{"id":24684,"date":"2022-06-20T09:16:03","date_gmt":"2022-06-20T14:16:03","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-mateo-261-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T09:16:03","modified_gmt":"2022-06-20T14:16:03","slug":"comentario-de-mateo-261-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-mateo-261-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Mateo 26:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Aconteci\u00f3 que, cuando Jes\u00fas termin\u00f3 todas estas palabras, dijo a sus disc\u00edpulos:<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/><span>26:1<\/span> Cuando hubo acabado Jes\u00fas todas estas palabras \u2014 de los cap\u00edtulos anteriores, especialmente los caps 23, 24, 25). Su muerte se aproximaba. Los eventos que siguen pertenecen al relato del sufrimiento final de Jes\u00fas. Ya empieza \u00abEl principio del \u00faltimo acto de la tragedia\u00bb (WB). Dijo a sus disc\u00edpulos:<\/p>\n<p \/>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>cuando hubo acabado.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 19:1<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Jes\u00fas predice su propia muerte,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 26:1<\/span>, <span class='bible'>Mat 26:2<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Los l\u00edderes conspiran en su contra,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 26:3-5<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Una mujer unge sus pies,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 26:6-13<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Judas hace trato para entregarle,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 26:14-16<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Jes\u00fas come la pascua,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 26:17-25<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>instituye la santa cena,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 26:26-29<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>predice el abandono de sus disc\u00edpulos, y de Pedro,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 26:30-35<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>ora en el huerto,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 26:36-46<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>y siendo entregado por un beso,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 26:47-56<\/span>,<\/p>\n<p>\n<b><i>lo llevan a Caif\u00e1s,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 26:57-68<\/span>,<\/p>\n<p><b><i>y es negado por Pedro,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 26:69-75<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Como es su estilo, Mateo lleva el discurso del Se\u00f1or hacia una conclusi\u00f3n con las palabras:\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">cuando hubo acabado Jes\u00fas todas estas palabras<\/span>\u00a0(<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Mat 7:28<\/span><\/span>;\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Mat 11:1<\/span><\/span>;\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Mat 13:53<\/span><\/span>;\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Mat 19:1<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Capitulo 26.<\/p>\n<p>El Sanedr\u00edn acuerda condenar a Cristo, 26:1-5<br \/>\n(Mar 14:1-2; Luc 22:1-2; Jua 11:45-53).<br \/>\n1 Cuando Jes\u00fas hubo terminado estos discursos, dijo a sus disc\u00edpulos: 2Sab\u00e9is que dentro de dos d\u00edas es la Pascua y el Hijo del hombre ser\u00e1 entregado para que le crucifiquen. 3 Se reunieron por entonces los pr\u00edncipes de los sacerdotes y los ancianos del pueblo en el palacio del pont\u00edfice, llamado Caifas, 4 y se consultaron sobre c\u00f3mo apoderarse con enga\u00f1o de Jes\u00fas para darle muerte. 5 Pero se dec\u00edan: Que no sea durante la fiesta, no vaya a alborotarse el pueblo.<\/p>\n<p>Mt comienza presentando dos hechos que parecer\u00edan unidos, y que suponen una realizaci\u00f3n cronol\u00f3gica distinta: la predicci\u00f3n de Cristo sobre su muerte y la confabulaci\u00f3n sanedrita para perder a Cristo. Pero es ello efecto del procedimiento de yuxtaposici\u00f3n (paralasis) tan frecuente en Mt.<br \/>\nLa predicci\u00f3n de Cristo sobre su muerte se hace \u201cdos d\u00edas antes de la Pascua.\u201d Pero la confabulaci\u00f3n sanedrita debi\u00f3 de ser hecha ya d\u00edas antes, seguramente con motivo de la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro, como se ve en el relato de Jn. Los antiguos brotes de enemistad y odio farisaico contra Cristo que resgistran los evangelios vinieron a tomar cuerpo definitivo en esta Pascua 1.<br \/>\nLa reuni\u00f3n fue oficiosa por lo menos. Mt pone que la componen \u201clos pr\u00edncipes de los sacerdotes y los ancianos del pueblo.\u201d Los evangelistas suelen citar, m\u00e1s o menos expl\u00edcitamente, los tres grupos componentes del sanedr\u00edn. Pero lo que quieren hacer ver es la responsabilidad del mismo. La reuni\u00f3n se celebra en el palacio (\u03b1\u03c5\u03bb\u03ae)1 del sumo sacerdote, Caifas. Esto hace ver una reuni\u00f3n oficiosa, ya que la sede oficial estaba situada en la llamada sala Gazith, junto al Xystus, situada, inciertamente, dentro o fuera del recinto del templo 2.<br \/>\nEl acuerdo fue la muerte de Cristo. Pero se buscaba prenderle con dolo, clandestinamente, pues, hecho en p\u00fablico aquellos d\u00edas pascuales, se expon\u00edan a una revuelta a su favor por parte de los galileos, gente inflamable, y a las consiguientes repercusiones del procurador de Roma sobre estas conmociones populares.<br \/>\nEsta escena que presentan as\u00ed, desdibujadamente, los sin\u00f3pticos, es la misma que narra con detalle Jn con motivo de la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro (Jua 11:45-53).<\/p>\n<p>La unci\u00f3n en \u00c2eta\u00f1\u00eda,Jua 26:6-13 (Mar 14:3-9; Jua 12:1-8).<br \/>\n6 Hall\u00e1ndose Jes\u00fas en Betania, en casa de Sim\u00f3n el leproso, 7 se lleg\u00f3 a El una mujer con un frasco de alabastro lleno de costoso ung\u00fcento y lo derram\u00f3 sobre su cabeza mientras estaba recostado a la mesa. 8 Al verlo se enojaron los disc\u00edpulos y dijeron: \u00bfA qu\u00e9 este derroche? 9 Podr\u00eda haberse vendido a gran precio y darlo a los pobres. 10 D\u00e1ndose Jes\u00fas cuenta de esto, les dijo: \u00bfPor qu\u00e9 molest\u00e1is a esta mujer? Obra buena es la que conmigo ha hecho. !! Porque pobres, en todo tiempo los tendr\u00e9is con vosotros; pero a m\u00ed no siempre me tendr\u00e9is. 12 Derramando este ung\u00fcento sobre mi cuerpo, me ha ungido para mi sepultura. 13 En verdad os digo, dondequiera que sea predicado este evangelio en todo el mundo, se hablar\u00e1 tambi\u00e9n de lo que ha hecho \u00e9sta, para memoria suya.<\/p>\n<p> Mt-Mc, por narrar la escena a continuaci\u00f3n del anuncio de Cristo de su muerte, parecen dar la impresi\u00f3n de que esta escena tuvo lugar \u201cdos d\u00edas antes de la Pascua,\u201d cuando Jn la sit\u00faa con toda precisi\u00f3n \u201cseis d\u00edas antes de la Pascua.\u201d Pero no es ello otra cosa que Mt-Mc utilizan la \u201cparalasis semita,\u201d o simple yuxtaposici\u00f3n de escenas, sin que suponga ello una fijaci\u00f3n cronol\u00f3gica. Mt-Mc la \u201cincrustan\u201d aqu\u00ed por la evocaci\u00f3n de la muerte que Cristo anuncia. Y logran as\u00ed un caso de \u201cinclusi\u00f3n semita.\u201d<br \/>\nEsta Betania est\u00e1 a unos tres kil\u00f3metros de Jerusal\u00e9n, en d\u00f3nde resid\u00eda la familia de L\u00e1zaro.<br \/>\nAll\u00ed un tal Sim\u00f3n el leproso dio una comida en el atardecer o cena (\u03b4\u03b5\u0390\u03c0\u03bd\u03bf\u03bd), en honor de Cristo. Se desconoce la identificaci\u00f3n de este personaje. Pero no tiene que ver nada con el protagonista de otro relato &#8211; de Sim\u00f3n el fariseo &#8211; que relata Lc (Jua 7:36-50), ya que son escenas distintas. Si se le sobrellamaba \u201cel leproso,\u201d deb\u00eda de ser debido a haber sido curado de esta enfermedad o de otra con caracteres semejantes. Tampoco se dice haber sido curado por Cristo.<br \/>\nLos comensales, conforme a las costumbres, com\u00edan reclinados en lechos, con los pies cercanos al suelo. La protagonista de esta escena es, seg\u00fan Mt, \u201cuna mujer,\u201d pero que se sabe era Mar\u00eda la hermana de L\u00e1zaro (Jua 12:3)3.<br \/>\nDurante la comida se acerc\u00f3 a Jes\u00fas, y, rompiendo uno de esos frascos de alabastro de cuello muy alargado, derram\u00f3 sobre la cabeza de Jes\u00fas el rico perfume. Este era de \u201cnardo leg\u00edtimo\u201d (\u03c0\u03b9\u03c3\u03c4i\u03c7\u03ae\u03c2) (Mc). Algunos pensaron en tipos de nardos importados de la India, Creta, Siria. Entre los de la India hab\u00eda uno extra\u00eddo de una planta llamada \u201cpicita\u201d; de ah\u00ed proceder\u00eda el \u201cpistik\u00e9s.\u201d Pero ser\u00eda muy improbable esta importaci\u00f3n a Betania. Si se destaca su legitimidad, es debido, probablemente, a lo que dice Plinio: que hab\u00eda, por su carest\u00eda, muchos fraudes 4.<br \/>\nMt-Mc dicen que \u201cera de mucho precio,\u201d y Jn precisa que era una \u201clibra\u201d de nardo. Judas lo valor\u00f3 en \u201cm\u00e1s de 300 denarios\u201d (Mc). Y el denario ven\u00eda a ser el jornal de un trabajador. La cantidad y el precio &#8211; casi el salario de un a\u00f1o &#8211; indican bien la veneraci\u00f3n que Mar\u00eda de Betania sent\u00eda por Cristo.<br \/>\nAl llegar aqu\u00ed, los evangelistas presentan otra divergencia de importancia. Mt-Mc dicen que lo derram\u00f3 sobre la cabeza del Se\u00f1or, y Jn dice que \u201cungi\u00f3 los pies de Jes\u00fas y los enjug\u00f3 con sus cabellos.\u201d Es efecto de los aspectos fragmentarios de las fuentes (cf. Jua 20:17). \u00bfAcaso en la cabeza quiere evocar la unci\u00f3n real? No parece probable, pues lo omite Jn, en donde se proclama la realeza de Cristo.<br \/>\nEra costumbre ofrecer agua a los hu\u00e9spedes para lavar sus pies, sudorosos del camino y calor palestinense, y ungir con perfumes su cabeza. Pero era un gesto extraordinario ungir los pies.<br \/>\nSi Jn detalla la unci\u00f3n de los pies, es porque le evoca m\u00e1s \u201csimb\u00f3licamente\u201d la sepultura de Cristo. As\u00ed sali\u00f3 L\u00e1zaro del sepulcro: \u201cligados sus pies y manos.\u201d Y estas vendas funerarias estaban impregnadas de perfumes.<br \/>\nEste acto de exquisitez provoc\u00f3 cr\u00edticas en los disc\u00edpulos, probablemente iniciadas por Judas. Fueron protestas abiertas entre ellos. A\u00fan aparece la actitud rudimentaria de los ap\u00f3stoles para con Cristo. Seg\u00fan ellos, se pod\u00eda haber vendido ese riqu\u00edsimo perfume y haber dado su importe a los pobres.<br \/>\nPero, ante la censura de los ap\u00f3stoles, sali\u00f3 Cristo a la defensa de aquella mujer. Los jud\u00edos divid\u00edan las obras buenas en un doble aspecto global: \u201climosna\u201d y \u201cobras de caridad\u201d 5. As\u00ed, \u00e9sta era superior a aqu\u00e9lla, pues la ha hecho atendiendo a la caridad, superior, de su sepultura. \u201cSe adelant\u00f3 a perfumar mi cuerpo para mi sepultura.\u201d No ser\u00eda improbable que Mar\u00eda de Betania supiese el anuncio que Cristo hizo repetidamente de su muerte, y hasta de posibles rumores populares (Jn). Y, por un cierto instinto de amor, quisiera ofrecer este gesto de exquisitez p\u00f3stuma a Cristo. , acaso pensando en su muerte. En todo caso, Cristo elogia el gesto y acepta aquel \u201cculto\u201d a El.<br \/>\nY les anunci\u00f3 que donde se predicase el Evangelio se hablar\u00eda de ella: cuando se hablase de su muerte y sepultura, no dejar\u00eda de hablarse de aquel gesto \u201ct\u00edpico\u201d y, adelantadamente, hecho por amor.<br \/>\nEn cuanto a los pobres, como se dec\u00eda en el Deuteronomio, \u201csiempre habr\u00eda en el pa\u00eds\u201d (Deu 15:11). Es una forma \u201csapiencial\u201d de hablar, que ni vaticina el pauperismo eterno ni impide la superaci\u00f3n del mismo. Mientras haya pobres, siempre podr\u00e1n ejecutar la caridad con ellos. En cambio, con El no, porque va a la muerte.<br \/>\nA t\u00edtulo de muestrario de la cr\u00edtica se da un resumen que de este pasaje hace un autor.<br \/>\nLa ex\u00e9gesis contempor\u00e1nea ha visto en esto:<br \/>\n1) El simple relato, deformado ulteriormente, de un gesto de amor de una digna mujer por Jes\u00fas (Goguel, etc.).<br \/>\n2) Una ilustraci\u00f3n pl\u00e1stica del anuncio de la Pasi\u00f3n contenida en la per\u00edcopa precedente; unci\u00f3n que deja entender que, a causa de su muerte violenta, el cuerpo de Jes\u00fas no podr\u00e1 ser embalsamado (Lagrange, J. Weiss, etc.):<br \/>\n3) Una figura de unci\u00f3n mesi\u00e1nica acordada o reiterada a Jes\u00fas en el umbral de su Pasi\u00f3n, unci\u00f3n recibida no para reinar inmediatamente, sino, ante todo, para sufrir (Schniewind, K. L. Schmidt).<br \/>\n4) Una defensa de la adoraci\u00f3n cultual de Cristo contra los partidarios jud\u00edos de la limosna (Bertram).<br \/>\n5) Una ilustraci\u00f3n de la alternativa entre el amor por los pobres o el amor por Jes\u00fas, alternativa que Mt resuelve poniendo el amor por \u00e9l sobre las limosnas (Lohmeyer).<\/p>\n<p>Todas estas hip\u00f3tesis, que pueden surgir evocadas, m\u00e1s que por Mt, por la lectura del texto, ya sabidos los hechos, son forzadas en una interpretaci\u00f3n exclusiva y directa. \u00a1Cu\u00e1nto m\u00e1s natural es el gesto de Mar\u00eda de Betania, al recibir a Cristo en casa de su hermano L\u00e1zaro!<\/p>\n<p>El pacto traidor de Judas,Deu 26:14-16 (Mar 14:10-11; Luc 22:3-6).<br \/>\n14 Entonces se fue uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, a los pr\u00edncipes de los sacerdotes 15 y les dijo: \u00bfQu\u00e9 me dais y os lo entrego? Se convinieron en treinta piezas de placa, 16 y desde entonces buscaba ocasi\u00f3n para entregarle.<\/p>\n<p> Lc presenta la escena diciendo que entr\u00f3 Satan\u00e1s en Judas. No es un caso de posesi\u00f3n diab\u00f3lica, sino la obra por excelencia del enemigo de Cristo y su reino, que pone en juego los resortes para la lucha, utilizando un disc\u00edpulo.<br \/>\nLos tres evangelistas destacan la culpabilidad de Judas, al destacar que fue \u00e9l a ofrecerse a los jerarcas para entregar a Cristo. Mt y Mc presentan a Judas en escena, dirigi\u00e9ndose solo \u201ca los pr\u00edncipes de los sacerdotes,\u201d que eran los ex sumos sacerdotes, junto con el pont\u00edfice de entonces. Pero Lc detalla que tambi\u00e9n trat\u00f3, sin duda para el prendimiento de Cristo, con \u201dlos guardianes\u201d del templo &#8211; \u00bfantes? \u00bfdespu\u00e9s? -. Estos estaban reclutados entre los levitas, bajo el mando supremo de un sag\u00e1n 6.<br \/>\nLos que buscaban la seguridad y la clandestinidad para prender a Cristo, se \u201calegraron,\u201d al ofrecerles arteramente la entrega un disc\u00edpulo, conocedor de los lugares de su refugio.<br \/>\nPero la traici\u00f3n fue con comercio. Judas propuso que se le retribuyese de alguna manera la entrega (Mt). En Mc se dice m\u00e1s globalmente que \u201cprometieron\u201d darle dinero. Pero Lc tambi\u00e9n insiste en lo de Mt: \u201cconvinieron\u201d las dos partes en una cantidad de dinero. Y \u00e9sta fue fijada en \u201ctreinta monedas de plata.\u201d Que ten\u00edan que ser siclos del templo, ya que deber\u00edan ser repuestos luego en \u00e9l (Luc 26:6).<br \/>\nEl siclo (sheqel) del templo equival\u00eda a unos 10 denarios aproximadamente 7.<br \/>\nEl fijarse el precio de la venta en treinta siclos se debe, seguramente, a un acto m\u00e1s de desprecio a Cristo, ya que, seg\u00fan el \u00e9xodo, se fija en \u201ctreinta siclos de plata\u201d el precio que hab\u00eda de pagarse a un due\u00f1o por un esclavo que se hubiese inutilizado (Exo 21:32). En el profeta Zacar\u00edas se lee c\u00f3mo el profeta, representando a Yahv\u00e9, renuncia a continuar apacentando el reba\u00f1o de Israel, y pide su salario. Y me dieron &#8211; dice &#8211; de salario \u201ctreinta siclos de plata\u201d (Zac 11:12-13). Y manda arrojar ese precio por haberle tasado en un precio de esclavos 8.<br \/>\nAl evocarse sobre esta venta el pasaje de Zacar\u00edas, en el que los treinta siclos se los dan despectivamente a Yahv\u00e9, no puede menos de pensarse en la sugerencia que, por \u201calusi\u00f3n,\u201d se hace de la relaci\u00f3n de Cristo-Dios.<br \/>\nAlg\u00fan autor pens\u00f3 si la precisi\u00f3n de este importe ser\u00eda obra de Mt o de la catequesis primitiva, por raz\u00f3n del \u201csimbolismo\u201d que encierra, sin que se quisiese precisar exactamente la cantidad. Sin embargo, la afirmaci\u00f3n es muy firme. Y el desprecio de los sanedritas a Cristo as\u00ed, muy l\u00f3gico, lo mismo que el \u201coportunismo\u201d de Judas, que estaba, m\u00e1s que por un provecho econ\u00f3mico, en eximirse de responsabilidad ante los dirigentes jud\u00edos.<br \/>\nHecho esto, Judas s\u00f3lo \u201cbuscaba c\u00f3mo entregarle oportunamente,\u201d es decir, \u201csin alboroto,\u201d para evitar posibles revueltas populares. Todo debi\u00f3 de quedar planeado para actuar al primer aviso de Judas, conocedor del lugar de retiro del Se\u00f1or en Jerusal\u00e9n aquellos d\u00edas.<\/p>\n<p>Preparaci\u00f3n para la cena pascual,Zac 26:17-25 (Mar 14:12-21; Luc 22:7-13;<br \/>\n Jua 13:21-30).<br \/>\n17 El d\u00eda primero de los \u00e1cimos se acercaron los disc\u00edpulos a Jes\u00fas y le dijeron: \u00bfD\u00f3nde quieres que preparemos para comer la Pascua? 18 El les dijo: Id a la ciudad a casa de Fulano y decidle: El Maestro dice: Mi tiempo est\u00e1 pr\u00f3ximo, quiero celebrar en tu casa la Pascua con mis disc\u00edpulos. 19 Y los disc\u00edpulos hicieron como Jes\u00fas les orden\u00f3 y prepararon la Pascua. 20 Llegada la tarde, se puso a la mesa con los doce disc\u00edpulos, 21 y, mientras com\u00edan, dijo: En verdad os digo que uno de vosotros me entregar\u00e1. 22 Muy entristecidos, comenzaron a decirle cada uno: \u00bfSoy acaso yo, Se\u00f1or? 23 El respondi\u00f3: El que conmigo mete la mano en el plato, \u00e9se me entregar\u00e1. 24 El Hijo del hombre sigue su camino, como de El est\u00e1 escrito; pero \u00a1desdichado de aquel por quien el Hijo del hombre ser\u00e1 entregado!; mejor le fuera a \u00e9se no haber nacido. 25 Tom\u00f3 la palabra Judas, el que iba a entregarle, y dijo: \u00bfSoy, acaso, yo, Rab\u00ed? Y El respondi\u00f3: T\u00fa lo has dicho.<\/p>\n<p>Los tres sin\u00f3pticos sit\u00faan la preparaci\u00f3n de la \u00faltima cena \u201cen el primer d\u00eda de los \u00e1cimos\u201d (Mt-Mc). Primitivamente, solamente se com\u00eda el pan \u00e1cimo la semana pascual, que comenzaba el 15 de Nis\u00e1n a la puesta del sol (Exo 12:15, etc.). Posteriormente, los rabinos, para asegurar mejor el cumplimiento de este precepto de la Ley, extendieron la obligaci\u00f3n de comer el pan \u00e1cimo desde el mediod\u00eda del 14. De ah\u00ed el que, en el uso vulgar, la fiesta de los \u00e1cimos viniese a tener el valor de ocho d\u00edas 9. Vocabulario que es el que reflejan los evangelios.<br \/>\nLa cena pascual se celebraba en Jerusal\u00e9n. Pero los all\u00ed no residentes necesitaban un lugar oportuno. De ah\u00ed la iniciativa de los ap\u00f3stoles, que Mc matiza que eran \u201cPedro y Juan,\u201d para saber d\u00f3nde iban aquel a\u00f1o a celebrar la Pascua.<br \/>\nCristo deb\u00eda de estar en Betania. Por eso les manda \u201cir a la ciudad,\u201d Jerusal\u00e9n. Mas por orientarles les da una indicaci\u00f3n. Al llegar a la ciudad encontrar\u00e1n un hombre. Deben seguirle hasta la casa donde vaya. Y all\u00ed llamar al due\u00f1o y decirle de su parte que les indique el lugar que tiene preparado para ellos. La frase de Mt \u201dmi tiempo (de muerte) est\u00e1 cerca,\u201d omitida en Mc-Lc, se dir\u00eda una amplificaci\u00f3n del Mateo griego, con precisiones posteriores.<br \/>\nJesucristo les anuncia la respuesta (Mc-Lc): les mostrar\u00e1 una \u201cgran sala\u201d en la parte alta de la casa (\u03ac\u03bd\u03ac\u03b3\u03b1\u03b9\u03bf\u03bd), a la que ordinariamente se sub\u00eda por una escalera exterior, independiente de comunicaci\u00f3n con el resto del edificio; esta sala estar\u00e1 \u201calfombrada,\u201d o cubierta de esteras (\u03c3\u03c4\u03c1\u03c9\u03b1\u03ad\u03bd\u03bf\u03bd), y preparada (\u03b5\u03c4\u03b1\u03bc\u03bf\u03bd) con todo el ajuar necesario para recibir all\u00ed hu\u00e9spedes de Pascua. S\u00f3lo faltaban los manjares rituales, que Cristo les manda \u201cpreparar.\u201d<br \/>\nEra proverbial que jam\u00e1s ning\u00fan forastero hab\u00eda dejado de encontrar hospitalidad, un aposento entre los jerosolimitanos, para celebrar la Pascua; hospitalidad que era gratuita. Pero la costumbre hab\u00eda establecido que les dejasen como compensaci\u00f3n la piel del cordero pascual inmolado 10. Esta persona en cuya casa se va a celebrar la Pascua deb\u00eda de ser alg\u00fan disc\u00edpulo o simpatizante de Cristo, y que ya le hubiese ofrecido su casa para esto en otra ocasi\u00f3n. Pero el anuncio a los dos ap\u00f3stoles es ciertamente prof\u00e9tico.<br \/>\nPrimitivamente la Pascua se com\u00eda de pie, para recordar la salida presurosa de Egipto. Es lo que llamaban la \u201cPascua egipcia.\u201d Pero ya en Israel la com\u00edan recostados sobre peque\u00f1os lechos, apoyando el brazo izquierdo en el mismo y dejando el derecho para el servicio; o tambi\u00e9n en esta forma, en el suelo, sobre esteras. Era la llamada \u201cPascua eterna.\u201d Era se\u00f1al de ser libres y de estar ya en su propia casa de Israel.<br \/>\nLo que hubieron de preparar los ap\u00f3stoles fueron: l)\u201del cordero pascual,\u201d que se inmolaba en el templo el 14 de Nis\u00e1n, a la tarde, desoll\u00e1ndole, limpi\u00e1ndole y teniendo un cuidado nimio en no romperle ning\u00fan hueso; y tan pronto como oscureciera, se le asaba; 2) los hagigah, o manjares \u201cfestivos,\u201d que eran otras carnes, que serv\u00edan juntamente para aumentar la alegr\u00eda del banquete; 3) los \u201cpanes \u00e1cimos\u201d (matsoth), peque\u00f1as tortas de pan sin fermentar, que conmemoraban la presteza en la liberaci\u00f3n de Egipto, en que no tuvo tiempo la masa de fermentar (Exo 12:39); 4) \u201clas hierbas amargas\u201d (memorim) en recuerdo de las amarguras de Egipto 11; 5) el haroseth, una salsa muy espesa hecha de frutos vegetales rociados de vinagre, para que con el color de la misma recordasen el barro y los ladrillos en que tuvieron que trabajaren Egipto 12; 6) el vino para las tres o cuatro bebidas rituales.<br \/>\nAdem\u00e1s, el paterfamilias, aqu\u00ed Cristo, explicaba el sentido de todos aquellos ritos.<\/p>\n<p>Comienzo de la Cena Pascual.<br \/>\nPoco despu\u00e9s de oscurecer comenzaba la Cena pascual, cuando daban la se\u00f1al las estridentes trompetas del templo.<br \/>\nLos tres sin\u00f3pticos omiten aqu\u00ed el lavatorio de los pies, que Jn relata. Pero los tres ponen, lo mismo que Jn, despu\u00e9s del relato del lavatorio, la denuncia del traidor. Lc tiene un problema espec\u00edfico, que se estudia en su lugar correspondiente (Luc 22:14-18), en el que figura la distribuci\u00f3n de un c\u00e1liz que no es el eucar\u00edstico, sino uno de los c\u00e1lices rituales primeros.<br \/>\nY, estando cenando, Cristo lanza la denuncia del traidor: \u201cuno de vosotros me entregar\u00e1.\u201d La sorpresa fue profunda en todos. La nobleza de su alma les hac\u00eda ver su inocencia, pero la palabra del Se\u00f1or, que siempre vieron se cumpl\u00eda, les hizo temer sobre su futuro: llegaron a temer en un futuro de villan\u00eda.<br \/>\nLa respuesta de Cristo, que lo entregar\u00eda uno que \u201ccon El mete la mano en el plato,\u201d no significa que en aquel momento Judas coincid\u00eda con Cristo tomando de un plato de comer alg\u00fan manjar, ya que en la cena pascual cada uno ten\u00eda el suyo 13, ni era f\u00e1cil que s\u00f3lo en aquel momento Judas coincidiese con Cristo en tomar algo de la bandeja com\u00fan, en aquel mezclarse todos sin un ritual de turnos. Pero, en todo caso, el sentido no es \u00e9se, pues cuando Judas sali\u00f3 del Cen\u00e1culo, los ap\u00f3stoles no sab\u00edan qui\u00e9n era el traidor (Jn). La frase s\u00f3lo significa que uno que tiene gran familiaridad con El le va a entregar. Es el sentido en que Jn usa, para decir lo mismo, un salmo en sentido \u201ct\u00edpico\u201d: \u201cEl que come conmigo mi pan, levant\u00f3 contra m\u00ed su calca\u00f1al\u201d (Sal 40:9).<br \/>\nCristo, bien consciente de su misi\u00f3n y de su fin, denuncia que va a la muerte. Es algo que siempre quiere destacar Jn: la gran conciencia de Cristo 14. Pero la gravedad del crimen de Judas se anuncia: \u201cm\u00e1s le val\u00eda no haber nacido.\u201d La frase, que es usual 15, no alude al castigo que Judas pueda tener en la otra vida, sino a la monstruosidad de vender a su Maestro, al Hijo de Dios.<br \/>\nCuando los ap\u00f3stoles le preguntaron cada uno si era \u00e9l, tambi\u00e9n Judas lo hizo. Y Cristo se lo dijo, pero en voz baja, pues Pedro har\u00e1 \u201cse\u00f1as\u201d a Juan para que pregunte a Cristo qui\u00e9n es (Jn), y s\u00f3lo a ellos se lo dir\u00e1. Pero ni aun as\u00ed sab\u00edan ellos que la traici\u00f3n era inminente. La frase con que Cristo se lo denuncia:<br \/>\n\u201cT\u00fa lo has dicho,\u201d no es frecuente, aunque s\u00ed b\u00edblica y extra b\u00edblicamente conocida, y significa su uso una cierta solemnidad 16.<br \/>\nEl complemento detallado de esta denuncia es la narraci\u00f3n que de ella trae el evangelista San Juan (Sal 13:21-30). En cambio, Mt-Mc, que ponen esta denuncia antes del relato de la instituci\u00f3n eucar\u00edstica, parecen situarla en su contexto hist\u00f3rico, y que Judas no recibi\u00f3 la Eucarist\u00eda 17.<\/p>\n<p>Instituci\u00f3n de la Eucarist\u00eda,Sal 26:26-29 (Mar 14:26-26; Luc 22:19-20).<br \/>\n26 Mientras com\u00edan, Jes\u00fas tom\u00f3 pan, lo bendijo, lo parti\u00f3 y, d\u00e1ndoselo a los disc\u00edpulos, dijo: Tomad y comed, \u00e9ste es mi cuerpo. 27 Y tomando un c\u00e1liz y dando gracias, se lo dio, diciendo: Bebed de \u00e9l todos, 28 que esta es mi sangre del Nuevo Testamento, que ser\u00e1 derramada por muchos para remisi\u00f3n de los pecados. 29 Yo os digo que no beber\u00e9 m\u00e1s de este fruto de la vid hasta el d\u00eda que lo beba con vosotros nuevo en el reino de mi Padre.<\/p>\n<p>La narraci\u00f3n de la instituci\u00f3n eucar\u00edstica aparece relatada en los tres sin\u00f3pticos reducida al m\u00ednimum: a lo esencial. La raz\u00f3n es que no era, a la hora de la composici\u00f3n de los evangelios, necesario un desarrollo amplio, ya que era por todos conocida y sabida, por viv\u00edrsela en la \u201cfractio pa\u00f1is.\u201d No fue s\u00f3lo despojada de los elementos de la Pascua jud\u00eda, ya caducos, sino que aqu\u00ed aparece en esta forma sint\u00e9tica, por no proceder de una relaci\u00f3n directamente narrativa sino por ser incorporada as\u00ed del uso lit\u00fargico.