{"id":21860,"date":"2022-06-20T07:17:21","date_gmt":"2022-06-20T12:17:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-ezequiel-311-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/"},"modified":"2022-06-20T07:17:21","modified_gmt":"2022-06-20T12:17:21","slug":"comentario-de-ezequiel-311-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-ezequiel-311-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/","title":{"rendered":"Comentario de Ezequiel 31:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Aconteci\u00f3 en el primer d\u00eda del mes tercero del a\u00f1o 11 que vino a m\u00ed la palabra de Jehovah, diciendo:<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>en el a\u00f1o und\u00e9cimo.<\/i><\/b> <span class='bible'>Eze 1:2<\/span>; <span class='bible'>Eze 30:20<\/span>; <span class='bible'>Jer 52:5<\/span>, <span class='bible'>Jer 52:6<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Un relato para Fara\u00f3n,<\/i><\/b> <span class='bible'>Eze 31:1-2<\/span>,<\/p>\n<p>\n<b><i>de la gloria de Asiria,<\/i><\/b> <span class='bible'>Eze 31:3-9<\/span>,<\/p>\n<p>\n<b><i>y la consecuente ca\u00edda por su soberbia,<\/i><\/b> <span class='bible'>Eze 31:10-17<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>La destrucci\u00f3n similar de Egipto,<\/i><\/b> <span class='bible'>Eze 31:18<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>mes tercero:<\/b>\u00a0Mayo\u2013junio del a\u00f1o 587 a.C. V\u00e9anse\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Eze 1:2<\/span><\/span>;\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Eze 8:1<\/span><\/span>;\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Eze 20:1<\/span><\/span>;\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Eze 24:1<\/span><\/span>,\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Eze 24:2<\/span><\/span>;\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Eze 26:1<\/span><\/span>;\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Eze 29:1<\/span><\/span>,\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Eze 29:17<\/span><\/span>;\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Eze 30:20<\/span><\/span>.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>PON TU ROSTRO HACIA.<\/b> Estos cap\u00edtulos incluyen profec\u00edas contra siete naciones que eran hostiles a Dios, sus mandamientos y su pueblo. Ezequiel revela en estos ocho cap\u00edtulos que todas las naciones son en definitiva responsables ante Dios y que los poderes terrenales no destruir\u00e1n nunca su plan de salvaci\u00f3n. Aunque a veces las fuerzas perversas del mundo parecen victoriosas, viene el d\u00eda en que Dios juzgar\u00e1 toda maldad, las naciones imp\u00edas perecer\u00e1n y su pueblo fiel recibir\u00e1 plena salvaci\u00f3n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>EGIPTO<\/b>. Estos cap\u00edtulos dan siete profec\u00edas de juicio contra Egipto. Se juzgaba a Egipto porque era un poder mundial que adoraba muchos dioses y con arrogancia se jactaba de su poder.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p>31. Nuevo anuncio de la ruina de Egipto.<br \/>\n Ezequiel quiere probar sus or\u00e1culos contra el pa\u00eds del Nilo acudiendo a la historia de Asir\u00eda. En 612 cay\u00f3 N\u00ednive, la capital de aquel gran imperio. En la memoria de muchos exilados deb\u00eda de estar a\u00fan el recuerdo de aquella fecha. El poder\u00edo asirio era inmenso, y sucumbi\u00f3 estrepitosamente ante el empuje del nuevo imperio babil\u00f3nico con Nabopolasar, padre de Nabucodonosor, al frente. Asir\u00eda parec\u00eda omnipotente y, sin embargo, cay\u00f3 y desapareci\u00f3. Es lo que suceder\u00e1 a Egipto. El profeta expresa su pensamiento en una bell\u00edsima alegor\u00eda, que podemos dividir del modo siguiente: a) descripci\u00f3n de Asir\u00eda como un \u00e1rbol frondoso (1-9); b) su destrucci\u00f3n (10-14); c) impresi\u00f3n por el desastre (15-18). La primera parte est\u00e1 en verso. Por razones internas, algunos autores creen que las dos \u00faltimas partes son de un redactor posterior a Ezequiel.