{"id":24422,"date":"2022-06-20T09:04:00","date_gmt":"2022-06-20T14:04:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-mateo-201-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T09:04:00","modified_gmt":"2022-06-20T14:04:00","slug":"comentario-de-mateo-201-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-mateo-201-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Mateo 20:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Porque el reino de los cielos es semejante a un hombre, due\u00f1o de un campo, que sali\u00f3 al amanecer a contratar obreros para su vi\u00f1a.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/><span>20:1<\/span> Porque el reino de los cielos es semejante (<span>11:16<\/span>; <span>13:24<\/span>, etc.) a un hombre, padre de familia, \u2014 no semejante al hombre mismo, sino a la situaci\u00f3n que se desarrolla, JPL.<\/p>\n<p \/> \u2014 que sali\u00f3 por la ma\u00f1ana a contratar obreros para su vi\u00f1a. \u2014 No debe haber divisi\u00f3n entre los \u00faltimos vers\u00edculos del cap\u00edtulo anterior y este, porque la par\u00e1bola de la vi\u00f1a ilustra lo dicho en <span>19:30<\/span>, \u201cPero muchos primeros ser\u00e1n postreros, y postreros, primeros\u201d; as\u00ed concluye la par\u00e1bola (<span>20:16<\/span>). Tambi\u00e9n es la continuaci\u00f3n de la respuesta a la pregunta de Pedro (<span>19:27<\/span>), \u201cHe aqu\u00ed, nosotros lo hemos dejado todo, y te hemos seguido; \u00bfqu\u00e9, pues, tendremos?\u201d<\/p>\n<p \/> Jes\u00fas habla mucho de vi\u00f1as en sus par\u00e1bolas (<span>21:28<\/span>, <span>33<\/span>; <span>Luc 13:6<\/span>). En el Antiguo Testamento el pueblo de Dios se compara con una vi\u00f1a (<span>Sal 80:8-13<\/span>; <span>Isa 5:1<\/span>; <span>Jer 12:10<\/span>). Jes\u00fas dice que El es la vid y que sus disc\u00edpulos son como sarmientos (<span>Jua 15:1-8<\/span>).<\/p>\n<p \/>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>el reino de los cielos.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 3:2<\/span>; <span class='bible'>Mat 13:24<\/span>, <span class='bible'>Mat 13:31<\/span>, <span class='bible'>Mat 13:33<\/span>, <span class='bible'>Mat 13:44<\/span>, <span class='bible'>Mat 13:45<\/span>, <span class='bible'>Mat 13:47<\/span>; <span class='bible'>Mat 22:2<\/span>; <span class='bible'>Mat 25:1<\/span>, <span class='bible'>Mat 25:14<\/span>. <\/p>\n<p>\n<b><i>es semejante a un hombre.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 9:37<\/span>, <span class='bible'>Mat 9:38<\/span>; <span class='bible'>Mat 21:33-43<\/span>; <span class='bible'>Cnt 8:11<\/span>, <span class='bible'>Cnt 8:12<\/span>; <span class='bible'>Isa 5:1<\/span>, <span class='bible'>Isa 5:2<\/span>; <span class='bible'>Jua 15:1<\/span>. <\/p>\n<p>\n<b><i>sali\u00f3 por la ma\u00f1ana.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 23:37<\/span>; <span class='bible'>Cnt 8:11<\/span>, <span class='bible'>Cnt 8:12<\/span>; <span class='bible'>Jer 25:3<\/span>, <span class='bible'>Jer 25:4<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>a contratar obreros para su vi\u00f1a.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 13:34<\/span>; <span class='bible'>1Co 15:58<\/span>; <span class='bible'>Heb 13:21<\/span>; <span class='bible'>2Pe 1:5-10<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Jes\u00fas, muestra que Dios no es deudor a ning\u00fan hombre,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 20:1-16<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>predice su muerte,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 20:17-19<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>al responder a la madre de los hijos de Zebedeo que deben de ser humildes,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 20:20-28<\/span>;<\/p>\n<p><b><i>y da a dos ciegos su vista,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 20:29-34<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><span style=\"font-weight:bold\">la hora tercera<\/span>\u00a0era al rededor de las 9 a.m.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>OBREROS PARA SU VI\u00d1A.<\/b> La par\u00e1bola de los obreros de la vi\u00f1a ense\u00f1a que la entrada en el reino de Dios es cuesti\u00f3n de privilegio, no de m\u00e9rito. Aqu\u00ed Cristo advierte contra tres actitudes equivocadas:<\/p>\n<p>(1) No sentirse superior debido a una tarea o posici\u00f3n afortunada.<\/p>\n<p>(2) No dejar de compartir el inter\u00e9s de Dios en ofrecer su gracia a todos.<\/p>\n<p>(3) Evitar el esp\u00edritu de envidia de las bendiciones espirituales de los dem\u00e1s.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Capitulo 20.<br \/>\n C risto, que hab\u00eda dejado Galilea (Mat 19:1), entrando en la regi\u00f3n de Judea, va a subir a Jerusal\u00e9n. Debi\u00f3 de atravesar el Jord\u00e1n, pues aparecer\u00e1 en Jeric\u00f3. Precisamente el cap\u00edtulo 21 de Mt presenta a Jes\u00fas en \u0392etfage, \u201ccerca de Jerusal\u00e9n\u201d (Mat 21:1). Esta ida de Jes\u00fas a Jerusal\u00e9n es la subida al Calvario. Precisamente se lo va a anunciar por tercera vez a los ap\u00f3stoles en esta subida definitiva a Jerusal\u00e9n. De aqu\u00ed la doctrina que va a darse en estos cap\u00edtulos. Jes\u00fas es plenamente consciente de su destino y de su obra.<\/p>\n<p>Par\u00e1bola de los obreros enviados a la vi\u00f1a,Mat 20:1-16.<br \/>\n1 Porque el reino de los cielos es semejante a un amo que sali\u00f3 muy de ma\u00f1ana a ajustar obreros para su vi\u00f1a. 2 Convenido con ellos en un denario al d\u00eda, los envi\u00f3 a su vi\u00f1a. 3 Sali\u00f3 tambi\u00e9n a la hora de tercia y vio a otros que estaban ociosos en la plaza. 4 D\u00edjoles: Id tambi\u00e9n vosotros a mi vi\u00f1a, y os dar\u00e9 lo justo. 5 Y se fueron. De nuevo sali\u00f3 hacia la hora de sexta y de nona e hizo lo mismo, 6 y, saliendo cerca de la hora und\u00e9cima, encontr\u00f3 a otros que estaban all\u00ed, y les dijo: \u00bfC\u00f3mo est\u00e1is aqu\u00ed sin hacer labor en todo el d\u00eda? 7 Dij\u00e9ronle ellos: Porque nadie nos ha ajustado. El les dijo: Id tambi\u00e9n vosotros a mi vi\u00f1a. 8 Llegada la tarde, dijo el amo de la vi\u00f1a a su administrador: Llama a los obreros y dales su salario, desde los \u00faltimos hasta los primeros. 9 Vinieron los de la hora und\u00e9cima y recibieron un denario. 10 Cuando llegaron los primeros, pensaron que recibir\u00edan m\u00e1s, pero tambi\u00e9n ellos recibieron un denario. 11 Al cogerlo murmuraban contra el amo, 12 diciendo: Estos postreros han trabajado s\u00f3lo una hora, y los has igualado con los que hemos llevado el peso del d\u00eda y el calor. 13 Y \u00e9l respondi\u00f3 a uno de ellos, dici\u00e9ndole: Amigo, no te hago agravio: \u00bfno has convenido conmigo un denario? 14Toma lo tuyo y vete. Yo quiero dar a este postrero lo mismo que a ti. 15 \u00bfNo puedo hacer lo que quiero de mis bienes? \u00bfO has de ver con mal ojo porque yo sea bueno? 6 As\u00ed, los postreros ser\u00e1n los primeros, y los primeros, postreros. Porque son muchos los llamados, mas pocos los escogidos.<\/p>\n<p>Par\u00e1bola propia de Mt. Consta de muchos rasgos irreales, que es artificio pedag\u00f3gico para que se destaque bien la ense\u00f1anza fundamental que quiere hacerse.<br \/>\nLa escena, fundamentalmente, est\u00e1 tomada del medio ambiente palestino. Un se\u00f1or due\u00f1o de una vi\u00f1a necesita jornaleros. Estos sol\u00edan reunirse en una plaza, donde se hac\u00eda f\u00e1cilmente la contrata. Pero ya en esta b\u00fasqueda de trabajadores se acusan elementos artificiales. Este amo sale a buscar operarios en diversas horas del d\u00eda, cuando el trabajo requer\u00eda los servicios ya desde la ma\u00f1ana.<br \/>\nLos jud\u00edos divid\u00edan el d\u00eda, desde la salida del sol hasta el ocaso, en doce horas. Pero el uso ordinario utilizaba normalmente las horas de tercia (de las nueve al mediod\u00eda), sexta (del mediod\u00eda hasta las tres) y nona (desde las tres a la puesta del sol) 1.<br \/>\nAqu\u00ed sale este due\u00f1o de la vi\u00f1a a buscar operarios \u201cmuy de ma\u00f1ana,\u201d a la hora de tercia, sexta, nona y und\u00e9cima.<br \/>\nYa a primera hora contrata operarios para su vi\u00f1a. El jornal se fij\u00f3 en un \u201cdenario al d\u00eda.\u201d Es el equivalente que Tob\u00edas ofrece al gu\u00eda de su hijo (Tob 5:13-15).<br \/>\nLo mismo repite en las diversas horas se\u00f1aladas, y nuevamente los contrata por aquel d\u00eda, y \u201cos dar\u00e9 lo justo\u201d (v.4).<br \/>\nRasgos improbables es el que est\u00e9n all\u00ed \u201ctodo el d\u00eda ociosos\u201d y el que el se\u00f1or les pregunte qu\u00e9 hacen all\u00ed, lo mismo que el responderle que \u201cnadie los contrat\u00f3.\u201d<br \/>\nLlegada la tarde, el se\u00f1or manda a su administrador que llame a los vi\u00f1adores y les d\u00e9 su salario. Se dec\u00eda en la Ley: al trabajador \u201cdale cada d\u00eda su salario, sin dejar pasar sobre esta deuda la puesta del sol, porque es pobre y lo necesita\u201d (Deu 24:15; cf. Lev 19:13).<br \/>\nPero, al pagarse los jornales, a todos se les daba \u201cun denario.\u201d Y los que hab\u00edan ido a trabajar a la vi\u00f1a en las primeras horas, y que hab\u00edan cargado con m\u00e1s trabajo, murmuraban contra el due\u00f1o porque hab\u00eda igualado a todos en el jornal.<br \/>\nMas \u00e9l responde a las quejas de estos \u201cprimeros\u201d que no les hace agravio. Convinieron en lo que era justo, y ese jornal se les entrega. Pero \u00e9l es muy due\u00f1o de sus bienes y de hacer con ellos lo que quiera. A los primeros no les hace agravio, pues les da lo justo; pero con los otros quiere usar de magnificencia.<br \/>\nPor eso ellos no han de ver \u201ccon mal ojo,\u201d con malevolencia, envidia, su conducta, pues fue con unos justo y con otros generoso.<br \/>\nEl pasaje termina de la siguiente manera: \u201cAs\u00ed, los postreros ser\u00e1n los primeros, y los primeros los postreros. Porque muchos son los llamados, mas pocos los escogidos\u201d (v. 16).<br \/>\nEl v. l6 b es aqu\u00ed de autenticidad muy discutida 2. Parece proceder de Mat 22:14.<br \/>\nEl v.l6 a plantea un problema que puede afectar a toda la interpretaci\u00f3n de la par\u00e1bola.<br \/>\nSi se admite (Calmet, Fonck, etc.) que el v.16 a &#8211; \u201dlos postreros ser\u00e1n los primeros, y los primeros.\u201d &#8211; ser\u00eda parte de interpretaci\u00f3n de la par\u00e1bola, su sentido ser\u00eda: que los \u201cprimeros\u201d en ingresar en el reino deber\u00edan haber sido los jud\u00edos (Mat 8:11.12); mas, por negligencia y culpabilidad, vendr\u00edan a ser los \u201c\u00faltimos\u201d (Rom c.10 y 11), mientras que los gentiles vendr\u00edan a ser de hecho los \u201cprimeros\u201d en su ingreso en la Iglesia. Ya, sin m\u00e1s, se ve que esto es muy artificioso en el cuadro de la par\u00e1bola. San Juan Cris\u00f3stomo hab\u00eda observado que \u201cJes\u00fas no deduce esta sentencia de la par\u00e1bola.\u201d Puesto que \u201clos primeros no vienen a ser (en ella) los \u00faltimos; al contrario, todos reciben la misma recompensa\u201d 3. Esta argumentaci\u00f3n es evidente. Esta conclusi\u00f3n, como en otros pasajes del evangelio, s\u00f3lo tiene car\u00e1cter de ap\u00e9ndice por una cierta analog\u00eda y oportunidad con el desarrollo de la misma, incluso, v.gr., con la materialidad de los \u201cprimeros\u201d y \u201c\u00faltimos\u201d obreros llamados en la par\u00e1bola.<br \/>\nLa doctrina formal que se destaca en la par\u00e1bola es la absoluta libertad y bondad de Dios en la distribuci\u00f3n de sus bienes. Si a unos, que trabajaron m\u00e1s, les paga lo convenido, es justo en su obrar; si a otros, que trabajaron menos, les da igual, con lo que puedan vivir los suyos, es efecto de magnanimidad. Es una par\u00e1bola con la que Cristo, seguramente, responde a las cr\u00edticas farisaicas de buscar, aparte de gentes buenas, a publ\u00edcanos y pecadores, llam\u00e1ndolos e ingres\u00e1ndolos a todos en su reino. \u00bfPor qu\u00e9 esta diversidad de dones, y por qu\u00e9 esta diversidad de \u201choras\u201d? Porque Dios, pleno de bondad, es due\u00f1o absoluto de repartir sus dones 4. E implicado en ello est\u00e1 el contraste, destacado en el mismo pasaje (v.15b), entre la bondad desbordada de Dios y la estrechez mezquina y cr\u00edtica del farise\u00edsmo malo.<br \/>\nLa ense\u00f1anza ten\u00eda una oportuna aplicaci\u00f3n en la Iglesia primitiva, no s\u00f3lo por los or\u00edgenes de muchos de los que ingresaron en la fe, comenzando por los mismos ap\u00f3stoles (cf. 1Co 1:26-29), y seguidos por multitud de \u201cpecadores.\u201d<br \/>\nOtras interpretaciones de elementos aleg\u00f3ricos, m\u00e1s que ense\u00f1anzas doctrinales secundarias de la par\u00e1bola, quiz\u00e1 sean acomodaciones hechas sobre la misma 5.<\/p>\n<p>Tercer anuncio de \u00a1a pasi\u00f3n,1Co 29:17-19 (Mar 10:32-34; Luc 18:31-34).<br \/>\n17 Sub\u00eda Jes\u00fas a Jerusal\u00e9n y, tomando aparte a los doce disc\u00edpulos, les dijo por el camino: 18 Mirad, subimos a Jerusal\u00e9n, y el Hijo del hombre ser\u00e1 entregado a los pr\u00edncipes de los sacerdotes y a los escribas, que le condenar\u00e1n a muerte, 19 y le entregar\u00e1n a los gentiles para que le escarnezcan, le azoten y le crucifiquen; pero al tercer d\u00eda resucitar\u00e1.