{"id":24884,"date":"2022-06-20T09:25:27","date_gmt":"2022-06-20T14:25:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-marcos-140-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T09:25:27","modified_gmt":"2022-06-20T14:25:27","slug":"comentario-de-marcos-140-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-marcos-140-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Marcos 1:40 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Y vino a \u00e9l un leproso implor\u00e1ndole, y de rodillas le dijo: \u2014Si quieres, puedes limpiarme.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> <span>1:40<\/span> \u2014 Vino a \u00e9l un leproso, rog\u00e1ndole; e hincada de rodilla, le dijo: Si quieres, puedes limpiarme \u2014 El leproso pasaba una vida de pena, de l\u00e1stima (<span>Lev 13:45-46<\/span>). V\u00e9anse <span>N\u00fam 5:1-3<\/span>; <span>N\u00fam 12:9-15<\/span>; <span>2Cr 26:19-21<\/span>. La lepra, que exig\u00eda separaci\u00f3n de la sociedad en general, sirve de tipo del pecado que nos separa de Dios (<span>Isa 59:2<\/span>). <\/p>\n<p \/> Este leproso vino a Jes\u00fas, desesperado en su condici\u00f3n f\u00edsica, pero con fe y humildad. Lucas agrega que \u201cse postr\u00f3 con el rostro en la tierra\u201d (<span>Luc 5:12<\/span>). El hecho de que vino a Jes\u00fas sugiere que, o Jes\u00fas le invit\u00f3 a acercarse a \u00e9l, o el leproso en desesperaci\u00f3n se atrevi\u00f3 a hacerlo, porque la ley lo prohib\u00eda. Manifest\u00f3 su fe al decir, \u201cpuedes limpiarme\u201d. Su fe se basaba en haber visto anteriormente alg\u00fan milagro de Jes\u00fas o en haber o\u00eddo de tales milagros.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>vino a \u00e9l.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 8:2-4<\/span>; <span class='bible'>Luc 5:12-14<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>un leproso.<\/i><\/b> <span class='bible'>Lev 13:1-59<\/span>; <span class='bible'>Lev 14:1-57<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 12:10-15<\/span>; <span class='bible'>Deu 24:8<\/span>, <span class='bible'>Deu 24:9<\/span>; <span class='bible'>2Sa 3:29<\/span>; <span class='bible'>2Re 5:5<\/span>; <span class='bible'>2Re 5:27<\/span>; <span class='bible'>2Re 7:3<\/span>; <span class='bible'>2Re 15:5<\/span>; <span class='bible'>Mat 11:5<\/span>; <span class='bible'>Luc 17:12-19<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>e hincada la rodilla.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 10:17<\/span>; <span class='bible'>2Cr 6:13<\/span>; <span class='bible'>Mat 17:14<\/span>; <span class='bible'>Luc 22:41<\/span>; <span class='bible'>Hch 7:60<\/span>; <span class='bible'>Efe 3:14<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Si quieres, puedes limpiarme.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 9:22<\/span>, <span class='bible'>Mar 9:23<\/span>; <span class='bible'>G\u00e9n 18:14<\/span>; <span class='bible'>2Re 5:7<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>leproso.<\/b> Los leprosos eran considerados ceremonialmente impuros y eran proscritos de la sociedad (<span class='bible'>Lev 13:11<\/span>). Mientras que en el AT el t\u00e9rmino usado para la lepra inclu\u00eda otras enfermedades de la piel (<i>vea la nota sobre<\/i> <span class='bible'>Lev 13:2<\/span>), este hombre pudo padecer verdaderamente de lepra (mal de Hansen), o de lo contrario, su curaci\u00f3n no habr\u00eda causado semejante revuelo (v. <span class='bible'>Mar 1:45<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Marcos relata una de las muchas curaciones de Jes\u00fas durante su ministerio en Galilea resumido en el v. <span class='bible'>Mar 1:39<\/span>. La curaci\u00f3n del leproso enfatiza el poder milagroso de Jes\u00fas sobre la enfermedad, tomando en cuenta que la lepra era una de las enfermedades m\u00e1s temibles de la antig\u00fcedad.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\t1:40 &#8212; Vino a \u00e9l un leproso, rog\u00e1ndole; e hincada de rodilla, le dijo: Si quieres, puedes limpiarme &#8212; El leproso pasaba una vida de pena, de l\u00e1stima (Lev 13:45-46). V\u00e9anse N\u00fam 5:1-3; N\u00fam 12:9-15; 2Cr 26:19-21. La lepra, que exig\u00eda separaci\u00f3n de la sociedad en general, sirve de tipo del pecado que nos separa de Dios (Isa 59:2).<br \/>\n\tEste leproso vino a Jes\u00fas, desesperado en su condici\u00f3n f\u00edsica, pero con fe y humildad. Lucas agrega que \u201cse postr\u00f3 con el rostro en la tierra\u201d (Luc 5:12). El hecho de que vino a Jes\u00fas sugiere que, o Jes\u00fas le invit\u00f3 a acercarse a \u00e9l, o el leproso en desesperaci\u00f3n se atrevi\u00f3 a hacerlo, porque la ley lo prohib\u00eda. Manifest\u00f3 su fe al decir, \u201cpuedes limpiarme\u201d. Su fe se basaba en haber visto anteriormente alg\u00fan milagro de Jes\u00fas o en haber o\u00eddo de tales milagros.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>UN LEPROSO ES LIMPIADO<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Marcos 1:40-45<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Un leproso acudi\u00f3 a Jes\u00fas pidi\u00e9ndole que le ayudara. Se puso de rodillas delante de \u00c9l y Le dijo:<\/em><\/p>\n<p><em>-Si quisieras, T\u00fa podr\u00edas limpiarme.