<\/p>\n<p>Asir\u00eda, \u00e1rbol frondoso (1-9).<br \/>\n1 El a\u00f1o und\u00e9cimo, el tercer mes, el primero del mes, fueme dirigida la palabra de Yahv\u00e9, diciendo: 2Hijo de hombre, di al fara\u00f3n, rey de Egipto, y a su multitud: \u00bfA qui\u00e9n te igualaste en tu grandeza? 3 He aqu\u00ed que Asur era un cedro del L\u00edbano de bello ramaje, frondoso y de sublime estatura, que mec\u00eda su copa entre las nubes. 4 Las aguas le hicieron crecer, el abismo le encumbr\u00f3; hizo correr r\u00edos en torno al lugar en que estaba plantado, y mandaba sus acequias a todos los \u00e1rboles del campo. 5 Por eso se encumbr\u00f3 sobre todos los \u00e1rboles del campo y se multiplicaron sus ramas, y su fronda se extendi\u00f3 por la abundancia de aguas. 6 Anidaban en sus ramas todas las aves del cielo, y par\u00edan bajo su copa todas las bestias del campo, y eran muchos los pueblos que habitaban a su sombra. 7 Era hermoso por su grandeza, por la extensi\u00f3n de sus ramas, por tener sus ra\u00edces metidas en abundantes aguas. 8 No le sobrepujaban los cedros del jard\u00edn de Dios, no se le asemejaban en la fronda los cipreses, no eran los pl\u00e1tanos comparables en su fronda, ning\u00fan \u00e1rbol del jard\u00edn de Dios le igualaba en hermosura. 9 Yo le hab\u00eda hecho hermoso y frondoso, y todos los \u00e1rboles del Ed\u00e9n que hab\u00eda en el jard\u00edn de Dios le miraban con envidia.<\/p>\n<p>Este vaticinio contra Egipto fue proferido en mayo-junio del 586, dos meses antes de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n. El profeta se encara con el fara\u00f3n y su multitud, o pueblo de Egipto. El fara\u00f3n ha tenido los mismos sentimientos de soberbia por los que fue castigada Asir\u00eda: \u00bfa qui\u00e9n te igualaste.? (v.2). Ante su insolencia, Ezequiel no hace sino recordar la historia de Asir\u00eda: era un cedro del L\u00edbano (v-3). El profeta escoge la imagen apropiada seg\u00fan el pa\u00eds: a Israel la compara a una vid 1, que abunda en Palestina; a Tiro, a una nave, por ser ciudad eminentemente mar\u00edtima 2, y a Egipto, a un cocodrilo 3, animal caracter\u00edstico de esa regi\u00f3n; y ahora Asir\u00eda es comparada a un cedro del L\u00edbano 4, que formaba parte de su vasto imperio. La majestad del cedro del L\u00edbano es proverbial en la Biblia. Asir\u00eda se desarroll\u00f3 como un cedro inmenso, porque estaba plantado junto a abundantes aguas: el abismo le encumbr\u00f3. (v.4). Seg\u00fan la mentalidad sem\u00edtica, la tierra descansaba sobre las aguas del abismo 5, y de \u00e9l proven\u00edan los diferentes r\u00edos que la regaban. El gran cedro est\u00e1 plantado junto al gran dep\u00f3sito del abismo, mientras que los otros \u00e1rboles (peque\u00f1as naciones) son regadas por peque\u00f1as acequias, que no pueden competir con aqu\u00e9l. Ning\u00fan \u00e1rbol pod\u00eda hacer competencia con \u00e9l, ni los cipreses, ni los pl\u00e1tanos, ni los cedros del jard\u00edn de Dios (v.8). La frase es enf\u00e1tica para encarecer las proporciones del gran \u00e1rbol, Asir\u00eda, entre las otras naciones. A su sombra habitaban muchos pueblos (v.6). Los peque\u00f1os reinos integrados en el gran imperio asirio se recog\u00edan a su sombra contra las incursiones de otros peque\u00f1os estados. Nadie pod\u00eda medirse con el gran coloso asirio. El majestuoso \u00e1rbol hab\u00eda crecido sobremanera, de forma que los \u00e1rboles del Ed\u00e9n le miraban con envidia (v.8). La descripci\u00f3n no puede ser m\u00e1s hiperb\u00f3lica y florida. El profeta recarga las tintas para despu\u00e9s medir la magnitud de la cat\u00e1strofe.