{"id":21686,"date":"2022-06-20T05:11:15","date_gmt":"2022-06-20T10:11:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-ezequiel-241-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T05:11:15","modified_gmt":"2022-06-20T10:11:15","slug":"comentario-de-ezequiel-241-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-ezequiel-241-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Ezequiel 24:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Aconteci\u00f3 en el d\u00eda 10 del mes d\u00e9cimo del noveno a\u00f1o que vino a m\u00ed la palabra de Jehovah, diciendo:<\/i><\/b><\/h3>\n<p>A\u00f1o 590 a.C.<\/p>\n<p><b><i>En el noveno a\u00f1o.<\/i><\/b> \u00c9ste era el noveno a\u00f1o de Sedequ\u00edas, el mismo d\u00eda en que Nabucodonosor comenz\u00f3 el sitio de Jerusal\u00e9n. <span class='bible'>Eze 1:2<\/span>; <span class='bible'>Eze 8:1<\/span>; <span class='bible'>Eze 20:1<\/span>; <span class='bible'>Eze 26:1<\/span>; <span class='bible'>Eze 29:1<\/span>, <span class='bible'>Eze 29:17<\/span>; <span class='bible'>Eze 31:1<\/span>; <span class='bible'>Eze 32:1<\/span>, <span class='bible'>Eze 32:17<\/span>; <span class='bible'>Eze 33:21<\/span>; <span class='bible'>Eze 40:1<\/span>; <span class='bible'>2Re 24:12<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>A trav\u00e9s de la par\u00e1bola de la olla hirviendo,<\/i><\/b> <span class='bible'>Eze 24:1-5<\/span>,<\/p>\n<p>\n<b><i>se representa la irrevocable destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n,<\/i><\/b> <span class='bible'>Eze 24:6-14<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Por la se\u00f1al de Ezequiel quien no deb\u00eda llorar la muerte de su esposa,<\/i><\/b> <span class='bible'>Eze 24:15-18<\/span>,<\/p>\n<p><b><i>se representa la calamidad de los jud\u00edos m\u00e1s all\u00e1 de todo lamento,<\/i><\/b> <span class='bible'>Eze 24:19-27<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Esta es la cuarta referencia cronol\u00f3gica dada por Ezequiel (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Eze 1:2<\/span><\/span>,\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Eze 1:3<\/span><\/span>;\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Eze 8:1<\/span><\/span>;\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Eze 20:1<\/span><\/span>). La fecha es enero del a\u00f1o 588 a.C el\u00a0<b>mismo d\u00eda<\/b>\u00a0que Nabucodonosor,\u00a0<b>rey de Babilonia<\/b>, empez\u00f3 su ataque contra Jerusal\u00e9n (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>2Re 25:1-3<\/span><\/span>;\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jer 39:1<\/span><\/span>,\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jer 39:2<\/span><\/span>;\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jer 52:1-6<\/span><\/span>). Se le orden\u00f3 a Ezequiel\u00a0<b>escribir la fecha de ese d\u00eda<\/b>. Este ser\u00eda un amargo recordatorio de la integridad de Dios para hacer lo que \u00c9l prometi\u00f3 a trav\u00e9s de los profetas. El asedio de Nabucodonosor fue el juicio de Dios contra Jerusal\u00e9n.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>24. Anuncio del asedio de Jerusal\u00e9n.<br \/>\n En este cap\u00edtulo encontramos dos or\u00e1culos del profeta relativos a la suerte de Jerusal\u00e9n: a) par\u00e1bola de la caldera al fuego (1-14); b) orden de no hacer luto por su esposa (15-17). Son las dos \u00faltimas profec\u00edas de Ezequiel contra Jerusai\u00e9n.