{"id":22437,"date":"2022-06-20T07:39:58","date_gmt":"2022-06-20T12:39:58","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-daniel-31-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T07:39:58","modified_gmt":"2022-06-20T12:39:58","slug":"comentario-de-daniel-31-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-daniel-31-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Daniel 3:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>El rey Nabucodonosor hizo una estatua de oro cuya altura era de 60 codos y su anchura de 6 codos, y la levant\u00f3 en la llanura de Dura, en la provincia de Babilonia.<\/i><\/b><\/h3>\n<p>A\u00f1o 580 a.C.<\/p>\n<p>\n<b><i>Hizo una estatua.<\/i><\/b> <span class='bible'>Dan 2:31<\/span>, <span class='bible'>Dan 2:32<\/span>; <span class='bible'>Dan 5:23<\/span>; <span class='bible'>\u00c9xo 20:23<\/span>; <span class='bible'>\u00c9xo 32:2-4<\/span>, <span class='bible'>\u00c9xo 32:31<\/span>; <span class='bible'>Deu 7:25<\/span>; <span class='bible'>Jue 8:26<\/span>, <span class='bible'>Jue 8:27<\/span>; <span class='bible'>1Re 12:28<\/span>; <span class='bible'>2Re 19:17<\/span>, <span class='bible'>2Re 19:18<\/span>; <span class='bible'>Sal 115:4-8<\/span>; <span class='bible'>Sal 135:15<\/span>; <span class='bible'>Isa 2:20<\/span>; <span class='bible'>Isa 30:22<\/span>; <span class='bible'>Isa 40:19-31<\/span>; <span class='bible'>Isa 46:6<\/span>; <span class='bible'>Jer 10:9<\/span>; <span class='bible'>Jer 16:20<\/span>; <span class='bible'>Ose 8:4<\/span>; <span class='bible'>Hab 2:19<\/span>; <span class='bible'>Hch 17:29<\/span>; <span class='bible'>Hch 19:26<\/span>; <span class='bible'>Apo 9:20<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>en la provincia de Babilonia.<\/i><\/b> <span class='bible'>Dan 3:30<\/span>; <span class='bible'>Dan 2:48<\/span>; <span class='bible'>Est 1:1<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Nabucodonosor consagra una imagen de oro en Dura,<\/i><\/b> <span class='bible'>Dan 3:1-7<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Sadrac, Mesac, and Abed-nego son acusados de no adorar a la imagen,<\/i><\/b> <span class='bible'>Dan 3:8-12<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Ellos siendo amenazados, hacen una buena confesi\u00f3n,<\/i><\/b> <span class='bible'>Dan 3:13-18<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>A lo cual son echados al horno,<\/i><\/b> <span class='bible'>Dan 3:19-23<\/span>,<\/p>\n<p>\n<b><i>de donde Dios los libra,<\/i><\/b> <span class='bible'>Dan 3:24-27<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Nabucodonosor viendo el milagro bendice a Dios, y los engrandece,<\/i><\/b> <span class='bible'>Dan 3:28-30<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>sesenta codos \u2026 seis codos:<\/b>\u00a0Un codo en Israel eran aproximadamente 45 cent\u00edmetros; en Babilonia eran cerca de 50 cent\u00edmetros. Por lo tanto la imagen de Nabucodonosor ten\u00eda entre 27 y 30 metros de altura. La relaci\u00f3n de 10:1 entre la altura y el ancho, sin embargo, sugiere que la imagen estaba parada en un alto pedestal de manera que las proporciones de la figura misma se acercaran a la proporci\u00f3n normal de 4:1. La imagen probablemente serv\u00eda m\u00e1s como un s\u00edmbolo de la cohesi\u00f3n y car\u00e1cter monol\u00edtico de Babilonia bajo el gobierno de su glorioso rey Nabucodonosor. Dado que el estado y su rey no pueden ser separados de sus dioses, de cualquier modo, inclinarse ante la imagen era adorarla (vv.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Dan 3:5<\/span><\/span>,\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Dan 3:12<\/span><\/span>,\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Dan 3:14<\/span><\/span>,\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Dan 3:18<\/span><\/span>,\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Dan 3:28<\/span><\/span>). El\u00a0<b>campo de Dura<\/b>\u00a0estaba probablemente cerca de diez kil\u00f3metros al Sureste de Babilonia.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>EL REY NABUCODONOSOR HIZO UNA ESTATUA DE ORO.<\/b> Nabucodonosor pudiera haber realizado ese acci\u00f3n altiva porque, como se hab\u00eda revelado por medio de Daniel (<span class=\"bible\">Dan 2:37-38<\/span>), el era la cabeza de oro de la estatua que vio en su sue\u00f1o. El imperio de Nabucodonosor acababa de alcanzar el poder, y el estaba sin duda tratando de usar la religi\u00f3n para consolidar las muchas provincias que hab\u00eda a\u00f1adido a su imperio. El exigi\u00f3 la adoraci\u00f3n de la imagen como un medio de estimular la lealtad a s\u00ed mismo. No fue el primer dirigente mundial, ni ser\u00e1 el \u00faltimo, que trata de usar la religi\u00f3n con prop\u00f3sitos pol\u00edticos o para su propia exaltaci\u00f3n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p>3.  La Estatua de Nabucodonosor. Los tres j\u00f3venes en el horno.<br \/>\n En el cap\u00edtulo anterior ha quedado patente la sabidur\u00eda del Dios de los jud\u00edos sobre todos los dioses; ahora se va a mostrar su omnipotencia. El hagi\u00f3grafo quiere animar a sus contempor\u00e1neos a permanecer fieles a la ley de su Dios en las circunstancias m\u00e1s adversas, y para ello les presenta el ejemplo de los j\u00f3venes de Babilonia.