{"id":24987,"date":"2022-06-20T09:30:13","date_gmt":"2022-06-20T14:30:13","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-marcos-435-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T09:30:13","modified_gmt":"2022-06-20T14:30:13","slug":"comentario-de-marcos-435-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-marcos-435-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Marcos 4:35 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Aquel d\u00eda, al anochecer, les dijo: \u2014Pasemos al otro lado.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> <span>4:35<\/span> <\/p>\n<p \/>\u2014 Aquel d\u00eda, cuando lleg\u00f3 la noche, les dijo: Pasemos al otro lado \u2014 Jes\u00fas hab\u00eda pasado gran parte del d\u00eda ense\u00f1ando a la multitud en par\u00e1bolas acerca del reino (vers\u00edculos 1,2). Ahora que el d\u00eda ha pasado y llega la noche, Jes\u00fas propone que atraviesen el mar (de Galilea) para llegar a la regi\u00f3n de los gadarenos (5:1). Los eventos en esta ocasi\u00f3n enfocan la atenci\u00f3n de los disc\u00edpulos en la identidad verdadera de Jes\u00fas de Nazaret (ver. <span>41<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>aquel d\u00eda.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 8:23<\/span>; <span class='bible'>Luc 8:22<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Pasemos al otro lado.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 5:21<\/span>; <span class='bible'>Mar 6:45<\/span>; <span class='bible'>Mar 8:13<\/span>; <span class='bible'>Mat 8:18<\/span>; <span class='bible'>Mat 14:22<\/span>; <span class='bible'>Jua 6:1<\/span>, <span class='bible'>Jua 6:17<\/span>, <span class='bible'>Jua 6:25<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Pasar\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">al otro lado<\/span>\u00a0del Mar de Galilea, un lago de solamente trece km de ancho, no parec\u00eda dif\u00edcil en primera instancia. No obstante, su particular geograf\u00eda produce una gran variedad clim\u00e1tica. El lago est\u00e1 situado a m\u00e1s de 200 metros bajo el nivel del mar y est\u00e1 rodeado de monta\u00f1as que se levantan de 900 a 1.200 metros sobre el nivel del mar en el oeste, norte y este. Las condiciones tropicales prevalecen alrededor de la superficie del lago, donde hoy en d\u00eda incluso crecen bananas. Pero las elevaciones m\u00e1s altas pueden producir aire fr\u00edo durante la noche.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>al otro lado.<\/b> Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos estaban en la ribera occidental del Mar de Galilea. Con el fin de evitar a la multitud y tener un breve descanso, Jes\u00fas deseaba ir a la ribera oriental donde no hab\u00eda grandes ciudades y por lo tanto, habr\u00eda menos personas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Este relato demuestra el ilimitado poder de Jes\u00fas sobre el mundo natural.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\t4:35 &#8212; Aquel d\u00eda, cuando lleg\u00f3 la noche, les dijo: Pasemos al otro lado &#8212; Jes\u00fas hab\u00eda pasado gran parte del d\u00eda ense\u00f1ando a la multitud en par\u00e1bolas acerca del reino (vers\u00edculos 1,2). Ahora que el d\u00eda ha pasado y llega la noche, Jes\u00fas propone que atraviesen el mar (de Galilea) para llegar a la regi\u00f3n de los gadarenos (5:1). Los eventos en esta ocasi\u00f3n enfocan la atenci\u00f3n de los disc\u00edpulos en la identidad verdadera de Jes\u00fas de Nazaret (ver. 41).