{"id":24502,"date":"2022-06-20T09:07:42","date_gmt":"2022-06-20T14:07:42","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-mateo-221-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/"},"modified":"2022-06-20T09:07:42","modified_gmt":"2022-06-20T14:07:42","slug":"comentario-de-mateo-221-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-mateo-221-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/","title":{"rendered":"Comentario de Mateo 22:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Jes\u00fas respondi\u00f3 y les volvi\u00f3 a hablar en par\u00e1bolas diciendo:<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/><span>22:1<\/span> \u2014 Respondiendo Jes\u00fas, les volvi\u00f3 a hablar en par\u00e1bolas, diciendo:&#8230; \u00bfA qu\u00e9 respondi\u00f3? No respondi\u00f3 a una pregunta o argumento de ellos, sino a su actitud odiosa, a su pensamiento y prop\u00f3sito de matarlo (<span>21:46<\/span>). Entonces Jes\u00fas pronuncia esta par\u00e1bola que tiene el mismo prop\u00f3sito que la par\u00e1bola de los labradores malvados (21:33-46); en las dos El les habla del juicio que les espera por causa de su rechazamiento de su Mes\u00edas. Algunos suponen que esta par\u00e1bola es la misma que la de <span>Luc 14:16-24<\/span>; es semejante en algunos puntos pero no es la misma. La par\u00e1bola de <span>Luc 14:1-35<\/span> se refiere a las invitaciones que Dios ha hecho a trav\u00e9s de Mois\u00e9s y los profetas, por Juan y Jes\u00fas, por los doce y los setenta y por \u00faltimo por los ap\u00f3stoles cuando salieron a predicar a todas las naciones. <span>Luc 14:23<\/span>, \u201cfu\u00e9rzalos a entrar\u201d, mejor \u201cobl\u00edgalos\u201d (LBLA), <span>2Co 5:11<\/span>; <span>2Co 5:14<\/span>. Pero la par\u00e1bola de <span>Mat 22:1-14<\/span>, aunque sea muy semejante en algunos aspectos a la de <span>Luc 14:1-35<\/span>, es m\u00e1s severa. El que invita en <span>Luc 14:1-35<\/span> es \u201cun hombre\u201d, pero en <span>Mat 22:1-46<\/span> el que invita es un rey a quien nadie debe ignorar o despreciar. La cena no debe ser despreciada porque es \u201cla fiesta de bodas\u201d de su hijo. La conclusi\u00f3n de <span>Luc 14:1-35<\/span> (v 24) es que \u201cninguno de aquellos hombres que fueron convidados, gustar\u00e1 de mi cena\u201d, pero la conclusi\u00f3n de la de <span>Mat 22:1-46<\/span> es que el rey se enoj\u00f3 y \u201cdestruy\u00f3 a aquellos homicidas, y quem\u00f3 su ciudad\u201d (v 7), porque no solamente despreciaron la invitaci\u00f3n, sino que tambi\u00e9n afrentaron y mataron a los siervos del rey que les invitaban. Esta par\u00e1bola, pues, coincide con 21:41, \u201ca los malos (labradores) destruir\u00e1 sin misericordia\u201d.<\/p>\n<p \/>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Mat 9:15-17<\/span>; <span class='bible'>Mat 12:43-45<\/span>; <span class='bible'>Mat 13:3-11<\/span>; <span class='bible'>Mat 20:1-16<\/span>; <span class='bible'>Mat 21:28-46<\/span>; <span class='bible'>Mar 4:33<\/span>, <span class='bible'>Mar 4:34<\/span>; <span class='bible'>Luc 8:10<\/span>; <span class='bible'>Luc 14:16<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>La par\u00e1bola de las bodas del rey,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 22:1-8<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>una invitaci\u00f3n general,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 22:9-11<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>El castigo de aqu\u00e9l a quien le faltaba el vestido de bodas,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 22:12-14<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>La pregunta sobre el tributo,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 22:15-22<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>y sobre la resurrecci\u00f3n,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 22:23-33<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>responde a la pregunta sobre el primer y m\u00e1s grande mandamiento,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 22:34-40<\/span>;<\/p>\n<p><b><i>y deja perplejos a los fariseos por una pregunta sobre el Mes\u00edas,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 22:41-46<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">El plural\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">par\u00e1bolas<\/span>\u00a0se refiere a la par\u00e1bola de los dos hijos (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Mat 21:28-32<\/span><\/span>), el labrador malvado (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Mat 21:33-44<\/span><\/span>), y la fiesta de bodas (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Mat 22:1-14<\/span><\/span>). Esta historia no es la misma de\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Luc 14:15-24<\/span><\/span>. La ocasi\u00f3n es diferente en Lucas y var\u00edan algunos detalles.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Capitulo 22.<\/p>\n<p>Par\u00e1bola de los invitados a la boda del hijo del rey, 22:1-14 (Luc 14:16-24).<br \/>\n1 Tom\u00f3 Jes\u00fas de nuevo la palabra y les habl\u00f3 en par\u00e1bolas, diciendo: 2 El reino de los cielos es semejante a un rey que prepar\u00f3 el banquete de bodas de su hijo. 3 Envi\u00f3 a sus criados a llamar a los invitados a las bodas, pero \u00e9stos no quisieron venir. 4 De nuevo envi\u00f3 a otros siervos, orden\u00e1ndoles: Decid a los invitados: Mi comida est\u00e1 preparada; los becerros y cebones, muertos; todo est\u00e1 pronto; venid a las bodas. 5 Pero ellos, desde\u00f1osos, se fueron, qui\u00e9n a su campo, qui\u00e9n a su negocio. 6 Otros, cogiendo a los siervos, los ultrajaron y les dieron muerte. 7 El rey, montando en c\u00f3lera, envi\u00f3 sus ej\u00e9rcitos, hizo matar a aquellos asesinos y dio su ciudad a las llamas. 8 Despu\u00e9s dijo a sus siervos: El banquete est\u00e1 dispuesto, pero los invitados no eran dignos. 9 Id, pues, a las salidas de los caminos, y a cuantos encontr\u00e9is llamadlos a las bodas. 10 Salieron a los caminos los siervos y reunieron a cuantos encontraron, buenos y malos, y la sala de bodas qued\u00f3 llena de convidados. 11 Entrando el rey para ver a los que estaban a la mesa, vio all\u00ed a un hombre que no llevaba traje de boda, 12 y le dijo: Amigo, \u00bfc\u00f3mo has entrado aqu\u00ed sin el vestido de boda? El enmudeci\u00f3. 13 Entonces el rey dijo a sus ministros: Atadle de pies y manos y arrojadle a las tinieblas exteriores; all\u00ed habr\u00e1 llanto y crujir de dientes. 14 Porque muchos son los llamados y pocos los elegidos.<\/p>\n<p>Esta par\u00e1bola de los invitados a la boda del hijo del rey, en su f\u00f3rmula compleja, tal como aparece en el evangelio de Mt, es propia de este evangelio. La doctrina se acopla, en estos \u00faltimos d\u00edas de la vida de Jes\u00fas, como un anuncio prof\u00e9tico de la muerte que El recibir\u00e1, del castigo que recibir\u00e1 Israel y de la vocaci\u00f3n al ingreso de todas las clases de Israel en su reino o acaso tambi\u00e9n a los gentiles.<br \/>\nAlgunos elementos son irreales, pero tienen una intenci\u00f3n especial en orden al \u201cantitipo.\u201d Se destacan algunos antes de analizar la compleja estructura de este relato y su valoraci\u00f3n doctrinal.<br \/>\nV.3. El hecho de que el rey manda a llamar los invitados a la boda, estando ya preparado el banquete, no es de lo m\u00e1s natural.<br \/>\nV.7. El rey que env\u00eda sus ej\u00e9rcitos y manda matar a aquellos asesinos, es explicable en un rey oriental, due\u00f1o de vidas. Lo que no se explica es que los invitados no acepten, cuando, en un rey oriental, la invitaci\u00f3n es una orden.<br \/>\nV.ll. El rey entra para ver a los convidados. Lo contrario supone el banquete que Antipas da a los notables de Galilea (Mar 6:21-27).<br \/>\nV.12. El \u201cvestido de bodas.\u201d Sobre esta costumbre se ha escrito o supuesto mucho: sea que los que invitaban diesen un traje conveniente, o que lo llevasen los invitados. Se cita un mashal rab\u00ednico en el que un rey invita a un banquete, y se recomienda a los invitados que vengan con trajes festivos ! En una carta escrita desde la corte de Hammurabi, se alude a tal costumbre, como regalo real2. Pero no deja de extra\u00f1ar que, si la casa real hubiese prove\u00eddo a los convidados, \u00e9ste no hubiese acudido con el mismo. Es sentido convencional en orden al \u201cantitipo.\u201d<br \/>\n\u00bfEs \u00e9sta una sola alegor\u00eda o son varias mixtificadas o yuxtapuestas?<br \/>\na) Hay que notar que el v.14: \u201cmuchos son los llamados, pocos los elegidos,\u201d no es conclusi\u00f3n directa del contexto; y afecta a los varios elementos del conjunto. Es un elemento \u201cextra.\u201d<br \/>\nb) En el texto de Mt se nota, comparado con el paralelo de Lc (14:16-24), una narraci\u00f3n an\u00e1loga, excepto en algunos detalles. Pero en Lc falta toda la escena referente al \u201cvestido de bodas.\u201d Siendo tema distinto del primero (Mat 22:1-5; Mat 22:9-10), y estando ausente en Lc, Mt yuxtapone dos alegor\u00edas.<br \/>\nc) En Mt los v.6-7, pensamiento tambi\u00e9n ausente en Lc, introducen un nuevo aspecto, una idea distinta de la comparaci\u00f3n fundamental que se da en los vers\u00edculos antes dichos. \u00bfSe trata de una nueva alegor\u00eda? Se percibe una situaci\u00f3n totalmente distinta del contenido del primer cuadro. No s\u00f3lo es extra\u00f1o que los invitados que no quieren asistir al banquete maten a los enviados, sino lo que lo desorbita a\u00fan m\u00e1s es que el rey movilice sus \u201cej\u00e9rcitos\u201d para matar a aquellos reducidos asesinos, y les \u201cincendie\u201d la ciudad.<br \/>\nd) Hay otro aspecto en la alegor\u00eda que comienza con el v. l1. Es el tema del \u201cvestido nupcial.\u201d El rey encuentra a uno que no lo lleva y lo manda castigar. Este aspecto, \u00bfes ajeno a la estructura de las dos alegor\u00edas o es parte integrante de la primera? La ense\u00f1anza que se busca con este cuadro es distinta de la ense\u00f1anza fundamental, y distinta de la misma estructura de los cuadros anteriores. \u00bfPodr\u00eda ser una ense\u00f1anza secundaria dentro de estos mismos cuadros? Se dir\u00eda que tiene demasiado relieve para consider\u00e1rsela solamente como un elemento integrante y secundario de la alegor\u00eda primera. Su ausencia en Lc, en el lugar paralelo, viene a confirmar esto. Adem\u00e1s, en el v.10 el rey manda que salgan los criados y traigan al banquete a todos los que hallen, y trajeron, hasta llenar la sala, a todos los \u201cmalos\u201d y \u201cbuenos.\u201d Por lo que es sumamente extra\u00f1o que, si esta segunda parte fuese parte del cuadro primero, el rey se extra\u00f1ase, al entrar, de encontrar a uno sin el vestido nupcial, que aleg\u00f3ricamente son las disposiciones morales convenientes, cuando ya estaba la sala llena de \u201cmalos\u201d y \u201cbuenos.\u201d<br \/>\nTodo esto orienta a ver que se trata de un cuadro, o parte de un cuadro, que tuvo su contexto propio, y que aparece aqu\u00ed recortado o unido a estos dos otros cuadros o alegor\u00edas a causa de una cierta analog\u00eda o conveniencia que con ellos quer\u00eda darse 3. As\u00ed, en esta narraci\u00f3n se encuentran los elementos integrantes siguientes:<\/p>\n<p> 1) Alegor\u00eda de los invitados descorteses e invitaci\u00f3n de nuevos comensales (v. 1-5.8-10).<br \/>\n2) Alegor\u00eda del castigo infligido por el rey a los que mataron a sus siervos (v.6-7).<br \/>\n3) Alegor\u00eda del \u201cvestido nupcial\u201d (v.11-13).<br \/>\n4) Sentencia doctrinal final (v.14).<\/p>\n<p>Contenido doctrinal de estas alegor\u00edas.<br \/>\nPrimera alegor\u00eda: Alegor\u00eda de los invitados descorteses e invitaci\u00f3n de nuevos comensales (v. 1-5.8-10).<br \/>\nEn vista de esta repulsa 3 y estando ya el \u201cbanquete\u201d preparado &#8211; presente y establecido el reino mesi\u00e1nico -, no ha de quedar sin lugar su objetivo. Otros entrar\u00e1n en \u00e9l. Estos primeros invitados \u201cno eran dignos.\u201d El rey manda a sus siervos &#8211; ap\u00f3stoles, Pablo, etc. &#8211; que salgan \u201ca la bifurcaci\u00f3n de los caminos, y a cuantos encontr\u00e9is, llamadlos a las bodas.\u201d Y los siervos salieron, y a todos cuantos encontraron, \u201cmalos y buenos,\u201d los reunieron, y la sala de bodas qued\u00f3 llena. \u00bfQui\u00e9nes son estos \u201cmalos y buenos\u201d y a qui\u00e9nes se contraponen?<br \/>\nComo antes se dijo, los autores, generalmente, admiten que esta tercera llamada se refiere a la vocaci\u00f3n de los gentiles.<br \/>\nLo que puede verse por un simple an\u00e1lisis exeg\u00e9tico es que la invitaci\u00f3n a estos nuevos comensales se hace en la misma tierra: s\u00f3lo consiste en que los siervos salen de la ciudad del rey a buscar a estas gentes \u201cen las bifurcaciones de los caminos.\u201d \u00bfSe quiere expresar con esto que quedan las v\u00edas abiertas a todo el que venga por ellas, jud\u00edo o gentil? Tal vez. Pero no es evidente esta suposici\u00f3n.<br \/>\nTendr\u00eda a su favor la historia de la predicaci\u00f3n evang\u00e9lica, c\u00f3mo debi\u00f3 de comenzar por \u201cJerusal\u00e9n, Judea, Samar\u00eda y hasta lo \u00faltimo de la tierra\u201d (Hec 1:8), y c\u00f3mo los ap\u00f3stoles comienzan a predicar a los jud\u00edos, mas, al ser rechazados por \u00e9stos, se vuelven a los gentiles (Hec 18:6).<br \/>\nEn cambio, cabr\u00eda interpretarlo todo l\u00f3gicamente en otra hip\u00f3tesis, que, adem\u00e1s, da raz\u00f3n de un importante detalle literario.<br \/>\nLa alegor\u00eda se refiere s\u00f3lo a los jud\u00edos. Se referir\u00eda, con los primeros mensajes, a los dirigentes religiosos de Israel, a los que deber\u00edan saber que El era el Mes\u00edas, a los que pod\u00edan \u201cjuzgar\u201d que los d\u00edas del Mes\u00edas estaban presentes (Mat 16:1-3). Los fariseos rechazan al Mes\u00edas, y entonces la invitaci\u00f3n se hace m\u00e1s apremiante &#8211; la sistematizaci\u00f3n gradual de invitaciones se explicar\u00eda por artificio literario &#8211; a que ingresen en el reino las clases no dirigentes ni cultivadas, o las clases cultivadas y el pueblo, despreciado por los rabinos por no conocer la Ley como ellos (Jua 7:49). As\u00ed se explicar\u00eda bien el que se hace ingresar en el reino a todos los que se encuentran, \u201cbuenos o malos.\u201d Los \u201cmalos\u201d ser\u00edan las gentes m\u00e1s despreciables de la sociedad jud\u00eda: los pecadores, los publ\u00edcanos, las meretrices. Precisamente Jesucristo, contraponiendo esto en la par\u00e1bola de los dos hijos enviados a la \u201cvi\u00f1a\u201d (Mat 21:28-32), a los \u201cpr\u00edncipes de los sacerdotes y a los ancianos\u201d (Mat 21:23), y entre ellos a los fariseos, les dice: \u201cen verdad os digo que los publ\u00edcanos y las meretrices os preceden en el reino de Dios\u201d (Mat 21:31).<br \/>\n\tSegunda alegor\u00eda: Alegor\u00eda del castigo infligido por el rey a los que mataron a sus siervos (v.6-7). &#8211; Admitido que se trata de una alegor\u00eda, manifiestamente distinta e independiente de la anterior y situada aqu\u00ed, sint\u00e9ticamente, por una cierta analog\u00eda tem\u00e1tica, su interpretaci\u00f3n doctrinal es semejante a la conclusi\u00f3n de la alegor\u00eda de los \u201cvi\u00f1adores homicidas\u201d (Mat 21:33-41 y par.).<br \/>\n1) El \u201crey\u201d es Dios.<br \/>\n2) Sus \u201csiervos\u201d enviados ser\u00e1n, acaso, en la alegor\u00eda original, los profetas; pero en esta perspectiva literaria son el Bautista, los ap\u00f3stoles, los disc\u00edpulos misioneros de Cristo, de los cuales varios ya fueron ultrajados y muertos.<br \/>\n3) Los \u201casesinos\u201d son los elementos del pueblo jud\u00edo que causaron este ultraje y muerte a estos siervos de Dios.<br \/>\n4) El rey que env\u00eda \u201csus ej\u00e9rcitos\u201d para que \u201cmaten\u201d a aquellos homicidas e \u201cincendien la ciudad.\u201d Parece, dentro de todo el conjunto de elementos aleg\u00f3ricos de este relato, que se trata de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n por Tito, el a\u00f1o 70, aunque los elementos con que se lo describe no pasan de un clis\u00e9 con el que se describen en el A.T. este tipo de cat\u00e1strofes.<br \/>\nTercera alegor\u00eda: Alegor\u00eda del \u201cvestido nupcial\u201d (v.ll-13). &#8211; Los elementos aleg\u00f3ricos de este nuevo cuadro son los siguientes:<br \/>\n1) El \u201crey,\u201d que en otro cuadro, y acaso en el suyo propio, pudiera ser Jesucristo juez, en esta perspectiva literaria  es Dios.<br \/>\n2) El \u201cbanquete\u201d es el reino mesi\u00e1nico, y probablemente presentado bajo el aspecto de alegr\u00eda y gozo.<br \/>\n3) El \u201cvestido nupcial\u201d son las disposiciones morales requeridas para participar en el reino. La uni\u00f3n a \u00e9l por la fe se supone en todos los convidados &#8211; incluso en el que no est\u00e1 con el \u201cvestido nupcial\u201d -, pero hacen falta otras disposiciones de lealtad y entrega. El bautismo cristiano se supone como \u201cingreso\u201d a este banquete de boda mesi\u00e1nico, pero se exigen condiciones de permanencia en \u00e9l (Rom 3:8; Rom 6:1.15; Jud 1:4), en orden a la \u201descatolog\u00eda\u201d final.<br \/>\nLos antiguos protestantes dec\u00edan que este \u201cvestido nupcial\u201d que ten\u00edan los convidados de la alegor\u00eda, excepto el que va a ser expulsado, era la fe de tipo luterano. Es un contrasentido, pues en la alegor\u00eda se dice precisamente todo lo contrario. Como se trata del reino mesi\u00e1nico, todos los que est\u00e1n en \u00e9l est\u00e1n unidos a \u00e9l. Y esta uni\u00f3n, como m\u00ednimo, es la uni\u00f3n al reino por la fe y el bautismo. Pero no basta esto. Para entrar definitivamente en \u00e9l hace falta estar unido a \u00e9l por otras disposiciones morales superiores a la fe (Mat 5:20; Mat 7:23).<br \/>\n4) El mandar el rey que a este invitado que no tiene el vestido nupcial se le ate de pies y manos y se le arroje a las tinieblas exteriores: \u201call\u00ed habr\u00e1 llanto y crujir de dientes,\u201d es la f\u00f3rmula usual para describir el castigo del infierno (Mat 13:42.50). Procede de los profetas.<br \/>\n5) Esta entrada del rey en este fest\u00edn mesi\u00e1nico aparece como un acto judicial. Se trata probablemente del Juicio final.<br \/>\n6) En esta perspectiva, los servidores que aparecen en esta alegor\u00eda, y a los que se encomienda el castigo del que no tiene el vestido nupcial, podr\u00eda ser muy bien una personificaci\u00f3n de los \u00e1ngeles (Mat 13:41-49).<br \/>\n7) El que s\u00f3lo haya entre los invitados de este banquete mesi\u00e1nico una sola persona indigna de asistir a \u00e9l no quiere decir que el n\u00famero de los \u201celegidos\u201d sea infinitamente mayor, ni aun siquiera mayor que el de los \u201cr\u00e9probos.\u201d El tema de la alegor\u00eda no es ense\u00f1ar el n\u00famero de los elegidos, sino las disposiciones requeridas para asistir a \u00e9l. Precisamente el contraste entre todos menos uno, hip\u00e9rbole comparativa tan del gusto oriental, orienta a centrar la consideraci\u00f3n en este sentido.<br \/>\n8) El cambio de la palabra \u201csiervo\u201d (\u03b4\u03bf\u03cd\u03bb\u03bf\u03c2) (\u03bd.3.4.6.8.10) por \u201cministros\u201d (\u03b4\u03b9\u03bf\u03b1\u03cc\u03bd\u03bf\u03b9\u03c2) (\u03bd. 13) confirma, filol\u00f3gicamente, lo adventicio de este pasaje.<\/p>\n<p>Sentencia doctrinal final (v.14).<br \/>\nEsta sentencia puesta aqu\u00ed como final, sea por el mismo Jesucristo, sea eco de la catequesis, sea por el evangelista, no tiene relaci\u00f3n directa con las alegor\u00edas expuestas. Y se ve f\u00e1cilmente. Dice la sentencia: \u201c(Porque) muchos son los llamados, pocos los escogidos.\u201d \u201cMuchos,\u201d de suyo, puede ser equivalente a \u201ctodos\u201d (Mat 20:28; Mar 10:45; Rom 5:15.18.19). Se trata de un semitismo, que responde al hebreo rabb\u00edn 4. Y \u00e9ste es el sentido de universalidad mesi\u00e1nica que aqu\u00ed conviene.<br \/>\nEsta sentencia, tomada como suena, no tiene relaci\u00f3n directa con las alegor\u00edas tras las que viene; m\u00e1s a\u00fan, est\u00e1 en abierta contradicci\u00f3n con ellas.