<\/p>\n<p>La par\u00e1bola de la olla al fuego (1-14).<br \/>\n1 El a\u00f1o nono, el mes d\u00e9cimo, el d\u00eda d\u00e9cimo del mes, me fue dirigida la palabra de Yahv\u00e9, diciendo: 2Hijo de hombre, consigna por escrito la fecha de este d\u00eda. En este d\u00eda, el rey de Babilonia se ha echado sobre Jerusal\u00e9n. 3 Compon una par\u00e1bola para la casa rebelde, y diles: As\u00ed habla el Se\u00f1or, Yahv\u00e9: Arrima la olla, arr\u00edmala, y echa tambi\u00e9n agua; 4 echa en ella trozos, todos los trozos selectos, la pierna y la espalda; ll\u00e9nala, de lo mejor de los huesos. 5 Toma lo mejor del reba\u00f1o, 1 pon debajo la le\u00f1a, que hierva a borbotones, que se cuezan hasta los huesos. 6 Porque as\u00ed dice el Se\u00f1or, Yahv\u00e9: \u00a1Ay de la ciudad sanguinaria! \u00a1Ay de la caldera herrumbrosa cuya herrumbre no ha sido quitada! Vac\u00edala trozo a trozo, sin echar suerte sobre ella. 7 Porque tiene dentro la sangre suya, la ha derramado sobre piedra lisa, no la derram\u00f3 sobre la tierra para que la cubriese el polvo. 8 Para provocar la ira y traer la venganza, coloqu\u00e9 su sangre sobre una piedra lisa, sin que pueda cubrirse. 9 Por lo cual dice el Se\u00f1or, Yahv\u00e9: \u00a1Ay de la ciudad sanguinaria! Tambi\u00e9n yo aumentar\u00e9 la hoguera. 10 Acumula le\u00f1a, atiza el fuego, cuece la carne y condimenta la mezcla; que se quemen los huesos, que se cueza la carne. 11 D\u00e9jala vac\u00eda sobre las brasas, que se ponga al rojo y se caliente el cobre, y se funda dentro de ella su suciedad, y se consuma su herrumbre. 12 En vano me fatigu\u00e9 1; no desapareci\u00f3 su herrumbre ni con fuego. 13 Es execrable tu suciedad; yo he querido limpiarte, pero no te limpiaste. No quedar\u00e1s purificada de tu suciedad hasta que no derrame yo mi fuego sobre ti. 14 Yo, Yahv\u00e9, he hablado: vendr\u00e9, lo har\u00e9, no me volver\u00e9 atr\u00e1s, no tendr\u00e9 piedad, no me arrepentir\u00e9. Seg\u00fan tus caminos y tus obras as\u00ed ser\u00e1s juzgada, dice el Se\u00f1or, Yahv\u00e9.<\/p>\n<p>La dataci\u00f3n que nos da en el v.1 nos lleva a principios del 588 a.C. 2. El a\u00f1o nono est\u00e1 calculado a partir de la deportaci\u00f3n de Jecon\u00edas, cuando fue entronizado Sed\u00e9elas (598 a.C.). Es el hecho del que parte toda la cronolog\u00eda de Ezequiel 3. El mes d\u00e9cimo es el mes de Tebeth (enero). En la fecha en que comienza el asedio de Jerusal\u00e9n por las tropas de Nabucodonosor (v.2). El d\u00eda d\u00e9cimo nos llevar\u00eda a principios de enero del 588. Es el gran d\u00eda memorable para los exilados, pues se van a cumplir las terribles predicciones de Ezequiel. El Se\u00f1or quiere que ahora exprese el porvenir de Jerusal\u00e9n por medio de una par\u00e1bola (v.3). En ella (v.3-14) encontramos dos ense\u00f1anzas diferentes: a) la olla con los trozos selectos, coci\u00e9ndose, significa a Jerusal\u00e9n sufriendo terriblemente durante el asedio (v.3-5); b) la herrumbre de la olla que se resiste a desaparecer simboliza la actitud pertinaz de Jud\u00e1 en el mal. Para impresionar al auditorio (la casa rebelde) debi\u00f3 Ezequiel poner la par\u00e1bola en acci\u00f3n. Podemos, pues, suponer que el profeta realmente meti\u00f3 en una olla trozos selectos de carne y la calent\u00f3 al fuego.