{"id":24994,"date":"2022-06-20T09:30:32","date_gmt":"2022-06-20T14:30:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-marcos-51-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T09:30:32","modified_gmt":"2022-06-20T14:30:32","slug":"comentario-de-marcos-51-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-marcos-51-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Marcos 5:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Fueron a la otra orilla del mar a la regi\u00f3n de los gadarenos.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> <span>5:1<\/span> Vinieron al otro lado del mar, a la regi\u00f3n de los gadarenos \u2014 Ya se encuentran en el lado oriental del Mar de Galilea. La regi\u00f3n era de gente conocida como de Gedara, una gran ciudad. Sobre esta secci\u00f3n del cap. <span>5<\/span>, cons\u00faltense <span>Mat 8:28-34<\/span> y <span>Luc 8:26-39<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Mar 4:35<\/span>; <span class='bible'>Mat 8:28-34<\/span>; <span class='bible'>Luc 8:26<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Jesucristo libera al pose\u00eddo por una legi\u00f3n de demonios,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 5:1-12<\/span>,<\/p>\n<p>\n<b><i>entran a los puercos,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 5:13-21<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Jairo le suplica que vaya y sane a su hija,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 5:22-24<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Sana a una mujer con flujo de sangre,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 5:25-34<\/span>,<\/p>\n<p><b><i>resucita de la muerte a la hija de Jairo,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 5:35-43<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:0pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Mar 6:1-56<\/span><\/span>;<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Mar 7:1-37<\/span><\/span>;<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Mar 8:1-30<\/span><\/span><\/p>\n<p> <\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">En la secci\u00f3n mayor, que comienza aqu\u00ed, Marcos relata incidentes de creencia e incredulidad, llegando al cl\u00edmax con la confesi\u00f3n de Pedro sobre la deidad de Jes\u00fas.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Marcos registra el recuento m\u00e1s completo de la conducta de Jes\u00fas con el endemoniado de Gadara. Mateo usa solamente siete vers\u00edculos, mientras que Lucas relata la historia en once vers\u00edculos. Marcos es m\u00e1s dado al detalle.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><span style=\"font-weight:bold\">la regi\u00f3n de los gadarenos<\/span>\u00a0est\u00e1 ubicada en la orilla este del Mar de Galilea. Gadarenos se usa en<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Mat 8:28-34<\/span><\/span>, en<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Luc 8:26<\/span><\/span>,<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Luc 8:27<\/span><\/span>\u00a0y aqu\u00ed. No existen poblados o pueblos a lo largo de la estrecha orilla este del lago porque hay riscos de m\u00e1s de 300 metros de altura que nacen desde la orilla del agua. Los riscos son menos pronunciados al alejarse m\u00e1s al sur, hacia Gadara, situada a cientos de metros de altura sobre el valle del Jord\u00e1n.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Capitulo 5.<\/p>\n<p>Curaci\u00f3n de un poseso, 5:1-20 (Mat 8:28-34; Luc 8:26-39).<br \/>\n1 Llegaron al otro lado del mar, a la regi\u00f3n de los gerasenos, 2 y en cuanto sali\u00f3 de la barca vino a su encuentro, saliendo de entre los sepulcros, un hombre pose\u00eddo de un esp\u00edritu impuro, 3 que ten\u00eda su morada entre los sepulcros y ni aun con cadenas pod\u00eda nadie sujetarle, 4 pues muchas veces le hab\u00edan puesto grillos y cadenas y los hab\u00eda roto.5 Continuamente, noche y d\u00eda, iba entre los monumentos y por los montes gritando e hiri\u00e9ndose con piedras. 6 Viendo desde lejos a Jes\u00fas, corri\u00f3 y se postr\u00f3 ante El, 7 y, gritando en alta voz, dice: \u00bfQu\u00e9 hay entre ti y m\u00ed, Jes\u00fas, Hijo del Dios alt\u00edsimo? Por Dios te conjuro que no me atormentes. 8 Pues El le dec\u00eda: Sal, esp\u00edritu impuro, de ese hombre. 9 Y le pregunt\u00f3: \u00bfCu\u00e1l es tu nombre? El dijo: Legi\u00f3n es mi nombre, porque somos muchos. 10 Y le suplicaba insistentemente que no le echase fuera de aquella regi\u00f3n. 11 Como hubiera por all\u00ed en el monte una gran piara de puercos paciendo, 12 le suplicaban aqu\u00e9llos diciendo: Env\u00edanos a los puercos para que entremos en ellos. n Y se lo permiti\u00f3, y los esp\u00edritus impuros salieron y entraron en los puercos, y la piara, en n\u00famero de dos mil, se precipit\u00f3 por un acantilado en el mar, y en \u00e9l se ahogaron. 14 Los porqueros huyeron y difundieron la noticia por la ciudad y por los campos; y vinieron a ver lo que hab\u00eda sucedido. 1S Lleg\u00e1ndose a Jes\u00fas, contemplaban al endemoniado sentado, vestido y en su sano juicio, el que hab\u00eda tenido toda una legi\u00f3n, y temieron. 16 Los testigos les refer\u00edan el suceso del endemoniado y de los puercos. 17 Pusi\u00e9ronse a rogarle que se alejase de sus t\u00e9rminos; 18 Subiendo El en la barca, el endemoniado le suplicaba que le permitiese acompa\u00f1arle. 19 Mas no se lo permiti\u00f3, antes le dijo: Vete a tu casa y a los tuyos y cu\u00e9ntales cuanto el Se\u00f1or ha hecho contigo y c\u00f3mo ha tenido misericordia de ti. 20 Y \u00e9l se fue y comenz\u00f3 a predicar en la Dec\u00e1polis cuanto le hab\u00eda hecho Jes\u00fas, y todos se maravillaban.<\/p>\n<p>Los tres evangelistas vinculan esta escena a la tempestad calmada. Sucede al desembarcar de aquella traves\u00eda.<br \/>\nEl primer problema que plantea este relato es la divergencia topogr\u00e1fica que se lee sobre el pa\u00eds en que desembarcan. Este es \u201cal otro lado del mar\u201d de Tiber\u00edades (Mt-Mc), \u201cfrente a Galilea\u201d (Lc). Y precisan este lugar. Pero aparece con tres variantes: gerasenos, gadarenos y gergeseos. En Mt est\u00e1 cr\u00edticamente bien establecida la lectura de \u201cgadarenos\u201d; en Mc-Lc, la lectura cr\u00edticamente bien establecida es la de \u201cgerasenos.\u201d Aunque en todos ellos abundan las otras variantes . Queda, pues, la divergencia doble de \u201cgadarenos\u201d \u201cgerasenos.\u201d<br \/>\nSe sabe por este pasaje que este lugar estaba situado junto al Lago (Mt v.32; Mc par.; Lc v.33), y que, adem\u00e1s, estaba enclavado en la Dec\u00e1polis (Mc v.20).<br \/>\nLa \u201cregi\u00f3n de los gadarenos\u201d supone una capital, Gadara. La Gadara de la Dec\u00e1polis era una villa helen\u00edstica situada al sudeste del Lago. Era llamada \u201cmetr\u00f3poli de Perca.\u201d 2 Su territorio se extend\u00eda hasta el lago de Tiber\u00edades 3. Corresponde su situaci\u00f3n al actual Umm Keis, que est\u00e1 12 kil\u00f3metros hacia el sur del lago de Tiber\u00edades y separada de \u00e9l por un profundo valle, colinas y el r\u00edo Yarmuk 4.<br \/>\nMc-Lc ponen la escena en la \u201cregi\u00f3n de los gerasenos.\u201d Lc corresponde por capital la ciudad de Gerasa, que formaba parte de la Dec\u00e1polis y corresponde a la actual Dj\u00e9rash, a 60 kil\u00f3metros hacia el sur del Lago 5.<br \/>\nAnte esta divergencia topogr\u00e1fica de Mt y Mc-Lc, \u00bfcu\u00e1l es la posible soluci\u00f3n? Piensan algunos que la lectura de los \u201cgadarenos\u201d de Mt fuese una interpolaci\u00f3n del traductor griego del evangelio aramaico de Mt. Pero parece que la soluci\u00f3n sea otra. Dada la preponderancia de las villas m\u00e1s importantes de la Dec\u00e1polis, los ciudadanos de la confederaci\u00f3n pod\u00edan denominarse por el nombre de la villa que en un momento hist\u00f3rico tuviese la preponderancia en la confederaci\u00f3n. As\u00ed, esta misma oscilaci\u00f3n de preponderancia hist\u00f3rica se prestaba tambi\u00e9n a una oscilaci\u00f3n denominativa no siempre correspondiente al preciso momento hist\u00f3rico de preponderancia 6.<br \/>\nLos autores modernos sit\u00faan, generalmente, la topograf\u00eda de esta escena en la regi\u00f3n que incluye el villorrio en ruinas de Korsi. A unos dos kil\u00f3metros al sur de este villorrio est\u00e1 el-Hammi Moqa&#8217;edlo. Hay incluso en \u00e9l \u201cuna especie de promontorio, que se adelanta pr\u00e1cticamente hacia el mar,\u201d y en cuya parte superior hay grutas naturales que pudieran haber servido de \u201ctumbas.\u201d 7<br \/>\nOtro problema que se plantea es sobre el n\u00famero de los endemoniados, pues Mt pone que eran dos, y Mc-Lc uno solo. La tesis ordinaria es admitir dos endemoniados (Mt), porque si Mc-Lc presentan en escena uno solo, no excluyen la existencia del otro. Y es bien sabido que es del estilo de Mt el presentar las categor\u00edas en formas plural y dual (Mat 27:44; Mat 20:30; comp. con los otros evang.). Acaso la tradici\u00f3n de Mc-Lc se fij\u00f3 en el que fue luego hecho \u201cap\u00f3stol\u201d de Cristo entre los suyos.<br \/>\nTambi\u00e9n se propone que el citar dos posesos en vez de uno sea debido a un procedimiento redaccional de \u201ccompensaci\u00f3n.\u201d Mt omiti\u00f3 la curaci\u00f3n de un poseso que cita Mc (Mar 1:21-28), y acaso lo querr\u00eda incluir aqu\u00ed. Otros casos en Mt podr\u00edan ser semejantes. Mt pone igualmente la curaci\u00f3n de dos ciegos (Mat 20:30); en cambio, en el lugar paralelo Mc cita uno. Pero en Mc se cita otra curaci\u00f3n de un ciego (Mar 8:22-26), caso que omite Mt.<br \/>\nCuando Cristo desembarca en esta regi\u00f3n, le salen estos endemoniados. Mt es m\u00e1s sobrio y gen\u00e9rico en la descripci\u00f3n, como es su estilo. Mc-Lc lo describen vagabundo por los montes (Mc) y regiones des\u00e9rticas (Lc), dando gritos, hiri\u00e9ndose con piedras, morando en \u201csepulcros\u201d y andando desnudo (Lc). As\u00ed llevaba \u201cmuchos a\u00f1os\u201d (Lc).<br \/>\nLos escritos rab\u00ednicos testifican esta creencia ambiental. As\u00ed, \u201crab\u00ed Jos\u00e9, al que duerme en los monumentos (sepulcros), lo llama ligado por el demonio\u201d 8, y del que pernocta en los sepulcros se dice que habita en \u00e9l el \u201cesp\u00edritu inmundo\u201d 9.<br \/>\nLa ferocidad de estos endemoniados era tal que, para evitar que se hiciesen da\u00f1o a s\u00ed mismos o a otros, ya que atacaban a los caminantes (Mt), les hab\u00edan atado con cadenas en varias ocasiones, pero las hab\u00edan roto.<br \/>\nLos rabinos atribu\u00edan en ocasiones la enfermedad a influjo m\u00e1gico o a vejaci\u00f3n de demonios. De aqu\u00ed el usar para la cura medios m\u00e1gicos o exorcismos. Entre los medios m\u00e1gicos se usaban, verbigracia, amuletos, en los que se escrib\u00edan vers\u00edculos de la Escritura, nombres de demonios, los cuales eran s\u00f3lo conocidos de los rabinos. El exorcismo se sol\u00eda hacer por medio de conjuros y encantamientos, mezclados de acciones supersticiosas, o por repetici\u00f3n de palabras sin sentido, pero en cuya acumulaci\u00f3n y ritmo se pensaba que estaba el poder. Al o\u00edr estas palabras, el demonio deb\u00eda huir (Hec 19:13-16). Si se resist\u00eda, hab\u00edan de aplicarse otros remedios m\u00e1s eficaces: increpaciones y conminaciones. Para ello exist\u00edan libros con ritual y f\u00f3rmulas m\u00e1gicas (Hec 19:17-19) 10. Las f\u00f3rmulas de los exorcismos jud\u00edos se pretend\u00eda que ven\u00edan del rey Salom\u00f3n. Para extraer el demonio de un cuerpo empleaban una especie de anillo m\u00e1gico y la ra\u00edz de una planta llamada baaras, que se cog\u00eda en los alrededores de Maqueronte y se dec\u00eda estar dotada de virtudes maravillosas. De ella y su uso habla Josefo 11. Igualmente relata un exorcismo solemne hecho por Eleazar ante Vespasiano y Tito 12. Tambi\u00e9n San Justino habla de estos procedimientos jud\u00edos y su poco \u00e9xito 13.<br \/>\nCristo usar\u00e1 para curar a este endemoniado su mandato.<br \/>\nCuando Cristo desembarc\u00f3, Mc describe a su endemoniado viendo y conociendo a Cristo \u201cdesde lejos\u201d; viene corriendo y se postra ante \u00e9l. Y \u201cgritando\u201d le dijo:<\/p>\n<p>\u201cJes\u00fas, Hijo de Dios Alt\u00edsimo (Mc-Lc),<br \/>\n\u00bfqu\u00e9 hay entre t\u00fa y yo?<br \/>\nTe conjuro en nombre de Dios que no me atormentes\u201d (Mc).<\/p>\n<p>La expresi\u00f3n \u201cDios Alt\u00edsimo\u201d es usada en los escritos rab\u00ednicos para denominar al Dios de los jud\u00edos. Se hab\u00eda hecho t\u00e9rmino usual y casi t\u00e9cnico, desde la \u00e9poca de los Macabeos, para expresar al Dios de Israel. Tambi\u00e9n los paganos conoc\u00edan al Dios de los jud\u00edos bajo este nombre 14. Aunque de suyo no era t\u00edtulo mesi\u00e1nico, en boca de este endemoniado debe de estar usado en este sentido. Pero no es usado aqu\u00ed en el sentido de filiaci\u00f3n divina, pues luego lo conjurar\u00e1 por Dios (Mc).<br \/>\nEl valor de la f\u00f3rmula \u201c\u00bfqu\u00e9 hay para ti y para m\u00ed?\u201d (Mc-Lc), aqu\u00ed significa que no tienen que ver nada entre ellos 15.<br \/>\nEl endemoniado \u201cconjura\u201d a Cristo que \u201cno le atormente.\u201d Y Mc a\u00f1ade la raz\u00f3n: \u201cPorque le dec\u00eda: Sal de ese hombre, esp\u00edritu impuro.\u201d Este imperfecto &#8211; \u201dle dec\u00eda\u201d (\u03b5\u03bb\u03b5\u03b3\u03b5\u03bd) &#8211; debe de estar por un pluscuamperfecto &#8211; \u201dle hab\u00eda dicho\u201d &#8211; 16. Se concebir\u00eda mal una orden de Cristo condicionada y realizada m\u00e1s o menos en forma de exorcismo. Aqu\u00ed el exorcismo de Cristo es su orden (Lc v.29).<br \/>\nEl endemoniado le \u201cconjura\u201d por Dios. Manifiestamente este endemoniado cree en la virtud del nombre de Dios, m\u00e1xime sobre Cristo, del que reconoce su grandeza y santidad al llamarle \u201cHijo de Dios.\u201d En la conjuraci\u00f3n usa el tipo de resortes jud\u00edos 17. El endemoniado quiere contener a Cristo, como si \u00e9ste viniese a alterar los planes permisivos de Dios.<br \/>\nEn Mc-Lc pide el endemoniado que \u201cno le atormente.\u201d \u00bfEn qu\u00e9 sentido? Mt es el que da la explicaci\u00f3n: \u201c\u00bfHas venido aqu\u00ed a atormentarnos antes de tiempo?\u201d La tradici\u00f3n jud\u00eda reconoc\u00eda que los demonios estaban condenados en el infierno, pero admit\u00eda que algunos pod\u00edan ejercer de tentadores y atormentadores de los hombres (Job 1:10.12; Job 2:4). S\u00f3lo a la hora del juicio final ser\u00e1 terminada esta obra de tentaci\u00f3n y da\u00f1o a los hombres (2Pe 2:4). Esto est\u00e1 especialmente expuesto en los libros ap\u00f3crifos de Henoc y Jubileos I8. Pero la venida del Mes\u00edas comenzaba a contener esta obra demon\u00edaca, como Cristo mismo dijo (Mat 12:28). Esta libertad condicionada de que gozaban antes del juicio final y d\u00edas mesi\u00e1nicos, pero de la que ahora ya no van a gozar o la tienen muy constre\u00f1ida, es por lo que se encuentran \u201catormentados.\u201d Y al tener su limitaci\u00f3n antes del juicio final, es lo que les hace quejarse y temer que Cristo haya venido \u201cantes de tiempo\u201d a \u201catormentarles.\u201d<br \/>\nCristo le pregunta, no al endemoniado, sino al demonio, cu\u00e1l sea su nombre. El conocer el nombre del demonio deb\u00eda de tener importancia en los exorcismos jud\u00edos. En un papiro m\u00e1gico se pregunta insistentemente al demonio si es demonio \u201cdel cielo o del aire.\u201d 19 El hereje Celso pretend\u00eda haber visto listas, que los cristianos pose\u00edan, con los nombres de los demonios, a lo que atribu\u00eda \u00e9l el poder de los exorcistas cristianos 20. Tener el nombre era, en el mundo m\u00e1gico, poseer de alguna manera el dominio de la persona cuyo nombre se \u201cpose\u00eda.\u201d Se ve la finalidad de esta pregunta de Cristo en aquel ambiente: al no decir el demonio su nombre y decir que son \u201clegi\u00f3n,\u201d el poder de Cristo sobre los demonios aparecer\u00e1 m\u00e1s claro, por no usar el procedimiento de los exorcistas y por dominar en la colectividad de los \u201cesp\u00edritus impuros.\u201d Extra\u00f1a el que Cristo no sepa el nombre del demonio. Es un elemento redaccional.<br \/>\nEl demonio no responde su nombre, pero ensaya ocultarse en la vaguedad de una colectividad. Dice \u201clegi\u00f3n,\u201d porque hab\u00edan entrado en \u00e9l muchos demonios. La respuesta no pod\u00eda pasar de una bravuconear\u00eda. Pues constando la \u201clegi\u00f3n\u201d romana de 5.000 a 6.000 hombres, no se puede pensar en semejante invasi\u00f3n en un individuo. Lo que los evangelistas est\u00e1n destacando aqu\u00ed ya es el poder total de Cristo sobre los demonios, ya que reconocen la sumisi\u00f3n a sus \u00f3rdenes, pues le \u201csuplicaban insistentemente\u201d que \u201cno los echase fuera de aquella regi\u00f3n.\u201d Lo que Lc expresar\u00e1 de otra manera, dando el motivo de aquel deseo: \u201cque no les mandase irse al abismo,\u201d es decir, estar en el infierno, sin las concesiones de libertad tentadora. Es un pensamiento que ya supone la ep\u00edstola de San Judas (Jud 1:6). El \u201cabismo\u201d como sin\u00f3nimo de infierno y morada de demonios aparece en el N.T. (Rev 9:1.2.11:2Cr 11:7, etc.) y en los ap\u00f3crifos 21.<br \/>\nNo lejos de all\u00ed hab\u00eda una piara de puercos, que Mc val\u00faa en cerca de dos mil. El n\u00famero no resulta extra\u00f1o, ya que este puede referirse muy bien a lo que es ordinario: el acoplar en uno todos los diversos reba\u00f1os del pueblo para facilitar su pastoreo y guarda.<br \/>\nLos jud\u00edos ten\u00edan prohibida la cr\u00eda del cerdo, como animal impuro, pero no por la Ley, sino por la tradici\u00f3n rab\u00ednica 22, aunque se ha hecho ver que, en la pr\u00e1ctica, esta prescripci\u00f3n era frecuentemente violada 23. Este n\u00famero de la piara hace suponer una poblaci\u00f3n en gran parte pagana. Se sabe que en las ciudades de Gadara e Hippos, de la Dec\u00e1polis, hab\u00eda muchos gentiles 24, hasta incluso no ser jud\u00edos la mayor parte de las gentes de esta regi\u00f3n 25. Aunque la misi\u00f3n de Cristo estaba destinada inmediatamente a los jud\u00edos, la excepci\u00f3n ben\u00e9fica en otras gentes se pod\u00eda dar, como en el caso de la cananea (Mar 7:24, par.).