{"id":24456,"date":"2022-06-20T09:05:32","date_gmt":"2022-06-20T14:05:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-mateo-211-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/"},"modified":"2022-06-20T09:05:32","modified_gmt":"2022-06-20T14:05:32","slug":"comentario-de-mateo-211-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-mateo-211-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/","title":{"rendered":"Comentario de Mateo 21:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Cuando se acercaron a Jerusal\u00e9n y llegaron a Betfag\u00e9, junto al monte de los Olivos, entonces Jes\u00fas envi\u00f3 a dos disc\u00edpulos,<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/><span>21:1<\/span> Cuando se acercaron a Jerusal\u00e9n (la \u00faltima vez; ya empiezan los eventos de la semana final de su ministerio), y vinieron a Betfag\u00e9, al monte de los Olivos, Jes\u00fas envi\u00f3 dos disc\u00edpulos, 2 dici\u00e9ndoles: Id a la aldea que est\u00e1 enfrente de vosotros, y luego hallar\u00e9is una asna atada, y un pollino con ella (este es otro ejemplo de la omnisciencia de Jes\u00fas); desatadla, y tra\u00e9dmelos. 3 Y si alguien os dijere algo, decid: El Se\u00f1or los necesita; y luego los enviar\u00e1. 4 Todo esto aconteci\u00f3 para que se cumpliese lo dicho por el profeta, cuando dijo: 5 Decid a la hija de Sion: He aqu\u00ed, tu Rey viene a ti, Manso, y sentado sobre una asna, Sobre un pollino, hijo de animal de carga. <span>Zac 9:9<\/span>, \u201c9 Al\u00e9grate mucho, hija de Sion; da voces de j\u00fabilo, hija de Jerusal\u00e9n; he aqu\u00ed tu rey vendr\u00e1 a ti, justo y salvador, humilde, y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna\u201d \u2014 Jes\u00fas no entr\u00f3 en la ciudad como militar para conquistar a los <span>Romanos 6<\/span> Y los disc\u00edpulos fueron, e hicieron como Jes\u00fas les mand\u00f3; 7 y trajeron el asna y el pollino, y pusieron sobre ellos sus mantos; y \u00e9l se sent\u00f3 encima. (<span>Mar 11:7<\/span>, \u201cY trajeron el pollino a Jes\u00fas, y echaron sobre \u00e9l sus mantos, y se sent\u00f3 sobre \u00e9l\u201d).<\/p>\n<p \/>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Cuando se acercaron a Jerusal\u00e9n.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 11:1<\/span>; <span class='bible'>Luc 19:28<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Betfag\u00e9.<\/i><\/b> Betfag\u00e9 era una aldea en la declividad del Monte de los Olivos, y un poco m\u00e1s cercana a Jerusal\u00e9n que Betania. El monte de los Olivos. <span class='bible'>Mat 24:3<\/span>; <span class='bible'>Mat 26:30<\/span>; <span class='bible'>Zac 14:4<\/span>; <span class='bible'>Luc 19:37<\/span>; <span class='bible'>Luc 21:37<\/span>; <span class='bible'>Jua 8:1<\/span>; <span class='bible'>Hch 1:12<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Jes\u00fas entra en Jerusal\u00e9n montado en una asna,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 21:1-11<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>echa fuera del templo a los compradores y vendedores,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 21:12-16<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>maldice a la higuera,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 21:17-22<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>calla a los sacerdotes y los ancianos,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 21:23-27<\/span>,<\/p>\n<p>\n<b><i>y los reprende por su similitud a los dos hijos,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 21:28-32<\/span>,<\/p>\n<p><b><i>y a los labradores que mataron a todos los que fueron enviados a ellos,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 21:33-46<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">El\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">monte de los olivos<\/span>\u00a0estaba al este de Jerusal\u00e9n, al otro lado del profundo barranco del valle de Cedr\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p> <\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><span style=\"font-weight:bold\">Betfag\u00e9<\/span>\u00a0estaba al este de la pendiente del Monte de los Olivos.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Capitulo 21.<\/p>\n<p> Entrada mesi\u00e1nica en Jerusal\u00e9n, 21:1-11 (Mar 11:1-10; Luc 19:29-40;<br \/>\nJua 12:12-18).<br \/>\n1 Cuando, pr\u00f3ximos ya a Jerusal\u00e9n, llegaron a Betfag\u00e9, junto al monte de los Olivos, envi\u00f3 Jes\u00fas a dos disc\u00edpulos, 2 dici\u00e9ndoles: Id a la aldea que est\u00e1 enfrente, y luego encontrar\u00e9is una burra atada y con ella el hijo soltadlos y tra\u00e9dmelos, 3 y si algo os dijeren, dir\u00e9is: El Se\u00f1or los necesita; y al instante los dejar\u00e1n. 4 Esto sucedi\u00f3 para que se cumpliera lo dicho por el profeta: 5 \u201cDecid a la Hija de Si\u00f3n: He aqu\u00ed que tu rey viene a ti, manso y montado sobre un asno, sobre un pollino hijo de burra.\u201d 6 Fueron los disc\u00edpulos e hicieron como les hab\u00eda mandado Jes\u00fas; 7 y trajeron la burra y el hijo, y pusieron sobre \u00e9ste los mantos, y encima de ellos mont\u00f3 Jes\u00fas. 8 La numeros\u00edsima muchedumbre extend\u00eda sus mantos por el camino, mientras otros, cortando ramos de \u00e1rboles, lo alfombraban. 9 La multitud que le preced\u00eda y la que le segu\u00eda gritaba, diciendo: \u201c\u00a1Hosanna al Hijo de David! \u00a1Bendito el que viene en nombre del Se\u00f1or! \u00a1Hosanna en las alturas!\u201d 10 Y cuando entr\u00f3 en Jerusal\u00e9n, toda la ciudad se conmovi\u00f3, y dec\u00eda: \u00bfQui\u00e9n es \u00e9ste? 11 \u03a5 la muchedumbre respond\u00eda: Este es Jes\u00fas, el profeta de Nazaret de Galilea.<\/p>\n<p>Esta entrada mesi\u00e1nica de Cristo en Jerusal\u00e9n es relatada por los cuatro evangelistas. El que rechaz\u00f3 tantas veces honores porque a\u00fan no era su hora, consciente de que \u00e9sta ha llegado, va triunfalmente a la cruz y a la resurrecci\u00f3n. No se olviden sus tres \u201cpredicciones.\u201d<br \/>\nCristo con sus disc\u00edpulos sube camino de Jerusal\u00e9n en plan de \u201cperegrinaci\u00f3n\u201d pascual (Jua 2:12). Lleg\u00f3 en este viaje a Betania \u201cseis d\u00edas antes de la Pascua\u201d (Jua 12:1). De aqu\u00ed se va a dirigir, no se dice que el mismo d\u00eda, a Jerusal\u00e9n. En su caminar se acercaron a Betania y luego dieron vista a Betfag\u00e9, cerca del monte de los Olivos.<br \/>\nEl significado del nombre de Betania es incierto. Seg\u00fan el Talmud, significar\u00eda \u201ccasa de d\u00e1tiles\u201d; seg\u00fan San Jer\u00f3nimo \u201ccasa de aflicci\u00f3n\u201d o de la \u201cobediencia\u201d; para otros ser\u00eda una contracci\u00f3n de Beth-Anan\u00eda, \u201ccasa de Anan\u00edas,\u201d expresi\u00f3n con que se la designar\u00eda cuando perteneci\u00f3 a la tribu de Benjam\u00edn. El nombre de Betfag\u00e9 significa \u201ccasa de higos verdes.\u201d 1<br \/>\nCuando Jes\u00fas con sus disc\u00edpulos se dirige de Betania a Jerusal\u00e9n, da vista \u201ca la aldea de enfrente,\u201d que es probablemente la Betfag\u00e9 que acaba de citar; manda a dos de sus disc\u00edpulos, cuyos nombres no se dan, que vayan a Betfag\u00e9 y que en seguida encontrar\u00e1n una \u201casna atada y a su hijo, sobre el cual nadie ha montado\u201d (Mc-Lc), para indicar el honor de llevar al Mes\u00edas. En el A.T. en algunos sacrificios s\u00f3lo se pod\u00eda ofrecer v\u00edctimas que no hubiesen llevado yugo (Num 19:2; Deu 21:3). Es probable sea \u00e9sta la intenci\u00f3n honor\u00edfico-mesi\u00e1nica de Mc-Lc en este detalle. Que los desaten sin m\u00e1s y se los traigan. Y que, si alguno les dijese algo, le respondan sencillamente que \u201cel Se\u00f1or\u201d los necesita; y \u201cen seguida os lo enviar\u00e1\u201d (Mt-Mc).<br \/>\nMt y Jn citan a este prop\u00f3sito un texto prof\u00e9tico en el que ven, a la hora de composici\u00f3n de los evangelios, el cumplimiento de lo que se habia profetizado. El valor doctrinal de todo este pasaje se expondr\u00e1 al final del mismo.<br \/>\nEs un texto tomado, parte del mismo &#8211; su principio -, de Isa\u00edas: \u201cDecid a la Hija de Si\u00f3n\u201d (Isa 63:11), es decir, Jerusal\u00e9n; el resto es una cita abreviada del profeta Zacar\u00edas. El profeta habla del Rey-Mes\u00edas, que tiene su dominio universal, pero destac\u00e1ndose que El viene a reinar con humildad y mansedumbre, y el profeta cita, por puro \u201cparalelismo\u201d literario semita, que el Mes\u00edas har\u00e1 su entrada sin tropas ni armas, sino montado en \u201cun asno, en un pollino hijo de asna\u201d (Zac 9:9). Los elementos descriptivos del profeta s\u00f3lo miraban a exponer convencionalmente &#8211; g\u00e9nero literario &#8211; la entrada bondadosa del Mes\u00edas en un imperio de paz. Los rabinos dec\u00edan que, si Israel era puro, entonces el Mes\u00edas vendr\u00eda sobre las nubes, conforme a Daniel (Dan 7:13); pero, si no, sobre un asno, conforme a Zacar\u00edas (Zac 9:9) 2. Aqu\u00ed, en el relato, aparecen como realidad estos dos animales. Naturalmente, no sugiere esto una \u201cadaptaci\u00f3n,\u201d sino una no rara realidad. Los disc\u00edpulos encontraron all\u00ed una asna y un pollino. Estaba \u201catado a una puerta, afuera, en el camino\u201d (Mc). As\u00ed, los disc\u00edpulos lo encontraron todo \u201ccomo les hab\u00eda dicho\u201d (Lc). Pero, cuando \u201cempiezan a desatarlo,\u201d algunos \u201cde los que hab\u00eda all\u00ed\u201d (Mc), que, seg\u00fan Lc, eran los \u201cdue\u00f1os\u201d de \u00e9l, les van a llamar la atenci\u00f3n por aquello que hacen. Toda la escena es de lo m\u00e1s natural. Los asnos est\u00e1n atados a una de las argollas o salientes de las casas, mientras sus due\u00f1os despachan sus asuntos o comercian en las tiendas. Pero algunos de los \u201cdue\u00f1os\u201d est\u00e1n cerca, y se dan cuenta de la acci\u00f3n de los disc\u00edpulos. Por eso les preguntan el porqu\u00e9 de aquello. A la respuesta de lo que hab\u00eda dicho Jes\u00fas, les dejaron llevarlo. Acaso eran disc\u00edpulos, simpatizantes, amigos o conocidos, y les era un honor prestar as\u00ed un servicio al que era maestro y taumaturgo famoso.<br \/>\nLa palabra de Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos acusa doblemente profec\u00eda y se\u00f1or\u00edo. Tal como les describe lo que va a pasar, no es un hallazgo casual ni normal.<br \/>\nAmbos animales son tra\u00eddos a la presencia del Se\u00f1or. El asno, en los pa\u00edses orientales de la antig\u00fcedad, no ten\u00eda s\u00f3lo el sentido de pobreza que en los occidentales. Serv\u00eda de cabalgadura a reyes y nobles (Gen 22:3; Exo 4:20; Num 22:21; Jue 5:10; Jue 10:4; 2Sa 17:23; 1Re 2:40; 1Re 13:13, etc.). Los disc\u00edpulos pusieron \u201csobre ellos (\u03ad\u03c0&#8217;\u03b1\u03cd\u03c4\u03ce\u03bd) (Mt)\u201dlos mantos.\u201d Y luego montaron a Jes\u00fas. El poner sus \u201cmantos\u201d sobre estos animales es se\u00f1al de honor. Es curiosa la forma de Mt: pusieron sus mantos \u201csobre ellos,\u201d sobre los dos animales. De seguro que s\u00f3lo se refiere a aquel sobre el cual se mont\u00f3 Jes\u00fas. Es una forma global de decir las cosas. Pues, seg\u00fan el mismo Mt, luego de poner los \u201cmantos\u201d sobre ambos animales, dice que montaron a Jes\u00fas tambi\u00e9n \u201csobre ellos\u201d (\u03b5\u03c0\u03ac\u03bd\u03c9 \u03b1\u03c5\u03c4\u03ce\u03bd). Lo que no es posible. Pero ello mismo refleja esta amplia redacci\u00f3n del evangelista. Si no es que quiere conservar la materialidad del texto prof\u00e9tico.<br \/>\nJn pone aqu\u00ed un comentario a todo esto que hab\u00edan hecho los disc\u00edpulos al traer estos asnos, y la vinculaci\u00f3n que ten\u00eda todo esto con el pasaje prof\u00e9tico de Zacar\u00edas. Dice, despu\u00e9s de citar el pasaje del profeta: \u201cEsto no lo entendieron entonces sus disc\u00edpulos, pero cuando fue glorificado Jes\u00fas, entonces recordaron que de El estaban escritas estas cosas, que ellos le hab\u00edan hecho\u201d (Jua 12:16). No comprendieron entonces que estaban dando cumplimiento a una profec\u00eda mesi\u00e1nica y que, con aquello que hac\u00edan, estaban tambi\u00e9n tomando parte en aquel prof\u00e9tico acto mesi\u00e1nico.<br \/>\nAs\u00ed montado y rodeado de sus disc\u00edpulos, algunos de los cuales iban seguramente conduciendo de una burra y de su hijo, ya que \u00e9sta era la costumbre que ten\u00edan los disc\u00edpulos con los rabinos sus maestros 3, se encamina para entrar en Jerusal\u00e9n. Con El debi\u00f3 de venir ya desde un principio un cierto cortejo de disc\u00edpulos. Pero la turba que viene a engrosar este cortejo es la que sale de Jerusal\u00e9n, al saber que llegaba, por efecto del milagro de la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro (Jua 12:18). Y as\u00ed se form\u00f3 un gran cortejo delante, y detr\u00e1s de El otro acompa\u00f1\u00e1ndole, que le aclamaban con entusiasmo.<br \/>\nPor eso, \u201ccuando estaban cerca (de Jerusal\u00e9n), en la bajada del monte de los Olivos,\u201d fue cuando comenz\u00f3 a desbordarse el entusiasmo. Porque a la vista de la ciudad y cuando Jes\u00fas bajaba as\u00ed para entrar en Jerusal\u00e9n, rodeado de sus disc\u00edpulos y de la turba que le \u201csegu\u00eda\u201d (Mt), se encontraron con otra \u201cgran muchedumbre\u201d que hab\u00eda venido a la Pascua, y \u201cal saber\u201d que Jes\u00fas \u201cllegaba a Jerusal\u00e9n,\u201d salieron gozosamente a su encuentro (Jua 12:12.13),<br \/>\nEl entusiasmo se desbord\u00f3. Se hab\u00edan cortado \u201cramos de los \u00e1rboles.\u201d Y unos \u201ctomaron ramos de palmeras\u201d (Jn), como se sol\u00eda hacer en las fiestas importantes (Jdt 15:12 grec.; 2Ma 10:7) para unirse festiva y triunfalmente al cortejo, como el de Sim\u00f3n Macabeo, que entr\u00f3 en Jerusal\u00e9n \u201centre gritos de j\u00fabilo y ramos de palmas.\u201d (1Ma 13:51), o como lo escribe, en forma m\u00e1s imprecisa, Mc, \u201ccortaron hierbas de los campos y cubr\u00edan el camino,\u201d y tambi\u00e9n \u201cmuchos extend\u00edan sus mantos sobre el camino\u201d (Mc), al estilo jud\u00edo, en se\u00f1al de homenaje 4. Como a Judit y a los Macabeos, as\u00ed las turbas acompa\u00f1aban con aclamaciones a Jes\u00fas.<br \/>\nMt, Mc y Jn recogen el cl\u00e1sico \u201cHosanna.\u201d Esta expresi\u00f3n, perdiendo su sentido etimol\u00f3gico primitivo (Yahv\u00e9 salva), vino a ser una exclamaci\u00f3n de j\u00fabilo susceptible de diversos matices. En esta escena de Cristo, el sentido natural del hosanna es nuestro equivalente \u201c\u00a1Viva!\u201d<br \/>\nAparte de ser muy natural el hosanna en boca de las turbas, tambi\u00e9n surg\u00eda espont\u00e1neo al salir a recibir a Jes\u00fas con ramos y palmas. Precisamente en la fiesta de los Tabern\u00e1culos, todo jud\u00edo llevaba en sus manos dos ramos &#8211; el lulag y el &#8216;etrong -, el primero era de cedro, y el segundo, una palma, de la cual pend\u00edan ramos de mirto y sauce, y los agitaban en la procesi\u00f3n. Este ramo se llamaba tambi\u00e9n \u201cHosanna.\u201d Mientras, se cantaban \u201chosannas\u201d 5. Las aclamaciones llevan toda la estructura, tan tipificada, de un oriental 6.<br \/>\nLas aclamaciones que le dirigen, y que retransmiten los cuatro evangelistas, son mesi\u00e1nicas. Se transcriben, para valorar mejor, en forma esquem\u00e1tica:<br \/>\n1) \u201c\u00a1Hosanna al Hijo de David!\u201d (Mt).<br \/>\n2) \u201c\u00a1Bendito el que viene en el nombre del Se\u00f1or!\u201d (Mt-Mc-Jn).<br \/>\n3) \u201c\u00a1Bendito el que viene, el Rey, en nombre del Se\u00f1or!\u201d(Lc).<br \/>\n4) \u201c\u00a1Bendito el que viene en nombre del Se\u00f1or, el Rey de Israel!\u201d (Lc-Jn).<br \/>\n5) \u201c\u00a1Bendito el reino, que viene, de David, nuestro padre!\u201d (Mc). Esta frase es mesi\u00e1nica, sin duda, en su intento. La expresi\u00f3n \u201c\u00a1Bendito el que viene en nombre del Se\u00f1or!\u201d est\u00e1 tomada del Sal 118:26. El salmo es un canto triunfal a Dios, que da beneficios a Israel. Esta f\u00f3rmula, que lleva aneja en aposici\u00f3n el \u201cRey de Israel,\u201d hace ver el valor, ciertamente mesi\u00e1nico, en que se la utiliza aqu\u00ed. Ninguna f\u00f3rmula pod\u00eda surgir m\u00e1s espont\u00e1nea en los labios de aquellas turbas que \u00e9sta. Pues era el Mes\u00edas que llegaba. As\u00ed como \u201cEl que viene\u201d lo caracteriz\u00f3 el Bautista (Mat 11:3; Luc 7:20).<br \/>\nLas dem\u00e1s f\u00f3rmulas son la confesi\u00f3n del mesianismo de Jes\u00fas. El \u201cHijo de David\u201d era la f\u00f3rmula mesi\u00e1nica m\u00e1s usual 7.<br \/>\nEl \u201cRey de Israel\u201d era el Mes\u00edas (Jua 6:14.15) 8.<br \/>\nUn escrito ambiental precristiano que sit\u00faa con toda exactitud estas expresiones, son los \u201cSalmos de Salom\u00f3n,\u201d en los que se lee:<br \/>\n\u201cVos, Se\u00f1or (Dios), haz surgir para ellos su Rey, Hijo de David, en el tiempo que t\u00fa has fijado, \u00a1oh, Dios! para reinar sobre Israel, tu siervo.\u201d 9<br \/>\nLa f\u00f3rmula de Mc en que se bendice el Reino de David, que. viene en Cristo, es evidentemente mesi\u00e1nica, aunque su redacci\u00f3n sea posterior y posiblemente no jud\u00eda.<br \/>\nLa \u00faltima expresi\u00f3n, \u201c\u00a1Hosanna en las alturas!\u201d (Mt-Mc), hace llegar el agradecimiento de este beneficio mesi\u00e1nico a Dios en el cielo. La f\u00f3rmula paralela que presenta Lc tiene una construcci\u00f3n especial: \u201cPaz en el cielo y gloria en las alturas.\u201d La segunda parte de ella es la equivalente a las de Mt-Mc: la gratitud a Dios en el cielo por esta obra y este d\u00eda. Pero la primera parte, \u201cPaz en el cielo,\u201d \u00bfen qu\u00e9 sentido est\u00e1? Se comprende muy bien el canto de los \u00e1ngeles en el nacimiento de Cristo: \u201cGloria a Dios en las alturas,\u201d por esta obra, por lo que viene a los hombres \u201cla paz\u201d (Luc 2:14). Pero aqu\u00ed es a la inversa. Sin embargo, el pasaje de Lc est\u00e1 construido con un \u201cparalelismo\u201d sin\u00f3nimo manifiesto. Probablemente la expresi\u00f3n de paz, que tiene un sentido tan amplio entre los semitas 10, haya de interpretarse aqu\u00ed como sin\u00f3nimo de gloria, de la \u201cglorificaci\u00f3n\u201d que al cielo trae la obra mesi\u00e1nica que realiza Jes\u00fas. En boca de las turbas, salvo que sea una \u201cinterpretaci\u00f3n\u201d de Lc, no se pueden incluir los altos conceptos de glorificaci\u00f3n, \u201creconciliaci\u00f3n,\u201d que ense\u00f1a San Pablo (Col 1:20). Si procede directamente del culto, su sentido evocar\u00eda el valor de la liberaci\u00f3n redentiva ya hecha.<br \/>\nEn un momento de esta marcha de Jes\u00fas, pero que no se precisa, sino s\u00f3lo se da como indicaci\u00f3n, \u201ccuando se acerc\u00f3, al ver la ciudad,\u201d y que probablemente se debe de interpretar: cuando, acerc\u00e1ndose al descenso del monte de los Olivos (Luc 19:37), \u201cvio la ciudad,\u201d entonces \u201cllor\u00f3 sobre ella\u201d y le predijo la cat\u00e1strofe de su destrucci\u00f3n, que se avecinaba, por no haber conocido, culpablemente, \u201cel tiempo de tu visitaci\u00f3n\u201d (Luc 19:41-44). S\u00f3lo Lc trae este episodio. Su exposici\u00f3n se hace en el lugar correspondiente de su evangelio 11.<br \/>\nMezclados insidiosamente entre las turbas de este cortejo se hab\u00edan entrometido \u201calgunos fariseos\u201d (Lc). Insidiosamente, acaso m\u00e1s que para deslucir o apagar el prestigio del Maestro, para comprometer a \u00e9ste si no hac\u00eda lo que iban a proponerle, lo que era \u201ctentarle\u201d una vez m\u00e1s, le dijeron: \u201cMaestro, reprende a tus disc\u00edpulos.\u201d Pero la respuesta de Cristo en aquella hora, que era la \u201chora\u201d del Padre, los desconcert\u00f3 y censur\u00f3, al tiempo que aprovechaba El aquella manifestaci\u00f3n y el sentido de la misma. \u201cSi \u00e9stos callan, gritar\u00e1n las piedras\u201d (Lc). Acaso esta expresi\u00f3n fuese un proverbio. Algo semejante se lee en el profeta Habacuc (Luc 2:11). Con esta hip\u00e9rbole oriental quer\u00eda decirles Jes\u00fas que aqu\u00e9lla era la \u201chora\u201d del Mes\u00edas y que as\u00ed estaba determinado por Dios, y que nadie en consecuencia podr\u00eda evitarlo.<br \/>\nY cuando el cortejo \u201centr\u00f3 en la ciudad\u201d (Mt), \u00e9sta sinti\u00f3 como una fuerte sacudida, pues \u201cJerusal\u00e9n se conmovi\u00f3\u201d como en un se\u00edsmo (\u03ad\u03c3\u03b5\u03b9\u03c3\u03b8\u03b7). La expresi\u00f3n es vista en el Evangelio con un cierto aumento ideal. Y, ante aquel cortejo y aquel entusiasmo, las turbas, sobre todo los peregrinos de la Di\u00e1spora que se encontrasen all\u00ed aquellos d\u00edas, o incluso jerosolimitanos, preguntaban extra\u00f1ados: \u201c\u00bfQui\u00e9n es \u00e9ste?\u201d La respuesta que reciben de la muchedumbre es \u201cel profeta Jes\u00fas, de Nazaret de Galilea.\u201d En la ciudad se hab\u00eda producido impresi\u00f3n a causa de la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro. Por ese motivo hab\u00eda ido a Betania \u201cuna gran muchedumbre de jud\u00edos\u201d (Jua 12:9; cf. v.17.18; Jua 11:45.48).<br \/>\nSe esperar\u00eda la respuesta de ser el \u201cHijo de David,\u201d el Mes\u00edas, u otro equivalente \u00bfAcaso est\u00e9n mezclados grupos distintos de personas? \u00bfO acaso sea una redacci\u00f3n literaria con la que quiera evocarse, con la valoraci\u00f3n ambigua que ten\u00eda en el ambiente, el Profeta-Mes\u00edas? (Jua 6:14; Jua 1:21) l2.<br \/>\nEste cortejo que acompa\u00f1a a Cristo en esta entrada no requer\u00eda revestir un volumen desorbitado. Pod\u00eda pasar por una reuni\u00f3n de caravana de las que entonces estaban subiendo a la fiesta pascual, y a la que sal\u00edan gozosos a recibir otros peregrinos, ya de antes llegados, sus compaisanos o amigos. Esto justifica la ausencia y falta de intervenci\u00f3n en \u00e9l de la autoridad romana.