{"id":21606,"date":"2022-06-20T05:08:08","date_gmt":"2022-06-20T10:08:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-ezequiel-221-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T05:08:08","modified_gmt":"2022-06-20T10:08:08","slug":"comentario-de-ezequiel-221-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-ezequiel-221-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Ezequiel 22:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Entonces vino a m\u00ed la palabra de Jehovah, diciendo:<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>Un cat\u00e1logo de pecados en Jerusal\u00e9n, y la consecuente dispersi\u00f3n de los jud\u00edos,<\/i><\/b> <span class='bible'>Eze 22:1-16<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Dios los quemar\u00e1 como escoria en su horno,<\/i><\/b> <span class='bible'>Eze 22:17-22<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>La corrupci\u00f3n general de profetas, sacerdotes, pr\u00edncipes, y el pueblo,<\/i><\/b> <span class='bible'>Eze 22:23-31<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Estos vers\u00edculos se centran en los pecados de Jerusal\u00e9n, principalmente el derramamiento de sangre (pecado social) como resultado de la idolatr\u00eda (pecado espiritual). Un problema en la relaci\u00f3n vertical con Dios conducir\u00eda inevitablemente a un grado de injusticia e injuria en los asuntos humanos horizontales.<\/p>\n<p> <\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>has hecho acercar tu d\u00eda:<\/b>\u00a0La ciudad estaba lista para el juicio. Cuando se expone tal hipocres\u00eda y se ejecuta tal castigo ante el mundo, el pueblo de Dios llega a ser un objeto de rid\u00edculo duradero.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>22. Los pecados de Jerusal\u00e9n.<br \/>\n El profeta quiere demostrar con hechos concretos que Jerusal\u00e9n merece el m\u00e1s severo castigo divino, ya que se est\u00e1 ultrajando a la justicia divina con toda clase de abominaciones y cr\u00edmenes. La situaci\u00f3n no puede sostenerse m\u00e1s, y el castigo no puede tardar en venir. Es una exigencia de la misma justicia divina. La enumeraci\u00f3n de los pecados es escalofriante, y hemos de notar que, a diferencia de los cap\u00edtulos 16, 20 y 23, en los que se insist\u00eda en los pecados pasados de Israel, aqu\u00ed se insiste en los presentes de su generaci\u00f3n. Suele dividirse el cap\u00edtulo en tres partes: a) pecados de Jerusal\u00e9n (v.-16); b) castigo de los mismos (v. 17-22); c) pecados de las clases dirigentes (v.23-31). Los autores suelen destacar la labor redaccional del editor posterior a Ezequiel en este fragmento.<\/p>\n<p>Los pecados de Jerusal\u00e9n (1-12).<br \/>\n1 Fueme dirigida la palabra de Yahv\u00e9, diciendo: 2 Y t\u00fa, hijo de hombre, \u00bfno juzgar\u00e1s a la ciudad sanguinaria, ech\u00e1ndola en cara todas sus abominaciones? 3 Di, pues: As\u00ed habla el Se\u00f1or, Yahv\u00e9: \u00a1Ay de la ciudad derramadora de sangre en medio de s\u00ed! Para que llegue su hora y para su ruina se ha hecho \u00eddolos, contamin\u00e1ndose. 4 Por haberte hecho culpable de la sangre que has derramado y haberte contaminado con los \u00eddolos que hiciste, has apresurado tu d\u00eda, has llegado al t\u00e9rmino de tus a\u00f1os. Por eso te har\u00e9 yo oprobio de las gentes, ludibrio de la tierra toda. 5 Cercanos y lejanos se burlar\u00e1n de ti, famosa por tus abominaciones, grande por la corrupci\u00f3n. 6 He aqu\u00ed que los pr\u00edncipes de Israel, cada uno en la medida de su poder, se ocupan en derramar sangre. 