{"id":23913,"date":"2022-06-20T08:41:57","date_gmt":"2022-06-20T13:41:57","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-mateo-62-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T08:41:57","modified_gmt":"2022-06-20T13:41:57","slug":"comentario-de-mateo-62-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-mateo-62-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Mateo 6:2 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Cuando, pues, hagas obras de misericordia, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hip\u00f3critas en las sinagogas y en las calles, para ser honrados por los hombres. De cierto os digo que ellos ya tienen su recompensa.<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>cuando pues, des limosna.<\/i><\/b> <span class='bible'>Job 31:16-20<\/span>; <span class='bible'>Sal 37:21<\/span>; <span class='bible'>Sal 112:9<\/span>; <span class='bible'>Pro 19:17<\/span>; <span class='bible'>Ecl 11:2<\/span>; <span class='bible'>Isa 58:7<\/span>, <span class='bible'>Isa 58:10-12<\/span>; <span class='bible'>Luc 11:41<\/span>; <span class='bible'>Luc 12:33<\/span>; <span class='bible'>Jua 13:29<\/span>; <span class='bible'>Hch 9:36<\/span>; <span class='bible'>Hch 10:2<\/span>, <span class='bible'>Hch 10:4<\/span>, <span class='bible'>Hch 10:31<\/span>; <span class='bible'>Hch 11:29<\/span>; <span class='bible'>Hch 24:17<\/span>; <span class='bible'>Rom 12:8<\/span>; <span class='bible'>2Co 9:6-15<\/span>; <span class='bible'>G\u00e1l 2:10<\/span>; <span class='bible'>Efe 4:28<\/span>; <span class='bible'>1Ti 6:18<\/span>; <span class='bible'>Flm 1:7<\/span>; <span class='bible'>Heb 13:16<\/span>; <span class='bible'>Stg 2:15<\/span>, <span class='bible'>Stg 2:16<\/span>; <span class='bible'>1Pe 4:11<\/span>; <span class='bible'>1Jn 3:17-19<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>no hagas tocar una trompeta.<\/i><\/b> <span class='bible'>Pro 20:6<\/span>; <span class='bible'>Ose 8:1<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>como hacen los hip\u00f3critas.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 6:5<\/span>; <span class='bible'>Mat 7:5<\/span>; <span class='bible'>Mat 15:7<\/span>; <span class='bible'>Mat 16:3<\/span>; <span class='bible'>Mat 22:18<\/span>; <span class='bible'>Mat 23:13-29<\/span>; <span class='bible'>Mat 24:51<\/span>; <span class='bible'>Isa 9:17<\/span>; <span class='bible'>Isa 10:6<\/span>; <span class='bible'>Mar 7:6<\/span>; <span class='bible'>Luc 6:42<\/span>; <span class='bible'>Luc 12:56<\/span>; <span class='bible'>Luc 13:15<\/span>. <\/p>\n<p>\n<b><i>en las sinagogas.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 6:5<\/span>; <span class='bible'>Mat 23:6<\/span>; <span class='bible'>Mar 12:39<\/span>; <span class='bible'>Luc 11:43<\/span>; <span class='bible'>Luc 20:46<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>para ser alabados.<\/i><\/b> <span class='bible'>1Sa 15:30<\/span>; <span class='bible'>Jua 5:41<\/span>, <span class='bible'>Jua 5:44<\/span>; <span class='bible'>Jua 7:18<\/span>; <span class='bible'>1Ts 2:6<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>de cierto os digo.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 6:5<\/span>, <span class='bible'>Mat 6:16<\/span>; <span class='bible'>Mat 5:18<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>hip\u00f3critas.<\/b> Esta palabra tiene su origen en el teatro griego, describiendo al personaje que vest\u00eda una m\u00e1scara. El t\u00e9rmino, como es usado en el NT, normalmente describe a una persona no regenerada que se enga\u00f1a a s\u00ed misma. <b>tienen su recompensa.