<br \/>\nEl t\u00e9rmino de esta entrada mesi\u00e1nica fue el templo (Mar 11:11).<br \/>\nY a su t\u00e9rmino \u201csali\u00f3 de la ciudad (Jerusal\u00e9n) a Betania, donde pas\u00f3 la noche.\u201d<br \/>\nEs manifiesto que el intento literario de los cuatro evangelistas es presentar este ingreso de Cristo en Jerusal\u00e9n como mesi\u00e1nico. Es el Mes\u00edas, que va, consciente de su dignidad y misi\u00f3n, a la consumaci\u00f3n de su mesianismo espiritual. Pero \u00bfen su momento hist\u00f3rico tuvo este sentido? \u00bfO es una visi\u00f3n posterior de los evangelistas al desentra\u00f1ar, despu\u00e9s de la iluminaci\u00f3n de Pentecost\u00e9s, el \u201csentido pleno\u201d que esto tuvo en el intento de Cristo y en el plan del Padre? Algunos datos podr\u00edan hacer pensar esto.<br \/>\na) En Mt, las turbas dicen de Cristo, present\u00e1ndole, que es Jes\u00fas \u201cel profeta de Nazaret de Galilea.\u201d<br \/>\nb) De ser una aclamaci\u00f3n popular abiertamente mesi\u00e1nica, \u00bfno lo habr\u00edan alegado luego los jud\u00edos en el proceso del sanedr\u00edn y no habr\u00edan intervenido r\u00e1pidamente las autoridades romanas ante el peligro de un ambiente mesi\u00e1nico pascual superexcitado?<br \/>\nc) Despu\u00e9s de montar Cristo en un asno para hacer su entrada, Jn dice: \u201cEsto no lo entendieron\u00b7., desde luego, los disc\u00edpulos; pero, cuando fue glorificado Jes\u00fas, entonces recordaron que de El estaban escritas estas cosas que ellos le hab\u00edan hecho\u201d (Jua 12:16).<br \/>\nSin embargo, estas razones no son decisivas contra el sentido hist\u00f3rico-mesi\u00e1nico de esta escena. Estas razones tienen explicaci\u00f3n.<br \/>\na) Si en Mt se le llama \u201cel profeta Jes\u00fas, el de Nazaret de Galilea,\u201d antes, en la misma escena de Mt, se le aclama con el \u201c\u00a1Hosanna al Hijo de David!\u201d que es el t\u00edtulo mesi\u00e1nico m\u00e1s ordinario. En cambio, la primera pregunta citada, que es la \u00faltima de la narraci\u00f3n, se la da respondi\u00e9ndose a la pregunta que hacen ciertas personas en la ciudad. Podr\u00eda ser un modo prudente de responder por gentes galileas o entusiastas, o ser sencillamente el nombre de identificaci\u00f3n con el que era conocido por todos el gran taumaturgo (Jua 1:45). \u201cEl profeta,\u201d en ocasiones era el Mes\u00edas (cf. Comentario a Jua 1:21 b; cf. Jua 6:14). Ni se puede olvidar que en Galilea, la Pascua anterior, las gentes quisieron, entusiasmadas, tomarle para llevarle a Jerusal\u00e9n y proclamarle Rey-Mes\u00edas (Jua 6:15), precisamente en las fiestas pascuales (cf. Jn 1:21-b) y en Mt (12:23) ya se preguntaban las gentes si no ser\u00eda el Mes\u00edas.<br \/>\nb) Tampoco hay problema acerca de las denuncias farisaicas sobre la aclamaci\u00f3n mesi\u00e1nica. Presentarse como Mes\u00edas no era delito (cf. Luc 23:1-5). Y si en el proceso ante Pilatos se le presenta como un \u201crevolucionario\u201d que \u201cseduc\u00eda\u201d la regi\u00f3n de Galilea, ni en Mt ni en Mc se dice esto; s\u00f3lo lo narra Lc. Los otros lo presentan como el Rey de los jud\u00edos. Lc narra esta \u201cseducci\u00f3n\u201d galilaica por raz\u00f3n del proceso ante Antipas, que luego va a referir. Fundamentalmente no difieren estas aclamaciones a su ingreso en Jerusal\u00e9n de las que figuran en el proceso de Cristo y no bastaron como delito. Y cabr\u00eda que estuviesen englobadas en ellas.<br \/>\nNi la ausencia de la intervenci\u00f3n romana extra\u00f1a. Es verdad que la vigilancia deb\u00eda estar alerta ante posibles brotes mesi\u00e1nicos en aquellos d\u00edas pascuales propicios a la exaltaci\u00f3n; aparte que una intervenci\u00f3n imprudente pod\u00eda ser peligrosa (Mat 21:46; Mat 26:4; par). Adem\u00e1s aquello debi\u00f3 de ser una cosa espor\u00e1dica y por alguna gente a su alrededor. Lo cual, por su brevedad y reducci\u00f3n a su entorno, acaso ni trascendi\u00f3 a la autoridad romana; o por que aquello no ten\u00eda peligro.<br \/>\nTodo depende de c\u00f3mo se conciba este cortejo. Ni hay inconveniente en suponer &#8211; es lo l\u00f3gico &#8211; adiciones ideales sobre el volumen de la muchedumbre. No fue un anuncio \u201cprotocolado\u201d de la entrada \u201coficial\u201d del Mes\u00edas. Cristo s\u00ed la hac\u00eda, pues sab\u00eda que iba a la muerte redentora, y para eso &#8211; pues ya llevaba varios d\u00edas por all\u00ed &#8211; pidi\u00f3 el asno. Todo ello no debi\u00f3 de pasar del volumen de una peque\u00f1a caravana &#8211; acaso a la que para m\u00e1s disimular se uni\u00f3 &#8211; de las que estaban llegando a la Pascua. Siendo conocido, seguramente que gentes lo saludaron y hasta vitorearon. \u00bfCon las mismas expresiones con que aparecen redactadas en los evangelios? \u00bfSe las recordar\u00eda entonces? Lo aclamar\u00edan con el t\u00edtulo de \u201cProfeta\u201d (Jua 6:14; cf. Mat 21:10-11) y, acaso, en el entusiasmo pudo sonar alguna de estas aclamaciones, por algunos de los que rodeasen aquel peque\u00f1o grupo. Pero a la hora de la redacci\u00f3n evang\u00e9lica &#8211; y k\u00e9rigma -, se sab\u00eda que aqu\u00e9lla hab\u00eda sido la entrada \u201coficial\u201d del Rey-Mes\u00edas, y se la describe con la realidad \u201cmesi\u00e1nica\u201d que tuvo, mediante aclamaciones adecuadas, destac\u00e1ndola y, posiblemente, dramatiz\u00e1ndola.<br \/>\nc) Por \u00faltimo, no obsta el citado texto de Jn. Pues \u00e9ste, despu\u00e9s de relatar que Cristo hizo su entrada montado en un asno, dice: \u201cEsto no lo entendieron entonces los disc\u00edpulos; pero, cuando Jes\u00fas fue glorificado, entonces recordaron que de El estaban escritas estas cosas que ellos le hab\u00edan hecho\u201d (Jua 12:16). Jn vincula s\u00f3lo la comprensi\u00f3n de estas cosas ahora, que ellos no percibieron entonces, a que con aquel montar a Cristo sobre un asno, y con su contribuci\u00f3n a ello en el cortejo, se cumpl\u00eda la profec\u00eda de Zacar\u00edas sobre el modo de su ingreso jerosolimitano. Pero no que no lo hubiesen aclamado entonces (Zac 9:9), y visto, por lo menos ahora, con la portada mesi\u00e1nica que ten\u00eda.<\/p>\n<p>La purificaci\u00f3n del Templo,Zac 21:12-13 (Mar 15:15-19; Luc 19:39; Jua 2:13-22).<br \/>\n      Cf. Comentario a Jua 2:13-22.<\/p>\n<p>12 Entr\u00f3 Jes\u00fas en el Templo de Dios y arroj\u00f3 de all\u00ed a cuantos vend\u00edan y compraban en \u00e9l, y derrib\u00f3 las mesas de los cambistas y los asientos de los vendedores de palomas, 13 dici\u00e9ndoles: Escrito est\u00e1: \u201cMi casa ser\u00e1 llamada casa de oraci\u00f3n\u201d; pero vosotros la hab\u00e9is convertido en cueva de ladrones.<\/p>\n<p>La escena de la purificaci\u00f3n del Templo por Jes\u00fas, expulsando de \u00e9l a los mercaderes, es relatada por los cuatro evangelistas. Pero con una diferencia fundamental: los tres sin\u00f3pticos la ponen en la \u00faltima Pascua de Jes\u00fas en Jerusal\u00e9n, mientras que Jn la pone en la primera. \u00bfSe repiti\u00f3 la escena? \u00bfEs un procedimiento literario de desplazamiento? En este caso, \u00bfqui\u00e9n lo sit\u00faa bien en su momento cronol\u00f3gico: Jn o los sin\u00f3pticos? La escena es la misma en Jn y en los sin\u00f3pticos. Y parece que es Jn el que la sit\u00faa bien hist\u00f3ricamente, en la primera Pascua. Se estudia este problema y se hace la ex\u00e9gesis de conjunto en el Comentario a Jua 2:13-22. Mt considera el acto como un acto de autoridad prof\u00e9tica y mesi\u00e1nica sobre el Templo.<\/p>\n<p>Curaci\u00f3n y aclamaciones en el Templo,Jua 21:14-17.<br \/>\n14 Lleg\u00e1ronse a \u00e9l ciegos y rengos en el templo y los san\u00f3. 15 Viendo los pr\u00edncipes de los sacerdotes y los escribas las maravillas que hac\u00eda, y a los ni\u00f1os que gritaban en el templo y dec\u00edan: \u00a1Hosanna al Hijo de David! se indignaron, 16 y le dijeron: \u00bfOyes lo que \u00e9stos dicen? Respondi\u00f3les Jes\u00fas: S\u00ed. \u00bfNo hab\u00e9is o\u00eddo jam\u00e1s: \u201cDe la boca de los ni\u00f1os y de los que maman han hecho salir la alabanza\u201d? 17 Y dej\u00e1ndolos, sali\u00f3 de la ciudad a Betania, donde pas\u00f3 la noche.<\/p>\n<p>S\u00f3lo Mt pone este episodio vinculado literariamente a la escena de la purificaci\u00f3n del templo. Sin embargo, es dif\u00edcil compaginar, tal como est\u00e1 ordenado, la expulsi\u00f3n de los mercaderes del templo con el revuelo que all\u00ed se armar\u00eda, y la exigencia de las autoridades, que le piden cuenta de su obrar as\u00ed, y que a continuaci\u00f3n se le presenten aclamaciones en el mismo templo, y que otra vez las autoridades vengan a protestarle. Debe de tratarse de un texto puesto en un contexto l\u00f3gico, pero que, al percibirse en \u00e9l un eco de las aclamaciones (v.15) de su entrada mesi\u00e1nica, debe de suponer un momento hist\u00f3rico pr\u00f3ximo a aquellos d\u00edas.<br \/>\nEra contra los usos, basado en un pasaje de Samuel (2Sa 5:8), que \u201ccojos y ciegos\u201d entrasen en el templo. Posiblemente \u00e9stos ped\u00edan limosna a la puerta del mismo (Hec 3:2). Acaso estos cojos y ciegos se acercaran a El al llegar al templo y, llevados del entusiasmo de las turbas, entrasen en aquel momento, y El los cur\u00f3.<br \/>\nTambi\u00e9n se cita, como en exclusiva, el que los \u201cni\u00f1os\u201d (\u03c0\u03b1i\u03b4\u03b1\u03c2) le aclamaban en el templo con la expresi\u00f3n mesi\u00e1nica \u201cHosanna al Hijo de David.\u201d El porqu\u00e9 de esta exclusiva acaso sea debido a la oportunidad de citar, conforme a su m\u00e9todo, un salmo (Sal 8:3) o un pasaje del A.T., con el que viene, de alguna manera, a su prop\u00f3sito. El sentido del salmo es que el poder de Dios en la obra de Dios es tan evidente, que hasta los \u201cni\u00f1os\u201d y los que \u201cmaman\u201d se dan cuenta de ello; es una hip\u00e9rbole, pero sumamente gr\u00e1fica. As\u00ed aqu\u00ed, hasta los \u201cni\u00f1os\u201d le aclaman en el mismo templo, donde se esperaba que el profeta Elias lo ungir\u00eda 13. La aclamaci\u00f3n de estos \u201cni\u00f1os\u201d parece un eco de las aclamaciones en su entrada triunfal mesi\u00e1nica. El t\u00edtulo de Hijo de David era el m\u00e1s usual de los t\u00edtulos mesi\u00e1nicos 14.<br \/>\nLas autoridades &#8211; pr\u00edncipes de los sacerdotes y escribas &#8211; se indignaron ante las curaciones &#8211; \u201dmaravillas\u201d &#8211; que hac\u00eda y las aclamaciones de los \u201cni\u00f1os,\u201d y protestaron, y le reprochan lo que est\u00e1n diciendo de El las aclamaciones. Se buscaba comprometerle con alguna afirmaci\u00f3n positiva. Pero les respondi\u00f3 con un salmo que, h\u00e1bilmente, era confesarlo y acusarlos a ellos de no ver lo que los \u201cni\u00f1os\u201d ve\u00edan 15.<\/p>\n<p>La maldici\u00f3n de la higuera,Sal 21:18-20 (Mar 11:12-21).<br \/>\n18 Volviendo a la ciudad muy de ma\u00f1ana, sinti\u00f3 hambre, 19 y, viendo una higuera cerca del camino, se fue a ella; pero no hall\u00f3 en ella m\u00e1s que hojas, y dijo: Qu\u00e9 jam\u00e1s nazca fruto de ti. Y la higuera se sec\u00f3 al instante. 20 Viendo esto los disc\u00edpulos, se maravillaron y dijeron: \u00a1C\u00f3mo de repente se ha secado la higuera!<\/p>\n<p>Esta escena es narrada s\u00f3lo por Mt-Mc, Lc la omite. Acaso por haber narrado \u00e9l s\u00f3lo la par\u00e1bola de la higuera (Mar 13:6-9) y pensar que pudiera ser de contenido equivalente a este relato.<br \/>\nCristo sale de Betania \u201dpor la ma\u00f1ana\u201d para dirigirse a Jerusal\u00e9n. En el camino sinti\u00f3 hambre. Desde \u201clejos\u201d (Mc) vio una higuera plantada \u201cjunto al camino\u201d (Mt). Estaba \u201cllena de hojas\u201d (Mc) y fue \u201cpor si encontraba en ella alg\u00fan fruto que comer\u201d (Mc). Pero \u201cno encontr\u00f3 en ella m\u00e1s que hojas\u201d (Mt-Mc). Pero Mc tendr\u00e1 buen cuidado en resaltar: \u201cporque no era tiempo de higos.\u201d Al verla sin frutos, dir\u00e1 Cristo: \u201cQue jam\u00e1s nazca fruto de ti.\u201d Y la higuera se sec\u00f3 \u201cal instante.\u201d Al ver esto los disc\u00edpulos se maravillaron. En Mc los disc\u00edpulos se aperciben al d\u00eda siguiente que la higuera se hab\u00eda secado. Pero acaso en Mt haya un caso de par\u00e1frasis que produzca el espejismo literario de un hecho instant\u00e1neo. Lagrange nota que este se sec\u00f3 \u201cen seguida\u201d (\u03c0\u03b1\u03c1\u03b1\u03c7\u03c1\u03ae\u03bc\u03b1), como en el v.19, \u201cno es por oposici\u00f3n a la duraci\u00f3n de un d\u00eda, sino por oposici\u00f3n a un desecarse natural, que ser\u00eda progresivo y lento.\u201d 15<br \/>\n\u00bfCu\u00e1l es el significado de esta maldici\u00f3n a una higuera? Por algunos cr\u00edticos se lo enfoca como un caso de \u201cadaptaci\u00f3n\u201d o \u201ccontusi\u00f3n\u201d de los evangelistas basado en una par\u00e1bola de Lc (Mar 13:6-9) l6.<br \/>\nDos son las soluciones principales de este simbolismo.<br \/>\na) La ordinaria y tradicional es que se trata aqu\u00ed de una \u201cpar\u00e1bola en acci\u00f3n,\u201d es decir, una acci\u00f3n simb\u00f3lica. Jes\u00fas sabe que en esa \u00e9poca las higueras no producen frutos. Mc tiene buen cuidado de resaltarlo. Luego, si no tienen higos y Jes\u00fas va all\u00ed por ellos, es que, en realidad, no va a buscar lo que sabe que no hay. Y si se comporta as\u00ed es que da a su acci\u00f3n un valor simb\u00f3lico. A esto mismo lleva el maldecir un \u00e1rbol; primero, que no es responsable de nada, y segundo, por no dar frutos cuando no es \u00e9poca de darlos. Y esta posici\u00f3n se confirma con la par\u00e1bola de Lc (Mar 13:6), donde la higuera tiene un valor simb\u00f3lico. En los profetas se encuentran acciones simb\u00f3licas muy chocantes (Jer 13:1ss; Jer 19:1ss), en cuya l\u00ednea se entroncar\u00eda muy bien \u00e9sta.<br \/>\nEstablecido as\u00ed el valor simb\u00f3lico de esta acci\u00f3n, se le aplica a Israel. Es el mismo caso de la par\u00e1bola de Lc (Jer 13:6). Israel, simbolizado en la higuera, fue plantada por Dios en su vi\u00f1a; la cultiv\u00f3 con su revelaci\u00f3n y sus sacrificios y sus profetas. Pero, a la hora de dar el fruto de preparaci\u00f3n para el Mes\u00edas, no dio fruto. Ten\u00eda s\u00f3lo \u201chojas\u201d de la apariencia. Cristo, con su maldici\u00f3n simb\u00f3lica, indicar\u00eda lo que en otras par\u00e1bolas (cf. Mat 12:1-12 y par.): que Israel era desechado. Sobre todo en sus jefes, despu\u00e9s de su oposici\u00f3n mortal contra \u00e9l en la escena del templo.<br \/>\nb) Otros autores, por el contrario, dan otro sentido. Ser\u00eda un hecho prodigioso, y, al mismo tiempo, simb\u00f3lico, con el cual quer\u00eda ense\u00f1arles de modo bien ostensible el poder y eficacia de la oraci\u00f3n, cuya ense\u00f1anza aparece vinculada por Mt-Mc a este hecho.<br \/>\nEsta \u00faltima posici\u00f3n parecer\u00eda m\u00e1s l\u00f3gica, por dos razones. Una, porque, seg\u00fan dice Mc, Cristo va a buscar comida en la higuera cuando \u201cno era tiempo de higos.\u201d Por lo que no es la imagen m\u00e1s adecuada para ense\u00f1ar que Israel deb\u00eda ya de estar maduro para recibir al Mes\u00edas; y segunda, porque Mt-Mc vinculan a continuaci\u00f3n el poder de la oraci\u00f3n al ejemplo de la higuera que se seca r\u00e1pidamente. Al menos en su situaci\u00f3n literaria lleva a esto 17.<br \/>\nH. W. Bartsch supone que Mat 21:19b (= Mar 11:14ss)\u201dera originariamente una palabra escatol\u00f3gica, que anunciaba la proximidad del fin: \u201cNadie comer\u00e1 de tu fruto.\u201d La mala traducci\u00f3n de un imperfecto arameo por el optativo (Mat 11:14) ha sido la ocasi\u00f3n de que se entendiese el logion como una maldici\u00f3n y se le uniese con una expresi\u00f3n correspondiente.\u201d 17<br \/>\nEs muy problem\u00e1tica esta posici\u00f3n, y m\u00e1s a\u00fan su armonizaci\u00f3n con la \u201cciencia\u201d de Cristo.<br \/>\nNo obstante, la escena es chocante, y a\u00fan no est\u00e1 definitivamente resuelta, aparte de los retoques literarios.<\/p>\n<p>El poder de la fe,Mat 21:21-22 (Mar 11:21-23).<br \/>\n21 Respondi\u00f3les Jes\u00fas y les dijo: En verdad os digo que, si tuviereis fe y no dudareis, no s\u00f3lo har\u00e9is lo de la higuera, sino que, si dijereis a este monte: \u201cQu\u00edtate y \u00e9chate en el mar,\u201d se har\u00eda, 22 y todo cuanto pidierais en la oraci\u00f3n lo recibir\u00edais.<\/p>\n<p>La ense\u00f1anza de Cristo, aparte de otros dichos insertados aqu\u00ed, pero fuera de su contexto hist\u00f3rico (Mat 17:20), es el poder de la fe, de la confianza en Dios al pedir algo, que si ello es conforme a su voluntad (1Jn 5:14), Dios la oye. Son formas \u201csapienciales\u201d e hiperb\u00f3licas. As\u00ed se dice en Mc: \u201cCreed que recibir\u00e9is y lograr\u00e9is todas las cosas que pid\u00e1is en la oraci\u00f3n.\u201d Acaso procedentes tambi\u00e9n estas frases de otros contextos, pudieran referirse a las cosas necesarias para el apostolado. Pero aqu\u00ed se parte del caso de la higuera. Mc lo expresa de forma m\u00e1s concreta y colorista. \u201cOs digo que todo el que diga a este monte &#8211; que era el de los Olivos -: \u201cArr\u00e1ncate y \u00e9chate al mar&#8217; &#8211; probablemente al mar Muerto, que desde la cima del monte de los Olivos se distingue en lejan\u00eda -, sin dudar en su coraz\u00f3n y creyendo que se har\u00e1 lo que dice, lo obtendr\u00e1\u201d (Mc).<br \/>\nLa expresi\u00f3n \u201ctrasladar montes\u201d aparece en la literatura rab\u00ednica como comparaci\u00f3n para indicar cosas que se hacen fuera del modo natural de obrar 18.<br \/>\nNaturalmente que este lenguaje oriental e hiperb\u00f3lico lleva una ense\u00f1anza gr\u00e1ficamente expresada, pero que no supone una realizaci\u00f3n como est\u00e1 formulada. Dios no da el poder para hacer cosas in\u00fatiles o caprichosas 19. \u00bfPodr\u00eda tra\u00e9rsela aqu\u00ed por inquietud en la iglesia de Mt decadente en milagros o fe?<br \/>\nProbablemente el v.21 se trata de una incrustaci\u00f3n aqu\u00ed y es un \u201cduplicado\u201d (Mat 17:20; Mar 11:23; cf. Luc 17:6). Pertenece a un grupo de sentencias \u201cfuera de su contexto\u201d y reunidas en una agrupaci\u00f3n de oportunidad.<\/p>\n<p>Los Poderes de Jes\u00fas,Luc 27:23-27 (Mar 11:27-33; Luc 20:1-8).<br \/>\n23 Entrando en el Templo, se le acercaron los pr\u00edncipes de los sacerdotes y los ancianos del pueblo mientras ense\u00f1aba, diciendo: \u00bfCon qu\u00e9 poder haces tales cosas? \u00bfQui\u00e9n te ha dado tal poder? 24 Respondi\u00f3 Jes\u00fas y les dijo: Voy a haceros yo tambi\u00e9n una pregunta, y si me contest\u00e1is, os dir\u00e9 con qu\u00e9 poder hago tales cosas. 2S El bautismo de Juan, \u00bfde d\u00f3nde proced\u00eda? \u00bfDel cielo o de los hombres? Ellos comenzaron a pensar entre s\u00ed: Si decimos que del cielo, nos dir\u00e1: \u00bfPues por qu\u00e9 no hab\u00e9is cre\u00eddo en \u00e9l? 26 Si decimos que de los hombres, tememos a la muchedumbre, pues todos tienen a Juan por profeta. 27 Y respondieron a Jes\u00fas: No sabemos. D\u00edjoles El a su vez: Pues tampoco os digo yo con qu\u00e9 poder hago estas cosas.<\/p>\n<p>Los tres sin\u00f3pticos relatan este incidente. En Mc est\u00e1 \u201cpaseando\u201d por uno de los p\u00f3rticos del templo. Lc, aunque con mayor amplitud cronol\u00f3gica, pero la escena es la misma, dice que estaba \u201cense\u00f1ando al pueblo en el templo y anunciando la Buena Nueva,\u201d ya que los rab\u00eds ten\u00edan sus lecciones en el templo, cuando va a ser interrogado por la autoridad religiosa, que los tres sin\u00f3pticos explicitan: \u201cpr\u00edncipes de los sacerdotes,\u201d entre los que se contaban los ex sumos sacerdotes y representantes de estas familias, \u201cescribas,\u201d peritos en la Ley, y \u201cancianos,\u201d representantes de las familias influyentes. Extra\u00f1a el que intervengan los \u201cpr\u00edncipes de los sacerdotes\u201d; deben de estar simplemente por el sanedr\u00edn. A \u00e9l compet\u00eda esta investigaci\u00f3n. Se le exige a Cristo que d\u00e9 cuenta de: \u201c\u00bfCon qu\u00e9 poder haces estas cosas?\u201d todos los acontecimientos desde su entrada mesi\u00e1nica, y \u201c\u00bfQui\u00e9n es el que te dio este poder?\u201d Poder de actuar prodigios, y en el templo, y poder de ense\u00f1ar. \u00bfAcaso quer\u00edan comprometerlo con un poder divino? Es lo que parece el dilema que les plantea.<br \/>\nEl poder para ense\u00f1ar oficialmente en Israel requer\u00eda un largo aprendizaje con alg\u00fan rab\u00ed y luego recibir de \u00e9l, mediante la \u201cimposici\u00f3n de manos,\u201d este poder. Si no proced\u00eda de esta cadena, que se dec\u00eda se entroncaba con Mois\u00e9s, su ense\u00f1anza no era l\u00edcita, oficial ni \u201cortodoxa.\u201d As\u00ed se tiraba la sospecha sobre su doctrina.<br \/>\nY con relaci\u00f3n a los actos mesi\u00e1nicos en el templo, se buscaba comprometerlo, pues ya ten\u00edan de atr\u00e1s organizada la persecuci\u00f3n del mismo. Estaba en el ambiente rab\u00ednico que se pedir\u00edan o dar\u00edan \u201cse\u00f1ales\u201d en el Mes\u00edas para acreditarse como tal 20.<br \/>\nPero Cristo les plantea un dilema como condici\u00f3n para contestarles a esto. El prestigio del Bautista en Israel y la conmoci\u00f3n causada fue tal, que hasta el sanedr\u00edn le envi\u00f3 una representaci\u00f3n para interrogarle si \u00e9l era el Mes\u00edas (Jua 1:19ss). El historiador jud\u00edo Josefo habla de su prestigio y conmoci\u00f3n en Israel 21.<br \/>\nPero ellos no respondieron al origen de su bautismo. Pues si era del cielo, eran culpables de no haberlo o\u00eddo, y reconocer a Cristo Mes\u00edas, a quien \u00e9l preparaba el camino; o si dec\u00edan que de los hombres, tem\u00edan al pueblo, por lo que el Bautista representaba para ellos; o como dice Lc con frase redonda, tem\u00edan que \u201cel pueblo entero les apedrease,\u201d como reaccionaba masivamente en ciertos casos religiosos (Jua 10:31; Hec 7:56-59). Al no responder ellos, Cristo tampoco lo hizo. Varias veces les dijo que si no lo cre\u00edan a El, que creyesen a sus \u201cobras\u201d que le daba a hacer el Padre, como Nicodemo y otros dijeron (Jua 3:2) 22.