{"id":23923,"date":"2022-06-20T08:42:25","date_gmt":"2022-06-20T13:42:25","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-mateo-612-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T08:42:25","modified_gmt":"2022-06-20T13:42:25","slug":"comentario-de-mateo-612-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-mateo-612-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Mateo 6:12 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Perd\u00f3nanos nuestras deudas, como tambi\u00e9n nosotros perdonamos a nuestros deudores.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/><span>Mat 6:12<\/span>, PERD\u00d3NANOS NUESTRAS DEUDAS,<\/p>\n<p \/> COMO TAMBI\u00c9N PERDONAMOS A NUESTROS DEUDORES<\/p>\n<p \/> I. \u00bfQu\u00e9 son estas \u00abdeudas\u00bb?<\/p>\n<p \/> A. Son pecados, <span>Luc 11:4<\/span> (texto paralelo), \u00abY perd\u00f3nanos nuestros pecados\u00bb, porque tambi\u00e9n nosotros perdonamos a todos los que nos deben\u00bb.<\/p>\n<p \/> B. <span>Mat 18:23-35<\/span> habla de deudas pero en la aplicaci\u00f3n tiene que ver con nuestros pecados. Los pecados son deudas morales y espirituales que ser\u00e1n castigadas a menos que sean perdonadas. Lamentablemente muchos est\u00e1n interesados en tener el pan de cada d\u00eda, pero no les interesa el perd\u00f3n de sus pecados. El pan de cada d\u00eda nos engorda para la matanza (<span>Stg 5:5<\/span>) si no obtenemos el perd\u00f3n de pecados. Nuestros pecados nos han dejado en bancarrota espiritual, arruinados y sin esperanza de sacarnos de la ruina.<\/p>\n<p \/> C 10,000 talentos. Nuestra condici\u00f3n espiritual se ilustra en la par\u00e1bola de <span>Mat 18:23-35<\/span> por aquel que fue perdonado una deuda de 10,000 talentos. Para ilustrar esta cantidad: los impuestos anuales pagados por Judea, Galilea, Idumea, Samaria y Perea sumaban como 800 talentos. Un esclavo, joven y fuerte, val\u00eda un talento. Dice <span>2Cr 25:6<\/span> que Amas\u00edas \u00abtom\u00f3 a sueldo por cien talentos de plata, a cien mil hombres valientes\u00bb. Todo el oro en el arca del pacto val\u00eda menos de 30 talentos (<span>\u00c9xo 38:24<\/span>). El punto es que era una cantidad que jam\u00e1s pod\u00eda pagar. As\u00ed es la deuda que el hombre debe a Dios. Es una \u00abcantidad\u00bb que simplemente no pod\u00eda y no puede pagar. Su \u00fanica esperanza es que Dios le perdone la deuda.<\/p>\n<p \/> D. Toda persona se ha vendido a la esclavitud del pecado. Bajo la ley de Mois\u00e9s, se pod\u00eda vender a un hombre adeudado para pagar sus deudas (<span>\u00c9xo 22:3<\/span>; <span>Lev 25:39<\/span>; <span>2Re 4:1<\/span>). Los pecadores son esclavos (<span>Jua 8:34<\/span>). Se han vendido a s\u00ed mismos al cruel maestro llamado \u00abpecado\u00bb. Judas se vendi\u00f3 a s\u00ed mismo por treinta piezas de plata por traicionar a Jes\u00fas (quer\u00eda vender a Jes\u00fas, pero se vendi\u00f3 a s\u00ed mismo a Satan\u00e1s). No hemos pecado solamente una que otra vez. Los pecados \u00abse han aumentado m\u00e1s que los cabellos de mi cabeza\u00bb (<span>Sal 40:12<\/span>). \u00bfCu\u00e1ntas veces pecamos durante un a\u00f1o? \u00bfCu\u00e1ntos a\u00f1os hemos vivido? \u00bfQu\u00e9 tan grande es nuestra deuda? \u00a110,000 talentos! Una cantidad que no podemos pagar. \u00a1Pi\u00e9nselo! Dios quiere cancelar esta deuda, y luego espera que cancelemos las deudas de los que nos han ofendido.<\/p>\n<p \/> II. \u00bfQu\u00e9 significa la palabra, \u00abperdonar\u00bb? \u00bb APHIEMI, primariamente, enviar afuera, despedir&#8230; de<span>nota<\/span> remitir o perdonar (a) deudas, <span>Mat 6:12<\/span>; <span>Mat 18:27<\/span>; <span>Mat 18:32<\/span>, quedando \u00e9stas totalmente canceladas; (b) pecados, p.e., <span>Mat 9:2<\/span>; <span>Mat 9:5-6<\/span>; <span>Mat 12:31-32<\/span>; etc&#8230;. significa en primer lugar la remisi\u00f3n del castigo debido a una conducta pecaminosa&#8230;\u00bb (WEV).<\/p>\n<p \/> A. Por eso, cuando perdonamos a otro, despedimos, remitimos (enviamos afuera) el pecado, cancelamos la deuda, para siempre.<\/p>\n<p \/> B. El hijo pr\u00f3digo sali\u00f3 de su casa diciendo \u00abdame\u00bb (cosas materiales), pero \u00abcuando todo lo hubo malgastado\u00bb y fue reducido a la verg\u00fcenza, volvi\u00f3 al padre diciendo \u00abperd\u00f3name\u00bb.<\/p>\n<p \/> III. \u00abPerd\u00f3nanos&#8230; como perdonamos a nuestros deudores\u00bb.<\/p>\n<p \/> A. \u00a1Qu\u00e9 peligroso es hacer esta petici\u00f3n si no hemos perdonado de coraz\u00f3n a otros sus ofensas contra nosotros! No dice \u00abPerd\u00f3nanos como pensamos perdonar a otros\u00bb, sino \u00abcomo tambi\u00e9n perdonamos\u00bb a otros. Se presupone que al decir, \u00abperd\u00f3nanos\u00bb, ya hemos perdonado a otros. Dice La Biblia de las Am\u00e9ricas, \u00abcomo tambi\u00e9n nosotros hemos perdonado a nuestros deudores\u00bb.<\/p>\n<p \/> B. Con este esp\u00edritu perdonador cumplimos con uno de los requisitos nombrados por Dios para recibir su perd\u00f3n. Si pedimos perd\u00f3n con algo de rencor en el coraz\u00f3n o con esp\u00edritu vengativo, estamos pidiendo que Dios no nos perdone. Mejor que ni oremos.