{"id":24918,"date":"2022-06-20T09:27:01","date_gmt":"2022-06-20T14:27:01","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-marcos-31-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T09:27:01","modified_gmt":"2022-06-20T14:27:01","slug":"comentario-de-marcos-31-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-marcos-31-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Marcos 3:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Entr\u00f3 otra vez en la sinagoga, y estaba all\u00ed un hombre que ten\u00eda la mano paralizada.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> <span>3:1<\/span> \u2014 Otra vez entr\u00f3 Jes\u00fas en la sinagoga; y hab\u00eda all\u00ed un hombre que ten\u00eda seca una mano \u2014 ( V\u00e9anse los pasajes paralelos, <span>Mat 12:9-14<\/span> y <span>Luc 6:6-11<\/span>). El conflicto que Jes\u00fas sostuvo con los l\u00edderes religiosos de ese tiempo comenz\u00f3 temprano en su ministerio. Marcos ahora nos cuenta de otro suceso en el d\u00eda s\u00e1bado que ilustra este gran conflicto. Jes\u00fas entra en una sinagoga (como era su costumbre, <span>1:21<\/span>,<span>29<\/span>; <span>Mat 4:23<\/span>; <span>Luc 4:16<\/span>) y es punto vital que est\u00e9 all\u00ed adentro este hombre con la mano derecha (<span>Luc 6:6<\/span>) seca. No tiene uso de ella.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>entr\u00f3 en la sinagoga.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 1:21<\/span>; <span class='bible'>Mat 12:9-14<\/span>; <span class='bible'>Luc 6:6-11<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>una mano seca.<\/i><\/b> <span class='bible'>1Re 13:4<\/span>; <span class='bible'>Jua 5:3<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Jes\u00fas sana una mano seca,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 3:1-9<\/span>,<\/p>\n<p>\n<b><i>y muchas otras enfermedades,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 3:10<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>reprende a los esp\u00edritus inmundos,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 3:11<\/span>, <span class='bible'>Mar 3:12<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>elige a sus doce ap\u00f3stoles,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 3:13-21<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>responde a la blasfemia que \u00e9l echaba fuera demonios por medio de Beelzeb\u00fa,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 3:22-30<\/span>;<\/p>\n<p><b><i>y muestra quienes son su hermano, hermana y madre,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 3:31-35<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">La controversia del\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">d\u00eda de reposo<\/span>\u00a0continu\u00f3 cuando Jes\u00fas visit\u00f3 la sinagoga. Los fariseos (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Mar 3:6<\/span><\/span>)\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">le acechaban<\/span>, no para o\u00edr las palabras de vida sino para\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">acusarle<\/span>. En un modo similar, venir a la iglesia con motivos hostiles, con \u00e1nimo de cr\u00edtica impide que la persona reciba los beneficios espirituales y trae amargura al alma.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Capitulo 3.<\/p>\n<p>Curaci\u00f3n en s\u00e1bado del hombre \u201cde la mano seca,\u201d 3:1-6 (Mat 12:9-14;<br \/>\nLuc 6:6-11). Cf. Comentario a Mat 12:9-14.<br \/>\n1 Entr\u00f3 de nuevo en la sinagoga, donde hab\u00eda un hombre con una mano seca, 2 y le observaban a ver si le curaba en s\u00e1bado, para poder acusarle. 3 Y dice al hombre de la mano seca: Lev\u00e1ntate y sal al medio. 4 Y les dice: \u00bfEs l\u00edcito en s\u00e1bado hacer bien en vez de mal, salvar un alma o dejarla perecer? Y ellos callaban. 5 Y dirigi\u00e9ndoles una mirada airada, entristecido por la dureza de su coraz\u00f3n, dice al hombre: Extiende tu mano. La extendi\u00f3 y fuele restituida la mano. 6 Saliendo los fariseos luego se concertaron con los herodianos contra El para prenderle.<\/p>\n<p>Los tres sin\u00f3pticos traen este relato. Los tres coinciden en que los fariseos le observaban para acusarle si curaba la mano seca de un hombre all\u00ed presente, pues se estaba en la reuni\u00f3n sinagogal del s\u00e1bado. Pero, mientras Mt pone que los fariseos son los que directamente le preguntaban si es l\u00edcito curar en s\u00e1bado, en Mc es al rev\u00e9s, es El mismo quien les dirige esta pregunta a los fariseos. Lc traza la escena presentando a Cristo, que conoce sus pensamientos, por relaci\u00f3n a c\u00f3mo le observaban para acusarle. Son las cl\u00e1sicas diferencias redaccionales, y de intento tem\u00e1tico. En funci\u00f3n de ellas se traza la estructura del relato.<br \/>\nV.l. \u201cEntr\u00f3 de nuevo (\u03c0\u03ac\u03bb\u03b9\u03bd) en la sinagoga,\u201d lo dice por relaci\u00f3n a su otra ense\u00f1anza en la sinagoga, ya relatada (Mar 1:21).<br \/>\nV.4. Mc coincide con Lc en la formulaci\u00f3n de la pregunta que hace a los fariseos, con los que tambi\u00e9n est\u00e1n presentes \u201cescribas\u201d (Lc): \u201c\u00bfEs l\u00edcito en s\u00e1bado hacer el bien o el mal, salvar una vida o perderla?\u201d La frase en su doble forma tiene un valor de exclusivismo: se puede o no se puede hacer nada en d\u00eda de s\u00e1bado l. Con ello se acusa m\u00e1s el aspecto moral del \u201cbien\u201d hecho en s\u00e1bado. Mt lo formula con una casu\u00edstica m\u00e1s popular: la oveja ca\u00edda en s\u00e1bado en un pozo y que se la saca. La legislaci\u00f3n rab\u00ednica s\u00f3lo permit\u00eda en s\u00e1bado obrar para salvar la vida. En esto lleg\u00f3 a una casu\u00edstica inveros\u00edmil.<br \/>\nV.5. Mc destaca que Cristo, ante el silencio de los fariseos a su pregunta, \u201clos mir\u00f3 con ira, entristecido por la dureza de sus corazones.\u201d Le viene a decir lo mismo, pero ha de suponerse sobre todo a la luz de este pasaje de Mc. Estas frases de Mc acusan bien el car\u00e1cter primitivo de su evangelio, que Mt-Lc omiten.<br \/>\nEste sentimiento de \u201cira\u201d (\u03bf\u03c1\u03c4\u03ae\u03c2) en Cristo es por celo divino. Ante el mal que ve en aquella dureza farisaica, se \u201centristece,\u201d y surge este movimiento de celo divino, que puede ser a un tiempo de tristeza y compasi\u00f3n y manifestaci\u00f3n en su gesto de la maldad de aquella actitud \u201cendurecida,\u201d como lecci\u00f3n y medicina para su rectificaci\u00f3n y cura 2. Y a la lecci\u00f3n dada con el gesto sigui\u00f3 la lecci\u00f3n del milagro. Pero antes les dirigi\u00f3, caracter\u00edstico de Mc, una \u201cmirada circular\u201d (\u03c0\u03b5\u03c1\u03b9\u03b2\u03bb\u03b5\u03c8\u03ac\u03bc\u03b5\u03bd\u03bf\u03c2).<br \/>\nV.6. Mc dice que, una vez hecha esta obra ben\u00e9fica y milagrosa en s\u00e1bado, los fariseos se concertaron con los herodianos para perder a Cristo, que era hacerle morir.<br \/>\nLos herodianos no eran una agrupaci\u00f3n religiosa, pues Josefo nunca la enumera cuando presenta a \u00e9stas. Los herodianos de los evangelios, o eran soldados de Herodes Antipas, o gentes de su corte, y, naturalmente, celosos de las cosas de Antipas 3. Mt-Lc omiten esto. A la hora de la composici\u00f3n de sus evangelios no quedaba rastro de aquella peque\u00f1a agrupaci\u00f3n. La \u201cfuente\u201d de Mc, por ser m\u00e1s primitiva, lo conserva.<br \/>\nLa confabulaci\u00f3n de los fariseos con los herodianos se comprende f\u00e1cilmente. Estos deber\u00edan ejercer su influjo ante el tetrarca Antipas para que persiguiese a Cristo en sus estados y para que influyese contra El ante las autoridades de Jerusal\u00e9n y Roma, para evitar conflictos pol\u00edticos y p\u00e9rdida de influencia. La conclusi\u00f3n de Mc (Mt) es diferente de la de Lc. Este s\u00f3lo habla de la actitud de los fariseos pregunt\u00e1ndose qu\u00e9 deb\u00edan hacer con Jes\u00fas. Posiblemente Mc y Mt adelantan esta actitud ya mortal contra Cristo, puesto que Lc la presenta muy atenuada.<\/p>\n<p>Las multitudes siguen a Cristo,Mar 3:7-12 (Mat 4:24-25; Mat 12:15-16; Luc 6:17-19).<br \/>\nCf. Comentario a Mat 4:24-25.<br \/>\n7 Se retir\u00f3 Jes\u00fas con sus disc\u00edpulos hacia el mar, y una numerosa muchedumbre de Galilea, de Judea, 8 de Jerusal\u00e9n, de Idumea, de Transjordania y de los alrededores de Tiro y de Sid\u00f3n, una muchedumbre grande, oyendo lo que hac\u00eda, acud\u00eda a El. 9 Dijo a sus disc\u00edpulos que le preparasen una barca, a causa de la muchedumbre, para que \u00e9sta no le oprimiese, 10 pues curaba a muchos, y cuantos padec\u00edan alg\u00fan mal se echaban sobre El para tocarle. 11 Los esp\u00edritus impuros, al verle, se arrojaban ante El y gritaban, diciendo: T\u00fa eres el Hijo de Dios. 12E1, con imperio, les mandaba que no lo diesen a conocer.<\/p>\n<p>Mc pone aqu\u00ed un cuadro sint\u00e9tico de diversas escenas independientes, y evocador de la obra apost\u00f3lica de Cristo. Las multitudes vienen a \u00e9l de todas partes. Mt adelant\u00f3 mucho este cuadro (Mat 4:23-25). Pero es l\u00f3gico que lo ponga como justificaci\u00f3n para aludir al auditorio que por esta \u00e9poca ten\u00eda Cristo antes del serm\u00f3n de la Monta\u00f1a, como Mc lo pone, acaso por lo mismo, antes de la elecci\u00f3n de los ap\u00f3stoles.<br \/>\nV.9.10. La multitud se le re\u00fane junto al Lago. Por facilidad pide una barca, para desde all\u00ed predicarles y evitar el ser oprimido por las gentes. Pues los enfermos cre\u00edan que \u201ctoc\u00e1ndole\u201d curar\u00edan, y se abalanzaban sobre El. Pero posiblemente tambi\u00e9n puede ser un recurso para retirarse, mar adentro, ante posibles exaltaciones mesi\u00e1nicas (Jua 6:15).<br \/>\nV.l 1.12. Mt se complace en destacar gran n\u00famero de enfermedades que curaba. Mc lo sintetiza s\u00f3lo en lo que era signo especial del establecimiento del Reino: en los endemoniados. Presenta a \u00e9stos ech\u00e1ndose a les pies de Cristo y proclam\u00e1ndole el \u201cHijo de Dios,\u201d el Mes\u00edas. Esta expresi\u00f3n \u201cHijo de Dios\u201d pudiera ser aqu\u00ed una adici\u00f3n sustitutiva de la Iglesia primitiva de otros t\u00edtulos puramente mesi\u00e1nicos (Mar 1:16; Mar 1:24; Mar 5:7). Mc se fija muy especialmente en un aspecto: en la espont\u00e1nea sumisi\u00f3n y acatamiento de los \u201cesp\u00edritus impuros\u201d ante Cristo, proclam\u00e1ndole Mes\u00edas. En los casos de verdadera posesi\u00f3n demon\u00edaca, \u00e9stos, al proclamar as\u00ed a Cristo, buscaban seguramente el precipitar los acontecimientos y contribuir a movimientos insurreccionales mesi\u00e1nicos, que, atajados por Roma, impedir\u00edan la obra de Cristo. Por eso Mc destaca el \u201cimperio\u201d con que Cristo les impon\u00eda silencio: \u201cque no lo diesen a conocer.\u201d El \u201csecreto mesi\u00e1nico.\u201d<\/p>\n<p>Elecci\u00f3n de los Doce,Mar 3:13-19 (Mat 10:1-4; Luc 6:12-16).<br \/>\nCf. Comentario a Mat 10:1-4.<br \/>\n13 Subi\u00f3 a un monte, y, llamando a los que quiso, vinieron a El, 14 y design\u00f3 a doce para que le acompa\u00f1aran y para enviarlos a predicar, 15 con poder de expulsar los demonios. 16 Design\u00f3, pues, a los doce: a Sim\u00f3n, a quien puso por nombre Pedro; 17 a Santiago el de Zebedeo y a Juan, hermano de Santiago, a quienes dio el nombre de Boanerges, esto es, \u201chijos del trueno\u201d; 18 a Andr\u00e9s y Felipe, y Bartolom\u00e9 y Mateo, a Tom\u00e1s y Santiago el de Alfeo, a Tadeo y Sim\u00f3n el Cananeo, 19 y a Judas Iscariote, el que le entreg\u00f3.<\/p>\n<p>Las listas de los ap\u00f3stoles son transmitidas por los sin\u00f3pticos y por el libro de los Hechos (Hec 1:13). Fue un momento trascendental, que todos recogen. A los doce patriarcas se les van a contraponer otros doce fundadores. Los ap\u00f3stoles van a ir a extender por el mundo el nuevo Israel.<br \/>\nV.13. Mc es el \u00fanico que destaca la plena libertad de Cristo en esta elecci\u00f3n. Pero la situaci\u00f3n topogr\u00e1fica es vaga, y la descripci\u00f3n sin colorido. Mc debe de incorporarla como una pieza encontrada en la tradici\u00f3n.<br \/>\nV.14. Mc es el que asigna la finalidad de estos doce ap\u00f3stoles: acompa\u00f1ar a Cristo, para formarlos, enviarlos a predicar el Reino, y les dio poder de expulsar demonios. Mc se complace en destacar sistem\u00e1ticamente este poder sobre los \u201cesp\u00edritus impuros.\u201d Ello habla de la grandeza de Cristo y de la llegada del Reino (Mat 12:28).<br \/>\nV.17. A Juan y a Santiago, Cristo les da el nombre de Boanerges, \u201chijos del trueno.\u201d Es el \u00fanico pasaje en que se dice esto. Cabr\u00eda pensar si fue en esta ocasi\u00f3n cuando les dio este sobrenombre o fue en otro momento. Pero, no haci\u00e9ndose el cambio del nombre de Pedro aqu\u00ed, sino en la escena de Ces\u00e1rea (Mat 16:18), siendo, sin embargo, insertado tambi\u00e9n aqu\u00ed (Mc), aunque Mt da el nombre sin suponer que fuese ahora el cambio (Lc), probablemente no fuese en este momento tan solemne el darles un simple calificativo por su \u00edmpetu; lo cual tampoco era cambiarles el nombre, en se\u00f1al de dominio sobre ellos. La interpretaci\u00f3n de su nombre se ve bien en una escena posterior, que relata Lc (Mat 9:54).<br \/>\nV.18. Mc no le cita con el nombre de Lev\u00ed.<br \/>\nV.19. Mc, que traduce los nombres \u00e1rameos, aqu\u00ed lo conserva: \u201cSim\u00f3n el Cananeo.\u201d Le llam\u00f3 a Sim\u00f3n el \u201czelotes.\u201d Acaso al escribir Mc, con ambiente de insurrecci\u00f3n jud\u00eda, promovida por los zelotes, temiese que pudiera venir en descr\u00e9dito cristiano 3.<br \/>\nMc omite el serm\u00f3n de la Monta\u00f1a 4.<\/p>\n<p>Juicio desfavorable de las gentes. 3:20-21.<br \/>\n20 Llegados a casa, se volvi\u00f3 a juntar la muchedumbre, tanto que no pod\u00edan ni comer. 21 Oyendo esto sus deudos, salieron para llev\u00e1rselo, pues dec\u00edanse: Est\u00e1 fuera de s\u00ed.<\/p>\n<p> Este pasaje es propio de Mc. La situaci\u00f3n hist\u00f3rica precisa no es posible fijarla. Son varias las opiniones, y probablemente ninguna sea exacta. Se ve que Mc sit\u00faa en un contexto hist\u00f3rico dos juicios &#8211; pueblo (familiares) y fariseos &#8211; desfavorables sobre Cristo. Cristo, y seguramente los ap\u00f3stoles, aunque est\u00e1 expresado este conjunto en una forma muy impersonal, llegaron 5 otra vez \u201ca casa.\u201d Esta, probablemente, es la casa de Pedro en Cafarna\u00fam (Mar 2:1). Su presencia se divulg\u00f3 en la ciudad, y el concurso fue tan numeroso y asiduo, que no les dejaba tiempo para atender a la comida, dice con fuerte grafismo primitivo el evangelista. El rumor de su presencia y de este movimiento lleg\u00f3 a los suyos. Y fueron a buscarle, para llev\u00e1rselo con ellos, pues se dec\u00eda: \u201cEst\u00e1 fuera de s\u00ed.\u201d<br \/>\nLa expresi\u00f3n \u201clos suyos\u201d (o \u03c0\u03b1\u03c1&#8217; \u03b1\u03c5\u03c4\u03bf\u03cd) puede interpretarse de sus \u201cpartidarios\u201d o de sus \u201cfamiliares,\u201d parientes. Esta es la interpretaci\u00f3n ordinaria, y que es la que exige el texto en el v.31. Pues, en el v.20, \u201clos suyos,\u201d al o\u00edr estas noticias, \u201csalieron\u201d de Nazaret, donde resid\u00edan (Mar 6:1-4; Mat 13:54-57), por lo que en el v.31 se dice que \u201cvinieron su madre y sus hermanos.\u201d<br \/>\nTambi\u00e9n admite una doble interpretaci\u00f3n la otra frase: \u201cporque dec\u00edan\u201d: o lo dec\u00edan sus parientes, o se dec\u00eda, como un rumor que sus parientes recogen. Esta interpretaci\u00f3n es la m\u00e1s l\u00f3gica. Estando los familiares en Nazaret, les llega el rumor de estos acontecimientos. Por eso, \u201cporque dec\u00edan\u201d esto de El, es por lo que vienen a Cafarna\u00fam. El uso de la tercera persona del plural, como indeterminado, es forma ordinaria en Mc.<br \/>\nLo que se dec\u00eda de El es literalmente: que \u201cest\u00e1 fuera de s\u00ed\u201d (\u03b5\u03b6\u03b5\u03c3\u03c4\u03b7). Este verbo usado aqu\u00ed significa en otros pasajes de Mc el estar fuera de s\u00ed por admiraci\u00f3n, sorpresa o entusiasmo ante algo (Mar 2:12; Mar 5:42; Mar 6:51). Por eso, de esta palabra no se sigue que lo tuviesen por \u201cloco,\u201d como vierte la Vulgata: \u201cin furorem versus.\u201d Unido este vers\u00edculo sin duda \u00edntimamente al anterior, se ve el valor de esta palabra en su propio contexto. La actividad apost\u00f3lica de Cristo y su celo por ense\u00f1ar a las gentes, que se agolpaban ante El, y por hacerles favores, no les dejaba ni tiempo para \u201ccomer.