<\/em><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas Se conmovi\u00f3 de compasi\u00f3n en lo m\u00e1s \u00edntimo de Su ser; extendi\u00f3 el brazo y le toc\u00f3, dici\u00e9ndole:<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00a1S\u00ed quiero! \u00a1Queda limpio!<\/em><\/p>\n<p><em>Inmediatamente le desapareci\u00f3 la lepra, y qued\u00f3 limpio. Y acto seguido Jes\u00fas le despidi\u00f3, advirti\u00e9ndole:<br \/>-Gu\u00e1rdate bien de decirle esto a nadie, sino pres\u00e9ntate al sacerdote para que te reconozca, y lleva la ofrenda de la purificaci\u00f3n que estableci\u00f3 Mois\u00e9s para demostrarles que est\u00e1s curado de veras.<br \/>Pero el que hab\u00eda sido leproso se march\u00f3 y empez\u00f3 a contar lo que -le hab\u00eda pasado con todo detalle y por todas partes. En consecuencia, ya no Le era posible a Jes\u00fas entrar abiertamente en los pueblos, sino que ten\u00eda que quedarse fuera en lunares deshabitados; y la gente no dejaba de acudir a El de todas partes.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>En el Nuevo Testamento no hab\u00eda enfermedad que se considerara con m\u00e1s terror y l\u00e1stima que la lepra. Cuando Jes\u00fas envi\u00f3 a los Doce, les mand\u00f3: \u00abSanad a los enfermos, limpiad a los leprosos\u00bb <em>(<\/em><span class='bible'>Mt 18:8<\/span><em> ). <\/em>La suerte del leproso era realmente terrible. E. W. G. Masterman, en su art\u00edculo sobre la lepra en <em>Dictionary of Christ and the Gospels, <\/em>del que tomamos mucho de la informaci\u00f3n que sigue, dice: \u00abNinguna otra enfermedad reduce a un ser humano por tantos a\u00f1os a una tan repulsiva.\u00bb Consideremos en primer lugar los Hechos:<\/p>\n<p>Hay tres clases de lepra. (1) Est\u00e1 la lepra tuberculosa. Empieza por un letargo inexplicable y dolores en las articulaciones. M\u00e1s tarde aparecen en el cuerpo, especialmente en la espalda, manchas sim\u00e9tricas descoloridas. En ellas se forman peque\u00f1os n\u00f3dulos, al principio rosas, que luego se vuelven marrones. La piel se pone m\u00e1s gruesa. Los n\u00f3dulos se agrupan especialmente en los pliegues de las mejillas, la nariz, los labios y la frente. Cambia de tal manera el aspecto total de la cara, que la persona pierde su aspecto humano y parece m\u00e1s, dec\u00edan los antiguos, como un le\u00f3n o un s\u00e1tiro. Los n\u00f3dulos van haciendo cada vez m\u00e1s grandes; se ulceran y echan un pus  repugnante. Se les caen las cejas; los ojos se les ponen saltones, la voz se vuelve \u00e1spera, y le silba el aliento a causa de la ulceraci\u00f3n de las cuerdas vocales. Tambi\u00e9n se les ulceran  las manos y los pies. Poco a poco el paciente se convierte en masa de bultos ulcerados. El curso normal de la enfermedad es de nueve a\u00f1os, y acaba en la p\u00e9rdida de la raz\u00f3n, coma por fin, la muerte. El paciente se convierte en un ser repulsivo para s\u00ed mismo y para los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>(ii) Est\u00e1 la lepra anest\u00e9sica. Las etapas iniciales son la mismas; pero quedan afectados los nervios. El \u00e1rea infecta pierde la sensibilidad. Esto puede suceder sin que el paciente se d\u00e9 cuenta; y puede que no lo note hasta que sufra algunas quemaduras y descubra que no siente los dolores que ser\u00edan normales. Conforme se desarrolla la enfermedad el da\u00f1o que se produce en los nervios causa manchas descoloridas y ampollas. Los m\u00fasculos se degeneran; los tendones se contraen, hasta el punto de dejar las manos como garras. Siempre se le deforman las u\u00f1as. Se producen ulceraciones cr\u00f3nicas en los pies y en las manos seguidas de la progresiva p\u00e9rdida de los dedos hasta que al final ,.se les cae la mano o el pie enteros. La duraci\u00f3n de la enfermedad puede llegar hasta entre veinte y treinta a\u00f1os. Es una especie de terrible muerte lenta por un deterioro progresivo de todo el cuerpo.<\/p>\n<\/p>\n<p>(iii) La tercera clase de lepra es el tipo m\u00e1s corriente, en el que se mezclan la lepra tuberculoide y la anest\u00e9sica. Esta es la lepra propiamente dicha, y no hay duda de que hab\u00eda muchos leprosos de esta clase en Palestina en tiempos de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>De la descripci\u00f3n de<span class='bible'> Lv\u00edtico 13<\/span> se deduce claramente que en los tiempos del Nuevo Testamento el t\u00e9rmino lepra se usaba aplic\u00e1ndolo a otras enfermedades de la piel. Parece hab\u00e9rsele aplicado a la soriasis, una enfermedad que cubre el cuerpo de escamas blancas, lo que podr\u00eda ser el origen de la frase \u00bb un leproso blanco como la nieve\u00bb (Cp. <em><span class='bible'>Exdo <\/span><\/em><span class='bible'>4:6<\/span>; N\u00fameros, 12:10; <span class=''>2R 5:27<\/span> ). Parece que tambi\u00e9n inclu\u00eda la ti\u00f1a, que sigue siendo muy corriente en Oriente. La palabra hebrea que se usa en Lv\u00edtico es tsar\u00e1&#8217;at. Ahora bien, <span class='bible'>Lv 13:47<\/span>  habla de una tsar\u00e1&#8217;at de la ropa, y la de las casas se menciona en <span class='bible'>Lv 14:33<\/span> . El deterioro de la ropa ser\u00eda una clase de hongos o moho; y el de las casas ser\u00eda carcoma o l\u00edquenes que destruyen la piedra. La palabra tsar\u00e1&#8217;at, lepra, en el pensamiento jud\u00edo parece haber cubierto cualquier clase de enfermedad de la piel. Naturalmente, con los conocimientos m\u00e9dicos en un estado extremadamente primitivo, la diagnosis no distingu\u00eda entre las diferentes clases de enfermedades de la piel, e inclu\u00eda tanto las incurables y mortales como otras no tan fatales y comparativamente leves bajo un t\u00e9rmino general.