{"id":23698,"date":"2022-06-20T08:32:23","date_gmt":"2022-06-20T13:32:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-zacarias-141-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T08:32:23","modified_gmt":"2022-06-20T13:32:23","slug":"comentario-de-zacarias-141-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-zacarias-141-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Zacar\u00edas 14:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>\u201cHe aqu\u00ed que viene el d\u00eda de Jehovah, y tus despojos ser\u00e1n repartidos en medio de ti.<\/i><\/b><\/h3>\n<p><span class='bible'>Isa 2:12<\/span>; <span class='bible'>Isa 13:6<\/span>, <span class='bible'>Isa 13:9<\/span>; <span class='bible'>Joe 2:31<\/span>; <span class='bible'>Joe 3:14<\/span>; <span class='bible'>Mal 4:5<\/span>; <span class='bible'>Hch 2:20<\/span>; <span class='bible'>Apo 16:14<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Los destructores de Jerusal\u00e9n destruidos,<\/i><\/b> <span class='bible'>Zac 14:1-2<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>La venida del Mes\u00edas, y la gracia de su reino,<\/i><\/b> <span class='bible'>Zac 14:3-11<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>La plaga de Jerusal\u00e9n,<\/i><\/b> <span class='bible'>Zac 14:12-15<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>El remanente regresar\u00e1 al Se\u00f1or,<\/i><\/b> <span class='bible'>Zac 14:16-19<\/span>;<\/p>\n<p><b><i>y su bot\u00edn ser\u00e1 santo,<\/i><\/b> <span class='bible'>Zac 14:20-21<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Zacar\u00edas describe eventos asociados con la Segunda Venida de Jes\u00fas, el Mes\u00edas, al final de la guerra de Armaged\u00f3n (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Apo 16:16<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Algunos han sugerido que estos\u00a0<b>despojos<\/b>\u00a0se refieren a lo que se ha capturado de los enemigos de Israel, anticipando aparentemente la victoria mencionada en el v.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Zac 14:14<\/span><\/span>. Sin embargo, el contexto inmediato indica que el\u00a0<i>despojo<\/i>\u00a0lo tomaron de Jerusal\u00e9n sus enemigos (v.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Zac 14:2<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>EL D\u00cdA DE JEHOV\u00c1 VIENE.<\/b> \u00abEl d\u00eda de Jehov\u00e1\u00bb es un tiempo de juicio y de restauraci\u00f3n. Aqu\u00ed se refiere al tiempo en que Cristo volver\u00e1 para juzgar a las naciones y establecer su reino terrenal.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p>14. La Nueva Gloria de Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>Juicio de las gentes (1-5).<br \/>\n1 He aqu\u00ed que llega el d\u00eda para Yahv\u00e9, y en medio de ti se repartir\u00e1n tus despojos. 2 Porque yo reunir\u00e9 a todas las gentes en batalla contra Jerusal\u00e9n, y ser\u00e1 tomada la ciudad, y saqueadas las casas, y violadas las mujeres, y la mitad de la ciudad ir\u00e1 al cautiverio, pero el resto del pueblo no ser\u00e1 exterminado. 3 Luego se pondr\u00e1 en campa\u00f1a Yahv\u00e9, y combatir\u00e1 a estas naciones como se combate el d\u00eda de la batalla. 