\u201d Se dir\u00eda, al modo humano, que era un exceso de apostolado; pero \u00e9sta era su misi\u00f3n (Jua 4:31-34). Sus familiares vienen para influir en El y forzarle a venir con ellos: literalmente, vienen para \u201capoderarse de El\u201d (\u03c7\u03c1\u03b1\u03c4\u03b7\u03c3\u03b1\u03b9 \u03b1\u03c5\u03c4\u03cc\u03bd). Pero el verbo usado admite varios sentidos, m\u00e1xime exigido \u00e9ste por el contexto 6. La noticia de esta enorme actividad apost\u00f3lica de Cristo, y tambi\u00e9n la doctrina que expon\u00eda, como sucedi\u00f3 en otras ocasiones (Jua 10:19-21), acaso exagerada y deformada por el rumor popular, llega a los suyos a Nazaret, mejor que en el mismo Cafarna\u00fam, insistentemente, y, temiendo por su salud, van a Cafarna\u00fam (Mar 2:1) a influir en El y a forzarle a venir con ellos y tomar alg\u00fan descanso (Mar 6:30).<br \/>\nNi, en absoluto, habr\u00eda tampoco inconveniente en que a sus familiares hubiese llegado el rumor popular, alterado, de que Jes\u00fas, ante aquella actividad, no obraba cuerdamente, deliraba. Este rumor podr\u00eda haber sido deformado ex profeso por los fariseos, como en otras ocasiones lo hicieron (Jua 10:20). Y hasta sus familiares, excepto Mar\u00eda, habr\u00edan podido creer esto. Unos treinta a\u00f1os de vida oculta, sin estudio con rabinos, y de repente comenzar su obra de predicaci\u00f3n y de milagros, no dejaba de ser sorprendente, m\u00e1s a\u00fan para sus parientes, desconocedores del misterio de su divinidad. No era profeta en su patria, \u201cni en su casa\u201d (Mat 13:57). Por eso pod\u00edan haber venido a buscarle, por piedad familiar, para llevarle con ellos.<br \/>\nPero el conocimiento que la Virgen ten\u00eda de El excluye esto en ella. Su presencia se justifica bien. Una madre est\u00e1 junto a su hijo ante cualquier rumor. El que haya ido con estos familiares no quiere decir que compartiese sus sentimientos.<br \/>\nPero la primera interpretaci\u00f3n parece mucho m\u00e1s probable; pues ni los t\u00e9rminos usados exigen esta \u00faltima interpretaci\u00f3n, ni el hecho de que, una vez llegados, le manden a llamar \u201cdesde fuera\u201d (cf. Mat 3:31); pero, si lo hubiesen tenido por demente, deber\u00edan haber procedido de otra manera; precisamente Mt (Mat 12:46.47) y Lc (Mat 8:19.20), en el lugar paralelo, redactan la escena, a\u00fan m\u00e1s acusadamente, en este sentido; ni Cristo se defiende, ni los reprocha, ni plantea tal problema, como se defendi\u00f3 de esta acusaci\u00f3n ante los fariseos (Jua 8:48-49). San Pablo no cre\u00eda estar loco cuando escribi\u00f3 esto: \u201cPorque si estamos fuera de nosotros (\u03b5\u03be\u03ad\u03c3\u03c4\u03b7\u03bc\u03b5\u03bd) es por Dios\u201d (2Co 5:13) 7.<\/p>\n<p>Calumnia de los escribas y su refutaci\u00f3n,2Co 3:22-30. (Mat 12:22-32; Luc 11:14-26). Cf. Comentario a Mat 12:22-29.<br \/>\n22 Los escribas que hab\u00edan bajado de Jerusal\u00e9n, dec\u00edan: Est\u00e1 pose\u00eddo de Beelcebul, y por virtud del pr\u00edncipe de los demonios echa a los demonios. 23 Llam\u00f3los a s\u00ed y les dijo en par\u00e1bolas: \u00bfC\u00f3mo puede Satan\u00e1s expulsar a Satan\u00e1s? 24 Si un reino est\u00e1 dividido contra s\u00ed mismo, no puede durar. 25 Y si una casa est\u00e1 dividida contra s\u00ed misma, no podr\u00e1 subsistir. 26 Si, pues, Satan\u00e1s se levanta contra s\u00ed mismo y se divide, no puede sostenerse, sino que ha llegado su fin. 27 Mas nadie puede entrar en la casa de un fuerte y saquearla si primero no ata al fuerte, y entonces saquear\u00e1 la casa. 28 En verdad os digo que todo les ser\u00e1 perdonado a los hombres, los pecados y aun las blasfemias que profieran; 29 pero quien blasfeme contra el Esp\u00edritu Santo no tendr\u00e1 perd\u00f3n jam\u00e1s, es reo de eterno pecado. 30 Porque ellos dec\u00edan: Tiene esp\u00edritu impuro.<\/p>\n<p>Este relato de Mc es el m\u00e1s breve de los tres sin\u00f3pticos. Mt y Mc coinciden en situar la escena antes de la jornada de las par\u00e1bolas; Lc, en cambio, la retrasa. En Mt-Mc, esta escena da lugar, l\u00f3gicamente, a exponer el \u201cpecado contra el Esp\u00edritu Santo.\u201d<br \/>\nLa argumentaci\u00f3n de Cristo va contra los \u201cescribas\u201d (Mc), que atribu\u00edan el poder de Cristo para expulsar demonios a Satan\u00e1s. Pero Satan\u00e1s no puede expulsar a Satan\u00e1s: destruye su obra. De aqu\u00ed se pasa a exponer el \u201cpecado contra el Esp\u00edritu Santo.\u201d Si aqu\u00ed se expone \u00e9ste en un caso concreto, la metaf\u00edsica que se desprende de \u00e9l es, cerrando los ojos a la evidencia, atribuir las obras de Dios a Satan\u00e1s; el bien, hacerlo obra del mal. Mc resalta esto m\u00e1s que ninguno: \u201cPorque ellos dec\u00edan: Tiene esp\u00edritu impuro.\u201d Atribu\u00edan las obras de la santidad al esp\u00edritu impuro, que es la frase b\u00edblica para expresar a Satan\u00e1s.<br \/>\nV.22. Mt pone esta insidia en boca de los fariseos; Lc no matiza \u00e9stos. Pero Mc pone que son los \u201cescribas que hab\u00edan bajado de Jerusal\u00e9n.\u201d Este detalle acusa bien que la escena tiene lugar ya avanzada la vida p\u00fablica de Cristo, cuando el rumor est\u00e1 extendido por Jerusal\u00e9n y se piensa ya en espiarlo. El complot est\u00e1 en marcha. Escribas y fariseos son ya un clis\u00e9 de los enemigos de Cristo.<br \/>\nV.29. Mc no tiene el complemento \u201cparalelo\u201d de Mt, que debe de ser posterior.<\/p>\n<p>Las dos \u201cfamilias\u201d de Cristo. 3:31-35 (Mat 12:46.-50; Luc 8:19-21). Cf. Comentario a Mat 12:46-50.<br \/>\n31 Vinieron su madre y sus hermanos, y desde fuera le mandaron a llamar.32 Estaba la muchedumbre sentada en torno de El, y le dijeron: Ah\u00ed fuera est\u00e1n tu madre y tus hermanos, que te buscan. 33 El les respondi\u00f3: \u00bfQui\u00e9n es mi madre y mis hermanos? 34 Y, echando una mirada sobre los que estaban sentados en derredor suyo, dijo: He aqu\u00ed mi madre y mis hermanos. 35 Quien hiciere la voluntad de Dios, \u00e9se es mi hermano, mi hermana y mi madre.<\/p>\n<p>Mt-Mc ponen este episodio antes de la \u201cjornada de las par\u00e1bolas\u201d; Lc despu\u00e9s, y en un contexto muy distinto.<br \/>\nLa doctrina que Cristo ense\u00f1a aqu\u00ed es clara. Los lazos familiares, sagrados, han de estar subordinados al bien superior del cumplimiento de la voluntad de Dios. No son los lazos de \u201cla carne y de la sangre\u201d los que regulan el amor de Cristo a los hombres. Son de naturaleza superior, sobrenatural. Los regula por el cumplimiento de la voluntad de Dios en los seres humanos(Mat 7:21-24; Luc 13:25-27).<br \/>\nLa forma \u201chermanos\u201d de Cristo es semitismo de \u201cparientes.\u201d El hebreo usa el t\u00e9rmino \u201chermano,\u201d &#8216;ah, para expresar normalmente todo tipo de parentesco. Es el contexto el que ha de precisar esto.<br \/>\nV.34. Pone la caracter\u00edstica \u201cmirada circular\u201d de Cristo en Mc.<\/p>\n<p>  1 Lambert, en Rev. Bib. (1945) 93. &#8211; 2 Smith., Summ.  Theol. 3 q.15 a. 9. &#8211; 3 Holzmeister, Hist. aetatis \u039b\u0393. \u03a4 . (1938) p.264-265. &#8211; 3 Para este tema, cf. Comentario a Mat 10:1-4. &#8211; 4 Vaganay, L&#8217;absence du Serm\u00f3n sur la montagne chez Marc: Rev. Bib.  (1951) 5-46. &#8211; 5 La lecci\u00f3n cr\u00edtica, en singular o plural, es discutida.  Cf. Nestl\u00e9, \u039d . \u03a4 . graece et latine, ap. cr\u00edt. a Mar 3:20. &#8211; 6 Zorell, Lexic\u00f3n graecum \u039d . \u03a4 . (1931) col.733-734. &#8211; 7 Gannon, The interpretaron of St. Mark 3:20-21: Irish Eccl.  Record (1944) 289-312; Mcrory, The interpretation of St. Mark 3:20-21: ibid. (1945) 1-5; Wlmmer, Mar 3:20-21 : Verb. Dom. (1953) 131-142; F. Spadafora, II greco degli Evangeli, esegesi di Mc 3:20ss: Lateranum (1962) 126-147; J. E. Steinm\u00fcller,\/&lt;?ms and the o\u00ed para autous\u201d (Mar 3:20-21): Cbq (1942) p.355-9; Mcrory, &#039;\u03a4\u038a\u03b9\u03b2  interpretation of.  St. Mark 3:20-21: I Ec Rec (1945) p.1-5.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>sinagoga.<\/b> El lugar local jud\u00edo de reuni\u00f3n y alabanza (<i>vea la nota sobre<\/i> <span class='bible'>Mar 1:21<\/span>). <b>seca una mano.<\/b> Esto describe la condici\u00f3n de par\u00e1lisis o deformidad resultante de un accidente, enfermedad o defecto cong\u00e9nito.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Este es el \u00faltimo de los cinco episodios conflictivos que comienzan en <span class='bible'>Mar 2:1<\/span> (<span class='bible'>Mar 2:1-11<\/span>; <span class='bible'>Mar 2:13-17<\/span>; <span class='bible'>Mar 2:18-22<\/span>; <span class='bible'>Mar 2:23-28<\/span>), y como tal nos da una idea del creciente antagonismo entre Jes\u00fas y los l\u00edderes jud\u00edos. En este relato, Jes\u00fas da a los fariseos una ilustraci\u00f3n viviente de la observaci\u00f3n b\u00edblica del d\u00eda de reposo y su autoridad soberana sobre los hombres y el <i>d\u00eda de reposo.<\/i><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\t3:1 &#8212; Otra vez entr\u00f3 Jes\u00fas en la sinagoga; y hab\u00eda all\u00ed un hombre que ten\u00eda seca una mano &#8212; ( V\u00e9anse  los pasajes paralelos, Mat 12:9-14 y Luc 6:6-11).  El conflicto que Jes\u00fas sostuvo con los l\u00edderes religiosos de ese tiempo comenz\u00f3 temprano en su ministerio. Marcos ahora nos cuenta de otro suceso en el d\u00eda s\u00e1bado que ilustra este gran conflicto. Jes\u00fas entra en una sinagoga (como era su costumbre, 1:21,29; Mat 4:23; Luc 4:16) y es punto vital que est\u00e9 all\u00ed adentro este hombre con la mano derecha (Luc 6:6) seca. No tiene uso de ella.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>CONFLICTO DE IDEAS<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Marcos 3:1-6<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Jes\u00fas fue otra vez a la sinagoga; y hab\u00eda all\u00ed un hombre que ten\u00eda un brazo seco; y estaban observando cuidadosamente a Jes\u00fas para ver si le curar\u00eda en s\u00e1bado, para presentar una acusaci\u00f3n contra \u00c9l.<\/em><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas le dijo al hombre que ten\u00eda el brazo seco:<\/em><\/p>\n<p><em>Lev\u00e1ntate, y ponte aqu\u00ed en medio de la congregaci\u00f3n. Entonces dijo dirigi\u00e9ndose a todos: \u00bfEs conforme a la Ley el hacer una buena obra en s\u00e1bado o hacer una mala obra? \u00bfSalvar una vida o matar?<br \/>Y todos se quedaron callados. Jes\u00fas mir\u00f3 a Su alrededor con ira, porque estaba dolorido por la dureza de coraz\u00f3n de ellos, y le dijo al hombre:<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00a1Extiende el brazo!<br \/>Y \u00e9l lo extendi\u00f3, y se le puso bueno del todo.<\/em><\/p>\n<p><em>Los fariseos salieron inmediatamente, y empezaron a urdir una conspiraci\u00f3n con los del bando de Herodes para eliminar a Jes\u00fas.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Este es un incidente crucial en la vida de Jes\u00fas. Ya estaba claro que \u00c9l y los l\u00edderes ortodoxos de los jud\u00edos ten\u00edan posturas irreconciliables. Para \u00c9l, el volver a la sinagoga era dar muestras de un valor extraordinario. Era la acci\u00f3n de un Hombre que rehusaba buscar Su seguridad, y que estaba decidido a arrostrar una situaci\u00f3n peligrosa. En la sinagoga se encontraba una delegaci\u00f3n del Sanedr\u00edn. Eran inconfundibles, porque los primeros asientos eran los sitios de honor, y all\u00ed se encontraban. Uno de los deberes del Sanedr\u00edn era descubrir y pararle los pies a cualquiera que pudiera descarriar al pueblo apart\u00e1ndolo del camino correcto. Y eso era precisamente lo que aquella delegaci\u00f3n consideraba que estaba haciendo Jes\u00fas. Lo que menos les interesaba era el culto o la predicaci\u00f3n de la Palabra de Dios. Estaban all\u00ed para investigar las acciones y las palabras de Jes\u00fas con la intenci\u00f3n de eliminarle.<br \/>En la sinagoga hab\u00eda un hombre con un brazo paralizado. La palabra griega indica que no era una incapacidad de nacimiento, sino el resultado de alguna enfermedad o accidente. El <em>Evangelio seg\u00fan los Hebreos, <\/em>un evangelio que se ha perdido salvo unos pocos fragmentos, nos dice que aquel hombre era mampostero, y que Le pidi\u00f3 a Jes\u00fas que le ayudara porque su medio de vida estaba en sus manos y le daba verg\u00fcenza pedir limosna. Si Jes\u00fas hubiera sido cauto y astuto habr\u00eda evitado encontrarse con aquel hombre en p\u00fablico; porque \u00c9l sab\u00eda muy bien que el curarle en s\u00e1bado era buscarse problemas. Estaba prohibido hacer ning\u00fan trabajo en s\u00e1bado, y curar a un enfermo era un trabajo. La ley jud\u00eda era definida y detallada en este punto. La atenci\u00f3n m\u00e9dica se pod\u00eda otorgar solamente si hab\u00eda peligro de muerte. Para dar algunos ejemplos: Se pod\u00eda ayudar el s\u00e1bado a una mujer que estuviera de parto; se pod\u00eda tratar una infecci\u00f3n de garganta; si se le ca\u00eda un muro encima a alguien, se le pod\u00eda descubrir lo suficiente para ver si estaba vivo; si estaba vivo, se le pod\u00eda ayudar; pero si estaba muerto, se dejaba all\u00ed el cuerpo hasta el d\u00eda siguiente. No se pod\u00eda entablillar una fractura. No se pod\u00eda echar agua fresca en una mano o en un pie da\u00f1ados. Se pod\u00eda vendar un corte con un vendaje sencillo, pero no se pod\u00eda poner ung\u00fcento. Es decir: que como mucho se pod\u00eda procurar que el enfermo o herido no se pudiera peor, pero no que se pusiera mejor.<\/p>\n<p>Nos es sumamente dif\u00edcil comprender una actitud as\u00ed. Lo mejor que podemos hacer para comprender aquel punto de vista tan estricto acerca del s\u00e1bado es recordar que un jud\u00edo<\/p>\n<p>ortodoxo rehusar\u00eda defender su vida en s\u00e1bado. En las de los Macabeos, cuando se inici\u00f3 la resistencia, algunos&#8217; los rebeldes jud\u00edos se refugiaron en cuevas. Los soldados s&#8217; los persiguieron. El historiador jud\u00edo Josefo nos dice que= ofrecieron que se rindieran, pero ellos se negaron; \u00abas\u00ed que atacaron en s\u00e1bado, y los abrasaron cuando se encontraban r las cuevas sin que ellos ofrecieran la menor resistencia siquiera para impedirles la entrada en las cuevas. Se negar a defenderse a s\u00ed mismos aquel d\u00eda porque no estaban dispuestos a quebrantar el honor que deb\u00edan al s\u00e1bado ni siquiera para salvar sus vidas; porque nuestra Ley nos manda descansar e d\u00eda.\u00bb Cuando el general romano Pompeyo estaba sitian Jerusal\u00e9n, los defensores se refugiaron en el recinto del templo. -Pompeyo se puso a construir una empalizada hasta la altura conveniente desde la que pudiera atacarlos. Conoc\u00eda las costumbres de los jud\u00edos, y constru\u00eda en s\u00e1bado; y los jud\u00edos no movieron ni una mano para defenderse o para impedir la construcci\u00f3n, aunque sab\u00edan que con su inactividad sab\u00e1tica estaban firmando su propia sentencia de muerte. Los Romanos; que ten\u00edan servicio militar obligatorio, tuvieron que acabar por eximir de \u00e9l a los jud\u00edos, porque se negaban a pelear en s\u00e1bado: La actitud jud\u00eda ortodoxa para con el s\u00e1bado era totalmente r\u00edgida e inflexible.<\/p>\n<p>Jes\u00fas lo sab\u00eda. La vida de aquel hombre no corr\u00eda peligro en absoluto. F\u00edsicamente no estar\u00eda peor si se le hac\u00eda esperar hasta el d\u00eda siguiente. Para Jes\u00fas esto era una prueba, y El se enfrent\u00f3 con ella limpia y claramente. Le dijo al hombre que se levantara y se pusiera donde todos le pudieran ver. Probablemente eso lo hizo por dos razones. Una ser\u00eda, para despertar la compasi\u00f3n de los presentes hacia aquel desgraciado mostr\u00e1ndoles a todos su desgracia. Y tambi\u00e9n porque Jes\u00fas quer\u00eda dar aquel paso de tal manera que nadie pudiera por menos de verlo.<\/p>\n<p>Entonces les hizo a los maestros de la Ley dos preguntas: \u00ab\u00bfQu\u00e9 es conforme a la Ley, hacer una buena obra en s\u00e1bado o hacer un*mala obra?\u00bb Jes\u00fas los puso en un aprieto. Estaban obligados a admitir que era legal hacer el bien, y era una buena obra lo que El se propon\u00eda hacer. Estaban obligados a negar que fuera legal hacer mal; y sin embargo, seguramente no cab\u00eda duda que era una mala obra dejar a un hombre en una situaci\u00f3n lastimosa cuando se ten\u00eda la posibilidad de ayudarle. Y entonces les pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfEs legal salvar una vida o destruirla?