{"id":25037,"date":"2022-06-20T09:32:29","date_gmt":"2022-06-20T14:32:29","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-marcos-61-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-20T09:32:29","modified_gmt":"2022-06-20T14:32:29","slug":"comentario-de-marcos-61-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-marcos-61-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Marcos 6:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Sali\u00f3 de all\u00ed y fue a su tierra, y sus disc\u00edpulos le siguieron.<\/i><\/b><\/h3>\n<p \/> <span>6:1<\/span><\/p>\n<p \/>\u2014 Sali\u00f3 Jes\u00fas de all\u00ed y vino a su tierra \u2014 Sali\u00f3 cerca del mar de Galilea, del \u00e1rea de Capernaum. La presencia de su familia en el lugar a donde lleg\u00f3 (ver. <span>3<\/span>) indica que la frase \u201csu tierra\u201d (griego, patris) se refiere a Nazaret. Consid\u00e9rense <span>Mat 2:23<\/span>; <span>Mat 13:54<\/span>; <span>Luc 4:16<\/span>. <\/p>\n<p \/>\n<p \/>\u2014 y le segu\u00edan sus disc\u00edpulos \u2014 Los doce ap\u00f3stoles ya le acompa\u00f1an de nuevo. V\u00e9ase <span>3:14<\/span>. Consid\u00e9rese <span>5:37<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>y vino a su tierra.<\/i><\/b> <span class='bible'>Mat 13:54<\/span>; <span class='bible'>Luc 4:16<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Jes\u00fas es rechazado por los de su propia tierra,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 6:1-6<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Da poder sobre los esp\u00edritus inmundos a los doce,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 6:7-13<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Diversas opiniones de Jes\u00fas,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 6:14<\/span>, <span class='bible'>Mar 6:15<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Juan el Bautista encarcelado, decapitado, y enterrado,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 6:16-29<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Los ap\u00f3stoles regresan de haber predicado,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 6:30-33<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>El milagro de los cinco panes y dos peces,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 6:34-44<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Jes\u00fas anda sobre el mar,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 6:45-52<\/span>;<\/p>\n<p><b><i>y sana a todo aquel que le toca,<\/i><\/b> <span class='bible'>Mar 6:53-56<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Jes\u00fas ahora iba a ministrar en\u00a0<\/span><span style=\"font-weight:bold\">su tierra<\/span>, la regi\u00f3n donde \u00c9l creci\u00f3, alrededor de Nazaret.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Capitulo 6.<\/p>\n<p>Cristo en Nazaret, 6:l-6 (Mat 13:53-58; Luc 4:16-30).<br \/>\nCf. Comentario a Mat 13:53-58.<br \/>\n1 Sali\u00f3 de all\u00ed y vino a su patria, sigui\u00e9ndole sus disc\u00edpulos. 2 Llegado el s\u00e1bado, se puso a ense\u00f1ar en la sinagoga; y la muchedumbre que le o\u00eda se maravillaba, diciendo: \u00bfDe d\u00f3nde le vienen a \u00e9ste tales cosas, y qu\u00e9 sabidur\u00eda es esta que le ha sido dada, y c\u00f3mo se hacen por su mano tales milagros? 3 \u00bfNo es acaso el artesano, hijo de Mar\u00eda, y el hermano de Santiago, y de Jos\u00e9, y de Judas, y de Sim\u00f3n? Y sus hermanas, \u00bfno viven aqu\u00ed entre nosotros? y se escandalizaban de El. 4 Jes\u00fas les dec\u00eda: Ning\u00fan profeta es tenido en poco sino en su patria y entre sus parientes y en su familia. 5 Y no pudo hacer all\u00ed ning\u00fan milagro, fuera de que a algunos enfermos les impuso las manos y los cur\u00f3. 6a El se admiraba de su incredulidad.<\/p>\n<p>Esta narraci\u00f3n de Mc-Mt tiene discrepancias con la narraci\u00f3n de Lc. Los problemas que esto crea han sido ya expuestos l.<br \/>\nV.l Cristo sale probablemente de Cafarna\u00fam y vino a \u201csu patria.\u201d Esta es Nazaret (Mar 1:9.24; Luc 4:16).<br \/>\nV.2. \u201c\u00bfC\u00f3mo se hacen por su mano tales milagros?\u201d Los nazaretanos oyeron hablar de los milagros de Cristo, y reconocen que los realiza, pero como un simple instrumento o intermediario.<br \/>\nPor eso, la sabidur\u00eda que tiene \u201cle ha sido dada,\u201d y los \u201cmilagros se hacen por su mano.\u201d Es lo mismo que se dice de Mois\u00e9s (2Cr 35:6). Pero su creencia en El, aun como taumaturgo, es muy rudimentaria. Por conocer a sus familiares desestiman sus poderes y se \u201cescandalizan\u201d de \u00e9l. Probablemente desconf\u00edan del valor de sus obras, mientras no sean reconocidas por tales en Jerusal\u00e9n por los doctores (Jua 7:3-5). Es un caso de estrechez aldeana y familiar. Aparte, que era creencia que no se sabr\u00eda el origen del Mes\u00edas.<br \/>\nV.3. A Cristo se le hace \u201cartesano\u201d (o \u03c4\u03ad\u03c7\u03c4\u03c9\u03bd). La palabra griega usada significa un artesano que trabaja preferentemente en madera 2. Pero entonces, y en aquel villorrio, los oficios de un \u201cartesano\u201d pod\u00edan extenderse a otros peque\u00f1os menesteres. Se citan \u201chermanos\u201d y \u201chermanas\u201d de Cristo. Estos son \u201cparientes\u201d en grado diverso del mismo 3.<br \/>\nV.4. No deja de extra\u00f1ar el que Cristo diga aqu\u00ed que s\u00f3lo en su patria y entre los suyos es desestimado un profeta, cuando precisamente viene de la regi\u00f3n de los gerasenos, de donde le rogaron se marchase. Acaso las escenas que tienen esta contig\u00fcidad literaria no la tengan hist\u00f3ricamente tan inmediata. Mt lo pone en otra situaci\u00f3n literaria, sin que la condicione su esquema sistem\u00e1tico. La frase es un proverbio. En todo caso, Cristo en la regi\u00f3n de Gerasa se present\u00f3 como un desconocido, mientras que en Nazaret vino precedido de la gran fama de los milagros.<br \/>\nV.6. Esta \u201cadmiraci\u00f3n\u201d verdadera que Cristo tiene a causa de la \u201cincredulidad\u201d que ten\u00edan en \u00e9l, en nada va contra la plena sabidur\u00eda que tiene por su ciencia sobrenatural, ya que esto no es m\u00e1s que un caso del ejercicio de su ciencia \u201cexperimental,\u201d como la teolog\u00eda ense\u00f1a 4. Y, sobre todo, la descripci\u00f3n popular: un modo de acusar su actitud ante ellos.<\/p>\n<p>La misi\u00f3n de los ap\u00f3stoles,Jua 6:6-13 (Mat 10:1-42; Luc 9:1-6-10).<br \/>\nCf. Comentario a Mat 10:1-42.<br \/>\n6b Recorr\u00eda las aldeas del contorno ense\u00f1ando. 7 Llamando a s\u00ed a los Doce, comenz\u00f3 a enviarlos de dos en dos, d\u00e1ndoles poder sobre los esp\u00edritus impuros, 8 y les encarg\u00f3 que no tomasen para el camino nada m\u00e1s que un bast\u00f3n, ni pan, ni alforja, ni dinero en el cintur\u00f3n, 9 y se calzasen con sandalias y no llevasen dos t\u00fanicas. 10 Les dec\u00eda: Dondequiera que entr\u00e9is en una casa, quedaos en ella hasta que salg\u00e1is de aquel lugar; n y si un lugar, no os recibe ni os escucha, al salir de all\u00ed sacudid el polvo de vuestros pies en testimonio contra ellos. &#8216;2 Partidos, predicaron que se arrepintiesen, 13 y echaban muchos demonios, y, ungiendo con \u00f3leo a muchos enfermos, los curaban.<\/p>\n<p> Esta \u201cmisi\u00f3n\u201d de los doce ap\u00f3stoles la traen los tres sin\u00f3pticos, aunque con mucha mayor extensi\u00f3n Mt. En realidad, Mt uni\u00f3 a ella una serie de instrucciones dirigidas por Cristo en otras ocasiones a los ap\u00f3stoles en orden a la misi\u00f3n universal extrapalestina (Mat 10:17ss), como se ve por la perspectiva que les abre. Pero este pasaje de Mc tiene su correspondencia en la primera parte de Mateo (Mat 10:5-17) y en Lc (Mat 9:1-6), aunque tambi\u00e9n aqu\u00ed el relato de Mc es m\u00e1s amplio.<br \/>\nCristo, que asoci\u00f3 a los ap\u00f3stoles a su obra, los comienza \u201cenviando\u201d de \u201cdos en dos\u201d por las ciudades, seguramente de Galilea. As\u00ed les permit\u00eda atender a un mayor n\u00famero de gentes. La forma binaria en que los env\u00eda, les permit\u00eda ayudarse y tutelarse. Nadie pod\u00eda sospechar de aquel que tiene un testigo. Repartidos en esta forma diseminada, imped\u00eda el provocar una reacci\u00f3n excitada, pero permit\u00eda hacer despertar m\u00e1s esta idea mesi\u00e1nica, preparando su \u201cvenida.\u201d Y les se\u00f1al\u00f3 el tema de la predicaci\u00f3n, la conducta que deb\u00edan seguir, y les acredit\u00f3 con el poder que les confiri\u00f3 de hacer milagros.<br \/>\nSin embargo, en Mc hay tres puntos que se han de precisar.<br \/>\nV.9. Dentro de las prohibiciones que les hace, les manda calzarse con \u201csandalias.\u201d En cambio, en Mt se les prohibe esto. En Lc se omite. Podr\u00eda tratarse de una simple citaci\u00f3n \u201cquoad sensum.\u201d Se piensa si los primeros misioneros cristianos prescindieron de esto para competir con los ap\u00f3stoles c\u00ednicos del medio helen\u00edstico. Se ha pensado que Mc, con esta inserci\u00f3n, querr\u00eda corregir estos excesos asc\u00e9ticos 5.<br \/>\nV.12. \u201c(Los ap\u00f3stoles) partieron y predicaron que se arrepintiesen\u201d (\u03af\u03bd\u03b1 \u03bc\u03b5\u03c4\u03b1\u03bd\u03bf\u03ce\u03c3\u03b9\u03bd). Tal como est\u00e1 esta redacci\u00f3n de Mc, parecer\u00eda que el tema de la predicaci\u00f3n eran s\u00f3lo las disposiciones morales de los oyentes. En cambio, en Mt-Lc, el tema es: \u201cSe acerca el Reino de los cielos.\u201d Lo que incluye la actitud &#8211; respuesta moral &#8211; que ha de tenerse ante el mismo, que es lo que destaca Mc.<br \/>\nPero, dado que los contextos son id\u00e9nticos, el sentido de la frase de Mc es el\u00edptico: es la rectitud moral, precisamente en orden a la digna recepci\u00f3n del Reino.<br \/>\nEn otros pasajes, el tema de esta predicaci\u00f3n se anuncia completo: \u201cArrepentios, porque se acerca el Reino de Dios\u201d (Mat 3:2; Mat 4:17; Mar 1:15). Son citaciones que se matizan en funci\u00f3n del tema, o que respetan las \u201cfuentes.\u201d<br \/>\nV.13. \u201cY ungiendo con \u00f3leo a muchos enfermos, los curaban.\u201d El aceite era un remedio medicinal muy usado en la antig\u00fcedad 6. Su pr\u00e1ctica en Oriente era usual7 hasta en nuestros d\u00edas 8. Los ap\u00f3stoles usan lo que era un remedio corriente. Pero en todo el contexto resalta que los ap\u00f3stoles, que han recibido poderes taumat\u00fargicos, no los van a emplear como simple remedio medicinal. Es lo que parece m\u00e1s l\u00f3gico. \u00bfCuraban todos a los que se lo aplicaban? No se dice. La frase general de Mc deja un amplio margen de valoraci\u00f3n. Estas unciones ten\u00edan, al menos en muchos casos, valor instrumental de poder sobrenatural.<br \/>\nNaturalmente, se pens\u00f3 en la analog\u00eda que este rito de curaci\u00f3n pudiera tener con el rito sacramental de la \u201cUnci\u00f3n de los enfermos.\u201d Pero la finalidad directa por la que usan este rito los ap\u00f3stoles en esta misi\u00f3n es taumat\u00fargica: para curar las enfermedades corporales milagrosamente, conforme al poder que Cristo les confiri\u00f3. Ni los ap\u00f3stoles ten\u00edan a\u00fan el poder de perdonar sacramentalmente los pecados (Jua 20:22-23). Por eso, no pasa esto de ser un preludio del sacramento de la Extremaunci\u00f3n. El concilio de Trento, al hablar de este sacramento, dice: \u201cFue instituida esta unci\u00f3n sagrada de los enfermos como verdadero y propio sacramento del Nuevo Testamento por Cristo Nuestro Se\u00f1or, insinuado ya en Marcos (apud Marcum [Mar 6:13] quidem insinuatum) y por Santiago&#8230; promulgado.\u201d 9<br \/>\nLa expulsi\u00f3n de los demonios los presentaba como ministros del Mes\u00edas, anunciando la llegada del Reino.<\/p>\n<p>Juicio de Herodes sobre Cristo y muerte del. Bautista. 6:14-29<br \/>\n(Mat 14:1-12; Luc 9:7-9). Cf. Comentario a Mat 14:1-12.<br \/>\n14 Lleg\u00f3 esto a o\u00eddos del rey Herodes, porque se hab\u00eda divulgado mucho su nombre, y dec\u00eda: Este es Juan el Bautista, que ha resucitado de entre los muertos, y por esto obra en \u00e9l el poder de hacer milagros; 15 pero otros dec\u00edan: Es El\u00edas; y otros dec\u00edan que era un profeta, como uno de tantos profetas. 16 Pero Herodes, oyendo esto, dec\u00eda: Es Juan, a quien yo degoll\u00e9, que ha resucitado. 17 Porque, en efecto, Herodes se hab\u00eda apoderado de Juan y le hab\u00eda puesto en prisi\u00f3n a causa de Herod\u00edas, la mujer de su hermano Filipo, con la que se hab\u00eda casado. 18 Pues dec\u00eda Juan a Herodes: No te es l\u00edcito tener la mujer de tu hermano. 19 Y Herod\u00edas estaba enojada contra \u00e9l y quer\u00eda matarle, pero no pod\u00eda, 20 porque Herodes sent\u00eda respeto por Juan, conociendo ser hombre justo y santo, y le amparaba, y, oy\u00e9ndole, vacilaba, pero le escuchaba con gusto. 21 Llegado un d\u00eda oportuno, cuando Herodes en su cumplea\u00f1os ofrec\u00eda un banquete a sus magnates, y a los tribunos, y a los principales de Galilea, 22 entr\u00f3 la hija de Herod\u00edas y, danzando, gust\u00f3 a Herodes y a los comensales. El rey dijo a la muchacha: P\u00eddeme lo que quieras y te lo dar\u00e9. 23 Y le jur\u00f3: Cualquier cosa que me pidieras, te la dar\u00e9, aunque sea la mitad de mi reino. 24 Saliendo ella, dijo a su madre: \u00bfQu\u00e9 quieres que pida? Ella le contest\u00f3: La cabeza de Juan el Bautista. 25 Entrando luego con presteza, hizo su petici\u00f3n al rey, diciendo: Quiero que al instante me des en una bandeja la cabeza de Juan el Bautista. 26 El rey, entristecido por su juramento y por los convidados, no quiso desairarla. 27 Al instante envi\u00f3 el rey un verdugo, orden\u00e1ndole traer la cabeza de Juan. Aqu\u00e9l se fue y le degoll\u00f3 en la c\u00e1rcel, 28 trayendo su cabeza en una bandeja, y se la entreg\u00f3 a la muchacha, y la muchacha se la dio a su madre. 29 Sus disc\u00edpulos que lo supieron, vinieron y tomaron el cad\u00e1ver y lo pusieron en un monumento.<\/p>\n<p>Mc-Lc son, de los tres sin\u00f3pticos, los que narran con m\u00e1s detalle este primer episodio de la opini\u00f3n de Antipas sobre Cristo. Mientras para \u201calgunos\u201d Cristo era o El\u00edas, que en la creencia popular se pensaba que no hab\u00eda muerto, aguardando su retorno en los d\u00edas mesi\u00e1nicos, para ungir y presentar al Mes\u00edas 10, o un nuevo profeta como los cl\u00e1sicos profetas de Israel, al modo como el pueblo ten\u00eda al Bautista por \u201cprofeta\u201d (Mat 14:5), Antipas aseguraba, en su obsesi\u00f3n neur\u00f3tica, que era el mismo Bautista, que hab\u00eda resucitado (Mc-Mt). Lc da una formulaci\u00f3n un poco distinta, aunque sustancialmente la misma. A la segunda parte del episodio es Mc el que le da m\u00e1s extensi\u00f3n 11.<br \/>\nMc destaca que el tetrarca, cuando ten\u00eda prisionero al Bautista, \u201ctem\u00eda\u201d a Juan, porque sab\u00eda que era hombre \u201cjusto y santo, y lo guardaba.\u201d \u00bfDe qui\u00e9n? Probablemente de las insidias de Herod\u00edas y sus sicarios (cf v. 19.20). Tambi\u00e9n detalla Mc que Antipas \u201cle o\u00eda con gusto,\u201d haci\u00e9ndole traer, seguramente, de la prisi\u00f3n. Y luego Mc trae una frase que es discutida: \u03c0\u03bf\u03bb\u03bb\u03ac \u03ae\u03c0\u03cc\u03c1\u03b5\u03b9. Se dan varias interpretaciones de ella:<br \/>\na) \u201cY oy\u00e9ndole, hac\u00eda muchas cosas\u201d de las que le o\u00eda, o por su consejo. Pero la frase siguiente: \u201cy le o\u00eda con gusto,\u201d resulta una repetici\u00f3n innecesaria.<br \/>\nb) Por eso, la mayor parte de los autores aceptan la otra lectura, m\u00e1s dif\u00edcil, testificada por buenos c\u00f3dices (Alef, B, L, W) y seguida por ediciones cr\u00edticas relevantes (Von Soden, Nestl\u00e9, Vogels, Merk) 12. Esta lectura es la siguiente: \u201cY oy\u00e9ndole, estaba muy perplejo (\u03ac\u03c0\u03cc\u03c1\u03b5\u03b9\u03bd), a causa de las observaciones y ense\u00f1anzas que hac\u00eda.\u201d<br \/>\nc) Tambi\u00e9n se ha querido dar a este verbo (\u03b1\u03c0\u03bf\u03c1\u03b5\u03af\u03bd) otro sentido. Ser\u00eda \u00e9ste: \u201cY oy\u00e9ndole, le propon\u00eda muchas cuestiones.\u201d Sin embargo, este sentido del verbo, aunque atestiguado por Arist\u00f3teles 13, parece reservado a las discusiones dial\u00e9cticas 14.<br \/>\nTambi\u00e9n es s\u00f3lo Mc el que trae, unido al juramento de Antipas a Salom\u00e9 despu\u00e9s del baile, que le dar\u00eda lo que pidiese, \u201caunque sea la mitad de mi reino.\u201d Esta frase tiene antecedentes b\u00edblicos, y adem\u00e1s Antipas no ten\u00eda \u201creino,\u201d sino \u201dtetrarqu\u00eda.\u201d Es verdad que ya antes (v.14) Mc llam\u00f3 a Antipas \u201crey.\u201d<br \/>\nAntipas busc\u00f3 el ser rey I5, pero no obtuvo de Roma m\u00e1s que el t\u00edtulo oficial de \u201ctetrarca.\u201d Si Mc le nombra \u201crey,\u201d puede ser como un t\u00edtulo gen\u00e9rico, como hace el mismo Mt en el curso de su narraci\u00f3n; comienza a nombrarlo con el t\u00edtulo oficial de \u201ctetrarca\u201d (v.l) y luego, en la narraci\u00f3n, lo llama \u201crey\u201d (v.9); o por reflejar el uso que popularmente, por halago, le diesen los s\u00fabditos, o acaso por estar un tanto condicionado por la segunda frase usada: \u201cla mitad de mi reino.\u201d<br \/>\nEsta frase aparece en el libro de Ester (Est 5:3; cf. 1Re 13:8).<br \/>\nPero si esta frase, literariamente, pudiese provenir del pasaje semejante del libro de Ester, no habr\u00eda ning\u00fan inconveniente en que el mismo Antipas hubiese a\u00f1adido esta expresi\u00f3n gen\u00e9rica, como sin\u00f3nima de su tetrarqu\u00eda, en un momento de exaltaci\u00f3n bajo el vino y el halago de los presentes.<\/p>\n<p>Retorno misional de los ap\u00f3stoles y multiplicaci\u00f3n de los panes. 6:30-44<br \/>\n(Mat 14:13-21; Luc 9:10-17; Jua 6:1-15). Cf. Comentario a Mat 14:13-21.<br \/>\n30 Volvieron los ap\u00f3stoles a reunirse con Jes\u00fas y le contaron cuanto hab\u00edan hecho y ense\u00f1ado. 31 El les dijo: Venid, retir\u00e9monos a un lugar desierto para que descans\u00e9is un poco, pues eran muchos los que iban y ven\u00edan y ni espacio les dejaban para comer. 3 2 Fu\u00e9ronse en la barca a un sitio desierto y apartado. 33 Pero les vieron ir, y muchos supieron d\u00f3nde iban, y, a pie, de todas las ciudades concurrieron a aquel sitio y se les adelantaron. 34 Al desembarcar vio una gran muchedumbre, y se compadeci\u00f3 de ellos, porque eran como ovejas sin pastor, y se puso a ense\u00f1arles largamente. 35 Siendo ya hora avanzada, se le acercaron los disc\u00edpulos y le dijeron: El sitio es desierto y avanzada la hora; 36 desp\u00eddelos para que vayan a las alquer\u00edas y aldeas del contorno y se compren algo que comer. 37 El, respondiendo, les dijo: Dadles vosotros de comer. Y le dijeron: \u00bfVamos nosotros a comprar doscientos denarios de pan para darles de comer? 38 El les contest\u00f3: \u00bfCu\u00e1ntos panes ten\u00e9is? Id a ver. Habi\u00e9ndose informado, le dijeron: Cinco y dos peces. 39 Les mand\u00f3 que les hicieran recostarse por grupos sobre la hierba verde. 40 Se recostaron por grupos de ciento y de cincuenta. 41 El, tomando los cinco panes y los dos peces, alzando los ojos al cielo, bendijo y parti\u00f3 los panes y se los entreg\u00f3 a los disc\u00edpulos para que se los sirvieran, y los dos peces los reparti\u00f3 entre todos. 42 Comieron todos y se hartaron, 43 y recogieron doce canastos llenos de las sobras de los panes y de los peces. 44 Los que comieron de los panes eran cinco mil hombres.<\/p>\n<p>Mc-Lc relatan la vuelta de los ap\u00f3stoles de esta primera actuaci\u00f3n \u201cmisional\u201d binaria. A su retorno le contaron todo lo que hab\u00edan hecho y ense\u00f1ado.<br \/>\nCristo les quiere proporcionar unos d\u00edas de descanso. Por eso les lleva a un \u201clugar desierto\u201d y, que estaba \u201ccerca de Betsaida\u201d (Lc). La raz\u00f3n es que ni aun despu\u00e9s de su trabajo misional, especialmente intenso, les dejaban solos: las gentes ven\u00edan a Cristo. Mc describe esta premura de las turbas con su lenguaje grafista: \u201cpues eran muchos los que iban y ven\u00edan, y ni espacio les dejaban para comer\u201d 16. Acaso estas multitudes que vienen en estos momentos puedan ser un indicio del fruto de esta \u201cmisi\u00f3n\u201d apost\u00f3lica. A fin de lograr este retiro, se embarcaron para ir en direcci\u00f3n de Betsaida-Cafarna\u00fam.<br \/>\nV.30. Es la \u00fanica vez que Mc cita la palabra \u201cap\u00f3stoles.\u201d Aqu\u00ed aparece con el sentido t\u00e9cnico denominativo de los Doce 17.<br \/>\nV.34. Al desembarcar vio Cristo una gran muchedumbre y se compadeci\u00f3 de ellos, \u201cporque eran como ovejas sin pastor.\u201d Esta expresi\u00f3n es del ambiente b\u00edblico (Num 27:17; 1Re 22:27; 2Cr 18:16; Exo 34:5). Pero este pasaje , puesta en el evangelio, tiene, sin duda, una evocaci\u00f3n de valor mesi\u00e1nico. En el A.T., el pueblo hab\u00eda sido comparado a un reba\u00f1o, y el Mes\u00edas al pastor. Dios dice en Ezequiel: \u201cSuscitar\u00e9 para ellos un pastor \u00fanico, que las apacentar\u00e1. Mi siervo David (el Mes\u00edas), \u00e9l las apacentar\u00e1, \u00e9l ser\u00e1 su pastor\u201d (Eze 34:23). Y Cristo, en la \u00faltima Cena, se identific\u00f3 con el pastor, y los ap\u00f3stoles &#8211; pueblo &#8211; con el reba\u00f1o, conforme a la profec\u00eda de Zacar\u00edas (Zac 13:7). Y se proclam\u00f3 el Buen Pastor (Jua 10:11ss). Es sumamente probable que esta expresi\u00f3n tenga un manifiesto intento mesi\u00e1nico, m\u00e1xime con el mismo valor que tuvo precisamente el ser multiplicaci\u00f3n de panes y en lugar \u201cdesierto\u201d donde se realiz\u00f3, conforme se expuso al comentar este pasaje en Mt 18.<br \/>\nLa descripci\u00f3n del \u201crito\u201d de Cristo puede estar influenciada por el rito de la liturgia eucar\u00edstica de la instituci\u00f3n (cf. Mar 14:22), aunque mucho m\u00e1s en el relato de Jn.<\/p>\n<p>Cristo camina sobre el Mar 6:45-52 (Mat 14:22-33; Jua 6:16-21).<br \/>\nCf. Comentario a Mat 14:22-33.