{"id":24377,"date":"2022-06-20T09:02:03","date_gmt":"2022-06-20T14:02:03","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-mateo-1821-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T09:02:03","modified_gmt":"2022-06-20T14:02:03","slug":"comentario-de-mateo-1821-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-mateo-1821-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Mateo 18:21 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Entonces Pedro se acerc\u00f3 y le dijo: \u2014Se\u00f1or, \u00bfcu\u00e1ntas veces pecar\u00e1 mi hermano contra m\u00ed y yo le perdonar\u00e9? \u00bfHasta siete veces?<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/><span>18:21<\/span> Entonces se le acerc\u00f3 Pedro y le dijo: Se\u00f1or, \u00bfcu\u00e1ntas veces perdonar\u00e9 a mi hermano que peque contra m\u00ed? \u00bfHasta siete? \u2014 Los rabinos dijeron \u201chasta tres\u201d, y Pedro cre\u00eda que \u00e9l era muy generoso diciendo \u201chasta siete\u201d. Sin embargo, Jes\u00fas ense\u00f1a que sus disc\u00edpulos deben estar siempre dispuestos a perdonar (<span>5:7<\/span>; <span>43-48<\/span>; <span>6:12<\/span>, <span>14<\/span>).<\/p>\n<p \/>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>\u00bfhasta siete?<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 18:15<\/span>; <span class='bible'>Luc 17:3<\/span>, <span class='bible'>Luc 17:4<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">La pregunta de Pedro era un resultado l\u00f3gico de las ense\u00f1anzas de los vers\u00edculos<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Mat 18:15-20<\/span><\/span>. Pedro estaba siendo muy generoso en su buena voluntad para\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">perdonar hasta siete<\/span>. El l\u00edmite tradicional eran tres veces, posiblemente debido a lo referido en<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Am\u00f3 1:3<\/span><\/span>,<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Am\u00f3 1:6<\/span><\/span>,<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Am\u00f3 1:9<\/span><\/span>,<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Am\u00f3 1:11<\/span><\/span>,<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Am\u00f3 1:13<\/span><\/span>;<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Am\u00f3 2:1<\/span><\/span>,<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Am\u00f3 2:4<\/span><\/span>,<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Am\u00f3 2:6<\/span><\/span>.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>\u00bfHasta siete?<\/b> Pedro pens\u00f3 que estaba siendo magn\u00e1nimo. Los rabinos, citando varios vers\u00edculos de <span class='bible'>Am\u00f3 1:3<\/span>; <span class='bible'>Am\u00f3 1:6<\/span>; <span class='bible'>Am\u00f3 1:9<\/span>; <span class='bible'>Am\u00f3 1:11<\/span>; <span class='bible'>Am\u00f3 1:13<\/span>, pensaban que dado que Dios hab\u00eda perdonado tres veces a los enemigos de Israel, resultaba presuntuoso e innecesario perdonar a alguien m\u00e1s de tres veces.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>18:21 Entonces se le acerc\u00f3 Pedro y le dijo: Se\u00f1or, \u00bfcu\u00e1ntas veces perdonar\u00e9 a mi hermano que peque contra m\u00ed? \u00bfHasta siete? &#8212; Los rabinos dijeron \u201chasta tres\u201d, y Pedro cre\u00eda que \u00e9l era muy generoso diciendo \u201chasta siete\u201d. Sin embargo, Jes\u00fas ense\u00f1a que sus disc\u00edpulos deben estar siempre dispuestos a perdonar (5:7; 43-48; 6:12, 14).