{"id":23920,"date":"2022-06-20T08:42:17","date_gmt":"2022-06-20T13:42:17","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-mateo-69-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T08:42:17","modified_gmt":"2022-06-20T13:42:17","slug":"comentario-de-mateo-69-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-mateo-69-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Mateo 6:9 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Vosotros, pues, orad as\u00ed: Padre nuestro que est\u00e1s en los cielos: Santificado sea tu nombre,<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/><span>Mat 6:9<\/span>, PADRE NUESTRO&#8230; SANTIFICADO SEA TU NOMBRE<\/p>\n<p \/> Introducci\u00f3n.<\/p>\n<p \/> A. <span>Mat 6:9-13<\/span>; <span>Luc 11:1-4<\/span>. En estos textos Jes\u00fas nos ense\u00f1a c\u00f3mo orar. No era su prop\u00f3sito revelar una oraci\u00f3n que deber\u00eda ser memorizada y rezada (recitada) repetidas veces. (Mas bien esto es lo que estaba condenando, ver 7). Esta verdad es obvia cuando se considera que estos dos textos ni siquiera son iguales; hubiera sido id\u00e9ntica la oraci\u00f3n en los dos textos si Jes\u00fas la hubiera entregado para ser rezada. La iglesia del primer siglo no rezaba el \u00abPadre Nuestro\u00bb.<\/p>\n<p \/> B. Los disc\u00edpulos quer\u00edan orar correctamente, y Jes\u00fas les dice, \u00abOrar\u00e9is as\u00ed\u00bb. Dice que debemos orar \u00abas\u00ed'\u00bb (de esta manera), y entonces nos da un ejemplo de c\u00f3mo orar correctamente. Algunos de los elementos principales de la oraci\u00f3n aceptable son: (1). Alabar y exaltar al Padre. (2). Pedir que se haga su voluntad. (3). Pedir por su reino. (4). Pedir el pan de cada d\u00eda (el sost\u00e9n, <span>1Ti 6:8<\/span>). (5). Pedir el perd\u00f3n. (6). Pedir la direcci\u00f3n divina. C. Desde luego, hay otros textos que nos ense\u00f1an c\u00f3mo orar: <span>Jua 14:13<\/span>; <span>Jua 16:26<\/span> nos ense\u00f1an que debemos orar en el nombre de Jes\u00fas; <span>1Ti 2:1-2<\/span> agrega detalles importantes; tambi\u00e9n <span>1Ts 5:17<\/span>, <span>Stg 1:5<\/span>; <span>Stg 5:16<\/span>, etc. Aparte de instrucciones y mandamientos, hay buenos ejemplos que seguir.<\/p>\n<p \/> I. \u00abPadre nuestro, que est\u00e1s en los cielos, santificado sea tu nombre\u00bb.<\/p>\n<p \/> A. Los paganos no pod\u00edan decir, \u00abPadre Nuestro\u00bb, porque los dioses paganos eran, seg\u00fan la imaginaci\u00f3n de ellos, crueles, desp\u00f3ticos y caprichosos. No hab\u00eda relaci\u00f3n padre-hijo con los dioses paganos y sus adoradores. <span>Isa 64:8<\/span>, \u00abAhora pues, Jehov\u00e1, t\u00fa eres nuestro padre; nosotros barro, y t\u00fa el que nos formaste; as\u00ed que obra de tus manos somos todos nosotros\u00bb. Pero los dioses paganos, en lugar de haber formado a sus adoradores, fueron formados por ellos.<\/p>\n<p \/> B. \u00abque est\u00e1s en los cielos\u00bb. Esta expresi\u00f3n habla de la majestad y grandeza de Dios; sirve para exaltarle. El es el \u00fanico Dios que est\u00e1 en los cielos. Decimos esto, pues, para expresar gran reverencia. Desde luego, su presencia llena el universo, como dijo Salom\u00f3n, cuando dedic\u00f3 el templo, \u00abHe aqu\u00ed que los cielos, los cielos de los cielos, no te pueden contener; \u00bfcu\u00e1nto menos esta casa que yo he edificado?\u00bb (<span>1Re 8:27<\/span>). Pero la palabra \u00abcielos\u00bb es muy apropiada para expresar la exaltaci\u00f3n de Dios.<\/p>\n<p \/> D. \u00bfC\u00f3mo es santificado su nombre? Es f\u00e1cil decir esto sin pensar en lo que se dice. Al decir \u00abSantificado sea tu nombre\u00bb, pedimos que su nombre sea adorado, reverenciado, respetado y glorificado. (Recu\u00e9rdese <span>Mat 5:34-37<\/span>, el nombre de Dios no es santificado si nuestra palabra no vale o si tomamos en vano su nombre). (1). Su gran nombre es glorificado por el culto que le ofrecemos: los cantos, las oraciones, la predicaci\u00f3n y los dem\u00e1s actos de culto. (2). Pero tambi\u00e9n es glorificado por nuestras vidas. \u00abSino santificad a Dios el Se\u00f1or en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande raz\u00f3n de la esperanza que hay en vosotros\u00bb (<span>1Pe 3:15<\/span>). (3). Glorificamos a Dios cuando predicamos y practicamos la ense\u00f1anza del Serm\u00f3n del Monte (por ejemplo, las bienaventuranzas, <span>5:1-12<\/span>; buscar primeramente el reino de Dios y su justicia, <span>6:33<\/span>, etc.), y toda la ense\u00f1anza del Nuevo Testamento.<\/p>\n<p \/> II. \u00abVenga tu reino\u00bb.<\/p>\n<p \/> A <span>1Cr 29:11<\/span>, dice David, \u00abTuya es, oh Jehov\u00e1, la magnificencia y el poder, la gloria, la victoria y el honor; porque todas las cosas que est\u00e1n en los cielos y en la tierra son tuyas. Tuyo, oh Jehov\u00e1, es el reino, y t\u00fa eres excelso sobre todos\u00bb.<\/p>\n<p \/> B. <span>Mat 3:2<\/span>; <span>Mat 4:17<\/span>, \u00abArrepent\u00edos, porque el reino de los cielos se ha acercado\u00bb. As\u00ed predicaron Juan y Jes\u00fas. (1). <span>Mar 9:1<\/span> \u00abhay algunos de los que est\u00e1n aqu\u00ed, que no gustar\u00e1n la muerte hasta que hayan visto el reino de Dios venido con poder\u00bb. El reino iba a venir con poder. (2). <span>Luc 23:51<\/span>, Jos\u00e9 de Arimatea, \u00abesperaba el reino de Dios\u00bb. (3). <span>Luc 24:49<\/span>, los ap\u00f3stoles recibir\u00edan poder. <span>Hch 1:5<\/span>; <span>Hch 1:8<\/span>, el poder del Esp\u00edritu Santo. Ese poder vino el d\u00eda de Pentecost\u00e9s. (4). Por lo tanto, el reino vino el d\u00eda de Pentecost\u00e9s.<\/p>\n<p \/> C. \u00bf Qu\u00e9 es el reino? \u00bfQu\u00e9 vino el d\u00eda de Pentecost\u00e9s? \u00bfQu\u00e9 sucedi\u00f3 ese d\u00eda? (1). Jes\u00fas ya hab\u00eda ofrecido su vida en la cruz por los pecados del mundo. De esa manera El compr\u00f3 su iglesia (<span>Hch 20:28<\/span>); es decir, El pag\u00f3 el precio de nuestra redenci\u00f3n (<span>1Pe 1:18<\/span>) e hizo posible la salvaci\u00f3n, el perd\u00f3n de pecados. Pedro y los ap\u00f3stoles explicaron este plan de salvaci\u00f3n el d\u00eda de Pentecost\u00e9s, y tres mil almas obedecieron al evangelio (<span>Hch 2:37-41<\/span>). (2). Estas personas fueron trasladadas al reino de Cristo (<span>Col 1:12-13<\/span>). (3). Fueron bautizados en un cuerpo, <span>1Co 12:13<\/span>. (4). Jes\u00fas hab\u00eda dicho, \u00abEdificar\u00e9 mi iglesia\u00bb (<span>Mat 16:18<\/span>). \u00bfQu\u00e9 es su iglesia? \u00bfCu\u00e1ndo la edific\u00f3? La palabra \u00abiglesia\u00bb significa los \u00abllamados\u00bb, los que son llamados por el evangelio (<span>2Ts 2:14<\/span>). Son simplemente los salvos. Los primeros que fueron salvos por el evangelio predicado por los ap\u00f3stoles fueron los tres mil en el d\u00eda de Pentecost\u00e9s. (5). Los t\u00e9rminos \u00abreino\u00bb, \u00abiglesia\u00bb, \u00abcuerpo\u00bb, \u00abreba\u00f1o\u00bb, etc. todos se refieren a la misma cosa. La palabra \u00abreino\u00bb significa \u00abpoder, autoridad\u00bb, y tambi\u00e9n el \u00abimperio\u00bb de Dios, o sea, los s\u00fabditos o ciudadanos del reino. <span>Col 1:13<\/span> lo indica claramente. (6). Si la iglesia no es el reino, entonces los milenarios (premilenialistas) tienen raz\u00f3n al decir que el reino todav\u00eda no se ha establecido. Pero recu\u00e9rdese: (a) el reino y la iglesia se establecieron el mismo d\u00eda; (b) tienen la misma cabeza; (c) tienen las mismas condiciones de entrada; (d) la cena del Se\u00f1or est\u00e1 en la iglesia y est\u00e1 en el reino; y (e) todas las ense\u00f1anzas del Nuevo Testamento son para la iglesia y tambi\u00e9n son para los ciudadanos del reino. (7). Si los miembros de la iglesia no son los ciudadanos del reino, \u00bfqui\u00e9nes son los ciudadanos del reino? Si los miembros de la iglesia no est\u00e1n en el reino, \u00bfqui\u00e9nes est\u00e1n en el reino? (8). Hay un solo cuerpo (<span>Efe 4:4<\/span>), pero si la iglesia no es el reino, y el reino no es la iglesia, y si el reino ya se ha establecido, entonces hay dos cuerpos. Esta conclusi\u00f3n es ineludible. La implicaci\u00f3n y consecuencia de la ense\u00f1anza de los que dicen que la iglesia no es el reino es que en realidad hay dos cuerpos. (9). <span>2Sa 7:12-13<\/span>, el \u00ablinaje\u00bb de David (Cristo) \u00abedificar\u00e1 casa a mi nombre, y yo afirmar\u00e9 para siempre el trono de su REINO\u00bb. La casa de Dios es la iglesia (<span>1Ti 3:15<\/span>), pero el profeta habl\u00f3 con David de su trono en su casa o reino. Adem\u00e1s el \u00e1ngel dijo a Mar\u00eda, \u00abEste ser\u00e1 grande, y ser\u00e1 llamado Hijo del Alt\u00edsimo; y el Se\u00f1or Dios le dar\u00e1 el trono de David su padre\u00bb. <span>Hch 2:29-30<\/span>, David sab\u00eda que Dios levantar\u00eda al Cristo para que se sentase en su trono. As\u00ed dijo Pedro en su serm\u00f3n el d\u00eda de Pentecost\u00e9s. En ese mismo d\u00eda Jes\u00fas estaba sobre el trono de David y en ese mismo d\u00eda edific\u00f3 su casa, su iglesia seg\u00fan la profec\u00eda de <span>2Sa 7:13<\/span> y <span>Mat 16:18<\/span>. (10). Los que dicen que la iglesia no es el reino de <span>Mat 3:2<\/span>; <span>Mar 9:1<\/span>; <span>Col 1:13<\/span> son compa\u00f1eros de doctrina de los milenarios. Los dos minimizan la bendita iglesia del Se\u00f1or Jes\u00fas, diciendo que no es el reino de Cristo.<\/p>\n<p \/> III. \u00abH\u00e1gase tu voluntad, como en el cielo, as\u00ed tambi\u00e9n en la tierra\u00bb.<\/p>\n<p \/> A. Primero, es necesario aprender la voluntad de Dios por el estudio y por la experiencia. <span>Rom 12:2<\/span> \u00abpara que comprob\u00e9is (por la experiencia) cu\u00e1l sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta\u00bb. <span>Mat 7:21<\/span>; <span>Mat 12:50<\/span>. Los salvos son los que hacen la voluntad de Dios. <span>Jua 6:44-45<\/span>, Todos ser\u00e1n ense\u00f1ados de Dios. <span>Mat 28:19<\/span>, el evangelio (la voluntad de Dios) fue predicado a todas las naciones. Hechos de los Ap\u00f3stoles nos dice que los ap\u00f3stoles llevaron a cabo esa comisi\u00f3n. <span>Efe 5:17<\/span> dice, \u00abno se\u00e1is insensatos, sino entendidos de cu\u00e1l sea la voluntad del Se\u00f1or\u00bb. La persona que dice, \u00abH\u00e1gase tu voluntad\u00bb cuando no le gusta estudiar la Biblia, ni la lee, ni asiste a las clases b\u00edblicas hace burla de esta oraci\u00f3n.