<\/p>\n<p>Par\u00e1bola de los dos hijos,Jua 21:28-32.<br \/>\n28 \u00bfQu\u00e9 os parece? Un hombre ten\u00eda dos hijos, y, lleg\u00e1ndose al primero, le dijo: Hijo, ve hoy a trabajar en la vi\u00f1a. 29 El respondi\u00f3: No quiero. Pero despu\u00e9s se arrepinti\u00f3 y fue. 30 Y lleg\u00e1ndose al segundo, le habl\u00f3 del mismo modo, y \u00e9l respondi\u00f3: Voy, se\u00f1or; pero no fue. 31 \u00bfCual de los dos hizo la voluntad del padre? Respondi\u00e9ronle: El primero. D\u00edceles Jes\u00fas: En verdad os digo que los publ\u00edcanos y las meretrices os preceden en el reino de Dios. 32 Porque vino Juan a vosotros por el camino de la justicia, y no hab\u00e9is cre\u00eddo en \u00e9l, mientras que los publ\u00edcanos y las meretrices creyeron en \u00e9l. Pero vosotros, aun viendo esto, no os hab\u00e9is arrepentido creyendo en \u00e9l.<\/p>\n<p>Solamente Mt inserta a continuaci\u00f3n la par\u00e1bola-alegor\u00eda de dos hijos que su padre env\u00eda a su vi\u00f1a y que tienen actitudes distintas. Esta par\u00e1bola aparece en dos formas diferentes en la tradici\u00f3n manuscrita; se invierte el orden: en una recensi\u00f3n se pone primero el hijo segundo, con todo lo anejo en la misma, y en la otra, al rev\u00e9s. Una tercera forma mixta no se considera aut\u00e9ntica 23. Tambi\u00e9n los autores de cr\u00edtica textual se hallan divididos en la reconstrucci\u00f3n de este texto. Si alguna raz\u00f3n de l\u00f3gica interna pudiese valer, ser\u00eda el orden, l\u00f3gicamente puesto, en la aplicaci\u00f3n. En cuyo caso tendr\u00eda la prioridad la que pone primero en escena al hijo menor.<br \/>\n\u00bfCu\u00e1l es el sentido de esta par\u00e1bola? Jesucristo mismo lo da en el v.31. Les dice: \u201cEn verdad os digo que los publ\u00edcanos y las meretrices os preceden a vosotros en el reino de Dios.\u201d<br \/>\nDiscuten los autores si el v.32 est\u00e1 bien situado en su contexto hist\u00f3rico o si fue incluido aqu\u00ed por una cierta analog\u00eda con la cita de los \u201cpubl\u00edcanos y meretrices\u201d o por venir a referirse al pasaje anterior, sobre los poderes de Jes\u00fas, en el que se cit\u00f3 a Juan Bautista. Hasta se quer\u00eda ver en \u00e9l una alusi\u00f3n, en otra forma literaria, de un pasaje de Lc (Jua 7:29-30), en que situar\u00eda esta idea en otro contexto. En todo caso, esta par\u00e1bola queda interpretada, evidentemente, por el v.31.<br \/>\nLos publ\u00edcanos, gente odiada en Israel, hasta considerarse contaminados con su trato, y las meretrices, la hez de la sociedad, se contraponen aqu\u00ed a los fariseos, los puros, los que conocen la Ley, los que la \u201ccumplen.\u201d En Mt las \u201cobras\u201d es un tema base. Pero esta aplicaci\u00f3n concreta no s\u00f3lo da la clave central de interpretaci\u00f3n de la par\u00e1bola, sino que la \u201calegoriza.\u201d As\u00ed, su valor doctrinal central y aleg\u00f3rico es el siguiente:<br \/>\n1) El padre due\u00f1o de la vi\u00f1a es Dios.<br \/>\n2) La vi\u00f1a es el reino de los cielos, en su escatolog\u00eda terrestre.<br \/>\n3) El hijo primero, que dice que \u201cs\u00ed\u201d y luego no cumple la voluntad de su padre, son los fariseos. Como conocedores de la Ley, eran los primeros que deb\u00edan haber ingresado en el Reino. Te\u00f3ricamente dec\u00edan que \u201cs\u00ed\u201d para aceptar al Mes\u00edas cuando viniese, pero de hecho, ante Cristo-Mes\u00edas, dijeron que \u201cno.\u201d Vieron las \u201cse\u00f1ales\u201d que Cristo hac\u00eda como garant\u00eda de su misi\u00f3n, pero no \u201csupieron,\u201d culpablemente, discernirlas (Mat 3:8.9). Y de ellos dijo el mismo Jesucristo, caracterizando esta hipocres\u00eda religiosa: \u201cDicen y no hacen\u201d (Mat 23:3). Y tambi\u00e9n les dijo que \u201cno entr\u00e1is (en el reino de los cielos) ni permit\u00eds entrar a los que quieren entrar\u201d (Mat 23:13).<br \/>\n4) El hijo segundo son otros hijos de Israel, los despreciados, los publ\u00edcanos y las meretrices, que, no ingresando en un principio en el reino, despu\u00e9s, al saber la obra de Cristo, se convirtieron e ingresaron. As\u00ed, v.gr., el publicano Zaqueo (Luc 19:1-10) y la \u201cmujer pecadora\u201d (Luc 7:37).<br \/>\nEl gran comentario a esta par\u00e1bola son las palabras de Jesucristo que en otro contexto refiere Le: \u201cTodo el pueblo que lo escuch\u00f3 (al Bautista), que predicaba \u201cel camino de la justicia de Dios\u201d (Mt v.32), semitismo que indica la instituci\u00f3n de la doctrina religiosa y moral (Mat 22:16), \u201cy los publ\u00edcanos reconocieron la justicia de Dios, recibiendo el bautismo de Juan; pero los fariseos y los doctores de la Ley anularon el consejo divino, no haci\u00e9ndose bautizar por \u00e9l\u201d (Luc 7:29-30) 24, con todo lo que llevaba anejo de \u03bc\u03b5 \u03c4\u03b1 \u03bd\u03b1 \u03b1 aquel bautismo.<br \/>\nLo que los dirigentes \u201cvieron\u201d (v.32c) y no creyeron, fue el arrepentimiento de los pecadores.<\/p>\n<p>Par\u00e1bola de los vi\u00f1adores homicidas,Luc 21:32-46 (Mar 12:1-12; Luc 20:9-19).<br \/>\n33 O\u00edd otra par\u00e1bola: Un padre de familia plant\u00f3 una vi\u00f1a, la rode\u00f3 de una cerca, cav\u00f3 en ella un lagar, edific\u00f3 una torre y la arrend\u00f3 a unos vi\u00f1adores, parti\u00e9ndose luego a tierras extra\u00f1as. 34 Cuando se acercaba el tiempo de los frutos, envi\u00f3 a sus criados a los vi\u00f1adores para percibir su parte. 3S Pero los vi\u00f1adores, cogiendo a los siervos, a uno le atormentaron, a otro lo mataron, a otro le apedrearon. 36 De nuevo les envi\u00f3 otros siervos en mayor n\u00famero que los primeros, e hicieron con ellos lo mismo. 37 Finalmente, les envi\u00f3 a su hijo, diciendo: Respetar\u00e1n a mi hijo. 38 Pero los vi\u00f1adores, cuando vieron al hijo, se dijeron: Es el heredero; ea, a matarle, y tendremos su herencia, 39 Y, tom\u00e1ndole, le sacaron fuera de la vi\u00f1a y le mataron. 40 Cuando venga, pues, el amo de la vi\u00f1a, \u00bfqu\u00e9 har\u00e1 con estos vi\u00f1adores? 41 Le respondieron: Har\u00e1 perecer de mala muerte a los malvados y arrendar\u00e1 la vi\u00f1a a otros vi\u00f1adores que le entreguen los frutos a su tiempo. 42 Jes\u00fas les respondi\u00f3: \u00bfNo hab\u00e9is le\u00eddo alguna vez en las Escrituras: \u201cLa piedra que los edificadores hab\u00edan rechazado, \u00e9sa fue hecha cabeza de esquina; del Se\u00f1or viene esto, y es admirable a nuestros ojos\u201d? 43 Por eso os digo que os ser\u00e1 quitado el reino de Dios y ser\u00e1 entregado a un pueblo que rinda sus frutos. 44 Y el que cayere sobre esta piedra se quebrantar\u00e1, y aquel sobre quien cayere ser\u00e1 pulverizado. 45 Oyendo los pr\u00edncipes de los sacerdotes y los fariseos sus par\u00e1bolas entendieron que de ellos hablaba, 46 y, queriendo apoderarse de El, temieron a la muchedumbre, que le ten\u00eda por profeta.<\/p>\n<p>Los tres sin\u00f3pticos ponen esta par\u00e1bola inmediatamente despu\u00e9s de la cuesti\u00f3n de los poderes de Jes\u00fas. La descripci\u00f3n de la vi\u00f1a es costumbrista. No era raro en Galilea que ciertos due\u00f1os arrendasen sus tierras y ellos se marchasen a vivir a tierras lejanas. La descripci\u00f3n en los tres sin\u00f3pticos tiene peque\u00f1as variantes literarias, suyas o de la catequesis, que no tienen m\u00e1s que simple valor descriptivo. Ya lo ense\u00f1aba San Agust\u00edn 25. El auditorio inmediato o, al menos, al que llega esta ense\u00f1anza, son \u201clos pr\u00edncipes de los sacerdotes y los fariseos\u201d (v.45), y a los que se refiere en \u201csus par\u00e1bolas,\u201d pudiera ser en general el auditorio jer\u00e1rquico del v.23. Y en el v.45, \u201cal o\u00edr esto los pr\u00edncipes de los sacerdotes, al o\u00edr estas par\u00e1bolas, entendieron que hablaba de ellos.\u201d Literariamente es un g\u00e9nero mixto de par\u00e1bola y alegor\u00eda, prevaleciendo \u00e9sta. Los elementos aleg\u00f3ricos que en ella aparecen son los siguientes:<br \/>\n1) El due\u00f1o de la vi\u00f1a es Dios.<br \/>\n2) La vi\u00f1a es Israel. Era una de las expresiones m\u00e1s caracter\u00edsticas para simbolizar a Israel desde Isa\u00edas (Isa 5:1-7; cf. 27:2-6; Jer 2:21; Jer 12:10; Ez c.17; Ose 10:1; Sal 80:9ss, etc.). En el templo herodiano de Jerusal\u00e9n, una gran vid de oro macizo y de proporciones colosales, colocada encima de la entrada del santuario, significaba a Israel 26. Los elementos descriptivos de la vi\u00f1a no tienen valor independiente: es s\u00f3lo el cuadro y el esmero con que Dios la puso.<br \/>\n3) Los vi\u00f1adores a quienes se arrienda es Israel, destac\u00e1ndose a los dirigentes espirituales, que son los principales \u201ccultivadores\u201d espirituales de la misma.<br \/>\n4) Los siervos que env\u00edan a su vi\u00f1a para recoger los frutos de aquella etapa y acelerar la fructificaci\u00f3n de esta vi\u00f1a son los profetas (cf. Mat 23:29-38; Luc 11:47-51; cf. 13:34; Hec 51:52; Heb 11:36-37).<br \/>\nBasta recordar a El\u00edas injuriado por Jezabel; Isa\u00edas, seg\u00fan la tradici\u00f3n jud\u00eda, fue aserrado; Jerem\u00edas, lapidado en Egipto; Miqueas, aprisionado por Acab; Zacar\u00edas, apedreado por orden del rey Jo\u00e1s; el Bautista, decapitado por orden de Antipas; Jesucristo y los ap\u00f3stoles, perseguidos y martirizados. Los diversos grupos y \u00e9pocas no tienen un matiz aleg\u00f3rico espec\u00edfico. Son elementos literarios y parab\u00f3licos reclamados por el desarrollo del cuadro (2Cr 24:21; Heb 11:37; cf. Mat 23:37; Luc 13:34).<br \/>\n5) El due\u00f1o que, despu\u00e9s de arrendar la vi\u00f1a, march\u00f3 a otro pa\u00eds por mucho tiempo, como se trata de Dios, es una ficci\u00f3n literaria para dar lugar al desarrollo hist\u00f3rico de la alegor\u00eda.<br \/>\n6) Los vi\u00f1adores maltratadores y homicidas es la conducta de Israel con los profetas y enviados de Dios para ver el estado de Israel en que aparecen y fructificarlo en santidad: que diese fruto.<br \/>\n7) El fruto que van a buscar y alentar es la progresiva fructificaci\u00f3n religiosa y moral de Israel para irse as\u00ed preparando a recibir al Mes\u00edas.<br \/>\n8) La actitud del due\u00f1o que env\u00eda, sucesivamente, nuevos mensajeros para ver el rendimiento de su vi\u00f1a es la paciencia de Dios, atenta al desenvolvimiento del plan de su providencia.<br \/>\n9) La conducta deliberativa del due\u00f1o en enviar a su \u201chijo\u201d est\u00e1 expresada antropom\u00f3rficamente. En forma diversa los tres sin\u00f3pticos reconocen que es el \u201cheredero\u201d de la vi\u00f1a, es decir, de las promesas mesi\u00e1nicas (Rom 4:13.14; Rom 8:17; Heb 1:2). Su hijo se lo env\u00eda \u201cpor \u00faltimo\u201d (\u03cd\u03c3\u03c4\u03b5\u03c1\u03bf\u03bd = Mt; \u03b5\u03c3\u03c7\u03ac\u03c4\u03bf\u03c5 = Me; \u03b5\u03c3\u03c7\u03ac\u03c4\u03bf\u03c5 = Heb 1:2).<br \/>\n10) Se indica veladamente, m\u00e1xime a la hora de la redacci\u00f3n, que, si es Hijo, es de la misma naturaleza divina de su Padre (cf. Jua 5:18; Flp 2:6; Col 1:15-19).<br \/>\n11) Los vi\u00f1adores, las autoridades jud\u00edas y la parte del pueblo seducido acuerdan matarlo (Mat 27:23.25; Hec 3:14.15). Es el prop\u00f3sito de su muerte. Mt-Lc dir\u00e1n adem\u00e1s que, \u201cech\u00e1ndolo fuera de la vi\u00f1a,\u201d lo mataron. Se refiere aqu\u00ed a Jerusal\u00e9n. Cristo \u201cpadeci\u00f3\u201d (su muerte) fuera de la puerta (de la ciudad) (Heb 13:12). El Calvario, en los d\u00edas de Cristo, estaba fuera de los muros de Jerusal\u00e9n, ya que este muro fue edificado por Agripa I.<br \/>\n12) El castigo que se anuncia a los vi\u00f1adores, al Israel de esta \u00e9poca hist\u00f3rica, es doble:<br \/>\na) \u201cDespedir\u00e1 de mala manera a esos malhechores.\u201d Este anuncio prof\u00e9tico de Cristo tuvo un cumplimiento hist\u00f3rico tr\u00e1gico: castigo a Palestina por Vespasiano, que culmin\u00f3 con la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n el a\u00f1o 70 por Tito.<br \/>\nb) \u201cSe arrendar\u00e1 la vi\u00f1a a otros labradores que den los frutos a su tiempo.\u201d El pensamiento es el mismo en los tres sin\u00f3pticos, aunque est\u00e1 m\u00e1s desarrollado en Mt. El Israel \u00e9tnico termin\u00f3 como transmisor de la revelaci\u00f3n y de las promesas mesi\u00e1nicas y pas\u00f3 al \u201cIsrael de Dios\u201d (Gal 6:16), la Iglesia 27.<br \/>\nLa continuaci\u00f3n que ponen los tres evangelistas ya no pertenece a la alegor\u00eda. Es un desarrollo o amplificaci\u00f3n, un tema sugerido, por lo que significaba este rechazar de su \u201cvi\u00f1a\u201d al Hijo. Se cita la Escritura como argumento supremo en Israel. Al negar los \u201cpr\u00edncipes de los sacerdotes\u201d y \u201clos fariseos\u201d que no suceder\u00eda esto, les pregunta: \u201c\u00bfQu\u00e9 significa entonces lo que est\u00e1 escrito: La piedra que rechazaron los que edificaban vino a ser piedra angular?\u201d<br \/>\nEsta cita est\u00e1 tomada del Sal 118:22. El salmo es un canto de triunfo con el que se alaba a Dios por haber hecho triunfar a Israel, conculcado por invasiones y reyes. Y no s\u00f3lo esto, sino que el Israel despreciado y oprimido por los gentiles vino a ser \u201cpiedra angular,\u201d elegida por Dios, para que \u00e9l sostuviese la esperanza mesi\u00e1nica. La \u201cpiedra angular\u201d es una gran piedra, como a\u00fan se ve en ruinas en Palestina, que serv\u00eda para unir, por su \u00e1ngulo, dos partes de un edificio. Es expresi\u00f3n muy usual (Jer 51:26), y lo mismo pod\u00eda estar en el fundamento del edificio (Isa 28:6) que en partes intermedias, o incluso en el remate superior del mismo (Sal 118:22)28. Los jud\u00edos ya hab\u00edan interpretado el salmo en sentido mesi\u00e1nico, lo que le da un nuevo valor en su aplicaci\u00f3n. En Hechos (Sal 4:11) se lo interpreta de la pasi\u00f3n y resurrecci\u00f3n de Cristo.<br \/>\nJesucristo, al aplicarse a s\u00ed este pasaje, hace ver que la verdadera \u201cpiedra angular\u201d del mesianismo es El, como fundamento y como coronaci\u00f3n sustentadora, y eso a pesar de que los \u201cedificadores\u201d de Israel, sus dirigentes religiosos, rechazaban esta \u201cpiedra,\u201d que era fundamental de todo el edificio mesi\u00e1nico. Y aqu\u00ed tambi\u00e9n hay una alusi\u00f3n a la resurrecci\u00f3n de Cristo, tema esencial en la Iglesia primitiva (Hec 4:11; cf. 1Pe 2:17).<br \/>\nY Mt y Lc recogen la continuaci\u00f3n del texto del salmo: \u201cObra de Yahv\u00e9 en esto, admirable a nuestros ojos\u201d (Sal 118:23). Esta \u201cinversi\u00f3n de valores\u201d es un misterio del plan de Dios.<br \/>\nEl v.44 es lecci\u00f3n cr\u00edticamente discutida. S\u00f3lo la trae Mt. Dice as\u00ed: \u201cTodo el que caiga sobre esta piedra, se estrellar\u00e1. Y sobre quien ella caiga, lo aplastar\u00e1.\u201d 29<br \/>\nSobre el a\u00f1o 200 despu\u00e9s de Jesucristo, dec\u00eda el rabino Sime\u00f3n ben Jos\u00e9 ben Lagonia: \u201cSi la piedra cae sobre la olla, \u00a1ay de la olla! Pero, si la olla cae sobre la piedra, \u00a1ay de la olla!\u201d 30<br \/>\nAcaso la estructura fundamental de esto, variando los t\u00e9rminos de la comparaci\u00f3n, fuese una especie de proverbio popular que Cristo utilizase, y reflejando, posiblemente, influjos literarios para la primera parte, de Isa\u00edas (Isa 8:14.15), y para la segunda, de Daniel (Dan 2:34.45ss), se expresa lo que ser\u00e1 el efecto de esta \u201cpiedra\u201d rechazada por los edificadores jud\u00edos. Si ellos chocan contra El &#8211; los autores de su muerte -, se estrellar\u00e1n contra El; y si El, su justicia, tiene que venir contra ellos, entonces los aplastar\u00e1. Es el pensamiento que acababa de anunciarles: el due\u00f1o de la vi\u00f1a \u201cir\u00e1 (y) matar\u00e1 a los vi\u00f1adores\u201d homicidas (Mc-Lc).<br \/>\nSe discute si este aspecto final de la \u201cpiedra angular\u201d fue dicho por el mismo Cristo o es una adici\u00f3n del evangelista, ya que es un aspecto, se dir\u00eda, distinto del de la par\u00e1bola: en \u00e9sta se destaca el aspecto mortal de Cristo; en aqu\u00e9lla, el triunfal 31.<br \/>\nAnte estas exposiciones tan claras y abiertas, los \u201cpr\u00edncipes de los sacerdotes y los fariseos, que oyeron estas palabras (\u03c4\u03ac\u03c2 \u03c0\u03b1\u03c1\u03b1\u03b2\u03bf\u03bb\u03ac\u03c2), conocieron que se refer\u00eda a ellos,\u201d y deseaban prender a Jes\u00fas, pero \u201ctemiendo al pueblo,\u201d que lo ten\u00eda por un \u201cprofeta,\u201d lo \u201cdejaron y se marcharon\u201d (Mt).<br \/>\nLa confrontaci\u00f3n de estructura de esta par\u00e1bola con el ap\u00f3crifo Evangelio de Tom\u00e1s del siglo II, Lc, Mc, Mt, hace ver un manifiesto proceso de alegorizaci\u00f3n en la misma. Sin embargo, hay que descartar que fuese originariamente una alegor\u00eda inventada por la Iglesia primitiva y puesta en boca de Cristo, pues se hubiese destacado claramente el tema central y triunfal de aquella \u00e9poca cristiana: la resurrecci\u00f3n de Cristo.<br \/>\nEl proceso alegorizante es vario. Sumamente simple en el Evangelio de Tom\u00e1s. Lc, alegorizando, es m\u00e1s sobrio que Mt. Al principio s\u00f3lo se trata de un criado el que va repetidamente a la vi\u00f1a. En Mt son \u201cgrupos.\u201d En Mc, el \u201chijo\u201d es muerto dentro de la vi\u00f1a; no se ven rasgos claros alusivos a la pasi\u00f3n, como en Mt-Lc. El hecho de enviar, por \u00faltimo, al hijo pudiera ser un rasgo l\u00f3gico postulado por el desarrollo de la par\u00e1bola &#8211; como se indicar\u00e1 luego en Mc, de suyo, la alusi\u00f3n es m\u00e1s clara a Cristo al poner unido al \u201chijo\u201d el calificativo de \u201camado\u201d (\u03ac\u03b3\u03b1\u03c0\u03b7\u03c4\u03cc\u03bd = Luc 20:13), que conecta con la voz del cielo en el bautismo y transfiguraci\u00f3n (Mar 1:11; Mar 9:7; Luc 20:13).<br \/>\nAnte la paciencia asombrosa del propietario, la muerte del hijo y la esperanza de entrar en su herencia los vi\u00f1adores, cabr\u00eda pensar si esto no supone una interpretaci\u00f3n aleg\u00f3rica en cualquier estadio de esta par\u00e1bola. Sin embargo, estos datos responden a realidades hist\u00f3ricas ambientales.<br \/>\nLos latifundios de Galilea se encontraban en gran parte en manos de gente extranjera, que incluso viv\u00edan fuera del pa\u00eds. El odio de los galileos contra estos due\u00f1os era bien conocido. Viviendo en el extranjero, se explican, ambientalmente, los c\u00e1lculos de estos arrendatarios. Se debe tener presente una cl\u00e1usula de derecho, seg\u00fan la cual una herencia, bajo determinadas condiciones, se considera como bienes sin amo, que cada uno puede tomar, teniendo preferencia el primero que la tome. La presencia del hijo les hace suponer que el due\u00f1o ha muerto y que el hijo viene a tomar posesi\u00f3n de la herencia. Muerto \u00e9ste, piensan en esas determinadas condiciones que les har\u00e1n legalmente due\u00f1os de la vi\u00f1a. Podr\u00eda, originariamente, la par\u00e1bola haber terminado aqu\u00ed y as\u00ed. \u00bfQu\u00e9 significar\u00eda entonces? \u00bfCu\u00e1l era su finalidad did\u00e1ctica?<br \/>\nSer\u00eda justificar, una vez m\u00e1s, la bondad de Dios y Cristo ante las cr\u00edticas farisaicas por admitir al reino a los \u201cpecadores.\u201d Se la justificar\u00eda con una comparaci\u00f3n parab\u00f3lica o una sencilla alegorizaci\u00f3n, diciendo que ellos fueron los primeros llamados, pero que, ante sus reincidencias en el rechazo de aceptar el ingreso en el reino, se dio la \u201cvi\u00f1a\u201d a \u201cotros\u201d (Mc-Lc), que, por analog\u00eda con las par\u00e1bolas del mismo g\u00e9nero, ser\u00edan los \u201cpobres\u201d (\u03c0\u03c4\u03c9\u03c7\u03bf\u03af)\u00b7<br \/>\nYa en su estadio primitivo hab\u00eda base para una cierta orientaci\u00f3n aleg\u00f3rica. La \u201cvi\u00f1a\u201d descrita \u201ces Israel\u201d (Isa 5:7); lo que todos sab\u00edan. Por tanto, los \u201cvi\u00f1adores\u201d eran los jefes religiosos de Israel (Mar 12:12; Luc 20:19).<br \/>\nPasado el momento hist\u00f3rico, la Iglesia primitiva la alegoriza, matiz\u00e1ndola y potencializ\u00e1ndola en su contenido cristol\u00f3gico, sin hacerle perder por ello, en su fondo, su probable sentido primitivo 31. Acaso en el v.43 se aluda tambi\u00e9n a la exigencia que tienen los \u201cdisc\u00edpulos\u201d cristianos de rendir obras de virtud.<\/p>\n<p>  1 Sobre la topograf\u00eda de Betania y Betfag\u00e9, cf. Perrella, \/ liwghi santi (1936) p.197-201.202-205. &#8211; 2 Bonsirven, Le Judaisme. (1934) I p.406; Strack-B., Kommentar. I p.842- &#8211; 3 Strack-B., Kommentar. I p.527-529. &#8211; 4 Targ. Esther 8:15; 2Re 9:13; Josefo, Antiq. II 8:5; cf. Strack-B.,\/Comentar. I p.845. &#8211; 5 Strack-B., Kommentar. I p.845-850. &#8211; 6 \u00dcuzy,&#8217;\u00e9vang. s. St. Matth.  (1946) p.272. &#8211; 7 Strack-B., Kommentar. I p.640. &#8211; 8 Bonsirven, Le Judaisme palestinwn. (1934) I p.360-369. &#8211; 9 Sal. de Salom\u00f3n, sal. 17.21. &#8211; 10 Th Vargha, en Verbum Domini (1928) 371. &#8211; 11  Comentario a Lev 19:41-43.  &#8211; 12 P. Van Bergen, L&#8217;entr\u00e9e messianique de Jes\u00fas a Jerusalem: Les Quest. Liturg. et Paroiss. (1957) p.9-24; J. Dupont, L&#8217;entr\u00e9e de Jes\u00fas a Jerusalem dans le redi de St. Matth. (Lev 21:1-17): Lum. et Vie (1960) p.1-8; Stanley,&#8217;\u00a3iwde&gt;5 math\u00e9ennes: L&#8217;entr\u00e9e messianique h Jerusalem: Scienc.  Eccl. (1954); J. Blenkinsopp, The Hidden and His Entry into Jerusalem: Script. (1961) p.51-56.81-88. &#8211; 13   Bonsirven, Le Juda\u00fcsw palestinien. (1934) p.406-407.   &#8211; 14   Strack-B., Komnwntar. I p.640.  &#8211; 15  C. Roth, The Cleansing of the Temple (Mat 21:12 par.) and Zechariah: Xov. Test. (Lciden 1960) p.174-181; I. Buse, The Cleansing of the Temple in the Synoptics and in   &#8211; John: Expos. Tim. (1958ss) p.22ss; R. B. Moxtgomery, The House&#8217;of Prayer, Mar 11:17 : Cilbibq (1959) p.21-27; G. W. Buchanax, Mark 11:15-19; Br\u00edgands in the Temple: The Hebrew Union College Annual (1959) 169-177; X. Q. Hamilton, Temple Cleasing and Temple Bank: Journ. of Bibl. Liter. and Ex\u00e9gesis (1964) p.365-372; J. J. De Vault, The Cleansing of the Temple: The Cath. Bibl. Quart. (1961) 470ss; J. W. Doeve, La Purificaci\u00f3n du Temple et le Dessechement dufiguier: New Test.  Studies (1954) p.297-308. &#8211; 15Ll&#8217;awg. s. St. Matth. (1927) p.406. &#8211; 16 As\u00ed Reu\u201ds, citado por Lebreton en su La vie et l&#8217;enseignement deJ.-Ch., vers. esp. (1942) II p.134 n.12. &#8211; 17 Fonck, \/ miracoli del Signare nel Vangelo (1914) p.580-611; Buzy, Les Paraboles (1932) p.116ss; Anzalone, II fico maledetto: Pal. C\u00ede.  (1958) p.257-264; H. W. Bartsch, Die \u201cVerfluchung\u201d des Feigenbaumes (Mat 21:18-22 par.): Zeit. Neut. Wissen. (1962) 256-260; A. Rob\u00edn, The Cursing of the Fig Tree in Mk 11. A Hypothesis: New Test Studies (1961ss) p.276-281; C. W. F. Smith, No Time for Figs (Mar 11:12-14.20-23): Journ. of Bibl. Literat. and Exeg. (1960) p.315-327; G. M\u00fcnderlein, Die Verfluchung des Feigenbaumes (Mar 11:12-14): New Test. Studies (1963) p.89-104. &#8211; 17 H w Bartsch, Die \u201cVerfluchung\u201d des Feigenbaumes: \u0396 . \u039d . Wissen.  (1962) p.256-260; J. Jerem\u00edas, Die Gleichnisse Jesu, vers. esp. (1970) p.276 nota 600. &#8211; 18 Strack-B., Kommentar. I p.759; cf. 1Co 13:2; Stg 1:6.7. &#8211; 19 J. Duplacy, La fot qui d\u00e9place les montagnes (Mat 17:20; Mat 21:21 par.): M\u00e9m. A. Gelin(1961)p.l73-187. &#8211; 20 Strack-B., Kommentar. I p.640-641. &#8211; 21 Josefo, Antiq. XVIII 5:20. &#8211; 22 J. Coutts, The Authority of Jes\u00fas and Twelve in St. Mark&#8217; Gospel:The Journ. of Theolog.  Studies (1957) p.111-118. &#8211; 23 Vost\u00e9, Parabolae sekctae. (1933) I p.332-334. &#8211; 24 Vost\u00e9, Parabolae selecta. (1931) I p.323-338; Buzy, Les Par\u00e1bales. (1932) p.346-365; J. Jerem\u00edas, Die Glekhnisse Jesu, vers. esp. (1970) p.98-99. &#8211; 25 De consensu evang.: Mal 34:1142ss. Sobre las posibles interpretaciones de esta forma, cf. Plrot,&#8217;\u00e9vang. s. St. Marc (1946) p.544. &#8211; 26 Josefo, De bello iud. V 5:4; Antiq. XV 11:3. &#8211; 27 Vost\u00e9, Parabolae selectae. (1933) I p.339-372; Buzy, Les par\u00e1bales. (1932) p.404ss; J. Jerem\u00edas, Die Glekknisse Jesu (1958) 59-64; W. K\u00fcmmel, Hommage Go-guel (1950) 120-138. &#8211; 28 Rev. Bib. (1920) 488. &#8211; 29 Nestl\u00e9, N.T. graece et latine (1928) ap. cr\u00edt. a Mat 21:44; R. Swaeles, L&#8217;arriere-fond scripturaire de Mat 21:43 et son lien avec Mat 21:44 : New Test.  Studies (1959) p.310-313. &#8211; 30 Strack-B., Kommentar. I p.877. &#8211; 31 J. D. M. Derrett, Fresh Light on the Parable of the Wicked Vine-dressers (Mat 21:33-46 par.): Rev. Internat. Droits Antiq. (Louvain 1963) 11-41. &#8211; 31  E. Bammel, Das Gleichnis von des bosen Winzem (Mar 12:1-9) und das j\u00fcdische Erbrecht: Rev. Intern. des Droits de l&#8217;Antiq.  (1959) p.11-17 (y 14ss); J. Jerem\u00edas, Jerusalem zur Zeit Jesu (1962) p.363; Die Gleichnisse Jesu, vers. esp. (1970) p.91-95.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>Betfag\u00e9.<\/b> Un peque\u00f1o poblado cercano a Betania, en el lado SE del Monte de los Olivos. No es mencionado en ninguna otra parte de las Escrituras, excepto en conexi\u00f3n con la entrada triunfal de Cristo (<span class='bible'>Mar 11:1<\/span>; <span class='bible'>Luc 19:29<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>21:1 Cuando se acercaron a Jerusal\u00e9n (la \u00faltima vez; ya empiezan los eventos de la semana final de su ministerio), y vinieron a Betfag\u00e9, al monte de los Olivos, Jes\u00fas envi\u00f3 dos disc\u00edpulos, 2 dici\u00e9ndoles: Id a la aldea que est\u00e1 enfrente de vosotros, y luego hallar\u00e9is una asna atada, y un pollino con ella (este es otro ejemplo de la omnisciencia de Jes\u00fas); desatadla, y tra\u00e9dmelos. 3 Y si alguien os dijere algo, decid: El Se\u00f1or los necesita; y luego los enviar\u00e1. 4 Todo esto aconteci\u00f3 para que se cumpliese lo dicho por el profeta, cuando dijo: 5 Decid a la hija de Sion: He aqu\u00ed, tu Rey viene a ti, Manso, y sentado sobre una asna, Sobre un pollino, hijo de animal de carga. Zac 9:9, \u201c9 Al\u00e9grate mucho, hija de Sion; da voces de j\u00fabilo, hija de Jerusal\u00e9n; he aqu\u00ed tu rey vendr\u00e1 a ti, justo y salvador, humilde, y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna\u201d &#8211; Jes\u00fas no entr\u00f3 en la ciudad como militar para conquistar a los Romanos 6 Y los disc\u00edpulos fueron, e hicieron como Jes\u00fas les mand\u00f3; 7 y trajeron el asna y el pollino, y pusieron sobre ellos sus mantos; y \u00e9l se sent\u00f3 encima. (Mar 11:7, \u201cY trajeron el pollino a Jes\u00fas, y echaron sobre \u00e9l sus mantos, y se sent\u00f3 sobre \u00e9l\u201d).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>EL PRINCIPIO DEL \u00daLTIMO ACTO<br \/>DEL DRAMA<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Mateo 21:1-11<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Cuando llegaron cerca de Jerusal\u00e9n, a la altura de Betfagu\u00e9, en el Monte de los Olivos, Jes\u00fas envi\u00f3 por delante a dos de Sus disc\u00edpulos y les dijo:<br \/>-Entrad en la aldea que tenemos delante, y en seguida os encontrar\u00e9is una asna atada con su pollino. Soltadlos y tra\u00e9dmelos. Y si alguien os dice algo, contestadle: \u00abEl Maestro los necesita. Luego los devolver\u00e1.\u00bb<br \/>Esto se hizo para que se cumpliera lo que se dijo por medio del profeta cuando dijo: \u00abDecidle a la Hija de Si\u00f3n: \u00abF\u00edjate: Tu Rey viene a ti, benigno y cabalgando en una asna con su asnillo, hijos de animal de yugo. \u00ab\u00bb<br \/>As\u00ed que los disc\u00edpulos fueron, y cumplieron las \u00f3rdenes de Jes\u00fas, y trajeron el asna y el asnillo, pusieron sus t\u00fanicas sobre ellos, y \u00c9l se mont\u00f3 encima.<br \/>El gent\u00edo innumerable extend\u00eda las t\u00fanicas en el camino. Otros cortaban ramas de los \u00e1rboles y las extend\u00edan a Su paso. Y la gente que iba delante y la que iba detr\u00e1s gritaban:<br \/>-\u00a1Hosanna al Hijo de David! \u00a1Bendito en el nombre del Se\u00f1or sea el Que viene! \u00a1Hosanna en las alturas!<br \/>Cuando entraba en Jerusal\u00e9n, toda la ciudad se conmocion\u00f3.<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00bfQui\u00e9n es Este? -preguntaban; y la gente dec\u00eda:<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00a1Este es el profeta Jes\u00fas, que viene de Nazaret de Galilea!<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Con este pasaje nos introducimos en el \u00faltimo acto de la vida de Jes\u00fas; y aqu\u00ed tenemos un momento dram\u00e1tico de veras en un doble sentido.<br \/>Era el tiempo de la Pascua, y Jerusal\u00e9n y todo el pa\u00eds de alrededor estaba abarrotado de peregrinos. Treinta a\u00f1os despu\u00e9s, un gobernador tuvo que hacer el censo de los corderos que se mataron en Jerusal\u00e9n para la Pascua, y descubri\u00f3 que su n\u00famero se aproximaba al cuarto de mill\u00f3n. La norma de, la Pascua era que ten\u00edan que reunirse por lo menos diez: personas para cada cordero, lo que quiere decir que en esa Pascua hubo en Jerusal\u00e9n m\u00e1s de dos millones y medio de personas. La ley era que todos los varones jud\u00edos que vivieran en un radio de cuarenta kil\u00f3metros de Jerusal\u00e9n ten\u00edan que venir a la Pascua; pero no solo ven\u00edan jud\u00edos de Palestina, sino de todos los rincones del mundo para estar presentes en la mayor de sus fiestas nacionales. Jes\u00fas no pod\u00eda haber escogido un momento m\u00e1s dram\u00e1tico. Se dirigi\u00f3 a una ciudad abarrotada de gente y cargada de expectaciones religiosas.<br \/>No creemos que esta fuera una decisi\u00f3n repentina de Jes\u00fas, adoptada casualmente en un momento. Era algo que hab\u00eda preparado de antemano. La impresi\u00f3n que nos hace el relato es que \u00c9l estaba llevando a cabo planes que hab\u00eda preparado de antemano. Envi\u00f3 a sus disc\u00edpulos \u00aba la aldea\u00bb para recoger la asna y su asnillo. Mateo menciona Betfagu\u00e9 solamente; pero Marcos menciona tambi\u00e9n a Betania <em>(<\/em><span class='bible'>Mr 11:1<\/span><em> ). <\/em>Sin duda se trataba de Betania. Jes\u00fas ya hab\u00eda hecho los preparativos para que Le prepararan una asna y su asnillo, porque debe de haber tenido muchos amigos en Betania; y la frase: \u00abEl Maestro los necesita\u00bb parece haber sido una contrase\u00f1a convenida para que los amos de los animales supieran que hab\u00eda llegado la hora convenida por Jes\u00fas.<\/p>\n<p>As\u00ed es que Jes\u00fas entr\u00f3 cabalgando en Jerusal\u00e9n. El hecho de que el asno no se hab\u00eda usado nunca antes es especialmente apropiado para el santo prop\u00f3sito. La becerra roja que se usaba en ceremonias de purificaci\u00f3n deb\u00eda ser un animal \u00absobre el cual no se hab\u00eda puesto yugo\u00bb <em>(<\/em><span class='bible'>Nm 19:2<\/span><em> ; <\/em><span class='bible'>Dt 21:3<\/span><em> ); la carreta en el que se llevaba el arca del Se\u00f1or hab\u00eda de ser una que no se  hubiera usado antes para ning\u00fan otro prop\u00f3sito (<\/em><span class=''>1S 3:7<\/span><em> ). <\/em>La especial santidad de la ocasi\u00f3n se subrayaba por el hecho de que en el asna no hab\u00eda cabalgado antes ninguna persona.<\/p>\n<\/p>\n<p>La multitud recibi\u00f3 a Jes\u00fas como Rey. Extendieron sus t\u00fanicas a Su paso. Eso hab\u00eda sido lo que hab\u00edan hecho los amigos de Jeh\u00fa cuando le proclamaron rey <em>(<\/em><span class=''>2R 9:13<\/span><em> ). <\/em>Arrancaron ramas de los \u00e1rboles y ondearon ramas de palmera. Eso es lo que hab\u00edan hecho cuando entr\u00f3 en Jerusal\u00e9n Sim\u00f3n Macabeo despu\u00e9s de una de sus m\u00e1s notables victorias (1 <em>Macabeos 13:51).<\/em><\/p>\n<p>Recibieron a Jes\u00fas con el saludo que se daba a los peregrinos que ven\u00edan ala fiesta: \u00ab\u00a1Bendito el que viene en el nombre del Se\u00f1or!\u00bb <em>(<\/em><span class='bible'>Sal 118:26<\/span><em> ).<\/em><\/p>\n<p>Gritaban: \u00ab\u00a1Hosanna!\u00bb Debemos tratar de comprender lo que esto quer\u00eda decir. <em>Hosanna <\/em>quiere decir <em>salva ahora, <\/em>y era la llamada de auxilio que un pueblo en angustia dirig\u00eda a su rey o a su Dios. Es realmente una cita del <span class='bible'>Sal 118:25<\/span>  : \u00ab\u00a1S\u00e1lvanos, Te suplicamos, oh Se\u00f1or!\u00bb La frase \u00ab\u00a1Hosanna en las alturas!\u00bb debe de querer decir: \u00ab\u00a1Que hasta los \u00e1ngeles en lo m\u00e1s alto de las alturas del Cielo griten a nuestro Dios: \u00ab\u00a1Salva ahora!\u00bb\u00bb<\/p>\n<p>Puede que la palabra <em>hosanna <\/em>hubiera perdido algo de su sentido original, y se hubiera convertido en un grito de bienvenida y aclamaci\u00f3n, como \u00ab\u00a1Hola!\u00bb Pero esencialmente es un grito de un pueblo pidiendo liberaci\u00f3n y ayuda en el d\u00eda de su angustia; es el clamor del pueblo oprimido a su Salvador y Rey.<\/p>\n<p><\/p>\n<p><strong><u>LA INTENCI\u00d3N DE JES\u00daS<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Mateo 21:1-11<\/span><\/strong><strong> (continuaci\u00f3n)<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Podemos suponer que las acciones y los gestos de Jes\u00fas en este incidente eran programados y deliberados. Estaba siguiendo un m\u00e9todo para despertar las conciencias que estaba \u00edntimamente relacionado con los m\u00e9todos de los profetas. Una y otra vez en la historia religiosa de Israel, cuando un profeta present\u00eda que las palabras no consegu\u00edan penetrar la barrera de la indiferencia o la incomprensi\u00f3n, presentaba su mensaje en una acci\u00f3n dram\u00e1tica que la gente no pod\u00eda por menos de ver y entender. De entre los muchos ejemplos que encontramos en el Antiguo Testamento vamos a escoger dos de los m\u00e1s sobresalientes.<br \/> Cuando se vio claro que el reino no podr\u00eda soportar los excesos y extravagancias de Roboam, y que Jeroboam estaba destinado a representar el nuevo poder, el profeta silonita Ah\u00edas eligi\u00f3 una manera dram\u00e1tica para predecir el futuro. Se puso una capa nueva, y sali\u00f3 a encontrar a Jeroboam a solas; tom\u00f3 la capa nueva, y la rasg\u00f3 en doce piezas; luego tom\u00f3 diez de ellas y se las dio a Jeroboam, y se  qued\u00f3  con dos; con esta acci\u00f3n dram\u00e1tica anunci\u00f3 que diez de las doce tribus estaban a punto de rebelarse apoyando a Jeroboam, mientras que solo dos seguir\u00edan fieles a Roboam <em>(<\/em><span class=''>1R 11:29-32<\/span><em> ). <\/em>Aqu\u00ed tenemos el mensaje prof\u00e9tico presentado en forma dram\u00e1tica.<\/p>\n<p>Cuando Jerem\u00edas se convenci\u00f3 de que Babilonia estaba a punto de conquistar Palestina, a pesar de lo confiado que estaba el pueblo, hizo coyundas y yugos, y los envi\u00f3 a Edom, a Moab, a Am\u00f3n, a Tiro y a Sid\u00f3n; y se coloc\u00f3 un yugo al cuello para que todos lo vieran. Mediante esta acci\u00f3n dram\u00e1tica present\u00f3 claramente el hecho de que nada sino la esclavitud los esperaba <em>(Jerem\u00edas, 27:1-6); y cuando <\/em>Hanan\u00edas, el falso profeta con un optimismo equivocado, quiso mostrar que cre\u00eda que las premoniciones sombr\u00edas de Jerem\u00edas estaban totalmente equivocadas, tom\u00f3 el yugo de los hombros de Jerem\u00edas y lo rompi\u00f3 <em>(<\/em><span class='bible'>Jer 28:1<\/span><em>  Os).<\/em><\/p>\n<p>Los profetas ten\u00edan la costumbre de expresar su mensaje en forma dram\u00e1tica cuando present\u00edan que las palabras no eran suficientes. Y eso fue lo que hizo Jes\u00fas cuando entr\u00f3 en Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>Hay dos alegor\u00edas tras la acci\u00f3n dram\u00e1tica de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>(i) Est\u00e1 la visi\u00f3n .de <span class='bible'>Zac 9:9<\/span> , en la que el profeta vio venir al Rey a Jerusal\u00e9n \u00abhumilde, cabalgando sobre un asno, sobre un Pollino hijo de asna.\u00bb En primera instancia, la acci\u00f3n dram\u00e1tica de Jes\u00fas era una presentaci\u00f3n deliberada como Mes\u00edas. Se estaba ofreciendo a S\u00ed mismo al pueblo, en un momento en que Jerusal\u00e9n estaba hirviendo de jud\u00edos de todo el pa\u00eds y de todo el mundo, como el Ungido de Dios. Veremos a continuaci\u00f3n lo que Jes\u00fas quer\u00eda decir con Su presentaci\u00f3n; pero no hay duda de que eso fue lo que hizo.<\/p>\n<p>(ii) Puede que hubiera otra intenci\u00f3n en el gesto de Jes\u00fas. Uno de los mayores desastres de la historia jud\u00eda fue la captura de Jerusal\u00e9n por Ant\u00edoco Ep\u00edfanes, hacia 175 a C. Ant\u00edoco estaba decidido a erradicar el juda\u00edsmo y a introducir en Palestina la manera de vivir y la religi\u00f3n griega. Profan\u00f3 el templo ofreciendo carne de puerco en el altar, y sacrificios al Zeus Ol\u00edmpico, y hasta convirtiendo las c\u00e1maras del templo en prost\u00edbulos p\u00fablicos. Fue entonces cuando los Macabeos se rebelaron contra \u00e9l, consiguiendo por \u00faltimo rescatar su tierra. A su debido tiempo Jerusal\u00e9n fue rescatada y el templo profanado fue restaurado y purificado y rededicado. <span class='bible'>En <\/span><em><span class='bible'>2<\/span><\/em><em> Macabeos 10:7 <\/em>leemos acerca del regocijo de aquel gran d\u00eda: \u00abPor tanto tomaron ramas, brotes tiernos, y palmas, y cantaron Salmos al Que les hab\u00eda permitido purificar Su santo lugar.\u00bb Aquel d\u00eda la gente llevaba palmas y ramas y cantaba Salmos; es casi la misma descripci\u00f3n de la reacci\u00f3n de la multitud que recibi\u00f3 a Jes\u00fas en Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>Es por lo menos posible que Jes\u00fas conociera aquello, y que entrara en Jerusal\u00e9n con la intenci\u00f3n de purificar la Casa de Dios como lo hab\u00eda hecho Judas Macabeo doscientos a\u00f1os antes. Eso fue exactamente lo que hizo Jes\u00fas. Bien puede ser que estuviera diciendo en forma dram\u00e1tica, no solamente que El era el Ungido de Dios, sino tambi\u00e9n que hab\u00eda venido a limpiar la Casa de Dios de los abusos que profanaban su culto. \u00bfNo hab\u00eda dicho Malaqu\u00edas que el Se\u00f1or vendr\u00eda repentinamente a Su templo? <em>(<\/em><span class='bible'>Mal 3:1<\/span><em> ). <\/em>Y en su visi\u00f3n de juicio, \u00bfno hab\u00eda visto Ezequiel que el terrible juicio de Dios empezar\u00eda en el santuario? <em>(<\/em><span class='bible'>Ez 9:6<\/span><em> ).<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><u>LAS CREDENCIALES DEL REY<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Mateo 21:1-11<\/span><\/strong><strong> (conclusi\u00f3n)<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Para concluir nuestro estudio de este incidente, observemos a Jes\u00fas en el centro de la escena. Nos muestra tres cosas acerca de \u00c9l.<br \/>(i) Nos muestra Su <em>coraje. <\/em>Jes\u00fas sab\u00eda perfectamente bien que estaba entrando en una ciudad hostil. Por muy entusiasmada que se mostrara la multitud, las autoridades Le odiaban y hab\u00edan jurado eliminarle; y eran ellas las que ten\u00edan la \u00faltima palabra. En tales circunstancias, cualquiera habr\u00eda considerado que el valor era compatible con la prudencia; y, si Jes\u00fas ten\u00eda que ir a Jerusal\u00e9n, bien hubiera podido entrar a cubierto de la noche, y dirigirse a Su refugio por las calles traseras. Pero Jes\u00fas entr\u00f3 en Jerusal\u00e9n de una manera que Le colocaba en el centro del escenario, y atra\u00eda todas las miradas. En Sus \u00faltimos d\u00edas hubo en todas Sus acciones un desaf\u00edo magn\u00edfico y sublime; y aqu\u00ed empieza el \u00faltimo acto al arrojar el guante y desafiar a las autoridades para que llegaran con \u00c9l a lo peor de sus planes.<\/p>\n<p>(ii) Nos muestra Sus <em>credenciales. <\/em>Jes\u00fas se present\u00f3 con toda claridad como el Mes\u00edas de Dios, como el Ungido de Dios. Tambi\u00e9n probablemente mostr\u00f3 Sus credenciales como el Purificador del templo. Si Jes\u00fas Se hubiera conformado con proclamarse profeta, lo m\u00e1s seguro es que no Le habr\u00edan quitado la vida. Pero \u00c9l no pod\u00eda darse por satisfecho con nada menos que el lugar que Le correspond\u00eda. Con Jes\u00fas es todo o nada. Hemos de reconocerle como Rey, o no recibirle de ninguna manera.<\/p>\n<p>(iii) Igualmente nos muestra Su <em>invitaci\u00f3n. <\/em>No era sentarse en un trono lo que pretend\u00eda, sino ser Rey de los corazones. Vino humildemente y cabalgando sobre un asnillo. Debemos tener cuidado de entender el verdadero sentido de ese gesto. En Occidente, el burro es una ac\u00e9mila despreciable; pero en Oriente el asno se consideraba un animal noble. Era corriente que un rey entrara en una ciudad cabalgando sobre un asno; pero en ese caso era se\u00f1al de que <em>ven\u00eda en son de paz. <\/em>El caballo era la montura para <em>la guerra; <\/em>el asno era la montura para <em>la paz. <\/em>As\u00ed que cuando Jes\u00fas Se present\u00f3 como Rey, Se present\u00f3 como Rey de Paz. Mostr\u00f3 que hab\u00eda venido, no para destruir, sino para amar; no para condenar, sino para salvar; no por la fuerza de las armas, sino por la del amor.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, a la misma vez, vemos el coraje de Cristo, las credenciales de Cristo, la invitaci\u00f3n de Cristo. Era Su \u00faltima invitaci\u00f3n a que Le abrieran, no las puertas de sus palacios, sino las de sus corazones.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 21<\/p>\n<p>II. ENTRADA EN JERUSAL\u00e9N (21,2). <\/p>\n<p>1. LLEGADA DE JES\u00daS A LA CIUDAD SANTA ( Mat 21:01-17). <\/p>\n<p>En el Evangelio de san Mateo, el relato de la entrada corresponde a Mar 11:1-11. San Mateo ampli\u00f3 el pasaje con distintas adiciones realzando sobre todo con m\u00e1s vigor su trascendencia. A diferencia de san Marcos (Mar 11:15-19), inmediatamente a\u00f1ade la purificaci\u00f3n del templo, despu\u00e9s de la entrada de Jes\u00fas en la ciudad (Mar 21:12 s). Mientras que san Marcos solamente dice que Jes\u00fas entra en la ciudad y en el templo y que \u00ablo observ\u00f3 todo\u00bb (Mar 11:1), san Mateo da mayor realce a la estancia en el templo, haciendo de ella una parte propia e importante. Jes\u00fas, despu\u00e9s de presentarse, no s\u00f3lo toma posesi\u00f3n de la ciudad, sino tambi\u00e9n del templo como Mes\u00edas, restablece su pureza, cura enfermos en \u00e9l, recibe el homenaje mesi\u00e1nico de labios de los ni\u00f1os (21,14-16). As\u00ed pues, el fin propio del relato de Mateo es el templo y la revelaci6n mesi\u00e1nica realizada en \u00e9l. Concluye la secci\u00f3n con un hecho del d\u00eda siguiente, la maldici6n de la higuera y el di\u00e1logo sobre la fe, que san Mateo compendia (21,18-22), mientras que en san Marcos estaba separada por medio de la purificaci6n del templo (cf. Mar 11:12-25). As\u00ed la descripci\u00f3n de san Mateo resulta m\u00e1s cerrada y efectiva. <\/p>\n<p>a) La entrada del Mes\u00edas (Mt\/21\/01-11). <\/p>\n<p>1 Cuando se acercaron a Jerusal\u00e9n y llegaron a Betfag\u00e9, al monte de los Olivos, entonces envi\u00f3 Jes\u00fas a dos disc\u00edpulos, 2 dici\u00e9ndoles: Id a esa aldea que est\u00e1 frente a vosotros, y en seguida encontrar\u00e9is una burra atada y un pollino con ella; desatadla y tra\u00e9dmelos. 3 Y si alguien os dice algo, responder\u00e9is: El Se\u00f1or los necesita, pero enseguida los devolver\u00e1. 