<\/p>\n<p>Cualquier enfermedad de la piel de las descritas hac\u00eda que el paciente quedara inmundo. Se le echaba de la sociedad; ten\u00eda que vivir solo, o con otros que estuvieran en la misma situaci\u00f3n, fuera del pueblo. Ten\u00eda que llevar la ropa desgarrada, la cabeza descubierta, el labio superior tapado, y, cuando iba andando, ten\u00eda que gritar para advertir su presencia: \u00bb \u00a1Inmundo, inmundo!\u00bb Descubrimos la misma situaci\u00f3n en la Edad Media, en la que se aplicaba tambi\u00e9n la Ley de Mois\u00e9s. El sacerdote, con la estola y el crucifijo, llevaba al leproso a la iglesia y le le\u00eda el oficio de difuntos. El leproso era un muerto en vida. Ten\u00eda que llevar una t\u00fanica negra que todos pudieran reconocer, y vivir en un lazareto. No pod\u00eda asistir a los oficios religiosos, que s\u00f3lo pod\u00eda atisbar por una \u00bb grieta de los leprosos\u00bb que hab\u00eda en los muros. El leproso ten\u00eda que asumir no s\u00f3lo el sufrimiento f\u00edsico de su enfermedad, sino tambi\u00e9n la angustia mental y espiritual de estar totalmente desterrado de la sociedad y evitado aun por los suyos.<\/p>\n<p>Si se diera alguna vez el caso de que un leproso se curara -y la verdadera lepra era incurable, as\u00ed es que se tratar\u00eda cualquiera de las otras enfermedades de la piel ten\u00eda que pasar por una complicada ceremonia de restauraci\u00f3n que describe en<span class='bible'> <\/span><em><span class='bible'>Lv\u00edtico 14<\/span><\/em><em>. <\/em>Le reconoc\u00eda un sacerdote. Llevar dos avecillas, y se mataba una sobre agua corriente. Cosas se llevaba madera de cedro, grana e hisopo. Estas cosas y la avecilla viva se mojaban en la sangre de la avecilla muerta;<\/p>\n<p>entonces se soltaba la viva. El hombre se lavaba, as\u00ed como la ropa, y se afeitaba. Se dejaban pasar siete d\u00edas, y luego se reconoc\u00eda otra vez. Entonces ten\u00eda que afeitarse todo el pelo del cuerpo. Ofrec\u00eda algunos sacrificios celos corderos y una cordera de un a\u00f1o sin tacha; tres d\u00e9cimos de un efa de flor harina mezclada con aceite y un log de aceite. Las cantidad eran menores para los pobres. Al paciente restaurado se le tocaba el l\u00f3bulo de la oreja derecha, el pulgar de la mano derecha y del pie derecho con la sangre de la v\u00edctima y luego con el aceite. Se le reconoc\u00eda por \u00faltima vez y, si no le quedaban restos de la enfermedad, se le permit\u00eda volver a la sociedad con un certificado de que estaba limpio.<\/p>\n<p><strong>Aqu\u00ed tenemos una de las escenas m\u00e1s reveladoras de Jes\u00fas<\/strong><\/p>\n<p>(i) No rechaz\u00f3 a una persona que estaba quebrantando la Ley. El leproso no ten\u00eda derecho a acerc\u00e1rsele y hablarle, pero Jes\u00fas no le rechaz\u00f3. Sali\u00f3 al encuentro de una necesidad humana con una compasi\u00f3n comprensiva.<br \/>(ii) Jes\u00fas extendi\u00f3 el brazo, y le toc\u00f3. Toc\u00f3 a un hombre intocable, porque era inmundo. Para Jes\u00fas no lo era; era simplemente un alma humana con una necesidad desesperada.<br \/>(iii) Despu\u00e9s de limpiarle, Jes\u00fas le envi\u00f3 a cumplir las normas legales. \u00c9l cumpl\u00eda las leyes y la justicia humanas. \u00c9l no desafiaba impunemente los convencionalismos; sino, cuando era necesario, los aceptaba y cumpl\u00eda.<\/p>\n<\/p>\n<p>Aqu\u00ed vemos la compasi\u00f3n, el poder y la prudencia en perfecta armon\u00eda.<\/p>\n<\/p>\n<p><strong><u>LA FE QUE SUPERA OBST\u00c1CULOS<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Marcos 2:1-6<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Alg\u00fan tiempo despu\u00e9s, cuando volvi\u00f3 Jes\u00fas a Cafarnaum, se corri\u00f3 la voz de que estaba en una casa, y se abarrot\u00f3 de gente de tal manera que no quedaba sitio para nadie m\u00e1s ni siquiera a la puerta.<br \/>Cuando Jes\u00fas estaba d\u00e1ndoles Su mensaje lleg\u00f3 un grupo tray\u00e9ndole a Jes\u00fas a un paral\u00edtico al que llevaban entre cuatro. Como no pod\u00edan llegar hasta \u00c9l a causa de la gente, descubrieron urca parte de la cubierta de la casa donde estaba, e hicieron un agujero por el que bajaron la camilla con el paral\u00edtico.<\/em><\/p>\n<p><em>Cuando Jes\u00fas vio la <\/em>fe <em>de ellos le dijo al paral\u00edtico:<\/em><\/p>\n<p><em>Hijo, tus pecados se te han perdonado.