{"id":24330,"date":"2022-06-20T09:00:06","date_gmt":"2022-06-20T14:00:06","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-mateo-171-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T09:00:06","modified_gmt":"2022-06-20T14:00:06","slug":"comentario-de-mateo-171-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-mateo-171-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Mateo 17:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Seis d\u00edas despu\u00e9s, Jes\u00fas tom\u00f3 consigo a Pedro, a Jacobo y a Juan su hermano, y les hizo subir aparte a un monte alto.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/><span>17:1<\/span> Seis d\u00edas despu\u00e9s (<span>Luc 9:28<\/span>, como ocho d\u00edas despu\u00e9s; no hay conflicto aqu\u00ed, pues se refieren a una semana, \u201c como ocho d\u00edas\u201d), Jes\u00fas tom\u00f3 a Pedro, a Jacobo y a Juan su hermano, \u2014 <span>Mar 5:37<\/span>, estos tres acompa\u00f1aron a Jes\u00fas cuando resucit\u00f3 a la hija de Jairo, y tambi\u00e9n en el huerto de Getseman\u00ed, <span>Mat 26:37<\/span>. De esa manera hab\u00eda tres testigos de estos eventos. Sin lugar a dudas estos eventos fortalecieron la fe de estos tres ap\u00f3stoles y, en turno, ellos pod\u00edan fortalecer la fe de los dem\u00e1s.<\/p>\n<p \/> \u2014 y los llev\u00f3 aparte a un monte alto (Lucas, subi\u00f3 al monte a orar); 2 y se transfigur\u00f3 delante de ellos, y resplandeci\u00f3 su rostro como el sol (<span>Apo 1:16<\/span>), y sus vestidos se hicieron blancos (<span>Mar 9:3<\/span>, resplandecientes muy blancos, como la nieve, tanto que ning\u00fan lavador en la tierra los puede hacer tan blancos) como la luz. (<span>Luc 9:1-62<\/span>, \u201c29 Y entre tanto que oraba, la apariencia de su rostro se hizo otra, y su vestido blanco y resplandeciente). \u2014 La transfiguraci\u00f3n gloriosa de Jes\u00fas ocurri\u00f3 mientras oraba (<span>Luc 3:21<\/span>; <span>Luc 6:12<\/span>; <span>Mar 1:35<\/span>; <span>Mar 14:23<\/span>). No lleg\u00f3 a ser puro esp\u00edritu, sino que se transfigur\u00f3, \u201ccambiar en otra forma\u201d (WEV). <span>Luc 9:1-62<\/span>, \u201c29 la apariencia de su rostro se hizo otra\u201d (fue alterado\u201d). Fue cambiado Jes\u00fas y tambi\u00e9n fueron cambiados sus vestidos. Al ver la transfiguraci\u00f3n de Jes\u00fas los ap\u00f3stoles vislumbraron algo de la gloria celestial de Cristo, la gloria que ten\u00eda con el Padre (<span>Jua 17:5<\/span>). Comp\u00e1rese <span>\u00c9xo 34:1-35<\/span>, \u201c35 Y al mirar los hijos de Israel el rostro de Mois\u00e9s, ve\u00edan que la piel de su rostro era resplandeciente; y volv\u00eda Mois\u00e9s a poner el velo sobre su rostro, hasta que entraba a hablar con Dios. V\u00e9ase tambi\u00e9n <span>Apo 1:9-18<\/span>.<\/p>\n<p \/> La palabra traducida se transfigur\u00f3 es la misma que se usa en <span>Rom 12:2<\/span> y <span>2Co 3:18<\/span>; como Jes\u00fas fue transfigurado f\u00edsicamente, nosotros debemos ser transfigurados (transformados) espiritualmente.<\/p>\n<p \/> El relato de Lucas parece indicar que pasaron la noche sobre el monte, pues dice que los ap\u00f3stoles \u201cestaban rendidos de sue\u00f1o\u201d (9:32) y luego el v 37 dice \u201cAl d\u00eda siguiente, cuando descendieron del monte\u201d. \u201cEn ese caso el resplandor del rostro de nuestro Se\u00f1or y de sus vestidos, y la nube brillante ser\u00edan m\u00e1s manifiestos, y toda la escena ser\u00eda m\u00e1s extraordinaria\u201d (JAB).<\/p>\n<p \/>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>seis d\u00edas despu\u00e9s.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 9:2<\/span>; <span class='bible'>Luc 9:28<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>a Pedro, a Jacobo, y a Juan.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 26:37<\/span>; <span class='bible'>Mar 5:37<\/span>; <span class='bible'>Luc 8:51<\/span>; <span class='bible'>2Co 13:1<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>a un monte alto.<\/i><\/b> <span class='bible'>2Pe 1:18<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>La transfiguraci\u00f3n de Jes\u00fas,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 17:1-13<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Sana al lun\u00e1tico,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 17:14-21<\/span>,<\/p>\n<p>\n<b><i>predice su propia pasi\u00f3n,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 17:22<\/span>, <span class='bible'>Mat 17:23<\/span>,<\/p>\n<p><b><i>y paga tributo,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 17:24-27<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">El\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">monte alto<\/span>\u00a0era probablemente un contrafuerte del Monte Herm\u00f3n, que se eleva a m\u00e1s de 3.000 m.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Capitulo 17.<\/p>\n<p>La transfiguraci\u00f3n de Jes\u00fas, 17:1-8 (Mar 9:2-13; Luc 9:26-36).<br \/>\n1 Seis d\u00edas despu\u00e9s tom\u00f3 Jes\u00fas a Pedro, a Santiago y a Juan, su hermano, y los llev\u00f3 aparte, a un monte alto, 2 y se transfigur\u00f3 ante ellos; brill\u00f3 su rostro como el sol, y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. 3 Y se les aparecieron Mois\u00e9s y El\u00edas hablando con El. 4 Tomando Pedro la palabra, dijo a Jes\u00fas: Se\u00f1or, \u00a1qu\u00e9 bien estamos aqu\u00ed! Si quieres, har\u00e9 aqu\u00ed tres tiendas, una para ti, una para Mois\u00e9s y otra para El\u00edas. 5 A\u00fan estaba \u00e9l hablando, cuando los cubri\u00f3 una nube resplandeciente, y sali\u00f3 de la nube una voz que dec\u00eda: Este es mi Hijo el Amado, en quien me complac\u00ed; escuchadle. 6 Al o\u00edrla, los disc\u00edpulos cayeron sobre su rostro, sobrecogidos de gran temor. 7 Jes\u00fas se acerc\u00f3, y, toc\u00e1ndolos, dijo: Levantaos, no tem\u00e1is. 8 Alzando ellos los ojos, no vieron a nadie sino s\u00f3lo a Jes\u00fas.<\/p>\n<p>El relato tresin\u00f3ptico de la \u201ctransfiguraci\u00f3n\u201d de Cristo no deja de chocar por su mucho ropaje \u201cmaravillosista\u201d en contraste con la ordinaria sobriedad prodigiosa de la vida evang\u00e9lica de Cristo y por su semejanza con determinados procedimientos literarios ambientales. Sin embargo, a pesar de ello se ha de pensar en lo que pueda haber de n\u00facleo hist\u00f3rico y lo que pueda haber de valor narrativo-did\u00e1ctico, acaso ya procedente del k\u00e9rigma. Adem\u00e1s parece haber parentesco literario entre la Deute-Vision del bautismo de Cristo, como se expuso, y la Deute-Darstellung, de las \u201ctentaciones.\u201d \u00bfHasta qu\u00e9 punto es hist\u00f3rico el relato? Autores, incluso no cat\u00f3licos, tratan de \u201cencontrar en este relato el eco, sin duda fuertemente interpretado por la Iglesia primitiva, de una hora importante de la vida de Jes\u00fas\u201d (Bonnard, o.c.i p.253). Se puede, para mejor estudiar el tema, considerar tres puntos: 1) \u00bfPor qu\u00e9 Cristo tiene este \u201cdesplazamiento\u201d &#8211; a donde sea &#8211; en su vida?; 2) \u00bfqu\u00e9 fue esta \u201ctransfiguraci\u00f3n\u201d?; 3) \u00bfcu\u00e1les pueden ser los elementos adventicios que \u201cexplican,\u201d did\u00e1cticamente, este tema?<br \/>\n1) \u00bfPor qu\u00e9 Cristo tiene este \u201cdesplazamiento en su vida\u201d? Hay autores (Burrow, Baltensweiler, Bultmann, etc.) para quienes este episodio tiene por base una \u201chuida\u201d de Cristo (Jua 6:15b), para rechazar un ambiente cargado de mesianismo ambiental, nacionalista. La cronolog\u00eda que se da en Mt-Mc de \u201cseis d\u00edas despu\u00e9s.,\u201d no as\u00ed la de Lc, se relacionar\u00eda con los seis d\u00edas que separaban el gran \u201cd\u00eda de la Expiaci\u00f3n\u201d y el comienzo de la fiesta de los Tabern\u00e1culos (cf. Lev 23:26-32; Lev 23:33-36). Se estar\u00eda, pues, en el primer d\u00eda de la \u201cfiesta de los Tabern\u00e1culos\u201d (Lcv = el d\u00eda 15 del s\u00e9ptimo mes), y en cuyo ambiente religioso-patri\u00f3tico se estaba en el apogeo de la excitaci\u00f3n mesi\u00e1nico-nacionalista; o, si se cuentan los d\u00edas despu\u00e9s del comienzo de la fiesta, en su d\u00eda sexto, vigilia de la conclusi\u00f3n lit\u00fargica y popular de la fiesta (cf. Lev 23:36; Deu 16:13; cf. Jua 7:37; cf. Jua 7:2). Ser\u00eda, por tanto, en aquel ambiente de excitado mesianismo, y Cristo ya muy conocido, donde podr\u00eda haber peligro de una revuelta, y querer hacerlo \u201cl\u00edder\u201d mesi\u00e1nico de ella (cf. Jua 6:15). Cristo, ante esta situaci\u00f3n, \u201chuir\u00eda\u201d de la turba. Estas ausencias de ella son conocidas (cf. 14:13.23; 20:17; 24:3). Con \u00e9l llev\u00f3 los tres disc\u00edpulos predilectos. \u00bfAcaso para ejecutar la \u201cmaniobra\u201d de modo m\u00e1s desapercibido?<br \/>\nQue haya contactos o posible evocaci\u00f3n de la fiesta de los Tabern\u00e1culos, se quiere ver en Mt v.4; Mc v.5; Lc v.33, en que Pedro propone hacer all\u00ed \u201ctres tabern\u00e1culos.\u201d \u00bfPara residencia? \u00bfpara cumplir el rito de aquellas fiestas, que exig\u00eda morar as\u00ed? Ser\u00eda una \u201chuida\u201d de Jerusal\u00e9n (cf. Jua 7:2.10-13), para cumplir el plan del Padre: no hab\u00eda llegado su \u201chora,\u201d y que no llegar\u00eda nunca para aquel tipo de mesianismo ambiental.<br \/>\nEs una hip\u00f3tesis que no carece de inter\u00e9s. Ante esta \u201chuida\u201d responder\u00eda el Padre con la confirmaci\u00f3n del mesianismo del Hijo sufriente (H. Baltensweiler).<br \/>\n2) \u00bfQu\u00e9 fue esta \u201ctransfiguraci\u00f3n\u201d? En Mt el t\u00e9rmino usado por \u201ctransfiguraci\u00f3n\u201d \u201ces \u03bc\u03b5\u03c4\u03b5\u03bc\u03bf\u03c1\u03c6\u03ce\u03b8\u03b7. En el \u03bd. \u03a4. s\u00f3lo sale aqu\u00ed y en 2 Cor (Jua 3:8) y Rom (Jua 12:2), en el sentido de un cambio real, pero espiritual e interno. En cambio, en textos jud\u00edos tiene el sentido de una transformaci\u00f3n visible (Exo 34:29; Apoc. de Bar 51:3.5.10).<br \/>\nLos elementos con los que se describe esta \u201ctransfiguraci\u00f3n\u201d de Cristo, en Mt-Lc afecta al \u201crostro,\u201d y en los tres sin\u00f3pticos tambi\u00e9n a los \u201cvestidos.\u201d Todos estos elementos descriptivos son tradicionales en la literatura apocal\u00edptica. Luego se analizar\u00e1n.<br \/>\n\u00bfHubo un hecho hist\u00f3rico de \u201ctransfiguraci\u00f3n\u201d de Cristo? Separados los aditamientos literarios, \u00bfen qu\u00e9 pudo consistir? Naturalmente, no se sabe. Salvo una ense\u00f1anza del Magisterio de la Iglesia, o una prueba de la tradici\u00f3n, o de la Liturgia, no es f\u00e1cil saberlo; no que no pueda ser verdad hist\u00f3rica su \u201cn\u00facleo,\u201d sino que est\u00e1 envuelto en un g\u00e9nero literario conocido, en el cual la ense\u00f1anza lo mismo podr\u00eda ser exclusivamente did\u00e1ctica, que un complemento explicativo o interpretativo de una realidad nuclear hist\u00f3rica. Tal sucede con el hecho hist\u00f3rico del bautismo de Cristo y su \u201cinterpretaci\u00f3n\u201d literaria kerigm\u00e1tico-evang\u00e9lica. El gesto de Cristo imponi\u00e9ndose a los mercaderes del templo pudiera orientar algo hacia esta \u201ctransfiguraci\u00f3n\u201d en su aspecto hist\u00f3rico fundamental; como, al querer arrojarle de Nazaret, y al ir a despe\u00f1arle, \u201c\u00e9l, atravesando por medio de ellos, se fue\u201d (Luc 4:29-30). Cristo en diversos momentos de su vida acus\u00f3 su grandeza, en el fondo, divina. Pudiera decirse de estos casos que fueron peque\u00f1as \u201ctransfiguraciones\u201d; \u00e9sta revestir\u00eda una forma e intensidad especialmente profundas.<br \/>\n3) \u00bfCu\u00e1les pueden ser los elementos adventicios que \u201cexplican\u201d su valor did\u00e1ctico: su tema?<br \/>\nEste aspecto es claro. Se trata de proclamar una vez m\u00e1s que Cristo es el Mes\u00edas prof\u00e9tico: el mesianismo espiritual y de dolor, frente al Mes\u00edas ambiental nacionalista. No s\u00f3lo deb\u00eda de prevenir entonces a sus ap\u00f3stoles de este \u201cesc\u00e1ndalo\u201d en torno a \u00e9l, sino que se percibe en este relato el valor kerigm\u00e1tico-evang\u00e9lico de pol\u00e9mica, probablemente, entre judeo-cristianos del ambiente eclesial mateano. Y esto se lo expresa con una serie de elementos did\u00e1cticos, utilizados ambientalmente, y procedentes de la apocal\u00edptica y escatolog\u00eda jud\u00edas. Su valoraci\u00f3n parece ser la siguiente.<br \/>\nEl \u201cmonte.\u201d Los evangelistas no dicen el lugar topogr\u00e1fico concreto de esta escena. S\u00f3lo dicen que \u201csubi\u00f3 a un monte muy alto.\u201d Se pens\u00f3 fuese el Herm\u00f3n (2.793 m.); la tradici\u00f3n desde el siglo 4 lo vino a localizar en el Tabor, actual Jebel et-Tor (562 m.), sobre la llanura en que se eleva l. En la \u00e9poca de Cristo parece que hab\u00eda all\u00ed una fortaleza. Por lo que no parecer\u00eda el lugar m\u00e1s apropiado para ir a \u201corar\u201d (Lc) y para tener all\u00ed una \u201ctransfiguraci\u00f3n.\u201d Este tipo de \u201cmontes altos\u201d suele ser tambi\u00e9n escenario de manifestaciones apocal\u00edpticas, v.g., las \u201ctentaciones\u201d de Cristo (Mat 4:8); incluso se los pone en visiones (cf. Ez 40:2; 41-l-5ss). Precisamente el monte Herm\u00f3n tiene un especial valor de situaci\u00f3n en la literatura apocal\u00edptica 2. Tambi\u00e9n el Tabor fue una monta\u00f1a \u201csanta\u201d para Israel (Sal 89:13); aunque tambi\u00e9n hubo en \u00e9l cultos paganos (Ose 5:1). Si este \u201cmonte\u201d fue situaci\u00f3n hist\u00f3rica, tiene, probablemente, m\u00e1s valor como elemento ambiental-teol\u00f3gico. Y probablemente no sea ajena a toda esta escena a describirse, comenzando por el \u201cmonte,\u201d la evocaci\u00f3n de Mois\u00e9s-Cristo que es el nuevo Mois\u00e9s, nuevo Legislador \u201csubiendo\u201d al Sina\u00ed, donde \u201cDios le hablar\u00e1\u201d; donde ser\u00e1 \u201ccubierto\u201d por la \u201cnube\u201d = \u201cGloria de Yahv\u00e9\u201d; desde cuya \u201cnube\u201d Dios le \u201cllama,\u201d y en cuya \u201cnube\u201d Mois\u00e9s \u201cpenetra\u201d (Exo 24:15-18; cf. Deu 5:22-27)!<br \/>\nLa \u201ctransfiguraci\u00f3n.\u201d La descripci\u00f3n que de ella hacen los evangelistas est\u00e1 hecha con rasgos sorprendentes. Seg\u00fan Lc, sucedi\u00f3 \u201cmientras oraba\u201d: tema tan destacado por Lc. La escena sucede cuando los tres ap\u00f3stoles estaban descansando y medio dormidos (Luc 9:32). Dan de esta \u201ctransfiguraci\u00f3n\u201d la descripci\u00f3n siguiente:<br \/>\nMt.: \u201csu rostro brill\u00f3 como el sol, y sus vestidos quedaron blancos como la luz.\u201d<br \/>\nMc.: \u201csus vestidos se pusieron resplandecientes, y muy blancos (como no los puede blanquear ning\u00fan batanero\u201d).<br \/>\nLc.: \u201csu rostro tom\u00f3 otro aspecto, y su vestido se volvi\u00f3 blanco y resplandeciente.\u201d<br \/>\nEsta descripci\u00f3n del \u201crostro\u201d y \u201cvestido\u201d son de tipo apocal\u00edptico. Mt describe al \u00e1ngel que corre la piedra del sepulcro as\u00ed: \u201cera su aspecto como el rel\u00e1mpago, y su vestidura blanca como la nieve\u201d (Mat 28:3). As\u00ed describen el rostro de los justos los libros apocal\u00edpticos (cf. Rev 1:16; Esd 8:97 : resplandecen con brillo de sol, luna, estrellas, rel\u00e1mpago)3. Los \u00e1ngeles de la resurrecci\u00f3n aparecen con vestiduras \u201cblancas\u201d (Mc) o con \u201cvestido resplandeciente\u201d (Lc). El color \u201cblanco\u201d de los vestidos significa el color de la gloria celeste (Rev 3:5; Rev 19:14). \u00bfEn qu\u00e9 relaci\u00f3n est\u00e1 la verdad hist\u00f3rica con estos elementos clasico-descriptivos?<br \/>\nMois\u00e9s y El\u00edas. Aparecen hablando con \u00e9l \u201cMois\u00e9s y El\u00edas,\u201d que aparecen igualmente \u201cresplandecientes\u201d (Lc). Eran el s\u00edmbolo de la Ley y los profetas. El\u00edas, en la conciencia popular, es el que deb\u00eda volver para consagrar al Mes\u00edas y presentarlo a Israel (Mal 4:4-5) 4. Yohanan ben Zachai dice: \u201cDios ha dicho a Mois\u00e9s: Cuando yo env\u00ede al profeta Elias, vosotros dos deb\u00e9is venir juntos.\u201d 4 \u00bfEst\u00e1 esta escena respondiendo a este dicho? Eran el \u201clegislador\u201d de Israel y el \u201cprecursor\u201d del Mes\u00edas los que aparec\u00edan reconociendo a Cristo-Mes\u00edas y su obra mesi\u00e1nica, como aut\u00e9ntica, a pesar de ser tan opuesta al mesianismo ambiental esperado. No dejar\u00eda de extra\u00f1ar, de no ser parte del procedimiento redaccional, que los tres ap\u00f3stoles all\u00ed presentes dan por supuesto &#8211; en los tres sin\u00f3pticos &#8211; conocer a aquellos dos personajes, pues quieren hacerles un tabern\u00e1culo: \u201cuno para Mois\u00e9s y otro para El\u00edas.\u201d<br \/>\nAmbos estaban \u201chablando\u201d con Cristo (Mt-Mc). Es s\u00f3lo Lc el que pone el tema de la conversaci\u00f3n: \u201chablaban de su muerte, que hab\u00eda de tener lugar en Jerusal\u00e9n.\u201d \u00bfPor qu\u00e9 omiten \u00e9sta Mt-Mc? Parecer\u00eda suponerla en lo que les dice al bajar del monte: que nada digan hasta que \u201cresucite de entre los muertos\u201d (Mt-Mc). En cambio, Lc omite estas advertencias, aunque tambi\u00e9n las supone, al escribir que \u201ca nadie dijeron nada.\u201d<br \/>\nAs\u00ed Mois\u00e9s y El\u00edas lo acreditan a \u00e9l contra fariseos y doctores de la Ley (cf. Jua 5:46.47), tanto contempor\u00e1neos como pol\u00e9micos a la hora de la composici\u00f3n de los evangelios.<br \/>\n\u201cSu   Clona\u201d (. \u03c4\u03b7\u03bd \u03b4\u03cc\u03be\u03b1\u03bd \u03b1\u03c5\u03c4\u03bf\u03cd)5.  En esta narraci\u00f3n aparece otro elemento de importancia m\u00e1xima. Los ap\u00f3stoles, al despertar, vieron lo siguiente:<br \/>\nMt: \u201cUna nube luminosa. que los cubri\u00f3 (\u03ad\u03c0\u03b5\u03c3\u03c7\u03b9\u03b1\u03c3\u03b5\u03bd).\u201d Mc: \u201cSe form\u00f3 una nube. que ios cubr\u00eda (\u03b5\u03c0\u03b9\u03c3\u03c7\u03b9\u03ac\u03b6\u03bf\u03c5\u03c3\u03b1).