{"id":24587,"date":"2022-06-20T09:11:32","date_gmt":"2022-06-20T14:11:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-mateo-241-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T09:11:32","modified_gmt":"2022-06-20T14:11:32","slug":"comentario-de-mateo-241-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-mateo-241-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Mateo 24:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Cuando Jes\u00fas sali\u00f3 y se iba del templo, se le acercaron sus disc\u00edpulos para mostrarle los edificios del templo.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> Introducci\u00f3n .<\/p>\n<p \/>A. <span>Mat 24:1-51<\/span> es un cap\u00edtulo mal usado por muchos : algunos usan mal el libro de G\u00e9nesis, diciendo que los seis d\u00edas son per\u00edodos geol\u00f3gicos; algunos usan mal los Salmos, queriendo agregarlos al Nuevo Testamento; algunos usan mal la carta a los Romanos diciendo que \u00e9sta ense\u00f1a la salvaci\u00f3n por la fe sola y que contradice la carta de Santiago que dice que somos justificados por las obras; algunos usan mal el libro de Apocalipsis diciendo que este libro ense\u00f1a el premilennialismo. As\u00ed tambi\u00e9n algunos usan mal <span>Mat 24:1-51<\/span> diciendo que las se\u00f1ales mencionadas en este cap\u00edtulo son para se\u00f1alar la segunda venida de Cristo.<\/p>\n<p \/> B. Los televangelistas dicen que ahora mismo, al acercarnos al a\u00f1o 2000 d. de J. C., estos eventos est\u00e1n sucediendo delante de nuestros ojos. Hace poco el Sr. Billy Graham escribi\u00f3 un art\u00edculo que apareci\u00f3 en muchos diarios afirmando que las se\u00f1ales de <span>Mateo 24<\/span> se refieren a la segunda venida de Cristo. Pero otro extremo <\/p>\n<p \/>\u2014 otro abuso de <span>Mat 24:1-51<\/span> \u2014 es la ense\u00f1anza del Sr. Max King, que profesa ser miembro de la iglesia de Cristo, que afirma que todo lo que Jes\u00fas dice en <span>Mat 24:1-51<\/span> y 25 se cumpli\u00f3 en el a\u00f1o 70 cuando Jerusal\u00e9n fue destruida por los romanos. Estos creen que todo lo que se dice acerca de la segunda venida de Cristo, la resurrecci\u00f3n, el juicio, el fin del mundo y la llegada de los cielos nuevos y la tierra nueva se cumpli\u00f3 en ese a\u00f1o. Esta ense\u00f1anza se llama Realized Eschatology. El hermano Bill H. Reeves ha escrito una refutaci\u00f3n de este error titulado The Preterist View. <\/p>\n<p \/> C. <span>Mat 24:1-51<\/span> es la continuaci\u00f3n de lo que Jes\u00fas dice en <span>Mat 23:1-39<\/span>. En los dos cap\u00edtulos El habla de esta generaci\u00f3n (<span>23:36<\/span>; <span>24:34<\/span>); del asolamiento del templo (<span>23:38<\/span>; <span>24:15<\/span>); y de la persecuci\u00f3n de sus disc\u00edpulos (23:34; <span>24:9<\/span>).<\/p>\n<p \/>D. Jes\u00fas dice (<span>Mat 23:38<\/span>), \u00abVuestra casa os es dejada desierta\u00bb, y luego explica en <span>Mat 24:1-51<\/span> los detalles del asunto.<\/p>\n<p \/> 24:1 Cuando Jes\u00fas sali\u00f3 del templo y se iba, se acercaron sus disc\u00edpulos para mostrarle los edificios del templo. 2 Respondiendo \u00e9l, les dijo: \u00bfVeis todo esto? De cierto os digo, que no quedar\u00e1 aqu\u00ed piedra sobre piedra, que no sea derribada ( <span>Luc 21:5-6<\/span>) . \u2014 La palabra \u00abtemplo\u00bb aqu\u00ed es HIERON, el conjunto de los edificios sagrados. <span>Mat 21:23<\/span>, Cristo \u00abvino al templo\u00bb, ense\u00f1\u00f3 sobre la autoridad, ense\u00f1\u00f3 las par\u00e1bolas de los dos hijos, de los labradores malvados y de la fiesta de bodas, discuti\u00f3 las cuestiones del tributo y de la resurrecci\u00f3n, dio \u00e9nfasis al gran mandamiento de la ley, les pregunt\u00f3 de qui\u00e9n es hijo el Cristo y pronuncia los siete ayes, concluyendo con la predicci\u00f3n del asolamiento del templo y una lamentaci\u00f3n sobre ese evento.<\/p>\n<p \/> Entonces Jes\u00fas \u00absali\u00f3 del templo y se iba\u00bb, porque ya no habr\u00eda m\u00e1s discusi\u00f3n con los jud\u00edos. Jes\u00fas hab\u00eda entregado su \u00faltimo discurso p\u00fablico y hab\u00eda terminado su obra de ense\u00f1arles. Ahora ellos mismos eran responsables ante Dios por lo que sucediera en el futuro. Que sepamos Jes\u00fas nunca volvi\u00f3 al templo. Al salir Jes\u00fas del templo, la gloria de Dios se apart\u00f3 del templo, como sucedi\u00f3 cuando los jud\u00edos se llevaron a Babilonia. Pronto todos los sacrificios y el sacerdocio hab\u00edan de terminar.<\/p>\n<p \/> Los disc\u00edpulos ten\u00edan mucho aprecio por el templo. \u00abSe acercaron sus disc\u00edpulos para mostrarle los edificios del templo\u00bb. <span>Luc 21:5<\/span>, \u00abY a unos que hablaban de que el templo estaba adornado de hermosas piedras y ofrendas votivas&#8230;\u00bb \u00bfPor qu\u00e9 le mostraron el templo? \u00bfNo lo hab\u00edan visto antes? S\u00ed, muchas veces, pero sin duda esto fue su reacci\u00f3n a lo que Jes\u00fas dec\u00eda (<span>Mat 23:38<\/span>, \u00abvuestra casa os es dejada desierta\u00bb). Ellos estaban pensando en el papel tan importante del templo en el plan de Dios a trav\u00e9s de los siglos, pero lo ve\u00edan muy superficialmente. Ve\u00edan las piedras hermosas sin tomar en cuenta c\u00f3mo la casa de Dios se hab\u00eda corrompido por los pecados del pueblo. No les conven\u00eda meditar sobre la belleza de las piedras del templo, sino sobre lo serio de la hipocres\u00eda que Jes\u00fas acab\u00f3 de denunciar, sobre la corrupci\u00f3n del sacerdocio y sobre la indiferencia del pueblo hacia Dios. Por lo tanto, los disc\u00edpulos no hab\u00edan tomado en cuenta la necesidad del juicio de Dios sobre el templo.<\/p>\n<p \/>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>cuando Jes\u00fas sali\u00f3 del templo.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 23:39<\/span>; <span class='bible'>Jer 6:8<\/span>; <span class='bible'>Eze 8:6<\/span>; <span class='bible'>Eze 10:17-19<\/span>; <span class='bible'>Eze 11:22<\/span>, <span class='bible'>Eze 11:23<\/span>; <span class='bible'>Ose 9:12<\/span>. <\/p>\n<p><b><i>para mostrarle los edificios.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 13:1<\/span>, <span class='bible'>Mar 13:2<\/span>; <span class='bible'>Luc 21:5<\/span>, <span class='bible'>Luc 21:6<\/span>; <span class='bible'>Jua 2:20<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Jes\u00fas predice la destrucci\u00f3n del templo,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 24:1<\/span>, <span class='bible'>Mat 24:2<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>las se\u00f1ales de cuando estas calamidades suceder\u00e1n,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 24:3-28<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>las se\u00f1ales de su venida en juicio,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 24:29-35<\/span>,<\/p>\n<p>\n<b><i>y como ese d\u00eda y hora son desconocidos,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 24:36-41<\/span>,<\/p>\n<p><b><i>debemos de vigilar como buenos siervos, esperando en cada momento a nuestro Maestro,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 24:42-51<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">El discurso del\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Mat 23:1-39<\/span><\/span>\u00a0hab\u00eda sido dado evidentemente en el\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">templo<\/span>. En\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Mat 24:1<\/span><\/span>\u00a0da la impresi\u00f3n que el Se\u00f1or ya hab\u00eda salido del\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">templo<\/span>\u00a0cuando\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">se acercaron sus disc\u00edpulos para mostrarle los edificios del templo<\/span>. El texto griego aclara que esto ocurri\u00f3 cuando ellos iban saliendo del Templo. El primer Templo construido por Salom\u00f3n fue destruido por los babilonios en el 586 a.C. El segundo Templo construido con el est\u00edmulo de Hageo y Zacar\u00edas, y el liderazgo de Zorobabel y Josu\u00e9 (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Hag 1:1<\/span><\/span>) fue completado con considerable retraso en el 516 a.C. Este segundo Templo fue totalmente renovado por Herodes el Grande, un gran constructor; comenz\u00f3 la obra unos diez a\u00f1os antes de su muerte, y s\u00f3lo fue completada durante la vida de Cristo (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jua 2:20<\/span><\/span>). La obra real no fue finalizada sino hasta el 64 d.C<\/span> Terminada, dur\u00f3 s\u00f3lo por seis a\u00f1os. La construcci\u00f3n era grande y espl\u00e9ndida. Los\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">disc\u00edpulos<\/span>\u00a0estaban justificadamente orgullosos del Templo con sus edificios.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Capitulo 24.<br \/>\n E ste cap\u00edtulo de Mt, como los paralelos de Mc (c.13) y Lc (21:5-38), contienen el \u201cDiscurso escatol\u00f3gico\u201d de Jesucristo, llamado as\u00ed por versar sobre los \u201cfinales\u201d de la Ciudad Santa y el mundo, y tambi\u00e9n \u201cApocalipsis sin\u00f3ptica,\u201d por ser la \u201crevelaci\u00f3n\u201d de Jes\u00fas sobre el fin de Jerusal\u00e9n y del mundo. Lo traen los tres evangelistas sin\u00f3pticos en un marco muy preciso.<br \/>\nLa interpretaci\u00f3n exacta de este discurso es tema dif\u00edcil. Prueba de ello son las diversas posiciones tomadas en orden a su exacta interpretaci\u00f3n.<br \/>\nLa primera pregunta que ha de hacerse, en orden a la valoraci\u00f3n de un estilo bien conocido de los autores neotestamentarios, es \u00e9sta: \u00bfPronunci\u00f3 Jesucristo el discurso tal como est\u00e1 en los evangelios, o es una adaptaci\u00f3n literaria, basada en un contexto l\u00f3gico, hecha posterior y pedag\u00f3gicamente? Pero esta pregunta supone a su vez otra cuesti\u00f3n: \u00bfHay en este discurso dos temas distintos yuxtapuestos, la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n y el fin del mundo, o se trata del segundo tema &#8211; fin del mundo -, superpuesto al primero &#8211; castigo de Jerusal\u00e9n -, de lo que se hablar\u00eda directamente en este discurso? Otros autores antiguos, en cambio, piensan que todo el discurso se refiere al fin del mundo.<br \/>\nOrdinariamente se admite que son dos temas distintos &#8211; destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n y fin del mundo &#8211; que se van alternando en su desarrollo, pero discrepando luego en se\u00f1alar las partes que corresponden a cada uno de estos temas, sea por ser uno como \u201ctipo\u201d del otro, sea por considerarlo en un contexto l\u00f3gico bajo la raz\u00f3n com\u00fan de juicio de Dios.<br \/>\nSe excluyen de esto las posiciones \u201cracionalistas\u201d de tipo \u201cescatologista,\u201d seg\u00fan las cuales Jesucristo hablaba del fin del mundo por creerlo inminente, y para sacar de ello la conclusi\u00f3n de que Jesucristo estaba equivocado.<br \/>\nFrente a esta variedad de posiciones, y reconoci\u00e9ndose en ellas mismas lo dif\u00edcil de enfocar bien la soluci\u00f3n de este problema, parece que se pueden establecer como base tres conclusiones:<br \/>\n1) La estructura literaria de este \u201cdiscurso escatol\u00f3gico,\u201d tal como est\u00e1 en los sin\u00f3pticos, no es obra de un evangelista. Pues no explica c\u00f3mo los otros dos mantienen, fundamentalmente, la estructura del mismo. Esto supone un origen com\u00fan, sea que el mismo Jesucristo lo pronunci\u00f3 as\u00ed, sea que as\u00ed lo estructur\u00f3 la catequesis primitiva, conforme al uso bien reflejado en los evangelios de agrupar en un contexto l\u00f3gico materias semejantes, aunque pertenecientes a un contexto hist\u00f3rico distinto.<br \/>\n2) En el \u201cdiscurso escatol\u00f3gico\u201d ciertamente se habla de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n y del fin del mundo, como se ve por responder Jesucristo a la pregunta de los disc\u00edpulos de \u201c\u00bfcu\u00e1ndo suceder\u00e1 esto?\u201d que era preguntar sobre la afirmaci\u00f3n de Jesucristo que del templo no \u201cquedar\u00eda piedra sobre piedra\u201d (Mat 24:2, par.), y por responder tambi\u00e9n con su discurso a la pregunta de los disc\u00edpulos, que le interrogan: \u201c\u00bfCu\u00e1l es la se\u00f1al de tu venida y del fin del mundo?\u201d (Mat 24:3).<br \/>\n3) Es cierto que todas las expresiones o cuadros del discurso pueden explicarse, como se ver\u00e1 en el an\u00e1lisis, directamente, literalmente, de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n. Pero no, porque se pueda interpretar as\u00ed, se sigue que haya de interpretarse literalmente de ella. Esto ser\u00e1 efecto de una valoraci\u00f3n distinta.<\/p>\n<p>Ocasi\u00f3n de pronunciarse el discurso,Mat 24:1-3 (Mar 13:1-2; Luc 21:5-6).<br \/>\n1 Saliendo Jes\u00fas del templo, se le acercaron sus disc\u00edpulos y le mostraban las construcciones del templo. 2 El les dijo: \u00bfVeis todo esto? En verdad os digo que no quedar\u00e1 aqu\u00ed piedra sobre piedra; todo ser\u00e1 destruido. 3 Y sent\u00e1ndose en el monte de los Olivos, lleg\u00e1ronse a El aparte unos disc\u00edpulos, diciendo: Dinos cu\u00e1ndo ser\u00e1 todo esto y cu\u00e1l la se\u00f1al de tu venida y de la consumaci\u00f3n del mundo.<\/p>\n<p>Jes\u00fas sale del templo para pasar el torrente Cedr\u00f3n y subir al monte de los Olivos. Cuando iban caminando (Mc), \u201csus disc\u00edpulos,\u201d que Mc concreta en uno, se le \u201cacercaron.\u201d Podr\u00eda esto hacer suponer que Jes\u00fas, como en otras ocasiones, se adelantaba solo, aunque esta frase en Mt debe de ser simple forma literaria de poner en escena a alguien, para \u201cmostrarle\u201d a \u00e9l las construcciones del templo. El texto acusa la admiraci\u00f3n y orgullo jud\u00edo de aquel soberbio edificio. \u201cMaestro, mira qu\u00e9 piedras y qu\u00e9 construcci\u00f3n\u201d (Mc). Y Lc mismo pone en boca de algunos disc\u00edpulos el comentario de admiraci\u00f3n sobre esto: dec\u00edan que \u201cestaba decorado con hermosas piedras y exvotos\u201d (\u03ac\u03bd\u03b1\u03b8\u03ae\u03bc\u03b1\u03c3\u03b9\u03bd). Esta palabra griega expresaba estatuas, columnatas, soportes, etc. 1. La visi\u00f3n del templo ten\u00eda que ser verdaderamente deslumbrante en un d\u00eda de sol.<br \/>\nHerodes el Grande, para ganarse la voluntad de los jud\u00edos y para satisfacer un poco a ellos de su origen idumeo y usurpador, reconstruy\u00f3 el templo, pobre, de Zorobabel (Esd 3:12-13), en proporciones colosales y con una riqueza de ornamentaci\u00f3n fabulosa. Josefo describe la vista impresionante del mismo 2.<br \/>\nLa respuesta de Jesucristo a esta invitaci\u00f3n de los disc\u00edpulos fue la m\u00e1s sorprendente y tajante de todas. Pues, de todo aquello que ve\u00edan, \u201cvendr\u00e1n d\u00edas\u201d en que \u201cno quedar\u00e1 piedra sobre piedra\u201d que \u201cno sea destruida\u201d (Mc). Los enormes bloques de piedra se derrumbaron. Por orden de Tito el suelo fue allanado. Adem\u00e1s el templo fue destruido por el fuego. La falta de esta indicaci\u00f3n en el relato hace ver el respeto a los datos hist\u00f3ricos de Cristo, de los evangelistas, sobre el relato de este episodio.<br \/>\nLa sorpresa para los ap\u00f3stoles tuvo que ser fuerte; no s\u00f3lo por lo que significaba la destrucci\u00f3n de la gran fortaleza, sino, y mucho m\u00e1s, por lo que significaba la destrucci\u00f3n del templo de Dios, centro y vida del pueblo jud\u00edo. \u00bfCu\u00e1ndo ser\u00eda? La profec\u00eda quedaba hecha y deliberadamente sumida en tiempo incierto: \u201cVendr\u00edan d\u00edas.\u201d<br \/>\nSiguieron su camino, pasaron el torrente Cedr\u00f3n y subieron al monte de los Olivos. Y como estuviese sentado precisamente \u201cfrente al templo\u201d (Mc), se le acercaron los \u201cdisc\u00edpulos,\u201d que Mc precisa fueron cuatro: \u201cPedro, Santiago, Juan y Andr\u00e9s.\u201d Mt habla de los \u201cdisc\u00edpulos\u201d y Lc lo cita en una forma totalmente impersonal: \u201ca unos que dec\u00edan.\u201d Y a la vista de aquella soberbia construcci\u00f3n y ante el verdaderamente maravilloso espect\u00e1culo le hicieron unas preguntas que son diversamente formuladas por Mc-Lc y Mt. Lc s\u00f3lo dice que le preguntaron: \u201c\u00bfCu\u00e1ndo suceder\u00e1 esto?\u201d (v.7). Pero antes, en el relato, s\u00f3lo se consigna la profec\u00eda de la destrucci\u00f3n del templo. Mc lo formula as\u00ed, pero sin preceder literariamente m\u00e1s que la profec\u00eda de la destrucci\u00f3n del templo: \u201c\u00bfCu\u00e1ndo suceder\u00e1 esto y cu\u00e1ndo ser\u00e1 la se\u00f1al de que todo se va a cumplir?\u201d (v.4). Mt, en cambio, tiene una precisi\u00f3n mucho m\u00e1s grande. Expl\u00edcitamente se le hacen dos preguntas: \u201c\u00bfCu\u00e1ndo suceder\u00e1 esto y cu\u00e1l es la se\u00f1al de tu venida y del fin del mundo?\u201d (v.3).<br \/>\nNaturalmente, siendo la estructura fundamental de las tres narraciones de este discurso las mismas y siendo formulada expresamente en Mt la pregunta de los disc\u00edpulos, no s\u00f3lo sobre la destrucci\u00f3n del templo, sino tambi\u00e9n sobre \u201cel fin del mundo,\u201d se ve que la respuesta de Jesucristo, en este discurso, abarca, en la forma que sea, a los dos temas. La forma que pone aqu\u00ed por \u201ctu venida\u201d (\u03c0\u03b1\u03c1\u03bf\u03c5\u03c3\u03af\u03b1\u03c2), significa literalmente presencia, y era palabra que, ya desde el siglo ni de nuestra era, como se ve en los papiros, significa la visita triunfal de un emperador o de un rey a una naci\u00f3n o villa, y con cuya visita o por el acontecimiento de su ascensi\u00f3n al trono pod\u00eda decirse que comenzaba para la naci\u00f3n o pueblo una nueva \u00e9poca 3.<br \/>\nLos cristianos la usaron para expresar el segundo advenimiento triunfal de Cristo al fin del mundo, como frecuentemente se ve en los escritos neotestamentarios. Pero en absoluto puede expresar, seg\u00fan los contextos, una venida triunfal de Cristo antes del fin del mundo (2Pe 1:16), como lo esperaba la antigua generaci\u00f3n cristiana, seg\u00fan San Justino.<br \/>\nAlgunos autores (v.gr., Bultmann), despu\u00e9s de hacer un estudio de las veces que se dirigen a Cristo cuestiones por adversarios o disc\u00edpulos (cf., v.gr., Mar 4:10; Mar 7:17; Mar 9:11; Mar 10:28; Mar 13:3; etc.), los tiene por redacciones artificiosas o redacciones secundarias. En este tema, en Mc lo plantea \u201cuno de sus disc\u00edpulos,\u201d en Lc \u201calgunos hablando del templo,\u201d en Mt son \u201csus disc\u00edpulos.\u201d Como se ve, el argumento no es muy decisivo.<\/p>\n<p>Se\u00f1ales dolorosos precursoras,Mar 24:4-14 (Mar 13:5-13; Luc 21:8-11).<br \/>\n4 Jes\u00fas les respondi\u00f3: Cuidad que nadie os enga\u00f1e, 5 porque vendr\u00e1n muchos en mi nombre y dir\u00e1n: Yo soy el Mes\u00edas, y enga\u00f1ar\u00e1n a muchos. 6 Oir\u00e9is hablar de guerras y de rumores guerreros; pero no os turb\u00e9is, porque es preciso que esto suceda, mas no es a\u00fan el fin. 7 Se levantar\u00e1 naci\u00f3n contra naci\u00f3n y reino contra reino, y habr\u00e1 hambres y terremotos en diversos lugares; 8 pero todo esto es el comienzo de los dolores. 9 Entonces os entregar\u00e1n a los tormentos y os matar\u00e1n, y ser\u00e9is aborrecidos de todos los pueblos a causa de mi nombre. 10 Entonces se escandalizar\u00e1n muchos y unos a otros se har\u00e1n traici\u00f3n y se aborrecer\u00e1n; 11 y se levantar\u00e1n muchos falsos profetas, que enga\u00f1ar\u00e1n a muchos, 12 y por el exceso de la maldad se enfriar\u00e1 la caridad de muchos; 13 mas el que perseverare hasta el fin, \u00e9se ser\u00e1 salvo. 14 Ser\u00e1 predicado este evangelio del Remo en todo el mundo, testimonio para todas las naciones, y entonces vendr\u00e1 el fin.<\/p>\n<p>Los evangelistas presentan un cuadro tr\u00e1gico de preludios de cat\u00e1strofes. Se va a presentar, primeramente, un esquema de ellos. Todo eso ser\u00e1 antes \u201cdel fin\u201d (Mt v.6; Mc v.7; Lc v.9); todo esto no ser\u00e1 m\u00e1s que \u201cel comienzo de los dolores\u201d (Mt v.8); despu\u00e9s de esto \u201cvendr\u00e1 el fin\u201d (Mt v.17). Este panorama tr\u00e1gico, esquem\u00e1ticamente expresado, es el siguiente. Habr\u00e1:<\/p>\n<p>1) Falsos mes\u00edas (Mt-Mc-Lc).<br \/>\n2) Guerras (Mt-Mc-Lc).<br \/>\n3) Hambres (Mt-Mc-Lc).<br \/>\n4) Pestes (Mt-Lc).<br \/>\n5) Terremotos (Mt-Lc).<br \/>\n6) \u201cHabr\u00e1 prodigios grandes y espantosos en el cielo\u201d (Lc).<\/p>\n<p>Y, dirigido personalmente en el contexto &#8211; \u201da vosotros,\u201d a los ap\u00f3stoles -, se les anuncian las siguientes calamidades:<\/p>\n<p>1) Se os prender\u00e1 y se os llevar\u00e1 a los tribunales (Mc-Lc).<br \/>\n2) Se os entregar\u00e1 a los azotes y tormentos (Mt-Mc).<br \/>\n3) Ser\u00e9is odiados por todos a causa de mi nombre (Mt-Mc-Lc).<br \/>\n4) Se os matar\u00e1 (Mt-Mc-Lc).<\/p>\n<p>Y dirigido en general, seg\u00fan Mt-Mc, y considerando personalmente a los disc\u00edpulos, seg\u00fan Lc, suceder\u00e1:<\/p>\n<p>1) Habr\u00e1 odios, hasta el punto de traicionarse y entregar el hermano al hermano, el padre al hijo, los hijos a los padres (Mc-Lc; cf. Mt v. 10).<br \/>\n2) Habr\u00e1 \u201cmuchos falsos profetas,\u201d que seducir\u00e1n a muchos (Mt).<br \/>\n3) Se enfriar\u00e1 con todo ello la caridad de muchos (Mt).<\/p>\n<p>Pero se dan garant\u00edas previas:<\/p>\n<p>1) Antes del fin \u201cse predicar\u00e1 (el Evangelio del reino) en el mundo entero, como testimonio para todas las naciones\u201d (Mt-Mc).<br \/>\n2) \u201cNo deben preocuparse de su defensa, pues el Esp\u00edritu Santo les sugerir\u00e1 lo que hayan de decir\u201d (Mt-Mc-Lc).<br \/>\n3) \u201cNo se perder\u00e1 ni un cabello de vuestra cabeza\u201d (Lc), con lo que se expresa la providencia especial\u00edsima de Dios sobre ellos.<br \/>\n4) \u201cEl que perseverare hasta el fin, \u00e9se se salvar\u00e1\u201d (Mt-Mc-Lc).<\/p>\n<p> Esta descripci\u00f3n esquem\u00e1tica est\u00e1 toda ella incluida &#8211; aparte de su valor hist\u00f3rico &#8211; en el g\u00e9nero \u201capocal\u00edptico.\u201d Y sus frases no s\u00f3lo tienen su reflejo en el A.T., sino que son como clis\u00e9s conocidos y usuales de anuncio de males en este g\u00e9nero apocal\u00edptico, vi\u00e9ndose en todo esto hasta un influjo literario. As\u00ed:<\/p>\n<p> 1) Guerras: passim (cf., v.gr., Isa 10:5-6).<br \/>\n2) Hambres: \u201cTribulaci\u00f3n y hambre invadir\u00e1n la tierra\u201d (Isa 8:21).<br \/>\n3) Terremotos: \u201cTemblar\u00e1 la tierra en su lugar\u201d (Isa 13:13b; Sal 18:8).<br \/>\n4) Pestes: \u201cMorir\u00e1n de una gran peste\u201d (Jer 21:66).<br \/>\n5) Conmociones c\u00f3smicas: \u201cHar\u00e9 estremecer a los cielos.\u201d (Isa 13:13).<br \/>\n6) Odios entre los familiares (2Cr 15:6; Deu 28:54).<\/p>\n<p> Y hasta aparecen en forma de clis\u00e9s de conjunto. As\u00ed, v.gr.: \u201cMorir\u00e1n por la espada (guerra), por el hambre y por la peste\u201d (Jer 21:9a). \u201cPalabra de Yahv\u00e9: para la espada, para la peste, para el hambre\u201d (Jer 34:17). \u201cUna tercera parte morir\u00e1 de pestilencia y de hambre; otra tercera parte caer\u00e1 en derredor tuyo a la espada (guerra)\u201d (Eze 5:12; cf. Rev 6:8; Rev 18:8).<br \/>\nUn g\u00e9nero literario donde se consigna todo este tipo de castigos, y que es la fuente de inspiraci\u00f3n literaria de profetas, hagi\u00f3grafos y apocal\u00edpticos es el Lev\u00edtico (Rev 26:3-33) y el Deuteronomio (Rev 28:15-46). Ni exigen su cumplimiento material: son, de suyo, impactos psicol\u00f3gicos.<br \/>\nTodas estas expresiones, y, sobre todo, el conjunto literario del A.T., lleno de ellas, hacen ver que las del \u03bd. \u03a4., en concreto las de este \u201cdiscurso escatol\u00f3gico,\u201d tienen su reflejo e influjo literario en ellas. Y que sus afirmaciones rotundas, universales, no tienen que ser, de suyo, valoradas universalmente. Ni sus mismas afirmaciones, por lo simplemente literario, tienen ninguna novedad que hiciese, por lo mismo, pensar en una especial intenci\u00f3n y contenido. Admiten una explicaci\u00f3n m\u00e1s restringida. Por otra parte, toda esta secci\u00f3n es generalmente admitido que se refiere a los preludios de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n.<br \/>\nEl cuadro de estos preludios (Mt v.6.8.17; Mc v.7.8c; Lc v.12), de gran cat\u00e1strofe, tiene m\u00e1s el valor de prueba gen\u00e9rica y por acumulaci\u00f3n que por su mismo valor concreto. Es propio de este estilo. No obstante, interpretado de los preludios de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n, se ven en ellos puntos que tuvieron su realidad hist\u00f3rica como se anuncian.<br \/>\nEs muy propio en \u00e9pocas de grandes cataclismos pensar y se\u00f1alar un posible fin. En la mentalidad de entonces de los ap\u00f3stoles, imbuidos en el medio ambiente de excitaci\u00f3n mesi\u00e1nica, se cre\u00eda que la venida del Mes\u00edas &#8211; su aparici\u00f3n triunfal en Israel &#8211; ir\u00eda precedida de una serie de grand\u00edsimas tribulaciones, que no se pod\u00eda precisar en qu\u00e9 consistir\u00edan, pero que eran por todos admitidas.<br \/>\nA su pregunta de cu\u00e1ndo suceder\u00e1 esto, Jes\u00fas, no manifest\u00e1ndoles \u00bf1 cu\u00e1ndo y utilizando para ello el estilo \u201capocal\u00edptico,\u201d ya pro\/\u00e9ticamente velaba el tiempo y expresaba m\u00e1s gr\u00e1ficamente la grandeza de estos acontecimientos, describe lo que ha de pasar \u201cantes\u201d de que esa cat\u00e1strofe suceda. El va a \u201cvenir.