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Cuando Jes\u00fas termin\u00f3 su campa\u00f1a en las sinagogas, volvi\u00f3 a Cafarnaum. En seguida se corri\u00f3 la voz de que hab\u00eda vuelto. La vida era muy abierta en Palestina. Por la ma\u00f1ana se abr\u00eda la puerta de las casas, y cualquiera pod\u00eda entrar o salir. No se cerraba nunca la puerta a menos que se quisieran evitar las visitas. Una puerta abierta era una invitaci\u00f3n a todos los que quisieran entrar. En las casas m\u00e1s humildes, como esta tiene que haber sido, no hab\u00eda recibidor, y la puerta de la calle daba acceso al interior de la casa directamente. As\u00ed es que, de pronto, un gent\u00edo considerable hab\u00eda abarrotado la casa y se extend\u00eda por fuera de la puerta; y todos estaban escuchando atentamente el mensaje de Jes\u00fas.<br \/>A esta multitud lleg\u00f3 un grupo de hombres que llevaban en una camilla a un amigo suyo que estaba paral\u00edtico. No pudieron abrirse paso entre la gente; pero eran personas de iniciativa.<br \/>La techumbre de las casas de Palestina era plana, como terraza, que se usaba para estar tranquilos y para descansar as\u00ed es que era corriente que hubiera una escalera exterior p subir. Los materiales de la cubierta se prestaban a lo q , hicieron estos cuatro amigos decididos. La cubierta esta formada por vigas planas que iban de una pared a otra se radas cosa de un metro entre s\u00ed. El espacio entre las vigas&#8217;. llenaba de ca\u00f1izo y de tierra, y la superficie se alisaba por fuera. La mayor parte de la cubierta era de tierra, y no era que creciera la hierba en el tejado de la casa palestina. Fue cosa m\u00e1s f\u00e1cil del mundo descubrir una parte del relleno en dos vigas, hacer un agujero suficientemente grande y bajar \u00e9l al enfermo justamente a los pies de Jes\u00fas. Aquello no un destrozo considerable, ya que ser\u00eda f\u00e1cil dejarlo como esta antes. Cuando Jes\u00fas vio la fe que se re\u00eda de los obst\u00e1culos, de de haber sonre\u00eddo complacido y comprensivo. Mir\u00f3 al hombre y le dijo: \u00abHijo, tus pecados se te han perdonado.\u00bb<\/p>\n<p>Esta puede parecernos una manera un poco extra\u00f1a comenzar una cura. Pero en Palestina, en tiempos de Jes\u00fas, era natural e inevitable. Los jud\u00edos relacionaban necesariamente pecado y el sufrimiento. Cre\u00edan que si una persona esta sufriendo, ser\u00eda porque hab\u00eda pecado. Ese era de hecho razonamiento de los amigos de Job. \u00abPiensa ahora, \u00bfq inocente se pierde? \u00bfD\u00f3nde los rectos son destruidos?\u00bb (<span class='bible'>Jn 4:7<\/span> ). Los rabinos ten\u00edan un dicho: \u00abNing\u00fan enfermo puede curarse hasta que todos sus pecados se le hayan perdonado. Todav\u00eda seguimos encontrando estas mismas ideas entre 1 pueblos primitivos. Paul Tournier escribe: \u00ab\u00bfEs que no informan los misioneros de que la enfermedad es una deshonra a los ojos del salvaje? Hasta los que se convierten al Cristianismo no osan ir a la comuni\u00f3n cuando est\u00e1n enfermos, porque se consideran rechazados por Dios.\u00bb Para los jud\u00edos, un enfermo era alguien con quien Dios estaba enfadado. Es verdad que gran n\u00famero de, enfermedades se deben al pecado; y m\u00e1S verdad todav\u00eda que vez tras vez se deben, no al pecado del que padec\u00eda enfermedad, sino de otros. Nosotros no establecemos la relaci\u00f3n de causa a efecto que hac\u00edan los jud\u00edos; pero cualquier jud\u00edo habr\u00eda estado de acuerdo en qu\u00e9 el perd\u00f3n de los pecados era condici\u00f3n previa y sine <em>qua non <\/em>para la curaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Bien puede ser, sin embargo, que esta historia nos quiera decir m\u00e1s que eso. Los jud\u00edos establec\u00edan esa relaci\u00f3n entre la enfermedad y el pecado, y bien puede ser que en este caso <em>la conciencia del hombre estuviera de acuerdo, <\/em>y bien puede ser que esa conciencia de pecado hubiera producido de hecho la par\u00e1lisis. El poder de la mente, especialmente del inconsciente, sobre el cuerpo es sorprendente e innegable.<\/p>\n<p>Los psic\u00f3logos citan el caso de una chica que tocaba el piano en un cine en los tiempos del cine mudo. Normalmente se encontraba bien; pero, en cuanto se apagaban las luces, y el local se llenaba del humo de los cigarrillos, empezaba a paralizarse. Ella trataba de combatirlo; pero la par\u00e1lisis acab\u00f3 por hacerse permanente, y hab\u00eda que hacer algo. Un examen revel\u00f3 que no hab\u00eda ninguna causa f\u00edsica. Baj\u00f3 hipnosis se descubri\u00f3 que cuando era muy peque\u00f1a, una beb\u00e9 de pocas semanas, estaba acostada en una de aquellas cunas antiguas muy elaboradas, con un lazo de tul por encima de la cara. Su madre se inclin\u00f3 una vez hacia ella fumando un cigarrillo, y se prendieron los adornos de la cuna. El fuego se apag\u00f3 inmediatamente, y ella no sufri\u00f3 ning\u00fan da\u00f1o f\u00edsico; pero su mente inconsciente recordaba aquel terror. La oscuridad, adem\u00e1s del olor del tabaco, actuaba en su inconsciente y le paralizaba el cuerpo -y ella no sab\u00eda por qu\u00e9.