<\/p>\n<p \/> C. Cuando alguno se arrepiente y pide perd\u00f3n: <span>Mat 18:15<\/span>, \u00absi tu hermano peca contra ti, v\u00e9 y repr\u00e9ndele estando t\u00fa y \u00e9l solos; si te oyere, has ganado a tu hermano\u00bb. Las palabras \u00absi te oyere\u00bb indica que \u00e9l reconoce su pecado y se arrepiente. No es posible perdonar a la persona que se niega a reconocer su pecado y a arrepentirse. <span>Luc 17:3<\/span>, \u00abSi tu hermano pecare contra ti, repr\u00e9ndele; y si se arrepintiere, perd\u00f3nale\u00bb. Por lo tanto, debemos estar dispuestos a perdonar, pero no es posible perdonar a la persona que no quiere ser perdonada. <span>Luc 23:34<\/span>, Jes\u00fas dijo, \u00abPadre, perd\u00f3nalos\u00bb, pero primero ellos ten\u00edan que arrepentirse. <span>Mat 18:26<\/span>, el primer siervo pidi\u00f3 perd\u00f3n; tambi\u00e9n el segundo. Muchas suponen que confiesan pecados con decir, \u00absi tiene algo contra m\u00ed\u00bb o \u00absi le he ofendido\u00bb, pero eso no es confesi\u00f3n de nada. Si yo s\u00e9 que he pecado, debo reconocerlo. Si alguien me convence que he pecado, debo admitirlo. Pero no vale nada decir, \u00absi eso o si aquello\u00bb.<\/p>\n<p \/> D. \u00bf Cu\u00e1ntas veces debo perdonar? Est\u00fadiese bien <span>Mat 18:23-35<\/span>. Esta par\u00e1bola no deja en duda lo serio de esta cuesti\u00f3n. \u00bfCu\u00e1ntas veces debemos perdonar a otros? Es precisamente la pregunta hecha por Pedro (<span>Mat 18:21<\/span>) que ocasion\u00f3 la par\u00e1bola. \u00ab\u00bfHasta siete?\u00bb \u00abJes\u00fas le dijo: No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete\u00bb. \u00bfPor qu\u00e9 perdonar tantas veces? para que Dios perdone a nosotros muchas veces. \u00bfQueremos poner l\u00edmite a la misericordia de Dios para con nosotros? Si no, entonces que no pongamos l\u00edmite a nuestra misericordia hacia otros, \u00abporque con la misma medida con que med\u00eds, os volver\u00e1n a medir\u00bb (<span>Luc 6:37<\/span>). Enf\u00e1ticamente Jes\u00fas dice, \u00abperdonad, y ser\u00e9is perdonados\u00bb (<span>Luc 6:37<\/span>). <span>Mat 6:14-15<\/span>, Jes\u00fas repite este punto, expres\u00e1ndolo en su forma positiva (\u00absi perdon\u00e1is&#8230; os perdonar\u00e1\u00bb) y en su forma negativa (\u00abmas si no perdon\u00e1is&#8230; tampoco vuestro Padre os perdonar\u00e1\u00bb).<\/p>\n<p \/> E. \u00bfQuiere decir que el perdonar a otros es la \u00fanica condici\u00f3n para que Dios nos perdone? Desde luego que no, pero tal vez sea la condici\u00f3n m\u00e1s cr\u00edtica por ser la mas descuidada. \u00bfCu\u00e1ntos miembros de la iglesia han cerrado la puerta del cielo contra s\u00ed mismos por no perdonar a otros sus ofensas?<\/p>\n<p \/> F. Dicen algunos: \u00able perdono pero jam\u00e1s me olvidar\u00e9\u00bb. Esto no es perdonar. La persona que guarda rencor y sigue resentida simplemente no perdona. <span>Heb 8:13<\/span> \u00abY nunca m\u00e1s me acordar\u00e9 de sus pecados y de sus iniquidades\u00bb. El hijo pr\u00f3digo no fue restaurado \u00aba medias\u00bb. <span>Luc 15:22<\/span>, \u00abSacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies\u00bb como prueba de su restauraci\u00f3n como hijo. No fue recibido como siervo. No se acept\u00f3 provisionalmente. No se someti\u00f3 a seis meses de disciplina. \u00a1Se recibi\u00f3 porque se arrepinti\u00f3 y volvi\u00f3! El no perdonar es como rehusar curar el c\u00e1ncer o la gangrena, porque la amargura es veneno que perjudica el cuerpo, los nervios, la mente, y sobre todo el alma. Muchas personas urgentemente necesitan la sencilla terapia de limpiar su coraz\u00f3n de resentimientos, odio y malicia. El individuo que no quiere perdonar destruye el puente sobre el cual \u00e9l mismo tiene que pasar. <span>Flp 3:13-14<\/span> dice, \u00abpero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atr\u00e1s, y extendi\u00e9ndome a lo que est\u00e1 delante, prosigo a la meta\u00bb.<\/p>\n<p \/> IV. Seamos como Dios en su misericordia y clemencia.<\/p>\n<p \/> A. Textos: <span>\u00c9xo 34:6-7<\/span> \u00ab\u00a1Jehov\u00e1! \u00a1Jehov\u00e1! fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad; que guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad, la rebeli\u00f3n y el pecado, y que de ning\u00fan modo tendr\u00e1 por inocente al malvado\u00bb. <span>Sal 130:7<\/span>, \u00abEspere Israel a Jehov\u00e1, Porque en Jehov\u00e1 hay misericordia, y abundante redenci\u00f3n con \u00e9l\u00bb. <span>Isa 1:18<\/span>, \u00abVenid luego, dice Jehov\u00e1, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve ser\u00e1n emblanquecidos; si fueren rojos como el carmes\u00ed, vendr\u00e1n a ser como blanca lana\u00bb. <span>Luc 6:35-36<\/span>, \u00ab\u00e9l es benigno para con los ingratos y malos. Sed, pues, misericordiosos, como tambi\u00e9n vuestro Padre es misericordioso\u00bb. <span>Efe 4:32<\/span>, \u00abAntes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdon\u00e1ndoos unos a otros, como Dios tambi\u00e9n os perdon\u00f3 a vosotros en Cristo\u00bb. <span>Col 3:12-13<\/span>, \u00abVest\u00edos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entra\u00f1able misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; soport\u00e1ndoos unos a otros, y perdon\u00e1ndoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdon\u00f3, as\u00ed tambi\u00e9n hacedlo vosotros\u00bb.