<\/p>\n<p \/> B. \u00bfCu\u00e1l es la voluntad de Dios para nosotros? <span>1Ts 4:3<\/span> \u00abpues la voluntad de Dios es vuestra santificaci\u00f3n\u00bb. Debemos apartarnos de todo mal. Debemos limpiar el coraz\u00f3n (la mente, voluntad, emociones) y presentar el cuerpo como sacrificio vivo al Se\u00f1or (<span>Rom 12:1<\/span>), para ser transformados a la imagen de Cristo (<span>Rom 8:29<\/span>; <span>2Co 3:18<\/span>; <span>G\u00e1l 4:19<\/span>).<\/p>\n<p \/> C. Los que hacen esta oraci\u00f3n deben obedecer al evangelio y cumplir la voluntad de Dios. \u00bfQu\u00e9 nos aprovecha orar, \u00abh\u00e1gase tu voluntad\u00bb si no la queremos hacer nosotros? Esta oraci\u00f3n significa que estamos sumisos a Dios.<\/p>\n<p \/> D. Entonces, si estamos haciendo la voluntad, debemos ense\u00f1ar, amonestar y exhortar a otros para que hagan lo mismo. Debemos \u00abcooperar\u00bb con la oraci\u00f3n.<\/p>\n<p \/> E. \u00abcomo en el cielo\u00bb. V\u00e9ase <span>Apo 4:1-11<\/span>.<\/p>\n<p \/>\n<p \/>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>orar\u00e9is as\u00ed.<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 11:1<\/span>, <span class='bible'>Luc 11:2<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Padre nuestro.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 6:1<\/span>, <span class='bible'>Mat 6:6<\/span>, <span class='bible'>Mat 6:14<\/span>; <span class='bible'>Mat 5:16<\/span>, <span class='bible'>Mat 5:48<\/span>; <span class='bible'>Mat 7:11<\/span>; <span class='bible'>Mat 10:29<\/span>; <span class='bible'>Mat 26:29<\/span>, <span class='bible'>Mat 26:42<\/span>; <span class='bible'>Isa 63:16<\/span>; <span class='bible'>Isa 64:8<\/span>; <span class='bible'>Luc 15:18<\/span>, <span class='bible'>Luc 15:21<\/span>; <span class='bible'>Jua 20:17<\/span>; <span class='bible'>Rom 1:7<\/span>; <span class='bible'>Rom 8:15<\/span>; <span class='bible'>G\u00e1l 1:1<\/span>; <span class='bible'>G\u00e1l 4:6<\/span>; <span class='bible'>1Pe 1:17<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>que est\u00e1s en los cielos.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 23:9<\/span>; <span class='bible'>2Cr 20:6<\/span>; <span class='bible'>Sal 115:3<\/span>; <span class='bible'>Isa 57:15<\/span>; <span class='bible'>Isa 66:1<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>santificado sea tu nombre.<\/i><\/b> <span class='bible'>Lev 10:3<\/span>; <span class='bible'>2Sa 7:26<\/span>; <span class='bible'>1Re 8:43<\/span>; <span class='bible'>1Cr 17:24<\/span>; <span class='bible'>Neh 9:5<\/span>; <span class='bible'>Sal 72:18<\/span>; <span class='bible'>Sal 111:9<\/span>; <span class='bible'>Isa 6:3<\/span>; <span class='bible'>Isa 37:20<\/span>; <span class='bible'>Eze 36:23<\/span>; <span class='bible'>Eze 38:23<\/span>; <span class='bible'>Hab 2:14<\/span>; <span class='bible'>Zac 14:9<\/span>; <span class='bible'>Mal 1:11<\/span>; <span class='bible'>Luc 2:14<\/span>; <span class='bible'>Luc 11:2<\/span>; <span class='bible'>1Ti 6:16<\/span>; <span class='bible'>Apo 4:11<\/span>; <span class='bible'>Apo 5:12<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><span style=\"font-weight:bold\">as\u00ed<\/span>\u00a0no significa que hay que orar usando s\u00f3lo estas palabras, sino que hay que orar de esta forma. La gente, a menudo, reduce esta oraci\u00f3n a una recitaci\u00f3n vac\u00eda; justo lo que el Se\u00f1or dijo que\u00a0<\/span><span style=\"font-style:italic\">no<\/span>\u00a0deb\u00eda hacerse (v.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Mat 6:7<\/span><\/span>). La oraci\u00f3n se compone de seis solicitudes. Las primeras tres piden que venga el Reino (vv.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Mat 6:9<\/span><\/span>,<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Mat 6:10<\/span><\/span>) y las \u00faltimas tres son para que Dios supla las necesidades de su pueblo hasta que el Reino venga (vv.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Mat 6:11-13<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p> <\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><span style=\"font-weight:bold\">santificado sea tu nombre<\/span>\u00a0no es una adscripci\u00f3n para rogar al Padre. El verbo es un imperativo y significa: \u00abque tu nombre sea bendito\u00bb. Esto alude a la profec\u00eda de Ezequiel en<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Eze 36:25-32<\/span><\/span>, donde el profeta dice que Israel ha profanado el nombre de Dios entre las naciones. Un d\u00eda Dios reunir\u00e1 a su pueblo, los limpiar\u00e1, y con esto quiere decir que reivindicar\u00e1 la santidad de su gran nombre. La santificaci\u00f3n del nombre del Padre significa la venida del Reino de Dios.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>ORAR\u00c9IS AS\u00cd.<\/b> Con esta oraci\u00f3n modelo, Cristo indic\u00f3 aspectos de inter\u00e9s que deben ser parte de la oraci\u00f3n del creyente. El padrenuestro comprende seis peticiones: tres que tratan de la santidad y de la voluntad de Dios; tres que tratan de las necesidades personales. Su brevedad no significa que se deba orar s\u00f3lo brevemente. A veces Cristo or\u00f3 toda la noche (<span class=\"bible\">Luc 6:12<\/span>).<\/p>\n<p><b>PADRE NUESTRO QUE EST\u00c1S EN LOS CIELOS.<\/b> La oraci\u00f3n comprende la adoraci\u00f3n al Padre celestial.<\/p>\n<p>(1) Como Padre, Dios ama y cuida al creyente y recibe su comuni\u00f3n con agrado; por medio de Cristo el creyente tiene acceso al Padre en cualquier momento para adorarlo y expresarle sus necesidades (vv. <span class=\"bible\">Mat 6:25-34<\/span>).<\/p>\n<p>(2) Dios como Padre no significa que \u00c9l es como un padre terrenal que tolera la maldad en sus hijos o deja de disciplinarlos correctamente. Dios es un Padre de santidad que tiene que oponerse al pecado. No tolerar\u00e1 la maldad, ni siquiera en quienes lo llaman Padre. Su nombre tiene que ser \u00absantificado\u00bb (v. <span class=\"bible\">Mat 6:9<\/span>).<\/p>\n<p>(3) Por eso, como Padre celestial \u00c9l puede castigar o bendecir, retener o dar, actuar con justicia o con misericordia. Su manera de responder a sus hijos depende de la fe y obediencia a \u00c9l.<\/p>\n<p><b>SANTIFICADO SEA TU NOMBRE.<\/b> Lo primordial en las oraciones y en la vida del creyente debe ser la santificaci\u00f3n del nombre de Dios. Es de suma importancia que Dios sea reverenciado, honrado, glorificado y exaltado (cf. <span class=\"bible\">Sal 34:3<\/span>). En la oraci\u00f3n y en el diario andar se debe estar intensamente interesado en la reputaci\u00f3n de Dios, de su iglesia, de su evangelio y de su reino. Hacer algo que deshonre el nombre y el car\u00e1cter del Se\u00f1or es un pecado espantoso que lo expone a verg\u00fcenza p\u00fablica.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>orar\u00e9is as\u00ed.<\/b> Cp. <span class='bible'>Luc 11:2-4<\/span>. La oraci\u00f3n es un modelo, no una simple liturgia. Es notable por su brevedad, simplicidad y sencillez. De las seis peticiones, tres est\u00e1n relacionadas con Dios (vv. <span class='bible'>Mat 6:9<\/span>, <span class='bible'>Mat 6:10<\/span>) y tres con las necesidades humanas (vv. <span class='bible'>Mat 6:11-13<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Mat 6:9, PADRE NUESTRO&#8230; SANTIFICADO SEA TU NOMBRE<br \/>\n\tIntroducci\u00f3n.<br \/>\n\tA. Mat 6:9-13; Luc 11:1-4. En estos textos Jes\u00fas nos ense\u00f1a c\u00f3mo orar. No era su prop\u00f3sito revelar una oraci\u00f3n que deber\u00eda ser memorizada y rezada (recitada) repetidas veces. (Mas bien esto es lo que estaba condenando, ver 7). Esta verdad es obvia cuando se considera que estos dos textos ni siquiera son iguales; hubiera sido id\u00e9ntica la oraci\u00f3n en los dos textos si Jes\u00fas la hubiera entregado para ser rezada. La iglesia del primer siglo no rezaba el \u00abPadre Nuestro\u00bb.<br \/>\n\tB. Los disc\u00edpulos quer\u00edan orar correctamente, y Jes\u00fas les dice, \u00abOrar\u00e9is as\u00ed\u00bb. Dice que debemos orar \u00abas\u00ed'\u00bb (de esta manera), y entonces nos da un ejemplo de c\u00f3mo orar correctamente. Algunos de los elementos principales de la oraci\u00f3n aceptable son: (1). Alabar y exaltar al Padre. (2). Pedir que se haga su voluntad. (3). Pedir por su reino. (4). Pedir el pan de cada d\u00eda (el sost\u00e9n, 1Ti 6:8). (5). Pedir el perd\u00f3n. (6). Pedir la direcci\u00f3n divina. C. Desde luego, hay otros textos que nos ense\u00f1an c\u00f3mo orar: Jua 14:13; Jua 16:26 nos ense\u00f1an que debemos orar en el nombre de Jes\u00fas; 1Ti 2:1-2 agrega detalles importantes; tambi\u00e9n 1Ts 5:17, Stg 1:5; Stg 5:16, etc. Aparte de instrucciones y mandamientos, hay buenos ejemplos que seguir.<br \/>\n\tI. \u00abPadre nuestro, que est\u00e1s en los cielos, santificado sea tu nombre\u00bb.<br \/>\n\tA. Los paganos no pod\u00edan decir, \u00abPadre Nuestro\u00bb, porque los dioses paganos eran, seg\u00fan la imaginaci\u00f3n de ellos, crueles, desp\u00f3ticos y caprichosos. No hab\u00eda relaci\u00f3n padre-hijo con los dioses paganos y sus adoradores. Isa 64:8, \u00abAhora pues, Jehov\u00e1, t\u00fa eres nuestro padre; nosotros barro, y t\u00fa el que nos formaste; as\u00ed que obra de tus manos somos todos nosotros\u00bb. Pero los dioses paganos, en lugar de haber formado a sus adoradores, fueron formados por ellos.<br \/>\n\tB. \u00abque est\u00e1s en los cielos\u00bb. Esta expresi\u00f3n habla de la majestad y grandeza de Dios; sirve para exaltarle. El es el \u00fanico Dios que est\u00e1 en los cielos. Decimos esto, pues, para expresar gran reverencia. Desde luego, su presencia llena el universo, como dijo Salom\u00f3n, cuando dedic\u00f3 el templo, \u00abHe aqu\u00ed que los cielos, los cielos de los cielos, no te pueden contener; \u00bfcu\u00e1nto menos esta casa que yo he edificado?