{"id":23294,"date":"2022-06-20T08:15:27","date_gmt":"2022-06-20T13:15:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-miqueas-71-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T08:15:27","modified_gmt":"2022-06-20T13:15:27","slug":"comentario-de-miqueas-71-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-miqueas-71-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Miqueas 7:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>\u00a1Ay de m\u00ed! \u00a1He venido a ser como los \u00faltimos frutos del verano, como el rebusco despu\u00e9s de la vendimia! Ya no queda racimo que comer; mi alma desea los primeros higos.<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>\u00a1Ay de m\u00ed!<\/i><\/b> <span class='bible'>Sal 120:5<\/span>; <span class='bible'>Isa 6:5<\/span>; <span class='bible'>Isa 24:16<\/span>; <span class='bible'>Jer 4:31<\/span>; <span class='bible'>Jer 15:10<\/span>; <span class='bible'>Jer 45:3<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>como cuando han rebuscado.<\/i><\/b> <span class='bible'>Isa 17:6<\/span>; <span class='bible'>Isa 24:13<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>mi alma dese\u00f3 los primeros frutos.<\/i><\/b> <span class='bible'>Isa 28:4<\/span>; <span class='bible'>Ose 9:10<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>La queja de Miqueas,<\/i><\/b> <span class='bible'>Miq 7:1-2<\/span>,<\/p>\n<p>\n<b><i>por la corrupci\u00f3n del pueblo,<\/i><\/b> <span class='bible'>Miq 7:3-4<\/span>,<\/p>\n<p>\n<b><i>pone su confianza, no en el hombre, sino en Dios,<\/i><\/b> <span class='bible'>Miq 7:5-7<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>El reconocimiento del pecado, y vindicaci\u00f3n final,<\/i><\/b> <span class='bible'>Miq 7:8-13<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Dios conforta a su pueblo con sus promesas,<\/i><\/b> <span class='bible'>Miq 7:15-17<\/span>;<\/p>\n<p><b><i>y con sus misericordias,<\/i><\/b> <span class='bible'>Miq 7:18-20<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Miqueas es movido por los or\u00e1culos de juicio que Dios pronunciaba a trav\u00e9s de \u00e9l (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Miq 1:8<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p> <\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>no queda racimo:<\/b>\u00a0Para Miqueas, la cosecha termin\u00f3. No hab\u00eda nada alrededor salvo frutos indeseables.<\/p>\n<p> <\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>Falt\u00f3 el misericordioso:<\/b>\u00a0Las normas de la sociedad se desmoronaron; cada cual quer\u00eda destruir a alg\u00fan otro.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>\u00a1AY DE M\u00cd!<\/b> Miqueas lamenta la corrupci\u00f3n de la sociedad en que viv\u00eda. Estaban desenfrenadas la violencia, la falta de honradez y la inmoralidad en Israel. Pocas personas eran genuinamente piadosas (v. <span class=\"bible\">Miq 7:2<\/span>), y casi hab\u00eda desaparecido el amor familiar (v. <span class=\"bible\">Miq 7:6<\/span>). Si los creyentes de veras se entregan al Se\u00f1or y sus caminos, tambi\u00e9n se lamentar\u00e1n por la maldad que es tan frecuente alrededor de ellos. Intensificar\u00e1n su intercesi\u00f3n y orar\u00e1n por la intervenci\u00f3n del Dios de su salvaci\u00f3n (vv. <span class=\"bible\">Miq 7:7-9<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p>7. La depravaci\u00f3n social.<\/p>\n<p>Denuncia de la corrupci\u00f3n general del pueblo (1-6).<br \/>\n1 \u00a1Ay de m\u00ed, que he venido a ser corno quien hace la recolecci\u00f3n en oto\u00f1o, como quien hace rebusco tras la vendimia No hay un racimo para comer, anhelando mi alma los primeros frutos. 