{"id":23912,"date":"2022-06-20T08:41:53","date_gmt":"2022-06-20T13:41:53","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-mateo-61-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T08:41:53","modified_gmt":"2022-06-20T13:41:53","slug":"comentario-de-mateo-61-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-mateo-61-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Mateo 6:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>\u201cGuardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos por ellos. De lo contrario, no tendr\u00e9is recompensa de vuestro Padre que est\u00e1 en los cielos.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/><span>Mat 6:1-4<\/span>, NO DAR PARA SER VISTOS DE LOS HOMBRES<\/p>\n<p \/> Introducci\u00f3n.<\/p>\n<p \/> A. En el cap <span>6<\/span> Jes\u00fas sigue explicando la justicia que es mayor que la de los escribas y fariseos. Jes\u00fas les acusa de hipocres\u00eda (<span>Mat 23:1-39<\/span>) en su servicio a Dios. Debemos escuchar con atenci\u00f3n tales advertencias.<\/p>\n<p \/> B. <span>Mat 6:1-18<\/span> se dirige al prop\u00f3sito de servir y adorar a Dios. \u00bfQu\u00e9 nos mueve? \u00bfPor qu\u00e9 servimos a Dios? \u00bfPara ser vistos de los hombres?<\/p>\n<p \/> C. Jes\u00fas siempre ten\u00eda que ense\u00f1ar sobre la cuesti\u00f3n del prop\u00f3sito de servir a Dios. Continuamente estaba rodeado de multitudes, pero \u00bfpor qu\u00e9 le buscaban? \u00bfpara obtener panes y peces? \u00bfcon prop\u00f3sito pol\u00edtico? \u00bfpor curiosidad? \u00bfCu\u00e1ntos de los que le segu\u00edan eran sinceros? El mismo problema existe hoy en d\u00eda. \u00bfPor qu\u00e9 asiste la gente a alguna iglesia? \u00bfcon fines sociales? \u00bfpara divertirse? \u00bfporque les gusta a ellos los miembros o el predicador? \u00bfhabr\u00e1 ventajas econ\u00f3micas? \u00bfpara agradar a la familia? \u00bfpara apaciguar la conciencia? \u00bfpara adorar a Dios en esp\u00edritu y en verdad?<\/p>\n<p \/> D. La Biblia no solamente nos ense\u00f1a lo que debemos hacer, sino tambi\u00e9n nos ense\u00f1a los prop\u00f3sitos y las motivaciones con los cuales debemos obedecer. Si no obedecemos con prop\u00f3sito correcto, nuestra obediencia no es aceptable a Dios.<\/p>\n<p \/> E. Por lo tanto, debemos examinarnos con cuidado (<span>2Co 13:5<\/span>), porque no basta con ofrecer el servicio y culto a Dios que son correctos en cuanto a forma, sino que tambi\u00e9n debemos servir y adorar a Dios con coraz\u00f3n limpio (<span>Mat 5:8<\/span>; <span>Jua 4:24<\/span>).<\/p>\n<p \/> I. <span>Mat 6:1<\/span>, \u00abGuardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos de ellos\u00bb. \u00abCuidaos de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos\u00bb (LBLA).<\/p>\n<p \/> A. <span>Mat 5:16<\/span>, \u00abAs\u00ed alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que est\u00e1 en los cielos\u00bb. Alumbramos nuestra luz cuando hacemos buenas obras. La gente se da cuenta de lo que hacemos, pero el prop\u00f3sito nuestro es para que Dios sea glorificado.<\/p>\n<p \/> B. Pero el prop\u00f3sito de los hip\u00f3critas era distinto. Aunque profesaban ofrecer servicio a Dios, en realidad quer\u00edan obtener gloria para si mismos, y no para Dios. En esto eran falsos (\u00abhip\u00f3critas\u00bb). Quer\u00edan llamar la atenci\u00f3n de la gente a su acto de dar a los pobres, que la gente se diera cuenta de la generosidad de ellos. Quer\u00edan ser \u00abalabados\u00bb por la gente (que la gente dijera, \u00ab\u00a1Qu\u00e9 generosos y piadosos son estos hombres!\u00bb). La recompensa que buscaban era el honor, la admiraci\u00f3n y la alabanza de la gente.Profesaban servir a Dios, pero no buscaban la aprobaci\u00f3n de Dios.<\/p>\n<p \/> C. <span>Jua 5:44<\/span>, \u00ab\u00bfC\u00f3mo pod\u00e9is vosotros creer, pues recib\u00eds gloria los unos de los otros, y no busc\u00e1is la gloria que viene del Dios \u00fanico\u00bb. Este texto describe perfectamente la actitud de los \u00abhip\u00f3critas\u00bb (<span>Mat 6:2<\/span>).<\/p>\n<p \/> D. <span>G\u00e1l 1:10<\/span>, Pablo no ten\u00eda esa actitud. \u00abPues, \u00bfbusco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? \u00bfO trato de agradar a los hombres? Pues si todav\u00eda agradara a los hombres, no ser\u00eda siervo de Cristo\u00bb. Es probable que los oponentes de Pablo le acusaban de querer congraciarse con los hombres, pero Pablo era el esclavo de Cristo. Dijo, \u00abDe aqu\u00ed en adelante nadie me cause molestias; porque yo traigo en mi cuerpo las marcas del Se\u00f1or Jes\u00fas\u00bb (<span>G\u00e1l 6:17<\/span>). Como el esclavo llevaba el nombre y el emblema de su due\u00f1o grabados en su cuerpo a hierro candente, as\u00ed tambi\u00e9n las cicatrices en el cuerpo de Pablo daban evidencia viva de sus sufrimientos por Cristo. Era prueba convincente de que Pablo era el esclavo de Cristo. Siendo tan obviamente el esclavo de Cristo, \u00bfc\u00f3mo, pues, pod\u00eda servir a los hombres y buscar el favor de ellos?<\/p>\n<p \/> II. <span>Mat 6:2<\/span>, \u00abCuando, pues, des limosna, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hip\u00f3critas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados por los hombres\u00bb. (No solamente quer\u00edan ser \u00abvistos\u00bb, sino tambi\u00e9n \u00abalabados\u00bb).<\/p>\n<p \/> A. La \u00abtrompeta\u00bb se refiere a cualquier medio de publicidad (ahora ser\u00eda el peri\u00f3dico, la radio, etc., o el mismo p\u00falpito).<\/p>\n<p \/> B. Jes\u00fas se refiere en <span>Mat 6:1-18<\/span> a tres servicios (ayudar al necesitado, orar, y ayunar), pero lo que El dice aqu\u00ed tiene aplicaci\u00f3n en todo nuestro servicio a Dios.<\/p>\n<p \/> C. Nunca termina este problema, porque hay peligro para todos los que ofrecen servicio a Dios. Por ejemplo, en las publicaciones de los hermanos liberales hay listas de los que contribuyen a sus instituciones, escuelas, asilos para ni\u00f1os o para ancianos, casas de publicaci\u00f3n, y a varias iglesias patrocinadoras. Aun tienen categor\u00edas de reconocimiento (\u00abclubs\u00bb de contribuyentes), seg\u00fan la cantidad de las ofrendas. Las escuelas para predicadores contribuyen mucho a este mal. Los egresados llevan t\u00edtulos (por ejemplo, \u00abMisionero\u00bb, v\u00e9ase <span>Mat 23:7-8<\/span>) y \u00abcartones\u00bb (diplomas) que los elevan sobre los dem\u00e1s. Ya son predicadores profesionales. Es probable que un d\u00eda se llamen \u00abReverendo\u00bb, como ya se practica entre las denominaciones (<span>1Sa 8:5<\/span>).<\/p>\n<p \/> D. Sin embargo, es necesario reconocer que tambi\u00e9n los que nos oponemos a estas innovaciones estamos en peligro. Hay gran peligro de que los ancianos, di\u00e1conos, maestros, directores de cantos como tambi\u00e9n los miembros que cantan bajo su direcci\u00f3n, y sobre todo, los predicadores caigan en este error. Es f\u00e1cil caer en la tentaci\u00f3n de predicar, orar, cantar, etc. para impresionar a los miembros, y para que nos alaben. Hay miembros de la iglesia que alaban mucho a los directores del culto (al director de los cantos, al predicador, aun al hermano que dirige la oraci\u00f3n) y \u00bfqu\u00e9 hermano rechaza las palabras de alabanza? Hay peligro de que nos enga\u00f1emos diciendo, \u00abQuiero que me aprecien\u00bb, cuando en verdad simplemente queremos nuestra \u00abrecompensa\u00bb (ser alabados por ellos).<\/p>\n<p \/> III. <span>Mat 6:2<\/span>, \u00abDe cierto os digo que ya tienen su recompensa\u00bb.<\/p>\n<p \/> A. La recompensa es una gran motivaci\u00f3n para todos. \u00bfQui\u00e9n no busca la recompensa? Aunque la salvaci\u00f3n es por gracia, Cristo habla mucho de la recompensa que nos espera (<span>Mat 5:1-12<\/span>; <span>Mat 10:41<\/span>; <span>Mat 25:34-46<\/span>, etc.). A muchos \u00abEvang\u00e9licos\u00bb no les gusta hablar de recompensa. Insisten en que la salvaci\u00f3n es por \u00abla gracia sola\u00bb, y no se sienten c\u00f3modos cuando hablan de recompensa. Les parece un poco conflictivo, porque creen que la recompensa tiene que ver con merecer la salvaci\u00f3n, pero esto no debe ser ning\u00fan problema para los que predican el evangelio verdadero, pues la Biblia ense\u00f1a que hay castigo para los injustos, y hay recompensa para los justos.<\/p>\n<p \/> B. Sin embargo, algunos quieren su recompensa ahora; por eso, quieren ser alabados por los hombres. Dice Jes\u00fas, \u00abya tienen su recompensa\u00bb. Ya son pagados; ya han recibido la totalidad de su pago. No reciben solamente la mitad de su recompensa ahora, para esperar la otra mitad de Dios en el d\u00eda final, porque no habr\u00e1 \u00abotra mitad\u00bb de recompensa. Comp\u00e1rese <span>Luc 6:24<\/span>, \u00abMas \u00a1ay de vosotros, ricos! porque ya ten\u00e9is vuestro consuelo!\u00bb Como dijo Padre Abraham al rico (<span>Luc 16:25<\/span>), \u00abHijo, acu\u00e9rdate que recibiste tus bienes en tu vida\u00bb, es decir, ya recibi\u00f3 todo.<\/p>\n<p \/> C. Si profesamos servir a Dios, pero con los ojos puestos en los hombres (para ser alabados por ellos), estamos sirviendo a los hombres, y los hombres tienen que pagarnos. Cuando ellos nos alaban, ya estamos pagados. Si buscamos la alabanza de los hombres, Dios no nos pagar\u00e1 porque no le estamos sirviendo a El. Hacemos burla de Dios si profesamos servirle cuando el coraz\u00f3n est\u00e1 en la recompensa de los hombres. Dios solamente recompensa a los que le sirven a el \u00aben secreto\u00bb (es decir, un servicio sincero de coraz\u00f3n singular que es para agradar a Dios y no a los hombres).<\/p>\n<p \/> D. La recompensa que se recibe de los hombres no se puede comparar con la recompensa de Dios porque la recompensa de los hombres no es confiable. Es muy caprichosa, porque los hombres son inconsecuentes, inconstantes y cambiables. Lo que les agrada hoy no les agrada ma\u00f1ana. Recu\u00e9rdese el ejemplo de la alabanza que Jes\u00fas recibi\u00f3 durante la entrada triunfal (<span>Mat 21:9<\/span>). Al entrar Jes\u00fas en la ciudad algunos dec\u00edan \u00abHosanna al Hijo de David! pero durante la misma semana algunos dec\u00edan \u00ab\u00a1Sea crucificado!\u00bb (<span>Mat 27:22<\/span>). Pablo fue alabado (adorado) por los de Listra, pero en poco tiempo fue apedreado por los mismos (<span>Hch 14:11<\/span>; <span>Hch 14:19<\/span>). As\u00ed es la alabanza de los hombres. Por lo tanto, los que buscan su recompensa ahora, es decir, quieren ser alabados por los hombres, pueden perder su recompensa aun ahora, como tambi\u00e9n despu\u00e9s.<\/p>\n<p \/> IV. <span>Mat 6:3-4<\/span> \u00abMas cuando tu des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha, para que sea tu limosna en secreto, y tu Padre que ve en lo secreto te recompensar\u00e1 en p\u00fablico\u00bb. (La Biblia de las Am\u00e9ricas omite las palabras \u00aben p\u00fablico\u00bb en los vers 4, 6, 18. No aparecen en los manuscritos m\u00e1s antiguos y confiables).<\/p>\n<p \/> A. \u00abTu izquierda&#8230; tu derecha\u00bb. Recu\u00e9rdese que Jes\u00fas habla del coraz\u00f3n, del prop\u00f3sito de la persona que sirve a Dios. La mano izquierda no tiene su propia mente. Muchas veces Jes\u00fas emplea lenguaje figurado para dar m\u00e1s \u00e9nfasis a cierta ense\u00f1anza.<\/p>\n<p \/> B. No perdemos la recompensa de Dios simplemente porque otros saben de nuestras buenas obras. No hay pecado en que otros sepan de nuestra obediencia a Dios. Por lo contrario, <span>Mat 5:16<\/span> dice que cuando otros observan nuestras buenas obras glorifican a Dios. El Nuevo Testamento publica la obediencia de varias personas en Hechos de los Ap\u00f3stoles, y publica las buenas obras de varias personas: <span>Mar 12:41-44<\/span>; <span>Hch 9:36-39<\/span>; <span>Rom 16:1-2<\/span>; <span>1Co 16:15-16<\/span>, etc. Por lo tanto, sabemos que no es malo que otros sepan de nuestras buenas obras. Tampoco es malo que nosotros alabemos las buenas obras de otros. En la iglesia, en el hogar y en otras relaciones y actividades podemos alabarnos los unos a otros sin pecar y sin buscar la gloria el uno del otro. Sin embargo, tanto los que alaban como los que se alaban deben tener mucho cuidado del coraz\u00f3n, para que la gloria sea para Dios. \u00bfPor qu\u00e9 alab\u00f3 Pablo a ciertas iglesias e individuos? (<span>1Co 16:15-16<\/span>; <span>2Co 8:1<\/span>; <span>2Co 8:11<\/span>). Para estimularnos a imitar las buenas cualidades y buenas obras de los fieles.<\/p>\n<p \/> C. Pero recu\u00e9rdese que siempre hay mucho peligro cuando nos alabamos los unos a los otros. Debemos examinarnos constantemente (<span>1Co 11:31<\/span>; <span>2Co 13:5<\/span>) y siempre buscar la aprobaci\u00f3n (y recompensa) de Dios en lugar de la recompensa de los hermanos. Debemos preguntarnos con toda sinceridad, \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 voy a las reuniones de la iglesia? \u00bfPor qu\u00e9 predico? \u00bfPor qu\u00e9 quiero dirigir los himnos? etc. Est\u00e1 bien que otros nos alaben, pero \u00bfc\u00f3mo nos afecta tal alabanza? Lo importante es que nosotros sirvamos al Se\u00f1or y no a los hombres. V\u00e9anse <span>Efe 6:5-9<\/span>; <span>Col 3:23-25<\/span>.<\/p>\n<p \/> D. El Padre nos recompensar\u00e1. El lleva las cuentas y sabe todo, aun los pensamientos del coraz\u00f3n. <span>Heb 6:10<\/span>, \u00abPorque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra\u00bb. <span>Ecl 12:14<\/span>, \u00abPorque Dios traer\u00e1 toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala\u00bb.<\/p>\n<p \/> E. Las bienaventuranzas. Despu\u00e9s de cada una de las bienaventuranzas, Jes\u00fas promete una bendici\u00f3n (\u00abver\u00e1n a Dios\u00bb, \u00abvuestro galard\u00f3n es grande en los cielos\u00bb, etc.).<\/p>\n<p \/> F. <span>Rom 2:16<\/span>, \u00aben el d\u00eda en que Dios juzgar\u00e1 por Jesucristo los secretos de los hombres, conforme a mi evangelio\u00bb.<\/p>\n<p \/>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Guardaos de hacer, o cuidad de no practicar.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 16:6<\/span>; <span class='bible'>Mar 8:15<\/span>; <span class='bible'>Luc 11:35<\/span>; <span class='bible'>Luc 12:1<\/span>, <span class='bible'>Luc 12:15<\/span>; <span class='bible'>Heb 2:1<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>vuestra justicia.<\/i><\/b> <span class='bible'>Deu 24:13<\/span>; <span class='bible'>Sal 112:9<\/span>; <span class='bible'>Dan 4:27<\/span>; <span class='bible'>2Co 9:9<\/span>, <span class='bible'>2Co 9:10<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>para ser vistos de ellos.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 6:5<\/span>, <span class='bible'>Mat 6:16<\/span>; <span class='bible'>Mat 5:16<\/span>; <span class='bible'>Mat 23:5<\/span>, <span class='bible'>Mat 23:14<\/span>, <span class='bible'>Mat 23:28-30<\/span>; <span class='bible'>2Re 10:16<\/span>, <span class='bible'>2Re 10:31<\/span>; <span class='bible'>Eze 33:31<\/span>; <span class='bible'>Zac 7:5<\/span>; <span class='bible'>Zac 13:4<\/span>; <span class='bible'>Luc 16:15<\/span>; <span class='bible'>Jua 5:44<\/span>; <span class='bible'>Jua 12:43<\/span>; <span class='bible'>G\u00e1l 6:12<\/span>. <\/p>\n<p>\n<b><i>de otra manera no tendr\u00e9is recompensa.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 6:4<\/span>, <span class='bible'>Mat 6:6<\/span>; <span class='bible'>Mat 5:46<\/span>; <span class='bible'>Mat 10:41<\/span>, <span class='bible'>Mat 10:42<\/span>; <span class='bible'>Mat 16:27<\/span>; <span class='bible'>Mat 25:40<\/span>; <span class='bible'>1Co 9:17<\/span>, <span class='bible'>1Co 9:18<\/span>; <span class='bible'>Heb 6:10<\/span>; <span class='bible'>Heb 11:26<\/span>; <span class='bible'>2Jn 1:8<\/span>. <\/p>\n<p><b><i>de vuestro Padre que est\u00e1 en los cielos.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 6:9<\/span>; <span class='bible'>Mat 5:48<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Jes\u00fas continua su serm\u00f3n, exhort\u00e1ndoles a no preocuparse por las cosas del mundo,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 6:1-32<\/span>,<\/p>\n<p><b><i>sino buscar a Dios,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 6:33<\/span>, <span class='bible'>Mat 6:34<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><span style=\"font-weight:bold\">ya tienen su recompensa:<\/span>\u00a0El verbo traducido por\u00a0<\/span><span style=\"font-style:italic\">tienen<\/span>\u00a0se usaba en recibos de pago y es similar a \u00abtotalmente pagado\u00bb. La \u00fanica recompensa que los hip\u00f3critas recibir\u00e1n es\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">la alabanza de los hombres<\/span>\u00a0(vv.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Mat 5:5<\/span><\/span>,\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Mat 5:16<\/span><\/span>). Comp\u00e1rese con las recompensas celestiales que Cristo da a sus seguidores (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>2Co 5:10<\/span><\/span>;\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Apo 22:12<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>EL SERM\u00d3N DEL MONTE.<\/b> En los caps. <span class=\"bible\">Mat 5:1-48<\/span>; <span class=\"bible\">Mat 6:1-34<\/span>; <span class=\"bible\">Mat 7:1-29<\/span> tenemos lo que com\u00fanmente se llama el serm\u00f3n del monte pronunciado por Cristo. Contiene una revelaci\u00f3n de los principios de justicia de Dios por los cuales todos los creyentes deben vivir mediante la fe en el Hijo de Dios (<span class=\"bible\">G\u00e1l 2:20<\/span>) y mediante el poder del Esp\u00edritu Santo que mora en ellos (cf. <span class=\"bible\">Rom 8:2-14<\/span>; <span class=\"bible\">G\u00e1l 5:16-25<\/span>). Todos los que pertenecen al reino de Dios tienen que manifestar un hambre y una sed intensas de la justicia ense\u00f1ada en este serm\u00f3n (v\u00e9ase <span class=\"bible\">Mat 5:6<\/span>, nota).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>VUESTRA JUSTICIA DELANTE DE LOS HOMBRES<\/b>. El principio establecido en este vers\u00edculo trata del m\u00f3vil del creyente para actuar correctamente.<\/p>\n<p>(1) Si cualquier creyente, sea laico o ministro, hace el bien por la admiraci\u00f3n de los dem\u00e1s o por razones ego\u00edstas, perder\u00e1 su recompensa y el reconocimiento de parte de Dios. En vez de eso aparecer\u00e1 como un hip\u00f3crita que, bajo la apariencia de dar gloria a Dios, en realidad busca la gloria para s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>(2) Cristo se refiere a la justicia, es decir, las obras de caridad, en tres esferas: dar (vv. <span class=\"bible\">Mat 6:2-4<\/span>), orar (vv. <span class=\"bible\">Mat 6:5-8<\/span>) y ayunar (v. <span class=\"bible\">Mat 6:16-18<\/span>). Su condenaci\u00f3n a la justicia que se hace para ser visto por los dem\u00e1s pone en tela de juicio gran parte de la actividad cristiana contempor\u00e1nea, incluso la competencia por la pomposidad, la publicidad del \u00e9xito personal, el espect\u00e1culo y la diversi\u00f3n en la iglesia, y el deseo de ser el primero (v\u00e9anse <span class=\"bible\">1Co 3:13-15<\/span>; <span class=\"bible\">1Co 4:5<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Capitulo 6.<br \/>\n E ste cap\u00edtulo no tiene valor inorg\u00e1nico con el anterior; contin\u00faa la exposici\u00f3n de diversas ense\u00f1anzas desde el punto de vista de la perfecci\u00f3n de la Ley jud\u00eda.<\/p>\n<p>Doctrina general sobre la rectitud de intenci\u00f3n, 6:1.<br \/>\n1 Estad atentos a no hacer vuestra justicia delante de el hombre para que os vean; de otra manera no tendr\u00e9is recompensa ante vuestro Padre, que est\u00e1 en los cielos.<\/p>\n<p>El primer vers\u00edculo de este cap\u00edtulo es el leit-motiv del mismo. La ense\u00f1anza que hace en \u00e9l es un alerta muy acusado &#8211; \u201caplicar el \u00e1nimo,\u201d \u201cestar atentos\u201d &#8211; para evitar hacer la \u201cjusticia\u201d con ostentosidad. Este t\u00e9rmino corresponde al hebreo tseda-yah, justicia, pero que en la \u00e9poca de Cristo, y ya de antes (Eco 3:32; Eco 7:10; Tob 12:3), vino a significar corrientemente limosna. Pero no es aqu\u00ed \u00e9ste su sentido, pues es tema general que afecta a diversos temas, y entre los cuales se dedica uno espec\u00edficamente a la limosna (v.2-4) con su t\u00e9rmino propio (\u03b5\u03bb\u03b5\u03b7\u03bc\u03bf\u03c3\u03cd\u03bd\u03b7). Aqu\u00ed vuestra \u201cjusticia\u201d significa la conducta moral general de los disc\u00edpulos de Cristo. \u201cSi vuestra justicia no supera a la de los escribas y fariseos no entrar\u00e9is en el reino de los cielos\u201d (Mat 5:20).<br \/>\nEsta, en oposici\u00f3n al farise\u00edsmo, no ha de practicar las buenas obras para ser vistos de los hombres. La virtud se practica por amor a Dios. S\u00f3lo as\u00ed se tendr\u00e1 \u201cpremio,\u201d \u201crecompensa\u201d (\u03bc\u03b9\u03c3\u03b8\u03cc\u03c2), premio en justicia l. Pues \u201cel que quiere hacer ostentaci\u00f3n de su virtud, no trabaja por la virtud, sino por la fama.\u201d 2 Por eso los que as\u00ed obran \u201crecibieron\u201d ya su recompensa. El Talmud ridiculizaba esto al hablar de los fariseos \u201cde espaldas,\u201d que eran aquellos que sienten sobre s\u00ed el peso de sus buenas acciones 3.<br \/>\nEn otro pasaje (Mat 5:16) dice que las obras han de hacerse para que los hombres \u201cvean vuestras buenas obras\u201d (y as\u00ed) glorifiquen \u201ca vuestro Padre.\u201d Aqu\u00ed se trata del ap\u00f3stol, cuya obra no es la pereza, sino el lucir para que la obra del reino sea conocida, pero en el v. 1 se trata del esp\u00edritu con que han de ser practicadas las virtudes.<br \/>\nEl auditorio al que se dirigen las ense\u00f1anzas que va a hacer debe de rebasar el simple c\u00edrculo de los ap\u00f3stoles y disc\u00edpulos para dirigirse a las \u201cmuchedumbres\u201d (Mat 7:28), al menos en algunos casos.<\/p>\n<p>Modo cristiano de practicar la limosna,Mat 6:2-4.<br \/>\n2 Cuando hagas, pues, limosna, no vayas tocando la trompeta delante de ti, como hacen los hip\u00f3critas en sus sinagogas y en las calles, para ser alabados de los hombres; en verdad os digo que ya recibieron su recompensa.3 Cuando des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace la derecha, 4 para que tu limosna sea oculta, y el Padre, que ve en lo oculto, te premiar\u00e1.<\/p>\n<p> La limosna es una pr\u00e1ctica religiosa especialmente recomendada en el A.T. (Pro 2:27; Pro 19:17; Pro 21:13; Pro 28:27; Tob 4:7, etc.), y hasta tal punto se la considera caracter\u00edstica del hombre \u201cjusto,\u201d que se llega a llamar a la limosna \u201cjusticia\u201d (Eco 3:32; Eco 7:10; Tob 12:3, etc.). En la literatura talm\u00fadica la limosna ocupa un lugar preferente 4 (cf. Deu 15:11).<br \/>\nPero no basta dar materialmente limosna para que sea un acto religioso. Cristo va a hacer ver el esp\u00edritu cristiano que ha de informar la pr\u00e1ctica de la misma. Y lo hace ver en contraste con la pr\u00e1ctica de los \u201chip\u00f3critas.\u201d Estos son en el contexto los fariseos (Mat 15:17; Mat 22:18; Mat 23:13-15.18) 5. Lc dice de ellos: \u201cGuardaos del fermento de , que es \u00eda\u201d (Col 12:1). Y los cuales son descritos aqu\u00ed \u201ctocando la trompeta.\u201d. \u201cen las sinagogas y en las calles para ser alabados de los hombres.\u201d<br \/>\nEl cuidado de los pobres era carga de la comunidad. En tiempo de Cristo, los s\u00e1bados se recog\u00edan en todas las sinagogas a la salida de las mismas las aportaciones voluntarias. Este sistema era an\u00f3nimo. Aparte de esta colecta semanal se admit\u00edan dones voluntarios. Los fariseos sol\u00edan dar limosna con gran ostentaci\u00f3n a los pobres encontrados en los caminos o reunidos en plazas con motivo de alguna solemnidad. Y hasta parece que para excitar la generosidad se hab\u00eda introducido la costumbre de proclamar los nombres de los donantes, sea en las reuniones sinagogales, sea en las calles o plazas con ocasi\u00f3n de alguna solemnidad especial, ante las gentes reunidas (Eco 31:11). Lo mismo que se los llegaba a honrar ofreci\u00e9ndoles los primeros puestos en las sinagogas, que eran las sillas que estaban delante y vueltas hacia los fieles, y de cuyos puestos se gloriaban especialmente los fariseos (Mat 23:6) 6.<br \/>\nLa frase \u201cir tocando la trompeta delante de ti\u201d al hacer limosna es una met\u00e1fora, ya que es desconocido este uso. S\u00f3lo se conoce que el \u201cministro\u201d de la sinagoga &#8211; el hazzan de los escritos rab\u00ednicos &#8211; convocaba con una trompeta desde un lugar alto de la sinagoga el comienzo del s\u00e1bado. Este era el modo, en general, de hacer limosna los fariseos. Pero Cristo les dir\u00e1 duramente que \u201cya recibieron su recompensa,\u201d el aplauso de los hombres. El t\u00e9rmino griego aqu\u00ed empleado (\u03ac\u03c0\u03b5\u03c7\u03bf\u03c5\u03c3\u03b9\u03bd) era f\u00f3rmula corrientemente usada por los helenistas para indicar que la cuenta est\u00e1 saldada 7.<br \/>\nCon el ritmo hebreo antit\u00e9tico positivo dir\u00e1 c\u00f3mo el cristiano ha de practicar la limosna. Ha de darse en \u201coculto.\u201d Es la hip\u00e9rbole oriental de contraposici\u00f3n a la ostentaci\u00f3n y publicidad de la limosna farisaica. Contra la ostentaci\u00f3n, buscando el aplauso de los hombres, el cristiano lo ha de hacer sin buscar la publicidad, aunque de hecho se sepa por los hombres, y, contra la ostentaci\u00f3n, lo har\u00e1 \u201cocultamente.\u201d Y tan oculto &#8211; sigue el grafismo hiperb\u00f3lico oriental -, que \u201cno sepa tu izquierda lo que hace la derecha,\u201d sin duda la mano. Y as\u00ed suceder\u00e1 que \u201cel Padre &#8211; no los hombres -, que ve en lo oculto, te premiar\u00e1.\u201d 8<br \/>\nRab\u00ed Eleazar (c.270 d.C.), dec\u00eda: \u201cQuien da limosna en lo oculto es m\u00e1s grande que nuestro maestro Mois\u00e9s.\u201d No se trata de la \u201cvida interior\u201d frente a la exterior. Es el \u201cesp\u00edritu\u201d de la obra lo que se destaca.<br \/>\nEl esp\u00edritu cristiano de la ense\u00f1anza no exige naturalmente el cumplimiento material del grafismo hiperb\u00f3lico con que se expresa. No es tanto la materialidad de la realizaci\u00f3n lo que se censura, sino la intenci\u00f3n con que se hace.<br \/>\nEn otro pasaje que recoge Mt, Cristo har\u00e1 ver que el m\u00e9rito de la limosna no est\u00e1 tanto en la cantidad de \u00e9sta cuanto en el esp\u00edritu y amor a Dios que en ella se ponga (Mat 12:41-43).<\/p>\n<p>Modo cristiano de hacer oraci\u00f3n, el \u201cPater noster,\u201d 6:5-15 (Luc 11:24).<br \/>\n5 Y cuando or\u00e9is, no se\u00e1is como los hip\u00f3critas, que gustan de orar de pie en las sinagogas y en los cantones de las plazas, para ser vistos de los hombres; en verdad os digo que ya recibieron su recompensa. 6 T\u00fa, cuando ores, entra en tu c\u00e1mara y, cerrada la puerta, ora a tu Padre, que est\u00e1 en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo escondido, te lo dar\u00e1. 7 Y orando, no se\u00e1is habladores como los gentiles, que piensan ser escuchados por su mucho hablar. 8 No os asemej\u00e9is, pues, a ellos, porque vuestro Padre conoce las cosas de que ten\u00e9is necesidad antes que se las pid\u00e1is. 9 As\u00ed, pues, hab\u00e9is de orar vosotros: Padre nuestro, que est\u00e1s en los cielos, santificado sea tu nombre, 10 venga a nosotros tu reino, h\u00e1gase tu voluntad, como en el cielo, as\u00ed en la tierra. l El pan nuestro de cada d\u00eda d\u00e1nosle hoy, 12 y perd\u00f3nanos nuestras deudas, as\u00ed como nosotros perdonamos a nuestros deudores, &#8216;3 y no nos pongas en tentaci\u00f3n, mas l\u00edbranos del mal.14 Porque, si vosotros perdon\u00e1is a otros sus faltas, tambi\u00e9n os perdonar\u00e1 a vosotros vuestro Padre celestial. 5 Pero, si no perdon\u00e1is a los hombres las faltas suyas, tampoco vuestro Padre os perdonar\u00e1 vuestros pecados.<\/p>\n<p>Con una factura semejante a la anterior, con el ritmo hebreo negativo-positivo, Cristo censura y expone cu\u00e1l ha de ser el esp\u00edritu cristiano de sus disc\u00edpulos en la oraci\u00f3n.<br \/>\nTodo jud\u00edo piadoso var\u00f3n hab\u00eda de orar tres veces al d\u00eda, sobre las nueve de la ma\u00f1ana, mediod\u00eda y sobre las tres de la tarde; prescripci\u00f3n ya muy anterior a la \u00e9poca neotestamentaria. Generalmente se oraba de pie, pero tambi\u00e9n era frecuente orar de rodillas. Se sol\u00eda orar tendidos los brazos al cielo, e incluso vueltas las palmas de las manos, como esperando el don que esperaba recibirse 9.<br \/>\nMas para el fariseo &#8211; \u201dhip\u00f3crita\u201d &#8211; tambi\u00e9n la oraci\u00f3n era motivo para su vanidad. Les gustaba orar ostentosamente en las \u201csinagogas,\u201d en el templo &#8211; tambi\u00e9n estaba permitida la oraci\u00f3n en cualquier lugar puro &#8211; y en los \u00e1ngulos de las plazas, probablemente para no ser interrumpidos en su exhibicionista oraci\u00f3n por los transe\u00fantes y bestias de carga. Jesucristo los describe diciendo el modo con que oran, con una palabra (\u03ad\u03c3\u03c4\u03ce\u03c4\u03b5\u03c2) que se la puede traducir por \u201cestando de pie.\u201d Traducci\u00f3n leg\u00edtima, pero que pudiera estar fuera de contexto. Porque lo que se censura no es la posici\u00f3n, m\u00e1xime cuando generalmente se oraba de pie &#8211; \u201dcuando os pusiereis en pie (\u03c3\u03c4\u03b7\u03c7\u03b5\u03c4\u03b5) para orar.