\u00bb Aqu\u00ed Jes\u00fas estaba poniendo el dedo en la llaga. \u00c9l estaba haciendo lo posible para salvarle la vida a aquel hombre; ellos estaban programando acabar con \u00c9l. Se mirara como se mirara, no cab\u00eda duda de que era mejor pensar en ayudar a un hombre que pensar en matar a un hombre. \u00a1No nos sorprende que no pudieran contestarle!<br \/>Entonces Jes\u00fas, con una palabra de poder, san\u00f3 al hombre; y los fariseos salieron y trataron de urdir un complot con los herodianos para matarle. Esto muestra hasta d\u00f3nde estaban dispuestos a llegar los fariseos. Ning\u00fan fariseos tendr\u00eda nada que ver con un gentil o con un hombre que no guardara la Ley. Tales personas eran inmundas. Los herodianos eran los funcionarios de herodes. Estaban relacionados permanentemente con los Romanos. En todos los sentidos normales los fariseos los consideraban inmundos; pero ahora estaban dispuestos a entrar con ellos en lo que siempre les habr\u00eda parecido una alianza imp\u00eda. Ten\u00edan tal odio en el coraz\u00f3n que no se paraban ante nada.<\/p>\n<p>Este pasaje es fundamental, porque muestra la colisi\u00f3n entre dos conceptos de religi\u00f3n.<br \/>(i) Para los fariseos religi\u00f3n era ritualismo. Consist\u00eda en obedecer ciertas reglas y normas. Jes\u00fas quebrantaba aquellas reglas, y ellos estaban genuinamente convencidos de que era una mala persona. Eran como el que cree que -la religi\u00f3n consiste en ir a la iglesia, leer la Biblia o rezar, dar gracias a Dios antes de las comidas, hacer el culto familiar o rezar el rosario, y llevar a cabo todos los actos externos que se consideran religiosos, y que sin embargo nunca est\u00e1 dispuesto a hacer nada por nadie, que no siente nunca compasi\u00f3n ni tiene ning\u00fan deseo de sacrificarse por nadie; que tiene bastante con su religiosidad, y que es sordo a la llamada de la necesidad &#8216; ciego a las l\u00e1grimas del mundo.<\/p>\n<p>(ii) Para Jes\u00fas religi\u00f3n era <em>servicio. <\/em>Era amar a Dios y a las personas. El ritual era irrelevante comparado con el amor en acci\u00f3n. Para Jes\u00fas la cosa m\u00e1s importante del mundo no er i: llevar a cabo correctamente un ritual, sino la respuesta espont\u00e1nea al clamor de la necesidad humana.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 03<\/p>\n<p>e) Salvar la vida (Mc\/03\/01-06). <\/p>\n<p>1 Entr\u00f3 de nuevo en la sinagoga. Hab\u00eda all\u00ed un hombre que ten\u00eda una mano seca, 2 y estaban espiando a Jes\u00fas a ver si lo curaba en s\u00e1bado, para poder acusarlo. 3 Dice entonces al hombre que ten\u00eda la mano seca: \u00abPonte aqu\u00ed delante.\u00bb 4 Luego les dice: \u00ab\u00bfQu\u00e9 es l\u00edcito en s\u00e1bado, hacer bien o hacer mal; salvar una vida o dejarla perecer?\u00bb Pero ellos guardaban silencio. 5 Y mir\u00e1ndolos en torno con ira, apenado por la dureza de su coraz\u00f3n, dice al hombre: \u00abExtiende la mano.\u00bb \u00e9l la extendi\u00f3, y la mano se le qued\u00f3 sana. 6 Los fariseos, apenas salieron, junto con los herodianos, en seguida acordaron en consejo contra Jes\u00fas la manera de acabar con \u00e9l. <\/p>\n<p>He aqu\u00ed un nuevo episodio sab\u00e1tico, esta vez una curaci\u00f3n. Contin\u00faa, pues, el tema de la per\u00edcopa precedente, aunque ganando en profundidad. La transgresi\u00f3n que Jes\u00fas comete de las prescripciones sab\u00e1ticas, las cuales prohib\u00edan como trabajo determinadas actividades al servicio de la curaci\u00f3n, tiene lugar por una preocupaci\u00f3n salvadora. Mas para esa actitud los enemigos de Jes\u00fas est\u00e1n ciegos y cerrados. Con sus interpretaciones humanas han endurecido su coraz\u00f3n y contradicen a la voluntad de Dios. El \u00faltimo fragmento de la \u00abcolecci\u00f3n de controversias\u00bb exacerba de tal manera el conflicto entre Jes\u00fas y sus enemigos que ya se vislumbra el final terrible. Desde el punto de vista hist\u00f3rico la observaci\u00f3n final del v. 6 tal vez sea prematura; pero la exposici\u00f3n con la sentencia exterior de muerte pretende reflejar la situaci\u00f3n interna en que se encuentra Jes\u00fas frente a sus enemigos. Es una oposici\u00f3n irreconciliable, una consolidaci\u00f3n de los frentes, que viene dada por la uni\u00f3n de Jes\u00fas a la voluntad de Dios y el \u00abendurecimiento\u00bb de los enemigos contra los salvadores designios de Dios. La curaci\u00f3n est\u00e1 narrada al modo habitual: despu\u00e9s de presentar el caso patol\u00f3gico -aqu\u00ed un hombre con la mano \u00abseca\u00bb, una mano que se ha quedado sin sangre y sin fuerza-, sigue la palabra eficaz de Jes\u00fas e inmediatamente se muestra el efecto operado. Pero el punto de gravedad no est\u00e1 en este relato sino en la palabra de Jes\u00fas, a quien sus enemigos acechan maliciosos. Jes\u00fas les dirige dos preguntas que en su sucesi\u00f3n y gradaci\u00f3n merecen un an\u00e1lisis atento. Primero es una palabra con la que Jes\u00fas pone el deber del amor por encima de una prescripci\u00f3n legal c\u00faltica. Fuera del caso de peligro de muerte, los fariseos prohib\u00edan en s\u00e1bado los esfuerzos en ayuda de un enfermo; para Jes\u00fas, en cambio, el deber de hacer el bien est\u00e1 por encima y el simple hecho de dejar de hacerlo es ya obrar mal. Y sigue luego una ampliaci\u00f3n extra\u00f1a: Salvar la vida o quitarla&#8230; \u00a1pues en esta enfermedad no se trata en modo alguno de un peligro de muerte! Seg\u00fan la mentalidad hebrea, la enigm\u00e1tica palabra significa ante todo que el poder de la muerte se est\u00e1 ya manifestando en la enfermedad o en un padecimiento corporal. La vida pide salud, integridad y felicidad; Dios da la vida y la da en abundancia. Esta idea basta para que Jes\u00fas, que quiere traer la salvaci\u00f3n de Dios a los hombres, pregunte de ese modo. Se puede suponer, no obstante, que los lectores cristianos -al igual que en la curaci\u00f3n del paral\u00edtico (2,1-1)- encontraron un sentido m\u00e1s profundo. Para ellos pod\u00eda existir una conexi\u00f3n entre la curaci\u00f3n corporal y la salvaci\u00f3n del hombre en un sentido m\u00e1s hondo. La \u00abvida\u00bb en cuanto don de Dios constituye una unidad; de negar Jes\u00fas al hombre enfermo la liberaci\u00f3n de su dolencia, le habr\u00eda excluido de la salud y salvaci\u00f3n en un sentido m\u00e1s transcendente. La curaci\u00f3n externa ser\u00eda, pues, s\u00f3lo el signo de la salvaci\u00f3n verdadera y total que Jes\u00fas quiere otorgar al paciente seg\u00fan la voluntad de Dios, igual que ocurri\u00f3 con el enfermo de la piscina de Bethesda (Jua 5:1-15). Dif\u00edcilmente pudo entender la Iglesia primitiva esta doble pregunta de un modo ir\u00f3nico, cual si Jes\u00fas hubiese querido desvelar ante los ojos de sus enemigos los malvados prop\u00f3sitos que alimentaban contra \u00e9l y que iban hasta el asesinato. Esto equivaldr\u00eda a desconocer la seriedad y la permanente importancia de la palabra de Jes\u00fas para los creyentes. La acci\u00f3n sanante de Jes\u00fas es una obra de salvaci\u00f3n, la liberaci\u00f3n de todo el hombre; y debe actuar as\u00ed siguiendo la misi\u00f3n y encargo que Dios le ha confiado (d. Jua 5:17.19). Por ello, la ira y la tristeza de Jes\u00fas por el endurecimiento de sus corazones son m\u00e1s que meros sentimientos humanos. Ciertamente que esto tambi\u00e9n lo son y que en ellas se manifiesta el pensar y sentir humanos de Jes\u00fas; pero todo esto se fundamenta en su uni\u00f3n con Dios. Lo que cunde en el coraz\u00f3n de sus enemigos silenciosos es una obstinaci\u00f3n o endurecimiento, que en el pensamiento b\u00edblico tiene un trasfondo muy serio. Seg\u00fan \/Is\/06\/10, es Dios mismo quien ha endurecido el coraz\u00f3n de su pueblo rebelde; palabra prof\u00e9tica que tambi\u00e9n recoge Marcos para describir el efecto negativo que el lenguaje en par\u00e1bolas provoca en \u00ablos de fuera\u00bb (Jua 4:11 s). Las obras y palabras de Jes\u00fas, que le revelan como el salvador enviado por Dios, producen en esos hombres el efecto contrario: sumergen su esp\u00edritu en las tinieblas de los malos pensamientos, de las intenciones criminales contra quien tambi\u00e9n ha sido enviado para su salvaci\u00f3n. As\u00ed es como esta \u00faltima \u00abcontroversia\u00bb se convierte para la Iglesia primitiva en una revelaci\u00f3n cristol\u00f3gica. Esta vez Jes\u00fas no pronuncia ninguna palabra sobre s\u00ed mismo; pero su conducta, su c\u00f3lera y su tristeza, unidas a la pregunta inquietante del v. 4, se convierten para el lector creyente en una revelaci\u00f3n de su misi\u00f3n salvadora y en un descubrimiento callado de su persona. Todo lo que Jes\u00fas dice y hace sucede para salvar la vida; \u00e9se es el \u00fanico objetivo de su misi\u00f3n. A trav\u00e9s de Jes\u00fas, Dios contempla a los hombres por ver si le abren o le cierran su coraz\u00f3n. <\/p>\n<p>CONCLUSI\u00d3N: ACTIVIDAD DE JES\u00daS EN CONJUNTO (Mc\/03\/07-12). <\/p>\n<p>7 Jes\u00fas con sus disc\u00edpulos se retir\u00f3 a la orilla del mar. Grandes multitudes de Galilea lo siguieron. Tambi\u00e9n acudieron a \u00e9l, al o\u00edr las cosas que hac\u00eda, numerosas gentes de Judea, 8 de Jerusal\u00e9n, de Idumea, del otro lado del Jord\u00e1n y de los contornos de Tiro y Sid\u00f3n. 9 Entonces dijo a sus disc\u00edpulos que por causa de la muchedumbre le dispusieran una barquilla para que no lo apretujaran; 10 porque, como curaba a tantos, todos los que ten\u00edan alguna enfermedad se le echaban encima para tocarlo. 11 Tambi\u00e9n los esp\u00edritus impuros, cuando lo ve\u00edan, se postraban ante \u00e9l gritando: \u00abT\u00fa eres el Hijo de Dios.\u00bb 12 Pero \u00e9l severamente les encargaba que no lo divulgaran. <\/p>\n<p>Este fragmento que cierra la primera secci\u00f3n lo ha redactado ciertamente el evangelista. Vuelve a aducir una vez m\u00e1s los motivos principales que le indujeron a exponer los comienzos de la actividad de Jes\u00fas; por eso, estos vers\u00edculos resultan sumamente interesantes. Es evidente que quiere presentar el eco vigoroso del mensaje y actividad de Jes\u00fas en Galilea y m\u00e1s all\u00e1 de sus confines hasta el mismo territorio pagano (v. 7-8), mientras que en la inmediata secci\u00f3n segunda (3,13-6,6a) termina con una escena totalmente distinta: la del repudio de Jes\u00fas en su propia patria de Nazaret, para poner as\u00ed de relieve la creciente incomprensi\u00f3n del pueblo, la incredulidad latente. Pero de momento lo que le interesa sobre todo es destacar la afluencia incontenible que suscita por todas partes, la fuerza del mensaje salvador, el efecto que produce la persona de Jes\u00fas, la energ\u00eda que brota de \u00e9l y que se manifiesta en las curaciones de enfermos y expulsiones de demonios, energ\u00eda que revela su eficacia al simple contacto (v. 10). Por todo ello, sit\u00faa Marcos este compendio al final de sus primeros relatos que ha entresacado de la tradici\u00f3n. <\/p>\n<p>Pero entender\u00edamos las intenciones del evangelista s\u00f3lo de un modo parcial e insuficiente de querer interpretar estos vers\u00edculos como la mera exposici\u00f3n de las circunstancias de aquel momento, del gran movimiento popular en el marco de un plano hist\u00f3rico y geogr\u00e1fico. En realidad no hay m\u00e1s que un marco y una presentaci\u00f3n incluso un tanto esquem\u00e1tica: el centro de la actividad de Jes\u00fas es el lago de Genesaret, al que el evangelista traslada incluso la escena grandiosa -antes, en 3,1, Jes\u00fas hab\u00eda entrado en una sinagoga-. Para mostrar el eco de su actividad, Marcos empieza por mencionar la patria de Jes\u00fas, Galilea, desde la que le segu\u00eda una gran multitud. Despu\u00e9s enumera tres vastas regiones distantes de all\u00ed: Judea, n\u00facleo del pueblo jud\u00edo con su capital la ciudad santa de Jerusal\u00e9n; despu\u00e9s Idumea y la regi\u00f3n que queda al otro lado del Jord\u00e1n, es decir, la que limita directamente por el Sur y por el Este, tierras ya predominantemente paganas; y, por fin, la regi\u00f3n todav\u00eda m\u00e1s alejada de Tiro y Sid\u00f3n, en el Noroeste, que representa a un pa\u00eds completamente pagano (cf. 7, 24-30). Las gentes se agolpan sobre \u00e9l porque oyen las cosas que realiza; la fama de sus curaciones y obras portentosas las atrae. Parece como si quisiera subrayar el af\u00e1n milagrero de las turbas y su deseo urgente de encontrar ayuda para sus dolores corporales. Pero es una impresi\u00f3n enga\u00f1osa: en el centro no est\u00e1 el pueblo sino Jes\u00fas y su conducta. Es a \u00e9l a quien hay que ver en su fuerza de atracci\u00f3n incontenible y en la virtud curativa que emana de \u00e9l. Jes\u00fas se hace preparar un bote para no quedar demasiado oprimido por la multitud que le rodea, pues que todos quieren tocarle, como m\u00e1s tarde la mujer con flujo de sangre, para lograr as\u00ed la curaci\u00f3n (5,27-31). Los posesos, atormentados por esp\u00edritus impuros, se postran ante \u00e9l cual si su simple presencia obligara a los demonios a salir de sus v\u00edctimas. Sus gritos de conjuro, con que desvelan el misterio de Jes\u00fas, resuenan sobre la multitud; pero Jes\u00fas no quiere darse a conocer por ellos. Todo esto nos resulta extra\u00f1o; mas el evangelista nos lo presenta con la mentalidad de su tiempo que cre\u00eda en tales fuerzas divinas encarnadas en un hombre y del que flu\u00edan de un modo m\u00e1gico. Jes\u00fas, sin embargo, se distingue de los taumaturgos m\u00e1gicos de su tiempo: Jes\u00fas no busca el sensacionalismo, el espect\u00e1culo en torno a s\u00ed y, tras los relatos prodigiosos que hemos le\u00eddo hasta ahora, es evidente que sana a los enfermos y expulsa a los demonios s\u00f3lo con el poder divino de su palabra. En la concepci\u00f3n antigua se hace patente y manifiesta a la Iglesia primitiva la fuerza que ha sido conferida a Jes\u00fas. Es la confirmaci\u00f3n de su fe de que Jes\u00fas es el Hijo \u00fanico de Dios tal como le proclaman los demonios. Mas Jes\u00fas no puede ni quiere aceptar esta confesi\u00f3n de los esp\u00edritus impuros, porque su filiaci\u00f3n divina aparecer\u00eda as\u00ed bajo una luz falsa. Pues no se entender\u00eda como se entendi\u00f3 despu\u00e9s a la luz de la fe pascual. Jes\u00fas, verdadero Hijo de Dios (15,39), trae a los hombres la salvaci\u00f3n definitiva, la redenci\u00f3n de su existencia en la comuni\u00f3n con Dios. Lo que aqu\u00ed se presenta con unos medios expresivos propios de la vieja concepci\u00f3n del mundo, contiene su sentido de la revelaci\u00f3n: Jes\u00fas es la fuente oculta de la salvaci\u00f3n, el m\u00e9dico de la humanidad \u00edntimamente enferma. La fuerza que, seg\u00fan esta presentaci\u00f3n, irradia externamente del Jes\u00fas terrestre, opera en el resucitado de una forma superior como poder salv\u00edfico que puede y quiere llevar a todos los hombres la energ\u00eda de la vida divina. La imagen que proyecta este sumario de la actividad triunfal de Jes\u00fas en el lago de Genesaret, punto terreno de partida y centro de su predicaci\u00f3n salvadora, es como un signo de la humanidad reunida entorno al resucitado. A esa humanidad otorga Jes\u00fas las fuerzas liberadoras de Dios cuando reconoce en el Se\u00f1or al m\u00e9dico y redentor enviado del cielo. <\/p>\n<p>II. ELECCI\u00d3N DE LOS DOCE; ALEJAMIENTO DE LOS INCR\u00e9DULOS (3,1 3-6,6a). La nueva secci\u00f3n, que iniciamos con una segunda e importante per\u00edcopa de los disc\u00edpulos, la elecci\u00f3n de los doce, y que cerramos con la recusaci\u00f3n de Jes\u00fas por parte de los de Nazaret, desarrolla y profundiza los temas de la secci\u00f3n precedente; pero tambi\u00e9n precipita los acontecimientos en torno a Jes\u00fas y permite entrever con mayor claridad la fuerza cr\u00edtica, a la vez unificante y disgregadora, del Evangelio. La clave para la comprensi\u00f3n de lo que el evangelista quiere decirnos aqu\u00ed, nos la proporciona la pieza central de la ense\u00f1anza en par\u00e1bolas (4,1-34). Las par\u00e1bolas de Jes\u00fas sobre el reino de Dios no s\u00f3lo iluminan el contenido de su mensaje, sino que se convierten adem\u00e1s en un acontecimiento que separa a los creyentes, aqu\u00e9llos \u00aba quienes se ha concedido el misterio del reino de Dios\u00bb, de aqu\u00e9llos otros que \u00abviendo, ven, pero no perciben, y oyendo, oyen, pero no entienden\u00bb. (4,11s). Jes\u00fas quiere reunir su comunidad de creyentes, y para ello elige a los doce, que se destacan as\u00ed de la gran muchedumbre de los que -seg\u00fan el precedente relato sumario- se agolpan sobre \u00e9l desde todas partes (3,13-17). De ese modo los lectores pueden reconocer la formaci\u00f3n de la comunidad cristiana posterior, levantada sobre