguas. 8 Extend\u00ed sobre ti mis alas (\u201cmanto\u201d, ver nota de la RVA): este acto representaba el pedido en matrimonio de la doncella (cf. Rut 3:9).9 Limpi\u00e9 la sangre: estos vers\u00edculos presentan el cambio total en la condici\u00f3n de Jerusal\u00e9n. Cuando naci\u00f3 no fue querida, lavada, vestida y yac\u00eda en sangre. Ahora ha sido pedida en matrimonio, ha sido lavada del agua y la sangre; y est\u00e1 vestida con los vestidos m\u00e1s finos. 15-19 Las mismas ropas y adornos que la novia recibi\u00f3 como presentes son usados en su prostituci\u00f3n. 27 Disminu\u00ed tu raci\u00f3n: un ejemplo donde la alegor\u00eda declara un hecho desnudo: en 701 a. de J.C. Senaquerib dio algo del territorio de Jerusal\u00e9n a los filisteos. 35-42 El castigo de Jerusal\u00e9n ser\u00eda como el de una prostituta: humillaci\u00f3n y destrucci\u00f3n. 60-63 Hay todav\u00eda la promesa del pacto eterno, aunque Jerusal\u00e9n a\u00fan se avergonzar\u00e1 de su pasado.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>16.1ss Este mensaje recuerda a Jerusal\u00e9n acerca de su anterior condici\u00f3n de menosprecio entre las naciones cananeas. Utilizando el lenguaje figurado de una ni\u00f1a peque\u00f1a que crece hasta convertirse en una mujer madura, Dios le recuerda que la levant\u00f3 desde un nivel muy bajo a una gran gloria como su esposa. Sin embargo, traicion\u00f3 la confianza que Dios hab\u00eda puesto en ella y se prostituy\u00f3 entre las naciones paganas adoptando sus costumbres. Si lo dejamos a Dios afuera para cualquier cosa, aun la educaci\u00f3n, la familia, la carrera o el placer, lo estamos abandonando de la misma forma.16.3 Cana\u00e1n era el nombre antiguo del territorio tomado por los hijos de Israel. La Biblia a menudo utiliza este nombre para referirse a todas las naciones paganas y corruptas de la regi\u00f3n. Los heteos y los amorreos, dos naciones cananeas, eran conocidas por su maldad. Pero ahora Dios dice a su pueblo que no es mejor que los cananeos.16.15 Dios se preocup\u00f3 y am\u00f3 a Jud\u00e1, solo para verlo irse en pos de otras naciones y sus dioses falsos. La naci\u00f3n hab\u00eda crecido a la madurez y se hab\u00eda vuelto famosa, pero se olvid\u00f3 de qui\u00e9n le hab\u00eda dado la vida (16.22). Esta es una ilustraci\u00f3n de adulterio espiritual (llamado apostas\u00eda: apartarse del \u00fanico Dios verdadero). En la medida en que usted se vuelve sabio y m\u00e1s maduro, no se aparte del Unico que realmente lo ama.16.20, 21 Los cananeos practicaron el sacrificio de ni\u00f1os antes de que Israel invadiera su tierra. Sin embargo, estaba estrictamente prohibido por Dios (Lev 20:1-3). En tiempos de Ezequiel, no obstante, el pueblo estaba sacrificando abiertamente a sus propios hijos (2Ki 16:3; 2Ki 21:6). Jerem\u00edas confirm\u00f3 que esta era una pr\u00e1ctica usual (Jer 7:31; Jer 32:35). Debido a tales actos perversos entre el pueblo y el sacerdocio, el templo ya no era un lugar en el que Dios pudiera habitar. Cuando Dios abandon\u00f3 el templo, dej\u00f3 de ser el gu\u00eda y el protector de Jud\u00e1.16.27 Las acciones de los jud\u00edos eran tan repugnantes que incluso aquellos que adoraban a otros dioses, incluyendo a su gran enemigo, los filisteos, se avergonzar\u00edan de comportarse de esa manera. Los jud\u00edos los superaron en sus maldades.16.44-52 La ciudad de Sodoma, un s\u00edmbolo de corrupci\u00f3n total, fue completamente destruida por Dios debido a su maldad (Gen 19:24-25). Samaria, la capital de lo que hab\u00eda sido el reino del norte (Israel), fue despreciada y rechazada por los jud\u00edos de Jud\u00e1. Que la llamaran hermana de Samaria y Sodoma ya era lo bastante malo, pero que la llamaran m\u00e1s corrupta que Samaria significaba que los pecados de Jud\u00e1 eran una abominaci\u00f3n indecible y que su condenaci\u00f3n era inevitable. La consideraron peor no porque sus pecados fueran peores, sino porque sab\u00eda