{"id":24089,"date":"2022-06-20T08:49:41","date_gmt":"2022-06-20T13:49:41","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-mateo-111-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/"},"modified":"2022-06-20T08:49:41","modified_gmt":"2022-06-20T13:49:41","slug":"comentario-de-mateo-111-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-mateo-111-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/","title":{"rendered":"Comentario de Mateo 11:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Aconteci\u00f3 que, cuando Jes\u00fas acab\u00f3 de dar instrucciones a sus doce disc\u00edpulos, se fue de all\u00ed a ense\u00f1ar y a predicar en las ciudades de ellos.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/><span>11:1<\/span> \u2014 Cuando Jes\u00fas termin\u00f3 de dar instrucciones a sus doce disc\u00edpulos, se fue de all\u00ed a ense\u00f1ar y a predicar en las ciudades de ellos 2 Y al o\u00edr Juan, en la c\u00e1rcel, los hechos de Cristo, le envi\u00f3 dos de sus disc\u00edpulos, 3 para preguntarle: \u00bfEres t\u00fa aquel que hab\u00eda de venir (<span>G\u00e9n 49:10<\/span>; <span>Deu 18:18-19<\/span>; <span>Isa 9:6<\/span>; <span>Isa 11:1-5<\/span>; <span>Isa 35:4-6<\/span>; <span>Isa 53:1-12<\/span>; <span>Dan 9:24-27<\/span>), o esperaremos a otro? \u2014 (V\u00e9ase tambi\u00e9n <span>Luc 7:18-35<\/span>). \u201cAquel que hab\u00eda de venir\u201d era el Mes\u00edas. Despu\u00e9s de haber proclamado que Jes\u00fas era el \u201cCordero de Dios que quita el pecado del mundo\u201d (<span>Jua 1:29<\/span>), nos sorprende que Juan haya hecho esta pregunta. La Biblia no revela la raz\u00f3n por la cual la hizo, pero el lenguaje mismo indica que \u00e9l hab\u00eda comenzado a tener dudas acerca de Jes\u00fas, porque aun pregunta, \u201c\u00bfo esperaremos a otro?\u201d Si no ten\u00eda dudas acerca de Jes\u00fas, estas preguntas no tienen sentido.<\/p>\n<p \/> \u00bfC\u00f3mo podr\u00eda Juan dudar? Algunos, queriendo defender a Juan, suponen que Juan solamente quer\u00eda que Jes\u00fas declarara m\u00e1s abiertamente que en realidad El era el Mes\u00edas para acabar con las dudas e inquietudes del pueblo acerca de su identidad (comp\u00e1rese <span>16:14<\/span>), pero si eso hubiera sido su pensamiento o motivaci\u00f3n, habr\u00eda enviado disc\u00edpulos a Jes\u00fas anim\u00e1ndole a hacerlo, pero simplemente no fue as\u00ed.<\/p>\n<p \/> Recordemos que aunque Juan era profeta y el gran precursor del Mes\u00edas, la inspiraci\u00f3n de ciertos hombres no evit\u00f3 que tuvieran flaquezas y faltas. Este texto ilustra otra vez que la Biblia habla con toda franqueza de las flaquezas de sus m\u00e1s grandes h\u00e9roes, y la explicaci\u00f3n m\u00e1s razonable de esta pregunta es que Juan ten\u00eda dudas acerca de Jes\u00fas de Nazaret. Por lo menos quer\u00eda tener su confianza reafirmada (ATR).<\/p>\n<p \/> Cuando Dios llam\u00f3 a Mois\u00e9s, \u00e9ste le resisti\u00f3 con excusas, indicando su falta de fe en Dios (lo hizo otra vez en <span>N\u00fam 20:12<\/span>). Solamente con milagros se convenci\u00f3 Gede\u00f3n. La confianza que El\u00edas ten\u00eda en Dios pr\u00e1cticamente desapareci\u00f3 y \u00e9l se escondi\u00f3 en una cueva. Jerem\u00edas y Job denunciaron el d\u00eda de su nacimiento. El ejemplo \u201ccl\u00e1sico\u201d de esto era Pedro quien, despu\u00e9s de andar con Jes\u00fas por m\u00e1s de tres a\u00f1os, lo neg\u00f3 con juramentos.<\/p>\n<p \/> Sin duda el estar confinado en la c\u00e1rcel tuvo algo que ver con su flaqueza, porque cuando \u00e9l estaba predicando y bautizando a mucha gente, su fe era muy viva y fuerte. Sea lo haya sido el caso de Juan, aqu\u00ed cabe una advertencia para nosotros. Recu\u00e9rdese que Juan estaba encarcelado. Esta puede ser aun para los m\u00e1s fuertes una experiencia deprimente. Juan ya no estaba en el sol del desierto, sino que su vida hab\u00eda pasado por debajo de una nube obscura. La advertencia para nosotros es esta: tengamos cuidado de no perder la fe o caer en dudas cuando estamos afligidos y angustiados. Hay toda clase de experiencia que deprime y debilita.<\/p>\n<p \/> Al volver a leer <span>Mat 3:10<\/span>, \u201cY ya tambi\u00e9n el hacha est\u00e1 puesta a la ra\u00edz de los \u00e1rboles; por tanto, todo \u00e1rbol que no da buen fruto es cortado y echado en el fuego\u201d, tenemos que preguntar, \u00bfest\u00e1 mostrando algo de impaciencia ahora porque Jes\u00fas no hab\u00eda cortado el \u00e1rbol corrupto? \u00bfNo habr\u00eda compartido el concepto de los otros jud\u00edos y aun de los ap\u00f3stoles que el Mes\u00edas hab\u00eda de establecer un reino terrenal? Y \u00bfd\u00f3nde estaba ese reino? \u00bfPor qu\u00e9 no lo hab\u00eda establecido? Jes\u00fas ense\u00f1aba y hac\u00eda milagros, pero aparentemente no hab\u00eda hecho nada para establecer tal reino.<\/p>\n<p \/> No estamos afirmando que Juan ten\u00eda tales pensamientos. La verdad es que no sabemos por qu\u00e9 \u00e9l hizo esta pregunta. Sin embargo, podemos tomar en cuenta todo lo que est\u00e1 revelado acerca de Juan y Jes\u00fas y por lo menos tratar de entender algo de los pensamientos o dudas de Juan.<\/p>\n<p \/>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>cuando Jes\u00fas termin\u00f3 de dar instrucciones.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 28:20<\/span>; <span class='bible'>Jua 15:10<\/span>, <span class='bible'>Jua 15:14<\/span>; <span class='bible'>Hch 1:2<\/span>; <span class='bible'>Hch 10:42<\/span>; <span class='bible'>1Ts 4:2<\/span>; <span class='bible'>2Ts 3:6<\/span>, <span class='bible'>2Ts 3:10<\/span>; <span class='bible'>1Ti 6:14<\/span>. <\/p>\n<p><b><i>se fue de all\u00ed a ense\u00f1ar y a predicar.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 4:23<\/span>; <span class='bible'>Mat 9:35<\/span>; <span class='bible'>Isa 61:1-3<\/span>; <span class='bible'>Mar 1:38<\/span>, <span class='bible'>Mar 1:39<\/span>; <span class='bible'>Luc 4:15-21<\/span>; <span class='bible'>Luc 8:1<\/span>; <span class='bible'>Hch 10:38<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Juan env\u00eda a sus disc\u00edpulos a Cristo,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 11:1-6<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Jes\u00fas habla acerca de Juan,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 11:7-15<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>El juicio perverso de la gente,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 11:16-19<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Jes\u00fas reprende a las ciudades de Coraz\u00edn, Betsaida, and Capernaum,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 11:20-24<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>y ora y alaba al Padre por la estrecha relaci\u00f3n que tienen,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 11:25-27<\/span>,<\/p>\n<p><b><i>llama a s\u00ed mismo a todos los que sienten la carga de su pecado,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 11:28-30<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">El vers\u00edculo\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Mat 11:2<\/span><\/span>\u00a0retrocede al\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Mat 4:12<\/span><\/span>\u00a0y anticipa la muerte de Juan registrada en el\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Mat 14:1-12<\/span><\/span>. Probablemente Juan hab\u00eda esperado que el Mes\u00edas viniera e inmediatamente juzgara a Israel y estableciera su Reino terrenal (<\/span><span style=\"font-style:italic\">cf<\/span>.\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Mat 3:2-12<\/span><\/span>). El hecho que Cristo no actuara de la manera que su antecesor esperaba comenz\u00f3 a crear dudas en la mente de Juan. Juan esperaba un juicio inmediato sobre la infidelidad de Israel y posiblemente la derrota de los enemigos de Israel ya que ellos merec\u00edan esto. Cristo ven\u00eda con misericordia. Nosotros debemos ser cuidadosos y no suponer lo que el Se\u00f1or desea para nosotros. Esto podr\u00eda causar dudas que se levantar\u00edan en nuestro coraz\u00f3n cuando nosotros determinemos un camino para la obra de Cristo en nuestra vida y que \u00c9l no nos ha propuesto.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Capitulo 11.<br \/>\n E n el evangelio de Mt, despu\u00e9s de exponerse la doctrina de Cristo en el serm\u00f3n de la Monta\u00f1a, y despu\u00e9s de rubric\u00e1rselo con los cap\u00edtulos de milagros, viene l\u00f3gica la pregunta, en la estructura del evangelio, como un d\u00eda surgi\u00f3 en las turbas: \u00bfno ser\u00e1 \u00e9ste el Mes\u00edas?<\/p>\n<p>Introducci\u00f3n.<br \/>\nCon la f\u00f3rmula vaga y usual de \u201centonces,\u201d lo que le dispensa de matices, introduce a Cristo predicando.<\/p>\n<p> 1 Cuando hubo Jes\u00fas acabado de instruir a sus doce disc\u00edpulos, parti\u00f3 de all\u00ed para ense\u00f1ar y predicar en sus ciudades.<\/p>\n<p>El Bautista provoca ante sus disc\u00edpulos una declaraci\u00f3n mesi\u00e1nica de Cristo, 11:2-6 (Luc 7:18-23).<br \/>\n2 Habiendo o\u00eddo Juan en la c\u00e1rcel las obras de Cristo, envi\u00f3 por sus disc\u00edpulos 3 a decirle: \u00bfEres t\u00fa el que viene o hemos de esperar a otro? 4 Y respondiendo Jes\u00fas, les dijo: Id y referid a Juan lo que hab\u00e9is o\u00eddo y visto: s los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos resucitan y los pobres son evangelizados; 6 y bienaventurado aquel que no se escandalizare en m\u00ed.<\/p>\n<p>El Bautista est\u00e1 en prisi\u00f3n (cf. Mt c.4 y 14). Esta estaba en Maqueronte, el palacio-fortaleza de Herodes Antipas, en el mar Muerto 2. All\u00ed debi\u00f3 de tener una prisi\u00f3n atenuada (Mar 6:20), y en donde recib\u00eda la visita de sus disc\u00edpulos. All\u00ed \u201coy\u00f3,\u201d precisamente por sus \u201cdisc\u00edpulos,\u201d lo que se dec\u00eda de \u201ctodas estas cosas\u201d (Luc 7:18). En la perspectiva de Mt deben de ser los milagros relatados (Luc 7:18) y sus ense\u00f1anzas. Y por dos de sus disc\u00edpulos envi\u00f3 a Cristo un mensaje: que dijese si El era el que viene\u201d (\u00bf \u03b5\u03c1\u03c7\u03cc\u03bc\u03b5\u03bd\u03bf\u03c2), en participio de presente, como equivalente a un futuro inminente: si El es \u201cel que vendr\u00e1\u201d 3. La f\u00f3rmula era t\u00e9cnica (Gen 49:10) y en el ambiente de entonces era una de las expresiones para denominar al Mes\u00edas (Luc 7:19; Jua 6:14). El Talmud la emplea m\u00e1s de cien veces. Tambi\u00e9n la usaban los samaritanos: el Ta&#8217;eb, \u201cel que vuelve\u201d (Jua 4:25). La pregunta, pues, era que dijese si era el Mes\u00edas. Sin embargo, es rara en los evangelios como nombre de Cristo. Se supone tomada aqu\u00ed de \u00e9poca cristiana.<br \/>\nLa respuesta de Cristo en Mt dice impl\u00edcitamente &#8211; decid a Juan lo que \u201chab\u00e9is o\u00eddo y visto\u201d (v.4) &#8211; lo que Lc especifica: que \u201cen aquella hora,\u201d delante de ellos, cur\u00f3 a muchos (Luc 7:21). Acaso Mt abre a los lectores una mayor perspectiva con todas las curaciones narradas antes. Pues no se buscaba s\u00f3lo presentar un taumaturgo, sino, por estas curaciones concretas, hacer ver que era la obra del Mes\u00edas, tal como la describ\u00eda Isa\u00edas (Isa 35:5.6; Isa 29:18; Isa 61:1.2). Era un procedimiento b\u00edblico por \u201calusi\u00f3n\u201d a las profec\u00edas mesi\u00e1nicas de Isa\u00edas. El mismo Cristo se hab\u00eda aplicado a s\u00ed mismo el \u00faltimo texto prof\u00e9tico citado en la sinagoga de Nazaret (Luc 4:17-21). Los escritos rab\u00ednicos y los ap\u00f3crifos reflejan esta misma creencia milagrosa por obra del Mes\u00edas 4. Y precisamente en el Midrash Tan. 24.a se dir\u00e1 que \u201cse har\u00e1 todo esto por el Mes\u00edas, pues est\u00e1 dicho en Isa 35:5.\u201d 5<br \/>\nEsta era la respuesta que Cristo daba, m\u00e1s que al Bautista, a los enviados y, por medio de ellos, al c\u00edrculo de celosos adeptos del mismo. Por eso les a\u00f1adi\u00f3: Y bienaventurado \u201cel que no se escandaliza de m\u00ed.\u201d Pues no respond\u00eda la figura de Cristo al concepto ambiental farisaico deformado sobre el Mes\u00edas.<br \/>\nComo lo fueron para los fariseos (Mat 12:22v). Estos disc\u00edpulos, \u00bfvan convencidos? En el evangelio se ven resistencias de disc\u00edpulos del Bautista a incorporarse a Cristo (Mat 9:14; Jua 3:23-26). Y en la Iglesia primitiva aparecen agrupaciones que s\u00f3lo recibir\u00e1n el bautismo de Juan (Hec 18:25; Hec 19:3.4).<br \/>\n\u00bfPor qu\u00e9 motivo envi\u00f3 el Bautista estos disc\u00edpulos suyos con este mensaje a Cristo?<br \/>\nUna suposici\u00f3n fue que el Bautista, en el agotamiento de su prisi\u00f3n, al ver la tardanza de Cristo en presentarse y actuar como Mes\u00edas, comenz\u00f3 a dudar de El. Ya aparece esta hip\u00f3tesis sostenida en la antig\u00fcedad 6, y modernamente ha sido compartida por otros cr\u00edticos 7. Pero la prisi\u00f3n del Bautista en Maqueronte no debi\u00f3 de ser una prisi\u00f3n con absoluto aislamiento en marmorras l\u00fagubres, sino una prisi\u00f3n atenuada. Otros ven la extra\u00f1eza del Bautista en el modo de conducirse Cristo, contrario al mesianismo nacionalista que se esperaba del Mes\u00edas. Sin embargo, la pregunta no versa sobre el modo, sino sobre el hecho mismo de si El es el Mes\u00edas. \u00bfO es que bastar\u00eda el que surgiese en \u00e9l la extra\u00f1eza sobre el modo de conducirse el Mes\u00edas, para enviar a consult\u00e1rselo? \u00bfSer\u00eda cre\u00edble que, si dudase de verdad, se conformase con la respuesta verbal que le diese El mismo? Parecer\u00eda que no es f\u00e1cil compaginar esto con la presentaci\u00f3n del Bautista hecha por Mt y los dem\u00e1s evangelios, en que \u00e9ste bautiza y reconoce a Cristo como Mes\u00edas. Una forma especial de esta duda es, v.gr., la siguiente. El Bautista oye los prodigios de Cristo. Aqu\u00e9l esperaba la temible manifestaci\u00f3n escatol\u00f3gica-apocal\u00edptica ambiental (Mat 3:10-12). Pudo pensar que Cristo retardase algo su triunfal manifestaci\u00f3n. Pero, a estas alturas, \u00bfpor qu\u00e9 no actuaba en forma triunfal? Y si deb\u00eda liberar a los prisioneros, con m\u00e1s motivo lo deb\u00eda hacer con los prisioneros de la fe como lo era \u00e9l 7. Brunec, bas\u00e1ndose en el an\u00e1lisis filol\u00f3gico, cree que la pregunta del Bautista significar\u00eda: \u201c\u00bfEres ya reconocido por el Mes\u00edas, o el pueblo a\u00fan lo sigue esperando?\u201d 8. Esta hip\u00f3tesis es del todo improbable.<br \/>\nLa soluci\u00f3n generalmente adoptada por los autores cat\u00f3licos es otra. El Bautista no env\u00eda sus disc\u00edpulos a Cristo para que le responda a \u00e9l, quit\u00e1ndole su hipot\u00e9tica duda, sino para que la haga desaparecer a sus disc\u00edpulos, y pese con su influjo sobre el \u201cc\u00edrculo\u201d del Bautista, que no acaba de incorporarse al Mes\u00edas, m\u00e1xime cuando el Sanedr\u00edn lleg\u00f3 a pensar en la posibilidad de que el Bautista fuese el Mes\u00edas (Luc 3:15; Jua 1:12.20.25). En dos pasajes evang\u00e9licos se acusan los celos de los disc\u00edpulos de Juan ante ese prestigio y obra de Cristo (Mat 9:14-17; Jua 3:23-26). Ya en otras dos ocasiones el Evangelio muestra al Bautista encaminando a sus disc\u00edpulos a Cristo (Jua 1:29-36; Jua 3:30).<br \/>\nSin embargo, frente a esto hay un hecho que obliga a interpretar la \u201cduda\u201d del Bautista sobre el mesianismo de Cristo como real. Y es que ni el Bautista ni su \u201cgrupo\u201d de disc\u00edpulos se pas\u00f3 al grupo de Cristo, cuando su \u201cmisi\u00f3n\u201d era preparar al pueblo a \u201crecibir\u201d al Mes\u00edas, sin excluirse \u00e9l. Y en lugar de pasar a Cristo, \u00e9l y sus disc\u00edpulos siguen con su bautismo propio (Jn 3:Jua 3:25ss; 4:l-2), y quej\u00e1ndose, adem\u00e1s, de que los disc\u00edpulos de Cristo bautizan, con otro bautismo, m\u00e1s que ellos 9. De ah\u00ed la necesidad de valorar en su justo punto &#8211; su g\u00e9nero literario &#8211; las diversas escenas del Bautista presentando algunos disc\u00edpulos suyos a Cristo como Mes\u00edas e Hijo de Dios (Jua 50:29ss), el \u201cdi\u00e1logo\u201d de Mt (Jua 3:13-15), y los fen\u00f3menos que suceden al Bautista con motivo del bautismo de Jes\u00fas; lo mismo que las escenas del \u201cEvangelio de la infancia,\u201d de Lc (cap. 1), pues de haber sido historias, y no un midrash \u201cpost facta,\u201d el Bautista ten\u00eda ya que saber por su misma familia esto y que Cristo, su \u201cfamiliar,\u201d era el Mes\u00edas y haberse pasado a \u00e9l. Pero, a pesar de todos los milagros de Cristo en vida, no lo reconoci\u00f3. \u00bfAcaso por su concepto de un Mes\u00edas terrible y apocal\u00edptico? Por eso Cristo a\u00f1adi\u00f3 a los enviados del Bautista: \u201cY bienaventurado aquel que no se escandalizare en m\u00ed.\u201d<\/p>\n<p>Cristo confirma la grandeza y misi\u00f3n del Bautista,Jua 11:7-15 (Luc 7:24-30; Luc 16:16).<br \/>\n7 Cuando \u00e9stos se hubieron ido, comenz\u00f3 Jes\u00fas a hablar de Juan a la muchedumbre: \u00bfQu\u00e9 hab\u00e9is ido a ver al desierto? \u00bfUna ca\u00f1a agitada por el viento? 8 \u00bfQu\u00e9 hab\u00e9is ido a ver? \u00bfA un hombre vestido pobremente? Mas los que visten con molicie est\u00e1n en las moradas de los reyes. 