{"id":22467,"date":"2022-06-20T07:41:07","date_gmt":"2022-06-20T12:41:07","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-daniel-41-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T07:41:07","modified_gmt":"2022-06-20T12:41:07","slug":"comentario-de-daniel-41-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-daniel-41-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Daniel 4:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>El rey Nabucodonosor, a todos los pueblos, naciones y lenguas que habitan en toda la tierra: Paz os sea multiplicada.<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>Nabucodonosor rey.<\/i><\/b> Este es un decreto com\u00fan, y uno de los m\u00e1s antiguos que existen; y sin duda contiene las palabras exactas de Nabucodonosor, copiadas por Daniel de los documentos de estado de Babilonia, y preservado en el lenguaje original.<\/p>\n<p>\n<b><i>a todos los pueblos.<\/i><\/b> <span class='bible'>Dan 3:4<\/span>, <span class='bible'>Dan 3:29<\/span>; <span class='bible'>Dan 7:14<\/span>; <span class='bible'>Est 3:12<\/span>; <span class='bible'>Est 8:9<\/span>; <span class='bible'>Zac 8:23<\/span>; <span class='bible'>Hch 2:6<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Paz os sea multiplicada.<\/i><\/b> <span class='bible'>Dan 6:25<\/span>, <span class='bible'>Dan 6:27<\/span>; <span class='bible'>1Cr 12:18<\/span>; <span class='bible'>Esd 4:17<\/span>; <span class='bible'>Esd 5:7<\/span>; <span class='bible'>Rom 1:7<\/span>; <span class='bible'>Efe 1:2<\/span>; <span class='bible'>1Ti 1:2<\/span>; <span class='bible'>1Pe 1:2<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Nabucodonosor confiesa a Dios,<\/i><\/b> <span class='bible'>Dan 4:1-3<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>hace memoria de sus sue\u00f1os, los cuales sus magos no pudieron interpretar,<\/i><\/b> <span class='bible'>Dan 4:4-7<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Daniel escucha el sue\u00f1o,<\/i><\/b> <span class='bible'>Dan 4:8-18<\/span>,<\/p>\n<p>\n<b><i>y lo interpreta,<\/i><\/b> <span class='bible'>Dan 4:19-27<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>El sue\u00f1o se cumple,<\/i><\/b> <span class='bible'>Dan 4:28-37<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Estos vers\u00edculos son una proclama real de Nabucodonosor concerniente al Dios de Israel en la cual el rey celebraba lo que Dios le hab\u00eda dado y alab\u00f3 su poder y dominio universal.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>SE\u00d1ALES Y MILAGROS<\/b>. Nabucodonosor da testimonio de la grandeza y del poder de Dios. \u00c9l lleg\u00f3 a esa convicci\u00f3n despu\u00e9s de su humillante experiencia de locura descrita en este cap\u00edtulo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p>4. Nueva visi\u00f3n de Nabucodonosor interpretada por Daniel.<br \/>\n Sigue la finalidad apolog\u00e9tica del libro. Hasta ahora ha demostrado la superioridad del Dios de los jud\u00edos y su providencia particular sobre sus siervos fieles. Ahora va a demostrar ese poder omn\u00edmodo que tiene Dios sobre los reyes, humill\u00e1ndolos hasta el extremo. El omnipotente y desp\u00f3tico rey de Babilonia es reducido al estado de bestia como castigo divino hasta que reconociera el poder del Dios de los jud\u00edos. El estilo se mueve en la misma l\u00ednea que los cap\u00edtulos anteriores. Y su historicidad ha de juzgarse seg\u00fan los principios antes expuestos. El esquema del relato es en todo similar a lo que se dice en lo referente a la visi\u00f3n de la estatua.