esos hombres como sobre sus cimientos. En 3,33 ss se expone con particular claridad qui\u00e9n es el que pertenece a esa comunidad: todo aqu\u00e9l que escucha con fe la palabra de Jes\u00fas, hace la voluntad de Dios y se asocia a esta nueva \u00abfamilia\u00bb espiritual de Jes\u00fas. Pero al mismo tiempo se perfila con mayor precisi\u00f3n el frente de los enemigos de Jes\u00fas. Son los que no quieren comprender las obras de Jes\u00fas a partir de su uni\u00f3n con Dios y le achacan con mala voluntad un pacto con Sat\u00e1n (3,22-30); es decir, los que quisieran convertir la misi\u00f3n divina de Jes\u00fas en todo lo contrario. Entre ambos frentes, el de los disc\u00edpulos de Jes\u00fas y el de sus enemigos ilustrados, tiene tambi\u00e9n que decidirse el pueblo. La doctrina \u00abpor medio de par\u00e1bolas\u00bb, expuesta ante todo el pueblo (4,2), ejerce precisamente esa funci\u00f3n cr\u00edtica. Aun cuando las par\u00e1bolas son comprensibles desde fuera, su verdadero sentido -a saber, la presencia del reino de Dios en las obras de Jes\u00fas- s\u00f3lo lo desvelan a los creyentes dispuestos y capaces de recibir la palabra de Dios, pero a los que en definitiva s\u00f3lo Dios abre su revelaci\u00f3n. El \u00faltimo cap\u00edtulo de esta secci\u00f3n trae nuevos portentos de Jes\u00fas, especialmente grandiosos e impresionantes si se comparan con su actividad de los comienzos (4,35-5,43). Pero, a ser posible, tienen lugar en ausencia del pueblo: la calma de la tempestad es s\u00f3lo una experiencia de los disc\u00edpulos, una expulsi\u00f3n demon\u00edaca singularmente laboriosa se realiza en la regi\u00f3n solitaria al este del lago, la resurrecci\u00f3n de la hija de Jairo se verifica en la casa de \u00e9ste en la que Jes\u00fas ha entrado llevando s\u00f3lo consigo a Pedro y a los hijos de Zebedeo, Santiago y Juan (5,37), y de la que ha expulsado a todo el mundo, excepci\u00f3n hecha del padre y de la madre de la ni\u00f1a (5,40). As\u00ed pues, el \u00absecreto mesi\u00e1nico\u00bb se acent\u00faa a\u00fan m\u00e1s y se hace m\u00e1s palpable la reserva de Jes\u00fas frente al pueblo -que, sin embargo, le sigue asediando, cf. S,24.31-. No sorprende, por lo mismo, que la secci\u00f3n se cierre con un acontecimiento negativo revelador de la incredulidad ambiente: el repudio de Jes\u00fas por parte de sus conciudadanos de Nazaret. <\/p>\n<p>1. JES\u00daS Y EL PUEBLO (3,13-35). <\/p>\n<p>Este cap\u00edtulo presenta una unidad llena de tensiones: al comienzo la elecci\u00f3n de los doce ofrece al lector, de una manera program\u00e1tica y subrayada por la conducta de Jes\u00fas consciente de su prop\u00f3sito, la imagen de la Iglesia posterior. A esta acci\u00f3n fundamental de Jes\u00fas se contrapone de un modo tajante, como una contra-imagen, la confabulaci\u00f3n de todos los poderes contrarios a Jes\u00fas. Detr\u00e1s de los enemigos humanos, que desfiguran maliciosamente la acci\u00f3n salvadora de Jes\u00fas, se oculta Sat\u00e1n con todas las fuerzas a su disposici\u00f3n, aquellas fuerzas a las que los enemigos de Jes\u00fas pretend\u00edan atribuir sus \u00e9xitos innegables. Sigue despu\u00e9s una escena con los parientes carnales de Jes\u00fas, que sirve de ocasi\u00f3n y motivo para la palabra de Jes\u00fas acerca de su familia espiritual, tan importante para la comunidad. Podr\u00eda decirse que la Iglesia que, entendida externamente, aparece sobre el horizonte a trav\u00e9s de la elecci\u00f3n de los doce, se deja tambi\u00e9n reconocer aqu\u00ed desde su lado \u00edntimo. <\/p>\n<p>a) La elecci\u00f3n de los doce (Mc\/03\/13-19). <\/p>\n<p>13 Sube luego al monte, llama junto a s\u00ed a los que quer\u00eda, y ellos acudieron a \u00e9l. 14 Escogi\u00f3 doce, para que estuvieran con \u00e9l y para enviarlos a predicar, 15 con poder para arrojar los demonios. 16 Escogi\u00f3, pues, a los doce: Sim\u00f3n. a quien puso el sobrenombre de Pedro; 17 Santiago, el de Zebedeo, y Juan, hermano de Santiago, a quienes puso el sobrenombre de Boanerges, es decir, hijos del trueno; 18 Andr\u00e9s y Felipe, Bartolom\u00e9 y Mateo, Tom\u00e1s y Santiago, el de Alfeo, Tadeo, Sim\u00f3n el Cananeo 19 y Judas Iscariote, el que luego lo entreg\u00f3. <\/p>\n<p>La escena est\u00e1 separada del sumario precedente, que situaba la imponente aglomeraci\u00f3n del pueblo junto al lago de Genesaret (v. 7), por la menci\u00f3n del monte. No se alude a un monte determinado, sino que la observaci\u00f3n escenogr\u00e1fica tiene un sentido teol\u00f3gico: Jes\u00fas se aleja del pueblo y busca la proximidad de Dios. El monte es lugar de oraci\u00f3n (6,46), al que se asciende desde las profundidades del tr\u00e1fago humano para estar cerca de Dios (cf. 9,2). En este alejamiento de los hombres y arrobamiento en Dios, toma Jes\u00fas \u00aba los que quer\u00eda\u00bb, a los doce que llama a s\u00ed para que estuviesen con \u00e9l y que despu\u00e9s enviar\u00eda. En Marcos, pues, la escena est\u00e1 concebida de distinto modo que en Lucas, donde Jes\u00fas pasa la noche en oraci\u00f3n y a la ma\u00f1ana siguiente elige de entre una gran multitud de disc\u00edpulos a los doce, a los que tambi\u00e9n da el nombre de ap\u00f3stoles (Luc 6:12 s) (*). En Marcos no se menciona al pueblo ni a la gran muchedumbre de disc\u00edpulos; Jes\u00fas llama a s\u00ed con una decisi\u00f3n libre a los escogidos y los conduce a la regi\u00f3n de Dios, del mismo modo que m\u00e1s tarde har\u00e1 ascender todav\u00eda m\u00e1s a los tres disc\u00edpulos que le est\u00e1n m\u00e1s cerca, hasta un alto monte, donde se transfigurar\u00e1 delante de ellos y les har\u00e1 escuchar el testimonio de Dios en favor de su Hijo (Luc 9:2-7). En la intenci\u00f3n de Jes\u00fas los doce son los representantes del pueblo de las doce tribus, del Israel santo, que \u00e9l tiene delante de los ojos en su forma originaria y escatol\u00f3gica -el Israel de su tiempo abarcaba s\u00f3lo dos tribus y media- y al que quiere llegar con su mensaje y misi\u00f3n salv\u00edficos (cf. Mat 10:6; Mat 15:24; Mat 19:28). La elecci\u00f3n precisa de doce hombres es por parte de Jes\u00fas como una acci\u00f3n simb\u00f3lica y prof\u00e9tica; con ella reivindica el pueblo de Dios, que quiere reunir y completar. Mas para los lectores cristianos estos doce se convierten en representantes del nuevo pueblo de Dios, de la comunidad cristiana que sobre ellos se edifica. Cuando Marcos habla de \u00ablos doce\u00bb -lo que sucede con cierta frecuencia- es inconfundible el tono especial que pone frente a las multitudes populares que entonces formaban el auditorio de Jes\u00fas. Esto aparece singularmente claro en la instrucci\u00f3n que imparte a los doce \u00aben casa\u00bb, en Cafarna\u00fam, despu\u00e9s de la \u00abcontroversia sobre los puestos\u00bb (Mat 9:35), estructurada como una especie de \u00abregla de la comunidad\u00bb (Mat 9:33-50); lo mismo ocurre m\u00e1s tarde con ocasi\u00f3n del tercer anuncio de la pasi\u00f3n, en que \u00ablos doce\u00bb son separados de la multitud que les segu\u00eda y enfrentados con la descripci\u00f3n detallada de las cosas que esperan al \u00abHijo del hombre\u00bb. \u00abLos doce\u00bb, m\u00e1s a\u00fan que \u00ablos disc\u00edpulos\u00bb, representan la comunidad futura. En el v. 14 se describe el objetivo del nombramiento de estos hombres: comuni\u00f3n con Jes\u00fas y participaci\u00f3n en su misi\u00f3n. El punto esencial es su estrecha uni\u00f3n con Jes\u00fas, una comunidad de vida, vocaci\u00f3n y destino, pero que en el fondo significa un entrar con Jes\u00fas en la intimidad de Dios. Por eso se acercan a Jes\u00fas sobre el \u00abmonte\u00bb y por eso tienen que ser llamados por \u00e9l; pues, la comuni\u00f3n con Dios y con el enviado divino s\u00f3lo puede darse a modo de don. La libertad de Jes\u00fas, con la que \u00abllama junto a s\u00ed a los que quer\u00eda\u00bb, procede de su certeza de conocer y estar cumpliendo la voluntad de Dios. En lo m\u00e1s \u00edntimo de su ser sabe que a estos hombres \u00abse les ha dado el misterio del reino de Dios\u00bb (Mat 4:11), nominalmente por Dios mismo mediante una revelaci\u00f3n gratuita. La comunidad de Cristo es una fundaci\u00f3n sobrenatural que procede de la libertad y gracia de Dios. Su centro vital, su fuente de energ\u00eda y su esencial secreto es su vinculaci\u00f3n con Cristo y, por \u00e9l, con Dios. La comunidad terrestre de los doce con su Maestro se prolonga como comunidad espiritual de los creyentes con su Se\u00f1or celestial. Las ordenanzas que Jes\u00fas impone a aquel c\u00edrculo de disc\u00edpulos perfectamente delimitado, y en especial la ley b\u00e1sica del amor servicial (9,33-35; 10,35-45), tienen tambi\u00e9n vigencia en la comunidad posterior de los creyentes. Mas Jes\u00fas elige a \u00ablos doce\u00bb para otra tarea particular: quiere enviarlos y hacerlos as\u00ed part\u00edcipes de su propia misi\u00f3n. Aparece esto en el hecho de que la finalidad de su misi\u00f3n viene descrita con las dos actividades que para Marcos son caracter\u00edsticas del ministerio de Jes\u00fas: predicar y expulsar los demonios (cf. 1,27.39). En ambas actividades late una potestad que se pone de manifiesto en las expulsiones demon\u00edacas. De momento el relato se detiene en la presentaci\u00f3n de los doce y en la descripci\u00f3n de su tarea; s\u00f3lo m\u00e1s tarde seguir\u00e1 su misi\u00f3n y el ejercicio de su compromiso (6,7-13). Basta que este c\u00edrculo se establezca como un signo divino; as\u00ed como el misterio de Jes\u00fas s\u00f3lo se desvelar\u00e1 despu\u00e9s de su resurrecci\u00f3n, as\u00ed el pleno significado de la obra de Jes\u00fas s\u00f3lo lo comprender\u00e1 la comunidad, que de ese modo encontrar\u00e1 la comprensi\u00f3n de s\u00ed misma. Por ello repite el evangelista: \u00abEscogi\u00f3, pues, a los doce\u00bb para nombrarlos en seguida por su propio nombre. La constituci\u00f3n de la lista, el orden de los nombres y las apostillas a los mismos resultan muy instructivas; las indicaciones no son exactamente las mismas que en Mateo y en Lucas y revelan en parte unas tendencias propias. Marcos no s\u00f3lo pone a Sim\u00f3n el primero -cosa que tambi\u00e9n hacen los otros dos- y destaca la imposici\u00f3n del nombre simb\u00f3lico de Pedro -con m\u00e1s fuerza que los otros-, sino que separa a este disc\u00edpulo singular de su hermano Andr\u00e9s para ligarlo de un modo m\u00e1s estrecho con los hombres de Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo. Los tres ser\u00e1n m\u00e1s tarde los testigos preferidos de algunos acontecimientos, como la resurrecci\u00f3n de la hija de Jairo (5,37), la transfiguraci\u00f3n de Jes\u00fas (9,2) y la agon\u00eda y oraci\u00f3n en Getseman\u00ed (14,33). Teniendo en cuenta la conexi\u00f3n de esos sucesos, los tres disc\u00edpulos estar\u00e1n particularmente capacitados para comprender el misterio de la persona de Jes\u00fas, su divinidad oculta durante su ministerio terreno, lo mismo que su camino hacia la cruz, y exponerlo despu\u00e9s a la comunidad. S\u00f3lo Marcos dice en este lugar que Jes\u00fas llam\u00f3 a los hijos de Zebedeo \u00abBoanerges\u00bb (\u00abhijos del trueno\u00bb), expresi\u00f3n cuyo sentido exacto no se puede precisar. Probablemente no est\u00e1 s\u00f3lo en relaci\u00f3n con su car\u00e1cter impetuoso (cf. Luc 9:54), sino que contiene -como el nombre de \u00abPedro\u00bb = roca- una verdadera profec\u00eda: estar\u00e1n expuestos a la tempestad escatol\u00f3gica, compartir\u00e1n el bautismo de su Se\u00f1or (cf. 10,38-40); \u00abCompa\u00f1eros de tormenta\u00bb, como se les ha llamado. tendr\u00e1n que soportar las luchas y padecimientos escatol\u00f3gicos. Despu\u00e9s de estos disc\u00edpulos, caracterizados con unos sobrenombres especiales. siguen los nombres de los otros, el \u00faltimo de los cuales es Judas Iscariote, caracterizado con el t\u00edtulo pavoroso, y habitual en la Iglesia primitiva y en los otros Evangelios, de el que lo entreg\u00f3 o traicion\u00f3. Esta expresi\u00f3n tiene precisamente en la teolog\u00eda de Marcos acerca del Hijo del hombre un eco profundo (cf. 9.31; 10,33; 14,18.21.41s). Que Judas fuese uno del c\u00edrculo de los doce elegidos por Jes\u00fas mismo, sigue siendo un oscuro misterio (14,18: \u00abUno de vosotros me entregar\u00e1&#8230;\u00bb); pero el evangelista lo pone bajo el \u00abes necesario\u00bb que rige la historia de la salvaci\u00f3n y que la Escritura testifica, y al que est\u00e1 sometido \u00abel Hijo del hombre\u00bb en su camino concreto hacia la muerte (8,31; 14,21). Tambi\u00e9n la Iglesia, fundada sobre el fundamento de los doce, se encuentra bajo el signo del mysterium iniquitatis, del misterio de maldad. Pero esto tiene aqu\u00ed un eco muy d\u00e9bil; en l\u00edneas generales, la per\u00edcopa constituye una escena que proporciona una inmensa confianza a la comunidad, la cual por obra de Jes\u00fas ha sido conducida a la proximidad de Dios, al c\u00edrculo luminoso del reino de Dios que irrumpe triunfalmente. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.. <\/p>\n<p>(*) Desde un punto de vista hist\u00f3rico es seguro que Jes\u00fas no ha empleado el t\u00edtulo de ap\u00f3stoles. En Marcos s\u00f3lo una vez vienen as\u00ed designados, despu\u00e9s de la misi\u00f3n (6,30), y ciertamente que en el sentido de \u00abenviados\u00bb. En la elecci\u00f3n de los doce Lucas quiere tambi\u00e9n poner de relieve que esos doce se identifican con los ap\u00f3stoles de despu\u00e9s <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>b) Jes\u00fas incomprendido y calumniado (Mc\/03\/20-30). <\/p>\n<p>20 Vuelve a casa; y de nuevo se re\u00fane tanta gente, que ni siquiera pod\u00edan comer. 21 Cuando lo oyeron los de su familia, fueron con \u00e1nimo de apoderarse de \u00e9l, pues se dec\u00eda: \u00abEst\u00e1 fuera de s\u00ed.\u00bb <\/p>\n<p>El fragmento no constituye una unidad originaria. La primera escena con los parientes la trae s\u00f3lo Marcos, y hay que separarla de la siguiente (incluso de los v. 31-35). Los otros dos sin\u00f3pticos transmiten, en cambio, el di\u00e1logo sobre Beelzebul, y en el v. 28s aparecen unas palabras, independientes, sobre la \u00abblasfemia\u00bb -que Mateo y Lucas ofrecen en forma distinta- y que a trav\u00e9s del v. 30 queda vinculada a la calumnia de los escribas contra Jes\u00fas. La unidad, sin embargo, presenta un sentido tan perfecto -aunque no evidente- que la incriminaci\u00f3n de los enemigos de Jes\u00fas desemboca en la atribulaci\u00f3n blasfema de las obras del Esp\u00edritu divino a influjo demon\u00edaco. La Iglesia primitiva ha meditado estupefacta sobre el malicioso ataque contra Jes\u00fas y se ha formado su juicio reuniendo las palabras del Maestro. Esta mirada a la historia de la tradici\u00f3n no resulta superflua para la comprensi\u00f3n del fragmento e incluso para su meditaci\u00f3n piadosa. Jes\u00fas regresa del monte a casa, a la proximidad de los hombres, con el prop\u00f3sito sin duda, de dedicarse s\u00f3lo a los disc\u00edpulos, como evidencian los otros pasajes en que se habla de la \u00abcasa\u00bb. Pero las multitudes populares no le dejan reposo alguno, de tal modo que ni Jes\u00fas ni sus disc\u00edpulos -obs\u00e9rvese el plural- ni siquiera encuentran tiempo para comer. Esta es la ocasi\u00f3n externa para el intento de sus allegados de recogerle, es decir, de librarle del acoso de la multitud. Los que \u00able pertenecen\u00bb no son los mismos que \u00ablos que le rodean\u00bb (3,32.34; 4,11); o mejor, los seguidores que le est\u00e1n estrechamente ligados se diferencian de los deudos de su familia o clan. La caracterizaci\u00f3n imprecisa los diferencia de los parientes carnales que en 3,31  ss quieren visitarle. Aunque en parte pueda tratarse de las mismas personas, cada una de estas peque\u00f1as per\u00edcopas tienen su propio sentido. Lo que aqu\u00ed conviene se\u00f1alar es la incomprensi\u00f3n, el juicio equivocado y el desconocimiento de la persona de Jes\u00fas por parte de sus deudos. Su actividad extenuante, su celo por la causa que se le ha confiado, impulsan a aquellos hombres a considerarle como trastornado, es dif\u00edcil que hayan pensado seriamente en una enfermedad mental. En su estrechez de miras pretenden encerrarle en casa, pensando tal vez en el prestigio de la familia. Totalmente inadecuado para sacar conclusiones psiqui\u00e1tricas acerca del estado de \u00e1nimo de Jes\u00fas, el texto proyecta m\u00e1s bien un rayo de luz sobre la mentalidad de unos hombres que carecen de cualquier \u00f3rgano para descubrir las exigencias absolutas de Dios. No comprenden que un hombre, conocido y emparentado con ellos, pueda estar completamente lleno de la causa de Dios y entregado por completo a su servicio. Se anuncia ya aqu\u00ed una postura igual a la de los habitantes de Nazaret (6,1-6a), que se manifiesta como incredulidad. Tal ceguera es siempre un peligro para los parientes y deudos de los hombres a los que Dios llama para un servicio especial y un aviso contra el criterio puramente \u00abnatural\u00bb y la preocupaci\u00f3n burguesa por la fama, la salud y el negocio. Jes\u00fas est\u00e1 fuera de las categor\u00edas mentales humanas y arrastra tambi\u00e9n a sus disc\u00edpulos hasta las pretensiones totales de Dios. <\/p>\n<p>22 Los escribas que hab\u00edan bajado de Jerusal\u00e9n dec\u00edan. \u00abEste tiene a Beelcebul; y es por arte del pr\u00edncipe de los demonios por quien \u00e9ste arroja a los demonios.