<br \/>\nDos preguntas se suelen hacer a este prop\u00f3sito: \u00bfPor qu\u00e9 los demonios piden entrar en los puercos? \u00bfPor qu\u00e9 Cristo permite aqu\u00ed el da\u00f1o anejo a sus propietarios?<br \/>\nSi los demonios piden, al ser expulsados de los endemoniados, no ser obligados a ir a\u00a1 \u201cabismo,\u201d es decir, a cesar en su tarea de enemistad y odio al establecimiento del reino de Dios, y cuya prueba de su llegada, como Cristo dijo, es la expulsi\u00f3n de los demonios de los pose\u00eddos (Mat 12:28, par.), piden tambi\u00e9n entrar en la manada de los puercos. Era una transacci\u00f3n ben\u00e9fica para los hombres. Pero, sin duda, pretend\u00edan, al impulsarlos con una carrera desenfrenada a despe\u00f1arse y ahogarse en el lago, provocar una reacci\u00f3n hostil de las gentes contra Cristo, con las ventajas que de esto pudieran derivarse para su obra de mal. Pero se ve, por otra parte, que su acci\u00f3n en esta piara acusa, de modo m\u00e1s sensible, el movimiento diab\u00f3lico de, literariamente, \u201cexpulsi\u00f3n\u201d e \u201cingreso,\u201d destac\u00e1ndose as\u00ed la suprema autoridad de Cristo sobre los esp\u00edritus impuros.<br \/>\nEl da\u00f1o que se seguir\u00eda en los propietarios no deb\u00eda de ser tan cuantioso como a primera vista pudiera parecer, ya que no supone que fuese toda la manada propiedad de un solo due\u00f1o, sino, como es ordinario, se habr\u00edan agrupado los ganados de diversos due\u00f1os. Naturalmente, no podr\u00e1 darse una raz\u00f3n concreta de la permisi\u00f3n de este da\u00f1o en aquellos due\u00f1os. Pudo ser por castigo moral, para quitar un excesivo apego a los bienes. Siempre son razones de providencia. \u00bfPor qu\u00e9 permite Dios o quiere, v.gr., una inundaci\u00f3n, donde se destruir\u00e1n bienes, se ahogar\u00e1n reba\u00f1os y morir\u00e1n personas? Pero lo que tiene m\u00e1s valor es la ense\u00f1anza teol\u00f3gica que se desprende de esta autorizaci\u00f3n o permisi\u00f3n de Cristo. \u201cLos evangelistas valoran la importancia de las cosas seg\u00fan un ideal espiritual. Nadie tiene el derecho de imponer a su pr\u00f3jimo el cambio de un bien temporal por un bien espiritual, pero Dios tiene ese derecho: \u00e9l hab\u00eda permitido a Sat\u00e1n herir a Job en sus bienes e incluso en su carne. Los evangelistas pod\u00edan recordarse de esto, y se puede concluir que, en su pensamiento, Jes\u00fas ejerc\u00eda el poder de Dios.\u201d 26<br \/>\nAs\u00ed esta escena viene a presentar a un tiempo a Cristo como Mes\u00edas (Mat 12:23.28) y como ejerciendo poderes de Dios: tanto sobre los bienes materiales como sobre el disponer del destino de los demonios en permitirles una acci\u00f3n temporal tentadora o en recluirlos definitivamente en el \u201cabismo\u201d (Lc).<br \/>\nLos pastores, despavoridos ante aquel suceso, en que no pod\u00edan responder de la custodia de los ganados, partieron a la ciudad y a los campos a dar la noticia. Ante tal suceso, la gente se present\u00f3 en el lugar. Se describe el asombro de la gente al encontrarse al endemoniado \u201csentado a los pies de Jes\u00fas, vestido y cuerdo\u201d (Lc-Mc). Ante el asombro, no de la curaci\u00f3n del endemoniado, sino de la manada despe\u00f1ada y ahogada, le rogaron que se \u201cretirase de su regi\u00f3n,\u201d pues \u201cestaban sobrecogidos de un gran temor\u201d (Lc). Y el ruego debi\u00f3 de ser repetido e insistente, como lo describe Mc. No deja de ser extra\u00f1a esta petici\u00f3n. Admitido el milagro, \u00bfpor qu\u00e9 se obra as\u00ed? Probablemente por el temor a que pudiese haber nuevas p\u00e9rdidas en sus bienes materiales. Acaso vieron en \u00e9l a un \u201cprofeta\u201d jud\u00edo que castigaba as\u00ed el animal para ellos prohibido.<br \/>\nAunque Mt omite otro rasgo, lo recogen Mc-Lc. Cuando Cristo, a sus ruegos, se embarcaba para retirarse de all\u00ed, el endemoniado ya curado le rogaba insistentemente que le dejase estar con \u00e9l. \u00bfPor qu\u00e9 le rogaba esto? Seguramente que no era por temor a que, ausente Cristo, volviese a su antiguo estado. El que hab\u00eda ordenado al demonio salir de \u00e9l le daba con ello la orden de no volver a atormentarle. Pero Cristo no accedi\u00f3 a esta petici\u00f3n. No pod\u00eda, por propio impulso, seguirle como ap\u00f3stol o \u201cdisc\u00edpulo.\u201d Pues no lo eligieron ellos a El, sino El a ellos (Jua 15:16). Pero, si no con car\u00e1cter oficial, de hecho lo hizo su \u201cap\u00f3stol\u201d en aquella regi\u00f3n. Pues le mand\u00f3 que fuese a los \u201csuyos\u201d y narrase lo que \u201cDios ha hecho contigo.\u201d Fuera de Palestina no hab\u00eda el peligro de levantamientos mesi\u00e1nicos. Por eso aqu\u00ed le manda publicar esta obra de Dios, mientras que en Palestina les prohib\u00eda el manifestar sus milagros. Algo puede orientar esto sobre el \u201csecreto mesi\u00e1nico.\u201d<br \/>\nEste hombre curado vino a ser como constituido \u201cap\u00f3stol\u201d de Cristo en aquellas regiones. El poder de Cristo sobre los esp\u00edritus impuros, hecho con autoridad propia, le presentaba en una esfera distinta de los exorcistas jud\u00edos. \u00bfQui\u00e9n era? Esta fue la buena nueva que anunci\u00f3 este \u201cposeso\u201d ya curado por \u201ctoda la ciudad\u201d (Lc) o por la Dec\u00e1polis (Mc). Esta divergencia puede ser debida a que Lc d\u00e9 una mala traducci\u00f3n de la palabra aramea medir\u00eda&#8217;, que en la lengua palestinense significar\u00eda \u201cprovincia.\u201d La traducci\u00f3n de Mc es la l\u00f3gica: en la (provincia) Dec\u00e1polis 27.<br \/>\nEsta era, originariamente, una federaci\u00f3n de 10 ciudades helenistas, situadas en Transjordania, excepto Escit\u00f3polis, que estaba en Cisjordania, y que fueron separadas del territorio jud\u00edo por Pompeyo el 64 a.C. Posteriormente se les unieron otras ciudades, aunque conserv\u00e1ndose para el t\u00edtulo oficial de la federaci\u00f3n el nombre de Dec\u00e1polis. Gozaban estas ciudades de determinados derechos y autonom\u00eda, aunque en esta \u00e9poca estaban bajo el dominio del Cesar, mediante su propretor de Siria o procurador de Judea 28.<br \/>\nSiendo la mayor parte de esta regi\u00f3n gentil y habiendo sido Cristo enviado a predicar a \u201clas ovejas perdidas de la casa de Israel\u201d (Mat 15:24), al venir Cristo a esta regi\u00f3n, probablemente vino a causa de los grupos jud\u00edos que en ella viv\u00edan 29, si no es que ven\u00eda, como en otras ocasiones, buscando un peque\u00f1o retiro. Pero, si el beneficio fue hecho en la casa de Israel, si este endemoniado de Mc era jud\u00edo, redund\u00f3 luego en toda la Dec\u00e1polis. Acaso lo anunci\u00f3 primero a los grupos jud\u00edos (Mc v.19: Se\u00f1or = Adonai). Pues, al o\u00edr lo que el curado dec\u00eda en esta regi\u00f3n, \u201cse maravillaban\u201d (Mc). Con ellos se hac\u00eda la Luz en las tinieblas de la gentilidad y se ve\u00eda la proximidad del reino. La ense\u00f1anza doctrinal del pasaje es clara: el absoluto dominio de Cristo sobre los demonios, expuls\u00e1ndolos y someti\u00e9ndolos a sus \u00f3rdenes. Lo que era presentarse como el Mes\u00edas, instaurador del Reino, pues \u201csi yo arrojo con el Esp\u00edritu de Dios a los demonios, es que ha llegado a vosotros el reino de Dios (Mat 12:28). Y hasta se presenta a Cristo como Dios, al disponer de los bienes materiales y del destino de los demonios, sometidos en todo a sus \u00f3rdenes.<br \/>\nEsta escena es objeto de diversas interpretaciones 30. La diferencia sint\u00e9tica redaccional de Mt frente a Mc-Lc es perceptible. Sin duda hay en ella elementos adventicios de relleno a lo que debe de ser primitivo; es el caso de una posesi\u00f3n o enfermedad semejante, conforme al ambiente, sobre la que se da la ense\u00f1anza. \u00bfAcaso este \u201cendemoniado\u201d o loco pudo un d\u00eda espantar o perseguir parte de un reba\u00f1o de cerdos, lo que provoc\u00f3 el despe\u00f1arse y ahogarse algunos en el Lago? El pasaje de los cerdos despe\u00f1ados parece tener especialmente un valor simbolista: el demonio a petici\u00f3n propia va a una piara de cerdos, que era animal \u201cimpuro\u201d; con ello se califica a los demonios. En el \u201cdespe\u00f1ar\u201d a los cerdos se destacar\u00eda que toda obra diab\u00f3lica es de maldad. Y al despe\u00f1arse cerdos-demonios en el Lago-Abismo-Inflerno se plastificaria mejor el poder de la victoria de Cristo en su lucha contra los poderes demon\u00edacos, en la hora de la instauraci\u00f3n de su Reino. Mt m\u00e1s esquem\u00e1tico est\u00e1 m\u00e1s elaborado (v.29). En este v. se percibe la confesi\u00f3n de la divinidad de Cristo. Es la confesi\u00f3n de la fe de la Iglesia. El demonio no va a \u201cconjurar\u201d a Cristo-Dios por Dios, que no le \u201catormente.\u201d<\/p>\n<p>Resurrecci\u00f3n de la hija de Jairo y curaci\u00f3n de la hemorro\u00edsa,Mat 5:21-43<br \/>\n(Mat 9:18-26; Luc 8:40-56).<br \/>\nAmbos milagros, y entrelazados, los relatan los tres sin\u00f3pticos. Pero \u201cla superioridad del relato de Mc es innegable: la vivacidad del relato, la precisi\u00f3n de detalles, la traza de los personajes, demuestran el testigo ocular que ha notado con cuidado en su memoria todas las actitudes: la de Jes\u00fas, las de los disc\u00edpulos, las de los dos suplicantes, las de la turba. Tenemos ciertamente, en el texto de Mc, la tradici\u00f3n m\u00e1s antigua, m\u00e1s fiel, m\u00e1s viva.\u201d 31<\/p>\n<p>21 Habiendo Jes\u00fas ganado en la barca la otra ribera, se reuni\u00f3 una gran muchedumbre. \u00e9l estaba junto al mar. 22 Lleg\u00f3 uno de los jefes de la sinagoga llamado Jairo, que, vi\u00e9ndole, se arroj\u00f3 a sus pies 23 Y le rogaba diciendo: Mi hijita est\u00e1 muri\u00e9ndose; ven e imp\u00f3nle las manos para que sane y viva. 24 Se fue con \u00e9l, y le segu\u00eda una muchedumbre, que le apretaba. 25 Una mujer que padec\u00eda flujo de sangre desde hac\u00eda doce a\u00f1os 26 y hab\u00eda sufrido grandemente de muchos m\u00e9dicos, gastando toda su hacienda sin provecho alguno, antes iba de mal en peor, 27 como hubiese o\u00eddo lo que se dec\u00eda de Jes\u00fas, vino entre la muchedumbre por detr\u00e1s y toc\u00f3 su vestido; 28 pues se dec\u00eda: Si tocare siquiera su vestido, ser\u00e9 sana. 29 Al punto se sec\u00f3 la fuente de la sangre, y sinti\u00f3 en su cuerpo que estaba curada de su mal. 30 Luego Jes\u00fas, sintiendo en s\u00ed mismo la virtud que hab\u00eda salido de El, se volvi\u00f3 a la multitud y dijo: \u00bfQui\u00e9n ha tocado mis vestidos? 31 Los disc\u00edpulos le contestaron: Ves que la muchedumbre te aprieta por todas partes, y dices: \u00bfQui\u00e9n me ha tocado? 32 El ech\u00f3 una mirada en derredor para ver a la que lo hab\u00eda hecho, 33 y la mujer, llena de temor y temblorosa, conociendo lo que en ella hab\u00eda sucedido, se lleg\u00f3 y, postrada ante El, declar\u00f3le toda la verdad. 34 Y El le dijo: Hija, tu fe te ha salvado; vete en paz y seas curada de tu mal. 35 A\u00fan estaba El hablando, cuando llegaron de casa del jefe de la sinagoga, diciendo: Tu hija ha muerto; \u00bfpor qu\u00e9 molestar ya al Maestro? 36 Pero, oyendo Jes\u00fas lo que dec\u00edan, dice al jefe de la sinagoga: No temas, ten s\u00f3lo fe. 37 No permiti\u00f3 que nadie le siguiera m\u00e1s que Pedro, Santiago y Juan el hermano de Santiago. 38 Llegados a casa del jefe de la sinagoga, ve el gran alboroto de las lloronas y pla\u00f1ideras, 39 y, entrando, les dice: \u00bfA qu\u00e9 ese alboroto y ese llanto? La ni\u00f1a no ha muerto, duerme. 40 Se burlaban de \u00e9l; pero El, echando a todos fuera, tom\u00f3 consigo al padre de la ni\u00f1a, a la madre y a los que iban con El, y entr\u00f3 donde la ni\u00f1a estaba; 41 y tom\u00e1ndola de la mano, le dijo: \u201cTalitha, qum[i],\u201d que quiere decir: Ni\u00f1a, a ti te lo digo, lev\u00e1ntate. 42 Y al instante se levant\u00f3 la ni\u00f1a y ech\u00f3 a andar, pues ten\u00eda doce a\u00f1os, y se llenaron de espanto. 43 Recomend\u00f3les mucho que nadie supiera aquello, y mand\u00f3 que diesen de comer a la ni\u00f1a.<\/p>\n<p>Para facilitar el estudio se consideran ambos milagros por separado.<br \/>\nResurrecci\u00f3n de la hija de Jairo. &#8211; Esta escena est\u00e1 ligada a la anterior por un tiempo corto, como supone la narraci\u00f3n. Cristo reembarca \u201cen el otro lado del mar\u201d de Tiber\u00edades. Debe de ser en Cafarna\u00fam. Mt-Mc dicen que all\u00ed se le reuni\u00f3 una gran muchedumbre, pero Lc acaso refleja mejor la proximidad cronol\u00f3gica de estas escenas, al decir con su f\u00f3rmula usual rotunda: \u201cpues todos le estaban esperando.\u201d<br \/>\nEn efecto, al desembarcar, y cuando a\u00fan El estaba \u201cjunto al mar\u201d (Mc), lleg\u00f3 a \u00e9l \u201cuno de los jefes de la sinagoga\u201d (\u03b5\u03af\u03c2 \u03c4\u03c9\u03bd \u03ac\u03c1\u03c7\u03b9\u03c3\u03c5\u03bd\u03b1\u03b3\u03ce\u03b3\u03c9\u03bd). La f\u00f3rmula usada debe de indicar gen\u00e9ricamente que era uno de los miembros distinguidos de la sinagoga. Al menos no se dice expl\u00edcitamente que fuese el jefe de ella (rosh hakene-seth), ni exige suponer que hubiese all\u00ed varias sinagogas y que \u00e9ste fuese el jefe &#8211; \u201darchisinagogo\u201d &#8211; de una de ellas. El uso en esta \u00e9poca de palabras compuestas con esta part\u00edcula (\u03b1\u03c1\u03bd\u03af) s\u00f3lo indica que se trata de un miembro principal o distinguido de la sinagoga (Hec 13:15; Hec 14:2). En Mt se dice s\u00f3lo un personaje (\u03b1\u03c1\u03c7\u03ce\u03bd \u03b5i\u03c2) cualquiera (Mat 20:25), que puede ser un jefe de sinagoga.<br \/>\nSe llamaba Jairo, nombre bastante usual. Lleg\u00e1ndose a Cristo, se \u201cpostr\u00f3\u201d ante El, e insistentemente le rogaba que viniese a su casa e \u201cimpusiese sus manos\u201d sobre su hija \u201c\u00fanica\u201d (Lc), de doce a\u00f1os, que estaba muri\u00e9ndose, para que la curase. Mc y Lc, que describen dos mensajes de s\u00faplica, ponen que se estaba muriendo; Mt, que s\u00f3lo pone uno, lo centra en la muerte y muerta. Mt, conforme a su procedimiento \u201csustancial,\u201d de abreviaci\u00f3n, pone en boca de Jairo el que su hija acaba de morir (\u03ac\u03c1\u03c4\u03b9 \u03ad\u03c4\u03b5\u03bb\u03b5\u03c5\u03c4\u03b7\u03c3\u03b5\u03bd). Mc-Lc ponen que est\u00e1 en las \u00faltimas, porque relatan dos comunicados: la enfermedad y la muerte de la hija. Probablemente Mt lo presenta abreviadamente as\u00ed, porque, cuando Cristo va a casa de Jairo, la joven est\u00e1 muerta.<br \/>\nSi Jairo ruega a Cristo que, para curar a su hija, \u201cvenga a su casa\u201d y le \u201cimponga sus manos,\u201d no indica, lo primero, m\u00e1s que Jairo ten\u00eda un conocimiento imperfecto del poder de Cristo, pues no pensaba en una curaci\u00f3n a distancia, lo que contrasta m\u00e1s con la fe del centuri\u00f3n de Cafarna\u00fam (Mat 8:5ss, par.); pero, en cambio, el pedirle que imponga sobre ella sus manos, no era otra cosa que evocar el rito tradicional de curaciones milagrosas (2Re 5:11), que tambi\u00e9n usaba Cristo (Mar 6:5; Mar 8:23.25), y f\u00f3rmula con la que le ped\u00edan frecuentemente las curaciones (Mar 7:32; Mar 10:13; Luc 18:15; etc.). \u00bfAcaso piensa en un rito m\u00e1gico? (Mat 14:36).<br \/>\nA\u00fan estaba rog\u00e1ndole que curase a su hija, cuando vinieron de su casa a comunicarle la muerte de la ni\u00f1a, por lo que no molestase m\u00e1s al Maestro. Era la fe imperfecta, que pensaba requerirse la presencia f\u00edsica para la curaci\u00f3n. Es lo que hizo exclamar a Marta, la hermana de L\u00e1zaro, despu\u00e9s de la muerte de \u00e9ste, dirigi\u00e9ndose a Cristo: \u201cSi hubieras estado aqu\u00ed, no hubiera muerto mi hermano\u201d (Jua 11:21). La prueba le resultaba especialmente dura a Jairo, cuando acaba de presenciar la curaci\u00f3n de la hemorro\u00edsa. Es un contraste acusado en dos actitudes de fe.<br \/>\nPero Cristo, al o\u00edr esto, s\u00f3lo le recomienda que tenga fe. Era \u00e9sta la que iba a crear el clima en que El ejerc\u00eda las curaciones, y que, por faltar tantas veces, no realiz\u00f3 milagros. Y vino a su casa. Pero no permito que le siguiera nadie de la turba que le rodeaba, m\u00e1s que tres ap\u00f3stoles: Pedro, Santiago y Juan. Estos tres aparecen como privilegiados testigos de la Transfiguraci\u00f3n y Getseman\u00ed.<br \/>\nAl llegar a la casa mortuoria, se encontraron con todo el \u201crito\u201d de lloronas a sueldo, ya evocadas por Jerem\u00edas (Jer 9:17-18), que a gritos, y desparramandose el cabello, mostraban el dolor y cantaban las alabanzas de la difunta; y junto con ellas los flautistas (Lc), que acompa\u00f1aban con notas estridentes y l\u00fagubres aquella escena. Y, seg\u00fan el Talmud, aun el israelita m\u00e1s pobre estaba obligado a alquilar dos dos flautistas y una llorona para celebrar el velorio  de su mujer 32. Acabando de morir, \u00bfya estaba a punto todo este \u201critual\u201d? \u00bfPuede ser un retoque literario complementario usual?<br \/>\nPor eso, a la presencia de esto, les dice que todo sobra, porque la ni\u00f1a \u201cno ha muerto, duerme.\u201d El uso eufem\u00edstico del sue\u00f1o por la muerte es usual al pueblo jud\u00edo. As\u00ed anunci\u00f3 Cristo la muerte de L\u00e1zaro (Jua 11:11.14). En las tumbas jud\u00edas de Roma se lee frecuentemente: \u201cQue en paz (sea) tu sue\u00f1o\u201d 33. Pero aqu\u00ed el contraste entre muerte y sue\u00f1o no permit\u00eda la interpretaci\u00f3n eufem\u00edstica. Y, sabiendo aquellos mercenarios f\u00fanebres la realidad de la muerte de la ni\u00f1a, se rieron de Cristo. Pero \u00a1dorm\u00eda! Porque El precisamente ven\u00eda a despertarla. Igual que hizo con L\u00e1zaro (Jua 11:11).<br \/>\nS\u00f3lo permiti\u00f3 penetrar en la habitaci\u00f3n de la ni\u00f1a muerta a sus padres y a sus tres ap\u00f3stoles. Y \u201ca todos los dem\u00e1s los ech\u00f3 fuera\u201d (Mc).<br \/>\nY, acerc\u00e1ndose al lecho, tom\u00f3 a la ni\u00f1a de la mano, y le dijo unas palabras aramaicas que Mc-Pedro conservaron: \u201c\u03c4\u03b1\u03bb\u03b9\u03b8\u03ac \u03c7\u03bf\u03b0\u03bc,\u201d que significa: \u201cNi\u00f1a, lev\u00e1ntate.\u201d Lo que Mc traduce para sus lectores \u00e9tnico-cristianos. Mc intercala en la versi\u00f3n de la f\u00f3rmula el \u201c(Yo) a ti te digo,\u201d para destacar la autoridad de Cristo. Un tema eje de los evangelios.