{"id":24152,"date":"2022-06-20T08:52:26","date_gmt":"2022-06-20T13:52:26","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-mateo-1234-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T08:52:26","modified_gmt":"2022-06-20T13:52:26","slug":"comentario-de-mateo-1234-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-mateo-1234-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Mateo 12:34 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>\u00a1Generaci\u00f3n de v\u00edboras! \u00bfC\u00f3mo podr\u00e9is vosotros, siendo malos, hablar cosas buenas? Porque de la abundancia del coraz\u00f3n habla la boca.<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>Generaci\u00f3n de v\u00edboras.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 3:7<\/span>; <span class='bible'>Mat 23:33<\/span>; <span class='bible'>Luc 3:7<\/span>; <span class='bible'>Jua 8:44<\/span>; <span class='bible'>1Jn 3:10<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>\u00bfc\u00f3mo pod\u00e9is hablar bien, siendo malos?<\/i><\/b> <span class='bible'>1Sa 24:13<\/span>; <span class='bible'>Sal 10:6<\/span>, <span class='bible'>Sal 10:7<\/span>; <span class='bible'>Sal 52:2-5<\/span>; <span class='bible'>Sal 53:1<\/span>; <span class='bible'>Sal 64:3<\/span>, <span class='bible'>Sal 64:5<\/span>; <span class='bible'>Sal 120:2-4<\/span>; <span class='bible'>Sal 140:2<\/span>, <span class='bible'>Sal 140:3<\/span>; <span class='bible'>Isa 32:6<\/span>; <span class='bible'>Isa 59:4<\/span>, <span class='bible'>Isa 59:14<\/span>; <span class='bible'>Jer 7:2-5<\/span>; <span class='bible'>Rom 3:10-14<\/span>; <span class='bible'>Stg 3:5-8<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>porque de la abundancia del coraz\u00f3n habla la boca.<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 6:45<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>CORAZONES Y PALABRAS<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Mateo 12:34-37<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>\u00a1Raza de v\u00edboras! \u00bfC\u00f3mo vais a decir vosotros nada bueno siendo tan malos como sois? Porque es lo que rebosa el coraz\u00f3n lo que sale por la boca. Una buena persona saca cosas buenas del buen almac\u00e9n; y una mala persona saca cosas malas de su mal almac\u00e9n. Os aseguro que de todo lo in\u00fatil que haya dicho la gente tendr\u00e1 que dar cuenta el D\u00eda del Juicio; porque por tus palabras se te exculpar\u00e1, y por tus palabras se te inculpar\u00e1.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>No es extra\u00f1o que Jes\u00fas eligiera hablar aqu\u00ed de la tremenda responsabilidad de las palabras dichas. Los escribas y los fariseos acababan de decir las cosas m\u00e1s terribles. Hab\u00edan puesto su mirada en el Hijo de Dios, y Le hab\u00edan llamado aliado del diablo. Tales palabras hab\u00edan sido realmente terribles. As\u00ed es que Jes\u00fas estableci\u00f3 dos leyes.<br \/>(i) Se puede ver c\u00f3mo est\u00e1 el coraz\u00f3n por las cosas que dice. Hace mucho tiempo ya dijo el dramaturgo griego Menandro: \u00abEl car\u00e1cter de una persona se conoce por sus palabras.\u00bb Lo que hay en el coraz\u00f3n no puede salir a la superficie nada mas que a trav\u00e9s de los labios; y una persona no puede producir a trav\u00e9s de sus labios nada m\u00e1s que lo que tiene en el coraz\u00f3n. No hay nada que sea m\u00e1s revelador que las palabras. No nos hace falta hablar largamente con una persona para darnos cuenta de si tiene una mente limpia o sucia; no tenemos que escucharle mucho tiempo para descubrir si tiene una mente amable o cruel; no tenemos que o\u00edrle mucho a uno que se dedica a predicar o a ense\u00f1ar o a dar conferencias para descubrir si tiene una mente clara o confusa. Estamos revelando constantemente lo que somos por lo que decimos.<br \/>(ii) Jes\u00fas estableci\u00f3 que una persona tendr\u00eda que dar cuenta especialmente de sus palabras <em>in\u00fatiles. <\/em>La palabra que se usa aqu\u00ed para in\u00fatil es <em>aerg\u00f3s; \u00e9rgon <\/em>es la palabra griega para <em>obra; <\/em>y el prefijo <em>a <\/em>quiere decir <em>sin; aerg\u00f3s <\/em>describe lo que <em>no est\u00e1 destinado a producir ning\u00fan efecto. <\/em>Se usa, por ejemplo, de un \u00e1rbol est\u00e9ril, de tierra en barbecho, del d\u00eda de s\u00e1bado en el que no se puede hacer ninguna obra, de una persona perezosa. Jes\u00fas estaba diciendo algo que es profundamente cierto. De hecho hay dos grandes verdades aqu\u00ed.<\/p>\n<p><em>(a) <\/em>Son las cosas que uno dice sin darse cuenta, las palabras que se le escapan cuando no hay barreras convencionales, las que muestran de veras c\u00f3mo es. Como lo expresa Plummer: \u00abLas palabras que se dicen cuidadosamente puede que sean una hipocres\u00eda calculada.