<\/p>\n<p \/> B. Es indispensable que tengamos la disposici\u00f3n que Dios tiene para perdonar. Esta disposici\u00f3n se describe en <span>G\u00e1l 5:22-23<\/span> como el fruto del Esp\u00edritu. Los que no quieren perdonar no llevan el fruto del Esp\u00edritu, porque todav\u00eda son carnales (<span>G\u00e1l 5:19-21<\/span>). No tienen la mente de Cristo (<span>Flp 2:5<\/span>). No han desarrollado el car\u00e1cter espiritual. Cristo no est\u00e1 formado en ellos (<span>G\u00e1l 4:19<\/span>). No han sido transformados en la semejanza de El (<span>Rom 8:29<\/span>; <span>2Co 3:18<\/span>).<\/p>\n<p \/> C. Hay personas que no obedecen al evangelio porque no quieren perdonar a los que les han ofendido. Hay personas en las penitenciar\u00edas porque no quer\u00edan perdonar, sino m\u00e1s bien quer\u00edan vengarse.<\/p>\n<p \/> D. Abraham Lincoln, destacado y recordado presidente de los Estados Unidos tuvo un oponente llamado Edward Stanton. El Sr. Stanton dijo que Lincoln era un \u00abpayaso\u00bb y el \u00abgorila original\u00bb, pero a pesar de tales insultos Lincoln le escogi\u00f3 a Stanton para servir en su gabinete como Secretario de Guerra. Cuando Lincoln fue asesinado, Stanton dijo, \u00abAqu\u00ed yace el l\u00edder m\u00e1s grande que este pa\u00eds ha conocido\u00bb.<\/p>\n<p \/>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>y perd\u00f3nanos.<\/i><\/b> <span class='bible'>\u00c9xo 34:7<\/span>; <span class='bible'>1Re 8:30<\/span>, <span class='bible'>1Re 8:34<\/span>, <span class='bible'>1Re 8:39<\/span>, <span class='bible'>1Re 8:50<\/span>; <span class='bible'>Sal 32:1<\/span>; <span class='bible'>Sal 130:4<\/span>; <span class='bible'>Isa 1:18<\/span>; <span class='bible'>Dan 9:19<\/span>; <span class='bible'>Hch 13:38<\/span>; <span class='bible'>Efe 1:7<\/span>; <span class='bible'>1Jn 1:7-9<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>nuestras deudas.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 18:21-27<\/span>, <span class='bible'>Mat 18:34<\/span>; <span class='bible'>Luc 7:40-48<\/span>; <span class='bible'>Luc 11:4<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>como tambi\u00e9n nosotros perdonamos.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 6:14<\/span>, <span class='bible'>Mat 6:15<\/span>; <span class='bible'>Mat 18:21<\/span>, <span class='bible'>Mat 18:22<\/span>, <span class='bible'>Mat 18:28-35<\/span>; <span class='bible'>Neh 5:12<\/span>, <span class='bible'>Neh 5:13<\/span>; <span class='bible'>Mar 11:25<\/span>, <span class='bible'>Mar 11:26<\/span>; <span class='bible'>Luc 6:37<\/span>; <span class='bible'>Luc 17:3-5<\/span>; <span class='bible'>Efe 4:32<\/span>; <span class='bible'>Col 3:13<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Esta petici\u00f3n, explicada en los vv.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Mat 6:14<\/span><\/span>\u00a0y<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Mat 6:15<\/span><\/span>, no le dice a las personas c\u00f3mo justificarse (<\/span><span style=\"font-style:italic\">cf<\/span>. con<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Rom 3:21-26<\/span><\/span>;<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Efe 2:8-10<\/span><\/span>); sino c\u00f3mo la persona justificada camina cada d\u00eda con Dios. No es un perd\u00f3n posicional o judicial (legal), sino una comuni\u00f3n familiar que ha de mantenerse (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>1Jn 1:9<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>PERD\u00d3NANOS&#8230; COMO TAMBI\u00c9N NOSOTROS PERDONAMOS.<\/b> Se debe orar con respecto a los pecados con la disposici\u00f3n de perdonar las ofensas de los dem\u00e1s (vv. <span class=\"bible\">Mat 14:1-36<\/span>; <span class=\"bible\">Mat 15:1-39<\/span>; <span class=\"bible\">Heb 9:14<\/span>; <span class=\"bible\">1Jn 1:9<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>perd\u00f3nanos nuestras deudas.<\/b> El pasaje paralelo (<span class='bible'>Luc 11:4<\/span>) usa una palabra que significa \u00abpecados\u00bb, por lo que en el contexto se habla de las deudas espirituales. Los pecadores est\u00e1n en deuda con Dios por haber violado sus leyes (<i>vea la nota sobre<\/i> <span class='bible'>Mat 18:23-27<\/span>). Esta petici\u00f3n es el n\u00facleo central de la oraci\u00f3n; es lo que Jes\u00fas enfatiza en las palabras que siguen inmediatamente a la oraci\u00f3n (vv. <span class='bible'>Mat 6:14<\/span>, <span class='bible'>Mat 6:15<\/span>; cp. <span class='bible'>Mar 11:25<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Mat 6:12, PERD\u00d3NANOS NUESTRAS DEUDAS,<br \/>\n\tCOMO TAMBI\u00c9N PERDONAMOS A NUESTROS DEUDORES<br \/>\n\tI. \u00bfQu\u00e9 son estas \u00abdeudas\u00bb?<br \/>\n\tA. Son pecados, Luc 11:4 (texto paralelo), \u00abY perd\u00f3nanos nuestros pecados\u00bb, porque tambi\u00e9n nosotros perdonamos a todos los que nos deben\u00bb.