2 Han desaparecido de la tierra los piadosos, no hay ninguno recto entre los hombres; todos acechan la sangre, unos a otros se tienden la red. 3 Las manos est\u00e1n prontas a hacer diestramente el mal: El pr\u00edncipe reclama, el juez (sentencia) por cohecho, y el grande sentencia a su capricho, 4 y han pisado a los buenos 2 como a rama de zarza que sale derecha del seto. Es el d\u00eda anunciado por tus atalayas, viene tu castigo, llega ahora su confusi\u00f3n. 5 No os fi\u00e9is del compa\u00f1ero ni confi\u00e9is en el amigo; de la que se acuesta en tu seno guarda las confidencias de tu boca. 6 Porque el hijo afrenta al padre, la hija se alza contra la madre, la nuera contra la suegra, y los enemigos son sus mismos dom\u00e9sticos.<\/p>\n<p>No cabe cuadro m\u00e1s siniestro que el descrito por el profeta; la corrupci\u00f3n es general. El profeta se presenta como el recolector, que despu\u00e9s de la vendimia anda en busca de algunos frutos de calidad, comparables a los primeros, los m\u00e1s ansiados; pero no encuentra nada que merezca la pena: no hay un racimo para comer. Busca ansioso buenas obras en Israel, y no encuentra nada: han desaparecido de la tierra los piadosos. (v.2). La situaci\u00f3n es an\u00e1rquica, y la violencia reina por doquier: todos acechan la sangre. La situaci\u00f3n parece ser la que precedi\u00f3 a la ca\u00edda de Samar\u00eda, cuando las dinast\u00edas y los tiranos se suced\u00edan ininterrumpidamente 3. Las injusticias sociales y las sentencias por cohecho se multiplican en las clases dirigentes de la sociedad: los pr\u00edncipes, jueces y magnates, al administrar justicia, lo hacen por lucro, pisando a los buenos como a rama de zarza que sale derecha del seto (v.4.). El s\u00edmil parece aludir al hecho de que el justo es apartado y pisado con desprecio, como una zarza molesta que se atraviesa en el camino; su vida es como una acusaci\u00f3n viviente, que se ha de suprimir sin consideraci\u00f3n.<br \/>\nPor eso no tardar\u00e1 en aparecer el d\u00eda del castigo, el d\u00eda de la manifestaci\u00f3n de la ira divina, que ha sido anunciado por tus atalayas o profetas. Estos se consideraban como los vig\u00edas, que de antemano anunciaban los peligros que esperaban a su pueblo. Miqueas en esto se hace solidario de las amenazas que sus antepasados Oseas y Amos hab\u00edan lanzado a\u00f1os antes. Samar\u00eda est\u00e1 ya madura para el castigo, porque hasta la fidelidad elemental entre amigos y familiares es quebrantada: No os fi\u00e9is del amigo. (v.5).<\/p>\n<p>Arrepentimiento del pueblo (7-10).<br \/>\n7 Mas yo dirigir\u00e9 mis miradas a Yahv\u00e9 y esperar\u00e9 en el Dios de mi salvaci\u00f3n, y me escuchar\u00e1 mi Dios. 8 \u00a1No te regocijes de m\u00ed, enemiga m\u00eda! pues si ca\u00ed, me levantar\u00e9, y si moro en tinieblas, Yahv\u00e9 ser\u00e1 mi luz. 9 Habr\u00e9 de soportar la ira de Yahv\u00e9, porque pequ\u00e9 contra El, hasta que juzgue mi causa y me haga justicia. 10 Lo ver\u00e1 mi enemiga, se cubrir\u00e1 de verg\u00fcenza, ella que me dec\u00eda: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 Yahv\u00e9, tu Dios? Mis ojos lo habr\u00e1n de ver. Ahora ser\u00e1 pisoteada como el fango de las calles.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de cumplido el castigo, despu\u00e9s de la manifestaci\u00f3n de la ira divina, el pueblo reconocer\u00e1 sus pecados pasados y se volver\u00e1 a su Dios. Las perspectivas de los profetas cambian constantemente en un contrabalanceo de esperanzas y de castigos. Una vez anunciado el juicio purificatorio sobre Israel como pueblo pecador, la mente del profeta se transporta a la hora de la restauraci\u00f3n con el prop\u00f3sito de levantar los \u00e1nimos de sus oyentes. La justicia divina tiene sus exigencias, pero las promesas mesi\u00e1nicas hechas a los antepasados permanecer\u00e1n; de ah\u00ed que, tras de la hora aciaga, venga la hora luminosa de esperanzas. El castigo no ten\u00eda otra finalidad que hacer entrar en s\u00ed al pueblo israelita, despreocupado y materializado.