<br \/>\nEn la primera alegor\u00eda &#8211; los invitados descorteses y la invitaci\u00f3n de nuevos comensales -, sea que se interprete de las clases religiosas dirigentes, a las que se rechaza, y se invita al pueblo; sea que se interprete del rechazo de los jud\u00edos y de la vocaci\u00f3n de los gentiles al reino mesi\u00e1nico; en cualquier hip\u00f3tesis, los rechazados son menos que los posteriormente invitados, puesto que con ellos lleg\u00f3 a \u201cllenarse de comensales el banquete.\u201d Pero esta sentencia dice lo contrario si se aplica a una consecuencia o deducci\u00f3n de la alegor\u00eda. Ser\u00eda: \u201cmuchos son los llamados\u201d &#8211; clases dirigentes y todos los jud\u00edos, que son los menos con relaci\u00f3n a la clasificaci\u00f3n que viene &#8211; \u201c pocos los escogidos\u201d &#8211; sea el pueblo jud\u00edo, sean los gentiles, que son los m\u00e1s, en su ingreso.<br \/>\nLa segunda alegor\u00eda &#8211; el castigo infligido por el rey a los que mataron a unos siervos suyos &#8211; no tiene aplicaci\u00f3n ni relaci\u00f3n con esta sentencia.<br \/>\nLa tercera alegor\u00eda &#8211; el \u201cvestido nupcial\u201d &#8211; tampoco tiene relaci\u00f3n directa con esta sentencia. Aplicada a esta alegor\u00eda como una deducci\u00f3n o formulaci\u00f3n pr\u00e1ctica de su contenido, lleva igualmente a un contrasentido. Porque si \u201cmuchos son los llamados\u201d &#8211; los comensales que est\u00e1n en el banquete -, \u201cson pocos los elegidos,\u201d lo cual aqu\u00ed es un contrasentido, puesto que s\u00f3lo \u201cuno\u201d es expulsado del banquete 5.<br \/>\nEl sentido de esta sentencia aqu\u00ed debe ser el siguiente: sin tener relaci\u00f3n de dependencia directa con estas alegor\u00edas, s\u00ed tiene una cierta relaci\u00f3n con las mismas en el sentido de ser un toque de alerta sobre los que de hecho entran en el reino en su fase temporal. Las alegor\u00edas pintan invitaciones e ingreso en el reino desde el punto de vista de la contraposici\u00f3n entre los jud\u00edos, sobre todo los dirigentes, o los gentiles. Pero en esa \u201cmasa\u201d debe de haber atenci\u00f3n para su ingreso individual de hecho. Ser\u00eda un toque de alerta a semejanza de lo que dijo en otra ocasi\u00f3n: \u201cEntrad por la puerta estrecha, porque ancha es la puerta que lleva a la perdici\u00f3n, y son muchos los que entran por ella\u201d (Mat 7:13.14) 6.<\/p>\n<p>Sentido primitivo de esta alegor\u00eda.<br \/>\nEs manifiesto que esta alegor\u00eda sufri\u00f3 una transformaci\u00f3n aleg\u00f3rica minuciosa en relaci\u00f3n con la par\u00e1bola en su estadio primitivo. Se ve por varios datos, al compararla con el relato m\u00e1s sobrio de Lc y con el a\u00fan m\u00e1s esquem\u00e1tico del ap\u00f3crifo Evangelio de Tom\u00e1s (s. II).<br \/>\n1) En \u00e9ste, la descripci\u00f3n es sobria, esquem\u00e1tica. Un \u201chombre\u201d prepar\u00f3 un banquete. Env\u00eda a \u201cun siervo\u201d a que invite a cuatro personas, que se excusan de asistir. Entonces manda al \u201ccriado\u201d que salga a \u201clas calles\u201d y traiga a los que encuentre para que tomen parte en el \u201cbanquete\u201d preparado (cf. J. jerem\u00edas, o.c., p.215).<br \/>\n2) Lc tambi\u00e9n es m\u00e1s escueto y sobrio que Mt. Igualmente un \u201chombre\u201d daba un \u201cgran banquete\u201d e invita a \u201cmuchos.\u201d Envi\u00f3 a su \u201ccriado\u201d a invitar a tres clases de personas. Pero todas se excusan de asistir. El \u201ccriado\u201d se lo cuenta al \u201cse\u00f1or\u201d (\u03c4\u03c9 \u03c7\u03c5\u03c1\u03b9&#8217;\u03c9). El \u201cse\u00f1or\u201d (=\u201cun hombre,\u201d v.16) le da dos \u00f3rdenes: a) le manda salir a las \u201cplazas y calles de la ciudad\u201d y traer al \u201cgran banquete\u201d a \u201clos mendigos, y a los tullidos, y a los ciegos, y rengos.\u201d Hecho esto, todav\u00eda quedaba sitio. Por lo que b) le manda de nuevo al \u201ccriado\u201d salir a \u201clos caminos y cercados\u201d y \u201cobligarles\u201d (\u03ac\u03bd\u03ac\u03b3\u03c7\u03b1\u03c3\u03bf\u03bd) a entrar, hasta que se llenase de invitados la casa. Pues los otros no tomar\u00edan parte en el banquete.<br \/>\nEl detalle de \u201cobligarles\u201d a entrar es ambiental. Hasta los m\u00e1s pobres guardan la cortes\u00eda oriental de rehusar un agasajo hasta que se les toma por la mano y, con suave violencia, se les introduce en casa (cf. A. M. Rlhbany, Morgenlandischen Sitien im Leben Jesu [1962] p.90ss).<br \/>\n3) Mt, en cambio, alegoriza la parte de Le; a\u00f1ade la obra de destrucci\u00f3n de la ciudad por no haber querido ingresar aquellos hombres en el \u201cbanquete de bodas\u201d de su hijo; a\u00f1ade el tema del \u201cvestido nupcial\u201d y el castigo que le guarda a este invitado. La par\u00e1bola del Evangelio de Tom\u00e1s y casi de Lucas sufre una manifiesta transformaci\u00f3n aleg\u00f3rica en Mtg.<br \/>\nEn lugar de \u201cun hombre\u201d que da el banquete, ahora es un \u201crey,\u201d lo que iba mejor con la alegorizaci\u00f3n que busca: Dios. El simple \u201cbanquete\u201d del Evangelio de Tom\u00e1s y el \u201cgran banquete\u201d de Lc es ahora un \u201cbanquete\u201d de las \u201cbodas de su hijo\u201d (hijo del rey). Es la imagen del banquete mesi\u00e1nico.<br \/>\nEl que era \u201cun criado\u201d (Ev. Tom\u00e1s-Lc) son ahora \u201ccriados,\u201d que hacen la invitaci\u00f3n dos veces; dos etapas en su llamamiento.<br \/>\nA estos criados que as\u00ed invitan al \u201cbanquete de bodas\u201d mesi\u00e1nico, los \u201cmaltrataron y mataron\u201d: profetas, el Bautista, los ap\u00f3stoles.<br \/>\nEl \u201crey,\u201d irritado, env\u00eda \u201csus tropas\u201d e \u201cincendia\u201d aquella ciudad e hizo perecer a aquellos asesinos. Debe de ser la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n y el env\u00edo de las tropas romanas, que invaden Palestina e incendian Jerusal\u00e9n. En la Escritura se habla de tropas enemigas de Yahv\u00e9, a las que El env\u00eda para castigar a otros pueblos (Isa 10:5-6-11). Isa\u00edas describe el ej\u00e9rcito de los medos como el ej\u00e9rcito de Yahv\u00e9, dispuesto a destruir Babel, diciendo: \u201cyo mando mi ej\u00e9rcito &#8211; dice Yahv\u00e9 &#8211; consagrado para la guerra, y llamo a mis valientes para ejecutar mi ira\u201d (Isa 13:1-15).<br \/>\n\u201cLa boda est\u00e1 preparada, pero los invitados no son dignos\u201d (v.8b). Este pensamiento no est\u00e1 expl\u00edcito en Lc. La \u201cboda est\u00e1 preparada,\u201d porque es la hora de Cristo Mes\u00edas presente, que instaura el mesianismo, representado, ambiental mente, por un banquete. En el A.T. era alegor\u00eda de Yahv\u00e9 con su pueblo &#8211; desposorios -, que aqu\u00ed se prolonga con la divinidad de Cristo, proclamada triunfalmente por la Iglesia primitiva.<br \/>\nNo siendo \u201cdignos\u201d de \u201cingresar en este banquete de bodas\u201d mesi\u00e1nico del Hijo de Dios &#8211; terminolog\u00eda de la Iglesia -, se invita a entrar en \u00e9l a todos los que los criados encuentren: \u201cbuenos y malos.\u201d Son los publ\u00edcanos y pecadores, las gentes depreciables de Israel. Frente a los dirigentes, sabios y fariseos, que rechazaron su ingreso en el Reino a primera hora &#8211; que no fueron \u201cdignos\u201d -, se invita tambi\u00e9n a las gentes \u201cpecadoras\u201d y despreciables de Israel.<br \/>\nLa alegor\u00eda del \u201cvestido nupcial,\u201d a\u00f1adida por Mt, responde a una preocupaci\u00f3n primitiva cristiana. No bastaba el bautismo; para permanecer en el \u201cbanquete de bodas,\u201d en el Reino, hace falta, adem\u00e1s, el cumplimiento \u00e9tico de sus preceptos (Rom 3:8; Rom 6:1.15; Jud 1:4). Por eso, el que as\u00ed no obre es arrojado \u201ca la oscuridad de fuera,\u201d en contraposici\u00f3n a la iluminaci\u00f3n de la sala del fest\u00edn. Y all\u00ed habr\u00e1 \u201cllanto y crujir de dientes.\u201d Im\u00e1genes ambas del infierno. Ya que se describe en forma \u201csapiencial.\u201d<br \/>\nAs\u00ed, una par\u00e1bola primitiva cobra una alegorizaci\u00f3n dada por la Iglesia primitiva. La alegor\u00eda de Mt, en su sentido original en boca de Cristo, debi\u00f3 de ser una par\u00e1bola con la que se respond\u00eda a las cr\u00edticas de los fariseos por la actitud de Cristo de admitir en su reino a los \u201cpecadores.\u201d Ellos &#8211; los fariseos y los rectores religiosos de Israel &#8211; fueron los primeros invitados a ingresar en el reino; pero Dios es bueno con todos, y por eso abre tambi\u00e9n su reino para todos.<br \/>\nLa Iglesia primitiva la alegoriz\u00f3, enriqueci\u00e9ndola cristol\u00f3gicamente; y, sin hacerle perder su sentido fundamental originario, la aplic\u00f3 a sus fieles. Debi\u00f3 de surgir tambi\u00e9n la cr\u00edtica de admitir en su seno a ciertos (cf. J. Jerem\u00edas, Die Gleichnisse Jesu, o.c. [1970] p.83-86) \u201cpecadores,\u201d reincidentes y a otros; lo mismo que se a\u00f1adi\u00f3 la alegor\u00eda del \u201cvestido nupcial\u201d ante la duda o error de creer que todo \u201cllamado\u201d era ya definitivamente \u201cescogido.\u201d Es la \u201ccoexistencia\u201d temporal de buenos y malos.<\/p>\n<p>Pago de los Tributos, (Mar 12:13-17; Luc 20:20-26).<br \/>\n15 Entonces se retiraron los fariseos y celebraron consejo sobre c\u00f3mo le coger\u00edan en alguna cosa. &#8216;6 Envi\u00e1ronle disc\u00edpulos suyos con herodianos para decirle: Maestro, sabemos que eres sincero, y que con verdad ense\u00f1as el camino de Dios sin darte cuidado de nadie, y que no tienes acepci\u00f3n de personas. 17 Dinos, pues, tu parecer: \u00bfEs l\u00edcito pagar tributo al C\u00e9sar o no? 18 Jes\u00fas, conociendo su malicia, dijo: \u00bfPor qu\u00e9 me tent\u00e1is, hip\u00f3critas? 19 Mostradme la moneda del tributo. Ellos le presentaron un denario. 2n El les pregunt\u00f3: \u00bfDe qui\u00e9n es esa imagen y esa inscripci\u00f3n? 21 Le contestaron: Del C\u00e9sar. D\u00edjoles entonces: Pues dad al C\u00e9sar lo que es del C\u00e9sar y a Dios lo que es de Dios. 22 Y al o\u00edrle se quedaron maravillados y, dej\u00e1ndole, se fueron.<\/p>\n<p>Las maquinaciones para perder a Cristo continuaban. Los fariseos le enviaron \u201cdisc\u00edpulos\u201d suyos, que eran estudiantes ya aprovechados de la Ley, pero que a\u00fan no hab\u00edan recibido el t\u00edtulo oficial de rab\u00ed. Se los llamaba talmide hakham\u00edn. Estos j\u00f3venes, que podr\u00edan aparentar m\u00e1s llaneza, eran los \u201cesp\u00edas\u201d que le enviaron.<br \/>\nCon ellos le enviaron tambi\u00e9n una representaci\u00f3n de herodianos. Estos eran los partidarios de la dinast\u00eda de Herodes, por oposici\u00f3n a los partidarios de Ant\u00edgono 7, lo mismo que gentes palaciegas de esta dinast\u00eda 8, y que estaban en buenas relaciones con la autoridad romana.<br \/>\nLa pregunta pod\u00eda encerrar un problema moral para alg\u00fan jud\u00edo de conciencia recta. Como segu\u00eda teniendo inter\u00e9s para las comunidades judeo-cristianas antes de la cat\u00e1strofe del 70, y, en sentido m\u00e1s general, para el tema de la obediencia a la potestad civil (cf. Rom 13:6-7; 1Pe 2:13). El Se\u00f1or de Israel era Dios.<br \/>\nPagar un tributo a otro que no fuera el representante de Dios, \u00bfno era renunciar a la teocracia sobre Israel? Hasta hubo un levantamiento por este motivo. A la muerte de Arquelao, bajo el procurador Coponius (6 d.C.), Judas el Galileo (Hec 5:37) arm\u00f3 una revuelta echando en cara a los jud\u00edos \u201cque pagasen el tributo a los romanos y que sufriesen otros se\u00f1ores mortales distintos de Dios.\u201d 9 La pregunta est\u00e1 muy bien ambientada en aquella \u00e9poca de \u201czelotes.\u201d Se entend\u00eda por el impuesto del \u201ccenso\u201d todos los impuestos que hab\u00edan de pagarse, en contraposici\u00f3n a los impuestos aduaneros. Podr\u00eda referirse a la \u201ccapitaci\u00f3n,\u201d que era el tributo personal que deb\u00edan pagar al C\u00e9sar todas las personas, incluidos los siervos; los hombres desde los catorce a\u00f1os, y las mujeres desde los doce, hasta la edad de sesenta y cinco a\u00f1os para todos 10. Pero ser\u00eda muy probable que, por la palabra \u201cimpuesto,\u201d se refiriese aqu\u00ed a todos los impuestos que los jud\u00edos ten\u00edan que pagar, directa o indirectamente, a Roma, en contraposici\u00f3n al medio siclo que, por motivo religioso, se pagaba al templo.<br \/>\nLa pregunta capciosa que se hac\u00eda a Cristo era de gravedad extrema. Si dec\u00eda que hab\u00eda que pagarlo, iba contra el sentido teocr\u00e1tico nacional, pues somet\u00eda la teocracia al Cesar y a Roma; aprobaba a los \u201cpubl\u00edcanos,\u201d las gentes m\u00e1s odiadas por recaudar estas contribuciones; y hasta quer\u00edan ponerlo en contradicci\u00f3n consigo mismo, al admitir injerencias extranjeras en el reinado mesi\u00e1nico: \u00e9l que se proclamaba Mes\u00edas. Pero la respuesta de Cristo fue inesperada.<br \/>\nMt refleja, probablemente, mejor las palabras de Cristo: \u201cMostradme la moneda del censo.\u201d Mc-Lc parecen suponer una interpretaci\u00f3n: \u201cTraedme un denario para verlo.\u201d 10 Lagrange calific\u00f3 bien toda esta estrategia pedag\u00f3gica como una \u201cpar\u00e1bola en acci\u00f3n.\u201d<br \/>\nLe traen un \u201cdenario.\u201d Este pod\u00eda tener la imagen de Augusto o de Tiberio. Ya que las monedas del emperador anterior ten\u00edan curso v\u00e1lido en el del siguiente. Lo interesante es que pertenec\u00eda al Cesar.<br \/>\nLos jud\u00edos usaban las monedas romanas en su naci\u00f3n, por lo que reconoc\u00edan de hecho el dominio sobre ellos del Cesar. La moneda extranjera se ten\u00eda por se\u00f1al de sujeci\u00f3n a un poder extranjero. Precisamente, para indicar su independencia, los Macabeos crearon un tipo propio de moneda, y luego, en el levantamiento final, hizo lo mismo el pseudomes\u00edas Bar Khokhebas. Por eso, si ellos reconoc\u00edan este dominio de hecho, tambi\u00e9n de hecho, por ser subditos de un poder y gobierno, estaban obligados a las relaciones que este gobierno les impon\u00eda. No ser\u00eda eso para la naci\u00f3n teocr\u00e1tica lo ideal, pero s\u00ed era una situaci\u00f3n de hecho, un gobierno de hecho, y de hecho hab\u00eda que cumplir con \u00e9l las obligaciones exigidas por el bien com\u00fan 11. La Iglesia primitiva insistir\u00e1 sobre estas obligaciones (Roma 13:7; 1Pe 2:13-14) al poder constituido.<br \/>\nY no s\u00f3lo de hecho. Los dirigentes de la naci\u00f3n prefer\u00edan esta situaci\u00f3n y ve\u00edan en ello un buen preservativo contra la tiran\u00eda de los Herodes u. Ellos mismos rechazar\u00e1n la realeza mesi\u00e1nica de Cristo, dici\u00e9ndole a Pilato: \u201cNo tenemos m\u00e1s rey que al Cesar\u201d (Jua 19:15). Era el claro reconocimiento de la soberan\u00eda que el Cesar ten\u00eda en ellos, y de que ellos se consideraban de hecho sus s\u00fabditos.<br \/>\nPero si, por tanto, hab\u00eda que dar \u201cal Cesar lo que es del Cesar,\u201d hab\u00eda otra obligaci\u00f3n tambi\u00e9n en los s\u00fabditos. Hay tambi\u00e9n que \u201cdar a Dios lo que es de Dios.\u201d En realidad, este precepto abarca el otro, de sumisi\u00f3n al poder constituido, y en \u00e9ste cobra su fuerza aqu\u00e9l. Que den, pues, \u201ca Dios lo que es de Dios,\u201d no s\u00f3lo en el orden moral personal, sino en el colectivo de la naci\u00f3n, en cuanto las exigencias teocr\u00e1ticas sean compatibles, en aspectos no esenciales, con las determinaciones del poder que los tiene sometidos. Las obligaciones para con el Cesar son temporales; las obligaciones para con Dios son trascendentales. Fue una de estas ense\u00f1anzas definitivas de Jesucristo con una gran repercusi\u00f3n social-estatal 12.<\/p>\n<p>La resurrecci\u00f3n de los muertos,Jua 22:23-33 (Mar 12:18-27; Luc 20:27-40).<br \/>\n23 Aquel d\u00eda se acercaron a El los saduceos, que niegan la resurrecci\u00f3n, y le interrogaron: 24 Maestro, Mois\u00e9s dice: \u201cSi uno muere sin tener hijos, el hermano tomar\u00e1 a su mujer para dar descendencia a su hermano.\u201d 25 Pues hab\u00eda entre nosotros siete hermanos, y, casado el primero, muri\u00f3 sin descendencia y dej\u00f3 la mujer a su hermano; 26 igualmente el segundo y el tercero, hasta los siete. 27 Despu\u00e9s de todos muri\u00f3 la mujer.28 En la resurrecci\u00f3n, \u00bfde cu\u00e1l de los siete ser\u00e1 la mujer? porque los siete la tuvieron. 29 Y, respondiendo Jes\u00fas, les dijo: Est\u00e1is en un error, y ni conoc\u00e9is las Escrituras ni el poder de Dios. 30 Porque en la resurrecci\u00f3n ni se casar\u00e1n ni se dar\u00e1n en casamiento, sino que ser\u00e1n como \u00e1ngeles en el cielo. 31 Y cuanto a la resurrecci\u00f3n de los muertos, \u00bfno hab\u00e9is le\u00eddo lo que Dios ha dicho: 32 Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob? Dios no es Dios de muertos, sino de vivos. 33 Y la muchedumbre, oy\u00e9ndole, se maravillaba de su doctrina.<\/p>\n<p>En el ciclo de preguntas capciosas parar perder a Cristo est\u00e1 tambi\u00e9n este pasaje. El ataque viene ahora de los saduceos. Estos eran \u201cmaterialistas.\u201d Negaban la existencia de \u201cesp\u00edritus\u201d &#8211; \u00e1ngeles y almas humanas &#8211; y negaban la resurrecci\u00f3n de los cuerpos, creencia \u00edntimamente unida a la anterior, y profesi\u00f3n del juda\u00edsmo ortodoxo (Mat 22:23; Mar 12:28; Luc 20:27; Hec 23:8) 13.<br \/>\nLos saduceos atacan a Cristo en su ense\u00f1anza con un dato que se basa en la ley del \u201dlevirato.\u201d Seg\u00fan esta legislaci\u00f3n, cuando un hombre casado muere sin descendencia, su hermano se casar\u00e1 con su cu\u00f1ada y el primog\u00e9nito de este matrimonio figurar\u00e1 como \u201chijo\u201d del hermano muerto (Deu 25:5-10). Los saduceos, para defender su posici\u00f3n, complicaban el tema haci\u00e9ndole tener consecuencias hasta en el otro mundo. Tal es el caso hipot\u00e9tico que se cita en el evangelio. Eran \u201ccuentos\u201d que usaban los saduceos para defender su posici\u00f3n y que se recogen en el Talmud. Un jud\u00edo pierde a doce hermanos casados y sin hijos. Conforme a la ley del \u201clevirato,\u201d las doce viudas lo reclaman, y \u00e9l acept\u00f3 tomar a cada una por mujer un mes al a\u00f1o, y al cabo de tres a\u00f1os era padre de treinta y seis ni\u00f1os 14.<br \/>\nLa respuesta de Cristo corta de ra\u00edz toda argumentaci\u00f3n.<br \/>\nLes dice que yerran porque no \u201ccomprenden las Escrituras ni el poder de Dios.\u201d En efecto, \u00bfqui\u00e9n podr\u00eda poner en duda el poder de Dios de resucitar a un muerto? Varios hab\u00eda resucitado Jesucristo en su vida, y bien patente y bien reciente estaba la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro. Cosa de d\u00edas. \u00bfNo ser\u00eda precisamente eco de este milagro la objeci\u00f3n que le ponen los saduceos? Pero tampoco comprend\u00edan la revelaci\u00f3n de las Escrituras, porque hablaba de esto, como les probar\u00e1 luego, aparte de resurrecciones de muertos que en ellas se narran.<br \/>\nEn primer lugar les hace ver que, en la hora de la resurrecci\u00f3n gloriosa, los cuerpos no tienen la finalidad transitoria que tienen aqu\u00ed. Era error no s\u00f3lo de los saduceos, sino de un sector, al menos, de los mismos fariseos, el atribuir a los cuerpos resucitados las funciones carnales que ten\u00edan en la tierra. Precisamente la procreaci\u00f3n prodigiosa, rid\u00edcula y monstruosa de las mujeres ser\u00eda una de las caracter\u00edsticas despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n, como superaci\u00f3n de la prole numerosa que se promet\u00eda como bendici\u00f3n al cumplimiento de la Ley 15. Pero en la resurrecci\u00f3n no ser\u00e1 as\u00ed. Esta finalidad y sus funciones correspondientes no tienen raz\u00f3n de ser. En la resurrecci\u00f3n, al no morirse, ya no hay que conservar la especie. Por eso, en la resurrecci\u00f3n \u201cno hay mujer ni marido,\u201d sino que, en este orden de cosas, son \u201ccomo los \u00e1ngeles de Dios en el cielo\u201d 16, destac\u00e1ndose tambi\u00e9n con ello su inmortalidad, que hace ya in\u00fatil la procreaci\u00f3n.