<br \/>\nEn 3:11 se dice que los israelitas se cre\u00edan seguros en Jerusal\u00e9n como la carne en la olla. El profeta ahora toma el mismo s\u00edmil y va a mostrar c\u00f3mo aun dentro de la ciudad no est\u00e1n seguros, pues tendr\u00e1n que sentir el calor del fuego de los asediantes. En vez de serles medio de preservaci\u00f3n, la ciudad ser\u00e1 instrumento de sufrimiento, como la olla al fuego. En realidad, a los israelitas que se hallan dentro de la ciudad les esperan m\u00e1s sufrimientos que a los que est\u00e1n por la campi\u00f1a, pues se quemar\u00e1n hasta los huesos (v.5); la frase indica que afectar\u00e1 a todos. Quiz\u00e1 en los tronos selectos haya que ver una alusi\u00f3n a las clases dirigentes, mientras que en los huesos se aludir\u00eda a la clase baja. Puede que no tengan valor aleg\u00f3rico estos detalles y sean un simple relleno literario para completar el cuadro. La lecci\u00f3n general d\u00e9 la par\u00e1bola es que los que ahora est\u00e1n dentro de las murallas de Jerusal\u00e9n no se ver\u00e1n libres de los m\u00e1ximos sufrimientos.<br \/>\nLa segunda par\u00e1bola (v.6-14) nos presenta una nueva lecci\u00f3n: la herrumbre de la olla es s\u00edmbolo de la maldad a la que est\u00e1 unida pertinazmente Jerusal\u00e9n. Llega el momento en que la olla (Jerusal\u00e9n) va a ser vaciada de todo su contenido, trozo a trozo, sin echar suertes sobre ella (v.6); la destrucci\u00f3n va a ser tal, que no habr\u00e1 necesidad de echar a suertes sobre los que se han de salvar o han de perecer. La causa de todo es que Jerusal\u00e9n es una ciudad sanguinaria y herrumbrosa por sus homicidios y su corrupci\u00f3n moral de todo g\u00e9nero. La conducta de Jerusal\u00e9n ha sido tan insolente, que al derramar sangre inocente no se ha preocupado de cubrirla para que no clamase venganza al cielo, como la de Abel4, sino que la ha derramado sobre piedra lisa (v.7)5, y en ella se conserva, pidiendo justicia a Dios. Toda la sangre derramada est\u00e1 presente a los ojos divinos, y por eso Dios no puede menos de castigar a la gran sanguinaria. Por otra parte, la herrumbre o maldad de ella es tal, que no basta el fuego para que se desprenda de ella, sino que es necesario destruir la misma olla. Yahv\u00e9 ha querido limpiarla (v.13), pero todo ha sido en vano, ya que choc\u00f3 con la malicia pertinaz de la ciudad. Por eso la intervenci\u00f3n definitiva de la justicia divina no puede tardar (v.14)6.<\/p>\n<p>Prohibici\u00f3n de duelo por su esposa (15-27).<br \/>\n15 Fueme dirigida la palabra de Yahv\u00e9, diciendo: 16 Hijo de hombre, voy a quitarte de repente la delicia de tus ojos, pero no te lamentes ni llores, no derrames una l\u00e1grima. 17 Suspira en silencio, sin llevar luto por el muerto; ponte el turbante en la cabeza y calza tus pies, no te cubras la barba ni comas el pan del duelo7. 18 Yo hab\u00eda estado hablando al pueblo por la ma\u00f1ana, y a la tarde muri\u00f3 mi mujer. A la ma\u00f1ana siguiente hice lo que me hab\u00eda mandado, 19 y la gente me dec\u00eda: \u00bfNo nos explicar\u00e1s lo que significa lo que haces? 20 Yo les respond\u00eda: Yahv\u00e9 me ha hablado, diciendo: 21Di a la casa de Israel: As\u00ed habla el Se\u00f1or, Yahv\u00e9: Mirad, voy a profanar mi santuario, gloria de vuestra fuerza, delicia de vuestros ojos y anhelo de vuestra alma; vuestros hijos y vuestras hijas caer\u00e1n a la espada, 22y entonces har\u00e9is vosotros lo que ahora hago yo: no os cubrir\u00e9is la barba ni comer\u00e9is el pan de duelo, 23 llevar\u00e9is en vuestra cabeza los turbantes y calzar\u00e9is vuestros pies, no os lamentar\u00e9is ni llorar\u00e9is, sino que os consumir\u00e9is en vuestra iniquidad y gemir\u00e9is unos con otros. 