\u201d (Mar 11:25) -, sino el modo exhibicionista con que oraban. Por eso se podr\u00eda traducir esa palabra, mejor que por la \u201cde pie,\u201d por la de pose 10. Con ello ya recibieron su recompensa al ser vistos por los hombres, por quienes lo hicieron.<br \/>\nPero se se\u00f1ala tambi\u00e9n en forma positiva esta actitud cristiana de orar. En contraste con el farise\u00edsmo, el cristiano entrar\u00e1 en su \u201chabitaci\u00f3n y, cerrada la puerta, ora a tu Padre., que ve en lo secreto (y) te dar\u00e1.\u201d Se propon\u00eda el perfil bajo como actitud en la oraci\u00f3n.<br \/>\nSe propuso traducir \u03c4\u03b1\u03bc\u03b5\u03af\u03bfv, \u201chabitaci\u00f3n,\u201d por granero, rinc\u00f3n o bodega, valor que filol\u00f3gicamente puede tener (Mat 24:26), puesto que las casas de las gentes pobres palestinas s\u00f3lo ten\u00edan una habitaci\u00f3n, en donde se desarrollaba, a vista de todos, la vida familiar, y as\u00ed en ella hab\u00edan de ser vistos n. Pero el pensamiento de Cristo no va a estas sutiles precisiones.<br \/>\nSe censura la oraci\u00f3n p\u00fablico-exhibicionista farisaica, y el contraste se presenta en el retiro privado del hogar. Mucho menos se trata de censurar la oraci\u00f3n p\u00fablica &#8211; no es \u00e9ste su objetivo -, que Cristo mismo recomend\u00f3 en otras ocasiones (Mat 18:19.20; Mat 11:25; Jua 11:41; Jua 12:28). Se busca a Dios, que est\u00e1 en todas partes, no la exhibici\u00f3n.<br \/>\nComo lo que \u00fanicamente aqu\u00ed se considera es el esp\u00edritu que, debe informar la oraci\u00f3n, se dice sapiencialmente que el Padre \u201cdar\u00e1\u201d lo que se pide. Por eso ha de suponerse la conveniencia de lo pedido y las condiciones requeridas para que se conceda, y que Cristo expone en otros pasajes (Mat 15:21-28; Mar 7:24-30; Luc 11:5-13).<br \/>\nSi la oraci\u00f3n cristiana exige como una condici\u00f3n la sinceridad y sencillez, se expone la censura de otro aspecto, practicado por los gentiles, que piensan que \u201cser\u00e1n escuchados por su mucho hablar.\u201d El texto pone una palabra con significado discutido, \u03b2\u03b1\u03c4\u03c4\u03b1\u03bb\u03bf\u03b3\u03b7\u03c4\u03b5, aunque el sentido es claro. Se la hace derivar de battalogeo (c\u00f3dices Alef, B, versiones siro-sina\u00edt\u00edcas y siro-palestinense) o battolog\u00e9o (c\u00f3dice D, versiones latinas, coptas, siro-curetoniana y Peshitta).<br \/>\nSi se deriva de la primera, su significado ser\u00eda decir cosas vanas, del arameo battaltha&#8217;; en el segundo caso significar\u00eda, originariamente, tartamudeo y, en sentido derivado, el farfulleo de decir muchas cosas, aqu\u00ed in\u00fatiles 12.<br \/>\nSi el sentido etimol\u00f3gico es discutible, el contexto hace ver claramente su valor fundamental: la \u201ccharlataner\u00eda\u201d en la oraci\u00f3n, sea diciendo cosas vanas o in\u00fatiles, sea pretendiendo recitar unas f\u00f3rmulas largas o calculadas, como si ellas tuviesen una eficacia m\u00e1gica ante Dios.<br \/>\nSe dec\u00eda por algunos rabinos: \u201cQuien multiplica las plegarias ser\u00e1 escuchado\u201d 13. Los sacerdotes de Baal aparecen con ciertas pr\u00e1cticas interminables patol\u00f3gicas en la oraci\u00f3n (1Re 18:26ss). Igualmente aparecen listas de ep\u00edtetos en los himnos babil\u00f3nicos y f\u00f3rmulas de encantamiento en los papiros m\u00e1gicos de la edad helen\u00edstica. Los dioses romanos ten\u00edan sus carmina, en los que no se omit\u00eda detalle y en los que se pon\u00edan todos los t\u00edtulos y requisitos preventivos para que no fallase la petici\u00f3n. Era una magia o una \u201cmecanizaci\u00f3n\u201d de la piedad. S\u00e9neca habla de aquellas oraciones \u201cque fatigaban a los dioses\u201d 14 (cf. Eco 7:14; 2Ma 1:23-30). En el Eclesiast\u00e9s se dice: \u201cSean pocas tus palabras\u201d (2Ma 5:1). Y el Eclesi\u00e1stico previene contra \u201cla repetici\u00f3n de las palabras\u201d (2Ma 7:14). Pero despu\u00e9s de la cautividad, el judaismo, en general, gustaba de prolijas oraciones y, en especial, acumular en ellas t\u00edtulos a los nombres divinos (cf. 2Ma 1:23-29). Ejemplo cl\u00e1sico jud\u00edo es la oraci\u00f3n Shemone Esr\u00e9.<br \/>\nNo es \u00e9sta la actitud cristiana en la oraci\u00f3n, pues \u201cvuestro Padre conoce las cosas de que ten\u00e9is necesidad antes de que se las pid\u00e1is.\u201d Pero no se excluye la minuciosidad, que no se estima como requisito semim\u00e1gico, cuando es la sinceridad del coraz\u00f3n. Porque la oraci\u00f3n no es locuacidad, sino el coraz\u00f3n volcado en Dios.<br \/>\nNo pretende Cristo con esta ense\u00f1anza condenar la oraci\u00f3n larga. No es \u00e9ste el prop\u00f3sito de su ense\u00f1anza. La censura va contra la mecanizaci\u00f3n formulista o semim\u00e1gica de la oraci\u00f3n.<br \/>\nNi va contra la extensi\u00f3n de la oraci\u00f3n. El mismo, en Getseman\u00ed, dio ejemplo de oraci\u00f3n larga, al permanecer en la misma \u201cuna hora\u201d de oraci\u00f3n (Mat 26:39.42.44, par.), lo mismo que al pasarse, en ocasiones, la noche en oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>El \u201cPater noster,\u201d 6:9-13 (Luc 11:25-26).<br \/>\nEl \u201cPater noster\u201d est\u00e1 encuadrado l\u00f3gicamente en este lugar que Mt asigna a la oraci\u00f3n y censura defectos en ella: da el modelo de la misma. Pero no es su lugar literario primitivo, pues rompe la estructura de una estil\u00edstica estereotipada &#8211; limosna, oraci\u00f3n, ayuno &#8211; en la que manifiestamente est\u00e1 incrustado. Cronol\u00f3gicamente est\u00e1 adelantada por Mt, para ponerla en el serm\u00f3n del Monte. Mc tiene una alusi\u00f3n a esta oraci\u00f3n (Mar 11:25.26) en un contexto despu\u00e9s de la entrada mesi\u00e1nica de Cristo en Jerusal\u00e9n. En el monte de los Olivos se conmemor\u00f3, en la bas\u00edlica Eleona, la oraci\u00f3n del Pater, pero no tiene verdadero fundamento hist\u00f3rico 15. La raz\u00f3n m\u00e1s decisiva es que, seg\u00fan Lc (Mar 11:1), Cristo ense\u00f1a esta oraci\u00f3n a los ap\u00f3stoles a petici\u00f3n de \u00e9stos, como el Bautista ense\u00f1aba a orar a sus disc\u00edpulos. Esto hace suponer una \u00e9poca ya m\u00e1s tard\u00eda, no en el comienzo mismo de la vida p\u00fablica de Cristo.<br \/>\nLc trae esta oraci\u00f3n en forma m\u00e1s breve. Esto ha hecho plantear el problema de la unidad o duplicidad literaria original de f\u00f3rmulas. Unos piensan que la f\u00f3rmula original sea la de Lc I6 y que Mt sea una ampliaci\u00f3n. Otros piensan que se justifica mejor la omisi\u00f3n por Lc de algunos pasajes de Mt que no viceversa. Los manuscritos de Qumr\u00e1n han hecho ver que los copistas palestinenses del principio de la era cristiana ten\u00edan tendencia a suprimir m\u00e1s que a a\u00f1adir 17. Tambi\u00e9n se piensa en la posible formulaci\u00f3n diversa, seg\u00fan una tradici\u00f3n-fuente, de lo que habr\u00eda sido la idea o formulaci\u00f3n orientadora fundamental dada por Cristo. De ah\u00ed las variantes literarias. Sin embargo, no es f\u00e1cil suponer dependencia de Mt de Lc ni viceversa. Las divergencias son demasiado importantes para suponer esto. Pero el problema ser\u00eda saber si Cristo dio una simple orientaci\u00f3n sobre la forma de la oraci\u00f3n cristiana, o si dio una f\u00f3rmula inmutable. Si Cristo hubiese dado una f\u00f3rmula fija, \u00bfno se hubiese conservado \u00edntegra? \u00bfO acaso es el n\u00facleo lo que aparece en Mt-Lc? Y puesto que Cristo recit\u00f3 una oraci\u00f3n, \u00bfno es lo m\u00e1s l\u00f3gico pensar que \u00e9sta es fundamentalmente &#8211; n\u00facleo &#8211; la transmitida? \u00bfPor qu\u00e9 cambiar el n\u00facleo de lo que Cristo habr\u00eda dado? Ser\u00eda m\u00e1s f\u00e1cil suponer adiciones a ese n\u00facleo primitivo que no un cambio sustancial en esta f\u00f3rmula de oraci\u00f3n de Cristo.<br \/>\nDesde el punto de vista de la estructuraci\u00f3n literaria, esta oraci\u00f3n encuentra diversos elementos de la misma, m\u00e1s o menos afines, en la literatura jud\u00eda. Pero la originalidad de la oraci\u00f3n dominical radica en dos razones:<br \/>\na) En que s\u00f3lo ella estructura de una manera org\u00e1nica elementos que s\u00f3lo se hallan en la literatura jud\u00eda dispersos y sin la menor relaci\u00f3n entre s\u00ed.<br \/>\nb) En que estas expresiones tienen vinculado un sentido nuevo y trascendente.<br \/>\nEl Pater noster consta de tres partes bien marcadas:<br \/>\na) Introducci\u00f3n: \u201cCaptado benevolentiae\u201d (v.9b).<br \/>\nb) Tres deseos o peticiones relativas a la gloria de Dios (v.9c-10).<br \/>\nc) Tres (o cuatro) peticiones relativas a los hombres (v.ll-13).<br \/>\nSan Agust\u00edn es el que ha distinguido en el Pater noster una \u201cIntroducci\u00f3n\u201d o \u201ccaptado benevolentiae\u201d (\u201cbenevolentia concilianda, \u201dbenevolentia conciliari\u201d), como \u00e9l la llama en su obra De sermone Domini in monte, y \u201csiete peticiones\u201d 18. Sin embargo, la sentencia hoy ordinaria es que consta de seis peticiones, ya que las dos \u00faltimas no son m\u00e1s que doble aspecto de una misma. Lo que tambi\u00e9n puede decirse de las tres primeras, que, conceptualmente, son una misma: por lo que el Pater vendr\u00eda a tener realmente cuatro peticiones.<\/p>\n<p>Introducci\u00f3n: \u201cCaptatio benevolentiae\u201d (v.9, Luc 11:2).<br \/>\nToda oraci\u00f3n, m\u00e1xime de petici\u00f3n, debe comenzar dirigiendo a Dios alguna alabanza que le haga grato al que ora. Esta oraci\u00f3n, estructurada en el medio ambiente jud\u00edo, refleja, en esta introducci\u00f3n, la estructura ambiental de otras oraciones jud\u00edas. Sin embargo, la caracter\u00edstica de esta introducci\u00f3n del Pater es la sobriedad y densidad que encierra. No obstante, tambi\u00e9n otras oraciones rab\u00ednicas comienzan con un paralelo con \u00e9sta, aunque luego en el desarrollo no sean tan sobrias. As\u00ed se lee:<br \/>\n\u201cPadre nuestro, que est\u00e1s en los cielos, hacednos misericordia por amor de vuestro gran nombre, que es invocado sobre nosotros, y cumplid en nuestro favor, \u00a1oh Yahv\u00e9, nuestro Dios! lo que est\u00e1 escrito. En esos d\u00edas, yo os conducir\u00e9.\u201d 19.<br \/>\nPero en esta paralela \u201ccaptado benevolentiae,\u201d lo de Pater lleva un contenido totalmente nuevo y trascendente. En el A.T., Dios aparece llamado varias veces Padre. Unas es Padre del pueblo elegido; otras se le llama Padre de cada uno de los israelitas, que son sus hijos sobre todo despu\u00e9s del destierro babil\u00f3nico; otras es el ser humano \u201cjusto,\u201d que aparece como hijo de Dios; otras se lo dice de David y los suyos. Esta denominaci\u00f3n, no frecuente en el A.T., vino a encontrar su auge en la Sinagoga, y de aqu\u00ed pas\u00f3 al pueblo. En el ambiente jud\u00edo neotestamentario esta expresi\u00f3n est\u00e1 divulgada. Dios es Padre de Israel20. Sin embargo, este concepto no pasaba de ser metaf\u00f3rico, basado en las relaciones de especial providencia de Dios sobre su pueblo. Pero no pas\u00f3 a un concepto de verdadera filiaci\u00f3n sobrenatural.<br \/>\nJesucristo, en cambio, cuando habla de \u201csu\u201d Padre, lo hace dirigi\u00e9ndose a El con una vinculaci\u00f3n \u00fanica. Dios es el Padre de Jesucristo, su Hijo unig\u00e9nito.<br \/>\nPero aqu\u00ed, en esta oraci\u00f3n, poni\u00e9ndose en lugar de los que han de recitarla, no dice \u201cmi Padre,\u201d sino \u201cPadre nuestro,\u201d y cuyo determinativo \u00faltimo omite Lc, acaso por prestarse en su medio a una interpretaci\u00f3n de estrecho nacionalismo o por preferencias de una oraci\u00f3n que primitivamente comenzaba por s\u00f3lo \u201cPadre\u201d (Gal 4:6; Rom 8:15; Efe 3:14; Mar 14:36; Luc 22:42).<br \/>\nMc lo usa una sola vez (Mar 11:25 = \u201cvuestro\u201d). El \u201cnuestro\u201d es caracter\u00edstico de Mt, que lo usa 20 veces en su evangelio 21. \u00bfCu\u00e1l es el intento de la expresi\u00f3n \u201cPadre nuestro\u201d? \u00bfTiene aqu\u00ed el verdadero sentido de paternidad y filiaci\u00f3n divina de los cristianos? 21<br \/>\nEl concepto de \u201cReino\u201d orienta a esto. En los sin\u00f3pticos se describe \u00e9ste en su aspecto exterior, social; en San Juan tiene el sentido de \u201cvida eterna.\u201d Y en \u00e9ste hab\u00eda de ingresarse y establec\u00e9rselo mediante el bautismo (Mat 28:11), que confiere la gracia &#8211; vida &#8211; al \u201cnacer del agua y del Esp\u00edritu Santo\u201d (Jua 3:5). Es as\u00ed como un d\u00eda se podr\u00e1 ingresar en la fase celeste del mismo. \u201cVenid, benditos de mi Padre, poseed el Reino que os est\u00e1 preparado desde el principio del mundo\u201d (Mat 25:4).<br \/>\nPor eso, pidi\u00e9ndose en el Pater el establecimiento del reino y siendo cristianos los usuarios del mismo, y siendo hijos de Dios por participaci\u00f3n de la gracia, ser\u00eda por lo menos improbable que se diese a esta expresi\u00f3n un sentido metaf\u00f3rico, cuando en ella se inclu\u00eda un sentido tan real 22, sobre todo a la hora de la composici\u00f3n del Evangelio.<br \/>\nPor \u00faltimo se sit\u00faa a Dios \u201cen los cielos.\u201d Lc omite esto; es propio de Mt, que retransmite seguramente la f\u00f3rmula aramaica primitiva. Que Dios est\u00e1 en todas partes, est\u00e1 abiertamente ense\u00f1ado en la Escritura (Sal 139:7a-12). En los estadios primitivos de cultura, m\u00e1xime orientales, imaginativos, se sit\u00faa a la divinidad en espacios y lugares concretos. As\u00ed aparece en los primeros libros b\u00edblicos: Dios se pasea en el Ed\u00e9n (Gen 28:16). Pero \u201cfue un gran progreso en el pensamiento religioso nombrar a Dios el Dios del cielo\u201d 23. Situado en el cielo es ya imaginativamente una elevaci\u00f3n rica en contenido: era situarlo en una regi\u00f3n trascendente y reconocer su alto dominio.<br \/>\nEste concepto y esta \u201dlocalizaci\u00f3n\u201d de Dios en los cielos estaba ya en la voz popular, ya en el siglo I por obra de la literatura rab\u00ednica. Al hablar de Dios como \u201cPadre\u201d se le hac\u00eda seguir de esta determinaci\u00f3n: \u201cque est\u00e1s en los cielos\u201d 24.<\/p>\n<p>Peticiones relativas a la gloria de Dios (v.9c-10).<br \/>\nPrimera petici\u00f3n. &#8211; \u201cSantificado sea tu nombre\u201d (v.9c; Luc 11:2). La primera petici\u00f3n es com\u00fan a Mt y Lc. El texto griego usa por \u201csantificar\u201d un verbo (\u03b1\u03b3\u03b9\u03ac\u03b6\u03c9) que, como los terminados en &#8211; azo, es causativo, indica una cierta santificaci\u00f3n. Esta es una de las expresiones del Pater que est\u00e1 formulada con una acusada terminolog\u00eda del A.T. y tambi\u00e9n con las f\u00f3rmulas rab\u00ednicas de la piedad jud\u00eda.<br \/>\nEl \u201cNombre,\u201d de Dios, es un circunloquio que est\u00e1 por su persona. Es efecto del respeto y escr\u00fapulo jud\u00edo para no pronunciar el nombre divino. Para ello buscaron otras f\u00f3rmulas que indirectamente lo representasen. Y una de ellas es precisamente la palabra \u201cnombre\u201d (Deu 12:4v).<br \/>\nEstando as\u00ed unido Dios a su pueblo, este \u201cnombre\u201d puede ser profanado, sea porque el pueblo obra contra la ley de Yahv\u00e9, desobedeci\u00e9ndole (Jer 34:16), entreg\u00e1ndose a idolatr\u00edas (Lev 19:21) o de otras maneras. Pero tambi\u00e9n hay otra forma por la cual puede ser profanado este nombre, y es que, ligado a este pueblo, participa en alguna manera de la suerte del mismo. Humillado o vejado \u00e9ste, queda tambi\u00e9n humillado o vejado el \u201cnombre\u201d de Yahv\u00e9, que est\u00e1 en \u00e9l. No castigo a mi pueblo \u201cpor m\u00ed, por m\u00ed lo hago, puesto que, de lo contrario, ser\u00eda profanado (mi nombre)\u201d (Isa 48:9.11; Eze 20:9, etc.).<br \/>\nEn contraposici\u00f3n a esta profanaci\u00f3n de su \u201cnombre\u201d est\u00e1 el que \u00e9ste puede ser \u201csantificado.\u201d Naturalmente, no se refiere a ninguna santificaci\u00f3n esencial de Dios, sino a una \u201csantificaci\u00f3n\u201d extr\u00ednseca. Y \u00e9sta aparece en el A.T. en un doble sentido:<br \/>\n1) El pueblo escogido es el que \u201csantifica\u201d el nombre de Yahv\u00e9, sea alab\u00e1ndole, al contemplar sus intervenciones maravillosas (Isa 29:23), sea guardando los mandamientos (Lev 22:31-32), sea fi\u00e1ndose totalmente de El (Num 20:20), de su providencia, etc.<br \/>\n2) Dios mismo es el que \u201csantifica\u201d su \u201cnombre,\u201d pero correlativamente a esto, Dios ejerce una acci\u00f3n sobre su pueblo. Un pasaje de Ezequiel expresa muy precisamente este aspecto. Israel ha sido desterrado a Babilonia y all\u00ed no se comporta como conviene y \u201cprofana\u201d el \u201cnombre\u201d de Yahv\u00e9. Pero \u00e9ste anuncia la \u201csantificaci\u00f3n\u201d del mismo al renovar al pueblo en virtud y aparecer as\u00ed El lleno de grandeza y majestad (Eze 36:20v).<br \/>\nEn la evoluci\u00f3n del pensamiento jud\u00edo sobre la \u201csantificaci\u00f3n\u201d del nombre de Dios hay un progreso o concreci\u00f3n en la literatura postex\u00edlica.<br \/>\nA la vuelta del destierro babil\u00f3nico y despu\u00e9s de pasado un suficiente lapso de tiempo, los jud\u00edos vueltos de la cautividad se convencieron de que las profec\u00edas de los profetas de la cautividad no iban a tener un cumplimiento inmediato. Mas siendo palabra de Dios, hab\u00edan de cumplirse. De ah\u00ed que proyectasen su cumplimiento para los tiempos escatol\u00f3gicos. M\u00e1s a\u00fan, se concret\u00f3 que esta plena \u201csantificaci\u00f3n\u201d del nombre de Dios estaba reservada al Mes\u00edas. Esto es precisamente lo que se ve en las preces rab\u00ednicas, que se recitaban en los mismos d\u00edas de Cristo.<br \/>\nDe lo expuesto se ve cu\u00e1l sea el sentido de esta petici\u00f3n. Se pueden distinguir en ella varios aspectos.<br \/>\nEl concepto prof\u00e9tico-rab\u00ednico general sobre la \u201csantificaci\u00f3n\u201d del \u201cnombre\u201d de Dios se refiere a una gran intervenci\u00f3n de Dios en el mundo para realizar esta gran obra. As\u00ed se lee: \u201cSantificado sea su gran nombre.\u201d \u201cGlorificado y santificado sea el nombre del Se\u00f1or, que debe renovar el mundo.\u201d \u201cSi vosotros santific\u00e1is mi nombre, yo tambi\u00e9n santificare mi nombre por vuestro medio.\u201d 25<br \/>\nEsta gran intervenci\u00f3n de Dios es concretamente su obra mesi\u00e1nica. En ella se \u201csantifica\u201d por excelencia el \u201cnombre\u201d de Dios.<br \/>\nComo esta oraci\u00f3n se inserta en los evangelios, con el reino ya establecido &#8211; en su momento hist\u00f3rico se ped\u00eda por el establecimiento del reino a venir -, ello no obstante, esta oraci\u00f3n tiene una perspectiva recitativa indefinida; su valor en labios ya cristianos pide la constante actualizaci\u00f3n y difusi\u00f3n del mismo geogr\u00e1fico-temporal, y su mayor penetraci\u00f3n en las almas. Es su \u201cadaptaci\u00f3n\u201d plenaria.<br \/>\nConforme a los textos citados en esta petici\u00f3n se incluye la acci\u00f3n de una doble conjunci\u00f3n en la realizaci\u00f3n y actualizaci\u00f3n de esta obra: Dios y el ser humano. Cada uno, desde su puesto, contribuye a la santificaci\u00f3n \u201cdel Nombre\u201d de Dios. Filol\u00f3gicamente \u201cla forma imperativo aoristo pasivo (\u03cc\u03c6\u03b1\u03c3\u03b8\u03b7\u03c4\u03c9) expresa la idea de una acci\u00f3n que s\u00f3lo Dios puede realizar.\u201d 26<br \/>\nSegunda petici\u00f3n. &#8211; \u201dVenga tu reino\u201d (v.l0a = Luc 11:2c). La segunda petici\u00f3n aparece igualmente en Mt-Lc.<br \/>\nYa el concepto de este \u201creino,\u201d aunque su naturaleza exacta permaneciese velada, estaba expresado en el A.T. Israel tiene una concepci\u00f3n de su estructura social, teocr\u00e1tica. Yahv\u00e9 \u201creina\u201d en su pueblo. Era una concepci\u00f3n an\u00e1loga a la de los otros pueblos del Oriente b\u00edblico. Pero en la historia de Israel, este concepto del reinado de Dios en su pueblo vino a cobrar una nueva perspectiva. El concepto de este grandioso e ideal reinado, que anunciaron los profetas, al verse, sobre todo al regreso de la Cautividad, que no se cumplir\u00eda inmediatamente, pero que, siendo palabra de Dios, hab\u00eda infaliblemente de cumplirse, se lo proyect\u00f3 para una perspectiva m\u00e1s lejana. Y se lo concret\u00f3 en la perspectiva escatol\u00f3gica: la era ideal que esperaba Israel. El Mes\u00edas ser\u00eda el que instaurar\u00eda esta era y este ideal reinado de Dios. Es la concepci\u00f3n que reflejan los escritos rab\u00ednicos. Se lee en sus plegarias: \u201cQue el reino de Dios se manifieste o aparezca.\u201d Y en otra: \u201cy vos reinad sobre nosotros.\u201d 27<br \/>\nSin embargo, la descripci\u00f3n prof\u00e9tica de este reinado no llevaba excesivas precisiones sobre su car\u00e1cter \u201cespiritual.\u201d De ah\u00ed el lento proceso sobre su espiritualizaci\u00f3n, lo mismo que el haber dado lugar a malas interpretaciones, incluidos, antes de Pentecost\u00e9s, los mismos disc\u00edpulos (Luc 24:21; Hec 1:6). Esta es la l\u00ednea de concepci\u00f3n que va del A.T. a la literatura rab\u00ednica. Pero es el \u03bd. \u03a4. el que ha de dar el sentido exacto de esta petici\u00f3n.<br \/>\nEl Evangelio no es otra cosa que el establecimiento del reino esperado. El preludio lo tiene el Bautista: \u201cArrepentios, porque el reino de los cielos lleg\u00f3 o se acerca\u201d (Mat 3:2). Pero en el \u03bd. \u03a4. hay dos grupos de textos sobre el tiempo en que se establecer\u00e1 este reino: unos lo ponen como un hecho ya presente: \u201cel reino de Dios est\u00e1 en medio de vosotros\u201d (Luc 17:20.21; Luc 11:20); otros como una realidad futura (Mat 4:17; Mat 10:7; Lc 22.18; Mar 9:1; Mar 11:10). \u201cEsta divergencia tiene una armonizaci\u00f3n perfecta en la persona de Jesucristo. En diversos pasajes evang\u00e9licos se identifica el reino con la persona misma de Jesucristo. En la entrada mesi\u00e1nica en Jerusal\u00e9n las multitudes le aclaman con un paralelismo, en el relato de Mc, manifiestamente sin\u00f3nimo: \u201c\u00a1Bendito el que viene en el nombre del Se\u00f1or! \u00a1Bendito el reino que viene de David, nuestro padre!\u201d (Mar 11:9.10). Otros pasajes, en cambio, aunque vienen a identificar el reinado con la persona o la presencia de la misma en determinados acontecimientos, le dan una proyecci\u00f3n m\u00e1s distante por buscar, en realidad, una Epifan\u00eda que haga ver la realidad del reino instaurado, aunque no sea ella el momento mismo constitutivo.\u201d Hay algunos. que no morir\u00e1n hasta que hayan visto al Hijo del hombre viniendo en su reino (Mat 16:28; Mar 9:1; Mt c.24, par.; Mat 26:64, par.).<br \/>\n\u201cYa esta identificaci\u00f3n autoriza para que por el hecho de la presencia de Cristo en el mundo se d\u00e9 por aparecido tambi\u00e9n el Reino de Dios. Con todo, si se tienen en cuenta todos los textos, hay que decir que esa aparici\u00f3n no es m\u00e1s que en esperanza, pues la venida terrestre de Jesucristo no era todav\u00eda un advenimiento regio y triunfal, y por eso el reino de Dios, encarnado en la persona de Cristo y ligado a su suerte, esperaba la glorificaci\u00f3n de Jesucristo para revelarse 28. Esto es lo que significan multitud de textos\u201d 29. Acaso tambi\u00e9n se pudiera pensar en una interpretaci\u00f3n de textos a la hora del kerygma o de la composici\u00f3n del Evangelio, respetando unas \u201cfuentes\u201d el sentido hist\u00f3rico y otras expresando ya, ante los hechos, su realizaci\u00f3n.<br \/>\n\u00bfCu\u00e1l es, pues, aqu\u00ed el sentido de esta petici\u00f3n del Pater noster? Su valoraci\u00f3n es anal\u00f3gica a la de la petici\u00f3n anterior. En su momento hist\u00f3rico se ped\u00eda por esa futura \u201csantificaci\u00f3n mesi\u00e1nica del nombre de Dios.\u201d Solamente alg\u00fan autor propone la posibilidad de que tenga un sentido \u201cescatol\u00f3gico\u201d final. Se pedir\u00eda en ella que el Reino llegase a su plena consumaci\u00f3n (cf. 1Co 15:28). Se tendr\u00eda por fondo la inminencia de la parus\u00eda. Pero ya se est\u00e1 \u201ddesescatologizando\u201d en Mt-Lc esta tensi\u00f3n primitiva. Al pedirse la plena realizaci\u00f3n del reino, se pedir\u00eda impl\u00edcitamente por el \u201cadvenimiento\u201d progresivo del mismo &#8211; en extensi\u00f3n geogr\u00e1fica y penetraci\u00f3n espiritual &#8211; en la fase presente. Es la interpretaci\u00f3n de la mayor parte de los Padres latinos 30. Los Padres griegos le dan el valor, en su consignaci\u00f3n evang\u00e9lica, de una mayor progresi\u00f3n de actualizaci\u00f3n en extensi\u00f3n y en los esp\u00edritus. Esta \u00faltima es preferible.<br \/>\n1) En la \u201cescatol\u00f3gica\u201d causa extra\u00f1eza que se pida exclusivamente por el fin de lo que ha de ser un establecimiento gradual. Aunque no puede perderse de vista el \u201cmarana tha,\u201d sin embargo, ya se indic\u00f3, Mt-Lc \u201cdesescatologizan\u201d la tensi\u00f3n primitiva parus\u00edaca.<br \/>\n2) El concepto de reino, aunque enriquecido y precisado por Cristo, es el reino anunciado en el A.T. y esperado en los d\u00edas de Cristo 31. Seg\u00fan la concepci\u00f3n de entonces, se admit\u00eda el reinado de Dios sobre el mundo, pero lo que sobre todo se esperaba y ped\u00eda era, conforme a los profetas, la universalidad del mismo. Es el sentido de \u201cadaptaci\u00f3n\u201d que tiene por su inserci\u00f3n en los evangelios, con el reino ya establecido. Es un desenvolvimiento de contenido impl\u00edcito en el concepto del reino.<br \/>\nLiterariamente la formulaci\u00f3n acusa m\u00e1s directamente, como es l\u00f3gico en esta mentalidad, la acci\u00f3n de Dios (cf. petici\u00f3n siguiente de Mt; cf. Luc 12:32; Isa 6:44; Isa 3:16) en el establecimiento de su reino, que el apoyo del ser humano (Mat 3:2, par.; Mat 7:13; Isa 3:16-21 passim).<br \/>\nTercera petici\u00f3n. &#8211; \u201dH\u00e1gase tu voluntad, como en el cielo, as\u00ed sobre la tierra\u201d (v.10:6). Petici\u00f3n exclusiva de Mt. Su ausencia en Lc &#8211; no dejar\u00eda de extra\u00f1ar la p\u00e9rdida original de esta petici\u00f3n en los ap\u00f3stoles y la tradici\u00f3n &#8211; hace sospechar que no sea primitiva, sino una \u201cadici\u00f3n\u201d de Mt31. El \u201ch\u00e1gase tu voluntad\u201d proceder\u00eda de Getseman\u00ed, y la expresi\u00f3n \u201ccielo-tierra\u201d ser\u00eda de \u00e9l, ya que es expresi\u00f3n suya favorita (Mat 5:18.34; Mat 11:25; Mat 16:19; Mat 18:18.19; Mat 23:9, etc.). Se a\u00f1adir\u00eda a esto que el Pater ya comenzaba por esta expresi\u00f3n, lo que atraer\u00eda la de Getseman\u00ed. Con esta adici\u00f3n se lograr\u00eda literariamente el n\u00famero siete, n\u00famero b\u00edblico y caracter\u00edstico de Mt, como se ha indicado en la introducci\u00f3n. As\u00ed estructurada, pod\u00eda resultar m\u00e1s pr\u00e1ctica en el uso lit\u00fargico 32. Mas no dejar\u00eda de extra\u00f1ar que una f\u00f3rmula de Cristo hubiese sido alterada as\u00ed por Mt. Seg\u00fan algunos, podr\u00eda ser la f\u00f3rmula usada en la liturgia y pasada al evangelio de Mt. La misma formulaci\u00f3n en s\u00ed de un querer abstracto no deja de extra\u00f1ar. S\u00f3lo el contexto puede venir a concretarlo. \u00bfAcaso la liturgia agrup\u00f3 a la oraci\u00f3n primitiva de Cristo otras peticiones por oportunidad pastoral?<br \/>\nLos elementos que intervienen en esta petici\u00f3n son varios. La \u201cvoluntad de Dios,\u201d cuya realizaci\u00f3n aqu\u00ed se pide, tiene un doble sentido en el \u03bd. \u03a4.<br \/>\n1) Los seres humanos en cuanto realizan los preceptos y el plan de Dios (Mat 21:28-31, etc.).<br \/>\n2) Es Dios quien determina el plan que se ha de cumplir como tal. Si los seres humanos entran en \u00e9l como beneficiarios o ejecutores, esa voluntad tiene un valor previo, inflexible e independiente (Efe 1:6.10.12; Isa 17:1.2; 1Te 4:3, etc.).<br \/>\nEn Mt el t\u00e9rmino usado aqu\u00ed (\u03b3\u03b5\u03bd\u03b7\u03b8\u03b7\u03c4\u03c9) s\u00f3lo sale cinco veces (1Te 8:13; 1Te 9:29; 1Te 15:28; 1Te 26:42). En todos estos casos el verbo \u03b3\u03ad\u03bd\u03bf\u03bc\u03b1\u03b9 indica un hecho, no en cuanto dura, sino en cuanto sobreviene. Es adem\u00e1s, el sentido ordinario de este verbo en Mt (Mat 1:22; Mat 21:4; Mat 26:56; cf. 24:6; 5:18; 18:19). Tambi\u00e9n Mt usa otras veces el verbo \u201chacer\u201d (\u03c0\u03bf\u03b9\u03ad\u03c9) para indicar la voluntad de Dios en cuanto es realizada por el ser humano  (Mat 7:21). Se puede a\u00f1adir que el sentido moral o \u201cetizante\u201d es enfoque general en la catequesis de Mt (Mat 7:21; Mat 12:50; Mat 18:14; etc.) El profetismo habl\u00f3 de c\u00f3mo en los d\u00edas mesi\u00e1nicos los hombres obedecer\u00e1n a Yahv\u00e9 (Isa 61:3). Y en las oraciones jud\u00edas, como en la Shem\u00e1 y en la Shemone Esr\u00e9, se ruega porque los hombres sean fieles al cumplimiento de la Thorah.<br \/>\nSin embargo, la tercera petici\u00f3n, con su imperativo aoristo pasivo (\u03b3\u03b5\u03bd\u03b7\u039f\/\u03af\u03c4\u03c9), se dirige a Dios-Padre, sujeto de la petici\u00f3n. \u201cLa forma imperativo aoristo pasivo expresa la idea de una acci\u00f3n que s\u00f3lo Dios puede realizar\u201d (Bonnard).<br \/>\nEste cumplirse la voluntad de Dios \u201ccomo en el cielo, as\u00ed sobre la tierra,\u201d aparte de la raz\u00f3n filol\u00f3gica dicha, podr\u00eda tener dos interpretaciones:<br \/>\n1) Que los seres humanos cumplan la voluntad de Dios en la tierra, con la prontitud y exactitud con que la cumplen los \u00e1ngeles en el cielo, conforme se lee en la Escritura (Sal 103:19-21).