9 \u00bfPues a qu\u00e9 hab\u00e9is ido? \u00bfA ver un profeta? S\u00ed, yo os digo que m\u00e1s que un profeta. 10 Este es de quien est\u00e1 escrito: \u201cHe aqu\u00ed que yo env\u00edo a mi mensajero delante de tu faz. Que preparar\u00e1 tus caminos delante de ti.\u201d 1&#8242; En verdad os digo que entre los nacidos de mujer no ha aparecido uno m\u00e1s grande que el Bautista. Pero el m\u00e1s peque\u00f1o en el reino de los cielos es mayor que \u00e9l. 12 Desde los d\u00edas de Juan el Bautista hasta ahora el Reino de los cielos es forzado, y los violentos lo arrebatan. 13 Porque todos los profetas y la Ley han profetizado hasta Juan. 14 Y si quer\u00e9is o\u00edrlo, \u00e9l es Elias, que ha de venir. 15 El que tiene o\u00eddos, que oiga.<\/p>\n<p>Este pasaje sigue l\u00f3gica y cronol\u00f3gicamente al anterior. Cristo hace el elogio del Bautista, prisionero por testimoniar la verdad. Es el modelo de la fidelidad a su misi\u00f3n y de su dignidad. En las masas, que valoraban el premio y castigo con mentalidad del A.T., pod\u00eda esta prisi\u00f3n venir en desmedro del Bautista y de su misi\u00f3n de precursor de Cristo.<\/p>\n<p>La Expectaci\u00f3n Creada en Israel por el Bautista (v.7-9).<br \/>\nLos evangelistas transmiten con una viveza extraordinaria las palabras de Jesucristo sobre el Bautista. Este hab\u00eda creado una gran expectaci\u00f3n cuando apareci\u00f3 anunciando el bautismo de penitencia (Mat 3:5). Hasta el historiador jud\u00edo Josefo se hace cargo de aquel movimiento 10, y las autoridades jud\u00edas de Jerusal\u00e9n enviaron una legaci\u00f3n a preguntarle si \u00e9l era el Mes\u00edas (Jua 1:19-27). Seguramente, a muchos de los que fueron oyentes del Bautista se dirigieron ahora las palabras de Cristo. El Bautista, \u201cen el desierto,\u201d no era una \u201cca\u00f1a agitada por el viento.\u201d Estas, que nacen en abundancia junto al Jord\u00e1n, escenario bautismal de Juan, fueron siempre s\u00edmbolo de vacuidad, de ligereza, de falta de consistencia (1Re 14:15; 2Re 18:21). Pero el Bautista ten\u00eda la reciedumbre moral para enfrentarse contra el escandaloso adulterio de Antipas y Herod\u00edas. No era el Bautista la figura muelle de los cortesanos de Tiberias, que vest\u00edan delicadamente y viv\u00edan placenteramente. Juan ten\u00eda la vestimenta y la austeridad de los profetas. Por eso el \u201ccrescendo\u201d de inquisici\u00f3n sigue: salieron no s\u00f3lo a ver a un profeta, \u201csino a m\u00e1s que profeta.\u201d<\/p>\n<p>El Bautista es el precursor anunciado por Malaqu\u00edas (v. 10).<br \/>\nMalaqu\u00edas hab\u00eda profetizado una visita de Yahv\u00e9 a su templo para hacer juicio a sus sacerdotes y purificarlo. Pero antes enviar\u00eda delante de El (de Dios) un mensajero que preparase esta visita (Mal 3:1). Vers\u00edculos m\u00e1s adelante, Malaqu\u00edas habla, en un contexto impreciso, antes del \u201cD\u00eda del Se\u00f1or,\u201d de un juicio sobre Israel, y que enviar\u00eda a preparar al pueblo al profeta Elias (Mal 3:23.24). De todo esto vino a crearse un ambiente en la tradici\u00f3n jud\u00eda en el que se esperaba que Elias, personalmente, ser\u00eda el que vendr\u00eda a preparar el pueblo a recibir al Mes\u00edas, anunciar\u00eda su venida e incluso ser\u00eda quien lo ungiese 11.<br \/>\nEste texto se aplica al Bautista. Pero esta aplicaci\u00f3n est\u00e1, literariamente, muy acusada en los evangelistas, al cambiar los pronombres personales de la profec\u00eda para aplicarla al Bautista y a Cristo. \u201cTenemos, pues, a la vez una argumentaci\u00f3n y una interpretaci\u00f3n de esta profec\u00eda.\u201d 12 Al menos una utilizaci\u00f3n oportuna.<br \/>\nSi el precursor de Malaqu\u00edas es ahora el Bautista, Cristo es Dios, que viene tras el mismo. Juan fue El\u00edas, que, en la perspectiva ya elaborada del Evangelio, \u201cungi\u00f3\u201d en el bautismo y present\u00f3 \u201coficialmente\u201d a Cristo a Israel, proclam\u00e1ndolo el verdadero Mes\u00edas, \u201cSiervo de Yahv\u00e9.\u201d El evangelio de Mt vuelca los textos del A.T. sobre Cristo.<\/p>\n<p>Cristo da la Valoraci\u00f3n Exacta de la Misi\u00f3n del Bautista (v.11-15).<br \/>\nSi la grandeza del Bautista queda ya expresada con la aplicaci\u00f3n de esta cita de Malaqu\u00edas, a\u00fan se resaltar\u00e1 terminantemente con las palabras de Cristo. Es el mayor entre los nacidos de mujer. En la redacci\u00f3n casi id\u00e9ntica del lugar paralelo en Lc se dice que no hubo \u201cprofeta mayor\u201d que el Bautista. Sin embargo, esta adici\u00f3n falta en varios c\u00f3dices y versiones 13, y los autores se dividen en considerarla como aut\u00e9ntica o como una glosa explicativa. Pero el texto de Mt da suficientemente el pensamiento al decir que es \u201cm\u00e1s que un profeta\u201d (v.9). Los profetas hablaban del Mes\u00edas \u201cdesde lejos,\u201d Juan lo ve y lo presenta a Israel. Lo hace por su dignidad prof\u00e9tica de precursor.<br \/>\nAs\u00ed, Juan es, metaf\u00f3ricamente, el Elias que ha de venir (v.14).<br \/>\nPor eso \u201ctodos los profetas y la Ley han profetizado hasta Juan\u201d (v.13). Con \u00e9l termina la preparaci\u00f3n, y con Cristo comienza el ingreso en el reino.<br \/>\nPero se dir\u00eda que el pensamiento pol\u00e9mico-apolog\u00e9tico sobre la dignidad de Cristo y su obra se vuelve a acusar. Si el Bautista es el \u201cmayor\u201d profeta por su dignidad de precursor, el ingreso y pertenencia del \u201cmenor\u201d en el reino es \u201cmayor que Juan Bautista\u201d; pues entre una funci\u00f3n carism\u00e1tico-prof\u00e9tica y preparatoria para el reino y la incorporaci\u00f3n al mismo, la superioridad est\u00e1 por \u00e9ste. Era Elias por su papel, conforme a la profec\u00eda de Malaqu\u00edas, y lo era porque ten\u00eda \u201cel esp\u00edritu y el poder de Elias\u201d (Luc 1:17).<br \/>\nA este ingreso en el reino, preparativamente contribuy\u00f3 el Bautista. Sin embargo, el pensamiento de Mt resulta abigarrado y, probablemente, fuera de su lugar. Lc cita esto mismo en otro contexto (Luc 16:16) y en forma m\u00e1s clara. Debe de ponerse aqu\u00ed por la tem\u00e1tica del Bautista.<br \/>\nDesde los d\u00edas de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia (\u03b2\u03b9\u03ac\u03b6\u03b5\u03c4\u03b1\u03b9), y los violentos (\u00a1\u03ca\u03b1\u03c3\u03c4\u03b1\u03af) lo arrebatan (v.12). La palabra \u03b2\u03b9\u03ac\u03b6\u03bf\u03bc\u03b1\u03b9, \u201chacer fuerza,\u201d puede ser susceptible de diversas formas. La media es clara en Lc (Luc 16:16), aunque el verbo aparece con un complemento 11. En cambio, en Mt la forma sin complemento aparece en pasiva. El \u201cReino de los cielos es violentado\u201d (experimenta violencia); por eso, \u201cs\u00f3lo los esforzados (\u03b2\u03b9\u03ac\u03c3\u03c4\u03b1\u03af) lo \u201carrebatan\u201d (\u03ac\u03c1\u03c0\u03ac\u03b6\u03bf\u03c5\u03c3\u03b9\u03bd). Esta violencia, \u00bfde qui\u00e9n procede? \u00bfDe la misma naturaleza del Reino? \u00bfO de los fariseos contra los fieles que quieren ingresar en \u00e9l? Esta \u00faltima interpretaci\u00f3n parece ser la interpretaci\u00f3n m\u00e1s plausible, si no de modo exclusivo, s\u00ed preferentemente. Si la primera tendr\u00eda a su favor el aviso de Cristo de que hay que entrar por la \u201cpuerta estrecha\u201d (Mat 7:13-14), la segunda tiene a su favor las tremendas palabras de Cristo a los fariseos: \u201cCerr\u00e1is a los hombres el reino de los cielos. Ni entr\u00e1is vosotros ni permit\u00eds entrar a los que quer\u00edan entrar\u201d (Mat 23:1; Luc 11:52). Era toda una estrategia de coacci\u00f3n y persecuciones contra los fieles de Cristo (Jua 9:22), m\u00e1s a la hora de la composici\u00f3n evang\u00e9lica.<br \/>\nEl elogio e identificaci\u00f3n del Bautista con Elias, como se ha visto, termina con una frase excitante para saber captar el sentido intencionado de su afirmaci\u00f3n: \u201cEl que tenga o\u00eddos, que oiga.\u201d Expresiones que para lo mismo usaban los rabinos, v.gr., inclinar el o\u00eddo, abrir la oreja, etc. 15<br \/>\nPuede haber en todo este paneg\u00edrico sobre el Bautista sentencias de Cristo dichas en ocasiones diversas, e incluso alguna apreciaci\u00f3n de la Iglesia primitiva palestina, que se unen, tem\u00e1ticamente, tanto para situar la personalidad del Bautista, como para relacionarlo en su misi\u00f3n de \u201csiervo\u201d ante Cristo, ante pol\u00e9micas ambientales, aun persistentes, como antes se ha visto. Sobre todo, con el hecho de ser Cristo bautizado por Juan, ya conectaba con su valor de Precursor. Pero era necesario autorizar, en pleno cristianismo, la relaci\u00f3n de \u201cmisiones\u201d Cristo-Bautista, ante posibles-probables-pol\u00e9micas contempor\u00e1neas aludidas. Por eso, la frase inicial (v.7) no exige, en estos m\u00e9todos, una apolog\u00eda instant\u00e1nea. Puede ser un cuadro sint\u00e9tico de elogios diversos.<\/p>\n<p>Censura a la generaci\u00f3n contempor\u00e1nea,Jua 11:16-19 (Luc 7:31-35).<br \/>\nCristo, al decir ante la misma experiencia de los hechos que s\u00f3lo los \u201cesforzados\u201d alcanzan ingresar en el reino, va a exponer la estampa de la veleidad de la generaci\u00f3n en que vive, y a la que el Bautista trat\u00f3 de \u201cpreparar\u201d para recibir al Mes\u00edas. Es una cr\u00edtica al Israel \u201cmaterializado\u201d por el farise\u00edsmo.<\/p>\n<p> 16 \u00bfA qui\u00e9n comparar\u00e9 yo esta generaci\u00f3n? Es semejante a ni\u00f1os sentados en la plaza, que se gritan unos a otros I7 diciendo: \u201cOs tocamos la flauta, y no hab\u00e9is bailado; hemos endechado, y no os hab\u00e9is golpeado el pecho.\u201d 18 Porque vino Juan, que no com\u00eda ni beb\u00eda, y dicen: Est\u00e1 pose\u00eddo del demonio. 19 Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: Es un comil\u00f3n y un bebedor de vino, amigo de publ\u00edcanos y pecadores. Y la Sabidur\u00eda se justifica por sus obras.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfA qui\u00e9n comparar\u00e9 esta generaci\u00f3n?\u201d La escena se describe con un gran realismo. Se trata de una par\u00e1bola, pues los elementos se toman en su sentido directo, y Cristo no los alegoriza. En el Talmud se menciona la \u201cflauta de los muertos\u201d y \u201cla flauta de las bodas\u201d 16. La escena es la de dos grupos de chicos en una plaza, que siempre est\u00e1n dotados de un instintivo recurso para imaginar las escenas que ven. Pero otro grupo de ellos no quiso jugar con \u00e9stos, en ninguna de las formas que le brindaban, ni con cantos de alegr\u00eda ni de tristeza.<br \/>\nAs\u00ed compara al Bautista con Cristo. El primero no tomaba \u201cpan ni vino,\u201d viv\u00eda, con austeridad de todo, en el desierto, e Israel, de hecho, no le hizo caso (Luc 7:30); viene Cristo, asistiendo misioneramente a banquetes con publ\u00edcanos y pecadores, lo desprecian y hasta le acusan de estar pose\u00eddo por el demonio (Luc 7:33). Para un oriental es normal atribuir los actos no normales a la presencia de malos esp\u00edritus. Hoy mismo los \u00e1rabes llaman a un hombre as\u00ed magn\u00fam, es decir, hombre pose\u00eddo por el g\u00ednn, esp\u00edritu de locura. En el Cor\u00e1n se dice que Mahoma fue llamado magn\u00fam por sus adversarios l7.<br \/>\nLa doctrina que se desprende es clara. La culpabilidad de los fariseos, que cierran los ojos a la luz a causa de sus prejuicios, queda al desnudo y censurada 18.<br \/>\nPero \u201cla Sabidur\u00eda se ha justificado con sus obras\u201d (Mt). La mayor parte de los c\u00f3dices pone \u201cpor sus hijos,\u201d como en Lc. Pero en otros varios c\u00f3dices, entre ellos B, ponen por sus obras. Se sospecha que la primera lectura de Mt sea correcci\u00f3n por el influjo del lugar paralelo de Lc.<br \/>\nEn contraste con esta actitud jud\u00eda antes descrita, la obra de Cristo fue justificada y reconocida. El mismo Lc dir\u00e1 del Bautista: \u201cY todo el pueblo, aun los publ\u00edcanos, despu\u00e9s de o\u00edrle, reconocieron la justicia de Dios, recibiendo el bautismo de Juan\u201d (Luc 7:29). Y Lc, en lugar paralelo de Mt, dice: \u201cMas sus hijos han hecho justicia a la Sabidur\u00eda\u201d (Luc 7:35). Las obras de Cristo, que producen la conversi\u00f3n de las gentes e incorporaci\u00f3n al Reino, son las que hicieron reconocer la \u201cjusticia de Dios\u201d (Lc), es decir, el plan de Dios; o, como dice Mt, \u201ccon sus obras se justifica la Sabidur\u00eda.\u201d<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 Sabidur\u00eda es \u00e9sta? Se propuso que fuese Cristo, la Sabidur\u00eda encarnada19. Pero Cristo no se designa nunca as\u00ed en el Evangelio. En cambio, resulta m\u00e1s natural y l\u00f3gico entenderlo de la providencia de Dios, ya que en todo esto est\u00e1 actuando la Sabidur\u00eda, como se expresa en los libros sapienciales (Sab 8:4b; Eco 15:7a; 1Co 1:21.24). Esta es, pues, la Sabidur\u00eda de Dios, conduciendo las almas al Reino, y que fue glorificada por los que reconocieron la verdad de Cristo e ingresaron en \u00e9l. As\u00ed la Sabidur\u00eda \u201cha sido justificada por todos sus hijos\u201d (Luc 7:35) 20.<\/p>\n<p>Se anuncia el castigo de varias ciudades,Luc 11:20-24 (Luc 10:13-15).<br \/>\n20 Comenz\u00f3 entonces a increpar a las ciudades en que hab\u00eda hecho muchos milagros porque no hab\u00edan hecho penitencia: 21 \u00a1Ay de ti, Coroza\u00edn; ay de ti, Betsaida! porque, si en Tiro y en Sid\u00f3n se hubieran hecho los milagros hechos en ti, mucho ha que en saco y ceniza hubieran hecho penitencia. 22 As\u00ed, pues, os digo que Tiro y Sid\u00f3n ser\u00e1n tratadas con menos rigor que vosotras en el d\u00eda del juicio. 23 Y t\u00fa, Cafarna\u00fam, \u00bfte levantar\u00e1s hasta el cielo? Hasta el infierno ser\u00e1s precipitada. Porque, si en Sodoma se hubieran hecho los milagros hechos en ti, hasta hoy subsistir\u00eda. 24 As\u00ed, pues, os digo que el pa\u00eds de Sodoma ser\u00e1 tratado con menos rigor que t\u00fa el d\u00eda del juicio.<\/p>\n<p>Mt une este pasaje con el anterior por la incolora soldadura de \u201centonces.\u201d Lc lo pone en otro contexto. Pero hay uni\u00f3n l\u00f3gica, tan propia de Mt. Ante la actitud hostil de los fariseos, acabada de describir, yuxtapone otra actitud semejante de algunas ciudades en las que \u00e9l predic\u00f3. Literariamente usa el estilo \u201c paralel\u00edstico\u201d en la descripci\u00f3n doctrinal de las ciudades.<br \/>\nCristo increpa a las ciudades &#8211; Coroza\u00edn, Betsaida, Cafarna\u00fam &#8211; porque en ellas hab\u00eda hecho muchos milagros, y, sin embargo, no se hab\u00edan convertido a El. Todas est\u00e1n situadas en la ribera NO. del lago Tiber\u00edades. Coroza\u00edn es, probablemente, el actual Khirbet Kerazeth, a cuatro kil\u00f3metros al norte de Tell Hum, con el que se identifica Cafarna\u00fam. S\u00f3lo se discute sobre la existencia de una o dos Betsaidas21.<br \/>\nLa doctrina que tantas veces hab\u00eda ense\u00f1ado all\u00ed Jes\u00fas, rubricada con milagros, les hac\u00eda ver que El era el Mes\u00edas. Pero no respondieron a esta misi\u00f3n privilegiada que les dispens\u00f3; no cambiaron su modo de ser, su judaismo rab\u00ednico; no se \u201cconvirtieron\u201d (\u03bc\u03b5\u03c4\u03b5\u03bd\u03cc\u03b7\u03c3\u03b1\u03bd).<br \/>\nPero Cristo va a decir la culpabilidad que por ello tuvieron, al compararlas con las antiguas ciudades malditas: Tiro, Sid\u00f3n, Sodoma. Estas no fueron escenario de la predicaci\u00f3n de Cristo. Mas les dice, hipot\u00e9ticamente, que si en ellas se hubieran hecho los \u201cmilagros\u201d que se hicieron en Coroza\u00edn, Cafarna\u00fam y Betsaida, aqu\u00e9llas hubieran cambiado su modo de ser (\u03bc\u03b5\u03c4\u03b5\u03bd\u03cc\u03b7\u03c3\u03b1\u03bd), llorando, amargamente, su pasado en \u201csaco y ceniza.\u201d Esta era la costumbre que se usaba en los d\u00edas de penitencia y gran ayuno (Jua 3:5-8; Jer 6:26). Las ciudades, cl\u00e1sicamente malas, no tuvieron la Luz como la tuvieron \u00e9stas.<br \/>\nEl ingreso de estas gentes en el reino, despu\u00e9s de tantos milagros, fue, cuantitativamente, m\u00ednimo. Y, en el fondo, era debido a que, ambientados y extraviados por el rabinismo, el Mes\u00edas no se presentaba con los rasgos deformados con que \u00e9ste lo interpretaba y presentaba. Mas por ello tendr\u00eda castigo. \u00bfCu\u00e1ndo? \u201cEn el d\u00eda del juicio.\u201d Este d\u00eda y este juicio, formulado en absoluto, es un termino cl\u00e1sico y t\u00e9cnico de referencia como algo sabido de todos (Mat 24:26; Lc 21-34, etc.); era el juicio final admitido en la literatura jud\u00eda 22.<br \/>\nSi se apostrofa especialmente a Cafarna\u00fam, es que Cafarna\u00fam fue la patria adoptiva de Cristo (Mat 4:13). All\u00ed mor\u00f3 con cierta permanencia, all\u00ed hizo m\u00e1s milagros, all\u00ed hubo m\u00e1s luz (Mar 1:22-34; Mar 1:21-27). La f\u00f3rmula \u201cpor ventura te levantar\u00e1s hasta el cielo,\u201d es el modo con el que se expresa el orgullo o el tiempo de prosperidad de una ciudad o un pueblo (Isa 14:13). Y como la respuesta fue el desprecio a su Mes\u00edas, el castigo se expresa con la forma tradicional: \u201cBajar\u00e1s hasta el Infierno\u201d, ser\u00e1 su humillaci\u00f3n por castigo (Isa 14:15) 23.<\/p>\n<p>Cristo proclama la fe como don del Padre y revela Su Naturaleza,Isa 11:25-27<br \/>\n(Luc 10:21-22).