mejor que nadie lo que no se deb\u00eda hacer. Bajo esa perspectiva, nosotros que vivimos en una era donde el mensaje de Dios es bien claro para nosotros por medio de la Biblia, \u00a1seremos peores que Jud\u00e1 si continuamos en pecado! (v\u00e9ase tambi\u00e9n Mat 11:20-24).16.49 Es muy f\u00e1cil se\u00f1alar con el dedo a Sodoma, especialmente por sus terribles pecados sexuales. Ezequiel record\u00f3 a Jud\u00e1, sin embargo, que a Sodoma la destruyeron por su soberbia, ociosidad, glotoner\u00eda y por olvidar al necesitado que estaba a su alcance. Es f\u00e1cil ser selectivo en los pecados que consideramos groseros. Si no cometemos esos pecados tan horribles como adulterio, homosexualidad, robo o asesinato, podemos pensar que vivimos con rectitud. No obstante, \u00bfqu\u00e9 pasa con pecados tales como soberbia, ociosidad, glotoner\u00eda e indiferencia ante los necesitados? Quiz\u00e1s estos pecados no sean tan estremecedores como los otros, pero tambi\u00e9n Dios los proh\u00edbe.16.59-63 A pesar de que el pueblo hab\u00eda roto sus promesas y no merec\u00edan m\u00e1s que castigo, Dios no quebrantar\u00eda las suyas. Si el pueblo regresaba a El, una vez m\u00e1s los perdonar\u00eda y renovar\u00eda su pacto. Esta promesa se cumpli\u00f3 cuando Jes\u00fas pag\u00f3 por los pecados de la humanidad con su muerte en la cruz (Heb 10:8-10). Nadie est\u00e1 lejos del alcance del perd\u00f3n de Dios. Si bien no nos merecemos m\u00e1s que castigo por nuestros pecados, los brazos de Dios siguen extendidos. No romper\u00e1 su promesa de darnos salvaci\u00f3n y perd\u00f3n si nos arrepentimos y nos volvemos a El.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Este cap\u00edtulo describe a Israel como una esposa infiel (cp. <span class='bible'>Ose 1:1-11<\/span>; <span class='bible'>Ose 2:1-23<\/span>; <span class='bible'>Ose 3:1-5<\/span>; <span class='bible'>Jer 2:1-37<\/span>; <span class='bible'>Isa 1:21<\/span>; <span class='bible'>Isa 50:1<\/span>). Su pecado es descrito en los vv. <span class='bible'>Eze 16:3-34<\/span>; su castigo en los vv. <span class='bible'>Eze 16:35-52<\/span> y su restauraci\u00f3n en los vv. <span class='bible'>Eze 16:53-63<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[4] Era costumbre entre los orientales ba\u00f1ar al ni\u00f1o mezclando sal en el agua, porque cre\u00edan que se fortalecer\u00eda.[8] Rut 3, 9.[8] Jer 2, 2; Ez 19, 5.[13] Otros traduceny llegaste a formar ya un reino.[17] Alude a los \u00eddolos que hizo fundir Acaz del metal de los vasos sagrados, erigiendo altares en las esquinas de Jerusal\u00e9n y que fueron destruidos por Ezequ\u00edas. 2 Cro 28, 24; 30, 14.[19] La miel no se ofrec\u00eda a Dios; pero los gentiles la presentaban a los \u00eddolos. Lev 2, 11.[24] Altares dedicados a los \u00eddolos.[40] Lev 20, 2; Deut 22, 10.[45] No sois vosotros hijos de Abrah\u00e1n.[49] Gen 19, 24; Rom 1, 25.[53] Los amonitas y moabitas descienden de los sodomitas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entonces vino a m\u00ed la palabra de Jehovah, diciendo: Bajo la figura de un ni\u00f1o en desgracia se ilustra el estado natural de Jerusal\u00e9n, Eze 16:1-5. El gran amor de Dios hacia ella, Eze 16:6-14. Su monstruosa prostituci\u00f3n, Eze 16:15-34. Su severo juicio, Eze 16:35-43. Su pecado, igual que el de su madre, y sobrepasando &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-ezequiel-161-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Ezequiel 16:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-21392","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21392","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21392"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21392\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21392"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21392"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21392"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}