{"id":23946,"date":"2022-06-20T08:43:26","date_gmt":"2022-06-20T13:43:26","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-mateo-71-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T08:43:26","modified_gmt":"2022-06-20T13:43:26","slug":"comentario-de-mateo-71-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-mateo-71-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Mateo 7:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>\u201cNo juzgu\u00e9is, para que no se\u00e1is juzgados.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/><span>Mat 7:1-6<\/span>, EL JUICIO HACIA LOS DEM\u00c1S<\/p>\n<p \/> Introducci\u00f3n:<\/p>\n<p \/> A. No hay otro texto en la Biblia m\u00e1s tergiversado que <span>Mat 7:1-6<\/span>. El primer vers\u00edculo se ha aislado del resto del texto, y sin explicarse en su contexto, se ha usado para condenar a los que condenan, para criticar a los que critican, y para debatir que no se debe debatir (y ni cuenta se da de la inconsecuencia de lo que se hace), pero al mismo tiempo, no hay otro texto m\u00e1s descuidado aun por los hermanos en Cristo. Verdaderamente esta ense\u00f1anza es la puerta estrecha y el camino angosto (vers 13, 14).<\/p>\n<p \/> B. Jes\u00fas expone la hipocres\u00eda de los que juzgan (condenan) a otros aunque tengan serios defectos en su propia vida que no quieren corregir.<\/p>\n<p \/> C. Este tema se relaciona con varios asuntos tratados en <span>Mat 5:1-48<\/span>. Tiene que ver con el amor hacia el pr\u00f3jimo. Es interesante comparar <span>Luc 6:27-42<\/span> (texto m\u00e1s o menos paralelo con partes del Serm\u00f3n del Monte registrado en <span>Mat 5:1-48<\/span>; <span>Mat 6:1-34<\/span>; <span>Mat 7:1-29<\/span>). En Lucas el \u00abNo juzgu\u00e9is\u00bb sigue inmediatamente despu\u00e9s de \u00abAmad, pues, a vuestros enemigos&#8230; Sed misericordiosos\u00bb (<span>Mat 5:7<\/span>; <span>Mat 5:43-44<\/span>).<\/p>\n<p \/> I. \u00bfPor qu\u00e9 no debemos juzgar (en sentido malo)?<\/p>\n<p \/> A. Para que no seamos juzgados. Para nuestra propia protecci\u00f3n no nos conviene juzgar a otros. El que se ama a s\u00ed mismo no debe juzgar a otro, porque el juzgar a otro trae condenaci\u00f3n para uno mismo.<\/p>\n<p \/> B. Con el mismo juicio con que juzgamos seremos juzgados nosotros. Esta ense\u00f1anza es para nuestro propio bien. El prop\u00f3sito de la ense\u00f1anza es evitar la condenaci\u00f3n de nosotros mismos.<\/p>\n<p \/> C. <span>G\u00e1l 6:1<\/span>, \u00abHermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con esp\u00edritu de mansedumbre, consider\u00e1ndote a ti mismo, no sea que t\u00fa tambi\u00e9n seas tentado\u00bb. \u00a1Qu\u00e9 duros son algunos hermanos cuando alg\u00fan miembro cae en pecado! Son muy fuertes en su condenaci\u00f3n del hermano. \u00bfQuieren ser tratados de esta manera cuando caen ellos? Debemos ser espirituales y mansos en nuestro trato del hermano que peca, recordando que nosotros mismos podemos caer.<\/p>\n<p \/> D. <span>Luc 6:37<\/span> agrega, \u00abNo conden\u00e9is, y no ser\u00e9is condenados\u00bb. Tambi\u00e9n agrega, \u00abPerdonad, y ser\u00e9is perdonados\u00bb.<\/p>\n<p \/> E. Lo maravilloso es el control que el cristiano puede tener sobre este asunto. Cada quien decide por s\u00ed mismo c\u00f3mo quiere ser juzgado o medido. \u00bfQueremos que otros nos juzguen con tolerancia y benevolencia? Entonces, juzguemos a otros con tolerancia y benevolencia. \u00bfQueremos que otros nos juzguen con intolerancia y dureza? Entonces, juzguemos a otros con intolerancia y dureza.<\/p>\n<p \/> F. Es importante que seamos consecuentes. Si usamos una medida (regla) muy estricta para medir a otros, no esperemos que ellos usen una medida muy floja para juzgar a nosotros. Si somos muy exigentes hacia ellos, ser\u00e1n muy exigentes hacia nosotros. Si usamos de misericordia para con ellos, usar\u00e1n de misericordia para con nosotros. \u00abPorque juicio sin misericordia se har\u00e1 con aquel que no hiciere misericordia\u00bb (<span>Stg 2:13<\/span>). Esto se refiere al juicio de Dios, pero tambi\u00e9n se puede aplicar al juicio humano. \u00abBienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzar\u00e1n misericordia\u00bb (<span>Mat 5:7<\/span>).<\/p>\n<p \/> G. Por lo tanto, debemos ser pacientes con otros, para que sean pacientes con nosotros. Queremos que otros traten de comprender nuestros problemas, dificultades, flaquezas, etc.; por eso, debemos hacer lo mismo con ellos. Queremos que otros sean generosos para con nosotros; por eso, debemos ser generosos para con otros. Queremos que otros sean justos con nosotros; por eso, seamos justos con otros. \u00abAs\u00ed que, todas las cosas que quer\u00e1is que los hombres hagan con vosotros, as\u00ed tambi\u00e9n haced vosotros con ellos\u00bb (ver 12).<\/p>\n<p \/> H <span>1Co 13:4-7<\/span> describe el amor <\/p>\n<p \/>\u2014 la buena voluntad \u2014 que el cristiano siempre debe tener para con todos, y mayormente para con sus hermanos.<\/p>\n<p \/> II. Segaremos lo que sembramos. <span>G\u00e1l 6:7<\/span>, \u00abtodo lo que el hombre sembrare, eso tambi\u00e9n segar\u00e1\u00bb. Si sembramos juicios severos y duros, es precisamente lo que segaremos (otros ser\u00e1n severos y duros para con nosotros).<\/p>\n<p \/> III. La viga y la paja.<\/p>\n<p \/> A. Ver 3, \u00ab\u00bfY por qu\u00e9 miras la paja que est\u00e1 en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que est\u00e1 en tu propio ojo?\u00bb Jes\u00fas pinta la imagen de un hombre con una viga (un tronco, un madero) en el ojo. Emplea la exageraci\u00f3n para enfatizar el punto. \u00a1Qu\u00e9 absurdo que alguien con tronco en su ojo inspeccione el ojo de otro para sacar una paja!<\/p>\n<p \/> B. Es caso de un oftalm\u00f3logo ciego. \u00bfCu\u00e1ntos dejar\u00e1n que el oftalm\u00f3logo cegado por una viga en el ojo examine sus ojos para hacer alguna correcci\u00f3n? En <span>Luc 6:37-42<\/span> se pregunta, \u00ab\u00bfAcaso puede un ciego guiar a otro ciego?\u00bb Hace esta pregunta en el mismo contexto que prohibe el juzgar (el condenar). En el ver 37 dice, \u00abNo juzgu\u00e9is, y no ser\u00e9is juzgados; no conden\u00e9is, y no ser\u00e9is condenados\u00bb, y en los vers 41, 42 habla de la viga y la paja. Entre estos vers\u00edculos se habla del ciego, porque el que tiene la viga en el ojo es ciego y no puede no puede ver para guiar o corregir a otro ciego. Est\u00e1 incapacitado por la viga en su ojo.<\/p>\n<p \/> C. En el mismo texto (el ver 40) Jes\u00fas dice, \u00abEl disc\u00edpulo no es superior a su maestro\u00bb. Por eso, si el maestro es ciego y \u00abcorrige\u00bb al disc\u00edpulo, \u00e9ste ser\u00e1 como aqu\u00e9l. El disc\u00edpulo (la persona corregida) ser\u00e1 hecho a la imagen de su maestro (que tiene viga en su ojo). \u00ab\u00a1Ay de vosotros, escribas y fariseos, hip\u00f3critas! Porque recorr\u00e9is mar y tierra para hacer un pros\u00e9lito, y una vez hecho, la hac\u00e9is dos veces m\u00e1s hijo del infierno que vosotros\u00bb (<span>Mat 23:15<\/span>).<\/p>\n<p \/> D. <span>Luc 18:9-12<\/span>, Dios detesta la actitud de los que conf\u00edan en s\u00ed mismos como justos y menosprecian a los otros.<\/p>\n<p \/> IV. Saca primero la viga de tu propio ojo.<\/p>\n<p \/> A. \u00bfNo se debe sacar la paja? \u00bfProhibe Jes\u00fas que saquemos la paja del ojo del hermano? No, porque el vers\u00edculo 5 indica que esto se debe hacer.<\/p>\n<p \/> B. Pero primero que todo, debemos tener actitud correcta hacia nuestros propios pecados. Seamos como el publicano que dijo, \u00abDios, s\u00e9 propio a m\u00ed, pecador\u00bb (<span>Luc 18:13<\/span>). Lo haremos si somos pobres en esp\u00edritu (<span>Mat 5:3<\/span>). Seamos como la mujer de <span>Luc 7:38<\/span>, y como el hijo pr\u00f3digo de <span>Luc 15:17-19<\/span>.<\/p>\n<p \/> C. Es necesario que estemos conscientes de nuestras propias flaquezas, faltas y debilidades. <span>Rom 2:17-21<\/span>, dice Pablo que el maestro practicar lo que ense\u00f1a. <span>Mat 23:2-3<\/span>, Jes\u00fas dice que los escribas y fariseos no practicaban lo que ense\u00f1aban, sino que solamente impon\u00edan la ense\u00f1anza sobre otros <span>2Co 13:5<\/span>, Pablo insiste en que nos examinemos. <span>Rom 12:3<\/span>; <span>Rom 12:16<\/span>; <span>G\u00e1l 6:3<\/span>, que nadie tenga m\u00e1s alto concepto de s\u00ed que el que debe tener.<\/p>\n<p \/> D. Si no nos corregimos primero, no conviene juzgar a otros. Comp\u00e1rese el hermano mayor de <span>Luc 15:30<\/span>; no se corrigi\u00f3 a s\u00ed mismo para poder juzgar a su hermano. El fariseo de <span>Luc 18:11<\/span> no quiso corregirse a s\u00ed mismo para poder juzgar al publicano. Debemos practicar la disciplina en la iglesia, pero que todos seamos fieles (<span>G\u00e1l 6:1-3<\/span>, \u00abespirituales\u00bb) para poder hacerlo, quitando primero la viga (toda especie de carnalidad, <span>G\u00e1l 5:19-21<\/span>) del propio ojo antes de corregir al hermano ca\u00eddo.<\/p>\n<p \/> E. Para tener visi\u00f3n moral y espiritual, es indispensable que se quite la viga del ojo. Si el ojo de alg\u00fan hermano es maligno (<span>Mat 6:22-23<\/span>), le falta visi\u00f3n para corregir a otros. La viga oscurece la visi\u00f3n y es imposible sacar la paja del ojo del hermano.<\/p>\n<p \/> V. Entonces <\/p>\n<p \/>\u2014 despu\u00e9s de quitar la viga de nuestro propio ojo \u2014 podemos y debemos juzgar con justo juicio.<\/p>\n<p \/> A. El abuso del texto. Muchos usan mal este texto para condenar toda forma de juzgar; dicen que no debemos nunca criticar o juzgar a otros. Este texto no ense\u00f1a tal cosa. (1) Es necesario juzgar perros y cerdos, ver 6. Para no desobedecer este vers\u00edculo es indispensable que juzguemos a los tales. No solamente se puede decir que no es pecado juzgarles, sino tambi\u00e9n se debe agregar que si no se hace, entonces este texto se ignora. Los perros son los carnales, <span>G\u00e1l 5:19-21<\/span>. (2). <span>Mat 7:15<\/span>, \u00abGuardaos de los falsos profetas\u00bb. Para obedecer este mandamiento es necesario juzgar a los tales. (3). <span>Rom 13:1-4<\/span>, el gobierno es el siervo de Dios para juzgar y castigar al criminal. (4). <span>Mat 18:17<\/span>; <span>1Co 5:1-13<\/span>, etc. La iglesia tiene que juzgar a los miembros infieles que no quieren arrepentirse. (5). <span>Jua 12:47-48<\/span>, la palabra predicada juzgar\u00e1 a todos en el D\u00eda Final.<\/p>\n<p \/> B. En fin, es necesario juzgar con juicio justo, <span>Jua 7:24<\/span>. \u00abNo juzgu\u00e9is seg\u00fan las apariencias, sino juzgad con justo juicio\u00bb. El juicio debe ser justo e imparcial, <span>Lev 19:15-18<\/span>. Es malo juzgar sin evidencia adecuada para sostener la acusaci\u00f3n. Es injusto juzgar a otro si la acusaci\u00f3n se basa en rumores, sospechas y chismes. El que llama a su hermano \u00abnecio\u00bb o \u00abfatuo\u00bb no le juzga con juicio justo. El que juzga el coraz\u00f3n (el prop\u00f3sito) de otro no juzga juicio justo, porque solamente Dios conoce el coraz\u00f3n.<\/p>\n<p \/>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Isa 66:5<\/span>; <span class='bible'>Eze 16:52-56<\/span>; <span class='bible'>Luc 6:37<\/span>; <span class='bible'>Rom 2:1<\/span>, <span class='bible'>Rom 2:2<\/span>; <span class='bible'>Rom 14:3<\/span>, <span class='bible'>Rom 14:4<\/span>, <span class='bible'>Rom 14:10-13<\/span>; <span class='bible'>1Co 4:3-5<\/span>; <span class='bible'>Stg 3:1<\/span>; <span class='bible'>Stg 4:11<\/span>, <span class='bible'>Stg 4:12<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>En la continuaci\u00f3n de su serm\u00f3n en el monte, Jes\u00fas reprende el juicio impulsivo,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 7:1-27<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>la gente queda asombrada,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 7:28<\/span>, <span class='bible'>Mat 7:29<\/span>. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Esta restricci\u00f3n no significa que un disc\u00edpulo nunca debe juzgar. Despu\u00e9s de todo, se requiere juzgar de alguna manera para poder obedecer la orden del v.<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Mat 7:6<\/span><\/span>. El sentido de este vers\u00edculo es que un cristiano no debe tener un esp\u00edritu de cr\u00edtica mordaz, ni debe andar fij\u00e1ndose en los errores de los dem\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>EL SERM\u00d3N DEL MONTE.<\/b> En los caps. <span class=\"bible\">Mat 5:1-48<\/span>; <span class=\"bible\">Mat 6:1-34<\/span>; <span class=\"bible\">Mat 7:1-29<\/span> tenemos lo que com\u00fanmente se llama el serm\u00f3n del monte pronunciado por Cristo. Contiene una revelaci\u00f3n de los principios de justicia de Dios por los cuales todos los creyentes deben vivir mediante la fe en el Hijo de Dios (<span class=\"bible\">G\u00e1l 2:20<\/span>) y mediante el poder del Esp\u00edritu Santo que mora en ellos (cf. <span class=\"bible\">Rom 8:2-14<\/span>; <span class=\"bible\">G\u00e1l 5:16-25<\/span>). Todos los que pertenecen al reino de Dios tienen que manifestar un hambre y una sed intensas de la justicia ense\u00f1ada en este serm\u00f3n (v\u00e9ase <span class=\"bible\">Mat 5:6<\/span>, nota).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>NO JUZGU\u00c9IS<\/b>. Jes\u00fas condena la mala costumbre de criticar a los dem\u00e1s mientras que se pasan por alto las faltas de uno mismo. El creyente debe someterse primero \u00e9l mismo a las normas de justicia de Dios antes que tratar de examinar la conducta de otros creyentes e influir en ella (vv. <span class=\"bible\">Mat 6:3-5<\/span>). Tampoco debe condenarse al que hace algo malo sin desear ver que el ofensor se vuelva a Dios y a sus caminos (<span class=\"bible\">Luc 6:36-37<\/span>).<\/p>\n<p>(1) Cristo no niega la necesidad de ejercer cierto grado de discernimiento, o hacer un juicio de valores con respecto al pecado en los dem\u00e1s. En otros pasajes de las Escrituras se manda identificar a los falsos ministros dentro de la iglesia (v. <span class=\"bible\">Mat 15:1-39<\/span>) y evaluar el car\u00e1cter de las personas (v. <span class=\"bible\">Mat 6:6<\/span>; cf. <span class=\"bible\">Jua 7:24<\/span>; <span class=\"bible\">1Co 5:12<\/span>; v\u00e9anse <span class=\"bible\">G\u00e1l 1:9<\/span>, nota; <span class=\"bible\">1Ti 4:1<\/span>, nota; <span class=\"bible\">1Jn 4:1<\/span>).<\/p>\n<p>(2) No debe emplearse este vers\u00edculo como excusa para la negligencia en el ejercicio de la disciplina eclesial (v\u00e9ase <span class=\"bible\">Mat 18:15<\/span>, nota).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Capitulo 7.<br \/>\n E l cap\u00edtulo 7 de Mt sigue con una cierta conexi\u00f3n l\u00f3gica con la segunda parte del c.6, en el que se comenz\u00f3 a exponer una serie de temas morales, que se contin\u00faan y concluyen en \u00e9ste. Soiron piensa que aqu\u00ed hay un nuevo giro: poner en guardia sobre posibles conclusiones a sacar de su reinterpretaci\u00f3n de la Ley, sobre todo en el juicio\/condena l.<\/p>\n<p>No se ha de juzgar a los otros, 7:7-5 (Luc 6:37-42).<br \/>\n1 No juzgu\u00e9is y no ser\u00e9is juzgados, 2 porque con el juicio con que juzgareis ser\u00e9is juzgados y con la medida con que midiereis se os medir\u00e1. 3 \u00bfC\u00f3mo ves la paja en el ojo de tu hermano y no ves la viga en el tuyo? 4 \u00bfO c\u00f3mo osas decir a tu hermano: Deja que te quite la paja del ojo, teniendo t\u00fa una viga en el tuyo? 5 Hip\u00f3crita, quita primero la viga de tu ojo y entonces ver\u00e1s de quitar la paja del ojo de tu hermano.<\/p>\n<p>Este pasaje comienza con una ense\u00f1anza inicial tem\u00e1tica: \u201cNo juzgu\u00e9is para no ser juzgados.\u201d<br \/>\nEl juicio al que se refiere no es el judicial, necesario a la sociedad y a la Iglesia, y que Cristo reconoce en el Evangelio (Mat 22:21; Mat 18:17.18); ni a la correcci\u00f3n fraterna, que supone un juicio, al menos desfavorable, de la conducta externa, y que Cristo manda ejercer (Mat 18:15-17); ni a reconocer las faltas de nuestras \u201cdeudas\u201d (Mat 5:12), en las que manda perdonar; ni a las faltas evidentes, que no admiten excusa, pues Cristo no manda imposibles. Se trata del juicio f\u00e1cil y pronto con que se condena al pr\u00f3jimo.<br \/>\nEl verbo \u03c7\u03c1\u03af\u03bd\u03c9, lo mismo puede significar \u201cjuzgar\u201d que \u201ccondenar\u201d 1. Este es preferentemente aqu\u00ed su sentido. En esta forma oriental y extremista se formula la prohibici\u00f3n en absoluto. Est\u00e1 redactada en forma \u201csapiencial,\u201d lo que admite, justificadamente, excepciones. Este \u201cjuicio condenatorio\u201d est\u00e1 formulado con la amplitud \u201csapiencial\u201d a que afecta el tema. Por eso, no se limita a una condenaci\u00f3n externa, puede serlo igualmente interna. La valoraci\u00f3n moral afecta a ambos. En este contexto del Serm\u00f3n se valoran en cristiano todas las actitudes de los temas tratados.<br \/>\nAs\u00ed, v.gr., se condena el pecado interno: \u201cdese\u00e1ndola. en su coraz\u00f3n\u201d (Mat 5:28, etc.). En la forma \u201cpara que no se\u00e1is condenados\u201d (\u03af\u03bd\u03b1 \u03bc\u03b7 \u03c7\u03c1\u03b9\u03b8\u03b7\u03c4\u03b5), el \u03b9\u03bd\u03b1 puede tener sentido final o consecutivo. Acaso abarque a ambos.<br \/>\nNo se trata de una regla de prudencia social, no juzgar para no ser juzgados, conforme a la sentencia del gran rabino Hillel: \u201cPara juzgar a tu pr\u00f3jimo, espera a que est\u00e9s en su lugar\u201d 2; ni porque incluso puede traerle a \u00e9l benevolencia; Cristo no mira, propiamente, a dar normas para hacer m\u00e1s llevadera la vida social; incluso este \u201cjuicio\u201d humano pudo haber sido interno, en cuyo caso no ser\u00edan juzgados. Cristo est\u00e1 exponiendo un aspecto moral: la conducta y superioridad de la Ley cristiana sobre la jud\u00eda.<br \/>\nEl sujeto por el que \u201cser\u00e9is juzgados\u201d es Dios. Todo el contexto del serm\u00f3n lleva a esto: Dios es el que \u201cpremia.\u201d Dios sujeto es algo claro. Pero tambi\u00e9n la literatura rab\u00ednica arroj\u00f3 luz sobre este punto. Son citados numerosos casos an\u00e1logos en los que, d\u00e1ndose en forma impersonal, el sujeto que ha de suplirse, puesto, como en Mt, en tercera persona de plural, es Dios 3.<br \/>\nDios \u201cjuzgar\u00e1\/condenar\u00e1\u201d a los seres humanos con la \u201cmedida\u201d conque \u00e9stos se juzguen y condenen entre s\u00ed. Esta f\u00f3rmula, que \u201caplica a los seres humanos la medida de la cual ellos se sirven,\u201d aparece tambi\u00e9n en el Talmud 4. Deb\u00eda de ser f\u00f3rmula proverbial. En \u00e9ste es la \u201cley del tali\u00f3n.\u201d Rab\u00ed Eleazar dec\u00eda: \u201cEn la olla en que vosotros hay\u00e1is cocido a los otros, vosotros ser\u00e9is cocidos, a su vez (por Dios), \u201cy con el celem\u00edn de que t\u00fa te sirvas para medir, se medir\u00e1 para ti.\u201d 5<br \/>\nSi esta formulaci\u00f3n supon\u00eda la \u201cley del tali\u00f3n,\u201d en el caso de Cristo no tiene el mismo valor de adecuaci\u00f3n. No es que en Dios no haya justicia estricta, sino que la medida a la que Cristo alude es la medida de la semejanza y de la proporci\u00f3n. Si no se condena al pr\u00f3jimo, tampoco Dios nos condenar\u00e1 a nosotros. Y si se perdona, el perd\u00f3n, como se lee en Lc, la medida que se usar\u00e1 con nosotros, ser\u00e1 \u201cuna medida. colmada, rebosante, ser\u00e1 derramada en vuestro seno\u201d (Luc 6:38). Es an\u00e1logo a la petici\u00f3n del Pater: si los hombres perdonan, Dios tambi\u00e9n perdona (Eco 18:20); pero, por parte de Dios, esta medida de perd\u00f3n es \u201crebosante.\u201d<br \/>\nEl pensamiento se matiza al progresar. En este tribunal privado, celoso e inapelable que el hombre lleva dentro de s\u00ed para los dem\u00e1s, se le exige, para practicar rectamente su justicia, que se cite antes a s\u00ed mismo al tribunal para juzgarse. y condenarse en \u00e9l. Que, antes de ver \u201cla paja\u201d en el ojo ajeno, vea que en el suyo hay una \u201cviga.\u201d<br \/>\nLa imagen est\u00e1 tomada del medio ambiente. Sobre 279 (d.C.) contaba rab\u00ed Yohanam: \u201cSe dec\u00eda a uno: &#8216;Quita la astilla de tu ojo&#8217;. Y \u00e9l respond\u00eda: \u038e t\u00fa quita la viga del tuyo.