<br \/>\nNo se ense\u00f1a que los resucitados ser\u00e1n de naturaleza ang\u00e9lica o espiritual, sino que ser\u00e1n \u201ccomo\u201d (\u03c9\u03c2) los \u00e1ngeles sin estas funciones. No ser\u00e1 una resurrecci\u00f3n con cuerpos como hasta ahora, sino renovados, \u201cgloriosos,\u201d \u201cespiritualizados\u201d (1Co 15:35ss). Si no, no habr\u00eda resurrecci\u00f3n sino simple inmortalidad. Pero el texto prueba la existencia de la resurrecci\u00f3n.<br \/>\nPero en cuanto al hecho de que habr\u00e1 resurrecci\u00f3n de los muertos (Lc), \u201cya lo indic\u00f3 Mois\u00e9s en el pasaje de la zarza\u201d (Exo 3:2-6). Dios se aparece en una zarza que arde sin consumirse. Y desde ella dice a Mois\u00e9s que El es el \u201cDios de Abraham, Isaac y Jacob.\u201d En la Escritura hab\u00eda otros pasajes, claros, en los que se habla de la resurrecci\u00f3n corporal (Dan 12:2; Sal 16:10-11; Sal 49:16; 2Ma 13:43). Si Jesucristo utiliza este texto con una argumentaci\u00f3n especial, es, sin duda, porque con ello se quiere destacar tambi\u00e9n una intenci\u00f3n y un acento especiales.<br \/>\nEn este texto del \u00e9xodo, en su sentido literal hist\u00f3rico, no se trata de probar que los patriarcas vivan, sino que Dios, que se aparece a Mois\u00e9s, frente al polite\u00edsmo y al etnote\u00edsmo reinantes en la antig\u00fcedad, le garantiza y se identifica con el mismo Dios que se apareci\u00f3 a los patriarcas. Pero Jesucristo, con su argumentaci\u00f3n, va m\u00e1s lejos. Pues dice al citar estas palabras &#8211; \u201dYo soy el Dios de Abraham, Isaac y Jacob\u201d &#8211; que, si Dios es el Dios de ellos, Dios no es el Dios de \u201cmuertos,\u201d sino de \u201cvivos.\u201d Este texto fue usado ya en Hechos (2Ma 3:13; 2Ma 7:32) con el sentido de la victoria de Dios sobre la muerte. Con lo que quiere probar la resurrecci\u00f3n. Mas \u00bfc\u00f3mo concluye este argumento? Pues, a lo m\u00e1s, parecer\u00eda probar que las almas de los patriarcas viv\u00edan, eran inmortales. Pero aqu\u00ed la prueba va a la resurrecci\u00f3n de los cuerpos.<br \/>\nSe ha propuesto que Dios aqu\u00ed descubr\u00eda un sentido \u201cprofundo\u201d de las palabras de las Escrituras, que ni el mismo Mois\u00e9s hab\u00eda comprendido. Ni contra este desconocimiento de Mois\u00e9s ir\u00eda lo que se lee en este pasaje en Lc: \u201cQue los muertos resucitan, lo indic\u00f3 Mois\u00e9s en el pasaje de la zarza.\u201d (v.37). Pues esta expresi\u00f3n \u201cindic\u00f3\u201d (\u03b5\u03bc\u03ae\u03bd\u03c5\u03c3\u03b5\u03bd) tiene un sentido ampl\u00edsimo; v.gr., lo que de alguna manera vale para exponer o hacer una serie de deducciones en funci\u00f3n de otros datos b\u00edblico-teol\u00f3gicos. En absoluto esto pudiera ser verdad. Pues la Escritura tiene un sentido m\u00e1s hondo que el inmediatamente literal. Era esta creencia, aunque en otro sentido, de la misma concepci\u00f3n rab\u00ednica.<br \/>\nEn esta argumentaci\u00f3n de Cristo hay dos cosas:<br \/>\na) Su semejanza con los procedimientos rab\u00ednicos. Estos, pensando que la Escritura estaba llena de misterios y sentidos ocultos, cuando un texto de alguna manera se pod\u00eda utilizar en una argumentaci\u00f3n, ven\u00eda a ser considerado como argumento v\u00e1lido. Y se sabe, adem\u00e1s, que con esta misma dial\u00e9ctica y procedimientos argumentaban a favor de la resurrecci\u00f3n 17. Concretamente, rab\u00ed Sinay deduc\u00eda de Exo 6:4 la resurrecci\u00f3n de los muertos. Pues como all\u00ed Dios promete a los patriarcas darles la tierra de Cana\u00e1n, y como se promete a \u201cellos,\u201d de aqu\u00ed deduc\u00eda la resurrecci\u00f3n de los patriarcas 18.<br \/>\nb) El hecho de Ense\u00f1ar la Resurrecci\u00f3n de los Cuerpos.<br \/>\nAparte del procedimiento est\u00e1 el hecho de su ense\u00f1anza. Cristo, con este procedimiento rab\u00ednico, hace ver que los patriarcas \u201cviven.\u201d Y saca la conclusi\u00f3n-ense\u00f1anza de la resurrecci\u00f3n de los mismos. \u00bfCu\u00e1l es el entronque b\u00edblico de esta necesidad: vivir-resucitar?<br \/>\nLas promesas de Dios son \u201cirrevocables\u201d (Rom 11:29). Am\u00f3 predilectamente a los patriarcas y este amor permanece. La vida entonces en el sheol era o se la cre\u00eda imperfecta, aunque ya hab\u00eda evolucionado mucho &#8211; clarificado &#8211; este concepto imperfecto. Y el concepto semita de vida humana, es que no se la concibe como tal sin el cuerpo. De ah\u00ed que el amor predilecto de Dios a los patriarcas, que era adem\u00e1s \u201cirrevocable,\u201d exig\u00eda, en el plan de Dios, la resurrecci\u00f3n con recuperaci\u00f3n de la plenitud de vida humana. B\u00edblica y teol\u00f3gicamente se ve la confirmaci\u00f3n de ello en el pasaje de San Juan sobre el \u201cPan de vida\u201d asimilado por la fe. El que as\u00ed \u201ccree\u201d en el Mes\u00edas, \u201ctiene la vida eterna,\u201d y \u00e9sta exige \u201cser resucitado en el \u00faltimo d\u00eda\u201d (Jua 6:40).<br \/>\nPudiera extra\u00f1ar lo que se lee en Lc, por efecto de la procedencia de otras \u201cfuentes,\u201d como si la resurrecci\u00f3n fuese privilegio exclusivo de los justos. Pues se lee garantizando la resurrecci\u00f3n: \u201cPero los que son dignos de tener parte en el otro (mundo venidero) y en la resurrecci\u00f3n de los muertos, no toman mujer ni marido.\u201d Y poco despu\u00e9s: \u201cPorque son dignos de la resurrecci\u00f3n\u201d (v.35.36).<br \/>\nEl problema podr\u00eda cobrar mayor dificultad si se tiene en cuenta la diversidad rab\u00ednica que hubo sobre si la resurrecci\u00f3n era s\u00f3lo un privilegio para los justos o tambi\u00e9n para los pecadores 19. Pero la respuesta de Cristo va en la perspectiva concreta de la resurrecci\u00f3n de aquellos a quienes afecta el amor de Dios, como eran los patriarcas. De los otros prescinde. Como tambi\u00e9n prescinde San Pablo en la primera ep\u00edstola a los Tesalonicenses, al hablar s\u00f3lo de la resurrecci\u00f3n de los justos (1Te 4:13-18).<br \/>\nLa reacci\u00f3n de los oyentes fue \u201cadmirarse\u201d ante su doctrina (Mt). Y Lc da un detalle sumamente l\u00f3gico: \u201cAlgunos escribas dijeron: Maestro, has hablado bien.\u201d Estos escribas, sin duda de secta farisea, que defend\u00edan la resurrecci\u00f3n contra los saduceos, al ver apoyar sus creencias, por sinceridad o pol\u00edtica, aplauden la posici\u00f3n de Jesucristo (Hec 23:6-10).<br \/>\nPero tambi\u00e9n se consigna que desde entonces \u201cno se atrev\u00edan a preguntarle nada m\u00e1s\u201d (Lc), acaso los saduceos.<\/p>\n<p>El primer mandamiento de la Ley,Hec 22:34-40 (Mar 12:28-34; Luc 10:25-27).<br \/>\n34 Los fariseos, oyendo que hab\u00eda hecho enmudecer a los saduceos, se juntaron en torno a El, 35 y le pregunt\u00f3 uno de ellos, doctor tent\u00e1ndole: 36 Maestro, \u00bfcu\u00e1l es el mandamiento m\u00e1s grande de la Ley? 37 El le dijo: Amar\u00e1s al Se\u00f1or, tu Dios, con todo tu coraz\u00f3n, con toda tu alma y con toda tu mente. 38 Este es el m\u00e1s grande y el primer mandamiento. 39 El segundo, semejante a \u00e9ste, es: Amar\u00e1s al pr\u00f3jimo como a ti mismo. 40 De estos dos preceptos penden toda la Ley y los Profetas.<\/p>\n<p> Este pasaje lo traen en forma an\u00e1loga Mt y Mc. Lc tambi\u00e9n lo trae en forma m\u00e1s esquem\u00e1tica y como introducci\u00f3n justificatoria, que dar\u00e1 lugar a la exposici\u00f3n de la par\u00e1bola del buen samaritano. Se quiere saber de Jesucristo su pensamiento sobre el mayor mandamiento de la Ley. Era algo que estaba en las discusiones del medio ambiente rab\u00ednico.<br \/>\nLas discusiones rab\u00ednicas sobre la diversa importancia de los mandamientos eran frecuentes. Se distingu\u00edan ordinariamente 613 mandatos: 248 eran positivos y 365 negativos. De ellos, en las listas que se elaboraban, a unos se los califica de graves, y a otros, de leves. Aunque en la \u00e9poca de Cristo este n\u00famero no hubiese estado cerrado y fijo, exist\u00edan ya listas, clasificaciones y discusiones en torno a ello. Frecuentemente se buscaba cu\u00e1l fuese el primero de estos mandamientos 20. Se lee en una par\u00e1bola sobre el Deu 22:7 : \u201cEl Santo (Dios) no ha revelado qu\u00e9 recompensa guarda sino s\u00f3lo a dos preceptos, el m\u00e1s importante entre los importantes: Honra a tus padres (Exo 20:22), y el m\u00e1s peque\u00f1o entre los peque\u00f1os: Deja libre a la madre cuando cojas a los pajaritos (Deu 22:7). Para estos dos mandamientos ha fijado la recompensa: una larga vida.\u201d 21<br \/>\nEn este ambiente surge la pregunta que se le va a hacer a Cristo. En Mc-Mt se le acerca un grupo de fariseos al saber que hab\u00eda respondido \u201cbien\u201d a los saduceos, sus enemigos doctrinales, al ense\u00f1ar la resurrecci\u00f3n de los muertos. Es verdad que Mt pone que se le acercan par a \u201ctentarle\u201d (\u03c0\u03b5\u03b9\u03c1\u03ac\u03b6\u03c9), pero el sentido exacto de esta palabra depende del contexto. No siempre tiene mal sentido, ya que significa \u201cexperimentar,\u201d \u201cprobar,\u201d pero lo mismo puede ser capciosamente que poner a prueba para saber lo que dice, para aprovecharse de su ense\u00f1anza. Este parece ser el sentido, como se desprende de Mc (v.34). El que le interroga es \u201clegista,\u201d un doctor de la Ley (\u03bd\u03bf\u03bc\u03b9\u03ba\u03cc\u03c2). En Mt-Mc se plantea el problema ambiental sobre cu\u00e1l sea el mayor mandamiento de la Ley.<br \/>\nY se formula con el valor de lo que hay que hacer para alcanzar la vida eterna. Si no es que pretende preguntar por algunas pr\u00e1cticas especiales, en el fondo es la pregunta que se hace en Mt-Mc: ser\u00edan las pr\u00e1cticas esenciales, por lo que se le centra el tema. En Lc la redacci\u00f3n es m\u00e1s exhortativa; era inter\u00e9s suyo o de su \u201cfuente.\u201d En Mc se aprecia un ambiente helen\u00edstico, en el que interesa, adem\u00e1s del hecho hist\u00f3rico de Cristo, darle una redacci\u00f3n pol\u00e9mica en defensa del monote\u00edsmo contra el polite\u00edsmo (Mar 12:29), a lo que se le a\u00f1ade una serie de palabras t\u00e9cnicas helen\u00edsticas: \u03b4\u03b9\u03ac\u03bd\u03bf\u03b9\u03b1, \u03ba\u03b1\u03bb\u03ce\u03c2, \u03c3\u03c5\u03bd\u03ad\u03c3\u03b5\u03c9\u03c2, \u03bd\u03bf\u03c5\u03bd\u03b5\u03c7\u03ce\u03c2. El actual texto de Mc tendr\u00eda unas fuentes helenizantes y m\u00e1s tard\u00edas que Mt-Lc 22. En Mt, el v.40 parece ser la clave de todo el pasaje. Toda la Ley y los Profetas se reducen o penden (\u03c7\u03c1\u03ad\u03bc\u03b1\u03c4\u03b1\u03b9) de los dos preceptos que aqu\u00ed se citan. En Mc la respuesta de Cristo est\u00e1 hecha conforme al Shem\u00e1, que todo israelita var\u00f3n, no esclavo, deb\u00eda recitar dos veces al d\u00eda, y que deb\u00eda de estar ya en uso en tiempo de Cristo 23. Toma su nombre del comienzo de la misma: \u201cOye, Israel\u201d (Deu 6:4.5). Todas estas expresiones: \u201ccoraz\u00f3n,\u201d \u201calma\u201d y \u201cfuerza\u201d (Mc), m\u00e1s que expresar cosas distintas, son formas sem\u00edticas, pleon\u00e1sticas, de decir globalmente lo mismo. Esto es lo que constitu\u00eda originar\u00eda y fundamentalmente la oraci\u00f3n diaria del Shem\u00e1. Para los jud\u00edos, este mandato del amor de Dios sobre todo era fundamental. Pero tambi\u00e9n se vinieron a mixtificar o yuxtaponer a \u00e9l otros, en los que, d\u00e1ndole una importancia excesiva a otras cosas muy secundarias de la misma legislaci\u00f3n, tales como la recomendaci\u00f3n de pensar siempre en estas palabras, lo que dio lugar a las \u201dfilacterias\u201d (Deu 6:8; Num 15:38), o los premios temporales que se pusieron anejos al primer mandamiento para mejor cumplirlo (Deu 11:13ss), vinieron a derivar en utilitarismo el mismo precepto del amor de Dios. Y era frecuente en muchos rabinos poner por encima de todos los preceptos el mandamiento de sacrificar diariamente dos corderos de un a\u00f1o a Yahv\u00e9. Hasta el mismo precepto del amor a Dios ven\u00eda a quedar as\u00ed desvirtuado por el precepto de sus mismos ritos.<br \/>\nPor eso, Jesucristo insistir\u00e1 en situar el precepto del amor a Dios sobre todas las cosas, en su lugar primero, absoluto y excepcional. \u201cEste es el mayor y primer mandamiento\u201d (Mt).<br \/>\nPero Jesucristo va a insistir y situar en su propio lugar otro mandamiento descuidado por el judaismo y pospuesto a otros preceptos menores. \u201cUn segundo (mandamiento) hay semejante a \u00e9l: Amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo\u201d (Mt). Jesucristo da este segundo mandamiento sin que el \u201clegista\u201d se lo haya preguntado. \u00bfA qu\u00e9 se debe esta insistencia y la proclamaci\u00f3n de su excelencia? En el lugar an\u00e1logo de Lc (10:27), el doctor de la Ley le responde a Jesucristo con los dos preceptos. Pero aqu\u00ed no se preguntan.<br \/>\nLa raz\u00f3n es la importancia de este segundo mandato, el olvido o devaluaci\u00f3n en que se le ten\u00eda frente a otros preceptos ritualistas o minuciosos. Por ejemplo, en el Talmud se atribu\u00eda la misma recompensa al amor a los padres que si, al coger a los pajaritos de su nido, se dejase libre a la madre 24.<br \/>\nEs verdad que se le\u00eda a veces una mayor valoraci\u00f3n del mandamiento del amor al pr\u00f3jimo. En el Testamento de los doce patriarcas se lee: \u201cAmad al Se\u00f1or durante toda vuestra vida y amaos los unos a los otros de coraz\u00f3n\u201d 25. Y rab\u00ed Aqiba, sobre 130, dec\u00eda: \u201cAmar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo; es el principio fundamental.\u201d 26<br \/>\nPero lo que pod\u00eda ser una superaci\u00f3n moral no llegaba, en ning\u00fan caso, al mandato como Jesucristo lo sit\u00faa y lo entiende.<br \/>\nJesucristo lo anuncia con las palabras del Lev\u00edtico: \u201cAmar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo\u201d (Lev 19:18). Pero en su mismo contexto se ve que este pr\u00f3jimo de un jud\u00edo es s\u00f3lo otro jud\u00edo, y a lo m\u00e1s el \u201cperegrino\u201d (ger) que morase con ellos. Los samaritanos, los publ\u00edcanos y las gentes de mala vida no eran para ellos pr\u00f3jimo; los samaritanos y los publ\u00edcanos eran positivamente odiados (Eco 50:27.28).<br \/>\nPero, frente a esta mutilaci\u00f3n de lo que es pr\u00f3jimo y de los deberes que para \u00e9l hay, Jesucristo explica el mandamiento del Lev\u00edtico y lo sit\u00faa en el puesto que le corresponde, y lo precept\u00faa en funci\u00f3n de Dios. Por eso se da aqu\u00ed a este mandamiento dos caracter\u00edsticas: la universalidad en el concepto de pr\u00f3jimo, sac\u00e1ndolo de los estrechos l\u00edmites jud\u00edos para darle la universalidad de lo \u201chumano\u201d; es la doctrina de Cristo, bien sintetizada en la par\u00e1bola del buen samaritano (Luc 10:29-37), y que en Lc es la consecuencia de la doctrina que se expone (Luc 10:28-29); y tambi\u00e9n el situar y destacar la gravedad e importancia del mismo, al ponerlo, por encima de todas las minucias y peque\u00f1eces del amor de Dios: \u201cNo hay otro mandamiento mayor que \u00e9stos\u201d (Mc). Precisamente el precepto del amor al pr\u00f3jimo es \u201csemejante\u201d al mandamiento del amor a Dios. \u201cLa semejanza est\u00e1 en la caridad, que no va al pr\u00f3jimo sino por amor de Dios.\u201d 27 Pero lo que aqu\u00ed tambi\u00e9n se urge es la gran obligaci\u00f3n &#8211; \u201dsemejante al primero\u201d &#8211; de la pr\u00e1ctica del amor al \u201cpr\u00f3jimo\u201d!<br \/>\nEl escriba respondi\u00f3, admirado de la doctrina de Jes\u00fas, aprobando cuanto hab\u00eda dicho y resaltando, con relaci\u00f3n al amor al pr\u00f3jimo como a s\u00ed mismo, que \u201ces m\u00e1s (importante) que todos los holocaustos y sacrificios\u201d (Mc), tomados \u00e9stos como simple rito, como era tan frecuente, y los profetas lo hab\u00edan censurado en Israel. Era un escriba que, como Jes\u00fas le dir\u00e1, no estaba \u201clejos del Reino de Dios\u201d por su rectitud moral. Ni se presenta su actitud como extra\u00f1a, pues hay algunas sentencias de rabinos que ponen el amor a Dios y al pr\u00f3jimo por encima de los ritos y ceremonias. Tal, en el siglo II despu\u00e9s de Cristo, el rabino Ben Zoma. Lo cual no era m\u00e1s que situarse en la ense\u00f1anza de los profetas (Ose 6:6; Jer 7:21-23; cf. Pro 21:3).<br \/>\nM\u00e1s a\u00fan, se termina la exposici\u00f3n haci\u00e9ndose una s\u00edntesis de lo que estos dos mandamientos significan en la econom\u00eda de la revelaci\u00f3n y de la moral. \u201cDe estos dos mandamientos pende (\u03c7\u03c1\u03b5\u03bc\u03b1\u03c4\u03bf\u03ba) toda la Ley y los Profetas\u201d (Mt). De estos dos principios fundamentales y vitales penden toda la Ley y los Profetas, porque ellos son los que religiosamente los vitalizan, los \u201cmoralizan,\u201d los que les dan el verdadero \u201cesp\u00edritu\u201d de que han de estar animados. Es, por otra parte, una s\u00edntesis, al modo ambiental, de destacar la suprema importancia de ambos. As\u00ed, Hillel, sobre el 20 antes de Cristo, dec\u00eda: \u201cLo que te desagrade no lo hagas a otro. Esto es toda la Ley; el resto no es m\u00e1s que el comentario.\u201d 28<br \/>\nJesucristo, con estas palabras, ha dado a la Humanidad otra de esas lecciones trascendentales. Es la lecci\u00f3n de la caridad cristiana volc\u00e1ndose en la fraternidad de todos los seres humanos 28.<\/p>\n<p>Cuesti\u00f3n sobre el origen del Mes\u00edas,Pro 22:41-46 (Mar 12:35-37; Luc 20:41-44).<br \/>\n41 Reunidos los fariseos, les pregunt\u00f3 Jes\u00fas: 42 \u00bfQu\u00e9 os parece de Cristo? \u00bfDe qui\u00e9n es hijo? Dij\u00e9ronle ellos: De David. 43 Les replic\u00f3: Pues \u00bfc\u00f3mo David, en esp\u00edritu, le llama Se\u00f1or, diciendo: 44 \u201cDijo el Se\u00f1or a mi Se\u00f1or: Si\u00e9ntate a mi diestra, mientras pongo a tus enemigos por escabel de tus pies\u201d? 45 Si, pues, David le llama Se\u00f1or, \u00bfc\u00f3mo es hijo suyo? 46 Y nadie pod\u00eda responderle palabra, ni se atrevi\u00f3 nadie desde entonces a preguntarle m\u00e1s.<\/p>\n<p>Hay autores que piensan que este texto en su forma actual pudiera ser el final de una pol\u00e9mica cuya primera parte literaria se perdi\u00f3. La raz\u00f3n es que parece extra\u00f1o el que Cristo suscitase ning\u00fan problema sobre la descendencia dav\u00eddica del Mes\u00edas. Se supone entonces que, en la hipot\u00e9tica primera parte perdida, los fariseos le plantear\u00edan capciosamente alguna pregunta, v.gr., al estilo del tributo del Cesar, para comprometerle con la autoridad romana, o sobre el mesianismo en su relaci\u00f3n con David. Y se quiere ver una confirmaci\u00f3n de la p\u00e9rdida de esa hipot\u00e9tica primera parte en el comienzo de Mc, que dice as\u00ed: \u201cY respondiendo (\u03b1\u03c0\u03bf\u03ba\u03c1\u03b9\u03b8\u03b5\u03af\u03c2) Jes\u00fas\u201d (Mar 12:35). A lo que Cristo habr\u00eda \u201crespondido\u201d con una pregunta dif\u00edcil de contestar. R. Bultmann considera este texto en Mc desprovisto de valor pol\u00e9mico, mientras se lo da en Mt y la fuente de que \u00e9l procede 29.<br \/>\nNaturalmente, todo esto es demasiado hipot\u00e9tico. Ya es muy hipot\u00e9tico pensar que se pierda la primera parte de un relato y no el resto, que forma, por hip\u00f3tesis, unidad con \u00e9l. Es hipot\u00e9tico el suponer el contenido de esa primera parte y confirmarlo con el comienzo de Me: \u201crespondi\u00f3 Jes\u00fas,\u201d ya que esta palabra (\u03b1\u03c0\u03bf\u03ba\u03c1\u03b9\u03b8\u03b5\u03af\u03c2) est\u00e1 traduciendo normalmente el verbo hebreo &#8216;anah, que lo mismo significa \u201cresponder\u201d que simplemente \u201chablar,\u201d \u201ctomar la palabra,\u201d que es el sentido que tiene frecuent\u00edsimamente en los evangelios. Y contra esta hip\u00f3tesis est\u00e1 la l\u00f3gica explicaci\u00f3n, de gran contenido doctrinal, de este pasaje.<br \/>\nPor la situaci\u00f3n en que ponen este pasaje los sin\u00f3pticos, aunque algo diversa en Mt-Mc y Lc, todo hace suponer que pertenece a la \u00faltima estadia de Cristo en Jerusal\u00e9n.