<br \/>\nEn los relatos de la instituci\u00f3n se notan dos grupos afines, sustancialmente id\u00e9nticos, pero con peque\u00f1as variantes redaccionales: Mt-Mc y Lc-Pablo (1Co 11:17-34). El primer grupo posiblemente represente la tradici\u00f3n de alguna iglesia palestina, v.gr., Jerusal\u00e9n, mientras que el segundo refleja m\u00e1s bien la tradici\u00f3n de una iglesia helen\u00edstica, v.gr., Antioqu\u00eda o Corinto 18.<br \/>\nPara la cena pascual estaban \u201creclinados\u201d (\u03ac\u03bd\u03b1\u03c7\u03b5\u03b9\u03bc\u03bf\u03b1) sobre lechos o esteras y apoyados sobre el brazo izquierdo. Seg\u00fan la Mishna no pod\u00edan asistir menos de diez ni pasar de veinte comensales 19.<br \/>\nLa instituci\u00f3n eucar\u00edstica se hace \u201cmientras com\u00edan\u201d (Mt-Mc). En cambio, Lc dir\u00e1, al consagrar el c\u00e1liz, que lo hace de igual manera, \u201cdespu\u00e9s de haber comido.\u201d Esta aparente divergencia est\u00e1 en funci\u00f3n del ritual rab\u00ednico. Seg\u00fan \u00e9ste, la cena pascual propiamente dicha consist\u00eda en comer el cordero pascual, y luego se beb\u00eda un tercer c\u00e1liz ritual con vino 20. Mientras Mt-Mc dicen s\u00f3lo, gen\u00e9ricamente, que la consagraci\u00f3n se realiza durante la cena pascual, Lc precisa m\u00e1s el momento: fue precisamente despu\u00e9s de la cena estricta, despu\u00e9s de comer el cordero pascual. La realidad y el simbolismo se un\u00edan.<br \/>\nLa forma que se usa aqu\u00ed por el \u201cpan\u201d es \u03ac\u03c1\u03c4\u03bf\u03c2, que de suyo es todo tipo de pan. All\u00ed el pan era \u00e1cimo. Pero tanto la filolog\u00eda como la pr\u00e1ctica de la Iglesia hacen ver que esto fue cuesti\u00f3n que se consider\u00f3 como accidental desde un principio.<br \/>\nLuego lo \u201cbendijo\u201d (\u03b5\u03cd\u03bb\u03bf\u03b3\u03ad\u03c9). En la cena pascual, lo mismo que en los usos jud\u00edos ordinarios, hab\u00eda abundantes bendiciones. Los rabinos exig\u00edan la bendici\u00f3n &#8211; invocaciones &#8211; del pan y explicaci\u00f3n &#8211; haggadah &#8211; de la Pascua que se realizaba21. Cristo se amolda al uso ambiental, aunque con una bendici\u00f3n &#8211; invocaci\u00f3n &#8211; nueva, sin duda en orden a la nueva Pascua sustitutiva que institu\u00eda.<br \/>\nPero en la redacci\u00f3n hay divergencia. Mt-Mc ponen que lo bendijo (\u03b5\u03cd\u03bb\u03bf\u03b3\u03ad\u03c9), pero Lc dice que \u201cdio gracias\u201d (\u03b5\u03cd\u03c7\u03bf\u03c6\u03b9\u03c3\u03c4\u03ad\u03c9). Podr\u00eda pensarse que Cristo hab\u00eda hecho ambas cosas y que cada grupo de evangelistas recogi\u00f3 una u otra. Pero en las dos multiplicaciones de los panes, Mt-Mc ponen, por la misma acci\u00f3n de Cristo, que lo \u201cbendijo\u201d (\u03b5\u03cd\u03bb\u03bf\u03c4(\u03ad\u03c9), y luego, en la segunda multiplicaci\u00f3n, para decir lo mismo, Mt-Mc ponen que \u201cdio gracias\u201d (\u03b5\u03c5\u03c7\u03ac\u03c1\u03b9\u03c3\u03c4\u03b5\u03c9). Esta permutaci\u00f3n indistinta de t\u00e9rminos hace ver que los autores las usan como expresiones sin\u00f3nimas.<br \/>\nSeg\u00fan el rito del paterfamilias en la cena pascual, Cristo \u201cparti\u00f3\u201d el pan y lo distribuy\u00f3 a los ap\u00f3stoles. Es rito que vino a dar luego nombre a la celebraci\u00f3n eucar\u00edstica: la \u201cfractio panis.\u201d Posiblemente fue debido a que en ello se vio como un signo del cuerpo destrozado &#8211; inmolado &#8211; de Cristo en la pasi\u00f3n y en la cruz 22.<br \/>\nMt-Mc recogen la orden dada por Cristo: \u201cTomad\u201d (Mt-Mc), \u201ccomed\u201d (Mt). La frase de Mt probablemente es una adici\u00f3n redaccional del Mt griego, ya que es de suyo innecesaria 23. Esta orden ten\u00eda una triple finalidad: captar la atenci\u00f3n, ense\u00f1arles lo que hab\u00eda que hacer con aquel rito nuevo, y con ello atreverse a recibir el cuerpo sacramental del Se\u00f1or.<br \/>\n\u201cEsto es mi cuerpo.\u201d La forma \u201cesto\u201d (\u03c4\u03bf\u03cd\u03c4\u03bf), lo mismo puede representar un valor neutro absoluto que estar en esta forma por la atracci\u00f3n del sustantivo al que afecta. De ah\u00ed poder traducirse lo mismo por \u201cesto es mi cuerpo,\u201d forma indeterminada de lo que se tiene en la mano, el pan; que por \u201c\u00e9ste es mi cuerpo,\u201d es decir,, el que al t\u00e9rmino de la consagraci\u00f3n est\u00e1 en el pan. Pues en las cosas que tienen su \u201cfieri,\u201d el pronombre, en el uso vulgar, expresa el resultado de la misma cosa.<br \/>\nEn arameo, el verbo ser no suele usarse. En el texto griego, \u00e9ste se expl\u00edcita.<br \/>\nLos sin\u00f3pticos ponen un\u00e1nimes la palabra \u201ccuerpo\u201d (\u03c3\u03ce\u03bc\u03b1). Jn, al hablar de la promesa eucar\u00edstica, usa \u201ccarne\u201d (\u03c3\u03b1\u03c1\u03be). As\u00ed lo usan, a prop\u00f3sito de la Eucarist\u00eda, San Ignacio de Antioqu\u00eda 24 y San Justino 25. La palabra original probablemente fue \u201ccarne\u201d. Ya que, ambientalmente, esta palabra tiene por correlativa \u201csangre.\u201d As\u00ed, \u201ccarne y sangre\u201d (basar wa dam) es la f\u00f3rmula hecha para expresar la persona. En arameo corresponder\u00eda, conforme a esta frase, al t\u00e9rmino bisra.<br \/>\nHecha la consagraci\u00f3n del pan, Mt trae la consagraci\u00f3n del vino. Cristo tom\u00f3 un c\u00e1liz. El juda\u00edsmo no conoci\u00f3 el uso de una copa en los banquetes religiosos hasta despu\u00e9s del siglo IX d.C. 26. En los banquetes ordinarios admit\u00edan, a veces, beber de la misma copa, pero se ignora si a t\u00edtulo excepcional admit\u00edan esto en el banquete pascual 27. Al dar la orden de que bebiesen todos de \u00e9l, o se amold\u00f3 a un uso o instituy\u00f3 uno nuevo. Conven\u00eda que no hubiese confusiones con el contenido de otras copas.<br \/>\nConforme al uso, el vino estaba mezclado con agua 28.<br \/>\n\u201cY dando gracias,\u201d con una f\u00f3rmula de alabanza al Padre por la consagraci\u00f3n que iba a hacer de su sangre en el vino, se lo dio, diciendo: \u201cEsta es mi sangre.\u201d Y se realiz\u00f3 la consagraci\u00f3n.<br \/>\nPero esta sangre es la \u201cde la Nueva Alianza\u201d (\u03b4\u03b9\u03b1\u03b8\u03ae\u03c7\u03bc). Esta expresi\u00f3n lo mismo puede significar \u201ctestamento\u201d que \u201calianza\u201d o \u201cpacto.\u201d M\u00e1s, en todo caso, la evocaci\u00f3n es contraponerla a la escena del Sina\u00ed (Exo 24:3-8), en donde se hizo la \u201calianza\u201d entre Yahv\u00e9 y el pueblo mediante el sacrificio y aspersi\u00f3n de la sangre. La sangre de Cristo establece la \u201cNueva Alianza.\u201d Por eso la idea de \u201calianza\u201d est\u00e1 puesta en relaci\u00f3n con la sangre y no con la f\u00f3rmula de la consagraci\u00f3n del cuerpo 29.<br \/>\nTambi\u00e9n se destaca que es \u201cderramada\u201d por \u201cmuchos.\u201d La primera expresi\u00f3n, \u201cderramada,\u201d est\u00e1 puesta en griego en participio de presente (\u03ad\u03ba\u03c7\u03c5\u03bd\u03bd\u03cc\u03bc\u03b5\u03bd\u03bf\u03bd). Parec\u00eda que se estaba derramando ya ahora, por lo que se probar\u00eda, por ello, que la Eucarist\u00eda era un sacrificio. Sin embargo, el uso de un presente por un \u201cfuturo inminente\u201d es tan frecuente en la koin\u00e9 que, por lo menos, esto solo dejar\u00eda en la incertidumbre de saberlo. Pero, cotejado con otras f\u00f3rmulas neotestamentarias (Mar 9:13; Mat 26:4; Mar 14:21; Luc 22:22), se ve que son como un clis\u00e9 para expresar la muerte redentora en el Calvario.<br \/>\nEl provecho de esta sangre es \u201cpor muchos\u201d (\u03c0\u03b5\u03c1\u03af \u03c0\u03bf\u03bb\u03bb\u03ce\u03bd). Mc y Lc usan la f\u00f3rmula \u03c5\u03c0\u03ad\u03c1, en favor de. Mt, en cambio, usa \u03c0\u03b5\u03c1\u03af, aunque con este mismo sentido seg\u00fan el uso helen\u00edstico 30.<br \/>\nLos que van a recibir este provecho en Mt-Mc son \u201cmuchos.\u201d Pero esta expresi\u00f3n no es restrictiva a algunos, sino equivalente en diversos pasajes b\u00edblicos a la totalidad o universalidad ( Mat 20:28, par.). As\u00ed, en el poema del \u201cSiervo de Yahv\u00e9,\u201d de Isa\u00edas, que probablemente influye en esta redacci\u00f3n, el Mes\u00edas sufriente obtiene el m\u00e9rito para \u201cmultitudes\u201d (rabb\u00edm), que son toda la obra redentiva (Isa 53:12). Y en el hebreo postb\u00edblico, rabb\u00edm no significa muchos, sino la multitud en general, el pueblo, es decir, todos los seres humanos sin distinci\u00f3n 31.<br \/>\nEl fruto definitivo por el que se derrama esta sangre es \u201cla remisi\u00f3n de los pecados\u201d de todos los humanos.<br \/>\nLa valoraci\u00f3n de todo este pasaje de presencia real eucar\u00edstica encuentra su mejor comentario en la de la primitiva Iglesia y en las palabras de San Pablo, previas al relato de la instituci\u00f3n, las cuales usa para probar el valor sacrificial de la Eucarist\u00eda y que est\u00e1n escritas bastantes a\u00f1os antes que el evangelio griego de Mt: \u201cEl c\u00e1liz de bendici\u00f3n que bendecimos, \u00bfno es la comuni\u00f3n de la sangre de Cristo? Y el pan que partimos, \u00bfno es la comuni\u00f3n del cuerpo de Cristo?\u201d (1Co 10:16) 32.<br \/>\nMt termina el relato con un pasaje en el que Cristo dice que no beber\u00e1 m\u00e1s el vino hasta que beba un vino nuevo con ellos \u201cen el reino de mi Padre\u201d (v.29).<br \/>\nLc le da otra situaci\u00f3n literaria antes de la instituci\u00f3n eucar\u00edstica y con un sentido alg\u00fan tanto distinto. Tampoco tiene una conexi\u00f3n necesaria con la instituci\u00f3n eucar\u00edstica. Es por lo que se pens\u00f3 en que fuese un logion independiente insertado aqu\u00ed por la evocaci\u00f3n del banquete pascual 33.<br \/>\nEl reino de Dios es presentado frecuentemente por un banquete; era met\u00e1fora normal jud\u00eda para esto 34.<br \/>\nCristo anuncia su muerte y tambi\u00e9n su reuni\u00f3n con los ap\u00f3stoles en el reino de su Padre. Es la concepci\u00f3n \u201cescatol\u00f3gica\u201d del reino. Esa bebida \u201cnueva\u201d no es m\u00e1s que parte de la met\u00e1fora del banquete, s\u00edmbolo del nuevo orden de cosas que regir\u00e1 en aquel mundo escatol\u00f3gico (1Co 11:26).<br \/>\nLos aditamentos unidos a las expresiones esenciales y paralel\u00edsticas de \u201cEsto es mi cuerpo\u201d y \u201cEsto es mi sangre,\u201d \u00bfson originarios de Cristo? Se nota en ellas variaci\u00f3n: de ser originales, \u00bfno se hubiesen conservado \u00edntegras? Estos aditamentos diversos \u00bfson explicitaciones de la f\u00f3rmula primitiva &#8211; \u00bfy escueta? &#8211; de Cristo? En el contexto hist\u00f3rico, en la haggadah que Cristo hubo de tener en la Cena sobre la \u201cnueva Pascua\u201d &#8211; \u201dnueva Alianza\u201d &#8211; quedaban suficientemente valoradas. El paterfamilias ten\u00eda una larga instrucci\u00f3n narrativa &#8211; haggadah &#8211; sobre el significado del pan, el cordero pascua! y el vino. En esta instituci\u00f3n de la Nueva Pascua, de la Nueva Alianza, no pudo faltar la explicaci\u00f3n: la haggadah correspondiente. En la doble f\u00f3rmula iba, al menos impl\u00edcitamente, el concepto de sangre, \u201cque se derrama por los hombres en el Calvario, para el \u201cperd\u00f3n de los pecados,\u201d y con ella se establec\u00eda \u201cla nueva Alianza.\u201d Esta fijeza, fundamentalmente, cuatripartita de estas f\u00f3rmulas \u00bfsupone el origen fontal-formulario hecho por el mismo Cristo? \u00bfO son aditamentos explicativos del mismo Cristo en su nueva haggadah pascual? \u00bfO son aditamentos apost\u00f3lico-lit\u00fargicos hechos por los ap\u00f3stoles, recogidos de la explicaci\u00f3n de Cristo de la \u00faltima cena? La f\u00f3rmula binaria pan-vino \/ cuerpo-sangre tienen un corte preciso y esencial. Lo otro, si es teolog\u00eda apost\u00f3lica, desentra\u00f1ada de la f\u00f3rmula esencial, \u00bfc\u00f3mo aparecen, especialmente la de \u201cAlianza\u201d y la \u201cderramada,\u201d con esa fijeza universal la primera, y casi la segunda? Ciertas variaciones se explican por el uso lit\u00fargico. En todo caso, no afectan a la esencialidad de la f\u00f3rmula binaria, que explica el car\u00e1cter sacramental-sacrificial de la Eucarist\u00eda.<\/p>\n<p>Predicciones a los ap\u00f3stoles,1Co 26:30-35 (Mar 14:26-31; Luc 22:31-32; Jua 13:36-38).<br \/>\n30 Y, dichos los himnos, salieron camino del monte de los Olivos. 31 Entonces les dijo Jes\u00fas: Todos vosotros os escandalizar\u00e9is de m\u00ed esta noche, porque escrito est\u00e1: Herir\u00e9 al pastor y se dispersar\u00e1n las ovejas de la manada. 32Pero despu\u00e9s de resucitado os preceder\u00e9 a Galilea. 33 Tom\u00f3 Pedro la palabra y dijo: Aunque todos se escandalicen de ti, yo jam\u00e1s me escandalizar\u00e9. 34 Respondi\u00f3le Jes\u00fas: En verdad te digo que esta misma noche me negar\u00e1s tres veces. 35 D\u00edjole Pedro: Aunque tenga que morir contigo, no te negar\u00e9. Y lo mismo dec\u00edan todos los disc\u00edpulos.<\/p>\n<p>Mt-Mc dicen que \u201cdichos los himnos,\u201d que era el final ritual de la Cena, compuestos por los salmos 115-118, el gran Hallel, y tambi\u00e9n el salmo 23, o el 136, \u201csalieron camino del monte de los Olivos,\u201d camino del \u201chuerto\u201d (Jn) de Getseman\u00ed. Y a continuaci\u00f3n narran estas predicciones sobre los ap\u00f3stoles. Lc y Jn, independientemente, las ponen en otro contexto, en el Cen\u00e1culo. Esta coincidencia independiente de Lc y Jn ha de tenerse muy en cuenta, m\u00e1xime cuando Jn, que sabe ser m\u00e1s preciso, vincula la protesta de Pedro a otro giro de la conversaci\u00f3n de Cristo. Adem\u00e1s, por la forma introductoria de Mt-Mc, parece que \u00e9stos juntaron dos predicciones dadas en momentos distintos en un contexto l\u00f3gico. Ambas predicciones debieron de ser, pues, hechas en el Cen\u00e1culo.<br \/>\nUna primera predicci\u00f3n es a los ap\u00f3stoles en general: en esta noche todos se escandalizar\u00e1n de El. Su prisi\u00f3n de Getseman\u00ed ser\u00e1 un \u201ctropiezo\u201d para ellos. El Mes\u00edas triunfador que se esperaba en el medio ambiente aparecer\u00eda aquella noche humillado y prisionero. El Cristo de los milagros, y que en varias ocasiones en que quer\u00edan prenderle lo evit\u00f3, iba all\u00ed a ser detenido. El impacto que esto iba a causarles era muy fuerte; y ante el desconcierto de la prisi\u00f3n y del piquete de tropas, no tendr\u00e1n la confianza en El que otras veces, como ante el mar agitado, y huir\u00e1n y le abandonar\u00e1n. No ser\u00e1 una falta de fe ni apostas\u00eda, pero s\u00ed falta de confianza, de desconcierto y cobard\u00eda. A Pedro, en concreto, le garantiz\u00f3 que, a pesar de todo, mantendr\u00eda su fe en El (Luc 22:32).<br \/>\nY como confirmaci\u00f3n se alega un pasaje del profeta Zacar\u00edas, que en su texto original dice: \u201cHerir\u00e9 al pastor y se dispersar\u00e1 el reba\u00f1o\u201d (Zac 13:7). La cita est\u00e1 acomodada a las circunstancias. En el profeta es Dios el que da la orden de herir al pastor; es acusar el plan de Dios. En su sentido hist\u00f3rico alude al rey Sedec\u00edas, \u00faltimo rey de Jerusal\u00e9n, el cual, capturado por los caldeos, su ej\u00e9rcito fue dispersado y el pueblo deportado a Babilonia (2Re 24:18ss; 2Re 25:1-22). Acaso la cita ha sido intercalada por el evangelista o por la catequesis 35. Es muy del procedimiento de este evangelio.<br \/>\nPero si hay predicci\u00f3n de huida en su prisi\u00f3n, tambi\u00e9n la hay de reuni\u00f3n en su resurrecci\u00f3n. Por eso les anuncia que, una vez resucitado, les \u201cpreceder\u00e1 a Galilea.\u201d All\u00ed los espera. Es tambi\u00e9n el mensaje del \u00e1ngel. Lejos de los peligros y pasiones de Jerusal\u00e9n, all\u00ed ser\u00e1n d\u00edas de restauraci\u00f3n y, sobre todo, de pruebas de su resurrecci\u00f3n y de instrucciones sobre su reino (Hec 1:3). Lc lo relata, a diferencia de Mt-Mc, evocando la predicci\u00f3n \u201cestando en Galilea,\u201d por orientar su esquema a Jerusal\u00e9n (Osty).<br \/>\nLos cuatro evangelistas narran el anuncio de la negaci\u00f3n de Pedro. Tal fue la impresi\u00f3n que caus\u00f3 esto en la catequesis primitiva. Es un buen \u00edndice de lo que Pedro significaba para las cristiandades primitivas. Mt-Mc la ponen a continuaci\u00f3n de la anterior. Lc la pone aparte, con una portada dogm\u00e1tica muy importante, y Jn tambi\u00e9n la pone aislada y vinculada a otro prop\u00f3sito.<br \/>\nEl car\u00e1cter impetuoso de Pedro le hizo prorrumpir, con un fondo de lealtad, pero de confianza s\u00f3lo humana, en su fidelidad a Cristo. El debi\u00f3 de comenzar esta protesta, porque luego \u201ctodos dec\u00edan lo mismo.\u201d Y le garantizaba no escandalizarse de El, muriendo, si fuera preciso, por su lealtad. Pero la palabra de Cristo era m\u00e1s firme que los prop\u00f3sitos de Pedro. Por eso, el anuncio se iba a cumplir tr\u00e1gicamente: \u201cEsta misma noche antes que el gallo cante, me negar\u00e1s tres veces.\u201d Si algunos evangelios ponen solo un canto del gallo es porque era el principal o lo fundamental (Buzy). Era costumbre jud\u00eda designar la hora de ciertos trabajos por el canto del gallo 36. En Mc se precisa que antes que el gallo cante \u201cdos veces, me negar\u00e1s tres.\u201d Esta \u00faltima podr\u00eda significar, o bien la rapidez de la negaci\u00f3n aquella misma noche, o precisar casi el momento: tres veces antes de los dos cantos del gallo, que son sobre las tres y cinco de la ma\u00f1ana. Este contraste de Mc de tres y dos tan oriental, acaso refleje la f\u00f3rmula primitiva.<br \/>\nEn el temperamento de Pedro todo esto no era m\u00e1s que inconsciencia producida por la vehemencia de su temperamento y del mismo amor a Cristo.<br \/>\nPero lo mismo dec\u00edan los dem\u00e1s ap\u00f3stoles. Una vez m\u00e1s Pedro se destaca por su prestigio, y es s\u00edntesis de los otros.<\/p>\n<p>Cristo en Getseman\u00ed,Hec 26:36-46 (Mar 14:32-42; Luc 22:40-46).<br \/>\n36 Entonces vino Jes\u00fas con ellos a un lugar llamado Getseman\u00ed y les dijo: Sentaos aqu\u00ed mientras yo voy all\u00e1 a orar. 37 Y tomando a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, comenz\u00f3 a entristecerse y angustiarse. 38 Entonces les dijo: Triste est\u00e1 mi alma hasta la muerte; quedaos aqu\u00ed y velad conmigo. 39Y adelant\u00e1ndose un poco, se postr\u00f3 sobre su rostro, orando y diciendo: Padre m\u00edo, si es posible, pase de m\u00ed este c\u00e1liz; sin embargo, no se haga como yo quiero, sino como quieres t\u00fa. 40 Y viniendo a los disc\u00edpulos, los encontr\u00f3 dormidos, y dijo a Pedro: \u00bfDe modo que no hab\u00e9is podido velar conmigo una hora? 41 Velad y orad para no caer en la tentaci\u00f3n; el esp\u00edritu est\u00e1 pronto, pero la carne es flaca.42 De nuevo, por segunda vez, fue a orar, diciendo: Padre m\u00edo, si esto no puede pasar sin que yo lo beba, h\u00e1gase tu voluntad. 43 Y volviendo otra vez, los encontr\u00f3 dormidos; ten\u00edan los ojos cargados. 44 Dej\u00e1ndolos, de nuevo se fue a orar por tercera vez, diciendo a\u00fan las mismas palabras. 45 Luego vino a los disc\u00edpulos y les dijo: Dormid ya y descansad, que se acerca la hora y el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los pecadores. 46 Levantaos, vamos; ya llega el que va a entregarme.<\/p>\n<p>Del Cen\u00e1culo fue Jesucristo con los once ap\u00f3stoles hacia el monte de los Olivos, donde hab\u00eda un \u201chuerto\u201d (\u03c7\u03ae\u03c0\u03bf\u03b6) (Jn) llamado Getseman\u00ed. Su nombre corresponde al aramaico Gath-shemani[m], y significa lagar de aceitunas o aceites 37, al estilo de otros muchos, cuyos vestigios a\u00fan se conocen. Deb\u00eda de ser posesi\u00f3n de alg\u00fan disc\u00edpulo o amigo, pues iba a \u00e9l \u201cseg\u00fan costumbre\u201d (Lc-Jn).<br \/>\nLlegado all\u00ed, mand\u00f3 a sus disc\u00edpulos quedarse en un lugar, mientras El iba a orar. Pero llev\u00f3 consigo a Pedro, Juan y Santiago, que aparecen con un car\u00e1cter de predilecci\u00f3n (Mar 5:37; Luc 8:51; Mat 17:1-13, par.).<br \/>\nY estando con ellos, comenz\u00f3 a \u201centristecerse\u201d -(\u03bb\u03c5\u03c0\u03b5\u0390\u03c3\u03b8\u03b1\u03b9) (cf. 14:9; 17:23; 19:12; etc.) y a tener \u201ctedio\u201d y hast\u00edo (\u03ac\u03b4\u03b7\u03bc\u03bf\u03bd\u03b5i\u03bd) (cf. Flp 2:26); pero el contexto exige que en grado muy elevado. Mc pone otro matiz de \u201cterror\u201d (\u03ad\u03c7\u03b8\u03b1\u03bc\u03b2\u03b5i\u03c3\u03b8\u03b1\u03b9)\u00b7 Aparte de estos calificativos, El mismo les dice a los tres cu\u00e1l sea su estado de \u00e1nimo: \u201cMi alma est\u00e1 triste hasta la muerte.\u201d La frase es el\u00edptica y ha de suplirse algo: o \u201cmi alma (yo) est\u00e1 triste hasta (tener la tristeza que causa) la muerte,\u201d o \u201cmi alma est\u00e1 triste hasta (desear) la muerte\u201d como liberaci\u00f3n. Lo primero tiene un buen paralelo literario con Jonas (Flp 4:9b; 8).<br \/>\nDespu\u00e9s de manifestar a estos ap\u00f3stoles su angustia, los mand\u00f3 quedarse all\u00ed \u201cvelando\u201d con El, lo que era orar; recomendaci\u00f3n que tres veces les har\u00e1, sin duda a los grupos, ya que por todos miraba con la misma solicitud de prevenirles contra aquella hora de defecci\u00f3n. Esta \u201ctentaci\u00f3n\u201d era la gran tentaci\u00f3n \u201cescatol\u00f3gica\u201d en la lucha contra Sat\u00e1n. Iba a ser el ver al Mes\u00edas, que se esperaba en el ambiente jud\u00edo triunfante, humillado y prisionero, con el impacto psicol\u00f3gico que causar\u00eda, y la consiguiente \u201chuida\u201d profetizada.<br \/>\nEl entonces se \u201cadelant\u00f3 un poco,\u201d \u201ccomo un tiro de piedra\u201d (Lc), t\u00e9rmino cl\u00e1sico (Tuc\u00eddides), como unos treinta metros. Y, ya solo, pero que los tres ap\u00f3stoles, con la luna llena del mes de Nis\u00e1n, pod\u00edan ver, \u201cse postr\u00f3 (de rodillas) sobre su rostro.\u201d Mt es el que describe con m\u00e1s precisi\u00f3n esta actitud de Cristo, que era una de las formas usuales de orar los jud\u00edos 38.<br \/>\nMc lo describe diciendo que se \u201cpostr\u00f3\u201d (Gen 17:3; 1Co 14:25; Rev 7:11), y Lc que se puso \u201cde rodillas.\u201d Cada evangelista trata de expresar a su modo aquella actitud de Cristo, sin que sea posible establecer cu\u00e1l responde mejor a la historia. Mt traduce aquel abatimiento de dolor espiritual con la m\u00e1xima postraci\u00f3n corporal. El jud\u00edo normalmente oraba de pie.<br \/>\nY as\u00ed, abrumado de dolor, oraba a su Padre que, si era posible, pasase de El aquel c\u00e1liz.<br \/>\nCon la palabra c\u00e1liz expresaban los jud\u00edos la suerte, buena o mala, que aguardaba a alguno (Sal 11:66; Sal 79:9; Rev 15:7; Rev 15:16). Este c\u00e1liz era su pasi\u00f3n y muerte (Mat 20:22, par.), pero no s\u00f3lo en lo f\u00edsico, sino en lo moral: por el conocimiento sobrenatural con que ve\u00eda todos los elementos que entraban en juego en la obra retentiva. Era la hora en que experimentaba en su humanidad el horrible dolor de la redenci\u00f3n. Por eso, en un primer brote del gemido de la naturaleza (voluntas ut natura) ped\u00eda al Padre que, si fuese posible, pasase de El aquel c\u00e1liz de Getseman\u00ed y del Calvario. Pero por encima de este primer brote del dolor natural estaba su decisi\u00f3n firme de afrontarlo: que se hiciese la voluntad de su Padre (voluntas ut voluntas). Lc destacar\u00e1 la intensidad de esta oraci\u00f3n de Cristo, como se expone en su lugar correspondiente.<br \/>\nPero con ninguna otra oraci\u00f3n mejor que con \u00e9sta: \u201cPadre m\u00edo,\u201d &#8211; \u03c0\u03ac\u03c4\u03b5\u03c1 \u03bc\u03bf\u03c5, aunque omite con Lc el t\u00e9rmino aramaico abba&#8217; -, se pod\u00eda dirigir a su padre. Ya que su misi\u00f3n en este mundo era mostrarse como el Hijo enviado por ese Padre, persona, que siempre estaba cerrado en su bloque monote\u00edsta de simple divinidad para el juda\u00edsmo.<br \/>\n\u201cEn toda la literatura jud\u00eda no hay un solo ejemplo en que se use abba (sin sufijo) refiri\u00e9ndose a Dios. De Jes\u00fas refieren los evangelios que siempre (con excepci\u00f3n del lamento en la cruz, Mar 15:34) se dirigi\u00f3 a Dios con abba (\u201cPadre m\u00edo\u201d) 38. En arameo supone un matiz de intimidad, que ning\u00fan jud\u00edo se hubiese atrevido a usar para dirigirse a Dios. Supone, pues, en Cristo una relaci\u00f3n \u00fanica.<br \/>\nTambi\u00e9n se pens\u00f3 si procediese inmediatamente la invocaci\u00f3n \u201cAbba&#8217;, Padre\u201d del uso lit\u00fargico en alguna iglesia primitiva biling\u00fce (Rom 8:15; Gal 4:6).<br \/>\nTres veces deja la angustia de su oraci\u00f3n, que dur\u00f3 aproximadamente \u201cuna hora\u201d (v.40) como de reloj 39, y viene a los suyos, que encontr\u00f3 dormidos. Tres veces les pide vigilia de oraci\u00f3n, porque el \u201cesp\u00edritu,\u201d la parte noble del nombre, \u201cest\u00e1 pronto\u201d para las nobles protestas de lealtad; pero la \u201ccarne es flaca,\u201d tiene sus compromisos de miedo y de pasi\u00f3n. En el A.T., el \u201cesp\u00edritu\u201d es presentado en cuanto influido por el Esp\u00edritu de Yahv\u00e9, mientras la \u201ccarne\u201d es el hombre dejado a sus impulsos (Num 27:16; Jua 3:6). Y hac\u00eda falta superar, con la gracia que lograse aquella oraci\u00f3n, el tr\u00e1gico momento de defecci\u00f3n que se acercaba: el esc\u00e1ndalo del tremendo golpe de ver al Mes\u00edas prisionero.<br \/>\nPero a la tercera vez que va a ellos y los encuentra dormidos, y con la llegada del traidor y de su peque\u00f1a tropa encima, pues ya se o\u00edan sus pasos cerca (v.47), les dijo: \u201cDormid ya y descansad, que ya se acerca la hora y el Hijo del hombre va a ser entregado. Levantaos, vamos; ya llega el que va a entregarme.\u201d<br \/>\nEl sentido de estas palabras referidas por Mt-Mc es el de un peque\u00f1o tono de iron\u00eda: \u201cDormid y descansad\u201d (si pod\u00e9is). ante lo que ya est\u00e1 encima. \u201cHay en ello un ligero reproche, que se pod\u00eda calificar de ir\u00f3nico, pero de una iron\u00eda sin amargura, sin burla,\u201d o m\u00e1s bien de compasi\u00f3n 40. El sue\u00f1o de los disc\u00edpulos es de cansancio, pero expresi\u00f3n de ceguera espiritual (Jua 14:9).<br \/>\nEn el texto Mt-Mc se ven dos \u201cfuentes\u201d en este relato: una es la idea de \u201chora\u201d y otra la de \u201cvigilancia\u201d 40.<\/p>\n<p>Prisi\u00f3n de Cristo,Jua 26:47-56 (Mar 14:43-52; Luc 22:47-53; Jua 18:1-12).<br \/>\n47 A\u00fan estaba hablando, cuando lleg\u00f3 Judas, uno de los Doce, y con \u00e9l una gran turba armada de espadas y garrotes, enviada por los pr\u00edncipes de los sacerdotes y los ancianos del pueblo. 48 El que iba a entregarle les dio una se\u00f1al diciendo: Aquel a quien yo besare, \u00e9se es; prendedle. 49 Y al instante, acerc\u00e1ndose a Jes\u00fas, le dijo: Salve, Rab\u00ed. Y le bes\u00f3. 