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>COMO PERDONAR<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Mateo 18:21-35<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Entonces se Le acerc\u00f3 Pedro, y Le dijo:<\/em><\/p>\n<p><em>-Se\u00f1or, \u00bfcu\u00e1ntas veces le tengo que perdonar a mi hermano el que peque contra m\u00ed? \u00bfHasta siete veces?<br \/>No te digo que hasta siete veces -le contest\u00f3 Jes\u00fas-, sino hasta setenta veces siete. Por eso es por lo que el Reino del Cielo se puede comparar con lo que le pas\u00f3 a un rey que quer\u00eda hacer cuentas con sus siervos. Cuando empez\u00f3 a revisar las cuentas, le trajeron a un deudor que le deb\u00eda 500,000,000 de pesetas. Como no ten\u00eda posibilidad de pagarle, su amo mand\u00f3 que le vendieran, juntamente con su mujer e hijos y todo lo que tuviera, para saldar la deuda. El siervo se postr\u00f3 rostro a tierra y le suplic\u00f3: \u00abSe\u00f1or, ten paciencia conmigo, y yo te lo pagar\u00e9 todo.\u00bb Al amo del siervo le dio pena de \u00e9l, y le dej\u00f3 en libertad, perdon\u00e1ndole la deuda. Pero cuando sali\u00f3 el siervo, se encontr\u00f3 con un consiervo suyo que le deb\u00eda 1,000 pesetas. Le ech\u00f3 mano, y le agarr\u00f3 por el cuello: \u00ab\u00a1Paga lo que debes!\u00bb -le dijo. El consiervo se postr\u00f3 y le suplic\u00f3: \u00abTen paciencia conmigo, y yo te lo pagar\u00e9 todo.\u00bb Pero el otro no quiso tener paciencia; sino que fue y le meti\u00f3 en la c\u00e1rcel hasta que pagara lo que le deb\u00eda. As\u00ed que, cuando sus consiervos vieron lo que hab\u00eda pasado, se disgustaron mucho, y fueron a informar al amo de lo que hab\u00eda sucedido. Entonces el amo cit\u00f3 a su siervo y le dijo: \u00ab\u00a1Siervo malvado! Yo te perdon\u00e9 toda esa deuda solo porque t\u00fa me lo pediste. \u00bfNo deb\u00edas t\u00fa tener piedad de tu consiervo como yo la tuve de ti?\u00bb Y el amo se enfad\u00f3 tanto con \u00e9l que le entreg\u00f3 a los carceleros hasta que pagara todo lo que deb\u00eda. Eso ser\u00e1 lo que haga con vosotros Mi Padre celestial si no perdon\u00e1is cada uno a vuestro hermano de todo coraz\u00f3n.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Le debemos mucho al hecho de que Pedro tuviera la lengua tan dispuesta. Una y otra vez se precipit\u00f3 a decir algo de tal manera que su impetuosidad dio motivo a que Jes\u00fas impartiera ense\u00f1anzas que son inmortales. En esta ocasi\u00f3n, Pedro se cre\u00eda que estaba siendo muy generoso. Le pregunt\u00f3 a Jes\u00fas hasta cu\u00e1ndo ten\u00eda que perdonarle a su hermano el que le ofendiera, respondiendo a su propia pregunta con la sugerencia de que podr\u00eda llegar hasta siete veces.<br \/>Pedro no estaba tan despistado con su pregunta. La ense\u00f1anza rab\u00ednica era que uno deb\u00eda perdonar a su pr\u00f3jimo <em>tres <\/em>veces. Rab\u00ed Yos\u00e9 ben Janina dec\u00eda: \u00bb El que le pide perd\u00f3n a su pr\u00f3jimo no debe repetirlo m\u00e1s de tres veces.\u00bb Rab\u00ed Yos\u00e9 ben Yahuda dec\u00eda: \u00bb Si uno comete una ofensa una vez, se le perdona; si comete una ofensa una segunda vez, se le perdona; si comete una ofensa una tercera vez, se le perdona; pero la cuarta vez, ya no se le perdona.