<\/p>\n<p>La visi\u00f3n del \u00e1rbol (1-15).<br \/>\nl Yo, Nabucodonosor, viv\u00eda tranquilo en mi casa, feliz en mi palacio, 2 y tuve un sue\u00f1o que me espant\u00f3, y los pensamientos que me persegu\u00edan en mi lecho y las visiones de mi esp\u00edritu me llenaron de turbaci\u00f3n. 3 Hice que vinieran ante m\u00ed todos los sabios de Babilonia para que me diesen la interpretaci\u00f3n del sue\u00f1o. 4 Vinieron, pues, los magos, los astr\u00f3logos, los caldeos y los adivinos, y les expuse el sue\u00f1o; pero nunca pudieron darme la interpretaci\u00f3n, 5 hasta que vino ante m\u00ed Daniel, cuyo nombre es Baltasar, del nombre de mi dios, y en el cual reside el esp\u00edritu de los dioses santos. Expliqu\u00e9le mi sue\u00f1o, dic\u00ed\u00e9ndo-dole: 6 Baltasar, t\u00fa, jefe de los magos, que tienes en ti, yo lo s\u00e9, el esp\u00edritu de los dioses santos y a quien ning\u00fan misterio se oculta, dame la explicaci\u00f3n de las visiones que en sue\u00f1o he tenido. 7 He aqu\u00ed las visiones de mi esp\u00edritu mientras estaba en mi lecho. Miraba yo y vi en medio de la tierra un \u00e1rbol alto sobremanera. 8El \u00e1rbol hab\u00eda crecido y se hab\u00eda hecho muy fuerte, y su cima tocaba en los cielos, y se le ve\u00eda desde los confines de toda la tierra. 9 Era de hermosa copa y de abundantes frutos, y hab\u00eda en \u00e9l mantenimiento para todos. Las bestias del campo se resguardaban a su sombra, y en sus ramas anidaban las aves del cielo, y todos los vivientes se alimentaban de \u00e9l. 10 En las visiones de mi esp\u00edritu en mi lecho vi que bajaba del cielo uno de esos que velan y son santos, 11y, gritando fuertemente, dijo: Abatid el \u00e1rbol y cortad sus ramas, sacudid su follaje y diseminad los frutos, que huyan de debajo de \u00e9l las bestias y las aves del cielo de sus ramas; 12 pero dejad en la tierra el tronco con sus ra\u00edces y atadle con cadenas de hierro y de bronce, y qu\u00e9dese as\u00ed entre las hierbas del campo, que le empape el roc\u00edo y tenga por parte suya, como las bestias, la hierba de la tierra. 13 Qu\u00edtese su coraz\u00f3n de hombre y d\u00e9sele un coraz\u00f3n de bestia, y pasen sobre \u00e9l siete tiempos. 14 Esta sentencia es decreto de los vigiles, es resoluci\u00f3n de los santos, para que sepan los vivientes que el Alt\u00edsimo es due\u00f1o del reino de los hombres y lo da a quien le place, y puede poner sobre \u00e9l ai m\u00e1s bajo de los hombres. 15 Este es el sue\u00f1o que tuve yo, el rey Nabucodonosor. T\u00fa, Baltasar, da la interpretaci\u00f3n, ya que ninguno de los sabios de mi reino ha podido d\u00e1rmela, t\u00fa puedes darla, porque tienes en ti el esp\u00edritu de los dioses santos.<\/p>\n<p>El relato del sue\u00f1o est\u00e1 en estilo directo en los mismos labios de Nabucodonosor. El modo artificial del relato salta a los ojos. La moraleja que el hagi\u00f3grafo quer\u00eda sacar de la visi\u00f3n la expresa el mismo rey, a saber, que el Alt\u00edsimo es due\u00f1o del reino de los hombres (v.14). El conjunto del relato da la impresi\u00f3n de ser como una par\u00e1bola en la que los protagonistas expresan alternativamente la evoluci\u00f3n del pensamiento del hagi\u00f3grafo conforme a las ideas teol\u00f3gicas que quiere inculcar. De nuevo se pone de relieve la impotencia de los magos y adivinos de Babilonia para interpretar el sue\u00f1o del rey (v.3).