7 En ti desprecian al padre y oprimen al hu\u00e9rfano y a la viuda. 8 Menosprecias mis santuarios y profanas mis s\u00e1bados. 9 Hay en ti calumniadores para derramar sangre, quienes comen por los montes, quienes en medio de ti hacen torpezas. 10 En ti se descubre la desnudez del padre y se hace violencia a la mujer durante el menstruo. 11 Todos adulteran con la mujer de su pr\u00f3jimo, contaminan incestuosamente a la nuera y fuerzan a la hermana, a la hija de su padre. 12 Hay en ti quien recibe dones para derramar sangre; exiges usura e intereses, despojas con violencia al pr\u00f3jimo, y a m\u00ed me olvidas, dice el Se\u00f1or, Yahv\u00e9.<\/p>\n<p>El profeta enumera fr\u00edamente las aberraciones de Jerusal\u00e9n, a la que se da el ep\u00edteto de ciudad sanguinaria (v.2) por los muchos cr\u00edmenes de sangre que se comet\u00edan durante aquellos momentos de pasiones pol\u00edticas entre las facciones egipt\u00f3fila y babilon\u00f3fila. En 11:6 se dice con toda crudeza: \u201chab\u00e9is multiplicado los muertos en esta ciudad, hab\u00e9is llenado sus calles de cad\u00e1veres.\u201d Es el mejor comentario, pues, al t\u00edtulo de sanguinaria que aqu\u00ed se le da. La maldad se ha colmado, y por eso ha llegado la hora de su casti go (v.3).  Juntamente con estos cr\u00edmenes de sangre est\u00e1 el tradicional de idolatr\u00eda, pues Jerusal\u00e9n se ha contaminado con los \u00eddolos (v.4) 1. No faltan tampoco las injusticias sociales de desprecio al hu\u00e9rfano y a la viuda (v.7), tantas veces denunciados por los profetas anteriores al exilio 2. Al lado de estas aberraciones contra el amor al pr\u00f3jimo est\u00e1n los desprecios contra los santuarios y s\u00e1bados de Yahv\u00e9 3. Los mismos padres son objeto de desprecio, en contra de los sentimientos naturales de respeto y filial amor 4.<br \/>\nLa calumnia est\u00e1 a la orden del d\u00eda5, incitando al asesinato. Tambi\u00e9n los banquetes en los altos lugares (quienes comen por los montes, v.8), en cuanto asociados a actos de culto idol\u00e1trico, eran una abominaci\u00f3n a los ojos de un fiel israelita. Y como conclusi\u00f3n o terminaci\u00f3n de todas estas transgresiones est\u00e1n las desviaciones en las relaciones sexuales: incestos, adulterios, etc. 6 Junto a los excesos lujuriosos est\u00e1n los pecados de avaricia: soborno 7 y usura 8.<\/p>\n<p>Castigo de Jerusal\u00e9n por sus pecados (13-22).<br \/>\n13 He aqu\u00ed que yo he batido mis palmas por tu avaricia y por la sangre que hay en medio de ti. 14 \u00bfResistir\u00e1 tu coraz\u00f3n, tendr\u00e1n fuerzas tus manos en los d\u00edas en que me ocupar\u00e9 de ti? Yo, Yahv\u00e9, he hablado, y lo har\u00e9. 15 Yo te esparcir\u00e9 entre las gentes y te aventar\u00e9 por las tierras, y har\u00e9 desaparecer tu inmundicia de en medio de ti, 16 y ser\u00e1s a tus ojos ignominia entre las gentes, y sabr\u00e1s que yo soy Yahv\u00e9. 17 Fueme dirigida la palabra de Yahv\u00e9, diciendo: 18 Hijo de hombre, la casa de Israel se me ha tornado en escoria; todos son en el crisol cobre, esta\u00f1o, hierro, plomo, plata, escorias. 