<\/p>\n<p>La erecci\u00f3n de la estatua de oro y orden de adorarla. (1-7)<br \/>\n1 Hizo el rey Nabucodonosor una estatua de oro, alta de sesenta codos y seis codos de ancha. Alz\u00f3la en el llano de Dura, de la provincia de Babilonia, 2 y mand\u00f3 el rey reunir a todos los s\u00e1trapas, prefectos, bajaes, oidores, tesoreros, magistrados, jueces y a todos los gobernadores de las provincias para que viniesen a la dedicaci\u00f3n de la estatua que hab\u00eda alzado el rey Nabucodonosor. 3 Reuni\u00e9ronse, pues, los jefes, prefectos, bajaes, oidores, tesoreros, magistrados, jueces y todos los gobernadores de las provincias para la dedicaci\u00f3n de la estatua alzada por el rey Nabucodonosor, y se pusieron ante la estatua que Nabucodonosor hab\u00eda alzado. 4 Un pregonero clamaba en voz alta: Ved lo que se os ordena, pueblos, naciones y hombres de toda lengua. 5 En cuanto oig\u00e1is el sonido de las trompetas, las c\u00edtaras, las arpas, los salterios, las gaitas y toda suerte de instrumentos, adorad, postrados, la estatua de oro que ha alzado el rey Nabucodonosor. 6 Todo aquel que no adore, postr\u00e1ndose al instante, ser\u00e1 echado en un horno encendido. 7 Por tanto, los pueblos todos, al o\u00edr el sonido de las trompetas, las arpas, los salterios, las gaitas e instrumentos m\u00fasicos de toda suerte, todos los pueblos, naciones y hombres de toda lengua se prosternar\u00e1n y adorar\u00e1n la estatua de oro alzada por el rey Nabucodonosor.<\/p>\n<p>El rey manda erigir en su honor una colosal estatua de 30 metros de alto y 3 de ancho. Para salvar la desproporci\u00f3n entre ambas medidas, se ha supuesto que la anchura pertenec\u00eda s\u00f3lo a la estatua, mientras que la altura corresponder\u00eda a la estatua y al pedestal. El lugar de su erecci\u00f3n es Dura (v.1), que en babilonio significa \u201cmuro.\u201d Junto a Babilonia hay ahora dos localidades con el nombre de Dura l. Con motivo de su inauguraci\u00f3n hubo una concentraci\u00f3n de todas las jerarqu\u00edas del imperio en todas sus modalidades.<br \/>\nEs interesante la menci\u00f3n de los s\u00e1trapas, palabra persa que significa \u201cprotectores del reino.\u201d La divisi\u00f3n del imperio persa en satrap\u00edas fue obra de Dar\u00edo, sucesor de Cambises. Esta menci\u00f3n de la palabra persa indica que el redactor compone su obra despu\u00e9s de la \u00e9poca persa. De Daniel no se dice nada, aunque en el cap\u00edtulo anterior se hab\u00eda dicho que era \u201cgobernador\u201d de Babilonia. En la gran concentraci\u00f3n no faltaban los numerosos representantes de las colonias extranjeras, tan numerosas en el emporio comercial de Babilonia. Esclavos y comerciantes de todas las naciones del Pr\u00f3ximo Oriente estaban representados en Babilonia, y todos deb\u00edan adorar la colosal estatua: hombres de toda lengua se prosternar\u00e1n (v.7). La impostura de esta orden est\u00e1 dentro de la verosimilitud del despotismo de los reyes babil\u00f3nicos, aunque no sabemos por las cr\u00f3nicas de la \u00e9poca que haya tenido lugar tal hecho.<\/p>\n<p>Los tres j\u00f3venes jud\u00edos se niegan a adorar la. estatua (8-18)<br \/>\n8 Con ocasi\u00f3n de esto vinieron algunos caldeos y denunciaron a los jud\u00edos. 9 Hablaron al rey Nabucodonosor, diciendo: Vivas para siempre, \u00a1oh rey! 10 T\u00fa, \u00a1oh rey! has dado una ley por la cual todo hombre, al o\u00edr el son de las trompetas, las c\u00edtaras, las arpas, los salterios, las gaitas y toda suerte de instrumentos m\u00fasicos, ha de adorar postrado la estatua de oro, 11 y que quien no se postre y adore, ser\u00e1 arrojado a un horno encendido. 12 Pues hay unos hombres, jud\u00edos, a quienes has encomendado t\u00fa la direcci\u00f3n de los negocios de la provincia de Babilonia, Sidraj, Misaj y Abed-Nego, que, sin tenerte en cuenta para nada, \u00a1oh rey! no sirven a tus dioses y no adoran la estatua que has alzado. 13 Irritado y furioso entonces Nabucodonosor, dio orden de que trajeran a Sidraj, Misaj y Abed-Nego. Tra\u00eddos \u00e9stos a la presencia del rey, 14 Nabucodonosor les habl\u00f3 diciendo: \u00bfDe verdad, Sidraj, Misaj y Abed-Nego, no serv\u00eds a mis dioses y no ador\u00e1is la estatua de oro que yo he alzado? 15 Ahora, pues, aprestaos, y, en oyendo el sonido de las trompetas, las c\u00edtaras, las arpas, los salterios, las gaitas y toda suerte de instrumentos m\u00fasicos, postraos y adorad la estatua que yo he hecho, y si no la ador\u00e1is, al instante ser\u00e9is arrojados a un horno encendido. \u00bfY qui\u00e9n ser\u00e1 el Dios que os libre de mis manos? 16 Sidraj, Misaj y Abed-Nego respondieron al rey diciendo: Nabucodo-nosor, no tienes por qu\u00e9 esperar m\u00e1s nuestra respuesta en esto, 17 pues nuestro Dios, al que servimos, puede librarnos del horno encendido y nos librar\u00e1 de tu mano. 18 Y si no quisiere, sabe, \u00a1oh rey! que no adoraremos a tus dioses ni nos postraremos ante la estatua que has alzado.<\/p>\n<p>Los babilonios notaron la abstenci\u00f3n de los jud\u00edos en el acto de adoraci\u00f3n de la estatua, aceptado por todos los pueblos. Fueron al punto denunciados 2 ante el rey, sin duda porque sent\u00edan envidia de sus puestos de intendentes de la provincia. Nabucodonosor les invita, cuando fueron llevados a su presencia, a que acaten la orden, e insolentemente les dice que de otro modo no podr\u00e1n librarse de su castigo, pues \u00bfqui\u00e9n sera el Dios que los libre de sus manos? (v.15). La frase suena en los o\u00eddos de los fieles jud\u00edos a blasfemia, y con toda entereza proclaman que tienen fe en su Dios, que los podr\u00e1 librar del horno encendido. Debemos notar en esta narraci\u00f3n que Nabucodonosor aqu\u00ed no reconoce la superioridad del Dios de los jud\u00edos, como lo hab\u00eda hecho ante Daniel con ocasi\u00f3n de la revelaci\u00f3n del sue\u00f1o. Estas inconsecuencias son bastante corrientes en estas narraciones del libro de Daniel, que tiene el aire de un mosaico de relatos muy artificialmente unidos.