\u201d Precisamente le preguntan los ap\u00f3stoles cu\u00e1l ser\u00e1 la se\u00f1al \u201cde tu venida.\u201d Pero la venida de Jesucristo iba a ser doble: una al final (\u03c0\u03b1\u03c1\u03bf\u03c5\u03c3\u03af\u03b1), pero otra iba a ser ahora su \u201cvisita,\u201d ya que su primera parus\u00eda fue su presentaci\u00f3n como Mes\u00edas. Ya antes se indic\u00f3 c\u00f3mo la expresi\u00f3n parus\u00eda significa \u201cpresencia\u201d o \u201cadvenimiento,\u201d pero que no exige en los autores neotestamentarios que sea siempre sin\u00f3nima de su \u00faltima venida al fin del tiempo. Y de esta \u201cvenida\u201d suya, de esta parus\u00eda triunfal &#8211; la que no requiere su presencia corporal -, describe sus preludios con una descripci\u00f3n gen\u00e9rica, alg\u00fan tanto vaga, situada en el g\u00e9nero apocal\u00edptico del A.T. Por eso, su interpretaci\u00f3n exige una gran cautela en el intento de precisiones. Pues la fuerza de la argumentaci\u00f3n apocal\u00edptica no est\u00e1 en manifestar lo que dicen singularmente las palabras, sino sugerir la magnitud de lo que se dice por la acumulaci\u00f3n de los elementos que integran este estilo 4.<br \/>\nEntre los elementos que encuentran concreci\u00f3n hist\u00f3rica antes de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n est\u00e1n los siguientes:<br \/>\nFalsos mes\u00edas y falsos profetas. &#8211; \u201cMuchos vendr\u00e1n en mi nombre\u201d (Mt-Mc-Lc). No quiere decir \u201cvenir en mi nombre\u201d que vengan como representantes suyos, sino que vendr\u00e1n, como abiertamente dice Mt, como falsos \u201cmes\u00edas\u201d (Mt v.5; cf. Mar 13:22). Que es lo mismo que se dice en Lc, cuando aparecer\u00e1n diciendo: \u201cYo soy\u201d y \u201cHa llegado el tiempo\u201d (Lc v.8). El efecto que causar\u00e1n es que \u201cenga\u00f1ar\u00e1n a muchos\u201d (Mt-Mc).<br \/>\nLa Historia ha recogido el nombre de varios de estos seductores que se presentaron como mes\u00edas. Los Hechos de los Ap\u00f3stoles dan el nombre de tres. Uno se llamaba Teudas, que reuni\u00f3 en torno suyo \u201ccomo unos cuatrocientos hombres.\u201d Anunci\u00f3 que pasar\u00eda triunfalmente las aguas del Jord\u00e1n 5; fue muerto, y todo se disolvi\u00f3 (Hec 5:35-36). Otro, en los d\u00edas del \u201cempadronamiento\u201d despu\u00e9s de la deposici\u00f3n de Arquelao, fue Judas el Galileo, que \u201carrastr\u00f3 al pueblo en pos de s\u00ed.\u201d Pero tambi\u00e9n \u00e9l pereci\u00f3 y todos los que le segu\u00edan (Hec 5:37). Otro fue un egipcio, que provoc\u00f3 una sedici\u00f3n y llev\u00f3 al desierto cuatro mil sicarios (Hec 21:38). Prometi\u00f3 a las turbas que lo acompa\u00f1aran al monte de los Olivos, y ver\u00edan c\u00f3mo a su mandato caer\u00edan las murallas de Jerusal\u00e9n, y as\u00ed entrar\u00eda triunfalmente 6.<br \/>\nEl mismo Josefo dice que por esta \u00e9poca, bajo el procurador F\u00e9lix (52-60), numerosos impostores persuad\u00edan a la multitud para que los siguiesen al desierto, donde Dios les mostrar\u00eda toda clase de \u201cprodigios y signos.\u201d \u201cMuchos,\u201d creyendo todo esto, sufrieron el castigo correspondiente de F\u00e9lix 7. Los Hechos de los Ap\u00f3stoles recogen tambi\u00e9n las pretensiones de Sim\u00f3n Mago en Samar\u00eda, que \u201cven\u00eda\u201d practicando la magia en la ciudad y maravillando al pueblo de Samar\u00eda, diciendo ser algo grande. Todos, del mayor al menor, le segu\u00edan y dec\u00edan: \u201cEste es el gran poder de Dios\u201d (Hec 8:9-11).<br \/>\nMirando especialmente a la seducci\u00f3n de los falsos mes\u00edas, Jesucristo les previene desde ahora: \u201cMirad que nadie os enga\u00f1e\u201d (Mt-Mc-Lc).<br \/>\nGuerras. &#8211; \u201dPueblo contra pueblo.\u201d Lo justifica de sobra la guerra de Roma contra Judea, comenzada por Vespasiano y terminada por Tito, con la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n. Fue Israel el que se levant\u00f3 contra el poder de Roma. Desde el comienzo de la insurrecci\u00f3n jud\u00eda, todo eran levantamientos y aplastamientos sistem\u00e1ticos.<br \/>\nHambres, pestes y terremotos. &#8211; Es un clis\u00e9 que puede expresar, como concreci\u00f3n hist\u00f3rica, una sola cosa.<br \/>\nUna gran hambre la hubo \u201csobre toda la tierra\u201d bajo Claudio (a.41-54) (Hec 11:28). Josefo justifica esta gran hambre en Jerusal\u00e9n 8. Sin contar el hambre feroz y la peste que se desencaden\u00f3 en la misma Jerusal\u00e9n durante el asedio que acab\u00f3 con la ciudad. Y en un horizonte m\u00e1s amplio, T\u00e1cito habla de una peste que arrebat\u00f3 en Roma, en pocos meses, 30.000 personas 9. Y entre los a\u00f1os 60-70, los temblores de tierra fueron frecuentes en todo el Imperio 10.<br \/>\nPersecuciones, tormentos, muertes. &#8211; Los ap\u00f3stoles fueron llevados ante el Sanedr\u00edn y despu\u00e9s azotados (Hec 5:41). Luego, la persecuci\u00f3n de Agripa I (41-44) contra la Iglesia naciente, teniendo en la c\u00e1rcel a Pedro y mandando decapitar a Santiago el Mayor (Hec 12:1-4). Y antes la muerte de San Esteban (Act c.6-7), y \u201caquel d\u00eda comenz\u00f3 una gran persecuci\u00f3n contra la Iglesia\u201d (Hec 8:1-3). San Pablo testifica sus persecuciones. Y las iglesias nacientes iban experimentando el odio y la persecuci\u00f3n (1Te 2:14-16). En Roma estallar\u00e1 en el 64 la gran persecuci\u00f3n de Ner\u00f3n.<br \/>\nOdios y traiciones. &#8211; Esto puede referirse a que diversos cristianos apostatar\u00e1n y se volver\u00e1n contra sus hermanos. Se expresa en la forma m\u00e1s terrible. Los padres entregar\u00e1n a los hijos y \u00e9stos a los padres (Mat 10:21; Mat 10:35-38). Otros piensan en las luchas intestinas que dividieron a los jud\u00edos mismos durante el asedio de Jerusal\u00e9n: \u201cSe odiar\u00e1n mutuamente\u201d (Mt v.10).<br \/>\nEs natural, en todo este lapso de tiempo, que, baraj\u00e1ndose todos los hechos y \u201ccreciendo la maldad\u201d &#8211; aspecto positivo semita -, \u201cse enfr\u00ede la caridad de muchos\u201d &#8211; aspecto semita negativo.<br \/>\nNo obstante esto, el evangelio del reino se \u201cpredicar\u00e1 en el mundo entero, en testimonio para todas las naciones\u201d (Mt-Mc). Este \u201cmundo entero\u201d y su sin\u00f3nimo \u201ctodas las naciones\u201d es el mundo conocido de entonces: el mundo grecorromano; no es una universalidad absolutamente geogr\u00e1fica de esta predicaci\u00f3n. Y, en efecto, por los Hechos de los Ap\u00f3stoles y por San Pablo se sabe que antes del 70 estaba difundido el Evangelio en su mayor parte &#8211; valor que pretenden tener estas expresiones absolutas de \u201ctodo el mundo\u201d y en \u201ctodas las naciones\u201d &#8211; por el mundo grecorromano (Act, varios pasajes). Y San Pablo, sobre el 51, dir\u00e1 que se ha difundido el Evangelio \u201cen todo lugar\u201d (1Te 1:8). Y dir\u00e1 de la fe de los romanos que es conocida \u201cen todo el mundo\u201d (Rom 1:8), as\u00ed como \u00e9l tiene el mandato de promover a la fe a \u201ctodas las naciones\u201d (Rom 1:5). Y sobre el 63 a\u00f1adir\u00e1 que el Evangelio lleg\u00f3 a los de Colosas, como \u201cen todo el mundo\u201d (Col 1:6). Y lo reafirmar\u00e1 al decir que el Evangelio \u201cha sido predicado a toda criatura\u201d (Col 1:23; cf. 1Ti 3:16).<br \/>\nTodo lo expuesto hace ver que todas estas expresiones de apariencia literaria universal y \u201credonda\u201d son un g\u00e9nero literario b\u00edblico &#8211; oriental &#8211; muy conocido y no exige interpretarse en toda su estricta universalidad. Por consiguiente, mientras no conste su exigencia por otro cap\u00edtulo, ha de valor\u00e1rselas en su ambiente, y, por tanto, en tono m\u00e1s restringido. Luego todo este largo pasaje analizado no requiere por necesidad darle un anuncio de males que rebasan la perspectiva de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n el a\u00f1o 70.<br \/>\nPero todo esto \u201cno es el fin\u201d (Mt v.6.14); todo esto es s\u00f3lo \u201cel comienzo de los dolores\u201d (Mt-Mc). Esta \u00faltima frase es igualmente imagen b\u00edblica para anunciar los preludios de los juicios divinos (Isa 13:8; Isa 26:17; Isa 66:7; Jer 6:24; Jer 13:21; Miq 4:9-10; Ose 13:13, etc.). Precisamente la creencia popular jud\u00eda era que la venida del Mes\u00edas ser\u00eda precedida de estos \u201cjuicios,\u201d lo que hac\u00eda temer tambi\u00e9n la venida del mismo. Los rabinos vinieron a consagrar, para exponer esto, una frase el\u00edptica: \u201cLos dolores del Mes\u00edas,\u201d que eran \u201clos dolores (castigos previos para el alumbramiento, manifestaci\u00f3n) del Mes\u00edas.\u201d 11<br \/>\nEsto es \u201cel principio de los dolores.\u201d El fin de esto ser\u00e1, en la perspectiva inmediata, la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n.<br \/>\nA sus disc\u00edpulos se les dice que no se preocupen por lo que han de decir ante los tribunales y jueces: \u201cproponeos no preocuparos de vuestra defensa\u201d (Lc). Porque en esa hora no ser\u00e1n ellos los que hablen por s\u00ed mismos, sino que \u201crecibir\u00e1n sabidur\u00eda tal, que no os podr\u00e1n resistir o contradecir todos vuestros adversarios\u201d (Lc), pues hablar\u00e1n lo que se \u201cles comunique en aquel momento\u201d (Mc); no hablar\u00e1n ellos, sino \u201cel Esp\u00edritu Santo\u201d (Mc). Se promete una serie de ilustraciones y asistencias por parte de Dios, que vendr\u00e1n a ser como unos instrumentos en manos del Esp\u00edritu Santo. El mismo \u03bd. \u03a4. testifica la verdad de esto en muchos casos. As\u00ed habl\u00f3 Pedro, \u201clleno del Esp\u00edritu Santo,\u201d ante el sanedr\u00edn al ser interpelado (Hec 4:8). Y San Esteban ante el sanedr\u00edn, que le examina, y se levanta contra \u00e9l, pero \u201csin poder resistir la sabidur\u00eda y el Esp\u00edritu con que hablaba\u201d (Hec 6:8-10).<br \/>\nJes\u00fas, hasta aqu\u00ed, vaticin\u00f3 a sus disc\u00edpulos, con un g\u00e9nero apocal\u00edptico, la \u00e9poca de trastornos y dolores que preceder\u00e1n a la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>La gran tribulaci\u00f3n,Hec 24:15-31 (Mar 13:14-27; Luc 21:20-28).<br \/>\nEsta segunda secci\u00f3n del \u201cdiscurso escatol\u00f3gico\u201d tiene tres aspectos, que son recogidos por los sin\u00f3pticos, excepto el segundo, que s\u00f3lo lo recogen Mt-Mc.<\/p>\n<p>1) Se\u00f1ales de la Ruina de Jerusal\u00e9n,Luc 24:15-22 (Mar 13:14-20; Luc 21:20-24).<br \/>\n15 Cuando viereis, pues, la abominaci\u00f3n de la desolaci\u00f3n, predicha por el profeta Daniel, en el lugar santo! 6 (el que leyere entienda), entonces los que est\u00e9n en Judea huyan a los montes; 17 el que est\u00e9 en el terrado no baje a tomar nada a su casa, &#8216;8 y el que est\u00e9 en el campo no vuelva atr\u00e1s en busca del manto. 19 \u00a1Ay de las que est\u00e9n encintas y de las que cr\u00eden en aquellos d\u00edas! 20 Orad para que vuestra huida no tenga lugar en invierno ni en s\u00e1bado. 21 Porque habr\u00e1 entonces una gran tribulaci\u00f3n, cual no la hubo desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habr\u00e1, 22 y, si no se acortasen aquellos d\u00edas, nadie se salvar\u00eda; mas por amor de los elegidos se acortar\u00e1n los d\u00edas aquellos.<\/p>\n<p> Esta primera secci\u00f3n describe las se\u00f1ales que preludian la ruina de Jerusal\u00e9n. Se la preludia con una frase que recogen s\u00f3lo Mt-Mc: \u201cCuando viereis, pues, en el lugar santo, la abominaci\u00f3n de la desolaci\u00f3n, la anunciada por el profeta Daniel.\u201d 12<br \/>\nLa profec\u00eda de Daniel (Dan 11:31; Dan 12:11) se refiere a la \u201cabominaci\u00f3n del devastador\u201d; es decir, el devastador es Ant\u00edoco IV Epifanes, cuando, en su invasi\u00f3n destructora, \u201cel d\u00eda 15 del mes de Casleu (168 a.C.) edificaron sobre el altar (de los holocaustos) la abominaci\u00f3n de la desolaci\u00f3n\u201d (1Ma 1:57; cf. 6:7; cf. 2Ma 6:1-5). Debi\u00f3 de ser un \u00eddolo colocado sobre el altar de los holocaustos, el cual era, al mismo tiempo, realidad y s\u00edmbolo de la suprema profanaci\u00f3n del templo. La \u201cabominaci\u00f3n de la desolaci\u00f3n\u201d era el \u00eddolo (objeto de abominaci\u00f3n) puesto en el templo por orden del devastador, que todo lo desolaba, Ant\u00edoco IV Epifanes.<br \/>\nPero este anuncio de Jesucristo, \u00bfsupone una profanaci\u00f3n semejante? Algunos as\u00ed lo creyeron, por lo que vieron el cumplimiento de esta profec\u00eda de Cristo cuando Adriano (117-138) mand\u00f3 colocar la estatua de J\u00fapiter Capitolino en el templo de Jerusal\u00e9n. Pero esto es posterior al vaticinio. Otro hecho anterior es la orden de Cal\u00edgula, cuando en el a\u00f1o 40 (d.C.) mand\u00f3 poner una estatua en el templo de Jerusal\u00e9n. Sin embargo, la orden no fue cumplida. El Evangelio, recogiendo palabras, sean de Cristo, sean del evangelista, despu\u00e9s de relatar esta \u201cabominaci\u00f3n de la desolaci\u00f3n,\u201d dice que hay que entenderla con mucha cautela, pues escribe: \u201cQue el lector entienda\u201d (Mc v.14). Se trata, pues, de un modo especial &#8211; anal\u00f3gico &#8211; de cumplimiento. Por otra parte, se dice que, cuando suceda la instauraci\u00f3n de la \u201cabominaci\u00f3n de la desolaci\u00f3n,\u201d sirva de aviso para huir, cosa que no podr\u00eda realizarse despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n. Y teni\u00e9ndose en cuenta lo que tambi\u00e9n dice a este prop\u00f3sito Le: \u201cCuando ve\u00e1is a Jerusal\u00e9n asediada por los soldados, sabed entonces que ha llegado su desolaci\u00f3n,\u201d aludiendo, sin duda, a la \u201cabominaci\u00f3n de la desolaci\u00f3n\u201d que citan Mt-Mc.<br \/>\nDe todo esto se sigue que la \u201cabominaci\u00f3n de la desolaci\u00f3n\u201d se refiere al cerco de Jerusal\u00e9n, que va a traer la profanaci\u00f3n del templo por las tropas de Tito, y que a su comienzo o acercamiento del asedio a\u00fan pod\u00edan, los que quisieran o\u00edrle, huir.<br \/>\nEn esta \u00e9poca del asedio, que dur\u00f3 de abril a septiembre, se cumpli\u00f3 lo que anunciaba Jesucristo: \u201cHabr\u00e1 entonces una tribulaci\u00f3n tan grande como no la ha habido desde el principio del mundo ni la habr\u00e1\u201d (Mt-Mc). Podr\u00eda esto hacer pensar que se, refiriesen estas palabras, entremezcladas en el discurso, al fin del mundo (2Te 2:3-11). Sin embargo, esta frase tan hiperb\u00f3lica aparece ya como una frase casi hecha en el A.T. para expresar castigos y cat\u00e1strofes (Jer 30:7; Bar 2:2; Dan 12:1; Joe 2:2; 1Ma 9:27; cf.Ap 16:18). Por eso no puede ser, sin m\u00e1s, t\u00e9rmino espec\u00edfico de algo absolutamente excepcional, como ser\u00e1 la \u00faltima tribulaci\u00f3n al final de los tiempos. Queda suficientemente justificada si se la interpreta del terrible castigo de Jerusal\u00e9n.<br \/>\nPara esa hora se anuncia el mal menor, la huida. Huida que debe hacerse en seguida de ver estas primeras se\u00f1ales, pues, de lo contrario, se llegar\u00eda tarde. Las frases con que se describe tienen tambi\u00e9n valor por acumulaci\u00f3n. De hecho, algunas tendr\u00edan interpretaci\u00f3n literal \u00e9 hist\u00f3rica; pero, de suyo, s\u00f3lo quieren indicar la rapidez del peligro y la celeridad que requiere el ponerse a salvo. En los profetas se habla a veces del castigo de la guerra como viniendo de repente, cuando en su mismo contexto se ve un desarrollo lento (Isa 29:5). Es g\u00e9nero literario.<br \/>\nLa expresi\u00f3n que alude al que est\u00e9 en la terraza que \u201cno baje ni entre para recoger algo de su casa\u201d (Mc-Mt), responde al ambiente palestino. Las terrazas estaban comunicadas con la parte baja por una escalera exterior que llevaba directamente arriba sin pasar por el piso de la casa.<br \/>\nEl pensamiento, dejando las formas gr\u00e1ficas de expresi\u00f3n, es el que describe Lc: \u201clos que est\u00e9n dentro de la ciudad, que se alejen\u201d (v.21). Esta \u201cgran tribulaci\u00f3n\u201d la ver\u00e1n ellos, pues \u201ccuando os persigan en una ciudad, huid a otra. En verdad os digo que no acabar\u00e9is las ciudades de Israel antes que venga el Hijo del hombre\u201d (Mat 10:23).<br \/>\nEl castigo ser\u00e1 la destrucci\u00f3n de la ciudad y del templo. Lc da la descripci\u00f3n del mismo: \u201cCaer\u00e1n (sus moradores) al filo de la espada y ser\u00e1n deportados a todas las naciones, y Jerusal\u00e9n ser\u00e1 pisoteada por los gentiles.\u201d (Lc v.24). La Historia prob\u00f3 hasta la evidencia el castigo de Jerusal\u00e9n. Los datos que transmite el historiador jud\u00edo Josefo, contempor\u00e1neo de estos hechos, son la prueba hist\u00f3rica m\u00e1s contundente de este vaticinio del Se\u00f1or. Jerusal\u00e9n qued\u00f3 desde entonces sin culto y sin sacrificio 13. Su obra De bello iudaico contiene el relato de todo ello. Bastar\u00e1 recordar la cifra, sin duda excesiva, que da de 1.100.000 hombres que perecieron 14. Lc a\u00f1adir\u00e1 que los que queden con vida ser\u00e1n \u201cdeportados.\u201d Josefo contar\u00e1 que todos los menores de diecisiete a\u00f1os fueron vendidos, y 97.000 cautivos 15.<br \/>\nPero esta hora de terrible castigo, en el plan de Dios, va a ser suavizada, \u201cabreviada\u201d (Mt-Mc). Lo va a ser por amor a \u201clos elegidos\u201d (Mt-Mc). Sea por amor a los que pertenecen ya en esa hora a la fe, no s\u00f3lo judeocristianos, sino tambi\u00e9n \u00e9tnico-cristianos dispersos por el mundo (Mar 13:27), sea por los que deben ingresar en ella y que est\u00e1n asediados. Es el \u201cresto\u201d del Israel de Dios. Pero, de no abreviarse esa hora terrible de castigo &#8211; Cestos son los d\u00edas de venganza para que se cumpla todo lo que est\u00e1 escrito\u201d (Lc v.22) -, \u201cnadie se salvar\u00e1\u201d (Mt-Mc; cf. Jer 12:12). Interpretar esta \u201csalvaci\u00f3n\u201d a la vida eterna est\u00e1 fuera de contexto. Pero hay en ello un punto que conviene destacar: el valor de la oraci\u00f3n para el alivio de estos dolores que han de venir. \u201cOrad para que vuestra huida no suceda en invierno ni en s\u00e1bado\u201d (Mc-Mt). Es la oraci\u00f3n la que va a traer el que esta huida no se realice en las dificultades del \u201cinvierno\u201d ni en la obstaculizaci\u00f3n que les har\u00edan los jud\u00edos al ver a los cristianos, jud\u00edos, transgredir el \u201ccamino del s\u00e1bado.\u201d Los cristianos de Jerusal\u00e9n tomar\u00e1n en cuenta esta advertencia de Jesucristo, retir\u00e1ndose todos antes del asedio de Jerusal\u00e9n a una villa llamada Pella, en Transjordania 15.<br \/>\nLc a\u00f1adir\u00e1 un detalle final de esta cat\u00e1strofe: Jerusal\u00e9n \u201cser\u00e1 hollada por los gentiles hasta que se cumpla el tiempo de las naciones\u201d (v.24). Sea para castigarla, sea probablemente hasta que, en el plan de Dios, \u201cse cumplan los tiempos de las naciones\u201d para su ingreso en la fe. Luego de ello, el Israel castigado y pospuesto, como ense\u00f1a San Pablo, ingresar\u00e1 en la fe (Rom c.9-11). Cf. Comentario a Luc 21:24.<\/p>\n<p>2) se\u00f1ales de la venida de Cristo,Luc 24:23-28 (Mar 13:21-23).<br \/>\n23 Entonces, si alguno os dijere: \u201cAqu\u00ed est\u00e1 el Mes\u00edas,\u201d no le cre\u00e1is, 24 porque se levantar\u00e1n falsos mes\u00edas y falsos profetas, y obrar\u00e1n grandes se\u00f1ales y prodigios para inducir a error, si posible fuera, aun a los mismos elegidos. 2S Mirad que os lo digo de antemano. 26 Si os dicen, pues: \u201cAqu\u00ed est\u00e1, en el desierto,\u201d no salg\u00e1is; \u201cAqu\u00ed est\u00e1, en un escondite,\u201d no lo cre\u00e1is, 27 porque como el rel\u00e1mpago, que sale del oriente y brilla hasta el occidente, as\u00ed ser\u00e1 la venida del Hijo del hombre. 28 Donde est\u00e9 el cad\u00e1ver, all\u00ed se re\u00fanen los buitres.<\/p>\n<p>Nuevamente se inserta aqu\u00ed otro anuncio de Jesucristo previniendo contra la seducci\u00f3n que pudieran ejercer \u201cenga\u00f1ando, si fuera posible, aun a los elegidos\u201d (Mt-Mc). Esta seducci\u00f3n sobre muchos va a ser ejercida por \u201cfalsos cristos y falsos profetas.\u201d Estos har\u00e1n grandes prodigios y maravillas (Mt-Mc). Se les previene para que, cuando oigan decir: \u201cAqu\u00ed o all\u00ed est\u00e1 el Mes\u00edas\u201d (Mt-Mc), no lo crean.<br \/>\nEn efecto, ning\u00fan momento ser\u00eda m\u00e1s propicio para aceptar la impostura de un mes\u00edas que en la hora de la hecatombe. En la atm\u00f3sfera sobreexcitada de expectaci\u00f3n mesi\u00e1nica existente en Israel desde los d\u00edas de Juan el Bautista, hab\u00eda de encontrar, psicol\u00f3gicamente, su explosi\u00f3n y su necesidad en la misma hora del, avance romano contra Israel. Y por la historia se sabe &#8211; Josefo lo cuenta &#8211; c\u00f3mo en aquellos d\u00edas surgieron \u201cmuchos profetas\u201d sobornados por los tiranos, que, dici\u00e9ndose venir \u201cen nombre de Dios,\u201d enga\u00f1aban a la plebe, anunci\u00e1ndoles \u201cevidentes prodigios.\u201d Y entre ellos se destac\u00f3 un \u201cfalso profeta,\u201d ya incendiado el templo, que anunciaba al pueblo que \u201cDios les mandaba subir al templo, donde recibir\u00edan se\u00f1ales de salud\u201d 16: sin duda la venida del mismo Mes\u00edas.<br \/>\nLas frases de Jesucristo previni\u00e9ndoles que no crean a estos falsos Mes\u00edas si les dicen de \u00e9l que est\u00e1 \u201caqu\u00ed o all\u00ed,\u201d en el \u201cdesierto\u201d o \u201cen casa,\u201d no hace m\u00e1s que aludir a la creencia popular seg\u00fan la cual el Mes\u00edas estaba en alg\u00fan lugar oculto y aparecer\u00eda inesperadamente (Jua 7:27); y hab\u00eda una fuerte tendencia ambiental a esperarlo viniendo del \u201cdesierto\u201d (Hec 21:38), al modo de Mois\u00e9s17.<br \/>\nNo. La \u201cvenida\u201d del Hijo del hombre no ser\u00e1 as\u00ed. Es Mt el que recoge los datos, dos met\u00e1foras, para expresar la evidencia de esta venida. La venida del Hijo del hombre ser\u00e1:<br \/>\na) \u201cComo el rel\u00e1mpago, que sale por oriente y se va viendo (brilla) hasta el occidente.\u201d Se destaca as\u00ed la evidencia de esta venida del Hijo del hombre. Como el rel\u00e1mpago no puede menos de verse en todo su curso en el cielo, as\u00ed esta venida del Hijo del hombre no necesita que se diga de El que est\u00e1 \u201caqu\u00ed\u201d o \u201call\u00ed,\u201d en \u201cel desierto\u201d o \u201cen casa.\u201d Ser\u00e1 visible, porque ser\u00e1 evidente de todos (Luc 17:24).<br \/>\nPor otra parte, el rel\u00e1mpago es uno de los elementos cl\u00e1sicos en las teofan\u00edas y apocal\u00edpticos que acompa\u00f1an los juicios divinos (Isa 29:6; Isa 30:30; Sal 97:4; Zac 9:14; etc.).<br \/>\nb) \u201cDonde est\u00e9 el cad\u00e1ver, all\u00ed se reunir\u00e1n las \u00e1guilas.\u201d Esta expresi\u00f3n debe de ser un proverbio, al menos calcada sobre un cierto proverbio (Job 39:30). Lc la citar\u00e1 tambi\u00e9n a prop\u00f3sito de lo subit\u00e1neo de la parus\u00eda (Luc 17:37). La Vulgata vierte mal el texto griego \u03c0\u03c4\u03ce\u03bc\u03b1 = \u201ccad\u00e1ver\u201d al traducirlo por \u201ccorpus.\u201d La palabra griega (\u03b1\u03b5\u03c4\u03cc\u03c2) puede significar \u00e1guila o buitre. Pero el pensamiento es el mismo. Es el modo de decir con dos met\u00e1foras la evidencia de esta venida. Pues de la misma manera que el cad\u00e1ver de un animal en el desierto queda al descubierto y es inevitable que, por su instinto, lo vean las \u00e1guilas y buitres y caigan sobre \u00e9l, as\u00ed tambi\u00e9n la venida del Hijo del hombre ser\u00e1 tan evidente, que ser\u00e1 sentida por todos. Se ha pensado, sin que la observaci\u00f3n est\u00e9 alegorizada en el texto, que el \u201ccad\u00e1ver\u201d ser\u00eda Jerusal\u00e9n agonizante, y las \u201c\u00e1guilas,\u201d el ser despedazada por las \u201c\u00e1guilas romanas,\u201d ya que, en otros pasajes del A.T., las \u201c\u00e1guilas\u201d simbolizan reinos y enemigos concretos (Isa 18:6; Jer 12:9; Jer 15:3). Ser\u00eda una sugerencia o trasfondo, ya que el tema directo es la evidencia de esta parus\u00eda.<br \/>\nAlgunos autores piensan que lo que se destaca aqu\u00ed no es la evidencia de esta parus\u00eda de Cristo, sino la rapidez y lo s\u00fabito de su venida 18. Sin embargo, la contraposici\u00f3n que se hace con el anuncio de los falsos mes\u00edas lleva a ver en esto la evidencia de su presencia.<br \/>\nEs esta secci\u00f3n segunda uno de los pasajes en el que varios autores se basan para hacer ver que en esta parte Jesucristo habla de su parus\u00eda al final de los tiempos; puesto que ya antes ( Mat 24:5.11; cf. par.) habl\u00f3 de los falsos mes\u00edas y de los falsos profetas, esta repetici\u00f3n supone otra perspectiva. Adem\u00e1s se lo quiere confirmar con la ense\u00f1anza de San Pablo sobre la parus\u00eda final ( 2Ts 2:3-12).<br \/>\nPero no se ve motivo serio para esta posici\u00f3n. En primer lugar, el v.26 es una forma de repetir lo mismo que se pone en el v.23. Y todo ello puede muy bien ser un \u201cduplicado\u201d de los v.5 y 11 de Mt (cf. par.), haciendo llegar esos mismos signos que fueron presentados primero en el estadio previo a la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n, pero no exclusivos de s\u00f3lo este per\u00edodo, al momento mismo de la \u201cgran tribulaci\u00f3n.\u201d Los cuales, unos hab\u00edan de suceder entonces por necesidades hist\u00f3ricas &#8211; dolores -, y otros &#8211; los mesi\u00e1nicos &#8211; por exigencias psicol\u00f3gicas. Puede, pues, explicarse todo esto, sin violencia del texto y en plena homogeneidad con el mismo, de los hechos sucedidos en los d\u00edas de asedio y destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n.