{"id":24227,"date":"2022-06-20T08:55:31","date_gmt":"2022-06-20T13:55:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-mateo-141-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T08:55:31","modified_gmt":"2022-06-20T13:55:31","slug":"comentario-de-mateo-141-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-mateo-141-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Mateo 14:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>En aquel tiempo, Herodes el tetrarca oy\u00f3 la fama de Jes\u00fas<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/><span>14:1<\/span> \u2014 En aquel tiempo Herodes (Antipas, hijo de Herodes el Grande) el tetrarca (gobernador de Galilea y Perea) oy\u00f3 la fama de Jes\u00fas, 2 y dijo a sus criados: Este es Juan el Bautista; ha resucitado de los muertos, y por eso act\u00faan en \u00e9l estos poderes. \u2014 Otros dec\u00edan, \u201cEl\u00edas ha aparecido; y otros: Alg\u00fan profeta de los antiguos ha resucitado\u201d, <span>Luc 9:8<\/span>; no se pod\u00eda decir que El\u00edas hab\u00eda resucitado, pues no muri\u00f3, <span>2Re 2:11<\/span>. Durante su ministerio Juan no hab\u00eda hecho milagros (<span>Mat 10:41<\/span>), pero atormentado por su conciencia el supersticioso Herodes cre\u00eda que Juan hab\u00eda resucitado y que ahora, en la persona de Jes\u00fas, s\u00ed los hac\u00eda. <span>Luc 9:1-62<\/span>, \u201c9 Y procuraba verle\u201d, pero que sepamos no logr\u00f3 su prop\u00f3sito de verle hasta el d\u00eda de la crucifixi\u00f3n de Cristo, <span>Luc 23:1-12<\/span>.<\/p>\n<p \/>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Herodes.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 6:14-16<\/span>; <span class='bible'>Mar 8:15<\/span>; <span class='bible'>Luc 9:7-9<\/span>; <span class='bible'>Luc 13:31<\/span>, <span class='bible'>Luc 13:32<\/span>; <span class='bible'>Luc 23:8-12<\/span>, <span class='bible'>Luc 23:15<\/span>; <span class='bible'>Hch 4:27<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>el tetrarca.<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 3:1<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>La preocupaci\u00f3n de Herodes,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 14:1<\/span>, <span class='bible'>Mat 14:2<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>porqu\u00e9 Juan el Bautista fue decapitado,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 14:3-12<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Jes\u00fas se aparta a un lugar desierto,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 14:13<\/span>, <span class='bible'>Mat 14:14<\/span>,<\/p>\n<p>\n<b><i>donde alimenta a cinco mil hombres con cinco panes y dos peces,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 14:15-21<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Camina sobre el agua hacia a sus disc\u00edpulos,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 14:22-33<\/span>;<\/p>\n<p><b><i>Y llegando a Genesaret, sana a los enfermos cuando tocan el borde de su manto,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 14:34-36<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Juan el Bautista ya hab\u00eda sido asesinado (c\u00f3mo ocurri\u00f3, es registrado en los siguientes vers\u00edculos). Seg\u00fan Herodes, los milagros de Cristo eran tan sorprendentes que ellos s\u00f3lo pod\u00edan ser explicados como la obra de un profeta resucitado, tal vez Juan el Bautista.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Capitulo 14.<\/p>\n<p>Juicio de Herodes sobre la fama que tiene de Jes\u00fas, 14:1-2<br \/>\n(Mar 6:14-16; Luc 9:7-9).<br \/>\n1 Por aquel tiempo llegaron a Herodes el tetrarca noticias acerca de Jes\u00fas, 2 y dijo a sus servidores: Ese es Juan el Bautista, que ha resucitado de entre los muertos, y por eso obra en \u00e9l un poder milagroso.<\/p>\n<p>El Herodes del que se habla es Antipas, hijo de Herodes el Grande. Se le da el t\u00edtulo oficial de \u201ctetrarca,\u201d concedido por Augusto. Herodes es la forma que s\u00f3lo aparece en las monedas. Su gran ambici\u00f3n era el t\u00edtulo de rey, y a este fin se encamin\u00f3 a Roma. A veces se le da el t\u00edtulo gen\u00e9rico de \u201crey\u201d (Mc), o por halago, como lo hacen sus s\u00fabditos.<br \/>\nLe llegaron noticias de la fama de Jes\u00fas, pues \u201csu nombre se hab\u00eda hecho famoso\u201d (Mar 6:14) y la conmoci\u00f3n era grande en las multitudes 2. Esto produjo un fuerte impacto en Antipas, \u201cestando dudoso a causa de lo que algunos dec\u00edan\u201d de Jes\u00fas (Mc-Lc). Ante \u201clas fuerzas milagrosas que obraban en El,\u201d las gentes lo identificaban con uno de los \u201cantiguos profetas\u201d (Lc) o con Elias, que se le supon\u00eda vivo y se le esperaba en los d\u00edas mismos del Mes\u00edas 3.<br \/>\nAntipas era un claro y agudo neur\u00f3tico. Ten\u00eda la obsesi\u00f3n por el Bautista, al que hab\u00eda hecho degollar. Y ante la duda que las gentes ten\u00edan para identificar a Cristo y ante los milagros que hac\u00eda, no se le ocurri\u00f3 m\u00e1s que pensar en un muerto resucitado, que tendr\u00eda poderes preternaturales. No es que Antipas creyese en una transmigraci\u00f3n de almas. San Jer\u00f3nimo observaba ya que, cuando esto sucede, Cristo ten\u00eda m\u00e1s de treinta a\u00f1os 4. Pero, en su neurosis, lo identific\u00f3 con el Bautista, sobre todo por \u201cmilagros\u201d 5. Y Lc a\u00f1ade que desde entonces deseaba \u201cverle\u201d (Luc 23:8). Pero Antipas \u201ctem\u00eda\u201d al Bautista (Mar 6:19). La frase tan rotunda de \u201c\u00e9ste es el Bautista resucitado,\u201d admitir\u00eda la traducci\u00f3n de \u201cdebe de ser\u201d 6. Pero su neurosis tambi\u00e9n admite su aturdida identificaci\u00f3n. Y era afirmaci\u00f3n reiterada: \u201cdec\u00eda\u201d (\u03ad\u03bb\u03b5\u03b3\u03b5\u03bd).<\/p>\n<p>La muerte del Bautista,Mar 14:3-12 (Mar 6:17-29; Luc 3:19-20).<br \/>\n3 Pues Herodes hab\u00eda hecho prender a Juan, le hab\u00eda encadenado y puesto en la c\u00e1rcel por causa de Herod\u00edas, la mujer de Filipo, su hermano; 4 porque Juan le dec\u00eda: No te es l\u00edcito tenerla. 5 Quiso matarle, pero tuvo miedo de la muchedumbre, que le ten\u00eda por profeta. 6 Al llegar el cumplea\u00f1os de Herodes, bail\u00f3 la hija de Herod\u00edas ante todos, 7 y tanto le gust\u00f3 a Herodes, que con juramento le prometi\u00f3 darle cuanto le pidiera, 8 y ella inducida por su madre: Dame &#8211; le dijo -, aqu\u00ed, en la bandeja, la cabeza de Juan el Bautista. 9 El rey se entristeci\u00f3, mas por el juramento hecho y por la presencia de los convidados orden\u00f3 d\u00e1rsela, 10 y mand\u00f3 degollar en la c\u00e1rcel a Juan el Bautista, 11 cuya cabeza fue tra\u00edda en una bandeja y dada a la joven, que se la llev\u00f3 a su madre. 12 Vinieron sus disc\u00edpulos, tomaron el cad\u00e1ver y lo sepultaron, yendo luego a anunci\u00e1rselo a Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Herodes Antipas era hijo de Herodes el Grande y su mujer samaritana Malthake 7. A la muerte de su padre, Augusto le nombra tetrarca de Galilea y Perca, aunque parece que su influjo llegase tambi\u00e9n a la Dec\u00e1polis (Mar 5:20; Mar 7:31; Mat 4:25). Se posesion\u00f3 de su tetrarqu\u00eda a los diecisiete a\u00f1os. Su car\u00e1cter era ap\u00e1tico, falto de energ\u00eda 8, sensual y lleno de doblez. Jesucristo mismo le llamar\u00e1 \u201czorra\u201d (Luc 13:32). Era adem\u00e1s adulador con Roma, pues en honor de Tiberio levant\u00f3 la ciudad de Tiber\u00edades, lo mismo que la de Livia-Julia en honor de la mujer de Tiberio. De los mismos relatos evang\u00e9licos sobre que Cristo fuese el Bautista resucitado, da la impresi\u00f3n de haber sido un hombre de fuerte fondo neur\u00f3tico. \u201cParece que ten\u00eda una buena parte de temperamento supersticioso y fant\u00e1stico\u201d 9. Por razones pol\u00edticas, para garantizar sus fronteras de las incursiones de los nabateos, se cas\u00f3 con la hija del rey de los mismos, Aretas IV.<br \/>\nPero el a\u00f1o 28 Antipas hace un viaje a Roma para ver a Tiberio; ante el que gozaba de prestigio, por ser su esp\u00eda confidencial de los magistrados romanos en Oriente. All\u00ed conoci\u00f3 a Herod\u00edas. Esta era hija del asmoneo Arist\u00f3bulo y de \u201dMarianme, la hija del sumo sacerdote Sim\u00f3n.\u201d 10 Herod\u00edas estaba casada con un hijo de Herodes el Grande, llamado Filipo, distinto del otro hom\u00f3nimo que recibi\u00f3 la tetrarqu\u00eda de Tracon\u00edtide e Iturea 11.<br \/>\nEste Herodes-Filipo viv\u00eda una vida oscura y sin aspiraciones en las cercan\u00edas de Roma, ya que Antipas lo visita, cuando va a Roma, en el camino 12. Josefo dice de \u00e9l que era hombre \u201camante de la tranquilidad\u201d 13. Antipas conoci\u00f3 all\u00ed a Herod\u00edas, mujer de Filipo. Y uni\u00e9ndose la ambici\u00f3n en ella, que no soportaba la vida oculta de su marido, y la pasi\u00f3n en Antipas por Herod\u00edas, se acord\u00f3 la uni\u00f3n ilegal y el llevar con ellos a la hija de Herod\u00edas, llamada Salom\u00e9 14. Para esto se puso como condici\u00f3n a Herodes repudiar a su mujer leg\u00edtima, la hija de Aretas IV, rey de los nabateos I5.<br \/>\nLa presencia de Antipas y Herod\u00edas en la tetrarqu\u00eda trajo el esc\u00e1ndalo. El adulterio de Antipas iba abiertamente contra la Ley, que prohib\u00eda estas uniones incestuosas (Lev 18:16; Lev 20:21).<br \/>\nEl rumor popular encontr\u00f3 una voz especialmente representativa. Si \u00e9ste tem\u00eda a la polic\u00eda de Herodes, la voz apost\u00f3lica del Bautista son\u00f3 repetidas veces (\u03b5\u03bb\u03b5\u03b3\u03b5\u03bd) contra aquel adulterio. Antipas tem\u00eda un levantamiento popular, pero tambi\u00e9n tem\u00eda el gran prestigio del Bautista, que incluso recoge el historiador jud\u00edo Josefo 16. En los manejos de primera hora contra el Bautista estaba ya Herod\u00edas, \u201cque le odiaba y quer\u00eda matarle, pero no pod\u00eda\u201d (Mc) por temor al pueblo.<br \/>\nHubo una segunda fase, que no se matiza en los evangelios, en la que fue encarcelado. El Bautista fue encarcelado, precisa Lc, \u201cpor lo de Herod\u00edas. y por todo lo malo que hab\u00eda hecho\u201d Antipas, y que el Bautista censuraba. Esta prisi\u00f3n fue en el palacio-fortaleza que ten\u00edan los Herodes en Maqueronte, en la Transjordania, sobre el mar Muerto 17. Sus ruinas se conservan actualmente bajo el nombre de Mekawer 18.<br \/>\nNo se dice el tiempo que haya durado esta prisi\u00f3n, que debi\u00f3 de ser relativamente atenuada. Mc (Lev 6:20) tiene un pasaje propio y con especial dificultad, y para \u00e9l se remite al lugar correspondiente del Comentario 19.<br \/>\nPero la oportunidad para la muerte del Bautista fue bien calculada por Herod\u00edas. Lleg\u00f3 el d\u00eda natalicio &#8211; \u00bfaniversario de \u00e9l o de exaltaci\u00f3n al trono? -. Es sabido que los pr\u00edncipes herodianos celebraban estos aniversarios 20. Debe de ser el de su nacimiento 21.<br \/>\nFue en un suntuoso banquete al oscurecer (\u03b4\u03b5i\u03c0\u03bd\u03bf\u03bd) 22, al que fueron invitados los \u201cnotables\u201d de sus estados. En \u00e9l bail\u00f3 la hija de Herod\u00edas, Salom\u00e9 23. La expresi\u00f3n bail\u00f3 \u201cen medio\u201d (\u03b5\u03bd \u03c4\u03c6 \u03bc\u03ad\u03c3\u03b9\u03b7) de la concurrencia 24 es una f\u00f3rmula griega que indica p\u00fablicamente 25. Si es en la sala del convite, no se dice. No era desconocido en Oriente, al final de los banquetes, las presencia de bailarinas de profesi\u00f3n, en ocasiones con bailes licenciosos. San Ambrosio, bas\u00e1ndose en estas costumbres, piensa que tal ser\u00eda este baile 26. En la antig\u00fcedad semita no eran bailes de sociedad, sino representaciones coreogr\u00e1ficas de situaciones, que, en principio, pod\u00edan ser muy dignas 27. Pero en este ambiente es muy f\u00e1cil suponer la licencia. Un caso semejante, actual, presenciado por \u00e9l mismo en la regi\u00f3n de Merdj Ayun, lo cuenta Dalman. Despu\u00e9s del banquete, en el que comieron separados hombres y mujeres, se reunieron todos en una sala, en la que la joven hija de la casa realiz\u00f3 una serie de danzas dignas 28.<br \/>\nLa escena agrad\u00f3 a todos, m\u00e1xime en aquel ambiente, y Antipas, en la euforia del mismo, \u201cjur\u00f3\u201d dar a Salom\u00e9 lo que le pidiese. \u201cSali\u00f3\u201d a consultar con su madre, indicio acaso de la separaci\u00f3n en salas de hombres y mujeres. Y \u00e9sta le manda pedir la cabeza del Bautista. El juramento de Antipas, \u201caunque sea la mitad de mi reino,\u201d es frase b\u00edblica (Est 5:3; cf. 1Re 13:8). La frase de \u201cJuan el Bautista\u201d en labios de Salom\u00e9 no es improbable. As\u00ed habla de \u00e9l Josefo 29. Antipas se \u201centristeci\u00f3,\u201d pero cedi\u00f3 al \u201cjuramento\u201d 30 ante los convidados. Se cumpli\u00f3 la sentencia. Josefo dice que \u201cfue muerto\u201d en Maqueronte 31.<br \/>\nSe mand\u00f3 traer la cabeza del Bautista. \u00bfSe la trajo a la misma sala para que se viese el cumplimiento de la orden? Salom\u00e9 la llev\u00f3 a su madre. San Jer\u00f3nimo recoge que Herod\u00edas le sac\u00f3 la lengua y la pinchaba con aguij\u00f3n 32, como hizo Fulvia con la lengua de Cicer\u00f3n. Para unos es una leyenda, para otros una realidad calcada en el ambiente romano en el que hab\u00eda vivido Herod\u00edas. Ni son desconocidos casos semejantes de pedir en banquetes la venganza de alguna v\u00edctima. A Jerjes, el d\u00eda que celebraba el aniversario de su nacimiento, la reina Amestris le pidi\u00f3 la cabeza de su rival, que era su misma cu\u00f1ada, y el rey accedi\u00f3 33. Casos semejantes se cuentan de Cat\u00f3n por Cicer\u00f3n 34 y Plutarco 35. Esta escena para Antipas y Herod\u00edas, que hab\u00edan vivido en Roma 36, no debi\u00f3 de ser desconocida.<br \/>\nLa psicolog\u00eda de maldad de Herod\u00edas contra el Bautista recuerda y es explicada por la conducta y odio feroz de Jezabel contra el profeta Elias (1Re 18:2v) y contra Nabot (1 Re 21, Iv). Acaso la tradici\u00f3n quiso subrayar este paralelo.<br \/>\nContra el valor hist\u00f3rico de este pasaje se ha hecho ver la discrepancia de motivos que sobre la muerte del Bautista alegan los evangelistas y Josefo. Mientras los evangelistas alegan el \u201cincesto\u201d y la acusaci\u00f3n del Bautista por \u201ctodo lo malo que hab\u00eda hecho\u201d Antipas (Lc), Josefo alega un motivo pol\u00edtico: tem\u00eda que el prestigio del Bautista pudiese provocar una insurrecci\u00f3n, con las consecuencias a derivarse para \u00e9l; por eso quiso \u201cprevenir\u201d 37.<br \/>\nSin embargo, un cr\u00edtico de la categor\u00eda de Sh\u00fcrer reconoce que, entre estos motivos alegados, \u201cambos datos no se excluyen\u201d 38. Si en el \u00e1nimo de Herod\u00edas tuvo que pesar la censura de su adulterio, en el de Antipas hubo de pesar fundamentalmente el aspecto pol\u00edtico, que pod\u00eda venir sobre \u00e9l del influjo del Bautista sobre las turbas. Y si a Josefo, como historiador de un pueblo, le interesa m\u00e1s este aspecto pol\u00edtico, al enfoque religioso de los evangelios le interesaba m\u00e1s destacar el aspecto moral. Aspecto que, por otra parte, era el \u00fanico que pod\u00eda alegarse ante el pueblo para justificar su conducta. Si este aspecto m\u00e1s personal del adulterio pareciera sospechoso, entonces, \u201cseg\u00fan este criterio, ser\u00eda preciso suprimir la mayor parte de las historias herodianas que relata Josefo, ya que en ellas las mujeres y sus intrigas juegan un papel tan activo.