<br \/>\n\tB. Mat 18:23-35 habla de deudas pero en la aplicaci\u00f3n tiene que ver con nuestros pecados. Los pecados son deudas morales y espirituales que ser\u00e1n castigadas a menos que sean perdonadas. Lamentablemente muchos est\u00e1n interesados en tener el pan de cada d\u00eda, pero no les interesa el perd\u00f3n de sus pecados. El pan de cada d\u00eda nos engorda para la matanza (Stg 5:5) si no obtenemos el perd\u00f3n de pecados. Nuestros pecados nos han dejado en bancarrota espiritual, arruinados y sin esperanza de sacarnos de la ruina.<br \/>\n\tC 10,000 talentos. Nuestra condici\u00f3n espiritual se ilustra en la par\u00e1bola de Mat 18:23-35 por aquel que fue perdonado una deuda de 10,000 talentos. Para ilustrar esta cantidad: los impuestos anuales pagados por Judea, Galilea, Idumea, Samaria y Perea sumaban como 800 talentos. Un esclavo, joven y fuerte, val\u00eda un talento. Dice 2Cr 25:6 que Amas\u00edas \u00abtom\u00f3 a sueldo por cien talentos de plata, a cien mil hombres valientes\u00bb. Todo el oro en el arca del pacto val\u00eda menos de 30 talentos (\u00c9xo 38:24). El punto es que era una cantidad que jam\u00e1s pod\u00eda pagar. As\u00ed es la deuda que el hombre debe a Dios. Es una \u00abcantidad\u00bb que simplemente no pod\u00eda y no puede pagar. Su \u00fanica esperanza es que Dios le perdone la deuda.<br \/>\n\tD. Toda persona se ha vendido a la esclavitud del pecado. Bajo la ley de Mois\u00e9s, se pod\u00eda vender a un hombre adeudado para pagar sus deudas (\u00c9xo 22:3; Lev 25:39; 2Re 4:1). Los pecadores son esclavos (Jua 8:34). Se han vendido a s\u00ed mismos al cruel maestro llamado \u00abpecado\u00bb. Judas se vendi\u00f3 a s\u00ed mismo por treinta piezas de plata por traicionar a Jes\u00fas (quer\u00eda vender a Jes\u00fas, pero se vendi\u00f3 a s\u00ed mismo a Satan\u00e1s). No hemos pecado solamente una que otra vez. Los pecados \u00abse han aumentado m\u00e1s que los cabellos de mi cabeza\u00bb (Sal 40:12). \u00bfCu\u00e1ntas veces pecamos durante un a\u00f1o? \u00bfCu\u00e1ntos a\u00f1os hemos vivido? \u00bfQu\u00e9 tan grande es nuestra deuda? \u00a110,000 talentos! Una cantidad que no podemos pagar. \u00a1Pi\u00e9nselo! Dios quiere cancelar esta deuda, y luego espera que cancelemos las deudas de los que nos han ofendido.<br \/>\n\tII. \u00bfQu\u00e9 significa la palabra, \u00abperdonar\u00bb? \u00bb APHIEMI, primariamente, enviar afuera, despedir&#8230; denota remitir o perdonar (a) deudas, Mat 6:12; Mat 18:27; Mat 18:32, quedando \u00e9stas totalmente canceladas; (b) pecados, p.e., Mat 9:2; Mat 9:5-6; Mat 12:31-32; etc&#8230;. significa en primer lugar la remisi\u00f3n del castigo debido a una conducta pecaminosa&#8230;\u00bb (WEV).<br \/>\n\tA. Por eso, cuando perdonamos a otro, despedimos, remitimos (enviamos afuera) el pecado, cancelamos la deuda, para siempre.<br \/>\n\tB. El hijo pr\u00f3digo sali\u00f3 de su casa diciendo \u00abdame\u00bb (cosas materiales), pero \u00abcuando todo lo hubo malgastado\u00bb y fue reducido a la verg\u00fcenza, volvi\u00f3 al padre diciendo \u00abperd\u00f3name\u00bb.<br \/>\n\tIII. \u00abPerd\u00f3nanos&#8230; como perdonamos a nuestros deudores\u00bb.<br \/>\n\tA. \u00a1Qu\u00e9 peligroso es hacer esta petici\u00f3n si no hemos perdonado de coraz\u00f3n a otros sus ofensas contra nosotros! No dice \u00abPerd\u00f3nanos como pensamos perdonar a otros\u00bb, sino \u00abcomo tambi\u00e9n perdonamos\u00bb a otros. Se presupone que al decir, \u00abperd\u00f3nanos\u00bb, ya hemos perdonado a otros. Dice La Biblia de las Am\u00e9ricas, \u00abcomo tambi\u00e9n nosotros hemos perdonado a nuestros deudores\u00bb.<br \/>\n\tB. Con este esp\u00edritu perdonador cumplimos con uno de los requisitos nombrados por Dios para recibir su perd\u00f3n. Si pedimos perd\u00f3n con algo de rencor en el coraz\u00f3n o con esp\u00edritu vengativo, estamos pidiendo que Dios no nos perdone. Mejor que ni oremos.<br \/>\n\tC. Cuando alguno se arrepiente y pide perd\u00f3n: Mat 18:15, \u00absi tu hermano peca contra ti, v\u00e9 y repr\u00e9ndele estando t\u00fa y \u00e9l solos; si te oyere, has ganado a tu hermano\u00bb. Las palabras \u00absi te oyere\u00bb indica que \u00e9l reconoce su pecado y se arrepiente. No es posible perdonar a la persona que se niega a reconocer su pecado y a arrepentirse. Luc 17:3, \u00abSi tu hermano pecare contra ti, repr\u00e9ndele; y si se arrepintiere, perd\u00f3nale\u00bb. Por lo tanto, debemos estar dispuestos a perdonar, pero no es posible perdonar a la persona que no quiere ser perdonada. Luc 23:34, Jes\u00fas dijo, \u00abPadre, perd\u00f3nalos\u00bb, pero primero ellos ten\u00edan que arrepentirse. Mat 18:26, el primer siervo pidi\u00f3 perd\u00f3n; tambi\u00e9n el segundo. Muchas suponen que confiesan pecados con decir, \u00absi tiene algo contra m\u00ed\u00bb o \u00absi le he ofendido\u00bb, pero eso no es confesi\u00f3n de nada. Si yo s\u00e9 que he pecado, debo reconocerlo. Si alguien me convence que he pecado, debo admitirlo. Pero no vale nada decir, \u00absi eso o si aquello\u00bb.<br \/>\n\tD. \u00bf Cu\u00e1ntas veces debo perdonar? Est\u00fadiese bien Mat 18:23-35. Esta par\u00e1bola no deja en duda lo serio de esta cuesti\u00f3n. \u00bfCu\u00e1ntas veces debemos perdonar a otros? Es precisamente la pregunta hecha por Pedro (Mat 18:21) que ocasion\u00f3 la par\u00e1bola. \u00ab\u00bfHasta siete?