\u201d Lc: \u201cVino una nube, que los cubr\u00eda (\u03ad\u03c0\u03b5\u03c3\u03c7\u03af\u03b1\u03b6\u03b5\u03bd).\u201d11<br \/>\nLa nube o una \u201cnube luminosa\u201d era, en el A.T. s\u00edmbolo de la presencia de Dios en el Tabern\u00e1culo (Exo 14:24; Exo 16:10; Exo 19:9; Exo 33:9; Exo 34:5; Exo 40:34; Num 9:18-22; Lev 16:2.12.13), lo mismo que aparece as\u00ed en la dedicaci\u00f3n del templo (2Cr 5:13.14; 2Cr 7:1-3). En la \u201canunciaci\u00f3n\u201d a Mar\u00eda, se evocar\u00e1 la acci\u00f3n de Dios sobre ella con este mismo verbo (\u03ad\u03c0\u03b9\u03c3\u03c7\u03b9\u03ac\u03b6\u03c9) (Luc 1:35). La manifestaci\u00f3n de esta \u201cnube luminosa\u201d es una teofan\u00eda: es el s\u00edmbolo de la presencia de Dios all\u00ed. Uno de los s\u00edmbolos m\u00e1s caracter\u00edsticos del A.T. est\u00e1 aqu\u00ed en juego. Por eso los ap\u00f3stoles, al \u201cser cubiertos\u201d por la \u201cnube,\u201d tuvieron \u201cmiedo\u201d (Mt-Lc). En el A.T. se dec\u00eda que no se pod\u00eda ver a Dios y vivir (Exo 33:19; Lev 14:13; etc.). Esto es lo que se acusa aqu\u00ed.<br \/>\nLa \u201cvoz\u201d del Padre. Siendo la \u201cnube luminosa\u201d s\u00edmbolo de la presencia de Dios, es por lo que \u201csale\u201d de ella \u201cuna voz,\u201d que es la del Padre, proclamando: \u201cEste es mi Hijo, el Amado (b \u03b1\u03b3\u03b1\u03c0\u03b7\u03c4\u03cc\u03c2)\u201d (Mt-Mc), \u201cen el que me complac\u00ed\u201d (\u03b5\u03c5\u03b4\u03cc\u03ba\u03b7\u03c3\u03b1) (Mt). Lc pone \u201cel Elegido\u201d (\u00f3 \u03ad\u03c7\u03bb\u03b5\u03bb\u03b5\u03b3\u03bc\u03ad\u03bd\u03bf\u03c2), nombre que se da al Mes\u00edas en el Libro de Henoc. Los LXX vierten el nombre de el hijo \u201camado\u201d por \u201cyahid\u201d = \u00fanico (Gen 22:2.12.16; Jer 6:26; Amo 8:10; Zac 12:10; Pro 4:3). Por eso, \u201cel Amado,\u201d por excelencia, viene a responder al \u00fanico o Unig\u00e9nito (Sal 2:7; Isa 42:1). Pero, sobre todo, encuentra su sentido de Unig\u00e9nito en el mismo contexto de Mt (Mat 11:27). Tanto por el ambiente neotestamentario, como por la adici\u00f3n de Mt: \u201cen \u00e9l me complac\u00ed,\u201d puede ser un intento evocador del \u201cSiervo de Yahv\u00e9,\u201d de Isa\u00edas (Mat 42:1-9). Es el mismo tema-clis\u00e9 que le dirige el Padre en el bautismo (cf. Mat 3:17; par.). Es el Mes\u00edas doliente, tema del \u201cdi\u00e1logo\u201d que tuvieron antes (Lc).<br \/>\nEsta proclamaci\u00f3n que hace el Padre de Cristo \u201csu Hijo,\u201d en la perspectiva literaria de Mt, que presenta a Cristo como Dios por varios procedimientos literarios, como por el ambiente neotestamentario, en el que se redacta y al que va destinado, es la filiaci\u00f3n divina de Cristo.<br \/>\nPor eso Lc tiene un detalle confirmatorio con sus elementos descriptivo-did\u00e1cticos paleotestamentarios: los ap\u00f3stoles, al despertar, vieron (de Cristo) \u201csu gloria\u201d (\u03c4\u03b7\u03bd \u03b4\u03cc\u03af\u03b1\u03bd \u03b1\u03c5\u03c4\u03bf\u03cd). En el A.T. se habla de la \u201cgloria de Yahv\u00e9.\u201d Es \u00e9ste el evocador t\u00e9rmino t\u00e9cnico, que, mediante un procedimiento literario \u201calusivo\u201d al A.T., se \u201ctraslada\u201d ahora a Cristo, present\u00e1ndole con la \u201cgloria\u201d de Yahv\u00e9, de Dios. Es lo que dir\u00e1 Jn en las bodas de Cana: que con el milagro \u201cmanifest\u00f3 su gloria\u201d (\u03c4\u03b7\u03bd \u03b4\u03cc\u03be\u03b1\u03bd \u03b1\u03c5\u03c4\u03bf\u03cd) (Jua 2:11), y que matiza a\u00fan m\u00e1s en su \u201cpr\u00f3logo\u201d al evangelio: \u201cY nosotros vimos su gloria (\u03c4\u03b7\u03bd \u03b4\u03cc\u03be\u03b1\u03bd \u03b1\u03c5\u03c4\u03bf\u03cd): Gloria como (el que es) el Unig\u00e9nito del Padre\u201d (Jua 1:14). Y \u00e9sta es la interpretaci\u00f3n y fe de la Iglesia primitiva en esta escena (2Pe 1:16-18; cf. Hec 7:55).<br \/>\nEscuchadle. Presentado el Mes\u00edas verdadero, a un tiempo Dios y Mes\u00edas doliente, no cabr\u00eda m\u00e1s que una actitud ante el \u201cEnviado\u201d de Dios: \u201cEscuchadle\u201d: en su doctrina, en su mesianismo, en su ense\u00f1anza de pasi\u00f3n y muerte. Esta es la voz y el mandato del Padre. No se puede, pues, nadie escandalizar de Cristo-Mes\u00edas. Es a \u00e9l, y no al Mes\u00edas del farise\u00edsmo, al que hay que \u201cescuchar,\u201d que es seguir.<br \/>\nPara Bultmann, la escena de la transfiguraci\u00f3n es una transposici\u00f3n de una escena del ciclo de la resurrecci\u00f3n de Cristo. Entre otras razones, porque las palabras \u201cT\u00fa eres mi Hijo\u201d (Sal 2:7) s\u00f3lo se aplicaban a Cristo despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n.<br \/>\nPara otros ser\u00eda una transposici\u00f3n de la fiesta de la entronizaci\u00f3n teocr\u00e1tica de Yahv\u00e9, en la que Cristo era ahora el rey entronizado (Riesenfeld) 6.<br \/>\nLa teor\u00eda de Bultmann es gratuita. No pertenece la escena al ciclo de la resurrecci\u00f3n, cuando toda ella est\u00e1 revelando el mesianismo doloroso del \u201cSiervo de Yahv\u00e9,\u201d aunque completado con la proclamaci\u00f3n de la divinidad (Mar 1:1). Y con relaci\u00f3n a la transposici\u00f3n de la fiesta yahv\u00edstica, no aparece el elemento real de entronizaci\u00f3n teocr\u00e1tica, sino la proclamaci\u00f3n de la divinidad de Cristo Mes\u00edas, pero present\u00e1ndolo como el \u201cSiervo de Yahv\u00e9.\u201d Aparte que parece ser que esta fiesta no existi\u00f3 7.<br \/>\nExpuesta la tem\u00e1tica fundamental de este relato, se podr\u00eda clasificar como una Deute-Darstellung: exposici\u00f3n o narraci\u00f3n explicativa o interpretativa &#8211; de n\u00facleo hist\u00f3rico &#8211; con un marcado car\u00e1cter apolog\u00e9tico 8.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n de Elias,Mar 17:9-13 (Mar 9:11-13).<br \/>\n9 Al bajar del monte les mand\u00f3 Jes\u00fas, diciendo: No deis a conocer a nadie esa visi\u00f3n hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos. 10Le preguntaron los disc\u00edpulos: \u00bfC\u00f3mo, pues, dicen los escribas que El\u00edas tiene que venir primero? 11 \u00e9l respondi\u00f3: El\u00edas en verdad viene, y restablecer\u00e1 todo. 12 Sin embargo, yo os digo: El\u00edas ha venido ya, y no le reconocieron; antes hicieron con \u00e9l lo que quisieron; de la misma manera, el Hijo del hombre tiene que padecer de parte de ellos. 13 Entonces entendieron los disc\u00edpulos que les hablaba de Juan el Bautista.<\/p>\n<p>Esta escena es \u201cal d\u00eda siguiente\u201d (Luc 9:37) de la transfiguraci\u00f3n 8. Al bajar del monte, Cristo les prohibe que hablen con nadie de esta \u201cvisi\u00f3n\u201d hasta despu\u00e9s de su resurrecci\u00f3n. Probablemente esta escena tuvo lugar en d\u00edas de la fiesta de los Tabern\u00e1culos, en los que, junto con la Pascua, se excitaban los \u00edmpetus revolucionarios de los \u201czelotes\u201d y sus grupos, junto con el contagio popular por la liberaci\u00f3n de Israel. Si no se les frenaba, m\u00e1xime supuesta la historicidad de lo \u201cvisto,\u201d se les pod\u00eda exacerbar el sentimiento del movimiento nacionalista. Y los ap\u00f3stoles y las gentes galileas comenzaban a comprometerse en movimientos pol\u00edtico-mesi\u00e1nicos en torno a Cristo (Jua 6:15; Mat 14:22).<br \/>\nEste hecho de su mesianismo les evocaba otra objeci\u00f3n ambiental. Si El era el Mes\u00edas, \u00bfpor qu\u00e9 no hab\u00eda venido el profeta El\u00edas, que en la creencia popular se lo supon\u00eda vivo y se lo esperaba como condici\u00f3n previa para ungir y presentar al Mes\u00edas a Israel? Era esto una creencia ambiental muy elaborada por los rabinos, basada en una interpretaci\u00f3n materialista de un pasaje de Malaqu\u00edas (Mal 3:23) 9. Adem\u00e1s, en la creencia ordinaria de Israel estaba que la resurrecci\u00f3n de los muertos coincidir\u00eda con el final de los tiempos, aunque para alguna concepci\u00f3n rab\u00ednica coincidir\u00eda el mesianismo con el juicio y consumaci\u00f3n \u201cescatol\u00f3gica\u201d 10; pero eran concepciones parciales. Esta objeci\u00f3n sobre que Elias no hab\u00eda venido todav\u00eda estaba agudizada en la pol\u00e9mica poscristiana de ambiente sir\u00f3-palestino.<br \/>\nCristo calma la inquietud de los ap\u00f3stoles y disipa con su ense\u00f1anza las interpretaciones materiales y caprichosas de los rabinos a este prop\u00f3sito. Acepta que El\u00edas debe venir a restaurarlo y prepararlo todo conforme a Malaqu\u00edas, pero no con un El\u00edas \u201crevivi\u00f3,\u201d sino por uno que \u201cen el esp\u00edritu y virtud de El\u00edas ha de venir\u201d (Mat 11:14). Por eso, los disc\u00edpulos \u201ccomprendieron que les hablaba de Juan el Bautista.\u201d<br \/>\nEl paralelismo del Bautista con El\u00edas, por simple semejanza o \u201ct\u00edpicamente,\u201d fue de tal manera, que del Bautista podr\u00e1 decir Mc (Mat 9:13) que hicieron con \u00e9l \u201ccomo estaba escrito.\u201d El\u00edas tuvo celo y fortaleza por la ley de Yahv\u00e9, y fue perseguido por Acab y su mujer Jezabel; as\u00ed el Bautista, con el celo y fortaleza por la Ley, fue perseguido y muerto por Antipas, instigado por su mujer Herod\u00edas.<br \/>\nY si en el ambiente estaba que El\u00edas ser\u00eda el precursor del Mes\u00edas, esto fue el Bautista con Cristo, el \u201cPrecursor\u201d del Mes\u00edas, que prepar\u00f3 su venida y lo \u201cpresent\u00f3\u201d a Israel. Y lo que era una concepci\u00f3n ambigua y nacional, tuvo en el Bautista una realizaci\u00f3n espiritual e hist\u00f3rica 11.<\/p>\n<p>La curaci\u00f3n de un ni\u00f1o lun\u00e1tico,Mat 17:14-21 (Mar 9:14-29; Luc 9:37-43).<br \/>\n14 Al llegar ellos a la muchedumbre, se le acerc\u00f3 un hombre, y, doblando la rodilla, 15 le dijo: Se\u00f1or, ten piedad de mi hijo, que est\u00e1 lun\u00e1tico y padece mucho; porque con frecuencia cae en el fuego y muchas veces en el agua; !6 lo present\u00e9 a tus disc\u00edpulos, mas no han podido curarle. 17 Jes\u00fas respondi\u00f3: \u00a1Oh generaci\u00f3n incr\u00e9dula y perversa! \u00bfhasta cu\u00e1ndo tendr\u00e9 que estar con vosotros? \u00bfHasta cu\u00e1ndo habr\u00e9 de soportaros? Tra\u00e9dmelo ac\u00e1. 18 E increp\u00f3 al demonio, que sali\u00f3, quedando curado el ni\u00f1o desde aquella hora. 19 Entonces se acercaron los disc\u00edpulos a Jes\u00fas, y aparte le preguntaron: \u00bfC\u00f3mo es que nosotros no hemos podido arrojarle? 20 D\u00edjoles: Por vuestra poca fe; porque en verdad os digo que, si tuviereis fe como un grano de mostaza, dir\u00edais a este monte: Vete de aqu\u00ed all\u00e1, y se ir\u00eda, y nada os ser\u00eda imposible. 21 Esta especie no puede ser lanzada sino por la oraci\u00f3n y el ayuno.<\/p>\n<p>La escena tiene lugar despu\u00e9s de la transfiguraci\u00f3n. Y seg\u00fan Lc, \u201cal d\u00eda siguiente.\u201d Fue cuando Cristo, con los ap\u00f3stoles de testigos, bajaba del monte, y al acercarse a los otros ap\u00f3stoles que hab\u00edan quedado al pie de la monta\u00f1a, se encontr\u00f3 con que hab\u00eda mucha gente con ellos, y \u201cdiscutiendo\u201d con los ap\u00f3stoles algunos \u201cescribas,\u201d Cristo les pregunta a los ap\u00f3stoles qu\u00e9 es lo que discut\u00edan con aqu\u00e9llos. Acaso para situar, si era preciso, las cosas en su punto. Aliados de atr\u00e1s los escribas con los fariseos (Mat 15:1), que no s\u00f3lo pon\u00edan emboscadas dial\u00e9cticas a Cristo, sino que ya hab\u00edan resuelto perderle (Mat 12:14), hab\u00eda motivo para pensar en una emboscada con sus disc\u00edpulos.<br \/>\nEn este cuadro se destaca de la muchedumbre un hombre, que cay\u00f3 de rodillas ante El y comenz\u00f3 a gritar (Lc), conforme a su emoci\u00f3n y su temperamento oriental, dici\u00e9ndole que ten\u00eda un hijo, que era \u201c\u00fanico\u201d (Lc), \u201cjoven\u201d (\u03c0\u03b1i\u03c2) y estaba lun\u00e1tico (Mt). Mc va a dar del padecimiento de este muchacho una descripci\u00f3n minuciosa.<br \/>\nEste joven ten\u00eda \u201cun esp\u00edritu mudo\u201d (Mc). Y cuando se \u201capoderaba\u201d de \u00e9l, \u201clo arroja por tierra, echa espuma, se revuelve\u201d (v.20), \u201cle rechinan los dientes,\u201d \u201cda alaridos\u201d (Lc), \u201cgrita\u201d (Mc v.26), \u201cqueda r\u00edgido,\u201d \u201ccomo muerto\u201d (Mc v.26). Son los s\u00edntomas, como Mt dice, de un \u201clun\u00e1tico.\u201d<br \/>\nPero a\u00fan hay m\u00e1s, pues \u201ccon frecuencia\u201d el \u201cesp\u00edritu\u201d lo ha arrojado \u201cal fuego,\u201d \u201cal agua,\u201d \u201cpara acabar con \u00e9l.\u201d<br \/>\nY \u201cdif\u00edcilmente lo deja\u201d el esp\u00edritu \u201cdespu\u00e9s de haberlo maltratado.\u201d Y todo esto le suced\u00eda \u201cdesde la ni\u00f1ez.\u201d<br \/>\nSeg\u00fan las concepciones err\u00f3neas de los antiguos orientales, la enfermedad, como mal, era causada por un \u201cesp\u00edritu.\u201d As\u00ed, Sa\u00fal, que aparece con unos s\u00edntomas neur\u00f3ticos t\u00edpicos, es descrito en su estado nada menos que por haberle Yahv\u00e9 \u201cenviado un mal esp\u00edritu\u201d (1Sa 16:14). Precisamente la m\u00fasica ten\u00eda sobre sus crisis un efecto sedante (1Sa 16:15).<br \/>\nEn esta misma concepci\u00f3n popular, a los epil\u00e9pticos, como es el caso de \u00e9ste, se los llamaba ordinariamente \u201clun\u00e1ticos,\u201d como es el nombre que de \u00e9l da Mt, porque se admit\u00eda, por efecto de una experiencia, m\u00e1s o menos obtenida de casuales coincidencias, que tales enfermos experimentaban m\u00e1s fuertes crisis en las \u00e9pocas de luna nueva o luna llena. La medicina antigua pasa a los escritos rab\u00ednicos, y \u00e9stos discut\u00edan si estas crisis epil\u00e9pticas eran por influjo directo de la luna en las fases dichas en estos enfermos u otros semejantes, m\u00e1s propicio a\u00fan en estas fases lunares. Era el mismo concepto de los medios greco-romanos 12.<br \/>\n\u00bfSe trata s\u00f3lo de un enfermo epil\u00e9ptico, cuyos s\u00edntomas evang\u00e9licos corresponden a las tres fases de la epilepsia conforme al diagn\u00f3stico m\u00e9dico, o es, adem\u00e1s, un verdadero caso de posesi\u00f3n diab\u00f3lica? Todo el problema est\u00e1 en saber si repugna, en el caso de curaciones f\u00edsicas reales, el que Jesucristo se acomode al modo de hablar de las gentes y del medio ambiente. Hay quien as\u00ed lo piensa 13. Parece que no hay, en principio, esta incompatibilidad. Jes\u00fas, ni para sus curaciones ni para acusar su poder de taumaturgo, necesita dar precisamente un diagn\u00f3stico cient\u00edfico. Como tampoco corrige en cada caso lo que era creencia vulgar: que toda enfermedad era efecto de un pecado (Jua 9:2). Y, admitiendo en el mismo Evangelio casos de curaciones demon\u00edacas, parece que es el contexto el que valorar\u00e1, en simple ex\u00e9gesis, si se trata de una verdadera posesi\u00f3n o de una acomodaci\u00f3n al lenguaje ambiental.<br \/>\nNo parece sea decisivo el decirse que frecuentemente \u201clo arrojaba (el esp\u00edritu) al agua y al fuego para acabar con \u00e9l\u201d (Mc). Es un modo de hablar. El ser mudo, si no es por la misma epilepsia, podr\u00eda explicarse por alguna otra enfermedad posiblemente cong\u00e9nita, o que fuese todo ello efecto de una enfermedad tenida en su ni\u00f1ez.<br \/>\nYa en la antig\u00fcedad se reconoc\u00eda por el m\u00e9dico Celio Aureliano 14 c\u00f3mo este tipo de enfermos estaban especialmente expuestos a mil peligros externos, entre ellos el de caer al agua de los r\u00edos o del mar. Podr\u00eda ser tambi\u00e9n un caso de semidesesperaci\u00f3n producido por efecto de los habituales ataques de epilepsia.<br \/>\nCristo manda traer al joven, que en aquel momento, por todo el contexto, no debe de estar en el ataque. Sin embargo, cuando se lo traen a Cristo, se produce el ataque con s\u00edntomas epil\u00e9pticos. Parece estar en cierta analog\u00eda con los casos de \u201cendemoniados,\u201d que a la vista de Cristo le reconoc\u00edan y ped\u00edan no los perdiese (Mat 8:28.29). Sin embargo, el ataque pudo producirse entonces por efecto de la misma emoci\u00f3n. El hecho de que el esp\u00edritu malo lo arroja al fuego para hacerle perecer, seg\u00fan la descripci\u00f3n popular de Mc, no postula, en absoluto, una verdadera posesi\u00f3n diab\u00f3lica, sino una redacci\u00f3n colorista y ambiental de Mc, y tambi\u00e9n de Lc, en contraste con la descripci\u00f3n sobria de Mt, probablemente del Mtg.<br \/>\nEl padre del enfermo urge a Cristo para que lo cure, pues hab\u00eda recurrido ya a los disc\u00edpulos, pero \u00e9stos \u201cno hab\u00edan podido\u201d curarle (Mar 9:18; Luc 9:40). Y eso que hab\u00edan recibido el carisma de las curaciones (Mt 10:1 par.). En Mc se acusa en este hombre una fe muy imperfecta: \u201cSi t\u00fa puedes algo, compad\u00e9cete de nosotros.\u201d Acaso el fracaso de los disc\u00edpulos le desanim\u00f3 en parte 15. Pero de Cristo le viene el \u00e1nimo preparatorio: \u201cTodo es posible al que cree\u201d (Mc). Es el boicot que se nota en los evangelios a la obra de Cristo; su obra milagrosa la realiza en funci\u00f3n de la confianza, no es una obra de magia. Y esta fe surge en \u00e9l: \u201c\u00a1Creo, ayuda mi incredulidad!\u201d<br \/>\nEl v.17 de Mt es cr\u00edticamente muy discutido 16. Acaso pas\u00f3 a \u00e9l por influjo del otro evangelio, pues est\u00e1 en Lc. Es la respuesta de Cristo a esta obra de incredulidad en El, despu\u00e9s de tantos prodigios hechos. \u201c\u00a1Oh generaci\u00f3n incr\u00e9dula y perversa! \u00bfHasta cu\u00e1ndo voy a estar con vosotros y os voy a sufrir?\u201d (Lc). \u00bfPor qu\u00e9 no admit\u00edan sus prodigios, y por qu\u00e9 no sacaban las consecuencias de sus \u201csignos\u201d? Este \u201clun\u00e1tico\u201d era \u201ctipo\u201d de esta generaci\u00f3n \u201cpose\u00edda\u201d por el dominio fariseo.<br \/>\nCristo manda traer al enfermo. Al acercarse, Cristo increp\u00f3 al \u201cesp\u00edritu,\u201d y se produce una convulsi\u00f3n violenta hasta quedar como muerto. En Lc el relato cambia. Se lo trae, se produce la convulsi\u00f3n, y viene la increpaci\u00f3n de Cristo al \u201cesp\u00edritu.