{"id":24169,"date":"2022-06-20T08:53:08","date_gmt":"2022-06-20T13:53:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-mateo-131-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T08:53:08","modified_gmt":"2022-06-20T13:53:08","slug":"comentario-de-mateo-131-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-mateo-131-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Mateo 13:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Aquel d\u00eda Jes\u00fas sali\u00f3 de la casa y se sent\u00f3 junto al mar.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/><span>13:1<\/span> Aquel d\u00eda sali\u00f3 Jes\u00fas de la casa y se sent\u00f3 junto al <span>Mar 2:1-28<\/span> Y se le junt\u00f3 mucha gente; y entrando \u00e9l en la barca, se sent\u00f3, <span>Luc 5:1-3<\/span>. y toda la gente estaba en la playa. 3 Y les habl\u00f3 muchas cosas por par\u00e1bolas, diciendo: He aqu\u00ed, el sembrador sali\u00f3 a sembrar. 4 Y mientras sembraba, parte de la semilla cay\u00f3 junto al camino; y vinieron las aves y la comieron. 5 Parte cay\u00f3 en pedregales, donde no hab\u00eda mucha tierra; y brot\u00f3 pronto, porque no ten\u00eda profundidad de tierra; 6 pero salido el sol, se quem\u00f3; y porque no ten\u00eda ra\u00edz, se sec\u00f3. 7 Y parte cay\u00f3 entre espinos; y los espinos crecieron, y la ahogaron. 8 Pero parte cay\u00f3 en buena tierra, y dio fruto, cu\u00e1l a ciento, cu\u00e1l a sesenta, y cu\u00e1l a treinta por uno. 9 El que tiene o\u00eddos para o\u00edr, oiga. <\/p>\n<p \/> La explicaci\u00f3n: 18 O\u00edd, pues, vosotros la par\u00e1bola del sembrador: 19 Cuando alguno oye la palabra del reino y no la entiende, viene el malo, y arrebata lo que fue sembrado en su coraz\u00f3n. Este es el que fue sembrado junto al camino. 20 Y el que fue sembrado en pedregales, \u00e9ste es el que oye la palabra, y al momento la recibe con gozo; 21 pero no tiene ra\u00edz en s\u00ed, sino que es de corta duraci\u00f3n, pues al venir la aflicci\u00f3n o la persecuci\u00f3n por causa de la palabra, luego tropieza. 22 El que fue sembrado entre espinos, \u00e9ste es el que oye la palabra, pero el af\u00e1n de este siglo y el enga\u00f1o de las riquezas ahogan la palabra, y se hace infructuosa. 23 Mas el que fue sembrado en buena tierra, \u00e9ste es el que oye y entiende la palabra, y da fruto; y produce a ciento, a sesenta, y a treinta por uno. \u2014 (<span>Mat 13:1-9<\/span>; <span>Mat 18:1-35<\/span>; <span>Mat 19:1-30<\/span>; <span>Mat 20:1-34<\/span>; <span>Mat 21:1-46<\/span>; <span>Mat 22:1-46<\/span>; <span>Mat 23:1-39<\/span>; <span>Mar 4:1-9<\/span>; <span>Mar 4:14-20<\/span>; <span>Luc 8:4-15<\/span>).<\/p>\n<p \/> Esta par\u00e1bola describe cuatro clases de terreno en las que cae la semilla sembrada. Se llama com\u00fanmente \u00abla par\u00e1bola del sembrador\u00bb, pero el \u00e9nfasis no est\u00e1 sobre el sembrador, sino sobre las varias clases de terreno que reciben la semilla. El sembrador (predicador) puede ser bueno o malo, elocuente o aburrido, pero de todas maneras los resultados depender\u00e1n en gran manera de los oyentes mismos. Jes\u00fas es el Maestro Perfecto, pero no logr\u00f3 convertir a todo el mundo.<\/p>\n<p \/> La semilla es la palabra de Dios, <span>Mar 4:14<\/span>; <span>Luc 8:11<\/span>.<\/p>\n<p \/> Las cuatro clases de terreno son cuatro clases de oyentes. La par\u00e1bola ense\u00f1a la responsabilidad de o\u00edr la palabra, porque por el o\u00edr viene la fe (<span>Rom 10:17<\/span>). Jes\u00fas bien sab\u00eda que la semilla no puede germinar y producir en toda clase de coraz\u00f3n humano.<\/p>\n<p \/> Multitudes le segu\u00edan a veces, pero \u00bfcon qu\u00e9 prop\u00f3sito? Algunos le segu\u00edan por curiosidad, algunos buscaban panes y peces, algunos ten\u00edan motivos pol\u00edticos y revolucionarios, y otros eran sinceros.<\/p>\n<p \/> En esta par\u00e1bola Jes\u00fas les presenta un retrato de ellos mismos; pone delante de sus ojos el espejo para que puedan ver c\u00f3mo eran (qu\u00e9 clase de oyentes eran). Les cuenta una historia acerca de ellos mismos y de c\u00f3mo ellos oyen la palabra. \u00bfC\u00f3mo recibir\u00edan su ense\u00f1anza? De la misma manera en que los varios terrenos de Judea recib\u00edan la semilla del sembrador.<\/p>\n<p \/>\n<p \/>\u2014 parte de la semilla cay\u00f3 junto al camino. \u2014 Estos oyentes son los que permiten que sus corazones sean \u00abpavimentados\u00bb (endurecidos) por todos los sucesos y actividades de esta vida. Su vida ha sido fuertemente afectada e influenciada por los asuntos de la vida diaria: el empleo, la familia, los planes, las bodas, los funerales, los cr\u00edmenes y docenas de otras cosas. Estos tienen corazones desatentos, insensibles, preocupados e indiferentes en cuanto a los asuntos espirituales. Su intelecto est\u00e1 lleno de prejuicio, la conciencia cauterizada y la voluntad perversa. No pone atenci\u00f3n a la palabra de Cristo.<\/p>\n<p \/> Satan\u00e1s arrebata la palabra con miles de distracciones. Presenta el error como tan bueno o mejor que la verdad. Presenta ante la atenci\u00f3n del hombre toda clase de intereses terrenales, no necesariamente malos en s\u00ed, pero demandan la atenci\u00f3n y esta clase de coraz\u00f3n no recibe la palabra.<\/p>\n<p \/> El diablo sabe el poder de la palabra de Dios. No quiere que nadie permita que entre en el coraz\u00f3n. No quiere que la gente oiga. Si oye, no quiere que crea. Si cree, no quiere que obedezca. Siempre le anima a posponer la obediencia.<\/p>\n<p \/> As\u00ed es que la semilla fue \u00abhollada, y las aves del cielo la comieron\u00bb, <span>Luc 8:5<\/span>. No hace impresi\u00f3n sobre la mente del oyente.<\/p>\n<p \/> \u00bfQu\u00e9 se puede hacer para ayudar a los tales? Desde luego, la palabra es muy poderosa (<span>Heb 4:12<\/span>; <span>Jer 23:29<\/span>). A veces la tribulaci\u00f3n prepara el \u00abterreno\u00bb para recibir la semilla.<\/p>\n<p \/>\n<p \/>\u2014 parte cay\u00f3 en pedregales (sobre la piedra). \u2014 Cae sobre una capa delgada de tierra sobre la roca s\u00f3lida, donde no hay humedad. Brota pronto pero no puede echar ra\u00edces. El punto clave es que PRONTO brota y PRONTO muere. Es cuesti\u00f3n de recibir LUEGO y entonces caer LUEGO. Este es el oyente superficial, emocional, impresionable, impulsivo. Obedece con gozo pero es gozo pasajero. No obedece por convicci\u00f3n. Oye un serm\u00f3n conmovedor y obedece. Los amigos obedecen, por eso \u00e9l tambi\u00e9n obedece. Tal vez obedece durante una \u00abcampa\u00f1a emocionante\u00bb (le gustaron los himnos y los hermanos fueron muy amables, etc.), pero no calculan gastos, <span>Luc 14:25-33<\/span>. No considera la cruz que debe llevar. No toma en cuenta la oposici\u00f3n que encontrar\u00e1. Obedece, pero no se acerca a Dios en oraci\u00f3n y con lectura b\u00edblica, no es debidamente activo en la iglesia, no se fortifica, no se confirma (<span>Hch 14:22<\/span>).<\/p>\n<p \/> Vienen persecuciones, tribulaciones, cr\u00edticas, burlas, pruebas, las cuales deben fortalecerle (<span>Rom 5:3-5<\/span>) y acercarlo a Dios, pero m\u00e1s bien le alejan de Dios y le hacen tropezar.<\/p>\n<p \/>\n<p \/>\u2014 parte cay\u00f3 entre espinos. \u2014 Los espinos absorben toda la humedad y fertilidad, y excluyen de la planta la luz y el aire; por eso, el crecimiento es retardado e impedido. \u00abEl af\u00e1n de este siglo\u00bb. Seg\u00fan <span>Mat 6:24-34<\/span> el af\u00e1n (1) es innecesario, porque nuestro Padre sabe nuestras necesidades; (2) es prohibido, (3) es vano, porque \u00bfqu\u00e9 logra el af\u00e1n? <span>Luc 10:41<\/span>; <span>Luc 21:34<\/span>; <span>Flp 4:6<\/span>; <span>1Pe 5:7<\/span>. La ansiedad indica falta de fe en Dios. Indica una preocupaci\u00f3n excesiva por los asuntos de esta vida, y una falta de inter\u00e9s en cosas espirituales. El af\u00e1n de este siglo no quiere decir vicios, sino una preocupaci\u00f3n excesiva por tales asuntos como el empleo, el negocio, la educaci\u00f3n, y los problemas ordinarios de la vida.<\/p>\n<p \/> \u00abEl enga\u00f1o de las riquezas\u00bb es muy peligroso <span>1Ti 6:9-10<\/span>; <span>Mar 10:34<\/span>. La prosperidad es m\u00e1s peligrosa que la pobreza. Recu\u00e9rdese <span>Pro 30:8-9<\/span>. Muchos hermanos abusan de la \u00abtarjeta pl\u00e1stica\u00bb, haciendo muchas compras y as\u00ed comprometi\u00e9ndose m\u00e1s all\u00e1 de sus posibilidades, y luego viene un af\u00e1n abrumador. Esta pr\u00e1ctica bien ilustra el amor al dinero (cosas materiales). Muchos se entrampan con deudas que nunca pueden pagar. Esta pr\u00e1ctica es una forma de mentira y de robo, porque prometen pagar lo que no pueden pagar. La avaricia es idolatr\u00eda (<span>Col 3:5<\/span>).<\/p>\n<p \/> <span>Stg 1:8<\/span>; <span>Stg 4:8<\/span>, Santiago habla del doble \u00e1nimo. Comp\u00e1rense los casos de Balaam, Lot, Demas y otros personajes b\u00edblicos que quer\u00edan servir a Dios pero tambi\u00e9n amaban el mundo.<\/p>\n<p \/> \u2014 parte cay\u00f3 en buena tierra. \u2014 Esta es tierra f\u00e9rtil, limpia (preparada), h\u00fameda, buena, como Samaria (<span>Jua 4:35-37<\/span>; <span>Hch 8:5-12<\/span>); los 3000 en el d\u00eda de Pentecost\u00e9s (<span>Hch 2:41<\/span>); el eunuco (<span>Hch 8:35-39<\/span>); Saulo de Tarso (<span>Hch 9:18<\/span>; <span>Hch 22:16<\/span>; <span>Hch 26:19<\/span>); Cornelio (<span>Hch 10:33<\/span>; <span>Hch 10:48<\/span>); Lidia (<span>Hch 16:13-15<\/span>); el carcelero (<span>Hch 16:30-34<\/span>); los corintios (<span>Hch 18:10<\/span>); y los efesios (<span>Hch 19:1-5<\/span>). Estos oyen la palabra, la entienden, la obedecen y llevan fruto. <span>Luc 8:15<\/span>, \u00abSon los que con coraz\u00f3n bueno y recto retienen la palabra o\u00edda, y dan fruto con perseverancia\u00bb. Es el coraz\u00f3n bueno que puede ser conmovido por las grandes verdades del evangelio, y que celosamente las guarda. Oye la palabra atentamente, la estudia, la entiende y la obedece no importa qui\u00e9n la predique, ni con qu\u00e9 motivos la predique, ni qui\u00e9n m\u00e1s la obedezca, ni cu\u00e1ntas ofensas vengan.<\/p>\n<p \/> La que cay\u00f3 en buena tierra no es como la que cay\u00f3 junto al camino, porque s\u00ed entiende. No es que tenga intelecto superior, sino atenci\u00f3n superior. No es como la que cay\u00f3 en la capa delgada de tierra sobre una piedra, porque s\u00ed echa ra\u00edces y no es vencida por las pruebas de la vida. No es como la que cay\u00f3 entre espinos, porque evita el af\u00e1n y el enga\u00f1o de las cosas materiales. Es la \u00fanica que lleva fruto, \u00abalgunas semillas a ciento por uno, otras a sesenta y otras a treinta\u00bb. Muchos quieren culpar al \u00absembrador\u00bb (predicador) por el poco fruto que se lleva en la obra, pero Jes\u00fas culpa tambi\u00e9n a los oyentes. La lecci\u00f3n es que cada quien debe examinar cuidadosamente su coraz\u00f3n.<\/p>\n<p \/>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>se sent\u00f3 junto al mar.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 2:13<\/span>; <span class='bible'>Mar 4:1<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>La par\u00e1bola del sembrador y la semilla,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 13:1-17<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>su explicaci\u00f3n,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 13:18-23<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>La par\u00e1bola de la ciza\u00f1a,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 13:24-30<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>de la semilla de mostaza,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 13:31<\/span>, <span class='bible'>Mat 13:32<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>de la levadura,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 13:33-35<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>explicaci\u00f3n de la par\u00e1bola de la ciza\u00f1a,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 13:36-43<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>La par\u00e1bola del tesoro escondido,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 13:44<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>de la perla,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 13:45<\/span>, <span class='bible'>Mat 13:46<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>de la red echada al mar,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 13:47-52<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Jes\u00fas es despreciado por los de su propia regi\u00f3n,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 13:53-58<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Los cap\u00edtulos\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Mat 12:1-50<\/span><\/span>\u00a0y\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Mat 13:1-58<\/span><\/span>\u00a0son fundamentales para entender el Evangelio de Mateo, porque nos llevan al momento decisivo en el ministerio de Jes\u00fas. En el cap\u00edtulo\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Mat 12:1-50<\/span><\/span>\u00a0la incredulidad de Israel alcanza un cl\u00edmax con el pecado imperdonable de rechazar a su Mes\u00edas. El cap\u00edtulo\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Mat 13:1-58<\/span><\/span>\u00a0contin\u00faa la respuesta de Cristo a esta incredulidad. Esta blasfemia a trav\u00e9s de los l\u00edderes religiosos en el cap\u00edtulo\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Mat 12:1-50<\/span><\/span>\u00a0es vista por Jes\u00fas como un rechazo oficial de que \u00c9l era el Mes\u00edas, despu\u00e9s prudentemente volvi\u00f3 a ellos. Como consecuencia, Jes\u00fas encontr\u00f3 el gran reto pedag\u00f3gico de la primera ense\u00f1anza que sus disc\u00edpulos cercanos encontraron sobre este cambio y luego las multitudes que lo siguieron a \u00c9l. Sus seguidores enfrentaron el problema de c\u00f3mo \u00c9l podr\u00eda ser el Mes\u00edas si hab\u00eda sido rechazado por los l\u00edderes, y c\u00f3mo eso afectar\u00eda el programa del Reino. Para explicar aquellos problemas monumentales Jes\u00fas volvi\u00f3 al m\u00e9todo parab\u00f3lico. La par\u00e1bola se distingue de una alegor\u00eda en que esta ense\u00f1a b\u00e1sicamente una verdad central que podr\u00eda ser reforzada por varios puntos en la historia.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><span style=\"font-weight:bold\">Y les habl\u00f3 muchas cosas por par\u00e1bolas:<\/span>\u00a0Este m\u00e9todo de ense\u00f1anza, a menudo usado por los rab\u00edes, utilizaba escenas comunes de la vida diaria para ense\u00f1ar nuevas verdades sobre el Reino.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Capitulo 13.<br \/>\n E n este cap\u00edtulo, Mt expone muchas de las par\u00e1bolas de Jesucristo, cinco de las cuales &#8211; la ciza\u00f1a, el fermento, el tesoro escondido, la perla, la red &#8211; s\u00f3lo \u00e9l las expone. Conforme al estilo y estructura de su evangelio, este cap\u00edtulo tambi\u00e9n est\u00e1 \u201csistematizado.\u201d Jesucristo no inaugura ahora su hablar en par\u00e1bolas (Mat 5:13-16; Mat 6:26-30; Mat 7:6.13-14; Mat 8:24-27; Mat 9:16-17; Mat 11:16-17, etc.). Aqu\u00ed, con ellas, se va a exponer el ministerio del reino &#8211; t\u00e9rmino corriente en la apocal\u00edptica jud\u00eda (Henoc, IV Esdras, Qumr\u00e1n) -: el por qu\u00e9 no aparece \u00e9ste al modo del mesianismo ambiental, ni s\u00fabitamente. Con este cap\u00edtulo comienza el \u201ctercer gran discurso\u201d de Cristo en Mt.<\/p>\n<p>Par\u00e1bola del sembrador,Mat 13:1-9 (Mar 4:1-9; Luc 8:4-8).<br \/>\n1 Aquel d\u00eda sali\u00f3 Jes\u00fas de casa y se sent\u00f3 junto al mar. 2 Se le acercaron numerosas muchedumbres. El, subiendo a una barca, se sent\u00f3, quedando las muchedumbres sobre la playa, 3 y El les dijo muchas cosas en par\u00e1bolas: Sali\u00f3 un sembrador a sembrar, 4 y de la simiente, parte cay\u00f3 junto al camino, y, viniendo las aves, la comieron. 5 Otra cay\u00f3 en sitio pedregoso, donde no hab\u00eda tierra, y luego brot\u00f3, porque la tierra era poco profunda; 6 pero, levant\u00e1ndose el sol, la agost\u00f3, y, como no ten\u00eda ra\u00edz, se sec\u00f3. 7 Otra cay\u00f3 entre cardos, y los cardos crecieron y la ahogaron. 8 Otra cay\u00f3 sobre tierra buena y dio fruto, una ciento, otra sesenta, otra treinta. 9 El que tenga o\u00eddos, que oiga.<\/p>\n<p> Cristo est\u00e1 en Cafarna\u00fam. Para esta predicaci\u00f3n \u201csali\u00f3 de la casa.\u201d Debe de ser la suya (Mat 4:13). La muchedumbre que se le re\u00fane es grande, y utiliza una barca, y, cercano a la orilla, les predica \u201cmuchas cosas en par\u00e1bolas\u201d (Mt-Mc). En la perspectiva literaria y, en parte, hist\u00f3rica de Mt, \u00e9ste fue el gran d\u00eda de las par\u00e1bolas.<br \/>\nV. 4. La frase \u201ccay\u00f3 junto al camino,\u201d probablemente corresponde al arameo al&#8217;urha, que significa \u201cen.\u201d Probablemente la traducci\u00f3n verti\u00f3 materialmente por el primer sentido, cuando el l\u00f3gico es el segundo,1. No \u201cjunto\u201d al camino, sino \u201cen\u201d \u00e9l. En aquellas costumbres agr\u00edcolas se sembraba primero y luego se araba todo el terreno, incluidos los peque\u00f1os caminos de las parcelas.<br \/>\nV.7. Estampa real. Estos cardos palestinos junto al Lago pueden alcanzar en tres meses un metro de altura (Willam). Literalmente \u201cahogan\u201d la simiente al desarrollarse.<br \/>\nV.8. Mt-Mc dan el \u00e9xito de la que cay\u00f3 en \u201ctierra buena\u201d con una triple clasificaci\u00f3n, de estilo m\u00e1s oriental, pedag\u00f3gica y muy convencional. Los fellahs de Bel\u00e9n estiman normal la cosecha de trigo que rinde el 2 o el 4 por 1 2. En la trapa deEl-Atroum (Palestina) no sobrepasa el 10 por 1. En un ensayo hecho en Et-Tabigha, junto al Lago, y en una tierra bien preparada, se lleg\u00f3 a producir el 50 por 1 3. Excepcional mente junto a Genesaret se dio el 240 y 250 por 1 4.<br \/>\nV.9. La frase \u201cel que tenga o\u00eddos, que oiga\u201d (\u00f3 \u03ad\u03c7\u03c9\u03bd \u03ce\u03c4\u03b1 \u03b1\u03ba\u03bf\u03cd\u03b5\u03b9 \u03bd \u03ac\u03c7\u03bf\u03c5\u03ad\u03c4\u03c9) (Mt-Lc), literalmente: \u201cel que tenga o\u00eddos, o\u00edr oiga,\u201d es un modismo (Gen 2:17) para indicar el esmero en o\u00edr. Este aforismo no se encontr\u00f3 en la literatura rab\u00ednica, aunque aparece usado por el autor del Apocalipsis (Gen 2:7.11.17.29; Gen 3:6.13.22). Los rabinos equiparaban los grupos oyentes al \u201co\u00eddo\u201d y \u201cesponja,\u201d seg\u00fan que les resbalaba lo que o\u00edan o se empapaban en ello, y tambi\u00e9n los comparaban al \u201cembudo,\u201d \u201cfiltro\u201d y \u201ctamiz\u201d 5. Pero la frase de Cristo es m\u00e1s bien, un anticipo, un toque de alerta.<\/p>\n<p>Raz\u00f3n de las par\u00e1bolas,Gen 13:10-17 (Mar 4:10-12; Luc 8:9-10).<br \/>\n10 Acerc\u00e1ndose los disc\u00edpulos, le dijeron: \u00bfPor qu\u00e9 les hablas en par\u00e1bolas? \u00bb Y les respondi\u00f3 diciendo: A vosotros os ha sido dado conocer los misterios del reino d\u00e9 los cielos, pero a \u00e9sos no. 12 Porque al que tiene, se le dar\u00e1 m\u00e1s y abundar\u00e1, y al que no tiene, aun aquello que tiene le ser\u00e1 quitado. &#8216;3 Por esto les hablo en par\u00e1bolas, porque viendo no ven y oyendo no oyen ni entienden; 11 y se cumple con ellos la profec\u00eda de Isa\u00edas: \u201cCierto oir\u00e9is y no entender\u00e9is y no conocer\u00e9is. 13 Porque se ha endurecido el coraz\u00f3n de este pueblo, y se han hecho duros de o\u00eddos, y han cerrado sus ojos, para no ver con sus ojos y no o\u00edr con sus o\u00eddos, y para no entender con su coraz\u00f3n y convertirse, que yo los curar\u00eda.\u201d 16 \u00a1Pero dichosos vuestros ojos, porque ven, y vuestros o\u00eddos, porque oyen! 17 Pues en verdad os digo que muchos profetas y justos desearon ver lo que vosotros veis, y no lo vieron, y o\u00edr lo que vosotros o\u00eds, y no lo oyeron.<\/p>\n<p> Los tres sin\u00f3pticos se plantean en este mismo lugar el porqu\u00e9 de las par\u00e1bolas. El problema parte de los ap\u00f3stoles: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 les hablas (a los otros) en par\u00e1bolas?\u201d No deja de ser chocante el desarrollo de este tema. \u201cA vosotros os es dado conocer los misterios del reino de los cielos, pero a \u00e9sos no.\u201d \u00bfPor qu\u00e9? \u00bfA qu\u00e9 se debe esta distinta finalidad o efecto?<br \/>\nLo primero que se nota es que este pasaje est\u00e1 desplazado de su contexto l\u00f3gico. Pues es aqu\u00ed cuando se presenta la primera par\u00e1bola, al menos en su plena forma redaccional. Antes s\u00f3lo hubo un esbozo de ellas (Mar 3:23; Luc 4:23; Mat 9:15-17; Mat 7:24-27; Mat 12:43-45).<br \/>\nLa par\u00e1bola es, de suyo, un m\u00e9todo pedag\u00f3gico clarificador. Se dice en Me: \u201cY con muchas par\u00e1bolas como \u00e9stas (es decir, toda ense\u00f1anza de tipo mashal) les propon\u00eda la Palabra (el Evangelio), seg\u00fan pod\u00edan entender,\u201d a\u00f1adiendo con una hip\u00e9rbole &#8211; ritmo negativo &#8211; que \u201cno les hablaba sin par\u00e1bolas\u201d (Mar 4:33). Pero a\u00f1ade que a los disc\u00edpulos se \u201clas explicaba todas aparte\u201d (Mc).<br \/>\nSi este m\u00e9todo parab\u00f3lico es pedag\u00f3gico, el mismo Mc hace la siguiente observaci\u00f3n: que \u201ctodas las cosas les vienen a ser par\u00e1bolas\u201d a los \u201cde fuera.\u201d Estos, para los rabinos, eran los gentiles o jud\u00edos no ortodoxos; aqu\u00ed son las muchedumbres.<br \/>\nNaturalmente, la doctrina del Reino era dif\u00edcil y exig\u00eda esmero en recibirla. Como hacen en ocasiones los ap\u00f3stoles, que le preguntan aparte lo que no entendieron. Y a esto apunta Lc cuando en la exposici\u00f3n de la par\u00e1bola del sembrador dice: \u201cMirad, pues, c\u00f3mo (\u03c0\u03ce\u03c2), de que&#8217;modo escuch\u00e1is.\u201d (Luc 8:18). Que es lo que dice Mt en este pasaje: \u201cPorque al que tiene, se le dar\u00e1 m\u00e1s y abundar\u00e1,\u201d como a los ap\u00f3stoles, que al preguntar sobre la ense\u00f1anza recibida logran su explicaci\u00f3n y m\u00e1s luz; pero \u201cal que no tiene, aun aquello que tiene le ser\u00e1 quitado,\u201d como a las turbas, que, al no pedir nueva explicaci\u00f3n ni tener inter\u00e9s por ella (Jua 6:26), ven\u00edan a perder el fruto de la primera explicaci\u00f3n 6.<br \/>\nLo que m\u00e1s choca es la justificaci\u00f3n que quiere darse a esto con un pasaje de Isa\u00edas. En el texto masor\u00e9tico dice:<\/p>\n<p>\u201cVe y di a ese pueblo:<br \/>\nO\u00edd y no entend\u00e1is,<br \/>\nved y no conozc\u00e1is.<br \/>\nEndurece el coraz\u00f3n de ese pueblo,<br \/>\ntapa sus o\u00eddos, cierra sus ojos.<br \/>\nQue no vea con sus ojos,<br \/>\nni oiga con sus o\u00eddos,<br \/>\nni entienda su coraz\u00f3n,<br \/>\ny no sea curado de nuevo\u201d (Isa 6:9-10) 6.<\/p>\n<p> Presentada as\u00ed esta redacci\u00f3n, choca a una mentalidad occidental. Parece como si Dios enviase al profeta para perder al pueblo con una ceguera moral, que \u00e9l causaba por orden de Dios, cuando ha de ser todo lo contrario, ya que la misi\u00f3n del profeta es llevar el pueblo a Yahv\u00e9. Ni ser\u00e1 improbable que el profeta acent\u00fae este \u201cfracaso\u201d al escribir su obra despu\u00e9s de haber visto con los hechos la actitud de Israel ante su mensaje prof\u00e9tico. La versi\u00f3n de este pasaje en los LXX se formula de otra manera, quitando ya estas asperezas. Ya no se ve en la redacci\u00f3n esta finalidad penal del profeta, sino que se presenta s\u00f3lo el hecho de que el pueblo lo oye, pero viene a ser como si no lo oyese, y de tal manera obran, que no se convierten, pues de lo contrario \u201cyo [Dios] los curar\u00eda.\u201d<br \/>\nLos evangelistas, al relatar este pasaje, crean la misma dificultad. Mt suaviza la interpretaci\u00f3n redaccional de este pasaje: les predica en \u201cpar\u00e1bolas,\u201d ya que con ello va a suceder (\u03cc\u03c4\u03b9) lo que dijo Isa\u00edas. Aqu\u00ed se reconoce que con esta predicaci\u00f3n van a \u201cver y no ver\u00e1n.\u201d<br \/>\nPero en Mc-Lc el problema en su redacci\u00f3n literal se agudiza, pues el hablarles en par\u00e1bolas tiene por finalidad (\u03af\u03bd\u03b1) que, \u201cviendo, no vean.\u201d y \u201cno se conviertan.\u201d Sin embargo, la idea de un juicio de Dios que se cumple bajo la forma de un endurecimiento es familiar al A.T. y al judaismo.<br \/>\nA causa de esta part\u00edcula de finalidad, diversos autores han tomado una doble actitud con relaci\u00f3n a la predicaci\u00f3n en par\u00e1bolas. Para unos, Cristo les habla de esta manera por castigo &#8211; tesis de la justicia, al no escuchar ni atender debidamente su predicaci\u00f3n, Cristo castigar\u00eda a las gentes vel\u00e1ndoles su doctrina; otros sostienen que el uso de las par\u00e1bolas, como m\u00e9todo pedag\u00f3gico, tiene una finalidad docente &#8211; tesis de la misericordia.<br \/>\nSin embargo, la tesis de la justicia no es admisible, tanto desde el punto de vista literario como desde el punto de vista de la conducta de Cristo: sencillamente, su misi\u00f3n salvadora-docente.<br \/>\nCristo, en los evangelios, siempre aparece en su misi\u00f3n salvadora. El Hijo del hombre no vino a perder almas, sino a salvarlas (Luc 9:56; cf. Luc 15:3-7; Mat 18:12-14; Mat 15:24; Mar 2:17; Mar 4:33, etc.).<br \/>\nEn primer lugar, estas part\u00edculas, de aparente finalidad, en la koin\u00e9 no tienen la fijeza cl\u00e1sica, y pueden significar lo mismo una consecuencia a seguirse. No se predica para que no entiendan, sino que predicando se va a seguir, v.gr., que no oir\u00e1n, no comprender\u00e1n.<br \/>\nY el pasaje de Isa\u00edas, en su contexto, era ir a predicar, que era ilustrar. Pero se seguir\u00eda que no se le escuchaba. Y acaso la redacci\u00f3n material est\u00e9 hecha con matices del poco \u00e9xito del profeta. Y valorados adem\u00e1s con el concepto semita de causa y efecto, seg\u00fan el cual todo lo que de alguna manera se puede aplicar a Dios &#8211; v.gr., permitiendo, no oponi\u00e9ndose positivamente a algo -, se lo atribuyen sin m\u00e1s a El. As\u00ed, porque el fara\u00f3n no permiti\u00f3 salir de Egipto a Israel hasta la \u00faltima plaga, se lo describir\u00e1 diciendo que \u201cDios endureci\u00f3 el coraz\u00f3n del fara\u00f3n,\u201d cuando con las \u201cplagas\u201d buscaba que cediese (Exo 11:10; cf. 9:2; Deu 2:30; Eze 39:7; Sal 119:2).<br \/>\nLas par\u00e1bolas, siendo m\u00e9todo pedag\u00f3gico para ilustrar, ven\u00edan en ocasiones, indirectamente, a ser motivo de oscuridad por culpa de los oyentes.<br \/>\nSi se plantea aqu\u00ed este problema con motivo de las \u201cpar\u00e1bolas,\u201d debe de ser un recurso artificioso para abordar un tema general en la predicaci\u00f3n de Cristo: en ocasiones era dif\u00edcil de comprender (Jua 14:9) y exig\u00eda esmero que no siempre hab\u00eda en los oyentes (Jua 6:26). Adem\u00e1s, par\u00e1bola puede estar por el amplio vocablo mashal.<br \/>\nPiensan algunos si el planteamiento aqu\u00ed de este problema no ser\u00eda una preocupaci\u00f3n de la Iglesia primitiva, que quer\u00eda justificar el porqu\u00e9 de no haber pasado al cristianismo un mayor n\u00famero de jud\u00edos, y en concreto de las clases dirigentes. Pero si a la Iglesia primitiva le preocupaba este problema, Cristo mismo tambi\u00e9n lo ten\u00eda ante s\u00ed, como se ve en los evangelios, y tambi\u00e9n a El le interesaba justificarlo. \u201cMuchos son los llamados (al reino), y pocos los escogidos\u201d (los que ingresan en \u00e9l), y otros hechos semejantes (Mat 22:14; Mat 8:11-12).<br \/>\nHay un pasaje de Mc (Mat 4:33.34) en que parecer\u00eda una contradicci\u00f3n: en el primer vers\u00edculo (v.33), la par\u00e1bola tiene el sentido pedag\u00f3gico de ilustraci\u00f3n; pero en el segundo (v.34), las par\u00e1bolas se las tiene que explicar a sus propios disc\u00edpulos.<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 valor puede tener esto? Se indic\u00f3 ya, en ocasiones, la necesidad del esmero en o\u00edr su ense\u00f1anza y tratar de profundizarla. Pero tambi\u00e9n pudiera Mc, en este pasaje doble, indicar que al pueblo se le hablaba \u201cseg\u00fan pod\u00edan entender,\u201d y que, aparte, ten\u00eda exposiciones a grupos m\u00e1s reducidos, como los ap\u00f3stoles y otros disc\u00edpulos, a quienes explicaba el sentido no s\u00f3lo de las par\u00e1bolas, sino a los que propon\u00eda tambi\u00e9n temas que exig\u00edan una mayor preparaci\u00f3n y fidelidad (Jua 6:59-69; cf. Mat 13:34.35). Aunque es conocido el procedimiento literario en la literatura desde el siglo I (d.C.) y en las controversias judeo-cristianas, este esquema de exponer, v.gr., un escriba es preguntado con intenci\u00f3n pol\u00e9mica por un gentil, se le responde, y, una vez retirado \u00e9ste, descubre a sus disc\u00edpulos el sentido profundo de su ense\u00f1anza. En algunas par\u00e1bolas parece haber sido utilizado este esquema, ya que se acusa en ellas el estilo propio de los evangelistas y porque hay alegorizaciones que aparecen como secundarias. Por eso, habr\u00e1 de verse en cada caso si este procedimiento es hist\u00f3rico o redaccional 7.<br \/>\nMt inserta a continuaci\u00f3n un pasaje que Lc refiere en otra parte. Ellos ven al Mes\u00edas y oyen el mensaje que ansiaron ver los justos y profetas de Israel y todo el Israel hist\u00f3rico. Pero \u201cvino a los suyos,\u201d y \u00a1tantos! \u201cno lo recibieron\u201d (Jua 1:11).<br \/>\nAcaso en este apartado de los tres sin\u00f3pticos se quiera incluir toda esta amplia problem\u00e1tica 7.<br \/>\nEstudios recientes (J. Jerem\u00edas, C. H. Dodd) han hecho ver que las par\u00e1bolas han experimentado en ocasiones diversas modificaciones al ser vividas, utilizadas y \u201csituadas\u201d en la Iglesia primitiva. Esta las \u201cadapta,\u201d las interpreta y \u201calegoriza\u201d en ocasiones por motivos de \u201canalog\u00eda\u201d o en servicio de la \u201cpar\u00e9nesis.\u201d Algunas observaciones generales son las siguientes:<br \/>\na) Hay tendencia a transformar auditorios; lo dicho a escribas y fariseos, ahora se dice a disc\u00edpulos de Cristo, con las adaptaciones convenientes, v.gr., la actitud de ambos con relaci\u00f3n al reino.<br \/>\nb) Lo dicho en orden a la parus\u00eda, ahora se \u201cetiza\u201d; se acusa la necesidad de amoldar la vida diaria en orden a aqu\u00e9lla, y a sus problemas individuales o eclesiales.<br \/>\nc) Par\u00e1bolas que originariamente fueron dichas por Cristo a los jefes religiosos de Israel, o a enemigos, se las \u201cadapta,\u201d convenientemente, como dichas a jefes religiosos cristianos, por la facilidad a que se prestaban las im\u00e1genes primitivamente usadas, como siervo, pastor, y para tener, por analog\u00eda, indicaciones de Cristo sobre la vigilancia y solicitud pastorales de los jefes religiosos de las comunidades cristianas 7.<\/p>\n<p>Explicaci\u00f3n de la par\u00e1bola del sembrador,Jua 13:18-23 (Mar 4:13-20; Luc 8:11-15).<br \/>\n18 O\u00edd, pues, vosotros la par\u00e1bola del sembrador. 