<br \/>\nEn un momento de euforia por sus triunfos, estaba considerando el rey su imperio y se comparaba a un gran cedro que bajo su sombra cobijaba a todos los pueblos. Exaltado por estos pensamientos megal\u00f3manos, tuvo un sue\u00f1o que nadie pudo interpretar. En sue\u00f1os vio un \u00e1rbol inmenso muy semejante al que nos describe Ezequiel simbolizando a Asir\u00eda 1. Quiz\u00e1 el hagi\u00f3grafo, al componer su narraci\u00f3n, se sirvi\u00f3 de la descripci\u00f3n de aqu\u00e9l. De todos modos, el \u00e1rbol parece simbolizar al propio Nabucodonosor, como explicar\u00e1 Daniel. El \u00e1rbol frondoso es abatido por orden de un ser misterioso al que se le llama v\u00edgil y santo (v.10), que en el contexto es un \u00e1ngel, llamado as\u00ed por estar siempre pronto a cumplir las \u00f3rdenes de Dios 2. Es la primera vez que aparece el nombre de v\u00edgil aplicado a los \u00e1ngeles, pero esa denominaci\u00f3n se hace com\u00fan en la literatura ap\u00f3crifa jud\u00eda posterior 3. El \u00e1rbol debe ser podado de ramas,.quedando s\u00f3lo el tronco, y \u00e9ste rodeado de cadenas (v.12), cuyo simbolismo aparecer\u00e1 en la explicaci\u00f3n ulterior.<br \/>\nEl hagi\u00f3grafo pasa del s\u00edmbolo a la cosa significada, y as\u00ed, del \u00e1rbol pasa al personaje representado por \u00e9l, es decir, el mismo Nabucodonosor, al que se le quita su coraz\u00f3n de hombre y se le da un coraz\u00f3n de bestia (v.15), viviendo durante siete tiempos, o a\u00f1os4, en el campo como una bestia del campo, sintiendo sobre sus espaldas el roc\u00edo y comiendo la hierba de la tierra (v.12). La frase coraz\u00f3n de hombre alude a la inteligencia 5 y a los afectos humanos. El castigo, pues, consistir\u00e1 en que el rey perder\u00e1 su conciencia de hombre, cayendo en un estado ament\u00e9, crey\u00e9ndose una bestia; es la enfermedad llamada zoantrop\u00eda o lycantropia, bajo cuyo efecto el hombre se considera un animal. Este castigo decretado contra el rey es obra de los vigiles o \u00e1ngeles, que constituyen como un consejo celestial6. Son los mandatarios de Dios, y por eso su sentencia es la sentencia de Dios mismo. El hagi\u00f3grafo hace confesar al propio Nabucodonosor que todo lo que va a suceder proviene de los \u00e1ngeles de Dios, para que quede claro que el Alt\u00edsimo es due\u00f1o de los reinos (v.14).<br \/>\nUna vez expuesto el sue\u00f1o, el rey invita a Daniel a exponer su sentido. Le llama por su nombre, Baltasar, aludiendo a la etimolog\u00eda de este nombre relacionada con el \u201cdios\u201d de Nabucodonosor, Bel-Marduk7. Confiesa que en \u00e9l reside el esp\u00edritu de los dioses santos (v.6), como hab\u00eda quedado patente en la interpretaci\u00f3n del sue\u00f1o anterior.<\/p>\n<p>Interpretaci\u00f3n del sue\u00f1o (16-24).<br \/>\n16 Entonces Daniel, llamado Baltasar, se qued\u00f3 por alg\u00fan tiempo estupefacto y turbado por sus pensamientos. D\u00edjole el rey: Baltasar, que no te turbe el sue\u00f1o y su interpretaci\u00f3n. Y Baltasar respondi\u00f3: Mi se\u00f1or, que el sue\u00f1o sea para tus enemigos, y la interpretaci\u00f3n para tus adversarios. 