\u201d 6<br \/>\nEl pensamiento de Cristo est\u00e1 matizado de iron\u00eda; no s\u00f3lo es ver la \u201cpaja\u201d en el ojo ajeno, sin ver la \u201cviga\u201d en el suyo, sino que es ofrecerse a quit\u00e1rsela al otro, qued\u00e1ndose tranquilo con la suya.<br \/>\nEstos contrastes acusan en el que as\u00ed obra, no s\u00f3lo falta de decoro moral, sino falta de celo por obrar el bien. Pues \u00e9ste exige comenzar por uno propio.<br \/>\nCristo llama \u201chip\u00f3crita\u201d al que as\u00ed obra. En general, pod\u00eda tener un valor moral en el evangelio \u201cetizado\u201d de Mt. Pero se encuadra en un contexto general. En Mt es un t\u00e9rmino casi t\u00e9cnico para denominar a los fariseos (Mat 6:2.5.16). Y era un tema demasiado candente en aquel medio en el que los \u201cfariseos despreciaban a los dem\u00e1s,\u201d teni\u00e9ndose ellos por los solos hombres \u201cjustos\u201d (Mat 5:28).<br \/>\nY Cristo expone, ante este cuadro, cu\u00e1l ha de ser la doctrina de la perfecci\u00f3n cristiana. Es un pasaje adelantado por Mt, pues a\u00fan no hab\u00eda comenzado el contacto y denunciaci\u00f3n de Cristo contra los fariseos, y ahora aparece aplicado y \u201cetizado\u201d a su grupo.<\/p>\n<p>No profanar las cosas santas,Mat 7:6.<br \/>\n6 No deis lo que es santo a los perros ni arroj\u00e9is vuestras perlas a los puercos, no sea que las pisoteen con sus pies y, revolvi\u00e9ndose, os destrocen.<\/p>\n<p>Logion propio de Mt, y sin una relaci\u00f3n directa con lo inmediatamente expuesto. A lo m\u00e1s tiene una yuxtaposici\u00f3n por el aspecto negativo de ambos.<br \/>\nEn el Talmud se encuentra la recomendaci\u00f3n de \u201cno entregar a un goy (no jud\u00edo) las palabras de la Ley\u201d; y tambi\u00e9n la de no \u201cponer las cosas santas en los lugares impuros.\u201d 7<br \/>\nLa primera parte de esta sentencia evang\u00e9lica: \u201cno deis lo santo a los perros,\u201d toma su imagen de las cosas que se relacionan con el templo y el sacrificio (Lev 22:14; Exo 22:30); la segunda, en paralelismo sin\u00f3nimo, dice \u201cno echar las perlas a los puercos.\u201d La perla era considerada como \u201cel principio y culmen de todas las cosas de precio.\u201d 8 Lo que pasa por lo m\u00e1s precioso y refinado no se puede echar &#8211; extremismo oriental &#8211; a lo m\u00e1s inmundo. Pues se a\u00f1ade: \u201cno sea que las pisoteen con sus pies y, revolvi\u00e9ndose, os destrocen.\u201d El puerco tiene por ansia el hartarse. Por instinto se tira a cuanto le echen; si son perlas, al ver que aquello no se come, enfurecido, puede revolverse y abalanzarse sobre los que le echaron esto y \u201cdestrozarlos.\u201d La estampa es realista, pero \u00bfcu\u00e1l es su interpretaci\u00f3n? Todo depende de saber si es una alegor\u00eda (Met\u00e1fora) o una simple comparaci\u00f3n (par\u00e1bola).<br \/>\nEn la antig\u00fcedad se lo interpret\u00f3 aleg\u00f3ricamente. Los \u201cperros\u201d eran los malos cristianos provenientes de la infidelidad, que volv\u00edan al v\u00f3mito (Pro 26:11; 2Pe 2:21.22); los otros eran los paganos, que estaban en la inmundicia de su alejamiento de la fe.<br \/>\nTambi\u00e9n lo interpretaba aleg\u00f3ricamente San Cris\u00f3stomo 9. Otras veces lo \u201csanto\u201d se interpret\u00f3 de la Eucarist\u00eda 10. Pero a la hora del serm\u00f3n de la Monta\u00f1a no se iba a expresar, metaf\u00f3ricamente, ni la Eucarist\u00eda ni, concretamente, los dem\u00e1s misterios de la fe cristiana. No hay base cient\u00edfica para una interpretaci\u00f3n aleg\u00f3rica concreta. La soluci\u00f3n ha de venir valorando el g\u00e9nero literario a que pertenece este vers\u00edculo, ya que falta su contexto hist\u00f3rico preciso.<br \/>\nEs una sentencia \u201csapiencial,\u201d por lo que enuncia un principio general sin concreciones inmediatas. Por eso su interpretaci\u00f3n supondr\u00e1 una comparaci\u00f3n metaf\u00f3rica que, por enunciar un principio general, rebasa, en su intento directo, las concreciones espec\u00edficas. Debe de ser una recomendaci\u00f3n propia a los ap\u00f3stoles y disc\u00edpulos. Lo \u201csanto\u201d que no debe ser arrojado a los animales, debe de ser, en este contexto del serm\u00f3n, la doctrina del reino. Por un cierto \u201cparalelismo\u201d con el no \u201cjuzgar\u201d ligeramente, esta sentencia debe de referirse a la prudencia que se ha de tener para no entregar ni confiar la gran doctrina del Reino &#8211; o en los grados que no convenga &#8211; a quienes en lugar de recibirla no har\u00edan sino profanarla: los verdaderamente indignos y c\u00ednicos.<br \/>\nCuando la Didaje utiliza estas palabras para que s\u00f3lo se acerquen a la comuni\u00f3n eucar\u00edstica los fieles  11 ;o cuando en la primitiva Iglesia se observaba la \u201cley del arcano\u201d con los catec\u00famenos y profanos; o cuando los cristianos, en la persecuci\u00f3n de Diocleciano, prefirieron el martirio a entregar a los paganos las Santas Escrituras, estaban respondiendo al \u201cesp\u00edritu\u201d de esta sentencia, ya que, aun \u201csapiencialmente,\u201d debi\u00f3 de tener un objetivo hist\u00f3rico amplio, directo, sin que a\u00fan est\u00e9 plenamente precisado.<br \/>\nNo se quiere decir con esto que la doctrina del reino no haya de ser ense\u00f1ada por el \u201cap\u00f3stol,\u201d pues Cristo mand\u00f3 predicarlo a todas las gentes\u201d (Mat 28:19), lo mismo que vaticin\u00f3 persecuciones por causa suya, incluso con el martirio (Mat 10:17-22.33; Mat 24:9). En estos pasajes se anuncia la universalidad del reino; en esta otra sentencia, la prudencia en la ense\u00f1anza y entrega del mismo.<br \/>\nFue esta oposici\u00f3n la que hizo pensar a algunos cr\u00edticos que este pasaje no fuese original de Cristo, sino insertado en Mt, y de origen de un sector exclusivista de judeocristianos. Pero no tiene la cerraz\u00f3n esenia.<\/p>\n<p>Eficacia de la oraci\u00f3n,Mat 7:7-77 (Luc 11:9-13).<br \/>\n7 Pedid, y se os dar\u00e1; buscad, y hallar\u00e9is; llamad, y se os abrir\u00e1. 8 Porque quien pide recibe, quien busca halla y a quien llama se le abre. 9 Pues \u00bfqui\u00e9n de vosotros es el que, si su hijo le pide pan, le da una piedra, 10 o, si le pide un pez, le da una serpiente? 1&#8242; Si, pues, vosotros, siendo malos, sab\u00e9is dar cosas buenas a vuestros hijos, \u00a1cu\u00e1nto m\u00e1s vuestro Padre, que est\u00e1 en los cielos, dar\u00e1 cosas buenas a quien se las pide!<\/p>\n<p>Este pasaje no tiene vinculaci\u00f3n inmediata con lo anterior. Lc lo trae en otro contexto (Luc 11:9-13) muy l\u00f3gico. El tema que se propone es la necesidad de orar para obtener favores del cielo, y a esta oraci\u00f3n se garantiza su eficacia. La formulaci\u00f3n literaria del mismo es por \u201cparalelismo sin\u00f3nimo\u201d triple en la primera (v.8.9) y binario en la segunda (v.9-10) para sacar la conclusi\u00f3n en el v.11.<br \/>\n\u201cGolpear\u201d (\u03ba\u03c1\u03bf\u03cd\u03b5\u03c4\u03b5) y \u201chacer abrir\u201d aparecen en el Talmud, y se dicen a prop\u00f3sito de la sabidur\u00eda y tambi\u00e9n de la oraci\u00f3n 12. Sin embargo, no se encuentran las otras expresiones en los escritos talm\u00fadicos. \u00bfSon dichos populares? \u00bfSon propios de Cristo?<br \/>\nSe ha querido \u201calegorizar\u201d estas expresiones, v.gr., la parus\u00eda. No es \u00e9ste el intento de Cristo en el contexto; sus comparaciones humanas, elementos \u201cparab\u00f3licos,\u201d son expresados, adem\u00e1s, en forma \u201csapiencial,\u201d por lo que su sentencia es gen\u00e9rica, sin concretarse aleg\u00f3ricamente. Menos a\u00fan el intento de Mt.<br \/>\nLa ense\u00f1anza primera es la necesidad de orar para obtener dones del cielo. La comparaci\u00f3n humana es la necesidad, normalmente, de pedir para obtener dones. De ah\u00ed, anal\u00f3gicamente, en el orden sobrenatural, y esto \u201ca fortiori,\u201d porque la indigencia es mucho mayor y m\u00e1s impotente para adquirir; ha de ser normal, pues, la oraci\u00f3n para obtener favores de Dios. El aspecto de lo que El graciosamente quiera conceder sin pedirlo, no se considera.<br \/>\nLos elementos \u201cparab\u00f3licos\u201d siguen. \u201cPan\u201d y \u201cpez,\u201d lo mismo que \u201cpiedra\u201d y \u201cserpiente,\u201d se toman en sentido directo comparativo. Lc, en lugar de poner la \u00faltima comparaci\u00f3n, trae otra: Si le pide un huevo, \u00bfle dar\u00e1 un escorpi\u00f3n? (Luc 11:12). Por ello se ve que no hay relaci\u00f3n alguna entre la petici\u00f3n y lo que no se le dar\u00e1: son simples hip\u00e9rboles orientales de contraste. Algunos autores han propuesto, a este prop\u00f3sito, verdaderas sutilezas 13.<br \/>\nLa conclusi\u00f3n de base es que ning\u00fan padre dar\u00e1 a sus hijos, cuando le piden cosas buenas y necesarias, cosas malas. En el orden espiritual se concluye igualmente que Dios no dar\u00e1 sino cosas \u201cbuenas\u201d al que se las pida. Dios es Padre, y, como tal, es sumamente bondadoso con sus hijos. No es un Dios enigm\u00e1tico ni caprichoso, como otros dioses. Por eso, si los hombres, \u201csiendo malos,\u201d se portan as\u00ed con sus hijos, \u00a1cu\u00e1nto m\u00e1s vuestro Padre, que est\u00e1 en los cielos, dar\u00e1 cosas buenas a quien se las pida!\u201d<br \/>\nEs una ense\u00f1anza \u201ca fortiori\u201d &#8211; \u201d\u00a1cu\u00e1nto m\u00e1s!\u201d &#8211; utilizada usualmente por los rabinos, tomando por cuadro fundamental una par\u00e1bola 14.<br \/>\nAl decir Cristo que aun \u201cvosotros\u201d &#8211; sean los hombres o la Iglesia materna -, siendo \u201cmalos\u201d hacen cosas buenas, no alude al &lt; pecado original\u201d (Bengel), ni que la naturaleza humana sea por s\u00ed misma mala, lo que ser\u00eda manique\u00edsmo; ambas hip\u00f3tesis est\u00e1n fuera del intento comparativo de Cristo. Se habla s\u00f3lo de la naturaleza humana inclinada al mal, y, mejor a\u00fan, por la comparaci\u00f3n que se establece entre Dios &#8211; s\u00f3lo Dios es bueno\u201d (Mat 19:17; Mar 10:18; Luc 18:19) &#8211; y el hombre 15. Por eso, este \u201cmalo\u201d que obra bien encuentra su garant\u00eda en la oraci\u00f3n ante Dios, el \u201csolo bueno.\u201d<br \/>\nLc modifica la frase: \u201c\u00a1Cu\u00e1nto m\u00e1s Dios dar\u00e1 el Esp\u00edritu Santo a los que se lo pidan!\u201d La frase de Mt es primitiva, como se ve por su estructura. Esta interpretaci\u00f3n de Lc se debe probablemente a que, cit\u00e1ndose una perspectiva religiosa de peticiones, Lc lo sintetiza en \u201cel Esp\u00edritu Santo (que) es el don mesi\u00e1nico en el cual se resumen todas las gracias divinas.\u201d 16 Aparte que el Esp\u00edritu Santo es uno de los temas del evangelio de Le.<br \/>\nMt-Lc s\u00f3lo tratan de exponer la necesidad y la eficacia de la oraci\u00f3n. Expuesto en forma \u201csapiencial,\u201d no se trata de por qu\u00e9 en ocasiones no se recibe lo que se pide.<br \/>\nLc (Luc 18:1-8) expone la necesidad de la insistencia para su eficacia. Se supone, adem\u00e1s, en esta perspectiva religiosa, que no se pedir\u00e1n cosas que impidan la \u201cincorporaci\u00f3n\u201d al Reino, objeto de la gracia y del mensaje de Cristo. Santiago escribe: \u201cNo ten\u00e9is porque no ped\u00eds, y si ped\u00eds, no recib\u00eds porque ped\u00eds mal, para dar satisfacci\u00f3n a vuestras pasiones\u201d (Stg 4:3).<\/p>\n<p>\u201cLa regla de oro\u201d de la caridad,Stg 7:12 (Luc 6:31).<br \/>\n12 Por eso, cuanto quisieres que os hagan a vosotros los hombres, hac\u00e9dselo vosotros a ellos, porque \u00e9sta es la Ley y los Profetas.<\/p>\n<p>El tema de este pasaje es llamado \u201cregla de oro\u201d de la caridad desde el siglo XVII. En Mt no tiene relaci\u00f3n directa ni con lo anterior ni con lo que sigue. Tendr\u00eda un puesto l\u00f3gico en este mismo cap\u00edtulo despu\u00e9s del v.5. No obstante, se propone que, si se refiere s\u00f3lo a lo anterior, ser\u00eda esto una referencia de censura contra las facilidades de la casu\u00edstica rab\u00ednica (Mat 5:20); si a lo que sigue, ser\u00eda contra la creencia de algunos cristianos que se cre\u00edan seguros por ser tales (Mat 7:15-27) 17, creencia cargada de substracto jud\u00edo (Mat 3:8). En Lc tiene un puesto sumamente l\u00f3gico y situado tambi\u00e9n en el serm\u00f3n de la Monta\u00f1a (Luc 6:27.30.31.32.38). En Mt procede probablemente de otra \u201cfuente,\u201d m\u00e1xime con la inserci\u00f3n (v.12b), que falta en Lc en la forma que est\u00e1 en Mt.<br \/>\nLa sentencia que pr\u00e1cticamente har\u00e1 ver a los hombres c\u00f3mo deben amarlos, es hacer a los dem\u00e1s lo que quisi\u00e9ramos que los otros nos hicieran a nosotros. No consiste solamente en no hacer mal al pr\u00f3jimo, sino en \u201camar al pr\u00f3jimo como a ti mismo\u201d (Mar 12:31); y como norma pr\u00e1ctica est\u00e1 esta sentencia. Es un toque en lo vivo de la psicolog\u00eda humana. Con esta norma, \u00a1qu\u00e9 autenticidad en el amor, qu\u00e9 de recursos para ejercitarla y qu\u00e9 perspectiva de extensi\u00f3n se abre a la caridad cristiana! La frase deb\u00eda de ser proverbial (Tob 4:15), aunque reducida al pr\u00f3jimo jud\u00edo 18.<br \/>\nLa Doctrina de los Doce Ap\u00f3stoles (Tob 1:2) y los Hechos (ap\u00f3crifos) de Tom\u00e1s [83] citan como palabra del Se\u00f1or esta regla s\u00f3lo en forma negativa. La tradici\u00f3n rab\u00ednica conoc\u00eda esta regla en forma igualmente negativa 18. En la formulaci\u00f3n mateana de ausencia de retribuci\u00f3n ve alg\u00fan autor toda la revoluci\u00f3n del amor evang\u00e9lico (A. Schlatter). En cambio, es muy pobre el pensar que es una f\u00f3rmula popular bastante ego\u00edsta, y que probablemente no se remonta a Jes\u00fas (Bultmann).<br \/>\nPero este amor no es filantrop\u00eda ni sentimentalismo, puesto que est\u00e1 encuadrado en el serm\u00f3n de la Monta\u00f1a, y en \u00e9l Cristo est\u00e1 exponiendo el aspecto cristiano del mismo. El motivo es el amar a Dios: \u201cSed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto\u201d (Mat 5:48).<br \/>\nEste logion tiene una segunda parte complementaria, que falta en Lc (Mat 7:31). \u201cEsta es la Ley y los Profetas.\u201d La uni\u00f3n de esta sentencia no es primitiva, como se ve por su ausencia en Lc. Su misma vinculaci\u00f3n por el primer hemistiquio no es necesaria; puede ser una reflexi\u00f3n sobre el mismo.<br \/>\nLa Ley y los Profetas &#8211; el A.T. &#8211; legislaron y defendieron la pr\u00e1ctica de la justicia y de la misericordia con el pr\u00f3jimo, aunque para la Ley era el jud\u00edo. Lo que all\u00ed se dec\u00eda qued\u00f3 aqu\u00ed superado por el \u201cperfeccionamiento\u201d de la Ley a trav\u00e9s de la interpretaci\u00f3n cristiana de Cristo. Por eso, esta norma pr\u00e1ctica, con motivo cristiano, resume todo el esp\u00edritu que informaba a \u00e9stos.<br \/>\nLa literatura rab\u00ednica presenta s\u00f3lo el aspecto negativo y acaso exclusivo de esta actitud. Hillel dec\u00eda: \u201cLo que te sea odioso no lo hagas a tu pr\u00f3jimo, aqu\u00ed est\u00e1 la ley entera, todo lo dem\u00e1s no es sino comentario.\u201d 19<\/p>\n<p>Los dos caminos y las dos puertas,Mat 7:13-14 (Luc 13:23-24).<br \/>\n13 Entrad por la puerta estrecha, porque ancha es la puerta y espaciosa la senda que lleva a la perdici\u00f3n, y son muchos los que por ella entran. 14 \u00a1Qu\u00e9 estrecha es la puerta y qu\u00e9 angosta la senda que lleva a la vida, y cuan pocos los que dan con ella!<\/p>\n<p>Siguiendo la misma l\u00ednea de yuxtaposici\u00f3n de ense\u00f1anzas, sin una conexi\u00f3n inmediata con lo que acaba de exponer, trata ahora Mt el tema de los dos \u201ccaminos.\u201d Es tema muy frecuente en los libros sapienciales; tambi\u00e9n aparece en Qumr\u00e1n. Su situaci\u00f3n literaria es aut\u00f3noma, inconexa. El pasaje semejante de Lc (Luc 13:23-24) est\u00e1 en un contexto completamente distinto, pero l\u00f3gico. Es la respuesta a un tema que preocupaba grandemente en Israel (cf. 4 Esd 7:7): \u201csi son pocos los que se salvan\u201d (Lc). Al colocarlo Mt en esta situaci\u00f3n aut\u00f3noma, pero ya al final del serm\u00f3n de la Monta\u00f1a, podr\u00eda ser debido al intento de lograr con ello una de esas advertencias generales que afectan a todo lo anteriormente expuesto, ya que afecta a la moral cristiana, y en concreto a los temas expuestos.<br \/>\nLos t\u00e9rminos \u201cpuerta\u201d 20 y \u201ccamino,\u201d para anunciar valores morales, eran ya expresiones b\u00edblicas y rab\u00ednicas. En el A.T. se citan \u201clas puertas de la muerte\u201d (Sal 9:13), \u201clas puertas de la justicia\u201d (Sal 118:19), lo mismo que \u201cel camino de los pecadores\u201d (Eco 21:11) y \u201cel camino de los justos\u201d (Sal 1:6), y que hay \u201ccaminos\u201d morales que \u201cnos parecen derechos, pero que acaban, al fin, en la muerte\u201d (Pro 14:12). Son dos sentencias \u201cparalelas.\u201d No es que el \u201ccamino\u201d conduzca a la \u201cpuerta.\u201d Lc s\u00f3lo habla de \u201cpuerta\u201d (13.24).<br \/>\nComo ejemplo del uso rab\u00ednico est\u00e1 lo que dec\u00eda rab\u00ed Yohanan bar Zakkai, sobre el 80 (a.C.), al morir: \u201cHay dos caminos ante m\u00ed: uno que conduce al perd\u00f3n del Ed\u00e9n (Para\u00edso), el otro a la gehenna (infierno), y no s\u00e9 cual se me va a hacer tomar.\u201d Tambi\u00e9n en un midrash sobre el Sal 16:11, se comenta: \u201cDavid habl\u00f3 as\u00ed a Dios: Maestro del mundo, hazme conocer qu\u00e9 puerta abre el camino del mundo a venir.\u201d 21<br \/>\nPero la forma con que aparecen en Mt, reflejando estos elementos culturales del medio ambiente, tiene una estructuraci\u00f3n nueva, aparte de ir cargadas de nuevo sentido.<br \/>\nLa \u201cperdici\u00f3n\u201d o \u201cvida\u201d a que llevan estos \u201ccamino\u201d y \u201cpuerta,\u201d \u00bfse refiere a los deberes morales, o al ingreso en el reino?<br \/>\nOriginariamente, el pensamiento de Cristo seguramente se refiere a los obst\u00e1culos y dificultades que se presentan en el mundo contempor\u00e1neo para su ingreso en el reino. Es el pensamiento que Lc da en el pasaje citado, aunque con una perspectiva de \u201cescatolog\u00eda\u201d final.<br \/>\nPero Mt da una interpretaci\u00f3n \u201cetizante\u201d a la hora de su evangelio para los cristianos ya ingresados en el reino, aunque con una perspectiva de \u201cescatolog\u00eda\u201d final, como Lc. Acaso complementaria o impl\u00edcitamente se le une una interpretaci\u00f3n \u201ccristol\u00f3gica\u201d (Bonnard), para seguir a Cristo, sobre todo doliente. \u201cEsta interpretaci\u00f3n se autoriza con el conjunto del Evangelio en lo que tiene de m\u00e1s esencial: las llamadas al arrepentimiento, a la fe, a seguir a Cristo 22.<br \/>\nEstos muchos o \u201cpocos\u201d que as\u00ed caminan no se refiere al n\u00famero de los que se \u201csalvan.\u201d En el sentido original de estas palabras de Cristo, se refer\u00edan al peque\u00f1o n\u00famero de jud\u00edos que entonces no ingresaban en el reino. Y aun en la misma sentencia, \u201cescatologizada\u201d en Lc, se refiere tan s\u00f3lo, por el contexto, a los jud\u00edos de entonces, contraponi\u00e9ndolos a los gentiles que ingresar\u00e1n en \u00e9l. Y en la interpretaci\u00f3n \u201cerizada\u201d de Mt, con una proyecci\u00f3n m\u00e1s universal, no es una ense\u00f1anza teol\u00f3gica terminante, sino una indefinida afirmaci\u00f3n \u201csapiencial\u201d calcada anal\u00f3gicamente sobre los t\u00e9rminos en su sentido hist\u00f3rico 22, y con la visi\u00f3n, triste, del peque\u00f1o progreso y persecuciones de la Iglesia naciente.<\/p>\n<p>Los falsos profetas, 7:15-20 (Mat 3:10; Mat 12:33-35; . Luc 6:43-45).<br \/>\n15 Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestiduras de ovejas, mas por dentro son lobos rapaces. 16Por sus frutos los conocer\u00e9is. \u00bfPor ventura se cogen racimos de los espinos o higos de los abrojos? 17 Todo \u00e1rbol bueno da buenos frutos, y todo \u00e1rbol malo da frutos malos. 18 No puede \u00e1rbol bueno dar malos frutos, ni \u00e1rbol malo frutos buenos. 19 El \u00e1rbol Que no da buenos frutos es cortado y arrojado al fuego. 20 Por los frutos, pues, los conocer\u00e9is.