<br \/>\n25 Por aquel tiempo tom\u00f3 Jes\u00fas la palabra y dijo: Yo te alabo, Padre, Se\u00f1or del cielo y de la tierra, porque ocultaste estas cosas a los sabios y discretos y las revelaste a los peque\u00f1uelos. 26 S\u00ed, Padre, porque as\u00ed lo has querido. 27 Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo quisiere revel\u00e1rselo.<\/p>\n<p> Este pasaje lo traen Mt y Lc. La f\u00f3rmula vaga con que lo citan ambos no permite fijar su cronolog\u00eda (\u03b5\u03bd \u03b5\u03c7\u03b5\u03af&#8217;\u03bd\u03c9 \u03c4\u03c9 \u03c7\u03b1\u03c6\u03c9). En ambos se ve una uni\u00f3n l\u00f3gica con el distinto pasaje anterior que citan, como clave de explicaci\u00f3n \u00faltima del rechazo del misterio de Cristo en las ciudades citadas (Mt), o del verdadero motivo por qu\u00e9 alegrarse los setenta y dos disc\u00edpulos al retorno de su misi\u00f3n (Lc).<br \/>\nEste pasaje es, doctrinalmente, de un gran valor.\u201dLa perla m\u00e1s preciosa de Mateo,\u201d lo llama Lagrange 24. Es una revelaci\u00f3n o sugerencia fort\u00edsima de la divinidad de Cristo. Se ha dicho de \u00e9l que es \u201cun aerolito ca\u00eddo del cielo de Juan.\u201d 25 Conceptualmente, se entronca con Juan. Sin embargo, Cerfaux, reaccionando contra la opini\u00f3n corriente, ha hecho ver que es un logion que utiliza un vocabulario ajeno a Juan, y que presenta una teolog\u00eda que no tiene su equivalente exacto en el cuarto evangelio, sino que, por el contrario, encuentra buenos paralelos en los Sin\u00f3pticos y en la literatura jud\u00eda 26.<br \/>\nMt dice que \u201centonces\u201d Jes\u00fas \u201chabl\u00f3\u201d (\u03ac\u03c0\u03bf\u03ba\u03c1\u03b8\u03b5&#8217;\u03c2). El t\u00e9rmino que usa parecer\u00eda que responde a una pregunta, pero no es m\u00e1s que la traducci\u00f3n material de un t\u00e9rmino hebreo (\u00abanah), que lo mismo significa \u201cresponder\u201d que \u201ctomar la palabra,\u201d \u201chablar.\u201d Lc, en el lugar paralelo, matiza el estado en que Cristo se encontraba. Por acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo \u201cse llen\u00f3\u201d de gozo y exclam\u00f3: \u201cEs un hecho \u00fanico en lo que se conoce, evang\u00e9licamente, de la historia de Cristo.\u201d 27<br \/>\nLos \u201csabios\u201d de que habla (\u03c3\u03bf\u03c6\u03ce\u03bd) son los que poseen la sabidur\u00eda (hakan), y los \u201cprudentes\u201d (\u03c3\u03c5\u03bd\u03b5\u03c4\u03ce\u03bd = &#8216;arum) son los que poseen la habilidad de conducirse en los negocios de la vicia. Ambos tienen valor pleon\u00e1stico por el ser humano de valer en la vida (Isa 29:14-19). Aqu\u00ed se refiere a los fariseos &#8211; \u201csabios\u201d &#8211; \u03bd a los dirigentes jud\u00edos &#8211; \u201cprudentes\u201d -. A \u00e9stos ocult\u00f3 el Padre el misterio del reino (\u03c4\u03b1\u03cd\u03c4\u03b1) que revel\u00f3 a los \u201cpeque\u00f1os\u201d (\u03bd\u03b7\u03c0\u03af\u03bf\u03b9\u03c2), a los que culturalmente pod\u00edan no ser m\u00e1s que ni\u00f1os, y a los que se equiparaban a ellos por su simplicidad y por ser considerados en la antig\u00fcedad casi como sin valor. Y el reino es don del Padre y no exigencia de clases. Probablemente aqu\u00ed se refiere a los ap\u00f3stoles. En el contexto, Lc se dirig\u00eda a los \u201cdisc\u00edpulos\u201d (Luc 10:23). Sin embargo, el contexto es incierto, pues Mt trae esta segunda parte en otro contexto (Mat 13:16.17).<br \/>\nLuego se goza en la lib\u00e9rrima voluntad de esta econom\u00eda divina del Padre: \u201cPorque te plugo,\u201d expresi\u00f3n frecuente en los escritos talm\u00fadicos. El gozo de Cristo no es por la ceguera de ellos, sino porque la causa de todo esto es el plan inescrutable de la voluntad de Dios 28.<br \/>\nEl v.27 es de una importancia muy grande. Se pueden distinguir en \u00e9l tres ideas:<br \/>\na) \u201cTodo me ha sido entregado por mi Padre.\u201d<br \/>\nb) \u201cY nadie conoce al Hijo sino el Padre.\u201d \u201cY nadie conoce al Padre sino el Hijo.\u201d<br \/>\nc) \u201cY aquel a quien el Hijo quisiere revel\u00e1rselo.\u201d<\/p>\n<p> a) Primeramente, Jesucristo dice que el Padre \u201cle dio todas las cosas\u201d (\u03c0\u03ac\u03bd\u03c4\u03b1 \u03bc\u03bf\u03b9 \u03c0\u03b1\u03c1\u03b5\u03b4\u03cc\u03b8\u03b7). Conceptualmente tiene su entronque con Jn: \u201cEl Padre ama al Hijo y ha puesto en sus manos todas las cosas\u201d (\u03c0\u03ac\u03bd\u03c4\u03b1 \u03b4\u03ad\u03b4\u03c9\u03c7\u03b5\u03bd) (Jua 3:35). El Padre le dio todas las cosas (\u03c0\u03ac\u03bd\u03c4\u03b1 \u03b5\u03b4\u03c9\u03c7\u03b5\u03bd) (Jua 13:3). Los pasajes de Jn hablan no de la naturaleza divina, sino del poder incomparable que el Padre confiere a Cristo por raz\u00f3n de su uni\u00f3n hipost\u00e1tica. Tambi\u00e9n se pens\u00f3 por alg\u00fan autor si este \u201ctodas las cosas\u201d no se referir\u00e1 s\u00f3lo a su funci\u00f3n mesi\u00e1nica 29. Pero todo depende del valor que se d\u00e9 a la otra parte del vers\u00edculo b).<br \/>\nb) La segunda afirmaci\u00f3n de Cristo es que \u201cnadie conoce al Hijo sino el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo.\u201d \u00bfQu\u00e9 valor tiene esta afirmaci\u00f3n tan exclusiva y excepcional?<br \/>\nLa afirmaci\u00f3n es correlativa. Pero en el texto se refiere al conocimiento. Filol\u00f3gicamente, el verbo que usa (\u03b5\u03c0\u03b9\u03b3\u03b9\u03bd\u03ce\u03c3\u03c7\u03b5\u03b9) hab\u00eda de traducirse, por su estructura, por un sobreconocimiento. Pero en la koin\u00e9 se prefieren los verbos compuestos, sin que ello incluya, de suyo, un matiz especial. Lc en el mismo pasaje usa el verbo simple (\u0390\u03bd\u03ce\u03c3\u03c7\u03b5)\u00b7<br \/>\nEn esta ense\u00f1anza de Cristo, \u00bfse pretende s\u00f3lo ense\u00f1ar el hecho de su mesianidad? \u00bfO ense\u00f1ar o sugerir fuertemente adem\u00e1s su filiaci\u00f3n divina? Las razones que llevan a esto son las siguientes: 1) Extra\u00f1a el \u00e9nfasis que se pone en este conocimiento que existe entre el Padre y el Hijo. Era tema demasiado evidente en la Escritura el conocimiento que Dios tiene de todas las cosas. Se lo caracteriza como un atributo suyo propio, llam\u00e1ndole el \u201cConocedor de los corazones\u201d (Hec 1:24). Por eso este conocimiento del que aqu\u00ed se trata debe de ser algo profund\u00edsimo, ya que invoca el atributo divino de la sabidur\u00eda como el \u00fanico que puede comprender este mutuo \u201cconocimiento\u201d de qui\u00e9n sea el Padre y el Hijo.<br \/>\n2) Este conocimiento es trascendente. Es algo reservado al Padre y al Hijo. Por eso, si los hombres lo saben, es debido a una \u201crevelaci\u00f3n del Hijo\u201d (v.27). Y esta revelaci\u00f3n es la obra de Cristo.<br \/>\n3) Esta \u201crevelaci\u00f3n\u201d es ciertamente que El es el Mes\u00edas, el Hijo de Dios; pero no s\u00f3lo en lo que tiene de hecho ser el Mes\u00edas, sino que ha de ser en cuanto va descubriendo su verdadera naturaleza divina con palabras y obras.<br \/>\nJ. Jerem\u00edas piensa que la frase fuese, primitivamente, de \u201cestilo parab\u00f3lico\u201d y usada por Cristo en forma \u201cadaptada\u201d: el conocimiento que se tienen un padre y su hijo. Que un padre y su hijo se conozcan \u00edntima y perfectamente no es verdad; es, en realidad, una familiaridad muy relativa. Aparte que otras personas pueden conocer a otro \u201cpadre\u201d mucho mejor que sus mismos hijos, sin falta de que el \u201chijo\u201d se lo \u201crevele\u201d: \u00fanico modo, aqu\u00ed, de conocerle (v.27d). Se quer\u00eda decir, en la hip\u00f3tesis parab\u00f3lica, que el art\u00edculo de el Hijo corresponder\u00eda al hijo determinado de la par\u00e1bola 29. Todo esto es muy hipot\u00e9tico, y en este contexto no interesa, pues est\u00e1 perfectamente explicado &#8211; incluso a pesar de su \u201cadaptaci\u00f3n\u201d a Cristo como Hijo &#8211; que recibe \u201ctodo,\u201d incluido el \u201cconocimiento\u201d excepcional, de \u201cmi Padre\u201d (\u03c5\u03c0\u03cc \u03c4\u03bf\u03c5 \u03c0\u03b1\u03c4\u03c1\u03cc\u03c2 \u03bc\u03bf\u03c5) (\u03bd.27) que es el \u201cPadre\u201d celestial del v.25. \u201cAbba\u201d es el substractum arameo de la pal abra \u201cPadre\u201d o\u201dw\u00bf Padre.\u201d Si Mt en el v.27bc no pone la forma \u201cmi Padre,\u201d y lo pone en el v.27a, es que respeta el original de Cristo, llamando al Padre (Dios) \u201cmi Padre.\u201d<br \/>\nEn las concepciones jud\u00edas, el Mes\u00edas era calificado como Hijo de Dios por excelencia. Pero no pasaba de un sentido moral de adopci\u00f3n y especial providencia sobre \u00e9l, ya que \u00e9ste hab\u00eda de proceder por sola v\u00eda humana de la casa de David.<br \/>\nComo se est\u00e1 en una l\u00ednea de \u201cconocimiento\u201d de Padre-Hijo, si esta filiaci\u00f3n y paternidad no es metaf\u00f3rica, ha de ser real.<br \/>\nPero es dif\u00edcil pensar que aqu\u00ed no trascienda el sentido metaf\u00f3rico de simple mesianismo humano, y no ya por el intento de los evangelistas de este logion, que lo presentan en varios pasajes evang\u00e9licos como Dios, sino por alg\u00fan hecho concreto en su momento hist\u00f3rico. Tal es el pasaje, que traen los tres sin\u00f3pticos, sobre la pregunta que hace Cristo a los fariseos sobre el origen del Mes\u00edas, para sugerir que \u00e9ste no es solamente de origen dav\u00eddico, sino tambi\u00e9n de origen \u201cdani\u00e9lico\u201d &#8211; trascendente: divino (cf. Comentario a Mat 22:41-46). Por eso, en el contexto del evangelio total de Mt, esta ense\u00f1anza de Cristo se refiere a un \u201cconocimiento\u201d no s\u00f3lo muy superior al de los profetas, sino a un conocimiento que corresponde al alma de Cristo por ser \u00e9l de naturaleza divina: el Hijo de Dios.<br \/>\n4) A esto mismo lleva el que este pasaje de Mt-Lc se entronca, por semejanza conceptual, con otros pasajes del evangelio de Jn, en los que se habla claramente de la divinidad de Cristo como Verbo encarnado (Jua 5:10-40; Jua 7:25-29), s\u00f3lo que la formulaci\u00f3n de este pasaje Mt-Lc es a\u00fan m\u00e1s vigorosa que la que tiene en los mismos pasajes aludidos de Jn.<br \/>\nUn autor resume as\u00ed el valor de este texto: \u201cPasaje de tono jo\u00e1nico, pero bien atestiguado en Mateo, lo mismo que en Lucas, y de primera importancia, porque se manifiesta, con el m\u00e1s primitivo fondo de la tradici\u00f3n sin\u00f3ptica, una conciencia clara de la filiaci\u00f3n divina de Jes\u00fas.\u201d 30<br \/>\n5) A la hora de la composici\u00f3n de los evangelios, este lenguaje dif\u00edcilmente podr\u00eda entenderse de otra manera que de la divinidad de Cristo (cf. Mat 12:6.8). Tal era, al menos, su valoraci\u00f3n por la Iglesia de los evangelios. El tema de la revelaci\u00f3n de \u201cm\u00e1s que Mes\u00edas,\u201d es el que \u00e9ste es el Hijo de Dios.<br \/>\nCristo, al hablar de este conocimiento, para algunos, lo hace como Verbo divino. Esta posibilidad no puede negarse. Ser\u00eda un caso de \u201ccommunicatio idiomatum.\u201d 31 Pero no parece probable. A Cristo en los evangelios, incluido Jn, se le presenta hablando y obrando como Verbo encarnado. Y por raz\u00f3n de la persona divina es y puede llamarse en verdad Hijo de Dios 32.<br \/>\nY en cuanto a ese conocimiento excepcional que Cristo tiene de su Padre, puede muy bien ser el conocimiento, no solamente el sobrenatural, sino el absolutamente \u00fanico que el alma humana de Cristo tiene por su \u201cvisi\u00f3n beat\u00edfica\u201d 33. As\u00ed ve su filiaci\u00f3n divina y la correlativa paternidad divina de Dios.<br \/>\nc) La \u00faltima parte del vers\u00edculo ense\u00f1a que, si este conocimiento es absolutamente trascendental a los seres humanos, el Hijo encarnado es el que puede revelarlo (v.27c; Jua 1:18).<\/p>\n<p>Invitaci\u00f3n a venir a El,Jua 11:28-30.<br \/>\n28 Venid a m\u00ed todos los que est\u00e1is fatigados y cargados, que yo os aliviar\u00e9. 29 Tomad sobre vosotros mi yugo y aprended de m\u00ed, que soy manso y humilde de coraz\u00f3n, y hallar\u00e9is descanso para vuestras almas, 30 pues mi yugo es blando, y mi carga, ligera.<\/p>\n<p> Per\u00edcopa propia de Mt. Su situaci\u00f3n hist\u00f3rica es discutida. Por eso este logion se considera separadamente.<br \/>\nCristo hace una invitaci\u00f3n a \u201ctodos\u201d los que trabajan \u201ccon cansancio\u201d y est\u00e1n \u201ccargados.\u201d Son dos expresiones sin\u00f3nimas, sobre todo en la estructura binaria de estas sentencias del Salvador, lo mismo que frecuentemente en otras expresiones \u201csapienciales.\u201d Estos trabajos no deben de ser los trabajos y labores f\u00edsicos, aunque se pueda pensar en ellos, en este evangelio \u201cetizado\u201d de Mt adaptado y extendido a la vida cotidiana.<br \/>\n\u201cTomar el yugo\u201d de la Thorah, del cielo, de los preceptos, era una expresi\u00f3n usual en el rabinismo y que aparece en el A.T. Significa que el hombre est\u00e1 sometido a ellos como el esclavo a su trabajo (cf. Jer c.28; Isa 58:6; etc.).<br \/>\nComo van a ser aliviados por la doctrina de Cristo (v.30), se trata del farise\u00edsmo y de sus pr\u00e1cticas y leyes. Su doctrina era \u201cformulista\u201d e \u201cinsoportable\u201d por sus infinitos preceptos y una minuciosa reglamentaci\u00f3n asfixiante (Luc 11:46).<br \/>\n\u201cEl jud\u00edo estaba envuelto en 613 prescripciones del c\u00f3digo mosaico, reforzadas de tradiciones sin n\u00famero; la vida del fariseo era una intolerable servidumbre. El \u00faltimo libro de la Mishna, que comprende doce tratados, est\u00e1 todo entero consagrado a estas prescripciones minuciosas. Imposible dejar su casa, tomar alimento, hacer una acci\u00f3n cualquiera sin exponerse a mil infracciones. El temor de caer en ellas paralizaba el esp\u00edritu y anulaba el sentido superior de la moral natural. Toda la religi\u00f3n degeneraba en un formalismo mezquino.\u201d 34 Est\u00e1n \u201cfatigados\u201d y \u201ccargados\u201d de toda esa seca e insoportable reglamentaci\u00f3n. A todos \u00e9sos les dice que \u201cvengan a El,\u201d y El, con su doctrina de amor, les \u201caliviar\u00e1,\u201d literalmente os \u201cdescansar\u00e1\u201d (\u03b1\u03bd\u03b1\u03c0\u03b1\u03cd\u03c3\u03c9), lo que es un descanso \u201crestaurador\u201d 35.<br \/>\nFrente a este hast\u00edo, Cristo les invita a tomar \u201csu yugo.\u201d Este era usual entre los jud\u00edos como sin\u00f3nimo de la Ley 36. El yugo de Cristo es su doctrina. Paralel\u00edsticamente les dice algo que suele traducirse por \u201caprended de m\u00ed\u201d (\u03bc\u03ac\u03b8\u03b5\u03c4\u03b5 \u03b1\u03c0&#8217; \u03b5\u03bc\u03bf\u03cd). Pero esta traducci\u00f3n no es ambiental. Usada frecuentemente en el Talmud, dice: \u201cEntrad en mi escuela,\u201d aproxim\u00e1ndose a \u201csed instruidos por m\u00ed.\u201d Frente al aprendizaje del rabinismo, Cristo se proclama Maestro, y frente a las prescripciones rab\u00ednicas \u201cinsoportables\u201d &#8211; \u201dimportabilia\u201d -, El les ofrece unas prescripciones \u00fanicas: \u201cporque soy manso y humilde de coraz\u00f3n.\u201d El coraz\u00f3n es para los semitas la sede de los afectos y conducta. Tal es la actitud del espiritu de Cristo. A la mansedumbre se opone la ira, el ser \u00e1spero; a la humildad, la soberbia. El magisterio de los fariseos y doctores de la Ley era soberbio y buscaban con ello \u201cla gloria unos de otros\u201d (Jua 5:44). De ah\u00ed, f\u00e1cilmente, el tono \u00e1spero e iracundo contra todo el que no se sometiera a sus lecciones. Prueba de ello es su odio a Cristo. Mas todo lo opuesto es el magisterio de \u00e9l.<br \/>\nEn el tercer miembro de este logion, a los que vengan a su magisterio, tomen su yugo, les promete que \u201challar\u00e9is descanso para vuestras almas.\u201d \u201cAlma\u201d (\u03c8\u03c5\u03c7\u03ae) est\u00e1 por persona (Jer 6:16). Porque no s\u00f3lo su \u201cyugo es blando\u201d y su \u201ccarga ligera,\u201d sino que da \u201cvida abundante\u201d (Jua 10:10), y, con ella &#8211; la gracia -, la vida se restaura, se expansiona, se hace sobrenaturalmente gozosa. No en vano las palabras de Cristo &#8211; su doctrina &#8211; son \u201cesp\u00edritu y vida\u201d (Jua 6:33). Esta dulzura estaba profetizada del Mes\u00edas (Zac 1:9ss;cf. Mat 5:11).<\/p>\n<p>  1 Lagrange, \u00e9vangile s. St. Matthieu (1927) p.216-217. &#8211; 2 Josefo, Antiq. XVII 5:2. &#8211; 3 Jo\u00fcon, L&#8217;\u00e9vang. (1930) p.69. &#8211; 4 ocalipsis de Bar 73:2v.; Libro de Henoc 25:5v.; Libro de los Jubileos 23:26v.; 4 Esdias 8:52v. &#8211; 5  Strack-B Kommentar. I p.593-596.  &#8211; 6  Mg 6:1284; cf. 87:1329.   &#8211; 7 Reuss, Theol. Chret. t.l p. 143-145. &#8211; 7 Bonnard, L&#8217;\u00e9vang. s. S\u00ed.  Matth. (1963) p.161. &#8211; 8 Brunec, en VD (1957) 193-203.262-270.321-331. &#8211; 9 Buzy, \u00e9vang. s. St. Matth. (1946) 140-141; Saint Jean Baptiste (1922) 280-306; R. Groehl, Die Gesandtschaft Johannes des Taufers an Christus (1932); J. Dupont, L&#8217;ambassade de Jean Baptiste (Mat 11:2-6; Luc 7:18-23); Nouv. Rev. Th\u00e9ol. (1961) p.805-821.943-959; M. Brunec, De kgatwne Johannis Baptistae (Mat 11:2-24): VD (1957) p. 193-203.262-270.321 -331. &#8211; 10  Antiq. XVIII 5:2.  &#8211; 11 Strack-B., Kammentar. I p.779-798; Bonsirven, \/\/ Giudaismo palestinese ai lempo di Ges\u00fc Cristo (1950) p. 126-127. &#8211; 12 Lagrange, \u00e9vang. s. S\u00ed. L\u00fae (1927) 219. &#8211; 13 Nestl\u00e9, N.T. graece et latine, ap. cr\u00edt.  Luc 7:28. &#8211; 14 Pero, seg\u00fan el vocabulario de los papiros, esto no excluir\u00eda la voz media.  