\u201d 39<br \/>\nCuando se enteraron los \u201cdisc\u00edpulos\u201d del Bautista (cf. Mat 11:2.7; Luc 7:18; Jua 1:53), recogieron el cad\u00e1ver y lo pusieron en un sepulcro. Seg\u00fan costumbre jud\u00eda, los cuerpos de los ajusticiados por las autoridades jud\u00edas deb\u00edan ser colocados en fosas comunes, propiedad de los tribunales 40. Pero no era \u00e9ste el caso del Bautista. Y la autoridad romana, y Antipas era pr\u00edncipe vasallo de Roma, sol\u00eda conceder los cad\u00e1veres de los ajusticiados a sus familiares para su enterramiento 41. El mismo afecto parad\u00f3jico de Antipas por el Bautista justificar\u00e1 este favor postumo. Tampoco Pilato neg\u00f3 a Jos\u00e9 de Arimatea el cuerpo de Cristo para enterrarlo. Una tradici\u00f3n recogida por San Jer\u00f3nimo dice que sus reliquias fueron primeramente sepultadas en Sebastie, Samar\u00eda 42, y en donde, seg\u00fan Teodoreto, habr\u00edan sido arrojadas al fuego por los paganos 43. La historicidad del hecho es incuestionable. El pueblo consider\u00f3 castigo de Dios la destrucci\u00f3n del ej\u00e9rcito de Antipas por las tropas de Aretas, el 36 d.C., por esta muerte. La raz\u00f3n pol\u00edtico-religiosa que dice Josefo 43 es previsoramente l\u00f3gica en Antipas. Aparte de que el hecho hab\u00eda de trascender, se cita en Lc a \u201cJuana, mujer de Juza, administrador\u201d (\u03b5\u03c0\u03b9\u03c4\u03c1\u03cc\u03c0\u03bf\u03c5) de Antipas (Luc 8:3). Sin duda, una posible \u201cfuente\u201d m\u00e1s de los hechos.<\/p>\n<p> c) Primera multiplicaci\u00f3n de los panes,Luc 14:13-21 (Mar 6:30-46; Luc 10:17;<br \/>\nJua 6:1-15). Cf. Comentario a Jua 6:1-15.<br \/>\n13 A esta noticia Jes\u00fas se alej\u00f3 de all\u00ed en una barca a un lugar desierto, y, habi\u00e9ndolo o\u00eddo las muchedumbres, le siguieron a pie desde las ciudades. 14 Al desembarcar vio una gran muchedumbre, y se compadeci\u00f3 de ella, y cur\u00f3 a todos sus enfermos. 15 Llegada la tarde, se le acercaron los disc\u00edpulos dici\u00e9ndole: Despide, pues, a la muchedumbre para que vayan a las aldeas y se compren alimentos. 16 Jes\u00fas les dijo: No hay por qu\u00e9 se vayan; dadles vosotros de comer. ! 7 Pero ellos le respondieron: No tenemos aqu\u00ed sino cinco panes y dos peces. ! 8 El les dijo: Tra\u00e9dmelos ac\u00e1. 19 Y, mandando a la muchedumbre que se recostara sobre la hierba, tom\u00f3 los cinco panes y los dos peces y, alzando los ojos al cielo, bendijo y parti\u00f3 los panes y se los dio a los disc\u00edpulos, y \u00e9stos a la muchedumbre. 20 Y comieron todos y se saciaron, y recogieron de los fragmentos sobrantes doce cestos llenos, 21 siendo los que hab\u00edan comido unos cinco mil, sin contar las mujeres y los ni\u00f1os.<\/p>\n<p>Los cuatro evangelistas dan este relato. Se estudia en Jn. Aqu\u00ed se destacan algunos elementos.<br \/>\nMc-Lc lo vinculan a la vuelta de los disc\u00edpulos de su misi\u00f3n y muerte del Bautista; Mt, a la muerte de \u00e9ste; Jn lo inserta en la actividad galilaica de Cristo. Mc-Lc acaso lo sit\u00faan evocado por un mayor agudizamiento de la fama de Jes\u00fas con la misi\u00f3n de los disc\u00edpulos.<br \/>\nEn la perspectiva literaria de Mt, Cristo se retira en barca a un lugar desierto a causa de la noticia de la muerte del Bautista; Mc-Lc se fijan m\u00e1s en otro aspecto, sin excluir \u00e9ste: un descanso despu\u00e9s de la actividad en la que debieron de tener un \u00e9xito de cierto volumen; reactiv\u00e1ndose la fama de Cristo misional, van a un lugar desierto, cerca de Betsaida (Lc).<br \/>\nBetsaida Julias hab\u00eda sido embellecida por el tetrarca Filipo 44 y pertenec\u00eda a su territorio de la Gaulan\u00edtide (el actual Dejaulam). El intento de Lc es citar la ciudad m\u00e1s destacada como punto de orientaci\u00f3n para sus lectores \u00e9tnico-cristianos, ya que Cristo iba buscando \u201cun lugar desierto\u201d (Mt-Mc) &#8211; y los alrededores de Betsaida son regi\u00f3n des\u00e9rtica 45 -, pues buscaba un lugar de reposo para sus disc\u00edpulos.<br \/>\nLa \u201cmultitud\u201d que oy\u00f3 esto y que le iba a buscar deb\u00eda de ser en gran parte de gentes que se iban concentrando all\u00ed para ir a la muy cercana Pascua, en caravanas, a Jerusal\u00e9n. Acaso estas gentes se encontraron en Cafarna\u00fam, centro caravanero para ir a Jerusal\u00e9n por el valle del Jord\u00e1n, evitando as\u00ed las molestias de ir por Samar\u00eda. De Cafarna\u00fam a Betsaida hay a pie 10 kil\u00f3metros.<br \/>\nSe explica. Cristo iba en barca. Un retraso por coloquio o con viento en contra permiti\u00f3 a las gentes llegar a aquella zona antes que El.<br \/>\nHubo curaciones. Mc dir\u00e1 que se compadeci\u00f3 de ellos porque \u201cestaban como ovejas sin pastor,\u201d frase de evocaci\u00f3n b\u00edblica (Eze 34:5), que aqu\u00ed tiene su aplicaci\u00f3n por estar a merced del farise\u00edsmo y sin la ense\u00f1anza del verdadero Pastor (Ez c.34).<br \/>\nMt pone \u201checha la tarde,\u201d mientras Lc dice que el \u201cd\u00eda comenzaba a declinar.\u201d Esto parecer\u00eda indicar el momento preciso de la hora, pero posiblemente no es m\u00e1s que un modismo aramaico (natah hayyon). Es el substrato que le da F. Delitzsch en su \u03bd. \u03a4. hebreo, y que no significa m\u00e1s que el espacio que va desde el medio d\u00eda hasta la puesta del sol (Jer 6:4) 46. Aqu\u00ed est\u00e1 en funci\u00f3n del tiempo necesario para poder ir a proveerse de v\u00edveres y alojamientos (Mc). Lo que no se dice ni se niega es que pudiesen quedar, en algunos, peque\u00f1as provisiones de repuesto, de lo que hubiesen llevado, pero que era insuficiente en absoluto para resolver el problema de su abastecimiento. Lo improvisado de la ida y la prolongaci\u00f3n de la ense\u00f1anza hab\u00eda terminado con unos v\u00edveres o totalmente en muchos, o con lo elemental en casi todos. La expresi\u00f3n que Mc-Lc usan: para que puedan ir a proveerse a \u201clos campos.,\u201d tiene frecuentemente, en el A.T. y en los LXX, el sentido de peque\u00f1os villorrios, en contraposici\u00f3n a las ciudades (Mar 5:14; Mar 6:56).<br \/>\nEste es el momento elegido por Cristo para la multiplicaci\u00f3n de los panes. Su comentario se hace en Jua 6:1-15.<br \/>\nUna indicaci\u00f3n cronol\u00f3gica complementaria a la Pascua es que Jes\u00fas manda que se \u201csentasen\u201d sobre la \u201chierba\u201d \u201cverde\u201d (Mc), y que Jn matiza a\u00fan m\u00e1s, \u201cmucha hierba verde.\u201d \u201cEstas condiciones no se realizan en la ribera del Lago m\u00e1s que desde la mitad de marzo hasta abril.\u201d 47 Estaban recostados en grupos de 50 y 100; la frase usada por Mc evoca los arriates de un jard\u00edn 48 y pod\u00eda ser una buena base de recuento.<br \/>\nSe destaca en los tres sin\u00f3pticos que Cristo \u201celev\u00f3 los ojos al cielo.\u201d Lo omite Juan, probablemente por raz\u00f3n tipol\u00f3gica. Este gesto de Cristo era frecuente en su oraci\u00f3n (Jua 11:41.42; Jua 17:1). En cambio, no era usual en las costumbres rab\u00ednicas. Rab\u00ed Ismael bar Jos\u00e9 (c.180) dec\u00eda: \u201cLa regla es que el que ora ha de tener los ojos bajos y el coraz\u00f3n elevado al cielo.\u201d 49<br \/>\nLos tres sin\u00f3pticos ponen por \u201cbendecir\u201d la palabra propia (\u03b5\u03cd\u03bb\u03bf\u03b3\u03ad\u03c9), pero Jn, en este mismo lugar, pone, para lo mismo, \u201cdar gracias\u201d (\u03b5\u03cd\u03c7\u03b1\u03c1\u03b9\u03c3\u03c4\u03ad\u03c9). En cambio, los sin\u00f3pticos en la segunda multiplicaci\u00f3n de los panes ponen \u201cdar gracias.\u201d Esto hace ver que lo usan como sin\u00f3nimo, sin que haya que suponerse con ellas una previa acci\u00f3n de gracias a la bendici\u00f3n, o \u00e9sta hecha en forma de acci\u00f3n de gracias. La costumbre rab\u00ednica hab\u00eda establecido que no se comiese o bebiese sin bendecir los alimentos, pues equival\u00eda a un pecado de infidelidad 50. Las f\u00f3rmulas sol\u00edan comenzar: \u201cAlabado se\u00e1is, Yahv\u00e9, nuestro Dios, rey del mundo.\u201d 51. Y El mismo lo \u201cparti\u00f3\u201d y se lo \u201cdio\u201d a los disc\u00edpulos para repartirlo a la muchedumbre. \u00bfEl milagro se hizo en las manos de Cristo o en la de los disc\u00edpulos? Acaso lo primero supusiese un incesante e inacabable ir y venir a Cristo.<br \/>\nEl milagro fue tan abundante, que todos se \u201csaciaron\u201d (\u03ad\u03c7\u03bf\u03c1\u03c4\u03ac\u03c3\u03b8\u03b7\u03c3\u03b1). \u03a5 \u201crecogieron\u201d doce cestos sobrantes. Era uso jud\u00edo recoger, despu\u00e9s de las comidas, los trozos de comida ca\u00eddos a tierra 52. El \u201ccesto\u201d (\u03c7\u03cc\u03c6\u03af\u03bd\u03bf\u03c2) era el que usaban las gentes r\u00fasticas 53. Estaban hechos de peque\u00f1as ramas de sauce 54. Este era el tipo de bagaje ordinario jud\u00edo en sus desplazamientos. Juvenal dec\u00eda de ellos que su ajuar era el \u201cc\u00f3fino\u201d y el heno 55. Y por su uso habitual, Marcial los llama \u201ccist\u00edferos\u201d 56. En estos \u201cc\u00f3finos\u201d de las gentes o de los ap\u00f3stoles se recogi\u00f3 el sobrante. El milagro se constataba bien: las sobras eran m\u00e1s que la materia de cinco panes para el milagro.<br \/>\nEn el trasfondo de este hecho est\u00e1 la evocaci\u00f3n de Mois\u00e9s, viniendo a ser ello una \u201ctipolog\u00eda\u201d de esta obra de Cristo. A las gentes que no tienen qu\u00e9 comer en el desierto (Num 11:13.14), Mois\u00e9s, con su oraci\u00f3n, logra el man\u00e1. En esta \u00e9poca se esperaba que el Mes\u00edas saliese del \u201cdesierto,\u201d y aparecieron por entonces varios pseudomes\u00edas, que llevaban las gentes al desierto, donde las promet\u00edan se\u00f1ales prodigiosas y de donde saldr\u00edan triunfadores. Josefo cuenta estos casos, sus nombres y su fin desastrado 57.<br \/>\nIgualmente, en los d\u00edas mesi\u00e1nicos, como renovaci\u00f3n de los d\u00edas del desierto, se esperaba una lluvia perpetua de man\u00e1 58.<br \/>\nTodo esto pod\u00eda provocar una explosi\u00f3n de entusiasmo mesi\u00e1nico en torno a Cristo, y que Jn relata; quisieron proclamarle rey: el Mes\u00edas-Rey que por entonces se esperaba 59. La Pascua estaba pr\u00f3xima, las caravanas a la Ciudad Santa a punto. Quisieron venir para, seguramente, llevarle a su frente a Jerusal\u00e9n y proclamarle Rey-Mes\u00edas en el templo, como se lee en algunos escritos rab\u00ednicos que hab\u00eda de ser 60. Pero Cristo despach\u00f3 a las turbas y disc\u00edpulos, para que no se dejasen contagiar de aquel mesianismo pol\u00edtico, que no era el aut\u00e9ntico, ni la hora de su plena proclamaci\u00f3n, y El mismo se march\u00f3 \u201csolo\u201d a un monte a hacer oraci\u00f3n\u201d (Mt-Mc). La oraci\u00f3n de Cristo se registra varias veces en los evangelios 61.<br \/>\nDe una manera sencilla se cuenta uno de los portentos de Cristo. Las teor\u00edas racionalistas se desbaratan unas a otras para explicarlo 62.<br \/>\n\u201cAunque a\u00fan no sea la Eucarist\u00eda, este pan milagroso es evidentemente su figura y preparaci\u00f3n, como lo han pensado los Padres y tambi\u00e9n los mismos evangelistas. Tal se ve al comparar los t\u00e9rminos con los que describen esta distribuci\u00f3n solemne y los de la Cena (Mat 26:26) y Jn (c.6), que une a este milagro el discurso sobre el \u201cPan de vida\u201d 63. Donde esta tipolog\u00eda est\u00e1 m\u00e1s acusada es en Jn.<br \/>\nAutores modernos han presentado a prop\u00f3sito de este milagro un problema que es interesante registrar. En el tema de la multiplicaci\u00f3n de los panes se quiere ver un trasfondo, que ser\u00eda un movimiento pol\u00edtico para proclamar rey a Cristo.<br \/>\nEsto en Jn es claro (Jua 6:14.15). Como efecto del milagro &#8211; y probablemente de toda la fama de Cristo -, surgi\u00f3 este movimiento del milagro de Cristo multiplicador del pan -\u201cman\u00e1\u201d &#8211; y en un lugar \u201cdesierto,\u201d lo que evocaba sobre El no s\u00f3lo ser otro Mois\u00e9s, sino el Mes\u00edas esperado. Pero todo est\u00e1 en c\u00f3mo se plantee esto. Se alegan, entre otras, las siguientes y principales razones.<br \/>\nEn Mc (Jua 6:31), que es el relato inmediatamente anterior a la multiplicaci\u00f3n de los panes, Cristo se retira a un lugar solitario con los disc\u00edpulos, \u201cpara descansar un poco\u201d (Mar 6:31a), y, en el segundo hemistiquio, se lee: \u201cpues eran muchos los que iban y ven\u00edan\u201d (Mar 6:31) a donde estaban antes del retiro (Mar 9:32). Pero la gente se dio cuenta de su marcha y les \u201csiguieron\u201d (Mt-Lc), incluso se les \u201cadelantaron\u201d (Mc) cuando iban a este lugar de descanso. \u00bfA qu\u00e9 iba esta gente? \u00bfA qu\u00e9 se deb\u00eda esta concentraci\u00f3n? Se piensa por autores recientes que en un posible movimiento pol\u00edtico en torno a Cristo. Se habr\u00eda visto en El, a trav\u00e9s de su fama, un posible caudillo mesi\u00e1nico. Que algo de esto pod\u00eda estar latente es posible, pues la resoluci\u00f3n de hacerlo rey, que se lee en Jn (Mar 6:14.15), fue el chispazo final de un ambiente ante aquel milagro. Pero pensar en que iban all\u00ed en plan de tramar esta conspiraci\u00f3n, no parece lo m\u00e1s probable. Pues Cristo, al ver a las multitudes, \u201cse conmovi\u00f3 por ellos\u201d (Mt-Mc), y \u201ccur\u00f3 a sus enfermos\u201d (Mt), y \u201ccomenz\u00f3 a ense\u00f1arles muchas cosas\u201d (Mc), que fue hablarles del reino de Dios (Lc). Si Cristo supusiese que en las visitas anteriores &#8211; \u201diban y ven\u00edan y ni para comer ten\u00edan tiempo\u201d (Mar 6:3Ib) &#8211; se tratase de hablar acaso con los ap\u00f3stoles o de ir a verle para, con las impresiones recogidas, armar un complot pol\u00edtico-mesi\u00e1nico, El, que para evitar esto despu\u00e9s de la multiplicaci\u00f3n de los panes, aleja a las turbas y ap\u00f3stoles, y marcha El solo a un monte, no parece que se les hubiese puesto de antemano a tiro, sobre todo con un milagro tan llamativo. Otra cosa es que, a causa de su fama, hubiese pasado esto por la mente de muchas gentes, como en otras ocasiones pas\u00f3 (Mat 12:23), y precisamente a causa de un milagro (Mat 12:23), y otra muy distinta el que esas idas y venidas supusiesen una ida en plan de complot pol\u00edtico. Su ida se explica muy bien, como en otras ocasiones, m\u00e1s que por o\u00edr la doctrina, por la esperanza y provecho de sus milagros, que es precisamente lo que se dice en Juan a estas gentes que buscan a Cristo despu\u00e9s de la multiplicaci\u00f3n de los panes (Jua 6:26.28).<br \/>\nPara sostener esta hip\u00f3tesis se trata de confirmarla con otros datos. En Mc se dice que el n\u00famero de personas alimentadas era de \u201c5.000 hombres.\u201d De donde se deduce que eran precisamente s\u00f3lo hombres los que iban para un complot, ya que en Mt (Jua 14:21), pues Lc tiene una frase gen\u00e9rica, se a\u00f1ade: \u201csin mujeres y ni\u00f1os.