\u00bb (1Re 8:27). Pero la palabra \u00abcielos\u00bb es muy apropiada para expresar la exaltaci\u00f3n de Dios.<br \/>\n\tD. \u00bfC\u00f3mo es santificado su nombre? Es f\u00e1cil decir esto sin pensar en lo que se dice. Al decir \u00abSantificado sea tu nombre\u00bb, pedimos que su nombre sea adorado, reverenciado, respetado y glorificado. (Recu\u00e9rdese Mat 5:34-37, el nombre de Dios no es santificado si nuestra palabra no vale o si tomamos en vano su nombre). (1). Su gran nombre es glorificado por el culto que le ofrecemos: los cantos, las oraciones, la predicaci\u00f3n y los dem\u00e1s actos de culto. (2). Pero tambi\u00e9n es glorificado por nuestras vidas. \u00abSino santificad a Dios el Se\u00f1or en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande raz\u00f3n de la esperanza que hay en vosotros\u00bb (1Pe 3:15). (3). Glorificamos a Dios cuando predicamos y practicamos la ense\u00f1anza del Serm\u00f3n del Monte (por ejemplo, las bienaventuranzas, 5:1-12; buscar primeramente el reino de Dios y su justicia, 6:33, etc.), y toda la ense\u00f1anza del Nuevo Testamento.<br \/>\n\tII. \u00abVenga tu reino\u00bb.<br \/>\n\tA 1Cr 29:11, dice David, \u00abTuya es, oh Jehov\u00e1, la magnificencia y el poder, la gloria, la victoria y el honor; porque todas las cosas que est\u00e1n en los cielos y en la tierra son tuyas. Tuyo, oh Jehov\u00e1, es el reino, y t\u00fa eres excelso sobre todos\u00bb.<br \/>\n\tB. Mat 3:2; Mat 4:17, \u00abArrepent\u00edos, porque el reino de los cielos se ha acercado\u00bb. As\u00ed predicaron Juan y Jes\u00fas. (1). Mar 9:1 \u00abhay algunos de los que est\u00e1n aqu\u00ed, que no gustar\u00e1n la muerte hasta que hayan visto el reino de Dios venido con poder\u00bb. El reino iba a venir con poder. (2). Luc 23:51, Jos\u00e9 de Arimatea, \u00abesperaba el reino de Dios\u00bb. (3). Luc 24:49, los ap\u00f3stoles recibir\u00edan poder. Hch 1:5; Hch 1:8, el poder del Esp\u00edritu Santo. Ese poder vino el d\u00eda de Pentecost\u00e9s. (4). Por lo tanto, el reino vino el d\u00eda de Pentecost\u00e9s.<br \/>\n\tC. \u00bf Qu\u00e9 es el reino? \u00bfQu\u00e9 vino el d\u00eda de Pentecost\u00e9s? \u00bfQu\u00e9 sucedi\u00f3 ese d\u00eda? (1). Jes\u00fas ya hab\u00eda ofrecido su vida en la cruz por los pecados del mundo. De esa manera El compr\u00f3 su iglesia (Hch 20:28); es decir, El pag\u00f3 el precio de nuestra redenci\u00f3n (1Pe 1:18) e hizo posible la salvaci\u00f3n, el perd\u00f3n de pecados. Pedro y los ap\u00f3stoles explicaron este plan de salvaci\u00f3n el d\u00eda de Pentecost\u00e9s, y tres mil almas obedecieron al evangelio (Hch 2:37-41). (2). Estas personas fueron trasladadas al reino de Cristo (Col 1:12-13). (3). Fueron bautizados en un cuerpo, 1Co 12:13. (4). Jes\u00fas hab\u00eda dicho, \u00abEdificar\u00e9 mi iglesia\u00bb (Mat 16:18). \u00bfQu\u00e9 es su iglesia? \u00bfCu\u00e1ndo la edific\u00f3? La palabra \u00abiglesia\u00bb significa los \u00abllamados\u00bb, los que son llamados por el evangelio (2Ts 2:14). Son simplemente los salvos. Los primeros que fueron salvos por el evangelio predicado por los ap\u00f3stoles fueron los tres mil en el d\u00eda de Pentecost\u00e9s. (5). Los t\u00e9rminos \u00abreino\u00bb, \u00abiglesia\u00bb, \u00abcuerpo\u00bb, \u00abreba\u00f1o\u00bb, etc. todos se refieren a la misma cosa. La palabra \u00abreino\u00bb significa \u00abpoder, autoridad\u00bb, y tambi\u00e9n el \u00abimperio\u00bb de Dios, o sea, los s\u00fabditos o ciudadanos del reino. Col 1:13 lo indica claramente. (6). Si la iglesia no es el reino, entonces los milenarios (premilenialistas) tienen raz\u00f3n al decir que el reino todav\u00eda no se ha establecido. Pero recu\u00e9rdese: (a) el reino y la iglesia se establecieron el mismo d\u00eda; (b) tienen la misma cabeza; (c) tienen las mismas condiciones de entrada; (d) la cena del Se\u00f1or est\u00e1 en la iglesia y est\u00e1 en el reino; y (e) todas las ense\u00f1anzas del Nuevo Testamento son para la iglesia y tambi\u00e9n son para los ciudadanos del reino. (7). Si los miembros de la iglesia no son los ciudadanos del reino, \u00bfqui\u00e9nes son los ciudadanos del reino? Si los miembros de la iglesia no est\u00e1n en el reino, \u00bfqui\u00e9nes est\u00e1n en el reino? (8). Hay un solo cuerpo (Efe 4:4), pero si la iglesia no es el reino, y el reino no es la iglesia, y si el reino ya se ha establecido, entonces hay dos cuerpos. Esta conclusi\u00f3n es ineludible. La implicaci\u00f3n y consecuencia de la ense\u00f1anza de los que dicen que la iglesia no es el reino es que en realidad hay dos cuerpos. (9). 2Sa 7:12-13, el \u00ablinaje\u00bb de David (Cristo) \u00abedificar\u00e1 casa a mi nombre, y yo afirmar\u00e9 para siempre el trono de su REINO\u00bb. La casa de Dios es la iglesia (1Ti 3:15), pero el profeta habl\u00f3 con David de su trono en su casa o reino. Adem\u00e1s el \u00e1ngel dijo a Mar\u00eda, \u00abEste ser\u00e1 grande, y ser\u00e1 llamado Hijo del Alt\u00edsimo; y el Se\u00f1or Dios le dar\u00e1 el trono de David su padre\u00bb. Hch 2:29-30, David sab\u00eda que Dios levantar\u00eda al Cristo para que se sentase en su trono. As\u00ed dijo Pedro en su serm\u00f3n el d\u00eda de Pentecost\u00e9s.  En ese mismo d\u00eda Jes\u00fas estaba sobre el trono de David y en ese mismo d\u00eda edific\u00f3 su casa, su iglesia seg\u00fan la profec\u00eda de 2Sa 7:13 y Mat 16:18. (10). Los que dicen que la iglesia no es el reino de Mat 3:2; Mar 9:1; Col 1:13 son compa\u00f1eros de doctrina de los milenarios. Los dos minimizan la bendita iglesia del Se\u00f1or Jes\u00fas, diciendo que no es el reino de Cristo.<br \/>\n\tIII. \u00abH\u00e1gase tu voluntad, como en el cielo, as\u00ed tambi\u00e9n en la tierra\u00bb.<br \/>\n\tA. Primero, es necesario aprender la voluntad de Dios por el estudio y por la experiencia. Rom 12:2 \u00abpara que comprob\u00e9is (por la experiencia) cu\u00e1l sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta\u00bb. Mat 7:21; Mat 12:50. Los salvos son los que hacen la voluntad de Dios. Jua 6:44-45, Todos ser\u00e1n ense\u00f1ados de Dios. Mat 28:19, el evangelio (la voluntad de Dios) fue predicado a todas las naciones. Hechos de los Ap\u00f3stoles nos dice que los ap\u00f3stoles llevaron a cabo esa comisi\u00f3n. Efe 5:17 dice, \u00abno se\u00e1is insensatos, sino entendidos de cu\u00e1l sea la voluntad del Se\u00f1or\u00bb. La persona que dice, \u00abH\u00e1gase tu voluntad\u00bb cuando no le gusta estudiar la Biblia, ni la lee, ni asiste a las clases b\u00edblicas hace burla de esta oraci\u00f3n.<br \/>\n\tB. \u00bfCu\u00e1l es la voluntad de Dios para nosotros? 1Ts 4:3 \u00abpues la voluntad de Dios es vuestra santificaci\u00f3n\u00bb. Debemos apartarnos de todo mal. Debemos limpiar el coraz\u00f3n (la mente, voluntad, emociones) y presentar el cuerpo como sacrificio vivo al Se\u00f1or (Rom 12:1), para ser transformados a la imagen de Cristo (Rom 8:29; 2Co 3:18; G\u00e1l 4:19).<br \/>\n\tC. Los que hacen esta oraci\u00f3n deben obedecer al evangelio y cumplir la voluntad de Dios. \u00bfQu\u00e9 nos aprovecha orar, \u00abh\u00e1gase tu voluntad\u00bb si no la queremos hacer nosotros? Esta oraci\u00f3n significa que estamos sumisos a Dios.<br \/>\n\tD. Entonces, si estamos haciendo la voluntad, debemos ense\u00f1ar, amonestar y exhortar a otros para que hagan lo mismo. Debemos \u00abcooperar\u00bb con la oraci\u00f3n.<br \/>\n\t E. \u00abcomo en el cielo\u00bb. V\u00e9ase Apo 4:1-11.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>EL PADRE EN EL CIELO<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Mateo 6:9<\/span><\/strong><strong>a<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Padre nuestro del Cielo.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Bien se podr\u00eda decir que la palabra <em>Padre <\/em>aplicada a Dios es un resumen breve de la fe cristiana. El gran valor de esta palabra <em>Padre <\/em>est\u00e1 en que establece todas las relaciones de esta vida.<\/p>\n<p><em>(i) Establece nuestra relaci\u00f3n con el mundo invisible. <\/em>Los misioneros nos dicen que uno de los m\u00e1s grandes desahogos que el Cristianismo trae a la mente y al coraz\u00f3n paganos es la certeza de que hay un solo Dios. Los paganos creen que hay innumerables dioses, que cada corriente o r\u00edo, \u00e1rbol o valle, colina o bosque, y todas las fuerzas de la naturaleza tienen su propio dios. El pagano vive en un mundo infestado de dioses. Todav\u00eda m\u00e1s: Todos estos dioses son celosos y taca\u00f1os y hostiles. Hay que aplacarlos, y uno no puede nunca estar seguro de no haber omitido nada del honor debido a alguno de ellos. La consecuencia es que el pagano vive en terror de los dioses; est\u00e1 \u00abasediado y no ayudado por su religi\u00f3n.\u00bb<\/p>\n<p>La leyenda griega m\u00e1s significativa sobre los dioses es la de Prometeo. Prometeo era un dios. Corr\u00edan los d\u00edas antes de que la humanidad poseyera el fuego; y la vida sin fuego era fr\u00eda, triste e inc\u00f3moda. Por piedad, Prometeo tom\u00f3 el fuego del cielo y se lo dio como un regalo a la humanidad. Zeus, el rey de los dioses, se air\u00f3 extraordinariamente de que la humanidad recibiera este regalo; as\u00ed que se apoder\u00f3 de Prometeo y le encaden\u00f3 a una roca en medio del mar Adri\u00e1tico, donde era atormentado con el calor y la sed del d\u00eda, y el fr\u00edo de la noche. Y todav\u00eda m\u00e1s: Zeus prepar\u00f3 un buitre que le rasgara el h\u00edgado a Prometeo, que volv\u00eda a crecer, solamente para ser destrozado otra vez.<br \/>Eso fue lo que le sucedi\u00f3 a un dios que trat\u00f3 de ayudar a la humanidad. Toda esta concepci\u00f3n se basa en la convicci\u00f3n de que los dioses son celosos, vengativos, y taca\u00f1os; y lo que menos- les interesa hacer es ayudar a los humanos. Esa es la idea pagana de la actitud del mundo invisible hacia la humanidad. Los paganos se sienten asediados por el miedo a una horda de dioses celosos, crueles y taca\u00f1os. As\u00ed pues, cuando descubren que el Dios al Que Jesucristo nos ha venido a revelar tiene el nombre y el coraz\u00f3n de <em>Padre, <\/em>eso trasforma completamente todas las cosas del mundo. Ya no tenemos por qu\u00e9 temblar de miedo ante una horda de dioses celosos; podemos descansar en el amor de un Padre.