4 Afirmar\u00e1nse aquel d\u00eda sus pies sobre el monte de los Olivos, que est\u00e1 frente a Jerusal\u00e9n, al lado del levante, y el monte de los Olivos se partir\u00e1 por medio, de levante a poniente, como un gran valle, y la mitad del monte se echar\u00e1 al norte, y la otra mitad al mediod\u00eda, 5 y huir\u00e9is por el valle de mis montes, porque el valle de los montes llegar\u00e1 hasta donde os salvar\u00e9 6. Huir\u00e9is como hu\u00edsteis cuando el terremoto de los tiempos de Oz\u00edas, rey de Jud\u00e1, y vendr\u00e1 entonces Yahv\u00e9, mi Dios, y con El todos sus santos.<\/p>\n<p>La descripci\u00f3n es apocal\u00edptica y escatol\u00f3gica. El profeta presenta a Jerusal\u00e9n rodeada de las naciones gentiles que van a dar el ultimo asalto a su fortaleza. Hay un momento en que parece que el triunfo de los asaltantes est\u00e1 asegurado, pues entran en la ciudad y la entregan al saqueo; pero Dios se reserva un resto de salvaci\u00f3n, que ser\u00e1 liberado mediante la intervenci\u00f3n prodigiosa personal de Yahv\u00e9, que aparece majestuoso sobre el monte de los Olivos (v.4). A su presencia, \u00e9ste se hiende y da paso a los fugitivos, que ser\u00e1n recogidos por Yahv\u00e9. El fragmento tiene muchas analog\u00edas con la descripci\u00f3n de la batalla contra Gog de Ez 38, del que parece depender 2.<br \/>\nEl car\u00e1cter apocal\u00edptico de la per\u00edcopa nos obliga a no insistir sobre los detalles de la descripci\u00f3n, que es fruto de una imaginaci\u00f3n desbordada. El profeta quiere anunciar una gran prueba para Jud\u00e1, que terminar\u00e1 con la manifestaci\u00f3n victoriosa de Yahv\u00e9 con sus santos, o \u00e1ngeles de su servicio.<\/p>\n<p>La transformaci\u00f3n de Jud\u00e1 (6-11).<br \/>\n6 En aquel d\u00eda no se extinguir\u00e1 el brillo de las piedras preciosas 3. 7 Ser\u00e1 \u00fanico ese d\u00eda, conocido de Yahv\u00e9. No habr\u00e1 d\u00eda y noche; de tarde habr\u00e1 luz. 8 En ese d\u00eda manar\u00e1n de Jerusal\u00e9n aguas vivas, la mitad hacia el mar oriental y la otra mitad hacia el occidental, lo mismo en verano que en invierno. 9 Y reinar\u00e1 Yahv\u00e9 sobre la tierra toda, y Yahv\u00e9 ser\u00e1 \u00fanico, y \u00fanico su nombre. 10 La tierra toda se convertir\u00e1 en llano desde Gueb\u00e1 hasta Rimm\u00f3n del sur, y Jerusal\u00e9n ser\u00e1 enaltecida y habitada en su lugar, desde la puerta de Benjam\u00edn hasta el lugar de la antigua puerta, hasta la puerta del \u00e1ngulo, y desde la torre de Jananel hasta los lagares del rey. 11Y morar\u00e1n en ella, y ya nunca m\u00e1s ser\u00e1 anatema, y morar\u00e1n en seguridad.<\/p>\n<p>La descripci\u00f3n de la nueva Jerusal\u00e9n es deslumbradora, conforme a los c\u00e1nones de la literatura apocal\u00edptica. Una gran luz dominar\u00e1 la Ciudad Santa, de forma que las piedras preciosas dar\u00e1n un brillo perpetuo. No habr\u00e1 noche (v.7), y desaparecer\u00e1 toda esterilidad, porque de Jerusal\u00e9n manar\u00e1n aguas vivas, e.d., no estancadas, regando en todo tiempo la parte oriental y occidental del pa\u00eds (v.8). Este cuadro maravilloso parece una adaptaci\u00f3n de la descripci\u00f3n de Ezequiel, que habla de un r\u00edo que parte hacia el mar Muerto, regando el desierto de Jud\u00e14. Aqu\u00ed el autor extiende el torrente de agua a la zona del mar Muerto (mar oriental) y del Mediterr\u00e1neo (mar occidental).