<br \/>\nY al instante la ni\u00f1a se levant\u00f3 y ech\u00f3 a andar. Mc-Lc har\u00e1n ver la posibilidad de esto, pues ten\u00eda ya doce a\u00f1os. Y Cristo mand\u00f3 que diesen de comer a la ni\u00f1a. Ten\u00eda esto dos finalidades: una apolog\u00e9tica, demostrar a\u00fan m\u00e1s la verdad de la resurrecci\u00f3n (Luc 24:41-43), y otra demostrar la duplicidad del milagro: no s\u00f3lo la hab\u00eda resucitado, sino curado; la necesidad de comida le har\u00eda ver la perfecta salud que ya gozaba.<br \/>\nHecho el milagro recomienda insistentemente que no se divulgue. Es el \u201csecreto mesi\u00e1nico\u201d marcano. A esto mismo obedeci\u00f3 el echar de la c\u00e1mara a todos, excepto a los padres de la ni\u00f1a. Buscaba con este silencio el que no se excitasen extempor\u00e1neamente los \u00e1nimos mesi\u00e1nicos. Precisamente en aquel ambiente de expectaci\u00f3n mesi\u00e1nica flotaban, confusamente, diversos signos sobre la aparici\u00f3n del Mes\u00edas. Y entre \u00e9stos, uno de los que flotaba diversamente interpretado era la resurrecci\u00f3n de los muertos y su relaci\u00f3n con los d\u00edas mesi\u00e1nicos 33. La resurrecci\u00f3n de un muerto pod\u00eda encender, mejor que otro hecho, la explosi\u00f3n mesi\u00e1nica. Esta parece ser la diferencia de conducta de Cristo ante la curaci\u00f3n de la nena, cuya confesi\u00f3n El mismo provoca, y esta resurrecci\u00f3n, a cuyo milagro El impone secreto. Es verdad que no era f\u00e1cil que se guardase el secreto en aquel caso. La muerta iba a aparecer viva. Pero siempre se ver\u00eda que \u00e9l no buscaba la exhibici\u00f3n mesi\u00e1nica, y que en aquel momento permit\u00eda evitar aclamaciones y turbulencias.<br \/>\nEl milagro de la resurrecci\u00f3n de un muerto evocaba el poder divino en \u00e9l. Pero no al estilo de un profeta que invocaba el nombre de Dios (2Re 5:11). Aqu\u00ed aparece hecho con simplicidad y autoridad. \u00e9l, sin m\u00e1s, le manda resucitar. Mc tiene buen cuidado de matizar esto al hacer la traducci\u00f3n de la f\u00f3rmula aramaica \u201cJoven, lev\u00e1ntate,\u201d intercalando, como recuerdo e interpretaci\u00f3n, el \u201c(Yo) a ti te digo, lev\u00e1ntate,\u201d lo que omite Mt. Pero el poder de la vida es poder reservado a Dios en el A.T. Es \u00e9ste un modo de presentarse Cristo como Dios.<br \/>\nCuraci\u00f3n de la hemorro\u00edsa. &#8211; Los tres evangelistas relatan esta curaci\u00f3n intercalada entre la petici\u00f3n de la curaci\u00f3n de la hija de Jairo y la ida de Cristo a su casa. El relato hace ver que fue precisamente en este intervalo cuando se realiza esta curaci\u00f3n.<br \/>\nEs una mujer que padec\u00eda ya doce a\u00f1os \u201cflujo de sangre.\u201d Deb\u00eda de ser de cierta posici\u00f3n social, pues hab\u00eda consultado \u201cmuchos m\u00e9dicos\u201d y \u201cgastado toda su hacienda\u201d con ellos. S\u00f3lo Mc-Lc narran estos detalles. Pero se ve el juicio distinto que dan Mc y Lc. Este, \u201cm\u00e9dico,\u201d s\u00f3lo dice que, despu\u00e9s de \u201chaber gastado en m\u00e9dicos toda su hacienda, no hab\u00eda podido ser curada por ninguno\u201d; pero, en cambio, Mc refleja mejor, sin prejuicios de clase, lo que significaron aquellas consultas curandiles para aquella pobre mujer, pues dice que \u201chab\u00eda sufrido grandemente de muchos m\u00e9dicos\u201d y gastado toda su hacienda \u201csin provecho alguno, antes iba de mal en peor,\u201d no s\u00f3lo por la inutilidad de aquellos remedios, sino, en parte, causados por los mismos.<br \/>\nEstas m\u00faltiples consultas hab\u00edan sido hechas no solamente por la esperanza guardada en todo enfermo, sino por una cierta man\u00eda oriental. Plinio habla de una \u201cturba medicorum\u201d consultada 34. Todav\u00eda en el a\u00f1o 1929 escrib\u00eda Lagrange: \u201cEs a\u00fan hoy una molesta costumbre de Oriente el llamar para los enfermos el mayor n\u00famero posible de m\u00e9dicos.\u201d 35<br \/>\nLos procedimientos usuales eran una mezcla de superstici\u00f3n. El Talmud recoge muchas de estas prescripciones rid\u00edculas usadas precisamente para curar este tipo de enfermedad. As\u00ed se lee: \u201cTomad el peso de un denario de goma de Alejandr\u00eda, el peso de un denario de azafr\u00e1n de jard\u00edn; machacadlos juntos y dadlos con vino a la mujer hemorro\u00edsa.\u201d Si esto no da remedio, se le ofrecen otros procedimientos semejantes. Y llegan hasta darle gritos diciendo que est\u00e1 curada. Tambi\u00e9n se menciona este procedimiento: \u201cSe cavar\u00e1n siete hoyos, en los cuales se quemar\u00e1n sarmientos de vi\u00f1as no podadas, y la mujer (hemorro\u00edsa), teniendo en su mano un vaso de vino, se sentar\u00e1 sucesivamente al borde de cada hoyo, y se le dir\u00e1, haci\u00e9ndola levantar: \u201c[Cura de tu flujo!\u201d Y tambi\u00e9n se ponen en juego recetas en las que intervienen cenizas de huevo de avestruz o excrementos de animales 36. De esa primitiva medicina, que era curander\u00eda, se llega a decir en el Talmud: \u201cEl mejor m\u00e9dico est\u00e1 destinado al infierno.\u201d 37 Comp\u00e1rese esto con los procedimientos de Cristo.<br \/>\nHabiendo o\u00eddo esta mujer la fama curativa de Cristo, apel\u00f3, desesperada ya de m\u00e9dicos, al recurso a \u00e9l. S\u00f3lo pens\u00f3 en tocar su vestido, porque cre\u00eda que con ello curar\u00eda. Pero Mt-Lc dicen que lo que deseaba tocar era la \u201cfranja de su manto.\u201d Este t\u00e9rmino griego usado (\u03c7\u03c1\u03b1\u03c3\u03c0\u03ad\u03b4\u03bf\u03bd) lo mismo puede significar el \u201cruedo\u201d del manto o vestido, que las \u201cborlas\u201d o \u201cflecos\u201d (tsitsith) 38, que se usaban en los cuatro \u00e1ngulos de los vestidos para acordarse de los mandamientos de la Ley (Num 15:37-40; Deu 22:12) y ponerlos por obra 39.<br \/>\nSi la hemorro\u00edsa pretende venir clandestinamente a Cristo \u201cpor detr\u00e1s\u201d (v.27) y como robarle o sorprenderle un milagro, era debido al tipo de impureza legal que significaba su enfermedad (Lev 15:25), ya que otros enfermos \u201ctocaban\u201d a Cristo para curar (Mar 3:10). Las prescripciones rab\u00ednicas sobre este tema, para aislar a la mujer a fin de que no \u201ccontagiase\u201d su impureza legal, llegan a lo neur\u00f3tico. Para ello, el Talmud dedica un tratado entero: elNidda (impureza \u201creglar\u201d de la mujer).<br \/>\nCuando Cristo iba a casa del \u201carchisinagogo\u201d para curar a su hija, tiene lugar esta escena. Iba acompa\u00f1ado de una gran multitud, que le \u201capretujaba.\u201d En las callejuelas del viejo Oriente, el entusiasmo despertado por Cristo hac\u00eda que la multitud, empuj\u00e1ndose por acercarse, le \u201capretujase.\u201d Entre esta turba se mezcl\u00f3 la mujer angustiada y toc\u00f3 con fe el vestido del Se\u00f1or. Y al punto se hizo su curaci\u00f3n.<br \/>\nCristo se vuelve preguntando qui\u00e9n le ha \u201ctocado,\u201d porque \u201che sentido que de m\u00ed sali\u00f3 virtud.\u201d Y \u201cmiraba en torno suyo,\u201d &#8211; es la cl\u00e1sica \u201cmirada circular\u201d del estilo de Mc &#8211; como queriendo descubrir qui\u00e9n hab\u00eda sido. Si Cristo obra as\u00ed, no es por ignorancia, sino por elevar y confirmar la fe de aquella mujer, haci\u00e9ndole ver que no fue la curaci\u00f3n por un contacto supersticioso, sino por efecto de la fe. Ante esto, los \u201cdisc\u00edpulos\u201d (Mc), y m\u00e1s en concreto Pedro (Lc), se extra\u00f1an de esta pregunta, pues todos le \u201capretujaban\u201d y nadie se hab\u00eda acercado a El con gestos o modos especiales (Lc). Pero Cristo insisti\u00f3 en su afirmaci\u00f3n. San Agust\u00edn lo expres\u00f3 en una f\u00f3rmula excelente: \u201cLos otros le oprimen, \u00e9sta toca.\u201d 40<br \/>\nAnte esto, la mujer se postr\u00f3 ante El (Mc) y le confes\u00f3, lo mismo que ante todo el pueblo (Lc), la causa por que hab\u00eda obrado as\u00ed y la curaci\u00f3n que instant\u00e1neamente hab\u00eda logrado.<br \/>\nMc-Lc hacen un relato a este prop\u00f3sito que ha preocupado antes a algunos exegetas sobre la \u201cciencia\u201d de Cristo. Al acercarse a El con fe esta mujer y ser curada, Mc, a\u00fan m\u00e1s que Lc, lo narra as\u00ed: \u201cLuego Jes\u00fas, sintiendo en s\u00ed mismo la virtud que hab\u00eda salido de El, se volvi\u00f3 y dijo: \u00bfQui\u00e9n ha tocado mis vestidos?\u201d<br \/>\n\u00bfSupone esto que Cristo no ten\u00eda esa \u201cplenitud\u201d de conocimiento que la teolog\u00eda ense\u00f1a? No es esto lo que se va a concluir de este relato. El evangelista relata de un modo sencillo, popular, el hecho de que Cristo \u201csinti\u00f3 en s\u00ed mismo\u201d la virtud que de El sal\u00eda, pero no de un modo m\u00e1gico ni como una \u201csensaci\u00f3n\u201d inesperada, sino queri\u00e9ndolo y autoriz\u00e1ndolo \u00e9l. Aun dentro del rigor teol\u00f3gico, tiene su exacta explicaci\u00f3n por su ciencia \u201cexperimental.\u201d Pero \u201cparece que Marcos ha querido oponer al conocimiento experimental sensible de la mujer el conocimiento intelectual de Jes\u00fas.\u201d 41<br \/>\nEl que Cristo no prohiba aqu\u00ed la divulgaci\u00f3n del milagro se explica por la misma naturaleza oculta de la enfermedad.<\/p>\n<p>  1 Nestl\u00e9, N.T. graece et latine, ap. cr\u00edt. a estos lug. &#8211; 2 Josefo, Ant\u00edq, XVII 11:4; De bello iud. II 6:3; IV 8:3. &#8211; 3 Josefo, o.c., III 3:1. &#8211; 4 Abel, G\u00e9ograpku de la Palest. (1938) II p.323. &#8211; 5 cf. Dorado, Praelect. bib. X. T. (1947) p.615-616. &#8211; 6 Abel! o.c. II p.146; Koursi, en Journal of Palestine Oriental Society (1927) 112ss. &#8211; 7 F. Truyols, Vida dejesucnsto (1954) p.316; para otras hip\u00f3tesis topogr\u00e1ficas, &#8211; 8 Terumoth I 40:2. &#8211; 9 Hagiga I 13:2; Rodewyk, De daemoniacis: VD (1960) 301-306; Ayuso, en Est. Bib. (1934) 374-384, sobre el demonio como \u201cesp\u00edritu impuro\u201d; Balducci, Gli in-demoniati (1959). &#8211; 10 Tamborino, De antiquorum daemonismo (1909) p.ll. &#8211; 11 De bello iud. VII 6:3. &#8211; 12 Antiq. VIII 2:5. &#8211; 13 Apol. II 6; cf. Dial. &#8211; 14 Hec 16:16.17; Josefo, Antiq. XVI 6:2. &#8211; 15  Sobre el valor de esta expresi\u00f3n, cf. Comentario a Jua 2:4.  &#8211; 16 SMIT, De daemoniacis. (1913) p.377; BLASS, Grammatik. (1902) p.!93ss. &#8211; 17 Hec 19:13; Deissmann, Bibelstudien (1895) p.25ss. &#8211; 18 Henoc XV-XVl;Jubil. X 8; Bauernfeind, Die Worte der Damonen in Markuse-vangelium (1927) p.23ss.34ss.69ss. &#8211; 19 Tamborino, De antiq. daemonismo (1909) p.ll. &#8211; 20 Or\u00edgenes, Contra Celsum VI 40. &#8211; 21 Libro de Henoc XVIII 11-15; X 6, etc. &#8211; 22 Strack-B., Kommentar.  I p.492ss; cf. Lev 11:7. &#8211; 23 Rev. Bib. (1908) 549 nota 1. &#8211; 24 Josefo, Antiq. XVII 11:44. &#8211; 25 Josefo, De bello iud. II 18.1.5. &#8211; 26 Lagrange, \u00e9vang. s. St. Marc (1929) p.138. &#8211; 27 Black, An Aramaic Approach to the Gospels and Acts (1945) p.ll. &#8211; 28 Josefo, Antiq. XIV 4:4; Abel, Geographie de la Palest. (1938) II p.145-146; Szczepanski, Geogr. hist.  Palestinae antiquae (1928) p.261-268; Dict. Bib. II 1333-1336. &#8211; 29 Josefo, De bello iud. II 18:5. &#8211; 30 Sobre las explicaciones racionalistas de este pasaje, cf. Smit, De daemoniacis. (1913) p.335-427; E. Lohmeyer, Das Evangelium des Markus (1957) p.99, ve en ello una lecci\u00f3n pr\u00e1ctica sobre los incr\u00e9dulos empedernidos, que prefieren los animales impuros a Cristo; T. A. Burkill, Concerning Mc 5:7 and 5:18-20: Studia Theol.  (Lund 1958); J. A. Kleist, The Gadarene Demoniaes: The Cath. Bibl. Quart. (1947) 101-105; H. Shalin, Die Perikope gerasenischen und der Plan der Markusevangeliums: Studia Theol.  (Lund 1964) 159-172; J. Loyw, De Bezetene en de Kudde (Mar 5:1-20): NedTTs (1958) 59ss; P. Lamarche, Le possede de Cerosa (Mat 8:24-34; Mar 5:1-20; Lev 8:26-39): Nouv.  Rev. Theol. (1968) p.581-597. &#8211; 31 Pirot, \u00e9vang. s. St. Marc (1946) p.458. &#8211; 32 Citado en Schuster-Holzammer,\/\/\u00bfrt. Bib., vers. esp. (1935) II p.212 nota 1. &#8211; 33 Sch\u00fcrer, Gemeindeverfass der Juden in Rom p.33-35. &#8211; 33 Lagrange, Le Messianisme. (1909) p.!76ss. &#8211; 34 Plinio, Nat. Hist. XXIX 5. &#8211; 35 Lagrange, \u00e9vang. s. St. Marc (1929) p.140. &#8211; 36 Talmud bab. 110a; STRACK-B., Kommentar. I p.520ss. &#8211; 37 Qiddushin IV 14. &#8211; 38 Berakoth Y. 3a; Bonsirven, Textes rabbiniques. (1955) n.392.2110. &#8211; 39 Strack-B., Kommentar. excurs.12 t.4 p.277-292; Bonsirven, Textes rabbini-qiies. (1955) p.731. Indexanalytique-lexique, \u201cFranges,\u201d donde se expone la legislaci\u00f3n rab\u00ednica sobre todo esto. &#8211; 40 \u201clili premunt, ista tetigit\u201d (Serm. II 45). &#8211; 41 Lagrange, \u00e9vang. s. St. Marc (1929) p. 140-141.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>al otro lado del mar.<\/b> La orilla oriental del Mar de Galilea (cp. <span class='bible'>Luc 8:26<\/span>). <b>la regi\u00f3n de los gadarenos.<\/b> Una mejor traducci\u00f3n en Marcos ser\u00eda \u00abgergesenos\u00bb en lugar de \u00abgadarenos\u00bb. Muy probablemente se refiere la peque\u00f1a poblaci\u00f3n actual de Gergesa (o Khersa, Kursi; <i>vea la nota sobre<\/i> <span class='bible'>Mat 8:28<\/span>) la cual se encontraba a mitad de camino de la costa oriental. \u00abLa regi\u00f3n de\u00bb se refiere al \u00e1rea que inclu\u00eda a Gergesa y estaba bajo la jurisdicci\u00f3n de la ciudad de Gadara, la cual se encontraba a unos 9 km al SE del Mar de Galilea. De aqu\u00ed el por qu\u00e9 Lucas se refiri\u00f3 a la regi\u00f3n como de los gadarenos (<span class='bible'>Luc 8:26<\/span>; <span class='bible'>Luc 8:37<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\t5:1 Vinieron al otro lado del mar, a la regi\u00f3n de los gadarenos &#8212; Ya se encuentran en el lado oriental del Mar de Galilea. La regi\u00f3n era de gente conocida como de Gedara, una gran ciudad. Sobre esta secci\u00f3n del cap. 5, cons\u00faltense Mat 8:28-34 y Luc 8:26-39.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>LA EXPULSI\u00d3N DE LOS DEMONIOS<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Marcos 5:1-13<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Llegaron a la otra orilla del lago, al territorio de los gerasenos. En cuanto Jes\u00fas desembarc\u00f3, Le sali\u00f3 al encuentro de las tumbas un hombre dominado por un esp\u00edritu inmundo. Este hombre viv\u00eda entre las tumbas. Nadie hab\u00eda sido capaz nunca de atarle con una cadena, porque muchas veces le hab\u00edan atado con grillos y con cadenas, pero \u00e9l se soltaba haciendo a\u00f1icos las cadenas y los grillos, y no hab\u00eda nadie que fuera suficientemente fuerte para dominarle. Estaba siempre, noche y d\u00eda, por las tumbas y por los montes, gritando y raj\u00e1ndose con las piedras. Vio a Jes\u00fas cuando estaba todav\u00eda a mucha distancia, y corri\u00f3 y se arrodill\u00f3 delante de \u00c9l.<br \/>-\u00bfQu\u00e9 tenemos T\u00fa y yo que ver el uno con el otro? -dijo- \u00a1Jes\u00fas, Hijo del Dios alt\u00edsimo! Te conjuro por el nombre de Dios que no me atormentes.<br \/>Eso lo dec\u00eda porque Jes\u00fas le hab\u00eda estado ordenando al esp\u00edritu inmundo que saliera del hombre. Y entonces Jes\u00fas le pregunt\u00f3:<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00bfC\u00f3mo te llamas?<\/em><\/p>\n<p><em>Me llamo Legi\u00f3n -Le contest\u00f3 el hombre-, porque somos muchos.<br \/>Y sigui\u00f3 pidi\u00e9ndole a Jes\u00fas con muchas s\u00faplicas que no los enviara fuera del pa\u00eds.<br \/>Hab\u00eda una gran piara de puercos paciendo en la ladera de la monta\u00f1a. Y los esp\u00edritus Le pidieron a Jes\u00fas:<\/em><\/p>\n<p><em>Env\u00edanos a los puercos para que entremos en ellos.<\/em><\/p>\n<p><em>Y Jes\u00fas les permiti\u00f3 que entraran en los puercos. Y los esp\u00edritus inmundos salieron del hombre y entraron en los puercos, y toda la manada -hab\u00eda como dos mil animales- se lanzaron por un precipicio al lago, y se ahogaron.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Aqu\u00ed tenemos una historia gr\u00e1fica y bastante macabra. Es la clase de historia en la que tenemos que esforzarnos por leer entre l\u00edneas, porque representa una forma de pensar que era muy familiar entre la gente de Palestina en los d\u00edas de Jes\u00fas, pero que nos resulta sumamente extra\u00f1a.<br \/>Si esto se ha de tomar en estrecha relaci\u00f3n con lo que precede -y esa era la intenci\u00f3n de Marcos-, debe de haber sucedido ya muy tarde por la tarde o hasta ya entrada la noche. La historia resulta todav\u00eda m\u00e1s fant\u00e1stica y misteriosa si tenemos en cuenta que tuvo lugar en las sombras de la noche.<\/p>\n<p>El vers\u00edculo 35 nos dice que era ya tarde por la tarde cuando Jes\u00fas y Sus amigos se hicieron a la Marcos El lago de Galilea tiene 20 kil\u00f3metros por lo m\u00e1s largo, y 11 por lo m\u00e1s ancho. En el lugar de nuestra historia hay unos 8 kil\u00f3metros de lado a lado. Hab\u00edan hecho el viaje; y, durante la traves\u00eda, se hab\u00edan enfrentado con la tormenta y hab\u00edan conseguido por fin llegar a tierra. Era una parte de la orilla del lago en la que hay muchas cuevas en la roca caliza, muchas de las cuales se usaban como<\/p>\n<p>tumbas. En sus mejores momentos era un paraje misterioso; cuando ca\u00eda la noche tiene que haber sido verdaderamente macabro.<\/p>\n<\/p>\n<p>De las tumbas vino corriendo hacia ellos un hombre pose\u00eddo por el demonio. Era un lugar especialmente adecuado para \u00e9l, porque los demonios, seg\u00fan se cre\u00eda entonces, viv\u00edan en los lugares sucios, en sitios solitarios y desolados y entre las tumbas. Era en medio de la noche y antes del canto del gallo cuando los demonios estaban especialmente activos. Era peligroso dormir a solas en una casa vac\u00eda por la noche; saludar a cualquier persona en la oscuridad, porque podr\u00eda ser un demonio; salir por la noche sin una luz o una antorcha era arriesgarse demasiado. Aquel era un lugar peligroso, y una hora peligrosa, y el hombre era un hombre peligroso.<br \/>Hasta qu\u00e9 punto. este hombre se sent\u00eda pose\u00eddo se ve por su manera de hablar. Algunas veces usa el singular como si fuera \u00e9l mismo el que hablaba; pero otras usa el plural, como si todos los demonios estuvieran hablando. Estaba tan convencido de que ten\u00eda demonios que sent\u00eda como que hablaban por medio de \u00e9l. Cuando Jes\u00fas le pregunt\u00f3 c\u00f3mo se llamaba, contest\u00f3 que Legi\u00f3n. Probablemente hab\u00eda dos razones para aquello.