<\/p>\n<p>Otra exhortaci\u00f3n de Cristo sin una uni\u00f3n perceptible con lo anterior, aunque posiblemente de fondo a partir de los v.13-14. Al peligro del camino \u201cancho\u201d con senda a la perdici\u00f3n, puede un\u00edrsele aqu\u00ed el peligro que para lo mismo aportan los falsos profetas. Este pasaje est\u00e1 desplazado de su contexto cronol\u00f3gico, pues supone ya conocida la doctrina del Cristo y surgidos ataques a la misma. Literariamente es una \u201cinclusi\u00f3n semita\u201d (v. 16 y 20).<br \/>\nEl falso profeta o \u201cprofeta de mentira\u201d era conocido en la vieja historia de Israel. El profeta Seduc\u00edas, y con \u00e9l \u201ctodos los profetas (falsos), profetizan.\u201d (2Re 22:11; 2Cr 18:22). Jerem\u00edas habla de otro falso profeta que enga\u00f1aba al pueblo (Jer 28:1; Jer 5:1; Jer 28:1V; Zac 13:2).<br \/>\nSiempre la ambici\u00f3n, el falso celo o la enfermedad hizo surgir este tipo de personas. Cristo hablar\u00e1 y profetizar\u00e1 varias veces su presencia con la tarea de \u201cseducir\u201d al pueblo (Mt 24:Mat 11:24 par.). En el \u03bd. \u03a4. se ve o anuncia la presencia de ellos (Hec 13:6; 2Pe 2:1; 1Jn 4:2; A-p 16:13; 19:20; 20:10; 2Te 2:2.3.8-12). La tradici\u00f3n rab\u00ednica habla numerosas veces de los mismos 23.<br \/>\nSi la doctrina se presenta aqu\u00ed bajo un principio \u201csapiencial,\u201d toca directamente a los fariseos en su momento hist\u00f3rico. Aunque no eran \u201cprofetas,\u201d Mt usa a veces esta expresi\u00f3n en sentido metaf\u00f3rico hablando de los \u201cap\u00f3stoles\u201d (Mat 23:34) y, por tanto, con un sentido amplio. La aparente austeridad externa de su vida, aunque fuesen \u201csepulcros blanqueados,\u201d hab\u00eda hecho de ellos los rectores espirituales del pueblo. Pero eran los grandes enemigos de Cristo y su doctrina, hasta el punto de \u201canular\u201d con sus \u201ctradiciones\u201d el \u201cprecepto de Dios\u201d (Mar 7:9) en su lucha antimesi\u00e1nica contra el reino de Cristo. Ni entraban (ellos) ni permit\u00edan entrar a los que quer\u00edan entrar (Mat 23:23). Eran \u201cgu\u00edas ciegos\u201d que llevaban al pueblo al abismo (Mat 15:14). En la Mishna se lee: \u201cLas decisiones de los escribas (lo que vale para gran parte de los fariseos) son m\u00e1s obligatorias que la Thora (Ley).\u201d 24<br \/>\nMas para su valoraci\u00f3n da un control de exactitud: los \u201cfrutos.\u201d De los fariseos dice Cristo: \u201cNo los imit\u00e9is en las obras, porque ellos dicen y no hacen\u201d (Mat 23:3).<br \/>\nMt inserta luego una sentencia (v.19) que fue utilizada por \u00e9l en la predicaci\u00f3n del Bautista: \u201cEl \u00e1rbol que no da buenos frutos es cortado y arrojado al fuego.\u201d Estas formas pasivas &#8211; \u201des cortado\u201d y \u201ces arrojado\u201d &#8211; tienen por sujeto de actuaci\u00f3n a Dios, seg\u00fan el uso frecuente de las mismas en la literatura rab\u00ednica 25.<br \/>\nEl sentido hist\u00f3rico de este pasaje son los fariseos. Pero posiblemente incorpora estas sentencias con un sentido hist\u00f3rico tambi\u00e9n a causa de un fen\u00f3meno religioso contempor\u00e1neo de la composici\u00f3n de los evangelios: los \u201cjudaizantes\u201d y la infiltraci\u00f3n y desconcierto que produc\u00edan en la Iglesia primitiva los herejes (Jua 10:12; Hec 20:29; etc.).<br \/>\nEl verbo \u03c0\u03c1\u03bf\u03c3\u03ad\u03c7\u03b5\u03b9 \u03bd (\u03bd. 15) es t\u00edpico de la literatura del evangelio de Mt y expresa siempre un aviso para ponerse en guardia contra las desviaciones religiosas, y caracter\u00edstico tambi\u00e9n en Mt para expresar sus preocupaciones eclesiales, incluso por su terminolog\u00eda comparada, por gentes surgidas de la comunidad. (Mat 6:1; Mat 10:17; Mat 16:6v, etc.). Es el mismo verbo que se usa en el \u03bd. \u03a4. en las pol\u00e9micas y aviso contra las herej\u00edas (1Ti 1:4; 1Ti 4:1; Tit 1:14). El discernimiento del verdadero y falso profeta, en sus d\u00edas, es una de las preocupaciones dominantes de la Didaj\u00e9 26. Cullmann quiere ver en estos \u201cfalsos profetas\u201d una alusi\u00f3n a los zelotes el contexto no lleva a esto; su misma violencia no los hace imagen de venir con \u201cvestiduras de oveja\u201d (v.15) 26.<\/p>\n<p>La sabidur\u00eda del verdadero disc\u00edpulo,Tit 7:21-27 (Luc 6:47-49; Luc 13:25-27).<br \/>\n21 No todo el que dice: \u00a1Se\u00f1or, Se\u00f1or! entrar\u00e1 en el Reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre, que est\u00e1 en los cielos. 22 Muchos me dir\u00e1n en aquel d\u00eda: \u00a1Se\u00f1or, Se\u00f1or! \u00bfno profetizamos en tu nombre, y en nombre tuyo arrojamos los demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? 23 Yo entonces les dir\u00e9: Nunca os conoc\u00ed; apartaos de m\u00ed, obradores de iniquidad. 24 Aquel, pues, que escucha mis palabras y las pone por obra, ser\u00e1 como el var\u00f3n prudente, que edifica su casa sobre roca. 2S Cay\u00f3 la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos y dieron sobre la casa, pero no cay\u00f3. 26 Pero el que me oye estas palabras y no las pone por obra, ser\u00e1 semejante al necio, que edific\u00f3 su casa sobre arena. 27 Cay\u00f3 la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos y dieron sobre la casa, y cay\u00f3 con gran ruina.<\/p>\n<p>Este pasaje tiene una cierta uni\u00f3n l\u00f3gica con el anterior. Si se disciernen los profetas verdaderos y falsos, tambi\u00e9n se pueden discernir los cristianos falsos y verdaderos. No basta \u201ccreer\u201d lo que Cristo ense\u00f1a, hay que ponerlo por \u201cobra.\u201d<br \/>\nCronol\u00f3gicamente, este pasaje corresponde a una \u00e9poca avanzada de la vida de Cristo. Parece suponer la misi\u00f3n de los ap\u00f3stoles y disc\u00edpulos con la potestad que se les hab\u00eda conferido de hacer \u201dmilagros\u201d (Mat 10:1.8; Luc 9:1.2.6; Luc 10:1.9.17-20). Mt adelant\u00f3 la escena y la sit\u00faa al final del serm\u00f3n, como un resumen final que iluminaba con su ense\u00f1anza toda la doctrina de Cristo. Tiene dos aspectos: a) doctrina sobre la necesidad de poner por obra las ense\u00f1anzas de Cristo (v.21-23); b) ilustraci\u00f3n y confirmaci\u00f3n de esta ense\u00f1anza con una par\u00e1bola (v.24-27).<\/p>\n<p>La Doctrina Sobre la Verdadera Sabidur\u00eda (v.21-23).<br \/>\nLa doctrina que aqu\u00ed se ense\u00f1a no s\u00f3lo afecta a la pr\u00e1ctica de los pasajes del serm\u00f3n de la Monta\u00f1a, sino a toda la obra del Reino. \u00bfQui\u00e9n \u201centrar\u00e1 en el Reino de los cielos\u201d en su fase final, pues el texto supone ya cristianos? \u201cEl que hace la voluntad de mi Padre\u201d (v.21). El plan que traz\u00f3 el Padre sobre el Reino tiene creencias y exige obras. No basta un ingreso idealista y so\u00f1ador. No basta decir: \u201c\u00a1Se\u00f1or, Se\u00f1or!\u201d Esta actitud hab\u00eda sido ordinaria en Israel. Jerem\u00edas hab\u00eda censurado fuertemente al pueblo, que dec\u00eda: \u201c\u00a1Oh el templo de Yahv\u00e9! \u00a1Oh el templo de Yahv\u00e9!\u201d queriendo confiar m\u00e1gicamente en \u00e9l, pero sin poner la conversi\u00f3n de su vida en la pr\u00e1ctica de los mandatos de Yahv\u00e9 (Jer 7:4; cf. 7:lss). En su momento hist\u00f3rico estas palabras de Cristo deben referirse a alg\u00fan tipo de cristianos que ya hab\u00eda ingresado en el Reino, pero cuyas obras no respond\u00edan a su fe, o si no es un aviso program\u00e1tico para los que fuesen a ingresar, para que supiesen que su \u201cjusticia\u201d ten\u00eda que \u201csuperar a la de los escribas y fariseos\u201d (Mat 5:20), porque de ellos dice: \u201cHaced y guardad lo que os digan. Pero no los imit\u00e9is en las obras, porque ellos dicen y no hacen\u201d (Mat 23:3). Qu\u00e9 fuese mejor el estudio de la Ley o su pr\u00e1ctica, era un tema candente en los medios rab\u00ednicos. El control de autenticidad cristiana en el Reino est\u00e1 en las obras. \u201cAquel, pues, que escucha mis palabras y las pone por obra\u201d (v.24) es el cristiano aut\u00e9ntico. Ni vale como excusa el haber \u201cprofetizado en tu nombre\u201d o el haber exorcizado \u201cdemonios\u201d o el haber hecho \u201cmilagros\u201d (v.22). No s\u00f3lo los ap\u00f3stoles, sino tambi\u00e9n otros \u201cdisc\u00edpulos\u201d hab\u00edan recibido estos poderes \u201ccarism\u00e1ticos\u201d (Luc 10:1-9.17-20). Debe de tratarse de algunos disc\u00edpulos que estuvieron unidos a El, pero que no tuvieron una entrega plena al mismo (Jua 6:60-64). Aunque el pasaje puede estar redactado con peque\u00f1os matices de \u201cadaptaci\u00f3n\u201d en funci\u00f3n de otra finalidad que a continuaci\u00f3n se dice.<br \/>\nA la hora de la composici\u00f3n del evangelio, la sentencia debe de estar recogida para censurar adem\u00e1s, concretamente, a grupos cristianos que, dotados de \u201dcarismas\u201d &#8211; profec\u00edas, exorcismos, milagros (v.22) -, confiaban en ellos como garant\u00eda de su aut\u00e9ntico cristianismo. Pod\u00edan ser grupos o personas al estilo de los \u201ccarism\u00e1ticos\u201d de Corinto (1 Cor c.12-14). San Pablo dir\u00e1 que si uno tuviese profec\u00edas, o \u201cglosolalia,\u201d o actos heroicos, milagros, y no tuviese caridad, \u201cnada soy\u201d (1Co 13:1-3). Ante la perspectiva de estos cristianos idealistas de la Iglesia primitiva, Mt trae esta sentencia del Se\u00f1or con una oportunidad excelente. Como dir\u00e1 la ep\u00edstola de Santiago: \u201cLa fe sin obras es fe muerta\u201d (Stg 2:17; Stg 2:14-26) 27.<br \/>\nCristo llam\u00f3 a su Padre \u201cmi Padre\u201d (v.21) en sentido excepcional. Cuando habla para otros dice \u201cvuestro Padre,\u201d o \u201ctu Padre,\u201d pero, al contraponerle con El, es \u201cmi Padre.\u201d Mt, que confiesa en su evangelio la divinidad de Cristo (Mat 12:6.8; 11, etc\u00e9tera), con esta expresi\u00f3n habla de su filiaci\u00f3n divina, m\u00e1xime a la hora de la composici\u00f3n del evangelio.<br \/>\nLe dir\u00e1n \u201cen aquel d\u00eda\u201d (v.22). La expresi\u00f3n literaria procede del A.T. y tiene diverso valor \u201cescatol\u00f3gico\u201d (Is l0ss). En el Talmud significa el mundo a venir. En este contexto significa el \u201cjuicio final,\u201d pues Cristo aparece como Juez de destinos eternos; es la \u201cescatolog\u00eda\u201d final (v.21). Es un pasaje de gran portada dogm\u00e1tica, aunque no es el \u00fanico pasaje en que lo ense\u00f1a el evangelio (Mat 25:31-64; Jua 5:22.27). En el mesianismo jud\u00edo, el Mes\u00edas no ten\u00eda el atributo de ser Juez universal; s\u00f3lo aparece en el libro ap\u00f3crifo de Henoc, pero con funciones restringidas 27. Cristo se proclama con uno de los atributos de la divinidad.<br \/>\nTambi\u00e9n alegar\u00e1n \u201cmuchos\u201d de sus disc\u00edpulos &#8211; la ense\u00f1anza tiene tambi\u00e9n una portada doctrinal por el enfoque \u201c\u00e9tico\u201d de Mt &#8211; que realizaron obras \u201ccarism\u00e1ticas\u201d para ingresar en el reino; y, adem\u00e1s, que lo hicieron \u201cen tu nombre.\u201d Esta expresi\u00f3n lo mismo pod\u00eda tener un valor instrumental (dativo instrumental), como si se operasen estos \u201ccarismas\u201d por la invocaci\u00f3n de su nombre (Hec 19:13; cf. 3:6; Mar 9:38), que tener el valor de representaci\u00f3n o por delegaci\u00f3n suya (Mat 10:1). Pero esas obras \u201ccarism\u00e1ticas\u201d invocadas y aun hechas \u201cen nombre\u201d de Cristo no significan ni prueban ese amor que el Padre \u201cexige\u201d 28. \u201cJudas mismo, con sus proyectos de traici\u00f3n, ha hecho milagros en compa\u00f1\u00eda de otros ap\u00f3stoles.\u201d 29. Por eso Cristo les dir\u00e1: \u201cNunca os conoc\u00ed,\u201d en el sentido semita y el\u00edptico, como disc\u00edpulos m\u00edos.<br \/>\n\u201cNo todo el que dice Se\u00f1or, Se\u00f1or, entrar\u00e1 en el Reino de los cielos\u201d(v.21). La comunidad cristiana primitiva invocaba a Cristo con este nombre para confesar su divinidad. Se pens\u00f3 si ser\u00eda un eco de la invocaci\u00f3n lit\u00fargica de los \u00e9tnico-cristianos en su invocaci\u00f3n al Cristo celeste (Bousset). \u00a1Ser\u00eda polemizar contra un verbalismo comunitario lit\u00fargico! Otros piensan en disc\u00edpulos que, para atraer la atenci\u00f3n sobre ellos, tienen constantemente el Nombre en la boca (Bonnard). Los disc\u00edpulos aparecen, en ocasiones, invocando a Cristo con este nombre (Mat 8:2.6.25; Mat 15:22; Mat 17:4, etc.; Luc 6:46). Cabe discutir si es la primitiva expresi\u00f3n o es la sustituci\u00f3n, v.gr., de rab\u00ed por los evangelistas &#8211; Iglesia primitiva &#8211; para confesar la divinidad de Cristo. De no ser esto, ser\u00eda una expresi\u00f3n de gran respeto (Luc 6:46) 30. El t\u00e9rmino \u201ciniquidad\u201d (\u03ac\u03bd\u03bf\u03bc\u03b9\u03b1\u03bd) en la terminolog\u00eda de Mt es la desobediencia a la ley cristiana (Mat 13:41; Mat 23:28; Mat 24:12).<\/p>\n<p>Confirmaci\u00f3n e ilustraci\u00f3n parab\u00f3lica de esta ense\u00f1anza   (v.24-27).<br \/>\nCon una par\u00e1bola en dos im\u00e1genes antit\u00e9ticas, Cristo ilustra y confirma la ense\u00f1anza propuesta. La imagen es una par\u00e1bola, pues sus elementos no tienen un sentido preciso, aleg\u00f3rico. La descripci\u00f3n de Mt no s\u00f3lo es literariamente bella, sino que refleja exactamente el medio ambiente palestino 31. Su &quot;descriptio typi&quot; s\u00f3lo tiende a ilustrar gen\u00e9ricamente la idea central de los que, \u201coyendo\u201d la palabra de Cristo, luego no la practican o no la ponen por obra. Pero sin matizarse ni sugerirse ni ser f\u00e1cilmente alegorizables los diversos elementos que la integran. Aparte que Cristo dice: \u201cEl que escucha mis palabras y las pone por obra, ser\u00e1 semejante.\u201d (v.24.26). Por eso toda precisi\u00f3n o matiz en este sentido no pasa de ser una alegorizaci\u00f3n subjetiva por \u201cacomodaci\u00f3n,\u201d como los que ve\u00edan en la \u201clluvia\u201d las tentaciones carnales, en los \u201cr\u00edos\u201d la avaricia, en los \u201cvientos\u201d la vanagloria y soberbia, etc. 32 \u00bfAcaso se apunta a \u00e9pocas de persecuci\u00f3n religiosa?<br \/>\nEn la literatura rab\u00ednica se encuentran im\u00e1genes m\u00e1s o menos semejantes para tratar la siguiente cuesti\u00f3n: \u201c\u00bfQu\u00e9 es m\u00e1s grande, el estudio (de la Ley) o la pr\u00e1ctica (de la misma)? Rab\u00ed Tarf\u00edn: la pr\u00e1ctica es m\u00e1s grande. Rab\u00ed Aqiba: el estudio es m\u00e1s grande\u201d 33. Y sobre 120, El\u00edseo bar Abuya dec\u00eda que el que hace muchas obras y estudia mucho la Ley se podr\u00eda comparar a un hombre que da a su obra un cimiento de piedras y encima construye con ladrillos; por eso cuando sobreviene una gran inundaci\u00f3n no le conmueven las piedras. Pero el que estudia mucho la Ley es como el que pone por cimientos ladrillos y construye encima con piedras; a esto basta una peque\u00f1a inundaci\u00f3n para que todo se derrumbe 34.<br \/>\nEl que \u201coye\u201d y \u201cpractica\u201d las ense\u00f1anzas de Cristo es semejante a un var\u00f3n \u201cprudente\u201d (\u03c6\u03c1\u03cc\u03bd\u03b9\u03bc\u03bf\u03c2). No se trata en este contexto b\u00edblico del hombre inteligente o intuitivo, con un gran sentido pr\u00e1ctico, sino del que cree y obedece estas ense\u00f1anzas anteriores y, en general, el que hace esto con el Evangelio. Este t\u00e9rmino se contrapone al \u201cnecio\u201d (\u03bc\u03c9\u03c1\u03cc\u03c2), y significa aqu\u00ed \u201cligero,\u201d en la pr\u00e1ctica de su vida religiosa.<br \/>\nLa conclusi\u00f3n es clara: la vida cristiana est\u00e1 s\u00f3lidamente construida, como el edificio bien cimentado, si la fe se traduce en hechos, no en expresiones de deseos. En ello va la condena de un cierto quietismo religioso; acaso bastante acentuado en ciertas comunidades cristianas (Stg 2:14-26; Gal 5:6.13-15; Gal 6:10; 2Te 3:10-13), lo que presta m\u00e1s actualidad a la reproducci\u00f3n de este texto.<br \/>\nLc trae una sentencia de este pasaje en otro contexto (Luc 13:26). El resto es semejante a Mt, aunque menos colorista y m\u00e1s sint\u00e9tico. Podr\u00edan ser versiones de una misma \u201cfuente,\u201d m\u00e1s que escrita, oral. Pero la perspectiva (Mat 7:22; Luc 13:26) de esta semejanza es definitivamente escatol\u00f3gica.<\/p>\n<p>Reacci\u00f3n de las turbas ante estos discursos,Luc 7:28-29.<br \/>\n28 Cuando acab\u00f3 Jes\u00fas estas instrucciones, se maravillaban las muchedumbres de su doctrina, 29 porque les ense\u00f1aba como quien tiene poder, y no como sus escribas.<\/p>\n<p>Mt cierra \u00e9ste, uno de los cinco grandes discursos de Cristo, con una frase que ya utilizar\u00e1 tambi\u00e9n en los otros cuatro grandes discursos (Mat 11:1; Mat 13:53; Mat 19:1; Mat 26:1). En varias ocasiones los evangelios recogen la \u201cadmiraci\u00f3n\u201d de las gentes ante las obras o dichos de Cristo: su \u201cpalabra,\u201d que acusa la \u201cautoridad\u201d que ten\u00eda para expulsar demonios (Luc 4:36); pero aqu\u00ed el motivo es por su \u201cdoctrina\u201d y por el modo como la ense\u00f1aba: \u201ccomo (\u03c9\u03c2) quien tiene autoridad (\u03b5\u03be\u03bf\u03c5\u03c3\u03af\u03b1) y no como sus escribas\u201d; algunos c\u00f3dices a\u00f1aden tambi\u00e9n a los fariseos 35. El sentido aqu\u00ed del \u201ccomo quien tiene autoridad,\u201d tiene el sentido enf\u00e1tico afirmativo, no proporcional, como lo pide el contexto.<br \/>\nEl procedimiento did\u00e1ctico de los escribas y doctores era todo lo opuesto a la ense\u00f1anza de Cristo. Para ense\u00f1ar oficialmente hac\u00eda falta haber sido disc\u00edpulo de alg\u00fan rabino y haber sido autorizado oficialmente, mediante la imposici\u00f3n de manos, para ense\u00f1ar en Israel. Y hab\u00eda que ense\u00f1ar con el argumento de autoridad de la \u201ctradici\u00f3n,\u201d a la que se daba m\u00e1s autoridad que al mismo texto sagrado 36. La interpretaci\u00f3n de la Ley se hac\u00eda insertando, ins\u00edpida y prolijamente, en sus ense\u00f1anzas, los dichos de otros rabinos c\u00e9lebres, y que se consideraban como prueba 37. La Mishna y el Talmud son un enorme almac\u00e9n de ellos.<br \/>\nCristo, que no hab\u00eda sido disc\u00edpulo de ning\u00fan rab\u00ed, ni hab\u00eda recibido esta investidura oficial de la Sinagoga (Jua 7:15), se presenta como verdadero Maestro y con autoridad propia. Por eso no utiliza los dichos de los rabinos, para did\u00e1cticamente encuadrarse en la legalidad de aquella \u201ctradici\u00f3n\u201d &#8211; casu\u00edstica y problem\u00e1tica -, sino que decide por s\u00ed. La expresi\u00f3n recogida por el evangelista &#8211; que ense\u00f1a \u201ccomo el que tiene autoridad\u201d y no como sus \u201cescribas\u201d &#8211; hace ver la fuerte contraposici\u00f3n que se establece, y que impresionaba a las turbas, sobre esto: El ten\u00eda autoridad, los escribas no ten\u00edan autoridad. Por eso, teniendo en cuenta los datos sacados de la Mishna y el Talmud, se ha escrito a este prop\u00f3sito: \u201cAquel que da el poder es Dios. Las palabras &#039;como teniendo poder&#039; han de completarse as\u00ed: Y que lo tiene de Dios\u201d 38 (cf. Mar 1:22; Luc 7:45). En este discurso \u201cartificial,\u201d Mt sintetiza el poder y grandeza magisterial de Cristo en su vida docente.<br \/>\nAdem\u00e1s, en aquel ambiente en que se mov\u00eda, esta actitud magisterial evoca que El es el Mes\u00edas. En la conversaci\u00f3n de Cristo con la Samaritana, le dir\u00e1 a El: \u201cYo s\u00e9 que el Mes\u00edas est\u00e1 para venir y que, cuando El venga, nos har\u00e1 saber todas las cosas\u201d (Jua 4:25) que se disputaban entre samaritanos y jud\u00edos, lo mismo que los puntos oscuros de la Ley. Con su conducta, Cristo se est\u00e1 proclamando Mes\u00edas.<\/p>\n<p>  1 P. Soiron, Die Bergpredigt Jesu (1941) p.397-403. &#8211; 1 Zorell, Lexic\u00f3n col.738-740. &#8211; 2 Pirq\u00e9 Aboth II 5; cf. Bonsirven, Textes n.14. &#8211; 3 Strack-B., II 221; cf. Lev 6:38; Lev 6:16.9; Mat 7:1.2.7.19; Mat 12:17. &#8211; 4 Sota I 7; cf. Bonsirven, Textes n.1443. &#8211; 5 Sanhedrin 100a; Strack-B., Kommentar. I p.444-445. &#8211; 6 Strack-B., o.c. I p.446. &#8211; 7 strack-b., i p.447-450. &#8211; 8  \u201cPrincipium culmenque omnium rerum pretil margaritae tenent\u201d (PLINIO, Nat.  Hist. IX 34:106).  &#8211; 9  MG 57:311.   &#8211; 10  Didaj\u00e9 IX 5; Tertuliano, De praescript. 41:2.  &#8211; 11  Didaje IX 5.12 &#8211; 12 Meg\u00fcloh 12b.   &#8211; 13 Eommven,LeJudaisme. (1934) I p.296; Borg\u00e9 Hjerl Hansen, Rappro-chement poisson-serpent: RB (1948) 195-198. &#8211; 14   Bonsirven, Textes n.261-262. &#8211;  15   San Cris\u00f3stomo, In Matth. hom. 24. &#8211;   16   N\u00e1car-Colunga, Sagrada Biblia (1949) p.1363 nt.13.  &#8211; 17 Bonnard, L&#039;\u00e9vang. s. St. Matthieu (1963) p.102-103. &#8211; 18 Boxsirven, Textes n.633; Strack-B., o.c., I p.460. &#8211; 18 Shabbat 31a. &#8211; 19 Bonsirven, o.c., n.633; Strack-B., o.c., I p.460; Talmud bab. Shabb. 31a. &#8211; 20 La \u201cpuerta\u201d despu\u00e9s de \u201cancha\u201d es omitida por algunos c\u00f3dices.  Nestl\u00e9, \u039b\u03bb\u03b3 . graece et latine (1928) ap. crit. a Mat 7:13; Lagrange, \u00e9vang. s. St. Matih. (1927) p.150. &#8211; 21 Strack-B., o.c., I p.461-463; Bonsirven, Textes n.424. &#8211; 22 Bonnard, o.c., p.102. &#8211; 23 Deu 30:19; Lagrange, \u00e9vang. s. St. Matth. (1927) p.151. &#8211; 24 Sanhed\u00f1n M. 10:4; Bonsirven, Textes n.1899. &#8211; 25 Strack-B., I p.443; II p.221. &#8211; 26 Didaj\u00e9 11:7-12; 13:1.4. &#8211; 26 O. Cullmann, Dieu et C\u00e9sar (1956) p.25. &#8211; 27  G. Bornkamm, Jes\u00fas von Nazareth (1956) p.81.   &#8211; 27 Volz, J\u00fcdische Eschatologie p.259ss; Strack-B., o.c., I p.978; II p.465; IV p.878.1095. &#8211; 28  S. TH., Sum.  Theol. 2-2 q.172.  &#8211; 29  San Jer\u00f3nimo: Mal 26:58; cf. Mat 10:1.   &#8211; 30  Bonnard, L&#039;\u00e9vang, s. S\u00ed.  Matth. (1963) p.106; J. Dupont, Gnosis (1949) p.74.  &#8211; 31 A. Van Den Born, art. \u201ccasa,\u201d Dict encycl. de la Bibl. (1960) col.1104ss; Willam, La vida de Jes\u00fas., vers. esp. (1940) 922-923; Vost\u00e9, Parabolae. (1933) II p.767 y n.l. &#8211; 32 Sim\u00f3n-Dorado, Praelect. biblicae X.T. (1947) p.556 n.386. &#8211; 33  Bonsirven, Textes. n.287; cf. o.c., p.728.  Index Analytique-Lexique, \u201c\u00e9tu-des et moeurs.\u201d   &#8211; 34 Strack-B., o.c., I p.469. &#8211; 35 Nestl\u00e9, N.T. graece et latine, ap. crit. a Mat 7:29. &#8211; 36 Sanhedrin 11:3. &#8211; 37 Aboth 3:11; 5:8; cf. 15:2ss; Mar 7:5ss. &#8211; 38 Strack-b., o.c., p.470.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>No juzgu\u00e9is.<\/b> Como lo revela el contexto, no se proh\u00edben todos los tipos de juicios (v. <span class='bible'>Mat 7:16<\/span>). Existe un tipo recto de juicio que se supone debemos ejercer con cuidadoso discernimiento (<span class='bible'>Jua 7:24<\/span>). Juicios parcializados, hip\u00f3critas, con ventajas o de cualquier otro tipo de juicio injusto, est\u00e1n prohibidos. Sin embargo, para cumplir el mandamiento que sigue es necesario diferenciar a los perros y a los cerdos (v. <span class='bible'>Mat 7:6<\/span>) de nuestros propios hermanos (vv. <span class='bible'>Mat 7:3-5<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>El Serm\u00f3n del Monte introduce una serie de cinco importantes discursos registrados en Mateo (vea la Introducci\u00f3n: Temas hist\u00f3ricos y teol\u00f3gicos). Este serm\u00f3n es una exposici\u00f3n maestra de la ley y un potente asalto al legalismo farisaico, cerrando con un llamado a la fe y salvaci\u00f3n verdaderas (<span class='bible'>Mat 7:13-29<\/span>). Cristo expuso el pleno significado de la ley demostrando que ella demanda lo que era humanamente imposible (cp. <span class='bible'>Mat 5:48<\/span>). Este es el uso apropiado de la ley con respecto a la salvaci\u00f3n: cierra cualquier posible ruta de m\u00e9ritos humanos que pretendan garantizar la salvaci\u00f3n, y deja a los pecadores dependiendo absolutamente de la divina gracia para llegar a ella (cp. <span class='bible'>Rom 3:19-20<\/span>; <span class='bible'>G\u00e1l 3:23-24<\/span>). Cristo lleg\u00f3 hasta lo m\u00e1s profundo de la ley demostrando que la verdadera intenci\u00f3n de sus demandas iban m\u00e1s all\u00e1 del significado superficial de sus palabras (<span class='bible'>Mat 5:28<\/span>; <span class='bible'>Mat 5:39<\/span>; <span class='bible'>Mat 5:44<\/span>) y fij\u00f3 un est\u00e1ndar que es m\u00e1s elevado que el que hab\u00edan llegado a alcanzar hasta entonces los m\u00e1s diligentes estudiantes de la ley <span class='bible'>Mat 5:20<\/span>). <i>Vea<\/i> <span class='bible'>Luc 6:17-49<\/span><i>.<\/i><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Mat 7:1-6, EL JUICIO HACIA LOS DEM\u00c1S<br \/>\n\tIntroducci\u00f3n:<br \/>\n\tA. No hay otro texto en la Biblia m\u00e1s tergiversado que Mat 7:1-6. El primer vers\u00edculo se ha aislado del resto del texto, y sin explicarse en su contexto, se ha usado para condenar a los que condenan, para criticar a los que critican, y para debatir que no se debe debatir (y ni cuenta se da de la inconsecuencia de lo que se hace), pero al mismo tiempo, no hay otro texto m\u00e1s descuidado aun por los hermanos en Cristo. Verdaderamente esta ense\u00f1anza es la puerta estrecha y el camino angosto (vers 13, 14).<br \/>\n\tB. Jes\u00fas expone la hipocres\u00eda de los que juzgan (condenan) a otros aunque tengan serios defectos en su propia vida que no quieren corregir.<br \/>\n\tC. Este tema se relaciona con varios asuntos tratados en Mat 5:1-48. Tiene que ver con el amor hacia el pr\u00f3jimo. Es interesante comparar Luc 6:27-42 (texto m\u00e1s o menos paralelo con partes del Serm\u00f3n del Monte registrado en Mat 5:1-48; Mat 6:1-34; Mat 7:1-29). En Lucas el \u00abNo juzgu\u00e9is\u00bb sigue inmediatamente despu\u00e9s de \u00abAmad, pues, a vuestros enemigos&#8230; Sed misericordiosos\u00bb (Mat 5:7; Mat 5:43-44).<br \/>\n\tI. \u00bfPor qu\u00e9 no debemos juzgar (en sentido malo)?<br \/>\n\tA. Para que no seamos juzgados. Para nuestra propia protecci\u00f3n no nos conviene juzgar a otros. El que se ama a s\u00ed mismo no debe juzgar a otro, porque el juzgar a otro trae condenaci\u00f3n para uno mismo.<br \/>\n\tB. Con el mismo juicio con que juzgamos seremos juzgados nosotros. Esta ense\u00f1anza es para nuestro propio bien. El prop\u00f3sito de la ense\u00f1anza es evitar la condenaci\u00f3n de nosotros mismos.<br \/>\n\tC. G\u00e1l 6:1, \u00abHermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con esp\u00edritu de mansedumbre, consider\u00e1ndote a ti mismo, no sea que t\u00fa tambi\u00e9n seas tentado\u00bb. \u00a1Qu\u00e9 duros son algunos hermanos cuando alg\u00fan miembro cae en pecado! Son muy fuertes en su condenaci\u00f3n del hermano. \u00bfQuieren ser tratados de esta manera cuando caen ellos? Debemos ser espirituales y mansos en nuestro trato del hermano que peca, recordando que nosotros mismos podemos caer.<br \/>\n\tD. Luc 6:37 agrega, \u00abNo conden\u00e9is, y no ser\u00e9is condenados\u00bb. Tambi\u00e9n agrega, \u00abPerdonad, y ser\u00e9is perdonados\u00bb.<br \/>\n\tE. Lo maravilloso es el control que el cristiano puede tener sobre este asunto. Cada quien decide por s\u00ed mismo c\u00f3mo quiere ser juzgado o medido. \u00bfQueremos que otros nos juzguen con tolerancia y benevolencia? Entonces, juzguemos a otros con tolerancia y benevolencia. \u00bfQueremos que otros nos juzguen con intolerancia y dureza? Entonces, juzguemos a otros con intolerancia y dureza.<br \/>\n\tF. Es importante que seamos consecuentes. Si usamos una medida (regla) muy estricta para medir a otros, no esperemos que ellos usen una medida muy floja para juzgar a nosotros. Si somos muy exigentes hacia ellos, ser\u00e1n muy exigentes hacia nosotros. Si usamos de misericordia para con ellos, usar\u00e1n de misericordia para con nosotros. \u00abPorque juicio sin misericordia se har\u00e1 con aquel que no hiciere misericordia\u00bb (Stg 2:13). Esto se refiere al juicio de Dios, pero tambi\u00e9n se puede aplicar al juicio humano. \u00abBienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzar\u00e1n misericordia\u00bb (Mat 5:7).<br \/>\n\tG. Por lo tanto, debemos ser pacientes con otros, para que sean pacientes con nosotros. Queremos que otros traten de comprender nuestros problemas, dificultades, flaquezas, etc.; por eso, debemos hacer lo mismo con ellos. Queremos que otros sean generosos para con nosotros; por eso, debemos ser generosos para con otros. Queremos que otros sean justos con nosotros; por eso, seamos justos con otros. \u00abAs\u00ed que, todas las cosas que quer\u00e1is que los hombres hagan con vosotros, as\u00ed tambi\u00e9n haced vosotros con ellos\u00bb (ver 12).<br \/>\n\tH 1Co 13:4-7 describe el amor &#8212; la buena voluntad &#8212; que el cristiano siempre debe tener para con todos, y mayormente para con sus hermanos.<br \/>\n\tII. Segaremos lo que sembramos. G\u00e1l 6:7, \u00abtodo lo que el hombre sembrare, eso tambi\u00e9n segar\u00e1\u00bb. Si sembramos juicios severos y duros, es precisamente lo que segaremos (otros ser\u00e1n severos y duros para con nosotros).<br \/>\n\tIII. La viga y la paja.<br \/>\n\tA. Ver 3, \u00ab\u00bfY por qu\u00e9 miras la paja que est\u00e1 en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que est\u00e1 en tu propio ojo?\u00bb Jes\u00fas pinta la imagen de un hombre con una viga (un tronco, un madero) en el ojo. Emplea la exageraci\u00f3n para enfatizar el punto. \u00a1Qu\u00e9 absurdo que alguien con tronco en su ojo inspeccione el ojo de otro para sacar una paja!<br \/>\n\t B. Es caso de un oftalm\u00f3logo ciego. \u00bfCu\u00e1ntos dejar\u00e1n que el oftalm\u00f3logo cegado por una viga en el ojo examine sus ojos para hacer alguna correcci\u00f3n? En Luc 6:37-42 se pregunta, \u00ab\u00bfAcaso puede un ciego guiar a otro ciego?\u00bb Hace esta pregunta en el mismo contexto que prohibe el juzgar (el condenar). En el ver 37 dice, \u00abNo juzgu\u00e9is, y no ser\u00e9is juzgados; no conden\u00e9is, y no ser\u00e9is condenados\u00bb, y en los vers 41, 42 habla de la viga y la paja. Entre estos vers\u00edculos se habla del ciego, porque el que tiene la viga en el ojo es ciego y no puede no puede ver para guiar o corregir a otro ciego. Est\u00e1 incapacitado por la viga en su ojo.<br \/>\n\tC. En el mismo texto (el ver 40) Jes\u00fas dice, \u00abEl disc\u00edpulo no es superior a su maestro\u00bb. Por eso, si el maestro es ciego y \u00abcorrige\u00bb al disc\u00edpulo, \u00e9ste ser\u00e1 como aqu\u00e9l. El disc\u00edpulo (la persona corregida) ser\u00e1 hecho a la imagen de su maestro (que tiene viga en su ojo). \u00ab\u00a1Ay de vosotros, escribas y fariseos, hip\u00f3critas! Porque recorr\u00e9is mar y tierra para hacer un pros\u00e9lito, y una vez hecho, la hac\u00e9is dos veces m\u00e1s hijo del infierno que vosotros\u00bb (Mat 23:15).<br \/>\n\tD. Luc 18:9-12, Dios detesta la actitud de los que conf\u00edan en s\u00ed mismos como justos y menosprecian a los otros.<br \/>\n\tIV. Saca primero la viga de tu propio ojo.<br \/>\n\tA. \u00bfNo se debe sacar la paja? \u00bfProhibe Jes\u00fas que saquemos la paja del ojo del hermano? No, porque el vers\u00edculo 5 indica que esto se debe hacer.<br \/>\n\tB. Pero primero que todo, debemos tener actitud correcta hacia nuestros propios pecados. Seamos como el publicano que dijo, \u00abDios, s\u00e9 propio a m\u00ed, pecador\u00bb (Luc 18:13). Lo haremos si somos pobres en esp\u00edritu (Mat 5:3). Seamos como la mujer de Luc 7:38, y como el hijo pr\u00f3digo de Luc 15:17-19.<br \/>\n\tC. Es necesario que estemos conscientes de nuestras propias flaquezas, faltas y debilidades. Rom 2:17-21, dice Pablo que el maestro practicar lo que ense\u00f1a. Mat 23:2-3, Jes\u00fas dice que los escribas y fariseos no practicaban lo que ense\u00f1aban, sino que solamente impon\u00edan la ense\u00f1anza sobre otros 2Co 13:5, Pablo insiste en que nos examinemos. Rom 12:3; Rom 12:16; G\u00e1l 6:3, que nadie tenga m\u00e1s alto concepto de s\u00ed que el que debe tener.<br \/>\n\tD. Si no nos corregimos primero, no conviene juzgar a otros. Comp\u00e1rese el hermano mayor de Luc 15:30; no se corrigi\u00f3 a s\u00ed mismo para poder juzgar a su hermano. El fariseo de Luc 18:11 no quiso corregirse a s\u00ed mismo para poder juzgar al publicano. Debemos practicar la disciplina en la iglesia, pero que todos seamos fieles (G\u00e1l 6:1-3, \u00abespirituales\u00bb) para poder hacerlo, quitando primero la viga (toda especie de carnalidad, G\u00e1l 5:19-21) del propio ojo antes de corregir al hermano ca\u00eddo.<br \/>\n\tE. Para tener visi\u00f3n moral y espiritual, es indispensable que se quite la viga del ojo. Si el ojo de alg\u00fan hermano es maligno (Mat 6:22-23), le falta visi\u00f3n para corregir a otros. La viga oscurece la visi\u00f3n y es imposible sacar la paja del ojo del hermano.<br \/>\n\tV. Entonces &#8212; despu\u00e9s de quitar la viga de nuestro propio ojo &#8212; podemos y debemos juzgar con justo juicio.<br \/>\n\tA. El abuso del texto. Muchos usan mal este texto para condenar toda forma de juzgar; dicen que no debemos nunca criticar o juzgar a otros. Este texto no ense\u00f1a tal cosa. (1) Es necesario juzgar perros y cerdos, ver 6. Para no desobedecer este vers\u00edculo es indispensable que juzguemos a los tales. No solamente se puede decir que no es pecado juzgarles, sino tambi\u00e9n se debe agregar que si no se hace, entonces este texto se ignora. Los perros son los carnales, G\u00e1l 5:19-21. (2). Mat 7:15, \u00abGuardaos de los falsos profetas\u00bb. Para obedecer este mandamiento es necesario juzgar a los tales. (3). Rom 13:1-4, el gobierno es el siervo de Dios para juzgar y castigar al criminal. (4). Mat 18:17; 1Co 5:1-13, etc. La iglesia tiene que juzgar a los miembros infieles que no quieren arrepentirse. (5). Jua 12:47-48, la palabra predicada juzgar\u00e1 a todos en el D\u00eda Final.<br \/>\n\tB. En fin, es necesario juzgar con juicio justo, Jua 7:24. \u00abNo juzgu\u00e9is seg\u00fan las apariencias, sino juzgad con justo juicio\u00bb. El juicio debe ser justo e imparcial, Lev 19:15-18. Es malo juzgar sin evidencia adecuada para sostener la acusaci\u00f3n. Es injusto juzgar a otro si la acusaci\u00f3n se basa en rumores, sospechas y chismes. El que llama a su hermano \u00abnecio\u00bb o \u00abfatuo\u00bb no le juzga con juicio justo. El que juzga el coraz\u00f3n (el prop\u00f3sito) de otro no juzga juicio justo, porque solamente Dios conoce el coraz\u00f3n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>EL ERROR DE JUZGAR<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Mateo 7:1-5<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>No juzgu\u00e9is a otras personas, para que no os juzguen a vosotros; porque el baremo que apliqu\u00e9is a otros os la aplicar\u00e1n a vosotros, y con la medida que mid\u00e1is a otros os medir\u00e1n a vosotros. <\/em>\u00bfPor <em>qu\u00e9 te fijas en la mota de polvo que tiene tu hermano en un ojo, y no te das cuenta de que tienes una viga en el tuyo? \u00bfC\u00f3mo le vas a decir a tu hermano: \u00abD\u00e9jame que te quite la mota de polvo que tienes en el ojo\u00bb, cuando tienes una viga en el tuyo? \u00a1Hip\u00f3crita! Qu\u00edtate primero la viga que tienes en tu ojo, y entonces ver\u00e1s bien para quitarle a tu hermano la mota de polvo que tiene en el suyo.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Cuando Jes\u00fas hablaba as\u00ed, como lo hizo tan frecuentemente en el Serm\u00f3n del Monte, estaba usando palabras e ideas familiares en los pensamientos elevados de los jud\u00edos. Muchas veces los rabinos hab\u00edan advertido del peligro de juzgar a los dem\u00e1s. \u00abEl que juzga a su pr\u00f3jimo favorablemente -dec\u00edanser\u00e1 juzgado favorablemente por Dios.\u00bb Establec\u00edan que hab\u00eda seis grandes buenas obras que le daban cr\u00e9dito a una persona en este mundo y provecho en el mundo venidero: el estudio, el visitar a los enfermos, la hospitalidad, la pr\u00e1ctica de la oraci\u00f3n, la educaci\u00f3n de ni\u00f1os en la Ley, <em>y el pensar siempre lo mejor de los dem\u00e1s. <\/em>Los jud\u00edos sab\u00edan que la benevolencia en el juicio es, adem\u00e1s de un gesto sumamente simp\u00e1tico, nada menos que un deber sagrado.<\/p>\n<p>Uno habr\u00eda cre\u00eddo que \u00e9ste ser\u00eda un mandamiento f\u00e1cil de obedecer, porque la Historia est\u00e1 alfombrada de recuerdos de los m\u00e1s sorprendentes errores de juicio. Ha habido tantos que se habr\u00eda podido pensar que esto ser\u00eda una advertencia para no juzgar en absoluto.<br \/>As\u00ed ha pasado, por ejemplo, en la historia de la literatura. En la Edinburgh Review de noviembre de 1814, Lord Jeffrey hizo una revista del poema reci\u00e9n publicado de Wordsworth <em>The Excursion, <\/em>en la que dictaba la ya famosa, o infame, sentencia: \u00abNo servir\u00e1 nunca para nada.\u00bb En una revista del <em>Endymion <\/em>de Keats, <em>The Quarterly <\/em>se pronunciaba en tono paternalista: \u00abUna cierta medida de talento que merecer\u00eda aplicarse como es debido.\u00bb<\/p>\n<p>Una y otra vez, hombres y mujeres que han llegado a ser famosos han sido tratados como nulidades. En su autobiograf\u00eda, Gilbert Frankau cuenta que, en tiempos de la Reina Victoria, la casa de su madre ten\u00eda un sal\u00f3n donde se reun\u00edan las personas m\u00e1s brillantes. Su madre se encargaba de programar el entretenimiento de sus hu\u00e9spedes. Una vez contrat\u00f3 a una joven soprano australiana. Despu\u00e9s que cant\u00f3, la madre de Frankau dijo: \u00ab\u00a1Qu\u00e9 voz tan horrible! \u00a1Habr\u00eda que ponerle un bozal para que no volviera a cantar m\u00e1s!\u00bb La joven soprano era Nellie Melba.<br \/>El propio Gilbert Frankau estaba montando una comedia. Mand\u00f3 buscar en una agencia teatral un joven actor que hiciera el papel principal. El joven fue sometido a una entrevista y a una prueba. Despu\u00e9s, Gilbert Frankau le dijo por tel\u00e9fono al agente: \u00abEste hombre no vale para nada. No sabe actuar, y nunca podr\u00e1 actuar, y lo mejor que puedes hacer es decirle que se busque otra profesi\u00f3n para no morirse de hambre. Por cierto, dime otra vez su nombre para que lo tache de mi lista.\u00bb El actor era Ronald Colman, que lleg\u00f3 a ser uno de los m\u00e1s famosos actores de cine de todos los tiempos.<br \/>Una y otra vez ha habido personas que han cometido los m\u00e1s flagrantes errores morales de juicio. Collie Knox cuenta lo que les sucedi\u00f3 a \u00e9l y a un amigo. \u00c9l hab\u00eda quedado malherido en un accidente a\u00e9reo mientras serv\u00eda en las fuerzas a\u00e9reas brit\u00e1nicas. Su amigo hab\u00eda recibido una condecoraci\u00f3n en el palacio de Buckingham por su valor. Iban vestidos corrientemente y estaban comiendo juntos en un famoso restaurante de Londres, cuando lleg\u00f3 una chica y le dio a cada uno una pluma blanca -el emblema de la cobard\u00eda.<br \/>Ser\u00e1 dif\u00edcil encontrar alguien que no haya sido culpable de alg\u00fan grave juicio err\u00f3neo; o que lo haya sufrido de otras personas. Y sin embargo, lo raro es que no habr\u00e1 otro mandamiento de Jes\u00fas que se olvide o quebrante con m\u00e1s frecuencia.<\/p>\n<p><strong><u>S\u00d3LO DIOS PUEDE JUZGAR<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Mateo 7:1-5<\/span><\/strong><strong> (conclusi\u00f3n)<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Hay tres grandes razones para no juzgar a nadie.<\/p>\n<p><em>(i) Nunca conocemos totalmente los Hechos o a la persona.<\/em><\/p>\n<p>Hace mucho, el famoso rab\u00ed Hil.lel dijo: \u00abNo juzgues a nadie hasta que hayas estado t\u00fa en sus mismas circunstancias o situaci\u00f3n.\u00bb Nadie conoce la fuerza de la tentaciones de otro. Uno que tenga un temperamento pl\u00e1cido y equilibrado no sabe nada de las tentaciones de otro que tenga un genio explosivo y unas pasiones volc\u00e1nicas. Una persona que se haya criado en un buen hogar y en c\u00edrculos cristianos no sabe nada de las tentaciones de la que se ha criado en una chabola, o entre gente del hampa. Un hombre que haya tenido buenos padres no sabe nada de las tentaciones del que ha recibido de los suyos un mal ejemplo y una mala herencia. El hecho es que, si supi\u00e9ramos lo que algunas personas tienen que pasar, en vez de condenarlas, nos admirar\u00eda el que hubieran conseguido ser tan buenas como son.