<\/b> Cp. los vv. <span class='bible'>Mat 6:5<\/span>, <span class='bible'>Mat 6:16<\/span>. Su recompensa fue haber sido vistos por los hombres, nada m\u00e1s. Dios no recompensa la hipocres\u00eda, pero s\u00ed la castiga (cp. <span class='bible'>Mat 23:13-23<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>C\u00d3MO NO DAR<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Mateo 6:2-4<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>As\u00ed que, cuando des limosna, no lo proclames a toque de trompeta como hacen los hip\u00f3critas en la sinagoga y por la calle para que los alaben. Os digo la pura verdad: \u00a1Ya tienen su paga completa! Pero t\u00fa, cuando des limosna, no dejes que se entere tu mano izquierda de lo que hace tu derecha, para que la limosna sea algo que haces en secreto; y tu Padre, que ve lo que pasa en secreto, ser\u00e1 el que te d\u00e9 tu recompensa en total.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Para los jud\u00edos, el dar limosna era el m\u00e1s sagrado de todos los deberes religiosos. Hasta qu\u00e9 punto era sagrado se ve por el hecho de que los jud\u00edos usaban la misma palabra tsedaq\u00e1tanto para <em>justicia <\/em>como para <em>limosna. <\/em>El dar limosna y el ser justo eran una y la misma cosa. El dar limosna era ganar m\u00e9ritos a la vista de Dios, y era hasta ganar la propiciaci\u00f3n y el perd\u00f3n de pecados pasados. \u00abEs mejor dar limosna que amontonar oro; la limosna libra de la muerte, y purga todo pecado\u00bb <em>(Tob\u00edas 12:8).<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p><em>La limosna que se le da a un padre no se borrar\u00e1, y como restituci\u00f3n por pecados arraigar\u00e1 firmemente. En el d\u00eda de la aflicci\u00f3n se tendr\u00e1 presente en tu cr\u00e9dito. Borrar\u00e1 tus iniquidades como el calor la escarcha.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p><em>(Eclesi\u00e1stico 3:14s).<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Hab\u00eda un dicho rab\u00ednico: \u00abMayor es el que da limosna que el que ofrece todos los sacrificios.\u00bb La limosna est\u00e1 a la cabeza en el cat\u00e1logo de buenas obras.<br \/>As\u00ed es que era natural e inevitable el que una persona que quisiera ser buena se concentrara en dar limosna. La ense\u00f1anza m\u00e1s elevada de los rabinos era exactamente la misma que la de Jes\u00fas. Tambi\u00e9n ellos prohib\u00edan dar limosna ostentosamente. \u00abEl que da limosna en secreto -dec\u00edan- es mayor que Mois\u00e9s.\u00bb El dar limosna que salva de la muerte es \u00abcuando el recipiente no sabe de qui\u00e9n lo recibe, y cuando el dador no sabe a qui\u00e9n lo da.\u00bb Hubo un rabino que, cuando quer\u00eda dar limosna, dejaba caer monedas a su paso para no ver qui\u00e9n las recog\u00eda. \u00abEs mejor dec\u00edan- no darle a un mendigo nada, antes que darle algo avergonz\u00e1ndole.\u00bb Hab\u00eda una costumbre especialmente encantadora conectada con el templo de Jerusal\u00e9n. En el templo hab\u00eda una habitaci\u00f3n que se llamaba La C\u00e1mara del Silencio. Los que quer\u00edan hacer expiaci\u00f3n por alg\u00fan pecado pon\u00edan dinero all\u00ed; y personas pobres de buena familia que hab\u00edan venido a menos en el mundo recib\u00edan ayuda de estas contribuciones.