<br \/>\nSobre este territorio paradis\u00edaco reinar\u00e1 s\u00f3lo Yahv\u00e9, sin compartir su imperio con ning\u00fan otro dios (v.9); y hasta la atormentada geograf\u00eda monta\u00f1osa de Jud\u00e1 se transformar\u00e1, convirti\u00e9ndose en llano desde Gueb\u00e1 hasta Rimm\u00f3n del sur5. Son los l\u00edmites del reino de Jud\u00e1: desde la frontera de Benjam\u00edn hasta el Negueb. Y los l\u00edmites de Jerusal\u00e9n comprender\u00e1n desde la puerta de Benjam\u00edn 6, al norte del templo, hasta la puerta del \u00e1ngulo 7, que se supone al occidente de la ciudad; junto al \u201csegundo muro\u201d y desde la torre de Jananel, al noroeste del actual Haram, o explanada de la mezquita de Ornar, hasta los lagares del rey, que se suponen al sur, donde estaban los jardines reales, en la confluencia del Cedr\u00f3n y el Er-Rabbaby. De aqu\u00ed se infiere que el \u00e1rea se\u00f1alada por el profeta es tan amplia como la de la ciudad amurallada actual, si bien extendi\u00e9ndose un poco m\u00e1s hacia el sur y menos al norte. En esta Ciudad Santa reinar\u00e1 la paz y nunca ser\u00e1 ya m\u00e1s objeto de anatema (v.11) 8.<\/p>\n<p>La derrota de las naciones (12-15).<br \/>\n12 He aqu\u00ed la plaga con que herir\u00e1 Yahv\u00e9 a todos los pueblos que combatieron a Jerusal\u00e9n: sus carnes se corromper\u00e1n mientras est\u00e9n en pie; se consumir\u00e1n en sus cuencas los ojos, y su lengua se les deshar\u00e1 en la boca. 13 Habr\u00e1 aquel d\u00eda gran perturbaci\u00f3n entre ellos y tomar\u00e1 cada uno de la mano a su vecino y le dar\u00e1 a \u00e9ste la suya. 14 Jud\u00e1 luchar\u00e1 en Jerusal\u00e9n 9 y se reunir\u00e1n all\u00ed las riquezas de todas las gentes, oro, plata, vestidos en grand\u00edsima abundancia. 15 Parecida a \u00e9sta ser\u00e1 la plaga que herir\u00e1 a los caballos, mulos, camellos y asnos, y a todas las bestias que hubiere en aquellos campos.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de anunciar la paz que remar\u00e1 en Jerusal\u00e9n una vez conseguida la victoria, el profeta detalla la destrucci\u00f3n de los enemigos que se reunieron para atacar a Jerusal\u00e9n. La hecatombe ser\u00e1 general, pues tanto los hombres como los animales perecer\u00e1n y quedar\u00e1 un inmenso bot\u00edn para los jud\u00edos vencedores. El cuadro belicista est\u00e1 dentro de las descripciones apocal\u00edpticas de los \u00faltimos profetas. Es el juicio sobre las naciones antes de la inauguraci\u00f3n de la era mesi\u00e1nica.<br \/>\nLa descripci\u00f3n parece que est\u00e1 calcada en la destrucci\u00f3n del ej\u00e9rcito de Gog, seg\u00fan Ez c.38-39. El gran profeta del exilio, como primer autor apocal\u00edptico, fue fuente de inspiraci\u00f3n para los autores apocal\u00edpticos posteriores. En este mosaico de fragmentos apocal\u00edpticos del libro de Zacar\u00edas encontramos, como ya hemos visto, mucha dependencia de Ezequiel.<\/p>\n<p>Jerusal\u00e9n, santuario universal (16-21).<br \/>\n16 Todos cuantos quedaren de las gentes que vinieron contra Jerusal\u00e9n subir\u00e1n cada a\u00f1o a adorar al Rey, Yahv\u00e9 de los ej\u00e9rcitos, y a celebrar la fiesta de los Tabern\u00e1culos. 17 Y aquellos que de las gentes no vengan a Jerusal\u00e9n a adorar al Rey, Yahv\u00e9 de los ej\u00e9rcitos, no vendr\u00e1 sobre ellos la lluvia. 18 Si la gente de Egipto no sube y no viene, sobre ella se abatir\u00e1 la plaga con que herir\u00e1 Yahv\u00e9 a las gentes que no suban a celebrar la fiesta de los Tabern\u00e1culos. 19 Tal ser\u00e1 la expiaci\u00f3n de Egipto y la expiaci\u00f3n de todas las gentes que no suban a celebrar la fiesta de los Tabern\u00e1culos. 