<br \/>\n2) En la literatura apocal\u00edptica se desarrolla con insistencia un tema capital en la misma. El plano terrestre es el plano en el que se desenvuelve temporalmente la historia. Incluso parece como si en ocasiones fuese contrario a la sabidur\u00eda divina. Pero luego se considera el plano celeste, que explica perfectamente todo lo que sucede en el terrestre, pues cuanto sucede en \u00e9ste estaba escrito de antemano en las \u201ctabletas celestes.\u201d As\u00ed, v.gr., diversos pasajes del libro de los Jubileos y del de Henoc 33. En este sentido se lee en la Biblia: \u201cConforme fuere la voluntad de Dios en el cielo, as\u00ed se har\u00e1\u201d (1Ma 3:58-60) en la lucha que iba a emprenderse.<br \/>\nConforme a cualquiera de estos sentidos podr\u00eda interpretarse esta petici\u00f3n del Pater, pero parece mucho m\u00e1s probable la \u00faltima:<br \/>\na) por su raz\u00f3n de analog\u00eda filol\u00f3gica, antes indicada;<br \/>\nb) por su formulaci\u00f3n absoluta, m\u00e1xime comparada con otros pasajes en los que el contexto hace ver que esa voluntad divina se entiende en cuanto ejecutada por los hombres;<br \/>\nc) porque las determinaciones trascendentales dependen definitivamente de la voluntad de Dios, como es en este caso. Pues la forma absoluta de esta voluntad divina ha de ser sobre algo concreto. Y encuadrada en el contexto de las dos anteriores, ha de ser la gran voluntad divina en el establecimiento del reino. Si originariamente tuvo otro contexto, en \u00e9ste parece ha de interpret\u00e1rsela de la instauraci\u00f3n del reino mesi\u00e1nico 33. Si es insertado por el evangelista o su \u201cfuente,\u201d se pide, como en las otras, con el reino establecido, su extensi\u00f3n y penetraci\u00f3n: su valor moral, tan propio de la \u201cetizaci\u00f3n\u201d de Mt.<\/p>\n<p>Peticiones relativas a los hombres (v. 11-13).<br \/>\nCuarta petici\u00f3n. &#8211; \u201dEl pan nuestro de cada d\u00eda d\u00e1nosle hoy\u201d (v.11; Luc 11:3). Esta petici\u00f3n es com\u00fan a Mt y Lc. \u00bfQu\u00e9 significa la forma griega \u03ad\u03c4\u03b1\u03bf\u03cd\u03c3\u03b9\u03bf\u03bd, que, ordinariamente se traduce por \u201ccotidiano\u201d? El sentido de ella depende de la etimolog\u00eda que se le asigne. El adjetivo \u03b5\u03c0\u03b9\u03bf\u03cd\u03c3\u03b9\u03bf\u03c2, que la Vulgata traduce por \u201csuper-substantialem\u201d en Mt, y por \u201cquotidianum\u201d en Lc, y las antiguas versiones siriacas, por \u201cnecesario\u201d o \u201cpermanente,\u201d fuera de ella se conoce un ejemplo, encontrado en un papiro de El Fayum (Egipto), en donde se da una lista de cosas pertenecientes a la comida, y otro en una inscripci\u00f3n griega 34. De este adjetivo se propone una triple etimolog\u00eda. 1) El pan, alimento del d\u00eda de \u201cma\u00f1ana,\u201d del d\u00eda \u201csiguiente.\u201d Se derivar\u00e1 la etimolog\u00eda de \u03ad\u03c0\u03b9 y elpu = ir, venir. As\u00ed aparece en un papiro egipcio y en una inscripci\u00f3n griega 35. Admitida esta etimolog\u00eda, el sentido de la petici\u00f3n ser\u00eda: \u201cEl pan nuestro del (d\u00eda) que sobreviene,\u201d es decir, de ma\u00f1ana, del futuro pr\u00f3ximo, \u201cd\u00e1nosle hoy.\u201d Es la interpretaci\u00f3n de alguna versi\u00f3n antigua, v.gr., boh\u00edrica. San Jer\u00f3nimo dice que en el Evangelio seg\u00fan los hebreos, se lee: \u201cDadnos hoy nuestro pan de ma\u00f1ana\u201d 36. Otros le dan una mayor amplitud, v.gr., el del futuro, de todo el tiempo que yo viva (San Atanasio, San Cirilo A., Haussleiter).<br \/>\nLa etimolog\u00eda es correcta. Pero en este c.6 de Mt, dice Cristo: \u201cNo os inquiet\u00e9is, pues, por el ma\u00f1ana.\u201d (Mat 6:34). Parecer\u00eda, pues, una deshomogeneidad, por lo menos literaria, entre esta etimolog\u00eda y este pasaje.<br \/>\n2) Otra versi\u00f3n es: para la \u201csubsistencia\u201d de la vida. As\u00ed ya en Or\u00edgenes se la deriva de \u03bf\u03c5\u03c3\u03af\u03b1 = sustancia, esencia, vida &#8211; \u201dsuper-substantialem\u201d (Mt) -. Debr\u00fcnner ha probado que en la lengua vulgar pod\u00eda no ser eliminada la yota del ep\u00ed 37. Es la interpretaci\u00f3n de la Peshitta, de la Vulgata en Mt, de San Jer\u00f3nimo 38 y de San Juan Cris\u00f3stomo 39. Tambi\u00e9n en Proverbios hay un pasaje conceptualmente interesante a este prop\u00f3sito (Pro 30:8).<br \/>\nEsta interpretaci\u00f3n es filol\u00f3gicamente leg\u00edtima, y se hace ver que as\u00ed como perio\u00fasios significa m\u00e1s de lo necesario, epio\u00fasios significa estrictamente lo necesario 40.<br \/>\n3) El \u201cpan del d\u00eda presente,\u201d el pan \u201ccotidiano.\u201d Se lo deriva de \u03b5\u03af\u03bd\u03b1\u03b9 4I. Ser\u00eda, el\u00edpticamente, equivalente a \u03b5\u03c0\u03af \u03c4\u03b7\u03bd \u03bf\u03c5\u03c3\u03b1\u03bd (\u03ae\u03bc\u03ad\u03c1\u03b1\u03bd), es decir, el pan para el (d\u00eda) presente 42. Es la traducci\u00f3n que de Lc da la Vulgata, al traducirlo por \u201cquotidianum\u201d: para el d\u00eda presente. Est\u00e1 de acuerdo con el contexto del serm\u00f3n del Monte: \u201cb\u00e1stale a cada d\u00eda su af\u00e1n\u201d (Mat 6:34). Tambi\u00e9n se lo ha puesto en funci\u00f3n del \u00e9xodo, donde se lee que el \u201cman\u00e1\u201d s\u00f3lo se lo permit\u00eda tomar para \u201ccada d\u00eda\u201d (Exo 16:4). Ser\u00eda una confirmaci\u00f3n, de fondo mateano, sobre lo mismo.<br \/>\nSe ha hecho notar c\u00f3mo Lc tiende ha \u201cdesescatologizar\u201d los esquemas en que frecuentemente se da el mensaje cristiano. Lo mismo que en esta versi\u00f3n de Mt ya no se acusa la tensi\u00f3n parus\u00edaca de las primeras generaciones tan fuertemente, Lucas parece darle una situaci\u00f3n m\u00e1s \u201c\u00e9tica,\u201d de cotidiana vida cristiana 42.<br \/>\nEste \u201cpan\u201d del que aqu\u00ed se habla es metaf\u00f3rico, est\u00e1 por un alimento. Pero cabe ante \u00e9l una doble posici\u00f3n: \u00bfmaterial o espiritual? Varios Padres lo interpretaron \u201cespiritualmente,\u201d y hasta, concretamente, de la Eucarist\u00eda. Tertuliano 43, San Cipriano 44, Jer\u00f3nimo 45, San Agust\u00edn 46. Naturalmente, esta forma concretada no pasa de simple acomodaci\u00f3n.<br \/>\nSe piensa en la posibilidad de que, originariamente, esta petici\u00f3n hubiese pedido un \u201calimento\u201d &#8211; ayuda de Dios &#8211; para vencer &#8211; nutrirse &#8211; en esta lucha escatol\u00f3gica entre Cristo y Sat\u00e1n. O incluso participar en el \u201cbanquete escatol\u00f3gico.\u201d No ser\u00eda sino una repetici\u00f3n de las anteriores. Aparte que queda excluida aqu\u00ed por el \u201choy\u201d de Mt y el \u201ccada d\u00eda\u201d de Lc. Estar\u00eda entonces esta petici\u00f3n en l\u00ednea con las anteriores 47.<br \/>\nPero en su forma actual es met\u00e1fora por el alimento corporal de \u201ccada d\u00eda\u201d (Lc). La expresi\u00f3n es tan espec\u00edfica que, sin una matizaci\u00f3n en contrario (Pro 9:5), s\u00f3lo se la puede interpretar del alimento diario, tambi\u00e9n don de Dios. Por qu\u00e9 haya de pedirse el pan de cada d\u00eda, es por la dependencia que el ser humano tiene en todo de Dios. Y la literatura rab\u00ednica lo ilustraba con una par\u00e1bola para indicar el gozo de Dios Padre al recibir la venida cotidiana del hombre, su hijo 48.<br \/>\nQuinta petici\u00f3n. &#8211; \u201dY perd\u00f3nanos nuestras deudas as\u00ed como nosotros perdonamos a nuestros deudores\u201d (v.12 = Luc 11:4). Petici\u00f3n com\u00fan a Mt-Lc, con alguna variante.<br \/>\nMt usa por \u201cpecador\u201d la palabra \u201cdeudas\u201d (\u03bf\u03c6\u03b5\u03b9\u03bb\u03ae \u03bc\u03b1 \u03c4\u03b1), mientras que Lc, en el primer hemistiquio, por \u201cdeudas\u201d pone \u201cpecados\u201d (\u03b1\u03bc\u03b1\u03c1\u03c4\u03af\u03b1\u03c2), aunque en el segundo vuelve a usar \u201cdeudas\u201d: a todo el que debe\u201d (\u03cc\u03c6\u03b5\u03af\u03bb\u03bf\u03bd\u03c4\u03b9). El \u201ca todo\u201d es caracter\u00edstico de Le: destacar el aspecto de totalidad (Luc 18:22; Luc 6:30; Luc 5:11-28 comparado con los correspondientes paralelos). En el griego cl\u00e1sico \u00bf\u03c6\u03b5\u03b9\u03bb\u03ae\u03bc\u03b1\u03c4\u03b1 se usaba ordinariamente para indicar \u201cdeudas\u201d en sentido propio. Probablemente esto es lo que hace a Lc cambiarlo en el primer hemistiquio, para no desorientar a sus lectores con deudas pecuniarias 49. Llama varias veces a los pecados \u201cdeudas\u201d (Luc 7:41; Mat 18:23-25). Lo mismo aparece en la Literatura rab\u00ednica 50.<br \/>\nSe pide que nos perdone \u201ccomo (\u03c9\u03c2 xat) nosotros perdonamos.\u201d No se pide un perd\u00f3n de igualdad, sentido que puede tener (Mat 20:14), lo que aqu\u00ed es imposible, sino que Dios nos perdone puesto que tambi\u00e9n nosotros perdonamos; valor que tiene la expresi\u00f3n en otros pasajes (Mat 18:33). El perd\u00f3n de Dios sobrepasa siempre al de la criatura.<br \/>\nHay una diferencia redaccional consistente en que Mt pone \u201cperdonamos\u201d (\u03ac\u03c6\u03ae\u03c7\u03b1\u03bc\u03b5\u03bd) en aoristo, mientras Lc lo pone en presente (\u03ac\u03c6\u03af\u03bf\u03bc\u03b5\u03bd). Lo primero parecer\u00eda sugerir que se exige primero nuestro perd\u00f3n para que Dios perdone. Se piensa en posibles matices intencionales. Pero ambos tiempos pueden ser simples traducciones de un participio presente arameo, que pudo ser vertido en dos tiempos distintos sin especiales intentos teol\u00f3gicos.<br \/>\nQue el hombre haya de pedir perd\u00f3n, perdonando \u00e9l, no es m\u00e1s que el hombre tiene que amar a Dios, lo que es imitarle. Y el amor a Dios exige amarle como El es y con lo que El determina. Y la norma de la perfecci\u00f3n cristiana la expuso El: \u201cAmad a vuestros enemigos.\u201d \u201cSed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso\u201d (Luc 6:35-36; Mat 5:48; Pro 28:1-5). Esta necesidad del perd\u00f3n fue ilustrada por Cristo con la par\u00e1bola del siervo inmisericorde (Mat 18:21-35).<br \/>\nDespu\u00e9s de las \u00faltimas peticiones, Mt a\u00f1ade un \u201cembolismo\u201d en forma positivo-negativa, reforzando esta petici\u00f3n, enunciada en forma \u201csapiencial.\u201d<br \/>\nSexta y s\u00e9ptima petici\u00f3n. &#8211; \u201dY no nos pongas en tentaci\u00f3n\u201d (v.13 = Luc 11:4c), mas l\u00edbranos de mal.\u201d<br \/>\nLa primera parte es com\u00fan a Mt-Lc, pero la segunda falta en Lc. Acaso por no estar en su \u201cfuente,\u201d o por considerarla ya incluida en el hemistiquio primero. Esta era ya la opini\u00f3n de San Agust\u00edn 51 y Or\u00edgenes 52. Tambi\u00e9n pudo haber sido a\u00f1adida por Mt, a causa de sus preferencias estructurales por el n\u00famero siete 53.<br \/>\nEl \u201cno nos lleves a la tentaci\u00f3n\u201d (introduzcas = \u03b5^\u03c3\u03b5\u03bd\u03ad\u03b3\u03c7\u03c4]\u03c2) tiene una forma chocante. Literalmente es que Dios no nos \u201cintroduzca.\u201d \u00bfDios puede introducirnos en la tentaci\u00f3n? Para suavizar esto se buscaron traducciones que la suavizasen. San Agust\u00edn dec\u00eda: \u201cMuchos, cuando rezan, dicen: &#8216;No permitas que seamos puestos en tentaci\u00f3n.\u201d 54 Y San Hilario testifica que se le\u00eda en algunos c\u00f3dices: \u201cNo nos abandones a una tentaci\u00f3n que no podamos soportar.\u201d 55<br \/>\nSin embargo, la traducci\u00f3n literal es \u201cno nos introduzcas.\u201d El verbo griego usado es un aoristo subjuntivo de \u03b5\u03b9\u03c3\u03c6\u03ad\u03c1\u03c9 = llevar a, inducir. F. Delitzsch le pone por substr\u00e1ete hebraico tebi&#8217;enu, del verbo bullevar, lo que supone la misma forma 56. La raz\u00f3n de esta frase chocante es un semitismo. Todo lo que de alguna manera se puede aplicar a Dios, frecuentemente, se lo aplican sin m\u00e1s; no distinguen a este prop\u00f3sito querer permitir, no impedir, consecuencias a seguirse, etc. (Exo 4:31v). Como es el caso de la tentaci\u00f3n. Adem\u00e1s, \u00e9sta aparece en la Escritura con un triple matiz:<br \/>\na) Tentaci\u00f3n mala o pecado. Un grupo de textos la presenta como pecado, o mejor, hacen ver el peligro fulminante a que conducen ciertas tentaciones (Eco 26:41). Tal es el caso de Getseman\u00ed. Cristo manda orar para \u201cno entrar en tentaci\u00f3n\u201d (Mat 26:41). Esta no era que su prendimiento no sucediese, sino que ellos tuviesen la fortaleza necesaria para no escandalizarse al ver al Mes\u00edas prendido.<br \/>\nb) Tentaci\u00f3n \u201cexperimento.\u201d Otro grupo de textos presenta la tentaci\u00f3n, no como algo malo o peligroso, sino como ocasi\u00f3n de m\u00e9ritos y experimentaci\u00f3n de la virtud. Cl\u00e1sico el caso de Abraham: \u201cDios lo tent\u00f3 (o prob\u00f3 = nissah).\u201d Y de la prueba sali\u00f3 victorioso y obtuvo la promesa de una descendencia numerosa (Gen 22:1.16v). De ella dice el Eclesi\u00e1stico: \u201cEn la tentaci\u00f3n fue hallado fiel\u201d (Eco 44:21). O como se dice a Tob\u00edas: \u201cPorque eras acepto a Dios, fue necesario que la tentaci\u00f3n te probara\u201d (Tob 12:13.14). En este sentido llama Jesucristo \u201ctentaciones\u201d (Luc 22:28) a sus tribulaciones y a las que compartieron con El sus ap\u00f3stoles.<br \/>\nc) Sentido \u201cescatol\u00f3gico\u201d de la tentaci\u00f3n. Tambi\u00e9n se propone un tercer aspecto posible en la tentaci\u00f3n: su aspecto \u201cescatol\u00f3gico.\u201d Con la venida de Cristo al mundo se inaugura este gran per\u00edodo y con \u00e9l la gran lucha entre Cristo y Sat\u00e1n (Jua 12:31; Jua 16:15; Jua 13:3; Jua 6:70-71; Jua 8:39-44; 1Pe 5:8). La tentaci\u00f3n, en este caso, ser\u00eda la proveniente de Satan\u00e1s, en esta hora \u201cescatol\u00f3gica,\u201d para boicotear o procurar destruir el reino del Mes\u00edas. Muchas veces, cuando Mt habla de \u201ctentaci\u00f3n\u201d (\u03c0\u03b5\u03b9\u03c1\u03b1\u03c3\u03bc\u03cc\u03c2) (4,Iss; 1Pe 16:1; 1Pe 19:3; 1Pe 22:18.35; 1Pe 26:41), habla de una prueba diab\u00f3lica, que procede del exterior.<br \/>\nEn los escritos talm\u00fadicos aparece con el sentido amplio de prueba, preferentemente con este sentido 57. Cristo, en esta petici\u00f3n, probablemente se atuvo a esta formulaci\u00f3n en curso. Igualmente se atuvo a la formulaci\u00f3n semita de atribuir a Dios como causa lo que s\u00f3lo permite. \u201cNadie diga en la tentaci\u00f3n: &#8216;Soy tentado por Dios&#8217;, porque Dios no tienta a nadie\u201d (Stg 1:13.14).<\/p>\n<p>Tratando de precisar m\u00e1s, se puede decir:<br \/>\n1) Si esta \u201cpetici\u00f3n\u201d form\u00f3, primitivamente, un todo homog\u00e9neo, entonces se pedir\u00eda a Dios que no permitiese, en esta lucha \u201cescatol\u00f3gica,\u201d estar en el bando de Sat\u00e1n. Lo que tendr\u00eda m\u00e1s probabilidad si en el segundo hemistiquio se leyese: \u201cL\u00edbranos del Maligno.\u201d Fundamentalmente, la idea no cambiaba; era la perspectiva tan s\u00f3lo 58 (Mt c.24).<br \/>\n2) Si primitivamente la \u201cpetici\u00f3n\u201d se tom\u00f3 en sentido \u201cmoral\u201d individual, entonces no se pide que libre de toda tentaci\u00f3n, ya que \u00e9sta est\u00e1 en el plan de la econom\u00eda de Dios sobre el mundo. S\u00ed se puede pedir que libre de tentaciones especialmente graves y, en todo caso, que d\u00e9 el auxilio para superarlas (1Co 10:13).<br \/>\nEn la segunda parte del hemistiquio, aspecto positivo, se pide que nos libre \u03b1\u03c0\u03cc \u03c4\u03bf\u03c5 \u03c0\u03bf\u03bd\u03b7\u03c1\u03bf\u03cd, que puede ser forma neutra, y se verter\u00eda por ser librados \u201cdel mal\u201d en general59, o masculino, y se referir\u00eda al \u201cMaligno,\u201d Sat\u00e1n (Mat 13:19.39; cf. Mar 4:15; Jua 17:15; cf. 1Jn 5:18.19; 1Te 2:3) 60. Era la traducci\u00f3n ya de Tertuliano: \u201cErue nos a Maligno.\u201d 61 Ambas traducciones son posibles. Incluso en el Talmud se encuentran pasajes en los que se permutan, indistintamente, ambos t\u00e9rminos 62.<br \/>\nEl verbo \u201cl\u00edbranos\u201d (\u03c1\u03c5\u03c3\u03b1\u03b9) significa tanto \u201cpreservar\u201d de caer en un mal como \u201clibrar\u201d de un mal ya realizado. El sentido aqu\u00ed es de \u201cprevenir\u201d 62.<br \/>\nLa expresi\u00f3n final \u201cAmen\u201d de la Vulgata no est\u00e1 en el texto original griego. Pas\u00f3 a la Vulgata y a alg\u00fan otro manuscrito griego por influjo del Pater noster en la liturgia 63.<\/p>\n<p>Modo cristiano de ayunar,1Te 6:16-18.<br \/>\n16 Cuando ayun\u00e9is, no aparezc\u00e1is tristes, como los hip\u00f3critas, que demudan su rostro para que los hombres vean que ayunan; en verdad os digo que recibieron su recompensa. 17 T\u00fa, cuando ayunes, \u00fangete la cabeza y lava tu cara, &#8216;8 para que no vean los hombres que ayunas, sino tu Padre, que est\u00e1 en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te lo conceder\u00e1.<\/p>\n<p>Otro de los casos en que Cristo habla del esp\u00edritu cristiano es a prop\u00f3sito del ayuno, de tanta importancia en el juda\u00edsmo y cristianismo.<br \/>\nLos jud\u00edos ten\u00edan prescrito un ayuno obligatorio para todos en el d\u00eda de Kippur, d\u00eda de la gran expiaci\u00f3n (Lev 16:29), d\u00eda del ayuno por excelencia (Hec 27:9). Pero hab\u00eda tambi\u00e9n otros ayunos supererogatorios, que vinieron a incorporarse a la pr\u00e1ctica colectiva de la vida piadosa. Zacar\u00edas menciona cuatro en se\u00f1al de duelo nacional (Zac 8:19) y, aunque \u00e9l parece abolirlos, su pr\u00e1ctica hab\u00eda dado lugar a la introducci\u00f3n de otros. As\u00ed el ayuno citado en el libro de Ester (Est 9:31), el ayuno del d\u00eda 9 del mes de Ab, en recuerdo de la toma de Jerusal\u00e9n por los caldeos. Otros eran facultativos para la comunidad 64. Hab\u00eda otros prescritos circunstancialmente, v.gr., para obtener lluvia, y que eran impuestos con car\u00e1cter general por el Sanedr\u00edn 65. Adem\u00e1s de \u00e9stos, las personas piadosas y las m\u00e1s celosas ayunaban dos veces por semana (Luc 18:12) los lunes y jueves &#8211; feria segunda y quinta &#8211; 66. El inter\u00e9s de la comunidad cristiana se ve por este tema. En la Didaje se lee: \u201cNo ayun\u00e9is con los hip\u00f3critas (fariseos), ellos ayunan los lunes y jueves, vosotros ayunad los mi\u00e9rcoles y viernes.\u201d 67 Y hasta algunas personas piadosas (Luc 2:37) y algunos fariseos ayunaban todo el a\u00f1o 68. En los d\u00edas m\u00e1s severos estaba prohibido saludar, y por eso se caminaba con la cabeza baja y, a veces, velada 69. En otros ayunos secundarios se prohib\u00eda trabajar, tomar ba\u00f1os, ungirse con perfumes y llevar calzado 70. En este ambiente, todav\u00eda hab\u00eda quienes, deseosos de ser vistos por los hombres y cobrar fama de virtuosos por sus ayunos, quer\u00edan acusar esto en la cara, ensombreciendo \u00e9sta y present\u00e1ndose \u201centristecidos.\u201d Este ayuno era total hasta la puesta del sol.<br \/>\nAnte este cuadro exhibicionista farisaico, presenta Cristo el esp\u00edritu del ayuno cristiano. Y lo presenta con las hip\u00e9rboles orientales de contraste.<br \/>\nCuando ayunen, que se \u201cunjan\u201d (Mat 26:27; Mar 14:3; Luc 7:46), que laven su cara, que se pongan con apariencia de fiesta, para que los hombres no vean que ayunan, y as\u00ed \u201creciban su recompensa.\u201d Hecho s\u00f3lo por Dios, El lo ver\u00e1 y \u201cpremiar\u00e1.\u201d Cristo no quiere decir que, materialmente, lo hagan as\u00ed, ni que los hombres tampoco lo vean, sino que, con el grafismo hiperb\u00f3lico usado en todo el serm\u00f3n del Monte, dice cu\u00e1l ha de ser el esp\u00edritu que ha de informar, en cristiano, la pr\u00e1ctica del ayuno.<br \/>\nCu\u00e1ndo dar\u00e1 Dios esta recompensa, no se dice. Acaso se piense en la escatolog\u00eda final. Aqu\u00ed est\u00e1 redactado en forma \u201csapiencial.\u201d Por eso no se dice ni el cu\u00e1ndo ni su posible p\u00e9rdida por otras actitudes.<\/p>\n<p>La actitud ante las cosas temporales,Luc 6:19-24 (Luc 11:34-36; Luc 12:33-34).<br \/>\nEn el esquema literario de Mt, no as\u00ed en Lc, que los trae todos pero en contextos diferentes, se inserta a continuaci\u00f3n, en este cap\u00edtulo 6, lo mismo que en el siguiente, una serie de temas que no tienen ya por finalidad directa, como lo anterior de este cap\u00edtulo, el esp\u00edritu que debe informar las pr\u00e1cticas religiosas en cristiano, sino evocadas por una cierta semejanza de contenido, se expone una serie de temas preferentemente morales: la actitud del cristiano ante diversas situaciones. Acaso Mt los toma de Lc para insertarlos en este program\u00e1tico serm\u00f3n.<\/p>\n<p> 19 No allegu\u00e9is tesoros en la tierra, donde la polilla y el or\u00edn los corroen y donde los ladrones horadan y roban. 20 Atesorad tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el or\u00edn los corroen y donde los ladrones no horadan ni roban. 21 Porque donde est\u00e1 tu tesoro, all\u00ed estar\u00e1 tu coraz\u00f3n. 27 La l\u00e1mpara del cuerpo es el ojo. Si, pues, tu ojo estuviere sano, todo tu cuerpo estar\u00e1 luminoso; 23 pero, si tu ojo estuviere enfermo, todo tu cuerpo estar\u00e1 en tinieblas; pues si la luz que hay en ti es tinieblas, \u00a1qu\u00e9 tales ser\u00e1n las tinieblas! 24 Nadie puede servir a dos se\u00f1ores, pues o bien aborreciendo al uno, menospreciar\u00e1 al otro, o bien adhiri\u00e9ndose al uno menospreciar\u00e1 al otro. No pod\u00e9is servir a Dios y a las riquezas.<\/p>\n<p>1) v. 19-21. Que los hombres no alleguen tesoros en la tierra. La escena evoca una de aquellas casas de Palestina, y acaso pobres. En cofres y arcones se guardaban telas, trajes, tejidos valiosos; tambi\u00e9n en lugares m\u00e1s disimulados de la casa, y hasta ocultas en tierra y guardadas en cajas o en jarras, v.gr., como en Qumr\u00e1n, se guardaban cosas valiosas: monedas, joyas, lo mismo que alimentos y todo tipo de grano. Todo esto guardado con esmero est\u00e1 expuesto a la p\u00e9rdida o destrucci\u00f3n.<br \/>\nLa \u201cpolilla\u201d acribilla los tejidos (Luc 12:23). Lo mismo les causa otro elemento que destaca Mt: \u03b2\u03c1\u03ce\u03c3\u03b9\u03c2. La Vulgata lo traduce por aerugo, que, ordinariamente, significa \u201cor\u00edn\u201d o \u201cherrumbre,\u201d pero que tambi\u00e9n significa, en Plinio, un gorgojo que roe el grano 71. En Malaqu\u00edas (Luc 3:11) es la \u201clangosta,\u201d pero aqu\u00ed no est\u00e1 en situaci\u00f3n, a no ser que se la suponga atacando a los graneros y destruyendo alimentos y frutas. Etimol\u00f3gicamente significa \u201ccomer,\u201d y derivadamente, corrupci\u00f3n, erosi\u00f3n, destrucci\u00f3n. Si por \u201cparalelismo\u201d a \u201cpolilla\u201d pedir\u00eda otro tipo de gusano destructor, tambi\u00e9n puede traducirse por \u201cherrumbre,\u201d ya que se puede referir a la destrucci\u00f3n de objetos e hipot\u00e9ticos tesoros met\u00e1licos. Pero ello es cuesti\u00f3n muy secundaria para la ense\u00f1anza teol\u00f3gica de Cristo.<br \/>\nPor fuera tambi\u00e9n todos esos \u201ctesoros\u201d se hallan amenazados. Los ladrones los pueden robar f\u00e1cilmente, \u201choradando\u201d las casas palestinas, hechas de argamasa y adobe (Eze 12:5). Claro ejemplo es el paral\u00edtico al que descuelgan por el techo, \u201checha una abertura\u201d (Mar 2:3.4). Hasta aqu\u00ed se expone el aspecto antiutilitarista de estos tesoros.<br \/>\nDe esta imagen, se eleva el pensamiento a la consideraci\u00f3n religiosamente utilitarista de los verdaderos afanes. Para seguridad hay que atesorar valores en el cielo. Se lee en los ap\u00f3crifos Salmos de Salom\u00f3n: \u201cEl que obra la justicia atesora vida para s\u00ed mismo junto a Dios\u201d 72. Y en el ap\u00f3crifo Testamento de Lev\u00ed (Mar 13:5) se lee: \u201cHaced justicia, hijos m\u00edos, sobre la tierra, para que teng\u00e1is un tesoro en el cielo.\u201d El v.21 se une l\u00f3gicamente con el v.24.<br \/>\n2) v.22-23. Este segundo grupo no tiene una conexi\u00f3n necesaria con lo anterior. En Lc (Mar 11:34-36) tienen un contexto m\u00e1s apto. Posiblemente est\u00e1n fuera del contexto 73. La ausencia de los otros dos grupos en Lc lleva a ello. Tienen aqu\u00ed el valor de un par\u00e9ntesis expl\u00edcito del grupo primera Para atesorar en el cielo hay que tener all\u00ed su coraz\u00f3n.<br \/>\nSe ha hecho ver que el logion: \u201cel ojo, l\u00e1mpara de tu cuerpo,\u201d es sin\u00f3nimo de coraz\u00f3n 74, como \u00e9ste lo es en la psicolog\u00eda primitiva de la conducta del hombre 75.<br \/>\nLa \u201cl\u00e1mpara\u201d que alumbra al cuerpo es el ojo. Cuando est\u00e1 \u201csano,\u201d literalmente \u201csimple\u201d (\u03b1\u03c0\u03bb\u03bf\u03cd\u03c2), corresponde al hebreo tamim o arameo shelim = perfecto, y, en este caso, \u201csano,\u201d es decir, cuando el ojo realiza su funci\u00f3n, normalmente todo el cuerpo se ve inundado del beneficio de la luz: \u201cTodo tu cuerpo est\u00e1 iluminado.\u201d Pero si est\u00e1 \u201cenfermo,\u201d \u201cmalo\u201d (\u03c0\u03bf\u03bd\u03b7\u03c1\u03cc\u03c2), en sentido f\u00edsico, inutiliza al hombre, todo el cuerpo est\u00e1 en \u201ctinieblas.\u201d Rab\u00ed Elie-zer distingu\u00eda el camino bueno y malo seg\u00fan que el ojo era bueno o malo, es decir, que el hombre fuese ben\u00e9volo o envidioso 76. El \u201cojo malo\u201d se lo usa como sin\u00f3nimo de ambici\u00f3n, rivalidad, alevos\u00eda, ego\u00edsmo.<br \/>\nSi la conducta del ser humano est\u00e1 \u201cenferma,\u201d si ese \u201cojo\u201d que es \u201cla luz que hay en ti,\u201d que deb\u00eda iluminar con la luz de Cristo la vida moral, es \u201ctiniebla,\u201d el hombre estar\u00e1 situado en tinieblas morales. Y si lo que es \u201cluz\u201d es en \u00e9l \u201ctinieblas,\u201d \u00a1c\u00f3mo ser\u00e1 esta moral en \u00e9l! Llevar\u00e1 al mayor extrav\u00edo, al hacer poner \u201cel coraz\u00f3n\u201d en lo que no es el verdadero \u201ctesoro\u201d (Rom 1:18ss).<br \/>\nCon este tema de la \u201csimplicidad\u201d y del \u201cojo\u201d se describe la integridad, en el sentido de su total y exclusiva obediencia a los mandamientos de Dios; con estos elementos aparece extraordinariamente destacada en el Testamento de los Doce Patriarcas (C. Edlund). Parte de estos \u201ctestamentos\u201d est\u00e1 dedicada al tema de la \u201csimplicidad\u201d\/\u201dintegridad.\u201d Hoy se piensa que esta obra es eseniana (M. Philonenko), e incluso obra de un esenio convertido al cristianismo (Dani\u00e9lou). As\u00ed el hombre con esta \u201csimplicidad\u201d permanece en la luz cristiana.<br \/>\n3) v.24. El v.24 se entronca, cerrando el par\u00e9ntesis, con el v.21: \u201cDonde est\u00e1 tu tesoro, all\u00ed estar\u00e1 tu coraz\u00f3n.\u201d Est\u00e1 basado en la psicolog\u00eda del coraz\u00f3n humano y de la legislaci\u00f3n oriental jud\u00eda. La formulaci\u00f3n tiene el extremismo oriental. No se habla de ciertas, aunque imperfectas, incompatibilidades, v.gr., una imperfecci\u00f3n compatible con un fundamental amor a Dios. Literariamente se presenta un siervo entreg\u00e1ndose totalmente a un se\u00f1or; su voluntad es la de \u00e9ste. Esto le impedir\u00e1 servir a otro totalmente. El siervo no tiene m\u00e1s que la voluntad de su amo.<br \/>\nA\u00fan se acusa m\u00e1s el extremismo de incompatibilidades, \u201camar\u00e1\u201d a uno y \u201codiar\u00e1\u201d al otro. Esta formulaci\u00f3n hebraica no significa odio propio, sino no amar o amar menos (Mat 10:36.37; cf. Luc 14:26; Rom 9:12). Y Cristo saca la ense\u00f1anza: \u201cNo se puede servir a un tiempo &#8211; con verdadera servidumbre totalitaria de afanes &#8211; a Dios y a Mamona.\u201d Esta aparece as\u00ed como el injusto y enemigo del hombre.<br \/>\nEsta palabra (heb. = mam\u00f3n; aram. = mamona&#8217;) es precisamente la transcripci\u00f3n de la forma aramea 77 y es la personificaci\u00f3n de la riqueza; y en el juda\u00edsmo tard\u00edo generalmente mal adquirida.<br \/>\nEn la literatura rab\u00ednica designa los bienes materiales, aunque no el cuerpo humano, objeto del derecho civil 78. No se puede \u201cservir\u201d a Dios y a las riquezas. Ni psicol\u00f3gica ni religiosamente esto es posible. El coraz\u00f3n ha de estar totalizado en Dios.<br \/>\nLos v. 19-21 y el 24 vienen a ser literariamente una \u201cinclusi\u00f3n semita.\u201d<\/p>\n<p>Confianza en la Providencia,Rom 6:25-34 (Luc 12:22-31).<br \/>\n25 Por esto os digo: No os inquiet\u00e9is por vuestra vida, sobre qu\u00e9 comer\u00e9is, ni por vuestro cuerpo, sobre qu\u00e9 os vestir\u00e9is. \u00bfNo es la vida m\u00e1s que el alimento y el cuerpo m\u00e1s que el vestido? 26 Mirad c\u00f3mo las aves del cielo no siembran, ni siegan, ni encierran en graneros, y vuestro Padre celestial las alimenta. \u00bfNo val\u00e9is vosotros m\u00e1s que ellas? 27 \u00bfQui\u00e9n de vosotros con sus preocupaciones puede a\u00f1adir a su vida un solo codo? 28 Y del vestido, \u00bfpor qu\u00e9 preocuparos? Mirad a los lirios del campo c\u00f3mo crecen: no se fatigan ni hilan. 29 Yo os digo que ni Salom\u00f3n en toda su gloria se visti\u00f3 como uno de ellos. 30 Pues si a la hierba del campo, que hoy es y ma\u00f1ana es arrojada al fuego, Dios as\u00ed la viste, \u00bfno har\u00e1 mucho m\u00e1s con vosotros, hombres de poca fe? 31 No os preocup\u00e9is, pues, diciendo: \u00bfQu\u00e9 comeremos, qu\u00e9 beberemos o qu\u00e9 vestiremos? 