<br \/>\n45 En seguida mand\u00f3 a sus disc\u00edpulos subir a la barca y precederle al otro lado frente a Betsaida, mientras El desped\u00eda a la muchedumbre. 46 Despu\u00e9s de haberlos despedido, se fue a un monte a orar. 47 Llegando el anochecer, se hallaba la barca en medio del mar y El solo en tierra. 48 Vi\u00e9ndolos fatigados de remar, porque el viento les era contrario, hacia la cuarta vigilia de la noche vino a ellos andando sobre el mar e hizo adem\u00e1n de pasar de largo. 49 Pero ellos, as\u00ed que le vieron andar sobre el mar, creyendo que era un fantasma, comenzaron a dar gritos, 50 porque todos le ve\u00edan y estaban espantados. Pero \u00e9l les habl\u00f3 enseguida y les dijo: Animo, soy yo, no tem\u00e1is. 51 Subi\u00f3 con ellos a la barca, y el viento se calm\u00f3, y se quedaron en extremo estupefactos, 52 pues no se hab\u00edan dado cuenta de lo de los panes; su coraz\u00f3n estaba embotado.<\/p>\n<p>Mt es el que narra con m\u00e1s extensi\u00f3n y detalle este episodio. Jn lo abrevia mucho. Los datos caracter\u00edsticos de Mc se consideran a continuaci\u00f3n.<br \/>\nMc omite el episodio, s\u00f3lo narrado por Mt, del caminar de Pedro sobre las aguas. Probablemente la raz\u00f3n de esta omisi\u00f3n en Mc se deba a ser el compa\u00f1ero de Pedro y que pone por escrito su catequesis. Por razones de modestia, Pedro omitir\u00eda este detalle en la catequesis. Lo que explica igualmente su omisi\u00f3n en Mc.<br \/>\nV.45. Seg\u00fan el relato de Mc, Cristo, despu\u00e9s de la multiplicaci\u00f3n de los panes, oblig\u00f3 a los ap\u00f3stoles a embarcarse, y les ordena ir a la otra orilla, \u201chacia (\u03c0\u03c1\u03bf\u03c2) Betsaida.\u201d Pero, seg\u00fan Jn en el lugar paralelo, Cristo les da la orden de ir hacia (\u03b5\u03b9\u03c2) Cafar-na\u00fam (Jua 6:17). Cafarna\u00fam y Betsaida no se encuentran en la misma ribera. Cafarna\u00fam se halla en la orilla occidental del Lago; Betsaida, en la parte nordeste del mismo. Una primera soluci\u00f3n ser\u00eda que fuesen m\u00e1s bien costeando, por lo cual, para ir a Cafarna\u00fam (Jn), tendr\u00edan que pasar en la direcci\u00f3n de Betsaida (Marcos), que es mar\u00edtima. Pero ellos van a \u201cla otra parte del mar.\u201d Y efectivamente llegaron \u201ca donde se dirig\u00edan\u201d (Jua 6:21) y desembarcan \u201cen Genesaret\u201d (Mt-Mc), sin duda a la regi\u00f3n que ocupa unos cinco kil\u00f3metros sobre el Lago. Esta doble orientaci\u00f3n &#8211; Cafarna\u00fam-Betsaida &#8211; ha hecho que algunos autores piensen en una doble Betsaida, situada cerca de Cafarna\u00fam. Problema este muy discutido 19. Algunos interpretan la part\u00edcula \u201chacia \u201c (\u03c0\u03c1\u03bf\u03c2) en sentido de \u201cenfrente.\u201d Jes\u00fas dir\u00eda: Id al otro lado del mar, precisamente al que est\u00e1 frente a Betsaida. Pero es extra\u00f1o que de lugares tan conocidos se d\u00e9 una terminolog\u00eda tan vaga. Enfocando el problema desde otro punto de vista, se propone otra soluci\u00f3n. Al comentarse el v.13 de este cap\u00edtulo de Mt se ha escrito: \u201cNada hay en el relato de Mt ni en el de Mc, bien comprendido, que obligue a buscar este lugar sobre la ribera oriental del Lago. Jes\u00fas ha podido atravesar de norte a sur costeando la costa occidental; por eso, \u201cel otro lado\u201d de un punto cualquiera del Lago no es forzosamente la ribera opuesta de \u00e9ste.\u201d 20 Pero, si se localiza la escena de la multiplicaci\u00f3n de los panes y del embarque en la ribera oriental, hay que localizar tambi\u00e9n, como admiten algunos, otra<br \/>\nBetsaida en la regi\u00f3n oriental. De lo contrario, no se explicar\u00eda c\u00f3mo Cristo les mandase ir \u201chacia Betsaida\u201d (Mc). Pues a donde iban es \u201chacia Cafarna\u00fam\u201d (Jn), a la regi\u00f3n de Genesaret (Mt-Mc). Acaso falten datos precisos en el relato con los que cada evangelista aluda a estas \u00f3rdenes distintas, o que haya alguna redacci\u00f3n imprecisa.<br \/>\nPero tambi\u00e9n cabr\u00eda el que Mc y Jn citasen libremente. Buscar\u00edan con ello s\u00f3lo orientar a los lectores. A Jn, que va a situar los discursos de Cristo sobre el \u201cPan de vida\u201d en Cafarna\u00fam (Jua 6:24.59), le interesa destacar como punto de referencia el que iba a ser escenario de estos discursos. Mc, acaso, cita a Betsaida como punto de referencia de sus lectores, porque fuese mejor conocido para los mismos, ya que era la patria de Pedro (Jua 1:44).<br \/>\nV.51b. Mc destaca la impresi\u00f3n causada en los ap\u00f3stoles por la escena de Cristo caminando sobre el mar; \u201cquedaron en extremo estupefactos.\u201d Y a\u00f1ade la raz\u00f3n: \u201cpues no se hab\u00edan dado cuenta de lo de los panes (la multiplicaci\u00f3n); su coraz\u00f3n estaba embotado.\u201d<br \/>\nNo es que no se hubiesen dado cuenta de la multiplicaci\u00f3n de los panes y peces, puesto que ellos reconocieron primero que no hab\u00eda m\u00e1s que cinco panes, y luego recogieron de sobras doce cestos, sino que no hab\u00edan sacado la conclusi\u00f3n que de all\u00ed se hab\u00eda de deducir: el mesianismo de Cristo. Ellos mismos hab\u00edan recibido el poder de hacer milagros en su \u201cmisi\u00f3n\u201d por Galilea (Mar 6:6.7, par.), y as\u00ed, siendo ellos hombres, no acababan de ver lo que significaba el poder que en propiedad ten\u00eda Cristo: estaban \u201cembotados\u201d para esto 21. Esta conclusi\u00f3n de Mc est\u00e1 completamente en situaci\u00f3n. En Mt, los ap\u00f3stoles se \u201cpostraron\u201d y le confesaron, diciendo: \u201cT\u00fa eres el Hijo de Dios\u201d (Mat 14:33), que es una interpretaci\u00f3n posterior.<\/p>\n<p>Curaciones en la regi\u00f3n de Genesaret. 6:53-56. (Mat 14:34-36).<br \/>\nCf. Comentario a Mat 14:34-36.<br \/>\n53 Hecha la traves\u00eda, llegaron a tierra de Genesaret y atracaron. 54 En cuanto salieron de la barca le conocieron, 55 y corrieron de toda aquella regi\u00f3n, y comenzaron a traer en camillas a los enfermos donde o\u00edan que El estaba. S6 Adondequiera que llegaba, en las aldeas, o en las ciudades, o en las alquer\u00edas, colocaban a los enfermos en las plazas y le rogaban que les permitiera tocar siquiera la orla de su vestido; y cuantos le tocaban quedaban sanos.<\/p>\n<p>Recogen esta escena Mt-Mc. Es una descripci\u00f3n de tipo general, como un cuadro global, con el que se quiere evocar, como Mt hace en ocasiones, la grandeza de Cristo y las reacciones de la multitud.<\/p>\n<p>  1 Cf. Comentario a Mat 13:53-58, y especialmente Comentario a Luc 4:16-30. &#8211; 2 Zorell, Lexic\u00f3n graecum N.T. (1931) col.1307-1308; Hoepel, Nenne hic est fab\u00f1filiusJ: B\u00edblica (1923) 41-55. &#8211; 3 Sobre este tema, cf. Comentario a Mat 13:55-56. &#8211; 4 ST. TH., Summ.  TheoL 3 q.15 a.8 ad 1; W. H. P. Hatch, A Conjecture Concer-ning the Original Text of Mark,Mat 6:6 : Journ. of Bibl. Literal, and Exeg. (1956) VII. &#8211; 5 Konox, The Sources of the Synoptic Gospels II p.48-49; Ahern, Staffor no Staff (Mat 10:10; Mar 6:8): Cath. Bibl. Quarterly (1943) 332-337. &#8211; 6 columela, vn 5:18; plinio, Nat. Hist. xxix 9. &#8211; 7 Isa 1:6; Jer 8:21.22; Lev 10:34; Josefo, Antiq. XVII 6:5; Strack-B., Kommen-tar. I p.428-429; II 11-12. &#8211; 8 M. Julien, L&#8217;\u00e9gipte (1895) p.276. &#8211; 9 Denzinger, Ench. symb. n.908. &#8211; 10 Lagrange, Le Messianisme chez les Juifs (1909) p.210-213. &#8211; 11 Sobre el problema del nombre del marido de Herod\u00edas, que Mc-Mt nombran Filipo, y Josefa Herodes, cf. Comentario a Mat 14:3. Pirot, \u00e9vang. s. &#8211; 12 St. Marc (1946) p.468. &#8211; 13 Zorell, Lexic\u00f3n graecum X. T. (1931) col. 158. &#8211; 14 Huby, L&#8217;\u00e9vang. s. St. Marc (1948), en La Sainte Bible de Jer \u00fasale m p.37 nota c. &#8211; 15  Josefo, Antiq. XVII 1:3;  XVII 9:4; J. B. Tyson, Jes\u00fas and Herod Antipas: Journ. of Bibl.  Literal, and Exegesis (1960) 239-246. &#8211; 16 Cf. Comentario a Mar 3:20-21. &#8211; 17  Dupont  ,L\u00bf nom \u00bf&#8217;apotres a-t-il e&#8217;te donne aux Douce par Jes\u00fas?: L&#8217;Orient chr\u00e9t (1956) p.267-290. &#8211; 18 Cf. Comentario a Mat 14:13-23. &#8211; 19 Cf. Comentario a Mat 14:22, y la bibliograf\u00eda all\u00ed citada correspondiente a las notas 63-65. &#8211; 20 Benoit, L&#8217;\u00e9vang. s. St. Matth., en La Sainte Bible deje&#8217;rvsalem (1950) p.95 nota b, y p.96 nota a. &#8211; 21 E. L\u00f3vestan, Wunder und Symbolhandlung. Eine Studie \u00fcber Mat 14:28-31 : Kerygma und Dogma (1962) 124-135; L. Cerfaux, La section des pains (Mc 6:31-8:26): Synoptischen Studien (A. Wikenhauser (1954) p.64-67.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>su tierra.<\/b> Nazaret, el pueblo de Jes\u00fas (<i>vea la nota sobre<\/i> <span class='bible'>Mat 2:23<\/span>). <b>sus disc\u00edpulos.<\/b> Esta no fue una visita familiar o privada para Jes\u00fas, sino un tiempo para el ministerio.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>\t6:1&#8211; Sali\u00f3 Jes\u00fas de all\u00ed y vino a su tierra &#8212; Sali\u00f3  cerca del mar de Galilea, del \u00e1rea de Capernaum. La presencia de su familia  en el lugar a donde lleg\u00f3 (ver. 3) indica que la frase \u201csu tierra\u201d (griego, patris) se refiere a Nazaret. Consid\u00e9rense Mat 2:23; Mat 13:54; Luc 4:16.<br \/>\n\t&#8212; y le segu\u00edan sus disc\u00edpulos &#8212; Los doce ap\u00f3stoles ya le acompa\u00f1an de nuevo. V\u00e9ase 3:14. Consid\u00e9rese 5:37.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Reeves-Partain<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong><u>SIN HONOR EN SU PROPIA TIERRA<\/u><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong><span class='bible'>Marcos 6:1-6<\/span><\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><em>Jes\u00fas se march\u00f3 de all\u00ed y fue a Su tierra natal en compa\u00f1\u00eda de Sus disc\u00edpulos. Cuando lleg\u00f3 el s\u00e1bado, fue y se puso a ense\u00f1ar en la sinagoga. Muchos, al escucharle, se admiraban y dec\u00edan:<br \/>-\u00bfDe d\u00f3nde se ha sacado Este este conocimiento? \u00bfQu\u00e9 sabidur\u00eda es esta que se Le ha dado? \u00bfY c\u00f3mo puede obrar con Sus manos cosas tan maravillosas? \u00bfEs que no es Este el carpintero, el hijo de Mar\u00eda, y Sus hermanos Santiago y Jos\u00e9 y Jud\u00e1 y Sim\u00f3n? \u00bfNo viven Sus hermanas tambi\u00e9n aqu\u00ed en el pueblo?<\/em><\/p>\n<p><em>Y se escandalizaban de El. Entonces Jes\u00fas les dijo:<\/em><\/p>\n<p><em>-No hay profeta sin honra nada m\u00e1s que en su tierra natal y entre sus conocidos y en su propia familia.<br \/>Y Jes\u00fas no pudo hacer all\u00ed ninguna obra milagrosa, salvo que puso Sus manos sobre unos pocos enfermos y los san\u00f3. Y estaba sorprendido de lo poco dispuestos que estaban a creer. E hizo un recorrido ense\u00f1ando por los pueblos.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Para Jes\u00fas, el volver a Nazaret era someterse a una prueba muy severa. Volv\u00eda a su pueblo; y nadie encuentra cr\u00edticos m\u00e1s rigurosos que los que le han conocido desde la ni\u00f1ez. No pretend\u00eda que aquello fuera una visita privada, solamente para ver otra vez su propio hogar y a su propia familia. Fue acompa\u00f1ado de Sus disc\u00edpulos. Eso es decir que fue como rabino. Los rabinos sol\u00edan recorrer el pa\u00eds acompa\u00f1ados por el peque\u00f1o c\u00edrculo de sus disc\u00edpulos; y fue como maestro, con Sus disc\u00edpulos, como lleg\u00f3 Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Fue a la sinagoga, y se puso a ense\u00f1ar. Recibieron su ense\u00f1anza, no con admiraci\u00f3n, sino con un cierto desprecio. \u00abSe escandalizaron de \u00c9l.\u00bb Se escandalizaron de que Uno que proced\u00eda de un trasfondo como el de Jes\u00fas dijera e hiciera aquellas cosas. La familiaridad hab\u00eda engendrado un desprecio equivocado.<\/p>\n<p>Se resist\u00edan a prestar atenci\u00f3n a lo que Jes\u00fas pudiera decir por dos razones.<br \/>(i) Dec\u00edan: \u00ab\u00bfEs que no es Este el carpintero?\u00bb La palabra que se usa para <em>carpintero <\/em>es <em>tekt\u00f3n. <\/em>Ahora bien, <em>t\u00e9kt\u00f3n <\/em>quiere decir un obrero de la madera, pero abarca mucho m\u00e1s que <em>carpintero. <\/em>Quiere decir <em>artesano. <\/em>Homero llamaba <em>tekt\u00f3n <\/em>al que constru\u00eda barcos y casas y templos. Antiguamente, y todav\u00eda en muchos sitios, se pod\u00eda encontrar en pueblecitos y en aldeas a un artesano que construyera cualquier cosa desde un gallinero hasta una casa; la clase de hombre que pod\u00eda arreglar una valla, un tejado o una puerta; el artesano, el \u00abmanitas\u00bb, que con pocas herramientas y medios pod\u00eda encargarse de cualquier trabajo. Precisamente eso era Jes\u00fas. Lo cierto es que los de Nazaret despreciaban a Jes\u00fas <em>porque era un obrero. <\/em>Era un hombre del pueblo, un laico, uno de tantos; y, por tanto Le despreciaban.<\/p>\n<p>Uno de los l\u00edderes del movimiento <em>labour <\/em>-en el Reino Unido <em>obrero o socialista- <\/em>fue el alma grande Will Crooks, vida paralela de la del espa\u00f1ol Pablo Iglesias. Naci\u00f3 en un hogar en el que uno de sus m\u00e1s tempranos recuerdos era ver llorar a su madre porque no sab\u00eda de d\u00f3nde sacar la comida siguiente. Empez\u00f3 a trabajar en un taller de herrer\u00eda ganando cinco chelines a la semana. Lleg\u00f3 a ser un buen artesano, y uno de los hombres m\u00e1s valientes e \u00edntegros que haya habido. Entr\u00f3 en la pol\u00edtica municipal, y lleg\u00f3 a ser el primer alcalde socialista de un distrito de Londres. Hubo muchos que se escandalizaron cuando Will Crooks fue elegido alcalde de Poplar. En medio de una multitud, una se\u00f1ora dijo con gran disgusto: \u00abHan hecho alcalde a ese tipo vulgar que no es m\u00e1s que un obrero.\u00bb Uno que estaba all\u00ed -el mismo Will Crooks- se volvi\u00f3 hacia ella, se destoc\u00f3 y le dijo: \u00abTiene usted raz\u00f3n, se\u00f1ora: No soy nada m\u00e1s que un obrero.\u00bb<\/p>\n<p>Los de Nazaret despreciaban a Jes\u00fas porque era un obrero. Para nosotros, esa es Su gloria, porque quiere decir que Dios, cuando vino a la Tierra, no pretendi\u00f3 eximirse de las durezas. Asumi\u00f3 la vida corriente con todas sus tareas cotidianas.<br \/>Las circunstancias de nacimiento y fortuna y alcurnia no tienen nada que ver con el valor de una persona. Como dec\u00eda Pope:<\/p>\n<\/p>\n<p><em>La val\u00eda hace al hombre, y el carecer de ella al cualquiera. Lo dem\u00e1s es el pellejo o el pelaje.<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>Debernos estar en guardia para no caer en la tentaci\u00f3n de valorar a las personas por las circunstancias externas y no por su val\u00eda personal.<br \/>(ii) Dec\u00edan: \u00ab\u00bfEs que no es Este el Hijo de Mar\u00eda? \u00bfEs que no conocemos a Sus hermanos y hermanas?\u00bb El hecho de que llamaran a Jes\u00fas \u00abel hijo de Mar\u00eda\u00bb nos sugiere que probablemente Jos\u00e9 ya hab\u00eda muerto. Ah\u00ed tenemos la clave de uno de los enigmas de la vida de Jes\u00fas. Jes\u00fas no ten\u00eda m\u00e1s que treinta y tres a\u00f1os cuando muri\u00f3; no sali\u00f3 de Nazaret hasta que ten\u00eda treinta <em>(<\/em><span class='bible'>Lc 3:23<\/span><em> ). <\/em>\u00bfPor qu\u00e9 esa larga espera? \u00bfPor qu\u00e9 permaneci\u00f3 en Nazaret cuando hab\u00eda un mundo esperando la Salvaci\u00f3n? La raz\u00f3n era que Jos\u00e9 ya hab\u00eda muerto, y Jes\u00fas asumi\u00f3 la responsabilidad de mantener a Su madre y a Sus hermanos y hermanas; y s\u00f3lo cuando fueron lo suficientemente mayores para defenderse por s\u00ed, Jes\u00fas sali\u00f3 de casa. Fue fiel en lo peque\u00f1o, y por tanto Dios Le dio una gran tarea.<\/p>\n<p>Pero los de Nazaret Le despreciaban porque conoc\u00edan a Su familia. Thomas Campbell fue un poeta de m\u00e9rito. Su padre no sab\u00eda nada de poes\u00eda. Cuando se public\u00f3 el primer libro con el nombre de Thomas, su hijo le mand\u00f3 un ejemplar a su padre. El viejecillo lo tom\u00f3, y lo mir\u00f3. Era realmente la encuadernaci\u00f3n, y no el contenido, lo que miraba. \u00ab\u00a1Qui\u00e9n iba a pensar -dijo admirado- que nuestro Tom podr\u00eda hacer un libro como este!\u00bb A veces, cuando la familiaridad deber\u00eda engendrar un creciente respeto, no engendra m\u00e1s que familiaridad excesiva y f\u00e1cil. A veces estamos demasiado cerca de ciertas personas para ver su grandeza.<br \/>El resultado de todo esto fue que Jes\u00fas no pudo hacer grandes obras en Nazaret. El ambiente no era propicio; y hay algunas cosas que no se pueden hacer si no hay ambiente.<br \/>(i) Todav\u00eda sigue siendo verdad que nadie se puede curar si no quiere curarse. Margot Asquith cuenta la muerte de Neville Chamberlain. Todo el mundo sabe que su pol\u00edtica tuvo unas consecuencias que le destrozaron el coraz\u00f3n. Margot Asquith se entrevist\u00f3 con su m\u00e9dico, Lord Horder. \u00bb Usted no puede valer gran cosa como m\u00e9dico -le dijo-, porque Neville Chamberlain no era m\u00e1s que unos pocos a\u00f1os mayor que Winston Churchill, y yo habr\u00eda dicho que era un hombre fuerte. \u00bfLe apreciaba usted?\u00bb Lord Horder contest\u00f3: \u00bb Yo le apreciaba mucho. Me gustan los que no le gustan a nadie. Chamberlain sufr\u00eda de timidez. No quer\u00eda vivir; y cuando una persona llega a ese punto, <em>no hay m\u00e9dico que le salve.\u00bb Po<\/em>demos llamarlo fe; o voluntad de vivir; pero sin eso no hay nadie que sobreviva.<\/p>\n<p>(ii) No se puede predicar cuando el ambiente est\u00e1 en contra. Nuestras iglesias ser\u00edan diferentes si las congregaciones se dieran cuenta de que son ellas las que predican m\u00e1s de la mitad del serm\u00f3n. En una atm\u00f3sfera de expectaci\u00f3n, el esfuerzo m\u00e1s modesto puede inflaMarcos En un ambiente de frialdad cr\u00edtica o de indiferencia c\u00f3moda, la palabra m\u00e1s llena del Esp\u00edritu cae a tierra sin vida.<br \/>(iii) No puede haber pacificaci\u00f3n en un ambiente adverso. Si la gente se re\u00fane para odiar, odiar\u00e1n; si se han reunido para resistirse a entender, malentender\u00e1n; si se han reunido para no ver m\u00e1s punto de vista que el suyo propio, no ver\u00e1n otro. Pero si la gente se ha reunido amando a Cristo y tratando de amarse entre s\u00ed, hasta los que est\u00e9n m\u00e1s ampliamente separados se pueden encontrar en \u00c9l.<br \/>Sobre nosotros recae la tremenda responsabilidad de ayudar o dificultar la labor de Jesucristo. Podemos abrirle la puerta de par en par, o cerr\u00e1rsela en la cara.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario al Nuevo Testamento<\/b><\/i><\/h3>\n<p>CAP\u00cdTULO 06<\/p>\n<p>d) Incredulidad y repudio de Jes\u00fas en su patria (Mc\/06\/01-06a). <\/p>\n<p>1 Sali\u00f3 de all\u00ed. Se va a su tierra y le acompa\u00f1an sus disc\u00edpulos. 2 Llegado el s\u00e1bado, comenz\u00f3 a ense\u00f1ar en la sinagoga; y los numerosos oyentes quedaban at\u00f3nitos y dec\u00edan: \u00ab\u00bfPero de d\u00f3nde le vienen a \u00e9ste tales cosas, y qu\u00e9 sabidur\u00eda es \u00e9sa que le ha sido dada, y esos grandes prodigios realizados por sus manos? 3 \u00bfNo es \u00e9ste el carpintero, el hijo de Mar\u00eda, y hermano de Santiago y de Jos\u00e9, de Judas y de Sim\u00f3n? \u00bfY no viven sus hermanas aqu\u00ed entre nosotros?\u00bb Y estaban escandalizados de \u00e9l. 4 Entonces Jes\u00fas les dec\u00eda: \u00abA un profeta s\u00f3lo lo desprecian en su tierra, entre sus parientes y en su casa.\u00bb 5 No pudo, pues, hacer all\u00ed milagro alguno, fuera de curar a unos pocos enfermos imponi\u00e9ndoles las manos. 6a Y qued\u00f3 extra\u00f1ado de aquella incredulidad. <\/p>\n<p>El repudio incr\u00e9dulo de Jes\u00fas en su patria de Nazaret est\u00e1 en contraste con los relatos precedentes, expuestos con la finalidad de suscitar la fe. La mujer sencilla del pueblo hab\u00eda cre\u00eddo y Jairo, el jefe de la sinagoga, hab\u00eda acudido a \u00e9l lleno de confianza. Es precisamente en su patria donde Jes\u00fas choca con una incredulidad crasa. Hist\u00f3ricamente no hay por qu\u00e9 dudar de ello -acerca de los \u00abhermanos\u00bb de Jes\u00fas, cf. Jua 7:3 ss-; aunque el evangelista persigue adem\u00e1s un inter\u00e9s teol\u00f3gico. El ministerio de Jes\u00fas no resulta evidente para sus contempor\u00e1neos, el misterio de su persona se les esconde m\u00e1s de una vez bajo sus grandes milagros. Muchos no salen de su asombro (cf. 5,20), y en la resurrecci\u00f3n de la hija de Jairo la multitud se burla incluso de Jes\u00fas. La paradoja de la incredulidad no hace m\u00e1s que destacar con mayor relieve entre las gentes de Nazaret; son el caso t\u00edpico de quienes \u00abven, pero no perciben; oyen, pero no entienden\u00bb (4,12). Se trata de la misma experiencia y ense\u00f1anza que expresa el cuarto evangelista al final del ministerio p\u00fablico de Jes\u00fas: \u00abA pesar de haber realizado Jes\u00fas tantas se\u00f1ales en presencia de ellos, no cre\u00edan en \u00e9l\u00bb (Jua 12:37). Descubrimos aqu\u00ed la otra l\u00ednea que persegu\u00eda el evangelista mediante esta secci\u00f3n: el hecho de la incredulidad y su car\u00e1cter incomprensible. Parece que Jes\u00fas se presenta ahora por vez primera en la sinagoga de su patria como maestro. La exposici\u00f3n rebosa ingenuidad y vida. Jes\u00fas, como ocurre en  Luc 4:16-21 aunque todav\u00eda de un modo m\u00e1s gr\u00e1fico e impresionante (*), hace uso del derecho que asiste a todos los israelitas adultos de hacer la lectura b\u00edblica y su exposici\u00f3n. Pero sus paisanos est\u00e1n asombrados de que tenga la capacidad de hablar tan bien y de interpretar la Escritura. Nada se dice aqu\u00ed de la \u00abautoridad\u00bb de Jes\u00fas (Luc 1:22), ni escuchamos nada acerca de su pretensi\u00f3n de que \u00abhoy\u00bb se cumplan los vaticinios prof\u00e9ticos (Luc 4:21). Nada de ello le interesa aqu\u00ed al narrador; le basta con que exista un asombro incr\u00e9dulo. Se habla ciertamente de los prodigios realizados en otros lugares, pero a Jes\u00fas se le niega la fe. Los habitantes de Nazaret conocen a Jes\u00fas como \u00abel carpintero\u00bb o -seg\u00fan otra lectura- \u00abel hijo del carpintero\u00bb (**). Jes\u00fas ha ayudado a su padre en el trabajo y con \u00e9l ha aprendido el oficio manual. Tambi\u00e9n se le conoce como \u00abhijo de Mar\u00eda\u00bb y \u00abhermano\u00bb de otros hombres que forman su familia (***). Tambi\u00e9n sus \u00abhermanas\u00bb habitan all\u00ed, como miembros m\u00e1s o menos lejanos del clan afincado en Nazaret. Por ello la gente no puede entender que Jes\u00fas tenga algo especial y se escandaliza en \u00e9l. Es la palabra t\u00edpica para indicar el tropiezo en la fe, y que tambi\u00e9n ha entrado en el lenguaje comunitario (Luc 4:17). Para cuantos lo leen, el episodio constituye una severa se\u00f1al de advertencia: quienes piensan conocer a Jes\u00fas, no le comprenden y se alejan de el. Hay muchos tropezones y ca\u00eddas en el terreno de la fe. Hasta los disc\u00edpulos m\u00e1s allegados a Jes\u00fas han tomado esc\u00e1ndalo de \u00e9l en una hora oscura: cuando Jes\u00fas se dej\u00f3 conducir sin resistencia alguna por sus enemigos (Luc 14:27-29). A sus paisanos incr\u00e9dulos les lanza Jes\u00fas una palabra, que tal vez fuese proverbial entre ellos: \u00abA un profeta s\u00f3lo lo desprecian en su tierra.