\u201d Son las peque\u00f1as variantes red acci\u00f3nales. En Mc, Cristo le toma de la mano, lo levanta y se mantuvo en pie.<br \/>\nEl poder taumat\u00fargico de Cristo apareci\u00f3 a todos con un dominio absoluto. La curaci\u00f3n instant\u00e1nea de una epilepsia, si no se admite la \u201cposesi\u00f3n\u201d diab\u00f3lica, cuando se halla en estado de trance, no admite hip\u00f3tesis sugestivas. Lo que, por otra parte, nada resolver\u00eda, ya que una lesi\u00f3n org\u00e1nica de la corteza cerebral no se puede curar por sugesti\u00f3n, menos a\u00fan cuando la sugesti\u00f3n no cabe por hallarse en estado de inconsciencia, ni por suceder instant\u00e1neamente.<br \/>\nVueltos a casa, los disc\u00edpulos le preguntan por qu\u00e9 ellos no hab\u00edan podido curar a aquel muchacho, pues hab\u00edan recibido el poder de expulsar demonios &#8211; exorcismo &#8211; y curar enfermedades (Mat 10:1.8; Mc 6:Mar 7:12; Luc 9:1.6b). Y lo hab\u00edan ejercido con \u00e9xito (Mat 10:8; Mar 6:13).<br \/>\nAunque la respuesta final es la misma en Mt-Mc, Lc la omite. Mt intercala un preludio en el que les habla de \u201cvuestra poca fe.\u201d Acaso, en la subconsciencia, confiaron en su poder como si fuera propio de ellos, sin acusar plenamente su reconocimiento y dependencia al dador de carismas.<br \/>\nLa comparaci\u00f3n que utiliza sobre el \u201cgrano de mostaza\u201d y el \u201ctrasladar montes\u201d eran met\u00e1foras usadas en el ambiente rab\u00ednico. Como t\u00e9rmino comparativo de lo m\u00ednimo se usaba el \u201cgrano de mostaza,\u201d lo mismo que el \u201ctrasladar un monte\u201d era met\u00e1fora usual para indicar que una cosa se realizar\u00eda fuera de los modos ordinarios 17.<br \/>\n\u201cEsta clase\u201d no puede echarse o curarse si no es con \u201coraci\u00f3n y ayuno\u201d (Mt), o \u201ccon oraci\u00f3n\u201d (Mc). La lecci\u00f3n de Mt (v. 21) no es seguro que sea genuina en este vers\u00edculo 18, ni tampoco debe de ser lecci\u00f3n genuina el \u201cayuno\u201d que se une a la \u201coraci\u00f3n\u201d en este pasaje de Mc 19. La frase \u201cesta clase\u201d admite dos interpretaciones:<br \/>\n\u201cEsta clase,\u201d es decir, esta raza: los demonios.; o puede admitir otra m\u00e1s espec\u00edfica: \u201cesta clase\u201d de demonios. Los que admiten esta segunda interpretaci\u00f3n se basan en que los ap\u00f3stoles ya hab\u00edan expulsado demonios (Mar 6:13), por lo que aqu\u00ed se precisar\u00eda una especie de ellos. Pero la raz\u00f3n no es convincente. De ser as\u00ed, no cabr\u00eda duda de que se trataba de un caso de verdadera posesi\u00f3n. Pero la primera interpretaci\u00f3n es completamente posible en este mismo contexto. Su sentido ser\u00eda: \u201cesta clase,\u201d las enfermedades que se atribu\u00edan a los esp\u00edritus demon\u00edacos, s\u00f3lo se pueden curar milagrosamente. Es decir, con el recurso pleno a Dios, que concede libremente el uso de estos carismas, y sin que el hombre los mistifique y boicotee con una semiconsciente autosuficiencia suya o con una falta de recurso y confianza plena &#8211; \u201dpoca fe\u201d &#8211; en Dios. Era, en el fondo, lo que hab\u00eda sucedido a la intervenci\u00f3n de los ap\u00f3stoles en este caso y lo que se dec\u00eda en aquel medio ambiente y se recoge en el Talmud: \u201cTodo el que ora sin ser escuchado, debe ayunar.\u201d 20 Era una lecci\u00f3n para los exorcistas cristianos; acaso se refleja esta situaci\u00f3n de ellos.<\/p>\n<p>Segundo anuncio de la Pasi\u00f3n,Mar 17:22-23 (Mar 9:30-32; Luc 9:43).<br \/>\n22 Estando reunidos en Galilea, d\u00edjoles Jes\u00fas: El Hijo del hombre tiene que ser entregado en manos de los hombres, 23 que le matar\u00e1n, y al tercer d\u00eda resucitar\u00e1. Y se pusieron muy tristes.<\/p>\n<p> Ya se indic\u00f3 a prop\u00f3sito de la \u201cprimera\u201d predicci\u00f3n de su pasi\u00f3n y muerte (Mat 16:21-23 par.) la probabilidad de que estas predicciones est\u00e9n matizadas, con relaci\u00f3n a su anuncio primitivo, despu\u00e9s de los hechos, ya que el \u201cestilo profetice\u201d suele ser m\u00e1s vago, aunque perfectamente perceptible a la hora de su cumplimiento, y ser\u00eda probable que Cristo se hubiese amoldado a este estilo y sus leyes 20.<br \/>\nEsta segunda predicci\u00f3n aparece con una redacci\u00f3n algo m\u00e1s sobria, aunque bien precisa.<br \/>\n\tMt destaca que los ap\u00f3stoles, al o\u00edrla, \u201cse pusieron muy tristes.\u201d Esto prueba que el vaticinio fue, al menos nuclearmente, suficientemente claro, y que ellos lo comprendieron. En cambio, Lc dir\u00e1 que \u201cno sab\u00edan lo que significaban estas palabras, que estaban veladas, de manera que no las entendieron.\u201d La redacci\u00f3n de Lc refleja la forma m\u00e1s primitiva. S\u00f3lo dice: \u201cEl Hijo del hombre ha de ser entregado en poder de los hombres.\u201d Sin embargo, en Mc, muy matizado, dir\u00e1 que no lo entendieron.<br \/>\nProbablemente se refiere la no comprensi\u00f3n al no poder admitir el que El fuese el Mes\u00edas y hubiese de padecer. Pero les quedaba \u201csufrimiento,\u201d pues sus vaticinios se cumpl\u00edan. Y acaso obedezca a esto lo que dicen Mc-Lc: \u201cque tem\u00edan preguntarle,\u201d pues a la protesta de Pedro, en la primera predicci\u00f3n, de que esto no sucediese vino la r\u00e9plica confirmativa de Cristo. Era incomprensi\u00f3n ambiental.<\/p>\n<p>El tributo pagado,Mat 17:24-27.<br \/>\n24 Entrando en Cafarna\u00fam, se acercaron a Pedro los perceptores de la didracma y le dijeron: \u00bfVuestro Maestro no paga la didracma? 25 Y \u00e9l respondi\u00f3: Cierto que s\u00ed. Cuando entr\u00f3 en casa, se acerc\u00f3 Jes\u00fas y le dijo: \u00bfQu\u00e9 te parece, Sim\u00f3n? Los reyes de la tierra, \u00bfde qui\u00e9nes cobran censos y tributos? \u00bfDe sus hijos o de los extra\u00f1os? 26 Contest\u00f3 \u00e9l: De los extra\u00f1os. Y le dijo Jes\u00fas: Luego los hijos son libres. 27 Mas, para no escandalizarlos, vete al mar, echa el anzuelo, coge el primer pez que pique, \u00e1brele la boca, y en ella hallar\u00e1s un estater; t\u00f3malo y dalo por m\u00ed y por ti.<\/p>\n<p>Estando en Cafarna\u00fam, se acercaron a Pedro los encargados de recoger el tributo del templo: los \u201crecaudadores de la didracma.\u201d<br \/>\nEl tributo ten\u00eda el siguiente origen. Mois\u00e9s hab\u00eda prescrito un censo, y, conforme al n\u00famero de los varones censados, cada uno pagar\u00eda medio siclo al santuario (Exo 30:11-16). En tiempo de Nehem\u00edas, este impuesto era de un tercio de siclo al a\u00f1o (Neh 10:32). Habiendo crecido las necesidades, posteriormente se elev\u00f3 a medio siclo de plata (Mat 17:24) 21. Este era el equivalente a dos dracmas, que a su vez equivalen a medio siclo, que era lo que se exig\u00eda en la legislaci\u00f3n jud\u00eda de entonces. Pero deb\u00eda ser pagado por todo var\u00f3n despu\u00e9s de los veinte a\u00f1os, en moneda hebrea antigua o tiria. Hab\u00eda, adem\u00e1s, de pagarse en Palestina entre el 15 y el 25 del mes de Adar (marzo), y tambi\u00e9n fuera de Jerusal\u00e9n 22.<br \/>\nPedro responder\u00e1 a la pregunta interrogativa de los recaudadores de esta contribuci\u00f3n, que Cristo pagar\u00e1 la \u201cdidracma.\u201d<br \/>\nCon esta ocasi\u00f3n Cristo le hace a Pedro una pregunta, que va a ser una ense\u00f1anza. Los reyes de la tierra cobran los impuestos, no de sus hijos, sino de los otros ciudadanos &#8211; si no tiene el sentido de ciudadano del pa\u00eds frente a pueblos sometidos -. Los hijos son considerados exentos de ello. \u201cLuego los hijos &#8211; dice Cristo &#8211; est\u00e1n exentos.\u201d Y s\u00f3lo por evitar el esc\u00e1ndalo pagar\u00e1 el impuesto.<br \/>\n\u00bfCu\u00e1l es la doctrina encerrada en este concepto de \u201chijos\u201d sobre la que gira la argumentaci\u00f3n?<br \/>\nLa comparaci\u00f3n &#8211; peque\u00f1a par\u00e1bola &#8211; est\u00e1 tomada de la vida real y aplicada a Jes\u00fas y los suyos, en contraposici\u00f3n a los dem\u00e1s. Pero sobre todo a El. Jes\u00fas abiertamente reconoce y proclama su absoluta independencia frente a las leyes tributarias del templo, que era homenaje, en \u00faltimo t\u00e9rmino, a Dios. La par\u00e1bola iba a tener algo de alegor\u00eda. Los hijos estaban exentos. Pero Pedro hab\u00eda proclamado hac\u00eda a\u00fan poco, por \u201crevelaci\u00f3n\u201d del Padre, que Jes\u00fas era \u201cel Hijo del Dios viviente.\u201d Jes\u00fas se situaba as\u00ed en la esfera de su Padre. Por eso estaba exento del tributo al templo. Pero con \u00e9l estaban asociados y exentos los disc\u00edpulos. Era ello una prueba del supremo dominio legislativo de Jes\u00fas. No en vano \u00e9l era \u201cmayor que el templo\u201d (Mat 12:6). Por eso, El dispensaba las leyes, pues era \u201cse\u00f1or del s\u00e1bado\u201d (Mat 12:8). De esta conducta de Cristo concluyen Strack-Billerbeck: \u201cDe la prueba alegada por Jes\u00fas para su exenci\u00f3n de la didracma, se sigue que reivindica para s\u00ed, ante Dios, un lugar que jam\u00e1s ha convenido a un israelita.\u201d 23<br \/>\nTambi\u00e9n pudiera, en este pasaje, extenderse los tributos a los impuestos civiles en general (\u03c4\u03ad\u03bb\u03bf\u03c2) \u03bf al impuesto imperial (\u03c7\u03b7\u03bd\u03c3\u03bf\u03c2). Estos impuestos se sabe que, adem\u00e1s de su gravamen econ\u00f3mico, turbaban fuertemente la conciencia teocr\u00e1tica de los jud\u00edos. Y despu\u00e9s del 70 se les puso, abusivamente, sobre casi todo 23.<br \/>\nPara evitar el esc\u00e1ndalo hace un milagro. Manda a Pedro que se acerque al lago, junto al que est\u00e1n, y que en la boca del primer pez que pesque hallar\u00e1 una moneda &#8211; un \u201cestater\u201d &#8211; y con ella pagar\u00e1 por los dos. El \u201cestater\u201d val\u00eda cuatro \u201cdracmas,\u201d que era lo justo para pagar por los dos, ya que cada uno hab\u00eda de pagar medio \u201csiclo\u201d de plata, que equival\u00eda a dos \u201cdracmas\u201d: \u201cdidracma.\u201d<br \/>\nEl milagro de Cristo est\u00e1, en primer lugar, en su ciencia sobrenatural, al anunciarle a Pedro esto. Y acaso sea lo m\u00e1s probable que, milagrosamente, se hubiese depositado el \u201cestater\u201d en la boca del pez.<br \/>\nNo obstante, es conocido el caso de cierta especie de peces en el lago, la hoy llamada Chromis Simonis 24, en la que el macho, en cuya boca son depositados los huevos, y en el que se desarrollan, parece ser que al expulsarlos siente la necesidad de ocupar la boca con peque\u00f1as piedras, etc. 25 En este caso la habr\u00eda ocupado con un \u201cestater\u201d fortuito.<br \/>\nSe propon\u00eda que Cristo mand\u00f3 a Pedro a pescar, y que la primera pieza lograda se vendi\u00f3 en este precio. Pero no lo dice el texto, y se valorar\u00eda en una cantidad desproporcionada.<\/p>\n<p>  1 Abel, G\u00e9ographie de la Palestine (1933) I 353-357; Perrella, \/ luoghi santi (1936) p.182-193; Allegro, The Dead Sea Scrolls 14ss. &#8211; 2 Josefo, BI II 20:6; IV 1:1:8; Allegro, The Dead Sea Scrolls p.520-536. &#8211; 3   Strack-B., Kommentar.  I p.752.  &#8211; 4 Lagrange, Le Messianisme. (1909) p.210-213; Strack-B., Kommentar. IV p.779-789. &#8211; 4  Deut. rabba 3.   &#8211; 5 Zielinski, De doxa Christi transfigurati: VD (1948; 291-303. &#8211; 6 Lagrange, Le Messianisme.  (1909) p.89. &#8211; 7 De Vaux, Les institutions de \u0390 Anden Testament, vers. esp.  (1964) p.632-635. &#8211; 8 Dabrowsk\u00ed, La transfiguraci\u00f3n de Jes\u00fas, vers. del pol. (1939); Vost\u00e9, De Bap-tismo, Tentaiione et Transfiguratione lesu (1934) p. 141-156; Zielinski, De \u00edransfigura-tione lesu: VD (1948) 291-303.335-343; Baltensweiler, Die Verklarung Jesu Histo-risches Ereignis und synoptische Benchte (1959); Rlesenfeld, fesus transfigure (1947); George, La Transfiguration: Bible et Vie Chr\u00e9t.(1960) 21-25; Hoeller, Die Verklarung Jesu (1937); Caird, The Transfiguraron: Expository Times (1955-1956) 291-294; Fonck, en VD (1922) 72-79; A. Fenillet, Les perspectives propres a choque evangeliste dans les recits de la Transfiguration: Rev. Bibl. (1858) p.281-301; X. Leon-Dufour, Eludes d&#8217;\u00e9vangile. La transfiguration de Jes\u00fas (1965) 83-122; M. Sabbe, La redaction du r\u00e9cit de la Transfiguration, en La Venue du Messie (1962) 65-100; P. Miguel, Le Mystere de la Transfiguration: Les Quest.  Liturgiq. et Paroiss. (1961) 194-223; P. De Surgy, Transfiguraron: Vocab. Theol. Bibl. (1962) 1071-1072; \u0397 . \u03a1 . M\u00fcller, D Verklarung Jesu: Zeits. f\u00fcr die Neut.  Wiss. (1960) 56-64, C. C. Carlston, Transfiguration and Resurrection: Jour. of Bibl.  Literature (1961) 233-240; H. Rivera, El relato de la Transfiguraci\u00f3n de Jes\u00fas: Rev. Bibl. (Argentina 1964) p.31-40. Para la teolog\u00eda de la transfiguraci\u00f3n, cf. S. TH., 3 q.45; In evang.  Matth. comm. c.7 n.l. &#8211; 9 Lagrange, Le Messianisme. (1909) p.210-213; Strack-B., Kommentar. IV p.779-789. &#8211; 10 Bonsirven, Le Juda\u00edsme. (1934) I p.418-419. &#8211; 11 Sobre la venida de Elias, cf. A. Skrinjar: VD (1934) 361-367; Durrwell: VD (1939) 269-278; A. De Guiglelmo, Dissertatio exegetica de reditu Eliae (Jerusal\u00e9n 1938). &#8211; 12 Strack-B., Kommentar. I p.758; Lagrange, \u00e9vang. s. St. Matth. (1927) p.339, y \u00e9vang. s. St. Marc (1929) p.239. &#8211; 13   Smit, De daemoniacis in historia evang\u00e9lica (1913) p.191-215.  &#8211; 14 De morb. chron. I, IV 68, citado por Lagrange en \u00e9vang. s. St. Marc (1929) p.240. &#8211; 15  Fillion, La Vie De N. S. J.-Ch., Vers Esp. (1842) III P.256.   &#8211; 16  Nestl\u00e9, N.T. graece el latine (1928) ap. cr\u00edt. a Mat 17:17; cf. Le\u00f3n-Dufour, L&#8217;e&#8217;pisode de l&#8217;enfant \u00e9pileptique. La fermation des \u00e9vang\u00fces (1957) 85-115.  &#8211; 17 Strack-B-, Kommentar. I p.669 y 759; J. D\u00fcplacy, La foi qui deplace les montagnes (Mat 17:20; Mat 21:21): M\u00e9m. A. Gelin (1961) 273-287. &#8211; 18 Nestl\u00e9, N.T. graece el latine (1928) ap. cr\u00edt. a Mat 17:21. &#8211; 19 Nestl\u00e9, N.T. graece el latine (1928) ap. cr\u00edt. a Mar 9:29. &#8211; 20 Strack-B., Kommentar. I p.760. &#8211; 20  J. Schmid, Das Evangelium nach Markus (1958) p.40.   &#8211; 21  JOSEFO, Antiq. XVIII 9:1; BI VII 6:6.  &#8211; 22 Mishna: Sheqalim I 1-3; Strack-B., Kommentar. I p.765; Felten, Storia dei tempi del N.T. (1932) II p.70-73. &#8211; 23 Kommentar. I p.772; D. Blusser, Mt 17:24-26 and Dead Sea Sect&#8217;Opposition to Tax Paying: Tarbiz (Jerusal\u00e9n 1961) p. 150-156; A. Pickering, The Temple Tax (Mat 17:23-26): Cath.  Gazette (1957) p.170, y en The Cath. Bibl. Quart. (1957) p.511. &#8211; 23  Plinio, \u039d . \u0397 . XII, 63.   &#8211;  24 Biever, Conf\u00e9rences de S\u00ed. Etienne (1910-1911) p.295. &#8211;  25 A. Fern\u00e1ndez, Vida de Jesucristo (1954) p.385-386.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>Seis d\u00edas despu\u00e9s.<\/b> La referencia exacta al n\u00famero de d\u00edas entre un suceso y otro no es usual en Mateo. Parece que estuviera detallando cuidadosamente la conexi\u00f3n entre la promesa de Jes\u00fas en <span class='bible'>Mat 16:28<\/span> y el suceso que sigue inmediatamente. Marcos habla tambi\u00e9n de seis d\u00edas (<span class='bible'>Mar 9:2<\/span>), pero Lucas, contando probablemente el d\u00eda de la confesi\u00f3n de Pedro y el d\u00eda de la transfiguraci\u00f3n de Cristo separadamente como el comienzo y el final de este per\u00edodo, dice que fue \u00abcomo ocho d\u00edas despu\u00e9s\u00bb (<span class='bible'>Luc 9:28<\/span>). <b>Pedro, a Jacobo y a Juan.<\/b> Estos tres disc\u00edpulos, del c\u00edrculo \u00edntimo de Cristo (<i>vea la nota sobre<\/i> <span class='bible'>Mat 10:2<\/span>), aparecen frecuentemente a solas con Jes\u00fas (<span class='bible'>Mat 26:37<\/span>; <span class='bible'>Mar 5:37<\/span>; <span class='bible'>Mar 13:3<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>17:1 Seis d\u00edas despu\u00e9s (Luc 9:28, como ocho d\u00edas despu\u00e9s; no hay conflicto aqu\u00ed, pues se refieren a una semana, \u201c como ocho d\u00edas\u201d), Jes\u00fas tom\u00f3 a Pedro, a Jacobo y a Juan su hermano, &#8212; Mar 5:37, estos tres acompa\u00f1aron a Jes\u00fas cuando resucit\u00f3 a la hija de Jairo, y tambi\u00e9n en el huerto de Getseman\u00ed, Mat 26:37. De esa manera hab\u00eda tres testigos de estos eventos. Sin lugar a dudas estos eventos fortalecieron la fe de estos tres ap\u00f3stoles y, en turno, ellos pod\u00edan fortalecer la fe de los dem\u00e1s.<br \/>\n\t&#8212; y los llev\u00f3 aparte a un monte alto (Lucas, subi\u00f3 al monte a orar); 2 y se transfigur\u00f3 delante de ellos, y resplandeci\u00f3 su rostro como el sol (Apo 1:16), y sus vestidos se hicieron blancos (Mar 9:3, resplandecientes muy blancos, como la nieve, tanto que ning\u00fan lavador en la tierra los puede hacer tan blancos) como la luz. (Luc 9:1-62, \u201c29 Y entre tanto que oraba, la apariencia de su rostro se hizo otra, y su vestido blanco y resplandeciente). &#8211; La transfiguraci\u00f3n gloriosa de Jes\u00fas ocurri\u00f3 mientras oraba (Luc 3:21; Luc 6:12; Mar 1:35; Mar 14:23). No lleg\u00f3 a ser puro esp\u00edritu, sino que se transfigur\u00f3, \u201ccambiar en otra forma\u201d (WEV). Luc 9:1-62, \u201c29 la apariencia de su rostro se hizo otra\u201d (fue alterado\u201d). Fue cambiado Jes\u00fas y tambi\u00e9n fueron cambiados sus vestidos. Al ver la transfiguraci\u00f3n de Jes\u00fas los ap\u00f3stoles vislumbraron algo de la gloria celestial de Cristo, la gloria que ten\u00eda con el Padre (Jua 17:5). Comp\u00e1rese \u00c9xo 34:1-35, \u201c35 Y al mirar los hijos de Israel el rostro de Mois\u00e9s, ve\u00edan que la piel de su rostro era resplandeciente; y volv\u00eda Mois\u00e9s a poner el velo sobre su rostro, hasta que entraba a hablar con Dios. V\u00e9ase tambi\u00e9n Apo 1:9-18.