32 Los gentiles se afanan por todo eso; pero bien sabe vuestro Padre celestial que de todo eso ten\u00e9is necesidad. 33 Buscad, pues, primero el reino y su justicia, y todo eso se os dar\u00e1 por a\u00f1adidura. 34 No os inquiet\u00e9is, pues, por el ma\u00f1ana; porque el d\u00eda de ma\u00f1ana ya tendr\u00e1 sus propias inquietudes; b\u00e1stale a cada d\u00eda su af\u00e1n.<\/p>\n<p>Pasaje com\u00fan a Mt-Lc, aunque en contextos completamente distintos. Acaso la par\u00e1bola con que Lc la precede sea primitiva, y Mt lo separ\u00f3 para su tema; si no, procede de otra fuente. En todo caso, en Lc la par\u00e1bola tiene por tema la avaricia (Luc 12:15ss). En Mt, sugerido por contraste con las riquezas. \u00bfNo ha de haber solicitud por los bienes necesarios de la tierra? S\u00ed, pero sin demasiada solicitud, pues hay Providencia. Literariamente est\u00e1 estructurado con una mezcla de \u201cinclusi\u00f3n semita\u201d alternada: una especie de \u201cconstrucci\u00f3n envolvente.\u201d<br \/>\nLa ense\u00f1anza es clara: no es negar la solicitud por las cosas necesarias o convenientes a la vida &#8211; alimento, bebida y vestido -, sino lo que se censura es el af\u00e1n desorbitado por aquellas que impidan atender a las exigencias del reino. No se promete venir, milagrosamente, a proveer de sustento o cubrir as\u00ed las necesidades de los hombres. La ense\u00f1anza se halla encuadrada en la l\u00ednea de contrastes extremistas, constantemente usados en el serm\u00f3n de la Monta\u00f1a. No se contrapone lo m\u00e1s a lo menos, sino una cosa se contrapone a otra en forma rotunda y exclusiva. Esto exige una interpretaci\u00f3n justa de esta mentalidad oriental. Y contraprueba de ello son los a\u00f1os de trabajo de Cristo en su vida oculta de Nazaret, lo mismo que, al encontrarse sediento, pide agua a la Samaritana (Jua 4:7). Como tambi\u00e9n para usos y previsiones del grupo apost\u00f3lico hab\u00eda una caja com\u00fan de bienes (Jua 13:29).<br \/>\nAparte de la ense\u00f1anza escueta, hay una argumentaci\u00f3n \u201ca fortiori,\u201d uno de los argumentos m\u00e1s usados y estimados en los medios rab\u00ednicos 79 para probar lo que impl\u00edcitamente dec\u00eda en su ense\u00f1anza: que hay Providencia. \u00bfNo es la vida m\u00e1s que el alimento, y el cuerpo m\u00e1s que el vestido? Las \u201caves\u201d no siembran ni guardan, previsoras, alimento en sus graneros, ni los \u201clirios\u201d hilan ni trabajan para vestirse, ni con \u201cpreocupaciones\u201d se prolonga la vida, y, sin embargo, Dios alimenta las aves, viste los lirios y prolonga la vida del hombre. \u201c\u00bfNo har\u00e1 mucho m\u00e1s Dios con vosotros, hombres de poca fe?\u201d El Padre sabe de lo que hay necesidad.<br \/>\nQue se busque primero el reino y se cumplan sus exigencias, y Dios proveer\u00e1 por mil medios al desarrollo de la vida, pues cuida del hombre. La gran lecci\u00f3n, despu\u00e9s de \u201cbuscar primero el reino y su justicia\u201d es \u00e9sta: \u00a1Hay providencia sobre la vida!<br \/>\nEs lo contrario de los gentiles, que no la conoc\u00edan, sino al Hado o la Fatalidad, pero no al Dios Padre providente. Ni puede argumentarse que muchos p\u00e1jaros mueren de inanici\u00f3n o fr\u00edo, y nosotros no nos podemos estrechar hasta ese t\u00e9rmino. Este planteamiento son sutilezas al margen del ambiente y argumentaci\u00f3n. Pues el tema es la providencia de Dios, que \u00a1existe! 80, y la formulaci\u00f3n es \u201csapiencial,\u201d y habla del suceder normal y seg\u00fan la naturaleza de las cosas. Tambi\u00e9n en el plan de Dios est\u00e1n las cat\u00e1strofes humanas, a pesar de las previsiones de los hombres.<br \/>\nLos \u201clirios\u201d (\u03c4\u03b1 \u03ba\u03c1\u03af\u03bd\u03b1) de los que aqu\u00ed se habla han sido vertidos por la Vulgata por \u201clilia agri.\u201d Se ha propuesto identificarlos con las \u201can\u00e9monas,\u201d \u201casf\u00f3delos,\u201d con la\u201dlilia c\u00e1ndida,\u201d hasta con el narciso (tazetta) no cultivado, que se encuentra en las llanuras palestinas 81.<br \/>\nEl \u201clirio,\u201d como el hebreo shushan, se aplica a muchas especies. Acaso est\u00e9, imprecisamente, por cualquier flor campestre (Mat 6:30; Luc 12:28).<br \/>\nLa frase \u201c\u00bfNo har\u00e1 mucho m\u00e1s con vosotros (hombres) de poca fe?\u201d es t\u00e9rmino en uso. En la literatura talm\u00fadica, a los \u201chombres de fe\u201d se les contraponen los \u201cpeque\u00f1os de fe\u201d (qetanne am\u00e1nah) 82.<br \/>\nLos \u201cgentiles\u201d que no tienen fe se afanan por eso. Citar a un jud\u00edo la conducta de un gentil, equipar\u00e1ndole a ella, era su mayor censura. Se los cita afanados por todas las cosas de la vida, porque no conocen la providencia de Dios, nuestro Padre.<br \/>\n\u201c\u00bfQui\u00e9n de vosotros con sus preocupaciones puede a\u00f1adir a su \u03b7\u03bb\u03b9\u03ba\u03af\u03b1 un solo codo? El \u201ccodo\u201d (\u03c0\u03ae\u03c7\u03c5\u03c2) egipcio, que era el usado probablemente por los hebreos en esta \u00e9poca, equival\u00eda a medio metro. La palabra griega usada para indicar que no se le puede a\u00f1adir \u201cun codo\u201d pone \u201dhelik\u00eda,\u201d que puede tener dos sentidos: \u201cestatura\u201d o \u201cedad.\u201d Las versiones antiguas lo interpretaron de \u201cestatura.\u201d Sin embargo, esto va contra la finalidad de la comparaci\u00f3n. A\u00f1adir \u201cun codo\u201d &#8211; medio metro &#8211; a una estatura significa mucho, cuando lo que se quiere decir es que por mucho cavilar no se puede a\u00f1adir nada apreciable; por tanto, se supone un t\u00e9rmino de comparaci\u00f3n m\u00ednimo. De aqu\u00ed que esta palabra hay que interpretarla de \u201cedad.\u201d Un \u201ccodo\u201d de tiempo que se, a\u00f1adiese a una vida no era, en realidad, nada. Es el sentido que aqu\u00ed conviene. Es verdad que el \u201ccodo\u201d es una medida de longitud y no de tiempo. Pero puede tener valor metaf\u00f3rico, como en el salmista, que dice hablando de la vida del hombre: \u201cHas reducido a palmos (tepahoth) mis d\u00edas\u201d (Sal 39:6). Y un palmo, como medida metaf\u00f3rica, a\u00f1adido a la vida de un hombre no ser\u00eda nada.<br \/>\nEn la expresi\u00f3n: \u201cBuscad primero el reino., y todo eso se os dar\u00e1 por a\u00f1adidura,\u201d el sujeto de \u201cse os dar\u00e1 por a\u00f1adidura,\u201d conforme al uso rab\u00ednico, es Dios 83.<br \/>\nEl \u00faltimo vers\u00edculo de Mt (v.34) es omitido por Lc. Esta omisi\u00f3n, lo mismo que el aspecto de sobrecarga que tiene en Mt-Lc sobre la estructura tan ordenadamente semita de esta per\u00edcopa, hace suponer que est\u00e1 desplazado en el mismo Mt. El tema de esta per\u00edcopa, aunque con cierta semejanza, desarrolla temas distintos. En ella se trata de los cuidados de la vida, en este vers\u00edculo se trata de afanes de todo tipo. Su uni\u00f3n con lo anterior por la part\u00edcula \u03bf\u03c5\u03bd no tiene m\u00e1s valor que el de una uni\u00f3n literaria.<br \/>\nEn el Talmud se lee: \u201cNo te preocupes por la inquietud de ma\u00f1ana, porque t\u00fa no sabes lo que el d\u00eda traer\u00e1\u201d 84. Acaso la frase evang\u00e9lica est\u00e1 tomada del medio ambiente como frase proverbial, y usada como un ap\u00e9ndice al pasaje de la Providencia, para indicar la inutilidad de adelantarse a lo incierto, en paralelo con la sentencia del v.27, que indica que, con cavilaciones, no se alarga ni un codo a la vida. Hasta por utilidad, ev\u00edtese lo inevitable. Pero no por simple \u201cutilitarismo.\u201d Encuadrado el vers\u00edculo en este pasaje de la Providencia, la sentencia cobra una nueva perspectiva. No te preocupes afanosamente, desorbitadamente, por los cuidados del ma\u00f1ana, que ni conoces y acaso ni puedes evitar; y formulado todo ello \u201csapiencialmente.\u201d Pero conf\u00eda en Dios, porque \u00a1hay Providencia! 85.<\/p>\n<p> 1 Zorell, Lexic\u00f3n col. 847. &#8211; 2 S\u00e9neca, Epist. 19:4. &#8211; 3 Talmud Jer.: Berakot IX 14b; W. Nagel, Gerechtigkeit oder Almosen? (M 6:1): Vig.Christ. (1961) p. 141-145. &#8211; 4 Strack-B., Kommentar. IV p.356-358. &#8211; 5 Jolon, Hypocrites dans l&#8217;\u00e9vangile: Rev. Se. Relig. (1930) 312-317. &#8211; 6 Strack-B., Kommentar. I p.387ss. &#8211; 7 Deissmann, Licht vom Osten 2.a ed. p.79. &#8211; 8 George, La justice \u00e1faire dam le s\u00e9cret: Biblia (1959) 590-598. &#8211; 9  Fel  t en, Storia dei tempi del N.T. (1932) II p.263-264.  &#8211; 10 Lagrange, \u00e9vang. s. St. Matth. (1927) p.121. &#8211; 11 Jo\u00fcon, L&#8217;\u00e9vangile. compte tenu du substrat semitique (1930) p.34. &#8211; 12 Buzy, \u00e9vang. s. St. Matth. (1946) p.74-75. &#8211; 13 Wunsche, Nene Baitrage. p.82. &#8211;  14 S\u00e9neca, Epist. 31:5; Mart., Epist. 7:60:3; Horacio, Od. I, 2:23n; Tito Livio. I. 11.2: Aputf.YO. Mtam. X.26. &#8211; 15 Perrella, 7 Luoghi Santi (1936) P.218-228. &#8211; 16 Votaw, A Dictionary of the Bible t.5 p.32. &#8211; 17 J. Carmignac, Recherches sur le \u201cNotre Ptre\u201d (1969) p.22. &#8211; 18 O.c.: Mal 34:1285. &#8211; 19 Strack-B., O.C., I P.410. &#8211; 20 Bonsirven, Le Juda&#8217;isme palestinien. (1934) I 138ss. &#8211; 21 J. Schmid, El Evang. s. S. Mt. (1973)p.I82ss. &#8211; 21 Lagrange, Le Paternit\u00e9 de Dieu dans \u0393  Anden Testament: Rev. Bibl.  (1908) p.481-499. &#8211; 22 W. Koester, Der Va\u00edergott injesu Leben undLehre: Scholastik (1941) 481-495; P. I. Malevez, L&#8217;\u00e9glise, Corps de Christ: Recher. Scien. Relig. (1944). &#8211; 23 Lagrange, Evang. s. St. Matth. (1927) p.127. &#8211; 24 Strack-B., o.c., I p.393ss. &#8211; 25 Strack-B., Kommentar. I p.408-410; Bonsirven, Textes. n.188-189. &#8211; 26 Bonnard, L&#8217;\u00e9vang. s. St. Matth. (1963) p.83. &#8211; 27 Strack-b., o.c., i p.408-410. &#8211; 28 Durrwell, La resurrection de Jes\u00fas, mystere de Salut p.!75ss. &#8211; 29 J. Alonso, El Padre nuestro (1954) p.52; cf. El \u201cPadre nuestro\u201d en el problema general de la escatolog\u00eda: Miscel\u00e1nea Comillas (1960) 5ss. &#8211; 30 Lebreton, La vida y doctrina., vers. del franc.  (1942) II 61 nt.43. &#8211; 31 Lagrange, Le Messianisme. (1909) 148ss. &#8211; 31 G. D. Kirpatrick, The Ongins of the Cospel according to St. Matthew (1946). &#8211; 32 Bonnard, o.c., p.84-85. &#8211; 33 Bonsirven, Lejuda&#8217;isme. (1934) I p.l 89-19 l;Dirf. Bibl. Suppl. I art.\u201dApoca-lyptique\u201d 334-335. &#8211; 34  Jacquenin, La portee de la troixieme demande du \u201cPater\u201d: \u00e9tud. Th\u00e9ol. Louv (1943) 61-76.   &#8211; 34 Zorell, B\u00edblica (1925) p.321ss. &#8211; 35 Fr. Preisigk, Sammelbuch Gnechischer Urk\u00fcnden aus Aegipten (1915) I 522 n.5224; Zorell, B\u00edblica (1925) p.321ss; Lexic\u00f3n graecum N.T. (1931) coL489-490; Bauer, Griechischdeutsches Worterbuch zu. N.T. (1937) col.493-494; Hec 16:11. &#8211; 36 Mal 26:43. &#8211; 37 Blass-Debr\u00fcnner, Grammatik des neut. Griechisch (1931)Mal 123:1; Debr\u00fcnner, Theologische Bl\u00e1ter (1929) p.222ss.249. &#8211; 38 Mal 26:43. &#8211; 39  MG 67:280.  &#8211; 40 Cf. Votaw, Dictionary of the Bible V 37. &#8211; 41 Blass-Debr\u00fcnner, Grammatik des neut. Griechisch (1913) 123:1. &#8211; 42 Bauer, Griechisch-deutsches W\u00f3rterbuch zu. N.T. (1937) col.493-494; Zorell, Lexic\u00f3n graecum N.T. (1931) col.490. &#8211; 43 J. Alonso, o.c., p.71; J. Coppens, Notes d&#8217;exegese.  La quatr\u00edeme demande du \u201cPater\u201d: Eph. Theol. Louv.  (1930) 292-298. &#8211; 43 ML 1:1262-1263. &#8211; 44 Mal 4:548. &#8211; 45 Mal 26:43. &#8211; 46 MG 38:381.389. &#8211; 47 J. Alonso, Padre nuestro (1954) p.78-82. &#8211; 48  Strack-B., Kommentar. I p.241.   &#8211; 49  Lebreton, La vida y doctrina. vers. del franc.  (1942) II p.64 nt.48.  &#8211; 50  Chase, The Lord&#8217;s Prayer in the Early Church p.54-57.   &#8211; 51  Enchir. 116.  &#8211; 52  De Orat. XXX 1.   &#8211; 53  benoit, L&#8217;\u00e9vang. s. St. Matthieu, en La Sainte Bible de J\u00e9rusalem (1950) p.7-12.  &#8211; 54  De sermone Domini in monte II 9: Mal 30:1282.   &#8211; 55 san hilario, in Psalm. 118. &#8211; 56  J. Heller, Die Sechste Bitt des Vaterunsers: Zeit. Kath. Theol. (1901) 85-93.  &#8211; 57 Strack-b., o.c., i p.422. &#8211; 58  J. Alonso, o.c., p.96.97.99.   &#8211; 59  2Ti 4:18; cf. Zorell, Lexic\u00f3n graecum NT. (1931) co 1.1103-1104.  &#8211; 60 Zorell, Lexic\u00f3n graecum \u03bd. \u03a4. (1931) col. 1104. &#8211; 61 ML 2:105. &#8211; 62 Bonsirven, Textes rabbiniques. (1955) n.410; J. B. Bauer, Libera nos a malo; &#8211;  VD (1956) 12-15.   &#8211; 62  Zorell, o.c., col. 1180.  &#8211; 63  J. Alonso, Padre nuestro (1954); El problema literario del Padre nuestro: EstB\u00edb.  (1959) 63-75; J. De Fraine, Oraison Dominicale (Mat 6:9-13; Jue 11:2-4): Dict. Bibl. Suppl. (1960) 789-800; J. Jerem\u00edas, Das Vater-Unser im Lichte der neueren Forschung (1962); ALLEN, The Lord&#8217;s Prayer (1963); M. D. Goulder, The Composition of the Lord&#8217;s Prayer:   The  Journ. of Theolog. Studies (1963) 32-45. &#8211;  64   Dalman, Realencyklopadie VII 16.   &#8211; 65 Taanith 1:4-6. &#8211; 66 Taanith 2:9. &#8211; 67 Didaje VIII 1; cf. Funck, Paires Apostolici (1901) I p.18. &#8211; 68 Sch\u00fcrer, Geschichte des j\u00fcdischen.  II 573. &#8211; 69 Sota 12.a. &#8211; 70 Taanith I 6; Felten, Storia dei tempi del N.T., vers. ital. (1932) II p.264-266. &#8211; 71 R. Miguel, Dic. latino-espa\u00f1ol etimol\u00f3gico (1887) p.29 h.b. &#8211;  72. de Salom\u00f3n IX 9.  &#8211;  73 Dalman, Logia Jesu 59ss.   &#8211; 74 Conny Eddund: Rev. Bib. (1943) 603-605. &#8211; 75 Strack-B., o.c., I p.431ss. &#8211; 76  Aboth II 9.  &#8211; 77 Sobre las varias etimolog\u00edas propuestas, cf. STR.-B., I p.434. &#8211; 78 Bonsirven, Tex\u00edes rabbiniques. (1955) n. 1839.1865.2004; cf. p.745 pal. \u201cMamm\u00f3n.\u201d &#8211; 79 Bonsirven, Le judatsme. (1934) I p.296ss. &#8211; 80 Lebreton, La vida y la doctrina de. (1942) I p. 196-197. &#8211; 81 L. Fonck, Streifz\u00fcge durch die biblische Flora: Biblis. Stud. (1900) p.35ss; cf. W. Pesch, Zur Exegese von Mt 6 19-21 und Luc 12:33-44 : Bibl. (1960) 106-129. &#8211; 82 Strack-B., Kommentar. I p.439. &#8211; 83 Strack-B., o.c., I p.443. &#8211; 84 Sanhedrin lOOb. &#8211; 85 J. B. Griffiths, Wisdom about Tomorrow (Mat 6:34): Harvard Theological Re-view (1960) 219-221.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p>El Serm\u00f3n del Monte introduce una serie de cinco importantes discursos registrados en Mateo (vea la Introducci\u00f3n: Temas hist\u00f3ricos y teol\u00f3gicos). Este serm\u00f3n es una exposici\u00f3n maestra de la ley y un potente asalto al legalismo farisaico, cerrando con un llamado a la fe y salvaci\u00f3n verdaderas (<span class='bible'>Mat 7:13-29<\/span>). Cristo expuso el pleno significado de la ley demostrando que ella demanda lo que era humanamente imposible (cp. <span class='bible'>Mat 5:48<\/span>). Este es el uso apropiado de la ley con respecto a la salvaci\u00f3n: cierra cualquier posible ruta de m\u00e9ritos humanos que pretendan garantizar la salvaci\u00f3n, y deja a los pecadores dependiendo absolutamente de la divina gracia para llegar a ella (cp. <span class='bible'>Rom 3:19-20<\/span>; <span class='bible'>G\u00e1l 3:23-24<\/span>). Cristo lleg\u00f3 hasta lo m\u00e1s profundo de la ley demostrando que la verdadera intenci\u00f3n de sus demandas iban m\u00e1s all\u00e1 del significado superficial de sus palabras (<span class='bible'>Mat 5:28<\/span>; <span class='bible'>Mat 5:39<\/span>; <span class='bible'>Mat 5:44<\/span>) y fij\u00f3 un est\u00e1ndar que es m\u00e1s elevado que el que hab\u00edan llegado a alcanzar hasta entonces los m\u00e1s diligentes estudiantes de la ley <span class='bible'>Mat 5:20<\/span>). <i>Vea<\/i> <span class='bible'>Luc 6:17-49<\/span><i>.<\/i><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Mat 6:1-4, NO DAR PARA SER VISTOS DE LOS HOMBRES<br \/>\n\tIntroducci\u00f3n.<br \/>\n\tA. En el cap 6 Jes\u00fas sigue explicando la justicia que es mayor que la de los escribas y fariseos. Jes\u00fas les acusa de hipocres\u00eda (Mat 23:1-39) en su servicio a Dios. Debemos escuchar con atenci\u00f3n tales advertencias.<br \/>\n\tB. Mat 6:1-18 se dirige al prop\u00f3sito de servir y adorar a Dios. \u00bfQu\u00e9 nos mueve? \u00bfPor qu\u00e9 servimos a Dios? \u00bfPara ser vistos de los hombres?<br \/>\n\tC. Jes\u00fas siempre ten\u00eda que ense\u00f1ar sobre la cuesti\u00f3n del prop\u00f3sito de servir a Dios. Continuamente estaba rodeado de multitudes, pero \u00bfpor qu\u00e9 le buscaban? \u00bfpara obtener panes y peces? \u00bfcon prop\u00f3sito pol\u00edtico? \u00bfpor curiosidad? \u00bfCu\u00e1ntos de los que le segu\u00edan eran sinceros? El mismo problema existe hoy en d\u00eda. \u00bfPor qu\u00e9 asiste la gente a alguna iglesia? \u00bfcon fines sociales? \u00bfpara divertirse? \u00bfporque les gusta a ellos los miembros o el predicador? \u00bfhabr\u00e1 ventajas econ\u00f3micas? \u00bfpara agradar a la familia? \u00bfpara apaciguar la conciencia? \u00bfpara adorar a Dios en esp\u00edritu y en verdad?<br \/>\n\tD. La Biblia no solamente nos ense\u00f1a lo que debemos hacer, sino tambi\u00e9n nos ense\u00f1a los prop\u00f3sitos y las motivaciones con los cuales debemos obedecer. Si no obedecemos con prop\u00f3sito correcto, nuestra obediencia no es aceptable a Dios.<br \/>\n\tE. Por lo tanto, debemos examinarnos con cuidado (2Co 13:5), porque no basta con ofrecer el servicio y culto a Dios que son correctos en cuanto a forma, sino que tambi\u00e9n debemos servir y adorar a Dios con coraz\u00f3n limpio (Mat 5:8; Jua 4:24).<br \/>\n\tI. Mat 6:1, \u00abGuardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos de ellos\u00bb. \u00abCuidaos de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos\u00bb (LBLA).<br \/>\n\tA. Mat 5:16, \u00abAs\u00ed alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que est\u00e1 en los cielos\u00bb. Alumbramos nuestra luz cuando hacemos buenas obras. La gente se da cuenta de lo que hacemos, pero el prop\u00f3sito nuestro es para que Dios sea glorificado.<br \/>\n\tB. Pero el prop\u00f3sito de los hip\u00f3critas era distinto. Aunque profesaban ofrecer servicio a Dios, en realidad quer\u00edan obtener gloria para si mismos, y no para Dios. En esto eran falsos (\u00abhip\u00f3critas\u00bb). Quer\u00edan llamar la atenci\u00f3n de la gente a su acto de dar a los pobres, que la gente se diera cuenta de la generosidad de ellos. Quer\u00edan ser \u00abalabados\u00bb por la gente (que la gente dijera, \u00ab\u00a1Qu\u00e9 generosos y piadosos son estos hombres!\u00bb). La recompensa que buscaban era el honor, la admiraci\u00f3n y la alabanza de la gente.Profesaban servir a Dios, pero no buscaban la aprobaci\u00f3n de Dios.<br \/>\n\tC. Jua 5:44, \u00ab\u00bfC\u00f3mo pod\u00e9is vosotros creer, pues recib\u00eds gloria los unos de los otros, y no busc\u00e1is la gloria que viene del Dios \u00fanico\u00bb. Este texto describe perfectamente la actitud de los \u00abhip\u00f3critas\u00bb (Mat 6:2).<br \/>\n\tD. G\u00e1l 1:10, Pablo no ten\u00eda esa actitud. \u00abPues, \u00bfbusco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? \u00bfO trato de agradar a los hombres? Pues si todav\u00eda agradara a los hombres, no ser\u00eda siervo de Cristo\u00bb. Es probable que los oponentes de Pablo le acusaban de querer congraciarse con los hombres, pero Pablo era el esclavo de Cristo. Dijo, \u00abDe aqu\u00ed en adelante nadie me cause molestias; porque yo traigo en mi cuerpo las marcas del Se\u00f1or Jes\u00fas\u00bb (G\u00e1l 6:17). Como el esclavo llevaba el nombre y el emblema de su due\u00f1o grabados en su cuerpo a hierro candente, as\u00ed tambi\u00e9n las cicatrices en el cuerpo de Pablo daban evidencia viva de sus sufrimientos por Cristo. Era prueba convincente de que Pablo era el esclavo de Cristo. Siendo tan obviamente el esclavo de Cristo, \u00bfc\u00f3mo, pues, pod\u00eda servir a los hombres y buscar el favor de ellos?<br \/>\n\tII. Mat 6:2, \u00abCuando, pues, des limosna, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hip\u00f3critas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados por los hombres\u00bb. (No solamente quer\u00edan ser \u00abvistos\u00bb, sino tambi\u00e9n \u00abalabados\u00bb).<br \/>\n\tA. La \u00abtrompeta\u00bb se refiere a cualquier medio de publicidad (ahora ser\u00eda el peri\u00f3dico, la radio, etc., o el mismo p\u00falpito).<br \/>\n\tB. Jes\u00fas se refiere en Mat 6:1-18 a tres servicios (ayudar al necesitado, orar, y ayunar), pero lo que El dice aqu\u00ed tiene aplicaci\u00f3n en todo nuestro servicio a Dios.<br \/>\n\tC. Nunca termina este problema, porque hay peligro para todos los que ofrecen servicio a Dios. Por ejemplo, en las publicaciones de los hermanos liberales hay listas de los que contribuyen a sus instituciones, escuelas, asilos para ni\u00f1os o para ancianos, casas de publicaci\u00f3n, y a varias iglesias patrocinadoras. Aun tienen categor\u00edas de reconocimiento (\u00abclubs\u00bb de contribuyentes), seg\u00fan la cantidad de las ofrendas. Las escuelas para predicadores contribuyen mucho a este mal. Los egresados llevan t\u00edtulos (por ejemplo, \u00abMisionero\u00bb, v\u00e9ase Mat 23:7-8) y \u00abcartones\u00bb (diplomas) que los elevan sobre los dem\u00e1s. Ya son predicadores profesionales. Es probable que un d\u00eda se llamen \u00abReverendo\u00bb, como ya se practica entre las denominaciones (1Sa 8:5).<br \/>\n\tD. Sin embargo, es necesario reconocer que tambi\u00e9n los que nos oponemos a estas innovaciones estamos en peligro. Hay gran peligro de que los ancianos, di\u00e1conos, maestros, directores de cantos como tambi\u00e9n los miembros que cantan bajo su direcci\u00f3n, y sobre todo, los predicadores caigan en este error. Es f\u00e1cil caer en la tentaci\u00f3n de predicar, orar, cantar, etc. para impresionar a los miembros, y para que nos alaben. Hay miembros de la iglesia que alaban mucho a los directores del culto (al director de los cantos, al predicador, aun al hermano que dirige la oraci\u00f3n) y \u00bfqu\u00e9 hermano rechaza las palabras de alabanza? Hay peligro de que nos enga\u00f1emos diciendo, \u00abQuiero que me aprecien\u00bb, cuando en verdad simplemente queremos nuestra \u00abrecompensa\u00bb (ser alabados por ellos).<br \/>\n\t III. Mat 6:2, \u00abDe cierto os digo que ya tienen su recompensa\u00bb.<br \/>\n\tA. La recompensa es una gran motivaci\u00f3n para todos. \u00bfQui\u00e9n no busca la recompensa? Aunque la salvaci\u00f3n es por gracia, Cristo habla mucho de la recompensa que nos espera (Mat 5:1-12; Mat 10:41; Mat 25:34-46, etc.). A muchos \u00abEvang\u00e9licos\u00bb no les gusta hablar de recompensa. Insisten en que la salvaci\u00f3n es por \u00abla gracia sola\u00bb, y no se sienten c\u00f3modos cuando hablan de recompensa. Les parece un poco conflictivo, porque creen que la recompensa tiene que ver con merecer la salvaci\u00f3n, pero esto no debe ser ning\u00fan problema para los que predican el evangelio verdadero, pues la Biblia ense\u00f1a que hay castigo para los injustos, y hay recompensa para los justos.<br \/>\n\tB. Sin embargo, algunos quieren su recompensa ahora; por eso, quieren ser alabados por los hombres. Dice Jes\u00fas, \u00abya tienen su recompensa\u00bb. Ya son pagados; ya han recibido la totalidad de su pago. No reciben solamente la mitad de su recompensa ahora, para esperar la otra mitad de Dios en el d\u00eda final, porque no habr\u00e1 \u00abotra mitad\u00bb de recompensa. Comp\u00e1rese Luc 6:24, \u00abMas \u00a1ay de vosotros, ricos! porque ya ten\u00e9is vuestro consuelo!\u00bb Como dijo Padre Abraham al rico (Luc 16:25), \u00abHijo, acu\u00e9rdate que recibiste tus bienes en tu vida\u00bb, es decir, ya recibi\u00f3 todo.<br \/>\n\tC. Si profesamos servir a Dios, pero con los ojos puestos en los hombres (para ser alabados por ellos), estamos sirviendo a los hombres, y los hombres tienen que pagarnos. Cuando ellos nos alaban, ya estamos pagados. Si buscamos la alabanza de los hombres, Dios no nos pagar\u00e1 porque no le estamos sirviendo a El. Hacemos burla de Dios si profesamos servirle cuando el coraz\u00f3n est\u00e1 en la recompensa de los hombres. Dios solamente recompensa a los que le sirven a el \u00aben secreto\u00bb (es decir, un servicio sincero de coraz\u00f3n singular que es para agradar a Dios y no a los hombres).<br \/>\n\tD. La recompensa que se recibe de los hombres no se puede comparar con la recompensa de Dios porque la recompensa de los hombres no es confiable. Es muy caprichosa, porque los hombres son inconsecuentes, inconstantes y cambiables. Lo que les agrada hoy no les agrada ma\u00f1ana. Recu\u00e9rdese el ejemplo de la alabanza que Jes\u00fas recibi\u00f3 durante la entrada triunfal (Mat 21:9). Al entrar Jes\u00fas en la ciudad algunos dec\u00edan \u00abHosanna al Hijo de David! pero durante la misma semana algunos dec\u00edan \u00ab\u00a1Sea crucificado!\u00bb (Mat 27:22). Pablo fue alabado (adorado) por los de Listra, pero en poco tiempo fue apedreado por los mismos (Hch 14:11; Hch 14:19). As\u00ed es la alabanza de los hombres. Por lo tanto, los que buscan su recompensa ahora, es decir, quieren ser alabados por los hombres, pueden perder su recompensa aun ahora, como tambi\u00e9n despu\u00e9s.<br \/>\n\tIV. Mat 6:3-4 \u00abMas cuando tu des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha, para que sea tu limosna en secreto, y tu Padre que ve en lo secreto te recompensar\u00e1 en p\u00fablico\u00bb. (La Biblia de las Am\u00e9ricas omite las palabras \u00aben p\u00fablico\u00bb en los vers 4, 6, 18. No aparecen en los manuscritos m\u00e1s antiguos y confiables).<br \/>\n\tA. \u00abTu izquierda&#8230; tu derecha\u00bb. Recu\u00e9rdese que Jes\u00fas habla del coraz\u00f3n, del prop\u00f3sito de la persona que sirve a Dios. La mano izquierda no tiene su propia mente. Muchas veces Jes\u00fas emplea lenguaje figurado para dar m\u00e1s \u00e9nfasis a cierta ense\u00f1anza.<br \/>\n\tB. No perdemos la recompensa de Dios simplemente porque otros saben de nuestras buenas obras. No hay pecado en que otros sepan de nuestra obediencia a Dios. Por lo contrario, Mat 5:16 dice que cuando otros observan nuestras buenas obras glorifican a Dios. El Nuevo Testamento publica la obediencia de varias personas en Hechos de los Ap\u00f3stoles, y publica las buenas obras de varias personas: Mar 12:41-44; Hch 9:36-39; Rom 16:1-2; 1Co 16:15-16, etc. Por lo tanto, sabemos que no es malo que otros sepan de nuestras buenas obras. Tampoco es malo que nosotros alabemos las buenas obras de otros. En la iglesia, en el hogar y en otras relaciones y actividades podemos alabarnos los unos a otros sin pecar y sin buscar la gloria el uno del otro. Sin embargo, tanto los que alaban como los que se alaban deben tener mucho cuidado del coraz\u00f3n, para que la gloria sea para Dios. \u00bfPor qu\u00e9 alab\u00f3 Pablo a ciertas iglesias e individuos? (1Co 16:15-16; 2Co 8:1; 2Co 8:11). Para estimularnos a imitar las buenas cualidades y buenas obras de los fieles.<br \/>\n\tC. Pero recu\u00e9rdese que siempre hay mucho peligro cuando nos alabamos los unos a los otros. Debemos examinarnos constantemente (1Co 11:31; 2Co 13:5) y siempre buscar la aprobaci\u00f3n (y recompensa) de Dios en lugar de la recompensa de los hermanos. Debemos preguntarnos con toda sinceridad, \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 voy a las reuniones de la iglesia? \u00bfPor qu\u00e9 predico? \u00bfPor qu\u00e9 quiero dirigir los himnos? etc. Est\u00e1 bien que otros nos alaben, pero \u00bfc\u00f3mo nos afecta tal alabanza? Lo importante es que nosotros sirvamos al Se\u00f1or y no a los hombres. V\u00e9anse Efe 6:5-9; Col 3:23-25.<br \/>\n\tD. El Padre nos recompensar\u00e1. El lleva las cuentas y sabe todo, aun los pensamientos del coraz\u00f3n. Heb 6:10, \u00abPorque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra\u00bb. Ecl 12:14, \u00abPorque Dios traer\u00e1 toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala\u00bb.<br \/>\n\tE. Las bienaventuranzas. Despu\u00e9s de cada una de las bienaventuranzas, Jes\u00fas promete una bendici\u00f3n (\u00abver\u00e1n a Dios\u00bb, \u00abvuestro galard\u00f3n es grande en los cielos\u00bb, etc.).<br \/>\n\tF. Rom 2:16, \u00aben el d\u00eda en que Dios juzgar\u00e1 por Jesucristo los secretos de los hombres, conforme a mi evangelio\u00bb.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>LO CORRECTO POR UN MOTIVO ERR\u00d3NEO<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Mateo 6:1<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Guardaos de tratar de demostrarles a los dem\u00e1s lo buenos que sois para que os vean. Si lo hac\u00e9is, no tendr\u00e9is recompensa de vuestro Padre celestial.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Para los jud\u00edos, hab\u00eda tres grandes obras cardinales en la vida religiosa, tres grandes pilares sobre los que se asentaba una vida buena: <em>La limosna, la oraci\u00f3n y el ayuno. <\/em>Jes\u00fas no lo habr\u00eda discutido ni por un momento; lo que Le desazonaba era que tan a menudo en la vida humana las cosas m\u00e1s aut\u00e9nticas se hacen por motivos falsos.