20 En aquellos d\u00edas escribir\u00e1n en sartenes y ollas 10: \u201cConsagrado a Yahv\u00e9,\u201d y las ollas de la casa de Yahv\u00e9 ser\u00e1n corno vasos de aspersi\u00f3n delante del altar de los sacrificios. 21 Toda olla en Jud\u00e1 y en Jerusal\u00e9n ser\u00e1 consagrada a Yahv\u00e9 de los ej\u00e9rcitos, y cuantos sacrifiquen vendr\u00e1n, las tornar\u00e1n y cocer\u00e1n en ellas, y no habr\u00e1 aquel d\u00eda m\u00e1s mercader en la casa de Yahv\u00e9 de los ej\u00e9rcitos.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de declarar el triunfo aplastante de Yahv\u00e9 sobre el ej\u00e9rcito de las naciones coligadas contra Jerusal\u00e9n, el profeta deja abierta la puerta del universalismo religioso a todos los pueblos. Jerusal\u00e9n ser\u00e1 el centro religioso del orbe, y todas las gentes deber\u00e1n reunirse en la Ciudad Santa en la fiesta de los Tabern\u00e1culos (en septiembre-octubre) (v.16), en que se daba gracias a Dios por los frutos y se ped\u00eda agua saludable para la futura siembra. El que no vaya a Jerusal\u00e9n en esta festividad, se ver\u00e1 privado de esta agua bienhechora, incluso el mismo Egipto, cuyos campos y cosechas no viven de la lluvia, sino de las inundaciones peri\u00f3dicas del Nilo (v.18). Egipto era el granero de Oriente, y cuando fallaban las cosechas por falta de lluvias, los pueblos circunvecinos, como los cananeos, ten\u00edan que ir al pa\u00eds de los faraones a comprar el trigo a cualquier precio. De ello estaban orgullosos los egipcios.<br \/>\nPero el profeta dice que en los nuevos tiempos de nada les servir\u00e1 su r\u00edo, pues, si no van a Jerusal\u00e9n, se ver\u00e1n privados de la cosecha como los dem\u00e1s pueblos (v.18). Todos los pueblos deben congregarse en Jerusal\u00e9n para la gran festividad de los Tabern\u00e1culos, a implorar la lluvia ofreciendo sacrificios; y para ello podr\u00e1n utilizar las sartenes y ollas de uso com\u00fan, a falta de las consagradas a Yahv\u00e9 en el templo, porque todas aquel d\u00eda llevar\u00e1n la inscripci\u00f3n: Consagrado a Yahv\u00e9 (v.20). Todas las ollas de las casas de Jud\u00e1 y de Jerusal\u00e9n ser\u00edan v\u00e1lidas en esta ocasi\u00f3n, y los peregrinos no tendr\u00edan necesidad de alquilar los servicios de los mercaderes que en el templo ofrec\u00edan los instrumentos necesarios para los sacrificios (v.21).<\/p>\n<p>  1 La palabra hebrea que traducimos por os salvar\u00e9 (&#8216;asal) es considerada por algunos expositores como localidad geogr\u00e1fica. As\u00ed la Bib. de J\u00e9r. &#8211; 2 Cf. Miq 1:4; Nah 1:5. &#8211; 3 As\u00ed seg\u00fan Hoonacker, conform\u00e1ndose con el TM. Otros autores prefieren basarse en los LXX y traducir: \u201cno habr\u00e1 fr\u00edo ni helada\u201d (Bib. de J\u00e9r.), &#8211; 4 Cf. Eze 47:12. &#8211; 5 Gueb\u00e1 es la actual Dgeba, en el wady Suweinit, frente a Mikmas, a unos 11 kil\u00f3metros al norte de-Jerusal\u00e9n. Rimm\u00f3n del sur o del Negueb es probablemente el actual L\/mm er-Rammamim, a unos 17 kil\u00f3metros al nordeste de Berseba. Cf. Neh 11:29; Jos 15:32; Jos 15:19, Jos 15:7; 1Sa 14:5; 1Re 15:22. &#8211; 6 Quiz\u00e1 sea la misma Puerta de las Ovejas de Neh 12:39. &#8211; 7 Cf. 2Re 14:13; 2Cr 25:23; 2Cr 26:9; Jer 31:38. La descripci\u00f3n parece ser de este a oeste y de norte a sur. &#8211; 8 Cf. Jer 33:16; Eze 34:27. &#8211; 9 El TM y los LXX traducen: \u201cy Jud\u00e1 luchar\u00e1 en Jerusal\u00e9n.