<\/p>\n<p>Los tres mancebos en el horno ardiendo (19-23).<br \/>\n19 Lleno entonces de ira Nabucodonosor, demudado el rostro contra Sidraj, Misaj y Abed-Nego, habl\u00f3, mandando que se encendiese el horno siete veces otro tanto de lo que encenderse sol\u00eda, 20 y mand\u00f3 a hombres muy robustos de su ej\u00e9rcito que atasen a Sidraj, Misac y Abed-Nego y los echasen al horno de fuego ardiente. 21 Entonces estos varones, atados con sus mantos, sus t\u00fanicas, sus turbantes y sus vestiduras, fueron arrojados en medio del horno ardiente. 22 Y como la orden del rey era apremiante y hab\u00eda mandado encender el horno tanto, las llamas abrasaron a los que hab\u00edan echado en \u00e9l a Sidraj, Misaj y Abed-Nego. 23 Y los tres varones cayeron atados en medio del horno encendido.<\/p>\n<p>La narraci\u00f3n es en extremo pintoresca y de estilo midrasico; en los detalles se procura resaltar lo milagrero y colorista en funci\u00f3n de ideas teol\u00f3gicas que aqu\u00ed son la providencia y justicia divina. El horno fue encendido de un modo excepcional, y las llamas abrasaron a los que echaron a los santos mancebos en su interior. Con ello resalta la especial protecci\u00f3n del Dios de los jud\u00edos.<\/p>\n<p>Oraci\u00f3n de Azar\u00edas (24-45).<br \/>\n24 Se paseaban en medio de las llamas, alabando a Dios y bendiciendo al Se\u00f1or. 25 Azar\u00edas, puesto en pie, abriendo sus labios en medio del fuego, or\u00f3 de esta manera y dijo: 26 Bendito seas, Se\u00f1or, Dios de nuestros padres. Digno de alabanza y glorioso es tu nombre, 27 porque eres justo en cuanto has hecho con nosotros, y todas tus obras son verdad, y rectos tus caminos, y justos todos tus juicios. 28 Y has juzgado con justicia en todos tus juicios,en todo lo que has tra\u00eddo sobre nosotros y sobre la ciudad santa, la de nuestros padres, Jerusal\u00e9n, pues con juicio justo has tra\u00eddo todos estos males a causa de nuestros pecados. 29 Porque hemos pecado y cometido iniquidad, apart\u00e1ndonos de ti, y en todo hemos delinquido, 30 y no hemos obedecido a tus preceptos, no los hemos guardado ni cumplido, seg\u00fan nos hab\u00edas ordenado para que fu\u00e9ramos felices, 31 y cuantos males has tra\u00eddo sobre nosotros y cuanto has hecho con nosotros, con justo juicio lo has hecho. 32 Nos entregaste en poder de enemigos injustos e inicuos ap\u00f3statas, y a un rey el m\u00e1s injusto y perverso de toda la tierra, 33 y ahora no podemos abrir nuestra boca. La verg\u00fcenza y el oprobio han ca\u00eddo sobre tus siervos y sobre todos los que te veneran. 34 Por tu nombre no nos deseches para siempre, no anules nuestra alianza, 35 no apartes tu misericordia de nosotros, por Abraham, tu amado, e Isaac, tu siervo, y por Israel, tu santo, 36 a quienes prometiste multiplicar su descendencia como las estrellas del cielo, como las arenas que hay en las orillas del mar. 37 Porque, Se\u00f1or, hemos sido empeque\u00f1ecidos m\u00e1s que todas las naciones y estamos hoy humillados en toda la tierra a causa de nuestros pecados. 38 Al presente no tenemos pr\u00edncipes, ni profetas, ni jefe, ni holocausto, ni sacrificio, ni ofrenda e incienso, 39 ni lugar en qu\u00e9 ofrecer las primicias delante de ti y hallar misericordia. Pero con el alma contrita y el esp\u00edritu humillado hallemos acogida. 40 Como los holocaustos de los carneros y de los toros, como las mir\u00edadas de los gruesos corderos, as\u00ed sea hoy nuestro sacrificio delante de ti, a fin de aplacar tu rostro, pues no ser\u00e1n confundidos los que en ti esperan. 41 Ahora nosotros de todo coraz\u00f3n te seguimos y te tememos y buscamos tu rostro. 42 No nos confundas, antes obra con nosotros seg\u00fan tu bondad y seg\u00fan la grandeza de tu misericordia. 43 L\u00edbranos en virtud de prodigioso poder y da gloria, Se\u00f1or, a tu nombre; 44 queden avergonzados los que maltratan a tus siervos, y queden confundidos de su tiran\u00eda, y su fuerza sea deshecha. 45 Y conozcan que t\u00fa, Se\u00f1or, eres el \u00fanico Dios, glorioso sobre toda la tierra.<\/p>\n<p>Este fragmento, y el que sigue (46-51), es decir, el c\u00e1ntico de Azar\u00edas y el himno de alabanza de los tres j\u00f3venes en el horno no est\u00e1n en el texto hebreo, sino que forman parte de las secciones griegas llamadas deuterocan\u00f3nicas. Parece una interpolaci\u00f3n insertada por el \u00faltimo redactor a la parte hebrea y aramea. La oraci\u00f3n de Azar\u00edas gira en torno a la tragedia del pueblo israelita, castigado por Dios con el exilio; es una confesi\u00f3n del pueblo por sus pecados, puesta en labios de Azar\u00edas por el compilador de esta antolog\u00eda fragmentaria que es el libro de Daniel.<br \/>\nPor el estilo se ve que el griego est\u00e1 calcado en un original sem\u00edtico. Las f\u00f3rmulas de confesi\u00f3n de los pecados son estereotipadas y corrientes en la literatura de los Salmos: Israel ha sido castigado por sus pecados justamente, y parece como si Dios hubiera reti\u00edado las promesas de su alianza. Israel se halla como una grey dispersa, sin jefe ni caudillo, sin profeta que les comunique las revelaciones de su Dios. En sustituci\u00f3n de los sacrificios, que no se pueden ofrecer porque no tienen templo, el protagonista se ofrece humildemente a Dios. S\u00f3lo Dios, por su misericordia, puede salvar a su pueblo; su ofrenda es un coraz\u00f3n contrito y humilde. El arrepentimiento es seguido de sinceros prop\u00f3sitos de una vida nueva. La oraci\u00f3n, pues, es bell\u00edsima, pero sin originalidad.