24 Ezequiel ser\u00e1 para vosotros una se\u00f1al; cuando esto llegue, har\u00e9is vosotros lo que \u00e9l hace ahora, y sabr\u00e9is que yo soy Yahv\u00e9. 25 Y t\u00fa, hijo de hombre, el d\u00eda que yo les arrebatare a ellos su fortaleza, el orgullo de su gloria, la delicia de sus ojos, el anhelo de sus almas\u201d sus hijos y sus hijas 26 vendr\u00e1 a ti un huido para darte la noticia, 27 y aquel d\u00eda se abrir\u00e1 tu boca a la llegada del fugitivo y hablar\u00e1s, no estar\u00e1s mudo, y ser\u00e1s se\u00f1al para ellos, y sabr\u00e1n que yo soy Yahv\u00e9.<\/p>\n<p>Dios anuncia al profeta que va a morir su esposa, la delicia de sus ojos (v.16), prohibi\u00e9ndole hacer toda se\u00f1al de duelo, como ejemplo a imitar por los exilados cuando llegue la noticia de la toma de Jerusal\u00e9n por los caldeos y de la destrucci\u00f3n de la delicia de sus ojos, el templo de Yahv\u00e9. Debe abstenerse de todos los signos externos de duelo, como descubrirse la cabeza, descalzarse, etc. (v.17), y no debe organizar un banquete funerario: no comas el pan del duelo 8. Guando uno estaba en duelo, ven\u00edan sus amigos a participar con \u00e9l en un banquete funerario en honor del difunto 9. Su esposa muri\u00f3 en la tarde del d\u00eda en que hab\u00eda anunciado el principio del asedio de Jerusal\u00e9n (v.18). Los compatriotas exilados no comprenden la conducta del profeta, que no cumple los ritos ordinarios de duelo. En ello ven algo misterioso, y preguntan: \u00bfno nos explicaras lo que significa lo que haces? (v.20). El profeta les responde que \u00e9l en su persona es una se\u00f1al para la casa de Israel, e.d., los israelitas del exilio. No deben hacerse ilusiones sobre el porvenir de la Ciudad Santa, pues se les va a quitar lo m\u00e1s caro a su coraz\u00f3n, el santuario, delicia de sus ojos. (v.21).<br \/>\nHab\u00edan depositado en \u00e9l una confianza supersticiosa 10, como si la presencia del templo, morada de Yahv\u00e9, fuera garant\u00eda segura contra toda incursi\u00f3n enemiga. En realidad, todo aquel maravilloso conjunto de edificios que constitu\u00edan el templo de Jerusal\u00e9n, centro de todos los pensamientos de los israelitas (anhelo de vuestras almas, v.21), ser\u00eda profanado y pasto de las llamas, y todos los habitantes de la ciudad caer\u00e1n a la espada. Es el anuncio que desde hac\u00eda a\u00f1os les estaba comunicando, pero ahora estaban en el principio de la realizaci\u00f3n. Como \u00e9l, deben abstenerse de se\u00f1ales exteriores de duelo y sufrir s\u00f3lo interiormente en la compunci\u00f3n del coraz\u00f3n (v.23). Deben concentrarse en s\u00ed mismos y pensar en las causas reales de tal cat\u00e1strofe, procurando desagraviar la justicia divina ultrajada.<br \/>\nComo conclusi\u00f3n de todas estas predicciones siniestras contra Jerusal\u00e9n, se inserta aqu\u00ed el anuncio de su ca\u00edda por uno de los fugitivos. Si tomamos al pie de la letra lo que se dice en el v.26, tenemos que deducir que el mismo d\u00eda en que cay\u00f3 Jerusal\u00e9n le lleg\u00f3 un fugitivo con la noticia, lo que no era factible. En 33:21 se dice que lleg\u00f3 el fugitivo un a\u00f1o y medio despu\u00e9s de la toma de Jerusal\u00e9n, seg\u00fan el TM, y despu\u00e9s de seis meses seg\u00fan el texto griego de los LXX. La frase, pues,\u201del d\u00eda que les arrebatare. (v.25), hay que interpretarla en.el sentido gen\u00e9rico de \u201ccuando les arrebatare.