<br \/>\n\tLa palabra traducida se transfigur\u00f3 es la misma que se usa en Rom 12:2 y 2Co 3:18; como Jes\u00fas fue transfigurado f\u00edsicamente, nosotros debemos ser transfigurados (transformados) espiritualmente.<br \/>\n\tEl relato de Lucas parece indicar que pasaron la noche sobre el monte, pues dice que los ap\u00f3stoles \u201cestaban rendidos de sue\u00f1o\u201d (9:32) y luego el v 37 dice \u201cAl d\u00eda siguiente, cuando descendieron del monte\u201d. \u201cEn ese caso el resplandor del rostro de nuestro Se\u00f1or y de sus vestidos, y la nube brillante ser\u00edan m\u00e1s manifiestos, y toda la escena ser\u00eda m\u00e1s extraordinaria\u201d (JAB).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>EL MONTE DE LA TRANSFIGURACI\u00d3N<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Mateo 17:1-8<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Seis d\u00edas despu\u00e9s, Jes\u00fas se llev\u00f3 a Pedro, a Santiago y al hermano de \u00e9ste, Juan, a un monte alto a solas, y all\u00ed cambi\u00f3 de apariencia en presencia de ellos. Su rostro reluc\u00eda como el Sol, y Su ropa se volvi\u00f3 tan blanca como la luz. Y, fijaos: Se les aparecieron Mois\u00e9s y El\u00edas hablando con \u00c9l. Pedro Le dijo a Jes\u00fas:<br \/>-\u00a1Se\u00f1or, qu\u00e9 bien que estamos aqu\u00ed! Voy a hacer tres caba\u00f1as: una para Ti, otra para Mois\u00e9s y otra para El\u00edas.<br \/>Antes de que acabara de decirlo, fijaos: Los envolvi\u00f3 una nube luminosa; <\/em>y fijaos: <em>Sali\u00f3 una voz de la nube que dec\u00eda:<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00a1Este es Mi Hijo amado, en Quien Me complazco plenamente! \u00a1O\u00eddle a \u00c9L!<br \/>Cuando los disc\u00edpulos oyeron aquello, cayeron rostro a tierra y les entr\u00f3 mucho miedo. Jes\u00fas Se les acerc\u00f3, los toc\u00f3 y dijo:<\/em><\/p>\n<p><em>Levantaos, y no teng\u00e1is miedo.Cuando ellos levantaron la vista no vieron all\u00ed a nadie m\u00e1s que a Jes\u00fas.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Al gran momento de Cesarea de Filipo sigui\u00f3 el gran momento del monte de la Transfiguraci\u00f3n. Reconstruyamos primeramente la escena en que vino este momento de gloria a Jes\u00fas y a Sus tres disc\u00edpulos escogidos. Hay una tradici\u00f3n que identifica el monte de la Transfiguraci\u00f3n con el monte Tabor, pero no es probable. En la cima del monte Tabor hab\u00eda una fortaleza armada y un gran castillo; parece casi imposible que la Transfiguraci\u00f3n pudiera tener lugar en una monta\u00f1a que era una fortaleza. Mucho m\u00e1s probable es que la escena de la Transfiguraci\u00f3n tuviera lugar en el monte Herm\u00f3n. Herm\u00f3n estaba a unos 25 kil\u00f3metros de Cesarea de Filipo. Herm\u00f3n tiene 2,800 metros de altitud sobre el Mediterr\u00e1neo, y 3,000 sobre el nivel del mar de Galilea, y 3,400 sobre el del mar Muerto. Es tan alto que se puede ver perfectamente desde el mar Muerto, al otro extremo de Palestina, a m\u00e1s de 150 kil\u00f3metros.<br \/>No puede haber sido en el pico m\u00e1s alto donde esto sucedi\u00f3. Ser\u00eda demasiado alto. El canon Tristram nos cuenta c\u00f3mo lo escalaron \u00e9l y su equipo. Pudieron cabalgar hasta casi la cima, en lo que tardaron cinco horas. No es f\u00e1cil mantenerse activo a esas alturas. Tristram dice: \u00abPasamos una gran parte del d\u00eda en la cima, pero nos sentimos penosamente afectados por lo enrarecido de la atm\u00f3sfera.\u00bb<br \/>Ser\u00eda en alg\u00fan lugar de las laderas del hermoso y majestuoso monte Herm\u00f3n donde tuvo lugar la Transfiguraci\u00f3n. Tiene que haber sido por la noche. Lucas nos dice que los disc\u00edpulos estaban rendidos de sue\u00f1o <em>(<\/em><span class='bible'>Lc 9:32<\/span><em> ). <\/em>Ya era el d\u00eda siguiente cuando Jes\u00fas y Sus disc\u00edpulos bajaron a la llanura, y se encontraron esper\u00e1ndoles al padre del muchacho epil\u00e9ptico <em>(<\/em><span class='bible'>Lc 9:37<\/span><em> ). <\/em>As\u00ed es que ser\u00eda a la ca\u00edda de la tarde, o ya de noche, cuando tuvo lugar esta maravillosa escena.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 fue all\u00ed Jes\u00fas? \u00bfPor qu\u00e9 hizo esta expedici\u00f3n a aquellas solitarias laderas? Lucas nos da la clave. Nos dice que Jes\u00fas estuvo orando <em>(<\/em><span class='bible'>Lc 9:29<\/span><em> ).<\/em><\/p>\n<p>Debemos colocarnos, hasta donde nos sea posible, en el lugar de Jes\u00fas. Para entonces estaba de camino hacia la Cruz. De eso estaba totalmente seguro; una y otra vez se lo dijo a Sus disc\u00edpulos. En Cesarea de Filipo Le hemos visto enfrent\u00e1ndose con un problema y resolvi\u00e9ndolo. Le hemos visto tratando de descubrir si hab\u00eda alguno que hubiera reconocido Qui\u00e9n y qu\u00e9 era \u00c9l. Hemos visto que aquella pregunta tuvo una respuesta triunfal, porque Pedro hab\u00eda captado el gran hecho de que a Jes\u00fas solamente pod\u00eda describ\u00edrsele como el Hijo de Dios. Pero hab\u00eda una pregunta todav\u00eda m\u00e1s grande que esa, que Jes\u00fas ten\u00eda que contestar antes de iniciar Su \u00faltimo viaje.<br \/>Ten\u00eda que estar totalmente seguro, sin la menor sombra de duda, de que estaba haciendo lo que Dios quer\u00eda que hiciera. Ten\u00eda que estar seguro de que era de veras la voluntad de Dios el que \u00c9l fuera a la Cruz. Jes\u00fas subi\u00f3 al monte Herm\u00f3n a preguntarle a Dios: \u00ab\u00bfEstoy haciendo Tu voluntad al afirmar Mi rostro para ir a Jerusal\u00e9n?\u00bb Jes\u00fas subi\u00f3 al monte Herm\u00f3n para escuchar la voz de Dios. Nunca quer\u00eda dar ning\u00fan paso sin consult\u00e1rselo a Dios. \u00bfC\u00f3mo iba a dar el paso m\u00e1s importante de todos sin consult\u00e1rselo? En toda situaci\u00f3n hac\u00eda una pregunta y s\u00f3lo una: \u00ab\u00bfEs la voluntad de Dios para M\u00ed?\u00bb Y esa era la pregunta que Le estaba haciendo a Dios en la soledad de las laderas del Herm\u00f3n.<br \/>Es una de las diferencias supremas entre Jes\u00fas y nosotros, que Jes\u00fas siempre preguntaba:\u00bb\u00bfQu\u00e9 quiere Dios que Yo haga?;\u00bb y nosotros casi siempre preguntamos: \u00ab\u00bfQu\u00e9 es lo que yo quiero hacer?\u00bb Decimos a menudo que la \u00fanica caracter\u00edstica de Jes\u00fas era <em>que no ten\u00eda pecado. <\/em>\u00bfQu\u00e9 queremos decir con eso? Precisamente esto: que Jes\u00fas no ten\u00eda m\u00e1s voluntad que la voluntad de Dios. La actitud del cristiano debe ser siempre la que expres\u00f3 Teresa de Jes\u00fas: \u00abLo que da valor a nuestra. voluntad es juntarla con la de Dios, de manera que no quiera otra cosa sino lo que Su Majestad quiere.\u00bb Y en forma po\u00e9tica:<\/p>\n<\/p>\n<p><em>Vuestra soy, para Vos nac\u00ed, \u00bfQu\u00e9 mand\u00e1is hacer de m\u00ed?<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Soberana Majestad, Eterna Sabidur\u00eda, Bondad buena al alma m\u00eda, Dios, Alteza, un Ser, Bondad, la gran vileza mirad que hoy os canta amor as\u00ed: <em>\u00bfQu\u00e9 mand\u00e1is hacer de m\u00ed?<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Vuestra soy, pues me criastes; vuestra, pues me redimistes; vuestra, pues que me sufristes; vuestra, pues que me llamaste; vuestra, pues que me esperastes; vuestra, pues no me perd\u00ed. <em>\u00bfQu\u00e9 mand\u00e1is hacer de m\u00ed?<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 mand\u00e1is, pues, buen Se\u00f1or, que haga tan vil criado? \u00bfCu\u00e1l oficio le hab\u00e9is dado a este esclavo pecador? Veisme aqu\u00ed, mi dulce Amor; Amor dulce, veisme aqu\u00ed. <em>\u00bfQu\u00e9 mand\u00e1is hacer de m\u00ed?<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>. . Dadme muerte,, dadme vida, dad salud o enfermedad, honra o deshonra me dad, dadme guerra o paz crecida,<\/p>\n<p>flaqueza o fuerza cumplida, que a todo digo que s\u00ed. <em>\u00bfQu\u00e9 mand\u00e1is hacer de m\u00ed?<\/em><\/p>\n<p>. Dadme .Calvario o Tabor, desierto o tierra abundosa, sea Job en el dolor, o Juan que al pecho reposa; sea vi\u00f1a fructuosa o est\u00e9ril si cumple as\u00ed. <em>\u00bfQu\u00e9 mand\u00e1is hacer de m\u00ed?<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Cuando Jes\u00fas ten\u00eda un problema, no trataba de resolverlo solamente mediante el poder de Su propio pensamiento; tampoco se lo presentaba a otros para recibir un consejo humano; se lo llevaba a un lugar solitario y se lo presentaba a Dios.<\/p>\n<p><strong><u>LA BENDICI\u00d3N DEL PASADO<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Mateo 17:1-8<\/span><\/strong><strong> (continuaci\u00f3n)<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>All\u00ed, en las laderas de la monta\u00f1a, se Le aparecieron a Jes\u00fas dos grandes figuras: Mois\u00e9s y El\u00edas.<br \/>Es fascinante ver en cu\u00e1ntos aspectos la experiencia de estos dos grandes siervos de Dios armonizaba con la de Jes\u00fas. Cuando Mois\u00e9s descendi\u00f3 del monte Sina\u00ed, no sab\u00eda que la piel de su rostro resplandec\u00eda <em>(<\/em><span class='bible'>Ex 34:29<\/span><em> ). <\/em>Tanto Mois\u00e9s como El\u00edas tuvieron sus experiencias m\u00e1s \u00edntimas de Dios en la cima de las monta\u00f1as. Mois\u00e9s subi\u00f3 al monte Sina\u00ed para recibir las tablas de la Ley <em>(<\/em><span class='bible'>Ex 31:18<\/span><em> ). <\/em>Fue en el monte Horeb donde El\u00edas encontr\u00f3 a Dios, no en el viento, ni en el terremoto, sino en el silbo apacible y delicado (<span class=''>1R 19:9-12<\/span> ). Es curioso que no hubo nada terrible acerca de las muertes de Mois\u00e9s y El\u00edas. <span class='bible'>Dt 34:5<\/span>  s nos cuenta la solitaria muerte de Mois\u00e9s en el monte Nebo. Parece como si Dios mismo hubiera enterrado al gran l\u00edder del pueblo: \u00bb Y \u00c9l le enterr\u00f3 en la tierra de Moab, enfrente de Bet Peor; pero nadie conoce el lugar de su sepultura hasta hoy mismo.\u00bb En cuanto a El\u00edas, el antiguo relato nos dice que march\u00f3 del lado del sobrecogido Eliseo en una carroza de fuego con caballos de fuego (<span class=''>2R 2:11<\/span> ). Las dos grandes figuras que se Le aparecieron a Jes\u00fas cuando iniciaba Su marcha hacia Jerusal\u00e9n fueron hombres que parec\u00edan demasiado grandes para morir.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, como ya hemos visto, era la creencia general de los jud\u00edos que El\u00edas hab\u00eda de ser el precursor y heraldo del Mes\u00edas, y tambi\u00e9n cre\u00edan, por lo menos algunos maestros jud\u00edos, que, cuando el Mes\u00edas viniera, Le acompa\u00f1ar\u00eda Mois\u00e9s.<br \/>Nos es f\u00e1cil ver lo adecuada que era esta visi\u00f3n de Mois\u00e9s y El\u00edas. Pero ninguna de las razones expuestas es la raz\u00f3n verdadera por la que Jes\u00fas tuvo la visi\u00f3n de Mois\u00e9s y El\u00edas.<\/p>\n<p>Una vez m\u00e1s, hemos de volver al relato que nos hace Lucas de la Transfiguraci\u00f3n. Nos dice que Mois\u00e9s y El\u00edas hablaron con Jes\u00fas, como dice la versi\u00f3n Reina-Valera, \u00abde Su partida, que Jes\u00fas iba a cumplir en Jerusal\u00e9n\u00bb <span class='bible'>Lc 9:31<\/span><em> ). La palabra que se usa para partida <\/em>en el original griego es muy significativa. Es <em>\u00c9xodos, <\/em>que es de la que se deriva la palabra <em>\u00c9xodo <\/em>en castellano.<\/p>\n<p>La palabra <em>\u00c9xodo <\/em>tiene un trasfondo especial; es la que se ha utilizado siempre en relaci\u00f3n con la salida del pueblo de Israel de la tierra de Egipto, por un camino desconocido del desierto que acabar\u00eda conduci\u00e9ndolos a la Tierra Prometida. La palabra <em>\u00c9xodo <\/em>es la que describe lo que bien podr\u00edamos llamar el viaje m\u00e1s aventurero de la Historia humana, un viaje en el que todo un pueblo, en absoluta dependencia de Dios, sali\u00f3 a lo desconocido.<\/p>\n<p><em>Eso era precisamente lo que Jes\u00fas iba a hacer. <\/em>En absoluta dependencia de Dios iba a..ponerse en camino en una aventura tremenda en ese viaje hacia Jerusal\u00e9n, un viaje erizado de peligros, que conduc\u00eda inevitablemente a la Cruz, pero un viaje que desembarcar\u00eda en la Gloria.<\/p>\n<p>En el pensamiento jud\u00edo, estas dos figuras, Mois\u00e9s- y El\u00edas, siempre representaban ciertas cosas. Mois\u00e9s fue el m\u00e1s grande de todos los <em>legisladores; <\/em>fue suprema y singularmente el hombre que trajo a la humanidad la Ley de Dios. El\u00edas fue el m\u00e1s grande de todos los profetas; .por medio de \u00e9l habl\u00f3 la voz de Dios a los hombres de una manera inconfundible. Estos dos hombres eran las cimas gemelas de la historia y la evoluci\u00f3n religiosa de Israel. Es como si las figuras m\u00e1s grandes de la historia de Israel vinieran a Jes\u00fas cuando se pon\u00eda en camino en la \u00faltima y m\u00e1s grande aventura hacia lo desconocido, y Le dijeran que siguiera adelante. En ellos, toda la Historia se levantaba y Le -se\u00f1alaba a Jes\u00fas el camino. En ellos, toda la Historia reconoc\u00eda a Jes\u00fas como su consumaci\u00f3n. El m\u00e1s grande de los legisladores y el m\u00e1s grande de los profetas reconocieron a Jes\u00fas como Aquel con Quien ellos hab\u00edan so\u00f1ado, como el Que ellos hab\u00edan anunciado. La aparici\u00f3n de ellos fue la se\u00f1al para Jes\u00fas para seguir adelante. As\u00ed pues, las m\u00e1s grandes figuras humanas testimoniaron a Jes\u00fas que segu\u00eda el aut\u00e9ntico camino, y Le animaron a salir en Su aventurado <em>\u00e9xito <\/em>a Jerusal\u00e9n y al Calvario.<\/p>\n<p>Pero hubo m\u00e1s que eso; no fueron solos el m\u00e1s grande legislador y el m\u00e1s grande profeta los que aseguraron a Jes\u00fas que iba bien; la misma voz de Dios reson\u00f3 para decirle que estaba en el verdadero camino. Todos los evangelistas hablan de la nube luminosa que los envolvi\u00f3. La nube era .parte de la historia de Israel. A lo largo de toda su historia, la nube luminosa representaba la <em>sejin\u00e1, <\/em>que era nada menos que la gloria del Dios todopoderoso.<\/p>\n<p>En <em>\u00c9xodo <\/em>leemos acerca de <em>la columna de nube <\/em>que hab\u00eda de guiar al pueblo por el camino durante el d\u00eda, que se volv\u00eda una columna de fuego por la noche <span class='bible'>Ex 13:21<\/span><em> s). En otro lugar de \u00c9xodo <\/em>leemos acerca de la construcci\u00f3n y terminaci\u00f3n del Tabern\u00e1culo; y al final del relato encontramos estas palabras: \u00abEntonces <em>la nube <\/em>cubri\u00f3 el Tabern\u00e1culo de reuni\u00f3n, y la gloria del Se\u00f1or llen\u00f3 el Tabern\u00e1culo\u00bb <em>(<\/em><span class='bible'>Ex 40:34<\/span><em> ). <\/em>Fue en <em>la nube <\/em>como el Se\u00f1or descendi\u00f3 para dar las tablas de la Ley a Mois\u00e9s (<span class='bible'>Ex 34:5<\/span> ). Una vez m\u00e1s nos encontramos con esta <em>misteriosa nube luminosa <\/em>en la dedicaci\u00f3n del templo de Salom\u00f3n: \u00bb Al salir los sacerdotes del santuario, <em>la nube <\/em>llen\u00f3 la casa del Se\u00f1or\u00bb <em>(<\/em><em><span class='bible'>1 Reyes 8<\/span><\/em><em>: lOs; cp. <\/em><span class='bible'>2Ch 2:13<\/span><em> s; 7:2). Por todo el Antiguo Testamento nos encontramos con esta imagen de la nube <\/em>en la que se encontraba la misteriosa gloria de Dios.<\/p>\n<p>Podemos a\u00f1adir otro detalle gr\u00e1fico a lo dicho. Los viajeros nos cuentan un curioso y caracter\u00edstico fen\u00f3meno relacionado con el monte Herm\u00f3n. Edesheim escribe: \u00bb Una extra\u00f1a peculiaridad se ha notado acerca de Herm\u00f3n; en \u00abla extrema rapidez con que se forma una nube en su cima. En pocos minutos, una espesa capa se forma sobre la cima de la monta\u00f1a, y se dispersa con la misma rapidez hasta desaparecer completamente.\u00bb\u00bb No hay duda que en esta ocasi\u00f3n se form\u00f3 una nube en las laderas de Herm\u00f3n; ni tampoco que, en un principio, los disc\u00edpulos no le dieron ninguna importancia, porque Herm\u00f3n era c\u00e9lebre por las nubes que iban y ven\u00edan en \u00e9l. Pero algo extraordinario sucedi\u00f3; no nos es dado suponer lo que fue; pero la nube se hizo luminosa y misteriosa, y de ella lleg\u00f3 la voz de la Majestad divina, poni\u00e9ndole el sello de la aprobaci\u00f3n de Dios a Jes\u00fas Su Hijo. Y en ese momento fue contestada la oraci\u00f3n de Jes\u00fas; y \u00c9l supo sin que Le quedara la menor duda que lo correcto era seguir adelante.<br \/>El monte de la Transfiguraci\u00f3n fue para Jes\u00fas una cima espiritual. Su \u00c9xodo se extend\u00eda delante de \u00c9l. \u00bfEstaba siguiendo el camino correcto? \u00bfTen\u00eda raz\u00f3n en aventurarse hacia Jerusal\u00e9n y esperar los brazos abiertos de la Cruz? En primer lugar, recibi\u00f3 el veredicto de la Historia: el m\u00e1s grande de los legisladores y el m\u00e1s grande de los profetas Le dijeron que siguiera adelante. Y despu\u00e9s, algo infinitamente m\u00e1s grande Le vino: la voz que Le transmit\u00eda nada menos que la aprobaci\u00f3n de Dios. La experiencia del monte de la Transfiguraci\u00f3n fue la que Le permiti\u00f3 a Jes\u00fas recorrer inflexiblemente el camino a la Cruz.<\/p>\n<p><strong><u>LA INSTRUCCI\u00d3N DE PEDRO<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Mateo 17:1-8<\/span><\/strong><strong> (conclusi\u00f3n)<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Pero podemos suponer que el episodio de la Transfiguraci\u00f3n contribuy\u00f3 algo, no solamente para Jes\u00fas, sino tambi\u00e9n para Sus disc\u00edpulos.<br \/>(i) Los disc\u00edpulos tienen que haberse quedado con la mente desconcertada y apesadumbrada ante la insistencia con que Jes\u00fas les dec\u00eda que ten\u00eda que ir a Jerusal\u00e9n a sufrir y a morir. Tiene que haberles parecido como si no les esperara nada m\u00e1s que una verg\u00fcenza tenebrosa. Pero, de principio a fin, toda la atm\u00f3sfera del monte de la Transfiguraci\u00f3n fue gloria. El rostro de Jes\u00fas brill\u00f3 como el Sol, y Su ropa destellaba y reluc\u00eda como la luz.