{"id":24548,"date":"2022-06-20T09:09:45","date_gmt":"2022-06-20T14:09:45","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-mateo-231-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T09:09:45","modified_gmt":"2022-06-20T14:09:45","slug":"comentario-de-mateo-231-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-mateo-231-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Mateo 23:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Entonces habl\u00f3 Jes\u00fas a la multitud y a sus disc\u00edpulos,<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/><span>23:1<\/span> Entonces habl\u00f3 Jes\u00fas a la gente y a sus disc\u00edpulos, diciendo: \u2014 Habiendo contestado las preguntas capciosas de sus detractores, exponiendo su ignorancia de las Escrituras que ense\u00f1aban (a su modo), y habi\u00e9ndoles hecho una pregunta sobre el Hijo de David que ellos no pod\u00edan contestar, ahora delante de todos El comienza a denunciar el car\u00e1cter depravado de ellos.<\/p>\n<p \/>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Mat 15:10<\/span>; <span class='bible'>Mar 7:14<\/span>; <span class='bible'>Luc 12:1<\/span>, <span class='bible'>Luc 12:57<\/span>; <span class='bible'>Luc 20:45<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Jes\u00fas exhorta contra el mal ejemplo de los escribas y los fariseos,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 23:1-4<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Sus disc\u00edpulos deben de tener cuidado de su ambici\u00f3n,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 23:5-12<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Denuncia la hipocres\u00eda y su ceguera de los l\u00edderes religiosos,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 23:13-33<\/span>,<\/p>\n<p><b><i>Y profetiza de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 23:34-39<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Las sinagogas ten\u00edan una silla oficial llamada la\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">c\u00e1tedra de Mois\u00e9s<\/span>\u00a0(<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Luc 4:20<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p> <\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><span style=\"font-weight:bold\">los escribas<\/span>\u00a0eran copistas oficiales de las Escrituras y tambi\u00e9n eran maestros de la Ley (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Mat 7:29<\/span><\/span>;\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Mat 8:19<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Capitulo 23.<br \/>\n M ateo inserta en el cap\u00edtulo 23 todo un largo discurso de Cristo contra los fariseos. Lebreton dice de \u00e9l: \u201cEs el discurso m\u00e1s terrible de todo el Evangelio.\u201d 1 Con \u00e9l comienza el \u201cquinto gran discurso de Cristo\u201d en su Evangelio.<br \/>\nSu situaci\u00f3n hist\u00f3rica en el cap\u00edtulo 23 de Mt corresponde a los \u00faltimos d\u00edas, \u00faltima semana, de la vida de Cristo.<br \/>\nDespu\u00e9s del \u201ccursus\u201d con que Mt fue desarrollando diversas luchas de fariseos contra Cristo, se pone ahora una \u201crespuesta\u201d de Cristo, \u201csistematizada,\u201d sobre ellos, y que sirve de p\u00f3rtico a su pasi\u00f3n y muerte, a donde ellos le llevan.<br \/>\nMc (12:38-40) y Lc (20:46-47) ponen alg\u00fan peque\u00f1o resumen &#8211; alguna sentencia &#8211; solamente de la primera parte del mismo &#8211; de tres y dos vers\u00edculos, respectivamente -, y en la misma situaci\u00f3n hist\u00f3rica lo insertan los tres, inmediatamente despu\u00e9s de narrar la cuesti\u00f3n sobre los or\u00edgenes del Mes\u00edas.<br \/>\nPero Lc refiere pr\u00e1cticamente este discurso, por contenido y extensi\u00f3n, en otro contexto y en otra situaci\u00f3n hist\u00f3rica completamente diferente (Luc 11:37-54).<br \/>\nManifiestamente hay una \u201csistematizaci\u00f3n\u201d de diversos dichos de Cristo contra los fariseos, algunos procedentes de otros momentos de la larga lucha de \u00e9stos contra Cristo. Y hasta alguno pudiera estar muy matizado, si no redactado, por el evangelista o su \u201cfuente\u201d (v.10), ausente en los otros sin\u00f3pticos, aunque conforme al esp\u00edritu de la doctrina de Cristo y al estilo de estas afirmaciones. Por otra parte, aunque en momentos distintos, era una necesidad descubrirlos para prevenir as\u00ed a sus disc\u00edpulos sobre su obra.<br \/>\nG. Bornkamm, partiendo de los v.1-3, ha hecho notar que este cap\u00edtulo ha nacido en una iglesia en fuerte discusi\u00f3n con los jefes del juda\u00edsmo. Se advierte &#8211; en su actual redacci\u00f3n &#8211; que responden a una iglesia judeo-cristiana que podr\u00eda seguir simult\u00e1neamente la ense\u00f1anza de los catequistas cristianos y la de los escribas. Parece estar a punto la ruptura definitiva entre cristianismo y juda\u00edsmo l .<br \/>\nAs\u00ed explica Mt a su iglesia el porqu\u00e9 de la muerte de Cristo.<\/p>\n<p>Se describe el car\u00e1cter de los fariseos y se exhorta a huirles,Luc 23:1-12.<br \/>\n1 Entonces Jes\u00fas habl\u00f3 a las muchedumbres y a sus disc\u00edpulos, 2 diciendo: En la c\u00e1tedra de Mois\u00e9s se han sentado los escribas y los fariseos. 3 Haced, pues, y guardad lo que os digan, pero no los imit\u00e9is en las obras, porque ellos dicen y no hacen. 4 Atan pesadas cargas y las ponen sobre los hombros de los otros, pero ellos ni con un dedo hacen por moverlas. 5 Todas sus obras las hacen para ser vistos de los hombres. Ensanchan sus filacterias y alargan los flecos; 6 gustan de los primeros asientos en los banquetes, y de las primeras sillas en las sinagogas, 7 y de los saludos en las plazas, y de ser llamados por los hombres \u201crab\u00ed.\u201d 8 Pero vosotros no os hag\u00e1is llamar \u201crab\u00ed,\u201d porque uno solo es vuestro Maestro, y todos vosotros sois hermanos. 9 Ni llam\u00e9is padre a nadie sobre la tierra, porque uno solo es vuestro Padre, el que est\u00e1 en los cielos. 10 Ni os hag\u00e1is llamar doctores, porque uno solo es vuestro doctor, Cristo. 1l El m\u00e1s grande de vosotros sea vuestro servidor. 12 El que se ensalzare ser\u00e1 humillado, y el que se humillare ser\u00e1 ensalzado.<\/p>\n<p>Esta primera parte del discurso la dirige Jes\u00fas a las turbas que escuchaban y a sus disc\u00edpulos (v.l).<br \/>\nUna primera ense\u00f1anza que Cristo quiere destacar, a pesar de esta censura de los escribas y fariseos, es que \u00e9stos \u201cse sentaron en la c\u00e1tedra de Mois\u00e9s.\u201d Esta expresi\u00f3n tuvo un doble sentido. Conforme al uso de la expresi\u00f3n rab\u00ednica, \u201cestar sentado en la silla de alguno\u201d significa ser sucesor, tener el derecho de ense\u00f1ar con su poder. En \u00e9poca posterior, la expresi\u00f3n \u201cc\u00e1tedra de Mois\u00e9s\u201d vino a significar la sede de mayor honor que hab\u00eda en las sinagogas, destinada al que presid\u00eda 2.<br \/>\nLos escribas y muchos de los fariseos dedicados al estudio de la Ley eran los doctores \u201coficiales\u201d de Israel. Ten\u00edan una larga preparaci\u00f3n y lograban el t\u00edtulo oficial de rab\u00ed en una ceremonia no bien conocida y mediante la imposici\u00f3n de manos. As\u00ed, ellos se cre\u00edan llegar por esta cadena ininterrumpida hasta el mismo Mois\u00e9s, de quien recibieron la tradici\u00f3n, la custodia de la Ley y el poder de ense\u00f1ar. Considerados como los doctores \u201coficiales\u201d de Israel, ten\u00edan un poder, y \u00e9ste hab\u00eda que respetarlo. Por eso Jesucristo dir\u00e1 de ellos, en cuanto transmisores de esta doctrina, no en cuanto alteradores de ella y de sus principios (cf. v.4): \u201cHaced, pues, y guardad lo que os digan,\u201d pues es la doctrina de la Ley, pero \u201cno los imit\u00e9is en las obras, porque ellos dicen y no hacen.\u201d Era una de las grandes responsabilidades del farise\u00edsmo: destruir con su mal ejemplo lo que ense\u00f1aban con autoridad oficial. De este tipo de personas se dice en la literatura rab\u00ednica, en el Midrash sobre el Lev\u00edtico: \u201cEl que ense\u00f1a y no hace, le val\u00eda m\u00e1s no haber nacido.\u201d 3<br \/>\nPero no s\u00f3lo no cumpl\u00edan lo que ense\u00f1aban, sino que hac\u00edan una obra perniciosa en la guarda o en la precauci\u00f3n por la observancia de la misma Ley en otros. La cargaban de una serie de minuciosidades y reglamentaciones preventivas, que hac\u00edan aborrecer la misma Ley: la hac\u00edan \u201cinsoportable.\u201d Bastaba recordar sus prescripciones, rid\u00edculas, sobre las \u201clociones\u201d de manos, vasos, alimentos, comidas y hasta de los mismos lechos del triclinio; o el \u201ccamino del s\u00e1bado,\u201d o sobre la pureza o impureza, diezmos, etc.; en una palabra, toda la casu\u00edstica rab\u00ednica. La construcci\u00f3n rab\u00ednica en torno a la Ley es un cercar y aprisionar la misma Ley; y en lugar de ser preventiva para su cumplimiento, era una legislaci\u00f3n casu\u00edstica que s\u00f3lo hac\u00eda odiarla. Nunca mejor que aqu\u00ed la sentencia de que la \u201cletra mata.\u201d La casu\u00edstica rab\u00ednica anulaba el mismo esp\u00edritu de la Ley.<br \/>\nLa perspectiva en que se desenvuelve la primera parte de este pasaje es el \u201cpoder\u201d que ten\u00edan de doctores; pero no se considera ni aprueba, por tanto, la equivocaci\u00f3n en tantas cosas de su ex\u00e9gesis sobre la Escritura.<br \/>\nReconocido este \u201cpoder,\u201d se va a poner al descubierto el esp\u00edritu postizo y material que pon\u00edan en ciertas obras externas. La descripci\u00f3n de esas exterioridades farisaicas es dura. En cada apartado se dan los lugares \u201cparalelos,\u201d lo mismo que, por raz\u00f3n de homogeneidad, se comentan aqu\u00ed algunos elementos que no trae Mt.<br \/>\n1) \u201cEnsanchaban sus filacterias (\u03c6\u03c5\u03bb\u03b1\u03c7\u03c4\u03ae\u03c1\u03b9\u03b1) y alargaban los flecos\u201d (\u03ba\u03c1\u03ac\u03c3\u03c0\u03b5\u03b4\u03b1). Las \u201cfilacterias\u201d es traducci\u00f3n griega que significa \u201ccustodias,\u201d mientras que en el arameo talm\u00fadico (tephill\u00edm) significa \u201coraci\u00f3n,\u201d por el uso de estas \u201cfilacterias,\u201d especialmente durante la oraci\u00f3n.<br \/>\nEn el Pentateuco (Exo 13:9-16) se le\u00eda de los preceptos de la Ley: \u201c\u00e1tatelos a tus manos, para que te sirvan de se\u00f1al; p\u00f3ntelos en la frente entre tus ojos\u201d (Deu 6:8). Y lo que era una recomendaci\u00f3n metaf\u00f3rica, se hizo por los rabinos una realidad material. Se escrib\u00edan las palabras de la Ley en membranas, se met\u00edan en peque\u00f1as cajitas y se las ataban con tiras de cuero al brazo izquierdo, y se sujetaba tambi\u00e9n esta cajita en la frente. Se las usaba por los piadosos \u201cmaterialistas\u201d jud\u00edos, que las llevaban a veces a todas horas, pero especialmente en las horas de oraci\u00f3n 4.<br \/>\nMas los fariseos, para aparentar ser m\u00e1s piadosos, llevaban estas \u201cfilacterias\u201d mucho m\u00e1s \u201canchas\u201d que los dem\u00e1s jud\u00edos, precisamente para llamar la atenci\u00f3n sobre ellos y aparentar as\u00ed ser m\u00e1s religiosos que los dem\u00e1s. Ni parece que fuese ajeno a ello cierto sentido de superstici\u00f3n, al venir a consider\u00e1rselo con un cierto valor de amuleto 5.<br \/>\nPor esto mismo \u201calargan los flecos.\u201d Estos flecos, que el texto griego llama \u03ba\u03c1\u03ac\u03c3\u03c0\u03b5\u03b4\u03b1 (extremidades), responden al t\u00e9rmino hebreo tsitsith. Se le\u00eda tambi\u00e9n en la Ley que se pusieran \u201cflecos en los bordes de sus mantos, y aten los flecos de cada borde con un cord\u00f3n color de jacinto\u201d (Num 15:38), que se pondr\u00edan \u201cen las cuatro puntas del vestido\u201d (Deu 22:12), para que les recordase el cumplimiento de todos los mandatos de Yahv\u00e9. Esto que se consideraba una pr\u00e1ctica piadosa, hac\u00eda que los fariseos, por hacer alarde de su piedad, las \u201calargasen.\u201d<br \/>\n2) Mc (Deu 12:38) y Lc (Deu 20:46), no as\u00ed Mt, aunque lo supone, destacan en el lugar paralelo otro aspecto de la conducta ostentosa de los escribas. Les \u201cgusta dar vuelta en su paseo vestidos de t\u00fanicas largas\u201d y amplias, sin duda para llamar la atenci\u00f3n, por su gravedad, en este lento pasear y ser as\u00ed \u201csaludados en las plazas.\u201d Detalle este \u00faltimo que tambi\u00e9n recoge Mt (v.7a). Este tipo de plaza o \u201c\u00e1gora,\u201d en la antig\u00fcedad, no era un lugar aislado, sino que era el centro social de la ciudad; all\u00ed iban para recibir los \u201csaludos\u201d de las gentes, que ve\u00edan en ellos a los estudiosos de la Ley y los sucesores de Mois\u00e9s. Es lo que recoge Mt; el ser \u201cllamados por los hombres rab\u00ed\u201d (Mt v.7b).<br \/>\nEl t\u00edtulo de rab\u00ed &#8211; \u201dmaestro m\u00edo\u201d &#8211; era el t\u00edtulo m\u00e1s codiciado por ellos y con el que los jud\u00edos sol\u00edan llamar a sus doctores. Tal era el ansia que ten\u00edan de ser saludados con este t\u00edtulo, que llegaban a ense\u00f1ar que los disc\u00edpulos que no llamaban a su maestro por el t\u00edtulo de rab\u00ed provocaban la Majestad divina a alejarse de Israel 6. En otra ocasi\u00f3n les dir\u00e1 Jesucristo: \u201c\u00bfC\u00f3mo vais a creer vosotros, que recib\u00eds la gloria unos de otros y no busc\u00e1is la gloria que procede del \u00fanico?\u201d (Jua 5:44). Nada era comparable para un escriba como el ser citado por otro rab\u00ed como una autoridad que fijase, en su cadena de autoridades, un punto o un elemento m\u00e1s de interpretaci\u00f3n de la tradici\u00f3n y la doctrina 7.<br \/>\n3) Otra de las ambiciones de los escribas y fariseos era la de \u201cgustar de los primeros asientos en los banquetes y de los asientos preferentes en las sinagogas\u201d (Mt; cf. Mar 12:39; Luc 20:46). Jesucristo contar\u00e1 en una par\u00e1bola c\u00f3mo no se deben buscar en un banquete los primeros puestos &#8211; reflejando, sin duda, este medio ambiente -, sino los \u00faltimos, no vaya a ser que, ante todos los comensales, sea uno invitado a dejar el puesto a otro m\u00e1s digno (Luc 14:7-11).<br \/>\nSe sabe por textos del siglo ni (d.C.) que en las asambleas se daban los puestos por raz\u00f3n de la edad; pero tambi\u00e9n por raz\u00f3n de la dignidad del personaje, v.gr., de su sabidur\u00eda. Como estos puestos por motivos de dignidad eran mucho menos frecuentes que los que se asignaban por raz\u00f3n de la edad, de ah\u00ed que la ostentaci\u00f3n y vanidad de los fariseos quisiese que en los banquetes se les asignase a ellos estos primeros puestos.<br \/>\nEn las sinagogas se sabe tan s\u00f3lo que los \u201cancianos\u201d (zeqan\u00edm) estaban sentados cara al pueblo y con su espalda vuelta a la teba o armario que conten\u00eda los rollos de la Escritura 8. Y tambi\u00e9n estos puestos eran reclamados por los fariseos. Era un ansia desmedida, infantil y casi patol\u00f3gica de vanidad y soberbia.<br \/>\n4) Un cuarto s\u00edntoma de su vida hip\u00f3crita la da el mismo Jesucristo. No lo trae Mt, pero lo recoge Mc (Luc 12:40) y Lc (Luc 20:47b). Este lo describe as\u00ed: Los escribas, mientras devoraban las casas de las viudas, simulan y hacen ostentaci\u00f3n de largas oraciones.<br \/>\nJosefo, fariseo, cuenta que los fariseos ten\u00edan un gran ascendiente sobre el sexo femenino porque se les cre\u00eda muy piadosos 9. Con su conocimiento del derecho y con su astuta piedad, \u201cdevoraban\u201d los bienes de las \u201cviudas,\u201d gente, generalmente, sin defensa (Exo 22:22; Deu 10:18; Deu 14:29; Deu 16:11.14; Deu 24:17, etc.). Era algo contra lo que clamaban los profetas. O acaso les \u201cdevoraban\u201d los bienes a cambio de promesas de largas oraciones, conque les prometer\u00edan abundancia de bienes espirituales, logrados por ellos, que estaban tan cerca de Dios. Y hasta acaso les sugiriesen, con el dicho rab\u00ednico, que \u201clargas oraciones dan larga vida.\u201d 10<br \/>\nLa \u201csimulaci\u00f3n\u201d de sus largas oraciones es un caso concreto de su afectada piedad, de la que se habla ya en el Talmud, haci\u00e9ndose una clasificaci\u00f3n sarc\u00e1stica de siete tipos de fariseos desde el punto de vista de esta falsa piedad 11.<br \/>\nToda esta conducta farisaica, demasiado clara en su significado, queda terminantemente estigmatizada por Jesucristo en una frase terrible: \u201cTodas sus obras las hacen para ser vistos de los hombres\u201d (Mt v.5a).<br \/>\nNaturalmente, Jesucristo no condena a todos los escribas y fariseos, de los que varios son citados en el mismo Evangelio como personas rectas; se ataca a la corporaci\u00f3n, al grupo, y, sobre todo, al esp\u00edritu que ordinariamente inspiraba a esta agrupaci\u00f3n.<br \/>\nFrente a este orgullo desmedido de ser tenidos en algo, Jesucristo dir\u00e1 a los suyos que no obren as\u00ed (Mt). Y toma como ejemplo concreto lo que era para los fariseos su meta suprema: el ser estimados y tenidos como rab\u00eds. Los disc\u00edpulos de Cristo no deben querer ser llamados ni \u201crab\u00ed,\u201d ni \u201cpadres,\u201d ni \u201cdoctores.\u201d Estas expresiones vienen a ser sin\u00f3nimas. Su triple repetici\u00f3n es uno de los casos cl\u00e1sicos de \u201csinonimia\u201d hebrea; al menos los matices diferenciales en ellos son m\u00ednimos. Adem\u00e1s, el pensamiento est\u00e1 expresado en la forma hiperb\u00f3lica de los fuertes contrastes semitas, para producir efecto por \u201cacumulaci\u00f3n.\u201d<br \/>\nAnte esta ansia farisaica desmedida de hacerse llamar \u201crab\u00ed,\u201d ellos &#8211; \u00bfqui\u00e9nes? luego se dir\u00e1 &#8211; no deben hacerse llamar \u201crab\u00ed.\u201d \u00bfPor qu\u00e9? Porque uno solo es \u201cvuestro Maestro.\u201d Todo magisterio religioso tiene por fuente y maestro absoluto a Dios. Ante este Maestro, todos los dem\u00e1s son iguales: \u201cy todos vosotros sois hermanos.