<\/p>\n<p> Esta tercera predicci\u00f3n sobre su pasi\u00f3n y muerte est\u00e1 descrita muy minuciosamente: la m\u00e1s de todas. Si Cristo se atuvo en su enunciaci\u00f3n literaria al \u201cg\u00e9nero prof\u00e9tico,\u201d de n\u00facleo claro y contornos m\u00e1s oscuros que se hacen claros a la hora de su cumplimiento, esta redacci\u00f3n es la que estar\u00eda m\u00e1s matizada con el cumplimiento de los hechos. Cristo est\u00e1 consciente de su muerte y de su resurrecci\u00f3n. En cambio, los ap\u00f3stoles aparecen en una situaci\u00f3n semejante a la que tuvieron en las dos primeras predicciones, las cuales tuvieron lugar antes y despu\u00e9s de la transfiguraci\u00f3n, que deb\u00eda iluminar, como v\u00e9rtice, la grandeza de Cristo. Pero la \u201cincomprensi\u00f3n\u201d (Lc-Mc), el \u201casombro\u201d (Mc) estaba a\u00fan en ellos por no poder compaginar el medio ambiente de un Mes\u00edas terreno y triunfador con la perspectiva de muerte que Cristo les pon\u00eda de su mesianismo 5. El anuncio por tercera vez m\u00e1s que debido a la afici\u00f3n de Mt por el n\u00famero tres, debe de ser hist\u00f3rico, por la confirmaci\u00f3n de los sin\u00f3pticos.<\/p>\n<p>La petici\u00f3n de la mujer del Zebedeo,Luc 20:20-23 (Mar 10:35-45).<br \/>\n20 Entonces se le acerc\u00f3 la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos, postr\u00e1ndose, para pedirle algo. 2 l D\u00edjole El: \u00bfQu\u00e9 quieres? Ella contest\u00f3: Di que estos dos hijos m\u00edos se sienten uno a tu derecha y otro a tu izquierda en tu reino. 22 Respondiendo Jes\u00fas, le dijo: No sab\u00e9is lo que ped\u00eds. \u00bfPod\u00e9is beber el c\u00e1liz que yo tengo que beber? Dij\u00e9ronle: Podemos. 23 El les respondi\u00f3: Beber\u00e9is mi c\u00e1liz, pero sentarse a mi diestra o a mi siniestra no me toca a m\u00ed otorgarlo; es para aquellos para quienes est\u00e1 dispuesto por mi Padre.<\/p>\n<p>Mt-Mc, que son los que narran este episodio, lo ponen inmediatamente despu\u00e9s de la tercera predicci\u00f3n de la pasi\u00f3n. La ambici\u00f3n que reflejan aqu\u00ed los dos ap\u00f3stoles est\u00e1 en la misma l\u00ednea de incomprensi\u00f3n de un Mes\u00edas doliente y de su reino espiritual.<br \/>\nEn Mt-Mc hay una divergencia narrativa, debida acaso a las \u201cfuentes.\u201d En Mc la petici\u00f3n se la hacen directamente a Cristo \u201cSantiago y Juan, los hijos de Zebedeo\u201d; en Mt, su madre, Salom\u00e9 (Mar 15:40; cf. Mat 27:56). Procedimientos semejantes se encuentran en los evangelios (cf. Mat 8:5-13, comparado con Luc 7:1-10).<br \/>\nSe pide para Santiago y Juan los dos primeros puestos en su reino. Se lo concibe como terreno (Hec 1:6). La petici\u00f3n no miraba s\u00f3lo a los puestos de honor, sino tambi\u00e9n a los de ejercicio y poder 6. Estos dos puestos correlativos de su derecha e izquierda eran los dos primeros puestos de una serie 7. Se pens\u00f3 si tuvieron esta pretensi\u00f3n bas\u00e1ndose en posibles razones de parentesco (Jua 19:25), lo que pudiera tener m\u00e1s fuerza en las costumbres orientales de vinculaci\u00f3n a la familia, tribu o clan.<br \/>\nEn la respuesta de Cristo hay dos partes, que acaso pudieran responder a dos temas combinados.<br \/>\nCon el primero les corrige el enfoque de su concepci\u00f3n terrena del reino. Este es de dolor. \u00bfPodr\u00e1n ellos \u201cbeber el c\u00e1liz\u201d que a El le aguarda, y ser \u201cbautizados\u201d en el bautismo de su pasi\u00f3n? Se ve que este tema no responde directamente a la petici\u00f3n que le hacen; m\u00e1s directamente es el segundo, aunque sea para hablarles del plan del Padre. Por eso, la primera parte puede ser hist\u00f3rica en este momento, pero tambi\u00e9n podr\u00eda tener un contexto l\u00f3gico, para precisarles bien la naturaleza del reino. El martirio &#8211; testimonio &#8211; estaba bien experimentado en la Iglesia a esta hora.<br \/>\nLa literatura jud\u00eda presenta frecuentemente el \u201cc\u00e1liz\u201d como imagen de alegr\u00eda y fortuna, derivando acaso su uso de los festines (Sal 16;5; Jua 23:5; Jua 116:13; Lam 4:21); pero luego, por influjo de la copa de la venganza divina, que usaron los profetas, vino a significar tambi\u00e9n, y preferentemente, el sufrimiento y la desgracia (Sal 75:9; Isa 51:17.22; Eze 23:31-33; Rev 15:7.16). El mismo sentido tiene en la literatura rab\u00ednica 8. El \u201cc\u00e1liz\u201d que Cristo beber\u00eda era el de su pasi\u00f3n y muerte (Mat 26:39 par.; Jua 18:11).<br \/>\nEn Mc se les pregunta adem\u00e1s si est\u00e1n dispuestos a \u201crecibir el bautismo (\u03b2\u03ac\u03c0\u03c4\u03b9\u03c3\u03bc\u03b1) con que yo voy a ser bautizado.\u201d Este bautismo de Cristo es igualmente la inmersi\u00f3n total en su pasi\u00f3n y su muerte (Luc 12:50). Era expresi\u00f3n usada tambi\u00e9n en la lengua profana para indicar el ser afectados por males muy grandes 9.<br \/>\nA la pregunta que les hace Cristo si estar\u00edan dispuestos a beber este \u201cc\u00e1liz\u201d y a sumergirse, como El, en este \u201cbautismo\u201d de dolor, le respondieron que s\u00ed. No era un respuesta de f\u00e1cil inconsciencia. Y Cristo les confirma, con vaticinio, este martirio de dolor. Pero no se ve exigencia, por este vaticinio, c\u00ede que ambos hubiesen de tener que sufrir lo mismo que Cristo, sino ser sumergidos, \u201cbautizados,\u201d como indica el nombre, en una fuerte pasi\u00f3n.<br \/>\nDe hecho, Santiago el Mayor sufri\u00f3 el martirio sobre el a\u00f1o 44, por orden de Agripa I (Hec 12:2), siendo decapitado 10. Juan muri\u00f3 en edad muy avanzada (Jua 21:23), de muerte natural. Pero, antes de ser desterrado a la isla de Patmos, sufri\u00f3 \u201cante portam latinam\u201d el martirio, pues fue sumergido en una caldera de aceite hirviendo, de la que Dios le libr\u00f3 milagrosamente 11.<br \/>\nQuedaba con ello corregido el err\u00f3neo enfoque sobre la naturaleza de su reino. Y les aprobaba su coraje cristiano, cuyo \u00edmpetu se refleja en otras ocasiones (Luc 9:54). Pero hab\u00eda en esta petici\u00f3n un plan m\u00e1s profundo del Padre que no compet\u00eda a Cristo el cambiarlo; hab\u00eda en todo ello una \u201cpredestinaci\u00f3n\u201d (cf. Jua 6:37.44): Dios dispone libremente de sus dones: de la donaci\u00f3n gratuita de su reino y de los puestos del mismo. A la hora de escribirse este relato, los jud\u00edos por su fe y los cristianos por la suya, sol\u00edan morir por ella.<\/p>\n<p>Protesta de los ap\u00f3stoles y lecci\u00f3n de servidumbre,Jua 20:24-28<br \/>\n(Mar 10:41-45; cf. Luc 22:24-30).<br \/>\n24 Oy\u00e9ndolo, los diez se enojaron contra los dos hermanos. 25 Pero Jes\u00fas, llam\u00e1ndolos a s\u00ed, les dijo: Vosotros sab\u00e9is que los pr\u00edncipes de las naciones las subyugan y que los grandes imperan sobre ellas. 26 No ha de ser as\u00ed entre vosotros; al contrario, el que entre vosotros quiera llegar a ser grande, sea vuestro servidor, 27 y el que entre vosotros quiera ser el primero, sea vuestro esclavo, 28 as\u00ed como el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y dar su vida en redenci\u00f3n de muchos.<\/p>\n<p>Esta pretensi\u00f3n y proposici\u00f3n de los hijos del Zebedeo la \u201coyeron los otros diez &#8211; no se dice si al hacerla all\u00ed mismo &#8211; y se indignaron contra los dos hermanos.\u201d Acaso esta protesta abierta fue separados de ellos. Al ver aquella disputa, Jes\u00fas \u201clos llam\u00f3.\u201d Y va a restablecer la armon\u00eda con una gran lecci\u00f3n de humildad, dada especialmente para los que van a tener puestos jer\u00e1rquicos, para ellos, que son ap\u00f3stoles y se sentar\u00e1n en tronos en su reino (Luc 22:30). Les va a dar una lecci\u00f3n por cap\u00edtulo doble, primero con la verdadera doctrina del mando, y luego con su mismo ejemplo.<br \/>\nEn el mundo, los que gobiernan las naciones f\u00e1cilmente abusan de su poder, y, en lugar de ser en servicio ben\u00e9fico del bien com\u00fan, lo es en provecho propio, y as\u00ed oprimen a los pueblos. Los ap\u00f3stoles comprendieron  y asumieron como mision el hecho politico y social desigual de su epoca. Eran galileos y hab\u00edan o\u00eddo hablar de los abusos de Herodes el Grande, de Arquelao y Antipas, lo mismo que de los abusos de algunos de los procuradores romanos.<br \/>\nPero, si esto sucede de hecho, ya que no es \u00e9sa la misi\u00f3n del poder entre gobernantes de pueblos, no ha de ser as\u00ed \u201centre vosotros,\u201d que son ap\u00f3stoles y se sentar\u00e1n en tronos del reino para \u201cjuzgar\u201d a las doce tribus de Israel. Al contrario, la idea se da con todo el grafismo oriental. \u201cEl que quiera llegar a ser grande entre vosotros deber\u00e1 ser vuestro servidor (\u03b4\u03b9\u03ac\u03ba\u03bf\u03bd\u03bf\u03c2). \u03a5 el que quiera ser el primero entre vosotros, deber\u00e1 ser vuestro esclavo\u201d (\u03b4\u03bf\u03cd\u03bb\u03bf\u03c2). Las frases son demasiado comprensibles en su misma hip\u00e9rbole. No ha de haber ansias ni apetencias de los puestos del reino, puesto que \u00e9stos no son para honor ni provecho propio, sino para ministerio, servicio y provecho directo del bien com\u00fan. No siendo para provecho propio, en lugar de tener esos sentimientos de ambici\u00f3n, si alguno pensase en ello, que piense que ha de tener sentimientos, en este orden, de \u201cservidor\u201d y de \u201cesclavo.\u201d Pues ha de tener los sentimientos de servicio. Deber\u00e1 ser \u201cesclavo de todos\u201d (Mc). As\u00ed enfocados, los puestos jer\u00e1rquicos y de mando cobran su aut\u00e9ntica proyecci\u00f3n y excluyen autom\u00e1ticamente las apetencias en el Reino terreno. Pues nadie tiene apetencia por ego\u00edsmo de ser \u201cesclavo.\u201d<br \/>\nY luego de la doctrina, pone el gran ejemplo de su vida, que es el Rey-Mes\u00edas. No vino a \u201cser servido.\u201d Sus sufrimientos, su pobreza, las intrigas armadas contra El, la perspectiva de su pasi\u00f3n y muerte, hac\u00edan ver bien que no \u201cvino a ser servido,\u201d sino a \u201cservir\u201d (\u03b4\u03b9\u03b1\u03c7\u03bf\u03bd\u03b7\u03c3\u03bf\u03ba); al contrario, vino a \u201cdar su vida (\u03c8\u03c5\u03c7\u03b7\u03bd) como rescate de muchos.\u201d Esta ense\u00f1anza de Cristo tiene una gran portada dogm\u00e1tica.<br \/>\na) Rescate. La expresi\u00f3n \u201crescate\u201d que aqu\u00ed se usa (\u03bb\u03cd\u03c4\u03c1\u03bf\u03bd) ha de ser precisada.<br \/>\nEsta palabra griega aqu\u00ed usada aparece usada veinte veces en la versi\u00f3n de los LXX del A.T. 12 Siempre traduce a cuatro palabras hebreas, que significan:<br \/>\n1) La compensaci\u00f3n ofrecida en dinero por causa de una muerte o de una ofensa grave.<br \/>\n2) El precio pagado por un objeto.<br \/>\n3) El precio pagado por el rescate de un esclavo o de un cautivo para libertarlo.<br \/>\n4) En el libro de los N\u00fameros significa incluso la liberaci\u00f3n por \u201csustituci\u00f3n.\u201d As\u00ed, los levitas sustituyen a los primog\u00e9nitos en el servicio del templo (Num 3:12).<br \/>\nPor eso, \u201cel uso b\u00edblico impone indudablemente al t\u00e9rmino la idea de rescate; y, de todos los t\u00e9rminos hebreos, el que mejor responde a esta idea es el t\u00e9rmino kofer, porque designa exclusivamente la liberaci\u00f3n por rescate.\u201d<br \/>\nEl uso corriente tambi\u00e9n daba, en la \u00e9poca de Cristo, a este t\u00e9rmino la idea de liberaci\u00f3n por rescate. En el lenguaje de la koine, en inscripciones y papiros, y en el cl\u00e1sico, este t\u00e9rmino se usaba en ocasiones para indicar el precio del rescate de un esclavo. Y a veces, con este t\u00e9rmino, se expresaba una liberaci\u00f3n mediante un sacrificio. As\u00ed, Fil\u00f3n de Biblos cuenta que los reyes fenicios ten\u00edan la costumbre, en las calamidades p\u00fablicas, de aplacar a los dioses, y salvar as\u00ed a todo el pueblo, entregando a la muerte, como \u03bb\u03cd\u03c4\u03c1\u03bf\u03bd, \u201crescate,\u201d al m\u00e1s querido de sus hijos 13.<br \/>\n\u201cPor tanto, en el primer siglo de nuestra era, la palabra \u03bb\u03cd\u03c4\u03c1\u03bf\u03bd evocaba de un modo totalmente natural la idea de precio pagado por una liberaci\u00f3n, y como este precio pod\u00eda ser, a veces, una persona (Num 3:12; y el ejemplo citado por Fil\u00f3n de Biblos), no hab\u00eda posibilidad de extra\u00f1eza de entender que el Hijo del hombre iba \u201ca dar su vida\u201d en rescate por los otros.\u201d 14 Precisamente San Pablo dir\u00e1 c\u00f3mo eran los hombres \u201cesclavos del pecado\u201d (Rom 6:20), del cual Cristo los \u201cliber\u00f3\u201d (v.22) con su muerte.<br \/>\nPor eso es insostenible el interpretar metaf\u00f3ricamente este t\u00e9rmino, en el sentido de que este \u201crescate\u201d era por el buen ejemplo que Cristo daba, sus ejemplos, su doctrina, etc.15 En este ambiente, tanto b\u00edblico como el profano contempor\u00e1neo de Cristo, la expresi\u00f3n \u201cdar su vida en rescate\u201d por los no puede tener otro sentido que el que su muerte es el \u201crescate,\u201d el precio, por tanto, del \u201crescate\u201d de los hombres. Y, en consecuencia, que su muerte tiene un valor de expiaci\u00f3n y de liberaci\u00f3n en los hombres, de una deuda, que, naturalmente, es el pecado. Sin embargo, San Pablo, que insiste tanto en esta doctrina, no utiliza este t\u00e9rmino estricto para exponerla (1Ti 2:6; Tit 2:14). Prueba de la no interferencia del paulinismo en la redacci\u00f3n evang\u00e9lica de esta doctrina.<br \/>\nb) Por muchos. Este beneficio de la muerte de Cristo va a aprovechar (\u03b1\u03bd\u03c4\u03af) a \u201cmuchos\u201d (\u03c0\u03bf\u03bb\u03bb\u03ce\u03bd). La frase literaria podr\u00eda desorientar, como si la redenci\u00f3n de Cristo no fuese por todos los hombres, sino s\u00f3lo por algunos, aunque \u00e9stos fue se \u03b7 \u201cmuchos.\u201d<br \/>\nEn primer lugar, esta forma \u201cmuchos\u201d es evidentemente equivalente a \u201ctodos\u201d los hombres en San Pablo. En un mismo pasaje permuta, para hablar de la redenci\u00f3n de todos los hombres, el t\u00e9rmino \u201cmuchos\u201d con \u201ctodos\u201d (Rom 5:15.18.19).<br \/>\nA esto se a\u00f1ade que se trata de un semitismo. Esta palabra corresponde al hebreo rabb\u00edm. Y rabb\u00edm en hebreo postb\u00edblico no significa muchos pura y simplemente, sino la multitud en general, el pueblo, es decir, todos los seres humanos sin distinci\u00f3n 16. Pero es, sobre todo, el influjo del pasaje de Isa\u00edas (Rom 53:11-12) del \u201cSiervo de Yahv\u00e9,\u201d en el que se dice que El expiar\u00e1 el pecado \u201cpor muchos,\u201d que es la obra redentiva.