50 Jes\u00fas le dijo: Amigo, \u00bfa qu\u00e9 vienes? Entonces se adelantaron y echaron las manos sobre Jes\u00fas, apoder\u00e1ndose de El.5I Uno de los que estaban con Jes\u00fas extendi\u00f3 la mano y, sacando la espada, hiri\u00f3 a un siervo del pont\u00edfice, cort\u00e1ndole una oreja. 52Jes\u00fas entonces le dijo: Vuelve tu espada a su vaina, pues quien toma la espada, a espada morir\u00e1. 53 \u00bfO crees que no puedo rogar a mi Padre, que me enviar\u00eda luego doce legiones de \u00e1ngeles? 54\u00bfC\u00f3mo van a cumplirse las Escrituras de que as\u00ed conviene que sea? 55 Entonces dijo Jes\u00fas a la turba: \u00bfComo a ladr\u00f3n hab\u00e9is salido con espadas y garrotes a prenderme? Todos los d\u00edas me sentaba en el templo para ense\u00f1ar, y no me prendisteis. 56 Pero todo esto sucedi\u00f3 para que se cumpliesen las Escrituras de los profetas. Entonces todos los disc\u00edpulos le abandonaron y huyeron.<\/p>\n<p>Los sin\u00f3pticos ponen la llegada de Judas, con el pelot\u00f3n para prender a Cristo, cuando El estaba a\u00fan hablando con sus disc\u00edpulos.<br \/>\nCon Judas llegaba una \u201cgran turba armada de espadas y garrotes, enviada por los pr\u00edncipes de los sacerdotes y los ancianos del pueblo.\u201d Mc cita las tres partes del sanedr\u00edn. Pero es procedimiento usual en los evangelistas el citar parte de los elementos componentes del mismo, o todo, para indicar lo mismo. Ya por Jn se sabe la condena de Caifas y, oficiosamente, del sanedr\u00edn, lo mismo que el pacto de Judas con ellos y con sus \u201cministros\u201d para entregarlo y preparar h\u00e1bilmente el prendimiento. Lc pone que llega s\u00f3lo una \u201cturba.\u201d En Jn, por citarse tambi\u00e9n una \u03c3\u03c0\u03b5\u03af\u03c1\u03b1, \u03bf \u201ccohorte\u201d romana, y a su frente un \u03c7\u03b9\u03bb\u03b9\u03ac\u03c1\u03c7\u03bf\u03b6, \u03bf tribuno, se lleg\u00f3 a pensar que, adem\u00e1s de este pelot\u00f3n de tropa a las \u00f3rdenes sanedritas, ven\u00eda un destacamento romano de protecci\u00f3n. Pero no hay exigencia ninguna para ello. Y en Jn, como en otros pasajes b\u00edblicos y extrab\u00edblicos, ambas palabras son usadas para designar tropas y mando jud\u00edos.<br \/>\nEn cuanto al n\u00famero, si bien \u03c3\u03c0\u03b5\u03af\u03c1\u03b1 significa \u201ccohorte,\u201d destacamento de unos seiscientos hombres, tambi\u00e9n designaba el \u201cman\u00edpulo,\u201d te\u00f3ricamente de doscientos soldados. Pero todas estas agrupaciones romanas, como es conocido, muchas veces conservando el nombre, ten\u00edan reducido el n\u00famero de sus componentes. En la naturaleza de las cosas est\u00e1 no desorbitar el n\u00famero de las tropas, por innecesario, y hasta en ellos por no llamar la atenci\u00f3n. Un pelot\u00f3n de unos cincuenta hombres era m\u00e1s que suficiente para enfrentarse con una docena de galileos desarmados, para ser tomados por sorpresa y en la nocturnidad de una hora inesperada que no pod\u00eda provocar reacciones en el pueblo.<br \/>\nEl hecho de proceder as\u00ed la sola autoridad jud\u00eda es un hecho conocido, ya que Roma sol\u00eda respetar los poderes legales locales. El sanedr\u00edn ten\u00eda sus ministros polic\u00edas.<br \/>\nJudas va \u201cdelante de ellos\u201d (Lc), no como capit\u00e1n, sino como gu\u00eda.<br \/>\nEste pelot\u00f3n iba armado de \u201cespadas\u201d y \u201cgarrotes\u201d (\u03be\u03cd\u03bb\u03c9\u03bd); Jn a\u00f1ade tambi\u00e9n \u201clinternas.\u201d Eran elementos del equipo militar, aunque seguramente no faltaron lanzas. El uso de estos \u201cgarrotes\u201d y \u201cantorchas\u201d pertenec\u00eda al armamento de la guardia del templo. Josefo cuenta que los soldados se serv\u00edan de \u201cgarrotes\u201d 41. Es bien repetido en el Talmud un dicho ir\u00f3nico contra la familia sacerdotal de Boethus porque los criados \u201caporreaban\u201d a los acreedores. El uso de las \u201clinternas,\u201d o teas, era necesario para evitar que entre las sombras y recovecos de aquel olivar pudiesen esconderse o fugarse.<br \/>\nLa se\u00f1al que Judas hab\u00eda dado para que le reconociesen bien en aquella penumbra era besarle. Era uso normal en los disc\u00edpulos de los rabinos; cuando se encontraban con ellos, despu\u00e9s de abrazarse, los besaban en la mano, rostro y cabeza 42.<br \/>\nJudas se adelanta disimuladamente, como para darle cuenta del resultado de alguna misi\u00f3n que le hab\u00eda hecho salir del Cen\u00e1culo, a favor del Colegio apost\u00f3lico &#8211; preparaci\u00f3n para las festividades o dar algo a los pobres, pensaron entonces los ap\u00f3stoles (Jn) -, y le dice: \u201cSalve (\u03c7\u03b1\u03c6\u03b5), Maestro.\u201d Y le \u201cbes\u00f3.\u201d La frase que le debi\u00f3 de decir fue la en uso: \u201cLa paz contigo, Rab\u00ed,\u201d que es traducida al griego por una versi\u00f3n idiom\u00e1tica. El verbo usado para decir le \u201cbes\u00f3\u201d (\u03c7\u03b1\u03c4\u03b5\u03c6\u03b9\u03bb\u03b7\u03c3\u03b5\u03bd), lo mismo puede significar simplemente le bes\u00f3 que le bes\u00f3 con afecto, reiteradamente, al modo como hac\u00edan los disc\u00edpulos con sus rab\u00eds 43. Acaso esto convenga m\u00e1s aqu\u00ed, como signo hip\u00f3crita de afecto y como prueba reiterada, en la penumbra del olivar, para que la guardia supiese bien qui\u00e9n era.<br \/>\nPero, ante esta iniquidad, Cristo le dice: \u201ccamarada\u201d (\u03b5\u03c4\u03b1\u03af\u03c1\u03b5), no amigo, aunque en sentido familiar pudiera ser equivalente al primero. Y luego viene una frase sujeta a discusi\u00f3n. El texto griego dice: \u03ad\u03c6&#8217;\u03cc \u03c0\u03ac\u03c1\u03b5\u03b9. \u00bfCu\u00e1l es su sentido?<br \/>\nEl verbo p\u00e1rei, sea de \u03c0\u03b1\u03c1\u03b9\u03ad\u03bd\u03b1\u03b9 (venir), sea de \u03c0\u03b1\u03c1\u03b5\u03a4\u03bd\u03b1\u03b9 (estar presente), no cambia fundamentalmente.<br \/>\nAlgunos autores le dan un sentido interrogativo. As\u00ed se traducir\u00eda: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 has venido?\u201d Pero esta expresi\u00f3n no significa por qu\u00e9, sino sobre qu\u00e9. Deismann, principal defensor, s\u00f3lo cita un ejemplo que puede significar varias cosas, incluso sin sentido interrogativo.<br \/>\nGeneralmente se admite una frase el\u00edptica que hay que suplir. Suponen que lo que hay que suplir es: l)\u201dQue a qu\u00e9 viniste,\u201d o \u201chaz a lo que viniste\u201d; 2) \u201c\u00bfMe besas, amigo, para aquello por lo cual est\u00e1s presente?\u201d Lo cual viene a coincidir con lo que dice Lucas: \u201c\u00bfCon un beso entregas al Hijo del hombre?\u201d; 3) Franz Delitzsch, en su versi\u00f3n hebrea del \u03bd. \u03a4., supone por \u201csubstractum\u201d al m\u00e9h bata, \u201c\u00bfpor qu\u00e9 viniste t\u00fa?\u201d As\u00ed el relativo \u03ad\u03c6&#8217;\u03cc puede ser una traducci\u00f3n incorrecta del interrogativo arameo. Es soluci\u00f3n que sostienen hoy muchos exegetas 44.<br \/>\nJuan relata otro aspecto de la prisi\u00f3n de Cristo, en el que se destaca el dominio de Cristo sobre las circunstancias y sobre los que vinieron a llevarle prisionero. Se estudia en el pasaje correspondiente 45.<br \/>\nLos tres sin\u00f3pticos ponen a continuaci\u00f3n la prisi\u00f3n de Cristo. Pero \u00e9sta debi\u00f3 de suceder despu\u00e9s de su \u201cdiscurso\u201d a los que le prend\u00edan. S\u00ed ya hubiese sido prendido, no hubiesen los ap\u00f3stoles podido atacar a la tropa, pues huyeron, ni menos Cristo, ya atado, curar la oreja de Maleo \u201ctoc\u00e1ndosela.\u201d<br \/>\nAl ver lo que ven\u00eda encima, los ap\u00f3stoles quisieron acometer con la espada. Era nobleza de almas galileas, inflamables ante aquella desproporci\u00f3n de gentes y de armas (Lc). Pero Pedro no esper\u00f3. Atac\u00f3 a un siervo del sumo sacerdote llamado Maleo (Jn), que acaso por celo se destac\u00f3 al frente del grupo o capitaneando a aquella tropa irregular, y le cort\u00f3 la oreja derecha. Se hacen c\u00e1balas por qu\u00e9 fue la \u201cderecha,\u201d cuando atacando parec\u00eda l\u00f3gico que fuese (1) la izquierda. Se quiere ver en el relato un sentido de deshonor 45. La espada acaso peg\u00f3 en el casco y, posiblemente, resbalando le produjo un fuerte tajo en la oreja, sin desprenderla del todo, ya que luego, con s\u00f3lo \u201ctocarla,\u201d Cristo se la cur\u00f3 (Luc 22:51). Pero les dijo, en forma sapiencial, que guardaran la espada, porque el que usa la espada as\u00ed, a espada morir\u00e1 &#8211; \u00bfpuede haber una condena de los \u201czelotes\u201d? -. Era la venganza oriental de la ley del \u201ctali\u00f3n\u201d y del \u201cgoel.\u201d No es que niegue la defensa armada justa, pero es que all\u00ed era imprudente ante la desproporci\u00f3n de gentes, y, sobre todo, ante la inutilidad, pues hab\u00eda llegado \u201csu hora.\u201d De ah\u00ed el decirles: \u201cBasta ya. Dejad.\u201d Las cosas seguir\u00e1n el curso de permisiones y plan divino.<br \/>\nPor eso no le prendieron cuando estaba de ordinario entre ellos en el templo ense\u00f1ando. Nunca lo tuvieron m\u00e1s cerca ni m\u00e1s en sus manos. Pero no lo hicieron porque hab\u00edan de cumplirse las Escrituras a este prop\u00f3sito: sea que se refiera a un sentido prof\u00e9tico global del A. \u03a4. \u03bf a alg\u00fan pasaje concreto, acaso a la misma citaci\u00f3n alegada antes de Zacar\u00edas, con la que se les profetiza a los ap\u00f3stoles su \u201cesc\u00e1ndalo\u201d aquella noche, o tambi\u00e9n a Isa\u00edas (Luc 53:3-12) en su vaticinio sobre el \u201cSiervo de Yahv\u00e9.\u201d<br \/>\nEs la raz\u00f3n por la cual El se entrega libremente. Si no, no tendr\u00eda m\u00e1s que rogar al Padre, y pondr\u00eda a sus \u00f3rdenes \u201cdoce legiones de \u00e1ngeles,\u201d sobre seis mil \u00e1ngeles, frase hiperb\u00f3lica oriental con la que indica que con s\u00f3lo querer aquel pelot\u00f3n de tropas quedar\u00eda, literalmente, aniquilado (cf. Mat 25:31); es una formulaci\u00f3n apocal\u00edptica. Los descubrimientos literarios de Qumr\u00e1n han hecho ver esta importancia masiva d\u00e9 los \u00e1ngeles en aquella teolog\u00eda. La conciencia de Cristo y su poder con su Padre se acusan ostensiblemente.<br \/>\nPedro le segu\u00eda \u201cde lejos\u201d hasta entrar en el palacio del sumo sacerdote. Con ello se prepara la ocasi\u00f3n de las negaciones de Pedro.<\/p>\n<p>El proceso ante el Sanedr\u00edn,Mat 26:57-68 (Mar 14:53-65; Luc 22:54-65; Jua 18:12-24).<br \/>\n57 Los que prendieron a Jes\u00fas le llevaron a casa de Caifas, el pont\u00edfice, donde los escribas y ancianos se hab\u00edan reunido. 58 Pedro le sigui\u00f3 de lejos hasta el palacio del pont\u00edfice, y, entrando dentro, se sent\u00f3 con los servidores para ver en qu\u00e9 paraba aquello. 59 Los pr\u00edncipes de los sacerdotes y todo el sanedr\u00edn buscaban falsos testimonios contra Jes\u00fas para condenarle a muerte, 60 pero no los hallaban, aunque se hab\u00edan presentado muchos falsos testigos. Al fin se presentaron dos, 61 que dijeron: Este ha dicho: Yo puedo destruir el Templo de Dios y en tres d\u00edas edificarlo. 62 Levant\u00e1ndose el pont\u00edfice, le dijo: \u00bfNada respondes? \u00bfQu\u00e9 dices a lo que \u00e9stos testifican contra ti? 63 Pero Jes\u00fas callaba, y el pont\u00edfice le dijo: Te conjuro por Dios vivo: di si eres t\u00fa el Mes\u00edas, el Hijo de Dios. 64 D\u00edjole Jes\u00fas: T\u00fa lo has dicho. Y yo os digo que un d\u00eda ver\u00e9is al Hijo del hombre sentado a la diestra del Poder y venir sobre las nubes del cielo. 65 Entonces el pont\u00edfice rasg\u00f3 sus vestiduras, diciendo: Ha blasfemado. \u00bfQu\u00e9 necesidad tenemos de m\u00e1s testigos? Acab\u00e1is de o\u00edr la blasfemia. \u00bfQu\u00e9 os parece? 66 Ellos respondieron: Reo es de muerte. 67 Entonces comenzaron a escupirle en el rostro y a darle pu\u00f1etazos, y otros le her\u00edan en la cara, 68 diciendo: Profet\u00edzanos, Cristo, \u00bfqui\u00e9n es el que te hiri\u00f3?<\/p>\n<p>Prendido Cristo en Getseman\u00ed, es llevado a casa del pont\u00edfice. Juan es el que hace saber que \u201cprimeramente\u201d le llevaron a casa de Anas, porque era suegro de Caifas. La raz\u00f3n de esto debe de ser, o una deferencia hacia Anas, que era el que llevaba, por su prestigio e influencia, la pol\u00edtica de Israel, hasta el punto que, una vez depuesto el a\u00f1o 15 d.C. por V. Grato, logr\u00f3 situar en el sumo pontificado a cinco hijos, un nieto y a su yerno; o por el deseo que ten\u00eda de verlo de cerca, o para poder as\u00ed asesorar mejor en el caso, si no es que parti\u00f3 de \u00e9l la iniciativa de perder definitivamente a Cristo. Y \u201cAnas lo remiti\u00f3 atado a Caifas\u201d (Jn).<br \/>\nMt-Mc narran el proceso de Cristo ante el sanedr\u00edn en una sesi\u00f3n \u201cnocturna,\u201d mientras que Lc la pone por la \u201cma\u00f1ana,\u201d aunque descrita con los mismos caracteres literarios, si bien los primeros aluden a otra condena \u201cmatutina.\u201d Luego se ver\u00e1 el problema.<br \/>\nEl lugar del palacio de Caifas no est\u00e1 localizado. Sobre \u00e9l pretenden estar edificadas la iglesia de San Salvador de los Armenios y la de San Pedro in Gallicantu 46.<br \/>\nCa\u00edf\u00e1s ocupaba el sumo pontificado desde el a\u00f1o 18 al 36 d.C. Nada m\u00e1s se sabe de \u00e9l por fuentes extrab\u00edblicas. Pero es bien sabido que los sumos sacerdotes sol\u00edan lograr el cargo a fuerza de oro, de servilismo 7. durando un a\u00f1o 46.<br \/>\nEn casa de Caifas aparece reunido \u201ctodo el sanedr\u00edn\u201d (v.59) para condenar a Cristo. Si la frase redonda admite excepciones, indica bien  la responsabilidad global de los jefes de la naci\u00f3n que le atribuyen los evangelistas.<br \/>\nEl gran sanedr\u00edn constaba de tres grupos: \u201cpr\u00edncipes de los sacerdotes,\u201d que correspond\u00eda a los miembros de familias sacerdotales, casi todos saduceos; \u201cescribas,\u201d peritos en la Ley y de gran influjo en el tribunal: generalmente eran fariseos y laicos, aunque tambi\u00e9n hab\u00eda algunos sacerdotes; y los \u201cancianos,\u201d que, si en un principio eran tales (Num 11:16), eran entonces personas especialmente representativas en la sociedad.<br \/>\nSeg\u00fan los escritos rab\u00ednicos, el gran Sanedr\u00edn constaba de 71 miembros, presididos por el sumo sacerdote. Se sentaban en semic\u00edrculo. Dos secretarios se sentaban delante de ellos para recoger por escrito las palabras de los que condenaban o absolv\u00edan. Seg\u00fan la Mishna, en los procesos capitales hac\u00edan falta por lo menos 23 jueces. Y se exig\u00eda para la condena, al menos, dos votos de mayor\u00eda 47.<br \/>\nEl proceso de Cristo no puede llamarse tal, pues ya de antemano estaba decretada su muerte, como se ve por los sin\u00f3pticos de Jn: era s\u00f3lo la forma c\u00ede apariencia legal para que P\u00edlalo autorizase y ejecutase su sentencia. En la actuaci\u00f3n del mismo se ve un cu\u00e1druple proceso:<br \/>\n1) Caifas interroga a Cristo sobre su doctrina y sus disc\u00edpulos. Este pasaje es propio de Jn (Num 18:12-24). Pero parece lo m\u00e1s l\u00f3gico que haya sido el primer punto del interrogatorio. Ante un proceso ama\u00f1ado, Cristo no responde: los remite a sus oyentes, pues \u201csiempre habl\u00e9 en p\u00fablico.\u201d Y sobre sus disc\u00edpulos calla su nombre. Es lo que toda persona de honor har\u00eda 48.<br \/>\n2) Mt dice: \u201cLos pr\u00edncipes de los sacerdotes y todo el sanedr\u00edn buscaban un falso testimonio (\u03c8\u03b5\u03c5\u03b4\u03bf\u03bc\u03b1\u03c1\u03c4\u03c5\u03c1\u03af\u03b1) contra Jes\u00fas para condenarle a muerte.\u201d Probablemente se trata de una frase mal redactada. Lo que buscaban eran testigos de cuyas aportaciones pudiesen sacar motivos jur\u00eddicos de condena contra Cristo.<br \/>\nSe presentaron \u201cmuchos falsos testigos.\u201d Si ellos hubiesen buscado falsos testigos con venalidad abierta, los hubiesen adiestrado a trav\u00e9s de sus agentes,  los testimonios que buscaban se hubiesen inventado y concordado.<br \/>\nPor \u00faltimo, aparecieron dos. Las diferencias redaccionales de Mt-Mc no afectan a la sustancia. La frase alude al momento en que la autoridad le pregunta con qu\u00e9 poder expuls\u00f3 a los mercaderes del templo: sin embargo, El les remite a que destruyan \u201ceste templo\u201d y El lo \u201clevantar\u00e1 en tres d\u00edas,\u201d aludiendo a su resurrecci\u00f3n. Por eso, no ha de pensarse en una deformaci\u00f3n de la misma, hecha con mala voluntad, por estos testigos. Pero la frase corri\u00f3, pues se la arrojaron los fariseos cuando est\u00e1 en la cruz, y se cita en el proceso de San Esteban (Hec 6:14).<br \/>\nPero, aunque fueron dos los testigos, como exig\u00eda la Ley, y lo sab\u00edan, no de referencia, sino por haberlo o\u00eddo ellos mismos, no val\u00eda Su testimonio. Pues \u201cni aun as\u00ed era concorde su testimonio.\u201d El que en el templo, por celo, hab\u00eda expulsado a los mercaderes profanadores, no pod\u00eda pensar ahora en destruirlo. Pero, aparte de esto, seg\u00fan los rabinos, para que el testimonio tuviese validez ten\u00eda que haber una coincidencia casi matem\u00e1tica entre los testigos. Y all\u00ed algo fall\u00f3 que dio invalidez a este testimonio tan deseado.<br \/>\n3) Al ver que todo fallaba y que aquella oportunidad no pod\u00eda perderse, Caifas se levant\u00f3 \u201cen medio\u201d de la asamblea, para interrogar a Cristo. Que responda algo a todas aquellas testificaciones que se hac\u00edan contra \u00e9l. Pero, si las pruebas alegadas se hab\u00edan desestimado por inv\u00e1lidas, \u00bfqu\u00e9 se buscaba del reo al volver a revisar sus falsas acusaciones? Caifas busca en sus respuestas algo que permitiese condenar jur\u00eddicamente a Cristo. Intento que, jur\u00eddicamente, era deplorable. Pues en la Mishna se reconoce inv\u00e1lida toda acusaci\u00f3n basada en la acusaci\u00f3n del reo 49.<br \/>\nPero Cristo boicote\u00f3 estos planes con el silencio de su dignidad: \u201cJes\u00fas callaba.\u201d Este silencio evoca el \u201cno abrir la boca\u201d del \u201cSiervo de Yahv\u00e9\u201d (Is c.53) en su perspectiva de pasi\u00f3n y muerte.<br \/>\n4) En vista de que toda esta estrategia fallaba, Caifas apel\u00f3 a la conjuraci\u00f3n a Cristo. En los procesos jur\u00eddicos, la \u201cconjuraci\u00f3n\u201d con determinadas f\u00f3rmulas obligaba 50. Y as\u00ed Caifas apel\u00f3 a ella. Y con solemnidad pontifical le dijo: \u201cTe conjuro por el Dios vivo a que nos digas si t\u00fa eres el Cristo (b \u03c7\u03c1\u03b9\u03c3\u03c4\u03cc\u03c2)\u201d el Hijo de Dios\u201d (\u00f3 \u03c5\u03b9\u03cc\u03c2 \u03c4\u03bf\u03c5 \u03b8\u03b5\u03bf\u03b0).<br \/>\nMc pone la variante, en lugar de Hijo de Dios, \u201cel Hijo del Bendito,\u201d circunloquio para no pronunciar el nombre de Dios, que refleja la f\u00f3rmula primitiva, y que, sin duda, Mt-griego sustituy\u00f3 ya por \u201cel Hijo de Dios\u201d a causa de sus lectores.<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 es lo que pretende preguntar Caifas a Cristo? Que con la primera expresi\u00f3n se le pregunta si es el Mes\u00edas, es evidente. Pero la segunda expresi\u00f3n, \u00bfes sin\u00f3nima de la primera o se pregunta por la divinidad de Cristo? No que Caifas pueda ni pensarlo, pero podr\u00eda hacerlo sea porque Caifas hab\u00eda o\u00eddo que \u00e9l lo dec\u00eda, o que se dec\u00eda de \u00e9l, o, supuesto lo anterior, hace la pregunta con dolo (Jua 11:50), para que \u00e9l lo afirmase y condenarle.<br \/>\nEn absoluto, la segunda frase podr\u00eda ser sin\u00f3nima de la primera S1. Sin embargo, en la literatura ap\u00f3crifa la expresi\u00f3n \u201cHijo de Dios\u201d era f\u00f3rmula en la que se expresaba la naturaleza sobrehumana, trascendente, del Mes\u00edas, como se ve en los ap\u00f3crifos libros de Henoc y IV de Esdras y la pregunta de Cristo sobre el Mes\u00edas hijo de David (Mt 22:ll ss; par.).<br \/>\nPor otra parte, el presentarse como Mes\u00edas no era delito 52. Esto mismo se confirma con la embajada que el sanedr\u00edn le env\u00eda al Bautista a preguntarle si \u00e9l es el Mes\u00edas (Jua 1:20-25).<br \/>\nAdem\u00e1s, si la segunda frase \u201cHijo de Dios\u201d o \u201cHijo del Bendito\u201d fuese sin\u00f3nima de la primera, \u201cel Cristo,\u201d m\u00e1s que un pleonasmo, resultar\u00eda una tautolog\u00eda. Pues Caifas le preguntar\u00eda: \u201c\u00bfEres t\u00fa el Cristo, el Cristo? Sobre esto, cf. Comentario a Mat 16:16.<br \/>\nSi s\u00f3lo quer\u00edan condenarle a muerte, les bastaba presentarlo a Pilato como un seudomes\u00edas, provocador de revueltas, que se dec\u00eda el Mes\u00edas-Rey, y, por el, era competidor de Tiberio. Que son las acusaciones fundamentales que le har\u00e1n a Pilato, hasta hacerle ver que si no lo castiga \u201cno es amigo del Cesar,\u201d por ser su competidor. Pero al sanedr\u00edn le interesaba adem\u00e1s deshonrarlo en su misi\u00f3n y doctrina &#8211; tan distinta y nueva &#8211; ante su ex\u00e9gesis farisaica, y para ello tenerlo por \u201cblasfemo.\u201d La acusaci\u00f3n que se hace en los evangelios, aparte de los hechos, se hace sumamente veros\u00edmil.<br \/>\nCristo, ante la \u201cconjuraci\u00f3n\u201d de Caifas por Dios, responde. Y su declaraci\u00f3n es la confesi\u00f3n no s\u00f3lo de su mesianismo, sino de su divinidad. Los elementos de que consta son los siguientes:<br \/>\n\u201cUn d\u00eda,\u201d que Lc precisa que es ya \u201cdesde ahora,\u201d por la tendencia de Lc a \u201cdesescatologizar.\u201d<br \/>\n\u201cVer\u00e9is\u201d (\u03b4\u03c6\u03b5\u03c3\u03b8\u03b5) vosotros, los sanedritas. El verbo usado no exige visi\u00f3n ocular; puede significar tan s\u00f3lo una percepci\u00f3n intelectual 53. Los mismos sanedritas ser\u00e1n testigos de cumplimiento de este anuncio.<br \/>\nAl \u201cHijo del hombre.\u201d La frase depende de Daniel. De suyo, en el texto ten\u00eda un sentido colectivo, pero \u201cera interpretado por la antigua sinagoga como dicho, no del \u201cpueblo de los santos,\u201d sino como dicho s\u00f3lo del Mes\u00edas.\u201d 54 La evoluci\u00f3n de esta profec\u00eda hab\u00eda llegado a considerar al Mes\u00edas con un valor sobrehumano. As\u00ed se ve en los libros ap\u00f3crifos de Henoc y IV de Esdras 55. Aunque esta posici\u00f3n era considerada her\u00e9tica por el juda\u00edsmo ortodoxo, era una realidad existente en aquel medio ambiente (Mat 22:41ss; par.).<br \/>\n\u201cVenir\u201d (\u03b5\u03c1\u03c7\u03cc\u03bc\u03b5\u03bd\u03bf\u03bd). Tampoco este verbo exige una venida y presencia f\u00edsica de Cristo. Puede indicar una presencia moral 56.<br \/>\n\u201cSentado a la diestra del Poder\u201d (\u03c4\u03b7\u03c2 \u03b4\u03c5\u03bd\u03ac\u03bc\u03b5\u03c9\u03c2). La expresi\u00f3n \u201csentado a la diestra\u201d indica majestad. \u201cEstar a la diestra de alguien\u201d puede tener valoraci\u00f3n distinta, yendo desde el simple honor hasta encontrarse situado en el mismo rango de la divinidad (Hec 7:56; Efe 1:20; Heb 1:13, etc.; cf. Libro de Henoc 62:3; 11:13).<br \/>\n\u201cPotencia\u201d (aram. Geburtha&#8217;) es un circunloquio por el nombre de Dios (Luc 22:69).<br \/>\n\u201cSobre las nubes del cielo\u201d (Mt) o \u201ccon las nubes.\u201d (Mc). Es otra expresi\u00f3n tomada de Daniel (Luc 7:13). Las nubes son otro elemento cl\u00e1sico apocal\u00edptico, con el que se expresa la grandeza sobrehumana y el dominio c\u00f3smico de aquel que domina sobre ellas.<br \/>\nCon estos elementos, Cristo se presenta como Mes\u00edas, no s\u00f3lo humano, sino divino.<br \/>\nPodr\u00eda desorientar, en una primera lectura, que los elementos de donde est\u00e1 tomada esta descripci\u00f3n (Sal 110:1; Dan 7:13ss) est\u00e1n tomados, en su sentido literal hist\u00f3rico, de la entronizaci\u00f3n del Mes\u00edas hombre (salmo), y con un valor colectivo la expresi\u00f3n Hijo del hombre (Daniel).<br \/>\nPero lo que interesa saber es el sentido en que Cristo utiliza estas expresiones. Y ya se ha visto c\u00f3mo la profec\u00eda de Daniel hab\u00eda sufrido una evoluci\u00f3n en la que el Hijo del hombre pas\u00f3 de un sentido colectivo a un sentido personal; y de una personificaci\u00f3n mesi\u00e1nica a un mesianismo trascendente: a un Mes\u00edas venido del cielo. Sublimaci\u00f3n de divinizaci\u00f3n que aparece, como corriente jud\u00eda, en el Libro de Henoc 57.<br \/>\nPor eso, en el contexto, esta respuesta de Cristo es proclamaci\u00f3n de su mesianismo divino. A ello llevan las razones siguientes:<br \/>\n1) Caifas dice que Cristo, con ello, ha \u201cblasfemado.\u201d Pero aqu\u00ed no pronuncia el nombre de Dios (Mc), ni el presentarse como Mes\u00edas era blasfemia estricta. Es verdad que el concepto de blasfemia hab\u00eda evolucionado hasta cobrar mayor amplitud 58. Pero el contexto ha de decidir. Pues este concepto de blasfemia por presentarse como Dios se explica perfectamente.<br \/>\n2) En los Hechos de los Ap\u00f3stoles se lapida a San Esteban por \u201cblasfemar,\u201d por decir que ve\u00eda el cielo y \u201cal Hijo del hombre de pie a la diestra de Dios\u201d (Hec 6:7-11; 7:Hec 55:59). Ven blasfemia en decir que Cristo comparte el poder divino, que est\u00e1 en la esfera de la divinidad. Que es conceptualmente la descripci\u00f3n que hace Cristo ante Caifas. En la koin\u00e9 el verbo usado (\u03ad\u03c3\u03c4\u03c9\u03c4\u03b1) hab\u00eda perdido el matiz de \u201cestar c\u00ede pie\u201d; puede ser equivalente s\u00f3lo a \u201cestar presente.\u201d<br \/>\n3) El Sal 110:1, \u201csi\u00e9ntate a mi diestra,\u201d aqu\u00ed usado, supone aqu\u00ed esta interpretaci\u00f3n. Precisamente bas\u00e1ndose en este pasaje, Cristo, d\u00edas antes, les hab\u00eda presentado una objeci\u00f3n de c\u00f3mo pod\u00eda David llamar Se\u00f1or a su descendiente, con lo que les apuntaba su origen trascendente (Mat 22:41-45, par.).<br \/>\n4) Ante el sanedr\u00edn no pod\u00edan ser ajenas las ense\u00f1anzas de Cristo, hechas en diversas ocasiones, en las que se presentaba con un origen divino, y que San Juan sintetiza diciendo que los jud\u00edos quer\u00edan lapidarlo \u201cpor blasfemia, porque t\u00fa, siendo hombre, te haces Dios\u201d (Jua 10:33). Y en otro pasaje se lee: \u201cPor esto los jud\u00edos buscaban con m\u00e1s ah\u00ednco matarle, porque no s\u00f3lo quebrantaba el s\u00e1bado, sino que dec\u00eda a Dios su propio padre, haci\u00e9ndose igual a Dios\u201d (Jua 5:18). Por eso, la respuesta de Cristo a Caifas tuvo que ser valorada en este ambiente, que ellos ten\u00edan que conocer.<br \/>\n5) El pasaje de Lc en el proceso \u201cmatutino\u201d lleva a esto. Le preguntan que diga abiertamente si El es el Mes\u00edas. Responde diciendo que \u201cdesde ahora el Hijo se sentar\u00e1 a la derecha del poder de Dios.\u201d A lo que, espantados al ver que se sit\u00faa en la misma esfera divina, le preguntan: \u201c\u00bfEntonces eres t\u00fa el Hijo de Dios?\u201d A lo que respondi\u00f3 afirmativamente (Luc 22:67-70).