<br \/>Los jud\u00edos conoc\u00edan muy bien la promesa de Dios a los justos victoriosos: \u00bb Sus rostros brillar\u00e1n como el Sol\u00bb (2 <span class=''>Esd 7:97<\/span> ). Ning\u00fan jud\u00edo podr\u00eda haber visto nunca esa nube luminosa sin pensar en la <em>sejin\u00e1, <\/em>la gloria de Dios que se cern\u00eda sobre Su pueblo. Hay un peque\u00f1o detalle muy revelador en este pasaje. No menos de tres veces en sus ocho breves vers\u00edculos aparece la peque\u00f1a interjecci\u00f3n: \u00ab\u00a1He aqu\u00ed! \u00a1Fijaos!\u00bb Es como si Mateo no pudiera ni contar la historia sin tomar aliento de vez en cuando ante su asombrosa maravilla.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed hab\u00eda algo sin duda alucinante para elevar los corazones de los disc\u00edpulos y permitirles ver la gloria a trav\u00e9s de la verg\u00fcenza; el triunfo, a trav\u00e9s de la humillaci\u00f3n; la corona, m\u00e1s all\u00e1 de la Cruz. Est\u00e1 claro que todav\u00eda no pod\u00edan entenderlo todo; pero sin duda captar\u00edan alg\u00fan ligero atisbo de que la Cruz no era solo humillaci\u00f3n, sino que, de alguna manera, tambi\u00e9n estaba te\u00f1ida de gloria; de que, de alguna manera, la gloria era la misma atm\u00f3sfera del \u00c9xodo hacia Jerusal\u00e9n y hacia la muerte.<\/p>\n<p>(ii) Adem\u00e1s, Pedro tiene que haber aprendido dos lecciones aquella noche. Cuando Pedro despert\u00f3 a lo que estaba sucediendo, su primera reacci\u00f3n fue hacer tres tabern\u00e1culos: uno para Jes\u00fas, otro para Mois\u00e9s y otro para El\u00edas. Pedro era hombre de acci\u00f3n; siempre estaba dispuesto a hacer algo. Pero hay un tiempo para la quietud; hay un tiempo para la contemplaci\u00f3n, para la admiraci\u00f3n, para la adoraci\u00f3n, para la temerosa reverencia en la presencia de la gloria suprema. \u00abEstad tranquilos, y comprobad que Yo soy Dios\u00bb <span class='bible'>Sal 46:10<\/span><em> ). Puede que algunas veces estemos demasiado ocupados tratando de hacer algo cuando ser\u00eda mejor guardar silencio, y escuchar, y maravillarnos, y adorar en la presencia de Dios. Antes de que uno pueda luchar y emprender la marcha de la aventura, debe arrodillarse ante la maravilla, y orar y adorar.<\/em><\/p>\n<p><em>(iii) Pero esto tiene otra cara. Est\u00e1 claro que Pedro quena esperar en la ladera de la monta\u00f1a. Quer\u00eda que se prolongara aquel gran momento. No quer\u00eda descender a las cosas cotidianas y ordinarias otra vez, sino quedarse para siempre en el resplandor de la gloria.<br \/>Ese es un sentimiento que todos hemos tenido alguna vez. Hay momentos de intimidad, de serenidad, de paz, de proximidad a Dios, que todos hemos conocido y querido prolongar alguna vez. Como ha dicho A. H. McNeile: \u00abEl monte de la Transfiguraci\u00f3n siempre nos encanta m\u00e1s que el ministerio cotidiano o el camino de la Cruz.\u00bb<br \/>Pero el monte de la Transfiguraci\u00f3n nos es dado solamente para proveernos de la fuerza para el ministerio cotidiano, y para ayudarnos a recorrer el camino de la Cruz. Susanna Wesley ten\u00eda una oraci\u00f3n: \u00abAy\u00fadame, Se\u00f1or, a recordar que la religi\u00f3n no se limita a la iglesia o al retiro, ni se practica solamente en oraci\u00f3n y meditaci\u00f3n, sino que siempre y en todo lugar estoy en Tu presencia.\u00bb<br \/>El momento de gloria no existe independientemente; existe para revestir las cosas normales y comentes con un resplandor que nunca antes tuvieron.<br \/><\/em><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 17<\/p>\n<p>d) Transfiguraci\u00f3n de Jes\u00fas (Mt\/17\/01-09). <\/p>\n<p>1 Seis d\u00edas despu\u00e9s, toma Jes\u00fas a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y los conduce a un monte alto, aparte. 2 Y all\u00ed se transfigur\u00f3 delante de ellos: su rostro resplandeci\u00f3 como el sol, y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. 3 En aquel momento se les aparecieron Mois\u00e9s y El\u00edas, que conversaban con \u00e9l. 4 Tomando Pedro la palabra, dijo a Jes\u00fas: \u00a1Se\u00f1or, qu\u00e9 bueno ser\u00eda quedarnos aqu\u00ed! Si quieres, har\u00e9 aqu\u00ed tres tiendas: una para ti, otra para Mois\u00e9s y otra para El\u00edas. <\/p>\n<p>De nuevo en la vida de Jes\u00fas se habla de un monte, el lugar de la proximidad de Dios y del encuentro con Dios. Jes\u00fas toma consigo a tres de los primeros ap\u00f3stoles que fueron llamados. Esta vez quiere tener testigos, a diferencia del coloquio nocturno entre el Padre y el Hijo (14,23). En la obscuridad de la noche se transfigura ante ellos. La palabra griega (metamorphei) designa una transformaci\u00f3n, un cambio de la apariencia visible. Los ap\u00f3stoles perciben otra figura de su Maestro, de una forma semejante como suceder\u00e1 m\u00e1s tarde despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n. Su rostro brilla como el sol y los vestidos son blancos como ]a luz. La gloria de Dios resplandece en \u00e9l y luce a trav\u00e9s de \u00e9l. \u00abPorque es Dios que dijo: De entre las tinieblas brille la luz, \u00e9l es quien hizo brillar la luz en nuestros corazones, para que resplandezca el conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Cristo\u00bb (2Co 4:6). La gloria refulgente de Dios que dio origen a la luz de la creaci\u00f3n, irradia en el rostro de Jesucristo. En \u00e9l se reconoce la gloria de Dios. Cuando Mois\u00e9s despu\u00e9s del encuentro con Dios baj\u00f3 de la monta\u00f1a, brillaba su semblante, de tal forma que los hijos de Israel no lo pod\u00edan mirar, no pod\u00edan soportar el fulgor luminoso y ten\u00edan miedo (Exo 34:29 s). El semblante de Mois\u00e9s reflejaba la gloria de Dios. Aqu\u00ed la gloria de Dios es sumamente intensa y brillante, ya que en ninguna parte Dios est\u00e1 tan pr\u00f3ximo, m\u00e1s a\u00fan, corporalmente presente como en Jes\u00fas. La gloria de Dios no solamente hace que el rostro resplandezcas sino que atraviesa con sus rayos todo el cuerpo, de tal forma que \u00e9ste aparece sumergido en la gloria de Dios y absorbido por ella. \u00bfNo es una respuesta a la confesi\u00f3n de Pedro: \u00abT\u00fa eres el Mes\u00edas, el Hijo del Dios viviente\u00bb (Exo 16:16)? \u00abLa gloria que me has dado, yo se la he dado a ellos\u00bb (Jua 17:22a). En el reino del Padre los justos tambi\u00e9n \u00abresplandecer\u00e1n como el sol\u00bb (Jua 13:43) y los rayos de la gloria se transparentar\u00e1n en ellos como en Jes\u00fas en este monte. Adem\u00e1s se hacen visibles Mois\u00e9s y El\u00edas, el primer legislador y el primer profeta. Est\u00e1n al lado de Jes\u00fas como dos testigos. Mois\u00e9s ha dado la ley que el Mes\u00edas ha llevado a la \u00faltima perfecci\u00f3n. El\u00edas ha renovado la verdadera adoraci\u00f3n de Dios, que Jes\u00fas perfecciona. Los dos \u00abconversan\u00bb con Jes\u00fas. No hay ninguna grieta entre la antigua alianza y la nueva, no hay soluci\u00f3n de continuidad con el gran tiempo pasado. <\/p>\n<p>5 Todav\u00eda estaba \u00e9l hablando, cuando una nube luminosa los envolvi\u00f3 y de la nube sali\u00f3 una voz que dec\u00eda: Este es mi Hijo amado, en quien me he complacido; escuchadle. 6 Al o\u00edr esto los disc\u00edpulos, cayeron rostro en tierra y quedaron sobrecogidos de espanto. 7 Entonces se acerc\u00f3 Jes\u00fas, los toc\u00f3 y les dijo: Levant\u00e1os y no teng\u00e1is miedo 8 y cuando ellos alzaron los ojos, no vieron a nadie, sino a \u00e9l, a Jes\u00fas solo. 9 Y mientras iban bajando del monte, les mand\u00f3 Jes\u00fas: No dig\u00e1is a nadie esta visi\u00f3n, hasta que el Hijo del hombre haya resucitado de entre los muertos. <\/p>\n<p>Sobre el monte desciende una nube luminosa, la nube de la presencia divina. Se puso sobre el Sina\u00ed, como se dice en el libro del \u00e9xodo: cuando \u00abMois\u00e9s subi\u00f3 al monte, lo cubri\u00f3 luego una nube. Y la gloria del Se\u00f1or se manifest\u00f3 en el Sina\u00ed, cubri\u00e9ndolo con la nube por seis d\u00edas&#8230;\u00bb (Exo 24:15 s). La gloria de Dios llena el templo: \u00abAl salir los sacerdotes del santuario, una niebla llen\u00f3 la casa del Se\u00f1or; de manera que los sacerdotes no pod\u00edan estar all\u00ed para ejercer su ministerio por causa de la niebla; porque la gloria del Se\u00f1or llenaba la casa del Se\u00f1or\u00bb (1Re 8:10 s). La nube indica y al mismo tiempo encubre. Dios permanece en escondido y encubierto. Desde la nube resuena una voz que dice lo mismo que en el bautismo del Jord\u00e1n: Este es mi Hijo amado, en quien me he complacido. Ahora el mismo Padre testifica lo que Pedro hab\u00eda confesado por divina revelaci\u00f3n (1Re 16:17). El camino hacia Jerusal\u00e9n ya est\u00e1 tomado y el objetivo de la muerte ya est\u00e1 ante la mirada. Sobre este camino resuena la voz del Padre. Al Hijo ha dado el Padre su gloria, que no se destruye ni extingue en la muerte. Irradiar\u00e1 con el m\u00e1s intenso fulgor en la m\u00e1s profunda obscuridad. Y as\u00ed Jes\u00fas puede decir en el Evangelio de san Juan que \u00abtiene que ser levantado\u00bb (Jua 3:14). La m\u00e1s profunda humillaci\u00f3n en realidad ser\u00e1 el m\u00e1s alto ensalzamiento. Los enemigos injurian a Jes\u00fas y blasfeman contra \u00e9l incluso en las horas de la pasi\u00f3n, en las que se le golpea, se hace burla de \u00e9l y se le humilla. En toda circunstancia descansar\u00e1 sobre \u00e9l la complacencia de Dios. Jes\u00fas es el siervo obediente, que recorre el camino de la pasi\u00f3n y de la expiaci\u00f3n vicaria. Esta obediencia y esta humillaci\u00f3n voluntaria son muy agradables a Dios. La unidad y el amor entre el Padre y el Hijo no se alteran, sino que se profundizan. Como conclusi\u00f3n, la voz exhorta: Escuchadle. <\/p>\n<p>Cuando Jes\u00fas anunci\u00f3 la pasi\u00f3n, encontr\u00f3 o\u00eddos sordos y corazones embotados (Jua 16:23). Los pensamientos de Dios todav\u00eda son extra\u00f1os y est\u00e1n cerrados para los pensamientos de los hombres, \u00bfLograr\u00e1 Jes\u00fas formar a los hombres y hacerles penetrar en los pensamientos divinos? La voz del cielo confirma la doctrina del Mes\u00edas, sobre todo la necesidad de padecer la pasi\u00f3n (Jua 16:21), e invita a rechazar la tentaci\u00f3n sat\u00e1nica salida de labios de Pedro (Jua 16:23). Lo que dir\u00e1 Jes\u00fas, otra vez lleva el sello de la confirmaci\u00f3n divina. Jes\u00fas hab\u00eda exhortado a \u00aboir\u00bb (Jua 13:9) y \u00abescuchar\u00bb (Jua 13:18); ahora Dios interviene, y manda escuchar con autoridad todav\u00eda superior. Los disc\u00edpulos caen atemorizados rostro en tierra y tienen que ser alentados por Jes\u00fas: \u00abLevantaos y no teng\u00e1is miedo.\u00bb Cuando se ponen en pie, solamente est\u00e1 Jes\u00fas. Han desaparecido los dos testigos, la nube y el fulgor luminoso de la figura de Jes\u00fas. Parece haber sido un sue\u00f1o y sin embargo fue una realidad. El velo del mundo de Dios se dej\u00f3 por un momento a un lado, y los testigos contemplaron la gloria descubierta. Dios se revela por medio de la palabra y de la figura. Da testimonio de s\u00ed a nuestros principales sentidos, el o\u00eddo y la vista. <\/p>\n<p>El camino normal de Dios es el camino que conduce a nuestro o\u00eddo y, mediante el o\u00eddo, a la obediencia del coraz\u00f3n. Pero a algunos elegidos Dios tambi\u00e9n se ofrece por medio de la visi\u00f3n. En el reino consumado la visi\u00f3n cabr\u00e1 en suerte a todos: \u00abY nosotros todos, con el rostro descubierto, reflejando como en un espejo la gloria del Se\u00f1or, su imagen misma, nos vamos transfigurando de gloria en gloria&#8230;\u00bb (2Co 3:18). \u00abSabemos que, cuando se manifieste, seremos semejantes a \u00e9l, porque lo veremos tal como es\u00bb (1Jn 3:2)&#8230; Al descender del monte Jes\u00fas ordena a los testigos que a nadie digan nada de la visi\u00f3n, antes que el Hijo del hombre haya resucitado de entre los muertos (1Jn 17:9). As\u00ed como deben mantener oculta la mesianidad de Jes\u00fas (1Jn 16:20), as\u00ed tambi\u00e9n han de mantener oculto lo que acaban de ver. La raz\u00f3n es la misma. Los hombres deben obtener la salvaci\u00f3n escuchando y obedeciendo, por medio del conocimiento de las se\u00f1ales y de la inteligencia creyente, y no por medio de noticias sensacionales. S\u00f3lo cuando Dios haya hablado definitiva y p\u00fablicamente, y la mesianidad haya triunfado, en la resurrecci\u00f3n de entre los muertos, se puede hablar de estos acontecimientos. Entonces la obra de Jes\u00fas queda concluida, y el alma creyente podr\u00e1 descubrir y clasificar en Jes\u00fas los caminos de Dios. As\u00ed lo han hecho para nuestra fe los evangelistas en sus libros. <\/p>\n<p>e) El retorno de El\u00edas (Mt\/17\/10-13). <\/p>\n<p>10 Y le preguntaron los disc\u00edpulos: \u00bfPues c\u00f3mo es que dicen los escribas que primero tiene que venir El\u00edas? 11 \u00e9l respondi\u00f3: S\u00ed, El\u00edas vendr\u00e1 y lo restablecer\u00e1 todo. 12 Pero yo os aseguro que El\u00edas ya vino y no lo reconocieron sino que hicieron con \u00e9l cuanto se les antoj\u00f3; as\u00ed tambi\u00e9n el Hijo del hombre padecer\u00e1 de parte de ellos. 13 Entonces comprendieron los disc\u00edpulos que les hab\u00eda hablado de Juan el Bautista. <\/p>\n<p>Desde 16,15 los disc\u00edpulos ya pueden hablar abiertamente de la mesianidad de Jes\u00fas. Pero para la fe jud\u00eda existe un problema. Seg\u00fan la convicci\u00f3n general, antes del Mes\u00edas, Dios debe enviar a El\u00edas. \u00e9ste debe ser precursor y mensajero, el heraldo de la venida del Mes\u00edas. As\u00ed se dec\u00eda en las \u00faltimas palabras del \u00faltimo profeta de Israel, Malaqu\u00edas: \u00abHe aqu\u00ed que yo os enviar\u00e9 el profeta El\u00edas, antes que venga el d\u00eda grande y tremendo del Se\u00f1or. Y \u00e9l reunir\u00e1 el coraz\u00f3n de los padres con el de los hijos, y el de los hijos con el de los padres; a fin de que yo en viniendo no hiera la tierra con anatema\u00bb (Mal 4:5 s). La fe de los contempor\u00e1neos se apoya en este texto. \u00bfC\u00f3mo ha de basarse ahora en \u00e9l, si no se cumple la promesa de Dios? \u00bfNo es un argumento contra la afirmaci\u00f3n de Jes\u00fas de que \u00e9l es el Mes\u00edas? Quiz\u00e1s para los disc\u00edpulos que han visto pruebas m\u00e1s convincentes este argumento tiene menos fuerza que para los adversarios que ahora y m\u00e1s tarde pueden esgrimir este argumento contra lo que se exige. Jes\u00fas confirma que El\u00edas vendr\u00e1 y \u00ablo restablecer\u00e1 todo\u00bb, pero entonces Jes\u00fas hace la declaraci\u00f3n asombrosa de que El\u00edas ya vino y no lo reconocieron. A El\u00edas le ocurri\u00f3 como a \u00e9l mismo, o sea que permaneci\u00f3 desconocido, y su misterio qued\u00f3 oculto a los hombres. Procedieron con El\u00edas de acuerdo con su petulancia. No de acuerdo con la voluntad de Dios, sino de acuerdo con su propia voluntad, \u00abcomo se les antoj\u00f3\u00bb. Estaban obcecados y procedieron mal. Hubiesen tenido que reconocer a El\u00edas en sus acciones y en sus palabras. \u00bfNo lo ha \u00abrestablecido todo\u00bb, no ha allanado los caminos, rellenado los valles y rebajado los montes? \u00bfNo estaban sobre el umbral de su vida las siguientes palabras: \u00abIr\u00e1 delante de \u00e9l con el esp\u00edritu y poder de El\u00edas&#8230;\u00bb (Luc 1:17)? \u00bfNo ha anunciado Juan el \u00faltimo tiempo y sobre todo al m\u00e1s fuerte, que ya est\u00e1 dispuesto con el bieldo en la mano para limpiar el grano en la era, quemar la paja en el fuego y recoger el trigo en el granero de Dios (cf. 3,12)? <\/p>\n<p>Su nombre no era El\u00edas, pero cumpli\u00f3 el encargo de El\u00edas, o sea ser profeta de ultima hora y preparar el pueblo para el reino de Dios. Si no hab\u00edan ya reconocido esta \u00abse\u00f1al del tiempo\u00bb, \u00a1cu\u00e1nto menos reconocer\u00e1n las se\u00f1ales del Mes\u00edas! Por eso el Hijo del hombre tambi\u00e9n tiene que sufrir la pasi\u00f3n, y por cierto ante ellos. Es la misma generaci\u00f3n desobediente y obstinada, que se opone a los caminos de Dios y recorre sus propios caminos. Hemos le\u00eddo que Herodes hab\u00eda sido la causa inmediata de la muerte del Bautista (14,3-12). Pero la culpa alcanza a todos, porque no siguieron la llamada de Juan y no se convirtieron. \u00abSe present\u00f3 Juan ante vosotros por el camino de la justicia, y no cre\u00edsteis en \u00e9l\u00bb (21,32a). El Mes\u00edas tambi\u00e9n tiene que recorrer el mismo camino. As\u00ed la muerte del Bautista es iluminada con una nueva luz. No solamente es una consecuencia de un humor no dominado y del juramento irreflexivo de un pr\u00edncipe. Juan no s\u00f3lo es v\u00edctima del odio de Herod\u00edas, no es un profeta tr\u00e1gicamente fracasado, sino que es precursor de la salvaci\u00f3n mesi\u00e1nica en su muerte. En esto Juan llega a tener la m\u00e1s profunda semejanza con Jes\u00fas, Juan tambi\u00e9n, tuvo que morir como el grano que se echa al suelo, y s\u00f3lo entonces produce fruto (cf. Jua 12:24). Los disc\u00edpulos entienden esta instrucci\u00f3n. Se les ha solucionado otro enigma. Por medio de la palabra se les interpreta la figura del Bautista. As\u00ed se juntan -muy despacio, pero s\u00f3lidamente- los anillos de la cadena. Tambi\u00e9n se entender\u00e1n mejor a s\u00ed mismos, paso a paso. Sobre todo tienen que reconocer que, como testigos de Jes\u00fas, de su humillaci\u00f3n y de su gloria, tampoco pueden evitar el camino de la pasi\u00f3n. Porque la vida viene de la muerte. <\/p>\n<p>f) Curaci\u00f3n de un lun\u00e1tico (Mt\/17\/14-21). <\/p>\n<p>14 Cuando llegaron a donde estaba la multitud, se le acerc\u00f3 un hombre, se arrodill\u00f3 ante \u00e9l, 15 y le dijo: Se\u00f1or, ten compasi\u00f3n de mi hijo, que est\u00e1 lun\u00e1tico y se encuentra muy mal, y muchas veces cae al fuego y otras al agua. 16 Lo he llevado a tus disc\u00edpulos, pero no han sido capaces de curarlo.