\u00bb La prueba b\u00edblica de que eso era lo correcto se tomaba de <em>Am\u00f3s. <\/em>En los primeros cap\u00edtulos de <em>Am\u00f3s <\/em>hay una serie de condenaciones de las diferentes naciones <em>por tres transgresiones y por cuatro (<\/em><span class=''>Am_1:3; Am_1:6; Am_1:9; Am_1:11; Am_1:13<\/span><em> ; <\/em><span class=''>Am_2:1; Am_2:4; Am_2:6<\/span><em> ). <\/em>De ah\u00ed se deduc\u00eda que el perd\u00f3n de Dios se extend\u00eda hasta tres ofensas, y que \u00c9l visita a un pecador con un castigo a la cuarta. Una persona no pod\u00eda ser m\u00e1s tolerante que Dios, as\u00ed que el perd\u00f3n se limitaba a tres veces.<\/p>\n<p>Pedro cre\u00eda que llegaba demasiado lejos, porque tomaba las tres veces de los rabinos, las multiplicaba por dos y les a\u00f1ad\u00eda una de propina, y suger\u00eda, convencido de su generosidad, que ser\u00eda suficiente si perdonara siete veces. Pedro esperaba que se le alabara; pero la respuesta de Jes\u00fas fue que el cristiano debe perdonar setenta veces siete. En otras palabras: que el perd\u00f3n no tiene un l\u00edmite computable.<br \/>Jes\u00fas cont\u00f3 entonces la historia del siervo al que se hab\u00eda perdonado una gran deuda, y que, tan pronto como se vio libre, trat\u00f3 despiadadamente a un consiervo que le deb\u00eda una deuda que era una fracci\u00f3n infinitesimal de lo que \u00e9l le hab\u00eda debido a su amo, y que fue totalmente condenado sin remedio por su actitud. Esta par\u00e1bola ense\u00f1a ciertas lecciones que Jes\u00fas no se cansaba nunca de ense\u00f1ar.<br \/>(i) Ense\u00f1a la lecci\u00f3n que se presenta en todo el Nuevo Testamento de que es imprescindible perdonar para ser perdonado. El que no est\u00e9 dispuesto a perdonar a sus semejantes, no puede esperar que Dios le perdone a \u00e9l. \u00bb Bienaventurados los misericordiosos -dijo Jes\u00fas -, porque ellos obtendr\u00e1n misericordia\u00bb <em>(<\/em><span class='bible'>Mt 5:7<\/span><em> ). <\/em>Inmediatamente despu\u00e9s de ense\u00f1ar a Sus hombres Su oraci\u00f3n, Jes\u00fas pas\u00f3 a exponer y explicar una de sus peticiones: \u00bb Porque si perdon\u00e1is a los dem\u00e1s sus ofensas, vuestro Padre celestial tambi\u00e9n os perdonar\u00e1; pero si no perdon\u00e1is a los dem\u00e1s sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonar\u00e1 las vuestras\u00bb <em>(<\/em><span class='bible'>Mt 6:14<\/span><em>  s). <\/em>Como dice Santiago: \u00abPorque se har\u00e1 juicio inmisericorde al que no haya mostrado misericordia\u00bb <em>(<\/em><span class='bible'>Stg 2:13<\/span><em> ). <\/em>El perd\u00f3n divino y el humano van de la mano.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 debe ser as\u00ed? Uno de los grandes detalles de esta par\u00e1bola es el contraste entre las dos deudas.<br \/>El primer siervo le deb\u00eda a su amo 10,000 talentos, es decir, 60,000,000 de denarios; el denario hemos puesto en alg\u00fan otro lugar que equival\u00eda a 10 pesetas, que era el sueldo diario de un jornalero; por tanto, 10,000 talentos ser\u00edan 600,000,000 de pesetas. Esa era una deuda incre\u00edble. Ser\u00eda superior al presupuesto de una provincia. Los ingresos totales de la provincia que inclu\u00eda a Idumea, Judasa y Samaria no eran m\u00e1s que 600 talentos; la renta total de aun una provincia rica como Galilea era solamente 300 talentos. Aqu\u00ed tenemos una deuda que era superior al rescate de un rey. Eso fue lo que se le perdon\u00f3 al primer siervo.