19 Por tanto, as\u00ed habla el Se\u00f1or, Yahv\u00e9: Por cuanto vosotros os hab\u00e9is vuelto escorias, yo os reunir\u00e9 en medio de Jerusal\u00e9n. 20 Como quien re\u00fane en la hornaza plata, bronce, hierro, plomo y esta\u00f1o, y sopla al fuego para fundirlos, as\u00ed os reunir\u00e9 yo en mi furor y en mi ira, y os echar\u00e9 en la hornaza para fundiros. 21 Yo os reunir\u00e9 y soplar\u00e9 contra vosotros el fuego de mi furor, y ser\u00e9is fundidos en medio de Jerusal\u00e9n. 22 Como se funde la plata en el crisol, as\u00ed ser\u00e9is vosotros fundidos en medio de \u00e9l, y sabr\u00e9is que yo soy Yahv\u00e9, que derramo mi furor sobre vosotros.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la descripci\u00f3n de los pecados de Jud\u00e1, el profeta, como de costumbre, pasa al anuncio del castigo por ellos merecido. Los exilados se quejaban de que Yahv\u00e9 hab\u00eda sido demasiado duro con ellos. Ezequiel ahora ha demostrado que todo ha sido merecido por las continuas prevaricaciones de la comunidad israelita, que abus\u00f3 de la gracia divina, y\u00e9ndose tras de las abominaciones de las gentes. Yahv\u00e9, ante tanta sangre derramada, tanta idolatr\u00eda e injusticias sociales, hace un gesto de indignaci\u00f3n y de desprecio: he batido mis palmas por tu avaricia (v.13) 9. El castigo que se avecina es tan grave, que Jerusal\u00e9n no podr\u00e1 resistirlo (v.14). La forma interrogativa es ir\u00f3nica: \u00bfSer\u00e1n tan fuertes para resistir su ira como para cometer los pecados? \u00bfPodr\u00e1 resistir a la m\u00e1xima prueba como naci\u00f3n, cual es la dispersi\u00f3n total?: Te esparcir\u00e9 entre las gentes. (v.15). Esta ser\u00e1 la mejor manera de purificarla, de hacer desaparecer su inmundicia de ella. En efecto, sabemos que el pueblo israelita se cur\u00f3 totalmente en el exilio de su pecado tradicional, la idolatr\u00eda. Despu\u00e9s de la repatriaci\u00f3n, la comunidad israelita vuelve a caer en pecados m\u00faltiples, pero no en la inmundicia de la idolatr\u00eda. El exilio ser\u00e1 la gran humillaci\u00f3n del pueblo escogido: ser\u00e1s a tus ojos ignominia entre las gentes (v.16).<br \/>\nEn los vers\u00edculos que siguen, el profeta representa el juicio sobre Israel bajo la figura de un horno de fundici\u00f3n, en el que se mezclan sus metales para separarlos y probar su valor. Israel, por su corrupci\u00f3n, se ha convertido en escorias, que hay que fundir en el crisol10. Aqu\u00ed el fuego del horno no es tanto para purificar cuanto para castigar derritiendo las escorias. Israel, por sus malas acciones, se ha convertido en una mezcla de metales, que s\u00f3lo ha de destinarse al fuego. No hay metales \u00edntegros y puros, sino restos, escorias de metal, \u00fatiles s\u00f3lo para alimentar al fuego: as\u00ed os reunir\u00e9 yo en mi furor. para fundiros (v.20). Israel como pueblo ser\u00e1 fundido y derretido, como se disuelve el metal en el crisol; no se dice que es para separar los metales, sino simplemente para fundirlos y hacerlos desaparecer de su estado actual; la idea principal en el fragmento es la del castigo como tal, enviado por Dios a los habitantes de Jud\u00e1.<\/p>\n<p>Los pecados de las clases directoras (23-31).<br \/>\n23 Fueme dirigida la palabra de Yahv\u00e9, diciendo: 24 Hijo de hombre, diles: Eres una tierra no ba\u00f1ada desde lo alto, no rociada por la lluvia en el d\u00eda de la c\u00f3lera. 25 Dentro de ella se conjuran los pr\u00edncipes; como ruge el le\u00f3n y despedaza la presa, as\u00ed devoran ellos las almas, se apoderan de los tesoros y riquezas y multiplican en medio de ella las viudas. 