19A quien oye la palabra del reino y no la entiende, viene el Maligno y le arrebata lo que se hab\u00eda sembrado en su coraz\u00f3n; esto es lo sembrado junto al camino. 20 Lo sembrado en terreno pedregoso es el que oye la palabra y, desde luego, la recibe con alegr\u00eda;21 pero no tiene ra\u00edces en s\u00ed mismo, sino que es voluble y, en cuanto se levanta una tormenta o persecuci\u00f3n a causa de la palabra, al instante se escandaliza. 22 Lo sembrado entre espinas es el que oye la palabra, pero los cuidados del siglo y la seducci\u00f3n de las riquezas ahogan la palabra y queda sin dar fruto. 23 Lo sembrado en buena tierra es el que oye la palabra y la entiende, y da fruto, uno ciento, otro sesenta, otro treinta.<\/p>\n<p>Los tres sin\u00f3pticos narran a continuaci\u00f3n la explicaci\u00f3n de la par\u00e1bola. La alegorizaci\u00f3n de la par\u00e1bola no habr\u00eda inconveniente en atribuirla, fundamentalmente, a Cristo. Es problema an\u00e1logo a la misma primera parte, donde la parabolizaci\u00f3n se matiza mucho. Y aqu\u00ed hay temas que Cristo toca en su vida, v.gr., el joven que deja a Cristo por las riquezas (v.22), etc.<br \/>\nLagrange, Plummer, etc., admiten como originaria de Cristo esta alegorizaci\u00f3n de diversas clases de oyentes, aunque en la redacci\u00f3n se utilizase un l\u00e9xico de la Iglesia primitiva.<br \/>\nPara otros, J. Jerem\u00edas, Taylor, la alegorizaci\u00f3n se deber\u00eda a la Iglesia primitiva, que adaptar\u00eda la par\u00e1bola fundamental a necesidades concretas de su medio ambiente. Para otros (Bonnard) par\u00e1bola y explicaci\u00f3n ser\u00edan de Mt, aunque elaboradas sobre el \u201cfuerte eco\u201d de la de Cristo. La matizaci\u00f3n tan minuciosa y \u201cmoralista\u201d en el alegorismo de la misma, lo mismo que el lenguaje usado en ella, que no se usa en otros pasajes evang\u00e9licos, y s\u00ed en los escritos de la Iglesia primitiva, llevar\u00eda a esto, sin alterar el fundamento hist\u00f3rico de la par\u00e1bola primitiva de Cristo.<br \/>\nPara ellos \u00e9sta ser\u00eda la siguiente: as\u00ed como la semilla llega a la cosecha a pesar de las m\u00faltiples dificultades por las que ha de pasar, igualmente el reino llegar\u00e1 a su meta de establecimiento a pesar de las dificultades y contrariedades que se le opongan. Y acaso al exponerla tuviese ya el trasfondo de las dificultades y frustraciones de Nazaret, Coroza\u00edn, Betsaida (Mat 13:53-58, par). La \u201cadaptaci\u00f3n\u201d en este caso har\u00eda ver dificultades \u201cmorales\u201d por las que el reino no se establece, mientras que el reino fructifica \u201cmoralmente\u201d en proporci\u00f3n a las condiciones del sujeto.<br \/>\nEn efecto, a esto lleva el abundante l\u00e9xico usado en los tres sin\u00f3pticos a este prop\u00f3sito; el que se encuentren en este fragmento afirmaciones sobre \u201cla Palabra\u201d que nada tienen que ver con el resto de la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas, y s\u00ed son corrientes en la \u00e9poca apost\u00f3lica; se desplaza el acento de lo escatol\u00f3gico &#8211; probablemente originario de la par\u00e1bola &#8211; a lo psicol\u00f3gico; y parece confirmar esto la ausencia de esta interpretaci\u00f3n en el Evangelio de Tom\u00e1s, ap\u00f3crifo de la primera mitad del siglo \u03c0, que tiene la exposici\u00f3n de la par\u00e1bola, pero no la explicaci\u00f3n. Y parecen percibirse ecos de las grandes persecuciones contra la Iglesia (v.21) bajo Domiciano (a. 81-96). Lo mismo que las \u201cseducciones\u201d es tema corriente en esta \u00e9poca (Efe 4:22; Col 2:8; 2Te 2:10; etc.).<\/p>\n<p>Par\u00e1bola de la Ciza\u00f1a,2Te 13:24-30.<br \/>\n24 Les propuso otra par\u00e1bola, diciendo: Es semejante el reino de los cielos a uno que sembr\u00f3 en su campo semilla buena. 2S Pero, mientras su gente dorm\u00eda, vino el enemigo, sembr\u00f3 ciza\u00f1a entre el trigo y se fue. 26 Cuando creci\u00f3 la hierba y dio fruto, entonces apareci\u00f3 la ciza\u00f1a. 2? Acerc\u00e1ndose los criados al amo, le dijeron: Se\u00f1or, \u00bfno has sembrado semilla buena en tu campo? \u00bfDe d\u00f3nde viene, pues, que haya ciza\u00f1a? 28 Y \u00e9l les contest\u00f3: Eso es obra de un enemigo. Dij\u00e9ronle: \u00bfQuieres que vayamos y la arranquemos? 29 Y \u00e9l les dijo: No, no sea que, al querer arrancar la ciza\u00f1a, arranqu\u00e9is tambi\u00e9n el trigo. 30 Dejad que ambos crezcan hasta la siega; y al tiempo de la siega dir\u00e9 a los segadores: Tomad primero la ciza\u00f1a y atadla en haces para quemarla, y el trigo juntarlo para guardarlo en el granero.<\/p>\n<p>Propia de Mt. Acaso fue predicada junto al Lago (Mat 13:36). La forma literaria introductoria: \u201cEl reino es semejante a.\u201d es la forma m\u00e1s usual de exponer los rabinos sus comparaciones. Es una par\u00e1bola; sus elementos son ambientales palestinos, aunque hay algunos rasgos alg\u00fan tanto irreales: los trabajadores que preguntan al due\u00f1o, extra\u00f1ados, por la ciza\u00f1a que hay en el campo, siendo natural su mezcla con el trigo. Pero se trata de destacar elementos para la alegorizaci\u00f3n. Esta ciza\u00f1a es el lolium temulentum, como ya escrib\u00eda San Jer\u00f3nimo, muy dif\u00edcil de discernirla del trigo hasta echar espiga, por la semejanza que tiene con \u00e9l 8. Al juda\u00edsmo era impensable la coexistencia del bien y del mal &#8211; m\u00e1xime prolongados &#8211; en los d\u00edas mesi\u00e1nicos. De ello se hacen eco, verbigracia, los Salmos de Salom\u00f3n (Mat 2:38; Mat 4:27; etc.; cf. Isa 60:21). La venida del Mes\u00edas ser\u00eda s\u00fabita y terminar\u00eda no s\u00f3lo con los enemigos materiales, sino que har\u00eda una purificaci\u00f3n total. Expuesto el cuadro, pasa a exponer otras dos par\u00e1bolas. Algunos autores piensan que esta par\u00e1bola sea un \u201cduplicado\u201d de la par\u00e1bola de la semilla que crece secretamente (Mar 4:26-29) 9. No parece probable. Es demasiado desemejante su estructura y finalidad. Lo que se ve es el choque con el juda\u00edsmo pol\u00e9mico del tiempo de Mtg.<\/p>\n<p>Par\u00e1bola del grano de mostaza,Mar 13:31-32 (Mar 4:30-32; Luc 13:18-19).<br \/>\n31 Otra par\u00e1bola les propuso, diciendo: Es semejante el Reino de los cielos a un grano de mostaza que toma uno y lo siembra en su campo; 32 y, con ser la m\u00e1s peque\u00f1a de todas las semillas, cuando ha crecido es la m\u00e1s grande de todas las hortalizas y llega a hacerse un \u00e1rbol, de suerte que las aves del cielo vienen a anidarse en sus ramas.<\/p>\n<p>La frase \u201ca qu\u00e9 compararemos\u201d tal cosa, es f\u00f3rmula tambi\u00e9n usual rab\u00ednica 10. La mostaza se la echa en el \u201ccampo\u201d (Mt) o en la tierra\u201d (Mc); Lc pone en \u201csu huerto.\u201d Pero esto es adaptaci\u00f3n a su p\u00fablico gentil, pues la mostaza estaba prohibido sembrarla en los huertos o jardines, seg\u00fan los jud\u00edos.<br \/>\nLa frase \u201cla m\u00e1s peque\u00f1a de todas las semillas\u201d es ambiental y t\u00e9rmino ordinario de comparaci\u00f3n de las cosas peque\u00f1as. Se dec\u00eda: \u201cpeque\u00f1o como un grano de mostaza.\u201d 11<br \/>\nEn Oriente abundan las diversas clases de mostaza. Esta es la vulgar mostaza (mustum ardens), la cual crece r\u00e1pidamente, puede llegar a tres o cuatro metros y se hace le\u00f1osa en su base, pos\u00e1ndose en ella los p\u00e1jaros en bandadas 12.<br \/>\nLos \u00e1rabes hablan de \u201c\u00e1rboles de mostaza.\u201d 13 Por eso se dice en la par\u00e1bola que se hizo \u00e1rbol, pues tiene el \u201ctallo como de madera\u201d (Biever). El verbo usado (\u03c7\u03b1\u03c4\u03b1\u03c3\u03c7\u03b7\u03bd\u03bf\u03c5\u03bd) no significaba propiamente \u201canidar,\u201d sino simplemente \u201cestablecerse,\u201d \u201chabitar\u201d 14. Es adem\u00e1s un t\u00e9rmino t\u00e9cnico \u201cescatol\u00f3gico\u201d para la incorporaci\u00f3n de los gentiles al pueblo de Dios. El \u00e1rbol alto era tambi\u00e9n imagen corriente del poder terreno (Ez c.31; Dan c.4).<br \/>\nEs una par\u00e1bola, pues sus elementos descriptivos son reales directos. La comparaci\u00f3n fundamental es \u00e9sta: \u201cHe aqu\u00ed la paradoja (doctrinal): de lo m\u00ednimo se har\u00e1 lo m\u00e1ximo.\u201d 15 Es la universalidad de la Iglesia. Bien lo ha probado la historia.<br \/>\nNo es semita que sea parte esencial de la par\u00e1bola el \u201dfieri\u201d de su crecimiento, aunque lo supone. El objetivo directo es hacer ver el hecho: el Reino de peque\u00f1o se har\u00e1 grande, universal. Incluso en Mc-Lc, que en la narraci\u00f3n de esta par\u00e1bola ponen su crecimiento, parecen ser elementos descriptivos del objetivo directo de la par\u00e1bola 16. Tampoco se trata de corregir el error pol\u00edtico-nacionalista jud\u00edo de una inauguraci\u00f3n s\u00fabita y esplendorosa del Reino. El tema no es la instauraci\u00f3n s\u00fabita, sino la extensi\u00f3n del mismo. Ni el elemento de los p\u00e1jaros parece pueda tener un valor aleg\u00f3rico por los fieles, aunque esta imagen est\u00e9 en el A.T. (Dan 4:11.21; Eze 17:23; Eze 31:6) y surja espont\u00e1nea en el lector de la par\u00e1bola, porque no es el tema directo de la misma 17.<\/p>\n<p>Par\u00e1bola del fermento,Eze 13:33 (Luc 13:20-21).<br \/>\n33 Otra par\u00e1bola les dijo: Es semejante el Reino de los cielos al fermento que una mujer escondi\u00f3 en tres medidas de harina hasta que todo fermenta.<\/p>\n<p>La escena es de un gran realismo palestino 18. El \u201csato\u201d (\u03c3\u03ac\u03c4\u03bf\u03bd) es la traducci\u00f3n del arameo sa&#8217;tha&#8217; (hebreo, se oh). Era medida usual para \u00e1ridos, como ya testificaba San Jer\u00f3nimo 19. El se&#8217;ah es la tercera parte del epha, y \u00e9ste ten\u00eda algo m\u00e1s de 13 litros 20; tres se&#8217;ah de harina eran unos 13 litros.<br \/>\nEl tema de la misma es claro: el vigor que tiene el Reino para hacer fermentar a \u201ctodo\u201d el mundo. Es semejante a la anterior, y se pensar\u00eda en una forma binaria de exposici\u00f3n o de agrupaci\u00f3n literaria.<br \/>\nVarios autores (J\u00fclicher, Loisy) piensan que es otra forma redaccional id\u00e9ntica a la anterior. Hay diferencia literaria. En la primera se habla del hecho de la universalidad, lo que supone el vigor para la extensi\u00f3n; en \u00e9sta se acusa m\u00e1s directamente el vigor que tiene para la fermentaci\u00f3n, extensi\u00f3n 21.<br \/>\nEl motivo hist\u00f3rico por que se pronuncian estas dos par\u00e1bolas ha podido ser la necesidad de afirmar el Reino que Cristo ense\u00f1aba, tan distinto del esperado ambientalmente. Par\u00e1bolas de respuesta a \u201cdudas,\u201d especialmente ambientales de pol\u00e9mica judeo-cristiana. Y hasta, acaso, se destaca frente al brillo triunfal del Reino esperado, que aqu\u00ed la \u201cmasa\u201d del fermento &#8211; Reino &#8211; se \u201cescondi\u00f3.\u201d<\/p>\n<p>Reflexi\u00f3n del evangelista,Luc 13:34-35 (Mar 4:33-34).<br \/>\n34 Todas estas cosas dijo Jes\u00fas en par\u00e1bolas a las muchedumbres, y no les hablaba nada sin par\u00e1bolas, 35 para que se cumpliera el anuncio del profeta, que dice: \u201cAbrir\u00e9 en par\u00e1bolas mi boca, declarar\u00e9 las cosas ocultas desde la creaci\u00f3n.\u201d<\/p>\n<p>La afirmaci\u00f3n rotunda que nada hablaba sin \u201cpar\u00e1bolas\u201d es una hip\u00e9rbole oriental. Este pasaje est\u00e1 entroncado con el tema anterior de la finalidad de las par\u00e1bolas. Pero Mt quiere, conforme a su m\u00e9todo, justificarlo con alg\u00fan testimonio prof\u00e9tico.<br \/>\nCita un pasaje del Sal 78:2. El salmo es de Asaf, y \u00e9ste era considerado profeta en la Escritura (2Cr 29:30) y en el uso de los rabinos 22. Acaso aluda al esp\u00edritu prof\u00e9tico de los Salmos. En qu\u00e9 sentido se utilice este vers\u00edculo, es discutido. Conforme a la argumentaci\u00f3n rab\u00ednica, que supon\u00eda la Escritura llena de misterios y sentidos ignotos, todo lo que de alguna manera pod\u00eda relacionarse con un pasaje b\u00edblico se lo consideraba como vinculado. No que Mt estuviese iniciado en estos procedimientos, como lo estaba San Pablo (1Co 10:1), pero estos procedimientos pod\u00edan haber trascendido de las explicaciones sinagogales o ser procedentes de o tras \u201cfuentes.\u201d Otros piensan en un sentido \u201ct\u00edpico\u201d: lo que suced\u00eda a Asaf era \u201ctipo\u201d de lo que suceder\u00eda en Cristo. As\u00ed San Jer\u00f3nimo 23, Lagrange 24. Para Maldonado se trata de un sentido \u201cacomodado\u201d 25. Buzy admite que \u201ces tambi\u00e9n posible haya sido considerado por el evangelista en sentido amplio, como una profec\u00eda de los tiempos mesi\u00e1nicos.\u201d 26 Durand, en cambio, escribe: \u201cSi el evangelista a\u00f1ade que todo esto tuvo lugar., etc., es para hacer entender que se verificaba de nuevo en Jes\u00fas lo que el salmista hab\u00eda escrito de s\u00ed mismo, no por una simple coincidencia, sino en funci\u00f3n de una analog\u00eda de situaci\u00f3n que estaba en el plan de Dios.\u201d 27<\/p>\n<p>Explicaci\u00f3n de la par\u00e1bola de la ciza\u00f1a,1Co 13:36-43.<br \/>\n36 Entonces, dejando a la muchedumbre, se vino a casa, y sus disc\u00edpulos se le acercaron, dici\u00e9ndole: Expl\u00edcanos la par\u00e1bola de la ciza\u00f1a del campo. 37 El, respondiendo, dijo: El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; 38 el campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del reino; la ciza\u00f1a son los hijos del Maligno; 39 el enemigo que la siembra es el demonio; la siega es la consumaci\u00f3n del mundo; los segadores son los \u00e1ngeles. 40 A la manera, pues, que se recoge la ciza\u00f1a y se quema en el fuego, as\u00ed ser\u00e1 a la consumaci\u00f3n del mundo. 41 Enviar\u00e1 el Hijo del hombre a sus \u00e1ngeles y recoger\u00e1n de su Reino todos los esc\u00e1ndalos y a todos los obradores de iniquidad, 42 y los arrojar\u00e1n en el horno del fuego, donde habr\u00e1 llanto y crujir de dientes. 43 Entonces los justos brillar\u00e1n como el sol en el reino de su Padre. El que tenga o\u00eddos, que oiga.<\/p>\n<p>La alegorizaci\u00f3n de la par\u00e1bola es de gran inter\u00e9s. Se destacan los vers\u00edculos que tienen un valor especial. Se hace a los disc\u00edpulos \u201cen casa,\u201d a petici\u00f3n suya.<br \/>\nV.37. El sembrador es el Hijo del hombre. No es usual ni t\u00e9cnico por Mes\u00edas. Tomado de Daniel (1Co 7:13), lo utilizar\u00e1 Cristo para hacer su profesi\u00f3n mesi\u00e1nica ante el Sanedr\u00edn v.38a. El campo es el \u201cmundo\u201d (\u03c7\u03cc\u03c3\u03bc\u03bf\u03c2). Esta expresi\u00f3n no puede recibir aqu\u00ed el sentido restringido de Israel, sino que significa todo el mundo 29. Toda la alegorizaci\u00f3n se desenvuelve teniendo en cuenta el fin del mundo y el juicio de Dios sobre los seres humanos. Se expresa la universalidad del reino.<br \/>\nV.38c-39. En un vers\u00edculo se habla del Maligno como sin\u00f3nimo del Diablo. En arameo, Maligno como sin\u00f3nimo de Diablo es desconocido. En arameo, el nombre de Diablo es \u201cSatan\u00e1s.\u201d Diablo falta en Mc, y pertenece a un estadio literario posterior evang\u00e9lico. Los \u201chijos del Maligno\u201d o del \u201cMal\u201d lo son por cualidad suya.<br \/>\nV.39b. La siega es la consumaci\u00f3n del siglo presente (Mat 24:3; Mat 28:20; Heb 9:26) 30.<br \/>\nV.41. En este juicio final (v.39b), los \u00e1ngeles aparecen como ministros de la justicia divina (Mat 24:3; Mat 28:20; Heb 9:26). Pero es de la m\u00e1xima importancia doctrinal la afirmaci\u00f3n que Cristo mismo \u201cenviar\u00e1 a sus \u00e1ngeles\u201d para su obra de justicia. Se presenta a Cristo como due\u00f1o de los \u00e1ngeles. Pero esto en el A.T. es atributo de Dios. Con ello se equipara Cristo a Yahv\u00e9, que mandar\u00e1 a sus \u00e1ngeles a que guarden los caminos del justo (Sal 91:11; Heb 1:7).<br \/>\nLexicogr\u00e1ficamente es extra\u00f1a la expresi\u00f3n: los \u00e1ngeles del Hijo del hombre, expresi\u00f3n que no se encuentra en el \u03bd. \u03a4. m\u00e1s que en Mt (Heb 16:27; Heb 24:31). Igualmente la expresi\u00f3n del Reino del Hijo del hombre, tambi\u00e9n exclusiva de Mt (Heb 13:41; Heb 16:28). El concepto del Reino de Cristo no se encuentra en el estadio primitivo de la tradici\u00f3n evang\u00e9lica. Supone una mayor penetraci\u00f3n de la naturaleza de Cristo y un estadio algo posterior que suponga esta formulaci\u00f3n literaria.<br \/>\nLos \u00e1ngeles recoger\u00e1n en esa hora todos los \u201cesc\u00e1ndalos\u201d; son, propiamente, los hombres escandalosos; mejor, los actos de los hombres en cuanto son ocasi\u00f3n de peligro (Mat 16:23).<br \/>\nV.42. La expresi\u00f3n griega usada \u03c7\u03ac\u03bc\u03b9\u03bd\u03bf\u03c2, lo mismo puede significar \u201ccamino\u201d que \u201chorno\u201d (Rev 9:2). Esta es la que aqu\u00ed conviene (Dan 3:6). En tiempo de Cristo, el \u201cHorno de fuego\u201d y la \u201cGehenna\u201d vinieron a ser las dos im\u00e1genes usuales del infierno 3I. El suplicio que all\u00ed les aguarda es expresado con la f\u00f3rmula amplia, usual y popular &#8211; estereotipada -, del \u201cllanto y crujir de dientes\u201d (Mat 8:12; Mat 13:42.50; Mat 21:13; Mat 25:30, etc.). El \u201cllanto\u201d es met\u00e1fora que expresa dolor; \u201crechinar de dientes,\u201d furor de la desesperaci\u00f3n.<br \/>\nV.43. Los \u201cjustos,\u201d en contraposici\u00f3n, \u201cbrillar\u00e1n.\u201d. La luz aparece en la Escritura como s\u00edmbolo de gloria y felicidad. Este pasaje  est\u00e1 descrito adem\u00e1s con elementos apocal\u00edpticos, an\u00e1logos a otros pasajes (Dan 12:13; Sal 3:7; Eclo 50:Eco 6:7), lo mismo que al IV de Esdras, buena s\u00edntesis de los apocal\u00edpticos (4 Esd 7:97).<br \/>\nEsta interpretaci\u00f3n alegorizada de la par\u00e1bola, \u00bfa qui\u00e9n se debe? J. Jerem\u00edas ha hecho ver con abundancia de datos ling\u00fc\u00edsticos y de contenido &#8211; y a su obra 32 se remite, pues su an\u00e1lisis aqu\u00ed ser\u00eda excesivamente amplio &#8211; que la interpretaci\u00f3n aleg\u00f3rica de esta par\u00e1bola procede del mismo Mateo. Si el estilo es de Mateo, muchos de estos conceptos pertenecen, algunos fundamentales ya se indicaron, a un estadio teol\u00f3gico posterior al de la hora primitiva e hist\u00f3rica. Y una confirmaci\u00f3n de eso se ve en el ap\u00f3crifo Evangelio de Tom\u00e1s, de la primera mitad del siglo II, en el que se expone la par\u00e1bola, pero no aparece la \u201cinterpretaci\u00f3n.\u201d<br \/>\nEl tema primitivo de la par\u00e1bola debi\u00f3 de ser una exhortaci\u00f3n a la paciencia a causa de la coexistencia de la ciza\u00f1a con el trigo, tomados estos t\u00e9rminos en sentido de malos y buenos. La Iglesia primitiva la alegoriz\u00f3 &#8211; Mateo &#8211; en sentido escatol\u00f3gico en funci\u00f3n de las necesidades concretas que hab\u00eda contra la Iglesia naciente, parte por las pol\u00e9micas judeo-cristianas, y parte por la situaci\u00f3n de coexistencia de fieles y pecadores; junto con la presencia de herejes. Pero en el trasfondo se percibe la necesidad primitiva de la exhortaci\u00f3n a la paciencia 32 hasta que llegue esta hora judicial de Cristo.<br \/>\nLa \u201ccoexistencia\u201d de buenos y malos en la Iglesia era preocupaci\u00f3n grande, y conven\u00eda justificarla. No era el mesianismo el sue\u00f1o ideal que presentaba el IV libro de Esdras (Esd 6:27.28) en plena \u00e9poca cristiana y con m\u00e1xima difusi\u00f3n. As\u00ed situada, esta ense\u00f1anza aparece con una cierta necesidad 33. El \u201cescatologismo\u201d encuentra un fuerte rechazo en esta alegor\u00eda. El valor doctrinal secundario es grande: se ense\u00f1a la existencia del cielo e infierno, lo mismo que dos fases &#8211; terrena y celeste &#8211; eclesiales 34.<\/p>\n<p>Par\u00e1bola del tesoro,Esd 13:44.<br \/>\n44 Es semejante el Reino de los cielos a un tesoro escondido en un campo, que quien lo encuentra lo oculta y, lleno de alegr\u00eda, va, vende cuanto tiene y compra aquel campo.<\/p>\n<p>Estampa realista palestina. No solamente Josefo habla de las gentes que escond\u00edan objetos preciosos por temor a la guerra 35, sino el mismo Talmud. Del siglo 3-o leemos quejas curiosas sobre la \u201cinutilidad de ocultar tesoros,\u201d diciendo que no serv\u00eda ya de nada, pues hab\u00eda \u201churones de tierra\u201d (que buscaban en tierra tesoros escondidos), \u201cperforadores de vigas\u201d (que los buscaban en las oquedades del maderamen de las casas), \u201cgolpeadores de paredes\u201d (que descubr\u00edan los huecos ocultadores en las paredes con ciertos golpes) 36.<br \/>\nSe narra en la par\u00e1bola que, descubierto el tesoro, lo \u201coculta,\u201d y, en su \u201calegr\u00eda,\u201d va a vender cuanto tiene para comprar el campo con el tesoro. Estos detalles, irreales, son complementos para destacar m\u00e1s la estampa. En la legislaci\u00f3n romana estos tesoros, encontrados fortuitamente y de propiedad desconocida, eran del que los descubr\u00eda 37, pero en la legislaci\u00f3n jud\u00eda eran propiedad del terrateniente. Estas precisiones aqu\u00ed no cuentan; s\u00f3lo se trata de destacar la ense\u00f1anza fundamental. Por eso, tampoco se considera aqu\u00ed el aspecto jur\u00eddico-moral38.<br \/>\nLa ense\u00f1anza es clara: as\u00ed como por un tesoro que se encuentra se vende todo lo que se tiene para adquirir el campo en el que se oculta aquel tesoro, as\u00ed tambi\u00e9n para adquirir el Reino se ha de vender y desprender la persona que lo encuentra de todo lo que sea obst\u00e1culo para adquirirlo: ingresar en \u00e9l.<br \/>\nLa doctrina, fundamentalmente, se refiere al ingresar por vez primera en el reino 39. Pero su aplicaci\u00f3n \u201cetizante\u201d a las primeras comunidades cristianas se hac\u00eda sola.<\/p>\n<p>Par\u00e1bola de la perla,Esd 13:45-46.<br \/>\n45 Es tambi\u00e9n semejante el Reino de los cielos a un mercader que busca perlas preciosas, 46 y, hallando una de gran precio, va, vende todo cuanto tiene y la compra.<\/p>\n<p>Como la anterior, es propia de Mt. La escena es la de un mercader t\u00e9cnico en perlas: busca \u201cperlas preciosas.\u201d La construcci\u00f3n parab\u00f3lica es irregular. El Reino de los cielos no es semejante al mercader, sino a la perla. Esta, en la antig\u00fcedad, era \u201cel summum del precio de todas las cosas.\u201d 40 Un d\u00eda, en su b\u00fasqueda, encuentra una excepcional, y vende todo lo que tiene para comprarla.<br \/>\nLa ense\u00f1anza doctrinal parab\u00f3lica es clara, como en la anterior: hay que dejar todo lo que sea obst\u00e1culo para ingresar en el Reino. Tiene un matiz especial: se busca positivamente lo bueno; pero el reino es lo mejor.<br \/>\nEl que en la par\u00e1bola anterior se encuentre el tesoro fortuitamente y aqu\u00ed se encuentre buscando la perla (que, en el fondo, tambi\u00e9n la halla fortuitamente), no afecta en nada en la ense\u00f1anza formal, que es dejar todo lo que estorbe por ingresar en el Reino 41.<\/p>\n<p>Par\u00e1bola de la red, 13:47-50.<br \/>\n47 Es tambi\u00e9n semejante el Reino de los cielos a una red barredera, que se echa en el mar y recoge peces de toda suerte, 48 y, llena, la sacan sobre la playa, y, sent\u00e1ndose, recogen los peces buenos en canastos, y los malos los tiran. 49 As\u00ed ser\u00e1 a la consumaci\u00f3n del siglo: saldr\u00e1n los \u00e1ngeles y separar\u00e1n a los malos de los justos, 50 y los arrojar\u00e1n al horno de fuego; all\u00ed habr\u00e1 llanto y crujir de dientes.<\/p>\n<p>Propia de Mt. La descripci\u00f3n es una escena realista en el lago de Genesaret. Un \u00edndice de este realismo es el \u201csentarse\u201d para el recuento y clasificaci\u00f3n de los peces 42. Se calculan en el lago de Genesaret unas treinta especies distintas de peces; aunque de calidad distinta, todas comestibles. S\u00f3lo estaba prohibida una sola variante de la especie Sil\u00farides: el da\u00f1as macracanthus; los jud\u00edos lo consideran legalmente impuro43; en cambio, era sumamente apreciado por los paganos de la regi\u00f3n 44.<br \/>\nLa comparaci\u00f3n parab\u00f3lica es global: esta separaci\u00f3n de \u201cmalos\u201d y \u201cjustos\u201d suceder\u00e1 tambi\u00e9n al fin del mundo, destac\u00e1ndose m\u00e1s la obra sobre los \u201cmalos.\u201d La suerte de los buenos est\u00e1 de sobra supuesta en la comparaci\u00f3n.<br \/>\nSobre el \u201chorno de fuego\u201d y el \u201cllanto y crujir de dientes,\u201d se remite a la par\u00e1bola de la ciza\u00f1a (Mat 13:42), donde se valoran. E igualmente se acepta aqu\u00ed lo que all\u00ed se dijo sobre el valor y primitivo sentido de la par\u00e1bola. Modificado y adaptado posteriormente por la Iglesia primitiva, concretamente por Mt, acaso tambi\u00e9n en orden a preocupaci\u00f3n de su Iglesia. A la hora de la Iglesia primitiva, con mezcla de \u201cf\u00edeles\u201d y herejes y \u201cpecadores,\u201d se hace ver la perspectiva de la discriminaci\u00f3n en el juicio. Mientras, \u00a1paciencia! 45<\/p>\n<p>1) Conclusi\u00f3n de las par\u00e1bolas,Mat 13:51-52.<br \/>\n51 \u00bfHab\u00e9is entendido todo esto? Respondi\u00e9ronle: S\u00ed. 52 Y les dijo: As\u00ed, todo escriba instruido en la doctrina del Reino de los cielos es como el amo de casa, que de su arca saca lo nuevo y lo a\u00f1ejo.<\/p>\n<p>Mt es el \u00fanico que trae este pasaje. La pregunta debe de dirigirse a los \u201cdisc\u00edpulos,\u201d que son los que en la perspectiva de Mt est\u00e1n en situaci\u00f3n. La palabra de este \u201cescriba\u201d instruido en el reino de los cielos es un doctor o disc\u00edpulo, pues ambas cosas pueden significar la palabra griega \u03bc\u03b1\u03b8\u03b7\u03c4\u03b5\u03c5\u03b8\u03b5\u0390\u03c2 usada. Dalman ha propuesto como substrato judeo-aramaico: \u201cTodo escriba que vino a ser disc\u00edpulo del reino\u201d de los cielos 46, que es tambi\u00e9n la versi\u00f3n sir\u00edaca Peshitta: mettalmad, \u201checho disc\u00edpulo.\u201d<br \/>\nSin embargo, no parece que el texto se refiera a un escriba jud\u00edo que se haga disc\u00edpulo del Reino 47, aunque en absoluto no se excluya. Pues Cristo mismo, en Mt, dice que env\u00eda \u201cprofetas, sabios, y escribas.\u201d a Israel (Mat 23:34), y los afrentar\u00e1n y matar\u00e1n. El contexto parece indicar que se refiere a los ap\u00f3stoles, que con la preparaci\u00f3n que reciben quedar\u00e1n habilitados como verdaderos doctores o \u201cescribas\u201d del Evangelio.<br \/>\nY para que vean lo que esto significa, les pone una comparaci\u00f3n. La expresi\u00f3n \u201ctesoro\u201d \u03b2\u03b7\u03c3\u03b1\u03c5\u03c1\u03cc\u03c2) que se usa, se refiere mejor a un arc\u00f3n donde se guardan las cosas mejores o necesarias al hogar 48, excepto las alimenticias 49.<br \/>\nEl hombre rico provisto no s\u00f3lo guarda en sus arcas las cosas viejas y heredadas, aunque de valor, sino que se surte y repone con las cosas nuevas: se halla perfectamente provisto.<br \/>\nDe igual manera, el \u201cescriba instruido en el Reino\u201d saca del tesoro de la doctrina \u201ccosas nuevas y viejas\u201d; expresi\u00f3n que no parece estar con valor aleg\u00f3rico, sino para expresar, globalmente, la riqueza doctrinal que posee.<br \/>\nAcaso pudiera verse en su trasfondo una alusi\u00f3n a la armon\u00eda que debe haber entre el A.T. y el \u03bd. \u03a4. No es destrucci\u00f3n de la Ley (Mat 5:17). El \u201cesp\u00edritu\u201d de \u00e9sta ha de ser valorado con la portada del \u03bd. \u03a4. As\u00ed este \u201cescriba\u201d tendr\u00e1 la riqueza del plan de Dios sobre el Reino.<\/p>\n<p>11) Jes\u00fas, en su tierra. Los \u201chermanos de Jes\u00fas,\u201d 13:53-58 (Mar 6:3; Mar 3:32).<br \/>\n53 Cuando hubo terminado Jes\u00fas estas par\u00e1bolas, se alej\u00f3 de all\u00ed,54 y, viniendo a su tierra, ense\u00f1aba en la sinagoga, de manera que, admirados, se dec\u00edan: \u00bfDe d\u00f3nde le viene a \u00e9ste tal sabidur\u00eda y tales prodigios? 55 \u00bfNo es \u00e9ste el hijo del carpintero? \u00bfSu madre no se llama Mar\u00eda, y sus hermanos Santiago y Jos\u00e9, Sim\u00f3n y Judas? 56 \u00bfSus hermanas no est\u00e1n todas entre nosotros? \u00bfDe d\u00f3nde, pues, le viene todo esto? 57 Y se escandalizaban en El. Jes\u00fas les dijo: S\u00f3lo en su casa y en su patria es menospreciado el profeta. 58 Y no hizo all\u00ed muchos milagros por su incredulidad.<\/p>\n<p> Despu\u00e9s de esta jornada de las par\u00e1bolas, \u201cpartiendo de all\u00ed,\u201d se \u201cvino a su tierra,\u201d que era a\u00fan Nazaret. \u201cCuando lleg\u00f3 el s\u00e1bado\u201d (Mc), se puso a ense\u00f1ar en la sinagoga. Esto era frecuente en El (Luc 4:16; cf. Mar 1:39). La explicaci\u00f3n del texto sagrado no era exclusiva de rabinos o escribas. Pod\u00eda hacerlo una persona distinguida, capacitada, ofreci\u00e9ndose espont\u00e1neamente a ello o siendo invitado por el jefe de la sinagoga 50.<br \/>\nEl tema de la ense\u00f1anza de Cristo, que no transmiten Mt-Mc, era siempre sorprendente, pues \u201csu palabra iba acompa\u00f1ada de autoridad\u201d (Luc 4:31), \u201cno como los escribas\u201d (Mar 1:22).<br \/>\nSu doctrina y \u201csu autoridad\u201d hizo estallar la admiraci\u00f3n en sus paisanos. Pero esta admiraci\u00f3n era de \u201cesc\u00e1ndalo\u201d (Mt-Mc). No era s\u00f3lo la cl\u00e1sica mentalidad aldeana estrecha, que no concibe c\u00f3mo uno de los suyos pueda ser distinto de ellos, m\u00e1xime con la altura que Jes\u00fas les demostraba. Su argumento contra la fama de taumaturgo que ya corr\u00eda por la regi\u00f3n y contra la doctrina y los hechos &#8211; \u201d\u00bfDe d\u00f3nde le viene a \u00e9ste la sabidur\u00eda y los milagros?\u201d &#8211; era que conoc\u00edan a sus padres y a sus familiares. Pero este detalle es precisamente la clave de la soluci\u00f3n del \u201cesc\u00e1ndalo\u201d de los nazarenos, ya que Juan alude y explica el porqu\u00e9 de esto. Dicen los jud\u00edos: \u201c\u00bfSer\u00e1 verdad que (Jes\u00fas) es el Mes\u00edas? Pero de \u00e9ste sabemos de d\u00f3nde viene; mas el Mes\u00edas, cuando venga, nadie sabr\u00e1 de d\u00f3nde viene\u201d (Jua 7:26-27). En efecto, en la creencia de entonces estaba divulgado que del Mes\u00edas nadie sabr\u00eda su origen 51. Por eso, la gran contradicci\u00f3n que ten\u00edan sus paisanos era \u00e9sta: \u201cla sabidur\u00eda y los milagros\u201d le acreditaban como Mes\u00edas. Era lo que le dir\u00e1 un d\u00eda Nicodemo (Jua 3:2). Pero, conociendo ellos a sus padres &#8211; el artesano y Mar\u00eda &#8211; y a sus \u201chermanos\u201d y \u201chermanas,\u201d al enfrentarse ellos con la creencia popular del origen desconocido del Mes\u00edas, se \u201cescandalizaban de El\u201d como Mes\u00edas. Un d\u00eda le dir\u00e1n sus mismos \u201chermanos,\u201d ante esta tremenda duda, que vaya a Jerusal\u00e9n, sin duda para que la autoridad religiosa vea estas cosas y las juzgue (Jua 7:3.5).<br \/>\nLa respuesta de Cristo, si no es un proverbio (Jua 4:44), es una observaci\u00f3n de evidencia cotidiana, y que los evangelistas, incluso Lc, recogen, aunque citada \u201cquoad sensum.\u201d S\u00f3lo en su pueblo y familia es uno desestimado de los suyos, aunque sea profeta.