4 Esto sucedi\u00f3 para que se cumpliera lo anunciado por el profeta cuando dijo: 5 Decid a la hija de Si\u00f3n: Mira que tu rey viene a ti, lleno de mansedumbre y montado en un asna y en un pollino, hijo de una bestia de carga (Zac 9:9). <\/p>\n<p>Seg\u00fan el relato de los tres primeros evangelistas Jes\u00fas a\u00fan no habr\u00eda estado en Jerusal\u00e9n durante su vida p\u00fablica. (El Evangelio de san Juan informa de cuatro visitas diferentes a la ciudad santa: Jua 2:13; Jua 5:1; Jua 6:4; Jua 11:55). As\u00ed resulta m\u00e1s significativa esta hora. La peque\u00f1a comitiva se acerca a la ciudad por el camino habitual de los viajeros y de los peregrinos que iban a celebrar la fiesta de la pascua. Despu\u00e9s de la ruta rocosa, solitaria y monta\u00f1osa, se llega a la altura del monte de los Olivos y se ve enfrente la ciudad \u00fanica en su g\u00e9nero, separada por la profunda grieta del valle del Cedr\u00f3n. Jes\u00fas antes de disponerse para la entrada, manda a dos disc\u00edpulos que vayan a buscar una cabalgadura para este fin. Eso es muy inusitado, porque de ordinario los peregrinos. que se re\u00fanen en la ciudad para la fiesta de la pascua, van a pie. La entrada ser\u00e1 desacostumbrada. Los disc\u00edpulos deben ir a buscar una burra y un pollino. Podemos ver lo que eso significa por un texto del profeta Zacar\u00edas, que san Mateo cita literalmente (Jua 21:5). Los escribas tambi\u00e9n ve\u00edan en estas palabras un vaticinio del Mes\u00edas. El Mes\u00edas no vendr\u00e1 a la hija de Si\u00f3n ufano sobre un corcel, despu\u00e9s de una batalla victoriosa, sino humilde y apacible, sobre una burra. Hasta ahora Jes\u00fas nunca ha dicho en p\u00fablico que \u00e9l es el Mes\u00edas y s\u00f3lo de los disc\u00edpulos ha aceptado la expl\u00edcita confesi\u00f3n, pero ahora prepara conscientemente una p\u00fablica manifestaci\u00f3n mesi\u00e1nica. En la figura del rabino de Galilea montado en la burra deben reconocer los peregrinos al rey por las palabras del profeta (*). \u00bfSe concede, pues, a Israel y a la ciudad de Jerusal\u00e9n una se\u00f1al, que antes Jes\u00fas, por dos veces (12,38 ss; 16,1-4), hab\u00eda rehusado dar? Antes Jes\u00fas s\u00f3lo hab\u00eda anunciado la se\u00f1al de Jon\u00e1s, que era la \u00fanica que pod\u00eda esperar esta generaci\u00f3n. De este modo se hac\u00eda alusi\u00f3n al juicio del Hijo del hombre, que ya tendr\u00e1 lugar en la crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas y despu\u00e9s en su segunda venida. Esta se\u00f1al que aqu\u00ed se da solamente est\u00e1 destinada a los creyentes, no a los incr\u00e9dulos. Esta generaci\u00f3n se ha negado a creer y tampoco quedar\u00e1 convencida con esta se\u00f1al. Pero los que ya pertenec\u00edan a \u00e9l y le hab\u00edan reconocido, m\u00e1s tarde sabr\u00e1n con absoluta claridad que realmente era el Mes\u00edas el que entr\u00f3 en Jerusal\u00e9n. <\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es desacostumbrado el modo con que Jes\u00fas se ha procurado el animal. En virtud de su dignidad ve cerca lo que est\u00e1 lejos y recurre a la facultad de disponer del animal. Si se presentan objeciones, los disc\u00edpulos deben decir que el Se\u00f1or necesita los animales. Jes\u00fas hasta ahora nunca hab\u00eda usado para s\u00ed este nombre de soberan\u00eda Kyrios, Se\u00f1or. Pero ahora tambi\u00e9n ha llegado la hora de usarlo. Un nuevo rasgo resplandece en la figura del Mes\u00edas. Desde un principio aqu\u00ed todo est\u00e1 determinado, rebosante de soberan\u00eda, todo es significativo. Aunque Jes\u00fas viene montado en la humilde cabalgadura, \u00e9l es el Se\u00f1or. Esta generaci\u00f3n ahora no lo reconoce, sino que se enterar\u00e1 el d\u00eda del juicio de que era el que vino \u00aben el nombre del Se\u00f1or\u00bb y, por tanto, tambi\u00e9n como el Kyrios. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.. <\/p>\n<p>* El profeta habla con el paralelismo de un asna y de un animal joven, el pollino. Desde luego no quiere decir dos cabalgaduras, sino una. Pero en san Mateo son dos, \u00abuna burra atada, y un pollino con ella\u00bb. Apenas nos lo podemos imaginar y no corresponde al acontecimiento hist\u00f3rico que se emplearan dos cabalgaduras. Pero se redact\u00f3 as\u00ed para indicar el cumplimiento de lo que dice el profeta del modo m\u00e1s literal posible. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;.. <\/p>\n<p>6 Fueron, pues, los disc\u00edpulos e hicieron conforme les hab\u00eda mandado Jes\u00fas: 7 trajeron la burra y el pollino, pusieron sobre ellos los mantos, y Jes\u00fas se mont\u00f3 encima. 8 El pueblo, en su gran mayor\u00eda, extendi\u00f3 por el camino sus mantos, mientras otros cortaban ramas de los \u00e1rboles para alfombrar el camino. 9 La gente que iba delante, igual que la que iba detr\u00e1s, gritaba diciendo: \u00a1Hosanna al Hijo de David! \u00a1Bendito el que viene en el nombre del Se\u00f1or! \u00a1Hosanna en las alturas! <\/p>\n<p>En vez de una silla de montar, los disc\u00edpulos ponen vestidos sobre los animales, y Jes\u00fas se sienta encima de los vestidos. Una numerosa multitud, sobre todo peregrinos de Galilea, que vienen a celebrar la fiesta por el mismo camino y con la misma finalidad, extienden vestidos en el camino, y otros lo cubren con ramas de \u00e1rboles. Sin palabras ya denotan la importancia de esta entrada. A pesar de la sencillez de las circunstancias parece que comprendan la magnitud del acontecimiento. El que est\u00e1 sentado humildemente en una burra es m\u00e1s que un jefe del ej\u00e9rcito que regresa a su casa despu\u00e9s del victorioso combate, y es m\u00e1s que un rey que toma posesi\u00f3n de la capital del pa\u00eds subyugado. A \u00e9stos en la antig\u00fcedad se les preparaba triunfales recibimientos. Pero \u00bfqui\u00e9n es \u00e9ste, que por primera vez entra en la ciudad? Las voces de los peregrinos lo hacen saber. Se da la bienvenida al Hijo de David. El Hijo de David es el Mes\u00edas, es su t\u00edtulo inconfundible. As\u00ed lo han llamado los dos ciegos delante de los que ve\u00edan (9,27; 20,30s), as\u00ed lo reconoci\u00f3 aquella mujer en pa\u00eds pagano delante de los hijos, las ovejas perdidas de la casa de Israel (15,22), s\u00f3lo una vez se formul\u00f3 la pregunta de si lo es o no (12,23). En esta ocasi\u00f3n se pregona en voz alta (*). \u00a1Bendito el que viene en el nombre del Se\u00f1or! Con este clamor saludaba la ciudad los grupos de peregrinos que iban llegando. Cada uno ven\u00eda en el nombre de Yahveh, a quien quer\u00eda adorar en Jerusal\u00e9n. Pero este peregrino montado en la cabalgadura es bendito sobre todos. Ning\u00fan otro ha de ser recibido como Hijo de David con tal expectaci\u00f3n y esperanza, porque ning\u00fan otro viene como \u00e9l en el nombre del Se\u00f1or. En esta hora son\u00f3 por primera vez como homenaje tributado a Jes\u00fas lo que la comunidad celebrante clama cuando va al encuentro de su Se\u00f1or, despu\u00e9s del prefacio de la celebraci\u00f3n eucar\u00edstica. Pero en cierto modo por medio del que llega, la bendici\u00f3n vuelve a Dios, en cuyo nombre viene Jes\u00fas. Por eso se dice: \u00a1Hosanna en las alturas! \u00abEn las alturas\u00bb como \u00aben el cielo\u00bb es una alusi\u00f3n a Dios (**). Loado sea Dios en el cielo, donde ya cumplen su voluntad (6,10s) las multitudes de los esp\u00edritus celestiales. Ante el trono de Dios deben resonar las voces de bienvenida de aqu\u00ed abajo. Por todos sea Dios alabado por causa de esta hora. El lector est\u00e1 desconcertado ante este acontecimiento. Despu\u00e9s de todo lo precedente nunca se podr\u00eda haber esperado tal cosa. A lo que es posible y probable en el terreno de la historia, le prestamos menos atenci\u00f3n que a lo que quiere mostrar el evangelista. En lo que sigue a\u00fan aparece con mayor claridad que el Mes\u00edas de Dios toma posesi\u00f3n en el nombre de Dios de la ciudad santa y del templo. Tanto si la gente entonces llamaba as\u00ed a todos, tanto si eran muchos o pocos, tanto si eran entusiastas galileos o fan\u00e1ticos jud\u00edos (que quiz\u00e1s vieron venir la gran subversi\u00f3n), tanto si en general reconocieron como si no reconocieron la importancia de la se\u00f1al y de la hora, el evangelista sabe que el Mes\u00edas vino en el nombre de Dios y se revel\u00f3 como Hijo de David. El evangelista lo ve correctamente, porque lo ve con la fe. S\u00f3lo con la fe puede comprenderse la importancia de una par\u00e1bola tan poco vistosa como la del grano de mostaza o la de la perla. Lo mismo pasa con los sucesos de la vida de Jes\u00fas. En ella los peque\u00f1os acontecimientos tambi\u00e9n adquieren una gran importancia por medio de la persona en que ocurren, y por medio de la hora en que ocurren. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.. <\/p>\n<p>* Todav\u00eda es m\u00e1s largo el texto de la exclamaci\u00f3n en san Marcos (Mar 11:9b.10), mientras que san Lucas lo ha asimilado al mensaje de los \u00e1ngeles en los campos de Bel\u00e9n (Luc 2:14; Luc 19:38). Pero san Mateo habla de la persona que viene, con m\u00e1s claridad que san Marcos, que usa la expresi\u00f3n peculiar y dificultosa del reino que ya llega, de nuestro padre David. <\/p>\n<p>** Hosanna propiamente significa: Dios es propicio. Pero tambi\u00e9n puede entenderse como exclamaci\u00f3n de alegr\u00eda y de homenaje.<\/p>\n<p>10 Cuando entr\u00f3 en Jerusal\u00e9n, toda la ciudad se puso en movimiento y se preguntaban: \u00bfPero qui\u00e9n es \u00e9ste? 11 Y la gente respond\u00eda: \u00e9ste es el profeta Jes\u00fas, el de Nazaret de Galilea. <\/p>\n<p>Jerusal\u00e9n no permanece en silencio. La manifestaci\u00f3n era bastante llamativa para poner en pie a toda la ciudad. Surge la gran pregunta: \u00bfPero qui\u00e9n es \u00e9ste? La respuesta quiz\u00e1s la dan los peregrinos de Galilea que acompa\u00f1an a Jes\u00fas. Parece tan exacta como el texto de un documento de identidad. En ninguna otra parte de todos los Evangelios se encuentra una definici\u00f3n semejante de Jes\u00fas. Hace poco fue aclamado como Hijo de David, ahora se le designa como profeta; todav\u00eda resonaban los altos t\u00edtulos, cuando se indica con sobriedad su origen: \u00abJes\u00fas, el de Nazaret\u00bb. Y finalmente se dice: de Galilea. Un galileo estaba en medio de la metr\u00f3poli jud\u00eda. Esta definici\u00f3n de Jes\u00fas es la m\u00e1s sobria que conocemos de los Evangelios. Est\u00e1 en vivo contraste con las solemnes aclamaciones de los que iban entrando. \u00bfPor qu\u00e9 se da as\u00ed la respuesta? Los fieles creyentes pueden reconocer y alabar al Mes\u00edas, pero la Jerusal\u00e9n incr\u00e9dula s\u00f3lo se entera de unos escuetos datos biogr\u00e1ficos. Para Jerusal\u00e9n, Jes\u00fas es profeta, y por cierto profeta de la condenaci\u00f3n y ruina de la ciudad (cap\u00edtulos 23 y 24). Para \u00e9sta, Jes\u00fas es una persona insignificante que viene del pueblecito de Nazaret y llega a la ciudadela jud\u00eda de Jerusal\u00e9n. Jes\u00fas es un galileo desconocido. San Mateo antes ya hab\u00eda dado a entender, con una larga cita del profeta Isa\u00edas, que el Mes\u00edas no era oriundo de Jerusal\u00e9n, sino de Nazaret; con ello trataba de atenuar lo chocante que tal circunstancia pudiera resultar a o\u00eddos de los jud\u00edos (Luc 4:1 Ss). Ahora la reiterada declaraci\u00f3n al pueblo de Jerusal\u00e9n, de la procedencia del Mes\u00edas, producir\u00e1 esc\u00e1ndalo. El Mes\u00edas, a quien se saluda como Hijo de David, es el \u00abprofeta de Nazaret\u00bb, ante quien Jerusal\u00e9n deber\u00e1 decidir. <\/p>\n<p>b) Jes\u00fas en el templo (Mt\/21\/12-17).<\/p>\n<p>12 Entr\u00f3 Jes\u00fas en el templo y expuls\u00f3 a todos los que vend\u00edan y compraban en \u00e9l; tambi\u00e9n volc\u00f3 las mesas de los cambistas y los puestos de los vendedores de palomas, 13 mientras dec\u00eda: Escrito est\u00e1: Mi casa ha de llamarse casa de oraci\u00f3n, pero vosotros la est\u00e1is convirtiendo en guarida de ladrones. <\/p>\n<p>En el gran atrio de los gentiles la administraci\u00f3n del templo hab\u00eda permitido recaudar la contribuci\u00f3n del mismo (cf.17.14-27), y colocar puestos de venta para lo que se necesitaba en los sacrificios. All\u00ed surgi\u00f3 el traj\u00edn comercial con todo el ruido y ostentosidad orientales en las compras y ventas. El templo es la casa de Dios, no es un sitio de comerciantes duchos en los negocios. Ante todo debe ser casa de silencio y de oraci\u00f3n, no solamente para los piadosos visitantes de Israel, sino tambi\u00e9n \u00abpara todos los pueblos\u00bb del futuro. As\u00ed lo hab\u00eda contemplado el profeta: \u00abY a los extranjeros que se unen al Se\u00f1or para honrarle, y amar su nombre&#8230; Yo los conducir\u00e9 a mi santo monte, y en mi casa de oraci\u00f3n los llenar\u00e9 de alegr\u00eda: me ser\u00e1n agradables los holocaustos y v\u00edctimas que ofrezcan sobre mi altar; porque mi casa ser\u00e1 llamada casa de oraci\u00f3n para todos los pueblos\u00bb (Isa 56:6 s). <\/p>\n<p>Aquel ruido y el diligente regateo \u00bfc\u00f3mo pod\u00eda atraer a los pueblos gentiles a adorar all\u00ed al Dios verdadero? San Mateo omite el aditamento para todos los pueblos (Mar 11:17). Esto es digno de notarse. \u00bfCuenta ya san Mateo con que el templo no pueda seguir cumpliendo esta predicci\u00f3n, ya que se convertir\u00e1 en escombros y cenizas (Mar 24:2)? \u00bfPiensa Jes\u00fas que el templo ya est\u00e1 relevado por el que ahora lo purifica, ya que en \u00e9l \u00abhay uno m\u00e1s grande que el templo\u00bb (Mar 12:6)? No solamente viene el Se\u00f1or del templo, sino el que lo reconstruir\u00e1 espiritualmente despu\u00e9s de tres d\u00edas (Mar 26:61; Jua 2:19-22). Todos los pueblos para adorar a Dios ya no confluir\u00e1n en el templo de piedra, sino en sus disc\u00edpulos, puesto que \u00abtodos los pueblos\u00bb deben ser hechos disc\u00edpulos (Jua 28:19). Jes\u00fas expulsa del atrio a los cambistas y comerciantes. Se emplean expresiones duras. Jes\u00fas echa al suelo las mesas de los cambistas y los puestos de los vendedores. \u00abPorque me ha devorado el celo de tu casa\u00bb (Sal 68:10; Jua 2:17). El derecho de los hombres a efectuar sus negocios, es un agravio ejercerlo ante Dios, una profanaci\u00f3n de su casa. El lugar de su graciosa presencia lo han convertido en una guarida de ladrones. Ya lo dijo antiguamente el profeta Jerem\u00edas, cuando puso al descubierto la escisi\u00f3n estridente entre la manera de vivir fuera y el servicio de Dios dentro. La casa de Dios se convierte en una guarida de ladrones, si no coinciden la vida y la fe, si se mata, se hurta, se cometen adulterios y luego se elevan las manos a Dios (cf. Jer 7:1-15). As\u00ed tambi\u00e9n ha sucedido ahora y Jes\u00fas sigue las huellas de Jerem\u00edas. No solamente acusa como el profeta, sino que obra. No invoca el juicio, sino que lo lleva a t\u00e9rmino. Porque Jes\u00fas procede con el poder y en el nombre del due\u00f1o de la casa, y como quien es m\u00e1s que el templo&#8230; <\/p>\n<p>14 Luego se le acercaron en el templo ciegos y cojos, y los cur\u00f3. 15 Cuando los sumos sacerdotes y los escribas vieron los milagros que acababa de hacer, y a los ni\u00f1os gritando en el templo: \u00a1Hosanna al Hijo de David!, se indignaron, 16 y le dijeron: \u00bfEst\u00e1s oyendo lo que dicen \u00e9stos? Pero Jes\u00fas les responde: S\u00ed. \u00bfNo hab\u00e9is le\u00eddo nunca que \u00abde la boca de p\u00e1rvulos y ni\u00f1os de pecho te has procurado alabanza\u00bb? (Sal 8:3). 17 Y volvi\u00e9ndoles la espalda, sali\u00f3 fuera de la ciudad, a Betania, donde pas\u00f3 la noche. <\/p>\n<p>\u00abLos ciegos ven, los cojos andan.\u00bb En esto debe reconocer Juan si Jes\u00fas es o no es el que ha de venir (Sal 11:5). Ahora en el santuario los ciegos y cojos son curados, y all\u00ed se debe reconocer qui\u00e9n es el que lo hace. Tambi\u00e9n a Jerusal\u00e9n se conceden milagros mesi\u00e1nicos. No s\u00f3lo la entrada sobre una cabalgadura, anunciada por el profeta, no solamente ]a purificaci\u00f3n de la casa de Dios profanada, sino tambi\u00e9n las curaciones milagrosas. Los sumos sacerdotes y los escribas vienen para acusar, los ciegos y cojos vienen para ser curados. Los que son gu\u00edas de ciegos y est\u00e1n espiritualmente ciegos caer\u00e1n en el foso (Sal 15:4); los ciegos obtendr\u00e1n la vista. <\/p>\n<p>Cuando el rey David subi\u00f3 a Jerusal\u00e9n para rescatarla de los jebuseos y tomarla en posesi\u00f3n, se mencion\u00f3 a los ciegos y a los cojos para hacer mofa de \u00e9l. Como castigo mand\u00f3 el rey que ning\u00fan ciego ni cojo entrara en el templo (cf. 2Sa 5:6-8). Ahora viene el \u00abHijo de David\u00bb, los ciegos y los cojos no se burlan de \u00e9l, sino que en \u00e9l buscan misericordia. No son excluidos, sino aceptados. El pueblo de Jerusal\u00e9n no sab\u00eda qui\u00e9n era el que entraba (21,10). Pero los ni\u00f1os lo saben. Como los ciegos y los cojos forman parte de la gente sencilla, a quienes Dios lo ha revelado (11,25). De nuevo aclaman al Hijo de David, como lo hicieron en la entrada las multitudes que le acompa\u00f1aban. Con el poder de su dignidad mesi\u00e1nica ha limpiado Jes\u00fas el templo. Se le confirma este poder de boca de los ni\u00f1os. Dios se procura alabanza no de boca de los sabios y entendidos, sino de boca de los p\u00e1rvulos y ni\u00f1os de pecho. As\u00ed lo ha experimentado el salmista; ante la grandeza del cielo y el prodigio de la creaci\u00f3n, cualquier alabanza s\u00f3lo es tartamudeo de un p\u00e1rvulo y ni\u00f1o de pecho. Pero mediante este tartamudeo se hace enmudecer a los enemigos de Dios (cf. Sal 8:2 s). S\u00f3lo se escogen p\u00e1rvulos para elogiar la grandeza del Mes\u00edas, con el fin de hacer que enmudezcan sus enemigos. En todas las partes del Evangelio encontramos el mismo pensamiento. Dios elige lo bajo para confundir lo grande. Dios levanta al peque\u00f1o del polvo y derriba a los grandes del trono. Abre la boca de los peque\u00f1os y cierra la de los grandes. Jes\u00fas acepta a los pobres, enfermos y ni\u00f1os, pero deja estar a los prudentes escribas. S\u00f3lo puede recibirse el reino de Dios con la actitud del ni\u00f1o. <\/p>\n<p>2. MALDICI\u00d3N DE LA HIGUERA EST\u00e9RIL (Mt\/21\/18-22). <\/p>\n<p>18 Por la ma\u00f1ana, cuando volv\u00eda a la ciudad, sinti\u00f3 hambre. 19 Y al ver junto al camino una higuera, se acerc\u00f3 a ella; pero no encontr\u00f3 en ella sino hojas solamente. Y le dice: \u00a1Nunca jam\u00e1s brote en ti fruto alguno! Y al punto se sec\u00f3 la higuera. 20 Cuando los disc\u00edpulos lo vieron, quedaron asombrados, y dec\u00edan: \u00bfC\u00f3mo es que se ha secado al punto la higuera? 21 Jes\u00fas les contest\u00f3: Os aseguro que, si ten\u00e9is fe y no titube\u00e1is, no s\u00f3lo har\u00e9is lo de la higuera, sino que, si dec\u00eds a este monte: \u00abQu\u00edtate de ah\u00ed y \u00e9chate al mar\u00bb, as\u00ed se har\u00e1. 22 Y todo cuanto pid\u00e1is en la oraci\u00f3n con fe, lo obtendr\u00e9is. <\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente por la ma\u00f1ana el peque\u00f1o grupo vuelve a la ciudad, y Jes\u00fas busca en una higuera algo para comer. Pero la higuera s\u00f3lo tiene hojas y en cambio no ha producido ning\u00fan fruto. Jes\u00fas la maldice, despu\u00e9s de lo cual se seca al instante. En todo el Evangelio no hay ning\u00fan pasaje paralelo a este suceso. Hay que compararlo con los prodigios con que se castigaba seg\u00fan las narraciones del Antiguo Testamento, como en el caso de Mois\u00e9s y Aar\u00f3n ante el fara\u00f3n. Pero \u00bfc\u00f3mo se explica que se castigue as\u00ed a un \u00e1rbol, m\u00e1xime cuando es concluyente lo que s\u00f3lo san Marcos observa, es decir que \u00abno era tiempo de higos\u00bb (Mar 11:13)? Para nosotros el conjunto no es muy di\u00e1fano ni inteligible. \u00bfHab\u00eda que dar a los disc\u00edpulos una se\u00f1al de que se arranca el \u00e1rbol de Israel, porque permanec\u00eda est\u00e9ril (cf. 3,10)? M\u00e1s tarde se dice en la par\u00e1bola que se quitar\u00e1 la vi\u00f1a a los arrendatarios que no entregaron ning\u00fan fruto, y ellos ser\u00e1n exterminados (21,41). Pero son extremos que no se avienen mutuamente, ya que Jes\u00fas busc\u00f3 higos, porque ten\u00eda hambre. La escena misteriosa tenemos que dejarla en su obscuridad. No todo lo que se narra en el Evangelio tiene para nosotros claridad meridiana. El evangelista san Mateo toma el acontecimiento como ocasi\u00f3n para instruir a sus disc\u00edpulos y para ofrecerles una visi\u00f3n intuitiva. Como anteriormente en otra ocasi\u00f3n (17,20) se trata aqu\u00ed de la fe. La fe no solamente puede conseguir algo semejante a lo que acaban de ver, sino que puede trasladar monta\u00f1as. S\u00f3lo es tan poderosa una fe en que no haya mezcla de duda. S\u00f3lo tiene perspectivas de ser escuchada una s\u00faplica a Dios, que est\u00e9 soportada por una fe as\u00ed. M\u00e1s a\u00fan, incluso puede decirse que se accede con seguridad a cualquier ruego que se haga con esta fe. As\u00ed se comprende y explica medianamente la notable maldici\u00f3n del \u00e1rbol. En \u00e9l se representa el poder de la fe. Cualquier disc\u00edpulo tiene este poder mediante su oraci\u00f3n. No por la propia capacidad, sino por condescendencia de Dios. <\/p>\n<p>III ULTIMAS CONFRONTACIONES CON LOS ADVERSARIOS (21,23-23,39). <\/p>\n<p>I . POL\u00e9MICAS (21,23-22,46). <\/p>\n<p>a) Pregunta sobre la autoridad de Jes\u00fas (Mt\/21\/23-27). <\/p>\n<p>23 Entr\u00f3 en el templo, y, mientras estaba ense\u00f1ando, los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo se acercaron a preguntarle: \u00bfCon qu\u00e9 autoridad haces t\u00fa esas cosas y qui\u00e9n te dio esa autoridad? 24 Jes\u00fas les respondi\u00f3: Yo tambi\u00e9n os voy a hacer una pregunta; si me la contest\u00e1is, tambi\u00e9n yo os dir\u00e9 con qu\u00e9 autoridad hago estas cosas. 25 El bautismo de Juan \u00bfde d\u00f3nde era: del cielo o de los hombres? Pero ellos deliberaban entre s\u00ed diciendo: Si respondemos: Del cielo, nos dir\u00e1: \u00bfPor qu\u00e9, pues, no creisteis en \u00e9l? 26 Pero, si respondemos: De los hombres, tenemos miedo al pueblo, porque todos tienen a Juan por profeta. 