\u201d \u00bfPor qu\u00e9 esta ansia de diferencia de los otros, que son \u201chermanos,\u201d que son iguales, frente al \u00fanico y pleno magisterio, que es de donde lo reciben todos? El \u201crab\u00ed\u201d no es due\u00f1o de la doctrina que trasmite. Tambi\u00e9n aqu\u00ed se ha de cumplir lo que San Pablo dir\u00e1 de los ap\u00f3stoles de Cristo: \u201cEs preciso que los hombres vean en vosotros ministros de Dios y dispensadores de los misterios de Dios\u201d (1Co 4:1); y cuando el ministerio y \u201cmagisterio\u201d se valora en funci\u00f3n de Dios, el hombre no se lo apropia y vuelca sobre s\u00ed, como hac\u00edan los fariseos. As\u00ed dec\u00eda sobre 180 (d.C.) rab\u00ed Ismael bar Jos\u00e9: \u201cNo te consideres como \u00fanico juez; uno solo es nuestro juez, Dios\u201d 12. No niega Cristo el magisterio religioso, sino que expresa, con fuerte hip\u00e9rbole oriental, la actitud de los maestros ante el Maestro.<br \/>\nTambi\u00e9n les dice que no se hagan llamar \u201cpadres.\u201d Es t\u00edtulo honor\u00edfico que est\u00e1, fundamentalmente, en la misma l\u00ednea de \u201crab\u00ed.\u201d En un principio, el t\u00edtulo de \u201cpadres\u201d qued\u00f3 reservado a los patriarcas. Pero posteriormente el t\u00edtulo de \u201cpadre\u201d vino a ser t\u00edtulo honor\u00edfico reservado a los rab\u00eds m\u00e1s distinguidos, e incluso dado a algunos personajes especialmente distinguidos. En el Talmud hay un tratado que se titula precisamente \u201cSentencias de los padres\u201d (Pirq\u00e9 Aboth), y que son las decisiones de los grandes maestros. Y se lee en el mismo Talmud lo siguiente: \u201cCuando el rey Josafat ve\u00eda un disc\u00edpulo de los escribas, se levantaba de su trono, lo abrazaba, lo besaba y le dec\u00eda: \u201cPadre m\u00edo, padre m\u00edo\u201d (ab\u00ed, ab\u00ed), \u201cmaestro m\u00edo, maestro m\u00edo\u201d (rabb\u00ed, rabbi), \u201cmi se\u00f1or, mi se\u00f1or\u201d (man, man) I3.<br \/>\nJesucristo dir\u00e1 que a nadie llamen \u201cpadre\u201d sobre la tierra, y con lo cual, evidentemente, no quiere negar el que se d\u00e9 a los progenitores el nombre de padres (Mat 12:49), porque \u201cuno solo es vuestro Padre, el que est\u00e1 en los cielos.\u201d<br \/>\nEn ning\u00fan lugar era tan decisiva la autoridad de los \u201cpadres\u201d como en Israel. Ellos interpretaban y fijaban, ante las gentes, la doctrina religiosa. Por eso les daban este t\u00edtulo, porque les pon\u00eda en la l\u00ednea de los maestros excepcionales de Israel y les acarreaba la suprema estimaci\u00f3n. Pero esto mismo es lo que no quiere Cristo que se haga. Pues s\u00f3lo uno, Dios, es la fuente de toda la verdad religiosa. Otra vez los \u201cpadres\u201d tienen que ser s\u00f3lo \u201cadministradores\u201d de los tesoros religiosos.<br \/>\nPor \u00faltimo, les dice que no se hagan llamar \u201cdoctores,\u201d porque \u201cuno solo es vuestro doctor, Cristo.\u201d<br \/>\nEl sentido de la expresi\u00f3n griega \u201cdoctores\u201d (\u03c7\u03b1\u03b8\u03b7\u03c1\u03b7\u03c4\u03b1\u03b9) es discutido. Para unos significa, etimol\u00f3gicamente, \u201cconductor,\u201d \u201cdirector,\u201d y habi\u00e9ndose ya antes expresado el concepto de maestro, o director intelectual, con esta expresi\u00f3n, cuyo equivalente tambi\u00e9n \u201cexiste en el arameo jud\u00edo,\u201d se indicar\u00eda ser \u201cdirector espiritual de la vida moral y religiosa\u201d 14. Pero esto no es nada probable, pues la repetici\u00f3n es muy del estilo oriental, y, de hecho, el concepto de rab\u00ed como director intelectual de Israel en nada se distingue del concepto de \u201cdirector de la vida moral y religiosa.\u201d Otros consideran como probable que este v.10 no sea otra cosa que un \u201cduplicado\u201d del v.8, puesto que no se ve una palabra aramea que responda propiamente a \u00e9sta 15. Algunos la hacen equivalente a \u201cse\u00f1or.\u201d Precisamente en el texto del Talmud poco antes citado se lee que el rey Josafat se levantaba de su trono para saludar a un disc\u00edpulo de los fariseos, y le dec\u00eda: \u201cmaestro m\u00edo\u201d (rab\u00ed), \u201cpadre m\u00edo\u201d (&#8216;ab\u00ed) y \u201cse\u00f1or m\u00edo\u201d (mar\u00ed). No ser\u00eda nada improbable que esta forma griega responda al t\u00edtulo de \u201cse\u00f1or.\u201d<br \/>\nPor \u00faltimo, Jesucristo dar\u00e1 positivamente la norma general de conducta, la actitud del esp\u00edritu que ha de tenerse o que ha de haber en aquellos que tienen puestos de magisterio o jerarqu\u00eda. As\u00ed les da la norma: \u201cEl m\u00e1s grande entre vosotros deber\u00e1 ser como vuestro servidor.\u201d No se niega la jerarqu\u00eda, pues abiertamente se reconoce c\u00f3mo debe comportarse \u201cel mayor entre vosotros,\u201d lo que es reconocerla, sino lo que se ense\u00f1a es c\u00f3mo ha de conducirse y cu\u00e1l ha de ser la actitud del esp\u00edritu que han de tener los que tienen esos puestos: \u201cSer como un servidor\u201d (\u03b4\u03b9\u03ac\u03c7\u03bf-\u03bd\u03bf\u03c2). Es la gran doctrina de la humildad en los puestos y la jerarqu\u00eda como \u201cservicio,\u201d ya ampliamente expuesta por Jesucristo en otra ocasi\u00f3n (Mat 20:25-28; Mar 10:42-45).<br \/>\nAdvirtiendo, como regla general, que todo ello queda encuadrado en una norma de la providencia de Dios, que es \u00e9sta: \u201cEl que se ensalce ser\u00e1 humillado, y el que se humillare ser\u00e1 ensalzado\u201d (Mt). Norma proverbial que los evangelios recogen en varios casos (Luc 14:11; Luc 18:14), y que Jesucristo debi\u00f3 de repetir, como uno de esos temas centrales, en varias ocasiones. Y que siempre era oportuno en las iglesias cristianas a la hora de la composici\u00f3n de los evangelios.<\/p>\n<p>Siete anatemas contra los fariseos,Luc 23:13-33 (Luc 11:44-52).<br \/>\nEsta segunda secci\u00f3n del discurso de Cristo son siete amenazas contra los fariseos y escribas por siete aspectos de su hipocres\u00eda. La estructuraci\u00f3n de ellas con el n\u00famero 7, tan del gusto de Mt, hace ver el artificio selectivo de las mismas. Faltan en Mc.<br \/>\nEn Lc hay tres contra los \u201cfariseos\u201d y tres contra los \u201cescribas.\u201d Se explicar\u00eda mal por una dependencia literaria de un documento com\u00fan. Debe de tener m\u00e1s inter\u00e9s la consideraci\u00f3n de una transmisi\u00f3n oral, junto con los medios de Mt-Lc &#8211; iglesias &#8211; en que se mueve especialmente Mt.<\/p>\n<p> 13 \u00a1Ay de vosotros, escribas y fariseos, hip\u00f3critas, que cerr\u00e1is a los hombres el reino de los cielos! Ni entr\u00e1is vosotros ni permit\u00eds entrar a los que quer\u00edan entrar. l4\/15 \u00a1Ay de vosotros, escribas y fariseos, hip\u00f3critas, que recorr\u00e9is mar y tierra para hacer un solo pros\u00e9lito, y, luego de hecho, lo hac\u00e9is hijo de la gehenna dos veces m\u00e1s que vosotros! 16 \u00a1Ay de vosotros, gu\u00edas ciegos, que dec\u00eds: Si uno jura por el templo, eso no es nada; pero si jura por el oro del templo, queda obligado! 17 \u00a1Insensatos y ciegos! \u00bfQu\u00e9 vale m\u00e1s, el oro o el templo, que santifica el oro? 18 Y si alguno jura por el altar, eso no es nada; pero si jura por la ofrenda que est\u00e1 sobre \u00e9l, \u00e9se queda obligado. 19 Ciegos, \u00bfqu\u00e9 es m\u00e1s, la ofrenda o el altar, que santifica la ofrenda? 20 Pues el que jura por el altar, jura por \u00e9l y por lo que est\u00e1 encima de \u00e9l. 2&#8217; Y el que jura por el templo, jura por \u00e9l y por quien lo habita. 22 Y el que jura por el cielo, jura por el trono de Dios y por el que en \u00e9l se sienta. 23 \u00a1Ay de vosotros, escribas y fariseos, hip\u00f3critas, que diezm\u00e1is la menta, el an\u00eds y el comino, y no os cuid\u00e1is de lo m\u00e1s grave de la Ley: la justicia, la misericordia y la buena fe! Bien ser\u00eda hacer aquello, pero sin omitir esto. 24 Gu\u00edas ciegos, que col\u00e1is un mosquito y os trag\u00e1is un camello. 25 \u00a1Ay de vosotros, escribas y fariseos, hip\u00f3critas, que limpi\u00e1is por defuera la copa y el plato, que por dentro est\u00e1n llenos de rapi\u00f1as y codicias. 26 Fariseo ciego, limpia primero por dentro la copa y el plato, y limp\u00edalo luego tambi\u00e9n por fuera. 27 \u00a1Ay de vosotros, escribas y fariseos, hip\u00f3critas, hermosos por fuera, mas por dentro llenos de huesos de muertos y de toda suerte de inmundicias! 28 As\u00ed tambi\u00e9n vosotros por fuera parec\u00e9is justos a los hombres, mas por dentro est\u00e1is llenos de hipocres\u00eda e iniquidad. 29 \u00a1Ay de vosotros, escribas y fariseos, hip\u00f3critas, que edific\u00e1is sepulcros a los profetas y adorn\u00e1is los monumentos a los justos, 30 y dec\u00eds: Si hubi\u00e9ramos vivido nosotros en tiempos de nuestros padres, no hubi\u00e9ramos sido c\u00f3mplices suyos en la sangre de los profetas. 31 Ya con esto os dais por hijos de los que dieron muerte a los profetas. 32 Colmad, pues, la medida de vuestros padres. 33 Serpientes, raza de v\u00edboras, \u00bfc\u00f3mo escapar\u00e9is al juicio de la gehenna?<\/p>\n<p>1) v.13. Los fariseos, y sobre todo los escribas y doctores de la Ley (Luc 11:52), siendo \u201coficialmente\u201d los transmisores e int\u00e9rpretes de la Ley, eran los que ten\u00edan la \u201cllave\u201d de la misma (Luc 11:52), y al no reconocer a Cristo como Mes\u00edas, al que se\u00f1alaban las Escrituras, a las que El mismo para reconocerle les remit\u00eda (Jua 5:45b-47), lo mismo que a sus milagros (Jua 8:18; Jua 10:25b; Mat 16:3b); y al seguir a los fariseos las turbas, casi ciegamente, como a sus dirigentes religiosos, se segu\u00eda naturalmente, el que ellas viniesen a rechazar a Cristo como Mes\u00edas, siendo la culpa de ellos, como directores responsables. Con su \u201cllave\u201d cerraban, en lugar de abrir, como era su misi\u00f3n \u201coficial,\u201d a las turbas su ingreso en el reino mesi\u00e1nico de Cristo, y hasta le prepar\u00f3 la muerte y movieron a las \u201cturbas\u201d a pedirla (cf. Mat 27:20-25).<br \/>\nEl v.14, en que se anatematiza a los fariseos por devorar las casas de las viudas y simular largas oraciones, se considera, casi un\u00e1nimemente, por los cr\u00edticos como una interpolaci\u00f3n proveniente de Mar 12:40 16.<br \/>\n2) v.15. Es la censura de la obra del apostolado de los fariseos. No s\u00f3lo imped\u00edan el ingreso en el reino mesi\u00e1nico, sino que ellos se dedicaban a ejercer un apostolado de \u201cpros\u00e9litos\u201d fuera del juda\u00edsmo. Se sabe c\u00f3mo, por influjo de un jud\u00edo palestino llamado Ele\u00e1zaro, toda la familia real de Adiabene, sobre el 50 de nuestra era, se hizo jud\u00eda 17, as\u00ed como otros casos de personas nobles e importantes, tales como el tesorero de la reina de Candace (Hec 8:26ss) y de otros emparentados con Agripa II 18. Los mismos autores paganos acusan, sarc\u00e1sticamente, al juda\u00edsmo de la \u201cdi\u00e1spora\u201d de su propaganda y coacci\u00f3n 19. En Antioqu\u00eda de los Sel\u00e9ucidas fue tal el n\u00famero de los \u201cpros\u00e9litos\u201d jud\u00edos, que constitu\u00edan como un ap\u00e9ndice a la comunidad judaica local20. Y en Damasco, la casi totalidad de las mujeres de la ciudad, en una \u00e9poca, pasaron al juda\u00edsmo 21. Rab\u00ed Isaac bar Nahman cuenta de un hombre que adquiri\u00f3 toda una localidad habitada por esclavos paganos para convertirlos al juda\u00edsmo, pero ellos lo rechazaron 22. Y hasta se sabe que en Palestina se coaccionaba m\u00e1s fuertemente que en la \u201ddi\u00e1spora\u201d 23. San Pablo en sus viajes encontrar\u00e1, junto a la comunidad jud\u00eda, grupos de \u201cpros\u00e9litos\u201d (Hec 10:2.22; Hec 13:5.16-Hec 26:43; cf. 16:14; 17:4.7; 18:7) del juda\u00edsmo 24, y San Pablo mismo fue un buen ejemplo de esto antes de su conversi\u00f3n (Hec 9:1.2.14, etc.).<br \/>\nCon ese proselitismo, lo que lograban los fariseos era hacer de hecho \u201chijo de la gehenna\u201d (infierno) al que se incorporaba al juda\u00edsmo farisaico. El fariseo que ganaba a un \u201cpros\u00e9lito\u201d y le infund\u00eda su esp\u00edritu lo abocaba al infierno al separarlo de Cristo Mes\u00edas. Y lo hac\u00eda \u201chijo de la gehenna\u201d a\u00fan m\u00e1s que \u00e9l: \u201cdos veces m\u00e1s que vosotros.\u201d Era la reacci\u00f3n natural del \u201cnovicio jud\u00edo 25; ser a\u00fan m\u00e1s celoso de la Ley, y un jud\u00edo postizo, pero m\u00e1s fanatizado que los mismos jud\u00edos. San Justino, en su Di\u00e1logo con el jud\u00edo Trif\u00f3n, cuenta que un jud\u00edo \u201cpros\u00e9lito\u201d blasfema de Cristo el doble que un jud\u00edo de sangre. Y esto sin tener en cuenta que la mayor parte de los \u201cpros\u00e9litos\u201d eran conversiones aparentes, que tra\u00edan al juda\u00edsmo gentes p\u00e9simas. El mismo Talmud llega a decir que los \u201cpros\u00e9litos\u201d eran una enfermedad en Israel. Y los presenta como un obst\u00e1culo a la venida del Mes\u00edas 26.<br \/>\n3) v.16. En esta tercera censura llama a los fariseos \u201cgu\u00edas ciegos.\u201d No en vano la censura va a ellos como jefes y directores espirituales del juda\u00edsmo popular.<br \/>\nEsta censura va contra el abuso del \u201cjuramento\u201d y sobre las diversas f\u00f3rmulas acerca del mismo. Se juraba por todo; por Dios, por el cielo, por el Poder (el Todopoderoso), por el templo, por el altar, por el servicio del templo, etc. 27. Esto se prestaba a grandes abusos y a la irrespetuosidad m\u00e1s flagrante. Como con el principio que para ellos reg\u00eda esta pr\u00e1ctica, se met\u00eda la praxis de la vida en una red de complicaciones que la hac\u00edan imposible, luego para salir de ellas se inventaron un c\u00f3digo sutil de dispensas. El Talmud tiene dos tratados sobre toda esta mec\u00e1nica: el Nedarim sobre los \u201cvotos\u201d y el Shebuoth sobre los \u201cjuramentos.\u201d Ya Cristo hab\u00eda censurado todo esto en el serm\u00f3n de la Monta\u00f1a. All\u00ed se remite para el complemento de este tema. Cf. Comentario a Mat 5:33-37. El abuso que Cristo censura a este prop\u00f3sito era claro.<br \/>\nSe lee: \u201cSi alguno formulaba un voto diciendo: Por la Ley, el objeto sobre que se hizo el voto queda libre de obligaci\u00f3n, porque solamente se tuvo en cuenta la santidad de la Ley, que no incluye prohibici\u00f3n; pero si se ha dicho: \u201cPor los preceptos que est\u00e1n escritos en ella (en la Ley),\u201d la prohibici\u00f3n obliga, porque entonces se han tenido en cuenta los sacrificios que en ella se anuncian.\u201d 28<br \/>\nEs en este ambiente y en esta casu\u00edstica en la que Jesucristo va a censurar a los fariseos por sus m\u00e9todos y su moral del juramento y de los votos. Se utilizaban como juramentos: \u201cSea para m\u00ed como el cordero (probablemente del sacrificio cotidiano), como las c\u00e1maras (del templo), como las maderas (del templo), como los fuegos (de los sacrificios del templo), como el altar 29. Los pasajes de Cristo no aparecen registrados en el Talmud. Puede ser que no se registrasen todos o que Cristo los hubiese libremente fijado para destacar m\u00e1s la falta de moral ante el grafismo de lo sagrado.<br \/>\nAs\u00ed, el que jurase \u201cpor el templo,\u201d o \u201cpor el altar\u201d de los holocaustos, o \u201cpor el cielo,\u201d no quedaba obligado a nada.<br \/>\nPero si jura \u201cpor el oro del templo,\u201d s\u00ed. Por el oro del templo podr\u00eda entenderse el oro que revest\u00eda el \u201csancta sanctorum,\u201d o el candelabro de oro, o la mesa de oro de los \u201cpanes de la proposici\u00f3n,\u201d en cuanto estaba m\u00e1s directamente al servicio de Dios, aunque podr\u00edan ser tambi\u00e9n exvotos dados al templo, en cuanto que eran cosas consagradas directamente a Dios. O si se jura \u201cpor la ofrenda que est\u00e1 sobre el altar\u201d de los holocaustos, entonces el voto hecho ten\u00eda validez, pues, siendo cosas consagradas a Dios, quedaba incluido en ellas el mismo Dios. Y as\u00ed la promesa se hac\u00eda al mismo Dios.<br \/>\nTodo esto quedaba encuadrado en la casu\u00edstica rab\u00ednica, conforme al pasaje antes citado del tratado Nedarim, del Talmud 30. Es ello el mismo esp\u00edritu y la misma il\u00f3gica conclusi\u00f3n que se incluye en esta argumentaci\u00f3n presentada por Cristo.<br \/>\nPor eso les har\u00e1 ver el materialismo ritualista y casuista de esta actitud rab\u00ednica, que ahoga y va en contra del mismo esp\u00edritu del juramento o voto y de la misma ley natural.<br \/>\nEs por lo que son \u201chip\u00f3critas,\u201d porque, si vale el juramento hecho \u201cpor el oro del templo\u201d o \u201cpor la ofrenda que est\u00e1 en el altar,\u201d tiene que valer el juramento hecho \u201cpor el templo\u201d y \u201cpor el altar\u201d o \u201cpor el cielo,\u201d porque son precisamente el templo y el altar los que hacen ser \u201csantos\u201d a ese oro que decora el templo y a esa ofrenda que se pone sobre el altar, que es, por su misma naturaleza, santo. Lo mismo que el que \u201cjura por el templo, jura por \u00e9l y por quien lo habita.\u201d Lo mismo que el que jura \u201cpor el cielo &#8211; que es \u201cel trono de Dios\u201d (Mat 5:34) &#8211; jura por el trono de Dios y por el que en \u00e9l se sienta.\u201d<br \/>\nHasta esta sutileza de laxismo llegaba la casu\u00edstica de los escribas y fariseos, quienes as\u00ed jugaban con el \u201cesp\u00edritu\u201d m\u00e1s santo en las cosas sagradas, y pod\u00edan ejercer ellos, como int\u00e9rpretes de la casu\u00edstica por ellos establecida, el monopolio de las conciencias y de su influencia y prestigio. Y tan divulgado estaba, que lleg\u00f3 a trascender, a los paganos, con el consiguiente desprecio para ellos31.<br \/>\n4) v.23.24; cf. Luc 11:42. La cuarta censura que Cristo dirige a los fariseos es por su hipocres\u00eda en hacer que se paguen \u201cdiezmos\u201d por cosas tan m\u00ednimas como la \u201cmenta, el an\u00eds y el comino,\u201d y no se \u201ccuidan,\u201d en cambio, de \u201clo m\u00e1s grave de la Ley: la justicia, la misericordia y la buena fe.