<br \/>El hombre de esta historia puede ser que estuviera paral\u00edtico porque, consciente o inconscientemente, su conciencia le acusaba de que era pecador, y ese pensamiento le produjo la enfermedad que \u00e9l cre\u00eda que era la consecuencia inevitable del pecado. Lo primero que Jes\u00fas le dijo fue: \u00abHijo, Dios no est\u00e1 enfadado contigo. No te preocupes.\u00bb Era como hablarle con cari\u00f1o a un chiquillo atemorizado en la oscuridad. La carga del terror de Dios y del alejamiento de Dios desaparecieron de su coraz\u00f3n, y aquel mismo hecho fue decisivo para su curaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Es una historia preciosa, porque lo primero que Jes\u00fas hace por cada uno de nosotros es decirnos: \u00bb Hijo, Dios no este enfadado contigo. Vuelve a casa, y no tengas miedo.\u00bb<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">Un d\u00eda en el ministerio liberador de Jes\u00fas (<\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 1:40-45<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">An\u00e1lisis de discurso<\/span><\/p>\n<p>Esta es otra t\u00edpica historia de milagros donde Jes\u00fas habla poco y hace mucho. Esta sanidad en particular sirve para acrecentar la fama de Jes\u00fas, a pesar de que, aparentemente, \u00e9l quer\u00eda mantener su identidad en secreto. Es interesante notar tambi\u00e9n que, en el Evangelio de Marcos, Jes\u00fas permanece la mayor parte del tiempo fuera de las grandes ciudades. Su ministerio se desarrolla en las zonas rurales y peque\u00f1os poblados de Galilea. Vemos esto en el comentario editorial del evangelista en <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 1:45<\/span><\/span> (ver tambi\u00e9n <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 1:28<\/span><\/span>, <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 1:39<\/span><\/span>). Esto ser\u00e1 confirmado en la narraci\u00f3n, especialmente despu\u00e9s de <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 3:6<\/span><\/span>, cuando Jes\u00fas, obligado a abandonar la ciudad, enfoca su ministerio en las zonas rurales. La pr\u00f3xima ciudad importante en la que va a entrar ser\u00e1 Jerusal\u00e9n, en el cap\u00edtulo <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 11:1-33<\/span><\/span> (Myers, 151).<\/p>\n<p>Si incluimos <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 1:40-45<\/span><\/span> con los pasajes previos, vemos c\u00f3mo toda la secci\u00f3n <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 1:21-45<\/span><\/span> es una unidad literaria demarcada por dos entradas de Jes\u00fas en Caperna\u00fam (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 1:21<\/span><\/span> y <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 2:1<\/span><\/span>). En <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 1:21-34<\/span><\/span>, Jes\u00fas ense\u00f1a y echa fuera demonios en la sinagoga de Caperna\u00fam, y luego, en la casa de Sim\u00f3n, sana a la suegra de \u00e9ste y a muchos enfermos que le fueron tra\u00eddos, como as\u00ed tambi\u00e9n endemoniados. En <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 1:35-45<\/span><\/span>, Jes\u00fas sale de la ciudad y predica, echa fuera demonios y sana enfermos en los pueblitos rurales. Finalmente, vuelve a entrar en Caperna\u00fam. Podr\u00edamos analizar esta secci\u00f3n de la siguiente manera:<\/p>\n<p> A. Jes\u00fas entra en Caperna\u00fam (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 1:21<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>B. Jes\u00fas <span style=\"font-style:italic\">ense\u00f1a<\/span>, echa fuera demonios y sana <span style=\"font-style:italic\">en<\/span> la ciudad (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 1:21-34<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>C. Jes\u00fas sale de Caperna\u00fam y va a un lugar desierto a orar (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 1:35<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>B&#8217;. Jes\u00fas <span style=\"font-style:italic\">predica<\/span>, echa fuera demonios y sana <span style=\"font-style:italic\">fuera<\/span> de la ciudad (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 1:36-45<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>A&#8217;. Jes\u00fas entra otra vez en Caperna\u00fam (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 2:1<\/span><\/span>)<\/p>\n<p> Se podr\u00eda decir que el centro de esta secci\u00f3n, C, revela el secreto del \u00e9xito de la misi\u00f3n de Jes\u00fas: su contacto con Dios en oraci\u00f3n. El lugar desierto, la soledad, le provee la energ\u00eda espiritual necesaria para llevar a cabo su ministerio de liberaci\u00f3n.