\u00bb 23 Entonces los llam\u00f3 junto a s\u00ed y les dijo por medio de par\u00e1bolas: \u00ab\u00bfC\u00f3mo puede Satan\u00e1s arrojar a Satan\u00e1s? 24 Si un reino se divide en bandos, ese reino no puede subsistir; 25 y si una casa se divide en bandos, tampoco esa casa podr\u00e1 subsistir. 26 Si pues Satan\u00e1s se levanta contra s\u00ed mismo y se divide en bandos, no puede subsistir, sino que ha llegado su fin. 27 Nadie puede entrar en la casa de un hombre fuerte y saquearla, si primero no logra atarlo; s\u00f3lo entonces le saquear\u00e1 la casa. <\/p>\n<p>BLASFEMIA\/ES: De aquellos deudos de Jes\u00fas, al fin y al cabo bien intencionados, se distinguen netamente los escribas llegados de Jerusal\u00e9n y que observan suspicaces el ministerio de Jes\u00fas. Siembran contra Jes\u00fas una semilla peligrosa, propalando concretamente dos consignas, la primera de las cuales s\u00f3lo la consigna Marcos: Es un poseso y expulsa los demonios en fuerza de un pacto con el pr\u00edncipe de los demonios. Seg\u00fan la mentalidad jud\u00eda, los demonios estaban al mando de un pr\u00edncipe que aqu\u00ed se le designa por \u00abBeelzebul\u00bb o \u00abse\u00f1or de la morada\u00bb (*). Los nombres pueden cambiar -en Qumr\u00e1n se hablaba del \u00ab\u00c1ngel de las tinieblas\u00bb-, pero se piensa siempre en Sat\u00e1n, el \u00abpr\u00edncipe de este mundo\u00bb (Jua 12:31), como muestra la continuaci\u00f3n. La calumnia significa nada menos que Jes\u00fas es personalmente un poseso y que sus \u00e9xitos innegables se deben a un poder demon\u00edaco. Es una calumnia, inaudita, pues a aquel que expulsa los demonios con el Esp\u00edritu de Dios (cf. Mat 12:28), se le atribuye un esp\u00edritu malo e impuro (cf. v. 29s) o se le imputa un pacto con el diablo. De ser as\u00ed, Jes\u00fas se habr\u00eda aliado con el enemigo de Dios para llevar a cabo sus expulsiones, y por lo mismo se habr\u00eda convertido en un siervo de Sat\u00e1n. Ambas difamaciones desembocan en lo mismo: la sumisi\u00f3n de Jes\u00fas a Sat\u00e1n. La comparaci\u00f3n del reino y de la \u00abcasa\u00bb refuta abiertamente el reproche de una alianza con el diablo. Si Sat\u00e1n luchase contra s\u00ed mismo o contra los suyos, su reino se dividir\u00eda y acabar\u00eda por derrumbarse; lo mismo ocurrir\u00eda con una familia v\u00edctima de la divisi\u00f3n interna. Aunque la imagen de un reino de demonios bajo la estrategia de Sat\u00e1n se nos aparezca como \u00abmitol\u00f3gica\u00bb, el argumento conserva su fuerza: los poderes del maligno se dirigen en bloque contra Dios y quien se opone a los mismos se encuentra necesariamente del lado de Dios. Los contempor\u00e1neos de Jes\u00fas estaban convencidos de que con la posesi\u00f3n diab\u00f3lica entraba en juego Sat\u00e1n; a nosotros -como ya a la Iglesia antigua- nos resulta a menudo m\u00e1s dif\u00edcil reconocer la acci\u00f3n del maligno. Para la Iglesia primitiva uno de los criterios para \u00abel discernimiento de esp\u00edritus\u00bb era la aceptaci\u00f3n o el rechazo de la profesi\u00f3n de fe en Jes\u00fas (cf. 1Jn 4:2 s). Las difamaciones calumniosas contra \u00e9l se repiten en las suspicacias contra su comunidad; pero por cuanto la Iglesia defiende la causa de Jes\u00fas y de Dios, est\u00e1 en condiciones de rechazar todos los ataques. La comparaci\u00f3n siguiente del \u00abfuerte\u00bb que guarda su casa sorprende singularmente, pues \u00e9ste parece estar en su perfecto derecho; y, sin embargo, bajo el \u00abfuerte\u00bb que es vencido por \u00abel m\u00e1s fuerte\u00bb s\u00f3lo puede entenderse a Sat\u00e1n. Jes\u00fas no ha rechazado estas comparaciones audaces, a trav\u00e9s de cuyos acontecimientos sorprendentes -como aqu\u00ed la derrota del due\u00f1o de la casa- pueden expresarse unas ideas aprovechables. Se trata de un s\u00edmil en el que s\u00f3lo se tiene en cuenta un punto de comparaci\u00f3n: aqu\u00ed entra en acci\u00f3n uno que es m\u00e1s fuerte, y que en este contexto s\u00f3lo puede ser Jes\u00fas. Otros rasgos metaf\u00f3ricos -como la casa en que irrumpe el m\u00e1s fuerte o las alhajas que roba- no hay por qu\u00e9 subrayarlas. En la conciencia de Jes\u00fas no alienta la menor duda de que es superior a Sat\u00e1n y de que le vence con la fuerza de Dios. De este modo la comparaci\u00f3n pasa a ser un testimonio impresionante de la idea que Jes\u00fas ten\u00eda sobre su propia obra, para la que el lector ya estaba preparado mediante el relato de la tentaci\u00f3n. Con ello Jes\u00fas no se presenta como el Mes\u00edas en el sentido jud\u00edo, pero s\u00ed como el depositario y administrador de las fuerzas divinas. Se demuestra aqu\u00ed tambi\u00e9n que su obra no puede separarse de su persona: es \u00e9l por quien tienen efecto las expulsiones demon\u00edacas, por \u00e9l irrumpe el reino de Dios entre los hombres (cf. Luc 11:20), por su obra queda Sat\u00e1n reducido a la impotencia (cf. Luc 10:18). Pero la potestad toda de Jes\u00fas no revela m\u00e1s que la salvaci\u00f3n de Dios; se ha opuesto constantemente a un ejercicio de esa potestad con fines terrenos, rechaz\u00e1ndolo como una tentaci\u00f3n. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.. <\/p>\n<p>(*) La conocida forma {Beelzebub) procede de las versiones latinas y se apoya en la denominaci\u00f3n injuriosa del dios de Eqr\u00f3n en 2Re 1:2 s (\u00abSe\u00f1or de las moscas\u00bb). Con \u00abSe\u00f1or de la morada\u00bb se piensa probablemente en el \u00abSe\u00f1or de la regi\u00f3n celeste\u00bb. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.. <\/p>\n<p>28 Os aseguro que a los hombres se les perdonar\u00e1 todo: los pecados y aun las blasfemias que profieran. 29 Pero quien blasfemare contra el Esp\u00edritu Santo jam\u00e1s tendr\u00e1 perd\u00f3n, sino que siempre llevar\u00e1 consigo su pecado.\u00bb 30 Es que ellos dec\u00edan: \u00abEst\u00e1 pose\u00eddo de un esp\u00edritu impuro.\u00bb <\/p>\n<p>P-IMPERDONABLE: La palabra de Jes\u00fas sobre la \u00abblasfemia\u00bb se acomoda al contexto y forma de Marcos. Blasfemar en sentido b\u00edblico significa siempre un ataque al honor y poder divinos, directo o indirecto, a trav\u00e9s de las injurias a los enviados de Dios o desprestigiando las acciones operadas por virtud divina. Por ello, se trata siempre de un pecado terrible. Mas Jes\u00fas asegura que a los hijos de los hombres se les perdonar\u00e1 todo, incluso las blasfemias, a excepci\u00f3n de las que van contra el Esp\u00edritu Santo. Tan confortante como la primera parte de esta sentencia resulta de extra\u00f1a la segunda. \u00bfExisten, por lo mismo, pecados \u00abimperdonables\u00bb? Pero es preciso agregar algo incluso para la recta interpretaci\u00f3n de la primera parte: a fin de cuentas, Dios no va a perdonar generosamente todos los pecados sin m\u00e1s ni m\u00e1s, sino s\u00f3lo cuando el hombre se convierta a \u00e9l. La exigencia de la conversi\u00f3n era evidente para el juda\u00edsmo (v\u00e9ase el comentario a 1,4 y 1,15), requisito que tambi\u00e9n Jes\u00fas ha se\u00f1alado con bastante frecuencia (Cf. Luc 13:1-5; Luc 15:7.10.18s). Cuando el pecador se convierte es cuando, seg\u00fan la doctrina de Jes\u00fas, el Padre celestial est\u00e1 dispuesto a perdonar hasta la culpa m\u00e1s grave (cf. Mat 18:23-35). Pero \u00bfpor qu\u00e9 no se perdonar\u00e1 una \u00abblasfemia contra el Esp\u00edritu Santo?\u00bb A la luz del requisito de la conversi\u00f3n, la respuesta s\u00f3lo puede ser: porque tales hombres se obstinan en una postura contraria a la conversi\u00f3n, endureci\u00e9ndose de tal modo en ella que Dios no puede perdonarles. Un pecado contra el Esp\u00edritu Santo no es simplemente un hecho, sino una disposici\u00f3n espiritual permanente, es una ceguera culpable por s\u00ed misma, un resistirse a la acci\u00f3n salvadora de Dios. En tanto que un hombre persiste obstinadamente en su oposici\u00f3n a Dios, se excluye a s\u00ed mismo de la salvaci\u00f3n. Y eso es precisamente lo que acontece cuando alguien atribuye al esp\u00edritu sat\u00e1nico las acciones del Esp\u00edritu divino reconocibles en Jes\u00fas. As\u00ed debe haber entendido la Iglesia primitiva o Marcos (cf. v. 30) aquel insidioso ataque contra Jes\u00fas. El pasaje nos acerca al oscuro misterio del \u00abendurecimiento\u00bb (cf. 4,12). Nada se dice aqu\u00ed ni en otros pasajes sobre si los hombres pueden volver a salir de esta actitud completamente insensata. S\u00f3lo una vez respondi\u00f3 Jes\u00fas a la atormentada pregunta de los disc\u00edpulos \u00ab\u00bfQui\u00e9n podr\u00e1 salvarse?\u00bb, diciendo que a los hombres eso es imposible, mas no es imposible a Dios (10,27). Estas palabras extraordinariamente graves sobre el pecado \u00abimperdonable\u00bb no puede eliminar su mensaje de la ilimitada misericordia de Dios; pero muestra el reverso y las consecuencias que tiene para los hombres que se cierran tercamente a la invitaci\u00f3n a convertirse y salvarse y persisten en la oposici\u00f3n al enviado de Dios y al Esp\u00edritu Santo que en \u00e9l opera. <\/p>\n<p>c) La nueva familia de Jes\u00fas (Mc\/03\/31-35). <\/p>\n<p>31 Llegan entre tanto su madre y sus hermanos, y, qued\u00e1ndose fuera, lo mandaron llamar. 32 El pueblo estaba sentado en torno de \u00e9l. Y le avisan: \u00abMira que tu madre, tus hermanos y hermanas est\u00e1n ah\u00ed fuera busc\u00e1ndote.\u00bb 33 Pero \u00e9l les contesta: \u00ab\u00bfQui\u00e9n es mi madre y qui\u00e9nes mis hermanos?\u00bb 34 Y paseando la mirada por los que estaban sentados a su alrededor, dice: \u00abHe aqu\u00ed a mi madre y mis hermanos. 35 El que cumple la voluntad de Dios, \u00e9se es mi hermano y mi hermana y mi madre.\u00bb <\/p>\n<p>El evangelista contin\u00faa manteniendo el escenario de Jes\u00fas dentro de la \u00abcasa\u00bb y rodeado por la multitud del pueblo (v. 20). Despu\u00e9s de retirarse, los enemigos, vuelve a presentar ahora a los parientes m\u00e1s cercanos de Jes\u00fas, pero con una finalidad completamente distinta. La madre y \u00abhermanos\u00bb de Jes\u00fas, es decir los primos -en algunos manuscritos el v. 32 trae tambi\u00e9n \u00abhermanas\u00bb, cf. tambi\u00e9n 6,3- quieren hacerle una visita; prop\u00f3sito distinto del de \u00ablos de su familia\u00bb del v. 21 que quer\u00edan recogerle, como hemos visto. Los parientes cercanos de Jes\u00fas han llegado de Nazaret a Cafarna\u00fam; pero a la vista del tropel de gente, permanecen delante de la puerta y mandan a llamarle. Nada se nos dice acerca de una postura de repudio. Jes\u00fas se hab\u00eda alejado de ellos para seguir el llamamiento divino y demuestra ahora que tambi\u00e9n internamente se ha liberado de ellos, no por frialdad de sentimientos o desprecio de los v\u00ednculos familiares -que en Palestina eran muy estrechos-, sino por pertenecer a Dios por completo. Ha realizado personalmente lo que pide a sus disc\u00edpulos (cf. Mat 10:37). Pero su respuesta no tiene s\u00f3lo este sentido ejemplar sino que afecta sobre todo a la idea que la comunidad tiene de s\u00ed misma. En lugar de su familia terrena, Jes\u00fas se ha elegido otra familia espiritual. Echa una mirada sobre los hombres que est\u00e1n sentados a su alrededor y los llama \u00absu madre y sus hermanos\u00bb. Marcos habla con frecuencia de estas \u00abmiradas de Jes\u00fas a su alrededor\u00bb (Mat 3:5; Mat 5:37; Mat 10:23; Mat 11:21). Su mirada descubre una vigilancia y atenci\u00f3n internas, pero tambi\u00e9n reclama el inter\u00e9s sobre unas ideas particulares. En conexi\u00f3n con nuestro pasaje est\u00e1 la ojeada en derredor que echa sobre los disc\u00edpulos despu\u00e9s de retirarse el \u00abjoven rico\u00bb (Mat 10:23), a la que sigue una palabra que les exhorta a la reflexi\u00f3n. \u00bfQuiere Jes\u00fas hacer constar simplemente que aqu\u00e9llos son sus verdaderos parientes porque escuchan su palabra con atenci\u00f3n? Entonces el pasaje coincidir\u00eda con la escena que tuvo lugar en casa de las dos hermanas, Marta y Mar\u00eda, en que se alaba y recomienda la escucha atenta de la palabra de Jes\u00fas (Eze 10:39-42). Pero aqu\u00ed no se habla expresamente de \u00abescuchar su palabra\u00bb, aun cuando se presuponga sin duda alguna. En lugar de eso, agrega Jes\u00fas: \u00abEl que cumple la voluntad de Dios, \u00e9se es mi hermano y mi hermana y mi madre.\u00bb La escena est\u00e1 vinculada m\u00e1s bien a otra en que Jes\u00fas corrige la exclamaci\u00f3n de alabanza de una mujer del pueblo: \u00abBienaventurados m\u00e1s bien los que escuchan la palabra de Dios y la guardan\u00bb (Luc 11:27 s). En consecuencia, se trata sobre todo de una exhortaci\u00f3n a los all\u00ed sentados y a la comunidad posterior a entrar en comuni\u00f3n espiritual con Jes\u00fas mediante el cumplimiento de la voluntad divina. Ahora es cuando el contenido de la afirmaci\u00f3n alcanza todo su valor para la comunidad que se form\u00f3 despu\u00e9s: ella se sabe identificada con la multitud congregada alrededor de Jes\u00fas que escucha su palabra; m\u00e1s a\u00fan, que est\u00e1 pendiente de su palabra para cumplir la voluntad de Dios de una manera total y exclusiva. Llamada y exhortaci\u00f3n, elecci\u00f3n y exigencia, uni\u00f3n beatificante y deber ineludible, todo esto late en las palabras de Jes\u00fas y es la conciencia que, en esta unidad transida de tensiones, determina en exclusiva la \u00abfamilia\u00bb de Jes\u00fas, el pueblo escatol\u00f3gico de Dios. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">Jes\u00fas sana nuevamente en el d\u00eda de reposo (<\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 3:1-6<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">An\u00e1lisis de discurso<\/span><\/p>\n<p>Al igual que en <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 1:21-28<\/span><\/span>, tenemos aqu\u00ed una liberaci\u00f3n que se produce en una sinagoga. En esta historia se combinan una sanidad y un incidente con los fariseos, a la vez que se nos dice algo sobre Jes\u00fas. El discurso se organiza, de nuevo, siguiendo una estructura conc\u00e9ntrica que va a subrayar la pregunta que Jes\u00fas le hace a los fariseos.<\/p>\n<p> A. Jes\u00fas entra en la sinagoga (v. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 3:1<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>B. Hay un hombre que ten\u00eda una mano seca (v. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 3:2<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>C. Jes\u00fas le ordena al hombre levantarse y ponerse en medio (v. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 3:3<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>D. <span style=\"font-style:italic\">Jes\u00fas pregunta si es l\u00edcito salvar una vida en el s\u00e1bado<\/span> (v. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 3:4<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>C&#8217;. Jes\u00fas le ordena al hombre que extienda su mano (v. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 3:5<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>B&#8217;. Al hombre se le cura la mano (v. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 3:5<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>A&#8217;. Los fariseos salen de la sinagoga y traman matar a Jes\u00fas (v. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 3:6<\/span><\/span>)<\/p>\n<p> Sin lugar a dudas, el centro de este quiasmo se\u00f1ala cu\u00e1l es el tema principal de <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 3:1-6<\/span><\/span> : qu\u00e9 es l\u00edcito hacer el d\u00eda s\u00e1bado. Cuando la vida humana no estaba en peligro, como en este caso, la tradici\u00f3n exig\u00eda no sanar el s\u00e1bado, pues era considerado como trabajo. S\u00f3lo se pod\u00eda quebrantar el d\u00eda de reposo cuando la vida de una persona estaba en peligro. As\u00ed es como los fariseos y sus escribas interpretaban la ley. Jes\u00fas ten\u00eda otra opini\u00f3n. Para \u00e9l la ley hab\u00eda sido dada con la intenci\u00f3n de beneficiar al ser humano y exaltar la gloria de Dios. Retrasar una sanidad que beneficiar\u00eda al hombre de inmediato s\u00f3lo por cumplir con el legalismo de no trabajar el d\u00eda s\u00e1bado contradir\u00eda el verdadero esp\u00edritu de la ley, que es el de dar vida (Hooker, 107). Y son los mismos fariseos quienes est\u00e1n transgrediendo la ley al tramar la muerte de Jes\u00fas, ya que est\u00e1n pensando en quitar la vida en el s\u00e1bado. \u00a1Qu\u00e9 iron\u00eda tan grande! No por nada Jes\u00fas se entristece.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">T\u00cdTULO<\/span>: \u201cJes\u00fas sana nuevamente en el d\u00eda de reposo\u201d. Nos decidimos por este t\u00edtulo porque parece encapsular la tensi\u00f3n que se vive en esta historia, con los fariseos que le acechan para ver si sanar\u00eda al hombre en el d\u00eda de reposo.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">An\u00e1lisis textual y morfosint\u00e1ctico<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p>En la <span style=\"font-weight:bold\">sinagoga<\/span> (ver <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 1:21<\/span><\/span>) Jes\u00fas encuentra un hombre <span style=\"font-weight:bold\">que ten\u00eda seca una mano<\/span>, esto es, una \u00abmano tullida\u00bb (TLA). Obviamente, el individuo no pod\u00eda mover su mano, y por eso algunas versiones traducen \u00abparalizada\u00bb (BL, BJ, NVI, CEV).<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Mar 1:21<\/span>; <span class='bible'>Luc 14:1-6<\/span>; <span class='bible'>Jua 5:9-10<\/span>; <span class='bible'>Jua 9:14<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>El hombre paralizado (ver Mat. 12:9-14; Luc. 6:6-11). Los que se opon\u00edan a Jes\u00fas encontraron otra oportunidad para acusarle de haber hecho caso omiso del s\u00e1bado cuando san\u00f3 al que ten\u00eda la mano paralizada, para el cual no parec\u00edan tener ninguna piedad. Los rab\u00edes s\u00f3lo permit\u00edan sanar en s\u00e1bado cuando eran casos de vida o muerte, y claramente este no era el caso. Jes\u00fas no hizo ning\u00fan esfuerzo por evitar la trampa, como lo podr\u00eda haber hecho. En su lugar, pidi\u00f3 al hombre que se parara ante todos ellos y le pregunt\u00f3 algo que llegaba a la m\u00e9dula del asunto. Evidentemente el dejar a esa persona sin sanar, dado que Jes\u00fas ten\u00eda el poder para sanarlo, era hacer un mal. El hacer el bien en s\u00e1bado era, obviamente, el proceder correcto y con seguridad la ley del s\u00e1bado no lo prohib\u00eda. (La segunda parte de la pregunta de Jes\u00fas, \u00bfSalvar la vida o matar?, es una manera m\u00e1s fuerte de decir lo mismo.) Los fariseos no pod\u00edan responder sin condenarse a s\u00ed mismos, as\u00ed que permanecieron en silencio. Mar. dice que Jes\u00fas los mir\u00f3 con enojo, dolido por la dureza de sus corazones. Dado que \u00e9ste es uno de los pocos lugares donde Marcos alude al enojo de Jes\u00fas, es importante saber la causa.<\/p>\n<p>La sanidad de este hombre en s\u00e1bado fue el momento en que dos bandos que nunca se hubieran aliado, los fariseos y los herodianos, decidieron destruir a Jes\u00fas y tomaron consejo contra \u00e9l, c\u00f3mo destruirlo. Si no creemos en Jes\u00fas tenemos que terminar crucific\u00e1ndolo. Marcos nos advierte de esta elecci\u00f3n desde el comienzo de su Evangelio. Los fariseos eran los \u201cfundamentalistas religiosos\u201d de su d\u00eda, mientras que los herodianos, desconocidos fuera de Mar., parecen haber sido un partido secular, apoyando la dinast\u00eda de Herodes. Esta fue una combinaci\u00f3n de cinismo y oportunismo pol\u00edtico, algo que se nota en el mundo donde hay oposici\u00f3n al evangelio. El enemigo usa cualquier herramienta que puede.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>3.2 Ya los l\u00edderes jud\u00edos se declararon en contra de Jes\u00fas. Est\u00e1n celosos de su popularidad, sus milagros y su autoridad al hablar. Valoran tanto su posici\u00f3n en la comunidad y sus oportunidades de ganancia personal que perdieron de vista la meta de todo l\u00edder religioso: conducir la gente a Dios. Si alguien deb\u00eda haber reconocido al Mes\u00edas, eran ellos, pero no quisieron hacerlo porque no estaban dispuestos a perder sus apreciadas posiciones ni su poder. Cuando Jes\u00fas puso al descubierto sus verdaderas actitudes, autom\u00e1ticamente se transformaron en enemigos del Mes\u00edas y empezaron a buscar la forma de que la gente tambi\u00e9n se volviera en contra suya para detener su creciente popularidad.3.5 Jes\u00fas se enoj\u00f3 al ver la actitud despiadada de los fariseos. Enojarse, en s\u00ed mismo, no es malo. Depende de lo que nos hace enojar y lo que hacemos con el enojo. Con mucha frecuencia expresamos nuestro enojo de manera ego\u00edsta y perjudicial. Jes\u00fas en cambio expres\u00f3 su enojo corrigiendo un problema: san\u00f3 la mano al hombre. Aplique su enojo a buscar soluciones constructivas m\u00e1s que a agravar el problema provocando pena en la gente.3.6 Los fariseos eran un grupo religioso que con celo segu\u00eda la Ley del Antiguo Testamento as\u00ed como sus tradiciones. Eran respetados en la comunidad, pero odiaban a Jes\u00fas porque se enfrent\u00f3 a sus orgullosas actitudes y a sus poco honorables motivaciones.Los herodianos eran un partido pol\u00edtico jud\u00edo que esperaba restaurar en el trono la l\u00ednea de Herodes el Grande. Jes\u00fas era una amenaza para ellos porque desafiaba sus ambiciones pol\u00edticas. Fariseos y herodianos, por lo general enemigos, unieron sus fuerzas en contra de Jes\u00fas porque este los desenmascaraba y socavaba su poder y reputaci\u00f3n.3.6 Jes\u00fas realiz\u00f3 una buena obra, pero los fariseos lo acusaron de quebrantar la Ley que prohib\u00eda brindar atenci\u00f3n m\u00e9dica el d\u00eda de reposo, salvo en casos de vida o muerte. Ir\u00f3nicamente, los fariseos que acusaban a Jes\u00fas de quebrantar el d\u00eda de reposo al sanar a alguien, planeaban un asesinato.3.7, 8 Aunque Jes\u00fas era blanco del fuego de los l\u00edderes religiosos, segu\u00eda ganando popularidad entre el pueblo. Algunos eran curiosos, otros buscaban sanidad, otros evidencias para usarlas en su contra y otros quer\u00edan saber si en realidad era el Mes\u00edas. La mayor\u00eda no entend\u00eda la verdadera dimensi\u00f3n de lo que ocurr\u00eda entre ellos. Hoy en d\u00eda, la gente sigue al Se\u00f1or por id\u00e9ntica variedad de razones. \u00bfCu\u00e1l es la raz\u00f3n primordial por la que usted sigue a Jes\u00fas?3.11 Los demonios sab\u00edan que Jes\u00fas era el Hijo de Dios, pero no quer\u00edan renunciar a sus malos prop\u00f3sitos. Saber de Jes\u00fas o incluso creer que El es el Hijo de Dios no garantiza la salvaci\u00f3n. Tambi\u00e9n hay que desear seguirle y obedecerle (Jam 2:17).3.12 Jes\u00fas advirti\u00f3 a los demonios que no divulgaran que era el Mes\u00edas, porque no deseaba que alimentaran falsas ideas populares. La inmensa multitud estaba a la espera de un l\u00edder pol\u00edtico y militar que los libertara del yugo de Roma. La ense\u00f1anza recibida dec\u00eda que el Mes\u00edas profetizado en el Antiguo Testamento ser\u00eda esa clase de hombre. Jes\u00fas quer\u00eda ense\u00f1arle al pueblo la clase de Mes\u00edas que era, tan distinto al de sus expectativas. Su reino es espiritual. Y comenzar\u00eda, no con el derrocamiento de los gobernantes, sino con el derrocamiento del pecado en los corazones de la gente.3.14 Jes\u00fas estaba rodeado de seguidores, de los cuales escogi\u00f3 a los doce que ser\u00edan sus compa\u00f1eros da cada d\u00eda. No los seleccion\u00f3 en base a su fe, porque era vacilante. Tampoco los escogi\u00f3 por talentos y habilidades que a lo mejor ten\u00edan, porque ninguno se destacaba por sus habilidades. Los disc\u00edpulos representaban una amplia gama de trasfondos y experiencias de la vida, pero al parecer no ten\u00edan m\u00e1s potencial de liderazgo que los que no se escogieron. La \u00fanica caracter\u00edstica que ten\u00edan todos era su decisi\u00f3n de obedecer y seguir a Jes\u00fas. Despu\u00e9s de la ascensi\u00f3n fueron llenos con el Esp\u00edritu Santo y jugaron papeles determinantes en el crecimiento de la iglesia primitiva. No nos descalifiquemos en nuestro servicio a Cristo por no tener las mejores credenciales. Para ser un buen disc\u00edpulo sencillamente hay que estar listo a seguir a Jes\u00fas con un coraz\u00f3n dispuesto.3.14, 15 \u00bfPor qu\u00e9 Jes\u00fas escogi\u00f3 doce hombres? El n\u00famero doce corresponde a las doce tribus de Israel (Mat 19:28), con lo cual se muestra la continuidad entre el antiguo sistema religioso y el nuevo basado en el mensaje de Jes\u00fas. Muchos segu\u00edan a Jes\u00fas, pero los doce recibieron la preparaci\u00f3n m\u00e1s intensa. Podemos ver el impacto de estos hombres en el resto del Nuevo Testamento.3.18 Los zelotes eran jud\u00edos nacionalistas que se opon\u00edan a la ocupaci\u00f3n romana en Palestina.3.21 Con las multitudes presion\u00e1ndolo, Jes\u00fas ni siquiera ten\u00eda tiempo para comer. De ah\u00ed que sus amigos y familiares viajaron desde Nazaret para llevarlo a su casa (3.31-32). Pensaban que se hab\u00eda convertido en un fan\u00e1tico religioso. Les preocupaba esta posibilidad, pero no tomaban en cuenta el prop\u00f3sito de su ministerio. Aun sus m\u00e1s allegados fueron lentos en comprender su verdadera identidad.3.22-27 Los fariseos no pod\u00edan negar los milagros de Jes\u00fas ni su poder sobrenatural. Negaban, sin embargo, que viniera de Dios, porque de aceptarlo habr\u00edan tenido que reconocer tambi\u00e9n que era el Mes\u00edas. Y su orgullo no les permiti\u00f3 dar ese paso. Por eso, en un intento por destruir su popularidad entre la gente, lo acusaron de actuar con el poder de Satan\u00e1s. En la respuesta de Jes\u00fas, vers\u00edculos 23 al 26, vemos que el argumento de estos l\u00edderes jud\u00edos no ten\u00eda ning\u00fan sentido (Beelzeb\u00fa se refiere a Satan\u00e1s).3.27 Aunque permite a Satan\u00e1s actuar en el mundo, Dios sigue en control de todo. Jes\u00fas, en su condici\u00f3n de Dios, tiene poder sobre Satan\u00e1s; puede echar fuera demonios y poner fin a sus terribles obras en la vida de la gente. Un d\u00eda, Satan\u00e1s ser\u00e1 derrotado para siempre y nunca m\u00e1s volver\u00e1 a actuar en el mundo (Rev 20:10).3.28, 29 Algunas veces los cristianos se preguntan si han cometido el pecado de blasfemar contra el Esp\u00edritu Santo. Este no es un pecado del cual los cristianos deben preocuparse, pues se trata de una actitud de incredulidad y falta de arrepentimiento. Rechazar a prop\u00f3sito la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo es blasfemia porque es rechazar a Dios mismo. Los dirigentes religiosos acusaron a Jes\u00fas de blasfemia, pero ir\u00f3nicamente blasfemaron cuando cara a cara lo acusaron de estar pose\u00eddo por Satan\u00e1s.3.31-35 Mar\u00eda era la madre de Jes\u00fas (Luk 1:30-31) y sus hermanos sin duda eran los hijos que Mar\u00eda y Jos\u00e9 tuvieron despu\u00e9s de Jes\u00fas (v\u00e9ase tambi\u00e9n 6.3). Muchos cristianos, sin embargo, creen la antigua tradici\u00f3n seg\u00fan la cual Mar\u00eda tuvo un solo hijo. Si esto es verdad, tal vez los \u00abhermanos\u00bb de Jes\u00fas eran sus primos (en esa \u00e9poca se acostumbraba llamar hermanos a los primos). Hay quienes dan otra alternativa: cuando Jos\u00e9 se cas\u00f3 era viudo y estos hermanos de Jes\u00fas eran hijos del primer matrimonio de Jos\u00e9. En ese caso, ser\u00edan medios hermanos de Jes\u00fas (v\u00e9ase Mar 6:3-4). Seg\u00fan vemos en el vers\u00edculo 21, la familia de Jes\u00fas no logr\u00f3 entender a plenitud el ministerio de Jes\u00fas. Jes\u00fas explic\u00f3 que nuestra familia espiritual establece relaciones que en \u00faltimo t\u00e9rmino pueden ser m\u00e1s importantes y perdurables que las relaciones formadas en nuestras familias carnales.3.33-35 La familia de Dios es de brazos abiertos y no excluye a nadie. Aunque Jes\u00fas amaba a su madre y a sus hermanos, tambi\u00e9n amaba a quienes lo amaban. Jes\u00fas no hac\u00eda acepci\u00f3n de personas, sino que conced\u00eda a todos el privilegio de obedecer a Dios y ser parte de su familia. En nuestro mundo, cada vez m\u00e1s computarizado e impersonal, las relaciones afectuosas entre los miembros de la familia de Dios adquieren una mayor importancia. La iglesia puede dar amor y cuidado personal que mucha gente no encuentra en ninguna otra parte.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 99 Mat 12:9; Luc 6:6<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\n1<strong> (1)<\/strong> Con respecto a los vs.1-6, v\u00e9anse las notas de Mat_12:9-14 . <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p>19 (e) Curar en s\u00e1bado (3,1-6). Al igual que la primera (2,1-12), la quinta controversia entreteje un relato de milagro y un debate, mostrando que Jes\u00fas es poderoso en obras y palabras. El tema en cuesti\u00f3n es la observan\u00adcia del s\u00e1bado; como 2,23-28, este relato servi\u00adr\u00eda como argumento con el que la Iglesia pri\u00admitiva defender\u00eda su libertad con respecto al s\u00e1bado. Las reacciones de los adversarios se han endurecido considerablemente desde el primero hasta este \u00faltimo relato de la serie. 1. la sinagoga: Que se trata de la sinagoga de Ca\u00adfarna\u00fan (1,21-28) lo confirma el adverbio palin, \u00abde nuevo\u00bb, una mano atrofiada: El t\u00e9rmi\u00adno griego impreciso que se utiliza nos impide determinar la naturaleza de la enfermedad o si era o no cong\u00e9nita. 2. si lo curar\u00eda en s\u00e1bado: El problema lo determina el momento elegido (el d\u00eda de s\u00e1bado) y la naturaleza de la enfer\u00admedad (no era mortal). Los rabinos permit\u00edan que se curara en s\u00e1bado cuando el enfermo se encontraba en grave peligro (cf. mSabb. 18,3). En este sentido, es pertinente que citemos un pasaje de mYoma 8,6: \u00abTodo riesgo de (p\u00e9rdi\u00adda) de vidas suplanta el s\u00e1bado (ley)\u00bb. La con\u00adtroversia se centra en si Jes\u00fas se atrever\u00eda a ir m\u00e1s all\u00e1 de este l\u00edmite para curar a alguien que no se encontraba en peligro de muerte. 4. est\u00e1 permitido en s\u00e1bado hacer el bien o hacer el mal: Con su pregunta, Jes\u00fas trasciende los pa\u00adr\u00e1metros del debate rab\u00ednico (cf. 3,2) y suscita la cuesti\u00f3n sobre hacer el bien o el mal en s\u00e1\u00adbado. El texto conlleva la afirmaci\u00f3n impl\u00edcita de que Jes\u00fas, el Hijo del hombre (cf. 2,27-28), tiene autoridad sobre el s\u00e1bado. 5. con indig\u00adnaci\u00f3n: Para otras referencias marcanas a las emociones de Jes\u00fas, v\u00e9ase 1,41.43; 7,34; 8,12; 10,14.21. 6. los herodianos: Eran los partida\u00adrios y defensores de Herodes Antipas, tetrarca de Galilea; no constitu\u00edan una secta o partido como los fariseos, los saduceos o los disc\u00edpu\u00adlos de Juan Bautista. W. J. Bennett (NovT 17 [1975] 9-14) sugiere que su menci\u00f3n puede ha\u00adber sido una creaci\u00f3n redaccional de Marcos para desarrollar el paralelismo que construye entre el Bautista y Jes\u00fas (cf. 6,14-29). c\u00f3mo acabar con \u00e9l: En el curso de las cinco contro\u00adversias de 2,1-3,6, la reacci\u00f3n de los adversa\u00adrios ha ido transform\u00e1ndose desde el asombro (2,12) hasta la manifiesta hostilidad. Incluso ya durante la revelaci\u00f3n del poder de Dios en Galilea se inicia aquella oposici\u00f3n que acaba\u00adr\u00e1 con la muerte de Jes\u00fas en la cruz.<\/p>\n<p>20 (III) Jes\u00fas es rechazado en Galilea (3,7-6,6). La nota negativa con la que acaba la secci\u00f3n anterior se desarrolla en esta nueva secci\u00f3n. Marcos nos ofrece, en primer lugar, algunos ejemplos de la respuesta positiva que el pueblo en general (3,7-12) y los Doce (3,13-19a) dieron a Jes\u00fas. En segundo lugar, estos ejemplos se ven contrarrestados con la res\u00adpuesta negativa por parte de la familia de Je\u00ads\u00fas y los escribas (3,19b-35). A continuaci\u00f3n, Marcos nos presenta algunas par\u00e1bolas y ex\u00adplicaciones relativas a la ense\u00f1anza de Jes\u00fas (4,1-34), que suscitar\u00e1n una oposici\u00f3n cre\u00adciente en los de \u00abfuera\u00bb. El ciclo de relatos de milagro (4,35-5,43) muestra el poder de Jes\u00fas sobre la naturaleza, la posesi\u00f3n demon\u00edaca, la enfermedad y la muerte. El \u00faltimo relato (6,1-6) nos explica c\u00f3mo Jes\u00fas fue rechazado por sus paisanos.