<br \/>\nLa generalidad de los autores de nota creen que esta composici\u00f3n es del tiempo en que la vida de los repatriados de Palestina se desenvolv\u00eda en medio de las mayores dificultades de todo g\u00e9nero. La afirmaci\u00f3n de que no hay profeta hace claramente pensar que han pasado los tiempos en que las figuras de Jerem\u00edas y Ezequiel dominaban el horizonte del exilio israelita. El compilador ha querido ponerla en boca del joven Azar\u00edas con el fin de hacer resaltar m\u00e1s su heroica conducta en la hora de mayor sufrimiento, como est\u00edmulo para los que sufr\u00edan persecuciones en la \u00e9poca macabea.<\/p>\n<p>El \u00e1ngel del Se\u00f1or en el horno (46-50).<br \/>\n46 Los ministros del rey que los hab\u00edan echado, no cesaban de avivar el horno con bet\u00fan, estopa, pez y sarmientos, 47 hasta levantarse las llamas cuarenta y nueve codos por encima del horno, 48 y las llamas, irrumpiendo, abrasaban a cuantos caldeos estaban alrededor del horno; 49 pero el \u00e1ngel del Se\u00f1or hab\u00eda descendido al horno con Azar\u00edas y sus compa\u00f1eros, y apartaba del horno las llamas del fuego y hac\u00eda que el interior del horno estuviera como si en \u00e9l soplara un viento fresco, 50 y el fuego no les tocaba absolutamente ni los aflig\u00eda ni los causaba molestia.<\/p>\n<p>Este relato es continuaci\u00f3n del v.22 3. La providencia del Dios de los jud\u00edos protege de un modo especial\u00edsimo a los tres valerosos j\u00f3venes. El hagi\u00f3grafo se complace en los detalles pintorescos para hacer resaltar m\u00e1s su idea: de un lado, los ministros del rey encienden animosamente el horno hasta hacer subir sus llamas a unos 25 metros de altura, siendo abrasados por \u00e9stas, que se extienden m\u00e1s de lo esperado, y de otro, los j\u00f3venes en el horno se sent\u00edan libres del calor, como si el horno estuviera refrigerado por un viento fresco que soplara en su interior. De nuevo tenemos que resaltar el car\u00e1cter artificial del relato, en el que lo portentoso ocupa el primer lugar, como en el libro de Jo\u00f1as. En todos estos detalles el hagi\u00f3grafo quiere destacar la providencia que Dios tiene sobre los que le son fieles en las contradicciones y peligros de la vida.<\/p>\n<p>C\u00e1ntico de los tres j\u00f3venes en el horno (51-90).<br \/>\n51 Entonces los tres a una voz alabaron, glorificaron y bendijeron a Dios en el horno, diciendo: 52 Bendito seas, Se\u00f1or, Dios de nuestros padres, digno de alabanza y ensalzado por los siglos. Bendito tu nombre santo y glorioso, muy digno de alabanza, ensalzado por los siglos. 53 Bendito en el templo santo de tu gloria, digno de ser cantado y glorificado por los siglos, i 54 Bendito t\u00fa, que penetras los abismos, digno de alabanza y ensalzado por los siglos. Bendito t\u00fa, que est\u00e1s sentado sobre los querubines,digno de alabanza, ensalzado por los siglos. 55 Bendito en tu trono real, digno de ser cantado y celebrado por los siglos. 56 Bendito t\u00fa en el firmamento de los cielos, digno de ser cantado y glorificado por los siglos. 57 Bendecid al Se\u00f1or todas las obras del Se\u00f1or, cantadle y alabadle por los siglos. 58 Bendecid al Se\u00f1or, \u00e1ngeles del Se\u00f1or, cantadle y ensalzadle por los siglos. 59 Bendecid, cielos, al Se\u00f1or, cantadle y ensalzadle por los siglos. 60 Bendecid al Se\u00f1or, aguas todas que est\u00e1is sobre los cielos; cantadle y ensalzadle por los siglos. 61 Bendiga al Se\u00f1or todo el ej\u00e9rcito del Se\u00f1or, cantadle y ensalzadle por los siglos. 62 Bendecid, sol y luna, al Se\u00f1or, cantadle y ensalzadle por los siglos. 63 Bendecid, astros del cielo, al Se\u00f1or, cantadle y ensalzadle por los siglos. 64 Bendecid, lluvia y roc\u00edo, al Se\u00f1or, cantadle y ensalzadle por los siglos. 65 Bendecid, todos los vientos, al Se\u00f1or, cantadle y ensalzadle por los siglos. 66 Bendecid, fuego y calor, al Se\u00f1or, cantadle y ensalzadle por los siglos. 67 Bendecid, fr\u00edos y heladas, al Se\u00f1or,cantadle y ensalzadle por los siglos. 68 Bendecid, roc\u00edo y escarcha, al Se\u00f1or, cantadle y ensalzadle por los siglos. 69 Bendecid, fr\u00edo y fresco, al Se\u00f1or, cantadle y ensalzadle por los siglos. 70 Bendecid, hielos y nieves, al Se\u00f1or, cantadle y alabadle por los siglos. 71 Bendecid, noche y d\u00eda, al Se\u00f1or, cantadle y alabadle por los siglos. 72 Bendecid, luz y tinieblas, al Se\u00f1or, cantadle y alabadle por los siglos. 73 Bendecid, rel\u00e1mpagos y nubes, al Se\u00f1or, cantadle y ensalzadle por los siglos. 74 Bendiga la tierra al Se\u00f1or, c\u00e1ntele y ens\u00e1lcele por los siglos. 75 Bendecid, montes y collados, al Se\u00f1or, cantadle y ensalzadle por los siglos; 76 Bendecid al Se\u00f1or cuanto brota en la tierra, cantadle y ensalzadle por los siglos. 77 Bendecid, mares y r\u00edos, al Se\u00f1or, cantadle y ensalzadle por los siglos. 78 Bendecid, fuentes, al Se\u00f1or, cantadle y ensalzadle por los siglos. 79 Bendecid al Se\u00f1or, monstruos de las aguas y cuanto en las aguas se mueve, cantadle y ensalzadle por los siglos. 80 Bendecid todas las aves del cielo al Se\u00f1or, cantadle y ensalzadle por los siglos. 81 Bendecid todas las bestias y ganados al Se\u00f1or, cantadle y ensalzadle por los siglos. 82 Bendecid, hijos de los hombres, al Se\u00f1or, cantadle y ensalzadle por los siglos. 