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">T\u00cdTULO<\/span>: La mayor\u00eda de las versiones consultadas coinciden en ponerle a los vers\u00edculos <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 1:40-45<\/span><\/span> el t\u00edtulo <span style=\"font-weight:bold\">Jes\u00fas sana a un leproso<\/span>. Pensamos que toda la secci\u00f3n <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 1:21-45<\/span><\/span> podr\u00eda encerrarse bajo la idea de \u201cun d\u00eda en el ministerio liberador de Jes\u00fas\u201d, ya que en ella se describen las actividades de Jes\u00fas d\u00eda por d\u00eda. N\u00f3tese que entre <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 1:21<\/span><\/span> y <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 1:39<\/span><\/span> ha pasado s\u00f3lo un d\u00eda.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">An\u00e1lisis textual y morfosint\u00e1ctico<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">Un leproso<\/span>: la palabra lepra en la Biblia no siempre se refiere a lo que hoy en d\u00eda se conoce como lepra o enfermedad de Hanson. M\u00e1s bien es un t\u00e9rmino gen\u00e9rico que se utiliza para describir una serie de enfermedades de la piel. Para una audiencia contempor\u00e1nea, \u00abun hombre que ten\u00eda la piel enferma\u00bb (TLA) es una mejor traducci\u00f3n.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">Si quieres, puedes limpiarme<\/span>: El hombre no duda del poder de Jes\u00fas para sanarlo, pero no asume que quiera hacerlo. Para \u00e9l es una cuesti\u00f3n de voluntad, no de poder. La palabra para \u201climpiar\u201d es <span style=\"font-style:italic\">kazarisai<\/span>. Es un aoristo infinitivo, que conlleva la idea de una sanidad permanente, que se realiza de una vez y para siempre. Por eso, ser\u00eda mejor traducirla como \u201csanar\u201d, ya que \u201climpiar\u201d puede dar a entender que la operaci\u00f3n debe repetirse una y otra vez. La limpieza a la que se refiere el hombre es ritual, ceremonial. Como sabemos, una persona con una enfermedad cut\u00e1nea era considerada impura y no pod\u00eda participar de la vida de la comunidad, cuyo centro estaba en el culto del templo. TLA capta muy bien el sentido del texto, al traducir \u00abyo s\u00e9 que t\u00fa puedes sanarme. \u00bfQuieres hacerlo?\u00bb<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 un leproso:<\/b><\/i> Ver nota a <span class='bible'>Mat 8:2<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La sanidad de un leproso (ver Mat. 8:1-4; Luc. 5:12-16). La palabra lepra abarcaba muchas enfermedades de la piel como tambi\u00e9n la lepra misma. Aislaban a los sufrientes de tener contacto con otras personas, ya que los leprosos eran considerados ceremonialmente inmundos. En realidad, la actitud hacia la lepra en esos d\u00edas era casi la misma que con el SIDA de hoy, una mezcla de temor y desprecio. La lepra, con frecuencia, se ve\u00eda como el castigo de Dios por el pecado, as\u00ed que aunque este hombre no dudaba del poder de Jes\u00fas para sanar, dudaba de su voluntad de hacerlo. El no debiera haber dudado porque (seg\u00fan se declara repetidamente en Mar.) Jes\u00fas fue movido a compasi\u00f3n por \u00e9l: lo toc\u00f3 y lo san\u00f3. El efecto que tuvo Jes\u00fas al tocarle debe haber sido tremendo. No s\u00f3lo Jes\u00fas se arriesg\u00f3 al contagio, sino que deliberadamente lleg\u00f3 a ser \u201cinmundo\u201d religio samente para que aquel hombre pudiera llegar a ser limpio. \u00bfSer\u00eda que Marcos tuvo la intenci\u00f3n de que esto representara lo que Jes\u00fas har\u00eda para todos nosotros en la cruz?<\/p>\n<p>Jes\u00fas rehus\u00f3 esta oportunidad para tener mayor publicidad. El le dio dos advertencias firmes de lo que deb\u00eda hacer. La primera era que fuese a los sacerdotes para que le dieran un \u201ccertificado de buena salud\u201d, sin lo cual no se le permitir\u00eda volver a formar parte de la sociedad y unirse en la adoraci\u00f3n a Dios. La segunda era no decir nada a nadie de su sanidad. Como muchos de nosotros, el hombre pens\u00f3 que sab\u00eda m\u00e1s que Jes\u00fas, as\u00ed que a todos les hablaba de su sa nidad. \u00bfSer\u00e1 posible que \u00e9l haya disfrutado de la publicidad para s\u00ed mismo? El resultado de esa desobediencia fue que Jes\u00fas ya no pod\u00eda entrar abiertamente en ninguna ciudad, sino que se quedaba afuera en lugares despoblados.<\/p>\n<p>Por la actitud de Jes\u00fas, no nos maravilla que la iglesia cristiana fue pionera en la obra de amor, misericordia y sanidad a los leprosos, cuando todo el mundo los rechazaba. \u00bfQu\u00e9 diremos de los que padecen el SIDA en nuestros d\u00edas? \u00bfSe ver\u00e1 el mismo amor y compasi\u00f3n por ellos por parte de los cristianos? \u00bfQu\u00e9 har\u00eda Jes\u00fas?<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>x 51 Mat 8:2; Luc 5:12<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> un leproso.  La lepra era una enfermedad horrible e incurable, que no s\u00f3lo da\u00f1aba la piel y los m\u00fasculos, sino que adem\u00e1s el paciente era considerado inmundo y la ley lo obligaba a mantenerse alejado de las dem\u00e1s personas (Lv 5:2, 13). <\/p>\n<p><p> Si quieres, puedes limpiarme.  El leproso sab\u00eda que Jes\u00fas pod\u00eda sanarlo y reconoci\u00f3 la soberana voluntad del Se\u00f1or para curarlo(cp. 2 Co 12:7\u2013 9).