<\/p>\n<p>Una legi\u00f3n era un regimiento romano <span class='bible'>de 6,000<\/span> soldados. Probablemente aquel hombre hab\u00eda visto una de aquellas legiones romanas en marcha por la carretera, y estaba convencido de que ten\u00eda una legi\u00f3n de demonios dentro. En cualquier caso, los jud\u00edos cre\u00edan que ninguna persona podr\u00eda sobrevivir si se diera cuenta del n\u00famero de demonios que la rodeaban. Eran \u00abcomo la tierra que se echa alrededor de un bancal cuando se planta.\u00bb Hab\u00eda un millar a la mano derecha de un hombre y diez millares a su izquierda. La reina de los esp\u00edritus femeninos ten\u00eda no menos de 180,000 seguidoras. Hab\u00eda un dicho jud\u00edo: \u00abUna legi\u00f3n de esp\u00edritus da\u00f1inos est\u00e1 acechando a las personas,\u00bb dici\u00e9ndoles: \u00ab\u00bfCu\u00e1ndo caer\u00e1n estos en las manos de una de estas cosas y le apresar\u00e1n?\u00bb Sin duda este desgraciado sab\u00eda todas estas cosas, y su pobre mente peregrina estaba segura de que una masa de aquellos demonios hab\u00eda hecho en \u00e9l su residencia.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, Palestina era un pa\u00eds ocupado. Las legiones romanas, cuando m\u00e1s salvajes e irresponsables, pod\u00edan a veces ser culpables de atrocidades que le helar\u00edan a uno la sangre. Bien puede ser que este hombre hubiera visto, y hasta tal vez experimentado, c\u00f3mo sus seres amados sufr\u00edan los asesinatos y la rapi\u00f1a que acompa\u00f1aban a veces a las legiones. Bien puede ser que fuera alguna terrible experiencia as\u00ed la que le hubiera da\u00f1ado la mente. La palabra <em>Legi\u00f3n <\/em>conjuraba en \u00e9l una visi\u00f3n de terror y muerte y destrucci\u00f3n. Estaba convencido de que ten\u00eda dentro demonios de esa clase.<\/p>\n<p>No podremos ni empezar a entender esta historia a menos que veamos lo grave que era el caso de este hombre. Est\u00e1 claro que Jes\u00fas intent\u00f3 m\u00e1s de una vez curarle. El v. 8 nos dice que Jes\u00fas hab\u00eda empezado usando Su m\u00e9todo habitual una orden de autoridad al demonio para que saliera. En esta ocasi\u00f3n no fue suficiente. A continuaci\u00f3n, le pregunt\u00f3 a aquel demonio c\u00f3mo se llamaba. Siempre se supon\u00eda en aquel tiempo que, si se pod\u00eda descubrir el nombre de un demonio, se adquir\u00eda un cierto poder sobre \u00e9l. Una antigua f\u00f3rmula m\u00e1gica dec\u00eda: \u00bb Te conjuro, cualquier esp\u00edritu demon\u00edaco que seas, que digas qui\u00e9n eres.\u00bb Se cre\u00eda que si se sab\u00eda el nombre, el poder del demonio quedaba quebrantado. En este caso aun aquello no result\u00f3 suficiente.<br \/>Jes\u00fas vio que no hab\u00eda nada m\u00e1s que una matrera de curar a este hombre -y era darle una demostraci\u00f3n indudable de que los demonios hab\u00edan salido de \u00e9l, por lo menos indudable en tanto en cuanto concern\u00eda a su propia mente. No importa si creemos en la posesi\u00f3n diab\u00f3lica o no; aquel hombre s\u00ed cre\u00eda. Aun en el caso de que todo fuera una invenci\u00f3n de su mente desquiciada, los demonios eran para \u00e9l algo muy real. El doctor Randle Short, hablando de la supuesta mala influencia de la Luna <em>(<\/em><span class='bible'>Sal 121:6<\/span><em> ) <\/em>que ha quedado en palabras como <em>lun\u00e1tico y alunado, <\/em>dice: \u00bb La ciencia moderna no reconoce ning\u00fan da\u00f1o particular que produzca la Luna. Sin embargo es una creencia muy extendida que la Luna afecta realmente la mente de las personas&#8230; Es bueno saber que el Se\u00f1or nos puede librar de los peligros imaginarios tanto como de los reales. A menudo los imaginarios son m\u00e1s dif\u00edciles de afrontar.\u00bb<\/p>\n<p>Este hombre necesitaba liberaci\u00f3n; ya fuera liberaci\u00f3n de la posesi\u00f3n diab\u00f3lica real, o de una ilusi\u00f3n sumamente poderosa, no importa. Aqu\u00ed es donde entra la manada de cerdos. Estaban paciendo en la ladera de la colina. El hombre sent\u00eda que los demonios estaban pidiendo que no se los destruyera del todo, sino que se los enviara a los cerdos. Todo ese tiempo estaba dando gritos y alaridos y experimentando paroxismos que eran se\u00f1ales de su mal. De pronto, cuando sus chillidos alcanzaron una intensidad superior, toda la manada sali\u00f3 huyendo y se precipit\u00f3 por una ladera escarpada en el Marcos \u00a1All\u00ed estaba la prueba que el hombre necesitaba! Esto era casi la \u00fanica cosa del mundo que pod\u00eda convencerle de que estaba curado. Jes\u00fas, como sabio m\u00e9dico que entend\u00eda con tanta amabilidad y simpat\u00eda y psicolog\u00eda la mente enferma, us\u00f3 aquel acontecimiento para ayudar a aquel hombre a recuperar su sanidad, y su mente turbulenta recuper\u00f3 la paz.<br \/>Hay personas excesivamente detallistas que culpan a Jes\u00fas por devolverle la salud a un hombre a costa de la muerte de unos cerdos. No cabe duda de que es una manera muy ciega de ver las cosas. \u00bfC\u00f3mo puede llegar a compararse el destino de los cerdos al de una persona con un alma inmortal? No tenemos ning\u00fan reparo, supongo yo, en que nos pongan carne de cerdo para la comida, ni la rechazamos porque haya supuesto la vida de un animal. Sin duda, si matamos animales para no pasar hambre, no podemos presentar ninguna objeci\u00f3n si la salvaci\u00f3n de la mente y el alma de una persona supuso la muerte de una manada de esos mismos animales. Hay una sensibler\u00eda blandengue que languidece de l\u00e1stima por el da\u00f1o que sufre un animal, y nunca mueve ni un dedo para remediar el estado lastimoso de millares de hombres y mujeres y ni\u00f1os de Dios. Esto no es decir que no tenemos por qu\u00e9 preocuparnos de lo que le sucede a la creaci\u00f3n animal de Dios, porque Dios ama todas las criaturas que Sus manos han hecho; pero s\u00ed es decir que debemos conservar un sano sentido de la proporci\u00f3n, y en el baremo de Dios no hay nada tan importante como un alma humana.<\/p>\n<\/p>\n<p><strong><u>PEDIRLE A CRISTO QUE SE VAYA<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Marcos 5:14-17<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Los que estaban apacentando los puercos salieron huyendo, y dieron la noticia de lo que hab\u00eda sucedido en el pueblo y en las granSantiago Y sali\u00f3 la gente a ver qu\u00e9 era lo que hab\u00eda pasado. Llegaron hasta donde estaba Jes\u00fas, y vieron al poseso -el hombre que hab\u00eda tenido la legi\u00f3n de demonios- sentado, totalmente vestido y en su sano juicio, y les dio mucho miedo. Y los que hab\u00edan visto lo que hab\u00eda pasado les contaron lo que le hab\u00eda sucedido al poseso, y les dijeron lo de los puercos; y ellos se pusieron a insistirle a Jes\u00fas que se marchara de su territorio.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Naturalmente, los hombres que estaban a cargo de los puercos fueron al pueblo y a las granjas con la noticia de este suceso extraordinario. Cuando la gente curiosa lleg\u00f3 al lugar, encontraron al hombre que hab\u00eda estado tan mal, sentado, normalmente vestido y en plena posesi\u00f3n de sus facultades. El loco salvaje y desnudo se hab\u00eda convertido en un ciudadano sano y sensato.<br \/>Y entonces viene la sorpresa, la paradoja, lo que nadie realmente esperar\u00eda. Habr\u00edamos supuesto que aquella gente se habr\u00eda alegrado mucho; pero reaccionaron m\u00e1s bien con miedo. Y se habr\u00eda esperado que Le pidieran a Jes\u00fas que se quedara con ellos y ejerciera a\u00fan m\u00e1s Su extraordinario poder; pero Le dijeron que se marchara de su territorio lo m\u00e1s pronto posible. \u00bfPor qu\u00e9? Un pobre desgraciado hab\u00eda recuperado la salud, pero ellos hab\u00edan perdido los cerdos, y por tanto no quer\u00edan saber m\u00e1s de Jes\u00fas. Aquello hab\u00eda alterado la rutina de la vida, y ellos quer\u00edan que el elemento perturbador desapareciera lo m\u00e1s pronto posible.<br \/>Un frecuente grito de batalla de la mente humana es: \u00ab\u00a1No me compliques la vida!\u00bb En general, lo \u00fanico que quiere la gente es que se la deje en paz.<\/p>\n<\/p>\n<p>(i) La gente dice instintivamente: \u00ab\u00a1No <em>alteres mi tranquilidad!\u00bb Si <\/em>alguien viniera a nosotros y nos dijera: \u00abTe puedo dar un mundo que ser\u00e1 mejor para la masa de gente en general, pero supondr\u00e1 que tu comodidad, por lo menos por cierto tiempo, se ver\u00e1 perturbada e inquietada, y que tendr\u00e1s que pasarte con algo menos que ahora por bien de los dem\u00e1s,\u00bb la mayor parte de la gente dir\u00eda: \u00abPrefiero que las cosas sigan como est\u00e1n.\u00bb De hecho, esa es casi exactamente la situaci\u00f3n que estamos viviendo en la actual revoluci\u00f3n social. Estamos pasando una \u00e9poca de redistribuci\u00f3n, no s\u00f3lo en este pa\u00eds, sino tambi\u00e9n en las naciones en v\u00edas de desarrollo. Estamos en una \u00e9poca en que se vive much\u00edsimo mejor que en cualquier tiempo pasado; pero eso ha supuesto que la vida no sea tan c\u00f3moda como lo era para un n\u00famero considerable de personas; y por esa misma raz\u00f3n hay resentimiento, porque algunas de las comodidades de la vida han desaparecido.<\/p>\n<p>Se habla un mont\u00f3n de lo que <em>nos debe <\/em>la vida. La vida no nos debe absolutamente nada; somos nosotros los que le debemos a la vida todo lo que le podamos dar. Somos seguidores de Uno que dej\u00f3 la gloria del Cielo por la estrechez de la Tierra, y el gozo de Dios por el dolor de la Cruz. Es humano no querer que nos alteren nuestra comodidad; es divino estar dispuestos a sufrir molestias para que otros est\u00e9n mejor.<\/p>\n<p>(ii) La gente dice instintivamente: \u00abNo <em>te metas con mis posesiones.\u00bb <\/em>Aqu\u00ed tenemos otro aspecto de la misma cosa. Ninguna persona renuncia voluntariamente a nada que posea. Cuanto m\u00e1s tenemos, m\u00e1s queremos retener para nosotros mismos. Borrow, que conoc\u00eda a los gitanos, nos cuenta que la t\u00e9cnica de echar la buena ventura del gitano es prometerle al joven toda clase de placeres, y anunciarle al viejo riquezas y s\u00f3lo riquezas. \u00abPorque ellos tienen suficiente conocimiento del coraz\u00f3n humano para darse cuenta de que la avaricia es la \u00faltima pasi\u00f3n que se extingue en todos nosotros.\u00bb La manera m\u00e1s r\u00e1pida de ver si una persona realmente acepta su fe y si realmente cree en sus principios es si est\u00e1 dispuesta a volverse m\u00e1s pobre por ellos.<\/p>\n<p>(iii) La gente dice instintivamente: \u00abNo <em>me compliques mi religi\u00f3n.\u00bb<\/em><\/p>\n<p><em>(a) <\/em>La gente dice: \u00bb No hagas que los temas desagradables estropeen el decoro agradable de mi religi\u00f3n.\u00bb Edmund Gosse se\u00f1ala una curiosa omisi\u00f3n en los sermones del famoso predicador Jeremy Taylor: \u00bb Estos sermones figuran entre los m\u00e1s elocuentes y profundos de la lengua inglesa; pero apenas alguna vez mencionan a los pobres, casi nunca sus angustias, y no muestran pr\u00e1cticamente ning\u00fan inter\u00e9s en su situaci\u00f3n. Estos sermones se predicaron en el Sur de Gales, donde abundaba la pobreza. El clamor de los pobres y de los hambrientos, de los pobremente vestidos y de los necesitados ascend\u00eda al Cielo sin cesar, y clamaba por piedad y remedio; pero este elocuente predicador no parec\u00eda o\u00edrlo nunca; viv\u00eda y escrib\u00eda y predicaba rodeado de sufrimiento y de necesidades, y sin embargo se manten\u00eda casi inconsciente de su existencia.\u00bb<\/p>\n<p>Es mucho menos inquietante predicar acerca de las sutilezas de las creencias y doctrinas teol\u00f3gicas que acerca de las necesidades humanas y de las miserias de la vida. De hecho, hemos sabido de congregaciones que informaban a sus posibles pastores que los aceptar\u00edan con la condici\u00f3n de que no predicaran sobre ciertos asuntos. Es una cosa notable que no fue lo que dijo Jes\u00fas acerca de Dios lo que Le trajo problemas; fue lo que dijo acerca del <em>hombre y acerca <\/em>de las necesidades del hombre lo que inquiet\u00f3 a los ortodoxos de Su tiempo.<\/p>\n<p><em>(b) <\/em>Se ha sabido de gente que dec\u00eda: \u00bb No hagas que las relaciones personales me compliquen la religi\u00f3n.\u00bb James Bums cita algo sorprendente en relaci\u00f3n con este tema de la vida de Angela di Foligras, la famosa m\u00edstica italiana. Ten\u00eda el don de retirarse completamente de este mundo, y de volver de sus trances con historias de una comuni\u00f3n inefablemente dulce con Dios. Fue ella la que dijo: \u00bb En ese tiempo, y por la voluntad de Dios, muri\u00f3 mi madre, que era un gran obst\u00e1culo para que yo pudiera seguir el camino de Dios. Mi marido tambi\u00e9n muri\u00f3, y en un tiempo relativamente breve murieron todos mis hijos. Y como yo hab\u00eda empezado a seguir el camino mencionado, y Le hab\u00eda pedido a Dios que me librara de ellos, tuve gran consuelo con sus muertes, aunque tambi\u00e9n sent\u00ed alg\u00fan dolor.\u00bb Su familia era un obst\u00e1culo en su religi\u00f3n.<\/p>\n<p>Hay una clase de religi\u00f3n a la que le gustan m\u00e1s los comit\u00e9s que el trabajo de casa, y tiene m\u00e1s inter\u00e9s en los momentos devocionales que en los actos de servicio. Presume de servir a la iglesia y de dedicarse a la devoci\u00f3n -pero a los ojos de Dios lo tiene todo al rev\u00e9s.<br \/>(c) Hay personas que dicen: \u00bb No compliques mis creencias.\u00bb Hay una clase de religi\u00f3n que dice: \u00bb Lo que estaba bien para mis antepasados es suficientemente bueno para m\u00ed.\u00bb Hay personas que no quieren saber nada nuevo, porque sospechan que en ese caso tendr\u00edan que pasar muchos sudores mentales y pensar de nuevo las cosas y llegar a nuevas conclusiones. Hay tal cosa como una cobard\u00eda de pensamiento y un letargo de mente y un sue\u00f1o del alma que son cosas terribles.<br \/>Los gerasenos se deshicieron del Cristo inquietante -y sigue habiendo muchos que tratan de hacer lo mismo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 05<\/p>\n<p>b) Curaci\u00f3n del endemoniado de Gerasa (Mc\/05\/01-20). <\/p>\n<p>1 Llegaron a la otra orilla del mar, a la regi\u00f3n de los gerasenos. 2 Y apenas desembarc\u00f3, vino a su encuentro, saliendo de los sepulcros, un hombre pose\u00eddo de un esp\u00edritu impuro. 3 Este hombre ten\u00eda su morada en los sepulcros, y ni siquiera con una cadena pod\u00eda ya nadie sujetarlo; 4 pues, aunque muchas veces lo hab\u00edan sujetado con grillos y cadenas, romp\u00eda las cadenas y hac\u00eda trizas los grillos, de manera que nadie lo pod\u00eda dominar; 5 y andaba de continuo, noche y d\u00eda, por los sepulcros y por los montes, gritando y golpe\u00e1ndose contra las piedras. 6 Cuando vio a Jes\u00fas desde lejos, fue corriendo a postrarse ante \u00e9l, 7 y a grandes gritos le dice: \u00ab\u00bfQu\u00e9 tienes t\u00fa que ver conmigo, Jes\u00fas, Hijo del Dios Alt\u00edsimo? Por Dios te conjuro que no me atormentes.\u00bb 8 Es que Jes\u00fas le estaba diciendo: \u00abSal de este hombre, esp\u00edritu impuro.\u00bb 9 Y le preguntaba: \u00ab\u00bfCu\u00e1l es tu nombre?\u00bb Y \u00e9l le contesta: \u00abLegi\u00f3n es mi nombre, porque somos muchos\u00bb; 10 y le rogaba con insistencia que no los expulsara fuera de aquella regi\u00f3n. 11 Hab\u00eda por all\u00ed, paciendo junto al monte, una gran piara de cerdos; 12 y los esp\u00edritus impuros le suplicaron: \u00abEnv\u00edanos a los cerdos para que entremos en ellos.\u00bb 13 Y se lo permiti\u00f3. Salieron, pues, los esp\u00edritus impuros y entraron en los cerdos; y la piara, en la que hab\u00eda unos dos mil, se arroj\u00f3 con gran \u00edmpetu al mar por un precipicio, y se fueron ahogando en el mar. 14 Los porqueros salieron huyendo y llevaron la noticia a la ciudad y a los caser\u00edos; y las gentes acud\u00edan a ver qu\u00e9 era lo que hab\u00eda sucedido. 15 Ll\u00e9ganse a Jes\u00fas, y ven al endemoniado, el que hab\u00eda tenido toda aquella legi\u00f3n, sentado ya, vestido y en su sano juicio. Y quedaron llenos de espanto. 16 Los que lo hab\u00edan presenciado les refer\u00edan lo ocurrido con el endemoniado y con los cerdos. 17 Entonces se pusieron a rogar a Jes\u00fas que se alejara de aquellos territorios. 18 Al entrar Jes\u00fas en la barca, el que hab\u00eda estado endemoniado le suplicaba que le permitiera acompa\u00f1arlo. 19 Pero no se lo permiti\u00f3, sino que le dice: \u00abVete a tu casa con los tuyos, y cu\u00e9ntales todo lo que el Se\u00f1or, compadecido de ti, ha hecho contigo.\u00bb 20 EI hambre se fue y comenz\u00f3 a proclamar por la Dec\u00e1polis todo lo que Jes\u00fas hab\u00eda hecho con \u00e9l; y todos se admiraban. <\/p>\n<p>Este relato, que a nosotros nos resulta extra\u00f1o, tiene perfecto sentido en la exposici\u00f3n del Evangelista, prescindiendo de algunos rasgos propios de las ideas populares de la \u00e9poca. Se\u00f1ala uno de los puntos m\u00e1s altos del ministerio de Jes\u00fas en autoridad divina. Se trata de un caso extraordinariamente dif\u00edcil de posesi\u00f3n. El hombre es un energ\u00fameno furioso que ni siquiera puede ser reducido con gruesas cadenas. Su espantosa morada en las tumbas -en opini\u00f3n de la \u00e9poca uno de los lugares preferidos de los esp\u00edritus inmundos-, sus alaridos por los montes que se oyen noche y d\u00eda, sin parar, en el pueblo y en las casas de labor, su aspecto feroz, todo subraya lo dif\u00edcil del caso. Pero Jes\u00fas libra tambi\u00e9n a este hombre de sus atormentadores. Despu\u00e9s de la curaci\u00f3n aparece vestido y en su sano juicio, cosa que impresiona tanto a quienes le conoc\u00edan, que \u00e9stos temen, es decir, sienten terror ante el poder de Jes\u00fas (v. 15). Ah\u00ed est\u00e1 el n\u00facleo del relato. Las circunstancias locales apuntan a la orilla oriental, a la Dec\u00e1polis, la regi\u00f3n de \u00abla alianza de las diez ciudades\u00bb helenistas, con una poblaci\u00f3n predominante pagana. Las ciudades de Gerasa o Gadara -seg\u00fan otra lectura- no hacen ciertamente al caso, pues quedan muy lejos y hacia el interior del pa\u00eds. S\u00f3lo se mencionan porque eran los lugares m\u00e1s conocidos de la Dec\u00e1polis. Seg\u00fan Or\u00edgenes habr\u00eda que situar junto al lago un lugar de nombre similar, Gergesa concretamente. Por el Talmud conocemos una poblaci\u00f3n llamada Kursa, cuyo nombre pervive actualmente en unas ruinas de nombre Kursi, en un lugar en que los montes se acercan al lago y descienden bruscamente. Aqu\u00ed pudo tener efecto el suceso narrado. El antiguo relato contaba sin duda con una historia en la tradici\u00f3n antes de que Marcos lo insertase en su narraci\u00f3n. La descripci\u00f3n del poseso y de sus circunstancias est\u00e1 sobrecargada: en el v. 8 se explicita -\u00bfpor el evangelista?