83 Bendice, Israel, al Se\u00f1or, i c\u00e1ntale y ens\u00e1lzale por los siglos. 84 Bendecid al Se\u00f1or, sacerdotes del Se\u00f1or,cantadle y ensalzadle por los siglos. 85 Bendecid al Se\u00f1or, siervos del Se\u00f1or, cantadle y ensalzadle por los siglos. 86 Bendecid, esp\u00edritus y almas de los justos, al Se\u00f1or, cantadle y ensalzadle por los siglos. 87 Bendecid, santos y humildes de coraz\u00f3n, al Se\u00f1or, cantadle y ensalzadle por los siglos. 88 Bendecid, Anan\u00edas, Azar\u00edas y Misael, al Se\u00f1or, cantadle y ensalzadle por los siglos, porque nos sac\u00f3 del infierno, y del poder de la muerte nos salv\u00f3, y de en medio del horno encendido nos libr\u00f3, salv\u00e1ndonos de en medio del fuego. 89 Dad gracias al Se\u00f1or, porque es bueno, porque es eterna su misericordia. 90 Bendecid todos los piadosos al Se\u00f1or, Dios de los dioses, cantadle y dadle gracias, porque es eterna su misericordia.<\/p>\n<p>Este c\u00e1ntico, atribuido a los tres j\u00f3venes en el horno ardiendo, es un salmo en forma de letan\u00eda, como el salmo 135, que deb\u00eda recitarse en el templo, y que el autor sagrado ha querido poner en boca de los tres h\u00e9roes para expresar sus sentimientos de gratitud a Dios por haberlos liberado de las llamas. La composici\u00f3n salm\u00f3dica tiene dos partes: a) oraci\u00f3n a Dios, que se ha manifestado a Israel, en su alianza y en su templo de Jerusal\u00e9n, como Dios glorioso que habita sobre los querubines (51-56); b) invitaci\u00f3n a todas las criaturas a que alaben a Dios (57-90). La enumeraci\u00f3n es muy prolija, pues todas las obras de la creaci\u00f3n, en sus diversas manifestaciones, son invitadas a alabar al Creador, desde los \u00e1ngeles hasta las bestias de la tierra y los mismos seres inanimados, como el fuego, la escarcha, los r\u00edos, los vientos, las fuentes. Toda la naturaleza debe ser un canto al Dios providente y eterno. Y, sobre todo, el hombre en su m\u00faltiple manifestaci\u00f3n de la vida debe alabar al Dios providente y eterno, y particularmente los sacerdotes, levitas y santos del Se\u00f1or, como porci\u00f3n elegida, deben una particular alabanza al Se\u00f1or.<br \/>\nLa composici\u00f3n es bell\u00edsima y similar a otras composiciones salm\u00f3dicas que conocemos de la Biblia4. Empieza por alabar al Dios de los padres, que con ellos ha hecho alianza y que se ha manifestado glorioso en su nombre en la historia prodigiosa de Israel (v.51). A pesar de haberse manifestado a los antepasados de Israel, sin embargo, sigue alt\u00edsimo y trascendente, sentado sobre los querubines y penetrando con su mirada lo m\u00e1s profundo de los abismos5. Su trono real es el firmamento de los cielos (v.55). Desde all\u00ed asiste majestuoso, desplegando su providencia sobre su pueblo y sobre los justos. Por eso, toda la naturaleza, desde los \u00e1ngeles hasta las bestias, debe alabarle sin fin, y a esta alabanza son asociados los tres h\u00e9roes del horno de Babilonia, porque los ha sacado del infierno (v.88), es decir, del peligro de muerte, por la que ir\u00edan destinados al seol o regi\u00f3n de los muertos, que los LXX traducen por hades, y la Vg por infernus.<\/p>\n<p>Nabucodonosor glorifica al Dios de los jud\u00edos (91.-100)<br \/>\n91 (24) Espantado entonces el rey Nabucodonosor, se levant\u00f3 precipitadamente y, dirigi\u00e9ndose a sus consejeros, les dijo: \u00bfNo hemos arrojado al fuego tres hombres? Ellos le respondieron: Cierto, \u00a1oh rey! 92(25) y el rey repuso: Pues bien, yo veo all\u00ed cuatro hombres sueltos que se pasean en medio del fuego sin da\u00f1o alguno, y el cuarto de ellos parece un hijo de dioses. 93(26) Acerc\u00f3se entonces Nabucodonosor a la entrada del horno encendido y, hablando, dijo: Sidraj, Misaj y Abed-Nego, siervos del Dios supremo, salid y venid. Entonces salieron de en medio del fuego Sidraj, Misaj y Abed-Nego, 94(27) y junt\u00e1ndose los jefes, los prefectos, los bajaes y los consejeros del reino, vieron que el fuego no hab\u00eda tenido poder alguno sobre los cuerpos de aquellos varones, y ni siquiera se hab\u00edan quemado los cabellos de sus cabezas, y sus ropas estaban intactas, y ni siquiera ol\u00edan a chamuscadas. 95(28) Tom\u00f3 entonces la palabra Nabucodonosor, y dijo: Bendito sea el Dios de Sidraj, Misaj y Abed-Nego, que ha mandado su \u00e1ngel y ha librado a sus siervos, que confiaron en \u00e9l y no cumplieron la orden del rey y entregaron sus cuerpos antes que servir y adorar a dios alguno fuera de su Dios. 96(29) He aqu\u00ed ahora lo que dispongo: Todo hombre, cualquiera que sea el pueblo, la naci\u00f3n o la lengua a que pertenezca, que hable mal del Dios de Sidraj, Misaj y Abed-Nego, ser\u00e1 descuartizado, y su casa convertida en muladar, porque no hay Dios alguno que como El pueda librar. 97(30) Luego el rey engrandeci\u00f3 a Sidraj, Misaj y Abed-Nego en la provincia de Babilonia. 98(31) Nabucodonosor, rey, a todos los pueblos, naciones y hombres de toda lengua que habitan en toda la tierra: Paz abundante. 99(32) Me ha parecido bien daros a conocer las se\u00f1ales y prodigios que el Dios supremo ha hecho conmigo. 