Cf. Moulton-Milligan, Vocabulary of de Greek Testamentfrom the Papyri. (1915-1929) t.2 p.109. &#8211; 15 Strack-B., Kommentar. I p.604. &#8211; 17 Vi Mezia VI 1; &#8211; 16 cf. Kethuboth IV 4. r\u00e1n 15:6; 68:51. &#8211; 18 Vost\u00e9,ParabolaeSelectaeD.   N.J.-Ch. (1933) vol.l p.310-322; Buzy, Lc par\u00e1bales p.109.   &#8211; 19 Rendel harris, The origen of the Prologue to St. John&#8217;s Cospel p.59-62. &#8211; 20 F. Mussner, Der nicht erkannte Kairos (Mat 11:16-19; Luc 7:31-35): B\u00edblica (1959) 599-612. &#8211; 21 Buzy, La Bethsaide de Galil\u00e9e: Rech. Se. Relig. (1938) 570-579; Prat,\/\u00bfms-Christ (1947) I p.466. &#8211; 22 Bonsirven, Le Juda&#8217;isme (1934) I p.286ss. &#8211; 23 J. Huby et X. L\u00e9on-Dufour, L&#8217;\u00e9vangile et les evangiles (1954). &#8211; 24 &#8216;\u00e9vangile s. St. Matthieu (1927) p.226. &#8211; 25 Karl Hase, Geschichte Jesu p.527. &#8211; 26 L. Cerfaux, L&#8217;\u00e9vangile de Jean et le \u201clogion johannique\u201d des Sinoptiques, en L&#8217;Evangik de Jean. \u00e9tudes et problemes (1938) 147-160. Jornadas B\u00edblicas de Lovaina; Les sources scnpturaires de Mat 11:26-27 = Lc 10.21-22: Etud. Th\u00e9ol.  Lov. (1955) 331-  342.  &#8211; 27 Fillion, Vida de X.S. Jesucristo, vers. esp.  (1942) II p.288. &#8211; 28 S. TH., In evang. Matth. comm. c.ll. &#8211; 29 Schanz, Kommentar \u00fcber das Evangelium des heilig.  Lucas (1883) h.l. &#8211; 29 J. Jerem\u00edas, -Abba.\u201d El Mensaje central del N.T. (v. esp.). &#8211; 30 benoit, L&#8217;\u00e9vangile s. St. Matth., en La Sainte Bible de J\u00e9rusalem (1950) p.80 nota e; H. Mertens, L&#8217;Hymme de jubilation chez les Synoptiques Mat 11:25-30; Le&#8217;Mat 10:21-22 (1957); Charlier, L&#8217;action de gr\u00e1ees de Jes\u00fas&#8217;Luc 10:17-24 : Bible et Vie Chr\u00e9tienne (1957) 87-99; L. Cerfaux, Les sources sc\u00f1pturaires de Mat 11:25-30 : Ephem.  Theol. Lov. (1954) 740-746; (1955) 331-343; Rec. Cerfaux (Gembloux 1963) 139-160. &#8211; 31   San Cirilo De A.: MG 72:672-673.   &#8211; 32 S. TH., Summa Theol. 3 q.16 a.2.4.5. &#8211; 33 S. TH., Summa Theol. 3 q.10; P\u00edo XII, Myst\u00edci corporis Christi: AAS (1943) 230; A. Feuillet, Jes\u00fas et la Sagesse divine d&#8217;apres les \u00e9vangiles synoptiques: Rev. Bibl. (1955) p. 161-196; Braun, L&#8217;etude du quatrieme \u00e9vangile: Ephem. Theolog. Lovan.   (1956) p.538-359.  &#8211; 34 Prat, La th\u00e9ologie de St. Paul (1938) vol.l p.28. &#8211; 35 Zorell, Lexic\u00f3n col. 102. &#8211; 36 Jer 5:5; Hec 15:10; Bonsirven, Textes n.404; Strack-B., I 608-610; J. B. Bauer, Das milde Joch una die Ruhe (Mat 21:28-30): Theol. Zeitschrift (Basel); G. Lambert, Mon joug est aise et mon fardeau leger, en N.R.T.N. (1955) p.963-969.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Este es el segundo de los cinco mayores discursos registrados en el libro de Mateo (vea la Introducci\u00f3n: Temas hist\u00f3ricos y teol\u00f3gicos).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>las ciudades de ellos.<\/b> Es decir, en Galilea. Entretanto, los disc\u00edpulos ministraban en los poblados jud\u00edos y alrededor de Galilea (<span class='bible'>Mat 10:5-6<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>11:1 &#8212; Cuando Jes\u00fas termin\u00f3 de dar instrucciones a sus doce disc\u00edpulos, se fue de all\u00ed a ense\u00f1ar y a predicar en las ciudades de ellos 2 Y al o\u00edr Juan, en la c\u00e1rcel, los hechos de Cristo, le envi\u00f3 dos de sus disc\u00edpulos, 3 para preguntarle: \u00bfEres t\u00fa aquel que hab\u00eda de venir (G\u00e9n 49:10; Deu 18:18-19; Isa 9:6; Isa 11:1-5; Isa 35:4-6; Isa 53:1-12; Dan 9:24-27), o esperaremos a otro? &#8211; (V\u00e9ase tambi\u00e9n Luc 7:18-35). \u201cAquel que hab\u00eda de venir\u201d era el Mes\u00edas. Despu\u00e9s de haber proclamado que Jes\u00fas era el \u201cCordero de Dios que quita el pecado del mundo\u201d (Jua 1:29), nos sorprende que Juan haya hecho esta pregunta. La Biblia no revela la raz\u00f3n por la cual la hizo, pero el lenguaje mismo indica que \u00e9l hab\u00eda comenzado a tener dudas acerca de Jes\u00fas, porque aun pregunta, \u201c\u00bfo esperaremos a otro?\u201d Si no ten\u00eda dudas acerca de Jes\u00fas, estas preguntas no tienen sentido.<br \/>\n\t\u00bfC\u00f3mo podr\u00eda Juan dudar? Algunos, queriendo defender a Juan, suponen que Juan solamente quer\u00eda que Jes\u00fas declarara m\u00e1s abiertamente que en realidad El era el Mes\u00edas para acabar con las dudas e inquietudes del pueblo acerca de su identidad (comp\u00e1rese 16:14), pero si eso hubiera sido su pensamiento o motivaci\u00f3n, habr\u00eda enviado disc\u00edpulos a Jes\u00fas anim\u00e1ndole a hacerlo, pero simplemente no fue as\u00ed.<br \/>\n\tRecordemos que aunque Juan era profeta y el gran precursor del Mes\u00edas, la inspiraci\u00f3n de ciertos hombres no evit\u00f3 que tuvieran flaquezas y faltas. Este texto ilustra otra vez que la Biblia habla con toda franqueza de las flaquezas de sus m\u00e1s grandes h\u00e9roes, y la explicaci\u00f3n m\u00e1s razonable de esta pregunta es que Juan ten\u00eda dudas acerca de Jes\u00fas de Nazaret. Por lo menos quer\u00eda tener su confianza reafirmada (ATR).<br \/>\n\tCuando Dios llam\u00f3 a Mois\u00e9s, \u00e9ste le resisti\u00f3 con excusas, indicando su falta de fe en Dios (lo hizo otra vez en N\u00fam 20:12). Solamente con milagros se convenci\u00f3 Gede\u00f3n. La confianza que El\u00edas ten\u00eda en Dios pr\u00e1cticamente desapareci\u00f3 y \u00e9l se escondi\u00f3 en una cueva. Jerem\u00edas y Job denunciaron el d\u00eda de su nacimiento. El ejemplo \u201ccl\u00e1sico\u201d de esto era Pedro quien, despu\u00e9s de andar con Jes\u00fas por m\u00e1s de tres a\u00f1os, lo neg\u00f3 con juramentos.<br \/>\n\tSin duda el estar confinado en la c\u00e1rcel tuvo algo que ver con su flaqueza, porque cuando \u00e9l estaba predicando y bautizando a mucha gente, su fe era muy viva y fuerte. Sea lo haya sido el caso de Juan, aqu\u00ed cabe una advertencia para nosotros. Recu\u00e9rdese que Juan estaba encarcelado. Esta puede ser aun para los m\u00e1s fuertes una experiencia deprimente. Juan ya no estaba en el sol del desierto, sino que su vida hab\u00eda pasado por debajo de una nube obscura. La advertencia para nosotros es esta: tengamos cuidado de no perder la fe o caer en dudas cuando estamos afligidos y angustiados. Hay toda clase de experiencia que deprime y debilita.<br \/>\n\tAl volver a leer Mat 3:10, \u201cY ya tambi\u00e9n el hacha est\u00e1 puesta a la ra\u00edz de los \u00e1rboles; por tanto, todo \u00e1rbol que no da buen fruto es cortado y echado en el fuego\u201d, tenemos que preguntar, \u00bfest\u00e1 mostrando algo de impaciencia ahora porque Jes\u00fas no hab\u00eda cortado el \u00e1rbol corrupto? \u00bfNo habr\u00eda compartido el concepto de los otros jud\u00edos y aun de los ap\u00f3stoles que el Mes\u00edas hab\u00eda de establecer un reino terrenal? Y \u00bfd\u00f3nde estaba ese reino? \u00bfPor qu\u00e9 no lo hab\u00eda establecido? Jes\u00fas ense\u00f1aba y hac\u00eda milagros, pero aparentemente no hab\u00eda hecho nada para establecer tal reino.<br \/>\n\tNo estamos afirmando que Juan ten\u00eda tales pensamientos. La verdad es que no sabemos por qu\u00e9 \u00e9l hizo esta pregunta. Sin embargo, podemos tomar en cuenta todo lo que est\u00e1 revelado acerca de Juan y Jes\u00fas y por lo menos tratar de entender algo de los pensamientos o dudas de Juan.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>EL ACENTO DE LA CONFIANZA<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Mateo 11:1-6<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Cuando Jes\u00fas acab\u00f3 de dar instrucciones a Sus doce disc\u00edpulos, Se march\u00f3 de all\u00ed para seguir ense\u00f1ando y predicando en las ciudades de ellos.<br \/>Cuando Juan se enter\u00f3 en la prisi\u00f3n de las cosas que estaba haciendo el Ungido de Dios, Le envi\u00f3 a sus disc\u00edpulos a preguntarle:<br \/>-\u00bfEres T\u00fa el Que ha de venir, o tenemos que seguir esperando a otro?<br \/>-Volved a Juan -les dijo Jes\u00fas- y contadle lo que est\u00e1is oyendo y viendo: los ciegos recuperan la vista, y los cojos vuelven a andar; los leprosos se encuentran limpios, y los sordos pueden o\u00edr; los muertos resucitan, y los pobres reciben la Buena Noticia. \u00a1Y bienaventurado el que no se escandalice de M\u00ed!<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>La carrera de Juan el Bautista hab\u00eda acabado en tragedia. Juan no ten\u00eda por cos dorarle la p\u00edldora a nadie; y no pod\u00eda ver el mal sin den darlo. En muchas ocasiones, y en una especialmente, hab\u00eda hablado demasiado atrevidamente y <em>demasiado claro para su propia seguridad.<\/em><\/p>\n<p>Herodes Antipas de Galilea le hab\u00eda hecho una visita a su hermano en Roma. Durante esa visita hab\u00eda seducido a la mujer de su hermano. Cuando volvi\u00f3 a su casa, despidi\u00f3 a su mujer y se cas\u00f3 con su cu\u00f1ada, a la que hab\u00eda apartado de su marido. Juan reprendi\u00f3 a Herodes p\u00fablica e inflexiblemente. Nunca fue sin riesgo el reprender a un d\u00e9spota oriental, y Herodes se veng\u00f3; meti\u00f3 a Juan en la mazmorra del castillo de Maqueronte, en las monta\u00f1as cerca del Mar Muerto.<br \/>Para cualquier hombre aquello habr\u00eda sido una suerte terrible; pero era incalculablemente peor para Juan el Bautista. \u00c9l era un hijo del desierto; hab\u00eda vivido siempre en los amplios espacios abiertos, con el viento limpio en el rostro y la espac\u00edosa b\u00f3veda del cielo por techo. Y ahora estaba confinado en una mazmorra peque\u00f1a y subterr\u00e1nea entre recios muros. Para un hombre como Juan, que tal vez no hab\u00eda vivido nunca en una casa, esto debe de haber sido agon\u00eda.<br \/>En el castillo escoc\u00e9s de Carlisle hay una peque\u00f1a celda. Una vez hace mucho tuvieron all\u00ed encerrado durante a\u00f1osa un jefe de las tribus fronterizas. En esa celda no hay m\u00e1s que una ventana peque\u00f1a, situada demasiado arriba para que una persona pudiera mirar por ella poni\u00e9ndose en pie. En el alf\u00e9izar de la ventana hay dos depresiones desgastadas en la piedra. Son las huellas de las manos del jefe prisionero, los lugares donde, d\u00eda tras d\u00eda, se encaramaba para mirar con ansia los verdes valles que no volver\u00eda a cabalgar ya nunca.<br \/>Juan debe de haber sufrido una experiencia semejante; y no debe sorprendernos, y menos debemos criticarlo, el que surgieran en su mente ciertos interrogantes. Hab\u00eda estado seguro de que Jes\u00fas era el Que hab\u00eda de venir. Ese era uno de los nombres m\u00e1s corrientes del Mes\u00edas que los jud\u00edos esperaban con tan ansiosa expectaci\u00f3n <em>(<\/em><span class='bible'>Mr 11:9<\/span><em> ; <\/em><span class='bible'>Lc 13:35<\/span><em> ; <\/em><span class='bible'>Lc 19:38<\/span><em> ; <\/em><span class='bible'>He 10:37<\/span><em> ; <\/em><span class='bible'>Sal 118:26<\/span><em> ). <\/em>Un condenado a muerte no puede permitirse tus dudas; tiene que estar seguro; as\u00ed que Juan Le envi\u00f3 sus disc\u00edpulos a Jes\u00fas con la pregunta: \u00ab\u00bfEres T\u00fa el Que ha de venir, o tenemos que seguir esperando a otro?\u00bb Esa pregunta pod\u00eda encerrar muchas cosas.<\/p>\n<\/p>\n<p>(i) Algunos piensan que aquella pregunta se hizo, no por causa de Juan, sino por <em>causa de sus disc\u00edpulos. <\/em>Puede ser que cuando Juan y sus disc\u00edpulos hablaran en la prisi\u00f3n, los disc\u00edpulos le preguntaran si Jes\u00fas era de veras el Que hab\u00eda de venir, y que la respuesta de Juan fuera: \u00abSi ten\u00e9is alguna duda, id a ver lo que est\u00e1 haciendo Jes\u00fas.\u00bb En ese caso, fue una buena respuesta. Si alguien se pone a discutir con nosotros sobre Jes\u00fas, y a poner en duda Su supremac\u00eda, la mejor de todas las respuestas no ser\u00eda contestar a unos argumentos con otros, sino decir: \u00abDale tu vida, y ver\u00e1s lo que El puede hacer con ella.\u00bb La suprema demostraci\u00f3n de Qui\u00e9n es Cristo no se alcanza en el debate intelectual, sino se experimenta en Su poder transformador.<\/p>\n<p>(ii) Puede que la pregunta de Juan surgiera de su <em>impaciencia. Su <\/em>mensaje hab\u00eda sido un mensaje de juicio <span class='bible'>Mt 3:7-12<\/span><em> ). El hacha estaba a la ra\u00edz del \u00e1rbol; el proceso de aventar hab\u00eda comenzado; el fuego divino del juicio purificador hab\u00eda empezado a arder. Puede que Juan estuviera pregunt\u00e1ndose: \u00ab\u00bfCu\u00e1ndo va a empezar Jes\u00fas Su obra? \u00bfCu\u00e1ndo va a barrer a Sus enemigos? \u00bfCu\u00e1ndo va a empezar el d\u00eda de la santa destrucci\u00f3n?\u00bb Bien puede ser que Juan estuviera impaciente con Jes\u00fas porque no actuaba de la manera que \u00e9l esperaba. Los que esperen una ira salvaje siempre se llevar\u00e1n el chasco con Jes\u00fas; pero los que esperen el amor nunca ser\u00e1n defraudados.<\/em><\/p>\n<p><em>(iii) Unos pocos han pensado que esta pregunta era nada menos que la del amanecer de una <\/em>fe <em>y esperanza. <\/em>Juan hab\u00eda visto a Jes\u00fas en Su bautismo; en la prisi\u00f3n hab\u00eda pensado m\u00e1s y m\u00e1s en \u00c9l; y cuanto m\u00e1s pensaba, tanto m\u00e1s seguro estaba de que Jes\u00fas era el Que hab\u00eda de venir; y ahora pon\u00eda a prueba todas sus esperanzas en esta \u00fanica pregunta. Puede que \u00e9sta no sea la pregunta de un hombre impaciente y desesperanzado, sino la de uno que empieza a vislumbrar la luz de la esperanza, y que pregunta exclusivamente para confirmarla.<\/p>\n<p>Y entonces vino la respuesta de Jes\u00fas; y en ella o\u00edmos <em>el acento de la confianza. <\/em>La respuesta de Jes\u00fas a los disc\u00edpulos de Juan fue: \u00abVolved, y no le dig\u00e1is a Juan lo que Yo digo; <em>decidle la que est\u00e1 sucediendo.\u00bb <\/em>Jes\u00fas demandaba que se le sometiera a la m\u00e1s dura de las pruebas: la de las obras. Jes\u00fas es la \u00fanica Persona que ha demandado nunca el ser juzgado sin paliativos, no por lo que dec\u00eda, sino por lo que hac\u00eda. El desaf\u00edo de Jes\u00fas sigue en pie. \u00c9l no dice tanto: \u00bb Escucha lo que tengo que decirte,\u00bb como: \u00abMira lo que puedo hacer por ti; mira lo que he hecho por otros.\u00bb<\/p>\n<p>Las cosas que Jes\u00fas hizo en Galilea las sigue haciendo. En \u00c9l se les abren los ojos a los que est\u00e1n ciegos a la verdad acerca de s\u00ed mismos, acerca de sus semejantes y acerca de Dios; en \u00c9l se les afirman los pies a los que nunca fueron suficientemente fuertes para mantenerse en el buen camino; en \u00c9l quedan limpios los contaminados con la enfermedad del pecado; en \u00c9l empiezan a o\u00edr los que eran sordos a la voz de la conciencia y de Dios; en \u00c9l resucitan a una vida nueva y hermosa los que estaban muertos e impotentes en las garras del pecado; en \u00c9l los m\u00e1s pobres heredan las riquezas del amor de Dios.<br \/>Por \u00faltimo, aparece la advertencia: \u00abBienaventurado el que no se escandaliza de M\u00ed.\u00bb Esto se refer\u00eda a Juan, porque hab\u00eda captado s\u00f3lo media verdad. Juan predic\u00f3 el evangelio de la santidad divina con la destrucci\u00f3n divina. Jes\u00fas predic\u00f3 el Evangelio de la santidad divina con el amor divino. As\u00ed que Jes\u00fas le dice: \u00abPuede que no est\u00e9 haciendo las cosas que t\u00fa esperabas; pero los poderes del mal est\u00e1n siendo derrotados, no por un poder irresistible, sino por un amor inalterable.\u00bb Algunos pueden escandalizarse de Jes\u00fas porque Jes\u00fas parece violar las ideas que ellos tienen de lo que debe ser la religi\u00f3n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 11<\/p>\n<p>CONCLUSI\u00d3N (Mt\/11\/01). <\/p>\n<p>1 Cuando Jes\u00fas termin\u00f3 de dar estas instrucciones a sus doce disc\u00edpulos, se fue de all\u00ed, para ense\u00f1ar y predicar en sus ciudades. <\/p>\n<p>De nuevo el evangelista concluye como en el serm\u00f3n de la monta\u00f1a, es decir con una frase formularia. La palabra \u00abinstrucciones\u00bb es sorprendente y s\u00f3lo se encuentra aqu\u00ed. San Mateo quiere insistir una vez m\u00e1s en que este discurso es una ense\u00f1anza oficial y p\u00fablica del Se\u00f1or. Es el documento fundamental de la misi\u00f3n y de la vida apost\u00f3lica para todos los tiempos futuros.