\u00bb La expresi\u00f3n nos la ha transmitido tambi\u00e9n Juan (Luc 4:44) en otro contexto, indicando siempre una experiencia amarga. Los enviados de Dios es precisamente en su patria donde encuentran la oposici\u00f3n y el repudio. As\u00ed. Jerem\u00edas no puede por menos de quejarse de que sus conciudadanos alimenten contra \u00e9l intenciones malvadas y hasta atenten contra su vida (Jer 11:18-23). No otra es la suerte que espera al \u00faltimo enviado de Dios, que est\u00e1 por encima de todos los profetas. En la actitud de los nazarenos se anuncia ya a los lectores cristianos el misterio de la pasi\u00f3n de Jes\u00fas; pero en el destino de su Se\u00f1or reconocen tambi\u00e9n su propio destino. Jes\u00fas se ha apartado de sus parientes y se ha creado una nueva \u00abfamilia\u00bb (cf. 3,35) y tambi\u00e9n sus disc\u00edpulos lo han abandonado todo por causa del Evangelio (10,30). Los disc\u00edpulos de Cristo tienen que comprender que habr\u00e1 discordias en las familias por causa de la fe (cf. 13,12). A la sentencia del profeta que originariamente s\u00f3lo es despreciado en su propia \u00abtierra\u00bb, ha a\u00f1adido expresamente el evangelista \u00abentre sus parientes y en su casa\u00bb. Con frecuencia Dios no ahorra esa amargura a los que llama. La consecuencia de la incredulidad es que Jes\u00fas no puede realizar en Nazaret ning\u00fan gran milagro, sino que cura simplemente a algunos enfermos imponi\u00e9ndoles las manos. \u00bfPor qu\u00e9 no \u00abpudo\u00bb Jes\u00fas actuar all\u00ed con plenos poderes? Nada se dice al respecto, aunque tampoco aparece por ninguna parte la salida apolog\u00e9tica de que Jes\u00fas no pudo obrar porque no quiso. Seg\u00fan el pensamiento b\u00edblico es Dios quien otorga el poder de hacer milagros. Habr\u00eda, pues, que concluir que es el mismo Dios quien ha se\u00f1alado el objetivo y los l\u00edmites al poder milagroso de Jes\u00fas. Jes\u00fas no debe llevar a cabo ning\u00fan portento all\u00ed donde los hombres se le cierran con una incredulidad obstinada. Todo su ministerio est\u00e1 subordinado a la historia de la salvaci\u00f3n, al mandato del Padre. Las palabras de Jes\u00fas en el Evangelio de Juan suenan como un comentario: \u00abDe verdad os aseguro: nada puede hacer el Hijo por s\u00ed mismo, como no lo vea hacer al Padre\u00bb (5,19). Los milagros ostentosos, que los incr\u00e9dulos requer\u00edan de \u00e9l, los ha rechazado siempre. La generaci\u00f3n perversa que reclama un signo del cielo le hace suspirar (8,11s). Esto es tambi\u00e9n una ense\u00f1anza saludable para la fe que no debe impetrar ning\u00fan signo evidente ni pruebas definitivas. Jes\u00fas \u00abqued\u00f3 extra\u00f1ado de aquella incredulidad\u00bb. Con esta frase se cierra el relato haciendo que el lector siga meditando sobre el enigma de la incredulidad. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.. <\/p>\n<p>* Lucas desplaza la escena al comienzo del ministerio p\u00fablico de Jes\u00fas y presenta un relato detallado que tom\u00f3 de una tradici\u00f3n particular (4,16-30). Ese relato puede muy bien proyectar alguna luz sobre el ministerio de Jes\u00fas: el cumplimiento presente de la profec\u00eda de salvaci\u00f3n (v. 18-21), una visi\u00f3n anticipada de la incredulidad de Israel y de la elecci\u00f3n de los paganos (v. 25-27), tal vez incluso una alusi\u00f3n al destino prof\u00e9tico de Jes\u00fas (v. 29: v\u00e9ase 13.33 Y 34) <\/p>\n<p>** El texto primitivo de Marcos sonaba probablemente as\u00ed: \u00abEl carpintero, el hijo de Mar\u00eda\u00bb; la otra lectura se explica por influencia del texto de Mateo donde aparece \u00abel hijo del carpintero\u00bb. El hecho de que se se\u00f1ale a Jes\u00fas como \u00abel hijo de Mar\u00eda\u00bb no supone ninguna tendencia teol\u00f3gica -nacimiento virginal-, sino que se explicar\u00eda si para entonces ya hab\u00eda muerto Jos\u00e9   <\/p>\n<p>*** Este pasaje es importante porque da algunos nombres personales; los hombres que aqu\u00ed se nombran pueden identificarse en parte con personas que nos son conocidas por la tradici\u00f3n y que, por lo mismo. no pueden ser verdaderos hermanos carnales de Jes\u00fas. As\u00ed, Sim\u00f3n y Judas eran hijos de un Klopas o Cleof\u00e1s, hermano de Jos\u00e9; cf. J. SCHMID, Los \u00abhermanos de Jes\u00fas\u00bb, en El Evangelio seg\u00fan san Marcos. Herder. Barcelona 1967, p. 126-128.<\/p>\n<p> &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>3. MISI\u00d3N DE LOS DOCE. INCOMPRENSI\u00d3N CRECIENTE (6,6b-8,30). Tras su llamamiento y elecci\u00f3n, se abre ahora una nueva per\u00edcopa sobre los disc\u00edpulos, con la misi\u00f3n de los doce; per\u00edcopa que, al menos en su estructura, resulta clara. Si atendemos una vez m\u00e1s al fundamento hist\u00f3rico, que es la predicaci\u00f3n de la comunidad y la redacci\u00f3n del evangelista, comprenderemos f\u00e1cilmente las miras que han inducido a Marcos en la composici\u00f3n y ordenamiento del material tradicional. Desde un punto de vista hist\u00f3rico, despu\u00e9s del per\u00edodo de la gran actividad en Galilea, Jes\u00fas parece entregarse a una peregrinaci\u00f3n constante que le lleva hasta el coraz\u00f3n de una regi\u00f3n pagana (Tiro 7,24) y a recluirse en el estrecho c\u00edrculo de sus disc\u00edpulos. Pensando en sus lectores oriundos del paganismo, Marcos quiere tal vez aludir al universalismo de Jes\u00fas, aun cuando su misi\u00f3n permaneci\u00f3 limitada a Israel (cf. 7,27). Excepcionalmente Jes\u00fas ha hecho uso de su virtud salvadora incluso entre los gentiles (7,24-30). Con todo ello, sin embargo, a\u00fan no se ha logrado el objetivo que el evangelista persigue con el pensamiento puesto en sus lectores. En medio de este cuadro tan lleno de movimiento se encuentra un largo fragmento doctrinal sobre lo puro e impuro (7,1-23), destinado al comportamiento moral y a la vida de las comunidades. A esta misma luz hay que contemplar la multiplicaci\u00f3n de los panes (6,30-43), que debe hablar directamente a la comunidad. A esa comunidad cristiana, que celebra la eucarist\u00eda, le permite una profunda comprensi\u00f3n de s\u00ed misma: ella es el nuevo pueblo que Dios misericordiosamente se ha elegido, que Cristo, el pastor mesi\u00e1nico, ha reunido en torno suyo, beatifica con su presencia y colma con sus dones. El dispensador de esta bendici\u00f3n divina es el mismo que en el relato teof\u00e1nico del final se revela a los disc\u00edpulos caminando sobre el mar, aun cuando \u00e9stos no lo comprendiesen entonces. De este modo se confunden y mezclan los objetivos hist\u00f3ricos, catequ\u00e9ticos y redaccionales. Los temas comprenden una vez m\u00e1s a Cristo y la comunidad, se refieren a la fe y la incredulidad, a la decisi\u00f3n y a la conservaci\u00f3n de la fe, a la vida misionera, c\u00faltica y moral de la comunidad. Junto a los disc\u00edpulos, que en esta secci\u00f3n alcanzan a\u00fan mayor relieve que en las anteriores, el pueblo desempe\u00f1a una funci\u00f3n nada desde\u00f1able. Jes\u00fas quiere retraerse de ese pueblo porque no encuentra en \u00e9l la fe adecuada; pero el pueblo corre en su seguimiento y Jes\u00fas se compadece de aquella gente (6,30-34). Le alimenta con la palabra de la doctrina y lo sacia con el pan que \u00e9l mismo le proporciona. Una inmensa multitud se ha congregado en un lugar solitario, en el \u00abdesierto\u00bb, como antiguamente Israel durante el per\u00edodo de gracia de su peregrinaci\u00f3n (6,35-43). Tambi\u00e9n en la ribera occidental se agolpan de nuevo las gentes a su alrededor y \u00e9l las cura (6,53-56). De este modo re\u00fane Jes\u00fas a un nuevo pueblo en el que la comunidad cristiana puede reconocerse. Mas tambi\u00e9n aparecen los enemigos. Su animosidad crece hasta el punto de dejar entrever el tenebroso final de la actividad terrestre de Jes\u00fas, final que a su vez parece preanunciar la muerte violenta de Juan el Bautista (6,17-29). Para la comunidad posterior, los enemigos de Jes\u00fas representan una doctrina (7,1-23) y una forma de pensar (8,15-18) de las que deben mantenerse alejados quienes creen en Cristo. El relato pleno y variado se explica tal vez por una doble tradici\u00f3n que el evangelista tuvo a mano. En una especie de narraci\u00f3n doble el lector se encuentra en cada caso con una multiplicaci\u00f3n de los panes (6,34-43; 8,1-9), con una traves\u00eda de los disc\u00edpulos (6,45-52; 8,10), con un enfrentamiento de Jes\u00fas con sus enemigos (7,1-23; 8,11s), con un di\u00e1logo sobre el \u00abpan\u00bb (7,24-30; 8,14-21) y con un milagro de curaci\u00f3n (el sordomudo: 7,31-37; y el ciego de Betsaida: 8,22-26). Pero ambas tradiciones est\u00e1n reelaboradas en un relato continuo, el resumen de 6,53-56 y el recorrido mar\u00edtimo est\u00e1n sobrepuestos, los temas de los di\u00e1logos difieren en el contenido y las proporciones. El largo fragmento sobre lo puro e impuro viene a constituir el centro de gravedad de la secci\u00f3n. De este modo el evangelista parece tener ante los ojos esta subdivisi\u00f3n: <\/p>\n<p>1. Misi\u00f3n de los disc\u00edpulos y retorno, la multiplicaci\u00f3n de los panes y el paseo sobre las aguas con nueva actividad entre el pueblo (6,6b-56). 2. Divorcio de la falsa piedad legalista jud\u00eda (7,1-23). 3. Correr\u00edas apost\u00f3licas hasta una regi\u00f3n pagana, creciente incomprensi\u00f3n, balance del ministerio en Galilea (7,24-8,30). <\/p>\n<p>El final del primero de estos cap\u00edtulos est\u00e1 se\u00f1alado por un relato compendiado, el del tercero por la pregunta a los disc\u00edpulos y la confesi\u00f3n de Pedro. Al mismo tiempo, el comienzo y final de esta secci\u00f3n forman un gran par\u00e9ntesis: el env\u00edo de los disc\u00edpulos, que act\u00faa program\u00e1ticamente sobre todo el conjunto, encuentra eco en el di\u00e1logo de Cesarea de Filipo Tambi\u00e9n las opiniones populares, consignadas en 6,14s, enlazan el comienzo con el fin donde los disc\u00edpulos repiten de modo parecido las opiniones del pueblo (8,28). Mas la pregunta de qui\u00e9n es Jes\u00fas, que tambi\u00e9n atraviesa de un extremo al otro los relatos anteriores, la plantea ahora el propio Jes\u00fas y la responde Pedro. Jes\u00fas es el Mes\u00edas, pero no seg\u00fan las esperanzas jud\u00edas, sino en un nuevo sentido que Jes\u00fas explica a trav\u00e9s de los inmediatos anuncios de la pasi\u00f3n. Los lectores est\u00e1n suficientemente preparados para esa revelaci\u00f3n: el camino de Jes\u00fas que empez\u00f3 en Galilea termina consecuentemente en la cruz de Jerusal\u00e9n. De este modo, la conclusi\u00f3n del ministerio de Galilea sirve al propio tiempo de punto de partida para la exposici\u00f3n siguiente que versa sobre el camino de Jes\u00fas hacia la muerte. La salvaci\u00f3n, que Jes\u00fas anuncia de palabra y obra, s\u00f3lo se realizar\u00e1 mediante su pasi\u00f3n y muerte. <\/p>\n<p>1. ENV\u00cdO Y RETORNO DE LOS Disc\u00edpulos. ACTIVIDAD ENTRE EL PUEBLO (6,6b-56). <\/p>\n<p>A pesar de la incredulidad, que se ha puesto de manifiesto en la patria de Jes\u00fas, \u00e9ste env\u00eda a los doce de dos en dos para que lleven su mensaje a todos los lugares de Galilea. Jes\u00fas no se deja enga\u00f1ar en su misi\u00f3n y da a los disc\u00edpulos el encargo y potestad de actuar por doquier en su nombre. Este primer env\u00edo hist\u00f3rico de los doce viene a ser el modelo de cuantas misiones se le han encomendado a la Iglesia. La Iglesia, constituida despu\u00e9s de pascua, hereda el encargo de reanudar la predicaci\u00f3n y ministerio de Jes\u00fas y de realizarlos en el mundo. Las fuerzas contrarias empiezan por encarnarse en el \u00abrey\u00bb Herodes Antipas, que gobierna en Galilea y que ha hecho ejecutar al precursor de Jes\u00fas, Juan el Bautista. En el gran predicador penitencial se cumple el destino de los profetas; m\u00e1s a\u00fan, en la suerte que ha corrido este precursor mesi\u00e1nico se anuncia ya la muerte que Dios ha dispuesto para el mismo Mes\u00edas (cf. 9,13). Mas eso todav\u00eda no ha llegado y todav\u00eda el pueblo se agolpa sobre Jes\u00fas, quien considera su misi\u00f3n reunirle como Pastor mesi\u00e1nico (6,34). As\u00ed se llega a la significativa multiplicaci\u00f3n de los panes en el desierto. Mas Jes\u00fas no se llama a enga\u00f1o, se aparta del pueblo y se revela a sus disc\u00edpulos en una excursi\u00f3n por el mar. Los disc\u00edpulos, sin embargo, no le comprenden ni entienden tampoco el sentido profundo de la convocatoria y alimentaci\u00f3n del pueblo. El cap\u00edtulo se cierra con un relato-compendio, que muestra a Jes\u00fas, al igual que hasta el presente, como el salvador del pueblo del que brotan las fuerzas salvadoras. Sigue incomprendido aquel en quien est\u00e1 presente la salvaci\u00f3n de Dios. <\/p>\n<p>a) Env\u00edo de los doce y consejos misioneros (Mc\/06\/06b-13). <\/p>\n<p>6b Recorr\u00eda las aldeas circunvecinas ense\u00f1ando. 7 Convoca a los doce, y los fue enviando de dos en dos, d\u00e1ndoles poder sobre los esp\u00edritus impuros; 8 y les mand\u00f3 que, fuera de un solo bast\u00f3n, nada tomaran para el camino: ni pan, ni alforja, ni moneda de cobre en el cintur\u00f3n; 9 sino: \u00abId calzados con sandalias, pero no os pong\u00e1is dos t\u00fanicas.\u00bb 10 Advert\u00edales tambi\u00e9n: \u00abCuando hay\u00e1is entrado en una casa, seguid alojados en ella hasta que teng\u00e1is que partir de all\u00ed. 11 Y si alg\u00fan lugar no os recibe, ni quieren escucharos, retiraos de all\u00ed y sacudid el polvo de la planta de vuestros pies, en testimonio contra ellos.\u00bb 12 Partieron, pues, a proclamar el mensaje para que se convirtieran. 13 Y expulsaban a muchos demonios y ung\u00edan con aceite a muchos enfermos y hac\u00edan curaciones. <\/p>\n<p>Es un relato antiguo que todav\u00eda conserva el colorido localista de Palestina. La observaci\u00f3n introductoria s\u00f3lo sirve para crear un marco: Jes\u00fas se encuentra en medio de su actividad docente en Galilea; pero s\u00f3lo alcanza a un estrecho c\u00edrculo de aldeas y quiere extender su actividad. Para ello se sirve de los doce que hab\u00eda elegido con anterioridad (3,13-16) y los env\u00eda de dos en dos. El env\u00edo por parejas era una costumbre habitual en el juda\u00edsmo (*)47. Con ello se les facilita la tarea a los disc\u00edpulos; pero no s\u00f3lo eso: deben ser tambi\u00e9n testigos que con su testimonio concorde confirmen el mensaje de Dios. Y en el caso de que los rechacen, actuar\u00e1n tambi\u00e9n de testigos en el juicio de Dios contra todos aquellos que se negaron a su mensaje (v. 11). No se trata \u00fanicamente de un env\u00edo a modo de sonda o de un episodio insignificante. Es ahora cuando los disc\u00edpulos ejercen la funci\u00f3n para la que Jes\u00fas los ha elegido (3,14s). Despu\u00e9s de haber compartido durante un tiempo lo bastante largo la vida en com\u00fan con Jes\u00fas, tienen que compartir ahora sus tareas y potestad. Los doce, representantes de Israel por voluntad de Jes\u00fas, tienen que llamar a la conversi\u00f3n al Israel de su tiempo y mostrarle la salvaci\u00f3n escatol\u00f3gica (expulsiones de demonios, curaciones de enfermos); pero, si son rechazados, se convertir\u00e1n ellos a su vez en mensajeros del juicio. Para el evangelista y sus lectores, sin embargo, esta misi\u00f3n de los disc\u00edpulos constituye el modelo de la misi\u00f3n que ha sido impuesta y confiada a la Iglesia. <\/p>\n<p>La misi\u00f3n es un acontecimiento salvador, una prolongaci\u00f3n del ministerio de Jes\u00fas que enfrenta a los hombres con la gran decisi\u00f3n. Es una oferta de salvaci\u00f3n en nombre de Dios, que s\u00f3lo en caso de endurecimiento se trueca en juicio. El primer env\u00edo de los disc\u00edpulos de Jes\u00fas constituye asimismo una admonici\u00f3n y el espejo en que debe mirarse la conciencia de los predicadores que vendr\u00e1n despu\u00e9s. Los consejos que Jes\u00fas dio a los doce conservan su sentido y valor para todos los futuros mensajeros de la fe y los obligan a reflexionar si desempe\u00f1an su cometido en el esp\u00edritu de Jes\u00fas. Para el recorrido Jes\u00fas permiti\u00f3 a los disc\u00edpulos un bast\u00f3n, que casi resultaba imprescindible como protecci\u00f3n, y unas sandalias sin las que no se pod\u00eda caminar por el suelo pedregoso de Palestina. Lucas, menos familiarizado con las circunstancias palestinenses, proh\u00edbe incluso este equipaje (Luc 9:3; Luc 10:4). A Jes\u00fas lo que le interesa es el esp\u00edritu de simplicidad y de sobriedad. Los disc\u00edpulos deben renunciar a todo lo superfluo, a las provisiones y a la bolsa, al vestido duplicado y al dinero. En las aldeas a las que lleguen deben buscar un hospedaje y no andar cambiando su cuartel de operaciones sin dejarse agasajar y mimar con exceso por las casas. Su principal deseo debe orientarse a la predicaci\u00f3n. La renuncia a todo lo superfluo debe confirmar su mensaje: la salvaci\u00f3n de Dios llega para los pobres y los enfermos, aunque exige tambi\u00e9n la fe y la conversi\u00f3n. Quien no acoge a los emisarios de Dios se cierra a s\u00ed mismo el camino de la salvaci\u00f3n, se enfrenta al juicio divino y ser\u00e1 condenado por la declaraci\u00f3n de sus testigos. En se\u00f1al de que los mensajeros nada tienen en com\u00fan con tales lugares, deben hasta sacudirse el polvo de los pies. Pese a lo desvalido de su aspecto externo, los disc\u00edpulos son los enviados de Jes\u00fas, revestidos de su dignidad y fuerza. La Iglesia primitiva comprendi\u00f3 que los consejos de Jes\u00fas, que en su momento ten\u00edan actualidad, no segu\u00edan obligando literalmente, como lo demuestran las suavizaciones que aparecen en Mateo y en Lucas. Lo que importaba era el esp\u00edritu de sencillez apost\u00f311ca. Las palabras de Jes\u00fas, pronunciadas en las circunstancias concretas de un determinado momento hist\u00f3rico, necesitan una exposici\u00f3n y aplicaci\u00f3n adecuadas al cambio de situaci\u00f3n. Aunque no pueden mitigarse sus exigencias de cara a los predicadores; no se dice una palabra de un r\u00e9gimen de vida adecuado al rango. Por otra parte, tampoco se pide nada inhumano; la Iglesia primitiva ha conservado tambi\u00e9n estas palabras de Jes\u00fas: \u00abEl obrero merece su sustento (salario)\u00bb (Mat 10:10; Luc 10:7; cf. 1Co 9:14). Las comunidades deben proveer a las necesidades vitales de los predicadores. En este aspecto hay que preguntarse tambi\u00e9n sobre la rapidez con que deb\u00eda interrumpirse la predicaci\u00f3n cuando los emisarios de Cristo tropezaban con la negativa de los habitantes. Cuando Jes\u00fas pronunci\u00f3 estas palabras se trataba de una situaci\u00f3n hist\u00f3rica determinada, de una hora apremiante dentro del tiempo que Dios hab\u00eda se\u00f1alado a Jes\u00fas. La situaci\u00f3n actual del mundo, en el tiempo de la Iglesia, tambi\u00e9n parece haber cambiado desde el punto de vista de la historia de la salvaci\u00f3n. La importancia y gravedad del anuncio de la salvaci\u00f3n deben mantenerse. No puede darse la impresi\u00f3n de que se trata de una oferta que a nada compromete; despu\u00e9s de la venida de Cristo, los hombres no son libres de volverse a cualquier religi\u00f3n o visi\u00f3n del mundo que se les brinde. Mas debemos tambi\u00e9n pensar que la humanidad de hoy no comparte los mismos presupuestos religiosos que el juda\u00edsmo del tiempo de Jes\u00fas, que estaba preparado para la venida del Mes\u00edas. En todo caso no tenemos que levantar la tienda antes de tiempo. Una sola frase describe la puesta en pr\u00e1ctica del encargo de Jes\u00fas, la actividad de sus enviados. Al igual que el Maestro s\u00f3lo \u00abproclamaban\u00bb la proximidad del Reino de Dios. Respecto al contenido s\u00f3lo se menciona la exigencia de conversi\u00f3n, pues eso es lo m\u00e1s decisivo para tener parte en el reino de Dios (1Co 1:15). <\/p>\n<p>La predicaci\u00f3n de la palabra va ligada, como en Jes\u00fas, a los signos de ese reino de Dios que irrumpe (1Co 1:27.39; 1Co 6:2). Los disc\u00edpulos \u00abexpulsaban a muchos demonios\u00bb en los que se manifestaba el dominio de Sat\u00e1n (cf. 3,23-27) y curaban a muchos enfermos, otra se\u00f1al de la llegada del tiempo de salvaci\u00f3n. La unci\u00f3n con \u00f3leo es s\u00f3lo una expresi\u00f3n externa de la curaci\u00f3n de los enfermos, como lo era la imposici\u00f3n de manos por parte de Jes\u00fas (6,5). Para los jud\u00edos contaba s\u00f3lo como un medio externo y deb\u00eda llamar la atenci\u00f3n de los disc\u00edpulos sobre la salud que llega de Dios. \u00bfObtuvieron los disc\u00edpulos un gran \u00e9xito con esta misi\u00f3n? Tal es la impresi\u00f3n que podr\u00eda sacarse; pero no se nos dice una sola palabra sobre el eco del ministerio de los disc\u00edpulos ni sobre el n\u00famero de convertidos. La continuaci\u00f3n del relato evang\u00e9lico m\u00e1s bien nos hace pensar en un fracaso y, en todo caso, no hubo una abundante cosecha de fe como Jes\u00fas deseaba. Las opiniones del pueblo (6,14s; 8,28) no responden a las esperanzas de Jes\u00fas, y \u00e9l se retira cada vez m\u00e1s de la gente. Marcos, sin embargo, ha escrito las \u00faltimas frases con la mirada puesta en la misi\u00f3n de la Iglesia primitiva para subrayar la fuerza del Evangelio y alentar a los misioneros. Ligando ambos elementos, el fracaso hist\u00f3rico y el discurso confortante, creeremos en la fuerza del reino de Dios sin forjarnos demasiadas esperanzas terrenas. La palabra de salvaci\u00f3n es eficaz y la fuerza de Dios inquebrantable s\u00f3lo con que cumplamos nuestro deber en obediencia y lealtad. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.. <\/p>\n<p>* La costumbre exist\u00eda en el juda\u00edsmo, tanto para los mensajeros particulares -por ejemplo, los disc\u00edpulos de una maestro de la ley- como para los emisarios oficiales. Se llamaba a los dos mensaje\u00abos \u00abcompa\u00f1eros de yugo; el portavoz de ambos deb\u00eda tener junto a s\u00ed al compa\u00f1ero en confirmaci\u00f3n de la verdad del mensaje <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; <\/p>\n<p>b) Herodes Antipas y Jes\u00fas (Mc\/06\/14-16). <\/p>\n<p>14 Oy\u00f3 hablar el rey Herodes de Jes\u00fas, pues su nombre se hab\u00eda hecho c\u00e9lebre, y se dec\u00eda: \u00abJuan el Bautista ha resucitado de entre los muertos; de aqu\u00ed que por \u00e9l se realizan esos milagros.\u00bb 15 Pero otros dec\u00edan: \u00abEs El\u00edas.\u00bb Otros, en cambio: \u00abEs un profeta como uno de los dem\u00e1s profetas.\u00bb 16 Cuando esto lleg\u00f3, pues, a o\u00eddos de Herodes, dec\u00eda: \u00abEste es Juan, a quien yo decapit\u00e9, que ha resucitado.\u00bb <\/p>\n<p>El soberano de Jes\u00fas, Herodes-Antipas, tiene noticias del movimiento que Jes\u00fas ha puesto en marcha y se preocupa. No es posible determinar cuando le lleg\u00f3 el rumor; en este pasaje lo \u00fanico que quiere indicar el evangelista es la creciente amenaza que se cierne sobre Jes\u00fas. Al igual que sus enemigos jud\u00edos le acechan maliciosamente y le atacan de modo artero (3,22), as\u00ed ahora le amenaza tambi\u00e9n el peligro de la autoridad pol\u00edtica. Por las mismas fechas en que la predicaci\u00f3n se expande y gana en fuerza se organizan tambi\u00e9n los poderes contrarios. Herodes tiene noticia de los rumores que circulan entre el pueblo. Estas opiniones populares le interesan tambi\u00e9n al evangelista porque revelan la fe deficiente entre la gran muchedumbre. Pues, por honrosas que puedan parecer, no se elevan hasta la fe en la peculiaridad, la proximidad a Dios y la filiaci\u00f3n divina de Jes\u00fas, mostrando adem\u00e1s en su misma diversidad la inseguridad de criterios. Surge en primer lugar la idea de que Juan el Bautista haya resucitado y, como tal, sea ahora m\u00e1s poderoso operando los milagros que no hab\u00eda realizado en vida. Se trata de la creencia jud\u00eda de que un inocente asesinado puede regresar a la vida, y tratan de explicar as\u00ed la sorprendente actividad de Jes\u00fas. \u00bfSe trata en realidad de una vaga salida, de una escapatoria al problema acuciante de \u00ab\u00bfQui\u00e9n es \u00e9ste?\u00bb (4,41). Lo mismo ocurre con la segunda respuesta: \u00abEs El\u00edas.\u00bb Cierto que se reverenciaba al antiguo profeta y que era una de las figuras populares entre el juda\u00edsmo de entonces, un abogado y protector en todas las necesidades posibles (cf. 15,35); pero este reducir a Jes\u00fas a remediador de necesidades equivale a rebajarle. Sigue siendo problem\u00e1tico que se considerase tambi\u00e9n a El\u00edas como el restaurador del pueblo, que deb\u00eda reconciliar a los padres con los hijos y a los hijos con sus padres antes de la llegada del d\u00eda del Se\u00f1or (Mal 3:23), o si el pueblo s\u00f3lo consideraba a Jes\u00fas como precursor del Mes\u00edas, pues no resuenan aqu\u00ed ecos de esperanzas mesi\u00e1nicas. Tampoco la tercera opini\u00f3n de que Jes\u00fas es \u00abun profeta como uno de los dem\u00e1s profetas\u00bb merece mayor atenci\u00f3n por parte del evangelista. Aquella gente no tenia a Jes\u00fas por el profeta mesi\u00e1nico (Deu 18:15.18), el \u00fanico que hubiese tenido verdadera importancia; el pueblo le coloca m\u00e1s bien en la misma linea que los antiguos profetas. Y hasta resulta dif\u00edcil que pudiesen pensar en que uno de los grandes profetas de la antig\u00fcedad hubiese resucitado en \u00e9l (cf. Luc 9:8); m\u00e1s probable resulta que vieran en Jes\u00fas un abogado y protector que Dios les hab\u00eda suscitado como en los tiempos dif\u00edciles de anta\u00f1o. Quien no alimenta una fe plena en Jes\u00fas, quien le coloca en cualquier categor\u00eda humana, aunque sea religiosa, no acierta con la respuesta que Dios esperaba de los hombres al enviar a su amado Hijo \u00fanico (cf. 1,11). Cualquier explicaci\u00f3n humana de Jes\u00fas resulta deficiente; m\u00e1s a\u00fan, equivale a la incredulidad. El \u00abrey\u00bb Herodes (*) se suma a la primera interpretaci\u00f3n. En boca de este helenista, que ciertamente no cre\u00eda en la resurrecci6n, es dif\u00edcil tomar en serio dicha opini\u00f3n. Aun cuando \u00abescuchaba con gusto\u00bb (6,20) al vigoroso predicador penitencial, no se dej\u00f3 mover a conversi\u00f3n. Su frase tiene probablemente un sentido ir\u00f3nico: \u00ab\u00a1Ese Juan a quien yo hice decapitar ha resucitado!\u00bb Se puede hacer frente a muchas situaciones con la burla (cf. Luc 23:11). Los hombres con ambiciones pol\u00edticas todo lo subordinan a su idea dominante. As\u00ed como Herodes hizo encarcelar y decapitar sin preocupaci6n alguna a aquel hombre justo y santo, tambi\u00e9n estar\u00eda dispuesto a seguir la v\u00eda r\u00e1pida con este \u00abJuan resucitado\u00bb si llegase a resultarle peligroso. Tal amenaza se cierne sobre el per\u00edodo intermedio que interrumpe el relato sobre la misi\u00f3n de los disc\u00edpulos. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.. <\/p>\n<p>* Se trata de uno de los hijos de Herodes el Grande, del tetrarca -\u00abpr\u00edncipe de una cuarta parte\u00bb- Herodes Antipas, a quien correspondieron Galilea y Perea despu\u00e9s de la muerte de su padre. No pose\u00eda oficialmente el t\u00edtulo real, pero el pueblo le llamaba \u00abrey\u00bb. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.. <\/p>\n<p>c) El fin de Juan el Bautista (Mc\/06\/17-29). <\/p>\n<p>17 Efectivamente, el propio Herodes hab\u00eda mandado arrestar a Juan y lo hab\u00eda encadenado en la c\u00e1rcel, por causa de Herod\u00edas, mujer de su hermano Filipo, con la cual se hab\u00eda casado. 18 Pues Juan le dec\u00eda a Herodes: \u00abNo te es l\u00edcito tener la mujer de tu hermano.\u00bb 19 Por ello Herod\u00edas lo odiaba y quer\u00eda matarlo, pero no pod\u00eda; 20 porque Herodes le tenia miedo a Juan, sabiendo que era hombre justo y santo, y procuraba resguardarlo; cuando lo o\u00eda, quedaba muy perplejo, aunque lo escuchaba con gusto. 21 Pero lleg\u00f3 el momento oportuno, cuando Herodes, en su cumplea\u00f1os, dio un banquete a los grandes de su corte, a los jefes militares y a los principales personajes de Galilea: 22 entr\u00f3 la hija de la tal Herod\u00edas, se puso a bailar y agrad\u00f3 a Herodes y a los comensales. Entonces el rey dijo a la muchacha: \u00abP\u00eddeme lo que quieras, que te lo dar\u00e9.\u00bb 23 Y le a\u00f1adi\u00f3 bajo juramento: \u00abTe dar\u00e9 lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino.\u00bb 24 Sali\u00f3 ella y pregunt\u00f3 a su madre: \u00ab\u00bfQu\u00e9 pido?\u00bb Ella contest\u00f3: \u00abLa cabeza de Juan el Bautista.\u00bb 25 En seguida entr\u00f3 la muchacha apresuradamente ante el rey y le hizo esta petici\u00f3n: \u00abQuiero que me des ahora mismo en una bandeja la cabeza de Juan el Bautista.\u00bb 26 El rey se puso muy triste; pero, por los juramentos y los comensales, no se atrevi\u00f3 a faltarle a su palabra. 27 Inmediatamente mand\u00f3 a un guardia con la orden de traer la cabeza de Juan. El guardia fue, lo decapit\u00f3 en la c\u00e1rcel, 28 trajo la cabeza en una bandeja y se la dio a la muchacha; y la muchacha se la entreg\u00f3 a su madre. 29 Cuando los disc\u00edpulos de Juan lo supieron, fueron a recoger el cad\u00e1ver y lo pusieron en un sepulcro. <\/p>\n<p>Esta historia sucedi\u00f3 antes del tiempo en que los disc\u00edpulos saliesen para su primera misi\u00f3n. Cuenta el final del gran predicador penitencial del Jord\u00e1n y precursor de Cristo que, a los ojos del evangelista desempe\u00f1\u00f3 la funci\u00f3n del profeta El\u00edas y del que m\u00e1s tarde se dir\u00e1 que \u00abhicieron con \u00e9l cuanto se les antoj\u00f3\u00bb (9,13). No se puede dejar de reconocer en \u00e9l los mismos rasgos que caracterizaron el destino del antiguo profeta a quien la reina Jezabel, esposa del rey Acab, persigui\u00f3 con odio mortal (1Re 19:2). S\u00f3lo que, a diferencia de El\u00edas, Juan fue v\u00edctima de la perfidia de Herod\u00edas y sufri\u00f3 una muerte cruel. El poder del mal triunfa sobre el var\u00f3n santo y justo, imagen del Mes\u00edas que recorrer\u00e1 id\u00e9ntico camino. Marcos acepta una versi\u00f3n popular del final del Bautista, sin preocuparse de los detalles hist\u00f3ricos. Antes de que Herodes Antipas la tomase por mujer, Herod\u00edas no fue la esposa de Filipo sino de otro hermanastro del gobernante de Galilea, que tambi\u00e9n se llamaba Herodes (\u00absin tierra\u00bb). Filipo era un hermanastro distinto, en todo caso tetrarca (Luc 3:1), que m\u00e1s tarde despos\u00f3 a la hija de Herod\u00edas. El historiador jud\u00edo Flavio Josefo da como motivo de la ejecuci\u00f3n algunas razones pol\u00edticas. Al evangelista le interesan las circunstancias tr\u00e1gicas que su versi\u00f3n popular consider\u00f3 dignas de cr\u00e9dito. La hija de Herod\u00edas -cuyo nombre era Salom\u00e9, seg\u00fan Flavio Josefo- obtiene con su danza, que era impropia de una princesa, el aplauso de los invitados y del soberano. Herodes quiere -cosa muy veros\u00edmil- comportarse como un rey y le promete un regalo. \u00abHasta la mitad de mi reino\u00bb es una expresi6n fanfarrona que recuerda la palabra del gran rey de Persia, pronunciada tambi\u00e9n con ocasi6n de un banquete y en favor de la reina Ester (Est 7:2). Herodes refuerza su palabra con un juramento que despu\u00e9s le pondr\u00e1 en aprietos. Cierto que el juramento no le obligaba frente a aquella petici\u00f3n macabra; pero tales reflexiones resultan in\u00fatiles, pues el rey quiere mantener su palabra delante de los invitados y no quebrantarla. Y as\u00ed da la orden fat\u00eddica. Condescendencia d\u00e9bil y criminal que f\u00e1cilmente pod\u00eda recordar a los lectores cristianos la postura de Pilato en el proceso contra Jes\u00fas. El hombre de Dios encontr\u00f3 as\u00ed la muerte como consecuencia de una conducta fr\u00edvola y mundana, contra la que hab\u00eda advertido su llamamiento a la penitencia, como consecuencia de la maldad de una mujer y de la debilidad de un rey. El poder de las tinieblas se revela en la insensatez y hasta en el absurdo de la fiesta celebrada en Maqueronte. Hasta en el sentir de los mismos paganos el aniversario de un gobernante ten\u00eda que caracterizarse por actos de clemencia, por la liberaci\u00f3n de encarcelados.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed, en cambio, sucede justamente lo contrario: la alegr\u00eda desenfrenada desemboca en la escena macabra que tiene lugar durante el banquete; un suceso horrible hasta para los hombres antiguos. Son las mismas tinieblas que todav\u00eda se har\u00e1n m\u00e1s densas en la hora en que \u00abel Hijo del hombre sea entregado a manos de los pecadores\u00bb (Est 14:41). As\u00ed pues, en plena actividad de Jes\u00fas en Galilea, externamente todav\u00eda esperanzada, se perfila ya un augurio fat\u00eddico del pavoroso final que en sus inescrutables designios ha decretado Dios para su Mes\u00edas. Mas tal vez la \u00faltima observaci\u00f3n de que los disc\u00edpulos de Juan vinieron y sepultaron su cad\u00e1ver, no deje de ser significativa. Viene a ser como un remate consolador: el var\u00f3n de Dios ha encontrado su reposo. Y es como una visi\u00f3n luminosa: tambi\u00e9n el crucificado ser\u00e1 puesto en un sepulcro sobre el que resonar\u00e1 despu\u00e9s el mensaje de la resurrecci\u00f3n. <\/p>\n<p>d) Retorno de los disc\u00edpulos (Mc\/06\/30-34). <\/p>\n<p>30 Vuelven a reunirse los ap\u00f3stoles en torno a Jes\u00fas, y le refirieron todo lo que hab\u00edan hecho y ense\u00f1ado. 31 El les dice: \u00abVenid tambi\u00e9n vosotros aparte, a un lugar desierto, y descansad un poco.\u00bb Pues eran tantos los que iban y ven\u00edan, que ni para comer ten\u00edan tiempo. 32 Se fueron, pues, a solas, en la barca a un lugar desierto. 33 Pero muchos los vieron partir y se dieron cuenta del rumbo, entonces, acudieron all\u00e1, por tierra, de todas las ciudades y llegaron antes que ellos. 34 Al desembarcar y ver Jes\u00fas a tanta gente, sinti\u00f3 compasi\u00f3n por ellos, pues andaban como ovejas sin pastor; y se puso a instruirlos largamente. <\/p>\n<p>El regreso de los disc\u00edpulos produce la impresi\u00f3n de que su misi\u00f3n ha sido un \u00e9xito. As\u00ed parece explicarse la gran aglomeraci\u00f3n de pueblo. Pero sorprende que los enviados s\u00f3lo refieran en general \u00ablo que hab\u00edan hecho y ense\u00f1ado\u00bb. El conjunto debe reflejar ya la imagen futura de la misi\u00f3n cristiana. Los disc\u00edpulos vienen designados aqu\u00ed como \u00ablos ap\u00f3stoles\u00bb, tal vez todav\u00eda en el sentido original de \u00ablos enviados\u00bb; pero resuena ya el sentido fuerte que tendr\u00e1 despu\u00e9s para los primeros misioneros cristianos la palabra \u00abap\u00f3stol\u00bb (*). Ahora se dice tambi\u00e9n que ense\u00f1aban . Desarrollan la misma actividad que con tanta frecuencia se atribuye a Jes\u00fas y que tanta importancia va a tener para las comunidades posteriores. En el ministerio de Jes\u00fas y de sus primeros disc\u00edpulos se cumple de un modo aut\u00e9ntico y ejemplar aquello que se le encomend\u00f3 a la Iglesia primitiva. Tambi\u00e9n la invitaci\u00f3n de Jes\u00fas a retirarse a un lugar solitario y descansar un poco adquiere un sentido que sobrepasa la situaci\u00f3n hist\u00f3rica. Cierto que externamente encaja bien con el marco y que los considerandos siguientes no har\u00e1n m\u00e1s que darle un mayor relieve. Pero desde un punto de vista hist\u00f3rico el retiro de Jes\u00fas hacia la tranquila ribera oriental no resulta claro. Seg\u00fan Mateo, Jes\u00fas se retira premeditadamente porque le han llegado noticias de la actitud de Herodes (**). Lucas habla s\u00f3lo en general de la retirada de Jes\u00fas hacia la regi\u00f3n de Betsaida y transmite despu\u00e9s una frase en la que Jes\u00fas revela su prop\u00f3sito de no permitir que Herodes ponga condiciones a su actividad (Est 13:31-33). Marcos alude a otros intentos de retiro de Jes\u00fas (Est 6:45 :Est 7:24; Est 8:10). As\u00ed se descubre aqu\u00ed una nueva tendencia: Jes\u00fas quiere apartarse del pueblo de Galilea porque no ha demostrado la fe esperada. Poco a poco Jes\u00fas se va recogiendo en el c\u00edrculo, m\u00e1s \u00edntimo, de sus disc\u00edpulos, el cual servir\u00e1 de modelo a las comunidades posteriores, en las cuales, junto a la acci\u00f3n misionera, se cultivar\u00e1 el recogimiento y la meditaci\u00f3n. Ambas cosas: actividad de cara al exterior y recogimiento, pertenecen a la vida cristiana (cf. Luc 10:38-42). Pero el pueblo no se separa de Jes\u00fas, observa su retirada y le sigue hasta la soledad. De nuevo se ve Jes\u00fas rodeado de una gran muchedumbre y le invade la compasi\u00f3n, porque andaban como ovejas sin pastor. Si re\u00fane una vez a la multitud en derredor suyo y la instruye, no es por un sentimiento de compasi\u00f3n puramente humana. La imagen de las ovejas dispersas y privadas de pastor est\u00e1 tomada del Antiguo Testamento. Seg\u00fan el libro de los N\u00fameros, Mois\u00e9s pide a Dios un var\u00f3n \u00abque pueda ir delante de dlos, y que los saque e introduzca, a fin de que el pueblo del Se\u00f1or no quede como ovejas sin pastor\u00bb (Luc 27:17). Eso fue entonces Josu\u00e9 y eso es ahora Jes\u00fas que se hace cargo de la comunidad del Se\u00f1or. En el gran cap\u00edtulo que Ezequiel dedica a los pastores (Ez 34) se reprocha a los que hasta entonces tuvo Israel el abandono de sus deberes, y Dios, verdadero Pastor de su pueblo, se compadece de los dispersos: \u00abIr\u00e9 en busca de las ovejas perdidas y recoger\u00e9 las descarriadas; vendar\u00e9 las heridas de las que han padecido alguna fractura, dar\u00e9 vigor a las d\u00e9biles y conservar\u00e9 las que est\u00e1n sanas y gordas\u00bb (v. 16). Es una promesa que mira al fin de los tiempos. Dios dar\u00e1 un pastor mesi\u00e1nico al pueblo que no tiene gu\u00eda: \u00abY establecer\u00e9 sobre mis ovejas un solo pastor que las apaciente, esto es, a David mi siervo; \u00e9l las apacentar\u00e1 y ser\u00e1 su pastor\u00bb (v. 23). Jes\u00fas, pues, act\u00faa aqu\u00ed como el Mes\u00edas prometido que defiende la causa de Dios. La misma imagen late, cuando las circunstancias han cambiado, bajo otras palabras prof\u00e9ticas que Jes\u00fas recordar\u00e1 m\u00e1s tarde anunciando la dispersi\u00f3n de los disc\u00edpulos: \u00abHerir\u00e9 al pastor y se dispersar\u00e1n las ovejas\u00bb (Luc 14:27; cf. Zac 13:7). La comunidad se ve a s\u00ed misma como el reba\u00f1o de Dios sobre el que el Mes\u00edas Jes\u00fas ha sido establecido como pastor. Impelido por su compasi\u00f3n mesi\u00e1nica, Jes\u00fas se vuelve una y otra vez a su pueblo, le ense\u00f1a y le conduce, le alimenta y le conserva la vida (cf. Jn 10). <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.. <\/p>\n<p>* Que los \u00abap\u00f3stoles\u00bb se identifiquen con los doce es una interpretaci\u00f3n a la que nos tiene habituados Lucas (Hechos de los ap\u00f3stoles). Pero se dio adem\u00e1s un concepto m\u00e1s amplio de ap\u00f3stol, que se encuentra sobre todo en Pablo. \u00abAp\u00f3stoles\u00bb eran los primitivos misioneros cristianos, cuya misi\u00f3n emanaba del Se\u00f1or resucitado (cf. 1Co 15:7.9). En Efe 2:20 y 3,5 se les menciona en uni\u00f3n de los primitivos profetas cristianos; en 1Co 12:28 y Efe 4:11 aparecen al frente de una lista de carismas. En Mar 6:30, la expresi\u00f3n s\u00f3lo indica a los \u00abenviados\u00bb en general (cf. Jua 13:16); pero los lectores pueden revocarse perfectamente a aquellos primitivos misioneros. Acerca del dif\u00edcil problema del apostolado, pueden citarse a t\u00edtulo de ejemplo: E.M. KREDEL. art. Ap\u00f3stol en el Diccionario de teolog\u00eda b\u00edblica, de J.B. BAUER. Herder, Barcelona 2\u00aa ed.,1971, con abundante bibliograf\u00eda.<\/p>\n<p>** Mat 14:13 : \u00abCuando Jes\u00fas recibi\u00f3 esta noticia, se alej\u00f3 de all\u00ed&#8230;\u00bb Antes se ha dicho que los disc\u00edpulos de Juan, despu\u00e9s del sepelio del maestro, vinieron a cont\u00e1rselo a Jes\u00fas. Pero el fin del Bautista hab\u00eda tenido lugar mucho tiempo atr\u00e1s, con lo que no se puede precisar la situaci\u00f3n hist\u00f3rica. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.. <\/p>\n<p>e) La gran multiplicaci\u00f3n de los panes (Mc\/06\/35-44). <\/p>\n<p>35 Pero, haci\u00e9ndose ya muy tarde, se le acercan sus disc\u00edpulos y le dicen: \u00abEsto es un despoblado y la hora es ya muy avanzada. 36 Desp\u00eddelos, para que vayan a los caser\u00edos y aldeas del contorno a comprarse algo que comer.\u00bb 37 Pero \u00e9l les respondi\u00f3: \u00abDadles vosotros de comer.\u00bb Ellos le replican: \u00ab\u00bfPero vamos a ir nosotros a comprar doscientos denarios de pan para darles de comer?\u00bb 38 El les pregunta: \u00ab\u00bfCu\u00e1ntos panes ten\u00e9is? Id a verlo.\u00bb Y despu\u00e9s de averiguarlo, le dicen: \u00abCinco, y dos peces.\u00bb 39 Entonces les mand\u00f3 que hicieran sentarse a todos por grupos sobre la hierba verde. 40 Y se sentaron por grupos de cien en cien y de cincuenta en cincuenta. 41 Y tom\u00f3 los cinco panes y los dos peces, levant\u00f3 los ojos al cielo, dijo la bendici\u00f3n, parti\u00f3 los panes y se los iba dando a los disc\u00edpulos, para que los sirvieran a la multitud: igualmente dio a repartir los dos peces entre todos. 42 Todos comieron hasta quedar saciados. 43 Y recogieron doce canastos llenos con las sobras de los panes y de los peces. 