<br \/>\nLc, en 22:24-27, refiere este mismo tema del \u201cservicio,\u201d pero omite el final, en el que se dice que Cristo no vino a ser servido, sino a dar la vida por todos. Se pretend\u00eda un influjo del \u201cpaulinismo.\u201d Pero Pablo no utiliza el t\u00e9rmino \u03bb\u03cd\u03c4\u03c1\u03bf\u03bd, en esta forma estricta; aparte que el enfoque de este pasaje por Lc tiene otra finalidad que la de Mt-Mc.<br \/>\nPretende dar a las diversas categor\u00edas de fieles helen\u00edsticos el concepto de servicio y prontitud en el mismo. Ni hay el menor inconveniente que esta frase ausente en Lc, acaso por ausencia en su fuente, est\u00e9 en Mt-Mc en un contexto l\u00f3gico, procedente de otra situaci\u00f3n literaria.<\/p>\n<p>Curaci\u00f3n de dos ciegos, 20:29-34 (Mar 10:46-52; Luc 18:35-43; cf. Mat 9:27-31).<br \/>\n29 Al salir de Jeric\u00f3 les segu\u00eda una muchedumbre numerosa. 30 Dos ciegos que estaban sentados junto al camino, oyeron que pasaba Jes\u00fas y comenzaron a gritar, diciendo: \u00a1Se\u00f1or, ten piedad de nosotros, Hijo de David! 31La multitud les reprend\u00eda para hacerles callar, pero ellos gritaban con m\u00e1s fuerza diciendo: \u00a1Se\u00f1or, ten piedad de nosotros, Hijo de David! 32 Se par\u00f3 Jes\u00fas, y llam\u00e1ndolos, les dijo: \u00bfQu\u00e9 quer\u00e9is que os haga? 33 Dij\u00e9ronle: Se\u00f1or, que se abran nuestros ojos. 34 Compadecido Jes\u00fas, toc\u00f3 sus ojos, y al instante recobraron la vista, y segu\u00edan en pos de El.<\/p>\n<p>Mt-Mc colocan inmediatamente despu\u00e9s de la petici\u00f3n de la mujer del Zebedeo la escena de la curaci\u00f3n de estos ciegos; Lc, en cambio, suprimiendo la escena de los hijos del Zebedeo, acaso por tener menos inter\u00e9s para sus lectores gentiles, intercala el pasaje de Zaqueo. En todo caso, Cristo est\u00e1 \u201csubiendo\u201d camino de Jerusal\u00e9n. Y en esta ruta llega a Jeric\u00f3. Aqu\u00ed se localiza la escena 17.<br \/>\nEn la situaci\u00f3n local de este pasaje hay una dificultad cl\u00e1sica.<br \/>\nMt-Mc la localizan cuando Jes\u00fas y los suyos \u201csalen\u201d de Jeric\u00f3. Lc, en cambio, la localiza cuando Jes\u00fas \u201cse acerca,\u201d en su venida a Jeric\u00f3. Las soluciones propuestas son varias. Se indican las principales.<br \/>\nUna ser\u00eda suponer una citaci\u00f3n \u201cquoad sensum,\u201d sin cuidar excesivamente de un intento de detalle local, o suponer tambi\u00e9n lo que en otras ocasiones hace el mismo Le: que adelanta literariamente la narraci\u00f3n de la curaci\u00f3n de este ciego, por concentrar principalmente su narraci\u00f3n en la escena de Zaqueo y la par\u00e1bola de las \u201cminas\u201d 18, lo que modificar\u00e1 literariamente este detalle.<br \/>\nTambi\u00e9n se ha propuesto como soluci\u00f3n un procedimiento redaccional de Lc. En Jeric\u00f3 narra la conversi\u00f3n de Zaqueo; al salir de Jeric\u00f3, o fuera de ella, pero narrada a continuaci\u00f3n, tiene la par\u00e1bola de las \u201cminas\u201d; por eso situar\u00eda Lc la escena de los ciegos al acercarse a Jeric\u00f3. Ser\u00eda un procedimiento topogr\u00e1fico redaccional (Osty).<br \/>\nEl segundo problema es el n\u00famero de ciegos. Mt pone \u201cdos\u201d; Mc-Lc, \u201cuno,\u201d dando el nombre del mismo, Bartimeo = \u201chijo de Timeo.\u201d Las soluciones propuestas son las siguientes:<br \/>\nSe trata de \u201cdos ciegos\u201d; si no, Mt no tendr\u00eda motivo para fijar este n\u00famero. Si Mc-Lc se fijan en uno, del que dan el nombre, acaso se debe a que s\u00f3lo uno pas\u00f3, por m\u00e1s conocido, a la catequesis y a esos dos evangelios. \u00bfAcaso hac\u00edan falta dos testigos para testificar el mesianismo de Cristo? (v.30c).<br \/>\nOtra soluci\u00f3n es que se tratar\u00eda de una \u201ccondensaci\u00f3n\u201d complementaria hecha por Mt de dos curaciones individuales e independientes hechas por Mc (Mat 8:22-26; Mat 10:46-52 = Mat 20:29-34).<br \/>\nCristo muestra en esta escena un gesto de comprensi\u00f3n y se dir\u00eda de servicio, a tono con el pasaje anterior.<br \/>\n\u00bfPor qu\u00e9 la turba manda callar a los ciegos? Podr\u00eda ser por un gesto de admiraci\u00f3n a Cristo, sobre todo si lo rodeaban o hablaban con EL Acaso por reflejarse aqu\u00ed el ambiente del cap\u00edtulo 17 de los Salmos de Salom\u00f3n, en los que el aspecto misericordioso del Mes\u00edas cede al aspecto del Mes\u00edas destructor de sus enemigos (Bonnard); aunque otra cosa refleja Mat 12:23.<br \/>\nEn Mt la curaci\u00f3n se hace \u201ctocando\u201d sus ojos; Mt gusta describir a Cristo uniendo el gesto a la palabra.<br \/>\nEn la escena se le aclama \u201cHijo de David.\u201d Esta expresi\u00f3n era t\u00edtulo mesi\u00e1nico 19. En Mt sale varias veces (Mat 9:27; Mat 12:23; Mat 15:22; Mat 21:9.15). Para explicar c\u00f3mo aparece en boca de estos ciegos este t\u00edtulo mesi\u00e1nico no hace falta recurrir a un pr\u00e9stamo del evangelista; a esta altura de la vida de Cristo, ya hab\u00eda la sospecha en muchos y la creencia de que era el Mes\u00edas. Los ciegos pod\u00edan o\u00edrlo all\u00ed mismo, entre las gentes &#8211; y posibles aclamaciones &#8211; que ven\u00edan con Cristo: \u201cmuchedumbre numerosa\u201d (Mt). Era lo anunciado por Is (Mat 29:18b).<br \/>\nTambi\u00e9n le llaman \u201cSe\u00f1or\u201d (x\u00f3pte). En Mt es normal este t\u00edtulo para resaltar la divinidad de Cristo. Con \u00e9l le proclamaba la primera generaci\u00f3n cristiana. En Mc (v.51) se le llama \u201cMaestro,\u201d y en Lc (v.41), tambi\u00e9n \u201cSe\u00f1or,\u201d probablemente con el mismo sentido que en Mt.<\/p>\n<p>  1 Dict. de la Bible II col.63ss. &#8211; 2 Nestl\u00e9, N.T. graece et latine (1928) ap. cr\u00edt. a Mat 20:16. &#8211; 3 Mg 58:614. &#8211; 4 Lebreton, La vie et l&#8217;enseignement. vers. esp.  (1942) II p.99-106; Brunec, Multi vocati, pauci electi: VD (1948) 88-97.129-143.277-290. &#8211; 5 Cf. Vost\u00e9,Parabolae selectas.  (1933) I p.413.431; Buzy, Les par\u00e1bales. (1932) p.205-237; J. Dupont, La par\u00e1bale des ouv\u00f1ers de la vigne (Mat 20:1-16): Nouvelle Rev. Th\u00e9ol. (1957) p.785-797; Vargha, Operarii in vinea: VD (1928) 302-304; J. Duplacy, Le ma\u00edtre ge&#8217;n\u00e9reux et les ouv\u00f1ers \u00e9go&#8217;istes (Mat 20:1-16): Bibl. et Vie Chr\u00e9t. (1962) p.16-30; J. B. Bauer, Gnadenlohn oder Tageslohn? (Mat 20:8-16): Bibl. (1961) p.224-228; J. Jerem\u00edas, Die Gleichnisse Jesu, vers. esp. (1970) p.46-49. &#8211; 5 J. Schmid, Das Evangelium Nach Markus (1958) P.40. &#8211; 6 Strack-B., Kommentar. I p.835ss. &#8211; 7  Josefo, Antiq. VI 11:9.  &#8211; 8 Strack-B., Kommentar. I p.836-838. &#8211; 9 Pap. P. 47:13; Josefo, BI IV 3:3. &#8211; 10 Cf. Eusebio, Hist. eccl. II 9:3. &#8211; 11 Tertuliano, De praesc\u00f1pt.: MG 2:49; cf. San Jer\u00f3nimo: Mal 26:143. &#8211; 12 Hatche et redpath, Conc\u00f3rdame to the Septuagint. &#8211; 13 Eusebio De C., Praepar. evang.: MG 21:95. &#8211; 14 Sobre todo esto, cf. Plrot&#8217;,\u00e9vang. s. St. Marc (1946) p.350-351; cf. B\u00fcchael, art. \u03bb\u03cd\u03c4\u03c1\u03bf\u03bd , en Th. W\u00f3rt. \u039d . \u03a4 ., p.341ss. &#8211; 15 J. B. Frey, en Rev. Bib. (1916) 58-60. &#8211; 16 D. Gonzalo maeso, Ilustraciones eucar\u00edsticas (1957) p.206 nota 3; Barrett, The Background of Mark 10:45: New Testament Essays (Studies in Memory of T. W. Manson, 1959) 1-18; J. A. Emerton, The Aramaic Background of Mark 10:45: The Journal of Theolog.  Studies (1960) p.334ss. &#8211; 17 Pillarrella, Sedebat secus viam mendicans (Luc 18:35): Pal. Cler (1959) 0.1085-1087. &#8211; 18 A. Fern\u00e1ndez, Vida de Jesucristo (1954) p.493; sobre las diversas interpretaciones cf. Sim\u00f3n-Dorado, Praelectiones biblicae N.T. (1947) p.799-800; Osty, &#8216;\u00e9vang. s. St. L\u00fae, en La Sainte Bible de J\u00e9rusalem 132-133. &#8211; 19 Salmos de Salom\u00f3n 17:23; Strack-B., Kommentar. I p.640.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>contratar obreros.<\/b> Esto era algo t\u00edpico durante la cosecha. Los jornaleros permanec\u00edan de pie en el mercado desde el alba, esperando ser contratados para el trabajo del d\u00eda. El d\u00eda de trabajo comenzaba a las seis de la ma\u00f1ana y terminaba a las seis de la tarde.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>20:1 Porque el reino de los cielos es semejante (11:16; 13:24, etc.) a un hombre, padre de familia, &#8212; no semejante al hombre mismo, sino a la situaci\u00f3n que se desarrolla, JPL.<br \/>\n\t&#8212; que sali\u00f3 por la ma\u00f1ana a contratar obreros para su vi\u00f1a. &#8211; No debe haber divisi\u00f3n entre los \u00faltimos vers\u00edculos del cap\u00edtulo anterior y este, porque la par\u00e1bola de la vi\u00f1a ilustra lo dicho en 19:30, \u201cPero muchos primeros ser\u00e1n postreros, y postreros, primeros\u201d; as\u00ed concluye la par\u00e1bola (20:16). Tambi\u00e9n es la continuaci\u00f3n de la respuesta a la pregunta de Pedro (19:27), \u201cHe aqu\u00ed, nosotros lo hemos dejado todo, y te hemos seguido; \u00bfqu\u00e9, pues, tendremos?\u201d<br \/>\n\tJes\u00fas habla mucho de vi\u00f1as en sus par\u00e1bolas (21:28, 33; Luc 13:6). En el Antiguo Testamento el pueblo de Dios se compara con una vi\u00f1a (Sal 80:8-13; Isa 5:1; Jer 12:10). Jes\u00fas dice que El es la vid y que sus disc\u00edpulos son como sarmientos (Jua 15:1-8).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>EL PROPIETARIO BUSCA OBREROS<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Mateo 20:1-16<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Jes\u00fas sigui\u00f3 dici\u00e9ndoles:<\/em><\/p>\n<p><em>-Porque en el Reino del Cielo se presentar\u00e1n casos como el que le sucedi\u00f3 a un propietario que sali\u00f3 a primera hora de Id ma\u00f1ana a contratar jornaleros para su vi\u00f1a. Cuando lleg\u00f3 a un acuerdo con ellos de que  trabajar\u00edan por diez pesetas al d\u00eda, los envi\u00f3 a su vi\u00f1a. Sali\u00f3 otra vez a eso de <\/em><em><span class='bible'>las 9<\/span><\/em><em> de la ma\u00f1ana, y vio a otros que estaban parados en la plaza del mercado; y les dijo:<\/em><\/p>\n<p><em>Id vosotros tambi\u00e9n a la vi\u00f1a, y os pagar\u00e9 lo que sea justo.<\/em><\/p>\n<p><em>Y ellos fueron. Y \u00e9l sali\u00f3 otra vez a eso de <\/em><em><span class='bible'>las 12<\/span><\/em><em> del mediod\u00eda; y luego alrededor de <\/em><em><span class='bible'>las 3<\/span><\/em><em> de la tarde, e hizo lo mismo. A eso de<\/em><em><span class='bible'> las 5<\/span><\/em><em> de la tarde sali\u00f3 otra vez y encontr\u00f3 a otros que estaban all\u00ed, y les dijo:<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1is ah\u00ed todo el d\u00eda sin hacer nada?<\/em><\/p>\n<p><em>-Porque nadie nos ha contratado -le contestaron. Y \u00e9l les dijo<\/em><\/p>\n<p><em>-Id vosotros tambi\u00e9n a la vi\u00f1a.<\/em><\/p>\n<p><em>Cuando cay\u00f3 la tarde, el amo de la vi\u00f1a le dijo a su administrador:<br \/>Llama a los jornaleros para darles su paga, empezando por los \u00faltimos y siguiendo por ese orden hasta llegar a los primeros.<\/em><\/p>\n<p><em>As\u00ed pues, cuando se acercaron los que hab\u00edan sido contratados a<\/em><em><span class='bible'> las 5<\/span><\/em><em> de la tarde recibieron cada uno 10 pesetas. Los que hab\u00edan llegado los primeros creyeron que ellos recibir\u00edan m\u00e1s; pero tambi\u00e9n les dieron 10 pesetas a cada uno. Cuando cogieron su jornal, se pusieron a murmurar y a quejarse del amo.<\/em><\/p>\n<p><em>-Estos \u00faltimos -dijeron-, no han trabajado m\u00e1s que una hora, y t\u00fa les has pagado lo mismo que a nosotros, que hemos soportado la carga y el calor de todo el d\u00eda.<\/em><\/p>\n<p><em>Amigo -le contest\u00f3 \u00e9l a uno de ellos-, yo no te he estafado. \u00bfNo te pusiste de acuerdo conmigo en trabajar <\/em><em><span class='bible'>por 10<\/span><\/em><em> pesetas? \u00a1Pues toma lo que es tuyo, y vete! Es mi deseo darle a este \u00faltimo lo mismo que a ti. \u00bfEs que no puedo yo hacer lo que me d\u00e9 la gana con mi propio dinero? \u00bfO es que te sienta mal que yo sea generoso?<\/em><\/p>\n<p><em>As\u00ed suceder\u00e1 que los \u00faltimos estar\u00e1n los primeros, y los primeros estar\u00e1n los \u00faltimos.<\/em><\/p>\n<p>Esta par\u00e1bola puede que nos suene a una historia puramente imaginaria, pero ser\u00eda entonces de lo m\u00e1s real. Aparte del m\u00e9todo de pago, la par\u00e1bola describe -la clase de cosa qu\u00e9 suced\u00eda- frecuentemente en ciertas \u00e9pocas del a\u00f1o en Palestina. La cosecha de la uva maduraba hacia finales de septiembre, y las lluvias ven\u00edan pis\u00e1ndole los talones. Si no se acababa la vendimia antes de que rompieran las lluvias, se pod\u00eda perder toda la cosecha. As\u00ed que la vendimia era una carrera de locos contra el tiempo. Cualquier jornalero era bien venido, aunque no pudiera trabajar m\u00e1s que una hora. La paga era perfectamente normal: un <em>denarius, <\/em>o una <em>drajma, <\/em>era el jornal normal de un obrero; y, aun contando con la diferencia en el valor adquisitivo del dinero, 10 pesetas al d\u00eda no era un jornal que dejara mucho margen.