<br \/>\nY tal era la actitud de desconfianza de los nazaretanos ante su obra, que El \u201cse maravillaba.\u201d Cristo sab\u00eda todas las cosas por su ciencia sobrenatural. Pero aqu\u00ed usaba la psicolog\u00eda de su ciencia \u201cexperimental.\u201d Y esta conducta de sus paisanos, que cerraban los ojos a la evidencia, era, en el plan de Dios, obst\u00e1culo a que El se prodigase en milagros all\u00ed: \u201cHizo pocos milagros por su falta de fe\u201d (Mt), que es \u201cconfianza\u201d en El. S\u00f3lo \u201cimpuso las manos a unos pocos enfermos y los cur\u00f3\u201d (Mc). El milagro est\u00e1 encuadrado en su poder salv\u00edfico.<br \/>\nTanto Mt como Mc recogen aqu\u00ed, en este \u201cesc\u00e1ndalo\u201d de los paisanos del Se\u00f1or, lo que dec\u00edan: que ellos conoc\u00edan a los familiares del mismo. Pues Mt s\u00f3lo transmite el dicho de las gentes: que era \u201chijo del artesano\u201d (\u03c4\u03ad\u03c7\u03c4\u03c9\u03bd). Y Mc recoge que a El mismo le hac\u00edan del mismo oficio: \u201c\u00bfNo es \u00e9ste el artesano (\u00f3 \u03c4\u03ad\u03c7\u03c4\u03c9\u03bd)?\u201d El t\u00e9rmino griego usado no corresponde espec\u00edficamente a carpintero, sino a artesano, a obrero, aunque m\u00e1s frecuentemente se diga del que es carpintero 52. El que se considere por los nazaretanos como \u201chijo del artesano,\u201d ignorantes ellos de la concepci\u00f3n virginal de Jes\u00fas, no significa sino que hablan de El como lo que \u201clegalmente aparec\u00eda 53. Por otra parte, de esta afirmaci\u00f3n nada se deduce sobre si viv\u00eda ya o hab\u00eda muerto San Jos\u00e9. Pero despu\u00e9s de citar a Mar\u00eda, \u201csu madre,\u201d habla de \u201csus hermanos.\u201d Esto plantea el problema, ya c\u00e9lebre, de los \u201chermanos\u201d de Jes\u00fas.<br \/>\nQue Mar\u00eda no tuvo m\u00e1s hijos despu\u00e9s de Cristo, que es el \u201cprimog\u00e9nito\u201d (Luc 2:7), no solamente es dogma de fe &#8211; la perpetua virginidad de Mar\u00eda -, sino que tambi\u00e9n es b\u00edblicamente manifiesto. Ya es indicio de ello la escena que relata Lc. Cuando Jes\u00fas ten\u00eda doce a\u00f1os, suben al templo, seg\u00fan costumbre, con el Ni\u00f1o. El cumplimiento estricto de la Ley &#8211; el bar miswah (hijo del precepto o de la Ley) &#8211; comenzaba para los varones a los trece a\u00f1os cumplidos 53. Pero los jud\u00edos acostumbraban ya a llevar a sus hijos antes al templo, lo mismo que a otras pr\u00e1cticas, para acostumbrarlos. Esto sugiere que, si Jes\u00fas a los doce a\u00f1os, antes de la obligaci\u00f3n usual, es llevado por sus padres, seg\u00fan costumbre &#8211; \u201ciban cada a\u00f1o\u201d -, es que no ten\u00eda m\u00e1s hermanos, pues Mar\u00eda deber\u00eda haber quedado al cuidado de ellos, ya que hab\u00edan de ser peque\u00f1os, y la mujer no estaba obligada a subir a Jerusal\u00e9n.<br \/>\nOtra indicaci\u00f3n b\u00edblica de esta perpetua virginidad de Mar\u00eda es la escena del Calvario. Cristo, moribundo, encomienda a Mar\u00eda a San Juan, quien \u201cdesde entonces la recibi\u00f3 en su casa\u201d (Jua 19:26.27). Pero, si Mar\u00eda hubiese tenido m\u00e1s hijos &#8211; esto supone tambi\u00e9n la muerte de San Jos\u00e9 -, Jes\u00fas no ten\u00eda por qu\u00e9 encomendar a nadie su cuidado temporal, pues por derecho correspond\u00eda a sus propios hijos. M\u00e1xime cuando bastantes a\u00f1os despu\u00e9s viv\u00eda en Jerusal\u00e9n \u201cJacobo el hermano del Se\u00f1or\u201d (Gal 1:19).<br \/>\nNo deja de ser notable que, siempre que se habla de estos \u201chermanos del Se\u00f1or,\u201d jam\u00e1s se diga que son hijos de Mar\u00eda. Tampoco choca ver la conducta de estos \u201chermanos\u201d que se portan como hermanos mayores de Cristo, pues le daban consejos (Jua 7:3) y quer\u00edan reducirle a casa, pues les extra\u00f1aba su modo de conducirse (Mar 3:21). Pero estos peque\u00f1os detalles son igualmente de inter\u00e9s a este prop\u00f3sito. Ya que esto, en las costumbres de Oriente, s\u00f3lo era permitido a los hermanos mayores, pero no viceversa 54. Pero Cristo era el \u201cprimog\u00e9nito.\u201d Tambi\u00e9n a esto puede a\u00f1adirse que, seg\u00fan el relato de la anunciaci\u00f3n, Mar\u00eda, entonces \u201cdesposada,\u201d o, seg\u00fan otros, ya casada, tiene hecho un prop\u00f3sito de perpetua virginidad en el matrimonio (Luc 1:34). Pero \u00bfhabr\u00eda de ser motivo para quebrantar este prop\u00f3sito el haber sido hecha madre del Mes\u00edas y Madre de Dios? \u00bfNo es \u00e9ste un motivo m\u00e1s para mantener su \u201cvoto\u201d? 55<br \/>\nLa raz\u00f3n fundamental de hablar de estos \u201chermanos\u201d y \u201chermanas\u201d de Cristo, que no son sino parientes y familiares, es que ni en hebreo ni en arameo hay una palabra que exprese espec\u00edficamente estos grados de parentesco; \u00e9ste ha de expresarse por un circunloquio o suponerse por otro cap\u00edtulo 56. Ejemplos de esto aparecen numerosos en la Biblia (Exo 2:11; Lev 10:4; 1Cr 23:21-22; 2Cr 36:4; cf. 2Re 24:17; Jer 37:1; 2Sa 2:26, etc.). As\u00ed, Abraham dice que \u00e9l y Lot son \u201chermanos\u201d (&#8216;ah\u00edm) (Gen 29:15), cuando es el mismo libro el que dice que Lot era sobrino de Abraham, hijo de una hermana (Gen 29:13; Gen 28:2; Tob 8:7).<br \/>\nPero no s\u00f3lo estas razones hacen ver que no se trata de hijos de Mar\u00eda, sino que el mismo Evangelio da los nombres de la madre de estos \u201chermanos\u201d de Jes\u00fas. Estos \u201chermanos\u201d de Jes\u00fas son los siguientes: \u201cSantiago y Jos\u00e9, Sim\u00f3n y Judas\u201d (Mat 13:55; Mar 6:3). De las \u201chermanas\u201d no se dan nombres. Pues bien, son los mismos evangelistas que dan estos nombres de los \u201chermanos\u201d de Jes\u00fas los que dan el nombre de la madre de ellos. Al hablar de las personas asistentes en el Calvario a la crucifixi\u00f3n de Cristo, donde estaba presente Mar\u00eda la madre de Jes\u00fas (Jua 19:25), Mt cita a \u201cMar\u00eda la madre de Santiago y Jos\u00e9\u201d (Mat 27:56) y Mc cita igualmente a \u201cMar\u00eda la madre de Santiago el Menor y de Jos\u00e9\u201d (Mar 15:40). Luego ni por realidad hist\u00f3rica ni por la perspectiva de los evangelistas, esta expresi\u00f3n de \u201chermanos\u201d de Jes\u00fas se puede referir a hijos de Mar\u00eda, sino a familiares o parientes.<br \/>\nLa identificaci\u00f3n del otro grupo, \u201cJudas y Sim\u00f3n,\u201d es m\u00e1s dif\u00edcil de precisar por no darse espec\u00edficamente el nombre de su madre en los evangelios. Seg\u00fan el historiador Hegesipo, este Sim\u00f3n que se cita como \u201chermano del Se\u00f1or\u201d es hijo de \u201cMar\u00eda (mujer) de Cleof\u00e1s\u201d (Jua 19:25) 57. Sobre la identificaci\u00f3n de Judas que cita con Sime\u00f3n, es cuesti\u00f3n debatida.<br \/>\nPero la conclusi\u00f3n que se desprende de lo expuesto es que, en la perspectiva real y literaria de los evangelistas, estos \u201chermanos\u201d del Se\u00f1or no son presentados como hermanos de sangre, sino como parientes o familiares m\u00e1s o menos pr\u00f3ximos. Y, por tanto, que no es su intento suponer que Mar\u00eda no fuese perpetuamente virgen 58. Lo mismo ha de decirse de las \u201chermanas\u201d que se citan.<br \/>\nSe objeta a esto que, efectivamente, en hebreo y arameo la palabra \u201chermano\u201d &#8211; &#8216;ah &#8211; tiene un sentido m\u00e1s amplio que en griego. Los LXX que traducen \u201chermano\u201d por su estricto \u03b1\u03b4\u03b5\u03bb\u03c6\u03cc\u03c2, hacen ver esto (cf. Gen 13:8; Gen 14:14.16; Gen 29:4.15): que se traduce \u201chermano\u201d por sobrino. Pero se a\u00f1ade: los textos de Pablo, los Hechos y Juan, \u00bfhablar\u00edan tan simplemente de \u201chermanos\u201d de Jes\u00fas, en griego, dirigi\u00e9ndose a oyentes de lengua griega, si esta palabra no hubiese de recibir su sentido griego universalmente admitido? Pero la objeci\u00f3n se explica.<br \/>\nEn primer lugar, se ve que el griego no es el texto original de Mt, &#8211; lo mismo que las \u201cfuentes\u201d en otros evangelistas -, y que la traducci\u00f3n griega vierte el t\u00e9rmino, como es l\u00f3gico &#8211; incluso sin pensar en la perpetua virginidad de Mar\u00eda -, de una manera material. Adem\u00e1s, el mismo evangelio &#8211; y los otros &#8211; dan los nombres de sus madres. \u00bfPodr\u00edan dar lugar a equ\u00edvocos en los lectores, cuando en el mismo evangelio &#8211; como en los otros &#8211; se dan los nombres de sus madres, como se dijo?<br \/>\nAdem\u00e1s, \u00bfno se traduce en la ep\u00edstola a los Romanos (Gen 9:12), materialmente, una frase del A.T. en esta forma? Pues para decir que Dios elige a Jacob en lugar de Esa\u00fa, que era el primog\u00e9nito, para seguir la l\u00ednea patriarcal, se pone que \u201cDios eligi\u00f3 a Jacob y odi\u00f3 (heb. = sane&#8217;ti; griego = \u03b5\u03bc\u03b9&#8217;\u03c3\u03b7\u03c3\u03b1) a Esa\u00fa.\u201d Pero esto no es m\u00e1s que la traducci\u00f3n material griega del original hebreo del A.T. \u00bfUn lector greco-romano tendr\u00eda que entender que Dios \u201codi\u00f3\u201d verdaderamente a Esa\u00fa, cuando s\u00f3lo significa que tuvo m\u00e1s amor a Jacob?<\/p>\n<p>  1 Para la descripci\u00f3n de esta vida palestina, cf. F. M. Willam, Das Lebenjesu im Laude und Volke Israel, vers. esp. (1940) p.243-244\/ &#8211; 2 Vost\u00e9, Parabolae (1933) I p.188. &#8211; 3 Biever, Conferences de St. Etienne (1911) p.275. &#8211; 4 J. Sonnen, en B\u00edblica (1927) 8ss; Holzmeister, en VD (1940) p.219-223. &#8211; 5 Strack-B., Kommentar.  I p.7. &#8211; 6 L. cerfaux, La connaissance des s\u00e9crets du Royanme d&#8217;aprts Mat 13:11 : New Test.  Stud. (1955) 238-249; Rec. L. Cerfaux (1963) p.123-138. &#8211; 6 Sagrada Biblia N\u00e1car-Colunga: Bac n.L; Bertram, Theol.  W\u00f3rt, \u039d . \u03a4 . art. \u00e9pf\u00edov, II,Mat 637:28ss. &#8211; 7 D. Daube, Public Pronouncement and Pr\u00edvate Explanation in the Gospels: Expositor Times (1945-46) p.175-177; j Sanh. l,19b; Pesiq.  40ab; b.Hul. 27b; Lev. r.4 sobre 4,ls; j Ber. 9:12d-13a; J. Jerem\u00edas, Die Gleichnisse Jesu, vers. esp.  (1970) p.120-123. &#8211; 7  Skrinjar, Le but des par\u00e1bales sur le Rtgne et l&#8217;e&#8217;conomie des turnares divines d&#8217;apres f\u00e9criture S.: B\u00edblica (1930) p.291-321.426-449; M. Dldier, Les par\u00e1bales du semeur et de la s\u00e9mence qui crolt d&#8217;elle-meme: R. D. Namur (1960), 185-196; C. H. Dodd, The Parables o\/the Kingdom (1961); J. Jerem\u00edas, Die Gleichnisse Jesu (1962); T. X. Mullins, Parables as Literary Forras in the N.T.: The Luther Quarterly (1960) 235-241; Hugh Martin, The Parables of the Cospel (1962); H. Sokger, Jes\u00fas&#8217; Use of Parables Mt 13\u00bf R. Expos. (1962) p.82-89.149-158. &#8211; 7 J. Jerem\u00edas, Die Gleichnisse Jesu (1970); C. H. Dodd, Las par\u00e1bolas del Reino (1974). &#8211; 8 Vost\u00e9, Parabolae I p.177-206; Bvz,\u00e9vangile s. St. Matthieu (1946) p.167-174; Lagrange, \u00e9vangile s. St. Matth.  (1927) p.255-266; Buzy, Par\u00e1bales (1932) p.3-41; J. Jerem\u00edas, Die Glekhnisse Jesu (1962), vers. esp.  (1970) p.95-98. &#8211; 8 Wlllam,Z)o$ Lebenjesu, vers. esp. (1940) p.248; San Jer\u00f3nimo: Mal 26:94; Biever, Conf\u00e9rences de St. \u00e9tienne (1910-1911) t.2 p.279. &#8211; 9 C. W. F. Smith, The Jes\u00fas of the Pambles (1948) 86-88. &#8211; 10   Strack-B., Kommentar. II p.7ss.  &#8211; 11   Strack-B., Kommentar. I p.669.   &#8211; 12   D. Biever, Conf\u00e9rences de Saint-Etienne (1910-1911) t.2 p.281.  &#8211; 13   Willam, Das Leben Jesu, vers. esp. (1940) p.250.   &#8211; 14   Zorell, Lexic\u00f3n graecum N.T. (1931) col.684; JEREM\u00edAS, o.c., p.181.  &#8211; 15 Vost\u00e9, Parabolae (1933) p.229. &#8211; 16 Lagrange, \u00e9vangile s. St. Matth- (1927) p.270. &#8211; 17 Vost\u00e9. Parabolae. \u00ed1933) I p.221-236; Lagrange, \u00e9vangile s. St. Matth. (1927) p.269-270;&#8217;Etmg\u00bf\/\u00bf s. St. Marc (1929) p.llS-2l;&#8217;\u00e9vangile s. St. L\u00fae (1927) p.385-286; Buzy, \u00e9vangile s. St. Matth. (1926) p.176-178; Paraboles (1932) p.52-68; Jerem\u00edas, Die Gleichnisse Jesu, vers. esp. (1970) p.180-184; Bonsirven, Le regne de Dieu (1957) p.207. &#8211; 18 Willam, Das Leben Jesu, vers. esp.  (1940) p.250-251. &#8211; 19 Comm. in evang. Matth. h.l.: Mal 26:958. &#8211; 20 Strack-B., Kommen\u00edar. I p.670; Barrois, La me&#8217;trologie dans la Bible: Rev. Bib. (1931) 242. &#8211; 21 Vost\u00e9, Parabolae. (1933) I p.237-248; Lagrange, \u00e9vang. s. St. Matth. (1927) p.270; \u00e9vangile s. St. L\u00fae (1927) p.386-387; Buzy\/\u00e9vang. s. St. Matth. (1946) p. 178-180; Paraboles. (1932) p.69-79; Fonck, en VD (1933) 341-346; M. Dldier, Les par\u00e1bales du grain de se\u00bbneve et du levain (Mat 13:31ss par.): R. D. Namur (1961) p.385-394; O. Kuss, Zum Sinngehalt des Doppelgleichnisses von Senfkarn und Sauerteig: Bib. (1959) 641-653; J. Jerem\u00edas., o.c., p.180-184. &#8211; 22  Strack-B., Kommentar. I p.670.   &#8211; 23  Mal 26:93.  &#8211; 24  \u00e9vangile s. St. Matth. (1927) p.272.   &#8211; 25  Com. al evang. de S. Mat. (1950), vers. esp. (BAC) p.507.  &#8211; 26  Buzy, Evang. s. St. Matth. (1946) p.180.   &#8211; 27  Durand, St. Matth. (1924) p.263; para la relaci\u00f3n Mt-Mc, cf. Bonnard, o.c., p.203.  &#8211; 28  Lagrange, Rev. Bib. (1908) 280-285.   &#8211; 29 Wilke-Grim, Lexic\u00f3n graeco-latmum in libros \u039d .\u03a4 . (ed.4.a) p.249, h.v. n.7; Zorell, Lexic\u00f3n graecum N.T. (1931) col.730 5a. &#8211; 30 Strack-B., Kommentar. I p.67l. &#8211; 31 Strack-B., Kommentar. I p.673. &#8211; 32 J. Jerem\u00edas, Die Glekhnisse&#8217;jesu, vers. esp.  (1970) p.99-105. &#8211; 32 ^\u00a3s bien piensan en sentido contrario sobre este \u00faltimo punto R. Bult-Mann,Z)\u00bf? Geschichte der synoptischen Tradition (1958) p.203, yj. Jerem\u00edas, o.c., vers. esp. p.100. &#8211;  33 Lagrange, Le Messianisme. 148-157. &#8211; 34 Vost\u00e9, Parabolae. (1933) I p.275-290; Lagraxge, \u00e9vangile s. St. Matth. (1927) p.272-276; L. Fonck, Par\u00e1bola zizaniorum agri: VD (1926) 327-334; Buzy, \u00e9vang. s. St. Matth. (1946) p.181-184; Par\u00e1bales (1932) p.425-251; M. De Goedt, L&#8217;explication de la par\u00e1bale de l&#8217;ivrai (Mat 13:36-43): Rev. Bibl.  (1959) 32-54; J. Mous-Son, ExpUcatur par\u00e1bola de zizania Mt 13: Collect. Mechl.  (1959) 171-175. &#8211; 35 FL. Josefo, De bello iudaico VII 5:2. &#8211; 36 Wlllam,DasLebenJesu. vers. esp.  (1940) p.252; Strack-B., Kommentar. I p.674. &#8211; 37 Digest. 1.41 t\u00edt.l ad c.31. &#8211; 38 Vost\u00e9, Parabolae I p.251. &#8211; 39 Vost\u00e9, Parabolae I p.249-258; Lagrange, \u00e9vang. s. St. Matth. (1927) p.276-277; BUZY, \u00e9vang. s. St. Matth. (1946) p.184-185; Par\u00e1bales. (1932) p.80-88; H. Faccio, De thesauro abscondito: VD (1950) 237-242; J. Dauvillier, La parabole du tre&#8217;sor (Mat 13:44) et les droits orientaux: Rev. Intern. des Droits de l&#8217;Antiq. (1957) 107-115; J. D. M. Derret, Law in the N.T.: The Treausure in the Field (Mat 13:44): Z. N. W. (1963) 31-42; M. Dldier, Les par\u00e1bales du tresor et de la perle (Mt 13-45ss): R. D. Namur (1962) 296-302. &#8211; 40   Plinio, Hist. Nat. 1.  &#8211; 41 Vost\u00e9, Parabolae I p.259-268; Lagrange, \u00e9vang. s. St. Matth. (1927) p.276-278; Buzy, \u00e9vang. s. St. Matth. (1946) p. 185-186; Les Par\u00e1bales (1932) p.89-94; O. glombitza, Der Perlenkaufmann: New Test.  Stud. (1960) 153-161. &#8211; 42   Buzy, \u00e9vang. s. St. Matth. (1947) p.187.   &#8211; 43   Josefo, De bello iud. III 10,8.  &#8211; 44   Dom Biever, Conf\u00e9rences. p.293-300.   &#8211; 45 Sobre el valor de estos elementos, cf. Comenta\u00f1o a la par\u00e1bola de la \u201cciza\u00f1a,\u201d Mat 13:42.  Vost\u00e9, Parabolae I p.291-302; Lagrange, \u00e9vang. s. St. Matth. (1927) p.278-280; Buzy, \u00e9vang. s. St. Matth. (1946) p. 186-188; Les paraboles (1946) p.452-460; Reni\u00e9, Elegerunt bonos in vasa: Rev. Se. Rehg. (1948) 271ss; Bartina, en Est. B\u00edb. (1960) 215-227. &#8211; 46 Dalman, Das Worte Jesu p.87. &#8211; 47 J. Hoch, Der chnstliche \u201cgrammateas (Mat 13:52): Biblische Zeitschrift (1926) p.256-269. &#8211; 48 Zorell, Lexic\u00f3n col.592. &#8211; 49   Willam, Das Leben Jesu, vers. esp. (1940) p.253.  &#8211; 50   Felten, Storia dei tempi del \u03bd. \u03a4. (1932) II p. 114-115. Sobre el problema de esta estancia de Cristo en Nazaret, cf. Comentano a Luc 4:16-30.   &#8211; 51 Lagrange, Lc Messianisme. p.221-222; Strack-B., Kommentar. II p.488. &#8211; 52 Zorell, Lexic\u00f3n graecum N.T. (1931) col.1307-1308. &#8211; 53 C. S. C. Williams, Aterations to the Text of the Synoptk Gospels and Acts (1951). &#8211; 53 Misha: Nidda 5:6; Aboth 5:21. &#8211; 54 Ceuppens, Theologia B\u00edblica (1948) IV p.201. &#8211; 55 Sobre las objeciones de esto, tomadas de Mateo (1:25): \u201cNo la conoc\u00eda hasta que dio a luz.,\u201d y Lucas (2:7) cuando se dice que dio a luz a su hijo \u201cprimog\u00e9nito,\u201d v\u00e9anse las exposiciones en el lugar correspondiente del Comentario. &#8211; 56 Gesenius-Buhl, Hebraisches und aramaisches Handw\u00f3rterbuch \u00fcber das A.T. (1921) p.22 voz &#8216;oh. &#8211; 57   Eusebio DE C., Hist. Eccl III 2:32.  &#8211; 58 Durand, Les frtres du Seigmur, en Dict.  Apol.  II p. 131-138; S. Grzybek, Habuitne Christusfmires?: RuBi (1958) 231-238; J. Blixzler,Zuw Problem der Br\u00fcder des Hern: Trierer Theolog.  Zeitsch. (1958) p.129-145.224-246.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Este es el tercero de cinco discursos registrados en Mateo (vea la Introducci\u00f3n: Temas hist\u00f3ricos y teol\u00f3gicos).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>13:1 Aquel d\u00eda sali\u00f3 Jes\u00fas de la casa y se sent\u00f3 junto al Mar 2:1-28 Y se le junt\u00f3 mucha gente; y entrando \u00e9l en la barca, se sent\u00f3, Luc 5:1-3. y toda la gente estaba en la playa. 3 Y les habl\u00f3 muchas cosas por par\u00e1bolas, diciendo: He aqu\u00ed, el sembrador sali\u00f3 a sembrar. 4 Y mientras sembraba, parte de la semilla cay\u00f3 junto al camino; y vinieron las aves y la comieron. 5 Parte cay\u00f3 en pedregales, donde no hab\u00eda mucha tierra; y brot\u00f3 pronto, porque no ten\u00eda profundidad de tierra; 6 pero salido el sol, se quem\u00f3; y porque no ten\u00eda ra\u00edz, se sec\u00f3. 7 Y parte cay\u00f3 entre espinos; y los espinos crecieron, y la ahogaron. 8 Pero parte cay\u00f3 en buena tierra, y dio fruto, cu\u00e1l a ciento, cu\u00e1l a sesenta, y cu\u00e1l a treinta por uno. 9 El que tiene o\u00eddos para o\u00edr, oiga.<br \/>\n\tLa explicaci\u00f3n: 18 O\u00edd, pues, vosotros la par\u00e1bola del sembrador: 19 Cuando alguno oye la palabra del reino y no la entiende, viene el malo, y arrebata lo que fue sembrado en su coraz\u00f3n. Este es el que fue sembrado junto al camino. 20 Y el que fue sembrado en pedregales, \u00e9ste es el que oye la palabra, y al momento la recibe con gozo; 21 pero no tiene ra\u00edz en s\u00ed, sino que es de corta duraci\u00f3n, pues al venir la aflicci\u00f3n o la persecuci\u00f3n por causa de la palabra, luego tropieza. 22 El que fue sembrado entre espinos, \u00e9ste es el que oye la palabra, pero el af\u00e1n de este siglo y el enga\u00f1o de las riquezas ahogan la palabra, y se hace infructuosa. 23 Mas el que fue sembrado en buena tierra, \u00e9ste es el que oye y entiende la palabra, y da fruto; y produce a ciento, a sesenta, y a treinta por uno. &#8212; (Mat 13:1-9; Mat 18:1-35; Mat 19:1-30; Mat 20:1-34; Mat 21:1-46; Mat 22:1-46; Mat 23:1-39; Mar 4:1-9; Mar 4:14-20; Luc 8:4-15).<br \/>\n\tEsta par\u00e1bola describe cuatro clases de terreno en las que cae la semilla sembrada. Se llama com\u00fanmente \u00abla par\u00e1bola del sembrador\u00bb, pero el \u00e9nfasis no est\u00e1 sobre el sembrador, sino sobre las varias clases de terreno que reciben la semilla. El sembrador (predicador) puede ser bueno o malo, elocuente o aburrido, pero de todas maneras los resultados depender\u00e1n en gran manera de los oyentes mismos. Jes\u00fas es el Maestro Perfecto, pero no logr\u00f3 convertir a todo el mundo.<br \/>\n\tLa semilla es la palabra de Dios, Mar 4:14; Luc 8:11.<br \/>\n\tLas cuatro clases de terreno son cuatro clases de oyentes. La par\u00e1bola ense\u00f1a la responsabilidad de o\u00edr la palabra, porque por el o\u00edr viene la fe (Rom 10:17). Jes\u00fas bien sab\u00eda que la semilla no puede germinar y producir en toda clase de coraz\u00f3n humano.<br \/>\n\tMultitudes le segu\u00edan a veces, pero \u00bfcon qu\u00e9 prop\u00f3sito? Algunos le segu\u00edan por curiosidad, algunos buscaban panes y peces, algunos ten\u00edan motivos pol\u00edticos y revolucionarios, y otros eran sinceros.<br \/>\n\tEn esta par\u00e1bola Jes\u00fas les presenta un retrato de ellos mismos; pone delante de sus ojos el espejo para que puedan ver c\u00f3mo eran (qu\u00e9 clase de oyentes eran). Les cuenta una historia acerca de ellos mismos y de c\u00f3mo ellos oyen la palabra. \u00bfC\u00f3mo recibir\u00edan su ense\u00f1anza? De la misma manera en que los varios terrenos de Judea recib\u00edan la semilla del sembrador.<br \/>\n\t&#8212; parte de la semilla cay\u00f3 junto al camino.&#8211; Estos oyentes son los que permiten que sus corazones sean \u00abpavimentados\u00bb (endurecidos) por todos los sucesos y actividades de esta vida. Su vida ha sido fuertemente afectada e influenciada por los asuntos de la vida diaria: el empleo, la familia, los planes, las bodas, los funerales, los cr\u00edmenes y docenas de otras cosas. Estos tienen corazones desatentos, insensibles, preocupados e indiferentes en cuanto a los asuntos espirituales. Su intelecto est\u00e1 lleno de prejuicio, la conciencia cauterizada y la voluntad perversa. No pone atenci\u00f3n a la palabra de Cristo.<br \/>\n\tSatan\u00e1s arrebata la palabra con miles de distracciones. Presenta el error como tan bueno o mejor que la verdad. Presenta ante la atenci\u00f3n del hombre toda clase de intereses terrenales, no necesariamente malos en s\u00ed, pero demandan la atenci\u00f3n y esta clase de coraz\u00f3n no recibe la palabra.<br \/>\n\tEl diablo sabe el poder de la palabra de Dios. No quiere que nadie permita que entre en el coraz\u00f3n. No quiere que la gente oiga. Si oye, no quiere que crea. Si cree, no quiere que obedezca. Siempre le anima a posponer la obediencia.<br \/>\n\tAs\u00ed es que la semilla fue \u00abhollada, y las aves del cielo la comieron\u00bb, Luc 8:5. No hace impresi\u00f3n sobre la mente del oyente.<br \/>\n\t\u00bfQu\u00e9 se puede hacer para ayudar a los tales? Desde luego, la palabra es muy poderosa (Heb 4:12; Jer 23:29). A veces la tribulaci\u00f3n prepara el \u00abterreno\u00bb para recibir la semilla.<br \/>\n\t&#8212; parte cay\u00f3 en pedregales (sobre la piedra). &#8212; Cae sobre una capa delgada de tierra sobre la roca s\u00f3lida, donde no hay humedad. Brota pronto pero no puede echar ra\u00edces. El punto clave es que PRONTO brota y PRONTO muere. Es cuesti\u00f3n de recibir LUEGO y entonces caer LUEGO. Este es el oyente superficial, emocional, impresionable, impulsivo. Obedece con gozo pero es gozo pasajero. No obedece por convicci\u00f3n. Oye un serm\u00f3n conmovedor y obedece. Los amigos obedecen, por eso \u00e9l tambi\u00e9n obedece. Tal vez obedece durante una \u00abcampa\u00f1a emocionante\u00bb (le gustaron los himnos y los hermanos fueron muy amables, etc.), pero no calculan gastos, Luc 14:25-33. No considera la cruz que debe llevar. No toma en cuenta la oposici\u00f3n que encontrar\u00e1. Obedece, pero no se acerca a Dios en oraci\u00f3n y con lectura b\u00edblica, no es debidamente activo en la iglesia, no se fortifica, no se confirma (Hch 14:22).<br \/>\n\tVienen persecuciones, tribulaciones, cr\u00edticas, burlas, pruebas, las cuales deben fortalecerle (Rom 5:3-5) y acercarlo a Dios, pero m\u00e1s bien le alejan de Dios y le hacen tropezar.<br \/>\n\t&#8212; parte cay\u00f3 entre espinos. &#8212; Los espinos absorben toda la humedad y fertilidad, y excluyen de la planta la luz y el aire; por eso, el crecimiento es retardado e impedido. \u00abEl af\u00e1n de este siglo\u00bb. Seg\u00fan Mat 6:24-34 el af\u00e1n (1) es innecesario, porque nuestro Padre sabe nuestras necesidades; (2) es prohibido, (3) es vano, porque \u00bfqu\u00e9 logra el af\u00e1n? Luc 10:41; Luc 21:34; Flp 4:6; 1Pe 5:7. La ansiedad indica falta de fe en Dios. Indica una preocupaci\u00f3n excesiva por los asuntos de esta vida, y una falta de inter\u00e9s en cosas espirituales. El af\u00e1n de este siglo no quiere decir vicios, sino una preocupaci\u00f3n excesiva por tales asuntos como el empleo, el negocio, la educaci\u00f3n, y los problemas ordinarios de la vida.<br \/>\n\t\u00abEl enga\u00f1o de las riquezas\u00bb es muy peligroso 1Ti 6:9-10; Mar 10:34. La prosperidad es m\u00e1s peligrosa que la pobreza. Recu\u00e9rdese Pro 30:8-9. Muchos hermanos abusan de la \u00abtarjeta pl\u00e1stica\u00bb, haciendo muchas compras y as\u00ed comprometi\u00e9ndose m\u00e1s all\u00e1 de sus posibilidades, y luego viene un af\u00e1n abrumador. Esta pr\u00e1ctica bien ilustra el amor al dinero (cosas materiales). Muchos se entrampan con deudas que nunca pueden pagar. Esta pr\u00e1ctica es una forma de mentira y de robo, porque prometen pagar lo que no pueden pagar. La avaricia es idolatr\u00eda (Col 3:5).<br \/>\n\t Stg 1:8; Stg 4:8, Santiago habla del doble \u00e1nimo. Comp\u00e1rense los casos de Balaam, Lot, Demas y otros personajes b\u00edblicos que quer\u00edan servir a Dios pero tambi\u00e9n amaban el mundo.<br \/>\n\t&#8212; parte cay\u00f3 en buena tierra. &#8211; Esta es tierra f\u00e9rtil, limpia (preparada), h\u00fameda, buena, como Samaria (Jua 4:35-37; Hch 8:5-12); los 3000 en el d\u00eda de Pentecost\u00e9s (Hch 2:41); el eunuco (Hch 8:35-39); Saulo de Tarso (Hch 9:18; Hch 22:16; Hch 26:19); Cornelio (Hch 10:33; Hch 10:48); Lidia (Hch 16:13-15); el carcelero (Hch 16:30-34); los corintios (Hch 18:10); y los efesios (Hch 19:1-5). Estos oyen la palabra, la entienden, la obedecen y llevan fruto. Luc 8:15, \u00abSon los que con coraz\u00f3n bueno y recto retienen la palabra o\u00edda, y dan fruto con perseverancia\u00bb. Es el coraz\u00f3n bueno que puede ser conmovido por las grandes verdades del evangelio, y que celosamente las guarda. Oye la palabra atentamente, la estudia, la entiende y la obedece no importa qui\u00e9n la predique, ni con qu\u00e9 motivos la predique, ni qui\u00e9n m\u00e1s la obedezca, ni cu\u00e1ntas ofensas vengan.<br \/>\n\tLa que cay\u00f3 en buena tierra no es como la que cay\u00f3 junto al camino, porque s\u00ed entiende. No es que tenga intelecto superior, sino atenci\u00f3n superior. No es como la que cay\u00f3 en la capa delgada de tierra sobre una piedra, porque s\u00ed echa ra\u00edces y no es vencida por las pruebas de la vida. No es como la que cay\u00f3 entre espinos, porque evita el af\u00e1n y el enga\u00f1o de las cosas materiales. Es la \u00fanica que lleva fruto, \u00abalgunas semillas a ciento por uno, otras a sesenta y otras a treinta\u00bb. Muchos quieren culpar al \u00absembrador\u00bb (predicador) por el poco fruto que se lleva en la obra, pero Jes\u00fas culpa tambi\u00e9n a los oyentes. La lecci\u00f3n es que cada quien debe examinar cuidadosamente su coraz\u00f3n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>EL SEMBRADOR SALI\u00d3 A SEMBRAR<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Mateo 13:1-9<\/span><\/strong><strong>, <\/strong><strong><span class='bible'>18-23<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Aquel d\u00eda se march\u00f3 Jes\u00fas de la casa y Se sent\u00f3 a la orilla del mar; y vino tanta gente a escucharle que \u00c9l se subi\u00f3 a una barca y se sent\u00f3, mientras toda la gente se quedaba de pie a la orilla; y \u00c9l les dijo muchas cosas por par\u00e1bolas.<br \/>-\u00a1Fijaos! -les dijo-. El sembrador sali\u00f3 a sembrar; y, cuando estaba sembrando, algunas semillas cayeron junto al sendero, y vinieron los p\u00e1jaros y se las comieron. Algunas semillas cayeron en un terreno pedregoso, que no ten\u00eda mucha tierra; y, como no hab\u00eda profundidad de tierra, brotaron en seguida; pero cuando sali\u00f3 el sol, se agostaron y se secaron, porque no ten\u00edan bastante ra\u00edz. Otras semillas cayeron entre espinos, que crecieron y las ahogaron. Pero otras cayeron en buena tierra, y produjeron fruto, algunas a ciento por uno, otras a sesenta y otras a treinta por uno. El que tenga o\u00eddos, que se entere.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p><em>\u00bbAhora escuchad el significado. de la Par\u00e1bola del Sembrador. Cuando uno oye el Mensaje del Reino, pero no lo entiende, viene el maligno y hurta lo que se sembr\u00f3 en el coraz\u00f3n. Esto es lo que representa la semilla que cay\u00f3 junto al sendero. EL significado de la semilla que se sembr\u00f3 en terreno pedregoso representa al que oye la Palabra, y la recibe en seguida con alegr\u00eda; pero no tiene ra\u00edz en s\u00ed, sino que est\u00e1 a merced del momento; as\u00ed que, cuando se presentan la aflicci\u00f3n y la persecuci\u00f3n por causa de la Palabra, tropieza en seguida. La figura de la semilla que se sembr\u00f3 entre espinos representa al que oye la Palabra, pero los cuidados de este mundo y la seducci\u00f3n de las riquezas ahogan la Palabra, y no produce nada. La figura de las semillas que se sembraron en buena tierra representa al que oye la Palabra, y la entiende. Este s\u00ed que lleva fruto; y algunos producen a ciento por uno, otros a sesenta y otros a treinta por uno.\u00bb<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Aqu\u00ed tenemos un cuadro que cualquiera entender\u00eda en Palestina. Aqu\u00ed vemos claramente a Jes\u00fas usando el aqu\u00ed y ahora para llegar al all\u00ed y entonces.<br \/>Lo que es probable que estuviera sucediendo es que, cuando Jes\u00fas estaba usando la barca como p\u00falpito, en uno de los campos cerca de la orilla hab\u00eda un sembrador sembrando en aquel momento; y Jes\u00fas tom\u00f3 a aquel sembrador, al que todos pod\u00edan ver, como texto de predicaci\u00f3n, y empez\u00f3: \u00bb \u00a1Fijaos en ese sembrador que est\u00e1 sembrando la semilla en ese campo!\u00bb Jes\u00fas empez\u00f3 por algo que en aquel preciso momento todos pod\u00edan ver, para abrir sus mentes a la verdad que todav\u00eda no hab\u00edan visto.<br \/>En Palestina ten\u00edan dos maneras de hacer la siembra. El sembrador pod\u00eda ir lanzando la semilla mientras andaba arriba y abajo por su campo. Si soplaba el viento, se llevar\u00eda parte de la semilla a toda clase de sitios, y a veces hasta fuera del campo. La segunda manera era m\u00e1s perezosa, pero de uso corriente. Consist\u00eda en ponerle encima a un burro un saco de semilla, cortarle o abrirle un agujero y hacer que el animal recorriera el campo mientras la semilla iba cayendo. En este caso, tambi\u00e9n algunas semillas caer\u00edan en sitios menos preparados o cerca del sendero cuando se acercara por all\u00ed el animal o lo cruzara.