\u201d Para eliminar esto se puede decir que la frase podr\u00eda, en absoluto, querer decir que eran s\u00f3lo hombres. Podr\u00eda encontrar esto aparente apoyo en Jn, en donde se dice que, para el milagro, se acomodaron los hombres (Jua 6:10). Y luego del milagro se dice: \u201cviendo los hombres el milagro que hab\u00eda hecho\u201d (v.14), quieren venir para hacerle rey. Si la segunda vez es l\u00f3gico que fuesen los hombres solos, la primera vez \u201chombres\u201d puede ser un nombre gen\u00e9rico por gentes, o porque, conforme a las costumbres orientales, estaban separados hombres y mujeres con ni\u00f1os. Pues al desembarcar vio \u201cmucha gente\u201d (Mc) y \u201ccur\u00f3 a sus enfermos,\u201d y \u201cgentes\u201d est\u00e1 normalmente por una multitud de todo tipo de personas de ambos sexos. Ni es cre\u00edble que fuesen para ser curados s\u00f3lo los \u201chombres.\u201d<br \/>\nTambi\u00e9n, para esto, se interpreta la frase que al verlos los acogi\u00f3, porque \u201cestaban como ovejas sin pastor,\u201d en el sentido de que necesitaban un jefe o general, sentido que, en ocasiones, tiene la frase (Num 27:16v). Pero es incre\u00edble que los evangelistas la utilicen en este sentido aplic\u00e1ndola al reino espiritual de Cristo. Y Lc, que es el que la cita, la interpreta, precisamente, por hablarles del reino de Dios (Luc 9:11). Estaban desamparadas de la verdadera doctrina del Buen Pastor (Eze 34:5v; Jn 10, Iv).<br \/>\nEn cambio, es probable que Cristo despidi\u00f3 a las turbas y \u201cforz\u00f3\u201d (Mt-Mc) a embarcarse a los ap\u00f3stoles porque deb\u00edan de estar a punto de unirse al movimiento pol\u00edtico-mesi\u00e1nico, pero que se produjo despu\u00e9s de la multiplicaci\u00f3n, y que relata Jn (Eze 6:14.15). No parece, pues, que se trate de una trama previa, sino de un ambiente propicio &#8211; por la fama de Cristo -, lo que hizo estallar, con toda la evocaci\u00f3n mosaica que hab\u00eda en aquel milagro y en aquella topograf\u00eda des\u00e9rtica, el movimiento de entusiasmo para hacer a Cristo rey 63.<\/p>\n<p>Jes\u00fas camina sobre las aguas,Eze 14:22-33 (Mar 6:45-52; Jua 6:16-21).<br \/>\n22 Luego mand\u00f3 a los disc\u00edpulos subir en la barca y precederle a la otra orilla, mientras El desped\u00eda a la muchedumbre. 23 Una vez que la despidi\u00f3, subi\u00f3 a un monte apartado para orar. Llegada la noche, estaba all\u00ed solo. 24 La barca estaba ya en medio del mar, agitada por las olas, pues el viento le era contrario. 25 En la cuarta vigilia de la noche vino a ellos andando sobre el mar. 26 En vi\u00e9ndole ellos andar sobre el mar, se turbaron y dec\u00edan: Es un fantasma. Y de miedo comenzaron a gritar. 27 Pero al instante les habl\u00f3, diciendo: Tened confianza, soy yo; no tem\u00e1is. 28 Tomando Pedro la palabra, dijo: Se\u00f1or, si eres t\u00fa, m\u00e1ndame ir a ti sobre las aguas. 29 El dijo: Ven. Bajando de la barca, anduvo Pedro sobre las aguas y vino hacia Jes\u00fas. 30 Pero, viendo el viento fuerte, temi\u00f3, y, comenzando a hundirse, grit\u00f3: Se\u00f1or, s\u00e1lvame. 31 Al instante Jes\u00fas le tendi\u00f3 la mano y le cogi\u00f3, dici\u00e9ndole: Hombre de poca fe, \u00bfpor qu\u00e9 has dudado? 32 Y en subiendo a la barca se calm\u00f3 el viento. 33 Los que en ella estaban se postraron ante El, diciendo: Verdaderamente, t\u00fa eres Hijo de Dios.<\/p>\n<p>Para evitar aquellos entusiasmos, prematuros y err\u00f3neos, mesi\u00e1nicos, Cristo \u201cforz\u00f3\u201d a los ap\u00f3stoles a separarse de las turbas, haci\u00e9ndoles ir en barca a \u201cla otra orilla\u201d 64, que es \u201chacia Betsaida,\u201d en Mc, o \u201chacia Cafarna\u00fam,\u201d seg\u00fan Jn. Se proponen diversas soluciones 65. Pero en Mt no hay problema topogr\u00e1fico 66. Acaso se trata de factores redaccionales orientadores de los diversos lectores a quienes van destinados los evangelios, por conocer mejor estos puntos de referencia que se les hacen. Otras soluciones son m\u00e1s o menos viables 67.<br \/>\n\u201cYa tarde,\u201d los ap\u00f3stoles embarcaron. Se hab\u00edan alejado varios \u201cestadios\u201d de la costa, pues \u201cla barca estaba ya en medio del mar\u201d (v.24). El \u201cestadio\u201d era una medida griega de longitud, equivalente a unos 185 metros. Ya en la \u201cnoche\u201d (Jn), Cristo los ve bregar, luchando por avanzar, pues se \u201clevant\u00f3 un gran viento,\u201d que les \u201cera contrario\u201d (Mt-Mc), por lo que el mar \u201cten\u00eda gran oleaje\u201d (Jn). La depresi\u00f3n de la cuenca del Jord\u00e1n en 200 metros bajo el nivel del Mediterr\u00e1neo f\u00e1cilmente trae estas marejadas y tormentas. Cristo, desde el mont\u00edculo en que or\u00f3, los ve\u00eda. Esta visi\u00f3n es perfectamente natural, pues a la luz de la luna &#8211; acaso estaba en el cuarto creciente de la luna del 15 de Nis\u00e1n (Pascua) &#8211; pod\u00eda divisarlo bien.<br \/>\nCuando los ap\u00f3stoles hab\u00edan avanzado s\u00f3lo unos 25 \u00f3 30 \u201cestadios,\u201d que son unos cuatro y medio o cinco kil\u00f3metros, y el lago ten\u00eda en su direcci\u00f3n de este-oeste unos 11 kil\u00f3metros, vino Cristo a ellos \u201ccaminando sobre las aguas\u201d cuando era \u201csobre (Mc) la cuarta vigilia de la noche.\u201d Los jud\u00edos de la \u00e9poca de Cristo hab\u00edan aceptado la divisi\u00f3n de la noche en cuatro \u201cvigilias,\u201d aunque los antiguos jud\u00edos s\u00f3lo conoc\u00edan tres. Comenzaban en la puesta del sol, sobre las seis de la tarde, nueve de la noche, medianoche y tres de la ma\u00f1ana; a \u00e9sta llamaban \u201cma\u00f1ana,\u201d que se extend\u00eda hasta el orto 68.<br \/>\nFue en esta cuarta vigilia cuando vieron a Jes\u00fas \u201ccaminando sobre el mar\u201d y que \u201cven\u00eda hacia ellos\u201d (Mc), se \u201caproximaba a la barca\u201d (Jn), pero \u201chizo adem\u00e1n de pasar de largo\u201d (Mc).<br \/>\nEn un primer momento pensaron en un fantasma. \u00bfC\u00f3mo pensar que una persona humana caminase sobre el agua? Ellos gritaron por el miedo. Los ap\u00f3stoles se muestran f\u00e1ciles a estas creencias (Luc 24:37; Hec 12:15) en casos de apariciones de Cristo; no son esp\u00edritus cr\u00e9dulos ni sugestivos a creaciones alucinantes del mismo. Adem\u00e1s, la creencia popular era rica en estas historias 69, y hasta eran consideradas de mal ag\u00fcero (Sab 17:4.14).<br \/>\nPero Cristo se da a conocer y los tranquiliza. A esto Pedro \u201crespondi\u00f3\u201d (\u03b1\u03c0\u03bf\u03ba\u03c1\u03b9\u03b8\u03b5\u03af\u03c2); es la forma griega que responde al verbo hebreo &#8216;anah, que significa \u201cresponder\u201d o \u201ctomar la palabra,\u201d \u201chablar\u201d 70. Pedro le pide, se dir\u00eda que aturdidamente, por el paso del miedo al gozo, que si en verdad es El, que le mande ir caminando sobre las aguas a El. Es notable esta transformaci\u00f3n. Y \u00bfpor qu\u00e9 no aguardar a ir con todos en la barca o esperar que El se subiese, pues \u201cquer\u00edan recibirlo en la barca\u201d? (Jn). \u00bfPor qu\u00e9 aquel \u00edmpetu suyo? \u00a1Pedro! Es el Pedro de siempre: el del \u00edmpetu, el del amor, el de la flaqueza.<br \/>\nA la orden de Cristo va, pero ante el oleaje teme y comienza a hundirse. Es f\u00e1cil figurarse la escena de Pedro medio hundi\u00e9ndose ante aquel oleaje. Pero recurre a Cristo, que, d\u00e1ndole la mano, le dice: \u201c\u00a1Poca fe! (\u03bf\u03bb\u03b7\u03b3\u03bf\u03c0\u03b9\u03c3\u03c4\u03b5). \u00bfPor qu\u00e9 dudaste?\u201d El hundimiento de Pedro estaba vinculado a su desconfianza. Y tambi\u00e9n fue prueba y ense\u00f1anza para quien ser\u00eda pastor 71. Se ve en esta escena un \u201ctipismo,\u201d acaso querido por Mt, relacionado con la hora de las pruebas de la Iglesia naciente. Es en la confianza en Cristo y en su poder como los hundimientos se superan. Pero en el intento de Mt parece estar, primordialmente, el querer destacar la preeminencia de Pedro sobre los disc\u00edpulos, puesto que es tema que tiene Mt, especialmente, en esta parte del evangelio (Benoit).<br \/>\n\u201cY en cuanto subieron (Cristo y Pedro) a la barca, ces\u00f3 el viento,\u201d destaca con intenci\u00f3n Mt. Para J\u03b7 sucede esto \u201cen seguida\u201d (\u03b5\u03c5\u03b8\u03ad\u03c9\u03c2), \u201cllegando a donde iban\u201d (Jua 6:21). \u00bfEs simple coincidencia este cesar del viento? \u00bfO es un nuevo milagro? En la perspectiva de los evangelistas, estos hechos se los suele ver como una prueba del poder de Cristo (Mat 13:27; Mar 4:41; Luc 8:25).<br \/>\nCabr\u00eda pensar que al cesar el viento se facilit\u00f3 el remar y as\u00ed llegar muy pronto a la orilla. La forma \u03b5\u03c5\u03b8\u03ad\u03c9\u03c2 no tiene valor inflexible 72 ni por necesidad de inmediato 73. Si esto se interpreta de una proximidad de Betsaida, situada en la costa oriental, acaso fuera posible. Pero si se pone en la ribera occidental, como estaban en medio del lago, y \u00e9ste tiene de ancho unos once kil\u00f3metros, les faltar\u00edan sobre unos cinco o seis kil\u00f3metros. En este caso, el milagro se impone.<br \/>\nMc tiene un pasaje propio que se estudia en el Comentario a Mar 6:51-52. En Jn, al decirles no tem\u00e1is, \u201cyo soy\u201d (\u03b5\u03b3\u03ce \u03b5\u03b9\u03bc\u03af), puede tambi\u00e9n tener, se estudia en otros pasajes de Jn, el valor deliberado de evocar a Yahv\u00e9: Cristo-Yahv\u00e9.<br \/>\nLos disc\u00edpulos, impresionados, se \u201cpostraron\u201d (\u03c0\u03c1\u03bf\u03c3\u03b5\u03ba\u03cd\u03bd\u03b7\u03c3\u03b1\u03bd) para decirle: \u201cVerdaderamente eres Hijo de Dios.\u201d El t\u00e9rmino primero no significa, de suyo, una verdadera \u201cadoraci\u00f3n\u201d cultual; &#8211; es una forma de mostrar inferioridad y respeto a superiores, verbigracia, reyes o jerarqu\u00edas.<br \/>\nEl uso de \u201cHijo de Dios,\u201d \u03c6\u03b5\u03bf\u03c5 \u03c5\u03b9\u03cc\u03c2 \u03b9) sin art\u00edculo, no es obst\u00e1culo para que se identifique con el Mes\u00edas o con el verdadero Hijo de Dios. En Mt ya se hab\u00eda hablado antes de la divinidad de Cristo en varios pasajes (due\u00f1o del s\u00e1bado, superior al templo, etc\u00e9tera). En Job, Dios aparece como due\u00f1o que \u201ccamina sobre las crestas del mar\u201d (Job 9:8). Y en aquel ambiente, caminar sobre algo, v.gr., sobre un pa\u00eds, era dominarlo, ser due\u00f1o del mismo 74. Aqu\u00ed caminar sobre el mar era dominarlo, ser due\u00f1o del mismo. Pero como en Jn llaman a Cristo, despu\u00e9s de la multiplicaci\u00f3n de los panes, \u201cel Santo de Dios\u201d (Jua 6:69; Mar 1:24), con sentido mesi\u00e1nico, la expresi\u00f3n de Mt aqu\u00ed debe de ser una interpretaci\u00f3n posterior, pero con el sentido de proclamar la divinidad de Cristo. Como era la fe de la Iglesia y el sentido en que hab\u00edan de interpretarlo los lectores a quienes iba destinado, y por la proclamaci\u00f3n que se hace en la frase.<\/p>\n<p>Jes\u00fas hace curaciones en la regi\u00f3n de Genesaret,Mar 14:34-36 (Mar 6:53-56).<br \/>\n34 Terminada la traves\u00eda, vinieron a la regi\u00f3n de Genesaret, 35y, reconoci\u00e9ndole los hombres de aquel lugar, esparcieron la noticia por toda la comarca y le presentaron todos los enfermos, 36 y le suplicaban que les dejase tocar siquiera la orla de su vestido, y todos los que le tocaban quedaban sanos.<\/p>\n<p> El desembarco se hace en Genesaret. Generalmente se admite que se refiere a la regi\u00f3n galilea llamada as\u00ed, extensi\u00f3n denominada hoy el-Guweir, y que ocupa una superficie de cinco kil\u00f3metros de ancho y dos de largo, entre Megdel y Tel! el-Oreim\u00e9 75. Era una regi\u00f3n de gran fertilidad, poblada de villas. Josefo la llama un \u201cpara\u00edso.\u201d 76<br \/>\nCristo no deb\u00eda de venir a predicar, sino a descansar con sus disc\u00edpulos, ya que no pudo antes a causa de las turbas. Pero pronto fue reconocido. La noticia se extendi\u00f3 y le trajeron enfermos de toda aquella regi\u00f3n. Cristo, el tiempo que estuvo all\u00ed, que debi\u00f3 de ser de breves d\u00edas (Jua 6:22-25), no residi\u00f3 en un solo lugar, pues le tra\u00edan enfermos \u201ca donde cre\u00edan que estaba\u201d (Mar 6:55.56). Era en su ruta hacia Cafarna\u00fam.<br \/>\nLa expresi\u00f3n \u201cplazas\u201d (Mar 6:56), en donde tambi\u00e9n los curaba 76 en su ruta, pues all\u00ed le ponen tambi\u00e9n a los enfermos, puede tener un significado amplio. Pues dyop\u00e1 significa generalmente un lugar p\u00fablico y espacioso 77, que es el significado que conviene aqu\u00ed.<br \/>\nLe suplicaban \u201ctocar solamente el ruedo (\u03c7\u03c1\u03b1\u03c3\u03c0\u03ad\u03b4\u03bf\u03c5) de su manto\u201d (Mt-Mc) y se \u201ccuraban.\u201d Este ruego de los enfermos, \u00bfest\u00e1 acaso influenciado, real o literariamente, por el anterior prodigio de la hemorro\u00edsa? (Mat 9:21 par.) 78. Este sentido de creencia un poco m\u00e1gico puede ser sentir primitivo de las turbas.<\/p>\n<p>  1 Josefo, Antiq. XVIII 7:2.3. &#8211; 2 Mt 4:23-25; 9:35-36; Mar 1:39; Mar 3:7-8; Luc 4:42-44; Luc 6:17-19. &#8211; 3 Lagrange, Le Messianisme chez les fuifs (1909) \u03c1  210-213 &#8211; 4 Mal 26:16. &#8211; 5 Apocalip. Baruc 1.10. &#8211; 6   Buzy, \u00e9vang. s. St. Matth. (1946) p.191; J. B. Tyson, Jes\u00fas and Herod Antipas: Journ. of Bibl. Liter. and Exeg. (1960) p.239-246.  &#8211; 7   Josefo, Antiq. XVII 10:1; BI I 28:4.   &#8211; 8   Josefo, Antiq. XVIII 7:2.  &#8211; 9   Ricciotti, Storia d&#8217;Israele (1934) II p.424.   &#8211; 10   Josefo, Antiq. XVIII 5:1.4.  &#8211; 11   Wixer, art\u00edculo \u201cPhilippus\u201d en Biblische Realworterbuch 3.a ed.   &#8211; 12 Josefo, Antiq. XVIII 5:1. &#8211; 13 Antiq. XVIII 7:2. &#8211; 14 Josefo, Antiq. XVIII 5:4. &#8211; 15 Antiq. XVIII 5:1- &#8211; 16 Antiq. XVIII 5:2. &#8211; 17 Antiq. XVIII 5:2. &#8211; 18 Rev. Bib. (1900) p.386-468. &#8211; 19 Pirot, \u00e9vang. s. St. Marc (1946) p.468. &#8211; 20   Josefo, Antiq. XIX 7:1.  &#8211; 21 lagrange, Evang. s. St. Marc (1929) p.159-160; STRACK-B., Kommentar. I h.L; Sch\u00fcrer, Geschichte des j\u00fcdischen Volkes. 4.a ed. I p.441-442. &#8211; 22 Zorell, Lexic\u00f3n graecum N.T. (1931) col.276. &#8211; 23 Josefo, Antiq. XVII 5:4. &#8211; 24  Jo \u00fc on, L&#8217;\u00e9vangile. compte tenu du substract se&#8217;mitique (1930) h.l.  &#8211; 25 Zorell, Lexic\u00f3n graecum N.T. (1931) col.822; Bauer, Griechische-deutsches Warterbuch (1937) col.839-840. &#8211; 26 De virgin. 3:6: Mal 16:228. &#8211; 27 Reuss, Histoire \u00e9vang\u00e9lique p.368. &#8211; 28 Pal\u00e1stinajahrbuch (1918) p.44-46. &#8211; 29 Antiq. XVIII 5:2; J. Duncan &#8211; M. Derret, Herod&#8217;s Oath and the Baptist&#8217;s Mead: Bibl.  Zeitschrift (1965) p.49-58. &#8211; 30 Literalmente \u201cjuramentos\u201d (horkous), pero es un caso de plural de generalizaci\u00f3n. JO\u00dcON, L&#8217;\u00e9vangile. compte tenu du substract semitique (1930) p.95. &#8211; 31 Antiq. XVIII 5:2. &#8211; 32 ML 23:488. &#8211; 33 Herodoto, IX 108-113. &#8211; 34 Cicer\u00f3n, De senectute 12:42. &#8211; 35 Plut., Vita Flaminii; H. Wlndichs, Zu\u00f1\u00ed Gastmahl des Antipas, en Zeitschrift der neuentestamen\u00fcichen Wissenschaft t.18 p.73-81; Westteix, I 413ss. &#8211; 36 Josefo, Antiq. XVII 1:3. &#8211; 37 Antiq . XVIII 5:2.   &#8211; 38 Sch\u00fcrer, Geschichte des j\u00fcdischen Volkes ira Zeitalter J.-Ch.  I p.437-438. &#8211; 39 Lagrange, \u00e9vang. s. St. Marc (1929) p.163. &#8211; 40 Buchler, L&#8217;enterrement des crimin\u00e9is d&#8217;apres le Talmud et le Midrasch: Rev. \u00e9tud. juifs (1903) 74-88. &#8211; 41 Fil\u00f3n, In Flacc. X 78:299; Ulpiano, Digest. XLVIII 24:1. &#8211; 42 Epist. 