<br \/>\nLa escena sucede en el templo (Mc). Jes\u00fas debe de estar en uno de los grandes p\u00f3rticos. Los fariseos est\u00e1n reunidos (Mt) probablemente en torno a El (Mat 22:34), cuando Jes\u00fas, dirigi\u00e9ndose a ellos, que es lo mismo que, con f\u00f3rmulas m\u00e1s imprecisas, dice Mc &#8211; \u201dense\u00f1ando\u201d -, les hace la siguiente pregunta sobre el Mes\u00edas: \u201c\u00bfC\u00f3mo dicen los escribas que el Mes\u00edas es hijo de David?\u201d (Mc), por descendencia de origen.<br \/>\nNo solamente dec\u00edan esto los escribas, que eran fariseos, sino tambi\u00e9n la misma Escritura, y era la creencia popular.<br \/>\nQue el Mes\u00edas ser\u00eda descendiente de David estaba ense\u00f1ado en la Escritura en numerosos pasajes (2Sa 7:12ss; Isa 11:1; Amo 9:11; Ose 3:5; Jer 23:5; Jer 23:20, Jer 23:9; Jer 33:15.17.22; Eze 34:23; Eze 37:24; Zac 12:8). Y en el ambiente popular el t\u00edtulo de \u201dHijo de David\u201d era el nombre m\u00e1s usual para designar al Mes\u00edas 29.<br \/>\nY frente a esta ense\u00f1anza y a esta creencia, Jesucristo presenta como una objeci\u00f3n, bas\u00e1ndose para ello en un salmo (Sal 110:1), y, por tanto, inspirado \u201cen el Esp\u00edritu Santo\u201d (Mc): \u00bfC\u00f3mo David llama al Mes\u00edas \u201cSe\u00f1or,\u201d si \u00e9ste es su hijo y descendiente?<br \/>\nPor tanto, si Jesucristo pregunta de esta manera sobre la filiaci\u00f3n del Mes\u00edas, es que su pregunta tiene un intento especial. \u00bfCu\u00e1l es \u00e9ste?<br \/>\nAlgunos cr\u00edticos racionalistas sostuvieron que lo que Jesucristo pretende aqu\u00ed era negar su descendencia dav\u00eddica, queriendo probar que para ser Mes\u00edas no era necesario ser descendiente de David 30. Uno de los dos mes\u00edas esperados en Qumr\u00e1n era el Mes\u00edas de Aar\u00f3n.<br \/>\nPero esta hip\u00f3tesis no s\u00f3lo va contra la ense\u00f1anza de las Escrituras, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento (Jua 7:42; Rom 1:3), sino que tambi\u00e9n va contra el mismo intento de los evangelistas, que reconocen la descendencia dav\u00eddica de Jes\u00fas, como lo hacen ver en las \u201cgenealog\u00edas\u201d (Mat 1:6; Luc 3:31).<\/p>\n<p>El salmo es mesi\u00e1nico.<br \/>\nEl car\u00e1cter mesi\u00e1nico del salmo fue plenamente admitido por la antig\u00fcedad 31. En tiempo de Jesucristo se lo ten\u00eda por mesi\u00e1nico. Los ap\u00f3stoles lo citan frecuentemente en este sentido (Hec 2:34; 1Co 15:25; Efe 1:20-20; Heb 1:3; Heb 5:6; Heb 7:17.21; Heb 8:1; Heb 10:12-13; 1Pe 3:22). Pero despu\u00e9s de la muerte de Cristo, al ser utilizado por los cristianos para probar el car\u00e1cter mesi\u00e1nico de Cristo, los jud\u00edos, para evitar esta argumentaci\u00f3n, le negaron este car\u00e1cter, atribuyendo el contenido del salmo algunos rabinos a Abraham, aunque otros se manten\u00edan en la l\u00ednea tradicional mesi\u00e1nica 32, y algunas agrupaciones jud\u00edas se lo aplicaban al rey Ezequ\u00edas 33. Pero nuevamente se cierra este par\u00e9ntesis y se vuelve al sentido tradicional. En el siglo III lo cita, en este sentido, el Talmud 34.<br \/>\nEn esta situaci\u00f3n ambiental del salmo viene la argumentaci\u00f3n de Jesucristo.<br \/>\nSi el Mes\u00edas es \u201chijo\u201d de David, entonces \u00bfc\u00f3mo David lo llama y reconoce en el salmo, y adem\u00e1s \u201cinspirado por el Esp\u00edritu Santo\u201d (Mt-Mc), \u201csu Se\u00f1or\u201d?<br \/>\nYa Isabel, la madre del Bautista, dice en la \u201cvisitaci\u00f3n\u201d a la Virgen: \u201c\u00bfDe d\u00f3nde a m\u00ed que la Madre de mi Se\u00f1or (\u039a\u03c5\u03c1\u03af\u03bf\u03c5) venga a visitarme?\u201d (Luc 1:43).<br \/>\nEra tan evidente que David, aun siendo rey, figura ideal en Israel y antecesor del Mes\u00edas, por ser \u00e9ste superior a aqu\u00e9l, pod\u00eda llamarle \u201cSe\u00f1or,\u201d que el intento de Cristo ha de ser otro. Y no es que no sea por origen descendiente de David, lo que era evidente. Pero Cristo hace hincapi\u00e9 en que no bastar\u00eda esto. \u00bfCu\u00e1l es entonces el verdadero y profundo motivo por el que el Mes\u00edas es llamado \u201cSe\u00f1or\u201d (\u039a\u03cd\u03c1\u03b9\u03bf\u03c2)?<br \/>\nLos fariseos s\u00f3lo se hab\u00edan limitado a considerar el origen del Mes\u00edas como exclusivamente descendiente de David. Y Cristo quiere elevar y sugerir que el Mes\u00edas tiene tambi\u00e9n un origen m\u00e1s alto: divino.<br \/>\nEn la tradici\u00f3n jud\u00eda, un sector hab\u00eda vislumbrado algo de esta trascendencia del Mes\u00edas, cuando vino a asimilarlo al Hijo del hombre, que ven\u00eda, \u201cdescend\u00eda\u201d del cielo, de la profec\u00eda de Daniel (c.7). Esto mismo se suger\u00eda en Isa 9:6, en el Sal 110:1 y en los ap\u00f3crifos, especialmente en el Libro de Henoc 35.<br \/>\nEste es el intento de Cristo. Orientar a la aut\u00e9ntica valoraci\u00f3n de la dignidad y naturaleza del Mes\u00edas, como era la creencia de un sector de la tradici\u00f3n jud\u00eda, interpretando as\u00ed la profec\u00eda de Daniel: su naturaleza trascendente. Precisamente Cristo destaca el hecho de que le llame \u201cSe\u00f1or\u201d siendo su hijo. Quer\u00eda con ello orientar el verdadero sentido de esta expresi\u00f3n aplicada al Mes\u00edas. En la versi\u00f3n de los LXX, la palabra Se\u00f1or traduce casi siempre el nombre inefable de Dios (Yahweh). A esto mismo conduc\u00eda la expresi\u00f3n del salmo: \u201cSi\u00e9ntate a mi diestra.\u201d Esto era participar el poder y la dignidad de aquel a quien se pon\u00eda a su derecha. Aqu\u00ed es el Mes\u00edas el que se pone a la \u201cdiestra\u201d de Dios (Hec 7:55-58), el que participa el poder, la dignidad y la naturaleza de Dios. Es la conclusi\u00f3n a que lleva el haberse ya antes proclamado superior a Salom\u00f3n rey (Mat 12:42), a Jonas profeta (Mat 12:41), al s\u00e1bado, hasta ser \u00e9l mismo \u201cse\u00f1or del s\u00e1bado\u201d (Mat 12:8), y de ser superior al mismo templo (Mat 12:6).<br \/>\nCristo ha querido con esta pregunta, h\u00e1bilmente calculada, orientar los esp\u00edritus jud\u00edos a que viesen en el Mes\u00edas &#8211; El mismo &#8211; no s\u00f3lo una dignidad que le ven\u00eda por ser descendiente de David seg\u00fan la carne, sino tambi\u00e9n otra dignidad, que le ven\u00eda por lo que El se hab\u00eda ya varias veces proclamado: por ser el Hijo de Dios.<br \/>\nEn la conservaci\u00f3n de este pasaje se puede ver un eco del conflicto entre la Iglesia y los jefes fariseos de la sinagoga<\/p>\n<p>  1 Midrash Qohelet IX 8. &#8211; 2 Archives Royales de Mari vol.2 (1950) lett.76 p. 142-144; W. Gronkowski, Ami-ce, quomodo huc intrasti. (Mat 22:12): RuBi (1959) p.24-28; G. R. Castellino, L&#8217;abito di nozze nella par\u00e1bola del convito (Mat 22:1-14) e una lettera di&#8217;Mari: Est.  Ecle. (1960) p.819-824; J. B. Bauer, De veste nuptiali (Mat 22:11-13): VD (1965) p.15-18. &#8211;  3 \u00dcUZy,&#8217;\u00e9vang. s. St. Matth. (1946) p.291; L\u00edese, Cena Magna: Verb. Dom. (1933) 161-166. &#8211; 3 Esta repulsa irreal de los invitados aparece en el Talmud pal. Cf. W. Salm, Beitrage zur Glekhnisforschung (1953) p.144-146; J. Jerem\u00edas, o.c., p.217-218. &#8211; 4 Gonzalo maeso, Ilustraciones eucansticas (1957) p.206 nota 3. &#8211; 5 Boissard, en Rev. Thom.  (1952) 569-585; E. F. Sutcliffe, Many Are Callea But Few Are Chosen (Mat 22:14): The Irish Theolog. Quart. (1961) 126-131. &#8211; 6 Vost\u00e9, Parabolae selectae. (1933) p.392-412; Buzy, Les par\u00e1bales. (1932) p.290-346; Lagrange,&#8217;\u00a3t;\u00bfmg. s. St. Matth. (1927) p.419-426; D. Squillaci, Para-bok delle nozze del figlio del re (Mat 22:1-14): Pal. C\u00ede.  (1959) 972-976; R. Swaeles, L&#8217;orientation eccle&#8217;siastique de la parabole du fest\u00edn nuptial en Mat 22:1-14 : Ephem. Theol. Lovan. (1960) 655-687; J. Jerem\u00edas, Die glekhnisse Jesu p.215-219. &#8211; 7 Josefo, De bello iud. I 16:6. &#8211; 8 Holzmeister, Hist. aetatis . T. (1938) p.264-265. &#8211; 9 Josefo, De bello iud. II 8:1; Antiq. XVIII 1:6. &#8211; 10 Sch\u00fcrer, Geschichte des j\u00fcdischen Volkes in Zeitalter J.-Ch. (1901) I p.513. &#8211; 10 Lagrange,&#8217;\u00e9vang. s. St. Marc (1929) p.315; cf. M\u00e9langes Goguel (1950) p.120-131. &#8211; 11 Kennard, Hender to Goal A study of the Tribute Passage (1950). &#8211; 11 Lagrange, Le Messianisme. (1909) p.17ss. &#8211; 12 O. Cullmann, Dieu et C\u00e9sar (1956); J. Kennard, Reder to Goal A Study of the Tribute Passage (1950) 358. &#8211; 13 Felten, Storia dei tempi del \u039d . \u03a4 ., vers. 1 tal. (1923) II p.135-136. &#8211; 14 Strack-B., Kommentar. III p.650. &#8211; 15 Strack-B., Kommentar. II p.888 y IV p.891. &#8211; 16 Libro de Henoc V 6:8; M. Wlles, Studies in Texis: Luc 20:34ss: Theology (Lon-don 1957) 500ss. &#8211; 17 Strack-B., Kommentar.  I p.893ss. Biblia comentada 5a &#8211;  18 Bonsirven, Textes rabbiniques. (1955) n.1901 p.514; Dreyfus, L&#8217;argument scripturaire de Jes\u00fas en faveur de la re&#8217;surrection des mor\u00eds: Rev. Bib. (1959) 213-224; S. Bartina, Jes\u00fas y los Saduceos. \u201cEl Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob es el que hace existir\u201d ( Mat 22:23-33; Mar 12:18-27; Lev 20:27-40; Heb 11:13-16): Est.  B\u00edbl. (1962) 151-160; R. Bultmann, Theol. W\u00f3rt. N.T. II, Mat 858:4ss); P. Bonnard, \u00e9vang. s. S. Matth. (1963) p.325ss. &#8211; 19 Bonsirven, Le Juda\u00edsme palestinien. (1934) I p.475-482. &#8211; 20  Strack-B., Kommentar. I 900-905.  &#8211; 21 Abrahams, Studies in Pharisaism I p.26. &#8211; 22 Herm.,Mam\u00bf. I 1; G. Bornkamm, Doppelgebot der Liebe, enXeut. StudienfrR. Bultmann (1954) 83-93. &#8211; 23 Josefo, Antiq. IV 8:13. &#8211; 24 Abrahams, Studies in Pharisaism I p.26. &#8211; 25 Testamento de Dan V 3; cf. Test, de Isacar V 2; VII 5. &#8211; 26 Strack-B., Kommentar. I p.907. &#8211; 27 Cf. Lagrange,&#8217;\u00e9vang. s. St. Matth. (1927) p.432. &#8211; 28 Strack-B., Kommentar. I p.907; cf. Gal 5:14. &#8211; 28 H. Montefiore, Thou Shalt Love Thy Neighbour as Thyself (Mar 12:31. par. (1962) p. 157-170; G. Bornkamm, Das Doppelgebot der Liebe: Neut. Studien f\u00fcr R. Bultmann (1954) p.83-93; N. Lohfink, Das Hauptgebot. Eine Untersuchung litera-rischer Einleintungsfragen zu Deu 5:11 (1963). &#8211; 29 Geschichte der synopt. Tradition (1958) p.53ss. &#8211; 29 Strack-B., Kommentar. I p.640; Bonsirven, Lejuda\u00edsme. (1934) I p.361. &#8211; 30 Loisy, Les \u00e9vangiles sinoptiques (1907) II p.363. &#8211; 31 Cf.Rev.Bibl. (1905)46-50. &#8211; 32 Strack-B., Kommentar. IV p.452-465. &#8211; 33 San Justino, Dial, cum Triph. c.33 y 88. &#8211; 34 Strack-B., Kommentar. IV p.452-465; Tournay, Le Psaume 110: Rev. Bib.  (1960) 5-41. &#8211; 35 4 Esd.; Lib. de Henoc c.37-71; cf. Lagrange, Le Mesianisme. (1909) p.87-98: Rev. Bib. (1904) 494-520; GAGG, Jes\u00fas una die Davidssohn frage: Theolog. Zeitsch. 7 p. 18-30; P. Benoit,Y\u201dUs le Fus de Dieu dans ks Evangiles Synoptiques: Lumi\u00e9re et Vie (1953) 65-71; Lagrange: Le Judaismo.  (1934) I p.360-375.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p>22:1 &#8212; Respondiendo Jes\u00fas, les volvi\u00f3 a hablar en par\u00e1bolas, diciendo:&#8230; \u00bfA qu\u00e9 respondi\u00f3? No respondi\u00f3 a una pregunta o argumento de ellos, sino a su actitud odiosa, a su pensamiento y prop\u00f3sito de matarlo (21:46). Entonces Jes\u00fas pronuncia esta par\u00e1bola que tiene el mismo prop\u00f3sito que la par\u00e1bola de los labradores malvados (21:33-46); en las dos El les habla del juicio que les espera por causa de su rechazamiento de su Mes\u00edas. Algunos suponen que esta par\u00e1bola es la misma que la de Luc 14:16-24; es semejante en algunos puntos pero no es la misma. La par\u00e1bola de Luc 14:1-35 se refiere a las invitaciones que Dios ha hecho a trav\u00e9s de Mois\u00e9s y los profetas, por Juan y Jes\u00fas, por los doce y los setenta y por \u00faltimo por los ap\u00f3stoles cuando salieron a predicar a todas las naciones. Luc 14:23, \u201cfu\u00e9rzalos a entrar\u201d, mejor \u201cobl\u00edgalos\u201d (LBLA), 2Co 5:11; 2Co 5:14. Pero la par\u00e1bola de Mat 22:1-14, aunque sea muy semejante en algunos aspectos a la de Luc 14:1-35, es m\u00e1s severa. El que invita en Luc 14:1-35 es \u201cun hombre\u201d, pero en Mat 22:1-46 el que invita es un rey a quien nadie debe ignorar o despreciar. La cena no debe ser despreciada porque es \u201cla fiesta de bodas\u201d de su hijo. La conclusi\u00f3n de Luc 14:1-35 (v 24) es que \u201cninguno de aquellos hombres que fueron convidados, gustar\u00e1 de mi cena\u201d, pero la conclusi\u00f3n de la de Mat 22:1-46 es que el rey se enoj\u00f3 y \u201cdestruy\u00f3 a aquellos homicidas, y quem\u00f3 su ciudad\u201d (v 7), porque no solamente despreciaron la invitaci\u00f3n, sino que tambi\u00e9n afrentaron y mataron a los siervos del rey que les invitaban. Esta par\u00e1bola, pues, coincide con 21:41, \u201ca los malos (labradores) destruir\u00e1 sin misericordia\u201d.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>GOZO Y JUICIO<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Mateo 22:1-10<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Jes\u00fas volvi\u00f3 a dirigirse a ellos en par\u00e1bolas:<\/em><\/p>\n<p><em>-El Reino del Cielo se puede comparar con la situaci\u00f3n que se produjo cuando un hombre que era rey hizo los preparativos para la boda de su hijo. Envi\u00f3 a sus siervos a decirles a los que hab\u00edan sido invitados que vinieran a la boda, pero ellos se negaron a venir. El rey volvi\u00f3 a enviar a otros siervos. \u00abDecidles a los invitados -les dijo-: Fijaos, ya tengo el banquete todo preparado; ya hemos matado los bueyes y los animales especialmente engordados; y todo est\u00e1 dispuesto. \u00a1Venid ala boda!\u00bb Pero ellos no hicieran <\/em>caso <em>a la invitaci\u00f3n, y se fueron, uno a su hacienda, y otro, a sus negocios. El resto, hasta echare mano a los siervos y los trataron vergonzosamente y los mataron. El rey se puso furioso, y mand\u00f3 sus ej\u00e9rcitos a destruir a aquellos asesinos y a. prenderle fuego a su ciudad. Y luego, les dijo a sus siervos: \u00bb La boda est\u00e1 preparada. Los que estaban invitados no merec\u00edan venir. As\u00ed que salid por los caminos, e invitad a la boda a todos los  que encontr\u00e9is.\u00bb As\u00ed que <\/em>los <em>siervos salieron por <\/em>las <em>carreteras y reunieron a todos los que encontraron, buenos y malos; y hubo numerosos hu\u00e9spedes en la boda.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Los vers\u00edculos 1-14 de este cap\u00edtulo no contienen una par\u00e1bola, sino <em>dos; <\/em>y captaremos su significado mucho m\u00e1s f\u00e1cilmente y de una manera m\u00e1s completa si las tomamos por separado.<\/p>\n<p>Los acontecimientos que se relatan en la primera de las dos par\u00e1bolas est\u00e1n totalmente de acuerdo con las costumbres jud\u00edas normales. Cuando se hac\u00edan las invitaciones a una gran fiesta, como una fiesta de bodas, no se especificaba cu\u00e1ndo tendr\u00eda lugar; y cuando ya todo estaba preparado, se enviaban los siervos con la notificaci\u00f3n final para decirles a los invitados que vinieran. As\u00ed que, el rey de esta par\u00e1bola hac\u00eda tiempo que hab\u00eda hecho las invitaciones; pero mand\u00f3 aviso a los invitados de que ya pod\u00edan venir cuando ya todo estuvo preparado -y se negaron de una manera insultante. Esta par\u00e1bola tiene dos significados. .<br \/>(i) Tiene un significado puramente local: remachaba lo que ya se hab\u00eda dicho en la par\u00e1bola de los labradores malvados; de nuevo se trataba de una acusaci\u00f3n a los jud\u00edos. Los invitados que se negaron a ir cuando lleg\u00f3 el momento representan a los jud\u00edos. Desde tiempo inmemorial Dios los hab\u00eda invitado a ser Su pueblo escogido; sin embargo, cuando vino al mundo el Hijo de Dios, y fueron invitados a seguirle, se negaron despectivamente. El resultado fue que la invitaci\u00f3n de Dios se hizo por los caminos y los senderos; y los que iban por ellos representan a los pecadores y a los gentiles que no esperaban nunca una invitaci\u00f3n al Reino.<br \/>Como lo comprendi\u00f3 el evangelista, las consecuencias del rechazamiento fueron terribles. Hay un vers\u00edculo en la par\u00e1bola que nos. da la impresi\u00f3n de estar fuera de lugar; y es porque probablemente no formaba, parte de la par\u00e1bola original tal como la dijo Jes\u00fas, sino que fue una interpretaci\u00f3n del evangelista. Es el vers\u00edculo 7, que dice que el rey mand\u00f3 sus ej\u00e9rcitos contra los que rechazaron la invitaci\u00f3n, y quemaron su ciudad.<br \/>Esta introducci\u00f3n de los ej\u00e9rcitos y esta quema de la ciudad parece a primera vista totalmente fuera de lugar en el contexto de las invitaciones a una fiesta de bodas. Pero Mateo estaba componiendo su evangelio en alg\u00fan momento entre los a\u00f1os 80 y 90 d C. \u00bfQu\u00e9 hab\u00eda sucedido durante el per\u00edodo entre el ministerio de Jes\u00fas y entonces? La respuesta es obvia: La <em>destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n por los ej\u00e9rcitos de Roma <\/em>en el a\u00f1o 70 d C. El templo fue saqueado y quemado; y la ciudad, destruida de tal manera que se hizo pasar por toda ella un arado. Un terrible desastre hab\u00eda acontecido a los que se negaron a reconocer al Hijo de Dios cuando vino.<\/p>\n<p>El evangelista a\u00f1ade como comentario suyo las cosas terribles que sucedieron de hecho a la naci\u00f3n que se neg\u00f3 a aceptar el camino de Cristo. Y es, por supuesto, el sencillo hecho hist\u00f3rico que, si los jud\u00edos hubieran aceptado el camino de Cristo, y se hubieran conducido con amor, humildad y sacrificio, nunca habr\u00edan sido el pueblo rebelde y guerrero que acab\u00f3 por provocar la ira vengativa de Roma, que no puedo soportar m\u00e1s sus maquinaciones pol\u00edticas.<br \/>(ii) Igualmente, esta par\u00e1bola tiene mucho que decir en una escala mucho m\u00e1s amplia.<\/p>\n<p><em>(a) Nos <\/em>recuerda que la invitaci\u00f3n de Dios es a una fiesta tan alegre como una fiesta de bodas. Su invitaci\u00f3n es a la alegr\u00eda. El considerar el Cristianismo como una renuncia l\u00fagubre a todo lo que trae risa y regocijo y gozosa compa\u00f1\u00eda es confundir toda su naturaleza. Es al gozo a lo que se invita al cristiano; y es el gozo lo que se pierde si se rechaza la invitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>(b) Nos recuerda que las cosas que hacen a las personas sordas a la invitaci\u00f3n de Cristo no son necesariamente cosas malas. Un hombre se fue a su hacienda; otro, a sus negocios. No se descarriaron por caminos de vicios salvajes o de aventuras inmorales. Fueron a ocuparse de las excelentes tareas de la administraci\u00f3n eficaz del negocio de su vida comercial. Es muy f\u00e1cil estar tan ocupado con las cosas del tiempo que se olvidan las de la eternidad, estar tan preocupado con las cosas que se ven que se olvidan las que no se ven, escuchar las demandas insistentes del mundo que no se oye la suave invitaci\u00f3n de la voz de Cristo. La tragedia de la vida es que son a menudo las cosas menos buenas las que desplazan a las mejores, las cosas que son buenas en s\u00ed mismas las que excluyen a las cosas excelentes. Una persona puede estar tan ocupada gan\u00e1ndose honradamente la vida que no se da cuenta de que est\u00e1 realmente perdiendo la vida; puede estar tan ocupada con la administraci\u00f3n y organizaci\u00f3n de la vida que se olvida de vivir.<br \/>(c) Nos recuerda que la llamada de Cristo no es tanto a considerar el castigo que se nos viene encima como a ver lo que nos perderemos si no seguimos Su camino. Los que no quisieron ir fueron castigados, pero su verdadera tragedia fue que se perdieron la alegr\u00eda de una fiesta de bodas. Si rechazamos la invitaci\u00f3n de Cristo, alg\u00fan d\u00eda nos daremos cuenta de que lo peor no es lo que suframos, sino el darnos cuenta de las cosas preciosas que nos habremos perdido.