100(33) \u00a1Cuan grandes han sido sus se\u00f1ales 1 Cu\u00e1n potentes sus prodigios! Su reino es reino eterno, y su dominaci\u00f3n perdurar\u00e1 de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Esta per\u00edcopa enlaza en el texto arameo con el v.23; por eso hemos puesto las dos numeraciones, la del TM y la griega, con la adici\u00f3n deuterocan\u00f3nica que hemos comentado. De nuevo tenemos que llamar la atenci\u00f3n por el car\u00e1cter convencional de la narraci\u00f3n. No es muy veros\u00edmil esta conversi\u00f3n del rey Nabucodonosor, pero el hagi\u00f3grafo quiere destacar el triunfo total del Dios de los jud\u00edos sobre las imposiciones tir\u00e1nicas del rey de Babilonia. Ante todo, su providencia est\u00e1 sobre los reyes m\u00e1s poderosos, y nunca deja abandonados a sus siervos.<br \/>\nComo-en el relato sobre el sue\u00f1o de Nabucodonosor del c.2, tambi\u00e9n aqu\u00ed el rey hace p\u00fablicamente confesi\u00f3n de la grandeza del Dios de los jud\u00edos, y, con la anuencia de sus consejeros, da un edicto de reconocimiento para todo el imperio. En el libro de Jonas encontramos un edicto semejante, al mandar el rey de N\u00ednive que hagan penitencia seg\u00fan la predicaci\u00f3n de Jonas, y en el libro de Ester, tambi\u00e9n el soberano persa reconoce la grandeza y superioridad del Dios de los jud\u00edos. Nos encontramos, pues, ante escritos de g\u00e9nero literario muy similar, que pudieran caracterizarse como composiciones did\u00e1cticas, en las que la ficci\u00f3n est\u00e1 al servicio de ideas teol\u00f3gicas.<br \/>\nEl hagi\u00f3grafo bien pudo escoger este g\u00e9nero de escribir en orden a la edificaci\u00f3n de los fieles bajo la inspiraci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo. El compilador del libro de Daniel ha cre\u00eddo apropiado a su fin, de animar a sus compatriotas en la lucha contra las imposiciones de Ant\u00edoco IV Epifanes, reunir ciertos relatos prodigiosos recibidos de la tradici\u00f3n popular en torno al gran personaje Daniel, que aparece en el libro de Ezequiel juntamente con Job y No\u00e9 como modelos de virtud y de justicia.<\/p>\n<p>  1 A ocho kil\u00f3metros al sudeste de Babilonia hay una localidad llamada Tolul Dura, y al sur, a unos diez kil\u00f3metros, la colina de Dura, junto al r\u00edo del mismo nombre. &#8211; 2 En el arameo original, en que est\u00e1 escrito el fragmento, se dice literalmente \u201ccomieron sus porciones\u201d (o carnes de los jud\u00edos), frase equivalente a nuestro calumniar. &#8211; 3 Este fragmento (v.46-5o) est\u00e1 s\u00f3lo en el texto griego. &#8211;  4 Cf. Sal 103.145.148; Isa 44:23; Isa 49:13; Isa 55:12. &#8211; 5 Cf. Job 28:14; Job 38:16; Eco 1:2.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>estatua de oro.<\/b> La estatua que el rey hizo en su arrogancia, era una representaci\u00f3n de \u00e9l mismo como una expresi\u00f3n de su grandeza y gloria, y con ella quiso reflejar el sue\u00f1o en el que \u00e9l era la cabeza de oro (<span class='bible'>Dan 2:38<\/span>). No ten\u00eda que ser de oro s\u00f3lido, sino m\u00e1s bien enchapada en oro, como muchos objetos hallados en las ruinas de Babilonia. La palabra que se traduce \u00abestatua\u00bb casi siempre se refiere a una forma humana. La figura ten\u00eda una altura de unos 28 m y ten\u00eda casi 3 m de ancho. Podr\u00eda compararse con las palmeras de d\u00e1tiles que se encuentran en el \u00e1rea. Esta estatua que el rey hizo para deificarse a s\u00ed mismo no habr\u00eda tenido un aspecto grotesco de delgadez en proporci\u00f3n a la altura, ya que habr\u00eda sido colocada sobre una base inmensa que tal vez fue incluida en los c\u00e1lculos de la altura. Esto estableci\u00f3 el culto de Nabucodonosor y la naci\u00f3n bajo su poder, adem\u00e1s de los otros dioses.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Apo 13:14-15<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 treinta metros:<\/b><\/i> Lit. sesenta codos. Ver TABLA DE PESAS, MEDIDAS Y MONEDAS. Las dimensiones de la estatua son colosales y desproporcionadas (diez veces m\u00e1s alta que ancha). Podr\u00eda pensarse en una especie de obelisco rematado en figura humana.<\/p>\n<p> <i><b>\u2014 Dura:<\/b><\/i> Dif\u00edcil precisar su ubicaci\u00f3n. Tal vez Dura Europos que fue una ciudad floreciente en el per\u00edodo sel\u00e9ucida.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\u00eda o muerte<\/p>\n<p>El autor de Daniel claramente intenta que veamos una \u00edntima conexi\u00f3n entre el sue\u00f1o de Nabucodonosor y la estatua que \u00e9l levant\u00f3 en la llanura de Dura (1). Puede haber sido una representaci\u00f3n del rey mismo (cf. 2:38: \u201cT\u00fa eres aquella cabeza de oro\u201d). En este caso, el hecho de que por contraste con la estatua del sue\u00f1o (2:31-33) estuviera hecha enteramente de oro (es decir, probablemente enchapa de oro) sugiere una reacci\u00f3n egoc\u00e9ntrica en fermiza de Nabucodonosor a la interpretaci\u00f3n de Daniel (2:44, 45). N\u00f3tese que siete veces se hace hincapi\u00e9 en que \u201cNabucodonosor \u2026 levant\u00f3\u201d la es tatua (1, 2, 3, 5, 7, 12, 14). Habiendo recibido de Dios \u201cla realeza, el poder, la fuerza y la majestad\u201d (2:37) \u00e9l la mal us\u00f3 en s\u00ed mismo. La clave para interpretar la superficialidad de su confesi\u00f3n en 2:47 est\u00e1 clara ahora.<\/p>\n<p>Las inusitadas proporciones de la estatua (altura.. de 60 codos y \u2026 anchura de 6 codos) sugieren que la altura inclu\u00eda una base substancial.