<\/p>\n<p>As\u00ed como el centuri\u00f3n hab\u00eda rogado por su criado, y la mujer cananea por su hija, as\u00ed ahora un hombre ruega por su joven hijo. Es lun\u00e1tico, y se lastima de diversos modos por esta enfermedad(*). El hombre quiz\u00e1s no quer\u00eda molestar a Jes\u00fas, como el centuri\u00f3n, que no se consideraba digno de recibir a Jes\u00fas en su casa (8,8). Por eso intenta lograr primero la curaci\u00f3n de su hijo por medio de los disc\u00edpulos, y les ruega que liberen al muchacho de la enfermedad. Los disc\u00edpulos no consiguieron curarlo. El inter\u00e9s del evangelista se ha concentrado en esta observaci\u00f3n del hombre. Al evangelista no le interesa tanto la curaci\u00f3n del muchacho como la instrucci\u00f3n de los disc\u00edpulos sobre la fe. Lo que sucede en la curaci\u00f3n se convierte en una catequesis sobre la fe. Puesto que los disc\u00edpulos no le pudieron ayudar, el hombre tiene que volverse a Jes\u00fas. Se le aproxima, se postra de rodillas, y le suplica que tenga compasi\u00f3n de su hijo. \u00bfQu\u00e9 har\u00e1 Jes\u00fas? \u00bfRecompensar\u00e1 la confianza, como siempre ha hecho hasta ahora, y socorrer\u00e1 al enfermo sin decir nada? <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.. <\/p>\n<p>* Entonces era tenida por una forma de posesi\u00f3n demon\u00edaca. Cf. el relato circunstanciado de Mar 9:14-29, en que se describe la enfermedad como epilepsia. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>17 Jes\u00fas respondi\u00f3: \u00a1Oh generaci\u00f3n incr\u00e9dula y pervertida! \u00bfHasta cu\u00e1ndo tendr\u00e9 que estar con vosotros? \u00bfHasta cu\u00e1ndo tendr\u00e9 que soportaros? Tra\u00e9dmelo ac\u00e1. 18 Jes\u00fas le increp\u00f3, el demonio sali\u00f3 del muchacho y \u00e9ste qued\u00f3 curado desde aquel momento. <\/p>\n<p>La respuesta de Jes\u00fas al ruego del hombre hace temblar. Con un gemido lastimero exclama: \u00ab\u00bfHasta cu\u00e1ndo tendr\u00e9 que estar con vosotros? \u00bfHasta cu\u00e1ndo tendr\u00e9 que soportaros?\u00bb Hac\u00eda ya mucho tiempo que hab\u00eda empezado la pasi\u00f3n del Mes\u00edas, sin que lo notaran los hombres, ni siquiera los disc\u00edpulos. Son dolores que no podemos imaginarnos y que no podemos padecer. Tan graves dolores del alma no est\u00e1n causados por sufrimientos corporales ni tampoco por decepciones humanas, sino por el hecho de soportar la incredulidad, la experiencia de la esterilidad, de la aridez del campo y de la ineficacia del trabajo. Jes\u00fas abri\u00f3 su alma \u00abcon gritos y l\u00e1grimas\u00bb en los d\u00edas de su vida mortal (Heb 5:7). No s\u00f3lo conmueve su alma la muerte, sino desde ya mucho tiempo antes la incredulidad. Jes\u00fas abri\u00f3 su alma s\u00f3lo a Dios, en el silencio de la noche, en la soledad del monte. Aqu\u00ed la queja y el dolor brotan de \u00e9l en p\u00fablico y sin reservas. Y por si fuera poco, tambi\u00e9n los disc\u00edpulos pertenecen a la generaci\u00f3n incr\u00e9dula y pervertida. Aunque en otras ocasiones est\u00e9n separados del pueblo y de los adversarios, aunque se les llame dichosos, porque ven y oyen (Heb 13:16 s), aqu\u00ed parece que se haya olvidado todo. Es la fr\u00eda muralla de la incredulidad la que est\u00e1 enfrente de Jes\u00fas. Este rasgo profundamente humano, que aqu\u00ed sale a la luz, para nosotros es conmovedor y al mismo tiempo consolador. Conmovedor, porque llegamos a ser testigos de c\u00f3mo sufre el Mes\u00edas, a pesar de que solamente nos trae bienes. Consolador, porque Jes\u00fas se muestra como verdadero hombre, para quien no es extra\u00f1o ning\u00fan movimiento de las facultades sensitivas ni ninguna conmoci\u00f3n del alma. que tambi\u00e9n nos afecte a nosotros. Jes\u00fas manda que le traigan el joven y lo cura. Bastan unas palabras imperativas: Jes\u00fas le mand\u00f3. Entonces desaparece la enfermedad que hab\u00eda hecho presa en \u00e9l. Jes\u00fas estaba enteramente de parte de Dios, y para \u00e9l nada es imposible. Por eso Jes\u00fas posee un poder \u00fanico, porque su propia confianza y su entrega a Dios son tan perfectas. <\/p>\n<p>19 Entonces, acerc\u00e1ndose los disc\u00edpulos a Jes\u00fas, le preguntaron aparte: \u00bfPor qu\u00e9 nosotros no hemos podido arrojarlo? 20 \u00e9l les contesta. Por vuestra poca fe. Porque os aseguro que, si tuvierais una fe del tama\u00f1o de un granito de mostaza, dir\u00edais a este monte: Trasl\u00e1date de aqu\u00ed all\u00e1, y se trasladar\u00eda; y nada os ser\u00eda imposible (*). <\/p>\n<p>Inmediatamente despu\u00e9s sigue una conversaci\u00f3n entre Jes\u00fas y los disc\u00edpulos, a la cual estaba dirigida la narraci\u00f3n de san Mateo. De nuevo se retiran y son instruidos separadamente. Los disc\u00edpulos preguntan por qu\u00e9 no pod\u00edan curar al muchacho. Jes\u00fas contesta concisa y atinadamente: Por vuestra poca fe. Aqu\u00ed se hace una distinci\u00f3n. Ellos no pertenecen en el sentido estricto de la frase a la \u00abgeneraci\u00f3n incr\u00e9dula\u00bb. Su defecto no es la incredulidad, sino la poca fe, la fe insuficiente, todav\u00eda no desarrollada, que ha llegado a la plena comprensi\u00f3n y vigor, y que domina a todo el hombre. La fe existe, pero es mediocre, pusil\u00e1nime, endeble. Si estuviera plenamente desarrollada, \u00abdir\u00edais a este monte: Trasl\u00e1date de aqu\u00ed all\u00e1 y se trasladar\u00eda\u00bb. Es un ejemplo muy gr\u00e1fico. Se dice en serio. Naturalmente en la vida de los disc\u00edpulos y de la Iglesia no se trata de cambiar de lugar las monta\u00f1as. La fe tiene que conseguir otra cosa, ha de transformar a los hombres y hacerlos aptos para Dios. Como el ojo de la aguja en lo que dijo el Se\u00f1or sobre la riqueza (Heb 19:24), aqu\u00ed el monte ha sido tambi\u00e9n escogido como ejemplo gr\u00e1fico. La fe \u00edntegra lo puede todo. Es audaz y arrojada, y se atreve a lo que en apariencia es imposible, como acontece con Pedro cuando salta de la barca para andar sobre el agua. La fe deja a Dios la solicitud por la comida y la bebida y por las dem\u00e1s necesidades de la vida, cuando ha comprendido la \u00fanica cosa necesaria (cf. 6,33). Sobre todo no se debilita ni se equivoca en la prueba, en el sufrimiento, en la enfermedad, en la persecuci\u00f3n, maledicencia, ultraje, incluso en la obscuridad de la muerte. El que en todo eso logra no agarrarse a su vida, sino dejarla en manos de Dios, hace algo mayor que mover un monte de un lugar a otro. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.. <\/p>\n<p>* El vers\u00edculo 21 dice as\u00ed: \u00abY, adem\u00e1s, que esta casta de demonios no se expulsa mediante la oraci\u00f3n y el ayuno\u00bb. El vers\u00edculo falta aproximadamente en la mitad de los manuscritos antiguos y es probable que se haya introducido aqu\u00ed a causa del pasaje paralelo de Mar 9:29.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>B) Segundo anuncio de la pasi\u00f3n (Mt\/17\/22-23). <\/p>\n<p>22 Mientras andaban juntos por Galilea, les dijo Jes\u00fas: El Hijo del hombre ha de ser entregado en manos de los hombres, 23 y le dar\u00e1n muerte; pero al tercer d\u00eda resucitar\u00e1. Y ellos quedaron consternados. <\/p>\n<p>Por segunda vez Jes\u00fas habla abiertamente de la pasi\u00f3n del Mes\u00edas. Esta vez habla de una forma algo m\u00e1s breve, y en parte con otras expresiones. Es significativo lo que se dice al comienzo: que ha de ser entregado en manos de los hombres. El que pertenece por completo a Dios, llegar\u00e1 a ser presa de los hombres. Podr\u00e1n hacer con \u00e9l, y de hecho lo har\u00e1n, \u00abcuanto se les antoje\u00bb cf. ]7,12). Manos de hombre le coger\u00e1n y atar\u00e1n, le dar\u00e1n golpes, le oprimir\u00e1n la cabeza con una corona de espinas, lo arrastrar\u00e1n al monte y lo clavar\u00e1n en la cruz. Realmente ser\u00e1 puesto en manos de hombres, que vendr\u00e1n a ser el instrumento de la arbitrariedad y de la violencia humanas. El mismo Dios deja de la mano a su Mes\u00edas, lo entrega. Lo da a la impotencia, sin liberarle de ella. Al primer anuncio Pedro hab\u00eda reaccionado con su apasionada protesta (16,22). Despu\u00e9s del segundo anuncio solamente se dice que quedaron consternados. \u00e9sta es otra manera de responder a las palabras de la pasi\u00f3n: tristeza y resignaci\u00f3n, que son tambi\u00e9n, a su manera, un modo de dejarse caer. La tristeza puede ser una simpat\u00eda y compasi\u00f3n humanas y ardientes, o tambi\u00e9n la gran tristeza por el estado del mundo (d. 5,4). Aqu\u00ed la tristeza m\u00e1s bien es un desaliento de la voluntad humana de vivir, porque el sentido del mensaje todav\u00eda no se ha entendido. <\/p>\n<p>h) Jes\u00fas y la contribuci\u00f3n para el templo (Mt\/17\/24-27). <\/p>\n<p>24 Cuando entraron en Cafarna\u00fam, se acercaron a Pedro los que cobraban el impuesto de las dos dracmas y le preguntaron: \u00bfVuestro maestro no paga el impuesto? 25 El contesta: Claro que s\u00ed. Cuando Pedro lleg\u00f3 a la casa, Jes\u00fas se anticip\u00f3 a decirle: \u00bfQu\u00e9 te parece, Sim\u00f3n? \u00bfDe qui\u00e9nes reciben impuestos o tributos los reyes de la tierra: de sus hijos o de los extra\u00f1os? <\/p>\n<p>En el recorrido por la Galilea (17,22) Jes\u00fas llega otra vez a \u00absu ciudad\u00bb, Cafarna\u00fam. Entonces vienen unos cobradores de impuestos y preguntan a Pedro si su Maestro paga el impuesto prescrito del templo. No era el impuesto que era recaudado para el imperio romano por medio del gobernador, sino un impuesto personal propio de los israelitas, Cualquier var\u00f3n israelita adulto hab\u00eda de contribuir a conservar el templo y a mantener el ofrecimiento de sacrificios. Por abreviar aqu\u00ed se dice solamente \u00abel impuesto de las dos dracmas\u00bb; todos sab\u00edan a qu\u00e9 se hac\u00eda referencia con esta expresi\u00f3n (*). Es sintom\u00e1tico que aqu\u00ed de nuevo se haga la pregunta a Pedro. \u00e9ste contesta con naturalidad diciendo que s\u00ed. Jes\u00fas es un israelita con todos los derechos y obligaciones. Habla del templo con profundo respeto, aunque conoce el car\u00e1cter provisional del templo (12,6); Jes\u00fas tiene el ofrecimiento de los sacrificios por una evidente obligaci\u00f3n (cf. 5,23s). <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.. <\/p>\n<p>* IMPUESTOS\/JUDIOS El impuesto personal, que se pagaba todos los a\u00f1os, fue introducido por Nehem\u00edas (Neh 10:32 s). Se recaudaba el mes de adar antes de la fiesta de la pascua y ascend\u00eda a medio siclo por persona. Medio siclo corresponde a dos dracmas, de aqu\u00ed el nombre de didracma o dracma doble. Es la unidad b\u00e1sica griega como medio de pago. Al siclo israelita correspond\u00eda el est\u00e1ter, que vale cuatro dracmas. El est\u00e1ter que Pedro ha de sacar del pez, equivale al impuesto de dos personas: un est\u00e1ter = 4 dracmas = un siclo. Cf. H. HAAG, Diccionario de la Biblia, Herder, Barcelona, Neh 4:1967. col.1965s. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>26 Al contestar \u00e9l que de los extra\u00f1os, le dijo Jes\u00fas: Por consiguiente, exentos est\u00e1n los hijos. 27 Sin embargo, para no darles motivo de esc\u00e1ndalo, vete al mar, echa el anzuelo, y al primer pez que pique, s\u00e1calo; luego le abres la boca, y encontrar\u00e1s un est\u00e1ter; t\u00f3malo y d\u00e1selo a ellos por ti y por m\u00ed. <\/p>\n<p>Antes que Pedro pueda informar o pueda desembolsar lo que exige el cobrador de impuestos, se le anticipa Jes\u00fas con una pregunta. El di\u00e1logo a solas vuelve a tener lugar \u00aben casa\u00bb. Jes\u00fas aduce una comparaci\u00f3n para ilustrar el caso. Los reyes de los reinos terrenales recaudan sus impuestos de los extra\u00f1os, pero no de los que pertenecen al propio pueblo, por no hablar de los miembros de su propia familia. \u00bfQu\u00e9 significa la comparaci\u00f3n? Los hijos est\u00e1n exentos, sobre todo lo est\u00e1 el Hijo por antonomasia. Mediante la filiaci\u00f3n de Jes\u00fas los disc\u00edpulos participan en esta libertad, forman parte de la familia del Mes\u00edas (cf. 12, 46-50). Jes\u00fas no tiene necesidad de pagar ning\u00fan impuesto del templo, porque es el Hijo del Padre. En \u00e9l hay uno \u00abm\u00e1s grande que el templo\u00bb (12,6). Son palabras sublimes que, como aquellas otras: \u00abAqu\u00ed hay uno que es m\u00e1s que Salom\u00f3n\u00bb (12,42b), ponen de manifiesto qui\u00e9n es Jes\u00fas. Pedro lo hab\u00eda confesado (16,16), pero no lo hab\u00eda examinado minuciosamente en sus repercusiones pr\u00e1cticas. \u00bfQui\u00e9n llegar\u00eda tambi\u00e9n a este pensamiento? Los caminos de la fe son extensos y ramificados. La fe penetra despacio y paulatinamente en todos los \u00e1mbitos de la vida, de tal forma que la m\u00e1s peque\u00f1a cuesti\u00f3n, por trivial y pr\u00e1ctica que sea, ha de ser vista y solucionada a la luz de la fe. De nuevo surge la posibilidad del esc\u00e1ndalo. Jes\u00fas la toma tan en serio, que en esta cuesti\u00f3n incluso procede de una manera distinta de la que piensa seg\u00fan los principios. Pero procede de un modo soberano. No se sacan las dos dracmas de la caja com\u00fan, sino que hay que encontrarlas. Por medio del peque\u00f1o milagro debe patentizarse que el mismo Dios cuida de este asunto. As\u00ed se echa de ver la exenci\u00f3n del Mes\u00edas, se honra a Dios y no se da esc\u00e1ndalo a los hombres. En la vida de la Iglesia tambi\u00e9n hay situaciones, en las que tiene que ser tenido en cuenta el esc\u00e1ndalo de los dem\u00e1s. A menudo no se puede hablar con una claridad total o no se puede proceder con una consecuencia radical para no derribar m\u00e1s que construir. No es f\u00e1cil encontrar estos caminos. Y junto a ellos est\u00e1n al acecho los peligros de ilusi\u00f3n, del temor a los hombres o de t\u00e1ctica. S\u00f3lo la fe \u00edntegra, capaz de trasladar monta\u00f1as, puede recorrer estos caminos con seguridad. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Una visi\u00f3n de la gloria de Jes\u00fas (ver Mar. 9:2-13; Luc. 9:28-36). La referencia al tiempo excepcionalmente preciso (seis d\u00edas despu\u00e9s) puede tener la intenci\u00f3n de ligar este episodio \u00edntimamente con las palabras de Jes\u00fas en 16:28: aqu\u00ed, por unos breves momentos, algunos de los que estaban con Jes\u00fas lo \u201cvieron\u201d en su gloria real. Todo el relato se da desde el punto de vista de los disc\u00edpulos como una revelaci\u00f3n para ellos de qui\u00e9n era de verdad Jes\u00fas. Como tal, forma un contrapeso a los anuncios deprimentes de 16:21 ss. M\u00e1s all\u00e1 de la muerte est\u00e1 la gloria y ya estos tres disc\u00edpulos tienen el privilegio de ver el tel\u00f3n corrido. Son tres los elementos que se suman para dar una afirmaci\u00f3n extraordinaria de Jes\u00fas como m\u00e1s que un Mes\u00edas meramente humano.<\/p>\n<p>Primero, su aspecto cambiado (transfigurado), en una luz brillante (2) y una nube brillante (5), confirma que \u00e9l no es solamente un portavoz de Dios, sino que es diferente en s\u00ed mismo de otros profetas.<\/p>\n<p>Segundo, est\u00e1 ligado con Mois\u00e9s y El\u00edas, dos de los m\u00e1s grandes por medio de los cuales Dios salv\u00f3 y habl\u00f3 a su pueblo en tiempos pasados (aunque ambos, como Jes\u00fas, sufrieron el rechazo del pueblo de Dios). Se esperaba popularmente que volvieran para inaugurar la edad mesi\u00e1nica, de manera que su aparici\u00f3n aqu\u00ed proclama a Jes\u00fas como el Mes\u00edas.<\/p>\n<p>Tercero, como en el bautismo de Jes\u00fas (3:17), Dios mismo lo confirma como su Hijo. Si esto es cierto, sus disc\u00edpulos deben o\u00edrle, a pesar de que hubieran encontrado sus palabras intimidantes en 16:21 ss.<\/p>\n<p>Era demasiado para comprenderlo. \u00a1La proposici\u00f3n inapropiada de Pedro de construir enrramadas para Jes\u00fas y sus augustos visitantes sobre la monta\u00f1a fue ignorada atinadamente! Los tres disc\u00edpulos estaban aterrorizados y se les dijo otra vez que lo tuvieran en secreto (9; cf. 16:20). Es f\u00e1cil imaginar las consecuencias desafortunadas que pudieran haber resultado de la informaci\u00f3n mal dada acerca de este incidente espectacular.<\/p>\n<p>En los vv. 10-13 los disc\u00edpulos segu\u00edan tratando de descifrar el significado de lo ocurrido: \u00bfSer\u00eda esta breve visi\u00f3n el retorno prometido de El\u00edas (Mal. 4:5, 6)? Jes\u00fas se\u00f1al\u00f3 que el verdadero cumplimiento de esa profec\u00eda ya hab\u00eda ocurrido en la predicaci\u00f3n y sufrimiento de Juan el Bautista. De manera que el tema del sufrimiento requerido, el que los disc\u00edpulos esperaban que habr\u00eda sido cancelado por la visi\u00f3n de gloria, se reafirma, tanto para Jes\u00fas como para Juan.<\/p>\n<p>Notas. 1 El monte alto no es identificado. El monte Herm\u00f3n, que es el m\u00e1s elevado de la zona, est\u00e1 cerca de Cesarea de Filipo (16:13); pero otros sitios han sido sugeridos. 4 Lo propuesto por Pedro puede haber sido un deseo espont\u00e1neo de ofrecer la hospitalidad que \u00e9l pudiera; pero tambi\u00e9n puede haber sido que \u00e9l quer\u00eda asegurar la visi\u00f3n en una forma m\u00e1s s\u00f3lida.