\u201d En el texto se dice que Ezequiel, al llegar el fugitivo, recobrar\u00e1 el habla (v.27). En 3:24-27 se, dice que por orden divina,.el profeta qued\u00f3 privado del habla. \u00bfEs una alusi\u00f3n a esta etapa de la vida del profeta? Algunos autores creen que se relacionan ambos fragmentos y que uno de ellos est\u00e1 fuera de lugar. Se puede suponer tambi\u00e9n que el profeta, despu\u00e9s de la muerte de su mujer, qued\u00f3 recluido en su casa sin hablar con nadie, como se\u00f1al para los exilados, que deb\u00edan meditar en silencio la gran tragedia de su pueblo que hab\u00eda sido anunciada por \u00e9l. Con esta indicaci\u00f3n se cierra la primera parte del libro de Ezequiel, dedicado a preparar espiritualmente a los exilados para la gran prueba, ya que de aquellos exilados hab\u00eda de surgir el n\u00facleo de restauraci\u00f3n para empalmar con los tiempos mesi\u00e1nicos 11.<\/p>\n<p>  1 En hebreo lit. \u201cella me ha fatigado por sus trabajos.\u201d En los LXX falta esta frase, que algunos consideran como simple ditograf\u00eda. &#8211;  2 Cf.-2Re 25:1; Jer 52:4. &#8211; 3 Cf. Eze 1:2. &#8211; 4 Cf. Gen 4:10. &#8211; 5 Cf. Eze 23:45; Jer 7:6; Job 16:18. &#8211;  6 Sobre esta acci\u00f3n simb\u00f3lica v\u00e9ase D. buzy, Les symboles de I&#8217;Anden Testament (Par\u00eds &#8211; 1923) P.IQ8-205-  &#8211; 7 El TM y los LXX leen \u201cpan de hombres.\u201d El Targum y la Vulg\u00e1ta leen \u201cpan de aflicci\u00f3n,\u201d que hemos preferido. &#8211; 8 Sobre las se\u00f1ales de duelo entre los antiguos israelitas puede verse la obra de P. hei-nisch, Die Trauergebrauche bei den Jsraditen: \u201cBiblische Zeitfragen,\u201d 13 (Munster 1931) ?s\u00b7. &#8211; 9 Cf. Jer 17:7; 2 Sam 3:2Sa 3:5, &#8211; 10 Jer 7:4; Miq 3:11. &#8211; 11 Eze 11:14-21; Eze 14:223; Eze 20:32-44.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>este mismo d\u00eda.<\/b> La fecha era 15 de enero de 588 a.C. (calculada a partir de 597 a.C. como en <span class='bible'>Eze 1:2<\/span>). Los babilonios comenzaron el asedio de dieciocho meses sobre Jerusal\u00e9n (<span class='bible'>Jer 39:1-2<\/span>; <span class='bible'>Jer 52:4-12<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 el a\u00f1o noveno:<\/b><\/i> Se trata del a\u00f1o noveno de la deportaci\u00f3n de Jecon\u00edas. Estamos entre diciembre del 589 y enero del 588 a. C.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La par\u00e1bola de la olla: Jerusal\u00e9n sitiada<\/p>\n<p>Este or\u00e1culo representa un punto decisivo en el libro. Hasta aqu\u00ed las profec\u00edas de Ezequiel hab\u00edan sido mayormente advertencias acerca del desastre que vendr\u00eda. Pero ahora el cumplimiento de las profec\u00edas ha comenzado. No hab\u00eda marcha atr\u00e1s. El sitio de Jerusal\u00e9n hab\u00eda empezado. La fecha del or\u00e1culo es precisa: enero 15 de 588 a. de J.C. Fue el d\u00eda en que Nabucodonosor empez\u00f3 el sitio de la ciudad. Despu\u00e9s de 18 meses los babilonios capturar\u00edan Jerusal\u00e9n y le prender\u00edan fuego. La ciudad ser\u00eda destruida. Este sitio fue el segundo en doce a\u00f1os para Jerusal\u00e9n. Despu\u00e9s del anterior Ezequiel mismo hab\u00eda sido deportado.