<\/p>\n<p>Dos rasgos en la narraci\u00f3n aumentan la tensi\u00f3n que rodea el mensaje. Primero, la repetici\u00f3n de listas de vistas y sonidos (vv. 2, 3 para vistas; vv. 5, 7, 10 para sonidos. Liras, arpas y flautas parecen ser de origen griego, y pueden indicar el car\u00e1cter extenso de la cultura griega.) El lector est\u00e1 \u201call\u00ed\u201d. N\u00f3tese que el evento estaba rodeado de un aura re ligiosa e indudablemente causaba un impacto est\u00e9tico magn\u00edfico. En contraste, los tres hebreos reconocieron que la adoraci\u00f3n b\u00edblica aceptable incluye la sumisi\u00f3n de la voluntad a la verdad (cf. Juan 4:24; Rom. 12:1, 2). Segundo, la ruidosa naturaleza del conflicto entre la ciudad de este mundo y la ciudad de Dios. La opci\u00f3n era idolatr\u00eda o muerte (4-6). Estaba en peligro no solamente la obedien cia a Exo. 20:4-6, sino tambi\u00e9n si los creados a la imagen de Dios, y recreados a esa imagen (G\u00e9n. 1:26, 27; Ef. 4:24; Col. 3:10; cf. Mat. 22:20, 21) deb\u00edan inclinarse ante una imagen de hombre. En esas circunstancias, la fe de Sadrac, Mesac y Abed-nego brilla m\u00e1s que las llamas del horno (Heb. 11:34) cuando ellos poderosamente ilustran la fidelidad a la palabra de Dios (2 Cor. 4:11, 13b, 18).<\/p>\n<p>Nabucodonosor evidentemente cre\u00eda que toda persona ten\u00eda o tiene su precio; ninguno desafiar\u00eda su mandato. Ciertamente esta era una prueba aun m\u00e1s severa para los hebreos que las que ya hab\u00edan experimentado en los caps. 1 y 2 (que ahora pueden ser vistas como preparatorias para esta). Su fidelidad y valor recibieron un testimonio verdadero, aunque maliciosamente exagerado (estos hombres \u2026 no te han hecho caso) e intencionado de los astr\u00f3logos. Ellos, sin embargo, s\u00ed comprendieron el asunto en cuesti\u00f3n: Ellos no rinden culto a tus dioses ni dan homenaje a la estatua de oro \u2026  (12; cf. Exo. 20:3, 4, 23).<\/p>\n<p>El rey, que previamente hab\u00eda tenido contacto con los tres hebreos (1:18-20; 2:49), ya conoc\u00eda la respuesta a su pregunta (14) y ahora desafi\u00f3 a su Dios as\u00ed como tambi\u00e9n su valor (15). El no contaba con sus dos principales caracter\u00edsticas: su conocimiento del poder de Dios (17) y su sumisi\u00f3n a la palabra revelada (18). Su fe estaba revestida de expectaci\u00f3n (17; cf. 1:12, 13; 2:16), pero no mostraba presunci\u00f3n (18) y hac\u00eda eco del ejemplo de Abraham (cf. Rom. 4:20) y del testimonio de Job (Job 13:15a).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>3.1 En la cultura religiosa de Babilonia se adoraban estatuas. Nabucodonosor esperaba que la adoraci\u00f3n de esta estatua gigantesca (treinta metros de alto y tres de ancho) uniera a la naci\u00f3n y solidificara su poder. Esta estatua de oro pudo haber estado inspirada por su sue\u00f1o. Sin embargo, en vez de tener s\u00f3lo la cabeza de oro, era de oro desde la cabeza hasta los dedos de los pies. Nabucodonosor quer\u00eda que su reino durara para siempre. Al hacer la estatua, demostr\u00f3 que su devoci\u00f3n por el Dios de Daniel no le hab\u00eda durado mucho. Ni tem\u00eda ni obedec\u00eda al Dios que le hab\u00eda enviado el sue\u00f1o.3.6 El horno en cuesti\u00f3n no era un horno peque\u00f1o de los que se usan para cocinar o para calentar una casa. Era un enorme horno industrial que quiz\u00e1s se utilizaba para hornear ladrillos o fundir metales. La temperatura era tan alta que nadie pod\u00eda sobrevivir a su calor. Sus devoradoras llamas se desbordaron por las aberturas y mataron a los soldados que se acercaron horno (3.22).3.12 No sabemos si otros jud\u00edos tampoco adoraron la estatua, pero con estos tres quisieron hacer un escarmiento. \u00bfPor qu\u00e9 no se inclinaron ante la estatua y le dijeron a Dios que lo hac\u00edan obligados? Estaban determinados a nunca adorar a otro dios y valientemente se mantuvieron firmes. Por eso los condenaron a muerte. No sab\u00edan que ser\u00edan librados del fuego; lo \u00fanico que sab\u00edan era que no iban a inclinarse ante ning\u00fan \u00eddolo. \u00bfSe mantendr\u00eda usted firme por Dios cueste lo que le cueste? Cuando uno est\u00e1 firme por Dios, se nota. Puede ser doloroso y no siempre tendr\u00e1 un final feliz. Est\u00e9 preparado para decir: \u00abL\u00edbreme o no, s\u00f3lo a mi Se\u00f1or servir\u00e9\u00bb.3.15 Los tres hombres tuvieron una oportunidad m\u00e1s. He aqu\u00ed ocho excusas que pudieron haber tenido para inclinarse ante la estatua y que no los mataran. (1) Nos inclinamos, pero no est\u00e1bamos ador\u00e1ndolo de coraz\u00f3n. (2) No nos volveremos id\u00f3latras; lo hicimos una sola vez y le pedimos perd\u00f3n a Dios. (3) El rey tiene poder absoluto y hab\u00eda que obedecerlo. Dios entiende. (4) El rey nos dio el puesto que tenemos; hay que ser agradecidos, \u00bfno? (5) No estamos en nuestro pa\u00eds, y por lo tanto Dios nos perdonar\u00e1 por seguir las costumbres de este pa\u00eds. (6) Nuestros antepasados colocaron \u00eddolos en el templo. \u00a1Eso es mucho peor! (7) No estamos haci\u00e9ndole da\u00f1o a nadie. (8) Si nos matan y unos paganos ocupan nuestro puesto, \u00bfqui\u00e9n va a ayudar a nuestra gente en el destierro?Si bien todas estas excusas hubieran parecido l\u00f3gicas, no hubieran sido m\u00e1s que una racionalizaci\u00f3n peligrosa. El inclinarse ante una estatua violaba el mandamiento de Dios de Exo 20:3 : \u00abNo tendr\u00e1s dioses ajenos delante de m\u00ed\u00bb. Adem\u00e1s hubiera manchado su testimonio para siempre. Nunca m\u00e1s hubieran podido hablar del poder de su Dios que sobrepasa el de otros dioses. \u00bfQu\u00e9 excusas utiliza usted para no pronunciarse por El?3.16-18 Sadrac, Mesac y Abed-nego fueron presionados para negar a Dios, pero decidieron ser fieles \u00a1a cualquier precio! Confiaron en que Dios los librar\u00eda, pero estaban determinados a ser fieles a pesar de las consecuencias. Si Dios siempre rescatara