46.12; 108:13: Mal 22:491.889; cf. Pirot, \u00e9vang. s. St. Marc (1946). &#8211; 43 schuster-holzammer, Hist. Bib., vers. esp.  (1936) \u03a0  p.217-218. &#8211; 43   Josefo, Antiq. XVIII 5:2.  &#8211; 44 Josefo, Antiq. CVIII 2:2. &#8211; 45 Sobre la localizaci\u00f3n de una o dos Betsaidas, cf. A. Fern\u00e1ndez, Vida de Jesucristo (1954) p.338-341;Perrella, \/ luoghi santi (1936) p.164-175; Holzmeister, Venite seorsum in desertum locum et requiescite pmillum: VD (1942) 161-165. &#8211; 46 Jue 19:9; Josefo, Antiq. V 2:8. &#8211; 47 Prat, Jesus-Christ (1947) I p.381 n.l. &#8211; 48 Zorell, Lexic\u00f3n graecum N.T. (1931) col. 1113. &#8211; 49 Strack-B., Kommentar. II p.246. &#8211; 50 Strack-B., Kommentar. I p.685. &#8211;   51 Talmud Berachoth 44a. &#8211;   52 W\u00fcnsche, Neue Beitrage zur Erlauterung der Evangelien aus Talmud una MidroseA(1878)p.520. &#8211; 53 Zorell, Lexic\u00f3n graecum N.T. (1931) col.732. &#8211; 54 Edersheim, The Life and Times of Jesu the Messiah (1901) I p.648. &#8211; 55 \u00abQuorum cophinus foenumque suppellex\u201d (Sat. III 55). &#8211; 56 Epigr. V 17. &#8211; 57 Josefo, \u0392\u0399  II 13:4-5. &#8211; 58 Strack-B., Kommentar. II p.481; Patr. syr. II col.1117. &#8211; 59 San Justino, Di\u00e1logo 32 y 68; cf. Lagraxge, Le Messianisme. (1909) p.228-235. &#8211; 60 Strack-B., Kommentar. I p.641. &#8211; 61 S. TH., In evang. S. Matth. comm. c.2 lect.3:2. &#8211; 62 Cf. L. Fonck, \/ miracoli del Signore(l9l4) I p.478-492; Teor\u00eda de Bultmann; Joh.- evang. (1941) h.l.; sobre ciertas semejanzas jud\u00edas, cf. Strack-B., Kommentar. p.687; sobre semejanzas \u00e9tnicas, cf. Clemen, Religionsgeschichtliche Erklarung p.227.  Con lo que No tiene relaci\u00f3n es con 2Re 4:42-44. &#8211; 63 Benolt,L&#8217;\u00e9vang. s. S\u00ed. Matth., en Lo Sainte Bible dej\u00e9rusalem (1950) p.95 nt.f; Fonck,\/ miracoli del Signore nel Vangelo (1914) I p.494-496; L. Cerfaux, La section des pains ( :26; Mat 14:13-16); H. Clavier, La multiplication des pains dans le ministere de Jes\u00fas: Stud.  Evang. (1959) p.441-457. &#8211; 63  H. Montefiore, Revolt in the Desert (Mar 6:30ss): New Test.  Studies (1961) p.135-141.  &#8211; 64  Fonck,\/ miracoli del Signare nel Vangelo (1914) I p.391-393; A. Fern\u00e1ndez, Vida de Jesucristo (1954) p.338-341; Lagrange, \u00e9vang. s. St. Marc (1929) p.172; Evang. s. St. Jean (1927) p.168; V\u00e1ganay, Essai de critique textuelle: Rev. Bib.  (1940).   &#8211; 65 Sobre el problema de divergencia topogr\u00e1fica entre Mc-Jn, cf. comentario en los lugares respectivos. &#8211; 66 Benoit, L&#8217;\u00e9vangile s. St. Matth., en La Sainte Bible de J\u00e9rusalem (1950) p.95 nt.b y p.96 nt.a. &#8211; 67 Sim\u00f3n-Dorado, Praelectiones bibl. N.T. (1947) p.642. &#8211; 68 Strack-B., Kommentar. I p.688-691. &#8211; 69 Strack-B., Kommtiitar,. I \u03c1,691, donde se recogen muchas de estas leyendas. &#8211; 70 Zorelj-, Uxicon,u.t.um N.T. (1931) col. 155. &#8211; 71 S. TH., In evang.  Matth. comm. c.14 h.l. &#8211; 72 Zorell, Lexic\u00f3n graecum N.T. (1931) col.530.  &#8211; 73 Braun, \u00e9vang. s. St. Jean (1946) p.361; E. L\u00f3vestam, Wunder und Symbol-handlung. Eine studie \u00fcber Mat 14:28-31 : Kerygma und Dogma (1962) p. 124-135. &#8211; 74 Odas de Salom\u00f3n c.39; Sal 107. &#8211; 75 Abel, Geographie de la Palestine (1933) I p.93. &#8211; 76 De bello iudaico III 10,8. &#8211; 76 Sasse, Die erste Erscheinung des Auferstandenen: Theol. Bl\u00e1tter (1922) p.59ss. &#8211; 77 Zorell, Lexic\u00f3n graecum N.T. (1931) col. 18; Bauer, G\u00f1echisch-deutsches W\u00f3&#8217;r-terbuch zu.  N.T. (1937) col.20. &#8211; 78 Jenkins, Markan Doblet (1942); R\u00e9nie, Une antologie evangelique: B\u00edblica (1955) 23-226.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>Herodes.<\/b> <i>Vea la nota sobre<\/i> <span class='bible'>Mat 2:22<\/span>. Este era Herodes Antipas, regente de Galilea. <b>tetrarca.<\/b> Uno de los cuatro gobernantes de una regi\u00f3n dividida. Despu\u00e9s de la muerte de Herodes el Grande, Palestina fue dividida entre sus hijos. En alguna ocasi\u00f3n, Mateo se refiere a Herodes como \u00abrey\u00bb (v. <span class='bible'>Mat 14:9<\/span>) porque este era el t\u00edtulo con el cual era conocido entre los galileos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>14:1 &#8212; En aquel tiempo Herodes (Antipas, hijo de Herodes el Grande) el tetrarca (gobernador de Galilea y Perea) oy\u00f3 la fama de Jes\u00fas, 2 y dijo a sus criados: Este es Juan el Bautista; ha resucitado de los muertos, y por eso act\u00faan en \u00e9l estos poderes. &#8212; Otros dec\u00edan, \u201cEl\u00edas ha aparecido; y otros: Alg\u00fan profeta de los antiguos ha resucitado\u201d, Luc 9:8; no se pod\u00eda decir que El\u00edas hab\u00eda resucitado, pues no muri\u00f3, 2Re 2:11. Durante su ministerio Juan no hab\u00eda hecho milagros (Mat 10:41), pero atormentado por su conciencia el supersticioso Herodes cre\u00eda que Juan hab\u00eda resucitado y que ahora, en la persona de Jes\u00fas, s\u00ed los hac\u00eda. Luc 9:1-62, \u201c9 Y procuraba verle\u201d, pero que sepamos no logr\u00f3 su prop\u00f3sito de verle hasta el d\u00eda de la crucifixi\u00f3n de Cristo, Luc 23:1-12.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>LA TRAGEDIA DE JUAN EL BAUTISTA<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Mateo 14:1-12<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Por aquel tiempo el tetrarca Herodes tuvo noticias de la fama de Jes\u00fas, y les dijo a sus siervos:<br \/>-Ese es Juan el Bautista que ha resucitado, y por eso realiza esas obras de poder.<br \/>Herodes hab\u00eda detenido a Juan el Bautista, le hab\u00eda encadenado y metido en la c\u00e1rcel por causa de Herod\u00edas, la mujer de su hermano Felipe, porque Juan le denunciaba insistentemente:<\/em><\/p>\n<p><em>-No tienes derecho a estar casado con ella.<\/em><\/p>\n<p><em>Herodes quer\u00eda matar a Juan; pero ten\u00eda miedo a la reacci\u00f3n de la gente, porque consideraban que Juan era un profeta.<br \/>Con ocasi\u00f3n de la fiesta de cumplea\u00f1os de Herodes, bail\u00f3 la hija de Herod\u00edas en medio de la compa\u00f1\u00eda, y a Herodes le cay\u00f3 muy bien. De ah\u00ed que le prometiera con juramento que le dar\u00eda lo que pidiera. Aconsejada por su madre, dijo:<br \/>-Dame aqu\u00ed y ahora la cabeza de Juan el Bautista en una bandeja.<br \/>El rey se encontr\u00f3 en un compromiso por el juramento que hab\u00eda hecho a o\u00eddos de todos sus invitados; as\u00ed es que dio orden de que se concediera la petici\u00f3n; y mand\u00f3 a algunos a que decapitaran a Juan en la c\u00e1rcel. Luego trajeron la cabeza en una bandeja, y se la dieron a la joven, que se la llev\u00f3 a su madre.<br \/>Los disc\u00edpulos de Juan fueron a recoger su cuerpo y lo enterraron. Seguidamente fueron a Jes\u00fas y se lo contaron todo.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>En este drama tr\u00e1gico de la muerte de Juan el Bautista se nos delinean clara y vivamente los diferentes personajes.<br \/>(i) Tenemos al mismo Juan. Por lo que respectaba a Herodes, Juan hab\u00eda cometido dos faltas.<\/p>\n<p><em>(a) <\/em>Era demasiado popular. Josefo tambi\u00e9n nos cuenta la historia de la muerte de Juan, y lo hace desde este punto de vista: \u00bb Ahora bien: cuando muchos otros ven\u00edan a Juan en multitud, porque se conmov\u00edan profundamente al o\u00edr sus palabras, Herodes, que tem\u00eda que la gran influencia que Juan ten\u00eda sobre la gente le pudiera poner en posici\u00f3n e inclinaci\u00f3n de hacer un levantamiento (porque la gente parec\u00eda dispuesta a hacer todo lo que \u00e9l le aconsejara), pens\u00f3 que lo mejor ser\u00eda matarle para prevenir cualquier conflicto que pudiera causar, y no meterse en dificultades perdon\u00e1ndole la vida, de lo que podr\u00eda ser que se arrepintiera cuando fuera demasiado tarde. De acuerdo con esto, ante las sospechas de Herodes, este mand\u00f3 a Juan prisionero a Maqueronte&#8230; y all\u00ed le hizo ajusticiar.\u00bb <em>(Antig\u00fcedades de los jud\u00edos, 18.5.2). <\/em>Seg\u00fan Josefo fueron los celos suspicaces de Herodes los que le hicieron dar muerte a Juan. A Herodes, como a cualquier otro tirano d\u00e9bil, suspicaz y timorato, no se le pod\u00eda ocurrir otra manera de resolver la presencia de un posible rival que mat\u00e1ndole.<\/p>\n<\/p>\n<p><em>(b) <\/em>Pero los evangelistas vieron la historia desde otro punto de vista. Para ellos, Herodes mand\u00f3 matar a Juan porque este era un hombre que dec\u00eda la verdad. Siempre es peligroso denunciar a un tirano, y eso fue precisamente lo que hizo Juan.<\/p>\n<p>Los Hechos eran bien sencillos. Herodes Antipas estaba casado con una hija de los \u00e1rabes nabateos. Ten\u00eda un hermano en Roma que se llamaba igual que \u00e9l; los evangelistas llaman a ese Herodes de Roma Felipe; su nombre completo puede que fuera Herodes Felipe, o puede que se confundieran en la mara\u00f1a de las relaciones matrimoniales de los Herodes. El Herodes que resid\u00eda en Roma era un individuo adinerado que no ten\u00eda reino propio. En una visita a Roma, Herodes Antipas sedujo a su cu\u00f1ada y la convenci\u00f3 para que abandonara a su marido y se casara con \u00e9l. Para eso ten\u00eda que repudiar a su anterior mujer, lo que le trajo unas consecuencias desastrosas. Al dar ese paso, aparte del aspecto moral de la cuesti\u00f3n, Herodes quebrant\u00f3 dos leyes: se divorci\u00f3 sin causa de su mujer, y se cas\u00f3 con su cu\u00f1ada en vida del marido de esta, que era un matrimonio prohibido en la ley jud\u00eda. Juan no dud\u00f3 en reproch\u00e1rselo.<br \/>Siempre es peligroso enfrentarse con un d\u00e9spota oriental, y Juan firm\u00f3 su propia sentencia de muerte cuando reprendi\u00f3 a Herodes. Juan era un hombre que denunciaba intr\u00e9pidamente el mal cuando lo ve\u00eda. Cuando el reformador escoc\u00e9s John Knox estaba defendiendo sus principios ante la reina Mary, ella le pregunt\u00f3 si cre\u00eda que se pod\u00eda resistir la autoridad de los gobernantes. Su respuesta fue: \u00bb Si los pr\u00edncipes se exceden de sus atribuciones, se\u00f1ora, es l\u00edcito resistirlos, y hasta deponerlos.\u00bb El mundo les debe mucho a los grandes hombres que arriesgaron sus vidas y tuvieron el valor de decirles aun a los reyes y las reinas que hay una ley moral que quebrantan a riesgo propio.<br \/>(ii) Tenemos a Herod\u00edas. Como veremos, fue la ruina de Herodes en todos los sentidos, aunque no carec\u00eda del sentido de la grandeza. De momento advertimos que ten\u00eda un. triple delito: era una mujer inmoral e infiel; vengativa, que abrigaba los rencores para mantenerlos calentits, y que procuraba vengarse hasta cuando se la condenara justamente; y probablemente lo peor de todo era capaz de utilizar hasta a su propia hija para llevar a cabo sus planes de venganza. -Ya habr\u00eda sido suficientemente malo el que se hubiera buscado los medios para vengarse del hombre de Dios que la hizo enfrentarse con su propia verg\u00fcenza; pero fue infinitamente peor el usar a, su hija para su funesto prop\u00f3sito haci\u00e9ndola -c\u00f3mplice del delito m\u00e1s horrible. Hay poco que decir del progenitor que mancha su progenie de delito con el fin de obtener alg\u00fan prop\u00f3sito personal malvado.<br \/>(iii) Tenemos a la hija de Herod\u00edas, Salom\u00e9. Ser\u00eda entonces joven, tal vez de diecis\u00e9is o diecisiete a\u00f1os: Aunque despu\u00e9s. llegara a ser lo que fuera, no cabe duda de que en esta ocasi\u00f3n fue m\u00e1s utilizada que culpable. Probablemente ya ten\u00eda una ra\u00edz, de desverg\u00fcenza en su car\u00e1cter: toda una princesa haciendo de bailarina solo para hombres. Las danzas en tales ocasiones eran sugestivas e inmorales. Para una princesa real ya era bastante deshonroso el bailar en p\u00fablico. Herod\u00edas no le daba ninguna importancia a la falta de pudor y dignidad de su hija con tal de obtener su venganza del hombre que la hab\u00eda reprendido tan justamente.<\/p>\n<p><strong><u>LA CA\u00cdDA DE HERODES<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Mateo 14:1-12<\/span><\/strong><strong> (conclusi\u00f3n)<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>(iv) Tenemos al mismo Herodes. S\u00e9 le llama <em>el tetrarca, <\/em>que quiere decir literalmente <em>gobernador de la cuarta parte; <\/em>pero lleg\u00f3 a usarse en sentido general, como aqu\u00ed, de gobernador subordinado de una parte de un pa\u00eds. Herodes el Grande tuvo muchos hijos. Antes de morir dividi\u00f3 su territorio en tres partes y, con el consentimiento de Roma, se las leg\u00f3 a tres de sus hijos. A Arquelao le dej\u00f3 Judasa y Samaria; a Felipe, el territorio septentrional de Tracon\u00edtide e Iturea, y a Herodes Antipas -el de esta historia-, Galilea y Perea. Herodes Antipas no fue un rey extremadamente malo, pero aqu\u00ed le vemos iniciar el descenso hacia la ruina total. Podemos notar especialmente tres cosas acerca de \u00e9l.<\/p>\n<p><em>(a) <\/em>Ten\u00eda conciencia de su culpabilidad. Cuando Jes\u00fas lleg\u00f3 a tener cierta importancia en el pueblo, Herodes lleg\u00f3 inmediatamente a la conclusi\u00f3n de que era Juan que hab\u00eda vuelto a la vida. Or\u00edgenes hace una sugerencia muy interesante acerca de esto: recuerda que Mar\u00eda, la madre de Jes\u00fas, e Isabel, la madre de Juan, eran parientes pr\u00f3ximas (<span class='bible'>Lc 1:36<\/span> ). Y Or\u00edgenes cita una tradici\u00f3n que dec\u00eda que Jes\u00fas y Juan se parec\u00edan f\u00edsicamente. En ese caso, la conciencia culpable de Herodes tendr\u00eda a\u00fan m\u00e1s razones para su sospecha. Es la gran prueba de que nadie se puede librar definitivamente de un pecado libr\u00e1ndose de la persona que se lo denuncia. Existe tal cosa como la conciencia; y, aunque se elimine al acusador de una persona, no se silencia al Acusador divino.<\/p>\n<p><em>(b) <\/em>La acci\u00f3n de Herodes fue t\u00edpica de un hombre d\u00e9bil. Mantuvo un juramento insensato, y quebrant\u00f3 una gran ley. Hab\u00eda prometido a Salom\u00e9 darle lo que le pidiera, sin prever lo que pudiera ser. Sab\u00eda muy bien que concederle su petici\u00f3n para cumplir su juramento era quebrantar una ley mucho m\u00e1s importante; y sin embargo eligi\u00f3 hacerlo porque era demasiado d\u00e9bil para reconocer su error. Le ten\u00eda m\u00e1s respeto a las rencillas de una mujer que a la ley moral. Le ten\u00eda m\u00e1s miedo a la critica, o a las burlas, de sus invitados, que a la voz de la conciencia. Herodes era un hombre que pod\u00eda mantenerse firme en cosas equivocadas hasta cuando sab\u00eda que eran otras las verdaderas; y tal firmeza es se\u00f1al, no de fuerza, sino de debilidad.<\/p>\n<p>(c) Ya hemos dicho que la acci\u00f3n de Herodes en este pasaje fue el principio de su ruina. Las consecuencias de seducir a Herod\u00edas y divorciarse de su anterior mujer fueron, muy naturalmente, que Aretas, el padre de esta y gobernador de los nabateos, se sinti\u00f3 normal y personalmente resentido por el insulto que se le hab\u00eda perpetrado a su hija. Le hizo la guerra a Herodes y le infligi\u00f3 una seria derrota. Josefo comenta:<\/p>\n<p>\u00abAlgunos de los jud\u00edos creyeron que la detracci\u00f3n del ej\u00e9rcito de Herodes hab\u00eda sido cosa de Dios, y muy justa, en castigo por lo que hab\u00eda hecho con Juan, llamado el Bautista\u00bb <em>(Antig\u00fcedades de los jud\u00edos, 18.5.2). <\/em>Herodes tuvo que ser rescatado por los Romanos, a los que apel\u00f3 para que le ayudaran.