\u201d<br \/>\nLa Ley preceptuaba el pago de los \u201cdiezmos\u201d de los animales y de los productos de la tierra (Lev 27:30-33; Deu 14:22ss). Los rabinos llevaban esto con ostentaci\u00f3n escrupulosa. Se dice en el Talmud: \u201cSi alguno desgrana una espiga de cebada, puede comer los granos uno a uno sin &#8216;diezmo&#8217;; pero si los recoge en su mano, debe pagar el diezmo\u201d; a\u00f1adi\u00e9ndose: \u201cTodo lo que se come, y conserva, y crece en el suelo, est\u00e1 sometido a diezmos\u201d 32. As\u00ed pagaban o diezmaban escrupulosamente la \u201cmenta,\u201d el \u201chinojo,\u201d el \u201ccomino,\u201d la \u201cruda\u201d (Lc) y \u201ctodas las legumbres\u201d (Lc).<br \/>\nLa ense\u00f1anza doctrinal de Cristo es clara: ante esta escrupulosidad para cosas tan m\u00ednimas, deber\u00eda ello ser exponente de una escrupulosidad mayor para las cosas fundamentales. Pero no era as\u00ed en los fariseos. Hac\u00edan estas cosas \u201cpara ser vistos de los hombres\u201d (Mt v.5). Por eso omit\u00edan lo que era esencial, pero que pod\u00eda pasar m\u00e1s inadvertido a los ojos de los hombres. Y esto era descuidar \u201clo m\u00e1s grave de la Ley: la justicia, la misericordia y la buena fe\u201d (Mt). Lo cual Lc lo sistematiza en que descuidan \u201cla justicia y el amor de Dios.\u201d La pr\u00e1ctica de sus \u201cdiezmos\u201d era, pues, pura hipocres\u00eda. \u201cBien ser\u00eda hacer aquello, pero sin omitir esto\u201d (Mt-Lc). Por eso les refuta otra vez el pensamiento al estilo oriental, variando s\u00f3lo la forma: \u201cCol\u00e1is un mosquito y os trag\u00e1is un camello\u201d (Mt). Es una especie de proverbio, ya que el mosquito se tomaba usualmente por t\u00e9rmino comparativo de las cosas peque\u00f1as, y basado, adem\u00e1s, probablemente, en un juego de palabras arameas: qalma&#8217; (mosquito, insecto peque\u00f1o) y gamba&#8217; (camello). Comparaciones semejantes se encuentran varias en las escrituras rab\u00ednicas. As\u00ed dec\u00eda, sobre el a\u00f1o 90, rab\u00ed Eliezer: \u201cQuien en s\u00e1bado mata un piojo, es como si matase un camello.\u201d 33<br \/>\n5) v.25; cf. Luc 11:39-41. La quinta censura de hipocres\u00eda va contra las \u201cpurificaciones\u201d que hac\u00edan de las \u201ccopas y platos.\u201d<br \/>\nPara no contaminarse con alguna impureza legal, los rabinos y los \u201cmayores\u201d hab\u00edan elaborado un c\u00f3digo de prescripciones minucioso e insoportable. Mc recoge una alusi\u00f3n a esto y hace una explicaci\u00f3n de estas costumbres. Dice de los \u201cfariseos y jud\u00edos\u201d que de \u201cvuelta de la plaza (Mercado), si no se lavan, no comen.: el lavado de las ollas, de las copas, de las bandejas\u201d (Mar 7:2-4). El Talmud recoge todo un verdadero c\u00f3digo de prescripciones y minuciosidades sobre estas \u201cpurificaciones\u201d 34.<br \/>\nEl pensamiento de Cristo se desarrolla en toda una l\u00ednea arm\u00f3nica de censura a la hipocres\u00eda farisaica. Escrupulosamente limpiaban por \u201cfuera\u201d los utensilios para comer, pero no se ocupaban tanto de lo que iban a poner \u201cdentro\u201d del plato. Estos, purificados \u201cpor fuera,\u201d iban a estar \u201cpor dentro\u201d \u201cllenos de rapi\u00f1a e intemperancia\u201d (\u03ac\u03c7\u03c1\u03b1\u03c3\u03b9\u03b1\u03c2). Esta expresi\u00f3n se usa preferentemente para denominar sensualidades y tambi\u00e9n un apetito desordenado de las cosas ajenas 35. Es decir, no se preocupaban de comer unas cosas que fuesen producto de sus injusticias &#8211; rapi\u00f1a &#8211; o con las que tend\u00edan, no ya a alimentarse, sino a mantener su \u201cintemperancia.\u201d<br \/>\nY lo que Mt aqu\u00ed formula directamente de los utensilios que se limpian por fuera y los productos reales que se le ponen dentro, pero connotando indirectamente el estado de su vida moral, Lc lo interpreta directamente del estado moral: \u201cLimpi\u00e1is la copa y el plato por fuera, pero vuestro interior est\u00e1 lleno de rapi\u00f1a y de maldad.\u201d Por eso, frente a esta actitud de una moralidad tan doble, les pide que limpien primero lo de dentro de la copa y el vaso, tantas veces proveniente en ellos de aprovechamiento, robo, que es lo que verdaderamente est\u00e1 manchado &#8211; por injusticia, lo que supone su devoluci\u00f3n o su justificaci\u00f3n a quien se lo hayan quitado o aprovechado &#8211; y que luego, si quieren por su c\u00f3digo de \u201cpurificaci\u00f3n\u201d artificiosa y farisaica, que \u201climpien\u201d el plato o copa \u201cpor fuera.\u201d<br \/>\nLucas cambia, en el lugar \u201cparalelo,\u201d esta sentencia. Acaso provenga de una versi\u00f3n aramaica equ\u00edvoca. Se estudia en el comentario a Luc 11:39-41. En Mt la versi\u00f3n es m\u00e1s l\u00f3gica.<br \/>\n6) v.26; cf. Luc 11:44. La sexta censura se la dirige Cristo a los fariseos para diagnosticarles su vida moral de hipocres\u00eda. Su moral es la de los \u201csepulcros blanqueados.\u201d<br \/>\nSe le\u00eda en el libro de los N\u00fameros que cualquiera que tocase un muerto, o huesos humanos, o \u201cun sepulcro,\u201d quedar\u00eda legalmente \u201cinmundo\u201d por siete d\u00edas (Num 19:16). De ah\u00ed la costumbre preventiva de blanquear los sepulcros antes de las fiestas de \u201cperegrinaci\u00f3n,\u201d sobre todo antes de la Pascua, para lo cual se empezaba esto desde el 15 del mes de Adar. El Talmud recoge estos usos antes de la Pascua, que se hac\u00eda encal\u00e1ndolos 36. Esta alusi\u00f3n se lleva como censura global a los fariseos. Aquellos \u201csepulcros blanqueados\u201d estaban llenos de \u201chuesos de muerto y de toda suerte de inmundicias.\u201d As\u00ed, los fariseos \u201caparecen por fuera justos a los hombres,\u201d pero en su aut\u00e9ntica realidad interna estaban llenos de \u201chipocres\u00eda e iniquidad.\u201d<br \/>\nEl pensamiento de Lc difiere en su formulaci\u00f3n. Pero en el fondo es lo mismo. Debe de ser una citaci\u00f3n \u201cquoad sensum.\u201d Se compara a los fariseos \u201ccomo sepulturas, que no se ven y que los hombres pisan sin saberlo\u201d (v.44). Sepultura que se pisa sin saber que es sepultura, se pisa creyendo que es campo. As\u00ed los fariseos. Se los trata, pero no se dan cuenta las gentes que son, en realidad, \u201csepulturas\u201d por su falta de rectitud moral.<br \/>\n7) v.29-33; cf. Lc 47-48. La \u00faltima censura, encadenada por la anterior, va sobre los fariseos por homicidas de \u201cprofetas\u201d y de \u201cjustos.\u201d<br \/>\n\u201cEl culto de los sepulcros, tenido en mucho entre los jud\u00edos, como lo prueba la veneraci\u00f3n que todav\u00eda tributan a los sepulcros de Abraham y de Sara, de Isaac y Jacob, en Hebr\u00f3n; de Raquel, cerca de Bel\u00e9n; de David y de varios antiguos profetas, en Jerusal\u00e9n; de Jos\u00e9, no lejos de Naplusa, ofrecer\u00e1 tambi\u00e9n al Salvador ocasi\u00f3n\u201d de otro anatema 37.<br \/>\nEstas tumbas a las que alude Jesucristo pod\u00edan ser excavadas en las rocas y realizadas en forma de monumentos, al estilo del que hoy se llama tumba de Absal\u00f3n, en el valle de Josafat. La expresi\u00f3n \u201clos adorn\u00e1is\u201d se refiere a ciertas representaciones, sea en las fachadas o en los hipogeos 38. La distinci\u00f3n que ha querido verse entre \u201cprofetas\u201d y \u201cjustos,\u201d entendiendo que por estos \u00faltimos se refer\u00eda a personajes posteriores a los profetas, mientras en los primeros se refer\u00edan a los profetas antiguos, cuyos sepulcros, en esta \u00e9poca, exigir\u00edan una restauraci\u00f3n 39, no se ve tenga una base s\u00f3lida. Es un pensamiento rimado por sinonimia al modo oriental.<br \/>\nLos jud\u00edos de otras generaciones mataron a \u201cprofetas\u201d y a \u201cjustos.\u201d Los escribas y fariseos contempor\u00e1neos de Cristo arreglaron estos sepulcros. Pero ellos dec\u00edan: \u201cSi hubi\u00e9ramos vivido nosotros en tiempo de nuestros padres, no hubi\u00e9ramos sido c\u00f3mplices suyos en la sangre de los profetas\u201d (Mt). Pero Jesucristo parece sacar una consecuencia de esto: que por arreglar estos sepulcros son c\u00f3mplices en la muerte de los que guardan en esos sepulcros (Mt); lo que formula con un gran realismo Le: \u201cVosotros mismos atestigu\u00e1is que consent\u00eds en la obra de vuestros padres; ellos los mataron, pero vosotros edific\u00e1is\u201d (Luc 11:48). Todo esto se basa en el concepto semita de causa y efecto. Todo lo que de alguna manera se puede referir a la causa, se formula literariamente, atribuido a la causa; lo que no quiere decir que tenga una misma valoraci\u00f3n psicol\u00f3gica conceptual vinculada a la misma. Es esto lo que quiere decir la formulaci\u00f3n de este pasaje en Mt. Por el hecho de arreglar estos sepulcros, \u201cya con esto os dais por hijos de los que mataron a los profetas\u201d (v.31). \u00bfPor qu\u00e9? \u00bfCu\u00e1l es el entroncamiento real de esta vinculaci\u00f3n homicida de los escribas y fariseos con sus antecesores asesinos de los profetas? Es lo que va a decirse en la primera parte del juicio divino, que va a expresar a continuaci\u00f3n: la persecuci\u00f3n a los disc\u00edpulos &#8211; profetas, sabios, escribas &#8211; de Cristo.<\/p>\n<p>Predicci\u00f3n del castigo de los escribas y fariseos,Luc 23:32-39 (Luc 13:34-35).<br \/>\n32 Colmad, pues, la medida de vuestros padres. 33 Serpientes, raza de v\u00edboras, \u00bfc\u00f3mo escapar\u00e9is al juicio de la gehenna? 34 Por esto os env\u00edo yo profetas, sabios y escribas, y a unos los matar\u00e9is y los crucificar\u00e9is, a otros los azotar\u00e9is en vuestras sinagogas y los perseguir\u00e9is de ciudad en ciudad,35 para que caiga sobre vosotros toda la sangre inocente derramada sobre la tierra, desde la sangre del justo Abel hasta la sangre de Zacar\u00edas, hijo de Baraqu\u00edas, a quien matasteis entre el templo y el altar. 36 En verdad os digo que todo esto vendr\u00e1 sobre esta generaci\u00f3n. 37 Jerusal\u00e9n, Jerusal\u00e9n, que matas a los profetas y apedreas a los que te son enviados, cu\u00e1ntas veces quise reunir a tus hijos, a la manera que la gallina re\u00fane a sus pollos bajo las alas, y no quisiste! 38 Vuestra casa quedar\u00e1 desierta, 39 porque en verdad os digo que no me ver\u00e9is m\u00e1s hasta que dig\u00e1is: \u00a1Bendito el que viene en el nombre del Se\u00f1or!<\/p>\n<p>Introducci\u00f3n.<br \/>\nLa introducci\u00f3n, o la transici\u00f3n l\u00f3gica, en su desarrollo conceptual, aparece literariamente m\u00e1s coordinada en Mt que en Lc. Mt recoge esta \u201cintroducci\u00f3n\u201d as\u00ed:<br \/>\n\u201cColmad la medida de vuestros padres\u201d (v.32). La frase es ambiental. As\u00ed, sobre 250 dec\u00eda rab\u00ed Yammuna: \u201cDios no castiga al hombre antes que su s\u00e9ah (Mcdida) no se llene. Pero cuando se llen\u00f3 de multitud (de pecados), entonces la necesidad (del castigo) viene sobre \u00e9l.\u201d 40 Y el contenido teol\u00f3gico es ya b\u00edblicamente conocido (Rev 6:10-11). Son los planes de Dios, que asignan un l\u00edmite a la obra de su intervenci\u00f3n justiciera. El tremendo ap\u00f3strofe que Jesucristo dedica a los escribas y fariseos, llam\u00e1ndoles \u201cserpientes, raza de v\u00edboras,\u201d es t\u00e9rmino conocido para caracterizar la maldad venenosa de un grupo, como ya les hab\u00eda caracterizado en otra ocasi\u00f3n dici\u00e9ndoles: \u201cRaza de v\u00edboras, \u00bfc\u00f3mo pod\u00e9is vosotros decir cosas buenas siendo malos?\u201d (Mat 12:34; cf. 3:7). Era met\u00e1fora ya usada en el A.T. (Deu 32:33b; Sal 140:4b). Y se les anuncia un castigo: \u201c\u00bfC\u00f3mo escapar\u00e9is al juicio de la gehenna?\u201d (Mt). \u00bfA qu\u00e9 castigo se refiere este \u201chuir del juicio de la gehenna\u201d? Normalmente, en las Escrituras el castigo de la gehenna est\u00e1 por el castigo eterno del infierno. Sin embargo, \u201chuir de la gehenna\u201d es usual en los escritos rab\u00ednicos, pero no siempre tiene el sentido de castigo eterno 41. Por eso, esta frase en este contexto, a causa de los v.36 y 38, no parece referirse al castigo eterno &#8211; predicci\u00f3n prof\u00e9tica &#8211; de escribas y fariseos, sino que parece referirse al castigo que experimentar\u00edan en el asedio y destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n a causa de la muerte de Cristo.<\/p>\n<p>El Vaticinio Sobre el Castigo de los Fariseos y de Jerusal\u00e9n.<br \/>\nJesucristo se muestra a s\u00ed mismo &#8211; \u201cYo os env\u00edo\u201d &#8211; como due\u00f1o que dispone de propios \u201cprofetas,\u201d \u201csabios\u201d y \u201cescribas.\u201d Son t\u00e9rminos jud\u00edos bien conocidos. Pero aqu\u00ed estos t\u00e9rminos se aplican a los suyos. Estos \u201cprofetas,\u201d \u201csabios\u201d y \u201cescribas\u201d son los ap\u00f3stoles y misioneros cristianos. Ya los hab\u00eda considerado El como \u201cprofetas\u201d anunciadores de su reino (l) y como \u201cescribas\u201d (Mat 13:52). Acaso m\u00e1s que una precisi\u00f3n y catalogaci\u00f3n t\u00e9cnica de estas clases en sus ap\u00f3stoles y disc\u00edpulos (1Co 12:4-10), se quer\u00eda decir con ello que tambi\u00e9n El tiene su cuerpo de gentes sabias, con la sabidur\u00eda de Dios, que est\u00e1n capacitados para ense\u00f1ar la verdad del reino.<br \/>\nY a \u00e9stos, sus delegados, que los env\u00eda a Israel a ense\u00f1ar la verdad del reino, les profetiza la muerte que les aguarda.<br \/>\nCristo probablemente us\u00f3, como ya se dijo a prop\u00f3sito de las profec\u00edas de su Pasi\u00f3n, del \u201cg\u00e9nero prof\u00e9tico,\u201d que tiene sus leyes, amplias, vagas. Por eso, se ve aqu\u00ed la matizaci\u00f3n ante hechos cumplidos.<br \/>\nA unos los \u201cmatar\u00e9is.\u201d Tal Esteban (Hec 7:59), lapidado; Santiago el Mayor, decapitado (Hec 12:2).<br \/>\n\u201cCrucificar\u00e9is.\u201d Los jud\u00edos no usaban la crucifixi\u00f3n. Este era suplicio romano. Pero ellos, como en el caso de Cristo, con sus denuncias ser\u00edan causa de crucifixiones. As\u00ed ser\u00eda crucificado Pedro en Roma (Jua 21:18.19) 42. Es t\u00e9rmino penal romano que est\u00e1 por pena capital.<br \/>\n\u201cAzotar\u00e9is en vuestras sinagogas.\u201d No s\u00f3lo era normal como preludio de crucifixiones, sino que San Pablo da buena cuenta de las flagelaciones recibidas (2Co 11:25), y los ap\u00f3stoles, todos ellos fueron azotados en Jerusal\u00e9n (Hec 5:40.41).<br \/>\n\u201cLos perseguir\u00e9is de una ciudad a otra.\u201d A la muerte de San Esteban, \u201caquel d\u00eda comenz\u00f3 una gran persecuci\u00f3n contra la Iglesia de Jerusal\u00e9n, y todos, fuera de los ap\u00f3stoles, se dispersaron por las regiones de Judea y Samar\u00eda\u201d (Hec 8:1).<br \/>\nS\u00f3lo se recogen aqu\u00ed algunos datos confirmativos de la predicci\u00f3n de Jes\u00fas por la historia. Pero la historia de la naciente Iglesia tiene en su haber un buen n\u00famero de persecuciones.<br \/>\nToda esta conducta mala y homicida de fariseos y jud\u00edos iba a tener una repercusi\u00f3n tr\u00e1gica en ellos. Iban a pagar por \u201ctoda la sangre inocente derramada sobre la tierra, desde la sangre del justo Abel hasta la sangre de Zacar\u00edas, hijo de Baraqu\u00edas, a quien matasteis entre el templo y el altar.\u201d Lc, en el lugar paralelo, comienza diciendo que se pedir\u00e1 cuenta de toda la sangre \u201cde los profetas derramada desde la creaci\u00f3n del mundo, desde la sangre de Abel.\u201d La primera parte es una hip\u00e9rbole oriental, que queda precisada por la alusi\u00f3n b\u00edblica de Abel. Es, en el fondo, el mismo pensamiento que relata Mt.<br \/>\nHa sido cl\u00e1sica la discusi\u00f3n sobre la identificaci\u00f3n de este \u201cZacar\u00edas hijo de Baraqu\u00edas.\u201d<br \/>\nEl profeta Zacar\u00edas, \u201chijo de Baraqu\u00edas\u201d (Zac 1:1), es el \u00faltimo de los profetas menores, pero nada se sabe de su muerte en la forma que se dice.<br \/>\nAlgunos autores propusieron otra soluci\u00f3n. Josefo habla de un cierto Zacar\u00edas, \u201chijo de Baruc,\u201d matado por los \u201dzelotes\u201d el a\u00f1o 69 despu\u00e9s de Cristo en el templo 43. Pero esto no es la soluci\u00f3n, ya que el nombre del padre no es el mismo que el que aqu\u00ed se dice; ni la alusi\u00f3n del texto se refiere a un futuro, como aqu\u00ed, sino al pasado, como se ve por el tiempo verbal pasado que usa: \u201cmatasteis,\u201d lo mismo que por el desarrollo conceptual, con el que quiere indicarse todo crimen incluido en el primer libro de la Escritura, G\u00e9nesis &#8211; muerte de Abel -, hasta 2 Cr\u00f3nicas, donde se lee la muerte de Zacar\u00edas.<br \/>\nSe conoce a otro Zacar\u00edas, \u201cmuerto en el atrio de la casa de Yahv\u00e9\u201d por orden del rey Jo\u00e1s; pero \u00e9ste era hijo del que fue sumo sacerdote Y\u00f3yada (2Cr 24:21).<br \/>\nUna soluci\u00f3n propuesta, m\u00e1s por v\u00eda de coacci\u00f3n ante la dificultad, fue suponer una duplicidad de nombres en el padre de este Zacar\u00edas: se llamar\u00eda Baraqu\u00edas y Y\u00f3yada. Tiene como base s\u00f3lo una glosa. Probablemente se trata de una glosa explicativa o sustitutiva por confusi\u00f3n del nombre de Y\u00f3yada. San Jer\u00f3nimo dec\u00eda que en el evangelio ap\u00f3crifo de los Nazareos se le\u00eda, en lugar de Baraqu\u00edas, \u201chijo de Y\u00f3yada.\u201d 44<br \/>\nA esto se a\u00f1ade que falta el nombre de Baraqu\u00edas en:<br \/>\n1) El codex sinaiticus; 2) en el lugar paralelo de Lc (2Cr 11:51), donde s\u00f3lo se cita \u201cla sangre de Zacar\u00edas, asesinado entre el altar y el templo\u201d; 3) en los escritos rab\u00ednicos, en los que, cuando se habla de este Zacar\u00edas asesinado, nada se cita de Baraqu\u00edas 45. Debe de ser, pues, una glosa. Josefo dir\u00e1 de \u00e9l que Dios le hab\u00eda elegido para \u201cprofetizar\u201d 46. Su recuerdo qued\u00f3 fuertemente en la memoria de las gentes, y los escritos talm\u00fadicos recogen numerosas leyendas respecto a \u00e9l 47.<br \/>\nY se explica esta glosa porque alg\u00fan copista la hubiese insertado por confusi\u00f3n, o sustituido el nombre de Y\u00f3yada por el que se lee en el comienzo del libro del profeta Zacar\u00edas, creyendo as\u00ed darle m\u00e1s autoridad moral o literaria: \u201dZacar\u00edas, hijo de Baraqu\u00edas.\u201d (Zac 1:1).<br \/>\nLa frase \u201cpara que venga sobre vosotros toda la sangre inocente derramada sobre la tierra, desde la sangre del justo Abel hasta la sangre de Zacar\u00edas, a quien matasteis\u201d es discutida.