<br \/>(d) Nos recuerda que en \u00faltimo an\u00e1lisis la invitaci\u00f3n de Dios es la invitaci\u00f3n de la gracia. Los que iban por los caminos y los senderos no ten\u00edan ning\u00fan derecho a la atenci\u00f3n del rey; no podr\u00edan nunca haberse esperado el ser invitados a una fiesta de bodas reales, y todav\u00eda menos se les habr\u00eda podido ocurrir que se lo hab\u00edan ganado. No se les present\u00f3 de ninguna otra manera que por la hospitalidad que les ofrec\u00eda el rey a brazos y coraz\u00f3n abiertos. Fue la gracia la que ofreci\u00f3 la invitaci\u00f3n, y la que congreg\u00f3 a aquellos invitados.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 22<\/p>\n<p>d) Par\u00e1bola del banquete de las bodas reales (Mt\/22\/01-14). <\/p>\n<p>Esta par\u00e1bola ha sido transmitida tambi\u00e9n por san Lucas de forma semejante, pero que difiere mucho en los pormenores (\/Lc\/14\/16-24). En san Lucas, s\u00f3lo se habla de un banquete que prepara un hombre. En san Mateo, se cuenta que un rey proyecta la celebraci\u00f3n de las bodas de su hijo. Las dos redacciones tienen su origen en la misma par\u00e1bola de Jes\u00fas, pero no la conservamos en su texto original. Se puede mostrar que los dos evangelistas configuraron independientemente la materia y la encauzaron seg\u00fan determinadas intenciones. En san Mateo se a\u00f1ade un problema particular, por cuanto toda la historia tiene dos partes y dos puntos culminantes. La primera parte concluye con la invitaci6n de los nuevos hu\u00e9spedes en lugar de los que fueron invitados en primer lugar (22,10). La segunda parte tiene como punto culminante la separaci\u00f3n de un hu\u00e9sped sin traje de boda (22,13). Hasta hoy d\u00eda a\u00fan no se ha contestado de una manera armoniosa la pregunta de c\u00f3mo se relacionan mutuamente estas dos partes. Muchos opinan que san Mateo en 22,11-14 ha enlazado una corta par\u00e1bola, que originalmente era independiente, con la par\u00e1bola m\u00e1s larga. Seg\u00fan otra apreciaci\u00f3n el texto de 22,11-14 s\u00f3lo es una ampliaci\u00f3n, un suplemento circunstanciado de la historia original, configurado as\u00ed por san Mateo. En la explicaci\u00f3n procuraremos hacer resaltar los dos puntos dif\u00edciles, que se muestran claramente en el contexto actual de san Mateo: el pensamiento del castigo, que se expresa en la primera parte y especialmente en 22,7, y el pensamiento exhortatorio que quiere advertir a la comunidad que tenga dispuesto el traje de ceremonia. <\/p>\n<p>1 Nuevamente se puso Jes\u00fas a hablarles en par\u00e1bolas, diciendo: 2 El reino de los cielos se parece a un rey que prepar\u00f3 el banquete de bodas para su hijo. 3 Envi\u00f3 sus criados a llamar a los convidados al banquete, pero \u00e9stos no quer\u00edan venir. 4 Nuevamente envi\u00f3 a otros criados con este encargo: Decid a los convidados: Ya tengo preparado el banquete; he sacrificado mis terneros y reses cebadas; todo est\u00e1 a punto. Venid al banquete. 5 Pero ellos no hicieron caso y se fueron: el uno a su campo, el otro a sus negocios; 6 y los dem\u00e1s echaron mano a los criados del rey, los ultrajaron y los mataron. <\/p>\n<p>Salta a la vista la semejanza de esta narraci\u00f3n con la precedente. All\u00ed act\u00faa un propietario y due\u00f1o de la vi\u00f1a, aqu\u00ed un rey. El propietario por dos veces env\u00eda mensajeros para reclamar el beneficio que le correspond\u00eda, el rey env\u00eda criados dos veces para ir a buscar a los invitados. Los comisionados no consiguieron su objetivo ninguna de las dos veces por la maldad de aquellos a quienes fueron enviados. Las dos veces se presenta el \u00abhijo\u00bb. All\u00ed como el \u00faltimo de los delegados, aqu\u00ed como la persona a quien se dedica la fiesta. Las dos veces se maltrata a los criados y se les da muerte. Mediante estos m\u00faltiples puntos de contacto nuestra inteligencia se orienta en la direcci\u00f3n intentada por el evangelista. El propietario y el rey hacen alusi\u00f3n al mismo Padre que est\u00e1 en el cielo, y el hijo se refiere al que se hab\u00eda designado como el \u00abHijo\u00bb por excelencia (11,27). Cuando se nos habla de los criados tambi\u00e9n debemos pensar en los similares mensajeros de Dios, sobre todo en los profetas, y cuando se nos habla de los invitados hay que pensar en el pueblo infiel, que hab\u00eda administrado tal mal la vi\u00f1a. Pero en la disposici\u00f3n del relato hay adem\u00e1s otra cosa. En la par\u00e1bola de la vi\u00f1a se trataba de una reclamaci\u00f3n justa, aqu\u00ed se cursa una invitaci\u00f3n honrosa. All\u00ed est\u00e1 el propietario severo, que insiste en su derecho; aqu\u00ed el rey magn\u00e1nimo, que quiere que sean muchos los que participen en la alegr\u00eda de su hijo. As\u00ed pues, en la par\u00e1bola del banquete de bodas los colores son m\u00e1s vivos. Gravedad tanto mayor reviste el desinter\u00e9s de los invitados. No se trata de una infracci\u00f3n del derecho, sino de una grave injuria al honor. El trabajo cotidiano en el campo y en el negocio es preferido a la invitaci\u00f3n a la brillante fiesta. Esta falta de inter\u00e9s se convierte en enemistad de forma inexplicable. La gente incluso se siente molesta con los mensajeros y sin reflexionar les da muerte. En este pasaje surge la misma pregunta que Jes\u00fas antes hizo a los adversarios: Si ahora viene el Se\u00f1or de la vi\u00f1a, \u00bfqu\u00e9 har\u00e1 con estos vi\u00f1adores? (21,40). Aqu\u00ed ya no se da la respuesta con palabras amenazadoras, sino con una acci\u00f3n punitiva. En el orden de las par\u00e1bolas hay una gradaci\u00f3n. <\/p>\n<p>7 Entonces el rey se enfureci\u00f3 y, enviando sus tropas, acab\u00f3 con aquellos asesinos y les incendi\u00f3 la ciudad. 8 Luego dice a sus criados: El banquete de bodas est\u00e1 preparado, pero los convidados no se lo merec\u00edan. 9 Salid, pues, a las encrucijadas de los caminos, y a todos cuantos encontr\u00e9is, convidadlos al banquete. 10 Salieron los criados a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos, y la sala del banquete se llen\u00f3 de comensales. <\/p>\n<p>La respuesta del rey es una devastadora expedici\u00f3n de castigo. Al instante, se movilizan grupos armados y se ponen en marcha. Tienen el encargo de matar a los asesinos y pegar fuego a su ciudad. Este giro de la narraci\u00f3n resulta dif\u00edcilmente comprensible para un lector atento. \u00bfNo se ten\u00eda que pensar hasta ahora en una misma ciudad en que viven el rey y los invitados? \u00bfEs devastada toda la ciudad con todos sus habitantes, incluso los inocentes, aunque s\u00f3lo los homicidas han merecido esta represalia? \u00bfNo son los asesinos solamente algunos de los invitados indignos, de tal modo que ning\u00fan castigo debe recaer sobre los desinteresados, que van al campo y a los negocios? Tales preguntas muestran que en el vers\u00edculo s\u00e9ptimo la historia se corta interiormente. Aqu\u00ed se tiene que haber hecho alusi\u00f3n a una cosa distinta de la que se tendr\u00eda que esperar de la par\u00e1bola (cf. tambi\u00e9n  Luc 14:16-24). Se continu\u00f3 la historia en linea recta con la invitaci\u00f3n de los nuevos hu\u00e9spedes en vez de los antiguos. Pero la represalia produce el efecto de un cuerpo extra\u00f1o en el curso de la narraci\u00f3n. <\/p>\n<p>Es muy probable que el evangelista piense en la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n, que ya hab\u00eda ocurrido cuando redact\u00f3 su libro. Esto s\u00f3lo explicar\u00eda la enorme envergadura de la expedici\u00f3n militar y la totalidad del exterminio. De hecho Jerusal\u00e9n, el a\u00f1o 70 despu\u00e9s de Cristo, fue entregada enteramente a las llamas y arrasada hasta los cimientos. Y los asesinos no solamente son los pocos que pueden hacer comprensible la par\u00e1bola, sino los vi\u00f1adores en total, que han matado al hijo en virtud de un com\u00fan acuerdo (cf. 21,38s). Una actual interpretaci6n del evangelista se mete aqu\u00ed en una historia transmitida por tradici\u00f3n. San Mateo de este modo crey\u00f3 exponer acertadamente y dilucidar las palabras de Jes\u00fas. De san Mateo no s\u00f3lo recibimos el fiel testimonio de las palabras tradicionales de Jes\u00fas, sino tambi\u00e9n la manera como las entend\u00eda la Iglesia primitiva. Ambas cosas est\u00e1n indisoluble y rec\u00edprocamente unidas. S\u00f3lo las palabras del Se\u00f1or acertadamente entendidas e interpretadas en la Iglesia apost\u00f3lica son las inspiradas por el Esp\u00edritu Santo y las competentes para nosotros. Se concibe la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n como castigo de Dios por la obstinaci\u00f3n de Israel y por el homicidio del Mes\u00edas. Aqu\u00ed hab\u00eda obrado la ira de Dios, como ya antiguamente, cuando Dios hizo que los ej\u00e9rcitos babil\u00f3nicos asaltaran y conquistasen la ciudad santa. Entonces el mejor n\u00facleo del pueblo se hab\u00eda convertido durante el destierro. \u00bfOcurrir\u00e1 lo mismo esta vez? <\/p>\n<p>Los acontecimientos de la historia son susceptibles de muchas interpretaciones. Los profetas han interpretado la historia a luz de la fe, y los autores sagrados solamente as\u00ed han relatado la historia. As\u00ed lo hacen tambi\u00e9n los autores del Nuevo Testamento. Con todo as\u00ed como pueden coexistir varias interpretaciones en el Antiguo Testamento -seg\u00fan la manera de entender de un escritor y de su tiempo y seg\u00fan el especial prop\u00f3sito de su libro-, as\u00ed tambi\u00e9n en el Nuevo Testamento. Porque la verdad de la historia siempre es mayor y m\u00e1s amplia que el \u00e9xito que podr\u00eda tener una tentativa de expresarla. Es una interpretaci\u00f3n verdadera, pero s\u00f3lo es una interpretaci\u00f3n dentro del Nuevo Testamento decir que la destrucci\u00f3n de la ciudad santa es un castigo de Dios por haber dado muerte al Mes\u00edas. Los criados deben invitar a nuevos hu\u00e9spedes sin hacer distinciones. Al que hallen en el camino, le deben traer a la sala del banquete. Se cumple la orden, y la sala pronto se llena de una multitud abigarrada. All\u00ed ha concurrido un pueblo entremezclado, no por causa de sus diferencias en el vestido, en el estado o en la posici\u00f3n social, sino por causa de su cualidad externa. All\u00ed est\u00e1n juntos malos y buenos. Eso es digno de notarse, y para explicarlo tambi\u00e9n se requiere pensar en la realidad a la que alude el evangelista. En vez de Israel, que no mereci\u00f3 la invitaci\u00f3n, ahora entra en su posesi\u00f3n el nuevo pueblo. Pero no es un pueblo de puros y santos, sino una sociedad mixta de malos y buenos. Las dos clases se encuentran en la Iglesia, as\u00ed como en el campo la ciza\u00f1a no est\u00e1 separada del trigo. La sala se ha llenado, la invitaci\u00f3n ha logrado su objetivo. Hab\u00eda libre acceso para todos los que se hab\u00eda hallado. Pero es inminente una separaci\u00f3n definitiva. Con la invitaci\u00f3n no se ha celebrado ya la boda, para mantenernos en el lenguaje de la par\u00e1bola. Antes de celebrarla se colocan unos aparte de otros, como la ciza\u00f1a aparte del trigo y los machos cabr\u00edos aparte de las ovejas. As\u00ed nos lo dice la segunda parte de la historia. <\/p>\n<p>11 Cuando entr\u00f3 el rey a ver a los convidados, descubri\u00f3 all\u00ed a uno que no estaba vestido con traje de ceremonia, 12 y le dice: Amigo, \u00bfc\u00f3mo entraste aqu\u00ed sin traje de ceremonia? Pero \u00e9l se qued\u00f3 callado. 13 Entonces el rey dijo a los sirvientes: Atadlo de pies y manos y arrojadlo a la obscuridad, all\u00e1 afuera. All\u00ed ser\u00e1 el llanto y el rechinar de dientes. 14 Porque muchos son los llamados, pero pocos los escogidos. <\/p>\n<p>A cualquiera se le puede ocurrir preguntar c\u00f3mo el hombre debe tener su vestido de fiesta, si se le va a buscar a la calle, para que asista a la celebraci\u00f3n. \u00bfNo es eso una injusticia espantosa? La dificultad que todos nosotros experimentamos, s\u00f3lo pone en claro que el vestido de boda tiene que designar una cosa distinta de una vestidura de tela. Estamos preparados para esta soluci\u00f3n observando que en la sala hay malos y buenos. El que no est\u00e1 vestido con traje de fiesta, evidentemente forma parte de los malos. S\u00f3lo entonces resulta inteligible que se trate as\u00ed al hu\u00e9sped. No solamente se le saca de la sala de fiestas profusamente iluminada y se le arroja al sombr\u00edo jard\u00edn, sino a la obscuridad en general, donde hay llanto y rechinar de dientes. Es echado a la perdici\u00f3n. <\/p>\n<p>En la Iglesia se multiplica r\u00e1pidamente la ciza\u00f1a entre el trigo, incluso los fieles van hacia la separaci\u00f3n definitiva. Aunque est\u00e1n invitados, es decir aunque fueron llamados, a\u00fan no est\u00e1n definitivamente salvados. El n\u00famero de los llamados es grande, es decir, a muchos se les hace entrar indistintamente, sin cumplir las condiciones previas. No necesitan guardar la ley de Mois\u00e9s ni se hacen circuncidar, sino que tienen libre acceso. Pero no tienen ninguna garant\u00eda de que con su admisi\u00f3n en la Iglesia tambi\u00e9n se les haya asegurado la elecci\u00f3n para el reino de Dios al fin de los tiempos. Hay una esperanza confiada y una temeraria seguridad de la salvaci\u00f3n. Se debe aspirar a la esperanza y precaverse de la seguridad. <\/p>\n<p>La oposici\u00f3n entre muchos y pocos se refiere en primer lugar a que el n\u00famero de los definitivamente salvados no es igual al n\u00famero de los que fueron invitados al principio. Pero esta oposici\u00f3n no dice que s\u00f3lo sean pocos los que consiguen el fin y que se pierda la gran masa de los llamados. En esta sentencia tambi\u00e9n hay que pensar en el contexto en que est\u00e1, y en el acento exhortativo que domina la segunda mitad de la par\u00e1bola, Esta sentencia no contiene ninguna relaci\u00f3n entre llamados y escogidos, sino el serio llamamiento de ser cuidadosos en este particular y de tener la aspiraci\u00f3n de formar parte del segundo grupo. Por lo dem\u00e1s la frase \u00abpara Dios todo es posible\u00bb (19,26) tambi\u00e9n puede aplicarse a la salvaci\u00f3n del que quiz\u00e1s aporta pocos requisitos para la misma. El misterio de la predestinaci\u00f3n de Dios no se revela, se sustrae a cualquier cavilaci\u00f3n. No debemos derrochar nuestros pensamientos sobre este problema, sino vivir de modo que nos salvemos. \u00bfQu\u00e9 es el vestido de ceremonia? S\u00f3lo puede ser lo mismo, a lo que antes se alud\u00eda con los frutos del reino en la par\u00e1bola de los vi\u00f1adores. Es la justicia del reino, y por cierto la justicia realizada en la vida y en las obras. S\u00f3lo puede esperar ser uno de los predestinados el que ha cumplido la voluntad del Padre celestial. El que la ha cumplido, aporta lo que le dispone a participar en la festividad eterna. Ante todos, est\u00e1 amenazador el destino del que no dio fruto y, en consecuencia, fue arrancado como \u00e1rbol est\u00e9ril y arrojado al fuego. <\/p>\n<p>e) Cuesti\u00f3n del pago de tributos (Mt\/22\/15-22). <\/p>\n<p>Ahora siguen sin interrupci\u00f3n, como en san Marcos, las cuatro controversias del per\u00edodo de Jerusal\u00e9n, despu\u00e9s que hab\u00eda precedido la primera sobre la cuesti\u00f3n de la autoridad, que qued\u00f3 separada por medio de las tres par\u00e1bolas (21,23-27). Seg\u00fan las apariencias san Marcos hab\u00eda adoptado dos conjuntos de controversias: uno de ellos ten\u00eda lugar en Galilea (Mar 2:1-3, 6), y el otro en Jerusal\u00e9n, al cual se hab\u00eda juntado adicionalmente la par\u00e1bola de los vi\u00f1adores homicidas (,37). <\/p>\n<p>Estos dos conjuntos se diferencian por las cuestiones y la atm\u00f3sfera. En el primer grupo sobre todo se tratan cuestiones sobre la pr\u00e1ctica de la religi\u00f3n, en la segunda sobre todo se tratan cuestiones de la fe. En Jerusal\u00e9n la atm\u00f3sfera es hostil y tensa. Entran en escena sucesivamente distintos grupos de adversarios: delegados del sanedr\u00edn (Mar 21:23), disc\u00edpulos de los fariseos y herodianos (Mar 22:15 s), saduceos (Mar 22:23), fariseos y saduceos (Mar 22:34), finalmente los fariseos solos (Mar 22:41). <\/p>\n<p>15 Entonces los fariseos se fueron y acordaron en consejo ponerle una trampa para sorprenderle en alguna palabra. 16 Y le env\u00edan unos disc\u00edpulos suyos, con los herodianos, para decirle: Maestro, sabemos que eres sincero, que ense\u00f1as realmente el camino de Dios, y que nada te importa de nadie, porque no te fijas en las apariencias de las personas. 17 Dinos, por consiguiente: \u00bfQu\u00e9 te parece? \u00bfEs l\u00edcito pagar tributo al C\u00e9sar: s\u00ed o no? 18 Pero Jes\u00fas, conociendo su malicia, les dijo: \u00bfPor qu\u00e9 me tent\u00e1is, hip\u00f3critas? 19 Ense\u00f1adme la moneda del tributo. Ellos le presentaron un denario. 20 Y \u00e9l les pregunta: \u00bfDe qui\u00e9n es esta figura y esta inscripci\u00f3n? 21 Y contestan. Del C\u00e9sar. Entonces Ies dice: Pues pagad lo del C\u00e9sar al C\u00e9sar, y lo de Dios a Dios. 22 Al o\u00edrlo quedaron admirados, y, dej\u00e1ndolo en paz, se fueron. <\/p>\n<p>Los adversarios en apariencia dan un testimonio honor\u00edfico de Jes\u00fas, diciendo que no se fija en el aspecto de la persona, sino que ense\u00f1a recta y realmente el camino de Dios, que es el camino de la justicia, por el que ya vino Juan (Mar 21:32). \u00bfHab\u00edan reconocido y cre\u00eddo los adversarios que en la doctrina del Maestro se les ofrec\u00eda la verdad? Eso es inconcebible despu\u00e9s de todo lo que hemos le\u00eddo hasta ahora. Esta introducci\u00f3n aduladora es hipocres\u00eda, como dice Jes\u00fas en el tratamiento que da a los adversarios. No vienen para enterarse de la verdad, sino para cogerle en un lazo urdido sutilmente. \u00abAlguna palabra\u00bb debe hacerle caer. Ellos se han figurado que esta palabra tiene que significar s\u00ed o no. Si dice que s\u00ed, se opone a la masa del pueblo piadoso; si dice que no, puede ser entregado a la potencia ocupante como sedicioso. La cuesti\u00f3n de la licitud del tributo romano era discutida entre los jud\u00edos. Los saduceos, como pol\u00edticos realistas, se hab\u00edan resignado a pagar el tributo y no ve\u00edan en ello ning\u00fan motivo para adoptar una actitud hostil. Los fariseos, en cambio, admit\u00edan la licitud a rega\u00f1adientes. Pero la licitud era radicalmente rechazada por los zelotas, que ve\u00edan en el impuesto una disminuci\u00f3n del dominio de Dios sobre su pueblo. <\/p>\n<p>No obstante, en amplios sectores del pueblo se sent\u00eda vivamente indignaci\u00f3n contra el tributo personal, porque recordaba constantemente la dominaci\u00f3n extranjera. Con demasiada facilidad, se cedi\u00f3 a cualquier conato de rebeli\u00f3n, como demuestran en aquel tiempo los numerosos secuaces de los patriotas m\u00e1s celosos. La pregunta conten\u00eda materia inflamable y resultaba peligrosa por su contenido pol\u00edtico. Jes\u00fas hace que le muestren la moneda del tributo y que le digan de qui\u00e9n es la figura y la inscripci\u00f3n. Esta moneda es el medio de pago que aqu\u00ed tiene validez. Ella sola demuestra que en este pa\u00eds tiene validez el dominio de aquel, cuya imagen est\u00e1 estampada en la moneda. Esta pertenece al C\u00e9sar, no por raz\u00f3n de su riqueza personal, sino por ser el representante del imperio romano. As\u00ed pues, en la imagen de la moneda se denota que en este pa\u00eds de hecho es v\u00e1lida la soberan\u00eda del C\u00e9sar y del imperio. <\/p>\n<p>Jes\u00fas con su respuesta salom\u00f3nica se refiere a este hecho incontrovertible. Lo que pertenece al C\u00e9sar -como ten\u00edan que confesarlo los adversarios con sus propios labios-, se le tiene que devolver. Es evidente que Jes\u00fas no ve en ello ning\u00fan problema, sino que solamente hace constar lo que es un hecho. Pero tampoco indica que en la dominaci\u00f3n extranjera haya surgido ninguna competencia a la soberan\u00eda de Dios sobre su pueblo. Es el orden que actualmente est\u00e1 en vigor, y que as\u00ed es aceptado incluso por los zelotas sediciosos. Pero lo que en \u00faltimo t\u00e9rmino interesa, resulta posible incluso bajo dominaci\u00f3n extranjera, a saber, pagar a Dios lo que le pertenece. Jes\u00fas sobre este punto se pronuncia con imperturbable firmeza y todo el evangelio reitera que debe buscarse primero a Dios y su reino. En tal caso, pasan a ser de segundo orden todas las dem\u00e1s cuestiones, las que versan sobre el alimento y el vestido, la justicia terrena (cf. 5,39-42) y tambi\u00e9n la legitimidad de pagar el tributo. <\/p>\n<p>Las palabras del Se\u00f1or no quieren establecer dos \u00f3rdenes, cada uno de los cuales tendr\u00eda su propio derecho soberano -el Estado y la Iglesia- y tampoco quieren exhortar a una actitud resignada ante la legitimidad del C\u00e9sar. Estas palabras colocan los intereses del C\u00e9sar en el lugar que les corresponde para el disc\u00edpulo del reino, es decir muy por debajo de los intereses de Dios. Se pregunt\u00f3 a Jes\u00fas por el pago del impuesto y no por las exigencias de Dios. No obstante, Jes\u00fas no se ha desviado de la respuesta porque \u00e9sta le hubiese podido resultar peligrosa. Cada cosa ha sido colocada en su lugar, de tal forma que los adversarios ya no quieren continuar el di\u00e1logo. No se viola el derecho del C\u00e9sar, pero sobre todo se hace valer el derecho de Dios. Tambi\u00e9n se puede cumplir en un grado suficiente esta primera, y preeminente pretensi\u00f3n legal sobre el hombre, si se pagan impuestos al C\u00e9sar. Pues el hombre s\u00f3lo debe amar a Dios con todas sus fuerzas (cf. 22,37). <\/p>\n<p>f) Pregunta sobre la resurreci\u00f3n (Mt\/22\/23-33). <\/p>\n<p>23 Aquel mismo d\u00eda se le acercaron unos saduceos -que afirman que no hay resurrecci\u00f3n- y le preguntaron: 24 Maestro, Mois\u00e9s dijo: Si uno muere sin tener hijos, su hermano se casar\u00e1 con la mujer de aqu\u00e9l, para dar sucesi\u00f3n al hermano difunto. 