<\/p>\n<p><em>(ii) Establece nuestra relaci\u00f3n con el mundo visible, <\/em>este mundo del espacio y el tiempo en el que vivimos. Es f\u00e1cil pensar que este mundo es hostil. Hay circunstancias y eventualidades en la vida; hay leyes f\u00e9rreas del universo que quebrantamos a nuestro riesgo; hay sufrimiento y muerte; pero, si podemos estar seguros de que detr\u00e1s de este mundo hay, no un dios caprichoso, celoso, y burl\u00f3n, sino un Dios cuyo nombre es Padre, entonces, aunque todav\u00eda haya muchas cosas que nos parezcan oscuras, todo es ahora soportable porque detr\u00e1s de todo est\u00e1 el amor. Siempre nos ayudar\u00e1 creer que este mundo est\u00e1 organizado, no para nuestra comodidad, sino para nuestro entrenamiento.<\/p>\n<\/p>\n<p>Tomemos, por ejemplo, <em>el dolor. <\/em>Puede parecer algo malo; pero el dolor tiene su lugar en el orden de Dios. Algunas veces sucede que una persona est\u00e1 constituida tan anormalmente que es incapaz de sentir el dolor. Una persona as\u00ed es un peligro para s\u00ed misma, y un problema para todos los dem\u00e1s. Si no hubiera tal cosa como el dolor, nunca sabr\u00edamos si estamos enfermos, y a menudo nos morir\u00edamos antes de que se pudieran dar pasos para tratar la enfermedad. Esto no es decir que el mal no puede <em>convertirse <\/em>en una cosa mala; pero es decir que innumerables veces el dolor es la lucecita roja de Dios que nos avisa de un peligro en el camino.<\/p>\n<p>Lessing sol\u00eda decir que, si se le permitiera hacerle una pregunta a la Esfinge, ser\u00eda: \u00ab\u00bfEs \u00e9ste un universo amigable?\u00bb Si podemos estar seguros de que el Dios que cre\u00f3 este mundo es <em>Padre, <\/em>entonces podremos tambi\u00e9n estarlo de que \u00e9ste es fundamentalmente un universo amigable. Llamar a Dios <em>Padre <\/em>es establecer una nueva relaci\u00f3n con el mundo en que vivimos.<\/p>\n<\/p>\n<p><strong><u>EL PADRE EN EL CIELO<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Mateo 6:9<\/span><\/strong><strong>a (continuaci\u00f3n)<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>(iii) Si creemos que Dios es Padre, <em>esto establece nuestra relaci\u00f3n con nuestros semejantes. Si <\/em>Dios es Padre, es el Padre de todos los seres humanos. La Oraci\u00f3n Dominical no nos ense\u00f1a a decir <em>Mi Padre; <\/em>nos ense\u00f1a a decir <em>Padre nuestro. <\/em>Es muy significativo el hecho de que en la Oraci\u00f3n Dominical no aparecen las palabras yo, mi, y m\u00edo; es verdad decir que Jes\u00fas vino para quitar esas palabras de nuestra vida y poner en su lugar <em>nosotros, y nuestro. <\/em>Dios no es la posesi\u00f3n exclusiva de ninguna persona. La misma frase <em>Padre nuestro <\/em>implica <em>la eliminaci\u00f3n del yo. <\/em>La paternidad de Dios es la \u00fanica base para la fraternidad humana.<\/p>\n<p>(iv) Si creemos que Dios es Padre, <em>esto establece nuestra relaci\u00f3n con nosotros mismos. <\/em>Hay veces que uno se desprecia y se odia a s\u00ed mismo, se reconoce como la criatura m\u00e1s miserable que se arrastra por la tierra. El coraz\u00f3n conoce su propia, amargura, y nadie conoce la indignidad de una persona mejor que ella misma.<\/p>\n<p>Mark Rutherford propon\u00eda a\u00f1adir otra bienaventuranza: \u00abBienaventurados los que nos sanan de despreciarnos a nosotros mismos.\u00bb Benditos sean los que nos devuelven nuestro propio respeto. Eso es precisamente lo que hace Dios. En esos momentos terribles, tenebrosos y crudos, todav\u00eda nos podemos recordar a nosotros mismos que, aunque no le importemos a ninguna otra persona, Le importamos a Dios; que, en la infinita misericordia de Dios somos linaje regio, hijos del Rey de reyes.<br \/>(v) Si creemos que Dios es Padre, <em>eso establece nuestra relaci\u00f3n con Dios. No <\/em>es que eso excluya Su santidad, majestad y poder. Eso no hace a Dios menos Dios; pero nos hace asequibles esa santidad, y . majestad, y poder.<\/p>\n<p>Hay una antigua historia romana que nos habla de un emperador que estaba entrando en Roma en triunfo. Ten\u00eda el privilegio, que Roma conced\u00eda a sus grandes h\u00e9roes, de hacer marchar sus tropas por las calles de Roma, con todos los trofeos y prisioneros que hab\u00eda capturado. El emperador iba desfilando con sus tropas. Las multitudes, alineadas en todas las calles, le vitoreaban. Los corpulentos legionarios alineaban los bordes de las calles para mantener en su sitio a la gente. En cierto punto de la ruta triunfal hab\u00eda una plataforma en la que estaban sentadas la emperatriz y su familia, para ver al emperador pasar en toda la gloria de su triunfo. En la plataforma, con su madre estaba el hijo menor del emperador, un chiquillo. Cuando se acercaba el emperador, el chico salt\u00f3 de la plataforma, se abri\u00f3 paso entre la multitud, regate\u00f3 su paso entre las piernas de los legionarios y sali\u00f3 al centro de la carretera al encuentro de la carroza de su padre. Un legionario se inclin\u00f3 y le detuvo, tom\u00e1ndole en sus brazos: \u00abNo puedes hacer eso, chico -le dijo-. \u00bfEs que no sabes qui\u00e9n va en esa carroza? \u00a1ES el emperador! No puedes dirigirte a ella.\u00bb El chiquillo le contest\u00f3 riendo: \u00abPuede que sea tu emperador -le dijo-, pero es mi padre.\u00bb Ese es exactamente el sentir del cristiano para con Dios. La santidad, la majestad y el poder son los de Aquel a Quien Jes\u00fas nos ha ense\u00f1ado a llamar <em>Padre nuestro.<\/em><\/p>\n<p><\/p>\n<p><strong><u>EL PADRE EN EL CIELO<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Mateo 6:9<\/span><\/strong><strong>a (conclusi\u00f3n)<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Hasta ahora hemos estado pensando en las dos primeras palabras que dirigimos a Dios Padre nuestro; pero Dios no es solamente <em>nuestro Padre: <\/em>Es nuestro Padre <em>Que est\u00e1 en el Cielo. <\/em>Estas palabras tienen una importancia capital. Nos conservan dos grandes verdades.<\/p>\n<p>(i) Nos recuerdan <em>la santidad <\/em>de Dios. Es f\u00e1cil convertir en sensibler\u00eda toda la idea de la paternidad de Dios, haci\u00e9ndola una excusa para una religiosidad c\u00f3moda y permisiva. \u00abEs un buen tipo, y le da todo igual.\u00bb Como dijo Heine de Dios: \u00abDios me perdonar\u00e1. Para eso est\u00e1.\u00bb Si dij\u00e9ramos s\u00f3lo <em>Padre nuestro <\/em>y nos par\u00e1ramos ah\u00ed, podr\u00edamos tener alguna disculpa; pero es a nuestro Padre <em>del Cielo <\/em>a Quien nos dirigimos. El amor est\u00e1 presente, pero la santidad tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>Es extraordinario lo rara vez que Jes\u00fas usa la palabra Padre refiri\u00e9ndose a Dios. El evangelio de Marcos es el m\u00e1s antiguo, y por tanto el m\u00e1s pr\u00f3ximo a un reportaje de lo que Jes\u00fas dijo e hizo; y en el evangelio de Marcos Jes\u00fas llama a Dios <em>Padre <\/em>s\u00f3lo seis veces, y nunca fuera del c\u00edrculo de los disc\u00edpulos. Para Jes\u00fas, la palabra <em>Padre <\/em>era tan sagrada que casi no pod\u00eda soportar el usarla; y no la pod\u00eda usar a menos que fuera entre los que ya hab\u00edan captado algo de lo que quer\u00eda decir.<\/p>\n<p>No debemos usar nunca la palabra <em>Padre <\/em>refiri\u00e9ndonos a Dios con ligereza, superficialidad y sentimentalismo. Dios no es un padre de manga ancha que cierra los ojos tolerantemente a todos los pecados y faltas y errores. Este Dios a Quien llamamos Padre, es el Dios al Que debemos acercarnos con reverencia y adoraci\u00f3n, y temor y admiraci\u00f3n. Dios es nuestro Padre del Cielo, y en Dios se dan en perfecta armon\u00eda el <em>amor <\/em>y la <em>santidad.<\/em><\/p>\n<p>(ii) Nos recuerdan <em>el poder <\/em>de Dios. En el amor humano se da muy a menudo la tragedia de la frustraci\u00f3n. Puede que amemos a una persona, y sin embargo seamos incapaces de ayudarla a conseguir algo o a dejar algo. El amor humano puede ser intenso -y sin embargo impotente. Cualquier padre con un hijo extraviado, o cualquier enamorado con una amada err\u00e1tica lo sabe muy bien. Pero cuando decimos <em>Padre nuestro -del Cielo, <\/em>ponemos juntas dos cosas. Colocamos el <em>amor <\/em>de Dios al lado del <em>poder <\/em>de Dios. Nos decimos que el poder de Dios siempre est\u00e1 motivado por el amor de Dios, y nunca se ejerce sino para nuestro bien; nos decimos que el amor de Dios est\u00e1 respaldado por el poder de Dios, y que, por tanto, su prop\u00f3sito no puede ser nunca frustrado ni derrotado. Pensamos en t\u00e9rminos de amor, pero es el amor de Dios. Cuando oramos <em>Padre nuestro del Cielo <\/em>debemos recordar siempre la santidad de Dios y el amor de Dios que se mueven en amor, y el amor que est\u00e1 detr\u00e1s del poder invencible de Dios.<\/p>\n<p><\/p>\n<p><strong><u>LA SANTIFICACI\u00d3N DEL NOMBRE<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Mateo 6:9<\/span><\/strong><strong>a<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Que Tu nombre sea tenido por santo.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>\u00abSantificado sea Tu nombre\u00bb -probablemente es cierto que, de todas las peticiones de la Oraci\u00f3n Dominical, \u00e9sta es la nos ser\u00eda m\u00e1s dif\u00edcil explicar. As\u00ed que, en primer lugar, concentr\u00e9monos en el sentido determinado de las palabras.<br \/>La palabra que traducimos por <em>santificar <\/em>es el verbo griego <em>hagui\u00e1zesthai, <\/em>relacionado con el adjetivo <em>haguios, <\/em>que quiere decir <em>tratar a una persona o cosa como haguios. Haguios <\/em>es la palabra que traducimos corrientemente por <em>santo; <\/em>pero el sentido b\u00e1sico de <em>haguios <\/em>es <em>diferente o separado. <\/em>Algo que es <em>haguios <\/em>es <em>diferente <\/em>de otras cosas: Una persona que es <em>haguios <\/em>es <em>separada <\/em>de las otras personas. As\u00ed, un templo es <em>haguios <\/em>porque es <em>diferente <\/em>de los otros edificios. Un altar es <em>haguios <\/em>porque existe para un prop\u00f3sito <em>diferente <\/em>del de las cosas ordinarias. El d\u00eda del Se\u00f1or es <em>haguios <\/em>porque es <em>diferente <\/em>de otros d\u00edas. Un sacerdote es <em>haguios <\/em>porque est\u00e1 <em>separado <\/em>para un ministerio especial. As\u00ed que, esta petici\u00f3n quiere decir: \u00bb Que el nombre de Dios se trate de una manera diferente de los otros nombres; que se d\u00e9 al nombre de Dios una posici\u00f3n que sea absolutamente \u00fanica.