<\/p>\n<p>21 (A) Respuestas positivas (3,7-19a).<br \/>\n(a) LA GENTE SE ACERCA A JES\u00daS (3,7-12). Los especialistas consideran, frecuentemente, que este pasaje es un sumario de transici\u00f3n propio de Marcos. Efectivamente, es de transici\u00f3n porque trata de la recepci\u00f3n entusiasta de Je\u00ads\u00fas como sanador y remite a su ense\u00f1anza me\u00addiante par\u00e1bolas (4,1-34) y a sus exorcismos (5,1-20). Es propio de Marcos porque casi to\u00addas las palabras han aparecido con anteriori\u00addad y toda la unidad parece proceder de su pluma. Y es un sumario puesto que, en lugar de una narraci\u00f3n de determinados aconteci\u00admientos, percibimos en \u00e9l una tendencia generalizadora. Ahora bien, esta particularidad del pasaje no deber\u00eda apartar nuestra atenci\u00f3n de las importantes contribuciones que hace al re\u00adlato que el evangelista escribe sobre Jes\u00fas. Nos referimos, concretamente, a la descripci\u00f3n de la gente que, procedente de muchas comarcas, se acerca a Jes\u00fas (3,7-8), y al mandato con el que proh\u00edbe a los esp\u00edritus inmundos que pro\u00adpaguen su identidad (3,11-12). 7. se retir\u00f3: El verbo griego anech\u00f3r\u00e9sen no implica necesa\u00adriamente que Jes\u00fas huyera; significa que dej\u00f3 Cafarna\u00fan para dirigirse a cualquier otro lugar del lago de Galilea, de Judea&#8230; Tiro y Sid\u00f3n: La gente viene desde todas las direcciones para encontrarse con Jes\u00fas. Samar\u00eda es el \u00fanico lu\u00adgar que no se menciona; las ciudades de la Dec\u00e1polis se difieren a 5,20. Aquellas comarcas que no pertenec\u00edan al territorio de Israel (Idumea, Transjordania, Tiro y Sid\u00f3n) ten\u00edan po\u00adblaci\u00f3n jud\u00eda. 8. acudieron a \u00e9l: Mientras que fue Jes\u00fas quien se dirigi\u00f3 a sus primeros disc\u00ed\u00adpulos (1,16-20), ahora es la gente quien se diri\u00adge a \u00e9l como centro de atracci\u00f3n. La descrip\u00adci\u00f3n de la muchedumbre nos remite a los destinatarios de su ense\u00f1anza en par\u00e1bolas (4,1-2). 9. una barca: Sobre la utilizaci\u00f3n por Jes\u00fas de una barca para evitar la presi\u00f3n de la muchedumbre, cf. 4,1-2. 10. cur\u00f3 a muchos: Como en 1,34, el t\u00e9rmino \u00abmuchos\u00bb (pollous) no exige que lo interpretemos como \u00aba algu\u00adnos, pero no a todos\u00bb. No obstante, Mt 12,15 cambia pollous por pantas (\u00abtodos\u00bb), 11. esp\u00ed\u00adritus inmundos: Como en 1,23-24, los demo\u00adnios reconocen la verdadera identidad de Je\u00ads\u00fas. Esta descripci\u00f3n nos remite tambi\u00e9n a 5,1-20 (especialmente, v. 5). el Hijo de Dios: Los seres preternaturales reconocen la identidad sobrenatural de Jes\u00fas; el poder que tiene sobre ellos forma parte de su victoria definitiva so\u00adbre el mal. Sobre la aplicaci\u00f3n que Marcos ha\u00adce a Jes\u00fas del t\u00edtulo Hijo de Dios, cf. 1,1; 5,7; 15,39; sobre otros t\u00edtulos afines, cf. 1,11; 9,7; 14,61. 12. que no lo descubriesen: Como en 1,25.34, Jes\u00fas proh\u00edbe a los demonios que den a conocer su identidad.<\/p>\n<p>22 (b) ELECCI\u00d3N DE LOS DOCE (3,13-19a). Aunque Jes\u00fas ya hab\u00eda llamado a algunos pa\u00adra que le siguieran (1,16-20; 2,14), y hab\u00eda mu\u00adchos otros que le estaban siguiendo, la elec\u00adci\u00f3n de los Doce tiene un gran significado como primer paso de car\u00e1cter simb\u00f3lico para la constituci\u00f3n del pueblo de Dios. El n\u00famero doce alude a las tribus de Israel y remite al pueblo escatol\u00f3gico del reino de Dios. La lista marcana de los Doce (3,16-19) coincide, en gran parte, con las otras listas del NT (Mt 10,2-4; Lc 6,14-16; Hch 1,13); sobre algunas discre\u00adpancias de menor importancia \u2192 Pensamiento del NT, 81:135-46). El ideal que Marcos tiene del discipulado -estar con Jes\u00fas y compartir su ministerio es la caracter\u00edstica teol\u00f3gica principal del pasaje (3,14-15). 14. doce: A me\u00adnudo Marcos usa la expresi\u00f3n \u00ablos doce\u00bb (cf. 4,10; 6,7; 9,35; 10,32; 11,11; 14,10.17.20.43). Algunos manuscritos a\u00f1aden la proposici\u00f3n \u00aba los que tambi\u00e9n llam\u00f3 ap\u00f3stoles\u00bb (pero, cf. Lc 6,13). para que estuviesen con \u00e9l: Marcos piensa que el fundamento del discipulado es estar con Jes\u00fas. Esta relaci\u00f3n permite a los Doce tomar parte en los ministerios de predi\u00adcaci\u00f3n (3,14) y exorcismo (3,15) realizados por Jes\u00fas; cumplir\u00e1n este encargo s\u00f3lo en 6,7-13.16. Sim\u00f3n, a quien dio el nombre de Pedro: Marcos no nos cuenta por qu\u00e9 Jes\u00fas llam\u00f3 \u00abpiedra\u00bb a Sim\u00f3n; Mt 16,18 conecta este so\u00adbrenombre con la fundaci\u00f3n de la iglesia; en Jn 1,42 parece aludir a alg\u00fan aspecto del ca\u00adr\u00e1cter de Sim\u00f3n (cf. PNT 58-59.89-91). 17. Boan\u00e9rges: La cuesti\u00f3n del apodo Boan\u00e9rges y su explicaci\u00f3n, \u00abhijos del trueno\u00bb, ha provocado un elevado n\u00famero de teor\u00edas, pero no hay ninguna que haya logrado clarificarla de for\u00adma definitiva (cf. H. Balz, EWNT 1.535). 18. Andr\u00e9s: Marcos no nos dice nada sobre la lla\u00admada de los otros ocho disc\u00edpulos que apare\u00adcen en la lista despu\u00e9s de Andr\u00e9s; notemos que al segundo Santiago se le apellida \u00abhijo de Al\u00adfeo\u00bb (2,14). Sim\u00f3n el zelota: El adjetivo griego kananaios, probablemente, no procede de Cana\u00e1n o Can\u00e1, sino m\u00e1s bien de la palabra aramea qan\u2019ana, que significa \u00abzelota\u00bb. Aunque el t\u00e9rmino se refiera a un grupo de revolucio\u00adnarios jud\u00edos que se rebelaron contra Roma ca. 66-70 d.C., no parece que hubiera tenido una connotaci\u00f3n pol\u00edtica en tiempos de Jes\u00fas. Al menos Lucas no muestra ning\u00fan problema al traducirlo con el t\u00e9rmino griego z\u00e9l\u00f3t\u00e9s (Lc 6,15; Hch 1,13). Sim\u00f3n podr\u00eda haber sido un \u00abentusiasta\u00bb en un sentido estrictamente reli\u00adgioso. 19. Judas Iscariote: Probablemente, el apellido Iskarioth encierra una referencia geo\u00adgr\u00e1fica, es decir, era \u00abnatural de Cariot\u00bb (cf. Jos 15,25; Jr 48,24). El hecho de que se inclu\u00adya a Judas en la lista de los Doce y la rapidez con la que la primitiva comunidad de Jerusa\u00adl\u00e9n actu\u00f3 para ocupar su vacante (cf. Hch 1,15-26) constituyen un argumento a favor de que la instituci\u00f3n de los Doce tuvo su origen en el ministerio de Jes\u00fas con el consiguiente reconocimiento del significado simb\u00f3lico que pose\u00eda este grupo.<\/p>\n<p>23 (B) Respuestas negativas (3,19b-35). La per\u00edcopa consta de los siguientes ele\u00admentos: (A) la acusaci\u00f3n realizada por la fa\u00admilia de Jes\u00fas (3,19b-21); (B) la acusaci\u00f3n que hacen los escribas (3,22); (C) la defensa de Je\u00ads\u00fas (3,23-27); (B\u2019) juicio de Jes\u00fas sobre los es\u00adcribas (3,28-30); (A\u2019) juicio de Jes\u00fas sobre sus parientes (3,31-35). Desde un punto de vista apolog\u00e9tico, el texto refuta las siguientes acu\u00adsaciones que se hicieron contra Jes\u00fas durante su ministerio e incluso tras su muerte: (1) es\u00adtaba fuera de s\u00ed; (2) estaba pose\u00eddo por un de\u00admonio; (3) era un agente de Sat\u00e1n. Contiene tambi\u00e9n ense\u00f1anzas teol\u00f3gicas positivas sobre el perd\u00f3n de los pecados (3,28) y sobre la com\u00adprensi\u00f3n de los cristianos como miembros de la familia de Dios (3,35). 19. casa: La expre\u00adsi\u00f3n griega eis oikon, \u00aba una casa\u00bb, se refiere a Nazaret, donde a\u00fan viv\u00edan los parientes de Je\u00ads\u00fas. 21. parientes: La frase griega hoi par\u2019autou se refiere, al parecer, a los parientes de Je\u00ads\u00fas (BP, \u00absus familiares\u00bb; CB, \u00absus parientes\u00bb; BJ, \u00absus parientes\u00bb); cf. 3,31-35. Estos preten\u00adden controlarlo para que no comprometiera a la familia. Unos pocos manuscritos cambiaron esta expresi\u00f3n por la frase \u00ablos escribas y los otros\u00bb, obviamente para suavizar el impacto del incidente en el que los adversarios de Jes\u00fas eran sus propios parientes (entre quienes tam\u00adbi\u00e9n se encontraba Mar\u00eda, 3,31). dec\u00edan que es\u00adtaba trastornado: Algunos especialistas inter\u00adpretan la expresi\u00f3n \u00abpues ellos dec\u00edan\u00bb en el sentido impersonal de \u00abpues la gente dec\u00eda\u00bb, convirtiendo, de este modo, a los parientes en meros receptores de la opini\u00f3n que la gente te\u00adn\u00eda de Jes\u00fas. Otros autores interpretan el t\u00e9r\u00admino exest\u00e9 como un comentario sobre el comportamiento de la muchedumbre, en el sentido de que era la gente quien estaba fuera de s\u00ed (cf. MNT 51-59). 22. los escribas que ve\u00adn\u00edan de Jerusal\u00e9n: Este nuevo grupo de adver\u00adsarios suscita una nueva acusaci\u00f3n; v\u00e9ase en 3,28-30 el comentario que hace Jes\u00fas sobre ellos. Mt 12,24 identifica a los adversarios con los fariseos, y Lc 11,15 lee \u00abalgunos de ellos\u00bb. pose\u00eddo por Beelzebul: En primer lugar, acusan a Jes\u00fas de estar pose\u00eddo por un demonio con\u00ad creto. Beelzebub es el nombre que encontra\u00admos en algunas versiones antiguas pero no en los manuscritos griegos; esta forma se basa en 2 Re 1,2, donde aparece con el significado de \u00abel se\u00f1or de las moscas\u00bb. El t\u00e9rmino Beelzeboul se interpreta como \u00abel se\u00f1or del esti\u00e9r\u00adcol\u00bb o \u00abel se\u00f1or de la colina o la morada\u00bb, pe\u00adro no estamos seguros de ninguna de estas interpretaciones, por el pr\u00edncipe de los demo\u00adnios: En segundo lugar, se acusa a Jes\u00fas de ha\u00adcer los exorcismos con la ayuda de Satan\u00e1s. Aunque las dos acusaciones -estar pose\u00eddo y ser un instrumento de Satan\u00e1sest\u00e1n relacio\u00adnadas y reciben una respuesta conjunta en 3,23-27, no tratan precisamente de lo mismo. 23. en par\u00e1bolas: Esta expresi\u00f3n se refiere en este contexto al modo en que Jes\u00fas responde a las acusaciones, y prepara la ense\u00f1anza me\u00addiante par\u00e1bolas que realizar\u00e1 en 4,1-34. c\u00f3mo Satan\u00e1s puede expulsar a Satan\u00e1s: Las acusa\u00adciones de los escribas presuponen que el poder de Jes\u00fas era tan extraordinario que no pod\u00eda explicarse solamente con argumentos natura\u00adles. La r\u00e9plica de Jes\u00fas da por sentado que Sa\u00adtan\u00e1s es el se\u00f1or de las fuerzas del mal (H. Kruse, Bib 58 [1977] 29-61). Puesto que los exorcismos de Jes\u00fas constituyen una amenaza para Satan\u00e1s, no tendr\u00eda ning\u00fan sentido que se realizaran con su ayuda. 24. si un reino es\u00adt\u00e1 dividido contra s\u00ed mismo: El problema cen\u00adtral se explica mediante tres ejemplos que tie\u00adnen la misma estructura: si un reino, una casa o Satan\u00e1s est\u00e1n divididos contra s\u00ed mismos, no pueden permanecer en pie. La conclusi\u00f3n im\u00adpl\u00edcita es que Jes\u00fas no pertenece en modo al\u00adguno a la esfera de Satan\u00e1s. 25. casa: El t\u00e9r\u00admino griego oikia puede referirse al edificio (casa) como tambi\u00e9n a la gente que lo habita (hogar). 26. Satan\u00e1s: Los dos miembros ini\u00adciales de la serie eran analog\u00edas (vv. 24-25). El tercer miembro es denotativo: Si Satan\u00e1s fue\u00adse realmente el responsable de la actividad de Jes\u00fas, estar\u00eda lanzando a uno de sus esbirros contra los otros, y de este modo se destruir\u00eda a s\u00ed mismo y su reino. 27. la casa del hombre fuerte: Jes\u00fas \u00abel fuerte\u00bb (cf. 1,7) ha entrado en la casa de Satan\u00e1s y lo ha atado; de no ser as\u00ed, Jes\u00fas no podr\u00eda haber realizado exorcismos. No solamente no estaba Jes\u00fas del lado de Sa\u00adtan\u00e1s, sino que, adem\u00e1s, era su enemigo. 28. pecados y blasfemias: El dicho se inicia con el solemne \u00abam\u00e9n\u00bb. No deber\u00edamos pasar por al\u00adto el extraordinario alcance que tiene la afir\u00admaci\u00f3n de que pueden perdonarse todos los pecados (incluyendo el asesinato, la impureza y la apostas\u00eda) por una excesiva concentraci\u00f3n en la excepci\u00f3n que presenta el vers\u00edculo si\u00adguiente. 29. blasfemia contra el Esp\u00edritu Santo: En el contexto marcano, el pecado imperdo\u00adnable reside en atribuir las curaciones realiza\u00addas por Jes\u00fas, que se deben a la acci\u00f3n del Es\u00adp\u00edritu Santo, al poder de Satan\u00e1s. Con el t\u00e9rmino \u00abblasfemia\u00bb se describe la actitud irreverente hacia el Esp\u00edritu Santo, es decir, no ver la presencia del Esp\u00edritu en el ministerio de Jes\u00fas. 30. pues dec\u00edan: \u00abtiene un esp\u00edritu in\u00admundo\u00bb: La respuesta de Jes\u00fas se dirig\u00eda a la segunda acusaci\u00f3n realizada por los escribas. Ahora, el evangelista, a\u00f1adiendo su propio co\u00admentario, regresa a la primera acusaci\u00f3n de que estaba pose\u00eddo por un demonio. Pero, de hecho, ya hab\u00eda sido respondida impl\u00edcitamen\u00adte en el curso de la argumentaci\u00f3n anterior al afirmar que la fuente del poder de Jes\u00fas era el Esp\u00edritu y no Satan\u00e1s. 31. su madre y sus her\u00admanos: Este grupo es el mismo que (o al menos forman parte de) los hoi par\u2019autou que se men\u00adcionan en 3,21. Sobre los hermanos de Jes\u00fas, cf. 6,3 (cf. MNT 59-67.253-82). 32. muchedum\u00adbre: La muchedumbre no muestra hostilidad hacia a Jes\u00fas, sino que transmite la palabra de la familia, tus hermanos: Algunos manuscritos a\u00f1aden \u00aby tus hermanas\u00bb. El hecho de que no aparezca en 3,31.33.34 y la facilidad con la que los escribas pod\u00edan haberla omitido nos sugie\u00adre que se trata de una lectura original. 33. qui\u00e9\u00adnes son mi madre y mis hermanos: Este impor\u00adtante dicho contiene, al menos, una dura cr\u00edtica sobre la familia biol\u00f3gica de Jes\u00fas, pues se opone a aquellos que son sus aut\u00e9nticos pa\u00adrientes (espirituales), es decir, a los que cum\u00adplen la voluntad de Dios. 35. el que cumple la voluntad de Dios es mi hermano: En una socie\u00addad en la que las relaciones familiares son ex\u00adtraordinariamente importantes, la idea de for\u00admar parte de una familia espiritual ten\u00eda el efecto de relativizar las otras relaciones y hacer que los seguidores de Jes\u00fas las evaluasen a la luz del criterio de la voluntad de Dios.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Estos vers\u00edculos nos vuelven a presentar a nuestro Se\u00f1or haciendo un milagro. Cura en la sinagoga a un hombre \u00abque ten\u00eda una mano seca\u00bb. Ocupado siempre  de los negocios de su Padre, siempre haciendo bien, y haci\u00e9ndolo a vista de enemigos y de amigos -tal era el curso diario del ministerio terrenal de nuestro  Se\u00f1or. Y \u00abnos dej\u00f3 un ejemplo para que sigui\u00e9ramos sus huellas\u00bb 1 Pedro 2.21 \u00ab\u00a1Benditos sean esos cristianos que se esfuerzan en su debilidad por imitar a su  Maestro!.<br \/>\nVeamos en estos vers\u00edculos, como nuestro Se\u00f1or Jes\u00fas era vigilado por sus enemigos. Leemos, \u00abque lo acechaban, si lo curaban en s\u00e1bado, y pod\u00edan entonces  acusarlo.<br \/>\n\u00a1Que prueba tan triste tenemos aqu\u00ed de la maldad de la naturaleza humana! Era en d\u00eda de s\u00e1bado que estas cosas acontec\u00edan, y en la sinagoga donde los  hombres se reun\u00edan para o\u00edr la palabra y adorar a Dios. A\u00fan en el d\u00eda del Se\u00f1or, y en los momentos de tributarle adoraci\u00f3n, estos miserables formalistas  estaban tramando maldades contra nuestro Se\u00f1or. Los mismos hombres que pretend\u00edan ser tan estrictos y tan santos en cosas de poca importancia, estaban  llenos de pensamientos maliciosos y col\u00e9ricos en medio de la congregaci\u00f3n. Prov. 5.14.<br \/>\nEl pueblo de Cristo no debe esperar ser tratado mejor que su Maestro. Est\u00e1n siempre espiados por un mundo mal\u00e9volo y rabioso. Examina su conducta con  ojos perspicaces y envidiosos; todos sus pasos son vigilados y seguidos constantemente. Son hombres marcados y nada pueden hacer que el mundo no lo note.<br \/>\nSu vestido, sus gestos, el empleo de su tiempo, su conducta en todas las situaciones de la vida, todo en ellos es observado r\u00edgida y menudamente. Sus  adversarios est\u00e1n esperando su primer tropez\u00f3n, y tan pronto como incurren en un error, los imp\u00edos se regocijan.