\u00bb \u00abJes\u00fas le dijo: No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete\u00bb. \u00bfPor qu\u00e9 perdonar tantas veces?  para que Dios perdone a nosotros muchas veces. \u00bfQueremos poner l\u00edmite a la misericordia de Dios para con nosotros? Si no, entonces que no pongamos l\u00edmite a nuestra misericordia hacia otros, \u00abporque con la misma medida con que med\u00eds, os volver\u00e1n a medir\u00bb (Luc 6:37). Enf\u00e1ticamente Jes\u00fas dice, \u00abperdonad, y ser\u00e9is perdonados\u00bb (Luc 6:37). Mat 6:14-15, Jes\u00fas repite este punto, expres\u00e1ndolo en su forma positiva (\u00absi perdon\u00e1is&#8230; os perdonar\u00e1\u00bb) y en su forma negativa (\u00abmas si no perdon\u00e1is&#8230; tampoco vuestro Padre os perdonar\u00e1\u00bb).<br \/>\n\tE. \u00bfQuiere decir que el perdonar a otros es la \u00fanica condici\u00f3n para que Dios nos perdone? Desde luego que no, pero tal vez sea la condici\u00f3n m\u00e1s cr\u00edtica por ser la mas descuidada. \u00bfCu\u00e1ntos miembros de la iglesia han cerrado la puerta del cielo contra s\u00ed mismos por no perdonar a otros sus ofensas?<br \/>\n\t F. Dicen algunos: \u00able perdono pero jam\u00e1s me olvidar\u00e9\u00bb. Esto no es perdonar. La persona que guarda rencor y sigue resentida simplemente no perdona. Heb 8:13 \u00abY nunca m\u00e1s me acordar\u00e9 de sus pecados y de sus iniquidades\u00bb. El hijo pr\u00f3digo no fue restaurado \u00aba medias\u00bb. Luc 15:22, \u00abSacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies\u00bb como prueba de su restauraci\u00f3n como hijo. No fue recibido como siervo. No se acept\u00f3 provisionalmente. No se someti\u00f3 a seis meses de disciplina. \u00a1Se recibi\u00f3 porque se arrepinti\u00f3 y volvi\u00f3! El no perdonar es como rehusar curar el c\u00e1ncer o la gangrena, porque la amargura es veneno que perjudica el cuerpo, los nervios, la mente, y sobre todo el alma. Muchas personas urgentemente necesitan la sencilla terapia de limpiar su coraz\u00f3n de resentimientos, odio y malicia. El individuo que no quiere perdonar destruye el puente sobre el cual \u00e9l mismo tiene que pasar. Flp 3:13-14 dice, \u00abpero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atr\u00e1s, y extendi\u00e9ndome a lo que est\u00e1 delante, prosigo a la meta\u00bb.<br \/>\n\tIV. Seamos como Dios en su misericordia y clemencia.<br \/>\n\tA. Textos: \u00c9xo 34:6-7 \u00ab\u00a1Jehov\u00e1! \u00a1Jehov\u00e1! fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad; que guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad, la rebeli\u00f3n y el pecado, y que de ning\u00fan modo tendr\u00e1 por inocente al malvado\u00bb. Sal 130:7, \u00abEspere Israel a Jehov\u00e1, Porque en Jehov\u00e1 hay misericordia, y abundante redenci\u00f3n con \u00e9l\u00bb. Isa 1:18, \u00abVenid luego, dice Jehov\u00e1, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve ser\u00e1n emblanquecidos; si fueren rojos como el carmes\u00ed, vendr\u00e1n a ser como blanca lana\u00bb. Luc 6:35-36, \u00ab\u00e9l es benigno para con los ingratos y malos. Sed, pues, misericordiosos, como tambi\u00e9n vuestro Padre es misericordioso\u00bb. Efe 4:32, \u00abAntes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdon\u00e1ndoos unos a otros, como Dios tambi\u00e9n os perdon\u00f3 a vosotros en Cristo\u00bb. Col 3:12-13, \u00abVest\u00edos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entra\u00f1able misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; soport\u00e1ndoos unos a otros, y perdon\u00e1ndoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdon\u00f3, as\u00ed tambi\u00e9n hacedlo vosotros\u00bb.<br \/>\n\tB. Es indispensable que tengamos la disposici\u00f3n que Dios tiene para perdonar. Esta disposici\u00f3n se describe en G\u00e1l 5:22-23 como el fruto del Esp\u00edritu. Los que no quieren perdonar no llevan el fruto del Esp\u00edritu, porque todav\u00eda son carnales (G\u00e1l 5:19-21). No tienen la mente de Cristo (Flp 2:5). No han desarrollado el car\u00e1cter espiritual. Cristo no est\u00e1 formado en ellos (G\u00e1l 4:19). No han sido transformados en la semejanza de El (Rom 8:29; 2Co 3:18).<br \/>\n\tC. Hay personas que no obedecen al evangelio porque no quieren perdonar a los que les han ofendido. Hay personas en las penitenciar\u00edas porque no quer\u00edan perdonar, sino m\u00e1s bien quer\u00edan vengarse.<br \/>\n\tD. Abraham Lincoln, destacado y recordado presidente de los Estados Unidos tuvo un oponente llamado Edward Stanton. El Sr. Stanton dijo que Lincoln era un \u00abpayaso\u00bb y el \u00abgorila original\u00bb, pero a pesar de tales insultos Lincoln le escogi\u00f3 a Stanton para servir en su gabinete como Secretario de Guerra. Cuando Lincoln fue asesinado, Stanton dijo, \u00abAqu\u00ed yace el l\u00edder m\u00e1s grande que este pa\u00eds ha conocido\u00bb.