\u201d &#8211; 10 As\u00ed seg\u00fan la reconstrucci\u00f3n de Hoonacker. El TM dice \u201ccampanillas de caballos.\u201d As\u00ed la Bib. de J\u00e9r. Los LXX: \u201cfreno de caballos.\u201d<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>el d\u00eda de Jehov\u00e1 viene.<\/b> El \u00abD\u00eda de Jehov\u00e1\u00bb es un t\u00e9rmino t\u00e9cnico para aludir a la ira de Dios que se desata en contra de los pecadores. Aqu\u00ed el profeta Zacar\u00edas anticipa la llegada del D\u00eda del Se\u00f1or, cuando su ira es desatada en contra de los pecadores del mundo entero, lo cual trae como resultado el establecimiento del reino milenario del Se\u00f1or en la tierra. <i>Vea la nota sobre<\/i> <span class='bible'>Isa 2:12<\/span> y la Introducci\u00f3n a Joel: Temas hist\u00f3ricos y teol\u00f3gicos. <b>en medio de ti \u2026 repartidos tus despojos.<\/b> Jerusal\u00e9n quedar\u00e1 tan derrotada por el enemigo que los despojos ser\u00e1n repartidos en calma y a la vista de todos, como una demostraci\u00f3n de la derrota total de Jerusal\u00e9n. Esta atrocidad provoca la ira de Dios en contra del mundo en el D\u00eda de Jehov\u00e1.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>El cap\u00edtulo <span class='bible'>Zac 14:1-21<\/span> es una ampliaci\u00f3n de <span class='bible'>Zac 13:8-9<\/span>. Antes de la conversi\u00f3n nacional de Israel (cp. <span class='bible'>Zac 12:10-14<\/span>; <span class='bible'>Zac 13:1<\/span>), los jud\u00edos har\u00e1n un pacto con un mes\u00edas falso (cp. <span class='bible'>Dan 9:27<\/span>), conocido como el pastor insensato (cp. <span class='bible'>Zac 11:15-17<\/span>) o anticristo. A la mitad de ese pacto de siete a\u00f1os, el anticristo romper\u00e1 su tratado con Israel y exigir\u00e1 adoraci\u00f3n exclusiva a \u00e9l mismo (<span class='bible'>Dan 9:24-27<\/span>; <span class='bible'>Mat 24:15<\/span>; <span class='bible'>2Ts 2:3-4<\/span>). Tan pronto Israel reh\u00fase adorarlo, los ej\u00e9rcitos del mundo se reunir\u00e1n para hacer batalla y el punto culminante ser\u00e1 un gran asedio sobre Jerusal\u00e9n y la batalla de Armaged\u00f3n (<span class='bible'>Apo 19:1-21<\/span>). Tras la victoria del Se\u00f1or en esa batalla (cp. <span class='bible'>Apo 19:11-16<\/span>), vendr\u00e1 la restauraci\u00f3n plena de Israel como est\u00e1 anticipada en <span class='bible'>Ose 14:4-7<\/span>; <span class='bible'>Joe 3:18-21<\/span>; <span class='bible'>Am\u00f3 9:13-15<\/span>; <span class='bible'>Miq 4:1-3<\/span>; <span class='bible'>Sof 3:14-20<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Am\u00f3 5:18<\/span>+.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La batalla en Jerusal\u00e9n: el Se\u00f1or llega a ser rey de toda la tierra. Podemos asentar el contenido para mostrar el avance l\u00f3gico de la secci\u00f3n como en el resumen que sigue:<\/p>\n<p>1 He aqu\u00ed est\u00e1 llegando un d\u00eda para Jehovah \u2026 despojos ser\u00e1n repartidos en medio de ti.<\/p>\n<p>2 Yo reunir\u00e9 a todas las naciones en batalla contra Jerusal\u00e9n \u2026 La mitad de la ciudad ir\u00e1 en cautividad \u2026 <\/p>\n<p>3 Saldr\u00e1 Jehovah y combatir\u00e1 contra aquellos pueblos, como combati\u00f3 en el d\u00eda de la batalla.