44 Los que comieron de los panes eran cinco mil hombres. <\/p>\n<p>La gran multiplicaci\u00f3n de los panes en un lugar solitario, que aqu\u00ed se narra con palabras sencillas, representa uno de los puntos cimeros de la actividad de Jes\u00fas entre el pueblo -hasta ahora no se hab\u00edan dado n\u00fameros-; pero adem\u00e1s tiene un sentido simb\u00f3lico m\u00e1s profundo. El tiempo de gracia durante la peregrinaci\u00f3n por el desierto, que en el juda\u00edsmo era una imagen del tiempo mesi\u00e1nico, se repite ahora. El marco del desierto de entonces est\u00e1 dado claramente; no s\u00f3lo se recuerda el \u00ablugar desierto\u00bb, sino que tambi\u00e9n el estar al aire libre y el distribuirse en grupos de ciento y de cincuenta (cf. Exo 18:25). Jes\u00fas aparece como un segundo Mois\u00e9s -m\u00e1s claramente a\u00fan en Jua 6:14.32- que re\u00fane al pueblo de Dios (cf. v. 34) y lo alimenta en el desierto con el pan vivificante que Dios env\u00eda. En este sentido soteriol\u00f3gico Jes\u00fas es el Mes\u00edas, el profeta mesi\u00e1nico prometido en el vaticinio de Mois\u00e9s (cf. Jua 6:14). La comunidad cristiana debe reconocerse con el nuevo pueblo de Dios, en el que se cumplen las antiguas profec\u00edas. Pero el contenido ideol\u00f3gico de esta exposici\u00f3n es todav\u00eda m\u00e1s rico para los lectores cristianos. En la acci\u00f3n de Jes\u00fas pueden contemplar de antemano el banquete sagrado que Jes\u00fas instituy\u00f3 en la \u00faltima cena. En la celebraci\u00f3n eucar\u00edstica se re\u00fanen con su Se\u00f1or en una comuni\u00f3n estrecha de convidados al banquete que encontrar\u00e1n su plena realizaci\u00f3n en el reino de Dios (cf. 14,25). La \u00abhierba verde\u00bb, que en aquella regi\u00f3n s\u00f3lo se da en primavera, indica el tiempo pascual (cf. Jua 6:4), lo cual tambi\u00e9n est\u00e1 en relaci\u00f3n con la \u00faltima cena. Marcos no subraya el hecho; no dice que Jes\u00fas no subi\u00f3 entonces intencionadamente a la fiesta de la pascua en Jerusal\u00e9n y que quiera celebrar otra nueva pascua con el pueblo de Dios. Pero tales ideas est\u00e1n ya latentes y las desarrollar\u00e1 la Iglesia primitiva (*). El presente relato de Marcos es el m\u00e1s antiguo de cuantos presentan los cuatro evangelistas acerca de la multiplicaci6n de los panes. Conserva las peculiaridades de la exposici6n marciana, especialmente por lo que respecta a Jes\u00fas, que act\u00faa tranquilo y sabiendo lo que quiere, aun que evitando todo relumbr\u00f3n. Despu\u00e9s del gran milagro obliga en seguida a los disc\u00edpulos a reembarcarse, despide al pueblo y se retira a un monte a orar (v. 45s). No se describe la reacci\u00f3n de los asistentes; pero s\u00ed dice que los disc\u00edpulos no entendieron entonces el sentido profundo del hecho (cf. v. 52). El di\u00e1logo de Jes\u00fas con ellos antes de la multiplicaci\u00f3n del pan muestra c\u00f3mo sus pensamientos estaban presos en las apariencias. La invitaci\u00f3n del Maestro a que den de comer al pueblo los desconcierta por completo. Su bolsa contiene doscientos denarios, caso de decidirse, para comprar pan. Mas Jes\u00fas les pregunta por sus propias provisiones, a lo que responden decididos: quedan cinco panes y dos peces. Cuando despu\u00e9s act\u00faan seg\u00fan las indicaciones de Jes\u00fas, el milagro se realiza en sus mismas manos. Luego que el pueblo se ha recostado en grandes grupos, los disc\u00edpulos reparten los panes y peces y, finalmente, recogen las sobras que llenan doce canastos. El sentido profundo que late en aquel acontecimiento milagroso s\u00f3lo se les revel\u00f3 m\u00e1s tarde, cuando reconocieron a Jes\u00fas en su verdadero ser. Mas los lectores creyentes pueden y deben descubrir ese sentido en la mera exposici\u00f3n del hecho. Una vez m\u00e1s la acci\u00f3n de Jes\u00fas constituye el centro de gravedad. Toma los cinco panes y los dos peces y levanta sus ojos al cielo. Es \u00e9ste un gesto especial que revela la confianza de Jes\u00fas en su Padre celestial y su \u00edntimo acuerdo con \u00e9l; en la s\u00faplica de bendici\u00f3n los jud\u00edos miraban m\u00e1s bien al pan que ten\u00edan en las manos. Lo que Jes\u00fas hace entonces no es otra cosa que lo que sol\u00eda hacer el padre de familia en la mesa pronuncia la oraci\u00f3n de bendici\u00f3n y parte en varios trozos los delgados panes en forma de disco para que los distribuyan entre los presentes. Pero este tomar y bendecir, este romper y dar a los disc\u00edpulos, recuerda lo que hizo en la \u00faltima cena (Jua 14:22). En aquel lugar retirado Jes\u00fas distribuye el pan a la multitud hambrienta, y todos se sacian. Pese a las circunstancias de pobreza y necesidad, es una comida sagrada y prodigiosa, un banquete mesi\u00e1nico con el pueblo de Dios. M\u00e1s tarde, en la sala de la \u00faltima cena, s\u00f3lo le rodea el peque\u00f1o c\u00edrculo de disc\u00edpulos; pero esos disc\u00edpulos representan a la comunidad futura, y el banquete de despedida adquiere un sentido nuevo y \u00fanico mediante la instituci\u00f3n de la eucarist\u00eda. Este comer del pan y beber del vino da una participaci\u00f3n en el cuerpo y en la sangre del siervo de Dios que se entrega a la muerte en favor de muchos. De ese pan vive el nuevo pueblo de Dios que se constituye de muchos pueblos. De este modo la escena del desierto en la que muchas gentes del antiguo Israel se re\u00fanen en torno a Jes\u00fas est\u00e1 cargada de contenido, convirti\u00e9ndose en la imagen de la comunidad cristiana en el mundo. Los creyentes han encontrado en Jes\u00fas a su pastor y gu\u00eda. \u00e9l les prepara la mesa del pan y de la palabra, les da la ense\u00f1anza y el alimento. Hace de ellos una comunidad santa que est\u00e1 en el mundo, pero que se diferencia del mundo. Siguen siendo siempre el pueblo peregrinante de Dios, pero bajo la bendici\u00f3n del tiempo mesi\u00e1nico. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.. <\/p>\n<p>* En Jua 6:4 esto resulta claro, pues se dice expresamente: \u00abestaba pr\u00f3xima la pascua, la fiesta de los jud\u00edos\u00bb; aqu\u00ed el simbolismo pascual y la influencia lit\u00fargica se dejan sentir con mayor fuerza a\u00fan. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.. <\/p>\n<p>f) Jes\u00fas camina sobre las aguas (\/Mc\/06\/45-52). <\/p>\n<p>45 Inmediatamente mand\u00f3 a sus disc\u00edpulos que subieran a la barca y pasaran antes que \u00e9l a la otra orilla, hacia Betsaida, mientras \u00e9l desped\u00eda al pueblo. 46 Despu\u00e9s de despedirse de ellos, se retir\u00f3 al monte para orar. 47 Ya anochecido, la barca estaba en medio del mar, y \u00e9l solo en tierra. 48 Y al verlos remar muy fatigados, pues el viento les era contrario, a eso de la cuarta vigilia de la noche, viene hacia ellos caminando sobre el mar; e hizo adem\u00e1n de pasar adelante. 49 Ellos, al verlo caminar sobre el mar, creyeron que era un fantasma y se pusieron a gritar; 50 pues todos lo hab\u00edan visto y se sobresaltaron. Pero \u00e9l habl\u00f3 en seguida con ellos dici\u00e9ndoles: \u00ab\u00a1Animo! Soy yo. No teng\u00e1is miedo.\u00bb 51 Subi\u00f3 entonces con ellos a la barca, y el viento se calm\u00f3. Pero ellos se quedaron m\u00e1s asombrados a\u00fan; 52 pues no hab\u00edan comprendido el milagro de los panes, porque ten\u00edan endurecido el coraz\u00f3n. <\/p>\n<p>El relato del paso de Jes\u00fas sobre las aguas, que tambi\u00e9n en Mateo y en Juan cierra la multiplicaci\u00f3n de los panes -en Lucas falta todo esto hasta la confesi\u00f3n de Pedro- contiene una experiencia de los disc\u00edpulos que se grab\u00f3 profundamente en los \u00edntimos de Jes\u00fas. Cada una de las exposiciones contiene numerosos rasgos (Juan) y peculiaridades (Mateo) nada desde\u00f1ables; pero todas culminan en el encuentro de Jes\u00fas con sus disc\u00edpulos en el mar y en las sublimes y consoladoras palabras del Maestro: \u00abSoy yo. No teng\u00e1is miedo.\u00bb Despu\u00e9s de la revelaci\u00f3n mesi\u00e1nica de Jes\u00fas al pueblo con la multiplicaci\u00f3n de los panes, se manifiesta ahora a sus disc\u00edpulos de un modo directo y con una grandeza sobrehumana, en una forma que permite reconocer el misterio de su ser divino. Mateo ha explicado esto a sus lectores presentando a los disc\u00edpulos arrodillados en la barca delante de Jes\u00fas y confesando: \u00abRealmente, eres Hijo de Dios\u00bb (Mat 14:33). Marcos, en cambio, corre un velo sobre aquella experiencia \u00fanica y deja entender a trav\u00e9s de la incomprensi\u00f3n de los disc\u00edpulos que entonces \u00e9stos ni penetraron ni pod\u00edan penetrar el sentido del acontecimiento, porque s\u00f3lo hab\u00edan de comprenderlo despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. Cualquier cavilaci\u00f3n sobre el hecho hist\u00f3rico resulta tan in\u00fatil como las reflexiones acerca de las apariciones del resucitado. S\u00f3lo quien cree en la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas puede afirmar el hecho de este episodio numinoso, de esta epifan\u00eda de lo divino en el marco terrestre y entender el sentido de la manifestaci\u00f3n de Jes\u00fas. La torpeza de los disc\u00edpulos aquella noche en el lago de Genesaret es para la comunidad una exhortaci\u00f3n a creer en el Se\u00f1or resucitado y a contemplar su vida terrena bajo esta luz. Dentro de la misma exposici\u00f3n de Marcos hay numerosas tensiones. No se comprende perfectamente el destino del viaje mar\u00edtimo \u00abhacia Betsaida\u00bb, un lugar que queda al extremo septentrional del lago. De hecho los disc\u00edpulos desembarcan en la llanura de Genesar, en la ribera occidental (*). La primera indicaci\u00f3n temporal: \u00abYa anochecido\u00bb, deja un largo espacio intermedio hasta \u00abla cuarta vigilia de la noche\u00bb, que son las \u00faltimas horas nocturnas y es cuando tiene lugar el paso de Jes\u00fas sobre las aguas. \u00bfHan estado los disc\u00edpulos navegando en el lago durante todo ese tiempo? Esto no seria imposible con un viento en contra muy fuerte. \u00bfPor qu\u00e9 quiere Jes\u00fas pasarles de largo? Esperar\u00edamos m\u00e1s bien que hubiese subido inmediatamente con ellos a la barca. Despu\u00e9s del encuentro, el viento se calma. \u00bfSe piensa aqu\u00ed en un hecho milagroso como el apaciguamiento de la tempestad? Nada se dice al respecto. Dejemos de lado todos estos interrogantes e intentemos comprender el sentido que el narrador ha querido dar a la narraci\u00f3n. <\/p>\n<p>Marcos presenta el conjunto como una epifan\u00eda, como un destello de la gloria divina de Jes\u00fas ante los ojos de sus disc\u00edpulos. La inmediata retirada que Jes\u00fas impone a los disc\u00edpulos merece atenci\u00f3n. Se dice que les mand\u00f3 que subieran inmediatamente a la barca. Jes\u00fas parece perseguir un fin especial; y una buena raz\u00f3n al respecto es el hecho de que no se embarque con ellos: desea despedir al pueblo. Pero despu\u00e9s de despedirlo, Jes\u00fas sube \u00abal monte\u00bb a orar. Esta b\u00fasqueda del monte, que indica la proximidad de Dios (cf. 9,2), y el permanecer en oraci\u00f3n (cf. 1,35) revelan por s\u00ed solos un prop\u00f3sito especial. El v. 47 describe la situaci\u00f3n durante las \u00faltimas horas de la tarde: la barca con los disc\u00edpulos se encuentra en el lago y Jes\u00fas, solo, en tierra (**). Mas tan pronto como Jes\u00fas ve a los disc\u00edpulos avanzando penosamente porque tienen el viento en contra, va a su encuentro caminando sobre las olas. Entretanto ha pasado casi toda la noche. Esto apenas se comprende, si no es que Jes\u00fas ha aguardado intencionadamente esta hora y situaci\u00f3n para revelarse a sus disc\u00edpulos. As\u00ed se comprende tambi\u00e9n la observaci\u00f3n siguiente: \u00abe hizo adem\u00e1n de pasar adelante\u00bb. Ellos debieron ver algo de su gloria, como Mois\u00e9s cuando en el Sina\u00ed vio \u00abpasar delante de \u00e9l\u00bb la gloria de Dios (Exo 33:21-23) o como cuando El\u00edas vio pasar delante de \u00e9l al Se\u00f1or en el monte Horeb en una suave brisa (1Re 19:1 Is). Jes\u00fas \u00abviene hacia ellos\u00bb al igual que Yahveh vino hacia los antiguos varones de Dios, no en la plenitud de su majestad, sino s\u00f3lo en un acercamiento misterioso a fin de que cobrasen conciencia de su presencia concreta. Los disc\u00edpulos deber\u00edan haber sacado consuelo y fuerzas de la proximidad y presencia benevolente de su Se\u00f1or. Pese a todo, los disc\u00edpulos no comprenden nada. Creen ver un fantasma y empiezan a gritar. No pueden dudar de la aparici\u00f3n misma porque \u00abtodos le hab\u00edan visto\u00bb; pero el hecho les desconcert\u00f3. Es entonces cuando Jes\u00fas se les revela de una manera inconfundible. \u00abHabl\u00f3 en seguida con ellos\u00bb; no quiere que imaginen un fantasma. Su palabra, su forma de hablarles, desvanece todos los pensamientos desatinados y cualquier temor. Ellos escuchan el tono familiar de su voz, que les dice: \u00ab\u00a1Animo! Soy yo. No teng\u00e1is miedo.\u00bb Con la palabra Soy-yo ya se les da a conocer inmediatamente; pero esa palabra tiene adem\u00e1s un sentido m\u00e1s profundo. Es el majestuoso \u00abSoy yo\u00bb caracter\u00edstico con que suele revelarse el Dios del Antiguo Testamento al pueblo de su alianza. Con esa palabra Yahveh promete a su siervo Israel ayuda y salvaci\u00f3n: \u00ab&#8230;a fin de que conozc\u00e1is, cre\u00e1is y comprend\u00e1is que yo soy&#8230; yo soy, s\u00ed yo soy el Se\u00f1or, y no hay otro Salvador sino yo\u00bb (\/Is\/43\/10s). No es s\u00f3lo una revelaci\u00f3n cargada de majestad, sino una revelaci\u00f3n que promete protecci\u00f3n y felicidad. Por ello la voz de Jes\u00fas debe expulsar cualquier temor y angustia de los disc\u00edpulos: \u00abNo teng\u00e1is miedo.\u00bb Los disc\u00edpulos no comprendieron entonces el sentido de este encuentro nocturno ni las profundas resonancias de las palabras de Jes\u00fas. El significado pleno de aquel majestuosamente divino y salvador \u00absoy yo\u00bb s\u00f3lo lo comprendieron ciertamente despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n. Con las apariciones del resucitado ocurri\u00f3 desde luego algo parecido. Los disc\u00edpulos llegaron a entender que era el mismo Jes\u00fas que ellos conoc\u00edan como hombre, que hab\u00eda colgado de la cruz, que llevaba las llagas y que ahora aparec\u00eda en medio de ellos con el saludo de paz. Era el Se\u00f1or que ahora se les aparec\u00eda con su presencia beatificante y con su poder salvador. La \u00faltima consecuencia s\u00f3lo Juan la ha sacado en su Evangelio. En \u00e9l Jes\u00fas emplea una y otra vez aquella f\u00f3rmula de revelaci\u00f3n: \u00abYo soy\u00bb vinculando a ella sus promesas de salvaci\u00f3n: \u00abYo soy la luz del mundo\u00bb (1Re 8:12; 1Re 9:5); \u00abYo soy la resurrecci\u00f3n y la vida\u00bb (1Re 11:25); \u00abYo soy el pan de vida\u00bb (1Re 6:35.48)&#8230; En Marcos todav\u00eda est\u00e1 encubierto este sentido m\u00e1s profundo; en \u00e9l s\u00f3lo se dan \u00abepifan\u00edas secretas\u00bb. Lo que destaca precisamente es la incomprensi\u00f3n de los disc\u00edpulos, para esclarecer as\u00ed el car\u00e1cter oculto de la gloria de Jes\u00fas durante su vida terrena. Jes\u00fas sube con ellos a la barca, el viento cede; todas las penalidades y esfuerzos de la noche han pasado. Pero los disc\u00edpulos experimentan aquel espanto \u00edntimo ante lo extraordinario y humanamente incomprensible que en el Evangelio de Marcos es la impresi\u00f3n caracter\u00edstica que Jes\u00fas produce en la muchedumbre (1Re 1:22; 1Re 2:12; 1Re 6:2; 1Re 7:37; 1Re 11:18). En el pasaje que nos ocupa Marcos utiliza la misma expresi\u00f3n \u00abquedaron m\u00e1s asombrados a\u00fan\u00bb) con que describe la reacci\u00f3n que el poder de Jes\u00fas sobre los horrores de la muerte provoca con la resurrecci\u00f3n de la hija de Jairo (1Re 5:42). Los disc\u00edpulos se comportan como despu\u00e9s del apaciguamiento de la tempestad, cuando \u00abquedaron sumamente atemorizados\u00bb (4.41). Es el estremecimiento religioso que invade tambi\u00e9n a las mujeres al escuchar el mensaje ang\u00e9lico en el sepulcro del resucitado, hasta el punto de que no se lo dijeron a nadie (1Re 16:8). Las distintas expresiones reafirman siempre lo mismo; a saber: que la revelaci\u00f3n terrena de Jes\u00fas en autoridad y hechos prodigiosos (1Re 5:15) suscita aturdimiento, pavor y sobresalto, pero no una fe clara. Los disc\u00edpulos no constituyen una excepci\u00f3n en ese sentido. En el pasaje nuestro llega incluso a decirse que \u00absu coraz\u00f3n estaba ofuscado\u00bb (cf. 8,17), que \u00abno hab\u00edan comprendido el milagro de los panes\u00bb; y esta no reflexi\u00f3n recuerda la actitud de quienes \u00abviendo ven, pero no perciben, y oyendo oyen, pero no entienden\u00bb. Parece una contradicci\u00f3n, ya que los disc\u00edpulos son aquellos \u00aba los que se les ha dado el misterio del reino de Dios\u00bb; pero debe quedar bien claro que, como hombres, se encuentran en la misma situaci\u00f3n que los dem\u00e1s y que s\u00f3lo Dios puede iluminarlos. Es una amonestaci\u00f3n a la comunidad para que no endurezca su coraz\u00f3n y se abra a la fe en Jes\u00fas con la luz de la ma\u00f1ana pascual. La \u00faltima observaci\u00f3n del evangelista pone el paso de Jes\u00fas sobre las aguas en estrecha relaci\u00f3n con la multiplicaci\u00f3n de los panes. De haber entendido los disc\u00edpulos el acontecimiento ocurrido en un lugar desierto, tambi\u00e9n habr\u00edan podido explicarse la aparici\u00f3n nocturna de Jes\u00fas en el lago. El dispensador de vida es tambi\u00e9n vencedor de la muerte; el que se vuelve a las necesidades del pueblo es el mismo que camina sobre las olas. En el Antiguo Testamento las profundidades de las aguas son el s\u00edmbolo de las potencias mal\u00e9ficas (Sal 32:6; 69,2s.15s,etc.). Pero Dios camina \u00absobre las crestas del mar\u00bb (\/Jb\/09\/08), tiene su trono en las alturas por encima del fragor de todas las aguas (Sal 93:2 ss) y puede salvar de las aguas impetuosas (Sal 144:7). El paseo de Jes\u00fas sobre el lago es una revelaci\u00f3n de su poder divino, su venida a los disc\u00edpulos una promesa de protecci\u00f3n y salvaci\u00f3n divinas. Lo que es para el pueblo quiere serlo tambi\u00e9n de un modo m\u00e1s excelente para sus disc\u00edpulos: el salvador y redentor. Pero a ellos les ha revelado tambi\u00e9n que su obra mesi\u00e1nica supera todas las esperanzas jud\u00edas. No es s\u00f3lo el remediador de las necesidades terrenas, un segundo Mois\u00e9s, el profeta del fin de los tiempos ni un simple personaje humano, sino que est\u00e1 lleno de los poderes divinos; m\u00e1s a\u00fan: posee el ser divino, es el Hijo verdadero de Dios. <\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.. <\/p>\n<p>* Tambi\u00e9n se puede suponer que los disc\u00edpulos, por haber sido desviados por el viento contrario, desembarcaron en la costa occidental. No est\u00e1 justificado suponer una segunda Betsaida en la orilla occidental. <\/p>\n<p>** Un c\u00f3mputo de las horas, seg\u00fan el cual cuando Jes\u00fas despidi\u00f3 al pueblo era ya de noche y que por la oscuridad no pudo ver a los disc\u00edpulos en el lago, y otras interpretaciones parecidas (E. HAENCHEN) est\u00e1n fuera de lugar, pues el narrador no pretende dar un relato hist\u00f3ricamente exacto, sino que se concentra por completo en la epifan\u00eda de Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos.<\/p>\n<p> &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.<\/p>\n<p>g) En la llanura de Genesar (Mc\/06\/53-56). <\/p>\n<p>53 Terminada la traves\u00eda, arribaron a la costa de Genesaret, y atracaron. 54 Apenas salieron ellos de la barca, las gentes, que lo reconocieron en seguida, 55 recorrieron toda aquella regi\u00f3n y se pusieron a traerle los enfermos en sus camillas all\u00ed donde o\u00edan que se encontraba. 56 Y adondequiera que llegaba, aldeas o ciudades o caser\u00edos, colocaban a los enfermos en las plazas, y le rogaban que les permitiera tocar siquiera el borde de su manto: y cuantos lograban tocarlo, todos sanaban. <\/p>\n<p>Tambi\u00e9n esta secci\u00f3n la cierra Marcos -como 3,7-12- con un relato compendio. Quiere cerrar la excursi\u00f3n de Jes\u00fas a la orilla oriental (6,31), que le llev\u00f3 a la gran multiplicaci\u00f3n de los panes, con un resumen narrativo y redondear as\u00ed la composici\u00f3n del env\u00edo de los disc\u00edpulos y del eco que encontr\u00f3 entre el pueblo. El compendio, obra del evangelista, no contiene nada nuevo; resume simplemente los motivos que ya han aparecido en per\u00edcopas anteriores. La enorme afluencia popular no disminuye, los enfermos quieren tocarle (3,10; 5,28) porque emana de \u00e9l una fuerza curativa (cf. 5,30). Despu\u00e9s de las grandes manifestaciones de Jes\u00fas en la multiplicaci\u00f3n de los panes y en el paso sobre las aguas, vuelve, pues, el evangelista a la imagen habitual y muestra que la actitud del pueblo sigue invariable: la gente busca a Jes\u00fas como salvador del pueblo y como taumaturgo, sin que germine en su coraz\u00f3n una fe m\u00e1s profunda. Despu\u00e9s de la epifan\u00eda divina de Jes\u00fas ante sus disc\u00edpulos con el hecho que tuvo lugar a solas y de noche en el lago, este relato devuelve a los lectores a la actividad de Jes\u00fas entre el pueblo de Galilea. Pese a todos los acercamientos y contactos, se descubre el distanciamiento interno entre Jes\u00fas y el pueblo. No es que Jes\u00fas se retire del pueblo, como no se ha retirado de las gentes que le siguieron hasta la soledad. All\u00ed les ense\u00f1\u00f3 y aqu\u00ed vuelve a curarlos. \u00abGenesaret\u00bb indica una localidad de la llanura de Genesar, en la ribera occidental, una f\u00e9rtil franja de terreno, de unos cinco kil\u00f3metros de larga, entonces densamente poblada. De la antigua ciudad de Genesaret (hebreo Kinnereth) hab\u00eda tomado su denominaci\u00f3n el lago. La cercana aldea de Magdala era la patria de Mar\u00eda Magdalena, y m\u00e1s al norte, ya algo alejada de la llanura, estaba Cafarna\u00fam. Jes\u00fas, pues, se encuentra de nuevo en la regi\u00f3n de su m\u00e1s intensa actividad, en la patria primera del Evangelio. Con ello se indica tambi\u00e9n la persistencia de su ministerio en Galilea. Poco a poco, sin embargo, va manifest\u00e1ndose un creciente alejamiento del pueblo de Galilea. Pronto empezar\u00e1 Jes\u00fas sus peregrinaciones a regiones m\u00e1s alejadas (7,24). Los lectores cristianos tienen que aprender que es preciso \u00abtocar\u00bb a Jes\u00fas en un sentido m\u00e1s profundo de lo que hicieron los galileos; hay que creer en \u00e9l como el Mes\u00edas prometido que re\u00fane al pueblo de Dios y como el verdadero Hijo de Dios. Marcos presenta aqu\u00ed a Jes\u00fas como un \u00abhombre divino\u00bb del que emanan prodigiosas fuerzas curativas. Tales ideas gozaban tambi\u00e9n de amplia difusi\u00f3n entre los paganos helenistas. Jes\u00fas aparece como el remediador y m\u00e9dico de los pobres y de los enfermos. Despu\u00e9s de la multiplicaci\u00f3n de los panes y del paso sobre las aguas los lectores creyentes sabemos mejor que se trata de alguien superior a los taumaturgos y curanderos helenistas. Su poder procede de Dios mismo, hunde sus ra\u00edces en el misterio de su peculiar filiaci\u00f3n divina. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Nuevo Testamento y su Mensaje<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">El profeta de Nazaret es rechazado en su pueblo (<\/span><span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 6:1-6<\/span><\/span><span style=\"font-weight:bold;font-style:italic\">)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">An\u00e1lisis de discurso<\/span><\/p>\n<p>A pesar de que en nuestro an\u00e1lisis exeg\u00e9tico hemos preferido la divisi\u00f3n en secciones de RV95 y de TLA, que siguen el GNT, para el <span style=\"font-weight:bold\">an\u00e1lisis de discurso<\/span> preferimos la sugerencia de BA, que considera todo el vers\u00edculo 6 como parte de la per\u00edcopa. Dado que la divisi\u00f3n en vers\u00edculos y cap\u00edtulos fue un hecho muy posterior a la escritura del texto original, nos arriesgamos a sugerir que esta secci\u00f3n se comprende mejor si se toma todo el verso 6 como parte de la misma.<\/p>\n<p>Este pasaje contiene una historia cuyo prop\u00f3sito principal es preservar un dicho de Jes\u00fas. Los dem\u00e1s ingredientes de la historia se subordinan a este prop\u00f3sito. Una estructura conc\u00e9ntrica del tipo ABCB&#8217;A&#8217; nos ayuda a entender esta idea:<\/p>\n<p> A. Jes\u00fas viene a su tierra y ense\u00f1a en la sinagoga (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 6:1-2<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>B. La gente muestra incredulidad, pues conoce a su familia (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 6:2-3<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>C. <span style=\"font-style:italic\">Jes\u00fas afirma que no hay profeta sin honra sino en su propia tierra<\/span> (v. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 6:4<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>B&#8217;. Jes\u00fas se asombra de la incredulidad de la gente (vv. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 6:5-6<\/span><\/span>)<\/p>\n<p>A&#8217;. Jes\u00fas ense\u00f1a en las aldeas de alrededor (v. <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 6:6<\/span><\/span>)<\/p>\n<p> Es muy probable que el evangelista haya querido enfatizar la afirmaci\u00f3n de Jes\u00fas del vers\u00edculo 4, rode\u00e1ndola de un armaz\u00f3n ret\u00f3rico b\u00e1sico que nos diera las pautas para su interpretaci\u00f3n. Marcos est\u00e1 diciendo aqu\u00ed lo mismo que Juan expresara, de otra manera, en su Evangelio: \u00abVino a lo que era suyo, pero los suyos no lo recibieron\u00bb (<span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Jua 1:11<\/span><\/span>; NVI). El tema del rechazo de Jes\u00fas por parte de su propia gente est\u00e1 presente en todo el relato evang\u00e9lico y tiene sus ra\u00edces en la tradici\u00f3n prof\u00e9tica del Antiguo Testamento, en la que el profeta de Yav\u00e9 es rechazado por el pueblo de Israel. Este rechazo tiene que ver con una p\u00e9rdida de honor y de estatus, los valores m\u00e1s importantes en aquella cultura.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">T\u00cdTULO<\/span>: \u201cEl profeta de Nazaret es rechazado en su pueblo\u201d es un t\u00edtulo que se\u00f1ala la naturaleza prof\u00e9tica del ministerio de Jes\u00fas y la respuesta de la gente hacia el mismo. Designamos a Jes\u00fas como profeta porque \u00e9ste era uno de los modelos culturales que la gente ten\u00eda para referirse a \u00e9l. Adem\u00e1s, en el vers\u00edculo 4, cuando Jes\u00fas usa la palabra \u201cprofeta\u201d, parece estar refiri\u00e9ndose a s\u00ed mismo.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">An\u00e1lisis textual y morfosint\u00e1ctico<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-weight:bold\">Vino a su tierra<\/span>: Jes\u00fas retorna a Nazaret (ver <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 1:9<\/span><\/span>, <span style=\"color:#008000;text-decoration:underline\"><span class=\"bible\">Mar 1:24<\/span><\/span>). Esa es la idea que est\u00e1 por detr\u00e1s de la palabra griega <span style=\"font-style:italic\">patrida<\/span>. En Marcos, esta expresi\u00f3n se podr\u00eda traducir \u201cvino a su tierra natal\u201d, ya que el nacimiento de Jes\u00fas en Bel\u00e9n no aparece en este Evangelio. Es m\u00e1s, todo en este pasaje parecer\u00eda indicar que Jes\u00fas habr\u00eda nacido en Nazaret. Si esto resulta problem\u00e1tico para ciertas audiencias, se recomienda mantener la traducci\u00f3n <span style=\"font-weight:bold\">tierra<\/span>, o \u00abpueblo\u00bb, como BA, TLA y CEV.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentario para Ex\u00e9gesis y Traducci\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>\u2014 a su pueblo:<\/b><\/i> Ver nota a <span class='bible'>Mat 13:54<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Los l\u00edmites del poder (ver Mat. 13:53-58; cf. Luc. 4:16-30). Estos poderes del reino tuvieron muy poco efecto sobre algunos de aquellos que los vieron o supieron de ellos, a juzgar por el si guiente relato. Esto demuestra que las se\u00f1ales en s\u00ed mismas nunca han de producir fe, ya que la fe es una dedicaci\u00f3n y una decisi\u00f3n personal. Es posible que \u00e9ste fuera el porqu\u00e9 Jes\u00fas hac\u00eda se\u00f1ales tan escasamente, y s\u00f3lo en respuesta a la fe. El no estaba tratando de convencer a los incr\u00e9dulos, ya que eso ser\u00eda imposible.<\/p>\n<p>Cuando Jes\u00fas lleg\u00f3 a su tierra (sin duda significando Nazaret, aunque \u00e9l se hab\u00eda cambiado a Caperna\u00fam, a la orilla del lago, previamente) los que lo oyeron estaban maravillados ante sus ense\u00f1anzas y milagros, sin embargo, esto no los condujo a tener fe en \u00e9l. En asombro, repitieron los nombres de los miembros de su familia: \u00bfAcaso tiempo atr\u00e1s no hab\u00eda \u00e9l trabajado como carpintero? \u00bfC\u00f3mo pod\u00eda alguien tan conocido hacer y decir tales cosas? El problema estaba en que ellos estaban tan ocupados discutiendo acerca de \u00e9l como para no poder o\u00edr sus palabras. De manera que aun el Hijo de Dios no pudo hacer ning\u00fan hecho podero so all\u00ed, fuera de unas pocas sanidades de personas enfermas lo suficientemente humildes y necesitadas para creer en \u00e9l. Esto no significa que el poder de Dios queda absolutamente limitado, sino que Dios s\u00f3lo ha decidido actuar en respuesta a la fe. Usualmente Mar. dice que la gente estaba maravillada de Jes\u00fas; aqu\u00ed dice que Jes\u00fas estaba asombrado de ellos. La gente de Nazaret estaba tan familiarizada con Jes\u00fas que no pudieron disfrutar ninguna bendici\u00f3n: \u00bfSer\u00e1 un peligro al que se enfrentan algunas de nuestras iglesias de hoy? Un proverbio dice que lo familiar crea desprecio.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>6.2, 3 Aunque Jes\u00fas ense\u00f1aba con eficiencia y sabidur\u00eda, la gente de su pueblo lo ve\u00eda simplemente como un carpintero. \u00abEl no es mejor que nosotros; solo es un humilde obrero\u00bb, dec\u00edan. Se ofend\u00edan al ver que impresionaba a los dem\u00e1s y lo segu\u00edan. Rechazaban su autoridad porque era uno de ellos. Cre\u00edan conocerlo, pero sus nociones preconcebidas no les permit\u00edan aceptar su mensaje. No permita que los prejuicios le cieguen ante la verdad. Trate de ver, en Jes\u00fas, lo que es.6.4 Jes\u00fas dijo que un profeta (o sea, un siervo de Dios) nunca recibe honra en su propia tierra. Pero eso no hace su trabajo menos importante. Una persona no necesita que le reconozcan ni honren para ser \u00fatil a Dios. Si sus amigos, vecinos o familiares no aprecian su trabajo cristiano, no deje que su actitud afecte su servicio a Dios.6.5 Jes\u00fas pudo haber hecho grandes milagros en Nazaret, pero no quiso hacerlos por el orgullo y la incredulidad del pueblo. Los milagros que hizo tuvo muy poco efecto en la gente porque no quer\u00eda aceptar su mensaje ni creer que vino de Dios. De ah\u00ed que busc\u00f3 en otra parte personas que respondieran a sus milagros y a su mensaje.6.7 Los disc\u00edpulos se enviaron en parejas. De haberlo hecho en forma individual, habr\u00edan llegado a m\u00e1s lugares, pero ese no era el plan de Cristo. Una ventaja en ir de dos en dos era que pod\u00edan darse \u00e1nimo y apoyo, sobre todo al enfrentar el rechazo. Nuestras fuerzas vienen de Dios, pero El suple muchas de nuestras necesidades a trav\u00e9s del trabajo colectivo. Como servidor suyo, no trate de caminar solo.6.8, 9 Marcos destaca que a los disc\u00edpulos se les instruy\u00f3 de no llevar nada, excepto bord\u00f3n, mientras que Mateo y Lucas relatan que Jes\u00fas les dijo que no llevaran bord\u00f3n. Quiz\u00e1s Mateo y Lucas se refer\u00edan a un garrote que pod\u00edan usar como arma de defensa, en tanto que Marcos hablaba de una vara de pastor. En cualquier caso, el punto en los tres relatos es el mismo: los disc\u00edpulos iban a salir al mismo tiempo, sin mucha preparaci\u00f3n, confiando en el cuidado de Dios en vez de sus propios recursos.6.11 Los jud\u00edos piadosos sacud\u00edan el polvo de sus pies despu\u00e9s de pasar por ciudades o territorios gentiles, en se\u00f1al de rechazo a las influencias y pr\u00e1cticas gentiles. Cuando los disc\u00edpulos sacud\u00edan el polvo de sus pies al salir de una ciudad jud\u00eda, daban una v\u00edvida se\u00f1al de que el pueblo rechazaba a Jes\u00fas y su mensaje. Jes\u00fas aclar\u00f3 que el pueblo era responsable de la forma en que respond\u00eda al evangelio. Los disc\u00edpulos no ser\u00edan culpados si la gente rechazaba el mensaje, siempre que lo presentaran con fidelidad y esmero. Nosotros no tenemos la culpa de que alguien rechace el mensaje de salvaci\u00f3n de Cristo, pero tenemos el deber de proclamarlo con fidelidad. HERODES ANTIPASA la mayor\u00eda de la gente no le gusta que le se\u00f1alen sus pecados, mucho menos en p\u00fablico. La verg\u00fcenza de verlos expuestos es a menudo peor que el castigo al que se hace acreedor el que peca. Herodes Antipas fue un hombre que experiment\u00f3 la culpa y la verg\u00fcenza.La despiadada ambici\u00f3n de Herodes era de dominio p\u00fablico, como lo era su matrimonio ilegal con Herod\u00edas, la mujer de su hermano. Un hombre hizo de los pecados de Herodes un asunto p\u00fablico. Aquel hombre fue Juan el Bautista. Juan estuvo predicando en el desierto y miles acudieron a escucharle. Al parecer, Juan us\u00f3 el estilo de vida de Herodes como ejemplo negativo. Herod\u00edas estaba particularmente ansiosa de acallar a Juan. Como soluci\u00f3n, Herodes puso a Juan en la c\u00e1rcel. Herodes apreciaba a Juan. Para \u00e9l, quiz\u00e1s Juan fue uno de los pocos hombres que dec\u00eda solo la verdad. Pero la verdad acerca de su pecado era una p\u00edldora amarga que tuvo que tragarse y Herodes titubeaba en el punto de conflicto: no pod\u00eda dejar que Juan estuviera siempre record\u00e1ndole al pueblo la pecaminosidad de su l\u00edder, pero al mismo tiempo tem\u00eda que Juan muriera. As\u00ed, decidi\u00f3 no tomar ninguna determinaci\u00f3n al respecto. Pero Herod\u00edas le tendi\u00f3 una trampa y a Juan lo ejecutaron. Por supuesto, esto solo hizo que la culpa de Herodes fuera mayor.Al o\u00edr de Jes\u00fas, de inmediato Herodes lo identifica con Juan. No sab\u00eda qu\u00e9 hacer con \u00e9l. Como no quer\u00eda repetir el error cometido con Juan, trat\u00f3 de amenazarlo antes de su \u00faltimo viaje a Jerusal\u00e9n. Cuando ambos se encontraron brevemente durante el juicio de Jes\u00fas, el Se\u00f1or no le dirigi\u00f3 la palabra. Herodes demostr\u00f3 ser un p\u00e9simo oyente de Juan y Jes\u00fas no ten\u00eda nada que agregar a las palabras de Juan. Herodes reaccion\u00f3 con despecho y mofa. Despu\u00e9s de rechazar al mensajero, le pareci\u00f3 f\u00e1cil rechazar al Mes\u00edas.Para cada persona, Dios elige la mejor forma de revelarse. Usa su Palabra, las circunstancias, nuestras mentes u otra persona para captar nuestra atenci\u00f3n. El es persuasivo y persistente, pero no obliga a nadie. Desatender o resistir el mensaje de Dios, como lo hizo Herodes, es una tragedia. \u00bfCu\u00e1n consciente est\u00e1 usted respecto al inter\u00e9s que tiene Dios por entrar en su vida? \u00bfLo ha recibido?Puntos fuertes y logros :&#8211;\tConstruy\u00f3 la ciudad de Tiberias y otros proyectos arquitect\u00f3nicos&#8211;\tGobern\u00f3 en la regi\u00f3n de Galilea bajo el poder romanoDebilidades y errores :&#8211;\tSe consum\u00eda en la b\u00fasqueda de poder&#8211;\tPospuso decisiones o decidi\u00f3 mal por estar bajo presiones&#8211;\tSe divorci\u00f3 de su esposa para casarse con la mujer de su medio hermano, Felipe&#8211;\tMeti\u00f3 en la c\u00e1rcel a Juan el Bautista y m\u00e1s tarde orden\u00f3 su ejecuci\u00f3n&#8211;\tJug\u00f3 un peque\u00f1o papel en la ejecuci\u00f3n de Jes\u00fasLecciones de su vida :&#8211;\tUna vida motivada por la ambici\u00f3n casi siempre se caracteriza por ser autodestructiva&#8211;\tPor lo general, las oportunidades de hacer el bien vienen en forma de decisiones que debemos tomarDatos generales :&#8211;\tD\u00f3nde: Jerusal\u00e9n&#8211;\tOcupaci\u00f3n: Tetrarca romano de la regi\u00f3n de Galilea y Perea&#8211;\tFamiliares: Padre: Herodes el Grande. Madre: Maltace. Primera esposa: hija de Aretas IV. Segunda esposa: Herod\u00edas&#8211;\tContempor\u00e1neos: Juan el Bautista, Jes\u00fas, PilatoVers\u00edculo clave :\u00bbPorque Herodes tem\u00eda a Juan, sabiendo que era var\u00f3n justo y santo, y le guardaba a salvo; y oy\u00e9ndole, se quedaba muy perplejo, pero le escuchaba de buena gana\u00bb (Mar 6:20).La historia de Herodes Antipas aparece en los Evangelios. Tambi\u00e9n se menciona en Act 4:27; Act 13:1.6.14, 15 Herodes, como muchos otros, deseaba saber qui\u00e9n era Jes\u00fas. Incapaces de aceptar la declaraci\u00f3n de Jes\u00fas de que era el Hijo de Dios, muchas personas elaboraban explicaciones de su poder y autoridad. Herodes pensaba que Jes\u00fas era Juan el Bautista resucitado, en tanto que los que conoc\u00edan el Antiguo Testamento cre\u00edan que se trataba de El\u00edas (Mal 4:5). Otros incluso cre\u00edan que era un profeta, maestro en la tradici\u00f3n de Mois\u00e9s, Isa\u00edas o Jerem\u00edas. Todav\u00eda hoy la gente tiene que definirse en cuanto a Jes\u00fas. Algunos piensan que si pueden decir lo que El es: profeta, maestro, buen hombre, logran disminuir el poder de su demanda sobre sus vidas. Pero lo que piensen no cambia lo que Jes\u00fas es.6.17-19 Palestina estaba dividida en cuatro regiones, cada una gobernada por un \u00abtetrarca\u00bb. Herodes Antipas, llamado rey Herodes en los Evangelios, era gobernador de Galilea; su hermano Felipe gobernaba en Traconite e Idumea. La esposa de Felipe era Herod\u00edas, pero lo dej\u00f3 para casarse con Herodes Antipas. Cuando Juan los confront\u00f3 a los dos por cometer adulterio, Herod\u00edas plane\u00f3 matarlo. En lugar de dejar su pecado, trat\u00f3 de desembarazarse de aquel que sac\u00f3 aquello a la luz p\u00fablica. Era exactamente lo que los l\u00edderes religiosos trataban de hacer con Jes\u00fas.6.20 Herodes arrest\u00f3 a Juan el Bautista bajo presi\u00f3n de su esposa ileg\u00edtima y sus asesores. Aunque admiraba la integridad de Juan, al final termin\u00f3 ordenando su muerte. Sus amigos y familiares pudieron m\u00e1s. Lo que hacemos bajo presi\u00f3n a menudo demuestra lo que somos.6.22, 23 En su condici\u00f3n de tetrarca bajo la autoridad romana, Herodes no ten\u00eda reino que dar. Su oferta de la mitad de su reino fue su manera de decir que dar\u00eda a la hija de Herod\u00edas casi cualquier cosa que pidiera. Cuando frente a sus invitados Herod\u00edas pidi\u00f3 la cabeza de Juan el Bautista, hubiera sido muy vergonzoso para Herodes no complacerla. Las palabras comprometen. Como las palabras nos pueden conducir a cometer grandes pecados, debemos ser muy cuidadosos al usarlas.6.30 Marcos usa la palabra ap\u00f3stoles una sola vez (3.14). Ap\u00f3stol significa \u00abenviado\u00bb como mensajero o misionero. La palabra lleg\u00f3 a ser t\u00edtulo oficial de los disc\u00edpulos despu\u00e9s de la muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas (Act 1:25-26; Eph 2:20).6.31 Cuando los disc\u00edpulos regresaron de su misi\u00f3n, Jes\u00fas se fue a descansar. Llevar a cabo la obra del Se\u00f1or es muy importante, pero Jes\u00fas reconoc\u00eda que hacer una obra eficaz para Dios requiere descanso y recuperaci\u00f3n de las fuerzas. \u00a1Pero a Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos no siempre les fue f\u00e1cil descansar cuando lo necesitaban!6.34 La multitud se ve\u00eda muy desvalida, como ovejas sin pastor. Es muy f\u00e1cil dispersar las ovejas; sin un pastor las ovejas est\u00e1n en serio peligro. Jes\u00fas sab\u00eda que El era el Pastor que deb\u00eda ense\u00f1arles todo lo que necesitaban saber y cuidarlas para que no se extraviaran de Dios. V\u00e9anse Salmo 23; Isa 40:11 y Eze 34:5ss, donde se hacen descripciones del Buen Pastor.6.37 En este cap\u00edtulo vemos c\u00f3mo muchas personas examinan la vida y el ministerio de Jes\u00fas: sus vecinos y su familia, el rey Herodes y los disc\u00edpulos. Pero ninguno lo aprecia por lo que El realmente es. Los disc\u00edpulos siguen ponder\u00e1ndolo, a\u00fan turbados, a\u00fan incr\u00e9dulos. No se dan cuenta que Jes\u00fas puede darles el sustento. Est\u00e1n tan preocupados con la imposibilidad de la tarea, que no pueden ver lo posible. \u00bfPermite que lo que parece imposible en el cristianismo le impida creer en lo posible?6.37-42 Jes\u00fas pidi\u00f3 a sus disc\u00edpulos que buscaran comida para m\u00e1s de cinco mil personas. Ellos preguntaron asombrados si iban y buscaban doscientos denarios de pan. \u00bfC\u00f3mo reaccionamos cuando se nos encomienda una tarea imposible? Una situaci\u00f3n imposible para los humanos es simplemente una oportunidad para Dios. Los disc\u00edpulos hicieron lo que pudieron: recolectaron la comida disponible y organizaron a la gente en grupos. Luego, en respuesta a la oraci\u00f3n, Dios hizo lo imposible. Cuando enfrente una tarea igualmente dif\u00edcil, haga lo que est\u00e1 en sus posibilidades y pida a Dios que haga lo dem\u00e1s. El puede hacer que suceda lo imposible.6.49 Los disc\u00edpulos se sorprendieron al ver a Jes\u00fas andar sobre el mar. Deb\u00edan haberse dado cuenta entonces que El podr\u00eda ayudarles cuando estuvieran en dificultad. Aunque lo perdieron de vista, El no los perdi\u00f3 de vista a ellos. Su preocupaci\u00f3n superaba la falta de fe. La pr\u00f3xima vez que se encuentre en \u00abaguas profundas\u00bb, recuerde que Cristo sabe de sus angustias y tiene cuidado de usted.6.49 Los disc\u00edpulos estaban asustados, pero la presencia de Jes\u00fas ahuyent\u00f3 el temor. Todos sentimos miedo. \u00bfTratamos de arregl\u00e1rnoslas solos o dejamos que Jes\u00fas nos ayude? En tiempos de temor o incertidumbre es reconfortante saber que Cristo est\u00e1 siempre con nosotros (Mat 28:20). Reconocer su presencia es el ant\u00eddoto contra el miedo.6.52 Los disc\u00edpulos no quer\u00edan creer, quiz\u00e1s porque: (1) no pod\u00edan aceptar que aquel ser humano llamado Jes\u00fas era el Hijo de Dios; (2) no se atrev\u00edan a creer que el Mes\u00edas los escogi\u00f3 como sus seguidores. Era demasiado bueno para ser cierto; (3) todav\u00eda no entend\u00edan el verdadero prop\u00f3sito de la venida de Jes\u00fas a la tierra. Su incredulidad tom\u00f3 la forma de falta de entendimiento.Aun despu\u00e9s de ver a Jes\u00fas alimentar milagrosamente a cinco mil personas, no pod\u00edan dar el paso final hacia la fe, a creer que El era el Hijo de Dios. Si lo hubieran hecho, no se habr\u00edan maravillado que anduviera por las aguas. No pod\u00edan transferir a sus vidas la verdad que ya sab\u00edan acerca de El. Leemos que Jes\u00fas camin\u00f3 por las aguas y aun as\u00ed a menudo nos maravillamos que pueda obrar en nuestras vidas. No solo debemos creer que los milagros en verdad ocurrieron; debemos transferir la verdad a las circunstancias de nuestras vidas.6.53 Genesaret era una peque\u00f1a pero f\u00e9rtil llanura al oeste del mar de Galilea. Capernaum, donde Jes\u00fas viv\u00eda, se encontraba en la orilla norte de esta llanura.JESUS CAMINA SOBRE EL AGUA :   Despu\u00e9s de alimentar a la gente que lo sigui\u00f3 para escucharle en Betsaida, Jes\u00fas despidi\u00f3 a la gente, pidi\u00f3 a sus disc\u00edpulos que se fueran a Betsaida en barca y El se fue a orar. Los disc\u00edpulos se encontraron con una tempestad y Jes\u00fas se acerc\u00f3 a ellos andando sobre el mar. Desembarcaron en Genesaret.VERDADERO LIDERAZGOMarcos nos da algunos de los aspectos m\u00e1s relevantes en el car\u00e1cter de Jes\u00fas.\t   Herodes como l\u00edder\t  \t  \t  Jes\u00fas como l\u00edder\t  Ego\u00edsta\t  \t  \t  \t  Compasivo\t  Asesino\t  \t  \t  \t  Sanador\t  Inmoral\t  \t  \t  \t  Justo y bueno\t  Oportunista pol\u00edtico\t  \t  \t  Servidor\t  Rey de un peque\u00f1o territorio\t  Rey sobre toda la creaci\u00f3n<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 233 Mat 13:54; Luc 4:16<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> su pueblo.  Este pueblo es Nazaret donde Jes\u00fas creci\u00f3 y vivi\u00f3 por muchos a\u00f1os (v. coments. en 1:9 y Mt 2:23).<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>a su tierra<\/i><\/b>. Lit., a Su patria chica; i.e., Nazaret.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>37 (E) Rechazo de Jes\u00fas por su propio pueblo (6,l-6a). Esta secci\u00f3n del evangelio termina con un relato sobre el rechazo de que fue objeto Jes\u00fas por parte de sus propios pai\u00adsanos. Resume alguno de los temas desarrolla\u00addos hasta ahora; el discipulado y la fe, Jes\u00fas como maestro y hacedor de milagros, y la in\u00adcomprensi\u00f3n y el rechazo. La versi\u00f3n lucana de este incidente (Lc 4,16-30) aparece en el co\u00admienzo del ministerio p\u00fablico de Jes\u00fas, mien\u00adtras que Marcos nos ha ido preparando a la luz de lo le\u00eddo hasta ahora. 