<br \/>\n6) La confesi\u00f3n de su divinidad es la acusaci\u00f3n \u00faltima que aparece hecha por los sanedritas a Pilato contra Cristo, una vez fallado el simple intento de presentarlo como Mes\u00edas, rey competidor y enemigo de la dominaci\u00f3n romana (Jua 19:7-12).<br \/>\nPor eso, de las consideraciones hechas, Caifas interroga a Cristo si es el Hijo de Dios, y Cristo en su respuesta lo afirma con la descripci\u00f3n tan calculada que se hace.<br \/>\nAl llegar aqu\u00ed, Caifas y el Sanedr\u00edn le condenan. Caifas manifest\u00f3 al Sanedr\u00edn que ellos eran testigos c\u00ede la \u201cblasfemia.\u201d<br \/>\nMt-Mc destacan un rasgo que era obligaci\u00f3n en todos, m\u00e1xime en el pont\u00edfice. Al o\u00edr una blasfemia hab\u00edan de rasgarse las vestiduras. La casu\u00edstica rab\u00ednica lleg\u00f3 a legislar por d\u00f3nde se deb\u00eda comenzar a rasgarlas y la medida de estos desgarros 59. Es lo que aqu\u00ed reflejan Mt-Mc.<br \/>\nY lo condenaron a muerte: \u201cReo es de muerte.\u201d En los juicios, al terminar la acusaci\u00f3n, el presidente dec\u00eda a los asesores: \u201cQue cada uno exponga su consejo.\u201d Y ellos respond\u00edan en los procesos de pena capital: \u201cQue viva\u201d o \u201cque muera\u201d 60. La expresi\u00f3n redonda con que \u201ctodos\u201d lo condenaron, admite, naturalmente, restricciones (Luc 23:51), a no ser que estuviesen all\u00ed s\u00f3lo los enemigos de Cristo.<\/p>\n<p>Escena de injurias.<br \/>\nHecha la condena, sucede una escena de injurias contra Cristo. Lo relatan los tres sin\u00f3pticos. Mt introduce la escena con su ligadura de \u201centonces,\u201d que, de suyo, no indica una contig\u00fcidad inmediata. Pero la naturaleza de las cosas exige que fuese a continuaci\u00f3n o con una contig\u00fcidad muy pr\u00f3xima. Mt, desdibujadamente, dice que comenzaron a injuriarle. \u00bfQui\u00e9nes? Lc, que los que \u201cle ten\u00edan preso.\u201d Mc establece una distinci\u00f3n de inter\u00e9s entre \u201ccriados\u201d y otros que llama \u201calgunos\u201d 61. Era un acto de servilismo brutalmente ofensivo.<br \/>\nSeg\u00fan Mt, estas ofensas fueron:<br \/>\n\u201cLe abofetearon\u201d (\u03ad\u03c7\u03bf\u03bb\u03ac\u03c6\u03b9\u03c3\u03b1\u03bd), que significa pegar con los pu\u00f1os cerrados.<br \/>\n\u201cLe golpearon\u201d (\u03b5\u03c1\u03ac\u03c0\u03b9\u03c3\u03b1\u03bd). Este t\u00e9rmino lo mismo significa pegar con la mano abierta que con un bast\u00f3n 62. Su comparaci\u00f3n con la injuria anterior postula esto \u00faltimo.<br \/>\n\u201cLe escupieron en el rostro.\u201d Aparte del sentido de desprecio y repugnancia f\u00edsica, era considerado por la Ley como una injuria grav\u00edsima (Num 12:14; Deu 25:9). Es muy probable que Mt-Mc, por la coincidencia de estas expresiones con el pasaje del Siervo de Yahv\u00e9, de Isa\u00edas (Deu 50:6), est\u00e9n aludiendo intencionadamente al cumplimiento en Cristo de esta profec\u00eda 62.<br \/>\nY mientras le hac\u00edan todo esto, con los ojos vendados (Mc-Lc), le preguntaban, ir\u00f3nicamente, que les dijese, que les \u201cprofetizase,\u201d como falso Mes\u00edas, qui\u00e9n era el que le hab\u00eda pegado.<br \/>\nPosiblemente fuese sugerido esto por un juego de ni\u00f1os llamado \u03c7\u03bf\u03bb\u03b1\u03c6\u03af\u03b6\u03c9, que, tapando los ojos y d\u00e1ndole golpes, se le preguntaba con cu\u00e1l de las manos hab\u00eda sido golpeado 63. Acaso pudiera haber influido tambi\u00e9n su declaraci\u00f3n de ser el Mes\u00edas, ante el sanedr\u00edn, sobre todo si eran siervos jud\u00edos, ya que flotaba en el medio ambiente que el Mes\u00edas, sin hacer uso de ojos ni o\u00eddos, podr\u00eda, por s\u00f3lo el olfato, conocer lo justo y lo injusto 64. Y as\u00ed, al que se proclamaba Mes\u00edas, se le ped\u00eda, ir\u00f3nicamente y por adulaci\u00f3n servil, que lo mostrase con los hechos. Tambi\u00e9n se ha propuesto, bas\u00e1ndose en Qumr\u00e1n, que se esperaban dos mes\u00edas, uno real y otro sacerdotal. Este era profeta. Y a este mes\u00edas y a este concepto aludir\u00eda el pedirle que \u201cprofetizase\u201d 64.<\/p>\n<p>Las negaciones de Pedro,Deu 26:69-75 (Mar 14:66-72; Luc 22:55-62; Jua 18:15-25).<br \/>\n69 Entre tanto, Pedro estaba sentado fuera, en el atrio; se le acerc\u00f3 una sierva, diciendo: T\u00fa tambi\u00e9n estabas con Jes\u00fas de Galilea. 70 El neg\u00f3 ante todos, diciendo: No s\u00e9 lo que dices. 71 Pero, cuando sal\u00eda hacia la puerta, le vio otra sierva y dijo a los circunstantes: Este estaba con Jes\u00fas el Nazareno. 72 Y de nuevo neg\u00f3 con juramento: No conozco a ese hombre. 73 Poco despu\u00e9s se llegaron a \u00e9l los que all\u00ed estaban y le dijeron: Cierto que t\u00fa eres de los suyos, pues tu mismo hablar te descubre. 74 Entonces comenz\u00f3 \u00e9l a maldecir y a jurar: \u00a1Yo no conozco a ese hombre! Y al instante cant\u00f3 el gallo. 75 Pedro se acord\u00f3 de lo que Jes\u00fas le hab\u00eda dicho: Antes que el gallo cante, me negar\u00e1s tres veces; y saliendo fuera, llor\u00f3 amargamente.<\/p>\n<p>Los cuatro evangelistas narran las tres negaciones de Pedro. Fue algo que cal\u00f3 muy hondo en la primera generaci\u00f3n cristiana, Pero tambi\u00e9n destacan su arrepentimiento.<br \/>\nPero la narraci\u00f3n de estas negaciones de Pedro ha creado un problema ya cl\u00e1sico. La confrontaci\u00f3n de ellas da una m\u00faltiple e irreductible divergencia en cuanto al lugar, a la actitud de Pedro, la persona que le \u201cescandaliza,\u201d sobre la cuesti\u00f3n que le plantean y sobre su respuesta 65.<br \/>\nDe este an\u00e1lisis comparativo salen ocho negaciones de Pedro: dos distintas en la primera negaci\u00f3n, cuatro en la segunda y dos en la tercera.<br \/>\nLa soluci\u00f3n de esto es que los evangelistas se propon\u00edan destacar el cumplimiento de las tres negaciones profetizadas por Cristo. Pero lo que Cristo no le hab\u00eda dicho no era que no le negase m\u00e1s de tres. Y cada evangelista recogi\u00f3 de la tradici\u00f3n unas u otras para lograr expresar el cumplimiento triple de la negaci\u00f3n profetizada. Era ya la soluci\u00f3n de San Agust\u00edn 66 67, y que Bengel, en 1742, renov\u00f3 con \u00e9xito 68.<br \/>\nLa primera vez neg\u00f3 \u201csentado en el atrio,\u201d ante \u201cuna criada\u201d (Mt-Mc-Lc) y de \u201ctodos\u201d (Mt). La raz\u00f3n que se alega es que estaba en el huerto con Cristo.<br \/>\nLa segunda vez fue al \u201csalir al p\u00f3rtico,\u201d ante otra \u201ccriada\u201d (Mt), la misma \u201ccriada\u201d (Mc), un \u201chombre\u201d (Lc).<br \/>\nLa tercera negaci\u00f3n debe de hacerla Pedro junto al fuego, y la hace ante los \u201casistentes\u201d (Mt-Mc), ante \u201cotro individuo\u201d (Lc), ante un criado \u201cpariente de aquel a quien Pedro hab\u00eda cortado la oreja\u201d (Jn); para Mt-Mc, el motivo es que es galileo, pues \u201ctu habla te descubre\u201d (Mt-Mc). En efecto, los galileos ten\u00edan un acento dialectal muy caracter\u00edstico, muy conocido, y que se hab\u00eda hecho popular, despectivamente, en ciertos medios rab\u00ednicos 69.<br \/>\nOtra soluci\u00f3n ha sido propuesta. En Mc, Pedro \u201csali\u00f3 afuera,\u201d pero de hecho queda dentro. Y comparada esta frase con otras de Mc, significa una verdadera salida. Al canto del gallo en Mt-Lc no se dice que Pedro caiga en la cuenta. La soluci\u00f3n que se propone por Masson es la siguiente: En Mc hay una doble combinaci\u00f3n de textos. En un relato, la negaci\u00f3n de Pedro terminaba aqu\u00ed; en otro relato, la negaci\u00f3n se transmit\u00eda en dos tiempos. Estos relatos se unir\u00edan y saldr\u00edan las tres negaciones. Se lo cree ver confirmado con Mt y Lc, que tratar\u00edan de eliminar las incoherencias de Mc: suprimen un canto del gallo y no indican que Pedro se dirija \u201chacia la puerta.\u201d Jn pone la primera negaci\u00f3n separada de las otras dos por el \u201cjuicio\u201d en casa de Anas. En esto se quiere ver un \u00edndice de dos documentos distintos.<br \/>\nSi se admitiese una forma redaccional m\u00e1s libre, podr\u00eda pensarse en que los evangelios o sus \u201cfuentes,\u201d salvando el cumplimiento de la profec\u00eda de Cristo y su realizaci\u00f3n ternaria, recogieron unas hist\u00f3ricas de la tradici\u00f3n, y en otras pudieron obrar m\u00e1s libremente, creando la dramatizaci\u00f3n de algunas 70.<br \/>\nEl pecado de Pedro no fue en \u00e9l una falta de fe. La oraci\u00f3n de Cristo por \u00e9l era su prometida garant\u00eda (Luc 22:32). Fue una negaci\u00f3n por fuera, pero siendo internamente fiel. Fue el amor el que le llev\u00f3 al palacio, y fue la imprudencia de no haberse alejado del peligro en que estaba la que le hizo negar.<br \/>\nPero aquel mismo d\u00eda, al o\u00edr el canto del gallo y acordarse de las palabras de Cristo, march\u00e1ndose de all\u00ed, \u201cllor\u00f3 amargamente.\u201d<\/p>\n<p>1 L\u00e9on-Dufour, Mt et Mc dans le r\u00e9cit de la Passion: Bibl. (1959) 684-696; Problemes de la Passion d&#8217;apr\u00e9s deux etudes recentes: Rev. Histor. (1961) 119-138; A. Van Hoye, Structure et th\u00e9ologie des r\u00e9cits de la Passion dans les \u00e9vangiles synoptiques: Nouv. Rev. Th\u00e9ol. (1967) 135-163. &#8211; 1 Zorell, Lexic\u00f3n graecum X. T. (1931) col.192. &#8211; 2 Josefo, BI II 16:3; Mishna: Middoth  4; Sanhedrm X 1:2; STRACK-B., Kom-mentar. I p.999. &#8211; 3 Holzmeister, S. Mar\u00eda Magdalena estne una eademque cum peccatrice et Mar\u00eda sorore Lazan: VD (1933) 193-199; cf. Comentario a Lev 7:36ss. &#8211; 4 Puni\u00f3, Hist. Nat. XII 12. &#8211; 5 Bonsirven, Le Judaisme palestinien au temps de J.-Ch.  (1935) II p.258; J. B. Bauer, Ut quid perditio uta, Zu Mar 14:4 f. par.: Nov. Test. (1959) 54ss; A. Melli, Sempre i poveri con voi, ma non sempre avete me (Mar 14:39 par.): Humanitas (1959) 338-343; J. H. Greenlee, Eis mnemosynon aute&#8217;s, \u201cFor her Memorial\u201d (Mat 26:13; Mar 14:9): Exp. Tim. (1959) 245s. &#8211; 6 Mishna: B&#8217;ikku\u00f1 II 3. &#8211; 7 Sch\u00fcrer, Geschichte des j\u00fcdischen Volkes. II p.315 nt.52. &#8211; 8 Holzmeister, \u039d um Judas pretio vulgari seruorum lesum vendiderit?: BD (1943) p.65-70. &#8211; 9 Josefo, Antiq. II 15:1; STRACK-B., Kommentar. I p.897-898; AUDET, Esquisse historique du genre litt\u00e9raire de la \u201cb\u00e9n\u00e9diction\u201d juive et de l&#8217;eucharistie chretienne: Rev. Bibl. (1958) 371-399. &#8211; 10 Megilloth 26:1. &#8211; 11 Pesahim X 5. &#8211; 12 Pesahim X 3. &#8211; 13   Strack-B., Kommentar. I p.989.  &#8211; 14 Christensen, Lefils de l&#8217;homme s&#8217;en va, ainsi, qu&#8217;il est ec\u00f1t de lui: Stud.  Theol.  (1957) 28-39). &#8211; 15 Hagiga llb;Berakoth 17a. &#8211; 16   Strack-B., Kommentar. I p.190.   &#8211; 17 Cf. Comentario a Lev 22:21-23 y a Jua 13:4-30. &#8211; 18   J. Jerem\u00edas, Die Abendmahlworte Jesu (1949) c.3.  &#8211; 19   Tar. Jonathan en Exo 12:4; JOSEFO, BI VI 9:3.   &#8211; 20   Mishna, trat. Pesahim y parte del trat.  Hagigah; cf. STRACK-B., Kommentar.  IV p.41-7.  &#8211; 21   Bonsirven, Textes rabbiniques.  (1955) n.452.   &#8211; 22 M. De Tuya, La doctrina eucar\u00edstica de los Sin\u00f3pticos: Ciencia Tomista (1957) 227; ID., La presencia real eucar\u00edstica en los escritos b\u00edblicos neotestamentarios: Cie\u00f1e. Tom. (1968) 3-80; ID., en Esto es mi cuerpo (edit. \u039f\u03a1\u0395 [ 1968] 119-218); \u0392\u03b5\u03bd\u03cc\u03b9\u03c4, Les recits de flnstitution.: Lumi\u00e9re et Vie (1957) 66; J\u00fclicher, Zur Geschichte der Abendmahlfeider in der altesten Kirche: Theol.  Studien (1892). &#8211; 23 Dupont, en Nouv. Rev. Th\u00e9ol. (1958) 1026 n.2. &#8211; 24  Ad Smyr. VII 1; Ad PhiL IV 1, etc.  &#8211; 25  Apol I 66.   &#8211; 26 Monatschrift f\u00fcr Gottesdiew una Kirchliche Kunst t.9 p.363; Spitta, \u0396 . \u039d . \u03a4 . (1907) p.68. &#8211; 27 Beer, Pesahim p.97; Lagrange, \u00e9vang. s. St. Marc (1928) p.379. 2\u201d Shabbath 8:1; Pesahim 7:13. &#8211; 29 Boismard, L&#8217;Eucharist\u00fc s. St. Paul: Lum. et Vie (1957) 100. &#8211; 30 Lagrange, \u00e9vang. s. St. Matth. (1927) p.498; Abel, Gramm. du grec tiblique (1927) p.223-233. &#8211;  31 D. G. Maeso, Ilustraciones eucar\u00edsticas (1957) p.206 nt.3; Sch\u00fcrmann, en Zeit. Kath. Theol. (1951) 72-77. &#8211; 32 Sobre la prueba exeg\u00e9tica del valor real y sacrificial de la instituci\u00f3n eucar\u00edstica, cf. M. DE T., Del Cen\u00e1culo al Calvario (1962) p. 105-134. &#8211; 33 Taylor, Jes\u00fas and his Sacrifice p. 139-142. &#8211; 34 Isa 65:13-14; Lagrange, Le Messianisme. (1909) p.!66ss; O. Cullmann-F. J. Leenhardt, Essays on the Lord&#8217;s Supper (1958); R. D. Richardson, The place of Luke in the Eucharistic Tradition: Stud. \u00e9vang. (1959) 663-675; L. Moraldi, L&#8217;Euca-Restia Nei Sinottici E In S. Paolo (Mat 26:26-29 par.): Studi Bibl.  Franciscani L\u00edber An-nuus (1959) 39-64; Gottlieb, H., To haima mou tes diazekes: Studia Theol.  (Lund 1960) 115-118; J. Alonso D\u00edaz, Los elementos de la tradici\u00f3n eucar\u00edstica en relaci\u00f3n con  Jesucristo: Rev. Esp. Teolog.  (1963) 47-60; Dom. Dupont, Cjci mon corps.: Nouv. Rev. Theol. (1958).  &#8211; 35 Lagrange, \u00e9vang. s. St. Marc (1929) p.383. &#8211; 36 Bonsirven, Textes rabbiniques. (1955) n.884.2285. &#8211; 37 Dalman, Gramm. des j\u00fcdisch-pal\u00e1stinischen Aramaisch (1905) p.191. &#8211; 38 Strack-B., Kommentar. I p.78. &#8211; 38 | Jerem\u00edas, Kennzeichen der \u201cipsissima vox.\u201d Jesuf: Synopt. Stud., p.89. &#8211; 39 Lagrange, \u00e9vang. s. S\u00ed. Marc (1929) p.389. &#8211; 40 Pratjesu-Chnst (1947) II p.333; J. H\u00e9ring, Simples remarques sur la pnere a Gethseman\u00ed, Mat 26:36-46 par.: Rev. Hist. Phil. Re\u00ed. (1959) 97-102; Zwei exege exegetische Problem in der Perikope von Jes\u00fas in Gethsemane (Mar 14:32-42 par.): Neotest. et Patr.; O Cullmaxn (1962) 64-69. &#8211; 40 K. G. Kuhn,y\u201dM$ in Gethsemane: Ev. Theol. (1952) p.260-285. &#8211; 41 Bonsirven, 7 extes rabbiniques. (1955) n.229.657; Ant\u00edq. XVIII 3:2; BI II 9:4. &#8211; 42 Strack-B., K)mmentar. I p.995. &#8211; 43 Zorell, Lexic\u00f3n graecum . T. (1931) col.687. &#8211; 44 Zorell, Amice, ad quid venisti?: VD (1929) 112-116; F. Rehkopf, Mt 26:50: \u201cHetaire ef o parei\u201d: Zeitsch. Neut. Wissen. (1961) 109-115. La primera soluci\u00f3n la defiende W. Eltester, Hommage Cullmann (1962) p. 70-91. &#8211; 45 Cf. Comentario ajn. 18:1-11. &#8211; 45 Mishna, Baba damma VIII 6. &#8211; 46  Vlncent-Abeljmtfflfcm nouvelle p.482-315; Perrella, I luoghi santi (1936) p.275-294.   &#8211; 46  J. Klausner, Jes\u00fas de (1933) p.492.  &#8211; 47 Sch\u00fcrer, Geschichte. (1907) p.237-267: Felttn. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p>26:1 Cuando hubo acabado Jes\u00fas todas estas palabras &#8212; de los cap\u00edtulos anteriores, especialmente los caps 23, 24, 25). Su muerte se aproximaba. Los eventos que siguen pertenecen al relato del sufrimiento final de Jes\u00fas. Ya empieza \u00abEl principio del \u00faltimo acto de la tragedia\u00bb (WB). Dijo a sus disc\u00edpulos:<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>EL PRINCIPIO DEL \u00daLTIMO ACTO<br \/>DE LA TRAGEDIA<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Mateo 26:1-5<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Cuando Jes\u00fas acab\u00f3 todas estas conversaciones, les dijo a Sus disc\u00edpulos:<br \/>-Ya sab\u00e9is que dentro de dos d\u00edas se celebra la -Pascua, y el Hijo del Hombre ser\u00e1 entregado para que Le crucifiquen::<br \/>Por entonces, los principales sacerdotes y los ancianos del pueblo se reunieron en el patio del sumo sacerdote, que se llamaba Caif\u00e1s, e hicieron los planes para apresar a Jes\u00fas con enga\u00f1os y matarle. Pero dec\u00edan:<br \/>Pero que no sea durante la fiesta, no sea que se produzca un alboroto entre la gente.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Aqu\u00ed tenemos el principio definitivo del \u00faltimo acto de la tragedia divina. De nuevo Jes\u00fas advierte a Sus disc\u00edpulos de lo que va a suceder. Los \u00faltimos pocos d\u00edas hab\u00eda estado actuando de una manera tan magn\u00edficamente desafiante que ellos podr\u00edan haber pensado que Jes\u00fas se propon\u00eda desafiar a las autoridades jud\u00edas; pero aqu\u00ed, una vez m\u00e1s, Jes\u00fas deja bien claro que Su destino es la Cruz.<br \/>Para entonces las autoridades jud\u00edas ya estaban organizando su complot y sus estratagemas. Jos\u00e9 Caif\u00e1s, para darle su nombre completo, era el sumo sacerdote. Sabemos muy poco acerca de \u00e9l, pero s\u00ed conocemos un hecho de lo m\u00e1s significativo. En los d\u00edas antiguos, el puesto de sumo sacerdote hab\u00eda sido hereditario y vitalicio; pero desde que los Romanos se hab\u00edan apoderado de Palestina, los sumos sacerdotes se sucedieron en una r\u00e1pida serie, porque los Romanos los nombraban y depon\u00edan seg\u00fan les conven\u00eda. Entre los a\u00f1os 37 a C. y 67 d C., cuando fue nombrado el \u00faltimo antes de la destrucci\u00f3n del templo, hubo no menos de veintiocho sumos sacerdotes. Lo sugestivo es que Caif\u00e1s fue sumo sacerdote desde el a\u00f1o 18 d C. hasta el 36. Ese fue un tiempo extraordinariamente largo para que un sumo sacerdote se mantuviera en el puesto, as\u00ed es que Caif\u00e1s tiene que haber llegado a una t\u00e9cnica perfecta de colaboraci\u00f3n con los Romanos. Y precisamente ah\u00ed era donde estaba su problema.<\/p>\n<p>Lo que menos toleraban los Romanos eran los des\u00f3rdenes sociales. Si hab\u00eda el m\u00e1s m\u00ednimo levantamiento, Caif\u00e1s perd\u00eda el puesto. En el tiempo de la Pascua la atm\u00f3sfera de Jerusal\u00e9n estaba de lo m\u00e1s cargada. La ciudad estaba abarrotada de gente. Josefo nos cuenta una ocasi\u00f3n en la que se hizo un censo de los presentes (Josefo, <em>Guerras de los jud\u00edos, 6.9.3). <\/em>Sucedi\u00f3 de la siguiente manera.<\/p>\n<p>El Gobernador de aquel tiempo era Cestio, que presinti\u00f3 que Ner\u00f3n no ten\u00eda idea del n\u00famero de jud\u00edos ni de los problemas que se le planteaban a un gobernador. As\u00ed es que le pidi\u00f3 ah sumo sacerdote que hiciera un censo de los corderos que se sacrificaban en una cierta Pascua. Josefo contin\u00faa diciendo\u00abUna compa\u00f1\u00eda de no menos de diez es el m\u00ednimo que corresponde a cada sacrificio (porque no es legal el celebrar la fiesta. siendo un n\u00famero inferior) y muchas veces nos juntamos veinte.\u00bb Se descubri\u00f3 que en aquella ocasi\u00f3n el n\u00famero d\u00e9 corderos sacrificados ascendi\u00f3 a 256,500. Seg\u00fan el c\u00e1lculo que Josefo habr\u00eda en Jerusal\u00e9n para aquella Pascua no menos de dos millones y tres cuartos de personas.<br \/>No nos sorprende que Caif\u00e1s buscara alguna estratagema para detener a Jes\u00fas secretamente, porque muchos de las peregrinos que iban a Jerusal\u00e9n para la Pascua eran galileos que cre\u00edan que Jes\u00fas era un profeta. El plan de Caif\u00e1s era realmente aplazar la cuesti\u00f3n hasta despu\u00e9s de la fiesta de la Pascua, cuando la ciudad estuviera m\u00e1s tranquila; pero Judas hab\u00eda de proveerle de la soluci\u00f3n a su problema.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 26<\/p>\n<p>Parte cuarta <\/p>\n<p>MUERTE Y RESURRECCI\u00d3N DEL MES\u00cdAS Cap\u00edtulos 26-28 <\/p>\n<p>I. EN V\u00cdSPERAS DE LA MUERTE (26,1-56). <\/p>\n<p>1. ACUERDO DE MATAR A JES\u00daS (Mt\/26\/01-05). <\/p>\n<p>1 Cuando Jes\u00fas acab\u00f3 todos estos discursos, dijo a sus disc\u00edpulos: 2 Ya sab\u00e9is que dentro de dos d\u00edas es la pascua, y el Hijo del Hombre va a ser entregado para que lo crucifiquen. 3 Se reunieron entonces los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo en el palacio del sumo sacerdote llamado Caif\u00e1s, 4 y acordaron arrestar a Jes\u00fas con astucia y darle muerte. 5 Pero se dec\u00edan: Durante la fiesta, no; para que no haya alg\u00fan mot\u00edn en el pueblo. <\/p>\n<p>El \u00faltimo discurso del Maestro toca a su fin; ya no hablar\u00e1 m\u00e1s, y solamente obrar\u00e1. Resumiendo, dice el evangelista que Jes\u00fas termin\u00f3 todos estos discursos y, con esta expresi\u00f3n, echa una mirada retrospectiva a toda la obra del Mes\u00edas, caracterizada por los grandes discursos. \u00abTiempo de callar, y tiempo de hablar\u00bb, dice el libro del Eclesiast\u00e9s (Ecl 3:7). Ha pasado el tiempo de hablar. Ante los jueces Jes\u00fas callar\u00e1 (Ecl 26:63; Ecl 27:14). El mensaje ya ha sido comunicado. Ahora viene el tiempo en que tiene que ser perfeccionado mediante la propia vida. Para ser fructuosa la semilla tiene que caer al suelo y morir (cf. Jua 12:24). El plan de los enemigos no coge desprevenido a Jes\u00fas. Anteriormente ya hab\u00eda instruido tres veces a sus disc\u00edpulos dici\u00e9ndoles que el Mes\u00edas ten\u00eda que sufrir, as\u00ed ocurre aqu\u00ed de nuevo. Antes que se tome el acuerdo formal, Jes\u00fas lo da a conocer a los disc\u00edpulos. Con una clara presciencia espera lo venidero. Las primeras palabras no las pronuncian los enemigos con su acuerdo de matarle, sino Jes\u00fas, que va a la muerte d\u00e1ndose cuenta de ello. Ser\u00e1 entregado. Eso antes pudo decirse de los hombres (17,22), de los jud\u00edos y gentiles (20,18s), en cuyo poder ser\u00e1 puesto. Ahora est\u00e1 la Palabra sola y hace pensar en el que se deja arrebatar al Hijo. Lo ha enviado y ahora lo hace pasar de sus manos a las manos de hombres pecadores. Los sumos sacerdotes toman un acuerdo formal de matar a Jes\u00fas, que solamente est\u00e1 ligado a una condici6n: Jes\u00fas debe ser arrestado con astucia, para que no haya ning\u00fan tumulto en el pueblo. Aunque solamente quedan pocos d\u00edas antes de la gran fiesta, se tiene que llevar a cabo el acuerdo, porque hay que darse prisa. Los que le hab\u00edan impugnado abiertamente y con sus \u00abtentaciones\u00bb y preguntas sutiles, y como autoridad oficial jud\u00eda hab\u00edan tenido muchas posibilidades de cogerle, ahora tienen que prenderle por astucia. Una alta autoridad consciente de s\u00ed misma, y un bajo procedimiento malicioso. En estos acontecimientos todo suceder\u00e1 sin nitidez ni grandeza humanas, sino solamente estar\u00e1 dictado por bajos instintos. Ya desde el primer momento se puede percibir la mala conciencia. De lo contrario \u00bfc\u00f3mo hubiesen podido temer un tumulto en el pueblo? <\/p>\n<p>2. UNCI\u00d3N EN BETANIA (Mt\/26\/06-13). <\/p>\n<p>6 Mientras estaba Jes\u00fas en Betania, en casa de Sim\u00f3n el leproso, 7 se le acerc\u00f3 una mujer con un frasco de alabastro, lleno de perfume de mucho valor, y se lo derram\u00f3 en la cabeza, mientras \u00e9l estaba a la mesa. 8 Cuando los disc\u00edpulos lo vieron, dec\u00edan indignados: \u00bfA qu\u00e9 viene este derroche? 9 Esto pod\u00eda haberse vendido a mucho precio y haberse dado a los pobres. 10 Pero, cuando Jes\u00fas se dio cuenta de ello, les dijo: \u00bfPor qu\u00e9 molest\u00e1is a esta mujer? Ha hecho en mi favor una obra buena. 11 Porque a los pobres siempre los ten\u00e9is con vosotros; pero a m\u00ed no me ten\u00e9is siempre. 12 Pues, al derramar ella este perfume sobre mi cuerpo, lo ha hecho con miras a mi sepultura. 13 Os lo aseguro: Dondequiera que se predique este Evangelio, en todo el mundo, se hablar\u00e1 tambi\u00e9n, para recuerdo suyo, de lo que ella ha hecho. <\/p>\n<p>Lo que hace la mujer, proviene de una profunda veneraci\u00f3n al Maestro, por m\u00e1s que en realidad fuera un gran derroche. Pero en la hora en que se efect\u00faa esta unci\u00f3n, adquiere una importancia \u00fanica. La muerte est\u00e1 cercana, y con ella la sepultura. Tambi\u00e9n est\u00e1 muy cerca el tiempo de despedirse de las personas con quienes Jes\u00fas estaba unido humana y amistosamente. Entonces ya no habr\u00e1 ninguna posibilidad de colmarle de bondades y bienes. El mismo Jes\u00fas interpreta la acci\u00f3n de la mujer en un sentido, que ella misma no pod\u00eda haber adivinado. Su cuerpo est\u00e1 dedicado a la muerte y pronto ser\u00e1 puesto en la c\u00e1mara del sepulcro. Pronto le agarrar\u00e1n y golpear\u00e1n manos duras. Antes de que esto ocurra, una mano delicada puede hacer un obsequio a su cuerpo. El cuerpo sin vida pronto lo tomar\u00e1n manos amigas y lo colocar\u00e1n en el sepulcro. Esta mujer ha empezado ya de antemano lo que Jos\u00e9 de Arimatea y las mujeres amigas har\u00e1n despu\u00e9s. Es una peque\u00f1a se\u00f1al, si la comparamos con el gran crimen. Es un sencillo adem\u00e1n en el ambiente familiar de la peque\u00f1a casa, si lo comparamos con el alboroto del pueblo y la publicidad de la crucifixi\u00f3n. Pero esta se\u00f1al vale tanto, porque procede del amor. Y por eso siempre se hablar\u00e1 de la peque\u00f1a se\u00f1al cuando se proclame en el mundo el gran Evangelio del Padre. Entonces la sencillez del signo ser\u00e1 levantada hasta llegar a la grandeza, su \u00edndole oculta pasar\u00e1 a la publicidad. Ni siquiera se olvida lo m\u00e1s diminuto, si se ejercita con estos sentimientos, y menos a\u00fan se olvida en este caso, porque ocurri\u00f3 en esta hora. Los disc\u00edpulos huir\u00e1n, y Pedro negar\u00e1 que conozca al Maestro. En la cruz estar\u00e1 solo, pero esta mujer y su acci\u00f3n son como una peque\u00f1a luz en esta obscuridad. <\/p>\n<p>3. LA TRAICI\u00d3N DE JUDAS (Mt\/26\/14-16). <\/p>\n<p>14 Entonces, uno de los doce, llamado Judas Iscariote, fue a ver a los sumos sacerdotes, 15 Y les dijo: \u00bfCu\u00e1nto me quer\u00e9is dar, y yo os lo entregar\u00e9? Ellos le fijaron treinta monedas de plata. 16 Y desde entonces, \u00e9l andaba buscando una ocasi\u00f3n oportuna para entregarlo. <\/p>\n<p>Con doloroso acento se presenta al traidor como uno de los doce. En el grupo m\u00e1s \u00edntimo de Jes\u00fas se encuentra el que le entregar\u00e1 en manos de los enemigos por unas miserables monedas. Se percibe el horror que habr\u00e1n sentido los ap\u00f3stoles, al verse en el caso de presentar as\u00ed a Judas. Las mentes humanas no pueden comprender que eso sea posible. Seg\u00fan la exposici\u00f3n del evangelista, todo lo ha obtenido este grupo de los doce. Fueron admitidos en la m\u00e1s \u00edntima comunidad de vida con el maestro, y s\u00f3lo ellos iniciados en muchos misterios de Dios. La magnitud del fracaso se expresa por el hecho de que la traici\u00f3n tiene lugar por dinero, por treinta denarios de plata. Viene a ser el m\u00e1s bajo m\u00f3vil que nos podamos imaginar, y un precio \u00ednfimo para la persona de que se trata. Nada de ello no hubiese podido ser m\u00e1s vulgar e ignominioso. De nuevo aparece el verbo entregar. Gradualmente ocupan la escena otras personas que participaron en la entrega. El vocablo es como la clave para la historia de la pasi\u00f3n. En ella se consuma esta entrega a la impotencia de todo cuanto con anterioridad se hab\u00eda expuesto pormenorizado. <\/p>\n<p>4. ULTIMA CENA DE JES\u00daS (26, 17-29). <\/p>\n<p>a) Preparativos para la cena pascual (Mt\/26\/17-19). <\/p>\n<p>17 El primer d\u00eda de los \u00e1zimos se acercaron los disc\u00edpulos a Jes\u00fas para preguntarle: \u00bfD\u00f3nde quieres que te preparemos para comer la pascua? 