<\/p>\n<p>4 Sus pies se asentar\u00e1n, en ese d\u00eda, sobre el monte de los Olivos \u2026   al lado oriental. El monte de los Olivos se partir\u00e1 por la mitad, de este a oeste,  \u2026 un valle muy grande, pues la mitad del monte se apartar\u00e1 hacia el norte y la otra mitad hacia el sur.<\/p>\n<p>5 Y huir\u00e9is \u2026 porque el valle de los montes llegar\u00e1 hasta Azal \u2026 como huisteis a causa del terremoto \u2026 en los d\u00edas de Uz\u00edas, rey de Jud\u00e1. As\u00ed vendr\u00e1 Jehovah mi Dios, y todos sus santos con \u00e9l.<\/p>\n<p>6 En aquel d\u00eda no habr\u00e1 luz, ni fr\u00edo (\u00bfcosas preciosas?), ni helada.<\/p>\n<p>7 Y habr\u00e1 un d\u00eda \u00fanico, conocido por Jehovah. Sin d\u00eda ni noche \u2026 al tiempo del anochecer habr\u00e1 luz.<\/p>\n<p>8 Acontecer\u00e1 en aquel d\u00eda que de Jerusal\u00e9n saldr\u00e1n aguas vivas. La mitad de ellas ir\u00e1 hacia el mar oriental, y la otra mitad hacia el mar occidental, tanto en verano como en invierno. <\/p>\n<p>9 Jehovah ser\u00e1 rey sobre toda la tierra. En aquel d\u00eda Jehovah ser\u00e1 \u00fanico, y Unico ser\u00e1 su nombre.<\/p>\n<p>10 Toda la tierra se volver\u00e1 como llanura desde Geba hasta Rim\u00f3n, al sur de Jerusal\u00e9n. Esta ser\u00e1 elevada y habitada en su mismo lugar, desde la puerta de Benjam\u00edn hasta el lugar de la puerta Primera y hasta la puerta de las Esquinas; y desde la torre de Hananeel hasta los lagares del rey.<\/p>\n<p>11 Y habitar\u00e1n en ella, y no habr\u00e1 destrucci\u00f3n y Jerusal\u00e9n morar\u00e1 en confianza\/seguridad.<\/p>\n<p>12 Y esta ser\u00e1 la plaga \u2026 todos los pueblos \u2026  en contra de Jerusal\u00e9n: Har\u00e1 que se pudra su carne, aun estando ellos sobre sus pies \u2026 sus ojos se pudrir\u00e1n en sus cuencas, y su lengua se pudrir\u00e1 en sus bocas.<\/p>\n<p>13 Y en aquel d\u00eda \u2026 gran p\u00e1nico de Jehovah y cada hombre se tomar\u00e1 de la mano de su vecino, y la mano de cada hombre ser\u00e1 levantada en contra de la mano de su vecino.<\/p>\n<p>14 Tambi\u00e9n Jud\u00e1 combatir\u00e1 en Jerusal\u00e9n y las riquezas de todos los pueblos de alrededor ser\u00e1n reunidas, oro, plata y ropa, en gran abundancia.<\/p>\n<p>15 Por lo tanto, habr\u00e1 plaga sobre los caballos, etc. en aquellos campamentos igual que esta plaga.<\/p>\n<p>El mismo Jehovah aparentemente ordena este ataque contra Jerusal\u00e9n (1-3), pero el prop\u00f3sito no es el de destruir a su pueblo. El permite que las naciones inflijan sufrimiento sobre ellos, pero que no los destruyan: un remanente de la mitad de la poblaci\u00f3n se deja en Jerusal\u00e9n. Entonces intervendr\u00e1 el Se\u00f1or mismo.<\/p>\n<p>En los vv. 4, 5 el cuadro es del Se\u00f1or parado a horcajadas sobre el monte de los Olivos, un cerro de 4 km. de largo, que corre de norte a sur, por la parte oriental de Jerusal\u00e9n. El monte ser\u00e1 dividido por un valle que se forma de este a oeste al bifurcarse hacia el norte y hacia el sur. Esto todav\u00eda no ha sucedido: algunos creen que pasar\u00e1 lit.; otros que es una expresi\u00f3n figurativa de la intervenci\u00f3n de Dios (v\u00e9ase la nota sobre la interpretaci\u00f3n de los caps. 9-14). Am\u00f3s 1:1 hace alusi\u00f3n al terremoto en los tiempos del rey Uz\u00edas, lo que puede estar reflejado en Isa. 6:1-5 (n\u00f3tese el contraste entre el rey Uz\u00edas y el Se\u00f1or el Rey, tanto en Am\u00f3s como en Zacar\u00edas).