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>PERD\u00d3N, HUMANO Y DIVINO<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Mateo 6:12<\/span><\/strong><strong>,<\/strong><strong><span class='bible'>14<\/span><\/strong><strong>,<\/strong><strong><span class='bible'>15<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Perd\u00f3nanos nuestras deudas como nosotros se las perdonamos a nuestros deudores.<br \/>Porque, si les perdon\u00e1is a vuestros semejantes sus ofensas, tambi\u00e9n vuestro Padre celestial os perdonar\u00e1 a vosotros las vuestras; pero si no les perdon\u00e1is a vuestros semejantes sus ofensas, tampoco os perdonar\u00e1 las vuestras vuestro Padre.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Antes que uno pueda hacer suya honradamente esta petici\u00f3n de la Oraci\u00f3n Dominical, debe darse cuenta de que necesita hacerla. Es decir: Antes de que una persona puede hacer esta petici\u00f3n debe tener sentimiento de pecado. El pecado no es una palabra popular hoy en d\u00eda. A los hombres y a las mujeres m\u00e1s bien les fastidia que los llamen, o que los traten como pecadores que merecen el infierno.<br \/>Lo malo es que casi todo el mundo tiene una idea equivocada del pecado. Est\u00e1n de acuerdo en que un ladr\u00f3n, un borracho, un asesino, un ad\u00faltero, un blasfemo, son pecadores; pero ellos no son culpables de ninguno de estos pecados; viven una vida decente, normal y corriente, respetable y nunca han estado en peligro de que los llevaran a juicio, o a la c\u00e1rcel. Por tanto creen que eso del pecado no tiene nada que ver con ellos.<\/p>\n<p>El Nuevo Testamento usa cinco palabras diferentes para pecado.<\/p>\n<p>(i) La palabra m\u00e1s corriente es hamart\u00eda. \u00c9sta era en su origen una palabra relacionada con el tiro, y quiere decir no dar en el blanco. Hamart\u00eda era fallar el tiro. Por tanto, pecado es fallar en ser lo que nos habr\u00eda sido posible y ten\u00edamos capacidad para llegar a ser.<br \/>Charles Lamb nos presenta un personaje llamado Samuel le Grice. Le Grice era un joven brillante que nunca lleg\u00f3 a ser lo que promet\u00eda. Lamb dice que hubo tres etapas en su carrera. Hubo un tiempo cuando la gente dec\u00eda: \u00ab\u00c9ste har\u00e1 algo.\u00bb Hubo un tiempo en que la gente dec\u00eda: \u00abPodr\u00eda hacer algo si quisiera.\u00bb Hubo un tiempo en que la gente dec\u00eda: \u00abPodr\u00eda haber hecho algo, si hubiera querido.\u00bb Edwin Muir dice en su Autobiograf\u00eda: \u00abAl llegar a una cierta edad, todos nosotros,. buenos y malos, estamos apesadumbrados a causa de poderes que hab\u00eda en nosotros que nunca se han hecho realidad; porque, en otras palabras, no somos lo que debi\u00e9ramos.\u00bb<br \/>Eso es exactamente hamart\u00eda; y \u00e9sa es precisamente la situaci\u00f3n en que todos nos encontramos. \u00bfSomos tan buenos maridos o esposas como podr\u00edamos ser? \u00bfSomos tan buenos hijos o hijas como podr\u00edamos ser? \u00bfSomos tan buenos trabajadores o empresarios como podr\u00edamos ser? \u00bfHay alguien que pretenda ser todo lo que hubiera podido ser, o haber hecho todo lo que hubiera podido hacer? Cuando nos damos cuenta de que pecado quiere decir errar el blanco, fracasar en la empresa de ser todo lo que nos habr\u00eda sido posible y ten\u00edamos capacidad para llegar a ser, entonces est\u00e1 claro que cada uno de nosotros es un pecador.<\/p>\n<p>(ii) La segunda palabra para pecado es <em>par\u00e1basis, <\/em>que quiere decir literalmente <em>traspasar. El pecado es pasarse de la raya que separa el bien y el mal.<\/em><\/p>\n<p>\u00bfEstamos siempre del lado debido de la l\u00ednea que divide la honestidad de la deshonestidad? \u00bfNo ha habido nunca en nuestras vidas ning\u00fan detalle deshonesto?<\/p>\n<p>\u00bfEstamos siempre del lado debido de la l\u00ednea que divide la verdad de la falsedad? \u00bfEs que no hemos tergiversado o evadido o distorsionado nunca la verdad, con nuestra palabra o actitud o silencio o inhibici\u00f3n?<br \/>\u00bfEstamos siempre del lado debido de la l\u00ednea que divide la amabilidad y la cortes\u00eda del ego\u00edsmo y la aspereza? \u00bfEs que no ha habido nunca en nuestras vidas ninguna acci\u00f3n o palabra desamable o descort\u00e9s?<br \/>Cuando pensamos en estos t\u00e9rminos, no hay ninguno que pueda pretender haberse mantenido siempre del lado debido de la l\u00ednea divisoria.<\/p>\n<\/p>\n<p>(iii) La tercera palabra para pecado es <em>parapt\u00f3ma, <\/em>que quiere decir <em>deslizarse al otro lado. <\/em>Es lo que le pasa a uno en un suelo resbaladizo o helado. No es tan deliberado como <em>par\u00e1basis, <\/em>pero sin duda es algo que todos hemos experimentado. Una y otra vez decimos que se nos ha escapado una frase, o un gesto; una y otra vez hay algo que nos hace perder el equilibrio, un impulso o una pasi\u00f3n que se ha apoderado de nosotros moment\u00e1neamente haci\u00e9ndonos perder el control. Los mejores de nosotros pueden deslizarse as\u00ed al pecado cuando una situaci\u00f3n nos sorprende con la guardia baja.