<\/p>\n<\/p>\n<p>Lo que parece extra\u00f1o es que estas tres grandes buenas obras cardinales se presten tan f\u00e1cilmente a los motivos err\u00f3neos. Jes\u00fas advert\u00eda que, cuando estas cosas se hacen con la \u00fanica intenci\u00f3n de dar gloria al agente, pierden con mucho la parte m\u00e1s importante de su valor. Puede que una persona d\u00e9 limosna, no realmente para ayudar a la persona a que se la da, sino simplemente para demostrar su propia generosidad, y para refocilarse al calorcillo del agradecimiento de alguno y de la alabanza de muchos. Puede que una persona haga oraci\u00f3n de tal manera que su oraci\u00f3n no vaya dirigida realmente a Dios, sino a sus semejantes. El hacer oraci\u00f3n era simplemente un intento de demostrar su piedad excepcional de manera que nadie dejara de darse cuenta. Puede que una persona ayune, no realmente para el bien de su alma, ni para humillarse delante de Dios, sino simplemente para mostrarle al mundo lo espl\u00e9ndidamente disciplinada y sacrificada que se es. Puede que una persona haga buenas obras simplemente para ganarse las alabanzas de la gente, para aumentar su propio prestigio y para mostrarle al mundo lo buena que es.<\/p>\n<p>Seg\u00fan lo ve\u00eda Jes\u00fas, no hay duda de que esa clase de cosas reciben una cierta clase de recompensa. Tres veces usa Jes\u00fas la frase: \u00bb De cierto os digo que ya tienen su recompensa\u00bb<\/p>\n<p>(<span class='bible'>Mateo 6:2<\/span>, <span class='bible'>5<\/span>, <span class='bible'>16<\/span>). Ser\u00eda mejor traducirla: \u00abYa han recibido su paga completa.\u00bb La palabra que se usa en el original es el verbo <em>apejein, <\/em>que era el t\u00e9rmino t\u00e9cnico comercial y contable para recibir un pago en total. Era la palabra que se usaba en los recibos. Por ejemplo, un hombre firma el recibo que le da a otro: \u00abHe recibido <em>(apej\u00f3) <\/em>de ti el pago del alquiler de la almazara.\u00bb Un publicano da un recibo que pone: \u00abHe recibido <em>(apej\u00f3) <\/em>de ti el impuesto debido.\u00bb Un hombre vende un esclavo y da un recibo que dice: \u00abHe recibido <em>(apej\u00f3) <\/em>el precio total que se me deb\u00eda.\u00bb<\/p>\n<p>Lo que Jes\u00fas est\u00e1 diciendo es lo siguiente: \u00abSi das limosna para hacer gala de tu propia generosidad, recibir\u00e1s la admiraci\u00f3n de la gente -pero eso ser\u00e1 todo lo que recibas nunca. Eso ser\u00e1 tu paga en total. Si haces oraci\u00f3n de tal manera que despliegas tu piedad a la vista de la gente, ganar\u00e1s una reputaci\u00f3n de ser una persona extremadamente devota -pero eso ser\u00e1 todo lo que recibas nunca. Si ayunas de tal manera que todo el mundo sepa que est\u00e1s ayunando, se te conocer\u00e1 como una persona extremadamente abstemia y asc\u00e9tica &#8211; pero eso ser\u00e1 todo lo que recibas nunca.\u00bb Jes\u00fas est\u00e1 diciendo: \u00bb Si todo lo que te propones es conseguir las recompensas del mundo, no cabe duda de que las conseguir\u00e1s -pero no debes esperar las recompensas que s\u00f3lo Dios puede dar.\u00bb Y ser\u00eda un tipo lastimosamente miope el que se aferrara a las recompensas del tiempo, y dejara escapar las de la eternidad.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>LA MOTIVACI\u00d3N DE LA RECOMPENSA<br \/>EN LA VIDA CRISTIANA<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Mateo 6:1-18<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Cuando estudiamos los vers\u00edculos iniciales de<span class='bible'> <\/span><em><span class='bible'>Mateo 6<\/span><\/em><em>, <\/em>nos enfrentamos inmediatamente con una cuesti\u00f3n de lo m\u00e1s importante: \u00bfQu\u00e9 lugar tiene la motivaci\u00f3n de la recompensa en la vida cristiana? Tres veces en esta secci\u00f3n, Jes\u00fas dice que Dios recompensa a los que Le han prestado la clase de servicio que \u00c9l desea <em>(<\/em><span class=''>Mt_6:4; Mt_6:6; Mt_6:18<\/span><em> ). <\/em>Esta cuesti\u00f3n es tan importante que haremos bien en detenernos a examinarla antes de iniciar nuestro estudio del cap\u00edtulo en detalle.<\/p>\n<p>Se afirma muy a menudo que la motivaci\u00f3n de la recompensa no tiene absolutamente ning\u00fan lugar en la vida cristiana. Se mantiene que debemos ser buenos por ser buenos; que la virtud es su propia recompensa, y que hay que dEsterrar de la vida cristiana la misma idea de la recompensa. Hubo un antiguo santo que sol\u00eda decir que quer\u00eda apagar todos los fuegos del infierno con agua, y abrasar todos los gozos del cielo con fuego, para que la gente buscara la bondad solamente por amor a la bondad misma, para que la idea de recompensa y castigo fuera eliminada totalmente de la vida. Algo de esto fue lo que inspir\u00f3 el gran soneto espa\u00f1ol:<\/p>\n<\/p>\n<p><em>No me mueve, mi Dios, para quererte el Cielo que me tienes prometido, ni me mueve el infierno, tan temido, para dejar por eso de ofenderte.<br \/>T\u00fa me mueves, Se\u00f1or, mu\u00e9veme el verte clavado en esa Cruz y escarnecido; mu\u00e9veme ver Tu cuerpo tan herido, mu\u00e9venme Tus afrentas y Tu muerte.<br \/>Mu\u00e9veme en fin Tu amor, y en tal manera que aunque no hubiera Cielo yo Te amara, y aunque no hubiera infierno, Te temiera.<br \/>No me tienes que dar porque Te quiera; porque, si lo que espero no esperara, lo mismo que Te quiero Te quisiera.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Sin duda esta es la expresi\u00f3n de una gran nobleza espiritual. Sin embargo, Jes\u00fas no Se retrajo de hablar de las recompensas de Dios, como ya hemos visto que lo hace por tres veces en este pasaje. El dar limosna, el hacer oraci\u00f3n y el ayunar como es debido, Jes\u00fas nos asegura que no quedar\u00e1n sin su recompensa correspondiente.<br \/>Tampoco es este un ejemplo aislado de la idea de la recompensa en la ense\u00f1anza de Jes\u00fas. Dice a los que sufran lealmente la persecuci\u00f3n y el insulto sin amargura, que su recompensa ser\u00e1 grande en el Cielo <em>(<\/em><span class='bible'>Mt 5:12<\/span><em> ). <\/em>Dice que el que le d\u00e9 a uno de Sus peque\u00f1itos un vaso de agua fresca por cuanto es disc\u00edpulo, no quedar\u00e1 sin su recompensa <em>(<\/em><span class='bible'>Mt 10:42<\/span><em> ). <\/em>La ense\u00f1anza de la Par\u00e1bola de los Talentos es, por lo menos en parte, que el servicio fiel recibir\u00e1 la recompensa correspondiente <em>(<\/em><span class='bible'>Mt 25:14-30<\/span><em> ). <\/em>En la Par\u00e1bola del Juicio Final, la ense\u00f1anza obvia es que hay recompensa y castigo para nuestra reacci\u00f3n a las necesidades de nuestros semejantes <em>(<\/em><span class='bible'>Mt 25:31-46<\/span><em> ). <\/em>Est\u00e1 suficientemente claro que Jes\u00fas no dud\u00f3 de hablar en t\u00e9rminos de recompensa y castigo. Y bien pudiera ser que tendr\u00edamos que tener m\u00e1s cuidado con intentar ser m\u00e1s espirituales que el mismo Jes\u00fas en esto de las recompensas. Hay ciertos Hechos innegables que no debemos olvidar, y s\u00ed debemos tener en cuenta.<\/p>\n<p>(i) Es una regla indiscutible de la vida que cualquier acci\u00f3n que no produce ning\u00fan resultado es f\u00fatil y sin sentido. Una bondad que no tuviera ning\u00fan fruto carecer\u00eda de sentido. Como se ha dicho muy bien: \u00abA menos que algo sirva para algo, no sirve para nada.\u00bb A menos que la vida cristiana tenga un prop\u00f3sito y una meta que valga la pena obtener, se convierte en un desprop\u00f3sito. El que cree en el Evangelio y en sus promesas no puede creer que la bondad no tenga resultados m\u00e1s all\u00e1 de s\u00ed misma.<br \/>(ii) El dEsterrar todas las recompensas y castigos de la vida espiritual ser\u00eda decir que la injusticia tiene la \u00faltima palabra. No se puede mantener razonablemente que el bueno y el malo acaben igual. Eso ser\u00eda tanto como decir que a Dios no Le importa si somos buenos o no. Querr\u00eda decir, para decirlo crudamente, que no tiene sentido ser bueno, y no habr\u00eda raz\u00f3n para vivir de una manera en vez de otra. El eliminar todas las recompensas y los castigos ser\u00eda tanto como decir que en Dios no hay ni justicia ni amor.<br \/>Las recompensas y los castigos son necesarios para darle sentido a la vida. Si no los hubiera, la lucha -\u00a1y no se diga el sufrimiento!- por el bien, se los llevar\u00eda el viento.<\/p>\n<\/p>\n<p>(i) El concepto cristiano de la recompensa<\/p>\n<\/p>\n<p>Habiendo llegado hasta aqu\u00ed con la idea de la recompensa en la vida cristiana, hay ciertas cosas acerca de ella que debemos tener claras.<br \/>(i) Cuando Jes\u00fas hablaba de recompensas, definitivamente no estaba pensando en t\u00e9rminos de recompensas materiales. Es indudablemente cierto que, en el Antiguo Testamento, las ideas de bondad y de prosperidad material est\u00e1n \u00edntimamente relacionadas. Si una persona prosperaba, si sus campos eran f\u00e9rtiles y sus cosechas abundantes, si ten\u00eda muchos hijos y mucha fortuna, eso se tomaba como una prueba de que era una buena persona.<br \/>Ese es precisamente el problema que subyace en el <em>Libro de Job. <\/em>Job se encuentra en desgracia; sus amigos vienen a convencerle de que esa desgracia tiene que ser el resultado de su pecado, acusaci\u00f3n que Job niega vehementemente. \u00abPiensa ahora -le dice Elifaz-: \u00bfqui\u00e9n, siendo inocente, se ha perdido nunca? \u00bfDesde cu\u00e1ndo son los rectos los que desaparecen?\u00bb <em>(<\/em><span class='bible'>Job 4:7<\/span><em> ). \u00abSi <\/em>fueras puro y recto -dec\u00eda Bildad-,seguro que \u00c9l velar\u00eda por ti, y te recompensar\u00eda con una posici\u00f3n justa\u00bb <em>(<\/em><span class='bible'>Job 8:6<\/span><em> ). <\/em>\u00abPorque t\u00fa dices: Mi doctrina es ortodoxa, y soy limpio a los ojos de Dios -dec\u00eda Zofar-. \u00a1Ojal\u00e1 que Dios hablara, y te dirigiera la palabra!\u00bb <em>(<\/em><span class='bible'>Job 11:4<\/span><em> ). <\/em>La misma idea que quer\u00eda contradecir el <em>Libro de Job <\/em>era la de que la bondad y la prosperidad material van siempre de la mano.<\/p>\n<p>\u00abJoven fui, y he envejecido dec\u00eda el salmista-, y no he visto a ning\u00fan justo desamparado, ni a su descendencia mendigando pan\u00bb <em>(<\/em><span class='bible'>Sal 37:25<\/span><em> ). <\/em>\u00abCaer\u00e1n a tu lado mil, y diez mil a tu diestra -dec\u00eda el salmista-; pero a ti no llegar\u00e1n. Ciertamente, con tus propios ojos mirar\u00e1s y ver\u00e1s la retribuci\u00f3n de los imp\u00edos. Como has dicho al Se\u00f1or: \u00a1T\u00fa eres mi esperanza!, y has hecho que el Alt\u00edsimo sea tu residencia permanente, no te sobrevendr\u00e1 ning\u00fan mal, ni ninguna plaga se acercar\u00e1 a tu morada\u00bb <em>(<\/em><span class='bible'>Sal 91:7-10<\/span><em> ). <\/em>Estas son cosas que Jes\u00fas no habr\u00eda dicho. No era la prosperidad material lo que Jes\u00fas promet\u00eda a Sus seguidores. De hecho les promet\u00eda pruebas y tribulaciones, sufrimiento, persecuci\u00f3n y muerte. Seguro que Jes\u00fas no estaba pensando en recompensas materiales.<\/p>\n<p>(ii) Lo segundo que tenemos que recordar es que la recompensa m\u00e1s elevada nunca se le da al que la est\u00e1 buscando. Si <\/p>\n<p>uno est\u00e1 siempre buscando una recompensa, siempre contabilizando lo que cree haberse ganado y merecer, se perder\u00e1 la <\/p>\n<p>recompensa que busca. Y se la perder\u00e1 porque ve a Dios y la vida equivocadamente. El que siempre est\u00e1 calculando su recompensa, piensa en Dios como un juez, o como un contable, sobre todo piensa en la vicia en t\u00e9rminos de <em>ley. <\/em>Est\u00e1 y<\/p>\n<p>pensando en hacer tanto y ganar tanto. Est\u00e1 pensando en la vida en t\u00e9rminos de debe y haber. Est\u00e1 pensando presentarle a <\/p>\n<p>Dios una cuenta, y decirle: \u00abTodo esto he hecho yo. Reclamo mi recompensa.\u00bb<\/p>\n<p>El error b\u00e1sico de este punto de vista es que concibe la vida en t\u00e9rminos de ley en vez de <em>amor. Si <\/em>amamos profunda y entra\u00f1ablemente a una persona, con humildad y sin ego\u00edsmo, estaremos completamente seguros de que, aunque le di\u00e9ramos a esa persona todo el universo, a\u00fan estar\u00edamos en deuda; lo \u00faltimo que se le ocurrir\u00eda pensar ser\u00eda que se hab\u00eda ganado una recompensa. Si uno tiene el punto de vista <em>legal <\/em>de la vida, puede que no haga m\u00e1s que pensar en la recompensa que se ha ganado; pero si uno tiene el punto de vista del <em>amor, <\/em>la idea de la recompensa no se le pasar\u00e1 nunca por la cabeza.<\/p>\n<p>La gran paradoja de la recompensa cristiana es esta: la persona que anda buscando una retribuci\u00f3n, y que calcula lo que se le debe, no lo recibe; la persona cuya \u00fanica motivaci\u00f3n es la del amor, y que nunca piensa haber merecido ninguna recompensa, es la que la recibe. Lo curioso es que la recompensa es al mismo tiempo el subproducto y el %n \u00faltimo de la vida cristiana.<\/p>\n<\/p>\n<p>(ii) La recompensa cristiana<\/p>\n<\/p>\n<p>Ahora debemos pasar a preguntar: \u00bfCuales son las recompensas de la vida cristiana?<br \/>(i) Empezaremos se\u00f1alando una verdad b\u00e1sica y general. Ya hemos visto que Jesucristo no piensa en t\u00e9rminos de recompensa material en absoluto. <em>Las recompensas de la vida cristiana son recompensas solamente para una persona que tenga mentalidad espiritual. <\/em>Para una persona de mentalidad materialista no ser\u00edan recompensas de ninguna clase. Las recompensas cristianas son recompensas s\u00f3lo para los cristianos.<\/p>\n<p>(ii) La primera de las recompensas cristianas es <em>la propia satisfacci\u00f3n. <\/em>El hacer lo que es debido, la obediencia a Jesucristo, el seguir Su canino, cualesquiera otras cosas pueda aportar, siempre produce satisfacci\u00f3n. Bien puede ser que, si una persona hace lo que es debido, y obedece a Jesucristo, pierda su fortuna y su posici\u00f3n, acabe en la c\u00e1rcel o en el pat\u00edbulo, y no coseche m\u00e1s que impopularidad, soledad y descr\u00e9dito; pero todav\u00eda poseer\u00e1 esa \u00edntima satisfacci\u00f3n, que vale m\u00e1s que todo lo dem\u00e1s. A esto no se le puede poner precio; no se puede evaluar en t\u00e9rminos de riqueza terrenal, pero no hay nada como ello en todo el mundo. Aporta ese contentamiento que es la corona de la vida.<\/p>\n<p>El poeta George Herbert formaba parte de una peque\u00f1a tertulia de amigos que sol\u00edan reunirse para tocar juntos instrumentos m\u00fasicos como una peque\u00f1a orquesta. Una vez iba de camino a reunirse con el grupo, cuando se encontr\u00f3 con un carretero al que se le hab\u00eda atascado la carreta en el barro de la cuneta. George Herbert dej\u00f3 a un lado su instrumento y fue a ayudar al hombre. Les llev\u00f3 mucho tiempo sacar la carreta, y acab\u00f3 todo lleno de barro. Cuando lleg\u00f3 a la casa de sus amigos, ya era demasiado tarde para la m\u00fasica. Les cont\u00f3 lo que le hab\u00eda detenido en el camino. Uno le dijo: \u00abTe has perdido toda la m\u00fasica.\u00bb George Herbert sonri\u00f3. \u00abSi -le contest\u00f3- pero la escuchar\u00e9 a media noche.\u00bb Ten\u00eda la satisfacci\u00f3n de haber hecho algo de acuerdo con Cristo.<\/p>\n<\/p>\n<p>Godfrey Winn habla de un hombre que era el mejor cirujano pl\u00e1stico de Inglaterra. Durante la guerra, dej\u00f3 su consulta particular que le reportaba diez mil libras Esterlinas al a\u00f1o, una gran cantidad entonces, para dedicar todo su tiempo a remodelar las caras y los cuerpos de aviadores quemados o mutilados en combate. Godfrey Winn le dijo: \u00ab\u00bfCu\u00e1l es tu ambici\u00f3n, Mac?\u00bb La respuesta que le lleg\u00f3 de rebote fue: \u00abQuiero ser un buen artesano.\u00bb Sus ingresos anuales no eran nada comparados con la satisfacci\u00f3n de un trabajo desinteresado bien hecho.<br \/>Una se\u00f1ora par\u00f3 una vez a Dale de Birmingham en la calle. \u00abQue Dios le bendiga, doctor Dale\u00bb -4e, dijo. Se neg\u00f3 en redondo a dar su nombre. S\u00f3lo le dio las gracias y le bendijo y sigui\u00f3 su camino. Dale hab\u00eda estado muy deprimido en aquel momento. \u00abPero -se dijo- la niebla se abri\u00f3 y me lleg\u00f3 la luz del sol; respir\u00e9 el aire libre de las monta\u00f1as de Dios.\u00bb En cuanto a riqueza material, no ten\u00eda un duro m\u00e1s que antes; pero en cuanto a la profunda satisfacci\u00f3n que siente un predicador que descubre que ha ayudado a alguien, hab\u00eda ganado una riqueza indecible.<br \/>La primera recompensa cristiana es la satisfacci\u00f3n que no hay dinero en todo el mundo que pueda comprar.<br \/>(iii) La segunda recompensa de la vida cristiana es <em>m\u00e1s trabajo todav\u00eda que hacer. <\/em>Una paradoja de la idea cristiana de la recompensa es que una labor bien hecha no trae descanso y comodidad y facilidades; trae todav\u00eda mayores demandas y esfuerzos m\u00e1s intensos. En la Par\u00e1bola de los Talentos, la recompensa de los servidores fieles fue una responsabilidad todav\u00eda mayor <em>(<\/em><span class='bible'>Mt 25:14-30<\/span><em> ). <\/em>Cuando un maestro tiene un estudiante realmente brillante y capaz, no le exime de trabajo; le da m\u00e1s trabajo que a ning\u00fan otro. Al joven m\u00fasico brillante se le dan a dominar piezas de m\u00fasica, no m\u00e1s f\u00e1ciles, sino m\u00e1s dif\u00edciles. Al jugador que ha hecho un buen papel en el segundo equipo, no se le pasa al tercero, donde se podr\u00eda pasear por el partido sin sudar; se le pasa al primer equipo, donde tiene que poner en juego todo lo que tiene. Los jud\u00edos ten\u00edan un curioso dicho. Dec\u00edan que un maestro sabio tratar\u00e1 al alumno \u00abcomo a un buey joven al que se le aumenta la carga todos los d\u00edas.\u00bb La recompensa cristiana es al rev\u00e9s que la del mundo. La recompensa del mundo ser\u00eda pon\u00e9rselo a uno m\u00e1s f\u00e1cil; la recompensa del cristiano consiste en que Dios le pone sobre los hombros m\u00e1s cosas que hacer por El y por sus semejantes. Cuanto m\u00e1s duro el trabajo que se nos d\u00e9, mayor debemos considerar que ha sido la recompensa.<\/p>\n<p>(iv) La tercera y \u00faltima recompensa cristiana es lo que se ha llamado a trav\u00e9s de las edades <em>la visi\u00f3n de <\/em>Dios. Para una persona mundana, que no Le ha dedicado a Dios ning\u00fan pensamiento nunca, el enfrentarse con Dios es un terror y no un gozo. Si uno sigue su propio camino, alej\u00e1ndose cada vez m\u00e1s de Dios, la sima entre \u00e9l y Dios se va haciendo cada vez mayor, hasta que Dios se convierte en un extra\u00f1o a Quien se quiere s\u00f3lo evitar. Pero si una persona ha buscado toda su vida caminar con Dios, si ha buscado obedecer a su Se\u00f1or, si la bondad ha sido la b\u00fasqueda de todos sus d\u00edas, entonces ha estado acerc\u00e1ndose m\u00e1s y m\u00e1s a Dios toda la vida, hasta que por fin pasa a la presencia m\u00e1s \u00edntima de Dios, sin temor y con gozo radiante -y \u00e9sa es la mayor recompensa de todas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 06<\/p>\n<p>3. LA VERDADERA JUSTICIA EN LAS BUENAS OBRAS (6,8). <\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n tambi\u00e9n se trata de la verdadera justicia (5,20). Los ejemplos precedentes mostraron c\u00f3mo la antigua ley debe cumplirse en el nuevo esp\u00edritu. Ahora Jes\u00fas habla de los tres ejercicios especialmente apreciados de la pr\u00e1ctica religiosa: la limosna, la oraci\u00f3n. el ayuno. En ellos pueden expresarse la verdadera adoraci\u00f3n de Dios y la verdadera justicia, si se hacen con el esp\u00edritu adecuado. Pero tambi\u00e9n puede suceder lo contrario, si se convierten en formas puramente externas o tal vez sirven al ego\u00edsmo del hombre. Jes\u00fas descubre la conducta hip\u00f3crita y se\u00f1ala con claras palabras el camino certero. <\/p>\n<p>1 Tened cuidado de no hacer vuestras buenas obras delante de la gente para que os vean; de lo contrario, no tendr\u00e9is recompensa ante vuestro Padre que est\u00e1 en los cielos. <\/p>\n<p>Con mirada perspicaz descubre Jes\u00fas la oposici\u00f3n entre la verdadera y la falsa pr\u00e1ctica de la justicia: \u00bfSe practica la justicia al hombre o por amor a Dios? Detr\u00e1s de las obras piadosas se oculta un sentimiento que busca el propio yo. Este sentimiento, en vez de buscar la aprobaci\u00f3n de Dios, busca la alabanza de los hombres; en vez de esperar la recompensa s\u00f3lo de Dios, aguarda la recompensa de los hombres. Lo que quiz\u00e1s puede aparecer como envanecimiento inofensivo o debilidad demasiado humana, pero perdonable, no es en \u00faltimo t\u00e9rmino culto divino, sino servicio prestado a los hombres. Pero entonces el conjunto se desvaloriza y se vuelve huero. La verdadera adoraci\u00f3n de Dios s\u00f3lo puede estar dirigida al mismo Dios y a la recompensa por \u00e9l prometida. Cualquier mirada de soslayo a la alabanza o a la censura de los hombres falsea esta pura direcci\u00f3n. No se dice que una buena obra solamente deba hacerse por amor de la recompensa divina, sino que la recompensa se otorga espont\u00e1neamente, si se ten\u00eda este sentimiento acendrado (Cf. lo que se dice en 5, 12 y 5,46). <\/p>\n<p>a) La limosna (Mt\/06\/02-04). <\/p>\n<p>2 Por tanto, cuando vayas a dar una limosna, no mandes tocar la trompeta delante de ti, como hacen los hip\u00f3critas en las sinagogas y en las calles, para recibir el aplauso de los hombres; os lo aseguro: ya est\u00e1n pagados. 3 Cuando vayas a dar una limosna, que no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha, 4 para que tu limosna quede en secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te dar\u00e1 la recompensa. <\/p>\n<p>El que da limosna no se exonera de una apremiante obligaci\u00f3n social con un parco donativo. Antes bien sabe que sus propios bienes s\u00f3lo le han sido confiados y que no le han sido dados en plena propiedad. El necesitado y el pobre son miembros de la comunidad exactamente igual que \u00e9l, y tienen los mismos derechos que cualquier otra persona. La solicitud por los pobres es piedra de toque para una adecuada orientaci\u00f3n social. As\u00ed lo han machacado infatigablemente los profetas en sus conciudadanos. Pero en \u00faltimo t\u00e9rmino esta solicitud por el indigente no debe provenir tan s\u00f3lo de una compasi\u00f3n humana y de la responsabilidad social, sino que debe estar dirigida a Dios. Porque \u00e9l es el padre de todos los hombres. Su voluntad es que nadie contin\u00fae en la penuria, sino que sea recibido con misericordia por los hermanos, porque Dios tambi\u00e9n se compadece de todo el pueblo.<\/p>\n<p>Pero incluso cuando el hombre da limosnas por amor de Dios, no queda exento de peligros. Precisamente entonces est\u00e1 al acecho el peligro del ego\u00edsmo. Jes\u00fas tiene ante su vista personas que se jactan y hacen alarde de su gasto, publican en voz alta el importe del dinero o el valor de un donativo. Quieren granjearse la alabanza de los hombres y ser elogiados como bienhechores. Su nombre debe divulgarse en voz baja de boca en boca: Ved cu\u00e1nto bien hace.<\/p>\n<p>Jes\u00fas no acepta el camino agradable: lo que haces, debe quedar en secreto. Si nadie lo llega a conocer, t\u00fa mismo en cierto modo no lo sabes o lo olvidas en seguida (\u00abno sepa tu izquierda lo que hace tu derecha\u00bb), entonces tienes seguridad de que tu obra fue hecha por Dios. No te preocupes de que tu obra sea olvidada o no encuentre ning\u00fan reconocimiento. Dios tambi\u00e9n contempla lo oculto; para \u00e9l no hay ninguna zona inaccesible, conoce los deseos m\u00e1s \u00edntimos de tu coraz\u00f3n. Conoce exactamente tu sentimiento y seg\u00fan \u00e9l pesa el valor de tus actos. El que busca la alabanza de los hombres, ya ha recibido su recompensa, una recompensa escu\u00e1lida, terrena, y ya no tiene que esperar ninguna otra. Ya \u00abha liquidado\u00bb. Recibe recompensa el que obra el bien por amor de Dios con sencillez y sin ser advertido. <\/p>\n<p>b) La oraci\u00f3n (Mt\/06\/05-15). <\/p>\n<p>El pr\u00f3ximo ejemplo es la oraci\u00f3n. Primero Jes\u00fas habla de la oraci\u00f3n de la misma manera que de la limosna: la oraci\u00f3n hip\u00f3crita, hecha ante los hombres, y la oraci\u00f3n con esp\u00edritu de verdadera justicia (6,5-6). Siguen unos vers\u00edculos sobre la locuacidad verbosa en la oraci\u00f3n (6,7-8). Se explica el verdadero esp\u00edritu de la oraci\u00f3n con el ejemplo y modelo que el mismo Jes\u00fas ha ense\u00f1ado: el padrenuestro (6,9-13). A la petici\u00f3n de que su perdone la culpa, el evangelista finalmente a\u00f1ade unas palabras sobre el perd\u00f3n rec\u00edproco de los hombres, las cuales para san Mateo tienen una particular importancia (6,14-15). <\/p>\n<p>5 Y cuando os pong\u00e1is a orar, no se\u00e1is como los hip\u00f3critas, que gustan de orar erguidos en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para exhibirse ante la gente. Os lo aseguro: ya est\u00e1n pagados. 6 Pero t\u00fa, cuando te pongas a orar, entra en tu aposento, cierra la puerta y ora a tu Padre que est\u00e1 en lo secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te dar\u00e1 la recompensa. <\/p>\n<p>En la oraci\u00f3n, el hombre reconoce a Dios y le manifiesta su sumisi\u00f3n. El que ora, confiesa que Dios es el Se\u00f1or de su vida. No es propiamente un \u00abejercicio piadoso\u00bb, que tambi\u00e9n forme parte de la vida, y deba hacerse ac\u00e1 y all\u00e1. En la oraci\u00f3n el hombre se vuelve expresamente a su origen. En esta acci\u00f3n tan excelsa, de la que el hombre es capaz, puede introducirse furtivamente el veneno del ego\u00edsmo. Sucede como en las limosnas: por medio del resabio de la vanidad y del af\u00e1n de alabanzas no s\u00f3lo se disminuye el valor, sino que se trastorna el conjunto. La direcci\u00f3n hacia Dios se desv\u00eda y se vuelve al hombre. Es un trastorno interno de lo que propiamente se intentaba. En vez de buscar a Dios se busca al hombre. Jes\u00fas no hace una caricatura, cuando describe as\u00ed a los que tienen esta intenci\u00f3n: Gustan de orar erguidos en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para exhibirse ante la gente.<\/p>\n<p>Jes\u00fas indica un camino seguro, que preserva de la ilusi\u00f3n y de la vanidad: Entra en tu aposento y cierra la puerta. All\u00ed donde no mira ning\u00fan ojo humano, puedes mostrar que s\u00f3lo buscas a Dios. Jes\u00fas no quiere decir que en el aposento, en la habitaci\u00f3n familiar, tranquila, Dios est\u00e9 m\u00e1s cerca que en cualquier otra parte, por ejemplo en el mercado, entre la gente o en la asamblea del culto divino. Dios est\u00e1 presente en todas partes y en todas ellas debe ser encontrado. Aqu\u00ed solamente se trata de que la oraci\u00f3n est\u00e9 exenta de toda mezcla de ego\u00edsmo. El que ha aprendido a hacer as\u00ed la verdadera oraci\u00f3n \u00aben el aposento\u00bb, est\u00e1 seguramente en condiciones de permanecer en oraci\u00f3n fuera, en las calles y en la agitaci\u00f3n de la vida cotidiana. Tambi\u00e9n asiste al culto divino con la conveniente actitud. No ha de temer que los dem\u00e1s interpreten su piedad como hipocres\u00eda. Dios tambi\u00e9n contempla lo que est\u00e1 oculto, conoce la verdadera intenci\u00f3n y tiene preparada la recompensa para el que no la ha buscado&#8230; <\/p>\n<p>7 Cuando est\u00e9is orando, no ensart\u00e9is palabras y palabras, como los gentiles; porque se imaginan que a fuerza de palabras van a ser o\u00eddos. 8 No os parezc\u00e1is, pues, a ellos, que bien sabe vuestro Padre lo que os hace falta antes que se lo pid\u00e1is. <\/p>\n<p>Estos dos vers\u00edculos contienen pocas palabras, pero est\u00e1n escogidas con acierto y van dirigidas al blanco. A fuerza de palabras, prodigando discursos, es una expresi\u00f3n acertada para la oraci\u00f3n a los dioses en el ambiente pagano. Entre los gentiles tambi\u00e9n hay oraci\u00f3n aut\u00e9ntica y profunda, impregnada de puro fervor religioso. Pero la apariencia exterior predominante es un torrente de palabras. No se invoca a los dioses s\u00f3lo con un nombre, sino con innumerables nombres y t\u00edtulos, antes de exponer lo que se desea. No es raro que se empleen unos 50 nombres y t\u00edtulos. Tras ellos est\u00e1 lo que Jes\u00fas observa de una forma concisa: creen que son o\u00eddos m\u00e1s r\u00e1pida y seguramente, si prodigan palabras. Se pretende persuadir a los dioses, atraer su atenci\u00f3n a gritos; m\u00e1s a\u00fan, llegar a cansarlos y obligarlos. Para Jes\u00fas esta manera de orar merece el calificativo de pagana. Dios quiere poseer el coraz\u00f3n y todo el hombre, y eso no se puede comprar con una piadosa verborrea. Su precepto es muy sencillo: No os parezc\u00e1is, pues, a ellos. Tras este precepto resplandece la imagen de Dios de una forma llana y conmovedora: vuestro padre sabe lo que os es preciso, antes que se lo pid\u00e1is. Pero no con la mirada fr\u00eda y cr\u00edtica de un fil\u00f3sofo o de un investigador de la naturaleza o tal vez con la exactitud inexorable de un microscopio. Dios nos contempla como Padre, con mirada de amor. Sabe exactamente lo que nos falta. No es menester que lo expongamos prodigando palabras, para atraernos su atenci\u00f3n. Y viceversa: estos conocimientos de Dios no hacen que nuestra oraci\u00f3n sea superflua. Queda en poder del individuo darse cuenta de su necesidad ante Dios, y pedir lo necesario. Pero cordial y brevemente, con leal entrega y pura confianza. Con un ejemplo, que siempre ser\u00e1 nuestra m\u00e1s valiosa y rica oraci\u00f3n. Jes\u00fas nos muestra c\u00f3mo se hace esta petici\u00f3n. <\/p>\n<p>EL PADRE NUESTRO (6,9-13). <\/p>\n<p>9 Vosotros, pues, orad as\u00ed: Padre nuestro que est\u00e1s en los cielos, santificado sea tu nombre. <\/p>\n<p>Despu\u00e9s de lo ya expuesto, entendemos m\u00e1s f\u00e1cilmente lo que quiere decir en labios de Jes\u00fas la salutaci\u00f3n \u00abPadre nuestro\u00bb. Este es, de forma especial, su Dios, el Dios que Jes\u00fas anuncia. Sin duda tambi\u00e9n es el Dios de Israel, el Dios \u00abde Abraham, de Isaac y de Jacob\u00bb, pero revelado de un modo nuevo como Padre. El padre es el origen y al mismo tiempo el protector sol\u00edcito. Al padre se dirigen la confianza filial y el profundo y humilde respeto. Es autoridad, pero nunca sin amor. Jes\u00fas distingue del padre terreno a Dios a\u00f1adiendo: Que est\u00e1s en los cielos. Es una met\u00e1fora decir que Dios mora en el cielo. \u00bfD\u00f3nde deber\u00edamos buscar este cielo en nuestro concepto del mundo? El sentido de la met\u00e1fora es que Dios est\u00e1 por encima de todas las cosas terrenas, m\u00e1s all\u00e1 de nuestro mundo visible y ante \u00e9l. El mundo no es una parte de Dios, pues Dios es un ser completamente distinto. La proximidad filial al padre nunca pierde el profundo respeto. Y el Dios santo, que es completamente distinto, se nos acerca de tal modo, que le podemos llamar Padre.