18 El respondi\u00f3: Id a la ciudad, a casa de fulano, y decidle: El Maestro dice: Mi tiempo est\u00e1 cerca; en tu casa voy a celebrar la pascua con mis disc\u00edpulos. 19 Los disc\u00edpulos hicieron como les hab\u00eda mandado Jes\u00fas, y prepararon la pascua. <\/p>\n<p>Es la v\u00edspera de la fiesta. La pregunta acerca del lugar emana de los disc\u00edpulos. Notan la responsabilidad de proveer un recinto donde pueda celebrarse la pascua, seg\u00fan lo que prescribe la ley. Jes\u00fas forma con ellos una familia, y es preguntado como jefe de los suyos. As\u00ed, pues, Jes\u00fas tambi\u00e9n cenar\u00e1 con ellos, como cualquier padre de familia en Israel cena con su familia y con los criados y doncellas de la casa. Pero es una familia congregada por libre elecci\u00f3n. No se determina qui\u00e9n es el hombre que debe poner su sala a disposici\u00f3n del Se\u00f1or (con todo, cf. Mar 14:13). A san Mateo no le interesa c\u00f3mo se llama este hombre ni todas las circunstancias externas en que se consigue que este hombre deje a Jes\u00fas la habitaci\u00f3n. Sin embargo, la orden de Jes\u00fas es categ\u00f3rica y soberana de una manera parecida como antes de entrar en Jerusal\u00e9n, cuando mand\u00f3 ir a buscar cabalgaduras (Mar 21:1-3). Eso aparece con una especial claridad en la breve frase: Mi tiempo est\u00e1 cerca. No el tiempo de la cena pascual, sino su tiempo. La cena pascual re\u00fane en sus casas a todas las familias israelitas. Pero esta cena s\u00f3lo debe tenerla Jes\u00fas y el grupo de los doce, en casa ajena y sin la familia due\u00f1a de la misma. Porque \u00abmi tiempo\u00bb no siempre est\u00e1 presente, sino solamente ahora. Es el tiempo en que ocurre por primera vez algo que es \u00fanico en su g\u00e9nero. El Padre ha determinado el tiempo, pero Jes\u00fas sabe que se acerca. El Mes\u00edas de antemano se acomoda a la ley de esta hora. As\u00ed se encuentra el lugar y se hacen todos los preparativos, como comprar el cordero, los diferentes manjares y bebidas, preparar las vasijas. Jes\u00fas hab\u00eda encargado a los disc\u00edpulos que hicieran sentarse al pueblo, cuando lo aliment\u00f3 en el yermo, y luego mand\u00f3 repartir el pan y los peces; as\u00ed tambi\u00e9n ahora Jes\u00fas da el encargo de disponerlo todo. La instrucci\u00f3n de los disc\u00edpulos prosigue hasta el final, si bien en todo momento \u00e9l es el maestro y se\u00f1or, a quien todos obedecen. <\/p>\n<p>b) Designaci\u00f3n del traidor (Mt\/26\/20-25). <\/p>\n<p>20 Al atardecer, estaba a la mesa con los doce disc\u00edpuloS. 21 Y mientras estaba comiendo, les dijo: Os aseguro que uno de vosotros me entregar\u00e1. 22 Profundamente entristecidos comenzaron a preguntarle uno por uno: \u00bfAcaso soy yo, Se\u00f1or? 23 Pero \u00e9l contest\u00f3: Uno que ha mojado la mano conmigo en el plato, \u00e9se me va a entregar. 24 El Hijo del hombre se va, conforme est\u00e1 escrito de \u00e9l; pero \u00a1ay de ese hombre por quien el Hijo del hombre va a ser entregado! M\u00e1s le valiera a tal hombre no haber nacido. 25 Tambi\u00e9n Judas, el que lo iba a entregar, pregunt\u00f3: \u00bfAcaso soy yo, rab\u00ed? \u00e9l le contesta. T\u00fa lo has dicho. <\/p>\n<p>La v\u00edspera de la fiesta se come el cordero pascual. Las \u00faltimas horas de la tarde se transforman en la noche en que Dios liber\u00f3 a su pueblo de la servidumbre de Egipto. Entonces se fund\u00f3 Israel como pueblo, es el fundamental acto de salvaci\u00f3n, que debe perdurar en un recuerdo imperecedero. Esta cena es la cena conmemorativa y cada a\u00f1o actualiza de nuevo la acci\u00f3n salv\u00edfica de Dios en su pueblo (Exo 13:3 ss). La cena correspond\u00eda en general a la manera como se celebraban las otras cenas jud\u00edas. Se com\u00eda el cordero como manjar principal, y en conjunto se le daba una mayor solemnidad. Una serie de platos segu\u00eda sucesivamente, interrumpida por una alocuci\u00f3n del padre de familia y por oraciones. Jes\u00fas, pues, y los doce se colocan alrededor de la mesa para cenar a loor de Dios nuestro Se\u00f1or. El alegre estado de \u00e1nimo se enturbia por unas palabras sombr\u00edas de Jes\u00fas: Uno de vosotros me entregar\u00e1. Para los antiguos la participaci\u00f3n en la misma mesa expresa la amistad y la paz, es se\u00f1al de confianza mutua. El que es comensal, tambi\u00e9n es amigo. El grupo de los disc\u00edpulos constituye una comunidad de comensales que rodea a Jes\u00fas. Una especial gravedad del delito consiste en que el traidor est\u00e1 sentado en este grupo \u00edntimo. <\/p>\n<p>El traidor moja la mano en la fuente com\u00fan, de la que cada uno que tomaba salsa con un pedazo de pan. Forma parte de la comunidad de comensales y ya la ha traicionado interiormente. Jes\u00fas lo sabe y designa al traidor, que le pregunta cara a cara si es \u00e9l. Sobre el camino de Jes\u00fas impera el decreto del Padre contenido en la Escritura. Pero no se borra la culpa del hombre que se convierte en instrumento del mal. Para este hombre ser\u00eda mejor que nunca hubiese visto la luz del mundo. Tan insondable es su pecado y tan grave es su castigo. Para Jes\u00fas no se erigi\u00f3 en gu\u00eda por el camino de la justicia, sino que se convirti\u00f3 en esc\u00e1ndalo. \u00abPorque si bien es forzoso que haya esc\u00e1ndalo, sin embargo, \u00a1ay de aquel hombre que causa el esc\u00e1ndalo!\u00bb (18,7b). \u00a1Cu\u00e1n misteriosa e indisolublemente est\u00e1n aqu\u00ed entretejidos la culpa humana y el decreto divino! Se ve uno de los dos y se piensa que ya no se entiende el otro, y viceversa. Los pensamientos de Dios siempre son mayores que los de los hombres, y el misterio del hombre y de sus acciones siempre es mayor que de lo que \u00e9l puede comprender.<\/p>\n<p>c) Instituci\u00f3n de la eucarist\u00eda (Mt\/26\/26-29). <\/p>\n<p>26 Mientras estaban comiendo, Jes\u00fas tom\u00f3 pan y, recitando la bendici\u00f3n, lo parti\u00f3, se lo dio a los disc\u00edpulos y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo. 27 Tom\u00f3 luego una copa y, recitando la acci\u00f3n de gracias, se la dio, diciendo: Bebed todos de ella; 28 porque esto es mi sangre, la de la alianza, que es derramada para muchos, para perd\u00f3n de los pecados. <\/p>\n<p>El evangelista no rese\u00f1a el transcurso de la cena pascual. Solamente habla de dos sucesos especiales durante la comida, y aun \u00e9stos los narra con suma concisi\u00f3n. Durante la cena al principio se distribuye pan, y cada uno coge algo para s\u00ed. Ahora Jes\u00fas toma el pan, recita la bendici\u00f3n sobre \u00e9l, lo parte en pedazos y lo da a los disc\u00edpulos invit\u00e1ndolos a comerlo. Es un pan especial, su propio cuerpo. <\/p>\n<p>Para la interpretaci\u00f3n estas palabras suenan con un acento muy extra\u00f1o y misterioso, cuando se escuchan por primera vez, y para la inteligencia tambi\u00e9n resulta muy dif\u00edcil comprenderlas, aunque se reflexione mucho sobre ellas, y durante toda la vida. La inteligencia de los sabios y entendidos fracasa ante ellas, pero son tambi\u00e9n reveladas a la gente sencilla. Ellos entienden que aqu\u00ed se ofrece un don que es superior a todos los dem\u00e1s manjares, entienden que Jes\u00fas les ofrece participar de s\u00ed mismo de manera muy profunda. No puede concebirse una participaci\u00f3n m\u00e1s \u00edntima. En el hombre se da una tendencia a posesionarse de la energ\u00eda vital de Dios y asimilarla corporalmente. Jes\u00fas ha dado satisfacci\u00f3n a este anhelo. En el duelo con Sat\u00e1n en el desierto hab\u00eda dicho Jes\u00fas que el hombre no s\u00f3lo vive de pan, sino de toda palabra que procede de la boca de Dios (4,4). La palabra de Dios era el manjar espiritual del pueblo de la antigua alianza, tambi\u00e9n es el manjar espiritual del pueblo de la nueva alianza. Pero los padres de Israel que fueron sacados de Egipto, no s\u00f3lo fueron obsequiados con el manjar de la palabra, sino tambi\u00e9n con dones prodigiosos -las codornices, el pan del man\u00e1 y el agua que brotaba de la roca- para conservar su vida corporal. Y as\u00ed ellos fueron alimentados doblemente por Dios, todos comieron el mismo manjar espiritual y todos bebieron la misma bebida espiritual. <\/p>\n<p>En ello san Pablo ya ve una interpretaci\u00f3n previa de la fuente que est\u00e1 abierta para el nuevo pueblo de la alianza en Cristo (cf. 1Co 10:1-4). Ahora el Redentor del nuevo pueblo de la alianza tambi\u00e9n ofrece un segundo manjar, como hizo Dios antiguamente con el pueblo de Israel. Dos mesas estar\u00e1n siempre preparadas para este pueblo, la mesa de la palabra y la mesa del sagrado pan. No debe haber ninguna pobreza en su pueblo, constantemente debe participar en la fuerza vital exuberante que tiene Dios. <\/p>\n<p>Lo que s\u00f3lo ocurri\u00f3 dos veces en las prodigiosas multiplicaciones de pan es instituido ahora para un tiempo durable. El pan no solamente se ofrece al individuo, para que obtenga fuerza y vida para s\u00ed. El pan se da al pueblo para que experimente de nuevo su uni\u00f3n \u00edntima espiritual y la solidaridad con su Se\u00f1or. Ya que reciben el mismo don, deben ser unos con otros, una sola cosa. En otro momento de la cena coge Jes\u00fas una copa, la \u00abcopa de bendici\u00f3n\u00bb, que le fue pasada. Esta vez reza la prescrita acci\u00f3n de gracias sobre la copa y la da para que beban. Tambi\u00e9n es \u00e9sta, seg\u00fan sus propias palabras, una bebida \u00fanica: al beber el vino de la copa, gustamos en realidad su sangre, que es llamada por Jes\u00fas, con gran propiedad, la sangre de la alianza. Eso solamente lo entendemos, si volvemos la mirada a la primera alianza que Dios concert\u00f3 con Israel. Al pie del monte Sina\u00ed y por medio de Mois\u00e9s fueron sacrificadas las v\u00edctimas, y con su sangre se sell\u00f3 la alianza. Con la mitad de la sangre roci\u00f3 el altar, con la otra mitad el pueblo (cf. \u00e9x 24). La alianza fue concertada por medio de la propicia voluntad de Dios y la voluntaria aceptaci\u00f3n del pueblo. Lo que estaba confirmado en la voluntad, fue sellado con la sangre de las v\u00edctimas. La sangre de Jes\u00fas tambi\u00e9n es sangre de la alianza. S\u00f3lo puede pensarse en otra nueva alianza, que Dios quiere concertar, no solamente con Israel, como en el Sina\u00ed, sino con muchos, en favor de los cuales es derramada su sangre. \u00abDe la misma manera que el Hijo del hombre no vino a ser servido, sino a servir y a dar su vida en rescate de muchos\u00bb (20,28). Uno solo por muchos, es decir, como ya vimos: el \u00fanico que pod\u00eda pagar el rescate en sustituci6n de todos los que no pueden recuperar su vida. Tiene que establecerse la alianza entre Dios y todos, porque la sangre de la alianza es derramada por todos. Debe establecerse un nuevo orden de la salvaci\u00f3n. La antigua alianza es relevada por la nueva alianza. \u00e9sta es la \u00faltima alianza del fin de los tiempos, de la cual anunci\u00f3 el profeta Jerem\u00edas: \u00abHe aqu\u00ed que viene el tiempo, dice el Se\u00f1or, en que yo har\u00e9 una nueva alianza con la casa de Israel, y con la casa de Jud\u00e1; alianza, no como aquella que contraje con sus padres el d\u00eda que los cog\u00ed por la mano para sacarlos de la tierra de Egipto; fueron ellos quienes rompieron la alianza -\u00a1mi alianza!-, y entonces les hice sentir mi dominio, dice el Se\u00f1or\u00bb (Jer 31:31-32). <\/p>\n<p>Por principio la nueva alianza ya no puede quebrantarse, porque est\u00e1 establecida en el Hijo propio de Dios. Dios no rechazar\u00e1 m\u00e1s a su pueblo, como rechaz\u00f3 a su antiguo pueblo de Israel, porque el nuevo pueblo de Dios vive en Jes\u00fas el Mes\u00edas. Pero la nueva alianza en el fondo es la \u00faltima y no puede abolirse, porque en ella se perdona el pecado. El pecado separa de Dios y ha arriesgado y destruido las relaciones de la precedente alianza. Ahora se extirpa de ra\u00edz el pecado, y se hace justo a todo el hombre. Nace un pueblo verdaderamente \u00absanto\u00bb. Por eso Jes\u00fas dice que su sangre de la alianza es derramada para perd\u00f3n de los pecados. La sangre es el precio de rescate que tiene que pagarse por todos. Pero cuando se paga, entonces todos pueden acercarse y redimirse de la esclavitud del poder del pecado. La sangre de un solo justo basta para purificar a innumerables injustos. Todos pueden acercarse, pero s\u00f3lo se acoge en la comunidad de la alianza al que as\u00ed se redime y purifica. Eso suceder\u00e1 en el tiempo futuro, cuando el pecador se inmerge en el ba\u00f1o de regeneraci\u00f3n, en el bautismo. <\/p>\n<p>\u00e9ste es el nuevo orden de la salvaci\u00f3n que Dios ha establecido en su Hijo, de una forma tanto m\u00e1s admirable y asombrosa cuanto m\u00e1s uno lo considera&#8230; Aqu\u00ed no se dice que los disc\u00edpulos deben seguir haciendo lo que acaba de tener lugar entre ellos. San Lucas y san Pablo han consignado esta orden: \u00abHaced esto en memoria m\u00eda\u00bb (Luc 22:19; 1Co 11:24 s). San Mateo s\u00f3lo mira lo que ocurri\u00f3 \u00fanicamente en esta hora. Pero esto que sucedi\u00f3 una sola vez se actualiza muchas veces, cuando los disc\u00edpulos se re\u00fanen para el \u00e1gape eucar\u00edstico. All\u00ed no solamente est\u00e1n como comensales en la comunidad de su Se\u00f1or, y descubren la virtud y vida de su Se\u00f1or en el pan y en el vino, sino que tambi\u00e9n celebran cada vez la renovaci\u00f3n de esta alianza. La celebraci\u00f3n del \u00e1gape y la alimentaci\u00f3n se identifican con la entrega a la muerte y con la instituci\u00f3n de la alianza. <\/p>\n<p>29 Pues os digo que desde ahora ya no beber\u00e9 m\u00e1s de este producto de la vid hasta aquel d\u00eda en que lo beba con vosotros en el reino de mi Padre. <\/p>\n<p>\u00abYa no me ver\u00e9is m\u00e1s hasta que dig\u00e1is: \u00a1Bendito el que viene en nombre del Se\u00f1or!\u00bb (1Co 23:39). Con estas palabras Jes\u00fas se hab\u00eda anunciado como el juez de la generaci\u00f3n incr\u00e9dula. Ya no actuar\u00e1 entre ellos como el pastor que los busca, sino que aparecer\u00e1 ante ellos solamente como el pastor, que los apacentar\u00e1 con vara de hierro. De nuevo dice Jes\u00fas desde ahora, pero esta vez hacia dentro, o sea dirigi\u00e9ndose al grupo de los creyentes. Son unas palabras que tambi\u00e9n designan una situaci\u00f3n definitiva. Solamente hoy se puede presenciar as\u00ed la comunidad de comensales formada con los disc\u00edpulos. Ser\u00e1 suprimida esta forma de comunidad. Pero ser\u00e1 restablecida en \u00abaquel d\u00eda\u00bb en el reino de Dios. <\/p>\n<p>Se elucida con frecuencia el reino de Dios como banquete festivo y amistoso. Este banquete tendr\u00e1 lugar, y por cierto en comunidad con ellos, cuando el Hijo del hombre haya pronunciado la sentencia y haya congregado a los suyos consigo. Entre la cena actual y el banquete celeste est\u00e1 el tiempo de su presencia espiritual como Kyrios. Entonces y despu\u00e9s Jes\u00fas est\u00e1 corporalmente entre los suyos, pero en el tiempo intermedio est\u00e1 espiritualmente, en el Esp\u00edritu Santo, m\u00e1s a\u00fan como el Pneuma (2Co 3:17). Se constituye la comunidad para participar de la mesa de Jes\u00fas, vuelve la mirada a esta cena de la instituci\u00f3n, y mira hacia adelante al banquete en el reino del Padre. La celebraci\u00f3n eucar\u00edstica es recuerdo de la cena en el tiempo pasado e interpretaci\u00f3n previa del banquete futuro al fin de los tiempos. <\/p>\n<p>5. JES\u00daS EN GETSEMAN\u00cd (2Co 26:30-46). <\/p>\n<p>a) Predicci\u00f3n de las negaciones de Pedro (Mt\/26\/30-35). <\/p>\n<p>30 Y cantados los salmos, salieron hacia el monte de los Olivos. 31 Entonces les dice Jes\u00fas: Todos vosotros quedar\u00e9is escandalizados por causa m\u00eda durante esta noche; porque escrito est\u00e1: Herir\u00e9 al pastor, y se dispersar\u00e1n las ovejas del reba\u00f1o (Zac 13:7) 32 Pero, despu\u00e9s que yo resucite, ir\u00e9 antes que vosotros a Galilea. 33 Pedro, tomando la palabra, le dijo: Si todos se van a escandalizar por causa tuya, yo jam\u00e1s me escandalizar\u00e9. 34 D\u00edjole Jes\u00fas: Yo te lo aseguro: Esta misma noche, antes que el gallo cante, tres veces me habr\u00e1s negado t\u00fa. 35 Pedro le dice: Pues aunque tenga que morir contigo, jam\u00e1s te negar\u00e9. Otro tanto dijeron tambi\u00e9n todos los disc\u00edpulos. <\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la cena se entona el gran canto de los salmos, que seg\u00fan la costumbre conclu\u00eda la solemne hora vespertina de la comida pascual. La peque\u00f1a comitiva sale hacia el monte de los Olivos. Por el camino Jes\u00fas predice a los disc\u00edpulos que todos ellos caer\u00e1n esta noche. Jes\u00fas ha sabido de antemano d\u00f3nde se hab\u00eda de encontrar la burra para su entrada en Jerusal\u00e9n (Zac 21:2), ha sabido que sus enemigos tomar\u00edan el acuerdo de matarlo (Zac 26:2), d\u00f3nde estar\u00eda la habitaci\u00f3n para los preparativos de la cena pascual (Zac 26:18) y qui\u00e9n ser\u00eda el que le entregar\u00eda (Zac 26:25). Ahora tambi\u00e9n sabe y dice que todos le abandonar\u00e1n. La claridad de su ciencia y el conocimiento incluso de lo escondido se vuelve tanto mayor cuanto m\u00e1s entra en el cumplimiento del divino deber. <\/p>\n<p>El esc\u00e1ndalo se ha abierto camino hasta llegar al grupo m\u00e1s \u00edntimo de los disc\u00edpulos. Es como el poder personal del esp\u00edritu del maligno, que ahora tiene su m\u00e1xima eficiencia, cuando se concluye la obra del Mes\u00edas. El esc\u00e1ndalo es en el fondo una falta de fe y da ocasi\u00f3n a ejercer el cometido de la fe. As\u00ed suceder\u00e1 ahora. En la suprema confirmaci\u00f3n de la fe se manifestar\u00e1 que la fe de los disc\u00edpulos no solamente es \u00abpeque\u00f1a\u00bb, sino que se derrumba por completo. Por primera vez suena la frase \u00abesc\u00e1ndalo de la cruz\u00bb, que san Pablo emple\u00f3 en su predicaci\u00f3n misional (1Co 1:23). <\/p>\n<p>La muralla de la incredulidad en torno de Jes\u00fas se vuelve cada vez m\u00e1s compacta, ya que en ella tambi\u00e9n se incluye el grupo m\u00e1s \u00edntimo. Estar\u00e1 completamente solo. Este abandono del Mes\u00edas forma parte de su enajenaci\u00f3n. El profeta ha dicho que el reba\u00f1o se dispersar\u00e1, cuando se hiera al pastor. A Jes\u00fas no s\u00f3lo se le hab\u00eda encargado que fuera pastor de Israel; tambi\u00e9n ha sido el pastor de los suyos, a quienes \u00e9l deb\u00eda introducir a la verdadera esencia de la obra mesi\u00e1nica. Se separa del \u00abpeque\u00f1o reba\u00f1o\u00bb al pastor (Luc 12:32). Se quebrar\u00e1 la unidad entre ellos. El fracaso externo de la obra de Jes\u00fas no solamente se mostrar\u00e1 en su ejecuci\u00f3n, sino tambi\u00e9n al separarse de los suyos. Y con todo habr\u00e1 una nueva reuni\u00f3n, cuando Jes\u00fas \u00abvaya antes que ellos a Galilea\u00bb. La esperanza irradia a trav\u00e9s de la obscuridad de la predicci\u00f3n. Para ellos ser\u00e1 otra vez el pastor que los preceda, y ellos seguir\u00e1n su voz y en Galilea estar\u00e1n nuevamente unidos con \u00e9l (cf. 28,16). Pedro afirma solemne y presurosamente delante de todos los dem\u00e1s que \u00e9l nunca caer\u00e1. Cree estar seguro de si mismo y caer\u00e1 en lo m\u00e1s profundo. Ha olvidado que no le puede sostener la confianza propia, sino solamente la fe en el poder de Jes\u00fas (cf. 14,28-31). \u00abEres un esc\u00e1ndalo para mi\u00bb, le hab\u00eda dicho Jes\u00fas, cuando despu\u00e9s de anunciar la pasi\u00f3n le hizo en\u00e9rgicos reproches (16,23). \u00a1Cu\u00e1nto mayor ser\u00e1 el esc\u00e1ndalo que Pedro toma ahora de Jes\u00fas y cu\u00e1nto mayor el que le prepara! Caer\u00e1 a lo m\u00e1s profundo el que recibi\u00f3 la m\u00e1s excelsa promesa. Le traicionar\u00e1 de la manera m\u00e1s horrenda el que estaba elegido ante todos los dem\u00e1s y se sent\u00eda especialmente familiarizado con el Maestro. Todos los dem\u00e1s disc\u00edpulos tambi\u00e9n afirman solemnemente que prefieren morir con \u00e9l antes que negarle. \u00a1Qu\u00e9 contrastes aparecen! Aqu\u00ed la manera de pensar de los hombres, all\u00ed la manera de pensar de Dios (cf. 16,23). Los pensamientos humanos se fundan en la seguridad propia, en la solidaridad humana y en que sea fiel la comunidad; pero los pensamientos de Dios, tal como Jes\u00fas los manifiesta se fundan en la plena disposici\u00f3n incluso para el aislamiento y el abandono. <\/p>\n<p>b) Oraci\u00f3n de Jes\u00fas en su agon\u00eda (Mt\/26\/36-46). <\/p>\n<p>36 Entonces Jes\u00fas llega con ellos a una finca llamada Getseman\u00ed y dice a los disc\u00edpulos: Sentaos aqu\u00ed, mientras yo voy all\u00e1 para orar. 37 Y tomando consigo a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, comenz\u00f3 a sentir tristeza y angustia. 38 Entonces les dice: Siento tristezas de muerte: quedaos aqu\u00ed y velad conmigo. 39 Y adelant\u00e1ndose un poco, se postr\u00f3 en tierra y oraba. \u00a1Padre m\u00edo: si es posible, que pase de m\u00ed este c\u00e1liz! Sin embargo, no sea como yo quiero sino como quieres t\u00fa. <\/p>\n<p>Todav\u00eda est\u00e1n juntos los disc\u00edpulos y Jes\u00fas, el reba\u00f1o con el pastor. Pero Jes\u00fas deja espont\u00e1neamente el grupo, ya que sabe que no le pueden seguir en su camino. Por otra parte, lo hace de modo distinto que antes, cuando hab\u00eda enviado por delante a los disc\u00edpulos en la barca, mientras \u00e9l quer\u00eda orar solo en el monte (14,22s). Ahora Jes\u00fas los deja atr\u00e1s, pero encuentra un consuelo en que est\u00e9n cerca. Eso tambi\u00e9n puede decirse de los tres elegidos que fueron con \u00e9l testigos de la transfiguraci\u00f3n en el monte (17,1). Todav\u00eda pueden acompa\u00f1arle un trecho, pero con su conducta muestran que no comprenden ni la hora ni al Maestro. <\/p>\n<p>Esta hora y la oraci\u00f3n de Jes\u00fas forman parte de lo m\u00e1s conmovedor de que nos informan los evangelistas. Jes\u00fas en la pasi\u00f3n inminente estar\u00e1 silencioso ante sus jueces y sufrir\u00e1 la muerte en silencio, pero aqu\u00ed manifiesta lo m\u00e1s \u00edntimo de su alma. Sabe con antelaci6n que tiene que recorrer este camino y lo ha dicho con frecuencia. Tambi\u00e9n sabe que la muerte no le detendr\u00e1. Va con la clara conciencia de dar su vida como necesario precio de rescate de muchos (20,28). Acaba de decir en la comida que su sangre es derramada para muchos, para perd6n de los pecados, como sangre de la alianza (26,28). Y no obstante esta tristeza y conmoci6n penetran hasta sus ideas y sentimientos m\u00e1s \u00edntimos. Era una conmoci\u00f3n que le impulsa a pedir que le sea evitada la pasi\u00f3n. Puesto que para el Padre todo es posible (cf. 19,26), \u00bfser\u00e1 tambi\u00e9n posible que pase de \u00e9l este c\u00e1liz? Dios ha llenado la copa y la ha presentado para que se beba toda. Es la copa de la ira, que en el Antiguo Testamento tiene que ser preparada por Dios, y ha de beberse como bebida del castigo (Isa 51:17.22), el c\u00e1liz de la amargura y de la bebida mortal. Ante este c\u00e1liz se estremece Jes\u00fas, como solamente un hombre puede estremecerse ante la muerte. Aunque la necesidad aprieta y las aguas le han llegado hasta el cuello (cf. Sal 68:2 s), la oraci\u00f3n tiene como desenlace la pura sumisi\u00f3n. Sin embargo, no sea como yo quiero, sino como quieres t\u00fa. <\/p>\n<p>Lo que ense\u00f1\u00f3 Jes\u00fas a los disc\u00edpulos a pedir en el padrenuestro (Sal 6:10), eso es lo que pide \u00e9l ahora. La voluntad del Padre est\u00e1 por encima de todo. Nada puede serle contrario. Es una voluntad de amor, porque el reino de Dios es un dominio de amor. Si no se cumple su voluntad, se ponen estorbos a su dominio y se reduce el poder del amor (cf. 6,10). Y en esta hora debe manifestarse el amor, con la m\u00e1xima pureza, en el abandono del Hijo por el Padre y en la entrega del Hijo a los hombres. En la carta a los Hebreos se nos habla de la obediencia del Hijo en los d\u00edas de su vida terrena: \u00abEl que en los d\u00edas de su vida mortal present\u00f3, con gritos y l\u00e1grimas, oraciones y s\u00faplicas al que pod\u00eda salvarlo de la muerte, y fue escuchado en atenci\u00f3n a su piedad reverencial. Y aun siendo Hijo, aprendi\u00f3, por lo que padeci\u00f3, la obediencia, y llevado a la consumaci\u00f3n, se convirti\u00f3, para los que le obedecen, en causa de salvaci\u00f3n eterna\u00bb (Heb 5:7-9). \u00bfDe qu\u00e9 hora se afirmar\u00edan estas \u00aboraciones y s\u00faplicas con gritos y l\u00e1grimas\u00bb con mayor raz\u00f3n que de \u00e9sta? <\/p>\n<p>40 Vuelve luego a los disc\u00edpulos y los encuentra durmiendo; y dice a Pedro: \u00bfDe modo que no hab\u00e9is podido velar una sola har\u00e1 conmigo? 41 Velad y orad para que no entr\u00e9is en tentaci\u00f3n; el esp\u00edritu est\u00e1 dispuesto, pero la carne es d\u00e9bil. 42 Se alej\u00f3 por segunda vez y de nuevo estuvo orando; \u00a1Padre m\u00edo: si este c\u00e1liz no puede pasar sin que yo lo beba, h\u00e1gase tu voluntad! 43 Cuando volvi\u00f3, otra vez los encontr\u00f3 durmiendo, pues sus ojos estaban cargados de sue\u00f1o. 44 De nuevo se alej\u00f3 y estuvo orando por tercera vez, repitiendo nuevamente las mismas palabras. 45 Entonces vuelve a los disc\u00edpulos y les dice: Ya pod\u00e9is dormir y descansar. Est\u00e1 cerca la hora, y el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de pecadores. 46 Levantaos, vamos; ya est\u00e1 cerca el que me va a entregar. <\/p>\n<p>El sue\u00f1o no s\u00f3lo ha dominado a los disc\u00edpulos, que hab\u00edan sido dejados atr\u00e1s, m\u00e1s abajo, sino tambi\u00e9n a los tres disc\u00edpulos que Jes\u00fas hab\u00eda tomado consigo. Para Jes\u00fas, la presencia de los tres disc\u00edpulos no es un consuelo confortante, sino una decepci\u00f3n. Antes s\u00f3lo hab\u00edan entendido poco, pero ahora ya no entienden absolutamente nada. Jes\u00fas est\u00e1 mirando al Padre con intensa vigilancia; ellos, en su inercia, son vencidos por el sue\u00f1o. Sus fuerzas no alcanzan para una hora de vela. Eso ya era el principio de la tentaci\u00f3n del esc\u00e1ndalo. Bajo la cruz, la tentaci\u00f3n habr\u00e1 conseguido su objetivo: all\u00ed ya no habr\u00e1 ning\u00fan disc\u00edpulo. Jes\u00fas tambi\u00e9n hab\u00eda ense\u00f1ado a los disc\u00edpulos a orar para preservarlos de la tentaci\u00f3n (Heb 6:13). Esta oraci\u00f3n ahora a\u00fan podr\u00eda liberarlos para que no sucumbieran por completo a la tentaci6n. Con esta tentaci\u00f3n se alude a lo mismo que con el gran esc\u00e1ndalo: la p\u00e9rdida de la confianza y la ruptura de la uni\u00f3n con Dios. Jes\u00fas no viene a ser v\u00edctima de esta tentaci\u00f3n, debido a que la oraci\u00f3n de Jes\u00fas, a pesar del ruego suplicante, apunta a la uni\u00f3n con la voluntad del Padre. <\/p>\n<p>Al principio de su actividad, Jes\u00fas ha recusado las tentaciones de Sat\u00e1n. Este combate todav\u00eda es m\u00e1s arduo. Jes\u00fas vela y ora, y as\u00ed sale airoso del temible combate. Despu\u00e9s de la lucha con Dios va Jes\u00fas conscientemente al encuentro de su hora y del que lo va a entregar. Est\u00e1 cerca la hora. Antes de la cena Jes\u00fas hab\u00eda dicho que su tiempo estaba cerca (Heb 26:18), ya que quiso obsequiar a los suyos con su carne y su sangre como fruto de su muerte y como don de su amor. En este momento la hora est\u00e1 cerca, ya que sucede lo mismo no bajo los dones simb\u00f31icos del pan y del vino, sino con la realidad sangrienta de su muerte corporal. Aqu\u00ed tambi\u00e9n puede encontrarse esta oposici\u00f3n dif\u00edcilmente superable, como en la designaci\u00f3n de Judas como traidor (Heb 26:24). Por parte de Dios la hora est\u00e1 fijada y ahora llega como la hora del amor m\u00e1s excelso; por parte de los hombres es la hora del m\u00e1s grave pecado. Porque Jes\u00fas es entregado en \u00abmanos de pecadores\u00bb&#8230; <\/p>\n<p>6. PRENDIMIENTO DE JES\u00daS (Mt\/26\/47-56). <\/p>\n<p>47 Todav\u00eda estaba \u00e9l hablando, cuando lleg\u00f3 Judas, uno de los doce, acompa\u00f1ado de gran tropel de gente con espadas y palos, de parte de los sumos sacerdotes y de los ancianos del pueblo. 