<br \/>Pero como en tantas otras cosas, la pr\u00e1ctica se quedaba muy por debajo del precepto. Demasiado a menudo el dador daba de forma que todo el mundo pudiera ver lo que daba, y daba mucho m\u00e1s para glorificarse a s\u00ed mismo que para ayudar a otro. Durante los cultos de la sinagoga se hac\u00edan ofrendas para los pobres, y hab\u00eda algunos que se cuidaban muy bien de que los otros vieran lo que daban. J. J. Wetstein cita una costumbre oriental de los tiempos antiguos: \u00abEn Oriente, el agua es tan escasa que algunas veces hab\u00eda que comprarla. Cuando una persona quer\u00eda hacer una buena obra, y traer bendici\u00f3n sobre su familia, se dirig\u00eda al aguador y en voz bien alta le encargaba: \u00ab\u00a1Dale un trago a los sedientos!\u00bb El aguador llenaba el pellejo e iba al mercado. \u00ab\u00a1Oh, sedientos -gritaba- venid a beber de gracia!\u00bb Y el generoso estaba a su lado y dec\u00eda: \u00abBend\u00edceme, porque soy yo el que te ofrezco este trago.\u00bb\u00bb Esa es precisamente la clase de cosa que Jes\u00fas condena. Llama <em>hip\u00f3critas <\/em>a los que hacen tales cosas. La palabra <em>hypokrit\u00e9s <\/em>quiere decir <em>actor <\/em>en griego. Esa clase de gente son realmente farsantes que hacen su papel para que los aplaudan.<\/p>\n<\/p>\n<p><strong><u>RAZONES PARA DAR<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Mateo 6:2-4<\/span><\/strong><strong> (conclusi\u00f3n)<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Veamos ahora algunas de las razones que hay detr\u00e1s del acto de dar.<br \/>(i) Puede que uno d\u00e9 <em>por sentimiento del deber. <\/em>Puede que d\u00e9, no porque quiere dar, sino porque piensa que es un deber del que uno no se puede evadir. Puede que hasta una persona llegue a considerar -tal vez inconscientemente- que los pobres est\u00e1n en el mundo para permitirle a \u00e9l .cumplir con ese deber y adquirir as\u00ed m\u00e9ritos a ojos de Dios.<\/p>\n<p>Catherine Carswell, en su autobiograf\u00eda <em>Lying Awake, <\/em>cuenta sus a\u00f1os mozos en Glasgow: \u00abLos pobres, uno podr\u00eda decir, eran nuestros animales de compa\u00f1\u00eda. Decididamente, siempre estaban con nosotros. En nuestra arca particular se nos ense\u00f1aba a amar, honrar y atender a los pobres.\u00bb La nota clave, como ella misma advert\u00eda, era de superioridad y condescendencia. El dar se consideraba como un deber;, pero a menudo iba acompa\u00f1ado de un serm\u00f3n que produc\u00eda un placer cursi al que lo daba. En aquellos d\u00edas, Glasgow estaba lleno de borrachos la noche del s\u00e1bado. Ella escribe: \u00abTodos los domingos por la tarde, durante a\u00f1os, mi padre hac\u00eda la ronda de las celdas de las estaciones de polic\u00eda, pagando fianzas de medias coronas para que soltaran a los borrachos del fin de semana, para que no perdieran el trabajo el lunes por la ma\u00f1ana. Les hac\u00eda firmar a cada uno el compromiso de devolverle la media corona del sueldo de la semana siguiente.\u00bb No cabe duda de que aquello estaba muy bien; pero \u00e9l le daba un cierto aire de respetabilidad, e inclu\u00eda un serm\u00f3n. Estaba claro que \u00e9l se sent\u00eda de una categor\u00eda moral completamente diferente de aquellos a los que daba. Se dijo de un gran hombre, pero superior: \u00abCon todo lo que da, nunca se da a s\u00ed mismo.\u00bb Cuando se da, como si dij\u00e9ramos, desde un pedestal; cuando se da siempre con un cierto c\u00e1lculo; cuando se da por sentimiento del deber -hasta por un sentimiento cristiano del deber-, se puede ser generoso con las cosas, pero lo \u00fanico que uno no da nunca es a s\u00ed mismo, y por tanto ese tipo de dar es incompleto.<\/p>\n<p>(ii) Puede que uno d\u00e9 <em>por razones de prestigio. <\/em>Puede que d\u00e9 para recibir la gloria de dar. Lo m\u00e1s probable es que si nadie lo supiera, o si no se le diera ninguna publicidad, no dar\u00eda nada. Si no se le dan las gracias y se le reconoce y alaba y honra, se da por ofendido. Da, no para la gloria de Dios , sino para la suya propia. Da, no exclusivamente para  Dios a una persona necesitada, sino para gratificar su propia (vanidad Y su , propio sentido de poder.