<br \/>\nBueno es que los cristianos tengan esto siempre presente. Adonde quiera que vayamos, cualquiera cosa que hagamos, recordemos que estamos \u00abespiados\u00bb  como nuestro Maestro. Esta idea debe decidirnos a ejercer una santa vigilancia sobre nuestra conducta, para que no habamos nada que permita al enemigo  blasfemar. Deber\u00eda comunicarnos una diligencia exquisita para evitar aun las \u00abapariencias del mal\u00bb. Sobre todo, deber\u00eda influir en nosotros para que or\u00e1semos  mucho, contuvi\u00e9ramos nuestra c\u00f3lera y nuestras lenguas, y nos manej\u00e1ramos siempre bien en p\u00fablico. Ese Salvador que estuvo \u00abespiado\u00bb, sabe simpatizar con  su pueblo, y suministrarle la gracia que necesita en sus \u00e9pocas de necesidad.<br \/>\nFij\u00e9monos, en segundo lugar, nuestra atenci\u00f3n en el gran principio que Nuevo Testamento Se\u00f1or establece respecto a guardar el s\u00e1bado. Ense\u00f1aba que es  leg\u00edtimo \u00abhacer bien\u00bb en s\u00e1bado.<br \/>\nEstablece este principio haciendo una pregunta muy notable. Pregunta a los que estaban en torno suyo, si era \u00ableg\u00edtimo hacer bien o mal en s\u00e1bados, salvar la  vida, o matar\u00bb \u00bfera mejor curar a ese pobre enfermo que ten\u00eda en su presencia con una mano seca, o abandonarlo a su destino? \u00bfEra m\u00e1s pecaminoso restaurar  a una persona la salud en s\u00e1bado, que tramar un asesinato, o alimentar odios contra un inocente, como lo estaban haciendo en aquel mismo momento con El?  \u00bfEran ellos intachables que deseaban matarlo? No es de admirarse que al ser as\u00ed interrogados los enemigos de nuestro Se\u00f1or \u00abguardaran silencio.<br \/>\nSeg\u00fan estas palabras del Se\u00f1or es muy claro que ning\u00fan cristiano debe nunca titubear en hacer en domingo una obra que sea realmente buena y necesaria. Una  verdadera obra de misericordia, como asistir a los enfermos o aliviar alg\u00fan dolor, puede hacerse siempre sin ning\u00fan escr\u00fapulo. Ning\u00fan acto de esta clase ataca  en lo m\u00e1s m\u00ednimo la santidad con que el cuarto mandamiento reviste el d\u00eda de s\u00e1bado.<br \/>\nPero debemos tener cuidado que no se abuse del principio que aqu\u00ed establece nuestro Se\u00f1or y se le haga servir para malos fines. No nos permitamos la  suposici\u00f3n que el permiso de \u00abhacer el bien\u00bb implica la idea que cada cual puede hacer lo que le agrade el d\u00eda del s\u00e1bado. El permiso de \u00abhacer el bien\u00bb no  quiso decir nunca que abrieran las puertas a diversiones, festividades mundanas, viajes, paseos y goces sensuales. No tuvo por objeto permitir trenes de  ferrocarril en domingo, ni vapores, ni exhibiciones. Estas cosas no hacen bien a nadie, y si mal a muchos; defrauda a los sirvientes del descanso de s\u00e9ptimo  d\u00eda, convierten el domingo para muchos en d\u00eda de duras tareas. Guard\u00e9monos de pervertir el verdadero significado de las palabras de nuestro Se\u00f1or.<br \/>\nRecordemos que clase de bien hizo El en s\u00e1bado y sancion\u00f3 con su bendito ejemplo. Pregunt\u00e9monos se hay la m\u00e1s ligera semejanza entre las obras de nuestro  Se\u00f1or el s\u00e1bado y esa manera de emplear el s\u00e1bado por muchos atrevi\u00e9ndose a apelar para ello al ejemplo de nuestro Se\u00f1or. Fij\u00e9monos en el significado claro  y genuino de las palabras de nuestro Se\u00f1or y apoy\u00e9monos en ellas. Nos ha dado libertad para \u00abhacer el bien\u00bb pero no para fiestas, espect\u00e1culos, reuniones  mundanas, ni excursiones.<br \/>\nNotemos por \u00faltimo, los sentimientos que la conducta de los enemigos de nuestro Se\u00f1or desert\u00f3 en su coraz\u00f3n. Se nos dice que \u00abIndignado fij\u00f3 sus miradas en  todos los que lo rodeaban, condoli\u00e9ndose de la dureza de sus corazones\u00bb.<br \/>\nEsta expresi\u00f3n es muy notable digna de una atenci\u00f3n especial. Es para recordarnos que nuestro Se\u00f1or Jesucristo en cuanto hombre, era como nosotros en todo,  exceptuando tan solo el pecado. Nuestro Se\u00f1or conoc\u00eda por experiencia y experimentaba todos los sentimientos puros que son propios de la constituci\u00f3n del  hombre. Leemos que se \u00abmaravillaba\u00bb, que se \u00abregocijaba\u00bb, que \u00ablloraba\u00bb, que \u00abamaba\u00bb y en este pasaje leemos que \u00absent\u00eda indignaci\u00f3n\u00bb.<br \/>\nSe deduce claramente de estas palabras que hay una \u00abindignaci\u00f3n\u00bb leg\u00edtima, justa, y no pecaminosa. Hay una indignaci\u00f3n justificable y que en algunos casos  es permitido manifestar. Salom\u00f3n y Pablo ense\u00f1an ambos la misma lecci\u00f3n. \u00abEl viento del norte ahuyenta la lluvia, as\u00ed un rostro indignado la lengua  murmuradora\u00bb Prov. 25.23 \u00abIndignaos y no pequ\u00e9is\u00bb Ef. 4.26.<br \/>\nDebe confesarse, sin embargo, que la cuesti\u00f3n es muy dif\u00edcil. De todos los sentimientos que el coraz\u00f3n del hombre experimenta, ning\u00fan se despierta quiz\u00e1s  mas pronto que la c\u00f3lera o la indignaci\u00f3n. No hayan ninguno que sea mas dif\u00edcil de dominar cuando le a excitarse, ni cuyas consecuencias sean m\u00e1s terribles.<br \/>\nTodos debemos saber a que extremos arrastra aun a hombres religiosos el mal car\u00e1cter, la irritabilidad, y la pasi\u00f3n. La historia de la \u00abdisputa\u00bb de Pablo y  Bernab\u00e9 en Antioquia y la de Mois\u00e9s cuando provocado, \u00abhabl\u00f3 desertadamente con sus labios\u00bb son familiares a todos los lectores de la Biblia. El hecho  terrible que palabras apasionadas son una infracci\u00f3n del sexto mandamiento, se nos ense\u00f1a muy claramente en el Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a; y, sin embargo,  vemos aqu\u00ed que hay una indignaci\u00f3n que es leg\u00edtima.<br \/>\nConcluyamos de meditar sobre este punto orando fervorosamente para que podamos distinguir el esp\u00edritu que nos domina cuando la indignaci\u00f3n o la c\u00f3lera se  apoderan de nosotros. Estemos seguros que no hay ning\u00fan sentimiento en el hombre que debamos vigilar con m\u00e1s cautela. Una ira no pecaminosa es cosa  muy rara. La rabia del hombre tiene rara vez por causa la Gloria de Dios. De todas maneras creemos que una indignaci\u00f3n justa debe estar mezclada con dolor  y pesar por los que la causan, como sucedi\u00f3 en el caso del Se\u00f1or que aqu\u00ed se nos refiere. Y de esto es que debemos estar seguros -que es mejor no indignarnos  nunca, que sentir indignaci\u00f3n y pecar.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p>R902 \u1f18\u03be\u03b7\u03c1\u03b1\u03bc\u03bc\u03ad\u03bd\u03b7\u03bd \u1f14\u03c7\u03c9\u03bd es similar a un perfecto perifr\u00e1stico: quien ten\u00eda una mano seca. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Habiendo curado Jes\u00fas una mano seca, por evitar los malos designios de los fariseos, se retira; y concurriendo a \u00e9l de todas partes las turbas, sana sus enfermos. Env\u00eda a predicar a los doce que hab\u00eda escogido, comunic\u00e1ndoles poder sobre las enfermedades y endemoniados. Convence de falsedad a los escribas que blasfemaban de \u00e9l, calumni\u00e1ndole de que lanzaba los demonios en virtud de Beelzebub. Dice que es irremisible la blasfemia contra el Esp\u00edritu Santo; y qui\u00e9n son su madre y hermanos.<\/p>\n<p>2 a. Los escribas y fariseos, que se hallaban presentes.<\/p>\n<p>5 b. El Griego: sullup\u00f3umenos ep\u00ed t\u00e9 por\u00f3sei. La palabra p\u00f3rosis significa callo o dureza; y \u00e9sta es la que excit\u00f3 la conmiseraci\u00f3n del Se\u00f1or. En esta ocasi\u00f3n nos ense\u00f1\u00f3 c\u00f3mo hemos de aborrecer lo malo en los hombres, mirando al mismo tiempo con caridad y misericordia a los mismos hombres en quienes se hallan los vicios. Y en este sentido se ha de entender aquel vers\u00edculo de David en el Salmo 118,113: Aborrec\u00ed a los malos. El celo de la gloria de Dios y el amor a su santa ley no nos permite aprobar lo malo de ning\u00fan modo; m\u00e1s la caridad, que es la basa de la misma ley, nos prohibe aborrecer a nuestro hermano, aunque sea malo y pecador.<\/p>\n<p>c. El Griego: hugi\u00e9s hos he \u00e1lle, sana como la otra.<\/p>\n<p>6 d. Estos hombres tan celosos de la observancia del s\u00e1bado, no hac\u00edan escr\u00fapulo de juntarse en concilio aquel mismo d\u00eda para ver c\u00f3mo hab\u00edan de oprimir al inocente. Y para una iniquidad, la m\u00e1s detestable que se conoci\u00f3 en todos los siglos, se unieron con los Herodianos, a quienes aborrec\u00edan mortalmente por ser del partido de los romanos (v\u00e9ase Mt 22,16).<\/p>\n<p>10 e. El Griego: m\u00e1stigas, azotes. MS. Majamientos; como si dijera alg\u00fan azote o castigo del cielo con que avisa a los hombres para que vuelvan sobre s\u00ed.<\/p>\n<p>f. Era tanta la multitud y tropel de gente que acud\u00eda a \u00e9l, deseosa de lograr el beneficio de la salud, que apret\u00e1ndose los unos a los otros por poder llegar a tocarle, casi se dejaban caer sobre \u00e9l, y le causaban no peque\u00f1a molestia.<\/p>\n<p>11 g. Quiere decir, los hombres que estaban pose\u00eddos de los esp\u00edritus impuros.<\/p>\n<p>13 h. Jesucristo en otra ocasi\u00f3n (Jn 15,16), hizo presente a sus Ap\u00f3stoles: Que no eran ellos los que le hab\u00edan elegido a \u00e9l, sino \u00e9l el que hab\u00eda elegido a ellos. Y San Pablo (1Cor 1,1) dice, que era ap\u00f3stol por la vocaci\u00f3n y voluntad de Dios. Y en Heb 5,1-4, cuando habla del sumo pontificado de Jesucristo, dice, que ninguno se apropie, esto es, se usurpe este honor, sino que es necesario ser llamado como Aar\u00f3n. Pues, si este Se\u00f1or no se apropi\u00f3 la dignidad de pont\u00edfice, \u00bfcon cu\u00e1nta mayor raz\u00f3n deb\u00edan ser elegidos, no por su propia voluntad, sino por la del mismo Se\u00f1or, los que hab\u00edan de tener su lugar en calidad de Ap\u00f3stoles? Y \u00bfqu\u00e9 horrible presunci\u00f3n no ser\u00e1 la de aquellos, que siendo muy inferiores a los Ap\u00f3stoles en toda suerte de dones y de gracias, se entremeten por s\u00ed mismos en un ministerio, en el que suceden a la dignidad de aquellos, que el hijo de Dios llam\u00f3 a s\u00ed seg\u00fan la elecci\u00f3n de su pura voluntad, para estar con \u00e9l, y para ser enviados a predicar a todas las naciones? \u00bfQu\u00e9 pueden esperar estos hombres vanos y presuntuosos, si consideran que la vocaci\u00f3n y elecci\u00f3n de la pura voluntad del Hijo de Dios no impidi\u00f3 a Judas que vendiese a su mismo Maestro, y que por este mismo camino se perdiese? El Se\u00f1or eligi\u00f3 entonces a sus Ap\u00f3stoles, no para enviarlos luego a predicar su Evangelio, sino que quiso que permaneciesen en su compa\u00f1\u00eda con el fin de darles sus instrucciones, y formarlos poco a poco con su ejemplo para enviarlos despu\u00e9s en el tiempo determinado por su providencia a que propagasen su doctrina.<\/p>\n<p>17 i. Hijo, y lo mismo despu\u00e9s, hijo de Alfeo.<\/p>\n<p>j. La palabra Boanerges ni es hebrea, ni sir\u00edaca. San Jer\u00f3nimo conjetura que los copistas griegos o los galileos que hablaban el hebreo corrompido en vez de Baneregem, que en hebreo significa hijos del trueno, o Banereges, hijos de la tempestad, pronunciaron y escribieron Boanerges, porque estos dos hermanos hab\u00edan de ser particularmente aquellos cuyas voces a semejanza de trueno, se hab\u00edan de sentir por toda la tierra, y sus palabras se hab\u00edan de o\u00edr hasta las extremidades del mundo (Sal 18,5). San Pedro, Santiago y San Juan fueron solos aquellos, a quienes el Se\u00f1or dio nombre, como para se\u00f1alar su excelencia sobre los otros Ap\u00f3stoles. Y as\u00ed se ve, que el mismo Se\u00f1or los privilegi\u00f3 y distingui\u00f3 entre los dem\u00e1s. Y esto mismo parece que reconoce San Pablo (G\u00e1l 2,9), diciendo: Que parec\u00edan las columnas de la Iglesia. Cot\u00e9jese tambi\u00e9n este lugar con lo que escribe San Lucas de estos dos hermanos (Lc 9,54). Su madre, viendo como el Se\u00f1or los distingu\u00eda con un apellido tan honor\u00edfico, pudo asimismo tomar ocasi\u00f3n de ello, para pedirle que los hiciese asentar, uno a su derecha, y otro a su izquierda en su reino (Mt 20,21).<\/p>\n<p>k. MS. De tueno.<\/p>\n<p>21 l. Esto es, los de su familia y parentela. Parece dec\u00edan esto los parientes y amigos, para librarlo del tropel de las gentes, y porque no le oprimiesen y sofocasen.<\/p>\n<p>m. El in furorem versus de la Vulgata, en el texto Griego es ex\u00e9ste, extra se est, como si dijera, est\u00e1 ext\u00e1tico, enajenado y olvidado de s\u00ed, hasta de tomar alimento, por el fervor y aplicaci\u00f3n a las cosas del Evangelio. A esta exposici\u00f3n convienen todas las circunstancias. Otros dan otros sentidos.<\/p>\n<p>22 n. Beelzebub. Dios mosca, o de las moscas, a quien adoraban los Acaronitas, y que en este lugar, y otros del Nuevo Testamento se llama pr\u00edncipe de los demonios. Los escribas y fariseos le calumniaban y dec\u00edan, que lo que hac\u00eda, y parec\u00eda ser sobrenatural, lo hac\u00eda todo en virtud del pr\u00edncipe de los demonios. \u00a1Grande consuelo es este ejemplo para los que han abrazado el camino de la virtud y perfecci\u00f3n, para no abandonarle por temor de las calumnias y dichos de los hombres!<\/p>\n<p>24 o. MS. A sostenerlo.<\/p>\n<p>27 p. MS. Del arreziado.<\/p>\n<p>29 q. El Griego: aion\u00edou kr\u00edseos, est\u00e1 obligado a eterno juicio, o condenaci\u00f3n. V\u00e9ase lo que dejamos dicho sobre el sentido de estos versos en Mt 12,32.<\/p>\n<p>32 r. MS. Evas.<\/p>\n<p>s. El Griego: k\u00e1i hai adelf\u00e1i sou, y tus hermanas. No hubo jam\u00e1s Madre m\u00e1s santa, que la del Hijo de Dios; ni Hijo tampoco, que amase m\u00e1s a su Madre, que Jesucristo. Mas despu\u00e9s que comenz\u00f3 a ejercitar su misi\u00f3n entre los hombres, rara vez se lee que se hallase esta santa Madre con su Hijo; y aun parece que la trataba siempre con no poca indiferencia, cuando se le presentaba la ocasi\u00f3n. Con esto quiso dejar un modelo de la conducta que deben guardar los pastores y prelados, aun con aquellos que tienen el primer lugar entre sus parientes. Un digno ministro de Jesucristo no conoce los que le tocan, seg\u00fan la carne, cuando se trata del exacto cumplimiento y desempe\u00f1o de su ministerio. Con esta distinci\u00f3n de persona p\u00fablica y de persona particular se pueden interpretar benignamente las expresiones con que San Juan Cris\u00f3stomo comenta y glosa la aparente sequedad con que el Hijo de Dios y de la Virgen contest\u00f3 a este aviso.<\/p>\n<p>33 t. MS. El recudi\u00f3les.<\/p>\n<p>34 u. MS. Cat\u00f3 contra los que estaban en derredor.<\/p>\n<p>v. MS. He mi madre, \u00e9 mios hermanos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas B\u00edblicas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [4] Jud\u00edos.\n<\/p>\n<p><strong> [5] Para todas las 12 tribus.\n<\/p>\n<p><strong> [6] Multitudes prometidas.\n<\/p>\n<p><strong> [1] En pashat, o comprensi\u00f3n literal, Yahshua explica qu\u00e9 tan il\u00f3gico es el argumento de ellos ya que s.a.tan estar\u00eda interesado en expulsar mensajeros limpios pero nunca a s\u00ed mismo. En remez\/alusivo, El declara el principio, de que en tanto que Israel permanezca dividida en dos casas, o maljutim, estar\u00e1n abiertas a varias formas de divisi\u00f3n y diversas ca\u00eddas y fracasos, que no tendr\u00edan lugar si el reino ya estuviera restaurado a Israel.\n<\/p>\n<p><strong> [2] Atribuyendo las obras de Yahshua al poder de s.a.tan. Ning\u00fan creyente har\u00eda eso voluntariamente tal como hicieron los Fariseos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[20] Se cree que era la casa de Pedro en Cafarna\u00fam.[24] Mat 12, 25.[27] Mat 12, 29.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entr\u00f3 otra vez en la sinagoga, y estaba all\u00ed un hombre que ten\u00eda la mano paralizada. 3:1 \u2014 Otra vez entr\u00f3 Jes\u00fas en la sinagoga; y hab\u00eda all\u00ed un hombre que ten\u00eda seca una mano \u2014 ( V\u00e9anse los pasajes paralelos, Mat 12:9-14 y Luc 6:6-11). El conflicto que Jes\u00fas sostuvo con los l\u00edderes religiosos &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-marcos-31-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Marcos 3:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-24918","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24918","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24918"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24918\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24918"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24918"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24918"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}