<\/p>\n<p>(iv) La cuarta palabra para pecado es <em>anom\u00eda, <\/em>que quiere decir <em>ilegalidad. Anom\u00eda <\/em>es el pecado de la persona que sabe lo que debe hacer, y sin embargo no lo hace o hace lo contrario; el pecado de la persona que conoce la ley, pero que la quebranta. El primero de todos los instintos humanos es el de hacer lo que nos gusta; y por tanto llegan a la vida de cualquier persona momentos cuando querr\u00eda saltarse las normas y desafiar las leyes y hacer o tomar lo prohibido. En <em>Mandalay, <\/em>Kipling hace decir al viejo soldado:<\/p>\n<p><em>M\u00e1ndame adonde sea al Este de Suez donde los mejores son como los peores, donde no existen los Diez Mandamientos y uno puede provocar una hambruna.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Aunque haya algunos que puedan decir que no han quebrantado nunca los Diez Mandamientos, no hay nadie que pueda decir que no ha querido quebrantar ninguno de ellos.<\/p>\n<p>(v) La quinta palabra para pecado es <em>ofeil\u00e9ma, <\/em>que es la que se usa en el cuerpo de la Oraci\u00f3n Dominical; y que quiere decir <em>deuda. Quiere decir faltar al pago de lo que se debe, <\/em>dejar de hacer lo que es debido. No puede haber ninguna persona que se atreva nunca a pretender haber cumplido plenamente su deber para con Dios y para con sus semejantes: No existe tal perfecci\u00f3n en la humanidad.<\/p>\n<p>Cuando llegamos a ver lo que es realmente el pecado, nos damos cuenta de que es una enfermedad universal que padecemos todas las personas. La respetabilidad externa a la vista de los dem\u00e1s, y la pecaminosidad interna a la vista de Dios puede que vayan mano a mano. \u00c9sta, de hecho, es una petici\u00f3n de la Oraci\u00f3n Dominical que todo ser humano necesita hacer.<\/p>\n<p><strong><u>PERD\u00d3N, HUMANO Y DIVINO<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Mateo 6: 12<\/span><\/strong><strong>, <\/strong><strong><span class='bible'>14<\/span><\/strong><strong>, <\/strong><strong><span class='bible'>15<\/span><\/strong><strong> (conclusi\u00f3n)<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Uno no s\u00f3lo tiene que darse cuenta de que necesita hacer esta petici\u00f3n de la Oraci\u00f3n Dominical; tambi\u00e9n necesita darse cuenta de lo que est\u00e1 haciendo cuando la hace. De todas las peticiones de la Oraci\u00f3n Dominical, \u00e9sta es la m\u00e1s aterradora.<br \/>\u00abPerd\u00f3nanos nuestra deudas como nosotros se las perdonamos a nuestros deudores.\u00bb El sentido literal es: \u00abPerd\u00f3nanos nuestros pecados <em>en la misma proporci\u00f3n en que <\/em>nosotros perdonamos a los que han pecado contra nosotros.\u00bb En los vers\u00edculos 14 y 15, Jes\u00fas dice de la manera m\u00e1s clara posible que si perdonamos a otros, Dios nos perdonar\u00e1; pero si nos negamos a perdonar a otros, Dios se negar\u00e1 a perdonarnos. Por tanto, est\u00e1 totalmente claro que, si hacemos esta petici\u00f3n con una grieta abierta con una desavenencia sin zanjar en nuestra vida, le estamos pidiendo a Dios <em>que no <\/em>nos perdone.<\/p>\n<p>Si decimos: \u00abNo le perdonar\u00e9 nunca a Fulano lo que me ha hecho;\u00bb si decimos: \u00abNo perdonar\u00e9 nunca lo que Fulano me ha hecho,\u00bb y pasamos a tomar esta petici\u00f3n en nuestros labios, estamos deliberadamente pidi\u00e9ndole a Dios que no nos perdone. Como ha dicho alguien: \u00abEl perd\u00f3n, como la paz, es uno e indivisible.\u00bb El perd\u00f3n humano y el divino est\u00e1n inseparablemente intercomunicados. Nuestro perd\u00f3n a nuestros semejantes y el perd\u00f3n de Dios a nosotros no se pueden separar; est\u00e1n intervinculados y son interdependientes. Si pens\u00e1ramos en lo que estamos diciendo cuando hacemos esta petici\u00f3n habr\u00eda veces que no nos atrever\u00edamos a hacerla.<br \/>Cuando Robert Louis Stevenson viv\u00eda en las Islas del Mar del Sur sol\u00eda hacer el culto familiar por las ma\u00f1anas. Siempre terminaba con la Oraci\u00f3n Dominical. Una ma\u00f1ana, en medio de la Oraci\u00f3n Dominical, se puso en pie -hab\u00eda estado de rodillas- y sali\u00f3 de la habitaci\u00f3n. Su salud era siempre muy precaria, y su mujer sali\u00f3 detr\u00e1s de \u00e9l pensando que podr\u00eda sentirse mal. \u00ab\u00bfTe pasaba algo?\u00bb -Le dijo. \u00abS\u00f3lo una cosa -dijo Stevenson-: Que no estoy en condiciones de hacer la Oraci\u00f3n Dominical hoy.\u00bb Nadie est\u00e1 en condiciones de hacer la Oraci\u00f3n Dominical cuando su coraz\u00f3n est\u00e9 dominado por un esp\u00edritu de resentimiento. Si uno no ha arreglado las cosas con sus semejantes, tampoco las puede arreglar con Dios.<\/p>\n<\/p>\n<p>Si ha de haber este perd\u00f3n cristiano en nuestra vida, son necesarias tres cosas.<br \/>(i) Debemos aprender <em>a comprender. <\/em>Siempre hay una raz\u00f3n para que alguien haga algo. Si est\u00e1 antip\u00e1tico o descort\u00e9s o de mal genio, a lo mejor es porque est\u00e1 preocupado o angustiado. Si nos trata con suspicacia o desagrado, a lo mejor es que ha entendido mal o le han informado mal acerca de algo que hemos dicho o hecho. Puede que sea v\u00edctima de su entorno o de su herencia. Puede que tenga tal temperamento que la vida le resulte dif\u00edcil, y las relaciones humanas le sean un problema. El perd\u00f3n nos ser\u00eda mucho m\u00e1s f\u00e1cil si hici\u00e9ramos un esfuerzo por comprender, antes de permitirnos condenar.