<br \/>\nLa tragedia nacional har\u00e1 que los esp\u00edritus reflexionen sobre su pasado y sobre la causa de la ruina general. Como consecuencia de ello, vendr\u00e1 el arrepentimiento y el retorno a Dios, que, si envi\u00f3 el castigo desolador, ser\u00e1 tambi\u00e9n el que env\u00ede la salvaci\u00f3n. La naci\u00f3n expresa ahora sus sentimientos de reconciliaci\u00f3n con Yahv\u00e9: esperar\u00e9 en el Dios de mi salvaci\u00f3n (v.7). La confesi\u00f3n no puede ser m\u00e1s humilde y sincera: si ca\u00ed, me levantar\u00e9, y si moro en tinieblas, Yahv\u00e9 ser\u00e1 mi luz (v.8). Las naciones gentiles (su enemiga) se alegraban al ver la ruina de Israel, que se consideraba al abrigo de toda cat\u00e1strofe por ser el pueblo de Dios. Con la mejor de las disposiciones, Israel reconoce que era necesario pasar por la prueba purificatoria del castigo: Habr\u00e9 de soportar la ira de Yahv\u00e9, porque pequ\u00e9 contra El (v.8).<br \/>\nEstas tinieblas son pasajeras, pues volver\u00e1 a recuperar la amistad con Yahv\u00e9 una vez que se haya cumplido el castigo, y entonces el mismo Yahv\u00e9 saldr\u00e1 por sus derechos como naci\u00f3n: Hasta que juzgue mi causa y me haga justicia. Frente a las naciones invasoras, Israel mantendr\u00e1 sus derechos de naci\u00f3n, porque est\u00e1n fundados en las promesas del mismo Dios. La ruina actual no es definitiva, sino que volver\u00e1n otra vez los tiempos de triunfo. Entonces su enemiga (Asir\u00eda) contemplar\u00e1 el triunfo de Israel en virtud de la protecci\u00f3n de Yahv\u00e9, y se cubrir\u00e1 de verg\u00fcenza (v.10). La derrota de Israel hab\u00eda dado ocasi\u00f3n para que el invasor se regocijara sarc\u00e1sticamente del pueblo elegido al verle desprovisto de la protecci\u00f3n de su Dios: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 Yahv\u00e9, tu Dios? Pero tambi\u00e9n llegar\u00e1 la hora de la justicia divina para Asir\u00eda, y entonces Israel asistir\u00e1 gozosa al castigo de su antiguo invasor: Mis ojos lo habr\u00e1n de ver. Ahora ser\u00e1 pisoteada como el fango de las calles. El juicio del Dios de Israel alcanzar\u00e1 a todos.<\/p>\n<p>Anuncio de restauraci\u00f3n (11-20).<br \/>\n11 Es el d\u00eda de la reconstrucci\u00f3n de tus muros! \u00a1Es el d\u00eda en que se alejar\u00e1n tus fronteras! 4 12 En ese d\u00eda se llegar\u00e1 a ti desde Asir\u00eda a Egipto, y desde Egipto hasta el r\u00edo, del uno al otro mar, del uno al otro monte, 13 y la tierra ser\u00e1 devastada a causa de sus habitantes, por sus obras. 14 Apacienta con tu cayado a tu pueblo, el reba\u00f1o de tu heredad, que habita aislado en la selva,en medio del Carmelo; que se apacientan en Basan y Galaad como en tiempos pasados. 15 Como en los d\u00edas de tu \u00e9xodo de Egipto, le har\u00e9 ver prodigios. 16 Lo ver\u00e1n las gentes y se avergonzar\u00e1n de toda su prepotencia; pondr\u00e1n la mano sobre su boca y ensordecer\u00e1n sus o\u00eddos. 17 Lamer\u00e1n el polvo como la serpiente; como los reptiles de la tierra,saldr\u00e1n espantados de sus escondrijos, y despavoridos, se volver\u00e1n a Yahv\u00e9, nuestro Dios, y se sobrecoger\u00e1n de temor ante ti. 18 \u00bfQu\u00e9 Dios hay como t\u00fa, que perdonas la maldad y pasas por alto el pecado del resto de tu heredad? No persiste por siempre en su enojo, porque gusta de la piedad. 19 Volver\u00e1 a compadecerse de nosotros, conculcar\u00e1 nuestras iniquidades y arrojar\u00e1 a lo hondo del mar nuestros pecados. 20 Ser\u00e1s fiel a Jacob y propicio a Abraham, como a nuestros padres juraste desde tiempos antiguos.