<br \/>En Palestina los campos eran largos y estrechos, y estaban separados solo por los senderos, por los que pod\u00eda pasar todo el mundo, lo que quiere decir que estaban endurecidos por el constante paso de gente y animales. Eso era lo que quer\u00eda decir Jes\u00fas al hablar del borde del sendero. La semilla que cayera all\u00ed -y era normal que cayera alguna, de cualquier forma que se sembrara- no ten\u00eda m\u00e1s posibilidad de penetrar en la tierra que si hubiera ca\u00eddo en la carretera.<br \/>Lo que traducimos como el terreno pedregoso no es que estuviera lleno de piedras, sino algo corriente en Palestina: hab\u00eda una capa poco profunda de tierra sobre grandes lanchas de roca caliza. A lo mejor no hab\u00eda m\u00e1s que unos pocos cent\u00edmetros de tierra encima de la roca. En tal caso, la semilla germinar\u00eda m\u00e1s pronto que en terreno m\u00e1s profundo, porque la tierra se calentar\u00eda antes cuando saliera el sol; pero cuando las ra\u00edces tiraran para abajo buscando nutrientes y humedad, se encontrar\u00edan con la roca, y el sol se encargar\u00eda de agostar la poca vida que tuviera.<br \/>El terreno espinoso enga\u00f1aba. Cuando se estaba sembrando, parecer\u00eda bastante limpio. Es f\u00e1cil hacer que un terreno parezca limpio simplemente labr\u00e1ndolo; pero si siguen por debajo las ra\u00edces fibrosas de la grama, de las ortigas y de las zarzas, entre otras plantas par\u00e1sitas perennes, se apoderar\u00e1n del terreno disponible a la primera oportunidad. Cualquier labrador sabe que las malas yerbas crecen m\u00e1s deprisa y m\u00e1s fuertes que ninguna planta cultivada. El resultado fue que la buena semilla y las malas que estaban latentes crecieron juntas; pero los hierbajos eran tan fuertes que estrangularon las buenas plantas.<br \/>El buen terreno era profundo y suave y limpio; la semilla pod\u00eda introducirse; pod\u00eda encontrar alimento; pod\u00eda crecer sin impedimento; y produjo una cosecha abundante.<\/p>\n<p><strong><u>LA PALABRA Y EL OYENTE<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Mateo 13:1-9<\/span><\/strong><strong>, <\/strong><strong><span class='bible'>18-23<\/span><\/strong><strong> (continuaci\u00f3n)<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Esta par\u00e1bola se dirige realmente a dos clases de personas.<\/p>\n<p>(i) Se dirige a los <em>que oyen la Palabra. <\/em>Los investigadores dicen con cierta frecuencia que la interpretaci\u00f3n de la par\u00e1bola que encontramos en los vers\u00edculos 18-23 no es la del mismo Jes\u00fas, sino la de los predicadores de la Iglesia Primitiva, y que no es del todo correcta. Se dice que incumple la ley de que una par\u00e1bola no es una alegor\u00eda, y que es demasiado detallada para que la pudieran captar los oyentes a la primera. Si Jes\u00fas estaba realmente se\u00f1alando a un sembrador que estaba haciendo su labor, esa no parece ser una objeci\u00f3n v\u00e1lida; en cualquier caso, la interpretaci\u00f3n que identifica las distintas clases de terreno con distintas clases de oyentes ha mantenido siempre su puesto en el pensamiento de la Iglesia, y tiene que proceder de alguna fuente autorizada. Y en tal caso, \u00bfpor qu\u00e9 no de Jes\u00fas mismo?<\/p>\n<p>Si tomamos esta par\u00e1bola como una advertencia a los oyentes, quiere decir que hay diferentes maneras de recibir la Palabra de Dios, y que el fruto que produzca depender\u00e1 del coraz\u00f3n del que la reciba. La suerte de cualquier palabra hablada depende del oidor. Como se suele decir, \u00abel \u00e9xito de un chiste no depende de la lengua del que lo cuenta, sino del o\u00eddo del que lo oye.\u00bb Un chiste ser\u00e1 un \u00e9xito si se le dice a una persona que tiene sentido del humor y est\u00e1 de humor para escucharlo. Ser\u00e1 un fracaso si se le cuenta a una criatura sin humor y que est\u00e1 decidida a no verle la gracia. \u00bfQui\u00e9nes son los oidores a los que se describe y advierte en esta par\u00e1bola?<br \/>(i) Tenemos al oidor <em>de mente cerrada. <\/em>No tiene la Palabra m\u00e1s posibilidad de introducirse en la mente de algunas personas que la semilla que ha ca\u00eddo en un sendero endurecido por muchos pares de pies de penetrar en la tierra. Hay muchas cosas que pueden cerrar la mente de una persona. Los prejuicios pueden hacer que uno est\u00e9 ciego a todo lo que no quiera ver. El esp\u00edritu que se niega a aprender puede levantar una barrera que no se pueda sobrepasar ni eliminar. Este esp\u00edritu puede proceder de dos cosas. Puede ser la consecuencia del orgullo que no quiere reconocer que necesita aprender; o del miedo a toda nueva verdad y el rechazo a aventurarse por el camino del pensamiento. A veces un car\u00e1cter inmoral y la forma de vida de una persona pueden cerrarle la mente. Puede que haya una verdad que condene las cosas que ama, y que denuncie las cosas que hace; y muchos se niegan a escuchar o a reconocer la verdad que los condena, porque no hay peor ciego que el que no quiere ver.<\/p>\n<p>(ii) Tenemos al oidor de mente tan superficial como el terreno que apenas cubre la roca. Es la persona <em>que se niega a pensarse las cosas por s\u00ed y en serio.<\/em><\/p>\n<p>Algunas personas est\u00e1n a merced de las novedades. Recogen lo que sea sin pens\u00e1rselo un momento, y lo dejan igual. Tienen que estar siempre a la moda. Empiezan cualquier pasatiempo nuevo o a adquirir alguna nueva t\u00e9cnica con entusiasmo, pero en cuanto les presenta la m\u00e1s m\u00ednima dificultad o simplemente se enfr\u00edan lo abandonan. Las vidas de algunas personas est\u00e1n llenas de restos de cosas que empezaron y que lo terminaron. Se puede ser as\u00ed con la Palabra. Cuando uno la oye, se entusiasma; pero no se puede vivir de emociones pasajeras. Tenemos una mente, y la obligaci\u00f3n moral de usarla y de tener una fe inteligente. El Cristianismo tiene sus exigencias, y hay que mirarlas de frente antes de aceptarlas. El ofrecimiento cristiano no es solo un privilegio, sino tambi\u00e9n una responsabilidad. Un entusiasmo repentino puede convertirse en cenizas tan r\u00e1pidamente como un fuego moribundo.<br \/>(iii) Tenemos al oidor <em>con tantos intereses en la vida que a menudo no le queda espacio para las cosas m\u00e1s importantes. <\/em>Es caracter\u00edstico de la vida moderna que cada vez se llena m\u00e1s y va m\u00e1s deprisa. Se est\u00e1 demasiado ocupado para orar; tan preocupado con muchas cosas que se olvida de estudiar la Palabra de Dios; se puede estar tan metido en juntas y comit\u00e9s y empresas y planes que no le dejan tiempo a uno para Aquel de Quien proceden el amor y el servicio. Los negocios le pueden tener a uno tan acogotado que est\u00e1 demasiado cansado para pensar en ninguna otra cosa. No son las cosas manifiestamente malas las m\u00e1s peligrosas en este sentido. Muchas veces son cosas buenas, pero \u00ablo bueno es siempre el enemigo de lo mejor.\u00bb No es que uno destierre deliberadamente de su vida la oraci\u00f3n y el estudio de la Palabra de Dios y la iglesia; puede que piense en estas cosas con frecuencia y trate de tener tiempo para ellas; pero, por lo que sea, nunca dispone de \u00e9l en su abarrotada vida. Debemos tener cuidado de no desplazar a Cristo del lugar supremo que Le corresponde.<\/p>\n<p>(iv) Tenemos al oidor que es como la buena tierra. Recibe la Palabra en cuatro etapas. <em>Tiene mente abierta. <\/em>Siempre est\u00e1 dispuesto a aprender. <em>Est\u00e1 listo para o\u00edr. <\/em>No es demasiado orgulloso, ni est\u00e1 demasiado ocupado para escuchar. Muchos se habr\u00edan ahorrado muchos quebraderos de cabeza y de coraz\u00f3n si se hubieran detenido a escuchar la voz de un amigo sensato o de Dios. <em>Entiende. <\/em>Se lo ha pensado y sabe lo que quiere decir para \u00e9l, y est\u00e1 preparado a aceptarlo. <em>Traduce la audici\u00f3n en acci\u00f3n. <\/em>Produce la buena cosecha de la buena semilla. El verdadero` oidor es el que escucha, entiende y obedece.<\/p>\n<p><\/p>\n<p><strong><u>NO HAY QUE DESESPERAR<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Mateo 13:1-9<\/span><\/strong><strong>, <\/strong><strong><span class='bible'>18-23<\/span><\/strong><strong> (conclusi\u00f3n)<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>(b) <\/em>Dijimos que esta par\u00e1bola ten\u00eda un doble impacto. Ya hemos mirado al impacto que estaba dise\u00f1ada para hacer en <em>los que oyen la Palabra. <\/em>Pero tambi\u00e9n estaba dise\u00f1ada para hacer un impacto en los <em>que predican la Palabra. <\/em>No solo se pretend\u00eda que les dijera algo a las multitudes que formaban la audiencia; tambi\u00e9n al c\u00edrculo m\u00e1s \u00edntimo de los disc\u00edpulos.<\/p>\n<p>No es dif\u00edcil ver que a veces debe de haber habido en los corazones de los disc\u00edpulos un cierto desaliento. Para ellos Jes\u00fas lo era todo, el m\u00e1s sabio y el m\u00e1s poderoso. Pero, humanamente hablando, ten\u00eda poco \u00e9xito. Se Le estaban cerrando las puertas de la sinagoga. Los representantes de la religi\u00f3n oficial eran Sus m\u00e1s severos cr\u00edticos, y no pod\u00eda caber duda que estaban organizando Su destrucci\u00f3n. Cierto que las multitudes ven\u00edan a escucharle; pero hab\u00eda tan pocos realmente cambiados, y tantos que acud\u00edan solo a cosechar los beneficios de Su poder sanador y que, cuando lo hab\u00edan recibido, se marchaban y olvidaban. Hab\u00eda tantos que ven\u00edan a Jes\u00fas solo por lo que pudieran recibir. Los disc\u00edpulos se encontraban cara a cara con una situaci\u00f3n en la que parec\u00eda que Jes\u00fas no suscitaba m\u00e1s que la hostilidad de los dirigentes de la iglesia, y nada m\u00e1s que una respuesta evanescente en las multitudes. No es nada sorprendente que hubiera a veces una profunda desilusi\u00f3n en los corazones de los disc\u00edpulos. \u00bfQu\u00e9 le dice esta par\u00e1bola al predicador desanimado?<br \/>La lecci\u00f3n est\u00e1 clara: <em>la cosecha es segura. <\/em>Para los predicadores de la Palabra que est\u00e9n desanimados la lecci\u00f3n est\u00e1 en el cl\u00edmax de la par\u00e1bola, en la descripci\u00f3n de la semilla que produjo una cosecha abundante. Algo de la semilla puede que caiga al borde del sendero y se la lleven los p\u00e1jaros; algo de la semilla puede que caiga en la tierra superficial, y no llegue a madurar; algo de la semilla puede que caiga entre espinos que la ahoguen; pero, a pesar de todo, <em>llega la cosecha. <\/em>Ning\u00fan labrador espera que den fruto todos las semillas que siembra. Sabe muy bien que algunas se las llevar\u00e1 el viento, y otras caer\u00e1n en lugares donde no podr\u00e1n crecer; pero eso no hace que deje de sembrar. Ni que desespere de la cosecha. El labrador siembra con la confianza de que, aunque parte de la semilla se malogre, sin embargo es seguro que la cosecha llegar\u00e1.<\/p>\n<p>As\u00ed que esta es una par\u00e1bola de aliento para los que siembran la semilla del Evangelio.<br \/>(i) Cuando alguien siembra la Palabra, no sabe el efecto que est\u00e1 haciendo la semilla. H. L. Gee cuenta lo siguiente. En la iglesia de la que era miembro hab\u00eda un anciano solitario, el viejo Thomas. Hab\u00eda sobrevivido a todos sus amigos, y ya casi nadie le conoc\u00eda. Cuando muri\u00f3, Gee ten\u00eda la impresi\u00f3n de que no ir\u00eda nadie al entierro, as\u00ed que decidi\u00f3 ir \u00e9l para que hubiera por lo menos uno que acompa\u00f1ara al viejecillo a su \u00faltima morada en la tierra.<br \/>No fue nadie m\u00e1s, y hac\u00eda un tiempo fr\u00edo y desapacible. El funeral lleg\u00f3 al cementerio; y a la puerta hab\u00eda un soldado esperando. Era un oficial, pero no llevaba galones en la bocamanga ni en los hombros. Estuvo cerca de la tumba para la ceremonia; y cuando termin\u00f3 se acerc\u00f3 hasta el borde y le brind\u00f3 un saludo militar digno de un rey. H. L. Gee se retir\u00f3 con el soldado; y, cuando iban andando, el viento abri\u00f3 el abrigo del militar mostrando las estrellas de general de brigada. El general le cont\u00f3 a Gee: \u00bb Usted tal vez estar\u00e1 pregunt\u00e1ndose qu\u00e9 estoy yo haciendo aqu\u00ed. Hace a\u00f1os Thomas era mi profesor de escuela dominical. Yo era un chico dif\u00edcil, y se lo hac\u00eda pasar muy mal. \u00c9l no supo nunca lo mucho que hab\u00eda hecho por mi; pero yo le debo todo lo que soy o llegar\u00e9 a ser al viejo Thomas, y hoy ten\u00eda que venir a saludarle al fin.\u00bb Thomas no supo nunca el resultado de su siembra. Ning\u00fan predicador o maestro lo sabe nunca. Nuestra misi\u00f3n es sembrar la semilla, y dejarle a Dios el resto.<br \/>(ii) Cuando uno siembra, no puede esperar resultados r\u00e1pidos. La, naturaleza no tiene prisa en sus crecimientos. La bellota necesita mucho tiempo para hacerse encina; y la semilla de la Palabra puede que tarde mucho tiempo en germinar en el coraz\u00f3n de una persona. Pero a menudo una palabra que se ha dejado caer en el coraz\u00f3n de un ni\u00f1o sigue latente hasta que un buen d\u00eda despierta y le salva en alguna gran tentaci\u00f3n o a su alma de la muerte. Vivimos en una edad que espera siempre resultados r\u00e1pidos; pero en la siembra de la semilla debemos tener paciencia y esperanza, y a veces darle a\u00f1os a la cosecha para que grane.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 13<\/p>\n<p>Parte segunda <\/p>\n<p>ACTIVIDAD DEL MES\u00cdAS EN GALILEA Continuaci\u00f3n <\/p>\n<p>VI. LAS PAR\u00c1BOLAS (13,1-52).<\/p>\n<p>Conocemos ya dos grandes discursos en el Evangelio de san Mateo, a saber, el serm\u00f3n de la monta\u00f1a (cap\u00edtulo 5-7), y la \u00abinstrucci\u00f3n de los disc\u00edpulos\u00bb (cap\u00edtulo 10). Ahora llegamos al tercer gran discurso, al cap\u00edtulo 13, que refiere las par\u00e1bolas. San Marcos ya ofrece una peque\u00f1a compilaci\u00f3n de par\u00e1bolas que \u00e9l mismo hab\u00eda preparado o acaso adoptado de otra (Mar 4:1-34). San Mateo acoge esta peque\u00f1a compilaci\u00f3n y la ampl\u00eda. Este precioso cap\u00edtulo est\u00e1 construido y ordenado tan artificiosamente como las otras secciones de discursos. Sin violentar el texto se divide en tres partes. La secci\u00f3n primera contiene la par\u00e1bola del sembrador, un fragmento intermedio sobre el sentido del lenguaje de las par\u00e1bolas y la explicaci\u00f3n de la par\u00e1bola (Mar 13:3). La secci\u00f3n segunda empieza con la par\u00e1bola de la ciza\u00f1a, a continuaci\u00f3n siguen las dos par\u00e1bolas del grano de mostaza y de la levadura, unas frases de car\u00e1cter general con una cita del profeta, y finalmente la explicaci\u00f3n de la par\u00e1bola de la ciza\u00f1a (Mar 13:24-43). La secci\u00f3n tercera contiene tres par\u00e1bolas m\u00e1s breves, la del tesoro, la de la perla y de la red barredera (Mar 13:44-50). La instrucci\u00f3n se concluye con una parte que redondea y que al mismo tiempo coloca todo el cap\u00edtulo a la luz que intentaba dar el evangelista (Mar 13:51s). <\/p>\n<p>En este discurso se han reunido en total siete par\u00e1bolas y dos explicaciones de par\u00e1bolas, adem\u00e1s un n\u00famero de importantes textos intermedios que se refieren por regla general al modo de hablar usado en las par\u00e1bolas. Mediante dichos textos intermedios el cap\u00edtulo viene m\u00e1s bien a ser como una compilaci\u00f3n de textos instructivos semejantes, tambi\u00e9n se convierte en una peque\u00f1a teor\u00eda sobre el lenguaje de Jes\u00fas en las par\u00e1bolas y su importancia para la Iglesia. El reino de Dios es el gran tema que enlaza entre s\u00ed todas las par\u00e1bolas. Antes ya hemos o\u00eddo hablar de este tema fundamental del mensaje de Jes\u00fas. Ahora lo encontramos expresado en forma de par\u00e1bola, lo cual es caracter\u00edstico de Jes\u00fas. Todav\u00eda hay muchas otras par\u00e1bolas, que han sido transmitidas en los Evangelios. Todas las aqu\u00ed reunidas se refieren en sentido m\u00e1s estricto al misterio del reino de Dios. Esto se dice algunas veces con claridad en la introducci\u00f3n (\u00abel reino de los cielos se parece&#8230;\u00bb 13,24. y as\u00ed en otros pasajes. Estamos acostumbrados a esta traducci\u00f3n literal. Pero detr\u00e1s de esta f\u00f3rmula hay un arraigado modismo rab\u00ednico, que siempre expresa con una forma abreviada la comparaci6n entre dos cosas y siempre quiere decir: \u00aben el reino de los cielos ocurre como en&#8230;\u00bb). <\/p>\n<p>El lenguaje de las par\u00e1bolas puede muy bien esclarecer el car\u00e1cter del reino, futuro y, sin embargo, tambi\u00e9n presente, oculto en los designios salv\u00edficos de Dios y, sin embargo, manifiesto en el tiempo presente. En efecto, la par\u00e1bola emplea la manera de hablar de la comparaci\u00f3n, no la directa inmediatez. Toma los modos de ver de alg\u00fan sector de la realidad, las par\u00e1bolas de Jes\u00fas los toman principalmente de la vida y de los trabajos de la gente sencilla en el campo o en la ciudad. Pero la realidad aludida siempre es el reino de Dios. Est\u00e1 en el oyente descubrir esta relaci\u00f3n, reconocer lo que propiamente se alude. El oyente no s\u00f3lo tiene que o\u00edr bien, sino que ha de ser capaz de captar el sentido propuesto. Debe aplicarse a meditar y, sobre todo, ha de encontrar el \u00e1mbito de la fe. S\u00f3lo puede entender \u00edntegramente lo que quieren decir las par\u00e1bolas el que escucha con fe, por tanto el que se abre a Jes\u00fas y pone su confianza en las palabras de Jes\u00fas. S\u00f3lo eso ya distingue las par\u00e1bolas de las visiones apocal\u00edpticas del tiempo futuro, en las que se dan pormenores precisos sobre la vida en el infierno o en el reino de los cielos, sobre el tiempo del fin del mundo y los acontecimientos que entonces tendr\u00e1n lugar. Pero Jes\u00fas quiere que el hombre sea afectado por la realidad de Dios y crea, y con la fe recorra el camino de la conversi\u00f3n y de la nueva vida. \u00e9sta es su doctrina del reino de Dios. La par\u00e1bola es una forma de ense\u00f1ar antiqu\u00edsima y corriente en muchas literaturas. Jes\u00fas enlaza esta forma instructiva con los profetas y con las ense\u00f1anzas de la sabidur\u00eda en Israel, pero tambi\u00e9n con los rabinos que han expuesto especialmente el reino de Dios con bellas y profundas par\u00e1bolas. Se conserva gran n\u00famero de estas par\u00e1bolas rab\u00ednicas. Se puede aclarar lo com\u00fan y lo distintivo entre ellas y las par\u00e1bolas de Jes\u00fas. Las par\u00e1bolas de Jes\u00fas sobresalen por su gran sencillez y concisi\u00f3n, por su aspecto simple y por su profundo significado. Para entender una par\u00e1bola no se requiere haber estudiado ni tener mucha ciencia. La par\u00e1bola es sencilla y f\u00e1cilmente accesible a cualquier hombre. El que se orienta en la forma debida, comprende el sentido de la par\u00e1bola, tanto si es persona culta como si tiene una manera sencilla de pensar. <\/p>\n<p>1. SECCI\u00d3N PRIMERA (13,3). <\/p>\n<p>a) Par\u00e1bola del sembrador (Mt\/13\/01-09). <\/p>\n<p>1 Aquel d\u00eda sali\u00f3 Jes\u00fas de casa y fue a sentarse a la orilla del mar. 2 Un gran gent\u00edo se reuni\u00f3 en torno a \u00e9l, de forma que tuvo que subirse a una barca y sentarse en ella, mientras todo el pueblo permanec\u00eda de pie en la orilla. 3a y les habl\u00f3 de muchas cosas por medio de par\u00e1bolas, diciendo:&#8230; <\/p>\n<p>Al principio el evangelista traza un cuadro esc\u00e9nico que ha de aplicarse a todo el discurso: Jes\u00fas sale de la casa y se sienta a la orilla del lago de Genesaret, mientras confluyen las multitudes para o\u00edrle. \u00abLa casa\u00bb se concibe con frecuencia en el Evangelio como el ambiente de la intimidad familiar o tambi\u00e9n de la instrucci\u00f3n especial para los disc\u00edpulos o para un grupo todav\u00eda m\u00e1s reducido de los ap\u00f3stoles. Hay ense\u00f1anzas especiales para un peque\u00f1o grupo y la proclamaci\u00f3n dirigida a todos. A todos hay que aplicar lo que ahora sigue. La aglomeraci\u00f3n es tan grande que Jes\u00fas sube a una barca, para poder hablar a todos. \u00a1Qu\u00e9 escena! Jes\u00fas est\u00e1 sentado en la barca, a suficiente distancia de la orilla, para poderlos ver a todos. All\u00ed se coloca el pueblo formando una mezcla abigarrada; todos est\u00e1n pendientes de los labios de Jes\u00fas, para que nada se les escape. \u00a1Qu\u00e9 hambre de la palabra! \u00a1Qu\u00e9 inter\u00e9s por la salvaci\u00f3n! \u00a1Qu\u00e9 fuerza de atracci\u00f3n deb\u00eda de tener Jes\u00fas! Los hombres acuden donde realmente puede o\u00edrse la voz de Dios, donde su Esp\u00edritu da testimonio eficaz de s\u00ed mismo, aunque tenga que servirse de palabras humanas. <\/p>\n<p>En el serm\u00f3n de la monta\u00f1a Jes\u00fas estuvo sentado como maestro enaltecido sobre el pueblo y por lo mismo sacado de su medio ambiente (5,1s). El mensaje de Jes\u00fas procedi\u00f3 de arriba. Ahora est\u00e1 sentado frente al pueblo, pero separado por la barca y el agua. Habla a los hombres desde la otra orilla. Jes\u00fas habla por medio de par\u00e1bolas. Con esta locuci\u00f3n el evangelista dice en seguida de qu\u00e9 manera de ense\u00f1ar se sirve Jes\u00fas en lo que sigue y c\u00f3mo se establece la unidad de toda la composici\u00f3n del discurso. Con esta locuci\u00f3n tambi\u00e9n se indica el otro tema -junto al tema del reino de Dios-, que tambi\u00e9n debe tratarse objetivamente en las pr\u00f3ximas secciones: qu\u00e9 sentido tiene en general el lenguaje parab\u00f3lico de Jes\u00fas. Desde el principio hemos de prestar atenci\u00f3n a ello y aceptar la instrucci\u00f3n que contiene este cap\u00edtulo sobre las par\u00e1bolas de Jes\u00fas. Es una instrucci\u00f3n que recibimos de labios del evangelista y por tanto del coraz\u00f3n y pensamiento de la antigua Iglesia. <\/p>\n<p>3b Sali\u00f3 el sembrador a sembrar. 4 Y seg\u00fan iba sembrando, parte de la semilla cay\u00f3 al borde del camino, y vinieron los p\u00e1jaros y se la comieron. 5 Otra parte cay\u00f3 en terreno pedregoso, donde hab\u00eda poca tierra; brot\u00f3 en seguida, porque la tierra no ten\u00eda profundidad; 6 pero, en cuanto sali\u00f3 el sol, se quem\u00f3; y como no hab\u00eda echado ra\u00edces, se sec\u00f3. 7 Otra parte cay\u00f3 entre zarzas, y como las zarzas tambi\u00e9n crecieron, la ahogaron. 8 Otra parte cay\u00f3 en tierra buena y dio fruto: una al ciento por uno, otra al sesenta, otra al treinta. 9 El que tenga o\u00eddos, que oiga. <\/p>\n<p>La narraci\u00f3n empieza con sencillez: \u00abSali\u00f3 el sembrador a sembrar.\u00bb Lo que llegar\u00e1 a ser la semilla, no se decide por su calidad o cantidad, sino por el suelo en que cae. Porque la semilla de nada es capaz sin este suelo. S\u00f3lo lleva fruto, cuando puede echar ra\u00edces y lograr el suficiente alimento. Para comprender la par\u00e1bola se tienen que conocer las circunstancias de Palestina. All\u00ed el labrador con un saco, en que est\u00e1 la simiente, va al campo que todav\u00eda est\u00e1 yermo desde la \u00faltima cosecha. No ha sido labrado para recibir la nueva simiente. La labranza se hace despu\u00e9s de la siembra. As\u00ed se explica m\u00e1s f\u00e1cilmente por qu\u00e9 muchas semillas caen en el camino, otras entre zarzales, otras en un suelo pedregoso, privado de tierra a causa de la lluvia. Despu\u00e9s de la labranza queda decidido definitivamente lo que llegar\u00e1 a ser la semilla. <\/p>\n<p>La que cay\u00f3 al borde del camino no dar\u00e1 fruto, porque los granos despu\u00e9s de alg\u00fan tiempo son comidos a picotazos por los p\u00e1jaros sobre el suelo endurecido por las pisadas. Lo que cay\u00f3 entre zarzas (es decir, en medio de la maleza), no puede desarrollarse, porque la simiente de la mala hierba crece con mayor rapidez y ahoga el tallo tierno. Lo que cay\u00f3 en suelo pedregoso hace ya tiempo que se sec\u00f3. Pero tambi\u00e9n hay semillas que cayeron en terreno bueno. Estas semillas son las que fructifican: al treinta, al sesenta, al ciento por uno. La semilla se ha multiplicado de una manera maravillosa. Es peque\u00f1a y contiene en apariencia exigua virtud, pero de ella procede el tronco robusto con sus espigas y granos. No todos los troncos dan el mismo fruto, las tierras de pan llevar especialmente f\u00e9rtiles dan tambi\u00e9n abundante rendimiento. En otros parajes, que son pedregosos o est\u00e1n mal abonados, el rendimiento resulta m\u00e1s exiguo. Eso lo sabe cualquier campesino de Palestina. <\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 significado debe tener esta narraci\u00f3n? No se nos ha dado ninguna ayuda. \u00bfQuiz\u00e1s esta ayuda nos la deber\u00eda dar la breve frase final: \u00abEl que tenga o\u00eddos, que oiga\u00bb? Entonces la historia s\u00f3lo tratar\u00eda de la conveniente audici\u00f3n y describir\u00eda la esterilidad o el \u00e9xito de la adecuada audici\u00f3n. Pero esta breve frase s\u00f3lo hay que entenderla como exhortaci\u00f3n a escuchar bien y hacer reflexionar sobre lo que se ha o\u00eddo. Al principio de la par\u00e1bola nunca se dice que se trate de una comparaci\u00f3n con el reino de Dios. Tampoco llegamos a conocer qui\u00e9n puede ser el sembrador y qu\u00e9 es la semilla. Pero el evangelista ha insertado la narraci\u00f3n en la gran serie de las par\u00e1bolas del reino de Dios. Evidentemente ha de darse alg\u00fan conocimiento sobre este tema. Pregunt\u00e9monos qu\u00e9 debe llamar la atenci\u00f3n en la historia y qu\u00e9 debe hacer reflexionar a los oyentes. Podr\u00eda ser el diferente destino de la semilla, la distinta calidad de la tierra de labranza o tambi\u00e9n la actividad del sembrador. Nada de eso es el punto esencial. Antes bien lo esencial es lo que acontece en la siembra. Debe mostrarse c\u00f3mo se efect\u00faa la siembra y c\u00f3mo se dan juntos el fracaso y el \u00e9xito. Hay que notar un triple fracaso que va en aumento: primeramente ya se consume el grano, luego se destruye la nueva simiente, finalmente la planta. Tres veces no se consigue \u00e9xito. Hasta aqu\u00ed podr\u00eda parecer que el esfuerzo del campesino haya sido en balde. Pero entonces viene la otra parte: el \u00e9xito sorprendente. El fracaso se compensa con el abundante fruto. Contra toda apariencia y, a pesar de las circunstancias adversas, se manifiesta ahora finalmente el verdadero sentido de la siembra. La simiente germina y da un beneficio ub\u00e9rrimo. Debemos entender: aunque el fracaso podr\u00eda aparecer como regla, al fin triunfa el \u00e9xito. La obra cunde. El sembrador en \u00faltimo t\u00e9rmino no se siente defraudado. \u00bfQu\u00e9 clase de obra es la que cunde? La realizaci\u00f3n del reino de Dios. Ahora en el tiempo decisivo de Jes\u00fas, penetran las fuerzas del reino. Pero es muy poco lo que puede percibirse del dominio y la majestad divinas. La respuesta son los o\u00eddos sordos y la resistencia de corazones duros. No obstante, dice Jes\u00fas, el \u00e9xito decisivo es seguro. La obra y la palabra de Dios no pueden resultar est\u00e9riles. Eso no lo dice una fe optimista, sino el conocimiento del ser divino de Dios y la llegada inapelable de su reino. Debemos llenarnos de esta confianza, cuando leemos este relato. Todav\u00eda resuena otra idea. Si se habla del sembrador, de la semilla, del campo labrant\u00edo, del definitivo fruto y, por tanto, tambi\u00e9n de la cosecha, entonces el hombre de anta\u00f1o percib\u00eda al mismo tiempo, lo que es el \u00faltimo objetivo de la historia, el juicio de Dios. Simiente, fruto y cosecha son im\u00e1genes corrientes de la acci\u00f3n de Dios con el g\u00e9nero humano y de la separaci\u00f3n del juicio final, al fin de los tiempos. El fruto que debe producirse es propiamente el de nuestra vida, lo que nuestra existencia terrena llegue a rendir, con la posibilidad de almacenar este fruto en los graneros eternos. En la explicaci\u00f3n de la par\u00e1bola (13,18-23) se insiste de forma especial en que es el hombre mismo quien ha de producir el fruto v\u00e1lido ante Dios. La misma par\u00e1bola ya insin\u00faa esta aplicaci\u00f3n monitoria. Por tanto no s\u00f3lo o\u00edmos el mensaje alentador de que el plan de Dios consigue con seguridad su objetivo, sino simult\u00e1neamente la advertencia a procurar no encontrarnos sin el fruto el d\u00eda de la cosecha&#8230; <\/p>\n<p>b) Finalidad de las par\u00e1bolas (Mt\/13\/10-17). <\/p>\n<p>10 Y acerc\u00e1ndose a \u00e9l los disc\u00edpulos le dijeron: \u00bfPor qu\u00e9 les hablas por medio de par\u00e1bolas? 