1. sali\u00f3 de all\u00ed: Los acontecimientos anteriores (5,21-43) han teni\u00addo lugar cerca de la ribera occidental del mar de Galilea (5,21). Ahora Jes\u00fas se mueve tierra adentro, hacia Nazaret. a su pueblo: El t\u00e9rmi\u00adno griego patris puede tener el sentido m\u00e1s amplio de \u00abpatria\u00bb, pero interpretar 6,1-6 co\u00admo el rechazo de todo Israel a Jes\u00fas va dema\u00adsiado lejos. Lo que en este texto se nos dice es que sus paisanos lo rechazaron, mientras que hab\u00eda gente de Cafarna\u00fan y de otros lugares que lo hab\u00edan aceptado hasta el punto de se\u00adguirlo en su regreso a Nazaret. 2. se puso a en\u00adse\u00f1ar en la sinagoga: La descripci\u00f3n que se ha\u00adce de Jes\u00fas como maestro y sanador nos recuerda lo dicho en 1,21-28. La reacci\u00f3n ini\u00adcial a su sabidur\u00eda y obras poderosas es el asombro. La pregunta sobre el origen de am\u00adbos, \u00ab\u00bfDe d\u00f3nde le viene a \u00e9ste todo esto?\u00bb, tiene un car\u00e1cter ir\u00f3nico: Mientras que sus paisanos buscan la respuesta en la filiaci\u00f3n de su maestro, resulta que el origen de sus pode\u00adres se encuentra en Dios. 3. \u00bfno es \u00e9ste el car\u00adpintero, el hijo de Mar\u00eda, el hermano de Santia\u00adgo, de Jos\u00e9, de Judas y de Sim\u00f3n?: La iron\u00eda se agrava con los comentarios m\u00e1s duros y nega\u00adtivos que aparecen en este vers\u00edculo. La des\u00adcripci\u00f3n de Jes\u00fas como el \u00abhijo de Mar\u00eda\u00bb po\u00addr\u00eda ser un insulto, puesto que a los jud\u00edos se les conoc\u00eda tradicionalmente por el nombre del padre, en nuestro caso, \u00abhijo de Jos\u00e9\u00bb. Las explicaciones que se han dado a la expresi\u00f3n \u00abhijo de Mar\u00eda\u00bb, argumentando que Jos\u00e9 ya habr\u00eda muerto o que se tratar\u00eda de una alusi\u00f3n a la concepci\u00f3n virginal de Jes\u00fas, son impro\u00adbables. Sobre el significado de \u00abhermanos\u00bb y \u00abhermanas\u00bb, v\u00e9ase MNT 65-72; cf. Mc 15,40. y se escandalizaban por su causa: El significado b\u00e1sico de skandalon es \u00abpiedra de tropiezo\u00bb. La reacci\u00f3n positiva o quiz\u00e1 neutral hacia Je\u00ads\u00fas se ha vuelto negativa. 4. un profeta s\u00f3lo es despreciado en su tierra&#8230;: Este proverbio sir\u00advi\u00f3 como una interpretaci\u00f3n pertinente del re\u00adchazo que sufri\u00f3 Jes\u00fas en el pueblo de Naza\u00adret. 5. y no pudo hacer all\u00ed ning\u00fan milagro: Mt 13,58 suaviza la frase (\u00abNo hizo muchos mila\u00adgros all\u00ed\u00bb); Lc 4,16-30 la omite. La segunda oraci\u00f3n (\u00abtan s\u00f3lo&#8230;\u00bb) modifica y suaviza la primera. A Marcos le interesaba m\u00e1s el pro\u00adblema de la falta de fe de la gente que lo que el Jes\u00fas terreno pudo hacer o los aspectos psico\u00adl\u00f3gicos de la curaci\u00f3n mediante la fe. 6. estaba sorprendido por su falta de fe: La parte anterior del evangelio terminaba con la siniestra noti\u00adcia de la oposici\u00f3n de fariseos y herodianos a Jes\u00fas (3,6).<\/p>\n<p>38 (IV) Jes\u00fas incomprendido por sus disc\u00edpulos en Galilea y su entorno (6,6b-8,21) . La primera parte (6,6b-34) se centra en los disc\u00edpulos de Jes\u00fas, present\u00e1ndolos bajo una luz favorable. Pero al final de la tercera parte (7,24-8,21) se expone su incomprensi\u00f3n mediante una serie de preguntas brutales. Las dos \u00faltimas partes (6,35-7,23; 7,24-8,21) tienen una estructura similar (tres relatos de milagro y una controversia); en ambas encontramos una comida milagrosa de la muchedumbre.<\/p>\n<p>39 (A) La misi\u00f3n de los disc\u00edpulos y la muerte de Juan (6,6b-34). La parte inicial de esta secci\u00f3n principal utiliza la t\u00e9cnica del \u00absandwich\u00bb. Comienza con el env\u00edo de Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos a una misi\u00f3n (6,6b-13), narra la historia de la muerte de Juan Bautista (6,14-29) y, despu\u00e9s, describe el regreso de los disc\u00ed\u00adpulos (6,30-34). El discipulado puede implicar el sufrimiento y la muerte; el destino del Bau\u00adtista presagia el de Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos.<\/p>\n<p>40 (a) La misi\u00f3n de los disc\u00edpulos (6,6b-13). Marcos ha construido un marco redaccio\u00adnal (6,6b-7.12-13) en el que ha incluido unos dichos sobre las provisiones para el ministerio (6,8-9) y c\u00f3mo afrontar la hospitalidad y el re\u00adchazo (6,10-11). Las actividades de los disc\u00ed\u00adpulos extienden el ministerio jesuano de la proclamaci\u00f3n del reino de Dios con palabras y hechos. Antes de llegar a los tiempos de los mass media, las ideas filos\u00f3ficas y religiosas se propagaban principalmente a trav\u00e9s de misio\u00adneros itinerantes. As\u00ed, las instrucciones dadas en 6,8-11 habr\u00edan servido a la Iglesia primitiva como un manual de control para misioneros y para quienes los hospedaban. La intencionali\u00addad de estos dichos es subordinar las cuestio\u00adnes materiales y f\u00edsicas a la tarea de la predi\u00adcaci\u00f3n del reino de Dios. Los detalles reflejan las condiciones de la Palestina del s. I. 6. reco\u00adrr\u00eda las aldeas del contorno ense\u00f1ando: Si lee\u00admos 6,6b en relaci\u00f3n con 6,6a, parece que la decisi\u00f3n de ense\u00f1ar en otros sitios fue conse\u00adcuencia del rechazo. Ahora bien, si lo leemos en relaci\u00f3n con 6,7-13, entonces se marca un nuevo per\u00edodo en el ministerio galileo de Je\u00ads\u00fas, cuando comparti\u00f3 su predicaci\u00f3n y poder de curaci\u00f3n con los Doce. 7. poder sobre los es\u00adp\u00edritus inmundos: Marcos presenta la misi\u00f3n de los Doce como extensi\u00f3n del propio minis\u00adterio de ense\u00f1anza y curaci\u00f3n (principalmente los exorcismos) de Jes\u00fas. V\u00e9ase 9,18, donde los disc\u00edpulos son incapaces de expulsar un demonio. 8. que no tomaran nada para el ca\u00admino: La falta de preocupaci\u00f3n por el confort material del viaje refleja la urgencia de la la\u00adbor de los disc\u00edpulos y la confianza en Dios que ello exige, excepto un bast\u00f3n: Mt 10,10 y Lc 9,3 proh\u00edben que los disc\u00edpulos tengan un bast\u00f3n. La singularidad marcana puede expli\u00adcarse como tendencia a la moderaci\u00f3n o como lectura err\u00f3nea del arameo T, \u00abexcepto\u00bb, por el original \/\u2019, \u00abno\u00bb, ni zurr\u00f3n ni dinero en la fa\u00adja: El zurr\u00f3n contendr\u00eda una suma sustancial de dinero, mientras que en la faja s\u00f3lo se lle\u00advaba una peque\u00f1a cantidad. Se proh\u00edbe la uti\u00adlizaci\u00f3n de cualquier recurso financiero. 9. calzaran sandalias: Mt 10,10 y Lc 10,4 proh\u00ed\u00adben que los disc\u00edpulos tengan sandalias; quiz\u00e1 se refieran a otro par extra, porque caminar a pie desnudo por la rocosa Palestina ser\u00eda dif\u00ed\u00adcil. dos t\u00fanicas: El t\u00e9rmino griego chit\u00f3n se re\u00adfiere a la ropa interior que estaba en contacto con la piel. 10. cuando entr\u00e9is en una casa, quedaos en ella: Los misioneros itinerantes dependen de la hospitalidad local. Este man\u00addato intentaba prevenir la \u00abtrepa social\u00bb, e.d., gastar tiempo y energ\u00edas para conseguir un acomodo mejor. Los misioneros itinerantes re\u00adpresentaban un problema para las comunida\u00addes locales. En este sentido, la Didaj\u00e9 (11,4-5) aconseja que se acogiera al ap\u00f3stol durante uno o dos d\u00edas, pero que si se quedaba m\u00e1s tiempo era se\u00f1al de que se trataba de un falso profeta. 11. sacudid el polvo de la planta de vuestros pies: En el caso de que no se les aco\u00adgiera, se ordena a los disc\u00edpulos que realizaran solamente una acci\u00f3n simb\u00f3lica, evitando to\u00adda represalia violenta; esta acci\u00f3n ten\u00eda como objetivo provocar la reflexi\u00f3n en la gente del pueblo. Puede haber cierta conexi\u00f3n entre sa\u00adcudir el polvo de los propios pies y el regreso a Palestina; la idea ser\u00eda que un pueblo no hos\u00adpitalario no pertenec\u00eda al verdadero Israel. 12. predicaban que se convirtieran: El resumen de la predicaci\u00f3n de los disc\u00edpulos recuerda el re\u00adsumen de la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas en 1,14-15, subrayando el tema de la participaci\u00f3n de los disc\u00edpulos en la misi\u00f3n del maestro. 13. expul\u00adsaban muchos demonios y ung\u00edan con aceite a muchos enfermos: A excepci\u00f3n de la referencia a la unci\u00f3n con aceite (cf. Lc 10,34; Sant 5,4), la descripci\u00f3n evoca las actividades de Jes\u00fas que ya nos ha contado el evangelio. En la an\u00adtig\u00fcedad se utilizaba el aceite para curar las enfermedades.<\/p>\n<p>41 (b) Muerte de Juan (6,14-29). Entre el env\u00edo de los disc\u00edpulos por Jes\u00fas (6,6b-13) y su regreso (6,30-34), Marcos inserta un informe sobre el inter\u00e9s que Herodes Antipas sent\u00eda por Jes\u00fas y lo que la gente opinaba de \u00e9l (6,14-16), que desemboca en un relato retrospectivo sobre la muerte de Juan Bautista (6,17-29). Al colocar estos relatos en el contexto de la mi\u00adsi\u00f3n de los disc\u00edpulos, Marcos nos indica cu\u00e1l ser\u00eda el coste final del discipulado. Lo que Marcos busca especialmente con su narraci\u00f3n de la muerte del Bautista es desarrollar un pa\u00adralelismo entre su destino y el destino de Jes\u00fas (y, tambi\u00e9n, el de los disc\u00edpulos). 14. el rey He\u00adrodes: Se trata de Herodes Antipas, uno de los hijos de Herodes el Grande. El t\u00edtulo m\u00e1s apropiado es el de \u00abtetrarca\u00bb (cf. Mt 14,1; Lc 9,7; \u2192 Historia, 75:165). No parece que el inte\u00adr\u00e9s que Herodes sent\u00eda por Jes\u00fas se debiera a razones pol\u00edticas, dec\u00edan: Aunque el singular elegen, \u00ab\u00e9l (Herodes) dec\u00eda\u00bb, aparece en la ma\u00adyor\u00eda de los manuscritos, el plural elegon, \u00abde\u00adc\u00edan\u00bb, encaja mejor con 6,15. La gente identi\u00adficaba a Jes\u00fas con el Bautista, El\u00edas o uno de los profetas (sobre esta misma lista de nom\u00adbres, cf. 8,28). Juan el Bautista ha resucitado de la muerte-. La idea de la resurrecci\u00f3n del Bautista remite a la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. Jn 10,41 afirma que \u00abJuan no hizo ning\u00fan sig\u00adno\u00bb, lo que no es incoherente con la idea que ten\u00eda Herodes de que un Juan redivivus s\u00ed po\u00add\u00eda hacer milagros. 15. es El\u00edas: La idea del re\u00adtorno de El\u00edas se basaba en que hab\u00eda sido arrebatado al cielo (2 Re 2,11). Sobre la espe\u00adra de su retomo en un contexto escatol\u00f3gico, cf. Mal 3,1.23. un profeta como los antiguos profetas: Con esta frase puede aludirse a cual\u00adquier personaje prof\u00e9tico o al profeta como Mois\u00e9s que se hab\u00eda prometido en Dt 18,15. 16. Herodes dec\u00eda: Juan, a quien yo decapit\u00e9, ha resucitado: Marcos presenta la opini\u00f3n de He\u00adrodes como un gemido de desesperaci\u00f3n (\u00abOtra vez Juan el Bautista\u00bb). La referencia a Juan en este contexto da pie a que Marcos nos cuente la historia de c\u00f3mo Herodes fue el res\u00adponsable de la muerte del Bautista. 17. Hero\u00add\u00edas, la mujer de su hermano Filipo: Herod\u00edas era sobrina de Herodes Antipas. Se hab\u00eda ca\u00adsado no con Filipo, sino con otro hermano de Antipas, que tambi\u00e9n se llamaba Herodes (Jo\u00adsefo, Ant. 18.5.4 \u00a7 136; \u2192 Historia, 75:165). El error del parentesco se debi\u00f3 a la tradici\u00f3n o al propio Marcos. Filipo estaba casado con Sa\u00adlom\u00e9 (cf. Ant. 18.5.4 \u00a7 137). 18. no te es l\u00edcito tener la mujer de tu hermano: La acusaci\u00f3n de Bautista se fundamentaba en Lv 18,16 y 20,21, que prohib\u00eda que un hombre se casara con la mujer de su propio hermano. 19. quer\u00eda ma\u00adtarlo: Marcos atribuye la muerte del Bautista a la furia de Herod\u00edas por la acusaci\u00f3n prof\u00e9tica contra su matrimonio con Antipas, mientras que Josefo (Ant. 18.5.2 \u00a7 118) la relaciona con la amenaza pol\u00edtica que supon\u00eda la creciente popularidad del Bautista. La figura de Jezabel, en 1 Re 21, puede haber sido el modelo litera\u00adrio en el que Marcos se inspir\u00f3 para crear su retrato de Herod\u00edas. 20. Herodes tem\u00eda a Juan: Se ponen en relaci\u00f3n la impotencia de Hero\u00add\u00edas para asesinar a Juan con la peculiar fasci\u00adnaci\u00f3n que Herodes sent\u00eda por \u00e9l. 21. magna\u00adtes, tribunos y nobleza de Galilea: La presencia de estas personas en la fiesta de cumplea\u00f1os de Herodes sugiere que la celebraci\u00f3n tuvo lugar en Tiberias, la capital de Galilea. Pero Josefo (Ant. 18.5.2 \u00a7 119) dice que el Bautista fue eje\u00adcutado en la fortaleza de Maqueronte, en la orilla oriental del mar Muerto. Herodes pod\u00eda haber invitado a sus hombres de confianza a unas vacaciones en Maqueronte, donde el Bau\u00adtista estaba encarcelado por razones de seguri\u00addad (e.d., para apartarlo de la gente). 23. hasta la mitad de mi reino: Las palabras de Herodes son las mismas que dijo el rey persa Asuero a Ester (cf. Est 5,3). Que la chica agrade al rey evoca Est 2,9, y el ambiente del banquete real nos recuerda inmediatamente la escena del banquete de Est 1,1-22. Pero interpretar este relato evang\u00e9lico como un midr\u00e1s del relato veterotestamentario de Ester va m\u00e1s all\u00e1 de es\u00adtos pocos paralelismos. 24. la cabeza de Juan el Bautista: La respuesta inmediata de Herod\u00edas a la pregunta de Salom\u00e9 indica que Herod\u00edas lo ten\u00eda todo planeado de antemano. Esto la implica como culpable y convierte a Herodes Antipas en v\u00edctima de su atolondrada prome\u00adsa. 25. en una bandeja: El t\u00e9rmino griego pinax, que originalmente describ\u00eda una \u00abplan\u00adcha\u00bb o \u00abtabl\u00f3n\u00bb, fue posteriormente utilizado para referirse a una bandeja ancha y plana. La rapidez con que la chica hace su petici\u00f3n (\u00abin\u00admediatamente\u00bb) y la horrorosa idea de colocar la cabeza de Juan sobre la bandeja en medio del banquete provocan repugnancia en el lec\u00adtor. 26. el rey se entristeci\u00f3 por su juramento: Jeft\u00e9 representa el paradigma veterotestamen\u00adtario del voto atolondrado (Jue 11,29-40). Mar\u00adcos presenta a Antipas como una presa cogida entre su fanfarronada de que dar\u00eda a Salom\u00e9 cuanto le pidiese y la realidad concreta de su petici\u00f3n. El hecho de que su palabra y reputa\u00adci\u00f3n fuesen m\u00e1s importantes que la vida de Juan a\u00f1ade m\u00e1s sordidez al relato. 28. se la en\u00adtreg\u00f3 a la joven: La entrega de la cabeza que el soldado hace a Salom\u00e9 y \u00e9sta a Herod\u00edas cons\u00adtituye otro de los terror\u00edficos detalles del rela\u00adto. 29. sus disc\u00edpulos fueron a recoger el cad\u00e1\u00adver y le dieron sepultura: Esta descripci\u00f3n se evocar\u00e1 en la escena que nos presenta el trata\u00admiento dado al cad\u00e1ver de Jes\u00fas en 15,45-46; el paralelismo entre el destino de Juan y del Je\u00ads\u00fas parece haber sido el objetivo principal que Marcos quer\u00eda lograr con esta per\u00edcopa.<\/p>\n<p>42 (c) El regreso de los disc\u00edpulos (6,30-34). Se podr\u00eda sugerir que estos vers\u00edculos constituyen el comienzo del relato de la comi\u00adda de los cinco mil (6,35-44). Sin embargo, sus obvias relaciones verbales con el encargo mi\u00adsionero (6,6b-13) y el \u00absandwich\u00bb que estos dos pasajes forman con 6,14-29, indican que pertenecen a la secci\u00f3n 6,6b-29. No obstante, hay ciertos elementos en 6,30-34 que contri\u00adbuyen a crear el escenario para la multiplica\u00adci\u00f3n de los panes y peces. La per\u00edcopa subraya la participaci\u00f3n de los disc\u00edpulos en el minis\u00adterio del maestro, el entusiasmo de la gente y la compasi\u00f3n de Jes\u00fas. 30. los ap\u00f3stoles: La utilizaci\u00f3n que, en esta ocasi\u00f3n, hace Marcos del t\u00e9rmino \u00abap\u00f3stol\u00bb podr\u00eda deberse a que en 6,29 hab\u00eda llamado \u00abdisc\u00edpulos\u00bb a los seguido\u00adres del Bautista, todo cuanto hab\u00edan hecho y ense\u00f1ado: Este resumen un tanto impreciso de la misi\u00f3n de los disc\u00edpulos se relaciona con las partes redaccionales marcanas de la tarea mi\u00adsionera (6,7.12-13), lo que sugiere que tam\u00adbi\u00e9n fue a\u00f1adido por Marcos. 31. venid a un lugar solitario: Este vers\u00edculo y los restantes nos preparan para la escena de la multiplica\u00adci\u00f3n de los panes (6,35-44). El hecho de que Jes\u00fas y sus ap\u00f3stoles estuvieran en un lugar solitario y s\u00f3lo tuvieran alimento suficiente para ellos crea la situaci\u00f3n remota para que acontezca la alimentaci\u00f3n milagrosa de los cinco mil. 33. llegaron antes que ellos&#8217;. La mu\u00adchedumbre que iba a pie llega antes que Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos, que viajaban en barca. Su inesperada presencia provee la situaci\u00f3n pr\u00f3\u00adxima para la multiplicaci\u00f3n. 34. como ovejas sin pastor: La frase se basa en Nm 27,17; 1 Re 22,17 y Ez 34,5-6.<br \/>\n43 (B) Actos de poder y una controver\u00adsia (6,35-7,23). Esta secci\u00f3n y la siguiente (7,24-8,13) tienen una estructura similar: unas acciones milagrosas a las que sigue una con\u00adtroversia. Todos los episodios se centran en Je\u00ads\u00fas, el hacedor de milagros, el sanador y el maestro. Pero lo m\u00e1s importante de todo son las declaraciones cristol\u00f3gicas impl\u00edcitas de Mes\u00edas (6,35-44), Hijo de Dios (6,45-52) e in\u00adt\u00e9rprete autorizado de la ley del AT (7,1-23).<br \/>\n44 (a) Alimenta a cinco mil (6,35-44). La alimentaci\u00f3n milagrosa nos recuerda la ali\u00admentaci\u00f3n del pueblo por Dios en el desierto y el milagro de El\u00edseo, que dio de comer a cien hombres (2 Re 4,42-44). Nos remite a la idea de la vida en el reino de Dios, concebido como un banquete que preside el Mes\u00edas. Se trata, por consiguiente, de una ense\u00f1anza que da Je\u00ads\u00fas sobre la naturaleza del reino de Dios que ya llega. Hay algunas conexiones obvias con la \u00faltima cena (cf. 6,41; 14,22), lo que da a nues\u00adtro relato una dimensi\u00f3n eucar\u00edstica. Marcos y sus lectores vieron en este acontecimiento una anticipaci\u00f3n de la \u00faltima cena y del ban\u00adquete mesi\u00e1nico que se celebraban en las eu\u00adcarist\u00edas comunitarias. El relato de la alimen\u00adtaci\u00f3n de los cinco mil hombres se cuenta en los cuatro evangelios (cf. Mt 14,15-21; Lc 9,12-17; Jn 6,1-15); un relato paralelo de alimenta\u00adci\u00f3n de cuatro mil se encuentra en Mc 8,1-10 y Mt 15,32-39. 35. sus disc\u00edpulos: Marcos re\u00adtoma su forma habitual de llamar a los segui\u00addores de Jes\u00fas. En la primera parte de este re\u00adlato (6,35-38), los disc\u00edpulos entablan un di\u00e1logo con Jes\u00fas y no logran percibir sus ob\u00adjetivos. Posteriormente se desarrollar\u00e1 este te\u00adma de su err\u00f3nea comprensi\u00f3n de Jes\u00fas, el lu\u00adgar est\u00e1 despoblado y ya es muy tarde: Con su primera intervenci\u00f3n, los disc\u00edpulos dejan cla\u00adro los problemas que conllevaba alimentar a una muchedumbre. En 6,36 sugieren que Je\u00ads\u00fas mande a la gente a comprar v\u00edveres. La descripci\u00f3n del lugar como eremos, \u00absolita\u00adrio\u00bb, puede tener alguna conexi\u00f3n con el mo\u00adtivo veterotestamentario del man\u00e1, aunque no podr\u00edamos considerar que este lugar rodeado de pueblos fuera realmente un desierto. Tra\u00addicionalmente se localiza en la zona de etTabgha (E. Bagatti, Salmanticensis 28 [1981] 293-98). 37. dadles vosotros de comer: La res\u00adpuesta que da Jes\u00fas a su sensata sugerencia los deja sin argumentos; en su segunda inter\u00advenci\u00f3n, en la que le dicen que har\u00edan falta unos doscientos denarios para comprar pan, se percibe un tono cercano a la hostilidad. Re\u00adcordemos que un denario era lo que un jorna\u00adlero ganaba por un d\u00eda de trabajo (Mt 20,2). 38. dos peces: La referencia a los peces (6,41.43) parece una idea secundaria. Los es\u00adpecialistas han dado varias interpretaciones a la funci\u00f3n que desempe\u00f1an en el relato. Para unos ser\u00eda un indicio de que en algunas euca\u00adrist\u00edas del cristianismo primitivo se utilizaba el pescado como criaturas marinas comesti\u00adbles en correspondencia con las codornices con las que Israel se aliment\u00f3 en el desierto (Nm 11,31; Sab 19,12). Otros autores opinan que ser\u00eda una anticipaci\u00f3n de las criaturas marinas que formar\u00edan parte del banquete mesi\u00e1nico (4 Esd 6,52; 2ApBar 29,4). Esta \u00fal\u00adtima interpretaci\u00f3n parece la m\u00e1s probable. 40. por grupos: El griego prasia significa \u00abun lecho para puerros\u00bb, que se plantaban en hile\u00adras rectas. La gr\u00e1fica descripci\u00f3n de la mu\u00adchedumbre en 6,39-40 da una sensaci\u00f3n de or\u00adden y decoro, y contribuye as\u00ed a la idea del banquete mesi\u00e1nico. 41. levantando los ojos al cielo, pronunci\u00f3 la bendici\u00f3n, parti\u00f3 los panes: La semejanza entre las frases de 6,41 y 14,22 (la \u00faltima cena) indica que esta comida en el desierto se interpret\u00f3 como una anticipaci\u00f3n de la eucarist\u00eda (que a su vez anticipaba el banquete mesi\u00e1nico). La bendici\u00f3n habr\u00eda si\u00addo la tradicional bendici\u00f3n jud\u00eda previa a la comida, los fue dando a los disc\u00edpulos para que los distribuyeran: En ocasiones se describe la actividad de los disc\u00edpulos como parte de la anticipaci\u00f3n eucar\u00edstica, pues se les presenta como aquellos que distribuyen el pan. 42. co\u00admieron todos hasta quedar saciados: Otro ele\u00admento del trasfondo del relato puede haber si\u00addo la alimentaci\u00f3n milagrosa de cien hombres realizada por Eliseo (2 Re 4,42-44), en la que todos comieron y quedaron sobras. 43. doce cestos llenos de fragmentos: El t\u00e9rmino gr. klasmata, \u00abfragmentos\u00bb, aparece en un contexto eucar\u00edstico en Did 9. \u00c9l n\u00famero doce puede aludir simb\u00f3licamente a Israel; cf. el n\u00famero siete (\u00bfuna referencia a los gentiles?) en 8,8. 