<br \/>\nParece que la muerte del Mes\u00edas es el centro de convergencia de toda esta sangre inocente, en cuanto de alguna manera &#8211; como \u201ctipos\u201d o ministros &#8211; representaban su inocencia. Y como con su muerte vendr\u00eda el castigo sobre Jerusal\u00e9n, por lo mismo, y unido a \u00e9l, vendr\u00eda el castigo por la sangre inocente de todos sus \u201cm\u00e1rtires,\u201d o \u201ctestigos,\u201d de los que aqu\u00ed se trata.<br \/>\nLas part\u00edculas usadas, \u201cpara que\u201d (\u03cc\u03c0\u03c9\u03c2, \u03af\u03bd\u03b1), dada la estructura semita, adem\u00e1s de la koin\u00e9, no exigen necesariamente un sentido de finalidad; pueden ser de simple consecuencia. Con ello suceder\u00e1 tambi\u00e9n la vindicaci\u00f3n de toda esta sangre inocente, con El de alguna manera relacionada.<br \/>\nMt incluye aqu\u00ed, en un contexto completamente natural, un ap\u00f3strofe a Jerusal\u00e9n, que Lc lo sit\u00faa en otro contexto, y que no debe corresponder a su situaci\u00f3n hist\u00f3rica, pues hasta est\u00e1 incluido en una secci\u00f3n de su estancia en Galilea (Luc 13:34.35), por su procedimiento de \u201cincrustaci\u00f3n.\u201d<br \/>\nAnte el triste vaticinio que Jesucristo hace del castigo por su muerte, abre su coraz\u00f3n sobre Jerusal\u00e9n. La forma de repetir dos veces el nombre de Jerusal\u00e9n, si llevaba una intensidad afectiva hacia ella, es tipo de repeticiones familiar a la elocuencia semita 48. Evoca a Jerusal\u00e9n, los \u201cprofetas\u201d que mat\u00f3 y c\u00f3mo apedrea a los que le son enviados. El mismo, al que tantas veces en Jerusal\u00e9n y en el templo los fariseos quisieron matar, aunque aguardaron otra hora por temor al pueblo. Ante el deicidio y castigo que se avecina, Jes\u00fas deplora ante Jerusal\u00e9n toda su obra de amor y de atracci\u00f3n de todos hacia El: el Mes\u00edas Salvador. Y acusa fuertemente su ansia con la comparaci\u00f3n que usa. Como la \u201cgallina (Lc = ave) re\u00fane a sus polluelos bajo sus alas,\u201d as\u00ed Jesucristo ofreci\u00f3 a Israel el calor protector de su amor (Deu 32:11; Sal 90:4; Isa 31:5, etc.). Pero \u201c\u00a1no quisiste!\u201d Fue la tremenda responsabilidad de Israel ante las obras y milagros que Cristo hizo para acreditar su obra mesi\u00e1nica. Los dirigentes de Israel desviaron al pueblo, y ellos mismos cerraron culpablemente los ojos a la luz.<br \/>\nPero el castigo que se anuncia vendr\u00e1 \u201csobre esta generaci\u00f3n\u201d (Mt v.36). Y se precisa: \u201cVuestra casa quedar\u00e1 desierta.\u201d (Mt). La \u201ccasa,\u201d lo mismo podr\u00eda entenderse del solar patrio, sobre todo Jerusal\u00e9n (Jer 12:7), que del templo (Jer 32:34). La terrible destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n por Tito el 70, acompa\u00f1ada de deportaciones en masa. Seg\u00fan Josefo, aparte de la cifra excesiva de 1.100.000 muertos en el asedio, fueron 97.000 deportados, y todos los menores de diecisiete a\u00f1os fueron vendidos 49, y luego la hecatombe final bajo Adriano (a. 135), que dej\u00f3 a Israel sin templo y sin patria de hecho veinte siglos. Si esto es una consecuencia a seguirse, este \u201cabandono,\u201d en el contexto, lo es porque Cristo abandona &#8211; en su muerte &#8211; a Jerusal\u00e9n. \u201cVuestra casa quedar\u00e1 desierta, porque en verdad os digo que no me ver\u00e9is (desde su muerte) hasta que. dig\u00e1is.\u201d<br \/>\nPero en el anuncio del castigo hay un anuncio de esperanza para Israel y un anuncio de una velada \u201cparus\u00eda\u201d del Se\u00f1or.<br \/>\n\u201cEn verdad os digo que no me ver\u00e9is, desde ahora (desde su muerte inminente) hasta que dig\u00e1is: \u00a1Bendito el que viene en el nombre del Se\u00f1or!\u201d (Mt-Lc). \u00bfQu\u00e9 perspectiva hist\u00f3rica anuncia el Se\u00f1or? Los autores se dividen al se\u00f1alarla. Para unos es la hora de la parus\u00eda final y triunfal de Cristo al fin del mundo ( 1Ts 4:13-18); para otros es la hora del ingreso de Israel en la fe despu\u00e9s que se cumpla el tiempo de las naciones (Rom 11:12; cf. Luc 21:24b). La primera posici\u00f3n es dif\u00edcil de admitir. Pues parece que esta aclamaci\u00f3n es triunfal y libre. Y en la hora de la parus\u00eda final, Cristo ser\u00e1 el Juez, y si los reprobos tendr\u00e1n que reconocer que Cristo-Juez es el Mes\u00edas, no lo hacen con una aclamaci\u00f3n libremente triunfal. Son los hechos los que se les imponen. Es la segunda posici\u00f3n la que parece m\u00e1s l\u00f3gica. Pues en todo ello hay, sobre todo a la luz de San Pablo, una profec\u00eda sobre una conversi\u00f3n de Israel. Las aclamaciones con que d\u00edas antes lo hab\u00edan recibido en Jerusal\u00e9n sus disc\u00edpulos y las turbas, el d\u00eda de Ramos, encontrar\u00e1n una repetici\u00f3n en otra hora del pueblo de Israel &#8211; \u00bfingreso paulatino? \u00bfmasivo? &#8211; reconoci\u00e9ndolo como verdadero Mes\u00edas (Rom c.ll).<br \/>\n\u00bfAcaso la imposici\u00f3n de los hechos vaticinados de la cat\u00e1strofe del 70?<\/p>\n<p>  1 Lebretox, La vie et l&#8217;enseignement. ver. esp.  (1942) II p. 149: . Beilxer, Christus und die Pharis\u00e1er (1959); T. F. Glasox. Anti-Pharisaism in St. Mt: The Te-wish Quarterly Review (1960) p.316-320. &#8211; 1 G. Bornkamm, Erderwartung una Kirche. (1960) 18ss; G. D. Kilpatrick, The O\u00f1gins. (1946- 101-123. &#8211;   2 Strack-B., Kommen\u00edar. I p.909.  &#8211; 3 Strack-B., Kommentar. I p.910; J. Bawman, Phylacteries (Mat 23:5): Stud. Evang. (B 1959) 523-538. &#8211;   4 Strack-B,. Kommentar. IV p.250ss; J. Bewman, Phylacteries (Mat 23:5): Stud.  Evang.  (B. 1959) p.523-538.   &#8211; 5 San Jer\u00f3nimo, Mal 26:168. &#8211; 6 Bab. Berakoth 27:2. Sobre todo esto, cf. Strack-B., Kommentar. I p.914-917. &#8211; 7   Lagrange, Le Messianisme. (1909) p.143; \u039a . \u0397 . Rengstorf, Die \u201cstol\u00e1i\u201d der Schriftelehrten. Eine Erlauterung in Mar 12:38 (et Luc 20:46): F. O. Michel (Ld\/K\u00f3ln  1963) 383-404; J. T. Townsend, Mt 23:9: The Journ. of Theol.  Studies (1961) 56-59. &#8211; 8 Sobre estos puntos, cf. Strack-B., Kommentar. I p.914-915. &#8211; 9 Antiq. XVII 2:4. &#8211; 10 Lightfoot, Horae heb. et talm. in Matth. 23:14. &#8211; 11 Lagrange,&#8217;\u00e9vang. s. St. Marc (1929) p.329-330. &#8211; 12 Strack-B., Kommentar. I p.918. &#8211; 13 Strack-B., Kommentar. I p.919. &#8211; 14 Jo\u00fcon, L&#8217;\u00e9vangile. compte tenu du substrat arama\u00edque (1930) p.141. &#8211; 15 Dalman, Die Worte Jesu. (1930) p.179. &#8211; 16 Nestl\u00e9, \u039d . \u03a4 . graece et latine (1928) ap. cr\u00edt. a Mat 23:14. &#8211; 17 Josefo, Antiq. XX 2:4. &#8211; 18 Josefo, Antiq. XX 7:1-3. &#8211; 19   Horacio, Sat.   I 4:142-143. &#8211; 20 Josefo, De bello iud. VII 3:3. &#8211; 21 Josefo, De bello iud. II 20:2. &#8211; 22 Citado por Lagrange en Le Messianisme. p.283. &#8211; 23 Josefo, Vita 23. &#8211; 24 Sobre este tema cf. Lagraxge, Le Messianisme. (1929) p.273-287; Strack-B., Kommentar. I p.224ss; Ricciotti, \/\/ proselitismo giudaico, en Storia d&#8217;Israele (1934) II p.231-147. &#8211; 25 Strack-B., Kommentar. I p.476. &#8211; 26 Bab.  Niddoth 13:2. &#8211; 27 Strack-B., Kommentar. I p.334-336. &#8211; 28  Nedarim I 3.  &#8211; 29  Nedarim I 3.   &#8211; 30 Nedarim I 3; I. Jerem\u00edas, He\u00fcigengraber injesu Umwelt (Mat 23:19; Lev 11:47). (1958). &#8211; 31 Marcial, Epigram. 1:97. &#8211; 32  Ma&#8217;asseroth IV 5.  &#8211; 33 Strack-B., Kommentar. I p.929ss. &#8211; 34 Strack-B., Kommentar. I p.934-939; Bonsirven, Textes. (1955) n.622.2388.2473.2388.2480. &#8211; 35 Jo\u00fcon, L&#8217;\u00e9vang\u00fce. compte tenu du substrat arama\u00edque (1930) p.141. &#8211; 36 Dalmax, Die Worte Jesu. (1930) p.179. &#8211; 37 Fillion, Vie. vers esp. (1942) III p.95. &#8211; 38 Rev. Bib. (1910) 113ss. &#8211; 39 Jo\u00fcon, L&#8217;\u00e9vangile. compte tenu du substrat se&#8217;mitique (1930) h.l. &#8211; 40 Strack-B., Kommentar. I p.939. &#8211; 41 Bonsirven, Textes Rabbiniques. (1955) n.1076 y 1930. &#8211; 42   Eusebio, Hist. eccl. III 1:2.   &#8211; 43 Josefo, De bello iud.  IV 5:4. &#8211; 44 Mal 26:174. &#8211; 45 Cf. Strack-B., Kommentar. I p.490-492. &#8211; 46 Josefo, Antiq. IX 8:3. &#8211; 47 Strack-B., Kommentar. I p.490-492. &#8211; 48 Strack-B., Kommentar. &#8211; 49 De bello iud.  VI 9:2:3.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p>23:1 Entonces habl\u00f3 Jes\u00fas a la gente y a sus disc\u00edpulos, diciendo: &#8212; Habiendo contestado las preguntas capciosas de sus detractores, exponiendo su ignorancia de las Escrituras que ense\u00f1aban (a su modo), y habi\u00e9ndoles hecho una pregunta sobre el Hijo de David que ellos no pod\u00edan contestar, ahora delante de todos El comienza a denunciar el car\u00e1cter depravado de ellos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>HACER DE LA RELIGI\u00d3N UNA CARGA<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Mateo 23:1-4<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Entonces Jes\u00fas les dijo a las multitudes y a Sus disc\u00edpulos:<br \/>-Los escribas y los fariseos ocupan la c\u00e1tedra de Mois\u00e9s. Por tanto, haced y cumplid todo lo que os digan, pero no obr\u00e9is como ellos, porque hablan, pero no ponen por obra. Atan cargas que son pesadas y dif\u00edciles de llevar, y se las ponen en los hombros a los dem\u00e1s; pero ellos mismos se niegan a mover ni un dedo para empujarlas.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Aqu\u00ed vemos que ya empiezan a aparecer los lineamentos de los fariseos. Aqu\u00ed vemos la convicci\u00f3n jud\u00eda de la continuidad de la fe. Dios dio la Ley a Mois\u00e9s; Mois\u00e9s se la pas\u00f3 a Josu\u00e9. Josu\u00e9 se la transmiti\u00f3 a los ancianos; los ancianos se la pasaron a los profetas; y los profetas se la dieron a los escribas ,y fariseos.<\/p>\n<p>No debemos pensar ni por un momento que Jes\u00fas est\u00e1 aqu\u00ed alabando a los escribas y fariseos por todas sus reglas y normas. Lo que est\u00e1 diciendo es esto: \u00bb En tanto en cuanto estos escribas y fariseos os han ense\u00f1ado los grandes principios de la Ley que Mois\u00e9s recibi\u00f3 de Dios, deb\u00e9is obedecerlos.\u00bb Cuando est\u00e1bamos estudiando <span class='bible'>Mt 5:17-20<\/span> , vimos lo que eran estos principios. La totalidad de los Diez Mandamientos se basan en dos grandes principios. Se basan en <em>la reverencia, <\/em>reverencia con Dios, con el nombre de Dios, con el d\u00eda de Dios, con los padres que Dios nos ha dado. Y se basan en <em>el respeto, <\/em>respeto a la vida de las personas, a sus posesiones, a su personalidad, a su buen nombre, a ellas mismas. Estos principios son eternos; y, en la medida en que los escribas y los fariseos ense\u00f1an la reverencia a Dios y el respeto a los hombres, su ense\u00f1anza es eternamente vinculante y v\u00e1lida.<\/p>\n<p>Pero su actitud general acerca de la religi\u00f3n ten\u00eda un efecto fundamental. La convert\u00eda en una cosa de miles y miles de reglas y normas; y por tanto, <em>la convert\u00eda en una carga insoportable. <\/em>Aqu\u00ed tenemos la prueba de cualquier presentaci\u00f3n de la religi\u00f3n. \u00bfEs como unas alas que les hacen remontarse a las personas, o como un peso muerto que las hunde cada vez m\u00e1s? \u00bfEstimula o deprime? \u00bfEs algo que ayuda a las personas o que las acecha? \u00bfEs algo que le lleva a uno, o es algo que uno tiene que llevar? Siempre que la religi\u00f3n se convierte en un asunto deprimente de cargas y prohibiciones, deja de ser verdadera religi\u00f3n.<\/p>\n<p>Los fariseos tampoco se permit\u00edan el m\u00e1s ligero alivio. El prop\u00f3sito que ellos mismos confesaban era: \u00abHacer una valla alrededor de la Ley.\u00bb, No, suavizaban ni relajaban ninguna regla. Siempre que, la religi\u00f3n se convierte en una carga, deja de ser verdadera religi\u00f3n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 23<\/p>\n<p>2. GRAN DISCURSO CONTRA ESCRIBAS Y FARISEOS ( Mat 23:01-39). <\/p>\n<p>En este pasaje el evangelista san Marcos hab\u00eda insertado un discurso muy conciso contra los escribas (Mar 12:38-40). Pero el estilo de los \u00abayes\u00bb o conminaciones no procede de \u00e9l, aunque tambi\u00e9n se encuentran en san Mateo y en san Lucas conminaciones que hallamos en san Marcos. Los \u00abayes\u00bb proceden de la fuente com\u00fan de los discursos de san Mateo y de san Lucas. Probablemente san Lucas ha conservado la redacci\u00f3n m\u00e1s primitiva de este pasaje, ya que refiere tres ayes contra los fariseos y tres contra los escribas o doctores de la.ley, lo cual tambi\u00e9n corresponde al contenido de los ayes en conjunto ( Luc 11:39-52). San Mateo adopta la materia global, la llena con la tradici\u00f3n propia, tambi\u00e9n redacta algunas formulaciones con absoluta independencia y con todo ello forma un gran discurso. En la estructura del evangelio este discurso puede concebirse como un equivalente del serm\u00f3n de la monta\u00f1a, que empieza con las bienaventuranzas (cap\u00edtulos 5-7). All\u00ed se proclama la doctrina de la verdadera justicia, aqu\u00ed se pone al descubierto la falsa justicia del farise\u00edsmo y de los rabinos. El discurso es de una severidad y vigor insuperables. El reproche central que se repite muchas veces, es el de la hipocres\u00eda. De este modo se descubre la llaga de la doctrina deteriorada y de la pr\u00e1ctica religiosa. <\/p>\n<p>a) Acusaci\u00f3n fundada en principios (\/Mt\/23\/01-07). <\/p>\n<p>1 Entonces Jes\u00fas habl\u00f3 al pueblo y a sus disc\u00edpulos: 2 En la c\u00e1tedra de Mois\u00e9s se han sentado los escribas y los fariseos. 3 Seguid, pues, practicando y observando todo lo que os digan, pero no los imit\u00e9is en sus obras; porque dicen y no hacen. 4 Atan cargas pesadas y las echan sobre los hombros de los dem\u00e1s, pero ellos no quieren moverlas siquiera con el dedo. 5 Hacen todas sus obras para que los hombres los vean: por eso ensanchan sus filacterias y alargan los flecos del manto; 6 les gusta ocupar los primeros puestos en los banquetes y los primeros asientos en las sinagogas, 7 acaparar los saludos en las plazas, y que la gente los llame \u00abrab\u00ed\u00bb. <\/p>\n<p>Mois\u00e9s es el primer legislador de Israel. Despu\u00e9s de \u00e9l s\u00f3lo hay la \u00abtradici\u00f3n de los antepasados\u00bb. En el tiempo de Jes\u00fas es de la incumbencia de los escribas o doctores de la ley proteger y proclamar la ley de Mois\u00e9s junto con la tradici\u00f3n que se desarroll\u00f3 de esta ley. As\u00ed pues, se puede decir que los escribas est\u00e1n sentados en la c\u00e1tedra de Mois\u00e9s. Administran la ley y con ella la voluntad de Dios, que encontr\u00f3 su expresi\u00f3n en la ley. Aqu\u00ed eso se hace constar sin cr\u00edticas. Desde el principio est\u00e1n juntos los escribas y fariseos, porque Jes\u00fas y el evangelista los consideran como grupo unitario. <\/p>\n<p>De hecho la secta de los escribas estaba desde antiguo influida por la manera farisaica de pensar y la mayor parte de los escribas proced\u00eda del partido de los fariseos. En lo sucesivo -eso ya se aclara por esta introducci\u00f3n- se trata, pues, de la doctrina, de una pol\u00e9mica de principios con la teolog\u00eda rab\u00ednica, no solamente de una agresi\u00f3n contra su sola pr\u00e1ctica religiosa, como en 6,1-18. La doctrina debe llegar hasta la medula. La segunda frase (23,3) nombra el segundo objetivo del discurso, o sea dejar al descubierto la falta de unidad entre la ense\u00f1anza y las obras. Esta falta de unidad se llama hipocres\u00eda. Se debe hacer lo que ense\u00f1an, pero no hay que dirigirse por sus propias acciones. Sus instrucciones tienen validez, pero se recusa su ejemplo, ya que est\u00e1 en contradicci\u00f3n con lo que dicen. \u00bfNo se declara aqu\u00ed v\u00e1lida la doctrina de los fariseos y escribas, y solamente se censura su conducta personal? El desarrollo del discurso sobrepasa ampliamente esta frase y de hecho se dirige contra la doctrina. El contenido del v. 3 ya no se compagina enteramente con el contenido del resto del discurso (*). Pero con todo se tiene que ver que el peso principal de la frase no radica en apoyar la autoridad de los escribas para ense\u00f1ar, sino en descubrir la discrepancia en su conducta. <\/p>\n<p>Con una imagen gr\u00e1fica se muestra c\u00f3mo oprimen a los hombres, pero sin vivir previamente lo que exigen. Se parecen a los traficantes que imponen enormes cargas a sus ac\u00e9milas o camellos. Pero ellos no hacen el menor esfuerzo para hacerlos adelantar. Hay tambi\u00e9n en aqu\u00e9llos este contraste entre lo que reclaman a los dem\u00e1s y lo que se exigen a s\u00ed mismos: no hay que guiarse por sus propias acciones, porque no est\u00e1n de acuerdo con su doctrina. La pr\u00f3xima frase (23,5) nombra como ulterior motivo para esta advertencia que todas sus obras son fingidas, porque no las hacen por Dios, que conoce lo oculto, sino por los hombres, a quienes obceca la apariencia de una seria piedad. El reproche de ostentar ante los hombres toda acci\u00f3n piadosa, ya fue antes explicado en tres ejemplos. Cuando dan limosnas, lo publican en las sinagogas y en las calles (6,2). Les gusta orar erguidos en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para exhibirse ante la gente (6,5). Cuando ayunan, ponen cara triste y desfiguran el rostro (6,16). Aqu\u00ed se aportan dos pormenores especialmente rid\u00edculos. Ensanchan de una forma peculiar y vistosa las filacterias, en las que se sujetaban peque\u00f1as c\u00e1psulas con textos de la ley. En parte se llevaban las filacterias en el brazo, en parte en la frente. Los flecos que se deb\u00edan llevar en los cuatro extremos de la t\u00fanica, los alargan de un modo peculiar, para hacer impresi\u00f3n. Ellos tambi\u00e9n quieren ser honrados del modo que sea y estar en primer t\u00e9rmino, ya sea privadamente en la comida, ya sea en el culto divino de la sinagoga o p\u00fablicamente en las calles y en las plazas. En todas partes sucede lo mismo: se hace una rid\u00edcula exhibici\u00f3n, que solamente es fachada huera y descubre un vano af\u00e1n de prestigio. <\/p>\n<p>En la parte introductoria ya se dice como advertencia \u00abal pueblo y a sus disc\u00edpulos\u00bb (23,1) todo lo que se enumera en particular como directa acusaci\u00f3n a partir de 23,13. Se trata de la doctrina teor\u00e9tica y de la realizaci\u00f3n pr\u00e1ctica de la voluntad de Dios, tal como las exponen los escribas y fariseos. Sobre todo, hay que precaverse de su ejemplo. Su vida contradice a su doctrina (23,3). No hacen lo que exigen a los dem\u00e1s (23,4). Y lo que hacen, tiene su origen en la vanidad y en la ambici\u00f3n, y por tanto carece de valor delante de Dios (23,5-7). La introducci\u00f3n, pues, ya delinea una sentencia demoledora, en la que ya est\u00e1 contenido todo lo siguiente. Jes\u00fas pone al descubierto toda la vanidad de una \u00abjusticia\u00bb casi sin l\u00edmites, presentada de palabra y de obra. No se conserva ning\u00fan hilo bueno, todo est\u00e1 trastornado, todo es vanidoso y enf\u00e1tico, enga\u00f1oso e hip\u00f3crita. La contrafigura repudiada de la verdadera \u00abjusticia\u00bb, descrita por Jes\u00fas (5,20 ss) y a la que todos nosotros estamos obligados. Esta contrafigura tambi\u00e9n tiene que servir a los cristianos para control saludable y como advertencia llamada a suscitar un sano temor.