<\/p>\n<p>Y todav\u00eda conocemos menos a la persona total. En un c\u00famulo de circunstancias, una persona puede ser vulgar y desagradable, mientras que en otro entorno esa misma persona ser\u00eda una torre de gracia y fortaleza. Mark Rutherford nos presenta en una de sus novelas a un hombre que se cas\u00f3 por segunda vez. Su mujer tambi\u00e9n hab\u00eda estado casada antes, y ten\u00eda una hija adolescente. La hija parec\u00eda una criatura desagradable, sin una pizca de atractivo. El hombre no la pod\u00eda entender. Entonces, inesperadamente, la madre se puso enferma. Inmediatamente se produjo una transformaci\u00f3n en la hija. Se convirti\u00f3 en una perfecta enfermera, la encarnaci\u00f3n del servicio y de la devoci\u00f3n incansable. Su hosquedad se ilumin\u00f3 repentinamente con un fulgor radiante, y apareci\u00f3 en ella una persona que nadie habr\u00eda so\u00f1ado que estuviera all\u00ed.<br \/>Hay una clase de cristal, el espato de labrador que, a primera vista est\u00e1 turbio y sin brillo; pero si se va moviendo poco a poco, se llega de pronto a una posici\u00f3n en la que la luz le penetra de cierta manera y centellea con una belleza casi deslumbrante. Hay personas que son as\u00ed. Pueden resultar antip\u00e1ticas simplemente porque no las conocemos del todo. Hay algo bueno en todo el mundo. Nuestro deber es no condenar ni juzgar por lo que aparece a la superficie, sino buscar la belleza interior. Eso es lo que querr\u00edamos que los dem\u00e1s hicieran con nosotros, y lo que debemos hacer con ellos.<\/p>\n<p><em>(ii) A todos nos es pr\u00e1cticamente imposible el ser estrictamente imparciales en nuestros <\/em>juicios. Una y otra vez presentamos reacciones instintivas e irracionales con la gente.<\/p>\n<p>Se dice que a veces, cuando los griegos ten\u00edan un juicio particularmente importante y dif\u00edcil, lo ten\u00edan a oscuras para que ni el juez ni el jurado pudieran ver a la persona que juzgaban, para que no fueran influenciados nada m\u00e1s que por los Hechos del caso.<br \/>Montaigne tiene una historia macabra en uno de sus ensayos. Hubo un juez persa que hab\u00eda dado un veredicto parcial bajo la influencia del soborno. Cuando el rey Cambises descubri\u00f3 lo que hab\u00eda sucedido, mand\u00f3 ejecutar al juez. Luego mand\u00f3 que le quitaran la piel al cad\u00e1ver para conservarla; y tapiz\u00f3 con ella el sill\u00f3n en que se sentaban los Jueces en el tribunal para dictar sentencia, para que les recordara que no deb\u00edan permitir nunca que ning\u00fan prejuicio o consideraci\u00f3n personal, y menos el cohecho, afectara jam\u00e1s sus veredictos.<br \/>S\u00f3lo una persona totalmente imparcial tendr\u00eda derecho a juzgar. No le es posible a la naturaleza humana ser completamente imparcial. S\u00f3lo Dios puede juzgar.<br \/>(iii) Pero fue Jes\u00fas Quien estableci\u00f3 la raz\u00f3n suprema por la que no debemos juzgar a los dem\u00e1s. <em>Nadie es lo bastante bueno para juzgar a otro. <\/em>Jes\u00fas hace la caricatura de un hombre que tiene una viga metida en un <em>ojo, <\/em>que se ofrece para quitarle una mota de polvo que tiene otro en el <em>ojo. El <\/em>humor de esa escena provocar\u00eda una carcajada que grabar\u00eda la lecci\u00f3n indeleblemente.<\/p>\n<p>S\u00f3lo uno que no tuviera ninguna falta tendr\u00eda derecho a buscarles a los dem\u00e1s las suyas. Nadie tiene derecho de criticar a otro a menos que por lo menos est\u00e9 preparado a intentar hacer mejor lo que critica. En todos los partidos de f\u00fatbol o del deporte que sea est\u00e1n las gradas llenas de cr\u00edticos violentos que har\u00edan un pobre papel si bajaran al terreno de juego. Todas las asociaciones y todas las iglesias est\u00e1n llenas de personas dispuestas a criticar desde sus puestos, y aun sillones, de miembros, pero que no est\u00e1n dispuestos a asumir ninguna responsabilidad. El mundo est\u00e1 lleno de personas que reclaman su derecho a criticarlo todo y a mantener su independencia cuando se trata de arrimar el hombro.<\/p>\n<\/p>\n<p>Nadie tiene derecho a criticar a otro si no est\u00e1 dispuesto a ponerse en la misma situaci\u00f3n. No hay nadie que sea suficientemente bueno para tener derecho a criticar a otros.<br \/>Tenemos de sobra que hacer para poner en orden cada uno su propia vida sin ponernos a ordenar criticonamente las de los dem\u00e1s. Har\u00edamos bien en concentrarnos en nuestros propios defectos, y dejarle a Dios los de los dem\u00e1s.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 07<\/p>\n<p>e) No juzgu\u00e9is (Mt\/07\/01-05).<\/p>\n<p>1 No juzgu\u00e9is, y no ser\u00e9is juzgados; 2 porque con el juicio  con que juzgu\u00e9is ser\u00e9is juzgados, y con la medida con que  mid\u00e1is ser\u00e9is medidos. <\/p>\n<p>Nuestra trastornada naturaleza tiende a enjuiciar  a otros. De este juicio se origina f\u00e1cilmente la condenaci\u00f3n. A esto se  refiere Jes\u00fas, cuando proh\u00edbe juzgar al pr\u00f3jimo. El motivo de esta  prohibici\u00f3n es que no seamos juzgados nosotros, es decir, no seamos  condenados con especial rigor.  El que juzga a los dem\u00e1s, se atribuye un derecho que no tiene. Se inmiscuye en el derecho de Dios, a quien s\u00f3lo es posible e incumbe  juzgar certeramente. El que enjuicia a los dem\u00e1s, sobrepasa la  medida del hombre y ahora es remitido a esta medida. De este modo  tambi\u00e9n se dice que cualquier condenaci\u00f3n humana es transitoria e  insegura, que nunca hace plena justicia. M\u00e1s vale callar diez veces  que hablar injustamente una vez. En el perd\u00f3n Jes\u00fas ya ha  convertido la conducta con el pr\u00f3jimo en la norma de la conducta de  Dios con nosotros: s\u00f3lo quien perdona al pr\u00f3jimo, puede tambi\u00e9n  confiar en el perd\u00f3n de Dios (6,12.14s). Aqu\u00ed se aplica al juicio este  principio. La misma sentencia con que gravamos al hermano, Dios la  pronunciar\u00e1 sobre nosotros. Con la medida que aplicamos al  hermano, Dios tambi\u00e9n nos medir\u00e1 a nosotros. El que espera de Dios  indulgencia y misericordia y un juicio magn\u00e1nimo, deber\u00eda tambi\u00e9n  tenerlos con su pr\u00f3jimo. El que juzga de una forma acerba y fr\u00eda,  injusta cuando no calumniosa, tiene que esperar que Dios tambi\u00e9n la  trate sin misericordia. \u00bfQu\u00e9 ser\u00eda de nosotros, si Dios nos tratara  como tratamos con frecuencia a nuestros pr\u00f3jimos? \u00abPues habr\u00e1 un  juicio sin misericordia para quien no practic\u00f3 misericordia. La  misericordia triunfa sobre el juicio\u00bb (\/St\/02\/13).   <\/p>\n<p>3 \u00bfPor qu\u00e9 te pones a mirar la paja en el ojo de tu hermano,  y no te fijas en la viga que tienes en el tuyo? 4 \u00bfO c\u00f3mo eres  capaz de decirle a tu hermano: D\u00e9jame que te saque la paja  del ojo, teniendo t\u00fa la viga en el tuyo? 5 \u00a1Hip\u00f3crita! S\u00e1cate  primero la viga del ojo, y entonces ver\u00e1s claro para sacar la  paja del ojo de tu hermano.   <\/p>\n<p>Es un ejemplo dr\u00e1stico. El que condena al pr\u00f3jimo est\u00e1 a punto para  el juicio en que todos somos deudores de Dios. Las cr\u00edticas y la  voluntad de corregir faltas ajenas son similares al juicio. En esta  voluntad con frecuencia no notamos las propias debilidades,  solamente vemos las otras agigantadas. M\u00edrate primero a ti, dice  Jes\u00fas, y corrige tu propia vida. Cuando ya lo hayas logrado, entonces  tambi\u00e9n puedes ayudar al hermano. Si procedes de otra manera, eres  un hip\u00f3crita, que parece o quiere parecer mejor de lo que realmente  es.  El Evangelio dice despu\u00e9s todav\u00eda con mayor claridad (18,15-20) lo  que aqu\u00ed se afirma sobre el deber de la mutua correcci\u00f3n fraterna.  Aqu\u00ed se pretende decir que s\u00f3lo tiene derecho a la censura fraterna,  el que antes se ha examinado y corregido a s\u00ed mismo. As\u00ed debe  hacerse entre cristianos. \u00bfHa penetrado esta norma en nuestra carne  y en nuestro esp\u00edritu?   <\/p>\n<p>f) Las cosas santas (Mt\/07\/06).   <\/p>\n<p>6 No deis lo santo a los perros, ni ech\u00e9is vuestras perlas a los cerdos, no sea que las pisoteen con sus patas, y luego se  revuelvan para destrozaros a mordiscos.   <\/p>\n<p>No es muy clara la verdadera relaci\u00f3n del vers\u00edculo. Es una orden  dada por Jes\u00fas para la misi\u00f3n de los disc\u00edpulos. La perla es el  Evangelio, la palabra de Dios. S\u00f3lo se puede anunciar el Evangelio,  donde tambi\u00e9n es aceptado con buena disposici\u00f3n. No puede ser  desperdiciado ni se ha de dilapidar. Se debe administrar con esmero.  De no ser as\u00ed, no solamente se profanan las cosas santas, y son  pisoteadas por los cerdos. sino que tambi\u00e9n se pone en peligro al  mensajero. La recusaci\u00f3n provocada del mensaje se acrecentar\u00e1  hasta llegar al odio contra los mensajeros. Se vuelven y os  destrozan.  Jes\u00fas ha anunciado a los disc\u00edpulos fracasos e incluso  persecuciones. Pero \u00e9stas no pueden estar causadas por propia  imprudencia o por falta de discernimiento. M\u00e1s de una impertinencia,  de tipo sectario, en la difusi\u00f3n del Evangelio resultar\u00eda reprobable,  confrontada con este precepto del Se\u00f1or. Hemos de mostrar amor a  todos los hombres; pero en las palabras, en el contenido del mensaje,  en el mismo misterio divino se requiere tacto y diligencia. Ambas  cosas ha de mantener el disc\u00edpulo ante su consideraci\u00f3n: el ansia de  proclamar el Evangelio y la obligaci\u00f3n de no profanar ni desfigurar la  palabra santa. Esta es una importante advertencia tambi\u00e9n para  nosotros, que vivimos entre muchos hombres para quienes los  pensamientos cristianos han llegado a ser extra\u00f1os.   <\/p>\n<p>g) Poder de la oraci\u00f3n (Mt\/07\/07-11).   <\/p>\n<p>7 Pedid, y os dar\u00e1n; buscad, y encontrar\u00e9is; llamad, y os  abrir\u00e1n. 8 Porque todo el que pide, recibe; y el que busca,  encuentra; y al que llama, le abren.   <\/p>\n<p>Si Dios es el Padre que sabe todo lo que se refiere a  nosotros, y se cuida de todo, tambi\u00e9n estar\u00e1 siempre presente para  favorecernos. En la oraci\u00f3n se muestra si realmente creemos. En ella  tenemos que confesar que dependemos de \u00e9l y que solos no nos  bastamos. La oraci\u00f3n bien hecha es una piedra de toque de nuestra  fe y de nuestra humildad. Pedid, y os dar\u00e1n. Esta frase suena como  si fuese una ley. A una cosa le sigue necesariamente la otra, al ruego  confiado sigue la pronta concesi\u00f3n de lo que se pide. Aqu\u00ed no se hace  diferencia entre peticiones importantes y poco importantes,  justificadas y no justificadas. Sobre estas diferencias se nos habla en  otros textos (Cf. 16,22s; 17,20; 18,19s; 20,20-23; 21,20-22). Aqu\u00ed lo  que se recalca es la certeza de que Dios nos escucha. El que ha  entendido lo precedente y vive de acuerdo con ello, experimenta  diariamente cu\u00e1n sencillo es. Siempre es una oraci\u00f3n en Dios la de  aquel que vive para Dios y confiando en Dios. El que as\u00ed vive, sabe  con seguridad que todas sus peticiones hechas \u00aben Dios\u00bb son  escuchadas tan pronto como \u00e9l las presenta.<\/p>\n<p>\u00e9ste es el misterio de  la oraci\u00f3n suplicante, que Jes\u00fas con tanta frecuencia promete que  ser\u00e1 sin duda escuchada. No hay que recurrir a ning\u00fan medio de  ejercer por as\u00ed decir presi\u00f3n sobre Dios, sino vivir como el disc\u00edpulo  que est\u00e1 enteramente subordinado al reino de Dios. Le resultar\u00e1 tan  natural como los acontecimientos de la vida cotidiana: si se busca  algo ca\u00eddo por el suelo, pronto se encuentra; si se llama a la puerta  del vecino o si se toca el timbre, se abre la puerta. Tan sencillo y  normal ser\u00e1 para el disc\u00edpulo lo que es tan anormal e inaudito, o sea,  que Dios incesantemente nos escucha.<\/p>\n<p>9 \u00bfO habr\u00e1 entre vosotros alg\u00fan hombre, a quien su hijo  pida pan, y le d\u00e9 una piedra? 10 o si le pide pescado, \u00bfacaso  le dar\u00e1 una serpiente? 11 Y si vosotros, que sois malos,  sab\u00e9is dar a vuestros hijos cosas buenas, \u00bfcon cu\u00e1nta m\u00e1s  raz\u00f3n vuestro Padre que est\u00e1 en los cielos dar\u00e1 cosas buenas  a los que le piden?   <\/p>\n<p>Solamente se tiene que creer que Dios es Padre. Entonces todo se  explica naturalmente. Sucede como en vuestra vida; pues vosotros no  sois padres inhumanos que deis a vuestros hijos una piedra en vez de  pan, o una serpiente en vez de un pescado. Os ocup\u00e1is de vuestros  hijos y de vuestras familias, pon\u00e9is empe\u00f1o en alimentarlos y en  darles alegr\u00eda. Sab\u00e9is exactamente lo que son las obligaciones de un  buen padre.<\/p>\n<p>As\u00ed procede tambi\u00e9n Dios con nosotros. S\u00f3lo con la diferencia de  que a \u00e9l le compete todav\u00eda mucho m\u00e1s de lo que se puede decir de  los padres terrenos, puesto que sois malos. Son palabras que tienen  un sonido duro y penetrante. Jes\u00fas no nos ha expuesto una \u00abdoctrina  acerca del hombre\u00bb, ni siquiera aqu\u00ed en el serm\u00f3n de la monta\u00f1a,  pero aqu\u00ed y all\u00e1 desciende como un rayo una luz sobre su concepto  de hombre. As\u00ed sucede aqu\u00ed. Jes\u00fas sabe lo que hay en el hombre y  que est\u00e1 arraigado en el mal. Probablemente Jes\u00fas aqu\u00ed no alude  tanto al hecho de que a veces procedemos mal y siempre pecamos,  sino a esta cercan\u00eda general, a esta afinidad e inclinaci\u00f3n al mal. Esta  tendencia es tan fuerte, tan profundamente enraizada en nosotros,  que por ella somos \u00abmalos\u00bb aunque no s\u00f3lo y \u00fanicamente mentira y  pecado.  En todo caso, damos a nuestros hijos cosas buenas y los  preservamos de lo nocivo. Esto lo hace Dios mucho m\u00e1s que  cualquier padre terreno. Solamente piensa en repartir cosas buenas.  Cuando rogamos, nunca hemos de temer que se nos d\u00e9 algo nocivo,  ni siquiera cuando \u00abla cosa buena\u00bb nos venga bajo la forma de la  enfermedad purificadora, de la soledad, de la asechanza o en  cualquier forma de sufrimiento. Si viene del Padre, siempre es  conveniente para nosotros.   <\/p>\n<p>h) Regla \u00e1urea (Mt\/07\/12).   <\/p>\n<p>12 Por eso, todo cuanto dese\u00e9is que os hagan los hombres,  hacedlo igualmente vosotros con ellos. Porque \u00e9sta es la ley y  los profetas.   <\/p>\n<p>Esta regla de la conducta humana no es t\u00edpicamente cristiana. Los paganos y los jud\u00edos prestigiosos tambi\u00e9n han establecido el mismo principio: debemos tratar a los dem\u00e1s tal como nosotros deseamos  ser tratados. Pero Jes\u00fas tambi\u00e9n dice estas palabras de raz\u00f3n y de  filosof\u00eda naturales. En Jes\u00fas este principio adquiere un nuevo  sentido. Porque la norma es distinta de la que podr\u00eda establecer un  pagano o un jud\u00edo. Jes\u00fas ha hablado del amor, que no conoce  medida, porque toma su medida en Dios y ni siquiera excluye al enemigo. Este amor es lo que espero del hermano, del compa\u00f1ero en  la fe cristiana, y lo que \u00e9l tambi\u00e9n puede esperar de m\u00ed. La regla  \u00e1urea es solamente una forma que puede ser llenada con diferente  contenido. Nadie reclamar\u00e1 terminantemente el derecho a ser tratado  as\u00ed. Primero aplicar\u00e1 la pretensi\u00f3n a s\u00ed mismo. Pero la experiencia de  lo que me alegra o molesta, es una norma segura de c\u00f3mo debo  acoger a los dem\u00e1s.  \u00bfNo se dificulta de nuevo la comprensi\u00f3n con la frase: Porque \u00e9sta  es la ley y los profetas? Esta frase nos dice que la regla \u00e1urea  corresponde al contenido fundamental del Antiguo Testamento en el  respecto moral. El evangelista quiere decir lo que ya estaba  expresado en 5,17: Jes\u00fas no ha abolido la antigua ley, sino que le ha  dado cumplimiento por medio del nuevo modo de entender y del sentido m\u00e1s profundo, del mensaje del amor. La antigua ley  permanece, pero con un esp\u00edritu nuevo. As\u00ed sucede tambi\u00e9n en  nuestra vida cotidiana. En ella encontramos mucha prudencia  humana, sabidur\u00eda y experiencia, en la conversaci\u00f3n o en los libros.  Por la fe cristiana no se borra nada verdadero ni sublime, antes bien  permanece, pero debe cumplirse y perfeccionarse con el esp\u00edritu de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>5. Los DISC\u00cdPULOS ANTE EL JUICIO (7,13-27). <\/p>\n<p>En la secci\u00f3n precedente (6,19-7,12) la arquitectura del serm\u00f3n de la monta\u00f1a ya pareci\u00f3 menos consistente. As\u00ed contin\u00faa hasta el fin. Pero los \u00faltimos fragmentos tienen un punto de vista com\u00fan: la perspectiva del fin, la expectaci\u00f3n del juicio. Primero se hace un llamamiento a ir por la \u00abpuerta estrecha\u00bb (7,1 3s). Sigue una advertencia contra los falsos profetas, que s\u00f3lo puede ser bien entendida, si se tiene en cuenta el fin (7,13-20). Luego viene una secci\u00f3n sobre el verdadero criterio del disc\u00edpulo en el juicio (7,21-23). Toda la disertaci\u00f3n concluye con una vigorosa par\u00e1bola (7,2627). <\/p>\n<p>a) Vida o perdici\u00f3n (Mt\/07\/13-14). <\/p>\n<p>13 Entrad por la puerta estrecha; que es ancha la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdici\u00f3n, y son muchos los que entran por ella, 14 y es estrecha la puerta y angosto el camino que lleva a la vida, y son pocos los que dan con ella. <\/p>\n<p>La imagen de los dos caminos es antigua. Se usa con frecuencia en los salmos para describir y diferenciar el camino que siguen en su vida el malvado y el justo. Aqu\u00ed se han juntado las dos im\u00e1genes: la puerta, que puede ser estrecha o ancha, y el camino, que puede ser amplio o angosto. Ambas dicen algo que tiene validez: el camino es imagen del curso de la vida. La vida est\u00e1 implicada en el fluir del tiempo y es una peregrinaci\u00f3n sin descanso hasta alcanzar un t\u00e9rmino. Se designa este t\u00e9rmino con la segunda imagen: la puerta, la cual alude a tres hechos concretos: la muerte, el juicio, y el cese y nuevo principio. Las dos im\u00e1genes juntas ilustran el sentido de nuestra vida. Jes\u00fas las emplea aqu\u00ed con palabras sombr\u00edas, francamente pesimistas. La perdici\u00f3n es la \u00fanica posibilidad de la amplia puerta y del c\u00f3modo y confortable camino, la vida es la otra posibilidad de la puerta estrecha y del camino molesto y angosto. La perdici\u00f3n y la vida est\u00e1n una enfrente de la otra. Una de ellas alude a la ruina, al horror del infierno; la otra alude a la salvaci\u00f3n, a la gloria de estar redimidos. Con la palabra \u00abvida\u00bb se hace alusi\u00f3n a algo perfecto: la duraci\u00f3n interminable, la felicidad de todo el hombre con cuerpo y alma por obra de Dios. No hay una tercera posibilidad. Pero lo m\u00e1s terrible es la proporci\u00f3n num\u00e9rica. Muchos van por la puerta ancha a la perdici\u00f3n, y pocos son los que dan con la puerta estrecha. <\/p>\n<p>Aqu\u00ed tocamos uno de los enigmas m\u00e1s torturantes de la vida humana: el de la predestinaci\u00f3n. \u00ab\u00bfSon pocos los que se salvan?