{"id":22958,"date":"2022-06-20T08:01:12","date_gmt":"2022-06-20T13:01:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-joel-218-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T08:01:12","modified_gmt":"2022-06-20T13:01:12","slug":"comentario-de-joel-218-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-joel-218-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Joel 2:18 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Entonces Jehovah tuvo celo por su tierra y se apiad\u00f3 de su pueblo.<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>sol\u00edcito, o se llenar\u00e1 de celo por su tierra.<\/i><\/b> <span class='bible'>Isa 42:13<\/span>; <span class='bible'>Zac 1:14<\/span>; <span class='bible'>Zac 8:2<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>perdonar\u00e1 a su pueblo.<\/i><\/b> <span class='bible'>Deu 32:16<\/span>, <span class='bible'>Deu 32:36<\/span>, <span class='bible'>Deu 32:43<\/span>; <span class='bible'>Jue 10:16<\/span>; <span class='bible'>Sal 103:13<\/span>, <span class='bible'>Sal 103:17<\/span>; <span class='bible'>Isa 60:10<\/span>; <span class='bible'>Isa 63:9<\/span>, <span class='bible'>Isa 63:15<\/span>; <span class='bible'>Jer 31:20<\/span>; <span class='bible'>Lam 3:22<\/span>; <span class='bible'>Ose 11:8<\/span>, <span class='bible'>Ose 11:9<\/span>; <span class='bible'>Luc 15:20<\/span>; <span class='bible'>Stg 5:11<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>sol\u00edcito por su tierra:<\/b>\u00a0El profundo amor de Dios por la tierra de Israel se une a su constante amor (manifestado en\u00a0<b>perd\u00f3n<\/b>) por el pueblo. En cada ocasi\u00f3n en que Dios trajo juicio sobre la tierra, exist\u00eda la esperanza de que alg\u00fan d\u00eda su celo por la tierra trajera consigo una renovaci\u00f3n de la bendici\u00f3n. El arrepentimiento genuino es el requisito previo para la bendici\u00f3n de Dios. En respuesta al arrepentimiento, Dios traer\u00e1 restauraci\u00f3n y bendici\u00f3n.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>JEHOV\u00c1&#8230; PERDONAR\u00c1 A SU PUEBLO.<\/b> Cuando el pueblo de Dios se humilla, busca su rostro en oraci\u00f3n y se aparta de sus malos caminos (v\u00e9anse <span class=\"bible\">2Cr 7:14<\/span>, notas), Dios oye desde el cielo, anula su juicio temporal, renueva la tierra y derrama su bendici\u00f3n (vv. <span class=\"bible\">Joe 2:18-20<\/span>). En otras palabras, Dios responde a las oraciones humildes de su pueblo que provienen de corazones arrepentidos. Adem\u00e1s, la oraci\u00f3n persistente y sincera por el avivamiento dar\u00e1 por resultado el derramamiento del Esp\u00edritu de Dios sobre su pueblo (v\u00e9ase vv. <span class=\"bible\">Joe 2:28-32<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p>A partir del v. <span class='bible'>Joe 2:18<\/span>, el texto hace una transici\u00f3n decisiva y el resto del libro se dedica al tema de la restauraci\u00f3n. Se da por sentado un intervalo de tiempo entre el v. <span class='bible'>Joe 2:17<\/span> y el v. <span class='bible'>Joe 2:18<\/span> durante el cual Israel se arrepinti\u00f3. Como resultado de su arrepentimiento, los tres motivos de preocupaci\u00f3n que se expresan en <span class='bible'>Joe 1:1-20<\/span>; <span class='bible'>Joe 2:1-17<\/span> son respondidos en ese mismo orden por el Se\u00f1or: restauraci\u00f3n f\u00edsica (<span class='bible'>Joe 2:21-27<\/span>), restauraci\u00f3n espiritual (<span class='bible'>Joe 2:28-32<\/span>) y restauraci\u00f3n nacional (<span class='bible'>Joe 3:1-21<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Victoria sobre las langostas<\/p>\n<p>Los verbos del v. 18 y el verbo introductor del v. 19 han sido traducidos correctamente en el tiempo pasado porque es una peque\u00f1a narraci\u00f3n introductora. Si los vv. 15-17 encontraron un paralelo en la narraci\u00f3n de 2 Cr\u00f3n. 20:1-13, ahora hay correspondencia con 2 Cr\u00f3n. 20:14-17. Entre los vv. 17 y 18 ocu rre un retraso. Se implica que los sacerdotes y la gente tomaron en serio a Joel, cumplieron debidamente un servicio de lamentaci\u00f3n y alcanzaron en realidad la etapa hipot\u00e9tica del v. 17. En ese punto Joel pudo