25 Pues bien, hab\u00eda entre nosotros siete hermanos. El primero, ya casado, se muri\u00f3, y como no ten\u00eda descendencia, le dej\u00f3 la mujer a su hermano. 26 Igualmente, el segundo y el tercero, y as\u00ed hasta los siete. 27 Despu\u00e9s de todos ellos, se muri\u00f3 la mujer. 28 Ahora bien, en la resurrecci\u00f3n, \u00bfde cu\u00e1l de los siete ser\u00e1 mujer? Porque todos la tuvieron. <\/p>\n<p>Los saduceos s\u00f3lo admiten la Escritura y no reconocen la tradici\u00f3n \u00abde los antepasados\u00bb. Pero en la Escritura no se expresa claramente la doctrina de la resurrecci\u00f3n de los muertos. No obstante, los fariseos la defend\u00edan, y en tiempo de Jes\u00fas la resurrecci\u00f3n era en l\u00edneas generales un bien com\u00fan de los creyentes. Fund\u00e1ndose en la Escritura los saduceos declaran absurda esta fe; por la Escritura les demuestra Jes\u00fas lo contrario. La ley indicaba que el hombre, cuyo hermano hab\u00eda muerto sin hijos, deb\u00eda contraer matrimonio con la mujer de su hermano para conseguir la descendencia (matrimonio de dos cu\u00f1ados, cf. Deu 25:5 s). Los saduceos argumentan ingeniosamente: si la ley da esta orden, es evidente que no espera la resurrecci\u00f3n de los muertos, porque \u00bfqu\u00e9 debe suceder en este caso grotesco, en que siete hermanos tomaron sucesivamente por esposa a la misma mujer? <\/p>\n<p>29 Jes\u00fas les respondi\u00f3: Est\u00e1is en un error, por desconocer las Escrituras y el poder de Dios. 30 Porque, en la resurrecci\u00f3n, ni los hombres se casar\u00e1n ni las mujeres ser\u00e1n dadas en matrimonio, sino que ser\u00e1n como \u00e1ngeles en el cielo. 31 Y en cuanto a la resurrecci\u00f3n de los muertos, \u00bfno hab\u00e9is le\u00eddo lo que Dios os ha declarado al decir: 32 Yo soy el Dios de Abraham y el Dios de Isaac y el Dios de Jacob? \u00e9l no es Dios de muertos, sino de vivos. 33 Y al o\u00edr esto la gente, qued\u00f3 asombrada de su doctrina. <\/p>\n<p>Jes\u00fas contesta con un doble razonamiento. Con el primero, les demuestra que no conocen la Escritura, en cuyo testimonio tratan de apoyar su punto de vista. Porque la Escritura dice que Dios se ha revelado a Mois\u00e9s como Dios de los patriarcas Abraham, Isaac y Jacob (Exo 3:6). Hac\u00eda mucho tiempo que hab\u00edan muerto los patriarcas, y con todo Dios se dio a conocer a Mois\u00e9s (que vivi\u00f3 mucho m\u00e1s tarde) como el Dios de los patriarcas. Su ser divino no puede ser eficaz sobre los muertos, sino solamente sobre los vivos. \u00abNo te alaban los muertos, Se\u00f1or\u00bb (Sal 115:17). Est\u00e1 profundamente impreso en la mente del israelita que ha sido creado para alabar a Dios. Por consiguiente se arredra ante la muerte, que le despoja de esta posibilidad. As\u00ed hablan los salmos antiguos (Cf. sobre todo el salmo 88). Pero ahora Jes\u00fas dice de nuevo que Dios quiere ser y tiene que ser Dios sobre los vivos, si su ser divino debe tener un sentido. <\/p>\n<p>El segundo razonamiento concierne el poder de Dios. Dios puede mover al hombre a una nueva vida, crearle por segunda vez para un nuevo ser humano. La vida despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n no puede ser la mera prolongaci\u00f3n de la vida terrena. All\u00ed est\u00e1n en vigor otras leyes, que todav\u00eda est\u00e1n ocultas en el poder de Dios. De una forma alusiva Jes\u00fas solamente dice que all\u00ed \u00abser\u00e1n como \u00e1ngeles en el cielo\u00bb. En esta frase hay que fijarse en la conjunci\u00f3n como. Los resucitados ser\u00e1n semejantes a los \u00e1ngeles en que ni se casar\u00e1n ni ser\u00e1n tomados en matrimonio. Aqu\u00ed no llegamos a conocer todo lo dem\u00e1s sobre el cuerpo despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n y la manera como viven los resucitados. <\/p>\n<p>San Pablo escribe de una forma profunda sobre este particular, pero tiene que servirse de muchas im\u00e1genes para acercarse prudentemente a lo que quiere decir (sobre todo en 1Co 15:35-49). Para nosotros es m\u00e1s importante la imagen del Se\u00f1or, como se describe en los relatos de sus apariciones despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n. Porque \u00e9l es \u00abprimicias de los que est\u00e1n muertos\u00bb (1Co 15:20), a quien todos deben seguir. \u00abPorque si por un hombre vino la muerte, tambi\u00e9n por un hombre ha venido la resurrecci\u00f3n de los muertos: pues, como en Ad\u00e1n todos mueren, as\u00ed tambi\u00e9n en Cristo ser\u00e1n todos vueltos a la vida\u00bb (1Co 15:21 s). Los que fueron injertados a una nueva vida, est\u00e1n destinados a configurarse de un modo semejante a la imagen del Se\u00f1or. En la imagen del Se\u00f1or resucitado no solamente se puede reconocer que hay una resurrecci\u00f3n de los muertos, sino tambi\u00e9n que la nueva vida ser\u00e1 una vida de gloria, que no puede compararse con la actual. <\/p>\n<p>g) El mandamiento (Mt\/22\/34-40). <\/p>\n<p>34 Cuando los fariseos oyeron que hab\u00eda hecho callar a los saduceos, se reunieron en el mismo lugar, 35 y uno de ellos, doctor de la ley, para tentarlo, le pregunt\u00f3, 36 Maestro, \u00bfcu\u00e1l es el mandamiento mayor en la ley? 37 \u00e9l le respondi\u00f3: Amar\u00e1s al Se\u00f1or, tu Dios, con todo tu coraz\u00f3n, con toda tu alma y con toda tu mente. 38 \u00e9ste es el mandamiento mayor y primero. 39 El segundo es semejante a \u00e9l: Amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo. 40 De estos dos mandamientos pende toda la ley y los profetas. <\/p>\n<p>Para los escribas, todos los mandamientos tienen en s\u00ed el mismo valor. Tienen la misma dignidad y la misma fuerza obligatoria, porque proceden de Dios y de Mois\u00e9s. No obstante se distingu\u00eda entre los mandamientos graves y los leves, por cuanto algunos exig\u00edan un esfuerzo mayor y otros un esfuerzo menor. Tambi\u00e9n se intent\u00f3 compendiar el contenido de los distintos mandamientos. En este sentido la pregunta del doctor de la ley es leg\u00edtima y se ha formulado con seriedad. Es probable que se la hubiesen planteado ya en c\u00edrculos especializados. Se pregunta a Jes\u00fas por el mandamiento mayor en la ley. De este modo ya est\u00e1 determinado que Jes\u00fas s\u00f3lo puede dar citas de la ley escrita. No era desacostumbrado responder a esta pregunta con el mandamiento del amor a Dios ni tampoco con el mandamiento del amor al pr\u00f3jimo. Lo desacostumbrado era relacionarlos y equipararlos entre s\u00ed. Ambos mandamientos est\u00e1n en el Antiguo Testamento, en dos pasajes distintos; el mandamiento del amor al pr\u00f3jimo incluso aparece en un lugar donde casi pasa desapercibido: \u00abNo procures la venganza, ni conserves la memoria de la injuria de tus conciudadanos. Amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo. Yo soy el Se\u00f1or\u00bb (Lev 19:18). En cambio el mandamiento del amor a Dios fue puesto por escrito en un texto de mayor alcance. Es la respuesta amorosa del pueblo que Dios escogi\u00f3 con preferencia sobre todos los dem\u00e1s y condujo al pa\u00eds de los padres: \u00abEscucha, \u00a1Israel!: El Se\u00f1or, nuestro Dios, es el \u00fanico Se\u00f1or. Amar\u00e1s al Se\u00f1or, tu Dios, con todo tu coraz\u00f3n, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas. Y estos mandamientos, que yo te doy en este d\u00eda, estar\u00e1n estampados en tu coraz\u00f3n, y los ense\u00f1ar\u00e1s a tus hijos, y en ellos meditar\u00e1s sentado en tu casa, y andando de viaje\u00bb (Deu 6:4-7a). Muchos doctores de la ley hubiesen podido mencionar esta respuesta sola como la de mayor entidad. Jes\u00fas, en cambio, cita ambos mandamientos unidos como \u00abel mandamiento mayor\u00bb. Eso se corrobora con una formulaci\u00f3n claramente teol\u00f3gica: De estos dos mandamientos pende toda la ley y los profetas. \u00bfQu\u00e9 significa esta frase? \u00abLa ley y los profetas\u00bb es una expresi6n permanente y alude a la voluntad viviente de Dios, como est\u00e1 consignada en toda la Escritura. Esta voluntad de Dios, que se ha dado a conocer en tantos libros y prescripciones particulares y en tan diferentes tiempos, \u00bfpuede ser expresada con una f\u00f3rmula breve? \u00bfHay una declaraci\u00f3n, una manifestaci\u00f3n de la voluntad de Dios que abarque en s\u00ed todas las dem\u00e1s? O si se pregunta teniendo en cuenta al hombre: \u00bfExiste la posibilidad de cumplir todas las distintas manifestaciones de la voluntad de Dios, si solamente se sigue una de ellas? Estas palabras de Jes\u00fas lo afirman y lo establecen como una nueva ley. <\/p>\n<p>En el mandamiento doble del amor a Dios y del amor al pr\u00f3jimo est\u00e1n contenidos todos los dem\u00e1s mandamientos. Y tambi\u00e9n puede decirse a la inversa, que todos los dem\u00e1s mandamientos pueden ser reducidos a estos dos. Es una nueva doctrina. Aqu\u00ed no solamente se dice lo que es el mayor mandamiento, sino que en \u00e9l tambi\u00e9n est\u00e1n incluidos todos los dem\u00e1s. \u00a1Qu\u00e9 liberaci\u00f3n para el hombre! Ya no necesita fijarse con angustia en observar 248 mandamientos y 365 prohibiciones, como los contaban los rabinos, sino solamente en dos. El que los guarda, cumple toda la ley, y por tanto la verdadera voluntad de Dios (Cf. las formulaciones paralelas de esta ense\u00f1anza de Jes\u00fas en Mat 7:12; Gal 6:14; Rom 13:8-10). <\/p>\n<p>Aqu\u00ed se nos dice una vez m\u00e1s con toda claridad lo que ya sabemos por el serm\u00f3n de la monta\u00f1a. Toda la aspiraci\u00f3n moral del hombre debe tener su origen en una ra\u00edz, y estar dirigida a un objetivo, que es el amor. El hombre no solamente est\u00e1 creado para obedecer a Dios como su se\u00f1or, sino tambi\u00e9n para amarle como su padre. La obediencia se lleva a cabo por medio del amor a Dios. Dios no quiere esclavos miedosos, sino hijos libres. El amor a Dios debe ser el n\u00facleo de toda piedad. El amor a los hombres tambi\u00e9n debe proceder de la misma ra\u00edz. Hemos le\u00eddo que \u00abel pr\u00f3jimo\u00bb no solamente es el miembro del mismo pueblo y el habitante del mismo pa\u00eds, como lo entend\u00edan los jud\u00edos en conjunto en tiempo de Jes\u00fas. El pr\u00f3jimo puede ser cualquier persona humana. El amor del disc\u00edpulo en ning\u00fan sitio puede encontrar barreras. Su modelo es el amor del Padre, que hace brillar su sol sobre malos y buenos y hace llover sobre justos e injustos (Rom 5:45). Tambi\u00e9n para la conducta con respecto al hombre puede afirmarse que el amor debe ser la m\u00e9dula, aquella fuerza que vivifica y junta todas las posibilidades de contacto rec\u00edproco. Eso da por resultado un concepto grande y unitario para la vida del hombre. Por medio del amor la vida debe formarse y conseguir una unidad incons\u00fatil. Nadie necesita malgastar ni destruir sus fuerzas ante las m\u00faltiples exigencias que se nos imponen. Para el disc\u00edpulo del Se\u00f1or, s\u00f3lo hace al caso la misma conducta, ya sea ante Dios o ante el hombre. Si alguien dudara de lo que tiene que hacer en el caso particular y d\u00f3nde hay que encontrar la voluntad de Dios, esta respuesta nunca le fallar\u00e1.<\/p>\n<p>Jes\u00fas aqu\u00ed no dice de qu\u00e9 manera se han de cumplir conjuntamente en la pr\u00e1ctica los dos mandamientos: si son dos direcciones distintas que se se\u00f1alan al hombre -por una parte, amar a Dios y por otra al pr\u00f3jimo- o si el amor es distinto en cada uno de los dos mandamientos. Pero por la vida del hombre llegamos a conocer c\u00f3mo se relacionan entre s\u00ed los dos mandamientos. En ella se unifican el cumplimiento de la voluntad de Dios y el amor que est\u00e1 al servicio del hombre. La obra de la redenci\u00f3n de Jes\u00fas se lleva a cabo por amor al hombre, y por entrega amorosa a Dios, que as\u00ed lo ha dispuesto (cf. 20, 28). Eso se dice m\u00e1s tarde de una forma sin par en una carta apost\u00f3lica: \u00abSi alguno dice: yo amo a Dios, y odia a su hermano, es mentiroso; pues quien no ama a su hermano, a quien ve, no puede amar a Dios, a quien no ve. Y este mandamiento tenemos de \u00e9l: que quien ama a Dios, ame tambi\u00e9n a su hermano\u00bb (\/1Jn\/04\/20s). <\/p>\n<p>h) De qui\u00e9n es hijo el Mes\u00edas (Mt\/22\/41-46). <\/p>\n<p>41 En una reuni\u00f3n de los fariseos, Jes\u00fas les dirigi\u00f3 esta pregunta: 42 \u00bfQu\u00e9 pens\u00e1is acerca del Mes\u00edas? \u00bfDe qui\u00e9n es hijo? Ellos le responden: de David. 4 \u00e9l les dice: \u00bfC\u00f3mo, entonces, David, inspirado por el Esp\u00edritu, lo llama \u00abSe\u00f1or\u00bb, al decir: 44 \u00abDijo el Se\u00f1or a mi Se\u00f1or: Si\u00e9ntate a mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos debajo de tus pies\u00bb (Sal 109:1)? 45 Pues si David lo llama \u00abSe\u00f1or\u00bb, \u00bfc\u00f3mo puede ser hijo suyo? 46 Y nadie pod\u00eda responderle una palabra, ni desde aquel d\u00eda se atrevi\u00f3 ya nadie a preguntarle m\u00e1s. <\/p>\n<p>Esta vez la iniciativa parte de Jes\u00fas, lo cual no ocurre en ninguna otra ocasi\u00f3n. La marcha del di\u00e1logo es dif\u00edcil de entender. Porque para el mismo Jes\u00fas como para el evangelista la expresi\u00f3n \u00abhijo de David\u00bb era un t\u00edtulo del Mes\u00edas. Con este t\u00edtulo san Mateo ha dado comienzo a su evangelio (Sal 1:1), y toda la secci\u00f3n 1,5 est\u00e1 orientada a demostrar la filiaci\u00f3n de David. Con la exclamaci\u00f3n \u00abhijo de David\u00bb le han invocado los ciegos, sin que Jes\u00fas les contradijera. Para el lector jud\u00edo \u00e9ste es el titulo m\u00e1s claro del Evangelio para la dignidad mesi\u00e1nica de Jes\u00fas. Parece que aqu\u00ed este titulo sea rechazado para Jes\u00fas&#8230; \u00bfo se pregunta por otra cosa? Jes\u00fas no trata del t\u00edtulo, sino de la persona; no trata de ordenar una serie de generaciones, sino de la dignidad. El Mes\u00edas es hijo de David por la parte de abajo mediante el nombre y procedencia, pero es Kyrios, es decir Se\u00f1or, por la parte de arriba mediante el origen y misi\u00f3n divinas. Pero las dos cosas ya est\u00e1n mutuamente enlazadas en el relato del nacimiento de Jes\u00fas (1,18-25). El mismo David ya lo confiesa en su oraci\u00f3n, en la que habla del Mes\u00edas seg\u00fan el modo de ver entonces vigente (Sal 110:1). All\u00ed David llama su Se\u00f1or al Mes\u00edas, a quien Dios entroniza a su derecha. \u00bfC\u00f3mo puede el Mes\u00edas ser solamente hijo de David, si David le llama su Se\u00f1or? Esta aguda pregunta debe hacer reflexionar. Al Mes\u00edas no solamente pertenece su procedencia de la casa de David, sino todav\u00eda m\u00e1s. Ahora Jes\u00fas se ha metido en arduas controversias y est\u00e1 en el camino de la muerte ignominiosa. Pero pronto ser\u00e1 Kyrios. Entonces resplandecer\u00e1 ante la mirada de los creyentes, cuando lean el salmo, como sucede hasta el d\u00eda de hoy.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La fiesta de bodas (cf. Luc. 14:16-24). El tema del reemplazo est\u00e1 aun m\u00e1s marcado aqu\u00ed. Los que hab\u00edan sido invitados, pero que rehusaron repetidas llamadas y aun asesinaron a los mensajeros, corresponden a los primeros arrendatarios en la par\u00e1bola anterior, y a los invitados sustituidos por el \u201cpueblo nuevo\u201d de 21:43. Al igual que en 21:31, los nuevos llegados son un grupo que no se hubiera pensado, llegando de las encrucijadas de los caminos, incluyendo tanto a buenos como a malos. Es otra par\u00e1bola donde se vuelcan las mesas, donde los primeros ser\u00e1n postreros y los \u00faltimos ser\u00e1n primeros.<\/p>\n<p>El relato se vuelve estrafalario, \u00a1con el asesinato de los mensajeros y una campa\u00f1a militar ocurriendo al mismo tiempo que se enfr\u00eda la cena! El prender fuego a su ciudad es una reacci\u00f3n muy extrema ante una invitaci\u00f3n a cenar rechazada. Pero las par\u00e1bolas son relatos imaginarios, y no se requiere que reflejen la vida real, y el simbolismo tiene la claridad suficiente. El rechazo de Israel (por parte de sus dirigentes) ante el llamado de Dios por medio de Jes\u00fas conducir\u00eda a la destrucci\u00f3n de su ciudad, Jerusal\u00e9n, a la que Jes\u00fas hab\u00eda llegado para ser rechazado y muerto (16:21). El prop\u00f3sito se da en 23:38; 24:2.<\/p>\n<p>Los vv. 11-14 presentan una nota nueva: aun entre el \u201cpueblo nuevo\u201d no hay una garant\u00eda autom\u00e1tica de salvaci\u00f3n; se incluyen tanto buenos como malos (cf. el tema de 7:15-27). Aun alguien de las calles debiera haberse vestido las ropas blancas y limpias apropiadas para una boda; el no hacerlo ser\u00eda insultar al anfitri\u00f3n. As\u00ed, mientras que el reino de los cielos est\u00e1 abierto para cualquiera, les impone una demanda (cf. la necesidad de \u201cproducir fruto\u201d en 21:43). No hay lugar para aquellos que no toman en serio su privilegio. El v. 14 resume la situaci\u00f3n no s\u00f3lo para los invitados originales, sino para los reci\u00e9n llegados tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>Notas. 3, 4  Era la costumbre enviar invitaciones por adelantado (la que ellos hab\u00edan aceptado) y luego un mensajero para avisar que la comida estaba lista. 