<\/p>\n<p> &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.. <\/p>\n<p>* El v. 3 procede de la tradici\u00f3n judeocristiana, asequible al Evangelio de san Mateo y est\u00e1 formulado de modo que, por principio, se reconoce la autoridad docente del rabinato. San Mateo ha conservado estas palabras, aunque desde un punto de vista global tiene otra opini\u00f3n, porque ellas hacen patente la discrepancia entre palabras y acciones y porque el v. 3 pertenec\u00eda probablemente a una forma mas antigua del discurso retransmitido por san Mateo. Tambi\u00e9n en otros casos san Mateo refiere palabras sueltas que se hab\u00edan fusionado con la materia transmitida, pero que ya no corresponden a la manera de ver propia de san Mateo hecha efectiva en otras ocasiones de un modo consecuente: cf. por ejemplo 10,5.23; 16.28. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.. <\/p>\n<p>b) Reglas para los disc\u00edpulos (Mt\/23\/08-12). <\/p>\n<p>8 Pero vosotros no dej\u00e9is que os llamen \u00abrab\u00ed\u00bb; porque uno solo es vuestro maestro, mientras todos vosotros sois hermanos. 9 A nadie en la tierra llam\u00e9is padre vuestro; porque uno solo es vuestro Padre: el del cielo. 10 No dej\u00e9is que os llamen consejeros; que uno s\u00f3lo es vuestro consejero: Cristo. 10 El mayor de vosotros sea servidor vuestro. <\/p>\n<p>En este pasaje se intercala en el discurso -una advertencia especial a los disc\u00edpulos. Ellos tambi\u00e9n forman parte de los oyentes (23,1). Los tres casos en que se dice c\u00f3mo nadie debe denominarse en la comunidad cristiana, no son ejemplos tomados sin orden ni concierto, sino que representan un fragmento de la ordenaci\u00f3n de la primitiva comunidad. En el ambiente jud\u00edo los disc\u00edpulos ten\u00edan que evitar todo lo que pod\u00eda ser confundido con los ejemplares hombres piadosos del otro lado. Estos se hacen llamar respetuosamente rab\u00ed (es decir \u00abmi maestro\u00bb), pero los disc\u00edpulos renunciar\u00e1n conscientemente a este t\u00edtulo. Entre aquellos hombres, a los piadosos maestros especialmente conspicuos y venerables se los llama \u00abpadre\u00bb, pero los disc\u00edpulos evitar\u00e1n darse este tratamiento. Lo mismo se puede aplicar al t\u00edtulo de \u00abconsejero\u00bb. Pero no deben hacerlo por t\u00e1ctica para hacer resaltar su independencia con respecto al juda\u00edsmo, sino por el nuevo conocimiento de las verdaderas proporciones. No es el primero, el principal, el superior el que as\u00ed es considerado en la estima de los hombres. <\/p>\n<p>En el grupo de los disc\u00edpulos el mayor es el que se hace menor y como un ni\u00f1o. El que verdaderamente domina es el que sirve, y es grande ante Dios el que se vuelve peque\u00f1o ante los hombres. Pero aqu\u00ed a\u00fan se dice m\u00e1s. Si los disc\u00edpulos no abrigan la ambici\u00f3n de recibir dignidades y de usar entre s\u00ed los t\u00edtulos aparejados a ellas muestran que no s\u00f3lo entendieron la doctrina de Cristo por lo que respecta al orden aut\u00e9ntico de grandezas sino que, por a\u00f1adidura, captaron rectamente su relaci\u00f3n con Dios y con Cristo. Ning\u00fan hombre puede llevar el t\u00edtulo de padre para expresar su dignidad religiosa, porque s\u00f3lo hay un Padre, que lo es en un sentido tan incomparable y profundo. En la comunidad, no puede usarse el t\u00edtulo de consejero ni maestro, porque solamente hay un consejero incomparable, maestro de los disc\u00edpulos. Todos se limitan a dar lo que reciben. Nadie tiene nada por s\u00ed mismo. Nadie puede defender una tesis propia como un rabino de los jud\u00edos, ni puede adherirse a una escuela o fundar una nueva. Cada cristiano est\u00e1 ense\u00f1ado ante todo por Cristo. Cada dirigente es guiado principalmente por \u00e9l. Aunque uno no se encari\u00f1e con los t\u00edtulos y dignidades, los vers\u00edculos en cuesti\u00f3n invitan a reflexionar constantemente en el seno de la Iglesia. <\/p>\n<p>El t\u00edtulo de rabino en una comunidad judeocristiana sonar\u00eda de modo distinto que hoy; lo mismo una \u00abviuda\u00bb en las primitivas comunidades de las cartas pastorales ser\u00eda algo muy distinto de una viuda en nuestra sociedad. Pero el pensamiento que se contiene en estos vers\u00edculos \u00bfest\u00e1 realmente vivo en los disc\u00edpulos de la Iglesia actual? \u00bfDejamos que estas frases nos inquieten y nos empujen a una conversi\u00f3n? Pues no se trataba tan s\u00f3lo, en su origen, de suprimir t\u00edtulos honor\u00edficos superfluos o rid\u00edculos, sino de ahogar la insensata ambici\u00f3n de poseerlos o exhibirlos&#8230; <\/p>\n<p>12 Pues el que se ensalza ser\u00e1 humillado, y el que se humille ser\u00e1 ensalzado. <\/p>\n<p>Los que se hab\u00edan ensalzado, como los escribas y fariseos, son humillados en este cap\u00edtulo por las sentencias de Jes\u00fas. Pero son ensalzados todos los que se han hecho servidores de los dem\u00e1s. Eso ya est\u00e1 en vigor ahora, pero sobre todo en el futuro de Dios. El veredicto mira hacia el fin. El tiempo futuro, que aqu\u00ed se usa, habla del juicio. Entonces para todos quedar\u00e1 al descubierto si han vivido con el esp\u00edritu del mundo o con el esp\u00edritu de Jes\u00fas. Eso saldr\u00e1 a la luz para los adversarios en tiempo de Jes\u00fas y para los fieles en el tiempo de la Iglesia. <\/p>\n<p>c) Las siete conminaciones (Mt\/23\/13-31). <\/p>\n<p>13 \u00a1Ay de vosotros, escribas y fariseos hip\u00f3critas, que cerr\u00e1is a los hombres el reino de los cielos! Pues vosotros no entr\u00e1is, ni dej\u00e1is que entren los que est\u00e1n para entrar. <\/p>\n<p>(El v. 14 dice as\u00ed: \u00ab\u00a1Ay de vosotros, escribas y fariseos hip\u00f3critas, que devor\u00e1is las casas de las viudas, mientras fing\u00eds entregaros a largos rezos! Por eso recibir\u00e9is condenaci\u00f3n m\u00e1s severa\u00bb. El texto corresponde a Mar 12:40 y no pertenece al texto original de san Mateo. Un punto de apoyo de esta opini6n consiste en que el n\u00famero de los \u00abayes\u00bb del evangelista estaba conscientemente limitado a siete) <\/p>\n<p>Los escribas tienen la llave del reino de los cielos o como se dice en san Lucas, \u00abla llave del saber\u00bb (Luc 11:52), porque los escribas est\u00e1n sentados en la c\u00e1tedra de Mois\u00e9s. Su oficio es ense\u00f1ar el camino de la verdad. Esta llave es la llave de la adecuada ciencia y del verdadero conocimiento. Pero en vez de abrir, vosotros cerr\u00e1is con llave. Vuestra doctrina es falsa y conduce al abismo. Sois gu\u00edas ciegos, como se dir\u00e1 dentro de poco (Luc 23:16). No os basta que no pod\u00e1is tener esperanzas de llegar al reino, ya que ni siquiera dej\u00e1is llegar a los que lo desean y a los que no pueden prescindir de vuestra llave. \u00bfPor qui\u00e9nes sino por vosotros debe el pueblo sencillo saber lo que la ley exige para su vida y por d\u00f3nde discurre el recto camino? De todos los reproches del discurso \u00e9ste es el m\u00e1s duro y el m\u00e1s tremendo. Se recusa y condena la doctrina como falsa. Y para sus maestros se cierra el reino para el cual les ha sido confiada la llave.<\/p>\n<p>Al mal administrador de la llave se le ha de quitar el cargo y se tiene que dar a otro, que lo ejerza mejor. Jes\u00fas dice a Pedro: \u00abTe dar\u00e9 las llaves del reino de los cielos&#8230;\u00bb (Luc 16:19). As\u00ed como los arrendatarios de la vi\u00f1a son despojados de su oficio y la vi\u00f1a es confiada a otro pueblo (Luc 21:43), as\u00ed tambi\u00e9n se tiene que proveer de nuevo el cargo de guardar la llave. Este ministerio tiene la promesa de la validez incondicionada \u00aben el cielo\u00bb y la seguridad de que perdurar\u00e1, porque en \u00faltimo t\u00e9rmino aqu\u00ed tambi\u00e9n s\u00f3lo es Cristo el que ense\u00f1a y gu\u00eda, el que \u00abata y desata\u00bb. El ministerio no ser\u00e1 ya sustra\u00eddo ni tampoco caer\u00e1 bajo la conminaci\u00f3n de un \u00abay\u00bb, como el que aqu\u00ed profiere Jes\u00fas. <\/p>\n<p>15 \u00a1Ay de vosotros, escribas y fariseos hip\u00f3critas, que recorr\u00e9is el mar y la tierra para hacer un pros\u00e9lito, y cuando ya lo es, hac\u00e9is de \u00e9l un hijo de la gehenna dos veces peor que vosotros! <\/p>\n<p>Era proverbial el celo que los fariseos ten\u00edan por las almas. En la presente conminaci\u00f3n, no solamente se caricaturiza este celo. sino que se fustiga gravemente. Un pros\u00e9lito es un adepto ganado personalmente para la propia fe. El resabio de impureza que percibimos es ajeno a estas frases, por lo dem\u00e1s tan usuales en aquella \u00e9poca. Los fariseos cazan al individuo yendo tras \u00e9l para traerlo a su propia convicci\u00f3n religiosa. En cuanto encuentran a uno, caen sobre \u00e9l y lo hacen a\u00fan m\u00e1s fan\u00e1tico de lo que son ellos mismos. M\u00e1s a\u00fan, hacen de \u00e9l un hijo de la gehenna, ya que su camino es enteramente opuesto al camino de Dios, y no conduce a la vida, sino a la perdici\u00f3n. As\u00ed acusa Jes\u00fas a los fariseos. <\/p>\n<p>16 \u00a1Ay de vosotros, gu\u00edas ciegos, que dec\u00eds: El que jure por el santuario, a nada est\u00e1 obligado; pero el que jure por el oro del santuario, obligado queda! 17 \u00a1Insensatos y ciegos! \u00bfPues qu\u00e9 es m\u00e1s importante, el oro, o el santuario que da al oro car\u00e1cter sagrado? 18 Como tambi\u00e9n dec\u00eds: El que jure por el altar, a nada est\u00e1 obligado; pero el que jure por la ofrenda puesta sobre el altar, obligado queda. 19 \u00a1Ciegos! \u00bfPues qu\u00e9 es m\u00e1s importante la ofrenda o el altar que da a la ofrenda car\u00e1cter sagrado? 20 Pues el que jura por el altar, jura por \u00e9l y por todo lo que hay encima, 21 y el que jura por el santuario, jura por \u00e9l y por quien habita en \u00e9l, 22 y el que jura por el cielo, jura por el trono de Dios y por quien est\u00e1 sentado en \u00e9l. <\/p>\n<p>No s\u00f3lo es falsa la piedad farisaica, sino tambi\u00e9n su doctrina. As\u00ed lo dice tambi\u00e9n este \u00abay\u00bb. Ellos creen que pueden distinguir entre f\u00f3rmulas de jurar obligatorias y no obligatorias, e incurren en un formalismo igual al que Jes\u00fas ya hab\u00eda impugnado en el serm\u00f3n de la monta\u00f1a (5,34-36). Hacen pasar como \u00fanica f\u00f3rmula v\u00e1lida jurar por el oro del santuario; pero el juramento por el santuario es ineficaz. Algo parecido sucede en los otros ejemplos. Truecan lo mayor con lo menor. El santuario es el que santifica el oro incrustado en \u00e9l, y el altar es el que santifica la ofrenda presentada en \u00e9l. Este \u00abay\u00bb no nos parece que sea muy contundente. Es una cr\u00edtica de una distinci\u00f3n sutil, que en todo caso ha de ser valorada de otra manera, por lo cual la cuesti\u00f3n b\u00e1sica del juramento queda en suspenso. Hasta el 20 Jes\u00fas no toma posici\u00f3n en este particular. Eso nos sorprende en vista de la objeci\u00f3n que apunta mucho m\u00e1s lejos y que est\u00e1 en el serm\u00f3n de la monta\u00f1a. All\u00ed Jes\u00fas no solamente censura el juramento irreflexivo, sino que en general proh\u00edbe jurar (5,33.34a.37). Los dos \u00faltimos ejemplos pasan adelante. El que jura por el santuario, jura por Dios, e igualmente el que jura por el cielo (23,21s). <\/p>\n<p>Los jud\u00edos ten\u00edan la costumbre de sustituir el nombre de Dios por otros circunloquios. En este sentido se hace alusi\u00f3n a las f\u00f3rmulas de juramento \u00abpor el santuario\u00bb y \u00abpor el cielo\u00bb. Mediante el circunloquio se cre\u00eda poder debilitar o eludir la inmediata invocaci\u00f3n de Dios como testigo. Pero Jes\u00fas dice que tales f\u00f3rmulas tambi\u00e9n se refieren a Dios personalmente. Son juramentos por Dios perfectamente v\u00e1lidos. No hay que precaverse de usar con ligereza estos juramentos, puesto que Jes\u00fas ha prohibido en general el juramento; se debe hablar con franqueza y veracidad, el s\u00ed debe ser s\u00ed, y el no debe ser no (cf. 5,33-37). Pero la larga conminaci\u00f3n sirve aqu\u00ed para ilustrar la hipocres\u00eda, aunque en este caso y s\u00f3lo en \u00e9l no aparezca esta expresi\u00f3n. Hay algo que aqu\u00ed no concuerda. En este pasaje se descubre la discrepancia entre una adoraci\u00f3n viviente y personal de Dios, y la pr\u00e1ctica formalizada, r\u00edgida de la religi\u00f3n. El hombre siempre tiene que tratar con el Dios viviente, con el Padre, a quien no se puede esquivar con sutiles distinciones jur\u00eddicas o rituales. Todo servicio ante Dios tiene que ser sincero y fluir de un amor cordial. <\/p>\n<p>23 \u00a1Ay de vosotros, escribas y fariseos hip\u00f3critas, que os preocup\u00e1is por el diezmo de la menta, del hinojo y del comino, mientras hab\u00e9is descuidado lo de m\u00e1s peso en la ley: la justicia, la misericordia y la fidelidad! Esto es lo que hab\u00eda que practicar y aquello no dejarlo. 24 \u00a1Gu\u00edas ciegos, que col\u00e1is el mosquito y os trag\u00e1is el camello! <\/p>\n<p>En la ley est\u00e1 ordenado que se cumpla el mandamiento del diezmo. Debe entregarse la d\u00e9cima parte del producto de los cereales, mosto y aceite para el sostenimiento del templo y para el servicio del culto. Los fariseos recargan asimismo esta obligaci\u00f3n haci\u00e9ndola rigurosa y desatinada, al extenderla tambi\u00e9n a las hortalizas m\u00e1s corrientes. Por una parte tanta minuciosidad, y por otra, tanta laxitud. Hacen la vista gorda en las cosas que propiamente importan. Resuenan las antiguas exigencias de los profetas respecto a la justicia, misericordia, y fidelidad. Para los profetas los deberes de la justicia social y del amor eran m\u00e1s importantes que los deberes del culto. Apoyar a los oprimidos y d\u00e9biles, no explotar a los pobres, mantener limpio el matrimonio y la familia, ejercitar la justicia social en el trabajo y en los sueldos que se pagan lo recomendaron encarecida e incesantemente. (Entre un n\u00famero enorme de testimonios, cf. por ejemplo Isa 5:8 ss; Jer 9:23 s; Jer 22:3; Eze 18:1.32). <\/p>\n<p>El profeta Oseas dijo: \u00abEscuchad la palabra del Se\u00f1or, \u00a1oh vosotros hijos de Israel!, pues el Se\u00f1or viene a juzgar a los moradores de esta tierra, porque no hay verdad, ni hay misericordia, no hay conocimiento de Dios en el pa\u00eds. La maldici\u00f3n, la mentira, el homicidio, el robo y el adulterio lo han inundado todo, y un crimen alcanza a otro\u00bb (Ose 4:1 s). Veamos todav\u00eda otro ejemplo: \u00abEsto es lo que manda el Se\u00f1or de los ej\u00e9rcitos: Juzgad seg\u00fan la verdad y la justicia, y haced cada uno de vosotros repetidas obras de misericordia para con vuestros hermanos. Guardaos de agraviar a la viuda, al hu\u00e9rfano, al extranjero y al pobre, y en su coraz\u00f3n nadie piense mal contra el pr\u00f3jimo. Mas ellos no quisieron escuchar, y rebeldes volvieron la espalda, y se taparon sus o\u00eddos, para no oir\u00bb (Zac 7:9-11). Los fariseos son fieles descendientes de sus antepasados. <\/p>\n<p>25 \u00a1Ay de vosotros, escribas y fariseos hip\u00f3critas, que limpi\u00e1is por fuera la copa y el plato, mas por dentro quedan llenos de rapacidad y desenfreno! 26 \u00a1Fariseo ciego! Limpia primero por dentro la copa que as\u00ed quedar\u00e1 limpio tambi\u00e9n lo de fuera. <\/p>\n<p>Con estas im\u00e1genes se trata una vez m\u00e1s del concepto y de la doctrina de la pureza. Se mantienen con gran esmero y se recomiendan encarecidamente las prescripciones sobre la pureza exterior. Pero lo que importa no es el ceremonial externo (la limpieza de copas y platos), sino los sentimientos interiores. S\u00f3lo un coraz\u00f3n puro ver\u00e1 a Dios (cf. 5,8). No lo que entra por la boca contamina al hombre, sino lo que sale de la boca, esto s\u00ed que contamina al hombre (15,11.15-20). En el fariseo no cuadran entre s\u00ed lo interno y lo externo, la manera interna de pensar y el comportamiento exterior. Y as\u00ed exponen a la vista su piedad. Pero esta piedad est\u00e1 interiormente hueca, porque no es ejercitada para Dios, sino para el hombre. Son \u00abhijos de la gehennas (23,15) y malos de cabo a rabo (12,34). Si se purificara primero su interior, si se convirtiera su manera de pensar y querer, entonces tambi\u00e9n ser\u00eda puro y eficaz el exterior, su actuaci\u00f3n y su actitud entre los hombres. Entonces tambi\u00e9n ser\u00edan superfluas todas las prescripciones externas de limpieza para su vajilla. Pero as\u00ed se oculta hip\u00f3critamente la maldad con el comportamiento, bienes mal adquiridos e inmoderada ambici\u00f3n. <\/p>\n<p>27 \u00a1Ay de vosotros, escribas y fariseos hip\u00f3critas. que parec\u00e9is sepulcros blanqueados, que por fuera aparecen vistosos, mas por dentro est\u00e1n llenos de huesos de muertos y de todo lo impuro! 