<\/p>\n<p>Desde el principio, la relaci\u00f3n ilegal e inmoral con Herod\u00edas no le trajo a Herodes m\u00e1s que disgustos. Pero la influencia de Herod\u00edas no acab\u00f3 ah\u00ed. Pasaron los a\u00f1os, y Cal\u00edgula lleg\u00f3 al trono de Roma. El Felipe que hab\u00eda sido tetrarca de Tracon\u00edtide e Iturea muri\u00f3, y Cal\u00edgula le dio la provincia a otro de la familia de los Herodes que se llamaba Agripa; y con la provincia le otorg\u00f3 el t\u00edtulo de rey. El hecho de que Agripa fuera rey llen\u00f3 de envidia a Herod\u00edas. Josefo dice: \u00abElla no pod\u00eda ocultar lo desgraciada que se sent\u00eda por la envidia que le ten\u00eda\u00bb <em>(Antig\u00fcedades de los jud\u00edos, 18.7.1). <\/em>Como consecuencia de su envidia incit\u00f3 a Herodes a ir a Roma para pedirle a Cal\u00edgula que le concediera tambi\u00e9n a \u00e9l el t\u00edtulo de rey, porque Herod\u00edas estaba decidida a ser reina. \u00abVamos a Roma -le dijo-; y no ahorremos molestias ni gastos, ni plata ni oro, que no se pueden emplear en nada mejor que en obtener un reino.\u00bb<\/p>\n<p>Herodes se resist\u00eda a tomar medidas; era naturalmente perezoso, y tambi\u00e9n preve\u00eda serios problemas; pero su testaruda mujer se sali\u00f3 con la suya. Herodes se prepar\u00f3 para ir a Roma; pero Agripa mand\u00f3 mensajeros para advertir a Cal\u00edgula que Herodes estaba prepar\u00e1ndose para rebelarse contra Roma. Caligula dio cr\u00e9dito a las acusaciones de Agripa, despoj\u00f3 a Herodes de su posici\u00f3n y de su dinero y le desterr\u00f3 a la lejana Galia, donde se fue consumiendo en el exilio hasta que le lleg\u00f3 la hora de la muerte.<br \/>Herodes acab\u00f3 por perder la fortuna y el reino, arrastrando una vida miserable en alg\u00fan lugar remoto de Galia, por culpa de Herod\u00edas. Y fue entonces cuando Herod\u00edas dio muestra de grandeza y de magnanimidad. -Era en realidad la hermana de Agripa, y Cal\u00edgula le dijo que no pretend\u00eda privarla de su fortuna particular, y que, por consideraci\u00f3n a Agripa, ella no estaba obligada -&#8216;a acompa\u00f1ar a su marido al destierro. Herod\u00edas respondi\u00f3: \u00abSin duda t\u00fa, oh Emperador, act\u00faas de forma magn\u00e1nima y como corresponde a tu dignidad en lo que me ofreces; pero el amor que le tengo a mi parido me impide aceptar el favor que me otorgas; porque no es justo que yo, que he participado de su prosperidad, le abandone en su desgracia\u00bb <em>(Antig\u00fcedades de los jud\u00edos, 18.7.2). <\/em>As\u00ed es que Herod\u00edas acompa\u00f1\u00f3 a Herodes al destierro, y eso es lo \u00faltimo que sabemos de ella.<\/p>\n<p>Si ha habido alguna vez una prueba de que el pecado atrae su propio castigo, esa prueba es evidente en la historia de Herodes. Fue un d\u00eda aciago cuando Herodes sedujo a Herod\u00edas. A aquel acto de infidelidad sigui\u00f3 el asesinato de Juan, y por \u00faltimo el desastre en el que lo perdi\u00f3 todo excepto la mujer que le am\u00f3 y le arruin\u00f3.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 14<\/p>\n<p>b) Degollaci\u00f3n del Bautista (Mt\/14\/01-12). <\/p>\n<p>1 En aquel tiempo lleg\u00f3 a o\u00eddos del tetrarca Herodes la fama de Jes\u00fas, 2 y dijo a sus cortesanos: Este es Juan el Bautista; ha resucitado de entre los muertos, y de aqu\u00ed que por \u00e9l se realizan esos milagros. <\/p>\n<p>Con escasa conexi\u00f3n se menciona una observaci\u00f3n del pr\u00edncipe reinante, Herodes-Antipas. Ha o\u00eddo hablar del movimiento que hab\u00eda surgido en torno a Jes\u00fas y le da una notable explicaci\u00f3n. Debe haber resucitado Juan el Bautista y debe haber reanudado sus actividades en Jes\u00fas. Las energ\u00edas de Juan act\u00faan en Jes\u00fas. Estas afirmaciones atestiguan el gran prestigio que entonces ten\u00eda Juan en general, y en particular en la opini\u00f3n de Herodes. Al mismo tiempo se da a entender aqu\u00ed el temor ante el juicio de Dios, que experimenta el que hizo dar muerte a Juan. Herodes se hab\u00eda apoderado del hombre de Dios, y \u00bfDios ahora triunfaba sobre la malicia y violencia humanas mediante la resurrecci\u00f3n de los muertos? \u00bfLe amenazar\u00e1 tambi\u00e9n a \u00e9l alg\u00fan mal? Herodes da una opini\u00f3n, que puede haber sido compartida por otros (Cf. 16,14; Mar 8:28; Luc 9:19; cf.tambi\u00e9n Mar 9:9-13 y Mat 17:9-13). A\u00fan se conservaba un recuerdo demasiado fresco de la actuaci\u00f3n en\u00e9rgica de Juan, la semejanza entre la proclamaci\u00f3n de Juan y la de Jes\u00fas pod\u00eda llevar a esta confusi\u00f3n. En Juan y en Jes\u00fas se perciben fuerzas prodigiosas de arriba, pruebas de poder divino. Ni siquiera Herodes puede hacerse sordo ante ellas. Aqu\u00ed Herodes est\u00e1 m\u00e1s cerca de Jes\u00fas que los mismos paisanos de Nazaret, que no perciben nada divino, sino solamente lo humano. <\/p>\n<p>3 Efectivamente, Herodes hab\u00eda arrestado a Juan y lo hab\u00eda encadenado y metido en la c\u00e1rcel por causa de Herod\u00edas, mujer de su hermano Filipo; 4 pues Juan le dec\u00eda: \u00a1No te es l\u00edcito tenerla! 5 Y aunque quer\u00eda matarlo, tuvo miedo al pueblo, porque lo ten\u00edan por profeta. 6 Pero en el cumplea\u00f1os de Herodes, sali\u00f3 a bailar la hija de Herod\u00edas delante de todos, y le agrad\u00f3 tanto a Herodes, 7 que le prometi\u00f3 bajo juramento darle cuanto le pidiera. 8 Ella, instigada por su madre, le dijo: Dame aqu\u00ed, en una bandeja, la cabeza de Juan el Bautista. 9 El rey se puso muy triste; pero, por los juramentos y por los comensales, orden\u00f3 que se la dieran, 10 y envi\u00f3 a decapitar a Juan en la c\u00e1rcel. 11 Trajeron su cabeza en una bandeja y se la entregaron a la muchacha, y ella se la llev\u00f3 a su madre. 12 Acudieron luego sus disc\u00edpulos a recoger el cad\u00e1ver y lo enterraron. Despu\u00e9s fueron a cont\u00e1rselo a Jes\u00fas. <\/p>\n<p>En este pasaje el evangelista inserta el relato sobre el fin del Bautista, como tambi\u00e9n lo hab\u00eda hecho san Marcos ( Mar 6:17-29). Este relato en ambos evangelistas est\u00e1 preparado por la referencia del juicio de Herodes sobre Jes\u00fas (Mar 14:1 s = Mar 6:14-16). El fin del Bautista y la primera actuaci\u00f3n de Jes\u00fas ya los enlaz\u00f3 san Marcos con una mutua relaci\u00f3n al principio del Evangelio. Jes\u00fas empez\u00f3 a proclamar su mensaje, despu\u00e9s que hab\u00eda o\u00eddo la noticia del fin del Bautista (Mar 1:14). El m\u00e1s fuerte releva al que no se crey\u00f3 digno de desatarle la correa de las sandalias (cf. Mar 1:7). Aqu\u00ed se a\u00f1ade c\u00f3mo se dio muerte a Juan. El relato es mucho m\u00e1s corto que el de san Marcos. S\u00f3lo se informa lo esencial en un compendio conciso. En san Mateo este compendio se incorpora a la tesis del evangelista de que Israel hab\u00eda rechazado a todos los profetas sin excepci\u00f3n, y de este modo se hab\u00eda puesto contra Dios y sus mensajeros. Herodes crey\u00f3 justificado que el Bautista no se metiese en sus asuntos privados. Ofendido en su orgullo reaccion\u00f3 contra el reproche de Juan y le hizo encarcelar. As\u00ed se redujo al silencio al inoportuno amonestador. <\/p>\n<p>Como ocurre frecuentemente con los tiranos, Herodes se arredra ante el \u00faltimo recurso por temor ante el pueblo. En cambio el pueblo lo tuvo por profeta, como m\u00e1s tarde tambi\u00e9n se dice de Jes\u00fas (cf. 21,46). Tal es la \u00edndole de los tiranos. F\u00e1cilmente maltratan al individuo, pero se arredran ante las medidas antipopulares. Lo \u00fanico que temen es perder el favor del pueblo. Con motivo de un banquete para celebrar el cumplea\u00f1os baila la hija de Herod\u00edas y causa la complacencia del rey. Entusiasmado por el espect\u00e1culo del baile, Herodes hace un juramento imprudente. Herod\u00edas, la madre, lo aprovecha con astucia, llena de odio mortal contra Juan. No solamente hace pedir la muerte del Bautista, sino la horrible ceremonia de traer en una bandeja al sal\u00f3n de fiestas la cabeza cercenada de Juan. Por causa del juramento y por temor a los hu\u00e9spedes Herodes manda ejecutar la orden. \u00a1Otra vez ha sucumbido un profeta en Israel! Pero esta vez no fue porque el pueblo no creyera a Juan o no soportara su mensaje, sino por el antojo de un rey altanero y al mismo tiempo d\u00e9bil. Los miembros de la familia de Herodes siguen pareci\u00e9ndose. Herodes, el padre, hab\u00eda atentado contra la vida de Jes\u00fas y hab\u00eda matado a los ni\u00f1os de Bel\u00e9n (2,16). Su hijo asesina al Bautista. \u00bfC\u00f3mo debe establecerse el reino de Dios, si los reyes de la naci\u00f3n se convierten en el enemigo mortal de los mensajeros de Dios? Los disc\u00edpulos del Bautista logran sepultar decorosamente el cad\u00e1ver. Hicieron causa com\u00fan con su maestro, incluso en la muerte. Luego fueron a cont\u00e1rselo a Jes\u00fas (14,12). Cronol\u00f3gicamente es dif\u00edcil explicar este dato, puesto que seg\u00fan 14,2 ya ha ocurrido la muerte del Bautista, y en 14,3-12 aparece como trasladada. <\/p>\n<p>San Mateo ya no dirige ninguna otra mirada retrospectiva, porque pretende otra finalidad. Quiere indicar la \u00edntima uni\u00f3n entre las dos personas y su obra. Los dos hombres no concurren juntos, sino que su actividad se funda en el mismo plan de Dios. Jes\u00fas debe ser informado para que note la se\u00f1al y adapte a ella su propia conducta. Y as\u00ed o\u00edmos decir inmediatamente despu\u00e9s (14,13) que Jes\u00fas huy\u00f3. Es, pues, evidente que abandon\u00f3 el territorio de la jurisdicci\u00f3n de Herodes Antipas para no exponerse al peligro antes que llegara su hora. Est\u00e1n profunda y mutuamente relacionadas la vida y actividad de Jes\u00fas y las del Bautista. S\u00f3lo Dios tiene los hilos en la mano, su sabidur\u00eda se atestigua en las obras de ambos (cf. 11,l9c). La muerte del Bautista tambi\u00e9n debe ser significativa para Jes\u00fas a manera de una se\u00f1al. Jes\u00fas recorre el mismo sendero y es entregado al mismo destino de muerte de los profetas. No se rompen los hilos de la historia de Dios. Lo que el Bautista ha empezado, Jes\u00fas lo acoger\u00e1 y lo conducir\u00e1 a la \u00faltima perfecci\u00f3n. Sobre la muerte y la tumba de Juan reposa esta esperanza de la \u00faltima perfecci\u00f3n. Una esperanza mucho mayor reposar\u00e1 sobre la tumba de Jes\u00fas. <\/p>\n<p>c) Primera multiplicaci\u00f3n de panes (Mt\/14\/13-21). <\/p>\n<p>13 Cuando Jes\u00fas recibi\u00f3 esta noticia, se alej\u00f3 de all\u00ed a solas en una barca a un lugar desierto. Pero, al enterarse la gente, lo siguieron por tierra desde las ciudades. 14 Al desembarcar y ver a tanta gente, sinti\u00f3 gran compasi\u00f3n por ellos y cur\u00f3 a sus enfermos. <\/p>\n<p>Jes\u00fas sube a una barca en el lago de Genesaret y se dirige solo a un lugar solitario. No permanece mucho tiempo as\u00ed, porque la gente se entera y le siguen a pie por la orilla del lago. Vienen juntos de todas las poblaciones circundantes, por tanto tambi\u00e9n de los pueblos situados a la orilla del lago. Cuando Jes\u00fas baja de la barca, ve la gran multitud. \u00a1Qu\u00e9 escena! Jes\u00fas siente gran compasi\u00f3n por ellos y cura a sus enfermos. Lo que impulsa as\u00ed a la gente hacia Jes\u00fas no es s\u00f3lo el afecto humano, el entusiasmo que suscita un gran orador, los sentimientos de gratitud por los beneficios logrados. Lo que impulsa a la gente es la percepci\u00f3n de lo sobrehumano, que falt\u00f3 a los paisanos de Nazaret, el anhelo oculto del bien y de la rectitud, de la verdadera vida. Jes\u00fas no puede responder de otra manera, contest\u00f3 como hizo Dios a trav\u00e9s de los siglos, a saber con su misericordia. Dios se compadece del hombre. El estado del hombre afecta su coraz\u00f3n, la indigencia le conmueve. <\/p>\n<p>15 Llegada la tarde, se le acercaron los disc\u00edpulos, y le dijeron: Esto es un despoblado, y la hora ya avanz\u00f3; despide, pues, a la gente, que vayan a las aldeas a comprarse alimentos. 16 Pero Jes\u00fas les dijo: No tienen por qu\u00e9 irse; dadles vosotros de comer. 17 Ellos le replican: No tenemos aqu\u00ed m\u00e1s que cinco panes y dos peces. 18 \u00e9l contest\u00f3: Tra\u00e9dmelos aqu\u00ed. <\/p>\n<p>Entre tanto llega la tarde, y los disc\u00edpulos lo indican al Maestro. La hora es avanzada y el lugar es solitario. Sobre todo aqu\u00ed no se puede comprar nada para comer. La conversaci\u00f3n entre Jes\u00fas y los disc\u00edpulos resulta algo artificiosa. Desde el principio Jes\u00fas sabe lo que quiere hacer, y el lector lo nota. Pero los disc\u00edpulos deben aprender algo, sus pensamientos dirigidos a las cosas terrenas deben ampliarse y crecer en el conocimiento del Maestro. Ha pasado ya mucho tiempo y todav\u00eda no saben a qui\u00e9n tienen consigo. Desorientados, hacen la observaci\u00f3n de que solamente hay cinco panes y dos peces para comer. Eso resulta muy infantil. \u00bfQu\u00e9 significa la rid\u00edcula cantidad ante el poder que tiene Jes\u00fas? Naturalmente los disc\u00edpulos no pueden saciar al pueblo, como les encarga Jes\u00fas: \u00abDadles vosotros de comer.\u00bb Muy poco es lo que pueden hacer los disc\u00edpulos, de una forma semejante a lo que m\u00e1s tarde se dice de la fe, en la curaci\u00f3n del muchacho lun\u00e1tico (cf. 17,16 ss). La mirada debe dirigirse a Jes\u00fas. Los disc\u00edpulos est\u00e1n ante el pueblo con las manos vac\u00edas, pero Jes\u00fas puede alimentar a la multitud. As\u00ed tambi\u00e9n est\u00e1n los maestros y pastores delante del pueblo con las manos vac\u00edas, s\u00f3lo pueden entregar el pan que Jes\u00fas les ofrece. <\/p>\n<p>19 Y mandando a la gente sentarse sobre la hierba, tom\u00f3 los cinco panes y los dos peces, levant\u00f3 los ojos al cielo, dijo la bendici\u00f3n, parti\u00f3 los panes y se los dio a sus disc\u00edpulos, y los disc\u00edpulos al pueblo. 20 Todos comieron hasta quedar saciados; y recogieron, de los pedazos sobrantes, doce canastos llenos. 21 Los que comieron eran unos cinco mil hombres, sin contar mujeres y ni\u00f1os. <\/p>\n<p>El pueblo se coloca sobre el c\u00e9sped. Ahora Jes\u00fas est\u00e1 en el centro, todos los ojos parecen estar dirigidos a \u00e9l. En el c\u00edrculo m\u00e1s reducido alrededor de \u00e9l est\u00e1n los disc\u00edpulos, que han tra\u00eddo los panes y los peces, a continuaci\u00f3n el pueblo se ha colocado por doquier. Jes\u00fas toma los alimentos, mira al Padre que est\u00e1 en el cielo y le alaba. As\u00ed como el padre de una familia jud\u00eda antes de la comida da la bendici\u00f3n sobre los manjares y da gracias a Dios por sus dones, as\u00ed hace aqu\u00ed Jes\u00fas como padre de todo el pueblo: \u00abAlabado seas, Yahveh, nuestro Dios, rey del mundo, que haces que el pan se forme de la tierra.