<\/p>\n<p>V. ENTRE LA FE Y LA INCREDULIDAD (11,2-12,45). <\/p>\n<p>Al discurso dirigido a los disc\u00edpulos le sigue una secci\u00f3n bastante extensa sobre la actividad de Jes\u00fas. En esta secci\u00f3n se cuentan pocos milagros. Ante todo debe exponerse la pol\u00e9mica con los adversarios. Todos los fragmentos contribuyen algo a este tema: el pro y el contra de Jes\u00fas, la crisis en que incurre su obra, la enemistad enconada del juda\u00edsmo oficial. La primera parte de considerable extensi\u00f3n trata de Juan el Bautista (11, 2-19). El segundo fragmento refiere dos sentencias bastante largas de Jes\u00fas, que dilucidan las oposiciones (11, 20-30). La tercera secci\u00f3n contiene renovadas acusaciones de los adversarios con motivo de distintos acontecimientos (12, 1-45). <\/p>\n<p>1. JES\u00daS Y EL BAUTISTA (11,2-19). <\/p>\n<p>a) Pregunta del Bautista (Mt\/11\/02-06). <\/p>\n<p>2 Cuando Juan oy\u00f3 en la c\u00e1rcel las obras de Cristo, mand\u00f3 unos disc\u00edpulos suyos 3 para preguntarle. \u00bfEres t\u00fa el que tiene que venir o hemos de esperar a otro? 4 Y Jes\u00fas les respondi\u00f3: Id a contar a Juan lo que est\u00e1is oyendo y viendo: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos resucitan y se anuncia el Evangelio a los pobres; 6 y bienaventurado aquel que en m\u00ed no encuentre ocasi\u00f3n de tropiezo. <\/p>\n<p>Desde 4,12 no hemos le\u00eddo nada m\u00e1s de Juan. Est\u00e1 en la c\u00e1rcel. M\u00e1s tarde se informa sobre los pormenores m\u00e1s circunstanciados que le llevaron a la c\u00e1rcel (14,3-12). La primera frase en el fondo ya anticipa la respuesta, cuando habla de las obras de Cristo. \u00abEl que viene detr\u00e1s de m\u00ed es m\u00e1s fuerte que yo, y ni siquiera soy digno de llevarle las sandalias\u00bb (3,11). Ahora le vienen dudas de si Jes\u00fas realmente es quien \u00abtiene el bieldo en la mano\u00bb (3,12) y no otro alguno. La pregunta que el Bautista hace por medio de sus disc\u00edpulos es una aut\u00e9ntica pregunta y est\u00e1 tomada en serio. San Mateo la explica por el hecho de que Juan en la prisi\u00f3n y aislado del ambiente. Ha o\u00eddo hablar de las obras, pero no puede interpretarlas. \u00bfHa esperado Juan obras muy distintas?, \u00bfun movimiento espont\u00e1neo del pueblo?, \u00bfel juicio tremendo contra los enemigos de Dios? No hab\u00eda llegado el fragor de la tempestad del juicio, cuyas primeras r\u00e1fagas hab\u00edan sacudido a Juan. Jes\u00fas no contesta directamente confesando qui\u00e9n es. Hubiese podido contestar como ante el sumo sacerdote con una clara respuesta afirmativa. Pero en este tiempo a\u00fan evita esta contestaci\u00f3n, y tambi\u00e9n muestra a Juan el camino por el que los disc\u00edpulos y todos nosotros tenemos que andar: ver se\u00f1ales e interpretarlas debidamente, concebir las obras que hace Jes\u00fas como obras del Mes\u00edas. Es el camino de la fe, que arranca de los resultados visibles y conduce al conocimiento de Jes\u00fas. Es el camino que va de la obscuridad a la luz, del signo a la realidad. No puede incurrir en dudas quien comprende bien las obras y sobre todo las ve en conjunto. Jes\u00fas construye el puente que conduce a la fe, porque la enumeraci\u00f3n \u00ablos ciegos ven&#8230;\u00bb se enlaza estrechamente con la promesa del profeta Isa\u00edas (Isa 35:5 s; Isa 61:1). <\/p>\n<p>El Esp\u00edritu que ungi\u00f3 al elegido, le hizo apto para todas estas acciones gloriosas. No es posible detenerse en una sola cosa, no se pueden ver solamente ciertos milagros y dejar de ver otros, solamente escuchar las palabras y no atender a las obras. Todo junto forma el debido cuadro. Jes\u00fas no solamente es un predicador del pueblo o un taumaturgo. Y no solamente ha curado como un m\u00e9dico, sino que tambi\u00e9n ha resucitado muertos. Todo junto deja reconocer que aqu\u00ed est\u00e1 actuando el ungido de Dios, que vio Isa\u00edas. Tambi\u00e9n la Iglesia s\u00f3lo es conocida como signo de Dios, si se ven juntos todos sus distintivos: la Iglesia es una, santa, universal (cat\u00f3lica) y conserva su primitiva historicidad (es apost\u00f3lica). <\/p>\n<p>b) Testimonio de Jes\u00fas sobre el Bautista (Mt\/11\/07-15). <\/p>\n<p>Jes\u00fas no ha hablado tan detenidamente de ning\u00fan hombre como del Bautista. El discurso emocionado con sus preguntas breves, que siguen unas a otras como por sacudidas, nos muestra de nuevo a Jes\u00fas como gran orador prof\u00e9tico. Estas palabras no solamente revelan la importancia de Juan en la historia de la salvaci\u00f3n, sino que al mismo tiempo son un testimonio de la profunda impresi\u00f3n que el Bautista incluso como hombre ha causado en Jes\u00fas. <\/p>\n<p>7 Al irse ellos, comenz\u00f3 Jes\u00fas a hablar de Juan a la gente: \u00bfQu\u00e9 salisteis a ver al desierto: una ca\u00f1a agitada por el viento? 8 Si no, \u00bfqu\u00e9 salisteis a ver: un hombre vestido con refinamiento? Bien sab\u00e9is que los que visten con refinamiento est\u00e1n en los palacios de los reyes. 9 Entonces, \u00bfa qu\u00e9 salisteis: a ver a un profeta? Pues s\u00ed, ciertamente, y mucho m\u00e1s que un profeta. <\/p>\n<p>Jes\u00fas con sus preguntas hace reflexionar al pueblo sobre lo que buscaban, cuando acud\u00edan en masa al Jord\u00e1n. Aquella gran peregrinaci\u00f3n parece haber cesado. Con todo, el recuerdo se hab\u00eda grabado profundamente en todos. Jes\u00fas con sus preguntas se\u00f1ala una vez m\u00e1s la figura de aquel hombre adusto: no era como una ca\u00f1a, que el viento mueve de un lado a otro. Un hombre que se mueve al comp\u00e1s del viento, hoy defiende esta opini\u00f3n, ma\u00f1ana defender\u00e1 otra. Sin hipocres\u00eda y con franqueza ha dado a conocer Juan su mensaje, y ha apelado a la conciencia de cada uno, de la condici\u00f3n social que sea, incluso a la conciencia del rey. No era un hombre con vestidos suntuosos y refinados, como los que se encuentran en los palacios de los grandes, de los poderosos y de los ricos. Juan est\u00e1 ante ellos como un robusto \u00e1rbol silvestre. Los israelitas han buscado un profeta y tambi\u00e9n lo han encontrado. La cadena rota de los profetas se sold\u00f3 de nuevo con Juan. <\/p>\n<p>En \u00faltimo t\u00e9rmino esto es lo que atra\u00eda a los hombres hacia \u00e9l: Dios volv\u00eda a hablar con las palabras prof\u00e9ticas que hab\u00edan conmovido a Israel a trav\u00e9s de los siglos. Todo eso lo sabe la gente, y las palabras de Jes\u00fas habr\u00e1n encontrado un fuerte eco en sus corazones. Sin embargo, Jes\u00fas dice todav\u00eda m\u00e1s. Juan es m\u00e1s que un profeta. No s\u00f3lo es el portavoz de Dios, el medianero del mensaje de Dios para el pueblo. Es, adem\u00e1s, portador y figura de la salvaci\u00f3n. No por s\u00ed mismo ni por raz\u00f3n de su vida asc\u00e9tica, sino porque su actuaci\u00f3n desde un principio es mayor que la de los otros profetas. Su actuaci\u00f3n le otorga una importancia \u00fanica. \u00e9l solo fue llamado para conducir y preparar al pueblo para aquel que es m\u00e1s fuerte que \u00e9l y ha de venir despu\u00e9s de \u00e9l (Isa 3:11). <\/p>\n<p>10 Este es aquel de quien est\u00e1 escrito: Mira que env\u00edo ante ti mi mensajero, el cual preparar\u00e1 tu camino delante de ti. <\/p>\n<p>La proclamaci\u00f3n mesi\u00e1nica del Bautista y su proximidad inmediata a Jes\u00fas le convierten en el precursor. Isa\u00edas ya hab\u00eda hablado de la preparaci\u00f3n del camino: Dios hace volver jubilosamente del cautiverio a su pueblo, que debe recorrer para ello un camino llano y recto. El pueblo va de la servidumbre a la libertad (Isa 40:4 s; Mat 3:3). Todav\u00eda m\u00e1s dice el profeta Malaqu\u00edas. Trata del camino de Dios a su pueblo. Pero no ya para liberarlo del cautiverio de Babilonia, sino para redimirlo al fin del tiempo. Vendr\u00e1 el mismo Dios. Le precede un heraldo: \u00abMira que env\u00edo ante ti mi mensajero, el cual preparar\u00e1 tu camino delante de ti\u00bb (Mal 3:1). Estas palabras prof\u00e9ticas dan la luz, con que hay que ver la figura del Bautista desde el punto de vista del plan salv\u00edfico de Dios. Aqu\u00ed lo hace el mismo Jes\u00fas. Indirectamente atestigua que \u00e9l es el Mes\u00edas del tiempo final, para el que Juan ha desbrozado el camino. <\/p>\n<p>11 Os lo aseguro: entre los nacidos de mujer, no ha surgido uno mayor que Juan el Bautista; sin embargo, el m\u00e1s peque\u00f1o en el reino de los cielos es mayor que \u00e9l. <\/p>\n<p>\u00abM\u00e1s que un profeta\u00bb todav\u00eda significa otra cosa. Juan no solamente es un gran personaje como precursor en el ejercicio de su cargo, sino tambi\u00e9n como ser humano: entre los nacidos de mujer no hay uno mayor. Es una frase asombrosa. Parece como si hubiese sido formada en un delirio y sin embargo est\u00e1 concebida como una alabanza personal a este hombre. Realza a Juan entre sus contempor\u00e1neos, m\u00e1s a\u00fan entre la gran multitud de hombres de Dios del tiempo pasado. \u00abEntre los nacidos de mujer\u00bb, esta frase es en primer lugar una per\u00edfrasis al gusto de los orientales, pero, cuando Jes\u00fas la usa, tambi\u00e9n resuena el misterio de su propia procedencia. Tambi\u00e9n \u00e9l ha nacido de mujer, pero s\u00f3lo \u00abseg\u00fan la carne\u00bb (Rom 1:3). Su origen como hombre-Dios est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de la procreaci\u00f3n humana, ha sido engendrado por Dios (Cf. Hab 1:5; Hab 5:5). <\/p>\n<p>La frase siguiente vuelve a delimitar lo que se acaba de decir. Muy grande es Juan el Bautista, y sin embargo es muy peque\u00f1o, si se le mide en la nueva edad, en el reino de los cielos. El m\u00e1s peque\u00f1o en el reino de los cielos es mayor que \u00e9l. Ya ha empezado la nueva \u00e9poca. El reino de Dios se abre paso. El que se encuentra en esta nueva edad, a\u00fan es mayor que cualquiera que haya vivido antes, incluso que el Bautista. \u00e9ste es un nuevo pensamiento: Junto a la alta categor\u00eda asignada a Juan se coloca la valoraci\u00f3n del tiempo nuevo, la \u00e9poca del reino de Dios. Est\u00e1 en una etapa superior el hombre de esta edad, el hombre en gracia, el hombre redimido. Lo antiguo y lo nuevo se relacionan mutuamente como la imagen con la realidad misma&#8230; <\/p>\n<p>12 Desde los d\u00edas de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan. 13 Porque todos los profetas y la ley cumplieron su misi\u00f3n prof\u00e9tica hasta Juan. <\/p>\n<p>Se formula la pregunta: \u00bfEn qu\u00e9 parte precisa de la historia de la salvaci\u00f3n se encuentra el Bautista? Es una figura de transici\u00f3n, medio en la sombra y medio en la luz, profeta del tiempo futuro y, al mismo tiempo, precursor. \u00bfEst\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 o m\u00e1s ac\u00e1 de la linde que separa los dos per\u00edodos? Hasta ahora hemos o\u00eddo palabras en que pod\u00edan suponerse las dos cosas: Juan se halla en la parte de all\u00e1, ya que el m\u00e1s peque\u00f1o en el reino de los cielos es mayor que \u00e9l. Pero tambi\u00e9n podr\u00eda estar en la de ac\u00e1, ya que es m\u00e1s que un profeta, a saber, es el precursor del Mes\u00edas. El evangelista aqu\u00ed no prosigue el pensamiento de que Juan sea menor que cualquiera en el reino de los cielos, sino que prosigue el otro pensamiento que incluye a Juan en la nueva era. <\/p>\n<p>Desde los d\u00edas de Juan el Bautista en adelante, es decir empezando con Juan, con su actuaci\u00f3n y sus sermones; desde esta hora, el reino de los cielos est\u00e1 presente, porque es acosado (Mat 11:12 =  Luc 16:16 es uno de los vers\u00edculos m\u00e1s dif\u00edciles del Evangelio y es objeto de controversia en la interpretaci\u00f3n. Puede ser una queja (\u00abel reino de los cielos es acosado\u00bb) o un grito de j\u00fabilo (\u00abel reino de los cielos se abre paso victoriosamente\u00bb). Aqu\u00ed se toma por base el primer modo de ver, sin que por ello se rechace el segundo. Hasta hoy d\u00eda no hay una interpretaci\u00f3n plenamente satisfactoria). Aqu\u00ed llegamos a conocer el otro aspecto, el aspecto sombr\u00edo de la venida del reino. Hasta ahora casi s\u00f3lo hemos o\u00eddo hablar del aspecto brillante, del avance victorioso, de la virtud vital y curativa. Con todo las muchas impugnaciones de los adversarios (la peor de las cuales es el reproche de que Jes\u00fas trabaja aliado con el demonio) mostraron el otro aspecto. Al reino se oponen duras resistencias. Su avance es obstaculizado, m\u00e1s a\u00fan, detenido violentamente. Y esta oposici\u00f3n significa en \u00faltimo t\u00e9rmino que se ponen impedimentos al paso de Dios, que se frustra su actuaci\u00f3n. Eso lo ve Jes\u00fas tan perspicazmente que habla de los violentos que quieren arrebatar el reino. Seg\u00fan esto, el reino no solamente es debilitado y frenado en su curso, sino que se intenta privarle directamente de su fuerza. Es un pasaje oscuro. La historia de las tentaciones quiz\u00e1s ayude un poco a comprender este dif\u00edcil vers\u00edculo. Sat\u00e1n lucha por conseguirlo todo, quiere usurpar el dominio y arrebatarlo. En la continuaci\u00f3n de la obra de Jes\u00fas, se escuda detr\u00e1s de todos los adversarios e intenta de diversos modos disputar a Dios el dominio y establecer el suyo propio en su lugar. Una nueva ojeada a los abismos del acontecer, que siempre estar\u00e1 impulsado por estos poderes, mientras dure el tiempo final&#8230; Puede aplicarse a Juan que desde \u00e9l en adelante el reino de los cielos est\u00e1 de alg\u00fan modo presente, principalmente por medio de todo lo que Jes\u00fas hace y predica. La ley y los profetas tienen un alcance que se extiende hasta \u00e9l. Su tarea fue la conducci\u00f3n, la indicaci\u00f3n previa de lo venidero. Con el Bautista ya ha empezado lo venidero. Ha pasado el tiempo del vaticinio, ha llegado el tiempo de la realizaci\u00f3n. <\/p>\n<p>14 Y si quer\u00e9is aceptarlo, \u00e9ste es El\u00edas, el que ten\u00eda que venir. 15 El que tenga o\u00eddos, que oiga. <\/p>\n<p>Hemos o\u00eddo decir que Juan era el precursor, como dijo Malaqu\u00edas (Luc 11:10). En el mismo profeta, algunos vers\u00edculos despu\u00e9s, se anuncia otro mensaje: \u00abMirad, os env\u00edo al profeta El\u00edas antes que llegue el gran y temible d\u00eda del Se\u00f1or\u00bb (\/Ml\/03\/23). Seg\u00fan la fe de aquel tiempo deb\u00eda venir El\u00edas antes que el Mes\u00edas, deb\u00eda preparar la venida de \u00e9ste. Aqu\u00ed se re\u00fanen las dos predicciones: el (an\u00f3nimo) mensajero de Mal 3:1 es el El\u00edas de 3,23. Y ambos son Juan el Bautista. No se puede creer que El\u00edas apareciera corporalmente en Juan, que el Bautista sea, en alg\u00fan modo, un El\u00edas encarnado, sino que Juan \u00abir\u00e1 delante de \u00e9l con el esp\u00edritu y poder de El\u00edas\u00bb (Luc 1:17). Si Juan fuese el verdadero Mes\u00edas, entonces se tendr\u00eda que poder comprobar qui\u00e9n es el precursor. A los jud\u00edos que dec\u00edan: Jes\u00fas no puede ser el Mes\u00edas, porque El\u00edas a\u00fan no ha aparecido, a \u00e9stos se tuvo que poder decir: El\u00edas ya estaba presente en Juan, pero vosotros no lo hab\u00e9is conocido. El \u00faltimo breve vers\u00edculo: El que tenga o\u00eddos, que oiga, quiere decir que solamente se puede comprender con la fe esta presencia de El\u00edas en Juan. S\u00f3lo quien abre su o\u00eddo y est\u00e1 dispuesto a entender bien y aceptar en su coraz\u00f3n lo que ha o\u00eddo, conoce lo que aqu\u00ed se dice: As\u00ed pasa con todos los misterios de la fe: hay indicaciones auxiliares, puentes que Dios construye. Pero la aceptaci\u00f3n es de la incumbencia de nuestra fe diligente. <\/p>\n<p>c) Acusaci\u00f3n contra \u00abesta generaci\u00f3n\u00bb (Mt\/11\/16-19). <\/p>\n<p>16 \u00bfA qui\u00e9n comparar\u00e9 esta generaci\u00f3n? Se parece a los ni\u00f1os sentados en las plazas, que gritan a sus compa\u00f1eros: 17 Os tocamos la flauta y no hab\u00e9is bailado; entonamos cantos l\u00fagubres y no os hab\u00e9is lamentado. <\/p>\n<p>A\u00fan contin\u00faa el tema: Juan el Bautista y su rango en los sucesos de la salvaci\u00f3n. Con todo ahora el tema prosigue con una invectiva contra esta generaci\u00f3n. Es caprichosa y vers\u00e1til, m\u00e1s a\u00fan, directamente irresponsable, como ni\u00f1os que juegan en el mercado a \u00abbodas\u00bb y \u00abentierro\u00bb. Uno de los grupos tiene aspecto jovial, pero el otro grupo est\u00e1 descontento. Hacen un ensayo con un canto triste y f\u00fanebre, pero tampoco les satisface el ensayo. Nada les sienta bien, son caprichosos aguafiestas. \u00bfC\u00f3mo os va a vosotros, a esta generaci\u00f3n, los contempor\u00e1neos de Juan y de Jes\u00fas? Como a estos ni\u00f1os, con la \u00fanica diferencia de que aqu\u00ed no se trata de un juego, sino de la vida&#8230; <\/p>\n<p>18 Porque lleg\u00f3 Juan, que ni come ni bebe, y dicen: Est\u00e1 endemoniado. 