<\/p>\n<p>(ii) Debemos aprender <em>a olvidar. <\/em>Mientras sigamos d\u00e1ndole vueltas al desprecio o a la ofensa, no hay esperanza de que lleguemos a perdonar. Decimos a menudo: \u00abNo puedo olvidar lo que me hizo Fulano;\u00bb o: \u00abNo me olvidar\u00e9 nunca de c\u00f3mo me trat\u00f3 Mengano,\u00bb o \u00abse me trat\u00f3 en tal lugar.\u00bb Son dichos peligrosos, porque podemos llegar a hacer que nos sea humanamente imposible el perdonar. Podemos imprimirlo indeleblemente en nuestra memoria.<\/p>\n<p>Una vez, el famoso hombre de letras escoc\u00e9s Andrew Lang escribi\u00f3 y public\u00f3 algo muy amable acerca de un libro de un autor novel, que se lo pag\u00f3 con un ataque de insultos y calumnias. Como tres a\u00f1os despu\u00e9s, Andrew Lang estaba parando con el poeta laureado Robert Bridges. Robert vio que Andrew le\u00eda un cierto libro, y le dijo: \u00abEse es otro libro de aquel cachorro desagradecido que se port\u00f3 tan vergonzosamente contigo.\u00bb Pero, para su sorpresa, descubri\u00f3 que a Andrew Lang ni siquiera le sonaba el asunto. Se hab\u00eda olvidado completamente de aquel ataque insultante y calumnioso. El perdonar, dijo Bridges, era la se\u00f1al de un gran hombre; pero el olvidar era sublime. Solo el esp\u00edritu purificador de Cristo puede quitar de entre nuestros recuerdos las viejas amarguras que debemos olvidar.<br \/>(iii) Debemos aprender <em>a aMarcos <\/em>Ya hemos visto que el amor cristiano, <em>agap\u00e9, <\/em>es esa benevolencia inconquistable, esa buena voluntad invencible que no buscar\u00e1 nunca nada m\u00e1s que el bien supremo de la persona amada, sin tener en cuenta c\u00f3mo nos trata ni lo que nos hace. Ese amor puede venir a nosotros solamente cuando Cristo, Que es ese amor, viene a morar en nuestro coraz\u00f3n -y no vendr\u00e1 si no Le invitamos.<\/p>\n<p>Para ser perdonados tenemos que perdonar, y esa es una condici\u00f3n que s\u00f3lo el poder de Cristo nos puede ayudar a cumplir.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Mat 5:7<\/span>; <span class='bible'>Mat 6:14-15<\/span>; <span class='bible'>Mat 18:24-35<\/span>; <span class='bible'>Mar 11:25<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 el mal que hacemos&#8230; nos hacen mal<\/b><\/i>. Lit. nuestras deudas&#8230; nos deben algo. Los t\u00e9rminos \u201cdeuda\u201d y \u201cdeudores\u201d aplicados a las relaciones entre Dios y sus criaturas ten\u00edan con frecuencia, entre los jud\u00edos, el sentido de ofensa, culpa, pecado.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>(1) Lit.: \u201cdeja irse\u201d.<\/p>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>q 255 Mat 18:21; Mar 11:25; Luc 11:4<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> como&#8230;hemos perdonado.  Este vers. y su paralelo en Lucas 11:4 no ense\u00f1a que obtenemos el perd\u00f3n de Dios al perdonar a otros. Sin embargo, el arrepentimiento es requisito para recibir el perd\u00f3n del pecado, y el no perdonar a otros es evidencia de una actitud sin arrepentimiento (cp. vers. 14\u2013 15).<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p> 12<strong> (1)<\/strong> Esta oraci\u00f3n modelo en tercer lugar toma en cuenta los fracasos sufridos por el pueblo del reino delante de Dios y la relaci\u00f3n que tiene con los dem\u00e1s. Las personas del reino deben pedir al Padre que les perdone sus deudas, sus fracasos, sus delitos, como ellas perdonan a sus deudores, para mantener la paz.<\/p>\n<\/p>\n<p> 12<strong> (a)<\/strong> Mat_18:21-35 <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>deudas<\/i><\/b>. Estas son obligaciones contra\u00eddas; i.e., pecados de omisi\u00f3n y comisi\u00f3n. El perd\u00f3n significa la cancelaci\u00f3n de estas deudas y obligaciones.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>T37 El pronombre \u1f21\u03bc\u03b5\u1fd6\u03c2 tiene aqu\u00ed un hincapi\u00e9 definido. <\/p>\n<p> BD453(2) \u1f69\u03c2 tiene un sentido causal (comp. R963): como, o porque.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n<p> I.e., deudas morales, o, pecados <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Perd\u00f3nanos nuestras deudas, como tambi\u00e9n nosotros perdonamos a nuestros deudores. Mat 6:12, PERD\u00d3NANOS NUESTRAS DEUDAS, COMO TAMBI\u00c9N PERDONAMOS A NUESTROS DEUDORES I. \u00bfQu\u00e9 son estas \u00abdeudas\u00bb? A. Son pecados, Luc 11:4 (texto paralelo), \u00abY perd\u00f3nanos nuestros pecados\u00bb, porque tambi\u00e9n nosotros perdonamos a todos los que nos deben\u00bb. B. Mat 18:23-35 habla de deudas pero en &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-mateo-612-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Mateo 6:12 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23923","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23923","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23923"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23923\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23923"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23923"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23923"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}