<\/p>\n<p>La pr\u00f3xima locuci\u00f3n: Santificado sea tu nombre, hay que entenderla uni\u00e9ndola con la salutaci\u00f3n. Es la primera frase que se presenta al que ora, la frase de la alabanza del glorioso nombre de Dios. <\/p>\n<p>10 venga tu reino; h\u00e1gase tu voluntad, como en el cielo, tambi\u00e9n en la tierra. <\/p>\n<p>Ahora empezamos los ruegos que con pocas palabras denotan lo que realmente es necesario. En primer lugar: Venga tu reino. Este es el gran ruego del disc\u00edpulo. El reino de Dios debe manifestarse, Dios debe ser realmente EL Se\u00f1or del mundo y debe producir y perfeccionar lo que Jes\u00fas ha empezado. El ruego est\u00e1 encaminado al fin, a la \u00faltima perfecci\u00f3n del mundo despu\u00e9s del gran juicio. La primera y m\u00e1s urgente solicitud del disc\u00edpulo es que Dios sea rey. Nuestro anhelo se dirige a este objetivo. Se tiene que vivir profundamente en Dios, se tiene que haber penetrado con la mirada a trav\u00e9s del estado actual del mundo En toda su grandeza y hermosura. La petici\u00f3n sobre el reino se refiere al tiempo presente mediante la pr\u00f3xima frase. Si rogamos que la voluntad de Dios se realice en la tierra, como ya se lleva a cabo en el cielo, luego tambi\u00e9n debe suceder algo en nuestro tiempo. Dios mismo puede cuidar de que su voluntad sea llevada a t\u00e9rmino y sea cumplida. Los hombres hemos de abrazar esta voluntad reclamante que procede de Dios, y hemos de identificarla con nuestra propia voluntad. O bien, cuando queremos lo que Dios quiere, entonces ya se realiza el reino de Dios aqu\u00ed en la tierra. El primero y el principal que act\u00faa es Dios, ya que la introducci\u00f3n del reino es asunto propio de Dios. Pero el hombre no est\u00e1 descartado ni es tan s\u00f3lo un espectador pasivo. Las facultades propias del hombre son invitadas a hacer la voluntad de Dios, y convertir as\u00ed a Dios en el Se\u00f1or de su propia vida&#8230; <\/p>\n<p>11 Danos hoy nuestro pan cotidiano; &#8230; <\/p>\n<p>Dios sabe lo que nos es preciso antes que se lo pidamos (cf. 6,8). Por tanto basta la sencilla petici\u00f3n del pan suficiente para este d\u00eda. No pedimos riqueza ni propiedades, ni la abundancia de bienes terrenos, con los que nos podr\u00edamos asegurar el tiempo futuro; pedimos lo que necesitamos, lo que nos es indispensable para vivir, para la familia. Una mirada al mundo muestra cu\u00e1n realista y necesaria es esta petici\u00f3n, ya que son innumerables los que ni siquiera tienen lo m\u00e1s perentorio. La petici\u00f3n es sobre todo necesaria para el disc\u00edpulo, que se ha dedicado por completo al servicio del reino. Su primera preocupaci\u00f3n es la causa de Dios, y as\u00ed conf\u00eda en que Dios tambi\u00e9n le dar\u00e1 lo necesario para la vida. <\/p>\n<p>12 y perd\u00f3nanos nuestras deudas, como ya nosotros perdonamos a nuestros deudores. <\/p>\n<p>La pr\u00f3xima frase de la oraci\u00f3n pide el perd\u00f3n de nuestras deudas, propiamente -en la imagen f\u00e1cil de retener- el perd\u00f3n de las \u00abdeudas\u00bb pecuniarias. S\u00f3lo que aqu\u00ed esta petici\u00f3n est\u00e1 condicionada. Jes\u00fas presupone que hemos ejercitado el perd\u00f3n mutuo y que nos hemos perdonado nuestras rec\u00edprocas faltas. Lo que para Jes\u00fas parece evidente y la oraci\u00f3n s\u00f3lo puede ser dirigida a Dios a partir de esta certidumbre, aqu\u00ed expl\u00edcitamente expresada, que nos acucia en nuestra propia carne. Dios no nos lo otorga todo gratuitamente, ni reparte su gracia por as\u00ed decir sin orden ni concierto. Solamente est\u00e1 dispuesto a tomar la carga de lo que le debemos si hemos hecho lo mismo entre nosotros. Pero entonces tambi\u00e9n sucede de hecho que podemos esperar el perd\u00f3n con seguridad. Lo que en este ruego se pide a Dios, quiz\u00e1s es lo mayor, en cuanto se refiere a nuestra vida privada. Porque el pecado es el lastre m\u00e1s gravoso de nuestra vida. As\u00ed nos lo ense\u00f1a nuestra propia experiencia. Sobre todo el hombre sabe que por s\u00ed solo no puede liberarse de esta carga. Necesita del m\u00e9dico, que es superior a \u00e9l y le cuida la llaga con mano suave, sin que pueda pagar los honorarios. S\u00f3lo Dios es este m\u00e9dico, que no se cansa de estar dispuesto a purificarnos y curar nuestras enfermedades. En \u00faltimo t\u00e9rmino esta petici\u00f3n dirige la mirada al fin: entonces se corrobora una vez m\u00e1s que estamos diariamente, a trav\u00e9s de toda nuestra vida, como culpables ante Dios. All\u00ed esperamos la gran misericordia de Dios, que todo lo abarca, incluso los pecados que nos son desconocidos, nuestros v\u00ednculos inconscientes con la culpa, los esc\u00e1ndalos que hemos dado a otros involuntariamente, toda la deuda de la confusa historia, de nuestros padres y pueblos. \u00bfQu\u00e9 ser\u00eda de nosotros sin esta esperanza? <\/p>\n<p>13 y no nos lleves a la tentaci\u00f3n, sino l\u00edbranos del mal. <\/p>\n<p>La cuarta petici\u00f3n es doble. La segunda frase contin\u00faa la primera y la aclara. Rogamos a Dios que no nos lleve a la tentaci\u00f3n, al peligro de pecar. Dif\u00edcilmente se concibe que pueda pedirse que seamos preservados de las tentaciones del mundo en el sentido usual. Esta preservaci\u00f3n es imposible, ya que vivimos en medio del mundo. Tampoco nos conviene, ya que por medio de las tentaciones debemos ser confirmados. Aqu\u00ed se trata de una tentaci\u00f3n muy determinada. Es la misma, para la que Jes\u00fas fue llevado al desierto: la tentaci\u00f3n de la apostas\u00eda, de la recusaci\u00f3n de Dios, es decir, en \u00faltimo t\u00e9rmino la de reconocer la soberan\u00eda de Sat\u00e1n en vez de la soberan\u00eda de Dios. Jes\u00fas ha salido airoso de esta tentaci\u00f3n, y ha sido probado en ella. Pero ya para los ap\u00f3stoles Jes\u00fas tiene que rogar que no entren en la tentaci\u00f3n en la hora amarga del huerto de los olivos (26,41). Aqu\u00ed se trata del conjunto. Nuestra petici\u00f3n de ser protegidos contra esta gran tentaci\u00f3n tiene que ser apremiante y sincera. Con todo ignoramos si podemos resistir a la tentaci\u00f3n y si somos capaces de hacer frente a la embestida del adversario. Si todav\u00eda nos mantenemos firmes en la gracia de Dios, puede ser debido a que ha vuelto a atender nuestro ruego manifestado muy a menudo.<\/p>\n<p>Sino l\u00edbranos del mal. Este ruego concluye la oraci\u00f3n y la resume, y con \u00e9l se completa el ruego de la venida del reino. Porque este reino todav\u00eda no lleg\u00f3 o no ha seguido adelantando, porque se le opone el poder del mal. Y el reino permanecer\u00e1 as\u00ed, hasta que este poder sea definitivamente quebrantado. Est\u00e1 muy por encima de nuestras posibilidades ser liberados de este poder. S\u00f3lo Dios puede liberarnos. Se va extinguiendo en la obscuridad la oraci\u00f3n que empieza de una forma tan familiar y luminosa. Cada palabra tiene su peso, cada petici\u00f3n su necesidad especial. Se tienen que ponderar en el coraz\u00f3n a menudo estas palabras y hacer que su esp\u00edritu penetre profundamente. Pero tambi\u00e9n se deber\u00edan medir con la oraci\u00f3n del Se\u00f1or nuestras restantes s\u00faplicas y ruegos. Preguntarse si los deseos expresados por Jes\u00fas tambi\u00e9n figuran en nuestras otras oraciones. Preguntemos tambi\u00e9n si nuestra oraci\u00f3n est\u00e1 impregnada por el mismo amplio esp\u00edritu. Aqu\u00ed se da la medida. <\/p>\n<p>14 Porque, si perdon\u00e1is a los hombres sus faltas, tambi\u00e9n os perdonar\u00e1 a vosotros vuestro Padre celestial; 15 pero, si no perdon\u00e1is a los hombres, tampoco vuestro Padre os perdonar\u00e1 vuestras faltas. <\/p>\n<p>Aqu\u00ed se formula como una ley lo mismo que antes se hab\u00eda manifestado en la tercera petici\u00f3n. El lenguaje es el que se usa en las leyes. Los pensamientos est\u00e1n ensamblados con rigor y se excluyen unos a otros. Primero se presenta el caso positivo, luego el negativo: \u00abSi perdon\u00e1is a los hombres&#8230; si no perdon\u00e1is a los hombres.\u00bb Las dos veces se hace depender la acci\u00f3n de Dios de la nuestra. No hay ning\u00fan hueco ni ninguna excepci\u00f3n. La par\u00e1bola del siervo despiadado explica estas palabras de una manera impresionante (18,23-35). Los labios de Jes\u00fas pronunciaron pocas palabras tan inflexibles y terminantes como \u00e9stas. Una comunidad no puede vivir de forma realmente cristiana, si esta ley no est\u00e1 profundamente grabada en el coraz\u00f3n de ella y si no determina su acci\u00f3n. No podemos abrir la boca para pedir perd\u00f3n a Dios, si todav\u00eda estamos endurecidos con otra persona y no nos hemos reconciliado con ella. <\/p>\n<p>c) El ayuno (Mt\/06\/16-18). <\/p>\n<p>16 Cuando ayun\u00e9is, no pong\u00e1is cara triste, como los hip\u00f3critas, que adrede se desfiguran el rostro, para hacer ver a la gente que est\u00e1n ayunando; os lo aseguro: ya est\u00e1n pagados. 17 T\u00fa, en cambio, cuando est\u00e9s ayunando, \u00fangete la cabeza y l\u00e1vate la cara, 18 para que la gente no se d\u00e9 cuenta que est\u00e1s ayunando, sino tu Padre que est\u00e1 en lo escondido, y tu Padre, que ve en lo escondido, te dar\u00e1 la recompensa. <\/p>\n<p>En el tiempo antiguo el ayuno era para todo el pueblo. Los pecados que se han hecho en Israel, no s\u00f3lo son faltas personales de individuos, sino culpa que grava todo el pueblo. Todos deben ayunar para dolerse de los pecados y hacer penitencia. Hay ciudades prontas para la penitencia, que aceptaron el llamamiento y se convirtieron, como incluso la ciudad pagana de N\u00ednive por la predicaci\u00f3n del profeta Jon\u00e1s (cf. Jon 3). La ca\u00edda de Jerusal\u00e9n, asaltada por el ej\u00e9rcito babil\u00f3nico es un castigo del pueblo que se ha negado a hacer penitencia. El individuo tambi\u00e9n pod\u00eda ayunar privadamente por sus propios pecados o en representaci\u00f3n del pueblo por los pecados del mismo. El primer sentido de nuestra cuaresma es que todo el pueblo de Dios ayuna para hacer penitencia, como se\u00f1al de arrepentimiento y en representaci\u00f3n de los dem\u00e1s. Los fariseos ten\u00edan un alta estima del ayuno voluntario, y lo practicaban con diligencia. Pero por otra parte \u00a1qu\u00e9 trastorno del verdadero sentido del ayuno! Quieren hacer penitencia ante Dios y mostrarle su disposici\u00f3n a convertirse. Pero lo que debe dirigirse solamente a Dios se convierte en espect\u00e1culo ante la gente. Todos deben ver c\u00f3mo se consumen de pena y se contristan. Ponen una cara de santurr\u00f3n y desfiguran el rostro, cubren de ceniza la cabeza, van dando vueltas con vestidos gastados: una exhibici\u00f3n que no puede ser m\u00e1s rid\u00edcula. Puesto que esperan la alabanza de la gente, han recibido ya su recompensa y no tienen que esperar ninguna otra. Jes\u00fas no reprueba el ayuno, ni tampoco el que se practica voluntariamente. Puede ser expresi\u00f3n aut\u00e9ntica del deseo de hacer penitencia. Pero el que ayuna debe ungirse la cabeza y lavarse la cara. La gente no debe notar lo que \u00e9l hace. Exteriormente debe aparecer con un aspecto normal, con un exterior aseado y con semblante alegre. Entonces est\u00e1 garantizado que la direcci\u00f3n hacia Dios no est\u00e1 desbaratada por la direcci\u00f3n hacia los hombres. Lo que as\u00ed permanece oculto, ser\u00e1 visto y recompensado por Dios, porque Dios tambi\u00e9n contempla lo que est\u00e1 escondido, conoce los deseos del coraz\u00f3n, la pureza de intenci\u00f3n y la renuncia a la ostentaci\u00f3n externa. Estos vers\u00edculos sobre el ayuno valen para el tiempo en que Jes\u00fas, el esposo, est\u00e1 separado de nosotros. Mientras vive con los disc\u00edpulos y lleva a t\u00e9rmino la obra de Dios en la tierra, es tiempo de alegr\u00eda, ya que \u00abel esposo est\u00e1 con ellos. Tiempo llegar\u00e1 en que les quiten al esposo y entonces ayunar\u00e1n\u00bb (\/Mt\/09\/15). Entonces empezar\u00e1 un nuevo ayuno, con la esperanza del regreso del esposo: Es tiempo de tristeza por la separaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n es tiempo para prepararse, tiempo de reparaci\u00f3n por los pecados propios y por todos los pecados del mundo, tiempo de la espera vigilante y del humilde servicio del esclavo, hasta que de hecho se celebren las bodas del Cordero con su esposa, la Iglesia (Rev 22:3  ss). Nuestro ayuno conoce formas distintas de las que eran usuales entre los jud\u00edos de aquel tiempo, entre los antiguos cristianos y tambi\u00e9n en la edad media. La \u00edndole adecuada al tiempo, de nuestro ayuno, tambi\u00e9n debe medirse con esta instrucci\u00f3n de Jes\u00fas. Tambi\u00e9n aqu\u00ed est\u00e1 al acecho, precisamente entre los \u00abpiadosos\u00bb, el peligro de la hipocres\u00eda y de servir a los hombres. Solamente podemos estar seguros de ayunar ante Dios, si evitamos cualquier mirada de soslayo al pr\u00f3jimo y nos gusta quedar ocultos. <\/p>\n<p>4. LA VERDADERA JUSTICIA EN EL SERVICIO DE DIOS SIN RESERVAS (,12). <\/p>\n<p>Se contin\u00faa el gran tema de la verdadera justicia. Las secciones precedentes m\u00e1s largas eran interiormente unitarias y estaban claramente divididas. Ahora encontramos instrucciones particulares de Jes\u00fas de diversa \u00edndole. Todas est\u00e1n consideradas desde un punto de vista, que antes hemos encontrado: la verdadera justicia ha de estar totalmente orientada hacia Dios. Dios es el centro y el objetivo. Esto debe repercutir en todas las cuestiones y ambientes particulares de nuestra vida. <\/p>\n<p>a) El verdadero tesoro (Mt\/06\/19-21). <\/p>\n<p>19 No atesor\u00e9is tesoros en la tierra, donde la polilla y la herrumbre los destruyen, y donde los ladrones perforan las paredes y roban. 20 Atesorad, en cambio, tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni la herrumbre los destruyen, y donde los ladrones no perforan las paredes ni roban; 21 porque donde est\u00e1 tu tesoro, all\u00ed estar\u00e1 tambi\u00e9n tu coraz\u00f3n. <\/p>\n<p>El af\u00e1n de poseer es propio de nuestra naturaleza. El hombre dirige su pensamiento y su acci\u00f3n a producir bienes, a adquirirlos y aumentarlos. Pero aqu\u00ed no se habla solamente de bienes, de cualquier clase de propiedad, sino de tesoros. Con esta palabra se alude a una grande y valiosa propiedad, a extensas fincas, a casas bien construidas, a preciosos ornamentos y a la acumulaci\u00f3n de dinero. Por muy seguro y estable que pueda parecer todo eso \u00a1c\u00f3mo est\u00e1 amenazado y cu\u00e1n huera es su supuesta estabilidad! Min\u00fasculos animales pueden destrozar el m\u00e1s rico valor. La polilla roe el precioso vestido de seda, y la carcoma ahueca el armario de excelente madera. Hay quienes se vuelven envidiosos y \u00e1vidos, y buscan medios para adue\u00f1arse de tales bienes: los ladrones perforan las paredes y roban. Como se gana, as\u00ed se pierde. Jes\u00fas se refiere sobriamente a esta experiencia, que cualquiera puede sufrir. \u00a1Cu\u00e1n in\u00fatil y sin valor es este af\u00e1n, c\u00f3mo se despilfarran las fuerzas por causa de bienes sumamente inciertos e inestables&#8230;! Os muestro otro objetivo que es digno del empe\u00f1o de todas las fuerzas y asegura la estabilidad del valor: Atesorad tesoros en el cielo. All\u00ed se colocan los valores en lugar seguro, ni los insectos destructores ni los ladrones perniciosos pueden hacerles nada. \u00abEn el cielo\u00bb quiere decir en Dios. Lo que es invertido en Dios, retiene su valor duradero. \u00bfQu\u00e9 clase de tesoros son? Ciertamente en primer t\u00e9rmino la entrega del coraz\u00f3n a Dios. Pero luego tambi\u00e9n todo lo que el disc\u00edpulo hace con la intenci\u00f3n de servir realmente a Dios. Las \u00abbuenas obras\u00bb (Rev 5:16), la justicia sobreabundante hasta llegar al amor del enemigo (Rev 5:21-48), tambi\u00e9n los \u00abejercicios piadosos\u00bb (Rev 6:8), todo eso puede convertirse en el tesoro, si se hace con el debido esp\u00edritu. La frase final de nuevo es de una sencillez estupenda: Porque donde est\u00e1 tu tesoro, all\u00ed estar\u00e1 tambi\u00e9n tu coraz\u00f3n. Jes\u00fas conoce este profundamente arraigado af\u00e1n de riqueza y valor, en los cuales se busca la felicidad. El coraz\u00f3n, el hombre interior, siempre est\u00e1 interesado en ellos. Si el coraz\u00f3n se queda con los tesoros terrenos y es absorbido por ellos, entonces corre el mismo riesgo de ser destruido que las cosas terrenas. Pero si pasa a los tesoros celestiales y vive con ellos, entonces tiene la perspectiva de estar a salvo con Dios para siempre. Parece casi natural, parece una consecuencia l\u00f3gica; pero cu\u00e1n poco natural es pensar y proceder as\u00ed. <\/p>\n<p>b) El ojo, l\u00e1mpara del cuerpo (Mt\/06\/22-23). <\/p>\n<p>22 La l\u00e1mpara del cuerpo es el ojo. Si, pues, tu ojo est\u00e1 sano, todo tu cuerpo estar\u00e1 iluminado; 23 pero, si tu ojo est\u00e1 enfermo, todo tu cuerpo quedar\u00e1 en tinieblas. Y si la luz que hay en ti son tinieblas, \u00a1qu\u00e9 densas ser\u00e1n las tinieblas! <\/p>\n<p>Jes\u00fas vuelve a partir de una experiencia. El ojo sano o enfermo (incluso ciego) hace que todo el cuerpo resplandezca o est\u00e9 en tinieblas. Ahora bien, las dos expresiones se matizan mutuamente: el ojo (del coraz\u00f3n) sano es, al mismo tiempo, el ojo bueno, y el ojo enfermo es, al mismo tiempo, el ojo perverso. El ojo corporal es una imagen del coraz\u00f3n, hay que pensar en los dos simult\u00e1neamente. En el ojo se refleja todo el hombre, sus pensamientos y reflexiones, la pureza o corrupci\u00f3n de su vida. El ojo es la l\u00e1mpara del cuerpo, el espejo infalible del alma. Si esta l\u00e1mpara es luminosa y n\u00edtida, entonces tambi\u00e9n lo es el cuerpo y todo el hombre. Pero si el ojo es malo, corrompido y perverso, si mira con astucia y concupiscencia. entonces todo el cuerpo est\u00e1 en tinieblas. Es un lenguaje en im\u00e1genes, que requiere una explicaci\u00f3n. Jes\u00fas la da en la \u00faltima frase: Y si la luz que hay en ti son tinieblas, \u00a1qu\u00e9 densas ser\u00e1n las tinieblas! \u00bfQu\u00e9 significa esta frase? El coraz\u00f3n debe estar enteramente dirigido a Dios, vivir en los tesoros del cielo. Entonces todo el hombre est\u00e1 sano. Si el coraz\u00f3n se ha disipado en los bienes terrenos, se ha vuelto espiritualmente ciego, y todo el hombre est\u00e1 en tinieblas. No ve el verdadero bien y anda a tientas. Pero Dios es la luz, hace resplandecer al hombre, que debe brillar ante los ojos de Dios. El hombre enteramente dedicado a Dios, y que es limpio de coraz\u00f3n, ahora ya es un reflejo de la divina claridad. En su tiempo \u00abver\u00e1 a Dios\u00bb (cf. 5,8) con el ojo del cuerpo alumbrado por el amor y la pureza. \u00abTodos vosotros sois hijos de la luz\u00bb (1Te 5:5), hijos de Dios, que \u00abos llam\u00f3 de las tinieblas a su maravillosa luz\u00bb (1Pe 2:9). <\/p>\n<p>c) Verdadero servicio de Dios (Mt\/06\/24). <\/p>\n<p>24 Nadie puede servir a dos se\u00f1ores; porque o aborrecer\u00e1 al uno y amar\u00e1 al otro, o se interesar\u00e1 por el primero y menospreciar\u00e1 al segundo. No pod\u00e9is servir a Dios y a Mamm\u00f3n. <\/p>\n<p>El contraste siempre var\u00eda y se llama al disc\u00edpulo para que tome siempre la misma decisi\u00f3n: tesoros en la tierra, tesoros en el cielo; tinieblas, luz; riqueza, Dios. Tambi\u00e9n aqu\u00ed penetra una experiencia natural en el \u00e1mbito del esp\u00edritu. Cada uno en realidad s\u00f3lo puede servir con todas sus fuerzas a un se\u00f1or. Pero esto con pleno sentido s\u00f3lo puede decirse de Dios, que pide todo el hombre y no tolera ning\u00fan compromiso. Solamente en Dios tiene validez la alternativa en el pleno sentido; el hombre sabe que s\u00f3lo Dios puede darnos la salvaci\u00f3n&#8230; <\/p>\n<p>En todas partes en que se pone en discusi\u00f3n el derecho se\u00f1orial de Dios, se oculta el maligno. El demonio conoce m\u00faltiples formas de oposici\u00f3n y enemistad. De una forma especialmente alevosa se escuda detr\u00e1s de Mamm\u00f3n. \u00e9ste representa la propiedad terrena, la acumulaci\u00f3n de bienes y tesoros, y de toda clase de posesiones. Pero tambi\u00e9n conocemos por la experiencia el disimulado poder del oro, el brillo fascinante y la magnificencia cautivadora de los objetos terrenales de gran valor. Para Jes\u00fas la riqueza siempre es \u00abinjusta\u00bb, un poder casi demon\u00edaco, que gana el coraz\u00f3n y lo tiene encadenado. El que es v\u00edctima de la riqueza, tambi\u00e9n lo es del diablo. Solamente se puede servir de veras a uno: a Dios, que es la luz de nuestra vida, y en quien est\u00e1n bien guardados los verdaderos tesoros y nuestro coraz\u00f3n. <\/p>\n<p>d) Confianza en Dios (Mt\/06\/25-34). <\/p>\n<p>25 Por eso os digo: No os afan\u00e9is por vuestra vida: qu\u00e9 vais a comer; ni por vuestro cuerpo: con qu\u00e9 lo vais a vestir. \u00bfNo vale m\u00e1s la vida que el alimento, y el cuerpo m\u00e1s que el vestido? <\/p>\n<p>El que vive confiando plenamente en Dios, como lo han mostrado los tres vers\u00edculos precedentes, ya no se preocupa por su vida terrena. El siguiente largo pasaje s\u00f3lo tiene un tema: mostrar la superfluidad de la preocupaci\u00f3n terrena a la vista del gran Padre. Esta preocupaci\u00f3n se refiere sobre todo a dos necesidades del hombre: la nutrici\u00f3n para mantener la vida y el vestido para proteger el cuerpo. La nutrici\u00f3n, el vestido y el trabajo por conseguirlos no deben ser privados de su valor, como podr\u00eda suponer un visionario. Lo que aqu\u00ed se reprueba es la solicitud excesiva por las cosas terrenas, el esfuerzo febril y el celo angustioso, el af\u00e1n ego\u00edsta, en los que Dios no desempe\u00f1a ning\u00fan papel ni es tenido en consideraci\u00f3n. Tanto el pobre como el rico pueden ser v\u00edctimas de tal preocupaci\u00f3n. En primer lugar dice Jes\u00fas una frase general: \u00bfNo vale m\u00e1s la vida que el alimento, y el cuerpo m\u00e1s que el vestido? Si Dios os ha hecho donaci\u00f3n de lo m\u00e1s valioso, de la vida y del cuerpo, \u00bfno se cuidar\u00e1 tambi\u00e9n de lo menos valioso? En muchos hombres se produce la impresi\u00f3n de que el sentido de su vida se agota en la consecuci\u00f3n de aquellos bienes. Piensan que son dichosos asegur\u00e1ndose la manutenci\u00f3n y satisfaciendo estas necesidades: Olvidan que no vivimos \u00abde solo pan\u00bb. <\/p>\n<p>26 Mirad las aves del cielo: no siembran ni siegan ni recogen en graneros; sin embargo, vuestro Padre celestial las alimenta. \u00bfNo val\u00e9is vosotros mucho m\u00e1s que ellas? 27 \u00bfQui\u00e9n de vosotros, por mucho que se afane, puede a\u00f1adir una sola hora a su existencia? <\/p>\n<p>Aqu\u00ed se trata de la primera necesidad, o sea, el alimento, y de la preocupaci\u00f3n por el mismo. Es magn\u00edfico el ejemplo de la naturaleza, en el que puede comprobarse el gobierno del Padre. Para quien tiene a Dios presente en todas partes y lo ve en acci\u00f3n, la nutrici\u00f3n de las aves no es solamente un hecho de la naturaleza sino un milagro de solicitud paternal. No se cansan en almacenar para tener asegurado el alimento para el tiempo futuro, sino que viven al d\u00eda: vuestro Padre celestial las alimenta. Si esto ya es verdad en criaturas tan peque\u00f1as, \u00bfcu\u00e1nto m\u00e1s en el hombre, cuya vida es incomparablemente m\u00e1s valiosa y est\u00e1 mucho m\u00e1s cercana al coraz\u00f3n del Padre? Dios sabe lo que nos hace falta, antes de que se lo pidamos (cf. 6,8). Nos contempla constantemente, atiende a lo que necesitamos para vivir. Pensar de otra manera no tiene ninguna raz\u00f3n de ser. Dios ha establecido la duraci\u00f3n de nuestra vida. Ni siquiera el que se fatiga a porf\u00eda y mantiene una actividad febril es capaz de prolongar su propia vida. Debemos poner atenci\u00f3n a lo que aqu\u00ed se nos dice y dejar sin respuesta las cuestiones que no hacen al caso: \u00bfNo hay tambi\u00e9n animales que construyen dep\u00f3sitos en previsi\u00f3n del futuro? Ciertamente, pero no lo hacen las aves que aqu\u00ed se toman como ejemplo. \u00bfY no se puede alargar la vida viviendo de un modo ordenado y con el auxilio de la medicina? Eso tambi\u00e9n es verdad, pero no es lo que aqu\u00ed se considera. Aqu\u00ed se pretende poner en claro que el que se entrega a la confianza en Dios, sin descuidar lo necesario para s\u00ed o su familia, logra el lapso de vida que Dios le ha se\u00f1alado. Se trata de subrayar la conformidad con el plan de Dios y no de las ventajas puramente terrenales, que nada tienen que ver con \u00e9l, aunque se trate de una febril prolongaci\u00f3n de la vida. \u00a1Cu\u00e1ntas veces hemos experimentado la verdad de estas palabras! \u00bfEs igualmente operante esta verdad cuando vivimos en medio del bienestar y la seguridad? <\/p>\n<p>28 Y acerca del vestido, \u00bfpor qu\u00e9 os afan\u00e1is? Observad los lirios del campo, c\u00f3mo crecen; ni se atarean ni hilan. 29 Pero yo os digo: ni Salom\u00f3n en todo su esplendor se visti\u00f3 como uno de ellos. 30 Pues si a la hierba del campo, que hoy existe y ma\u00f1ana se echa al horno, Dios la viste as\u00ed, \u00bfno har\u00e1 mucho m\u00e1s por vosotros, hombres de poca fe? <\/p>\n<p>Viene ahora, en segundo lugar, la preocupaci\u00f3n por el vestido. Jes\u00fas hace que la mirada del disc\u00edpulo se dirija de nuevo a la naturaleza, al delicioso jard\u00edn de Dios. Dios ha colmado de hermosura incluso plantas silvestres m\u00e1s humildes, como los lirios que crecen en el campo. No solamente las rosas o las dalias de vistosos colores est\u00e1n vestidas bellamente, tambi\u00e9n las flores del campo, que crecen entre la hierba y est\u00e1n destinadas al pasto o incluso a ser consumidas por el fuego. El prototipo de la brillante suntuosidad y del disfrute cortesano de la vida, el rey Salom\u00f3n, es un pobre hombre ante esta sencilla belleza. Ciertamente es ef\u00edmera, es quemada con la hierba, aunque Dios la haya adornado de una forma tan exquisita. El mismo Padre, que gobierna con una solicitud tan pr\u00f3diga, \u00bfno tendr\u00e1 tambi\u00e9n cuidado de vosotros, para que pod\u00e1is vestiros decentemente? S\u00f3lo hab\u00e9is de tener la fe, la \u00edntima confianza de que Dios se cuida de veras de esta necesidad del vestido. No se\u00e1is hombres de poca fe, que s\u00f3lo raras veces utilizan su confianza, y la escatiman, que conf\u00edan poco en Dios, continuamente se le echan en brazos conservando su propia inquietud&#8230; <\/p>\n<p>31 No os afan\u00e9is, pues, diciendo: \u00bfQu\u00e9 vamos a comer, o qu\u00e9 vamos a beber, o con qu\u00e9 nos vamos a vestir? 32 Pues todas estas cosas las buscan ansiosamente los paganos; porque bien sabe vuestro Padre celestial que ten\u00e9is necesidad de todas ellas. 