<br \/>\nLa \u201cvenida\u201d (\u03ae \u03c0\u03b1\u03c1\u03bf\u03c5\u03c3\u03af\u03b1) del Hijo del hombre, que aqu\u00ed s\u00f3lo se anuncia, no exige tampoco ser una presencia f\u00edsica y sensible de Jesucristo. Se explica suficientemente &#8211; luego se ver\u00e1 m\u00e1s en detalle &#8211; de una presencia moral del mismo Jesucristo en el castigo infligido a Jerusal\u00e9n, y en lo que se ver\u00e1 su poder y lo que El anunci\u00f3 que era.<\/p>\n<p>3) La Venida del Hijo del Hombre,Jer 24:29-31 (Mar 13:24-27; Luc 21:25-28).<br \/>\n29 Luego, en seguida, despu\u00e9s de la tribulaci\u00f3n de aquellos d\u00edas, se oscurecer\u00e1 el sol, y la luna no dar\u00e1 su luz, y las estrellas caer\u00e1n del cielo, y las columnas del cielo se conmover\u00e1n. 30 Entonces aparecer\u00e1 el estandarte del Hijo del hombre, y se lamentar\u00e1n todas las tribus de la tierra, y ver\u00e1n al Hijo del hombre venir sobre las nubes del cielo con poder y majestad grande.31 Y enviar\u00e1 sus \u00e1ngeles con poderosa trompeta y reunir\u00e1 de los cuatro vientos a los elegidos, desde un extremo del cielo hasta el otro.<\/p>\n<p>Una vez cerrado el par\u00e9ntesis de los v.26-28 de Mt, se hace ahora la descripci\u00f3n de esta \u201cvenida\u201d del Hijo del hombre. Es descrita por los tres sin\u00f3pticos. Esta venida ser\u00e1 \u201censeguida, despu\u00e9s de la tribulaci\u00f3n de aquellos d\u00edas\u201d (Mt-Mc). En efecto, una vez que se ejerce el gran castigo, la \u201cgran tribulaci\u00f3n,\u201d es cuando se va a realizar esta venida o parus\u00eda del Hijo del hombre. \u00bfC\u00f3mo?<br \/>\nLa descripci\u00f3n que hacen los evangelistas de esta venida triunfal de Cristo, la describen con los siguientes elementos:<\/p>\n<p>1) \u201cEl sol se oscurecer\u00e1.\u201d<br \/>\n2) \u201cLa luna no dar\u00e1 su luz.\u201d<br \/>\n3) \u201cLas estrellas caer\u00e1n del cielo.\u201d<br \/>\n4) \u201cLas virtudes (\u03b4\u03c5\u03bd\u03ac\u03bc\u03b5\u03b9\u03c2) de los cielos se conmover\u00e1n.\u201d Se discute el sentido directo de estas \u201cvirtudes.\u201d Ser\u00edan, alegorizando, los \u00e1ngeles (as\u00ed los Targums), los \u201cpoderes c\u00f3smicos\u201d 19; pero ordinariamente se lo interpreta, por \u201cparalelismo\u201d con lo anterior y por su afinidad con pasajes prof\u00e9ticos (Isa 34:4), de los astros. Acaso se incluyan en ello, gen\u00e9ricamente, las fuerzas celestes. Mc pone los \u201cej\u00e9rcitos de los cielos,\u201d que son las estrellas.<br \/>\n5) \u201cSobre la tierra habr\u00e1 ansiedad entre las naciones, inquietas por el estr\u00e9pito del mar y de las olas\u201d (Lc).<br \/>\n6) \u201cLos hombres enloquecer\u00e1n de miedo e inquietud por lo que viene sobre la tierra\u201d (Lc). Que es lo mismo que dice Mt en otra forma: \u201cSe levantar\u00e1n todas las tribus de la tierra y ver\u00e1n al Hijo del hombre<\/p>\n<p> Toda esta descripci\u00f3n c\u00f3smica con la que se describe la \u201cvenida\u201d del Hijo del hombre, no es m\u00e1s que el conocido g\u00e9nero apocal\u00edptico. Son im\u00e1genes calcadas en los elementos prof\u00e9ticos, con las que se acompa\u00f1an las grandes intervenciones de la justicia divina (Isa 13:9-10; Isa 34:4; Jer 4:23; Eze 32:7; Joe 2:10; Joe 3:4, etc.). A t\u00edtulo de modelo se transcribe el or\u00e1culo de Isa\u00edas sobre Babilonia:<\/p>\n<p>\u201cLamentaos, porque se acerca el d\u00eda de Yahv\u00e9, cruel, con c\u00f3lera y furor ardiente,<br \/>\npara hacer de la tierra un desierto<br \/>\ny exterminar a los pecadores.<br \/>\nLas estrellas del cielo y sus luceros no dar\u00e1n su luz,<br \/>\ny el sol se oscurecer\u00e1 naciendo,<br \/>\ny la luna no har\u00e1 brillar su luz\u201d (Isa 13:9.10).<\/p>\n<p>Como se ve, se trata s\u00f3lo de met\u00e1foras, con las que se pretende describir la grandeza y transcendencia de las intervenciones divinas. \u201cNo se trata, pues, de pr\u00f3dromos se\u00f1alados por la transformaci\u00f3n de los astros, sino de fuertes im\u00e1genes para indicar que Dios entra en escena.\u201d 20<br \/>\nEn esa hora y con gran majestad ser\u00e1 la \u201cvenida del Hijo del hombre.\u201d Se describe esta venida &#8211; \u201dparus\u00eda\u201d &#8211; de la siguiente manera:<\/p>\n<p> 1) \u201cAparecer\u00e1 en el cielo el signo del Hijo del hombre\u201d (Mt).<br \/>\n2) Vendr\u00e1 el Hijo del hombre \u201cen una nube\u201d (Lc), \u201cen las nubes del cielo\u201d (Mt-Mc), con \u201cgran poder y majestad\u201d (Mc-Lc) y \u201cgloria\u201d (Mt).<br \/>\n3) Entonces, a su venida, \u201cse ver\u00e1 al Hijo del hombre\u201d venir (Mc-Lc).<br \/>\n4) Y \u00e9l \u201cenviar\u00e1 a sus \u00e1ngeles.\u201d<br \/>\n5) Y \u201creunir\u00e1 a sus escogidos &#8211; \u201dal son de la gran trompeta\u201d (Mt) &#8211; de todas las partes de la tierra hasta el extremo del cielo\u201d (Mc).<\/p>\n<p> Otra vez se est\u00e1 en una descripci\u00f3n hecha a base de elementos apocal\u00edpticos. Y, por tanto, hay que interpretar el contenido y ense\u00f1anza de este pasaje en funci\u00f3n de este g\u00e9nero literario.<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 \u201csigno\u201d es este que aparecer\u00e1? Se pensaba que la cruz. Pero, valor\u00e1ndolo ya dentro del g\u00e9nero apocal\u00edptico (Isa 13:1), no hace falta pensar en ning\u00fan \u201csigno.\u201d Mc y Lc ni siquiera hacen alusi\u00f3n a \u00e9l. Si alg\u00fan \u201csigno\u201d apareciese, esto debe ser probado por otro cap\u00edtulo &#8211; tradici\u00f3n, magisterio, etc. -, pero no puede establecerse solamente por el g\u00e9nero apocal\u00edptico. Probablemente es una imagen en paralelo con el \u201centonces se ver\u00e1 al Hijo del hombre\u201d (Mt-Lc).<br \/>\nEsta \u201cvenida\u201d de Cristo, esta parus\u00eda y este \u201cver\u201d (Mc-Lc) al Hijo del hombre venir en esta hora con todo este poder \u00bfexige que sea una manifestaci\u00f3n sensible y corporal de Cristo? Parece que no. La raz\u00f3n fundamental es que se est\u00e1 dentro del g\u00e9nero apocal\u00edptico, y, por tanto, hay que situar y valorar los elementos dentro del mismo. Por otra parte, la misma palabra parus\u00eda de Cristo, si en diversos pasajes neotestamentarios significa la venida final y sensible triunfal de Cristo, no siempre lo exige ( Mat 28:20b) 21. Por eso no har\u00eda falta admitir una presencia sensible y corporal del mismo. Basta una \u201cpresencia\u201d suya de orden moral o virtual: su poder justiciero sobre Jerusal\u00e9n, cuyo anuncio vaticin\u00f3 por \u201cdesconocimiento\u201d del Mes\u00edas (Luc 19:41-44), y cuyo castigo anunci\u00f3 tambi\u00e9n que lo ver\u00e1 \u201cesta generaci\u00f3n\u201d (Mat 24:34, par.). Es lo que ya Mt hab\u00eda dicho en otro contexto: \u201cOs digo que hay algunos entre los presentes que no gustar\u00e1n la muerte antes de haber visto al Hijo del hombre venir en su reino\u201d (Mat 16:28). Lo que, evidentemente, no se refiere a una visi\u00f3n sensible de Cristo (Mat 10:23).<br \/>\n\u201cLas nubes\u201d son otro de los elementos decorativos de las teofan\u00edas, y m\u00e1s a\u00fan en las teofan\u00edas apocal\u00edpticas, con el que se indica, generalmente, el poder extrac\u00f3smico de aquel a quien acompa\u00f1an (Exo 19:16; Exo 34:5; Lev 16:2; Isa 19:1; Jer 4:13; Eze 10:3; Dan 8:13; Sal 18:13; Sal 104:3; Hec 9:11; Rev 1:7; Rev 14:14 etc.).<br \/>\nLos \u201c\u00e1ngeles\u201d son otro de los integrantes apocal\u00edpticos. Aqu\u00ed aparecen a las \u00f3rdenes del Hijo del hombre; sin duda se vincula a ellos el sonido de \u201cla gran trompeta\u201d (Mt), que tiene por misi\u00f3n el congregar y convocar. Est\u00e1 tomado del uso jud\u00edo de convocarse las asambleas o reuniones jud\u00edas al sonido de la trompeta, lo mismo que para la guerra o para hacer alg\u00fan anuncio (Exo 19:16; Eze 33:6ss; 1Te 4:16; 1Co 15:52). Es la orden que se da para que se congreguen todos los \u201celegidos.\u201d La universalidad se acus\u00f3 por congregarlos desde \u201clos cuatro vientos\u201d (Zac 2:10) y de \u201cun extremo al otro del cielo\u201d (Mt-Mc). Son im\u00e1genes tomadas del A.T. Esta cita pertenece a Zacar\u00edas (Zac 2:6), pero tomada de los LXX, ya que el texto original dice lo contrario: \u201cOs dispers\u00e9 por los cuatro vientos.\u201d Debe de ser un complemento de los evangelistas o de las catequesis. Estos \u00e1ngeles obedientes a las \u00f3rdenes de Cristo acusan su trascendencia, ya que en el A.T. est\u00e1n a las \u00f3rdenes de Dios.<br \/>\nEstos \u201celegidos\u201d est\u00e1n &#8211; jud\u00edos y gentiles &#8211; esparcidos por todo el mundo y han de ingresar en el Reino. Y acaso se refiere preferentemente a los jud\u00edos de la \u201ddi\u00e1spora\u201d que estuviesen entonces en la ciudad, ya que, como en Pentecost\u00e9s, \u201cresid\u00edan en Jerusal\u00e9n jud\u00edos, varones piadosos, de cuantas naciones hay bajo el cielo\u201d (Hec 2:5). Sobre ellos, los \u00e1ngeles del Hijo del hombre ejercer\u00e1n una protecci\u00f3n especial sobre estos \u201celegidos\u201d (Sal 91:9-16).<br \/>\nEsta secci\u00f3n, que es una de las que hacen m\u00e1s fuerza en los autores para sostener que en ella se habla de la parus\u00eda final, admite perfectamente, y dentro de una l\u00ednea homog\u00e9nea, una interpretaci\u00f3n literal de la \u201cvenida\u201d de Cristo como triunfador, y que se le \u201cve\u201d en el juicio predicho por \u00e9l y ejercido sobre Jerusal\u00e9n, y cuya \u201cgeneraci\u00f3n,\u201d que lo conden\u00f3, hab\u00eda de presenciarlo, pues no pasar\u00eda dicha generaci\u00f3n \u201csin que todas estas cosas sucedan\u201d (Mat 24:34).<br \/>\nEn Lc se recoge, por \u00faltimo, una exhortaci\u00f3n optimista de estos hechos. Cuando \u201ccomience\u201d a realizarse todo esto deben \u201canimarse,\u201d porque \u201cse aproxima vuestra liberaci\u00f3n\u201d (\u03ac\u03c0\u03bf\u03bb\u03cd\u03c4\u03c1\u03c9\u03c3\u03b9\u03c2). Es la \u201cliberaci\u00f3n\u201d del juda\u00edsmo hostil y perseguidor del cristianismo, que, al ser destruido, dejar\u00e1 campo m\u00e1s libre a la ense\u00f1anza de la fe y a la incorporaci\u00f3n al Reino.<br \/>\nLos que piensan que se refiere a la parus\u00eda final lo interpretan como una \u201cliberaci\u00f3n\u201d de los temores de aquella \u00e9poca. Pero la interpretaci\u00f3n anterior es mucho m\u00e1s homog\u00e9nea y parece mucho m\u00e1s probable.<\/p>\n<p>Par\u00e1bola de la higuera,Mat 24:32-41 (Mar 13:28-32; Luc 21:29-33).<br \/>\nEn esta cuarta secci\u00f3n se expone la incertidumbre y desconocimiento de esa hora del castigo de Jerusal\u00e9n: la \u201cgran tribulaci\u00f3n.\u201d<\/p>\n<p> 32 Aprended la par\u00e1bola de la higuera. Cuando sus ramos est\u00e1n tiernos y brotan las hojas, conoc\u00e9is que el est\u00edo se acerca; 33 as\u00ed vosotros tambi\u00e9n, cuando ve\u00e1is todo esto, entended que est\u00e1 pr\u00f3ximo, a las puertas. 34 En verdad os digo que no pasar\u00e1 esta generaci\u00f3n antes que todo esto suceda. 3S El cielo y la tierra pasar\u00e1n, pero mis palabras no pasar\u00e1n.36 De aquel d\u00eda y de aquella hora nadie sabe, ni los \u00e1ngeles del cielo ni el Hijo, sino s\u00f3lo el Padre.37 Porque como en los d\u00edas de No\u00e9, as\u00ed ser\u00e1 la aparici\u00f3n del Hijo del hombre. 38 En los d\u00edas que precedieron al diluvio com\u00edan, beb\u00edan, se casaban y se daban en casamiento, hasta el d\u00eda en que entr\u00f3 No\u00e9 en el arca; 39 y no se dieron cuenta hasta que vino el diluvio y los arrebat\u00f3 a todos; as\u00ed ser\u00e1 a la venida del Hijo del hombre. 40 Entonces estar\u00e1n dos en el campo: uno ser\u00e1 tomado y otro ser\u00e1 dejado.4l Dos moler\u00e1n en la muela: una ser\u00e1 tomada y otra ser\u00e1 dejada.<\/p>\n<p>No obstante esta incertidumbre, da dos indicaciones sobre la hora de estos dos acontecimientos.<br \/>\n1) Par\u00e1bola de la higuera. &#8211; La primera indicaci\u00f3n est\u00e1 tomada del s\u00edmil de la higuera. Lc le da una amplitud mayor a la comparaci\u00f3n: \u201cFijaos en la higuera y en los dem\u00e1s \u00e1rboles\u201d (v.29). Cuando las ramas echan hojas y se pueblan frondosamente, es que la primavera \u201cse acerca.\u201d En la higuera, \u201csus hojas gruesas y carnosas no empiezan a brotar hasta que el calor penetra en la tierra. Esto indica en Palestina, donde no se conoce la primavera propiamente dicha, la proximidad inmediata del verano.\u201d 22 Pues as\u00ed hace la comparaci\u00f3n. \u201cCuando ve\u00e1is que suceden todas estas cosas, sabed que ya est\u00e1 cerca, a las puertas\u201d (Mt-Mc), \u201cel reino de Dios\u201d (Lc), en esta fase triunfal de la \u201cvenida\u201d de Cristo, cumpliendo su justicia y su promesa.<br \/>\nPosiblemente la par\u00e1bola de la higuera, en su sentido primitivo, no apuntaba a los signos destructores, sino al poblarse de hojas y reverdecer su vida; o tambi\u00e9n que fuese un signo de la bendici\u00f3n que viene (Joe 2:22). Aunque acaso est\u00e9 impl\u00edcito lo que dice: \u201clevantad vuestras cabezas, porque vuestra liberaci\u00f3n (\u03ac\u03c0\u03bf\u03bb\u03cd\u03c4\u03c1\u03c9\u03c3\u03b9\u03c2) est\u00e1 cerca\u201d (Luc 21:28).<br \/>\n2) Suceder\u00e1 a la generaci\u00f3n a quien lo dice. &#8211; Otra indicaci\u00f3n es que todo esto suceder\u00e1 en un per\u00edodo relativamente corto. \u201cNo pasar\u00e1 esta generaci\u00f3n sin que todas estas cosas sucedan.\u201d Naturalmente, \u201cesta generaci\u00f3n\u201d es la de aquellos a los que se dirige Jesucristo en esta hora. Y, puesto que \u00e9stos ver\u00e1n el cumplimiento de \u201ctodas estas cosas,\u201d es que se refiere a la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n (Mat 16:28). Precisamente en la Escritura, el n\u00famero de cuarenta a\u00f1os es el t\u00e9rmino que expresa una generaci\u00f3n. Muriendo Jesucristo sobre los treinta y tantos a\u00f1os y siendo la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n el a\u00f1o 70 del nacimiento de Jesucristo, \u201cesa generaci\u00f3n\u201d queda, conforme al uso b\u00edblico, encuadrada en estos cuarenta a\u00f1os. Y la certeza de esta afirmaci\u00f3n es m\u00e1s firme que los cielos (v.35). Cf. Comentario a Mat 16:28.<br \/>\n3) El absoluto desconocimiento de esta hora. &#8211; Pero a\u00fan ense\u00f1a m\u00e1s. El desconocimiento de \u201caquel d\u00eda y aquella hora\u201d es tal que no lo sabe \u201cnadie,\u201d ni los \u00e1ngeles \u201cni el Hijo, sino s\u00f3lo el Padre\u201d (Mt-Mc). Cr\u00edticamente, la lectura en Mt de \u201cni el Hijo,\u201d aunque probable, es discutida 22. Este \u201cHijo\u201d que pone aqu\u00ed no es el Hijo en cuanto Verbo, sino el \u201cHijo del hombre\u201d que se dice en el vers\u00edculo siguiente.<br \/>\nCristo como hombre no puede ignorar nada de lo que le compete de alguna manera a su misi\u00f3n. Es la doctrina constante ense\u00f1ada por la Iglesia. Si aqu\u00ed puede extra\u00f1ar esta formulaci\u00f3n; es por no valorar suficientemente el uso del verbo \u201cconocer\u201d en las lenguas semitas. Este no s\u00f3lo significa un conocimiento especulativo, sino tambi\u00e9n pr\u00e1ctico. Lo que viene a ser equivalente a actuar o tomar la iniciativa o manifestaci\u00f3n de la obra de este d\u00eda. Pero esto, tanto en el plan divino como en los relatos evang\u00e9licos, est\u00e1 reservado al Padre (Mat 20:23; Mat 11:25; Luc 12:32, etc.). Este es el\/ secreto y la hora del Padre para manifestarlo a los hombres. Cristo mismo dir\u00e1 en otras ocasiones que a\u00fan no lleg\u00f3 su \u201chora\u201d 23, lo que sugiere que, especulativamente, la sab\u00eda.<br \/>\n4) La despreocupaci\u00f3n de los hombres ante la ignorancia de esta hora. &#8211; Con dos peque\u00f1as comparaciones se pinta la despreocupaci\u00f3n en que estar\u00e1n los hombres ante esta hora.<br \/>\nComo en tiempo de No\u00e9, a los hombres, despreocupados del castigo, haciendo su vida ordinaria, de improviso los sorprendi\u00f3 el diluvio, as\u00ed ser\u00e1 \u201cla venida del Hijo del hombre\u201d (Luc 17:26-30). En los profetas se habla de guerras que vienen de repente, y el contexto hace ver el proceso largo de su desarrollo (Isa 25:9). Es g\u00e9nero literario.<br \/>\n5) Obra selectiva en la parus\u00eda. &#8211; Tambi\u00e9n se ense\u00f1a con otras dos comparaciones, junto con lo s\u00fabito de la \u201cparus\u00eda del Hijo del hombre,\u201d el valor selectivo que afectar\u00e1 a las gentes. Otra vez entra en juego la doctrina del \u201cresto\u201d de Israel 24.<br \/>\nLos dos cuadros de ejemplos son ambientales. Dos hombres estar\u00e1n en sus oficios de campo, y uno ser\u00e1 \u201ctomado\u201d y otro ser\u00e1 \u201cdejado.\u201d<br \/>\nDos mujeres (Luc 17:35), ya que es lo usual, est\u00e1n moliendo con un molino de mano, que se compone de dos grandes piedras planas giratorias. Las dos est\u00e1n all\u00ed moliendo, y, en esta hora, una ser\u00e1 \u201ctomada\u201d y otra ser\u00e1 \u201cdejada.\u201d<br \/>\nPero \u00bfa qu\u00e9 afectan o suponen estas frases el\u00edpticas de ser \u201ctomadas\u201d o \u201cdejadas\u201d? \u00bfAcaso a la vida? En absoluto podr\u00eda ser, indic\u00e1ndose as\u00ed lo inesperado de estos acontecimientos y la falta de precauciones tomadas; lo que describir\u00eda c\u00f3mo la muerte o la vida afectaban a personas que estaban juntas.<br \/>\nPara los que interpretan este pasaje del juicio final, la interpretaci\u00f3n es sencilla: ser\u00e1n \u201ctomados\u201d por los \u00e1ngeles para colocarlos en el cielo, y los otros \u201cdejados\u201d entre los reprobos, o ser\u00e1n \u201ctomados\u201d para ser reunidos al cortejo triunfal parus\u00edaco 25. Pero no se prueba que sea el juicio final.<br \/>\nInterpretado todo esto de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n, \u00bfa qu\u00e9 se refiere?<br \/>\nEl v.42, el siguiente de Mt, dice: \u201cVelad, pues, porque no sab\u00e9is en qu\u00e9 d\u00eda llega vuestro Se\u00f1or.\u201d La redacci\u00f3n de esta frase sugiere provenir de otro contexto. Esta contig\u00fcidad parece orientar esa separaci\u00f3n hacia un orden religioso. Ser\u00e1 un \u201ctomar\u201d o \u201cdejar\u201d religioso. Su interpretaci\u00f3n pudiera ser la siguiente: ser \u201ctomados\u201d para su permanencia o incorporaci\u00f3n al reino. Ser\u00eda un aspecto de lo que ya antes dijo Mt: que Jesucristo enviar\u00e1 a sus \u00e1ngeles (Sal 91:9-16) y \u201creunir\u00e1n a sus escogidos\u201d de todas las partes del mundo para protegerlos en orden al reino (Mt v.31). e a su vez ser\u00eda, en otra frase, lo que se dijo antes: la providencia especial\u00edsima de Dios sobre los suyos en estos momentos (Mt 8).<br \/>\nPero esto exige una actitud tensa de fe y confianza en \u00e9l para superar esta \u201ctentaci\u00f3n\u201d (Mat 26:40-44), que a otros, por su conducta &#8211; su falta de \u201cvigilancia\u201d -, se los \u201cdejara,\u201d en esa hora, fuera del reino. En la redacci\u00f3n eclesial que tiene en el texto se ve bien el alerta moral de esperanza que se exige ante la futura y final parus\u00eda, en la iglesia de Mt.<\/p>\n<p>Necesidad de vigilar,Mat 24:42-51 (Mar 13:33-37; Luc 21:34-36).<br \/>\nEsta \u00faltima secci\u00f3n del \u201cdiscurso escatol\u00f3gico\u201d se refiere a la necesidad de \u201cvigilar.\u201d Puesto que \u201cese d\u00eda y hora\u201d es desconocido, no cabe m\u00e1s que estar alerta y preparados para su llegada.<\/p>\n<p> 42 Velad, pues, porque no sab\u00e9is cu\u00e1ndo llegar\u00e1 vuestro Se\u00f1or. 43 Pensad bien que, si el padre de familia supiera en qu\u00e9 vigilia vendr\u00eda el ladr\u00f3n, velar\u00eda y no permitir\u00eda horadar su casa. 44 Por eso vosotros hab\u00e9is de estar preparados, porque a la hora que menos pens\u00e9is vendr\u00e1 el Hijo del hombre. 45 \u00bfQui\u00e9n es, pues, el siervo fiel y prudente a quien constituy\u00f3 su amo sobre la servidumbre para darle provisiones a su tiempo? 46 Dichoso del siervo aquel a quien, al venir su amo, hallare que hace as\u00ed. 47 En verdad os digo que le pondr\u00e1 sobre toda su hacienda. 48 Pero si el mal siervo dijera para sus adentros: \u201cMi amo tardar\u00e1,\u201d 49 y comenzare a golpear a sus compa\u00f1eros y a comer y beber con borrachos, 50 vendr\u00e1 el amo de ese siervo el d\u00eda en que menos lo espera y a la hora que no sabe, 51 y le har\u00e1 azotar y le echar\u00e1 con los hip\u00f3critas; all\u00ed habr\u00e1 llanto y crujir de dientes.<\/p>\n<p>Esta necesidad de la \u201cvigilancia\u201d es presentada por Mt con dos comparaciones o peque\u00f1as par\u00e1bolas.<br \/>\nEl due\u00f1o de la casa. &#8211; La primera comparaci\u00f3n se toma de un \u201cdue\u00f1o de casa.\u201d La noche es la hora propicia para el robo. El cuadro tiene todo un matiz local. Las casas palestinas estaban hechas, sobre todo en su techumbre, de argamasa de barro con ramajes (Mar 1:2), y las paredes laterales no raramente eran de adobes. De ah\u00ed la descripci\u00f3n del ladr\u00f3n que \u201chorada\u201d la casa para entrar. Por eso, si el due\u00f1o de la casa supiese la hora en que pudiese haber un robo en su hogar, \u201cvigilar\u00eda\u201d y no dejar\u00eda que \u201cperforasen su casa\u201d para entrar a robar (2Pe 3:4-14).<br \/>\nEl siervo bueno y el malo. &#8211; Otra comparaci\u00f3n se trae al mismo prop\u00f3sito basada en la conducta de dos siervos.<br \/>\nLa escena es un due\u00f1o que tiene varios siervos, y pone al frente de ellos un \u201cec\u00f3nomo,\u201d que ha de ser fiel y prudente para que sea leal al due\u00f1o y sepa cumplir bien su oficio en ausencia de su se\u00f1or. Pues cuando \u00e9ste vuelva y llegue a casa sin avisar, si encontrase que aquel siervo ec\u00f3nomo hab\u00eda cumplido bien su oficio, esperando siempre la llegada de su se\u00f1or, obtendr\u00eda por premio el que, por su fidelidad y solicitud, le ponga al frente c\u00ede todos sus bienes, como un intendente general de su casa.<br \/>\nPor el contrario, si el siervo es malo y, viendo que su amo tarda en su retorno, golpease a sus compa\u00f1eros &#8211; escena muy t\u00edpica del encumbramiento de un siervo oriental &#8211; y \u00e9l se baquetease y mezclase con los borrachos, tendr\u00e1 su merecido castigo cuando venga su se\u00f1or \u201cen el d\u00eda que no espera y en la hora que no conoce.\u201d El castigo que le inflige se expresa, primeramente, con un t\u00e9rmino griego (\u03b4\u03b9\u03c7\u03bf\u03c4\u03bf\u03bc\u03ae\u03c3\u03b5\u03b9) que lo mismo puede significar que lo parte f\u00edsicamente en dos mitades (castigo b\u00edblicamente conocido; cf. 1Sa 15:33; Jer 34:18; Dan 13:55-59; Heb 11:37), que ser tomado en un sentido metaf\u00f3rico de separarlo de su cargo o de repartir aqu\u00ed azotes. El castigo a\u00fan se redondea: \u201cLo pondr\u00e1 con los hip\u00f3critas.\u201d Este t\u00e9rmino pod\u00eda expresar los fariseos (Mat 6:2-5.16; Joe 5:7ss) 26. Tambi\u00e9n pudiera ser una defectuosa traducci\u00f3n del arameo, que Lucas traducir\u00eda mejor (Luc 12:46) por \u201cinfieles\u201d o \u201cimp\u00edos\u201d 27. Y a\u00fan se completa esta descripci\u00f3n con el cl\u00e1sico \u201cllanto y crujir de dientes.\u201d Para los que interpretan este pasaje del fin del mundo ser\u00eda imagen del infierno.<br \/>\nPara los que lo interpretan directamente de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n, como gran juicio de Dios, es imagen de los castigos &#8211; materiales o espirituales &#8211; que sobrevendr\u00e1n al que no atienda y vigile esta hora, para evitarlos o superarlos en fidelidad.<br \/>\nOtros dos aspectos de esta vigilancia son propios, uno, de Marcos (Luc 13:33-37), tomado de un due\u00f1o que se ausenta y de una doble conducta de dos criados, y otro de Lc (Luc 21:34-36), que tiene un marcado matiz moral y est\u00e1 situado en otro contexto.<br \/>\nAl llegar a este final de la ex\u00e9gesis de la primera parte del \u201cdiscurso escatol\u00f3gico,\u201d cabe plantearse el problema siguiente: si en este discurso se habla directamente de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n, pero si tambi\u00e9n est\u00e1 vaticinado \u201cel fin del mundo\u201d (Mat 24:3), \u00bfc\u00f3mo se conjugan en este discurso estas dos intenciones y estas dos inclusiones en este texto?<br \/>\n\u201cSe admite ordinariamente que en este discurso est\u00e1n mezcladas dos perspectivas: la de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n y la del fin del mundo, y esto es verdad. Pero no est\u00e1 bien el creerlas yuxtapuestas (buscando el pasaje de una y de otra, sea en el v.29, sea en el v.23 o incluso en el v.21), puesto que ellas est\u00e1n, en realidad, superpuestas. Parece, en efecto, preferible interpretar todo el discurso en funci\u00f3n de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n y ver, al mismo tiempo, en este terrible drama el verdadero pr\u00f3dromo del fin del mundo. Pues esta cat\u00e1strofe que se\u00f1al\u00f3 el fin de la Antigua Alianza fue un drama sin precedentes en el drama de la Salud y no se reproducir\u00e1 m\u00e1s que al final de los tiempos, cuando Dios ejercer\u00e1 sobre todo el g\u00e9nero humano, elegido en Cristo, el mismo juicio que El ejerci\u00f3 entonces sobre el primer pueblo elegido. Es por lo que este \u201cd\u00eda de Yahv\u00e9,\u201d considerado en la Escritura desde un punto de vista teol\u00f3gico, mas que hist\u00f3rico, reviste siempre una amplitud c\u00f3smica, cuyas im\u00e1genes apocal\u00edpticas,\u201d de un impresionismo oriental que afecta nuestro esp\u00edritu moderno, tentado de tomarlas a la letra, no hacen m\u00e1s que subrayar la profunda significaci\u00f3n espiritual. El pensamiento y las expresiones de Jes\u00fas, como las de sus int\u00e9rpretes, est\u00e1n penetradas en este punto de las tradiciones del A. \u03a4. \u03a5 si la ruina del juda\u00edsmo parec\u00eda as\u00ed confundirse con el fin de los tiempos, es ello una verdad profunda, porque este terrible juicio de Dios ha marcado realmente el comienzo de la era escatol\u00f3gica, de la cual el fin del mundo no ser\u00e1 m\u00e1s que el \u00faltimo y definitivo acontecimiento.