19a Lleg\u00f3 el Hijo del hombre, que come y que bebe, y dicen: \u00e9ste es un comil\u00f3n y un bebedor, amigo de publicanos y pecadores. <\/p>\n<p>Para ellos Juan no lo ha hecho bien, vivi\u00f3 una vida rigurosa de penitencia. Entonces dijeron: Est\u00e1 endemoniado. No se acomodaba a ellos, y no pod\u00eda hacerlo bien para ellos, no bailaba seg\u00fan su antojo y sin m\u00e1s ni m\u00e1s le dieron la culpa de su fracaso: es un desatinado. Algo semejante se ha dicho tambi\u00e9n de Jes\u00fas (9, 32-34; 12,22-24). Es el medio m\u00e1s sencillo de rehuir el llamamiento: atribuir al demonio lo que Dios hace. Entonces vino Jes\u00fas. que no viv\u00eda como un \u00e1spero asceta. Trae el tiempo de la alegr\u00eda, el tiempo de la plenitud, en que no debe haber ayunos (9,14s). Jes\u00fas se compadece de los desechados, se sienta voluntariamente en la mesa con publicanos y pecadores (9,10-12). Esta conducta de Jes\u00fas les parece demasiado mundana. Por esta causa le hacen reproches espantosos y ofensivos, que en ning\u00fan pasaje de los Evangelios se expresan con palabras tan \u00e1speras como aqu\u00ed. \u00bfQui\u00e9n proceder\u00e1 bien para vosotros? \u00bfEn qui\u00e9n quer\u00e9is creer? <\/p>\n<p>19b Pero la sabidur\u00eda fue reconocida por sus obras. <\/p>\n<p>El juicio de los hombres no acierta, sino que pasa sin hacer caso de ninguno de los dos. En cada uno de ellos actuaba la sabidur\u00eda de Dios, la cual a uno le ha constituido riguroso predicador de la penitencia, a otro portador de alegr\u00eda y esposo celestial. Lo que han hecho los dos, son obras de la sabidur\u00eda de Dios, ideadas en las profundidades divinas y hechas en el Esp\u00edritu Santo. Reconoce el car\u00e1cter divino el que tiene o\u00eddos para oir y ojos para ver, el que tiene afici\u00f3n a lo sobrenatural y lo sabe percibir. Por tanto, se justifica la sabidur\u00eda, cuando hay hombres que creen en las obras. Todas las falsas interpretaciones humanas enmudecen ante esta justificaci\u00f3n. Todo lo que Dios obra, en \u00faltimo t\u00e9rmino s\u00f3lo es asequible al ojo de la fe. Pero el que ve con este ojo, reconoce en todas partes la sabidur\u00eda de Dios, incluso en la figura visible de la Iglesia. Tenemos que esforzarnos -como los contempor\u00e1neos del Bautista y de Jes\u00fas-, a ver con una mirada sobrenatural, a reconocer en las se\u00f1ales patentes del Dios invisible las obras de su sabidur\u00eda. <\/p>\n<p>2. JUICIO Y SALVACI\u00d3N (11,20-30). <\/p>\n<p>a) Amenaza a las ciudades de Galilea (Mt\/11\/20-24). <\/p>\n<p>20 Entonces comenz\u00f3 a increpar a las ciudades en que se hab\u00edan realizado la mayor\u00eda de sus milagros, por no haberse convertido. <\/p>\n<p>El discurso de Jes\u00fas se va elevando hasta convertirse en palabra conminatoria. No es un juego como en el caso de los ni\u00f1os en el mercado, sino que se trata de la muerte y de la vida. La veleidad caprichosa de los habitantes de dichas ciudades en \u00faltimo t\u00e9rmino es incredulidad, la recusaci\u00f3n de Dios. Si no creyeron ya en las palabras de Jes\u00fas, las obras hubiesen tenido que convencerles. Estas ciudades, en las que Jes\u00fas hab\u00eda hecho muchos milagros, no se han convertido. Las ciudades que aqu\u00ed nombra el Se\u00f1or: Coraza\u00edn, Betsaida, Cafarna\u00fam, todas ellas son ciudades de Galilea, situadas alrededor del lago de Genesaret. <\/p>\n<p>21 \u00a1Ay de ti, Coroza\u00edn! \u00a1Ay de ti, Betsaida! Porque, si en Tiro y Sid\u00f3n se hubieran realizado los mismos milagros que en vosotras, ya hace tiempo que, cubiertas de saco y ceniza, se habr\u00edan convertido. 22 Por eso, os digo: en el d\u00eda del juicio, habr\u00e1 menos rigor para Tiro y Sid\u00f3n que para vosotras. 23 Y t\u00fa, Cafarna\u00fam, \u00bfes que te van a encumbrar hasta el cielo? \u00a1Hasta el infierno bajar\u00e1s! Porque, si en Sodoma se hubieran realizado los mismos milagros que en ti, todav\u00eda hoy estar\u00eda en pie. 24 Por eso os digo: en el d\u00eda del juicio habr\u00e1 menos rigor para la tierra de Sodoma que para ti. <\/p>\n<p>\u00a1Ay de ti! es el llamamiento de la desventura, la contraparte de la exclamaci\u00f3n prof\u00e9tica \u00abbienaventurados\u00bb (Cf. 5,3 ss; 23, 13 ss.). La interjecci\u00f3n \u00ab\u00a1ay!\u00bb amenaza con la desventura y la llama eficazmente, as\u00ed como tambi\u00e9n la bienaventuranza llama la salvaci\u00f3n. En la Escritura hay ejemplos t\u00edpicos de ciudades impenitentes: es proverbial que los profetas nombren las ciudades paganas de Tiro y de Sid\u00f3n en el norte de Palestina como ejemplos de altiva arrogancia y copiosa riqueza (Cf.  Isa 23:4; Ez 26-28). Sodoma (y Gomorra), las ciudades del libertinaje y del vicio, fueron destruidas (Cf. Gen 18:16-19, Gen 18:29 y el comentario a  Mat 10:15). As\u00ed como el centuri\u00f3n pagano encontr\u00f3 el camino que conduce a la fe, as\u00ed tambi\u00e9n las ciudades paganas se hubieran convertido, si hubiesen visto los milagros de Jes\u00fas. Y Sodoma actualmente a\u00fan estar\u00eda en pie, si hubiese llegado a ser testigo de las gloriosas pruebas de su poder. Todo eso lo har\u00e1 ostensible el d\u00eda del juicio. Entonces estas ciudades quedar\u00e1n en mejores condiciones que los lugares cercanos, que han rehusado el ofrecimiento de la gracia y han pasado jugando el tiempo de la decisi\u00f3n. La oferta se hizo a todos, a toda la poblaci\u00f3n de una ciudad. Jes\u00fas los ve a todos implicados en un destino com\u00fan. En el encuentro personal Jes\u00fas siempre llama al individuo, y \u00e9ste adquiere la fe. Pero todos concurren y son responsables unos de otros. La llegada del reino de Dios es un acontecimiento p\u00fablico, m\u00e1s a\u00fan, pol\u00edtico, que a todos ata\u00f1e. Dios puede dar una se\u00f1al a una comunidad, a una ciudad, a un pueblo, y hacer una oferta que obligue a todos. As\u00ed sucedi\u00f3 siempre hasta nuestros d\u00edas. Eso significa que debemos estar atentos al llamamiento que exhorta a la conversi\u00f3n&#8230;<\/p>\n<p>b) Se revela la salvaci\u00f3n (Mt\/11\/25-27). <\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n siguen tres vers\u00edculos de gran alcance sobre la gloria de Dios. El evangelista los hace resaltar con la frase introductoria \u00aben aquel tiempo\u00bb. Los dos primeros vers\u00edculos son una alabanza al gran Dios, que se ha revelado a los peque\u00f1os y a la gente sencilla (Mat 11:25 s). El tercer vers\u00edculo da una profunda visi\u00f3n del \u00edntimo misterio de Jes\u00fas (Mat 11:27). <\/p>\n<p>25 En aquel tiempo tom\u00f3 Jes\u00fas la palabra y exclam\u00f3: Yo te bendigo, Padre, Se\u00f1or del cielo y de la tierra; porque has ocultado estas cosas a sabios y entendidos, y las has revelado a la gente sencilla. 26 S\u00ed, Padre; as\u00ed lo has querido t\u00fa. <\/p>\n<p>En el evangelio solamente aqu\u00ed encontramos el solemne tratamiento: Padre, Se\u00f1or del cielo y de la tierra. Antes Jes\u00fas hablaba del Padre, de su Padre o de nuestro Padre, con el \u00edntimo acento familiar que tiene este tratamiento. Aqu\u00ed ahora se dice expresamente que el Padre tambi\u00e9n es el Creador omnipotente y el Se\u00f1or del mundo. Es el Dios que \u00abal principio cre\u00f3\u00bb (Gen 1:1) el mundo, el cielo y la tierra, y ahora los conserva en su subsistencia. Fuera de \u00e9l no hay otro Dios. Todo lo que todav\u00eda existe en el mundo universo, est\u00e1 subordinado a \u00e9l, como a Se\u00f1or supremo. El solemne tratamiento aqu\u00ed muy significativo, porque nos hace apreciar en lo justo las siguientes palabras. En efecto, este Dios grande, que todo lo conserva, ha ofrecido su revelaci\u00f3n a la gente sencilla. Dios no ha elegido la gente entendida y prudente. Jes\u00fas no dice lo que Dios ha dado a conocer, sino solamente \u00abestas cosas\u00bb. Por el Evangelio que hemos le\u00eddo hasta ahora, sabemos que refiere todo el mensaje de Jes\u00fas anunciado con palabras y con milagros. Jes\u00fas ha dedicado la primera bienaventuranza a los pobres en el esp\u00edritu (5,3), ha buscado a los peque\u00f1os, a los desechados y despreciados, sobre todo a los incultos. A \u00e9stos ha llamado para ser sus disc\u00edpulos, \u00e9stos han cre\u00eddo en \u00e9l y le han rogado que hiciera milagros, como la mujer que padec\u00eda flujo de sangre, o los dos ciegos. Parece casi como una predilecci\u00f3n de Dios, como una debilidad por los que no valen nada en el mundo.<\/p>\n<p>Los sabios y entendidos se marchan vac\u00edos. Ante ellos se oculta el misterio de Dios, de tal forma que no lo ven ni conocen, no lo oyen ni creen. Como en el Antiguo Testamento, as\u00ed tambi\u00e9n aqu\u00ed la aceptaci\u00f3n o repudio se adjudica solamente a Dios. \u00e9l es quien abre el coraz\u00f3n o bien lo endurece, como el caso del fara\u00f3n. Pero eso no sucede sin la propia decisi\u00f3n del hombre, sino que en cierto modo es tan s\u00f3lo la respuesta de Dios a su alma, ya cerrada, que se ha vuelto impenetrable para la palabra de Dios. Aunque por raz\u00f3n de sus dones espirituales, de sus conocimientos y de su inteligencia tendr\u00edan que ser especialmente adecuados para entender el lenguaje de Dios, se cierran ante este lenguaje, que permanece oculto para ellos. Jes\u00fas sobre todo ha de pensar en los escribas. Han utilizado su entendimiento para formarse una idea cerrada de Dios y del mundo, y no est\u00e1n dispuestos a oir y aprender de nuevo. Creen que conocen bien a Dios y que poseen la verdadera doctrina. Esta es la eterna tentaci\u00f3n del esp\u00edritu humano desde el momento en que el tentador insinu\u00f3 a Eva que se les abrir\u00edan los ojos y ser\u00edan semejantes a Dios, si comieren del \u00e1rbol del conocimiento&#8230; As\u00ed pues, Dios s\u00f3lo puede contar con los sencillos que se descubren y creen con llaneza. \u00a1Qu\u00e9 singular trastorno del orden! Y sin embargo Dios elige este camino, porque es el \u00fanico por el que puede llegar su mensaje. Este camino corresponde a su voluntad, le es muy agradable. \u00a1Cu\u00e1ntas cosas se entienden en el mundo, si se tienen en cuenta estas palabras! <\/p>\n<p>21 Todo me lo ha confiado mi Padre. Y nadie conoce al Hijo sino el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo quiera revel\u00e1rselo. <\/p>\n<p>Aqu\u00ed se habla del conocimiento. No es una ciencia del entendimiento, una comprensi\u00f3n con sus ideas y consecuencias. Conocer en la Biblia tiene un significado mucho m\u00e1s extenso. La imagen del \u00ab\u00e1rbol de la ciencia del bien y del mal\u00bb en el para\u00edso del Ed\u00e9n designaba unos conocimientos amplios, una inteligencia inmediata de las razones y causas de las cosas. Adem\u00e1s el verbo conocer indica que se est\u00e1 familiarizado con otra cosa, designa la aceptaci\u00f3n juiciosa y la apropiaci\u00f3n amante de una cosa. Participan por igual en la acci\u00f3n de conocer la voluntad, los sentimientos y la inteligencia. Por eso la Escritura puede designar con el verbo \u00abconocer\u00bb el encuentro m\u00e1s \u00edntimo del hombre y de la mujer en el matrimonio. Si Dios conoce al hombre, lo penetra por completo con su esp\u00edritu y al mismo tiempo le abraza con amorosa propensi\u00f3n. Conocer y amar son entonces una misma cosa. <\/p>\n<p>Dice Jes\u00fas: Nadie conoce al Hijo sino el Padre, el mismo Padre, que acaba de ser ensalzado como Se\u00f1or del cielo y de la tierra (11,25). El Hijo es el mismo Jes\u00fas, ya que llama a Dios su Padre. Aqu\u00ed por primera vez nos enteramos de esta profunda relaci\u00f3n entre Dios y Jes\u00fas, que aqu\u00ed habla como un hombre entre los hombres. Las im\u00e1genes Padre e Hijo, tomadas de nuestra experiencia en el orden natural, soportan el misterio que hay en Dios. S\u00f3lo un ser comprende por completo al Hijo con un conocimiento amoroso, de tal forma que no quede nada por explorar: el Padre. A\u00fan es m\u00e1s asombrosa la oraci\u00f3n inversa: Y nadie conoce al Padre sino el Hijo. Jes\u00fas hasta ahora siempre hab\u00eda hablado de Dios con reverencia y humilde devoci\u00f3n, y as\u00ed tambi\u00e9n lo contin\u00faa haciendo en adelante. Tambi\u00e9n para \u00e9l, que aqu\u00ed habita como un hombre entre los hombres, Dios es el gran Dios y Padre bondadoso. Pero en la profundidad de su ser Jes\u00fas es igual al Padre, tambi\u00e9n le conoce plena y totalmente. M\u00e1s a\u00fan, ni hubo ni hay nadie m\u00e1s en el mundo que tenga tales conocimientos, sino \u00e9l. Jes\u00fas es Dios. Es el \u00fanico pasaje en los evangelios sin\u00f3pticos, en que est\u00e9 tan claramente expresada la filiaci\u00f3n divina del Mes\u00edas. Estas palabras est\u00e1n solitarias y grandiosas en este pasaje. Como a trav\u00e9s de una rendija en las nubes estas palabras nos dejan dirigir la mirada a las profundidades del misterio de Dios. Debemos aceptar estas palabras respetuosamente y como \u00abgente sencilla\u00bb. Pero el Hijo no posee este conocimiento para s\u00ed solo, sino que debe retransmitirlo. Su misi\u00f3n es revelar el reino de Dios. Lo que se acaba de decir de Dios, tambi\u00e9n es la obra del Hijo: Y aquel a quien el Hijo quiera revel\u00e1rselo. Se le ha encomendado esta revelaci\u00f3n, ya que el Padre se lo ha confiado todo. En \u00faltimo t\u00e9rmino parece ser indiferente que se declare algo del Padre o del Hijo. El Padre se lo ha encomendado todo, toda la revelaci\u00f3n, luego el Hijo puede disponer libremente de ello, y comunicarlo a quien lo quiera comunicar. Y no obstante sigue siendo siempre la palabra y la obra del Padre. Porque ellos son un solo ser en su rec\u00edproco conocimiento y amor. Lo que dice Jes\u00fas, incluso de s\u00ed mismo, es como un obsequio que viene a nosotros de las profundidades de Dios. No es f\u00e1cil penetrar en ellas. Entonces los jud\u00edos se escandalizan. Este esc\u00e1ndalo tambi\u00e9n est\u00e1 al acecho en nosotros. \u00bfC\u00f3mo puede hablar as\u00ed un hombre? \u00bfNo es el hijo del carpintero? No se entiende nada, si se procede en este particular con la comprensi\u00f3n cr\u00edtica, como ya hicieron los adversarios en el primer tiempo del cristianismo. Se entiende tan poco como entendi\u00f3 aquella \u00abgeneraci\u00f3n\u00bb, que no pudo emprender nada ni con Juan el Bautista ni con Jes\u00fas. Aqu\u00ed s\u00f3lo viene a prop\u00f3sito la abierta disposici\u00f3n de la \u00abgente sencilla\u00bb. no la arrogante seguridad de un \u00absabio\u00bb y \u00abentendido\u00bb. \u00abQuien no recibe como un ni\u00f1o el reino de Dios, no entrar\u00e1 en \u00e9l\u00bb (\/Mc\/10\/15). <\/p>\n<p>c) El yugo llevadero (Mt\/11\/28-30). <\/p>\n<p>28 Venid a m\u00ed todos los que est\u00e1is rendidos y agobiados por el trabajo, que yo os dar\u00e9 descanso. 29 Cargad con mi yugo y aprended de m\u00ed, porque soy manso y humilde de coraz\u00f3n, y hallar\u00e9is descanso para vosotros; 30 porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera. <\/p>\n<p>De nuevo Jes\u00fas tiene ante su vista las mismas personas a que estaba dedicado con todo el amor: los pobres y hambrientos, los ignorantes y la gente sencilla, los apenados y enfermos. Siempre le han rodeado, le han llevado sus enfermos, han escuchado sus palabras, y tambi\u00e9n han procurado tocar aunque s\u00f3lo fuera una borla de su vestido. Tambi\u00e9n ha ido a ellos por propio impulso y ha comido con los desechados. Ahora llama a s\u00ed a todos ellos y les promete aliviarlos. Son como ovejas sin pastor, est\u00e1n abatidos y desfallecidos (9,36). Est\u00e1n abrumados y gimen bajo el yugo. Esta es la carga de su vida agobiada y penosa, pero sobre todo la carga de una interpretaci\u00f3n insoportable de la ley. Esta doble carga les cansa y les deja embotados. En cambio Jes\u00fas los quiere aligerar y darles alegr\u00eda. Los escribas les imponen como yugo cruel y \u00e1spero las prescripciones de la ley, como un campesino impone el yugo al animal de tiro. Los escribas convierten en una carga insoportable de centenares de distintas prescripciones la ley que fue dada para la salvaci\u00f3n y la vida (Eze 20:13). Nadie pod\u00eda cumplir tantas prescripciones; ni ellos mismos eran capaces de cumplirlas. Jes\u00fas tiene un yugo llevadero. Es un yugo que se adapta bien, se ci\u00f1e ajustado y se amolda f\u00e1cilmente alrededor de la nuca. Aunque tiene exigencias duras, y ense\u00f1a la ley de una forma mucho m\u00e1s radical (serm\u00f3n de la monta\u00f1a), este yugo de Jes\u00fas es provechoso al hombre. No le causa heridas con el roce, y el hombre no se desuella sangrando. \u00abSus mandamientos no son pesados\u00bb (\/1Jn\/05\/03) porque son sencillos y s\u00f3lo exigen entrega y amor. No obstante la voluntad de Dios es un yugo y una carga. Pero se vuelven ligeros si se hace lo que dice Jes\u00fas: Aprended de m\u00ed. Jes\u00fas tambi\u00e9n lleva las dos cosas: su misi\u00f3n para \u00e9l es yugo y peso: Con todo, \u00e9l los ha aceptado como siervo humilde de Dios. Se ha hecho inferior y cumple con toda sumisi\u00f3n lo que Dios le ha encargado, se hace servidor de todos. Aunque el Padre se lo ha entregado todo, se ha hecho como el \u00ednfimo esclavo. Si se acepta as\u00ed el yugo de la nueva doctrina, entonces se cumple la promesa: y hallar\u00e9is descanso para vosotros. Este descanso no es la tranquilidad adormecedora del bienestar burgu\u00e9s o la paz f\u00e9tida con el mal (Jes\u00fas ha hablado de la espada [Eze 10:34]). Jes\u00fas promete el descanso para el lastre abrumador de la vida cotidiana, para el cumplimiento de la voluntad de Dios en todas las cosas peque\u00f1as. El que vive entreg\u00e1ndose a Dios, y ejercita incesantemente el amor, es levantado interiormente y se serena. Nuestra fe nunca puede convertirse en carga agobiante, en el yugo que nos cause heridas con el roce. Entonces se apreciar\u00eda la fe de una forma falsa. Si se procura realmente cumplir los mandamientos de Dios, entonces el yugo de Jes\u00fas nunca es una fuente menguante de consuelo y de apacible serenidad. En esto tendr\u00eda que ser posible conocer al disc\u00edpulo de Jes\u00fas. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Mat 7:28<\/span>; <span class='bible'>Luc 7:1<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Juan el Bautista y Jes\u00fas (ver Luc. 7:18-35). La \u00faltima referencia a Juan el Bautista fue su encarcelamiento (4:12). Parece que desde la prisi\u00f3n \u00e9l segu\u00eda el progreso de aqu\u00e9l para quien \u00e9l hab\u00eda preparado el camino. En esta secci\u00f3n no s\u00f3lo vemos el veredicto de Juan acerca del ministerio de Jes\u00fas (2-6), sino tambi\u00e9n el veredicto de Jes\u00fas acerca de Juan (7-15) y sus comentarios acerca de c\u00f3mo ambos hab\u00edan sido recibidos por la poblaci\u00f3n en general (16-19).