- la orden de Jes\u00fas a los esp\u00edritus impuros para que salgan del hombre. La multitud de demonios, todo un ej\u00e9rcito, como indica su nombre \u00abLegi\u00f3n\u00bb, daba ocasi\u00f3n a ulteriores desarrollos del relato (*). De este modo pudo pasar la historia con los cerdos, a un estadio ulterior de la tradici\u00f3n. Tales adornos de un relato simple no resultan extraordinarios ni chocan con las ideas de la \u00e9poca. El gusto de narrar y ampliar llevaba a formas de exposici\u00f3n que quedan lejos de nuestra sensibilidad hist\u00f3rica actual, pero que parecen permitidas a los hombres de entonces con el fin de esclarecer determinadas ideas. Por ello, las consideraciones de c\u00f3mo los demonios pudiesen entrar en los cerdos -la posesi\u00f3n diab\u00f3lica de animales est\u00e1 testificada en la antig\u00fcedad, incluso al margen de las ideas populares, como en el caso de la rabia- o de si son los enga\u00f1ados o los enga\u00f1adores, no hacen al caso. En el fondo tal vez no falte un cierto humor: los esp\u00edritus inmundos eligen trasladar su vivienda a los cerdos inmundos, pero no pueden disfrutar largo tiempo de su nueva morada. Quiz\u00e1 tenga aqu\u00ed tambi\u00e9n alg\u00fan papel la repugnancia jud\u00eda a la cr\u00eda de cerdos; de ah\u00ed que el cuadro proceda de la comunidad judeocristiana. En todo caso, los hechos tienen lugar en una regi\u00f3n pagana (probablemente como la par\u00e1bola del hijo pr\u00f3digo, Luc 15:15 s). El anegamiento en el mar representa un episodio dr\u00e1stico en la narraci\u00f3n; lo que haya sido de los demonios, si han permanecido o no en la regi\u00f3n y reflexiones parecidas no tienen inter\u00e9s. El ruego de los habitantes a Jes\u00fas para que abandone su territorio (v. 17) se comprende mejor; pero tampoco Jes\u00fas parece pensar de distinto modo. Mayor atenci\u00f3n merece el final del relato. El hombre sanado expresa su deseo de permanecer con Jes\u00fas; pero Jes\u00fas le rechaza envi\u00e1ndole a sus familiares; a ellos deber\u00e1 contarles lo que el Se\u00f1or (Dios) ha hecho con \u00e9l y c\u00f3mo le ha mostrado su misericordia. El hombre no se contenta con ese encargo, sino que proclama por la Dec\u00e1polis, es decir por toda la regi\u00f3n, lo que Jes\u00fas ha hecho con \u00e9l, y todos quedan pasmados (v. 19s). Jes\u00fas quer\u00eda apartar el inter\u00e9s por su persona y hacer que el hombre pensase en la ayuda de Dios pero el curado habla de la acci\u00f3n de Jes\u00fas. Ten\u00eda s\u00f3lo que referir el hecho a sus allegados; pero lo \u00abproclama\u00bb por toda la regi\u00f3n, con lo que se convierte en un mensajero del Evangelio. La conducta de Jes\u00fas y la reacci\u00f3n del hombre sanado recuerdan la curaci\u00f3n del leproso (1,40-45). Leyendo con atenci\u00f3n se ver\u00e1 que tambi\u00e9n aqu\u00ed quiere preservar Jes\u00fas su \u00absecreto mesi\u00e1nico\u00bb. No desea que sus obras se divulguen abiertamente, sino s\u00f3lo dar a Dios el honor y reinsertar en la sociedad humana al que ha sido liberado de su grave plaga. Por eso proh\u00edbe tambi\u00e9n al hombre que permanezca con \u00e9l; no quiere a ning\u00fan pagano curado en su compa\u00f1\u00eda como una prueba sensacionalista. Pero el hombre, como antes el leproso curado, no se atiene a las prescripciones de Jes\u00fas. Las obras de Jes\u00fas no pueden mantenerse ocultas; su clamor penetra profundamente en una regi\u00f3n pagana. En la \u00abproclamaci\u00f3n\u00bb llevada a cabo por el hombre tal vez contempla el evangelista la idea de misi\u00f3n, y quiere mostrar a sus lectores cristianos procedentes de la gentilidad que tambi\u00e9n \u00abse maravillaban\u00bb de Jes\u00fas los hombres que est\u00e1n lejos. Tales han podido ser las miras del evangelista al introducir en su serio relato esta historia de desarrollo popular. La comunidad ha debido entenderla: en ella se pone de manifiesto la grandeza \u00fanica de Jes\u00fas proponiendo a la meditaci\u00f3n las fuerzas de Dios presentes en \u00e9l. A la luz de la fe pascual todos pueden reconocer qui\u00e9n era, nada menos que el \u00abHijo del Dios alt\u00edsimo\u00bb, como proclam\u00f3 aquel demonio extraordinariamente poderoso, obligado por el conjuro de Jes\u00fas. Lo era realmente, aunque el esp\u00edritu malo no hubiese querido honrarle con este t\u00edtulo. Por su grandeza y santidad Jes\u00fas est\u00e1 infinitamente por encima de todas las potencias demon\u00edacas. Es el enviado de Dios que ha tra\u00eddo al mundo las fuerzas divinas de salvaci\u00f3n. Quiz\u00e1 sonriamos compasivos ante las ideas populares de entonces; tales ideas se nos antojan extra\u00f1as, contradicen nuestra concepci\u00f3n cient\u00edfica e ilustrada de la naturaleza y est\u00e1n largamente superadas. Tampoco tenemos mucho sentido para el humor secreto que late en la irrupci\u00f3n de los demonios en la piara de cerdos y en el hecho de anegarse dos mil animales en el lago. Pero \u00bfes \u00e9sta la disposici\u00f3n adecuada para entender la revelaci\u00f3n b\u00edblica? Y, sin embargo, tambi\u00e9n esto pertenece a la historicidad de la revelaci\u00f3n, a la bajada de Dios al mundo, a su acomodaci\u00f3n a los pensamientos de los hombres. Con la mirada puesta en los disc\u00edpulos, para quienes aquella curaci\u00f3n singularmente poderosa de Jes\u00fas fue una experiencia tan impresionante como el apaciguamiento de la tempestad, comprenderemos mejor lo que esta historia tiene que decirnos: el poder del maligno es grande, pero tiene que retroceder ante la fortaleza de Dios y la dignidad de Jes\u00fas. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.. <\/p>\n<p>(*) Por ello habla el relato en parte de uno y en parte de muchos demonios. La idea popular de entonces cre\u00eda que la inhabitaci\u00f3n de muchos demonios hac\u00eda mucho m\u00e1s grave la situaci\u00f3n del poseso; cf. Luc 8:2; Luc 11:26 donde los siete demonios son s\u00f3lo una referencia general y simb\u00f3lica de la gravedad del caso. <\/p>\n<p> &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p>c) Curaci\u00f3n de la hemorroisa y resurrecci\u00f3n de la hija de Jairo (Mc\/05\/21-43). <\/p>\n<p>La larga secci\u00f3n siguiente (Luc 5:21-43) nos muestra a Jes\u00fas como un extraordinario sanador de enfermedades y resucitador de muertos. En la disposici\u00f3n que les ha dado el evangelista aparecen reunidos dos milagros: la curaci\u00f3n de la mujer que sufr\u00eda de un flujo de sangre y la resurrecci\u00f3n de la hija de Jairo. Marcos empieza con el ruego del jefe de la sinagoga a Jes\u00fas para que cure a su hija, enferma de muerte, imponi\u00e9ndole las manos. Jes\u00fas le sigue; pero antes, y de camino, acontece otro gran milagro: una mujer, que le ha tocado entre las apreturas de la gente, se ve libre de su hemorragia. La pausa que esto introduce en la narraci\u00f3n sirve tambi\u00e9n para preparar una nueva fase: entre tanto la hija del jefe de la sinagoga ha muerto y Jes\u00fas entra en la casa entre agudas lamentaciones f\u00fanebres. De este modo se pasa de una curaci\u00f3n a la resurrecci\u00f3n de un muerto, lo que constituye una de las cimas de la actividad de Jes\u00fas como donador de vida. Ah\u00ed tiende de una forma consciente la exposici\u00f3n del evangelista. No hay por qu\u00e9 suponer que la hemorroisa haya sido curada en ese preciso momento; es un recurso narrativo para acrecentar la tensi\u00f3n y elevarnos a una nueva cumbre. Por lo dem\u00e1s, ambos milagros est\u00e1n presentados con unos tonos tan primitivos y frescos que no cabe dudar de su buena tradici\u00f3n. <\/p>\n<p>21 Cuando Jes\u00fas cruz\u00f3 de nuevo en la barca hasta la orilla, se reuni\u00f3 una gran multitud a su alrededor; \u00e9l permanec\u00eda junto al mar. 22 Entonces viene uno de los jefes de la sinagoga, llamado Jairo, y al verlo, se echa a sus pies 23 y le suplica con mucha insistencia: \u00abMi hijita se est\u00e1 muriendo; ven a imponer tus manos sobre ella, para que sane y viva.\u00bb 24 Jes\u00fas se fue con \u00e9l. Y gran cantidad de pueblo le acompa\u00f1aba, apretuj\u00e1ndolo por todas partes. 25 En esto, una mujer que padec\u00eda flujo de sangre hac\u00eda doce a\u00f1os, 26 que hab\u00eda sufrido mucho por causa de muchos m\u00e9dicos, y que hab\u00eda gastado toda su fortuna sin conseguir ninguna mejor\u00eda, sino que m\u00e1s bien iba de mal en peor, 27 habiendo o\u00eddo las cosas que se dec\u00edan de Jes\u00fas, se acerc\u00f3 entre la turba por detr\u00e1s y toc\u00f3 su manto; 28 pues dec\u00eda para s\u00ed: \u00abComo logre tocar siquiera sus vestidos, quedar\u00e9 curada.\u00bb 29 Al instante aquella fuente de sangre se le sec\u00f3, y not\u00f3 en s\u00ed misma que estaba curada de su enfermedad. 30 Pero Jes\u00fas, notando en seguida la fuerza que de \u00e9l hab\u00eda salido, se volvi\u00f3 en medio de la muchedumbre, y preguntaba: \u00ab\u00bfQui\u00e9n me ha tocado los vestidos?\u00bb 31 Sus disc\u00edpulos le dec\u00edan: \u00abVes que la multitud te apretuja, y preguntas \u00bfqui\u00e9n me ha tocado?\u00bb 32 Pero \u00e9l miraba a su alrededor, para ver a la que hab\u00eda hecho esto. 33 Entonces la mujer, toda azorada y temblorosa, pues bien sab\u00eda lo que le hab\u00eda sucedido, vino a echarse a sus pies y le declar\u00f3 toda la verdad. 34 Pero \u00e9l le dijo: \u00abHija m\u00eda, tu fe te ha salvado; vete en paz, y queda ya curada de tu enfermedad.\u00bb <\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la escena en el retiro de la orilla oriental, se encuentra Jes\u00fas de nuevo en la bien poblada orilla occidental. Inmediatamente se agolpa una gran muchedumbre alrededor de \u00e9l. La aglomeraci\u00f3n popular es un trazo constante en la exposici\u00f3n de Marcos (3,7 ss; 4,1); pero aqu\u00ed tiene importancia para el relato que sigue. En seguida Jairo -\u00abDios ilumina\u00bb o \u00abDios resucita\u00bb, aunque no se trata de un nombre simb\u00f3lico- sale al encuentro de Jes\u00fas y le suplica de rodillas que salve a su hija. Seg\u00fan el v. 42 la muchacha ten\u00eda doce a\u00f1os. La imposici\u00f3n de manos era un antiguo gesto para la curaci\u00f3n de un enfermo, pues originariamente se pensaba que la fuerza vivificante ten\u00eda que descender sobre el enfermo. Por ello se llamaba gustosamente a los ancianos o piadosos junto al lecho del enfermo (cf. Stg 5:14). La muchacha est\u00e1 ya agonizando -seg\u00fan Mateo y Lucas acababa de morir- y es necesaria la mayor prisa. Para el prop\u00f3sito del evangelista tiene gran importancia la expresi\u00f3n del padre: \u00abpara que sane y viva\u00bb. El verbo griego correspondiente a \u00absanar\u00bb puede entenderse, como entre nosotros, de la salud corporal y de la salvaci\u00f3n eterna. Por la respuesta de Jes\u00fas a la hemorroisa: \u00abTu fe te ha salvado\u00bb, los lectores cristianos pueden deducir con toda seguridad tambi\u00e9n este sentido m\u00e1s profundo. Originariamente la s\u00faplica de aquel padre no se refer\u00eda a esto; la palabra siguiente \u00aby viva\u00bb muestra que al hombre le preocupaba sobre todo la vida corporal de su hija. Para el hebreo la vida como tal significa felicidad y salud; el poder de la muerte roza al hombre ya en la enfermedad, le domina con el fallecimiento corporal y con la tumba le hunde en el reino de los muertos. En cuanto sana enfermedades, Jes\u00fas es ya un donante de vida, y si resucita a una muerta no hace m\u00e1s que llevar al l\u00edmite extremo esa donaci\u00f3n de vida. Aqu\u00ed ya no estamos lejos de las ideas jo\u00e1nicas, seg\u00fan las cuales Jes\u00fas se manifiesta como \u00abdador de vida\u00bb en un sentido sublime cuando llama a la vida a un enfermo de muerte (Stg 4:46-54), a un hombre que lleva enfermo mucho tiempo (Stg 5:1-9) o a uno que yace ya en la tumba (c. 11). En la \u00abcuraci\u00f3n\u00bb o \u00abresurrecci\u00f3n\u00bb est\u00e1 indicado simb\u00f3licamente el don de la vida perdurable. Esta idea no ha madurado todav\u00eda en Marcos, pero ya est\u00e1 contenida en germen. La aglomeraci\u00f3n del pueblo, que quiere acompa\u00f1ar a Jes\u00fas hasta la casa del jefe de la sinagoga, constituye el preludio del episodio siguiente. Una mujer, que sufre ya doce a\u00f1os un flujo de sangre, probablemente en relaci\u00f3n con la menstruaci\u00f3n, aprovecha la ocasi\u00f3n para sacar partido de la fuerza sanadora de Jes\u00fas. Una mujer menstruante o que padece hemorragia no s\u00f3lo es impura ella misma, sino que hace tambi\u00e9n lev\u00edticamente impuros a los otros por el simple contacto (cf. Lev 15:25 ss). Pero la narraci\u00f3n no tiene en cuenta este aspecto. Cuando la mujer confiesa su acto temerosa y confusa, su temor no se debe tanto a haber tocado a Jes\u00fas de un modo prohibido sino secreto, del que en su opini\u00f3n ha emanado una cierta virtud que la ha sanado. En el fondo del relato laten viejas ideas populares sobre la efusi\u00f3n de las fuerzas sanantes, y si se quiere laten incluso unas concepciones \u00abm\u00e1gicas\u00bb. Pero estas ideas primitivas, superadas por nosotros hace largo tiempo, s\u00f3lo representan el revestimiento externo de una ense\u00f1anza m\u00e1s profunda que los lectores cristianos sacaron del antiguo relato. Esta atribulada hemorroisa constituye con su fe sencilla un modelo de c\u00f3mo hay que acercarse a Jes\u00fas con una confianza de ni\u00f1os para alcanzar la salud y llegar a la fe plena que es prenda de la verdadera salvaci\u00f3n. La palabra del Se\u00f1or a la mujer ya curada corrige discretamente su concepci\u00f3n insuficiente: s\u00f3lo su fe le ha proporcionado la salud, no como fe que opera los milagros de un modo m\u00e1gico, sino como confianza creyente que Dios recompensa. Sobre la base de su fe, Jes\u00fas confirma a la mujer su \u00abcuraci\u00f3n\u00bb, que deja entrever la salvaci\u00f3n de todo el hombre. Jes\u00fas le infunde consuelo y confianza -\u00abvete en paz\u00bb- y le asegura su curaci\u00f3n permanente; palabras que proclaman la bondad y voluntad salvadora de Dios. La presentaci\u00f3n popular del hecho no deber+a impedirnos contemplar la grandeza y verdad de la historia. La descripci\u00f3n del caso cl\u00ednico corroborado mediante las observaciones de lo largo de la enfermedad, el esfuerzo in\u00fatil de los m\u00e9dicos y el empeoramiento de la enferma, as\u00ed como el mon\u00f3logo de la mujer, la comprobaci\u00f3n de Jes\u00fas de que \u00abha salido de \u00e9l una fuerza\u00bb, la advertencia superficial de los disc\u00edpulos y la mirada inconfundible de Jes\u00fas a la mujer, todo ello pertenece a los t\u00f3picos -formas acu\u00f1adas- y a la t\u00e9cnica de la narraci\u00f3n. Pero la historia no termina ah\u00ed sino que culmina en las palabras finales, dirigidas a la mujer: \u00abHija, tu fe te ha salvado&#8230;\u00bb Hay aqu\u00ed una vez m\u00e1s, como en el apaciguamiento de la tempestad, una exhortaci\u00f3n apremiante a la fe. La fe de aquella mujer del pueblo es, con toda la ingenuidad de la fuerza primitiva de la confianza, una r\u00e9plica positiva al apocamiento de los disc\u00edpulos en la tempestad del lago. Ser\u00eda err\u00f3neo considerar la fe de la mujer como puramente sentimental, irracional y hasta absurda. \u00abHab\u00eda o\u00eddo las cosas que se dec\u00edan de Jes\u00fas\u00bb y seguramente que tambi\u00e9n hab\u00eda meditado sobre su persona. Aunque, sin duda, la fuerza de su fe no estaba en el entendimiento sino en el coraz\u00f3n. El claro conocimiento de la fe, que para la mujer permanec\u00eda cerrado en aquella hora, se le abrir\u00e1 m\u00e1s tarde a la comunidad: Jes\u00fas dispone de los poderes divinos, que en \u00e9l est\u00e1n presentes y operantes. A quienes le \u00abtocan\u00bb con fe les concede la salud y la salvaci\u00f3n. <\/p>\n<p>35 Todav\u00eda estaba \u00e9l hablando, cuando llegan unos de casa del jefe de la sinagoga para avisar a \u00e9ste: \u00abTu hija ha muerto. \u00bfPara qu\u00e9 seguir molestando al maestro?\u00bb 36 Pero Jes\u00fas, que hab\u00eda o\u00eddo las palabras que aqu\u00e9llos hablaron, dice al jefe de la sinagoga: \u00abNo temas; s\u00f3lo ten fe.\u00bb 37 Y no permiti\u00f3 que nadie lo acompa\u00f1ara, fuera de Pedro, de Santiago y de Juan, el hermano de Santiago. 38 Llegan a la casa del jefe de la sinagoga y ve Jes\u00fas el alboroto de las gentes que lloraban y se lamentaban a voz en grito. 39 Entra y les dice: \u00ab\u00bfA qu\u00e9 viene ese alboroto y esos llantos? La ni\u00f1a no ha muerto, sino que est\u00e1 durmiendo.\u00bb 40 Y se burlaban de \u00e9l. Pero \u00e9l, echando a todos fuera, toma consigo al padre y a la madre de la ni\u00f1a y a los que hab\u00edan ido con \u00e9l, y entra a donde estaba la ni\u00f1a. 41 Y tomando la mano de la ni\u00f1a, le dice: \u00ab\u00a1Talith\u00e1 qum!\u00bb, que significa: \u00ab\u00a1Ni\u00f1a, yo te lo mando, lev\u00e1ntate!\u00bb 42 Inmediatamente, la ni\u00f1a se puso en pie y ech\u00f3 a andar, pues ten\u00eda ya doce a\u00f1os. Y al punto quedaron maravillados con enorme estupor. 