26 Sus sacerdotes han violado mi Ley y han profanado mis cosas santas; no hacen diferencia entre lo santo y lo profano, ni ense\u00f1an a distinguir entre lo puro y lo inmundo; cierran los ojos a las violaciones de mis s\u00e1bados, y yo soy profanado en medio de ellos; 27 sus pr\u00edncipes son como lobos, que despedazan la presa, derramando sangre, destruyendo las almas, para dar p\u00e1bulo a su avaricia. 28 Sus profetas revocan con barro, contemplando visiones vanas y prediciendo mentiras, y dicen: \u201cAs\u00ed habla el Se\u00f1or, Yahv\u00e9,\u201d sin que Yahv\u00e9 haya hablado. 29 Y el pueblo de la tierra oprime, roba, hace violencia al desvalido y al menesteroso, y al extranjero le veja contra derecho. 30 Tambi\u00e9n de entre ellos busqu\u00e9 yo quien levantase muro y se pusiese en la brecha frente a m\u00ed en favor de la tierra, para que yo no la devastase, y no la hall\u00e9. 31 Por tanto, derramar\u00e9 sobre ellos mi ira y los consumir\u00e9 con el fuego de mi furor, y les echar\u00e9 sobre la cabeza sus obras, dice el Se\u00f1or, Yahv\u00e9.<\/p>\n<p>El profeta vuelve a enumerar los pecados, pero ahora hace hincapi\u00e9 en las transgresiones de las clases dirigentes, los sacerdotes, los pr\u00edncipes y los sacerdotes. Jud\u00e1, por sus pecados, tiene el aspecto de una tierra no ba\u00f1ada desde lo alto (v.24), est\u00e9ril por no haber recibido lluvia alguna del cielo. La frase d\u00eda de la c\u00f3lera alude al d\u00eda del castigo de Yahv\u00e9. En ese d\u00eda, la lluvia beneficiosa ser\u00e1n algunas personas ben\u00e9ficas que, como se dice en el \u03bd.3\u03bf, se pondr\u00e1n en la brecha para neutralizar el castigo divino con sus obras. El profeta juega con la imagen y lo significado por ella. Los pr\u00edncipes, que por su posici\u00f3n deb\u00edan promover el bien com\u00fan y dirigir al pueblo por las sendas del bien, no se preocupan sino de devorar las almas (personas) y tesoros del pr\u00f3jimo; y no se paran ni ante la muerte de \u00e9stos, multiplicando en medio de ella las viudas (v.25). La frase es de gran efecto, pues se destaca la malicia de los opresores al traficar con la suerte de personas que han de quedar en la mayor desolaci\u00f3n. Los segundos grandes responsables del estado ca\u00f3tico actual son los sacerdotes, oficialmente encargados por Dios de promover las observancias de la Ley y de los preceptos cultuales n. Entre sus deberes estaba el instruir al pueblo sobre la distinci\u00f3n entre lo santo y lo profano., entre lo puro y lo inmundo (v.26) desde el punto de vista ritual12. Sobre todo no se preocupan de la observancia del s\u00e1bado, que en la mentalidad de Ezequiel tiene una especial\u00edsima importancia para la formaci\u00f3n religiosa del pueblo 13.