44. cinco mil hombres: La gran cantidad de personas alimentadas significa que Jes\u00fas su\u00adperaba con creces a Eliseo.<br \/>\n(Fowler, R. M., Loaves and Fisches [SBLDS 54, Chico 1981]. van Cangh, La multiplication des pains et l\u2019Eucharistie [LD 86, Par\u00eds 1975].)<\/p>\n<p>45 (b) Caminando sobre las aguas (6,45-52) La aproximaci\u00f3n a este relato como una epifan\u00eda\/teofan\u00eda es sumamente coherente con la presentaci\u00f3n que hace Marcos. Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos constituyen el doble objeto de la focalizaci\u00f3n: (1) El caminar sobre las aguas, el paso junto a ellos y su palabra \u00absoy yo\u00bb nos su\u00adgieren la identidad divina de Jes\u00fas. (2) Los dis\u00adc\u00edpulos experimentan toda una gama de emo\u00adciones que concluye con el asombro y el co\u00admentario que hace Marcos sobre su incomprensi\u00f3n de la verdadera identidad de Jes\u00fas. 45. a la otra orilla, en direcci\u00f3n a Betsaida: Betsaida Julia estaba en el lado nororiental del mar de Galilea. Pero seg\u00fan 6,53 desembarca\u00adron en Genesaret, en el lado noroccidental, de\u00adbajo de Cafarna\u00fan. 46. orar: El hecho de que Jes\u00fas orara tras el milagro de los panes y an\u00adtes de caminar sobre el agua dejaba bien claro que la fuente de su poder era el Padre. 47. la barca estaba en medio del mar: Con esta frase no se quiere decir que se hallaban en el centro geogr\u00e1fico del mar de Galilea sino que estaban lejos de la costa en la que Jes\u00fas se encontraba. \u00e9l estaba solo en tierra: Mediante la preposi\u00adci\u00f3n epi, \u00absobre\u00bb, se ubica a Jes\u00fas sobre (en) tierra; el hecho de que esta preposici\u00f3n apa\u00adrezca en esta expresi\u00f3n dificulta que interpre\u00adtemos epi t\u00e9s thalass\u00e9s (6,48) como \u00abcaminan\u00addo sobre el mar\u00bb. 48. pues el viento les era contrario: El viento (cf. 6,51), aunque tiene cierto protagonismo en el relato, no cumple el mismo papel que ten\u00eda en el relato de la tem\u00adpestad calmada (4,35-41). cuarta vigilia de la noche: Seg\u00fan el c\u00f3mputo romano, la cuarta vi\u00adgilia correspond\u00eda a la franja horaria entre las tres y las seis de la ma\u00f1ana, caminando sobre el agua: Marcos quer\u00eda decir \u00absobre el agua\u00bb, no simplemente \u00abpor la orilla\u00bb; no podemos elaborar una teor\u00eda que explique este fen\u00f3me\u00adno de forma natural a partir de la utilizaci\u00f3n que aqu\u00ed se hace de la preposici\u00f3n epi (cf. 6,47). Para el AT s\u00f3lo Dios puede caminar so\u00adbre el agua (cf. Job 9,8; 38,16). La representa\u00adci\u00f3n de Jes\u00fas caminando sobre el agua conlle\u00adva, por tanto, una afirmaci\u00f3n impl\u00edcita de su divinidad, hizo adem\u00e1n de pasar de largo: La afirmaci\u00f3n cristol\u00f3gica impl\u00edcita se ve reforza\u00adda por el uso del verbo parelthein, que est\u00e1 co\u00adnectado con la tradici\u00f3n teof\u00e1nica en los LXX (cf.\u00c9x 33,19.22; 34,6; 1 Re 19,11). El hecho de que se encuentre en la traducci\u00f3n griega de Amos (7,8; 8,2) sugiere tambi\u00e9n que Jes\u00fas que\u00adr\u00eda ayudar a sus disc\u00edpulos en la adversidad (H. Fleddermann, CBQ 45 [1983] 389-95). 50. soy yo: En el contexto de autorrevelaci\u00f3n y teofan\u00eda, esta frase debe aludir a la f\u00f3rmula de revelaci\u00f3n que el AT (\u00c9x 3,14; Dt 32,39; Is 41,4; 43,10) aplica a Yahv\u00e9, contribuyendo, de este modo, al mensaje cristol\u00f3gico impl\u00edcito de to\u00addo el texto. La f\u00f3rmula eg\u00f3 eimi tiene una gran relevancia en el evangelio de Juan. 52. no ha\u00adb\u00edan entendido lo de los panes: Marcos atribu\u00adye el asombro de los disc\u00edpulos a su dureza de coraz\u00f3n (cf. 8,14-21, en donde la cr\u00edtica es a\u00fan m\u00e1s fuerte). Es posible que, en la perspectiva de Marcos, el problema residiera en la forma en que los disc\u00edpulos percib\u00edan a Jes\u00fas. Ten\u00edan que ir m\u00e1s all\u00e1 de su interpretaci\u00f3n como Me\u00ads\u00edas que preside el banquete mesi\u00e1nico (cf. 6,35-44) para entenderlo como el Hijo de Dios (cf. 1,1; 15,39), e.d., como un ser divino.<\/p>\n<p>46 (c) Curaciones (6,53-56). El vocabula\u00adrio de la per\u00edcopa indica que fue Marcos quien la compuso, posiblemente sobre la base de al\u00adgunas tradiciones ya existentes. Aunque posee un car\u00e1cter contrario al cl\u00edmax logrado tras la multiplicaci\u00f3n de los panes y el caminar sobre el agua, vuelve a situar en el centro de nuestra atenci\u00f3n un tema clave del evangelio, Jes\u00fas el sanador. La recepci\u00f3n entusiasta dada por el pueblo contrasta con la actitud criticona de los adversarios en la siguiente controversia (7,1-23). 53. en Genesaret: El viaje, que parti\u00f3 para Betsaida Julia, termina en Genesaret, bien le\u00adjos del objetivo inicial (cf. comentario sobre 6,45) . Esta desviaci\u00f3n se explica por la acci\u00f3n del viento (6,48) o (m\u00e1s probablemente) por la conexi\u00f3n de unidades de la tradici\u00f3n que eran originalmente independientes. 56. que les deja\u00adse tocar siquiera la orla de su manto: Esta idea, que aparece en el relato de la curaci\u00f3n de la mujer en 5,25-34, se generaliza ahora, y que\u00addaban curados: El t\u00e9rmino griego es\u00f3zonto tambi\u00e9n puede significar \u00absalvados\u00bb. Con toda seguridad, el sentido literal de curaci\u00f3n es el que aqu\u00ed se quiere comunicar en primer lugar, pero la elecci\u00f3n de \u00e9ste verbo sit\u00faa la curaci\u00f3n en el contexto del kerigma cristiano.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Este pasaje nos muestra a nuestro Se\u00f1or Jesucristo en \u00absu propio pa\u00eds\u00bb en Nazaret. Es una comprobaci\u00f3n melanc\u00f3lica de la maldad del coraz\u00f3n humano, y  merece atenci\u00f3n especial.<br \/>\nVemos, en primer lugar, cuan dispuestos est\u00e1n los hombres a tener en poco aquello que les es familiar. Nuestro Se\u00f1or \u00abescandalizaba\u00bb a los de Nazaret. No  pod\u00edan imaginarse que el que hab\u00eda vivido tantos a\u00f1os entre ellos, a y cuyos hermanos y hermanas conoc\u00edan, fuese digno de ser seguido como maestro  p\u00fablico.<br \/>\nNing\u00fan lugar en la tierra ha gozado de los privilegios de Nazaret. El Hijo de Dios residi\u00f3 treinta a\u00f1os en esa ciudad, y recorri\u00f3 sus calles. Por treinta a\u00f1os  march\u00f3 por las sendas de Dios a vista de sus habitantes, llevando una vida intachable y perfecta. Pero esto no hizo en ellos ninguna impresi\u00f3n. No estaban  dispuestos a aceptar el Evangelio, cuando el Se\u00f1or se present\u00f3 para ense\u00f1ar en su sinagoga. No quisieron convenir en que tuviera ning\u00fan t\u00edtulo a fijar su  atenci\u00f3n una persona que conoc\u00edan tan bien, y que por tanto tiempo estuvo entre ellos, comiendo, bebiendo, y visti\u00e9ndose como ellos. Se \u00abescandalizaban de  El.<br \/>\nNo hay nada en esto que debe sorprendernos; lo mismo est\u00e1 aconteciendo todos los d\u00edas en torno nuestro y en nuestro mismo pa\u00eds. Las Santas Escrituras, la  predicaci\u00f3n del Evangelio, el culto p\u00fablico de la religi\u00f3n, los abundantes medios de gracia de que goza la Inglaterra, son muy a menudo tenidos en poco  aprecio por los ingleses. Est\u00e1n tan acostumbrados a ellos, que no comprenden sus privilegios. Es una triste verdad, que en religi\u00f3n, m\u00e1s que en nada, la  confianza engendra el desprecio.<br \/>\nLo que experiment\u00f3 el Se\u00f1or en este particular es una fuente de consuelos para algunos de los que forman su pueblo. Es un consuelo para los ministros fieles  del Evangelio, que angustia la incredulidad de sus feligreses o de los oyentes que regularmente tienen. Es un consuelo para los verdaderos cristianos que se  encuentran aislados en medio de sus familias, y ven a todos los que los rodean apegados al mundo. Recuerden que est\u00e1n apurando el mismo c\u00e1liz que su  amado Maestro. Recuerden que El tambi\u00e9n fue despreciado por los que mejor lo conoc\u00edan. Aprendan que la conducta m\u00e1s arreglada y m\u00e1s constante no  reducir\u00e1 a lo dem\u00e1s a adoptar sus opiniones y sus ideas, como sucedi\u00f3 con la gente de Nazaret. Sepan que los siervos del Se\u00f1or aprender\u00e1n por propia  experiencia cuan fundadas eran sus quejas doloridas, cuando exclamaba, \u00abun profeta no est\u00e1 deshonrado, sino en su propio pa\u00eds, y entre los de su parentela, y  en su propia casa.<br \/>\nVemos, en segundo lugar, cuan humilde era el rango que en el mundo se dign\u00f3 aceptar Nuevo Testamento Se\u00f1or antes de empezar a ejercer su ministerio p\u00fablico. El pueblo de Nazaret dec\u00eda de El, con desprecio, \u00ab\u00bfNo es este el carpintero?.<br \/>\nEsta es una expresi\u00f3n muy notable y que solo se encuentra en el Evangelio de S. Marcos. Nos prueba claramente que durante los primeros treinta a\u00f1os de su  vida nuestro Se\u00f1or no se avergonzaba de trabajar con sus manos. Hay algo de maravilloso en esto, y el pensar en ello nos sobrecoge. El que hizo el cielo, la  tierra, el mar y todo lo que hay en ellos \u00adAquel sin el cual nada se hizo de lo que ha sido hecho; el Unig\u00e9nito de Dios tom\u00f3 la forma de siervo, y \u00abcomi\u00f3 el pan  con el sudor de su frente\u00bb como un obrero. Este es, en verdad, \u00abese amor de Cristo que sobrepuja toda inteligencia\u00bb. Aunque era rico, por causa nuestra se hizo  pobre; y se humill\u00f3 en su vida y en su muerte, para que por su medio los pecadores pudieran vivir y reinar eternamente.<br \/>\nRecordemos, al leer este pasaje, que la pobreza no es pecado. No debemos avergonzarnos de nuestra pobreza, a menos que nuestros pecados no la hayan  causado; ni debemos despreciar a nadie porque sea pobre. Vergonzoso es ser jugador, borracho, avariento o mentiroso, pero no es una afrenta trabajar con  nuestras manos y ganar el pan con nuestro trabajo. El espect\u00e1culo del taller del carpintero en Nazaret, deber\u00eda humillar los altivos pensamientos de todos los  que adoran el \u00eddolo de las riquezas. No es una deshonra ocupar la misma posici\u00f3n que el Hijo de Dios y el Salvador del mundo.<br \/>\nVemos, en \u00faltimo lugar, que pecado tan terrible es la incredulidad. En dos expresiones muy notables se encierra esta lecci\u00f3n. Una de ellas es, que nuestro  Se\u00f1or \u00abno pudo hacer milagros en Nazaret\u00bb por la dureza del coraz\u00f3n del pueblo; la otra, que \u00abEl se maravillaba de su incredulidad\u00bb La una prueba que la  incredulidad puede privar a los hombres de las m\u00e1s ricas bendiciones; la otra que un pecado tan irracional y tan suicida, que a\u00fan el Hijo de Dios lo contempla  con sorpresa.<br \/>\nNunca nos deberemos creer bastante en guardia contra la incredulidad. Es el pecado m\u00e1s antiguo en el mundo, pues principi\u00f3 en el Ed\u00e9n, cuando Eva prest\u00f3  o\u00eddos a las promesas del diablo, en vez de creer la palabra de Dios, \u00abmorir\u00e9is\u00bb. Es el pecado que produce las consecuencias m\u00e1s desastrosas. Introdujo la  muerte en el mundo; mantuvo a Israel cuarenta a\u00f1os fuera de Cana\u00e1n; es el pecado que llena especialmente el infierno. \u00abEl que no cree ser\u00e1 condenado\u00bb. Es el  m\u00e1s necio y el m\u00e1s inconsecuente de todos los pecados. Arrastra al hombre anegarse a la evidencia, a cerrar sus ojos al testimonio m\u00e1s claro y a creer, sin  embargo, falsedades. Pero lo peor de todo es que ese pecado abunda mucho en el mundo; millares de millares incurren en \u00e9l, que profesan ser cristianos, que  nada han o\u00eddo de Paine ni Voltaire, pero que en la pr\u00e1ctica son incr\u00e9dulos reales y efectivos; no creen de una manera impl\u00edcita en la Biblia, ni aceptan a Cristo  como su Salvador.<br \/>\nVigilemos cuidadosamente nuestros corazones en ese particular de la incredulidad. El coraz\u00f3n, no la cabeza, es el trono de su misterioso poder. Los hombres  son incr\u00e9dulos no por falta de pruebas, ni por las dificultades de la doctrina cristiana; es porque no tienen voluntad de creer, y aman el pecado, y est\u00e1n  adheridos al mundo. A los que se encuentran en esa condici\u00f3n espiritual nunca les faltan razones aparentes que sostengan su voluntad. El coraz\u00f3n humilde y  sencillo como el del ni\u00f1o es el coraz\u00f3n que cree.<br \/>\nSigamos vigilando nuestro coraz\u00f3n a\u00fan despu\u00e9s de haber cre\u00eddo, que nunca queda bien extirpada la ra\u00edz de la incredulidad.<br \/>\nSi nos descuidamos en vigilar y orar, pronto brotar\u00e1n las malas yerbas de la incredulidad. Ninguna plegaria es tan  importante como la de los disc\u00edpulos, \u00abSe\u00f1or aumenta nuestra fe\u00bb  <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Los Evangelios Explicados<\/b><\/i><\/h3>\n<p>R880 Parece que \u1f00\u03ba\u03bf\u03bb\u03bf\u03c5\u03b8\u03bf\u1fe6\u03c3\u03b9\u03bd se usa como un presente hist\u00f3rico duradero: sus disc\u00edpulos le siguieron. <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Jesucristo obra pocos milagros en su patria, castigando de este modo su incredulidad. Env\u00eda sus Ap\u00f3stoles a predicar. Herodes cree que Jesucristo es el Bautista, que hab\u00eda resucitado. Muerte de este santo Precursor. Milagro de los cinco panes y dos peces. Camina el Se\u00f1or sobre las aguas, y sosiega una tempestad. Sana a muchos enfermos.<\/p>\n<p>1 a. A Nazaret.<\/p>\n<p>2 b. En los s\u00e1bados o d\u00edas festivos se congregaban los jud\u00edos a leer la ley, y a o\u00edr su explicaci\u00f3n de los doctores de ella. El orden y m\u00e9todo que guardaban en esto, se puede ver en el benedictino Guarin, Gram. Hebr.<\/p>\n<p>c. Le vienen a este, o tiene.<\/p>\n<p>3 d. El faber latino, como el griego t\u00e9kton, significa artesano en general. Pero es antigua tradici\u00f3n, de que hace memoria San Justino, que San Jos\u00e9 fue carpintero.<\/p>\n<p>e. Primo, o pariente.<\/p>\n<p>f. Este fue llamado Santiago el menor.<\/p>\n<p>g. El Griego: ios\u00e9, Jos\u00e9, hermano de Santiago el menor, hijos de Alfeo.<\/p>\n<p>h. Este es el que escribi\u00f3 la Ep\u00edstola can\u00f3nica, y que se distingue con el t\u00edtulo de hermano de Santiago.<\/p>\n<p>i. No el Ap\u00f3stol, sino hijo tambi\u00e9n de Cleof\u00e1s, que sucedi\u00f3 a Santiago en el obispado de Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>j. MS. Connusco.<\/p>\n<p>5 k. La incredulidad de sus habitadores era tal, que el santo Evangelio, para explicarla de una manera m\u00e1s viva, crey\u00f3 poder decir, que pon\u00eda al Se\u00f1or en t\u00e9rminos de no poder hacer aquello que no pod\u00eda conceder por un efecto adorable de su justicia a la ceguedad y dureza de su coraz\u00f3n. San Gregorio Nazianceno. Y en frase de la Escritura, no poder equivale a no querer: como cuando se dice, que los hermanos de Jos\u00e9 no pod\u00edan (esto es, no quer\u00edan) hablarle en paz (G\u00e9n 34,4).<\/p>\n<p>6 l. No porque no tuviera Jesucristo conocida la incredulidad de los de Cafarna\u00fam; sino que usa el Evangelista de este modo de hablar, para explicar, que era muy grande.<\/p>\n<p>11 m. Esto es, de aquel pueblo o lugar.<\/p>\n<p>n. El Griego: hupok\u00e1to, que est\u00e1 debajo de vuestros pies.<\/p>\n<p>o. Que sea un testimonio contra ellos. En el texto Griego se lee aqu\u00ed lo siguiente: am\u00e9n l\u00e9go hum\u00edn, anekt\u00f3teron \u00e9stai sod\u00f3mois, \u00e9 gom\u00f3rrhois en hem\u00e9ra kr\u00edseos, h\u00e9 t\u00e9 p\u00f3lei ek\u00e9ine, en verdad os digo, que Sodoma y Gomorra ser\u00e1n tratados con menos rigor en el d\u00eda del juicio, que aquella ciudad, que no recibiere la predicaci\u00f3n del Evangelio, cuando se le anuncia.<\/p>\n<p>12 p. Y se preparasen para el Bautismo.<\/p>\n<p>13 q. El concilio de Trento, Sess. IV, cap. I nos ense\u00f1a que en este aceite se figuraba el sacramento de la Extremaunci\u00f3n, que fue despu\u00e9s instituido por Jesucristo.<\/p>\n<p>15 r. Esto es, un profeta igual a uno de los profetas antiguos, como se expresa m\u00e1s en Lc 9,8.<\/p>\n<p>20 s. Para que no le matase a Herod\u00edas. Otros. Y mir\u00e1bale con respeto; y este es el sentido del texto Griego que dice: sunet\u00e9rei aut\u00f3n, reverebatur eum, le respetaba.<\/p>\n<p>23 t. MS. Quiere quier que pidiese, siquier el medio de su regno.<\/p>\n<p>26 u. MS. E fue corrocado el rey; mas por la jura. Pec\u00f3 Herodes grav\u00edsimamente, haciendo una promesa y un juramento tan general, tan imprudente y sin causa honesta; y pec\u00f3 todav\u00eda m\u00e1s enormemente, cumpliendo lo que malamente hab\u00eda prometido y jurado.<\/p>\n<p>27 v. O un soldado, conforme a la costumbre de los romanos, que frecuentemente encargaban a los soldados las ejecuciones capitales, cuando los soberanos las ordenaban fuera del orden regular de justicia.<\/p>\n<p>30 w. El Se\u00f1or, semejante a un \u00e1guila que ensaya a sus polluelos para que vuelen (Dt 32,11), despu\u00e9s de haber enviado a sus disc\u00edpulos a que predicasen, los hizo venir a dar cuenta de su conducta y adelantamientos, para formarlos y amaestrarlos poco a poco, y para fortificarlos m\u00e1s y m\u00e1s en las verdades que deb\u00edan predicar y ense\u00f1ar.<\/p>\n<p>32 x. San Lucas (9,10), dice que este fue el desierto de Betsaida.<\/p>\n<p>33 y. El Griego: k\u00e1i \u00e9lthon pr\u00f3s aut\u00f3n, y junt\u00e1ronse a \u00e9l.<\/p>\n<p>36 z. El Griego: \u00edna&#8230; agor\u00e1sosin heaut\u00f3is \u00e1rtous, t\u00ed g\u00e1r f\u00e1gosin, ouk \u00e9jousin, a comprarse pan, porque no tienen que comer.<\/p>\n<p>37 a. Los Ap\u00f3stoles volv\u00edan de hacer muchos milagros en virtud del poder que el Hijo de Dios les hab\u00eda dado para ello. Y as\u00ed, cuando ahora les dice: Que diesen ellos de comer a todo aquel pueblo; les da lugar de juzgar que pod\u00edan alimentarlos con la misma facilidad con que hab\u00edan hecho otros milagros. Mas los Ap\u00f3stoles creyeron simplemente, que los obligaba a dar de comer a un n\u00famero tan crecido de personas de una manera ordinaria. Y as\u00ed vi\u00e9ndose imposibilitados para esto, porque no ten\u00edan dinero, le dijeron: Se\u00f1or \u00bfa d\u00f3nde hemos de ir, o a d\u00f3nde quer\u00e9is que vamos a buscar doscientos denarios de pan, que se necesitar\u00e1n para dar de comer a toda esta gente, nosotros que no tenemos uno solo? Y esto es conforme a lo que dice San Juan (6,7), que respondi\u00f3 San Felipe al Se\u00f1or, que no bastar\u00edan doscientos denarios de pan, para que cada uno tomase un poco. Porque doscientos denarios equivalen como a unos doscientos cuarenta reales vell\u00f3n. Otros leen sin interrogaci\u00f3n, fundados en que los aoristos griegos del subjuntivo agor\u00e1somen, y d\u00f3men, est\u00e1n puestos por imperativos: eamus, et demus: esto es, vamos pues a comprar doscientos denarios de pan, y les daremos de comer. Como si dijeran: Nos mandas que les demos de comer: para poder hacer esto, era necesario que tuvi\u00e9semos siquiera doscientos denarios, y que fu\u00e9semos a comprar pan con ellos, lo que apenas bastar\u00eda para que a cada uno tocase un poco. Sabes que no tenemos dinero, \u00bfc\u00f3mo, pues, hemos de hacer una cosa que no podemos? De este modo discurr\u00edan los que, como se nota en el v. 52, ten\u00edan a\u00fan el coraz\u00f3n lleno de tinieblas.<\/p>\n<p>39 b. El Griego: sump\u00f3sia, sump\u00f3sia, convites, convites; esto es, ranchos, de tantos en tantos, de ciento en ciento, y de cincuenta en cincuenta, como se dice en el vers\u00edculo siguiente: prasi\u00e1i, prasi\u00e1i, an\u00e1 hekat\u00f3n, k\u00e1i an\u00e1 pent\u00e9konta. Es un hebra\u00edsmo: se repite una palabra para explicar el distributivo. Y as\u00ed se dice aqu\u00ed, que se sentaron distribuidos o repartidos en varios ranchos o compa\u00f1\u00edas, que se compon\u00edan de cincuenta o de cien hombres cada uno.<\/p>\n<p>43 c. Esto es, de los pedazos de pan y de los peces que sobraron, doce cestos llenos. MS. De las remasajas del pan, y de los pezes doce cu\u00e9uanos llenos.<\/p>\n<p>44 d. Sin contar las mujeres y los ni\u00f1os, como dice San Mateo (14,21).<\/p>\n<p>47 e. Esto es, ya entrada la noche, lo que denota bastante la palabra ser\u00f3.<\/p>\n<p>48 f. Esto es, daba muestras de querer pasar adelante.<\/p>\n<p>49 g. A lo que daba ocasi\u00f3n la oscuridad de la noche.<\/p>\n<p>52 h. Esta fue la disposici\u00f3n de su coraz\u00f3n, hasta que despu\u00e9s de haber resucitado Jesucristo, les envi\u00f3 el Esp\u00edritu Santo; el cual desterr\u00f3 todas las dudas que ten\u00edan, disip\u00f3 sus temores, y los hizo dignos de ser irreprensibles testigos de todo lo que hizo y dijo Jesucristo.<\/p>\n<p>54 i. Los moradores de aquella tierra.<\/p>\n<p>55 j. El Griego: h\u00f3ti ek\u00e9i est\u00ed, cuando sab\u00edan que estaba all\u00ed.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas B\u00edblicas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><strong> [1] El escogi\u00f3 no hacerlo, porque no hab\u00eda f\u00e9 all\u00ed que Lo moviera a actuar.\n<\/p>\n<p><strong> [2] Israelitas.\n<\/p>\n<p><strong> [1] El estaba conmovido por las ovejas perdidas de Israel que carec\u00edan de verdadera direcci\u00f3n alguna y proveedor.\n<\/p>\n<p><strong> [2] V\u00e9ase la nota sobre <span class='bible'>Mat 14:19<\/span>.\n<\/p>\n<p><strong> [3] El vino por esos dos grupos de peces que estaban divididos. los<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Escrituras del Nombre Verdadero<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[1] Nazaret, en donde se hab\u00eda criado.[3] De Santiago el Menor. Gal 1, 19.[5] No quer\u00eda, por la dureza de coraz\u00f3n de sus paisanos. Mat 13, 58.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sali\u00f3 de all\u00ed y fue a su tierra, y sus disc\u00edpulos le siguieron. 6:1 \u2014 Sali\u00f3 Jes\u00fas de all\u00ed y vino a su tierra \u2014 Sali\u00f3 cerca del mar de Galilea, del \u00e1rea de Capernaum. 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