\u201d 28<br \/>\nSin embargo, parece que la soluci\u00f3n as\u00ed planteada prescinde, de hecho, que la respuesta de Jesucristo a la cuesti\u00f3n del fin del mundo. O no responde a la pregunta que le formulan los disc\u00edpulos (Mat 24:3) o, de lo contrario, esta soluci\u00f3n parece m\u00e1s bien soslayar la respuesta.<br \/>\nEs verdad que en el estilo apocal\u00edptico se pueden mezclar las perspectivas; ser\u00eda el caso de estar \u201csuperpuestas.\u201d Pero tambi\u00e9n es verdad que, en la \u00e9poca de Cristo, las concepciones rab\u00ednicas sobre el reino mesi\u00e1nico y la escatolog\u00eda estaban tan divididas como confusas 29. \u00bfResponder\u00eda Jesucristo, o los redactores del discurso en su forma actual, a las dos preguntas en una forma \u201csuperpuesta\u201d? \u00bfCu\u00e1l ser\u00eda el criterio de su discernimiento, m\u00e1xime en la confusi\u00f3n ambiental de perspectivas?<br \/>\nSi todo esto es posible, parece, sin embargo, que acaso pudiera ser otra la soluci\u00f3n.<br \/>\nEn efecto, en Mc y Lc la pregunta que se hace a Jesucristo es s\u00f3lo sobre \u201ccu\u00e1ndo suceder\u00e1 esto y cu\u00e1l ser\u00e1 la se\u00f1al de que todo esto se va a cumplir\u201d (Mar 13:4). Y esto a que alude es a la afirmaci\u00f3n de Jesucristo de que no quedar\u00e1 del templo \u201cpiedra sobre piedra.\u201d Se refiere, pues, a la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n. En la perspectiva literaria de Mc-Lc, parece que s\u00f3lo se habla de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n. Prescinden, por tanto, de lo que hubo de vaticinio sobre el fin del mundo.<br \/>\nMt, en esta parte expuesta &#8211; c.24 -, parece que s\u00f3lo se refiere a la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n. Pero, a diferencia de Mc-Lc, ya en la pregunta que hacen los disc\u00edpulos a Jesucristo se la formulan literariamente con mucha m\u00e1s amplitud. Pues se le pregunta: \u201cCu\u00e1ndo suceder\u00e1 esto (la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n predicha) y cu\u00e1l es la se\u00f1al de tu venida y del fin del mundo\u201d (Mat 24:3). Si en Mt la respuesta a la primera pregunta se encuentra en el c.24, la respuesta a la segunda se encuentra en el c.25. Los dos forman una unidad que responde, literariamente, a las dos preguntas hechas a Jesucristo.<br \/>\nAs\u00ed, en el c.25 se habla manifiestamente del juicio final (v.31-46), en que la sentencia es que unos \u201cir\u00e1n al suplicio eterno, y los justos a la vida eterna\u201d (v.46). Es, pues, \u201cel fin del mundo.\u201d<br \/>\nPero antes de expresarse este cuadro &#8211; responde a aquella pregunta &#8211; se ponen dos par\u00e1bolas. La primera es la de las v\u00edrgenes necias y prudentes, que se trae para ilustrar esta afirmaci\u00f3n que all\u00ed dice: \u201cVelad, pues no sab\u00e9is ni el d\u00eda ni la hora\u201d (v.13). Ilustra la necesidad de \u201cvigilar\u201d la venida del \u201cesposo,\u201d Cristo. \u00bfCu\u00e1ndo? Es una perspectiva previa al juicio final, pero en cuanto queda literariamente vinculada al mismo.<br \/>\nLa segunda es la par\u00e1bola de los \u201ctalentos.\u201d Mira a la necesidad de rendir los valores que Dios da a cada uno. Pues, a la hora de la retribuci\u00f3n, al negligente le mandar\u00e1 echar \u201ca las tinieblas exteriores; all\u00ed habr\u00e1 llanto y crujir de dientes\u201d (v.30). Pero todo este rendir y aprovechar Ir\u00e1 \u201ctalentos\u201d no es otra cosa, en el fondo, que vivir rectamente, estar siempre prepar\u00e1ndose &#8211; \u201dvigilar\u201d &#8211; para la hora de la retribuci\u00f3n, el juicio final. En la perspectiva literaria de Mt, esta par\u00e1bola est\u00e1 vinculada al juicio final. Este \u201cbloque\u201d de par\u00e1bolas sobre la \u201cvigilancia\u201d da la impresi\u00f3n, o bien que Cristo aludi\u00f3 o a\u00f1adi\u00f3 alguna de ellas sobre la necesidad de \u201cvigilar\u201d ante la incertidumbre, a la cual se le a\u00f1adi\u00f3 por las \u201cfuentes\u201d o los evangelistas un conjunto de otras, provenientes de contextos distintos &#8211; lo mismo que en desarrollo de los c.24 y 25 -, pero afines por un fondo com\u00fan de vigilancia; o que la catequesis primitiva, expectante ante una inminente parus\u00eda (2Te 2:1ss), aprovech\u00f3 este contexto para incluir la necesidad de esta vigilancia que afecta a una doble vertiente en Mt: vigilancia ante la venida de Cristo, presenciada por \u201cesta generaci\u00f3n,\u201d y vigilancia ante la parus\u00eda final.<br \/>\nEs as\u00ed como parece que se salva bien la interpretaci\u00f3n del c.24 de s\u00f3lo la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n (lo que acusa Mc-Lc), y la respuesta de Jesucristo, en Mt, a la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n y al fin del mundo. De esa hora no se dan se\u00f1ales; es hora incierta, ser\u00e1 s\u00fabita, y s\u00f3lo cabe \u201cvigilar\u201d 30.<\/p>\n<p>  1 Bauer, Griechisch-deutsches Worterbuch zu.  N.T. (1937) col.91. &#8211; 2 Josefo, De bello iud. V 5:6. &#8211; 3 Zorell, Lexic\u00f3n graecum N.T. (1931) col. 1011; cf. Deissmann, Licht vom Osten p.269ss. &#8211; 4 B. Rigaux, L&#8217;interpr\u00e9tation apocaliptique de l&#8217;Histoire, en Los g\u00e9neros literarios de la Sagrada Escritura (1957) p.245-273). &#8211; 5 Josefo, Antiq. XX 5:1. &#8211; 6   Josefo, Antiq. XX 7:6.  &#8211; 7 Josefo, Antiq. XX 7:6. &#8211; 8 Antiq. XX 2:6. &#8211; 9 Annal. XIII 37. &#8211; 10 T\u00e1cito, Annal. XIV 16; S\u00e9neca, Quaest. natur.  VI 1 ; Josefo, De bello iud.  IV &#8211;  11 Strack-B., Kommentar. I p.4 949-950.   &#8211; 12  B. Rigaux, Bed\u00e9lygma t\u00e9s herem\u00f3seos (Mar 13:14; Mat 14:15): B\u00edblica (1959) 675-683; G. Cotter, The Abomination of Desolaci\u00f3n: Ca\u00f1ad.  J. Th. (1957) p. 159-64.  &#8211; 13 T\u00e1cito, Hist. V 13; Eusebio, Hist ecd.  III 5. &#8211; 14  De bello iud. II 9:3.   &#8211; 15  De bello iud.  VI 9:2:3.  &#8211; 15 Eusebio, Hist. ecd.  III 3. &#8211; 16 Josefo, Antiq. VI 5:23. &#8211; 17 Lagrange, Le Messianisme. (1909) p.210-212.221-222. &#8211; 18 H. L\u00edese, en Verbum Domini (1932) 324; M. Black, The Son of Man Problem in Recent Research and Debate: The Bulletin of the J. Rylands Library (1962s) p.167-170; E. Schweizer, The Son of Man: Journ. of Bull. Liter. and Exegesis (1960) p.110-129. &#8211; 19 Strack-B., Kommentar. I p.956. &#8211; 20 Lagrange, \u00e9vang. s. St. Marc (1929) p.345; cf. Revue Biblique (1906) 388; A. J. B. Higgins, The Sing of the Son of Man (Mat 24:30): New Test Studies (1962) 380-382. &#8211; 21 Zorell, Lexic\u00f3n graecum \u039d . \u03a4 . (1931) col. 1011-1012; San Justino, Di\u00e1logo 14:8; 40:4; 54:1; 59:7; 110:2; Apol. 53:3; B. Rlgaux, La seconde venue de Jesus:Rcch. Bibl. VI: \u201cLa venue du Messie\u201d (1962) p.173-216. &#8211; 22 Willam, Das Leben Jesu. vers. esp. (1940) p.425. &#8211; 22 Nestl\u00e9, N.T.., h.l. &#8211; 23 Lebreton, L&#8217;ignorance dujour dujugement: Rech. Se. Relig. (1918) 281-289; S. Pezzella, Mc 13:32 e la scienza di Cristo: Rivista Bibl. (1959) 147-152; \u039c. \u0392. F. Van Lersel, \u201cDe Sohn\u201d in den synoptischen Jesuworten. (1961); ID., Fils de David et Fils de Di\u00a3u. Recher. Bibl. VI: \u201cLa verme du Messie\u201d (1962) p.l 13-132. &#8211; 24 Thibaut, Les sens des paroles p.l02. &#8211; 25  \u00dc,\u00e9vang. s. St. Math.  (1946) p.323; Flllion, Vie de N. S.J.-Ch., vers. esp. (1942) IV p.120.   &#8211; 26 Jo\u00fcon, Hypokr\u00edtes: Rech. Se. Relig.  (1930) 313-316. &#8211; 27 Benoit, L&#8217;\u00e9vang. s. St. Matth., en La SairUe Bible de Jerusakm (1950) p.142 nota c. &#8211; 28 Benoit, o.c., p.135 nota b. &#8211; 29 Bonsirven, Le Judaisme. (1934) I 418-429. &#8211; 30 Feuillet, La venue du regne de Dieu et du Fils de l&#8217;homme (Luc 17:20-37): Rev. Scienc. Relig. (1948) 544-565; Lc discours de Jes\u00fas sur la ruine du temple (Mc13; Luc 21:5-36): Rev. Bibl. (1948) 481-502; (1949) 61-92; La syntfose eschatologique de St Matthieu: Rev. Bibl. (1949) 340-364; (1950) 62-91.180-211; Spadafora, Ges\u00fc e la fine di Gerusakmme (1950); Brunec, Sermo eschatologicus:Verb. Dom. (1952-1953); I. De Rosa, La parusia del discorso escatologico di N. S. Ges\u00fc Cristo: Studi D. Mallardi (1957) 67-77; C. Perrot, Essai sur le discours eschatologique (Mar 13:1-37; Mat 24:1-36; Luc 21:5-36): Rev. Scienc.  Relig. (1959) 481-514; D. Squillaci, \/\/ discorso escatologico: Palest. Cl. (1957) 1016-1021; H. Conzelmanx, Geschichte und Eschaton nach Mc 13: Zeitsch. Neut. Wissenschaft (1959) 210-221; H. O. Owen, The parousw ofChrist in the Synoptic Gospels: Scottish Journ. of Theol.  (1959) 171-192.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>los edificios del templo.<\/b> Este templo fue comenzado bajo el reinado de Herodes el Grande en el a\u00f1o 20 a.C. (<i>vea la nota sobre<\/i> <span class='bible'>Mat 2:1<\/span>) y continuaba bajo construcci\u00f3n cuando los romanos lo destruyeron en el a\u00f1o 70 d.C. <i>vea la nota sobre el v.<\/i><span class='bible'>Mat 24:2<\/span>). En la \u00e9poca del ministerio de Jes\u00fas, el templo era una de las estructuras m\u00e1s impresionantes del mundo, hecho de bloques macizos de piedra adornados con ornamentos de oro. Algunas de las piedras del templo med\u00edan alrededor de 12 por 3 por 3 metros, extra\u00eddas expertamente de la cantera para calzar perfectamente unas con otras. Los edificios del templo fueron hechos de reluciente m\u00e1rmol blanco, y toda la pared este de la gran estructura principal fue cubierta con l\u00e1minas de oro que reflejaban el sol de la ma\u00f1ana, haciendo posible un espect\u00e1culo visible para muchos. El monte del templo fue ensanchado por completo por los ingenieros de Herodes, por medio de largas paredes de contenci\u00f3n y c\u00e1maras abovedadas en el lado S y la esquina SE. De esta forma, el gran patio encima del monte templo dobl\u00f3 su tama\u00f1o. Todo el complejo del templo fue incre\u00edblemente magn\u00edfico. La conversaci\u00f3n de los disc\u00edpulos aqu\u00ed pudo haber sido incitada por las palabras de Jes\u00fas en <span class='bible'>Mat 23:38<\/span>. Sin duda alguna, se preguntaban c\u00f3mo era posible que un sitio tan espectacular como este pudiera llegar a estar alguna vez \u00abdesolado\u00bb.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Este es el \u00faltimo de los cinco discursos que relata Mateo (vea la Introducci\u00f3n: Temas hist\u00f3ricos y teol\u00f3gicos). Es conocido como el Serm\u00f3n del Monte de los Olivos y contiene parte del m\u00e1s importante material prof\u00e9tico en todas las Escrituras.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\tIntroducci\u00f3n .<br \/>\nA. Mat 24:1-51 es un cap\u00edtulo mal usado por muchos : algunos usan mal el libro de G\u00e9nesis, diciendo que los seis d\u00edas son per\u00edodos geol\u00f3gicos; algunos usan mal los Salmos, queriendo agregarlos al Nuevo Testamento; algunos usan mal la carta a los Romanos diciendo que \u00e9sta ense\u00f1a la salvaci\u00f3n por la fe sola y que contradice la carta de Santiago que dice que somos justificados por las obras; algunos usan mal el libro de Apocalipsis diciendo que este libro ense\u00f1a el premilennialismo. As\u00ed tambi\u00e9n algunos usan mal Mat 24:1-51 diciendo que las se\u00f1ales mencionadas en este cap\u00edtulo son para se\u00f1alar la segunda venida de Cristo.<br \/>\n B. Los televangelistas dicen que ahora mismo, al acercarnos al a\u00f1o 2000 d. de J. C., estos eventos est\u00e1n sucediendo delante de nuestros ojos. Hace poco el Sr. Billy Graham escribi\u00f3 un art\u00edculo que apareci\u00f3 en muchos diarios afirmando que las se\u00f1ales de Mateo 24 se refieren a la segunda venida de Cristo. Pero otro extremo &#8212; otro abuso de Mat 24:1-51 &#8212; es la ense\u00f1anza del Sr. Max King, que profesa ser miembro de la iglesia de Cristo, que afirma que todo lo que Jes\u00fas dice en Mat 24:1-51 y 25 se cumpli\u00f3 en el a\u00f1o 70 cuando Jerusal\u00e9n fue destruida por los romanos. Estos creen que todo lo que se dice acerca de la segunda venida de Cristo, la resurrecci\u00f3n, el juicio, el fin del mundo y la llegada de los cielos nuevos y la tierra nueva se cumpli\u00f3 en ese a\u00f1o. Esta ense\u00f1anza se llama Realized Eschatology. El hermano Bill H. Reeves ha escrito una refutaci\u00f3n de este error titulado The Preterist View.<br \/>\n C. Mat 24:1-51 es la continuaci\u00f3n de lo que Jes\u00fas dice en Mat 23:1-39. En los dos cap\u00edtulos El habla de esta generaci\u00f3n (23:36; 24:34); del asolamiento del templo (23:38; 24:15); y de la persecuci\u00f3n de sus disc\u00edpulos (23:34; 24:9).<br \/>\nD. Jes\u00fas dice (Mat 23:38), \u00abVuestra casa os es dejada desierta\u00bb, y luego explica en Mat 24:1-51 los detalles del asunto.<\/p>\n<p>\t 24:1 Cuando Jes\u00fas sali\u00f3 del templo y se iba, se acercaron sus disc\u00edpulos para mostrarle los edificios del templo. 2 Respondiendo \u00e9l, les dijo: \u00bfVeis todo esto? De cierto os digo, que no quedar\u00e1 aqu\u00ed piedra sobre piedra, que no sea derribada ( Luc 21:5-6) . &#8212; La palabra \u00abtemplo\u00bb aqu\u00ed es HIERON, el conjunto de los edificios sagrados. Mat 21:23, Cristo \u00abvino al templo\u00bb, ense\u00f1\u00f3 sobre la autoridad, ense\u00f1\u00f3 las par\u00e1bolas de los dos hijos, de los labradores malvados y de la fiesta de bodas, discuti\u00f3 las cuestiones del tributo y de la resurrecci\u00f3n, dio \u00e9nfasis al gran mandamiento de la ley, les pregunt\u00f3 de qui\u00e9n es hijo el Cristo y pronuncia los siete ayes, concluyendo con la predicci\u00f3n del asolamiento del templo y una lamentaci\u00f3n sobre ese evento.<br \/>\n\tEntonces Jes\u00fas \u00absali\u00f3 del templo y se iba\u00bb, porque ya no habr\u00eda m\u00e1s discusi\u00f3n con los jud\u00edos. Jes\u00fas hab\u00eda entregado su \u00faltimo discurso p\u00fablico y hab\u00eda terminado su obra de ense\u00f1arles. Ahora ellos mismos eran responsables ante Dios por lo que sucediera en el futuro. Que sepamos Jes\u00fas nunca volvi\u00f3 al templo. Al salir Jes\u00fas del templo, la gloria de Dios se apart\u00f3 del templo, como sucedi\u00f3 cuando los jud\u00edos se llevaron a Babilonia. Pronto todos los sacrificios y el sacerdocio hab\u00edan de terminar.<br \/>\n\tLos disc\u00edpulos ten\u00edan mucho aprecio por el templo. \u00abSe acercaron sus disc\u00edpulos para mostrarle los edificios del templo\u00bb. Luc 21:5, \u00abY a unos que hablaban de que el templo estaba adornado de hermosas piedras y ofrendas votivas&#8230;\u00bb \u00bfPor qu\u00e9 le mostraron el templo? \u00bfNo lo hab\u00edan visto antes? S\u00ed, muchas veces, pero sin duda esto fue su reacci\u00f3n a lo que Jes\u00fas dec\u00eda (Mat 23:38, \u00abvuestra casa os es dejada desierta\u00bb). Ellos estaban pensando en el papel tan importante del templo en el plan de Dios a trav\u00e9s de los siglos, pero lo ve\u00edan muy superficialmente. Ve\u00edan las piedras hermosas sin tomar en cuenta c\u00f3mo la casa de Dios se hab\u00eda corrompido por los pecados del pueblo. No les conven\u00eda meditar sobre la belleza de las piedras del templo, sino sobre lo serio de la hipocres\u00eda que Jes\u00fas acab\u00f3 de denunciar, sobre la corrupci\u00f3n del sacerdocio y sobre la indiferencia del pueblo hacia Dios. Por lo tanto, los disc\u00edpulos no hab\u00edan tomado en cuenta la necesidad del juicio de Dios sobre el templo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>LA VISI\u00d3N DEL FUTURO<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Mateo 24:1-31<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>1. &#8211; Cuando Jes\u00fas ya hab\u00eda salido del recinto del templo y Se marchaba, Sus disc\u00edpulos se Le acercaron y<br \/>2. le se\u00f1alaron los edificios del \u00e1rea del templo. Jes\u00fas les dijo:<br \/>-\u00bfVeis todas estas cosas? Pues os digo la pura verdad: No se dejar\u00e1 aqu\u00ed una piedra sobre otra que no sea derribada.<br \/>3.<\/em><\/p>\n<p><em>Sus disc\u00edpulos se Le acercaron en privado cuando estaba sentado en el Monte de los Olivos, y Le dijeron:<\/em><\/p>\n<p><em>Dinos cu\u00e1ndo suceder\u00e1n estas cosas; y dinos tambi\u00e9n cu\u00e1l ser\u00e1 la se\u00f1al de Tu venida y de la consumaci\u00f3n de esta edad.<br \/>4.<\/em><\/p>\n<p><em>-Manteneos alerta -les contest\u00f3 Jes\u00fas ; no sea que<\/em><\/p>\n<p><em>5.<\/em><\/p>\n<p><em>alguien os extrav\u00ede; porque muchos vendr\u00e1n en Mi nombre diciendo: \u00abYo soy el Ungido de Dios,\u00bb y 6. descarriar\u00e1n a muchos. Oir\u00e9is de guerras y de rumores de guerras. Fijaos bien para no espantaros; porque estas cosas<\/em><\/p>\n<p><em>7.<\/em><\/p>\n<p><em>habr\u00e1n de suceder, pero no ser\u00e1 todav\u00eda el final. Porque las naciones se enfrentar\u00e1n unas con otras, y los reinos entre s\u00ed, y habr\u00e1 hambrunas y terremotos en diversos lugares.<\/em><\/p>\n<p><em>8.  Estas cosas no ser\u00e1n m\u00e1s que el principio de la agon\u00eda.<br \/>9.<\/em><\/p>\n<p><em>Entonces os entregar\u00e1n a la aflicci\u00f3n, y os matar\u00e1n, y<\/em><\/p>\n<p><em>10. todos os odiar\u00e1n por causa de Mi nombre. Entonces muchos tropezar\u00e1n, y se traicionar\u00e1n entre s\u00ed, y se<br \/>11. odiar\u00e1n. Se presentar\u00e1n muchos falsos profetas, que extraviar\u00e1n<br \/>12. a muchos. Y el amor de muchos se enfriar\u00e1, porque se<br \/>13. habr\u00e1 multiplicado la maldad. Pero el que resista hasta el<br \/>14. fin ser\u00e1 el que se salve. Y el Evangelio del Reino se proclamar\u00e1 en todo el mundo habitado para testimonio a<br \/>15. las naciones, y entonces llegar\u00e1 el final. Cuando ve\u00e1is la abominaci\u00f3n desoladora de la que habl\u00f3 el profeta Daniel colocada en el Lugar Santo (el que lo lea, que lo entienda<br \/>16 . los que est\u00e9n, en Judasa, que huyan a los montes; el<br \/>17. que est\u00e9 en la terraza, que no baje a casa para recoger<br \/>18. nada; y el que est\u00e9 en el campo,. que no se vuelva atr\u00e1s<\/em><\/p>\n<p><em>19.. para recoger la capa&#8212;\u00a1Pobres de las que est\u00e9n embarazadas<br \/>20. \u00f3 criando ,esos ,d\u00edas! Pedidle ,a Dios que no teng\u00e1is<br \/>21. que huir en el invierno ni en s\u00e1bado. Porque en ese tiempo. habr\u00e1 una, gran aflicci\u00f3n, com\u00f3 no la ha habido nunca desde el principio del mundo hasta ahora, ni la<br \/>22. habr\u00e1. Y si no fuera porque esos d\u00edas .ser\u00e1n breves, ning\u00fan ser humano sobrevivir\u00eda. Pero esos d\u00edas se acortar\u00e1n por<br \/>23. causa de los elegidos. Entonces, si alguien os dice: \u00ab\u00a1Fijaos, aqu\u00ed o all\u00ed est\u00e1 el Ungido de Dios!,\u00bb no le<br \/>24. cre\u00e1is. Porque surgir\u00e1n falsos mes\u00edas <\/em>y falsos <em>profetas, que presentar\u00e1n grandes se\u00f1ales y maravillas con el fin de<\/em><\/p>\n<p><em>25. descarriar, si fuera posible, a <\/em>los <em>elegidos. Estad alerta, porque para eso os he hablado de estas cosas antes de que<\/em><\/p>\n<p><em>26. sucedan. Si alguien os dice: \u00ab\u00a1Fijaos, est\u00e1 en el desierto!,\u00bb no salg\u00e1is. \u00ab\u00a1Fijaos, est\u00e1 en las habitaciones interiores!\u00bb,<br \/>27. no le cre\u00e1is. Porque, como relumbra el rel\u00e1mpago yendo desde el Este hasta el Oeste, as\u00ed ser\u00e1 la venida del Hijo <br \/>28. del Hombre. Donde est\u00e9 el cuerpo, all\u00ed se juntar\u00e1n los<br \/>29. buitres. Inmediatamente despu\u00e9s de la aflicci\u00f3n de esos d\u00edas, el Sol se oscurecer\u00e1, y la Luna no dar\u00e1 su luz, y las estrellas caer\u00e1n desde los cielos, y los poderes de los<br \/>30. cielos sufrir\u00e1n sacudidas. Entonces aparecer\u00e1 en los cielos la se\u00f1al del Hijo del Hombre, y entonces todas las tribus de la Tierra har\u00e1n endecha. Y ver\u00e9is al Hijo del Hombre venir en las nubes del Cielo con poder y mucha gloria.<br \/>31. Y \u00c9l enviar\u00e1 a Sus \u00e1ngeles con un gran toque de trompeta a reunir a los elegidos de los cuatro puntos cardinales, desde un extremo de los cielos hasta el otro.<\/em><\/p>\n<p><strong><u><br \/><\/u><\/strong><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 24<\/p>\n<p>IV INSTRUCCI\u00d3N SOBRE EL FlN DEL MUNDO (24,5,46). <\/p>\n<p>1. LAS SE\u00d1ALES DEL FIN ( Mat 24:01-36). <\/p>\n<p>El capitulo 13 del Evangelio de san Marcos forma la base de este discurso. San Mateo ha adoptado casi sin variaciones el texto de san Marcos, salvo algunos intercalados. Es nueva la secci\u00f3n comprendida entre los v. 26 y 28 del cap\u00edtulo 24. En el discurso sobre la misi\u00f3n de los ap\u00f3stoles (Mat 10:17-21) san Mateo ya hab\u00eda empleado el texto de las persecuciones de Mar 13:9-13. Aqu\u00ed san Mateo no lo repite por completo, sino solamente en dos frases (Mar 24:9.1 3s). En sustituci\u00f3n de lo que omite, ha intercalado la secci\u00f3n 24,10-12. En la introducci\u00f3n san Mateo dice con m\u00e1s claridad que san Marcos que los disc\u00edpulos preguntan a Jes\u00fas por la \u00abse\u00f1al de tu parus\u00eda y del final de los tiempos\u00bb. En Mar 13:4 permanece confuso el verdadero objeto de la pregunta. La gran importancia del discurso de san Mateo est\u00e1 en que este evangelista lo configura de una forma todav\u00eda mucho m\u00e1s resuelta que san Marcos en una advertencia a la vigilancia. Ha a\u00f1adido un n\u00famero mayor de textos de la colecci\u00f3n de discursos que expresan este pensamiento (S,13). A la par\u00e1bola de las v\u00edrgenes (Mar 25:1-13) a\u00f1ade la de los talentos (Mar 25:14-30) y una detenida descripci\u00f3n del juicio final, en que dictar\u00e1 la sentencia el Hijo del hombre (25,31-49. Mediante estas ampliaciones se ha formado un gran discurso sobre el fin del mundo y la actitud de los disc\u00edpulos ante el juicio. San Mateo probablemente ha concebido como una unidad de composici\u00f3n los ataques contra los escribas y fariseos en el capitulo 23 y el discurso sobre el fin de los tiempos en los cap\u00edtulos 24 y 25. Este doble discurso entonces ser\u00eda el quinto dentro del evangelio. De aqu\u00ed tambi\u00e9n resulta que la usual formulaci\u00f3n conclusiva (que siempre permanece igual) no est\u00e1 despu\u00e9s del capitulo 23, sino del 25 (26, 1). Es muy dif\u00edcil explicar especialmente la primera parte que procede de san Marcos 13, y que en la interpretaci\u00f3n todav\u00eda es objeto de controversia. No podemos abordar todas las cuestiones particulares y tampoco necesitamos hacerlo, porque san Mateo dice claramente que el discurso versa sobre la se\u00f1al de la parus\u00eda y del final de los tiempos (Mar 24:3b). As\u00ed, para \u00e9l recae desde el principio la interpretaci\u00f3n del discurso en la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n y en aquella manera de pensar, que en la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n en cierto modo querr\u00eda ver prefigurados (perspectiva prof\u00e9tica) los acontecimientos del fin del mundo. Para \u00e9l y para el tiempo en que escribi\u00f3, la destrucci\u00f3n de la ciudad santa ya pertenece al tiempo pasado y es entendida como castigo sobre la generaci\u00f3n incr\u00e9dula (cf. 22,7). <\/p>\n<p>Pero ahora la mirada del evangelista se dirige hacia adelante. Aunque Mateo conserve muchos pasajes sueltos de san Marcos, que est\u00e1n adaptados al estrecho horizonte de la ciudad de Jerusal\u00e9n y del pa\u00eds de Judea (por ejemplo 24,15s), sin embargo no tienen ning\u00fan peso decisivo ni por la resuelta direcci\u00f3n de la mirada de 24,3b, ni sobre todo por la gran cantidad de material nuevo que aporta. <\/p>\n<p>a) La destrucci\u00f3n del templo (Mt\/24\/01-02). <\/p>\n<p>1 Sali\u00f3 Jes\u00fas del templo, y, seg\u00fan iba caminando, se le acercaron sus disc\u00edpulos para hacerle notar las construcciones del templo. 