27 Y respondiendo a Jes\u00fas, le dijeron: No lo sabemos. Contest\u00f3les tambi\u00e9n \u00e9l: Pues tampoco yo os digo con qu\u00e9 autoridad hago esas cosas. <\/p>\n<p>Despu\u00e9s de regresar a la ciudad Jes\u00fas va enseguida al templo. El d\u00eda anterior hab\u00eda purificado en\u00e9rgicamente el atrio y hab\u00eda curado enfermos, hoy empieza a ense\u00f1ar en el templo. Se efectu\u00f3 una se\u00f1al mesi\u00e1nica, o sea los milagros; ahora se a\u00f1ade la otra se\u00f1al, que es la ense\u00f1anza autoritativa. No se dice adrede que ense\u00f1ara con autoridad, pero el lector lo sabe desde 7,29: \u00abPorque les ense\u00f1aba como quien tiene autoridad, y no como sus escribas.\u00bb Con esta potestad Jes\u00fas hab\u00eda ense\u00f1ado en Galilea, lo mismo tiene que ocurrir tambi\u00e9n en la ciudad de Jerusal\u00e9n. La delegaci\u00f3n oficial del sanedr\u00edn, \u00ablos sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo\u00bb, pide a Jes\u00fas una prueba de esta autoridad. Con esta petici\u00f3n no se puede aludir en general al hecho de ense\u00f1ar, puesto que esta actividad era de la incumbencia de cualquier israelita var\u00f3n adulto. La pregunta apunta a la autoridad especial a que Jes\u00fas tiene derecho. \u00bfLa reclama Jes\u00fas por s\u00ed mismo en virtud de un nombramiento oficial de rabino o en virtud de qu\u00e9? Aqu\u00ed habr\u00eda ocasi\u00f3n para confesar abiertamente al Mes\u00edas. \u00bfCaer\u00e1 Jes\u00fas en el lazo? Jes\u00fas podr\u00eda ofrecer un motivo oportuno para ser denunciado como seductor mesi\u00e1nico a la potencia ocupante. Jes\u00fas podr\u00eda dar a la autoridad religiosa un pretexto para que se le hiciera un proceso, ya que seguramente se encontrar\u00eda en \u00e9l una teor\u00eda que no coincidiera con la doctrina oficial. La respuesta de Jes\u00fas se da con otra pregunta. Si \u00e9sta es contestada, Jes\u00fas est\u00e1 dispuesto a informar. La pregunta va dirigida al bautismo de Juan. La posici\u00f3n de los que preguntan sobre el bautismo del profeta pasa a ser el fiel de la balanza. \u00bfEl bautismo de Juan era una orden de arriba o una presunci\u00f3n de abajo? \u00bfProced\u00eda de Dios o del hombre? Jes\u00fas conoce de antemano la confusi\u00f3n en que su pregunta pondr\u00e1 a los adversarios. El evangelista la describe detenidamente. Al mismo tiempo Jes\u00fas sabe que en la actitud que se adopte con Juan tambi\u00e9n decide la actitud con respecto a \u00e9l mismo y a su autoridad. <\/p>\n<p>Los sumos sacerdotes y los ancianos no cre\u00edan en \u00e9l porque no han cre\u00eddo en Juan, debido a que son una generaci\u00f3n perversa y ad\u00faltera (12,39). \u00abPorque lleg\u00f3 Juan, que ni come ni bebe, y dicen: Est\u00e1 endemoniado. Lleg\u00f3 el Hijo del hombre, que come y que bebe, y dicen: Este es un comil\u00f3n y un bebedor, amigo de publicanos y pecadores\u00bb (11,18-19a). Juan ya hab\u00eda ense\u00f1ado la llegada del reino de Dios (3,2), y Jes\u00fas hab\u00eda continuado su ense\u00f1anza con las mismas palabras (4,17). La autoridad del Bautista para administrar un bautismo de penitencia en el nombre de Dios, se fundaba en su grandioso mensaje. La autoridad de Jes\u00fas para ense\u00f1ar en el templo en el nombre de Dios, se funda en el mismo mensaje del reino de Dios. Los adversarios han recusado al profeta Juan, as\u00ed lo hacen tambi\u00e9n con el profeta Jes\u00fas. Por la misma raz\u00f3n que en el caso de Juan, tambi\u00e9n en el de Jes\u00fas temen los enemigos al pueblo. La gente tiene gran aprecio de ambos y los considera profetas. Poco despu\u00e9s, se dice con respecto a Jes\u00fas: \u00abY aunque intentaban arrestarlo, tuvieron miedo a las multitudes, porque lo ten\u00edan por profeta\u00bb (21,46). <\/p>\n<p>As\u00ed, pues, Jes\u00fas no se escuda con el Bautista. No se libra h\u00e1bilmente del peligro con la pregunta sobre la autoridad de Juan. Antes bien con la pregunta acerca de Juan indirectamente se pone de manifiesto la actitud que adopta de frente a Jes\u00fas. Porque en las obras de ambos se reconoc\u00eda la sabidur\u00eda de Dios (cf. 11,19b). Los adversarios no callan porque no sean capaces de hacer frente a la pregunta, sino porque est\u00e1n obstinados. \u00abNo lo sabemos\u00bb es una solemne mentira. Y con este esp\u00edritu mentiroso acusar\u00e1n a Jes\u00fas. Pero Jes\u00fas los deja estar y reh\u00fasa dar raz\u00f3n. Porque solamente recibe el obsequio de la verdad el que la busca con solicitud. <\/p>\n<p>b) Par\u00e1bola de los dos hijos (Mt\/21\/28-32).En san Marcos, la par\u00e1bola de los vi\u00f1adores homicidas hab\u00eda seguido a la discusi\u00f3n sobre la autoridad. San Mateo interpone la par\u00e1bola de los dos hijos, con su aplicaci\u00f3n (21,31b-32). A la par\u00e1bola de los vi\u00f1adores san Mateo junta la par\u00e1bola del banquete de las bodas reales (22,1-14) y re\u00fane as\u00ed una tr\u00edada de par\u00e1bolas. Estas tres par\u00e1bolas van dirigidas a los adversarios y contienen un severo ajuste de cuentas. En su distinta direcci\u00f3n se complementan rec\u00edprocamente. Tambi\u00e9n puede notarse una gradaci\u00f3n. La primera par\u00e1bola habla de la ra\u00edz de la recusaci\u00f3n, la incredulidad. La segunda anuncia que los vi\u00f1adores ser\u00e1n castigados y que se les quitar\u00e1 la vi\u00f1a (sobre todo 21,41). La tercera habla de la reprobaci\u00f3n que ya se ha efectuado y del castigo que se llev\u00f3 a cabo (sobre todo 22,7). En estas par\u00e1bolas de un modo a duras penas velado se anticipa lo que en el cap\u00edtulo 23 dice expl\u00edcitamente el discurso antifarisaico. <\/p>\n<p>28 \u00bfQu\u00e9 os parece? Un hombre ten\u00eda dos hijos. Acerc\u00e1ndose al primero, le dijo: Hijo, vete hoy a trabajar en la vi\u00f1a. 29 \u00e9l le respondi\u00f3: Voy, se\u00f1or; pero no fue. 39 Se acerc\u00f3 luego al segundo y le dijo lo mismo. Este respondi\u00f3: No quiero; pero despu\u00e9s se arrepinti\u00f3 y fue. 31 \u00bfCu\u00e1l de los dos cumpli\u00f3 las voluntad del padre? Responden: El \u00faltimo. <\/p>\n<p>Esta par\u00e1bola no es una historia desarrollada, sino que propiamente consiste en una doble pregunta. Se contrapone a dos hijos de un padre, de una manera parecida como en la narraci\u00f3n del hijo pr\u00f3digo y del hijo que se hab\u00eda quedado en casa (Luc 15:11-32). Los dos hijos son invitados a ir a trabajar a la vi\u00f1a del padre. El primero se declara dispuesto, pero luego no va. El segundo al principio reh\u00fasa, pero muda de parecer y va a trabajar. Se deja al descubierto el contraste entre lo que se dice y lo que se hace. Lo que importa es \u00abcumplir la voluntad del padre\u00bb. No deciden las palabras, sino las acciones. Aunque el segundo al principio se neg\u00f3, con todo ha cumplido la voluntad de su padre. Eso los adversarios tambi\u00e9n tienen que reconocerlo a Jes\u00fas. Por otra parte, san Mateo hace resplandecer en la figura de este padre terreno la del Padre celestial. Dios encarga el trabajo y llama a los hombres para que le sirvan (cf. 20,1-16). Exige que realmente se cumpla su voluntad, con lo cual no se dispensa la confesi\u00f3n con los labios: \u00abNo todo el que me dice: \u00a1Se\u00f1or, Se\u00f1or!, entrar\u00e1 en el reino de los cielos, sino el que cumple la voluntad de mi Padre que est\u00e1 en los cielos\u00bb (7,21). El que oye y no hace, ha construido su casa sobre la arena. Cae la lluvia, los torrentes se precipitan y soplan los vientos y derriban la casa. Ha edificado la casa sobre la roca el que oye y hace, y as\u00ed est\u00e1 firme en la tempestad del juicio (cf. 7,24-27). Poco despu\u00e9s Jes\u00fas descubrir\u00e1 la llaga de la doctrina y de la piedad farisaicas en la desavenencia entre lo que se dice y lo que se obra: \u00abPero no los imit\u00e9is en sus obras; porque dicen y no hacen\u00bb (23,3b). En esto se incluye el mayor peligro para servir cordialmente a Dios y a los hombres. <\/p>\n<p>31b D\u00edceles Jes\u00fas: Os aseguro que los publicanos y las meretrices llegan antes que vosotros al reino de Dios. 32 Porque se present\u00f3 Juan ante vosotros por el camino de la justicia, y no creisteis en \u00e9l; pero los publicanos y las meretrices en \u00e9l creyeron. Vosotros, en cambio, aun habiendo visto esto, no os hab\u00e9is arrepentido para, finalmente, creer en \u00e9l. <\/p>\n<p>Jes\u00fas aplica la breve par\u00e1bola a los adversarios en un ataque de aspereza inaudita. Los publicanos y las meretrices entrar\u00e1n en el reino de Dios antes que ellos. Todos ellos oyeron el mismo llamamiento a la conversi\u00f3n y se les ha mostrado el camino de la verdadera justicia. Juan vino a todo el pueblo para llevarlo al Mes\u00edas. Pero lo han recusado, no se han convertido y no se han abierto a la fe. En cambio los publicanos lo hicieron (Luc 3:12). Estos no s\u00f3lo han o\u00eddo, sino que han preguntado por las obras: \u00ab\u00bfQu\u00e9 tenemos que hacer?\u00bb (cf. Luc 3:10-14). Son los mismos que tambi\u00e9n se abren a Jes\u00fas. Como Lev\u00ed, que siguiendo la mera llamada de Jes\u00fas lo deja todo (Luc 9:9), como la pecadora en la casa de Sim\u00f3n, la cual se pone a los pies de Jes\u00fas con arrepentimiento y amor exuberantes (Luc 7:36-50). Y as\u00ed se dijo que Jes\u00fas era \u00abamigo de publicanos y pecadores\u00bb (Luc 11:19a). Los adversarios lo han visto, pero no lo han reconocido como una se\u00f1al para ellos. Han percibido la voz, pero no en su calidad de llamada. Se quedaron como espectadores indiferentes. Aunque sus ojos ve\u00edan, estaban tan ofuscados que no entend\u00edan nada (Luc 13:13). El camino acertado hubiese sido ver, convertirse, creer, bautizarse. \u00abVosotros, en cambio, aun habiendo visto esto, no os hab\u00e9is arrepentido para, finalmente, creer en \u00e9l\u00bb (Luc 21:32b). As\u00ed tambi\u00e9n lo ha descrito el evangelista san Lucas: \u00abY al o\u00edrlo, todo el pueblo, incluso los publicanos, reconocieron los designios de Dios, recibiendo el bautismo de Juan. Pero los fariseos y los doctores de la ley frustraron el plan de Dios respecto de ellos mismos no recibiendo el bautismo de aqu\u00e9l\u00bb (Luc 7:29 s). Los peque\u00f1os han entendido, los grandes se han negado&#8230; Juan vino por el camino de la justicia, puesto que \u00e9l pregonaba el reino de Dios (Luc 3:2). Esta fue la se\u00f1al de la verdadera justicia futura, que Jes\u00fas trae en su plenitud. El serm\u00f3n de la monta\u00f1a es la doctrina de esta verdadera justicia (cap\u00edtulos 5-7). Este serm\u00f3n desde un punto de vista humano es el verdadero camino hacia el reino de Dios. Y desde el punto de vista divino es la revelaci\u00f3n de este reino como la revelaci\u00f3n de la verdadera justicia. As\u00ed lo dice Jes\u00fas en la frase: \u00abBuscad primero el reino y (= a saber) su justicia&#8230;\u00bb (Luc 6:33). Juan y Jes\u00fas no han ense\u00f1ado dos caminos diversos, sino el mismo camino. En la actividad del Bautista y en la de Jes\u00fas se ha testificado la misma sabidur\u00eda divina (Luc 11:19b). El que no cree en Juan, tampoco creer\u00e1 en el Mes\u00edas. El bautismo con que Jes\u00fas tiene que ser bautizado en su pasi\u00f3n (cf. Mar 10:38), no lo querr\u00e1 recibir para llegar a la vida el que no tom\u00f3 sobre s\u00ed su bautismo como corroboraci\u00f3n de su voluntad de convertirse. Para \u00e9l est\u00e1 interceptado el acceso al reino de Dios, porque no anduvo por el camino de la justicia. Porque solamente hay este \u00fanico camino, fuera del cual ning\u00fan otro conduce al t\u00e9rmino. Con frecuencia nos sorprendemos de s\u00f3lo recorrer un trecho, de este camino o de desviarnos por caminos laterales. No podemos aceptar el mensaje del amor y negarnos al mensaje de la pasi\u00f3n. No se puede alabar el amor al enemigo como la senda de la verdadera humanidad sin tener en cuenta la hostilidad a Sat\u00e1n y todo el mal que de \u00e9l emana.<\/p>\n<p>c) Par\u00e1bola de los vi\u00f1adores homicidas (Mt\/21\/33-46). <\/p>\n<p>33 Escuchad otra par\u00e1bola. Era un propietario que plant\u00f3 una vi\u00f1a, la rode\u00f3 de una cerca, cav\u00f3 en ella un lagar y construy\u00f3 una torre; luego la arrend\u00f3 a unos vi\u00f1adores y se fue lejos de su tierra. 34 Cuando se acerc\u00f3 el tiempo de la vendimia, envi\u00f3 sus criados a los vi\u00f1adores, para percibir los frutos que le correspond\u00edan. 35 Pero los vi\u00f1adores echaron mano a los criados, y al uno lo apalearon, al otro lo mataron, y al otro lo apedrearon. 36 Nuevamente envi\u00f3 otros criados m\u00e1s numerosos que los primeros, y con ellos hicieron lo mismo. 37 Finalmente, les envi\u00f3 a su propio hijo, pensando: A mi hijo lo respetar\u00e1n. 38 Pero los vi\u00f1adores, cuando vieron al hijo, se dijeron entre s\u00ed: \u00e9ste es el heredero. Vamos a matarlo y nos quedamos con su heredad. 39 Y, ech\u00e1ndole mano, lo arrojaron fuera de la vi\u00f1a y lo mataron. 40 Cuando vuelva, pues, el due\u00f1o de la vi\u00f1a, \u00bfqu\u00e9 har\u00e1 con aquellos vi\u00f1adores? 41 Y le responden: Exterminar\u00e1 a esos malvados y arrendar\u00e1 la vi\u00f1a a otros vi\u00f1adores que le paguen a su tiempo los frutos correspondientes. 42 D\u00edceles Jes\u00fas: \u00bfNunca hab\u00e9is le\u00eddo en las Escrituras: \u00abLa piedra que desecharon los constructores, \u00e9sa vino a ser piedra angular; esto es obra del Se\u00f1or, y admirable a nuestros ojos\u00bb? (Sal 118:22 s). 43 Por eso os digo: Os quitar\u00e1n el reino de Dios, y lo dar\u00e1n a un pueblo que produzca los frutos del reino. 45 Cuando los sumos sacerdotes y los fariseos oyeron estas par\u00e1bolas de Jes\u00fas, se dieron cuenta de que se refer\u00eda a ellos. 46 Y aunque intentaban arrestarlo, tuvieron miedo a las multitudes, porque lo ten\u00edan por profeta. <\/p>\n<p>(El v. 44 dice as\u00ed: \u00abEl que caiga sobre esta piedra, se estrellar\u00e1; y aquel sobre quien ella caiga, quedar\u00e1 aplastado\u00bb. El texto se halla originariamente en Luc 20:18, y falta en una serie de importantes manuscritos del Evangelio de san Mateo. Dif\u00edcilmente podr\u00eda estar en este lugar, ya que cabr\u00eda esperar este texto a continuaci\u00f3n de la cita de 21,42; y el vers\u00edculo 21,43 no admite en s\u00ed ninguna prosecuci\u00f3n). <\/p>\n<p>Esta segunda par\u00e1bola tiene una fuerza insuperable. S\u00f3lo a duras penas puede verificarse el marco externo de una narraci\u00f3n que sirve de ejemplo. El ep\u00edlogo que est\u00e1 en el v. 43 saca expl\u00edcitamente la consecuencia. No s\u00f3lo pide cuentas de su actuaci\u00f3n al incr\u00e9dulo juda\u00edsmo contempor\u00e1neo, sino que, extendi\u00e9ndose mucho m\u00e1s anuncia la sustituci\u00f3n del pueblo de la antigua alianza por un nuevo pueblo de Dios. En un c\u00e1ntico conmovedor, Isa\u00edas hab\u00eda comparado a Israel con la vi\u00f1a, que Dios hab\u00eda plantado y cuidado cari\u00f1osamente con la esperanza de obtener una buena y rica cosecha. \u00abY esper\u00f3 hasta que diese uvas, y las dio agraces. Ahora, pues, habitantes de Jerusal\u00e9n, y vosotros, \u00a1oh varones de Jud\u00e1!, sed jueces entre m\u00ed y mi vi\u00f1a. \u00bfQu\u00e9 es lo que deb\u00ed hacer, y que no haya hecho por mi vi\u00f1a?&#8230; Pues ahora os dir\u00e9 claramente lo que voy a hacer con mi vi\u00f1a: le quitar\u00e9 su cerca, y ser\u00e1 talada; derribar\u00e9 su tapia, y ser\u00e1 hollada\u00bb (Isa 5:2b.3.4a.5). Las primeras palabras de la par\u00e1bola est\u00e1n configuradas de acuerdo con el c\u00e1ntico de la vi\u00f1a del profeta. Todos los oyentes fueron inmediatamente trasladados a la sombr\u00eda atm\u00f3sfera de este c\u00e1ntico. <\/p>\n<p>Pero \u00e9ste es s\u00f3lo un punto de partida, y la historia de Jes\u00fas transcurre en otra direcci\u00f3n. No se altera el pensamiento fundamental de ambos textos: Israel es la vi\u00f1a; no ha dado ning\u00fan fruto y est\u00e1 maduro para el juicio. Con todo se patentiza la nueva direcci\u00f3n del relato de Jes\u00fas en que se arrienda la vi\u00f1a. En Isa\u00edas el due\u00f1o de la vi\u00f1a (Dios) y la vi\u00f1a (Israel) est\u00e1n fuerte y mutuamente enlazados. Dios planta la vi\u00f1a, se desenga\u00f1a y amenaza con su destrucci\u00f3n. En esta par\u00e1bola la vi\u00f1a ya no es Israel, sino el reino de Dios, lo cual se dice claramente en el \u00faltimo vers\u00edculo: \u00abPor eso os digo: Os quitar\u00e1n el reino de Dios, y lo dar\u00e1n a un pueblo que produzca los frutos del reino\u00bb (21,43). <\/p>\n<p>El reino de Dios fue confiado a los arrendatarios, as\u00ed ha concebido san Mateo la par\u00e1bola. Ahora empieza una cruel tragedia entre el due\u00f1o y los arrendatarios. En tiempo de la cosecha el se\u00f1or de la vi\u00f1a env\u00eda a sus criados para ir a buscar el rendimiento. Pero los vi\u00f1adores se portan c\u00ednica e indignamente. Se veja a los criados, m\u00e1s a\u00fan, se les da muerte. La pr\u00f3xima vez el due\u00f1o env\u00eda un n\u00famero mayor para dar m\u00e1s peso a su voluntad e infundir mayor respeto a los arrendatarios. Pero eso tampoco hace ninguna impresi\u00f3n, se les maltrata y asesina del mismo modo. Por fin el se\u00f1or se decide a mandar a su propio hijo con este encargo, esperando que los vi\u00f1adores le respetar\u00e1n. Ahora la malicia de los vi\u00f1adores alcanza el punto culminante. Cuentan con el futuro, con que el hijo tome posesi\u00f3n de la herencia. Pero eso lo quieren impedir para ser ellos los que disfruten de la finca. Echan mano del hijo, lo arrojan fuera de su heredad y lo matan. Se cuenta una terrible historia de maldad humana, que ya no se puede exceder. <\/p>\n<p>Casi es superfluo preguntar lo que har\u00e1 el due\u00f1o con estos arrendatarios. Jes\u00fas hace sacar la consecuencia a los adversarios. Un doble castigo tiene que recaer sobre ellos: el due\u00f1o los matar\u00e1 y dar\u00e1 la vi\u00f1a a otros arrendatarios de confianza. La par\u00e1bola es tan di\u00e1fana, que s\u00f3lo la podemos entender aplic\u00e1ndola al pueblo desleal de Israel. No han obedecido a los mensajeros de Dios, sino que se han obstinado en su coraz\u00f3n. \u00abPero ellos no me escucharon, ni pusieron atenci\u00f3n; sino que se abandonaron a sus apetitos, y a la depravaci\u00f3n de su maleado \u00e1nimo; y volvi\u00e9ronme la espalda y no el rostro. Desde el d\u00eda en que salieron sus padres de la tierra de Egipto hasta el d\u00eda de hoy, yo os envi\u00e9 a vosotros todos mis siervos los profetas: cada d\u00eda me daba prisa a enviarlos; mas no me escucharon, sino que se hicieron sordos y endurecieron su cerviz, y se portaron peor que sus padres\u00bb, as\u00ed es como se queja Dios nuestro Se\u00f1or al profeta (Jer 7:24-26). Jes\u00fas continuar\u00e1 la letan\u00eda de la desobediencia (Jer 23:34-36). No han hecho caso de los profetas, tampoco har\u00e1n caso del Hijo de Dios. M\u00e1s a\u00fan, con \u00e9l la malicia se vuelve especialmente grande, ya que no solamente echan mano de \u00e9l y le matan como antes a los criados, sino que le arrojan fuera de la vi\u00f1a como prueba de especial oprobio. As\u00ed se trata al \u00abhijo\u00bb. Pero la sentencia que ellos llevan a t\u00e9rmino, reincide en ellos (cf. 27,25). <\/p>\n<p>La vi\u00f1a fue entregada a los vi\u00f1adores, para que produzca los frutos. Las im\u00e1genes aqu\u00ed empiezan a confluir. La expresi\u00f3n de la par\u00e1bola \u00abpagar los frutos\u00bb viene a ser equivalente de \u00abproducir los frutos\u00bb en la vida. Las uvas de las cepas en la narraci\u00f3n son los frutos del reino de Dios en el tema aludido. Los vi\u00f1adores del relato corresponden al \u00abpueblo\u00bb en la aplicaci6n (21,43). Un pueblo ha rehusado, no ha entregado ning\u00fan fruto e incluso ha defraudado de mil modos las esperanzas del propietario. Ha sido traspasada la vi\u00f1a, es decir el reino de Dios, al otro pueblo, que no defraudar\u00e1 los deseos de Dios, sino que producir\u00e1 los frutos de este reino. Pero los frutos son la justicia que debe superar la de los escribas y fariseos (5,20)&#8230; As\u00ed pues, la par\u00e1bola sugiere un castigo y una promesa. Los primeros poseedores ser\u00e1n despojados de su cargo y sustituidos por otros. La recusaci6n del antiguo pueblo de la alianza llega a su punto culminante en el asesinato del Hijo. El nuevo pueblo ser\u00e1 fundado en la sangre de la alianza de Jes\u00fas (26,28). All\u00ed se efect\u00faa el prodigio inconcebible de que la piedra desechada como in\u00fatil pasa a ser piedra angular, que mantiene junto el edificio (Sal 118:22 s). <\/p>\n<p>En tiempos del Nuevo Testamento apreci\u00f3 la Iglesia de forma especial estas palabras del salmo. En ellas la Iglesia vio prefigurado el gran prodigio de que el Mes\u00edas desechado fuera enaltecido como Se\u00f1or mediante la resurrecci6n (Cf. Hec 4:11; 1Pe 2:7.). As\u00ed pues, ya resplandece sobre el fondo sombr\u00edo la luz de la promesa. El plan de Dios de recibir el fruto que le ofrezca el g\u00e9nero humano, no se frustra definitivamente por la recusaci\u00f3n de Israel. Surgir\u00e1 un nuevo pueblo, al que se confiar\u00e1 el reino y que producir\u00e1 los frutos del mismo. Pero este fruto ser\u00e1 \u00abfruto del Esp\u00edritu\u00bb (Gal 5:22)&#8230; <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 Betfag\u00e9&#8230; monte de los Olivos:<\/b><\/i> Betfag\u00e9 era una peque\u00f1a aldea situada en la ladera oriental del llamado monte de los Olivos. Por su parte, este monte era una colina boscosa que flanqueaba a Jerusal\u00e9n tambi\u00e9n por el este y estaba separada de la ciudad por el torrente Cedr\u00f3n (ver nota a <span class='bible'>Jua 18:1<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La llegada del Rey (ver Mar. 11:1-11; Luc 19:28-38). Entre las multitudes de peregrinos galileos que llegaban a pie a Jerusal\u00e9n para la fiesta de la Pascua, Jes\u00fas eligi\u00f3 entrar conspicuamente sobre un borriquillo de asna. Dado que no tenemos otro caso de Jes\u00fas cabalgando, \u00e9ste debe haber sido un acto deliberado, con el fin de ser notado. Las instrucciones en los vv. 1-3 sugieren que todo hab\u00eda sido preparado cuidadosamente. Fue, seg\u00fan lo aclara Mateo, una alusi\u00f3n dramatizada de la profec\u00eda de Zacar\u00edas (Zac. 9:9, 10) de la llegada del Rey mesi\u00e1nico.