cambiar su papel de diagn\u00f3stico de juicio a proclamaci\u00f3n de salvaci\u00f3n. En el nombre de Jehovah \u00e9l ten\u00eda el poder para emitir un or\u00e1culo de salvaci\u00f3n. Dios podr\u00eda haber dicho que \u201cno\u201d en contestaci\u00f3n a la oraci\u00f3n; pero de hecho \u00e9l contesta con un glorioso \u201cs\u00ed\u201d. Los celos, como un atributo divino, denotan inter\u00e9s apasionado y amor celoso cuando el objeto de ese inter\u00e9s amoroso es amenazado (cf. Eze. 36:5, 6). Apiad\u00f3 es el mismo verbo que \u201cperdonar\u201d en el v. 17. Repite la petici\u00f3n como una respuesta espec\u00edfica a la oraci\u00f3n. Por eso el v. 18 presenta el or\u00e1culo siguiente como un ejemplo de la fidelidad de Dios. Lo que el arre pentimiento humano hizo posible, la gracia divina lo realiz\u00f3. <\/p>\n<p>19, 20. El mensaje inicial est\u00e1 lleno de inter\u00e9s pastoral. Es sensible a las necesidades f\u00edsicas y psicol\u00f3gicas del pueblo de Dios. Jehovah promete restaurar el alimento b\u00e1sico destruido por las langostas (cf. 1:10), a un nivel mucho mayor que el de la mera subsistencia, y de esa manera quitar la burla de los extranjeros paganos (19, cf. v. 17). El asunto de salvar el prestigio es tan crucial que em pieza y termina la primera respuesta a la oraci\u00f3n (19, 26, 27). Jehovah ahora se presenta como aliado de su pueblo en la guerra contra las langostas. Ellas ser\u00e1n empujadas lejos del territorio jud\u00edo y destruidas, indudablemente por medio de fuertes vientos (cf. Exo. 10:19). Repitiendo el lenguaje militar de 1:6 y 2:1-11, las langostas son descritas como lo que viene del norte (BA al ej\u00e9rcito del norte). El t\u00e9rmino recuerda el tema de Jerem\u00edas de \u201cdel norte se ve venir el mal\u201d, con el que \u00e9l describ\u00eda el ej\u00e9rcito enemigo lanzado providencialmente contra Israel por Dios (p. ej. Jer. 6:1). Al fin del v. 20 \u201cello\u201d debe ser el sujeto del verbo. El ej\u00e9rcito de langostas hab\u00eda actuado demasiado salvajemente, y esto era la garant\u00eda de su juicio. Hay reminiscencia del or\u00e1culo de Isa\u00edas acerca del doble papel de Asiria, primero el instrumento del juicio de Dios contra su pueblo y luego su v\u00edctima, por sobrepasar los l\u00edmites de Dios (Isa. 10:5-12). La menci\u00f3n de la hediondez de sus restos putrefactos sirve para sellar la promesa de destrucci\u00f3n.<\/p>\n<p>21-24. Una serie de llamados ret\u00f3ricamente dirigidos a la tierra, a los animales del campo y a los hijos de Sion se presenta en los vv. 21-23. Los hijos de Sion son la congregaci\u00f3n de Israel, reunida en los atrios del templo de Jerusal\u00e9n. Los llamados son una feliz contraparte a la serie de desaf\u00edos temibles del cap. 1. Hay v\u00ednculos de vocabulario entre los dos pasajes. La correspondencia expresa la reversi\u00f3n del juicio y ense\u00f1a que Dios satisface las necesidades de su pueblo. La seguridad de que no hay necesidad de temer es t\u00edpica en una promesa divina que sigue a un clamor de lamento (cf. 2 Cr\u00f3n. 20:15, 17; Lam. 3:57). Tambi\u00e9n t\u00edpico en tales promesas es el uso de seis tiempos verbales pasados, dos de los cuales la RVA los ha traducido lit. (ha hecho, ha dado). El tiempo pasado se usa para acci\u00f3n futura, que es como decir que la promesa de Dios es tan buena como si ya estuviera cumplida. Los llamados funcionan como himnos prof\u00e9ticos de alabanza que invitan al pueblo de Dios a confiar en lo que \u00e9l har\u00e1 y a regocijarse aun ahora (cf. Rom. 5:2). Como en el Sal. 35:26, 27 los que (lit.) \u201cdicen grandes cosas contra\u201d Dios encuentran su rival en el gran Dios, de modo que aqu\u00ed en los vv. 20, 21 el poder negativo de las langostas pierde ante el poder positivo de Jehovah. El pueblo de Dios pod\u00eda esperar (23) su don de las lluvias sanadoras de finales de oto\u00f1o y de la primavera y as\u00ed el reverdecimiento del desolado paisaje. Por consiguiente, disfrutar\u00edan de una cosecha de higos y uvas, en marcado contraste con 1:7, 12. Hay alborozo por la perspectiva de la lluvia, que solamente los que viven en climas c\u00e1lidos pueden apreciar.