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>LA PAZ DE LA PRESENCIA<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Marcos 4:35-41<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Cuando lleg\u00f3 la tarde de aquel d\u00eda, Jes\u00fas les dijo: -Vamos a cruzar a la otra orilla.<\/em><\/p>\n<p><em>As\u00ed que se apartaron de las multitudes y Le tomaron a Jes\u00fas tal como estaba en su barca. Y hab\u00eda otras barcas all\u00ed.<br \/>Entonces se levant\u00f3 una gran tempestad de viento, y las olas combat\u00edan la barca, que estaba a punto de anegarse. Y Jes\u00fas estaba a la popa, durmiendo apoyado en un cabezal. Los disc\u00edpulos Le despertaron dici\u00e9ndole:<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00a1Maestro! \u00bfEs que no te importa que perezcamos?<\/em><\/p>\n<p><em>As\u00ed que, cuando Le despertaron, El se dirigi\u00f3 con autoridad al viento <\/em>, y al <em>mar y les dijo:<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00a1C\u00e1llate! \u00a1C\u00e1lmate!<\/em><\/p>\n<p><em>Y el viento amain\u00f3, y se produjo una gran calma. Jes\u00fas, les dijo:<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p><em>\u00bfPor qu\u00e9 ten\u00edais miedo? \u00bfEs que todav\u00eda no ten\u00e9is <\/em>fe? <em>Y ellos estaban embargados de un profundo temor, y se dec\u00edan unos a otros:<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00bfQui\u00e9n va a resultar \u00c9ste? \u00a1Porque hasta el viento y la mar Le obedecen!<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>El lago de Galilea era famoso por sus tempestades. Se produc\u00edan inesperadamente y tan de pronto que sorprend\u00edan y aterraban. Un escritor las describe de la siguiente manera: \u00abNo es raro ver aparecer terribles tempestades, hasta cuando el cielo est\u00e1 perfectamente despejado, sobre estas aguas que est\u00e1n ordinariamente tranquilas. Los numerosos arroyos que desembocan por la parte superior del lago, por el Nordeste y el Este, act\u00faan como peligrosos desfiladeros por los que se lanzan los vientos de las alturas de Haur\u00e1n, la meseta de Tracon\u00edtide y la cima del monte Herm\u00f3n, y se encauzan y comprimen de tal manera que, precipit\u00e1ndose con una fuerza tremenda por un espacio estrecho y luego solt\u00e1ndose de pronto, agitan el peque\u00f1o lago de Genesaret de una manera aterradora.\u00bb Uno que fuera cruzando el lago siempre estaba expuesto a encontrarse con una de estas tempestades repentinas. Jes\u00fas iba en la barca en la posici\u00f3n que se le permitir\u00eda a cualquier hu\u00e9sped distinguido. Se nos dice que \u00aben estos barquitos, el lugar para cualquier extranjero distinguido es un peque\u00f1o asiento colocado en la popa, donde suele haber una esterilla y un coj\u00edn. El timonel suele ir de pie un poco m\u00e1s adelante en la cubierta, aunque cerca de la popa, para tener una visi\u00f3n clara hacia adelante.\u00bb<br \/>Es interesante notar que las palabras que Jes\u00fas le dirigi\u00f3 al viento y a las olas son exactamente las mismas que le dijo al poseso de<span class='bible'> <\/span><span class='bible'>Mr 1:25<\/span> . Lo mismo que un malvado demonio pose\u00eda a aquel hombre, as\u00ed el poder destructor de la tormenta era, as\u00ed lo cre\u00edan en Palestina en aquellos d\u00edas, el poder malvado de los demonios actuando en el reino de la naturaleza.