17 El \u00e1rbol que viste que se hab\u00eda hecho grande y fuerte, y que con su cima tocaba los cielos y que se ve\u00eda desde toda la tierra, 18 de hermosa copa y de tan abundante fruto que hab\u00eda en \u00e9l alimento para todos, y bajo el cual se resguardaban las bestias del campo y en cuyas ramas anidaban las aves del cielo, 19 eres t\u00fa, \u00a1oh rey! que has venido a ser grande y fuerte, y cuya grandeza se ha acrecentado y ha llegado hasta los cielos, y cuya dominaci\u00f3n se extiende hasta los confines de la tierra. 20 Vio el rey bajar de los cielos a uno de esos que velan y son santos, y decir: Abatid el \u00e1rbol y destruidle, pero dejar en la tierra el tronco con las ra\u00edces y atadle con cadenas de hierro y de bronce entre la hierba del campo; que le empape el roc\u00edo del cielo y tenga su parte con las bestias del campo hasta que sobre \u00e9l pasen siete tiempos. 21 He aqu\u00ed, \u00a1oh rey! la interpretaci\u00f3n y el decreto del Alt\u00edsimo, que se cumplir\u00e1 en mi se\u00f1or, el rey. 22 Te arrojar\u00e1n de en medio de los hombres y morar\u00e1s entre las bestias del campo, y te dar\u00e1n a comer hierba como a los bueyes, te empapar\u00e1 el roc\u00edo del cielo y pasar\u00e1n sobre ti siete tiempos hasta que sepas que el Alt\u00edsimo es el due\u00f1o del reino de los hombres y se lo da a quien le place. 23 Lo de dejar el tronco donde se hallan las ra\u00edces, significa que tu reino te quedar\u00e1 cuando reconozcas que el cielo es quien domina 8. 24 Por tanto, \u00a1oh rey! s\u00edrvete aceptar mi consejo: redime tus pecados con justicia, y tus iniquidades con misericordia a los pobres, y quiz\u00e1 se prolongar\u00e1 tu dicha.<\/p>\n<p>Daniel se siente embarazado antes de contestar, pues sabe que lo que va a decir es contrario a los intereses del rey. Al fin habla y le declara el sentido de la misteriosa visi\u00f3n: el \u00e1rbol frondoso es Nabucodonosor mismo (v. 17). Ser\u00e1 abatido y cortado hasta el tronco y ser\u00e1 encadenado como ament\u00e9 (v.21), siendo arrojado al campo para llevar vida de bestia (v.22). El \u00e1rbol no fue totalmente desenraizado, sino que ha sido dejado con tronco (v.23), para indicar que volver\u00e1 a brotar cuando pase la prueba y reconozca sus pecados y sea misericordioso con los pobres.<\/p>\n<p>Locura y curaci\u00f3n de Nabucodonosor (25-34).<br \/>\n25 Todo esto tuvo cumplimiento en Nabucodonosor, rey. 26 Al cabo de doce meses, mientras se paseaba en su palacio de Babilonia, 27 se puso a hablar, y dijo: \u00bfNo es \u00e9sta Babilonia la grande, que yo, por el poder de mi fuerza y la gloria de mi magnificencia, he edificado para residencia real? 28 Todav\u00eda estaba la palabra en su boca, cuando baj\u00f3 del cielo una voz: 29 Sabe, \u00a1oh rey Nabucodonosor! que te va a ser quitado el reino. Te arrojar\u00e1n de en medio de los hombres, morar\u00e1s con las bestias del campo y te dar\u00e1n a comer hierba como a los bueyes, y pasar\u00e1n sobre ti siete tiempos hasta que sepas que el Alt\u00edsimo es due\u00f1o del reino de los hombres y se lo da a quien le place. 30 Al momento se cumpli\u00f3 en Nabucodonosor la palabra: fue arrojado de en medio de los hombres y comi\u00f3 hierba como los bueyes, y su cuerpo se empap\u00f3 del roc\u00edo del cielo, hasta que llegaron a crecerle los cabellos como plumas de \u00e1guila, y las u\u00f1as como las de las aves de rapi\u00f1a. 31 Al cabo del tiempo se\u00f1alado, yo, Nabucodonosor, alc\u00e9 mis ojos al cielo y recobr\u00e9 la raz\u00f3n. Yo bendigo al Alt\u00edsimo, alabo y glorifico al que domina con eterno dominio y cuyo reino perdura de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n. 32 A sus ojos, todos los habitantes de la tierra son nada, y con el ej\u00e9rcito de los cielos y con los habitantes de la tierra hace seg\u00fan su voluntad, sin que nadie pueda resistir a su mano y decirle: \u00bfQu\u00e9 es lo que haces? 