\u00bb<\/p>\n<p>Pero hay algo que a\u00f1adir a esto. En hebreo, el nombre no quiere decir simplemente el nombre propio por el que se conoce a una persona -Juan o SantiagoJas., o el nombre que sea. En hebreo, el <em>nombre <\/em>quiere decir <em>la naturaleza, el car\u00e1cter, la personalidad <\/em>de la persona en tanto en cuanto nos es conocida o revelada. Esto resulta claro cuando vemos c\u00f3mo usan la expresi\u00f3n los autores b\u00edblicos.<\/p>\n<p>El salmista dice: \u00abEn Ti confiar\u00e1n los que conocen Tu <em>nombre\u00bb (<\/em><span class='bible'>Sal 9:10<\/span><em> ). <\/em>Est\u00e1 claro que esto no quiere decir que los que saben que Dios se llama Jehov\u00e1 pondr\u00e1n en \u00c9l su confianza. Quiere decir los que saben c\u00f3mo es Dios, los que conocen la naturaleza y el car\u00e1cter de Dios. El salmista dice: \u00abUnos presumen de carros de combate y otros de caballer\u00eda; pero nuestro orgullo es el <em>nombre <\/em>del Se\u00f1or nuestro Dios\u00bb <em>(<\/em><span class='bible'>Sal 20:7<\/span><em> ). <\/em>Est\u00e1 claro que esto no quiere decir que en tiempos dif\u00edciles el salmista se acordar\u00e1 de que Dios se llama Jehov\u00e1. Quiere decir que, en tales momentos, algunos conf\u00edan en las ayudas y defensas humanas y materiales; pero el salmista se acordar\u00e1 de la naturaleza y el car\u00e1cter de Dios; se acordar\u00e1 de c\u00f3mo es Dios, y ese recuerdo le dar\u00e1 confianza.<\/p>\n<p>As\u00ed que, tomemos estas dos cosas y pong\u00e1moslas juntas. <em>Hagui\u00e1zesthai, <\/em>que se traduce por <em>santificar, <\/em>quiere decir <em>considerar como diferente, <\/em>dar un lugar \u00fanico y especial. El <em>nombre&#8217; <\/em>es <em>la naturaleza, el car\u00e1cter, la personalidad <\/em>de la persona en tanto en cuanto nos es conocida y revelada. Por tanto, cuando oramos: \u00abSantificado sea Tu nombre,\u00bb queremos decir: \u00abCapac\u00edtanos para darte el lugar \u00fanico y soberano que merecen Tu naturaleza y car\u00e1cter.\u00bb<\/p>\n<\/p>\n<p><strong><u>LA ORACI\u00d3N POR LA REVERENCIA<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Mateo 6:9<\/span><\/strong><strong> (conclusi\u00f3n)<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>\u00bfHay alguna palabra en espa\u00f1ol que quiera decir darle a Dios el lugar \u00fanico y soberano que requieren Su naturaleza y car\u00e1cter? La hay, y es <em>reverencia. <\/em>Pedimos ser capacitados para reverenciar a Dios como Dios merece ser reverenciado. En toda aut\u00e9ntica reverencia de Dios hay cuatro elementos esenciales.<\/p>\n<p>(i) A fin de reverenciar a Dios, debemos creer que Dios existe. No podemos reverenciar a alguien que no exista; debemos empezar por estar seguros de la existencia de Dios. Para la Biblia, Dios es un axioma. Un axioma es un hecho autoevidente que no necesita demostraci\u00f3n, sino que es la base de todas las otras pruebas. Por ejemplo: \u00abLa l\u00ednea recta es la distancia m\u00e1s corta entre dos puntos;\u00bb o: \u00ablas l\u00edneas paralelas son las que, hall\u00e1ndose en un mismo plano, no se encuentran nunca.\u00bb Estos son axiomas.<br \/>Los autores b\u00edblicos habr\u00edan dicho que era superfluo intentar demostrar la existencia de Dios, porque ellos <em>experimentaban <\/em>la presencia de Dios en todos los momentos de su vida. Habr\u00edan dicho que un hombre no necesita demostrar que Dios existe m\u00e1s de lo que necesita demostrar que existe su mujer. Se encuentra con ella y convive con ella todos los d\u00edas, y as\u00ed con Dios.<\/p>\n<p>Pero supongamos que necesit\u00e1ramos demostrar que Dios existe usando nuestras propias mentes para hacerlo; \u00bfpor d\u00f3nde empezar\u00edamos? Podr\u00edamos empezar por <em>el mundo en que vi<\/em>vimos. El antiguo argumento de Paley no est\u00e1 todav\u00eda totalmente desfasado. Supongamos que una persona va andando por un camino. Tropieza con el pie con un reloj que est\u00e1 en el suelo. Supongamos que esa persona no hab\u00eda visto un reloj en la vida; no sab\u00eda lo que era eso. Lo recoge; ve c\u00f3mo est\u00e1 hecho y la colocaci\u00f3n en su interior de ruedecillas y muelles. Ve que est\u00e1 andando y funcionando de una manera deliciosamente ordenada, y que las manillas se mueven alrededor de la esfera con una regularidad obviamente predeterminada. \u00bfQu\u00e9 es lo que se dice? No se dice: \u00abTodos estos metales y piezas diversas han llegado aqu\u00ed del fin del mundo por casualidad, y se han hecho ruedas y muelles por casualidad, y se han reunido en este mecanismo por casualidad, y se dan cuerda y se ponen en marcha a s\u00ed mimos por casualidad, llegando a este funcionamiento obviamente ordenado por casualidad.\u00bb No; sino dice: \u00abMe he encontrado un reloj; de modo que tiene que existir un relojero.\u00bb<\/p>\n<p>Un orden presupone una mente. Cuando miramos al mundo vemos una m\u00e1quina inmensa que funciona con orden. El Sol sale y se pone en sucesi\u00f3n invariable. Las mareas tienen su flujo y reflujo cronom\u00e9tricamente. Las estaciones se suceden en orden. Cuando miramos al mundo no tenemos m\u00e1s remedio que decir: \u00abTiene que existir el Relojero.\u00bb La existencia del mundo nos empuja a reconocer la de Dios. Como dec\u00eda sir James Jeans: \u00abUn astr\u00f3nomo no puede ser ateo.\u00bb El orden del universo revela la mente de Dios que est\u00e1 detr\u00e1s.<br \/>Podr\u00edamos empezar por <em>nosotros mismos. <\/em>Lo \u00fanico que el ser humano no ha llegado a crear es la vida. Puede alterar y cambiar y reorganizar las cosas; pero no puede crear un ser viviente. \u00bfDe d\u00f3nde, entonces, nos hemos sacado la vida? De nuestros padres. \u00bfY ellos, de d\u00f3nde se sacaron la suya? De los suyos. \u00bfY ellos? La vida tiene que haber empezado alguna vez en el mundo; tiene que venir de fuera del mundo, porque nosotros no podemos crearla. Y, de nuevo, el misterio de la vida nos empuja a Dios.<\/p>\n<p>Cuando miramos a nuestro interior, y al mundo exterior, nos sentimos empujados hacia Dios. Como dec\u00eda Kant hace mucho: \u00abDos cosas nos sobrecogen de admiraci\u00f3n: la ley moral dentro de nosotros mismos, y los cielos estrellados por encima de nosotros.\u00bb Y nos empujan hacia Dios.<br \/>(ii) Antes de reverenciar a Dios tenemos que creer, no solamente que Dios existe, sino tambi\u00e9n tenemos que saber c\u00f3mo es Dios. No se pod\u00eda sentir reverencia por los dioses griegos, con sus amor\u00edos, y celos, y rivalidades, y odios, y adulterios, y trampas y villan\u00edas. No se pueden reverenciar dioses caprichosos, inmorales, impuros. Pero en el Dios que Jesucristo nos ha venido a revelar hay tres grandes cualidades. Hay <em>santidad; <\/em>hay <em>justicia, <\/em>y hay <em>amor. <\/em>Debemos reverenciar a Dios, no s\u00f3lo porque existe, sino por ser el Dios Que sabemos que es.<\/p>\n<p>(iii) Pero puede que una persona crea que hay Dios; puede que est\u00e9 intelectualmente convencida de que Dios es santo, justo y amoroso; y puede que todav\u00eda no Le reverencie. Porque para tenerle reverencia es menEster <em>ser conscientes permanentemente de <\/em>Dios. Reverenciar a Dios es vivir en un mundo que est\u00e1 lleno de Dios, una vida que sucede en Su presencia. Esta consciencia no se limita a la iglesia, ni a los llamados lugares santos; tiene que ser una consciencia que nos acompa\u00f1a siempre y en todas partes. El salmista lo expresa bellamente:<\/p>\n<\/p>\n<p><em>Se\u00f1or: T\u00fa me has escudri\u00f1ado, y me conoces. Sabes cu\u00e1ndo estoy en reposo, y cu\u00e1ndo en acci\u00f3n. Comprendes mis pensamientos antes de que los tenG\u00e1latasGa. Has escudri\u00f1ado mi conducta y mi car\u00e1cter, y tienes a la vista los planos de mis planes. Aun antes de que profiera una palabra, T\u00fa, Se\u00f1or, ya sabes lo que iba a decir. Est\u00e1s presente en mi pasado y en mi futuro, y mantienes Tu mano sobre m\u00ed en cada momento. El saber esto es demasiado maravilloso para m\u00ed; es algo sublime, y m\u00e1s all\u00e1 de lo que puedo comprender. \u00bfAd\u00f3nde me podr\u00eda ir para desligarme de Tu Esp\u00edritu? \u00bfAd\u00f3nde podr\u00eda huir que no estuviera en Tu presencia? Si subiera al Cielo, es all\u00ed donde T\u00fa est\u00e1s; y si me ocultara en el seol, all\u00ed me encontrar\u00edas. Si tomara las alas del alba, e hiciera mi morada al otro lado del mar, aun all\u00ed ser\u00eda Tu mano la que me guiara, y Tu diestra la que me cobijara. Si dijera: \u00ab\u00a1Seguro que la oscuridad me esconder\u00e1!,\u00bb hasta en la noche Te ser\u00eda tan visible como al mediod\u00eda; porque las tinieblas tampoco encubren de Tu vista: y la noche Te es tan clara como el d\u00eda. \u00a1Lo mismo Te dan las tinieblas que la luz!<\/em><\/p>\n<p>(<span class='bible'>Sal 139:1-12<\/span> ).<\/p>\n<\/p>\n<p>Dios en la iglesia, y en el campo, y en el hogar; Dios en el taller, y en la tienda, y en la mina; Dios entre los pucheros y en medio del tr\u00e1fico&#8230; Lo malo es que, para la mayor\u00eda, la consciencia de Dios es algo espasm\u00f3dico, con altibajos, presencias y ausencias. Reverencia quiere decir la consciencia constante de Dios.<br \/>(iv) Todav\u00eda nos falta otro ingrediente de la reverencia. Tenemos que creer que Dios existe; tenemos que saber qu\u00e9 clase de Dios es; debemos ser siempre conscientes de Dios. Pero puede que una persona tenga todo esto, y no tenga todav\u00eda reverencia. A todo esto hay que a\u00f1adir la obediencia y la sumisi\u00f3n a Dios. Reverencia es conocimiento m\u00e1s sumisi\u00f3n. Lutero preguntaba en su catecismo: \u00bb \u00bfC\u00f3mo es santificado el nombre de Dios entre nosotros?