48 EI que lo iba a entregar les hab\u00eda dado una se\u00f1al: Aquel a quien yo bese, \u00e9se es; arrestadlo. 49 Y en seguida, acerc\u00e1ndose a Jes\u00fas, le dijo: \u00a1Salve, rab\u00ed! Y lo bes\u00f3. 50 Y Jes\u00fas le dijo: Amigo, \u00a1a lo que has venido! Entonces, ellos se acercaron, echaron mano a Jes\u00fas y lo arrestaron. <\/p>\n<p>Judas era uno de los comensales que formaban una comunidad con Jes\u00fas. Con una se\u00f1al de solidaridad y de confianza amistosa lleva a t\u00e9rmino su obra infame. Hab\u00eda mojado la mano con Jes\u00fas en la fuente y hab\u00eda comido en la misma cena. Ahora solamente necesita el saludo de amigo, para entregarle a los enemigos (*). Es una escena verdaderamente fantasmag\u00f3rica. La gente armada que viene por encargo de la autoridad; Judas que se adelanta separ\u00e1ndose de la multitud, y en la obscuridad reconoce y designa al Maestro; el inocente es atado. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.. <\/p>\n<p>* La salutaci\u00f3n \u00ab\u00a1Amigo, \u00a1a lo que has venido!\u00bb es discutida en la interpretaci\u00f3n. La forma mas probable no es la interrogativa (\u00bfA que has venido?), sino el sentido siguiente: Haz aquello para lo que has venido. Con estas palabras de Jes\u00fas tambi\u00e9n se expresar\u00eda su libertad en el prendimiento, lo cual se ajusta bien al estilo de la historia de la pasi\u00f3n de san Mateo. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.. <\/p>\n<p>51 Y uno de los que estaban con Jes\u00fas, alarg\u00f3 la mano, sac\u00f3 su espada, hiri\u00f3 al criado del sumo sacerdote y le quit\u00f3 la oreja. 52 Entonces le dice Jes\u00fas: Vuelve tu espada a su sitio, porque todos los que empu\u00f1an espada, a espada morir\u00e1n. 53 \u00bfO crees t\u00fa que no puedo acudir a mi Padre, que inmediatamente me enviar\u00eda m\u00e1s de doce legiones de \u00e1ngeles? 54 Pero \u00bfc\u00f3mo se cumplir\u00edan entonces las Escrituras de que as\u00ed tiene que suceder? <\/p>\n<p>Parece que por lo menos uno de los disc\u00edpulos ha despertado de la somnolencia. Intenta intervenir, pero con un medio inapropiado: una pobre tentativa de enfrentarse a la multitud y a su armamento con una sola espada. Con todo, un criado del sumo sacerdote tiene que sufrir las consecuencias. Jes\u00fas proh\u00edbe al1 disc\u00edpulo este modo de defensa. \u00e9l mismo pone en pr\u00e1ctica lo dicho en el serm\u00f3n de la monta\u00f1a: \u00abSi alguien te pega en la mejilla derecha, pres\u00e9ntale tambi\u00e9n la otra, y al que quiera llevarte a juicio por quitarte la t\u00fanica, d\u00e9jale tambi\u00e9n el manto, y si alguien te fuerza a caminar una milla, anda con \u00e9l dos\u00bb (Heb 5:39b-41). <\/p>\n<p>El Evangelio ense\u00f1a el camino de la no violencia, y Jes\u00fas toma en \u00e9l la delantera. Jes\u00fas ha venido para traer la espada y no la paz (Heb 10:34). Pero es una espada espiritual, la de la separaci\u00f3n entre Dios y Sat\u00e1n. Se tiene que empu\u00f1ar esta espada y dejar la espada de acero en la vaina. Los que la empu\u00f1an, ser\u00e1n ejecutados por ella, porque no trae la paz, sino la destrucci\u00f3n. La espada del esp\u00edritu es la palabra del Evangelio, que exige el amor y condena la guerra (cf. Efe 6:17). Dios hab\u00eda enviado \u00e1ngeles al Mes\u00edas en el desierto para servirle, despu\u00e9s que Jes\u00fas hab\u00eda rehusado servir a Sat\u00e1n (Efe 4:11). \u00a1Y cu\u00e1ntos m\u00e1s \u00e1ngeles no podr\u00eda enviarle el Padre, si fuera su voluntad en esta hora! All\u00ed acudieron los \u00e1ngeles como premio a la obediencia del Hijo, ahora no tienen que comparecer, para que se concluya la obediencia del Hijo. <\/p>\n<p>55 En aquella hora dijo Jes\u00fas a las turbas: \u00bfComo para un ladr\u00f3n hab\u00e9is salido con espadas y palos a prenderme? D\u00eda tras d\u00eda estaba yo sentado en el templo ense\u00f1ando y no me arrestasteis. 56 Pero todo esto ha sucedido para que se cumplan las Escrituras de los profetas. Entonces, todos los disc\u00edpulos, abandon\u00e1ndolo, huyeron. <\/p>\n<p>Los jud\u00edos hab\u00edan convertido en guarida de ladrones la casa de Dios, que deb\u00eda ser una casa de oraci\u00f3n (Efe 21:13). Jes\u00fas hab\u00eda restablecido su pureza, y all\u00ed hab\u00eda ense\u00f1ado. Ahora vienen como para un ladr\u00f3n para llevarle preso. Han temido la publicidad, y han recurrido a la protecci\u00f3n de la noche. No pudieron oponerse a la ense\u00f1anza de Jes\u00fas en el templo y no le hicieron caer con ninguna palabra. Ahora le cogen, cuando calla, y le hacen caer, cuando est\u00e1 solo. Pero en esto tambi\u00e9n se atestigua la sabidur\u00eda de Dios, que antes han anunciado los profetas. El Evangelio de la no violencia tiene que configurarse en Jes\u00fas. Cuando Jes\u00fas es atado, le abandonan los disc\u00edpulos, sin que hubiera ninguna excepci\u00f3n. En el huerto de Getseman\u00ed, por lo menos, estaban cerca, aunque durmieran. En el encuentro con la turba un disc\u00edpulo se atreve a dar un golpe valeroso, aunque sea con la espada de hierro, que aqu\u00ed ya no puede conseguir nada. Ahora Jes\u00fas est\u00e1 completamente solo y abandonado. La huida de los disc\u00edpulos es la dispersi\u00f3n de las ovejas vaticinada (Efe 26:31). Puesto que Jes\u00fas les ha sido arrebatado de en medio de ellos, tambi\u00e9n ellos se quedan solos entre s\u00ed.<\/p>\n<p>II CONDENA DE JESUS (,31). <\/p>\n<p>1. JESUS ANTE EL SANEDRIN (Mt\/26\/57-68). <\/p>\n<p>57 Los que arrestaron a Jes\u00fas lo condujeron a casa del sumo sacerdote Caif\u00e1s, donde los escribas y los ancianos estaban reunidos. 58 Pedro lo iba siguiendo de lejos hasta el patio del sumo sacerdote, entr\u00f3 all\u00ed dentro y estaba sentado con los criados, para ver en qu\u00e9 terminaba aquello. 59 Entretanto los sumos sacerdotes y todo el senedr\u00edn andaban buscando alg\u00fan falso testimonio contra Jes\u00fas para darle muerte; 9 pero no lo encontraron, a pesar de los muchos falsos testigos que comparec\u00edan. Finalmente, comparecieron dos, 61 que dijeron: Este ha dicho: Yo puedo destruir el templo de Dios, y en tres d\u00edas reconstruirlo. 62 Entonces se levant\u00f3 el sumo sacerdote y le pregunt\u00f3: \u00bfNada respondes? \u00bfQu\u00e9 es lo que \u00e9stos testifican contra ti? 63a Pero Jes\u00fas callaba. <\/p>\n<p>El Maestro no estaba completamente solo, porque Pedro le sigue. \u00bfHabr\u00e1 por lo menos un testigo del grupo de los disc\u00edpulos, y uno que mantenga la fidelidad hasta el fin? Precisamente Pedro le abandonar\u00e1 de la manera m\u00e1s ignominiosa, a pesar de haber sido distinguido con la m\u00e1s honrosa vocaci\u00f3n&#8230; Durante la noche se ha reunido el gran sanedr\u00edn, el alto consejo, la autoridad religiosa oficial de los jud\u00edos y el tribunal supremo. Hay que apresurarse, pues el temor de un tumulto en el pueblo determina su manera de proceder (Efe 26:5). Caif\u00e1s, que ejerc\u00eda el cargo de sumo sacerdote aquel a\u00f1o, ocupa la presidencia. Por lo dem\u00e1s forman parte del consejo peritos en la ley, es decir escribas, ancianos, o sea representantes de la aristocracia seglar, y los sumos sacerdotes de los a\u00f1os precedentes y otros representantes del sacerdocio. Forman parte de cualquier juicio aut\u00e9ntico las declaraciones de los testigos. Seg\u00fan el derecho vigente ten\u00edan que coincidir exactamente por lo menos las declaraciones de dos testigos. Se convoca a muchos testigos, evidentemente ya hab\u00edan sido aprestados para venir r\u00e1pidamente para la sentencia que se deb\u00eda pronunciar. San Marcos dice que estas declaraciones no concordaban (Mar 14:56). Es raro que s\u00f3lo se cite textualmente una acusaci\u00f3n y que sea presentada por dos testigos. San Mateo sin duda quiere decir que estas dos declaraciones coincid\u00edan, por tanto, pueden ser consideradas como fundamento de la sentencia. La declaraci\u00f3n contiene las palabras dif\u00edciles de entender sobre el templo. En el Evangelio de san Juan, las hab\u00eda dicho Jes\u00fas de modo semejante al expulsar del templo a los vendedores, y el evangdista las hab\u00eda referido al templo de su cuerpo, que despu\u00e9s de tres d\u00edas resucitar\u00eda (Jua 2:19). Una declaraci\u00f3n tan exagerada sobre el templo quiz\u00e1s pudo ser motivo suficiente para condenarlo. Pero hay que tener en cuenta que Jes\u00fas no dice que \u00e9l destruir\u00e1 este templo (Mar 14:58), sino que \u00e9l tiene poder para destruirlo. No se dice que Jes\u00fas haya afirmado que \u00e9l har\u00e1 uso de este poder. Adem\u00e1s en san Mateo no se habla de la oposici\u00f3n entre un templo \u00abhecho por mano\u00bb y otro templo \u00abno hecho por manos\u00bb (Mar 14:58). Al hablar del \u00abtemplo de Dios\u00bb se piensa en el templo real de piedra, y por tanto en la nueva construcci\u00f3n tambi\u00e9n hay que pensar en el mismo templo de Dios, construido de piedra. \u00bfNo llega a ser enteramente inteligible esta formulaci\u00f3n, si se reflexiona en que al tiempo en que el evangelista san Mateo escribi\u00f3 su libro, estaba destruido el templo herodiano? Despu\u00e9s del a\u00f1o 70 incluso los jud\u00edos esperaban que el Mes\u00edas reedificar\u00eda el templo. Mediante los testigos se confirma indirectamente la reivindicaci\u00f3n de Jes\u00fas de que puede llevar a cabo esta reconstrucci\u00f3n, y por tanto la reivindicaci\u00f3n de que realmente es el Mes\u00edas. El creyente sabe que el nuevo templo de Dios ya no ha sido levantado con piedras, puesto que Jes\u00fas es \u00abm\u00e1s grande que el templo\u00bb (Mar 12:6). El nuevo templo ser\u00e1 la comunidad de todos los que confiesan a Jes\u00fas y entre los cuales mora Jes\u00fas (Mar 18:20). Dos testigos confirman la declaraci\u00f3n de Jes\u00fas. Pero Jes\u00fas calla al oir la acusaci\u00f3n, aunque se le exige formalmente que se pronuncie al respecto. \u00bfNo se debe ver en este silencio una confirmaci\u00f3n de la declaraci\u00f3n de Jes\u00fas y de lo que con ella reivindica? \u00bfNo lo entendi\u00f3 tambi\u00e9n as\u00ed el sumo sacerdote, cuando inmediatamente despu\u00e9s pregunta si Jes\u00fas es realmente el Mes\u00edas? As\u00ed pues, de la declaraci\u00f3n que los testigos confirman, el sumo sacerdote deduce la reivindicaci\u00f3n mesi\u00e1nica. <\/p>\n<p>63b Y el sumo sacerdote le dijo: Te conjuro por el Dios viviente que nos digas si t\u00fa eres el Mesias, el Hijo de Dios. 64 Jes\u00fas le responde: T\u00fa lo has dicho. Adem\u00e1s, os lo aseguro: desde ahora ver\u00e9is al Hijo del hombre sentado a la diestra del Poder y viniendo sobre las nubes del cielo. <\/p>\n<p>Con solemnes palabras introductorias, el sumo sacerdote exige una confesi\u00f3n terminante de si Jes\u00fas es el Mes\u00edas. Invoca el santo nombre de Dios y conjura al acusado ante el Dios viviente que diga la verdad: El Mes\u00edas fue tenido por Hijo de Dios, aunque el jud\u00edo en esta expresi\u00f3n no pudo entender lo que sabe el cristiano. El rey de Israel, que habia sido elegido por Dios, se ten\u00eda por hijo de Dios: \u00abHijo mio eres t\u00fa, yo te he engendrado hoy\u00bb (Sal 2:7). As\u00ed habl\u00f3 Dios al rey el d\u00eda en que le fue otorgado el trono y la soberan\u00eda. El v\u00e1stago de David que deb\u00eda ser el Mes\u00edas, ten\u00eda que ser hijo de Dios, como lo fueron los grandes reyes antes que \u00e9l. As\u00ed pues, el sumo sacerdote no pregunta por dos diferentes reivindicaciones de Jes\u00fas-Mes\u00edas e Hijo de Dios-, sino por una sola. La respuesta de Jes\u00fas hay que entenderla en un sentido terminante, aunque en el texto est\u00e9 expresada de una forma peculiar: T\u00fa lo has dicho, es decir: S\u00ed. <\/p>\n<p>Anteriormente Jes\u00fas nunca ha dicho en p\u00fablico qui\u00e9n era. Sobre todo en las controversias con los te\u00f3logos y los representantes de la autoridad se ha precavido recelosamente de descubrir por completo su misterio (cf. especialmente 21,23 ss). S\u00f3lo ahora, cuando la decisi\u00f3n ya est\u00e1 tomada hablar\u00e1 abiertamente. De este modo la plena responsabilidad recae en los que le condenan. La indagaci\u00f3n toca a su fin. La persona de Jes\u00fas ya no puede juzgarse por las se\u00f1ales ni por su mensaje, puesto que ya no se obra ninguna otra se\u00f1al ni se anuncia ya ning\u00fan otro mensaje para Israel. Por esta causa, Jes\u00fas puede hablar claramente y hacer entrega de lo que hasta entonces ten\u00eda que seguir siendo su misterio. Hay aqu\u00ed tambi\u00e9n, por parte de Jes\u00fas, un gesto de entrega espont\u00e1nea. El Se\u00f1or no se revela a los que indagan y afanosamente preguntan, sino a sus maliciosos jueces cuyo odio le envuelve con su g\u00e9lida frialdad.<\/p>\n<p>A Jes\u00fas no le basta una simple afirmaci\u00f3n. Agrega una larga cita, tomada de dos pasajes de la Escritura (Sal 109:1; Dan 7:13). A partir de ambos, es forzoso reconocer que su condici\u00f3n de Mes\u00edas abarca mucho m\u00e1s de lo que conten\u00edan las ideas prevalentes al respecto entre los jud\u00edos. El Hijo del hombre estar\u00e1 sentado a la diestra del Poder. As\u00ed suceder\u00e1 cuando aparezca como Mes\u00edas del fin de los tiempos en el nombre de Dios. Poder es un vocablo que se emplea para designar a Dios. Vendr\u00e1 como juez sobre las nubes del cielo, como se dec\u00eda del Hijo del hombre en el libro de Daniel. \u00abYo estaba, pues, observando durante la visi\u00f3n nocturna, y he aqu\u00ed que ven\u00eda entre las nubes del cielo uno que parec\u00eda un hijo de hombre; quien se adelant\u00f3 hacia el anciano de d\u00edas, y le presentaron ante \u00e9l. Y diole \u00e9ste la potestad, el honor y el reino; y todos los pueblos, tribus y lenguas le servir\u00e1n: la potestad suya es potestad eterna que no le ser\u00e1 quitada, y su reino es indestructible\u00bb (Dan 7:13 s). <\/p>\n<p>El que conoc\u00eda el libro de Daniel y la promesa de un misterioso hijo de hombre, sab\u00eda que Jes\u00fas aqu\u00ed una vez m\u00e1s presenta una reivindicaci\u00f3n que manifiesta plenamente su dignidad como Mes\u00edas. Pero desde el gran fragmento instructivo del juicio universal el creyente ya sabe que el Hijo del hombre que ha de venir al fin del tiempo con poder y gloria, tambi\u00e9n ser\u00e1 el que administre la justicia de Dios (Dan 25:31-46). Tendr\u00e1n que reconocerlo como juez, los que ahora lo juzgan. Por eso, se hace resaltar la expresi\u00f3n desde ahora. Ahora ten\u00e9is poder sobre m\u00ed, pero por \u00fanica y \u00faltima vez, porque del tiempo futuro s\u00f3lo puede decirse que vengo como vuestro juez. As\u00ed pues, la respuesta de Jes\u00fas no solamente es una manifestaci\u00f3n de su modo de ser, sino que en esta hora tambi\u00e9n tiene un sentido amenazador. <\/p>\n<p>65 Entonces el sumo sacerdote rasg\u00f3 sus vestiduras y exclam\u00f3: \u00a1Ha blasfemado! \u00bfQu\u00e9 necesidad tenemos ya de testigos? Ahora mismo acab\u00e1is de o\u00edr la blasfemia. 66 \u00bfQu\u00e9 os parece? Ellos contestaron: Es reo de muerte. 67 Entonces le escupieron a la cara y le dieron pu\u00f1etazos, y otros lo abofeteaban, 68 mientras le dec\u00edan: Profet\u00edzanos, Mes\u00edas: \u00bfqui\u00e9n es el que te ha pegado? <\/p>\n<p>Lo que hasta aqu\u00ed hab\u00edan dicho los testigos y el mismo Jes\u00fas, pod\u00eda interpretarse como blasfemia. En ambos casos hubiera sido necesaria una indagaci\u00f3n exacta de las declaraciones, si se piensa en un proceso legal. Sobre todo no leemos que se hubiera examinado lo que Jes\u00fas reivindica, a saber, que es el Mes\u00edas. La descripci\u00f3n de san Mateo transcurre en linea recta en el sentido de que Jes\u00fas ha testificado abiertamente su dignidad y el sanedr\u00edn le ha condenado a muerte como Mes\u00edas. Sin ninguna ulterior comprobaci\u00f3n se estima como blasfemia el testimonio del acusado. Una blasfemia contra Dios ten\u00eda que ser contestada con la rasgadura de los vestidos. S\u00f3lo esta clase de blasfemias pasaba por delito digno de muerte, sin tener que convocar otros testigos para comprobarla. As\u00ed pues, el sumo sacerdote aqu\u00ed dictamina sobre la situaci\u00f3n y pregunta cu\u00e1l es el castigo que el sanedr\u00edn tiene por adecuado. \u00abAcab\u00e1is de o\u00edr la blasfemia. \u00bfQu\u00e9 os parece? <\/p>\n<p>Los miembros del sanedr\u00edn dan la sentencia, por la que condenan a Jes\u00fas a pena de muerte. La condenaci\u00f3n solamente fue posible, porque ya antes estaba sentenciada desde el momento en que hab\u00edan rechazado a Jes\u00fas. Porque \u00bfqu\u00e9 habr\u00eda ocurrido desde el punto de vista hist\u00f3rico, si un tribunal del pueblo jud\u00edo con plena conciencia de que realmente se trataba de su Mes\u00edas, hubiese pronunciado, tal veredicto? \u00bfEra siquiera posible que aquel a quien se dirig\u00eda la esperanza de todos, fuera condenado a muerte precisamente por la suprema autoridad? <\/p>\n<p>Estas preguntas muestran que no se trata en modo alguno de un proceso en el sentido usual, ni tampoco de un proceso que pudi\u00e9ramos llamar simplemente religioso. Aqu\u00ed chocan entre s\u00ed otros mundos. En \u00faltimo t\u00e9rmino, el mundo de Dios y el mundo de Sat\u00e1n. S\u00f3lo por la enemistad mortal de Sat\u00e1n contra Dios, puede vislumbrarse a qu\u00e9 fuerzas en realidad se entreg\u00f3 a Jes\u00fas. Los que le condenan se convierten en instrumento del mal y son culpables de ello. Pero en el fondo de los sucesos no hab\u00eda ning\u00fan error jur\u00eddico, sino la plena erupci\u00f3n del pecado que Jes\u00fas quer\u00eda llevar en su cuerpo al G\u00f3lgota. \u00abAl que no conoci\u00f3 pecado, lo hizo pecado por nosotros, para que en \u00e9l lleg\u00e1ramos nosotros a ser justicia de Dios\u00bb (2Co 5:21)&#8230; Una vez dada la sentencia, los instintos de la plebe se desbordan. Jes\u00fas dijo que era el Mes\u00edas. Ahora debe demostrarlo. \u00bfQui\u00e9n es el que te ha pegado, Mes\u00edas? Este escarnio acompa\u00f1ar\u00e1 a Jes\u00fas durante las pr\u00f3ximas horas, ya sea por parte de los servidores jud\u00edos, ya sea por parte de los soldados romanos. Todos hacen escarnio de \u00e9l. No puede tomar sobre s\u00ed su castigo ni sufrirlo en conformidad con las leyes, como un condenado seg\u00fan la justicia. Est\u00e1 desamparado por la ley y entregado incluso a brutales pu\u00f1etazos. A Jes\u00fas le est\u00e1 preparado el destino del siervo de Dios: \u00abEntregu\u00e9 mis espaldas a los que me azotaban, y mis mejillas a los que mesaban mi barba: no retir\u00e9 mi rostro de los que me escarnec\u00edan y escup\u00edan\u00bb (Isa 50:6). <\/p>\n<p>2. LAS NEGACIONES DE PEDRO (Mt\/26\/69-75). <\/p>\n<p>69 Pedro estaba sentado fuera, en el patio, y se le acerc\u00f3 una criada, que le dijo: Tambi\u00e9n t\u00fa andabas con Jes\u00fas el Galileo. 70 Pero \u00e9l lo neg\u00f3 delante de todos: No s\u00e9 lo que est\u00e1s diciendo. 71 Cuando sal\u00eda hacia el p\u00f3rtico, lo vio otra criada, que dice a los que hab\u00eda all\u00ed: \u00e9se estaba con Jes\u00fas el Nazareno. 72 Y \u00e9l de nuevo neg\u00f3 con juramento: \u00a1No conozco a ese hombre! 73 Poco despu\u00e9s, los que all\u00ed estaban se acercaron a Pedro y le dijeron: Realmente, t\u00fa tambi\u00e9n eres de ellos; pues tu manera de hablar te delata. 74 Entonces \u00e9l se puso a echar maldiciones y a jurar: \u00a1No conozco a ese hombre! Y en aquel momento cant\u00f3 un gallo. 75 Y se acord\u00f3 Pedro de aquello que Jes\u00fas le hab\u00eda dicho: Antes que el gallo cante, me habr\u00e1s negado t\u00fa tres veces. Y saliendo afuera, llor\u00f3 amargamente. <\/p>\n<p>Lo que aqu\u00ed sucede no es s\u00f3lo una renuncia puramente humana, la total conversi\u00f3n de un temperamento apasionad\u00edsimo que va de la m\u00e1s en\u00e9rgica y solemne afirmaci\u00f3n de fidelidad hasta la muerte a la m\u00e1s humillante negaci\u00f3n de s\u00ed mismo. No es \u00fanicamente una escena humanamente tr\u00e1gica y conmovedora, sino expresi\u00f3n de la verdad de la fe. Pedro que hab\u00eda sido exaltado hasta lo m\u00e1s alto, cae en lo m\u00e1s profundo. El que est\u00e1 llamado a ser fundamento p\u00e9treo de la nueva construcci\u00f3n del Mes\u00edas, se trueca ahora y resulta ser suelo de arena, sobre el que nada puede levantarse. El que en virtud de la revelaci\u00f3n divina hab\u00eda confesado a Jes\u00fas como el Mes\u00edas, ahora incluso niega que lo conozca como hombre. \u00bfQu\u00e9 significa esta contradicci\u00f3n dif\u00edcilmente comprensible? Es, desde luego, fundamento p\u00e9treo, pero apoyado en el fundamento inamovible, que es Cristo. \u00abPor lo que se refiere al fundamento, nadie puede poner otro sino el que ya est\u00e1 puesto: Jesucristo\u00bb (1Co 3:11). Sobre este fundamento se edifica la nueva comunidad y tambi\u00e9n Pedro en ella. Sin la piedra b\u00e1sica de Cristo la comunidad est\u00e1 edificada sobre lo que carece de base. La misi\u00f3n divina de administrar las llaves es transferida a un hombre que puede caer y ha ca\u00eddo. Aqu\u00ed ya se vislumbra que la entrega de Jes\u00fas no cesa en su muerte, sino que prosigue despu\u00e9s de ella, hasta que venga sobre las nubes del cielo, sentado a la diestra del Poder&#8230; <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 termin\u00f3 todos estos discursos:<\/b><\/i> Ver notas a <span class='bible'>Mat 7:28<\/span>; <span class='bible'>Mat 24:1<\/span> e Introducci\u00f3n a este primer evangelio.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Se establece la escena (cf. Mar. 14:1, 2; Luc. 22:1, 2). El festival de la Pascua conmemoraba el rescate de la esclavitud en Egipto que Dios obr\u00f3 por su pueblo y en particular el sacrificio del cordero pascual para protegerlos de la muerte (Exo. 12:1-30). Hay un simbolismo obvio en el hecho de que Jes\u00fas ser\u00eda crucificado en este festival, como lo hacen m\u00e1s expl\u00edcito los vv. 11-29.<\/p>\n<p>La presencia de Jes\u00fas en Jerusal\u00e9n (por primera vez en el relato de Mat.) dio a los principales sacerdotes y ancianos la oportunidad de matarle, tal como los fariseos lo hab\u00edan propuesto previamente en Galilea (12:14). Sin embargo, Jes\u00fas ten\u00eda bastantes partidarios (ver 21:9, 15, 46), y un alboroto en el pueblo ser\u00eda una posibilidad seria si Jes\u00fas fuera arrestado p\u00fablicamente. Surgir\u00eda una soluci\u00f3n inesperada a este dilema (14-16).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>26.3 Caif\u00e1s fue el sumo sacerdote que gobern\u00f3 durante el ministerio de Jes\u00fas. Era yerno de An\u00e1s, el sumo sacerdote anterior. El gobierno romano hab\u00eda asumido el proceso de nombrar todos los l\u00edderes pol\u00edticos y religiosos. Caif\u00e1s sirvi\u00f3 por dieciocho a\u00f1os, mucho m\u00e1s que otros sumo sacerdotes, lo que sugiere que colaboraba bien con los romanos. Fue el primero en recomendar la muerte de Jes\u00fas a fin de \u00absalvar\u00bb la naci\u00f3n (Joh 11:49-50).26.3-5 Este fue un complot deliberado para dar muerte a Jes\u00fas. Sin esta conspiraci\u00f3n, no hubiera habido sentimiento popular en contra de El. Es m\u00e1s, la popularidad de Jes\u00fas era tanta que los l\u00edderes religiosos tem\u00edan arrestarlo durante la Pascua. No quer\u00edan que sus acciones incitaran un mot\u00edn.26.6-13 Mateo y Marcos ubican este hecho antes de la Ultima Cena, mientras que Juan lo hace una semana antes, casi antes de la Entrada Triunfal. De los tres, Juan ubica este acontecimiento en el orden cronol\u00f3gico m\u00e1s probable. Debemos recordar que el prop\u00f3sito principal de los escritores de los Evangelios fue dar un informe exacto del mensaje de Jes\u00fas, no presentar una relaci\u00f3n cronol\u00f3gica exacta de su vida. Mateo y Marcos pudieron haber optado por ubicar este acontecimiento aqu\u00ed para hacer un contraste con la devoci\u00f3n completa de Mar\u00eda y la traici\u00f3n de Judas, los pr\u00f3ximos acontecimientos en ambos Evangelios.26.7 Esta mujer era Mar\u00eda, la hermana de Marta y L\u00e1zaro, la que vivi\u00f3 en Betania (Joh 12:1-3). El vaso de alabastro era tallado a partir de un yeso trasl\u00facido. Se usaba para guardar aceites perfumados.26.8 Los disc\u00edpulos estaban indignados pero el Evangelio de Juan hace una alusi\u00f3n especial a Judas Iscariote (Joh 12:4).26.11 Jes\u00fas se refiere a Deu 15:11 que dice: \u00abNo faltar\u00e1n menesterosos en medio de la tierra\u00bb. Esta no es una justificaci\u00f3n para olvidarnos de la necesidad de los pobres. Las Escrituras siempre nos hacen un llamado a cuidar de los necesitados. El pasaje de Deuteronomio contin\u00faa: \u00abPor eso yo te mando, diciendo: Abrir\u00e1s tu mano a tu hermano, al pobre y al menesteroso en tu tierra\u00bb. Pero Jes\u00fas lo dijo para hacer notar el sacrificio especial que Mar\u00eda hizo en su favor.26.14, 15 \u00bfPor qu\u00e9 decidi\u00f3 Judas traicionar a Jes\u00fas? Judas, como los otros disc\u00edpulos, esperaban que Jes\u00fas iniciara una rebeli\u00f3n pol\u00edtica y echara a los romanos. Como tesorero, seguramente esperaba (como lo hicieron los otros disc\u00edpulos; v\u00e9ase Mar 10:35-37) que le ser\u00eda dada una posici\u00f3n importante en el nuevo gobierno de Jes\u00fas. Pero cuando Jes\u00fas encomi\u00f3 a Mar\u00eda por haber derramado el perfume, equivalente en precio a un salario anual, Judas pudo haber deducido que el reino de Jes\u00fas no era f\u00edsico o pol\u00edtico sino espiritual. Sus ansias de dinero y posici\u00f3n social no podr\u00edan hacerse realidad si segu\u00eda a Jes\u00fas, de manera que lo traicion\u00f3 a cambio de dinero y el favor de los l\u00edderes religiosos.26.15 Solo Mateo narra la cantidad exacta del dinero que Judas recibi\u00f3 por vender a Jes\u00fas: treinta piezas de plata, el precio de un esclavo (Exo 21:32). Los l\u00edderes religiosos hab\u00edan planeado esperar hasta despu\u00e9s de la Pascua para apresar a Jes\u00fas, pero la oferta inesperada de Judas aceler\u00f3 sus planes.26.17 La Pascua abarcaba una noche y una cena, pero la Fiesta de los Panes sin Levadura, que se celebraba simult\u00e1neamente, segu\u00eda por una semana m\u00e1s. La gente sacaba toda la levadura de sus hogares en conmemoraci\u00f3n del d\u00eda en que sus antepasados salieron de Egipto y no tuvieron tiempo para que la masa del pan se leudara. Miles de personas se daban cita en Jerusal\u00e9n de diferentes partes del Imperio Romano. Si desea m\u00e1s informaci\u00f3ncerca de la forma en que se celebraba la Pascua, v\u00e9anse las notas a Mar 14:1 y a Exodo 12. A HERMANA DE LAZARO<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>147 (A) Sufrimiento y muerte de Jes\u00fas (26,1-27,66).