33 Recobr\u00e9 \u201c entonces la raz\u00f3n y me fueron devueltas la gloria de mi reino, mi. magnificencia y mi grandeza, y rne llamaron mis consejeros y mis grandes, y fui restablecido en mi reino, y todav\u00eda se acrecent\u00f3 mi poder\u00edo; 34 y ahora yo, Nabucodonosor, ensalzo y glorifico al Rey del cielo, cuyas obras todas son verdad, cuyos caminos son todos justos y que puede humillar a los que andan en soberbia.<\/p>\n<p>El hagi\u00f3grafo destaca que el castigo de Nabucodonosor le sobrevino por su orgullo e insolencia, al considerar como suya la grandeza y opulencia de la ciudad de Babilonia. En la mentalidad del autor sagrado s\u00f3lo Dios es quien entroniza y destrona, y los imperios sucesivos en la historia no son sino etapas pasajeras ordenadas por Dios hasta la manifestaci\u00f3n del reino de Dios. La locura de Nabucodonosor le sobrevino despu\u00e9s de doce meses (v.25), lapso de tiempo necesario para que pudiera arrepentirse, seg\u00fan le anunci\u00f3 Daniel. En su vanagloria hizo caso omiso de la predicci\u00f3n de \u00e9ste, y Dios le castig\u00f3 con la mayor humillaci\u00f3n que puede sufrir un hombre: perder la conciencia de su personalidad humana.<br \/>\nLa frase orgullosa del rey est\u00e1 muy en consonancia con las inscripciones que nos dej\u00f3 en sus numerosas construcciones mastod\u00f3nticas, en las que habla de \u201cmi querida Babilonia, la ciudad que yo amo,\u201d y \u201cel palacio, la admiraci\u00f3n del pueblo, el sitial de la realeza, la morada de la felicidad.\u201d Aqu\u00ed Nabucodonosor se deja llevar de su vanidad. Al punto es castigado por Dios con la enfermedad de lycantrop\u00eda o zoantrop\u00eda, perdiendo su conciencia de hombre y pretendiendo llevar una vida como las bestias, dej\u00e1ndose crecer los cabellos y las u\u00f1as desmesuradamente (v.30). La frase del hagi\u00f3grafo es ir\u00f3nica, pues quiere contrastar la grandeza anterior con la realidad presente.<br \/>\nEn realidad no sabemos por la historia extrab\u00edblica que Nabucodonosor haya sufrido tal amencia y haya abandonado el reino por alg\u00fan tiempo. Algunos autores creen que debe sustituirse el nombre de Nabucodonosor por el de Nab\u00f3nides, que durante alg\u00fan tiempo dej\u00f3 el poder a su hijo Baltasar y se retir\u00f3 a Tema, en Arabia 9. Eusebio cuenta un relato de Nabucodonosor que pudiera tener alguna analog\u00eda con el relato b\u00edblico 10, pero en el fondo no se trata de una p\u00e9rdida de la raz\u00f3n del monarca. No debemos perder de vista el fin did\u00e1ctico del fragmento en la mente del hagi\u00f3grafo, y, por otra parte, la forma artificial con que el hecho es presentado por el mismo Nabucodonosor, que no parece muy veros\u00edmil en los modos de ser del d\u00e9spota babilonio, sobre todo las confesiones de fe y de reconocimiento al Dios de los jud\u00edos.<br \/>\nEl compilador, pues, pudo recoger tradiciones populares de la \u00e9poca del exilio, adorn\u00e1ndolas conforme a sus finalidades tem\u00e1ticas de exposici\u00f3n. Algunos autores incluso han querido ver en el nombre de Nabucodonosor un seud\u00f3nimo del perseguidor Ant\u00edoco IV Epifanes, pero nada favorece esta hip\u00f3tesis, ya que no sabemos que el perseguidor de los jud\u00edos haya reconocido la supremac\u00eda del Dios de \u00e9stos. Es m\u00e1s sencillo suponer que nos hallamos ante relatos en los que lo ideol\u00f3gico priva sobre lo hist\u00f3rico.