<\/p>\n<p>(iii) Puede que uno d\u00e9 sencillamente <em>porque tiene que hacerlo. <\/em>Porque el amor y la amabilidad que fluyen de su coraz\u00f3n no le dejar\u00e1n hacer otra cosa. Puede que d\u00e9 porque, por mucho que lo intente, no puede por menos de sentirse obligado a ayudar al necesitado.<\/p>\n<p>El doctor Johnson difund\u00eda una atm\u00f3sfera de amabilidad. Hab\u00eda una pobre criatura que se llamaba Robert Levett, que hab\u00eda sido en tiempos camarero en Par\u00eds y m\u00e9dico en las partes m\u00e1s pobres de Londres. Ten\u00eda una apariencia y unos modales, como dec\u00eda Johnson, que asqueaban a los ricos y aterraban a los pobres. Fuera como fuera lleg\u00f3 a formar parte de la casa de Johnson. Boswell estaba alucinado con todo el asunto, pero Goldsmith conoc\u00eda mejor a Johnson. Dec\u00eda de Levett: \u00abEs pobre y honrado, lo que ya es suficiente recomendaci\u00f3n para Johnson. Ahora ya es pobre de solemnidad, y eso le asegura la protecci\u00f3n de Johnson.\u00bb La indigencia era el pasaporte al coraz\u00f3n de Johnson.<br \/>Boswell cuenta esta an\u00e9cdota de Johnson: \u00bb Cuando volv\u00eda una vez tarde a casa se encontr\u00f3 a una pobre mujer tirada en el suelo, tan agotada que no pod\u00eda ni hablar. Se la ech\u00f3 a la espalda y la llev\u00f3 a su casa, donde descubri\u00f3 que era una de esas pobres mujeres que han ca\u00eddo hasta lo m\u00e1s bajo del vicio, de la pobreza y de la enfermedad. En vez de ech\u00e1rselo en cara con dureza, hizo que se tuviera cuidado de ella largo tiempo con toda ternura por un precio considerable hasta que recuper\u00f3 la salud, e hizo lo posible para ponerla en una manera virtuosa de vida.\u00bb Todo lo que Johnson sac\u00f3 de aquello fueron suspicacias indignas acerca de su propio car\u00e1cter; pero hab\u00eda sido su coraz\u00f3n el que le hab\u00eda obligado a ayudar.<br \/>Una de las p\u00e1ginas m\u00e1s preciosas de la historia de la literatura es la que nos presenta a Johnson, en los d\u00edas de su pobreza, volviendo a casa de madrugada y, a medida que iba pasando por el Strand, dejando peniques en las manos de los pobres y vagabundos que dorm\u00edan en los portales porque no ten\u00edan otro sitio. Hawkins nos cuenta que alguien le pregunt\u00f3 c\u00f3mo pod\u00eda tener la casa llena de \u00abvagos y de gente de mal vivir.\u00bb Johnson le contest\u00f3: \u00abSi yo no los ayudo, nadie lo har\u00e1; y no se deben perder de necesidad.\u00bb Ah\u00ed tenemos el dar como es debido, que surge del amor de un coraz\u00f3n humano, que es lo que rebosa del amor de Dios.<\/p>\n<p>Tenemos el dechado de este perfecto dar en Jesucristo mismo. Pablo escribi\u00f3 a sus amigos de Corinto: \u00abPorque ya conoc\u00e9is la gracia de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, Que, aunque era rico, por causa de vosotros Se hizo pobre para enriqueceros con Su pobreza\u00bb (<span class='bible'>2Co 8:9<\/span> ). Nuestro dar no debe ser nunca el hosco y superior resultado del sentimiento del deber; y menos todav\u00eda hemos de hacerlo para ensalzar nuestra gloria y prestigio entre la gente; debe ser el fluir instintivo de un coraz\u00f3n amante; debemos dar a otros como Jesucristo Se nos ha dado a S\u00ed mismo a nosotros.