<br \/>\n(a) El complot para matar a Jes\u00fas (26,1-5). Cf. Mc 14,1-1; Lc 22,1-2; Jn 11,45-53. 1. cuando Jes\u00fas termin\u00f3: Cf. comentario sobre 7,28a. Aqu\u00ed a\u00f1ade la palabra \u00abtodo\u00bb. Se refie\u00adre a todo el ministerio p\u00fablico de Jes\u00fas, especi\u00e1lmente a sus ense\u00f1anzas. As\u00ed se unen el mi\u00adnisterio y la pasi\u00f3n. 2. el Hijo del hombre ser\u00e1 entregado para que lo crucifiquen: Jes\u00fas mani\u00adfiesta un conocimiento prof\u00e9tico de su destino (notemos el tiempo en presente prof\u00e9tico). Mateo a\u00f1ade esta predicci\u00f3n a las tres hereda\u00addas de Marcos (Mt 16,21; 17,22; 20,17). El pa\u00adsivo \u00abser\u00e1 entregado\u00bb indica que Dios es quien controla todo; la pasi\u00f3n forma parte del plan divino. 3. los sumos sacerdotes y los ancianos: cf. comentario sobre 16,21. Mateo, siguiendo a Marcos, no menciona a los fariseos durante el relato de la pasi\u00f3n. En cuanto tal, no eran res\u00adponsables de lo que ocurri\u00f3. Regresar\u00e1n al es\u00adcenario en 27,62, despu\u00e9s del entierro.<\/p>\n<p>148 (b) LA UNCI\u00d3N EN BETANIA (26,6-13). Cf. Mc 14,3-9; Jn 11,1-8. Mateo resume el tex\u00adto de su fuente. El conjunto es una profec\u00eda en acci\u00f3n de la muerte de Jes\u00fas. 6. Sim\u00f3n el le\u00adproso: Quiz\u00e1s el fariseo de Lc 7,36-50. En Juan se le denomina L\u00e1zaro, y la mujer es su her\u00admana Mar\u00eda. 7. reclinado: Postura helenista para la comida. El gesto de la mujer es expre\u00adsi\u00f3n del exceso que es propio en contextos amorosos y festivos; los disc\u00edpulos no lo en\u00adtienden. 10. una obra bella: Jes\u00fas afirma que lo utilitario y cotidiano no deben tener el do\u00adminio exclusivo. 11.a los pobres siempre los te\u00adn\u00e9is con vosotros: Mateo elimina la proposi\u00adci\u00f3n intermedia del texto marcano \u00aby pod\u00e9is socorrerrlos cuando quer\u00e1is\u00bb, logrando as\u00ed un paralelismo m\u00e1s claro entre las dos proposi\u00adciones que quedan. Pero de este modo ha da\u00ad\u00f1ado, en parte, la ense\u00f1anza contenida en la respuesta de Jes\u00fas, que se fundamentaba en Dt 15,11, dando una oportunidad peligrosa a quienes desean permanecer indiferentes ante el pobre. 12. para mi entierro: La interpreta\u00adci\u00f3n que se da del acontecimiento lo presenta como una unci\u00f3n f\u00fanebre. Otros lo consideran como una unci\u00f3n mesi\u00e1nica (1 Sm 10,1; 2 Re 9,6; Hch 10,38), o, anacr\u00f3nicamente, como una extremaunci\u00f3n. 13. este evangelio: Se re\u00adfiere espec\u00edficamente al mensaje del sufri\u00admiento, muerte y resurrecci\u00f3n, en memoria de ella: Hist\u00f3ricamente, las obras de las mujeres han sido silenciadas (y no recompensadas). Je\u00ads\u00fas se opone a esta injusticia. Su reconoci\u00admiento de las mujeres volver\u00e1 en el momento de la cruz (27,55.56).<br \/>\n(Holst, R., \u00abThe One Anointing of Jes\u00fas\u00bb, JBL 95 [1976] 435-46. Sch\u00fcssler-Fiorenza, E., In Memory of Her [\u2192 71 supra].)<\/p>\n<p>149 (c) DECISI\u00d3N DE JUDAS DE TRAICIONAR A JES\u00daS (26,14-16). Cf. Mc 14,10-11; Lc 23,3-6. 14. uno de los doce: Mateo establece un con\u00adtraste entre el amor leal de una mujer y la trai\u00adci\u00f3n del ap\u00f3stol. 15. El evangelista transforma la transacci\u00f3n en un di\u00e1logo. Judas malvende a su Mes\u00edas y los sacerdotes pagan inmediata\u00admente (cf. Me), le ofrecieron treinta monedas de plata: Alude a Zac 11,12 (cf. Mt 27,3.9); \u00c9x 21,32; todo acontece seg\u00fan el plan divino. 16. y desde ese momento: Esta f\u00f3rmula marca un punto decisivo en la vida de Jes\u00fas (4,17; 16,21). Se abre una nueva fase; presentado el reparto de personajes, el drama puede comenzar.<\/p>\n<p>150 (d) LA PASCUA CON LOS DISC\u00cdPULOS (26,17-25). Cf. Mc 14,12-21; Lc 22,7-14.21-23; Jn 13,21-30. 11. preparemos para comer la Pas\u00adcua: La fiesta duraba una semana y un d\u00eda. La ciudad se llenaba de peregrinos que alquila\u00adban cualquier lugar disponible. La poblaci\u00f3n normal de la ciudad era de unos 30.000 habi\u00adtantes; el n\u00famero de peregrinos llegaba a unos 130.000. As\u00ed que era necesario hacer las reser\u00advas oportunas. Cf. J. Jeremias, Jerusalem 77-84. 18. Mateo abrevia omitiendo el signo de Marcos, que no tiene garant\u00eda b\u00edblica (cf. 21,1-9, basado en Zac 9,9). mi tiempo est\u00e1 cerca: La pasi\u00f3n no forma parte de la parus\u00eda, pero constituye un cl\u00edmax en la historia de la salva\u00adci\u00f3n y est\u00e1 orientada hacia el eschaton. En es\u00adte sentido amplio, es escatol\u00f3gica. voy a cele\u00adbrar la Pascua: Un presente prof\u00e9tico. 19. como Jes\u00fas les hab\u00eda mandado: Mateo intensi\u00adfica la obediencia de los disc\u00edpulos ejecutando el mandato de Jes\u00fas. \u00c9l es quien manda. 20. se reclin\u00f3 con los doce disc\u00edpulos: Esta noticia es importante porque deja claro que nadie m\u00e1s estaba presente en la \u00faltima cena, muy con\u00adtrariamente al habitual car\u00e1cter familiar de la comida del seder en la que participaban las mujeres y los ni\u00f1os. Sobre el t\u00e9rmino \u00abdisc\u00ed\u00adpulos\u00bb, v\u00e9ase el aparato cr\u00edtico. En los vv. 21-24, Mateo sigue muy de cerca a Marcos, pero en el v. 22 los disc\u00edpulos leales se dirigen a \u00e9l como Se\u00f1or, mientras que Judas lo llama rab\u00ed (v. 25). 23. el que moja conmigo: El vers\u00edculo se tensa para dejar claro que Jes\u00fas sab\u00eda exacta\u00admente qui\u00e9n era el traidor; cf. Mc 14,20. 25. Este vers\u00edculo es exclusivo de Mateo y sirve para confrontar directamente al traidor y al traicionado.<\/p>\n<p>151 (e) LA INSTITUCI\u00d3N DE LA CENA DEL SE\u00ad\u00d1OR (26,26-30). Mc 14,22-26; Lc 22,15-20; 1 Cor 11,23-25. Mateo sigue a Marcos estrecha\u00admente, pero en el v. 26 a\u00f1ade el mandato \u00abco\u00admed\u00bb, y en el v. 27 regresa a la afirmaci\u00f3n de que bebieron tras otro mandato, \u00abbebed\u00bb. As\u00ed intensifica la autoridad de Jes\u00fas y la impre\u00adsi\u00f3n de un ritual lit\u00fargico. 28. derramada para el perd\u00f3n de los pecados: Mateo a\u00f1ade la \u00falti\u00adma frase, que procede remotamente de Lv 17,11 (normas sobre los sacrificios), para rela\u00adcionar el rito eucar\u00edstico con la inevitable muerte en cruz, a la que otorga un significado salv\u00edfico expiatorio (cf. \u00c9x 24,8; Jr 31,31-34). Hab\u00eda negado este significado al bautismo de Juan en 3,2 (cf. Mc 1,4); ahora se lo da a la cruz y a la eucarist\u00eda. 29. desde ahora en ade\u00adlante: Mateo a\u00f1ade esta frase para marcar un punto crucial decisivo en la historia de la sal\u00advaci\u00f3n. Tras la pasi\u00f3n .y resurrecci\u00f3n, los cre\u00adyentes no tienen m\u00e1s que esperar que Dios lle\u00adve el reino a su plenitud, con vosotros: Mateo a\u00f1ade esta frase como eco de la profec\u00eda del Emmanuel de 1,23 (cf. 18,20; 28,20). La frase es tambi\u00e9n una referencia a la f\u00f3rmula de alianza del AT, cuya forma completa es \u00abYo se\u00adr\u00e9 tu Dios y t\u00fa ser\u00e1s mi pueblo\u00bb. Mateo acen\u00adt\u00faa as\u00ed el car\u00e1cter de alianza de la comida, ya afirmado en el v. 28. La cena, en su conjunto, se presenta como una cena pascual que ha si\u00addo reinterpretada. Jes\u00fas identifica los elemen\u00adtos de la comida con su cuerpo destrozado y sangrante sobre la cruz. Dado que esto impli\u00adca la presciencia, algunos cr\u00edticos cuestionan la autenticidad de estas palabras. Pero todos est\u00e1n de acuerdo en que el v. 29 refleja aut\u00e9n\u00adticamente la fe de Jes\u00fas en el reino y en la an\u00adticipaci\u00f3n del banquete mesi\u00e1nico (Is 25,6). La comida es la culminaci\u00f3n de las anteriores co\u00admidas de Jes\u00fas con sus disc\u00edpulos y con los pe\u00adcadores (9,9-13). 30. cuando cantaron un him\u00adno: El himno en cuesti\u00f3n es el Hallel, que estaba formado por los Sal 115-18. monte de los Olivos: Cf. la huida de David hacia este lu\u00adgar por la revuelta de Absal\u00f3n (2 Sm 15,30.31). Seg\u00fan TgN. Ex 12,42, cuatro grandes aconte\u00adcimientos de la historia de la salvaci\u00f3n tuvie\u00adron lugar o iban a acontecer en la noche de la Pascua: la creaci\u00f3n del mundo, el sacri\u00f1cio de Isaac (Gn 22), el \u00e9xodo de Egipto y la llegada del Mes\u00edas (cf. R. Lc D\u00e9aut, La nuit pasc\u00f3le [AnBib 22; Roma 1963].<\/p>\n<p>152 (f) PREDICCI\u00d3N DE LA NEGACI\u00d3N DE PE\u00adDRO (26,31-35). Cf. Mc 14,27-31; Lc 22,31-34; Jn 13,36-38. En este breve pasaje, Jes\u00fas hace tres predicciones y las tres se cumplir\u00e1n en el transcurso del relato. Vuelven a evocar la pre\u00addicci\u00f3n anterior sobre Judas (26,20-25). Dos predicciones tratan de la traici\u00f3n cobarde y una sobre la resurrecci\u00f3n y sus consecuencias. 31. todos: En la primera, Jes\u00fas predice la trai\u00adci\u00f3n general de todos. Mateo a\u00f1ade una refe\u00adrencia m\u00e1s precisa con respecto al traicionado y al tiempo en que ocurrir\u00e1 (\u00abesta noche\u00bb). In\u00adsertar\u00e1 la referencia personal de nuevo en el v. 33 y la referencia temporal en el v. 34; cf. Mc 14,27. Jes\u00fas cita Zac 13,7. Golpear al perro l\u00ed\u00adder en el hocico para intimidar a la jaur\u00eda es una maniobra pol\u00edtica cl\u00e1sica, pero que no funciona en este caso por la resurrecci\u00f3n y la fe residual y la valent\u00eda de Pedro, a pesar de su moment\u00e1nea traici\u00f3n. La predicci\u00f3n se cum\u00adple en 26,56. 32. yo ir\u00e9 delante de vosotros: La segunda predicci\u00f3n se nos volver\u00e1 contar de nuevo en 28,7.10 y se cumplir\u00e1 en 28,16-20. La resurrecci\u00f3n se subordina aqu\u00ed al mandato impl\u00edcito de reunirse en Galilea. 34. t\u00fa me ne\u00adgar\u00e1s: La tercera predicci\u00f3n va dirigida perso\u00adnalmente al impulsivo Pedro. Se cumplir\u00e1 en 26,69-75. 35. todos los disc\u00edpulos: Se reprende ir\u00f3nicamente y se desenmascara su altamente pregonada fanfarronada; al final, todos huir\u00e1n en 26,56.<\/p>\n<p>153 (g) LA ORACI\u00d3N EN GETSEMAN\u00cd (26,36-46). Cf. Mc 14,32-44; Lc 22,39-46. Mateo per\u00admanece cercano a Marcos, pero destaca m\u00e1s dr\u00e1sticamente los tres momentos de oraci\u00f3n de Jes\u00fas y aparta nuestra atenci\u00f3n del retomo de Jes\u00fas hacia sus disc\u00edpulos y su abandono de la plegaria. 36. con ellos: De nuevo Mateo alude a la f\u00f3rmula de la alianza; cf. comenta\u00adrio sobre 26,29. Getseman\u00ed: El nombre signifi\u00adca \u00abalmazara\u00bb y estaba localizado en el valle del Cedr\u00f3n. Este pasaje y 6,5-15 son los gran\u00addes textos de oraci\u00f3n de este evangelio (cf.14,23) . 37. Pedro y los hijos de Zebedeo: Como en 20,20, Mateo elimina los nombres de los dos hijos. 38. muy afligido: La oraci\u00f3n de Je\u00ads\u00fas evoca Sal 42,6.12; 43,5. 39. pero ni lo que yo quiera: Jes\u00fas somete su voluntad en obe\u00addiencia a la voluntad divina. La copa es la amarga copa de su muerte (cf. 20,22; 26,27.28). 40. \u00bfno pod\u00e9is vigilar conmigo?: No es la \u00falti\u00adma vez que los disc\u00edpulos lo enojan. 41. el es\u00adp\u00edritu&#8230; la carne: Corresponden a las dos ten\u00addencias o yesarim, el bien y el mal, de la psicolog\u00eda rab\u00ednica. 42. or\u00f3: Mateo modela la segunda oraci\u00f3n sobre 6,10. 45-46. Las frases conclusivas est\u00e1n sim\u00e9tricamente equilibra\u00addas. La primera trata de la \u00abhora\u00bb del destino de Jes\u00fas, el proceso supremo y verdadero. La segunda personaliza esa hora en la figura de Judas, \u00abel que me va a traicionar\u00bb. Dios ha probado a su Hijo para ver qu\u00e9 hab\u00eda en su co\u00adraz\u00f3n (cf. 2 Cr 33,31). El efecto de la oraci\u00f3n es que Jes\u00fas puede afrontar ya a sus enemigos. Como las tentaciones (4,1-11), toda la escena, al igual que toda la pasi\u00f3n, puede leerse como un comentario sobre el mandamiento del amor a Dios con todo el coraz\u00f3n, el alma y la fuerza, pues Jes\u00fas manifiesta que ama a su Pa\u00addre celestial con toda su voluntad (v. 39), con toda el alma (v. 38) y con todo su bienestar ex\u00adterno (v. 45).<br \/>\n(Barbour, R. S., \u00abGethsemane in the Tradition of the Passion\u00bb, NTS 16 [1969-70] 231-51. Feuillet, A., L&#8217;Agonie de Gethsemani [Par\u00eds 1977], Gerhardsson, B., \u00abJ\u00e9sus livr\u00e9 et abandonn\u00e9 d&#8217;apr\u00e9s la passion de Saint Matthieu\u00bb, RB 76 [1969] 206-27. Stanley, D. M., Jes\u00fas in Gethsemane [Ramsey 1980].)<\/p>\n<p>154 (h) La traici\u00f3n y arresto de Jes\u00fas (26,47-56). Cf. Mc 14,43-50; Lc 22,47-53; Jn18,13-12. Con esta escena llegamos a unos de los cl\u00edmax del evangelio de Mateo; es la hora del destino tr\u00e1gico de Jes\u00fas. 47. jefes de los sacerdotes y ancianos: Mateo elimina a los es\u00adcribas de la lista de los villanos (pero cf. 26,57; 27,41); de este modo se exonera, impl\u00edcita\u00admente, a los fariseos. 48. una se\u00f1al: Usando un beso como se\u00f1al para el arresto, Judas per\u00advierte un gesto de amistad. 49. salve: Mateo a\u00f1ade esta palabra como signo complementa\u00adrio de la falsedad de coraz\u00f3n. 50. Mateo a\u00f1ade un poco de di\u00e1logo, amigo: Este saludo ligera\u00admente convencional e ir\u00f3nico se usa tambi\u00e9n eh 20,13 y 22,12. para esto has venido: La ora\u00adci\u00f3n eph\u2019 ho parei es de dif\u00edcil traducci\u00f3n. Se ha sugerido que la mejor forma de entenderla ser\u00eda interpretarla en los siguientes t\u00e9rminos: \u00abHas venido para darme el beso (de la traici\u00f3n que iniciar\u00e1 los acontecimientos de la pa\u00adsi\u00f3n)\u00bb. Desde este momento, Jes\u00fas pierde el control sobre su cuerpo. 51. sac\u00f3 su espada: Un disc\u00edpulo corta el l\u00f3bulo de la oreja de un criado del sumo sacerdote. No se trata de un accidente en un momento de confusi\u00f3n, sino de un gesto simb\u00f3lico intencionalmente deli\u00adberado. El criado no era un siervo dom\u00e9stico menor, sino el vicepresidente de la administra\u00adci\u00f3n del templo. En este contexto representa al mismo sumo sacerdote. Una oreja mutilada, seg\u00fan Lv 21,18 (LXX), descalificaba para el cargo de sumo sacerdote. As\u00ed que el gesto sig\u00adnifica que el sacerdote que arrestara al envia\u00addo de Dios no era apto para el oficio, que ya estaba en claro declive espiritual. 52-54. Esta expansi\u00f3n integra muchos acentos redaccio\u00adnales mat\u00e9anos, de tipo did\u00e1ctico y \u00e9tico, co\u00admo tambi\u00e9n su inter\u00e9s por la paternidad de Dios, los \u00e1ngeles y el cumplimiento de la es\u00adcritura. El logion del v. 52 refleja la preferencia de Jes\u00fas por la resistencia no violenta (5,39). Cf. Ap 13,10. A diferencia de Lucas, Jes\u00fas no cura la oreja del criado. 56. Mateo deja claro que las Escrituras son prof\u00e9ticas. Todo est\u00e1 aconteciendo seg\u00fan el plan divino, entonces, todos, abandon\u00e1ndolo, huyeron: El abandono de sus seguidores le causa un dolor tan inten\u00adso como su propio sufrimiento f\u00edsico.<\/p>\n<p>155 (i) JES\u00daS ANTE EL SANEDR\u00cdN (26,57-68). Cf. Mc 14,53-65; Lc 22,54-55.63-71; Jn 18,12-14.19-24. Se cuestiona la historicidad de esta audiencia ante el sanedr\u00edn. Aunque es proba\u00adble que se hubiera celebrado, sin embargo, no lleg\u00f3 a ser un proceso a gran escala, y pudo ha\u00adber contado, en su planificaci\u00f3n, con la inter\u00advenci\u00f3n de algunos romanos. El relato de Ma\u00adteo es m\u00e1s compacto que el de Marcos. 57. Caif\u00e1s: S\u00f3lo Mateo identifica al sumo sacerdo\u00adte. Cf. Jn 18,13. 58. para ver el final: Esta ex\u00adpresi\u00f3n de Mateo es m\u00e1s solemne que la marcana \u00abpara calentarse\u00bb. 61. Cf. Mc 13,2. 63. yo te conjuro: Mateo introduce la pregunta del su\u00admo sacerdote con una f\u00f3rmula de juramento. 64. T\u00fa lo has dicho: Probablemente, con esta expresi\u00f3n enigm\u00e1tica se da una respuesta afir\u00admativa a medias, como resulta f\u00e1cil de com\u00adprobar en 26,25. As\u00ed, estar\u00eda de acuerdo con la expresi\u00f3n \u00abyo soy\u00bb de Mc 14,62. A continua\u00adci\u00f3n, Jes\u00fas habla de su exaltaci\u00f3n futura. En esta parte de su respuesta, mezcla fragmentos de Dn 7,13 y Sal 110.1. 65. \u00e9l ha blasfemado: Mateo a\u00f1ade esta afirmaci\u00f3n para explicar por qu\u00e9 el sumo sacerdote se rasga sus vestiduras. 66. es reo de muerte: La blasfemia se castigaba con la muerte (Lv 24,16). 67-68. Al omitir el acto de taparle los ojos y las acciones de los criados que hallamos en Mc 14,65, Mateo crea una cierta confusi\u00f3n. Los mismos miembros del sanedr\u00edn aparecen torturando a Jes\u00fas. Ma\u00adteo ha ampliado la pregunta que hallamos en Marcos; en lugar de preguntar por la identidad del torturador que no se ve, se pregunta por la de aquel que no se conoce.<br \/>\n(Sloyan, G. S., Jes\u00fas on Trial [Filadelfia 1973].)<\/p>\n<p>156 (j) NEGACI\u00d3N DE PEDRO (26,69-75). Cf. Mc 14,66-72; Lc 22,56-62; Jn 18,15-18.25-27. El esquema formado por las tres acusaciones y las tres negaciones no constituye una repeti\u00adci\u00f3n in\u00fatil. Seg\u00fan la teolog\u00eda moral jud\u00eda de la apostas\u00eda en tiempos de persecuci\u00f3n, la nega\u00adci\u00f3n privada era menos grave que la p\u00fablica, y la evasiva era menos grave que la expl\u00edcita. Es\u00adta casu\u00edstica nos lleva a observar en el relato marcano una escalada en la gravedad del pe\u00adcado de Pedro. Su primera negaci\u00f3n es priva\u00adda y evasiva; la segunda es p\u00fablica, aunque evasiva; y, finalmente, aparece la negaci\u00f3n p\u00fa\u00adblica y expl\u00edcita. Mateo ha oscurecido este mo\u00addelo, introduciendo una negaci\u00f3n p\u00fablica en el v. 70, un juramento en el v. 72 y una forma m\u00e1s imprecisa de negaci\u00f3n en el v. 74. Pero ha estructurado art\u00edsticamente la per\u00edcopa con el adverbio \u00abafuera\u00bb (vv. 69 y 75) y ha a\u00f1adido, al final, la palabra emocional \u00abamargamente\u00bb. El conjunto cumple exactamente la profec\u00eda que Jes\u00fas hab\u00eda proclamado en el v. 34. Esta es la \u00faltima vez que se menciona a Pedro por su nombre (pero cf. Mc 16,7); debe encontrarse tambi\u00e9n entre los Once en 28,16 (cf. D. Daube, \u00abLimititatios on Self-Sacrifice in Jewish Law and Tradition\u00bb, Theology 72 [1969] 291-304).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>En el curso de esta obra nos acercamos ya al t\u00e9rmino de la misi\u00f3n de nuestro Se\u00f1or sobre la tierra. Hasta aqu\u00ed hemos tratado de sus dichos y hechos: vamos  ahora \u00e1 tratar de su pasi\u00f3n y muerte.<br \/>\nEl asunto que ante nosotros se presenta es sagrado sobremanera. Vamos \u00e1 averiguar c\u00f3mo fue que la simiente de la mujer quebrant\u00f3 la cabeza de la serpiente;  vamos \u00e1 contemplar el gran sacrificio que prefiguraron todos los del Antiguo Testamento, el sacrificio en el cual se verti\u00f3 la sangre que limpia de todo pecado,  el sacrificio del Cordero que quita los pecados del mundo. En la muerte de Jesucristo se nos revel\u00f3 el gran misterio de c\u00f3mo puede Dios ser justo y  justificador de los culpables. \u00a1Qu\u00e9 mucho, pues, que todos los cuatro Evangelios contengan una relaci\u00f3n circunstanciada de ese grande acontecimiento!  Respecto de otros sucesos relacionados con la vida del Salvador se nota que en tanto que uno los describe los otros los omiten; mas no as\u00ed respecto de la  crucifixi\u00f3n, la cual ha sido descrita por todos cuatro.<br \/>\nAdvirtamos en este pasaje c\u00f3mo nuestro Se\u00f1or tuvo particular cuidado de llamar de nuevo la atenci\u00f3n de sus disc\u00edpulos hacia su muerte. Les dijo lo siguiente:  \u00abSab\u00e9is que dentro de dos d\u00edas se hace la pascua; y el Hijo del hombre es entregado para ser crucificado.<br \/>\nLa relaci\u00f3n que existe entre estas palabras y el cap\u00edtulo anterior es harto digna de notarse. Nuestro Se\u00f1or acababa de tratar de su segundo advenimiento, el  cual seria en poder y gloria; acababa de describir el d\u00eda del juicio con todas sus terribles circunstancias, y de referirse \u00e1 s\u00ed mismo como el Juez ante el trono del  cual se congregar\u00edan todas las naciones de la tierra. Luego, sin interrupci\u00f3n alguna, procedi\u00f3 \u00e1 hablar de su crucifixi\u00f3n. Mientras que las maravillosas  predicciones acerca de su futura gloria sonaban a\u00fan en los o\u00eddos de sus disc\u00edpulos, les particip\u00f3 \u00e1 estos una vez m\u00e1s qu\u00e9 sufrimientos se le esperaban. Les  record\u00f3 que era menester que muriera como ofrenda del pecado antes de que dominase como Rey; que era preciso que hiciera expiaci\u00f3n en la cruz antes de  que se ci\u00f1ese la corona.<br \/>\nObservemos, en segundo lugar, cuanto se complace Jes\u00fas en conceder honra \u00e1 los que le honran.<br \/>\nCu\u00e9ntasenos que hall\u00e1ndose El en casa de Sim\u00f3n el leproso y estando sentado \u00e1 la mesa, se acerc\u00f3 \u00e1 El una mujer con un vaso de ung\u00fcento de gran precio y se  lo derram\u00f3 sobre la cabeza. Ella lo hizo, sin duda, movida por la veneraci\u00f3n y el afecto. En su alma hab\u00eda recibido beneficios de \u00e9l, y ella pens\u00f3 que ninguna  demostraci\u00f3n que le hiciese en retorno seria demasiado costosa. Mas ese hecho le atrajo la censura de algunos de los que estaban presentes: dijeron que aquel  era un desperdicio, y que habr\u00eda sido mejor haber vendido el ung\u00fcento y haber regalado el dinero a los pobres. Nuestro Se\u00f1or reconvino al punto esos  murmuradores fr\u00edos. Les dijo que la mujer hab\u00eda ejecutado un acto laudable, \u00e9 hizo para su conocimiento la siguiente predicci\u00f3n: \u00abDonde quiera que este  Evangelio fuere predicado en todo el mundo, tambi\u00e9n, ser\u00e1 dicho para memoria de ella lo que esta ha hecho..<br \/>\nEsa predicci\u00f3n se est\u00e1 cumpliendo \u00e1 nuestra vista todos los d\u00edas. En donde quiera que se lee el Evangelio de San Mateo se sabe lo que ella hizo. Las haza\u00f1as y  t\u00edtulos de muchos emperadores, reyes y generales han sido relegados al olvido tan completamente como si hubieran sido registrados en la arena; mas la  manifestaci\u00f3n de gratitud de una humilde mujer cristiana ha sido trasmitida en m\u00e1s de ciento cincuenta idiomas, y se conoce en todo el mundo.<br \/>\n\u00bfHemos hecho cosa alguna por Jesucristo? Si as\u00ed fuese, sigamos adelante sin desalentarnos. \u00bfQu\u00e9 mayor est\u00edmulo  pudi\u00e9ramos exigir que el que en este pasaje se nos ofrece? Los ojos de Aquel que se sent\u00f3 \u00e1 la mesa de Sim\u00f3n en Betania  nos est\u00e1n contemplando. El observa todo lo que hacemos y se complace de ello. Seamos \u00abfirmes y constantes, abundando  siempre en la obra del Se\u00f1or, sabiendo que nuestro trabajo en el Se\u00f1or no es vano.\u00bb 1Co 15:58.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Lit., <i>Y sucedi\u00f3 que cuando<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Consulta que tuvieron \u00faltimamente los escribas y fariseos contra el Se\u00f1or. Defiende a la mujer que le ungi\u00f3. Judas le vende. Instituye el sacramento de la Eucarist\u00eda. Advierte a sus disc\u00edpulos el esc\u00e1ndalo que padecer\u00edan, y su poca fe, cuando le viesen preso, arrastrado a los tribunales, etc. Ora en el huerto tres veces al Padre eterno, y exhorta a sus disc\u00edpulos a que velen, y a que oren. Judas le entrega, y despu\u00e9s de haberlo prendido, le conducen a la casa del pont\u00edfice Caif\u00e1s, en donde es preguntado e injuriado. San Pedro le niega tres veces: llora su pecado.<\/p>\n<p>1 a. Sobre la ruina de Jerusal\u00e9n, el fin del mundo, las par\u00e1bolas de las v\u00edrgenes, y de los talentos, y la separaci\u00f3n de los buenos y de los malos.<\/p>\n<p>2 b. El Griego: g\u00ednetai, es. La voz Pascha no se deriva del verbo griego p\u00e1sjo, padecer, de modo que signifique pasi\u00f3n, sino del hebreo P\u00e9sahh, tr\u00e1nsito, y en caldeo Pishhah, de donde se deriva Pascha; porque los int\u00e9rpretes griegos explican com\u00fanmente heth por ji. San Jer\u00f3nimo le llama Phase, y significa el cordero pascual, y la fiesta que se celebraba en memoria de haber pasado el \u00e1ngel exterminador por las puertas de los hebreos, que vio rociadas con sangre del cordero, sin causarles el menor da\u00f1o, despu\u00e9s de haber hecho morir a todos los primog\u00e9nitos de los egipcios. No nos detenemos aqu\u00ed en examinar la grande dificultad que ocurre sobre la celebraci\u00f3n de la Pascua, ni las razones que alegan unos para probar, que Jesucristo comi\u00f3 el cordero pascual en diferente d\u00eda que los jud\u00edos; ni las que proponen otros, pretendiendo que le comi\u00f3 en el mismo. Sobre lo cual v\u00e9ase Maldonado y otros int\u00e9rpretes. El Se\u00f1or dijo a los Ap\u00f3stoles el martes que precedi\u00f3 a su pasi\u00f3n: Sabeis que dentro de dos d\u00edas ser\u00e1 la Pascua; esto es, despu\u00e9s del mi\u00e9rcoles y el jueves, porque al caer de la tarde del jueves se deb\u00eda sacrificar el cordero pascual, y la ma\u00f1ana siguiente celebrar la grande fiesta de Pascua que ca\u00eda en viernes.<\/p>\n<p>c. El Griego: parad\u00eddotai, es entregado.<\/p>\n<p>3 d. El Griego: k\u00e1i hoi grammat\u00e9is, y los escribas. Se tuvo el mi\u00e9rcoles este consejo, y antiguamente se ayunaba en la Iglesia los mi\u00e9rcoles por este motivo. El Griego: eis t\u00e9n aul\u00e9n, que era una pieza espaciosa y descubierta para celebrar juntas, y tratar los negocios p\u00fablicos.<\/p>\n<p>6 e. Por el Evangelio de San Juan (cap. 12) parece inferirse, que esta historia no se cuenta aqu\u00ed seg\u00fan el orden del tiempo y del lugar que le corresponde, por haber sucedido algunos d\u00edas antes, cuando Jesucristo estaba en Betania. Mas San Mateo la cuenta aqu\u00ed para darnos a entender, que la verdadera causa que movi\u00f3 a Judas para vender a su Maestro, fue la avaricia que se dej\u00f3 ver en \u00e9l, cuando murmur\u00f3 viendo derramar el b\u00e1lsamo sobre la cabeza de Jesucristo.