<\/p>\n<p>  1 Cf. Ez 32:1ss. &#8211; 2 1Re 22:19; Dan 7:10; Tob 12:15; Job 1:8; Job 2:3; Isa 62:6. &#8211;  3 Apocalipsis de Henoc 12:4; 13:10. &#8211; 4 Para esta denominaci\u00f3n equivalente a a\u00f1os cf. 7:27; Gen 10:18. Siete puede designar simplemente largo tiempo (Gen 3:19). &#8211; 5 Sobre el coraz\u00f3n como sede de la inteligencia v\u00e9ase 1Re 10:24; Jer 5:21; Sal 90:12; Pro 15:14; Job 9:4; Job 36:5. &#8211; 6 Cf. 1Re 22:195; Job 1:6; Job 2:1; Job 15:8. &#8211; 7 El nombre Baltasar en babilonio puede considerarse como te\u00f3foro, descomponi\u00e9ndolo as\u00ed: Bel-balatsu-usur = \u201cBel protege su vida.\u201d &#8211; 8 Cielo aqu\u00ed equivale a Dios. Es una denominaci\u00f3n que s\u00f3lo aparece en la \u00e9poca macabea: 1Ma 3:18-19; 1Ma 4:10; 1Ma 24:55; 2Ma 9:20. Es un indicio m\u00e1s de la \u00e9poca de composici\u00f3n del libro de Daniel. &#8211; 9 Sobre esta interpretaci\u00f3n v\u00e9ase E. Dhorme: RB 9 (1912) 373; I. Plesis, en Dict. \u00f3e la Bible Suppl. I (1928) 799. &#8211; 10 Seg\u00fan Eusebio, que sigue la historia asir\u00eda de Abideno (200 a.C.), Nabucodonosor, estando sobre la terraza de su palacio, se sinti\u00f3 invadido por el esp\u00edritu de profec\u00eda y anunci\u00f3 la invasi\u00f3n de Ciro, al que llam\u00f3 \u201cmulo persa\u201d; despu\u00e9s de lo cual desapareci\u00f3 de repente de la sociedad. Pero no se alude a su locura. V\u00e9ase Eusebio, Praep, Evang. 9:41: PG 21:762A.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La alabanza a Dios por parte de Nabucodonosor en <span class='bible'>Dan 4:1-3<\/span> y <span class='bible'>Dan 4:34<\/span> b &#8211; <span class='bible'>Dan 4:37<\/span> es el tema que marca el comienzo y el final de la experiencia que el rey reitera en primera persona (vv. <span class='bible'>Dan 4:4-34<\/span>). Comenz\u00f3 y termin\u00f3 la narraci\u00f3n con alabanza, y en el interludio se\u00f1al\u00f3 las razones por las cuales decidi\u00f3 convertirse al culto del Dios verdadero (Cp. <span class='bible'>Rom 11:33<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Dan 6:25<\/span><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>sue\u00f1o del \u00e1rbol c\u00f3smico<\/p>\n<p>La narraci\u00f3n del cap\u00edtulo cuarto se desarrolla dentro del contexto de una carta algo po\u00e9tica (1-18, 34-37, posiblemente compuesta con la direcci\u00f3n de Daniel). La pieza central de la narraci\u00f3n es la ca\u00edda de Nabucodonosor, narrada en tercera persona, reiterando que, durante los eventos registrados, el rey no estaba en condici\u00f3n de evaluar su propia experiencia. La adscripci\u00f3n de alabanza (3) nos prepara para la obra de Dios que va a ser descrita.<\/p>\n<p>Nabucodonosor es descrito en la cumbre de sus poderes: tranquilo en mi casa y pr\u00f3spero en mi palacio (4). Aqu\u00ed, en contraste con los vv. 2, 3, no hay indicio de la bondad o grandeza de Dios, elevando as\u00ed la expectaci\u00f3n del lector al gran cambio que est\u00e1 a punto de ocurrir (cf. Luc. 12:16-19).<\/p>\n<p>Nabucodonosor tuvo un sue\u00f1o aterrorizador. A pesar de las lecciones de los caps. 1-3, y las confesiones de 2:47 y 3:28, 29, fue a sus magos a los que acudi\u00f3 de nuevo (Prov. 26:11; 2 Ped. 2:22), solamente para encontrarlos en bancarrota (7). La en trada de Daniel (8) trae luz a un lugar obscuro (cf. Mat. 5:14; Fil. 2:14-16).