33 Buscad primero el reino y su justicia, y todas esas cosas se os dar\u00e1n por a\u00f1adidura. <\/p>\n<p>Estas palabras resumen lo antedicho. En primer lugar los recelosos \u00abhombres de poca fe\u00bb preguntan continuamente: \u00bfQu\u00e9 debemos comer y beber? \u00bfCon qu\u00e9 debemos vestirnos? Procede como los paganos quien hace estas preguntas, y espera lograr la seguridad de su vida con el propio esfuerzo. No sabe nada de Dios y de su providencia paternal, y por eso est\u00e1 completamente abandonado a sus propias fuerzas. Pero vosotros conoc\u00e9is a Dios, \u00e9l es vuestro Padre celestial. Si lo cre\u00e9is de veras, entonces tambi\u00e9n sab\u00e9is que \u00e9l conoce todas vuestras necesidades. Aqu\u00ed queda completamente claro que Jes\u00fas no pretende apartarnos del trabajo para sustentar la existencia terrenal. S\u00f3lo nos dice lo que propiamente importa, lo principal en la vida del disc\u00edpulo: buscad primero el reino (de Dios), lo cual significa aqu\u00ed pr\u00e1cticamente: buscad a Dios antes que a todas las dem\u00e1s cosas. El que aspira al reino de Dios, se somete enteramente a la majestad soberana de Dios y a su bondad paternal. Pero se a\u00f1ade: Y su justicia. Es la misma justicia, que ya hemos hallado reiteradas veces (Cf. 1, 19; 3, 15; 5, 6; 5, 20), a saber, la justicia que Dios espera de nosotros y que debemos ofrecerle. Es la perfecci\u00f3n del Padre celestial, que debe manifestarse en nosotros. La justicia que nos hace aptos para el reino, ya ahora y sobre todo al final. Esto quiere decir que lo m\u00e1s importante no son nuestros propios esfuerzos, sino ser conformados y enardecidos por Dios y su voluntad. En ello deben consistir nuestros anhelos, nuestro pensar y nuestro sentir. Solamente en esto pondr\u00e1 de manifiesto nuestra propia obra. Entonces no solamente se disminuye la preocupaci\u00f3n por nuestras necesidades corporales, sino que Dios ya nos da por s\u00ed mismo todo lo necesario. El que est\u00e1 lleno de la \u00fanica aspiraci\u00f3n importante, ya no ambiciona nada para s\u00ed. Tambi\u00e9n trabaja, gana dinero, compra; pero para \u00e9l estas actividades son servicios que presta a Dios. En \u00faltimo t\u00e9rmino su coraz\u00f3n no vive en dichas actividades&#8230; Deber\u00edamos adquirir el valor que se requiere para esta empresa. Los grandes santos, como Francisco de As\u00eds o Juan Bosco, experimentaron reiteradamente que se puede confiar en la palabra de Dios. <\/p>\n<p>34 No os afan\u00e9is, pues, por el d\u00eda de ma\u00f1ana; que el d\u00eda de ma\u00f1ana traer\u00e1 su propio af\u00e1n. B\u00e1stele a cada d\u00eda su propia angustia. <\/p>\n<p>Este vers\u00edculo est\u00e1 al final como un suplemento, un discreto remate de las graves declaraciones precedentes. No es una excelsa ense\u00f1anza sobre Dios, sino un fragmento de sabidur\u00eda casera de la vida. Cada d\u00eda trae consigo una dosis determinada de angustia y fatiga; no deber\u00edamos aumentarla con la preocupaci\u00f3n por el d\u00eda de ma\u00f1ana. A pesar de esta sencillez el vers\u00edculo muestra que permanecemos en el terreno de la realidad. La renuncia a la preocupaci\u00f3n en el sentido indicado por Jes\u00fas no significa que seamos sustra\u00eddos al esfuerzo y al fatigoso trabajo de cada d\u00eda, a las mil pr\u00e1cticas siempre iguales, a la monoton\u00eda fastidiosa de la vida cotidiana. Todo eso permanece como est\u00e1. Lo nuevo son los sentimientos del disc\u00edpulo: su \u00edntima aspiraci\u00f3n no est\u00e1 ligada, sino dirigida hacia Dios. Entonces todos los peque\u00f1os quehaceres se vuelven ligeros, y son iluminados desde arriba. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Mat 6:5<\/span>; <span class='bible'>Mat 6:16<\/span>; <span class='bible'>Mat 23:5<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 hacer el bien:<\/b><\/i> As\u00ed parece correcto traducir en este contexto la expresi\u00f3n griega que una vez m\u00e1s utiliza el t\u00e9rmino dikaiosine y que en el pasado ha solido traducirse por practicar la justicia. Ver, al respecto, nota a <span class='bible'>Mat 3:15<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La religi\u00f3n y sus recompensas. El resumen general del v. 1 es seguido por tres ilustraciones paralelas de lo errado y de lo correcto en cuanto a pr\u00e1cticas religiosas. Las d\u00e1divas a los pobres, las oraciones y los ayunos eran elementos centrales en la religi\u00f3n jud\u00eda, y se asume que todos sean v\u00e1lidos para los disc\u00edpulos de Jes\u00fas. El asunto no es si se deben practicar, sino c\u00f3mo y por qu\u00e9. El enfo que est\u00e1 en el asunto de la recompensa; la recompensa para una religi\u00f3n de ostentaci\u00f3n es el reconocimiento humano que se busca; pero ah\u00ed termina (ellos ya tienen su recompensa). La religi\u00f3n intima, por otro lado, que se hace para Dios y no para la aprobaci\u00f3n humana, puede esperar una recompensa celestial. N\u00f3tese que no hay turbaci\u00f3n en la idea de recompensa.<\/p>\n<p>La simetr\u00eda prolija de las tres ilustraciones (2-4; 5, 6; 16-18) se interrumpe con una discusi\u00f3n extensa sobre la oraci\u00f3n, lo que aclara la manera incorrecta (7, 8) y la manera correcta (9-15). El Padre Nuestro aparece no como una forma lit\u00fargica prescrita, sino como un modelo de lo que la verdadera oraci\u00f3n debiera ser.<\/p>\n<p>Notas. 1 V\u00e9ase arriba sobre 5:16. 3 \u00a1Esta no es una recomendaci\u00f3n de dar al azar! 6 Habitaci\u00f3n se refiere a un lugar de almacenaje, probablemente sin ventanas, y el \u00fanico cuarto que puede cerrarse con llave; representa el lugar menos p\u00fablico. 7 Por su palabrer\u00eda traduce una \u201cpalabra sin sentido\u201d desconocida en el idioma gr., sugiriendo lo que nosotros conocemos como \u201cjerigonza\u201d. El enfoque no est\u00e1 sobre la \u201crepetici\u00f3n\u201d (seg\u00fan algunas versiones sugieren), sino en lo que no tiene significado alguno y en ruido, sobre la actitud de oraci\u00f3n que piensa que Dios tiene que ser amenazado para tomar nota. La verdadera oraci\u00f3n no es una t\u00e9cnica ni un desempe\u00f1o, sino una relaci\u00f3n. 9-13 La versi\u00f3n de Mat. del Padrenuestro es m\u00e1s larga que la de Luc. 11:2-4. Nuestra versi\u00f3n com\u00fan es aun m\u00e1s larga, pero la doxolog\u00eda familiar s\u00f3lo ocurre en mss. posteriores de Mat. 14, 15 Estos vers\u00edculos parecer\u00edan sugerir que el perd\u00f3n es algo que se gana por perdonar nosotros a otros. Sin embargo, v\u00e9ase 18:21-35 donde se aclara el eslab\u00f3n entre el perdonar y el ser perdonado. La palabra deudas en el v. 12 nos hace recordar esa par\u00e1bola.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>6.2 El t\u00e9rmino hip\u00f3crita, seg\u00fan se usa aqu\u00ed, se refiere a la persona que hace buenas obras solo por apariencia, no por compasi\u00f3n ni ning\u00fan otro motivo bueno. Sus acciones pueden ser buenas pero sus motivos son malos. Esos actos vac\u00edos son su recompensa, mientras que Dios premiar\u00e1 a los que son sinceros en su fe.6.3 Cuando Jes\u00fas dice \u00abno sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha\u00bb, quiere significar que nuestros motivos para dar deben ser puros. Es f\u00e1cil dar con motivos mixtos, hacer algo en favor de alguien si nos va a beneficiar en alguna manera. Los creyentes debieran evitar todo artificio y dar solo por la satisfacci\u00f3n de dar y as\u00ed responder al amor de Dios. \u00bfCu\u00e1l es su motivaci\u00f3n al dar? 6.3, 4 Es muy f\u00e1cil dar por reconocimiento y alabanza. Para asegurarnos de que nuestros motivos no son ego\u00edstas debi\u00e9ramos realizar nuestras buenas obras quieta y silenciosamente, sin esperar recompensa. Jes\u00fas dice que debemos revisar nuestros motivos en cuanto a generosidad (6.4), oraci\u00f3n (6.6) y ayuno (6.18). Estas obras no deben ser egoc\u00e9ntricas, sino teoc\u00e9ntricas, y no para hacernos lucir bien, sino para hacer a Dios lucir bien. La recompensa que Dios promete no es material y nunca es dada a los que la buscan. Hacer algo solo para nosotros no es un sacrificio de amor. Cuando tenga la oportunidad de hacer una buena obra, preg\u00fantese: \u00ab\u00bfHar\u00eda esto aunque nadie lo supiera?\u00bb6.5, 6 Algunas personas, especialmente los l\u00edderes religiosos, quer\u00edan que los vieran como \u00absantos\u00bb, y la oraci\u00f3n p\u00fablica era una de las maneras que empleaban para lograrlo. Jes\u00fas vio m\u00e1s all\u00e1 de sus actos de justicia propia y ense\u00f1\u00f3 que la esencia de la oraci\u00f3n no radica en lo que se dice (ni c\u00f3mo ni d\u00f3nde), sino en la comunicaci\u00f3n con Dios. Es v\u00e1lido orar en p\u00fablico, pero orar solo donde vamos a ser vistos es una indicaci\u00f3n de que nuestra audiencia verdadera no es Dios.6.7, 8 Algunas personas piensan que repetir las mismas palabras una y otra vez, como un encantamiento, har\u00e1 que Dios les oiga. No es err\u00f3neo acercarnos a Dios con la misma petici\u00f3n; Jes\u00fas nos anima a que elevemos oraciones persistentes. Pero condena las repeticiones triviales que no se elevan con un coraz\u00f3n sincero. Nunca se ora demasiado si nuestras oraciones son sinceras.6.9 Esta oraci\u00f3n puede ser un modelo para nuestras oraciones. Debemos alabar a Dios, orar por su obra en el mundo, orar por nuestras necesidades cotidianas y orar solicitando su ayuda en nuestros conflictos diarios.6.9 La frase \u00abPadre nuestro que est\u00e1s en los cielos\u00bb indica que Dios no solo es majestuoso y santo, sino tambi\u00e9n personal y amoroso. El primer rengl\u00f3n de esta oraci\u00f3n modelo es una declaraci\u00f3n de alabanza y dedicaci\u00f3n a honrar el nombre santo de Dios. Honramos el nombre de Dios al usarlo con respeto. Si usamos el nombre de Dios ligeramente, no tomamos en cuenta la santidad de Dios.6.10 La frase \u00abVenga tu reino\u00bb es una referencia al reino espiritual de Dios, no a que Israel fuera liberada del yugo de Roma. El Reino de Dios fue anunciado en el pacto con Abraham (8.11; Luk 13:28), est\u00e1 presente en el reinado de Cristo en el coraz\u00f3n de cada creyente (Luk 17:21), y ser\u00e1 completado cuando la maldad sea destruida y El establezca nuevos cielos y tierra (Rev 21:1).6.10 Cuando oramos \u00abH\u00e1gase tu voluntad\u00bb, no estamos abandon\u00e1ndonos a la suerte, sino que estamos orando que el prop\u00f3sito perfecto de Dios se cumpla en este mundo como en el m\u00e1s all\u00e1.6.11 Cuando oramos \u00abEl pan nuestro de cada d\u00eda d\u00e1noslo hoy\u00bb reconocemos que Dios es nuestro sustentador y proveedor. Es un 2 pensar que dependemos de nosotros mismos. Confiamos en que Dios cada d\u00eda ha de proporcionarnos lo que sabe que necesitamos.6.13 Jes\u00fas no est\u00e1 sugiriendo que Dios nos gu\u00eda hacia la tentaci\u00f3n. Simplemente est\u00e1 pidiendo que seamos librados de Satan\u00e1s y sus enga\u00f1os. Todos los cristianos enfrentamos tentaciones. Algunas veces es tan sutil que inclusive no sabemos qu\u00e9 nos est\u00e1 pasando. Dios nos ha prometido que no permitir\u00e1 que seamos tentados m\u00e1s all\u00e1 de lo que podamos soportar (1Co 10:13). P\u00eddale a Dios que le permita reconocer la tentaci\u00f3n, que le d\u00e9 fuerzas suficientes para enfrentarla y que pueda seguir la senda de Dios. Para mayor informaci\u00f3n acerca de la tentaci\u00f3n, v\u00e9anse las notas de 4.1.6.14, 15 Jes\u00fas nos pone en alerta en cuanto al perd\u00f3n se refiere: si no queremos perdonar a los dem\u00e1s, tampoco Dios nos perdonar\u00e1. \u00bfPor qu\u00e9? Porque cuando no perdonamos a otros estamos negando lo que tenemos en com\u00fan como pecadores necesitados del perd\u00f3n de Dios. El perd\u00f3n de Dios no es el resultado directo de nuestro acto perdonador hacia otros, sino que est\u00e1 basado en nuestro entendimiento del significado del perd\u00f3n (v\u00e9ase Eph 4:32). Es f\u00e1cil pedir a Dios su perd\u00f3n, pero es dif\u00edcil darlo a otros. Cuando pidamos a Dios que nos perdone, debemos preguntarnos: \u00ab\u00bfHe perdonado a las personas que me han herido o agraviado?\u00bb6.16 Ayunar, no tomar alimentos con el prop\u00f3sito de emplear el tiempo en oraci\u00f3n, es noble y dificultoso. Nos da tiempo para orar, nos ense\u00f1a autodisciplina, nos recuerda que podemos vivir con mucho menos y nos ayuda a apreciar los dones de Dios. Jes\u00fas no estaba condenando el ayuno sino la hipocres\u00eda de ayunar con el fin de ganar la aprobaci\u00f3n de la gente. El ayuno era obligatorio para los jud\u00edos una vez al a\u00f1o, en el D\u00eda de la Expiaci\u00f3n (Lev 23:32). Los fariseos ayunaban voluntariamente dos veces a la semana para impresionar a la gente con su \u00absantidad\u00bb. Jes\u00fas recomend\u00f3 actos de autosacrificio hechos en silencio y con sinceridad. Busc\u00f3 personas que lo sirvieran con buenos motivos, no para satisfacer ansias de alabanza.6.17 El aceite de oliva se usaba como un cosm\u00e9tico similar a una loci\u00f3n. Jes\u00fas est\u00e1 diciendo: \u00abCuando ayunes haz todo lo dem\u00e1s de forma normal. No hagas del ayuno un espect\u00e1culo\u00bb.6.20 Hacer tesoros en el cielo no es solo pagar el diezmo, sino que se logra tambi\u00e9n con cualquier acto de obediencia a Dios. Hay cierto sentido en que al dar a la obra de Dios estamos invirtiendo en el cielo, pero nuestra intenci\u00f3n deber\u00eda ser buscar el cumplimiento de los prop\u00f3sitos de Dios en todo lo que hacemos, no solo en lo que hacemos con nuestro dinero.6.22, 23 Visi\u00f3n espiritual es nuestra capacidad de ver con claridad lo que Dios quiere hacer en nosotros y ver el mundo a trav\u00e9s de sus ojos. Pero este discernimiento espiritual puede ser f\u00e1cilmente opacado. Los deseos, intereses y metas ego\u00edstas bloquean esa visi\u00f3n. Servir a Dios es la mejor manera de restaurarla. El \u00abbuen\u00bb ojo es el que se fija en Cristo.6.24 Jes\u00fas dice que podemos servir solo a un se\u00f1or. Vivimos en una sociedad materialista donde muchas personas sirven al dinero. Emplean sus vidas en ganar y atesorar, solo para morir y tener que dejarlo todo. Su anhelo de tener dinero y lo que pueden adquirir con \u00e9l llega a tener mayor preponderancia que su entrega a Dios y que los asuntos espirituales. Lo que atesore le absorber\u00e1 tiempo y energ\u00edas para pensar en ello. No caiga en la trampa del materialismo porque \u00abel amor al dinero es la ra\u00edz de todos los males\u00bb (1Ti 6:10). \u00bfPodr\u00eda asegurar, con toda sinceridad, que Dios es su Se\u00f1or y no el dinero? Una manera de examinarnos es pregunt\u00e1ndonos qu\u00e9 ocupa mayormente mis pensamientos, tiempo y esfuerzos.6.24 Jes\u00fas contrast\u00f3 los valores celestiales con los terrenales cuando afirm\u00f3 que debemos dedicar nuestra lealtad prioritaria a las cosas que no se marchitan, que nadie puede robar y que no envejecen. No debi\u00e9ramos llegar al extremo de fascinarnos tanto por nuestras posesiones al grado que seamos sus esclavos. Esto significa que debi\u00e9ramos hacer algunos recortes en caso de que nuestras posesiones estuvieran convirti\u00e9ndose en demasiado importantes para nosotros. Jes\u00fas est\u00e1 llamando a tomar una decisi\u00f3n que nos permita vivir tranquilamente con lo que tengamos porque hemos elegido lo que es eterno y duradero.6.25 Debido a sus efectos insalubres, nos sugiere no preocuparnos por aquellas cosas que Dios promete suplir. La preocupaci\u00f3n puede (1) da\u00f1ar su salud, (2) dar lugar a que el objeto de su angustia consuma sus pensamientos, (3) mermar su productividad, (4) afectar negativamente la forma en que usted trata a otros, y (5) reducir su capacidad de confiar en Dios. Aqu\u00ed est\u00e1 la diferencia entre la angustia y la preocupaci\u00f3n genuina: la angustia inmoviliza pero la preocupaci\u00f3n nos mueve a la acci\u00f3n.6.33 \u00abBuscar el reino de Dios y su justicia\u00bb significa buscar su ayuda en primer lugar, saturar nuestros pensamientos con sus deseos, tomar su car\u00e1cter como modelo y servirle y obedecerle en todo. \u00bfQu\u00e9 es lo m\u00e1s importante para usted? Habr\u00e1 personas, objetos, metas y otros deseos que compitan en cuanto a prioridad. Cualquiera de estos puede sacar a Dios del primer lugar si usted no decide enf\u00e1ticamente darle el primer lugar en todos los aspectos de su vida.6.34 Planear para el ma\u00f1ana es tiempo bien invertido; afanarse por el ma\u00f1ana es tiempo perdido. Algunas veces es dificultoso notar la diferencia. Planear es pensar con antelaci\u00f3n en metas, pasos y fechas, y confiar en la direcci\u00f3n de Dios. Cuando se hace bien, el af\u00e1n disminuye. El que se afana, en cambio, se ve asaltado por el temor y se le hace dif\u00edcil confiar en Dios. El que se afana deja que sus planes interfieran en su relaci\u00f3n con Dios. No permita que su af\u00e1n por el ma\u00f1ana afecte sus relaciones con Dios.JESUS Y LAS LEYES DEL ANTIGUO TESTAMENTOReferencias y ejemplos de misericordia en el Antiguo Testamento  :Lev 19:18 :  \u00abNo te vengar\u00e1s, ni guardar\u00e1s rencor a los hijos de tu pueblo, sino amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo. Yo Jehov\u00e1\u00bb.Pro 24:28-29 :  \u00abNo seas sin causa testigo contra tu pr\u00f3jimo, y no lisonjees con tus labios. No digas: Como me hizo, as\u00ed le har\u00e9; dar\u00e9 el pago al hombre seg\u00fan su obra\u00bb.Pro 25:21-22 :  \u00abSi el que te aborrece tuviere hambre, dale de comer pan. Y si tuviere sed, dale de beber agua; porque ascuas amontonar\u00e1s sobre su cabeza, y Jehov\u00e1 te lo pagar\u00e1\u00bb.Lam 3:27-31 :  \u00abD\u00e9 la mejilla al que le hiere, y sea colmado de afrentas. Porque el Se\u00f1or no desecha para siempre\u00bb.Lo que parece que Jes\u00fas contradice de las leyes del Antiguo Testamento es digno de un cuidadoso an\u00e1lisis. Es muy f\u00e1cil pasar por alto la gran misericordia con que se escribieron las leyes del Antiguo Testamento. Acabamos de dar varios ejemplos. El sistema de justicia con misericordia que Dios cre\u00f3 se distorsion\u00f3 con el paso de los a\u00f1os y se convirti\u00f3 en justificaci\u00f3n para la venganza. Lo que Jes\u00fas atac\u00f3 fue la mala aplicaci\u00f3n de la Ley.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 238 Mat 5:20; Mat 23:5<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> justicia.  Este t\u00e9rmino abarca la actitud del creyente en cuanto a la limosna, la oraci\u00f3n y el ayuno. Los fariseos hac\u00edan estas cosas para recibir reconocimiento p\u00fablico.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p> 1<strong> (1)<\/strong> La cuarta secci\u00f3n de la promulgaci\u00f3n del Rey en el monte, los vs. 1-18, tiene que ver con las obras justas del pueblo del reino.<\/p>\n<\/p>\n<p> 1<strong> (2)<\/strong> Aqu\u00ed la justicia denota las obras justas, tales como dar limosna (vs. 2-4), orar (vs. 5-15) y ayunar (vs. 16-18). <\/p>\n<\/p>\n<p> 1<strong> (3)<\/strong> La carne del hombre, procurando glorificarse a s\u00ed misma, siempre quiere hacer buenas obras delante de los hombres para conseguir la alabanza de ellos. Pero a las personas del reino, quienes viven en un esp\u00edritu despojado y humillado, y andan bajo el gobierno celestial del reino con un coraz\u00f3n puro y sencillo, no les es permitido hacer nada en la carne para obtener la alabanza de los hombres; m\u00e1s bien deben hacerlo todo en el esp\u00edritu para agradar a su Padre celestial.<\/p>\n<\/p>\n<p> 1<strong> (4)<\/strong> Para el pueblo del reino, Dios no s\u00f3lo es su Dios, sino tambi\u00e9n su Padre; ellos no s\u00f3lo fueron creados por Dios, sino tambi\u00e9n regenerados por el Padre. No s\u00f3lo tienen la vida humana natural y creada, sino tambi\u00e9n la vida divina espiritual e increada. As\u00ed que, la nueva ley del reino, promulgada en el monte por el Rey, les es dada con la intenci\u00f3n de que la guarden, no por su vida humana ca\u00edda, sino por la vida eterna y divina del Padre, no con miras a obtener gloria de los hombres, sino a recibir la recompensa del Padre.<\/p>\n<\/p>\n<p> 1<strong> (a)<\/strong> Mat_6:5 , Mat_6:16 ; Mat_23:5 <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p>37 (D) Reforma de las obras de piedad (6,1-18).<br \/>\n(a) Limosna (6,1-4). Los w. 1-18 tratan de tres obras de piedad: la limosna, la oraci\u00f3n y el ayuno. Afectan a nuestras relaciones con Dios y constituyen una reforma de las actitu\u00addes convencionales. Es una lista t\u00edpicamente jud\u00eda, aunque no hay en ella ninguna referen\u00adcia al templo; puede inspirarse en Dt 6,5. Tras el vers\u00edculo introductorio, siguen tres unida\u00addes de estructura muy similar 2-4, 5-6, 16-18, que carecen de paralelos entre los sin\u00f3pticos. Este modelo se quiebra por la inserci\u00f3n de un material m\u00e1s antiguo en los w. 7-15, que in\u00adcluye la oraci\u00f3n del Se\u00f1or. Desde el punto de vista formal, se parece a un catecismo. 1. tened cuidado en no cumplir vuestra justicia delante de la gente: Dikaiosyne, \u00abrectitud\u00bb, \u00abjusticia\u00bb, al tiempo que es una palabra tem\u00e1tica del evangelio, conduce, inteligentemente, al tema de la limosna, pues su equivalente arameo sedaq\u00e1 lleg\u00f3 a significar \u00abdar limosna\u00bb, como pas\u00f3 con la palabra \u00abcaridad\u00bb en espa\u00f1ol. Re\u00adcompensa: cf. comentario sobre 5,46. Cf. m&#8217;Abot 1,13; S\u00e9neca, Ep. 19.4.32: \u00abQuien da publi\u00adcidad a su virtud, lo hace no a favor de la virtud, sino para su propia gloria\u00bb. Todo el texto est\u00e1 interesado en que las relaciones con Dios sean aut\u00e9nticas y personales. 2. dar limosna: Era una acci\u00f3n que estaba bien organizada en el juda\u00eds\u00admo antiguo (cf. Moore, Judaism 2.162-79) y se le reconoc\u00eda un importante valor; cf. m\u2019Abot 2,7; mPe&#8217;a 1,1. hip\u00f3critas: Se trata de un \u00e9nfasis espec\u00edficamente mateano en el conjunto de los evangelios, que se convierte en n\u00facleo tem\u00e1tico en este texto y en el cap. 23, donde se aplica a los escribas y los fariseos. Originalmente, el griego hypokrit\u00e9s era un t\u00e9rmino del \u00e1mbito teatral, que significaba \u00abactor\u00bb; Mt 23 lo aplica a los falsos int\u00e9rpretes de la Escritura, es decir, a los maestros religiosos que no cumplen con su responsabilidad.<\/p>\n<p>38 (b) Oraci\u00f3n (6,5-15). Jes\u00fas ense\u00f1a en los vv. 5-8 que la oraci\u00f3n deber\u00eda ser una sin\u00adcera comuni\u00f3n personal con Dios, y que debe\u00adr\u00eda ser breve, puesto que es para nuestro bene\u00adficio y no para el de Dios, dado que \u00c9l ya sabe lo que necesitamos. Esta ense\u00f1anza no me\u00adnosprecia el culto p\u00fablico en cuanto tal, pues el mismo Jes\u00fas participaba en el culto sinagogal (Mc 1,21), y lo incorpora en la oraci\u00f3n del Se\u00f1or, aunque tambi\u00e9n oraba en privado.<\/p>\n<p>39 9-13. Estos vers\u00edculos ofrecen un ejemplo de una oraci\u00f3n breve, similar a las 18 bendiciones y al qaddish de la liturgia sinagogal, a la que se a\u00f1ade la referencia a Dios co\u00admo Padre (caracter\u00edstico de Jes\u00fas) y la nota del perd\u00f3n (cf. Eclo 28,2). Probablemente, Mateo a\u00f1adi\u00f3 a la forma m\u00e1s primitiva, que se encuentra en Lc 11,2-4 las palabras \u00abnuestro&#8230; que est\u00e1s en los cielos\u00bb, puesto que ve\u00eda peli\u00adgroso el t\u00e9rmino Abba por sus connotaciones excesivamente familiares. Mateo explica que el reino significa la voluntad de Dios en la tie\u00adrra, y completa la \u00faltima petici\u00f3n con una so\u00adlicitud positiva de salvaci\u00f3n. 9. Padre nuestro en los cielos: V\u00e9ase comentario sobre 5,16. Es\u00adte t\u00edtulo desplaza al de Yahv\u00e9 del AT como mo\u00addo espec\u00edfico neotestamentario de dirigirse a Dios, connotando la confianza del ni\u00f1o, la in\u00adtimidad y la facilidad de acceso; cf. Rom 5,2; Ef 2,18; 3,12; Heb 10,17-20. 10.venga tu reino: Esta petici\u00f3n est\u00e1 en estricto paralelismo con \u00abh\u00e1gase tu voluntad\u00bb. La voluntad de Dios es la paz y la justicia (Rom 14,17). La oraci\u00f3n presupone que el reino no est\u00e1 presente en su plenitud, e implica, de este modo, una escato\u00adlog\u00eda de futuro, como en el cielo as\u00ed en la tierra: La oraci\u00f3n espera una realizaci\u00f3n terrena e hist\u00f3rica de la voluntad de Dios. Presupone una cierta analog\u00eda entre la tierra y el cielo, que se encuentra tanto en la filosof\u00eda griega (mito de la caverna de Plat\u00f3n) como en el Pr\u00f3\u00adximo Oriente antiguo (los conceptos babil\u00f3ni\u00adcos del templo y zigurat; Ex 25,9.40). Puesto que es el Hijo de hombre el que trae el reino, encontramos en esta frase una cristolog\u00eda im\u00adpl\u00edcita. reino: V\u00e9ase comentario sobre 4,17. 11. pan: Puede referirse a las necesidades coti\u00addianas, al banquete mesi\u00e1nico, o, como en la primitiva interpretaci\u00f3n cristiana, a la euca\u00adrist\u00eda en cuanto anticipaci\u00f3n del banquete me\u00adsi\u00e1nico. de cada d\u00eda: Epiousion es una rara pa\u00adlabra griega sobre cuyo exacto significado y etimolog\u00eda no hay acuerdo entre los especia\u00adlistas. Las cuatro posibles traducciones son: \u00abdel ma\u00f1ana\u00bb, \u00abde cada d\u00eda\u00bb, \u00abnecesario\u00bb o \u00abfuturo\u00bb. Estas cuatro traducciones pueden combinarse entre s\u00ed: \u00abel pan es el pan terreno, el pan del pobre y necesitado, y, al mismo tiempo, por la hora escatol\u00f3gica en la que se pide y se come, es el pan del futuro para hoy, el pan de los elegidos y bienaventurados\u00bb (Lohmeyer). 12. perdona nuestras deudas: V\u00e9a\u00adse Mc 11,25. Las deudas es un eufemismo arameo que se refiere a los pecados, como noso\u00adtros perdonamos: Esta oraci\u00f3n presupone reciprocidad y establece cierta relaci\u00f3n entre el trato mutuo y el de Dios con nosotros, pero no afirma una exacta proporcionalidad. Dios es mucho m\u00e1s misericordioso y generoso que nosotros; cf. 18,21-35; 20,1-16. Tenemos la res\u00adponsabilidad de imitar a Dios, de seguir su iniciativa en el perd\u00f3n. El perd\u00f3n es una nece\u00adsidad social si la sociedad no quiere verse pa\u00adralizada por una acumulaci\u00f3n de agravios de unos contra otros. Tradicionalmente se obtie\u00adne mediante el sacrificio, pero la sexta de las 18 bendiciones es una oraci\u00f3n de perd\u00f3n. 13. no nos induzcas: Probablemente significa \u00abno nos permitas sucumbir en la prueba del tiem\u00adpo final\u00bb o \u00abno permitas que caigamos cuando somos tentados\u00bb, malo: Casi con toda certeza se refiere al Maligno, al diablo, al mal perso\u00adnificado. El Padrenuestro es la base de todos los tratados patr\u00edsticos sobre la oraci\u00f3n. La oraci\u00f3n, por consiguiente, no es dif\u00edcil, puesto que cualquiera puede decir esta plegaria. Ter\u00adtuliano la denomina el resumen de todo el Evangelio.<br \/>\n(Jerem\u00edas, J., The Prayers of Jes\u00fas [Londres1967] . Lohmeyer, E., Our Father [Nueva York 1966]. Petuchowski, J. y M. Brocke, The Lord&#8217;s Prayer and Jewish Liturgy [Nueva York 1979].)<\/p>\n<p>40 (c) Ayuno (6,16-18). El ayuno es una pr\u00e1ctica religiosa com\u00fan y puede ser tanto p\u00fa\u00adblica como privada. El serm\u00f3n presupone su legitimidad. Mc 2,18-20 (= Mt 9,14-15) dice que los disc\u00edpulos no est\u00e1n obligados a ayunar durante la vida de Jes\u00fas, pero afirma su legiti\u00admidad posterior. Los jud\u00edos no tienen un tiem\u00adpo especial para el ayuno como la cuaresma, pero s\u00ed tienen algunos d\u00edas especiales de ayu\u00adno comunitario, especialmente el Y\u00f3m Kipp\u00fcr, el d\u00eda de la expiaci\u00f3n, y el d\u00eda 9 del mes de ab. Seg\u00fan la Did 8,1, los jud\u00edos practicaban ayu\u00adnos privados los lunes y jueves, mientras que los cristianos eligieron los mi\u00e9rcoles y viernes (este \u00faltimo en memoria del sufrimiento de Jes\u00fas). El ayuno era entendido como expre\u00adsi\u00f3n de la propia humillaci\u00f3n ante Dios (Is 58,3-9), como intensificaci\u00f3n de la oraci\u00f3n (Tob 12,8; 2 Cr 20,3), como pr\u00e1ctica relacio\u00adnada con la limosna (\u00abEl m\u00e9rito del ayuno es\u00adt\u00e1 en proporci\u00f3n con la caridad dispensada\u00bb, bBer. 6b), y como expresi\u00f3n de duelo (Mt 9,14-15). 16. cubren sus caras: Hay un juego de pa\u00adlabras entre los t\u00e9rminos griegos aphanizousin, \u00abcubrirse\u00bb, y phan\u00f3sin, \u00abser visto\u00bb. 17. l\u00e1vate la cara: Este vers\u00edculo est\u00e1 construido de forma qui\u00e1stica; parece estar en contradic\u00adci\u00f3n con mYoma 8,1, que afirma que nadie puede lavarse o perfumarse en el d\u00eda de la ex\u00adpiaci\u00f3n. 18. no ser visto: Los detalles no son importantes, sino lo esencial, es decir, que el ayuno est\u00e1 dirigido a Dios, no a los seres hu\u00admanos. Exige la fe (cf. Moore, Judaism 2.55-69.257-66; TDNT 4.924-35).<\/p>\n<p>41 (E) Instrucciones complementarias (6,19-7,12). Esta secci\u00f3n del serm\u00f3n contiene instrucciones complementarias sobre c\u00f3mo amar a Dios con todo el coraz\u00f3n (v. 21), los dos y\u00e9s\u00e1r\u00edm (v. 24), el alma (es decir, la vida, v.25), y la fuerza (riqueza, vv. 19-34); cf. Dt 6,5. Puede tambi\u00e9n entenderse como una lista de acciones de benevolencia (m\u2019Abot 1,2), o como comentario sobre la segunda parte de la ora\u00adci\u00f3n del Se\u00f1or: pan (6,19-34), perd\u00f3n (7,1-12), tentaci\u00f3n (7,13-20), liberaci\u00f3n del mal (7,21-27) (as\u00ed Grundmann, Bornkamm, Lambrecht). Las dos primeras unidades m\u00e1s breves, vv. 19-<br \/>\n 21 y vv. 22-23, contienen una ense\u00f1anza sa\u00adpiencial sobre los aut\u00e9nticos valores, expresa\u00adda mediante dos im\u00e1genes.<\/p>\n<p>42 (a) TESORO EN EL CIELO (6,19-21). Se trata de un dicho de Q, altamente reelaborado con relaci\u00f3n a la forma preservada en Lc 12,33-34. Formalmente, la unidad consiste en dos mandatos, uno positivo y otro negativo, seguidos por un proverbio que justifica los mandatos. El conjunto est\u00e1 organizado qui\u00e1sticamente. 19. tesoro: Un tema que interesa es\u00adpecialmente a Mateo; cf. 13,44. En estos vv. 19-20 se establece una oposici\u00f3n entre tesoros corruptibles y tesoros incorruptibles. No debe\u00adr\u00edamos espiritualizar excesivamente esta ense\u00ad\u00f1anza en un sentido plat\u00f3nico, como si se re\u00adfiriera exclusivamente al otro mundo. Es mucho mejor comprenderla como alusi\u00f3n a los tesoros que ya se han experimentado en es\u00adta vida, pero cuyo valor contin\u00faa en la eterni\u00addad. Cf. mPe\u2019a 1,1: \u00abSon cosas cuyo beneficio se disfruta en este mundo, mientras que las ganancias son acumuladas para el mundo ve\u00adnidero: honrar al padre y a la madre, realizar acciones bondadosas, construir la paz entre un hombre y su compa\u00f1ero, y el estudio de la ley, conducen a ello\u00bb. Cf. Eclo 20,30; 41,14.