2 \u00e9l les dijo: \u00bfNo v\u00e9is todo esto? Pues os aseguro que no quedar\u00e1 aqu\u00ed piedra sobre piedra; todo ser\u00e1 demolido. <\/p>\n<p>Aqu\u00ed de nuevo se nos recuerda que Jes\u00fas, seg\u00fan la descripci\u00f3n del evangelista, estuvo todo el tiempo en el templo (21,23). All\u00ed siguieron una tras otra las controversias, con las tres par\u00e1bolas y el gran discurso contra los escribas y fariseos. Ha entrado en el templo con autoridad y all\u00ed le han saludado los ni\u00f1os como Mes\u00edas (21,15s). En el templo ha ense\u00f1ado. En el coraz\u00f3n del mundo jud\u00edo lanza su acusaci\u00f3n demoledora contra los int\u00e9rpretes de la ley. Ahora sale del sagrado recinto, despu\u00e9s que ya lo ha dicho todo a la masa del pueblo y a sus dirigentes. Los disc\u00edpulos son quienes, al abandonar el santuario, le hacen notar los suntuosos edificios. El templo de Herodes, en cuya edificaci\u00f3n se trabaj\u00f3 durante varias d\u00e9cadas (aproximadamente, entre el a\u00f1o 20 \u00f3 19 a.C. y el 63 d.C.) era el radiante centro de atracci\u00f3n de la religi\u00f3n jud\u00eda y, adem\u00e1s, ejerc\u00eda su influjo en los pueblos circunvecinos. Muchos lo contaban entre las siete maravillas del mundo. <\/p>\n<p>En aquel tiempo, su f\u00e1brica deb\u00eda de brillar con vivos y resplandecientes colores. Aunque lo hab\u00eda levantado con tanta magnificencia, no un jud\u00edo creyente, sino un extranjero de Idumea, Herodes I, todos los jud\u00edos estaban orgullosos de su fabulosa suntuosidad. Durante muchos siglos se hab\u00edan tenido que contentar con la modesta construcci\u00f3n, erigida provisionalmente despu\u00e9s del destierro de Babilonia por orden de Zorobabel. Si bien no quedaba rastro de palacio real, de reino independiente y de autoridad pol\u00edtica alguna, el santuario brindaba un centro de uni\u00f3n y constitu\u00eda motivo de renovada alegr\u00eda. <\/p>\n<p>Con una sola frase, Jes\u00fas anuncia que este esplendor ser\u00e1 destruido hasta los cimientos. No quedar\u00e1 aqu\u00ed piedra sobre piedra. No se dice en qu\u00e9 circunstancias, con qu\u00e9 motivo, en qu\u00e9 tiempo ni por medio de qui\u00e9n ocurrir\u00e1 tal destrucci\u00f3n. Pero para Jes\u00fas el hecho es cierto por clarividencia prof\u00e9tica. As\u00ed tambi\u00e9n Am\u00f3s hab\u00eda predicho la destrucci\u00f3n de Samar\u00eda, y Jerem\u00edas la devastaci\u00f3n de Jerusal\u00e9n. La desintegraci\u00f3n interna del pueblo, el definitivo apartamiento de Dios que se alejar\u00e1 de su pueblo (23,38), le incapacitan para tener un templo y celebrar en \u00e9l los actos de culto. Casi es una necesidad hist\u00f3rica que el templo haya de ser arrebatado a Israel. Solamente un pueblo entregado a Dios con coraz\u00f3n indiviso puede presentarse ante \u00e9l y ofrecer all\u00ed sus dones en sacrificio. Para Jes\u00fas, la destrucci\u00f3n del santuario es la consecuencia externa de la obstinaci\u00f3n interior. Tambi\u00e9n est\u00e1 latente el misterioso gobierno de Dios, aunque no se indique en la breve frase citada. Ya una vez Dios hab\u00eda pegado fuego con su propia mano al santuario, como lo hab\u00eda contemplado el profeta Ezequiel en una visi\u00f3n inaudita (Ez 9-11). Dios es tan soberano, que incluso puede permitirse algo tan terrible como destruir su propia casa, si por parte de los hombres ya no se cumplen las condiciones que hacen que el templo sea el recinto del verdadero culto ante le divina presencia. El a\u00f1o 70 d.C. el templo fue reducido a escombros por un soldado romano que hab\u00eda arrojado un tiz\u00f3n a una ventana del ala norte del edificio, con lo que el fuego se propag\u00f3 a toda la construcci\u00f3n de madera. <\/p>\n<p>Para entender las partes siguientes hay que a\u00f1adir todav\u00eda unas palabras. El tema y la verdadera declaraci\u00f3n de los vers\u00edculos son la llegada del Mes\u00edas al fin de los tiempos y los signos que preceden esta llegada. Esta declaraci\u00f3n se describe parcialmente con expresiones e im\u00e1genes que est\u00e1n tomadas de un ambiente espiritual debido al tiempo. Suponen el concepto del mundo de la antig\u00fcedad y muchas ideas particulares de la literatura apocal\u00edptica que entonces florec\u00eda. <\/p>\n<p>Tenemos que hacer la tentativa de separar entre s\u00ed la verdad aludida y la manera de declararla, de una forma parecida como nos resulta necesario hacerlo en el relato de la creaci\u00f3n del primer cap\u00edtulo del G\u00e9nesis. En lo que se declara sobre el fin de los tiempos, todav\u00eda es m\u00e1s dif\u00edcil que en las declaraciones sobre el tiempo primitivo encontrar los correspondientes medios de expresi\u00f3n, ya que en el fondo tienen que anunciarse cosas inefables con palabras e im\u00e1genes humanas contenidas dentro de ciertos l\u00edmites. Pero estas palabras e im\u00e1genes que aqu\u00ed se emplean, hay que concebirlas m\u00e1s como indicaci\u00f3n del tema aludido que como su descripci\u00f3n. No nos atasquemos en ellas, sino intentemos comprender por medio de ellas el mensaje que se anuncia. <\/p>\n<p>b) Los comienzos de las tribulaciones (Mt\/24\/03-08). <\/p>\n<p>3 Mientras \u00e9l estaba sentado en el monte de los Olivos, se le acercaron los disc\u00edpulos para preguntarle a solas: Dinos: \u00bfCu\u00e1ndo suceder\u00e1 esto y cu\u00e1l ser\u00e1 la se\u00f1al de tu parus\u00eda y del final de los tiempos? 4 Y Jes\u00fas les contest\u00f3: Mirad que nadie os enga\u00f1e. 5 Porque muchos vendr\u00e1n ampar\u00e1ndose en mi nombre y dir\u00e1n: Yo soy el Mes\u00edas, y enga\u00f1ar\u00e1n a muchos. 6 Hab\u00e9is de o\u00edr fragores de guerras y noticias de guerras. \u00a1Cuidado! No os alarm\u00e9is. Porque eso tiene que suceder, pero todav\u00eda no es el fin. 7 Efectivamente, se levantar\u00e1 naci\u00f3n contra naci\u00f3n, y reino contra reino, y habr\u00e1 hambres y terremotos en diversos lugares. 8 Todo esto ser\u00e1 comienzo del doloroso alumbramiento. <\/p>\n<p>Tambi\u00e9n aqu\u00ed, todo este discurso est\u00e1 dirigido solamente a los disc\u00edpulos. S\u00f3lo est\u00e1 pronunciado para los fieles que han logrado \u00abconocer los misterios del reino de los cielos\u00bb (13,11). Los disc\u00edpulos primero preguntan por la hora y la se\u00f1al del fin. Jes\u00fas no da ninguna respuesta a la pregunta sobre la hora, y m\u00e1s tarde dice expresamente en un pasaje decisivo que nadie la conoce, ni los \u00e1ngeles en el cielo, ni el Hijo, sino solamente el Padre (24,36). La pregunta muy enigm\u00e1tica, que siempre surge en tiempos agitados, tambi\u00e9n preocupaba entonces a los disc\u00edpulos. La misma importancia tiene para ellos la se\u00f1al del fin. En aquel tiempo hab\u00eda toda una literatura sobre este particular. <\/p>\n<p>La teolog\u00eda de los escribas tambi\u00e9n se hab\u00eda dedicado a este punto y hab\u00eda recopilado muchos textos de los libros m\u00e1s antiguos de la Sagrada Escritura. Especialmente el libro de Daniel produjo gran efecto. Es el primer libro apocal\u00edptico que fue recibido en la Sagrada Escritura. Si el hombre no obtiene ninguna seguridad sobre la hora, de forma que pueda calcular el t\u00e9rmino, sin embargo pregunta por las se\u00f1ales, con las que puede orientarse. \u00bfExisten estas se\u00f1ales que indican que ha llegado la hora? Jes\u00fas exhorta expresamente a reconocer las \u00abse\u00f1ales del tiempo\u00bb y vitupera a los que est\u00e1n como ciegos y no las ven (\/Lc\/12\/54-56). <\/p>\n<p>Forma parte de las tareas del disc\u00edpulo de Jes\u00fas estar atento a estas se\u00f1ales con o\u00eddo sutil. Dios no s\u00f3lo habla privadamente a cada alma y oficialmente mediante el mensaje de la Iglesia, sino tambi\u00e9n por medio del tiempo y de los vaivenes de la historia. Con todo, los disc\u00edpulos tienen que precaverse de igual modo, tanto de la apat\u00eda indolente, como del nerviosismo angustioso. En lo que sigue, Jes\u00fas da instrucciones para guardar la debida actitud ante las \u00abse\u00f1ales\u00bb. En la antig\u00fcedad se llamaba parus\u00eda a la venida de un monarca o a la prodigiosa aparici\u00f3n de un Dios. Junto con los dem\u00e1s escritos de la Iglesia primitiva, san Mateo emplea esta expresi\u00f3n para designar la segunda venida del Mes\u00edas. Ser\u00e1 una venida, de la cual s\u00f3lo son d\u00e9biles indicaciones la recepci\u00f3n de un emperador en una ciudad con pomposa ostentaci\u00f3n y la fe en la manifestaci\u00f3n de un Dios entre sus seguidores. Ser\u00e1 la venida por antonomasia, despu\u00e9s de la cual no hay que esperar ninguna m\u00e1s. Juan el Bautista pregunta desde la c\u00e1rcel: \u00bfEres t\u00fa el que tiene que venir? (11,3). Jes\u00fas s\u00f3lo le indica las se\u00f1ales por medio de las cuales hallar\u00e1 el camino para lograr una respuesta a su pregunta. La primera venida del que deb\u00eda venir, estaba en la se\u00f1al de la ocultaci\u00f3n de la divinidad y ten\u00eda que ser buscada y reconocida con la fe. La segunda venida ser\u00e1 puro descubrimiento; en lugar de la fe que inquiere, se pondr\u00e1 la visi\u00f3n imponente. Coinciden la parus\u00eda del Hijo del hombre y el fin del mundo. La venida de Cristo es la introducci\u00f3n de este fin, su primer acto. Con la idea del fin, como con la idea del comienzo, se da un dictamen en la manera de entender la historia y el hombre. Solamente hay historia en el tiempo. El tiempo procede de un comienzo e impulsa a una conclusi\u00f3n. Estamos en la corriente del tiempo y, por tanto, estamos en la historia, por eso nuestra vida est\u00e1 constantemente orientada hacia una decisi\u00f3n que est\u00e1 determinada de parte del comienzo y del fin. El cristiano puede comprenderse a s\u00ed mismo y a su encargo por el comienzo, por el origen, al que tiene que agradecer su propia existencia. S\u00f3lo puede encontrar la direcci\u00f3n de su proceder en la mirada a un fin, que para \u00e9l es personalmente el fin de su propia vida. Y as\u00ed el hombre y la historia est\u00e1n mutuamente enlazados. En la decisi\u00f3n ante el fin de la propia vida se lleva a cabo simult\u00e1neamente la decisi\u00f3n ante el fin del mundo. La preparaci\u00f3n para el fin y la orientaci\u00f3n de la propia vida en vista de este fin ya significa para el cristiano un ejercitarse para la parus\u00eda de su Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Falsas se\u00f1ales que han de ofuscar y seducir, son las afirmaciones de personas que digan que son el Mes\u00edas. Se proveer\u00e1n de este nombre y enga\u00f1ar\u00e1n a muchos. Con este nombre se alude a la pretensi\u00f3n de ser el definitivo Salvador que precede a la \u00faltima perfecci\u00f3n del mundo y que al mismo tiempo la introduce. Hubo personas que suscitaron las esperanzas de mostrar el camino de la dicha, bienestar y salvaci\u00f3n definitivas; hubo otros que eligiendo distintos miembros de la Iglesia reunieron una comunidad de \u00abpuros y santos\u00bb para disponerlos para la \u00faltima perfecci\u00f3n; hubo otros que creyeron que pod\u00edan indicar la hora exacta del fin, y se sintieron sus \u00faltimos mensajeros. \u00a1Con cu\u00e1nta frecuencia ha sucedido ya as\u00ed, y cu\u00e1ntos han sido enga\u00f1ados! Estas se\u00f1ales forman parte del \u00ab\u00faltimo tiempo\u00bb, que transcurre desde la resurrecci\u00f3n de Cristo en adelante. Jes\u00fas dice: \u00abMirad que nadie os enga\u00f1e.\u00bb <\/p>\n<p>La segunda se\u00f1al, contra la que previene Jes\u00fas, son guerras espantosas con sus devastaciones. Tendr\u00e1n una envergadura mayor que las guerras entonces conocidas entre tropas enemigas. Se levantar\u00e1n naciones y reinos enteros unos contra otros. A\u00f1\u00e1danse finalmente cat\u00e1strofes de la naturaleza, como hambres y terremotos, que sobrevendr\u00e1n en muchos lugares y perturbar\u00e1n a los hombres. En todo eso no se debe ver el anuncio del fin, sino solamente el principio de su \u00abdoloroso alumbramiento\u00bb. As\u00ed pues, \u00e9stas no son se\u00f1ales del fin anunciado como inmediato, seg\u00fan se afirman con frecuencia en alguna secta. <\/p>\n<p>Aqu\u00ed no se califican las guerras y cat\u00e1strofes como males absolutamente necesarios, que simplemente forman parte de la historia y de la naturaleza y han de tomarse tal cual son. Nuestro discurso m\u00e1s bien ve en ellas se\u00f1ales pavorosas, con las cuales se anuncia el nacimiento de la nueva era. Estos temibles azotes del g\u00e9nero humano pertenecen a este tiempo del mundo que est\u00e1 expirando. Solamente en este sentido son necesarios, por lo cual se dice: \u00abPorque eso tiene que suceder.\u00bb En este pasaje tampoco se habla de c\u00f3mo los hombres deben reprimir el efecto destructor de las cat\u00e1strofes e impedir las guerras. Eso resulta de la misi\u00f3n universal del hombre y de los sentimientos de amor que Dios reclama. Pero aqu\u00ed solamente se contraponen las dos edades del tiempo del mundo. El nuevo mundo de Dios no conocer\u00e1 nada de todo esto&#8230;<\/p>\n<p>c) Exhortaci\u00f3n a la perseverancia (Mt\/24\/09-14). <\/p>\n<p>9 Entonces os entregar\u00e1n al tormento y os matar\u00e1n, y ser\u00e9is odiados por todos los pueblos a causa de mi nombre. 10 Y entonces muchos fallar\u00e1n, y se traicionar\u00e1n unos a otros y se odiar\u00e1n mutuamente, 11 y surgir\u00e1n muchos falsos profetas y enga\u00f1ar\u00e1n a muchos, 12 y con el crecer de la maldad, se enfriar\u00e1 el amor en muchos. 13 Pero quien se mantenga firme hasta el final, \u00e9ste se salvar\u00e1. <\/p>\n<p>Es curioso que siempre se vuelva a hablar de persecuciones. En la gran secci\u00f3n sobre la instrucci\u00f3n a los disc\u00edpulos hab\u00eda hablado Jes\u00fas de ellas con insistencia (sobre todo 10,17.21). En el discurso contra los fariseos ya anticipa lo que amenazar\u00e1 al mensajero cristiano de la fe por parte de los adversarios jud\u00edos. Se les azotar\u00e1 en las sinagogas y se les dar\u00e1 muerte (23,34s). En ambos casos se evoca hostilidad por parte de los jud\u00edos. El mismo Jes\u00fas la experimenta y sus propios disc\u00edpulos no podr\u00e1n tampoco evitarla. \u00abUn disc\u00edpulo no est\u00e1 por encima del maestro, ni un esclavo por encima de su se\u00f1or\u00bb (10.24). Dios es extranjero en el mundo, a Jes\u00fas \u00ablos suyos no lo recibieron\u00bb (Jua 1:11). Mientras el mundo est\u00e1 descuidado y el esp\u00edritu maligno tiene poder, perdurar\u00e1 este extra\u00f1amiento, que a menudo degenera en hostilidad. \u00bfDebe, pues, sorprender que la hostilidad aumente con mayor fuerza en los \u00faltimos tiempos, cuando el mundo antiguo, abandonado a la muerte, debe ser vencido por el mundo nuevo de la vida gloriosa? Los disc\u00edpulos ser\u00e1n \u00abentregados\u00bb, como fue entregado Jes\u00fas y se le dio muerte. Jes\u00fas fue puesto en manos de los hombres, en manos de jud\u00edos y gentiles (Jua 20:18 s). En el \u00faltimo tiempo las persecuciones no s\u00f3lo las promover\u00e1n los jud\u00edos, sino tambi\u00e9n los gentiles. \u00abSer\u00e9is odiados por todos los pueblos a causa de mi nombre\u00bb. La tribulaci\u00f3n de los disc\u00edpulos se extender\u00e1 con la amplitud con que se difunda el mensaje. Se experimentar\u00e1 el esc\u00e1ndalo de este nombre en todas partes en que vivan verdaderos disc\u00edpulos que se re\u00fanan en nombre de Jes\u00fas (cf. 18,20). Porque Jes\u00fas no ha venido a traer la paz entre el bien y el mal, sino la espada de la separaci\u00f3n (cf. 10,34). Pero la tribulaci\u00f3n no s\u00f3lo procede de fuera, sino tambi\u00e9n de dentro, de las mismas comunidades cristianas. Y estas aflicciones y calamidades quiz\u00e1s todav\u00eda sean peores. Muchos fallar\u00e1n, es decir, su fe perder\u00e1 su fuerza y se dejar\u00e1 seducir. La consecuencia es que tambi\u00e9n entre ellos estalla el odio que les alcanza desde fuera. M\u00e1s a\u00fan, incluso \u00abse traicionar\u00e1n\u00bb unos a otros, como lo hacen los poderes enemigos. Aqu\u00ed el esc\u00e1ndalo revela su m\u00e1s profunda malicia, porque se ha abierto camino en medio de los disc\u00edpulos, cuyas fuerzas ha minado. Los disc\u00edpulos deb\u00edan precaverse del esc\u00e1ndalo, y hacer lo posible por impedirlo. Eso ten\u00eda validez con respecto a los \u00abpeque\u00f1os\u00bb en las propias filas (18,6) y con respecto a los conciudadanos jud\u00edos (17,27). Pero los esc\u00e1ndalos ya est\u00e1n firmemente instalados en la comunidad y no pueden ser extirpados antes de la separaci\u00f3n definitiva. S\u00f3lo cuando el Hijo del hombre venga a juzgar, recoger\u00e1 de su reino a todos los que suscitaron esc\u00e1ndalo y los enviar\u00e1 al eterno castigo (13,41s). Este es un hecho amargo para la Iglesia y para su testimonio en el mundo. El testimonio de Dios se presenta mutilado a los creyentes, porque debiendo ser un solo coraz\u00f3n y una sola alma, reina en ellos la desuni\u00f3n, e incluso el odio.<\/p>\n<p>Para nosotros los hombres es dif\u00edcil comprender por qu\u00e9 Dios tolera tama\u00f1o desorden. \u00bfExcedemos el l\u00edmite de lo que nos dice la par\u00e1bola de la ciza\u00f1a y su explicaci\u00f3n? Tambi\u00e9n aqu\u00ed en \u00faltimo t\u00e9rmino debe tratarse de la insensatez \u00abde la cruz\u00bb, que, en realidad, es poder de Dios y sabidur\u00eda de Dios (cf. 1Co 1:24). La debilidad que la Iglesia y nosotros mismos experimentamos con tales esc\u00e1ndalos, \u00bfno tiene m\u00e1s fuerza para desencadenar el poder de Dios que el \u00abvigor\u00bb aparente de una orgullosa conciencia de superioridad por parte nuestra? Tambi\u00e9n aparecer\u00e1n falsos profetas en las propias filas y confundir\u00e1n a muchos. Asimismo es sensato calcular que no todos los que llevan el nombre de Jes\u00fas en los labios y hablan del cristianismo, son verdaderos profetas del Mes\u00edas, que \u00e9l ha enviado (1Co 23:34). Los falsos profetas se encubren ma\u00f1osamente con piel de oveja, aunque sean lobos rapaces (1Co 7:15). Aparentan que son piadosas ovejas del reba\u00f1o como las dem\u00e1s. En realidad son sus mortales enemigos, en cuanto se cae su piel de oveja. S\u00f3lo hay una posibilidad, o sea conocerlas en su verdadero modo de ser, es decir. observar c\u00f3mo se han formado sus frutos, o sea sus obras. \u00bfSon obras de la \u00abley\u00bb bien entendida y del amor, o bien son obras de la \u00abmaldad\u00bb y de la dureza de coraz\u00f3n? La comunidad debe partir de este criterio e intentar la separaci\u00f3n, aunque sin juzgar precipitadamente (1Co 7:1). Pero no deben ser victimas de los seductores ni ser enga\u00f1ados por ellos. Prevalecer\u00e1 el desenfreno. Ser\u00e1 este un rasgo t\u00edpico que caracteriza terriblemente a los falsos cristianos, a quienes Jes\u00fas tambi\u00e9n trajo la verdadera ley. Como los dem\u00e1s cristianos, abandonaron la antigua ley de Mois\u00e9s, pero no han abrazado la nueva ley del amor. Se han colocado en una tierra de nadie, sin sujetarse a ninguna ley. Eso tiene que degenerar en anarqu\u00eda y desenfreno totales, que ahora se disimulan con la capa de la libertad cristiana. Lo cual no s\u00f3lo es contrario a lo que dice el Evangelio, sino que entra\u00f1a un trastrueque total. Una frase sola bastar\u00e1 para expresar esta degeneraci6n: Se enfriar\u00e1 el amor en muchos. Se traiciona la verdadera misi\u00f3n y la \u00fanica vocaci\u00f3n del disc\u00edpulo: a saber la misi\u00f3n y vocaci\u00f3n de amar. Cuadro aterrador, que abarca desde el tiempo intermedio presente hasta el fin de los tiempos y que al evocarlo no est\u00e1 ausente la propia experiencia del evangelista y de su Iglesia, condensada en estas palabras ( 1Co 24:10-12). En pleno discurso sobre el fin del mundo, se percibe de nuevo una conmovedora exposici\u00f3n de lo que interesa a los disc\u00edpulos de Jes\u00fas. A pesar de los peligros de fuera y de dentro es posible salvarse. Para conseguirlo s\u00f3lo se requiere perseverancia y paciente firmeza. Pero quien se mantenga firme hasta el final, \u00e9ste se salvar\u00e1. La salvaci\u00f3n del individuo es obra de Dios, en \u00e9l debemos abandonarnos con pura confianza, porque para Dios todo es posible (cf. 19,26). Ya hubo tiempos en la historia de la Iglesia que estuvieron colmados de tal obscuridad e incluso los mejores se sintieron asaltados por la duda. Pero tambi\u00e9n ellos perseveraron y, a pesar del desamparo en que se hallaban y el fracaso de lo que intentaron hacer, se mantuvieron firmes y no vacilaron. <\/p>\n<p>14 Y este Evangelio del reino ser\u00e1 predicado en toda la tierra como testimonio para todos los pueblos. Y entonces llegar\u00e1 el final. <\/p>\n<p>Todo esto puede parecer dif\u00edcil y sombr\u00edo, pero la confianza irradia en este vers\u00edculo con resplandores de victoria. Porque el mensaje que Jes\u00fas trajo, no resultar\u00e1 est\u00e9ril. Lo que ocurre con la semilla, tambi\u00e9n sucede con la palabra, que en muchos sitios perece, pero en algunos produce un fruto ub\u00e9rrimo (23,8). El evangelio vivir\u00e1, aunque muchos, a quienes est\u00e1 confiado, mueran interiormente y ya no est\u00e9n a la altura de lo que requiere el Evangelio. El mensaje se difunde por el mundo y hablar\u00e1 a todos los pueblos del amor del Padre Dios. El Evangelio sigue apremiando sin detenerse hasta que haya alcanzado este objetivo, porque la obra de Dios no puede fracasar, aunque tenga que propagarse a peque\u00f1os pasos y con \u00e9xitos modestos. S\u00f3lo puede llegar el fin, cuando haya ocurrido que se haya proclamado \u00abel evangelio del reino en todo el orbe\u00bb. Con este vers\u00edculo tampoco es posible calcular la hora del fin del mundo. Porque puede ser muy diferente el modo con que se predique el Evangelio y llegue a los o\u00eddos de los hombres. Tampoco se dice que cada uno de los hombres tenga que tomar la decisi\u00f3n personal de si acepta o no acepta la palabra. S\u00f3lo se puede concluir que se establecer\u00e1 definitivamente el reino de Dios, cuando se haya pregonado en toda la tierra y haya sido dado a conocer a los hombres. <\/p>\n<p>d) La gran tribulaci\u00f3n de Jerusal\u00e9n (Mt\/24\/15-22). <\/p>\n<p>15 Cuando ve\u00e1is, pues, la abominaci\u00f3n de la desolaci\u00f3n, la anunciada por el profeta Daniel instalada en el lugar santo -enti\u00e9ndalo bien el que lee-, 16 entonces, los que est\u00e9n en Judea huyan a los montes, 17 y el que est\u00e9 en la terraza no baje a recoger lo que hay en su casa, 18 y el que est\u00e9 en el campo no vuelva atr\u00e1s para recoger su manto. 19 \u00a1Ay de las que est\u00e9n encintas y de las que est\u00e9n criando en aquellos d\u00edas! 20 Rogad para que vuestra huida no sea en invierno ni en s\u00e1bado. 21 Porque entonces ser\u00e1 la tribulaci\u00f3n tan grande, como no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habr\u00e1 jam\u00e1s. 22 Y si no se abreviaran aquellos d\u00edas, nadie se salvar\u00eda: pero en atenci\u00f3n a los elegidos se abreviar\u00e1n los d\u00edas aquellos. <\/p>\n<p>Esta secci\u00f3n es muy digna de notarse. Contrasta vivamente con la anterior. En aqu\u00e9lla se habl\u00f3 de la difusi\u00f3n universal del mensaje y de la amplitud del riesgo, aqu\u00ed solamente se piensa en Judea. All\u00ed estaban en primer t\u00e9rmino los peligros internos, aqu\u00ed los externos. Pero los peligros no s\u00f3lo est\u00e1n causados por los perseguidores del cristianismo, sino por la gran tribulaci\u00f3n. En primer t\u00e9rmino hay que pensar en terrores hist\u00f3ricos y c\u00f3smicos, como ya fueron indicados en las guerras, terremotos y hambres (24,7). Aqu\u00ed todav\u00eda resulta m\u00e1s claro que predomina un sonido extranjero. Para nosotros no es f\u00e1cil deducir, de este extra\u00f1o lenguaje metaf\u00f3rico apocal\u00edptico, el pensamiento de Jes\u00fas. Pero \u00e9ste no puede ser otro que lo que se dijo antes en la exhortaci\u00f3n a perseverancia (24,9-14): en cualquier aflicci\u00f3n es necesaria la perseverancia y la paciencia; el que persevere hasta el fin, se salvar\u00e1 (24,13). Aqu\u00ed tambi\u00e9n tenemos que intentar descubrir la misma advertencia. En el libro del profeta Daniel se habla muchas veces de una abominaci\u00f3n de la desolaci\u00f3n, con lo cual en el tiempo en que tuvo su origen el libro de Daniel, se alud\u00eda a un peque\u00f1o altar pagano para sacrificios, erigido por el rey de Siria Antioco IV el a\u00f1o 168 antes de Cristo, y -en esto consisti\u00f3 la espantosa abominaci\u00f3n- sobre el gran altar de los holocaustos en el templo (*). <\/p>\n<p>Este altar de los holocaustos es el \u00ablugar santo\u00bb, no fue destruido por la acci\u00f3n del rey enemigo de los jud\u00edos; pero fue profanado idol\u00e1tricamente. La profanaci\u00f3n del santuario es lo especialmente alarmante que enardeci\u00f3 a los jud\u00edos de aquel tiempo para la lucha apasionada en favor de sus cosas sagradas y de su independencia nacional. Ocurrir\u00e1 de nuevo una profanaci\u00f3n semejante y ser\u00e1 una de las se\u00f1ales del fin que sobreviene. Actualmente nadie est\u00e1 en condiciones de decir con seguridad a qu\u00e9 se hace referencia con este acontecimiento. <\/p>\n<p>Esta observaci\u00f3n probablemente procede de una manera de pensar, que a\u00fan ten\u00eda a Jerusal\u00e9n por el centro del mundo, y al templo como el lugar m\u00e1s santo del mundo, ya que all\u00ed se adora al verdadero Dios. Si se repite una vez m\u00e1s lo que hizo el rey de Siria -pero con una medida mayor y de un modo m\u00e1s significativo para todas las naciones-, \u00e9sta es una se\u00f1al clara de los \u00faltimos d\u00edas. Pero sobre todo es importante estar alerta y prestar atenci\u00f3n a las se\u00f1ales de Dios en el tiempo. La magnitud de la tribulaci\u00f3n se muestra en que s\u00f3lo queda la posibilidad de la huida. Se describen las prisas y el agobio de la huida con indicaciones particulares pl\u00e1sticas. Nadie debe volver atr\u00e1s, porque est\u00e1 mandado apresurarse lo m\u00e1s posible. Ser\u00e1 especialmente duro para las madres embarazadas y las que est\u00e9n criando. En invierno tambi\u00e9n se a\u00f1aden penas complementarias. Si la huida tuviera lugar un s\u00e1bado, se tendr\u00eda que infringir la prescripci\u00f3n sab\u00e1tica de los escribas, dando m\u00e1s de mil pasos. <\/p>\n<p>La expresi\u00f3n \u00abni en s\u00e1bado\u00bb muestra con la m\u00e1xima claridad el limitado horizonte judeojudaico e indica la influencia de una mano ajena. La huida siempre ha sido un trance y una prueba especiales, incluso en nuestros d\u00edas, en que casi constantemente se hallan desplazados varios millones de personas. Pero el hombre quiere ser caminante y no fugitivo. El viandante conoce el t\u00e9rmino y lo busca con alegr\u00eda, el fugitivo corre hacia lo incierto y vive con temor. En cualquier huida puede percibirse algo de la tribulaci\u00f3n del tiempo final, como en cualquier guerra, en cualquier hambre y en cualquier terremoto.