<\/p>\n<p>El tema central en el sue\u00f1o era un \u00e1rbol c\u00f3smico, que claramente representaba un imperio mundial que alcanzaba a todos y prove\u00eda para todos (10-12; cf. 2:37, 38). Sobre \u00e9l se pronunci\u00f3 un decreto celestial; iba a ser reducido a un tronco (15a). Pero el imperio estaba personalizado (dejad el \u2026 que \u00e9l \u2026 que tenga \u2026 ; 15b, 16); un individuo ser\u00eda humillado, viviendo como animal, que \u00e9l sea mojado con el roc\u00edo del cielo (15b). Este elemento en el sue\u00f1o fue, presumiblemente, el que llen\u00f3 a Nabucodonosor de presentimientos (5) y a la sociedad real de magos la dej\u00f3 perpleja (7). De nuevo fue Daniel, el \u201cforastero\u201d de Dios, el \u00fanico que pudo ayudar.<\/p>\n<p>N\u00f3tese que Nabucodonosor instintivamente interpret\u00f3 la realidad de la vida espiritual de Daniel en t\u00e9rminos de su propia formaci\u00f3n religiosa (esp\u00edritu de los dioses santos; 18b). Su confesi\u00f3n anterior no lo hab\u00eda librado de su polite\u00edsmo. Se lo describe como habiendo tenido convicciones religiosas, pero no lo que podr\u00edamos llamar una conversi\u00f3n b\u00edblica (cf. v 8).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>4.2, 3 Aunque Nabucodonosor alab\u00f3 al Dios de Daniel, no cre\u00eda plenamente en El ni se somet\u00eda \u00fanicamente a El. Mucha gente va a la iglesia y utiliza un vocabulario espiritual, pero en el fondo no creen en Dios ni le obedecen. Profesi\u00f3n no siempre es sin\u00f3nimo de posesi\u00f3n. \u00bfHasta qu\u00e9 punto sus creencias est\u00e1n a la par de su obediencia?4.17 Los babilonios cre\u00edan en vigilantes, seres espirituales que cuidaban el universo. Nabucodonosor explic\u00f3 que estos mensajeros estaban anunciando lo que le suceder\u00eda a \u00e9l y por qu\u00e9.4.19 Cuando Daniel comprendi\u00f3 el sue\u00f1o de Nabucodonosor, se qued\u00f3 pasmado. \u00bfC\u00f3mo pod\u00eda estar tan profundamente angustiado por el destino de Nabucodonosor, el rey culpable de la destrucci\u00f3n de su casa y de su naci\u00f3n? Daniel lo hab\u00eda perdonado, y por eso Dios pod\u00eda utilizar a Daniel. Muy a menudo cuando alguien nos hace da\u00f1o, se nos hace muy dif\u00edcil olvidar el pasado. Probablemente hasta nos alegremos de que esa persona sufra. Perdonar es dejar el pasado atr\u00e1s. \u00bfPuede usted amar a alguien que lo ha herido? Pida ayuda a Dios para perdonar, olvidar y amar. \u00a1Quiz\u00e1 Dios pueda utilizarlo de una manera extraordinaria en la vida de esa persona!4.23ss Si bien el mundo entero pensaba que Nabucodonosor era un rey poderoso (hasta divino), Dios demostr\u00f3 que era un hombre com\u00fan. Dios humill\u00f3 a Nabucodonosor para demostrar que El, no Nabucodonosor, era el Se\u00f1or de las naciones. El orgullo quiz\u00e1s sea una de las tentaciones m\u00e1s peligrosas. No deje que tus triunfos te hagan olvidarte de Dios.4.27-33 Daniel le implor\u00f3 al rey que cambiara, y Dios le concedi\u00f3 doce meses para que lo hiciera. Tristemente, no hubo arrepentimiento en el orgulloso coraz\u00f3n de este rey, y el sue\u00f1o se cumpli\u00f3.4.34 Los reyes de la antig\u00fcedad trataban de no mencionar sus debilidades ni sus derrotas en sus monumentos y en sus registros oficiales. Sin embargo, a partir