\u00bb Jes\u00fas parte el pan y los peces, y los da a los disc\u00edpulos para que los repartan. Los disc\u00edpulos a su vez lo entregan a las multitudes. Todos comen y quedan saciados, m\u00e1s a\u00fan, incluso se re\u00fane una gran cantidad de restos, que muestra que se ha distribuido con superabundancia, y que en realidad todos quedaron saciados. Esto es una bendici\u00f3n realmente divina. Ha resultado m\u00e1s bien fortuito que Jes\u00fas hiciera este gran signo. Se trata, en efecto, de un gran signo. <\/p>\n<p>Jes\u00fas no ha eliminado la necesidad del hambre ni ha quitado a los hombres la preocupaci\u00f3n por el pan cotidiano. Pero una vez tuvo lugar: todos quedaron saciados, m\u00e1s a\u00fan, tuvieron superabundantemente. Cuando Jes\u00fas estaba entre ellos, no les faltaba nada y todos estaban contentos. La misericordia de Dios descendi\u00f3 sobre ellos, y todos eran uno en sus comidas en com\u00fan y no sufr\u00edan penuria. Pero este signo no fue dado para aturdir o subyugar a los hombres a manera de los prodigios espectaculares que el esp\u00edritu maligno hab\u00eda reclamado a Jes\u00fas (cf. 4,1 ss). Fue resultado de la situaci\u00f3n. As\u00ed como Jes\u00fas concede su misericordia al individuo que se adhiere a \u00e9l con fidelidad, as\u00ed tambi\u00e9n a la gran muchedumbre que est\u00e1 necesitada. As\u00ed procede Dios siempre con el hombre. En el desierto Dios hab\u00eda alimentado al pueblo de una manera prodigiosa y los hab\u00eda preservado de perecer. \u00abLlegada, pues, la tarde, vinieron codornices, que cubrieron todo el campamento, y por la ma\u00f1ana se hall\u00f3 esparcido tambi\u00e9n un roc\u00edo alrededor de \u00e9l, y cuando el roc\u00edo se evapor\u00f3, hab\u00eda sobre la superficie de la tierra una cosa fina, como granos, fina como la escarcha en el suelo. Lo que visto por los hijos de Israel, se dijeron unos a otros: \u00bfQu\u00e9 es esto? Porque no sab\u00edan lo que era. A los cuales dijo Mois\u00e9s: \u00e9ste es el pan que el Se\u00f1or os ha dado para comer\u00bb (Exo 16:13-15). Las proezas que hizo Dios en el tiempo glorioso de Israel \u00bfresurgen ahora en la primavera del pueblo? \u00bfEst\u00e1 Dios de nuevo cerca de su pueblo como en el gran tiempo pasado? \u00a1Qu\u00e9 sensaci\u00f3n de dicha y nueva confianza tienen que haber sentido aquellos hombres! Este acontecimiento tambi\u00e9n es una imagen de la Iglesia y as\u00ed debe ser considerado. Jes\u00fas est\u00e1 en el centro como el dador de todos los dones buenos, el dador del pan y de la palabra. Luego viene el grupo de los disc\u00edpulos. Est\u00e1n muy cerca de \u00e9l y entregan sus dones, son su brazo extendido. El pueblo est\u00e1 situado alrededor de \u00e9l y puede disfrutar de su presencia. Jes\u00fas alza la vista al cielo, cuando da la bendici\u00f3n. Jes\u00fas hace \u00ablas obras que el Padre le ha encomendado\u00bb (Jua 5:36). Ya no es el mediador, como era Mois\u00e9s. \u00e9l mismo es el dador y fuente de la vida. Tal es la experiencia de s\u00ed misma que tiene la Iglesia, cuando se re\u00fane para celebrar la eucarist\u00eda. As\u00ed vivir\u00e1n solidariamente con Dios y no tendr\u00e1n penuria todos los que est\u00e1n elegidos para las bodas regias en el reino de Dios. En Dios est\u00e1 la superabundancia y la plenitud de la misericordia. Solamente en \u00e9l se sacia todo el hambre que pueda sentir el hombre.<\/p>\n<p>d) Jes\u00fas camina sobre las aguas (Mt\/14\/22-33). <\/p>\n<p>Pedro por primera vez desempe\u00f1a en este pasaje un papel independiente (Jua 14:28-31). De forma semejante, ocupar\u00e1 el primer plano en la confesi\u00f3n de la mesianidad de Jes\u00fas (Jua 16:17-19) y al final de toda esta secci\u00f3n se encuentra un pasaje que evoca una conversaci\u00f3n entre \u00e9l y Jes\u00fas (Jua 17:24-27). Estos tres pasajes s\u00f3lo se hallan en san Mateo y demuestran que este evangelista puede inspirarse en una m\u00e1s amplia tradici\u00f3n petrina. Se descubren an\u00e1logos reflejos en otros pasajes del mismo Evangelio, por ejemplo, en 10,2, donde se designa a Pedro como \u00abprimero\u00bb, y sobre todo en varios pasajes, donde act\u00faa como portavoz de los ap\u00f3stoles (15,15; 17,4; 18,21; 19,27). A pesar de que el Evangelio de san Mateo imprime su acento en el ap\u00f3stol, no cabe afirmar que su figura quede idealizada o indebidamente enaltecida. En la conversaci\u00f3n entre Jes\u00fas y Pedro despu\u00e9s de la confesi\u00f3n de la mesianidad, san Mateo m\u00e1s subray\u00f3 lo menos grato para el ap\u00f3stol (16,22s), y no disimula tampoco el papel desairado de Pedro durante el proceso de Jes\u00fas (26,69-75). <\/p>\n<p>22 Mand\u00f3 a sus disc\u00edpulos que subieran a la barca y pasaran antes que \u00e9l a la otra orilla, mientras \u00e9l desped\u00eda al pueblo. 23 Despu\u00e9s de despedirlo, subi\u00f3 al monte para orar a solas. Al anochecer, estaba \u00e9l all\u00ed solo. <\/p>\n<p>Jes\u00fas manda a los disc\u00edpulos subir a la barca. \u00bfPor qu\u00e9 se usa esta en\u00e9rgica frase? \u00bfNecesitaban este apremio, porque quer\u00edan permanecer cerca de Jes\u00fas o no le quer\u00edan dejar solo? Les da el encargo de partir antes que \u00e9l a la orilla opuesta, de recorrer el trayecto que ya hab\u00edan recorrido de d\u00eda (14,13). Quiere quedarse solo con la gente y \u00abdespedirla\u00bb. Pero adem\u00e1s busca una mayor soledad. En cuanto la muchedumbre se ha dispersado, se va al monte, para orar solo. En un lugar elevado, en el monte se experimenta la proximidad de Dios, de forma m\u00e1s inmediata. Jes\u00fas busca la quietud de la oraci\u00f3n, de aquella oraci\u00f3n que s\u00f3lo puede fluir entre \u00e9l y el Padre. Ning\u00fan ser humano puede entrometerse en ella ni tampoco ser testigo de ella. Es una oraci\u00f3n distinta de la que Jes\u00fas hab\u00eda pronunciado antes sobre los panes y los peces. Aquella fue la bendici\u00f3n oficial de la mesa y la oraci\u00f3n usada para bendecir que tiene que rezar el padre de familia para el pueblo y en su nombre. En esta oraci\u00f3n solitaria, se efectuar\u00eda un trueque vital inefable. Jes\u00fas es impulsado a la soledad, tiene que forzar a los disc\u00edpulos a subir a la barca. Basta quedarse absorto en esta escena: Jes\u00fas unido con Dios en la obscuridad de la noche, en el monte, en la soledad. All\u00ed est\u00e1 el puente entre Dios y los hombres. El mediador es \u00abCristo Jes\u00fas hombre\u00bb (1Ti 2:5). <\/p>\n<p>24 Entretanto, la barca se hab\u00eda alejado ya muchos estadios de la costa y se encontraba combatida por las olas, pues el viento era contrario. 25 A la cuarta vigilia de la noche, fue hacia ellos caminando sobre el mar. 26 Los disc\u00edpulos, al verlo caminar sobre el mar, se sobresaltaron y dijeron: \u00a1Es un fantasma! Y se pusieron a gritar por el miedo. 27 Pero Jes\u00fas les habl\u00f3 en seguida: \u00a1Animo! \u00a1Soy yo! \u00a1No teng\u00e1is miedo! <\/p>\n<p>Entretanto la barca en que van los disc\u00edpulos, va siguiendo su rumbo, pero el viento que sopla en direcci\u00f3n contraria, dificulta su navegaci\u00f3n y por eso adelantan penosamente. Notan cu\u00e1n escasas son sus fuerzas y cu\u00e1n dif\u00edcilmente pueden luchar con la fuerte tormenta que se avecina. Es una tortura fatigosa. Entonces sucede que Jes\u00fas va al encuentro de ellos sobre las aguas hacia el amanecer. Los disc\u00edpulos son presa de espanto y creen ver un fantasma. Aunque son hombres duros y han soportado muchas horas dif\u00edciles en el lago, echan a gritar. El evangelista no teme decirlo abiertamente. Jes\u00fas les da voces: \u00ab\u00a1Animo! \u00a1Soy yo! \u00a1No teng\u00e1is miedo!\u00bb Siempre sucede lo mismo. El hombre siente su debilidad, cuando se encuentra con Dios o con las cosas divinas. El \u00e1nimo decae y el temor hace que el coraz\u00f3n quede oprimido. Jes\u00fas no da ninguna se\u00f1al para ser reconocido ni menciona ning\u00fan nombre. S\u00f3lo dice llanamente: Soy yo. Con estas dos palabras est\u00e1 todo dicho, porque s\u00f3lo hay un hombre que pueda hablar as\u00ed, de modo tan incondicional y absoluto, sin identificar su personalidad ni presentarse con pormenores. Los disc\u00edpulos no deb\u00edan conocerle ni por su voz ni por su figura ni por un adem\u00e1n. S\u00f3lo deben saber que quien puede decir: \u00abSoy yo\u00bb, tiene que ser \u00e9l. Entonces el hombre no pide una legitimaci\u00f3n, no pide se\u00f1ales ni prodigios que lo atestig\u00fcen, no pregunta por el nombre, identidad y origen (\u00abSabemos de d\u00f3nde es \u00e9ste\u00bb). Todos esos detalles se vuelven accesorios ya que Jes\u00fas sabe que ante \u00e9l solamente existe la confianza sin reservas y la entrega total, que desvanecen el temor&#8230; <\/p>\n<p>28 Pedro le contest\u00f3: Se\u00f1or, si eres t\u00fa, m\u00e1ndame ir hacia ti sobre las aguas. 29 Ven, le respondi\u00f3. Pedro entonces salt\u00f3 de la barca y, caminando sobre las aguas, fue hacia Jes\u00fas. 30 Pero, viendo el viento que hab\u00eda, tuvo miedo, y al comenzar a hundirse, lanz\u00f3 un grito: \u00a1Se\u00f1or, s\u00e1lvame! 31 Inmediatamente Jes\u00fas extendi\u00f3 la mano y lo sostuvo, mientras le dec\u00eda \u00a1Hombre de poca fe! \u00bfPor qu\u00e9 has dudado? <\/p>\n<p>Este pasaje, que s\u00f3lo trata de Pedro y de Jes\u00fas, \u00fanicamente est\u00e1 en san Mateo. Pedro dirige la palabra a Jes\u00fas con el t\u00edtulo soberano dei Se\u00f1or. Pedro ha entendido. Si eres t\u00fa, m\u00e1ndame ir hacia ti sobre las aguas. \u00abNada ser\u00e1 imposible\u00bb al que cree (17,20b). Si es Jes\u00fas, no s\u00f3lo carece de peligro el abismo del mar, sino que tambi\u00e9n se despierta el ansia de ir a Jes\u00fas. Pedro se deja llevar por este anhelo. El Se\u00f1or le contesta lac\u00f3nicamente: \u00abVen\u00bb. La confianza audaz perdura, Pedro salta de la barca, corre con una efectiva seguridad sobre el agua y va hasta Jes\u00fas. Entonces Pedro nota de repente el fuerte viento y se estremece. Su coraz\u00f3n de nuevo se atemoriza, y al instante empieza a hundirse. Invoca por segunda vez a Jes\u00fas: \u00ab\u00a1Se\u00f1or, s\u00e1lvame!\u00bb Jes\u00fas le alza y le pregunta en son de reproche: \u00ab\u00a1Hombre de poca fe! \u00bfPor qu\u00e9 has dudado?\u00bb Cuando se est\u00e1 pr\u00f3ximo a Jes\u00fas, no se puede perder la firmeza ni dudar. El conocimiento de la presencia de Jes\u00fas sostiene sobre el agua y refrena la fuerza del viento. <\/p>\n<p>32 Y cuando subieron los dos a la barca, el viento se calm\u00f3. 33 Los que estaban en la barca se postraron ante \u00e9l, exclamando: Realmente, eres Hijo de Dios. <\/p>\n<p>Jes\u00fas sube a la barca y en el acto el viento se calma. No se requiere una orden peculiar como antes (cf. 8,26). La presencia sola de Jes\u00fas sosiega y reprime los elementos excitados. Los disc\u00edpulos quedan subyugados y postr\u00e1ndose rinden homenaje al Maestro con la siguiente confesi\u00f3n: Realmente, eres Hijo de Dios. Son unas palabras gran diosas. As\u00ed pues, \u00bfhan entendido los disc\u00edpulos el misterioso milagro de los panes en un lugar solitario, el poder de Jes\u00fas para caminar sin riesgo sobre el lago, sus palabras excelsas: \u00absoy yo\u00bb y la f\u00e1cil salvaci\u00f3n de Pedro, cuando empezaba a hundirse? Aqu\u00ed se ha llegado a un punto culminante. En la noche sobre la superficie del lago reconocen repentinamente a qui\u00e9n tienen ante s\u00ed. Vino a ser como una iluminaci\u00f3n del conocimiento, la esplendorosa figura del maestro brillando s\u00fabitamente ante ellos en la obscuridad. M\u00e1s all\u00e1 de las reflexiones de la inteligencia, de la ponderaci\u00f3n de los argumentos, de la interrogaci\u00f3n cr\u00edtica y de la confianza irresoluta, brota lo m\u00e1s profundo que los disc\u00edpulos pueden llegar a experimentar: el Hijo de Dios est\u00e1 entre ellos. <\/p>\n<p>Aqu\u00ed los sucesos se concentran por completo en Pedro. Es el primer ap\u00f3stol (cf. 10,2), habla y procede en representaci\u00f3n de los dem\u00e1s (Cf. 15, 15; 16,16; 17,24; 18,21s.). Aqu\u00ed Pedro todav\u00eda es m\u00e1s, a saber el primero de los creyentes y el modelo de todos ellos. En esta escena se hace patente de una manera dram\u00e1tica lo que significa creer. La percepci\u00f3n de la frase soberana: \u00abSoy yo\u00bb, llama al hombre y lo atrae. Luego el ansia de ir a \u00e9l y estar con \u00e9l. Los pasos sin riesgo, sostenidos por la confianza y el amor, sobre los abismos. Tambi\u00e9n el desfallecimiento de la confianza y el decaimiento moment\u00e1neo de la fuerza. Si desfallece la confianza, aunque solamente sea un poco, el hombre tiene s\u00fabitamente la sensaci\u00f3n del peligro de fuera. Tambi\u00e9n se puede decir a la inversa: si el hombre se deja impresionar por los peligros, inmediatamente se desmorona la confianza. Se convierte en presa de fuerzas que amenazan, si no recurre a la \u00fanica mano salvadora, la del maestro. Aqu\u00ed hay confianza y fe, pero todav\u00eda son \u00abpeque\u00f1as\u00bb. No puede quedar ni reservarse ning\u00fan residuo, s\u00f3lo sostiene la fe incondicional. As\u00ed pues, lo que aconteci\u00f3 a Pedro es un modelo para los creyentes. Pedro representa la Iglesia, m\u00e1s tarde se le constituye en piedra fundamental de la misma (cf. 16,18). As\u00ed est\u00e1 toda la Iglesia ante su maestro. Sabe que en \u00faltimo t\u00e9rmino est\u00e1 sustra\u00edda a todo peligro y preservada del total hundimiento en la historia, si tiene esta fe. \u00abSi no cre\u00e9is, no subsistir\u00e9is\u00bb (Isa 7:9b). Esto puede aplicarse tanto al pueblo de la antigua alianza como al de la nueva. Pero el pueblo de la nueva alianza tiene a Jes\u00fas en el centro, y a \u00e9l puede decirle: \u00abRealmente, eres Hijo de Dios.\u00bb Oye la voz alentadora de Jes\u00fas: \u00a1Animo! \u00a1Soy yo! \u00a1No teng\u00e1is miedo! <\/p>\n<p>e) Curaciones en Genesaret (Mt\/14\/34-36). <\/p>\n<p>34 Terminada la traves\u00eda, arribaron a la costa de Genesaret. 35 Apenas lo reconocieron los hombres de aquel lugar, divulgaron la noticia por toda aquella comarca, y le presentaron todos los enfermos, 36 y le rogaban que les permitiera tocar siquiera el borde de su manto. Y todos los que tocaron, quedaron completamente sanos. <\/p>\n<p>Una vez concluido el viaje, los disc\u00edpulos desembarcan con Jes\u00fas en la costa. Aqu\u00ed sucede lo mismo que antes. Se acude en masa, se difunde la noticia a todos los pueblos circundantes, se trae a los enfermos y la multitud se api\u00f1a en torno a \u00e9l. El lector sabe los sucesos misteriosos de la noche. Ha o\u00eddo la confesi\u00f3n: Realmente, eres Hijo de Dios. No le llama la atenci\u00f3n que la gente procure tocarle, aunque s\u00f3lo sea el ribete de su vestido. Tampoco le sorprende que crean recibir algo de la corriente de fuerza y de vida por el contacto. Tambi\u00e9n ellos son curados. Su fe puede ser infantil y sencilla, pero la misericordia de Jes\u00fas tampoco retrocede ante ella. Esta fe para Jes\u00fas no es demasiado exigua ni falta de iluminaci\u00f3n, para que no sea obsequiada con el mismo regalo. Esta fe no se manifiesta en la s\u00faplica expl\u00edcita de ser curado, ni en una confesi\u00f3n de la confianza en el poder prodigioso de Jes\u00fas. Es una fe sencilla y sin palabras. Le gusta el adem\u00e1n externo, el contacto con el vestido, y en ellos esta fe expresa todo lo que siente el coraz\u00f3n. Jes\u00fas no ha censurado a la gente y tampoco reprendi\u00f3 a la mujer que padec\u00eda flujo de sangre (cf. 9,20-22). Jes\u00fas puede oir y entender el lenguaje del coraz\u00f3n. No debemos pensar ni juzgar con altivez los ademanes de la fe sencilla, con tal que no sean supersticiosos, sino veraces y sinceros.