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de constatar el arrepentimiento del pueblo pecador, el profeta anuncia el futuro glorioso que espera a Israel, que ver\u00e1 reconstruidos sus muros y dikttadas sus fronteras, extendiendo su dominio desde Asir\u00eda a Egipto y desde Egipto hasta el r\u00edo (Eufrates). La expresi\u00f3n del uno al otro mar parece aludir al Mediterr\u00e1neo y al mar Muerto; son los l\u00edmites de Palestina. El v.13 parece aludir a la devastaci\u00f3n de esta tierra por los invasores, por lo que parece fuera de lugar, y m\u00e1s bien hay que colocarlo despu\u00e9s Deu 6:16, en que se habla de la ruina de Israel por sus pecados. En todo caso, en el lugar en que est\u00e1 ahora parece interrumpir el anuncio de restauraci\u00f3n, que parece ser la idea central del fragmento de los v.11-20.<br \/>\nEl profeta pide a Yahv\u00e9 en una hermosa oraci\u00f3n que el pueblo se congregue de nuevo despu\u00e9s de la dispersi\u00f3n que sigui\u00f3 a la invasi\u00f3n: apacienta con tu cayado a tu pueblo, el reba\u00f1o de tu heredad (v.14). Israel est\u00e1 disperso como reba\u00f1o sin pastor, aislado en la selva, y el profeta pide a su Dios que lo lleve a los feraces pastos del Carmelo, de Basan y de Galaad (v.14). El profeta est\u00e1 seguro de que Yahv\u00e9 renovar\u00e1 los prodigios del \u00e9xodo de Egipto en favor de su pueblo, y con ello las gentes y naciones paganas se avergonzar\u00e1n al ver que nada servir\u00e1 su prepotencia contra la omnipotencia divina (v.16).<br \/>\nLos v. 18-20 son como un ep\u00edlogo de alabanza a Yahv\u00e9 por la gran misericordia que ha hecho a Israel pecador al perdonarle sus transgresiones, manteniendo las promesas hechas a Jacob y a Abraham en tiempos antiguos.<\/p>\n<p>  1 La Bib. de J\u00e9r,: \u201cHe venido a ser como recolector en oto\u00f1o.\u201d &#8211; 2 Lit. el hebreo: \u201cLo han torcido.\u201d &#8211; 3 Cf. Ose 4:2; Ose 7:3s. &#8211; 4 As\u00ed con Bib. de J\u00e9r.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>\u00a1Ay de m\u00ed!<\/b> Miqueas suena aqu\u00ed como Isa\u00edas (cp. <span class='bible'>Isa 6:5<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Miqueas se lament\u00f3 por las circunstancias de su tiempo. En su b\u00fasqueda in\u00fatil de una persona \u00edntegra y justa (cp. v. <span class='bible'>Miq 7:12<\/span>), se compar\u00f3 a s\u00ed mismo con el labrador de una vi\u00f1a que entra a su vi\u00f1edo casi al final de la temporada y no encuentra un solo fruto. Los l\u00edderes conspiraban entre s\u00ed para obtener lo que quer\u00edan (v. <span class='bible'>Miq 7:13<\/span>) y nadie era digno de confianza (vv. <span class='bible'>Miq 7:15<\/span><span style=\"color: #804db3\">;<\/span> <span class='bible'>Miq 7:6<\/span>). Cristo emple\u00f3 el v. <span class='bible'>Miq 7:16<\/span> como ilustraci\u00f3n en la ocasi\u00f3n en la que comision\u00f3 a los doce (<span class='bible'>Mat 10:1<\/span>; <span class='bible'>Mat 10:35-36<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 como quien siega en verano:<\/b><\/i> Es decir, pasado ya el tiempo propio de la siega que en Palestina ten\u00eda lugar al final de la primavera.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Las estructuras sociales de Jerusal\u00e9n se deshacen<\/p>\n<p>1 Miqueas comienza su lamento con el revelador indicio de dolor. \u00a1Ay de m\u00ed! La raz\u00f3n se lee como una acusaci\u00f3n: no hay dirigentes justos (1b-4). En una alegor\u00eda el profeta, que representa a Dios, entra en su vi\u00f1a en verano (eso es, junio) buscando los racimos maduros y los primeros higos de los \u00e1rboles que crecen entre las vi\u00f1as, pero no queda nada porque los v\u00e1ndalos se han llevado todo. 2 La vi\u00f1a es la casa de Israel (cf. Isa. 5:1-7; Sal. 80:8-16) y el fruto es el piadoso (eso es, los hombres que guardan el pacto). La alegor\u00eda (1) y su interpretaci\u00f3n (2) est\u00e1n relacionadas por no hay y ni uno, pues los dos son la traducci\u00f3n de la misma palabra heb. Miqueas ahora especifica los delitos de todos los hombres (eso es, los jueces decadentes del v. 3 que oprimen a sus v\u00edctimas inocentes). El los compara con el cazador que acecha (usa pr\u00e1cticas taimadas) y caza \u2026 con una red (son eficazmente mortales; cf. 2:1, 2; 3:1-3, 9-11). 