<\/p>\n<\/p>\n<p><strong><u>C\u00d3MO NO ORAR<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Mateo 6:5-8<\/span><\/strong><strong> (continuaci\u00f3n)<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>(ii) Adem\u00e1s, la liturgia jud\u00eda prove\u00eda oraciones fijas para todas las ocasiones. Ser\u00eda dif\u00edcil encontrar un suceso o una situaci\u00f3n de la vida que no tuviera su f\u00f3rmula de oraci\u00f3n particular. Hab\u00eda oraciones para antes y despu\u00e9s de cada comida; en relaci\u00f3n con la luz, el fuego, el rayo; al ver la luna nueva, cometas, lluvia, tempestad, el mar, lagos, r\u00edos; al recibir buenas noticias, al estrenar nuevos muebles, al entrar o salir de una ciudad, etc., etc. Todo ten\u00eda su oraci\u00f3n. Est\u00e1 claro que aqu\u00ed hay algo infinitamente precioso. Revela la intenci\u00f3n de que todo lo que suceda en la vida se traiga a la presencia de Dios. Pero, precisamente porque las oraciones se prescrib\u00edan tan meticulosa y literalmente, todo el sistema se prestaba al formulismo, y el peligro era que se musitaran las oraciones d\u00e1ndoles muy poco sentido. La tendencia era repetir rutinariamente la oraci\u00f3n correcta en el momento correcto. Los grandes rabinos lo reconoc\u00edan y trataban de evitarlo. \u00abSi una persona -ense\u00f1aban- dice sus oraciones para salir del paso, eso no es orar.\u00bb \u00abNo consideres la oraci\u00f3n un deber formal, sino un acto de humildad para obtener la misericordia de Dios.\u00bb Rab\u00ed Eliezer estaba tan preocupado con el peligro del formulismo que ten\u00eda la costumbre de componer una oraci\u00f3n nueva todos los d\u00edas, para que fuera siempre algo fresco. Est\u00e1 muy claro que esta clase de peligro no est\u00e1 confinada a la religi\u00f3n jud\u00eda. Hasta los que empiezan siendo momentos devocionales pueden acabar en el formalismo de un punto r\u00edgido y ritualista del horario.<br \/>(iii) Y adem\u00e1s, el devoto jud\u00edo ten\u00eda horas fijas de oraci\u00f3n. Eran la tercia, la sexta y la nona, es decir, las nueve de la ma\u00f1ana, las doce del mediod\u00eda y las tres de la tarde. Se encontrara donde se encontrara estaba obligado a orar. Podr\u00eda ser, sin duda, que se acordara de Dios genuinamente; pero tambi\u00e9n podr\u00eda ser que estuviera cumpliendo con un formalismo habitual. Los musulmanes tienen la misma costumbre. Se cuenta que un musulm\u00e1n iba persiguiendo a un enemigo con la daga desenvainada para matarle. El almu\u00e9dano hizo la llamada; el hombre se par\u00f3, desenroll\u00f3 su Esterilla de oraci\u00f3n, se arrodill\u00f3 y rez\u00f3 todo lo deprisa que pudo; luego se levant\u00f3 y sigui\u00f3 con su persecuci\u00f3n asesina. Es precioso esto de acordarse de Dios por lo menos tres veces al d\u00eda; pero existe el peligro muy real de que se haga esto tres veces al d\u00eda hasta sin pensar en Dios.<br \/>(iv) Exist\u00eda la tendencia a relacionar la oraci\u00f3n con ciertos lugares, y especialmente con la sinagoG\u00e1latasGa. Es innegablemente cierto que hay algunos lugares en los que se siente a Dios m\u00e1s cerca; pero hab\u00eda algunos rabinos que llegaban hasta a decir que la oraci\u00f3n no era eficaz a menos que se ofreciera en el templo o en la sinagoG\u00e1latasGa. As\u00ed se produjo la costumbre de ir al templo a las horas de oraci\u00f3n. En los primeros d\u00edas de la Iglesia Cristina, hasta los disc\u00edpulos de Jes\u00fas pensaban en estos t\u00e9rminos, porque leemos que Pedro y Juan se dirig\u00edan al templo a la hora de la oraci\u00f3n <em>(<\/em><span class='bible'>Hch 3:1<\/span><em> ).