<\/p>\n<p>Los hombres que se pon\u00edan en la plaza del mercado no eran vagos que estuvieran all\u00ed pasando el tiempo. La plaza del mercado era donde se contrataban normalmente los obreros. Un hombre iba all\u00ed a primera hora de la ma\u00f1ana con sus herramientas, y esperaba hasta que alguien le contratara. Los hombres que estaban todav\u00eda esperando trabajo hasta <span class='bible'>las 5<\/span> de la tarde es prueba de lo desesperada que era su situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Estos hombres eran jornaleros; pertenec\u00edan a la clase m\u00e1s baja de los trabajadores, y la vida era para ellos desesperadamente precaria. Los esclavos y los siervos se consideraban, por lo menos hasta cierto punto, parte de una familia; estaban en un grupo; su fortuna variar\u00eda de acuerdo con la de la familia; pero nunca estar\u00edan en ning\u00fan peligro inminente de morirse de hambre en circunstancias normales. Pero los jornaleros lo ten\u00edan muy diferente. No pertenec\u00edan a ning\u00fan grupo. Estaban totalmente a merced del empleo casual. Siempre viv\u00edan al borde del hambre. Como ya hemos visto, la paga eran 10 pesetas al d\u00eda; y, si no trabajaban un d\u00eda, los ni\u00f1os se quedar\u00edan con hambre en casa, porque ri\u00f3 se pod\u00eda ahorrar mucho con 10 pesetas al d\u00eda. Un d\u00eda sin trabajo era una desgracia.<\/p>\n<p>Las horas de la par\u00e1bola eran las del horario normal jud\u00edo. La jornada laboral jud\u00eda empezaba al amanecer, como a <span class='bible'>las 6<\/span> de la ma\u00f1ana;. y desde entonces se contaban las horas hasta <span class='bible'>las 6<\/span> de la tarde, que era cuando empezaba oficialmente el nuevo d\u00eda. Contando desde<span class='bible'> las 6<\/span> de la ma\u00f1ana, por tanto, la tercera hora eran <span class='bible'>las 9<\/span>, la sexta <span class='bible'>las 12<\/span> de mediod\u00eda, y la und\u00e9cima <span class='bible'>las 5<\/span> de la tarde.<\/p>\n<p>Esta par\u00e1bola nos da una descripci\u00f3n gr\u00e1fica de la clase de cosa que suceder\u00eda en la plaza del mercado de cualquier aldea o pueblo de Palestina cuando hab\u00eda prisa para recoger la cosecha antes que viniesen las lluvias.<\/p>\n<p><strong><u>OBRA Y PAGA EN EL REINO DE DIOS<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Mateo 20:1-16<\/span><\/strong><strong> (conclusi\u00f3n)<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>C. G. Montefiori califica esta par\u00e1bola como cuna de las m\u00e1s grandes y m\u00e1s gloriosas de todas.\u00bb Es posible que tuviera una aplicaci\u00f3n relativamente limitada cuando se dijo por primera vez, pero contiene una verdad que penetra hasta el mismo coraz\u00f3n del Evangelio. Empezaremos por la significaci\u00f3n comparativamente limitada que consideramos que tuvo originalmente.<br \/>(i) En cierto sentido es una advertencia a los disc\u00edpulos. Es como si Jes\u00fas les dijera: \u00abHab\u00e9is tenido el gran privilegio de entrar en la comunidad del Reino muy temprano, en su mismo principio. Otros entrar\u00e1n despu\u00e9s. No deb\u00e9is reclamar un honor ni un lugar especial por haber sido cristianos desde antes que ellos. Todas las personas, independientemente de cuando entraran, Le son igualmente preciosas a Dios.\u00bb<br \/>Hay personas que creen que, porque son miembros de una iglesia desde hace mucho, la iglesia les pertenece y ellos pueden dictar su pol\u00edtica. A tales personas les molesta lo que les parece una intromisi\u00f3n de la nueva sangre o el surgimiento de una nueva generaci\u00f3n con planes y m\u00e9todos diferentes. En la Iglesia Cristiana la antig\u00fcedad no representa necesariamente un grado.<br \/>(ii) Contiene una advertencia igualmente definida a los jud\u00edos. Ellos sab\u00edan que eran el pueblo escogido, y por nada del mundo lo olvidar\u00edan. En consecuencia, miraban a los gentiles por encima del hombro. Corrientemente los odiaban y despreciaban, y no esperaban m\u00e1s que su destrucci\u00f3n. Esta actitud amenazaba con transmitirse a la Iglesia Cristiana. Si se dejaba entrar a los gentiles de alguna manera tendr\u00eda que ser como inferiores.<br \/>\u00bb En la econom\u00eda de Dios -como ha dicho alguien- no hay tal cosa como una cl\u00e1usula de naci\u00f3n privilegiada.\u00bb El Cristianismo no sabe nada de la idea de un <em>Herrenfolk <\/em>una raza superior. Bien puede ser que los que somos cristianos desde hace mucho tengamos mucho que aprender de las iglesias j\u00f3venes que han ingresado mucho despu\u00e9s en la comunidad de la fe.<\/p>\n<p>(iii) Estas son las lecciones originales de esta par\u00e1bola, pero tiene mucho m\u00e1s que decirnos.<br \/>En ella se encuentra <em>el consuelo de Dios. <\/em>Quiere decir que no importa cu\u00e1ndo haya entrado una persona en el Reino, si m\u00e1s tarde o m\u00e1s temprano, si en el primer hervor de la juventud, o en el vigor del mediod\u00eda, o cuando se alargan las sombras; se es igualmente querido para Dios. Los rabinos ten\u00edan un dicho: \u00abAlgunos entran en el Reino en una hora; otros necesitan toda una vida.\u00bb En la descripci\u00f3n de la Santa Ciudad que encontramos en Apocalipsis hay doce puertas. Hay puertas que dan al <em>Este, <\/em>que es por donde amanece, por las que una persona puede entrar en la alegre aurora de sus d\u00edas; hay puertas que dan al <em>Oeste, <\/em>que es por donde se pone el sol, por las que una persona puede entrar en el ocaso de sus d\u00edas. No importa cu\u00e1ndo llegue una persona a Cristo; le es igualmente querida.<\/p>\n<p>\u00bfNo podr\u00edamos ir todav\u00eda m\u00e1s lejos con este pensamiento del consuelo? Algunas veces una persona muere llena de a\u00f1os y de honores, con su labor concluida y su tarea completada. Algunas veces muere joven, casi antes de que se le haya abierto la puerta de la vida y de la oportunidad. Ambos recibir\u00e1n de Dios la misma bienvenida, a ambos los estar\u00e1 esperando Jesucristo, y para ninguno de los dos, en el sentido de Dios, ha terminado la vida demasiado pronto o demasiado tarde.<br \/>(iv) Aqu\u00ed encontramos igualmente <em>la infinita compasi\u00f3n <\/em>de Dios. Brilla un elemento de ternura humana en esta par\u00e1bola.<\/p>\n<p>No hay nada m\u00e1s tr\u00e1gico en este mundo que una persona que se pasa la vida en el paro, cuyos talentos se est\u00e1n enmoheciendo en la inactividad porque no se le ofrece ninguna oportunidad. Hugh Martin nos recuerda que un gran maestro sol\u00eda decir que las palabras m\u00e1s tristes de todas las de Shakespeare son: \u00abLa oportunidad de Otelo se le cerr\u00f3.\u00bb En el mercado de contrataci\u00f3n algunos estaban esperando porque nadie los hab\u00eda contratado; en su compasi\u00f3n, el propietario les dio trabajo. No pod\u00eda soportar verlos ociosos.<br \/>Adem\u00e1s, en estricta justicia, cuantas menos horas trabajara un hombre, menos paga deb\u00eda recibir. Pero el amo sab\u00eda muy bien que 10 pesetas no era un gran sueldo; sab\u00eda muy bien que, si un jornalero llegaba a casa con menos, se encontrar\u00eda con una mujer preocupada y con chicos hambrientos; y por consiguiente fue m\u00e1s all\u00e1 de la justicia y les dio m\u00e1s de lo que les correspond\u00eda.<br \/>Como se ha dicho, esta par\u00e1bola expresa impl\u00edcitamente dos grandes verdades que son la carta magna de los obreros: el derecho al trabajo, y el derecho a un salario que le permita vivir.<br \/>(v) Aqu\u00ed est\u00e1 tambi\u00e9n <em>la generosidad <\/em>de Dios. Estos hombres no hicieron todos el mismo trabajo, pero recibieron el mismo jornal. Aqu\u00ed hay dos grandes lecciones. La primera es, como ya se ha dicho: \u00abTodo servicio cuenta lo mismo para Dios.\u00bb No es la cantidad de servicio lo que cuenta, sino el amor con que se presta. Puede que uno d\u00e9 de lo que le sobra una ayuda <span class='bible'>de 10,000<\/span> pesetas, y es verdad que se le agradece; un ni\u00f1o puede que haga un regalo de cumplea\u00f1os o de navidad que cuesta unas pocas pesetas que fueron cari\u00f1osa y laboriosamente ahorradas para ese regalo que, aunque costaba poco dinero, llegaba al coraz\u00f3n mucho m\u00e1s que el otro. Dios no mira solo la magnitud de nuestro servicio. Siempre que sea todo lo que podemos aportar, todo servicio cuenta lo mismo para Dios.<\/p>\n<p>La segunda lecci\u00f3n es a\u00fan m\u00e1s grande: Todo lo que Dios da es pura gracia. Nunca podr\u00edamos ganar lo que Dios nos da; no podemos merecerlo; Dios nos lo da movido por la bondad de Su coraz\u00f3n. Lo que Dios da no es paga, sino regalo; no es un salario, sino una gracia.<br \/>(vi) Sin duda esto nos conduce a la suprema lecci\u00f3n de la par\u00e1bola: <em>Lo m\u00e1s importante del trabajo es el esp\u00edritu con que se hace. <\/em>Los siervos estaban divididos naturalmente en dos clases. Los de la primera hab\u00edan llegado&#8217; a un acuerdo con el propietario, ten\u00edan un contrato; dijeron: \u00abTrabajaremos para ti si nos das tal jornal.\u00bb Como mostr\u00f3 su comportamiento, todo lo que les interesaba era recibir lo m\u00e1s posible por su trabajo. Pero los que se incorporaron despu\u00e9s, no se menciona ning\u00fan contrato; lo que quer\u00edan era la posibilidad de trabajar, y dejaron todo lo referente al jornal al criterio del propietario.<\/p>\n<p>Uno no es cristiano si no tiene inter\u00e9s nada m\u00e1s que en la paga. Pedro pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfQu\u00e9 vamos a sacar nosotros de todo esto?\u00bb El cristiano trabaja por el gozo de servir a Dios y a sus semejantes. Por eso es por lo que los primeros ser\u00e1n los \u00faltimos, y los \u00faltimos ser\u00e1n los primeros. Muchas personas que han obtenido grandes galardones en este mundo tendr\u00e1n un lugar poco importante en el Reino si en lo \u00fanico en que pensaban era en las recompensas. Muchos que, seg\u00fan lo valora el mundo, son pobres, ser\u00e1n grandes en el Reino, porque nunca pensaron en t\u00e9rminos de compensaciones, sino trabajaron por la ilusi\u00f3n de trabajar y por la alegr\u00eda de servir. Es la paradoja de la vida cristiana que el que trabaja por la recompensa, la pierde; y el que olvida la recompensa, la encuentra.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 20<\/p>\n<p>4. PAR\u00c1BOLA DE LOS OBREROS DE LA VI\u00d1A (MT\/20\/01-16). <\/p>\n<p>1. El reino de los cielos se parece a un propietario que sali\u00f3 muy de ma\u00f1ana a contratar obreros para su vi\u00f1a. 2 Y habiendo convenido con ellos a denario la jornada, los envi\u00f3 a su vi\u00f1a. 3 Sali\u00f3 luego hacia la hora tercia y, al ver a otros que estaban en la plaza desocupados, 4 les dijo igualmente: Id tambi\u00e9n vosotros a mi vi\u00f1a, y os dar\u00e9 lo que sea justo. 5 Y ellos fueron. Nuevamente sali\u00f3 hacia la hora sexta y a la nona, e hizo exactamente igual. 6 Sali\u00f3 a\u00fan hacia la hora und\u00e9cima y encontr\u00f3 a otros que estaban all\u00ed, y les pregunta: \u00bfC\u00f3mo est\u00e1is aqu\u00ed todo el d\u00eda sin trabajar? 7 Ellos le responden: Es que nadie nos ha contratado. El les dice: Id tambi\u00e9n vosotros a la vi\u00f1a. 8 Al atardecer, dice el se\u00f1or de la vi\u00f1a a su administrador: Llama a los obreros y p\u00e1gales el jornal, comenzando por los \u00faltimos y acabando por los primeros. 9 Llegaron, pues, los de la hora und\u00e9cima y recibieron cada uno un denario. 10 Cuando llegaron los primeros, pensaron que recibir\u00edan m\u00e1s; pero tambi\u00e9n ellos recibieron cada uno un denario. 11 Despu\u00e9s de haberlo recibido, protestaban contra el propietario, 12 diciendo: Estos \u00faltimos trabajaron una sola hora, y los has igualado a nosotros, que hemos aguantado el peso de la jornada y el calor. 13 \u00e9l le contest\u00f3 a uno de ellos: Amigo, yo no te hago ninguna injusticia. \u00bfAcaso no conviniste conmigo en un denario? 14 Pues toma lo tuyo y vete. Yo quiero darle a este \u00faltimo lo mismo que a ti. 15 \u00bfEs que yo no puedo hacer en mis asuntos lo que quiera? \u00bfO es tu ojo malo, porque yo soy bueno? 16 De esta suerte, los \u00faltimos ser\u00e1n primeros, y los primeros \u00faltimos. <\/p>\n<p>(En algunos manuscritos a continuaci\u00f3n del v. 16 siguen las siguientes palabras: \u00abPorque muchos son los llamados, pero pocos los escogidos.\u00bb Esta frase ciertamente no forma parte del vers\u00edculo 16, sino que procede de Mat 22:1). <\/p>\n<p>El pasaje anterior concluy\u00f3 con la frase: \u00abMuchos primeros ser\u00e1n \u00faltimos, y muchos \u00faltimos primeros\u00bb (Mat 19:30). Quiz\u00e1s fue \u00fanicamente esta frase la que indujo al evangelista a insertar la par\u00e1bola en este pasaje. En la par\u00e1bola se paga el jornal primero a los \u00faltimos y en postrer lugar a los primeros. \u00e9sta es tambi\u00e9n la \u00fanica coincidencia, que se da entre la sentencia y la narraci\u00f3n. El evangelista concluye la par\u00e1bola con la misma frase (Mat 20:16), luego probablemente ha empleado esta frase como idea directriz y as\u00ed ha remachado los vers\u00edculos sobre el seguimiento con la par\u00e1bola de los obreros. Pero la importancia de esta par\u00e1bola est\u00e1 orientada en otra direcci\u00f3n. Para entenderla tenemos que prescindir de esta frase final; por tanto tenemos que procurar explicarla sin el vers\u00edculo 16. No obstante hemos de preguntarnos si el lugar actual est\u00e1 elegido con mucha oportunidad. En la pregunta de Pedro se trat\u00f3 de la recompensa (Mat 19:27), en la par\u00e1bola tambi\u00e9n se trata de lo mismo. All\u00ed Jes\u00fas en su respuesta habl\u00f3 de una recompensa muy superior, que es la vida eterna (Mat 19:29). Aqu\u00ed al \u00faltimo se le da un jornal que es mucho mayor del que puede esperar la justicia. All\u00ed en la frase final (Mat 19:30) se invirti\u00f3 la norma humana mediante la decisi\u00f3n divina, aqu\u00ed sucede lo mismo. As\u00ed pues, el relato est\u00e1 interiormente enlazado con lo precedente por medio de varios hilos. <\/p>\n<p>Escucharemos la par\u00e1bola tal como nos la da a entender el evangelista, es decir como ulterior instrucci\u00f3n sobre la recompensa de Dios para los disc\u00edpulos, y tambi\u00e9n sobre nuestra recompensa, que esperamos conseguir. El suceso que Jes\u00fas describe est\u00e1 tomado de la vida real, como en la mayor\u00eda de las par\u00e1bolas. En efecto, hay hombres que en el mercado aguardan que alguien les contrate como jornaleros. <\/p>\n<p>Un denario corresponde al salario medio de un d\u00eda de trabajo. Se puede comprender que el due\u00f1o de la vi\u00f1a