3 Explica el tema de la cacer\u00eda. Sus manos (los jueces y el rey) han adiestrado \u2026 para hacer el mal (eso es, para hacer la red mortal). El gobernante y el juez probablemente se refieren a los magistrados, y el poderoso (lit. \u201cel grande\u201d) al rey corrupto sobre ellos. No solamente defraudan al hacerse ciegos al cohecho (Exo. 23:8; Deut. 10:17), sino que conspiran juntos para exprimir a sus hermanos. 4a El mejor de ellos es como la espina; el m\u00e1s co rrecto de ellos es como zarzal. Al obstruir la justicia, estos magistrados obstinadamente complacientes e indiferentes frustran y hieren a los que buscan justicia. \u00a1Qu\u00e9 iron\u00eda llamarlos correctos!<\/p>\n<p>4b Ahora el lamento abruptamente cambia de la acusaci\u00f3n al juicio. Tus centinelas (eso es, guardianes colocados en los muros de una ciudad para preve nir del peligro que se aproxima; Isa. 21:6) son los profetas verdaderos de Israel que anunciaron un d\u00eda de juicio (2:6; 3:8; Am\u00f3s 5:18-20). Porque la naci\u00f3n no atendi\u00f3 a esos fieles centinelas (2:6-11; 3:5, 6; Isa. 30:10; Ose. 9:7, 8; Am\u00f3s 2:12), su castigo ha venido (Isa. 10:3; Ose. 9:7). La invasi\u00f3n asiria arrojar\u00e1 a la naci\u00f3n al p\u00e1nico y a la confusi\u00f3n (cf. Isa. 22:5). 5, 6 Ahora se dan ilustraciones espec\u00edficas de la confusi\u00f3n y de la anarqu\u00eda social en la ciudad sitiada (cf. Isa. 3:4-7). 5 Los lazos m\u00e1s fuertes de solidaridad social, amigo y compa\u00f1ero (5a), amar a la esposa que duerme en tu seno (5b), se deshar\u00e1n bajo la presi\u00f3n del asedio. Una persona no debe confiarle a su compa\u00f1ero m\u00e1s \u00edntimo la manera en que espera enfrentar la crisis, porque de hacerlo, el compa\u00f1ero abusar\u00e1 de ella para su propia supervivencia. 6 Ciertamente, los de su propia casa se levantar\u00e1n desde\u00f1osamente como enemigos unos contra otros para salvar su propio pellejo. La venida de Cristo trajo las mismas divisiones (Mat. 10:35-39; Luc. 12:53).<\/p>\n<p>7 El profeta vuelve de su canci\u00f3n de un obscuro lamento a una brillante confianza con un Pero yo \u2026 Al contrario de antes cuando esperaba el juicio (4), ahora \u00e9l mirar\u00e1 a Jehovah; esperar\u00e1 que Dios lo salve a \u00e9l y al remanente justo. Bas\u00e1ndose completamente en las promesas del pacto con Abraham (20; G\u00e9n. 17:7, 19; cf. Deut. 30:1-10), Miqueas confiadamente esperar\u00e1 en el Dios de su salvaci\u00f3n, porque Dios lo escuchar\u00e1.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>7.1ss Este cap\u00edtulo comienza en penumbra (7.1-6) y termina en esperanza (7.7-20). Miqueas observ\u00f3 c\u00f3mo se pudr\u00eda la sociedad que lo rodeaba. Los gobernantes demandaban regalos; los jueces aceptaban sobornos; la corrupci\u00f3n era universal. Sin embargo, Dios prometi\u00f3 sacar a su pueblo de la oscuridad del pecado y llevarlo a su luz. Entonces el pueblo lo alabar\u00eda por su fidelidad. Unicamente Dios es perfectamente fiel.7.1-4 Miqueas no pudo encontrar una persona recta en ninguna parte de la tierra. A\u00fan hoy, es dif\u00edcil encontrar la verdadera rectitud. La sociedad le busca explicaciones racionales al pecado, e incluso en ocasiones los cristianos transigen en cuanto sus principios cristianos para poder hacer lo que quieren. Es f\u00e1cil convencernos de que merecemos unos cuantos descansos especialmente cuando \u00abtodo el mundo\u00bb lo hace. Sin embargo, los par\u00e1metros de la honestidad provienen de Dios, no de la sociedad. Somos honestos porque Dios es verdad, y tenemos que parecernos a El.7.5, 6 El pecado afect\u00f3 a los l\u00edderes del gobierno y de la sociedad en general. Enga\u00f1aron e incluso arruinaron la familia que es lo fundamental de la sociedad. Como consecuencia de eso, la \u00fanica forma de purificar al pueblo era por