43 Pero \u00e9l les recomend\u00f3 encarecidamente que nadie lo viniera a saber; y dijo que dieran de comer a la ni\u00f1a. <\/p>\n<p>La nueva escena viene introducida con la noticia de que entre tanto la hija del pr\u00edncipe de la sinagoga hab\u00eda muerto. No era intenci\u00f3n del padre llamar a Jes\u00fas para que despertase a una muerta y tambi\u00e9n los emisarios quieren disuadirle de semejante idea. Este detalle del relato, lo mismo que el griter\u00edo y los lamentos f\u00fanebres en la casa mortuoria y la burla por la observaci\u00f3n de Jes\u00fas de que la muchacha no est\u00e1 muerta sino dormida, no deben dejar ninguna duda de que la muerte hab\u00eda tenido lugar. Mas Jes\u00fas no retrocede ni ante la misma muerte. Escucha la noticia y anima al padre: No temas, s\u00f3lo ten fe. De este modo se contin\u00faa tambi\u00e9n aqu\u00ed el tema de la fe: la fe aut\u00e9ntica no capitula ni siquiera ante el poder de la muerte. Para la inteligencia de la escena en la casa mortuoria es importante el que Jes\u00fas quiera evitar todo relumbr\u00f3n manteniendo \u00fanicamente la fe en el milagro. Toma consigo, sin embargo, a algunos testigos cualificados: a los tres disc\u00edpulos que despu\u00e9s presenciar\u00e1n tambi\u00e9n su transfiguraci\u00f3n en el monte (9,2) y su agon\u00eda en Getseman\u00ed (14,33s). Despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n (cf. 9,9) podr\u00e1n referir el hecho y entonces la devoluci\u00f3n a la vida de la muchacha aparecer\u00e1 bajo una nueva luz. Para entonces Jes\u00fas habr\u00e1 entrado ya en el mundo celestial de la gloria y habr\u00e1 superado el poder de la muerte que \u00e9l mismo hab\u00eda experimentado con todos sus terrores. Aunque no se expresan estas ideas, sin duda que debieron expon\u00e9rselas a los lectores cristianos los tres disc\u00edpulos que Jes\u00fas tom\u00f3 consigo en aquella ocasi\u00f3n. El alejamiento de las pla\u00f1ideras y tocadores de flautas -costumbres funerarias jud\u00edas- no s\u00f3lo tiene por finalidad la realizaci\u00f3n del milagro en el silencio y la intimidad. Jes\u00fas sabe lo que va a ocurrir, y por ello no tiene sentido la lamentaci\u00f3n f\u00fanebre. En esa direcci\u00f3n apunta su enigm\u00e1tica palabra: \u00abLa ni\u00f1a no ha muerto, sino que est\u00e1 durmiendo\u00bb. La opini\u00f3n expresada a veces de que la muchacha estuviera de hecho s\u00f3lo aparentemente muerta, no tiene sentido alguno. Lo \u00fanico que Jes\u00fas quiere indicar es que esta muerte es s\u00f3lo un fen\u00f3meno transitorio como el sue\u00f1o. Para los lectores creyentes la palabra se convierte en una revelaci\u00f3n: a la luz de la fe la muerte no es m\u00e1s que un sue\u00f1o del que el poder de Dios puede despertar. La Iglesia primitiva conserva este viejo modo de hablar refiri\u00e9ndose a \u00ablos que duermen\u00bb (Hec 7:60; Hec 13:36; 1Co 7:39; 1Co 11:30, etc.), y espera la resurrecci\u00f3n futura de los muertos (V\u00e9ase 1Ts 4.13-16; 1Co 15:20 s.51s.). La resurrecci\u00f3n de la hija de Jairo no significa que participe ya de antemano en la resurrecci\u00f3n futura; sino que vuelve transitoriamente a la vida terrena. Este retorno a la vida es s\u00f3lo como un signo, como lo es la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro en el Evangelio de Juan -aunque vinculada m\u00e1s estrechamente a Cristo- de que Jes\u00fas es \u00abla resurrecci\u00f3n y la vida\u00bb (Jua 11:25). La resurrecci\u00f3n de la muchacha acontece de un modo parecido a como vienen descritas las otras curaciones operadas por Jes\u00fas. Toma a la muchacha de la mano; pero queda excluida cualquier representaci\u00f3n m\u00e1gica, pues Jes\u00fas devuelve la vida a los muertos mediante su palabra soberana. La palabra se conserva todav\u00eda en arameo y es una palabra clara, no una f\u00f3rmula de encantamiento: \u00ab\u00a1Lev\u00e1ntate!\u00bb El efecto se sigue inmediatamente diferenci\u00e1ndose as\u00ed esta resurrecci\u00f3n de las que realizaron El\u00edas (1Re 17:17-24) y Eliseo (2Re 4:29-37). La muchacha puede andar de un lado para otro, indicio de que le han vuelto las fuerzas vitales. La orden de Jes\u00fas de que le den de comer puede significar ciertamente que la muchacha -al igual que la mujer del flujo de sangre- est\u00e1 curada por completo y as\u00ed continuar\u00e1. El asombro m\u00e1s grande invade a los presentes. Esta nota pertenece una vez m\u00e1s -como la curaci\u00f3n mediante gestos y palabras- a los t\u00f3picos de los relatos milagrosos, pero que aqu\u00ed contribuye a poner de relieve esta cima del poder de Jes\u00fas. Jes\u00fas, no obstante, ordena severamente a los testigos del suceso que no lo cuenten a nadie. Esta orden de silencio se suma a las que hemos escuchado anteriormente (2Re 1:34.44; 2Re 3:12). En aquella situaci\u00f3n no ten\u00eda sentido, pues todos estaban convencidos de la muerte de la muchacha y su retorno a la vida debi\u00f3 impresionarles al m\u00e1ximo. Pero el evangelista quiere indicar otra cosa: el deseo de Jes\u00fas de ocultar su misterio a los incr\u00e9dulos. Tambi\u00e9n los creyentes deben saber que entonces no era todav\u00eda la hora de comprender el misterio del Hijo de Dios. Ser\u00e1 despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n personal de Jes\u00fas cuando este relato les revele y confirme el poder de Jes\u00fas, que vence a la muerte. Entonces se les trocar\u00e1 tambi\u00e9n a ellos en robustecimiento de su fe y en consuelo, puesto que el Se\u00f1or puede decir a todos en presencia de la muerte: \u00abNo temas, s\u00f3lo ten fe.\u00bb <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">Liberaci\u00f3n en la regi\u00f3n de los gerasenos (<\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 5:1-20<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">An\u00e1lisis de discurso<\/span><\/p>\n<p>Se podr\u00eda considerar esta secci\u00f3n como una estructura conc\u00e9ntrica del tipo ABCC&#8217;B&#8217;A&#8217;, que puede analizarse como sigue:<\/p>\n<p> A. El liberador y el oprimido se encuentran (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 5:1-6<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>B. Las fuerzas de la opresi\u00f3n espiritual se oponen al liberador (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 5:7-10<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>C. El hombre es liberado (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 5:11-13<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>C&#8217;. Los que cuidaban los cerdos son liberados (v. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 5:14<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>B&#8217;. Las fuerzas de la opresi\u00f3n econ\u00f3mica se oponen al liberador (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 5:15-17<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>A&#8217;. El hombre proclama la liberaci\u00f3n que lleva a cabo Jes\u00fas (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 5:18-20<\/span><\/span>)<\/p>\n<p> Debemos aclarar un par de cosas. Este an\u00e1lisis asume que aquellos que cuidaban a los cerdos quiz\u00e1s eran israelitas que hab\u00edan perdido sus tierras y se ve\u00edan obligados a subsistir con un trabajo que era considerado impuro y degradante (ver <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Luc 15:11-32<\/span><\/span>). Al perecer los cerdos, estos hombres son liberados, pues de alguna manera se extingue la fuente de su opresi\u00f3n. Por otro lado, la gente de la ciudad \u2014entre la cual probablemente se encontraban los due\u00f1os de los cerdos\u2014representa la clase opresora, que se beneficiaba de la ocupaci\u00f3n imperial y que ve en peligro la fuente de su riqueza. En este caso Jes\u00fas, contrariamente a su pr\u00e1ctica normal, le dice al hombre que salga a proclamar lo que Dios ha hecho con \u00e9l. Como esta orilla del lago era considerada como un territorio gentil, es evidente que Jes\u00fas est\u00e1 autorizando al hombre a proclamar las buenas nuevas entre los gentiles.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">T\u00cdTULO<\/span>: \u201cLiberaci\u00f3n en la regi\u00f3n de los gerasenos\u201d. Este t\u00edtulo apunta a los varios niveles \u2014personal, social, econ\u00f3mico, pol\u00edtico\u2014afectados por la acci\u00f3n liberadora de Jes\u00fas.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">An\u00e1lisis textual y morfosint\u00e1ctico<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">Gadarenos<\/span>: RV95 y BA traducen el nombre de la regi\u00f3n como \u00abde los gadarenos\u00bb, siguiendo, nuevamente, el TR. Esto se debe a que algunos manuscritos han armonizado el texto de Marcos con el de Mateo (por influencia de <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mat 8:28<\/span><\/span>), el cual era considerado, en los primeros siglos de la era cristiana, como el Evangelio con mayor autoridad. Preferimos la traducci\u00f3n \u00abde los gerasenos\u00bb (BL, BJ, NVI), pues esta lectura est\u00e1 atestiguada por los manuscritos m\u00e1s importantes. Debido a los problemas que existen en el momento de tratar de ubicar geogr\u00e1ficamente esta regi\u00f3n, y sabiendo que el nombre \u00abgerasenos\u00bb viene de la ra\u00edz hebrea <span style=\"font-style:italic\">grsh<\/span>, \u201cdesaparecer\u201d \u2014el cual era un t\u00e9rmino muy com\u00fan para hablar de exorcismo\u2014, tal vez sea mejor considerar que el nombre cumple una funci\u00f3n simb\u00f3lica (Marcus, 342).<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 lago:<\/b><\/i> Lit. mar. Ver nota a <span class='bible'>Mat 4:18<\/span>.<\/p>\n<p> <i><b>\u2014 Gerasa:<\/b><\/i> Esta es la lectura mejor avalada por los mss. en Mc y Lc. En cambio, en Mt lo es Gadara. En cualquier caso, debe tratarse de la misma comarca o poblaci\u00f3n. Ver nota a <span class='bible'>Mat 8:28<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>El poder sobre los demonios (ver Mat. 8:28-34; Luc. 8:26-39). Otra vez los poderes del reino de Dios se muestran al ser echados los demonios de un hombre. Este exorcismo fue diferente de los otros. Primero, el hombre probablemente no era jud\u00edo; viv\u00eda en un lugar gentil. Segundo, el testimonio del enemigo era m\u00e1s detallado, aunque Jes\u00fas no lo acept\u00f3 y adem\u00e1s no fue expresado en t\u00e9rminos jud\u00edos. El lugar exacto donde ocurri\u00f3 el inciden te es incierto, pero era la otra orilla del mar, eso es, del lado gentil, al oriente. Este hombre no estaba sentado quietamente en una sinagoga hasta que la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas lo aviv\u00f3; el estado de este hombre era desesperante, y ning\u00fan humano pod\u00eda ayudarle o atarle. (Algunos conocemos bien la fuerza sobrehumana demostrada por los endemoniados.) Este hombre estaba en agon\u00eda, tortur\u00e1ndose a s\u00ed mismo bajo la influencia de los pode res malignos. En eso parece radicar el significado de su nombre Legi\u00f3n (\u201cEj\u00e9rcito\u201d) que \u00e9l mismo se hab\u00eda dado. Las Escrituras no indican que sea necesario conocer el nombre de dicha fuerza maligna antes de expulsarla; tampoco la Biblia sugiere que las multitudes de demonios tienen diferentes nombres y personalidades. Estas son ideas tomadas de otras religiones; tenemos que rechazar la idea de que haya un demonio de la lujuria, otro de la avaricia, y as\u00ed sucesivamente. Es suficiente saber que tenemos un enemigo ante quien debemos tomar precauciones. (En este relato, el esp\u00edritu maligno se menciona en singular en el v. 2 y el v. 8 y en plural en los vv. 9, 10, 12 y 13.)<\/p>\n<p>A pesar de que el hombre no era amable, Jes\u00fas lo am\u00f3 y le tuvo compasi\u00f3n. La orden al esp\u00edritu de abandonar al hombre lleg\u00f3 antes de que el hombre clamara a gran voz, lo que en un sentido era su respuesta a las buenas nuevas que \u00e9l ve\u00eda en la persona de Jes\u00fas. Hijo del Dios Alt\u00edsimo era un nombre t\u00edpico que daban los gentiles al Dios de Israel.<\/p>\n<p>Podemos suponer que la entrada de los demonios en los cerdos fue necesaria, en especial en una zona gentil, para que tanto el hombre como los dem\u00e1s pudieran ver que las fuerzas del mal verdaderamente hab\u00edan salido del hombre. Fue una ayuda externa a la fe, aunque esto hace que los lectores modernos se pregunten acerca de la p\u00e9rdida de la vida animal, y mucho m\u00e1s de la p\u00e9rdida econ\u00f3mica de los due\u00f1os de los cerdos. Adem\u00e1s, fue otra se\u00f1al externa del poder del reino de Dios. Este relato, tambi\u00e9n, est\u00e1 lleno de detalles de testigos oculares como es el n\u00famero de los cerdos. Es cierto que los cerdos se espantan con facilidad, pero al decirlo no explica el porqu\u00e9 estos cerdos lo hayan hecho. El verdadero milagro no fue lo que les ocurri\u00f3 a los cerdos, sino lo que le pas\u00f3 al hombre que qued\u00f3 completamente cambiado (15).<\/p>\n<p>Este despliegue del poder de Dios produjo s\u00f3lo temor y no fe en los incr\u00e9dulos; con frecuencia ocurre lo mismo en el Tercer Mundo de nuestros d\u00edas. En lugar de rogar a Jes\u00fas que se quedara, los locales le pidieron que se fuera, y as\u00ed lo hizo. \u00a1Qu\u00e9 desastre para ellos! El hombre que fue sanado rog\u00f3 a Jes\u00fas que le dejase estar con \u00e9l, pero Jes\u00fas no lo permiti\u00f3. Probablemente, esto fue porque el testimonio del hombre en nombre de Jes\u00fas y en esa zo na no jud\u00eda era de supremo valor. Posiblemente, por esa raz\u00f3n Jes\u00fas le indic\u00f3 al hombre que atestiguara de la misericordia que Dios hab\u00eda tenido con \u00e9l. Dios puede indicar a diversos cristianos el hacer diferentes cosas dentro de sus prop\u00f3sitos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>5.1, 2 Aunque no estamos seguros a qu\u00e9 se debe la posesi\u00f3n demon\u00edaca, sabemos que los demonios usan el cuerpo en forma destructiva para distorsionar y destruir la relaci\u00f3n y la semejanza del hombre con Dios. Aun hoy en d\u00eda los demonios son peligrosos, poderosos y destructivos. Aunque es importante que reconozcamos su actividad maligna, debemos mantenernos alejados de ellos y evitar cualquiera relaci\u00f3n con las fuerzas demon\u00edacas o el ocultismo, aunque sea por curiosidad (v\u00e9ase Deu 18:10-12). Si resistimos al diablo y sus influencias, huir\u00e1 de nosotros (Jam 4:7).5.9 El demonio dijo que su nombre era \u00abLegi\u00f3n\u00bb. Una legi\u00f3n era la unidad m\u00e1s grande en el ej\u00e9rcito romano y consist\u00eda entre tres mil y seis mil soldados. Es obvio que este hombre no estaba pose\u00eddo de un solo demonio, sino de muchos.5.10 A menudo, Marcos resalta la sobrenatural lucha entre Jes\u00fas y Satan\u00e1s. La meta de los demonios era, y sigue siendo, controlar a los humanos en los que habitaban; la meta de Jes\u00fas era, y es, la liberaci\u00f3n de esas personas del pecado y del control de Satan\u00e1s. Los demonios sab\u00edan que no ten\u00edan poder sobre Jes\u00fas; por eso cuando lo vieron le rogaron que no los enviara a un lugar distante (llamado \u00ababismo\u00bb en Luk 8:31). Jes\u00fas accedi\u00f3 (Luk 5:13), pero puso fin a su obra destructiva entre los hombres. Pudo haberlos enviado al infierno, pero no lo hizo porque la hora del juicio a\u00fan no hab\u00eda llegado. Al final, por supuesto, todos los demonios ser\u00e1n enviados al fuego eterno (Mat 25:41).5.11 De acuerdo con la Ley del Antiguo Testamento (Lev 11:7), los cerdos eran animales \u00abinmundos\u00bb. Esto significa que los jud\u00edos no los com\u00edan y ni siquiera los tocaban. Este incidente ocurri\u00f3 al sudeste del mar de Galilea, en la regi\u00f3n de los gadarenos, habitada por gentiles, lo que explica por qu\u00e9 aparece en este relato un hato de cerdos.5.17 Despu\u00e9s de tan maravilloso milagro de salvarle la vida a un hombre, \u00bfpor qu\u00e9 la gente quiso que Jes\u00fas se fuera de all\u00ed? Le pidieron que se fuera porque estaban atemorizados de su poder sobrenatural, poder que parec\u00eda incontrolable. Es posible que tambi\u00e9n hayan temido que Jes\u00fas continuara eliminando sus fuentes de subsistencia por lo que hizo con sus cerdos. Prefer\u00edan su fuente de ingresos y su seguridad.5.19 Jes\u00fas le dijo al hombre que fuera a sus amigos y les hablara de su milagrosa sanidad. Muchas veces Jes\u00fas solicit\u00f3 de quienes recibieron sanidad que no se lo dijeran a nadie. \u00bfPor qu\u00e9 este cambio? He aqu\u00ed unas posibles respuestas: (1) El hombre pose\u00eddo de demonios estaba solo e incapacitado para hablar. Contar a otros lo que Jes\u00fas hab\u00eda hecho por \u00e9l probar\u00eda su liberaci\u00f3n. (2) Esta era una regi\u00f3n mayormente gentil y pagana, por lo cual Jes\u00fas no esperaba que le siguieran grandes multitudes ni l\u00edderes religiosos que se le opusieran. (3) Al enviar al hombre con estas buenas noticias, Jes\u00fas expand\u00eda su ministerio a pueblos gentiles.5.19, 20 Este hombre fue un pose\u00eddo de demonios, pero ahora era un ejemplo viviente del poder de Jes\u00fas. Quiso irse con Jes\u00fas, pero El le dijo que se fuera a su casa y contara su historia a los suyos. Si usted ha experimentado el poder de Jes\u00fas, tambi\u00e9n es un ejemplo viviente. \u00bfEs entusiasta como aquel hombre para dar las buenas nuevas a los que le rodean? As\u00ed como hablamos a otros de un m\u00e9dico que sana determinada enfermedad f\u00edsica, debemos hablar de Cristo, el que sana nuestros pecados.5.20 La regi\u00f3n de las Diez Ciudades, llamada Dec\u00e1polis, estaba ubicada al sudeste del mar de Galilea. Diez ciudades, cada una con su gobierno independiente, formaban una alianza para protegerse y aumentar el comercio. Varios siglos antes las fundaron mercaderes griegos e inmigrantes. Aunque tambi\u00e9n hab\u00eda jud\u00edos por all\u00ed, eran una minor\u00eda. Muchos de estas diez ciudades siguieron a Jes\u00fas (Mat 4:25).5.22 Jes\u00fas cruz\u00f3 de nuevo el mar de Galilea y tal vez desembarc\u00f3 en Capernaum. Jairo era el jefe elegido de la sinagoga local. Ten\u00eda que supervisar la adoraci\u00f3n, velar para que la escuela semanal funcionara y cuidar del edificio. Muchos jefes de sinagogas estaban estrechamente vinculados con los fariseos. De ah\u00ed que presionaron a algunos para que no respaldaran a Jes\u00fas. El que Jairo se inclinara ante Jes\u00fas fue un acto significativo y quiz\u00e1s cuidadoso de respeto y adoraci\u00f3n.5.25-34 Esta mujer ten\u00eda un mal incurable que le provocaba estar siempre sangrando. Quiz\u00e1s era un desorden menstrual o uterino que la hac\u00eda ritualmente impura (Lev 15:25-27), excluy\u00e9ndola de la mayor parte de sus relaciones sociales con otros jud\u00edos. Estaba desesperada por que Jes\u00fas la sanara, pero sab\u00eda que si lo tocaba, por la Ley jud\u00eda tambi\u00e9n lo considerar\u00edan \u00abinmundo\u00bb. No obstante, lo toc\u00f3 por fe y san\u00f3. A veces creemos que nuestros problemas nos alejan de Dios. Pero