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 Herodes:<\/b><\/i> Lit. el tetrarca Herodes. Se trata de Herodes Antipas que gobern\u00f3 Galilea y Perea desde el a\u00f1o 4 a. C. hasta el 39 d. C. Ver VOCABULARIO B\u00cdBLICO y nota a <span class='bible'>Mat 4:12<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La reacci\u00f3n de Herodes Antipas (ver Mar. 6:14-29; Luc. 9:7-9; 3:19, 20). Herodes el tetrarca es Herodes Antipas, gobernador de Galilea e hijo del Herodes que era rey cuando Jes\u00fas naci\u00f3 (cap. 2). Los informes acerca de los milagros de Je-s\u00fas, junto con los remordimientos de conciencia por la ejecuci\u00f3n de Juan el Bautista, que hubiera querido evitar, lo condujeron a la idea extra\u00f1a de que Jes\u00fas era Juan resucitado de los muertos.<\/p>\n<p>Hab\u00edamos o\u00eddo acerca de Juan cuando estaba en la prisi\u00f3n (4:12; 11:2) y Mateo ahora completa la informaci\u00f3n. No solamente el casarse con la esposa de un [medio] hermano era en contra de la ley jud\u00eda (Lev. 18:6), sino que Herodes y Herod\u00eda se hab\u00edan divorciado de sus c\u00f3nyuges anteriores con el fin de casarse. No s\u00f3lo fue un casamiento pol\u00edticamente imprudente, sino que religiosamente era un esc\u00e1ndalo, y la condenaci\u00f3n en voz alta de Juan habr\u00eda sido da\u00f1ina para la reputaci\u00f3n de Herodes entre sus s\u00fabditos jud\u00edos. Juan, por ello, no s\u00f3lo puso en verg\u00fcenza a Herodes (como lo confirma Josefo en su historia), sino que tambi\u00e9n era una amenaza para su seguridad pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Al informar a Jes\u00fas de la muerte de Juan, los disc\u00edpulos de Juan mostraron que en Jes\u00fas reconoc\u00edan al verdadero \u201csucesor\u201d como 11:7-19 ya ha indicado y como lo reafirmar\u00eda Jes\u00fas en 21:23-32. La retirada subsecuente de Jes\u00fas (13) sugiere que \u00e9l se daba cuenta del peligro de esta asociaci\u00f3n a los ojos de Herodes.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>14.1 Herodes fue un \u00abtetrarca\u00bb, uno de los cuatro gobernadores que ten\u00edan bajo su responsabilidad igual n\u00famero de distritos en Palestina. Su territorio inclu\u00eda las regiones de Galilea y Perea. Fue hijo de Herodes el Grande, el que orden\u00f3 dar muerte a los infantes en Bel\u00e9n (2.16). Tambi\u00e9n es conocido como Herodes Antipas, y juzg\u00f3 a Jes\u00fas antes de que fuera crucificado (Luk 23:6-12). Su perfil se halla en Marcos 6.14.2 Si desea m\u00e1s informaci\u00f3n sobre Juan el Bautista, v\u00e9ase su perfil en Juan 1.14.3 Felipe, medio hermano de Herodes, era uno de los cuatro gobernadores de Palestina. Sus territorios eran Iturea y Trac\u00f3nites, al nordeste del Mar de Galilea (Luk 3:1). Su esposa, Herod\u00edas, lo abandon\u00f3 para vivir con Herodes Antipas. Juan el Bautista conden\u00f3 a los dos por vivir en inmoralidad (v\u00e9ase Mar 6:17-18).14.9 Herodes no quer\u00eda matar a Juan el Bautista pero tuvo que dar la orden para no quedar mal delante de sus invitados. \u00a1Cu\u00e1n f\u00e1cil es ceder a la presi\u00f3n de la gente y dejarse arrastrar a hacer lo malo! No permita que lo ubiquen donde sea vergonzoso hacer lo bueno. Haga lo que es correcto sin importar cu\u00e1n vergonzoso o doloroso sea.14.13, 14 Jes\u00fas busc\u00f3 la soledad luego de recibir la noticia de que Juan hab\u00eda muerto. Algunas veces debemos enfrentarnos a nuestro dolor solos. Jes\u00fas, sin embargo, no se entreg\u00f3 al pesar, volvi\u00f3 a su ministerio.14.14 Jes\u00fas realiz\u00f3 algunos milagros como se\u00f1al de su identidad. Otros milagros sirvieron para ense\u00f1arnos importantes verdades. Pero aqu\u00ed leemos que san\u00f3 porque \u00abtuvo compasi\u00f3n de ellos\u00bb. Jes\u00fas fue, y es, una persona amorosa, sensible y que se preocupa por los dem\u00e1s. Cuando est\u00e9 sufriendo, recuerde que Jes\u00fas sufre junto con usted y se compadece.14.19-21 Jes\u00fas multiplic\u00f3 cinco panes y dos peces para alimentar a m\u00e1s de cinco mil personas. Lo que al principio se ofrec\u00eda parec\u00eda insuficiente pero en sus manos fue m\u00e1s que suficiente. Con frecuencia sentimos que nuestra contribuci\u00f3n a Jes\u00fas es muy peque\u00f1a, pero El puede multiplicar y usar lo que podamos darle, sea en talento, tiempo o riqueza. Es cuando lo damos a Jes\u00fas que nuestros recursos se multiplican.14.21 El texto indica que estuvieron presentes cinco mil hombres, m\u00e1s mujeres y ni\u00f1os. Por ello, el total de personas que Jes\u00fas aliment\u00f3 pudo ser de diez mil a quince mil. El n\u00famero de hombres se especifica en forma separada porque en la cultura jud\u00eda de ese entonces, hombres y mujeres com\u00edan aparte. Los ni\u00f1os com\u00edan con las mujeres.14.23 Estar un tiempo a solas con Dios era prioritario para Jes\u00fas (v\u00e9ase tambi\u00e9n 14.13). Dejaba tiempo en su horario recargado para estar a solas con el Padre. Cuando pasamos tiempo a solas en oraci\u00f3n, nuestra relaci\u00f3n vital con Dios se nutre y nos fortalecemos para enfrentar los problemas y desaf\u00edos de la vida. Desarrolle la disciplina de buscar a Dios a solas. Le ayudar\u00e1 a crecer espiritualmente y llegar\u00e1 a ser cada vez m\u00e1s y m\u00e1s como Cristo.14.28 Pedro no estaba probando a Jes\u00fas, pues es algo que se nos dijo que no hici\u00e9ramos (4.7). A pesar de que fue el \u00fanico en la barca que reaccion\u00f3 con fe, su pedido impulsivo lo condujo a experimentar una demostraci\u00f3n poco com\u00fan del poder de Dios. Pedro comenz\u00f3 a hundirse porque no sigui\u00f3 mirando a Jes\u00fas sino que mir\u00f3 las olas gigantes que se levantaban a su alrededor. Luego su fe fluctu\u00f3 cuando se dio cuenta de lo que estaba haciendo. Quiz\u00e1 no caminemos sobre las aguas pero s\u00ed caminaremos a trav\u00e9s de situaciones adversas. Si nos concentramos en las olas de las circunstancias dif\u00edciles que se levantan cerca de nosotros sin buscar la ayuda de Dios, tambi\u00e9n terminaremos desesperados y hundi\u00e9ndonos. A fin de mantener su fe en medio de las tormentas, mantenga los ojos en el poder de Cristo y no en su incapacidad.14.30, 31 A pesar de que empezamos con buenas intenciones, algunas veces nuestra fe decae. Esto no significa necesariamente que hemos fallado. Cuando la fe de Pedro decay\u00f3, busc\u00f3 a Cristo, la \u00fanica persona que podr\u00eda ayudarle. Estaba temeroso pero a\u00fan as\u00ed mir\u00f3 a Cristo. Cuando estamos recelosos de los problemas que nos rodean y dudamos de la presencia o capacidad de Cristo para ayudarnos, debemos recordar que es el \u00fanico que en realidad puede ayudarnos.14.34 Genesaret se hallaba localizada en el lado oeste del Mar de Galilea en una zona f\u00e9rtil y con abundante agua.14.35, 36 La gente reconoc\u00eda en Jes\u00fas a un gran sanador, pero \u00bfcu\u00e1ntos comprendieron qui\u00e9n era en realidad? Buscaban a Jes\u00fas para alcanzar sanidad f\u00edsica, pero \u00bfse acercaron a El deseando la sanidad espiritual? Iban anhelando prolongar sus vidas en la tierra, pero \u00bffueron tambi\u00e9n para obtener la seguridad de la vida eterna? La gente puede buscar a Jes\u00fas para aprender lecciones valiosas de su vida o en la esperanza de conseguir remedio para su dolor. Pero habremos perdido la totalidad del mensaje de Jes\u00fas si lo buscamos s\u00f3lo para que cure nuestros cuerpos y no nuestras almas, si buscamos su ayuda s\u00f3lo en esta vida y pasamos por alto su plan eterno para nosotros. S\u00f3lo cuando lleguemos a entender al Cristo verdadero podremos apreciar c\u00f3mo puede cambiar de veras nuestras vidas.14.36 Los hombres jud\u00edos ten\u00edan flecos en el borde inferior de sus mantos conforme al mandato de Dios (Deu 22:12). En el tiempo de Jes\u00fas, esto era visto como se\u00f1al de santidad (Deu 23:5). Era natural que la gente que buscaba sanidad se acercara para tocar estos flecos; pero como una mujer enferma aprendi\u00f3, la curaci\u00f3n es producto de la fe y no de la t\u00fanica de Jes\u00fas (Deu 9:19-22).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>(1) Lit.: \u201cel tetrarca\u201d, el pr\u00edncipe territorial del emperador.<\/p>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 672 Mar 6:14; Luc 9:7; Hch 4:27<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> el tetrarca.  Herodes Antipas, hijo de Herodes el Grande y gobernador (tetrarca) de Galilea y Perea (4 a.C.- 39 d.C.). Aunque fue popular en Roma, el esfuerzo que \u00e9l hizo para ser nombrado rey como su padre, result\u00f3 en su exilio en el a\u00f1o 39 d.C. <\/p>\n<p><p> Juan&#8230;ha resucitado.  Por la influencia del car\u00e1cter de Juan (Mr 6:20) y su ministerio (vers. 5; 3:5), muchos asociaban a Jes\u00fas con Juan.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\n1<strong> (a)<\/strong> vs.1-12: Mar_6:14-29 ; Luc_9:7-9 <\/p>\n<\/p>\n<p>\n1<strong> (b)<\/strong> Luc_3:1 ; Hch_13:1 <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Herodes el tetrarca<\/i><\/b>. Herodes Antipas, que gobern\u00f3 de 4 a .C . &#8211; 39 d.C., hijo de Herodes el Grande y hermano de Arquelao (cp. <span class='bible'>Mat 2:1<\/span>; <span class='bible'>Mat 2:22<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>95 (B) La muerte de Juan Bautista (14,1-12). Cf. Mc 6,14-29; Lc 9,7-9. Mateo abrevia el relato de Marcos, como tambi\u00e9n lo hace con los milagros. Josefo nos cuenta esta misma historia, pero desde un punto de vista menos \u00edntimo y moral que pol\u00edtico (Ant. 18.5.2 \u00a7 116-19). 1. \u00c9l tetrarca Herodes: Antipas, hijo de Herodes el Grande y de Maltace (-Histo\u00adria, 75:165). 3. Herod\u00edas: Sobrina de Herodes el Grande e hija de Arist\u00f3bulo IV, se cas\u00f3 con su t\u00edo Filipo, un hijo de Herodes que viv\u00eda sin relieve alguno en Roma. Josefo llama a su pri\u00admer marido Herodes Boethus. Su \u00fanica hija conocida era Salom\u00e9. Tras conocer Herod\u00edas a Antipas, y siendo tan ambiciosa como \u00e9l, abandon\u00f3 a su marido y se uni\u00f3 a \u00e9l. Herodes Antipas se divorci\u00f3 de su mujer, la hija de Aretas IV, rey de los nabateos, para casarse con ella (- Historia, 75:165). 4. no te es l\u00edcito: El Bautista juzgaba que Herodes hab\u00eda pecado al casarse con la mujer de su hermano mientras \u00e9ste a\u00fan viv\u00eda, cometiendo, por tanto, adulte\u00adrio e incesto, prohibidos por el Lv 20,10.21. 5. tem\u00eda al pueblo: Mateo retoca aqu\u00ed bastante el relato de Mc, suprimiendo la intriga femenina y cambiando el objeto de temor hacia Juan Bautista por causa del pueblo, como en la ver\u00adsi\u00f3n de Josefo. 7. prometi\u00f3 con juramento: Es\u00adte juramento puede haber sido de obligatorie\u00addad jur\u00eddica. Romperlo hubiera significado cometer perjurio o algo pol\u00edticamente inco\u00adrrecto. Mateo minimiza la extravagancia de Herodes, pero lo presenta como ligero de men\u00adte y f\u00e1cil presa de las intrigas. Percibamos los ecos de Est 5,3.6; 7,2; 1 Re 13,8; 19,2.10.14. 10. decapitado en la c\u00e1rcel: Josefo nos dice que fue encarcelado en Maqueronte, una fortaleza que estaba situada en la Transjordania. 12. se lo dijeron a Jes\u00fas: A\u00f1adiendo esta oraci\u00f3n, Ma\u00adteo relaciona todo el episodio con su persona\u00adje central. El Bautista fue decapitado sin ni si\u00adquiera un proceso fingido.<br \/>\n(Derrett, J. D. M., Law in the New Testament [Londres 1970] 339-58.)<\/p>\n<p>96 (C) Alimentaci\u00f3n de cinco mil per\u00adsonas (14,13-21). Cf. Mc 6,30-44; Lc 9,10-17. Encontramos otro milagro de alimentaci\u00f3n en 15,32-39. 13. al enterarse Jes\u00fas de lo sucedido: La muerte del Bautista es la causa del retiro de Jes\u00fas; cf. Mc 6,30.31. 14. cur\u00f3 a los enfermos: La compasi\u00f3n de Jes\u00fas conduce a la curaci\u00f3n, no a la ense\u00f1anza como en Marcos. 16. Dadles vosotros de comer: Jes\u00fas forma a sus disc\u00edpulos en la autoconfianza, para que tomen la iniciativa y sean dirigentes (cf. v. 19). 17. dos peces: Dado que el pescado no se ajusta al trasfondo eucar\u00edstico, Mateo s\u00f3lo lo mencionar\u00e1 una vez m\u00e1s, mientras que Marcos lo menciona tres veces. 19. bendijo, parti\u00f3, dio: Ritual cotidiano de la comida jud\u00eda; pero la f\u00f3rmula apunta hacia la \u00faltima cena (26,26). Los disc\u00edpulos act\u00faan como mediadores entre Jes\u00fas y la gente. 20. todos comieron: La gente representa a todo Israel reunido por Jes\u00fas. Doce cestos: Los Doce representan a las doce tribus bajo los doce disc\u00edpulos (cf. 19,28). 21. sin contar mujeres y ni\u00f1os: El a\u00f1adido de Mateo es muy importante, porque el n\u00famero total po\u00addr\u00eda muy bien rondar los 20 \u00f3 30 mil; ocurrir\u00e1 de nuevo lo mismo en 15,38. Puesto que la po\u00adblaci\u00f3n total de Palestina, en esta \u00e9poca, se es\u00adtimaba en torno al medio mill\u00f3n de personas, a Jes\u00fas se le presenta como aquel que da co\u00admida a un diez por ciento del total. Esta pers\u00adpectiva le da a los dos relatos de alimentaci\u00f3n un car\u00e1cter social que los hace diferentes de los relatos de curaci\u00f3n. Adem\u00e1s del milagro de naturaleza y el moral (la gente comparti\u00f3 sus provisiones y as\u00ed todos tuvieron m\u00e1s que sufi\u00adciente), debemos ver tambi\u00e9n el milagro so\u00adcial. Los acontecimientos se describen como evocaci\u00f3n de \u00c9x 16, Nm 11 (el man\u00e1 y las co\u00addornices), as\u00ed como tambi\u00e9n 2 Re 4,1-7.42-44 (El\u00edseo multiplicando el aceite y el pan). Mien\u00adtras que en nuestro texto es Israel el destinata\u00adrio del milagro, el duplicado del cap. 15 se considera, frecuentemente, como representa\u00adtivo de la alimentaci\u00f3n de los gentiles. As\u00ed co\u00admo esta alimentaci\u00f3n anticipa la eucarist\u00eda, \u00e9sta, a su vez, anticipa tambi\u00e9n el banquete mesi\u00e1nico del reino.<br \/>\n(Fowler, R. M., Loaves and Fishes [Chico 1981], Masuda, S., \u00abThe Good News of the Miracle of the Bread\u00bb, NTS 28 [1982] 191-219.)<\/p>\n<p>97 (D) Caminando sobre el agua (14,22-23). Cf. Mc 6,45-52; Jn 6,15-21. 22. ir delante de \u00e9l a la otra orilla: Los disc\u00edpulos cru\u00adzan hacia el territorio gentil. 23. para orar a solas: La oraci\u00f3n nocturna solitaria de Jes\u00fas es modelo para los cristianos, que, junto a la oraci\u00f3n en com\u00fan, en ocasiones necesitan tambi\u00e9n per\u00edodos de silenciosa oraci\u00f3n perso\u00adnal en contacto con la naturaleza. 24. el viento estaba contra ellos: En esta escena idealizada, el viento representa las fuerzas hostiles del mundo. 25. caminando sobre el mar: En los mitos cananeos y en el AT, el Se\u00f1or domina las olas de la muerte (Sal 77,19; Job 9,8; 38,16a; Is 43,16; Eclo 24,5-6). 27. soy yo: Jes\u00fas comparte el poder divino de salvar (Sal 18,17-18; 144,7; \u00c9x 3,14; Is 43,10; 51,12). 29. Pedro&#8230; caminaba sobre las aguas: Mateo inserta cuatro vers\u00edcu\u00adlos (28-31) en su fuente marcana para dar un puesto de relieve a la figura de Pedro, como tambi\u00e9n lo hacen sus otras dos tradiciones es\u00adpeciales (16,17-19; 17,24-27). El comporta\u00admiento de Pedro no tiene sentido sino como combinaci\u00f3n de un amor impulsivo y una fe debilitada por la duda. Se interconectan aqu\u00ed elementos t\u00edpicos de una personalidad singu\u00adlar (cf. Jn 20,28.29). 