11 Y \u00e9l les respondi\u00f3: A vosotros se os ha concedido conocer los misterios del reino de los cielos, pero a ellos, no. 12 Porque, al que tiene, se le dar\u00e1 y tendr\u00e1 de sobra; pero al que no tiene, aun aquello que tiene se le quitar\u00e1. <\/p>\n<p>Dif\u00edcilmente podemos imaginar c\u00f3mo los disc\u00edpulos se acercan a Jes\u00fas en el lago, y pueden dirigirle sus preguntas. El evangelista ya no presta atenci\u00f3n al cuadro que antes ha delineado (13,1-3a). Le interesa referir por separado la doctrina ense\u00f1ada al pueblo y la instrucci\u00f3n dada a los disc\u00edpulos. Lo que ahora sigue son palabras dirigidas al grupo \u00edntimo, a los entendidos e iniciados que est\u00e1n a distancia del pueblo. Los disc\u00edpulos empiezan preguntando por qu\u00e9 les habla en par\u00e1bolas. Este pronombre se refiere, sin duda, a las multitudes (13,2). Con este pronombre se indica que el lenguaje parab\u00f3lico es considerado como una especie de lenguaje secreto, no como abierta instrucci\u00f3n sobre el reino de Dios. Es una pregunta que solamente pod\u00eda originarse cuando la proclamaci\u00f3n de Jes\u00fas no daba los frutos que deb\u00eda dar. \u00bfQuiz\u00e1s la recusaci\u00f3n, la actitud cerrada y la incredulidad se deb\u00edan a que Jes\u00fas no hablaba abiertamente y con bastante claridad, sino que envolv\u00eda su mensaje con par\u00e1bolas? Jes\u00fas contesta con la frase dif\u00edcilmente inteligible de que \u00aba vosotros se os ha concedido conocer los misterios del reino de los cielos\u00bb, pero a ellos no. Se habla de los misterios. No se manifiesta espont\u00e1neamente lo que es en realidad el reino de Dios, no se impone ni supera al hombre. Es un misterio, que solamente lo conoce el oyente sol\u00edcito y por \u00e9l es reconocido. Jes\u00fas llama a todos y no olvida a nadie, su palabra va dirigida a todos los grupos de hombres sin distinci\u00f3n. Pero all\u00ed, en diferentes campos de labranza, se decide si se acepta o se rechaza la palabra de Jes\u00fas, si puede echar ra\u00edces y dar fruto, o si se pierde en seguida o en el curso del tiempo. Pero todav\u00eda queda un residuo. No se dice qu\u00e9 son los misterios del reino de Dios. En nuestro contexto se suscita en primer lugar el pensamiento de que con la palabra misterios se hace alusi\u00f3n a las explicaciones de las par\u00e1bolas. El cap\u00edtulo contiene dos explicaciones circunstanciadas (13,18-23; 13,36-43). <\/p>\n<p>Estos textos evidentemente desempe\u00f1an un gran papel para san Mateo y para su manera de entender el cap\u00edtulo. Dos veces se dice que la explicaci\u00f3n s\u00f3lo se conf\u00eda a los disc\u00edpulos: \u00abEscuchad, pues, el sentido de la par\u00e1bola del sembrador\u00bb (13,18), y tambi\u00e9n: \u00abEntonces dej\u00f3 las muchedumbres y se fue a casa\u00bb (13, 36a). En estas explicaciones debe exponerse el verdadero contenido de los relatos, la realidad aludida. \u00e9sta s\u00f3lo se da a conocer a los que no solamente se han abierto al mensaje de Jes\u00fas, sino que ya son \u00abdisc\u00edpulos\u00bb. La relaci\u00f3n entre la par\u00e1bola y la explicaci\u00f3n de la misma aparece como la relaci\u00f3n entre la catequesis preparatoria y la propiamente dicha. En la frase final del cap\u00edtulo tambi\u00e9n se dice del verdadero escriba que est\u00e1 instruido sobre el reino de los cielos y como tal se asemeja al due\u00f1o de una casa (13,52). El iniciado e instruido, el disc\u00edpulo de Jes\u00fas, conoce el reino de Dios, es decir sus misterios, su verdadera realidad. <\/p>\n<p>Los v. 16 y 17 todav\u00eda llevan algo m\u00e1s lejos. Se alaba a los disc\u00edpulos como bienaventurados, porque ven y oyen, es decir, aqu\u00ed ven y oyen tal como conviene. Pero lo que ven y oyen es la persona y la palabra de Jes\u00fas. En su palabra y en su persona est\u00e1 el misterio m\u00e1s profundo del reino de Dios. Ya no hay que formularlo con ninguna frase instructiva, ni tampoco con ninguna explicaci\u00f3n de par\u00e1bolas. Pero este misterio central ha resplandecido ante los ojos de los disc\u00edpulos y sus o\u00eddos lo han percibido. Por consiguiente pueden y tienen que ser \u00abdisc\u00edpulos\u00bb, porque el reino de Dios se les ha abierto en la persona del maestro. La separaci\u00f3n pasa tambi\u00e9n necesariamente por entre los disc\u00edpulos (los que est\u00e1n dentro y entienden) y las muchedumbres, o sea, los que est\u00e1n fuera y son sordos. Suena con dureza en nuestros o\u00eddos que aqu\u00ed se diga: A vosotros se os ha concedido, pero a ellos no se les ha concedido. Hay en esta distinci\u00f3n un supremo misterio, que tampoco es aclarado por esta frase, un misterio de la vocaci\u00f3n y de la elecci\u00f3n sobre el cual el hombre en \u00faltimo t\u00e9rmino no puede dar informes. Este misterio est\u00e1 encerrado s\u00f3lo en Dios y en su soberana voluntad dominadora, y no le conviene al hombre preguntar a Dios sobre este particular ni pedirle cuentas (Cf. Rom 9:19 ss.). Lo que es cierto es que el camino para dar fruto s\u00f3lo est\u00e1 abierto al oyente bien dispuesto. Pero eso no puede ser mal entendido como una relaci\u00f3n entre una condici\u00f3n necesaria y una consecuencia, de tal modo que el hombre por s\u00ed mismo pudiera calcular o incluso exigir, si cumple la condici\u00f3n. Entonces el conocimiento del reino de Dios y la admisi\u00f3n entre los disc\u00edpulos sigue siendo un misterio de Dios. Entonces tambi\u00e9n siguen siendo elecci\u00f3n y gracia, puro obsequio. \u00abYo usar\u00e9 de misericordia con quien quiera, y har\u00e9 gracia a quien me plazca\u00bb (Exo 33:19)&#8230; Aqu\u00ed el evangelista a\u00f1ade acertadamente la frase porque, al que tiene, se le dar\u00e1 y tendr\u00e1 de sobra&#8230; Esta frase recuerda la conclusi\u00f3n de la par\u00e1bola con su gradaci\u00f3n del fruto, seg\u00fan que \u00e9ste sea del ciento, del sesenta o del treinta por uno (Exo 13:8). Esta frase muestra que Dios tiene amplias miras y espera otorgar sus dones profusamente. Recibimos \u00abgracia sobre gracia\u00bb hasta conseguir el tesoro exuberante de la vida eterna, el cual es superior a toda ponderaci\u00f3n. No tiene nada que esperar el que no tiene nada, quien nada trae consigo, es decir, seg\u00fan el v. 11, aquel a quien Dios no ha dado nada, y seg\u00fan el v. 13 aquel que no se abre con el o\u00eddo ni con la vista. Por el contrario, as\u00ed como al otro se le a\u00f1ade, a \u00e9l se le quita incluso lo poco que tiene. M\u00e1s a\u00fan, por fin se le quitar\u00e1 todo, cuando llegue el d\u00eda del juicio. Entonces su vida se encoger\u00e1, y ser\u00e1 vaciada hasta llegar a carecer por completo de sentido. Este es el destino del infierno que Jes\u00fas describe muy a menudo poni\u00e9ndolo ante nuestra mirada. Este destino aqu\u00ed relampaguea desde lejos. Con todo cualquiera entiende que se trata de una decisi\u00f3n radical y que esta decisi\u00f3n queda en manos de Jes\u00fas. <\/p>\n<p>13 Por eso les hablo por medio de par\u00e1bolas: porque viendo no ven, y oyendo no oyen ni entienden. 14 Y en ellos se cumple aquella profec\u00eda de Isa\u00edas que dice: \u00abCon vuestros o\u00eddos oir\u00e9is, pero no entender\u00e9is; y viendo ver\u00e9is, pero no percibir\u00e9is. 15 Porque el coraz\u00f3n de este pueblo se ha endurecido y con sus o\u00eddos pesadamente oyeron, y cerraron sus ojos; no sea que perciban con sus ojos y oigan con sus o\u00eddos y entiendan con su coraz\u00f3n y se conviertan, y que yo los sane\u00bb (\/Is\/06\/09s). <\/p>\n<p>Ahora Jes\u00fas contesta directamente a la pregunta de por qu\u00e9 les habla por medio de par\u00e1bolas. Lo hace refiri\u00e9ndose a las palabras del profeta Isa\u00edas, que se citan inmediatamente con bastante extensi\u00f3n (13,14s). El profeta hab\u00eda recibido directamente de Dios el encargo de endurecer el coraz\u00f3n de este pueblo. Este coraz\u00f3n est\u00e1 maduro para la completa aniquilaci\u00f3n, porque es obstinado, nunca sigui\u00f3 realmente el llamamiento de Dios ni obedeci\u00f3 al Se\u00f1or de la alianza. La aniquilaci\u00f3n empieza con el endurecimiento del coraz\u00f3n, que ya no puede o\u00edr ni entender, y por consiguiente no puede capacitarse para la curaci\u00f3n. Dios encarga al profeta que anuncie el juicio sobre el pueblo, juicio que ya tiene lugar con sus palabras. Se tiene que conocer este punto de partida para comprender la respuesta de Jes\u00fas. S\u00f3lo un desenga\u00f1o que perdur\u00f3 a trav\u00e9s de los siglos, y una desobediencia que se hab\u00eda ido acumulando, hacen que llegue a ser comprensible este juicio de Dios, pronunciado por el profeta contra el pueblo. Jes\u00fas hab\u00eda empezado de nuevo y acababa de proclamar el mensaje de la gracia. Cualquiera pod\u00eda acercarse y nadie estaba excluido. Pero tambi\u00e9n aparece en la generaci\u00f3n de Jes\u00fas el misterio de la obstinaci\u00f3n. S\u00f3lo un peque\u00f1o grupo se le hab\u00eda unido y hab\u00eda cre\u00eddo en \u00e9l. Pero los dem\u00e1s han visto y, sin embargo, no han visto; han o\u00eddo y, sin embargo, no han entendido. As\u00ed pues, ya est\u00e1 dictada la sentencia contra ellos, as\u00ed como antes contra la generaci\u00f3n de los profetas. No se les anuncia abiertamente el misterio, sino con un encubierto lenguaje en par\u00e1bolas, porque han permanecido est\u00e9riles y han desperdiciado la oportunidad (El texto de san Marcos (\/Mc\/04\/11s) todav\u00eda es m\u00e1s duro, cuando dice que Jes\u00fas habla en par\u00e1bolas \u00abpara que viendo, vean, pero no perciban&#8230;\u00bb Aqu\u00ed no se designa la obstinaci\u00f3n como motivo, sino como finalidad del lenguaje parab\u00f3lico. Sobre este particular, cf. sobre todo J. Schmid. El Evangelio seg\u00fan san Mateo, Herder, Barcelona 1967, p.316s). As\u00ed se vieron las cosas m\u00e1s tarde: Las comunidades creyentes, que hab\u00edan conocido el misterio real de Jes\u00fas despu\u00e9s de su resurrecci\u00f3n, volvieron sus ojos a los tiempos de Cristo. Pero el conocimiento pleno propio de aquellas comunidades no es adecuado para medir aquella predicaci\u00f3n en par\u00e1bolas, que, naturalmente, se limita a insinuar y envuelve su contenido en im\u00e1genes. Los jud\u00edos de aquel tiempo no eran dignos de este conocimiento, porque no hab\u00edan cre\u00eddo. De aqu\u00ed conocen los fieles (y ello puede servirles de ejemplo) que la misma Palabra que trae la vida, puede convertirse en perdici\u00f3n. La ocasi\u00f3n desperdiciada puede tener consecuencias irreparables para la vida. La decisi\u00f3n ya se abre camino al primer momento en que uno se abre con prontitud o se cierra con dureza de coraz\u00f3n&#8230; <\/p>\n<p>16 Pero dichosos vuestros ojos, porque ven, y vuestros o\u00eddos, porque oyen. 17 Porque os lo aseguro: muchos profetas y justos desearon ver lo que vosotros est\u00e1is viendo y no lo vieron, y o\u00edr lo que vosotros est\u00e1is oyendo y no lo oyeron. <\/p>\n<p>En estos vers\u00edculos tenemos la llave para todo este pasaje, a partir del v. 10. Jes\u00fas dirige la palabra directamente a los disc\u00edpulos, y los alaba llam\u00e1ndolos dichosos. Sus ojos son felices, porque ven, y sus o\u00eddos lo son, porque oyen. Hay una doble acci\u00f3n de ver y o\u00edr. Es una percepci\u00f3n y acogida meramente \u00f3ptica y ac\u00fastica y una concepci\u00f3n de la realidad, que se da a conocer con im\u00e1genes y palabras. Muchos profetas y justos han deseado ver lo que v\u00e9is, y oir lo que o\u00eds. \u00bfQu\u00e9 es lo que vemos y o\u00edmos? En primer lugar lo que ocurri\u00f3 cuando vino Jes\u00fas. La actuaci\u00f3n preparatoria del Bautista con su enorme amplitud. Y luego el mismo Jes\u00fas con la proclamaci\u00f3n de su mensaje, la afluencia de la multitud, las se\u00f1ales prodigiosas y las palabras llenas de Esp\u00edritu. Se dice con prudencia \u00ablo que vosotros est\u00e1is viendo\u00bb, sin que se den pormenores. Antes hemos o\u00eddo hablar de los \u00abmisterios del reino de los cielos\u00bb (13,11). En el fondo se alude a lo mismo: a Jes\u00fas. La realidad del reino de Dios, de su venida misericordiosa y de su manifestaci\u00f3n en Jes\u00fas, el Mes\u00edas. Eso se pod\u00eda ver y oir. Los unos permanecieron ciegos y sordos, los otros llegaron a ver y entender. Jes\u00fas les llama dichosos. Salvaci\u00f3n para vosotros, los que hab\u00e9is encontrado el camino y las huellas. Hab\u00e9is encontrado el propio, el verdadero objetivo, no solamente para vuestra vida personal y para su \u00faltima consumaci\u00f3n, sino el objeto final del mundo y de la historia. Los profetas y los justos han vivido siglos antes que vosotros y han esperado con ansia esta manifestaci\u00f3n de Dios, de la cual ellos no fueron testigos, sino que permanecieron en el adviento. Ahora el adviento se ha trocado en la verdadera \u00abvenida\u00bb. Hay pocas palabras de Jes\u00fas que irradien y resplandezcan como \u00e9stas. Es el tiempo de la consumaci\u00f3n, tiempo decisivo y tiempo de gracia, tiempo de la visitaci\u00f3n de Dios, \u00fanica e irrepetible. En la plenitud y fuerza de esta conciencia se hace presente el Se\u00f1or. Y podemos decir que es cierto que quien se ha hecho cargo de esto y, en consecuencia, puede aplicarse a s\u00ed mismo estas palabras, es tambi\u00e9n dichoso: el que ve y conoce, el que oye y entiende. Dichoso el que cree y ha experimentado en Jes\u00fas el misterio de Dios. Es el misterio fundamental del mundo, que estaba escondido y ahora se ha manifestado en Cristo Jes\u00fas (cf. Col 1:24 ss).<\/p>\n<p>c) Explicaci\u00f3n de la par\u00e1bola del sembrador (Mt\/13\/18-23). <\/p>\n<p>18 Escuchad, pues, el sentido de la par\u00e1bola del sembrador. 19 Cuando uno oye la palabra del reino sin profundizarla, viene el malo y arrebata lo sembrado en su coraz\u00f3n; \u00e9ste es lo sembrado al borde del camino. 20 Lo sembrado en terreno pedregoso representa al que oye la palabra y de momento la recibe con alegr\u00eda; 21 pero no echa ra\u00edces en \u00e9l, porque es hombre de un primer impulso, y apenas sobreviene la tribulaci\u00f3n o la persecuci\u00f3n por causa de la palabra, al momento falla. 22 Lo sembrado entre zarzas figura al que oye la palabra; pero las preocupaciones del mundo y la seducci\u00f3n de las riquezas ahogan la palabra, y no da fruto. 23 Lo sembrado en tierra buena representa al que oye la palabra y la entiende y da fruto y llega al ciento por uno, al sesenta o al treinta. <\/p>\n<p>Despu\u00e9s de todo lo dicho, resulta evidente que la explicaci\u00f3n s\u00f3lo se da a los que entienden. Ellos llegar\u00e1n a conocer el verdadero sentido de la par\u00e1bola. Aunque no estuviera aqu\u00ed est\u00e1 exposici\u00f3n o se diera de una forma algo distinta, en el fondo entender\u00edamos as\u00ed la par\u00e1bola bas\u00e1ndonos en la fe. Pero la explicaci\u00f3n es un ejemplo de c\u00f3mo es acogido el discurso de Jes\u00fas por el creyente, la Iglesia y su proclamaci\u00f3n apost\u00f3lica, y c\u00f3mo es aplicado a la situaci\u00f3n propia de ellos. Es una disertaci\u00f3n para los que est\u00e1n dentro, y no para los que est\u00e1n fuera. Es una especie de declaraci\u00f3n de s\u00ed mismo y un resultado de la experiencia misional, tal como pudo inferirse de la pr\u00e1ctica de la Iglesia. Sorprende el rigor con que la explicaci\u00f3n se adapta a la estructura de la par\u00e1bola. En conjunto ambas discurren paralelas. Seg\u00fan san Marcos al principio de la exposici\u00f3n estaba la frase lac\u00f3nica: \u00abEl sembrador va sembrando la palabra\u00bb (\/Mc\/04\/14). <\/p>\n<p>Con esta frase se interpret\u00f3 exactamente la importancia de la semilla en el sentido de la par\u00e1bola. Se trata de la palabra, del mensaje del reino, de la nueva de la venida de la salvaci\u00f3n. San Mateo pasa en seguida a describir los sucesos y en ellos hace recaer dos acentos importantes: se trata del oyente (\u00abcuando uno oye&#8230;\u00bb) y de \u00abla palabra del reino\u00bb (13,19). Con las dos expresiones Jes\u00fas ya establece la direcci\u00f3n de lo que ha explicado. Deben presentarse diferentes clases de oyentes del mensaje de salvaci\u00f3n del reino de Dios. Esta direcci\u00f3n no coincide exactamente con la de la par\u00e1bola. En \u00e9sta se encuentra en primer t\u00e9rmino lo que sucede en la siembra, es decir la obra de Dios en la proclamaci\u00f3n de Jes\u00fas. En la explicaci\u00f3n est\u00e1 en primer t\u00e9rmino la recepci\u00f3n subjetiva y la diferente respuesta que se da a la palabra. En la par\u00e1bola hay que robustecerse con la esperanza del \u00e9xito otorgado con seguridad. En la explicaci\u00f3n hay que precaverse del riesgo que amenaza, de la completa destrucci\u00f3n de la semilla. As\u00ed pues, el peso fuerte de un est\u00edmulo confiado en vista del menguado \u00e9xito se cambia en una exhortaci\u00f3n a dar buena acogida al mensaje. Escucharemos, pues, esta explicaci\u00f3n, y nos daremos por aludidos con ella. De este modo los dos textos -par\u00e1bola y explicaci\u00f3n- se complementan ventajosamente. El camino, al que ha sido echada la semilla, y del que ha sido quitada a picotazos por los p\u00e1jaros, es comparado con una persona, que ha escuchado, pero no ha entendido. S\u00f3lo las palabras llegaron a su o\u00eddo, pero el sentido de las palabras no penetr\u00f3 en su coraz\u00f3n. Ha percibido exteriormente el sonido, pero no ha abierto de veras su manera de pensar al contenido de la palabra, y por tanto al mismo Dios. Sat\u00e1n se acerca r\u00e1pido y arrebata lo que se ha o\u00eddo superficialmente. <\/p>\n<p>Un segundo grupo de hombres lo forman, los que al principio escuchan y reciben con entusiasmo, pero no se mantienen firmes. El terreno es demasiado tenue, la semilla no puede echar ra\u00edces. Vienen las tribulaciones y la persecuci\u00f3n. Se cansan, se escandalizan y recusan. As\u00ed como el grano se seca por los rayos del sol, as\u00ed tambi\u00e9n perece su fe, que todav\u00eda no se ha fortalecido. <\/p>\n<p>Un tercer grupo tambi\u00e9n escucha la palabra y la acepta, pero no puede defenderla contra las exigencias y los dem\u00e1s ofrecimientos seductores de la vida. Las preocupaciones y las riquezas impiden el crecimiento de la palabra, y permanece est\u00e9ril. Tambi\u00e9n aqu\u00ed hab\u00eda una fe aut\u00e9ntica, pero ni pudo imponerse ni tomar a su servicio toda la vida. Pero el Evangelio exige la completa disposici\u00f3n y el primer derecho. \u00abNo pod\u00e9is servir a Dios y a Mamm\u00f3n\u00bb (6,24c). \u00abNo os afan\u00e9is por vuestra vida: qu\u00e9 vais a comer; ni por vuestro cuerpo: con qu\u00e9 lo vais a vestir&#8230;\u00bb (6,25). <\/p>\n<p>Por fin el \u00faltimo grupo, del que todo depende y que debe ser expuesto principalmente en la par\u00e1bola, son los que oyen y entienden. Estos entienden bien, no s\u00f3lo al principio e imperfectamente, ni tan s\u00f3lo por alg\u00fan tiempo o mientras resulte f\u00e1cil y d\u00e9 alegr\u00eda creer, sino en las tribulaciones e indigencias, en la dura pol\u00e9mica con las otras fuerzas que quieren dominar nuestra vida. Entender en estas condiciones es entender plenamente, es una comprensi\u00f3n de que Dios quiere ser Se\u00f1or por completo, siempre y en todas partes, es comprender que el hecho de ser disc\u00edpulo importa un compromiso para toda la vida en su altura y amplitud. Al que as\u00ed ha \u00abentendido\u00bb se le da constantemente, se le provee ub\u00e9rrimamente con dones de Dios, lleva mucho fruto. A cada cual seg\u00fan la medida de su conocimiento se le da el ciento por uno, el sesenta o el treinta. La Iglesia apost\u00f3lica sabe que hay diferencias en la manera de entender. No consiguen la plena madurez del conocimiento todos los que se han adherido a la fe. La fe da en germen el conocimiento y la sabidur\u00eda de Dios. Pero, con la medida de amor y renuncia aportada por el individuo, se decide cu\u00e1n profundamente es introducido \u00e9l en el conocimiento de Dios. San Pablo fue uno de los que Dios obsequi\u00f3 con un conocimiento inusitado. La carta a los Hebreos tambi\u00e9n distingue entre la fe incipiente una verdad primordial (la \u00ableche\u00bb), y una sabidur\u00eda m\u00e1s elevada (la \u00abcomida s\u00f3lida\u00bb) para los perfectos (\/Hb\/05\/11 ss). La misma manera de ver encontramos tambi\u00e9n en la par\u00e1bola de los talentos (25,14-30). <\/p>\n<p>Son diferentes los dones que el Se\u00f1or de la casa reparte antes de partir de viaje. Tambi\u00e9n es proporcionalmente distinta la ganancia que obtienen los criados. A los que han tenido \u00e9xito seg\u00fan la medida de sus dones, se les a\u00f1aden nuevos dones en la rendici\u00f3n de cuentas. Pero el criado perezoso que hab\u00eda enterrado su talento, no s\u00f3lo es arrojado a las tinieblas exteriores, sino que se le quita lo poco que ten\u00eda y se a\u00f1ade al que ya pose\u00eda la mayor parte: \u00abQuitadle ese talento, y d\u00e1dselo al que tiene los diez. Porque a todo el que tiene, se le dar\u00e1 y tendr\u00e1 de sobra; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitar\u00e1\u00bb (25,28s). Los dones de Dios son diferentes, y el hombre no tiene derecho a interrogar a Dios sobre ellos o a quejarse de \u00e9l. La comunidad debe admirar y recibir agradecido la riqueza de Dios y la variedad de sus dones. Se alegra de todos los que no s\u00f3lo dan fruto al treinta por uno, sino al sesenta o al ciento por uno, como los santos de entre ellos. <\/p>\n<p>2. SECCI\u00d3N SEGUNDA (13,24-43). <\/p>\n<p>a) Par\u00e1bola de la ciza\u00f1a (Mt\/13\/24-30). <\/p>\n<p>Sigue otra par\u00e1bola basada en la vida del campo. Es similar a la del sembrador por pertenecer al mismo \u00e1mbito de vida, por la contemplaci\u00f3n del campo, de la sementera y de la cosecha. Tambi\u00e9n est\u00e1 estrechamente ligada con la par\u00e1bola de la red barredera (13,47s). Las dos constituyen como una doble par\u00e1bola. No son raros tales ejemplos (Cf. el grano de mostaza y la levadura en 13,31-33; el tesoro y la perla en 31,44-46, la oveja perdida y la dracma perdida en 15,4-10, etc.). <\/p>\n<p>24 Les propuso esta otra par\u00e1bola: El reino de los cielos se parece a un hombre que siembra buena semilla en su campo. 25 Pero, mientras la gente dorm\u00eda, vino su enemigo, sembr\u00f3 ciza\u00f1a en medio del trigo y se fue. 26 Luego cuando brot\u00f3 la planta y se form\u00f3 la espiga, entonces apareci\u00f3 tambi\u00e9n la ciza\u00f1a. 27 Los criados del padre de familia fueron a avisarle: Se\u00f1or, \u00bfno sembraste buena semilla en tu campo? \u00bfC\u00f3mo es que tiene ciza\u00f1a? 28 El les respondi\u00f3: Esto lo ha hecho alg\u00fan enemigo. Los criados le dicen: \u00bfQuieres que vayamos a recogerla? 29 Pero \u00e9l les contesta: No; no sea que, al querer recoger la ciza\u00f1a, arranqu\u00e9is con ella el trigo. 30 Dejad crecer los dos juntos hasta la siega; y al tiempo de la siega dir\u00e9 a los segadores: Recoged primero la ciza\u00f1a y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo, almacenadlo en mi granero. <\/p>\n<p>Tenemos que representarnos, en forma viva, lo que aqu\u00ed se nos narra. Un campesino ha estado durante el d\u00eda en el campo, para sembrarlo. Un vecino que le odia mortalmente, lo ha observado. Se le ocurre un pensamiento abominable y lo realiza aquella misma noche. Pasa disimuladamente y sin ser visto por el mismo campo y esparce Ia semilla de ciza\u00f1a. El vecino duerme tranquilo y, al principio, no se nota nada, pero cuando el trigo germina, aparece tambi\u00e9n la ciza\u00f1a, en cantidad tan grande que sorprende. El hecho de que no fuera notada antes, puede ser debido a que una determinada ciza\u00f1a, el joyo, al comienzo tiene un parecido sorprendente con el trigo. Pero ahora por primera vez se puede ver todo el infortunio. Los criados proponen al campesino la cuesti\u00f3n en s\u00ed razonable de si no se tiene que arrancar la ciza\u00f1a. Pero quiz\u00e1s ya es demasiado tarde para ello, dado que ya \u00abse forma la espiga\u00bb (13,26). No obstante sorprende que el campesino rechace la propuesta. Quiere que ambos crezcan juntos, para que el trigo no sufra ning\u00fan perjuicio, escardando el terreno. No tiene ning\u00fan sentido que se escarde ahora. En lugar de esto habr\u00e1 pronto la siega, y entonces los segadores cumplir\u00e1n el encargo del campesino de poner aparte la ciza\u00f1a y atarla en gavillas para quemarla. <\/p>\n<p>En Palestina la madera es escasa, por eso se desea tener material suplementario de combusti\u00f3n. Pero el trigo se guardar\u00e1 en el granero. La conducta del campesino es extra\u00f1a de suyo. Cualquier hombre razonable, primero se ocupar\u00e1 en quitar la ciza\u00f1a para que el grano tenga m\u00e1s aire. \u00bfNo ha de temer el agricultor que la ciza\u00f1a crezca m\u00e1s aprisa y m\u00e1s alta que el trigo, y lo ahogue, como se describe en la par\u00e1bola precedente? (13,7). Esta sorpresa ya indica la direcci\u00f3n, en que hay que buscar la declaraci\u00f3n, el sentido de la par\u00e1bola. Lo que se quiere declarar, lo transparenta m\u00e1s esta par\u00e1bola de la ciza\u00f1a que la del sembrador. Se nota m\u00e1s claramente a qui\u00e9n se alude, cuando se habla del padre de familia (13,27). El vocablo es caracter\u00edstico de san Mateo y se emplea con frecuencia de tal modo que el oyente haya de pensar en Dios o en Jes\u00fas, el padre de la familia de los disc\u00edpulos (Cf. 10,25; 20,1.11; 21.33). Pero adem\u00e1s hay otro sembrador, un \u00abenemigo\u00bb (13,25.28). De las condiciones existentes en el campo no es responsable solamente el padre de familia. Si cuando se habla de \u00e9l se se\u00f1ala a Dios, al hablar del enemigo se se\u00f1ala a su gran antagonista y rival, el malo y enemigo por antonomasia (cf. 13,19.38). Aqu\u00ed se hace resaltar la siega con m\u00e1s fuerza que en la primera par\u00e1bola. Al fin el juicio est\u00e1 en perspectiva. Pero lo principal consiste en otra cosa. Es la decisi\u00f3n del padre de familia. Se rechaza la propuesta de los criados, que es reemplazada por la decisi\u00f3n del se\u00f1or de la casa. Esta decisi\u00f3n ha de respetarse, es decir, la ciza\u00f1a y el trigo han de permanecer juntos hasta la siega. Toda separaci\u00f3n y juicio antes de tiempo es una intromisi\u00f3n en el plan del se\u00f1or de la casa. \u00e9l se ha reservado el juicio. Soporta la ciza\u00f1a y tambi\u00e9n el perjuicio que causa al trigo. Cuanto m\u00e1s lejos del hombre est\u00e9 esta manera de pensar, tanto m\u00e1s ha de aceptarla. Esta decisi\u00f3n no se revoca.<\/p>\n<p>Para el disc\u00edpulo del reino la situaci\u00f3n del mundo es dif\u00edcilmente soportable, es una constante tentaci\u00f3n de su confianza o de su propia voluntad de poner orden antes de tiempo. El d\u00eda de la siega se quitar\u00e1 el tormento de los corazones de los buenos, y a los malos les sobrevendr\u00e1 el destino que les corresponde. Dios tiene los hilos sujetos en la mano. Sabe que todo es llevado a la finalidad que \u00e9l y ning\u00fan otro ha establecido. Dios sabe que el trigo no se perder\u00e1, sino que se conserva para ser recogido en el granero divino. Deben observar una actitud como la de Dios los que se han subordinado al dominio de la voluntad divina. Se requiere una gran fe y mucha bondad y madura sabidur\u00eda para poder pensar as\u00ed. Dios se ha reservado el juicio para s\u00ed solo, \u00aba m\u00ed me corresponde la venganza; yo dar\u00e9 el pago merecido, dice el Se\u00f1or\u00bb (Rom 12:19). Cuando los disc\u00edpulos quisieron hacer bajar fuego sobre una aldea samaritana que rehus\u00f3 alojar a Jes\u00fas y a los suyos, Jes\u00fas se lo prohibi\u00f3 (Luc 9:54s). \u00abNo juzgu\u00e9is y no ser\u00e9is juzgados\u00bb (Luc 7:1). <\/p>\n<p>b) Par\u00e1bola del grano de mostaza (Mt\/13\/31-32). <\/p>\n<p>31 Les propuso esta otra par\u00e1bola: El reino de los cielos se parece a un grano de mostaza que un hombre tom\u00f3 y sembr\u00f3 en su campo. 32 Con ser \u00e9sta la m\u00e1s peque\u00f1a de todas las semillas, cuando crece es la mayor de las hortalizas y se convierte en \u00e1rbol, de modo que los p\u00e1jaros del cielo pueden venir y anidar en sus ramas. <\/p>\n<p>La pregunta de la que proviene la par\u00e1bola, puede haber sido semejante a la pregunta de la par\u00e1bola del sembrador. \u00bfC\u00f3mo debe representarse el poderoso reino de Dios en unos principios tan raqu\u00edticos? \u00bfQu\u00e9 debemos conservar en este peque\u00f1o n\u00famero, en la exigua eficacia del apostolado de Jes\u00fas, en el tenue eco del llamamiento de Jes\u00fas? \u00bfEs todo eso digno de Dios y del tiempo incipiente de la salvaci\u00f3n? <\/p>\n<p>En Palestina es proverbial que el grano de mostaza es la m\u00e1s peque\u00f1a de todas las semillas. Pero el arbusto desarrollado de la mostaza crece r\u00e1pidamente hasta una altura de dos o tres metros, y es visible desde lejos. Es verdad que no se convierte en un \u00ab\u00e1rbol\u00bb, como se dice en la par\u00e1bola. Aqu\u00ed se introduce otra imagen, que es familiar al Antiguo Testamento, la imagen del \u00e1rbol universal: \u00abAs\u00ed dice el Se\u00f1or Dios: Yo mismo tomar\u00e9 de la cumbre del cedro, de sus ramas m\u00e1s altas yo arrancar\u00e9 un tierno ramo. Lo plantar\u00e9 sobre una monta\u00f1a muy elevada. Sobre un monte elevado de Israel lo plantar\u00e9. Echar\u00e1 ramas y dar\u00e1 frutos. Se convertir\u00e1 en un magn\u00edfico cedro. Todos los p\u00e1jaros habitar\u00e1n a la sombra de sus ramas\u00bb (Eze 17:22s). El profeta menciona la antigua imagen del \u00e1rbol universal, el vetusto s\u00edmbolo de la fertilidad, de la vida y de la estabilidad. El mismo Dios plantar\u00e1 de nuevo el \u00e1rbol en el tiempo futuro. Jes\u00fas hace aparecer la imagen y habla del \u00e1rbol, al que vuelan los p\u00e1jaros del cielo y anidan en sus ramas. As\u00ed suceder\u00e1 al fin con la obra de Dios, que empieza humildemente como una insignificante semilla. Poniendo la mirada en este tiempo futuro el disc\u00edpulo soporta con alegr\u00eda el tiempo presente. Sabe que los peque\u00f1os principios actuales y las sencillas se\u00f1ales no pueden compararse con la obra consumada. El disc\u00edpulo conf\u00eda en Dios enteramente y sin reserva, conf\u00eda en que Dios puede hacer grande una cosa tan exigua. Dios puede sacar de estas piedras hijos de Abraham, es decir, puede formarse un pueblo de la nada (cf. 3,9). Dios tiene normas distintas de las que tenemos los hombres. Lo exiguo ante \u00e9l es grande, y lo grande que tienen los hombres, ante \u00e9l es horrible. En la par\u00e1bola todav\u00eda resuena otro pensamiento, el del crecimiento. No s\u00f3lo debe aparecer gr\u00e1ficamente la relaci\u00f3n entre la peque\u00f1a semilla y el gran \u00e1rbol, sino tambi\u00e9n la \u00edndole din\u00e1mica del reino de Dios, en constante crecimiento y progreso, siempre encaminado a su objetivo. El reino prosigue y adelanta, Dios conduce los acontecimientos hacia su glorioso objetivo. El creyente est\u00e1 seguro de esta meta y de la acci\u00f3n de Dios, eficaz e impulsora de la historia, a pesar de que con frecuencia no aparezca como tal, sino que, por el contrario, d\u00e9 la impresi\u00f3n de deterioro y no de mejora, y aun cuando otras veces el hombre se crea envuelto en el eterno girar del retorno de lo id\u00e9ntico. <\/p>\n<p>c) Par\u00e1bola de la levadura (Mt\/13\/33). <\/p>\n<p>33 Otra par\u00e1bola les dijo: El reino de los cielos se parece a un poco de levadura que una mujer tom\u00f3 y mezcl\u00f3 con tres medidas de harina hasta que ferment\u00f3 toda la masa. <\/p>\n<p>Esta par\u00e1bola se cuenta con mucha llaneza y concisi\u00f3n en un vers\u00edculo. Una mujer quiere cocer pan. A la gran cantidad de harina se a\u00f1ade una porci\u00f3n insignificante de levadura, la mujer mezcla las dos, las cubre con un pa\u00f1o y las deja. Despu\u00e9s de alg\u00fan tiempo ha ocurrido algo admirable: toda la harina ha fermentado. La peque\u00f1a cantidad hizo un gran efecto. Como en la par\u00e1bola del grano de mostaza tambi\u00e9n aqu\u00ed se trata, en primer lugar, de lo sorprendente, del cambio brusco, de la comparaci\u00f3n asombrosa entre el principio y el fin. As\u00ed sucede con el reino de Dios. Por sus humildes indicios no se puede juzgar su pleno poder, desarrollo y grandeza. Pero aqu\u00ed todav\u00eda es m\u00e1s importante el pensamiento de la eficacia. La peque\u00f1a parte de levadura tiene en s\u00ed una vigorosa fuerza vital. La levadura puede hacer fermentar una gran masa de harina, de forma que pueda cocerse y producir pan. Es, por as\u00ed decir, el principio vital del conjunto. El peque\u00f1o n\u00famero y la cantidad min\u00fascula no pueden enga\u00f1ar. Ante Dios no s\u00f3lo tiene validez otra medida en la relaci\u00f3n entre lo grande y lo peque\u00f1o, sino tambi\u00e9n entre lo eficaz y lo d\u00e9bil. Interiormente est\u00e1 lleno de fuerza vital lo que exteriormente puede parecer d\u00e9bil e indigente. Con la debilidad externa del mensajero se desarrolla la fuerza interna del mensaje (Cf. Gal 4:13;  1Co 1:25.27; 1Co 2:3; 2Co 12:8s). Son realmente divinos el nuevo coraz\u00f3n y el nuevo esp\u00edritu, que Dios ha prometido y que ahora quiere formar en la plenitud del tiempo. La persona que se subordin\u00f3 por completo al dominio de Dios y se dej\u00f3 transformar por \u00e9l es como una levadura para su ambiente. La efectiva fuerza vital, que fluye y palpita en esta persona, comprende todo lo que est\u00e1 alrededor de ella y se le conf\u00eda. No s\u00f3lo los grandes acontecimientos, sino nuestra peque\u00f1a vida cotidiana nos muestran esta fuerza vital, si est\u00e1 incorporada en personas vivientes. Tambi\u00e9n nos muestran su eficacia y su capacidad de irradiaci\u00f3n sobre los dem\u00e1s. Jes\u00fas ha dicho al peque\u00f1o grupo de sus disc\u00edpulos: \u00abVosotros sois la luz del mundo&#8230;, vosotros sois la sal de la tierra&#8230;, no puede ocultarse una ciudad situada en la cima de un monte\u00bb (cf. 5,14-16). \u00bfConocemos el tesoro que Dios ha insertado en nuestra vida? \u00bfCreemos que estamos llamados para dedicarnos a nuestro ambiente con esta fuerza, para hacerlo fermentar con la vida de Dios, aunque lo hagamos con tentativas muy humildes, poco vistosas y quebradas por nuestras debilidades y fragilidad? Esta es la vida de Dios. <\/p>\n<p>d) La ense\u00f1anza por medio de par\u00e1bolas (Mt\/13\/34-35). <\/p>\n<p>34 Todo esto lo dijo Jes\u00fas a las muchedumbres por medio de par\u00e1bolas, y sin par\u00e1bolas no les dec\u00eda nada. 35 Para que se cumpliera lo anunciado por el profeta: En par\u00e1bolas abrir\u00e9 mi boca, declarar\u00e9 lo que desde la creaci\u00f3n est\u00e1 oculto. <\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n siguen dos vers\u00edculos sobre el sentido del lenguaje de Jes\u00fas en las par\u00e1bolas. Estos vers\u00edculos concluyen esta secci\u00f3n de ense\u00f1anza del pueblo, que se contrapone a la parte siguiente, que s\u00f3lo se dirige a los disc\u00edpulos. Con relaci\u00f3n al pasaje anterior (13,10-15) estos dos vers\u00edculos tienen otra direcci\u00f3n. Deben mostrar que el modo de hablar de Jes\u00fas en las par\u00e1bolas corresponde a la Escritura. Las palabras del Antiguo Testamento no est\u00e1n en ning\u00fan profeta, sino en el libro de los salmos, aunque de una forma algo distinta: \u00abYo abrir\u00e9 a las par\u00e1bolas mi boca. Expondr\u00e9 los arcanos de los tiempos idos&#8230; \u00bb (Sal 77:2). Jes\u00fas s\u00f3lo habla al pueblo con par\u00e1bolas, porque el pueblo no presta atenci\u00f3n al mensaje y no cree. Las par\u00e1bolas s\u00f3lo pueden ser aclaradas a los que les gusta escuchar y ya han entendido. Aqu\u00ed el evangelista sigue utilizando este pensamiento de 13,10-15. El embotamiento de Israel no se debe a Dios ni a Jes\u00fas, su causa no es la manera enigm\u00e1tica de la proclamaci\u00f3n del Se\u00f1or. Este posible error est\u00e1 excluido por la palabra de la Escritura, seg\u00fan la cual el elegido de Dios ha de hablar con par\u00e1bolas. Eso quiere decir el evangelista, as\u00ed lo pudieron entonces entender los jud\u00edos, a quienes era familiar esta manera de expresarse de la Escritura. Se reconoce claramente que estos vers\u00edculos (como tambi\u00e9n 13,10-15) incluyen la experiencia del tiempo posterior. La misi\u00f3n entre los jud\u00edos en conjunto hab\u00eda fracasado. Israel no s\u00f3lo hab\u00eda rechazado al Mes\u00edas, sino tambi\u00e9n a los misioneros despu\u00e9s de pentecost\u00e9s. Se vuelve la mirada a los acontecimientos y se procura dilucidar la recusaci\u00f3n, que dif\u00edcilmente se puede comprender. Un medio para entender es la explicaci\u00f3n del lenguaje parab\u00f3lico del Se\u00f1or. Aqu\u00ed se introduce la separaci\u00f3n entre oyentes sol\u00edcitos y embotados. A los primeros se les hace comprender las par\u00e1bolas a\u00f1adi\u00e9ndoles la explicaci\u00f3n de las mismas (cf. Ias explicaciones de las par\u00e1bolas del sembrador y de la ciza\u00f1a). Pero los dem\u00e1s, los que est\u00e1n fuera, s\u00f3lo llegan a conocer las par\u00e1bolas sin la clave, es decir sin la explicaci\u00f3n, porque se han colocado fuera. Tenemos que esforzarnos por separar entre s\u00ed las dos cosas: la par\u00e1bola primitiva, tal como Jes\u00fas la ha contado y nos la transmite inmediatamente, y por otra parte la explicaci\u00f3n de las par\u00e1bolas en general, que son un fragmento de la teolog\u00eda cristiana primitiva y que deb\u00edan ayudar a poner en claro el endurecimiento de Israel para la Iglesia de aquel tiempo. Dios ofrece el pleno sentido y la verdadera comprensi\u00f3n de sus misterios s\u00f3lo a los que han abierto su esp\u00edritu y su coraz\u00f3n para entenderlos. As\u00ed suced\u00eda en Israel, as\u00ed sucede en la Iglesia. <\/p>\n<p>e) Explicaci\u00f3n de la par\u00e1bola de la ciza\u00f1a (Mt\/13\/36-43). <\/p>\n<p>36 Entonces dej\u00f3 a las muchedumbres y se fue a casa. Y se le acercaron sus disc\u00edpulos para decirle: Expl\u00edcanos la par\u00e1bola de la ciza\u00f1a del campo. 