<\/p>\n<p>f. MS. El malato. Le llama as\u00ed, o porque hab\u00eda padecido esta enfermedad, o por haber heredado este sobrenombre de alguno de sus mayores. Del Evangelio de San Juan parece inferirse, que Sim\u00f3n, Mar\u00eda, Marta y L\u00e1zaro hab\u00edan concertado entre s\u00ed dar esta cena a Jesucristo.<\/p>\n<p>7 g. Esta, seg\u00fan San Juan, era Mar\u00eda, hermana de L\u00e1zaro.<\/p>\n<p>h. Acostumbraban los orientales hacer este g\u00e9nero de profusiones entre los grandes convites.<\/p>\n<p>8 i. San Juan atribuye solamente a Judas estos sentimientos; y a\u00f1ade que hablaba as\u00ed, no porque le diese mucha pena el alivio de los pobres, sino porque era ladr\u00f3n, y el que llevaba la bolsa (Jn 12,6). Esto aconteci\u00f3 antes de entrar Jes\u00fas en Jerusal\u00e9n, y San Mateo sin duda lo refiere aqu\u00ed, para seguir continuadamente el hilo de la narraci\u00f3n de la traici\u00f3n de Judas despu\u00e9s de la primera ocasi\u00f3n, que tom\u00f3 de ver perdido el precio de este aceite, de donde esperaba ganancia.<\/p>\n<p>11 j. El Misal romano lee: tendr\u00e9is.<\/p>\n<p>12 k. Este b\u00e1lsamo que ha derramado sobre mi cuerpo, os debe ser como una predicci\u00f3n de mi muerte; y deb\u00e9is mirarlo como una preparaci\u00f3n para mi sepultura. San Jer\u00f3nimo.<\/p>\n<p>14 l. Esto es, despu\u00e9s de haberse juntado en casa de Caif\u00e1s los pr\u00edncipes de los sacerdotes, los escribas y los ancianos para deliberar sobre los medios que hab\u00edan de tomar para prender al Se\u00f1or.<\/p>\n<p>15 m. O treinta siclos de plata. Dos siclos corresponden a siete octavos de una onza nuestra; y por consiguiente treinta siclos equivalen a trece onzas y un octavo. Cada uno puede con esto reducir este peso a moneda corriente del d\u00eda; pero sin perder de vista la diferencia de la liga o calidad del metal. Ya hemos hablado particularmente de esta materia en el Testamento Viejo. Causa confusi\u00f3n el considerar con cu\u00e1n poco se content\u00f3 la avaricia de Judas, cuando lleg\u00f3 a tratar la venta de su Maestro por un precio igual al que se daba por un esclavo (\u00c9x 21,32). Pero mayor confusi\u00f3n debe causarnos, si reflexionamos que esta venta de Judas es una terrible figura de la que hacemos nosotros muchas veces del mismo Se\u00f1or por un vil inter\u00e9s, por un infame deleite, por una peque\u00f1a venganza, por un punto de honra, y muchas veces aun por menos.<\/p>\n<p>16 n. Sin duda que hab\u00eda perdido toda la idea que antes ten\u00eda de Jesucristo, no obstante que hab\u00eda o\u00eddo a San Pedro dar un testimonio tan aut\u00e9ntico de su divinidad; y as\u00ed encarg\u00f3 despu\u00e9s a los ministros que le asegurasen y llevasen con precauci\u00f3n: Llevadlo con cautela.<\/p>\n<p>17 o. La palabra griega \u00e1zuma significa propiamente panes cence\u00f1os o sin levadura; pero se traslada muchas veces a significar aquella fiesta, en que por espacio de siete d\u00edas deb\u00edan comer los jud\u00edos panes sin levadura. Este d\u00eda primero de los \u00e1zimos era el catorce de la luna del primer mes, que corresponde a la de marzo. As\u00ed que este a\u00f1o se deb\u00eda comer el cordero pascual el d\u00eda dos de abril, jueves por la tarde al ponerse el sol. Esta es la opini\u00f3n com\u00fan de los latinos. Los griegos se persuaden, que Jesucristo celebr\u00f3 este a\u00f1o la Pascua un d\u00eda antes; y en esto fundan la costumbre de consagrar en pan fermentado. V\u00e9ase Santo Tom\u00e1s, part. III, quaest. XLVI, art. IX, quaest. LXXIV, art. IV, y la disertaci\u00f3n de Calmet.<\/p>\n<p>18 p. O de una cierta persona, sin decirles otra cosa; y para que la pudiesen hallar sin dificultad, les dijo lo que hab\u00edan de hacer, como se refiere en Mc 14,12ss y en Lc 22,10. Este ser\u00eda sin duda alguno de sus disc\u00edpulos. Algunos creen, que estas palabras de Jesucristo iban acompa\u00f1adas de aquella autoridad divina con que mandaba a los hombres, a los demonios y a los elementos, como due\u00f1o soberano que era de la naturaleza. La expresi\u00f3n griega pr\u00f3s t\u00f3n d\u00e9ina puede explicar una persona determinada que no se nombre. Y en hebreo se dice, Almoni y Peloni, y de aqu\u00ed fulano en espa\u00f1ol, cuando no se explica el nombre de las personas ni de los lugares; pero se entienden determinados lugares y personas; lo que puede tambi\u00e9n haber sucedido aqu\u00ed, habiendo el Se\u00f1or declarado a sus disc\u00edpulos en particular, qui\u00e9n era aquella persona.<\/p>\n<p>q. El tiempo de mi pasi\u00f3n, y de salir yo de este mundo.<\/p>\n<p>20 r. Esto es, despu\u00e9s de puesto el sol.<\/p>\n<p>22 s. MS. Muy corro\u00e7osos.<\/p>\n<p>23 t. Sin duda al mismo tiempo que Judas, debi\u00f3 meter alg\u00fan otro la mano en el plato, y con esto qued\u00f3 aun incierta la cosa: o no oyeron todos aquella respuesta del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>24 u. Esto es, vuelve a su Padre, y morir\u00e1 para volver; y esto m\u00e1s bien por un efecto de su voluntad, que por la violencia de sus enemigos y de la malicia del que le ha de entregar en cumplimiento de la profec\u00eda de Isa\u00edas (53,7).<\/p>\n<p>25 v. Esto es, as\u00ed es como lo dices. Al principio de este verso se se\u00f1ala Judas, el que le entreg\u00f3, porque entre los Ap\u00f3stoles hab\u00eda otro Judas que ten\u00eda el sobrenombre de Tadeo. Es de suponer, que el Se\u00f1or le respondi\u00f3 sin que los otros disc\u00edpulos percibiesen lo que le dec\u00eda.<\/p>\n<p>26 w. Cuando estaban a\u00fan en la mesa y al fin de la cena. San Jer\u00f3nimo dice, que despu\u00e9s de haber cumplido el Hijo de Dios la ceremonia de la Pascua figurativa, comiendo con sus Ap\u00f3stoles la carne del cordero pascual, pas\u00f3 a la verdad del sacramento de la Pascua; y les dio su verdadero cuerpo y sangre. Santo Tom\u00e1s.<\/p>\n<p>27 x. El uso ordinario era beber el vino mezclado con agua, y as\u00ed estaba el c\u00e1liz que tom\u00f3 el Se\u00f1or en sus manos; lo cual figuraba de una manera espiritual la uni\u00f3n de Jesucristo con la Iglesia.<\/p>\n<p>28 y. El Griego t\u00f3, la del Nuevo Testamento.<\/p>\n<p>z. Por muchos, esto es, para bien de muchos.<\/p>\n<p>29 a. Parece por el Evangelio de San Lucas (22,17-20), que el Se\u00f1or tom\u00f3 y distribuy\u00f3 dos veces el c\u00e1liz a sus Ap\u00f3stoles; la primera con vino com\u00fan, despu\u00e9s de haber comido el cordero pascual; y la segunda con su sangre, despu\u00e9s de haberle consagrado por la virtud de sus divinas palabras; y as\u00ed parece que fue despu\u00e9s de haber presentado el primer c\u00e1liz a sus disc\u00edpulos, cuando dijo: No beber\u00e9 ya m\u00e1s de este fruto de vid, etc., esto es, del vino com\u00fan, etc. Pero aunque se entienda del c\u00e1liz, que les present\u00f3 la segunda vez, cuando conten\u00eda realmente su propia sangre, se descubre siempre la verdad de sus palabras. Y as\u00ed les dice: Que no lo beber\u00eda hasta aquel d\u00eda, en que lo bebiese nuevo juntamente con ellos en el reino de su Padre; esto es, hasta que juntamente con \u00e9l fuesen embriagados en el banquete celestial del torrente de aquellas delicias divinas, que entonces comenzaban a gustar, recibiendo su cuerpo y su sangre.<\/p>\n<p>30 b. Es probable que este himno fuese el Salmo 122 y los siguientes, que los jud\u00edos acostumbraban rezar en acci\u00f3n de gracias.<\/p>\n<p>31 c. Por estas palabras da a entender el Se\u00f1or a sus Ap\u00f3stoles, que ser\u00edan tan fuertemente tentados, vi\u00e9ndole padecer, que desfallecer\u00edan en la fe, y que andar\u00edan como ovejas descarriadas y sin pastor que las gobernase; pero al mismo tiempo los consuela asegur\u00e1ndoles, que no solamente resucitar\u00eda, sino que no los abandonar\u00eda, prometi\u00e9ndoles ir a esperarlos en Galilea, a donde sab\u00eda que se hab\u00edan de retirar por el temor de los jud\u00edos.<\/p>\n<p>33 d. San Pedro, dice San Agust\u00edn, cre\u00eda poder lo que conoc\u00eda que quer\u00eda. Mas esta voluntad no iba acompa\u00f1ada de una ardiente caridad, y as\u00ed el temor le hizo negar tres veces a su Maestro, que permiti\u00f3 su ca\u00edda para humillarle, por la falta que cometi\u00f3, resistiendo a lo que el Hijo de Dios le dec\u00eda, ensalz\u00e1ndose sobre los otros, y fi\u00e1ndolo todo a sus propias fuerzas y virtud. Santo Tom\u00e1s.<\/p>\n<p>34 e. Acabe de dar los tres cantos, que acostumbra.<\/p>\n<p>36 f. Jesucristo, despu\u00e9s de haber instituido la sagrada Eucarist\u00eda, permaneci\u00f3 a\u00fan alg\u00fan tiempo a la mesa con sus disc\u00edpulos, y les hizo el discurso que refiere San Juan (13,31ss; 14). V\u00e9ase la nota que all\u00ed ponemos a dicho verso.<\/p>\n<p>g. Llamada as\u00ed por la fertilidad del terreno. San Jer\u00f3nimo lo interpreta Vallis pinguissimo. Esta era un huerto o jard\u00edn al pie del monte de los Olivos, y como a mil pasos distante de la ciudad a la parte oriental. Al entrar en \u00e9l mand\u00f3 a sus disc\u00edpulos, que le esperasen all\u00ed, mientras que \u00e9l pasaba m\u00e1s adelante a orar, como ten\u00eda de costumbre.<\/p>\n<p>37 h. El Se\u00f1or escogi\u00f3 a estos tres, como los m\u00e1s se\u00f1alados y distinguidos por su gracia: a estos hab\u00eda mudado el nombre, dando a Sim\u00f3n el de Cefas o Piedra, y el de Boanerges o hijos del trueno a Santiago y a Juan, sin duda para dar a entender que les destinaba para ser los principales ministros de su Evangelio; y as\u00ed fueron mirados despu\u00e9s como las primeras columnas de la Iglesia (G\u00e1l 2,9). A estos tambi\u00e9n hab\u00eda escogido, para que fuesen testigos de su transfiguraci\u00f3n en el Tabor. El Griego: k\u00e1i ademon\u00e9in, y a angustiarse sobremanera, a estar en una extrema agon\u00eda.<br \/>\nMS. E \u00e1 seer triste \u00e9 marrido. Parece que el Se\u00f1or quiso como abandonarse a s\u00ed mismo, dando lugar a la mayor tristeza y aflicci\u00f3n que se ha conocido jam\u00e1s. Consideraba por una parte la traici\u00f3n de Judas, la negaci\u00f3n de San Pedro, el esc\u00e1ndalo de los Ap\u00f3stoles, la reprobaci\u00f3n del pueblo de los jud\u00edos, y la funesta ruina de Jerusal\u00e9n; y por otra ve\u00eda, que iba a entrar en un mar de penas y dolores, en donde registraba una profundidad y extensi\u00f3n casi infinita. Se le representaron vivamente todos los pecados de todos los hombres, y sobre todo la ingratitud de aquel pueblo que hab\u00eda escogido entre todas las naciones; y los sacrilegios aun m\u00e1s sensibles de una infinidad de cristianos, que profanando la santidad de su profesi\u00f3n, no se aprovechar\u00edan del precio inestimable de su sangre. Esta tristeza fue tan profunda, que hubiera acabado con su vida, si el mismo Se\u00f1or lo hubiera permitido. San Hilario, San Juan Cris\u00f3stomo y San Jer\u00f3nimo.<\/p>\n<p>39 i. El Se\u00f1or pidiendo, que este c\u00e1liz pasase de \u00e9l, si era posible, quiso representar la flaqueza de la naturaleza del hombre; y a\u00f1adiendo: Mas no sea como yo lo quiero, sino como t\u00fa, nos dio ejemplo de aquella fortaleza con que hemos de seguir a Dios, aun cuando la naturaleza se oponga y haga esfuerzos en contrario. San Juan Cris\u00f3stomo. Jesucristo para consuelo de sus miembros flacos y enfermos sinti\u00f3 entonces la voluntad de la naturaleza humana de que estaba revestido, y que le inclinaba a desear, que este c\u00e1liz de su pasi\u00f3n pasase, si era posible, sin que \u00e9l lo bebiese; mas al mismo tiempo hizo ver, que aun en medio de esta repugnancia que experiment\u00f3 de la voluntad humana, estaba en una perfecta sumisi\u00f3n al querer de su Padre; porque siendo verdadero Hijo de Dios, quer\u00eda todo lo que quer\u00eda su Padre.<\/p>\n<p>40 j. De aqu\u00ed se ve, que su oraci\u00f3n hab\u00eda durado una hora con poca diferencia.<\/p>\n<p>41 k. Esto es, para que no caig\u00e1is en la tentaci\u00f3n; porque es imposible, dice San Jer\u00f3nimo, que el alma del hombre no sea tentada. Y por esto pedimos en la oraci\u00f3n que el Se\u00f1or nos ense\u00f1\u00f3, que no nos abandone a una tentaci\u00f3n, de la cual no podamos salir victoriosos. As\u00ed que lo que pedimos a Dios, no es, que no seamos tentados, sino que nos de fuerzas para resistir a la tentaci\u00f3n.<\/p>\n<p>l. Esto es, como lo explica San Juan Cris\u00f3stomo, aunque quer\u00e1is despreciar la muerte, no lo podr\u00e9is hacer, si Dios no os alarga su mano para sosteneros, por la oposici\u00f3n natural que hay entre el esp\u00edritu y la carne del hombre. El esp\u00edritu f\u00e1cilmente forma buenas resoluciones; pero cuando se trata de ponerlas en ejecuci\u00f3n, halla mil obst\u00e1culos en las pasiones y afectos de la carne que prevalecen contra el esp\u00edritu, si no son fortificadas con la vigilancia y con la oraci\u00f3n, para que el Se\u00f1or no nos abandone. Los disc\u00edpulos del Se\u00f1or aprendieron bien pronto esto mismo por su propia experiencia; pues contra todas las protestas que hab\u00edan hecho, le abandonaron y huyeron, y Pedro le neg\u00f3 tres veces.<\/p>\n<p>43 m. MS. Apesgados.<\/p>\n<p>45 n. Estas no son palabras de uno que manda o aconseja, sino del que reprende con enojo; como si dijera: No es ahora tiempo de dormir, sino de velar; mas, puesto que os empe\u00f1\u00e1is en dormir, dormid en hora buena. Es una concesi\u00f3n llena de iron\u00eda.<\/p>\n<p>46 o. El Griego: eg\u00e9iresthe, despertaos.<\/p>\n<p>p. El Griego: ho paradid\u00f3us me, el que me entrega.<\/p>\n<p>47 q. San Lucas nos dice (22,52), que acompa\u00f1aban tambi\u00e9n a esta vil tropa algunos sacerdotes. Judas iba delante, algo apartado del resto de la gente, para dar sin duda menos que sospechar a Jesucristo y a sus Ap\u00f3stoles de su mala voluntad; y por esta misma raz\u00f3n lleg\u00f3 a saludarle y a besarle como amigo siguiendo la costumbre de los jud\u00edos.<\/p>\n<p>50 r. Las palabras llenas de suavidad, amor y dulzura que dijo el Se\u00f1or a Judas, le hubieran podido hacer volver sobre s\u00ed, si hubiera habido cosa que pudiese tocar o mover su coraz\u00f3n. Al mismo tiempo nos ense\u00f1an a amar a nuestros enemigos, aun a aquellos mismos que sabemos que tienen voluntad de emplear todo su furor contra nosotros. San Hilario.<\/p>\n<p>51 s. San Pedro.<\/p>\n<p>t. Este se llamaba Malco.<\/p>\n<p>52 u. Merecen perecer a espada; y cuando no paguen la pena por mano de los hombres, Dios los castigar\u00e1 con muerte violenta.<\/p>\n<p>53 v. Un solo \u00e1ngel quit\u00f3 la vida en una noche sola (2Re 19,35), a ciento ochenta mil hombres del ej\u00e9rcito de Senaquerib rey de los asirios. \u00bfQu\u00e9 hubieran hecho doce legiones, que compon\u00edan m\u00e1s de setenta y dos mil \u00e1ngeles? Mas \u00bfpara qu\u00e9 esto? si el Se\u00f1or por s\u00ed mismo, y sin necesitar del socorro de los \u00e1ngeles, hubiera podido acabar con todos en un momento, as\u00ed como con una sola palabra los derrib\u00f3 en tierra, dej\u00e1ndolos aturdidos y asombrados. Esto fue, como observa San Juan Cris\u00f3stomo, queriendo acomodarse a la flaqueza de los Ap\u00f3stoles, que no ten\u00edan a\u00fan de \u00e9l toda la idea que deb\u00eda; y habl\u00e1ndoles mas bien como Hijo del hombre que como Hijo de Dios. Los Ap\u00f3stoles no acababan de comprender y concordar una tristeza tan terrible como la que hab\u00edan visto poco antes en el Se\u00f1or, con la omnipotencia de su divina naturaleza.<\/p>\n<p>54 w. El se ofreci\u00f3 en sacrificio, porque quiso, y sin abrir su boca. El ser\u00e1 conducido como una oveja para ser crucificado (Is 53,7).<\/p>\n<p>56 x. He aqu\u00ed en lo que par\u00f3 toda la valent\u00eda de los Ap\u00f3stoles que se ofrecieron a morir con el Se\u00f1or. Aqu\u00ed se vio cumplida la profec\u00eda de Zacar\u00edas (13,7), que se halla en el v. 31 de este mismo cap\u00edtulo.<\/p>\n<p>57 y. Esto fue poco antes de la media noche, porque el gallo cant\u00f3 la primera vez, cuando el Se\u00f1or estaba ya en casa de Caif\u00e1s. Este hab\u00eda comprado a Herodes por una grande suma de dinero el pontificado de aquel a\u00f1o. San Jer\u00f3nimo. Por la narraci\u00f3n m\u00e1s extensa que se halla en San Juan (18,13), se conoce por lo claro que llevaron a Jes\u00fas primero a casa de An\u00e1s suegro de Caif\u00e1s, y en seguida a casa de Caif\u00e1s. Santo Tom\u00e1s dice, que ambos a dos se juntaron en el palacio de An\u00e1s.<\/p>\n<p>58 z. San Pedro huy\u00f3 primero como los otros; pero volviendo un poco sobre s\u00ed, y acord\u00e1ndose sin duda de sus protestas, avergonzado volvi\u00f3 pasos atr\u00e1s y comenz\u00f3 a seguir a Jes\u00fas, bien que de lejos, como afirman los evangelistas, y porque su coraz\u00f3n, dice San Jer\u00f3nimo, se iba apartando de su Maestro, estando ya muy cerca de negarle. Mas fuese por efecto de alguna centellita de amor que ard\u00eda todav\u00eda en su coraz\u00f3n o por curiosidad de ver el paradero de toda esta escena, tuvo valor para seguirle, para entrar en el mismo palacio de Caif\u00e1s, y aun para estarse all\u00ed muy de asiento.<\/p>\n<p>59 a. Algunos pretenden que fue Caif\u00e1s el que le pregunt\u00f3 tambi\u00e9n acerca de sus disc\u00edpulos y doctrina, como se lee en Jn 18,19ss. V\u00e9ase la nota a este lugar. El Griego: k\u00e1i hoi presb\u00fateroi, y los ancianos o senadores.<\/p>\n<p>60 b. Aqu\u00ed se verific\u00f3 lo del Salmo 53,7: Scrutati sunt iniquitates: defecerunt scrutantes scrutinio. Y lo del Salmo 26,12: Insurrexerunt in me testes iniqui, et mentita est iniquitas sibi.<\/p>\n<p>c. MS. \u00c1 la postremeria.<\/p>\n<p>61 d. Est\u00e1 m\u00e1s determinada esta expresi\u00f3n en el texto Griego que dice: k\u00e1i di\u00e1 tri\u00f3n hemer\u00f3n, et per tres dies. Jesucristo hablando de su propio cuerpo, a quien llamaba templo, despu\u00e9s de haber dicho a los jud\u00edos: Destruid este templo, a\u00f1adi\u00f3: Y yo lo restablecer\u00e9: \u00f3 seg\u00fan la fuerza del texto sagrado, yo lo levantar\u00e9, \u00f3 tambi\u00e9n, yo lo resucitar\u00e9. Mas los jud\u00edos alteraron las palabras, y aplic\u00e1ndolas a su templo material, declararon que hab\u00eda dicho, que en tres d\u00edas lo volver\u00eda a fabricar. De este modo, a\u00f1adiendo y mudando alguna cosa, procuraban dar alg\u00fan color de verdad y de justicia a la injusta acusaci\u00f3n que formaban contra el Salvador. San Jer\u00f3nimo, San Juan Cris\u00f3stomo y Santo Tom\u00e1s.<\/p>\n<p>62 e. MS. Testemunnan contra ti?<\/p>\n<p>64 f. T\u00fa lo dijiste: Quiere decir, como lo explica San Marcos (14,62): Yo soy, el que t\u00fa dices. Pero ya que no me cre\u00e9is, cuando os declaro que yo soy el Cristo, por el estado humilde y despreciable en que me veis; esto no obstante, os digo ciertamente que ser\u00e9is alg\u00fan d\u00eda convencidos de esta verdad, cuando sentado en el trono de mi gloria y sobre las nubes del cielo, vendr\u00e9 a juzgar a todo el mundo. Les dice, que esto ser\u00e1 bien pronto; porque mil a\u00f1os para Dios son como el d\u00eda de ayer, que pas\u00f3. Aunque el Se\u00f1or no hab\u00eda dado respuesta a otras preguntas impertinentes, v. 62, al o\u00edr estas palabras, responde sin balancear, como fiel observador de la ley de Dios, porque esta ordenaba a todo israelita declarar sinceramente la verdad, cuando fuese requerido por el magistrado de parte de Dios (v\u00e9ase Lev 5,1). Aunque Caif\u00e1s fuese intruso, esto no obstante, ocupaba el lugar de sumo sacerdote y de primer magistrado de la naci\u00f3n.<\/p>\n<p>65 g. Los jud\u00edos, como dice San Jer\u00f3nimo, acostumbraban rasgar sus vestiduras en se\u00f1al de un gran dolor, y tambi\u00e9n para manifestar el horror que les causaba el o\u00edr una blasfemia. Y esto fue lo que hizo Caif\u00e1s, faltando en ello a lo que prohib\u00eda expresamente la ley de Mois\u00e9s al sumo sacerdote (Lev 21,10). Pero aunque con estas demostraciones exteriores dio a entender una grande indignaci\u00f3n y pena; esto no obstante manifest\u00f3 bien en las siguientes palabras el contento que recib\u00eda por haber sacado por \u00faltimo de la boca del Se\u00f1or una confesi\u00f3n, por la cual, seg\u00fan su opini\u00f3n, pod\u00eda declarar que merec\u00eda la muerte.<\/p>\n<p>67 h. Se vio entonces, como los sacerdotes del Dios vivo cubrieron de salivas aquel rostro adorable que ser\u00e1 alg\u00fan d\u00eda el terror de todo el universo; aquel rostro que apareci\u00f3 a los Ap\u00f3stoles tan brillante como el sol en el d\u00eda de su transfiguraci\u00f3n; se vio c\u00f3mo unos viles siervos y soldados descargaban bofetadas sobre el sagrado rostro del supremo Se\u00f1or de los hombres y de los \u00e1ngeles; se vio en fin, c\u00f3mo todo lo que hab\u00eda m\u00e1s grande y respetable en el ministerio de la Religi\u00f3n y en el gobierno del Estado, estaba confundido y mezclado con el pueblo m\u00e1s bajo para conspirar a una, y animados del mismo furor tratar con los m\u00e1s horribles desprecios a aquel de quien s\u00f3lo hab\u00edan recibido beneficios. Y por cuanto el Salvador hab\u00eda declarado que \u00e9l era el Cristo, y por consiguiente aquel Profeta por excelencia, que el Se\u00f1or en otro tiempo hab\u00eda prometido levantar en medio de su pueblo para que escuchasen su voz (Dt 17,15.18), le insultaron por este doble motivo; y vend\u00e1ndole los ojos, a cada golpe que le daban, le dec\u00edan: Cristo, adiv\u00ednanos, \u00bfqui\u00e9n es el que te ha herido?<\/p>\n<p>71 i. Esta criada fue la que asist\u00eda a la puerta, y hab\u00eda introducido a Pedro, y vi\u00e9ndole a la lumbre, le pregunt\u00f3, como de paso, seg\u00fan consta de San Lucas: \u00bfPor ventura t\u00fa tambi\u00e9n eres de los disc\u00edpulos de este hombre? Lo que despu\u00e9s confirm\u00f3 y dijo, como parece de San Mateo y San Marcos: T\u00fa tambi\u00e9n estabas con Jes\u00fas el Galileo. Pedro neg\u00f3 primeramente, y dijo que no le conoc\u00eda, y luego se sali\u00f3 del atrio, mas no de la casa.<\/p>\n<p>73 j. Otros de los que all\u00ed estaban, y uno de ellos pariente de Malco, conocieron que Pedro era galileo; porque la lengua de esta provincia ten\u00eda muchas palabras propias del idioma samaritano y siriaco, las cuales eran disonantes al o\u00eddo de los jerosolimitanos. Esto mismo se experimenta en casi todas las provincias de un reino, en que aunque todos hablen un idioma com\u00fan, cada una tiene, o pronunciaci\u00f3n diferente, o idiotismos peculiares.<\/p>\n<p>75 k. San Lucas dice (33,61), que el Se\u00f1or volvi\u00f3 la cara para mirar a Pedro. Esta mirada del Se\u00f1or le atraves\u00f3 el coraz\u00f3n, y le hizo conocer el abismo en que hab\u00eda ca\u00eddo. Por lo cual tocado de una particular gracia suya, sali\u00f3 fuera, y llor\u00f3 su pecado amargamente. San Agust\u00edn.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas B\u00edblicas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [9] Ver notas de <span class='bible'>Mar 14:3<\/span>.\n<\/p>\n<p><strong> [1] El Griego de Strong <span class='strong'>G4413<\/span>. La palabra Girega aqu\u00ed es protos, que dependiendo del contexto, puede significar \u201cantes\u201d como el primero de una serie de secuencias de eventos, o \u201cprimero\u201d como en un n\u00famero. Obviamente aqu\u00ed significa \u201cantes\u201d, o el primero de una seria secuencial de eventos preparatorios, porque Yahshua muri\u00f3 en la tarde de la preparaci\u00f3n y como tal fue muerto antes de la Pascua.\n<\/p>\n<p><strong> [2] Hebreo, Arameo y Talmud Bavli, Sanedr\u00edn 43, todos testifican que Yahshua fue colgado en la Pascua antes de los Panes Sin levadura.\n<\/p>\n<p><strong> [3] Vemos aqu\u00ed otra vez que todav\u00eda no era Pascua, as\u00ed que ciertamente no pod\u00eda ser el primer d\u00eda de los Panes sin Levadura, el cual es el d\u00eda despu\u00e9s a la Pascua.\n<\/p>\n<p><strong> [4] Refrencia de Shem Tov.\n<\/p>\n<p><strong> [5] Todas las 12 tribus representadas.\n<\/p>\n<p><strong> [6] Todo rab\u00ed ortodoxo Jabad a\u00fan hasta hoy tiene una Pascua adicional, como una lecci\u00f3n de entrenamiento. Hoy d\u00eda esta pr\u00e1ctica se puede ver en el movimiento Lubavitj, cuando los Lubavitj se reunen la noche anterior a Pesaj, en lo que ellos llaman la Cena de Moshiaj, con la expectaci\u00f3n de la venida de Moshiaj. Rabbi Israel Baal Shem Tov instituyo la costumbre de participar de la \u201cComida de Moshiaj,\u201d en la tarde despu\u00e9s de el ultimo di\u00e1 de Pascua. Algunos consideran \u00e9sto una Pasqua aunque oficialmente es s\u00f3lo una preparaci\u00f3n para la venida de Moshiaj. En los di\u00e1s de Yahshua, la comida adicional se ten\u00eda antes del Pasqua actual. Yahshua lo contempl\u00f3 y actu\u00f3 como si fuera la Pascua, aunque realmente no era la Pascua. Esto que parece una contradicci\u00f3n es completamente entendido desde el punto con una mente Hebra\u00edca.\n<\/p>\n<p><strong> [7] Esto habla acerca de la Casa de Judah que ser\u00eda esparcida en en el 70 DC despu\u00e9s de que Moshiaj fuera muerto.\n<\/p>\n<p><strong> [1] Referencia Shem Tov.\n<\/p>\n<p><strong> [2] Referencia Shem Tov.\n<\/p>\n<p><strong> [3] Referencia Shem Tov.\n<\/p>\n<p><strong> [4] Citando <span class='bible'>Sal 110:5<\/span>, \u201cYHWH a su mano derecha.\u201d\n<\/p>\n<p><strong> [5] La versi\u00f3n rab\u00ednica, no la b\u00edblica, la cual califica como blasfemia maldecir usando el Nombre, o eliminar el Nombre, como una contraposici\u00f3n a de hecho pronunciarlo.\n<\/p>\n<p><strong> [6] Referencia Shem Tov.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[15] Treinta siclos era el precio de un esclavo. Ex 21, 32.[23] Es probable que hubiera muchas fuentes o platos y que Jes\u00fas tuviera cerca de s\u00ed al traidor Judas.[25] Tal vez sin que lo oyeran los dem\u00e1s.[37] Permitiendo que su alma sintiese la amargura que inspira la proximidad de la muerte.[64] T\u00fa lo dices era una f\u00f3rmula modesta de responder s\u00ed, usada entre los hebreos y otras naciones orientales.[75] Habla del canto del gallo al amanecer.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aconteci\u00f3 que, cuando Jes\u00fas termin\u00f3 todas estas palabras, dijo a sus disc\u00edpulos: 26:1 Cuando hubo acabado Jes\u00fas todas estas palabras \u2014 de los cap\u00edtulos anteriores, especialmente los caps 23, 24, 25). Su muerte se aproximaba. Los eventos que siguen pertenecen al relato del sufrimiento final de Jes\u00fas. Ya empieza \u00abEl principio del \u00faltimo acto de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-mateo-261-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Mateo 26:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-24684","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24684","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24684"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24684\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24684"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24684"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24684"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}