<br \/>Por otra parte, lo que le deb\u00eda a ese siervo su consiervo era una cantidad insignificante; solamente 100 <em>denariu; <\/em>un <em>denarius <\/em>val\u00eda unas 10 pesetas; y por tanto la deuda era <span class='bible'>de 1,000<\/span> pesetas. Era aproximadamente un seiscientos mil avo de su propia deuda.<\/p>\n<p>A. R. S. Kennedy hace una comparaci\u00f3n para que comprendamos la diferencia cuantitativa que hab\u00eda entre las dos deudas. Supongamos que esas cantidades se reunieran en monedas <span class='bible'>de 25<\/span> pesetas. La deuda de 100 denarios se podr\u00eda llevar en un bolsillo. 100 denarios = 1,000 pesetas. Los 10.000 talentos requerir\u00edan para llevarlos un ej\u00e9rcito de unos 8,000 cargueros, cada uno con un saco de 50 kilos; y la fila de los portadores ocupar\u00eda, yendo a un. metro de distancia el uno del otro, 8 kil\u00f3metros. El contraste entre las dos deudas es alucinante. La lecci\u00f3n es que nada que los hombres puedan hacernos se puede comparar ni remotamente con lo que nosotros hemos hecho a Dios; y si Dios nos ha perdonado la deuda que ten\u00edamos con \u00c9l, nosotros tambi\u00e9n debemos perdonar a nuestros semejantes las deudas que tengan con nosotros. Nada que nosotros tengamos que perdonar se podr\u00eda comparar ni remotamente con lo que se nos ha perdonado a nosotros.<\/p>\n<p>Se nos ha perdonado una deuda que no podr\u00edamos haber pagado jam\u00e1s -porque nuestros pecados causaron la muerte del Hijo de Dios-; y por eso, debemos perdonar a los dem\u00e1s como Dios nos ha perdonado a nosotros, o no podremos esperar ser tratados con misericordia.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Ver <span class='bible'>Luc 17:4<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Sobre el perdonar a otros (cf. Luc. 17:4). El enfoque aqu\u00ed avanza a c\u00f3mo deben responder los disc\u00edpulos ante un condisc\u00edpulo cuando \u00e9ste comete alg\u00fan pecado que les afecta personalmente. Se presupone que la respuesta es el perd\u00f3n; la \u00fanica pregunta que queda es si habr\u00e1 alg\u00fan l\u00edmite. La oferta de Pedro de siete veces parece generosa (\u00a1una discusi\u00f3n rab\u00ednica posterior sugiere que tres veces es razonable!), pero Jes\u00fas descart\u00f3 tales c\u00e1lculos. Nuestro deseo de perdonar tendr\u00eda que ser sin l\u00edmite y tan extravagante como la venganza de la cual se jactaba Lamec (G\u00e9n. 4:24 hace eco deliberado en las cifras de siete y setenta y siete).<\/p>\n<p>Esta exigencia se explica y se hace memorable en la par\u00e1bola que sigue en los vv. 23-34. Perdonamos porque hemos sido perdonados por Dios, y ninguna ofensa en contra de nosotros puede compararse remotamente con la cantidad incalculable de perd\u00f3n con que hemos sido perdonados. Diez mil talentos combina el n\u00famero gr. m\u00e1s grande con la unidad de moneda m\u00e1s grande. Aun un solo talento era una peque\u00f1a fortuna; diez mil estaban fuera del alcance de los sue\u00f1os m\u00e1s locos de las personas ordinarias. Cien denarios no es una cantidad insignificante (el pago de 100 d\u00edas laborables), pero es una peque\u00f1a fracci\u00f3n, \u00a1uno en 600.000 de la primera suma! Por lo tanto, a la luz de la incalculable gracia de Dios hacia nosotros, es absurdo, tanto como malvado, el que rehusemos perdonar a otros. La amenaza impl\u00edcita del v. 34 se hace expl\u00edcita en el v. 35; Dios no tratar\u00e1 livianamente a la persona que no perdona. Este fue el mensaje de 6:14, 15 y esa par\u00e1bola nos recuerda de la manera que los pecados eran descritos como \u201cdeudas\u201d en el Padrenuestro.