<\/p>\n<p>No le hartamos justicia a esta historia si la tom\u00e1ramos s\u00f3lo en un sentido literal. Si no describe m\u00e1s que un milagro f\u00edsico en el que Jes\u00fas calm\u00f3 una tempestad, es muy maravillosa, y es algo que nos produce admiraci\u00f3n, pero que solamente sucedi\u00f3 una vez y no se repetir\u00e1 nunca. En tal caso es algo totalmente externo a nosotros. Pero si la leemos tambi\u00e9n en un sentido simb\u00f3lico es de mucho m\u00e1s valor. Cuando los disc\u00edpulos se dieron cuenta de que la presencia de Jes\u00fas estaba con ellos, la tempestad se convirti\u00f3 en calma. Una vez que se dieron cuenta de que \u00c9l estaba all\u00ed, una paz intr\u00e9pida vino a sus corazones. Viajar con Jes\u00fas era viajar en paz aun en medio de la tormenta. Ahora bien: eso es universalmente cierto. No es algo que sucedi\u00f3 una vez y no m\u00e1s; es algo que sigue sucediendo, y que nos puede suceder a nosotros tambi\u00e9n. En la presencia de Jes\u00fas podemos tener paz aun en medio de las m\u00e1s violentas tempestades de la vida.<br \/>(i) Jes\u00fas nos da la paz en la tormenta del <em>duelo. <\/em>Cuando nos viene una p\u00e9rdida como es inevitable, Jes\u00fas nos habla de la gloria de la vida por venir. \u00c9l cambia la oscuridad de la muerte en la luminosidad del pensamiento de la vida eterna. El nos habla del amor de Dios. Hay una antigua historia de un jardinero que ten\u00eda en su jard\u00edn una flor favorita que quer\u00eda mucho. Cierto d\u00eda lleg\u00f3 al jard\u00edn, y se encontr\u00f3 con que aquella flor no estaba. Se entristeci\u00f3 y enfad\u00f3 mucho, y se puso a proferir queSantiago En medio de su resentimiento se encontr\u00f3 con el due\u00f1o del jard\u00edn, al que comunic\u00f3 sus quejas tambi\u00e9n. \u00bb \u00a1C\u00e1llate! -le dijo el due\u00f1o- La he recogido yo para m\u00ed.\u00bb En la tormenta del duelo, Jes\u00fas nos dice que los que amamos han ido para estar con Dios, y nos da la seguridad de que nos reuniremos otra vez con los que hemos amado y perdido por un tiempo.<\/p>\n<p>(ii) Jes\u00fas nos da la paz cuando <em>los problemas <\/em>de la vida nos envuelven en una tempestad de duda y tensi\u00f3n e incertidumbre. Hay momentos en los que no sabemos qu\u00e9 hacer; cuando nos encontramos en alguna, de las encrucijadas de la vida, y no sabemos qu\u00e9 camino seguir. Si entonces nos volvemos a Jes\u00fas y Le decimos: \u00bb Se\u00f1or, \u00bfqu\u00e9 quieres que haga?\u00bb -el camino aparecer\u00e1 claro. Lo tr\u00e1gico no es no saber qu\u00e9 hacer, sino que a menudo no nos sometemos humildemente a la direcci\u00f3n de Jes\u00fas. El buscar Su voluntad y someternos a ella es el camino a la paz en tales momentos.<\/p>\n<p>(iii) Jes\u00fas nos da la paz en las tormentas de <em>la ansiedad. <\/em>El principal enemigo de la paz es la preocupaci\u00f3n, por nosotros, acerca del futuro desconocido, y por los que amamos. Pero Jes\u00fas nos habla de un Padre Cuya mano no causar\u00e1 nunca a Sus hijos una l\u00e1grima innecesaria, y de un amor m\u00e1s all\u00e1 del cual ni nosotros ni los que amamos podemos ser arrastrados nunca. En la tormenta de la ansiedad Jes\u00fas nos trae la paz del amor de Dios.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">Jes\u00fas calma la tormenta (<\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 4:35-41<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">An\u00e1lisis de discurso<\/span><\/p>\n<p>Esta es una t\u00edpica historia que muestra el poder de Jes\u00fas sobre las fuerzas de la naturaleza. La presencia de la multitud, los disc\u00edpulos, la barca y el Lago de Galilea sit\u00faan este episodio en el mismo d\u00eda (v. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 4:35<\/span><\/span>) y contexto geogr\u00e1fico que lo anterior. Jes\u00fas est\u00e1 subido a una barca, a orillas del lago, ense\u00f1ando a las multitudes. Sin embargo, ahora toma la decisi\u00f3n de cruzar el lago. Durante el viaje, los disc\u00edpulos aprender\u00e1n algo nuevo, algo que no hab\u00edan visto todav\u00eda. Jes\u00fas no solamente puede sanar y echar fuera demonios, sino que su poder se extiende sobre las fuerzas de la naturaleza, algo que en el Antiguo Testamento s\u00f3lo Dios pod\u00eda hacer (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Job 26:11-12<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Sal 65:7<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Sal 66:6<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Sal 106:9<\/span><\/span>; <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Sal 107:29<\/span><\/span>, etc.). A esto se debe la sorpresa de los disc\u00edpulos. El pasaje se divide en las siguientes subsecciones: a) Preparativos para el cruce (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 4:35-36<\/span><\/span>); b) Se levanta la tempestad, mientras Jes\u00fas duerme (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 4:37-38<\/span><\/span>); c) Los disc\u00edpulos se quejan (v. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 4:38<\/span><\/span>); d) Jes\u00fas calma la tempestad y cuestiona la fe de los disc\u00edpulos (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 4:39-40<\/span><\/span>); e) El asombro de los disc\u00edpulos (v. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 4:41<\/span><\/span>).<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">T\u00cdTULO<\/span>: Muchas de las versiones consultadas proponen el t\u00edtulo: \u00abJes\u00fas calma la tempestad [tormenta]\u00bb (BA, RV95, NVI, y otras). Coincidimos con el mismo.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">An\u00e1lisis textual y morfosint\u00e1ctico<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p>\u00abLes dijo a sus disc\u00edpulos\u00bb (TLA) es preferible a <span style=\"font-weight:bold\">les dijo<\/span>, que es una traducci\u00f3n literal del texto griego. La raz\u00f3n es que la tercera persona plural <span style=\"font-weight:bold\">les<\/span> se ha utilizado ya para referirse a la multitud en general, mientras que aqu\u00ed Jes\u00fas se est\u00e1 dirigiendo a sus disc\u00edpulos en particular (Bratcher y Nida, 152).<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">Pasemos al otro lado<\/span>: Aunque la mayor\u00eda de las versiones traducen el verbo <span style=\"font-style:italic\">dierjomai<\/span> como \u201cpasar\u201d, es mejor traducirlo como \u201ccruzar\u201d, como hacen NVI, CEV y NRSV. Tambi\u00e9n es preferible seguir la sugerencia de TLA, BL y DHH, que agregan \u00abdel lago\u00bb, ya que esa es la idea.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>El poder sobre la naturaleza (ver Mat. 8:23-27; Luc. 8:22-25). El primero del grupo de milagros es uno ante la \u201cnaturaleza\u201d. Jes\u00fas, quien ya se hab\u00eda mostrado como Se\u00f1or sobre los demonios y las enfermedades, ahora se hac\u00eda ver como Se\u00f1or sobre la naturaleza. El relato est\u00e1 lleno de detalles dados por un testigo ocular (p. ej. el cabezal del v. 38). Nos parece poder ver la tormenta sobre el lago y a los horrorizados disc\u00edpulos (\u00bfser\u00eda un cuadro de la iglesia perseguida en Roma, o en nuestras tierras de hoy?). Los disc\u00edpulos asustados impl\u00edcitamente reprendieron a Jes\u00fas (38), y \u00e9l reprendi\u00f3 al viento y a la tormenta, y \u00e9stos obedecieron sus \u00f3rdenes (39). Ninguno m\u00e1s que el Creador mismo hubiera podido hacer esto. En el AT s\u00f3lo Dios es el que causa tormentas y las calma. Los disc\u00edpulos, a medias, comprendieron la verdad y estaban demasiado horrorizados para expresarla (41). La principal lecci\u00f3n para nosotros en la reprensi\u00f3n de Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos era su falta de confianza en \u00e9l. Tenemos que aprender a confiar completamente, aunque nuestra obediencia nos conduzca hacia las tormentas, sean \u00e9stas persecuci\u00f3n u otra cosa. (Fue Jes\u00fas, y no los disc\u00edpulos, quien sugiri\u00f3 cruzar el lago; ellos no estaban fuera de la voluntad del Se\u00f1or.) A veces asumimos que las tormentas muestran desobediencia, pero esto no siempre es cierto.