\u00bb (Luc 13:23). \u00bfQui\u00e9n se salva y qui\u00e9n no se salva? \u00bfLos ha predestinado Dios? \u00bfy con qu\u00e9 eficacia? Estos dos vers\u00edculos en primer lugar declaran algo del tiempo presente -aproximadamente con este sentido: el camino c\u00f3modo de la mediocridad, incluso del pecado y del vicio, es muy transitado-. En cambio de hecho son pocos los que encuentran la senda angosta, que se\u00f1ala directamente hacia Dios, en pocas palabras: el camino del serm\u00f3n de la monta\u00f1a. As\u00ed lo ha experimentado el mismo Jes\u00fas y, despu\u00e9s de \u00e9l, la Iglesia primitiva; as\u00ed tambi\u00e9n parece que nos lo ense\u00f1e tambi\u00e9n nuestro propio conocimiento. Pero todo el peso recae en la exhortaci\u00f3n contenida al principio de este vers\u00edculo: Entrad por la puerta estrecha. Es decir, esforzaos por encontrar el verdadero camino y la verdadera puerta. No es de vuestra incumbencia especular cu\u00e1ntos se salvan o no se salvan. A vosotros os incumbe hallar la verdadera entrada, que conduce a la vida (As\u00ed hay que entender el texto paralelo de Luc 13:23 s. En lo fundamental la declaraci\u00f3n de san Mateo tiene que coincidir con la de san Lucas, y la exposici\u00f3n anterior puede mostrar que tambi\u00e9n aqu\u00ed se da esta coincidencia). <\/p>\n<p>b) Los falsos profetas (Mt\/07\/15-20). <\/p>\n<p>15 Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros vestidos con piel de oveja, pero por dentro son lobos rapaces. <\/p>\n<p>En el Antiguo Testamento Dios tuvo que prevenir a menudo contra los falsos profetas, que no estaban llamados por \u00e9l y no anunciaban su palabra. El diablo es la \u00abmona de Dios\u00bb y, por tanto, no sorprende que en todo lo santo haga una caricatura y quiera concurrir. As\u00ed continu\u00f3 tambi\u00e9n sucediendo en la naciente Iglesia, en la que hab\u00eda ap\u00f3stoles y falsos ap\u00f3stoles, maestros y herejes, profetas y seudoprofetas. No es f\u00e1cil conocerlos, porque se han echado sobre los hombros la capa de la verdadera doctrina, del desinter\u00e9s afectado. Los vestidos con piel de oveja significan el vestido peculiar de los cristianos, la apariencia de la fe y de la vida cristianas. La impresi\u00f3n externa contradice enteramente la manera interna de ser: en realidad son lobos rapaces. El lobo es el enemigo mortal del reba\u00f1o, se mezcla sin ser reconocido y, de una forma solapada, con las ovejas. Abusa de la confianza ingenua de \u00e9stas, manifestando repentinamente su verdadero modo de ser y despedazando las ovejas. As\u00ed suceder\u00e1 con los que no buscan a Dios, sino a s\u00ed mismos. A los disc\u00edpulos no solamente les amenaza desde fuera el peligro de persecuciones y de difamaci\u00f3n (Luc 5:11 s), sino tambi\u00e9n desde dentro el peligro de falsos profetas. Este peligro que proviene de dentro es m\u00e1s dif\u00edcil de conocer. No es f\u00e1cil distinguir el aut\u00e9ntico maestro del falso. Se nos propone aqu\u00ed un criterio irrefutable. Ante todo, las palabras de los falsos profetas no cuentan: los discursos, las predicaciones y los argumentos nos pueden enga\u00f1ar, pero nunca cabe un enga\u00f1o, si buscamos los \u00abfrutos\u00bb, la vida, la fe traducida en obras. <\/p>\n<p>16 Por sus frutos los conocer\u00e9is. \u00bfAcaso de los espinos se cosechan uvas o de los cardos higos? 17 As\u00ed todo \u00e1rbol bueno da frutos buenos, y el \u00e1rbol podrido da frutos malos. 18 No puede un \u00e1rbol bueno producir frutos malos, ni un \u00e1rbol podrido producir frutos buenos. <\/p>\n<p>Jes\u00fas muestra el camino inspir\u00e1ndose en la naturaleza, en la cual est\u00e1 en vigor la siguiente ley: lo sano y fuerte da fruto sano, pero lo enfermo y d\u00e9bil produce frutos mezquinos y sin valor. Lo mismo sucede en el hombre. Su vida forma una unidad; tienen que coincidir sus sentimientos, su manera de pensar, su querer y su acci\u00f3n. Si se abre una grieta a trav\u00e9s de esta unidad, si el hombre cumple un mandamiento de Dios s\u00f3lo exterior y formalmente, pero en su interior piensa de otra manera, entonces esta grieta puede tambi\u00e9n reconocerse exteriormente. A la larga s\u00f3lo subsiste el conjunto. Los frutos no son distintos actos, sino -como en el \u00e1rbol- el fruto en total, toda la vida. Tambi\u00e9n hoy d\u00eda hay falsos profetas, que pretenden venir por encargo de Dios y aparentar un verdadero cristianismo, y sin embargo son los enemigos del reba\u00f1o. En casos particulares hay que ser prudentes en la manera de juzgar, pero una cosa siempre nos es posible: preguntar por los frutos, por toda la vida, que est\u00e1 formada por el amor activo, por la fe no falseada, sobre todo por la humildad y la obediencia. Muchas cosas que parecen \u00abnuevas\u00bb, resistir\u00e1n brillantemente esta prueba; otras saldr\u00e1n desaprobadas. <\/p>\n<p>19 Todo \u00e1rbol que no da fruto bueno, lo cortan y lo echan al fuego. 20 As\u00ed pues, por sus frutos los conocer\u00e9is. <\/p>\n<p>El juicio de la historia es el juicio de Dios. Esta frase, en cierto sentido, tambi\u00e9n vale aqu\u00ed. Muchas cosas que no perduran en el tiempo ni en la vida terrena, tampoco son salvadas aqu\u00ed sobre el foso del juicio. Ya est\u00e1n juzgadas aqu\u00ed de tal forma que el definitivo juicio s\u00f3lo sea la confirmaci\u00f3n. El \u00e1rbol podrido y huero, que no produjo ning\u00fan fruto alimenticio, ya no sirve para nada. El agricultor lo corta y lo quema. San Juan Bautista ya ha empleado la met\u00e1fora y con ella ha descrito el juicio. Lo mismo hace Jes\u00fas: el \u00e1rbol est\u00e9ril es presentado al juicio de Dios, y es aniquilado con su fuego. Esto se dice aqu\u00ed sobre todo de los falsos profetas. Pero tambi\u00e9n puede aplicarse a los otros disc\u00edpulos de Jes\u00fas. Lo que en todos los fragmentos precedentes ha sido inculcado incesantemente, ahora obtiene su energ\u00eda y perentoriedad ante el juicio: s\u00f3lo puede resistir al fuego del juicio toda la vida formada en la fe y el amor. <\/p>\n<p>c) La confesi\u00f3n de fe y las obras (Mt\/07\/21-23). <\/p>\n<p>21 No todo el que me dice: \u00a1Se\u00f1or, Se\u00f1or!, entrar\u00e1 en el reino de los cielos, sino el que cumple la voluntad de mi Padre que est\u00e1 en los cielos. <\/p>\n<p>No interesan las palabras, sino los hechos; Tampoco interesan las palabras de confesi\u00f3n y de elogio. Se\u00f1or, Kyrie, es la antiqu\u00edsima invocaci\u00f3n de Jes\u00fas, con la cual la fe en el ensalzamiento encontr\u00f3 su vigorosa expresi\u00f3n. Pero a esta confesi\u00f3n verbal de Jes\u00fas como Se\u00f1or tiene que corresponder la confesi\u00f3n de los hechos. Y las obras no deben estar dirigidas a otra cosa que a cumplir la voluntad de mi Padre que est\u00e1 en los cielos. Aqu\u00ed tenemos la unidad de la antigua y de la nueva alianza: la voluntad de Dios -dada a conocer en la antigua alianza y \u00abcumplida\u00bb por Jes\u00fas-, la confesi\u00f3n de Jes\u00fas como \u00abSe\u00f1or\u00bb. Jes\u00fas no ha defendido doctrinas particulares; tampoco pueden hacerlo los maestros y profetas cristianos. La voluntad de Dios es para todos el objetivo que indica la direcci\u00f3n. Estas palabras podr\u00edan ser para los jud\u00edos un puente que los condujera a Cristo&#8230; <\/p>\n<p>22 Muchos me dir\u00e1n en aquel d\u00eda: \u00a1Se\u00f1or, Se\u00f1or!, \u00bfno profetizamos en tu nombre, y en tu nombre arrojamos demonios, y en tu nombre hicimos muchos prodigios? 23 Pero entonces yo les dir\u00e9 abiertamente: Jam\u00e1s os conoc\u00ed; apartaos de m\u00ed, ejecutores de maldad. <\/p>\n<p>En aquel d\u00eda, es decir, el d\u00eda del juicio. Los que entonces comparecen ante Jes\u00fas saben que \u00e9l es el juez y que ha de dictar sentencia. Se vuelven a \u00e9l y le llaman como antes en el culto divino, diciendo: \u00ab\u00a1Se\u00f1or, Se\u00f1or!\u00bb Entonces empiezan a enumerar no solamente sus sermones y la doctrina que han proclamado, las cartas y libros que han escrito, sino sus obras. Estas obras dan testimonio de una dotaci\u00f3n especial de fuerzas sobrenaturales. Jes\u00fas en su tiempo hab\u00eda provisto de ellas a los ap\u00f3stoles: \u00abCurad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, arrojad demonios\u00bb (Mat 10:8). M\u00e1s tarde en el trabajo misional tambi\u00e9n han llevado a t\u00e9rmino las mismas acciones. Tambi\u00e9n otros estaban provistos del mismo don (dado por el Esp\u00edritu) de hablar y de hacer milagros. Ellos dicen: Hemos vaticinado, es decir hemos hablado prof\u00e9ticamente en el Esp\u00edritu para edificaci\u00f3n (Cf. 1 Cor 14); hemos arrojado demonios; hemos hecho milagros. Y todo eso lo hicimos en tu nombre, es decir apelando al poder del \u00abSe\u00f1or\u00bb e invocando su nombre, como lo sabemos por las curaciones de Pedro: \u00abEn el nombre de Jesucristo de Nazaret, anda\u00bb (Hec 3:6). Eran obras que han sido llevadas a cabo por la fe en Jes\u00fas y para el servicio de la Iglesia. Pero ellos est\u00e1n solos y separados junto a la propia vida, porque no han cumplido la voluntad de Dios.<\/p>\n<p>La sentencia del juez es de una severidad ins\u00f3lita: Jam\u00e1s os conoc\u00ed. El mensajero de Jes\u00fas s\u00f3lo debe ejercer la actividad del \u00abSe\u00f1or\u00bb, debe ser el brazo y la mano del Se\u00f1or enaltecido. Siempre se alude a esto cuando los ap\u00f3stoles dicen \u00aben su nombre\u00bb o \u00aben el nombre de Jes\u00fas\u00bb. Cristo tiene que estar en la vida personal de su mensajero, como lo est\u00e1 en su cargo. Cristo ha \u00abconocido\u00bb al que se ha identificado con \u00e9l. Est\u00e1 en \u00e9l y con \u00e9l, porque dirige sus pensamientos y le conduce en sus caminos. Es un conocimiento amoroso, una mutua familiaridad, una actuaci\u00f3n rec\u00edproca de uno en el otro. Pero si se abre una hendidura a trav\u00e9s de esta vida, no solamente no funciona por as\u00ed decir uno de los dos motores, sino que el otro es ineficaz. Las se\u00f1ales, por brillantes y prodigiosas que sean, nunca pueden sustituir la falta de amor activo. Si falta el amor, los dones carism\u00e1ticos tambi\u00e9n se quedar\u00e1n vac\u00edos y hueros, sin fuerza ni fruto. Los que ejercieron cargos pastorales no se identificaron plenamente con el \u00abSe\u00f1or\u00bb en su vida terrena, sino que le sustrajeron alguna parcela de su personalidad. Les falt\u00f3 la garant\u00eda moral, las obras del amor. Dado que se separaron parcialmente de Jes\u00fas, \u00e9l se separa por completo de ellos: Apartaos de m\u00ed, ejecutores de maldad. Esta frase procede del salmo (Sal 6:9). Aqu\u00ed se convierte en veredicto judicial. La sentencia los separa del \u00abSe\u00f1or\u00bb y por tanto de la vida. Cuando el Se\u00f1or oculta su rostro, s\u00f3lo queda la muerte. <\/p>\n<p>d) Las dos casas (Mt\/07\/24-27). <\/p>\n<p>24 En fin, todo aquel que oye estas palabras m\u00edas y las pone en pr\u00e1ctica, se parecer\u00e1 a un hombre sensato que construy\u00f3 su casa sobre la roca. 25 Cay\u00f3 la lluvia, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y dieron contra la casa aquella; pero no se derrumb\u00f3, porque estaba cimentada sobre la roca. 26 y todo aquel que oye estas palabras m\u00edas, pero no las pone en pr\u00e1ctica, se parecer\u00e1 a un hombre necio que construy\u00f3 su casa sobre la arena. 27 Cay\u00f3 la lluvia, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y batieron contra la casa aquella; se derrumb\u00f3, y su ruina fue completa. <\/p>\n<p>Esta comparaci\u00f3n tiene una fuerza inaudita. Con rasgos vigorosos Jes\u00fas delinea dos im\u00e1genes: la casa, que un hombre sensato ha construido sobre la roca, y la casa de un hombre insensato que tom\u00f3 como fundamento la arena. Por un momento hemos de representarnos el panorama y la manera de construir casas en Palestina. La casa est\u00e1 construida de piedra, barro y madera, y tiene poca consistencia. De ordinario la lluvia viene s\u00fabitamente y con violencia, se precipita sobre las rocas, ya que no puede ser recibida por el suelo de bosques ni por h\u00famedas praderas. La casa que tiene un fundamento de roca no es arrastrada, las avenidas de las aguas fluyen r\u00e1pidas por la izquierda y por la derecha, pero no pueden ir socavando el fundamento. La otra casa de desmorona, porque con las avenidas de las aguas la arena se desprende y desde abajo hace que se derrumbe la casa. A la tormenta le resulta un trabajo f\u00e1cil derribarlo todo con estr\u00e9pito. Jes\u00fas emplea las dos im\u00e1genes para colocarlas delante de los oyentes como un espejo. \u00bfA qui\u00e9n quer\u00e9is pareceros en la construcci\u00f3n de vuestra vivienda? En el juicio de los dem\u00e1s el due\u00f1o de una de las casas es sensato y prudente, el otro es un insensato que sufre perjuicios por su culpa. Exactamente igual sucede con mi doctrina: el que la escucha y la observa, es un hombre sensato; el que solamente la escucha, pero no la observa, es necio. S\u00f3lo hay estas dos posibilidades, y aun en ellas s\u00f3lo hay una cosa que realmente decide: la acci\u00f3n. \u00abLlevad a la pr\u00e1ctica la palabra, y no os limit\u00e9is a escucharla\u00bb (Stg 1:22). Pero esta sensatez o necedad no es humana ni terrena, como en los dos hombres de la comparaci\u00f3n, porque aqu\u00ed no se trata de que se tenga \u00e9xito en la vida presente, de que se asegure la propia casa y se le d\u00e9 un firme fundamento. El necio en la imagen aqu\u00ed presentada podr\u00eda construirse una nueva casa y ser sensato la segunda vez a sus propias expensas. \u00bfPuede decirse lo mismo del disc\u00edpulo? Jes\u00fas dice: Todo aquel que oye estas palabras m\u00edas y las guarda se parecer\u00e1 a un hombre sensato el d\u00eda del juicio. Se describe la tempestad con colores tan vivos, que nos hace recordar la enorme cat\u00e1strofe que debe concluir la historia: cay\u00f3 la lluvia, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y batieron contra aquella casa. En la imagen se presenta la tempestad del fin de los tiempos. Entonces se decide una sola vez y definitivamente lo que se har\u00e1 con la casa. Nadie puede empezar a construir por segunda vez. Si la casa se derriba, queda en ruinas. Todo el discurso se vigoriza con estas palabras. S\u00f3lo puedes edificar una casa, de una o de otra manera. <\/p>\n<p>Las palabras de Jes\u00fas muestran d\u00f3nde hay que poner el fundamento, para poder sostenerse en el fragor proceloso del juicio. Pero esta audici\u00f3n y estos conocimientos no bastan, si no edificas de hecho sobre la roca, es decir si pones por obra estas palabras y estos conocimientos. Todo lo que antes se ha dicho, no s\u00f3lo es apremiante, porque Dios as\u00ed lo quiere, porque ha sido revelado por Jes\u00fas, sino porque el tiempo tambi\u00e9n insta a cada uno de nosotros. La vida s\u00f3lo es una y no puede reiterarse. Al final est\u00e1 el juicio, que no se puede evitar. En \u00e9l s\u00f3lo puede sostenerse aquel cuya vida estuvo edificada con un solo objetivo: Dios, el reino de Dios y su justicia. <\/p>\n<p>CONCLUSI\u00d3N (Mt\/07\/28-29). <\/p>\n<p>28 Cuando acab\u00f3 Jes\u00fas estos discursos, la gente se quedaba at\u00f3nita de su manera de ense\u00f1ar; 29 porque les ense\u00f1aba como quien tiene autoridad, y no como sus escribas. <\/p>\n<p>Ha terminado el primer gran discurso de Jes\u00fas. Es la s\u00edntesis m\u00e1s densa de su mensaje. San Mateo lo ha puesto al principio como fundamento de su Evangelio. Todo lo que sigue hay que considerarlo a la luz de este serm\u00f3n. Los oyentes se quedaban at\u00f3nitos de su manera de ense\u00f1ar. No es el espanto causado por una sensaci\u00f3n, no es que se contenga la respiraci\u00f3n como ante un temerario baile sobre la cuerda, no es el estremecimiento angustioso en el peligro o en la proximidad de la muerte. Es el p\u00e1nico de Dios, que penetra hasta la m\u00e9dula, es el estado de consternaci\u00f3n producido por la santidad y el poder sobrenatural. As\u00ed sucede, cuando se toca el centro de la propia vida, cuando Dios conmueve las capas m\u00e1s profundas del alma. Temblamos ante la informaci\u00f3n del otro mundo, ante la reivindicaci\u00f3n que se dirige a nuestro coraz\u00f3n. Este miedo es necesario y provechoso. Y las razones son estas: Porque les ense\u00f1aba como quien tiene autoridad, y no como sus escribas. La manera como se sol\u00eda ense\u00f1ar contrasta con \u00e9sta. Los escribas son transmisores e int\u00e9rpretes de la voluntad de Dios, incluso servidores autorizados y oficiales de la fe. La t\u00e9cnica de su instrucci\u00f3n consiste en citar las opiniones de los doctos a prop\u00f3sito de una frase de la Escritura, y en defender una de ellas. \u00danicamente la palabra que se profiere en Esp\u00edritu y obra con eficacia es palabra de la Escritura, palabra de Dios. Todo lo dem\u00e1s son aplicaciones, ex\u00e9gesis, y por tanto palabra humana. Pero aqu\u00ed hay uno que habla \u00abcomo quien tiene autoridad\u00bb. Jes\u00fas no cita a los rabinos ni a sus opiniones, sino que, con independencia de ellas, \u00e9l mismo dice lo que es voluntad de Dios. Como un divino legislador incluso antepone su propia palabra a la palabra de la ley. \u00abPero yo os digo&#8230;\u00bb As\u00ed s\u00f3lo puede hablar quien provenga directamente de Dios, y de \u00e9l haya recibido una delegaci\u00f3n inmediata. Su doctrina cumple \u00abla ley y los profetas\u00bb. Esta grandeza y autoridad tambi\u00e9n la tiene para nosotros la palabra de Jes\u00fas. Tanto si la leemos, como si la o\u00edmos, el mismo Jes\u00fas nos habla \u00abcomo quien tiene autoridad\u00bb.<\/p>\n<p>Lo que hace estremecer a la gente en lo m\u00e1s \u00edntimo de su ser es algo m\u00e1s que la autoridad. Este poder se exterioriza en el llamamiento personal: la exigencia que no se puede rehuir, la urgencia que quiere transformar los corazones, la confirmaci\u00f3n realizada por el Esp\u00edritu y la eficacia, y aportada por esta exigencia. Aqu\u00ed se pronuncia una palabra \u00fanica, una \u00abnueva doctrina\u00bb, pero una doctrina de vigor exigente. Ante esta palabra no se puede permanecer desinteresado, ya que s\u00f3lo hay dos caminos: cerrarse totalmente o abrirse por completo; o permanecer cerrado en s\u00ed mismo o abrirse hacia Dios. Es decir conversi\u00f3n, fe, nueva vida. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 para que Dios no los juzgue:<\/b><\/i> Lit. para que no sean juzgados. Se trata de un giro semita muy frecuente, que utiliza la voz pasiva para referirse a una acci\u00f3n divina evitando as\u00ed, de paso, la utilizaci\u00f3n directa del nombre divino. Se conoce como \u201cpasivo divino\u201d. Es evidente que no se reprueba aqu\u00ed cualquier clase de juicio, sino el juicio falto de respeto y sobre todo el juicio falto de amor.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Rom 2:1<\/span>; <span class='bible'>Rom 14:10<\/span>; <span class='bible'>Stg 4:11-12<\/span>; (ver <span class='bible'>1Co 5:12<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>El juzgar a otros  (ver Luc. 6:37, 38; 41, 42). 1-5 advierte en contra de la cr\u00edtica de otras personas sin considerar lo vulnerables que nosotros mismos podemos ser ante la cr\u00edtica; se\u00e1is juzgados bien puede referirse al juicio de Dios, al igual que al de otras personas. Pero el v. 6 indica que existe el juicio correcto que al disc\u00edpulo le toca ejercer (cf. adem\u00e1s 15-20).<\/p>\n<p>Notas. 6 Las cosas santas y valiosas se dan solamente a aquellos que saben apreciarlas. No se indica una aplicaci\u00f3n definida, pero recordemos que hay tiempo para hablar y tiempo para estar en si lencio (Ecl. 3:7). La verdad de Dios no debe ser sometida al abuso y a la burla innecesariamente.