contrate obreros varias veces, porque la necesidad eventual de trabajo es muy grande, si se piensa en el tiempo de la vendimia. Suena algo raro que el due\u00f1o de la vi\u00f1a contrate obreros hacia la hora nona, m\u00e1s a\u00fan hacia la hora und\u00e9cima. No es probable que poco antes de terminar el trabajo, todav\u00eda haya hombres que esperen ganar algo aquel d\u00eda. Tampoco es probable que el due\u00f1o de la vi\u00f1a recorra por cuarta vez el camino del mercado. Con todo se fundan estos rasgos en la disposici\u00f3n del relato. Explican el suceso sin hacerlo inveros\u00edmil. S\u00f3lo con los primeros trabajadores se concierta el jornal; de los segundos s\u00f3lo se dice sin precisar que recibir\u00e1n lo que sea justo. Tambi\u00e9n esto prepara la liquidaci\u00f3n del salario tal como debe efectuarse al final del relato, que se narra minuciosamente y de un modo di\u00e1fano en conjunto, pero s\u00f3lo como preparaci\u00f3n para el punto principal. El pago de los jornales al atardecer nos indica el objeto de la par\u00e1bola. El due\u00f1o encarga a su administrador que despu\u00e9s de terminar el trabajo pague el jornal comenzando por los \u00faltimos y acabando por los primeros. Tiene que seguirse este orden, para que los primeros vean c\u00f3mo se paga a los \u00faltimos, cuando aquellos a\u00fan no se hayan ido con su sueldo. Mientras se les paga, se advierte en seguida la indignaci\u00f3n de los obreros y tambi\u00e9n nuestro asombro. Los \u00faltimos cobran el mismo jornal que se concert\u00f3 con los primeros, un denario por el corto tiempo de trabajo. Es muy comprensible que se levante una murmuraci\u00f3n. Los siguientes esperan cobrar m\u00e1s, puesto que a los \u00faltimos ya se les ha pagado un denario. Pero todos cobran lo mismo. La conducta del due\u00f1o de la vi\u00f1a se puede llamar arbitrariedad extravagante, enorme despreocupaci\u00f3n o injusticia directamente social. As\u00ed piensan aqu\u00ed los obreros, as\u00ed piensa el hombre en general. \u00bfC\u00f3mo se justificar\u00e1 el due\u00f1o? Nuestra conciencia social sumamente sensible est\u00e1 intranquila. <\/p>\n<p>En la respuesta en primer lugar se trata de la cuesti\u00f3n de la justicia. A los primeros no se les hace ning\u00fan agravio por el hecho de que se les pagara el jornal que se hab\u00eda concertado, o sea un denario por la jornada. Aunque los otros recibieran lo mismo, no por eso se perjudica a los primeros. El propietario tambi\u00e9n ha conocido y manifestado que los murmuradores en fin de cuentas no protestaban por ver que se quebrantaba la justicia, sino por envidia personal. \u00bfO es tu ojo malo&#8230;? El ojo-malo revela una mala manera de pensar o un coraz\u00f3n ofuscado. \u00abPero si tu ojo est\u00e1 enfermo, todo tu cuerpo quedar\u00e1 en tinieblas\u00bb (6,23a). La indignaci\u00f3n no la ha causado el celo por el debido orden sino la rivalidad y la malicia. Pero eso s\u00f3lo es una parte de la respuesta. La parte principal est\u00e1 en el contraste entre los dos miembros siguientes: \u00bfO es tu ojo malo, porque yo soy bueno? El propietario no procedi\u00f3 por un capricho inconsiderado o por una injusticia consciente, sino por bondad. Eso es lo que propiamente importa. El propietario no quiso da\u00f1ar a los primeros, sino que quiso ser generoso con los dem\u00e1s. Su manera de pensar ya no se revela como la manera de pensar de un propietario rural terreno, sino como la manera de pensar del Padre divino. El propietario rural no podr\u00eda decir de s\u00ed tranquilamente: \u00ab\u00bfEs que yo no puedo hacer en mis asuntos lo que quiera?\u00bb Pero Dios s\u00ed puede hacer lo que quiera. Porque la recompensa que \u00e9l tiene que dar, no hay que conseguirla por causa de la justicia, sino por raz\u00f3n de la gracia. No se puede merecer la vida eterna, sino que se adjudica al hombre como don libre. En la vida eterna dejan de existir la l\u00f3gica humana y la inteligencia calculadora, m\u00e1s a\u00fan, deben ser superadas directamente en esta pregunta del propietario. En Dios est\u00e1n vigentes otras reglas. porque Dios piensa de otra manera. Y tiene que pensar de otra manera, porque su recompensa es distinta del jornal pagado por el rendimiento del trabajo del hombre. El Dios propietario puede regalar libremente lo que quiera. Y el hombre no le puede impedir que d\u00e9 a quien quiera y cuanto quiera. Lo \u00fanico que debemos saber es que Dios da por bondad. S\u00f3lo podemos fiarnos de la bondad de Dios y contar s\u00f3lo con ella. Nunca se puede contar con el rendimiento del propio trabajo, con el supuesto titulo jur\u00eddico, con la correspondencia entre rendimiento y jornal. Estas cosas son muy importantes para el orden de nuestra vida entre los hombres, pero tienen muy poco valor y son inv\u00e1lidas en el orden divino de la gracia, y nuestra par\u00e1bola s\u00f3lo habla de este orden. Contiene una de las grandes revelaciones de Dios y de su modo de pensar como la contiene la par\u00e1bola del deudor despiadado (18,22-35), aunque sea de una forma distinta. Los rabinos calculaban la recompensa y establec\u00edan para cada obra buena un correspondiente sueldo divino. Mediante la par\u00e1bola se suprime este modo de pensar sobre la recompensa. \u00bfQu\u00e9 podr\u00edamos esperar, si se pagara la recompensa seg\u00fan nuestro rendimiento? \u00a1Qu\u00e9 esperanza puede tener ahora quien crea que Dios tambi\u00e9n puede proceder con \u00e9l por bondad y que no tiene que proceder por justicia!<\/p>\n<p>6. LA AMBICI\u00d3N DE LOS Disc\u00edpulos Y EL PRECEPTO DE SERVIR (20,20-28). <\/p>\n<p>a) Los hijos de Zebedeo (Mt\/20\/20-23). <\/p>\n<p>En san Marcos vienen los dos hermanos, Santiago y Juan, a Jes\u00fas y le exponen su petici\u00f3n. En san Mateo es la madre de los dos hijos la que ruega por ellos. El texto de san Marcos es m\u00e1s original, y s\u00f3lo se puede entender bien el cambio propio del evangelista san Mateo en el sentido que no quiere hacer quedar mal a los dos disc\u00edpulos. Eso tambi\u00e9n puede observarse claramente en otros pasajes. <\/p>\n<p>20 Entonces se le acerc\u00f3 la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos y se postr\u00f3 ante \u00e9l para pedirle algo. 21 \u00e9l le pregunt\u00f3: \u00bfQu\u00e9 es lo que quieres? Ella le dice: Di que estos dos hijos m\u00edos se sienten en tu reino el uno a tu derecha y el otro a tu izquierda. 22 Pero Jes\u00fas contest\u00f3: No sab\u00e9is lo que ped\u00eds. \u00bfSois capaces de beber el c\u00e1liz que yo tengo que beber? Ellos le responden: S\u00ed que lo somos. 23 \u00e9l les replica: Cierto; beber\u00e9is mi c\u00e1liz. Pero el sentarse a mi derecha y a mi izquierda no es cosa m\u00eda el concederlo; eso es para aquellos a quienes se lo ha reservado mi Padre. <\/p>\n<p>Tres veces anuncia Jes\u00fas su pasi\u00f3n, y tres veces no es comprendido. Al primer anuncio sigue la en\u00e9rgica objeci\u00f3n de Pedro, que Jes\u00fas rechaza tan bruscamente (16,22s). En san Marcos al segundo anuncio sigui\u00f3 el vergonzoso di\u00e1logo de los disc\u00edpulos entre s\u00ed sobre qui\u00e9n es el mayor, y la ense\u00f1anza de Jes\u00fas (Mar 9:33-35). San Mateo ha aflojado un poco esta conexi\u00f3n intercalando el di\u00e1logo sobre la contribuci\u00f3n del templo (Mar 17:24-27). El tercer anuncio es contestado con la petici\u00f3n de los hijos de Zebedeo. \u00a1Qu\u00e9 mala inteligencia! Jes\u00fas piensa en el oprobio, ellos piensan en su honor. \u00e9l va al encuentro del madero de la cruz, ellos esperan ocupar los sitios del trono de la gloria. No han entendido nada ni entender\u00e1n nada hasta que se les aparezca Jes\u00fas resucitado. Ellos piensan desde abajo, Jes\u00fas desde arriba. Lo que para ellos es objetivo de su ambici\u00f3n, para Jes\u00fas es recompensa libremente otorgada a la obediencia: estar sentado en el trono. El camino hacia la gloria va por el valle sombr\u00edo de la humillaci\u00f3n. No sab\u00e9is lo que ped\u00eds. Antes se tiene que vaciar el c\u00e1liz. Jes\u00fas est\u00e1 a punto de beberlo. Pedir\u00e1 angustiado que pase de \u00e9l \u00abeste c\u00e1liz\u00bb (Mar 26:29). Tan dif\u00edcil le resulta coger la copa. Pero los dos hermanos dicen con audacia: Podemos beberlo. Quiz\u00e1s con la ufan\u00eda con que habl\u00f3 Pedro en el lago: M\u00e1ndame ir a ti sobre el agua (Mar 14:28). Pero quiz\u00e1s tambi\u00e9n porque no saben lo que contiene este c\u00e1liz: la bebida preparada por la ira de Dios. Ni siquiera quien se identific\u00f3 con Jes\u00fas en la muerte, tiene derecho a determinados sitios en la gloria. \u00e9stos s\u00f3lo los concede el Padre. \u00e9l est\u00e1 de un modo soberano por encima de todo, por encima de la marcha hacia Jerusal\u00e9n y de los acontecimientos que all\u00ed tendr\u00e1n lugar, tambi\u00e9n est\u00e1 por encima del orden del tiempo en el mundo nuevo. Jes\u00fas sabe que entrar\u00e1 en la gloria. Lo sabe con la misma seguridad con que predice su resurrecci\u00f3n (Mar 20:19). As\u00ed como ser\u00e1 resucitado por el Padre, as\u00ed tambi\u00e9n ser\u00e1 entronizado por \u00e9l como Se\u00f1or y juez. Eso tambi\u00e9n puede aplicarse a los suyos, especialmente a los doce, a quienes ya se les ha prometido que se sentar\u00e1n con \u00e9l en su trono y juzgar\u00e1n a las doce tribus de Israel (Mar 19:28). El Padre est\u00e1 por encima de todo. En la humillaci\u00f3n y en el ensalzamiento, s\u00f3lo su voluntad prevalece. <\/p>\n<p>b) El precepto de servir (Mt\/20\/24-28). <\/p>\n<p>24 Cuando lo oyeron los otros diez, se indignaron contra los dos hermanos. 25 Pero Jes\u00fas los llam\u00f3 junto a s\u00ed y les dijo: Ya sab\u00e9is que los jefes de las naciones las rigen con despotismo, y que los grandes abusan de su autoridad sobre ellas. 26 Pero no ha de ser as\u00ed entre vosotros; al contrario, el que quiera entre vosotros ser grande, sea vuestro servidor, 27 y el que quiera entre vosotros ser primero, sea vuestro esclavo. <\/p>\n<p>Los otros diez ap\u00f3stoles se enojan. Tienen la petici\u00f3n por temeraria. \u00bfAcaso ya hab\u00edan \u00abentendido\u00bb? \u00bfO es que consideran la manera de proceder de los dos como competencia y todav\u00eda no se ha extinguido la controversia entre ellos sobre qui\u00e9n es el mayor (Mar 9:33 s)? El Maestro a\u00f1ade una instrucci\u00f3n, que constituye una de las mayores ense\u00f1anzas que le debemos. Se descubre la ley fundamental de los disc\u00edpulos, la nueva manera de pensar de los creyentes, la nueva ordenaci\u00f3n del pueblo de Dios, que es la Iglesia. Se evoca un impresionante contraste: a un lado, la imagen m\u00e1s contundente de la corrompida autoridad humana; a otro, la imagen del esclavo servidor. Se ejerce la autoridad humana mediante la opresi\u00f3n, el poder del dominador se lleva a cabo por la impotencia de los dominados. Cuanto m\u00e1s grande es la privaci\u00f3n de poder de los s\u00fabditos, tanto m\u00e1s ilimitado es el ejercicio de la autoridad del dominador. \u00a1Cu\u00e1ntos ejemplos en la historia! Aqu\u00ed se dice con energ\u00eda: Pero no ha de ser as\u00ed entre vosotros. Lo contrario es lo que aqu\u00ed vale. El que quiere ser poderoso debe despojarse del poder, el que quiere ser grande debe hacerse peque\u00f1o, el que quiere pasar por primero debe hacerse el \u00faltimo. El nuevo esp\u00edritu es el esp\u00edritu de servicio. La nueva ley es la ley de la entrega a los dem\u00e1s. La verdadera grandeza es la peque\u00f1ez. El verdadero dominio consiste en servir. Todo eso parece parad\u00f3jico y lo es, en efecto. El hombre natural se rebela contra esta concepci\u00f3n, y con ello muestra que todav\u00eda no se ha encontrado a s\u00ed mismo ni a su vocaci\u00f3n humana. Porque el que pierde su vida, la encontrar\u00e1 (Mar 16:25). El disc\u00edpulo se encuentra al desasirse de s\u00ed mismo. Se libera de s\u00ed esclaviz\u00e1ndose al servicio del pr\u00f3jimo (cf. Gal 6:13). <\/p>\n<p>28 De la misma manera que el Hijo del hombre no vino a ser servido, sino a servir y a dar la vida en rescate de muchos. <\/p>\n<p>Las palabras del Maestro a los disc\u00edpulos podr\u00edan resultar vac\u00edas e ineficaces, si para ellas no hubiera un ejemplo vivido de un modo convincente. Se podr\u00edan tener estas palabras por deliberadas exageraciones, destinadas s\u00f3lo a sacudir los \u00e1nimos, si no se hubiesen cumplido al pie de la letra. La doctrina no exige un ideal inasequible, sino que puede ser comprobado en la vida de un hombre. El mismo Jes\u00fas es quien vive seg\u00fan esta ley. Vive como prototipo y modelo de la Iglesia. No ha venido para ser se\u00f1or, sino siervo. Su misi\u00f3n est\u00e1 dirigida a servir. La voluntad que gobierna en \u00e9l y por la que \u00e9l \u00abvino\u00bb es una voluntad pronta para el servicio. La vocaci\u00f3n de Jes\u00fas es servir. En el cen\u00e1culo \u00e9l, que es el Se\u00f1or y Maestro, prestar\u00e1 el servicio del esclavo y lavar\u00e1 los pies a los doce (\/Jn\/13\/01-15). El primero pasa a ser el \u00faltimo, el Se\u00f1or de todos viene a ser el servidor de todos. \u00abPorque ejemplo os he dado, para que, como yo he hecho con vosotros, tambi\u00e9n vosotros lo hag\u00e1is. De verdad os lo aseguro: el esclavo no es mayor que su se\u00f1or, ni el enviado mayor que el que lo env\u00eda. Si entend\u00e9is esto, dichosos ser\u00e9is practic\u00e1ndolo\u00bb (Jua 13:15-17). Este servicio llega hasta la \u00faltima posibilidad, a saber, la muerte. De estas palabras se deduce con claridad lo que propiamente animaba a Jes\u00fas: no lo impulsaba por el camino del G\u00f3lgota una necesidad ciega, aceptada por pura obediencia; era la necesidad del amor que ha salido del Padre y ha entrado en el Hijo. El Hijo tambi\u00e9n recorre el camino por propia decisi\u00f3n, porque ama como ama el Padre. No se le despoja de la propia vida por la fuerza, sino que \u00e9l la da como don de amor. El Hijo del hombre vino