<\/p>\n<p>Algunos dir\u00e1n que el decir esto es \u201cespiritualizar\u201d un milagro que tuvo que ver con calmar una tormenta sobre el lago. Piensan que debemos confiar en Jes\u00fas para calmar las tormentas mismas y salvarnos cuando estamos de viaje. Por supuesto, Dios puede hacer lo que \u00e9l quiere, pero para Pablo Dios no calm\u00f3 la tormenta (Hech. 27) a pesar de que Pablo era un hombre de enorme fe. En esta ocasi\u00f3n los disc\u00edpulos tuvieron poca fe, de manera que el calmar o no calmar una tormenta no parece depender de la fe, sino de la voluntad de Dios. Dios fortaleci\u00f3 a Pablo para que pudiera aguantar las tormentas con una fe quieta. Dios, a ve ces, nos libra de los problemas; o nos salva durante los problemas; o nos salva de la muerte f\u00edsica; o usa nuestra muerte para glorificar su nombre. \u00bfAcaso, tambi\u00e9n podr\u00edamos reprender a los vientos y las olas, como lo hizo Jes\u00fas? Seg\u00fan los Evangelios, s\u00f3lo Jes\u00fas realizaba milagros de la \u201cnaturaleza\u201d (ya que s\u00f3lo Jes\u00fas es Dios), y no hay sugerencia alguna de que \u00e9l jam\u00e1s diera este poder a sus disc\u00edpulos. S\u00f3lo Dios puede hacer la obra de Dios.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>p 180 Mat 8:18<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> Pasemos al otro lado.  Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos salieron en la barca desde Caperna\u00fam, en la costa noroeste del Mar de Galilea, y se dirigieron hacia el sudeste a la tierra de los gadarenos (5:1).<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>En estos vers\u00edculos se nos describe una borrasca en el mar de Galilea, cuando Nuestro Se\u00f1or y sus disc\u00edpulos lo iban cruzando, y el milagro que hizo el Se\u00f1or  calmando en un momento la borrasca. Pocos milagros de los que nos refieren los Evangelios debieron producir en el esp\u00edritu de los ap\u00f3stoles m\u00e1s impresi\u00f3n  que este. Cuatro de ellos, al menos, eran pescadores. Pedro, Andr\u00e9s, Santiago y Juan, conoc\u00edan probablemente desde su juventud el mar de Galilea y sus  tormentas. Pocos acontecimientos de los que tuvieron lugar en las diversas excursiones de nuestro Se\u00f1or contienen una instrucci\u00f3n m\u00e1s abundosa que el que  se nos relata en este pasaje.<br \/>\nAprendemos, en primer lugar, que los servidores de Cristo no est\u00e1n exentos de tormentas durante su servicio. Ved a los doce disc\u00edpulos en la senda del deber,  siguiendo con gran obediencia a Jes\u00fas por do quiera que iba; diariamente lo asisten en su ministerio y escuchan su palabra, diariamente dan testimonio al  mundo, y proclaman que a pesar de los escribas y fariseos piensan, ellos, cre\u00edan en Jes\u00fas, lo amaban, y no se avergonzaban de darlo todo por El; y, sin  embargo, ved a esos mismos hombres angustiados, juguetes de la tempestad, y en peligro de ahogarse.