<br \/>\nPor fin, el profeta, despu\u00e9s de repetir que los pr\u00edncipes o altos funcionarios son como lobos rapaces, que hacen presa en las almas o personas de los necesitados (v.27), fustiga a la tercera clase de dirigentes de Jud\u00e1, los profetas. Estos hab\u00edan sido escogidos por Yahv\u00e9 para mantener el fuego religioso en toda su pureza, desarrollando el contenido espiritualista y \u00e9tico de la Ley frente al formalismo ritualista de los sacerdotes. Pero al lado de los verdaderos profetas surgieron esp\u00edritus aprovechados, que utilizaron este nombre para medrar en sus intereses, anunciando cosas que halagaban las pasiones populares, en contra de los verdaderos intereses de Yahv\u00e9. Contra \u00e9stos tuvieron los verdaderos profetas que mantener gran lucha desde los tiempos de Elias. Seg\u00fan Ezequiel, los falsos profetas revocan con barro, contemplando visiones vanas. (v.28), es decir, aprueban la conducta del pueblo, dando por buenas acciones que deb\u00edan recriminar, procurando sostener sus opiniones, como el alba\u00f1il que embadurna con barro un muro que se resquebraja 14.<br \/>\nMientras tanto, la corrupci\u00f3n social iba en aumento, y el pueblo de la tierra oprime, roba, hace violencia al desvalido. (v.29). La expresi\u00f3n pueblo de la tierra designa muchas veces en la Biblia al pueblo bajo, en contraposici\u00f3n a las clases socialmente elevadas; pero quiz\u00e1 aqu\u00ed designe a los terratenientes, que abusaban de sus bienes en tiempos de extrema necesidad. La situaci\u00f3n, pues, no puede ser m\u00e1s ca\u00f3tica, y la depravaci\u00f3n es tan general, que Yahv\u00e9 ha buscado al menos uno que pudiera hacer frente a la corriente general, para hacerse responsable ante Dios y trabajar por mejorar el estado social: busqu\u00e9 yo quien levantase un muro y se pusiese en la brecha frente a m\u00ed en favor de la tierra, para que yo no la devastase. (v.30). Dios busca un justo en la ciudad que pueda contrarrestar con su conducta la depravaci\u00f3n general y preservar a la ciudad del castigo. Pero la constataci\u00f3n es dolorosa: y no lo hall\u00e9. De nuevo nos encontramos aqu\u00ed con las frases hiperb\u00f3licas, que no han de tomarse al pie de la letra. De hecho sabemos que en ese tiempo estaban Jerem\u00edas y Baruc luchando por los intereses de Dios y por levantar el muro del orden social, basado en el cumplimiento del deber 15. La frase exagerada de Ezequiel tiene por objeto destacar el grado de depravaci\u00f3n a que hab\u00eda llegado la sociedad de Jerusal\u00e9n: todos, en las altas capas sociales y en el pueblo sencillo, prevarican, olvidando los preceptos de Yahv\u00e9. Por tanto, est\u00e1 justificado el derramamiento de la ira de Yahv\u00e9 sobre los responsables de esa situaci\u00f3n general de pecado (v.31).<\/p>\n<p>  1 Sobre los pecados de homicidio en Jerusal\u00e9n cf. Eze 11:9; Eze 16:38; y sobre la idolatr\u00eda cf. Eze 5:6s; Eze 6:3-7; Eze 11:13; Eze 7:9; Eze 8:16; Eze 20:305. &#8211; 2 Cf. Exo 22:21; Deu 24:17; Lev 19:335; Eze 7:10; Eze 9:9; Eze 16:38. &#8211; 3 Cf. Eze 20:12-13; Eze 44:24. &#8211; 4 En contra del precepto del Dec\u00e1logo: Exo 20:12; Deu 5:16. &#8211; 5 Cf. Jer 9:3. Prohibida en Exo 23:1; Lev 19:16. &#8211; 6 El incesto con la madrastra o las concubinas del padre est\u00e1 prohibido en Lev 18:7; Lev 20:11; 2Sa 16:22. El adulterio est\u00e1 prohibido en Lev 18:20. Tambi\u00e9n estaba prohibido tener relaciones sexuales con la \u201cmujer durante el menstruo\u201d (cf. Lev 18:19; Lev 20:18). &#8211; 7 Prohibido por la Ley: Exo 23:8; Deu 16:19; cf. Isa 1:23; Miq 3:11. &#8211; 8 En contra de lo prescrito en Exo 22:24; Deu 25:363; Eze 7:125. &#8211; 9 La expresi\u00f3n batir palmas puede tener sentido de alegr\u00eda o de indignaci\u00f3n, seg\u00fan el contexto. Cf. Eze 6:11; Eze 21:19.22. &#8211; 10 Cf. el mismo s\u00edmil, aunque con diferente sentido, en Isa 1:22.25; Jer 6:27-30; Mal 3:2-3. &#8211;  11 Cf. Ose 4:6; Ag2,n. &#8211; 12 Cf. Lev \u03b9\u03bf ,\u03b9\u03bf ; Age 2:4? &#8211;  13 Cf. Eze 44:24. &#8211; 14 La frase aqu\u00ed es paralela a la m\u00e1s expl\u00edcita de Eze 13:10 : \u201cPor tanto, por haber enga\u00f1ado a mi pueblo, diciendo: \u201cPaz,\u201d no habiendo paz, y porque, mientras mi pueblo alzaba una pared, ellos la jarreaban con barro.