a dar su vida&#8230; Ning\u00fan hombre tiene posibilidad de pagar como rescate algo que tenga el mismo valor que su propia vida, la cual, cuando se ha perdido no puede volver a compararse; sino que sigue en la muerte. Cuando esto tiene lugar en forma definitiva, es decir, cuando est\u00e1 corrompido por la culpa y el ego\u00edsmo, no podr\u00e1 conseguir la aut\u00e9ntica vida eterna (cf. 16, 26). Necesita que otro pague el rescate. \u00e9ste otro es el \u00fanico que puede hacerlo, el Hijo del hombre. El amor le impulsa al servicio, y el servicio le impele hasta la entrega de la vida, pero la entrega de la vida como rescate para los dem\u00e1s. <\/p>\n<p>El Nuevo Testamento, ofrece diferentes im\u00e1genes que ilustran la obra de Cristo. En \u00e9l encontramos la expresi\u00f3n de desatar o soltar, que se aplicaba a la redenci\u00f3n de un esclavo o de una persona privada de libertad. Se compraba la libertad por una suma determinada, el rescate. Aqu\u00ed se paga el precio de una vida, y con \u00e9l se compra la inmunidad de la muerte. En el texto se dice: en rescate de muchos. Con estas palabras se contrapone el \u00fanico a los otros muchos. Sabemos que estos muchos son todos, porque nadie puede procurarse el precio del rescate para su vida malograda. Pero a esta acci\u00f3n sustituta, desinteresada, de Jes\u00fas corresponde abundante fruto. Lo que ocurri\u00f3 en los sentimientos por el amor a todos, tambi\u00e9n en el efecto redunda en provecho de todos. As\u00ed se expresa el libro de Isa\u00edas hablando del \u00absiervo de Yahveh\u00bb. Con esta figura, el mismo Jes\u00fas y la Iglesia posterior a \u00e9l conocen que existe un trueque misterioso entre la acci\u00f3n del \u00fanico y su eficacia para muchos. Una magn\u00edfica herencia y un rico bot\u00edn son el fruto de la entrega de la vida: \u00abPor tanto, le dar\u00e9 como porci\u00f3n suya una gran muchedumbre, y recibir\u00e1 innumerables gentes por bot\u00edn; pues que ha entregado su vida a la muerte, y ha sido confundido con los facinerosos, y ha tomado sobre s\u00ed los pecados de todos, y ha rogado por los transgresores\u00bb (Isa 53:12). El ap\u00f3stol san Pablo dirige una mirada a la figura de Ad\u00e1n, m\u00e1s lejana a\u00fan que la del siervo de Yahveh. Desde Ad\u00e1n se le presenta en forma nueva la acci\u00f3n de Cristo, en la que reconoce la contrapartida de la acci\u00f3n de Ad\u00e1n: \u00abAs\u00ed pues, como por la falta de uno solo recay\u00f3 sobre todos los hombres la condenaci\u00f3n, as\u00ed tambi\u00e9n por la acci\u00f3n justa de uno solo recae sobre todos los hombres la justificaci\u00f3n que da vida. Pues, al igual que por la desobediencia de un solo hombre la humanidad qued\u00f3 constituida pecadora, as\u00ed tambi\u00e9n por la obediencia de uno solo la humanidad quedar\u00e1 constituida justa\u00bb (Rom 5:18 s). Si el disc\u00edpulo tiene esta figura ante los ojos, ya no tendr\u00e1 la ley fundamental del cristiano por exageraci\u00f3n ret\u00f3rica, sino por regla de su propia vida. Se propone al disc\u00edpulo el modelo de su Se\u00f1or, al lado del cual tienen que palidecer todos los dem\u00e1s modelos e ideales. Lo que decimos del disc\u00edpulo vale tambi\u00e9n de la Iglesia, que debe presentarse al mundo como un don del amor. <\/p>\n<p>7. CURACI\u00d3N DE DOS CIEGOS (Mt\/20\/29-34). <\/p>\n<p>29 Al salir ellos de Jeric\u00f3, lo sigui\u00f3 mucha gente. 30 Y en esto, dos ciegos que estaban sentados junto al camino, cuando oyeron que pasaba Jes\u00fas, se pusieron a gritar: \u00a1Se\u00f1or! \u00a1Hijo de David! \u00a1Ten compasi\u00f3n de nosotros! 31 El pueblo los reprendi\u00f3 para que callaran; pero ellos gritaban m\u00e1s fuerte: \u00a1Se\u00f1or! Hijo de David! \u00a1Ten compasi\u00f3n de nosotros! 32 Jes\u00fas se detuvo, los mand\u00f3 llamar y les dijo: \u00bfQu\u00e9 quer\u00e9is que os haga? 33 Ellos le contestan: \u00a1Se\u00f1or, que se nos abran los ojos! 34 Jes\u00fas, movido a compasi\u00f3n, les toc\u00f3 los ojos, y al momento recobraron la vista y lo siguieron. <\/p>\n<p>Jeric\u00f3 est\u00e1 en el fondo del valle del Jord\u00e1n. Es una de las ciudades m\u00e1s antiguas de Palestina, que durante la conquista de la tierra prometida cay\u00f3 en manos de Josu\u00e9 (Jos 2:1 ss; Jos 6:7). \u00a1Cu\u00e1n distintas las circunstancias del paso del Maestro con su peque\u00f1a y pac\u00edfica comitiva! A partir de Jeric\u00f3 se sube por una cuesta a trav\u00e9s de montes agrestes, escarpados y sin \u00e1rboles hacia Jerusal\u00e9n. Se deja la depresi\u00f3n del Jord\u00e1n (Jos 19:1) y la primera ciudad que se encuentra es Jerusal\u00e9n, construida en lo alto, en la que Jes\u00fas entrar\u00e1 triunfalmente (Jos 21:1). <\/p>\n<p>Este milagro de Jeric\u00f3 parece que se haya grabado profundamente en la tradici\u00f3n. San Marcos incluso puede transmitir un nombre: Bartimeo, es decir el hijo de Timeo (Mar 10:46) (*). La gente ordenaron a los dos ciegos que guardaran silencio para no molestar al Maestro ni llamar la atenci\u00f3n. Los dos ciegos no hacen caso del mandato, sino que gritan todav\u00eda con mayor fuerza. Aumenta la indignaci\u00f3n. De repente cambia la escena, ya que Jes\u00fas se detiene y los manda llamar. Primero la indignaci\u00f3n concentrada de la multitud, ahora la benevolencia de uno solo. Ahora no hay nada m\u00e1s importante que ayudarlos, ni la prisa del camino, ni la consideraci\u00f3n a la gente, ni el formalismo con los hombres torpes. Su fe en el Hijo de David, el Mes\u00edas, les ha hecho pedir misericordia sin cansarse. Esta fe es recompensada. Jes\u00fas les toca ligeramente los ojos, y recobran su vista. Gozando de la facultad de ver se unen a la comitiva y siguen a Jes\u00fas. Siendo ciegos entendieron, porque reconocieron en Jes\u00fas al hijo de David. Gozando de la facultad de ver le siguen en el camino hacia Jerusal\u00e9n. Ahora no solamente ven al Mes\u00edas de Israel con la luz de sus ojos recuperada, sino que se ponen a seguir al Maestro, que es lo mismo que seguir la cruz. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.. <\/p>\n<p>* San Mateo informa de la curaci\u00f3n de dos ciegos, en san Marcos s\u00f3lo se habla de uno. En la precedente curaci\u00f3n de ciegos (Mar 9:27-31) tambi\u00e9n eran dos los ciegos. Puesto que en la curaci\u00f3n de endemoniados de G\u00e1dara tambi\u00e9n eran dos los posesos, se tiene que suponer que san Mateo cada vez lo ha delineado as\u00ed conscientemente, sin duda a causa de la regla del Antiguo Testamento seg\u00fan la cual un estado de cosas s\u00f3lo puede ser corroborado legalmente por la declaraci\u00f3n de dos testigos (Deu 19:15). <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 reino de los cielos<\/b><\/i>. Ver nota a <span class='bible'>Mat 3:2<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Mat 21:28<\/span>; <span class='bible'>Mat 21:33<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La par\u00e1bola de los sueldos inesperados.  Siguiendo una discusi\u00f3n acerca de las recompensas, y enmarcado por dos declaraciones de que \u201cmuchos primeros ser\u00e1n \u00faltimos, y muchos \u00faltimos ser\u00e1n primeros\u201d (19:30; 20:16), esta par\u00e1bola subraya los valores parad\u00f3jicos del reino de los cielos. En una sociedad donde no hab\u00eda asistencia social o sindicatos, donde el no tener trabajo significaba padecer hambre, lo que hizo el due\u00f1o del campo, que ocup\u00f3 trabajadores cuando el d\u00eda ya era avanzado, y no le har\u00edan falta, fue un acto de generosidad. Pero aun m\u00e1s extraordinario fue la escala de paga, que no ten\u00eda sentido econ\u00f3mico, y l\u00f3gicamente provoc\u00f3 murmullo entre aquellos que se sintieron tratados injustamente. Por supuesto, no era injusto. A nadie se le pag\u00f3 de menos; s\u00f3lo algunos fueron tratados con generosidad \u201cirrazonable\u201d. As\u00ed es el reino de los cielos. La gracia de Dios no est\u00e1 limitada por nuestras ideas de justicia; sus dones sobrepasan mucho lo que podr\u00edamos merecer. Pero, como el hermano mayor de la par\u00e1bola del hijo pr\u00f3digo, se nos hace dif\u00edcil abandonar nuestra escala humana de valores (\u00a1especialmente cuando nos comparamos con otros!), y aceptar la grandeza del coraz\u00f3n de Dios hacia aquellos que nosotros consideramos inmerecedores. De esta manera la reeducaci\u00f3n de los disc\u00edpulos avanz\u00f3 a una etapa m\u00e1s, para abrazar el principio divino de que los primeros ser\u00e1n \u00faltimos y los \u00faltimos primeros.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>20.1ss Jes\u00fas clarific\u00f3 con amplitud las reglas de membres\u00eda del reino de los cielos: solo se ingresa en \u00e9l por la gracia de Dios. En esta par\u00e1bola, Dios es el due\u00f1o de la finca y los creyentes son los obreros. Esta par\u00e1bola estuvo dirigida a los que se sent\u00edan superiores por alcurnia o posici\u00f3n econ\u00f3mica, a los que se sent\u00edan superiores porque hab\u00edan invertido mucho tiempo con Cristo, y a los nuevos creyentes como reafirmaci\u00f3n de la gracia de Dios.20.15 Esta par\u00e1bola no tiene que ver con recompensas sino con la salvaci\u00f3n. Enfatiza la gracia, la generosidad de Dios. No debemos envidiar a los que se vuelven a Dios en los momentos finales de la vida porque al fin y al cabo nadie merece vida eterna. Mucha gente que no esperamos ver en el Reino puede estar all\u00ed. El ladr\u00f3n que se arrepinti\u00f3 mientras agonizaba (Luk 23:40-43) estar\u00e1 all\u00ed junto con la persona que crey\u00f3 y sirvi\u00f3 a Dios por muchos a\u00f1os. \u00bfSe siente usted resentido por la gracia que Dios manifiesta al aceptar a los despreciados, repudiados y pecadores que se han vuelto a Dios en busca de perd\u00f3n? \u00bfEst\u00e1 celoso de lo que Dios le ha dado a otra persona? En lugar de hacerlo, piense en los beneficios de la gracia de Dios que le alcanzaron a usted y est\u00e9 agradecido por lo que tiene.20.17-19 Jes\u00fas predijo su muerte y resurrecci\u00f3n por tercera vez (v\u00e9anse 16.11 y 17.22, 23 donde aparecen las otras dos veces). Pero los disc\u00edpulos no lo entendieron. Siguieron discutiendo acerca de la posici\u00f3n que ocupar\u00edan en el reino de Cristo (20.20-28).20.20 La madre de Santiago y Juan fue a Jes\u00fas y \u00abpostr\u00e1ndose\u00bb le pidi\u00f3 un favor. Ador\u00f3 a Dios, pero su verdadero motivo era pedirle algo a El. Esto sucede muy a menudo en nuestras iglesias y en nuestras vidas. Jugamos juegos religiosos, esperando a cambio que Dios nos d\u00e9 algo. La verdadera adoraci\u00f3n, sin embargo, viene como consecuencia de lo que El es y ha hecho.20.20 La madre de Santiago y Juan le pidi\u00f3 a Jes\u00fas que diera a sus hijos un cargo especial en su Reino. Los padres naturalmente quieren ver a sus hijos subir de categor\u00eda, pero este deseo puede llevarlos a perder de vista la voluntad de Dios para sus hijos. Dios puede tener una ocupaci\u00f3n distinta para ellos, tal vez no tan fascinante pero igual en importancia. Los deseos de los padres de que sus hijos asciendan deben ser puestos en oraci\u00f3n para que Dios haga su voluntad en la vida de ellos.20.20 De acuerdo al 27.56, la madre de Santiago y Juan estuvo al pie de la cruz cuando Jes\u00fas fue crucificado. Algunos han sugerido que era hermana de Mar\u00eda, la madre de Jes\u00fas. Quiz\u00e1s por ese parentesco ella no tuvo pena en interceder a favor de sus hijos.20.22 Santiago, Juan y su madre fallaron en la interpretaci\u00f3n de la ense\u00f1anza previa de Jes\u00fas relacionada con las recompensas (19.16-30) y la vida eterna (20.1-16). Se equivocaron en su comprensi\u00f3n del sufrimiento que enfrentar\u00edan antes de vivir en gloria en el Reino de Dios. El vaso terrible era el sufrimiento y la crucifixi\u00f3n que Cristo enfrentar\u00eda. Tanto Santiago como Juan har\u00edan frente a grandes sufrimientos. Santiago morir\u00eda por su fe y Juan ser\u00eda desterrado.20.23 Jes\u00fas estaba afirmando que estaba bajo la autoridad del Padre, el que toma las decisiones en cuanto al liderazgo en el cielo. Dichas recompensas no se otorgan como favor. Son para quienes mantienen su entrega a Jes\u00fas a pesar de las severas pruebas que les toque enfrentar.20.24 Los otros disc\u00edpulos estaban molestos porque Santiago y Juan trataban de acaparar los puestos de privilegio. Todos los disc\u00edpulos quer\u00edan ser el m\u00e1s importante (18.1), pero Jes\u00fas les ense\u00f1\u00f3 que la persona m\u00e1s importante en el Reino de Dios es el servidor de todos. La autoridad se delega no para que seamos m\u00e1s importantes, ambiciosos o respetados, sino para ser \u00fatiles en el servicio a Dios y su creaci\u00f3n.20.27 Jes\u00fas describi\u00f3 el liderazgo desde una nueva perspectiva. En lugar de aprovecharnos de la gente, debemos servirla. El prop\u00f3sito de Jes\u00fas en su vida fue servir y morir por los dem\u00e1s. Un verdadero l\u00edder posee un coraz\u00f3n de siervo. Aprecia el valor de los dem\u00e1s y toma en cuenta que no est\u00e1 cumpliendo una tarea superior. Si ve que hay que hacer algo, no espere que se lo pidan. Tome la iniciativa y h\u00e1galo como lo har\u00eda un siervo fiel.20.28 Un rescate era el precio que se pagaba para librar a un esclavo. Jes\u00fas dijo con frecuencia a sus disc\u00edpulos que deb\u00eda morir y aqu\u00ed les dice por qu\u00e9: para redimirnos de la esclavitud del pecado y de la muerte. Los disc\u00edpulos pensaban que vivo podr\u00eda salvarlos. Pero Jes\u00fas manifest\u00f3 que s\u00f3lo su muerte podr\u00eda salvarlos a ellos y a todo el mundo.20.29-34 Mateo manifiesta que eran dos ciegos, mientras que Marcos y Lucas se refieren s\u00f3lo a uno. Probablemente se refer\u00edan al mismo acontecimiento pero Marcos y Lucas particularizaron a uno de ellos, el que hablaba.20.30 Los ciegos llamaron a Jes\u00fas \u00abHijo del rey David\u00bb porque los jud\u00edos sab\u00edan que el Mes\u00edas ser\u00eda un descendiente del rey David (v\u00e9anse Isa 9:6-7; Isa 11:1; Jer 23:5-6). Aquel pobre mendigo ciego pudo ver que Jes\u00fas era el tan esperado Mes\u00edas, mientras que los l\u00edderes religiosos que fueron testigos de los milagros de Jes\u00fas permanecieron ciegos a su identidad, no abrieron sus ojos a la verdad. Ver con los ojos no garantiza ver con el coraz\u00f3n.20.32, 33 A pesar de que Jes\u00fas estaba preocupado por los acontecimientos que se avecinaban en Jerusal\u00e9n, al detenerse a ayudar a aquellos ciegos puso en pr\u00e1ctica lo que hab\u00eda dicho a sus disc\u00edpulos acerca del servicio (20.28).