<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\n40<strong> (1)<\/strong> Un leproso representa un pecador t\u00edpico. La lepra es la enfermedad m\u00e1s contaminadora y contagiosa, mucho m\u00e1s grave que una fiebre (v.30), y hace que su v\u00edctima sea aislada de Dios y de los hombres (v\u00e9anse las notas 2<strong> (1)<\/strong> y 3<strong> (1)<\/strong> de Mt 8). Limpiar al leproso indica restaurar el pecador a la comuni\u00f3n con Dios y con los hombres. Esta fue la parte culminante del servicio evang\u00e9lico del Salvador-Esclavo, seg\u00fan consta en este cap\u00edtulo. <\/p>\n<p>\nEl servicio evang\u00e9lico que el Salvador-Esclavo rinde a Dios incluye <\/p>\n<p>\n(1) predicar (vs. 14-15, 38-39) para anunciar las buenas nuevas al pueblo miserable que estaba esclavizado;<\/p>\n<p>\n(2) ense\u00f1ar (vs.21-22) para iluminar con la luz divina de la verdad a los ignorantes, los cuales estaban en tinieblas; <\/p>\n<p>\n(3) echar fuera demonios (vs.25-26) para acabar con la usurpaci\u00f3n del hombre por Satan\u00e1s; <\/p>\n<p>\n(4) sanar al hombre de su enfermedad (vs. 30-31) para que \u00e9ste sirva al Salvador-Esclavo; y <\/p>\n<p>\n(5) limpiar al leproso (vs. 41-42) para restaurar el pecador a la comuni\u00f3n con Dios y con los hombres. \u00a1Qu\u00e9 obra tan maravillosa y excelente! <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>un leproso<\/i><\/b>. V\u00e9ase nota en <span class='bible'>Luc 5:12<\/span>. Las leyes acerca de la lepra se hallan en <span class='bible'>Lev 13:14<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Leemos en estos vers\u00edculos como nuestro Se\u00f1or Jesucristo cur\u00f3 a un leproso. De todas las curas milagrosas de nuestro Se\u00f1or, ninguna fue  m\u00e1s maravillosa que las de los leprosos. Tan solo dos casos han sido descritos menudamente en la historia evang\u00e9lica, y este es uno de ellos.<br \/>\nTratemos, ante todo, de comprender bien lo terrible de la enfermedad que Jes\u00fas cur\u00f3.<br \/>\nMuy poco o nada se conoce la lepra en los climas fr\u00edos y templados; pero en el Oriente es muy com\u00fan. Es una dolencia incurable; porque no es, como algunos  se imagina, una mera afecci\u00f3n cut\u00e1nea; es un mal que afecta profundamente todo el organismo. Ataca no tan solo la piel, sino la sangre, la carne y los huesos,  hasta que el desgraciado paciente empieza a perder las extremidades y a corromperse pulgada a pulgada. Recordemos, adem\u00e1s, que entre los jud\u00edos, el leproso  era considerado impuro, y quedaba separado de la congregaci\u00f3n de Israel sin poder tomar parte en el culto. Ve\u00edase obligado a habitar en una casa aislada;  nadie pod\u00eda tocarlo ni servirle. Recordemos todo esto para que podamos apreciar los sufrimientos indecibles de un leproso. Seg\u00fan se expres\u00f3 Aaron, cuando  intercedi\u00f3 por Miriam, era \u00abcomo un cad\u00e1ver, cuya carne estaba medio destruida\u00bb Num. 12.12 Pero \u00bfno existe entre nosotros algo parecido a la lepra? Y mucho que si. Hay una asquerosa enfermedad del alma arraigada en lo m\u00e1s \u00edntimo de nuestra  naturaleza, y adherida a la m\u00e9dula de nuestros huesos con furor mort\u00edfero. Tenemos la plaga del pecado que como la lepra, es una dolencia interna que  inficiona todo nuestro ser, el coraz\u00f3n, la voluntad, la conciencia, la inteligencia, la memoria y los afectos. Como la lepra, nos hace abominables y asquerosos,  indignos de la compa\u00f1\u00eda de Dios, e incapaces de la Gloria del cielo. Como la lepra, no puede ser curada por ning\u00fan m\u00e9dico terrestre, y nos va arrastrando lenta  pero ciertamente a la muerte segunda. Y lo que es m\u00e1s terrible que todo, es mucho peor que la lepra: porque ning\u00fan moral est\u00e1 exento de esa enfermedad.<br \/>\n\u00abTodos somos\u00bb a los ojos de Dios, \u00abcomo cosa impura\u00bb Isa\u00edas 64.6 \u00bfLo sabemos? \u00bfLo hemos descubierto? \u00bfEstamos convencidos de nuestro pecado, de nuestra maldad, de nuestra corrupci\u00f3n? \u00a1Feliz el que ha aprendido a  confesar que es un \u00abmiserable pecador\u00bb, y que no hay \u00absalud en el\u00bb! \u00a1Bienaventurado, en verdad, el que sabe que es un leproso espiritual, y una criatura mala,  criminal y pecadora! Conocer nuestra dolencia es dar un paso hacia la curaci\u00f3n; pues la perdici\u00f3n y la desgracia de muchas almas es que nunca vieron sus  pecados ni sintieron la necesidad que las aqueja.<br \/>\nAprendamos, en segundo lugar, a conocer en estos vers\u00edculos la omnipotencia maravillosa de nuestro Se\u00f1or Jesucristo.<br \/>\nSe nos dice que el infeliz leproso se acerc\u00f3 a nuestro Se\u00f1or \u00absuplic\u00e1ndole, y postr\u00e1ndose ante El\u00bb y dici\u00e9ndole, \u00abSi quieres, puedes dejarme limpio\u00bb. Se nos  dice que \u00abJes\u00fas, movido de compasi\u00f3n, extendi\u00f3 la mano, y toc\u00e1ndolo, le dijo, Quiero, se limpio\u00bb Y la curaci\u00f3n fue instant\u00e1nea. En aquel momento mismo  aquella plaga mortal dej\u00f3 libre al pobre paciente, y qued\u00f3 curado. Bast\u00f3 una palabra, un toque, y ah\u00ed est\u00e1 ante el Se\u00f1or, no un leproso, sino un hombre sano y  cabal.