\u00bb Cuando una persona est\u00e1 en guardia conscientemente, pondr\u00e1 cuidado en lo que dice y en c\u00f3mo lo dice; pero cuando no est\u00e1 en guardia, sus palabras revelan su car\u00e1cter. Es totalmente posible que los pronunciamientos p\u00fablicos de una persona sean correctos y nobles, y que su conversaci\u00f3n privada sea \u00e1spera y desabrida. En p\u00fablico se escoge cuidadosamente lo que se dice; en privado se despiden los centinelas y cualquier palabra sale por el puesto de guardia de los labios. As\u00ed sucede con la ira: puede que uno diga cuando est\u00e1 enfadado lo que piensa de veras y ha querido decir muchas veces, pero se lo ha impedido el fr\u00edo control de la prudencia. Muchas personas son un modelo de encanto y de cortes\u00eda en p\u00fablico, cuando saben que los est\u00e1n observando y son especialmente cuidadosos con sus palabras; mientras que en su propia casa son un ejemplo terrible de irritabilidad, sarcasmo, mal genio, cr\u00edtica y quejiconer\u00eda porque no hay nadie que lo vea u oiga. Es humillante -y alertante- el recordar que las palabras que muestran lo que somos son las que se nos escapan cuando tenemos la guardia baja.<\/p>\n<p><em>(b) <\/em>A menudo son esas las palabras que hacen m\u00e1s da\u00f1o. Puede que se diga cuando se est\u00e1 descontrolado lo que no se dir\u00eda nunca cuando se est\u00e1 controlado. Puede que diga despu\u00e9s que no era aquello lo que quer\u00eda decir; pero eso no le libera de la responsabilidad de haberlo dicho; y el hecho de haberlo dicho deja a menudo una herida que no se cura con nada, y levanta una barrera que ya no se puede eliminar. Puede que uno diga cuando est\u00e1 relajado algo ofensivo y cuestionable que no dir\u00eda nunca en p\u00fablico -y eso es precisamente lo que se alberga inolvidablemente en la memoria de alguien. Pit\u00e1goras, el gran fil\u00f3sofo griego, dec\u00eda: \u00abAntes lanza una piedra al azar, que una palabra.\u00bb Una vez que se ha dejado escapar una palabra ofensiva o sucia, nada la har\u00e1 volver atr\u00e1s; y seguir\u00e1 una trayectoria de da\u00f1o por dondequiera que vaya.<\/p>\n<p>Que cada uno se examine a s\u00ed mismo. Que examine sus palabras para descubrir el estado de su coraz\u00f3n. Y que tenga presente que Dios no le juzgar\u00e1 por las palabras que diga cuidadosa e intencionadamente, sino por las que se le escapen cuando no haya restricciones convencionales y suban borbollando a la superficie los verdaderos sentimientos del coraz\u00f3n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Mat 15:18<\/span>; (ver <span class='bible'>Mar 7:21-23<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>q 573 Mat 3:7; Mat 23:33; Luc 3:7<\/p>\n<p>r 574 Job 14:4<\/p>\n<p>s 575 Mat 15:11<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p> 34<strong> (a) <\/strong> Mat_3:7 ; Mat_23:33 <\/p>\n<\/p>\n<p>\n34<strong> (b) <\/strong> Mat_15:18-19 ; Luc_6:45 <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>coraz\u00f3n&#8230;<\/b><\/i> \u2192 <span style=\"color:#008000\"><span class=\"bible\">Mat 3:7<\/span>; <span class=\"bible\">Mat 23:33<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000\"><span class=\"bible\">Luc 3:7<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000\"><span class=\"bible\">Luc 6:45<\/span><\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p> g 3.7; 23.33; <span class='bible'>Luc 3:7<\/span>.<\/p>\n<p> 12.34 g 15.18; <span class='bible'>Luc 6:45<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia Textual III Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a1Generaci\u00f3n de v\u00edboras! \u00bfC\u00f3mo podr\u00e9is vosotros, siendo malos, hablar cosas buenas? Porque de la abundancia del coraz\u00f3n habla la boca. Generaci\u00f3n de v\u00edboras. Mat 3:7; Mat 23:33; Luc 3:7; Jua 8:44; 1Jn 3:10. \u00bfc\u00f3mo pod\u00e9is hablar bien, siendo malos? 1Sa 24:13; Sal 10:6, Sal 10:7; Sal 52:2-5; Sal 53:1; Sal 64:3, Sal 64:5; Sal 120:2-4; &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-mateo-1234-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Mateo 12:34 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-24152","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24152","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24152"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24152\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24152"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24152"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24152"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}