<\/p>\n<p>Pero los disc\u00edpulos deben saber que nunca se prueba su paciencia con exceso. La deben sostener la esperanza y la confianza. Si los poderes del esp\u00edritu maligno fuesen desencadenados, quedaran sin estorbos y pudieran desfogarse, entonces nadie se salvar\u00eda. Pero siempre hay un l\u00edmite, porque Dios sostiene con vigor en la mano las riendas de la historia. No deja destruir su plan y tiene poder para reprimir el infortunio. Dios abreviar\u00e1 los d\u00edas y la fuerza del mal. Los elegidos que han perseverado con paciencia y con fe, deben ser reunidos y \u00abresplandecer\u00e1n como el sol en el reino de su Padre\u00bb (13,43). <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.. <\/p>\n<p>* Se describe el hecho en 1Mac 1.54.59; se menciona \u00abla abominaci\u00f3n de la desolaci\u00f3n\u00bb en Dan 9:27; Dan 11:31; Dan 12:11. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.. <\/p>\n<p>e) La parus\u00eda del Hijo del hombre (Mt\/24\/23-31). <\/p>\n<p>23 Entonces, si alguien os dice: Mirad aqu\u00ed al Mes\u00edas, o all\u00ed, no lo cre\u00e1is, 24 porque surgir\u00e1n falsos profetas que har\u00e1n grandes se\u00f1ales y prodigios, para enga\u00f1ar, si fuera posible, aun a los mismos elegidos. 25 Mirad que de antemano os lo he dicho. <\/p>\n<p>Ya fueron anunciados los falsos profetas. Son una verdadera plaga de los \u00faltimos tiempos (Dan 24:11; Dan 7:15). Pero todav\u00eda es peor que se presenten los que afirman que son el Mes\u00edas. Para la gran masa del pueblo permanec\u00eda Jes\u00fas desconocido durante su actividad p\u00fablica como Mes\u00edas. Esta dignidad de Jes\u00fas solamente se hizo ostensible desde arriba al grupo de los doce (Dan 16:17), y a muchas personas particulares que le aclamaron como Hijo de David. La gran entrada mesi\u00e1nica en la ciudad de Jerusal\u00e9n tambi\u00e9n ten\u00eda que ser interpretada y entendida debidamente con la fe (Dan 21:1-11). As\u00ed suceder\u00e1 tambi\u00e9n despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n, en la que el Padre confirm\u00f3 a su Hijo como Mes\u00edas, pero tambi\u00e9n concedi\u00f3 esta seguridad s\u00f3lo a los creyentes. De lo contrario no hubiese podido ocurrir que fueran perseguidos los profetas, sabios y escribas enviados por \u00e9l (Dan 23:34). As\u00ed pues, la mesianidad de Jes\u00fas est\u00e1 oculta de un modo peculiar antes y despu\u00e9s de su resurrecci\u00f3n. El mismo ha dicho que al fin podr\u00e1 ser conocida con plena claridad y con inequ\u00edvoca seguridad (cf. 23,39; 26,64). Ahora solamente existe el camino de la fe. Por eso ciertos individuos pueden jactarse de ser el Salvador, y otros incluso pueden esperar en \u00e9l. Y as\u00ed es posible que los jud\u00edos creyentes aguarden hasta el d\u00eda de hoy la llegada del Mes\u00edas. A trav\u00e9s de la obscuridad de la fe es posible cambiarla y mantenerse firme en favor de ella enga\u00f1\u00e1ndose a s\u00ed mismo. Su poder de seducci\u00f3n puede ser tan grande que incluso obren se\u00f1ales y prodigios que causen asombro en los hombres. Los falsos profetas ya son un peligro para los elegidos, y mucho m\u00e1s lo son los falsos Mes\u00edas. Si Dios lo permitiese, los elegidos podr\u00edan ser v\u00edctimas de estos Mes\u00edas y podr\u00edan ser seducidos <\/p>\n<p>El Apocalipsis de san Juan traza una imagen pl\u00e1stica de los dos tipos -el pseudomes\u00edas y el pseudoprofeta- en los dos animales que suben del mar y de la tierra (Rev 13:1-8). Los falsos profetas y los falsos Mes\u00edas publican que vienen en nombre de Dios y de la religi\u00f3n, y con ello disimulan su diab\u00f31ico arte de seducci\u00f3n. Los efectos grandiosos, que son recibidos como \u00abprodigios\u00bb, no son, sin embargo, se\u00f1al del esp\u00edritu del bien que se testifique en ellos. Incluso curaciones y milagros asombrosos, que no pueden clasificarse entre las leyes de la naturaleza que conocemos, por s\u00ed solas todav\u00eda no demuestran que son obradas por la virtud de Dios. Tampoco es \u00e9ste el caso, si se trata de obras que son llevadas a cabo en nombre de la religi\u00f3n. En todas partes est\u00e1 al acecho el peligro de desorientar y confundir al verdadero Mes\u00edas, que s\u00f3lo busca la gloria de Dios, con los falsos Mes\u00edas, que buscan su propia gloria. <\/p>\n<p>26 Si os dicen, pues: Mirad que est\u00e1 en el desierto, no salg\u00e1is; mirad que est\u00e1 en la habitaci\u00f3n secreta, no lo cre\u00e1is. 27 Porque, como el rel\u00e1mpago sale de oriente y se deja ver hasta occidente, as\u00ed ser\u00e1 la parus\u00eda del Hijo del hombre. 28 Donde est\u00e9 la carro\u00f1a, all\u00ed se juntar\u00e1n los buitres. <\/p>\n<p>Cuando venga el verdadero Mesas, el Hijo del hombre, entonces cualquiera lo notar\u00e1. No ser\u00e1 preciso buscarlo. Nadie tiene que correr al desierto, de donde se esperaba al Mes\u00edas seg\u00fan muchas opiniones jud\u00edas. El desierto era el gran tiempo en que el pueblo estaba unido con su Dios y lo conduc\u00eda Mois\u00e9s a su primavera. As\u00ed como la salvaci6n empez\u00f3 en el desierto, as\u00ed tambi\u00e9n terminar\u00e1 en el desierto (cf. Ose 12:10). All\u00ed el Mes\u00edas reunir\u00e1 a su pueblo y lo unir\u00e1 con Dios. \u00bfAparecer\u00e1 el Mes\u00edas en el desierto? El desierto es la zona de la soledad, pero el d\u00eda del Hijo del hombre ser\u00e1 una revelaci\u00f3n. El desierto es la zona del silencio, pero la llegada del verdadero Mes\u00edas ocurrir\u00e1 con un sonido intenso que no se puede dejar de o\u00edr. Tampoco es preciso ir a buscar al Mes\u00edas en las habitaciones secretas. Si surgen voces de que est\u00e1 aqu\u00ed o all\u00ed, desde el principio no se les debe dar fe, porque ser\u00e1 de una forma totalmente distinta. Se ha de ver en todas partes el rel\u00e1mpago, que cruza el cielo nocturno. Desde el oriente hasta el occidente resplandece su fulgor, no es preciso buscarlo. Todav\u00eda m\u00e1s di\u00e1fana es la otra imagen. La carro\u00f1a del campo atrae los buitres, que la encuentran con la seguridad certera de sus sentidos. No es preciso que nadie la se\u00f1ale. As\u00ed tambi\u00e9n se encuentra al Hijo del hombre por s\u00ed mismo, sin que se le tenga que indagar su paradero. Su venida ser\u00e1 vista por todos, su presencia los atraer\u00e1 irresistiblemente. Es una venida rebosante de poder. <\/p>\n<p>29 Inmediatamente, despu\u00e9s de la tribulaci\u00f3n de aquellos d\u00edas, el sol se obscurecer\u00e1 y la luna no dar\u00e1 su brillo, las estrellas caer\u00e1n del cielo y el mundo de los astros se desquiciar\u00e1. 30 Entonces aparecer\u00e1 en el cielo la se\u00f1al del Hijo del hombre, y se golpear\u00e1n el pecho todas las tribus de la tierra y ver\u00e1n al Hijo del hombre venir sobre las nubes del cielo con gran poder y gloria. 31 Y enviar\u00e1n a sus \u00e1ngeles con potente trompeta, para que re\u00fanan a sus elegidos desde los cuatro vientos, de un extremo a otro de los cielos. <\/p>\n<p>Todos los acontecimientos que hasta aqu\u00ed han sido descritos, hay que imagin\u00e1rselos yuxtapuestos. Todos hablan de los \u00faltimos tiempos, pero no hay que fecharlos en a\u00f1os, meses o d\u00edas. Todos tienen un especial punto de vista y un sector propio del mundo, en que pueden percibirse las se\u00f1ales: las destrucciones y guerras entre los pueblos, la confusi\u00f3n en la Iglesia, la aparici\u00f3n de seductores. Ahora todav\u00eda se a\u00f1ade un nuevo sector: el universo. <\/p>\n<p>Desde que Dios cre\u00f3 el mundo, est\u00e1n \u00edntimamente entrelazadas la naturaleza inanimada y el destino del hombre. Seg\u00fan el relato de la creaci\u00f3n el hombre fue creado como \u00faltima obra de Dios y como coronamiento de toda criatura (Gen 1:26 s). Seg\u00fan el relato que sigue a continuaci\u00f3n sobre el pecado de los dos primeros seres humanos, la naturaleza como la persona humana quedan afectados por las consecuencias del pecado. La vida del hombre est\u00e1 inseparable y estrechamente unida con su trabajo en la tierra laborable. Pero si el hombre quebranta el orden establecido, la tierra laborable tambi\u00e9n producir\u00e1 cardos y espinas en vez de fruto alimenticio. La cosecha lleva una maldici\u00f3n, la maldici\u00f3n causada por el pecado del hombre (Gen 3:17-19). El hombre debe ser sacado de su vida mortal y debe renovarse con una vida perdurable. Toda la creaci\u00f3n tambi\u00e9n tiene que ser redimida. Esta es la b\u00edblica convicci\u00f3n de las primeras l\u00edneas del libro del G\u00e9nesis hasta las \u00faltimas l\u00edneas de la revelaci\u00f3n de san Juan, seg\u00fan las cuales el hombre redimido solamente puede subsistir en un \u00abcielo nuevo y una tierra nueva\u00bb (Rev 21:1). \u00abPorque la creaci\u00f3n, en anhelante espera, aguarda con ansiedad la revelaci\u00f3n de los hijos de Dios. La creaci\u00f3n, en efecto, no por propia voluntad, sino a causa del que la someti\u00f3, queda sometida a frustraci\u00f3n, pero con una esperanza: que esta creaci\u00f3n misma se ver\u00e1 liberada de la esclavitud de la corrupci\u00f3n, para entrar en la libertad gloriosa de los hijos de Dios. Pues lo sabemos bien: la creaci\u00f3n entera, hasta ahora, est\u00e1 toda ella gimiendo y sufriendo dolores de parto\u00bb (\/Rm\/08\/19-22). <\/p>\n<p>Cada uno de los autores b\u00edblicos ha expresado esta verdad con im\u00e1genes que eran usuales en su tiempo. Todas quieren decir lo mismo, pero se expresan de distintos modos. Cuando aqu\u00ed se dice que caen las estrellas del cielo y que se desquiciar\u00e1 el poder\u00edo de los astros, sirve de base la misma concepci\u00f3n de la estructura del mundo que en el relato de la creaci\u00f3n del primer cap\u00edtulo del G\u00e9nesis. Se ve la tierra en el centro del universo, encima se arquea el firmamento del cielo, en el que est\u00e1n fijas las estrellas, y la b\u00f3veda celeste se apoya en enormes pilares, que se levantan en los bordes de la tierra. Esta imagen del mundo es un producto de su tiempo. Pero la verdad sigue siendo la misma: todo nuestro mundo con el hombre que en \u00e9l vive, pasar\u00e1 a tener unas nuevas condiciones creadas por Dios por segunda vez. Porque el reino de Dios tiene que estar sin pecado y por tanto tambi\u00e9n sin todas las consecuencias del pecado. El hombre fue creado y constituido como se\u00f1or de la tierra ( Gen 1:26.28), como redimido debe participar en el reino de Dios sobre un mundo restablecido e imperecedero.<\/p>\n<p>Los profetas hablaban del gran \u00abd\u00eda de Yahveh\u00bb, en que deb\u00eda tener lugar el temible juicio, pero al mismo tiempo tambi\u00e9n deb\u00eda manifestarse de una manera luminosa la salvaci\u00f3n de Dios. Este d\u00eda tambi\u00e9n tiene que incluir la conmoci\u00f3n y renovaci\u00f3n de todo el mundo, si realmente debe mencionarse el total dominio de Dios. Y as\u00ed encontramos descripciones, seg\u00fan las cuales el universo experimenta las consecuencias de la penetraci\u00f3n del poder divino: \u00abPorque esto dice el Se\u00f1or de los ej\u00e9rcitos: Todav\u00eda una vez har\u00e9 temblar el cielo y la tierra, el mar y toda la tierra firme. Y pondr\u00e9 en movimiento las gentes todas&#8230;\u00bb (Age 2:7 s). <\/p>\n<p>Las im\u00e1genes de las conmociones c\u00f3smicas tambi\u00e9n aqu\u00ed sirven a lo que principalmente importa: aparecer\u00e1 el Hijo del hombre. Dar\u00e1 origen al paso desde el mundo antiguo al nuevo. Jes\u00fas se hace patente en la gloria de Dios, que le envolv\u00eda desde el comienzo, antes que el mundo existiera (Jua 17:5). Ante la gloria de Dios se vuelven tinieblas la luz del sol, de la luna y de las estrellas. Y viene con el poder de Dios, que en otro tiempo cre\u00f3 el universo. Lo que Jes\u00fas aqu\u00ed conf\u00eda s\u00f3lo a los disc\u00edpulos, m\u00e1s tarde lo confesar\u00e1 abiertamente ante el tribunal: \u00abAdem\u00e1s, os lo aseguro: desde ahora ver\u00e9is al Hijo del hombre sentado a la diestra del Poder y viniendo sobre las nubes del cielo\u00bb (26,64). Aparecer\u00e1 con gran poder y gloria el que ahora va a la impotencia y a las tinieblas de la muerte. Jes\u00fas se presenta ahora ante sus jueces, cuya sentencia pronunciar\u00e1 luego. Ahora est\u00e1 en la tierra en la figura de siervo, entonces vendr\u00e1 sobre las nubes del cielo en la figura de la gloria. Ahora es un desconocido, entonces todos le ver\u00e1n. Antes hab\u00eda rehusado hacer una se\u00f1al que le acreditar\u00eda de una forma inequ\u00edvoca ante los adversarios (16, 1.4), entonces su se\u00f1al resplandecer\u00e1 y ser\u00e1 contemplada por todos. <\/p>\n<p>La \u00fanica se\u00f1al que se da, como hab\u00eda anunciado el Se\u00f1or, es la se\u00f1al de Jon\u00e1s: el Hijo del hombre aparece para juzgar (16,4). Jes\u00fas no viene solo, sino con los ej\u00e9rcitos celestiales de sus \u00e1ngeles. Despu\u00e9s que ha sonado la trompeta del juicio, sus \u00e1ngeles son enviados para congregar a los elegidos por Jes\u00fas. Antes se dijo de los mensajeros celestes: \u00abEI Hijo del hombre enviar\u00e1 a sus \u00e1ngeles, y recoger\u00e1n de su reino a todos los escandalosos y a todos los que cometen la maldad, y los arrojar\u00e1n al horno del fuego\u00bb (13,41.42a). Aqu\u00ed tienen los \u00e1ngeles la tarea de llevar a cabo la separaci\u00f3n en el reino del Hijo del hombre, por tanto entre los fieles. M\u00e1s adelante le\u00edmos. \u00abSaldr\u00e1n los \u00e1ngeles, separar\u00e1n a los malos de entre los justos y los echar\u00e1n al horno del fuego\u00bb (13,49.50a). Concierne a la tarea de los \u00e1ngeles el hacer efectiva en general y en toda la humanidad la separaci\u00f3n de buenos y malos. En nuestro texto se dice que se re\u00fane a los elegidos, o sea a los que permanecieron fieles a la vocaci\u00f3n y de ese modo se hicieron dignos de la elecci\u00f3n (cf. 22,14). <\/p>\n<p>Es diferente lo que se expone, son distintas las funciones, pero en todas ellas hay una cosa com\u00fan, que participan esp\u00edritus celestes en la venida del Mes\u00edas y en la obra del juicio. Las caracter\u00edsticas del d\u00eda del Hijo del hombre ser\u00e1n que tanto los \u00e1ngeles como el mismo Hijo del hombre saldr\u00e1n del retiro. Ellos tambi\u00e9n se har\u00e1n visibles y har\u00e1n que aparezca radiante el invisible \u00abreino de los cielos\u00bb, que el disc\u00edpulo siempre conoci\u00f3 por la fe (6,10). Los \u00abpeque\u00f1os\u00bb siempre tuvieron ante la faz de Dios a sus \u00e1ngeles, que atend\u00edan al servicio del trono en favor de los peque\u00f1os (18,10). Sus protectores esp\u00edritus celestiales los juntar\u00e1n especialmente como elegidos. Pero Dios ha traspasado el juicio al Hijo, que estar\u00e1 sentado \u00aben su trono de gloria\u00bb (25,31).<\/p>\n<p>f) Par\u00e1bola de la higuera (Mt\/24\/32-36). <\/p>\n<p>32 Aprended de la higuera esta par\u00e1bola: Cuando sus ramas se ponen ya tiernas y comienzan a brotar las hojas, os dais cuenta de que est\u00e1 cerca el verano. 33 Igualmente vosotros, cuando ve\u00e1is todas estas cosas, daos cuenta de que \u00e9l est\u00e1 cerca, a las puertas. <\/p>\n<p>Todav\u00eda es preciso estar atento a las se\u00f1ales, que surten efecto en el tiempo. El campesino est\u00e1 ejercitado en sacar sus conclusiones de las peque\u00f1as se\u00f1ales de la naturaleza. Sabe cu\u00e1ndo se anuncia el verano, as\u00ed como tambi\u00e9n puede juzgar el tiempo que se espera, por el aspecto del cielo (Cf. Luc 12:54-56; Mat 16:2-3). Los disc\u00edpulos deben vivir atentos en el mundo y prestar atenci\u00f3n a lo que en \u00e9l ocurre. La luz de la fe les ofrecer\u00e1 la debida interpretaci\u00f3n y discernimiento. Aqu\u00ed no se ha dicho expresamente qu\u00e9 son \u00abtodas estas cosas\u00bb, pero por lo que antecede se sabe que siempre se pueden observar muchas se\u00f1ales que inducen a la conversi\u00f3n y a la vigilancia. As\u00ed se ha llenado con las se\u00f1ales del tiempo final todo el tiempo que transcurre entre la resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or y su parus\u00eda. S\u00f3lo una cosa ser\u00e1 tan terminante, que pueda reconocerse con seguridad la proximidad inmediata del fin. Los disc\u00edpulos en su juicio obtendr\u00e1n la misma seguridad que tiene el campesino, que ha contemplado la higuera. S\u00f3lo una se\u00f1al tiene esta \u00edndole, a saber, la aparici\u00f3n del Hijo del hombre. Todas las dem\u00e1s se\u00f1ales admiten varias interpretaciones, y s\u00f3lo pueden ser reconocidas debidamente por el sentido de la fe; en cambio la imponente aparici\u00f3n del Se\u00f1or ser\u00e1 susceptible de una sola interpretaci\u00f3n. <\/p>\n<p>34 Os aseguro que no pasar\u00e1 esta generaci\u00f3n sin que todo esto suceda. 35 El cielo y la tierra pasar\u00e1n, pero mis palabras jam\u00e1s pasar\u00e1n. 36 En cuanto al d\u00eda aquel y la hora, nadie lo sabe, ni los \u00e1ngeles de los cielos, ni el Hijo, sino el Padre solo. <\/p>\n<p>Jes\u00fas acus\u00f3 y conden\u00f3 esta generaci\u00f3n y le carg\u00f3 con la culpa de toda la sangre derramada en la historia del pueblo de Dios (Mat 23:35). Esta es la generaci\u00f3n de Jes\u00fas, \u00e9stos son sus contempor\u00e1neos incr\u00e9dulos, a quienes se hizo en el Mes\u00edas la promesa (\u00fanica en su g\u00e9nero) de Dios. \u00bfPresenciar\u00e1 todav\u00eda esta generaci\u00f3n todas las predicciones que hemos le\u00eddo desde 24,4? \u00bfJes\u00fas, pues, habr\u00eda visto que el fin del mundo estaba tan cercano y era tan inminente que sus mismos contempor\u00e1neos lo llegaran a presenciar? Ya hemos le\u00eddo la extra\u00f1a frase de que \u00abhay algunos de los aqu\u00ed presentes que no experimentar\u00e1n la muerte sin que vean al Hijo del hombre venir en su reino\u00bb (16,28). <\/p>\n<p>Jes\u00fas conoce su muerte y su resurrecci\u00f3n por medio del Padre. Sabe que la muerte no destruir\u00e1 su vocaci\u00f3n de Mes\u00edas, sino que le dar\u00e1 su \u00faltima perfecci\u00f3n. \u00bfHa esperado Jes\u00fas que poco despu\u00e9s de su propia glorificaci\u00f3n se efectuar\u00eda tambi\u00e9n toda la renovaci\u00f3n? \u00bfHa esperado que el Evangelio no s\u00f3lo se difundir\u00eda r\u00e1pidamente por el mundo, sino que el mundo tambi\u00e9n est\u00e9 pronto dispuesto para la siega como un campo maduro para la recolecci\u00f3n? El mismo Jes\u00fas confiesa que solamente el Padre sabe la hora exacta. <\/p>\n<p>Jes\u00fas es el Hijo, pero ahora tiene la figura de siervo. Su ciencia humana est\u00e1 limitada. Tambi\u00e9n en esto Jes\u00fas se ha enajenado y ha venido a ser igual que los hombres. Este texto no nos plantea cuestiones f\u00e1ciles. No hay una soluci\u00f3n terminante para todos los problemas. Pero las soluciones sencillas (en las que se deshace f\u00e1cilmente lo que es dif\u00edcil de comprender) no pueden estar conformes con la verdad de Dios. Hay enigmas y misterios que no podemos resolver. \u00abEl cielo y la tierra\u00bb en su forma actual pasar\u00e1n, como hemos o\u00eddo. Pero las palabras del Mes\u00edas permanecer\u00e1n. Los jud\u00edos as\u00ed lo han cre\u00eddo de la torah, la ley de Mois\u00e9s. La torah ha sido creada antes que el mundo y sobrevivir\u00e1 a la desaparici\u00f3n del mundo. Esta fe ha encontrado en Jes\u00fas su verdadero objetivo, porque Jes\u00fas es la Palabra de Dios pronunciada desde la eternidad antes de la creaci\u00f3n (cf. Jua 1:1 s), vino al tiempo como la Palabra que el Padre habl\u00f3 a los hombres (Heb 1:2), y sigue siendo la Palabra que dura m\u00e1s all\u00e1 de todo tiempo. Sus palabras son verdad eterna y divina en su contenido interno, aunque para nosotros tengan que ser revestidas con el ropaje del lenguaje humano. La dificultad para nuestra inteligencia no radica en que nuestro esp\u00edritu humano no comprende la verdad de sus palabras, sino en que la verdad tiene que hacerse oir con un deficiente lenguaje humano. <\/p>\n<p>2. INCERTIDUMBRE DEL TIEMPO (,13). <\/p>\n<p>a) El \u00faltimo d\u00eda vendr\u00e1 inesperadamente (MT\/24\/37-42). <\/p>\n<p>37 Pues como sucedi\u00f3 en los d\u00edas de No\u00e9, as\u00ed suceder\u00e1 en la parus\u00eda del Hijo del hombre. 38 Porque igual que en aquellos d\u00edas anteriores al diluvio segu\u00edan comiendo y bebiendo, cas\u00e1ndose ellos y dando en matrimonio a ellas hasta el d\u00eda en que No\u00e9 entr\u00f3 en el arca, 39 y no se dieron cuenta hasta que lleg\u00f3 el diluvio que los barri\u00f3 a todos, as\u00ed ser\u00e1 tambi\u00e9n la parus\u00eda del Hijo del hombre. <\/p>\n<p>Vino el diluvio, porque todo el g\u00e9nero humano estaba corrompido. Pero aqu\u00ed no se habla de la corrupci\u00f3n, sino de la vida humana normal que se llevaba entonces como hoy d\u00eda. Nos preocupamos por las necesidades de la vida, por la comida y la bebida. Todo eso ocurre sin recelo y sin temor. La vida sigue su curso normal. Aqu\u00ed se debe hacer resaltar la conducta normal, y no la conducta viciada y atea. No se debe pensar en el castigo, sino en la sorpresa con que s\u00fabitamente se quiebra la \u00abvida normal\u00bb. Los contempor\u00e1neos de No\u00e9 no sab\u00edan nada de la desventura que los amenazaba y ni llegaron a sentir temor. S\u00f3lo \u00e9l la conoc\u00eda y preparaba la liberaci\u00f3n de su familia, probablemente entre la burla y las risotadas de sus contempor\u00e1neos. El terrible despertar vino cuando era demasiado tarde: los que cre\u00edan estar seguros, fueron arrebatados. Tan repentinamente puede cambiarse por completo nuestra vida. El modo humano de pensar resulta ser una necedad, y la necedad de No\u00e9 resulta ser sabidur\u00eda de Dios. En el transcurso de la vida humana se experimenta con frecuencia, de una u otra manera, c\u00f3mo el propio edificio, dotado de un fundamento seguro, se desploma como un castillo de naipes. E1 disc\u00edpulo siempre debe contar con lo desconocido y no creerse seguro. Sobre todo, si el hombre tiene ante sus ojos la venida de su Se\u00f1or y la aguarda ejerciendo la virtud de la esperanza. La vida segura de s\u00ed misma es perezosa y pesada, la vida del hombre vigilante es f\u00e1cil y est\u00e1 llena de viva tensi\u00f3n. <\/p>\n<p>40 Entonces estar\u00e1n dos en el campo: uno ser\u00e1 tomado y el otro dejado. 41 Estar\u00e1n dos mujeres moliendo en un molino: una ser\u00e1 tomada y la otra dejada. 42 Velad, pues, porque no sab\u00e9is en qu\u00e9 d\u00eda va a llegar vuestro Se\u00f1or. <\/p>\n<p>Exteriormente hacen lo mismo los dos campesinos que est\u00e1n en la tierra laborable, y las dos mujeres que est\u00e1n en el molino. En su actividad no hay nada que las distinga. La diferencia est\u00e1 en su actitud. El uno forma parte de los desprevenidos, el otro de los conocedores. De ellos, uno cuenta consigo y su plan de vida; el otro, con Dios y su venida. Uno s\u00f3lo est\u00e1 en su trabajo; el otro cuando trabaja tambi\u00e9n est\u00e1 con Dios. Uno de ellos interiormente est\u00e1 durmiendo, el otro est\u00e1 despierto. \u00a1Qu\u00e9 luz desprenden estos dos ejemplos sobre la vida cotidiana! Lo que importa no es lo que se hace, sino c\u00f3mo se hace. <\/p>\n<p>b) El due\u00f1o vigilante de la casa (Mt\/24\/43-44). <\/p>\n<p>43 Entendedlo bien: si el due\u00f1o de la casa supiera a qu\u00e9 hora de la noche va a llegar el ladr\u00f3n, estar\u00eda en vela y no dejar\u00eda perforar su casa. 44 Por eso mismo, estad tambi\u00e9n vosotros preparados, que a la hora en que menos lo pens\u00e9is llegar\u00e1 el Hijo del hombre. <\/p>\n<p>Esta es otra par\u00e1bola corta. Naturalmente el due\u00f1o de una casa no puede velar cada noche, si tiene que contar con una irrupci\u00f3n. Pero si supiera el tiempo exacto, entonces se quedar\u00eda despierto en esta hora precisa. A vosotros os sucede que no sab\u00e9is el tiempo. Y por eso es preciso andar siempre prevenido y estar preparados. Pero esta comparaci\u00f3n sola todav\u00eda no basta. Para agravar la advertencia Jes\u00fas dice que el Hijo del hombre vendr\u00e1 cuando menos se piensa. No se requiere, pues, solamente una vigilancia general, sino una muy particular, para no descuidar esta hora. La apariencia y la propia conjetura enga\u00f1ar\u00e1n, los c\u00e1lculos resultar\u00e1n inconsistentes, las se\u00f1ales ser\u00e1n mal interpretadas. Cuando nadie lo espere, de una forma sorprendente y repentina, tendr\u00e1 lugar la venida. Para la mayor parte de los hombres esta advertencia no fue referida ni se refiere al d\u00eda de la segunda venida de Cristo, sino al d\u00eda de su propia muerte. Nadie conoce este d\u00eda, y nadie lo puede calcular. Tambi\u00e9n puede venir de una forma s\u00fabita y sorprendente, en medio del trabajo, durante el sue\u00f1o o en un alegre juego. Ejercitarse para la muerte es ejercitarse para la parus\u00eda: contar serenamente con la muerte y estar preparado para ella es equivalente a la actitud que el cristiano debe tener ante el Se\u00f1or que viene. <\/p>\n<p>c) El criado fiel y sensato (Mt\/24\/45-51). <\/p>\n<p>45 \u00bfQui\u00e9n es, pues, el criado fiel y sensato, a quien el se\u00f1or puso al frente de su servidumbre, para darles el alimento a su debido tiempo? 46 Dichoso aquel criado a quien su se\u00f1or, al volver, lo encuentre haci\u00e9ndolo as\u00ed. 47 Os lo aseguro: lo pondr\u00e1 al frente de todos sus bienes. 