<\/p>\n<p>43 (b) EL OJO SENCILLO (6,22-23). Proce\u00addente de Q, esta forma es m\u00e1s breve y, tal vez, m\u00e1s original que Lc 11,34-36. Presenta una es\u00adtructura que consta de cuatro partes: una defi\u00adnici\u00f3n a la que siguen dos oraciones condicio\u00adnales en paralelismo antit\u00e9tico, y, despu\u00e9s, una oraci\u00f3n condicional final que termina con una ominosa cuesti\u00f3n abierta. Sobre el trasfondo del AT, v\u00e9ase Prov 22,3; Eclo 13,25s; 14,8.10; tambi\u00e9n T. Benj. 4; en m&#8217;Abot 2,8-9 leemos: \u00abR. Yojan\u00e1n ben Zakkai dijo a sus cin\u00adco disc\u00edpulos: \u00abId a ver cu\u00e1l es el mejor cami\u00adno al que un hombre deber\u00eda adherirse\u201d. R. Eliezer dec\u00eda: \u201cel ojo bueno\u201d&#8230; R. Eleazar de\u00adc\u00eda: \u201cel coraz\u00f3n bueno\u201d\u00bb. Eleazar es quien ga\u00adna. El dicho de Mateo y Abot, aunque usando una terminolog\u00eda diferente, est\u00e1n de acuerdo en lo principal: el fundamento de la propia existencia debe ser s\u00f3lido. Si la orientaci\u00f3n b\u00e1\u00adsica de tu vida, tu opci\u00f3n fundamental, es s\u00f3li\u00adda, los resultados, en su totalidad, ser\u00e1n posi\u00adtivos. Esta ense\u00f1anza puede prestarse al abuso, pero usada de modo correcto puede ahorrar al creyente escr\u00fapulos falsos e innece\u00adsarios. si tu ojo es simple: El t\u00e9rmino griego \u00absimple\u00bb podr\u00eda traducirse por \u00absencillo\u00bb, \u00abfir\u00adme\u00bb, \u00abindiviso\u00bb, \u00abperfecto\u00bb (cf. 5,48). Apunta hacia la idea de resoluci\u00f3n firme, pureza de coraz\u00f3n (5,8) y lealtad integra. Pero a menudo tenemos una doble intenci\u00f3n (Sant 1,7-8). De\u00adbemos recibir esta integridad y armon\u00eda del al\u00adma como un don. (Sobre el trasfondo helen\u00eds\u00adtico, cf. H. D. Betz, Essays on the Serm\u00f3n on the Mount [Filadelfia 1985] 71-87.)<\/p>\n<p>44 (c) DIOS y Mam\u00f3n (6,24). Es otro dicho Q (cf. Lc 16,13). Ense\u00f1a de nuevo la imposibi\u00adlidad de servir a Dios con un coraz\u00f3n dividido, o, positivamente, la necesidad de tomar una decisi\u00f3n fundamental de amar a Dios sobre to\u00addas las cosas, y todo lo dem\u00e1s s\u00f3lo en cuanto ayuda a este amor fundamental. El \u00abse\u00f1or\u00bb ri\u00adval puede ser cualquier cosa o cualquier per\u00adsona, pero al final del vers\u00edculo se nos da un ejemplo, \u00abmam\u00f3n\u00bb, un t\u00e9rmino sem\u00edtico que significa dinero o riqueza. Este vers\u00edculo ofre\u00adce un comentario sobre Dt 6,5; cf. Mt 19,22.23; mGit. 4,5.<br \/>\n45 (d) SOBRE PREOCUPACIONES Y ANSIEDA\u00adDES (6,25-34). Esta secci\u00f3n est\u00e1 formada con material que procede de Q, excepto el v. 34 y unos pocos toques redaccionales. La ense\u00f1an\u00adza presupone una situaci\u00f3n de prosperidad en Galilea y ser\u00eda impertinente en lugares o situa\u00adciones de indigencia. Tal vez refleje el inter\u00e9s de un joven por descubrir los l\u00edmites de la exis\u00adtencia humana, las necesidades reales y los verdaderos valores de la vida. Trata de las ne\u00adcesidades humanas b\u00e1sicas, comer, beber, ves\u00adtir (no la vivienda, que en el Pr\u00f3ximo Oriente no era tan apremiante), en tanto en cuanto pueden convertirse en \u00eddolos o fetiches. (Calvino defini\u00f3 como \u00eddolo todo cuanto se sit\u00faa en\u00adtre Dios y nosotros; en este sentido, la mente humana es una f\u00e1brica de \u00eddolos). Un t\u00e9rmino clave en todo el conjunto es merimnad, \u00abestar ansioso\u00bb. Seg\u00fan N. Baumert (Ehelosigkeit und Ehe im Herm [FB 47, Wurzburgo 1984] 479-504), este t\u00e9rmino no significa \u00abestar ansioso\u00bb, sino \u00abconsiderar\u00bb, \u00abpensar sobre\u00bb, en el senti\u00addo de \u00abpreocuparse\u00bb o \u00abestar absorto\u00bb. Los vv. 25 y 34 forman una inclusi\u00f3n. H. D. Betz pien\u00adsa que todo el pasaje es una apolog\u00eda de la pro\u00advidencia divina como respuesta a una crisis de fe en ella. El pasaje es el resultado de una com\u00adbinaci\u00f3n de teolog\u00eda sapiencial y escatolog\u00eda. El orden natural es bueno, pero esta perspec\u00adtiva no se basa tanto en Gn 1 cuanto en la ex\u00adperiencia cotidiana. No se idealiza rom\u00e1ntica\u00admente la naturaleza, pues en ella hay peligros evidentes, como la lluvia, el diluvio y la tor\u00admenta. Pero la paternidad de Dios hace que el mundo siga adelante y ofrece la posibilidad de convertirse de la locura y el pecado humano. La fe en la providencia se enra\u00edza en una rela\u00adci\u00f3n especial con Dios, siendo realmente hijos e hijas del Padre celestial. La conducta \u00e9tica consiste en aprender el modo y la manera me\u00addiante los que Dios ama y preserva su crea\u00adci\u00f3n. 28. no se afanan ni hilan: Tal vez estos dos verbos reflejen la labor del campo realiza\u00adda por los hombres y las tareas dom\u00e9sticas propias de las mujeres. Aunque no es tan ob\u00advio que se hiciera esta distinci\u00f3n en el Pr\u00f3xi\u00admo Oriente, el texto trata de forma igualitaria ambos tipos de trabajo. 33. buscad primero el reino de Dios y su justicia: Con este vers\u00edculo llegamos al cl\u00edmax de todo el cap\u00edtulo. El \u00falti\u00admo objetivo de toda nuestra actividad debe ser el valor m\u00e1s alto, el reino de Dios, que aqu\u00ed se define como justicia (cf. Rom 14,17 y Mt 6,10). La funci\u00f3n literaria del vers\u00edculo es soldar los w. 19-34 en el resto del serm\u00f3n, una funci\u00f3n similar a la realizada por 5,20 y 6,1; \u00abEn Ma\u00adteo, la b\u00fasqueda del reino y de la justicia no son b\u00fasquedas diferentes; lo que \u00e9l quiere de\u00adcir es que no hay aut\u00e9ntica b\u00fasqueda del reino sino en aquella cuyo objetivo inmediato sea la justicia\u00bb (Dupont, B\u00e9atitudes 3.297). Esta jus\u00adticia no es s\u00f3lo la justicia de Dios, sino tam\u00adbi\u00e9n la que nosotros mismos tenemos que rea\u00adlizar en la tierra.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>En esta parte del serm\u00f3n en el monte nuestro Se\u00f1or trata de dos asuntos: las limosnas y la oraci\u00f3n. Tanto al uno como al otro los jud\u00edos daban grande  importancia, y tanto el uno como el otro merecen seria atenci\u00f3n de parte de los cristianos.<br \/>\nN\u00f3tese que nuestro Se\u00f1or presupone, que todos los que se llaman disc\u00edpulos suyos dan limosnas. Por lo tanto, el \u00fanico punto \u00e1 que se refiere es \u00e1 la manera de  desempe\u00f1ar ese deber. Esto es en gran manera instructivo, y condena la parsimonia exagerada de los que se niegan \u00e1 socorrer \u00e1 los menesterosos. \u00a1Cu\u00e1ntos  hay que son ricos \u00e1 sus propios ojos, mas pobres \u00e1 los ojos de Dios! \u00a1Cu\u00e1ntos hay que no contribuyen ni un centavo para aliviar los cuerpos \u00f3 las almas de sus  semejantes! \u00bfMerecen tales hombres titularse cristianos? Es muy dudoso: un Salvador dadivoso debe tener disc\u00edpulos tambi\u00e9n dadivosos.<br \/>\nObs\u00e9rvese, en seguida, que nuestro Se\u00f1or presupone, que todos los que se llaman disc\u00edpulos suyos hacen oraci\u00f3n. En consecuencia, solo se contrae \u00e1 explicar  de que manera se debe orar. Esta es otra circunstancia que bien merece tenerse presente, por cuanto nos ense\u00f1a que los que no oran no son cristianos  verdaderos. No es suficiente tomar parte los domingos en las oraciones de la congregaci\u00f3n \u00f3 durante la semana en las de la familia: es preciso orar tambi\u00e9n en  secreto. Sin nacer esto podemos ser miembros de la iglesia visible; pero no de la invisible.<br \/>\nM\u00e1s \u00bfcu\u00e1les son las reglas que Jes\u00fas prescribi\u00f3 para dar limosna y para orar? Ellas son pocas y sencillas, pero dan lugar \u00e1 profundas reflexiones.<br \/>\nEn la pr\u00e1ctica de la beneficencia debe evitarse y detestarse toda ostentaci\u00f3n. No debemos dar como para que el mundo vea cuan generosos y caritativos  somos, y como si solicitaremos la alabanza de nuestros semejantes. Nuestro deber es dar sigilosamente y no hacer alarde ninguno de nuestra caridad,  procurando, en cuanto sea posible, conformarnos al esp\u00edritu de la siguiente m\u00e1xima: \u00abCuando t\u00fa des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha..<br \/>\nAl orar, debe procurarse, ante todo, \u00e9l estar solo con Dios. S\u00ed, hemos de buscar un lugar donde estemos al abrigo de todas las miradas humanas, y donde  podamos abrir nuestros corazones con la seguridad de que nadie nos est\u00e1 observando, excepto Dios. Para muchas personas es en extremo dif\u00edcil conformarse \u00e1  esta regla: para los pobres y los sirvientes es casi imposible estar por algunos momentos completamente solos. M\u00e1s todos debemos esforzarnos en seguir dicha  regla. La necesidad, en tales casos, es la madre de la invenci\u00f3n.<br \/>\nEn la pr\u00e1ctica de todos nuestros deberes, bien sea que demos limosna \u00f3 bien que oremos, la gran verdad que debemos tener siempre presente es, que el Dios \u00e1  quien servimos sabe todas las cosas y escudri\u00f1a iodos los corazones. La ostentaci\u00f3n, la afectaci\u00f3n y las meras exterioridades son abominables \u00e1 los ojos de  Dios. Ese Ser justo no toma en cuenta la cantidad de dinero que damos, \u00f3 el n\u00famero de palabras que pronunciamos: lo que El toma en cuenta es el estado de  nuestro coraz\u00f3n y las razones que nos mueven. \u00abNuestro Padre ve en lo secreto..<br \/>\nHe aqu\u00ed un escollo contra el cual se estrellan muchos hombres. Se lisonjean con la idea de que sus almas est\u00e1n en salvo si practican cierto n\u00famero de deberes  religiosos. Olv\u00eddense de que Dios no toma en cuenta la cantidad sino la calidad de nuestras obras. No pueden comprarse sus mercedes, como algunos se  imaginan, por medio de una repetici\u00f3n maquinal de cierto n\u00famero de palabras, \u00f3 por medio del traslado de una suma de dinero \u00e1 un instituto de beneficencia.<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 sentimientos abrigan nuestros corazones? \u00bfHacemos todo para ser visto de Dios y no de los hombres? \u00bfSomos sinceros en la ejecuci\u00f3n de nuestras  acciones? He aqu\u00ed las cuestiones de que debemos ocuparnos constantemente.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>ser vistos&#8230;<\/b><\/i> \u2192 <span style=\"color:#008000\"><span class=\"bible\">Mat 23:5<\/span><\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>R1003 \u03a0\u03c1\u1f78\u03c2 \u03c4\u03cc con el infinitivo expresa aqu\u00ed la idea de prop\u00f3sito (para ser vistos por ellos -M140). <\/p>\n<p> R1172 \u039c\u03ae\u03b3\u03b5 es un intensivo compuesto negativo (\u03b3\u03b5 aparece aqu\u00ed simplemente para fortalecer las otras palabras -M164). <\/p>\n<p> H471 En los vv. 1 y sigs., \u03b4\u03b9\u03ba\u03b1\u03b9\u03bf\u03c3\u03cd\u03bd\u03b7\u03bd \u03c0\u03bf\u03b9\u03b5\u1fd6\u03bd significa: dar limosna (sem\u00edtico). <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n<p> g 23.5.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia Textual III Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>De qu\u00e9 manera se debe hacer la limosna. De la oraci\u00f3n y del ayuno. Que no se ha de atesorar en la tierra, sino en el cielo; ni servir a dos se\u00f1ores. Que no nos hemos de acongojar demasiado por lo que mira a la comida y al vestido, puesto que nuestro Padre celestial tiene tomado sobre s\u00ed este cuidado.<\/p>\n<p>1 a. Esto es, vuestras buenas obras. El Griego: eleemos\u00fanen hum\u00f3n (vuestra limosna).<\/p>\n<p>b. El Griego: ouk \u00e9jete (no ten\u00e9is). El Se\u00f1or, que al principio de este serm\u00f3n hab\u00eda dicho a sus Ap\u00f3stoles: Vuestra luz brille de tal manera delante de los hombres que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen por ellas a vuestro Padre, que est\u00e1 en los cielos (Mt 5,16), en este lugar condena solamente el fin perverso que se proponen los hip\u00f3critas y hombres vanos, cuando exponiendo sus obras a la vista de los hombres, s\u00f3lo buscan en esto sus alabanzas, y no la gloria de Dios, como debieran.<\/p>\n<p>2 c. Los fariseos hac\u00edan tocar una trompeta para juntar los pobres, y ganarse la reputaci\u00f3n de hombres caritativos. El Se\u00f1or, condenando esta hipocres\u00eda, nos manda hacer limosna; pero de tal manera que, si es posible, no lo sepan las mismas manos de que nos servimos para hacerla. San Juan Cris\u00f3stomo. in Matth. homil. XIX.<\/p>\n<p>d. El Griego: ap\u00e9jousi (reciben), y lo mismo en los vv. 5. 16.<\/p>\n<p>3 e. Manera proverbial, para significar un secreto muy estrecho.<\/p>\n<p>4 f. El Griego: en t\u00f3 faner\u00f3 (en lo p\u00fablico); y lo mismo en los vv. 6. 18. En la luz clara de la resurrecci\u00f3n de los justos (Lc 14,14).<\/p>\n<p>5 g. Confirma el Se\u00f1or la doctrina precedente, condenando las pr\u00e1cticas de los fariseos, y ense\u00f1\u00e1ndonos la manera de tener oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>6 h. El Griego: t\u00f3 en t\u00f3 krupt\u00f3 (que est\u00e1 en lo escondido). Quiere el Se\u00f1or, que para orar nos retiremos a nuestros aposentos, y cerremos la puerta para evitar ser vistos de los hombres; lo cual pudiera entonces sernos motivo de tentaci\u00f3n; o como lo explican San Hilario y San Agust\u00edn, quiere que entremos dentro de nosotros mismos, y que cerremos bien la puerta para orar al Padre celestial en lo secreto. Esto es, que nuestra oraci\u00f3n debe hacerse en la presencia de Dios, y en el olvido de todas las cosas exteriores, cerrando la puerta, para no dar entrada a otros pensamientos que los que nos hagan conocer la bondad inmensa de Dios, nuestras miserias, el precio infinito de los bienes que pedimos, etc. Y as\u00ed en el texto Griego en vez de orar que usa la Vulgata, se lee el verbo pros\u00e9ujomai, que significa orar con instancia, expresando el sumo respeto, recogimiento y fervor con que nos hemos de poner en la presencia de Dios, para dirigirle nuestros ruegos y oraciones.<\/p>\n<p>7 i. El Griego: m\u00e9 battolog\u00e9sete (no habl\u00e9is in\u00fatil o superfluamente). Este era un error de los gentiles, creer, que as\u00ed como los jueces se dejan persuadir a fuerza de discursos adornados y elegantes, podr\u00edan ellos del mismo modo ganar a Dios a fuerza de palabras.<\/p>\n<p>9 j. Esta oraci\u00f3n, dice San Agust\u00edn, es tan perfecta y tan fecunda, que comprende en pocas palabras todo lo que se puede pedir a Dios, para adquirir los bienes, para evitar los males, y para conseguir el perd\u00f3n de los pecados.<\/p>\n<p>k. \u00a1Qu\u00e9 consuelo tan grande para los verdaderos hijos de Dios, el poderle llamar Padre a boca llena! Se dice nuestro, y no m\u00edo, porque la oraci\u00f3n de los cristianos es en general por todo el cuerpo de la Iglesia.<\/p>\n<p>l. Porque aunque est\u00e1 Dios en todas partes, es el cielo en donde ha fijado el trono de su gloria.<\/p>\n<p>m. La perfecci\u00f3n de un cristiano, dice San Juan Cris\u00f3stomo, consiste en ser irreprensible en todas sus acciones; por manera, que los que las vean den a Dios la gloria que le es debida.<\/p>\n<p>10 n. Pedimos a Dios que reine generalmente en todo el mundo; y por consiguiente, que sea exterminado el reino del demonio. Debemos tambi\u00e9n, seg\u00fan el pensamiento de San Cipriano, pedir sin cesar a Dios en nuestras oraciones, que no seamos excluidos del reino celestial, como lo fueron los jud\u00edos.<\/p>\n<p>o. Como la voluntad de Dios se cumple perfectamente en el cielo, donde los \u00e1ngeles y bienaventurados con la mayor sumisi\u00f3n y fervor est\u00e1n siempre rendidos ante el trono del Se\u00f1or de la majestad; de la misma manera pedimos a Dios, que nos conceda la gracia de hacer su voluntad, no en parte, sino de cumplirla enteramente y de todo coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>11 p. Todos los Padres han entendido por este pan, el alimento que cada d\u00eda necesitamos para sustentar nuestro cuerpo, y el divino de la Eucarist\u00eda, sin el cual no puede vivir nuestro esp\u00edritu. En este lugar, y en Lc 11,2, en que se anuncia esta oraci\u00f3n, se lee constantemente en los originales griegos: t\u00f3n \u00e1rton hem\u00f3n t\u00f3n epi\u00f3usion. Pero el texto latino en San Mateo, dice supersubstantialem, sobresustancial, y San Lucas traslada la misma palabra quotidianum, de cada d\u00eda. Por tanto, la Iglesia recibe los dos sentidos que contiene la voz griega epi\u00f3usion. Porque si esta palabra viene de la ra\u00edz \u00e9imi, \u00e9o, significa el pan cotidiano, el de ma\u00f1ana, el que basta para hoy, y sucede de d\u00eda en d\u00eda. Pero si se deriva de \u00f3usia, sustancia, quiere decir sobresustancial, sobre todas las sustancias; esto es, sobrenatural y divino, lo que comprende el pan de la Eucarist\u00eda, y tambi\u00e9n el pan de la Gracia, que es la vida del alma. Los que trasladan el pan venidero, y el pan despu\u00e9s del presente, no van fuera de camino, si no se oponen a la traslaci\u00f3n que se halla en este lugar de San Mateo, la que ya expres\u00f3 el primer poeta cristiano, nuestro Juvenco en este modo: Vitalisque hodie sancti substantia panis proveniat nobis. Lib. I, Hist. Evang. Decimos nuestro, porque ha de ser pan ganado con el sudor de nuestro rostro, y no fruto de alguna injusticia; y le pedimos para cada d\u00eda, porque ser\u00eda contradecirnos en cierta manera, pensar vivir largo tiempo en el siglo, y pedir a Dios que su reino venga prontamente.<\/p>\n<p>12 q. Un juicio, dice San Cipriano, pronunciamos contra nosotros mismos siempre que pedimos a Dios que nos perdone, como perdonamos a los otros, si no queremos perdonar a los que nos han ofendido.<\/p>\n<p>13 r. En el texto Griego se hallan las siguientes palabras: h\u00f3ti s\u00f3u estin he basileia, k\u00e1i he d\u00fanamis, k\u00e1i he d\u00f3xa eis t\u00f3us aionas; am\u00e9n (Porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria por los siglos. Am\u00e9n): que se creen no ser del texto, sino introducidas en \u00e9l. Ninguno puede ser tentado sin ser probado, dice San Agust\u00edn, y la tentaci\u00f3n es la que produce la prueba, y la prueba nos pone en ocasi\u00f3n de esperar en la divina misericordia. Y as\u00ed no pedimos a Dios en esta oraci\u00f3n, que no seamos tentados; sino que no nos abandone y entregue a la tentaci\u00f3n por un efecto de su c\u00f3lera e indignaci\u00f3n contra nosotros.<br \/>\nEste mal, dice San Cipriano, comprende todo aquello que nuestro enemigo hace contra nosotros para perdernos; y no podremos librarnos de \u00e9l, si Dios no nos libra, concediendo a nuestros ruegos su asistencia. San Juan Cris\u00f3stomo explica estas palabras: ap\u00f3 t\u00f3u poner\u00f3u (del malo, o del maligno): esto es, del demonio, y de todas sus asechanzas y tiros.<\/p>\n<p>s. As\u00ed sea. Palabra hebrea, para manifestar el ardiente deseo de conseguir lo que se pide; o la sinceridad y verdad con que se habla.<\/p>\n<p>14 t. Las injurias y ofensas que os hicieren. Esto se refiere al v. 12.<\/p>\n<p>16 u. A la limosna y a la oraci\u00f3n, de que el Se\u00f1or ha hablado antes, junta ahora el ayuno, que, seg\u00fan el Evangelio (Mc 9,18) es una de las armas m\u00e1s poderosas que tenemos para vencer al demonio. Y prosigue condenando la hipocres\u00eda de los fariseos, que con sus exterioridades solamente buscaban las alabanzas de los hombres.<\/p>\n<p>17 v. No se ha de entender esto a la letra, como lo observa San Juan Cris\u00f3stomo. El sentido verdadero de estas palabras es, que as\u00ed como los antiguos se perfumaban, y lavaban la cara en los d\u00edas de alegr\u00eda y de festejo, de la misma manera debemos hacer brillar en nuestro rostro una santa alegr\u00eda el d\u00eda que ayunamos, para esconder nuestro tesoro, y estorbar que la vanidad nos arrebate el m\u00e9rito de nuestro ayuno.<\/p>\n<p>18 w. El Griego: en t\u00f3 faner\u00f3 (en lo p\u00fablico); a\u00f1ade el texto Griego.<\/p>\n<p>21 x. Un coraz\u00f3n apegado a las cosas y riquezas de ac\u00e1 abajo, dice San Juan Cris\u00f3stomo, es incapaz de entender las verdades que tocan al reino de los cielos: est\u00e1 sordo a las voces del Se\u00f1or, que declara que son bienaventurados los pobres de coraz\u00f3n y de esp\u00edritu. Lo que se dice de las riquezas, se debe entender de todas las otras cosas, cuyo amor se\u00f1orea el coraz\u00f3n de los hombres; porque todas ellas est\u00e1n comprendidas bajo de este nombre de tesoro, en donde est\u00e1 nuestro coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>23 y. Tu ojo es, respecto de tu cuerpo, como una l\u00e1mpara que lo alumbra. Si este ojo es sencillo, esto es, est\u00e1 limpio y sano, todo tu cuerpo ser\u00e1 alumbrado, esto es, tu ojo servir\u00e1 de luz a todos los miembros de tu cuerpo; pero si es malo, esto es, defectuoso, y que no puede ver, todo tu cuerpo estar\u00e1 en tinieblas, y expuesto a mil ca\u00eddas. Y si la luz que hay en ti, si este ojo, que debe ser como la luz, se oscurece, y se hace tenebroso, \u00a1cu\u00e1n grandes ser\u00e1n aquellas tinieblas! esto es, \u00a1en cu\u00e1nta oscuridad y en qu\u00e9 peligro de golpearse estar\u00e1 todo el resto de tu cuerpo, que por s\u00ed mismo no es sino tinieblas, habiendo perdido toda su luz! San Juan Cris\u00f3stomo. As\u00ed como en el cuerpo, prosigue el Santo, cuando se apaga la luz de los ojos, los otros miembros quedan privados del mayor socorro que ten\u00edan para sus operaciones; del mismo modo, cuando queda oscurecida la luz del alma, se halla necesariamente sumergida en una infinidad de males. De estas palabras del Salvador debemos aprender, dice San Agust\u00edn, que nuestras obras son puras y agradables a Dios, cuando se hacen con un coraz\u00f3n sencillo. Por este ojo entiende el Santo la rectitud y pureza de intenci\u00f3n, que debe acompa\u00f1ar todas nuestras obras.<\/p>\n<p>24 z. El uno de estos se\u00f1ores, dice San Juan Cris\u00f3stomo, te manda que robes los bienes ajenos: el otro que des los tuyos. El uno quiere que seas casto; y el otro que te entregues a la disoluci\u00f3n. El uno te conduce a la glotoner\u00eda; y el otro te ordena la abstinencia. El uno te inspira el amor de las cosas presentes; y el otro te manda que las desprecies. \u00bfC\u00f3mo podr\u00e1s unir dos cosas tan opuestas?<\/p>\n<p>a. MS. E \u00e1 mammona. Es palabra sir\u00edaca.<\/p>\n<p>25 b. El Griego: k\u00e1i t\u00ed p\u00edete? (\u00bfy qu\u00e9 beber\u00e9is?). Alma en este lugar y en otros muchos se toma por la vida.<\/p>\n<p>26 c. MS. Tenet mientes a las uolatilias del cielo.<\/p>\n<p>d. Con este ejemplo de las aves, no nos prohibe el Se\u00f1or que sembremos y que seguemos; sino que quiere que lo hagamos sin desconfianza, sin inquietud y sin turbaci\u00f3n. Lo contrario procede de nuestra poca fe. Dios nos puso este trabajo, como pena del pecado; y que puede servirnos de satisfacci\u00f3n y de penitencia; pero no quiere que convirtamos en ponzo\u00f1a lo que ha destinado para que sea remedio de nuestros pecados. San Juan Cris\u00f3stomo.<\/p>\n<p>27 e. Vosotros, dice el Salvador, por mas que lo procureis, no podr\u00e9is hacer que crezca o se aumente vuestro cuerpo; pues del mismo modo con todas vuestras inquietudes no pod\u00e9is asegurar vuestras cosechas, ni vuestro alimento; de donde se ve, a\u00f1ade el mismo Cris\u00f3stomo, que no son nuestros cuidados particulares, sino la providencia de Dios la que hace todas las cosas, aun aquellas en que parece que nosotros hemos puesto mayor atenci\u00f3n y diligencia. El Griego merimn\u00f3n, significa, por m\u00e1s que lo solicite y medite con el mayor cuidado.<\/p>\n<p>29 f. Se entiende lirios, o dem\u00e1s flores del campo.<\/p>\n<p>30 g. Toda esta doctrina y la que se sigue, en la que el Se\u00f1or nos manda buscar principalmente el Reino de los Cielos, y ejercitarnos en obras de justicia y santidad, es confirmaci\u00f3n de la que precede. Dejad, nos dice el Se\u00f1or, a los gentiles el af\u00e1n y amor de las cosas de este siglo: buscadme a m\u00ed primeramente, que todo esto se os dar\u00e1 por a\u00f1adidura; esto es, no como un bien en quien deb\u00e1is fijar vuestra atenci\u00f3n, sino como un medio por el que pod\u00e1is llegar al sumo y verdadero bien. S. August. ut sup. cap. XVII, num. 56.<\/p>\n<p>34 h. Como si dijera: Basta esperar el d\u00eda de ma\u00f1ana para pensar en \u00e9l. Cada d\u00eda trae al hombre bastante trabajo y af\u00e1n, sin que anticipe los d\u00edas con sus inquietudes y cuidados in\u00fatiles. Era locuci\u00f3n proverbial entre los hebreos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas B\u00edblicas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [2] Referencia del Shem Tov Hebreo.\n<\/p>\n<p><strong> [3] Referencia del Shem Tov Hebreo.\n<\/p>\n<p><strong> [4] La palabra Aramea de la Peshitta es sh\u2019bikta\/no divorciado.\n<\/p>\n<p><strong> [5] Ver notas en <span class='bible'>Mat 19:9<\/span>.\n<\/p>\n<p><strong> [6] Sabios de la Torah.\n<\/p>\n<p><strong> [7] De acuerdo a la Torah en tales lugares como <span class='bible'>Lev 19:12<\/span> y en <span class='bible'>Deu 10:20<\/span>, los Israelitas deben de hacer todos sus juramentos solamente haci\u00e9ndolos firmes En el Nombre de YHWH y nunca en el nombre de otras deidades. Yahshua afirma este principio como obligatorios sobre sus disc\u00edpulos tambi\u00e9n. En oposici\u00f3n a lo que la religi\u00f3n nos advierte en contra de tal juramento, Yahshua renueva este mandamiento a Su pueblo. Obedecer este mandamiento particular es una de las marcas identificadoras del pueblo de Israel. La manera correcta de hacer estos juramentos en firme es con las palabras \u201cvive YHWH\u201d, como lo vemos en tales textos como <span class='bible'>Jer 16:11-12<\/span> y <span class='bible'>Rut 3:13<\/span>.\n<\/p>\n<p><strong> [8] El Hebreo de Shem Tov de Mateo lee correctamente. La correcta interpretaci\u00f3n es falsa. Yahshua ense\u00f1a que el jurar falsamente con o sin el Nombre de YHWH nunca est\u00e1 permitido. Jurar falsamente sin usar el Nombre de YHWH es doble pecado, porque todav\u00eda sigue siendo una mentira, mientras que hace su nombre nulo. Los l\u00edderes Jud\u00edos de ese tiempo y a\u00fan hasta este d\u00eda, piensan que a trav\u00e9s de no mencionar el Nombre de YHWH, se pueden escapar con juramentos falsos, haciendo juramentos falsos, o usando otras cosas, u otros objetos para hacer sus juramentos de cumplimiento obligatorio. Sin embargo, aqu\u00ed Yahshua ense\u00f1a que todo falso juramento, y a\u00fan un juramento verdadero en ning\u00fan otro que no sea el nombre de YHWH, es un juramento falso.\n<\/p>\n<p><strong> [9] Nosotros como Israelitas Nazarenos debemos de limpiarnos de nuestros miedos de jurar y empezar a jurar solamente de acuerdo con la Torah, no sea que descuidemos uno de nuestras obligaciones basadas en la Torah. Por otra parte, hacer juramento no debe de convertirse en un h\u00e1bito sino solamente hacer uso de ello cuando es absolutamente necesario, para establecer una inocencia, o dignidad de confianza en nuestro car\u00e1cter y acciones. Los juramentos seg\u00fan la Torah en el nombre de YHWH nunca deben de ser usados como un h\u00e1bito, o por obligaci\u00f3n, sino deben de hacerse voluntariamente, s\u00f3lo en circunstancias muy necesarias, con gran cuidado y discreci\u00f3n.\n<\/p>\n<p><strong> [10] Esta es la manera correcta de llevar acabo el mandamiento. En el Nombre de YHWH, sellado con las palabras \u201cVive YHWH\u201d con un simple si o no unido.\n<\/p>\n<p><strong> [1] Perfecto; o teleo la misma palabra mal traducida como \u201cfin\u201d de la Torah en <span class='bible'>Rom 10:4<\/span>.\n<\/p>\n<p><strong> [2] Referencia Shem Tov.\n<\/p>\n<p><strong> [3] Yahshua ve a todo creyente como parte de Israel, y no como paganos.\n<\/p>\n<p><strong> [4] Toda oraci\u00f3n apartada y aceptable tiene que reconocer y reverenciar Su verdadero Nombre. Eso es lo que hizo Yahushua.\n<\/p>\n<p><strong> [5] Ro\u00f1oso\/taca\u00f1o cuando se trata de compartir o distribuir las riquezas de YHWH de la verdad y amor eterno.\n<\/p>\n<p><strong> [1] Los Israelitas tienen asuntos m\u00e1s apremiantes y espirituales y eternos por los cuales preocuparse.\n<\/p>\n<p><strong> [2] Una perspectiva correcta y un anhelo de servir a YHWH para la restauraci\u00f3n de Israel, deja poco tiempo para buscar otras actividades.\n<\/p>\n<p><strong> [3] Si t\u00fa tienes el mensaje correcto, t\u00fa tienes Sus promesas de abundancia. Si falta la abundancia es posible que t\u00fa tengas el Eloah correcto pero el mensaje equivocado.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[9] Luc 11, 2.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cGuardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos por ellos. De lo contrario, no tendr\u00e9is recompensa de vuestro Padre que est\u00e1 en los cielos. Mat 6:1-4, NO DAR PARA SER VISTOS DE LOS HOMBRES Introducci\u00f3n. A. En el cap 6 Jes\u00fas sigue explicando la justicia que es mayor que la de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-mateo-61-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Mateo 6:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23912","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23912","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23912"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23912\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23912"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23912"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23912"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}