El siempre est\u00e1 listo para ayudarnos y nunca deber\u00edamos dejar que el miedo nos impida acercarnos a El.5.32-34 Jes\u00fas no se enoj\u00f3 con la mujer por haberlo tocado. Sab\u00eda que lo hab\u00eda hecho, pero aun as\u00ed se detuvo y pregunt\u00f3 qui\u00e9n hab\u00eda sido, para ense\u00f1arle algo acerca de la fe. Aunque la mujer san\u00f3 en el mismo momento en que lo toc\u00f3, Jes\u00fas le dijo que su fe la hab\u00eda sanado. Fe verdadera significa acci\u00f3n. La fe que no se pone en acci\u00f3n no es fe.5.36 La crisis de Jairo lo hizo sentirse confundido, temeroso y sin esperanza. Las palabras que Jes\u00fas le dijo en medio de la crisis nos hablan tambi\u00e9n a nosotros: \u00abNo temas. Cree solamente\u00bb. En las palabras de Jes\u00fas hab\u00eda esperanza y promesa. La pr\u00f3xima vez que usted se sienta como Jairo, trate de ver sus problemas desde el punto de vista de Jes\u00fas. El es la fuente de toda esperanza y promesa.5.38 Con fuertes lamentos y llantos se acompa\u00f1aba a los que mor\u00edan. La falta de lamentos y llantos en un funeral era la peor desgracia y deshonor. Algunas personas, a menudo mujeres, hac\u00edan del duelo una profesi\u00f3n. Los familiares del muerto les pagaban por llorar sobre el cad\u00e1ver. El d\u00eda del entierro el cortejo iba por las calles seguido por las pla\u00f1ideras, los familiares y los amigos.5.39, 40 Las pla\u00f1ideras empezaron a burlarse de Jes\u00fas cuando El dijo: \u00abNo est\u00e1 muerta, sino duerme\u00bb. La ni\u00f1a estaba muerta, pero Jes\u00fas us\u00f3 la imagen del sue\u00f1o para indicar que su condici\u00f3n era temporal y que ser\u00eda restaurada.Jes\u00fas toler\u00f3 la impertinencia de la multitud porque quer\u00eda ense\u00f1ar una importante lecci\u00f3n acerca de mantener la esperanza y la confianza en El. Hoy en d\u00eda, muchos en el mundo se r\u00eden de las cosas que dice Dios porque les parecen rid\u00edculas. Cuando se sienta empeque\u00f1ecido al expresar su fe en Jes\u00fas y esperanza de la vida eterna, recuerde que los incr\u00e9dulos no ven desde la perspectiva de Dios. Si desea m\u00e1s informaci\u00f3n acerca de la vida despu\u00e9s de la muerte, v\u00e9ase 1Th 4:13-14.5.41 Talita cumi es una expresi\u00f3n en arameo, uno de los idiomas originales de Palestina. Los disc\u00edpulos y Jes\u00fas no solo hablaban arameo, sino tal vez griego y hebreo tambi\u00e9n.5.41, 42 Jes\u00fas no solo demostr\u00f3 gran poder, sino tambi\u00e9n una tremenda compasi\u00f3n. Cuando ejerci\u00f3 poder sobre la naturaleza, los demonios y la muerte, lo hizo por compasi\u00f3n hacia un endemoniado que viv\u00eda en medio de los sepulcros, hacia una enferma y hacia los familiares de una ni\u00f1a muerta. Los rabinos de la \u00e9poca consideraban inmundas a tales personas. La gente de la sociedad las evitaba. Pero Jes\u00fas se acerc\u00f3 a ellas y ayud\u00f3 a cada una seg\u00fan su necesidad.5.43 Jes\u00fas dijo a los padres de la ni\u00f1a que no divulgaran la noticia del milagro. Quer\u00eda que los hechos hablaran por s\u00ed solos y el momento no era el m\u00e1s propicio para una confrontaci\u00f3n con los l\u00edderes religiosos. Jes\u00fas todav\u00eda ten\u00eda mucho por hacer y de ninguna manera quer\u00eda que la gente lo siguiera solo por ver los milagros que hac\u00eda.EL TOQUE DE JESUS\u00bfCon qu\u00e9 clase de gente se relacion\u00f3 Jes\u00fas? \u00bfA qui\u00e9n consider\u00f3 lo bastante importante para tocar? Aqu\u00ed vemos a mucha gente que Jes\u00fas conoci\u00f3. Algunos lo alcanzaron, El alcanz\u00f3 a otros. Independientemente de cu\u00e1n famoso o desconocido, rico o pobre, joven o anciano, pecador o santo, Jes\u00fas se interesa por todos de igual manera. Ninguno est\u00e1 fuera del alcance del toque amoroso de Jes\u00fas. par Jes\u00fas habl\u00f3 con  :<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>(1) \u201cGerasenos\u201d, \u05d0*BDVg; ACSyh,p: \u201cgadarenos\u201d.<\/p>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 187 Mat 8:28; Luc 8:26<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> la tierra de los gadarenos.  V\u00e9ase coment. en Mt 8:28.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\n1<strong> (1)<\/strong> Con respecto a los vs. 1-20, v\u00e9anse las notas de Mat_8:28-34 . En Marcos la narraci\u00f3n de estos acontecimientos es mucho m\u00e1s detallada que en Mateo, Esto es una evidencia clara de que el Evangelio de Marcos, como biograf\u00eda del Esclavo de Dios, pone \u00e9nfasis en Su obra en lugar de Su palabra, dando m\u00e1s detalles que los otros evangelios. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versi\u00f3n Recobro<\/b><\/i><\/h3>\n<p>35 (b) Exorcismo (5,1-20). As\u00ed como el episodio de la tormenta muestra el poder de Jes\u00fas sobre Satan\u00e1s en el \u00e1mbito de la natura\u00adleza, el exorcismo muestra este mismo poder en un caso de posesi\u00f3n. El relato desplaza su focalizaci\u00f3n desde el hombre pose\u00eddo (5,1-10) a la piara (5,11-13), y, posteriormente, a la gente de la zona (5,14-17), para regresar, final\u00admente, de nuevo al hombre (5,18-20). Algunos especialistas lo catalogan como un relato t\u00edpi\u00adco de exorcismo que fue ampliado mediante detalles coloristas y legendarios. Otros autores consideran que la riqueza de detalles y la ex\u00adtensi\u00f3n comparativa del relato son indicios de un testimonio ocular. 1. gerasenos: Gerasa es\u00adtaba a unos 48 km al sudeste del mar de Gali\u00adlea; 5,2 (cf. tambi\u00e9n 5,13) sugiere que estaba en la ribera. Tal vez Marcos pretenda describir una zona amplia entre Gerasa y el mar. Al\u00adgunos manuscritos leen \u00abgadarenos\u00bb (cf. Mt 8,28) , pero Gadara estaba a unos 10 km al su\u00addeste del mar. Otros leen \u00abgerguesenos\u00bb, si\u00adguiendo la propuesta de Or\u00edgenes. Probable\u00admente, la lectura original de Marcos dec\u00eda \u00abgerasenos\u00bb (cf. TCGNT 23-24.84). Podr\u00edamos interpretarlo tambi\u00e9n como un t\u00e9rmino gen\u00e9\u00adrico aplicado a la toda la comarca o como una prueba de que Marcos no pose\u00eda un conoci\u00admiento preciso de la geograf\u00eda palestinense. 2. de entre los sepulcros un hombre pose\u00eddo con un esp\u00edritu inmundo: La gente cre\u00eda que las tumbas eran los lugares de residencia preferi\u00addos por los demonios. De este modo, se esta\u00adblece una conexi\u00f3n entre la muerte y la pose\u00adsi\u00f3n demoniaca. 4. nadie pod\u00eda dominarlo: La descripci\u00f3n de la conducta violenta del hom\u00adbre da lugar al uso singular de una serie de pa\u00adlabras que s\u00f3lo aparecen en este vers\u00edculo (halysis, damazo, diaspa\u00f3, katoik\u00e9sis, pede. 6. se postr\u00f3 ante \u00e9l: Algunos autores interpretan esta acci\u00f3n como expresi\u00f3n del aut\u00e9ntico re\u00adconocimiento del poder de Jes\u00fas, y otros, en cambio, piensan que se trata de una estrategia cuya finalidad era dominarle. 7. \u00bfqu\u00e9 tengo yo que ver contigo, Jes\u00fas, Hijo del Dios Alt\u00edsimo?: La forma en que se dirige a Jes\u00fas el endemo\u00adniado es similar a la del pose\u00eddo de 1,24 (cf. 3,11). De nuevo, los demonios reconocen la verdadera identidad de Jes\u00fas. Algunos espe\u00adcialistas perciben que la utilizaci\u00f3n del nom\u00adbre de Jes\u00fas formaba parte de la estrategia mediante la que los demonios pretend\u00edan con\u00adtrolar a Jes\u00fas (cf. 5,9). no me atormentes: La petici\u00f3n puede reflejar que el demonio reco\u00adnoc\u00eda que con la llegada de Jes\u00fas estaba irrumpiendo el reino de Dios, un aconteci\u00admiento que presagia la aniquilaci\u00f3n de los de\u00admonios y otros poderes malignos. 8. sal, esp\u00ed\u00adritu inmundo: Jes\u00fas percibe correctamente que es el demonio, y no el hombre, quien se es\u00adt\u00e1 dirigiendo a \u00e9l. 9. \u00bfc\u00f3mo te llamas?: La in\u00addagaci\u00f3n de Jes\u00fas nos confirma nuestra com\u00adprensi\u00f3n de que 5,7 formaba parte de la estrategia demoniaca de dominarle diciendo su nombre. Jes\u00fas da la vuelta a la situaci\u00f3n, ganando poder sobre el demonio que posee al hombre. Legi\u00f3n, pues somos muchos: No esta\u00admos seguros de que el nombre latino legio sea indicio de un ataque verbal dirigido contra las legiones romanas que ocupaban Palestina. Po\u00addr\u00eda sencillamente ser una forma de decir que eran muchos los demonios que pose\u00edan al hombre, o incluso un recurso por el que el de\u00admonio evita dar su nombre. Los intentos de explicar el nombre como referencia a una per\u00adsonalidad m\u00faltiple o esquizofrenia son incluso mucho m\u00e1s especulativos. 10. le rogaban: Era una idea extensamente compartida que los de\u00admonios ten\u00edan que hallar un lugar donde po\u00adder vivir (cf. Lc 11,24), a menos que alcanza\u00adran su eterno lugar de castigo (Ap 9,1; 20,20). En nuestro texto, los demonios suplican que se les deje seguir viviendo en aquella misma comarca. 11. una gran piara de cerdos: La pre\u00adsencia de cerdos indica que el incidente no tu\u00advo lugar en territorio jud\u00edo, puesto que eran impuros para los jud\u00edos y presumiblemente no se criaban como recurso alimentario (cf. Lv 11, 7-8). 13. y la piara se lanz\u00f3 desde lo alto al mar: Jes\u00fas permiti\u00f3 a los demonios dejar al hombre y entrar en los cerdos; entraron en los cerdos y \u00e9stos se arrojaron al mar. Este hecho se ha interpretado de varias formas: El exor\u00adcismo de Jes\u00fas provoc\u00f3 una estampida entre los cerdos; el relato ilustra el motivo del de\u00admonio vencido; un relato sobre un exorcista jud\u00edo fue transferido a Jes\u00fas. El problema es que el relato atribuye una acci\u00f3n destructiva a Jes\u00fas (cf. 5,17). Parece implicar que la des\u00adtrucci\u00f3n de los animales produce la destruc\u00adci\u00f3n de los demonios. 15. vieron al hombre que hab\u00eda estado pose\u00eddo: Tras el testimonio de los porquerizos (cf. 5,14) se ofrecen m\u00e1s pruebas de la efectividad de la curaci\u00f3n mediante la presentaci\u00f3n del endemoniado sentado, vesti\u00addo y en su sano juicio. La primera reacci\u00f3n de la gente de la comarca es el temor (\u00abse llena\u00adron de temor\u00bb). 17. comenzaron a suplicarse que se alejara de su territorio: La actitud de te\u00admor reverencial da paso a la convicci\u00f3n de que Jes\u00fas representaba un problema p\u00fablico, su\u00adpuestamente porque su exorcismo provoc\u00f3 la destrucci\u00f3n de la piara. S\u00f3lo en este caso y en el de la higuera seca (cf. Mc 11,12-14.20-21) utiliza Jes\u00fas su poder para fines destructivos. 18. que le dejase estar con \u00e9l: El modo en que se presenta la petici\u00f3n del endemoniado cura\u00addo sugiere que solicitaba formar parte de los Doce (cf. 3,14) y unirse a la misi\u00f3n en Galilea. 19. lo que el Se\u00f1or ha hecho por ti: El t\u00edtulo \u00abSe\u00f1or\u00bb puede simplemente referirse a Dios, pero el paralelismo con el siguiente vers\u00edculo (\u00ablo que Jes\u00fas hab\u00eda hecho por \u00e9l\u00bb) sugiere que se trata de Jes\u00fas. 20. comenz\u00f3 a predicar en la Dec\u00e1polis: Se presenta la acci\u00f3n del hom\u00adbre como cumplimiento obediente del manda\u00adto de Jes\u00fas. La Dec\u00e1polis era la zona de la Transjordania septentrional que estaba forma\u00adda por diez ciudades de cultura fuertemente helenista (\u2192 Geograf\u00eda b\u00edblica, 73:52.55); esta zona se encontraba fuera de las tradicionales fronteras de Israel.<\/p>\n<p>36 (c) Curaci\u00f3n de enfermos (5,21-43). Este pasaje combina dos relatos de curaci\u00f3n -la curaci\u00f3n de la hija de Jairo (5,21-24.35-43) y de la mujer que padec\u00eda hemorragias (5,25-34)ofreci\u00e9ndonos as\u00ed otro ejemplo de la t\u00e9c\u00adnica marcana del \u00absandwich\u00bb (cf. 1,21-28; 2,1-12; 6,7-30; 11,12-21). Los dos relatos tienen varios elementos comunes: dos mujeres que sufren, el n\u00famero doce (5,25.42) y ciertas pa\u00adlabras (\u00abfe\u00bb, \u00abtemor\u00bb, \u00abcurada\u00bb, \u00abhija\u00bb, etc.). No obstante, el estilo de cada uno refleja un origen diferente. El relato de la hija de Jairo (5,21-24.35-43) se cuenta con oraciones bre\u00adves, pocos participios y la utilizaci\u00f3n del pre\u00adsente hist\u00f3rico; el relato de la hemorro\u00edsa (5,25-34) se narra mediante oraciones m\u00e1s ex\u00adtensas con muchos participios y tiempos en aoristo e imperfecto. 21 .al otro lado: Jes\u00fas re\u00adgresa a la ribera occidental del mar de Galilea, desde la que \u00e9l y sus disc\u00edpulos hab\u00edan partido en 4,35. 22. uno de los jefes de la sinagoga: Jai\u00adro era un miembro destacado de la sinagoga jud\u00eda, probablemente un miembro del consejo de ancianos que supervisaba los asuntos so\u00adciales y religiosos de la comunidad. El nombre hebreo Yatr (cf. Nm 32,41; Jue 10,3-5) signifi\u00adca \u00abquiera (Dios) iluminar\u00bb, pero no es nece\u00adsario atribuirle un significado simb\u00f3lico. Al\u00adgunos manuscritos omiten la frase \u00abllamado Jairo\u00bb (cf. Mt 9,18), pero son muchos los testi\u00admonios que justifican la originalidad de esta lectura. 23. le ped\u00eda: La posici\u00f3n (5,22) y la pe\u00adtici\u00f3n (5,23) de Jairo lo presentan como al\u00adguien que suplica, mostrando as\u00ed c\u00f3mo, en un caso extremo, un l\u00edder jud\u00edo anhela la ayuda de Jes\u00fas, mi ni\u00f1a est\u00e1 agonizando: Marcos di\u00adce que estaba a punto de morir, mientras que los otros evangelistas dicen que ya hab\u00eda muerto (Mt 9,18; Lc 8,42). ven a poner las ma\u00adnos sobre ella para que se cure y viva: La impo\u00adsici\u00f3n de manos formaba parte de los antiguos rituales de curaci\u00f3n que se fundamentaban en la idea de que el sanador era una persona que pose\u00eda unos poderes especiales (en 5,27-30 en\u00adcontramos un procedimiento inverso). Los t\u00e9r\u00adminos con los que Jairo expresa su deseo (\u00abque se cure\u00bb, \u00abviva\u00bb) eran los mismos t\u00e9rmi\u00adnos t\u00e9cnicos que los c\u00edrculos cristianos primi\u00adtivos utilizaban para referirse a la salvaci\u00f3n y la resurrecci\u00f3n, lo que nos sugiere el cristia\u00adnismo primitivo podr\u00eda haber interpretado la recuperaci\u00f3n de la vida de la hija de Jairo co\u00admo una anticipaci\u00f3n de la resurrecci\u00f3n de Je\u00ads\u00fas y de quienes creen en \u00e9l. 24. lo estrujaban: Con esta frase se prepara el relato dedicado a la mujer que sufr\u00eda de hemorragias (5,25-34), en el que el agolpamiento de la gente es un da\u00adto importante. 25. una mujer que padec\u00eda he\u00admorragias: La descripci\u00f3n de la enfermedad de la mujer y su acci\u00f3n aparecen en una \u00fanica y extensa oraci\u00f3n conectada mediante varios participios. Sufr\u00eda una menorragia o quiz\u00e1 una hemorragia vaginal por fibroma (cf. J. D. M. Derret, Bib 63 [1982] 474-505). 27. toc\u00f3 su manto: Su acci\u00f3n se fundamenta en la creen\u00adcia de que el contacto con Jes\u00fas, el hombre po\u00adderoso, podr\u00eda sanarla. La oblicuidad con que se aproxima se explica porque cualquiera que estuviera en su situaci\u00f3n era considerado ri\u00adtualmente impuro y pod\u00eda contaminar a quien tocara (cf. Lv 15,25-30). 28. quedar\u00e9 curada: El verbo griego s\u00f3th\u00e9somai es tambi\u00e9n el t\u00e9rmino t\u00e9cnico con que el cristianismo primitivo ex\u00adpresaba la idea de \u00absalvaci\u00f3n\u00bb (cf. 5,23). 29. inmediatamente se sec\u00f3 la fuente de sus hemo\u00adrragias: La curaci\u00f3n es instant\u00e1nea y total; Je\u00ads\u00fas no ha dicho una palabra, ni ha impuesto sus manos (cf. 5,23). Jes\u00fas controla totalmen\u00adte la situaci\u00f3n y el poder divino que transmite.<br \/>\n31. sus disc\u00edpulos le dijeron: La pregunta de Je\u00ads\u00fas (\u00ab\u00bfQui\u00e9n ha tocado mi ropa?\u00bb) exige una respuesta. La intervenci\u00f3n de los disc\u00edpulos expresa la dificultad de hallar la respuesta. 33. la mujer, asustada y temblorosa: Su temor pue\u00adde deberse a la impureza ritual ocasionada a Jes\u00fas (cf. Lv 15,25-30). O, tal vez, al efecto mi\u00adlagroso acontecido en ella, le dijo toda la ver\u00addad: La mujer dijo a Jes\u00fas todo lo que hab\u00eda pasado, es decir, que hab\u00eda tocado su manto y el resultado logrado. 34. tu fe te ha curado: La misma f\u00f3rmula aparece al final del relato de Bartimeo (10,52). Su fe se dirig\u00eda a Jes\u00fas como veh\u00edculo del poder de Dios. La forma verbal \u00abte ha curado\u00bb (ses\u00f3ken) puede traducirse tambi\u00e9n por \u00abte ha salvado\u00bb (cf. 5,23.28). vete en paz y queda curada: La f\u00f3rmula de despedi\u00adda veterotestamentaria es ampliada con la promesa de una curaci\u00f3n permanente. 35. tu hija ha muerto: Este mensaje sobre la muerte de la hija frustra la esperanza que Jairo ten\u00eda puesta en la potestad sanadora de Jes\u00fas. La \u00e1s\u00adpera pregunta que se hace a Jairo (\u00ab\u00bfPor qu\u00e9 sigues molestando al maestro?\u00bb) incrementa la desesperanza y crea el marco necesario pa\u00adra el restablecimiento de la vida de la ni\u00f1a. 37. excepto Pedro, Santiago y Juan: Estos tres dis\u00adc\u00edpulos forman un c\u00edrculo m\u00e1s \u00edntimo entre los Doce; solamente ellos est\u00e1n presentes en el monte de la transfiguraci\u00f3n (9,2) y en Getse\u00adman\u00ed (14,33). 38. alboroto, unos que lloraban y otros que daban grandes alaridos: La conmo\u00adci\u00f3n confirma que la ni\u00f1a ya hab\u00eda muerto; se trata de un ritual de duelo. 39. no ha muerto; est\u00e1 dormida: Aunque el relato parece implicar la idea de la resucitaci\u00f3n de un muerto, no de\u00adber\u00edamos excluir la posibilidad de que Jes\u00fas poseyera la capacidad de realizar un diagn\u00f3s\u00adtico m\u00e1s exacto de la condici\u00f3n en que se en\u00adcontraba la ni\u00f1a (podr\u00eda estar en coma o sim\u00adplemente inconsciente); as\u00ed el episodio nos presentar\u00eda otra curaci\u00f3n contra todo pron\u00f3s\u00adtico y contra el diagn\u00f3stico especializado de quienes estaban all\u00ed (cf. 5,43). 40. se burlaban de \u00e9l. Esta fuerte expresi\u00f3n de la reacci\u00f3n de la gente intensifica el car\u00e1cter extraordinario de que lo que Jes\u00fas estaba a punto de realizar. Los padres funcionan como testigos del acon\u00adtecimiento, junto a Pedro, Santiago y Juan. Al parecer, todos compart\u00edan la opini\u00f3n de que la ni\u00f1a estaba muerta. 