<\/p>\n<p>Los vv. 6-9 forman la secci\u00f3n central y punto culminante de los vv. 1-15. El texto es dif\u00edcil, pero el cuadro total es claro; hay luz del d\u00eda constantemente (se\u00f1al del destierro de la oscuridad del mal), y desde Jerusal\u00e9n (donde habita Jehovah) el agua viva fluir\u00e1 a los mares del este y del oeste (dando vida al \u00e1mbito de toda la tierra). Jehovah ser\u00e1 rey: esto forma un contraste con la divisi\u00f3n mencionada previamente al usar la palabra \u201cmitad\u201d. Habr\u00e1 un Se\u00f1or y el pueblo reconocer\u00e1 s\u00f3lo un Se\u00f1or (y Unico ser\u00e1 su nombre).<\/p>\n<p>M\u00e1s referencias geogr\u00e1ficas (10) forman un marco en derredor de los vv. 6-9. Esta vez el prop\u00f3sito es el de exaltar a Jerusal\u00e9n, ya liberada y habitada por Jehovah. Est\u00e1 por encima del resto de la tierra, la que ahora es una planicie. Est\u00e1 habitada y est\u00e1 segura.<\/p>\n<p>Los vv. 12-15 concuerdan con los vv. 1-3 en la descripci\u00f3n del ataque de las naciones contra Jerusal\u00e9n. Estos vv. dan los detalles de c\u00f3mo el Se\u00f1or los derrota. Puede parecer insatisfactorio volver al juicio y a las plagas despu\u00e9s de haber visto el maravilloso cuadro de los vv. 6-9, pero as\u00ed es como funciona frecuentemente un arreglo qui\u00e1stico. El cl\u00edmax llega por la mitad.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>14.1 Muchas veces en la Biblia se nos alienta a esperar el d\u00eda de Jehov\u00e1 que est\u00e1 cerca. \u00bfQu\u00e9 suceder\u00eda si usted supiera exactamente la fecha en que llegar\u00eda? \u00bfVivir\u00eda de forma diferente? El puede llegar en cualquier momento. Est\u00e9 atento a El al estudiar las Escrituras con cuidado y al asegurarse de que vive como El lo ha planeado, en obediencia y en disposici\u00f3n espiritual.14.1-21 Este cap\u00edtulo describe acontecimientos futuros importantes, pero no est\u00e1 claro su orden cronol\u00f3gico. Muestran que Dios tiene diversas formas de tratar a su pueblo. Todo est\u00e1 bajo su mando y ha proporcionado el medio de purificaci\u00f3n a quienes claman a El (13.7, 8). Ahora, tenemos que esperar (14.1) para ver c\u00f3mo se desarrollan los hechos y c\u00f3mo Dios ofrece una salida para su pueblo.14.4 En el Monte de los Olivos, Jes\u00fas habl\u00f3 a sus disc\u00edpulos acerca del fin de los tiempos (Mateo 24). Cerca de este mismo monte, un \u00e1ngel prometi\u00f3 que El regresar\u00eda de la misma manera en la que se fue (Act 1:11; v\u00e9ase tambi\u00e9n Eze 11:23).14.5 Solo el pueblo de Dios escapar\u00e1 del castigo (Mat 24:16-20). Dios sabr\u00e1 claramente cu\u00e1l es su pueblo en este tiempo de confusi\u00f3n. (V\u00e9ase la nota a Am\u00f3s 1.2 relacionada con el terremoto de los d\u00edas del rey Jos\u00edas.)14.10 A Jerusal\u00e9n se honra como la ciudad de Dios y el punto central de adoraci\u00f3n mundial. La alabanza a Jerusal\u00e9n es una forma dram\u00e1tica de mostrar la supremac\u00eda de Dios.14.16 Esta Fiesta de los Tabern\u00e1culos es la \u00fanica que tendr\u00e1 vigencia en el reino del Mes\u00edas. La Fiesta de la Pascua se cumpli\u00f3 con la muerte de Cristo, el D\u00eda de Expiaci\u00f3n en la aceptaci\u00f3n de la salvaci\u00f3n de Cristo, la Fiesta de las Primicias en su resurrecci\u00f3n y Pentecost\u00e9s con la llegada del Esp\u00edritu Santo. Sin embargo, la Fiesta de los Tabern\u00e1culos, una fiesta de acci\u00f3n de gracias, celebra la cosecha de almas humanas para el Se\u00f1or. Quiz\u00e1s Jes\u00fas