<br \/>\nFij\u00e9monos bien en esta lecci\u00f3n. Si somos verdaderos cristianos no debemos esperar que nuestro viaje al cielo sea muy tranquilo y suave. No debe  sorprendernos tener que sufrir como los dem\u00e1s hombres, enfermedades, p\u00e9rdidas, aflicciones y desenga\u00f1os. Dios nos ha prometido perd\u00f3n gratuito y  completo, gracia durante el viaje y Gloria al fin; pero no que no tendremos aflicciones. Nos ama demasiado para hacernos semejante promesa. Por medio de  las tribulaciones nos ense\u00f1a muchas lecciones preciosas que sin ellas nunca aprender\u00edamos. Con las tribulaciones nos muestra nuestra nulidad y nuestros  vac\u00edos, nos atrae al trono de la gracia, purifica nuestros afectos, nos va separando del mundo y llev\u00e1ndonos para el cielo. Todos diremos el d\u00eda de la  resurrecci\u00f3n, \u00abFue un bien para mi verme afligido\u00bb Daremos gracias a Dios por las borrascas que hayamos corrido.<br \/>\nAprendemos, en segundo lugar, que nuestro Se\u00f1or Jesucristo fue hombre real y verdadero. Se nos dice en estos vers\u00edculos que cuando la tormenta comenz\u00f3 y  las olas bat\u00edan el bajel, estaba en la popa \u00abdormido.\u00bb Ten\u00eda un cuerpo exactamente como el nuestro, que sent\u00eda hambre, sed, dolor, cansancio y que necesitaba  reposo. No es de admirarse que su cuerpo en aquellos momentos demandase descanso, pues hab\u00eda estado todo el d\u00eda muy diligente ocup\u00e1ndose de los  negocios de su Padre. Hab\u00eda estado predicando al aire libre a grandes multitudes, no es de extra\u00f1ar que \u00abcuando lleg\u00f3 la tarde\u00bb y concluy\u00f3 su tarea, se quedase  \u00abdormido\u00bb.<br \/>\nFij\u00e9monos tambi\u00e9n nuestra atenci\u00f3n en esta ense\u00f1anza. El Salvador, en quien se nos manda confiar, es realmente hombre y Dios. Conoce las pruebas del  hombre porque las ha experimentado, y puede comprendernos cuando a El clamamos por ayuda desde este mundo de angustias. Es el Salvador que para su  consuelo necesitan, d\u00eda y noche, seres de constituciones exhaustas y cabezas ardientes que viven en un mundo de congojas. \u00abNo tenemos un gran sacerdote  que no pueda conmoverse con el sentimiento de nuestras debilidades\u00bb. Heb. 4.15.<br \/>\nAprendemos, en tercer lugar, que nuestro Se\u00f1or Jesucristo es, como Dios, omnipotente. Lo vemos en estos vers\u00edculos haciendo lo que es milagroso: habla a  los vientos y lo obedecen; se dirige a las olas y se someten a sus \u00f3rdenes; cambia una tormenta furiosa en calma con unas pocas palabras: \u00abCalla, enmudece\u00bb.<br \/>\nEstas palabras eran las de Aquel que cri\u00f3 al principio todas las cosas. Los elementos conoc\u00edas la voz de su Se\u00f1or, y, como siervos obedientes, luego se  aquietaron.<br \/>\nMarquemos tambi\u00e9n esta lecci\u00f3n y guard\u00e9mosla como un tesoro en nuestras almas. Nada es imposible para nuestro Se\u00f1or Jesucristo; no hay borrasca de  pasiones, por fuertes que sean, que no dome; ni genio, por violento y \u00e1spero que sea, que no cambie. No hay conciencia, por turbada que se encuentre, que no  apacig\u00fce y calme. Ning\u00fan hombre debe jam\u00e1s desesperar, pues b\u00e1stele dome\u00f1ar su orgullo, y acercarse humillado a Cristo confesando sus pecados. Cristo  puede hacer milagros en su coraz\u00f3n. Ning\u00fan hombre debe perder la esperanza de llegar al t\u00e9rmino de su viaje, si una vez confi\u00f3 su alma a la guarda de Cristo;  El lo librar\u00e1 de todos los peligros y le har\u00e1 vencer a todos sus enemigos. \u00bfQu\u00e9 importa que nuestros parientes se nos opongan, que nuestros vecinos se burlen  de nosotros o nos deprecien, que nuestra posici\u00f3n sea dura, y nuestras tentaciones grandes? Todo eso es nada, si Cristo est\u00e1 de nuestra parte, y estamos con El  en la nave. M\u00e1s grande es El que est\u00e1 por nosotros, que todos los que est\u00e1n contra nosotros.