11 No hay base hist\u00f3rica para la sugerencia de Agust\u00edn de que la ropa de bodas era provisto por el anfitri\u00f3n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>22.1-14 En aquellos lugares se esperaban dos invitaciones cuando se organizaba un banquete. La primera solicitaba la asistencia del invitado, la segunda indicaba que todo estaba listo. Aqu\u00ed el Rey, Dios, invita tres veces, y las tres veces le rechazan la invitaci\u00f3n. Dios quiere que nos unamos a El en su banquete, que durar\u00e1 por la eternidad. Por eso nos env\u00eda invitaci\u00f3n tras invitaci\u00f3n. \u00bfLa acept\u00f3?22.11, 12 Era costumbre que los invitados a una boda recib\u00edan una vestimenta especial. Ni se pens\u00f3 que alguien podr\u00eda rechazar esta vestimenta. Ser\u00eda un insulto al anfitri\u00f3n, el que dar\u00eda por sentado que el invitado no quer\u00eda participar en la celebraci\u00f3n de las bodas. Jes\u00fas est\u00e1 hablando aqu\u00ed de la vestimenta de justicia que se requiere para entrar en el banquete de Dios en el Reino. Este ropaje es una figura de la aceptaci\u00f3n total que se da ante los ojos de Dios a cada creyente en Cristo. Cristo ha provisto esta vestimenta para cada creyente, pero cada persona debe decidir usarla a fin de poder entrar al banquete del rey (vida eterna). Hay una invitaci\u00f3n pendiente, pero debemos estar preparados. Para mayores datos relacionados con la met\u00e1fora de la vestimenta de justicia y salvaci\u00f3n, v\u00e9anse Psa 132:16; Isa 61:10; Zec 3:3-5; Rev 3:4-5; Rev 19:7-8.22.15-17 Los fariseos, un grupo religioso, se opon\u00edan a la ocupaci\u00f3n romana en Palestina. Los herodianos eran un partido pol\u00edtico jud\u00edo que apoyaba a Herodes Antipas y la pol\u00edtica instituida por Roma. Normalmente, estos dos grupos eran enemigos enconados, pero se unieron contra Jes\u00fas. Juntos, varios representantes de estos dos grupos preguntaron a Jes\u00fas en cuanto al pago de impuestos a Roma, pensando que podr\u00edan arrinconarlo. Si Jes\u00fas manifestaba estar de acuerdo con que se pagara impuestos al C\u00e9sar, los fariseos dir\u00edan que se opon\u00eda a Dios, el \u00fanico Rey que reconoc\u00edan. Si Jes\u00fas dec\u00eda que no deb\u00edan pagar impuestos, los herodianos lo entregar\u00edan a Herodes por rebeli\u00f3n. A los fariseos no los impulsaba el amor a las leyes de Dios, y los herodianos no estaban motivados por el amor a la justicia romana. La respuesta de Jes\u00fas puso al descubierto sus motivos malvados y los avergonz\u00f3.22.17 Se requer\u00eda que los jud\u00edos pagaran impuestos para sostener al gobierno. Los jud\u00edos aborrec\u00edan esto porque el dinero iba directamente al tesoro del C\u00e9sar, donde parte sufragaba los gastos de los templos paganos y el estilo de vida decadente de los romanos arist\u00f3cratas. La imagen del C\u00e9sar en las monedas era un recordatorio permanente de la sujeci\u00f3n de Israel a Roma.22.19 El denario era el salario de un d\u00eda de trabajo.22.21 Jes\u00fas no cay\u00f3 en la trampa y mostr\u00f3 que tenemos doble ciudadan\u00eda (1Pe 2:17). La ciudadan\u00eda terrenal requiere que paguemos los servicios y beneficios recibidos. La del reino de los cielos requiere que ofrezcamos a Dios obediencia y consagraci\u00f3n.22.23ss Como los fariseos y herodianos no pudieron atrapar a Jes\u00fas, los saduceos con disimulo lo intentaron. No cre\u00edan en la resurrecci\u00f3n porque el Pentateuco (G\u00e9nesis a Deuteronomio) no tiene una ense\u00f1anza directa al respecto. Los fariseos no hab\u00edan podido hacer uso de un argumento convincente tomado del Pentateuco para defender la resurrecci\u00f3n, y los saduceos pensaron que ten\u00edan atrapado a Jes\u00fas. Pero este les demostr\u00f3 lo contrario (v\u00e9ase en 22.31, 32 la respuesta de Jes\u00fas).22.24 Si desea m\u00e1s informaci\u00f3n sobre Mois\u00e9s, v\u00e9ase su perfil en Exodo 14.22.24 La ley dec\u00eda que cuando el esposo mor\u00eda sin dejar un hijo, el hermano soltero del hombre ten\u00eda la responsabilidad de casarse con la viuda y cuidarla (Deu 25:5-6). As\u00ed proteg\u00edan a esas mujeres, que por lo general no ten\u00edan otros medios para vivir.22.29, 30 Los saduceos preguntaron c\u00f3mo ser\u00eda el matrimonio en la eternidad. Jes\u00fas les respondi\u00f3 que era m\u00e1s importante comprender el poder de Dios que conocer c\u00f3mo ser\u00e1 el cielo. En cada generaci\u00f3n y cultura, los puntos de vista acerca del cielo o la vida eterna tienden a basarse en im\u00e1genes y experiencias de la vida presente. Jes\u00fas manifest\u00f3 que estos puntos de vista errados tienen como origen el desconocimiento de la Palabra de Dios. No debemos considerar la eternidad enmarcada en nuestras ideas ni entender a Dios en t\u00e9rminos humanos. Debi\u00e9ramos concentrarnos m\u00e1s en nuestra relaci\u00f3n con Dios que en saber c\u00f3mo es el cielo. Con el tiempo lo sabremos, y veremos que es infinitamente mejor que nuestras expectativas.22.31, 32 Tomando en cuenta que los saduceos solo aceptaban el Pentateuco, Jes\u00fas respondi\u00f3 en base a Exodo (3.6). Dios no dir\u00eda: \u00abYo soy el Dios de tus padres\u00bb, si pensaba que Abraham, Isaac y Jacob estaban muertos. Desde la perspectiva de Dios, ellos viv\u00edan. Jes\u00fas us\u00f3 un tiempo verbal presente para referirse a la resurrecci\u00f3n y la vida eterna que todos los creyentes disfrutan en El.22.34 Uno podr\u00eda pensar que los fariseos se alegraron al ver silenciados a los saduceos. La pregunta con la que los saduceos siempre los atrapaban hab\u00eda sido al fin contestada por Jes\u00fas. Pero los fariseos eran demasiado orgullosos para mostrarse impresionados. La respuesta de Jes\u00fas les daba una victoria teol\u00f3gica sobre los saduceos, pero estaban m\u00e1s interesados en acaban con Jes\u00fas que en aprender una verdad.22.35-40 Los fariseos, que hab\u00edan logrado clasificar unas seiscientas leyes, con frecuencia trataban de distinguir entre lo m\u00e1s importante y lo menos importante. De modo que uno de ellos \u00abexperto en leyes\u00bb le pidi\u00f3 a Jes\u00fas que identificara la ley m\u00e1s importante. Jes\u00fas cit\u00f3 Deu 6:5 y Lev 19:18. Al cumplir estos dos mandamientos, una persona cumpl\u00eda las restantes, ya que resumen los Diez Mandamientos y las otras leyes morales del Antiguo Testamento.22.37-40 Jes\u00fas dice que si amamos a Dios y a nuestro pr\u00f3jimo por naturaleza guardamos los mandamientos. Esto es mirar la ley de Dios de manera positiva. En vez de estar preocup\u00e1ndonos de lo que no podemos hacer, debi\u00e9ramos concentrarnos en aquello que s\u00ed podemos hacer para mostrar que amamos a Dios y a los dem\u00e1s.22.41-45 Los fariseos, herodianos y saduceos le hab\u00edan presentado sus preguntas. Ahora Jes\u00fas invierte los papeles y les formula una pregunta bien interesante: qui\u00e9n pensaban que era el Mes\u00edas. Los fariseos sab\u00edan que el Mes\u00edas ser\u00eda un descendiente de David pero no que tambi\u00e9n ser\u00eda Dios mismo. Jes\u00fas us\u00f3 el Salmo 110.1 para mostrarles que el Mes\u00edas era muy superior a David (Heb 1:13 emplea el mismo texto para probar la identidad de Jes\u00fas). La pregunta m\u00e1s importante que hemos de responder es qu\u00e9 creemos acerca de Cristo. Las dem\u00e1s preguntas espirituales son irrelevantes hasta que creemos que Jes\u00fas es quien dijo que es.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 992 Luc 14:16<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\n1<strong> (a)<\/strong> Mat_13:34 <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p>130 (N) La par\u00e1bola de la fiesta de bo\u00addas (22,1-14). Cf. Lc 14,15-24. La par\u00e1bola se desarrolla en tres actos: (a) vv. 2-7, dos llama\u00addas a los propios invitados; (b) vv. 8-10, una llamada a los marginados; (c) vv. 11-14, una clasificaci\u00f3n en la fiesta. 2. una fiesta de bodas: Se describe el reino como un banquete mesi\u00e1nico; una imagen que procede de Is 25,6-10. 3. sus siervos: Los profetas, los invitados: La in\u00advitaci\u00f3n es un acto libre de bondad; Dios no est\u00e1 obligado a invitar. 4. todo est\u00e1 preparado: El concepto \u00abdispuesto, preparado\u00bb aparece tres veces: dos veces en este vers\u00edculo y una en el v. 8. Connota la extrema urgencia escatol\u00f3\u00adgica; los platos est\u00e1n calientes. 5. no dieron importancia: En efecto, los invitados niegan la urgencia, tomando a la ligera las cosas de Dios. 6-7. Estos vers\u00edculos rompen la l\u00f3gica del relato. Representan una intrusi\u00f3n que historifica la par\u00e1bola, aludiendo a la captura ro\u00admana de Jerusal\u00e9n en el 70 d.C. 8. digno: Los invitados deben mostrar una respuesta moral y espiritual apropiada: cf. 10,10.11.13.37-38. 9. salidas de caminos: A las puertas y los mer\u00adcados de una ciudad oriental, donde la gente pulula. Se refiere a los marginados de Israel, a los publicanos y la gente de oficios desprecia\u00addos. 10. malos y buenos: Los pecadores son tambi\u00e9n invitados, y la Iglesia es en la historia un cuerpo mixto de santos y pecadores, como en 13,37-43.47-50. 11. traje de boda: Represen\u00adta una vida convertida llena de obras buenas. L6s pecadores son invitados, pero se espera que se arrepientan. 13. atadlo de manos y pies: \u00c9ste duro comportamiento est\u00e1 en armon\u00eda con la historia de la salvaci\u00f3n, pero no se ajus\u00adta a la l\u00ednea del relato, aunque las largas fies\u00adtas requieran en ocasiones la expulsi\u00f3n de al\u00adg\u00fan invitado alborotador (cf. 18,17; m&#8217;Abot 4,16) . 14. muchos son los invitados: Mateo dis\u00adtingue entre la invitaci\u00f3n inicial a la salvaci\u00f3n y la elecci\u00f3n y perseverancia finales. Los cre\u00adyentes son as\u00ed advertidos del peligro de las fal\u00adsas seguridades. Mateo ha modelado su tradi\u00adci\u00f3n seg\u00fan la par\u00e1bola de los aparceros malvados de 21,33-46 (cf. adem\u00e1s FGL 1058-59; C.-H. Kim, JBL 94 [1975] 391-402).<\/p>\n<p>131 (O) Pagar impuestos al c\u00e9sar (22,15-22). Cf. Mc 12,13-17; Lc 20,20-26. Es la primera de cuatro unidades que contienen controversias con varios tipos de dirigentes ju\u00add\u00edos, fariseos, herodianos y saduceos. 15. coger en una trampa: La trampa, incluso hoy d\u00eda, es un delito. 16. con los herodianos: Cf. comenta\u00adrio sobre Mc 3,6. Mateo los subordina a los fa\u00adriseos, porque no constitut\u00edan ya una amenaza para su Iglesia, a diferencia de los herederos de los fariseos, eres sincero: Significa \u00aberes fiel a tu palabra\u00bb. El cumplido es excelente, el mejor para ocultar su astucia, no miras la posici\u00f3n de las personas: Esta singular locuci\u00f3n idiom\u00e1tica expresa un aspecto b\u00e1sico de la idea b\u00edblica de justicia, concretamente, la imparcialidad que rechaza aceptar sobornos y se inclina a favor del litigante m\u00e1s pobre. \u00c9ste es el fundamento b\u00edblico de la opci\u00f3n preferencial por los po\u00adbres; cf. TDNT 6.779-80. 17. \u00bfes l\u00edcito pagar im\u00adpuestos?: Esto ser\u00eda un verdadero problema de conciencia para los fariseos, pero no para los herodianos. Pagar significaba reconocer la le\u00adgitimidad del poder pagano extranjero sobre Israel. 18. hip\u00f3critas: Mateo traslada la palabra ofensiva al di\u00e1logo directo. Cf. comentario so\u00adbre 6,2; cf. 23,13-29. 19. denario: Cf. comenta\u00adrio sobre 20,2. 20. inscripci\u00f3n: \u00c9sta dec\u00eda \u00abTi\u00adberio C\u00e9sar, hijo del divino Augusto, gran sumo sacerdote\u00bb. 21. por tanto, dad al c\u00e9sar: \u00c9ste es el logion que contiene el n\u00facleo del apotegma. No dec\u00eda nada ir\u00f3nico (que hubiera dado alas a la rebeli\u00f3n violenta de los zelotas) ni tampo\u00adco quietista (cf. Hillel, m\u2019Abot 1,12). Acepta la situaci\u00f3n tal cual, como mal menor; lo peor se\u00adr\u00eda la anarqu\u00eda. Cf. m\u2019Abot 3,2: \u00abRuega por la paz del gobernante, pues si no existiera su te\u00admor cada uno comer\u00eda vivo a su compa\u00f1ero\u00bb. No acepta la afirmaci\u00f3n de que el estado sea divino. (El estado puede incluso ser demonia\u00adco; cf. Ap 13.) Jes\u00fas ten\u00eda puestas las esperan\u00adzas en un cambio social no violento (5,38-48) y en el reino de Dios que pronto llegar\u00eda. La exi\u00adgencia de Dios tiene prioridad sobre la del es\u00adtado. Cf. 17,24-27; Rom 13,1-7; 1 Pe 2,13-17; cf. adem\u00e1s O. Cullman, The State in the New Tes\u00adtament (Nueva York 1957).<\/p>\n<p>132 (P) La cuesti\u00f3n sobre la resurrec\u00adci\u00f3n (22,23-33). Cf. Mc 12,18-27; Lc 20,27-40. 23. saduceos: Constitu\u00edan el partido conserva\u00addor y aceptaban como texto sagrado solamente el Pentateuco. El Pentateuco, y en general el AT, no ense\u00f1a directamente la resurrecci\u00f3n (la gran excepci\u00f3n es el tard\u00edo Dn 12,2). Cf. Hch 23,8, donde se dice que no aceptaban el concepto griego de la vida postrera como inmortalidad del alma, ni tampoco la visi\u00f3n farisea de la re\u00adsurrecci\u00f3n del cuerpo. 24. Se solapan los textos de Dt 25,5.6 y Gn 38,8; ambos se refieren a la instituci\u00f3n del levirato (\u2192 Deuteronomio, 6:41), como Rut 4,1-12. 25-28. Se trata de un caso hi\u00adpot\u00e9tico que muestra los problemas de la creen\u00adcia en la resurrecci\u00f3n. 29. ni las Escrituras ni el poder de Dios: No basta con aprender un libro; debes tener fe en un Dios que interviene en la historia (cf. 1 Cor 1,24.30). 30. como \u00e1ngeles en el cielo: Jes\u00fas responde a la pregunta seg\u00fan la forma farisea. La vida en el eschaton ser\u00e1 dife\u00adrente (cf. 1 Cor 15,44). 31. \u00bfno hab\u00e9is le\u00eddo?: Je\u00ads\u00fas desplaza ahora la conversaci\u00f3n a la cuesti\u00f3n fundamental: \u00bfSe ense\u00f1a la resurrecci\u00f3n en la Tor\u00e1? 32. Jes\u00fas responde citando \u00c9x 3,6 y cons\u00adtruyendo, a partir de \u00e9ste, una argumentaci\u00f3n que concluye con la afirmaci\u00f3n de la inmortali\u00addad de los patriarcas. Puesto que los saduceos rechazan tambi\u00e9n esta forma de vida futura, se les ataca en un punto vital. Pero muy pronto, en la pasi\u00f3n, llevar\u00e1n a cabo su venganza.<\/p>\n<p>133 (Q) El mandamiento m\u00e1s impor\u00adtante (22,34-40). Cf. Mc 12,28-34; Lc 10,25-28. 34. Mateo crea este vers\u00edculo como transici\u00f3n. 35. jurista: La palabra griega nomikos se en\u00adcuentra \u00fanicamente aqu\u00ed en todo el evangelio de Mateo, pero aparece seis veces en Lucas; sig\u00adnifica lo mismo que escriba, es decir, un versa\u00addo en la Tor\u00e1. 36. m\u00e1s importante: La pregunta es, en efecto, una cuesti\u00f3n sobre el resumen de la ley de Israel o, incluso m\u00e1s profundamente, sobre su n\u00facleo central. Los fariseos, en cuan\u00adto partido popular, estaban interesados en la educaci\u00f3n del pueblo, y las s\u00edntesis eran indis\u00adpensables para lograr este objetivo. Sin embar\u00adgo, el enorme desarrollo fariseo de leyes me\u00adnores amenazaba con apoderarse de lo esencial (cf. 7,12). 37. amar\u00e1s: Jes\u00fas cita Dt 6,5. El \u00abamor\u00bb no es primeramente un senti\u00admiento, sino que se refiere a la fidelidad a la alianza, es decir, es una cuesti\u00f3n de voluntad y de acci\u00f3n, con todo tu coraz\u00f3n&#8230; alma&#8230; mente: Los rabinos acentuaban esta parte del manda\u00admiento: el coraz\u00f3n significaba la voluntad, el alma, la vida, y la fuerza, la riqueza. Pero Ma\u00adteo no ha traducido el t\u00e9rmino \u00abfuerza\u00bb, sino que ofrece otra traducci\u00f3n de \u00abcoraz\u00f3n\u00bb en\u00adtendido como mente; cf. el comentario sobre 4,1-11. 38. Jes\u00fas ve la ley como un todo unifi\u00adcado. Todas las dem\u00e1s leyes derivan y se fun\u00addamentan en el amor a Dios. 39. ama a tu pr\u00f3\u00adjimo como a ti mismo:, Jes\u00fas cita ahora Lv 19,18, un texto que ten\u00eda menos importancia en la liturgia jud\u00eda, pero que lleg\u00f3 a ser funda\u00admental en el NT (Mt 5,43; 19,19; Rom 13,8-10; G\u00e1l 5,14; Sant 2,8). El mandamiento incluye una forma correcta de la autoestima. La com\u00adbinaci\u00f3n de estos dos mandamientos no est\u00e1 claramente atestiguada antes de Jes\u00fas y cons\u00adtituye un importante avance moral; cf. 1 Jn 3,17. 40. de estos dos mandamientos penden to\u00adda la ley y los profetas: Los rabinos dec\u00edan que el mundo pend\u00eda de la Tor\u00e1, el servicio del tem\u00adplo y las obras de misericordia, o de la verdad, el juicio y la paz (m\u2019Abot 1,2.18). Mateo hace que la misma ley penda de las obras de amor.<br \/>\n(Moran, W. L., \u00abThe Ancient Near Eastem Background of the Love of God in Deuteronomy\u00bb, CBQ 25 [1963] 77-87. Wallis, G., TDOT 1.101-18.)<\/p>\n<p>134 (R) La cuesti\u00f3n sobre el hijo de Da\u00advid (22,41-46). Cf. Mc 12,35-37; Lc 20,41-44. Jes\u00fas interroga ahora a los fariseos. En este di\u00e1logo de controversia, Mateo clarifica su fuente marcana e incrementa el di\u00e1logo. 42. \u00bfqu\u00e9 pens\u00e1is acerca del Cristo?: Conforme nos acercamos a la pasi\u00f3n, el foco estrecha su ob\u00adjeto, desplaz\u00e1ndose desde el tema del reino ha\u00adcia la cuesti\u00f3n del Cristo. Se trata de una pro\u00adblem\u00e1tica realmente hist\u00f3rica, puesto que no exist\u00eda una especulaci\u00f3n mesi\u00e1nica unificada en el judaismo de la \u00e9poca, dado que se espe\u00adraban a varios tipos de personajes mesi\u00e1nicos (-Pensamiento del AT, 77:152-54). La respues\u00adta farisea est\u00e1 de acuerdo con el punto de vista de Mateo, quien ya desde el cap\u00edtulo 1 (v. 1) identifica a Jes\u00fas como hijo de David. 43.45. si David&#8230; lo llama Se\u00f1or, \u00bfc\u00f3mo puede ser hijo su\u00adyo?: La pregunta, que se repite dos veces, refle\u00adja el conflicto b\u00e1sico entre la superioridad del pasado (tradiciones y antepasados) y la nueva obra que Dios est\u00e1 realizando y llevar\u00e1 a pleni\u00adtud (el reino de Dios y el Cristo), entre el mito de los or\u00edgenes y el poder del futuro. Ambos tienen su valor, como el vino viejo y nuevo, pe\u00adro Jes\u00fas lucha por una apertura a lo nuevo, por la superioridad del hijo de David sobre el mis\u00admo David. 44. el Se\u00f1or dijo a mi Se\u00f1or: La cita es del Sal 110,1, un texto que tuvo una inmen\u00adsa influencia en la Iglesia primitiva; cf. Hch 2,29-36; Heb 1,13; 1 Cor 15,25-28. 46. nadie fue capaz de responderle: La indefensi\u00f3n doctrinal, por no decir la destrucci\u00f3n total, de los diri\u00adgentes religiosos de la \u00e9poca sobre los temas principales del reino y del Cristo es el presu\u00adpuesto para el gran ataque que sigue (cap. 23) y el gran discurso sobre las desgracias finales que anunciar\u00e1n el comienzo del reino. Su \u00fani\u00adca respuesta es la pasi\u00f3n. La contrarespuesta ser\u00e1 la resurrecci\u00f3n y el gran mandato (para m\u00e1s detalles, cf. J. A. Fitzmyer, \u00abThe Son of Da\u00advid Traditions and Mt 22,41-46 and Parallels\u00bb, ESBNT 113-26).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>El escritor Olshausen ha dicho que las par\u00e1bolas son como piedras preciosas talladas con muchos lados y que arrojan su lustre en diversas direcciones. Esto es  aplicable \u00e1 la de que nos vamos \u00e1 ocupar. Obs\u00e9rvese: 1. Que se compara la salvaci\u00f3n que el Evangelio ofrece \u00e1 unas bodas.<br \/>\nEl Evangelio provee todo lo que se requiere para satisfacer las necesidades del alma; todo lo que es menester para saciar el hambre y la sed espirituales.<br \/>\nOfrece en copiosa abundancia la paz de Dios, esperanzas halag\u00fce\u00f1as en la vida presente y gloria en la venidera. Jesucristo, el Hijo eterno de Dios, ofr\u00e9cenos  en su amor unirnos \u00e1 El, restablecernos al seno de la familia de Dios como hijos queridos, revestirnos de su propia justicia, darnos un lugar en su reino, y  presentarnos puros y sin mancha ante el trono de su Padre en el \u00faltimo d\u00eda. El Evangelio es, en una palabra, pan al hambriento, gozo al dolorido, asilo al  desvalido, amparo al errante.<br \/>\n2. Que las exhortaciones del Evangelio son amplias, comprensivas \u00e9 ilimitadas.<br \/>\nNuestro Se\u00f1or dijo en la par\u00e1bola que los criados del rey dijeron \u00e1 los convidados: \u00bb Todo est\u00e1 aparejado: venid \u00e1 las bodas..<br \/>\nPor lo que \u00e1 Dios respecta nada falta para la salvaci\u00f3n de las almas de los pecadores. El Padre est\u00e1 pronto para recibir con amor; el Hijo est\u00e1 pronto para  perdonar y purificar \u00e1 los culpables; el Esp\u00edritu lo est\u00e1 para santificar y renovar; los \u00e1ngeles lo est\u00e1n para regocijarse de la conversi\u00f3n del pecador; la gracia lo  est\u00e1 para darle su auxilio, la Biblia para instruirlo, el cielo para darle asilo. Solo una cosa se necesita, y es que el pecador est\u00e9 tambi\u00e9n dispuesto \u00e1 arrepentirse.<br \/>\n3. Que muchos rechazan la salvaci\u00f3n ofrecida en el Evangelio.<br \/>\nNuestro Se\u00f1or dijo que aquellos individuos \u00e1 quienes los criados invitaron \u00e1 las bodas \u00abno hicieron caso y se fueron.. Millares hay que concurren \u00e1 la predicaci\u00f3n del Evangelio, y que no reciben de ello provecho alguno. La oyen domingo tras domingo, a\u00f1o tras a\u00f1o, mas no  experimentan esa fe que salva. No sienten la necesidad del Evangelio; ni perciben su sublimidad. Tal vez no sienten odio hacia las verdades que encierra, ni  hacen burla de \u00e9l \u00f3 lo atacan de una manera directa; m\u00e1s no le dan acogida en el coraz\u00f3n. He ah\u00ed su \u00fanica culpa, pero es una culpa grav\u00edsima. Muchos se ver\u00e1n  en el fuego eterno no tanto por haber quebrantado directamente los diez mandamientos, cuanto por haber tenido en poco la verdad. Cristo muri\u00f3 por ellos en la  cruz, mas no hacen caso de El.