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>17.1ss La transfiguraci\u00f3n fue un vislumbre de la gloria del Rey (16.27, 28). Fue una revelaci\u00f3n especial de la divinidad de Jes\u00fas a tres de los disc\u00edpulos y una ratificaci\u00f3n divina de Dios de todo lo que Jes\u00fas hab\u00eda realizado y estaba por realizar.17.3-5 Mois\u00e9s y El\u00edas fueron dos de los m\u00e1s grandes profetas en el Antiguo Testamento. Mois\u00e9s representa la Ley. Escribi\u00f3 el Pentateuco y predijo la venida de un gran profeta (Deu 18:15-19). El\u00edas representa a los profetas que anunciaron la venida del Mes\u00edas (Mal 4:5-6). La presencia de ambos con Jes\u00fas confirma su misi\u00f3n mesi\u00e1nica: cumplir la ley de Dios y las palabras de los profetas de Dios. De igual forma como la voz de Dios en las nubes sobre el monte Sina\u00ed dieron autoridad a la ley (Exo 19:9), la voz de Dios en la transfiguraci\u00f3n dio autoridad a las palabras de Jes\u00fas.17.4 Pedro quiso construir tres refugios para que aquellos tres hombres sobresalientes se quedaran. Sin embargo, no era hora de actuar, sino de alabar y adorar. Pedro quer\u00eda prologar el momento, pero deb\u00eda aprender y avanzar. Hab\u00eda percibido a Cristo como igual a los dem\u00e1s, pero Cristo es infinitamente mayor y uno no puede igualarlo con nadie.17.5 Jes\u00fas es m\u00e1s que un simple l\u00edder famoso, m\u00e1s que un buen ejemplo, una buena influencia o un gran profeta. El es nada menos que el Hijo de Dios. Cuando usted percibe esta verdad profunda, la \u00fanica respuesta adecuada es la adoraci\u00f3n. Cuando comprenda bien qui\u00e9n es Cristo, querr\u00e1 obedecerle.17.9 Jes\u00fas dijo a Pedro, Santiago y Juan que no deb\u00edan contar lo que vieron hasta despu\u00e9s de su resurrecci\u00f3n, porque sab\u00eda que no lo hab\u00edan comprendido totalmente y en consecuencia no lo podr\u00edan explicar. Sus preguntas (17.10ss) indican que no hab\u00edan comprendido. Sab\u00edan que era el Mes\u00edas, pero ten\u00edan mucho m\u00e1s que aprender acerca del significado de su muerte y resurrecci\u00f3n.17.10, 12 Basado en Mal 4:5-6 los maestros de la ley del Antiguo Testamento cre\u00edan que El\u00edas deb\u00eda aparecer antes que el Mes\u00edas. Jes\u00fas se refer\u00eda a Juan el Bautista, no a El\u00edas el profeta del Antiguo Testamento. Juan el Bautista, asumiendo el rol prof\u00e9tico de El\u00edas, confront\u00f3 en forma audaz el pecado y condujo a la gente hacia Dios. Malaqu\u00edas mucho antes hab\u00eda profetizado que un profeta similar a El\u00edas vendr\u00eda (Mal 4:5).17.17 A los disc\u00edpulos se les hab\u00eda dado autoridad para sanar, pero no hab\u00edan aprendido a\u00fan c\u00f3mo apropiarse del poder de Dios. La frustraci\u00f3n de Jes\u00fas estaba dirigida a la generaci\u00f3n incr\u00e9dula e indiferente. Sus disc\u00edpulos, en esta instancia, eran un mero reflejo de esa actitud. El prop\u00f3sito de Jes\u00fas no fue criticar a los disc\u00edpulos sino estimularlos a que ejercieran la fe.17.17-20 Los disc\u00edpulos fueron incapaces de echar fuera a aquel demonio, y por eso le pidieron a Jes\u00fas una explicaci\u00f3n. Este se refiri\u00f3 a su falta de fe. Es el poder de Dios, y no nuestra fe, lo que mueve monta\u00f1as, pero la fe debe estar presente. La semilla de mostaza es m\u00e1s peque\u00f1a de lo que uno se puede imaginar. Una fe peque\u00f1a o sin desarrollo hubiera sido suficiente. Tal vez ellos procuraron sacar al demonio con su propia capacidad en lugar de hacerlo con el poder de Dios. Hay un gran poder a\u00fan en una fe peque\u00f1a cuando Dios est\u00e1 con nosotros. Si nos sentimos d\u00e9biles o incapaces como cristianos, debi\u00e9ramos examinar nuestra fe, asegur\u00e1ndonos de que no estamos confiando en nuestra propia capacidad para obtener resultados sino en la de Dios.17.20 Jes\u00fas no conden\u00f3 a los disc\u00edpulos por su falta de fe, sino que les mostr\u00f3 cu\u00e1n importante ser\u00eda la fe en su ministerio futuro. Si usted est\u00e1 enfrentando un problema que parece grande e inconmovible como una monta\u00f1a, deje de mirar la monta\u00f1a y busque m\u00e1s a Cristo con fe. S\u00f3lo as\u00ed su obra para El ser\u00e1 \u00fatil y vibrante.17.22, 23 Una vez m\u00e1s Jes\u00fas predijo su muerte (v\u00e9ase 16.21), pero a\u00fan m\u00e1s importante, fue que se hablara de su resurrecci\u00f3n. Desafortunadamente, los disc\u00edpulos s\u00f3lo oyeron la primera parte de las palabras de Jes\u00fas y llegaron a desalentarse. No entendieron por qu\u00e9 Jes\u00fas quiso volver a Jerusal\u00e9n, al centro del conflicto.Los disc\u00edpulos no entendieron totalmente el prop\u00f3sito de la muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas hasta el Pentecost\u00e9s (Hechos 2). No debi\u00e9ramos recriminarnos por ser lentos para entender lo referente a Jes\u00fas. Despu\u00e9s de todo, los disc\u00edpulos estuvieron con El, vieron sus milagros, oyeron sus palabras y a\u00fan as\u00ed tuvieron dificultad para comprender. M\u00e1s all\u00e1 de sus preguntas o dudas, sin embargo, ellos segu\u00edan creyendo. Nosotros no podemos hacer menos.17.22, 23 Los disc\u00edpulos no entend\u00edan por qu\u00e9 Jes\u00fas segu\u00eda refiri\u00e9ndose a su muerte, si ellos esperaban que El estableciera un reino pol\u00edtico. La muerte del Se\u00f1or terminar\u00eda con sus esperanzas. No sospechaban que la muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas har\u00eda posible su Reino.17.24 Todos los varones jud\u00edos ten\u00edan que pagar un impuesto al templo para cubrir los gastos de mantenimiento (Exo 30:11-16). S\u00f3lo Mateo registra este incidente, quiz\u00e1 porque \u00e9l hab\u00eda sido un cobrador de impuestos.17.24-27 Como de costumbre, Pedro contest\u00f3 una pregunta sin saber de veras la respuesta, poniendo a Jes\u00fas y a los disc\u00edpulos en una situaci\u00f3n inc\u00f3moda. Jes\u00fas us\u00f3 esta experiencia, sin embargo, para enfatizar su rol soberano. As\u00ed como los reyes no pagan impuestos ni cobran impuestos de sus familias, Jes\u00fas, el Rey, no deb\u00eda nada. Pero Jes\u00fas provey\u00f3 para el pago de los impuestos en favor suyo y de Pedro para no ofender a los que no entend\u00edan su reino. Cristo le mostr\u00f3 d\u00f3nde obtener el dinero, pero Pedro tuvo que ir a buscarlo. Entendemos que todo viene de Dios, pero El quiere que participemos en el proceso.17.24-27 Como pueblo de Dios, somos extranjeros en la tierra porque nuestra fidelidad es siempre a nuestro Rey soberano: Jes\u00fas. Sin embargo, tenemos que cooperar con las autoridades y la ciudadan\u00eda responsable. Un embajador al estar en otro pa\u00eds respeta las leyes locales a fin de representar bien al que lo envi\u00f3. Somos embajadores de Cristo (2Co 5:20). \u00bfEs usted un buen embajador de El en este mundo?<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 780 Mar 9:2; Luc 9:28; 2Pe 1:18<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> un monte alto.  El lugar tradicional de la transfiguraci\u00f3n es el monte Tabor, situado a unos 17 km al sudoeste del mar de Galilea; pero el sitio m\u00e1s probable es el monte Mer\u00f3n, la monta\u00f1a m\u00e1s alta en Israel con 1,300 m de altura y situada entre Cesarea de Filipo y Caperna\u00fam, a unos 17 km al noroeste de Caperna\u00fam.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\n1<strong> (1)<\/strong> La narraci\u00f3n que se extiende de 13:53 a 17:8 describe la manera de seguir al Rey celestial, desde el momento en que fue rechazado hasta el inicio de la manifestaci\u00f3n del reino. Sus seguidores no s\u00f3lo participaron del rechazo que El sufri\u00f3 a manos de los jud\u00edos (13:53-58), sino que tambi\u00e9n fueron perseguidos e incluso martirizados por el sistema pol\u00edtico de los gentiles (14:1-12). Aunque estuvieron con El en un lugar desierto en una situaci\u00f3n de pobreza, recibieron Su pr\u00f3digo cuidado (14:13-21). Cuando estaban en el mar tempestuoso y el viento les era contrario, El anduvo en el mar, calm\u00f3 la tormenta y los llev\u00f3 hasta su destino (14:22-34). Luego, muchos enfermos fueron sanados al tocarle (14:35-36), pero los que adoraban hip\u00f3critamente a Dios vinieron a molestarlo con preguntas, porque los seguidores del Rey celestial quebrantaban la tradici\u00f3n (15:1-20). Entonces Sus disc\u00edpulos lo siguieron a una regi\u00f3n de gentiles, donde fue sanada una endemoniada de origen gentil (15:21-28). Despu\u00e9s, lo siguieron junto al mar de Galilea y subieron con El al monte, donde enfermos de toda clase fueron sanados y donde la necesidad de Sus seguidores y de la multitud fue de nuevo suplida abundantemente en medio de un desierto (15:29-39). Luego, tanto los fundamentalistas como los modernistas de aquel d\u00eda vinieron para tentarlo, y El dio a entender que morir\u00eda y que esto ser\u00eda una se\u00f1al para ellos en particular (16:1-4). Luego, El mand\u00f3 a Sus seguidores que se guardaran de la levadura de los fundamentalistas y de los modernistas (16:5-12). Despu\u00e9s de todo eso, llev\u00f3 a Sus seguidores a la frontera de la Tierra Santa, cerca de una tierra gentil, para que recibieran una revelaci\u00f3n acerca de El, de la iglesia y de la cruz como el camino para entrar en el reino (16:13-28). Finalmente los introdujo en la gloria en la manifestaci\u00f3n del reino (vs.1-8). <\/p>\n<\/p>\n<p>\n1<strong> (2)<\/strong> Puesto que la transfiguraci\u00f3n del Se\u00f1or sucedi\u00f3 seis d\u00edas despu\u00e9s de las revelaciones acerca de Cristo y la iglesia (dadas al pie del monte Herm\u00f3n) en el cap.16, el monte alto que se menciona aqu\u00ed debe de ser el monte Herm\u00f3n. Para recibir la revelaci\u00f3n acerca de Cristo y la iglesia, debemos estar lejos del ambiente religioso; pero para ver la visi\u00f3n del Cristo transfigurado, necesitamos estar en un monte alto, muy por encima del nivel terrenal.<\/p>\n<\/p>\n<p>\n1<strong> (a)<\/strong> VS.1-9: Mar_9:2-9 ; Luc_9:28-36 <\/p>\n<\/p>\n<p>\n1<strong> (b) <\/strong> Mar_5:37 ; Mat_26:37 <\/p>\n<\/p>\n<p>\n1<strong> (c)<\/strong> Rev_21:10 <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>seis d\u00edas despu\u00e9s<\/i><\/b>. <span class='bible'>Luc 9:28<\/span> dice: \u00abcomo ocho d\u00edas despu\u00e9s\u00bb, incluyendo el d\u00eda del comienzo y el del final, as\u00ed como los seis d\u00edas de intervalo entre ambos.<\/p>\n<p><b><i>a Pedro, a Jacobo y a Juan<\/i><\/b>. El c\u00edrculo m\u00e1s intimo de los disc\u00edpulos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>107 (N) La transfiguraci\u00f3n (17,1-13). Cf. Mc 9,12-13; Lc 9,28-36. 1. seis d\u00edas despu\u00e9s: Cf. \u00c9x 24,13-16, donde Dios se revela a Mois\u00e9s despu\u00e9s de seis d\u00edas; Dt 16,13-15, el \u00faltimo d\u00eda de la fiesta de los Tabern\u00e1culos. Pedro, Santia\u00adgo y Juan. La tr\u00edada aparecer\u00e1 de nuevo en Getseman\u00ed (Mt 26,37). una monta\u00f1a alta: Monta\u00f1a simb\u00f3lica de la revelaci\u00f3n, una espe\u00adcie de Sina\u00ed galileo. Tal vez se refiera m\u00e1s al Carmelo que al tradicional Tabor o el Herm\u00f3n, cuyo aspecto lo har\u00eda un buen candidato, aun\u00adque la localizaci\u00f3n no sea fundamental. 2. \u00e9l fue transfigurado: El motivo de la metamorfo\u00adsis es tan com\u00fan en el paganismo cl\u00e1sico (cf. Ovidio, Metamorfosis), que Lucas pens\u00f3 que lo mejor era evitar el t\u00e9rmino. As\u00ed que no es esen\u00adcial para comprender el acontecimiento, como la luz: Jes\u00fas se convierte en un ser luminoso; su naturaleza se hace luminosa, transparente a la mirada de sus disc\u00edpulos. \u00c9sta es la idea central (cf. \u00c9x 34,29.35). 3. Mois\u00e9s y El\u00edas: Los insignes videntes de Dios en el AT; ambos es\u00adtaban relacionados con el Sina\u00ed-Horeb, y eran los representantes, respectivamente, de la ley y de los profetas (concretamente, de los profetas galileos, que eran itinerantes y realizaban mi\u00adlagros). 4. Se\u00f1or: Mateo traduce correctamen\u00adte el t\u00e9rmino marcano rabbi, que en Marcos no se refiere a un maestro jud\u00edo sino que repre\u00adsenta un uso arameo m\u00e1s antiguo, lit., \u00abmi grandeza\u00bb, una forma de dirigirse respetuosa\u00admente a Dios, los \u00e1ngeles y los soberanos te\u00adrrenos. tres tiendas: Sin duda alguna, se trata de una referencia a la fiesta jud\u00eda de los Ta\u00adbern\u00e1culos, Tiendas o Chozas (en el sentido de sukkot, \u00abcobertizos\u00bb, Lv 23,42; Neh 8,14-18). Este contexto lit\u00fargico es la clave del signifi\u00adcado del acontecimiento. 5. una nube lumino\u00adsa: Representa la presencia divina, la sheki\u00adnah, la nube del misterio en la que se encuentra y se escucha a Dios; v\u00e9ase la repre\u00adsentaci\u00f3n de la nube negra en el mosaico Beth Alpha (cf. E. L. Sukenik, The Ancient Synagogue of Beth Alpha [Jerusal\u00e9n 1932]). \u00c9ste es mi Hijo amado: A las referencias que el texto marcano hace al Sal 2,7 y Dt 18,15, Mateo a\u00f1ade una de Is 42,1. Jes\u00fas es aqu\u00ed designado Hijo de Dios, Siervo sufriente y profeta como Mois\u00e9s. La ley, los profetas y los libros sapienciales dan testimonio de Jes\u00fas. 6. llenos de miedo: Mateo explica el temor m\u00e1s como reacci\u00f3n al mandato divino que a la visi\u00f3n en s\u00ed misma (a diferencia de Marcos). 7. toc\u00e1ndolos: El toque de Jes\u00fas les hace superar su temor y, tal vez, los consagra para el ministerio posterior. 8. Je\u00ads\u00fas s\u00f3lo: Mois\u00e9s y El\u00edas se han retirado, es de\u00adcir, han disminuido en significado ante la revelaci\u00f3n plena en Jes\u00fas. 9. la visi\u00f3n: Al de\u00adnominar visi\u00f3n a este acontecimiento, Mateo ofrece una clave sobre su naturaleza. Algunos autores lo han considerado como una visi\u00f3n que tuvo Pedro mientras estudiaba la Escritu\u00adra durante la fiesta de los Tabern\u00e1culos, me\u00addiante la que recibi\u00f3 una perspectiva m\u00e1s pro\u00adfunda sobre la funci\u00f3n de Jes\u00fas. En este sentido, el relato ser\u00eda una exteriorizaci\u00f3n de un acontecimiento espiritual interno, y, por tanto, resultar\u00eda imposible definirlo como prepascual o pospascual. Notemos la influencia apocal\u00edptica de Dn 8,17; 10,9-10. La aplicaci\u00f3n del suceso al destino de los cristianos aparece en Rom 12,2; 2 Cor 3,18; cf. 2 Pe 1,16-18; 2 Tim 1,8.10.11. El\u00edas: cf. Mal 3,23-24. debe venir primero: No significa antes de la llegada del Mes\u00edas, sino antes de la resurrecci\u00f3n de los muertos (Dn 12,2) o antes de la resurrecci\u00f3n del Hijo del hombre (cf. J. A. Fitzmyer, JBL104 [1985] 295-96). 12. Cf. 1 Re 19,2.10; Sal 22,6; Is 53,3. 13. El Bautista hab\u00eda sido ya identificado con El\u00edas en 11,14. En Mateo los disc\u00edpulos comprenden, mientras que en Mar\u00adcos nada se nos dice sobre este asunto.<br \/>\n(Chilton, B. D., \u00abThe Transfiguration\u00bb, NTS 27 [1980-81] 115-24. N\u00fctzel, J. M., Die Verklarungserzahlung im Markusevangelium [Wurzburgo 1973].)<\/p>\n<p>108 (O) La curaci\u00f3n del lun\u00e1tico (17,14-20). Cf. Mc 9,14-29; Lc 9,37-43. De nuevo, Mateo abrevia su fuente marcana. 15. Se\u00f1or: Mateo cambia el t\u00e9rmino marcano \u00abmaestro\u00bb por el m\u00e1s reverente de \u00abse\u00f1or\u00bb, y hace que el hombre se arrodille ante Jes\u00fas en se\u00f1al de fe. lun\u00e1tico: Mediante el vocablo grie\u00adgo seleniazesthai, \u00abatacado por la luna\u00bb, se describ\u00eda antiguamente la epilepsia, que es un desorden nervioso que provoca convulsiones violentas transitorias. Si no recib\u00eda ayuda, el epil\u00e9ptico pod\u00eda morir por los efectos del ata\u00adque, p.ej., pod\u00eda caer en el fuego o en el agua. 16. no han podido curarlo: Emerge aqu\u00ed una clara indicaci\u00f3n de que los disc\u00edpulos de Jes\u00fas no eran unos sanadores tan efectivos como el mismo Jes\u00fas; pero cf. Jn 14,12. 17. incr\u00e9dula: cf. Dt 32,5.20. En el caso de los disc\u00edpulos, el v. 20 suavizar\u00e1 la acusaci\u00f3n de \u00abpoca fe\u00bb. 20. fe como una semilla de mostaza: Los disc\u00edpulos tienen una fe de comprensi\u00f3n y aceptaci\u00f3n, pero carecen de la confianza suficiente. Mateo obtiene esta imagen de Q (Lc 17,6). La imagen de la monta\u00f1a arroj\u00e1ndose al mar se encuen\u00adtra tambi\u00e9n en Mc 11,23. nada ser\u00e1 imposible: cf. Mc 9,23. Todo el episodio se convierte as\u00ed en una instrucci\u00f3n a los disc\u00edpulos sobre el po\u00adder de la fe confiada.<\/p>\n<p>109 (P) Segunda predicci\u00f3n de la pa\u00adsi\u00f3n (17,22-23). Cf. Mc 9,30-32; Lc 9,34-45. \u00c9sta es la m\u00e1s breve e imprecisa de las predic\u00adciones (cf. 16,21; 20,18.19); tal vez representa la forma m\u00e1s antigua. 22. Mateo suprime el motivo marcano del secreto. El Hijo del hom\u00adbre se identifica con Jes\u00fas, cuyo destino es su\u00adfrir, una idea que no se encuentra en Dn 7,13. ser\u00e1 entregado: El pasivo puede connotar la ac\u00adci\u00f3n divina (realizada a trav\u00e9s de Judas), hom\u00adbres: No se inculpa espec\u00edficamente a los ju\u00add\u00edos ni a los gentiles. 23. lo matar\u00e1n: No se especifica el procedimiento de ejecuci\u00f3n, ser\u00e1 resucitado: De nuevo, Dios es el agente, se en\u00adtristecieron: La tristeza de los disc\u00edpulos indica que comprenden, al menos en parte, el destino tr\u00e1gico de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>110 (Q) La moneda en la boca del pez (17,24-27). Este extra\u00f1o episodio se encuentra solamente en Mateo. La mayor\u00eda de los autores suponen que el impuesto en cuesti\u00f3n es el im\u00adpuesto del templo, pero, de hecho, se han pro\u00adpuesto cuatro tipos diferentes de impuestos co\u00admo asunto del relato. Si era un impuesto civil, el significado del relato es el mismo que el de 22,15-22. Si informa de un incidente de la vida de Jes\u00fas, el impuesto ser\u00eda de tipo religioso pa\u00adra el mantenimiento del templo (cf. Ex 30,13-14) . Si el relato procede de la redacci\u00f3n matea\u00adna y se refiere a la situaci\u00f3n posterior al a\u00f1o 70 d.C., como parece m\u00e1s probable, el impuesto se referir\u00eda al del templo de J\u00fapiter Capitolino de Roma (que, en cuanto colaboraci\u00f3n con el cul\u00adto pagano, ser\u00eda ofensivo tanto para los jud\u00edos como para los cristianos) o bien a una colecta para financiar las escuelas (rivales) de Yamnia como signo de solidaridad con los otros jud\u00edos (as\u00ed opina W. G. Thompson). Este \u00faltimo senti\u00addo ser\u00eda altamente parad\u00f3jico, puesto que Yamnia ya hab\u00eda proscrito a los judeocristia\u00adnos. Tanto en este sentido, como tambi\u00e9n en el sentido de hallarse bajo el se\u00f1or\u00edo de Jesucris\u00adto, la Iglesia de Mateo ya hab\u00eda roto con la \u00abotra\u00bb sinagoga, pero en otros asuntos, como la devoci\u00f3n a la ley y el sentimiento de ser el ver\u00addadero cumplimiento de Israel, no se hab\u00eda producido la ruptura. El impuesto puede refe\u00adrirse, por consiguiente, al pago a Yamnia, pero no tenemos una certeza total. La escena se de\u00adsarrolla en dos partes. En primer lugar, el di\u00e1\u00adlogo entre los publ\u00edcanos y Pedro (v. 24); y, en segundo lugar, el di\u00e1logo entre Jes\u00fas y Pedro, que se convierte en una discusi\u00f3n acad\u00e9mica (w. 25-27). 