<\/p>\n<p>El mensaje del or\u00e1culo se presenta en forma de una par\u00e1bola. Se compara a Jerusal\u00e9n con una olla, y sus moradores son el contenido de la olla. Despu\u00e9s que se le haya puesto fuego, una mancha permanece en la olla, es decir, aun despu\u00e9s del primer sitio la impureza de Israel continu\u00f3. Un segundo fuego m\u00e1s intenso (el segundo sitio) ser\u00e1 necesario para quemar la impureza, es decir, castigar la iniquidad del pueblo. Nuevamente el castigo se presenta como purificaci\u00f3n (cf. 22:17-22).<\/p>\n<p>1-14 Se le dice a Ezequiel, en otras palabras: \u201cEscribe esta fecha, porque hoy Nabucodonosor ha puesto sitio a Jerusal\u00e9n (2).\u201d Tambi\u00e9n debe proclamar: \u201cLlena una olla con agua y trozos de carne. Hazlos hervir sobre el fuego. La herrumbre en la olla no saldr\u00e1. La mancha es como la impureza de Jerusal\u00e9n (3-7, 13). Calienta aun m\u00e1s la olla, quemando los huesos. Deja que la olla se ponga roja para que su mancha desaparezca al quemarse (9-12). No impedir\u00e1s tu juicio ahora, Jerusal\u00e9n (13, 14).\u201d<\/p>\n<p>Notas. 6 Herrumbrosa: al disminuir el l\u00edquido quedar\u00eda una mancha en el interior de la olla. Sin que se echen suertes: si esta frase est\u00e1 traducida correctamente, el pensamiento subyacente pudiera ser que el contenido de la olla, es decir, el pueblo, ser\u00eda esparcido al azar.12 El vers\u00edculo tal cual est\u00e1 podr\u00eda implicar que la herrumbre de la olla no desaparecer\u00e1 aun despu\u00e9s del segundo calentamiento. Ser\u00eda m\u00e1s consistente verlo como resumiendo el intento anterior: \u201cHab\u00eda frustrado todos los (anteriores) esfuerzos (hasta ahora).\u201d<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>24.1-14 Ezequiel dio esta ilustraci\u00f3n en 588 a.C., tres a\u00f1os despu\u00e9s del primero de sus mensajes anteriores (v\u00e9ase 20.1, 2). El pueblo de Jud\u00e1 pens\u00f3 que era la carne escogida porque no lo llevaron al cautiverio en 597 cuando los babilonios invadieron por \u00faltima vez el territorio. Ezequiel utiliz\u00f3 esta ilustraci\u00f3n antes (cap\u00edtulo 11) para mostrar que aunque el pueblo pensaba que estaba sano y salvo dentro de la olla, esta ser\u00eda realmente el lugar de su destrucci\u00f3n. Este mensaje se dio a los cautivos en Babilonia el mismo d\u00eda que los babilonios atacaron Jerusal\u00e9n (24.2), comenzando con un sitio que dur\u00f3 casi dos a\u00f1os y trajo como resultado la destrucci\u00f3n de la ciudad. Cuando el castigo de Dios llega, es implacable.24.6-13 La ciudad de Jerusal\u00e9n era como una olla donde el pecado estaba tan incrustado que no podr\u00eda limpiarse. Dios quer\u00eda limpiar las vidas de los habitantes de Jerusal\u00e9n y quiere limpiar nuestras vidas hoy. A veces trata de purificarnos mediante dificultades y circunstancias problem\u00e1ticas. Cuando se enfrente a momentos dif\u00edciles, permita que el pecado de su vida sea quemado. Mire sus problemas como una oportunidad para que su fe crezca. Cuando lleguen estos tiempos, las prioridades innecesarias y las diversiones se echar\u00e1n a un lado. Podemos evaluar nuestras vidas y as\u00ed haremos lo que en verdad cuenta.24.15-18 Dios le dijo a Ezequiel que su esposa morir\u00eda