37 \u00e9l les respondi\u00f3: El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; 38 el campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del reino; la ciza\u00f1a son los hijos del malo; 39 el enemigo que la siembra es el diablo; la siega es el final de los tiempos; los segadores son los \u00e1ngeles. <\/p>\n<p>Jes\u00fas regresa a la casa de donde (13,1) hab\u00eda salido. La predicaci\u00f3n oficial a todos est\u00e1 separada de la instrucci\u00f3n especial a los disc\u00edpulos. Ahora los disc\u00edpulos piden expresamente una explicaci\u00f3n: Expl\u00edcanos la par\u00e1bola de la ciza\u00f1a del campo. Luego sigue una explicaci\u00f3n, que en esta forma est\u00e1 una sola vez en toda la tradici\u00f3n evang\u00e9lica. En primer lugar casi todas las personas y acciones del relato son transferidas a la realidad religiosa, y son enumeradas como en una lista (*). El Hijo del hombre es el sembrador; el campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del reino; la ciza\u00f1a son los hijos del malo; el enemigo es el diablo; la siega es el final de los tiempos; los segadores son los \u00e1ngeles. En esta enumeraci\u00f3n ya se ve que en la explicaci\u00f3n se pretende algo esencialmente distinto de lo que se pretend\u00eda en la par\u00e1bola. En \u00e9sta se trataba de la decisi\u00f3n del padre de familia de dejar crecer ahora la ciza\u00f1a y el trigo, aqu\u00ed se trata de la siega futura, de la muerte definitiva de la ciza\u00f1a y del trigo. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.. <\/p>\n<p>(*) Hoy d\u00eda se reconoce casi generalmente que esta explicaci\u00f3n de la par\u00e1bola de la ciza\u00f1a no procede de labios de Jes\u00fas, sino que reproduce la predicaci\u00f3n de la antigua Iglesia, que, sin embargo, no s\u00f3lo tiene que considerarse como palabra inspirada, sino que tambi\u00e9n tiene derecho por s\u00ed misma a una alta consideraci\u00f3n. Un conjunto de observaciones ling\u00fc\u00edsticas hacen incluso probable que sea una explicaci\u00f3n original del evangelista san Mateo<\/p>\n<p>. &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.. <\/p>\n<p>Por la par\u00e1bola se descubre el drama del juicio final. Este drama debi\u00f3 realmente inducir a explicar y nombrar las distintas figuras. Pero la explicaci\u00f3n manifiesta un profundo deseo de la antigua Iglesia. Los predicadores ten\u00edan inter\u00e9s en impugnar una temeraria seguridad que pod\u00eda difundirse entre los llamados a la salvaci\u00f3n. Al mismo tiempo se puso ante la mirada la gravedad y el terror del juicio, hacia el que tambi\u00e9n se dirigen los que se han salvado, con la esperanza de ser tambi\u00e9n salvados le segunda vez. Se revela el drama del fin del mundo. Quien domina el mundo y en todas partes arroja su semilla es el Hijo del hombre. No el humilde peregrino de Galilea, ni el supuesto revolucionario fracasado y condenado a muerte, ni tampoco el rey del tiempo final, que ven\u00eda sobre las nubes del cielo y fue contemplado por el profeta como \u00abuno que parec\u00eda el Hijo del hombre\u00bb (Dan 7:13); sino el Se\u00f1or del tiempo actual del mundo, computado desde la presentaci\u00f3n de Jes\u00fas hasta su segunda venida para el juicio, el Se\u00f1or de las comunidades y de todas las naciones. El campo puede significar simplemente el mundo. No se hace ninguna diferencia entre el terreno laborable primitivo, el pueblo de la alianza del Antiguo Testamento (el pueblo primeramente destinado a la salvaci\u00f3n), y los pueblos paganos que se agregan. Todos ellos son ahora sin distinci\u00f3n terreno laborable para la semilla del divino sembrador. De \u00e9l procede la buena semilla, \u00e9stos son los hijos del reino. Reino aqu\u00ed es una dicci\u00f3n abreviada de la forma m\u00e1s completa \u00abreino de los cielos\u00bb o \u00abreino de Dios\u00bb. Los hijos del reino son los que a \u00e9l est\u00e1n llamados y han seguido este llamamiento por propia decisi\u00f3n. Ahora ya forman parte del reino, pero conseguir\u00e1n un d\u00eda la plena filiaci\u00f3n, si de su actual vocaci\u00f3n tambi\u00e9n dimana la definitiva elecci\u00f3n (Sobre la diferencia entre vocaci\u00f3n y elecci\u00f3n, cf. Io que se dice a prop\u00f3sito de 22,14; sobre la filiaci\u00f3n al fin de los tiempos, cf. Io que se dice a prop\u00f3sito de 5.9). As\u00ed pues, los hijos del reino son los aspirantes a poseerlo definitivamente. Aunque no tengan ninguna garant\u00eda, tienen una esperanza justificada de conseguir esta posesi\u00f3n, porque han sido llamados y han seguido este llamamiento. Es un honroso t\u00edtulo ser hijo del reino de Dios. Se oponen con violencia los hijos del malo, que el demonio ha diseminado y de \u00e9l proceden. Aqu\u00ed no se distingue entre los que s\u00f3lo est\u00e1n comprometidos en parte con el malo, y otros que est\u00e1n enteramente a merced de \u00e9l. Sin embargo, hay que tener en cuenta que los hijos del reino tambi\u00e9n son tentados y pueden caer, es decir, est\u00e1n constantemente amenazados por el malo. La mirada se dirige al fin, en el que cada uno ha obtenido su \u00abforma\u00bb definitiva y su decisi\u00f3n ha madurado plenamente para una cosa o la otra. Incluso entre los miembros de la comunidad los hay propiamente malos. Hay quienes han pretendido destruir, sembrar discordia, causar confusi\u00f3n, seducir y atraer a la apostas\u00eda. Aqu\u00ed no se ha de preguntar si dichos miembros son enteramente malos y ya no son capaces de conversi\u00f3n o si s\u00f3lo se han convertido temporalmente en el instrumento del malo. En cualquier caso cooperan con el malo y contra Dios y su obra. Los que tienen el nombre y la dignidad de hijos del reino, pueden ser interiormente hijos del malo. Esto se hace patente al fin. La segunda parte de la explicaci\u00f3n cuenta c\u00f3mo se llevar\u00e1 a cabo la separaci\u00f3n. <\/p>\n<p>40 Pues lo mismo que se recoge la ciza\u00f1a y se quema en el fuego, as\u00ed suceder\u00e1 al final de los tiempos: 41 el Hijo del hombre enviar\u00e1 a sus \u00e1ngeles, y recoger\u00e1n de su reino a todos los escandalosos y a todos los que cometen la maldad, 42 y los arrojar\u00e1n al horno del fuego; all\u00ed ser\u00e1 el llanto y el rechinar de dientes. 43 Entonces los justos, en el reino de su Padre, resplandecer\u00e1n como el sol. El que tenga o\u00eddos, que oiga. <\/p>\n<p>Lo que sucede en el campo, cuando se recoge la ciza\u00f1a y se quema en el fuego, eso tambi\u00e9n ocurrir\u00e1 al fin del mundo. El Hijo del hombre es el que juzga. En esta segunda parte de la par\u00e1bola se habla sobre todo del destino de los malos. Se los debe prevenir. Solamente al final se les opondr\u00e1n los justos: brillar\u00e1n como el sol, en el reino del Padre (13,43a). Los malos ya no tendr\u00e1n ninguna esperanza, sino que ser\u00e1n arrojados muy lejos de Dios. Las expresiones corresponden al tiempo y son corrientes para los rabinos como para todos los contempor\u00e1neos de Jes\u00fas. All\u00ed est\u00e1 el \u00abhorno del fuego\u00bb, y reina el \u00abllanto y el rechinar de dientes\u00bb. Estas expresiones tienen que ser explicadas para que las comprendamos. Porque no se trata de tormentos f\u00edsicos, sino de la exclusi\u00f3n definitiva de la gloria y de la vida de Dios. Por esta exclusi\u00f3n los condenados se sumergen en la desesperaci\u00f3n y en la rabia impotente. En este pasaje llegamos a conocer mejor la \u00edndole de estos hijos del malo. Se nombran dos grupos, los \u00abescandalosos\u00bb y los que \u00abcometen la maldad\u00bb. En san Mateo se habla con frecuencia de los esc\u00e1ndalos y de los que los provocan. Esta expresi\u00f3n no debe ser privada de su fuerza. El esc\u00e1ndalo afecta siempre a la totalidad de la persona y principalmente a la fe. El que se escandaliza, pierde la fe, se aleja de Dios y de su llamamiento, quiz\u00e1s por un motivo insignificante. Dar esc\u00e1ndalo a un tercero significa ser motivo de ca\u00edda para el otro, que deja de cumplir con su dignidad de cristiano. Tales escandalosos son los peores seductores, contra los que se previene con las m\u00e1s graves amenazas (cf. 18,6s). En este pasaje pueden entenderse los esc\u00e1ndalos en sentido personal u objetivo. Cabe suponer que se ha incluido en ellos todo lo que la comunidad cristiana consideraba como tal: los que se escandalizan y caen, y por este motivo se convierten, a su vez, en ocasi\u00f3n de tropiezo para sus propios hermanos en la fe y para los extra\u00f1os, y los que, como esc\u00e1ndalos vivientes, merodean por la comunidad y, mediante sus doctrinas err\u00f3neas y sus graves extrav\u00edos, seducen a otros. Una fuerza realmente inquietante. El segundo grupo lo forman los que cometen la maldad. \u00bfQu\u00e9 clase de gente es \u00e9sta? En el sentido del evangelista son personas sin ley, porque ellos mismos se constituyen en ley: son sus propios legisladores. La verdadera ley del nuevo pueblo de Dios es la perfecta ley del amor (22,40) cumplida por Jes\u00fas (cf. 5,17), \u00abla perfecta ley de la libertad\u00bb (Stg 1:25). En esta ley se ha perfeccionado la ley del Antiguo Testamento. Esta ley ahora ha venido a ser la norma competente para los disc\u00edpulos de Jes\u00fas. Se puede contravenir a esta ley, si se recae en el servicio de la ley del Antiguo Testamento y cada uno por su parte procura cumplir puntualmente los mandamientos que all\u00ed se dan, y quiere obligar a los dem\u00e1s a cumplirlos. Este era el peligro de una direcci\u00f3n que proced\u00eda de la Iglesia madre de Jerusal\u00e9n y contra la cual san Pablo se resisti\u00f3 apasionadamente. Pero tambi\u00e9n se puede contravenir a esta ley, rechaz\u00e1ndola en general y si uno se llena de ilusiones y se entrega a una falsa libertad y, con ello, al desenfreno y a la disoluci\u00f3n (cf. Gal 6:13s). Ambos grupos son culpables. Ambos hacen traici\u00f3n a lo propio de la obra de Jes\u00fas, a la nueva vida del amor en la perfecci\u00f3n de la nueva ley. No tienen esperanza de ser liberados, si han conducido a la comunidad por caminos err\u00f3neos y se colocaron fuera de la salvaci\u00f3n, que Jes\u00fas tambi\u00e9n a ellos les hab\u00eda tra\u00eddo. Se puede desacertar en la Iglesia la voluntad de Dios y el orden de vida establecido por Jes\u00fas, si se recae en la manera legal de pensar del Antiguo Testamento o si se rechaza por principio la manera de pensar perfeccionada por Jes\u00fas, la \u00abley de Cristo\u00bb (Gal 6:2). <\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hoy d\u00eda se dan las dos tentaciones, tambi\u00e9n hay portavoces y seductores para una u otra de las dos clases de corrupci\u00f3n. Estos dos grupos ya muestran que se piensa sobre todo, aunque no exclusivamente, en las relaciones dentro de la Iglesia. La ciza\u00f1a tambi\u00e9n crece en las propias filas. En ellas hay traidores, embusteros, personas insensibles, pecadores de toda clase, herejes y seductores. \u00bfC\u00f3mo es esto posible, si la Iglesia es el pueblo santo de Dios, y los creyentes son disc\u00edpulos de tal maestro? El espanto debido a esta causa fue al principio mucho m\u00e1s intenso del que hoy d\u00eda sentimos, aunque agobie gravemente a todos los que adoptan una actitud seria. Los creyentes de todos los tiempos lo han experimentado como carga y prueba, a menudo como una prueba mayor y m\u00e1s molesta que las tribulaciones provenientes de un poder estatal corrompido o de artes de seducir en tiempos de inmoralidad. \u00a1Cu\u00e1ntas veces se intent\u00f3 salir de esta sociedad poco selecta, y fundar una Iglesia de los limpios y santos! Estas palabras aqu\u00ed nos dicen que tambi\u00e9n el otro sembrador est\u00e1 constantemente actuando, y que no es de la incumbencia de los hombres el juicio ni la separaci\u00f3n por la violencia; se nos dice que el hombre debe esperar ansiosamente el gran juicio que lleva a cabo el Hijo del hombre por encargo de Dios. \u00abCuando el Hijo del hombre venga en su gloria, y todos los \u00e1ngeles con \u00e9l, entonces se sentar\u00e1 en su trono de gloria. Todas las naciones ser\u00e1n congregadas ante \u00e9l, que separar\u00e1 a unos de otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos\u00bb (25,31s). <\/p>\n<p>3. SECCI\u00d3N TERCERA (13,44-52). <\/p>\n<p>a) Par\u00e1bola del tesoro (Mt\/13\/44). <\/p>\n<p>44 El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo; un hombre lo encontr\u00f3 y lo escondi\u00f3, y se va lleno de alegr\u00eda, vende cuanto tiene y compra el campo aquel. <\/p>\n<p>El vocablo tesoro suscita im\u00e1genes misteriosas. Leyendas y f\u00e1bulas giran alrededor de tesoros que desde hace milenios de a\u00f1os yacen en alguna parte, y azuzan la curiosidad y el deseo de aventuras. Los hombres dejan su casa, lo abandonan todo y se ponen a buscar la gran fortuna, se imponen toda clase de privaciones, solamente tienen ante su vista un \u00fanico objetivo: encontrar el gran tesoro, la mina de oro, el diamante fabuloso, en la esperanza de que entonces toda su vida discurrir\u00e1 por otros cauces, en la esperanza de liberarse de todas las preocupaciones y molestias que atosigan a los mortales. El gran descubrimiento habr\u00e1 de cambiar el rumbo de la vida. Jes\u00fas habla de este tesoro. Alguien lo halla casualmente, cava m\u00e1s, reconoce el valor. Entonces hace algo que los dem\u00e1s observan meneando la cabeza. Vende cuanto tiene, y adquiere aquel campo. El precio de compra es tan alto, que tiene que arriesgarse todo lo que se posee, por modesto que sea. Se ha de vender todo, hay que entregarlo todo por causa de este valioso objeto. Este tesoro requiere una inversi\u00f3n alta, m\u00e1s a\u00fan, una inversi\u00f3n total. Todav\u00eda se a\u00f1ade otro pensamiento. Es la alegr\u00eda inmensa de haber encontrado el tesoro. Esta alegr\u00eda induce a la inversi\u00f3n inusitada. Ya no se calcula con sobriedad ni se sopesa en fr\u00edo. En comparaci\u00f3n con este tesoro todo lo dem\u00e1s que se posee es escaso, su valor no tiene proporci\u00f3n con el tesoro. Las cosas que se tienen, por muchas que sean, se vuelven insignificantes ante el verdadero valor por cuya causa vale la pena vivir. Este tesoro es el reino de Dios, y por tanto el mismo Dios. El que ha encontrado a Dios mediante el mensaje de Jes\u00fas, renuncia con alegr\u00eda a todo lo dem\u00e1s. Ha encontrado la verdad y la vida. El que tiene a Dios, lo tiene todo. S\u00f3lo Dios basta. Esta verdad \u00fanicamente puede aprenderse en la vida real. Nuestra mentalidad mundana, el temor de perder o desatender algo y el programa que nos fijamos para nuestra propia vida tropiezan una y otra vez con esta verdad. <\/p>\n<p>b) Par\u00e1bola de la perla (Mt\/13\/45-46). <\/p>\n<p>45 Tambi\u00e9n se parece el reino de los cielos a un comerciante en perlas finas; 46 encontr\u00f3 una de mucho valor, fue a vender cuanto ten\u00eda y la compr\u00f3. <\/p>\n<p>Esta breve par\u00e1bola juntamente con la anterior forma una doble par\u00e1bola y versa sobre el mismo tema. La palabra perla no s\u00f3lo suscita la idea de un alt\u00edsimo valor, sino tambi\u00e9n de la belleza inmaculada. El reino de Dios no solamente es el m\u00e1s excelso valor, sino tambi\u00e9n el bien m\u00e1s bello y perfecto que se puede conseguir. Con respecto a la par\u00e1bola del tesoro hay una novedad y es que se trata de un hombre que se dedica a buscar perlas finas. En el tesoro del campo se pod\u00eda pensar en una persona que lo halla casualmente y luego saca las consecuencias. As\u00ed tambi\u00e9n muchos pueden haber encontrado a Jes\u00fas sin tener el af\u00e1n ni la intenci\u00f3n de encontrar el tesoro. Pero fueron dominados por \u00e9l. Aqu\u00ed se podr\u00eda pensar en alguien que busca la verdad, como Nicodemo, que viene a Jes\u00fas de noche (Jua 3:1 ss). Aqu\u00ed se habla de un gran comerciante que trafica en joyas. Nunca ha encontrado una perla tan preciosa y fina. Sin reflexionar va a vender cuanto tiene, todo el inventario de su negocio para adquirir esta perla. Por su experiencia sabe que la perla recompensar\u00e1 la inversi\u00f3n. El coraz\u00f3n del hombre se queda intranquilo, hasta que la ha encontrado. Pero cuando la ha encontrado, est\u00e1 dispuesto a entregarlo todo por causa de este \u00fanico objeto valioso. \u00a1Qu\u00e9 inversi\u00f3n se exige, qu\u00e9 exigencia tan profunda! Jes\u00fas no la suaviza en nada, pero tambi\u00e9n muestra el atractivo y la alegr\u00eda que produce el hallazgo de la valiosa salvaci\u00f3n. Cuando lo hemos encontrado, hemos de procurar permanecer con la fascinadora alegr\u00eda inicial del descubrimiento. Cuando nos dedicamos a la b\u00fasqueda, no podemos descansar hasta haber encontrado lo que busc\u00e1bamos. <\/p>\n<p>c) Par\u00e1bola de la red barredera (Mt\/13\/47-50). <\/p>\n<p>47 Tambi\u00e9n se parece el reino de los cielos a una red barredera que fue echada al mar para recoger de todo; 48 cuando estuvo llena, los pescadores la sacaron a la orilla, se sentaron y recogieron lo bueno en canastos, y echaron afuera lo malo. <\/p>\n<p>Las dos \u00faltimas par\u00e1bolas hablaban del tiempo presente, de la oferta que ahora obtiene el hombre, y de la puesta que ahora debe hacer. Esta par\u00e1bola de la red habla del tiempo futuro. Se echa al lago una red barredera y recoge muchos peces de diferente clase y calidad. La red tiene que ser extendida entre dos barcas y arrastrada sobre el lago. Cuando los pescadores est\u00e1n en tierra, sacan despacio la red con el hervidero multicolor, ponen los peces en la orilla y los clasifican. S\u00f3lo se clasifican en dos grupos, buenos y malos, aprovechables y sin valor. Los buenos se recogen en cubos, y los malos se echan afuera. Antes se emple\u00f3 la met\u00e1fora de la siega, en la que se separan el trigo y la ciza\u00f1a. Aqu\u00ed es una pesca de peces, en la que se recoge sin distinci\u00f3n todo lo que la red barre, y luego es clasificado. Al fin, tiene lugar la verdadera separaci\u00f3n. Aqu\u00ed ahora no est\u00e1n separados, sino juntos, y la mirada del hombre est\u00e1 oscurecida para llevar a cabo la separaci\u00f3n; sobre todo no tiene derecho ni poder para efectuarla. La separaci\u00f3n s\u00f3lo es de la incumbencia de Dios, \u00e9l es el gran pescador, que ha echado la red y nadie se escapa de ella. Entonces se har\u00e1 justicia, de acuerdo con el valor de cada uno. La par\u00e1bola habla de Dios como del Se\u00f1or del juicio. San Mateo tambi\u00e9n conoce que Dios ha traspasado el juicio al Hijo: \u00abPorque el Hijo del hombre vendr\u00e1 en la gloria de su Padre con sus \u00e1ngeles, y entonces dar\u00e1 a cada uno conforme a su conducta\u00bb (Jua 16:27). El Hijo del hombre ejercer\u00e1 el juicio de Dios, \u00absu gloria\u00bb (cf. 25,31) ser\u00e1 la gloria del Padre&#8230; <\/p>\n<p>49 As\u00ed suceder\u00e1 al final de los tiempos: saldr\u00e1n los \u00e1ngeles, separar\u00e1n a los malos de entre los justos 50 y los echar\u00e1n al horno del fuego; all\u00ed ser\u00e1 el llanto y el rechinar de dientes. <\/p>\n<p>La aplicaci\u00f3n est\u00e1 estrechamente ligada con la anterior explicaci\u00f3n de la par\u00e1bola de la ciza\u00f1a. La doctrina es la misma, tambi\u00e9n se describen los mismos sucesos, aunque con una forma mucho m\u00e1s breve y primitiva. Al fin del mundo los \u00e1ngeles saldr\u00e1n y separar\u00e1n a los malos de entre los justos y ser\u00e1n echados al horno del fuego, al infierno. Nada m\u00e1s se dice de la suerte de los \u00abjustos\u00bb (cf. 13,43: \u00abresplandecer\u00e1n como el sol\u00bb). Las palabras deben hacer resaltar el juicio, suscitar el temor de la reprobaci\u00f3n. Aunque en la vida de un hombre en el mundo no salga a luz lo malo cuando tiene \u00e9xito y prestigio, cuando es estimado, cuando exteriormente aparece intachable y excelente, sin embargo no perdamos de vista que el d\u00eda del juicio sacar\u00e1 a luz la verdadera calidad. Todos debemos pensar en eso, especialmente los cristianos que un d\u00eda han encontrado la perla preciosa y el tesoro en el campo. Tambi\u00e9n ellos pueden encubrir su propia vida bajo la m\u00e1scara de la piedad. Interiormente pueden ser \u00abmalos\u00bb, cuando no buscan a Dios, sino a s\u00ed mismos. <\/p>\n<p>d) Conclusi\u00f3n del discurso de las par\u00e1bolas (Mt\/13\/51-52). <\/p>\n<p>51 \u00bfHab\u00e9is entendido todo esto? Ellos le responden: S\u00ed. 52 Entonces les dijo: Por eso todo escriba convertido en disc\u00edpulo del reino de los cielos se parece a un padre de familia que saca de su almac\u00e9n lo nuevo y lo viejo. <\/p>\n<p>No solamente importa o\u00edr, sino entender. La pregunta del Se\u00f1or se refiere a si los disc\u00edpulos han entendido el verdadero tema y sentido de las par\u00e1bolas. Esta comprensi\u00f3n es lo que importa. Los disc\u00edpulos obtienen la ayuda de las explicaciones circunstanciadas, que deben traducir un lenguaje metaf\u00f3rico al sentido que se intentaba. La acci\u00f3n depende de la adecuada inteligencia. S\u00f3lo quien interiormente acepta lo que se ha proclamado, puede proceder debidamente gui\u00e1ndose por este conocimiento. Puedo o\u00edr la par\u00e1bola del tesoro en el campo, y no quedar afectado por ella, a lo sumo considerarla como saludable o necesaria para otros. Si me esfuerzo por entender esta par\u00e1bola, entonces noto que se refiere a m\u00ed y que no puedo desviarme de lo que ella reclama. El hecho de entender lo que aprovecha a mi persona, deja libre el camino para la acci\u00f3n conforme con la palabra. La respuesta de los disc\u00edpulos no solamente es importante para su salvaci\u00f3n personal, sino tambi\u00e9n para su posterior tarea en la Iglesia. Deben aprender lo que han o\u00eddo. S\u00f3lo pueden ense\u00f1ar con el mismo derecho que Jes\u00fas, si han entendido, si se han identificado con lo que oyeron, si han cre\u00eddo. El cap\u00edtulo de las par\u00e1bolas tambi\u00e9n es una parte did\u00e1ctica. El evangelista lo ha concebido as\u00ed, y al final lo dice claramente una vez m\u00e1s (13,52). El que quiere ense\u00f1ar, tiene que estar bien instruido. El que quiere anunciar el reino de Dios, tiene que haber aprendido la verdad sobre este reino. El cap\u00edtulo de las par\u00e1bolas tambi\u00e9n debe servir para aprender esta verdad. Dice a los predicadores y catequistas c\u00f3mo debe expresarse la verdad del reino de Dios y c\u00f3mo se puede mostrar el camino que conduce a la aut\u00e9ntica comprensi\u00f3n. Es un modelo para la ense\u00f1anza de la Iglesia. En el seno del nuevo pueblo de Dios se forma una nueva categor\u00eda de escribas. En Israel hay escribas a los que est\u00e1 confiada la palabra de Dios, para que la expongan y hagan aplicaciones. Pero no han acertado el verdadero sentido y no han conocido la verdadera voluntad de Dios. Ahora habr\u00e1 verdaderos escribas, a quienes se concede la conveniente comprensi\u00f3n. Tambi\u00e9n habr\u00e1 una nueva \u00abSagrada Escritura\u00bb, la recopilaci\u00f3n de las palabras y acciones de Jes\u00fas, que ponen por escrito los primeros heraldos. Se debe aprender y estudiar, exponer y aplicar esta Escritura. Cada uno de los te\u00f3logos es primeramente y en el fondo int\u00e9rprete de la Escritura, cada uno de los te\u00f3logos instruidos debe ser un escriba. Aqu\u00ed hay que descubrir -en medio del Evangelio- una de las fuentes de la teolog\u00eda y de su configuraci\u00f3n cient\u00edfica. <\/p>\n<p>El maestro de la Iglesia debe estar en la comunidad, como padre de familia, as\u00ed como un padre de familia cuida de los suyos, da a los que viven en la casa lo que necesitan, y lo da en la medida y de la manera como lo necesitan. Saca lo nuevo y lo viejo del arca de su tesoro. No solamente lo nuevo, lo atractivo y actual, lo moderno y chocante sino tambi\u00e9n lo viejo, lo transmitido y acreditado, que debe unirse con lo nuevo. Jes\u00fas no ha suprimido la ley del Antiguo Testamento ni en su lugar ha colocado una ley nueva. Ha conservado lo viejo con profundo respeto, pero lo ha perfeccionado con lo nuevo (Cf. el comentario a 5,17-19). As\u00ed tambi\u00e9n en el cap\u00edtulo de las par\u00e1bolas est\u00e1n aunados lo viejo y lo nuevo. Lo antiguo es el gran tema del reino de Dios, desde que Dios empez\u00f3 la historia con Israel. Lo nuevo es la \u00faltima perfecci\u00f3n de lo viejo mediante la venida y el mensaje de Jes\u00fas. Dios no quiere la ruptura radical con el tiempo pasado, sino la unidad del tiempo pasado, presente y futuro. As\u00ed debe ense\u00f1arse en la Iglesia, as\u00ed se debe proceder en ella. Lo viejo siempre es actual en la tradici\u00f3n a trav\u00e9s de las generaciones, pero siempre ha pretendido una comprensi\u00f3n m\u00e1s profunda, un conocimiento de causa m\u00e1s perfecto, una realizaci\u00f3n mejor.<\/p>\n<p>VII. EL MISTERIO DEL MES\u00edAS (13,53-17,27). <\/p>\n<p>1. REVELACI\u00d3N GRADUAL (13,53-16,12). <\/p>\n<p>Desde aqu\u00ed en adelante san Mateo sigue exactamente el curso de los acontecimientos en san Marcos. En la gran secci\u00f3n de 13,53-17,22 (= Mar 6:1-9, 32) solamente faltan en san Mateo unas breves palabras sobre la misi\u00f3n (Mar 6:6-13), que san Mateo ya hab\u00eda transmitido en su discurso a los disc\u00edpulos (Mar 10:1-42), y el relato de la curaci\u00f3n de un ciego (Mar 8:22-26), que san Mateo omite en este pasaje. En cambio el primer evangelista tiene dos relatos, cada uno de los cuales narra la curaci\u00f3n de dos ciegos (Mar 9:27-31; Mar 20:29-34). Con los puntos esenciales de las distribuciones milagrosas de alimentos, de la confesi\u00f3n mesi\u00e1nica de Pedro, de la transfiguraci\u00f3n en el monte, de los anuncios de la pasi\u00f3n del Mes\u00edas, se puede designar esta secci\u00f3n como gradual revelaci6n mesi\u00e1nica. Siempre aparece con mayor fuerza la creciente separaci\u00f3n entre la gran masa del pueblo, que contin\u00faa en la incredulidad, y el grupo de disc\u00edpulos que es conducido a una inteligencia m\u00e1s profunda. As\u00ed pues, las revelaciones del Mes\u00edas tienen un efecto que al mismo tiempo separa y gu\u00eda. <\/p>\n<p>a) Incredulidad en Nazaret (Mt\/13\/53-58). <\/p>\n<p>53 Cuando Jes\u00fas termin\u00f3 todas estas par\u00e1bolas, se fue de all\u00ed. 54 Y, llegando a su patria, les ense\u00f1aba en la sinagoga, de modo que quedaban sorprendidos y dec\u00edan: \u00bfPero de d\u00f3nde le vienen a \u00e9ste esa sabidur\u00eda y esos prodigios? 55 \u00bfNo es \u00e9ste el hijo del carpintero? \u00bfY no se llama su madre Mar\u00eda, y sus hermanos Santiago y Jos\u00e9 y Sim\u00f3n y Judas? 