<\/p>\n<p>Destrucci\u00f3n de Asir\u00eda (10-14).<br \/>\n10 Por eso, as\u00ed dice el Se\u00f1or, Yahv\u00e9: Ya que por ser encumbrado en altura, alzando su cima hasta las nubes, se embriag\u00f3 su coraz\u00f3n de la propia alteza, n le he dado yo en las manos de un fuerte de las gentes, que le tratar\u00e1 seg\u00fan su maldad; le he desechado por su impiedad. 12 Extranjeros, los m\u00e1s feroces de los pueblos, le abatieron; cayeron sus ramas por los montes y por todos los valles, qued\u00f3 destrozada su fronda por todas las pendientes de la tierra, y, esquivando su sombra, todos los pueblos de la tierra le abandonaron.13 Pos\u00e1ronse sobre sus restos todas las aves del cielo, y en sus ramas hicieron sus yacijas todas las bestias del campo, 14 para que no se exalten todos los \u00e1rboles de junto a las aguas, y no lancen su cima hasta las nubes, y no conf\u00eden en su altura cuantos son regados por las aguas, porque todos est\u00e1n destinados a morir, a ir a la morada subterr\u00e1nea entre los hijos de los hombres que bajan a la fosa.<\/p>\n<p>El orgullo fue la perdici\u00f3n del majestuoso \u00e1rbol. Se crey\u00f3 Asir\u00eda que lo que ten\u00eda lo hab\u00eda adquirido por sus propias fuerzas, y no hab\u00eda pensado que su situaci\u00f3n privilegiada junto a las aguas era una situaci\u00f3n transitoria en la que Yahv\u00e9 le hab\u00eda colocado. Se hab\u00eda encumbrado hasta las nubes, y ahora va a bajar hasta las profundidades de la fosa o seol, regi\u00f3n subterr\u00e1nea, morada de los muertos.<br \/>\nEl instrumento para abatir este \u00e1rbol descomunal fue un fuerte de las gentes con los m\u00e1s feroces de los pueblos (v.12), alusi\u00f3n al nuevo coloso babilonio. Sobre sus ramas abatidas pos\u00e1ronse las aves e hicieron yacijas las bestias del campo (v.13). Todos los pueblos antes sometidos a su sombra se volvieron contra el \u00e1rbol ca\u00eddo, aprovech\u00e1ndose de sus ruinas. Y el profeta declara abiertamente que todo esto sucedi\u00f3 para que otros pueblos pr\u00f3speros, plantados junto a las aguas (v.14), no levanten demasiado la cabeza ni conf\u00eden demasiado en su situaci\u00f3n privilegiada, porque todos est\u00e1n destinados a morir. El Seol, o morada subterr\u00e1nea, ser\u00e1 el gran punto de cita de todos los hombres y pueblos.<\/p>\n<p>Descenso de Asar al seol (15-18).<br \/>\n15 As\u00ed dice el Se\u00f1or, Yahv\u00e9: El d\u00eda en que baj\u00f3 al \u201cseol\u201d enlut\u00e9 el abismo, retuve el curso de los r\u00edos y se estancaron las aguas caudalosas; entristec\u00ed al L\u00edbano por \u00e9l y se secaron todos los \u00e1rboles del campo. l6 Con fragor de su ruina hice temblar a las gentes. Cuando le hice bajar al \u201cSeol\u201d entre aquellos que bajan a la fosa, se consolaron en la morada subterr\u00e1nea todos los \u00e1rboles del Ed\u00e9n, y los m\u00e1s hermosos y selectos del L\u00edbano, todos regados por las aguas. 17 Tambi\u00e9n bajaron ellos al \u201cSeol\u201d junto a los muertos a la espada, los que fueron su brazo y se acogieron a su sombra en medio de las gentes. 