\u00bb Y su respuesta era: \u00abCuando tanto nuestra vida como nuestra doctrina son verdaderamente cristianas.\u00bb Es decir: cuando nuestro convencimiento intelectual y todas nuestras acciones est\u00e1n perfectamente sometidas a la voluntad de Dios.<br \/>El saber que Dios existe, el saber la clase de Dios que es, el ser siempre consciente de Dios y el serle siempre obediente -esa es la reverencia y lo que pedimos cuando oramos: \u00bb Santificado sea Tu nombre.\u00bb Que Dios reciba la reverencia que merece por Su car\u00e1cter y Su naturaleza.<\/p>\n<\/p>\n<p><strong><u>EL REINO DE DIOS<\/u><\/strong><\/p>\n<p><strong><u>Y LA VOLUNTAD DE DIOS<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Mateo 6:10<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Venga Tu Reino; que Tu voluntad se haga, como en el Cielo, as\u00ed en la Tierra.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>La frase <em>El Reino de Dios <\/em>es caracter\u00edstica de todo el Nuevo Testamento. Es una de las frases que m\u00e1s se usan en la oraci\u00f3n, y en la predicaci\u00f3n, y en la literatura cristiana. Por tanto, es de importancia capital que sepamos lo que quiere decir.<\/p>\n<p>Es evidente que el Reino de Dios era central en el mensaje de Jes\u00fas. La primera vez que apareci\u00f3 Jes\u00fas en el escenario de la Historia fue cuando lleg\u00f3 a Galilea predicando la Buena Noticia del Reino de Dios <em>(<\/em><span class='bible'>Mr 1:14<\/span><em> ). <\/em>Jes\u00fas mismo describ\u00eda la predicaci\u00f3n del Reino como la obligaci\u00f3n que se Le hab\u00eda impuesto: \u00abVamos a los lugares vecinos para que predique tambi\u00e9n all\u00ed, porque para esto he venido\u00bb <em>(<\/em><span class='bible'>Mr 1:38<\/span><em> ; <\/em><span class='bible'>Lc 4:43<\/span><em> ). <\/em>La descripci\u00f3n que nos hace Lucas de la actividad de Jes\u00fas es que \u00c9l iba por todas las aldeas y pueblos predicando y mostrando la Buena Noticia del Reino de Dios <em>(<\/em><span class='bible'>Lc 8:1<\/span><em> ). <\/em>Est\u00e1 claro que tenemos que tratar de entender el significado del Reino de Dios.<\/p>\n<p>Cuando as\u00ed lo hacemos nos encontramos con algunos Hechos parad\u00f3jicos. Encontramos que Jes\u00fas hablaba del Reino de tres maneras diferentes. Hablaba del Reino como ya existente en <em>el pasado. <\/em>Dec\u00eda que Abraham, Isaac y Jacob, y todos los profetas estaban en el Reino <em>(<\/em><span class='bible'>Lc 13:28<\/span><em> ; <\/em><em><span class='bible'>Mateo 8<\/span><\/em><em>: I1). <\/em>Por tanto est\u00e1 claro que el Reino se remonta largo tiempo en la Historia. Jes\u00fas hablaba del Reino como <em>presente: <\/em>\u00abEl Reino de Dios -dec\u00eda- est\u00e1 en medio de vosotros\u00bb <em>(<\/em><span class='bible'>Lc 17:21<\/span><em> ). <\/em>As\u00ed que el Reino de Dios es una realidad presente aqu\u00ed y ahora. Y hablaba del Reino de Dios como <em>futuro, <\/em>porque \u00c9l ense\u00f1\u00f3 a orar por la venida del Reino en esta Su propia oraci\u00f3n. \u00bfC\u00f3mo puede ser el Reino pasado, presente y futuro a la vez? \u00bfC\u00f3mo puede ser el Reino al mismo tiempo algo que existi\u00f3, que existe y cuya venida estamos obligados a pedir?<\/p>\n<p>Encontramos la clave en esta doble petici\u00f3n de la Oraci\u00f3n Dominical. Una de las caracter\u00edsticas m\u00e1s corrientes del estilo literario hebreo es la que se conoce t\u00e9cnicamente como <em>el paralelismo. <\/em>En hebreo se tend\u00eda a decir la misma cosa dos veces. Se dec\u00eda de una manera, y luego de otra que repet\u00eda o ampliaba o explicaba la primera. Casi en cada vers\u00edculo de los <em>Salmos <\/em>encontramos este paralelismo en acci\u00f3n. Los vers\u00edculos se dividen en dos partes por el centro; y la segunda parte repite o ampl\u00eda o explica la primera parte.<\/p>\n<p>Vamos a tomar algunos ejemplos, y la cosa nos resultar\u00e1 clara:<\/p>\n<\/p>\n<p>Dios es nuestro amparo y fortaleza<\/p>\n<p>-nuestro pronto auxilio en las tribulaciones (<span class='bible'>Sal 46:1<\/span> ). \u00a1El Se\u00f1or de los ej\u00e9rcitos est\u00e1 con nosotros!<\/p>\n<p>&#8211; \u00a1Nuestro refugio es el Dios de Jacob! (<span class='bible'>Sal 46:7<\/span> ). Del Se\u00f1or es la Tierra y su plenitud,<\/p>\n<p>&#8211; el mundo y los que en \u00e9l habitan (<span class='bible'>Sal 24:1<\/span> ).<\/p>\n<p>Ahora apliquemos este principio a las dos peticiones de la Oraci\u00f3n Dominical. Pong\u00e1moslas en paralelo:<\/p>\n<\/p>\n<p>Venga Tu Reino, h\u00e1gase Tu voluntad en la Tierra como en el Cielo.<\/p>\n<\/p>\n<p>Supongamos que la segunda petici\u00f3n explica, y ampl\u00eda y define la primera. Entonces tenemos la perfecta definici\u00f3n del Reino de Dios: <em>El Reino de Dios es una sociedad en la Tierra en la que la voluntad de Dios se hace tan perfectamente como en el Cielo. <\/em>Aqu\u00ed tenemos la explicaci\u00f3n de c\u00f3mo el Reino de Dios puede ser pasado, presente y futuro, todo al mismo tiempo. Cualquier persona que en cualquier momento de la Historia hizo perfectamente la voluntad de Dios, estaba en el Reino; cualquier persona que hace perfectamente la voluntad de Dios, est\u00e1 en el Reino; pero, como el mundo est\u00e1 muy lejos de ser un lugar en el que voluntad de Dios se haga perfecta y universalmente, la consumaci\u00f3n del Reino est\u00e1 todav\u00eda en el futuro, y es todav\u00eda algo por lo que debemos orar.<\/p>\n<p>El estar en el Reino es obedecer la voluntad de Dios. Inmediatamente vemos que el Reino no es una cosa que tiene que ver primariamente con las naciones y los pueblos y los pa\u00edses, sino con cada uno de nosotros. El Reino es, de hecho, la cosa m\u00e1s personal del mundo. El Reino demanda la sumisi\u00f3n de <em>mi <\/em>voluntad, <em>mi <\/em>coraz\u00f3n, <em>mi <\/em>vida. El Reino viene s\u00f3lo cuando cada uno de nosotros hace su propia y personal decisi\u00f3n y sumisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Un chino cristiano hac\u00eda la conocida oraci\u00f3n: \u00bb Se\u00f1or, aviva a Tu Iglesia, empezando por m\u00ed.\u00bb Y nosotros podr\u00edamos parafrasearla y decir: \u00abSe\u00f1or, trae Tu reino, empezando por m\u00ed.\u00bb Orar por el Reino del Cielo es pedir que <em>nosotros so<\/em>metamos totalmente nuestras voluntades a la voluntad de Dios.<\/p>\n<\/p>\n<p><strong><u>EL REINO DE DIOS<br \/>Y LA VOLUNTAD DE DIOS<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Mateo 6:10<\/span><\/strong><strong> (conclusi\u00f3n)<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Por lo que acabamos de ver resulta claro que la cosa m\u00e1s importante del mundo es obedecer la voluntad de Dios; y la petici\u00f3n m\u00e1s importante del mundo es: \u00abH\u00e1gase Tu voluntad.\u00bb Pero queda igualmente claro que la actitud mental y el tono de voz con que se haga esta petici\u00f3n supone toda la diferencia del mundo.<br \/>(i) Se puede decir \u00abh\u00e1gase Tu voluntad\u00bb con un tono de resignaci\u00f3n derrotada, no porque se quiere decir, sino porque se ha aceptado el hecho de que no se puede decir otra cosa; se puede decir porque se ha aceptado el hecho de que Dios es demasiado poderoso; y es in\u00fatil darnos de cabezazos contra las murallas del universo. Se puede decir pensando solamente en el poder ineludible de Dios, Que nos tiene en un pu\u00f1o. Como dec\u00eda `Umar Jayy\u00e1m:<\/p>\n<\/p>\n<p><em>Como con piezas de ajedrez \u00c9l juega en tablero de d\u00edas y de noches movi\u00e9ndolas, les da jaque y las mata y las mete en la caja sin reproches. No admite noes, ni ayes, ni preguntas; de un lado a otro mueve el Jugador, y cuando te derriba en el tablero, del resultado \u00c9l solo es sabedor.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Una persona puede que acepte la voluntad de Dios por la sola raz\u00f3n de que se ha dado cuenta de que no puede hacer otra cosa.<br \/>(ii) Se puede decir \u00abh\u00e1gase Tu voluntad\u00bb con un tono de amargo resentimiento. Swinbume hablaba de sentir el pisot\u00f3n de los f\u00e9rreos pies de Dios, y del mal supremo: Dios. Beethoven estaba solo cuando muri\u00f3; y se dice que cuando encontraron su cuerpo ten\u00eda los labios echados hacia atr\u00e1s con una mueca de rabia y los pu\u00f1os cerrados como amenazando a Dios y al Cielo. Puede que uno considere a Dios su enemigo, pero un enemigo tan fuerte que es imposible resistirle. Por tanto, puede que se acepte la voluntad de Dios, pero con un resentimiento amargo y una rabia dif\u00edcilmente contenida.<br \/>(iii) Se puede decir \u00abh\u00e1gase Tu voluntad\u00bb con perfecto amor y confianza. Se puede decir gozosa y voluntariamente, sea cual sea esa voluntad. Deber\u00eda ser f\u00e1cil para un cristiano decir as\u00ed \u00abh\u00e1gase Tu voluntad;\u00bb porque el cristiano puede estar absolutamente seguro de dos cosas acerca de Dios.<\/p>\n<p><em>(a) <\/em>Puede estar seguro de <em>la sabidur\u00eda <\/em>de Dios. Algunas veces, cuando queremos edificar o alterar o reparar algo, se lo consultamos al t\u00e9cnico. Puede que haga algunas sugerencias, y muchas veces acabamos diciendo: \u00abBueno, pues h\u00e1galo como le parezca. Usted es el experto.\u00bb Dios es el experto en la vida, y Su direcci\u00f3n no nos descarriar\u00e1 nunca.<\/p>\n<p>Cuando mataron al reformista escoc\u00e9s Richard Cameron, le cort\u00f3 la cabeza y las manos un cierto Murray y las llev\u00f3 a Edimburgo. \u00abSu padre estaba en la c\u00e1rcel por la misma causa. El enemigo se las llev\u00f3 para a\u00f1adirle m\u00e1s dolor en su dura situaci\u00f3n, y le pregunt\u00f3 si las conoc\u00eda. Tomando la cabeza y las manos de su hijo que eran muy hermosas (de una complexi\u00f3n como la suya) las bes\u00f3 y dijo: \u00abLas conozco, las conozco. Son las de mi hijo, mi querido hijo. Es el Se\u00f1or. Buena es la voluntad del Se\u00f1or, Que no puede hacernos da\u00f1o ni a m\u00ed ni a los m\u00edos, sino que ha hecho que el bien y la misericordia nos sigan todos los d\u00edas de nuestra vida.