<\/em><\/p>\n<p>Aqu\u00ed tambi\u00e9n hab\u00eda un peligro: el de pensar que Dios estaba confinado a ciertos lugares sagrados, y olvidar que toda la Tierra es el templo de Dios. Los m\u00e1s sabios de los rabinos vieron este peligro. Dec\u00edan: \u00abDios le dice a Israel: Orad en la sinagoga de vuestra ciudad; si no pod\u00e9is, orad en el campo; si no pod\u00e9is, orad en vuestra casa; si no pod\u00e9is, orad en la cama; si no pod\u00e9is, meditad en vuestro coraz\u00f3n estando en vuestra cama, y guardad silencio.\u00bb<br \/>El problema de cualquier sistema no est\u00e1 en el sistema, sino en los que lo usan. Uno puede hacer de cualquier sistema de oraci\u00f3n un medio de devoci\u00f3n o un puro formulismo, practic\u00e1ndolo rutinaria e inconscientemente.<br \/>(v) Los jud\u00edos ten\u00edan una tendencia indudable a alargar las oraciones. Esa tendencia tampoco es exclusiva de los jud\u00edos. En los cultos escoceses del siglo XVIII, la longitud se interpretaba como devoci\u00f3n. En aquellos cultos escoceses hab\u00eda una lectura b\u00edblica vers\u00edculo por vers\u00edculo que duraba una hora, y un serm\u00f3n que duraba otra hora. Las oraciones eran largas e improvisadas. El doctor W. D. Maxwell escribe: \u00abLa eficacia de la oraci\u00f3n se med\u00eda por el ardor y la fluidez, y no menos por su f\u00e9rvida longitud.\u00bb El rab\u00ed Lev\u00ed dec\u00eda: \u00abEl que hace oraciones largas es o\u00eddo.\u00bb Otra m\u00e1xima era: \u00abCuando los justos hacen oraciones largas, sus oraciones son o\u00eddas.\u00bb<br \/>Hab\u00eda -y todav\u00eda hay- una especie de idea inconsciente de que si aporreamos suficientemente la puerta de Dios, contestar\u00e1; que se Le puede hablar, y hasta dar la lata a Dios, hasta que nos haga caso. Los rabinos m\u00e1s sabios eran conscientes de este peligro. Uno de ellos dec\u00eda: \u00abEst\u00e1 prohibido alargar innecesariamente la alabanza del Santo. Se nos dice en los <em>Salmos: \u00ab\u00bfQui\u00e9n puede <\/em>expresar las poderosas obras del Se\u00f1or, o proclamar toda su alabanza?\u00bb <em>(<\/em><span class='bible'>Sal 106:2<\/span><em> ). <\/em>Seg\u00fan esto, s\u00f3lo <em>el que puede <\/em>puede alargarse y mostrar su alabanza <em>pero nadie puede.\u00bb <\/em>\u00abSean siempre pocas las palabras de un hombre delante de Dios, como se dice: \u00abNo te precipites con tu boca ni se apresure tu coraz\u00f3n a proferir palabra delante de Dios; porque Dios est\u00e1 en el cielo y t\u00fa sobre la tierra; por tanto, sean pocas tus palabras\u00bb <em>(<\/em><span class='bible'>Ec 5:2<\/span><em> ).\u00bb <\/em>\u00abLa mejor adoraci\u00f3n consiste en guardar silencio.\u00bb Es f\u00e1cil confundir la verborrea con la piedad, y la labia con la devoci\u00f3n; y en ese error ca\u00edan muchos jud\u00edos, y otros.<\/p>\n<\/p>\n<p><strong><u>C\u00d3MO NO ORAR<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Mateo 6:5-8<\/span><\/strong><strong> (conclusi\u00f3n)<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>(vi) Hab\u00eda otras formas de repetici\u00f3n que los jud\u00edos, como otros pueblos orientales, eran propensos a usar y abusar. Los pueblos orientales ten\u00edan la costumbre de autohipnotizarse mediante la incesante repetici\u00f3n de una frase o hasta de una palabra. En <span class=''>1R 18:26<\/span> leemos que los profetas de Baal se pasaron medio d\u00eda gritando: \u00ab\u00a1Baal resp\u00f3ndenos!\u00bb En <span class='bible'>Hch 19:34<\/span> leemos que el gent\u00edo efesio estuvo dos horas gritando:<\/p>\n<\/p>\n<p>\u00ab\u00a1Grande es la Artemisa de los Efesios!\u00bb Algunos musulmanes se pasan horas y horas repitiendo una palabra sagrada, corriendo en c\u00edrculos hasta que se provocan un \u00e9xtasis, y caen por \u00faltimo inconscientes y agotados. Los jud\u00edos lo hac\u00edan con la <em>Sem\u00e1 `. <\/em>Es como sustituir la oraci\u00f3n por el autohipnotismo.