<br \/>\n4. Que en el \u00faltimo d\u00eda todos los que hubieren hecho falta profesi\u00f3n de fe ser\u00e1n p\u00fablicamente descubiertos y condenados por toda la eternidad.<br \/>\nJes\u00fas dijo que cuando al fin se hab\u00edan conseguido convidados \u00e1 las bodas el rey se present\u00f3 \u00e1 verlos, y not\u00f3 \u00e1 un hombre que no tenia vestido de boda; y que  habi\u00e9ndole preguntado c\u00f3mo hab\u00eda concurrido as\u00ed, y no habiendo recibido respuesta alguna, mand\u00f3 \u00e1 sus criados que lo atasen y que lo echasen en las tinieblas exteriores.<br \/>\nMientras el mundo sea lo que es siempre habr\u00e1 falsos disc\u00edpulos en la iglesia de Jesucristo. Es imposible leer los corazones de los hombres. Jam\u00e1s podr\u00e1n  excluirse completamente \u00e1 los p\u00e9rfidos y \u00e1 los hip\u00f3critas d\u00e9 las filas de los verdaderos cristianos. Mas en el \u00faltimo d\u00eda no habr\u00e1 enga\u00f1os: el omnipotente Dios  sabr\u00e1 distinguir \u00e1 los buenos de los malos. Solo la verdadera fe podr\u00e1 amparara al hombre de la severidad de su juicio. De nada le servir\u00e1 al hip\u00f3crita el haber  hablado con entusiasmo acerca de la religi\u00f3n y el haber tenido fama de ser muy buen cristiano. Su triunfo tiene que ser ef\u00edmero: \u00e1 pesar de todo su brillo ser\u00e1  despojado de su disfraz, y desnudo, desamparado, mudo, sin esperanza y abrumado por la conciencia de su culpabilidad, tendr\u00e1 que comparecer ante el  tribunal de Dios. Arrojado ser\u00e1 en las tinieblas exteriores, y all\u00ed cosechar\u00e1 los amargos frutos de lo que en este mundo hubiere sembrado. Como nuestro Se\u00f1or  dijo, all\u00ed ser\u00e1 el lloro y el crujir de dientes.<br \/>\nAhora bien \u00bfllevamos nosotros el vestido de boda? Esa es la pregunta que la par\u00e1bola nos sugiere. Ruegue \u00e1 Dios que cada  d\u00eda resuenen en nuestros o\u00eddos estas palabras: \u00abMuchos son llamados; mas pocos escogidos!.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>tomando nuevamente la palabra&#8230;<\/b><\/i> Lit. <i>respondiendo<\/i>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>R409 Lo que sigue al plural \u1f10\u03bd \u03c0\u03b1\u03c1\u03b1\u03b2\u03bf\u03bb\u03b1\u1fd6\u03c2 es una sola par\u00e1bola, pero sin duda hubo otras que no se registraron. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Lit. <em>Y respondiendo<\/em>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia Textual III Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Propone el Se\u00f1or a los jud\u00edos otra par\u00e1bola. Buscan achaques para calumniarle; y le preguntan sobre el tributo que se deb\u00eda pagar al C\u00e9sar. Prueba a los saduceos con testimonio de la Escritura la resurrecci\u00f3n de los muertos. Por la misma Escritura convence a los fariseos de la divinidad del Mes\u00edas.<\/p>\n<p>2 a. \u00c9ste es el Padre eterno.<\/p>\n<p>b. Jesucristo. Las bodas son, no solamente el banquete celestial, en que todos sus amigos ser\u00e1n embriagados de la abundancia de los bienes inefables de su casa (Sal 35,9), y en donde los har\u00e1 beber en el torrente de sus delicias, sino tambi\u00e9n todas las gracias, todos los Sacramentos, todos los dones de la ley nueva; y sobre todo el augusto don de su sacrat\u00edsimo Cuerpo y Sangre, y la palabra y la voluntad de Dios.<\/p>\n<p>3 c. Los primeros convidados fueron los jud\u00edos, llamados por la voz de los profetas.<\/p>\n<p>4 d. Estos segundos siervos nos figuran los \u00faltimos profetas que envi\u00f3 el Se\u00f1or, y se\u00f1aladamente a San Juan Bautista. San Juan Cris\u00f3stomo. Figura tambi\u00e9n a los Ap\u00f3stoles, y otros varones apost\u00f3licos, que este gran Padre de familias, cuya bondad y paciencia no tiene l\u00edmites, aun despu\u00e9s de haber visto que hab\u00edan quitado inhumanamente la vida a su Hijo y al heredero de la vi\u00f1a, les envi\u00f3 nuevamente para llamarlos y convidarlos a su celestial banquete; pero anegados en el cuidado de las cosas temporales, desecharon el precio de la muerte del Redentor. Y no contentos con esto, persiguieron de muerte, maltrataron y quitaron la vida a estos siervos que les hab\u00eda enviado. Por lo que irritado este Rey celestial, envi\u00f3 los ej\u00e9rcitos romanos, que destruyeron e incendiaron a Jerusal\u00e9n, pagando los jud\u00edos la pena de su perfidia con castigos muy terribles, que pueden leerse en Josefo, Bel. Jud. lib. VI, cap. XLV.<\/p>\n<p>e. MS. \u00c9 mis noblezas.<\/p>\n<p>6 f. MS. \u00c9 fizi\u00e9ronles muchas fontas.<\/p>\n<p>8 g. Esto es, el banquete y toda la fiesta que acompa\u00f1a a las bodas.<\/p>\n<p>h. De asistir a ellas. Esto tocaba a los jud\u00edos.<\/p>\n<p>9 i. Estos caminos y estas salidas representan los diferentes extrav\u00edos, por donde las naciones hab\u00edan andado, desde que empezaron a apartarse del derecho, neg\u00e1ndose a admitir la verdad, y corrompiendo cada uno su camino (G\u00e9n 6,12). Todos los pueblos sin distinci\u00f3n alguna fueron convidados a la fe de Jesucristo, y al banquete de sus bodas por la predicaci\u00f3n del Evangelio, que se public\u00f3 y anunci\u00f3 hasta las extremidades de la tierra.<\/p>\n<p>10 j. Entre los mismos gentiles hubo algunos naturalmente inclinados a todas las acciones de virtud. Mas esta bondad natural no les pod\u00eda aprovechar para salvarse sin la fe, y sin la gracia del Evangelio, figurada en estas bodas del Hijo de Dios.<\/p>\n<p>k. Y la Iglesia, figurada en esta sala, se llen\u00f3 de un gran n\u00famero de pueblos y naciones, que ocuparon el lugar de los jud\u00edos: cuyo pecado, como dice San Pablo (Rom 9,12), pas\u00f3 a ser una ocasi\u00f3n de salud para los gentiles; y cuya ca\u00edda ha sido las riquezas del mundo.<\/p>\n<p>11 l. Esta entrada del rey significa el examen secreto que Dios ya desde esta vida hace del coraz\u00f3n de los convidados, y el juicio que har\u00e1 de cada uno a la hora de la muerte, y tambi\u00e9n al fin del mundo.<\/p>\n<p>12 m. En este hombre que se encontr\u00f3 en el banquete sin el vestido de boda, est\u00e1 comprendida la multitud de los malos cristianos. San Jer\u00f3nimo. San Agust\u00edn. El testimonio de la conciencia, y el de los santos \u00e1ngeles no dar\u00e1n lugar a los malos, para que puedan alegar ni una sola palabra en defensa suya. Este vestido es la caridad, que, seg\u00fan el testimonio de San Pedro (1Pe 4,8), cubre a los ojos de Dios la multitud de nuestros pecados.<\/p>\n<p>13 n. \u00c1 sus monteros.<\/p>\n<p>o. Las cadenas de una c\u00e1rcel tenebrosa representan el rigor, con que sin recurso y sin poderse resistir, ser\u00e1n separados los malos para siempre de la presencia de Dios, que es la verdadera luz, y arrojados en un lugar de tinieblas y de horror eterno.<\/p>\n<p>15 p. La palabra griega pagid\u00e9usosi, es m\u00e1s expresiva, porque significa tender redes, o armar lazos.<\/p>\n<p>16 q. Oficiales p\u00fablicos puestos por Herodes para cobrar los tributos. Otros explican esta palabra en el sentido que hemos expuesto en la nota a Mt 16,6, y otros de otros modos. Fue una malicia consumada de los fariseos, hacer que estos oficiales acompa\u00f1asen a sus disc\u00edpulos, cuando enviaron a consultar al Se\u00f1or sobre el tributo debido a los romanos. Creyeron sorprenderle; porque si respond\u00eda que se deb\u00eda pagar, le pod\u00edan replicar los disc\u00edpulos de los fariseos, que un pueblo libre, cual era el de Dios, no estaba sujeto a tributos; y si respond\u00eda que no, los Herodianos por su profesi\u00f3n deb\u00edan sostener el derecho de los romanos. San Jer\u00f3nimo, San Juan Cris\u00f3stomo. O tambi\u00e9n los fariseos pod\u00edan infamarle con el pueblo, como que consent\u00eda con la impiedad y tiran\u00eda de los romanos, tan contraria a su libertad.<\/p>\n<p>r. Estas palabras llenas en apariencia de respeto y alabanza, eran como un lazo que le armaban, para obligarle a decir que no se deb\u00eda pagar el tributo al C\u00e9sar; y dar ocasi\u00f3n con esto a los Herodianos, a que le acusasen como sedicioso y traidor a los romanos. Hablan como si fueran sus disc\u00edpulos: Sabemos.<\/p>\n<p>s. Su ley y doctrina.<\/p>\n<p>t. Sin respeto a la cualidad de peque\u00f1os, o de grandes pr\u00edncipes. Esta pregunta llena de malicia miraba a los romanos, que a la saz\u00f3n ten\u00edan el dominio. El Griego eis pr\u00f3sopon. Esta palabra significa la persona, y tambi\u00e9n el rostro. El sentido es el mismo. La primera significaci\u00f3n es m\u00e1s conforme a la dicci\u00f3n hebrea, de donde se ha tomado esta frase. Los hebreos dicen: Lo-thakkiru phanim bammiscpat. No conocer\u00e9is rostros en el juicio (Dt 1,17). Por persona o rostro se entiende todo lo que exteriormente forma la calidad de un hombre. Y as\u00ed se dice, que un juez mira o respeta la persona de un hombre, si sentencia a su favor, atendiendo a sus riquezas, a su dignidad, etc., y no a sus m\u00e9ritos. Los griegos en una sola palabra dicen prosopolps\u00eda, y de Dios se dice tambi\u00e9n que no es aceptador de personas; porque s\u00f3lo atiende a los m\u00e9ritos de cada uno para premiarle. El car\u00e1cter detestable de doctores mercenarios, y de maliciosos prevaricadores es, en lugar de hacer doblar la voluntad humana a la de Dios, procurar doblar ley de Dios para acomodarla a las pasiones humanas.<\/p>\n<p>17 u. La pregunta de estos hombres estaba llena de malignidad y sutileza, o para hacer confesar al Se\u00f1or, que segu\u00eda y aprobaba la doctrina y opini\u00f3n de Judas Galileo, que abrazaron despu\u00e9s aquellos pervers\u00edsimos turbadores del sosiego p\u00fablico, a quienes Josefo en muchos lugares distingue con el nombre de Zelotas, negando la obediencia y los tributos al pr\u00edncipe romano, y persuadiendo a los suyos, que de ning\u00fan modo les era l\u00edcito estar sujetos al imperio de un pueblo id\u00f3latra; o si el Se\u00f1or respond\u00eda que era necesario pagar el tributo al C\u00e9sar, para desacreditarle con el pueblo, y publicar que este no pod\u00eda ser el Mes\u00edas que esperaban, puesto que la opini\u00f3n com\u00fan que reinaba entre ellos era que su Mes\u00edas los hab\u00eda de librar de la dominaci\u00f3n y yugo de los infieles.<\/p>\n<p>19 v. No quiere esto decir que pagaban un denario de plata por cabeza; sino que los romanos no cobraban los tributos sino en esta moneda.<\/p>\n<p>w. Era la s\u00e9ptima parte de una onza.<\/p>\n<p>21 x. Como si les dijera: Puesto que el Se\u00f1or por vuestras infidelidades, de un pueblo libre que erais, os ha sujetado al imperio de los romanos, como se ve por el cu\u00f1o de esa moneda corriente que us\u00e1is, y con lo que reconoc\u00e9is la soberan\u00eda que tiene sobre vosotros; llevad con resignaci\u00f3n este yugo, y pagad al C\u00e9sar el tributo que os pide; que esto no impide que deis a Dios los obsequios que le deb\u00e9is, como pueblo suyo. Tiberio reinaba entonces: despu\u00e9s de Julio C\u00e9sar los emperadores que le siguieron tomaron este nombre. De estas palabras del Se\u00f1or resulta una lecci\u00f3n y doctrina muy importante para todos los Cristianos. Estos est\u00e1n obligados a respetar y a honrar las potestades de la tierra, aunque sean de diferente religi\u00f3n; y esta fue la pr\u00e1ctica que constantemente siguieron los primeros cristianos. No resistieron a la potestad temporal, sino cuando exig\u00eda de ellos lo que no pertenece sino a Dios. No dud\u00e9is, dice admirablemente a este prop\u00f3sito San Juan Cris\u00f3stomo, homil. L, que cuando Jesucristo ordena dar al C\u00e9sar lo que pertenece al C\u00e9sar, entiende solamente las cosas que no son contrarias a la piedad ni a la religi\u00f3n; porque todo lo que es contrario a la fe y a la virtud, no es el tributo que se debe al C\u00e9sar: este es el tributo del diablo. El pagar los tributos no encierra en s\u00ed cosa que se oponga a la ley divina; y al contrario San Pablo (Rom 13,5), lo ordena, como uno de los deberes de los cristianos respecto de sus pr\u00edncipes. Cuando el Se\u00f1or a\u00f1ade: Dad a Dios lo que toca a Dios, da a entender la obligaci\u00f3n que ten\u00edan de pagar lo que ordenaba la ley tocante a los diezmos, primicias, oblaciones, v\u00edctimas, etc. Y el cristiano, seg\u00fan la reflexi\u00f3n de San Juan Cris\u00f3stomo, sin olvidar las obligaciones que tiene contra\u00eddas con su pr\u00edncipe, ha de cumplir las que pertenecen a Dios, puesto que estas dos obligaciones pueden estar muy hermanadas, y ayudarse mutuamente.<\/p>\n<p>23 y. Tambi\u00e9n negaban la existencia de los esp\u00edritus y de los \u00e1ngeles.<\/p>\n<p>30 z. El Griego, ekgam\u00edzontai, del verbo gam\u00e9o conviene a hombres y mujeres; pero el latino nubo, s\u00f3lo a las mujeres, aunque Nonio Marcelo afirma que los antiguos aplicaban el verbo nubo indiferentemente a hombres y mujeres. Responde el Se\u00f1or a los saduceos, que no comprend\u00edan las Escrituras, ni los efectos que producir\u00eda el poder de Dios en el cuerpo de los hombres en el momento de la resurrecci\u00f3n; porque ignoraban que los cuerpos por la virtud de la resurrecci\u00f3n se convertir\u00edan en unos como cuerpos espirituales, a causa de la impasibilidad, de la agilidad, de la claridad, y de la inmortalidad, de que se revestir\u00e1n entonces. Ser\u00e1n los mismos cuerpos y la misma carne que ten\u00edan antes de su muerte, pero libres de todas las funestas consecuencias del pecado; y por consiguiente como \u00e1ngeles de Dios en el cielo en lo que toca a la inmortalidad, bienaventuranza, y perfecci\u00f3n de pureza; mas no en lo que mira a la carne. San Agust\u00edn. Y esto es lo que Jesucristo quiso dar a entender a los saduceos. San Jer\u00f3nimo.<\/p>\n<p>32 a. Un hombre se dice que est\u00e1 vivo, cuando su alma est\u00e1 unida con su cuerpo. Y si los cuerpos de Abraham, y de Isaac, y de Jacob deb\u00edan quedar eternamente en el sepulcro, no ser\u00edan m\u00e1s que vivos por mitad; porque una parte de ellos perecer\u00eda, y ser\u00eda reducida a la nada. Y as\u00ed deb\u00edan resucitar. Teofilacto.<\/p>\n<p>34 b. No les hab\u00eda dejado qu\u00e9 responder: el Griego, ef\u00edmose, les tap\u00f3 la boca.<\/p>\n<p>c. Para deliberar y ver el partido que hab\u00edan de tomar, buscando medios de sorprenderle.<\/p>\n<p>35 d. El Griego, k\u00e1i l\u00e9gon, y diciendo.<\/p>\n<p>36 e. Est\u00e1 puesto el positivo magnum por el superlativo maximum. En el texto Griego se halla aqu\u00ed, y en el v. 38, el positivo meg\u00e1le, y en dicho vers\u00edculo le traduce el int\u00e9rprete por el superlativo.<\/p>\n<p>39 f. De igual autoridad y necesidad de obediencia, inseparable el uno del otro (Stgo 2,10).<\/p>\n<p>40 g. Si amar a Dios es amar al pr\u00f3jimo, seg\u00fan lo que Jesucristo dijo a San Pedro (Jn 21,17): Si me amas, apacienta mis ovejas; y si el amor del pr\u00f3jimo hace que se guarden los otros mandamientos, seg\u00fan la declaraci\u00f3n del Ap\u00f3stol: Que el amor que se tiene al pr\u00f3jimo, no permite que se le haga ning\u00fan mal (Rom 13,10); se concluye de aqu\u00ed con San Juan Cris\u00f3stomo, que Jesucristo dijo just\u00edsimamente, que toda la ley y los profetas se encierran en estos dos mandamientos.<\/p>\n<p>42 h. Del Mes\u00edas, del Ungido, del prometido.<\/p>\n<p>i. Esto es, descendiente de David.<\/p>\n<p>43 j. \u00bfC\u00f3mo este profeta animado del Esp\u00edritu de Dios reconoce por Se\u00f1or suyo a aquel que es su hijo; puesto que un hijo no puede ser llamado se\u00f1or de su propio padre? Jesucristo quiso con esta pregunta ponerlos en un extremo embarazo, d\u00e1ndoles con esto lugar, si su orgullo no lo hubiera estorbado, a reconocer que \u00e9l era el Cristo, y que como tal, era Dios y juntamente hombre.<\/p>\n<p>44 k. Como igual que eres a m\u00ed.<\/p>\n<p>l. Los fariseos eran inexcusables, porque haciendo alarde de poseer la inteligencia de las Escrituras, y viendo la multitud de milagros que hac\u00eda aquel que les hablaba, y la sublimidad de su doctrina, sostenida por una tan grande santidad, deb\u00edan inferir que era el Cristo, puesto que era reconocido por todo el mundo por hijo de David, y que se registraban en \u00e9l todos los caracteres del Mes\u00edas, que explicaban los or\u00e1culos de los antiguos profetas.<\/p>\n<p>46 m. Tanta fue la confusi\u00f3n de que quedaron cubiertos por la evidencia de sus razones; pero de nada les serv\u00eda para convertirse y creer en \u00e9l.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas B\u00edblicas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [4] El Hebreo de Shem Tov se lee yomer, que significa literalmente lo que \u201cellos\u201d declarar\u00e1n en futuros gobiernos. Los futuros gobiernos de aquellos que se sientan en la Silla de Mois\u00e9s y no contradicen la Torah eso es lo que tiene que hacerse. Todos los manuscritos Griegos y Arameos sin excepci\u00f3n, hablan de estos l\u00edderes en plural, en oposici\u00f3n a dos entre nueve como en el manuscrito existente del Mateo Hebreo de Shem Tov que habla de Moshe en singular. Y a\u00fan as\u00ed en estas dos excepciones, la palabra que debe de ser usada si se refiere a las ense\u00f1anzas de Mois\u00e9s en el pasado; debe de ser amar y no yomer, como es usado en estos dos casos. Yomer es mejor usarlo referente a futuros gobiernos que se basan en Moshe, como contraposici\u00f3n a Moshe habiendo hablado en el pasado.\n<\/p>\n<p><strong> [5] Esto no significa como algunos ense\u00f1an que todas las cosas que el Juda\u00edsmo ense\u00f1a, a\u00fan aquellas que son incorrectas, los creyentes debemos de seguirlas. Esto no es lo que Moshiaj nos est\u00e1 ense\u00f1ando.\n<\/p>\n<p><strong> [6] El Shem Tov Hebreo usa la palabra tirzu, que significa anhelar. La definici\u00f3n es bastante obvia. Declara que el hombre no debe de anhelar t\u00edtulos y sin embargo YHWH les otorga un t\u00edtulo inclusive el de rab\u00ed, vale est\u00e1 bien. Pero lo que El est\u00e1 atacando aqu\u00ed es una actitud mala del coraz\u00f3n, no una o dos actitudes particulares sobre t\u00edtulos religiosos \u201cJud\u00edos,\u201d mientras que a otros los considera permisibles.\n<\/p>\n<p><strong> [7] Referencia Shem Tov.\n<\/p>\n<p><strong> [8] Un converso no Jud\u00edo considerado justo. Literalmente \u201cuno que teme a YHWH.\u201d\n<\/p>\n<p><strong> [9] Ver notas en <span class='bible'>Mat 5:33-37<\/span>.\n<\/p>\n<p><strong> [1] Segunda de Cr\u00f3nicas 24:20-21. Seg\u00fan el padre de la \u201ciglesia\u201d Jer\u00f3nimo, la copia Hebrea a le\u00eddo correctamente, con Jehoihai y no Barajai.\n<\/p>\n<p><strong> [2] El Templo sobre Moriah, y la Casa de Judah en su totalidad.\n<\/p>\n<p><strong> [3] Aprender el Nombre verdadero de YHWH en Israel es un prerrequisito para el retorno de Yahshua. El est\u00e1 esperando que eso ocurra, antes de Su regreso.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas respondi\u00f3 y les volvi\u00f3 a hablar en par\u00e1bolas diciendo: 22:1 \u2014 Respondiendo Jes\u00fas, les volvi\u00f3 a hablar en par\u00e1bolas, diciendo:&#8230; \u00bfA qu\u00e9 respondi\u00f3? No respondi\u00f3 a una pregunta o argumento de ellos, sino a su actitud odiosa, a su pensamiento y prop\u00f3sito de matarlo (21:46). Entonces Jes\u00fas pronuncia esta par\u00e1bola que tiene el mismo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-mateo-221-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia-2\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Mateo 22:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-24502","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24502","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24502"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24502\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24502"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24502"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24502"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}