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>7.1, 2 Jes\u00fas dice que debemos examinar nuestras motivaciones y conductas en vez de criticar a los dem\u00e1s. Lo que nos molesta en otros son con frecuencia los h\u00e1bitos que no nos gustan en nosotros mismos. Nuestros malos h\u00e1bitos y moldes de conducta ind\u00f3mitos son los que queremos cambiar en otros. \u00bfHalla usted f\u00e1cil magnificar las faltas de otros y no fijarse en las suyas? Si est\u00e1 a punto de criticar a alguien, vea si no merece usted la misma cr\u00edtica. J\u00fazguese primero y luego perdone con amor a su pr\u00f3jimo y ay\u00fadelo.7.1-5 La declaraci\u00f3n de Jes\u00fas \u00abNo juzgu\u00e9is\u00bb se refiere a la cr\u00edtica y actitud de juicio con que se derriba a otros a fin de ponerse encima uno mismo. No es una condenaci\u00f3n de cualquier cr\u00edtica, sino un llamado a discernir antes de ser negativo. Jes\u00fas mand\u00f3 a desenmascarar a los falsos maestros (7.15-23). Pablo ense\u00f1\u00f3 claramente que debi\u00e9ramos ejercitar disciplina en la iglesia (1Co 5:1-2) y confiar en que Dios tendr\u00e1 la \u00faltima palabra (1Co 4:3-5).7.6 Los cerdos eran animales impuros de acuerdo a la Ley de Dios (Deu 14:8). Cualquier persona que tocara un animal impuro se convert\u00eda en \u00abimpuro ceremonialmente\u00bb, y sin limpiarse no pod\u00eda ir al templo a adorar. Jes\u00fas dice que no debemos entregar cosas santas a personas impuras o imp\u00edas. Es p\u00e9rdida de tiempo tratar de ense\u00f1ar conceptos santos a personas que no quieren escuchar y que despreciar\u00e1n lo que digamos. No debemos dejar de predicar la Palabra de Dios a los que no creen, pero debemos ser sabios y discernir qu\u00e9 ense\u00f1ar y a qui\u00e9n para no desperdiciar nuestro tiempo.7.7, 8 Jes\u00fas nos dice que debemos persistir en nuestra b\u00fasqueda de Dios. No faltan las personas que se rinden despu\u00e9s de algunos esfuerzos sinceros y concluyen que Dios no puede ser hallado. Llegar a conocer a Dios demanda decisi\u00f3n y Jes\u00fas asegura que nuestros esfuerzos ser\u00e1n premiados. No se rinda en su af\u00e1n por encontrarse con Dios. Siga pidi\u00e9ndole m\u00e1s sabidur\u00eda, paciencia, conocimiento, amor y comprensi\u00f3n. El se los dar\u00e1.7.9, 10 El ni\u00f1o, en el ejemplo de Jes\u00fas, pidi\u00f3 a su padre pescado y pan, elementos muy necesarios. Si el ni\u00f1o hubiera pedido una serpiente venenosa, \u00bfse la hubiera dado el padre sabio? A veces Dios sabe que pedimos \u00abserpientes\u00bb y no nos lo concede. A medida que conocemos mejor a Dios como un Padre amoroso, aprendemos a pedir cosas buenas para nosotros, y luego El nos las da.7.11 Cristo nos est\u00e1 mostrando el coraz\u00f3n de Dios el Padre. El no es ego\u00edsta, envidioso ni avaro. No tenemos que mendigar ni arrastrarnos cuando venimos con nuestras peticiones. El es un Padre amante que comprende, cuida y conforta. Si los humanos pueden ser bondadosos, imagine cu\u00e1n bondadoso puede ser Dios, el creador de todo lo bueno.7.11 Jes\u00fas dijo \u00absi vosotros, siendo malos\u00bb para contrastar a los seres humanos, pecadores y falibles con un Dios santo y perfecto.7.12 Estas palabras se conocen com\u00fanmente como la Regla de Oro. En muchas religiones se expresan negativamente: \u00abNo hagas a otros lo que no quisieras que hicieran contigo\u00bb. Al hacer esta declaraci\u00f3n positiva, Jes\u00fas la hizo mucho m\u00e1s significativa. No es dif\u00edcil frenar nuestra intenci\u00f3n de causar da\u00f1o a alguien; es mucho m\u00e1s dificultoso tomar la iniciativa para hacer un bien en favor de esa persona. La Regla de Oro, como Jes\u00fas la formul\u00f3, es el fundamento de la bondad y la misericordia activas, como la que Dios nos muestra cada d\u00eda. Piense en una acci\u00f3n buena y misericordiosa que pueda hacer hoy.7.13, 14 La puerta a la vida eterna (Joh 10:7-9) es \u00abestrecha\u00bb. Esto no significa que sea dif\u00edcil ser cristiano. Significa que hay muchas maneras de vivir la vida, pero un solo camino para vivir eternamente con Dios. Creer en Jes\u00fas es el \u00fanico camino al cielo, porque solo El muri\u00f3 por nuestros pecados y nos hizo justos delante de Dios. Vivir a su manera puede no ser f\u00e1cil, pero es bueno y correcto.7.15 Los falsos profetas aparec\u00edan con frecuencia en el tiempo del Antiguo Testamento. Profetizaban solo lo que el rey y la gente quer\u00edan o\u00edr, y afirmaban que era el mensaje de Dios. Los falsos maestros eran tan comunes como lo son hoy. Jes\u00fas dice que hay que cuidarse de las personas cuyas palabras suenan a religi\u00f3n, pero que en verdad est\u00e1n motivadas por dinero, prestigio y poder. Usted puede identificarlos porque en sus ense\u00f1anzas disminuyen a Cristo y se glorifican a s\u00ed mismos.7.20 Debi\u00e9ramos evaluar las palabras de un maestro examinando su vida. As\u00ed como el \u00e1rbol se conoce por la clase de frutos que da, un buen maestro mostrar\u00e1 buena conducta y un car\u00e1cter moral alto al intentar vivir las verdades de las Escrituras. Esto no significa que debemos expulsar a los maestros de Escuela Dominical, pastores y dem\u00e1s que no hayan llegado a la perfecci\u00f3n. Todos estamos expuestos al pecado y debemos mostrar la misma misericordia que nosotros mismos necesitamos. Jes\u00fas est\u00e1 hablando de los maestros que deliberadamente ense\u00f1an doctrinas falsas. Debemos examinar la motivaci\u00f3n de los maestros, la direcci\u00f3n que est\u00e1n siguiendo y los resultados que est\u00e1n esperando obtener.7.21 Algunos aficionados al deporte pueden \u00abhablar\u00bb bien de lo que es un buen juego pero eso no quiere decir que pueden jugar bien. Y no todo aquel que habla del cielo pertenece al Reino de Dios. Jes\u00fas est\u00e1 m\u00e1s interesado en nuestro andar que en nuestro hablar. El quiere que hagamos lo correcto, no que solo nos expresemos con correcci\u00f3n. Su casa (s\u00edmbolo de su vida, 7.24) resistir\u00e1 las tormentas de la vida si hace lo que es correcto. Lo que usted hace no puede separarse de lo que cree.7.21-23 Jes\u00fas desenmascar\u00f3 a las personas que aparentaban ser religiosas pero no ten\u00edan una relaci\u00f3n personal con El. En el D\u00eda del Juicio, solo nuestra relaci\u00f3n con Cristo, nuestra aceptaci\u00f3n de El como Se\u00f1or y Salvador y nuestra obediencia a El, ser\u00e1 tomada en cuenta. Muchas personas piensan que si son \u00abbuenas\u00bb y aparentan religiosidad ser\u00e1n premiadas con la vida eterna. La fe en Cristo es lo que se tendr\u00e1 en cuenta en el juicio.7.22 El juicio es el d\u00eda final de ajuste de cuentas, cuando Dios castigar\u00e1 el pecado y premiar\u00e1 la fe.7.24 Edificar \u00absobre la roca\u00bb es ser un disc\u00edpulo atento que responde a su maestro, en vez de ser superficial e hip\u00f3crita. Practicar la obediencia se convierte en fundamento s\u00f3lido para resistir las tormentas de la vida. Para leer m\u00e1s sobre poner en pr\u00e1ctica lo que escuchamos, v\u00e9ase Jam 1:22-27.7.26 Como una casa de naipes, la vida del necio se tambalear\u00e1. Muchas personas no buscan deliberadamente un fundamento falso o inferior sobre el cual edificar sus vidas, sino que simplemente no piensan en cu\u00e1l es el prop\u00f3sito de sus vidas. Muchas personas enfrentan la amenaza de la destrucci\u00f3n, no por terquedad sino por falta de reflexi\u00f3n. Parte de nuestra responsabilidad como creyentes es ayudar a otros para que se detengan y piensen en el rumbo que est\u00e1n siguiendo sus vidas y tengan en cuenta las consecuencias de prestar atenci\u00f3n al mensaje de Cristo.7.29 Los escribas (eruditos en religi\u00f3n) sol\u00edan citar autoridades para apoyar sus argumentos e interpretaciones. Pero Jes\u00fas habl\u00f3 con una nueva autoridad: la suya. No ten\u00eda que citar a nadie porque El es el Verbo (Joh 1:1).SIETE MOTIVOS PARA NO ESTAR PREOCUPADO6.25:  El mismo Dios que cre\u00f3 la vida puede encargarse de los detalles de nuestra vida.6.26 :  La preocupaci\u00f3n por el futuro estorba los esfuerzos del presente.6.27 :  La preocupaci\u00f3n es m\u00e1s da\u00f1ina que provechosa.6.28-30 :  Dios no olvida a los que dependen de El.6.31, 32 :  La preocupaci\u00f3n es se\u00f1al de falta de fe y entendimiento de qui\u00e9n es Dios.6.33 :  Hay metas que Dios quiere que alcancemos y la preocupaci\u00f3n nos lo impide.6.34 :  Vivir el d\u00eda de hoy nos libra de ser consumidos por la preocupaci\u00f3n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 286 Luc 6:37; Rom 2:1; Rom 14:13; 1Co 4:5<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> No juzgu\u00e9is.  Hay juicios que son leg\u00edtimos y que Dios los ordena (cp. Jn 7:24; 1 Co 5:5; G\u00e1 1:8, 9), pero aqu\u00ed se condena una actitud de cr\u00edtica y de creerse perfecto.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p> 1<strong> (1)<\/strong> La sexta secci\u00f3n, los vs.1-12, de la promulgaci\u00f3n del nuevo Rey en el monte trata de los principios del pueblo del reino en su manera de tratar a los dem\u00e1s.<\/p>\n<\/p>\n<p> 1<strong> (2)<\/strong> Las personas del reino, que viven en un esp\u00edritu humilde bajo el gobierno celestial del reino, siempre se juzgan a s\u00ed mismas, y no a los dem\u00e1s.<\/p>\n<\/p>\n<p> 1<strong> (a)<\/strong> vs.1-2: Luc_6:37-38 ; Rom_14:3-4 , Rom_14:10 , Rom_14:13 ; 1Co_4:5 ; Stg_4:11-12 ; Stg_5:9 ; Stg_2:13<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>No juzgu\u00e9is<\/i><\/b>. Esto no significa que uno nunca debe, en ning\u00fan sentido y hasta ning\u00fan punto, juzgar a otro, porque el v. <span class='bible'>Mat 7:5<\/span> indica que cuando la vida de uno es pura, debe \u00absacar la paja\u00bb del ojo de su hermano. Sin embargo, significa que un seguidor de Cristo no debe ser hipercr\u00edtico.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>46 (e) JUZGAR A LOS OTROS (7,1-6). 1. Cf. Lc 6,37-40; Mateo abrevia y transforma la parata\u00adxis sem\u00edtica original, \u00abno juzgu\u00e9is y&#8230;\u00bb, d\u00e1ndo\u00adle una mayor claridad l\u00f3gica y una mejor ex\u00adpresi\u00f3n griega: \u00abno juzgu\u00e9is para que no se os juzgue\u00bb. Este vers\u00edculo nos libera de la exigen\u00adcia de ser la conciencia o censor del otro, pero no nos libera de toda exigencia de juicio. In\u00adcluso la proposici\u00f3n m\u00e1s simple como \u00abesta vaca es marr\u00f3n\u00bb es un juicio, y en la vida adul\u00adta no podemos escapar de la obligaci\u00f3n de ha\u00adcer algunos juicios, incluso sobre el car\u00e1cter moral de los otros. Padres, novios, empleados, jueces civiles, rectores de Iglesias, etc., todos tienen este deber. La ense\u00f1anza de Jes\u00fas nos advierte contra la tentaci\u00f3n de usurpar el jui\u00adcio definitivo a Dios, que es el \u00fanico que ve el coraz\u00f3n. En oposici\u00f3n al suyo, nuestro juicio es siempre aproximativo, parcial e inadecuado (cf. 1 Sm 16,7; Jr 17,10). Pero, siempre que nos sea posible, deber\u00edamos ocuparnos de nuestros propios asuntos y no meternos en la vida de los otros. 2. ser\u00e9is juzgados&#8230; se os me\u00addir\u00e1: Los verbos son pasivos teol\u00f3gicos; Dios es el agente (cf. ZBG \u00a7 236). Cf. mSota 1,7-9. La f\u00f3rmula de la medida puede rastrearse en papiros de tem\u00e1tica comercial escritos en egipcio dem\u00f3tico y en textos griegos del pri\u00admer milenio a.C. (B. Couroyer, RB 77 [1970] 366-70). 3-5. Estos vers\u00edculos contienen una advertencia contra los jueces hip\u00f3critas, que, sin embargo, presupone como algo necesario un cierto juicio sobre los otros. Cf. Jn 8,1-11. 6. El significado de este vers\u00edculo no es segu\u00adro. lo santo: En el AT, se refiere a la carne sa\u00adcrificada (Ex 29,33); aqu\u00ed se trata del mensaje del reino de Dios; posteriormente se aplicar\u00e1 a la eucarist\u00eda (Did 9,5; 10,6). perlas: En este contexto, las perlas podr\u00edan significar el men\u00adsaje del reino o el mismo serm\u00f3n, arrojar las perlas: En hebreo \u00abarrojar\u00bb y \u00abechar\u00bb se dice y\u00e1ra. A partir de una homonimia (yara III) de\u00adriva el t\u00e9rmino t\u00f3r\u00e1h, \u00abinstrucci\u00f3n\u00bb (posible\u00admente, del acto de arrojar una piedra con el que el pastor indicaba al caminante la direc\u00adci\u00f3n por la que hab\u00eda preguntado); en esta perspectiva, puede estar impl\u00edcito en nuestro texto un cierto juego de palabras sobre la tor\u00e1-ense\u00f1anza. perros&#8230; cerdos: Animales impuros en el AT; en la literatura rab\u00ednica representan a los analfabetos (cf. Sal 22,17.21) y tambi\u00e9n a los gentiles (\u2019Abot R. Nat. 34,2; Mt 15,26) y a los herejes (2 Pe 2,20-22). Tal vez, en nuestro texto se refiere a los oyentes que no congenian con el mensaje.<\/p>\n<p>47 (f) PEDID, BUSCAD, LLAMAD (7,7-12). 7. buscad: En este contexto, todos los verbos se refieren a la oraci\u00f3n; como en 6,33, lo que se deber\u00eda buscar por encima de todo es el reino de Dios y la justicia, tambi\u00e9n en la oraci\u00f3n. En hebreo \u00abbuscar\u00bb se dice daras, de donde pro\u00adcede el t\u00e9rmino midr\u00e1s, el \u00abestudio\u00bb o investi\u00adgaci\u00f3n de la Escritura. Conscientes tal vez de este uso m\u00e1s intelectual de la palabra, los cris\u00adtianos gn\u00f3sticos entendieron la frase \u00abbuscad y hallareis\u00bb fuera de su contexto y la utilizaron para justificar sus especulaciones teol\u00f3gicas. Al principio, los Padres de la Iglesia se opusie\u00adron a esta aplicaci\u00f3n del texto, pero en tiem\u00adpos de Agust\u00edn la ortodoxia lo utiliz\u00f3 para fun\u00addamentar su reflexi\u00f3n teol\u00f3gica. La pregunta constituye la piedad del pensamiento. 7-11. Respuesta de Dios a la oraci\u00f3n. 11. vosotros que sois malos: Esta frase sugiere una acepta\u00adci\u00f3n inconsciente de la doctrina del pecado original o de la maldad propia de los adultos. cosas buenas: Lucas, en cambio, lee \u00abEsp\u00edritu Santo\u00bb, que podr\u00eda tratarse de la espiritualiza\u00adci\u00f3n de una expectaci\u00f3n originaria de tipo ma\u00adterial. 12. La regla de oro (\u2192 36 supra). Desde un punto de vista estrictamente literario, \u00e9ste es el final del serm\u00f3n, un resumen de su con\u00adtenido, antes de las maldiciones y bendiciones de la alianza conclusiva. Est\u00e1 relacionado con los otros vers\u00edculos que contribuyen a organi\u00adzar la estructura del conjunto, 5,17.20; 6,1.33, pero tambi\u00e9n con 22,33-40, donde aparece la f\u00f3rmula \u00ab\u00e9sta es la ley y los profetas\u00bb. La regla tiene una larga prehistoria. Una regla parecida se encuentra impl\u00edcita en Dt 15,13; Tob 4,15; Ep. Arist. 207; Eclo 31,15; Abd 15. Posterior\u00admente, en bSabb. 31a, Hillel da al pros\u00e9lito que pregunta la regla en forma negativa, es de\u00adcir, la regla de plata, diciendo: \u00abEl resto es co\u00admentario; ahora, vete y estudia\u00bb. La regla tie\u00adne tambi\u00e9n su prehistoria hel\u00e9nica; apareci\u00f3 en el s. V a.C. en la \u00e9tica popular que promo\u00advieron los sofistas (cf. Arist\u00f3teles, Rhet. 2.6.19 [1384b]. Esta \u00e9tica se fundamenta en la retri\u00adbuci\u00f3n y en la moralidad como contrapeso de las obligaciones. Un masoquista har\u00eda estra\u00adgos con la aplicaci\u00f3n de esta regla (cf. IDBSup 369-70).<\/p>\n<p>48 (F) Conclusi\u00f3n del serm\u00f3n (7,13-27).<br \/>\n(a) La puerta estrecha (7,13-14). Estos dos vers\u00edculos expresan la idea de los dos ca\u00adminos que se encuentra en la teolog\u00eda de la<br \/>\nalianza, el camino que conduce a la vida y el camino que lleva a la muerte (Dt 28; 30,15; Did 1,1; Bem 18,1; 1QS 3,18-25); cf. K. Baltzer, The Covenant Formulary (Filadelfia 1971); y, sobre Mateo, Frankem\u00f3lle, Jahwebund (\u2192 l supra).<\/p>\n<p>49 (b) DAR FRUTO (7,15-20). Cf. Lc 6,43-44; la relaci\u00f3n de esta unidad y la siguiente (vv. 21-23) con la fuente Q es bastante complicada, puesto que han sido considerablemente reelaboradas por el redactor, quien introduce el te\u00adma nuevo de la falsa profec\u00eda, por sus frutos los conocer\u00e9is: Este par\u00e9ntesis en los w. 16.20 identifica el tema de esta unidad. Los frutos son la fe viva o la conducta \u00e9tica, el test de una persona buena. 15. falsos profetas: La profec\u00eda es una actividad carism\u00e1tica relacionada con el esp\u00edritu. Algunos autores piensan que Ma\u00adteo era anticarism\u00e1tico y que, por esta raz\u00f3n, le quita importancia al papel del Esp\u00edritu en su evangelio. Sin embargo, otros comentan que Mateo a\u00f1ade esta menci\u00f3n de la profec\u00eda y de los profetas que no se hallaba en su fuen\u00adte, lo que mostrar\u00eda que estaba interesado en el tema, y nos llevar\u00eda a la conclusi\u00f3n de que hab\u00eda profetas en su comunidad. Mateo estaba m\u00e1s interesado en la regulaci\u00f3n de la profec\u00eda y en la restricci\u00f3n de sus abusos, manteni\u00e9n\u00addola dentro de los l\u00edmites morales, que en su eliminaci\u00f3n. Sin duda alguna, hay en Mateo un tono sobriamente moral y una concentra\u00adci\u00f3n en la ense\u00f1anza de Jes\u00fas. Pero Mateo era tambi\u00e9n un maestro y estaba muy interesado en la creatividad (cf. comentario sobre 13,52) como para oponerse totalmente a la profec\u00eda o la acci\u00f3n del Esp\u00edritu. El es el pastor sol\u00edcito y h\u00e1bil, no un inquisidor.<\/p>\n<p>50 (c) DESCRIPCI\u00d3N DE UNA ESCENA EN EL JUICIO FINAL (7,21-23). Dios es el juez, Jes\u00fas el abogado (en contraste con Mt 25,31-46). El v.22 est\u00e1 influido por Jr 14,14 y 27,15 (34,15 se\u00adg\u00fan los LXX). 23. apartaos de m\u00ed, malvados: Procede del Sal 6,9. La \u00fanica fuente sin\u00f3ptica es Q (cf. Lc 6,46). Los paralelos se encuentran en Mt 10,32-33; 25,1-13.31-46; Lc 13,23-30; Mc 8,38; Ap 3,5; 2 Clem 3-4; Justino, Apol. 1.16.9-11; Dial. 76.5. El tema dominante desde el v. 13 al v. 23 es que nadie podr\u00e1 aparecer victorioso en el jui\u00adcio final solamente por haber dicho lo correcto o por haber realizado hechos espectaculares con el poder del esp\u00edritu. S\u00f3lo valdr\u00e1 una vida de amor y justicia. Este tema refleja la caracte\u00adr\u00edstica conexi\u00f3n que establece Mateo entre la \u00e9tica y la escatolog\u00eda, y su visi\u00f3n de la Iglesia como cuerpo formado por santos y pecadores hasta la evaluaci\u00f3n final que Dios realizar\u00e1 (en contraste con la doctrina sobre la Iglesia como comuni\u00f3n invisible de santos). La visi\u00f3n de Mateo desaf\u00eda la complacencia cristiana y su arrogante seguridad de salvaci\u00f3n. Esta pers\u00adpectiva parece oponerse a la de Pablo, pero tambi\u00e9n el ap\u00f3stol se esforz\u00f3 en prevenir a sus seguidores de extraer conclusiones inmorales o amorales de su evangelio, y advirti\u00f3 a los cris\u00adtianos que tambi\u00e9n ellos ser\u00edan juzgados (p.ej., 1 Cor 3,13-15). Aun as\u00ed, puede haber diferentes \u00e9nfasis pastorales, uno para los excesivamente escrupulosos y otro para los laxos.<\/p>\n<p>51 (d) CASAS CONSTRUIDAS SOBRE ROCA Y ARENA (7,24-29). Cf. Lc 6,47-49. Esta par\u00e1bola, que Mateo transforma en una par\u00e1bola sobre el sabio y el necio, concluye el serm\u00f3n retor\u00adnando al tema de los dos caminos de la teolo\u00adg\u00eda de la alianza (cf. comentario sobre 7,13-14) . Es habitual en la Misn\u00e1 concluir un tratado legal con un breve relato o una par\u00e1\u00adbola. El contraste en nuestro caso, desarrolla\u00addo en estricto paralelismo antit\u00e9tico, se esta\u00adblece entre \u00abescuchar\u00bb y \u00abhacer\u00bb, y \u00abescuchar\u00bb y \u00abno hacer\u00bb, mientras que el contraste de los w. 21-23 se desarrollaba entre \u00abdecir\u00bb y \u00abha\u00adcer\u00bb o \u00abno hacer\u00bb. 24. palabras m\u00edas: Esta fra\u00adse remite al mismo serm\u00f3n entendido como una especie de Tor\u00e1. Para Mateo, cumplir las palabras de Jes\u00fas es sabidur\u00eda para la vida. (Este \u00e9nfasis sapiencial est\u00e1 ausente en Lucas.) 25. cay\u00f3 la lluvia: La situaci\u00f3n natural refleja el tipo de tormenta com\u00fan en tierra santa en la estaci\u00f3n invernal. 28-29. Efectos del serm\u00f3n. 28a. cuando Jes\u00fas termin\u00f3 este discurso: Se tra\u00adta de una f\u00f3rmula mateana (repetida en 11,1; 13,53; 19,1; 26,1), que aparece al final de cada uno de los cinco bloques del material de ense\u00ad\u00f1anza, y que le ayudaron a estructurar su evan\u00adgelio. 28b-29. Mateo se une aqu\u00ed a su fuente marcana (1.21.22). A\u00f1ade el adjetivo posesivo \u00absu\u00bb (de ellos) al sustantivo \u00abescribas\u00bb porque en su Iglesia tambi\u00e9n hab\u00eda escribas (13,52; 23,34), un oficio consagrado en Israel desde los d\u00edas de Esdras, junto a los profetas, los sabios, los ap\u00f3stoles y los justos (personas que hab\u00edan sufrido por su fe, 10,41). autoridad: En la anti\u00adg\u00fcedad, la autoridad derivaba de la fidelidad a la tradici\u00f3n. Tanto Jes\u00fas como los escribas ju\u00add\u00edos ense\u00f1aban con cierta autoridad (res\u00fct) ba\u00adsada en la tradici\u00f3n. Pero en esta \u00e9poca, los es\u00adcribas no se presentaban a s\u00ed mismos como personajes que revelaban una verdad divina por tener acceso directo a la voluntad del Pa\u00addre (7,21). Para las muchedumbres, los prime\u00adros cristianos y para Mateo, Jes\u00fas era este tipo de personaje que pose\u00eda un acceso m\u00e1s inme\u00addiato al Padre, a la realidad contempor\u00e1nea y a un amplio espectro de la tradici\u00f3n b\u00edblica, que los escribas hal\u00e1kicos. De esta combinaci\u00f3n singular proced\u00eda la autoridad de Jes\u00fas.<br \/>\n(Betz, H. D., Essays (\u2192 43 supra). Davies, W. D., The Setting of the Serm\u00f3n on the Mount (\u2192 1 supra). Lambrecht, J., El Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a [Madrid1975] , Lapide, P., The Serm\u00f3n on the Mount [Maryknoll 1986].)