33. t\u00fa eres el Hijo de Dios: En contraste con la conclusi\u00f3n marcana, los disc\u00edpulos, en este caso, comprenden y creen; anticipan en parte la confesi\u00f3n de Pedro en 16,16. El relato en su conjunto narra un mila\u00adgro de la naturaleza, clasificado en el g\u00e9nero de las epifan\u00edas de salvaci\u00f3n mar\u00edtima. Tiene similitudes con 8,18-27, la tempestad calma\u00adda, en cuanto par\u00e1bola de la Iglesia asediada y s\u00edmbolo de una fe valiente que avanza hacia lo desconocido, aunque es vulnerable.<br \/>\n(Heil, J. P., Jes\u00fas Walking on the Sea [AnBib 87, Roma 1981].)<\/p>\n<p>98 (E) Curaci\u00f3n de enfermos en Genesaret (14,34-36). Cf. Mc 6,35-56. Se trata de un sumario que Mateo resume a partir del ori\u00adginal marcano. Es una breve per\u00edcopa que ge\u00adneraliza la actividad curativa de Jes\u00fas como acontecimiento social y ofrece una transici\u00f3n a la posterior discusi\u00f3n sobre la pureza ritual. 34. Genesaret: La f\u00e9rtil llanura entre Cafarna\u00ad\u00fan y Tiberias. 36. tocar la orla: cf. 9,20. Las or\u00adlas del manto de oraci\u00f3n de Jes\u00fas. Al tocarlas, la gente realizaba un acto impl\u00edcito de fe, pero al mismo tiempo, desde una perspectiva fari\u00adsea, transfer\u00edan su impureza a Jes\u00fas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>En este pasaje se nos presenta una p\u00e1gina del libro de los m\u00e1rtires de Dios: la triste historia de Juan Bautista. El crimen del rey Herodes, la decidida  amonestaci\u00f3n que Juan le hizo, el aprisionamiento de este y la muerte ignominiosa que se le dio&#8211;todo esto ha sido historiado para que nos sirva de ejemplo.<br \/>\n\u00abEstimada es \u00e1 los ojos de Jehov\u00e1 la muerte de sus piadosos.\u00bb Salmo 116.15.<br \/>\nSan Marcos narra la muerte de Juan Bautista de una manera m\u00e1s detallada que San Mateo. Por ahora basta apenas fijar la atenci\u00f3n en dos puntos cardinales de  la narraci\u00f3n de San Mateo.<br \/>\nNotemos primeramente cuan grande es el influjo de la conciencia.<br \/>\nCuando la faina de Jes\u00fas lleg\u00f3 \u00e1 o\u00eddos de Herodes, \u00e9ste dijo: \u00abEste es Juan el Bautista que ha resucitado de entre los muertos.\u00bb Se acord\u00f3 de sus actos  criminales con ese hombre santo, y no pudo menos que sobrecogerse de temor. Su coraz\u00f3n lo acusaba de haber despreciado sus consejos y de haber cometido  un asesinato atroz y abominable, y le dec\u00eda que aunque hab\u00eda logrado dar muerte \u00e1 Juan, alg\u00fan d\u00eda tendr\u00eda que dar cuenta de ese hecho. La v\u00edctima y el  victimario se ver\u00edan entonces cara \u00e1 cara. La conciencia hace sufrir aun \u00e1 los reyes cuando desoyen su voz. Es m\u00e1s f\u00e1cil degollar al predicador, que destruir el serm\u00f3n \u00f3 acallar en el coraz\u00f3n la voz de  reconvenci\u00f3n. Los malos pueden dar muerte \u00e1 los enviados de Dios, mas el mensaje que estos trasmiten permanece y obra mucho despu\u00e9s de su muerte. Los  profetas de Dios no viven para siempre, mas sus palabras permanecen largo tiempo despu\u00e9s de que ellos hayan dejado de existir. 2 Tim. 2.9; Zac. 1.5.<br \/>\nQue los ministros y los maestros tengan presente que aun los hombres m\u00e1s degradados tienen conciencia, y no desmayen en su noble tarea. De que la  ense\u00f1anza moral y religiosa no produzca frutos en el momento mismo en que se comunique, no debe inferirse que es est\u00e9ril. Tanto los que asisten \u00e1 la  predicaci\u00f3n como los ni\u00f1os que concurren \u00e1 las escuelas tienen conciencia. Muchos sermones y muchas lecciones vendr\u00e1n de nuevo \u00e1 la memoria cuando el  orador \u00f3 el maestro yazcan ya en el sepulcro.<br \/>\nEl segundo punto es este: los siervos de Dios no deben esperar el obtener su galard\u00f3n en este mundo.<br \/>\nLa historia de Juan Bautista nos presenta un ejemplo que demuestra claramente que no siempre ha sido premiada la rectitud ac\u00e1 en la tierra. Observad qu\u00e9  hombre tan piadoso fue durante su corta carrera, y luego notad el fin que tuvo. Ved aprisionado como malhechor \u00e1 aquel que fue profeta del Alt\u00edsimo. Ved  como fue arrebatado por medio de una muerte cruel, antes de que llegase \u00e1 la edad de treinta y cuatro a\u00f1os. Apagado fue ese brillante faro, as\u00ed fue asesinado  ese fiel predicador por cumplir con su deber; y todo esto \u00e1 manos de un tirano caprichoso, y solo por satisfacer el odio de una mujer ad\u00faltera. En vista de este  acontecimiento muchos ignorantes preguntar\u00edan: \u00ab\u00bfQu\u00e9 provecho resulta de servir al Se\u00f1or?.<br \/>\nMas tales sucesos nos demuestran que alg\u00fan d\u00eda se verificar\u00e1 un juicio universal en el cual cada uno ser\u00e1 premiado de  acuerdo con sus obras. Entonces se pedir\u00e1 cuenta de la sangre de Juan Bautista, del ap\u00f3stol Santiago, de Esteban,  Policarpo, Huss, Eid-ley y Latimer. Escrito est\u00e1 en el libro de Dios: \u00bb La tierra descubrir\u00e1 sus sangres, y no encubrir\u00e1 m\u00e1s  sus muertos.\u00bb Isa. 26.21. Y el mundo sabr\u00e1 que existe un Dios que juzgar\u00e1 la tierra. \u00abSi violencias de pobres y extorsi\u00f3n de  derecho y de justicia vieres en la provincia, no te maravilles de esta licencia ; porque hay Otro m\u00e1s alto mirando sobre el  alto.\u00bb Ecles. 5.8 <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p> O, <i>aquella ocasi\u00f3n<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Muerte del Bautista. Cristo en el desierto da de comer a una multitud de pueblo con cinco panes y dos peces. En una tormenta de la mar va hacia sus disc\u00edpulos andando sobre las aguas; y San Pedro, viniendo tambi\u00e9n hacia \u00e9l sobre las aguas, se ve en peligro de anegarse por faltarle la fe.<\/p>\n<p>1 a. Es palabra griega tetr\u00e1rjes y significa el gobernador, o pr\u00edncipe de la cuarta parte de un reino. Despu\u00e9s se tom\u00f3 por un gobernador, o pr\u00edncipe de dignidad inferior a la del rey. Herodes, seg\u00fan San Lucas (3,1), era tetrarca de la Galilea.<\/p>\n<p>2 b. Otros trasladan: Y por esto se obran por \u00e9l tantos milagros: tomando pasivamente el verbo operantur; pero el Griego energ\u00f3usin, es activo y significa algo m\u00e1s que operari. Por esto virtudes, esto es, esp\u00edritus poderosos, o virtudes ang\u00e9licas obran en Juan, o por Juan estos milagros.<\/p>\n<p>3 c. Este se llamaba Filipo, como se expresa en el texto Griego: era su hermano de padre, aunque de otra madre. V\u00e9ase en Josefo, Antiq. lib. XVIII, cap. V.<\/p>\n<p>4 d. Herodes, habiendo repudiado su leg\u00edtima mujer, y usando de medios violentos, tom\u00f3 la de su hermano, que viv\u00eda a\u00fan, y hab\u00eda tenido hijos de ella. Por estas razones era il\u00edcito e incestuoso este matrimonio; lo que movi\u00f3 al Bautista a reprenderle con libertad y celo, pero al mismo tiempo con prudencia y circunspecci\u00f3n. Los vicios de los grandes son otro tanto m\u00e1s perniciosos, porque dan el ejemplo a los peque\u00f1os, para que los imiten sin escr\u00fapulo. El ministro del Evangelio no debe excomulgar p\u00fablicamente a su pr\u00edncipe y su rey, ni declamar contra su conducta y desarreglo, antes bien, debe ocultarlos y disimularlos cuanto est\u00e9 de su parte; porque es cosa muy peligrosa para la tranquilidad de los Estados exponer al odio y desprecio de los s\u00fabditos a los pr\u00edncipes que la Providencia estableci\u00f3 para gobernarlos; pero est\u00e1 obligado a declararles con toda libertad, que si no se arrepienten y corrigen, no pueden participar del Sacramento de nuestra reconciliaci\u00f3n sin profanarle y sin agravar su propia condenaci\u00f3n. Al paso mismo que debe abstenerse en p\u00fablico de todo lo que pueda servir para desacreditarlos, en secreto, armado de un celo prudente y de una caridad magn\u00e1nima, representarles en su cara y decirles, como hizo el Bautista: No te es l\u00edcito tener esta mujer.<\/p>\n<p>5 e. Como a verdadero profeta.<\/p>\n<p>6 f. Esta se llamaba Salom\u00e9, y era hija de Filipo.<\/p>\n<p>g. La palabra griega orj\u00e9sato, salt\u00f3, danz\u00f3, explica que lo hizo con menos modestia de la que conven\u00eda a una doncella.<\/p>\n<p>7 h. Pocas palabras cuesta a Herodes el sacrificar y dejar a la disposici\u00f3n y antojo de una danzarina, sin otro m\u00e9rito que el haber sabido darle gusto, lo que hab\u00eda costado mucha sangre a su padre para adquirirlo o para conservarlo. No se han visto en todos tiempos sino funestos y repetidos ejemplos de pr\u00edncipes, que concedieron a un lisonjero, a un vil ministro de sus deleites, a una danzarina o cantora, lo que negaban a sus m\u00e1s fieles consejeros, y a los que los hab\u00edan defendido a ellos y a sus Estados con peligro de sus vidas.<\/p>\n<p>8 i. Temi\u00f3 \u00e9sta que volviendo Herodes sobre s\u00ed por la reprensi\u00f3n del Bautista, tomase otra vez su primera mujer, y la desechase a ella. Por esto le ten\u00eda un odio implacable, y se aprovech\u00f3 de esta ocasi\u00f3n para hacerle morir. Y no contenta con esto, cuando le present\u00f3 su hija la cabeza del Bautista, le pic\u00f3 la lengua con la aguja que ten\u00eda en la cabeza, como queriendo vengarse de aquella lengua que hab\u00eda osado decirle la verdad. San Jer\u00f3nimo. Josefo, Antiq. lib. XVIII, cap. VII, refiere, que Herodes ten\u00eda preso a Juan en Maquerunte, que distaba no poco de Tiber\u00edade, donde el tirano ten\u00eda su palacio. Y as\u00ed la cabeza del Bautista no pudo ser presentada a la moza, sino algunos d\u00edas despu\u00e9s de celebrado el cumplea\u00f1os de Herodes.<\/p>\n<p>j. MS. En un taiador.<\/p>\n<p>9 k. MS. E fue el rey corro\u00e7ado.<\/p>\n<p>l. Esta tristeza que muestra Herodes, no nace de haber de faltar a la religi\u00f3n de un juramento, a cuyo cumplimiento no estaba obligado por ser de una cosa tan inicua; sino porque lo hab\u00eda hecho delante de un grande n\u00famero de testigos, que en su concepto podr\u00edan despreciarle, si faltaba a \u00e9l, como a un hombre perjuro, ligero y pusil\u00e1nime. La honra es en general el \u00eddolo de los hombres, y sobre todo de los grandes: \u00eddolo, que el orgullo ha consagrado y puesto en el lugar de la virtud, y al que frecuentemente como en el caso que tratamos, se sacrifican la religi\u00f3n y la humanidad: el mismo orgullo ha sustituido a la verdadera gloria, la vanidad, que solamente tiene la apariencia.<\/p>\n<p>13 m. Huyendo del furor de Herodes, porque su hora no era aun llegada. Se retir\u00f3 a un lugar cerca de Betsaida en la Galilea superior de la tetrarqu\u00eda de Filipo.<\/p>\n<p>n. Pedestres, a pi\u00e9, y por tierra, y no en barco, como iba Jes\u00fas.<\/p>\n<p>15 o. Lo que se debe entender de las primeras v\u00edsperas, o tres horas despu\u00e9s de mediod\u00eda (v\u00e9ase 27,57).<\/p>\n<p>19 p. Bendecir y dar gracias son expresiones sin\u00f3nimas en la Escritura (Jn 6,11). Esta bendici\u00f3n santifica lo que comemos, despu\u00e9s de haber reconocido que es Dios quien nos lo da, y de haberle dado gracias por ello.<\/p>\n<p>20 q. MS. E finc\u00e1ron de las remasaias.<\/p>\n<p>22 r. Este era el de Genesaret; quiere decir, a un lugar algo apartado de la otra ribera, esto es, a Betsaida, como lo explica San Marcos (6,45).<\/p>\n<p>23 s. MS. Sennero; y m\u00e1s abajo, solo.<\/p>\n<p>t. Esto se debe entender de las segundas v\u00edsperas, o despu\u00e9s de puesto el sol, cuando ya era oscuro.<\/p>\n<p>24 u. Del lago.<\/p>\n<p>25 v. Casi al rayar del alba. Divid\u00edan la noche en cuatro partes, que llamaban vigilias, porque, seg\u00fan la disciplina militar, se mudaban las centinelas cuatro veces en el discurso de la noche. Estas eran m\u00e1s largas o m\u00e1s cortas, seg\u00fan variaba la estaci\u00f3n del a\u00f1o. La cuarta vigilia era la \u00faltima; como si dij\u00e9ramos, al apuntar del d\u00eda, o rayar del alba (Mc 13,35). Esta costumbre la tomaron de los romanos, porque antes de estar bajo de su dominio, la divid\u00edan en tres vigilias: por esto en los Evangelios se hace menci\u00f3n de la cuarta vigilia de la noche, expresi\u00f3n que no se halla en todo el Antiguo Testamento.<\/p>\n<p>30 w. MS. E quando compe\u00e7\u00f3 de sumurguiar.<\/p>\n<p>31 x. Jesucristo concedi\u00f3 a San Pedro lo que le ped\u00eda, para hacerle conocer por propia experiencia, que toda su fortaleza le ven\u00eda del Se\u00f1or, siendo flaco y miserable por s\u00ed mismo. Y as\u00ed fue; porque aunque caminaba seguramente sobre el agua por la virtud del que le sosten\u00eda, desde el momento mismo en que empez\u00f3 a temer y dudar, puesto en las manos de su desconfianza, empez\u00f3 tambi\u00e9n a anegarse. Todo lo cual nos representa al vivo la verdadera disposici\u00f3n del esp\u00edritu del hombre, y lo que es por s\u00ed, si Dios aparta de \u00e9l sus socorros. San Juan Cris\u00f3stomo.<\/p>\n<p>34 y. En el texto Griego, es llamada Genesaret. Su territorio se extend\u00eda lo largo del lago que ten\u00eda el mismo nombre.<\/p>\n<p>36 z. Se descubre la fe de estos pueblos, pues creyeron que s\u00f3lo con tocar la orla del manto de Jesucristo quedar\u00edan sanos de todas sus enfermedades.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas B\u00edblicas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [1] Los cinco panes representan a la Torah que las 12 tribus reciben en su regreso.\n<\/p>\n<p><strong> [2] Las instrucciones de la Torah, para ambas casas de Israel.\n<\/p>\n<p><strong> [3] Observa que el verdadero man\u00e1 y la sustancia de el Adon fue colocada a salvo en 12 cestas, una por cada una de las 12 tribus que El vino a restaurar.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[1] Los romanos hab\u00edan dividido esos dominios en cuatro partes y a los soberanos que pon\u00edan all\u00ed como feudatarios no les permit\u00edan el nombre de rey, sino que les daban el de tetrarca, palabra griega que significa pr\u00edncipe de una cuarta parte o virrey.[33] El t\u00edtulo Hijo de Dios es una proclamaci\u00f3n de fe en la mesianidad de Jes\u00fas y expresa la causa de la adhesi\u00f3n de los ap\u00f3stoles a la revelaci\u00f3n recibida en \u00e9l.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n<p>* \u201cTetrarca\u201d quiere decir que era gobernante de una cuarta parte. En este caso, de la regi\u00f3n de Galilea.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Versi\u00f3n Biblia Libre del NuevoTestamento<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En aquel tiempo, Herodes el tetrarca oy\u00f3 la fama de Jes\u00fas 14:1 \u2014 En aquel tiempo Herodes (Antipas, hijo de Herodes el Grande) el tetrarca (gobernador de Galilea y Perea) oy\u00f3 la fama de Jes\u00fas, 2 y dijo a sus criados: Este es Juan el Bautista; ha resucitado de los muertos, y por eso act\u00faan &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-mateo-141-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Mateo 14:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-24227","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24227","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24227"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24227\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24227"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24227"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24227"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}