y que no deb\u00eda guardarle luto. Ezequiel obedeci\u00f3 a Dios totalmente, como lo hizo Oseas cuando se le orden\u00f3 casarse con una mujer infiel (Hos 1:2-3). En ambos casos, el prop\u00f3sito de estos hechos inusuales era de que fueran actos simb\u00f3licos que ilustraran la relaci\u00f3n de Dios con su pueblo. La obediencia a Dios puede tener un alto costo. Lo \u00fanico que quiz\u00e1s sea m\u00e1s doloroso que perder al c\u00f3nyuge sin poder guardar luto ser\u00eda perder la vida eterna por no obedecer a Dios. Ezequiel siempre obedeci\u00f3 a Dios con todo su coraz\u00f3n. Nuestras vidas deben mostrar la misma obediencia sincera. Dicha obediencia comienza al hacer todo lo que El nos ordena en las Escrituras, aun cuando no tengamos deseos. \u00bfEst\u00e1 dispuesto a servir a Dios tan completamente como lo hizo Ezequiel?24.20-24 A Ezequiel no se le permiti\u00f3 guardar luto por la muerte de su esposa para poder mostrar a sus compatriotas cautivos que no deb\u00edan guardar luto por Jerusal\u00e9n cuando la destruyeran. Cualquier dolor personal que se sintiera pronto lo eclipsar\u00eda la tristeza nacional debido al horror de la destrucci\u00f3n total de la ciudad. Los individuos se consumir\u00edan por los pecados que provocaron la destrucci\u00f3n de la misma.24.27 Por alg\u00fan tiempo, a Ezequiel no se le permiti\u00f3 hablar excepto cuando Dios le daba un mensaje para que lo proclamara al pueblo (3.25-27). Esta restricci\u00f3n pronto terminar\u00eda, cuando destruyeran a Jerusal\u00e9n y todas las profec\u00edas de Ezequiel acerca de Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n se cumplieran (33.21, 22).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> el a\u00f1o noveno.  La fecha es ahora el 15 de enero del 588 a.C., casi dos a\u00f1os y medio despu\u00e9s del \u00faltimo mensaje de Ezequiel (v. 20:1; cp. 1:2; 8:1).<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La par\u00e1bola de Ezequiel fue dramatizada en Babilonia el mismo d\u00eda que comenz\u00f3 el sitio de Jerusal\u00e9n (en enero, 588; cp. <span class='bible'>2Re 25:1<\/span>) e ilustra la destrucci\u00f3n de la ciudad.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[3] La caldera es Jerusal\u00e9n, los huesos son los pr\u00edncipes y la carne el pueblo. Ez 11, 30; Jer 1, 13.[5] Para que encendida la le\u00f1a que est\u00e1 debajo de los huesos aumenten el calor.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aconteci\u00f3 en el d\u00eda 10 del mes d\u00e9cimo del noveno a\u00f1o que vino a m\u00ed la palabra de Jehovah, diciendo: A\u00f1o 590 a.C. En el noveno a\u00f1o. \u00c9ste era el noveno a\u00f1o de Sedequ\u00edas, el mismo d\u00eda en que Nabucodonosor comenz\u00f3 el sitio de Jerusal\u00e9n. Eze 1:2; Eze 8:1; Eze 20:1; Eze 26:1; Eze 29:1, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-ezequiel-241-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Ezequiel 24:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-21686","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21686","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21686"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21686\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21686"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21686"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21686"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}