<br \/>\n\u00bfQui\u00e9n puede concebir el cambio inmenso que tuvo lugar en los sentimientos del leproso, cuando se vio curado? El sol de la ma\u00f1ana ilumin\u00f3 en \u00e9l a un ser  miserable, m\u00e1s muerto que vivo, una masa de \u00falceras y de corrupci\u00f3n, para quien la existencia era un peso. El sol de la tarde lo vio lleno de esperanza y de  alegr\u00eda, libre de dolores y apto para entra en la sociedad de los hombres, pas\u00f3 como de muerte a vida.<br \/>\nBendigamos a Dios porque tenemos un Salvador que es omnipotente. Qu\u00e9 animo no da, y que consuelo no comunica el pensamiento que para Cristo no hay  nada imposible. Puede curar las dolencias del coraz\u00f3n por agudas que sean. Nuestro M\u00e9dico celestial puede curar todas las plagas del alma, cualquiera que sea  su virulencia. Mientras tenga vida, no desesperemos de la salvaci\u00f3n de nadie. La m\u00e1s violenta de las lepras espirituales puede a\u00fan sanarse. No hay ning\u00fan caso  de lepra espiritual que pueda ser peor que los de Manases, Saul y Zaqueo, y sin embargo, todos ellos fueron curados. La sangre y el Esp\u00edritu de Cristo pueden  llevar a los m\u00e1s grandes pecados a los pies de Dios. No se pierden los hombres porque sean demasiado malos para salvarse, sino porque no quieren acudir a  Cristo que puede salvarlos.<br \/>\nAprendamos, por \u00faltimo, en estos vers\u00edculos, que hay tiempos en que debemos guardar silencio respecto a las obras de Cristo, y otros en que debemos  proclamarlas.<br \/>\nEsta verdad se nos ense\u00f1a de una manera muy notable. Vemos a nuestro Se\u00f1or que encarga estrictamente a este hombre que no hable a nadie de su curo, que  \u00abno diga a ninguna persona\u00bb Vemos despu\u00e9s a este hombre desobedecer esta orden en el ardor de su celo, y publicar y \u00abvociferar\u00bb por do quiera su curaci\u00f3n; y  se nos dice que todo ello tuvo por resultado que Jes\u00fas \u00abno pudiera volver a entrar en la ciudad, sino que estaba fuera en lugares solitarios.<br \/>\nEsta es una lecci\u00f3n profunda e importante, aunque sea dificultoso aplicarla rectamente. Claro es que hay \u00e9pocas en que el Se\u00f1or quiere que trabajemos para El  con quietud y en silencio, antes que atraer la atenci\u00f3n p\u00fablica con un celo ruidoso. Hay un celo que \u00abno es ilustrado\u00bb y otro que es el verdadero y digno de  alabanza. Todo es bello en su saz\u00f3n. En algunos casos podemos con tranquilidad y paciencia servir mejor que de otra manera cualquier la causa de nuestro  Maestro. No debemos \u00abdar lo que es santo a los perros\u00bb ni \u00abarrojar perlas ante los cerdos\u00bb por olvidar estas reglas podemos hacer m\u00e1s mal que bien y retardar  la causa que deseamos ayudar.<br \/>\nNo hay duda que el punto es delicado y de dif\u00edcil apreciaci\u00f3n. Es incuestionable que la mayor\u00eda de los cristianos se siente muchos m\u00e1s inclinada a guardar  silencio respecto a su glorioso Se\u00f1or, que a confesarlo delante de los hombres -y no necesitan tanto de la brida como del acicate. Pero tambpoco puede  negarse que hay un tiempo para caca cosa; y conocer ese tiempo debe ser el gran empe\u00f1o de todos los cristianos. Hay hombres muy buenos que tienen m\u00e1s  celo que discreci\u00f3n y que hasta ayudan al enemigo de la verdad con palabras y actos inoportunos.<br \/>\nPidamos todos nosotros a Dios que nos conceda el Esp\u00edritu de sabidur\u00eda y la firmeza de alma. Empe\u00f1\u00e9monos en descubrir diariamente la senda de nuestro  deber, y diariamente impetremos discreci\u00f3n y buen sentido. Seamos valientes como leones para confesar a Cristo y no temamos \u00abhablar de El ante los  pr\u00edncipes\u00bb, si necesario fuere. Pero no olvidemos jam\u00e1s que la \u00abSabidur\u00eda es provechosa para guiar\u00bb Ecl. 10.11, y guard\u00e9monos de hacer da\u00f1o con un celo mal  entendido.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Lit., <i>dici\u00e9ndole<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Y vino a \u00e9l un leproso implor\u00e1ndole, y de rodillas le dijo: \u2014Si quieres, puedes limpiarme. 1:40 \u2014 Vino a \u00e9l un leproso, rog\u00e1ndole; e hincada de rodilla, le dijo: Si quieres, puedes limpiarme \u2014 El leproso pasaba una vida de pena, de l\u00e1stima (Lev 13:45-46). 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La lepra, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-marcos-140-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Marcos 1:40 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-24884","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24884","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24884"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24884\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24884"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24884"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24884"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}