\u00bb\u00bb Cuando uno puede hablar as\u00ed, cuando est\u00e1 totalmente seguro de que sus tiempos est\u00e1n en las manos de la infinita sabidur\u00eda de Dios es f\u00e1cil decir: \u00abH\u00e1gase Tu voluntad.\u00bb<\/p>\n<p><em>(b) <\/em>Puede estar seguro del <em>amor <\/em>de Dios. Los cristianos no creemos en un dios caprichoso y burl\u00f3n, ni en un fatalismo ciego y cruel. Thomas Hardy acaba su novela <em>Tess <\/em>con las sombr\u00edas palabras: \u00abEl Presidente de los Inmortales hab\u00eda terminado su juego divertido con Tess.\u00bb Pero nosotros creemos en un Dios Cuyo nombre es amor. Como dice el himno de Juan Bautista Cabrera:<\/p>\n<\/p>\n<p><em>Cual b\u00e1lsamo que mitiga &#8211; tenaz y acerbo dolor es para el alma angustiada &#8211; saber que Dios es amor. Venero que proporciona &#8211; riquezas de gran valor es para el alma salvada &#8211; sentir que Dios es amor.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Y como dec\u00eda Pablo: \u00abEl Que no nos escatim\u00f3 ni aun a Su propio Hijo, sino que Le entreg\u00f3 por todos nosotros, \u00bfno nos dar\u00e1 tambi\u00e9n con El todas las cosas?\u00bb <em>(<\/em><span class='bible'>Rm 8:32<\/span><em> ). No <\/em>se puede mirar a la Cruz y seguir dudando del amor de Dios; y cuando se est\u00e1 seguro del amor de Dios, es f\u00e1cil decir: \u00abH\u00e1gase Tu voluntad.\u00bb<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>LA ORACI\u00d3N DEL DISC\u00cdPULO<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Mateo 6:9-15<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>As\u00ed que orad de esta manera: Padre nuestro del Cielo, que Tu nombre sea tenido por santo; venga Tu Reino; que Tu voluntad se haga, como en el Cielo, as\u00ed en la Tierra; danos hoy el pan para este d\u00eda; perd\u00f3nanos nuestras deudas como nosotros se las perdonamos a nuestros deudores; y no nos metas en tentaci\u00f3n, sino l\u00edbranos del maligno. Porque, si les perdon\u00e1is a vuestros semejantes sus ofensas, tambi\u00e9n vuestro Padre celestial os perdonar\u00e1 a vosotros las vuestras; pero si no les perdon\u00e1is a vuestros semejantes sus ofensas, tampoco os perdonar\u00e1 las vuestras vuestro Padre.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Antes de empezar a pensar en la Oraci\u00f3n Dominical en detalle, hay algunos Hechos generales que nos vendr\u00e1 bien recordar.<br \/>Debemos advertir, antes de nada, que esta es una oraci\u00f3n que Jes\u00fas les ense\u00f1\u00f3 a Sus <em>disc\u00edpulos. <\/em>Tanto Mateo como Lucas lo dejan bien claro. Mateo pone todo el Serm\u00f3n del Monte en el contexto de la ense\u00f1anza de Jes\u00fas a Sus disc\u00edpulos <em>(<\/em><span class='bible'>Mt 5:1<\/span><em> ); <\/em>y Lucas nos dice que Jes\u00fas les ense\u00f1\u00f3 esta oraci\u00f3n a Sus disc\u00edpulos a petici\u00f3n de uno de ellos <em>(<\/em><span class='bible'>Lc 11:1<\/span><em> ). <\/em>Hacemos bien en llamarla La Oraci\u00f3n Dominical, porque fue el Se\u00f1or Dominus- Quien nos la ense\u00f1\u00f3 y leg\u00f3 como algo Suyo; pero es una oraci\u00f3n que no puede hacer suya m\u00e1s que un disc\u00edpulo de Jes\u00fas; que s\u00f3lo uno que ha reconocido a Jesucristo como su Salvador y Se\u00f1or puede tomar en sus labios con sentido.<\/p>\n<p>La Oraci\u00f3n Dominical no es la oraci\u00f3n de un ni\u00f1o, como se la suele considerar; de hecho, no tiene sentido para un ni\u00f1o. Tampoco es la Oraci\u00f3n Familiar, como se la llama a veces, a menos que por <em>familia <\/em>entendamos <em>la familia de la Iglesia.<\/em><\/p>\n<p>La Oraci\u00f3n Dominical se nos presenta espec\u00edfica y definidamente como la oraci\u00f3n <em>del disc\u00edpulo, y solo <\/em>en los labios de un disc\u00edpulo adquiere su pleno significado. Para decirlo de otra manera: s\u00f3lo la puede hacer suya la persona que sabe lo que est\u00e1 diciendo en ella, y no lo puede saber a menos que haya entrado en el discipulado.<\/p>\n<p>Debemos advertir <em>el orden <\/em>de las peticiones de la Oraci\u00f3n Dominical. Las primeras tres tienen que ver con Dios y con Su gloria; las tres siguientes se refieren a nuestras necesidades. Es decir, que se empieza por darle a Dios el lugar supremo que Le corresponde, y despu\u00e9s, y s\u00f3lo despu\u00e9s, nos volvemos hacia nosotros y nuestras necesidades. S\u00f3lo cuando se Le da a Dios el lugar que Le corresponde, todo lo dem\u00e1s pasa a ocupar el lugar que le corresponde. La oraci\u00f3n no debe ser nunca un intento de forzar la voluntad de Dios a nuestros deseos, sino siempre un intento de someter nuestra voluntad a la de Dios.<\/p>\n<p>La segunda parte de la oraci\u00f3n, la que trata de nuestras necesidades, tiene una unidad preciosamente ensamblada. Trata de las tres necesidades esenciales de la persona humana, y las tres esferas del tiempo en que se mueve. Primero, pide <em>pan, <\/em>lo que necesita para <em>mantener la vida, <\/em>y de esta manera presenta las necesidades del <em>presente <\/em>ante el trono de Dios. Segundo, pide <em>perd\u00f3n, y as\u00ed <\/em>trae el pasado a la presencia de Dios. Y tercero, pide <em>ayuda en la tentaci\u00f3n, y deja as\u00ed <\/em>el futuro en las manos de Dios. En estas tres breves peticiones se nos ense\u00f1a a depositar el pasado, el presente y el futuro en el estrado de la gracia de Dios.<\/p>\n<p>Pero esta oraci\u00f3n no se limita a presentarle a Dios la totalidad de la vida; tambi\u00e9n es una oraci\u00f3n que trae la totalidad de Dios a nuestras vidas. Cuando pedimos <em>pan <\/em>para sostener nuestra vida terrenal, esa petici\u00f3n dirige nuestro pensamiento inmediatamente a <em>Dios el Padre, <\/em>Creador y Sustentador de toda la vida. Cuando pedimos <em>perd\u00f3n, <\/em>esa petici\u00f3n nos dirige el pensamiento inmediatamente a <em>Dios el Hijo, <\/em>Jesucristo nuestro Salvador y Redentor. Y cuando pedimos ayuda en las tentaciones futuras, esa petici\u00f3n dirige inmediatamente nuestro pensamiento a <em>Dios el Esp\u00edritu Santo, <\/em>el Confortador, iluminador, Gu\u00eda y Guardi\u00e1n de nuestras almas.<\/p>\n<p>De la manera m\u00e1s maravillosa, esta breve segunda parte de la Oraci\u00f3n Dominical toma el presente, el pasado y el futuro, y los presenta a Dios Padre, Hijo y Esp\u00edritu Santo; es decir, a Dios, en toda Su plenitud. Jes\u00fas nos ense\u00f1a en la Oraci\u00f3n Dominical a presentar la totalidad de la vida a la totalidad de Dios, y a traer la totalidad de Dios a la totalidad de la vida.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Lev 22:32<\/span>; <span class='bible'>Deu 32:51<\/span>; <span class='bible'>Eze 28:22<\/span>; <span class='bible'>Eze 28:25<\/span>; <span class='bible'>Eze 36:23<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>(1) O: \u201csea tenido por sagrado; sea tratado como santo\u201d. Gr.: ha\u00b7gui\u00b7a\u00b7sth\u00e9\u00b7to; lat.: sanc\u00b7ti\u00b7fi\u00b7c\u00e9\u00b7tur; J17,18(heb.): yith\u00b7qad\u00b7d\u00e1sch, \u201cque sea santificado\u201d. V\u00e9ase \u00c9xo 29:43, n: \u201cSantificado\u201d.<\/p>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>k 248 Luc 11:2<\/p>\n<p>l 249 Eze 36:23; Eze 38:23<\/p>\n<p>m 250 \u00c9xo 6:3; Sal 83:18; Isa 42:8; Isa 54:5<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> Padre nuestro.  Los jud\u00edos prefer\u00edan dirigirse a Dios en t\u00e9rminos que enfatizaban la trascendencia y majestad de El (Omnipotente, Todopoderoso, etc.). En toda oraci\u00f3n, excepto una (27:46; Mr 15:34), Jes\u00fas siempre se dirige a Dios como Padre. <\/p>\n<p><p> santificado.  La palabra  santificado  significa \u00ab apartado para uso sagrado o santo,\u00bb  es decir, no para uso com\u00fan ni profano. <\/p>\n<p><p> tu nombre.  Se refiere al nombre propio de Dios en el A.T. El mandamiento de guardar santo el nombre de Dios (cp. Ex 20:7) se aplica a otros nombres y t\u00edtulos de su divinidad.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p> 9<strong> (1)<\/strong> La palabra <em> as\u00ed <\/em> no quiere decir que debemos recitar esta oraci\u00f3n. Ni en Hechos ni en las ep\u00edstolas vemos ning\u00fan caso en el que se recite una oraci\u00f3n.<\/p>\n<\/p>\n<p> 9<strong> (2)<\/strong> En la oraci\u00f3n que el Se\u00f1or puso como ejemplo, las tres primeras peticiones implican la Trinidad de la Deidad: \u00abSantificado sea Tu nombre\u00bb est\u00e1 relacionado principalmente con el Padre; \u00abVenga Tu reino\u00bb, con el Hijo; y \u00abH\u00e1gase Tu voluntad\u00bb, con el Esp\u00edritu. Esto se cumple en esta era y se cumplir\u00e1 completamente en la era del reino venidero, cuando el nombre de Dios ser\u00e1 admirable en toda la tierra ( Sal_8:1), cuando el reinado sobre el mundo pasar\u00e1 a Cristo ( Rev_11:15), y cuando la voluntad de Dios ser\u00e1 realizada.<\/p>\n<\/p>\n<p> 9<strong> (a)<\/strong> vs.9-13: Luc_11:2-4<\/p>\n<\/p>\n<p> 9<strong> (b) <\/strong> Mat_6:32<\/p>\n<\/p>\n<p> 9<strong> (c) <\/strong> Isa_29:23 Eze_36:23 1Pe_3:15<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>as\u00ed<\/i><\/b>. El Padre Nuestro es un modelo para nuestras oraciones. Empieza con adoraci\u00f3n a Dios (v. <span class='bible'>Mat 6:9<\/span>), reconoce sujeci\u00f3n a Su voluntad (v. <span class='bible'>Mat 6:10<\/span>), le dirige peticiones (vv. <span class='bible'>Mat 6:11-13<\/span> a), y termina con una atribuci\u00f3n de alabanza (v. <span class='bible'>Mat 6:13<\/span>, aunque es posible que \u00e9sta se haya agregado m\u00e1s tarde).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>En cuanto \u00e1 su n\u00famero estos vers\u00edculos son pocos, y pronto se pueden leer; mas en cuanto \u00e1 su importancia son de un valor inapreciable, por cuanto contiene  esa oraci\u00f3n el modelo que Jes\u00fas leg\u00f3 \u00e1 su pueblo, y que com\u00fanmente se conoce bajo el nombre de \u00abla Oraci\u00f3n del Se\u00f1or..