de los registros de Nabucodonosor, podemos inferir que por un tiempo durante sus cuarenta y tres a\u00f1os de reinado no gobern\u00f3. En el registro b\u00edblico se explican la soberbia de Nabucodonosor y el castigo que recibi\u00f3.4.36 El peregrinaje de Nabucodonosor con Dios es uno de los temas de este libro. En 2.47, reconoci\u00f3 que Dios le revelaba sue\u00f1os a Daniel. En 3.28, 29 alab\u00f3 a Dios por librar a los tres hebreos. A pesar del reconocimiento de Nabucodonosor de que Dios existe y obra grandes milagros, en 4.30 vemos que todav\u00eda no reconoc\u00eda a Dios como Se\u00f1or. Podemos reconocer que Dios existe y que realiza grandiosos milagros, pero Dios no va a moldear nuestras vidas hasta que lo reconozcamos como Se\u00f1or.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 176 Est 8:9; Dan 3:4<\/p>\n<p>b 177 Dan 6:25<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Esta proclamaci\u00f3n fue escrita despu\u00e9s de los eventos que se describen en este cap.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Esta declaraci\u00f3n de Nabucodonosor indica que ten\u00eda conocimientos sobre el A.T. (cp. 4:3, 34 con Sal 145:13; y 4:35 con Is 40:17), lo cual era raro en un documento ordenado por un rey pagano. Por otro lado, el edicto contiene tambi\u00e9n lenguaje polite\u00edsta (vers. 8, 9, 18). Aunque es posible que  dioses santos  se refiera al  esp\u00edritu del Dios santo.  Entre los cap. 3 y 4 ha transcurrido un tiempo de unos 25 a 30 a\u00f1os. Nabucodonosor ha reinado de 30 a 35 a\u00f1os (605\u2013 562 a.C.) y Daniel tiene unos 45 a 50 a\u00f1os de edad. El a\u00f1o es aprox. el 570 a.C.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Este cap\u00edtulo es un decreto p\u00fablico o documento oficial publicado por Nabucodonosor.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Los vers. 1-3 aparecen en el texto aram. como 3:31-33 <\/p>\n<p><p>  O, <i>vuestro bienestar<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[5] Parece que Daniel es llamado compa\u00f1ero, con referencia a los otros sabios o magos que ten\u00eda el rey. Algunos creen que le llam\u00f3 as\u00ed por la autoridad que le hab\u00eda dado. Dan 1, 17.[13] El relato simb\u00f3lico del \u00e1rbol derribado representa en este caso el orgullo de Nabucodonosor, rey de Babilonia.         Ez 31.[23] Y viene de all\u00ed todo tu poder.[34] No hay certeza de que Nabucodonosor dejara por entero de adorar a los \u00eddolos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El rey Nabucodonosor, a todos los pueblos, naciones y lenguas que habitan en toda la tierra: Paz os sea multiplicada. Nabucodonosor rey. Este es un decreto com\u00fan, y uno de los m\u00e1s antiguos que existen; y sin duda contiene las palabras exactas de Nabucodonosor, copiadas por Daniel de los documentos de estado de Babilonia, y &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-daniel-41-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Daniel 4:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-22467","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22467","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22467"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22467\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22467"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22467"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22467"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}