28 As\u00ed tambi\u00e9n vosotros: por fuera parec\u00e9is justos delante de los hombres, mas por dentro est\u00e1is llenos de hipocres\u00eda y de maldad. <\/p>\n<p>Esta conminaci\u00f3n est\u00e1 orientada en el mismo sentido que la precedente: descubrir la discrepancia entre la realidad y la apariencia. De nuevo se ilustra el pensamiento con una comparaci\u00f3n de intenso contraste. Los sepulcros de Palestina ten\u00edan que ser blanqueados, para que nadie los tocase y viniera a contraer una impureza seg\u00fan los ritos. Pod\u00edan estar adornados y tener muy buen aspecto, pero todos sab\u00edan su contenido. As\u00ed sois vosotros. La apariencia de la justicia desde lejos enga\u00f1a ocultando la maldad que realmente existe. Se finge todo lo que exteriormente se hace patente. En un profundo sentido reina la maldad en los que tienen que administrar la ley. Porque no han reconocido ni han hecho lo que importa en la ley. Mediante un sinn\u00famero de ocupaciones externas se han exonerado de sus grandes reclamaciones del derecho, de la misericordia y de la fidelidad (23,23). Esta maldad tambi\u00e9n queda reprobada en la sentencia del juez: \u00abApartaos de m\u00ed, ejecutores de maldad\u00bb (7,23). Tan profundamente se puede desacertar la voluntad de Dios, si se procura cumplirla seg\u00fan la letra y no seg\u00fan el esp\u00edritu. <\/p>\n<p>29 \u00a1Ay de vosotros, escribas y fariseos hip\u00f3critas, que edific\u00e1is los sepulcros de los profetas y adorn\u00e1is las tumbas de los justos, 30 y dec\u00eds: Si hubi\u00e9ramos vivido en los tiempos de nuestros padres, no habr\u00edamos sido c\u00f3mplices de la sangre de los profetas! 31 Y con esto, os est\u00e1is declarando a vosotros mismos hijos de aquellos que mataron a los profetas. <\/p>\n<p>Dios ha suscitado en su pueblo un gran n\u00famero de profetas y justos, y los ha enviado de nuevo a \u00e9l como mensajeros (cf. 21,33-36; 22,3-6). No fueron o\u00eddos, sino rechazados. Los descendientes se glor\u00edan de ellos, les erigen tumbas caras y suntuosas. Pero esto no basta. El coraz\u00f3n obstinado es lo que hace que los hijos se parezcan a los padres. A los hijos les parece que son mejores, m\u00e1s juiciosos y justos que los padres, y precisamente son todav\u00eda m\u00e1s ciegos y obstinados que ellos. No deber\u00edan venerar los sepulcros de los profetas, sino hacer lo que ellos dijeron. Con esta obstinaci\u00f3n matan una vez m\u00e1s espiritualmente a los profetas, a quienes sus padres han dado muerte. Aqu\u00ed de nuevo se descubre la hipocres\u00eda. Con la creencia temeraria de ser mejores que los ascendientes, de estar de parte de los justos (23,28), cuyas tumbas son adornadas por ellos. \u00a1Qu\u00e9 espantoso enga\u00f1o sobre la verdadera situaci\u00f3n! \u00bfNo hay tambi\u00e9n una ilusi\u00f3n semejante entre los cristianos que miran presuntuosamente los aspectos sombr\u00edos de la historia de la Iglesia, y les parece que son mejores que sus padres? La cr\u00edtica aut\u00e9ntica procede siempre del conocimiento de la propia culpa y del propio pecado.<\/p>\n<p>32 \u00a1Y ahora vosotros, colmad la medida de vuestros padres! 33 \u00a1Serpientes, raza de v\u00edboras! \u00bfC\u00f3mo escapar\u00e9is a la condenaci\u00f3n de la gehenna? 34 Por eso, yo os voy a enviar profetas, sabios y escribas: a unos los matar\u00e9is y crucificar\u00e9is, y a otros los azotar\u00e9is en vuestras sinagogas y los perseguir\u00e9is de ciudad en ciudad, 35 para que as\u00ed caiga sobre vosotros toda la sangre inocente derramada sobre la tierra, desde la sangre del justo Abel hasta la sangre de Zacar\u00edas, hijo de Baraqu\u00edas, a quien matasteis entre el santuario y el altar. 36 Os lo aseguro: todo esto ha de venir sobre la generaci\u00f3n presente. <\/p>\n<p>El discurso en la conclusi\u00f3n va subiendo de tono de modo extraordinario. La parte final empieza invitando a colmar la medida de los padres. Falta muy poco para ello y pronto rebosar\u00e1. La medida quedar\u00e1 colmada con la muerte del \u00faltimo profeta, con la muerte de Jes\u00fas. Como hizo antes Juan, Jes\u00fas los trata de serpientes y ralea de v\u00edboras, que no tienen esperanza de eludir el castigo (cf. 3, 7). Pero aqu\u00ed se dice ya cu\u00e1l ser\u00e1 el castigo: la condenaci\u00f3n al fuego eterno (la gehenna). Dios antes hab\u00eda enviado mensajeros para exhortar a la conversi\u00f3n. Ya ahora, y sobre todo despu\u00e9s de su resurrecci\u00f3n, Jes\u00fas les env\u00eda una vez m\u00e1s mensajeros para llamarlos a la fe en \u00e9l. Estos mensajeros tambi\u00e9n ser\u00e1n profetas, sabios y escribas. S\u00f3lo se distinguir\u00e1n de sus predecesores por sus exigencias m\u00e1s altas, ya que anuncian al Mes\u00edas y as\u00ed dan, de una manera irrevocable y \u00fanica en su g\u00e9nero, la ocasi\u00f3n para convertirse y creer. El que crea y se bautice, se salvar\u00e1 (Mar 16:16a). S\u00f3lo eso estar\u00e1 ahora en vigor. Pero tambi\u00e9n sigue siendo v\u00e1lida la ley seg\u00fan la cual los mensajeros han sido llamados: Os perseguir\u00e1n a vosotros, como tambi\u00e9n han perseguido a los profetas anteriores a vosotros (cf. 5,11s). Ahora ya es claro lo que suceder\u00e1 a los enviados del Se\u00f1or: persecuci\u00f3n, flagelaci\u00f3n, crucifixi\u00f3n como tuvo que sufrir su Maestro. Los profetas y los justos fueron perseguidos por su propio pueblo. Se derram\u00f3 sangre inocente que clama venganza, como la de Abel, que humedeci\u00f3 la tierra (Gen 4:10). \u00e9ste fue el primer asesinato, del que tuvo que dar noticia la Escritura. El del sacerdote Zacar\u00edas es el \u00faltimo que nos da a conocer la Biblia. \u00abPor \u00faltimo revisti\u00f3 Dios de su esp\u00edritu al sumo sacerdote Zacar\u00edas, hijo de Joyada; y present\u00e1ndose delante del pueblo, les habl\u00f3 de esta manera: As\u00ed habla Dios: \u00bfpor que traspas\u00e1is los mandamientos del Se\u00f1or? Nada ganar\u00e9is. Hab\u00e9is abandonado al Se\u00f1or y \u00e9l os abandonar\u00e1 tambi\u00e9n. Mas ellos, aunados contra Zacar\u00edas, lo apedrearon por orden del rey, en el atrio del templo del Se\u00f1or. Y no se acord\u00f3 el rey Jo\u00e1s de los beneficios que le hab\u00eda hecho Joyada, padre de Zacar\u00edas, sino que mat\u00f3 a este hijo suyo; el cual dijo al morir: V\u00e9alo el Se\u00f1or y haga justicia\u00bb (2Cr 24:20-22). La sangre inocente en cierto modo se ha congestionado. Con ella se ha llenado casi hasta el borde la medida de los padres, la cual llegar\u00e1 a estar totalmente llena con los atroces cr\u00edmenes de sus hijos. Y as\u00ed el castigo vendr\u00e1 sobre \u00abla generaci\u00f3n presente\u00bb, que es albacea de todas las generaciones precedentes (*). <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.. <\/p>\n<p>* El texto de las persecuciones del v. 34b est\u00e1 claramente armonizado con los otros que est\u00e1n en eI discurso dirigido a los disc\u00edpulos (2Cr 10:17-22). El texto de san Mateo recurre a las persecuciones de los mensajeros de la fe cristiana y argumenta apoy\u00e1ndose en este amargo conocimiento. De este modo se da una indicaci\u00f3n terminante de que el pronombre \u00abyo\u00bb en 23,34 se refiere a Jes\u00fas, cuyos mensajeros han experimentado estos destinos, con independencia de que, en una anterior redacci\u00f3n de estas palabras, el pronombre \u00abyo\u00bb hiciera alusi\u00f3n a Dios (o a la sabidur\u00eda divina). San Mateo a Zacar\u00edas le llama \u00abhijo de Baraquias\u00bb, pero seg\u00fan 2Cr 24:20, era \u00abhijo de Joyada\u00bb. La divergencia se debe a una confusi\u00f3n con el pen\u00faltimo de los llamados \u00abprofetas menores\u00bb, Zacar\u00edas, que era hijo de Baraqu\u00edas (Zac 1:17). <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.. <\/p>\n<p>d) Ap\u00f3strofe a Jerusal\u00e9n (Mt\/23\/37-39). <\/p>\n<p>37 \u00a1Jerusal\u00e9n, Jerusal\u00e9n, la que mata a los profetas y apedrea a los que fueron enviados a ella! \u00a1Cu\u00e1ntas veces quise reunir a tus hijos, como la gallina re\u00fane sus polluelos bajo sus alas! Pero vosotros no quisisteis. 38 Mirad que vuestra casa se quedar\u00e1 para vosotros. 39 Porque yo os digo: Ya no me ver\u00e9is m\u00e1s hasta que dig\u00e1is: \u00a1Bendito el que viene en nombre del Se\u00f1or! (Sal 118:26). <\/p>\n<p>El discurso conminatorio contra los escribas y fariseos se concluye con un gemido lastimero. Ahora se dirige la palabra a Jerusal\u00e9n, pero con ella tambi\u00e9n a todo el pueblo, que tiene su centro en la ciudad santa. El Mes\u00edas fue enviado para reunir las ovejas perdidas de la casa de Israel (Sal 15:24). Jes\u00fas se hab\u00eda esforzado por ellas d\u00eda tras d\u00eda como una madre amorosa, como un pastor sol\u00edcito y -en la imagen presente- como una gallina re\u00fane a sus polluelos bajo sus alas. Nada qued\u00f3 por intentar, ni en milagros, ni en palabras, con severidad amenazante y con indulgente compasi\u00f3n, en la oraci\u00f3n solitaria y en la afluencia sofocante de la multitud, en la ciudad y en el campo, en Galilea y en Judea, con la gente sencilla y con los doctos te\u00f3logos. Jes\u00fas ha intentado serlo todo para todos. Ha solicitado el coraz\u00f3n de este pueblo como Oseas y ha sufrido por la fe de su pueblo como Jerem\u00edas. Pero todo fue en balde. S\u00f3lo esta queja puede hacer inteligible la severidad inexorable de las precedentes invectivas. Pero ambas cosas -las palabras conminatorias y el ap\u00f3strofe lastimero- para nosotros quedan envueltas en un misterio. <\/p>\n<p>\u00a1Cu\u00e1n dif\u00edcil es para nosotros comprender que el Mes\u00edas -desde un punto de vista humano- ha fracasado en su misi\u00f3n con la \u00abgeneraci\u00f3n presente\u00bb! Es el mismo misterio que reina entre el Padre y \u00e9l en las horas nocturnas de oraci\u00f3n en el monte, y que no se descubre al hombre. El misterio que solamente de vez en cuando centellea, como en el suspiro por la incredulidad de esta generaci\u00f3n (Sal 17:17), o en las palabras sobre la entrega de la vida en rescate de muchos (Sal 20:28). Pero el misterio permanece y estas palabras s\u00f3lo son capaces de declarar veladamente lo que sucede en el coraz\u00f3n del Redentor. Cuando se habla de la \u00abcasa\u00bb, se hace referencia a la ciudad de Jerusal\u00e9n. Vuestra casa se quedar\u00e1 para vosotros. Ahora depend\u00e9is de vosotros y tambi\u00e9n sois responsables de vosotros mismos. Dios no se esforzar\u00e1 ya m\u00e1s y el Mes\u00edas tampoco. Dios se retira de su pueblo, por el cual ha luchado a trav\u00e9s de los siglos, por \u00faltimo y con el m\u00e1ximo riesgo en su Hijo (cf. 21,37). He aqu\u00ed que vuestra casa se quedar\u00e1 para vosotros. \u00e9sta era la idea de Dios, cuyo nombre est\u00e1 oculto mediante el verbo. Dios deja sola la ciudad, en la que hizo benignamente que habitara su nombre, y se aleja de ella. Ya no me ver\u00e9is m\u00e1s, dice de s\u00ed mismo el Mes\u00edas. Ha concluido su actividad p\u00fablica y se retira. Ya no se les mostrar\u00e1 m\u00e1s, a no ser en el juicio final. Un d\u00eda las multitudes clamaron: \u00ab\u00a1Bendito el que viene en el nombre del Se\u00f1or!\u00bb (21,9b). La pr\u00f3xima vez resonar\u00e1 este clamor, cuando venga a separar las ovejas de los cabritos. Cuando Jes\u00fas entr\u00f3 en Jerusal\u00e9n, a\u00fan se pod\u00eda preguntar qui\u00e9n era \u00e9ste (21,10), entonces esto lo sabr\u00e1n todos. Ahora Jerusal\u00e9n ha rehusado aceptarle, cuando entraba como Mes\u00edas, entonces esta aceptaci\u00f3n ser\u00e1 inevitable. Ahora s\u00f3lo algunos partidarios entusiastas le han aclamado, entonces ser\u00e1n todos los hombres. Estas palabras son tambi\u00e9n una sentencia definitiva, porque ahora el Mes\u00edas tiene que abandonar a su propio pueblo. Pero \u00bfno tienen estas palabras un reverso misericordioso? La \u00abgeneraci\u00f3n presente\u00bb a\u00fan tiene que comparecer un d\u00eda ante el tribunal. Entonces se decidir\u00e1 para siempre y para cada individuo si entra en la vida o en la perdici\u00f3n (*). <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.. <\/p>\n<p>* En el v. 23,28. se ha querido ver con frecuencia una indicaci\u00f3n de la conversi\u00f3n final de los jud\u00edos. Eso no parece probable, porque en todo el discurso del cap\u00edtulo 23 y, en general, en el Evangelio de san Mateo, s\u00f3lo se tiene en cuenta \u00abesta generaci\u00f3n\u00bb, o bien, en sentido m\u00e1s amplio, la generaci\u00f3n de Jes\u00fas y de los primeros mensajeros de la fe. En suma, pues, no cabe hablar de \u00ablos jud\u00edos\u00bb. Adem\u00e1s, seg\u00fan el tenor de los v. 38s es inveros\u00edmil pensar en una declaraci\u00f3n positiva. Por eso, en la salutaci\u00f3n \u00abBendito el que viene\u00bb, dif\u00edcilmente se puede rastrear la profec\u00eda de que los jud\u00edos posteriormente reconocer\u00e1n al Mes\u00edas, si bien podr\u00eda parecer que se insin\u00fae un aspecto positivo, apuntando al juicio final. De este modo, la parte final del discurso, con su amenaza de castigo (especialmente 23,29-36), adquiere m\u00e1s el car\u00e1cter de una profec\u00eda conminatoria que de una sentencia judicial. El juicio queda tan reservado como lo queda para la Iglesia en 13,40-43 y en 22,12-14. De manera diferente debe juzgarse el importante pasaje de  Rom 9:11.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Una advertencia en contra de los escribas y fariseos (cf. Mar. 12:38, 39; Luc. 20:45, 46). Ahora Jes\u00fas toma la ofensiva; la palabra \u201cofensiva\u201d no es demasiado fuerte al ver el idioma que Jes\u00fas usa en el cap. 23. Mateo solamente incluye este ataque concentrado contra las autoridades religiosas jud\u00edas en este momento. Muestra a Jes\u00fas como un controversista feroz, dispuesto a hacer enemigos cuando la causa lo demandara. Y la causa era importante, ya que lo que se trataba era el contraste entre los valores del reino de los cielos y la forma superficial de la religi\u00f3n que ya hab\u00eda sido desenmascarada especialmente en 5:17-48 y 15:1-20.<\/p>\n<p>El blanco eran los escribas (una clase de int\u00e9rpretes de las Escrituras y de la tradici\u00f3n rab\u00ednica), y los fariseos, un \u201cpartido\u201d religioso al cual pertenec\u00eda la mayor\u00eda de los escribas, y que se dedicaba a la observancia escrupulosa del \u00e1mbito completo de la legislaci\u00f3n rab\u00ednica. Eran, hablando en general, personas sinceras, morales, y el ataque de Jes\u00fas da la impresi\u00f3n de ser \u00e1spero e injusto. Pero su inter\u00e9s no era tanto la actuaci\u00f3n de \u00e9stos como individuos, sino m\u00e1s bien con el sistema de observancias religiosas que sosten\u00edan. Al insistir ellos en un enorme y creciente cuerpo de reglas y normas, estaban en peligro de ignorar actitudes y m\u00f3viles internos y de darle mayor adhesi\u00f3n al sistema que a la voluntad de Dios. Fue esto, en vez de un enga\u00f1o consciente (aunque el v. 3 los acusa de esto tambi\u00e9n), lo que los hac\u00eda, seg\u00fan una palabra favorita de Mateo, hip\u00f3critas.<\/p>\n<p>En los vv. 2-7, sin embargo, el enfoque est\u00e1 en su deseo de dejar una buena impresi\u00f3n (cf. 6:1-6, 16-18) por ostentar su posici\u00f3n y autoridad. No les importaban los problemas que sus ense\u00f1anzas creaban para la poblaci\u00f3n t\u00e9rmino medio que procuraba observarlas (las cargas pesadas del v. 4 aluden a las demandas pr\u00e1cticas que la legislaci\u00f3n de los escribas impon\u00eda sobre la vida diaria; cf. 11:28-30). En contraste (8-12), los disc\u00edpulos no deben procurar posici\u00f3n, sino sentirse felices de tomar los lugares m\u00e1s humildes y servir a los dem\u00e1s. Esta \u00faltima secci\u00f3n reasume el tema de 20:25-28, pero mientras que el contraste all\u00ed era con \u201clos dirigentes de los gentiles\u201d, aqu\u00ed es con los supuestos dirigentes del pueblo de Dios. Un deseo de tener t\u00edtulos pretenciosos y cargos de influencia puede se\u00f1alar aun hoy en d\u00eda que los disc\u00edpulos se est\u00e1n alejando de los valores del reino de los cielos.<\/p>\n<p>Notas. 2 La c\u00e1tedra de Mois\u00e9s representa la autoridad de la ense\u00f1anza de los que ten\u00edan la responsabilidad de interpretar las leyes de Mois\u00e9s. 3 Despu\u00e9s de 15:1-20 ser\u00eda sorprendente creer que Jes\u00fas, pensaba en serio que todas las cosas en las ense\u00f1anzas de los escribas ten\u00edan que ser obedecidas. El equilibrio de la frase cae sobre la segunda mitad: \u201cHaced todo lo que os digan, si dese\u00e1is, pero no hag\u00e1is seg\u00fan sus obras.\u201d 5 Las filacterias (cajitas que conten\u00edan porciones de los rollos atadas en la frente y en el antebrazo cuando oraban) y flecos no son condenados en s\u00ed (Jes\u00fas usaba estos \u00faltimos; v\u00e9ase 9:20, donde se usa la misma palabra gr.); pero \u00a1daban gran amplitud para ostentaci\u00f3n y granjeaban una reputaci\u00f3n de piedad!