<br \/>\nFinalmente, aprendemos en este pasaje que nuestro Se\u00f1or Jesucristo es excesivamente sufrido y compasivo con su pueblo. Vemos a los disc\u00edpulos en esta  ocasi\u00f3n manifestando una gran falta de fe, y dominados por lo m\u00e1s infundados temores. Se olvidaron de los milagros de su Maestro y del inter\u00e9s que por ellos  se hab\u00eda tomado en tiempos pasados; no ve\u00edan otra cosa que el peligro del momento. Despertaron apresuradamente a Nuevo Testamento Se\u00f1or, y exclamaron,  \u00ab\u00bfNo te importa que perezcamos?\u00bb Vemos a nuestro Se\u00f1or tratarlos dulce y tiernamente: no los reprocha con amargura; no los amenaza con despedirlos a  causa de su incredulidad; tan solo les dirige esta tierna pregunta, \u00bfPor qu\u00e9 tem\u00e9is? \u00bfC\u00f3mo es que no ten\u00e9is fe? Recordemos bien esta lecci\u00f3n. El Se\u00f1or Jes\u00fas es muy compasivo y tierno en su misericordia. \u00abComo un Padre compadece a sus hijos, as\u00ed el Se\u00f1or compadece  a los que le temen\u00bb Salmo 103.13. No trata a los creyentes seg\u00fan sus pecados, ni los premia seg\u00fan sus iniquidades; ve su debilidad; comprende sus flaquezas;  ve las deficiencias todas de su fe, de su esperanza, de su amor y de su valor, y sin embargo, no los lanza lejos de s\u00ed; los soporta; los ama hasta el fin; los  levanta cuando caen; los dirige por el buen camino cuando yerran. Su paciencia, como su amor, es una paciencia incomprensible. Cuando ve que el coraz\u00f3n es  recto, se complace en perdonar muchas faltas.<br \/>\nAl concluir estos vers\u00edculos llevamos en nosotros el consolador recuerdo, que Jes\u00fas no ha cambiado. Tiene a\u00fan el mismo coraz\u00f3n que cuando cruz\u00f3 el mar de  Galilea y aplac\u00f3 la tormenta. Sentado en el cielo, a la diestra de Dios, Jes\u00fas simpatiza a\u00fan con su pueblo, y es a\u00fan sufrido, compasivo y omnipotente. Seamos  m\u00e1s caritativos y sufridos con nuestros hermanos en la fe. Podr\u00e1n errar en muchas cosas, pero si decimos de veras que nos dirigimos a Cristo y creemos en El,  debemos consolarnos. La cuesti\u00f3n que nuestra conciencia debe contestar no es esta: \u00ab\u00bfSomos los \u00e1ngeles? \u00bfSomos perfectos como cuando estemos en el  cielo?! Esta es la cuesti\u00f3n: \u00ab\u00bfNos acercamos real y verdadramente a Cristo? \u00bfNos arrepentimos verdaderamente y tenemos fe?.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>pasemos&#8230;<\/b><\/i> Lit. <i>que pasemos<\/i>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Lit. <em>que pasemos.<\/em><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia Textual III Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aquel d\u00eda, al anochecer, les dijo: \u2014Pasemos al otro lado. 4:35 \u2014 Aquel d\u00eda, cuando lleg\u00f3 la noche, les dijo: Pasemos al otro lado \u2014 Jes\u00fas hab\u00eda pasado gran parte del d\u00eda ense\u00f1ando a la multitud en par\u00e1bolas acerca del reino (vers\u00edculos 1,2). Ahora que el d\u00eda ha pasado y llega la noche, Jes\u00fas propone &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-marcos-435-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Marcos 4:35 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-24987","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24987","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24987"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24987\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24987"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24987"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24987"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}