<\/p>\n<p>Los disc\u00edpulos y la multitud galilea reconocieron la alusi\u00f3n, y convirtieron la llegada en una procesi\u00f3n triunfal. Sus gritos en el v. 9 no escond\u00edan su creencia de que Jes\u00fas era el Mes\u00edas largamente esperado, llegando para establecer su reino en la capital de Israel.<\/p>\n<p>La poblaci\u00f3n de Jerusal\u00e9n, sin embargo, se asombr\u00f3, y toda la ciudad se conmovi\u00f3, no con entusiasmo, sino con preocupaci\u00f3n: \u00bfQui\u00e9n es \u00e9ste? Para ellos Jes\u00fas era un campesino desconocido, algo mejor que un extranjero, proveniente de la remota provincia norte\u00f1a. Pero las multitudes respondieron aseverando el reclamo de \u201csu\u201d profeta, de Nazaret de Galilea. Con esto vemos la polarizaci\u00f3n de las actitudes hacia Jes\u00fas que durante la semana siguiente contar\u00eda con algunos apoyando a Jes\u00fas (21:46) mientras que otros gritaban pidiendo su crucifixi\u00f3n (27:20 ss.).<\/p>\n<p>Notas. 2 S\u00f3lo Mateo menciona el borriquillo y tambi\u00e9n el asna. Mientras que el idioma po\u00e9tico del v. 5 no hace alusi\u00f3n a dos animales, Mateo ve en la presencia del borriquillo un eco alusivo a las palabras. 7 El segundo ellos, por supuesto, no significa que Jes\u00fas cabalg\u00f3 sobre ambos animales, sino que se refiere a los mantos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>21.2-5 Mateo cita a una asna y un pollino, mientras que los otros Evangelios se refieren s\u00f3lo al pollino. Era el mismo acontecimiento, pero Mateo se\u00f1ala la profec\u00eda en Zec 9:9, donde un asno y un pollino son mencionados. Muestra la manera en que las palabras del profeta se cumplieron por medio de las acciones de Jes\u00fas, probando que era el Mes\u00edas. La llegada de Jes\u00fas a Jerusal\u00e9n en el pollino destaca su realeza mesi\u00e1nica, como tambi\u00e9n su humildad.21.8 Este es uno de los pocos lugares en los Evangelios donde la gloria de Jes\u00fas es reconocida en la tierra. Jes\u00fas audazmente declara ser Rey y la multitud con j\u00fabilo lo aclama. Pero esa misma gente ceder\u00eda a la presi\u00f3n pol\u00edtica y lo abandonar\u00eda poco despu\u00e9s. Este acontecimiento se celebra el Domingo de Ramos. Este d\u00eda nos debe recordar que debemos guardarnos de aclamar a Cristo en forma superficial.21.12 Esta fue la segunda vez que Jes\u00fas despej\u00f3 el templo (v\u00e9ase Joh 2:13-25). Mercaderes y cambistas ten\u00edan sus puestos en el atrio de los gentiles en el templo, y lo llenaban de mercader\u00eda en lugar de dejarlo para los gentiles que iban a adorar a Dios. Los mercaderes vend\u00edan animales para el sacrificio a precios elevados, aprovech\u00e1ndose de los que hab\u00edan llegado desde muy lejos. Los cambistas canjeaban la moneda corriente por la del templo, \u00fanica moneda que los mercaderes aceptaban. Con frecuencia enga\u00f1aban a los extranjeros que no sab\u00edan el tipo de cambio. No s\u00f3lo los mercaderes y cambistas eran deshonestos, sino que abusaban de los que hab\u00edan ido a adorar a Dios. Su comercio en la casa de Dios irritaba a los que intentaban adorar. Esto, naturalmente, air\u00f3 a Jes\u00fas. Cualquier pr\u00e1ctica que interfiera con la adoraci\u00f3n a Dios debiera prohibirse.21.19 \u00bfPor qu\u00e9 Jes\u00fas maldijo a la higuera? No fue un acto apresurado motivado por la ira, sino una par\u00e1bola escenificada. Jes\u00fas estaba expresando su enojo contra una religi\u00f3n sin sustancia. As\u00ed como la higuera ten\u00eda buen aspecto de lejos pero al examinarla de cerca no ten\u00eda frutos, el templo impresionaba a primera vista pero sus sacrificios y otras actividades eran vac\u00edos porque no se ofrec\u00eda adoraci\u00f3n sincera a Dios (v\u00e9ase 21.43). Si usted s\u00f3lo aparenta tener fe sin acompa\u00f1arla de obras, se parece a la higuera que se sec\u00f3 y muri\u00f3 porque no dio frutos. La fe genuina incluye el dar frutos para el Reino de Dios. Si desea m\u00e1s informaci\u00f3n sobre la higuera, v\u00e9ase la nota en Mar 11:13-26.21.21 A muchos inquietan las afirmaciones de Jes\u00fas de que si tenemos fe y no dudamos podemos mover monta\u00f1as. Jes\u00fas, por supuesto, no estaba sugiriendo a sus seguidores que usaran la oraci\u00f3n como \u00abmagia\u00bb para mover monta\u00f1as a su antojo. M\u00e1s bien estaba se\u00f1alando con firmeza la falta de fe de los disc\u00edpulos y nuestra. \u00bfQu\u00e9 clase de monta\u00f1as enfrenta usted? \u00bfSe lo ha mencionado a Dios? \u00bfCu\u00e1n firme es su fe?21.22 Esto no garantiza que podemos conseguir todo lo que queramos simplemente por ped\u00edrselo a Jes\u00fas. Dios no act\u00faa como garante de pedidos que podr\u00edan herirnos o que violar\u00edan su propia naturaleza o voluntad. La declaraci\u00f3n de Jes\u00fas no es un cheque en blanco. Nuestra oraci\u00f3n debe centrarse en la obra del Reino de Dios. Si creemos, nuestras peticiones estar\u00e1n supeditadas a la voluntad de Dios, y El se sentir\u00e1 gustoso de contestarlas.21.23-25 En el mundo de Jes\u00fas, as\u00ed como en el nuestro, la gente buscaba la se\u00f1al exterior de autoridad: educaci\u00f3n, t\u00edtulo, posici\u00f3n, conexiones. Pero la autoridad de Jes\u00fas proven\u00eda de su esencia, de lo que era, y no de ning\u00fan adorno exterior o superficial. Como seguidores de Cristo, Dios nos ha dado autoridad: podemos hablar y actuar confiadamente en su nombre porque tenemos su autorizaci\u00f3n.21.23-27 Los fariseos quer\u00edan saber de d\u00f3nde ten\u00eda Jes\u00fas autoridad. Si dec\u00eda que de Dios, lo acusaban de blasfemia. Si dec\u00eda que actuaba en su propia autoridad, la multitud se convencer\u00eda de que los fariseos ten\u00edan una autoridad superior. Pero Jes\u00fas les contest\u00f3 con una pregunta que parec\u00eda no tener nada que ver con el asunto, pero que pon\u00eda de manifiesto sus verdaderos motivos. Ellos en realidad no quer\u00edan una respuesta sino atraparlo. Jes\u00fas demostr\u00f3 que los fariseos usaban la verdad s\u00f3lo si esta apoyaba sus puntos de vista y causas.21.25 Si desea m\u00e1s informaci\u00f3n sobre Juan el Bautista, v\u00e9ase Mateo 3 y el perfil en Juan 1.21.30 El hijo que dijo que obedecer\u00eda y no lo hizo representa a Israel en los d\u00edas de Jes\u00fas. Dec\u00edan que quer\u00edan hacer la voluntad de Dios, pero con frecuencia desobedec\u00edan. Es peligroso fingir obedecer a Dios cuando nuestros corazones est\u00e1n lejos de El, porque Dios conoce las intenciones de nuestros corazones. Nuestras palabras deben estar respaldadas por nuestras acciones.21.33ss Los personajes principales en esta par\u00e1bola son (1) el due\u00f1o: Dios, (2) la vi\u00f1a: Israel, (3) los labradores: los l\u00edderes religiosos jud\u00edos, (4) los agentes: los profetas y sacerdotes que permanecieron fieles a Dios y predicaron a Israel, (5) el hijo: Jes\u00fas (21.38), (6) los otros labradores: los gentiles. Jes\u00fas estaba poniendo al descubierto el complot asesino de los l\u00edderes (21.45).21.37 En su deseo de alcanzarnos con su amor, Dios envi\u00f3 a su Hijo. Su vida perfecta, sus palabras de verdad y su sacrificio de amor fueron para motivarnos a que lo escuchemos y sigamos como Se\u00f1or. Si rechazamos su gracia, rechazamos a Dios.21.42 Jes\u00fas se refiere a s\u00ed mismo como la piedra rechazada por los edificadores. A pesar de haber sido rechazado por muchas personas, ser\u00eda la cabeza del \u00e1ngulo de su nuevo edificio, la Iglesia (v\u00e9anse Act 4:11 y 1Pe 2:7).21.44 Con esta met\u00e1fora el Se\u00f1or ense\u00f1a que una piedra puede afectar a la gente en formas diversas, dependiendo de la manera en que se relacionen con ella (v\u00e9anse Isa 8:14-15; Isa 28:16; Dan 2:34, Dan 2:44-45). Lo ideal es edificar sobre la piedra, pero muchos pueden tropezar con ella. Y en el juicio final aplastar\u00e1 a los enemigos de Dios. Cristo, \u00abla cabeza del \u00e1ngulo\u00bb, al final ser\u00e1 la \u00abpiedra que desmenuzar\u00e1\u00bb. El ofrece ahora misericordia y perd\u00f3n, pero dice que despu\u00e9s ofrecer\u00e1. \u00a1No esperemos para decidir!<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 931 Mar 11:1; Luc 19:29<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> Betfag\u00e9.  Significa \u00ab la casa de higos verdes\u00bb . Probablemente estaba situada entre Betania y Jerusal\u00e9n, en la ladera sudeste del monte de los Olivos, a unos 3 km de Jerusal\u00e9n. <\/p>\n<p><p> monte de los Olivos.  Es la colina al este de Jerusal\u00e9n y del templo, que forma el lado oriental del valle del torrente Cedr\u00f3n. La altitud es de unos 900 metros. Era un lugar importante porque se hab\u00eda profetizado que el Mes\u00edas descender\u00eda all\u00ed en su venida (Zac 14:4).<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\n1<strong> (1)<\/strong> En 19:1 comenzaron el viaje desde Galilea. En 20:17 estaban en camino, y en 20:29 pasaron por Jeric\u00f3. Aqu\u00ed llegaron al monte de los Olivos, cerca de Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<\/p>\n<p>\n1<strong> (a)<\/strong> vs.1-9: Mar_11:1-10 ; Luc_19:29-38 <\/p>\n<\/p>\n<p>\n1<strong> (b)<\/strong> Mat_24:3 ; Mat_26:30 ; Hch_1:12 ; Zac_14:4 <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Betfag\u00e9<\/i><\/b>. Un poblado que estaba a 800 m. al E de Jerusal\u00e9n, en el lado S del monte de los Olivos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>124 (H) La entrada triunfal en Jerusa\u00adl\u00e9n (21,1-11). Cf. Mc 11,1-11; Lc 19,28-38; Jn12,12-19. Mateo sigue el relato de Marcos, pe\u00adro lo altera totalmente por la inserci\u00f3n de la cita de cumplimiento en los vv. 4.5. El conjun\u00adto describe una alegre procesi\u00f3n festiva con connotaciones mesi\u00e1nicas. 1. Jerusal\u00e9n: Capi\u00adtal de Judea, identificada con Si\u00f3n, era el cen\u00adtro religioso del pueblo porque en ella se en\u00adcontraba el templo (-Geograf\u00eda b\u00edblica, 73:92-94). monte de los Olivos: Se elevaba so\u00adbre la ciudad por el este; no ten\u00eda suministro propio de agua, as\u00ed que solamente se encon\u00adtraban unas pocas aldeas, como Betfag\u00e9. 2. al pueblo de enfrente: Probablemente Betania. Aparecen dos animales porque Mateo inter\u00adpret\u00f3 la profec\u00eda demasiado literalmente. 3. el Se\u00f1or: Se acent\u00faa aqu\u00ed en alto grado la pres\u00adciencia y se\u00f1or\u00edo de Jes\u00fas. Mateo no tiene tiempo para la nimia consideraci\u00f3n marcana de la devoluci\u00f3n del borrico. Domina la ley re\u00advolucionaria mesi\u00e1nica, junto con la generosi\u00addad festiva. 4. decid: \u00c9sta es la primera cita de cumplimiento que nos encontramos desde 13,35, y es la segunda hasta la \u00faltima (27,9; -7 supra). 5. Mateo mezcla Is 62,11 con Zac 9,9. mira a tu rey: El evangelista elabora la ci\u00adta para intensificar la humildad y el car\u00e1cter pac\u00edfico del rey. El paralelismo hebreo se refe\u00adr\u00eda al mismo animal de dos formas diferentes, \u00abborrica, es decir, un potro\u00bb, pero Mateo, err\u00f3\u00adneamente, nos presenta dos animales. 7. se sent\u00f3 sobre ellos: Mateo ve a Jes\u00fas cabalgando sobre dos animales al mismo tiempo, lo que, ciertamente, resulta dif\u00edcil de imaginar. La di\u00adficultad se evitar\u00eda si el pronombre \u00abellos\u00bb se refiriera a los mantos. 9. Hosanna al hijo de David: Hosanna significa \u00abte ruego que me ayudes (o salves)\u00bb. En nuestro texto forma parte de una cita del Sal 118,25.26, donde sim\u00adplemente era una aclamaci\u00f3n lit\u00fargica, \u00a1salve! o \u00a1bendito! Es un salmo que se utilizaba en la liturgia de las fiestas jud\u00edas, en las alturas: Puede referirse a Dios. Los dos hosannas for\u00adman una inclusi\u00f3n en torno a la bendici\u00f3n central. Mateo omite la segunda bendici\u00f3n marcana con su menci\u00f3n del reino (cf. Did 10,6). 10. toda la ciudad se conmovi\u00f3: cf. 2,3. Se plantea la cuesti\u00f3n sobre la verdadera iden\u00adtidad de Jes\u00fas. 11. es el profeta Jes\u00fas, el de Na\u00adzaret: La gente tiene una cristolog\u00eda baja, lo que da a su opini\u00f3n una verosimilitud hist\u00f3ri\u00adca (cf. B. A. Mastin, \u00abThe Date of the Triumphal Entry\u00bb, NTS 16 [1969-70] 76-82).<\/p>\n<p>125 (I) La purificaci\u00f3n del templo (21,12-17). Cf. Mc 11,15-19; Lc 19,45-48; Jn 2,13-22. 12. ech\u00f3 fuera a todos los que vend\u00edan y compraban: Esta acci\u00f3n prof\u00e9tica es el \u00fanico incidente del Evangelio que relaciona a Jes\u00fas con la violencia. Mateo omite la descripci\u00f3n marcana del bloqueo del templo para suavizar la nueva imagen de Jes\u00fas. El patio de los gen\u00adtiles era una zona bastante amplia; aqu\u00ed es donde se vend\u00edan las palomas y los dem\u00e1s ani\u00admales para los sacrificios y se cambiaba el di\u00adnero devaluado por el \u00abfuerte\u00bb shekel tirio. Re\u00adsulta dif\u00edcil imaginar c\u00f3mo podr\u00eda una sola persona controlar toda esta zona. El aconteci\u00admiento permanece en la penumbra hist\u00f3rica en sus detalles, pero expresa el celo de Jes\u00fas como reformador religioso y su aversi\u00f3n a un sistema en declive; tambi\u00e9n expresa el propio juicio de Mateo sobre un templo que ya estaba en ruinas cuando escrib\u00eda su obra. 13. est\u00e1 es\u00adcrito: Las citas del AT deben leerse en su con\u00adtexto completo, casa de oraci\u00f3n: Procede de Is 56,7, pero cf. 56,3-8. cueva de ladrones: Proce\u00adde de Jr 7,11, pero el gran discurso de Jr 7,1-5 denunciaba la excesiva confianza en el tem\u00adplo. Cf. Zac 14,21. Mateo omite el marcano \u00abpara todas las naciones\u00bb; cf. 28,19. 14. los cie\u00adgos y cojos se acercaron a \u00e9l en el templo: Este vers\u00edculo es la gran contribuci\u00f3n de Mateo a la unidad. En su contexto, calma el efecto del vers\u00edculo precedente. En contra de lo que se dice en Lv 21,16-23 y 2 Sm 5,6-8, muestra las grandes diferencias que Jes\u00fas ha realizado en las vidas humanas, su revoluci\u00f3n totalmente pac\u00edfica, que, sin embargo, incomoda a los di\u00adrigentes en el v. 15. Jes\u00fas llama a los margina\u00addos de Israel a la salvaci\u00f3n (9,10-13; 11,5; y a los ni\u00f1os en el v. 15). 15. los jefes de los sacer\u00addotes y los escribas: Los sacerdotes ven el peli\u00adgro que Jes\u00fas implicaba para el status quo, es decir, para su colaboraci\u00f3n con los romanos. 16. Jes\u00fas cita el Sal 8,3 (LXX), lo que resulta improbable desde un punto de vista hist\u00f3rico. 17. Betania: Una aldea que se encontraba en el monte de los Olivos; all\u00ed viv\u00edan Mar\u00eda, Marta y L\u00e1zaro, seg\u00fan Jn 11,1 (- Geograf\u00eda b\u00edblica, 73:95).<\/p>\n<p>126 (J) La maldici\u00f3n de la higuera (21,18-22). Cf. Mc 11,12-14.20-24. Mateo une las dos partes del sandwich marcano y las abrevia. Lucas omite este relato en su forma h\u00edstorizada porque ya lo hab\u00eda contado como par\u00e1bola en 13,6-9. 19. higuera: El \u00e1rbol es un s\u00edmbolo de la vida; el higo, por ser el m\u00e1s dul\u00adce de los frutos orientales, es el s\u00edmbolo b\u00edbli\u00adco de la felicidad. En esta perspectiva, la hi\u00adguera est\u00e9ril es el s\u00edmbolo de la promesa destruida, del fracaso. Tal vez represente aqu\u00ed el fracaso de los fariseos y los saduceos en su intento de renovar la vida del pueblo (21,43). Mateo omite el detalle marcano de que no era el tiempo de los higos porque har\u00eda poco razo\u00adnable y caprichosa la intervenci\u00f3n de Jes\u00fas, y as\u00ed transforma el deseo en una maldici\u00f3n. In\u00adtensifica el aspecto milagroso haciendo que se marchite inmediatamente en lugar de esperar a la noche. 20. Extra\u00f1amente omite Mateo el papel de Pedro. 21. s\u00ed ten\u00e9is fe y no dud\u00e1is: Pa\u00adra Mateo, la fe est\u00e1 siempre mezclada con la duda (14,31; 28,17). 22. pid\u00e1is en la oraci\u00f3n: La fe lleva a la oraci\u00f3n, que es la expresi\u00f3n de la fe.<\/p>\n<p>127 (K) La autoridad de Jes\u00fas, cuestio\u00adnada (21,23-37). Cf. Mc 11,27-33; Lc 20,1-8. Mateo sigue a Marcos. La relaci\u00f3n de este pa\u00adsaje con lo que viene despu\u00e9s es la siguiente. En primer lugar, nos encontramos con la dis\u00adputa b\u00e1sica sobre la autoridad divina (vv. 23-27). A continuaci\u00f3n, tres duras par\u00e1bolas de juicio (vv. 28-32; 33-46; 22,1-14). Y, finalmen\u00adte, cuatro di\u00e1logos de controversia sobre algu\u00adnas cuestiones particulares: los impuestos, la resurrecci\u00f3n, los mandamientos m\u00e1s impor\u00adtantes y el hijo de David (22,15-22.23-33.34-40.41-46). En su conjunto desarrollan el con\u00adflicto entre Jes\u00fas y los dirigentes de Jerusal\u00e9n, que lo conducir\u00e1 a su muerte en cruz. 23. su\u00admos sacerdotes y ancianos: Los dirigentes reli\u00adgiosos y civiles, respectivamente, con qu\u00e9 au\u00adtoridad: La palabra griega exousia significa poder y autoridad. En el \u00e1mbito religioso, a un profano le resultar\u00eda muy dif\u00edcil verificarla. Je\u00ads\u00fas no era un sacerdote jud\u00edo de la tribu de Le\u00adv\u00ed. Los m\u00e9todos habituales consist\u00edan en recu\u00adrrir directamente a Dios con el respaldo de los milagros, o, bien, a la tradici\u00f3n de los antepa\u00adsados. En el evangelio de Juan, donde la cues\u00adti\u00f3n se debate extensamente (caps. 5-10), Je\u00ads\u00fas recurre a sus obras (10,25.38). haces estas cosas: Se refiere a su ministerio en general, la purificaci\u00f3n del templo, las curaciones, su cla\u00admorosa acogida por la muchedumbre y su en\u00adse\u00f1anza. Siguiendo el estilo rab\u00ednico, Jes\u00fas responde con una contra pregunta. 25. Juan: Jes\u00fas apela a la tradici\u00f3n prof\u00e9tica con un ejemplo reciente, Juan el Bautista. Esta tradi\u00adci\u00f3n es leg\u00edtima en Israel (y en la Iglesia), pe\u00adro los dirigentes no pueden certificarla, dado que cae fuera del control de la ley. La ley in\u00adtent\u00f3 establecer unos criterios de verificaci\u00f3n (Dt 13,1-5), pero los debates que hallamos en el libro de Jerem\u00edas (p.ej., 29,21.23.31) mues\u00adtran las dificultades que encontr\u00f3 su aplica\u00adci\u00f3n. 27. no sabemos: Con esta respuesta, los dirigentes confiesan su incapacidad para re\u00adsolver estas cuestiones religiosas. Sin embar\u00adgo, ello no ser\u00eda un obst\u00e1culo para que toma\u00adran parte en la muerte de Jes\u00fas (cf. Daube, The New Testament and Rabbinic Judaism 151-57.217-23 [- 76 supra]).<\/p>\n<p>128 (L) La par\u00e1bola de los dos hijos (21,28-32). Es la primera de una trilog\u00eda de par\u00e1bolas que tratan del juicio. La primera es un producto de la redacci\u00f3n mateana; la se\u00adgunda procede de Marcos, y la tercera de Q. Al tiempo que pone su mirada hacia delante, la primera par\u00e1bola est\u00e1 tambi\u00e9n estrechamente relacionada con la disputa precedente. De he\u00adcho, es un comentario midr\u00e1sico sobre 21,23-27. Posee una funci\u00f3n de transici\u00f3n actuando como una bisagra narrativa. Las tres par\u00e1bo\u00adlas se dirigen a los mismos destinatarios, es decir, a los sumos sacerdotes y los ancianos (v.23) . Este pasaje declara que son culpables. 28. ten\u00eda dos hijos: \u00bfQui\u00e9nes son los dos hijos? La distinci\u00f3n no recae entre jud\u00edos y gentiles, si\u00adno entre dos tipos de jud\u00edos, los dirigentes que no creen y los marginados que s\u00ed creen (v. 31), es decir, entre el falso y el verdadero Israel. Ahora bien, desde esta perspectiva, tambi\u00e9n los gentiles pueden incluirse entre los pecado\u00adres creyentes, vi\u00f1a: Cf. comentario sobre 20,1.30. ir\u00e9, Se\u00f1or: Cf. 7,21. 31. hizo la voluntad del Padre: La fe obediente es siempre el criterio definitivo para Mateo. Los publicanos y pros\u00adtitutas forman parte del &#8216;am ha-ares jud\u00edo, pe\u00adcadores ignorantes e impuros. La sorprenden\u00adte paradoja de que ellos preceder\u00edan a los otros en el reino constituye el n\u00facleo del Evan\u00adgelio; cf. Lc 7,29-30. 32. el camino de justicia: Frase habitual en la literatura sapiencial (Prov 8,20; 12,28; Sal 23,3), por no mencionar la doctrina de los dos caminos de LQ. La refe\u00adrencia al Bautista relaciona el conjunto con 21,23-27. no os arrepentisteis: Esta conclusi\u00f3n contiene un giro ir\u00f3nico. Los pecadores p\u00fabli\u00adcos (el primer hijo) sab\u00edan que necesitaban arrepentirse. Los dirigentes, en cambio, pen\u00adsaban que eran justos y que no ten\u00edan necesi\u00addad de arrepentirse. La par\u00e1bola, como su hom\u00f3loga m\u00e1s famosa de Lc 15,11-32, el hijo pr\u00f3digo, expresa una verdad psicol\u00f3gica: el hi\u00adjo que se niega a obedecer resuelve su conflic\u00adto ed\u00edpico rebel\u00e1ndose primero y obedeciendo despu\u00e9s (cf. Dupont, B\u00e9atitudes 3.213-25; H. Merkel, NTS 20 [1973-74] 254-61: A. Ogawa, NovT 21 [1979] 121-49).<\/p>\n<p>129 (M) La par\u00e1bola de la vi\u00f1a y los aparceros malvados (21,33-46). Cf. Mc 12,1-12; Lc 20,9-19. 33. propietario: Una palabra fa\u00advorita de Mateo, que se refiere a un terrate\u00adniente ausente. Hay una cita impl\u00edcita de Is 5,1-7. 34. cuando lleg\u00f3 el tiempo de los frutos: Mateo elabora esta oraci\u00f3n para hacer que el lector piense en la cercan\u00eda del reino de Dios (v.43) . 35. hirieron a uno: Mateo a\u00f1ade el asesi\u00adnato y la lapidaci\u00f3n (\u00bftal vez como alusi\u00f3n a Santiago?). 36-37. Mateo resume a Marcos y omite el adjetivo \u00abamado\u00bb aplicado a \u00abhijo\u00bb. 38. mat\u00e9moslo: Los aparceros dan un salto a una conclusi\u00f3n poco realista; el propietario si\u00adgue vivo y puede castigarlos. 