<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>23.2 ,3 Las tradiciones de los fariseos y sus interpretaciones y aplicaciones de la ley llegaron a ser tan importantes como la ley misma. Sus leyes no eran tan malas. Algunas eran buenas. El problema surgi\u00f3 cuando los l\u00edderes religiosos (1) tomaron las normas hechas por el hombre con tanta seriedad como las leyes de Dios, (2) al decir a la gente que deb\u00edan obedecerlas, sin incluirse ellos mismos, (3) al obedecer las reglas no para honrar a Dios sino para sobresalir. Jes\u00fas no conden\u00f3 lo que ense\u00f1aban, sino lo que eran: hip\u00f3critas.23.5 Estas cajas peque\u00f1as de cuero, llamadas filacterias, conten\u00edan vers\u00edculos de la Escritura. Los fariseos las portaban porque Deu 6:8 y Exo 13:9, Exo 13:16 dicen que la gente debe llevar la Palabra de Dios cerca a su coraz\u00f3n y ellos lo interpretaron en forma literal. Pero estas peque\u00f1as cajas que tambi\u00e9n usaban para orar llegaron a ser m\u00e1s importantes por el nivel social que otorgaban que por la verdad que conten\u00edan.23.5-7 Jes\u00fas otra vez puso al descubierto la hipocres\u00eda de los l\u00edderes religiosos. Conoc\u00edan las Escrituras pero no viv\u00edan de acuerdo a las mismas. No se preocupaban por ser santos, sino por verse santos a fin de recibir la admiraci\u00f3n de la gente y su alabanza. Hoy, como los fariseos, mucha gente conoce la Biblia pero no le permiten que cambie sus vidas. Dicen que siguen a Cristo pero no viven de acuerdo a sus reglas de amor. Las personas que viven de esta manera son hip\u00f3critas. Debemos estar seguros de que nuestras acciones sean coherentes con nuestras creencias.23.11, 12 Jes\u00fas desafi\u00f3 las normas de la sociedad. Para El, la verdadera grandeza surge del servicio, es lo que se obtiene cuando uno se entrega para servir a Dios y a los dem\u00e1s. El servicio nos mantiene al tanto de las necesidades de los dem\u00e1s y evita que nos detengamos a mirarnos a nosotros mismos. Jes\u00fas vino como siervo. \u00bfQu\u00e9 tipo de grandeza busca usted?23.13, 14 Ser un l\u00edder religioso en Jerusal\u00e9n era muy diferente a ser un pastor en una sociedad secular como la de hoy. La historia de la naci\u00f3n, su cultura y la vida cotidiana estaban centradas alrededor de la relaci\u00f3n con Dios. Los l\u00edderes religiosos eran los m\u00e1s conocidos, poderosos y respetados de todos los l\u00edderes. Jes\u00fas lanz\u00f3 su punzante acusaci\u00f3n porque el hambre de poder, dinero y posici\u00f3n de aquellos l\u00edderes los hab\u00eda llevado a perder de vista a Dios, y su ceguedad se esparc\u00eda por toda la naci\u00f3n.23.15 Los convertidos de los fariseos eran atra\u00eddos al farise\u00edsmo, no a Dios. Por haberse enfrascado tanto en los detalles de sus leyes tradicionales y regulaciones, hab\u00edan perdido de vista al que las leyes se\u00f1alaban: Dios. Como religi\u00f3n de obras al fin, pon\u00edan presi\u00f3n en la gente para que superaran a los dem\u00e1s en conocimiento y obra. Un profesor hip\u00f3crita lo m\u00e1s probable es que tenga estudiantes a\u00fan m\u00e1s hip\u00f3critas. Guard\u00e9monos de crear fariseos por un \u00e9nfasis desmedido en la obediencia superficial a expensas de la renovaci\u00f3n interior.23.23, 24 Es posible obedecer los detalles de la ley y ser desobedientes en nuestra conducta general. Por ejemplo, podemos ser muy precisos y fieles en dar el diez por ciento de nuestro dinero a Dios, pero podemos rehusarnos a dar un minuto de nuestro tiempo en ayudar a otros. El diezmar es importante, pero el pagar el diezmo no nos libra de cumplir con otras directivas de Dios.23.24 Los fariseos colaban el agua de manera que no pudieran accidentalmente tragarse un mosquito, insecto impuro de acuerdo a la ley. Eran muy meticulosos en cuanto a los detalles del ceremonial de limpieza al grado que perdieron su perspectiva de lo que es la pureza verdadera. Por fuera, limpios en lo ceremonial; por dentro, corruptos en sus corazones.23.25-28 Jes\u00fas conden\u00f3 a los fariseos y a los l\u00edderes religiosos por aparentar santidad en lo exterior y mantener en su interior corrupci\u00f3n y codicia. Vivir nuestro cristianismo s\u00f3lo como un espect\u00e1culo para otros es como lavar un vaso s\u00f3lo por fuera. Cuando estamos limpios por dentro, nuestra limpieza exterior no ser\u00e1 fingida.23.34-36 Estos profetas, sabios y escritores que ser\u00edan enviados quiz\u00e1s fueron los l\u00edderes en la iglesia primitiva que fueron heridos, azotados y algunas veces crucificados, como Jes\u00fas lo predijo. Los contempor\u00e1neos de Jes\u00fas dijeron que no actuar\u00edan como sus padres, dando muerte a los profetas que Dios les hab\u00eda enviado (23.30), pero estuvieron dispuestos a dar muerte al Mes\u00edas y a sus seguidores fieles. Por esta raz\u00f3n todo el juicio a trav\u00e9s de los siglos recaer\u00eda sobre sus cabezas.23.35 Estaba dando un breve resumen de los m\u00e1rtires del Antiguo Testamento. Abel fue el primer m\u00e1rtir (G\u00e9nesis 4); Zacar\u00edas fue el \u00faltimo (porque la Biblia hebrea terminaba con 2 Cr\u00f3nicas). Zacar\u00edas fue el cl\u00e1sico ejemplo de un hombre de Dios que mor\u00eda a manos de los que dec\u00edan ser el pueblo de Dios (v\u00e9ase 2Ch 24:20).23.37 Jes\u00fas quiso juntar a su pueblo as\u00ed como la gallina protege sus polluelos bajo sus alas, pero no se lo permitieron. Jes\u00fas tambi\u00e9n quiere protegernos si nos acercamos a El. Muchas veces nos herimos y no sabemos a qui\u00e9n recurrir. Rechazamos la ayuda de Cristo porque no creemos que El puede darnos lo que necesitamos. \u00bfPero qui\u00e9n conoce mejor nuestras necesidades que nuestro Creador? Los que acudan a Jes\u00fas hallar\u00e1n que El consuela y conforta como nadie m\u00e1s puede hacerlo.23.37 Jerusal\u00e9n era la capital del pueblo escogido de Dios; la ciudad ancestral de David, el m\u00e1s grande rey de Israel; y el lugar donde estaba el templo, la morada terrenal de Dios. Deb\u00eda ser el centro de adoraci\u00f3n al verdadero Dios y un modelo de justicia para toda la gente, pero Jerusal\u00e9n lleg\u00f3 a ser una ciudad ciega a Dios e insensible a las necesidades humanas. Aqu\u00ed podemos ver la profundidad de los sentimientos de Jes\u00fas por los perdidos y por su ciudad amada, que muy pronto ser\u00eda destruida.LAS SIETE CALAMIDADES23.14:  No permitir a otros entrar al reino de los cielos y no entrar nosotros mismos23.15:  Alejar a la gente de Dios como ustedes mismos23.16-22:  Ciegamente permitir que la gente de Dios siga las tradiciones hechas por el hombre en lugar de la Palabra de Dios23.23, 24:  Involucrarse en detalles insignificantes pasando por alto lo que realmente es importante: justicia, misericordia y fe23.25, 26:  Guardar apariencias mientras que su mundo privado es corrupto23.27, 28:  Actividad espiritual para cubrir el pecado23.29-36:  Pretender que se ha aprendido de la historia pasada, pero su comportamiento presente muestra que o ha aprendido nadaJes\u00fas mencion\u00f3 siete formas para evitar la ira de Dios, a menudo llamadas \u00ablas siete calamidades\u00bb. Estas siete declaraciones acerca de los l\u00edderes religiosos deben haber sido dichas con una mezcla de juicio y tristeza. Eran firmes e inolvidables. Est\u00e1n en vigencia cada vez que nos adentramos tanto en perfeccionar la pr\u00e1ctica de la religi\u00f3n que olvidamos que a Dios tambi\u00e9n le interesan la misericordia, el amor verdadero y el perd\u00f3n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 1040 Luc 20:45<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\n1<strong> (a)<\/strong> vs.1-7: Mar_12:38-39 ; Luc_20:45-46 <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p>135 (X) Los ayes y el discurso escatol\u00f3\u00adgico (23,1-25,46).<br \/>\n(A) Los ayes contra los escribas y fari\u00adseos (23,1-36). Cf. Mc 12,38-40; Lc 11,37-52; 20,45-47. Este cap\u00edtulo es una bisagra que concluye la serie de las par\u00e1bolas de juicio y las controversias con los dirigentes jud\u00edos que comenzaron en 21,23, y al mismo tiempo in\u00adtroduce el \u00faltimo gran discurso de los caps. 24-25 sobre la parus\u00eda. Est\u00e1 compuesto de ma\u00adterial que procede de Marcos, Q, y de la propia fuente de Mateo. Aunque contiene una contro\u00adversia algo desagradable, posee un gran inte\u00adr\u00e9s hist\u00f3rico, porque nos ayuda a percibir el trasfondo de la crucifixi\u00f3n, y, en un segundo nivel, nos muestra a la comunidad de Mateo en clara pol\u00e9mica con la academia rival de Yamnia. 2. en la c\u00e1tedra de Mois\u00e9s se han sen\u00adtado: El tiempo en pasado sugiere que tam\u00adbi\u00e9n su autoridad es algo que ya pertenece al pasado. La c\u00e1tedra de Mois\u00e9s es una met\u00e1fora que alude a la autoridad de Mois\u00e9s. Los fari\u00adseos afirmaban que eran sus sucesores (m\u2019A\u00adbot 1,1). La frase puede referirse a su \u00absede\u00bb de Yamnia. 3. haced todo: Muchas de sus en\u00adse\u00f1anzas eran buenas, al menos en cuanto mostraban un gran celo por Dios y el AT, pero, para Mateo, su praxis no se ajustaba a ellas. A no ser como iron\u00eda, este vers\u00edculo resulta in\u00adcomprensible. 4. Cf. 11,28-30. 5. Cf. 6,1.5.16. 6. Cf. Lc 14,7-11. 8. no os dej\u00e9is llamar Rab\u00ed: Los vv. 8-10 contienen una cr\u00edtica de los t\u00edtu\u00adlos, cuidadosamente construida por Mateo. Rabb\u00ed (lit., \u00abmi grandeza\u00bb) hab\u00eda entrado s\u00f3lo recientemente en uso, durante los a\u00f1os 60-80 d.C., como t\u00e9rmino t\u00e9cnico para tratar a los sabios-maestros jud\u00edos que pose\u00edan autoridad. Su rechazo forma parte de la disputa que Ma\u00adteo manten\u00eda con aquellos que lo detentaban. 9. Sa\u00fal ben Batnith (ca. 80-120 d.C.) fue el pri\u00admer sabio jud\u00edo conocido al que se le dio el t\u00ed\u00adtulo de Abba, padre. A pesar de esta prohibi\u00adci\u00f3n, el t\u00edtulo se introdujo en el cristianismo a trav\u00e9s del movimiento mon\u00e1stico, donde pri\u00admero sirvi\u00f3 para denominar al director espiri\u00adtual. La propia lista de los t\u00edtulos preferidos por Mateo se encuentra en el v. 34. 10. maes\u00adtro: Los cristianos tienen solamente un maes\u00adtro, Cristo, en el sentido de que durante toda la vida ser\u00e1n disc\u00edpulos exclusivamente suyos. Otros maestros juegan un papel transitorio. 11. el m\u00e1s grande: Mateo refuerza la ense\u00f1an\u00adza sobre la humildad con referencias a 20,26.27 y el uso de Q (Lc 14,11). 13-33. Aho\u00adra encontramos una terrible secci\u00f3n de siete ayes, que corresponden a las bienaventuran\u00adzas del cap. 5, y que est\u00e1n modelados seg\u00fan Is 5,8.11.18.20.21.22. 13. ay de vosotros, escribas y fariseos, hip\u00f3critas: Mateo nivela la oposi\u00adci\u00f3n a Jes\u00fas, que, de hecho, ven\u00eda de frentes diferentes, y la unifica para hacerla coincidir con los adversarios de su propia Iglesia. Pero estos ayes se dirigen tambi\u00e9n contra su Iglesia, para advertirle del peligro de la falsa seguri\u00addad. Con respecto al t\u00e9rmino \u00abhip\u00f3critas\u00bb, cf. comentario sobre 6,2. En el fondo, Mateo acu\u00adsa a los fariseos de ser maestros falsos porque no aceptan la misi\u00f3n magisterial de Jes\u00fas co\u00admo el Cristo. 15. recorr\u00e9is mar y tierra: Es un cumplido altamente ambiguo dirigido a los fa\u00adriseos por su misi\u00f3n en la di\u00e1spora, sobre cu\u00adyos cimientos construy\u00f3 Pablo (cf. B. J. Bamberger, Proselytism in the Talmudic Period [Cincinnati 1939]). 16-22. Cf. 5,33-37. 23. Cf. Lv 27,30; Dt 14,22.23; Zac 7,9; Miq 6,8. lo m\u00e1s importante de la ley: Los rabinos se opon\u00edan a distinguir entre preceptos ligeros y pesados (m\u2019Abot 2,1; 3,19; 4,2; mHag. 1,8). sin descui\u00addar aquello: Representa el punto de vista de los judeocristianos de Mateo, defensores de la ob\u00adservancia de toda la Tor\u00e1, pero tal y como ha\u00adb\u00eda sido interpretada por Jes\u00fas (5,17-20). 25-26. Estos vers\u00edculos recogen un debate com\u00fan en las academias de Hillel y Sammai, y lo con\u00advierten en un asunto moral; las personas, no las cosas, son lo que realmente importa (J. Neussner, NTS 22 [1975-76] 486-95). 34. por eso, yo os env\u00edo profetas, sabios y escribas: Es una lista de dirigentes de la Iglesia de Mateo. Apostell\u00f3, \u00abenviar\u00bb, alude a los ap\u00f3stoles. Cf. comentario sobre 10,40-42. Los t\u00edtulos proce\u00adden del AT. 35. Abel: cf. Gn 4,8.10. Zacar\u00edas, el hijo de Baraqu\u00edas: Hay una confusi\u00f3n en esta afirmaci\u00f3n. Lleva el nombre del und\u00e9cimo de los doce profetas menores, al que tambi\u00e9n se llama \u00abhijo de Id\u00f3\u00bb (Esd 5,1), pero en ning\u00fan lugar se dice que fuera asesinado. Puede que se refiera a Zacar\u00edas, hijo de Yehoyad\u00e1 (2 Cr 24,20-22). Algunos especialistas piensan que se trata de Zacar\u00edas, hijo de Baris o Baruch, conocido por Josefo {Bell. 4.5.4 \u00a7 334-44).<\/p>\n<p>136 (B) Lamentaci\u00f3n sobre Jerusal\u00e9n (23,37-39). Cf. Lc 13,34-35; 19,41-44. Este pa\u00adsaje de Q constituye el intenso cl\u00edmax del cap. 23. Presenta a Jes\u00fas como la personificaci\u00f3n de la sabidur\u00eda divina que trae un mensaje de salvaci\u00f3n de parte de Dios (cf. 11,28-30; Eclo 24,7-12; Lam). Mateo omite el relato del \u00f3bolo de la viuda para unir este cap\u00edtulo con el 24. Jerusal\u00e9n: La exclamaci\u00f3n con doble vocativo es t\u00edpica del estilo del AT. La muerte violenta de los profetas ya se hab\u00eda convertido en esta \u00e9poca en un t\u00f3pico cl\u00e1sico (Hch 7,52). cu\u00e1ntas veces: Jes\u00fas visit\u00f3 Jerusal\u00e9n frecuentemente, aunque Mateo solamente nos informe de una visita. La imagen de la mam\u00e1 gallina anidan\u00addo a su pollada connota el cuidado, la protec\u00adci\u00f3n y el amor (cf. Is 31,5; Dt 32,11; Sal 36,7). 38. casa: Alusi\u00f3n a Jr 22,5 y a los aconteci\u00admientos del 70 d.C. 39. Notemos la inclusi\u00f3n con 21,9, donde se cita tambi\u00e9n el Sal 118,26. La advertencia prof\u00e9tica se dirige hacia la ve\u00adnida del Hijo del hombre para el juicio y el rei\u00adno. Notemos la repetici\u00f3n de la expresi\u00f3n \u00abde ahora en adelante\u00bb en 26,29.64,<br \/>\n(Frankemolle, H., Biblische Handlungsanweisungen 133-90. Garland, D. E., The Intention of Matt 23 [NovTSup 52, Leiden 1979]. Stanton, G. N., \u00abThe Gospel of Matthew and Judaism\u00bb, BJRL 66 [1984] 264-88.)<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Damos principio \u00e1 un cap\u00edtulo que contiene las \u00faltimas palabras que nuestro Se\u00f1or habl\u00f3 dentro de las paredes del templo, que tuvieron por objeto dar \u00e1  conocer lo que eran los y fariseos, y censurar severamente sus doctrinas y sus ense\u00f1anzas. Sabiendo bien que su permanencia en la tierra se acercaba \u00e1 su  fin, nuestro Se\u00f1or ya no ocult\u00f3 por m\u00e1s tiempo su opini\u00f3n acerca de los principales maestros de los jud\u00edos. Sab\u00eda pronto habr\u00eda de dejar \u00e1 sus disc\u00edpulos solos,  como ovejas en medio de lobos, los previno sin ambages contra los falsos maestros que los rodeaban.<br \/>\nLos siguientes son los puntos m\u00e1s notables : 1. Que, en cuanto \u00e1 los maestros, es importante hacer distinci\u00f3n i las funciones que ejercen y el ejemplo que dan. Los escribas y fariseos se sentaban en la  c\u00e1tedra de Mois\u00e9s. Bien \u00f3 mal desempe\u00f1aban entre los Jud\u00edos el cargo p\u00fablico de maestros de religi\u00f3n, por indigna que fuese la manera como cumpliesen con  sus deberes, la dignidad de que estaban revestidos los hacia acreedores al respeto del pueblo. Empero, si bien hab\u00eda de acatarse su dignidad, no por eso deb\u00eda  imitarse su mala conducta; y aunque sus ense\u00f1anzas hab\u00edan de ser atendidas y practicadas entre tanto que apegasen \u00e1 las Escrituras, no deb\u00edan serlo cuando  estuviesen en contradicci\u00f3n con ese mismo libro santo. Que eso fue lo que nuestro Se\u00f1or quiso decir se comprende f\u00e1cilmente leyendo todo el cap\u00edtulo. En \u00e9l  se atacan no solo la mala conducta, sino las doctrinas falsas.<br \/>\nManifiesta el hombre una tendencia constante \u00e1 irse \u00e1 los extremos. Si no se mira la dignidad del ministro con una veneraci\u00f3n idol\u00e1trica, hay riesgo de que se  la desprecie sin rebozo. Es preciso precavernos de ambos extremos. Por mucho que desaprobemos la conducta de un ministro del Evangelio, \u00f3 por mucho que  sus preceptos disuenen con nuestras convicciones, menester es que acatemos su dignidad.<br \/>\n2. Que la inconsecuencia, la ostentaci\u00f3n, y el anhelo de enaltecerse, son se\u00f1aladamente desagradables \u00e1 Jesucristo. Respecto de la inconsecuencia lo primero  que El dijo de los fariseos fue que dec\u00edan y no Inician: es decir, que exig\u00edan que los dem\u00e1s hiciesen lo que ellos mismos no practicaban. En cuanto \u00e1 la  ostentaci\u00f3n dijo que hac\u00edan todas sus obras para ser mirados de los hombres. Sus filacterias (tiras de pergamino que ten\u00edan escritos textos de la Escritura y que  los jud\u00edos llevaban en el brazo \u00f3 en la frente) eran de un tama\u00f1o excesivo. Los flecos de sus vestidos (que Mois\u00e9s hab\u00eda mandado \u00e1 los Israelitas que usasen en  memoria de los mandamientos de Dios) eran de una anchura desmedida. Num 15:38. Y hac\u00edan todo eso para llamar la atenci\u00f3n, y para que la gente pensara  que eran muy santos. Por lo que hace al anhelo de enaltecerse nuestro Se\u00f1or les dijo \u00e1 los fariseos que amaban los primeros asientos en los lugares p\u00fablicos, y  que gustaban que se les diesen t\u00edtulos lisonjeros. Nuestro Se\u00f1or mencion\u00f3 todo eso para censurarlo. Por desgracia, los fariseos no han sido los \u00fanicos hombres  que han impuesto el asceticismo \u00e1 los dem\u00e1s, y que aparentado santidad en su traje, han cortejado la alabanza de los hombres. Los anales de la iglesia  muestran que muchos cristianos han seguido sus huellas.<br \/>\n3. Que los cristianos no deben dar \u00e1 persona alguna aquellos t\u00edtulos y honores que solo pertenecen \u00e1 Dios y al Cristo. No debemos \u00abllamar \u00e1 nadie Padre en la  tierra..<br \/>\nDesde luego se deja comprender que al aplicar esta regla es preciso ce\u00f1irse \u00e1 los l\u00edmites que la Escritura misma establece. No se nos proh\u00edbe tener en grande  estima a los ministros \u00e1 causa de las funciones que ejercen. 1Th 5:13. Aun Pablo, que fue uno de los creyentes m\u00e1s humildes, llam\u00f3 \u00e1 Tito hijo suyo en la fe,  y dijo \u00e1 los Corintios: \u00abEn Cristo Jes\u00fas yo os engendr\u00e9 por el Evangelio.\u00bb 1Co 4:15. Empero, es preciso cuidar de no dar \u00e1 los eclesi\u00e1sticos una posici\u00f3n y  rango \u00e1 que realmente no son acreedores. Ellos son hombres que tienen pasiones como las nuestras, y que necesitan de la misma sangre purificadora y el  Esp\u00edritu Sanador. La carrera que siguen es elevad\u00edsima, mas, \u00e1 pesar de esto, no son sino hombres.<br \/>\nQue la virtud que m\u00e1s debe distinguir al cristiano es la humildad, la aspiraci\u00f3n m\u00e1s ardiente ha de ser, no la de regir la iglesia sino servir en ella. Como muy  bien ha dicho Baxter, \u00abla gran obligaci\u00f3n del eclesi\u00e1stico consiste en prestar grandes servicios.