<\/p>\n<p>Nota. 22 Setenta y siete veces es una traducci\u00f3n m\u00e1s natural del gr. que setenta veces siete (490 veces) y es un significado m\u00e1s claro del heb. en G\u00e9n. 4:24.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>c 838 Pro 19:11<\/p>\n<p>d 839 Mat 6:12<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> siete veces.  Probablemente Pedro estaba pensando en las ofrendas por el pecado o de la purificaci\u00f3n donde el sacerdote ten\u00eda que rociar la sangre siete veces (Lv 14:7; 16:14, 19) o el aceite siete veces (Lv 14:16).<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Jes\u00fas ense\u00f1a que no debe haber l\u00edmite en perdonar (vers. 21, 22). El amor de Dios para el pecador es infinito y gratuito (vers. 10\u2013 14), y esta es la clase de amor que El espera de los que han sido perdonados (vers. 35; cp 6:12).<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\n21<strong> (a)<\/strong> Mat_18:15 <\/p>\n<\/p>\n<p>\n21<strong> (b)<\/strong> Mat_6:14 ; Luc_6:37 ; Col_3:13 <\/p>\n<\/p>\n<p>\n21<strong> (c)<\/strong> Luc_17:4 ; cfr. G\u00e9n_4:24 <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>\u00bfHasta siete veces?<\/i><\/b> Los rabinos hablaban de perdonar 3 veces; as\u00ed que Pedro pens\u00f3 ser excepcionalmente generoso al sugerir 7 veces.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>En estos vers\u00edculos nuestro Se\u00f1or trata de un asunto de alta trascendencia: el perd\u00f3n de las injurias. Viviendo como vivimos en un mundo de maldad, no es de  esperarse que estemos siempre a cubierto de todo agravio, por bien que nos conduzcamos. Es de grande importancia para el bien de nuestras almas saber qu\u00e9  debemos hacer cuando se nos ofenda.<br \/>\nNuestro Se\u00f1or estableci\u00f3 la regla general que debemos perdonar \u00e1 los demos hasta lo sumo. \u00abNo te digo hasta siete, mas aun hasta setenta veces siete..<br \/>\nCompr\u00e9ndese desde luego que es preciso interpretar esa regla con aquellas limitaciones que sugiere la sana raz\u00f3n. Nuestro Se\u00f1or no quiso decir que se  disimulasen las ofensas que se cometen contra las leyes civiles y contra el orden social, ni que se dejase impune el hurto y la violencia. Lo que quiso decir fue,  que en las relaciones con nuestros hermanos, hemos de procurar ser benignos \u00e9 indulgentes, haciendo \u00e1 un lado la malevolencia, el encono y la venganza,  sobrellevando y tolerando muchas sinrazones \u00e1 fin de evitar querellas.<br \/>\n\u00a1Qu\u00e9 feliz no seria este mundo si esta regla fuera m\u00e1s universalmente conocida y practicada! \u00a1Cu\u00e1ntas desgracias no ocasionan \u00e1 la humanidad las disputas,  las contiendas, los pleitos, y ese celo exagerado por lo que los hombres llaman sus derechos! \u00a1Cu\u00e1ntos males no podr\u00edan evitarse si los hombres estuvieran  m\u00e1s prontos \u00e1 perdonar y \u00e1 trabajar por la paz! Un proverbio ingles dice que se necesita siempre de dos personas, \u00e1 lo menos, para que haya un altercado.<br \/>\nHagamos firme resoluci\u00f3n de que, mediante la gracia de Dios, ninguno de nosotros ayudar\u00e1 \u00e1 formar el n\u00famero requerido. Hagamos firme resoluci\u00f3n de  volver bien por mal, bendiciones por maldiciones; de ese modo venceremos todo enojo, y tornaremos \u00e1 nuestros adversarios en amigos. Rom. 12.20.