56 \u00bfY no viven entre nosotros todas sus hermanas? \u00bfDe d\u00f3nde, pues, le viene a \u00e9ste todo eso? <\/p>\n<p>Jes\u00fas va a Nazaret, a la que se llama \u00absu patria\u00bb. All\u00ed se hab\u00eda establecido y domiciliado Jos\u00e9 con Mar\u00eda y el ni\u00f1o despu\u00e9s de regresar de Egipto. Esta manera de proceder estaba de acuerdo con la voluntad de Dios, como lo demuestra lo que dice la Escritura (Mar 2:23). Jes\u00fas tambi\u00e9n propone all\u00ed su mensaje durante la normal asamblea del s\u00e1bado en la sinagoga. La gente queda sorprendida, como tambi\u00e9n se inform\u00f3 despu\u00e9s del serm\u00f3n de la monta\u00f1a (cf. 7,28s). Pero aqu\u00ed no es la sorpresa por la propia insuficiencia, no es la consternaci\u00f3n por la alta reivindicaci\u00f3n de Dios, sino la sorpresa de la irritaci\u00f3n, de la protesta y de verse heridos en la propia estimaci\u00f3n. Existen las dos posibilidades, las dos respuestas en cierto modo instintivas, que pueden darse a la proclamaci\u00f3n del mensaje. Los unos est\u00e1n conmovidos hasta el fondo de su alma y perciben el llamamiento a cambiar la vida; los otros se sienten amenazados y se colocan a la defensiva por el orgullo ofendido. Sus paisanos preguntan: \u00bfPero de d\u00f3nde le vienen a \u00e9ste esa sabidur\u00eda y esos prodigios? Reconocen la sabidur\u00eda, pero como algo ajeno y m\u00e1s excelso, que cae fuera de su horizonte de comprensi\u00f3n o no puede ser proclamado con obligatoriedad, ya que Jes\u00fas es uno de los suyos y no puede evadirse de esta solidaridad. Las acciones vigorosas de Jes\u00fas les producen la sensaci\u00f3n de desaf\u00edo y no de se\u00f1al propicia. La raz\u00f3n de su altiva pregunta es el hecho de que le conocen. Por lo menos saben \u00abde d\u00f3nde\u00bb procede. No puede haber tra\u00eddo nada extraordinario, ya que su familia pertenece a la clase pobre del lugar, su madre, sus hermanos y hermanas son muy conocidos y todav\u00eda viven all\u00ed. Quiz\u00e1s hayan evitado intencionadamente decir \u00abel hijo de Jos\u00e9\u00bb, para expresar la relaci\u00f3n que le un\u00eda a \u00e9l, y as\u00ed han dicho \u00abel hijo del carpintero\u00bb. <\/p>\n<p>Tal vez Jos\u00e9 sea el \u00fanico carpintero del lugar, pero en todo caso \u00e9sta es una profesi\u00f3n normal, socialmente incorporada a la colectividad del pueblo. \u00bfQu\u00e9 hace por iniciativa propia este \u00abhijo\u00bb, que procede de condiciones normales, de una casa sencilla y de una profesi\u00f3n honorable? Adem\u00e1s dan algunos nombres de hermanos y tambi\u00e9n mencionan a sus hermanas, todos los cuales viven entre ellos y todav\u00eda est\u00e1n con ellos (Acerca de la cuesti\u00f3n de las personas a quienes se llama \u00abhermanos de Jes\u00fas\u00bb (la cual, por desgracia, siempre grava el di\u00e1logo confesional entre cat\u00f3licos y protestantes), cf. Hermanos de Jes\u00fas, en H. HAAG &#8211; A. VAN Den BORN &#8211; S. DE Ausejo, Diccionario de la Biblia, Herder, Barcelona 4, 1967, col 829-831). Semejantemente subrayan tambi\u00e9n que \u00abest\u00e1n entre nosotros\u00bb. No han salido del marco en que se les hab\u00eda puesto, no han abandonado el medio de vida ni la comunidad del pueblo, sino que han permanecido en el lugar y en el redil gozando de simpat\u00eda. Pero \u00bfqu\u00e9 pensar de \u00e9ste? Tras esta sensaci\u00f3n de que sea un extra\u00f1o un hijo del pueblo que ha salido de la comunidad, y ahora tambi\u00e9n es rechazado de la comunidad, se advierte tambi\u00e9n otra cosa. El problema fundamental es \u00e9ste: \u00bfDe d\u00f3nde le viene a \u00e9ste todo eso? Solamente el lector del evangelio sabe la respuesta, a saber, que Jes\u00fas estaba engendrado \u00abpor obra del Esp\u00edritu Santo\u00bb (cf. 1,18) y que \u00abel Esp\u00edritu de Dios\u00bb hab\u00eda descendido sobre \u00e9l (3,16). Pero los habitantes de Nazaret se cierran el acceso a Jes\u00fas, porque hacen la segunda pregunta antes de la primera. La primera pregunta se formula as\u00ed: \u00bfQu\u00e9 se dice aqu\u00ed?, y no: \u00bfDe d\u00f3nde viene eso? S\u00f3lo si se ha escuchado y entendido de la forma debida, se puede preguntar por el origen. La pregunta por la procedencia \u00ab\u00bfde d\u00f3nde?\u00bb ya muestra que no quieren o\u00edr y que en la sinagoga en realidad no han o\u00eddo. <\/p>\n<p>57 Y estaban escandalizados de \u00e9l. Pero Jes\u00fas les dijo: A un profeta s\u00f3lo lo desprecian en su tierra y en su casa. 58 Y por aquella incredulidad no hizo all\u00ed muchos milagros. <\/p>\n<p>Para la actitud de los hombres ante Jes\u00fas s\u00f3lo existen dos posibilidades: abrirse con la fe o cerrarse por el esc\u00e1ndalo. Los paisanos estaban escandalizados de \u00e9l. Eso es exactamente lo contrario de la actitud de la fe. El esc\u00e1ndalo procede de abajo, del hombre y del malo, destruye la fe y no la deja medrar. El mismo Jes\u00fas se convierte en motivo de esc\u00e1ndalo, sin que \u00e9l haya contribuido en nada al mismo. S\u00f3lo se decide en el hombre qu\u00e9 camino y qu\u00e9 direcci\u00f3n toma su vida. La pregunta por la procedencia \u00ab\u00bfde d\u00f3nde?\u00bb para muchas personas, incluso modernas, se convierte en motivo de esc\u00e1ndalo. Especialmente para los que han estudiado y conocen la historia. Ellos tambi\u00e9n piensan \u00abque saben\u00bb. Entonces Jes\u00fas pasa a ser el fundador de una religi\u00f3n como Buda o Mahoma. La doctrina de Jes\u00fas se interpreta como un sistema doctrinal religioso o solamente como la experiencia originaria de un coraz\u00f3n genial; se ve a sus disc\u00edpulos como un c\u00edrculo de entusiastas adeptos, semejante al que se forma siempre en torno a la personalidad de promotores religiosos. Pero nada m\u00e1s. Se piensa que se puede contestar la pregunta sobre la procedencia, \u00ab\u00bfde d\u00f3nde?\u00bb, por el Antiguo Testamento, por la tradici\u00f3n religiosa de los pueblos circundantes, por el movimiento resurgente de la comunidad de Qumr\u00e1n, por el apocalipsis del juda\u00edsmo posterior y por la tradici\u00f3n escolar rab\u00ednica. Pero nada m\u00e1s. No se puede hacer la segunda pregunta antes de la primera, antes que se haya realmente o\u00eddo lo que se dice. El mismo Jes\u00fas cita un proverbio, seg\u00fan el cual ning\u00fan profeta vale nada en su tierra ni en su familia. Parece ser como una ley que se inicie el esc\u00e1ndalo donde menos se le deb\u00eda esperar. En el propio ambiente es donde ser\u00e1 m\u00e1s f\u00e1cil al hombre recusar, porque dif\u00edcilmente distingue entre lo que viene de abajo, de la tradici\u00f3n de la familia y del pueblo, y de la virtud de la sangre, y lo que se dice desde arriba y penetra en el mundo. Esta disposici\u00f3n defectuosa ya es incredulidad por la ra\u00edz de donde proviene. La incredulidad -no la propia impotencia- hace que sea imposible que Jes\u00fas pueda efectuar acciones milagrosas. Porque el milagro se enlaza con la franqueza y la confianza del hombre. S\u00f3lo se da por a\u00f1adidura todo lo dem\u00e1s a quien ha dado el primer paso, y ha cumplido la condici\u00f3n fundamental de escuchar con el \u00e1nimo dispuesto. Har\u00e1 \u00abobras&#8230; a\u00fan mayores\u00bb que las del maestro (Jua 14:12). <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 casa:<\/b><\/i> Ver segunda nota a <span class='bible'>Mar 2:1<\/span>.<\/p>\n<p> <i><b>\u2014 lago:<\/b><\/i> Lit. mar. Ver nota a <span class='bible'>Mat 4:18<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Luc 5:1-3<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La par\u00e1bola del sembrador (y su explicaci\u00f3n) (ver Mar. 4:1-9, 13-20; Luc. 8:4-8, 11-15). Los disc\u00edpulos de Jes\u00fas, sin duda, hallaron muy dif\u00edcil entender c\u00f3mo la proclamaci\u00f3n de Jes\u00fas acerca del reino de Dios, ante la cual ellos hab\u00edan respondido con tanto entusiasmo, no recib\u00eda la misma acogida por todos los que la escuchaban. Esta par\u00e1bola, con sus cuatro \u201cescenas\u201d, indica que la respuesta no s\u00f3lo depende del mensaje (es la misma semilla en cada caso), sino tambi\u00e9n en el grado de una buena disposici\u00f3n de los oyentes para recibirla. Las tres \u00e1reas improductivas (el camino, los pedregales y los espinos) son interpretadas en los vv. 19-22 como representando diferentes tipos de escuchas: aquellos que simplemente no quieren escuchar, aquellos cuya respuesta es sencillamente superficial, y aquellos que est\u00e1n preocupados con otros intereses. Las tres son situaciones familiares a todo predicador del evangelio, en aquel entonces y ahora. Los disc\u00edpulos, por lo tanto, no debieran estar sorprendidos por las respuestas divididas ante la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>La culpa radica en los que oyen y no en el mensaje. Cuando la semilla cae en buena tierra, dar\u00e1 su fruto. En esta manera Jes\u00fas asegur\u00f3 a sus disc\u00edpulos que, a pesar de las hostilidades y las respuestas inadecuadas, habr\u00eda una cosecha. Aun en la buena tierra, sin embargo, hay lugar para alguna variaci\u00f3n en el grado de productividad, a ciento, a sesenta o a treinta. En otras palabras, los disc\u00edpulos no pertenecen a un solo tipo o tama\u00f1o, y en el reino de Dios hay lugar para lo ordinario como tambi\u00e9n para lo espectacular.<\/p>\n<p>Como en 7:24-27 no es meramente el o\u00edr la palabra lo que importa, sino la comprensi\u00f3n (19, 23). De esta manera la par\u00e1bola del sembrador se prepara para los vv. 10-17, donde se hace una distinci\u00f3n aguda entre los oidores que no comprenden las par\u00e1bolas y aquellos que poseen el \u201csecreto\u201d para resolverlas. En un sentido, es como una par\u00e1bola acerca de par\u00e1bolas. Por lo tanto, es apropiado que concluya en el v. 9 con una apelaci\u00f3n a todos nosotros a que nos demos cuenta; la forma en que o\u00edmos determinar\u00e1 si nuestro discipulado es fruct\u00edfero.<\/p>\n<p>Notas. 1 El contraste entre lo privado de la casa (cf. v. 36) y las multitudes al lado del lago simboliza la distinci\u00f3n, que cuidadosamente se aclara en todo este cap\u00edtulo, entre las multitudes a las que Jes\u00fas ense\u00f1aba solamente en par\u00e1bolas y los disc\u00edpulos a quienes \u00e9l las explicaba en privado.<\/p>\n<p>10-17 C\u00f3mo operan las par\u00e1bolas (cf. Mar. 4:10-12, 25; Luc. 8:9, 10, 18; 10:23, 24). Como lo indica el v. 12, lo que uno saca de cualquier cosa depende de lo que uno le pone. Igualmente con par\u00e1bolas: el mismo mensaje, como lo ha indicado la par\u00e1bola del sembrador, ha de recibir respuestas diferentes dependiendo de la receptividad del oyente. Al explicar las par\u00e1bolas a sus disc\u00edpulos Jes\u00fas les abri\u00f3 los misterios del reino de los cielos. Tiene su propia l\u00f3gica, que el razonamiento humano no puede penetrar; su verdad debe ser revelada. El ser un disc\u00edpulo significa asistir a la escuela de la revelaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los que no tienen este don, como lo hab\u00eda predicho claramente Isa. 6:9, 10, nunca recibir\u00e1n m\u00e1s que un o\u00edr superficial del mensaje de Dios, y no les har\u00e1 ning\u00fan bien. Pero el formar parte del grupo de los disc\u00edpulos de Jes\u00fas es un privilegio mayor que el que disfrutaron los m\u00e1s grandes del pueblo de Dios del pasado (profetas y justos), que tuvieron un indicio preliminar del reino de los cielos, pero que a\u00fan no conoc\u00edan su realidad.<\/p>\n<p>Jes\u00fas no est\u00e1 diciendo aqu\u00ed que las par\u00e1bolas est\u00e1n dise\u00f1adas para esconder la verdad, y de esa manera cerrar la entrada a tales personas al reino de los cielos, sino que en realidad no todos tienen la habilidad de penetrar su significado. Dicha habilidad es algo dado a los disc\u00edpulos, en vez de ser el resultado de la perspicacia humana. Pero este pasaje no explica el asunto de c\u00f3mo llegar a ser disc\u00edpulo. Se presume que los disc\u00edpulos a los que estaba hablando Jes\u00fas en un tiempo no fueron iluminados; si ellos pudieron aprender estos misterios por medio del ministerio de Jes\u00fas, otros tambi\u00e9n podr\u00edan. Pero ya que que las divisiones existen y hay diferentes tierras donde puede caer la semilla, las par\u00e1bolas seguir\u00e1n revelando esa divisi\u00f3n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>13.2, 3 Jes\u00fas utiliz\u00f3 muchas ilustraciones o par\u00e1bolas al hablar a las multitudes. En sus par\u00e1bolas comparaba algo conocido con algo que no lo era. La par\u00e1bola motivaba al oyente a descubrir la verdad, y al mismo tiempo ocultaba la verdad de los que eran demasiado ociosos o tercos para verla. Debemos tener cuidado de forzar el sentido de las par\u00e1bolas haci\u00e9ndolas decir lo que no dicen. Todas las par\u00e1bolas tienen un significado a menos que Jes\u00fas lo haya especificado de otra manera.13.8 Esta par\u00e1bola debe animar a los \u00absembradores\u00bb espirituales que ense\u00f1an, predican y gu\u00edan a otros. El agricultor siembra buena semilla, pero no todas le brindan un rendimiento \u00f3ptimo. Algunas semillas no germinan, y no todas las plantas que crecen ofrecen el mismo resultado. No se sienta desalentado si tiene la impresi\u00f3n de que nadie lo escucha a pesar de predicar con fidelidad la Palabra. La fe no se puede forzar a traer resultados conforme a una f\u00f3rmula matem\u00e1tica. M\u00e1s bien uno espera el milagro del Esp\u00edritu de Dios de usar nuestras palabras para que otros se acerquen a El.13.9 Los o\u00eddos humanos captan muchos sonidos, pero hay una audici\u00f3n m\u00e1s profunda que resulta en comprensi\u00f3n espiritual. Si usted busca con sinceridad la voluntad de Dios, tiene audici\u00f3n espiritual, y estas par\u00e1bolas le dar\u00e1n nuevas perspectivas.13.10 Cuando Jes\u00fas hablaba en par\u00e1bolas, no estaba ocultando la verdad de los buscadores sinceros. Los que eran receptivos a la verdad espiritual comprend\u00edan las ilustraciones. Para los dem\u00e1s no eran sino historias sin sentido. Esto permiti\u00f3 que Jes\u00fas diera alimento espiritual a los que ten\u00edan hambre, a la vez que impidi\u00f3 a sus enemigos hacerle caer en trampas antes de tiempo.13.12 Esta frase significa que tenemos la obligaci\u00f3n de usar bien lo que tenemos. Cuando uno rechaza a Jes\u00fas, esa dureza de coraz\u00f3n ciega aun la poca comprensi\u00f3n que se tenga.13.14-16 Esta profec\u00eda se halla en Isa 6:9-10.13.22 \u00a1Qu\u00e9 f\u00e1cil es estar de acuerdo con Cristo cuando no se tiene la intenci\u00f3n de obedecerle! Es f\u00e1cil hablar en contra de las ansiedades de la vida y los enga\u00f1os de las riquezas y a\u00fan as\u00ed no hacer nada por modificar nuestros caminos. A la luz de la vida eterna con Dios, \u00bfse justifican las preocupaciones? Si usted tuviera todo cuanto quisiera a cambio de perder la vida eterna con Dios, \u00bfvaldr\u00eda la pena?13.23 Los cuatro tipos de terreno representan las diferentes respuestas que podemos obtener al anunciar el mensaje de Dios. Algunas personas est\u00e1n endurecidas, otras son superficiales, otras tienen demasiadas preocupaciones que lo distraen y algunos son receptivos. \u00bfC\u00f3mo est\u00e1 enraizada la Palabra de Dios en su vida? \u00bfQu\u00e9 tipo de terreno es usted?13.24ss Jes\u00fas da el significado de esta ilustraci\u00f3n en los vers\u00edculos 36-43. Todas las par\u00e1bolas en este cap\u00edtulo nos hablan de Dios y su Reino. Explican qu\u00e9 es el Reino en oposici\u00f3n a nuestras expectativas. El reino de los cielos no es necesariamente un lugar geogr\u00e1fico sino un dominio espiritual en el que Dios gobierna y en el que tenemos la vida eterna de Dios. Entramos en ese reino cuando aceptamos a Cristo como Salvador.13.30 Los cardos verdes y los tallos verdes del trigo tienen un parecido y no pueden diferenciarse hasta que crecen y est\u00e1n listos para la cosecha. Los cardos (los que no creen) y el trigo (los creyentes) deben vivir lado a lado en este mundo. Dios permite que los que no creen permanezcan un tiempo, como el agricultor permite que los cardos permanezcan para no arrancar con ellos el trigo. En la cosecha, sin embargo, los cardos se arrancan y se ponen a un lado. La siega (juicio) de Dios de toda la humanidad se acerca. Debemos prepararnos asegur\u00e1ndonos de que nuestra fe sea genuina.13.31, 32 La semilla de mostaza es una de las semillas m\u00e1s peque\u00f1as. Jes\u00fas emple\u00f3 esta ilustraci\u00f3n para mostrar que el Reino tiene comienzos insignificantes, pero crecer\u00e1 y producir\u00e1 resultados notables.13.33 En otros pasajes b\u00edblicos, la levadura es con frecuencia un s\u00edmbolo de lo malo o contaminado. Aqu\u00ed es un s\u00edmbolo positivo de crecimiento. A pesar de que parece un ingrediente menor, impacta toda la masa. Aunque el inicio del Reino fue modesto, casi imperceptible, pronto crecer\u00eda y har\u00eda un gran impacto en el mundo.13.40-43 Al final del mundo, los \u00e1ngeles separar\u00e1n a los malos de los que no lo son. En las iglesias hay creyentes verdaderos y falsos, pero debemos de ser cautos en nuestro juicio porque solo Cristo est\u00e1 calificado para hacer la separaci\u00f3n final. Si usted empieza a juzgar, puede da\u00f1ar algunas de las \u00abplantas\u00bb buenas. Es m\u00e1s importante juzgar nuestra propia situaci\u00f3n delante de Dios que estar analizando a los dem\u00e1s.13.42 Mateo usa con frecuencia estos t\u00e9rminos para referirse al juicio venidero. El lloro indica tristeza o remordimiento y el crujir de dientes, ansiedad y dolor extremos. Los que dicen que no les importa lo que suceda despu\u00e9s de la muerte no tienen idea de lo que dicen. Ser\u00e1n castigados por vivir en forma ego\u00edsta e indiferentes a Dios.13.43 Los que aceptan el favor de Dios resplandecer\u00e1n, en fuerte contraste con los que reciben su condena. Una ilustraci\u00f3n similar se usa en Dan 12:3.13.44-46 El reino de los cielos es m\u00e1s valioso que cualquier cosa que podamos tener, de modo que una persona debe estar dispuesta a dar todo lo que tiene para obtenerlo. El hombre que descubri\u00f3 el tesoro en el campo tropez\u00f3 con \u00e9l por accidente, pero not\u00f3 su valor. El mercader buscaba diligentemente la perla elegida; cuando la hall\u00f3, vendi\u00f3 todo lo que ten\u00eda para comprarla.13.47-49 La par\u00e1bola de la red del pescador tiene el mismo significado que la par\u00e1bola de la ciza\u00f1a. Estamos para hacer la voluntad de Dios y hablar a otros de su gracia y bondad, pero no estamos en condiciones de decir qui\u00e9n forma parte del reino de los cielos y qui\u00e9n no. Esta separaci\u00f3n la har\u00e1n en el juicio final seres que est\u00e1n infinitamente mejor calificados para hacerlo.13.52 Hay un beneficio doble en comprender y utilizar el Antiguo y el Nuevo Testamento. El Antiguo Testamento se\u00f1ala a Jes\u00fas el Mes\u00edas. Jes\u00fas siempre reconoci\u00f3 la autoridad y relevancia de esta parte de las Escrituras. El Nuevo Testamento revela a Cristo mismo, el que est\u00e1 ahora disponible a todo aquel que acepta su reino espiritual. Tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento tienen ense\u00f1anzas acerca de Dios y ofrecen consejos pr\u00e1cticos para vivir en el mundo. Los l\u00edderes religiosos, sin embargo, se estancaron en el Antiguo e ignoraron el Nuevo. Buscaban un reino futuro precedido de juicio. Jes\u00fas, en cambio, ense\u00f1\u00f3 que el Reino era en el presente y el juicio en el futuro. Los l\u00edderes religiosos buscaban un reino temporal y f\u00edsico (rebeli\u00f3n militar y gobierno humano) pero no vieron el significado espiritual que el reino de Cristo tra\u00eda.NAZARET RECHAZA A JESUS :   Cronol\u00f3gicamente, este regreso a Nazaret tuvo lugar despu\u00e9s que Jes\u00fas estuviera en la regi\u00f3n de los gadarenos, donde cur\u00f3 a los hombres pose\u00eddos por el demonio (8.28-34). Luego volvi\u00f3 a cruzar el mar con destino a Capernaum. De all\u00ed viaj\u00f3 a Nazaret, donde hab\u00eda crecido, para descubrir que la gente rehusaba creer que El fuera el Cristo.13.55 Los residentes del pueblo donde Jes\u00fas creci\u00f3 lo conoc\u00edan desde ni\u00f1o y hab\u00edan estado relacionados con su familia, y no pod\u00edan creer su mensaje. Estaban cerrados. Jes\u00fas hab\u00eda ido a ellos como profeta, y los profetas demandaban una respuesta a una verdad espiritual impopular. No prestaron atenci\u00f3n al mensaje eterno porque no pod\u00edan ver m\u00e1s all\u00e1 del hombre.13.57 Jes\u00fas no fue el primer profeta que fue rechazado en su pa\u00eds. Jerem\u00edas experiment\u00f3 el rechazo de su pueblo natal y a\u00fan de su propia familia (Jer 12:5-6).13.58 Jes\u00fas hizo pocos milagros en su propia tierra \u00aba causa de la incredulidad\u00bb. La incredulidad ciega a las personas a la verdad y hurta sus esperanzas. Este pueblo perdi\u00f3 al Mes\u00edas. \u00bfCu\u00e1l es la medida de su fe? Si no puede ver las obras de Dios, tal vez es por su incredulidad. Crea que Dios puede obrar con poder en su vida y est\u00e9 a la expectativa. Mire con los ojos de la fe.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p> 1<strong> (1)<\/strong> Al final del cap.12 el Rey celestial, quien hab\u00eda sido completamente rechazado por los l\u00edderes de la religi\u00f3n jud\u00eda, rompi\u00f3 relaciones con ellos. En aquel d\u00eda sali\u00f3 de la casa y se sent\u00f3 junto al mar. Esto es muy significativo. La casa representa la casa de Israel (10:6), y el mar representa el mundo gentil ( Dan_7:3 , Dan_7:17 ; Rev_17: Rev_17:15). El hecho de que el Rey saliera de la casa y se sentara junto al mar, significa que despu\u00e9s de romper relaciones con los jud\u00edos, El abandon\u00f3 la casa de Israel y se volvi\u00f3 a los gentiles. Fue despu\u00e9s de esto, al estar junto al mar, que El dio las par\u00e1bolas con respecto a los misterios del reino. Esto significa que los misterios del reino fueron revelados en la iglesia. As\u00ed que, todas las par\u00e1bolas de este cap\u00edtulo fueron dirigidas a Sus disc\u00edpulos, y no a los jud\u00edos.<\/p>\n<\/p>\n<p> 1<strong> (a)<\/strong> vs.1-9: Mar_4:1-9 ; Luc_8:4-8 <\/p>\n<\/p>\n<p> 1<strong> (b) <\/strong> Mat_13:36 ; Mat_8:14 ; Mat_9:28 <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p>85 (A) La par\u00e1bola del sembrador (13,1-9). Cf. Mc 4,1-9; Lc 8,4-8. 1. se sent\u00f3 jun\u00adto al mar: Jes\u00fas prefiere ense\u00f1ar a la intempe\u00adrie antes que en el c\u00e1lido ambiente de la casa. 2. mucha gente: La presi\u00f3n de la gente debe de haber sido lo bastante fuerte como para justi\u00adficar la posici\u00f3n extra\u00f1a y sin precedentes de ense\u00f1ar desde una barca. 3. sembrador: La pa\u00adr\u00e1bola sobre un sembrador estaba pensada pa\u00adra suscitar el inter\u00e9s de unos destinatarios que eran campesinos rurales. 4. el camino: El pri\u00admero de los cuatro tipos de terreno sobre el que cae la semilla. El camino no pod\u00eda ararse, as\u00ed que la semilla caer\u00eda en la superficie, don\u00adde los p\u00e1jaros se la comer\u00edan. 5. terreno pedre\u00adgoso: La mayor parte de Palestina es rocosa y el suelo cultivable es poco profundo. La semi\u00adlla brota demasiado pronto, sin la sujeci\u00f3n de un suelo profundo y sin posibilidad de echar ra\u00edces. 6. se sec\u00f3: Bajo el aplastante sol de Pa\u00adlestina, los brotes se queman y se secan. 7. ca\u00ady\u00f3 entre zarzas: Aqu\u00ed el suelo es suficientemen\u00adte profundo, pero surge otro problema; ya est\u00e1 ocupado por hierbajos bien arraigados que impiden los nuevos brotes. 8. suelo bueno: Cuando la semilla cae en suelo profundo, sin trabas, produce con abundancia, aunque no en igual medida. Extra\u00f1amente, no se utiliza el t\u00e9rmino propiamente griego para semilla, sperma, en ninguna parte de la par\u00e1bola. 9. el que tenga o\u00eddos para o\u00edr, que oiga: Este refr\u00e1n corriente (11,15; 13,43) constituye una invita\u00adci\u00f3n al destinatario para que piense en la apli\u00adcaci\u00f3n a la vida humana de la figura utilizada. La audiencia debe participar si la par\u00e1bola quiere lograr su efecto. La par\u00e1bola se expli\u00adcar\u00e1 en los vv. 18-23. Suponiendo que la expli\u00adcaci\u00f3n haya surgido tard\u00edamente, podr\u00edamos conjeturar que el sembrador puede ser Dios, Jes\u00fas, uno de los mensajeros de Dios, o la Da\u00adma Sabidur\u00eda. La semilla puede ser tanto la re\u00advelaci\u00f3n divina como el reino de Dios. Los di\u00adferentes suelos representan las diferentes formas de recepci\u00f3n humana. El mensaje es que, a pesar de algunos fallos, la obra del sem\u00adbrador tendr\u00e1 finalmente \u00e9xito en su mayor parte. El signo del \u00e9xito es el fruto que produ\u00adcen los receptores. El relato da esperanza y \u00e1nimos. <\/p>\n<p>86 (B) La finalidad de las par\u00e1bolas (13,10-17). Cf. Mc 4,10-12; Lc 8,9-10. 10. \u00bfpor qu\u00e9 les hablas&#8230;?: La pregunta de los disc\u00edpu\u00adlos se introduce, como una intromisi\u00f3n, en el discurso que Jes\u00fas dirige a la muchedumbre. Si tomamos en serio el escenario de los vv. 1-2, entonces, la muchedumbre tambi\u00e9n debi\u00f3 de escuchar la respuesta desmoralizadora de Jes\u00fas. Pero esto es menos probable que la con\u00adsideraci\u00f3n teol\u00f3gica que Marcos introdujo en este punto. Mateo lo sigue, pero sin afirmar que Jes\u00fas estaba solo cuando le preguntaron (cf. Mc 4,10). 11. los misterios del reino: Mateo cambia el singular marcano mysterion por el plural y reduce la insinuaci\u00f3n de una distin\u00adci\u00f3n entre dos c\u00edrculos diferentes de oyentes, uno exterior y otro de car\u00e1cter esot\u00e9rico. El t\u00e9rmino tiene el sentido de la palabra sem\u00edtica raz que encontramos en Dn y QL, y se refiere a los planes o designios ocultos con los que Dios dirige la historia y, en particular, al esta\u00adblecimiento de su poder contra las fuerzas del mal (cf. R. E. Brown, The Semitic Background of the Term \u00abMystery\u00bb in the New Testament [FBBS 21, Filadelfia 1968], 12. porque al que tiene se la dar\u00e1: Tanto en este vers\u00edculo como en el anterior, los verbos en pasiva son de ca\u00adr\u00e1cter teol\u00f3gico (ZBG \u00a7 236), es decir, el suje\u00adto es Dios; \u00c9l es quien dar\u00e1. La implacable verdad de lo que se dice no se entiende desde un punto de vista econ\u00f3mico (aunque tiene tambi\u00e9n tiene sus implicaciones), sino espiri\u00adtual e intelectual: si te abres a ti mismo con fe y esperanza a la revelaci\u00f3n del plan de salva\u00adci\u00f3n de Dios, progresar\u00e1s r\u00e1pidamente en su comprensi\u00f3n. Pero s\u00ed te cierras a \u00e9l, perder\u00e1s la oportunidad. 13. que mirando no puedan ver: Se ha producido una gran contienda entre los int\u00e9rpretes para intentar comprender el t\u00e9rmino \u00abque\u00bb; \u00bfsignifica que Jes\u00fas no quer\u00eda que la gente comprendiera, o simplemente constataba que \u00e9ste era el resultado (no pre\u00adtendido) en muchos casos? Mateo ha suaviza\u00addo claramente a Marcos en este \u00faltimo senti\u00addo. Pero la forma marcana, m\u00e1s dif\u00edcil, tiene su fundamento en el lenguaje b\u00edblico de la predestinaci\u00f3n y elecci\u00f3n, que afirma que es Dios quien controla todo y ser\u00e1 quien gane al final. 14-15. Mateo cita todo el texto de Is 6,9-10, al que alude el v. 13, para que el lector pue\u00adda ver su intencionalidad positiva salv\u00edfica, que queda patente al final con la frase \u00aby yo los sane\u00bb. 16. dichosos vuestros ojos: Mateo a\u00f1ade en este punto una bienaventuranza pro\u00adcedente de Q (Lc 10,23-24), cambiando el t\u00e9r\u00admino \u00abreyes\u00bb por el de \u00abjustos\u00bb (uno de sus grandes temas es precisamente la justicia). La bienventuranza expresa el papel privilegiado de los disc\u00edpulos como testigos oculares.<\/p>\n<p>87 (C) Explicaci\u00f3n de la par\u00e1bola del sembrador (13,18-23). Cf. Mc 4,13-20; Lc 8,11-15. Excepto los cambios del comienzo y final, Mateo sigue a Marcos muy de cerca, aun\u00adque la configuraci\u00f3n del conjunto conduce a un importante incremento de significado. 19. la palabra: Posteriormente se especifica que se trata de la palabra \u00abdel reino\u00bb; su rechazo es fruto de la \u00abincomprensi\u00f3n\u00bb, no de su escucha. el maligno: Forma m\u00e1s gen\u00e9rica de llamar a Sa\u00adtan\u00e1s; la sede donde se produce el fallo es \u00absu coraz\u00f3n\u00bb. 23. comprensi\u00f3n: De nuevo se intro\u00adduce como una de las caracter\u00edsticas del buen disc\u00edpulo, junto con la \u00abacci\u00f3n\u00bb. En el v. 21, la causa del fallo es \u00abla tribulaci\u00f3n o la persecu\u00adci\u00f3n\u00bb, mientras que en el v. 22 se trata de la \u00abseducci\u00f3n del dinero\u00bb. Las dos causas proce\u00adden de Marcos. El conjunto viene a decir lo mismo que 4,11. \u00danicamente quien ama a Dios con el coraz\u00f3n, con el alma (hasta el punto del martirio durante las persecuciones) y con la fuerza (riqueza) (Dt 6,5; mBer. 9,5), es quien verdaderamente recibe su palabra. Los fraca\u00adsos proceden de los defectos del coraz\u00f3n, del alma o de la fuerza (Gerhardsson). As\u00ed, todo se centra en el puro amor a Dios como medio pa\u00adra recibir y comprender la palabra del reino. Sobre un paralelo jud\u00edo, cf. 2 Esd 8,41-44.<\/p>\n<p>88 (D) La par\u00e1bola del trigo y la ciza\u00f1a (13,24-30). Tal como se ha entendido tradi\u00adcionalmente, esta par\u00e1bola carece de parale\u00adlos, pero actualmente se est\u00e1 reconociendo co\u00admo una reescritura mateana de Mc 4,26-29, la par\u00e1bola de la semilla que crece ocultamente. Mateo no solamente adapt\u00f3 la antigua par\u00e1\u00adbola para aplicarla a las necesidades de su co\u00admunidad, sino que tambi\u00e9n le a\u00f1adi\u00f3 una ela\u00adborada interpretaci\u00f3n aleg\u00f3rica (vv. 36-43). Considerada en s\u00ed misma, se trata de una pa\u00adr\u00e1bola del reino, la primera en donde el t\u00e9rmi\u00adno aparece expl\u00edcitamente (cf. v. 19). Las si\u00adguientes cinco par\u00e1bolas comenzar\u00e1n tambi\u00e9n con la palabra \u00abreino\u00bb. 24. un hombre: Se tra\u00adta de un \u00abpropietario\u00bb que tiene \u00abesclavos\u00bb (v.27). Los esclavos se sorprenden de que haya ciza\u00f1a. 30. dejad que crezcan juntos hasta la cosecha: Es la parte crucial de la respuesta, en la que se pide paciencia y tolerancia hasta la clasificaci\u00f3n final. La menci\u00f3n del t\u00e9rmino \u00abrecoger\u00bb cuatro veces sugiere que la par\u00e1bo\u00adla trata, en cierto modo, de la comunidad. So\u00adbre su aplicaci\u00f3n, v\u00e9anse vv. 36-43.<\/p>\n<p>89 (E) Las par\u00e1bolas del grano de mos\u00adtaza y la levadura (13,31-33). Cf. Mc 4,30-32; Lc 13,18-21. Estas par\u00e1bolas aparecen juntas en Mt y Lc; los protagonistas son, respectiva\u00admente, un hombre y una mujer, lo que refleja la igualdad con que Jes\u00fas trataba a ambos sexos. Desde el punto de vista de la cr\u00edtica de fuentes, la situaci\u00f3n es compleja: la primera par\u00e1bola se conserva seg\u00fan la forma en que se encuen\u00adtra en Mc y Q, mientras que la segunda proce\u00adde de Q. Mateo se inspira en las dos fuentes. 31-32. El n\u00facleo de la par\u00e1bola del grano de mostaza es el cambio r\u00e1pido y sorprendente desde la casi completa invisibilidad del reino hasta su completa grandeza y su universal hos\u00adpitalidad que abarca a todos. El v. 32 contiene alusiones al Sal 104,12; Dn 4,9.18.21.22; Ez 17,2-24; 31,2-9. 