<\/p>\n<p>Hab\u00eda otra forma en que la oraci\u00f3n jud\u00eda ca\u00eda en las repeticiones. Se apilaban todos los t\u00edtulos y adjetivos imaginables cuando se Le dirig\u00eda una oraci\u00f3n a Dios. Una de las m\u00e1s famosas empieza:<\/p>\n<\/p>\n<p><em>\u00a1Bendito, alabado y glorificado, exaltado, ensalzado y honrado, magnificado y laudado sea el nombre del Santo!<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Hay una oraci\u00f3n jud\u00eda que empieza con diecis\u00e9is adjetivos diferentes que se aplican al nombre de Dios. Exist\u00eda una clase de intoxicaci\u00f3n con las palabras. Cuando uno empieza a pensar m\u00e1s que en qu\u00e9 decir en c\u00f3mo decirlo, se le muere la oraci\u00f3n en los labios.<\/p>\n<p>(vii) El \u00faltimo fallo que Jes\u00fas les encontraba a algunos de los jud\u00edos era que hac\u00edan las oraciones para que la gente los viera. El m\u00e9todo jud\u00edo de la oraci\u00f3n facilitaba el que se cayera en la ostentaci\u00f3n. Los jud\u00edos oraban de pie, con los brazos extendidos, las palmas de las manos hacia arriba y la cabeza inclinada. Hab\u00eda que hacer oraci\u00f3n a <span class='bible'>las 9<\/span> de la ma\u00f1ana, a<span class='bible'> las 12<\/span> del mediod\u00eda y a <span class='bible'>las 3<\/span> de la tarde. Hab\u00eda que hacerla donde uno se encontrar\u00e1, y le era f\u00e1cil al que quisiera el asegurarse de que a esas hora estar\u00eda en alguna esquina despejada, o en alguna plaza abarrotada de gente, para que todo el mundo viera lo piadoso que era orando. Le era f\u00e1cil a uno detenerse en los pelda\u00f1os de la entrada de la sinagoga, y hacer all\u00ed su oraci\u00f3n larga y elocuentemente para que todo el mundo se admirara de su excepcional piedad. Era f\u00e1cil representar una escena de oraci\u00f3n a la vista del p\u00fablico.<\/p>\n<p>Los m\u00e1s sabios de los rabinos jud\u00edos comprend\u00edan plenamente y condenaban incansablemente esta actitud. \u00abUna persona hip\u00f3crita atrae la ira de Dios sobre el mundo, y su oraci\u00f3n no es escuchada.\u00bb \u00abCuatro clases de personas no perciben el resplandor de la gloria de Dios: los burladores, los hip\u00f3critas, los mentirosos y los calumniadores.\u00bb Los rabinos dec\u00edan que nadie puede orar de veras a menos que tenga el coraz\u00f3n sintonizado para ello. Establec\u00edan que para la perfecta oraci\u00f3n se necesitaba antes una hora de preparaci\u00f3n personal, y una hora de meditaci\u00f3n despu\u00e9s. Pero el sistema jud\u00edo de oraci\u00f3n se prestaba a la ostentaci\u00f3n si hab\u00eda orgullo en el coraz\u00f3n de un hombre.<br \/>Jes\u00fas establece dos grandes reglas de la oraci\u00f3n.<br \/>(i) Insiste en que toda verdadera oraci\u00f3n se ha de dirigir a Dios. El fallo verdadero de los que Jes\u00fas criticaba era que le ofrec\u00edan la oraci\u00f3n a la galer\u00eda, y no a Dios. Cierto gran predicador describi\u00f3 una vez una oraci\u00f3n elaborada y adornada que se hizo en una iglesia de Boston como \u00abla oraci\u00f3n m\u00e1s elocuente que se ofreciera jam\u00e1s a una audiencia de Boston.\u00bb El \u00aborador\u00bb se hab\u00eda preocupado m\u00e1s de impresionar a la congregaci\u00f3n que de establecer contacto con Dios. Tanto en la oraci\u00f3n privada como en la p\u00fablica, no debemos albergar ning\u00fan pensamiento en la mente ni deseo en el coraz\u00f3n aparte de Dios.