medio del castigo de Dios. Esto har\u00eda que la naci\u00f3n se volviera a El y fuera restaurada desde su interior.7.7-9 Miqueas mostr\u00f3 fe en Dios cuando proclam\u00f3 que: (1) esperar\u00eda en Dios porque El escucha y salva cuando se requiere su ayuda. (2) El lo sacar\u00eda adelante cuando los tiempos fueran dif\u00edciles. (3) Ser\u00eda paciente en su castigo debido a que El lo sacar\u00eda de la oscuridad. (4) sus enemigos ser\u00edan castigados. Tambi\u00e9n nosotros podemos tener una relaci\u00f3n con Dios que nos permita confiar en Dios como Miqueas. No se requiere un talento especial; simplemente se necesita fe en Dios y la disposici\u00f3n de actuar apoyado en esa fe.7.9 Miqueas se dio cuenta de que si era paciente y obediente en el castigo, Dios perdonar\u00eda a su pueblo y mostrar\u00eda su bondad otra vez (Lam 3:39-41). El castigo no significa rechazo. La naci\u00f3n de Jud\u00e1 era castigada para poder llevar a su pueblo de nuevo a Dios, no para alejarlo de El. Cuando usted se enfrente a pruebas debido a su pecado, no se enoje con Dios ni tenga miedo de que lo haya rechazado. Por el contrario, vu\u00e9lvase de su pecado y regrese a Dios.7.18 \u00a1A Dios le gusta ser misericordioso! El no perdona a rega\u00f1adientes, sino que se alegra cuando nos arrepentimos y ofrece perd\u00f3n a todos los que regresan a El. Hoy usted puede confesar sus pecados y recibir su perd\u00f3n amoroso. No sea tan orgulloso y acepte la misericordia de Dios.7.20 En una \u00e9poca cuando la religi\u00f3n hac\u00eda muy poca diferencia en la vida de la gente, Miqueas dijo que Dios esperaba que su pueblo fuera justo, recto y misericordioso (6.8). El demanda lo mismo de los cristianos de la actualidad. En un mundo que es injusto, debemos actuar con justicia. En un mundo de grandes quebrantamientos, debemos ser misericordiosos. En un mundo de soberbia y autosuficiencia, debemos caminar humildemente con Dios. Solo cuando vivimos en el camino de Dios nuestras vidas comenzar\u00e1n a afectar nuestros hogares, nuestra sociedad y nuestro mundo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 231 Jer 4:31; Jer 45:3<\/p>\n<p>b 232 Isa 17:6; Isa 24:13; Jer 6:9<\/p>\n<p>c 233 Isa 28:4<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> uvas&#8230;higo.  Este es un s\u00edmil del remanente justo.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Este lamento reconoce la justicia del veredicto divino y la sentencia sobre su pueblo (6:13\u2013 16).<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Lit., <i>mi alma desea<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[4] Que punza y de nada sirve.[6] Mat 10, 21-36.[8] Oh t\u00fa, soberbia Babilonia.[11] La ley que te impuso el cruel vencedor.[14] En medio de una tierra f\u00e9rtil.[14] Rodeada de naciones id\u00f3latras.[16] Por su espanto, al ver que el Se\u00f1or realiza signos semejantes a los del \u00e9xodo.[18] Jer 10, 6; Hech 10, 43.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a1Ay de m\u00ed! \u00a1He venido a ser como los \u00faltimos frutos del verano, como el rebusco despu\u00e9s de la vendimia! Ya no queda racimo que comer; mi alma desea los primeros higos. \u00a1Ay de m\u00ed! Sal 120:5; Isa 6:5; Isa 24:16; Jer 4:31; Jer 15:10; Jer 45:3. como cuando han rebuscado. Isa 17:6; Isa 24:13. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-miqueas-71-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Miqueas 7:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23294","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23294","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23294"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23294\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23294"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23294"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23294"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}