48 Pero, si aquel criado fuera malo y dijera para s\u00ed: Mi se\u00f1or est\u00e1 tardando, 49 y se pusiera a pegarles a sus compa\u00f1eros, y adem\u00e1s comiera y bebiera con borrachos, 50 llegar\u00e1 el se\u00f1or de ese criado el d\u00eda en que menos lo espera y a la hora en que menos lo piensa, 51 lo castigar\u00e1 duramente y le asignar\u00e1 la misma suerte que a los hip\u00f3critas. All\u00ed ser\u00e1 el llanto y el rechinar de dientes. <\/p>\n<p>En este segundo ejemplo lo que interesa no es estar en vela, sino servir con fidelidad por encargo del Se\u00f1or. Antes de partir de viaje el Se\u00f1or encomienda al jefe de los criados que cuide de los que moran en la casa. Debe cuidarse fielmente de ellos y darles puntualmente lo que necesitan en cada ocasi\u00f3n. El criado es fiel, si lo hace as\u00ed y su se\u00f1or puede fiarse de \u00e9l. Pero es sensato, porque sabe que cuando regrese el se\u00f1or, le alabar\u00e1 y le dar\u00e1 una recompensa. Dichoso el criado a quien el se\u00f1or encuentre en el fiel ejercicio de su misi\u00f3n. La actitud ante el se\u00f1or que vuelve tambi\u00e9n est\u00e1 determinada por esta fidelidad a lo que quiere el se\u00f1or. Aqu\u00ed en primer lugar se piensa en los que han logrado un cargo administrativo en la comunidad. Deben transmitir a los fieles los bienes que los fieles necesitan del Se\u00f1or celestial de la casa. Con esta confianza y fidelidad muestran la disposici\u00f3n que espera el Se\u00f1or celestial que les ha dado el encargo. Su vigilancia se manifiesta en su fiel servicio. Porque este servicio no les deja ninguna posibilidad de pensar en s\u00ed, sino que los conduce todos los d\u00edas a cuidarse de las personas que les han sido confiadas. Este es un ejercicio ininterrumpido que dispone para la parus\u00eda. Un destino espantoso amenaza al que pasa el tiempo con ligereza, descuida su cargo, emprende una vida licenciosa e incluso maltrata a sus compa\u00f1eros. Abusa de su cargo y a la vuelta de su se\u00f1or tiene que abandonarlo. Se hab\u00eda convencido ilusoriamente de que su se\u00f1or tardar\u00eda mucho en regresar y que \u00e9l podr\u00eda despilfarrar durante mucho tiempo, pero quedar\u00e1 s\u00fabitamente sorprendido. A una hora imprevista, en un d\u00eda ignorado le coger\u00e1 desprevenido la desventura. Se le aplicar\u00e1, sin misericordia, el castigo m\u00e1s espantoso. Pero en la misma frase el discurso de Jes\u00fas pasa de una comparaci\u00f3n metaf\u00f3rica a la realidad: el criado es equiparado a los hip\u00f3critas y se le castiga como ellos. Una vez m\u00e1s surge esta idea que penetra en todo el cap\u00edtulo 23. Tambi\u00e9n aqu\u00ed la hipocres\u00eda es la desavenencia entre la fe y la acci\u00f3n. S\u00f3lo la vida que posee las dos y de ellas forma una unidad, puede tener consistencia ante Dios. La vida ya est\u00e1 juzgada en s\u00ed, si se desdobla en palabras y acciones, en apariencia exterior y en realidad interna. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 Templo&#8230;:<\/b><\/i> Los cap\u00edtulos <span class='bible'>Mat 24:1-51<\/span> y <span class='bible'>Mat 25:1-46<\/span> contienen el \u00faltimo de los cinco grandes discursos del evangelio de Mt (ver nota a <span class='bible'>Mat 7:28<\/span> e Introducci\u00f3n al evangelio). Suele denominarse \u201cdiscurso escatol\u00f3gico\u201d porque hace referencia a los \u201c\u00faltimos\u201d acontecimientos de la historia.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>El templo ser\u00eda destruido (ver Mar. 13:1, 2; Luc. 21:5, 6). Cuando Mateo menciona que Jes\u00fas sali\u00f3 \u2026 del templo, y fue al monte de los Olivos (al frente) (3), habr\u00e1 tenido en mente no s\u00f3lo el retiro de Jes\u00fas de la vida p\u00fablica jud\u00eda, sino tambi\u00e9n la visi\u00f3n de Ezequiel de la gloria de Dios que abandonaba el templo condenado y pasaba a descansar sobre el monte de los Olivos (Eze. 10:18, 19; 11:22, 23).<\/p>\n<p>Los edificios del templo, que hab\u00edan sido reconstruidos en tiempos recientes, eran una de las maravillas arquitect\u00f3nicas del mundo antiguo. Pero la profec\u00eda de Jes\u00fas de que no quedar\u00e1 piedra sobre piedra ser\u00eda cumplida lit.; todo lo que qued\u00f3 despu\u00e9s de los asaltos romanos fue parte de la plataforma donde hab\u00edan sido construidos dichos edificios (incluyendo el \u201cMuro de los Lamentos\u201d).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>24.1, 2 A pesar de que nadie sabe con exactitud c\u00f3mo era este templo, debi\u00f3 haber sido hermoso. Herodes hab\u00eda ayudado a los jud\u00edos en su remodelaci\u00f3n, sin duda alguna para mantener lazos de amistad con sus sometidos. En el interior del templo, junto al lugar donde se hallaban los objetos sagrados y se ofrec\u00edan los sacrificios, hab\u00eda un \u00e1rea grande denominada atrio de los gentiles (donde los cambistas y mercaderes ten\u00edan sus puestos). Fuera de esos atrios se hallaban los p\u00f3rticos. El p\u00f3rtico de Salom\u00f3n ten\u00eda casi medio kil\u00f3metro de largo, y el p\u00f3rtico del trono estaba decorado con ciento sesenta columnas en sus casi trescientos metros de largo. Mientras contemplaban extasiados aquella estructura majestuosa, los disc\u00edpulos escucharon incr\u00e9dulos las palabras de Jes\u00fas relacionadas con su destrucci\u00f3n. Pero el templo fue destruido s\u00f3lo cuarenta a\u00f1os m\u00e1s tarde cuando los romanos saquearon Jerusal\u00e9n en 70 d.C.24.3ss Jes\u00fas estaba sentado en el Monte de los Olivos, el mismo lugar donde el profeta Zacar\u00edas predijo que el Mes\u00edas pondr\u00eda sus pies cuando vino a establecer su reino (Zec 14:4). Este era un momento adecuado para que los disc\u00edpulos preguntaran a Jes\u00fas cu\u00e1ndo vendr\u00eda con poder y qu\u00e9 acontecimientos tendr\u00edan lugar. La respuesta de Jes\u00fas enfatiz\u00f3 los acontecimientos que tendr\u00edan lugar antes del final de los tiempos. Aclar\u00f3 que no deb\u00edan preocuparse por la fecha exacta sino en estar preparados, en vivir como Dios manda, para que cuando viniera en gloria, pudiera considerarlos suyos.24.4 Los disc\u00edpulos preguntaron a Jes\u00fas por las se\u00f1ales de su venida y por el fin de los tiempos. Jes\u00fas primero respondi\u00f3: \u00abMirad que nadie os enga\u00f1e\u00bb. El hecho es que siempre que miramos a las se\u00f1ales nos volvemos susceptibles a ser enga\u00f1ados. Hay muchos falsos profetas (24.11-24) rondando con falsas se\u00f1ales de espiritualidad, poder y autoridad. La \u00fanica manera cierta de guardarnos del enga\u00f1o es fijar la mirada en Jes\u00fas y sus palabras. No busque se\u00f1ales especiales y no pierda el tiempo mirando a otros. Mire a Cristo.24.9-13 Quiz\u00e1 usted no est\u00e9 enfrentando persecuci\u00f3n intensa ahora, pero hay cristianos en otras partes del mundo que lo est\u00e1n. Cuando oiga de cristianos que sufren por su fe, recuerde que son sus hermanos en Cristo. Ore por ellos. Pregunte a Dios qu\u00e9 puede hacer para ayudarles en sus tribulaciones. Cuando una parte del cuerpo sufre, todo el cuerpo sufre. Cuando todas las partes se unen, el sufrimiento es menor, todo el cuerpo se beneficia (1Co 12:26).24.11 El Antiguo Testamento menciona con frecuencia a los falsos profetas (v\u00e9anse 2Ki 3:13; Isa 44:25; Jer 23:16; Eze 13:2-3; Mic 3:5; Zec 13:2). Eran personas que afirmaban haber recibido mensajes de Dios y que predicaban \u00absalud y bienestar\u00bb. Dec\u00edan s\u00f3lo lo que la gente quer\u00eda o\u00edr, aun cuando la naci\u00f3n no segu\u00eda a Dios como debiera. Hubo falsos profetas en los tiempos de Jes\u00fas y los tenemos tambi\u00e9n hoy. Son l\u00edderes populares que esparcen un evangelio falso, que dicen lo que la gente quiere o\u00edr: \u00abDios quiere que usted sea rico\u00bb, \u00abHaga lo que desee\u00bb, \u00abNo existen ni el pecado ni el infierno\u00bb. Jes\u00fas anunci\u00f3 que vendr\u00edan maestros falsos, y puso en alerta a sus disc\u00edpulos, as\u00ed como lo hace con nosotros, para que no escuchemos sus peligrosas palabras.24.12 Con las ense\u00f1anzas falsas y la p\u00e9rdida de los valores morales viene una enfermedad particularmente destructiva: la p\u00e9rdida del verdadero amor a Dios y a los dem\u00e1s. El pecado enfr\u00eda nuestro amor por Dios y por los dem\u00e1s al hacer que nos enfoquemos s\u00f3lo en nosotros mismos. Nadie podr\u00e1 amar si piensa s\u00f3lo en s\u00ed mismo.24.13 Jes\u00fas predijo que los que aborrecen sus puntos de vista perseguir\u00edan con severidad a los cristianos. Sin embargo, los cristianos pod\u00edan tener esperanza en medio de la terrible persecuci\u00f3n, sabiendo que la salvaci\u00f3n era de ellos. Los tiempos de prueba sirven para diferenciar a los cristianos verdaderos de los que no lo son o de los que son cristianos s\u00f3lo cuando las cosas van bien. Cuando lo presionen a rendirse y dar las espaldas a Cristo, no ceda. Recuerde los beneficios de permanecer firme y siga viviendo por Cristo.24.14 Jes\u00fas dijo que antes de que El volviera, las buenas nuevas acerca del Reino (el mensaje de salvaci\u00f3n) ser\u00edan predicadas en todo el mundo. Esta era la misi\u00f3n de los disc\u00edpulos, y es la nuestra hoy. Jes\u00fas se ocup\u00f3 del fin de los tiempos y del juicio final a fin de mostrar a sus seguidores la urgencia de esparcir las buenas nuevas de salvaci\u00f3n por doquier.24.15, 16 \u00bfQu\u00e9 es esta \u00ababominaci\u00f3n desoladora\u00bb que Daniel y Jes\u00fas mencionan? Antes que como un objeto espec\u00edfico, acontecimiento o persona, pudiera interpretarse como un intento deliberado de mofarse y negar la realidad de la presencia de Dios. La predicci\u00f3n de Daniel se hizo realidad en 168 a.C. cuando Ant\u00edoco Ep\u00edfanes sacrific\u00f3 un cerdo a Zeus en el altar del templo santo (Dan 9:27; Dan 11:30-31). Las palabras de Jes\u00fas resonaron en 70 d.C., cuando Tito coloc\u00f3 un \u00eddolo en el lugar del templo incendiado despu\u00e9s de destruir Jerusal\u00e9n. Al final de los tiempos, el Anticristo levantar\u00e1 una estatua de s\u00ed mismo y ordenar\u00e1 que todos la adoren (2Th 2:4; Rev 13:14-15). Estas son todas las \u00ababominaciones\u00bb que buscar\u00e1n desacreditar lo santo.24.21, 22 Jes\u00fas, al hablar del fin de los tiempos, enfocaba a la vez acontecimientos cercanos y futuros, como lo hac\u00edan los profetas del Antiguo Testamento. Muchas de estas persecuciones ya han acontecido, muchas est\u00e1n todav\u00eda por venir. Pero Dios est\u00e1 en control a\u00fan de la duraci\u00f3n de las persecuciones. No olvidar\u00e1 a su pueblo. Esto es todo lo que necesitamos saber acerca del futuro para alentarnos a vivir con rectitud hoy.24.23, 24 Jes\u00fas advierte acerca de los falsos maestros que retienen la verdad. Al examinarlos bien, se ve que muchos mensajes atractivos no est\u00e1n de acuerdo con el mensaje de Dios en la Biblia. S\u00f3lo un fundamento s\u00f3lido en la Palabra de Dios nos puede equipar para percibir los errores y distorsiones de las falsas ense\u00f1anzas.24.24-28 En medio de la persecuci\u00f3n aun a los creyentes firmes se les har\u00e1 dif\u00edcil ser fieles. Para evitar ser enga\u00f1ados por los falsos mes\u00edas, debemos entender que el regreso de Jes\u00fas ser\u00e1 incuestionable (Mar 13:26). Cuando El vuelva, no habr\u00e1 duda alguna. Si alguien tiene que decirnos que el Mes\u00edas ya vino, es porque no es as\u00ed (Mar 24:27). Cuando Cristo venga, todos lo veremos.24.30 Los incr\u00e9dulos se lamentar\u00e1n al descubrir inesperadamente que estaban equivocados. Todo lo que fue objeto de su burla suceder\u00e1, y ya ser\u00e1 muy tarde para recapacitar.24.36 Es bueno que no sepamos con exactitud cu\u00e1ndo Cristo volver\u00e1. Si lleg\u00e1ramos a conocer la fecha precisa, nos ver\u00edamos tentados a descuidar la tarea que Cristo nos encomend\u00f3, o peor a\u00fan, podr\u00edamos planear pecar y volvernos a Dios justo al final. El cielo no es la \u00fanica meta; hay una labor que cumplir aqu\u00ed. Y debemos llevarla a cabo hasta la muerte o hasta el momento inequ\u00edvoco del regreso de nuestro Se\u00f1or.24.40-42 La Segunda Venida de Cristo ser\u00e1 repentina y sorpresiva. No habr\u00e1 oportunidad de reflexi\u00f3n tard\u00eda, arrepentimiento de \u00faltimo minuto ni regateo. La elecci\u00f3n que ya hayamos hecho determinar\u00e1 nuestro destino eterno.24.44 El prop\u00f3sito de Jes\u00fas al referirse a su regreso no es estimular predicciones ni c\u00e1lculos acerca de la fecha sino advertirnos que debemos estar preparados. \u00bfEstar\u00e1 usted listo? La \u00fanica medida que hay que tomar es obedecerle hoy (24.46).24.45-47 Jes\u00fas nos pide que mientras esperamos, cuidemos de su pueblo y nos ocupemos de su obra en la tierra, dentro y fuera de la iglesia. Esta es la mejor manera de estar preparados para el regreso de Cristo.24.50 El conocer que la venida de Cristo ser\u00e1 sorpresiva debiera motivar en nosotros una constante preparaci\u00f3n. No debemos vivir en forma irresponsable. No debemos sentarnos y esperar sin hacer nada, ni buscar el placer de ser servidos, ni usar su demora como una excusa para no cumplir con la tarea de Dios de edificar su Reino, ni confiarnos en c\u00e1lculos precisos de las fechas, ni permitir que nuestra curiosidad por el fin de los tiempos nos aparte de cumplir con la obra de Dios.24.51 \u00abEl lloro y el crujir de dientes\u00bb es una frase que denota desesperaci\u00f3n. El juicio venidero de Dios es tan cierto como el regreso de Cristo a la tierra.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 1107 Mar 13:1; Luc 21:5<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> sali\u00f3 Jes\u00fas del templo.  Esto ocurre el martes de la semana de la pasi\u00f3n despu\u00e9s de la controversia con los l\u00edderes religiosos en el templo (21:23\u2013 23:39; Mr 11:27\u2013 12:44; Lc 20:1\u2013 21:4). <\/p>\n<p><p> edificios del templo.  La arquitectura del templo era motivo de orgullo entre los jud\u00edos. Los rabinos dec\u00edan que \u00ab el que no ha visto el edificio de Herodes nunca ha visto un edificio hermoso en todos sus d\u00edas.\u00bb  Hubo tres templos en la historia del pueblo jud\u00edo: el de Salom\u00f3n, el de Zorobabel y el de Herodes el Grande. Este templo es el que Herodes reconstruy\u00f3, habi\u00e9ndose comenzado el a\u00f1o 20 a.C. y se termin\u00f3 en el 64 d.C. De acuerdo a Josefo, historiador jud\u00edo, algunas piedras del templo eran de color blanco con engastes dorados. Las puertas del atrio interior eran de bronce corintio. Las hermosas piedras y ofrendas votivas de Lc 21:5 eran adornos y tapicer\u00eda tra\u00eddos de Babilonia. Todo el frente y el lado oriental del lugar sant\u00edsimo estaban cubiertos de oro. Los disc\u00edpulos ven este espect\u00e1culo al salir del templo, y se lo muestran a Jes\u00fas, lo que motiva su comentario en el vers. 2.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\n1<strong> (1)<\/strong> El Se\u00f1or sali\u00f3 del templo, lo cual indica que lo hab\u00eda abandonado. Esto sucedi\u00f3 para que se cumpliera lo que dijo en 23:38, donde El dej\u00f3 el templo como casa desolada a los jud\u00edos que le hab\u00edan rechazado. Esto equivale a lo sucedido cuando la gloria de Dios se fue del templo en los tiempos antiguos ( Eze_10:18). <\/p>\n<\/p>\n<p>\n1<strong> (2)<\/strong> Las inmediaciones del templo.<\/p>\n<\/p>\n<p>\n1<strong> (a)<\/strong> vs.1-2: Mar_13:1-2 ; Luc_21:5-6 <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>los edificios del templo<\/i><\/b>. Herodes el Grande comenz\u00f3 la edificaci\u00f3n del Templo el 20 a.C., y fue terminado el 64 d.C. Las piedras de m\u00e1s de tres metros de largo, ser\u00edan perfectamente visibles.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>137 (C) El discurso escatol\u00f3gico (24,1-25,46).<br \/>\n(a) LA DESTRUCCI\u00d3N DEL TEMPLO Y EL CO\u00adMIENZO DE LOS DOLORES (24,1-14). Cf. Mc 13,1-13; Lc 21,5-19. El discurso propiamente apo\u00adcal\u00edptico comienza ahora (-Apocalipsis del AT, 19:3-4.23); se desarrollar\u00e1 hasta el final del cap. 25 y est\u00e1 organizado conc\u00e9ntricamente en torno a la descripci\u00f3n de la parus\u00eda de 24,29-31 (J. Dupont). Mateo depende de Mc 13, pero expande su fuente en dos tercios mediante su \u00e9nfasis paren\u00e9tico que culmina en la gran des\u00adcripci\u00f3n del juicio final. 1.2. Cf. 21,23. Mateo aleja nuestra atenci\u00f3n del templo y de la belle\u00adza de su mamposter\u00eda herodiana, para cen\u00adtramos en el destino de toda la ciudad (cf. Miq 3,12) . 3. el monte de los Olivos: Desde aqu\u00ed se tiene una buena visi\u00f3n de la ciudad y del tem\u00adplo. Mateo ampl\u00eda el n\u00famero de los destinata\u00adrios del discurso: de los cuatro de Marcos a to\u00addos \u00ablos disc\u00edpulos\u00bb como grupo. Tambi\u00e9n introduce el t\u00e9rmino parousia, \u00abvenida\u00bb, \u00ablle\u00adgada\u00bb, aqu\u00ed y en los vv. 27.37.39. Es el \u00fanico evangelista que lo utiliza, aunque se trata de un vocablo que aparece frecuentemente en las Cartas. En su origen se refer\u00eda a la entrada majestuosa de los reyes helenistas. El centro del discurso es la parus\u00eda del Hijo del hombre. fin del mundo: Cf. 28,20. 5. Yo soy el Cristo: Mateo considera que la cristolog\u00eda es el \u00e1mbi\u00adto en el que pueden surgir los errores m\u00e1s pe\u00adligrosos. 6. el fin: Cf. Dn 2,28. La guerra que estallar\u00eda en los a\u00f1os 66-70 d.C. estaba ya ges\u00adt\u00e1ndose. 7. naci\u00f3n contra naci\u00f3n: Cf. Is 19,2; 2 Cr 15,6. 8. todo esto ser\u00e1 el comienzo de los do\u00adlores: En la apocal\u00edptica jud\u00eda se les llamaban los dolores del parto del Mes\u00edas. 9. Mateo se distancia de Marcos en este punto porque ya hab\u00eda utilizado este material en 10,17-22. to\u00addas las naciones: Cf. 28,19. 10. sucumbir\u00e1n: Cf. Dn 11,41. Los dolores que afligir\u00e1n a la comu\u00adnidad el esc\u00e1ndalo hasta la apostas\u00eda, la trai\u00adci\u00f3n y las divisiones internas hasta el extremo del odio son todos los que afligen a cualquier grupo religioso sometido a presi\u00f3n, cuya gra\u00advedad aumentar\u00e1 en el tiempo final. 11. profe\u00adtas falsos: Se trata de una preocupaci\u00f3n espe\u00adcial de Mateo (7,22). 12. y al crecer cada vez m\u00e1s la iniquidad, el amor de la mayor\u00eda se en\u00adfriar\u00e1: Con ojo de pastor experto, Mateo hace un diagn\u00f3stico de la comunidad en t\u00e9rminos escalofriantes (cf. J. Dupont, Les trois apocalypses synoptiques [LD 121, Par\u00eds 1985]).<\/p>\n<p>138 (b) LA GRAN TRIBULACI\u00d3N (24,15-28). Cf. Mc 13,14-23; Lc 21,20-24. 15. la abomina\u00adci\u00f3n: Alusi\u00f3n a la profanaci\u00f3n del santuario que se describe en 1 Mac 1,54; 6,7; los t\u00e9rmi\u00adnos proceden de Dn 9,27; 11,31; 12,11. Mateo precisa la gram\u00e1tica y las referencias a Daniel y al lugar. En este contexto, \u00abel lector\u00bb deber\u00eda consultar Daniel y no el discurso de Jes\u00fas. 16. huid a las monta\u00f1as: Judea est\u00e1 formada por peque\u00f1as monta\u00f1as, as\u00ed que la idea ser\u00eda que aquellos que vivieran en los valles se dirigieran a las monta\u00f1as, es decir, hacia otras aldeas m\u00e1s peque\u00f1as, a las cuevas del desierto y a las alturas de Moab allende el Jord\u00e1n. 18. no re\u00adgrese: Alusi\u00f3n a la mujer de Lot (Gn 19,26.17). 19. Adicional consejo para las mujeres. 20. ni en d\u00eda de s\u00e1bado: Este apunte a\u00f1adido por Ma\u00adteo sugiere que su comunidad observaba el sabbath. 21. Cf. Dn 12,1. Mateo a\u00f1ade el adje\u00adtivo \u00abgrande\u00bb. 22. ser\u00e1n acortados aquellos d\u00edas: Mateo usa el pasivo teol\u00f3gico (ZBG \u00a7 236): Se\u00adr\u00e1 Dios quien los acorte. Este vers\u00edculo est\u00e1 construido conc\u00e9ntricamente. \u00abLos elegidos\u00bb son aquellos a quienes Dios ama, especial\u00admente los que sufren. Dios tiene el control, as\u00ed que no hay raz\u00f3n para la desesperaci\u00f3n ni si\u00adquiera en medio de la tribulaci\u00f3n. 24. Cf. v. 11. 25. os prevengo antes de que suceda: El objeti\u00advo del discurso es capacitar a los creyentes a prepararse para la prueba. 26. Cf. v. 23. Esta vez, la llegada del Mes\u00edas no acontecer\u00e1 de for\u00adma humilde ni ocultamente. 27. la parus\u00eda del Hijo del hombre: As\u00ed designa Mateo todo el acontecimiento, que ser\u00e1 universal y, en su al\u00adcance, lo abarcar\u00e1 todo. 28. all\u00ed se reunir\u00e1n los buitres: Modo proverbial (Job 39,27-30) de re\u00adferirse a un acontecimiento p\u00fablico.<\/p>\n<p>139 (c) LA VENIDA DEL HIJO DEL HOMBRE (24,29-31). Cf. Mc 13,24-27; Lc 21,25. Esta sec\u00adci\u00f3n es la pieza central del cap. 24, que res\u00adponde, con ciertas correcciones, a la pregunta del v. 3. Mateo ampl\u00eda la fuente marcana me\u00addiante un uso extenso del AT e intensificando la cristolog\u00eda en el v. 30. 29. el sol se oscurece\u00adr\u00e1: El final se describe con portentos c\u00f3smicos procedentes de Is 13,10. 30. la se\u00f1al del Hijo del hombre: La se\u00f1al es el mismo Hijo del hombre. Mateo hace un juego de palabras en\u00adtre los t\u00e9rminos griegos kopsontai, \u00abgolpearse el pecho\u00bb, y opsontai, \u00abver\u00e1n\u00bb, con gran poder y gloria: Modo de referirse al reino de Dios. La combinaci\u00f3n en una misma cita de Zac 12,10 y Dn 7,13.14 vuelve a aparecer en Ap 1,17. 31. sus \u00e1ngeles: Los \u00e1ngeles de Dios ser\u00e1n los agentes del Hijo del hombre para reunir a los elegidos de todo el universo. Cf. Is 27,13; Zac 2,6; Dt 30,4.<\/p>\n<p>140 (d) LA LECCI\u00d3N DE LA HIGUERA (24,32-35). Cf. Mc 13,28-31; Lc 21,29-33. El anillo conc\u00e9ntrico retorna a la idea del v. 15. cuando veis: Se refiere al tiempo justamente anterior a la parus\u00eda. 32. el verano est\u00e1 cerca: El lenguaje de la cercan\u00eda nos recuerda la proclamaci\u00f3n inicial de la cercan\u00eda del reino (3,2; 4,17). El texto griego podr\u00eda traducirse por \u00ab\u00e9l est\u00e1 cer\u00adca\u00bb (as\u00ed la BJ), o bien por \u00abella\/ello est\u00e1 cerca\u00bb. Lucas lo interpreta como una referencia al rei\u00adno. En realidad, reino de Dios e Hijo del hom\u00adbre son inseparables; uno implica el otro. 34. no pasar\u00e1 esta generaci\u00f3n hasta: Es un vers\u00edcu\u00adlo problem\u00e1tico. La muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas como parus\u00eda anticipada lo cumplen en parte, como tambi\u00e9n la ca\u00edda de Jerusal\u00e9n en el 70 d.C., pero ninguno de estos aconteci\u00admientos cumple \u00abtodo esto\u00bb. El acontecimien\u00adto m\u00e1s grande, la venida del Hijo del hombre con el reino, a\u00fan tiene que llegar (5,18). La respuesta de Mateo a esta dificultad comienza en el v. 36 y contin\u00faa hasta el final del cap. 25; en esta unidad tratar\u00e1 de los temas del desco\u00adnocimiento del d\u00eda y la hora, y del retraso de la parus\u00eda. 35. mis palabras no pasar\u00e1n: cf. Is 40,8. La palabra de Jes\u00fas es como la palabra de Dios en el AT, es decir, perdura en su verdad y firmeza.<\/p>\n<p>141 (e) EL DESCONOCIMIENTO DEL D\u00cdA Y LA HORA (24,36-44). Cf. Mc 13,32-37; Lc 17,26-30.34-36. En esta secci\u00f3n, Mateo depende de Q, excepto en los vv. 36.42 (que proceden de Mc). 36. ni el Hijo, sino s\u00f3lo el Padre: Este ver\u00ads\u00edculo afirma que nadie conoce el tiempo exacto de la parus\u00eda. Este principio dominar\u00e1 todo el pasaje, mientras que el v. 42 comenza\u00adr\u00e1 a extraer consecuencias paren\u00e9ticas que continuar\u00e1n hasta 25,13. El vers\u00edculo impide todo c\u00e1lculo sobre el final. Mateo subraya que el Padre es el \u00ab\u00fanico\u00bb que lo conoce. Puesto que el Hijo (de Dios) desconoce la hora, este vers\u00edculo presenta una cristolog\u00eda m\u00e1s baja que el v. 30, pero tambi\u00e9n es verdad que el uso absoluto del t\u00e9rmino Padre e Hijo nos recuer\u00adda 11 ,27 y nos sugiere que en esta expresi\u00f3n se han solapado Mc y Q, cumpliendo as\u00ed con uno de los criterios de autenticidad. Al compartir nuestra condici\u00f3n humana, el Hijo comparti\u00f3 tambi\u00e9n nuestra ignorancia parcial. 37. No\u00e9: cf. Gn 6,11-13; notemos la inclusi\u00f3n con el v.39. 38. Los hombres de la \u00e9poca de No\u00e9 extra\u00adjeron una conclusi\u00f3n err\u00f3nea porque ignora\u00adban cu\u00e1ndo iba a suceder el diluvio y les te\u00adn\u00edan sin cuidado los asuntos relacionados con Dios. 39. no se dieron cuenta: Mateo hace ex\u00adpl\u00edcita su necia y culpable ignorancia. 40.41. Estos vers\u00edculos constituyen una transici\u00f3n hacia la exhortaci\u00f3n moral. 40. en el campo: Mateo elige un lugar m\u00e1s digno para los dos varones, que, seg\u00fan Lucas, yac\u00edan en la misma cama. 41. dos mujeres: Sigue aqu\u00ed el modelo de las par\u00e1bolas gemelas sobre hombres y mu\u00adjeres. 42. as\u00ed que vigilad: La vigilancia, la aler\u00adta escatol\u00f3gica ante la voluntad de Dios, ser\u00e1 el tema dominante hasta 25,13. 43. si el pro\u00adpietario supiese: Otra breve par\u00e1bola expl\u00edcita la conexi\u00f3n con la vigilancia (en Mateo, no en el paralelo lucano). 44. lo mismo vosotros, es\u00adtad preparados: Mateo extrae la conclusi\u00f3n de la unidad, empleando un t\u00e9rmino nuevo, hetoimoi, \u00abdispuesto\u00bb, \u00abpreparado\u00bb, para variar la terminolog\u00eda sobre la vigilancia.<\/p>\n<p>142 (f) EL CRIADO FIEL O INFIEL (24,45-51). Cf Lc 21,41-48. Mateo presenta ahora una pa\u00adr\u00e1bola de Q que establece un contraste entre dos modos de proceder de un criado del Se\u00f1or durante el tiempo de espera para su regreso. Podemos pensar que se trata de dos personas diferentes o, mejor, de la misma persona que puede reaccionar a su situaci\u00f3n de diferentes modos. 45. sabio y fiel: En el contexto del cap.24, estas cualidades significan lo mismo que vigilante (v. 43) o preparado (v. 44). 46. dicho\u00adso es aquel criado: El criado que permanece fiel durante el retraso de su se\u00f1or es alabado con un macarismo y recompensado. 