<br \/>(ii) Insiste en que debemos tener presente que el Dios a Quien oramos es un Dios de amor, Que est\u00e1 m\u00e1s dispuesto a contestar de lo que nosotros estamos a pedir. No tenemos que sacarle los dones o la gracia como si no estuviera dispuesto a conced\u00e9rnoslos. No acudimos a un Dios al Que hay que engatusar, o dar la lata, o bombardear para que conteste a nuestras oraciones, sino a Uno Cuyo \u00fanico deseo es dar. Cuando recordamos eso, no hay duda de que es suficiente acudir a Dios con un suspiro de deseo en el coraz\u00f3n, y en los labios las palabras: \u00abH\u00e1gase Tu voluntad.\u00bb<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>b 239 Hch 9:36; Hch 10:2; 1Co 13:3<\/p>\n<p>c 240 Luc 18:12<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p> 2<strong> (1)<\/strong> Ciertamente el esp\u00edritu del pueblo del reino, un esp\u00edritu gobernado por el cielo, los restringe y les impide tal jactancia.<\/p>\n<\/p>\n<p> 2<strong> (2)<\/strong> Un actor de teatro, un imitador. Los actores griegos y romanos acostumbraban llevar m\u00e1scaras grandes provistas de aparatos mec\u00e1nicos que aumentaban la fuerza de su voz. Por tanto, un simulador. As\u00ed tambi\u00e9n en los vers\u00edculos siguientes.<\/p>\n<\/p>\n<p> 2<strong> (3)<\/strong> V\u00e9ase la nota 23<strong> (1)<\/strong> del cap.4. As\u00ed tambi\u00e9n en todo el libro.<\/p>\n<\/p>\n<p> 2<strong> (a)<\/strong> Deu_15:7-8 ; Sal_112:9 ; Rom_12:8 ; 2Co_9:9 <\/p>\n<\/p>\n<p> 2<strong> (b)<\/strong> Mat_6:5 ; Mat_7:5 ; Mat_23:13 , Mat_23:14 , Mat_23:15 , Mat_23:25 , Mat_23:26 , Mat_23:27 , Mat_23:29 <\/p>\n<\/p>\n<p> 2<strong> (c)<\/strong> Jua_5:41 , Jua_5:44 ; Jua_12:43 ; 1Ts_2:6 <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p>R687 En este vers\u00edculo se usa \u03c3\u03bf\u1fe6 en vez de un pronombre reflexivo (comp. T42): delante de ti.<\/p>\n<p> R853 La prohibici\u00f3n en aoristo \u03bc\u1f74 \u03c3\u03b1\u03bb\u03c0\u03af\u03c3\u1fc3\u03c2 significa: no comiences a tocar (por ning\u00fan motivo toques una trompeta delante de ti cuando des limosna -TGr32). <\/p>\n<p> R866 En los vv. 2, 5 y 16, la combinaci\u00f3n del presente con sentido de aoristo y el uso perfectivo de \u1f00\u03c0\u03cc (en \u1f00\u03c0\u03ad\u03c7\u03bf\u03c5\u03c3\u03b9) hace muy viviente la descripci\u00f3n: los hip\u00f3critas. <\/p>\n<p> MT186 El tiempo presente en \u1f45\u03c4\u03b1\u03bd \u03c0\u03bf\u03b9\u1fc7\u03c2 \u1f10\u03bb\u03b5\u03b7\u03bc\u03bf\u03c3\u03cd\u03bd\u03b7\u03bd tiene un sentido duradero: cuando est\u00e9s dando limosnas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n<p> O, <i>hagas una obra de caridad<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>* Esta es una palabra tomada del griego que literalmente significa \u201cactuaci\u00f3n.\u201d<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Versi\u00f3n Biblia Libre del NuevoTestamento<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando, pues, hagas obras de misericordia, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hip\u00f3critas en las sinagogas y en las calles, para ser honrados por los hombres. De cierto os digo que ellos ya tienen su recompensa. cuando pues, des limosna. Job 31:16-20; Sal 37:21; Sal 112:9; Pro 19:17; Ecl 11:2; Isa &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-mateo-62-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Mateo 6:2 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23913","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23913","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23913"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23913\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23913"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23913"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23913"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}