<\/p>\n<p>52 (III) Autoridad e invitaci\u00f3n (8,1-9,38). Tras acabar su presentaci\u00f3n de Jes\u00fas como Mes\u00edas de la palabra, Mateo lo presenta ahora como Mes\u00edas de la acci\u00f3n (Mt 11,2). Mateo se une aqu\u00ed a la estructura narrativa de Marcos (1,40-2,22), que expande con milagros procedentes de otras fuentes. Hay nueve per\u00edcopas sobre milagros, pero un total de diez ac\u00adciones milagrosas (la resurrecci\u00f3n de la ni\u00f1a se ubica en medio del relato de la hemorro\u00edsa). Esta serie de diez milagros se ha relacionado, frecuentemente, con la serie de las diez plagas que Mois\u00e9s y Aar\u00f3n provocaron en Egipto co\u00admo presi\u00f3n para la liberaci\u00f3n de la esclavitud (\u00c9x 7,8-11,10). Mateo rompe la monoton\u00eda de la serie con la incorporaci\u00f3n de per\u00edcopas que funcionan como amortiguadores (8,18-22; 9,9-17). Se diferencia de Marcos por la forma en que trata las acciones milagrosas. Las abrevia, elimina detalles novel\u00edsticos y, al ser de car\u00e1c\u00adter cerebral, anula las emociones fuertes. Posi\u00adtivamente, las estructura introduci\u00e9ndolas en conversaciones paradigm\u00e1ticas que subrayan cuatro temas: la cristolog\u00eda (o la autoridad de Jes\u00fas), la fe, el discipulado y la soteriolog\u00eda.<br \/>\nDesde la Ilustraci\u00f3n, los milagros han sido un elemento de controversia del relato evan\u00adg\u00e9lico. Thomas Jefferson public\u00f3 una versi\u00f3n de los evangelios que eliminaba el aspecto mi\u00adlagroso y manten\u00eda la ense\u00f1anza. Hist\u00f3rica\u00admente hablando, no hay dudas de que Jes\u00fas realiz\u00f3 curaciones y otros portentos que deja\u00adron at\u00f3nitos a quienes los presenciaron, aun cuando puede no estar claro lo que ocurri\u00f3 en cada caso. Mediante esta actividad, Jes\u00fas se\u00adgu\u00eda el modelo de los antiguos profetas galileos que eran itinerantes y realizaban hechos prodigiosos, como El\u00edas y El\u00edseo. Nuestras fuentes m\u00e1s antiguas, cristianas y talm\u00fadicas, est\u00e1n de acuerdo en la transmisi\u00f3n de este as\u00adpecto de la actividad de Jes\u00fas. Fil\u00f3sofos como Hume distinguen entre milagros de curaci\u00f3n (cre\u00edbles, pero no estrictamente considerados milagros) y milagros de naturaleza (calmar la tormenta, caminar sobre el agua, multiplica\u00adci\u00f3n de panes y peces, resurrecciones). Estos \u00faltimos se juzgan incre\u00edbles, a menos que se expliquen de forma racionalista. Ahora bien, esta distinci\u00f3n no es b\u00edblica. La Biblia se preo\u00adcupa m\u00e1s bien de que los milagros no sean un sustituto de la fe (Jn 2,23-25; 6,25-29) y del amor (1 Cor 13,2). La fe en el milagro es con\u00adsiderada inadecuada, aunque a menudo sea necesaria; es un punto de partida que debe su\u00adperarse tan r\u00e1pidamente como sea posible. En su propio ministerio como salvador-sanador, Jes\u00fas utiliz\u00f3 sus milagros para atraer la aten\u00adci\u00f3n y como expresi\u00f3n del amor, la compasi\u00f3n y el poder de la salvaci\u00f3n de Dios a favor de su pueblo. La alimentaci\u00f3n de la multitud, espe\u00adcialmente en Mateo, comprende tal cantidad de gente que adquiere un gran significado so\u00adcial y se convierte en una anticipaci\u00f3n del rei\u00adno (cf. comentario sobre 14,13-21; 15,32-39). Al igual que en los tiempos b\u00edblicos, tambi\u00e9n hoy hay gente interesada en las curaciones carism\u00e1ticas y en santuarios como el de Lour\u00addes, y otros que no lo est\u00e1n. Para todos, los re\u00adlatos de milagro son \u00fatiles en cuanto muestran que la realidad no es est\u00e1tica e irreformable, sino que est\u00e1 abierta a la fe en el poder de Dios que lo transforma todo; en estos relatos, Jes\u00fas cruza tambi\u00e9n los l\u00edmites de la realidad social para permitir el acceso a la salvaci\u00f3n a quie\u00adnes estaban excluidos de ella.<br \/>\n(Gerhardsson, B., The Mighty Acts of Jes\u00fas accor\u00adding to Matthew [Lund 1979], Heil, J. P., \u00abSignificant Aspeets of the Healing Miraeles in Matthew\u00bb, CBQ 41 [1979] 274-87. Held, H. J., \u00abMatthew as Interpreter of the Miracle Stories\u00bb, en G. Bornkamm et al., Tradition and Interpretation in Matthew [Filadelfia 1963] 165-299. Kingsbury, J. D., \u00abObservations on the \u00abMiracle Chapters\u00bb of Matthew 8-9\u00bb, CBQ 40 [1978] 559-73. Theissen, G., The Miracle Stories of the Early Christian Tradition [Filadelfia 1983]. Thompson, W. G., \u00abReflections on the Composition of Mt 8,1-9,34\u00bb, CBQ 33 [1971] 365-88.)<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>De los vers\u00edculos que quedan citados los primeros forman uno de aquellos pasajes de la Escritura de los cuales han abusado los enemigos de la religi\u00f3n  verdadera, forzando su significado y haciendo de ellos una aplicaci\u00f3n errada. Acontece \u00e1 veces que se apretan tanto las palabras de la Biblia que no producen  b\u00e1lsamo sino veneno Nuestro Se\u00f1or no quiso decir que fuera reprensible un juicio desfavorable acerca de la conducta \u00f3 las opiniones de los dem\u00e1s, pues es claro que estamos en el  deber de examinarlo todo y formar conceptos decididos. Ni tampoco quiere decir que sea malo reprobar los pecados y faltas de los dem\u00e1s en tanto que  nosotros no seamos perfectos. Esa interpretaci\u00f3n estar\u00eda en contradicci\u00f3n con otros pasajes de la Escritura; har\u00eda de todo punto imposible improbar el error;  privar\u00eda \u00e1 todos de ejercer las funciones del magistrado; la tierra quedar\u00eda abandonada en manos de los perversos; y la herej\u00eda y los atentados estar\u00edan al orden  del d\u00eda.<br \/>\nLo que nuestro Se\u00f1or se propuso condenar fue la murmuraci\u00f3n y la costumbre de poner faltas. Esa inclinaci\u00f3n \u00e1 culpar \u00e1 los dem\u00e1s por ofensas balad\u00edes, \u00f3 por  asuntos de ninguna significaci\u00f3n; ese h\u00e1bito de pronunciar juicios precipitados; esa propensi\u00f3n \u00e1 ver con lente de aumento los extrav\u00edos y debilidades de  nuestros pr\u00f3jimos &#8211;he aqu\u00ed lo que nuestro Se\u00f1or prohibi\u00f3. Esa era una falta muy com\u00fan entre los fariseos, y ha prevalecido desde aquel entonces hasta  nuestros d\u00edas. Todos debemos guardarnos de incurrir en ella. Con respecto \u00e1 los dem\u00e1s debemos creerlo y esperarlo todo y no apresurarnos \u00e1 censurar. Esto es  lo que nos dicta la caridad cristiana. 1 Cor. 13.7.<br \/>\nLa segunda lecci\u00f3n que se nos ense\u00f1a en este pasaje se refiere \u00e1 lo importante que es ejercer circunspecci\u00f3n en cuanto \u00e1 las personas con quienes hablemos de  materias religiosas. Todo ha de hacerse en su tiempo y lugar correspondientes. \u00abNo castigues* (o reprendas) al burlador,\u00bb dice Salom\u00f3n, \u00abpor que no te  aborrezca,\u00bb No es prudente abrir nuestro coraz\u00f3n \u00e1 todos respecto de asuntos espirituales. Hay algunos hombres que, por tener genios violentos \u00f3 por estar  entregados \u00e1 los vicios, no se hallan en aptitud de formar un juicio acertado de las doctrinas del Evangelio. Mencionar el nombre de Cristo \u00e1 tales gentes es  verdaderamente arrojar las perlas \u00e1 los cerdos. De ello no les resulta provecho sino da\u00f1o, puesto que despierta todo su encono y los pone col\u00e9ricos; pues son  como los Jud\u00edos de Corinto (Hechos 18.6), \u00f3 como Nabal de quien dice la Escritura que era un hijo tal de Belial que nadie pod\u00eda dirigirle la palabra. 1 Sam. 25.17.<br \/>\nEs dif\u00edcil seguir con tino este precepto. La mayor parte de los cristianos est\u00e1n m\u00e1s expuestos \u00e1 pecar de prudentes que de demasiado celosos. Por lo general  estamos m\u00e1s dispuestos \u00e1 recordar cuando debemos callar que cuando debemos hablar. Empero \u00e1 una persona reflexiva no pueden menos que venirle \u00e1 la  mente serias preguntas. \u00bfHe impedido por medio de mi indiferencia \u00f3 irritabilidad que mis amigos me dieran sanos consejos? \u00bfNo he obligado \u00e1 los dem\u00e1s,  con mi orgullo y desd\u00e9n \u00e1 que guarden silencio en mi presencia? Ah! tal vez he errado en este respecto.<br \/>\nLo \u00faltimo que el pasaje de que tratamos nos ense\u00f1a se refiere al deber de orar y \u00e1 los est\u00edmulos que para su cumplimiento se nos presentan.<br \/>\nExiste una notable relaci\u00f3n entre esta lecci\u00f3n y la que la precede. Si queremos saber cuando es que debemos callar y cuando hablar, cuando es que debemos  tratar de cosas santas y ense\u00f1ar nuestras perlas es preciso que hagamos oraci\u00f3n. Que este es un asunto al cual nuestro Se\u00f1or dio grande importancia, se deja  ver por la manera que de \u00e9l habl\u00f3. Para expresar la misma idea emple\u00f3 tres palabras distintas: \u00abpedir,\u00bb \u00abbuscar,\u00bb \u00abllamar..<br \/>\nLa promesa que hizo \u00e1 los que oraren fue amplia y significativa: \u00abCualquiera que pide, recibe.\u00bb Y por \u00faltimo por medio del ejemplo de nuestros padres en la  tierra explic\u00f3 como Dios est\u00e1 pronto \u00e1 o\u00edr nuestras plegarias. Si ellos, siendo pecadores y ego\u00edstas por naturaleza, no se desentienden de las necesidades de sus  hijos, mucho menos abandonar\u00e1 \u00e1 los suyos un Dios de misericordia y de amor.<br \/>\n\u00bfPractic\u00e1is el deber de la oraci\u00f3n? Nada hay tan sencillo como orar si uno tuviere voluntad de hacerlo; mas, por otra parte,  no hay deber que el hombre descuide tanto. Y, sin embargo, sin orar nadie puede ser salvo. No se nos condenar\u00e1 \u00e1 ninguno  por no haber hecho lo que le fue imposible ejecutar, \u00f3 por no haber sabido lo que le fue imposible saber; pero muchos se  perder\u00e1n por no haber rogado \u00e1 Dios que los salvase.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p>R890 La prohibici\u00f3n en presente \u03bc\u1f74 \u03ba\u03c1\u03af\u03bd\u03b5\u03c4\u03b5 se usa para prohibir una acci\u00f3n que ya est\u00e1 ocurriendo: dejen de juzgar. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Prosigue el Se\u00f1or su doctrina, condenando los juicios temerarios, y diciendo que no se han de dar a los perros las cosas santas. Exhorta a la oraci\u00f3n, y a hacer con nuestro pr\u00f3jimo lo que queremos que se haga con nosotros. Dice, que es estrecha la puerta por donde se entra a la vida; y c\u00f3mo se han de distinguir los profetas falsos de los verdaderos, y el \u00e1rbol bueno del malo. S\u00edmil o comparaci\u00f3n de un hombre que fabrica una casa, con el que escucha la doctrina del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>3 a. Jesucristo no quita aqu\u00ed la potestad de juzgar, en los que est\u00e1n establecidos para corregir y castigar a los que pecan. Condena s\u00ed el juicio que hacemos temerariamente de nuestros hermanos, cuando por ligereza, por preocupaci\u00f3n o por malignidad, juzgamos de su conducta, de sus sentimientos y de sus intenciones. Condena tambi\u00e9n el orgullo, que nos ciega para no ver nuestras faltas, aunque sean muy abultadas; y que nos da ojos de linces para descubrir aun los menores defectos de nuestros pr\u00f3jimos. Era este un proverbio entre los hebreos.<\/p>\n<p>4 b. El Griego: er\u00e9is (dir\u00e1s).<\/p>\n<p>6 c. Los pastores de almas deben cuidar mucho de no exponer la palabra de Dios y los misterios divinos al desprecio de los imp\u00edos y libertinos. Estos, o combaten los mismos misterios, ladrando y aullando como perros, o los arrojan a los pies, para hollarlos como puercos anegados en el cieno de sus infames placeres; y ya que no pueden vomitar su c\u00f3lera contra la palabra de la misma verdad, se convierten furiosos contra sus predicadores (v\u00e9ase 1Pe 4,15).<\/p>\n<p>7 d. Si es verdad, dice San Jer\u00f3nimo, que se da al que pide, que el que busca halla, y que se abre al que llama a la puerta, como lo afirma aqu\u00ed el Hijo de Dios, se concluye necesariamente, que aqu\u00e9l a quien no se da, que no halla, y a quien no se abre la puerta, es porque no ha pedido como deb\u00eda, ni buscado con diligencia, ni llamado a la puerta con perseverancia.<\/p>\n<p>9 e. Jesucristo pasa aqu\u00ed a otro g\u00e9nero de argumentaci\u00f3n, para confirmar de nuevo aquel precepto: Pedid, y se os dar\u00e1. El primero es tomado de la naturaleza de Dios, de quien todo el que le pide, recibe, porque es la misma bondad: el segundo de la naturaleza y condici\u00f3n de los hombres; o si esto no lo entend\u00e9is, considerad lo que pasa entre vosotros, etc.<\/p>\n<p>10 f. Si vosotros no sois o\u00eddos de Dios en vuestras oraciones, es porque en vez de pan le ped\u00eds una piedra; esto es, cosas contrarias a vuestro verdadero bien. San Juan Cris\u00f3stomo.<\/p>\n<p>11 g. Pecadores y estando llenos de defectos.<\/p>\n<p>h. No les dais cosas nocivas en lugar de buenas y saludables. Bona data: se puede interpretar los bienes que os han sido dados, que no son vuestros, ni criados por vosotros, sino que os vienen de aquel que es la fuente de todos los bienes.<\/p>\n<p>12 i. Esta es la suma de la ley y de los profetas, y en esto se comprende todo lo que manda la ley y los profetas en orden a la caridad y al amor de los pr\u00f3jimos.<\/p>\n<p>13 j. Porque es sin cuenta el n\u00famero de los necios (Ecl 1,15).<\/p>\n<p>14 k. Los placeres del siglo que desean los hombres carnales, son el camino ancho, de que habla aqu\u00ed el Salvador; y el camino estrecho es el de los ayunos, y trabajo de la penitencia. San Jer\u00f3nimo. No busquemos, contin\u00faa el Santo, el camino ancho, que \u00e9l por s\u00ed mismo se presenta sin buscarle; y por lo que hace al camino estrecho, no todos atinan con \u00e9l, y aun aquellos mismos que le hallan suelen no seguirle constantemente; porque embelesados de nuevo con los deleites del siglo, le dejan f\u00e1cilmente y vuelven a tomar el de la perdici\u00f3n. De aqu\u00ed es, que es muy corto el n\u00famero de los buenos en el mundo (Lc 13,32).<\/p>\n<p>15 l. San Agust\u00edn y San Jer\u00f3nimo, por estos falsos profetas de que habla aqu\u00ed el Se\u00f1or, entienden los herejes, que revisti\u00e9ndose de un h\u00e1bito exterior de piedad y de reforma, tienen el coraz\u00f3n lleno de veneno. San Juan Cris\u00f3stomo lo aplica a los que aparentan virtudes que no tienen, y con esta apariencia enga\u00f1an a los que no los conocen. El Se\u00f1or nos exhorta a guardarnos de ellos, y a conocerlos por sus obras, que indubitablemente nos descubrir\u00e1n la corrupci\u00f3n de su coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>17 m. El Griego: sapr\u00f3n (carcomido); y lo mismo en el verso siguiente.<\/p>\n<p>19 n. El Griego: ekk\u00f3ptetai, etc. b\u00e1lletai, es cortado, etc., es arrojado.<\/p>\n<p>21 o. El reino de los cielos no es precio de solas palabras. Dios no dejar\u00e1 de ser Se\u00f1or de todo el universo, aunque nosotros no digamos que lo es. Para hacernos dignos de hallar el camino del cielo, es necesario cumplir en todo la voluntad del Se\u00f1or guardando sus preceptos. San Hilario.<\/p>\n<p>22 p. En el d\u00eda del juicio final, o tambi\u00e9n en el de su muerte. Las palabras solas no bastan para salvarnos. Los milagros y prodigios que se hacen en el nombre de Jesucristo, son se\u00f1ales equ\u00edvocas, por las que no se puede asegurar que est\u00e1 en caridad el que los hace. San Pablo lo declara expresamente (1Cor 13,2) diciendo: que cuando tuviera toda la fe, hasta poder trasladar todos los montes, de nada le servir\u00eda, si no ten\u00eda caridad. Y as\u00ed el Se\u00f1or en el d\u00eda grande del juicio har\u00e1 ver qui\u00e9nes fueron aquellos que obraron e hicieron lo mismo que ense\u00f1aron.<\/p>\n<p>23 q. Por m\u00edos, y por ovejas de mi reba\u00f1o.<\/p>\n<p>24 r. El Griego: homoi\u00f3so aut\u00f3n (le comparar\u00e9). Esta es la conclusi\u00f3n, dice San Agust\u00edn, de todo lo que Jesucristo dice en el serm\u00f3n que hizo sobre el monte, en el que se comprende toda la perfecci\u00f3n de los divinos preceptos, que pueden servir para formar un verdadero cristiano. El Se\u00f1or compara a un hombre sabio, que fabric\u00f3 sobre piedra, y no sobre arena, al que escucha sus palabras, no con los o\u00eddos del cuerpo, sino del coraz\u00f3n, y que practica no una parte sola de estas verdades, sino todas. Este edificio no podr\u00e1 ser derribado ni por las lluvias de los placeres, ni por los r\u00edos de las pasiones violentas, ni por los impetuosos vientos de nuestros enemigos, que buscan nuestra perdici\u00f3n. Mas los que fabrican sobre arena, esto es, sobre otro fundamento que el de la verdad de la palabra del Se\u00f1or y de su amor, estos oyen el santo Evangelio, mas no lo practican, content\u00e1ndose con decir: Se\u00f1or, Se\u00f1or; esto es, con adorarle como cristianos; pero no cuid\u00e1ndose de cumplir su voluntad. Estos fabrican sobre arena, y est\u00e1n expuestos a una grande ruina. Y \u00bfqu\u00e9 ruina mayor, dice San Juan Cris\u00f3stomo, que la p\u00e9rdida de su alma, y la privaci\u00f3n de los bienes eternos?<\/p>\n<p>27 s. MS. E fu\u00e9 grand derrudiamiento.<\/p>\n<p>28 t. Se maravillaban oyendo una doctrina tan pura, y una moral tan opuesta a todos los sentidos, y al modo de pensar de los hombres. Les hablaba no solamente como de parte de Dios, sino como que \u00e9l mismo era Dios, haci\u00e9ndoles conocer el esp\u00edritu de la ley y su perfecci\u00f3n, y acompa\u00f1ando las palabras con milagros, y con una interior unci\u00f3n, que persuad\u00eda, ablandaba y convenc\u00eda a los que le o\u00edan.<\/p>\n<p>29 u. En el texto Griego faltan las \u00faltimas palabras: y fariseos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas B\u00edblicas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [4] Desde la Peshitta. Judah es el perro que desobedece la Torah, y Efray\u00edm es el cerdo que hace lo mismo. Un paralelismo artificial es usado, donde las dos figuras son usadas, perros y cerdos, son unidos juntos como un s\u00edmbolo de las dos casas y su apostas\u00eda.\n<\/p>\n<p><strong> [5] En el contexto el \u201ctu\u201d es Israel, en oposici\u00f3n a los perros paganos gentiles.\n<\/p>\n<p><strong> [6] Referencia Shem Tov.\n<\/p>\n<p><strong> [7] Como est\u00e1 definido en la Torah.\n<\/p>\n<p><strong> [8] Desde luego que hay un problema puesto que la mayor\u00eda de los que est\u00e1n haciendo obras para Yahshua lo hacen en nombres que no son Su nombre ni el de Su Padre.\n<\/p>\n<p><strong> [9] Viviendo un estilo de vida vac\u00edo en relaci\u00f3n a la obediencia eterna de la Torah de Yahshua.\n<\/p>\n<p><strong> [10] Torah.\n<\/p>\n<p><strong> [1] Los gentiles, cuyos estilos de vida no siguen Su Torah.\n<\/p>\n<p><strong> [2] Casa puede aplicarse al individuo en la pashat\/literal, o a las 12 tribus enteras de la Casa de Israel en el remez\/alusi\u00f3n .\n<\/p>\n<p><strong> [3] Referencia Shem Tov.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n<p> <strong> Biblia Peshitta 2006 Notas:<\/p>\n<p> [16] <strong> 7.1 <\/strong> Arameo, <em>don<\/em>, que se traduce <em>juzgar<\/em>, <em>condenar<\/em>, <em>vindicar<\/em>, <em>demandar<\/em>. En este caso se trata de no juzgar condenando para no recibir el mismo trato. <span class='bible'>Jua 7:24<\/span> y <span class='bible'>1Co 5:3<\/span>, <span class='bible'>1Co 5:12<\/span>; <span class='bible'>1Co 6:4<\/span> nos confirman que s\u00ed podemos y debemos juzgar.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Peshitta en Espa\u00f1ol<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cNo juzgu\u00e9is, para que no se\u00e1is juzgados. Mat 7:1-6, EL JUICIO HACIA LOS DEM\u00c1S Introducci\u00f3n: A. No hay otro texto en la Biblia m\u00e1s tergiversado que Mat 7:1-6. El primer vers\u00edculo se ha aislado del resto del texto, y sin explicarse en su contexto, se ha usado para condenar a los que condenan, para criticar &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-mateo-71-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Mateo 7:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23946","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23946","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23946"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23946\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23946"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23946"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23946"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}