\u00bb El anhelo de los fariseos era recibir honores y ser apellidados  maestros el anhelo del cristiano debe ser el consagrarse \u00e1 s\u00ed mismo y todo lo que tiene al servicio de los dem\u00e1s. La meta es \u00e1 la verdad encumbrada, pero m\u00e1s  baja no debiera contentarnos. Tanto el ejemplo de nuestro bendito Salvador, como los preceptos expl\u00edcitos de las Ep\u00edstolas, nos exigen que nos revistamos de  humildad.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Da el Se\u00f1or en cara con su hipocres\u00eda a los fariseos y doctores de la ley, haci\u00e9ndoles grav\u00edsimos cargos, y poni\u00e9ndoles delante su mala conducta y costumbres corrompidas; por lo cual les amenaza con eternas penas y miserias, que se extender\u00edan tambi\u00e9n a su ciudad y a toda su naci\u00f3n, por haber seguido su ejemplo.<\/p>\n<p>1 a. Esto es, despu\u00e9s de haber confundido a los fariseos; de modo que no volvieron a inquietarle con sus maliciosas preguntas.<\/p>\n<p>2 b. Esto es, tienen, por raz\u00f3n de su dignidad, autoridad leg\u00edtima para ense\u00f1ar, y para interpretar la ley. La palabra Scriba significa propiamente escribano; pero se usa para significar un doctor de la ley. Puede ser que diese ocasi\u00f3n para dar este t\u00edtulo a los int\u00e9rpretes de la ley, el que su primera ocupaci\u00f3n fuese de escribir los libros de Mois\u00e9s, y de proveer de ejemplares de ellos a los que los necesitasen. El nombre de fariseo lo era de una secta que pretend\u00eda ser la m\u00e1s ilustrada en materia de religi\u00f3n.<br \/>\nLos doctores le\u00edan en pie la ley, o los profetas, y se sentaban, cuando los explicaban al pueblo. Se llamaba c\u00e1tedra de Mois\u00e9s, porque estaba destinada para ense\u00f1ar en ella la ley de Mois\u00e9s.<\/p>\n<p>3 c. Porque siendo leg\u00edtima su autoridad, deb\u00e9is obedecerles en todo lo que no fuere contrario a ley de Dios, aunque sean ellos muy perversos; mas no conformaros con sus obras. \u00c9sta es una prueba evidente, de que la autoridad de ense\u00f1ar y definir los dogmas de la religi\u00f3n puede muy bien estar con la vida perversa y relajada de los pastores, contra lo que afirma Wiclef (v\u00e9ase 16,6-12).<\/p>\n<p>4 d. Ponen sobre los otros un yugo insoportable de preceptos, observancias y tradiciones humanas, y al mismo tiempo siendo consigo mismos muy indulgentes, no quieren aplicar ni siquiera un dedo para alivi\u00e1rselas a los otros. Otros, atendiendo a que en su exterior mostraban una hipocres\u00eda muy refinada, explican esto diciendo, que al paso que eran muy indulgentes por lo que miraba a las leyes divinas, y las obligaciones de una moral ajustada, que procuraban eludir con interpretaciones arbitrarias y con sutiles distinciones, eran inflexibles e inexorables por lo que tocaba a las observancias de su secta, y a las tradiciones de sus antiguos, cuyo cumplimiento exig\u00edan sin misericordia, sin dispensar ni disimular jam\u00e1s en ellas.<\/p>\n<p>5 e. El texto Griego no dice: plat\u00fanousi g\u00e1r, sino d\u00e9, y ensanchan; porque \u00e9sta no es declaraci\u00f3n de la primera sentencia, sino otra raz\u00f3n con que prueba su vanagloria. Hab\u00eda Dios mandado a su pueblo, que llevase atados a la mano los preceptos de la ley, y que los tuviese continuamente delante de los ojos; d\u00e1ndole a entender con esto, que deb\u00eda tenerlos d\u00eda y noche delante de los ojos de su coraz\u00f3n, para meditarlos, y seguirlos como regla de su conducta. Mas los fariseos, interpretando groseramente este texto, escrib\u00edan el Dec\u00e1logo en cintas o bandas de pergamino que llevaban en forma de corona sobre su frente, y alrededor de los brazos, y cre\u00edan cumplir as\u00ed lo que Dios ordenaba. Y para distinguirse de los otros, y parecer m\u00e1s religiosos y observantes las llevaban m\u00e1s anchas. fulakt\u00e9ria significa conservatorios; porque en dichas listas de pergamino guardaban la ley de Dios para no olvidarla. Del mismo modo hab\u00eda mandado Mois\u00e9s, que los jud\u00edos llevasen en los remates de sus capas unas orlas o franjas de color de jacinto, que los distinguiese de los otros pueblos; y los fariseos afectaban llevarlas m\u00e1s largas que el com\u00fan de los jud\u00edos. V\u00e9ase a Guarino, Gram. Hebr, tom. II, cap. I, art. I, p. 528.<\/p>\n<p>f. El Griego: t\u00f3n himat\u00edon aut\u00f3n, de sus vestidos. Estas palabras faltan en la vulgata.<\/p>\n<p>7 g. Rabb\u00ed, maestro. En el texto Griego est\u00e1 repetido, rhabb\u00ed, rhabb\u00ed; repetici\u00f3n que quiere significar maestro muy excelente. No reprende el Se\u00f1or, que tuviesen los primeros asientos, ni que fuesen saludados con el t\u00edtulo de maestros; reprende la solicitud y afecto desordenado con que andaban a caza de semejantes honras, y con que fomentaban su ambici\u00f3n, vanidad y soberbia. El Se\u00f1or no condena la subordinaci\u00f3n, que es necesaria para conservar el orden, tanto en la sociedad civil, como en la eclesi\u00e1stica. El orden pide que los lugares y las distinciones se den seg\u00fan la dignidad y preeminencia de los empleos y cargos. De lo contrario nacer\u00eda una confusi\u00f3n inevitable. La humildad cristiana exige, que lejos de ir tras los primeros empleos y dignidades, no las recibamos sino obligados a ello por los superiores, ni las conservemos sino con la mayor modestia, prontos siempre a dejarlas, luego que la paz o la caridad as\u00ed lo pidan.<\/p>\n<p>8 h. El texto Griego a\u00f1ade, ho jrist\u00f3s, el Cristo. Cuando el Se\u00f1or prohibe a sus Ap\u00f3stoles llamarse maestros, doctores, padres, no es por respeto a solos los t\u00edtulos considerados en s\u00ed mismos, sino a los privilegios que por esto se atribu\u00edan, y a los derechos que se usurpaban en la Iglesia (v\u00e9ase Mt 11,25; Rom 2,19-20), de interpretar la ley seg\u00fan las tradiciones de sus padres, y de decidir por \u00e9stas el sentido de las Escrituras, pretendiendo que sus decisiones fuesen otros tantos or\u00e1culos, y arrog\u00e1ndose una especie de infalibilidad, por manera, que el pueblo las debiese admitir con la mayor sumisi\u00f3n, y sin la menor r\u00e9plica. Jesucristo pues en la persona de sus disc\u00edpulos no reprueba simplemente los t\u00edtulos de maestros y de doctores, sino los privilegios que la soberbia de los jud\u00edos hab\u00eda vanamente adjudicado a tales t\u00edtulos. Solamente son infalibles las decisiones y or\u00e1culos que vienen de Dios; y por esta raz\u00f3n lo son las de la Iglesia.<\/p>\n<p>12 i. MS. Enal\u00e7ado.<\/p>\n<p>13 j. Porque imped\u00edan a los pueblos que reconociesen al verdadero Mes\u00edas; y as\u00ed ellos no entraban en el reino de los cielos, y al mismo tiempo estorbaban que entrasen otros que lo deseaban.<\/p>\n<p>14 k. El Griego: k\u00e1i prof\u00e1sei makr\u00e1 proseuj\u00f3menoi, fingiendo orar mucho. El Se\u00f1or reprende su avaricia y la crueldad con que despojaban a las pobres viudas; y al mismo tiempo su hipocres\u00eda, amenaz\u00e1ndoles por esto con mayor infierno. Como su principal fin era que fuesen tenidos por hombres de piedad, aprovech\u00e1ndose de esta reputaci\u00f3n para con personas afligidas, como eran las viudas; \u00e9stas, teni\u00e9ndolos por unos santos, se encomendaban a sus oraciones, creyendo que sus ruegos ser\u00edan o\u00eddos. Y ellos, abusando de esta credulidad, y haciendo un sacr\u00edlego tr\u00e1fico de la piedad, les vend\u00edan bien caro el tiempo que empleaban en hacer por ellas largas oraciones, despoj\u00e1ndolas de los bienes que ten\u00edan.<\/p>\n<p>15 l. Pros\u00e9lito, es lo mismo, que el latino advena, del verbo griego prosel\u00e9utho, advenio: en hebreo ger, extranjero. Se llamaban as\u00ed los id\u00f3latras que se convert\u00edan a la religi\u00f3n de los jud\u00edos. Los fariseos no dejaban piedra por mover a trueque de convertir uno de estos. Pero esto lo hac\u00edan llevados de un oculto deseo de que los tuviesen por celosos del culto divino; y movidos de ambici\u00f3n y avaricia, cuidaban m\u00e1s de la ganancia y aumento de los provechos que les resultaban de los sacrificios, que de la salud espiritual de los que convert\u00edan.<\/p>\n<p>m. Porque los fariseos con su mal ejemplo y perniciosas tradiciones corromp\u00edan la pureza de la ley, y eran causa de que estos nuevos convertidos, o volviesen de nuevo a la idolatr\u00eda; o si permanec\u00edan en la religi\u00f3n judaica, fuesen m\u00e1s corrompidos que los mismos fariseos. Porque un disc\u00edpulo que tiene un mal maestro, sale peor que su mismo maestro. San Juan Cris\u00f3stomo.<\/p>\n<p>16 n. El Griego: en t\u00f3 na\u00f3, en el templo. No era, dice San Jer\u00f3nimo, el temor de Dios, sino el amor del oro, el que los gobernaba en todas las cosas; y as\u00ed procuraban inspirar a los pueblos un grande respeto al templo, m\u00e1s por la santidad de las ofrendas, en que ellos ten\u00edan su inter\u00e9s, que por la santidad del lugar, que Dios honraba con su presencia.<\/p>\n<p>o. Dec\u00eds que no est\u00e1 obligado al juramento, siguiendo vuestras corrompidas y err\u00f3neas tradiciones.<\/p>\n<p>23 p. MS. La mienta, \u00e9 el aneldo. Eran muy exactos en pagar el diezmo de todas estas yerbas y cosas de poco valor, al paso que abandonaban lo que hab\u00eda m\u00e1s importante en la ley de Dios. San Jer\u00f3nimo traslada este lugar de otro modo muy diferente, porque dice: no que pagaban, sino que exig\u00edan con el mayor rigor el diezmo, aun de las cosas m\u00e1s despreciables, por un efecto de avaricia y por relaci\u00f3n a sus propios intereses, m\u00e1s bien que a la ley de Dios de que cuidaban muy poco. Y esto es propiamente decimatis: exig\u00eds los diezmos.<\/p>\n<p>24 q. Los orientales colaban los licores antes de beberlos, por temor de tragarse alg\u00fan insecto; y de aqu\u00ed provino este proverbio entre los jud\u00edos, con el que el Se\u00f1or les da a entender, que hac\u00edan mucho escr\u00fapulo de cosas de poca importancia, atropellando con las m\u00e1s graves.<\/p>\n<p>25 r. MS. Que esc\u00fallades el c\u00e1liz. El uso de un vaso, o de un plato no se toma de la parte exterior, sino de la interior; y as\u00ed \u00e9sta es la que principalmente debe estar limpia. Los fariseos cuidaban mucho de exterioridades, al paso que ten\u00edan el alma llena de abominaciones; y esto es lo que les da a entender el Se\u00f1or, compar\u00e1ndolos con los sepulcros, que por defuera est\u00e1n muy blancos y adornados, y dentro no encierran m\u00e1s que corrupci\u00f3n e inmundicia.<\/p>\n<p>s. MS. De rabina.<\/p>\n<p>27 t. MS. De podredura.<\/p>\n<p>29 u. MS. \u00c9 afeytades.<\/p>\n<p>30 v. Como si les dijera: \u00a1Ay de vosotros desgraciados! pues cuando hac\u00e9is ostentaci\u00f3n de estos sepulcros que levant\u00e1is a los profetas, y os lisonje\u00e1is de que si hubierais vivido en los d\u00edas de vuestros padres, no hubierais tenido parte en el delito que cometieron quit\u00e1ndoles la vida; dais claramente a entender, que sois dignos hijos de tales padres, puesto que en el fondo no sois mejores que ellos, habiendo concebido ya en vuestro coraz\u00f3n el designio del m\u00e1s enorme delito, que se ha ejecutado, y se ejecutar\u00e1 en todos los siglos, que es el Deicidio.<\/p>\n<p>31 w. Y as\u00ed vosotros. Esto es: vosotros mismos dais testimonio, etc., o vosotros contra vosotros mismos, y para vuestra perdici\u00f3n dais testimonio de que sois hijos, etc.<\/p>\n<p>32 x. Haciendo morir al Justo, y al Santo de los santos, y desechando con el mayor desprecio el reino de este hombre Dios, que las Escrituras les promet\u00edan despu\u00e9s de tantos siglos, como a su verdadero rey y Salvador. Escarmienten los pecadores, y teman llenar la medida; esto es, aquel n\u00famero de pecados que el Se\u00f1or tiene determinado sufrir, para descargar despu\u00e9s sobre ellos todo el peso y rigor de su justicia.<\/p>\n<p>33 y. Porque, como dice San Jer\u00f3nimo, as\u00ed como de las v\u00edboras nacen otras v\u00edboras; de la misma manera de aquellos padres matadores hab\u00edan nacido estos hijos homicidas.<\/p>\n<p>z. \u00bfDe una eterna condenaci\u00f3n? (v\u00e9ase 5,22).<\/p>\n<p>34 a. Las persecuciones, trabajos, tormentos y muerte que padecieron sus Ap\u00f3stoles y disc\u00edpulos.<\/p>\n<p>35 b. San Jer\u00f3nimo dice, que \u00e9ste era el santo sacerdote, hijo del pont\u00edfice Jo\u00edada, por otro nombre Baraqu\u00edas. Animado del esp\u00edritu de Dios reprendi\u00f3 con grande celo a los israelitas la abominaci\u00f3n e idolatr\u00eda que comet\u00edan, y por esto le mataron a pedradas entre el altar de los holocaustos y el templo. Otros se persuaden, que es vaticinio de la muerte de Zacar\u00edas hijo de Baruc, antes que los romanos tomaran a Jerusal\u00e9n. V\u00e9ase Josefo sobre este Baraqu\u00edas.<\/p>\n<p>37 c. El Griego: pr\u00f3s aut\u00e9n, a ella.<\/p>\n<p>d. Con esta comparaci\u00f3n declara el Se\u00f1or la ternura del amor con que tantas veces los hab\u00eda llamado y abrigado; y su ingratitud y desconocimiento despu\u00e9s de tan grande solicitud y paternal afecto. San Hilario. A Dios no conviene la voluntad imperfecta de simple deseo, pues su decreto es inmutable, y sin la menor oposici\u00f3n (Is 46,10; Rom 9,19): as\u00ed que esto se ha de entender de los medios externos de que se vali\u00f3 para atraerlos, sus exhortaciones, doctrina, milagros, etc., a que ellos por un efecto de su depravada y rebelde voluntad, y por un oculto juicio y permisi\u00f3n de Dios, voluntariamente cerraron los ojos.<\/p>\n<p>38 e. Por el asedio y ruina de Jerusal\u00e9n, de que ya hemos hablado.<\/p>\n<p>39 f. Hasta que en mi segunda venida os ve\u00e1is forzados a reconocer la verdad de aquellas palabras que cantaron los pueblos y los ni\u00f1os: \u00a1Bendito sea, etc.! Esto es, hasta que dig\u00e1is, que yo soy el Mes\u00edas, y el soberano Se\u00f1or, a quien deben sujetarse todos los jud\u00edos y gentiles.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas B\u00edblicas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [4] Referencia Shem Tov.\n<\/p>\n<p><strong> [1] Todas las naciones Israelitas de los \u00faltimos d\u00edas.\n<\/p>\n<p><strong> [2] El mensaje del reino restaurado y establecido enterenamente es el \u00fanico y correcto mensaje.\n<\/p>\n<p><strong> [3] \u00bfComo los creyentes pueden ver la \u201cabominaci\u00f3n desoladora\u201d si no est\u00e1n ya en la tierra? Los creyentes estar\u00e1n leyendo el Libro de Daniel durante la Gran Tribulaci\u00f3n. No hay rapto aqu\u00ed, porque si lo hubiera, \u00bfPorqu\u00e9 necesitar\u00edamos el libro de Daniel, u otro libro, si hubiese un rapto pretribucionalista?\n<\/p>\n<p><strong> [4] Se espera que los creyentes siempre guarden el Shabat y lo estar\u00e1n haciendo tanto en el tiempo antes como despu\u00e9s de la Gran Tribulaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p><strong> [5] Los escogidos y elegidos siempre se trata de las mismas personas.\n<\/p>\n<p><strong> [6] En el Pacto Renovado, la congregaci\u00f3n de los redimidos es llamada los elegidos. Nunca son los Jud\u00edos no salvos, u otros pueblos no salvos llamados elegidos en ninguna parte del Pacto Renovado, es m\u00e1s ni en ninguna parte del resto de las Escrituras.\n<\/p>\n<p><strong> [7] Dentro de los \u201celegidos de la tribulaci\u00f3n\u201d que son enga\u00f1ados, enga\u00f1ados, existen los \u201cmuy elegidos\u201d que no pueden ser enga\u00f1ados.\n<\/p>\n<p><strong> [8] Referencia del Shem Tov.\n<\/p>\n<p><strong> [9] Est\u00e1 claramente especificado cuando es el retorno de Moshaij Moshaij despu\u00e9s de la Tribulaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p><strong> [10] Todas las naciones, y todas las 12 tribus de Israel. Doble significado.\n<\/p>\n<p><strong> [11] \u201cCuatro vientos\u201d, es una expresi\u00f3n idiom\u00e1tica usada unicamente para referir a los lugares de exilio de ambas casas de Israel. Se haya tanto en la Torah como en el Pacto Renovado.\n<\/p>\n<p><strong> [12] Reunificaci\u00f3n de las dos casas de Israel de acuerdo a <span class='bible'>Isa 1:12<\/span>.\n<\/p>\n<p><strong> [13] Observe cuidadosamente. No seas enga\u00f1ado. Creyentes ver\u00e1n estas cosas como el Adon lo dicho aqu\u00ed.\n<\/p>\n<p><strong> [14] Peshitta: Esta raza.\n<\/p>\n<p><strong> [15] Los que fueron quitados del medio en los d\u00edas de Noe, no salieron volando, sino que fueron quitados del medio a trav\u00e9s de las aguas del juicio. De igual manera en la tribulaci\u00f3n los perdidos ser\u00e1n quitados del medio, mientras que los salvos ser\u00e1n dejados atr\u00e1s.\n<\/p>\n<p><strong> [1] Referencia Shem Tov.\n<\/p>\n<p><strong> [2] Los Israelitas redimidos ser\u00e1n protegidos y vencer\u00e1n, mientras que los dem\u00e1s ser\u00e1n quitados del medio.\n<\/p>\n<p><strong> [3] Referencia Shem Tov.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[9] Los jud\u00edos llamabanpadre al rabino o doctor principal de la sinagoga.[26] Sea puro tu coraz\u00f3n y lo ser\u00e1n las acciones.[34] Jes\u00fas se refiere a los ap\u00f3stoles y disc\u00edpulos que predicar\u00edan la Buena Nueva. Hech 7, 57; 12, 2-5; 13, 50.[36] Casi cuarenta a\u00f1os despu\u00e9s sucedi\u00f3 la total destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entonces habl\u00f3 Jes\u00fas a la multitud y a sus disc\u00edpulos, 23:1 Entonces habl\u00f3 Jes\u00fas a la gente y a sus disc\u00edpulos, diciendo: \u2014 Habiendo contestado las preguntas capciosas de sus detractores, exponiendo su ignorancia de las Escrituras que ense\u00f1aban (a su modo), y habi\u00e9ndoles hecho una pregunta sobre el Hijo de David que ellos no &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-mateo-231-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Mateo 23:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-24548","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24548","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24548"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24548\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24548"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24548"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24548"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}