<\/p>\n<p> La BAtraduce el v. 23b: \u201cPorque \u00e9l os ha dado la lluvia temprana para vuestra vindicaci\u00f3n\u201d, con la acotaci\u00f3n: \u201cEl os ha dado maestro para justicia.\u201d Esta acotaci\u00f3n se relaciona con un malentendido extendido en el antiguo juda\u00edsmo, del que la secta de Qumram deriv\u00f3 el t\u00edtulo de su fundador, el \u201cMaestro de Justicia\u201d o \u201cmaestro verdadero\u201d, por asociaci\u00f3n con Ose. 10:12. En el siglo IV a. de J.C. Jer\u00f3nimo lo aprendi\u00f3 de sus maestros rab\u00ednicos y lo incorpor\u00f3 a la Vulgata Latina como una promesa mesi\u00e1nica. Sin embargo, tanto el contexto como la apelaci\u00f3n fundamental a las bendiciones del pacto de Lev. 26:4 y de Deut. 11:14, con referencia a la lluvia, favorecen la interpretaci\u00f3n usual. Aqu\u00ed justicia se refiere a la armon\u00eda del pacto: la lluvia significar\u00eda una relaci\u00f3n correcta entre Dios y su pueblo. El v. 24 mira hacia atr\u00e1s al v. 19 y detalla las consecuencias de esta bendici\u00f3n, un exceso bien recibido de trigo, vino nuevo y aceite.<\/p>\n<p>25-27. Un or\u00e1culo de bendiciones viene directamente de Dios. Como compensaci\u00f3n de gracia por los malos a\u00f1os de cosecha despu\u00e9s de los estragos de las langostas, Dios dar\u00e1 cosechas que compensar\u00e1n por la p\u00e9rdida. Hay un vistazo retrospectivo al vocabulario negativo de 1:4 y 2:11, al principio y al fin de las instancias de Joel, pero s\u00f3lo como una seguridad de que la pesadilla ha terminado. Los gritos de lamento ser\u00e1n reemplazados por ale luyas, en respuesta a la escritura de un nuevo cap. del poder de Dios en acci\u00f3n en Israel (cf. Exo. 15:11; Miq. 6:15). Al terminar, la sanidad del da\u00f1o psicol\u00f3gico mencionado en el v. 19 se repite dos veces. Nunca m\u00e1s o \u201cya no\u201d, funciona en la literatura prof\u00e9tica como un t\u00e9rmino pastoral que suaviza ansiedades asentadas en lo profundo (cf. Eze. 34:28, 29; 26:30). Tambi\u00e9n viene consuelo del t\u00edtulo protector mi pueblo, al que el profeta se refiere orgullosamente en su introducci\u00f3n al v. 18. Dios probar\u00eda ser una ayuda bien presente, el campe\u00f3n de su pueblo del pacto. Entonces ellos podr\u00edan dar una respuesta positiva a la burlona pregunta del v. 17: \u201c\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 su Dios?\u201d Ellos tambi\u00e9n estar\u00edan convencidos de su exclusivo reclamo de su lealtad, porque el privilegio nunca viene sin responsabilidad. Las referencias a la finalizaci\u00f3n de la verg\u00fcen za reflejan triunfantemente el mismo verbo heb. usado repetidamente en 1:10-12 (\u201cse seca\u201d, \u201cse ha perdido\u201d, y \u201cse ha desvanecido\u201d, y as\u00ed trae el problema de la langosta a una conclusi\u00f3n satisfactoria.<\/p>\n<p>La respuesta de Dios est\u00e1 relacionada con la teolog\u00eda del AT basada en la tierra, por la cual la tierra es el bar\u00f3metro de la relaci\u00f3n de Israel con Jehovah. El cat\u00e1logo de bendiciones del pacto relacio nadas con la tierra sirve para subrayar la ense\u00f1anza de que la plaga de langosta era el resultado de una maldici\u00f3n del pacto sobre un pueblo rebelde.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>s 90 Zac 1:14; Zac 8:2<\/p>\n<p>t 91 Deu 32:36; Sal 103:13; Isa 60:10; Lam 3:22; Ose 11:8; Luc 15:20; Stg 5:11<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p> De aqu\u00ed en adelante el profeta habla, primero, de la esperanza del futuro cercano (vers. 21\u2013 27), y despu\u00e9s, de lo que ocurrir\u00e1 en tiempos lejanos (2:28\u2013 3:21). No se hace menci\u00f3n de que el pueblo se arrepintiera, pero el mensaje es expl\u00edcito en cuanto a la respuesta del S e\u00f1or  cuando hay un genuino arrepentimiento.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p> O, <i>se llen\u00f3<\/i> <\/p>\n<p><p>  O, <i>tuvo<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entonces Jehovah tuvo celo por su tierra y se apiad\u00f3 de su pueblo. sol\u00edcito, o se llenar\u00e1 de celo por su tierra. Isa 42:13; Zac 1:14; Zac 8:2. perdonar\u00e1 a su pueblo. 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