<br \/>\nQuiz\u00e1 no hay otra parte de la Escritura que sea mejor conocida. Donde quiera que reina el Cristianismo sus palabras se han vulgarizado en medio de todas las  capas sociales. Millares y millares de hombres que jam\u00e1s han visto una Biblia \u00fa o\u00eddo el Evangelio en su pureza, saben bien la Oraci\u00f3n Dominical. \u00a1Dichoso  seria el mundo si se supiera esta oraci\u00f3n en el esp\u00edritu tan perfecta y extensamente como se sabe en la letra! Quiz\u00e1 no hay un pasaje de la palabra divina que sea tan sencillo y al mismo tiempo tan fecundo como este. Es la primera oraci\u00f3n que podemos aprender en la  infancia: esto prueba su sencillez. Contiene el germen de todo lo que el cristiano m\u00e1s avanzado puede desear: en esto consiste su fecundidad. Cuanto m\u00e1s  meditemos sobre cada una de sus palabras, tanto m\u00e1s nos convenceremos de que esta oraci\u00f3n ha dimanado de Dios.<br \/>\nSe compone de diez partes o sentencias. La primera contiene la designaci\u00f3n del Ser \u00e1 quien va dirigida; luego siguen tres que se refieren al nombre, reino y  voluntad de ese Ser; luego cuatro que versan sobre nuestras necesidades diarias, nuestros pecados, nuestra flaqueza y nuestros peligros; despu\u00e9s una expresi\u00f3n  de los sentimientos que nos animan respecto de los dem\u00e1s; y por \u00faltimo, un tributo de alabanza. En toda ella se nos ense\u00f1a \u00e1 decir \u00bb nosotros\u00bb y \u00abnuestros,\u00bb  con lo cual se significa que al orar debemos acordarnos de los dem\u00e1s as\u00ed como de nosotros mismos. Sobre cada una de esas partes se podr\u00eda escribir un  volumen entero: por ahora tenemos que contentarnos con unas breves observaciones.<br \/>\nEn la primera se expresa \u00e1 qui\u00e9n es que debemos orar. He aqu\u00ed los t\u00e9rminos en que est\u00e1 concebida: \u00bb Padre nuestro, que est\u00e1s en los cielos. \u00abNo es \u00e1 los santos  \u00f3 \u00e1 los \u00e1ngeles que hemos de dirigir nuestra voz, sino al Dios eterno, al Padre de los esp\u00edritus, al Se\u00f1or de cielos y tierra. Lo llamamos Padre primeramente en  el sentido de Creador, como cuando Pablo dijo \u00e1 los atenienses: \u00abEn \u00e9l vivimos, y nos movemos, y tenemos nuestro ser&#8230;. porque somos tambi\u00e9n su linaje.\u00bb  Act 17:28. Mas tambi\u00e9n lo llamamos Padre en un sentido m\u00e1s elevado, como al Padre de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, que nos ha reconciliado consigo mismo  por medio de la muerte de su Hijo. Col 1:20-22. Profesamos ser lo que los justos del Antiguo Testamento no percibieron, \u00f3 solo percibieron confusamente  &#8211;profesamos ser hijos suyos mediante la fe en Jesucristo, y poseer \u00abel Esp\u00edritu de adopci\u00f3n por el cual clamamos: &#8216; Abba, Padre.'\u00bb Y menester es tener  presente que en este sentido es que debemos ser hijos si queremos obtener la salvaci\u00f3n.<br \/>\nLa segunda parte es una petici\u00f3n respecto del nombre de Dios: \u00abSea santificado tu nombre.\u00bb Por el \u00abnombre de Dios\u00bb se entiende todos los atributos por  medio de los cuales se manifiesta \u00e1 sus criaturas, tales como su poder, su sabidur\u00eda, su santidad, su justicia, su misericordia, y su verdad. Al pedir que sean  santificados se expresa el deseo de que sean revelados y glorificados. La gloria de Dios es lo primero que los hombres deben anhelar. Ese fue el tema de una  de las plegarias que nuestro Se\u00f1or mismo hizo: \u00abPadre, glorifica tu nombre.\u00bb Joh 12:28. Con ese fin fue que se cre\u00f3 el mundo: con ese fin es que se convierte \u00e1 los hombres.<br \/>\nLa tercera es una petici\u00f3n respecto del reino de Dios: \u00abVenga tu reino.\u00bb Por su reino se entiende el reino de gracia que Dios establece y preserva en los  corazones de todos los verdaderos disc\u00edpulos de Jesucristo, por medio de su Esp\u00edritu y de su palabra; mas tambi\u00e9n se refiere al reino de gloria que se elevar\u00e1 el  d\u00eda que Jes\u00fas venga por segunda vez y todos los hombres, desde el m\u00e1s grande hasta el m\u00e1s peque\u00f1o, le conozcan.<br \/>\nLa cuarta es una petici\u00f3n respecto de la voluntad de Dios: \u00abSea hecha tu voluntad, como en el cielo, as\u00ed tambi\u00e9n en la tierra. \u00abAs\u00ed rogamos que las leyes de  Dios sean obedecidas por los hombres con tanta perfecci\u00f3n, prontitud y constancia, como lo son por los \u00e1ngeles en el cielo; que los que no las obedecen ahora,  sean de tal manera instruidos que aprendan \u00e1 cumplirlas ; y que los que las cumplan, aprendan \u00e1 cumplirlas mejor. La verdadera felicidad consiste en la  sujeci\u00f3n \u00e1 la voluntad de Dios, y es un acto de la m\u00e1s acendrada caridad el orar que toda la humanidad conozca esa voluntad \u00e1 fin de que la obedezca y se  someta \u00e1 ella.<br \/>\nLa quinta es una petici\u00f3n respecto de nuestras necesidades diarias: \u00abDanos hoy nuestro pan cotidiano. \u00abDe este modo se nos ense\u00f1a que nosotros  dependemos enteramente de Dios para la satisfacci\u00f3n de las necesidades de cada d\u00eda. As\u00ed como Israel hab\u00eda menester man\u00e1 cotidiano, nosotros habernos  menester pan cotidiano. Confesamos que somos criaturas pobres, d\u00e9biles y menesterosas, y suplicamos al supremo Hacedor qu\u00e9 nos socorre. Pedimos \u00abpan,\u00bb  porque esa sustancia suple la m\u00e1s sencilla de nuestras necesidades, mas con dicha palabra denotamos todo lo que el cuerpo necesita.<br \/>\nLa sexta es una petici\u00f3n relativamente \u00e1 nuestros pecados: \u00bb Perd\u00f3nanos nuestras deudas.\u00bb De ese modo reconocemos que somos pecadores y que  necesitamos de que diariamente se nos perdonen nuestros pecados. Esta parte de la oraci\u00f3n dominical merece especial atenci\u00f3n por cuanto condena la  alabanza propia y la propia justificaci\u00f3n. Con ella se nos ense\u00f1a \u00e1 confesar habitualmente nuestras culpas ante el trono de la gracia y \u00e1 implorar la  misericordia y el perd\u00f3n. Necesitamos lavar nuestros pies diariamente. Joh 13:10.<br \/>\nLa s\u00e9tima es la expresi\u00f3n de los sentimientos que nos animan \u00f3 deben animarnos respecto de los demos: le pedimos al Padre que nos perdone nuestras deudas  como nosotros perdonamos \u00e1 nuestros deudores. Esta es la \u00fanica aseveraci\u00f3n que respecto de nosotros hacemos en toda la oraci\u00f3n, y la \u00fanica parte que nuestro  Se\u00f1or explic\u00f3 y reiter\u00f3 al fin. Con ella se nos recuerda que no podemos esperar que nuestros ruegos por el perd\u00f3n sean atendidos, si en tanto que los  enunciamos se anida en nuestro pecho la malicia y el rencor para con los dem\u00e1s. Orar en tales circunstancias es una mera f\u00f3rmula y un acto de horrible  hipocres\u00eda. Es peor que hipocres\u00eda. Escomo si dij\u00e9semos: \u00abNo me perdones.\u00bb Sin caridad nuestras oraciones son nulas.<br \/>\nLa octava es una petici\u00f3n acerca de nuestra flaqueza: \u00abNo nos metas en tentaci\u00f3n.\u00bb Esta expresi\u00f3n implica que estamos expuestos \u00e1 extraviarnos y \u00e1  delinquir, y nos ense\u00f1a que debemos confesar nuestra debilidad suplicando \u00e1 Dios que nos sostenga y no nos deje vagar por las sendas del mal. Para emplear  el lenguaje b\u00ed-blico, suplicamos Aquel que ordena todas las cosas en el cielo y en la tierra, que no nos deje ser tentados m\u00e1s de lo que podemos resistir. 1 Cor.<br \/>\nJoh 10:13.<br \/>\nLa nona es una petici\u00f3n con referencia \u00e1 los peligros que nos ro-dean: \u00abL\u00edbranos de mal.\u00bb Esto significa que debemos pedir \u00e1 Dios que nos libre del mal que  existe en el mundo, el que existe en nuestros corazones, y sobre todo, el que se encarna, por decirlo as\u00ed, en el maligno; confesando as\u00ed que mientras estemos  revesti-dos de la carne estaremos constantemente viendo, oyendo y sintiendo lo que es malo.<br \/>\nLa \u00faltima sentencia es un tributo de alabanza: \u00abTuyo es el reino, y el poder, y la gloria.\u00bb Con estas palabras expresamos  nuestra convicci\u00f3n de que los reinos de este mundo pertenecen \u00e1 nuestro Padre celestial; de que suyo es todo el \u00abpoder\u00bb y  suya debe ser toda la \u00abgloria.\u00bb Y terminamos con la cordial manifestaci\u00f3n de que es \u00e1 El \u00e1 quien tributamos toda la honra y  el loor como \u00abRey de reyes y Se\u00f1or de se\u00f1ores.\u00bb Ahora bien, examin\u00e9monos y pregunt\u00e9monos si realmente deseamos  obtener lo que se nos ense\u00f1a \u00e1 pedir en la Oraci\u00f3n del Se\u00f1or. Es de temerse que muchos la repiten maquinalmente todos  los d\u00edas sin pensar en lo que dicen: no se cuidan de la gloria, el reino, \u00f3 la voluntad de Dios ; no reconocen que dependen  de Dios, ni se aperciben de su culpabilidad, su flaqueza y su peligro; no abrigan amor o sentimientos de caridad hacia sus  enemigos. Esto no debiera suceder. Hagamos la resoluci\u00f3n de que, mediante la ayuda de Dios, nuestros corazones dar\u00e1n  asentimiento \u00e1 lo que nuestros labios prenuncien.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p>R459 Note que el nominativo est\u00e1 aqu\u00ed en aposici\u00f3n con el vocativo (comp. T35): Nuestro Padre, el que est\u00e1 en el cielo.<\/p>\n<p> BD277(1) \u1f59\u03bc\u03b5\u1fd6\u03c2 aparece aqu\u00ed con el imperativo para dar alg\u00fan grado de hincapi\u00e9 (en contraste con los gentiles). <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Vosotros, pues, orad as\u00ed: Padre nuestro que est\u00e1s en los cielos: Santificado sea tu nombre, Mat 6:9, PADRE NUESTRO&#8230; SANTIFICADO SEA TU NOMBRE Introducci\u00f3n. A. Mat 6:9-13; Luc 11:1-4. En estos textos Jes\u00fas nos ense\u00f1a c\u00f3mo orar. No era su prop\u00f3sito revelar una oraci\u00f3n que deber\u00eda ser memorizada y rezada (recitada) repetidas veces. (Mas bien &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-mateo-69-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Mateo 6:9 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23920","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23920","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23920"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23920\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23920"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23920"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23920"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}