\u201d &#8211; 15 Cf. Eze 9:4; Jer 45. En Jer 5:1 se dice: \u201cRecorred las calles de Jerusal\u00e9n, ved e informaos, buscad por sus plazas, a ver si hall\u00e1is un var\u00f3n, uno solo, que obre seg\u00fan justicia, que guarde fidelidad, y le perdonar\u00e9.\u201d Esto recuerda el coloquio de Dios con Abraham en Gen 18:22.32, a prop\u00f3sito de la suerte de Sodoma; unos pocos justos ser\u00edan suficientes para que perdonase a la ciudad.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Los pecados de Jerusal\u00e9n<\/p>\n<p>Este or\u00e1culo enfoca los pecados de Jerusal\u00e9n, se\u00f1alando que su iniquidad ha apresurado su fin. La lista de faltas se extiende de lo moral a lo sagrado: derramamiento de sangre (3, 9), idolatr\u00eda (3, 4), mal uso del poder (6), maltrato de varios grupos socia les (7), profanaci\u00f3n de s\u00e1bados (8), paganismo (9), mala conducta sexual e incesto (10, 11), soborno y extorsi\u00f3n (12), y simplemente olvid\u00e1ndose de Dios (12). El castigo merecido comprender\u00eda la dispersi\u00f3n del pueblo entre las naciones.<\/p>\n<p>1-16 Ezequiel debe confrontar a Jerusal\u00e9n con todos sus cr\u00edmenes detestables (2), y proclamarle, en otras palabras: \u201cT\u00fa eres una ciudad que se ha hecho culpable a trav\u00e9s del derramamiento de sangre y contaminada a trav\u00e9s de la idolatr\u00eda. Has apresurado tu fin al hacerlo. Ser\u00e1s objeto de burla entre las naciones (3-5). Hay dentro de ti muchas fibras de corrupci\u00f3n, pero yo pondr\u00e9 fin a esto (6-13). Ser\u00e1s dispersada entre las naciones. Entonces sabr\u00e1s que yo soy Jehovah (14-16).\u201d<\/p>\n<p>Notas. 2 Abominaciones (DHH \u201cCosas detestables que ha hecho\u201d). La expresi\u00f3n ocurre frecuentemente en Ezequiel, a menudo para denotar acciones que hacen a uno ritualmente inmundo (ver v. 10). 9 Comen sobre los montes, es decir, comen carne que hab\u00eda sido sacrificada a los \u00eddolos en los \u201clugares altos\u201d (cf. 18:6; 6:3). 10 Impura: como sacerdote, Ezequiel estaba claramente preocupado acerca de la pureza y contaminaci\u00f3n ceremonial. Muchos de los pecados nombrados en estos vers\u00edculos fueron espec\u00edficamente mencionados en la ley (cf. Lev. 18:20). 16 Profanado: el castigo mismo a Israel se llama profanaci\u00f3n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>22.1ss El cap\u00edtulo 22 explica por qu\u00e9 vendr\u00eda el castigo (22.2-16), c\u00f3mo llegar\u00eda (22.17-22) y qui\u00e9nes ser\u00edan juzgados (22.23-31).22.6-13 Los l\u00edderes eran especialmente responsables por el aspecto moral de la naci\u00f3n ya que hab\u00edan sido elegidos por Dios para guiar al pueblo. Lo mismo sucede hoy en d\u00eda (v\u00e9ase Jam 3:1). Desafortunadamente, muchos de los pecados mencionados aqu\u00ed los han cometido recientemente l\u00edderes cristianos. Estamos viviendo en un tiempo de ataques de Satan\u00e1s sin precedente. Es vital que apoyemos a nuestros l\u00edderes en