a los que le son fieles, los cristianos no necesitar\u00edan fe. Su religi\u00f3n ser\u00eda una gran p\u00f3liza de seguro y habr\u00eda filas de gente ego\u00edsta listas para adquirirla. Debemos ser fieles a Dios ya sea que intervenga o no en nuestro favor. Nuestra recompensa eterna vale cualquier sufrimiento que tengamos que resistir.3.25 Era obvio que esta cuarta persona no era humana. No podemos estar seguros de qui\u00e9n era ese cuarto hombre. Pudo haber sido un \u00e1ngel o una aparici\u00f3n de Cristo. En cualquier caso, Dios envi\u00f3 a un visitante celestial para que acompa\u00f1ara a estos hombres fieles durante su momento de gran prueba.3.27 Ni el fuego ni el calor los toc\u00f3. No se encontr\u00f3 ninguna quemadura en ellos, \u00a1y ni siquiera ol\u00edan a humo! S\u00f3lo la soga que los ataba se hab\u00eda quemado. Ning\u00fan humano puede atarnos si Dios quiere librarnos. El poder que tenemos a nuestro alcance es el mismo que liber\u00f3 a Sadrac, Mesac y Abed-nego y que levant\u00f3 a Cristo de los muertos (Eph 1:18, Eph 1:20). Conf\u00ede en Dios en medio de cada prueba. Las pruebas temporales llegan por motivos eternos; podemos agradecer que nuestro destino est\u00e9 en manos de Dios, no en las del hombre.3.28, 29 Nabucodonosor no estaba comprometi\u00e9ndose aqu\u00ed a servir \u00fanicamente al Dios de Daniel. En vez de eso reconoci\u00f3 que Dios es poderoso y orden\u00f3 a su pueblo que no hablara contra El. No les dijo que deb\u00edan deshacerse de los dem\u00e1s dioses, sino que deb\u00edan a\u00f1adir \u00e9ste a la lista.3.30 \u00bfD\u00f3nde estaba Daniel en esta historia? La Biblia no lo dice, pero existen varias posibilidades. (1) Pudo haber estado en un asunto oficial en otra parte del reino. (2) Pudo haber estado presente, pero como era un gobernante, los funcionarios no lo acusaron de no haberse inclinado ante la estatua. (3) Pudo haber estado en la capital ocup\u00e1ndose de los asuntos del rey mientras este estaba fuera. (4) Pudo haber sido considerado exento de inclinarse ante el \u00eddolo por su reputaci\u00f3n de interpretar los sue\u00f1os por medio de su Dios. Ya sea que Daniel estuviera all\u00ed o no, podemos estar seguros de que no se habr\u00eda inclinado ante el \u00eddolo.REYES A QUIENES DANIEL SIRVIONabucodonosor de Babilonia &#8211; cap\u00edtulos 1-4Sadrac, Mesac y Abed-nego echados a un horno de fuego ardiendo; Nabucodonosor se vuelve loco durante 7 a\u00f1osBelsasar de Babilonia cap\u00edtulos 5, 7, 8Daniel ley\u00f3 lo que estaba escrito en la pared que se\u00f1alaba el fin del Imperio Babil\u00f3nicoDar\u00edo  de Medo Persia cap\u00edtulos 6, 9Daniel es arrojado a un foso de leonesCiro  de Medo Persia  cap\u00edtulos 10-12Los desterrados regresan a su patria y a su capital, Jerusal\u00e9n<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 127 Isa 40:19; Hch 17:29; 1Co 8:4<\/p>\n<p>b 128 Est 1:1; Dan 2:48<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> una estatua de oro.  El texto no dice si era una estatua de Nabucodonosor. Aunque era costumbre entre los asirios que el rey se erigiera una estatua, tambi\u00e9n es posible que la imagen representara al dios de Nabucodonosor. En todo caso, la imagen simbolizaba el uso arrogante de la religi\u00f3n para exaltar el poder humano. <\/p>\n<p><p> sesenta codos&#8230;seis codos.  Las dimensiones de esta estatua (aprox. 28 metros de alto y 3 de ancho) indican que su altura era similar a la de los obeliscos antiguos que a\u00fan pueden verse en algunas partes del Cercano Oriente.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>una estatua de oro<\/i><\/b>. Probablemente una imagen con forma humana (si bien no necesariamente una imagen de Nabucodonosor) enchapada con oro, en vez de oro macizo (<span class='bible'>Isa 40:19<\/span>). Era de 27 m. por 2,70 m., incluyendo probablemente el pedestal.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p> O, <i>imagen,<\/i> y as\u00ed en el resto del cap. <\/p>\n<p><p>  Un codo equivale aprox. a 45 cm. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[1] Se cree que esta estatua era la imagen de Nabucodonosor o de su dios protector.[24] San Jer\u00f3nimo tom\u00f3 de la versi\u00f3n griega, de Teodoci\u00f3n y de los Setenta desde este verso hasta el 91.[60] Sal 148, 4.[92] Los\u00e1ngeles se llaman hijos de Dios. Job 38, 7; Sal 29 (28), 1; 89 (88), 7.[94] Luc 12, 7; 21, 18.[96] El rey promulga una ley reconociendo la legalidad de la religi\u00f3n jud\u00eda en su territorio.[98] En este verso comienza el cap\u00edtulo 4, en el texto hebreo y en varias versiones antiguas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El rey Nabucodonosor hizo una estatua de oro cuya altura era de 60 codos y su anchura de 6 codos, y la levant\u00f3 en la llanura de Dura, en la provincia de Babilonia. A\u00f1o 580 a.C. Hizo una estatua. Dan 2:31, Dan 2:32; Dan 5:23; \u00c9xo 20:23; \u00c9xo 32:2-4, \u00c9xo 32:31; Deu 7:25; Jue 8:26, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-daniel-31-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Daniel 3:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-22437","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22437","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22437"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22437\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22437"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22437"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22437"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}