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 893 Isa 5:1; Mat 21:33<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> es semejante.  Sobre el uso de las par\u00e1bolas por Jes\u00fas, v. coment. en 13:3 y 13.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\n1<strong> (1)<\/strong> <em> Porque <\/em> indica que la par\u00e1bola de los vs.1-16 es una explicaci\u00f3n de 19:30.<\/p>\n<\/p>\n<p>\n1<strong> (2)<\/strong> Alude a Cristo, quien es el due\u00f1o de casa.<\/p>\n<\/p>\n<p>\n1<strong> (3)<\/strong> Aqu\u00ed la ma\u00f1ana significa a las seis de la ma\u00f1ana, y denota la primera parte de la era de la iglesia, cuando Cristo vino para llamar a Sus disc\u00edpulos a que entraran en el reino.<\/p>\n<\/p>\n<p>\n1<strong> (4)<\/strong> Los obreros son los disc\u00edpulos.<\/p>\n<\/p>\n<p>\n1<strong> (5)<\/strong> La vi\u00f1a es el reino.<\/p>\n<\/p>\n<p>\n1<strong> (a)<\/strong> Mat_21:28 , Mat_21:33 <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p>120 (D) La par\u00e1bola de los trabajado\u00adres de la vi\u00f1a (20,1-16). Cf. la otra par\u00e1bola de la vi\u00f1a en 21,33-44. Esta par\u00e1bola est\u00e1 uni\u00adda con lo anterior por la abrazadera de 19,30 y 20,16; se trata, probablemente, de un midr\u00e1s que ilustra los temas de la recompensa de los disc\u00edpulos y el cambio de suerte de los prime\u00adros y \u00faltimos (v. 8). Pero una vez que el relato desarrolla su propio impulso, se transforma en una historia de la generosidad de Dios. 1. vi\u00f1a: S\u00edmbolo de Israel (cf. Is 5; Jr 2,10). 2. de\u00adnario: Era el jornal normal de un d\u00eda. 3. El je\u00adfe contrata a las seis, las nueve y las doce de la ma\u00f1ana, y a las tres y las cinco de la tarde. En el Pr\u00f3ximo Oriente es habitual que quienes buscan trabajo vayan a los cruces de caminos o a los mercados. 4. lo que sea justo: El jornal es justo pero no se especifica la cantidad. 6. la hora und\u00e9cima: Una hora antes de ponerse el sol, cuando acababa el trabajo. 7. nadie nos ha contratado: Quieren trabajar, pero sufren la maldici\u00f3n del desempleo; su ociosidad no es holgazaner\u00eda. El trabajo es considerado m\u00e1s honorable que no hacer nada. 8. empezando por los \u00faltimos: Esta frase convierte la par\u00e1bo\u00adla en un midr\u00e1s de 19,30. 10. pensaron: Los trabajadores tempraneros son v\u00edctimas del cambio de sus expectativas; de aqu\u00ed su des\u00adcontento. 11. murmuraban: cf. Ex 16,3-8. 12. igual que a nosotros: El jornal es el mismo, pe\u00adro no es, ciertamente, igualitario, porque el je\u00adfe es m\u00e1s generoso con los que llegaron en \u00fal\u00adtimo lugar. \u00bfValor\u00f3 especialmente su deseo de trabajar? Cf. 21,31. 13. no te hago ninguna in\u00adjusticia: El due\u00f1o no hace nada injusto. 14. to\u00adma lo tuyo: Refleja la definici\u00f3n cl\u00e1sica de jus\u00adticia, que consiste en dar a cada uno lo suyo. 15. generosidad: El reverso de suertes se atri\u00adbuye a la generosidad y bondad de Dios, a su amor por el m\u00e1s necesitado, no a un esp\u00edritu de venganza. 16. Cf. 19,30, donde aparece el dicho al rev\u00e9s, formando un quiasmo.<\/p>\n<p>121 (E) Tercera predicci\u00f3n de la pa\u00adsi\u00f3n (20,17-19). Cf. Mc 10,32-34; Lc 18,31-34. 17. aparte: Mateo omite el temor y asombro de los disc\u00edpulos. 18. ser\u00e1 entregado: Esta predic\u00adci\u00f3n es m\u00e1s expl\u00edcita que la segunda en 17,22-23. Los agentes responsables son los dirigen\u00adtes jud\u00edos; cf. comentario sobre 16,21. 19. los gentiles: Los dirigentes colaboran con los ro\u00admanos, a quienes se ve como opresores ex\u00adtranjeros. crucificado: Mateo precisa la forma de muerte, pero omite los humillantes escupi\u00adtajos (mencionados en Mc 10,34; cf. Mt 26,67; 27,30).<\/p>\n<p>122 (F) La petici\u00f3n de los hijos de Ze\u00adbedeo (20,20-28). Cf. Mc 10,35-45. Esta per\u00ed\u00adcopa une el di\u00e1logo de los vv. 20-23 con una colecci\u00f3n de dichos (Lc 22,24-27), originaria\u00admente independiente, sobre los estilos cristia\u00adnos de gobierno. 20. la madre de los hijos de Zebedeo: Mateo coloca la petici\u00f3n inicial en boca de una mujer (27,56) para excusar a los disc\u00edpulos, pero va incluso m\u00e1s all\u00e1 de esto, pues no menciona sus nombres, Santiago y Juan, en este vers\u00edculo ni tampoco en el v. 24 (cf. 26,37; 27,56). As\u00ed, protege el honor de un h\u00e9roe de los judeocristianos, Santiago. El au\u00adtor se inspir\u00f3 en 1 Re 4,11-31, incluyendo el acto de homenaje. 21. sentarse: No en el ban\u00adquete mesi\u00e1nico, sino en el juicio final, como corregentes (19,28). 22. la copa: La copa es s\u00edmbolo del sufrimiento (Is 51,17.22; Jr 25,15.17.28; 49,12; Lam 4,21; Sal 75,8; cf. Mt 26,39, Getseman\u00ed). Mateo omite la referencia marcana al bautismo por considerar que po\u00addr\u00eda inducir a la confusi\u00f3n. 23. para quienes ha sido preparado: Jes\u00fas no reprende a los hi\u00adjos. Les asegura que compartir\u00e1n su destino (quiz\u00e1 una alusi\u00f3n al martirio; cf. Hch 12,2) y que el glorioso futuro ya ha sido preparado por Dios. 24. los diez: La ambici\u00f3n no es ex\u00adclusiva de los dos. 25. los jefes de las naciones: Los modelos pol\u00edticos seculares no son ade\u00adcuados para el reino. 26-27. Jes\u00fas presenta otros dos modelos de autoridad, el del servicio gratuito y el de la esclavitud voluntaria; este segundo es m\u00e1s radical que el primero, pero ambos son pertinentes. Estas lecciones se fun\u00addamentan en su propio ejemplo. 28. no a ser servido, sino a servir: El mismo Jes\u00fas es el mo\u00addelo del servicio humilde a la comunidad co\u00admo estilo de gobierno, en contraste con los que ans\u00edan el poder y el dominio, dar su vida en rescate por muchos: Aunque est\u00e1 bien sol\u00addada en su actual contexto, esta reflexi\u00f3n, al\u00adtamente condensada, sobre el significado de la muerte de Jes\u00fas, puede haber tenido una his\u00adtoria independiente (no se encuentra en el pa\u00adralelo lucano). Refleja la teolog\u00eda del martirio de 1 Mac 2,50; 6,44, como tambi\u00e9n la del su\u00adfrimiento vicario del Siervo de Yahv\u00e9 (Is 53,10-12) . Lytron, \u00abrescate\u00bb, es una palabra rara que se utilizaba, a menudo, para referirse al dine\u00adro con que se manumit\u00edan los esclavos, pero tambi\u00e9n con el que se pagaba el rescate; cf. 1 Tim 2,5-6. (Cf. S. L\u00e9gasse, NTS 20 [1973-74] 161-77; J. Roloff, NTS 19 [1972-73] 38-64; W. J. Moulder, NTS 24 [1977-78] 120-27.)<\/p>\n<p>123 (G) La curaci\u00f3n de los dos ciegos (20,29-34). Cf. Mc 10,46-52; Lc 18,35-43; Mt 9,27-31. Mateo abrevia el relato marcano y du\u00adplica el n\u00famero de ciegos, tal vez para evitar la impresi\u00f3n de que se trataba de un asunto me\u00adramente privado, pues se necesitan por lo me\u00adnos dos individuos para que exista una rela\u00adci\u00f3n social. 29. Jeric\u00f3: Se encontraba a s\u00f3lo 25 km de Jerusal\u00e9n (- Geograf\u00eda b\u00edblica, 73:66). 30. Se\u00f1or, ten compasi\u00f3n: Tres veces (aqu\u00ed [cf. aparato cr\u00edtico], w. 31.33) se dirigen los ciegos a Jes\u00fas como Se\u00f1or; no as\u00ed en Marcos, que usa el arcaico rabhouni, que significaba casi lo mismo, \u00abmaestro\u00bb, en el sentido de \u00abse\u00f1or\u00bb. Esta forma entr\u00f3 r\u00e1pidamente en el uso lit\u00far\u00adgico. Hijo de David: cf. comentario sobre 9,27. 32. \u00bfqu\u00e9 quer\u00e9is?: Jes\u00fas pregunta humilde\u00admente (cf. vv. 24-28 supra), aunque la respues\u00adta fuese obvia. 33. que se abran nuestros ojos: Junto al significado literal, la petici\u00f3n sugiere el deseo que ten\u00edan muchos disc\u00edpulos poten\u00adciales de comprender el don de la fe. 34. toc\u00f3: Mateo a\u00f1ade la nota sobre la compasi\u00f3n y el toque sanador de Jes\u00fas, eliminando las pala\u00adbras sobre la fe que salva. El resultado de la curaci\u00f3n es el discipulado cuyo destino ser\u00e1 la cruz (cf. V. K. Robbins, JBL 92 [1973] 224-43; E. S. Johnson, CBQ 40 [1978] 191-204; R. A. Culpepper, JBL 101 [1982] 131-32).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La clave para la correcta explicaci\u00f3n de esta par\u00e1bola se encuentra en el pasaje con que concluye el cap\u00edtulo anterior. Pedro hab\u00eda preguntado \u00e1 nuestro Se\u00f1or  qu\u00e9 recompensa obtendr\u00edan \u00e9l y sus colegas, puesto que lo hab\u00edan abandonado todo para seguirle, y nuestro Se\u00f1or replic\u00f3 haciendo dos promesas: una \u00e1 Pedro  y sus colegas en particular y otra en general \u00e1 todos los que sufriesen p\u00e9rdidas por amor suyo.<br \/>\nAhora bien, es preciso tener presente que Pedro era Jud\u00edo; y que como \u00e1 la mayor parte de los de su raza, le eran tal vez desconocidos los designios de Dios  respecto de la salvaci\u00f3n de los gentiles. Actos 10:28. A esto, se agrega que la fe de Pedro y los otros ap\u00f3stoles era d\u00e9bil, y sus conocimientos escasos. A causa  de esto muy probable es que exageraran la importancia de los sacrificios que hab\u00edan hecho por Jes\u00fas, y que, envanecidos de sus obras, se creyeran justos.<br \/>\nNuestro Se\u00f1or lo sab\u00eda bien, y por eso pronunci\u00f3 la par\u00e1bola para provecho de Pedro y de sus compa\u00f1eros.<br \/>\nSe nos ense\u00f1a por una parte, que al llamar hacia s\u00ed las naciones, Dios ejerce su gracia sin condici\u00f3n alguna, y de acuerdo con su soberan\u00eda y libertad absolutas.<br \/>\nEsta verdad se manifiesta en la historia del mundo. Los Israelitas fueron escogidos como el pueblo de Dios desde tiempos muy remotos. M\u00e1s tarde el  Evangelio fue anunciado \u00e1 los gentiles por los ap\u00f3stoles. En muchas naciones se difunde hoy la palabra por los misioneros, mientras que \u00e1 otras no ha  penetrado a\u00fan esa luz divina. Y \u00bfpor qu\u00e9 sucede as\u00ed? No podemos decirlo. Solo sabemos que Dios se complace en dominar el orgullo de las iglesias y en  privarlas de todo motivo de vanagloria. Los gentiles que se conviertan \u00e1 la hora und\u00e9cima podr\u00e1n estar tan ciertos de heredar la gloria como los Jud\u00edos, y de  sentarse con Abrah\u00e1n, Isaac y Jacob en el reino de los cielos; en tanto que muchos de los descendientes de estos ser\u00e1n desechados para siempre. \u00abLos  postreros ser\u00e1n primeros..<br \/>\nNos ense\u00f1a por otra parte, que en la salvaci\u00f3n de cada hombre, as\u00ed como en el llamamiento de las naciones, Dios obra de acuerdo con su soberana voluntad, y  no tiene que dar raz\u00f3n de sus actos. V\u00e9ase Rom 9:15.<br \/>\nEjemplos de esta verdad se nos presentan \u00e1 cada paso en los sucesos de la iglesia cristiana. A unos como \u00e1 Timoteo, se les inspira fe y se les mueve \u00e1  arrepentimiento en sus primeros a\u00f1os. \u00c1 otros se les llama \u00e1 la hora und\u00e9cima, como sucedi\u00f3 con el ladr\u00f3n de la cruz, quien un d\u00eda fue pecador tenaz y al  siguiente fue recibido en el para\u00edso. Y sin embargo, de lo que en los Evangelios se nos ense\u00f1a, se sigue que Timoteo y el ladr\u00f3n recibieron igual perd\u00f3n.<br \/>\nExtra\u00f1a, sin duda, les parecer\u00e1 esta doctrina \u00e1 los cristianos que carecen de luces y de experiencia; por cuanto est\u00e1 en pugna con el orgullo que es inherente \u00e1  la naturaleza humana, y no deja lugar para que campeen la jactancia y la vanagloria. Mas para rechazarla seria preciso rechazar toda la Biblia. El que profese  hoy fe en Jesucristo se salva con tanta certeza como el que la haya venido profesando por cincuenta a\u00f1os. En el d\u00eda del juicio Timoteo tendr\u00e1 \u00e1 su favor la  misma justicia que el ladr\u00f3n penitente. Ambos ser\u00e1n salvados por la gracia de Dios solamente: ambos deber\u00e1n su redenci\u00f3n \u00e1 Jesucristo.<br \/>\nAntes de terminar el examen de la par\u00e1bola de los peones de la vi\u00f1a ser\u00e1 bueno hacer una \u00f3 dos advertencias.<br \/>\nNo se vaya \u00e1 inferir que todos los redimidos recibir\u00e1n el mismo grado de gloria. Tal inferencia estar\u00eda en contradicci\u00f3n con textos claros de la Escritura. Sea  entre otros el siguiente: \u00bb Cada uno recibir\u00e1 su propio galard\u00f3n conforme \u00e1 su labor.\u00bb 1Co 3:8.<br \/>\nTampoco se vaya \u00e1 suponer que se puede con seguridad diferir el arrepentimiento hasta la \u00faltima hora. Semejante  suposici\u00f3n ser\u00eda pernicios\u00edsima. Cuanto m\u00e1s tiempo reh\u00fasen los hombres obedecer la voz del Crucificado, tanto m\u00e1s  improbable se hace su salvaci\u00f3n. \u00abHe aqu\u00ed, ahora el tiempo acepto; he aqu\u00ed, ahora el da de la salud.\u00bb 2 Cor 6.2.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>obreros&#8230;<\/b><\/i> \u2192 \u00a7<span class=\"dct\">170<\/span> (N\u00famero 5).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>R728 Al comienzo de la par\u00e1bola, \u1f45\u03c3\u03c4\u03b9\u03c2 significa: ahora el, o ahora que un.