hizo alusi\u00f3n a ella en Joh 4:35.14.20-21 En el futuro, aun objetos familiares tales como caballos, campanillas y ollas ser\u00edan santas. Esta visi\u00f3n de una Jerusal\u00e9n santa y restaurada contrastaba con sus murallas derrumbadas y las dif\u00edciles condiciones de vida. Alg\u00fan d\u00eda Dios har\u00eda realidad el sue\u00f1o de su pueblo y Jerusal\u00e9n ser\u00eda m\u00e1s hermosa de lo que pudieran imaginar. Dios sigue deseando hacer m\u00e1s por nosotros de lo que podemos imaginar (Eph 3:20). Cuando andemos con El, lo entenderemos con m\u00e1s intensidad cada d\u00eda.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>(1) \u201cTi\u201d, fem. sing., refiri\u00e9ndose a la \u201cciudad\u201d de Zac 14:2.<\/p>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 471 Isa 2:12; Joe 2:31; 2Pe 3:10<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Volviendo al tema del conflicto militar comenzado en 12:2, Zacar\u00edas ahora menciona  aquel d\u00eda  en que  el S e\u00f1or   ser\u00e1 rey sobre toda la tierra  (vers. 9), y  Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n  ser\u00e1n santas para el S e\u00f1or  (vers. 21).<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Una descripci\u00f3n de una de las \u00faltimas batallas de la campa\u00f1a del Armaged\u00f3n (v\u00e9ase nota en <span class='bible'>Apo 16:14<\/span>). Jerusal\u00e9n ser\u00e1 tomada y <b><i>los despojos<\/i><\/b> ser\u00e1n repartidos. Justamente cuando los ej\u00e9rcitos de las naciones parezcan invencibles, Jesucristo regresar\u00e1 personal y visiblemente al <b><i>monte de los Olivos<\/i><\/b> y har\u00e1 que \u00e9ste se divida por en medio y provea <b><i>un valle<\/i><\/b> a trav\u00e9s del cual los sobrevivientes puedan huir. Se desconoce el sitio de <b><i>Azal<\/i><\/b>, quiz\u00e1s sea una aldea cerca de Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>\n<b><i>el terremoto<\/i><\/b>. Cp. <span class='bible'>Am\u00f3 1:1<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>los santos<\/i><\/b>. Quiz\u00e1s sean creyentes que estaban en el cielo y regresan con Cristo o \u00e1ngeles que acompa\u00f1an al Se\u00f1or, o ambos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[3] Contra el fara\u00f3n y todo Egipto. Ex 14.[5] Am 1, 1.[8] Jn 4, 10-14.[12] Hech 12, 23.[19] El Hijo de Dios vino a habitar o a fijar su mansi\u00f3n o Tabern\u00e1culo entre nosotros. Jn 1, 14.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cHe aqu\u00ed que viene el d\u00eda de Jehovah, y tus despojos ser\u00e1n repartidos en medio de ti. Isa 2:12; Isa 13:6, Isa 13:9; Joe 2:31; Joe 3:14; Mal 4:5; Hch 2:20; Apo 16:14. Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico Los destructores de Jerusal\u00e9n destruidos, Zac 14:1-2. La venida del Mes\u00edas, y la gracia de su &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-zacarias-141-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Zacar\u00edas 14:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23698","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23698","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23698"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23698\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23698"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23698"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23698"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}