oraci\u00f3n, y ellos deben velar de manera responsable para guardar su integridad moral y espiritual.22.17-22 Los metales preciosos se refinan con calor intenso para remover las impurezas. Cuando se calientan, las escorias (impurezas) suben a la parte superior del metal fundido y son retiradas. El prop\u00f3sito de la invasi\u00f3n de Jerusal\u00e9n era refinar al pueblo, pero el proceso de refinamiento mostr\u00f3 que el pueblo, como escoria sin valor, no ten\u00eda nada bueno en s\u00ed mismo.22.26 Se supon\u00eda que los sacerdotes deb\u00edan mantener pura la adoraci\u00f3n a Dios y deb\u00edan ense\u00f1ar al pueblo la vida recta. Sin embargo, Dios se hab\u00eda vuelto algo com\u00fan para ellos, ignoraban el d\u00eda de reposo y se negaban a ense\u00f1ar al pueblo. Ya no cumpl\u00edan m\u00e1s con los deberes que Dios les hab\u00eda dado (Lev 10:10-11; Eze 44:23). Cuando llevar a cabo la obra de Dios ya no es m\u00e1s importante que cualquier otra tarea secular, dejamos de darle a Dios la reverencia que merece. En lugar de bajar a Dios a nuestro nivel, deber\u00edamos subir al suyo.22.30 El vallado del que se habla aqu\u00ed no est\u00e1 hecho de piedras, sino de gente fiel que une sus esfuerzos para resistir el mal. Este \u00abvallado\u00bb estaba en mal estado debido a que no hab\u00eda nadie que pudiera guiar al pueblo de regreso a Dios. Los intentos endebles para repararlo, por medio de rituales religiosos o mensajes basados en la opini\u00f3n y no en la voluntad de Dios, eran tan insignificantes como la cal, que solo cubre de manera superficial los problemas. \u00a1Lo que el pueblo realmente necesitaba era una reconstrucci\u00f3n espiritual total! Cuando damos la apariencia de amar a Dios sin vivir conforme a sus caminos, estamos cubriendo los pecados que a la larga podr\u00e1n da\u00f1ar nuestras vidas y no podr\u00e1n ser reparadas. No utilice la religi\u00f3n como la cal, arregle su vida al vivir los principios de la Palabra de Dios. Luego podr\u00e1 unirse a otros que est\u00e1n en la \u00abbrecha\u00bb y har\u00e1 para Dios una diferencia en el mundo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[18] Este pueblo tan ilustre por su origen y por mi predilecci\u00f3n, ha perdido todo su brillo, por causa de su idolatr\u00eda y malas costumbres.[28] Ez 13, 10.[30] Con sus oraciones.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entonces vino a m\u00ed la palabra de Jehovah, diciendo: Un cat\u00e1logo de pecados en Jerusal\u00e9n, y la consecuente dispersi\u00f3n de los jud\u00edos, Eze 22:1-16. Dios los quemar\u00e1 como escoria en su horno, Eze 22:17-22. La corrupci\u00f3n general de profetas, sacerdotes, pr\u00edncipes, y el pueblo, Eze 22:23-31. Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico Estos vers\u00edculos se &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-ezequiel-221-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Ezequiel 22:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-21606","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21606","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21606"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21606\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21606"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21606"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21606"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}