<\/p>\n<p> R809 El infinitivo en voz media \u03bc\u03b9\u03c3\u03b8\u03ce\u03c3\u03b1\u03c3\u03b8\u03b1\u03b9 significa: alquilar a sueldo (contratar). <\/p>\n<p> M82 En \u1f05\u03bc\u03b1 \u03c0\u03c1\u03c9\u0390, \u1f05\u03bc\u03b1 pr\u00e1cticamente equivale a una preposici\u00f3n y \u03c0\u03c1\u03c9\u0390 a un sustantivo, y juntos significan: al amanecer. <\/p>\n<p> H433 \u1f08\u03bd\u03b8\u03c1\u03ce\u03c0\u1ff3 se usa como equivalente de \u03c4\u03b9\u03bd\u03b9 con un sentido indefinido: un padre de familia (comp. Mat 13:28). <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Lit., <i>un hombre, due\u00f1o de casa<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Declara el Se\u00f1or por medio de una par\u00e1bola lo que dijo en el \u00faltimo vers\u00edculo del cap\u00edtulo precedente. Llegando cerca de Jerusal\u00e9n explica a sus disc\u00edpulos las circunstancias de su muerte y de su resurrecci\u00f3n. A la pretensi\u00f3n de la madre de los hijos del Zebedeo responde con admirable doctrina, ense\u00f1\u00e1ndoles a humillarse, y a que antes bien sirvan que pretendan ser servidos. Cura a dos ciegos junto a Jeric\u00f3.<\/p>\n<p>1 a. El Griego: hom\u00f3ia g\u00e1r estin, porque semejante es. La conjunci\u00f3n g\u00e1r, que se encuentra en el texto Griego, da a entender que esta par\u00e1bola es una exposici\u00f3n de la sentencia que se halla en el \u00faltimo vers\u00edculo del cap\u00edtulo precedente.<\/p>\n<p>b. MS. \u00c1 logar.<\/p>\n<p>2 c. MS. Fecha su avenencia.<\/p>\n<p>d. Que val\u00eda una dracma, y era la octava parte de una onza.<\/p>\n<p>3 e. Los jud\u00edos divid\u00edan el d\u00eda natural en ocho partes, de las cuales aplicaban cuatro al d\u00eda, y otras cuatro a la noche. Las de la noche se llamaban vigilias, y las del d\u00eda horas. La hora de prima comenzaba al salir del sol, y continuaba hasta las nueve de la ma\u00f1ana. La de tercia, desde las nueve hasta el mediod\u00eda. La de sexta, desde el mediod\u00eda hasta las tres de la tarde; y la de nona, desde las tres de la tarde hasta ponerse el sol. Del mismo modo la primera vigilia de la noche comenzaba al ponerse el sol, y se conclu\u00eda a las nueve de la noche. La segunda era desde las nueve hasta la media noche. La tercera, desde la media noche hasta las tres de la ma\u00f1ana, y la cuarta desde las tres de la ma\u00f1ana hasta que sal\u00eda el sol. Estas horas y vigilias eran desiguales, si no es en el tiempo de los equinoccios. Algunas veces se contaban las horas intermedias, como en este cap\u00edtulo, v. 6, en donde se hace menci\u00f3n de la hora und\u00e9cima. La comparaci\u00f3n que se hace aqu\u00ed de dichas horas desiguales con las nuestras iguales y astron\u00f3micas, se debe entender de las equinocciales. Por esto la primera hora desigual en el solsticio del est\u00edo no comenzaba a las seis, sino a las cuatro y media, que es cuando sale el sol. La del solsticio del invierno no daba principio hasta las siete y media; y lo mismo se ha de calcular respectivamente en las otras estaciones del a\u00f1o que restan, a proporci\u00f3n que crecen o menguan las noches y los d\u00edas: bien entendido, que al paso que menguaban las horas del d\u00eda, crec\u00edan las vigilias de la noche, y al contrario.<\/p>\n<p>f. MS. Estando de vagar.<\/p>\n<p>6 g. El Griego: arg\u00f3us, ociosos. Esta palabra no se halla en la Vulgata.<\/p>\n<p>7 h. El Griego: emisth\u00f3sato, nos ha llamado a que trabajemos, d\u00e1ndonos jornal.<\/p>\n<p>i. El Griego: k\u00e1i ho \u00e1n e d\u00edkaion l\u00e9mpsete, y tomar\u00e9is lo que fuere justo. Falta en la Vulgata.<\/p>\n<p>8 j. A puesta del sol.<\/p>\n<p>k. MS. Su loguer.<\/p>\n<p>12 l. MS. La lazeria, \u00e9 la calentura del dia.<\/p>\n<p>15 m. El Griego: en t\u00f3is em\u00f3is, en mis cosas. No se halla en la Vulgata.<\/p>\n<p>n. Esta es una frase hebrea. Suelen los hebreos decir: ojo bueno, por un coraz\u00f3n liberal y ben\u00e9fico; y ojo malo, por un coraz\u00f3n apocado y lleno de envidia; porque los ojos del envidioso son atormentados, cuando ven la felicidad de su pr\u00f3jimo.<\/p>\n<p>16 o. Daremos aqu\u00ed una breve exposici\u00f3n de esta par\u00e1bola, para que con facilidad se pueda entender. El Padre de familias es el Padre eterno, que desde el principio del mundo envi\u00f3 los obreros a que trabajasen en su vi\u00f1a, prometi\u00e9ndoles por premio de su trabajo la felicidad de la vida eterna. Jesucristo como mayordomo del reino del Padre celestial, y conforme a su voluntad, cuando llegare la tarde, esto es, el fin de este mundo, llamar\u00e1 a juicio a los trabajadores de la vi\u00f1a de su Padre, para dar a todos la debida recompensa. Las diversas horas en que fueron llamados pueden representar las diversas edades del mundo o las de la vida. Todos los trabajadores recibieron un denario o moneda de plata, en la cual se registraba la imagen del soberano. Todos los bienaventurados gozar\u00e1n de la vista de aquel adorable objeto, que hace felices a todos los que lo ver\u00e1n igualmente; porque el mismo Jesucristo afirma, que en la casa de su padre hay muchas mansiones (Jn 14,2). Y San Pablo nos declara tambi\u00e9n (1Cor 15,41-42); que as\u00ed como la luz del sol es diferente de la luz de la luna y de la de las estrellas, y que entre las estrellas mismas hay diferencia de luz; lo mismo suceder\u00e1 en la resurrecci\u00f3n de los muertos. Y para entender todo esto de alg\u00fan modo, debemos tener presente lo que dice San Hilario: que la gracia del Se\u00f1or no es una recompensa semejante a la que se debe a un trabajador sino que es gratuita. Y San Agust\u00edn dice, que la justicia es obra de Dios, y que de ning\u00fan modo podemos tener osad\u00eda de murmurar contra el Padre de familias, que ha querido llamarnos para que le sirvamos y trabajemos en su vi\u00f1a. Es verdad que cooperamos con Dios en las obras de justicia: pero esta misma cooperaci\u00f3n es efecto de su gracia, pues nos da, como dice San Pablo (Flp 2,13), el querer y el hacer.<\/p>\n<p>p. \u00bfQui\u00e9n no trabajar\u00e1 con temor y sobresalto en su salud (Fil 2,12), oyendo pronunciar a Jes\u00fas esta sentencia que parece tan terrible a San Gregorio El Grande? Muchos en efecto, dice este gran Padre, abrazan la fe, mas pocos son los que llegan al Reino de los Cielos. Todo el recinto de nuestra Iglesia est\u00e1 lleno de cristianos; pero \u00bfqui\u00e9n podr\u00e1 conocer cu\u00e1n pocos hay que sean del n\u00famero de los escogidos? En la boca de todos se oye el nombre de Jesucristo; mas su vida no corresponde a lo que creen; y la mayor parte sigue a Dios solamente con los labios, siendo sus obras muy contrarias a la santidad de su profesi\u00f3n.<\/p>\n<p>17 q. MS. En poridat.<\/p>\n<p>19 r. A Pilatos y sus ministros, que eran romanos y gentiles.<\/p>\n<p>20 s. Estos dos hijos eran Santiago y San Juan, y la madre se llamaba Salom\u00e9.<\/p>\n<p>22 t. El Se\u00f1or hace ver a sus disc\u00edpulos que el pensamiento todo terreno que ten\u00edan, era indigno de su reino, y que no sab\u00edan lo que se ped\u00edan. Vosotros me habl\u00e1is, les dijo, de dignidades y coronas; y yo al contrario os hablo de combates y de sufrimientos. No es aqu\u00ed el lugar, ni el tiempo de recompensas, sino de peligros, de guerra y de muerte. Y as\u00ed verdaderamente no sab\u00edan lo que se ped\u00edan, porque no reconoc\u00edan que el reino de Jesucristo era todo espiritual, y todo diferente de los de la tierra; ni que el camino para llegar a sus primeros puestos era diverso del que ellos se figuraban. San Juan Cris\u00f3stomo.<\/p>\n<p>u. El texto Griego de San Marcos a\u00f1ade aqu\u00ed, y el vers\u00edculo siguiente: k\u00e1i t\u00f3 b\u00e1ptisma h\u00f3 eg\u00f3 bapt\u00edzomai, baptisth\u00e9nai?, y ser bautizados con el bautismo con que yo soy bautizado: el c\u00e1liz y el bautismo de que aqu\u00ed habla el Se\u00f1or, son dos expresiones metaf\u00f3ricas que explican los sufrimientos de su pasi\u00f3n y muerte.<\/p>\n<p>v. Ellos sin detenerse respondieron, que pod\u00edan; o porque no entendieron de qu\u00e9 c\u00e1liz hablaba el Se\u00f1or, o si lo entendieron, porque esto les servir\u00eda de m\u00e9rito para conseguir los asientos que pretend\u00edan. Pero del mismo modo que antes hab\u00edan pedido neciamente, as\u00ed ahora prometen sin reflexi\u00f3n y sin saber lo que se prometen; y estos mismos son los que poco antes manifestaron tanto temor, cuando el Se\u00f1or les declar\u00f3 que iba a Jerusal\u00e9n a padecer.<\/p>\n<p>23 w. Y as\u00ed se cumpli\u00f3, porque Herodes hizo quitar la vida a Santiago; y San Juan fue azotado por los jud\u00edos, juntamente con los dem\u00e1s Ap\u00f3stoles; y Domiciano le hizo echar en Roma en una grande tina de aceite hirviendo, y \u00faltimamente fue desterrado a la isla de Patmos.<\/p>\n<p>x. En el texto Griego falta a vosotros. En estas palabras les da a entender el Se\u00f1or, que si ellos le consideraban solamente como hombre y como pariente suyo, seg\u00fan la carne, la sangre y el parentesco, no pod\u00edan tener alg\u00fan derecho en la distribuci\u00f3n de aquellos puestos honor\u00edficos, tales como ellos se los figuraban; y que as\u00ed no le tocaba a \u00e9l, si le contemplaban de esta suerte. Cuando dice, que el dar aquellas sillas pertenece a su Padre, no pretende por esto separarse de \u00e9l en cuanto a su divinidad, como si juntamente no tuviesen el mismo poder; sino que quer\u00eda hacer comprender a sus Ap\u00f3stoles, que no pertenec\u00eda a este hombre, que ellos ve\u00edan y miraban como pariente suyo, distribuir a los justos los diversos grados de gloria y de recompensa, sino a Dios, que de toda eternidad le hab\u00eda predestinado como hombre para ser hijo de Dios, como dice San Pablo (Rom 1,4) y que tambi\u00e9n, como a\u00f1ade el mismo (Rom 8,29-30), ha predestinado, llamado, justificado y glorificado a aquellos que \u00e9l ha conocido en su presciencia, y destinado para que sean conformes con la imagen de su Hijo, estableciendo en su Iglesia primeramente Ap\u00f3stoles, despu\u00e9s profetas, etc.<\/p>\n<p>24 y. De todos estos lugares se ve cu\u00e1n imperfectos eran todav\u00eda los Ap\u00f3stoles, y qu\u00e9 mudanza hizo en ellos tan grande la efusi\u00f3n del Esp\u00edritu, que recibieron despu\u00e9s.<\/p>\n<p>25 z. Como quien dice: Estos pr\u00edncipes infieles miran con orgullo a los pueblos que les est\u00e1n sometidos, y los gobiernan con dureza y con fausto; no registrando en su conducta sino el placer de la dominaci\u00f3n. El texto Griego: katakuri\u00e9uousin, que significa usar tir\u00e1nicamente del dominio y del poder.<\/p>\n<p>a. A la palabra mayores corresponde en el texto Griego meg\u00e1loi, grandes; y en el vers\u00edculo siguiente a mayor, m\u00e9gas, grande. El sentido es el mismo.<\/p>\n<p>b. El Griego: katexous\u00edazousin: que significa ejercer el imperio oprimiendo a los s\u00fabditos.<\/p>\n<p>26 c. En mi reino ser\u00e1n tenidos por grandes, los que fueron peque\u00f1os en sus ojos; y el camino para llegar a ser los primeros, es ponerse en el lugar de los \u00faltimos y de los siervos.<\/p>\n<p>28 d. El Griego: l\u00fatron ant\u00ed mell\u00f3n; precio de rescate por muchos. Esto es, por todos (Mt 26,28; Rom 5,15-19).<\/p>\n<p>34 e. San Mateo habla aqu\u00ed de dos ciegos. San Lucas y San Marcos no hablan sino de uno. San Mateo y San Marcos cuentan que sucedi\u00f3 esto despu\u00e9s de haber salido el Se\u00f1or de Jeric\u00f3; y San Lucas habla de \u00e9l, como sucedido antes de entrar en la ciudad. Y as\u00ed son dos casos y milagros diferentes. San Agust\u00edn.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas B\u00edblicas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [7] Un tipo de las dos casas listos para regocijarse en Pesaj en una hermandad restaurada.\n<\/p>\n<p><strong> [1] Referencia Shem Tov.\n<\/p>\n<p><strong> [2] Referencia Shem Tov.\n<\/p>\n<p><strong> [3] Referencia Shem Tov.\n<\/p>\n<p><strong> [4] Israel-Efray\u00edm.\n<\/p>\n<p><strong> [5] Israel-Judah.\n<\/p>\n<p><strong> [6] Efray\u00edm.\n<\/p>\n<p><strong> [7] Esto es antes de Judah. Y han pasado 2000 a\u00f1os y el Israel Judi\u00f3 no ha entrado plenamente. Todos los otros grupos nombrados, han sido los primeros en arrepentirse.\n<\/p>\n<p><strong> [8] El Cielo Atmosf\u00e9rico.\n<\/p>\n<p><strong> [9] La herencia es el derecho de gobernar sobre Israel.\n<\/p>\n<p><strong> [10] No la iglesia, o una naci\u00f3n diferente. Dada a \u201cuna naci\u00f3n\u201d como Yahshua dicho. El Griego de Strong <span class='strong'>G1484<\/span>. La palabra Griega aqu\u00ed significa \u201ctribu\u201d, o \u201cun grupo de la misma compa\u00f1\u00eda, o raza.\u201d El reino fue quitado de Judah por un largo tiempo y dado a Efray\u00edm, conforme fue hecho oficialmente a trav\u00e9s de la transferencia del cetro de la tribu de Judah a la tribu de Gad. Podemos entender \u00e9sto a la luz de las par\u00e1bolas anteriores en el mismo cap\u00edtulo acerca de los dos hijos, el uno retornando a la obediencia mientras que otro no lo hace.\n<\/p>\n<p><strong> [1] Un significado alternativo: \u201cdado a una generaci\u00f3n futura\u201d del mismo pueblo.\n<\/p>\n<p><strong> [2] Referencia Shem Tov.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[31] Nombre que daban los jud\u00edos al Mes\u00edas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Porque el reino de los cielos es semejante a un hombre, due\u00f1o de un campo, que sali\u00f3 al amanecer a contratar obreros para su vi\u00f1a. 20:1 Porque el reino de los cielos es semejante (11:16; 13:24, etc.) a un hombre, padre de familia, \u2014 no semejante al hombre mismo, sino a la situaci\u00f3n que se &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-mateo-201-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Mateo 20:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-24422","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24422","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24422"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24422\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24422"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24422"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24422"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}