41. talitha koum: Esta fra\u00adse procede del arameo telita q\u00fcm; sobre otras palabras y expresiones arameas en Marcos, cf. 3,17; 7,11.34; 11,9-10; 14,36; 15,22.34. Esta presencia de expresiones arameas se interpre\u00adta normalmente como un indicio de la anti\u00adg\u00fcedad del evangelio de Marcos, aunque en el caso de un relato de curaci\u00f3n hay autores que sostienen que la expresi\u00f3n talitha koum fun\u00adciona como una especie de palabra m\u00e1gica (cf. 7,34). lev\u00e1ntate: El verbo egeirein se utiliza fre\u00adcuentemente en el NT referido a la resurrec\u00adci\u00f3n de Jes\u00fas, sugiriendo as\u00ed que el relato tra\u00adta de una resucitaci\u00f3n y tiene un significado simb\u00f3lico. 42. la ni\u00f1a se levant\u00f3 al instante y ech\u00f3 a andar: La acci\u00f3n de la ni\u00f1a y la reacci\u00f3n at\u00f3nita de la gente confirman la realidad del milagro. El verbo usado para describir su ac\u00adci\u00f3n (anest\u00e9) forma parte del vocabulario neotestamentario de resurrecci\u00f3n. El comentario sobre su edad, \u00abpues ten\u00eda doce a\u00f1os\u00bb, vincu\u00adla este relato con el precedente (5,25). 43. que nadie se enterase de aquello: Este mandato de silencio podr\u00eda significar que la ni\u00f1a estaba solamente durmiendo y que era err\u00f3nea la opini\u00f3n de quienes dec\u00edan que estaba muerta; as\u00ed, Jes\u00fas impondr\u00eda silencio para evitar dar una falsa impresi\u00f3n. Pero este enfoque racio\u00adnalista no era probablemente lo que Marcos ten\u00eda en mente, por lo que entenderemos me\u00adjor el mandato como parte de su preocupaci\u00f3n por una correcta comprensi\u00f3n de la identidad de Jes\u00fas, que inclu\u00eda la cruz, y les dijo que die\u00adran de comer a la ni\u00f1a: Este detalle confirma el hecho de la curaci\u00f3n al tiempo que manifiesta la compasi\u00f3n de Jes\u00fas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Estos vers\u00edculos nos describen uno de esos milagros misteriosos que con tanta frecuencia nos refieren los Evangelios, el acto de lanzar a un demonio. De  todos los casos de esta especie que se encuentran en el Nuevo Testamento, ninguno se describe tan minuciosamente como este. De los tres evangelistas que  relatan su historia, ninguno la da tan completa y detallada completa y detallada como S. Marcos.<br \/>\nVemos, en primer lugar, en estos vers\u00edculos, que la posesi\u00f3n del cuerpo de un hombre por el diablo, era un hecho real y verdadero en la \u00e9poca del ministerio  terrestre de nuestro Se\u00f1or.<br \/>\nEs un hecho penoso, que nunca faltan personas, que se llaman cristianos, que tratan con explicaciones de desvanecer los milagros de nuestro Se\u00f1or. Procuran  explicarlos por la intervenci\u00f3n de causas naturales y probar que en ellos no tuvo parte ning\u00fan poder extraordinario. De todos los milagros lo que con m\u00e1s  pertinencia atacan es el de exorcizar los diablos. No tienen el menor escr\u00fapulo en negar completamente las posesiones sat\u00e1nicas, diciendo que eran casos de  locura, frenes\u00ed o epilepsia y que es absurdo imaginarse que el diablo pueda habitar en el cuerpo del hombre.<br \/>\nLa respuesta mejor y m\u00e1s sencilla a esas objeciones esc\u00e9pticas es referirse a las narraciones claras y sencillas del Evangelio, y especialmente a la que nos  ocupa en este momento. Los detalles que aqu\u00ed se nos dan son inexplicables, si no creemos en la posesi\u00f3n sat\u00e1nica. Es notorio que la locura, el frenes\u00ed o la  epilepsia no son enfermedades contagiosas y es seguro que no pueden transmitirse a una piara de puertos. Y sin embargo, se quiere que creamos que tan  pronto como el hombre fue curado, dos mil puercos se despe\u00f1aran, arrastrados de impulso repentino, por un precipicio al mar, sin ninguna causa visible que  explique ese acto. Tal raciocinio es el colmo de la credulidad. Triste es la condici\u00f3n en que se encuentra el esp\u00edritu de las personas que se contentan con tales  explicaciones.<br \/>\nGuard\u00e9monos de esa tendencia esc\u00e9ptica e incr\u00e9dula respecto al diablo. Es indudable que hay mucho en las posesiones sat\u00e1nicas que no entendemos y que no  podemos explicar; pero no por eso debemos resistirnos a creer en ellas. El pr\u00edncipe del oriente que no quer\u00eda creer que fuese posible la existencia del hielo,  porque viviendo en un pa\u00eds c\u00e1lido nunca lo hab\u00eda visto, no era m\u00e1s necio que el que se niega a creer en las posesiones sat\u00e1nicas, porque no ha visto ning\u00fan  caso, o no puede comprenderlas. Seguro es, que en lo que ata\u00f1e al diablo y a su poder, estamos m\u00e1s dispuestos a creer poco que mucho, y el escepticismo  respecto a la existencia y personalidad de Satan\u00e1s ha resultado en muchas ocasiones ser el primer paso que conduce a la incredulidad respecto a Dios.<br \/>\nVemos en segundo lugar, en estos vers\u00edculos, que ser tan cruel, tan poderoso y tan maligno es Satan\u00e1s. Sobre estos tres puntos el pasaje que meditamos est\u00e1  lleno de instrucci\u00f3n.<br \/>\nMuestra su crueldad Satan\u00e1s en la miserable condici\u00f3n a que redujo al desgraciado de cuyo cuerpo hab\u00eda tomado posesi\u00f3n. Leemos que viv\u00eda \u00abentre  sepulcros\u00bb, que \u00abnadie pod\u00eda atarlo ni a\u00fan con cadenas\u00bb, que nadie pod\u00eda domarlo y que estaba \u00absiempre, noche y d\u00eda, por los montes y entre los sepulcros,  gritando e hiri\u00e9ndose con piedras\u00bb, enteramente desnudo. A tal estado nos reducir\u00eda el diablo a todos nosotros si tuviera poder de hacerlo y se regocijar\u00eda en  hacernos miserables de cuerpo y alma. Casos como este son d\u00e9biles muestras de lo que pasa en el infierno.<br \/>\nMuestra su poder Satan\u00e1s en las terribles palabras que verti\u00f3 el esp\u00edritu inmundo, cuando nuestro Se\u00f1or le pregunt\u00f3, \u00ab\u00bfC\u00f3mo te llamas?\u00bb Respondi\u00f3, diciendo,  \u00abMi nombre es legi\u00f3n; pues somos muchos\u00bb. Probablemente es que no tenemos ni la m\u00e1s remota idea del n\u00famero, de la sutileza y actividad de los agentes de  Satan\u00e1s. Olvidamos que es el soberano de una hueste numerosa de esp\u00edritus subordinados que ejecutan sus voluntades. Posible es que descubri\u00e9ramos, si  pudi\u00e9ramos ver los esp\u00edritus, que est\u00e1n en nuestro camino, en torno de nuestro lecho y observ\u00e1ndonos de continuo, de una manera de que no tenemos la m\u00e1s  ligera concepci\u00f3n. En privado y en p\u00fablico, en la iglesia y en el mundo, nos rodean enemigos activos cuya presencia ignoramos.<br \/>\nLa malicia de Satan\u00e1s se descubre en esa extra\u00f1a petici\u00f3n, \u00abenv\u00edanos a los puercos\u00bb. Lanzados del cuerpo del hombre que hab\u00edan pose\u00eddo por tanto tiempo a\u00fan  est\u00e1n ansiosos de hacer mal. No pudiendo ya da\u00f1ar por m\u00e1s tiempo un alma inmortal, piden permiso para atormentar a unas bestias mudas que estaban  pastando cerca. Tal es el verdadero car\u00e1cter de Satan\u00e1s, inclinado por naturaleza a hacer da\u00f1o, a matar y a destruir.<br \/>\nGuard\u00e9monos de incurrir en el h\u00e1bito insensato de chancearnos respecto al diablo; pues es evidencia terrible de la ceguedad y corrupci\u00f3n de la naturaleza  humana, y es harto com\u00fan. Cuando sea bien visto en el criminal condenado al \u00faltimo suplicio chancearse respecto a su verdugo, solo entonces ser\u00e1 bien visto  que el hombre hable con ligereza de Satan\u00e1s. Ser\u00eda un gran bien para todos nosotros que nos esforz\u00e1ramos en comprender el poder y creer en la presencia de  nuestro gran enemigo espiritual, y que or\u00e1semos m\u00e1s para vernos libres de el. Hay mucha verdad en lo que dec\u00eda un cristiano eminente, que ya ha muerto,  \u00abNinguna plegaria es completa que no contiene una petici\u00f3n para librarnos del diablo.<br \/>\nVemos por \u00faltimo, en estos vers\u00edculos, cuan completos son el poder y la autoridad de nuestro Se\u00f1or sobre el diablo. Se prueba con el grito del esp\u00edritu  inmundo, \u00abte suplico por Dios que no me atormentes\u00bb Lo vemos comprobado en la orden, \u00abSal de ese hombre inmundo esp\u00edritu\u00bb y en la obediencia inmediata;  as\u00ed como el cambio que se verific\u00f3 de golpe en el pose\u00eddo: lo encontraron \u00absentado, vestido y en su acuerdo\u00bb. Se prueba con la s\u00faplica de los diablos,  \u00abEnv\u00edanos a los puercos\u00bb, confesando as\u00ed que nada pueden hacer sin permiso. Todos estos hechos muestran que Uno m\u00e1s poderoso que el diablo estaba all\u00ed.<br \/>\nPor fuerte que sea el gran enemigo del hombre, estaba en la presencia de Uno que es m\u00e1s fuerte que el. Por numerosas que sean sus huestes, se ve\u00eda frente a  frente de Uno que pod\u00eda disponer de doce legiones de \u00e1ngeles. \u00abEn donde se oye la palabra del rey, all\u00ed esta el poder\u00bb. Ecl. 8.4 La verdad que en este pasaje se nos ense\u00f1a es muy consoladora para todos los verdaderos cristianos. Vivimos en un mundo plagado de dificultades y  asechanzas: somos d\u00e9biles y estamos rodeados de miserias. El terrible pensamiento que tenemos siempre a nuestro lado un poderoso enemigo espiritual tan  sutil, fuerte y maligno como es Satan\u00e1s, podr\u00eda bien inquietarnos y abatirnos; pero, gracias a Dios, que tenemos en Jes\u00fas a un amigo Omnipotente, que \u00abpuede  salvarnos por completo\u00bb Ya ha triunfado de Satan\u00e1s en la cruz, y triunfar\u00e1 siempre de el en el coraz\u00f3n de todos los creyentes, e interceder\u00e1 para que su fe no  fallezca; y triunfar\u00e1 definitivamente de Satan\u00e1s cuando venga en su segunda venida y lo ate en el abismo que no tiene fondo.<br \/>\nAhora pues, \u00bfnos hemos emancipado nosotros del poder de Satan\u00e1s? Esta es la gran cuesti\u00f3n que interesa a nuestras almas. El a\u00fan reina e impera en los  corazones de todos los que son hijos de desobediencia. Efs. 2.3 Es a\u00fan el rey de los imp\u00edos. \u00bfNos hemos, por gracia, escapado de sus manos y roto sus  cadenas? \u00bfHemos realmente renunciado de \u00e9l y de todas sus pompas? \u00bfNos cubrimos con la armadura completa de Dios y resistimos sus arter\u00edas? \u00bfle hacemos  oposici\u00f3n todos los d\u00edas y lo ponemos en fuga? No descansemos hasta que no podamos dar respuestas satisfactorias a todas estas preguntas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>gerasenos&#8230;<\/b><\/i> M\u2193 registran <i>gadarenos<\/i> de <span style=\"color:#008000\"><span class=\"bible\">Mat 8:28<\/span><\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p> Otros mss. dicen: <i>guerasenos, o, guerguesenos<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>M i registran <em>gadarenos<\/em> de g <span class='bible'>Mat 8:28<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia Textual III Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Cura a un endemoniado, y permite que una legi\u00f3n de demonios que hab\u00eda en \u00e9l, entrase en unos puercos, los cuales se precipitaron en el mar. Sana a una mujer de un envejecido flujo de sangre. Va a casa de Jairo, y resucita a su hija.<\/p>\n<p>1 a. El Griego: gadaren\u00f3n, de los Gadarenos. En San Mateo se lee: gergesen\u00f3n, Gergesenos. San Jer\u00f3nimo y otros creen que fue una misma ciudad con tres nombres diferentes. Josefo afirma, que Gadara y Gerasa eran dos ciudades distintas a la otra parte del Jord\u00e1n, y no distantes entre s\u00ed en una provincia llamada Trasamniana, cuya capital era Gadara; y as\u00ed puede muy bien llamarse de los Gerasenos y de los Gadarenos del nombre de entrambas ciudades.<\/p>\n<p>2 b. San Mateo (8,28) dice que eran dos: tal vez el uno de ellos ser\u00eda m\u00e1s feroz y famoso.<\/p>\n<p>3 c. No le pod\u00edan atar; esto es, tener atado.<\/p>\n<p>8 d. Jes\u00fas. Aunque eran muchos los demonios, Jesucristo habla a uno solo, que era como el principal caudillo de los otros; porque hay subordinaci\u00f3n aun entre los demonios (Lc 8,31-33).<\/p>\n<p>9 e. El Griego: k\u00e1i apekr\u00edthe l\u00e9gon, y respondi\u00f3 diciendo.<\/p>\n<p>10 f. Este pa\u00eds que pertenec\u00eda a los gentiles, era tambi\u00e9n habitado de muchos jud\u00edos ap\u00f3statas, que hab\u00edan abandonado el culto del verdadero Dios. Y por esto el mismo Se\u00f1or los hab\u00eda tambi\u00e9n abandonado a la cruel tiran\u00eda del demonio; y este esp\u00edritu maligno, como que ejercita all\u00ed muy de asiento su dominaci\u00f3n e imperio, ped\u00eda al Se\u00f1or con grande instancia, que no le hiciese salir de aquel pa\u00eds. Se ve al mismo tiempo, que nada puede este esp\u00edritu maligno contra los hombres, si Dios no se lo permite.<\/p>\n<p>13 g. El Griego: h\u00e9san d\u00e9 hos disj\u00edlioi, y eran como dos mil.<\/p>\n<p>16 h. MS. Como cuntiera.<\/p>\n<p>17 i. MS. Quess quitasse de sus t\u00e9rminos.<\/p>\n<p>18 j. Tem\u00eda este hombre, como cree Teofilacto, que el demonio volver\u00eda a atormentarlo, si se apartaba de su divino Libertador, y por esto le suplica que le permita seguirle. Mas el Se\u00f1or no lo permiti\u00f3, d\u00e1ndole a entender por una parte, que aunque no estuviese presente corporalmente, le bastaba su gracia para vivir seguro de las asechanzas y tiran\u00eda del demonio; y queriendo por otra usar de su misericordia con los ingratos gerasenos, dej\u00e1ndoles uno que les predicase sus maravillas, para que pudiesen conocer la verdad, y convertirse.<\/p>\n<p>20 k. Un territorio al Oriente del mar de Tiber\u00edade, llamado as\u00ed de las diez ciudades principales que en \u00e9l hab\u00eda.<\/p>\n<p>21 l. Para o\u00edrle.<\/p>\n<p>22 m. MS. De la sinoa.<\/p>\n<p>23 n. MS. Est\u00e1 en finamiento.<\/p>\n<p>25 o. MS. Corrimiento de sangre.<\/p>\n<p>26 p. MS. E despisiera.<\/p>\n<p>27 q. MS. E tanx\u00f3: y poco despu\u00e9s que tenga la vestidura.<\/p>\n<p>29 r. De aquel mal. Las enfermedades son verdaderamente un azote con que Dios misericordiosamente nos despierta del letargo en que vivimos. La que padec\u00eda esta mujer, era una de aquellas que le imped\u00edan tratar con los dem\u00e1s (Lev 15,19), y por esto con mucho tiento, y como a escondidas, se lleg\u00f3 por las espaldas a tocar la ropa del Se\u00f1or, d\u00e1ndole lugar para esto la grande confusi\u00f3n y tropel de gente. Las otras circunstancias, que refiere San Marcos, sirven para realzar la verdad y grandeza del milagro.<\/p>\n<p>31 s. Aunque eran muchos los que apretaban al Se\u00f1or, solamente la fe de esta mujer fue la que le toc\u00f3. Y as\u00ed de esta solo dio un ilustre testimonio, cuando en medio de tanta gente que por todas partes le oprim\u00eda, dijo, que una sola mujer tuvo la dicha de tocarle.<\/p>\n<p>33 t. MS. Lo quel cuntiera.<\/p>\n<p>34 u. MS. De tu majadura.<\/p>\n<p>39 v. El turbamini de la Vulgata latina es un grecismo; pues a imitaci\u00f3n del Griego, thorub\u00e9isthe, que es voz nueva, dicha con terminaci\u00f3n pasiva y significaci\u00f3n activa, el autor de la Vulgata dice turbamini por turbatis, alborot\u00e1is.<\/p>\n<p>41 w. La palabra q\u00fami, es hebrea, imperativo de q\u00fam, y significa lev\u00e1ntate. Talitha es cald\u00e1ica o sir\u00edaca; significa muchacha. El Se\u00f1or al com\u00fan del pueblo hablaba en lengua sir\u00edaca, que era entonces la que se usaba vulgarmente.<\/p>\n<p>43 x. Les encarg\u00f3 muy mucho.<\/p>\n<p>y. El Griego: aut\u00e9, a ella. Para que as\u00ed viesen todos que no solamente estaba viva, sino tambi\u00e9n en perfecta salud, puesto que se hallaba en disposici\u00f3n de poder comer.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas B\u00edblicas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [1] En lo alusivo, o nivel remez este relato nos ense\u00f1a que por\n<\/p>\n<p><strong> [2] ,000 a\u00f1os (simbolizados por los 2,000 cerdos) &#8211; el tiempo entre las venidas de Yahshua &#8211; ambas casas de Israel entrar\u00edan en los cerdos, o en pr\u00e1ctica pagana y adoraci\u00f3n, resultando en muerte en el mar simbolizando el exilio y la muerte espiritual dentro de las naciones.\n<\/p>\n<p><strong> [2] Fuimos ahogados en el mar de las naciones.\n<\/p>\n<p><strong> [3] Significando \u201cdiez ciudades\u201d simbolizando a las diez tribus de Israel-Efra\u00edm recibiendo las Buenas Nuevas, y la sanidad emanando de ese mensaje.\n<\/p>\n<p><strong> [4] Las multitudes de Israel.\n<\/p>\n<p><strong> [5] La mujer es Israel. Los doce a\u00f1os de dolor son un a\u00f1o por cada tribu, y los tzitzit\/franjas son simb\u00f3licos de recordar todas las torot\/leyes de YHWH y el poder que surge de la Torah y Moshiaj que fluye de regreso a Israel, quien entonces es hecha sana.\n<\/p>\n<p><strong> [6] La fe Biblica en Yahshua y la Torah nos guiar\u00e1 a paz e integridad.\n<\/p>\n<p><strong> [7] Una interpretaci\u00f3n alterna para Talitha Cumi ser\u00eda \u201ct\u00fa que est\u00e1s bajo el tallit\/manto de oraci\u00f3n lev\u00e1ntate.\u201d\n<\/p>\n<p><strong> [8] Cuando \u00e9sta ni\u00f1a de Israel es curada, ella representa a todos los Israelitas que reciben el mensaje del reino como un ni\u00f1o peque\u00f1o, y cada uno de esos doce a\u00f1os de edad, representa la resurrecci\u00f3n de todas las 12 tribus a nueva vida por Moshiaj. Una vez vivas, se les da manna nuevo, o pan para comer como est\u00e1 visto en el vers\u00edculo 43.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fueron a la otra orilla del mar a la regi\u00f3n de los gadarenos. 5:1 Vinieron al otro lado del mar, a la regi\u00f3n de los gadarenos \u2014 Ya se encuentran en el lado oriental del Mar de Galilea. La regi\u00f3n era de gente conocida como de Gedara, una gran ciudad. Sobre esta secci\u00f3n del cap. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-marcos-51-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Marcos 5:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-24994","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24994","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24994"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24994\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24994"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24994"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24994"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}