<\/p>\n<p>La pregunta de Juan (3) sugiere que \u00e9ste estaba sorprendido por el estilo del ministerio de Jes\u00fas. El juicio feroz que Juan mismo hab\u00eda predicado (3:11, 12) todav\u00eda no era obvio, y el inter\u00e9s de Jes\u00fas por los destituidos y los no importantes resultaba en una figura \u201cmenos ostentosa\u201d de la que hubiera previsto Juan. Como respuesta, el Se\u00f1or entreteji\u00f3 textos del AT (mayormente Isa. 35:5, 6 y 61:1, 2), que se vieron cumplidos clara y visiblemente en sus acciones escritas en los caps. 8 y 9 de Mat. Por m\u00e1s que a Juan le hubiera parecido inesperado, estos actos de misericordia eran en verdad los \u201cactos del Mes\u00edas\u201d (el significado lit. de esta expresi\u00f3n es los hechos de Cristo; v. 2). Aquellos que no los reconocen como tales siempre han tenido problema para aceptar a Jes\u00fas (6; no toma ofensa en m\u00ed, lit., significa \u201cno ser escandalizados por\u201d).<\/p>\n<p>A pesar de este reproche inferido, sin embargo, Jes\u00fas prosigui\u00f3 a felicitar a Juan como un verdadero profeta, y m\u00e1s. A su manera tosca, no convencional de predicaci\u00f3n, las gentes mismas hab\u00edan reconocido la voz aut\u00e9ntica del mensajero de Dios. Pero, por m\u00e1s grande que fuera, Juan segu\u00eda siendo el precursor (10, citando Mal. 3:10), el \u00faltimo y mayor de los profetas, el El\u00edas que volv\u00eda para inaugurar los \u00faltimos d\u00edas (Mal. 4:5, 6). La nueva iniciativa decisiva de Dios, el reino de los cielos, se hab\u00eda iniciado con Jes\u00fas, y Juan s\u00f3lo estaba sobre el umbral (como su respuesta ambivalente al Se\u00f1or lo indicaba). N\u00f3tese en el v. 13 el sentido fuerte de toda la revelaci\u00f3n del AT, la Ley, y no menos los Profetas, como apuntando hacia adelante a Jes\u00fas y encontrando el cumplimiento en \u00e9l (cf. 5:17).<\/p>\n<p>Pero, diferentes como Juan y Jes\u00fas eran en su estilo y mensaje, no hab\u00eda forma de complacer a algunas personas, como la par\u00e1bola juguetona de los vv. 16-19 se\u00f1ala. Por el estilo asc\u00e9tico de vida de Juan lo denominaban fan\u00e1tico, y la manera de compartir de Jes\u00fas se calificaba de escandalosa. Pero la sabidur\u00eda de Dios es mayor que el prejuicio humano y es justificada (queda vindicado) por los mismos hechos que esta generaci\u00f3n aborrece.<\/p>\n<p>Notas. 7 La ca\u00f1a sacudida por el viento puede referirse sencillamente a la escena en el desierto, \u00a1pero es m\u00e1s probable que sea una figura de la persona acomodadiza que Juan enf\u00e1ticamente no era! 12 Algunos dicen que esto se parece a Luc. 16:16. Pero el lenguaje es muy diferente y significa m\u00e1s naturalmente \u201cel reino de los cielos ha sido sometido a la violencia, y los hombres violentos lo atacan\u201d. La referencia aqu\u00ed es a la oposici\u00f3n violenta que siempre ha despertado la obra verdadera de Dios, vista ya en la prisi\u00f3n de Juan y pronto por verse en el rechazo oficial y la ejecuci\u00f3n de Jes\u00fas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>11.2, 3 Juan fue encarcelado por Herodes, el que se hab\u00eda casado en forma ilegal con su cu\u00f1ada. Juan critic\u00f3 en p\u00fablico su pecado flagrante (14.3-5). El perfil de Juan se halla en Juan 1; el de Herodes, en Marcos 6.11.4-6 Al ser encarcelado, Juan tuvo algunas dudas acerca de si Jes\u00fas era el Mes\u00edas. Si el prop\u00f3sito de Juan era preparar a la gente para la venida del Mes\u00edas (3.3), y si Jes\u00fas lo era en realidad, \u00bfpor qu\u00e9 Juan estaba en prisi\u00f3n, ya que \u00e9l pod\u00eda haber seguido predicando a las multitudes y preparando corazones?Jes\u00fas contest\u00f3 las preguntas de Juan refiri\u00e9ndose a sus actos de sanidad en favor de ciegos, paral\u00edticos, sordos y leprosos, y a la resurrecci\u00f3n de muertos y el anuncio de las buenas nuevas acerca de Dios. Con estas evidencias, la identidad de Jes\u00fas qued\u00f3 aclarada. Si alguna vez usted duda de su salvaci\u00f3n, el perd\u00f3n de sus pecados o la obra de Dios en su vida, piense en las evidencias que se hallan en las Escrituras y los cambios que han tenido lugar en usted. Cuando dude, no se aleje de Cristo, acuda a El.11.11 Jes\u00fas hizo un contraste entre la vida espiritual y f\u00edsica de Juan. De todas las personas, ning\u00fan hombre cumpli\u00f3 el prop\u00f3sito de Dios mejor que Juan. Sin embargo, en el reino venidero de Dios todos los presentes tendr\u00e1n una herencia espiritual mayor que la de Juan porque habr\u00e1n visto y conocido a Cristo y la obra que consum\u00f3 en la cruz.11.12 Hay tres puntos de vista comunes en relaci\u00f3n con el significado de este vers\u00edculo. (1) Jes\u00fas pudo estar refiri\u00e9ndose a un gran movimiento hacia Dios, que quiz\u00e1s comenz\u00f3 cuando Juan empez\u00f3 a predicar. (2) Quiz\u00e1s se refer\u00eda al hecho de que la mayor\u00eda de los jud\u00edos esperaban que el Reino de Dios viniera por medio de un derrocamiento violento del gobierno romano. (3) O quiz\u00e1s quiso decir que para ingresar en el Reino se requiere coraje, fe resuelta, determinaci\u00f3n y tolerancia debido a la persecuci\u00f3n que se desatar\u00eda contra los seguidores de Cristo.11.14 Juan no era un El\u00edas resucitado, pero cumpli\u00f3 con su rol prof\u00e9tico con firmeza, combati\u00f3 el pecado y gui\u00f3 a la gente hacia Dios (Mal 3:1). V\u00e9ase el perfil de El\u00edas en 1 Reyes 18.11.16-19 Jes\u00fas conden\u00f3 la actitud de su generaci\u00f3n. Dijera lo que dijera o hiciera lo que hiciera, siempre tomaban la contraria. Eran c\u00ednicos y esc\u00e9pticos porque Jes\u00fas condenaba su estilo de vida c\u00f3modo, seguro y egoc\u00e9ntrico. Nosotros tambi\u00e9n con frecuencia buscamos justificar nuestras fluctuaciones. Tememos que hacerle caso a Dios implique cambiar la forma de vida que llevamos.11.21-24 Tiro, Sid\u00f3n y Sodoma eran ciudades antiguas con reputaci\u00f3n de inicuas (G\u00e9nesis 18-19; Ezequiel 27-28). Dios las destruy\u00f3 por su maldad. Los habitantes de Betsaida, Coraz\u00edn y Capernaum vieron a Jes\u00fas en persona y con todo no quisieron arrepentirse de sus pecados ni creer en El. Jes\u00fas dijo que si alguna de aquellas famosas ciudades pecadoras lo hubieran visto, se hubieran arrepentido. Por el hecho de que Betsaida, Coraz\u00edn y Capernaum vieron a Jes\u00fas y no creyeron en El, sufrir\u00edan un mayor castigo que las ciudades malvadas que no lo vieron. En forma similar, aquellas naciones y ciudades que tienen iglesias en cada esquina y Biblias en cada hogar no tendr\u00e1n excusa en el d\u00eda del juicio si no se arrepienten y creen.11.25 Jes\u00fas menciona dos tipos de personas en su oraci\u00f3n: los \u00absabios\u00bb, orgullosos de su conocimiento; y los \u00abni\u00f1os\u00bb, humildemente receptivos a la verdad de la Palabra de Dios. \u00bfSe cree usted sabio o busca la verdad con la fe de un ni\u00f1o, sabiendo que Dios tiene todas las respuestas?11.27 En el Antiguo Testamento \u00absaber\u00bb significa m\u00e1s que conocer. Implica una relaci\u00f3n \u00edntima. La comuni\u00f3n entre Dios Padre y Dios Hijo es fundamental en sus relaciones. Para que otra persona pueda conocerle, Dios tiene que revel\u00e1rsele a trav\u00e9s del Hijo. \u00a1Cu\u00e1n afortunados somos de que Jes\u00fas nos ha revelado con claridad a Dios, su verdad y c\u00f3mo conocerle!11.28-30 Un yugo es un pesado aparejo de madera que se pone sobre dos o m\u00e1s bueyes. Se ata a cualquier cosa que se quiere que los bueyes arrastren. El \u00abyugo pesado\u00bb que Jes\u00fas menciona aqu\u00ed puede significar (1) la carga del pecado, (2) la carga de las demandas excesivas de los l\u00edderes religiosos (23.4; Act 15:10), (3) la tiran\u00eda de los gobernantes, (4) fatiga en la b\u00fasqueda de Dios. Jes\u00fas libra a las personas de estas cargas. El descanso que Jes\u00fas promete es paz con Dios, no el que uno tenga que dejar todo esfuerzo. Una relaci\u00f3n con Dios transforma un trabajo cansador y sin sentido en productividad espiritual con prop\u00f3sito.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 482 Mat 4:23; Mat 19:1; Luc 9:6<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p> 1<strong> (a)<\/strong> Mat_9:35 <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p>73 (V) Rechazo por esta generaci\u00f3n (11,1-12,50).<br \/>\n(A) Juan el Bautista y Jes\u00fas (11,1-19).<br \/>\nEsta secci\u00f3n y la siguiente proceden totalmen\u00adte de Q; cf. Lc 7,18-35; 10-12-15. Los vv. 1 y 20 son puras costuras redaccionales; los vv. 14-15 pueden ser redaccionales o, bien, proceder de la tradici\u00f3n oral. 1. cuando Jes\u00fas acab\u00f3: V\u00e9ase el comentario sobre 7,28a. 2-6. Estos vers\u00edcu\u00adlos contienen un debate de escuela, probable\u00admente de origen pospascual, sobre la natura\u00adleza de la misi\u00f3n de Jes\u00fas, desarrollado entre los disc\u00edpulos del Bautista y los cristianos. 2. las obras del Mes\u00edas: Esta sorprendente frase, creada por Mateo, dirige el debate hacia la na\u00adturaleza del mesianismo de Jes\u00fas, pero en su origen podr\u00eda haber tratado de si \u00e9l era un mensajero divino como El\u00edas (cf. B. V. Malchov, \u00abThe Messenger of the Covenant in Mal 3,1\u00bb, JBL 103 [1984] 252-55; y el reciente de\u00adbate entre M. M. Faierstein, D. C. Allison y J. A. Fitzmyer, JBL 100 [1981] 75-86; 103 [1984] 256-58; 104 [1985] 295-96). 5. los ciegos ven: Esta frase resume la respuesta de Jes\u00fas en los w. 4-6, es decir, constituye la idea principal del pasaje. Jes\u00fas define su funci\u00f3n no como sobe\u00adran\u00eda o juicio, tal y como se esperaba, sino co\u00admo bendici\u00f3n para el necesitado. El v. 5 se construye en parte sobre Is 28,18-19; 35,5-6; 42,18; 61,1: pero estos pasajes no mencionan a los leprosos o a los muertos. Puesto que se per\u00adcibe un nuevo modelo del personaje salv\u00edfico, el v. 6 presenta una bendici\u00f3n para todo el que no se decepcione con el nuevo modelo. 7. \u00bfqu\u00e9 salisteis a ver en el desierto?: Los vv. 7-10 pre\u00adsentan el testimonio de Jes\u00fas a favor de Juan Bautista, el primero en una serie de seis pre\u00adguntas ret\u00f3ricas, y despu\u00e9s en tres afirmacio\u00adnes positivas sobre \u00e9l. El es mucho m\u00e1s que un profeta; es el mensajero de Dios (Mal 3,1; \u00c9x 23,20) y el m\u00e1s grande entre los seres huma\u00adnos (pero sin explicar el porqu\u00e9). El v. 11b puede ser una glosa cristiana primitiva. En cuanto mensajero, el Bautista se identifica im\u00adpl\u00edcitamente con El\u00edas; el v. 14 har\u00e1 expl\u00edcita esta identificaci\u00f3n. 12. los violentos lo toman por la fuerza: Dicho enigm\u00e1tico, quiz\u00e1 referido a la ocupaci\u00f3n romana de Israel por la fuerza y al maltrato del Bautista, que predica el rei\u00adno. 13. profetizaron hasta Juan: Contiene una aclaraci\u00f3n sobre los per\u00edodos de la historia de la salvaci\u00f3n. El tiempo de la promesa prof\u00e9ti\u00adca llega hasta el Bautista; pero ahora ya ha comenzado el tiempo del cumplimiento. 14. Cf. Mal 3,23. 16-19. El juicio de Jes\u00fas sobre esta generaci\u00f3n est\u00e1 formado por una breve par\u00e1bola (vv. 16-17), su explicaci\u00f3n (vv. 18.19a) y un dicho sapiencial (v. 19b), que, probablemente, se a\u00f1adi\u00f3 posteriormente. Es dif\u00edcil interpretar el sentido de la par\u00e1bola. La explicaci\u00f3n m\u00e1s probable puede ser la si\u00adguiente: Los ni\u00f1os son Juan y Jes\u00fas; primero se llama a participar en una boda, luego en un funeral; los \u00abotros\u00bb son los palestinos contempor\u00e1neos, que rechazan tanto el pro\u00adceder severo de Juan como el suave yugo de Jes\u00fas. 19. la sabidur\u00eda es justificada: La ver\u00adsi\u00f3n lucana que dice \u00abpor sus hijos\u00bb es pro\u00adbablemente la original; as\u00ed, se presenta a Juan y Jes\u00fas como los hijos de la sabidur\u00eda. El cambio de Mateo \u00abpor sus obras\u00bb forma una inclusi\u00f3n con el v. 2.<br \/>\n(Linton, O., \u00abThe Parable of the Children\u2019s Game\u00bb, NTS 22 [1975-76] 159-79. Meier, J. P\u201e \u00abJohn the Baptist in Matts Gospel\u00bb, JBL 99 [1980] 383-405. Sch\u00f3nle, V., Johannes, Jes\u00fas und die Juden [Francfort 1982], Suggs, M. J., Wisdom, Chris\u00adtology, and Law in Matthew\u2019s Gospel [Cambridge, MA, 1970] 33-61.)<\/p>\n<p>74 (B) Lamentaciones sobre las ciuda\u00addes (11,20-24). Cf. Lc 10,13-15. 20. entonces se puso a increpar a las ciudades: Mateo crea un t\u00edtulo para los vv. 21-24, que le llegan de Q, acentuando las \u00abacciones poderosas\u00bb y el \u00abarrepentimiento\u00bb. 21. ay de ti, Coroza\u00edn: Es la primera de una serie de dos unidades que es\u00adt\u00e1n estructuradas del siguiente modo: juicio, explicaci\u00f3n y comparaci\u00f3n. Las ciudades se mencionan en aposiciones, como si fueran personas. Las dos ciudades est\u00e1n cerca del mar de Galilea y actualmente s\u00f3lo podemos ver sus ruinas; todav\u00eda pueden verse los restos arqueol\u00f3gicos de la sinagoga de Coroza\u00edn. Ti\u00adro y Sid\u00f3n eran ciudades gentiles de Fenicia, condenadas por los profetas (Is 23,1-18; Ez 26-28). 23. y t\u00fa, Cafarna\u00fan: La estructura se pa\u00adrece a la de los vv. 21.22, pero sube el tono emocional. Cafarna\u00fan era el lugar donde resi\u00add\u00eda Jes\u00fas (4,13); se dirige a ella directamente, aludiendo a Is 14,13-15 y Ez 26,20. El destino de Sodoma se cuenta en Gn 19,24-28. El obje\u00adtivo de los milagros era provocar la conversi\u00f3n nacional, pero al no lograrla se crean las bases de la tragedia (cf. J. A. Comber, CBQ 39 [1977] 497-504).<\/p>\n<p>75 (C) Grito de j\u00fabilo y llamada del Salvador (11,25-30). Cf. Lc 10,21-22 para el paralelo Q de los vv. 25-27. El pasaje consiste en un discurso de revelaci\u00f3n en el que Jes\u00fas aparece como revelador de la sabidur\u00eda divina. Podemos dividir la unidad estructuralmente en tres partes: (a) vv. 25.26, acci\u00f3n de gracias por la revelaci\u00f3n; (b) v. 27, contenido de la re\u00advelaci\u00f3n; (c) vv. 28-30, invitaci\u00f3n a la revela\u00adci\u00f3n. Se parece a Eclo 51,1-12.13-22.23-30, pe\u00adro solamente la unidad 51,22-30 est\u00e1 realmen\u00adte cerpa de los vv. 28-30. A menudo, se pone en cuesti\u00f3n su autenticidad argumentando desde la perspectiva de la cr\u00edtica de las fuentes. \u00bfSe hallaban los vv. 28-30 en Q? Se podr\u00eda afirmar que s\u00ed, puesto que son necesarios para la es\u00adtructura; la omisi\u00f3n de Lucas podr\u00eda explicar\u00adse por el simbolismo jud\u00edo, que ser\u00eda ininteli\u00adgible a los lectores gentiles. Pero es m\u00e1s probable que sean una adici\u00f3n mateana, aun cuando el vocabulario no sea t\u00edpicamente su\u00adyo. Si el crucial v. 27 es aut\u00e9ntico, como pare\u00adce serlo, nos encontrar\u00edamos con la clave m\u00e1s importante para acceder al modo en que Jes\u00fas se entendi\u00f3 a s\u00ed mismo como Hijo absoluto del Padre absoluto. Hay en esta expresi\u00f3n un so\u00adlapamiento de Mc y Q; cf. Mc 13,32. 25. yo te alabo, Padre: Es una t\u00edpica f\u00f3rmula jud\u00eda de bendici\u00f3n, a la que se a\u00f1ade la \u00edntima referen\u00adcia de Jes\u00fas a Dios como Abba-Padre (5 veces en tres vers\u00edculos), peque\u00f1os: Lit., \u00absimples\u00bb, \u00abanalfabetos\u00bb, revelado: La comunicaci\u00f3n divi\u00adna es un poderoso misterio religioso irreduci\u00adble. 26. te ha parecido bien: E.d., la decisi\u00f3n de Dios de elegir a algunos para la salvaci\u00f3n. 27. todo me ha sido entregado: Jes\u00fas es la tradici\u00f3n personal de Dios, nadie conoce: Se afirma en este vers\u00edculo el exclusivo acceso al conoci\u00admiento y amor del Padre. Jes\u00fas es la revela\u00adci\u00f3n exclusiva del Padre (cf. 1,23; 28,18; Jn 3,35; 10,15; 13,3). Harnack consider\u00f3 este ver\u00ads\u00edculo como el germen hist\u00f3rico de toda la cristolog\u00eda posterior. 28. venid a m\u00ed: Jes\u00fas ha\u00adbla aqu\u00ed como la Sabidur\u00eda personificada de Prov 28, con las caracter\u00edsticas femeninas pro\u00adpias de quien otorga el descanso y el relax, y extiende a todos la gran invitaci\u00f3n, todos los que trabaj\u00e1is: Originalmente, tanto la gente ex\u00adcluida por los fariseos (el \u2018am ha-ares) como tambi\u00e9n los mismos fariseos. 29. cargad con mi yugo: Los rabinos hablaban del yugo de la Tor\u00e1 y del yugo del reino. Aqu\u00ed se refiere a la interpretaci\u00f3n que Jes\u00fas hace de la ley. apren\u00added de m\u00ed: El disc\u00edpulo es un aprendiz de por vida. El Jes\u00fas humilde es tanto el maestro mo\u00addelo como la materia ideal de aprendizaje, puesto que \u00e9l es la Tor\u00e1 personificada (cf. co\u00admentario sobre 18,20). descanso: El descanso sab\u00e1tico es un s\u00edmbolo del reino de Dios (Jr 6,16) . 30. mi yugo es suave: En comparaci\u00f3n con la halak\u00e1 de los fariseos, la ense\u00f1anza de Jes\u00fas es cuantitativamente m\u00e1s f\u00e1cil por su brevedad y por centrarse en lo esencial. Pero, teniendo en cuenta la mayor justicia exigida en 5,20, es cualitativamente m\u00e1s dif\u00edcil, por\u00adque las exigencias del amor a Dios y al pr\u00f3ji\u00admo son inagotables (cf. Suggs, Wisdom [\u219273 supra] 71-97; Viviano, Study 183-92).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Lo primero que en este pasaje llama nuestra atenci\u00f3n, es el mensaje que Juan el Bautista envi\u00f3 \u00e1 nuestro Se\u00f1or Jesucristo. Es este: \u00ab\u00bfEres t\u00fa aquel que hab\u00eda  de venir, \u00f3 esperaremos \u00e1 otro?.