39. Mateo invier\u00adte el orden de los acontecimientos para ajus\u00adtarlos a la perspectiva de la muerte de Jes\u00fas fuera de la ciudad (Jn 19,17; Heb 13,12-13). 40-41. El autor crea un di\u00e1logo en el que, ir\u00f3nica\u00admente, la dura respuesta la dan precisamente los jefes de los sacerdotes que han sido incri\u00adminados por el relato. 42. Se cita el Sal 118,22-23. 43. se os quitar\u00e1 el reino de Dios y se entre\u00adgar\u00e1 a un pueblo que d\u00e9 a su tiempo los frutos: \u00c9sta es la principal contribuci\u00f3n de Mateo a la par\u00e1bola, que en su forma presente es una ale\u00adgor\u00eda de la historia de la salvaci\u00f3n. Los envia\u00addos son los profetas que fueron asesinados por el pueblo de Israel, culminando en Jes\u00fas como el Hijo. El t\u00e9rmino \u00abreino\u00bb podr\u00eda significar al\u00adgo as\u00ed como la posesi\u00f3n del favor y la protec\u00adci\u00f3n de Dios, pero los verbos en futuro pasivo hacen probable que se refiera a la promesa de la plena bendici\u00f3n en el tiempo final. \u00abPueblo\u00bb se refiere a la Iglesia, formada primeramente, para Mateo, por jud\u00edos creyentes, pero tam\u00adbi\u00e9n por gentiles convertidos, que juntos for\u00adman el nuevo pueblo de Dios, el verdadero Is\u00adrael. Esta conclusi\u00f3n es m\u00e1s suave que la par\u00e1\u00adbola; no se elimina a los aparceros malvados, pero se les quita la promesa.<br \/>\n(Dillon, R. J., \u00abToward a Tradition-History ot the Parables of the True Israel\u00bb, Bib 47 [1966] 1-42. Hengel, M., \u00abDas Gleichnis von dem Weing\u00e1rtnern Mc 12, 1-12 im Lichte der Zenonpapyri und rabbinischen Gleichnisse\u00bb, ZNW 59 [1968] 1-39. Hubaut, M., La parabole des vignerons homicides [Par\u00eds<br \/>\n1976] . Snodgrass, K., The Parable of the Wicked Tenants [WUNT 27, Tubinga 1983].)<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>En estos vers\u00edculos se nos describe la entrada que Jes\u00fas hizo en Jerusal\u00e9n cuando ya se acercaba la hora de su crucifixi\u00f3n.<br \/>\nHay algo muy singular en ese episodio de la vida de nuestro Se\u00f1or. Al leerlo m\u00e1s parece que se nos narra la entrada de un rey victorioso. Una gran  muchedumbre lo acompa\u00f1a \u00e1 manera de s\u00e9quito triunfal; en torno suyo se oyen ruidosas alabanzas y loores; toda la ciudad est\u00e1 en agitaci\u00f3n. Todos los  detalles de ese acontecimiento parecen opuestos al curso normal de la vida del Redentor; son muy desemejantes \u00e1 los hechos de Aquel que \u00abno hizo o\u00edr su voz  en las plazas, mas se apart\u00f3 muchas veces de la multitud y encarg\u00f3 \u00e1 los que sanaba que no contaran \u00e1 nadie lo que les hab\u00eda hecho.\u00bbY sin embargo no es  dif\u00edcil descubrir y explicar las razones que motivaron dicho suceso. Veamos cuales fueron.<br \/>\nNuestro Se\u00f1or sabia bien que la misi\u00f3n que hab\u00eda venido \u00e1 llenar se acercaba \u00e1 su fin; que ya hab\u00eda terminado su \u00faltimo viaje y que solo le faltaba ofrecer su  cuerpo como sacrificio en el Calvario. Sabiendo esto, le pareci\u00f3 que ya no era necesario obrar en secreto, sino que, por el contrario, hab\u00eda cierta conveniencia  en que entrase de una manera se\u00f1aladamente p\u00fablica y solemne \u00e1 la ciudad en donde iba \u00e1 ser entregado. Era propio que antes de que ofreciera el gran  sacrificio por los pecados del mundo, todas las miradas se fijaran en la v\u00edctima. He aqu\u00ed la raz\u00f3n por la cual entr\u00f3 p\u00fablicamente: he aqu\u00ed la raz\u00f3n por la cual  atrajo hacia s\u00ed las miradas de toda una multitud asombrada. Un hecho como ese no deb\u00eda verificarse en una encrucijada.<br \/>\nR\u00e9stanos examinar las lecciones de car\u00e1cter pr\u00e1ctico que de estos vers\u00edculos se desprenden.<br \/>\nEn ellos puede verse un ejemplo de la manera como las profec\u00edas acerca del primer advenimiento de nuestro Se\u00f1or tuvieron su cumplimiento. Se nos dice que  Zacar\u00edas hab\u00eda profetizado lo siguiente: \u00abHe aqu\u00ed, tu Rey te viene, manso, y sentado sobre una asna y un pollino..<br \/>\nEsa predicci\u00f3n se cumpli\u00f3 al pi\u00e9 de la letra, y no figurada \u00f3 m\u00edsticamente. Como el profeta lo anunci\u00f3, as\u00ed sucedi\u00f3. Quinientos cincuenta a\u00f1os hab\u00edan  trascurrido desde el d\u00eda en que se hizo dicha predicci\u00f3n, y habiendo llegado el tiempo se\u00f1alado, el Mes\u00edas prometido entr\u00f3 en Si\u00f3n real y verdaderamente  montado en un pollino. Es bien seguro que para los habitantes de Jerusal\u00e9n esa circunstancia no tuvo nada de trascendental, pues ten\u00edan a\u00fan vendados los ojos  ; pero es no menos seguro que la profec\u00eda tuvo su cumplimiento.<br \/>\nAhora bien, del cumplimiento de la palabra de Dios en el pasado, podemos inferir algo acerca de su cumplimiento en el porvenir.<br \/>\nFundadamente pues podemos esperar que las profec\u00edas con relaci\u00f3n al segundo advenimiento del Se\u00f1or se cumplan tan rigurosamente como las primeras. Si  vino realmente en persona la primera vez, vendr\u00e1 realmente en persona la segunda. Si la primera vez vino en humildad \u00e1 sufrir, la segunda vendr\u00e1 en gloria \u00e1  reinar.<br \/>\nTambi\u00e9n puede verse en el presente pasaje cuan poco vale la alabanza y buena acogida de los hombres. De todo el gent\u00edo que se agolp\u00f3 al rededor de nuestro  Se\u00f1or \u00e1 su entrada \u00e1 Jerusal\u00e9n, ninguna persona se dign\u00f3 acompa\u00f1arlo cuando fue entregado en manos de hombres perversos. Muchos de los que lo saludaron  con un Hosanna, gritaron cuatro d\u00edas despu\u00e9s: \u00a1Crucif\u00edcale, crucif\u00edcale! Ese hecho, que solo revela fielmente lo que es la naturaleza humana, est\u00e1 demostrando \u00e1 las claras que es una necedad  indisculpable el tener en m\u00e1s estima la alabanza de los hombres que la de Dios. Nada \u00e1 la verdad es tan ef\u00edmero \u00e9 incierto  como la popularidad. Es arena movediza, terreno deleznable que hunde todas las esperanzas que sobre ella se funden.<br \/>\nDesde\u00f1\u00e9mosla y cortejemos la aprobaci\u00f3n de aquel Ser que \u00abes el mismo ayer hoy y para siempre.\u00bb Heb 12:8.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p>R834 El verbo en aoristo \u1f24\u03b3\u03b3\u03b9\u03c3\u03b1\u03bd tiene un sentido de ingreso: cuando se acercaron (comp. T72). <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Entra Jes\u00fas en triunfo en Jerusal\u00e9n. Echa del templo a los que estaban en \u00e9l vendiendo, y cura all\u00ed cojos y ciegos. Responde a los pr\u00edncipes de los sacerdotes y doctores de la ley, que se indignaron de o\u00edr las aclamaciones que le daban unos ni\u00f1os. Se seca una higuera, a la cual el Se\u00f1or ech\u00f3 su maldici\u00f3n. Los sumos sacerdotes y el senado de Jerusal\u00e9n le piden cuenta de sus obras, y poder con que las hac\u00eda; y el Se\u00f1or por medio de una par\u00e1bola les muestra su rebeld\u00eda a Dios con color de santidad; y con otra satisface a su pregunta, d\u00e1ndoles a entender lo que deb\u00edan ejecutar con \u00e9l, y el castigo que sobre ellos vendr\u00eda.<\/p>\n<p>1 a. Esta era una aldea o pueblo que pertenec\u00eda a los sacerdotes, situado a pie del monte del Olivar.<\/p>\n<p>3 b. No les mand\u00f3 decir: Nuestro maestro, o Jes\u00fas, sino absolutamente y con el art\u00edculo h\u00f3 k\u00farios, el que solo y por excelencia es el Se\u00f1or: el que tiene el dominio de todas las criaturas.<\/p>\n<p>4 c. Profeta en lugar de profetas.<\/p>\n<p>5 d. Anunciad a Jerusal\u00e9n hija de Si\u00f3n, nombrada as\u00ed por el monte de este nombre, la feliz e importante nueva que le traigo.<\/p>\n<p>e. Los hebreos leen aqu\u00ed, oni, vulgarmente han\u00ed, pobre, y escrito con vav hanau, manso: lo que sustancialmente no se diferencia; porque la pobreza, principalmente de esp\u00edritu, va siempre acompa\u00f1ada de mansedumbre.<\/p>\n<p>7 f. El Griego: k\u00e1i epek\u00e1thisei, y se sent\u00f3.<\/p>\n<p>g. Sobre las ropas o vestidos que hab\u00edan puesto. Esto era se\u00f1al de honra, y de reconocimiento de un nuevo rey (2Re 9,13). Otros entienden sobre el asna y sobre el pollino; no al mismo tiempo porque ni esto era posible ni decente, sino sobre uno de ellos, y mas bien sobre el pollino, como le crey\u00f3 San Jer\u00f3nimo, y como parece inferirse de los otros Evangelistas, que s\u00f3lo hablan del pollino (Zac 9,4). As\u00ed se dice (G\u00e9n 8,4), que el arca repos\u00f3 sobre los montes de Ararat, esto es, sobre uno de los montes; y en Jue 12,7: Que Jepht\u00e9 fue enterrado en las ciudades de Galaad; quiere decir, en una de las ciudades. En la Vulgata, y aun m\u00e1s expresamente en el Griego: ep\u00e1no aut\u00f3n, sobre ellos, quiere decir: sobre los dos. La asna, que hab\u00eda estado ya bajo del yugo, figuraba la sinagoga de los jud\u00edos, los que ya de largo tiempo viv\u00edan bajo del penoso yugo de la ley; y el pollino representaba al pueblo de los gentiles, que hab\u00eda vivido hasta entonces sin yugo. El Se\u00f1or se sent\u00f3 sobre los dos, para significar, que los que se le hab\u00edan de sujetar como a divino Legislador de la nueva alianza, ser\u00edan tomados de entre los jud\u00edos y de entre los gentiles, y que los conducir\u00eda a todos a la ciudad santa y pac\u00edfica, figurada por Jerusal\u00e9n, llen\u00e1ndolos de su dulzura, y ense\u00f1\u00e1ndoles la verdad de sus caminos. San Jer\u00f3nimo. San Agust\u00edn.<\/p>\n<p>8 h. Los jud\u00edos en la fiesta de las Tiendas acostumbraban llevar en las manos ramos verdes, principalmente palmas y olivas, etc. La palma era emblema de la victoria, y el olivo de la paz; gritando al mismo tiempo Hosanna. Esto mismo hicieron entonces aclamando a Jesucristo, por un movimiento interior de veneraci\u00f3n y de respeto, que Dios excit\u00f3 en el coraz\u00f3n de estos pueblos.<\/p>\n<p>9 i. Hosanna, por Hoschigna nah, quiere decir, Salvad, yo os ruego: as\u00ed la versi\u00f3n de los LXX (Sal 117,24). s\u00f3son d\u00e9, Hosanna al Hijo de David, quiere decir: O Dios, salvad a este Jes\u00fas, que es el Hijo de David, o el Mes\u00edas. Vos, Se\u00f1or, que resid\u00eds en las alturas, haced prosperar a vuestro Cristo, a vuestro Rey. Bendito sea aquel que viene en el nombre del Se\u00f1or. \u00a1Qu\u00e9 gritos tan diferentes son estos! \u00a1Bendito sea el que viene en el nombre del Se\u00f1or! y \u00a1qu\u00edtale, qu\u00edtale; crucificale! exclama San Bernardo. \u00a1Qu\u00e9 cosas tan contrarias! reconocer a Jesucristo por Rey de Israel; y decir despu\u00e9s: Nosotros no tenemos otro rey que al C\u00e9sar. \u00a1Qu\u00e9 diferentes son estos ramos y palmas verdes, que llevan ahora en las manos, de las espinas con que pocos d\u00edas despu\u00e9s le coronaron, y de la cruz en que le clavaron! \u00a1Qu\u00e9 oposici\u00f3n tan grande, entre despojarse ahora de sus propios vestidos, para tenderlos por donde pasaba el Se\u00f1or, y desnudarle despu\u00e9s de los suyos de la manera m\u00e1s ignominiosa! Tal es el caudal que se puede hacer de la estimaci\u00f3n de los hombres, y de todos los vanos aplausos de este siglo.<\/p>\n<p>12 j. Para las ofrendas de la gente pobre (Lev 5,7.11; Lc 2,24).<\/p>\n<p>13 k. San Jer\u00f3nimo dice, que los sacerdotes haciendo un tr\u00e1fico indigno de su ministerio, vend\u00edan al pueblo lo mismo que este les daba, despu\u00e9s de haberlo comprado para ofrecerlo al Se\u00f1or. Otros int\u00e9rpretes han cre\u00eddo, que solamente alquilaban el atrio del templo; y que este comercio, aunque de cosas que hab\u00edan de servir para los sacrificios, y para ser ofrecidas al Se\u00f1or, no se hac\u00eda sin injusticia, sin mentiras y sin fraudes. Y que por esto era indigno de la santidad de su ministerio, por la avaricia, mala fe, confusi\u00f3n y alboroto que hab\u00eda en el lugar destinado \u00fanicamente para honrar al Se\u00f1or. Este suceso no se debe mirar como una cosa ordinaria, sino como un efecto de la omnipotencia de aquel Se\u00f1or, que quiso obrar entonces no como hombre, sino como Dios. Un hombre solo, armado de un azote, arroja del templo una multitud tan grande de personas; echa por tierra las mesas, los bancos, el dinero, y nadie se le opone. No hay quien abra su boca para replicarle una sola palabra. San Jer\u00f3nimo.<\/p>\n<p>16 l. Jesucristo acomoda estas palabras del Salmo 7 para dar a entender a aquellos doctores soberbios e incr\u00e9dulos, que el testimonio de aquellos inocentes que no sab\u00edan lo que eran lisonja, mentira, malignidad, ni envidia, condenaba su malicia e incredulidad; y que los que eran capaces de recibir las divinas expresiones del Esp\u00edritu Santo, se formaban en su boca esta perfecta y cumplida alabanza.<\/p>\n<p>17 m. Aquella noche.<\/p>\n<p>19 n. Este hecho de Jesucristo es todo misterioso, y una imagen del rigor con que tratar\u00e1 a todos aquellos que se parecieren a la higuera, si no encontrare frutos dignos de penitencia, en cualquiera tiempo en que el Se\u00f1or viniere a visitarlos. San Juan Cris\u00f3stomo. Y figura principalmente a la naci\u00f3n judaica, que iba a incurrir en la maldici\u00f3n del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>21 o. El Griego: t\u00f3 t\u00e9s ouk\u00e9s; como si dij\u00e9ramos, lo de la higuera.<\/p>\n<p>23 p. No pudiendo condenar las admirables obras del Se\u00f1or, le preguntan con qu\u00e9 autoridad las hac\u00eda.<\/p>\n<p>25 q. \u00bfDe Dios, o de invenci\u00f3n humana?<\/p>\n<p>r. Texto griego: hoi d\u00e9 dielog\u00edzonto. Lo que significa, que no solamente pensaban entre s\u00ed; sino que trataban y consultaban unos con otros lo que podr\u00edan responder.<\/p>\n<p>26 s. Cuando daba testimonio y declaraba, que yo era el Mes\u00edas.<\/p>\n<p>27 t. Puesto que vosotros no os quer\u00e9is declarar abiertamente, c\u00f3mo me ped\u00eds a m\u00ed que yo lo haga; yo tampoco quiero declararos con qu\u00e9 autoridad hago estas cosas. Vuestra malicia hace que yo no os de mayor instrucci\u00f3n sobre este punto.<\/p>\n<p>31 u. Esto es, los que antes fueron publicanos, y se convirtieron.<\/p>\n<p>32 v. Es lo mismo que antes hab\u00eda dicho (cap. 11) que ni com\u00eda ni beb\u00eda, sino que ayunaba; y que viviendo en el desierto, hac\u00eda una \u00e1spera penitencia.<\/p>\n<p>w. Con esta par\u00e1bola les da a entender, que los mayores pecadores recurriendo a la penitencia entrar\u00edan en el reino de los cielos, y que ellos se ver\u00edan excluidos de su entrada con toda su ciencia y justicia aparente, si no se humillaban siguiendo su ejemplo.<\/p>\n<p>33 x. MS. De setura.<\/p>\n<p>35 y. El Griego: \u00e9deiran, ap\u00e9kteinan, elithob\u00f3lesan: el primero significa desollar, o quitar la piel; lo que se entiende del castigo de azotes que usaban. El segundo, de la muerte que se daba por cuchillo; y el tercero a pedradas. A estos tres g\u00e9neros de castigos y de muertes, si se juntan los de quemar vivo al culpado, o de ahogarle con un lazo, son todos los que estaban en pr\u00e1ctica, y se se\u00f1alan en el Sanhedr. cap. VII, hal. 1.<\/p>\n<p>41 z. La vi\u00f1a del Se\u00f1or de los ej\u00e9rcitos, dice Isa\u00edas (5,7), es la casa de Israel; y los hombres de Jud\u00e1 eran la planta de sus placeres. Yo he esperado que hiciesen acciones justas, y no ha habido sino iniquidad en su conducta. Yo esperaba de ellos frutos de justicia, y no oigo sino clamores contra ellos. La torre, cerca, vallado, y todo lo dem\u00e1s que pod\u00eda servir para el adorno y seguridad de esta vi\u00f1a, significan la protecci\u00f3n, auxilios y milagros con que el Se\u00f1or convid\u00f3 particularmente a su pueblo, los llam\u00f3 y esper\u00f3, d\u00e1ndoles todas las cosas necesarias para que produjesen fruto; pero siempre ingratos y rebeldes a sus voces y a las de sus siervos los profetas, de un Isa\u00edas, de un Jerem\u00edas, de un Ezechiel, de un Zacar\u00edas, y de otros muchos que les envi\u00f3 en diversos tiempos: a unos de estos quitaron la vida; a otros maltrataron; a otros apedrearon; y a ninguno creyeron. Despu\u00e9s de tantos ultrajes hechos a las personas de los profetas sus siervos, no se vieron jam\u00e1s brillar con tanto resplandor las riquezas de la bondad, de la paciencia y del largo sufrimiento (Rom 2,4) del Dios de Israel, como cuando les envi\u00f3 por \u00faltimo a su propio Hijo, aquel Hijo \u00fanico, engendrado de su sustancia, y vestido de nuestra naturaleza, para empe\u00f1arlos m\u00e1s fuertemente que nunca a que se reconociesen y volviesen sobre s\u00ed. Pero llenando la medida de sus padres, le quitaron la vida, crucific\u00e1ndole con la mayor ignominia y crueldad.<\/p>\n<p>42 a. Esta piedra angular o fundamental es Jesucristo (1Pe 2,7), a quien los sacerdotes, los fariseos y los doctores de la antigua ley desecharon en el edificio de la sinagoga, y de la casa del Se\u00f1or, de que ellos eran los principales arquitectos; pero que Dios no obstante eligi\u00f3 y puso con honor, habi\u00e9ndola colocado en Si\u00f3n, como la piedra fundamental, y como la piedra principal del \u00e1ngulo, la piedra elegida y preciosa (Is 18,16; 1Cor 3,11). La malicia de los jud\u00edos s\u00f3lo sirvi\u00f3 para hacer brillar m\u00e1s la omnipotencia de la caridad y de la sabidur\u00eda de Dios, que por su infinita misericordia supo sacar no tan grande bien de un mal tan crecido.<\/p>\n<p>43 b. A las naciones en quienes la infidelidad de los jud\u00edos hizo que se cumpliese el efecto de las antiguas promesas que Israel hab\u00eda recibido; y que produjesen frutos de caridad, de alegr\u00eda, de paz, de paciencia, de benignidad, de bondad, de fe, de dulzura y de templanza (G\u00e1l 5,22). Tales han sido en todo tiempo los frutos de la ley del Se\u00f1or, y del reino de Dios o de su gracia. Debemos detenernos aqu\u00ed, para reflexionar no de paso, sino con la mayor atenci\u00f3n (Stgo 1,23-25) y de una manera que pueda ser \u00fatil para nuestra salud, cu\u00e1l es la disposici\u00f3n de nuestro coraz\u00f3n, reconociendo en esta imagen de los jud\u00edos la de nuestra corrupci\u00f3n y ceguedad, no por lo que mira a la persona de Jesucristo, sino a las verdades de su Evangelio, que fueron tambi\u00e9n el principal motivo del esc\u00e1ndalo de los jud\u00edos.<\/p>\n<p>44 c. Se hace aqu\u00ed alusi\u00f3n a dos maneras que usaban para apedrear a alguno. Sobre lo cual puede verse el Sanhedr. cap. VI, hal. 4. Jesucristo quiso explicar dos g\u00e9neros de castigos, el uno menor y el otro mayor, por estas dos diferentes expresiones: de la ca\u00edda de los jud\u00edos sobre la piedra, y de la ca\u00edda de la piedra sobre los jud\u00edos. Aquellos ca\u00edan sobre la piedra, que viviendo aun Jesucristo y conversando en medio de los hombres, se escandalizaban de su pobreza, de su abatimiento exterior, y de su doctrina, estrell\u00e1ndose delante de Dios por su orgullo y por su envidia; pero la piedra, al contrario, ca\u00eda sobre aquellos, que despu\u00e9s de la muerte del Salvador, y de su ascensi\u00f3n a los cielos, obstinadamente se opon\u00edan a la verdad de su doctrina y a la virtud de su resurrecci\u00f3n; y estos se vieron como reventados, dig\u00e1moslo as\u00ed, o reducidos a polvo, bajo del peso del mayor rigor de su justicia. Lo que principalmente se cumpli\u00f3 en el tiempo de la ruina de Jerusal\u00e9n, desde la cual quedaron envueltos en este cautiverio y horrible miseria en que siempre han vivido y vivir\u00e1n hasta el fin del mundo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas B\u00edblicas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [3] Shemot 4:22-23. Israel es el hijo nacional de YHWH.\n<\/p>\n<p><strong> [4] Algunos del Israel-Jud\u00edo.\n<\/p>\n<p><strong> [5] Qued\u00e1ndonos en el contexto de los dos hijos del mismo padre, el hijo que trata de colarse en el reino sin la redenci\u00f3n de la sangre y la justicia imputada es Judah (<span class='bible'>Rom 10:1-4<\/span>).\n<\/p>\n<p><strong> [6] Referncia de Shem Tov: \u201cFiel\u201d implica observancia de la Torah.\n<\/p>\n<p><strong> [1] El Shema de Devarim\/<span class='bible'>Deu 6:4-5<\/span>.\n<\/p>\n<p><strong> [2] La Torah no puede ser \u201cquitada del medio\u201d en ninguna manera, Yahshua dicho que la Torah y los profetas descansan sobre estos dos grandes (mandamientos).Esto quiere decir que estos dos grandes (mandamientos) se ampl\u00edan en detalle, y est\u00e1n contenidos en la Torah y en los profetas. Estos (mandamientos) no reemplazan las 613 Mitzvot (leyes), los cuales son el fundamento de estas Mitzvot (leyes).\n<\/p>\n<p><strong> [3] MarYah en Arameo una referencia a que Moshiaj es YHWH.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[1] Este monte estaba cerca del de Si\u00f3n. Entre \u00e9ste y Jerusal\u00e9n estaba el valle de Josafat.[4] Is 62, 11; Zac 9, 9.[9] Hosanna, acalamaci\u00f3n hebrea que se puede traducirSalud, Salve oViva.[12] En el atrio.[13] Is 41, 7; Jer 7, 11; Luc 19, 46.[16] Sal 8, 3.[42] Sal 116 (117), 22; Hech 4, 11.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando se acercaron a Jerusal\u00e9n y llegaron a Betfag\u00e9, junto al monte de los Olivos, entonces Jes\u00fas envi\u00f3 a dos disc\u00edpulos, 21:1 Cuando se acercaron a Jerusal\u00e9n (la \u00faltima vez; ya empiezan los eventos de la semana final de su ministerio), y vinieron a Betfag\u00e9, al monte de los Olivos, Jes\u00fas envi\u00f3 dos disc\u00edpulos, 2 &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-mateo-211-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Mateo 21:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-24456","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24456","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24456"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24456\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24456"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24456"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24456"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}