26. por tanto, libres est\u00e1n los hijos: Emerge un aut\u00e9ntico modo de pensar paulino (Rom 114,13; 1 Cor 8,13; 9,1). No se trata de la libertad de la ley, sino de la libertad con rela\u00adci\u00f3n a Yamnia (y a la autoridad romana). 27. para que no se escandalicen: Mateo muestra aqu\u00ed su diplomacia ecum\u00e9nica y su buen senti\u00addo pastoral. El esc\u00e1ndalo ser\u00e1 un tema princi\u00adpal del cap. 18, respecto al cual esta unidad funciona como introducci\u00f3n. No es un relato de milagro, puesto que no se describe ninguno.<br \/>\n(R. J. Cassidy, CBQ 41 [1979] 571-80).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Estos vers\u00edculos contienen la narraci\u00f3n de uno de los acontecimientos m\u00e1s notables que tuvieron lugar al principio del ministerio de nuestro Se\u00f1or: el  acontecimiento conocido com\u00fanmente con el nombre de la transfiguraci\u00f3n. El orden en que se refiere es bello \u00e1 la vez que interesante. La \u00faltima parte del  cap\u00edtulo anterior trata de la cruz, es decir, los padecimientos del creyente; en este pasaje el Esp\u00edritu misericordiosamente nos ha permitido ver algo del  galard\u00f3n futuro. Los corazones que hab\u00edan sido apesarados con la descripci\u00f3n de la pasi\u00f3n del Redentor, se regocijan \u00e1 su turno con la contemplaci\u00f3n de su  gloria.<br \/>\nCierto es que mucho de lo que en el pasaje se relata es para nosotros misterioso. Fuerza es que as\u00ed sea; puesto que hall\u00e1ndonos a\u00fan revestidos de un cuerpo  material, nuestros sentidos est\u00e1n en contacto con las cosas materiales y nuestras ideas acerca del cuerpo glorificado tienen que ser muy vagas y deficientes.<br \/>\nPrescindiendo, pues, de lo abstracto, nos ce\u00f1iremos al examen de aquellas verdades de car\u00e1cter pr\u00e1ctico que de la transfiguraci\u00f3n se desprenden.<br \/>\nOfr\u00e9cenos, ante todo, un admirable tipo de la glor\u00eda en que Cristo y su pueblo aparecer\u00e1n en el segundo advenimiento.<br \/>\nEl objeto del rostro resplandeciente como el sol y la vestidura brillante como la luz era presentar ante los ojos de los disc\u00edpulos una vislumbre de la gloria  venidera. Se levant\u00f3 un extremo del velo, y vieron ellos la majestad de su Maestro, y vi\u00e9ndola pudieron comprender que si a\u00fan no hab\u00eda aparecido con la  dignidad de rey, era porque a\u00fan no se hab\u00eda llegado el tiempo de ponerse las insignias reales. He aqu\u00ed la raz\u00f3n por la cual San Pedro dijo con alusi\u00f3n \u00e1 la  transfiguraci\u00f3n: \u00bb Como habiendo con nuestros propios ojos visto su majestad.\u00bb 2 Pedro 1.16. Otro ap\u00f3stol tambi\u00e9n dice con relaci\u00f3n al mismo suceso: \u00abY  vimos su gloria, gloria como del Unig\u00e9nito del Padre.\u00bb Juan 1.14.<br \/>\nTambi\u00e9n nos presenta una prueba incontestable de lo reales que son la resurrecci\u00f3n del cuerpo, y la vida venidera. Mois\u00e9s y El\u00edas aparecieron con Jesucristo  de una manera visible y rodeados de gloria. Se les vio en forma corporal, y se les oy\u00f3 hablar con nuestro Se\u00f1or. Hacia mil cuatrocientos ochenta a\u00f1os que  Mois\u00e9s hab\u00eda sido sepultado; y m\u00e1s de novecientos que El\u00edas hab\u00eda ascendido al cielo en un torbellino.<br \/>\nAhora bien, que dos hombres que hacia tiempo hab\u00edan partido de este mundo, se presentasen en el cuerpo, es una especie de garant\u00eda de la resurrecci\u00f3n de  todos los mortales. El aniquilamiento es una quimera. Todos los que hayan vivido en la tierra ser\u00e1n vivificados de nuevo para que rindan sus cuentas. Los que  hayan fallecido en la fe de Jesucristo habitar\u00e1n en una morada de salvaci\u00f3n&#8211;todos, desde los patriarcas, los profetas, los ap\u00f3stoles y los m\u00e1rtires hasta el m\u00e1s  humilde siervo de Dios. Que sus esp\u00edritus viven es tan seguro como que nosotros existimos, y que aparecer\u00e1n alg\u00fan d\u00eda en cuerpos glorificados es tan seguro  como que El\u00edas y Mois\u00e9s aparecieron en el monte de la transfiguraci\u00f3n. Estos pensamientos son de inmensa trascendencia. La resurrecci\u00f3n es innegable: que  hombres como Festo tiemblen, y hombres como Pablo se regocijen.<br \/>\nPres\u00e9ntasenos, finalmente, es estos vers\u00edculos una atestaci\u00f3n notable de la infinita superioridad de Jesucristo respecto de todos los hombres.<br \/>\nPedro, aturdido por la visi\u00f3n celestial, y no sabiendo qu\u00e9 decir, propuso que se construyesen tres tabern\u00e1culos, uno para Jes\u00fas, otro para Mois\u00e9s y otro para  El\u00edas. De ese modo parec\u00eda colocar al legislador y al profeta al nivel de su Maestro, como si los tres fuesen iguales. Tal proposici\u00f3n fue al momento rechazada  con decisi\u00f3n. Mois\u00e9s y El\u00edas fueron envueltos en una nube y desaparecieron. Al propio tiempo una voz que procedi\u00f3 de la nube repiti\u00f3 las palabras solemnes  que fueron pronunciadas al bautismo de nuestro Se\u00f1or: \u00bb Este es mi Hijo amado, en el cual tomo contentamiento: \u00e1 \u00e9l o\u00edd.\u00bb Esa voz dio \u00e1 entender \u00e1 Pedro que  hab\u00eda all\u00ed un Ser superior \u00e1 Mois\u00e9s y \u00e1 El\u00edas. Mois\u00e9s hab\u00eda servido \u00e1 Dios con fidelidad, y El\u00edas hab\u00eda proclamado la verdad con intrepidez; m\u00e1s Jes\u00fas era  infinitamente superior \u00e1 ellos: El era el Salvador \u00e1 quien la ley y los profetas se hab\u00edan referido constantemente, el verdadero profeta que todos deb\u00edan acatar.<br \/>\nDeut. 18.15. Cristo era el verdadero sol: ellos los sat\u00e9lites que deb\u00edan recibir de El la luz diariamente; El era la ra\u00edz, ellos los ramos; El era el amo, ellos los  siervos.<br \/>\nEsas palabras son una lecci\u00f3n enunciada para provecho de toda la iglesia. Los hombres, por buenos que sean, no pueden  ser m\u00e1s que hombres. Los patriarcas, los profetas y los ap\u00f3stoles; los m\u00e1rtires, los Padres, los reformadores y los  puritanos&#8211;todos han sido pecadores y han necesitado un Salvador. Cierto es que han sido rectos, \u00fatiles y honorables; mas  han sido pecadores. Jam\u00e1s debemos consentir que medien entre nosotros y Cristo. El es el \u00fanico \u00e1 quien se ha  encomendado la misi\u00f3n de darnos el pan de la vida. Solo El tiene en sus manos las llaves del cielo. Cuidemos pues de  acatar su voz y de seguir en pos de El.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>despu\u00e9s de seis&#8230;<\/b><\/i> Es decir, <i>el s\u00e9ptimo.<\/i> <span style=\"color:#008000\"><span class=\"bible\">Mar 9:2<\/span><\/span> tiene el mismo registro. En su forma latina, Lucas (<span style=\"color:#008000\"><span class=\"bible\">Luc 9:28<\/span><\/span>) adiciona el d\u00eda de entrada y de salida (<i>como ocho d\u00edas<\/i>)<i>.<\/i><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p> O, <i>Santiago<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Mar 9:2<\/span> da el mismo n\u00famero. <span class='bible'>Luc 9:28<\/span> dice <em>como ocho<\/em> porque, al estilo latino, cuenta el d\u00eda de entrada y el de salida, ademas del intervalo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia Textual III Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La Transfiguraci\u00f3n del Se\u00f1or. Cura a un endemoniado. Paga el tributo al C\u00e9sar, dando ejemplo con esto de que se debe dar al C\u00e9sar lo que es del C\u00e9sar.<\/p>\n<p>1 a. San Lucas dice, que pasaron como ocho d\u00edas; lo que parece no ser conforme a este lugar: pero San Lucas no pone absolutamente ocho d\u00edas, sino fere octo dies, cerca de ocho d\u00edas, como contando seis d\u00edas enteros, y alguna parte de los dos extremos.<\/p>\n<p>2 b. El Se\u00f1or, sabiendo el esc\u00e1ndalo que su muerte hab\u00eda de causar en el coraz\u00f3n de sus disc\u00edpulos, quiso anticipadamente fortificar su fe, y prevenir este esc\u00e1ndalo. As\u00ed que no se content\u00f3 con asegurarles, que despu\u00e9s de muerto resucitar\u00eda, sino que quiso que viesen en su transfiguraci\u00f3n un rasgo de aquella gloria y de aquella majestad que tiene en el cielo.<\/p>\n<p>c. El Griego: h\u00f3s t\u00f3 f\u00f3s, brillante como la luz. Este monte, en donde se transfigur\u00f3 el Se\u00f1or, fue el Tabor, como se cree, seg\u00fan la antigua y constante tradici\u00f3n de la Iglesia. Dista dos leguas de Nazaret por la parte oriental.<\/p>\n<p>3 d. Se les aparecieron; esto es, vieron ellos a Mois\u00e9s y a El\u00edas, los cuales representaban la ley y los profetas dando testimonio del Evangelio. Santo Tom\u00e1s es de dictamen que Mois\u00e9s y El\u00edas se dejaron ver en sus propias personas y realmente, haciendo Dios con su infinito poder, que el alma del primero saliera del limbo o seno de Abraham, y tomara un cuerpo visible; y que el segundo viniera del para\u00edso terrenal, o del lugar reservado donde la providencia de Dios lo conserva vivo hasta el fin del mundo.<\/p>\n<p>e. San Lucas dice y expresa lo que trataban entre s\u00ed; esto es, de la muerte que hab\u00eda de padecer el Se\u00f1or en Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>4 f. San Pedro no se hab\u00eda aprovechado de la severa reprensi\u00f3n que el Se\u00f1or le hizo, y parece, que no ten\u00eda a\u00fan gusto sino de las cosas humanas; porque no contaba con las antiguas profec\u00edas, ni con lo que trataban entre s\u00ed el Se\u00f1or, Mois\u00e9s y El\u00edas. No osaba oponerse a las claras a que padeciese su Maestro; porque le hab\u00eda tratado de contrario en otra ocasi\u00f3n que quiso resistirle; pero lo procuraba por rodeos. San Juan Cris\u00f3stomo. Todo esto lo hablaba, sin saber lo que se dec\u00eda; como lo explica San Marcos (cap. 9), y San Lucas (9,33), puesto que de este modo se opon\u00eda a la redenci\u00f3n de todos los hombres, y a la suya propia.<\/p>\n<p>5 g. Esta era la misma voz del Padre, que se dej\u00f3 o\u00edr en el Jord\u00e1n, cuando el Se\u00f1or fue bautizado por el Bautista (3,17). Aqu\u00ed se a\u00f1ade: A \u00e9l escuchad; esto es, creedle, y poned en \u00e9l toda vuestra confianza; obedecedle en todo lo que os diga.<\/p>\n<p>9 h. No quiso el Se\u00f1or que los Ap\u00f3stoles contasen a un pueblo todo carnal lo que hab\u00edan visto, temiendo que la grandeza del prodigio los hiciese m\u00e1s incr\u00e9dulos; y que despu\u00e9s de haber o\u00eddo esta transfiguraci\u00f3n tan gloriosa, sirviese de esc\u00e1ndalo su muerte a unos esp\u00edritus tan groseros en la inteligencia de los secretos de la divina Sabidur\u00eda. San Jer\u00f3nimo. San Lucas (9,36) dice: que guardaron silencio sobre las cosas que hab\u00edan visto, que entonces no las descubrieron a ninguno. Pero San Pedro, despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or, las public\u00f3 en sus sermones y cartas (2Pe 1,18). San Marcos (9,9), dice que los Ap\u00f3stoles disputaban entre s\u00ed, pregunt\u00e1ndose uno a otro: \u00bfqu\u00e9 quer\u00edan decir aquellas palabras, resucitar de entre los muertos? Y es, que no entend\u00edan que el Se\u00f1or hablaba de su resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p>10 i. Los escribas o doctores de la ley confund\u00edan las dos venidas del Se\u00f1or: la primera en carne mortal para redimir al hombre; y la segunda en todo el lleno de su gloria para juzgar al mundo; y as\u00ed intentaban probar, que Jes\u00fas no era el Cristo o el Mes\u00edas prometido, porque seg\u00fan la profec\u00eda de Malaqu\u00edas (4,5), deb\u00eda antes venir El\u00edas. Mas el Se\u00f1or instruy\u00f3 a sus disc\u00edpulos dici\u00e9ndoles, que El\u00edas deb\u00eda venir antes de su segunda venida a restablecer todas las cosas; esto es, a obligar a los jud\u00edos a que entrasen en el camino de la verdad y de la justicia, y a que reconociesen a su libertador; pero que por lo que hac\u00eda a su primera venida, ya hab\u00eda venido El\u00edas, esto es, el Bautista, el cual era El\u00edas en la virtud y en el esp\u00edritu; aunque los jud\u00edos en vez de reconocerle por tal, le hab\u00edan perseguido hasta quitarle la vida; y que lo mismo har\u00edan con \u00e9l.<\/p>\n<p>11 j. MS. \u00c9 restotar\u00e1.<\/p>\n<p>14 k. MS. Que es alunado, e mal trecho. Porque el demonio le hacia padecer del mismo modo que si lo estuviera.<\/p>\n<p>16 l. MS. Descreyente.<\/p>\n<p>m. Estas palabras del Salvador reca\u00edan generalmente sobre todos los jud\u00edos, y tambi\u00e9n sobre los Ap\u00f3stoles, como observa San Juan Cris\u00f3stomo, y principalmente sobre el padre del muchacho, que como escribe San Marcos (9,21), pidi\u00f3 esta gracia al Salvador dudando de su poder. Si puedes, le dijo, soc\u00f3rrenos.<\/p>\n<p>17 n. Hebra\u00edsmo, por cuanto el relativo precede a su antecedente.<\/p>\n<p>18 o. El pronombre relativo del texto latino illum apela sobre el acusativo daemonium del verbo antecedente, sin embargo de que no concierta con \u00e9l en g\u00e9nero; sin duda porque el autor de la versi\u00f3n latina tuvo presente el daim\u00f3nios \u00f3 d\u00e1imon, que es del g\u00e9nero masculino.<\/p>\n<p>19 p. La poca fe que mostraron en este caso los Ap\u00f3stoles, fue causa de que no curasen a aquel muchacho, y mereci\u00f3 la justa reprensi\u00f3n de Jesucristo.<\/p>\n<p>q. Una fe activa, fervorosa, eficaz, que son las propiedades que tiene la mostaza despu\u00e9s de molida.<\/p>\n<p>r. No todos los milagros que hicieron los Ap\u00f3stoles quedaron escritos; y es cierto que hubieran podido trasladar los montes en fuerza de su oraci\u00f3n y de su fe, si la necesidad lo hubiera pedido, como leemos que resucitaron muertos, que es mayor obra que trasladar los montes. San Crisost. Y algunos santos, como Eusebio cuenta de San Gregorio obispo de Neocesarea, hicieron iguales o semejantes prodigios.<\/p>\n<p>20 s. De demonios.<\/p>\n<p>21 t. Conversando. El Griego: anastrefom\u00e9non d\u00e9 aut\u00f3n, volviendo a ellos; pues el Se\u00f1or tomando el camino de Jerusal\u00e9n atraves\u00f3 Galilea.<\/p>\n<p>22 u. MS. Ellos fueron muy corrozosos \u00e9 tristes.<\/p>\n<p>23 v. El tributo del didracma. Didrachma en plural, de didrachmum, era una moneda que val\u00eda dos dracmas y equival\u00eda a cuatro reales de vell\u00f3n nuestros. Era igual a la mitad de un siclo de plata; porque este, seg\u00fan Josefo, lib. III, Antiq. cap. XXIII, era una moneda de los hebreos, que val\u00eda cuatro dracmas \u00e1ticas. Y el siclo val\u00eda lo mismo que el stater, como se prueba por el v. 26. Stater se llama as\u00ed del verbo hist\u00e1nai, pesar. No consta si fue Pompeyo o Augusto el que puso a los jud\u00edos este tributo. Pero Mois\u00e9s ya les hab\u00eda impuesto igual tributo personal por orden del Se\u00f1or (\u00c9x 30,13).<\/p>\n<p>24 w. De los vasallos, que no son sus hijos.<\/p>\n<p>25 x. Los hijos que lo son por naturaleza. Y as\u00ed yo estoy libre de tributos, porque soy hijo del Rey que lo es de este reino, y de todos los del mundo. Fuera de esto Cristo era del linaje y casa de David; y los que son de sangre y prosapia real est\u00e1n libres de pagar tributos, como generalmente sucede en todos los reinos. Y en este sentido, filiis suis se entiende de su familia o descendencia.<\/p>\n<p>26 y. Mas para que no demos ocasi\u00f3n de esc\u00e1ndalo a los que ignoran que yo estoy libre de pagar este tributo, ve Pedro a la mar, echa tu anzuelo, etc.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas B\u00edblicas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [2] Referencia Shem Tov.\n<\/p>\n<p><strong> [3] Este es el sentido verdadero de Su venida. Para buscar y rescatar a las ovejas descarriadas de Israel.\n<\/p>\n<p><strong> [4] El punto aqu\u00ed es que Yahshua tiene cuidado por cada una de las ovejas perdidas de Israel, incluyendo a aquellos que todav\u00eda creen que solamente son creyentes gentiles.\n<\/p>\n<p><strong> [1] Guardadores de la Torah.\n<\/p>\n<p><strong> [2] Moadim\/Fiestas y Shab\u00e1t.\n<\/p>\n<p><strong> [3] El remanente Israelita, congreg\u00e1ndose en Su verdadero Nombre.\n<\/p>\n<p><strong> [4] Entre Judah y Efray\u00edm debe de haber una ilimitada cantidad de perd\u00f3n para que esa larga y mantenida desconfianza pueda ser sanada.\n<\/p>\n<p><strong> [5] Meah en Arameo.\n<\/p>\n<p><strong> [6] Una tremenda halaquica (conducta) regla de comportamiento debido y amor compasivo, dentro del Israel del Pacto Renovado.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[11] Ap 11, 3.[23] Tributo que los jud\u00edos pagaban al templo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Seis d\u00edas despu\u00e9s, Jes\u00fas tom\u00f3 consigo a Pedro, a Jacobo y a Juan su hermano, y les hizo subir aparte a un monte alto. 17:1 Seis d\u00edas despu\u00e9s (Luc 9:28, como ocho d\u00edas despu\u00e9s; no hay conflicto aqu\u00ed, pues se refieren a una semana, \u201c como ocho d\u00edas\u201d), Jes\u00fas tom\u00f3 a Pedro, a Jacobo y &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-mateo-171-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Mateo 17:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-24330","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24330","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24330"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24330\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24330"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24330"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24330"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}