<br \/>\nPara estimularnos en el ejercicio del perd\u00f3n nuestro Se\u00f1or presenta dos incentivos poderosos. Cu\u00e9ntanos que hab\u00eda un hombre que deb\u00eda una enorme suma \u00e1  su se\u00f1or y no tenia con qu\u00e9 pagar. Sin embargo, cuando se lleg\u00f3 el tiempo de ajustar las cuentas su se\u00f1or se compadeci\u00f3 de \u00e9l y le perdon\u00f3 todo. Se nos dice  tambi\u00e9n que ese mismo hombre rehus\u00f3 perdonar \u00e1 un compa\u00f1ero una insignificante suma, llegando hasta el extremo de arrojarlo en la c\u00e1rcel, sin ceder en  nada de lo que exig\u00eda; y como fue castigado ese hombre malo, que despu\u00e9s de haber sido tratado con clemencia debi\u00f3 tratar \u00e1 los dem\u00e1s de la misma manera.<br \/>\nLa par\u00e1bola concluye en estos t\u00e9rminos: \u00bb As\u00ed tambi\u00e9n har\u00e1 con vosotros mi Padre celestial, si no perdonareis de vuestros corazones cada uno \u00e1 su hermano  sus ofensas..<br \/>\nEs claro, pues, que una de las razones por las cuales debemos perdonar \u00e1 los dem\u00e1s nace de la convicci\u00f3n que tenemos, \u00f3 debemos tener, de que necesitamos  el perd\u00f3n de Dios. D\u00eda tras d\u00eda cometemos muchas faltas, \u00abdejando de hacer lo que debi\u00e9ramos hacer, y haciendo lo que no debi\u00e9ramos hacer.\u00bbMal puede  correspondemos \u00e1 nosotros, miserables pecadores, el notar con demasiado escr\u00fapulo los extrav\u00edos de nuestros hermanos y el ser tardos para perdonarlos..<br \/>\nOtra raz\u00f3n por la cual debi\u00e9ramos perdonar \u00e1 nuestros hermanos surge del conocimiento que tenemos de que habr\u00e1 un juicio final, y de que seremos juzgados  de acuerdo con reglas muy estrictas. En ese d\u00eda no habr\u00e1 perd\u00f3n para los que no hayan perdonado. El alma rencorosa es incapaz de gozar del cielo, morada  donde la misericordia es la \u00fanica divisa, y el \u00fanico tema de los c\u00e1nticos eternales.<br \/>\nPenetr\u00e9monos bien de estas verdades. Es un hecho doloroso que de los deberes cristianos el que menos se pr\u00e1ctica es el de  perdonar las injurias. Y sin embargo, no hay ning\u00fan deber cuya pr\u00e1ctica se recomiende tanto en el Nuevo Testamento, y  ninguno cuya omisi\u00f3n cierre al hombre tan eficazmente las puertas del cielo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p>R889 En la declaraci\u00f3n interrogativa, el verbo futuro \u1f01\u03bc\u03b1\u03c1\u03c4\u03ae\u03c3\u03b5\u03b9 tiene un sentido duradero. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entonces Pedro se acerc\u00f3 y le dijo: \u2014Se\u00f1or, \u00bfcu\u00e1ntas veces pecar\u00e1 mi hermano contra m\u00ed y yo le perdonar\u00e9? \u00bfHasta siete veces? 18:21 Entonces se le acerc\u00f3 Pedro y le dijo: Se\u00f1or, \u00bfcu\u00e1ntas veces perdonar\u00e9 a mi hermano que peque contra m\u00ed? \u00bfHasta siete? \u2014 Los rabinos dijeron \u201chasta tres\u201d, y Pedro cre\u00eda que \u00e9l &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-mateo-1821-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Mateo 18:21 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-24377","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24377","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24377"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24377\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24377"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24377"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24377"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}