33. como la levadura que una mujer toma: En aquella \u00e9poca era privilegio de la primera mujer de la casa amasar el pan pa\u00adra toda la familia y los empleados; ver la masa creciendo como resultado del efecto cataliza\u00addor del fragmento de levadura mezclado con ella era una experiencia dom\u00e9stica bastante co\u00adnocida. Jes\u00fas utiliza esta imagen para expresar el sorprendente efecto que un peque\u00f1o movi\u00admiento puede tener en toda la sociedad, y c\u00f3\u00admo el plan de Dios se realiza casi invisible\u00admente para llevar a cabo sus prop\u00f3sitos. La levadura ten\u00eda a menudo en la tradici\u00f3n jud\u00eda el significado simb\u00f3lico del mal, es decir, de la predisposici\u00f3n o la tendencia a pecar del indi\u00adviduo, y se relacionaba con los rituales de la Pascua como la fiesta del pan \u00e1cimo (\u00c9x 12,19; 13,7; Dt 16,3; 1 Cor 5,6-8). Pero, en este caso, Jes\u00fas utiliza la levadura en sentido positivo, como s\u00edmbolo del poder de Dios. Un significa\u00addo colateral de esta par\u00e1bola es que es posible ver a Dios presente y activo en las cosas de ca\u00adda d\u00eda si se las contempla con asombro.<br \/>\n(Crossan, J. D., \u00abThe Seed Parables of Jes\u00fas\u00bb, JBL 92 [1973] 244-66. Dahl, N. A., Jes\u00fas in the Memory od the Early Church [Minne\u00e1polis 1976] 141-66.)<\/p>\n<p>90 (F) La raz\u00f3n del uso de las par\u00e1bo\u00adlas por Jes\u00fas (13,34-35). Cf. Mc 4,33-34. 34. en par\u00e1bolas: Este vers\u00edculo es casi po\u00e9tico por su cuidada estructura equilibrada mediante un paralelismo antit\u00e9tico. Mateo omite que Je\u00ads\u00fas tenga necesidad de explicar todo a sus dis\u00adc\u00edpulos, pues, en general, comprenden su en\u00adse\u00f1anza (comp\u00e1rese el v. 36 con los vv. 51-52). 35. para que se cumpliera: Se a\u00f1ade otra cita de cumplimiento (-7 supra); en esta ocasi\u00f3n se trata del Sal 78,2, que explica por qu\u00e9 Jes\u00fas, el hijo de David, hablaba en par\u00e1bolas. El pri\u00admer verso sigue exactamente a los LXX, pero el segundo, \u00abpublicar\u00e9 lo que estaba oculto desde la creaci\u00f3n del mundo\u00bb, es una reelabo\u00adraci\u00f3n independiente que regresa a la idea del misterio oculto del reino de los vv. 10-17. Lo que quiere decir Mateo es que Jes\u00fas est\u00e1 ente\u00adrado, secretamente, de los pensamientos divi\u00adnos. La unidad sirve como amortiguador que rompe la serie de las par\u00e1bolas e invita al oyente a reflexionar sobre lo que ha o\u00eddo.<\/p>\n<p>91 (G) La interpretaci\u00f3n de la par\u00e1bo\u00adla de la ciza\u00f1a (13,36-43). Mateo descubre ahora con todo lujo de detalles aleg\u00f3ricos el significado de los vv. 24-30. En los vv. 37-39 ofrece las equivalencias escatol\u00f3gicas de los siete elementos de la par\u00e1bola de una forma m\u00e1s bien est\u00e1tica. En la segunda parte de la explicaci\u00f3n (vv. 40-43) ofrece una presenta\u00adci\u00f3n din\u00e1mica del juicio final y de la separa\u00adci\u00f3n que se producir\u00e1 entre los \u00abmalvados\u00bb (lit., los obradores de iniquidad) y los \u00abjustos\u00bb. 38. el campo es el mundo: El t\u00e9rmino kosmos se refiere al mundo humano, es decir, a la hu\u00admanidad. el maligno: El mal se personifica, co\u00admo en 5,37; 6,13; 13,19; pero en el vers\u00edculo si\u00adguiente se le llama \u00abel diablo\u00bb. 41. su reino: Esta frase se ha utilizado en el pasado para distinguir entre el reino del Hijo (la Iglesia ac\u00adtual) y el reino de Dios, pero esta diferencia no tiene fundamento alguno en el texto. El reino de Dios se da al Hijo del hombre, y \u00e9l ser\u00e1 quien lo desarrolle plenamente en la tierra \u00abhasta el fin del mundo\u00bb (vv. 39.40). 42. horno de fuego: Es un genitivo de cualidad; equivale a decir \u00abhorno ardiente\u00bb. Mateo aplica pasto\u00adralmente aqu\u00ed y en otros pasajes (p.ej., 25,31-45) la visi\u00f3n apocal\u00edptica del infierno, llorar\u00e1n y rechinar\u00e1n: Es casi un clich\u00e9 en Mateo (8,12; 13,50; 24,51; 25,30); cf. Lc 13,28. 43. entonces los justos: Esta frase positiva evoca Dn 12,3 pero con importantes cambios: quienes brilla\u00adr\u00e1n no ser\u00e1n los sabios, sino, m\u00e1s bien, los jus\u00adtos, y el lugar de su esplendor ser\u00e1 \u00abel reino\u00bb. Los detalles no deber\u00edan oscurecer el n\u00facleo fundamental de la par\u00e1bola: el reino es, en la tierra, un cuerpo mixto formado por santos y pecadores, hasta la criba final que realizar\u00e1n los agentes de Dios. Por consiguiente, la tole\u00adrancia, la paciencia y el dominio de s\u00ed mismo son actitudes necesarias. Nadie deber\u00eda usur\u00adpar el juicio divino. Este punto de vista podr\u00eda parecer t\u00f3pico, pero, de hecho, difiere, en cier\u00adto modo, de la visi\u00f3n paulina de una Iglesia de \u00absantos\u00bb, un punto de vista que indujo a los te\u00f3logos posteriores a afirmar que Iglesia ver\u00addadera era una realidad oculta o invisible, mientras que otros insist\u00edan en su visibilidad. Los grupos puritanos que quer\u00edan excluir a to\u00addos los pecadores acabaron en comunidades peque\u00f1as o de poca duraci\u00f3n. Tomada en su conjunto, la visi\u00f3n de Mateo urge a la prepa\u00adraci\u00f3n para el juicio y protege a la comunidad contra las acusaciones de hipocres\u00eda. El \u00fanico problema con esta perspectiva es que puede forzarse en el sentido de que no hay nada que pueda hacerse contra el mal y que la \u00fanica res\u00adpuesta posible ser\u00eda la indiferencia pasiva. Pe\u00adro \u00e9sta no es toda la verdad. La ciza\u00f1a dejada en libertad puede asfixiar al trigo, as\u00ed que de\u00adbe mantenerse bajo control aunque no pueda eliminarse totalmente. La Iglesia necesita re\u00adforma constante y acciones positivas que in\u00adcluyan la b\u00fasqueda de la santidad, pero debe evitar los puritanismos o angelismos, que no son nada realistas. Se trata de un equilibrio di\u00adf\u00edcil de lograr pero necesario. Una \u00fanica par\u00e1\u00adbola no puede decirlo todo. La par\u00e1bola de la red barredera (vv. 47-50) viene a decir lo mis\u00admo, es decir, que el reino es un cuerpo mixto; la paciencia es necesaria y la criba se debe de\u00adjar totalmente a Dios.<\/p>\n<p>92 (H) La par\u00e1bola del tesoro, la perla y la red barredera (13,44-50). Se trata de tres par\u00e1bolas sobre el reino que son exclusi\u00advas de Mateo. En las dos primeras, el proble\u00adma hermen\u00e9utico reside en decidir si el centro de inter\u00e9s se encuentra en el valor ilimitado del tesoro o de la perla, o, m\u00e1s bien, en el com\u00adportamiento de quienes lo venden todo para adquirir el objeto encontrado. Este \u00faltimo sentido resulta claro en el relato de la perla y, probablemente, pueda aplicarse tambi\u00e9n al del tesoro. 44. alegr\u00eda: Esta nota no debe in\u00adfravalorarse: el reino es un tesoro de tan alto valor que un entendido lo dar\u00eda gozosamente todo para conseguirlo; es la gran oportunidad de la vida. Las medias tintas no ayudan a con\u00adseguir el reino de Dios (cf. J. Dupont, \u00abLes paraboles du tr\u00e9sor et de la perle\u00bb, NTS 14 [1967-68] 408-18; J. D. Crossan, Finding in the First Act [Filadelfia 1979]). 47. como una red barre\u00addera: La par\u00e1bola se desarrolla en los vv. 47-48 y su interpretaci\u00f3n en los vv. 49-50. El mensaje es el mismo que el de la par\u00e1bola de la ciza\u00f1a (vv. 24-30) y su interpretaci\u00f3n (vv. 36-43): el reino es un cuerpo mixto que est\u00e1 formado por santos y pecadores (peces buenos y malos). La criba final debe dejarse a Dios y a sus \u00e1ngeles. Mientras tanto, la tolerancia y la paciencia de\u00adben guiar la pr\u00e1ctica de los que est\u00e1n en \u00e9l.<\/p>\n<p>93 (I) Lo viejo y lo nuevo (13,51-52).<br \/>\n51. \u00bfhab\u00e9is entendido?: Los disc\u00edpulos, corpo\u00adrativamente, responden afirmativamente. Pa\u00adra Mateo, la comprensi\u00f3n es una de las carac\u00adter\u00edsticas del buen disc\u00edpulo (cf. Mc 8,17-21).52. todo escriba que se ha hecho disc\u00edpulo: Es\u00adte vers\u00edculo es importante por diferentes razo\u00adnes. En primer lugar, en el marco de su con\u00adtexto inmediato se trata de una especie de pa\u00adr\u00e1bola que concluye el cap\u00edtulo dedicado a las otras siete. Es una par\u00e1bola que trata de la ela\u00adboraci\u00f3n de las par\u00e1bolas, es decir, una metapar\u00e1bola que invita al lector\/oyente a entrar en el proceso parab\u00f3lico mediante la creaci\u00f3n de nuevas par\u00e1bolas que se a\u00f1adan a las que ya se han dado, nuevo y viejo: El problema de la in\u00adterpretaci\u00f3n se centra en el significado de esta frase. La opini\u00f3n m\u00e1s com\u00fan considera que lo viejo se refiere al AT y lo nuevo a la ense\u00f1anza de Jes\u00fas sobre el reino. Pero A. Schlatter (Der Evangelist Matthaus [Stuttgart 41957] 450-51) defiende que lo antiguo incluye tanto el AT co\u00admo la ense\u00f1anza de Jes\u00fas, y que lo nuevo es lo que queda por delante, es decir, la crucifixi\u00f3n, etc. J. Dupont objeta que esta visi\u00f3n est\u00e1 lejos de la intenci\u00f3n de Mateo (5,17-19). Se hace ne\u00adcesario, por tanto, que hagamos una matizaci\u00f3n: Mateo no concibe una innovaci\u00f3n de la ley moral (kalak\u00e1), pero practica y fomenta la narraci\u00f3n de historias para hacer m\u00e1s atracti\u00adva y comprensible la ley (hagad\u00e1). En segundo lugar, este vers\u00edculo sugiere que en la Iglesia de Mateo hab\u00eda escribas cristianos que ejer\u00adc\u00edan su propia actividad (23,34). Y, en tercer lugar, se ha interpretado, con bastante funda\u00admento, como un dato autobiogr\u00e1fico o auto\u00adrretrato del evangelista. En esto tendr\u00eda afini\u00addades con Pablo.<br \/>\n(Dupont, J., Etudes sur les \u00e9vangiles synoptiques, 2.920.28. Zeller, D., \u00abZu einer j\u00fcdischen Vorlage von Mt 13,52\u00bb, BZ 20 [1976] 223-26.)<\/p>\n<p>94 (VII) Reconocimiento por los disc\u00ed\u00adpulos (13,53-17,27).<br \/>\n(A) Rechazo de Jes\u00fas en su pueblo (13,53-58). Cf. Mc 6,1-6; Lc 4,16-30.<br \/>\nEn este punto comienza una nueva secci\u00f3n del evangelio. Est\u00e1 formada por relatos que, en su mayor parte, proceden de Mc, en los que Mateo desarrolla ciertos elementos relaciona\u00addos con Pedro (14,28-31; 16,16-19; 17,24-27). De forma m\u00e1s expl\u00edcita, comienza Jes\u00fas el ca\u00admino de la cruz y predice su pasi\u00f3n, al tiempo que forma a sus disc\u00edpulos en su seguimiento. No por casualidad comienza la secci\u00f3n con el relato de un rechazo. 53. cuando Jes\u00fas acab\u00f3: V\u00e9ase el comentario sobre 7,28a. 54. su sina\u00adgoga: Desde aqu\u00ed en adelante, Mateo sigue es\u00adtrechamente a Marcos. De nuevo cambia la frase \u00abla\u00bb sinagoga por \u00absu\u00bb (de ellos) sinago\u00adga (v\u00e9ase comentario sobre 4,23; 10,17). 55. hijo del carpintero: Mateo cambia la frase marcana que presenta a Jes\u00fas como carpintero (o alba\u00f1il) por la menos innoble \u00abhijo del carpin\u00adtero\u00bb. En el Talmud se alaba a los carpinteros o ensambladores (nagg\u00e1r) por su conocimien\u00adto de la Tor\u00e1 (yYebam. 8.9b; yQidd. 4.66b). hermanos: El t\u00e9rmino podr\u00eda referirse a me\u00addio hermanos o parientes en general (cf. FGL 723-24; MNT 65-72; &#8211; Pensamiento del NT, 81:142). 56. La familiaridad genera desprecio. Los paisanos de Jes\u00fas no ven la presencia de Dios en \u00e9l simplemente porque conocen sus or\u00edgenes y el contexto humano humilde del que tambi\u00e9n ellos forman parte. Al despreciar\u00adlo a \u00e9l, se est\u00e1n despreciando a ellos mismos. 57. un profeta no tiene honor: El dicho puede haber sido proverbial, pero identifica a Jes\u00fas como profeta. 58. no hizo: Mateo cambia el marcano \u00abno pudo hacer\u00bb (que sugiere un fra\u00adcaso involuntario) por \u00abno hizo\u00bb (que implica una decisi\u00f3n voluntaria y libre).<br \/>\n(Batey, R. A., \u00abIs not This the Carpenter?\u00bb, NTS 30 [1984] 249-58.)<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>El cap\u00edtulo que empieza con estos vers\u00edculos es notable por el n\u00famero de par\u00e1bolas que contiene. Nada menos que siete son las s\u00edmiles que el Jefe de la iglesia  tom\u00f3 del libro de la naturaleza, demostrando as\u00ed que para comunicar las verdades religiosas puede hacerse uso de todos los objetos de la creaci\u00f3n La par\u00e1bola del sembrador es susceptible de una aplicaci\u00f3n muy amplia. Constantemente se est\u00e1 cumpliendo \u00e1 nuestra vista, pues describe lo que acontece por  lo com\u00fan en todas las congregaciones.<br \/>\nHe aqu\u00ed las principales verdades que nos ense\u00f1a.<br \/>\n1. Que la tarea del predicador es an\u00e1loga \u00e1 la del sembrador.<br \/>\n\u00c1 semejanza del sembrador, el ministro del Evangelio debe sembrar buena semilla si desea cosechar frutos; debe sembrar la pura palabra de Dios, y no las  tradiciones de la iglesia, \u00f3 las doctrinas humanas. De lo contrario, por mucho que diga \u00f3 mucho que haga, sus trabajos ser\u00e1n est\u00e9riles.<br \/>\nA semejanza del sembrador, el ministro debe ser diligente, es decir no ha de ahorrar esfuerzos de ninguna clase ni desperdiciar ning\u00fan medio l\u00edcito para  promover el progreso de su causa. Es preciso que siembre en diversos lugares y siembre con esperanza, y que no se arredre ante ninguna dificultad-, ante  ning\u00fan obst\u00e1culo. \u00abEl que al viento mira,\u00bb dice la Escritura, \u00abnunca sembrar\u00e1.\u00bb Cierto es que el buen \u00e9xito no depende de un todo de su diligencia y esfuerzos,  mas sin diligencia y sin esfuerzos rara vez se logra \u00e9xito alguno.<br \/>\nEl ministro, como el sembrador, es incapaz de dar vida. Puede esparcir la semilla, mas no puede hacerla germinar con el poder de su palabra. Infundir el  principio vivificante es una prerrogativa que pertenece exclusivamente \u00e1 Dios. \u00abEl Esp\u00edritu es el que da la vida.\u00bbDios es quien da el crecimiento. Juan 6 2Sa 63:1  Cor. 3.7.<br \/>\n2. Que de varios modos puede o\u00edrse la palabra de Dios sin recibir provecho alguno.<br \/>\nAlgunos oyen predicar con descuido desatenci\u00f3n \u00e9 indiferencia. Aunque se les presente el hecho sublime de la pasi\u00f3n y muerte del Redentor, lo oyen todo con  la mayor frialdad como asunto que carece para ellos de inter\u00e9s. Las palabras penetran con rapidez en sus o\u00eddos mas el diablo parece arrebatarlas, y regresan al  hogar como si no hubieran o\u00eddo serm\u00f3n alguno. \u00a1Ay! por desgracia los oyentes de esa clase son muy numerosos. De ellos puede decirse como de los \u00eddolos de  la antig\u00fcedad, que tienen ojos, pero no ven; y o\u00eddos, pero no oyen. Salmo 135 2Sa 16:17.<br \/>\nOtros oyen predicar con verdadero placer, mas la impresi\u00f3n que en sus pechos hace la palabra es de corta duraci\u00f3n. Sus corazones, \u00e1 semejanza del terreno  pedregoso, producen tal vez una cosecha copiosa de deseos vehementes y nobles resoluciones ; mas ni unos ni otras tienen sus ra\u00edces en lo m\u00e1s profundo del  alma, y se marchitan tan luego como sobre ellos sopla el hurac\u00e1n de la persecuci\u00f3n \u00f3 de las tentaciones. Esa clase de oyentes tambi\u00e9n es muy numerosa.<br \/>\nOtros oyen predicar y aprueban todo lo que el orador sagrado dice, mas no reciben provecho alguno, \u00e1 causa de hallarse engolfados en los cuidados del  mundo. Quiz\u00e1 les agrade el Evangelio y deseen obedecerlo, mas no lo dejan producir fruto, porque otras cosas atraen sus afectos \u00e9 insensiblemente les llenan  el coraz\u00f3n. Conocen bien la verdad y tienen esperanza de ser alg\u00fan d\u00eda cristianos decididos; mas nunca llegan al punto de abandonarlo todo por amor de  Cristo. No se resuelven \u00e1 buscar primeramente el reino de Dios, y as\u00ed es que mueren en sus pecados.<br \/>\n3. Que solo hay un hecho que pruebe que se ha o\u00eddo la palabra con provecho. Ese hecho es el de dar fruto.<br \/>\nFruto decimos con referencia al del Esp\u00edritu. El arrepentimiento delante de Dios, la fe hacia nuestro Se\u00f1or Jesucristo, la santidad de vida, el h\u00e1bito de orar, la  caridad, la humildad, la elevaci\u00f3n de esp\u00edritu&#8211;he aqu\u00ed lo que prueba que la semilla de la palabra de Dios est\u00e1 produciendo debido efecto en nuestros  corazones. Si esos frutos no existen nuestra religi\u00f3n es vana, por mucho que sea lo que profesarnos creer y hacer.<br \/>\nEl punto \u00e1 que nos acabamos de referir es el m\u00e1s importante de la par\u00e1bola. Jam\u00e1s debemos contentarnos con una ortodoxia est\u00e9ril \u00f3 con la fr\u00eda profesi\u00f3n de  verdaderos principios teol\u00f3gicos, Preciso es que cuidemos de que el Evangelio que hemos abrazado produzca abundantes frutos en el curso de nuestras vidas.<br \/>\nEn esto consiste la verdadera religi\u00f3n. Con frecuencia debi\u00e9ramos repetir las siguientes palabras de Santiago: \u00abSed hacedores de la palabra, y no tan solamente  oyentes, enga\u00f1\u00e1ndoos \u00e1 vosotros mismos..<br \/>\nPara llegar al cielo se necesita algo m\u00e1s que concurrir \u00e1 la iglesia con regularidad todos los domingos, y o\u00edr con atenci\u00f3n  los sermones. Menester es que recibamos en nuestros corazones la palabra de Dios y la hagamos la potencia motriz de  nuestra conducta: menester es que esa palabra nos trasforme exteriormente y se manifieste en nuestros actos externos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\u2192 <span style=\"color:#008000\"><span class=\"bible\">Luc 5:1-3<\/span><\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>M51 La preposici\u00f3n \u03c0\u03b1\u03c1\u03ac generalmente designa movimiento hacia una posici\u00f3n junto a; as\u00ed que la \u00faltima parte de este vers\u00edculo debe traducirse: Jes\u00fas sali\u00f3 de la casa y se sent\u00f3 junto al lago. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Lit. <em>habiendo salido.<\/em> <\/p>\n<p> 13.1 Lit. <em>se sentaba.<\/em><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia Textual III Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Propone el Se\u00f1or diversas par\u00e1bolas: la del sembrador; la de la agricultura; la del grano de mostaza; la de la levadura; la del tesoro escondido; la del comerciante que busca perlas de mucho valor; la de la red echada en el mar; y el mismo Se\u00f1or por la mayor parte las explica. Pasa a predicar a su ciudad de Nazaret, y los de la ciudad se escandalizan, y no le reciben.<\/p>\n<p>1 a. Como era muy numeroso el pueblo que hab\u00eda concurrido, no pod\u00eda entrar todo en la casa en donde estaba Jes\u00fas; por esto su bondad y misericordia le sacaron fuera de ella hacia la orilla del mar de Galilea, para que todos con mayor libertad pudiesen acercarse a este hombre Dios, de cuya boca sal\u00edan palabras de vida eterna. San Jer\u00f3nimo.<\/p>\n<p>3 b. Comparaciones o semejanzas de cosas naturales. En esto se conformaba con el estilo del pa\u00eds: por otra parte quer\u00eda ocultar a los sabios presumidos y soberbios lo que por su misma ceguedad y altaner\u00eda no pod\u00edan o no quer\u00edan entender.<\/p>\n<p>5 c. MS. Lo al: lo mismo en los vv. 7 y 8.<\/p>\n<p>8 d. No todos ten\u00edan el don de la inteligencia necesaria para descubrir las verdades importantes que se ocultaban bajo el velo de estas figuras o expresiones enigm\u00e1ticas; y por esto convidaba el Se\u00f1or a los que no lo ten\u00edan, a que acudiesen a pedirlo a aquel, que, seg\u00fan San Juan (1,9) es la verdadera luz.<\/p>\n<p>9 e. Por uno.<\/p>\n<p>10 f. \u00bfY no de la manera clara e inteligible que usas con nosotros?<\/p>\n<p>11 g. MS. La fazienda.<\/p>\n<p>12 h. San Lucas dice: Aquello que piensa tener. Jesucristo usando de un modo proverbial, da a entender que al que tiene lo que debe tener, se le dar\u00e1 m\u00e1s y m\u00e1s, de manera que le sobre; y al que no lo tiene, se le quitar\u00e1 aun aquello poco que tiene, o que parece tener. Y as\u00ed a vosotros, les dice, disc\u00edpulos m\u00edos, que ten\u00e9is la fe y deseos de aprender sus verdades, se os dar\u00e1 un conocimiento m\u00e1s perfecto de sus misterios; mas a los que est\u00e1n fuera, por cuanto por culpa suya no creen en m\u00ed, como deb\u00edan, ni tienen deseo de aprender, se les quitar\u00e1 aun aquello poco que tienen, para que cada d\u00eda est\u00e9n m\u00e1s ciegos y entregados a su r\u00e9probo sentido.<\/p>\n<p>13 i. Teniendo la luz delante para ver, no quieren abrir los ojos.<\/p>\n<p>14 j. Porque no querr\u00e9is meditar lo que veis, y por vuestra culpa no lo entender\u00e9is.<\/p>\n<p>15 k. MS. Ca engordecido es el corazon de este pueblo.<\/p>\n<p>l. Esta ceguedad y sordera nac\u00edan de una voluntad corrompida, y de la elecci\u00f3n de su coraz\u00f3n lleno de malicia. Y este es el mayor castigo que el Se\u00f1or les dio, el que cerrasen los ojos, los o\u00eddos, y el coraz\u00f3n a la luz de la misma verdad que ten\u00edan presente. Las palabras de Isa\u00edas (6,9) est\u00e1n conformes a la versi\u00f3n de los LXX, y se cumplieron a la letra en los jud\u00edos del tiempo de Jesucristo.<\/p>\n<p>17 m. Los profetas y justos de la ley antigua.<\/p>\n<p>19 n. El misterio del Evangelio, y no pone atenci\u00f3n para entenderlo.<\/p>\n<p>o. El malo, esto es, el esp\u00edritu maligno. Este es el que fue sembrado, quiere decir; la figura de aquel grano que fue sembrado. Pues muchas veces t\u00f3 \u00e9inai, esse, vale tanto como significar, representar.<\/p>\n<p>21 p. MS. Fuera que es temperoso.<\/p>\n<p>22 q. MS. E la fazienda de este sieglo, \u00e9 el fallimiento de las riquezas afogan la palabra, \u00e9 no faze fructo.<\/p>\n<p>23 r. San Jer\u00f3nimo y San Atanasio entienden en estos tres frutos diferentes los tres estados de viudedad, virginidad y matrimonio. San Agust\u00edn atribuye el ciento por uno, a los santos m\u00e1rtires; el sesenta a las santas v\u00edrgenes; y el treinta al estado de los casados que viven santamente.<\/p>\n<p>25 s. MS. E sobre sembr\u00f3 ballico. El texto Griego: ziz\u00e1nion, ziza\u00f1a; y as\u00ed zizania es acusativo plural del griego latinizado zizanium, ii, y en lat\u00edn lolium. Es una yerba semejante a la avena, que se cr\u00eda junto al trigo, y le es muy nociva. En castellano joyo, o vallico, y tambi\u00e9n avena fatua.<\/p>\n<p>29 t. MS. Arr\u00e1nquedes el trigo de vuelta.<\/p>\n<p>31 u. MS. De la senap.<\/p>\n<p>32 v. San Hilario entiende en el grano de mostaza a Jesucristo, que fue entregado a la muerte por el pueblo judaico, y como sembrado en el campo, cuando su cuerpo fue sepultado en la tierra. Este creci\u00f3, y despu\u00e9s se elev\u00f3 sobre toda la gloria de los profetas que le precedieron. San Juan Cris\u00f3stomo y otros muchos int\u00e9rpretes lo entienden de la predicaci\u00f3n evang\u00e9lica, y del establecimiento de la fe, que de unos principios tan peque\u00f1os, y desde un rinc\u00f3n de la tierra se extendi\u00f3 por todo el mundo, y conquist\u00f3 todos los imperios.<\/p>\n<p>33 w. MS. Es todo lebdado. As\u00ed como la levadura estando esparcida por toda la masa, poco a poco la va mudando y convirtiendo en s\u00ed misma; del mismo modo la predicaci\u00f3n de los Ap\u00f3stoles y de sus santos sucesores mud\u00f3 y convirti\u00f3 todos los pueblos haci\u00e9ndoselos semejantes.<\/p>\n<p>35 x. Sal 77,2. Manifestar\u00e9 abiertamente los misterios de la salud de los hombres, y dem\u00e1s verdades sobrenaturales y escondidas a la raz\u00f3n.<\/p>\n<p>38 y. Los malos. Filii nequam, es frase hebrea por nequitiae. El Griego: t\u00f3u poner\u00f3u, mali, del maligno o del demonio.<\/p>\n<p>41 z. MS. E codr\u00e1n de su regno.<\/p>\n<p>a. Los que hacen la iniquidad, en el v. 38 se llaman filii nequam. Es una metonimia decir esc\u00e1ndalos por escandalosos, o que dan esc\u00e1ndalo. Otros por esc\u00e1ndalos entienden a los que apostatan de la fe; y por obradores de la iniquidad, a los que profanan la profesi\u00f3n cristiana con la corrupci\u00f3n de sus costumbres.<\/p>\n<p>43 b. Aquel a quien se ha concedido entender lo que oye, y atender a lo que se le dice.<\/p>\n<p>44 c. Esta par\u00e1bola nos ense\u00f1a, no solamente a despreciarlo todo por aplicarnos \u00fanicamente a la verdad del Evangelio, sino tambi\u00e9n a dar muestras de extraordinaria alegr\u00eda, figurada en la que mostr\u00f3 este hombre, cuando hall\u00f3 el tesoro. San Juan Cris\u00f3stomo.<\/p>\n<p>45 d. MS. Mercadero.<\/p>\n<p>e. De valor, de la mejor calidad.<\/p>\n<p>46 f. Estas buenas perlas pueden figurar, seg\u00fan San Jer\u00f3nimo, la ley y los profetas, y el conocimiento del Testamento Viejo; pero la perla de gran precio es el conocimiento del Salvador, y el misterio de su pasi\u00f3n y resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p>48 g. MS. En sus al\u00e7aderas.<\/p>\n<p>h. Todos los que no sirven para comer, ni son de alg\u00fan uso.<\/p>\n<p>51 i. El Griego: l\u00e9gei aut\u00f3is ho ies\u00f3us. Les dice Jes\u00fas. La Vulgata las sobrentiende.<\/p>\n<p>52 j. Escriba, o doctor en el Reino de los Cielos, que es la Iglesia, saca de su coraz\u00f3n lleno de tesoros y riquezas la doctrina y explicaci\u00f3n de los misterios del reino del Hijo de Dios, y por esta raz\u00f3n es llamado doctor. San Jer\u00f3nimo.<\/p>\n<p>k. MS. E uiedras. Las verdades del Nuevo Testamento confirmadas por el Viejo. San Hilario.<\/p>\n<p>54 l. Jesucristo naci\u00f3 en Bel\u00e9n, habitaba frecuentemente en Cafarna\u00fam, y se cri\u00f3 en Nazaret; por lo cual todas \u00e9stas eran llamadas sus ciudades. Ahora pas\u00f3 a Nazaret.<\/p>\n<p>55 m. San Justino determina la palabra faber, aplic\u00e1ndola al ejercicio de carpintero, y \u00e9sta es la opini\u00f3n m\u00e1s recibida del com\u00fan de los fieles. Estaban escandalizados de o\u00edr hablar a Jesucristo de una manera tan admirable, porque no le miraban sino como a un puro hombre, teni\u00e9ndole por hijo de un artesano. La envidia que reinaba en el fondo de su coraz\u00f3n les hac\u00eda interpretar de otro modo que deb\u00edan sus palabras y sus acciones; y su ceguedad no les daba lugar para que juzgasen de \u00e9l por su doctrina celestial y por sus milagros.<\/p>\n<p>n. \u00bfY no son parientes suyos? etc.<\/p>\n<p>56 o. Sus parientas. Santiago el menor y Jos\u00e9 eran hijos de Mar\u00eda, que se cree mujer de Cleof\u00e1s, y prima de Mar\u00eda, Madre de Jes\u00fas. Sim\u00f3n Cananeo; y Judas Tadeo. El nombre de hermano se toma en la Escritura de cuatro modos. Primeramente se dice de aquel que lo es por naturaleza, por haber nacido de los mismos padres: a este modo Jacob se llama hermano de Esa\u00fa. En segundo lugar se dice hermano, el que es del mismo pueblo y religi\u00f3n; y por este respecto se nombran hermanos todos los Hebreos (Dt 15,12) y los cristianos (Rom 9,3), cristianos (1Cor 5,11). En tercer lugar se llama hermanos, los parientes que eran de una misma familia: a este modo son llamados hermanos Abraham y Lot en el G\u00e9nesis (13,8). \u00daltimamente se da el nombre de hermanos a los que lo eran por afecto. As\u00ed el Se\u00f1or llam\u00f3 hermanos a sus Ap\u00f3stoles (Jn 20,17). En el tercer sentido se toma aqu\u00ed el nombre de hermanos y hermanas.<\/p>\n<p>57 p. Este era un proverbio com\u00fan entre los jud\u00edos, y con \u00e9l daban a entender, que muy rara vez se hace aprecio de aquellos que se conocieron en los m\u00e1s tiernos a\u00f1os; porque com\u00fanmente no se miran con estimaci\u00f3n las obras presentes de una persona, y acord\u00e1ndose de las travesuras de la primera edad, se miden por estas, y se desprecian aquellas. Pero esto no ten\u00eda lugar en Jesucristo, en cuya infancia no hubo cosa que no fuese perfect\u00edsima y digna de los mayores elogios.<\/p>\n<p>58 q. MS. Por la descreencia de ellos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas B\u00edblicas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [4] Sali\u00f3 de la casa de Judah para tambi\u00e9n buscar a Efray\u00edm.\n<\/p>\n<p><strong> [5] La orilla del mar es un tipo de las naciones a donde Efray\u00edm fue esparcido.\n<\/p>\n<p><strong> [6] Los rabinos Israelitas se sientan cuando ense\u00f1ana.\n<\/p>\n<p><strong> [1] El sembrador es Yahshua en lo literal, y Judah en la compresi\u00f3n alusiva, como la simiente que el siembra, o la Torah que viene del granero de Judah.\n<\/p>\n<p><strong> [2] Los verdaderos Israelitas escuchan la Torah de Moshiaj.\n<\/p>\n<p><strong> [3] Un falso entendimiento del mensaje correcto acerca de volver a reunir y restaurar ambas casas en un s\u00f3lo reino.\n<\/p>\n<p><strong> [4] \u00bfHa habido alguna vez alguien que se haya ofendido a causa del mensaje de las dos casas?\u00bfTe ha pasado a t\u00ed?\n<\/p>\n<p><strong> [5] Observa que los no creyentes y los desobedientes son reunidos y quitados primero, y no los creyentes que son reunidos despu\u00e9s de que hayan sido quitados los perdidos. Ora para ser dejado como No\u00e9 durante la Gran Tribulaci\u00f3n por venir.\n<\/p>\n<p><strong> [6] Hablando de la ense\u00f1anza pecaminosa de que YHWH es tres personas separadas, Yahshua dicho que ser\u00eda una ense\u00f1anza prevaleciente durante los \u00faltimos d\u00edas.\n<\/p>\n<p><strong> [7] Su ministerio completo y todo el Pacto Renovado son entregados en una manera que desvela lo oculto, o sod\/misterio.\n<\/p>\n<p><strong> [8] La Historia de Israel.\n<\/p>\n<p><strong> [1] B\u2019nai Israel\/ los hijos de Israel.\n<\/p>\n<p><strong> [2] Los burladores de la Torah, quienes reclaman ser salvos.\n<\/p>\n<p><strong> [3] Israel mezclada por toda la tierra.\n<\/p>\n<p><strong> [4] Israel.\n<\/p>\n<p><strong> [5] Los malignos ser\u00e1n quitados. No hay rapto aqu\u00ed.\n<\/p>\n<p><strong> [6] Referencia del Shem Tov: Un padre de hijos nacidos de nuevo nuevo de Israel, ense\u00f1a la verdad de la restauraci\u00f3n desde la perspectiva de ambos pactos.\n<\/p>\n<p><strong> [7] De ambos pactos.\n<\/p>\n<p><strong> [8] El lo pudo tener, pero no lo escogi\u00f3.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[12] A los ingratos a la gracia o beneficio de Dios se les quitar\u00e1 en castigo aun lo que han recibido. Luc 8, 18.[13] Si les propusiera la verdad desnuda la despreciar\u00edan, por eso les hablo en par\u00e1bolas; pero ni aun hacen caso de mi doctrina.[14] Is 6, 9.[35] Sal 78 (77), 2.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n<p>* Est\u00e1 impl\u00edcito. Los maestros religiosos se sentaban cuando quer\u00edan instruir a sus disc\u00edpulos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Versi\u00f3n Biblia Libre del NuevoTestamento<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aquel d\u00eda Jes\u00fas sali\u00f3 de la casa y se sent\u00f3 junto al mar. 13:1 Aquel d\u00eda sali\u00f3 Jes\u00fas de la casa y se sent\u00f3 junto al Mar 2:1-28 Y se le junt\u00f3 mucha gente; y entrando \u00e9l en la barca, se sent\u00f3, Luc 5:1-3. y toda la gente estaba en la playa. 3 Y les &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-mateo-131-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Mateo 13:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-24169","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24169","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24169"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24169\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24169"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24169"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24169"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}