18 \u00bfA qui\u00e9n te asemejas t\u00fa por gloria y por grandeza entre los \u00e1rboles del Ed\u00e9n? Pues tambi\u00e9n ser\u00e1s llevado con los \u00e1rboles del Ed\u00e9n a la morada subterr\u00e1nea. Yacer\u00e1s entre los incircuncisos, con los traspasados por la espada. Eso ser\u00e1 del fara\u00f3n y de toda su gente, dice el Se\u00f1or, Yahv\u00e9.<\/p>\n<p>Este fragmento describe la desaparici\u00f3n del imperio asirio, causa de consternaci\u00f3n para muchos pueblos y de alegr\u00eda para otros. La ca\u00edda de Asir\u00eda represent\u00f3 un luto general en la naturaleza: se sec\u00f3 el abismo de las aguas, se retuvo el curso de los r\u00edos y, como consecuencia, vino la sequ\u00eda general y el duelo para el frondoso L\u00edbano (entristec\u00ed el L\u00edbano por \u00e9l, v.15) y se secaron los arboles del campo. Las gentes temblaron ante el fragor de su ca\u00edda (v.16), y los habitantes del seol, la regi\u00f3n subterr\u00e1nea, se alegraron al ver caer al gran opresor. Aqu\u00ed los \u00e1rboles del Ed\u00e9n, los m\u00e1s selectos del L\u00edbano., son los otros reinos que tambi\u00e9n hab\u00edan prosperado junto a las aguas, pero que les hab\u00eda llegado la hora de la ruina. Mientras en la tierra reina el terror por la ca\u00edda del coloso asirio, en la regi\u00f3n tenebrosa del seol todo es alegr\u00eda y exultaci\u00f3n.<br \/>\nEn el c.14 de Isa\u00edas encontramos escenas parecidas de alegr\u00eda entre los pr\u00edncipes del seol al entrar en la morada subterr\u00e1nea el rey de Babilonia, el tirano de todos: \u201c\u00bfC\u00f3mo ca\u00edste del cielo, lucero brillante, hijo de la aurora? \u00bfEchado por tierra el dominador de las naciones? T\u00fa que dec\u00edas en tu coraz\u00f3n: Subir\u00e9 a los cielos, en lo alto, sobre las estrellas de Dios; elevar\u00e9 mi trono, me instalar\u00e9 en el monte santo, en las profundidades del aquil\u00f3n. Subir\u00e9 sobre la cumbre de las nubes y ser\u00e9 igual al Alt\u00edsimo. Pues bien, al sepulcro has bajado, a las profundidades del abismo.\u201d En el pasaje de Ezequiel que comentamos ocupan un lugar especial de ignominia, dentro del seol, los que fueron su brazo y se acogieron a su sombra (v.17), es decir, todos los reinos que colaboraron en las demas\u00edas de Asir\u00eda. Parece que los muertos a la espada, los asesinados o ejecutados por la justicia, ocupaban un lugar m\u00e1s oprobioso en el seol con los incircuncisos (v.18).<br \/>\nEs el lugar destinado al fara\u00f3n de Egipto: \u00bfA quien te asemejas por tu gloria.? El profeta se encara con el fara\u00f3n. Por mucho que \u00e9ste quiera ser, no sobrepasar\u00e1 el poder y gloria de Asir\u00eda, y, como este imperio, el de Egipto est\u00e1 destinado a la ruina. Como el rey de Asir\u00eda, el fara\u00f3n tendr\u00e1 que descender a la morada subterr\u00e1nea. Se consideraba entre los m\u00e1s selectos de los arboles del Ed\u00e9n, entre los primeros reinos de la tierra, y en realidad no va a tener otro destino que el de ocupar un lugar triste entre los incircuncisos y traspasados por la espada.<\/p>\n<p>  1 Cf. Eze 10:10. &#8211; 2 Cf. 27:5s. &#8211; 3 Cf. 29:3; 32:2.5. &#8211; 4 Algunos autores modernos han querido suprimir la palabra Asur y aplicar la alegor\u00eda directamente a Egipto. As\u00ed Heinisch, Bertholet. Pero todas las versiones lo ponen. V\u00e9ase el art\u00edculo de Jo\u00fcon, Notes ph\u00edlolog,iques: \u201cB\u00edblica,\u201d \u03b9\u03bf\u03af 1929) 309 11:1; cf. Spadafora, o.c., 235. &#8211; 5 Gen 2:8.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>el a\u00f1o und\u00e9cimo.<\/b> 587 a.C., dos meses antes del or\u00e1culo de <span class='bible'>Eze 30:20-26<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 &#8230; del tercer mes:<\/b><\/i> Es, decir, el 21 de junio del a\u00f1o 587 a. C.