48. si aquel criado malo: Mateo no puede evitar caer en la moralizaci\u00f3n. Llama al criado malo an\u00adtes de presentar su mala conducta, mi se\u00f1or tarda: El problema central es el retraso del re\u00adtorno del Se\u00f1or: El criado se equivoca al cal\u00adcular el retraso, aunque sab\u00eda cu\u00e1ndo regresa\u00adr\u00eda el se\u00f1or o que el retraso ser\u00eda largo. 49. gol\u00adpea a sus compa\u00f1eros criados\u2019. El criado peca por falta de caridad y de responsabilidad. No imita la paciencia de Dios. 50. cuando menos lo espere: El criado ser\u00e1 cogido por sorpresa, y se demostrar\u00e1 la presunci\u00f3n de su c\u00e1lculo err\u00f3neo. 51. lo cortar\u00e1 en trozos: Es decir, el se\u00ad\u00f1or lo castigar\u00e1 con extrema severidad, llanto y rechinar de dientes: Mateo repite cinco veces esta amenaza escatol\u00f3gica que encontr\u00f3 s\u00f3lo una vez en su fuente (Mt 8,12 = Lc 13,28): 13,42.50; 22,13; 24,51; 25,30 (para m\u00e1s deta\u00adlles, cf. F. W. Burnett, The Testament of JesuSophia [Lanham 1981]).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Con estos vers\u00edculos empieza un cap\u00edtulo que est\u00e1 lleno de profec\u00edas, profec\u00edas que debieran ser para todos los cristianos profundamente interesantes, y gran  parte de las cuales a\u00fan no se han cumplido.<br \/>\nPara comprender el pensamiento dominante del cap\u00edtulo es preciso no perder de vista la pregunta que motiv\u00f3 el discurso de nuestro Se\u00f1or. Al salir del templo  por la \u00faltima vez, los disc\u00edpulos, animados de sentimientos que eran naturales en los de su raza, hab\u00edan llamado la atenci\u00f3n de Jes\u00fas \u00e1 su magn\u00edfica  arquitectura. Para gran sorpresa y asombro de aquellos, su Maestro les dijo que todo lo que en ese momento contemplaban iba \u00e1 ser destruido. Esas palabras,  seg\u00fan parece, hicieron una impresi\u00f3n profund\u00edsima en la mente de los disc\u00edpulos. Cuando el Se\u00f1or estaba sentado en el monte de las Olivas se acercaron hacia  El y le preguntaron con ansiedad: \u00abDinos cu\u00e1ndo ser\u00e1n estas cosas, y qu\u00e9 se\u00f1al habr\u00e1 de tu venida y del fin del mundo.\u00bb Estas palabras nos suministran la  clave de la profec\u00eda de que nos proponemos tratar. Tres son los acontecimientos que ella abarca: la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n el segundo advenimiento de  Jesucristo.<br \/>\nEsos tres acontecimientos est\u00e1n entrelazados de tal manera en algunas partes del cap\u00edtulo, que es dif\u00edcil desenmara\u00f1arlos; mas si no se les tiene en cuenta, es  imposible explicar el cap\u00edtulo de una manera satisfactoria.<br \/>\nLos primeros catorce vers\u00edculos tratan de puntos de aplicaci\u00f3n m\u00e1s \u00f3 menos amplia, m\u00e1s \u00f3 menos an\u00e1loga. Pueden referirse con igual propiedad al t\u00e9rmino del  r\u00e9gimen judaico, y al del r\u00e9gimen cristiano, puesto que el primero de estos dos sucesos hab\u00eda de ser una especie de tipo del segundo. Examinemos dichos  puntos.<br \/>\n1. Es el primero una admonici\u00f3n respecto del enga\u00f1o. Las primeras palabras del discurso son estas: \u00bb Mirad que nadie os ense\u00f1e..<br \/>\nDif\u00edcil seria imaginar una advertencia m\u00e1s necesaria que esta. Las obras de Josefo est\u00e1n comprobando cu\u00e1ntos falsos Cristos y falsos ap\u00f3stoles aparecieron  antes de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n; y no seria dif\u00edcil mostrar de cu\u00e1ntas maneras hoy d\u00eda manifiestan los hombres ceguedad respecto de los acontecimientos  futuros. Estemos alerta. Que no se nos enga\u00f1e acerca de los sucesos principales de las profec\u00edas que est\u00e1n por cumplirse, dici\u00e9ndonos que son imposibles.<br \/>\nQue no se nos enga\u00f1e respecto del tiempo en que esos hechos han de tener lugar, ya sea por los que pretendan fijar la fecha \u00f3 por los que nos digan que es  preciso que se verifique antes la conversi\u00f3n del mundo. En todo lo concerniente \u00e1 este asunto palabras sencillas de la Escritura, y no las tradiciones de los  hombres, han de ser nuestro gu\u00eda.<br \/>\n2. Es el segundo una advertencia para prevenir que se alimenten esperanzas extravagantes y demasiado halag\u00fce\u00f1as respecto de lo que ha de acontecer antes  del fin del mundo. No todos los cristianos son del mismo parecer sobre este asunto, pero cierto es que todos deben trabajar constante y fielmente por la  difusi\u00f3n y aceptaci\u00f3n universal del Evangelio. (Mar 15:16) No debe esperarse que haya un reinado universal de paz, felicidad, y prosperidad antes de que se llegue el fin. Nuestro Se\u00f1or dijo que habr\u00eda guerras, hambres,  pestilencias, terremotos y persecuciones por todas partes. En vano es esperar paz antes de que vuelva el Pr\u00edncipe de la Paz. Entonces y solo entonces ser\u00e1  que convertir\u00e1n las espadas en azadas, y que las naciones dejar\u00e1n hacerse la guerra. Isa 2:4.<br \/>\nNi debe esperarse que la pureza de doctrina y de costumbres prevalezca universalmente en la iglesia. Nuestro Se\u00f1or dijo que aparecer\u00edan falsos profetas, que  abundar\u00eda la iniquidad, que el amor de muchos se entibiar\u00eda. No es sino cuando venga otra vez el Jefe de la iglesia que todos los cristianos aceptar\u00e1n las  mismas verdades, que Satan\u00e1s ser\u00e1 atado, y que la santidad de vida prevalecer\u00e1 entre los hombres. Entonces s\u00ed habr\u00e1 una iglesia gloriosa sin culpa y sin  mancha. Efes. 5:27.<br \/>\nTampoco debe esperarse que todo el mundo se convierta antes de que llegue el fin. El Evangelio ser\u00e1 predicado en todo el  mundo para testimonio ante las naciones, mas no es de creerse que sea aceptado universalmente. En donde quiera que se  predique ser\u00e1 recibido por algunos que formar\u00e1n el pueblo de Cristo, mas la conversi\u00f3n completa de las naciones no tendr\u00e1  lugar hasta que el Redentor venga. Es solo para aquel entonces que la tierra se llenar\u00e1 del conocimiento del Se\u00f1or como el  lecho del mar de las aguas que lo cubren. Act 15:14; Heb 2:14.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Lit., <i>y se<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Anuncia el Se\u00f1or la ruina del templo. Anuncia a sus disc\u00edpulos en compendio lo que suceder\u00eda en el mundo durante la promulgaci\u00f3n del Evangelio hasta el fin del mismo mundo. Avisa lo que deber\u00edan hacer los verdaderos fieles, para no ser enga\u00f1ados de los falsos Cristos. Y les encarga que est\u00e9n siempre en vela, para que no les coja de sorpresa la segunda venida del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>1 a. Sus disc\u00edpulos; esto es, uno de sus disc\u00edpulos (Mc 13,1); el plural por el singular.<\/p>\n<p>2 b. Los disc\u00edpulos del Se\u00f1or, sorprendidos de las palabras de Jesucristo, y sobre todo de la predicci\u00f3n que acababa de hacer, que Jerusal\u00e9n ser\u00eda destruida y abandonada, creyeron sin duda, que haci\u00e9ndole observar la magnificencia y riqueza del templo, podr\u00eda moverse a compasi\u00f3n, y mudar la sentencia que hab\u00eda pronunciado. Mas ni el oro, ni la plata, ni el cedro, ni los m\u00e1rmoles m\u00e1s preciosos eran capaces de mover a aquel que era el Criador de cielos y tierra. Y as\u00ed les respondi\u00f3, que no quedar\u00eda piedra sobre piedra.<\/p>\n<p>3 c. El Griego: t\u00e9s s\u00e9s parous\u00edas, de tu presencia; y as\u00ed llama siempre el texto Griego la venida del Se\u00f1or. Los disc\u00edpulos creyeron que el mundo se hab\u00eda de acabar, cuando Jerusal\u00e9n fuese destruida; y as\u00ed preguntan juntamente por lo uno y por lo otro; y el Se\u00f1or les responde sobre entrambas cosas, dando a entender, que suceder\u00edan no a un mismo tiempo, sino en diversos; previni\u00e9ndolos y fortific\u00e1ndolos contra todos los males que hab\u00edan de sobrevenir.<\/p>\n<p>5 d. Del n\u00famero de estos impostores fueron Teodas, Sim\u00f3n el Mago, y otros, que pueden verse en los Hechos de los Ap\u00f3stoles, y en Josefo, Antiq. lib. XX, cap\u00edtulo XI.<\/p>\n<p>6 e. En el texto Griego no se dice mell\u00e9tete g\u00e1r, sino d\u00e9; porque esto no es declaraci\u00f3n de lo que precede, sino pasar a manifestar otras miserias que hab\u00edan de sobrevenir. Estas guerras, seg\u00fan algunos int\u00e9rpretes, fueron las primeras que afligieron a los jud\u00edos bajo del imperio de Cayo.<\/p>\n<p>f. Para castigar y abatir el orgullo inflexible de un pueblo a quien yo he colmado de mis favores.<\/p>\n<p>g. De las desgracias que han de padecer, sino solamente como el preludio de la ruina de su ciudad, de su templo, y de toda su religi\u00f3n. San Agust\u00edn crey\u00f3, que todo esto se pod\u00eda igualmente aplicar al tiempo de la ruina de Jerusal\u00e9n, y al fin del mundo.<\/p>\n<p>7 h. Todo esto se verific\u00f3 antes de la ruina de los jud\u00edos, y se verificar\u00e1 tambi\u00e9n antes de la segunda venida del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>8 i. De los trabajos que padecer\u00e1 Jerusal\u00e9n, cuando se viere sitiada y en la \u00faltima desolaci\u00f3n, antes de ser enteramente destruida.<\/p>\n<p>9 j. No por malos, sino porque sois cristianos (1Pe 4,15-16). Por la defensa y gloria de mi nombre, de que os gloriar\u00e9is, d\u00e1ndome con esto claras muestras de vuestro amor. As\u00ed se cumpli\u00f3 en San Esteban, San Pablo, Santiago y otros disc\u00edpulos del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>10 k. No s\u00f3lo de los gentiles y jud\u00edos, sino aun de los mismos fieles, a quienes las aflicciones, que vean en los cristianos, ser\u00e1n ocasi\u00f3n de ca\u00edda, y de abandonar la fe, y de que de hermanos se vuelvan enemigos, entreg\u00e1ndose unos a otros, y aborreci\u00e9ndose mutuamente.<\/p>\n<p>11 l. De este n\u00famero fueron Cerinto, Ebion, los Nicolaitas, Saturnino, Bas\u00edlides, los Gn\u00f3sticos, Alejandro, Fileto y otros.<\/p>\n<p>12 m. Cuando San Pablo estaba prisionero en Roma, y defendi\u00f3 la primera vez su causa, no hubo ni siquiera uno que le asistiese, sino que todos le abandonaron; porque no tuvo tanta fuerza la caridad, como el temor de los castigos en el coraz\u00f3n de los que deb\u00edan asistir al santo Ap\u00f3stol, y exponer su vida, por no faltarle en el combate que iba a sostener en defensa de la fe.<\/p>\n<p>13 n. Sin ser enga\u00f1ado por las imposturas de los falsos profetas; sin que los malos ejemplos le perviertan; y sin permitir que se resfr\u00ede en su coraz\u00f3n el ardor de la caridad.<\/p>\n<p>14 o. Del reino de los cielos.<\/p>\n<p>p. Y vosotros tendr\u00e9is lugar de predicar mi Evangelio por todo el mundo, porque todas las naciones condenar\u00e1n la infidelidad y dureza de los jud\u00edos ciegos, que se negar\u00e1n a las luces de la verdad y de vuestra doctrina; y entonces vendr\u00e1 el fin; esto es, la entera ruina de este pueblo. San Jer\u00f3nimo y otros autores antiguos han explicado estas palabras, aplic\u00e1ndolas al fin del mundo, y a la consumaci\u00f3n de los siglos. Se pueden sin repugnancia aplicar a uno y otro; y lo que pas\u00f3 en el sitio de aquella desgraciada ciudad, puede darnos una idea, sin comparaci\u00f3n m\u00e1s terrible, de todas las funestas desgracias con que los malos ser\u00e1n acabados al fin del mundo.<\/p>\n<p>15 q. Dan 9,27. Cuando viereis que un ej\u00e9rcito tiene sitiada a Jerusal\u00e9n, y que una tropa abominable de hombres malos se hace fuerte en el santo lugar del templo, para ejecutar desde all\u00ed mil abominaciones y violencias, podr\u00e9is comprender, que entonces se cumple aquello que se lee en Daniel, y que mira a la ruina de Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>16 r. Para no ser envueltos en la ruina de los jud\u00edos.<\/p>\n<p>17 s. El Griego: ho ep\u00ed t\u00f3u d\u00f3matos, el que est\u00e1 sobre la casa.<\/p>\n<p>18 t. El Griego: op\u00edso, atr\u00e1s. Todo esto da a entender la necesidad y prontitud de huir, por el gran peligro a que se expondr\u00edan, si esperaban salvarse, cuando hubiese llegado ya el ej\u00e9rcito de los romanos.<\/p>\n<p>19 u. Porque con el peso de la criatura, que traer\u00edan en los brazos o en el vientre, no podr\u00edan huir f\u00e1cilmente.<\/p>\n<p>20 v. MS. Que el uesto segudamiento.<\/p>\n<p>w. Porque la huida de aquel tiempo no pod\u00eda ser tan pronta, que los salvase del peligro.<\/p>\n<p>x. Observaban los jud\u00edos el s\u00e1bado tan escrupulosamente, que hubieran cre\u00eddo no poder hacer en \u00e9l mas camino que el que les era permitido por la ley, aunque se viesen en evidente peligro de perecer. Pod\u00edan en este d\u00eda caminar hasta dos mil codos, lo que se llamaba iter sabbati; porque este era el espacio que mediaba en el desierto entre el arca y los reales de los israelitas; y el d\u00eda de s\u00e1bado se acercaban al arca para orar, y por esto cre\u00edan que el caminar esta distancia s\u00ed se opon\u00eda a la quietud y descanso del s\u00e1bado.<\/p>\n<p>21 y. San Agust\u00edn cree, que todo esto mira al pueblo de los jud\u00edos, que padeci\u00f3 calamidades y males tan horribles durante el sitio de Jerusal\u00e9n, que no hubo ni se conoci\u00f3 jam\u00e1s naci\u00f3n alguna que fuese tratada con tanto rigor. Otros int\u00e9rpretes, apoyados en las palabras del siguiente vers\u00edculo, las entienden de los males que preceder\u00e1n a la consumaci\u00f3n y fin del mundo; pero San Agust\u00edn las entiende del tiempo de la ruina de Jerusal\u00e9n, y dice que entonces hab\u00eda ya muchos jud\u00edos convertidos a la fe de Jesucristo, y que en favor de estos escogidos se abreviar\u00edan los d\u00edas de la aflicci\u00f3n y amargura, para que no cediesen y volviesen atr\u00e1s a la vista de tan grandes calamidades.<\/p>\n<p>23 z. Despu\u00e9s de haber instruido el Se\u00f1or a sus disc\u00edpulos en todo lo que miraba a la ruina de Jerusal\u00e9n, pasa, seg\u00fan San Juan Cris\u00f3stomo y otros int\u00e9rpretes, a advertirles de su segunda venida, y de las se\u00f1ales que la preceder\u00e1n. Entonces, les dice, no en el tiempo de la ruina de Jerusal\u00e9n, sino en todo el que se seguir\u00e1 hasta el fin del mundo.<\/p>\n<p>24 a. Y si todo esto se ha verificado en todos tiempos hasta nuestros d\u00edas, como puede verse en los Anales eclesi\u00e1sticos, se verificar\u00e1 principalmente en la persona del Anticristo, cuyos prodigios har\u00e1n tal impresi\u00f3n sobre el esp\u00edritu y coraz\u00f3n de los hombres, que ser\u00e1n capaces de pervertir aun a los mismos escogidos, si estos, protegidos de una especial gracia del Se\u00f1or, no fueran del n\u00famero de aquellas ovejas que de ning\u00fan modo pueden perecer, ni ser arrebatadas de la mano de su pastor (Jn 10,28).<\/p>\n<p>27 b. La segunda venida del Hijo del hombre, dice San Juan Cris\u00f3stomo, no ser\u00e1 como la primera: no quedar\u00e1 reducida a un peque\u00f1o rinc\u00f3n de la tierra, ni se dejar\u00e1 ver en un desierto, o en lo retirado de una casa; sino que semejante a un rel\u00e1mpago, que en un instante pasa, ilumin\u00e1ndolo todo de Oriente a Poniente, y deslumbrando los ojos de todos; del mismo modo el Se\u00f1or har\u00e1 brillar en un momento la luz de su gloria por toda la tierra, sin que pueda ocultarse ni esconderse a ninguno de los mortales.<\/p>\n<p>28 c. El vocablo griego, pt\u00f3ma, significa cuerpo muerto. del verbo p\u00edpto, caer y morir; pues por la muerte caen, y no se pueden mantener en pie los cuerpos. Las \u00e1guilas por naturaleza perciben a largas distancias el olor de los cuerpos muertos, y acuden a ellos para alimentarse con sus carnes. As\u00ed nosotros debemos acudir volando hasta llegar a aqu\u00e9l, cuya majestad y gloria se manifestar\u00e1n en un instante de Oriente a Poniente. Debemos acudir a Jesucristo muerto por nosotros, puesto que todos los que est\u00e9n marcados con el car\u00e1cter de su cruz, y participen de los m\u00e9ritos de su pasi\u00f3n, evitar\u00e1n la espada de la divina justicia, y los \u00faltimos rigores de su juicio. San Jer\u00f3nimo. Los que entienden todo esto del exterminio que padecieron los jud\u00edos de los romanos, explican este lugar, diciendo, que Dios entreg\u00f3 la primera ciudad y pueblo de los jud\u00edos, como un cuerpo muerto, para que los soldados romanos, como \u00e1guilas, y con sus \u00e1guilas volasen para echarse sobre \u00e9l, y le despedazasen y devorasen.<\/p>\n<p>29 d. Despu\u00e9s de la aflicci\u00f3n de aquellos d\u00edas, que ser\u00e1n pocos por amor de los escogidos, por un efecto de la omnipotente mano del Se\u00f1or se oscurecer\u00e1 el sol, y por consiguiente la luna, que recibe su luz del sol, dejar\u00e1 tambi\u00e9n de darla; y las estrellas caer\u00e1n del cielo. Estas expresiones del Se\u00f1or, aun cuando no se tomen en todo el rigor de la letra seg\u00fan el estilo prof\u00e9tico, manifiestan el horror que causar\u00e1 en el \u00faltimo d\u00eda la perturbaci\u00f3n de toda la naturaleza. Aquellas palabras: Las estrellas caer\u00e1n, unos las explican diciendo, que ser\u00e1n unas inflamaciones formadas en el aire, que vulgarmente se llaman estrellas; y otros entienden que perder\u00e1n su claridad, como si hubiesen ca\u00eddo. Por virtudes de los cielos entiende San Ambrosio y San Juan Cris\u00f3stomo a los \u00e1ngeles, a quienes la majestad del juicio llenar\u00e1 de espanto y de temor. San Agust\u00edn en la carta a Hesiquio entiende a los justos, de los cuales por la fuerza de las persecuciones y aflicciones unos caer\u00e1n, y otros vacilar\u00e1n y dudar\u00e1n. San Juan Cris\u00f3stomo.<\/p>\n<p>30 e. Esta se\u00f1al, seg\u00fan San Juan Cris\u00f3stomo y otros, ser\u00e1 la cruz del Salvador, que llenar\u00e1 de confusi\u00f3n y amargura a todos los que la hubieren despreciado, pisando el precio inestimable de la muerte de Jesucristo; y servir\u00e1 principalmente para abatir el orgullo de los jud\u00edos, y para llenarlos de desesperaci\u00f3n y verg\u00fcenza.<\/p>\n<p>31 f. Que por medio de una voz espantosa, semejante al sonido de una trompeta, har\u00e1n comparecer en un momento a todos los hombres delante del trono de la majestad de este Juez soberano, para o\u00edr a la vista de todos los santos y de todos los \u00e1ngeles la sentencia que corresponda a las obras y m\u00e9ritos de cada uno. Por el sonido de la trompeta puede entenderse tambi\u00e9n la suprema majestad del Juez, y la irresistible fuerza de su palabra, con que pronunciar\u00e1 la sentencia.<\/p>\n<p>g. Esto se dice, acomod\u00e1ndose al uso vulgar, pues al ojo parece, a cualquiera parte que nos volvamos, que la tierra confina con el cielo desde el un cabo hasta el otro del mundo.<\/p>\n<p>33 h. Sabed, que el reino de Dios est\u00e1 cerca, y como a la puerta, esto es, despu\u00e9s que hay\u00e1is visto todo lo que os he dicho sobre la ruina de Jerusal\u00e9n, de los falsos profetas, de la segunda venida, del sonido de la trompeta y de la resurrecci\u00f3n de los muertos, suceder\u00e1 el reino de Dios en toda su perfecci\u00f3n, y en \u00e9l estar\u00e1n todos los santos.<\/p>\n<p>34 i. De los jud\u00edos: sino que se perpetuar\u00e1 de familia en familia hasta el fin del mundo; debi\u00e9ndose convertir entonces un grande n\u00famero de ellos, seg\u00fan la piadosa creencia de la Iglesia. San Juan Cris\u00f3stomo.<\/p>\n<p>35 j. Porque el cielo y la tierra por su misma naturaleza est\u00e1n sujetos a mudanzas; mas mi palabra no lo est\u00e1. S. Hilar. No porque ser\u00e1n destruidos o aniquilados, sino que pasar\u00e1n de un estado a otro, mud\u00e1ndolos y purific\u00e1ndolos la omnipotencia de Dios. San Jer\u00f3nimo.<\/p>\n<p>36 k. Es una grande providencia del Se\u00f1or, el que los hombres ignoren este d\u00eda, pues de este modo la incertidumbre continua en que viven de esta terrible hora, los debe hacer vivir sol\u00edcitos y cuidadosos de su salvaci\u00f3n. S\u00f3lo el Padre, esto es, Dios tan solamente, y ning\u00fan puro hombre (v\u00e9ase Mc 13,32).<\/p>\n<p>40 l. El uno ser\u00e1 tomado para ir delante del Se\u00f1or, y para ser elevado al cielo en compa\u00f1\u00eda de los santos; y el otro ser\u00e1 dejado, y quedar\u00e1 cosido con la tierra, para ser sepultado en los infiernos como r\u00e9probo, y para no tener parte en la herencia del Se\u00f1or. Por estas dos condiciones y estados que el Se\u00f1or explica en este vers\u00edculo y en el siguiente, nos da a entender, que la elecci\u00f3n de los unos, y la reprobaci\u00f3n de los otros, se har\u00e1 en todo g\u00e9nero y condici\u00f3n de estados y personas.<\/p>\n<p>41 m. Seg\u00fan el uso de aquellos tiempos, de aplicar los esclavos, hombres y mujeres, a dar vueltas a las piedras de los molinos.<\/p>\n<p>42 n. Velad; esto es, empleaos en ayunos, en limosnas, en oraciones y en todas las otras obras buenas.<\/p>\n<p>o. El Griego: \u00e9rjetai, viene.<\/p>\n<p>43 p. El Griego: fulak\u00e9, en que vela, o vigilia de noche. El demonio es comparado a un ladr\u00f3n que no pierde momento, viendo c\u00f3mo puede aprovecharse de nuestros descuidos, para entrar y despojarnos de lo m\u00e1s precioso que tenemos: por esto nos encarga el Se\u00f1or una continua vigilancia contra sus asechanzas y malicia. San Hilario.<\/p>\n<p>45 q. Esto mira principalmente a los pastores, prelados y poderosos, para que empleen bien y hagan buen uso del poder y bienes que el Se\u00f1or ha puesto en sus manos, y que como buenos administradores los empleen y repartan entre aquellos que est\u00e1n a su cuidado.<\/p>\n<p>47 r. Lo llevar\u00e1 a su gloria, que es el colmo de todos los bienes, en recompensa de su prudente fidelidad.<\/p>\n<p>48 s. Representa este mal siervo a un pecador que abusando de la paciencia de Dios, que lo espera y sufre un d\u00eda y otro, toma ocasi\u00f3n de esta misma paciencia y sufrimiento para cometer nuevos pecados, y para caer en mayores y m\u00e1s abominables excesos.<\/p>\n<p>51 t. Lo separar\u00e1 de la suerte y felicidad de sus escogidos y fieles servidores, y lo destinar\u00e1 a la que corresponde a los r\u00e9probos e hip\u00f3critas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas B\u00edblicas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [5] Peshitta. Efray\u00edm es llamado a encontrar al Moshiaj y a la verdadera novia que guarda la Torah, pero no todo Efray\u00edm responde.\n<\/p>\n<p><strong> [6] No todos los que vuelven de las naciones se quedan en la verdad de Yahshua y de Su Torah, conforme testifica Primera de Juan.\n<\/p>\n<p><strong> [7] Tristemente la mayor\u00eda de los creyentes incluyendo muchos de los que conocen el verdadero mensaje de la restauraci\u00f3n del reino, permanecen como guardas callados en los muros de Zion.\n<\/p>\n<p><strong> [1] Una Torah enterna. YHWH da m\u00e1s a los fieles y leales que a los que son meramente inteligentes, sagaces o personalidades que son cautelosas y se quieren auto proteger.\n<\/p>\n<p><strong> [2] El trono de David en Jerusal\u00e9n, y el reino que ha llegado en toda su plenitud.\n<\/p>\n<p><strong> [3] El Rey Moshiaj tomar\u00e1 todas las naciones y mirar\u00e1 a cada una, buscando dentro de ellas a los Israelitas que han llegado a ser Sus ovejas a trav\u00e9s de aceptar el perd\u00f3n de las Buenas Nuevas. Una segunda aplicaci\u00f3n puede ser la forma en que las naciones no Judi\u00f3-Israelitas trataron al hermano Judah.\n<\/p>\n<p><strong> [4] Referente a los Efrayimitas que vuelven que necesitan un cuidado y una instrucci\u00f3n especial.\n<\/p>\n<p><strong> [5] el Adon ama y se preocupa tanto por las ovejas recuperadas de Judah como las de Efray\u00edm en las naciones.\n<\/p>\n<p><strong> [6] Los Demonios y s.a.tan arden en el Lago de Fuego para siempre, puesto que ellos son seres inmortales. Los hombres perdidos mueren una segunda muerte y perecen.\n<\/p>\n<p><strong> [7] Esto deber\u00eda de producir escalofr\u00edos por la espina dorsal de aqu\u00e9llos que no buscan el amor y cuidado para todos los hermanos de ambas casas del Israel redimido. Parece que este asunto amor y sanidad entre Judah y Efray\u00edm puede tener consecuencias eternas para aqu\u00e9llos que han sido avivados por este entendimiento, y sin embargo fracasan en ejercerlo en amor.\n<\/p>\n<p><strong> [8] Significando que el decreto es para eterno.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[5] Los jud\u00edos cre\u00edan que el Mes\u00edas o Enviado de Dios los librar\u00eda de la dominaci\u00f3n extranjera.[28] Proverbio que denotaba una desolaci\u00f3n repentina.[34] La destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n es una figura del fin del mundo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando Jes\u00fas sali\u00f3 y se iba del templo, se le acercaron sus disc\u00edpulos para mostrarle los edificios del templo. Introducci\u00f3n . A. Mat 24:1-51 es un cap\u00edtulo mal usado por muchos : algunos usan mal el libro de G\u00e9nesis, diciendo que los seis d\u00edas son per\u00edodos geol\u00f3gicos; algunos usan mal los Salmos, queriendo agregarlos al &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-mateo-241-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Mateo 24:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-24587","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24587","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24587"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24587\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24587"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24587"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24587"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}