<br \/>\nLa pregunta no fue motivada por duda alguna \u00f3 incredulidad de parte de Juan. Este la hizo para provecho de sus disc\u00edpulos: para presentarles la oportunidad  de que oyeran de los labios del mismo Jes\u00fas las pruebas de que su misi\u00f3n era divina. Sin duda Juan se hab\u00eda apercibido de que su ministerio hab\u00eda llegado \u00e1 su  fin. Una voz interior debi\u00f3 de haberle dicho que jam\u00e1s saldr\u00eda vivo de la c\u00e1rcel en que lo encerrara Herodes; y aun no se le hab\u00eda olvidado la necia envidia que  sus disc\u00edpulos hab\u00edan manifestado hacia los disc\u00edpulos de Jes\u00fas, Por lo tanto, tom\u00f3 aquellas medidas que podr\u00edan para siempre desvanecer esa envidia: envi\u00f3 \u00e1  sus disc\u00edpulos \u00e1 que oyesen y viesen por s\u00ed mismos.<br \/>\nCuando los padres de familia, los ministros, \u00f3 los maestros se acercan al fin de sus d\u00edas, deben principalmente pensar en el bien de las almas de los que van \u00e1  dejar atr\u00e1s, y su deseo m\u00e1s ardiente debe ser \u00e9l de persuadirlos \u00e1 que no se aparten del Salvador.<br \/>\nLo segundo que llama nuestra atenci\u00f3n en este pasaje es el elevado encomio que nuestro Se\u00f1or hizo de Juan. Helo aqu\u00ed: \u00abNo se levant\u00f3 entre los que nacen de  mujeres otro mayor que Juan el Bautista.\u00bb Anteriormente Juan hab\u00eda reconocido \u00e1 Jes\u00fas delante de los hombres como el Cordero de Dios: Jes\u00fas declara ahora  que Juan es m\u00e1s que profeta.<br \/>\nSin duda exist\u00edan personas que estaban inclinadas \u00e1 mirar con menosprecio al Bautista, en parte porque ignoraban la naturaleza de su ministerio, en parte  porque no hab\u00edan comprendido la pregunta que hab\u00eda mandado hacer. Nuestro Se\u00f1or reduce al silencio \u00e1 tales personas por medio del encomio que queda  citado. Les dice que no vayan \u00e1 suponer que Juan es t\u00edmido, vacilante, \u00f3 veleidoso como una ca\u00f1a agitada por el viento; que, por el contrario, \u00e9l no se  intimidaba ni cejaba cuando la verdad estaba de por medio. Les dice tambi\u00e9n que no vayan \u00e1 suponer que Juan era de coraz\u00f3n un hombre mundano y amigo  del fausto y de la corte; que por el contrario era un abnegado predicador que anunciaba el arrepentimiento, y que se expon\u00eda \u00e1 la ira del rey m\u00e1s bien que dejar  de amonestarlo por sus pecados. Les hace saber, en una palabra, que Juan era m\u00e1s que profeta. Los otros profetas hab\u00edan profetizado acerca del Mes\u00edas, pero  no lo hab\u00edan visto: Juan no solo profetiz\u00f3 acerca de El, sino lo vio cara \u00e1 cara. \u00c1 ellos fue dado predecir que el Mes\u00edas seria conducido como un cordero al  matadero: \u00e1 Juan fue dado se\u00f1alarlo y decir: \u00abHe aqu\u00ed el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo..<br \/>\nPara los cristianos el encomio que nuestro Se\u00f1or hizo de Juan tiene mucho de bello y de consolador, por cuanto manifiesta cuanto inter\u00e9s siente el Jefe de la iglesia en la vida y la conducta de sus miembros, y cuanto se complace en todos los  esfuerzos que hacen en favor de su causa. Es una dulce anticipaci\u00f3n del reconocimiento que de ellos har\u00e1 en presencia del  mundo congregado, cuando los presente sin mancilla ante el trono de su Padre.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p>B459 El participio \u03b4\u03b9\u03b1\u03c4\u03ac\u03c3\u03c3\u03c9\u03bd se usa como el complemento directo del verbo \u1f10\u03c4\u03ad\u03bb\u03b5\u03c3\u03b5\u03bd: Cuando Jes\u00fas hubo terminado de instruir a sus disc\u00edpulos.<\/p>\n<p> TGr150 Se omite el antecedente del pronombre \u03b1\u1f50\u03c4\u1ff6\u03bd: sus ciudades (es decir, en las ciudades de otras personas). <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n<p> O, <i>proclamar<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Env\u00eda el Bautista dos de sus disc\u00edpulos a preguntar al Se\u00f1or, si era \u00e9l el Mes\u00edas; y el Se\u00f1or les manda que consideren sus obras, y que hagan relaci\u00f3n de ellas al Bautista. Testimonio que da el Se\u00f1or de su Precursor. Adora la providencia de su Padre, que neg\u00e1ndose a los soberbios, se descubre y comunica a los humildes. Exhorta a todos a que le imiten y sigan.<\/p>\n<p>1 a. De ellos; esto es, de los disc\u00edpulos, que eran las ciudades de Galilea, puesto que acababa de instruir a sus disc\u00edpulos en el monte entre Cafarna\u00fam y Betsaida.<\/p>\n<p>3 b. El Griego: erj\u00f3menos (el que viene). El que ha de venir, y todos esperamos el Mes\u00edas prometido a nuestros padres. Y todo esto comprend\u00edan los jud\u00edos bajo aquella palabra.<\/p>\n<p>c. \u00bfEres t\u00fa el Mes\u00edas? Bien sab\u00eda Juan que lo era, cuando dijo: Este es el Cordero de Dios, que quita los pecados del mundo; pero para que los dem\u00e1s lo supiesen, toma ocasi\u00f3n de enviar sus disc\u00edpulos al Se\u00f1or, para que viesen y oyesen sus milagros; y por ellos conociesen como testigos oculares que era el verdadero Mes\u00edas.<\/p>\n<p>4 d. El Griego: h\u00e1 ak\u00f3uete, k\u00e1i bl\u00e9pete (lo que o\u00eds y veis).<\/p>\n<p>5 e. Parece que en estas palabras les da a entender que reflexionen y vean el cumplimiento de las profec\u00edas (Is 35,5; 61,1), pues en ellas estaban prometidas a la Iglesia todas estas gracias en la venida del Mes\u00edas.<\/p>\n<p>6 f. Vi\u00e9ndole morir en una cruz, que, seg\u00fan San Pablo (1Cor 1,23), ser\u00eda un esc\u00e1ndalo para los jud\u00edos, y una locura para los gentiles.<\/p>\n<p>7 g. Un hombre inconstante y mudable, que comenzase a dudar de la venida del Mes\u00edas, despu\u00e9s de haberla anunciado tan claramente.<\/p>\n<p>8 h. MS. \u00bfDe blanduras?<\/p>\n<p>i. \u00bfNo es Juan este, que se contenta para vestirse con pelo de camellos, y que para su alimento se sirve de langostas y de miel silvestre? Los que visten delicadamente habitan en los palacios; y Juan, como predicador de la verdad, mora en el desierto.<\/p>\n<p>9 j. Quiere esto decir, que sobrepujar\u00eda a los profetas que hab\u00edan vaticinado la venida del Mes\u00edas, puesto que le mostrar\u00eda con el dedo, diciendo: Este es el Cordero, etc.<\/p>\n<p>10 k. Son palabras del profeta Malaqu\u00edas (3,1), que el Hijo de Dios aplica al Bautista. All\u00ed se lee ante faciem meam; pero el sentido es el mismo; porque el Padre apareci\u00f3 al mundo en la persona de su Hijo.<\/p>\n<p>11 l. San Juan es preferido, dice San Jer\u00f3nimo, a los que hab\u00edan nacido naturalmente de mujeres, no a aquel que naci\u00f3 de la Virgen por operaci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo; y esto no obstante, cuando habla Jesucristo del Bautista de esta suerte, aunque no le prefiere absolutamente a todos los profetas, patriarcas, y dem\u00e1s hombres que vivieron en el mundo, por lo menos le iguala a los m\u00e1s grandes que hubo entre ellos.<\/p>\n<p>m. Todo aquel que est\u00e1 gozando de Dios, es mayor que el que se halla todav\u00eda empe\u00f1ado en el combate; porque es una cosa muy diferente, gozar ya del fruto de la victoria, o combatir por ella. San Jer\u00f3nimo. Otros int\u00e9rpretes por Reino de los Cielos entienden la Iglesia, y quieren que la comparaci\u00f3n sea entre la ley de Mois\u00e9s, y la de Jesucristo. Un simple fiel en el estado de la Iglesia renovada por el Mes\u00edas, tendr\u00e1 la ventaja sobre el Bautista; porque ver\u00e1 cumplido en mi persona el misterio de la redenci\u00f3n del mundo, y gozar\u00e1 de su fruto con mayor virtud y abundancia, que derramar\u00e1 sobre ella mi divino Esp\u00edritu.<\/p>\n<p>12 n. Porque han de hacerse una grande fuerza los que habiendo nacido sobre la tierra aspiran a las cosas del cielo, debiendo trabajar con el mayor empe\u00f1o para adquirir por fuerza y virtud lo que no poseen por naturaleza. San Jer\u00f3nimo.<\/p>\n<p>13 o. Todas las profec\u00edas, que hab\u00eda en los libros de los profetas y de la ley miraban a la persona del Mes\u00edas; y as\u00ed todas tuvieron su cumplimiento en el tiempo en que San Juan Bautista declar\u00f3 que hab\u00eda ya venido; y en esto consiste la prerrogativa del Bautista sobre los otros profetas que le precedieron. Aquellos anunciaron las cosas que estaban por venir; el Bautista se\u00f1al\u00f3 y declar\u00f3 la salud presente; en \u00e9l comenz\u00f3 el ministerio evang\u00e9lico, cesando el figurativo y legal. San Jer\u00f3nimo.<\/p>\n<p>14 p. Si quer\u00e9is recibir, lo que os digo, si lo quer\u00e9is entender, \u00e9l es El\u00edas; porque tendr\u00e1 el mismo esp\u00edritu y virtud que El\u00edas. La primera parte del periodo se puede tambi\u00e9n trasladar: Y si quer\u00e9is comprenderlo. El\u00edas y el Bautista fueron muy semejantes en la austeridad de vida, y en la virtud y fuerza del esp\u00edritu: los dos vivieron en el desierto: los dos usaban un ce\u00f1idor de piel. El\u00edas tuvo que huir por haber reprendido a Ajab y a Jezabel por su impiedad. El Bautista perdi\u00f3 la cabeza por haber hablado contra el matrimonio incestuoso de Herod\u00edas con Herodes. Algunos con San Jer\u00f3nimo son de sentir, que el Se\u00f1or dio al Bautista el nombre de El\u00edas, porque as\u00ed como este en la segunda venida de Jesucristo vendr\u00e1 a anunciar que este Se\u00f1or ha de venir como Juez; del mismo modo en la primera San Juan fue el precursor, que anunci\u00f3 que deb\u00eda venir en calidad de Redentor (v\u00e9ase Mal 4,5-6).<\/p>\n<p>15 q. Las palabras del Se\u00f1or eran misteriosas, y se necesitaba de particular luz para entenderlas en el sentido que llevamos explicado, no en el extravagante y rid\u00edculo de los fil\u00f3sofos y herejes que, pretenden la metempsicosis, o transmigraci\u00f3n de las almas en otros cuerpos. Hieron. in hunc locum.<\/p>\n<p>17 r. Esto parece tener alusi\u00f3n a alguna canci\u00f3n popular, o juego de muchachos, que se usase entonces.<\/p>\n<p>18 s. Los escribas y fariseos principalmente (Lc 7,30).<\/p>\n<p>19 t. MS. Gargantero.<\/p>\n<p>u. Estas dos proposiciones son una explicaci\u00f3n de lo que antes les hab\u00eda dicho por medio de una par\u00e1bola. Les da a entender que no hab\u00eda omitido medio alguno para atraerlos a s\u00ed, y hacerles conocer que \u00e9l era el verdadero Mes\u00edas. \u00bfQu\u00e9 deb\u00eda hacer yo por mi vi\u00f1a, que no lo haya hecho? (Is 5,4). Juan y yo hemos venido por dos caminos diferentes. Si la austeridad y el ayuno os parecen dignos de admiraci\u00f3n, \u00bfpor qu\u00e9 no creeis a Juan de una vida tan austera, y que da testimonio de m\u00ed, diciendo que yo soy el Mes\u00edas? Y si el ayuno os parece una cosa muy austera, \u00bfpor qu\u00e9 no me creeis a m\u00ed, que hago una vida com\u00fan entre vosotros? Pero la econom\u00eda, que ha usado la divina Sabidur\u00eda y su admirable doctrina, han sido reconocidas por los que son verdaderamente del n\u00famero de los hijos de la Sabidur\u00eda, por los Ap\u00f3stoles y disc\u00edpulos, que siendo los hijos de Dios est\u00e1n convencidos de la justicia con que yo me he portado con vosotros (San Jer\u00f3nimo).<\/p>\n<p>21 v. El Griego: Joraz\u00edn, Corazin.<\/p>\n<p>w. MS. Pie\u00e7a \u00e1.<\/p>\n<p>x. Eran se\u00f1ales de penitencia, usadas entre los jud\u00edos y los gentiles. El cilicio era un vestido de tela o pa\u00f1o grosero, y de color oscuro, estrecho y sin pliegues; por lo cual los hebreos le llaman saco, y as\u00ed se llama en los originales del Viejo Testamento. Lo usaban los hebreos en tiempo de luto y de calamidades p\u00fablicas, y para muestra de mayor sentimiento pon\u00edan ceniza en la cabeza.<\/p>\n<p>22 y. MS. Que mas afloxo deuen auer Tyro \u00e9 Sid\u00f3n.<\/p>\n<p>z. Si se pregunta \u00bfpor qu\u00e9 el Evangelio no hab\u00eda sido predicado, y ni se hab\u00edan obrado todos estos milagros en Tiro y en Sid\u00f3n, puesto que Jesucristo declara que hubieran cre\u00eddo y hecho penitencia? San Agust\u00edn responde, que Jesucristo Nuestro Se\u00f1or, nos descubri\u00f3 en estas palabras, que son de la misma verdad, la profundidad del misterio de la predestinaci\u00f3n. Y San Jer\u00f3nimo nos dice, que los juicios de Dios nos son desconocidos; y que los misterios de la conducta que guarda con cada uno de los hombres, son verdaderamente impenetrables a nuestra corta y limitada capacidad. San Pablo, hablando de estos profundos arcanos en su carta a los romanos exclama, y dice: \u00a1O alteza de las riquezas de la sabidur\u00eda y ciencia de Dios! \u00a1Cu\u00e1n incomprensibles son sus juicios, e inapeables sus caminos! \u00bfNo ser\u00e1 temeridad y presunci\u00f3n querer nosotros escudri\u00f1arlos y comprenderlos?<\/p>\n<p>23 a. En el texto Griego se lee: \u00e9meinan \u00e1n m\u00e9jri t\u00e9s s\u00e9meron (hubieran permanecido hasta este d\u00eda). La part\u00edcula \u00e1n, forte, es de afirmar y no de dudar; y as\u00ed muchas veces se traslada en la Vulgata por utique. Por manera, que cuando se halla trasladada forte o forsitan, se debe entender en el mismo sentido. Por esta raz\u00f3n en muchas traslaciones se omite enteramente, y se dice absoluta o afirmativamente: hubieran permanecido, o hubieran sin duda permanecido hasta el d\u00eda de hoy.<\/p>\n<p>25 b. Los misterios celestiales.<\/p>\n<p>c. Estos eran entonces los fariseos y los doctores de la ley, que se cre\u00edan sabios y prudentes.<\/p>\n<p>d. A los humildes, como fueron los Ap\u00f3stoles; Dios resiste a los soberbios, y da su gracia a los humildes (Stgo 4,6). Y esto \u00bfpor qu\u00e9? porque as\u00ed fue de su agrado. Y porque, como dice San Pablo (Rom 9,18): Usa de misericordia con quien quiere, y endurece al que le place.<\/p>\n<p>27 e. Para que, como Salvador del mundo, reparase las ruinas del pecado; como M\u00e9dico soberano, curase los perniciosos efectos de la picadura de la serpiente; como vida esencial resucitase a los que estaban muertos; y, como luz y resplandor del Padre, disipase las tinieblas que reinaban entre los hombres.<\/p>\n<p>f. Porque solamente Dios puede conocerse a s\u00ed mismo. Lo que aqu\u00ed se dice, se debe entender por respeto a las criaturas, y no por respeto al Esp\u00edritu Santo, que procediendo del Hijo, recibe esencialmente de \u00e9l toda la plenitud del conocimiento del Padre.<\/p>\n<p>28 g. Del peso de vuestros pecados.<\/p>\n<p>29 h. El yugo de mis preceptos y de mi cruz.<\/p>\n<p>i. MS. Umildoso.<\/p>\n<p>30 j. Los preceptos de la ley nueva y la perfecta imitaci\u00f3n de Jesucristo, son una cosa penosa para la naturaleza; pero la gracia de Dios lo vence todo, y lo hace muy f\u00e1cil y llevadero. Sobre lo cual dice San Agust\u00edn estas admirables palabras: Cualquiera otra carga te oprime y abruma; mas la carga de Cristo te alivia el peso. Cualquiera otra carga tiene peso, mas la de Cristo tiene alas. Si a una ave quitas las alas, parece que la alivias del peso; mas cuanto m\u00e1s la alivies de este peso, tanto m\u00e1s quedar\u00e1 cosida con la tierra. Ves en tierra a la que quisisteis aliviar de su peso: restit\u00fayeselo, y ver\u00e1s c\u00f3mo vuela.<br \/>\nEl Griego: elafr\u00f3n (lisa, no \u00e1spera).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas B\u00edblicas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [6] Simb\u00f3lico de indagar a Judah y Efray\u00edm.\n<\/p>\n<p><strong> [7] Referencia Shem Tov.\n<\/p>\n<p><strong> [1] No regenerado.\n<\/p>\n<p><strong> [2] Shem Tov y la Peshitta, con esta posible referencia al gobierno de los Fariseos bajo Roma.\n<\/p>\n<p><strong> [3] Observe, que de acuerdo a Shem Tov hablaban \u201cen relaci\u00f3n a a no \u201chasta\u201d Juan el Inmersor.\n<\/p>\n<p><strong> [4] Referencia Shem Tov.\n<\/p>\n<p><strong> [5] En la Judea del primer siglo.\n<\/p>\n<p><strong> [6] Pa\u00edses de la dispersion Efrayimita.\n<\/p>\n<p><strong> [7] Referencia Shem Tov.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[10] Mal 3, 1; 4, 8.[11] El elogio de Juan el Bautista unifica este cap\u00edtulo y exalta al Precursor del Mes\u00edas como punto de llegada del antiguo testamento e inicio de la nueva alianza. Luc 7, 28.[12] Desde la predicaci\u00f3n de Juan Bautista hasta hoy, el reino de los cielos o el Evangelio es arrebatado con \u00edmpetu por los hombres que vienen en tropel a o\u00edr el mensaje de salvaci\u00f3n, que ya no pertenece exclusivamente a los jud\u00edos.[19] No aprob\u00e1is la aspereza del Bautista ni la vida regular del Hijo del hombre.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aconteci\u00f3 que, cuando Jes\u00fas acab\u00f3 de dar instrucciones a sus doce disc\u00edpulos, se fue de all\u00ed a ense\u00f1ar y a predicar en las ciudades de ellos. 11:1 \u2014 Cuando Jes\u00fas termin\u00f3 de dar instrucciones a sus doce disc\u00edpulos, se fue de all\u00ed a ense\u00f1ar y a predicar en las ciudades de ellos 2 Y al &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-mateo-111-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Mateo 11:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-24089","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24089","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24089"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24089\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24089"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24089"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24089"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}