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La lecci\u00f3n para Egipto del cedro cortado<\/p>\n<p>La gloria de Egipto y el grado de su ca\u00edda son ilustrados por la alegor\u00eda de un cedro majestuoso que es cortado.<\/p>\n<p>1-18  Se le dice a Ezequiel que proclame a Egipto, en otras palabras: \u201cTu grandeza puede ser comparada a la de un magn\u00edfico cedro (2, 3). Este cedro ten\u00eda una abundante provisi\u00f3n de agua (3, 4). Se alzaba por encima de sus compa\u00f1eros, y se extend\u00eda sobre una ancha \u00e1rea (5). Confiaban en \u00e9l para protecci\u00f3n y refugio (6). Ten\u00eda un gran esplendor (7). No ten\u00eda iguales (8). Era envidiado por los dem\u00e1s (9). Porque sobresal\u00eda por encima de los dem\u00e1s y estaba orgulloso de hacerlo, fue entregado a un gobernante para que se encargara de \u00e9l (10, 11). Fue cortado. Los que confiaban en \u00e9l le abandonaron (12). Ning\u00fan otro adquirir\u00e1 su grandeza (14). El d\u00eda de su destrucci\u00f3n fue un d\u00eda oscuro para muchos (15, 16). Los que buscaron su protecci\u00f3n tuvieron un fin similar (17). T\u00fa y tu poder militar ser\u00e1n cortados de igual modo (18).\u201d<\/p>\n<p>Notas. 3 Considerar\u00e9 al cedro (ver la nota de la RVA: \u201cHe aqu\u00ed que Asiria era el cedro\u201d). Una leve enmienda al texto cambiar\u00eda la referencia a Asiria a la de un cipr\u00e9s, como en \u201cConsiderar\u00e9 a un cipr\u00e9s, un cedro en el L\u00edbano\u201d. El cambio hace m\u00e1s directa la alegor\u00eda, aunque el sentido general permanece igual. 10 Fue el orgullo el que llev\u00f3 a la ca\u00edda del cedro y, por implicaci\u00f3n, a Egipto. 12 Los m\u00e1s crueles de los pueblos: una frase usada antes (30:11) para los babilonios. 18 Yacer\u00e1s en medio de los incircuncisos, junto con los muertos a espada. Siendo que los egipcios practicaban la circuncisi\u00f3n y daban gran \u00e9nfasis a los ritos apropiados de sepultura, esta predicci\u00f3n habr\u00eda sido doblemente aborrecible para ellos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>31.1ss Este mensaje se recibi\u00f3 en 587 a.C., Ezequiel compar\u00f3 a Egipto con Asiria, llamando a Asiria un gran cedro. Los egipcios ver\u00edan la ca\u00edda de la poderosa Asiria como un ejemplo de lo que les suceder\u00eda a ellos. Al igual que Asiria, Egipto se ensoberbeci\u00f3 por su fuerza y belleza, esto ser\u00eda la causa de su ca\u00edda. Lo talar\u00edan como un \u00e1rbol poderoso y lo enviar\u00edan al lugar de los muertos. Alejados del Se\u00f1or no hay nada que permanezca, aun para una gran sociedad con una cultura majestuosa y un gran poder\u00edo militar.31.9 \u00abTodos los \u00e1rboles del Ed\u00e9n\u00bb puede referirse a las naciones del mundo que sent\u00edan celos del poder y esplendor de Asiria.31.11 El \u00abpoderoso de las naciones\u00bb quiz\u00e1s sea Nabucodonosor (v\u00e9ase Dan 2:37-38).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> el und\u00e9cimo a\u00f1o.  O sea, el 21 de junio del 587 a.C., menos de dos meses del or\u00e1culo anterior (30:20\u2013 26).<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Un mes antes de la ca\u00edda de Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[18] Ez 28, 10.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aconteci\u00f3 en el primer d\u00eda del mes tercero del a\u00f1o 11 que vino a m\u00ed la palabra de Jehovah, diciendo: en el a\u00f1o und\u00e9cimo. Eze 1:2; Eze 30:20; Jer 52:5, Jer 52:6. 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